Antonio Banderas reflexionó en 'El Hormiguero' sobre las “náuseas” que le provoca la política: “Me llamarán equidistante”

Laura Pérez

15 de enero de 2026 11:27 h

El Hormiguero recibió este miércoles 14 de enero a Antonio Banderas, que acudió a Antena 3 para promocionar su nuevo proyecto de teatro. Una entrevista que también se salió de lo púramente promocional cuando Pablo Motos preguntó a su invitado sobre política y este lanzó una profunda reflexión sobre su desconexión con los líderes mundiales actuales.

En los compases finales de su charla, el presentador de Atresmedia cuestionó a Banderas sobre cómo ve la situación mundial con Donald Trump y se interesó por si hay algún líder que le guste. La respuesta del actor, lejos de ser breve, se convirtió en una reflexión sobre la sociedad actual y el papel de la juventud.

“Yo ya no estoy entendiendo lo que está pasando. La política ha pasado a un lugar muy bajo dentro de mis preferencias. La política está muy ligada actualmente a la violencia y la violencia me está produciendo náuseas, me afecta muchísimo. No veo ahora a ningún líder mundial que me satisfaga, que me represente. Me van a llamar equidistante si digo eso, que no hay nadie que sienta que me represente”, comenzó expresando el malagueño.

Antonio Banderas puso el foco en los jóvenes y la importancia que tienen para cambiar el mundo: “Hay que decirle a la gente joven que lea, hay un déficit de atención tremendo, lo noto en el teatro, y creo que allí está la solución a muchos de los problemas que tenemos. Hay premio después de la lectura, después de adquirir una cultura, y es que dejas de ser manipulable. Es necesario que se lo inculquemos a la gente joven. Es muy grave”, comentó.

Pablo Motos preguntó entonces a su invitado por la política española y por quién es, para él, la principal oposición de Pedro Sánchez a día de hoy. “Diría que el propio gobierno de Sánchez de hace cuatro años. Si colocaras a ese equipo en la bancada, en el lugar que ocupa el PP, serían su mayor oposición”, dijo, y lanzó un mensaje crítico contra el presidente del Gobierno: “Yo entiendo que se pueda cambiar de opinión, pero una cosa es cambiar de opinión y otra de principios. Y eso ha sido muy doloroso para muchos”.

La ministra de Vivienda contesta a Antonio Banderas

Estas palabras del actor han tenido respuesta este jueves, cuando Isabel Rodríguez, ministra de Vivienda, ha rechazado sus afirmaciones sobre el “cambio de principios” del Gobierno de Pedro Sánchez.

En una entrevista en Antena 3, que recoge Europa Press, la ministra ha dicho que respeta todas las opiniones políticas al tiempo que admira y aprecia a una “persona tan universal como Antonio Banderas, a uno de los mejores actores de nuestro país”. Sin embargo, ha señalado que no comparte su opinión y ha defendido la “socialdemocracia” que asegura que practican los socialistas de “respeto de los derechos humanos, la paz y los derechos de las mujeres”.

En este sentido, ha afirmado estar con la política que cree en los derechos humanos, la que combate a los dirigentes que los están pisoteando, la que aboga por la paz en lugar de la guerra o que lucha contra los que creen que las explotaciones sexuales son un hecho con el que se deben conformar. Isabel Rodríguez ha alegado en este sentido que “merece la pena dar la batalla de la implicación política” desde las posiciones de izquierdas como es su caso. Considera que en estos momentos “es más necesario que nunca dar esa batalla para volver a una sociedad de mayor entendimiento, de mayor convivencia y de mayor paz”.

Cuando Banderas estuvo a punto de morir en su casa

Antes de esta reflexión política, Motos preguntó a Banderas sobre una dura experiencia personal que el actor pudo desarrollar en esta visita a El Hormiguero: cuando estuvo a punto de morir en el estudio de su casa de Los Ángeles.

“Fue muy absurdo. Yo estaba todavía casado con Melanie y teníamos un estudio de grabación en la casa. Melanie se había ido con los niños a Aspen y yo estaba solo. Me puse a componer en el estudio y me metí en una cabina de grabación que estaba insonorizada con una puerta enorme. Al meterme dentro me quedé con el manillar de la puerta en la mano y atrapado, completamente solo en casa”, contó.

Su salvación fue totalmente casual, tal como él mismo explicó: “De pura casualidad apareció por el jardín la cocinera que teníamos, que había venido al huerto, y me salvó la vida”, zanjó.