Wyoming critica la demanda de Abogados Cristianos por la que Héctor de Miguel (Quequé) irá a juicio: “Son profesionales del acoso”
El Gran Wyoming ha criticado que Héctor de Miguel tenga que ir a juicio por la demanda que Polonia Castellanos, la presidenta de la asociación ultra Abogados Cristianos, había presentado previamente contra él. El Tribunal de Instancia Sección de Instrucción Plaza número 6 de Valladolid ha acordado la apertura de juicio oral contra el humorista, anteriormente conocido como Quequé, por un presunto delito de coacciones (acoso). La Fiscalía pide dos años de cárcel para el cómico, así como el pago de una indemnización de 6.000 euros por perjuicio y daño moral. La acusación particular solicita dos años de cárcel por un delito de acoso, otros dos por un delito de incitación al odio y una indemnización de 12.000 euros.
“Muchas veces pienso que merecería ir a la cárcel por alguno de mis chistes, pero el problema no es cuando lo pienso yo, es cuando lo piensa gente más peligrosa e influyente”, asegura Wyoming sobre este caso. Para el presentador de El Intermedio, Castellanos “se dedica a denunciar a diestro y siniestro todas las herejías que ve”, siendo De Miguel el último en sumarse a su lista de denunciados. Una lista en la que también figuran los colegios de Castellón, que estuvieron en el punto de mira de la entidad ultra por dar, supuestamente, “libros sobre cómo cocinar semen” a niños de 11 años, tal como ha recordado Wyoming.
Según el showman de laSexta, la denuncia de Abogados Cristianos contra Héctor de Miguel “es bastante paradójica” porque “se presentan como víctimas de acoso cuando ellos son unos verdaderos profesionales del acoso”. De hecho, según el presentador, esta es la tercera querella que interponen contra el humorista, lo que supone ya “casi ensañamiento”. Las noticias sobre esta última llegan, además, dos meses después de que De Miguel anunciara su retirada temporal de los medios tras la polémica surgida a raíz de su parodia de Nacho Abad.
“Lo único que tienen de cristianos es que creen en el infierno”, añade Wyoming, que desea “vivir en un país donde una asociación como esta no se pueda querellar contra un cómico por un chiste”. O como mínimo, “en un país en el que ningún juez ni fiscal contemporizase con un grupo ultra”.