Análisis Vertele

Arranca 'La Voz 2': Los puntos fuertes y débiles de esta segunda edición

Arranca 'La Voz 2': Los puntos fuertes y débiles de esta segunda edición

Vuelve La Voz. El fenómeno de la década, el programa más visto, el talent show con más impacto en la red de los últimos tiempos. Calificativos cosechados que sirven a Mediaset y Boomerang TV para guardar un bonito recuerdo del 2012, pero no evitan que hoy, a 16 de septiembre, tengan su contador a cero.

A partir de las 22h, el formato con más éxito internacional del momento vuelve a las casas de los españoles, pero ¿volverá a ser el titán de la temporada pasada? Cuenta con razones para ser positivos, puntos fuertes por los que su segunda edición no debería suponer un quebradero de cabeza para sus responsables.

Sin embargo, no es oro todo lo que reluce y La Voz también cuenta con puntos menos potentes que rebajan la euforia. Hoy repasamos sus armas y sus debilidades.

SUS PUNTOS FUERTES:

Fenómeno social

“Nunca había vivido algo así. Hemos recibido un aluvión de llamadas preguntando cuando volvemos”, afirmaba un orgulloso Manuel Villanueva en la presentación de La Voz, a la que acudió Vertele.

El buen recuerdo de la primera edición es uno de los valores seguros del programa. La curva fue ascendente (el mínimo lo marca su estreno con un 30.6%), lo que demuestra que el boca a boca hizo subir al talent como la espuma. Un fenómeno social que regala a Mediaset la carta del ‘nadie quiere perdérselo para poder participar en la conversación con familia, amigos o el vecino’.

Gran formato

En septiembre de 2010 nacía en Holanda una nueva obra maestra de John de Mol. Estados Unidos solo tardó tres meses (diciembre de 2010) en anunciar que NBC emitiría su propia versión del talent musical. Un interés por el formato que provocó su contagio a nivel internacional.

Fases muy diferenciadas y una estructura que ayuda a que el público reviva hasta en cuatro ocasiones (una por equipo) la tensión e interés por el desenlace de la ‘trama’.

Que un programa sea un éxito es más fácil cuando el formato funciona desde la raíz.

Acertadísimas novedades: La incorporación del ‘Steal’ y ‘Knockouts’

Sin embargo, todo formato, por muy bueno que sea, agota. Los responsables de La Voz, conscientes de ello, han decidido incorporar en la segunda fase del programa dos nuevas normas ya testadas con éxito en versiones internacionales (Estados Unidos y Reino Unido, entre otras).

El ‘steal’, aquí llamado ‘robo’, recupera la emoción del pulsador al dar la posibilidad a los coaches de ‘repescar’ a un talent eliminado de una batalla no perteneciente a su equipo. Además, iguala el nivel entre coaches y no deja escapar grandes concursantes como ocurriera el año pasado.

Los ‘Knockouts’ podrían traducirse como ‘las dos noches del drama’. Los coaches contarán con un equipo de 10 y deberán reducirlo a la mitad para llevar 5 a los directos. El año pasado ya vivimos un ‘knockout light' con la expulsión de un concursante tras la última batalla. Malú se hinchó a llorar. Que se prepare este año...

Experiencia

Boomerang TV demostró el año pasado que con mucho trabajo, conocimiento e ilusión se puede hacer de un talent musical un éxito a pesar de no ser tu especialidad.

Este año ya no son ‘novatos’ en este tipo de producción y se nota. Las tablas son un grado, están mejor coordinados y los errores cometidos en la primera edición podrían no volver a repetirse.

El tirón mediático de sus coaches

Uno de los rasgos que diferencian La Voz es la importancia de los cuatro coaches, incluso por encima de talents y/o presentador. Si ellos no funcionan, el programa se ve claramente dañado.

La química entre Malú, Rosario, David Bisbal y Melendi fue una de las claves del éxito de la primera edición y la presencia de los tres primeros en esta segunda proporciona un colchón que hace que le auguremos éxito al programa.

No solo eso, Malú y David Bisbal arrastran un batallón de seguidores que impulsan al programa. Ambos han empatizado con la audiencia y eso crea fidelidad.

CUIDADO. ALERTA

El desencanto al conocer los asesores:

Juan Magán (Antonio Orozco), Carlos Vives (Malú), Coti (Rosario) y Cali&Dandee (David Bisbal) acompañarán a sus respectivos coaches en las batallas. La reacción, al menos en redes sociales, no ha sido buena. Tampoco les conseguimos sacar una respuesta al “por qué estos asesores y no otros” en la rueda de prensa.

Los ‘ayudantes’ no han supuesto un atractivo extra para La Voz. Gran parte del público no entiende por qué Juan Magán o Cali&Dandee puede ‘asesorar’ a nivel vocal.

Pero, hablamos desde la ignorancia, quizás son fieras televisivas que funcionan a cámara a la perfección. Siendo (muy) positivos, encuadrémoslo en ‘cuidado... alerta’.

Antonio Orozco y la difícil misión de hacer olvidar a Melendi

Antonio Orozco es el nuevo. Sus compañeros le arropan, sus ‘jefas’ también y todos están encantados con su llegada. Sin embargo, muchos critican que su incorporación no aporta nada a nivel musical debido a la similitud entre los cuatro coaches, que no tiene carisma y que la sombra de Melendi es demasiado alargada.

Muchos de los que hoy claman “no querer saber nada de La Voz porque no está Melendi” deberían preguntarse qué opinaban del asturiano allá por septiembre de 2012. Quizás Orozco también sea un descubrimiento, démosle una oportunidad hoy y si no nos gusta, mañana le pondremos un cero (sin piedad).

SUS PUNTOS FLACOS:

Fuertes competidores: 'La cúpula' e 'Isabel'

La Voz se enfrentará esta noche a dos grandes apuestas en La 1 y Antena 3. Isabel prosigue con su conquista de Granada en la televisión pública, una ficción consolidada alrededor del 20% que mantendrá sus espadas en alto dispuesta a defender su reino. Por otro lado, la cadena de Planeta ha encontrado en La Cúpula su éxito revelación de comienzo de temporada.

A pesar de este marco, la 'ley no escrita de las audiencias' reza que las series de La 1 y Antena 3 se neutralizarían, al dividirse el público que prefiere la ficción al entretenimiento, frente a un único programa en Telecinco.

Además, aquellos que deseen ver ambas ofertas suelen decantarse por grabar o ver a través del modo salón/a la carta la ficción y disfrutar en directo La Voz.

Cuatro cantantes de espaldas apretando un botón. Ya lo hemos visto, no es algo novedoso. El año pasado se palpaba la expectación por la llegada de un formato de éxito nunca visto en nuestro país (por mucho que algunos se sigan empeñando en compararlo con otros talents musicales que no tienen nada que ver).

Hoy sabemos que después de las sillas giratorias viene el ring y tras ello, el concierto televisado. Sabemos que Rosario busca monstruos, que a Malú le encantan las voces calentitas con color y que David Bisbal apunta todo en su libreta.

Renovarse o morir. Queda el consuelo de las nuevas normas, siempre y cuando éstas estén bien adaptadas... Como extra, animemos al equipo creativo de Boomerang TV a crear una norma 'made in Spain' que sorprenda tal y como NBC, con más o menos éxito, intenta hacer cada año.

Los problemas de sonido

“Concebimos La Voz como un concierto”, afirman. Bien es cierto que desde el plató el sonido es uno de los mejores que he presenciado en televisión, pero los Estudios Picasso de Villaviciosa de Odón tan solo acogen a 800 espectadores por los millones que disfrutan del show desde el salón de su casa.

No se debe olvidar que La Voz es un programa de televisión. El éxito y boom mediático no debe eclipsar bajo ningún concepto la calidad técnica.

Duración y excesiva publicidad

No descubrimos América si desvelamos que La Voz es un programa muy caro del que nosotros disfrutamos gratis. La publicidad es necesaria, pero ver una actuación entre cientos de joyas, objetos tecnológicos, cosméticos y coches, aburre.

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