'MasterChef 14' expulsó a uno de los más queridos por “maltratar los productos” delante de Isa Pantoja y Asraf

Paula Hergar

21 de abril de 2026 01:58 h

La nueva entrega de MasterChef 14 expulsó a su quinto concursante por “maltratar los productos” de la prueba de eliminación: Omar. El informático era uno de los más queridos, al que corrieron a abrazar algunos de sus compañeros, que no se creían continuar sin él.

Todo ello ocurrió frente a Isa Pantoja y Asraf Beno, los invitados de esa última prueba, a la que acudieron para ayudar en la cata, opinar y hablar de DecoMasters.

Antes del reto de eliminación, todos los aspirantes cocinaron por el pin de la inmunidad en una batalla de pizzas, después se desplazaron hasta San Sebastián, para formar equipos y servir un cóctel. Y acabaron con un viaje gastronómico de la mano del chef japonés Hideki Matsuhisa.

Primera prueba con pizzas por el pin de la inmunidad

Esta semana, los aspirantes empezaron enfrentándose a las batallas de pizzas para tener la oportunidad de esquivar la prueba de eliminación, o guardar el pin de la inmunidad para más adelante. Hubo tres rondas dedicadas a la pizza contemporánea, diferentes recetas que tuvieron que ejecutar tras adquirir los conocimientos de uno de los mejores del mundo, el chef napolitano Ciro Cristiano.

El primer desafío fue una pizza romana, y solo ocho pasaron de ronda. El segundo, una pizza calzone, de la que solo cuatro salieron airosos. En la tercera, tuvieron que preparar una pizza napolitana.

Los dos aspirantes finalistas, Camilla y Germán, se midieron a la ganadora de MasterChef 12+1, Gabriela Hinojosa, en un último reto: una pizza dulce clásica o una salada sin base de harina.

Todas las pizzas se cataron a ciegas y la mejor de todas fue la elaborada por Germán, que se llevó el pin de la inmunidad.

Prueba de exteriores con mucha tensión y dos capitanas “débiles”

Los aspirantes se trasladaron hasta San Sebastián, donde pusieron a prueba su talento en el Gastronomy Open Ecosystem (GOE), un centro de innovación culinaria perteneciente al Basque Culinary Center.

Allí Germán se ocupó de hacer su “equipo soñado” junto a Carlota, Chambo, Camilla, Pepe y Maggie como capitana de los azules. Mientras Inma lideró el rojo junto a Omar, Javier, Paloma, Gema y Ana María, los descartados del policía.

Los dos equipos cocinaron durante tres horas, un cóctel compuesto por seis tapas a 120 invitados. Ambos equipos trabajaron a modo espejo: cada plato se preparó en un puesto específico y los aspirantes vieron, justo frente a ellos, cómo el equipo rival ejecutaba la misma receta.

El jurado, les comparó en todo momento. Aplaudieron el liderazgo de Maggie por su “grandísima capitanía”, estar pendiente de las elaboraciones, ser seria. Pero Inma mostró luces y sombras, al estar “dispuesta, desubicada y con mucho desorden”. La cocina roja era un “campo de batalla” al final de la prueba, según Jordi. “Sois unos marranos”, aseguró el juez.

Por todo ello ganaron los azules: Germán, Carlota, Chambo, Camilla, Pepe y Maggie. Aunque los que perdieron lo celebraron como si hubieran sido los campeones. “Que no se vuelva a repetir”, rogaron los jueces ante tal actitud.

Prueba de eliminación con tres platos japoneses

Inma, Omar, Javier, Paloma, Gema y Ana María llegaron a la prueba de eliminación para preparar tres elaboraciones japonesas: una con wagyu, otra con ostras y una última combinando ambos ingredientes.

Como dificultad añadida, solo contaron con un utensilio de cocina, el grill japonés, que permitía solo una cocción lenta y constante. Tras el primer plato, siguió el segundo y, sin un minuto para descansar, hicieron el tercero.

Omar no podía controlar sus nervios, a Javier se le cortó la mayonesa, Gema cocinaba tranquila... hubo de todo tipo de cocineros en la última prueba de la noche.

Acabado el tiempo, los jueces empezaron la cata. Inma fue la primera en presentar tres platos “sin pena, ni gloria”; le siguió Paloma con un menú “con muchos defectos”; Annie convenció con elaboraciones “ricas, acertadas y bonitas”; después Gema llegó con “los mejores platos de la prueba”; a Omar le criticaron “dañar el producto y dejarlo el más seco de todos”; y acabó Javier con una aplaudida combinación de una “buena presentación y una comida que desapareció rápido” de lo buena que estaba.

Los jueces se apartaron para deliberar, y al regresar sentenciaron: “El aspirante que no continúa en las cocinas es Omar”. El informático no pudo reprimir las lágrimas, mientras sus compañeras le abrazaban. “No buscaba ganar, buscaba aprender de un mundo que me apasiona, dedicarles todo lo que aprendía a mi familia”, lamentó con la voz entrecortada, para despedirse de los jueces y del resto de compañeros que bajaron a despedirse de él.