Análisis

Series en los festivales de cine: ¿una tendencia cada vez más al alza?

Los festivales de cine cuentan con su propio capítulo dentro de la historia del séptimo arte desde prácticamente sus inicios. Fue en 1932 cuando se inauguró el primero, la Mostra de Venecia. Desde entonces, conseguir cada año formar parte de las secciones de los que gozan de categoría A (los 15 más importantes del mundo), es una auténtica contienda. Entre ellos se encuentran Berlín, Cannes, Locarno y San Sebastián; y en conjunto, se han convertido en elementos fundamentales para la industria como mercado, promoción y contacto directo con la prensa y el público. Y no solamente para aquellos que logran hacerse con sus galardones.

Su vinculación directa con la evolución del entramado audiovisual les ha llevado a estar inmersos en todos los debates que les afectan. Siendo recientemente los más sonados la incorporación o no de títulos producidos por plataformas y, cómo no, la apertura de sus puertas a series. Cannes dio el gran golpe encima de la mesa con su sí a la ficción de la pequeña pantalla en 2017, proyectando la última temporada de Twin Peaks de David Lynch, aunque ya en 2014 programó El pequeño Quinquin de Bruno Dupont. Pero no ha sido el único. Se suman Sundance, que ha programado títulos como Top of the lake de Jane Campion y 22.11.63 de Bridget Carpenter; el South by Southwest de Austin, que ofreció el piloto de Penny Dreadful, dirigido por Juan Antonio Bayona en 2014 y posteriormente Silicon Valley y Mr Robot; o Toronto con The Revenants y Heroes Reborn.

Coincidiendo en 2017 con la hornada de la producción de David Lynch, el Festival de San Sebastián decidió seguir su estela acogiendo en su selección La peste (Alberto Rodríguez y Rafael Cobos) y Vergüenza (Juan Cavestany y Álvaro Fernández Armero). La primera, participando dentro de su Sección Oficial fuera de concurso, y la segunda compitiendo en Zabaltegi-Tabakalera.

A partir de ahí, Movistar es la plataforma que más títulos ha incorporado al certamen con los Gigantes de Enrique Urbizu, Arde Madrid de Paco León y Anna R. Costa y, en 2019, Vida perfecta de Leticia Dolera. Es cierto que ninguna de ellas acaparó el protagonismo de las ganadoras de la Concha de Oro, pero sí consiguieron abarcar alfombras rojas, críticas, jornadas de prensa y proyecciones como sus coetáneos largometrajes. De hecho, el año pasado, el Zinemaldia mostró las primeras imágenes de metraje de Patria (HBO). Un anticipo de la adaptación de la novela de Fernando Aramburu que tras retrasar su estreno por el coronavirus, llegará al servicio de streaming el 27 de septiembre.

Alcanzados los prolegómenos de la edición que tendrá lugar, si el coronavirus lo permite, entre el 18 y el 26 de este mes de septiembre, la sorpresa ha llegado al ser ya seis las series confirmadas que desfilarán por el festival. Cinco títulos esperados y de renombre. Antidisturbios (Movistar) de Rodrigo Sorogoyen e Isabel Peña, Patria (HBO) de Aitor GabilondoAntidisturbiosPatria (HBO) de Aitor GabilondoPatria y We are who we areho (HBO) de Luca Guadanigno formarán parte de su Sección Oficial, aunque fuera de concurso; RTVE presentará la adaptación de la novela de Isabel Allende Inés del Alma Mía (ya disponible en Amazon); Movistar+ aprovechará su Gala Especial, programada para el lunes 21 de septiembre, para celebrar la puesta de largo de Dime quién soy; y la sección Made in Spain cogerá la proyección del primer episodio de Escenario 0 (HBO), proyecto liderado por Bárbara Lennie e Irene Escolar.

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Una tendencia en alza... ¿hacia un Festival único?

La tendencia en alza dentro del Festival de San Sebastián, y que a nivel internacional la presencia de títulos televisivos haya dejado de ser motivo de estupor -las 30 monedas de Álex de la Iglesia se verán en Venecia, sin ir más lejos-, podría derivar en varios escenarios. Por un lado, está el nivel de prestigio adquirido por las series, especialmente en los últimos años. La llegada de las plataformas -y sus generosos presupuestos- han ampliado el espectro y diversidad de producciones. Dato que no conlleva el menosprecio a lo conseguido hasta ahora por las cadenas, al contrario; pero cuantas más voces y pluralidad de proyectos haya, más oportunidades de que aquello que salga adelante tenga un mejor resultado y que vaya a responder a los intereses de un público mucho más amplio.

Ya no es una novedad que grandes intérpretes combinen proyectos televisivos con cinematográficos, ni que tampoco lo hagan sus creadores. De Isabel Coixet a Alejandro Amenábar -actualmente rodando su primera ficción, Fortuna- muchos nombres importantes de nuestra cinematografía están escribiendo sus propios capítulos dentro de la historia de la pequeña pantalla. Teniendo este auge en cuenta, no sorprende ver que los Festivales de mayor renombre se hayan lanzado a considerarlos de la calidad que sus películas poniéndolas a su nivel y proyectándolas en sus mismas salas.

Más allá de la mejoría de su valoración, otro aspecto a tener en cuenta es que, por el momento, no existe un certamen de referencia de series de televisión que genere la misma repercusión a nivel e internacional.

En España, el más importante es el FesTVal, que celebrará en Vitoria su undécima edición en del 1 al 5 de septiembre; y donde este año se verán dos de las grandes apuestas de RTVE y Movistar para la nueva temporada, HIT y Nasdrovia, respectivamente. Sin embargo, tampoco es un certamen especializado únicamente en ficciones. Abarca la televisión en conjunto incluyendo en su programación formatos informativos y de entretenimiento. Por ello, aunque a nivel televisivo sí es el evento de referencia en nuestro país, no es EL festival de series.

HIT, la serie protagonizada por Daniel Grao que llegará próximamente a La 1, acaba de ser presentada en el Festival de Cine Español de Málaga, que se inauguró en 1998. Un evento que en 2014 decidió apostar por la pequeña pantalla con Screen TV. Una iniciativa que ha incorporado proyección de series (inéditas, clásicos y también internacionales) y otras actividades como talleres y mesas redondas. Entonces proyectaron Peaky Blinders, The Big Bang Theory, Juego de tronos y Orange is the new black. Mad Men, Mozart in the jungle, Mr Robot y Cuéntame cómo pasó han sido algunos de sus sucesores.

Así, asistimos a una convivencia cada vez mayor de la pequeña y gran pantalla en los certámenes de cine. Quizás este atípico 2020 no sea el mejor año para tener en cuenta por cómo la irrupción del coronavirus podría haber provocado una búsqueda del mayor escaparate posible, pujando aun más por lograr incorporar ficciones en sus programaciones sabiendo que, con el parón de rodajes, las consecuentes repercusiones económicas en la industria, es aún más importante una buena carrera de promoción. La necesaria para a conocer los proyectos, conseguir que sean esperados, que cuenten con un mayor altavoz y que estén en los espacios que van a reunir a mayor cantidad de prensa y público que hablen sobre ellos. O quizás, precisamente por lo atípico que está siendo 2020, lo que ahora ocurra puede haber llegado para quedarse, y que solamente vaya a acelerar lo que igualmente iba a ocurrir.