Entrevista

Risto Mejide: “Debería pagar por trabajar aquí, pero si se lo decís a Vasile os mato”

Convertido desde hace años en uno de los presentadores más reconocibles de Mediaset, y sobre todo de Cuatro, Risto Mejide suma desde la noche de este miércoles 6 de mayo una nueva aventura en la cadena al ponerse al frente de Conversaciones en fase zero, un nuevo programa en el que charlará de casa a casa con famosos como Andrés Iniesta, Ricky Rubio, Alfonso Reyes, Javier Cercas, Javier Mariscal, María Teresa Campos, Eudald Carbonell, Carlos Páez y Manuela Carmena.

Preguntamos al publicista y conductor televisivo lo que supone esta apuesta, y lo que cambia el hacer las entrevistas a través de una pantalla, y no cara a cara como en su Chester: “Del Chester sólo han salido mal parados los que tenían algo vergonzoso que esconder... y no han sabido cómo hacerlo”.

También aprovechamos para saber si ya está solucionado su enfado con Cuatro, tras lamentar sentirse víctima de “una emboscada”. Y Risto nos deja claro que, pese a todo, su relación con el canal y con Mediaset es de más amor que odio: “Si nunca jamás hay ninguna desavenencia, eso es que o bien vuestra relación es falsa, o que algo estáis haciendo mal”.

¿Qué Risto vamos a ver en 'Conversaciones en Fase Zero'? ¿Imaginamos que el más dialogante del 'Chester', y no el más peleón de 'Todo es mentira'?

En Chester trato de escuchar al invitado. Lo que dice y lo que no dice. En Todo es Mentira trato, simplemente, de entender la actualidad con ayuda de mis compañeros. Creo que el espectador ya ha percibido perfectamente la diferencia entre ambos formatos.

Obviamente todos los programas se han tenido que adaptar. ¿Nos va a recordar a otros, como 'Late Motiv' o 'Lo de Évole'? ¿Qué toque de distinción aportáis?

Una conversación es siempre cosa de dos. Aunque las reglas gramaticales y sintácticas sean las mismas, no es una misma partida de ajedrez si cambias a los contrincantes, aunque en ambos casos lo acabemos llamando ajedrez.

Las entrevistas por videollamada están siendo una alternativa para que los programas sigan adelante, y por tanto no son lo ideal, pero... ¿Tienen alguna ventaja a la hora de abordar a los entrevistados? ¿Están más abiertos o receptivos a hablar de según qué temas al estar en sus casas y sin mediación?

El confinamiento ha abierto una parte importante de nuestra intimidad. Hay un pedazo de nuestra casa -y en ocasiones hasta de nuestra rutina- que se han vuelto públicas. Además, es cierto que yo echo de menos estar en contacto físico con el personaje. Pero no es menos cierto que la distancia ha obligado a ser más conciso con las preguntas, más respetuoso con los silencios y darle más espacio a quien lo tenía que rellenar. Al final, entrevistar es crear vacíos para que tu interlocutor no tenga más remedio que rellenarlos. O al menos así lo veo yo.

¿Cómo y cuándo surgió la idea, y cómo ha sido el proceso de producción y preparación en estas circunstancias?

Llevábamos tiempo queriendo hacer una temporada de Chester. De hecho, la pandemia, entre todos los planes que se llevó por delante, también figura la preproducción de la próxima temporada. Así que nos vimos obligados a adaptarnos. Como tanta gente. Enseguida nos dimos cuenta de que el confinamiento nos había obligado a una reflexión forzosa, y que ahí había material que seguramente sería único y muy significativo de esta tragedia que nos ha tocado vivir, más o menos de cerca. Y de ahí que pensamos en realizar este especial.

Para abrir boca, Ricky Rubio, María Teresa Campos, Manuela Carmena y Andrés Iniesta. ¿Cuando se lleva ya tanto tiempo en televisión, es más fácil lograr este nivel de invitados? ¿O requiere más trabajo para que sepan cómo trabajas y entrevistas?

Los invitados son siempre la gran pregunta en un programa de entrevistas. Y lo entiendo, porque los grandes nombres siempre llaman a más gente. Pero creo que en Chester ya demostramos que hay muchos invitados que, pese a no ser tan conocidos, merecían esos minutos en televisión porque tenían algo muy interesante que contar. Obviamente, el mejor de los casos, es el que veremos en este especial, que es cuando se conjugan ambas cosas: grandes nombres con buenas historias o reflexiones que explicar.

¿Y no te ha surgido nunca algún “problema” por algún invitado que piense que quizás se encuentra al Risto más combativo, el que vemos en 'TEM'? ¿Cómo lo gestionas?

No lo gestiono. Si algún invitado no quiere venir porque tiene miedo, o le da apuro, o lo que sea, pues qué se le va a hacer. Siempre pienso que no ha visto suficientes capítulos del programa. Porque del Chester sólo han salido mal parados los que tenían algo vergonzoso que esconder... y no han sabido cómo hacerlo.

¿Crees que 'Todo Es Mentira' sale reforzado de esta época?

TEM es un formato que ha luchado muy duro en circunstancias muy adversas por estar al lado de la gente durante esta crisis. Entreteniendo e informando con los recursos que hemos podido, de manera libre, crítica y plural. Y así lo hemos demostrado en los casi 40 programas que llevamos de confinamiento, eso significa que hemos tele-entrevistado alrededor de 400 médicos, sanitarios, enfermeros, políticos, economistas, investigadores, historiadores, escritores y hasta algún que otro filósofo. Y por supuesto, denunciando a los aprovechados, a los estafadores y a los oportunistas, que también los hemos tenido.

No sois los únicos, pero en vuestro caso, ¿cómo calculáis el equilibrio entre “denunciar” algo o a alguien, y obviamente al mismo tiempo darle voz e incluso espacio en plató? ¿La audiencia influye?

No lo calculamos tanto. Lo hacemos en base a una máxima: ser honestos con el espectador. Si eres honesto, si respetas la inteligencia y la madurez del espectador, te lo agradece y te lo acaba retribuyendo.

El estreno de 'Conversaciones en Fase Zero', y el anuncio del mismo, coincidió justo con tus lamentos por haberte sentido parte de una “emboscada” dentro de la cadena. ¿Está solucionado con 'Cuatro al día'? ¿Cómo son esas relaciones entre programas que no comparten productora?

No fueron lamentos. Odio la queja, no te digo el lamento. Fue una constatación. Y lo bueno y lo malo de tenerme en pantalla, es que en mi caso, todo lo que ves, es. Guardarme algo no va conmigo. Y en cuanto a nuestras relaciones con Cuatro al día, siempre han sido estupendas, gracias.

¿Y cómo es la relación con la cadena, y con Mediaset? Desde fuera, la confianza es clara con un programa diario y también este semanal, además de 'Got Talent'. ¿Es amor-odio, o sólo amor?

La rutina introduce siempre dinámicas variadas en la evolución de cualquier relación. Si nunca jamás hay ninguna desavenencia, eso es que o bien vuestra relación es falsa, o que algo estáis haciendo mal. Lo importante es el balance, el cómputo global, y en mi caso, con Mediaset, es tremendamente positivo. Me siento muy privilegiado trabajando con equipos de gente a los que admiro y respeto profundamente. Aprendiendo cada día de tanta gente buena y buena gente. Yo debería pagar por trabajar aquí. Pero si se lo decís a Vasile, os mato.

¿De cara al futuro, cuál es tu plan televisivo? ¿Qué te queda por hacer, hay algún programa que te hubiera gustado conducir o que desees de aquí en adelante?

Es lo que te decía antes, soy muy feliz con mi día a día. En estos momentos, estoy en un formato de humor y entretenimiento diario que me permite entender un poco mejor la actualidad, en un formato de conversaciones con gente que merece la pena -que algún día volverá- y en el mayor espectáculo de talentos de la televisión. Como para quejarme o desear otras cosas. Quien no valora lo que tiene, acaba perdido por culpa de lo que desea.