Las cadenas de televisión se volcaron este lunes 19 de enero con su cobertura del accidente ferroviario en Adamuz, levantando su programación y desplegando especiales informativos incluso en prime time. Fue el caso de La 1 de RTVE, que de la mano de Pepa Bueno analizó lo sucedido y dio voz a las historias humanas de la tragedia.
Dentro del dolor de todos los testimonios, hubo una historia familiar que conmovió especialmente a los espectadores y a la propia presentadora, que se emocionó y agradeció a Fidel, como se llamaba el entrevistado, su generosidad. Este contó que en el Alvia Madrid-Huelva viajaban sus dos hijos, su hermano y su sobrino, junto a su madre. Todos habían sido encontrados y hospitalizados menos ella, que permanecía desaparecida cuando entró en directo en RTVE.
Todos ellos volvían a casa después de disfrutar de unos días en Madrid, y sus asientos estaban ubicados en el primer vagón, justo a continuación del maquinista. “Esta tarde nos han comunicado que ya están todos los heridos identificados y que solo quedan los cuerpos del vagón 1, que dio vueltas durante 2,5 km. Aquello es un amasijo de hierros, pero tienen la certeza de que lo que quedan allí son víctimas”, lamentó Fidel, perdiendo así la esperanza de encontrar a su madre con vida.
Fue entonces cuando el entrevistado quiso transmitir a los espectadores una reflexión, después de que su familia haya sido víctima de este grave accidente: “Trasladamos al pueblo que hay que decir más 'te quiero', a la familia hay que darle cariño y no hay que enfadarse por cosas pequeñas porque la vida, en cualquier momento, se va”, comentó.
“Vengo ahora de ver a mi hermano, que gracias a Dios le han desintubado y le he contado lo que ha pasado con mamá. Él me ha dicho que es un milagro, que no sabe por qué está vivo, que estuvo una hora y media entre amasijos de hierro y pensaba que ahí se le acababa la vida. Logró sacar a mis hijos impulsándolos con los pies por la ventanilla. Me ha pedido que cuente la historia de mamá, lo entregada que ha sido a su familia, que era el motor de su vida, y que ha dejado una huella muy grande en nosotros”, añadió, visiblemente emocionado.
Fidel terminó su intervención transmitiendo qué le impulsa a seguir adelante en estos difíciles momentos para él y su familia: “Tenemos la certeza de que está en el mejor de los lugares, que el Señor se la ha llevado y que algún día nos volveremos a encontrar. Es lo que nos queda a los creyentes, tener esa certeza de que el día de mañana nos volveremos a ver”, dijo, ante una también emocionada Pepa Bueno.
“Fidel, te agradezco muchísimo la confianza de contarnos una historia tan dolorosa. Ojalá tu familia, la que tienes en el hospital, se ponga bien. Gracias, aquí queda ese homenaje a tu madre. Un abrazo muy fuerte para toda la familia”, le agradeció la periodista.
José Pablo López, presidente de RTVE, compartió en el momento este testimonio en sus redes sociales: “Merece la pena invertir un minuto en escuchar palabras, ideas, sentimientos que no suelen salir en televisión”, comentó el dirigente sobre un testimonio de la tragedia en Adamuz que se tardará en olvidar.