Malena Alterio, protagonista de 'Cochinas': “A veces me ha supuesto más exposición una escena dramática que un desnudo”
Prime Video estrenó este viernes Cochinas, su nueva serie de comedia con Malena Alterio, Álvaro Mel y Celia Morán. Una ficción rompedora y provocativa, como analizamos en nuestra crítica, con la que la plataforma rompe sus propios moldes en su relato noventero sobre liberación sexual femenina.
La trama nos sitúa en el Valladolid de finales de los 90 para contar la historia de Nines, un ama de casa conservadora que se ve obligada a salvar el negocio familiar, un videoclub de barrio, especializándose en el único negocio que da dinero: el porno. “Cuando me llegó el guion me quedé maravillada, pero también con muchas preguntas”, admite Alterio en una entrevista con verTele, desvelando que desde el primer momento los creadores (Carlos del Hoyo e Irene Bohoyo) querían huir de lo soez y lo sórdido.
“Hay una delgada línea entre lo grotesco y lo que queda bien, y [las directoras Andrea Jaurrieta, Laura M. Campos y Núria Gago] han sabido plasmar lo que se respiraba en el guion, que no era fácil”, explica por su parte Celia Morán, revelación de la serie en el papel de Chon. Algo que refuerza su compañera de reparto, Malena Alterio, que afirma que “en ningún caso se quiere, ni desde nuestro lado ni desde los que lo han puesto en pie, que quede como una apología de la pornografía”.
'Cochinas' da visibilidad a cuerpos reales
Si algo destaca de Cochinas es que se sale de la normatividad para visibilizar todo tipo de cuerpos, relaciones e identidades. Un aspecto que aplauden sus protagonistas, lamentando que no sea la norma en los productos audiovisuales: “Ya va siendo hora de que no sea la excepción. La gente muy joven cree que el Instagram es verdad, que lo que vemos en la televisión es verdad. Y no es así, los cuerpos son imperfectos, pero en esa imperfección son maravillosos y son hermosos. Y hay que mostrar la hermosura de ese cuerpo en su imperfección, en su humanidad, porque es normal eso”, expresa.
A su lado, Álvaro Mel, que da vida al tierno Agu en la historia, reivindica esta decisión de la serie: “Es abrir el camino a no construir proyectos de ficción en base a cuerpos meganormativos o megasexualizados. La vida de la gente sexual no es como el porno. Yo pienso que es más próxima a como se cuenta en Cochinas y más real”, apunta.
En esta visibilización de los cuerpos y relaciones sexuales reales, la nueva producción de Prime Video con Oslodije cuenta con numerosos desnudos, algo que la propia Alterio considera “importante” para la narración. Preguntada por cómo llevó esta exposición en rodaje, la protagonista se muestra sincera: “Ha habido momentos que me ha supuesto más exposición una escena donde me tenía que abrir o romper, o con una carga dramática importante, que a lo mejor un desnudo. No estoy diciendo que sea fácil ponerse, pero uno va masticándolo en la cabeza y sabiendo que ese día vas a tener que desnudar”, explica.
En esa línea, Mel afirma que en Cochinas “hay una coherencia del desnudo y un desnudo muy bien acompañado, muy respetado tanto delante como detrás de las cámaras, también con el equipo técnico y aparte con unas figuras, que son los coordinadores de intimidad, que hacen también que este trabajo sea más fácil. Y también con la mirada de las directoras que ha sido perfecta”.
Por su parte, Celia Morán admite que para ella fue “muy complicado” rodar escenas de desnudos. “Yo me disociaba muchísimo cada vez que tenía que quitarme la ropa, no estaba ahí. Si me tengo que desnudar como actriz metafóricamente, tengo esas herramientas y lo sé hacer. Pero de repente verme en una situación tan vulnerable, en mi primer proyecto audiovisual, sentía que me sobrepasaba”, zanja.