'La isla de las tentaciones 11' se salta todas las normas del espejo y sufre el abandono voluntario de una soltera

Rubén y Gema en 'La isla de las tentaciones 11'

Paula Hergar

15 de octubre de 2026 02:19 h

La nueva entrega de La isla de las tentaciones 11 vivió uno de los platos fuertes de la edición: el reencuentro en el espejo de una de las parejas. Tras la dura hoguera de los novios, Sandra Barneda se plantó en su villa para preguntar a quién escogían para reencontrarse con su chica en el espejo durante tres minutos y sin poder hablar.

Todos, por unanimidad, eligieron a Rubén para que pudiera ver a Gema, después de sufrir tanto por sus imágenes con su soltero. Él había acabado destrozado, sin entender nada. Por lo que la presentadora le concedió el deseo.

Sin embargo, lo que nadie esperaba es que antes de vivir eso, Nataly - la tentadora que se había acostado con Rubén- pedía marcharse del programa porque sentía que estaba viviendo un “triángulo amoroso” con Nieves. Que el día antes se había sentido totalmente apartada por él y que esa sensación no quería sentirla. Decidió marcharse ante la incredulidad de los novios y de la presentadora.

El reencuentro en el espejo de Gema y Rubén

Minutos después, Barneda plató a Rubén en la plataforma de plástico (más que espejo) esperando a que Gema corriera casi la maratón por tierra, mar y aire, hasta llegar a él con toda la rabia que sentía.

Aunque las normas del espejo son reencontrarse durante 3 minutos y comunicarse solo con gestos, sin hablar, ellos se saltaron todas las reglas y hablaron, gritaron, y gesticularon entendiéndose a la perfección. Solo los nervios y el enfado del momento hicieron que no se entendieran.

Ella le recriminó que le había dicho que era la última vez, que el primer día ya estaba cayendo y que se había acostado con la tentadora. Él le recriminaba lo mismo a ella, con la técnica del “y tú más”. Intentándole convencer de que lo suyo no era para tanto, y lo de ella sí. “No me vas a comer más la cabeza”, le repetía ella.

Pasado el tiempo, Barneda pidió a Gema que se marchara y cuando se iba, a Rubén le invadió el espíritu de Hulk y rompió el plástico para correr detrás de ella. “No quiero a nadie más que a ti, vayámonos” le decía, pero ella aguantó.

Finalmente, la presentadora les separó, no sin advertirles que “habría consecuencias” por haberse saltado todas las normas. Y se marchó a relajar a Gema. “Casi me lo vuelvo a creer”, confesaba a la presentadora.

En el avance de la próxima entrega se escucha que alguien pide una hoguera de confrontación. Podría ser Rubén tras quedarse sin su tentación o quizá alguno más sorprendente.

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