'La noche de Aimar' llegó a laSexta con un deseo “rompedor” y una charla profunda con Juan Diego Botto sobre las extremas derechas
“Venimos a pedirles algo que en el mundo de hoy suena casi rompedor: venimos a escucharnos con calma” eran las primeras palabras con las que Aimar Bretos arrancaba el estreno de La noche de Aimar en laSexta, este miércoles 29 de abril.
La nueva apuesta de Atresmedia, producida por Newtral, desembarcó con tanta “inspiración de Quintero” - como habían adelantado en la presentación- que su esencia parecía estar presente en los planos cortísimos de los invitados, en el público mudo y concentrado, en el plató minimalista con solo dos figuras iluminadas de forma tenue y acompañadas por sus sombras.
Eso sí, los veinte años no han pasado en balde y en esta ocasión no hubo cigarros, ni humo, aunque sí vasos de agua y, por supuesto, micrófonos encima de la mesa.
Con toda esa puesta en escena, Bretos - que confesó a verTele! que solo tiene una línea roja- hizo su monólogo inicial y su declaración de intenciones televisiva: “Vivimos hiper revolucionados, vivimos en una sociedad que nos obliga a reaccionar casi antes de interiorizar lo que hemos escuchado. Nuestra atención se diluye en conversaciones cada vez más frágiles, que además se interrumpen en cuanto llega el siguiente estímulo. Les propongo que nos pongamos juntos el modo avión, a nosotros mismos, que nos relajemos y hagamos militancia de la conversación calmada y de la escucha de calidad, porque es ahí donde nacen las ideas interesantes y los momentos mágicos”.
Juan Diego Botto: “Tenemos a gente alabando la dictadura desde ámbitos públicos”
El presentador recibió como primeros invitados a los actores José Sacristán y Juan Diego Botto, con quienes mantuvo una charla pausada, distendida y sin interferencias para conocer las facetas más personales de los entrevistados, poniendo el foco en aspectos clave de su trayectoria, de su carrera o de la vorágine de actualidad que vivimos.
Mientras Sacristán repasó su trayectoria personal y profesional, señalando hasta el epitafio que quería, Botto empezó su entrevista con un poema de Lorca del final de 'Fábula y rueda de los tres amigos'. Precisamente, Aimar le preguntó por esas desapariciones que tiene tan presentes el actor porque le ocurrió a su padre en Argentina.
Botto explicó que al haber conocido a su padre solo durante dos años de su vida, y saber que después fue secuestrado, torturado y asesinado en un vuelo de la muerte en 1977 durante la dictadura militar de Videla, se ha convertido en una de sus obsesiones. Así como le queda de él “la contribución por hacer de este mundo algo un poquito más justo y habitable”.
Aseguró que le da “mucha rabia” el momento por el que pasa Argentina con Milei: “Es el juego de los trileros una y otra vez. La incompetencia es mucha en todos los aspectos, pero la crueldad de recortar fondos para medicamentos para el cáncer, cestas para los más necesitados...”. Para concluir con que “en España sabemos que las extremas derechas viven de la provocación”.
Y aunque Aimar señaló que en nuestro país no ha llegado aún la extrema derecha, Botto lo dudó: “No hemos llegado, pero más o menos. Tenemos en este país a gente alabando la dictadura desde ámbitos públicos, cargos electos alabando las ventajas de la dictadura. Ha habido un revisionismo con nuestra dictadura donde no se han hecho los esfuerzos necesarios para explicar cómo fueron esos 40 años de represión”, lamentó.
Una uróloga con historias “fascinantes”
Además, Aimar explicó que invitarían “a personas que conocen y a personas que tienen que conocer porque tienen vidas o profesiones fascinantes” y así lo hizo. En la parte final del programa la protagonista fue Blanca Madurga, una de las urólogas más reconocidas del país.
Junto a ella se sentó el presentador, la periodista Thais Villas, el profesor David Pastor Vico y la escritora Elvira Lindo para charlar, comentar y profundizar en los interesantes temas que trató la experta. Así como también pusieron toques de humor al tono del estreno y de la conversación.