Suceso

Un cámara de la TV brasileña graba su propia muerte en directo abatido por los narcos

La policía de Río de Janeiro reforzó hoy los patrullajes en la favela donde ayer fue asesinado un cámara de la TV Bandeirantes mientras la División Homicidios analiza las imágenes captadas por la víctima, para identificar al asesino.

Las autoridades cariocas informaron hoy que redoblaron la presencia policial en los puntos estratégicos de la favela Antares, en el oeste de la ciudad, donde ayer murió con un tiro en el pecho el cámara Gelson Domingos, cuando cubría un enfrentamiento entre policías y supuestos narcotraficantes.

En los violentos choques armados del domingo murieron cuatro sospechosos y fueron apresados otros 9 presuntos miembros de una organización que trafica drogas, los cuales fueron presentados hoy a la prensa.

Los investigadores se fijaron como prioridad hallar al responsable de la muerte del reportero para lo cual han interrogado a los detenidos y, al mismo tiempo, analizaron las imágenes que Domingos tomó antes de recibir un disparo de fusil en el pecho.

El comisario Felipe Ettore, de la División Homicidios, declaró hoy que no fue hallado “el proyectil que atravesó” al camarógrafo, de 46 años, quien llevaba un chaleco antibalas.

“No descartamos ninguna hipótesis, es una investigación compleja... espero que las imágenes sirvan” para saber quien fue el asesino, comentó Ettore.

Familiares, colegas y representantes del sindicato de periodistas de Rio de Janeiro estuvieron hoy en un Cementerio Memorial do Carmo, ubicado en el barrio de Cajú, donde iban a ser enterrados los restos de Domingos, y expresaron hoy su consternación por el crimen.

“El tráfico jamás puede callar a la prensa, pero debe haber un límite, las empresas deben disuadir a los periodistas para que no estén en la línea de frente” de los tiroteos, declaró Rogerio Marques, director del sindicato.

La virtual guerra urbana que impera en varias zonas de la ciudad que será sede de la Copa del Mundo de 2014 ya costó la vida del periodista Tim Lopes, torturado y luego incinerado por traficantes de las favelas del Complejo do Alemao, el mismo lugar donde el año pasado fue baleado un fotógrafo.

Entre los presos se encuentran Renato José Soares, a quien se sindica como el “gerente” del narcotráfico en parte de las comunidades pobres del oeste carioca y su principal lugarteniente, Renato José Soares, alias “BBC”, y Leandro Ferreira de Araújo, vulgo “China”. Lo que hace más complejo y violento el clima de guerra en el oeste es que en esa región también están afincadas las “milicias”, organizaciones parapoliciales que han desplazado a algunos grupos narcos, y posteriormente asumieron en el control de las comunidades.

Según el Sindicato de Periodistas miembros de las “milicias” que contarían con la complicidad de la policía, torturaron tiempo atrás a una reportera del diario O DIA.

Susana Blass, presidenta del sindicato, cuestionó a la TV Bandeirantes al afirmar ayer que el uso del chaleco antibalas “es un maquillaje, porque no ofrece seguridad ante disparos de fusiles, el arma más usada por los delincuentes y la policía. Y las emisoras dan el chaleco apenas porque forma parte del convenio colectivo de trabajo”.

“También pedimos que hagan un seguro diferenciado para las coberturas de riesgo, algo a la que se niegan”, aseveró la dirigente. Bandeirantes señaló, a través de un comunicado, que la empresa adopta “todas las precauciones para garantizar la seguridad” de los profesionales en zonas de riesgo.