Opinión

Adiós a 'La isla de las tentaciones', la revolución anónima que podría abrir una nueva etapa en Mediaset

El 14 de diciembre de 2017 acabó GH Revolution en Telecinco y desde entonces la cadena decidió prescindir de los realities con anónimos.

Las bajas audiencias cosechadas por la edición, en comparación a las altas cifras que marcaba la vida real de los famosos, hicieron que por primera vez en 17 años dejáramos de ver a gente desconocida dentro de la casa de Guadalix.

Manuel Villanueva, director general de contenidos de Mediaset, argumentó entonces a la prensa que la decisión de dar un descanso al formato era porque “los realities con anónimos se habían contaminado, después de tantas ediciones, con concursantes que llegaban muy resabiados y se perdía gran parte de la naturalidad”.

Pero tres años después, con el éxito arrollador de La isla de las tentaciones podríamos estar ante un nuevo cambio de paradigma.

Los anónimos, clave del éxito de 'La isla de las tentaciones'

La última hoguera de La isla de las tentaciones el pasado jueves alcanzó el ansiado listón del 30% de share y reunió a 3.6 millones de espectadores con el desenlace de sus parejas protagonistas.

Aún más allá, se convirtió en el programa más visto de la historia de Cuatro, y ha logrado otros muchos hitos como ser la emisión no deportiva más vista desde el 2010 en la cadena. De hecho, Mediaset ha alargado su éxito con los especiales de Las tentaciones de MyHyV que Cuatro emite en sus tardes, e “inventándose” otro debate que la cadena ofrece este mismo martes 18 de febrero, con el que se supone que ya sí pondrá punto final a sus galas de prime time.

Las parejas que han logrado estas cifras eran, para la gran mayoría del público, totalmente desconocidas. A excepción de Susana y Gonzalo que pasaron por Gran Hermano, el resto había tenido una corta vida en pantalla, o ninguna.

Una vida anónima que provocó que Fani pudiera sorprendernos con su pasional infidelidad, que José nos asombrara con su faceta poética con la brisa y que nadie se esperara la reacción de Christofer gritando “¡Estefaníaaa!”. Para muchos, ha sido un placer conocerles y descubrir esa frescura inocente que solo aportan los anónimos a la televisión.

Si Gonzalo llega a saber que sus bromas iban a costarle la relación o Adelina podía oler que tras las dudas había una pedida de mano, seguramente no hubieran actuado igual. Y es que una primera edición siempre tiene la magia que otras nunca lograrán.

Pero la magia se ha completado con unos anónimos que no tenían una imagen que conservar, ni sentían el formato como un trabajo, algo que sí hacen los famosos (y mucho más caros). Ellos se han limitado a vivir y no hay nada más atractivo para el espectador que ver “vida real” en televisión.

Los anónimos protagonizan las tramas más adictivas

Pero si retrocedemos un poco en el tiempo caeremos en la cuenta de que los anónimos ya llevaban varios programas destacando por encima del resto. Aunque La isla de las tentaciones haya sido la confirmación definitiva.

Los grandes fichajes de GH VIP 7 fueron Mila Ximénez, Alba Carrillo y Antonio David Flores y sin embargo los que movieron las grandes tramas eran nombres desconocidos como el de Estela Grande y Gianmarco.

Algo parecido ocurrió en Supervivientes 2019 que arrancó ensombrecido por Isabel Pantoja pero enamoró con la historia de amor de Fabio y Violeta.

De hecho, parecen haberse dado cuenta de este incentivo en el casting de Supervivientes 2020 porque buena parte de los concursantes confirmados son “desconocidos”, o al menos no grandes estrellas como Pantoja. Una de ellas, de hecho, es Fani, que cambiará una isla por otra.

La propia Lara Álvarez, antes de partir a Honduras, ha explicado a Vertele que “la gente pide, más que un nombre, un concursante que dé contenido”.

Los buenos datos de los anónimos en otros canales

También demuestra el interés por los anónimos el éxito de otros talents y realities de otras cadenas, como ocurre en TVE.

El acierto del casting de OT 2017 supuso, primero, uno de los mayores fenómenos virales televisivos de los últimos años y una renovación de rostros para la industria musical con Aitana, Amaia, Alfred, Lola Índigo...

Así como los Masterchef siguen siendo líderes tanto con adultos como con niños y son capaces de descubrir deslenguados como el pequeño Albert, romances como el de Miri y Jorge o los Alcaldes, y alzar a prodigios como Aleix y Marta Verona.

Incluso los talents de Mediaset se engrandecen con revelaciones nunca vistas como la del niño prodigio de 3 años que toca el tambor. Una actuación que regaló a Got Talent su final más vista de la historia.

Por lo que todo apunta a que el final de La isla de las tentaciones supone un nuevo comienzo en televisión: el de los anónimos que regresan.