DEP
Muere Gemma Cuervo, la gran dama teatral que se hizo eterna con 'Aquí no hay quien viva'
El mundo de la interpretación está de luto: una de sus grandes damas, Gemma Cuervo, ha fallecido, según ha confirmado elDiario.es de fuentes cercanas a la familia. La actriz catalana ha muerto a los 91 años de edad y tras más de sesenta actuando, ya fuese en el cine, el teatro o la televisión. Algo que ha seguido haciendo, aunque a muy menor ritmo, hasta el final de sus días.
Los inicios de la intérprete se remontan a la década de los 50, cuando comenzó a recitar sobre las tablas a clásicos como Lorca, Zorrilla y Shakespeare. A partir de los años 60 se sumaron el cine y la televisión. En esa época, Gemma Cuervo se convirtió en un rostro recurrente de espacios como Novela y el mítico Estudio 1, además de participar en varios episodios de las Historias para no dormir de Chicho Ibáñez Serrador, todo ello en TVE.
Después llegaron películas tan populares como Vente a Alemania, Pepe o de culto como El mundo sigue, en la que trabajó bajo las órdenes de Fernando Fernán Gómez. Para entonces, la actriz ya había conocido al que sería el gran amor de su vida, el actor Fernando Guillén, con quien formó una de las familias de actores más conocidas de nuestro país, pues dos de sus tres hijos, Cayetana Guillén Cuervo y Fernando Guillén Cuervo, siguieron con éxito sus pasos.
'Aquí no hay quien viva', su trabajo más célebre en TV
Aunque el teatro le dio múltiples alegrías, fue la televisión donde Gemma Cuervo se hizo realmente popular entre el gran público. Primero, por dar vida a Consuelo, la madre de Alicia (Lydia Bosch) en Médico de familia (Telecinco, 1995-1999). Y después, por el papel por el que siempre será recordada: el de la entrañable Vicenta en Aquí no hay quien viva (Antena 3, 2003-2006).
Durante sus años en la serie de los hermanos Caballero, la intérprete formó un trío icónico junto a Mariví Bilbao (Marisa) y Emma Penella (Concha). “Teníamos un trío encantador... a cuál más diferente y bonita”, dijo hace unos años en Socialité sobre sus añoradas compañeras, a las que solía elogiar cada vez que le preguntaban por ellas.
De hecho, tal era su unión que las tres ficharon por La que se avecina (Telecinco, 2007-¿?) una vez que ANHQV llegó a su fin. Allí interpretaron a Mari Tere (Cuervo), Izaskun (Bilbao) y doña Charo (Penella), pero el fallecimiento de esta última en 2007 terminó con tan célebre tripleta, lo que a la postre derivó en la marcha de Gemma Cuervo de la serie tres años después. “Yo sola no podía defender el empuje de las tres chicas de oro”, dijo en 2017 durante una entrevista en el Deluxe.
La muerte de Mariví Bilbao, en 2012, fue otro duro golpe para la intérprete: “Las echo mucho de menos, eran únicas, hacíamos un gran equipo, pero ya no están, ya sólo quedo yo”, comentó en esa misma entrevista.
Tras poner fin a su etapa en La que se avecina, Gemma Cuervo redujo drásticamente su ritmo de trabajo. En 2011 participó en La Celestina, a la postre su última representación teatral. En 2016 trabajó en La reina de España, secuela de La niña de tus ojos dirigida por Fernando Trueba. Y un año más tarde, en 2017, apareció en un capítulo de la 18ª temporada de Cuéntame dando vida a Amalia, la compañera de habitación que tuvo Merche durante un ingreso hospitalario del personaje interpretado por Ana Duato.
Entre medias de estos dos últimos trabajos, Gemma Cuervo se dejó ver en la final de la primera edición de MasterChef Celebrity, en la que su hija Cayetana quedó en segunda posición. Allí se reencontró con dos de sus compañeros en Aquí no hay quien viva, Fernando Tejero y Loles León, que le mostraron su cariño y afecto.
También lo hizo su propia hija, por supuesto, que se dio el gusto de entrevistarla en 2021 en uno de los programas que actualmente presenta en La 2, Atención obras. La visita estaba justificada, pues solo unos días antes Gemma Cuervo había sido reconocida con el Max de Honor, el equivalente al Goya de Honor del mundo del teatro. “Me sentí muy querida, muy agradecida y muy feliz”, aseguró sobre aquella noche tan especial para ella.
Preguntada por su propia hija sobre por qué ha merecido la pena interpretar a todos los personajes que interpretó durante su carrera, Gemma Cuervo dijo lo siguiente: “Ha merecido la pena por vivirlos, porque es un acto cultural, pero anímico. Es el alma, que se despoja de todo y convierte el alma en esas otras personas que son necesarias en los escenarios y para que comprendamos el porqué de muchas cosas de la vida”.
En noviembre de 2025, la actriz se llevó una de sus últimas grandes ovaciones en su aparición sorpresa en La Revuelta de RTVE, donde acudió con su hija como una auténtica leyenda de la televisión. En las últimas semanas, Cuervo fue noticia por su emotivo mensaje a su compañero José Luis Gil en unas redes sociales que mantuvo activas hasta sus días finales, como una forma de contacto directo con aquellos que han seguido su carrera.
De hecho, apenas cuatro días antes de conocerse su triste pérdida, Gemma Cuervo publicó un último post en Instagram con algunas fotografías familiares y un profundo mensaje sobre la paternidad, la maternidad y la vida.
“Nunca me gustó dar consejos. Siempre he creído en la libertad de cada uno para aprender la vida a su manera. Pero con los años una comprende algunas cosas. Queridos jóvenes, vuestros padres un día decidieron traeros al mundo sin manual de instrucciones. Improvisaron, se equivocaron, sacrificaron muchas cosas, intentando hacerlo lo mejor posible. Amadlos. Entendedlos. No es fácil ser padre ni ser madre. Y queridos padres, no olvidéis que ser hijo también es difícil”, comenzó escribiendo.
“Todos llegamos creyendo que el mundo es sencillo hasta que la vida nos enseña que crecer también duele. Hoy, a mi edad, miro hacia atrás y añoro a mis padres. Y al mismo tiempo miro a mis hijos y me pregunto en silencio si lo hice bien. Quizá todos estamos siempre en lo mismo: aprendiendo a querernos mejor. Escuchémonos. Intentemos caminar, aunque sea un momento, con los zapatos del otro. La vida es demasiado breve para no hacerlo. Os quiero”, zanjó.