La 'sitcom' que convirtió a cuatro mujeres mayores en uno de los mayores fenómenos de la televisión: dónde ver 'Las chicas de oro'

Imagen promocional de 'Las chicas de oro'

Ada Sanuy

13 de julio de 2026 17:45 h

Tres mujeres divorciadas y enviudadas de entre 50 y 55 años comparten una vivienda en Miami. A ellas se suma la madre de una de ellas a sus 80 años de edad. Esta es la historia de Las chicas de oro, la comedia de situación creada por Susan Harris que se convirtió en uno de los mayores éxitos de la televisión estadounidense entre 1985 y 1992 y que está disponible en Disney+.

Protagonizada por Beatrice Arthur, Betty White, Rue McClanahan y Estelle Getty, la ficción permaneció siete temporadas en antena, alcanzó los 180 episodios, recibió algunos de los principales galardones de la pequeña pantalla y, tras su desenlace, dio pie a una secuela titulada The Golden Palace.

La serie sitúa su historia en Miami, donde Blanche Devereaux, propietaria de la casa, acoge a Rose Nylund y Dorothy Zbornak, a quienes poco después se suma Sophia Petrillo, madre de Dorothy, cuando la residencia donde vivía queda destruida por un incendio. A partir de esa convivencia, la ficción construye una comedia apoyada en el contraste entre las personalidades de sus cuatro protagonistas: el sarcasmo de Dorothy, la ingenuidad de Rose, el carácter seductor de Blanche y la franqueza de Sophia marcaron la identidad de una serie que convirtió sus diálogos en una de sus principales señas de identidad.

Una 'sitcom' convertida en fenómeno televisivo

Aunque nació como una producción de NBC, Las chicas de oro encontró también un amplio seguimiento en España durante sus emisiones en RTVE. La cadena pública llegó incluso a modificar su programación en junio de 1990 para emitir un especial de la serie frente al concierto de los Rolling Stones programado por Telecinco. La apuesta resultó un éxito: el especial alcanzó un 40,4% de cuota de pantalla, superando ampliamente a la competencia y confirmando el enorme tirón que tenía la comedia entre los espectadores españoles.

Ese respaldo se sumó al enorme reconocimiento que ya había cosechado en Estados Unidos. Durante seis de sus siete temporadas, la sitcom figuró entre los programas más vistos del país, se convirtió en uno de los pilares de la programación de los sábados de NBC y acumuló numerosos galardones, entre ellos varios premios Emmy —incluido el de mejor serie de comedia— y tres Globos de Oro a la mejor serie de comedia o musical. Sus cuatro protagonistas también recibieron premios o nominaciones por sus interpretaciones, un reconocimiento poco habitual para un reparto coral.

Una serie que abordó asuntos poco habituales para su época

A lo largo de sus siete temporadas, Las chicas de oro incorporó temas que rara vez aparecían en una sitcom de máxima audiencia. Entre ellos figuraban el VIH, la homosexualidad y el matrimonio entre personas del mismo sexo, la discriminación por edad, el acoso sexual, la violencia doméstica, la enfermedad de Alzheimer, la pobreza, la soledad, la inseminación artificial o la donación de órganos, integrados dentro de las tramas de las protagonistas sin abandonar el tono humorístico de la serie.

Ese equilibrio entre la comedia y cuestiones de carácter social terminó convirtiéndose en una de las características más reconocibles de la producción. Buena parte de los episodios seguían una estructura similar: después de afrontar el conflicto principal, Blanche, Dorothy, Rose y Sophia acababan reunidas en la cocina para compartir una porción de tarta de queso mientras comentaban lo sucedido, una escena que terminó identificándose con la propia serie.

El intento de prolongar la historia con The Golden Palace

La despedida de Las chicas de oro no supuso el final definitivo de sus personajes. Tras la marcha de Beatrice Arthur al concluir la séptima temporada, Betty White, Rue McClanahan y Estelle Getty retomaron sus papeles en The Golden Palace, una secuela estrenada en 1992 en la que las protagonistas vendían la casa de Miami para hacerse cargo de un hotel. La nueva ficción incorporó al reparto a Don Cheadle y Cheech Marin, mientras que Arthur reapareció de forma puntual recuperando el personaje de Dorothy.

Sin embargo, la nueva serie no consiguió repetir la repercusión de Las chicas de oro y fue cancelada después de una única temporada. La franquicia sí continuó ampliándose con otras producciones relacionadas, como Empty Nest y posteriormente Nurses, nacidas a partir del universo creado por Susan Harris y conectadas mediante distintos personajes y apariciones especiales.

La incorporación de Las chicas de oro a Disney+ permite recuperar una de las sitcoms más reconocidas de la televisión estadounidense y revisitar una producción que, además de mantenerse siete años en antena, dio origen a una franquicia que intentó prolongar el éxito de sus protagonistas más allá del final de la serie original.

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