Especial

'Pasapalabra' cumple 20 años: con la “P”, historia de un concurso imprescindible en la TV del siglo XXI

Pasapalabra celebra este viernes 24 de julio su 20 aniversario coincidiendo con la etapa más ajetreada de esta trayectoria en la que ha tenido tiempo más que de sobra para convertirse en uno de los programas más importantes de la televisión española. El concurso saludó a la audiencia por primera vez en el año 2000, algo que hizo desde la ventana que por entonces le ofreció Antena 3, donde permaneció hasta que en 2007 se abrió un hueco más que destacado en la parrilla de Telecinco. Las circunstancias de la vida han querido que el concurso sople las velas de este 20 aniversario en la que fuera su 'cadena madre', cerrando así un ciclo que ha dejado premios millonarios, audiencias excelentes y un varapalo judicial que lo cambió todo.

La irrupción de Pasapalabra se produjo, efectivamente, hace dos décadas. Fue posible gracias al acuerdo que Antena 3 firmó con la productora británica ITV, propietaria de los derechos de emisión del concurso en el que se basa su mecánica: The Alphabet Game. La cadena confió en Silvia Jato la presentación de este nuevo espacio veraniego que en su estreno sedujo a un 19% de share, mejorando su audiencia en las semanas siguientes y, de este modo, asegurándose una plaza fija en la parrilla del canal.

El programa afrontó su primer gran cambio a finales de 2002, cuando ya se había convertido en todo un referente de la televisión nacional. Antena 3 tuvo que elegir entonces a la persona que sustituiría a Jato mientras durase su baja por maternidad. Pasapalabra había acumulado en sus primeras temporadas una audiencia media de casi 1,9 millones de espectadores, lo que se traducía en un 22% de share. Con estos datos sobre la mesa, Antena 3 entendió que no podía correr riesgos al sustituir a Jato, por lo que encargó semejante tarea a Constantino Romero, un veterano de la televisión española.

Fue poco el tiempo que la gallega estuvo fuera pero, a partir de 2005, la situación se complicó para el buque insignia de Atresmedia. El programa seguía disfrutando de unas audiencias excelentes y pocos meses antes, en mayo de 2004, había entregado el premio más alto de la historia de la televisión, 1.023.000 euros que se llevó el gaditano Manuel Romero que lo logró tras 47 programas consecutivos. Sin embargo, el concurso empezó a perder seguimiento y tuvo que afrontar un nuevo cambio de presentador cuando en 2006 se confirmó que Jato se incorporaba a Telecinco.

Esta vez no era una baja puntual, sino una sustitución en toda regla que podría ser decisiva para el futuro de Pasapalabra. Antena 3 confió el encargo a Jaime Cantizano, uno de los rostros más conocidos de la empresa por estar al frente de ¿Dónde estás corazón?, el debate de la crónica rosa que por aquel entonces lideraba las noches de los viernes. El concurso, que producía entonces Boca Boca, alcanzaría un nuevo hito en lo que a cuantía del bote entregado se trataba, con los 2.190.000 euros que obtendría Eduardo Benito en mayo de 2006 (ante una audiencia de 23,7% de cuota y 2.487.000 espectadores). Sin embargo, el progresivo declive no se detuvo con la llegada de Cantizano.

Aquel de Benito sería el último bote que diera en Antena 3 el concurso. Tras empeorar sus cifras y ser desbancado por la oferta de entretenimiento de Telecinco, Allá Tú, Pasapalabra fue retirado en 2006 cerrando una etapa de seis años en emisión y casi 1.300 entregas.

12 años en Telecinco, de bote en bote

Telecinco no tardó en echarle el lazo. La cadena de Fuencarral lo devolvió a pantalla un año después, el 16 de julio de 2007, bajo la conducción de Christian Gálvez, al que los espectadores ya conocían por haber llevado el micrófono de Caiga Quien Caiga a todos los eventos políticos en los que el programa de Arturo Valls, Manel Fuentes y Juanra Bonet pretendía poner en apuros a diputados, ministros, alcaldes y presidentes. En cuanto al formato en sí, se renovaban las músicas, los diseños de infografías, pero la mecánica seguía siendo la misma: dos equipos, uno naranja y otro azul, formado cada uno por un concursante anónimo y dos famosos.

El concurso respondió a las expectativas al regresar con un 18.6% de share y 1.354.000 espectadores, dato suficientemente bueno como para que Telecinco le cediera un hueco en las tardes de lunes a domingo (en 2009 dejó de emitirse en los fines de semana para así dejar espacio a la llegada de ¡Qué tiempo tan feliz!). En cuanto al dinero entregado, el primer bote llegaría en agosto de ese mismo años, tras apenas 15 emisiones: Marta Sierra, una malagueña con experiencia en concursos televisivos como Saber y ganar y que ya participó brevemente en la versión de Pasapalabra de Antena 3, se llevaría el bote de 96.000 euros con el que se inauguraba el palmarés de Mediaset.

Pese a la llegada de la Televisión Digital Terrestre –que fragmentó la audiencia– y la consolidación de los nuevos canales, Pasapalabra apenas vio alterada su audiencia. Más bien al contrario, se asentó en el entorno del 18% y se mantuvo ahí hasta que agotó su etapa en Telecinco (2007-2019). Christian Gálvez recogió el éxito de Sálvame –el espacio líder de las tardes– y fue el mejor telonero con el que pudo contar el informativo de Pedro Piqueras, que se benefició de la prueba de El Rosco, emitida en el tramo final del concurso.

Pasapalabra se convirtió en uno de los tesoros más preciados para Mediaset, que podía presumir de tener un programa diario que mejoraba la audiencia de la cadena día a día. Además de tener la aprobación de los espectadores, el concurso fue galardonado en los Premios Ondas 2010 con el Premio Especial del Jurado “por la consolidación de un formato que ha marcado una década de éxito en la televisión y por dignificar el entretenimiento divulgativo”. Y hasta en siete ocasiones a lo largo de toda su historia fue reconocido como “mejor concurso” en los Premios TP.

Durante los 12 años que permaneció en Telecinco, Pasapalabra entregó varios de sus mayores premios. En octubre de 2016 el malagueño David Leo García, de 27 años, se llevó el segundo bote más acaudalado, con 1.866.000 euros que pudo ganar tras pronunciar la palabra 'ranzón' para responder a la pregunta “Rescate, dinero que se da para redimir a un cautivo”. No fue mucho menor el premio que se había llevado tres años antes, en 2013, Juan Pedro Gómez, que cantó victoria al completar El Rosco embolsándose 1.674.000 euros. Y tampoco fue 'pecata minuta' el bote que pudo disfrutar Fran González cuando en 2019 supo contestar a una pregunta que parecía imposible: “Con la R: 'Apellido del ingeniero francés que, junto a Arthur C. Krebs, construyó el dirigible militar 'La France' en 1884'”. El concursante respondió “Renard” y, tras ello, dio saltos de alegría: acababa de ganar 1.542.000 euros. Su victoria fue seguida por 4 millones de espectadores (26.2%), convirtiendo esta emisión de Pasapalabra en el programa de entretenimiento más visto de enero de 2019.

El lío judicial que acabó en suspensión

Pero no todo fueron alegrías en esta etapa que Pasapalabra pasó bajo el paraguas de Mediaset. En 2009 la compañía británica ITV exigió convertirse en coproductora del concurso junto a Telecinco y cobrar un 10% más de lo que estaba ingresando por la licencia. La cadena de Fuencarral aceptó estas condiciones pero buscó la forma de poner fin a este acuerdo que le resultó abusivo. Con este propósito, Telecinco se acogió a la opción que le resultó más factible: el nombre de “pasapalabra” y la prueba más característica del concurso, “el rosco”, no eran propiedad de ITV, motivo este por el que rompió su acuerdo con los británicos al considerar que entre la versión española y la inglesa había diferencias sustanciales. ITV respondió con una demanda por supuesto plagio e incumplimiento de contrato.

El lío judicial que siguió a todos estos movimientos –que requiere una explicación en profundidad como la que ya les ofrecimos en Vertele– concluyó a finales de 2019, cuando el Tribunal Supremo desestimó el último recurso de casación presentado por Mediaset y falló a favor de ITV, ordenando a Telecinco que dejara de emitir su concurso más destacado, un adiós que se trasladó a la audiencia el 1 de octubre.

De vuelta a Antena 3, que ya acumula sus “segundos”

Lo que vino a continuación es de sobra conocido por todos. A una noticia de impacto como esta le siguió otra igualmente sorprendente: Antena 3 se hizo con los derechos de Pasapalabra y confió en Roberto Leal para esta nueva etapa en la que el concurso volvía a la cadena en la que fue alumbrado 20 años atrás. El flamante presentador de Operación Triunfo asumió las riendas de una tarea titánica que despertó una gran atención mediática ante la incógnita por saber si Pasapalabra podría competir contra Sálvame, el programa que, en parte, había afianzado su éxito.

Su regreso se hizo por todo lo alto, con un especial en prime time que congregó frente al televisor a 3.158.000 espectadores, el 19.6% de la audiencia, dato similar e incluso superior a los anotados en Telecinco. Sin embargo, al aterrizar en su franja habitual de la tarde, a las 20:00 horas, el concurso acusó una pérdida de espectadores que le ha hecho moverse en el entorno del 16%, perdiendo así contra Sálvame Tomate pero manteniéndose como la segunda apuesta más fuerte de las tardes, como uno de los programas más potentes de la cadena y como una importante victoria moral de Antena 3 frente a su principal competidor.