Jeffrey Dean Morgan desvela que quiso retirarse justo antes de saltar a la fama con 'Anatomía de Grey' y 'Supernatural'

Jeffrey Dean Morgan, en una imagen de archivo

Pau Mora

Jeffrey Dean Morgan estuvo a punto de tirar la toalla con la interpretación cuando atravesaba la treintena. El actor, que actualmente tiene 60 años, ha recordado uno de los momentos más complicados de su carrera y la particular circunstancia que precedió a su salto a la fama: su representante decidió prescindir de él porque consideraba que ya era demasiado mayor para conseguir grandes oportunidades.

En una entrevista para el podcast Happy Sad Confused recogida por The Hollywood Reporter, Morgan ha explicado que llevaba años intentando hacerse un hueco en Hollywood cuando, en torno a la mitad de sus 30, comenzó a pensar seriamente en abandonar. “Recuerdo estar en la mitad de mis 30 pensando: 'Esto no ha funcionado'”, relata el intérprete.

En aquel momento, además, recibió un duro golpe profesional. Su representante, con quien llevaba trabajando durante mucho tiempo, decidió despedirlo. “Me dijo: 'Has superado la edad, tío. Has perdido tu oportunidad'”, recuerda Morgan. Según su relato, la misma representante tomó una decisión idéntica con el actor Max Martini. Paradójicamente, la salida de su representante se produjo justo antes de que su carrera diese el giro que llevaba años esperando. Morgan consiguió Supernatural, Anatomía de Grey y Weeds prácticamente de forma simultánea: “Los conseguí todos al mismo tiempo, en el plazo de una semana”.

“Estaba pensando en dejarlo”

Antes de aquellos trabajos, el actor sobrevivía encadenando pequeños papeles. Había participado en pilotos, episodios como invitado y películas de escaso recorrido mientras intentaba mantener su carrera a flote. “Simplemente estaba luchando contra ello” y “quería dejarlo”, reconoce durante la conversación.

La situación económica tampoco era sencilla. Morgan explica que durante aquellos años tuvo que recurrir constantemente a trabajos paralelos para poder pagar sus facturas. “Siempre tenía trabajos secundarios”, cuenta. Entre ellos, llegó a dedicarse a construir vallas y realizar trabajos que, según sus propias palabras, “normalmente implicaban martillos”.

El cambio llegó finalmente en 2005 y 2006. Morgan interpretó a John Winchester en Supernatural y a Judah Botwin en Weeds, antes de incorporarse a Anatomía de Grey como Denny Duquette. Su personaje en el drama médico se convirtió en uno de los más recordados de la serie y terminó consolidando su nombre en televisión. Años después llegarían otros trabajos importantes, entre ellos su papel de Negan en The Walking Dead, que comenzó a interpretar en 2016 y terminó convirtiéndose en uno de los personajes más reconocibles de su trayectoria. También ha participado en producciones como The Good Wife, Watchmen y The Losers.

Morgan puede echar la vista atrás y comprobar hasta qué punto aquella predicción sobre su edad estaba equivocada. El actor no solo consiguió sobrevivir a una industria en la que durante años tuvo que compaginar pequeños papeles con trabajos ajenos a la interpretación, sino que acabó encontrando algunos de los personajes que marcarían su carrera precisamente después de que le aseguraran que su oportunidad ya había pasado.

Su historia sirve así como ejemplo de lo imprevisible que puede ser una carrera en Hollywood. Cuando estuvo a punto de tirar la toalla, estaba a apenas unos días de recibir las llamadas que cambiarían su trayectoria para siempre. Y, paradójicamente, lo hizo después de que alguien de su propio entorno profesional considerara que ya había “perdido su oportunidad”. Ahora, con 60 años se sigue dedicando a la professión de sus sueños y los espectadores lo pueden seguir disfrutando en su último trabajo hasta la fecha, Sterling Point, una nueva serie de Prime Video.

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