'Salvados' vive el encuentro entre Fernando Garrido y el exetarra que mató a su familia: “Ha merecido mucho la pena”

Paula Hergar

13 de septiembre de 2026 23:14 h

“El encuentro” llevaba por título la entrega del Salvados de este domingo, 13 de septiembre, que reunió a Fernando Garrido con el exetarra Josemi Latasa que asesinó a sus padres y a su hermano. Fue en el año 1986 cuando el vasco se subió a una moto con una mochila llena de explosivos, la puso encima del coche del gobernador militar de Gipuzkoa y la hizo estallar con su familia dentro.

Gonzo entrevistó por separado a ambos. Latasa explicó que aquella decisión fue el principio del fin en el grupo: “Me quedé destrozado. Pensé que no estaba hecho para una acción tan bestia. Fue terrible. Empecé a decidir mi salida de la organización”. Mientras que Garrido aseguró que hay dos tipos de víctimas: “Los que quieren machacarles y que sufran igual que hemos sufrido nosotros, y otros que quieren que cumplan su condena, pero habrá que hacer algo para que se pueda convivir en el País Vasco”. Él es de los segundos.

Por eso, cuando hace 15 años recibió una carta en la que el exterrorista se disculpaba, él la sintió sincera y hasta le invitó a que se conocieran en persona.

A continuación la carta que Latasa escribió a Garrido:

“Buenos días, Fernando. En parte, me alegro de que el tiempo haga más liviano tu dolor. Por otra parte, soy consciente de que el mismo estará a tu lado durante el resto de tus días. A mí, al revés que a ti, el dolor ha pasado de ser superficial a ser consciente y latente. En un principio y, amparado en la justificación, tan solo era como un acto que deseaba olvidar. Pero cada vez y con más frecuencia, es la confirmación de la gran equivocación que fue mi vida y del daño que causé con la materialización de mis actos.

En vez de ser yo, sería otro el que lo habría realizado. El destino estaba marcado por aquellos que ordenaban las piezas de este juego tétrico que ha sido ETA. Con esto no quiero justificarme, ya que soy consciente de que yo era el conductor satánico de aquel vehículo que llevaba a la muerte a los tuyos. Es entonces cuando se me revuelven las tripas y se me encoge el corazón.

No te pido que me perdones, ya que estás en tu derecho de no hacerlo. Pero yo sí te pido perdón directamente, ya que indirectamente ya lo hice en público, no solo a ti, sino también a cada una de las víctimas de ETA. Quisiera que lo hicieras extensivo a todos aquellos que tú consideres oportuno y necesario. Sin más y, estando a tu entera disposición para aquello que desees, me despido con toda la humildad de la que soy capaz. Josemi Latasa“.

Al volver a escuchar sus palabras, Latasa guardó silencio y se emocionó: “Sí me acuerdo, sí”, respondió. Y Gonzo leyó la carta que Garrido respondió:

Buenos días José Miguel, gracias por tu carta y por tu valentía. La veo sincera. Poco puedo decir, solo que es bueno rectificar, aunque sea tarde. Ojalá tus actos sirvan de ejemplo para que otros reflexionen y piensen. Si algún día quieres que nos conozcamos personalmente estoy abierto.

El encuentro entre Garrido y Latasa: “Ha sido entrañable”

15 años después, Salvados se puso en contacto con ambos para materializar ese encuentro. Lo hicieron con un mediador que habló antes con cada uno de ellos, para acordar algunos asuntos que mejoraran la comunicación. Tras ello, los dos pidieron al programa no grabar el momento por ser “algo muy personal”, según Latasa.

Mientras que Garrido explicó que lo prefería así por lo siguiente: “Yo puedo hacer esto porque creo que es bueno, se entienda o no, se comparta o no, pero no quiero hacer daño, porque no soy yo solo, también están mis hermanos, otras víctimas. Puede herir más a los que no opinan así”.

De esta forma, el programa los citó en un refugio de montaña, al que primero entró Latasa y se sentó en una mesa. Después entró Garrido y lo único que se pudo ver a través de una ventana, es como el segundo le dio la mano al primero al sentarse en la mesa.

Una hora y media después, Gonzo acudió a hablar con el exetarra que fue el primero en salir, totalmente emocionado: “Ha sido entrañable”, fueron las primeras palabras que pronunció. “Tenía mis miedos porque no sabía de qué manera me iba a recibir, pero es una persona admirable”, aseguró. “He salido muy emocionado y tranquilo. La emoción me va a durar este día y más. El recordarle lo que pasó y pedirle perdón, hacerlo mirando a los ojos ha sido fuerte. Y al final me ha dado el abrazo. Tenía esa necesidad. Me ha llenado”, repitió hasta que no pudo hablar más.

Por último, salió Garrido que también se sentó frente a Gonzo: “Hoy lo he requeteconfirmado la sinceridad de esta persona tan atormentada por lo que hizo. Sabe y se da cuenta de lo que hizo. Más sincero que eso no sé lo que hay. Para él lo importante era pedir perdón. Lo que le liberaba. Yo no he dicho 'yo te perdono', porque además ¿quién son yo?. Tampoco era necesario, pero si me preguntas, pues claro que le perdono”, aseguró al presentador.

Preguntado por lo más impactante del encuentro: “Ha llorado bastante, yo me he contenido las lágrimas. Ha sido emocionante cuando se acordaba de mi familia, de lo que le hizo y después hasta nos hemos abrazado. Ha merecido mucho la pena. Esta noche estaré hecho polvo, pero...”, zanjó en uno de esos momentos irrepetibles en la vida y en la televisión.