Miguel Poveda reflexiona en Canal Sur sobre la gestación subrogada: “Ahora a lo mejor no hubiese sido padre”
Doce años después de viajar a Estados Unidos para ser padre mediante un procedimiento de gestación subrogada, el cantante Miguel Poveda dice que ahora entiende “mucho más” a quienes cuestionan esta práctica que en España no es legal, pero sí en otros países.
“El Miguel de ahora, seguramente, y quiero que esto se entienda bien, a lo mejor no hubiese sido padre”, ha confesado ante Toñi Moreno en el programa El hilo verde (Canal Sur).
Dice que no se “cuestiona” el hecho de haber sido padre, pero reconoce que ha ampliado su punto de vista acerca de esta espisona cuestión por la que tantas veces le han criticado. Recordemos que muchas mujeres de bajos recursos (en países pobres y ricos) aceptan gestar un bebé para otra persona como forma de conseguir dinero.
“No soy el Miguel de hace 12 años, ni el de antes de ayer. Quiero estar en constante evolución”, ha defendido ante los espectadores de Canal Sur. Y como parte de ese viaje interno, ahora “quizá entendería mucho más a quien está en contra de la gestación subrogada”, siempre y cuando se hable desde el respeto.
El autor de Primaveras en el pelo se muestra comprensivo “con algunas mujeres que se sienten heridas con esta práctica”, pero también entiende a las mujeres que se someten a la gestación subrogada por “libertad para decidir”.
La cuestión es que si Miguel Poveda tuviera que tomar ahora la decisión de ser padre mediante un 'vientre de alquiler', “a lo mejor intentaría no herir a nadie” y dejaría claro que tiene “empatía con cualquiera que pueda sentirse molesto”.
En cualquier caso, está convencido de que él no ha hecho “nada malo” porque así se lo hace saber su “familia” de Los Ángeles, aquella que le dio la oportunidad de ser padre. “Yo no he ido a un país pobre para aprovecharme de una situación. Recientemente he estado de vacaciones con ellos. Hemos decidido libremente ser una familia. Hace 12 años que tengo otra familia”.
Poveda asegura que cuando comparte con esta mujer las críticas que recibe en España por recurrir a un vientre de alquiler, ella no lo entiende. “Ella está feliz y su marido y sus hijos están felices. Y mi hijo, que lo vive con naturalidad. Eso es lo que me importa”, añade con orgullo.