Entrevista

“V”, una metáfora de la psicosis post 11-S

La desconfianza y el miedo a lo desconocido imperantes en la era post 11-S son los verdaderos protagonistas de la moderna “V”, más allá de visitantes marcianos con intenciones ocultas, de fe y de rebeliones.

Así conciben la serie los actores Morena Baccarin y Scott Wolf, según explican en una entrevista con varios medios europeos en Londres. Baccarin da vida a Anna, la maquiavélica líder de los visitantes, y Wolf a Chad Decker, el periodista privilegiado que tiene acceso a la civilización desconocida, según informa Efe.

“El núcleo de la serie radica en quién puedes confiar. Define la ficción la idea de que la persona de la que te fías podría ser un visitante”, explica Scott.

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Baccarin coincide en que “V” es reflejo de un mundo que sospecha de todo y todos: “Creo que a la gente realmente le asusta lo desconocido, le da miedo quiénes son sus vecinos, especialmente por el terrorismo y después del 11-S. Considero que lo que nosotros hacemos está en nuestro día a día”.

La primera temporada del “remake” de la mítica serie de los años 80 llega a su fin en España hoy unes 21 de junio a las 22.15 horas en el canal TNT, en 2011 aterrizarán nuevos enfrentamientos entre humanos y visitantes.

Los contextos de la serie original y de la nueva versión han cambiado de la guerra fría al mundo actual y también lo han hecho sus personajes. Comparten, por supuesto, la premisa de los marcianos que se ciernen sobre las ciudades terrícolas, explican sus protagonistas, pero poco más.

El hecho de que gran parte del reparto fuera demasiado joven en los ochenta para que sus progenitores consintieran el visionado de “V” contribuyó a la “redefinición total” de la ficción, ya que, según Wolf, eso ha permitido que los actores entrasen en escena “frescos” y con la mente abierta.

La duda, elemento central de la serie, asuela no sólo a los personajes de la ficción, también al espectador, que lo tendrá difícil para discernir la verdadera naturaleza de los protagonistas.

“Lo realmente maravilloso de la serie es que muchos personajes tienen esta suerte de dicotomía en la que no sabes qué dirección van a tomar. Hay un poco de bondad y un poco de maldad en ellos”, sostiene Baccarin.