Artículo de interés

“GH Vip” terminó con agresiones

Por su interés, reproducimos a continuación un artículo publicado en La Razón, firmado por el cronista de corazón Jesús Mariñas, y en el Semanal Digital. Lástima que no fuesen recogidos en directo: vaya combate. No todo fueron mieles, laureles, «congratulations» y besos. Hubo un trasfondo, casi zafarrancho de combate, no reflejado por las cámaras. Resultó un verdadero y no edulcorado «reality show» que evitaron emitir por la continuidad del concurso paridor de nuevos monstruitos mediáticos, nada que ver con lo que cada uno es en su vida privada. Confirmación-revelación de la ternura de Ivonne Domingo, la pechugona nieta mexicana de Plácido Domingo, aunque ella utilice artísticamente el apellido de su ex marido norteamericano. Así se distancia más de un abuelo tenor que nunca quiso saber de ellas, madre e hija supuestas enredadoras del primogénito Pepe, habido del primer matrimonio del artista, antes de que Marta Ornelas surgiera como ángel amparador. El mayor del cantante madrileño fue un cúmulo de contratiempos, malestares y problemas, especialmente tras conocer a la madre de la dulce y pechugona Ivonne, a quien España acaba de darle, vía «Gran Hermano», parte de lo que merece. Ahora cavila si retornar al México lindo y querido, pero ingrato, donde le ofrecen hacer una temporada teatral con un éxito que lleva quince años en las carteleras aztecas. Quizá lo rechace. Fue lo que algunos advertidos hicieron con esa especie de Verbena de la Paloma –casi un dónde vas con mantón de Manila– montado por Makoke, la madre de la tremenda Lara Rodríguez, y los responsables de seguridad. La cosa, o tal me cuentan, venía cociéndose hace semanas, cuando la madre de su hija –de tal palo, tal astilla o leñazo– iba detrás de Adans, Jacqueline Aguilera y Matamoros, y comentó en voz alta buscando cuestión, cosquillas o grescas. Tal parecía la zarzuela «seña Antonia»: -No te preocupes, Rosario, que en España las mujeres somos mucho más guapas y no tienen que operarse como ésa que va delante, –un tiro en la nuca. Pero no la remató como pretendía. Aunque la venezolana, ex «Miss Mundo», encajó el directo nada indirecto y formó complot con el resto del trío. Por eso, cuando la fina mamá Lara intentó sentarse, le pusieron pegas. Tras el primer intermedio y después de ser avisada por el equipo de Zeppelin de que abandonara el plató, luego le impidieron la entrada, aunque iba con Maradona. Protestó y se indignó, Lara se subió por las paredes defendiendo el derecho materno a silla y talón:

-Acabaron agrediéndonos e insultándonos, mi hija con arañazos en el hombro y yo con magulladuras, –me contó la madre de su hija en pleno gimoteo telefónico, presuntamente denunciador de atrocidades y malos modos increíbles. Nadie los confirma ni desmiente. Tampoco que, la víspera, Makoke de Matamoros recibiera un puñetazo de la sevillana defensora de su niña. Por su lado, Amador Mohedano respalda el futuro imperfecto de Rosario, su bienamada, aparentemente protegida de tía Rocío. Tras demostrar su malicia por no rendir al ex de Estefanía de Mónaco a sus pies, Challo ahora pretende cobrar por sus entrevistas periodísticas. Al menos, tal intentaron padre y retoño ante la propuesta de una de las más serias y antiguas revistas, últimamente especializada en Raquel Mosquera. De no creer. Jesús Mariñas, La Razón La Guardia Civil estuvo en GH VIP para desalojar a Lara Rodríguez Los productores de GH VIP se las prometían muy felices cuando ficharon a Lara Rodríguez y a Kiko Matamoros como concursantes del finiquitado reality de los famosos. Durante la semana que convivieron juntos, la sevillana y el ex manager protagonizaron momentos muy tensos. Algo que se complementaba con la batalla dialéctica que Makoke, esposa de Kiko, y Doña Pepita, madre de Lara, mantenían en los estudios de Telecinco. Sin embargo, todo cambió tras la expulsión de Lara. Matamoros decidió abandonar la casa y seguir su aventura en los platós. Por su parte, la ex asistente de Carmina optó por no aceptar las peticiones de entrevista que le lanzaron desde los diferentes programas de la cadena de Fuencarral. Al parecer, la Rodríguez tomó esa determinación cuando se percató de que en Telecinco habían orquestado una campaña en su contra. Al menos así lo ha asegurado ella a personas de su entorno más cercano. Cuentan que Larita está muy enfadada con el enfoque que se ha dado a su separación de Said. La gota que colmó el vaso de la paciencia del “azote” de Carmen Ordóñez fue la emisión de un vídeo en el que se llegó a insinuar que el padre de su hija estaba metido en el tráfico de drogas. Algo que, según Lara, no se corresponde con la realidad, ya que su ex pareja se dedica a la exportación de vehículos usados a Marruecos. El pasado jueves, GH VIP emitió su última gala. Un programa que fue de lo más accidentado. Todo empezó cuando Larita y su madre ya estaban sentadas en el plató. Una azafata se acercó a la sevillana y le dijo que su progenitora no podía estar acompañándola. Al parecer, Adans Peres, Jacqueline Aguilera y Kiko Matamoros habían manifestado a la dirección del programa que si Doña Pepita se quedaba, ellos se marchaban.

Lara reaccionó diciéndole a la azafata que su madre no se marcharía de allí hasta que la guardia civil fuera a desalojarlas. Y así fue. En la primera pausa publicitaria, una pareja del cuerpo de la Benemérita se presentó en el plató y ordenó a los allí presentes que abandonaran sus asientos. A la Rodríguez la metieron en una habitación, y a su madre la dejaron con el resto del público. Un rato más tarde, se comunicó a todo el mundo que ya podían regresar al estudio donde se emitía la final del Gran Hermano VIP. Lara y su madre intentaron volver al plató, pero los miembros del equipo de seguridad de Telecinco les impidieron el acceso. Según la sevillana, se produjo un forcejeo en el que ella sufrió magulladuras en los brazos y Doña Pepita traumatismo torácico. Ante estos hechos, Lara Rodríguez y Josefa Cárdenas acudieron a un hospital para recibir asistencia sanitaria. Una vez más repuestas, y con el correspondiente parte médico en el bolsillo, las dos mujeres se dirigieron a una comisaría donde interpusieron una denuncia contra la cadena que dirige Paolo Vasile. El Semanal Digital