'La isla de las tentaciones 10' vivió una doble amenaza de expulsión, con Sandra Barneda al límite: “Habrá consecuencias”
La aventura en La isla de las tentaciones 10 se complicó para las parejas participantes durante la segunda entrega de la edición en Telecinco. Sandra Barneda se vio obligada a decir 'basta' este miércoles, 15 de abril, ante el continuo quebrantamiento de las normas. Los espectadores fueron testigo de una doble amenaza de expulsión durante una 'Ceremonia de collares' plagada de crispación: “Esto va a tener consecuencias graves”.
Con las playas como testigo, la presentadora se vio obligada a pedir tanto a Christian —quien se acercó a su pareja para darle un beso— como a Luis que abandonasen el ritual tras desobedecer sus órdenes en reiteradas ocasiones. De hecho, elevó el tono con este último tras sus intentos por comunicarse con su novia Julia: “¿Otra vez? ¡Fuera! Y ya veremos si esta aventura acaba de terminar para ti”.
Los dos chicos se apartaron de la dinámica, a la espera de que Barneda se acercase para compartir su enfado: “Necesito pensar muy bien qué voy a hacer tanto con Luis como con Christian”. Ya en la orilla, la maestra de ceremonias lanzó un órdago: “Tengo dos caminos… que los dos os vayáis inmediatamente a España o que me prometáis que vais a estar a la altura de esta aventura”.
Sencillamente, lo que les solicitó es que no se saltaran las normas ante sus constantes advertencias. Mar irrumpió en ese preciso instante, comunicándole a su pareja que estaba dispuesta a decir adiós al reality show. “Nos vamos si quieres, ya está. Hay dos decisiones, eliges tú”. “¡Vuelve a tu sitio!”, reaccionó Barneda entonces, pidiendo después a los participantes que recapacitaran: “Esta experiencia es muy difícil”.
Los collares negros entraron en juego
La décima edición de La isla de las tentaciones puso en marcha una de sus nuevas dinámicas: “Son los collares de la sombra. Con ellos, tenéis la posibilidad de proteger vuestra relación, anulando una cita con la tentación. Unos y otros tenéis que decidir quién de la otra villa no disfrutará de su primera cita con el soltero o soltera que haya elegido”, explicó Sandra Barneda.
Las chicas decidieron vetar a Fátima —la soltera más odiada hasta la fecha—, que tenía una cita planeada con Álex. Por su parte, los chicos decidieron que Fran no iba a tener la oportunidad de estar a solas con Ainhoa. Todos se disponían a volver a la villa, cuando las normas volvieron a saltar por los aires: los participantes corrieron por la playa para besarse y abrazarse a sus respectivas parejas.