Análisis

'La Valla' se despide con un perfil bajo en abierto, pero sacando pecho en su paso por las plataformas

Redacción

La Valla llegó anoche a su fin en Antena 3, aunque no dentro de nuestras fronteras, donde la serie distópica creada por Daniel Écija aún debe hace una última parada vía Netflix. Con la llegada del decimotercer y último capítulo al catálogo de la 'N' roja, ya son tres las ventanas donde la ficción protagonizada por Unax Ugalde y Olivia Molina.

A las mencionadas Antena 3 y Netflix hay que sumar ATRESplayer Premium, que fue donde se estrenó en primicia La Valla a principios de este año. Esta triple ventana de emisión ha influido, claro está, en las audiencias lineales de la serie, que han ido de más a menos con el paso de los capítulos y con el salto de los propios seguidores a algunas de las plataformas de streaming antes citadas, pues gracias a ellas no se han visto obligados a ver cada episodio a una hora y un día determinados.

Entre los que han seguido la serie por ATRESplayer Premium, los que han disfrutado por Netflix y los que la dejaron por el camino, como ocurre en cualquier ficción, al final las audiencias en lineal, otrora el dato más relevante para medir el éxito de un producto televisivo, se han resentido hasta quedarse en 10.3% y 1.261.000 espectadores de media.

Datos de audiencia de 'La Valla' en Antena 3:

Capítulo 1 (10/9): 15.3% y 1.933.000 (estreno)

Capítulo 2 (17/9): 12.6% y 1.564.000

Capítulo 3 (24/9): 10.4% y 1.315.000

Capítulo 4 (1/10): 9.9% y 1.295.000

Capítulo 5 (8/10): 11.7% y 1.337.000

Capítulo 6 (15/10): 10.6% y 1.234.000

Capítulo 7 (22/10): 10.4% y 1.253.000

Capítulo 8 (29/10): 10.6% y 1.264.000

Capítulo 9 (5/11): 8.5% y 1.099.000 (estreno La casa fuerte)

Capítulo 10 (12/11): 9.2% y 1.059.000

Capítulo 11 (19/11): 8% y 959.000

Capítulo 12 (26/11): 8% y 997.000

Capítulo 13 (3/12): 8.3% y 1.084.000

TOTAL MEDIA: 10.3% y 1.261.000

La Valla comenzó su andadura firmando el mejor estreno de ficción de Antena 3 en el último año, pero esos casi dos millones de espectadores fueron decreciendo paulatinamente cada semana. Aun así, la serie se aprovechó de la escasez de ofertas potentes en la noche del jueves para mantenerse siempre líder o muy cerca del liderazgo durante sus primeros ocho episodios, donde se enfrentó a otra serie patria como Madres también estrenada con anterioridad en una plataforma de streaming -Amazon Prime Video en su caso-.

El estreno de La casa fuerte el 5 de noviembre ahondó en la línea descendente de La Valla, que a partir de la llegada del reality ya no pudo acercarse siquiera al 10% de share y en sus últimos capítulos ha llegado a bajar incluso del millón de espectadores con la excepción de su episodio final, lo que sin duda es un desenlace muy pobre para su aventura en abierto.

'La Valla', mejores titulares de audiencias en pago que en lineal

Ahora bien, ¿se puede catalogar La Valla como un fracaso? Si nos ceñimos solo a los datos de Antena 3, probablemente sí. Pero los hábitos de consumo están cambiando, y con ellos la manera de medir el éxito o fracaso de una serie. En el caso de La Valla hay que tener en cuenta su rendimiento tanto en ATRESplayer Premium como en Netflix, donde en ambos casos ha tenido motivos para sacar pecho, aunque con matices.

Tras su lanzamiento en enero, Atresmedia ya se apresuró en proclamarla como el estreno más visto hasta ese momento de ATRESplayer Premium. Algo hasta cierto punto esperable dentro de una plataforma que por aquel entonces contaba apenas unos meses de vida.

Más mérito tiene, a priori, lo de Netflix, donde La Valla se ha colado frecuentemente en el Top 10 de las series más vistas de la plataforma en España antes y después de cada emisión en Antena 3. Y aunque la plataforma norteamericana no acostumbra a dar sus datos de audiencia y ese Top 10 no deja de ser un acto de fe, el simple hecho de que la ficción de Atresmedia se haya mantenido en él y de que Netflix la haya promocionado dándole un espacio preferencial en su interfaz, invitan a pensar que su seguimiento por parte de los usuarios ha debido ser, como mínimo, digno de tener en cuenta.

Por tanto, el bajo nivel de La Valla en su paso por el abierto ya no supone un hecho tan dramático como lo hubiera sido en épocas pasadas, donde la audiencia lineal era el único baremo para valorar el seguimiento. El streaming, pese a su frecuente falta de transparencia, también arroja pistas suficientes como para medir hasta cierto punto cómo de bien o mal le ha ido a una ficción. Ahí La Valla ha parece haber salido con la cabeza más alta que en su aventura en Antena 3, lo que sin duda demuestra que los tiempos están cambiando.