Declaraciones

El humorista Pepe Colubi anuncia que tiene párkinson: “La mayoría de mis amigos se están enterando ahora”

Pepe Colubi ha anunciado públicamente que tiene párkinson. El escritor, guionista y humorista, conocido a nivel televisivo por ser uno de los 'ilustres ignorantes' de Movistar Plus, ha revelado que hace dos años y medio le fue diagnosticada esta enfermedad, que décadas antes ya tuvo su padre.

Colubi cuenta en el programa Julia en la onda (Onda Cero) que hace tres años “no andaba muy fino” físicamente, sin saber que los síntomas que empezaban a asomar por su cuerpo apuntaban al párkinson. De hecho, él asociaba a la edad “el cansancio generalizado pero ocasional” o las “bajadas y subidas de tensión” aleatorias que sufría por aquel entonces. Síntomas que “no eran graves ni invalidantes”, pero que le llevaron a ir al médico a hacerse unas pruebas.

El primer diagnóstico fue estrés, “que siempre está ahí”, pero él se sentía “mayor”, además de incómodo por “una bursitis, una inflamación leve en el codo por usar el ratón del ordenador”. Un traumatólogo se la trató y ahí notó un pequeño temblor en un dedo de la mano derecha, muy pequeño y muy puntual. Tan pequeño que “a simple vista no se veía”, pero como su padre había tenido párkinson, le preguntó al traumatólogo si tenía algo que ver. Este le dijo que no, pero le derivó a un neurólogo, que previa exploración física le comunicó el 5 de abril de 2024 que sí tenía párkinson: “Me quedé un poco planchado, pero gracias a que yo había vivido con el Parkinson de mi padre durante muchos años, no era una palabra a la que tuviera especial miedo”.

De hecho, Colubi asegura que al principio se lo tomó “demasiado bien”, pues daba por hecho que la medicina habría avanzado mucho 30 años después de la enfermedad de su padre. Sin embargo, tras un primer fármaco que no funcionó, le recetaron el mismo que su padre había tomado en el pasado. “Está yendo todo lo razonablemente bien que puede ir dentro de esta enfermedad”, afirma sobre el tratamiento, compuesto de “muchas pastillas” que le obligan a hacer “un encaje de bolillos” para tomarse todas. “Hace falta un acompañamiento médico encima del paciente porque las visitas médicas, cuando se alargan durante meses, los efectos adversos de la mucha medicación se pueden liar bastante”, reivindica al respecto.

“Si estoy mal, permitidme estar mal”

El humorista, que también colabora actualmente en Cara al Show con Marc Giró (laSexta) —también colaboró en Late Xou de Marc Giró (RTVE), ha llevado hasta ahora la enfermedad con la máxima discreción. “La mayoría de mis amigos se están enterando ahora”, reconoce durante su conversación con Julia Otero, ya que al principio solo se lo contó a su círculo más cercano. De hecho, tardó un año en decírselo a Javier Coronas, su compañero de Ilustres Ignorantes. “No me salió hacerlo público antes porque está esa paranoia que es la sobreobservación. Es una reacción natural y entendible, pero también incómoda cuando te miran de más”, se justifica.

En este sentido, el cómico cree que hacer pública su enfermedad va a suponer “un punto de inflexión” y un “cambio” en su relación con el párkinson que le va a “quitar presión. Aun así, asume que ”mucha gente con buena fe“ le recordará ”de manera errónea“ que tiene párkinson, algo que a él mismo se le olvidaba los primeros días. ”A los tres días del diagnóstico, grabamos un programa de Ilustres Ignorantes al aire libre, en un parking del edificio de Telefónica, con el sol de cara y sentí que era absurdo todo esto con lo que tengo, pero empezó el programa y en ese momento se me olvidó, pero luego fui volviendo sistemáticamente“, revela a modo de anécdota.

“Hay días en que despierto con un cansancio tremendo que voy recuperando a lo largo del día y otros días estoy estupendo. Pero si estoy mal, permitidme estar mal”, pide el escritor, que espera llevar la enfermedad con el mismo “sentido del humor y buen ánimo” con el que la llevó su padre, algo que considera “clave” para afrontarla de la manera posible.