'La isla de las tentaciones 10' celebró su primer beso hasta que un novio se fugó y, por primera vez, se enfrentó al tentador

Paula Hergar

29 de abril de 2026 23:25 h

Han pasado solo 9 emisiones (y 3 galas) de la décima edición de La isla de las tentaciones en Telecinco para que la alarma sonara por una infidelidad en forma de beso.

Ocurría durante la noche, mientras en la villa de los chicos estaban Luis, Álex, Atamán, Lucas y Christian despidiéndose de sus tentadoras para irse a dormir, en la villa de las chicas había una que no tenía sueño: Leila.

La canaria ya había hecho saltar la alarma minutos antes al estar bañándose con David Vaquero en el jacuzzi, acariciándose las partes íntimas, en posiciones subidas de tono y con los labios muy cerca. Pero no fue hasta pasada la madrugada, y justo antes de salir de la piscina climatizada, cuando ambos se dieron el primer beso de la edición.

Se besaron durante varios minutos y con ganas: “No lo he podido evitar, era como un imán intentando separarse y no podíamos más ya”, explicaba Leila a cámara. Al día siguiente, ella corrió a contárselo a sus compañeras arrepentida a medias: “Me quiero morir y no”, decía mientras les explicaba que se habían besado, que había dormido muy poco pensando por la noche.

Atamán se escapa y casi pilla a Leila con David

Paralelamente, Sandra Barneda llegaba a la villa de los chicos para pedir a las solteras que vieran imágenes de lo que ocurría con las novias. Los chicos se metieron en una habitación escuchando las reacciones de asombro y gritos de las tentadoras, por lo que estaban viendo.

Al salir, ellas les explicaron todo, pero el que peor parte se llevó fue Atamán que supo que Leila estaba “a punto de caer” ya que la vieron en el jacuzzi con David (aunque sin la parte del beso). El novio se desesperó tanto que salió corriendo en busca de Leila. Sandra Barneda salió tras de él, pero no lo alcanzó.

Atamán logró encontrar la villa, en la que estaba Leila con David en un sofá. Al escucharle gritar “¡Leila!” se separaron y por pocos segundos no les pilló juntos. Eso sí, mientras todos intentaron llevarse a Atamán, Leila intentó consolarle y David salió para ver qué ocurría. Allí se enfrentó el novio diciéndole que no quería saber nada de él.

Una escena que dejó a todos de los nervios y con ansiedad, hasta que la presentadora se llevó a Atamán, amenazándole con que ese comportamiento tendría consecuencias. “Soy una mierda de persona” repetía Leila a sus compañeras y al tentador, al comprobar que su novio estaba pasándolo tan mal.