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    <title><![CDATA[elDiario.es - José María Sadia]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/jose-maria-sadia/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - José María Sadia]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La España vacía cambia de estrategia: las iglesias deben generar los recursos económicos para ser restauradas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/espana-vacia-cambia-estrategia-iglesias-deben-generar-recursos-economicos-restauradas_1_13170057.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/50157678-743d-4be4-9fe8-31b48f9ae98d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La España vacía cambia de estrategia: las iglesias deben generar los recursos económicos para ser restauradas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La región occidental de Burgos pone en marcha un programa de digitalización y difusión de 14 templos de origen medieval para atraer “un turismo respetuoso” y garantizar la conservación del patrimonio amenazado por la despoblación</p><p class="subtitle">De las ruinas a la riqueza: cómo la restauración del patrimonio impulsa la economía</p></div><p class="article-text">
        Plan de negocio, an&aacute;lisis econ&oacute;mico, estimaciones de mercado&hellip; T&eacute;rminos que pueden sonar cotidianos en cualquier empresa, en cualquier proyecto del siglo XXI, parecen encajar con m&aacute;s dificultad en el tranquilo (en exceso) d&iacute;a a d&iacute;a de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/espana-vacia-no-espera-nadie-salvar-iglesias_1_9282713.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Espa&ntilde;a vac&iacute;a</a>, donde los pueblos languidecen hoy lamentando el &eacute;xodo urbano iniciado en los a&ntilde;os cincuenta. &ldquo;El mundo rural no est&aacute; para desaprovechar recursos&rdquo;. El arque&oacute;logo &Aacute;ngel Palomino repite esta idea como una especie de mantra para explicar que, hasta los pueblos con menor densidad de poblaci&oacute;n, con todas las estad&iacute;sticas de desarrollo en contra, tienen una oportunidad de tomar acaso el &uacute;ltimo tren. 
    </p><p class="article-text">
        Solo existe una condici&oacute;n, un requisito de m&iacute;nimos: todos los municipios en los que este experto en gesti&oacute;n de proyectos en el medio rural trabaja re&uacute;nen un argumento com&uacute;n: tienen &ldquo;memoria&rdquo;, en sus calles y plazas conservan la herencia de sus antepasados, un patrimonio que da para hacer c&aacute;lculos, estimaciones, n&uacute;meros sobre los que sustentar una casi ut&oacute;pica recuperaci&oacute;n. De esa filosof&iacute;a tan pegada al &ldquo;Excel&rdquo; naci&oacute; <a href="https://arsstellaris.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el proyecto Ars Stellaris</a>, que pretende poner en el mapa la regi&oacute;n acaso m&aacute;s despoblada de Burgos: un conjunto de extensos p&aacute;ramos y valles f&eacute;rtiles situados en el occidente de esta provincia, en la estela del Camino de Santiago. 
    </p><p class="article-text">
        Sobre la mesa, un mapa de 14 pueblos con un denominador com&uacute;n, iglesias de origen medieval con ra&iacute;ces en el rom&aacute;nico y en el g&oacute;tico &mdash;todas son bienes de inter&eacute;s cultural (BIC)&mdash; que han ido transform&aacute;ndose, envolvi&eacute;ndose en otros estilos a lo largo de los siglos. De Melgar de Fernamental, coraz&oacute;n del Canal de Castilla, a Castrojeriz, parada obligada del Camino Franc&eacute;s. De Villamor&oacute;n, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/catedral-romanica-quimera-repoblar-espana-vacia_1_8520670.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">municipio casi des&eacute;rtico que ha logrado salvar su may&uacute;sculo templo del siglo XIII</a>, a Sasam&oacute;n, donde radica el edificio religioso m&aacute;s monumental del conjunto, una descomunal iglesia g&oacute;tica impropia del medio rural. Joyas que han resistido al drama del exilio de sus habitantes y que hoy aspiran a convertirse en esperanza de progreso (o, al menos, de una tierra todav&iacute;a viva), pero con un giro de guion.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Digitalización de la iglesia de Santa María la Real, Sasamón (Burgos)                            </span>
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        &ldquo;El modelo de &lsquo;Oiga, mire, deme usted dinero para retejar la ermita de mi pueblo&rsquo; se ha acabado&rdquo;. Rodrigo S&aacute;iz es el gerente de la fundaci&oacute;n Ars Burgensis, el organismo impulsado por el arzobispado de Burgos hace un par de a&ntilde;os para desarrollar planes de conservaci&oacute;n del patrimonio y dinamizar el territorio que lo ampara. &ldquo;Ahora estamos en un modelo distinto, en el que puede haber dinero p&uacute;blico si una ermita se pone en valor a trav&eacute;s de una campa&ntilde;a de difusi&oacute;n, se digitaliza y tiene una accesibilidad plena&rdquo;, expone. Un an&aacute;lisis honesto, pero una visi&oacute;n del patrimonio que divide a quienes cuidan de los edificios hist&oacute;ricos de la Espa&ntilde;a rural. 
    </p><p class="article-text">
        En contra, aquellos que piensan que no en todos los casos &mdash;templos aislados sin vocaci&oacute;n clara de generar recursos en su entorno&mdash; se podr&aacute; hablar de repercusi&oacute;n econ&oacute;mica. Precisamente, ese giro de guion aqu&iacute; radica en que la restauraci&oacute;n de las iglesias burgalesas ser&aacute; consecuencia de lo que puedan &ldquo;producir&rdquo; a su alrededor, y no un fin. &ldquo;Estamos desarrollando un plan de gesti&oacute;n, no de intervenci&oacute;n&rdquo;, aclara el arque&oacute;logo &Aacute;ngel Palomino. En n&uacute;meros, Ars Stellaris cuenta con un presupuesto de 248.000 euros, algo m&aacute;s del 60% del capital que procede de la Junta de Castilla y Le&oacute;n lo completa la fundaci&oacute;n eclesi&aacute;stica.
    </p><h2 class="article-text">Digitalizaci&oacute;n exhaustiva</h2><p class="article-text">
        En ese &ldquo;cambio de enfoque&rdquo;, la piedra angular es una plataforma de gesti&oacute;n digital que &ldquo;va a dar visibilidad al proyecto&rdquo;. En la pr&aacute;ctica, una web donde aparecen los 14 templos digitalizados &mdash;tanto el exterior como sus bienes muebles (retablos o esculturas)&mdash;, lo que posibilita que &ldquo;siempre est&eacute;n abiertos&rdquo; (aunque sea a trav&eacute;s de una visita virtual), destaca &Aacute;ngel Palomino. &ldquo;En entornos rurales de pueblos muy peque&ntilde;os no es f&aacute;cil que te abran la iglesia&rdquo;, precisa, apuntando a esa labor en extinci&oacute;n de los denominados custodios, vecinos que guardan la llave del templo y lo abren al visitante cuando pueden. 
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                Aspecto de la visita virtual a la iglesia de Santa María de la Asunción, en Melgar de Fernamental (Burgos)                            </span>
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        &ldquo;A partir de un plan de este tipo, seguramente sea m&aacute;s f&aacute;cil y viable conseguir la inversi&oacute;n que echando mano de lo de siempre&rdquo;, sostiene el miembro de la firma Patrimonio Global. En su opini&oacute;n, los valores inherentes al patrimonio &mdash;como la historia o la memoria que atesoran&mdash; &ldquo;son intangibles que, al final, no se pueden materializar&rdquo;. &ldquo;Lo que se pretende es crear un producto de turismo cultural y patrimonial para identificar estos territorios, incorporando un conjunto de iglesias a las din&aacute;micas del desarrollo regional&rdquo;, precisa.
    </p><p class="article-text">
        Atendiendo a la rentabilidad econ&oacute;mica y social de planes como este en el medio rural, cabe acudir a la pregunta clave: &iquest;Resulta factible lograr mejoras perceptibles en zonas de interior profundamente deprimidas y sin apenas vecinos? &ldquo;Yo creo que s&iacute;&rdquo;, se&ntilde;ala sin dudar &Aacute;ngel Palomino, y justifica su convicci&oacute;n: &ldquo;El punto de partida es tan bajo y la situaci&oacute;n es tan cr&iacute;tica que los resultados a corto y medio plazo parece que no se ven, pero cuando analizas el impacto al detalle, s&iacute; que se est&aacute; produciendo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Para demostrarlo, acude a otros ejemplos del mismo perfil, en programas del Ministerio de Reto Demogr&aacute;fico. En concreto, cita la inversi&oacute;n de 600.000 euros en proyectos de arqueolog&iacute;a que se est&aacute;n llevando a cabo en pueblos de la Ribera del Duero (provincias de Burgos y Valladolid). &ldquo;Tenemos que incluir datos demogr&aacute;ficos en las actuaciones que estamos desarrollando y en todos los municipios afectados ha habido un incremento de poblaci&oacute;n&rdquo;, afirma. En todos, igualmente, el trabajo se ejecuta en red: pueblos de apenas veinte habitantes se asocian para crear un impacto conjunto en la zona. Las aventuras individuales son cada vez m&aacute;s escasas.
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                Detalle del templo de Santiago Apóstol, en Villamorón, (Burgos)                            </span>
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        &iquest;Y qu&eacute; hay del perfil tur&iacute;stico de esta iniciativa? El <a href="https://arsstellaris.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">programa Ars Stellaris</a> apunta a un destinatario muy concreto: el &ldquo;visitante respetuoso&rdquo;. Lo explica Rodrigo S&aacute;iz, gerente de la fundaci&oacute;n Ars Burgensis. &ldquo;Objetivamente, nuestro visitante no es precisamente un hooligan ingl&eacute;s que viene aqu&iacute; a emborracharse, sino personas con cierto sentido del gusto art&iacute;stico que quieren ver iglesias&rdquo;, define. Y va m&aacute;s all&aacute;: &ldquo;Hay un respeto por la santidad del lugar y un sentido del relajamiento; <a href="https://www.eldiario.es/cultura/efectos-masificacion-turismo-selfie-llaman-puerta-romanico_1_11611939.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">quien viene no lo hace atropelladamente ni tiene &uacute;nicamente el inter&eacute;s de tomarse un &lsquo;selfie&rsquo; antes de ver un museo</a>&rdquo;. Es decir, que la llamada no se dirige al grueso de los datos macroecon&oacute;micos del sector. 
    </p><p class="article-text">
        S&aacute;iz cita que, &ldquo;de los 100 millones de visitantes que recibe Espa&ntilde;a cada a&ntilde;o, veinte llegan atra&iacute;dos por la cultura&rdquo;. Y en esa todav&iacute;a generosa porci&oacute;n de la tarta &ldquo;hay medallas de oro, como la Mezquita de C&oacute;rdoba, la Sagrada Familia o la Catedral de Burgos, pero tambi&eacute;n hay medallas de plata o bronce&rdquo;, detalla. En los escalones inferiores del podio, aparecen las iglesias del occidente burgal&eacute;s como &ldquo;un lugar de reflexi&oacute;n, de meditaci&oacute;n para contemplar aut&eacute;nticas joyas, tablas flamencas o esculturas de autores de talla internacional en la Edad Media, y de paso llevamos actividad a la Espa&ntilde;a vac&iacute;a&rdquo;, propone.
    </p><p class="article-text">
        La iniciativa no es la primera de este tipo en la Espa&ntilde;a vac&iacute;a ni en la provincia de Burgos, aunque s&iacute; est&aacute; claramente inmersa en esa filosof&iacute;a de impacto econ&oacute;mico que est&aacute; desarrollando <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/paga-patrimonio-peligro-ciudadania-fondo-perdido-gobiernos-si-rentable_1_10837169.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Junta de Castilla y Le&oacute;n en la autonom&iacute;a del pa&iacute;s con mayor volumen de patrimonio</a>. En la comarca de Bureba, al norte de Burgos, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/dificultades-crear-ruta-romanico_1_10742751.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los ayuntamientos de n&uacute;cleos con poblaciones m&iacute;nimas trabajan en la creaci&oacute;n de un circuito cultural</a> que permita disfrutar de sus iglesias rom&aacute;nicas, aunque muchas veces la falta de vecinos llega a tal punto que impide atender la apertura de los monumentos de la ruta y convierten estos proyectos en una quimera. En la comunidad de Cantabria, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/rescate-pinturas-murales-siglos-antiguedad-esperanza-comarca-envejecida-cantabria_1_11333320.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la regi&oacute;n de Li&eacute;bana est&aacute; recuperando las pinturas de distintos edificios hist&oacute;ricos</a> con fines de conservaci&oacute;n, pero tambi&eacute;n para tratar de llevar la vida a una de las regiones m&aacute;s despobladas del norte del pa&iacute;s. En todos estos ejemplos, un denominador com&uacute;n &mdash;la despoblaci&oacute;n&mdash; y un rayo de esperanza, el patrimonio. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Sadia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/espana-vacia-cambia-estrategia-iglesias-deben-generar-recursos-economicos-restauradas_1_13170057.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 26 Apr 2026 20:59:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La España vacía cambia de estrategia: las iglesias deben generar los recursos económicos para ser restauradas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Patrimonio,Iglesia,Digitalización,Economía,BIC - Bien de Interés Cultural,Arqueología,Turismo,Desarrollo rural,España vaciada,Burgos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dos décadas de lucha para evitar que los apartamentos turísticos destruyan una ciudad fenicia de hace 3.000 años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/decadas-lucha-evitar-apartamentos-turisticos-destruyan-ciudad-fenicia-3-000-anos_1_13084553.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/719cd087-4291-4e57-b803-8f8220aba67f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dos décadas de lucha para evitar que los apartamentos turísticos destruyan una ciudad fenicia de hace 3.000 años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Vecinos y ecologistas tratan de frenar in extremis una promoción de viviendas sobre la antigua Baria, después de paralizar otra construcción hace dos décadas en el enclave almeriense, “un yacimiento único en el Mediterráneo”</p><p class="subtitle">El manual de resistencia de Larrángoz, la iglesia románica abandonada, expoliada y vandalizada que se niega a caer
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Durante la &uacute;ltima excavaci&oacute;n, sali&oacute; algo bastante interesante, parecido a lo que nosotros ya hab&iacute;amos visto a unos cien metros de all&iacute;&rdquo;. El arque&oacute;logo Jos&eacute; Luis L&oacute;pez Castro habla de uno de los descubrimientos m&aacute;s importantes de la antigua ciudad <a href="https://www.eldiario.es/viajes/bonita-ciudad-mediterraneo-encontrar-restos-fenicios-iglesias-barrocas-edificios-estilo-art-nouveau_1_13064923.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fenicia</a> de Baria (siglo VII a. C.), que hoy permanece intacta bajo los cimientos del pueblo de Villaricos (Cuevas del Almanzora, Almer&iacute;a), de un millar de habitantes. &ldquo;Encontramos los restos de unos postes sobre las rocas que no termin&aacute;bamos de interpretar&rdquo;. En efecto, su equipo obtuvo a&ntilde;os atr&aacute;s la pista inicial, insuficiente para formular una hip&oacute;tesis. Con los resultados de la &uacute;ltima investigaci&oacute;n, todo quedaba aclarado. &ldquo;Pensamos que puede tratarse de una &lsquo;neoria&rsquo;&rdquo;. Los griegos utilizaban esta palabra para definir los cobertizos navales que se constru&iacute;an junto al mar para guardar y preparar embarcaciones de peque&ntilde;o tama&ntilde;o. &ldquo;No hay ning&uacute;n otro precedente en la Pen&iacute;nsula Ib&eacute;rica; se conocen en el mundo griego en lugares como Grecia, Chipre o Marsella, pero en el &aacute;mbito fenicio este caso es &uacute;nico&rdquo;, valora el catedr&aacute;tico de la Universidad de Almer&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Nadie dudar&iacute;a de que zonas como esta en un yacimiento fenicio de casi 3.000 a&ntilde;os de antig&uuml;edad deber&iacute;an estar protegidas bajo llave. Sin embargo, una serie de circunstancias hist&oacute;ricas &mdash;dejadez administrativa, conflicto de competencias e intereses inmobiliarios en un &aacute;rea costera de irresistible tir&oacute;n tur&iacute;stico&mdash; han abocado a una situaci&oacute;n surrealista. El pasado 21 de febrero, decenas de vecinos y representantes de diferentes colectivos y grupos ecologistas se manifestaban junto al enclave arqueol&oacute;gico para tratar de frenar la construcci&oacute;n de 24 viviendas de lujo que amenazan con sepultar definitivamente una parte (peque&ntilde;a, pero muy valiosa) de la antigua Baria.
    </p><p class="article-text">
        Bajo esl&oacute;ganes como 'La memoria colectiva no es edificable', los convocados dieron lectura a un manifiesto en el que piden &ldquo;la paralizaci&oacute;n cautelar de cualquier actuaci&oacute;n que comprometa la integridad de las estructuras arqueol&oacute;gicas documentadas&rdquo;, adem&aacute;s del acceso a la documentaci&oacute;n de las excavaciones m&aacute;s recientes a las que se refer&iacute;a el profesor L&oacute;pez Castro y, en un futuro pr&oacute;ximo, &ldquo;la protecci&oacute;n efectiva y la puesta en valor del enclave&rdquo; a trav&eacute;s de &ldquo;un parque arqueol&oacute;gico&rdquo; que cuente la dilatada historia del paraje.
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                Juan Grima (en primer término) da lectura al manifiesto de protesta en la concentración del pasado mes de febreros en Villaricos (Cuevas del Almanzora, Almería)                            </span>
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        La reivindicaci&oacute;n no es nueva, como tampoco lo es el en&eacute;simo intento de edificar sobre los restos arqueol&oacute;gicos. &ldquo;El d&iacute;a 1 de diciembre, aprovechando que todo el mundo estaba de vacaciones y la Administraci&oacute;n pr&aacute;cticamente cerrada, veinte camiones de alto tonelaje con cuatro m&aacute;quinas para cargar empezaron a demoler el yacimiento&rdquo;. Juan Grima, presidente del colectivo Unidos por Baria, no se refiere a la promoci&oacute;n de apartamentos por la que protestaban en febrero (el denominado sector 9), sino a otra anterior, de hace veinte a&ntilde;os, que dio origen a la asociaci&oacute;n. Aquel proyecto quer&iacute;a sepultar una zona adyacente, el sector 8. Entonces, Grima implic&oacute; a la Junta de Andaluc&iacute;a para paralizar los primeros trabajos y obligar a la constructora a realizar una investigaci&oacute;n en el subsuelo. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo vallaron todo y no se pod&iacute;a ver nada en el interior, pero empezaron a aparecer restos antiguos en una escombrera&rdquo;. Grima apunta a la chispa que prendi&oacute; el movimiento vecinal, receloso de lo que podr&iacute;a estar ocurriendo ah&iacute; dentro. &ldquo;Como no nos dejaban ver nada, alquilamos un avi&oacute;n ultraligero para tomar fotograf&iacute;as de todo y enviarlas a la prensa&rdquo;, relata este profesor de Historia jubilado. El revuelo medi&aacute;tico acabar&iacute;a dando sus frutos: &ldquo;Conseguimos parar la construcci&oacute;n&rdquo;. La Junta indemniz&oacute; a la constructora con dos millones de euros en concepto de lucro cesante (lo que la empresa dejaba de ganar por no construir, pese a contar con licencia), y el citado sector 8 recuper&oacute; la protecci&oacute;n que ten&iacute;a desde 1979. 
    </p><h2 class="article-text">Amenazada desde el siglo XIX</h2><p class="article-text">
        Entonces nadie (o casi nadie) podr&iacute;a imaginar que el caso a&uacute;n no estaba cerrado. La amenaza del hormig&oacute;n segu&iacute;a latente hasta dar la cara en la actualidad. Nada extra&ntilde;o, por otro lado, en una ciudad fenicia que no ha parado de afrontar desaf&iacute;os desde el siglo XIX. Entonces, el atractivo de la zona era la riqueza mineral del subsuelo. En 1842 se instal&oacute; en la costa de Villaricos una fundici&oacute;n que aprovechar&iacute;a el plomo rico en plata que se extra&iacute;a en la Sierra Almagrera, una industria que gener&oacute; un notable desarrollo industrial durante d&eacute;cadas. A principios del XX, la actividad continu&oacute;, aunque de una manera mucho m&aacute;s reducida. La infraestructura ya creada &mdash;galer&iacute;as, t&uacute;neles y caminos que permit&iacute;an extraer y transportar los minerales hasta las fundiciones y las zonas de embarque&mdash; se sigui&oacute; utilizando. &ldquo;Hacia 1925, la miner&iacute;a comenz&oacute; a caer en desgracia por la fuerte competencia del sector del hierro en Marruecos&rdquo;, explica Juan Grima. El r&eacute;gimen franquista trat&oacute; de reactivar las minas de plomo, plata y hierro con la creaci&oacute;n de una nueva empresa, pero en 1959 &ldquo;aquello se fue a pique directamente y no volvi&oacute; a haber m&aacute;s actividad minera&rdquo;, aclara el profesor de Historia y editor.
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                Recreación virtual de la dársena de la ciudad fenicia de Baria                            </span>
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        Desde entonces, el auge del turismo comenz&oacute; a sustituir el extinto pasado minero. Los terrenos de Villaricos situados junto al mar eran demasiado apetecibles como para respetarlos. &ldquo;El auge como zona de veraneo hizo que la gente comenzara a apropiarse de los terrenos&rdquo;, contin&uacute;a Grima. Terrenos que terminar&iacute;an en manos privadas, as&iacute; que el ladrillo estaba llamado a convertirse en el nuevo peligro para Baria ya en el siglo XXI. Primero, con la promoci&oacute;n de apartamentos tur&iacute;sticos en el sector 8 que los vecinos lograron frenar. A continuaci&oacute;n, con los planes inmobiliarios para edificar en el n&uacute;mero 9. Este solar, de unos 1.300 metros cuadrados, se hab&iacute;a declarado bien de inter&eacute;s cultural (BIC), pero el Tribunal Superior de Justicia de Andaluc&iacute;a decidi&oacute; suprimir esa protecci&oacute;n en 2013 en la mitad de los terrenos, unos 600 metros. Una nueva promoci&oacute;n de 24 apartamentos de lujo hac&iacute;a que la historia volviera a repetirse. &ldquo;Como a finales de 2020 hab&iacute;an comenzado las excavaciones, en enero de 2021 hicimos una concentraci&oacute;n junto a grupos ecologistas como la del mes pasado&rdquo;, relata el presidente de Unidos por Baria. 
    </p><p class="article-text">
        La presi&oacute;n social, tambi&eacute;n de nuevo, logr&oacute; frenar las obras. La Justicia paraliz&oacute; la promoci&oacute;n y oblig&oacute; a la constructora a realizar previamente una extensa excavaci&oacute;n arqueol&oacute;gica, que se ha llevado a cabo en 2023. &ldquo;Esta documentaci&oacute;n es la clave para saber qu&eacute; hay ah&iacute; abajo&rdquo;, apunta Juan Grima. &ldquo;Desde entonces, hemos hecho todo lo posible para que no empiecen a construir&rdquo;, sostiene el profesor, que denuncia la falta de acceso a toda esa informaci&oacute;n. &ldquo;No nos han dado ni un solo papel&rdquo;, lamenta. Ante el riesgo real de que el proyecto siga adelante, Unidos por Baria decidi&oacute; presentar una demanda con un amplio dosier informativo sobre la importancia de la antigua ciudad fenicia. 
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                Aspecto de la antigua Baria, a través de inteligencia artificial                            </span>
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        &ldquo;Hemos escrito al alcalde (Antonio Fern&aacute;ndez Liria, PSOE) y le hemos dicho que si da la licencia para construir puede arruinar el pueblo&rdquo;, revela Grima, ante la posibilidad de que el solar multiplique su valor, y se repita la historia de hace dos d&eacute;cadas. &ldquo;Nosotros queremos que toda la zona se convierta en un parque arqueol&oacute;gico, aprovechando los antiguos t&uacute;neles mineros que conectan con la antigua necr&oacute;polis y la zona de los templos&rdquo;, expone el presidente de Unidos por Baria. En Villaricos piensan en un nuevo desarrollo para la zona, esta vez, basado en el patrimonio y la arqueolog&iacute;a, con referentes como <a href="https://www.eldiario.es/viajes/unica-geoda-visible-planeta-espana-punto-patrimonio-humanidad-pm_1_12567158.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Geoda de Pulp&iacute;, la cavidad subterr&aacute;nea almeriense que se ha convertido en un fen&oacute;meno social y aspira a ser Patrimonio de la humanidad</a>.
    </p><h2 class="article-text">El Mediterr&aacute;neo espa&ntilde;ol, referente fenicio</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Se trata de un yacimiento de primera magnitud, una ciudad fenicia y luego romana que funcion&oacute; durante siglos, y que est&aacute; entera, completa&rdquo;, valora Jos&eacute; Luis L&oacute;pez Castro. El arque&oacute;logo &mdash;que ha tomado el relevo de las primeras excavaciones, llevadas a cabo hace un siglo por el belga Luis Siret&mdash; se&ntilde;ala los pasos a seguir para preservar el yacimiento y ponerlo en valor: &ldquo;Lo primero ser&iacute;a que todas las zonas fueran de propiedad p&uacute;blica; a partir de ah&iacute;, habr&iacute;a que hacer un plan director para establecer futuras investigaciones e intervenciones, desenterrando lo que ya est&aacute; excavado y ampliando lo necesario&rdquo;. 
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                    alt="Cartel que publicita la construcción de 24 viviendas en la zona arqueológica"
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                Cartel que publicita la construcción de 24 viviendas en la zona arqueológica                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        En su opini&oacute;n, Baria se convertir&iacute;a en el principal referente de la civilizaci&oacute;n fenicia en la provincia de Almer&iacute;a &mdash;junto con la ciudad de Abdera, hoy Adra&mdash; y pasar&iacute;a a formar parte de la n&oacute;mina de enclaves m&aacute;s importantes del pa&iacute;s, con la primitiva Cartago Nova (Cartagena, Murcia), La Fonteta (Guardamar del Segura, Alicante), Puig des Molins (Ibiza), Sexi (Almu&ntilde;&eacute;car, Granada), Malaka (M&aacute;laga) o Gadir (C&aacute;diz). &ldquo;En Espa&ntilde;a conocemos m&aacute;s de los fenicios que en otros pa&iacute;ses por la pol&iacute;tica de protecci&oacute;n arqueol&oacute;gica de los &uacute;ltimos cuarenta a&ntilde;os, que ha permitido recuperar informaci&oacute;n antes de que se ejecuten muchas obras&rdquo;, explica L&oacute;pez Castro.
    </p><p class="article-text">
        Pero &iquest;por qu&eacute; preservar la huella fenicia? B&aacute;sicamente, porque muchos de los avances de lo que disfrutamos hoy por hoy proceden de esta cultura. El arque&oacute;logo L&oacute;pez Castro destaca &ldquo;la escritura, el concepto de vida urbana y de ciudad y, despu&eacute;s, la metalurgia o la arboricultura, con la introducci&oacute;n de cultivos espec&iacute;ficos como los frutales, la vid o el olivo&rdquo;. Como docente universitario, L&oacute;pez Castro cree que &ldquo;en t&eacute;rminos generales, la cultura fenicia se conoce bien dentro de un programa que es muy amplio&rdquo;, teniendo en cuenta tambi&eacute;n que el estudio de los fenicios &ldquo;depende mucho de la arqueolog&iacute;a, ya que hemos perdido su literatura&rdquo;. No tan optimista se muestra en la ense&ntilde;anza b&aacute;sica, donde &ldquo;el curr&iacute;culum est&aacute; perdiendo el estudio de la cultura cl&aacute;sica&rdquo;. De ah&iacute; que preservar yacimientos como Baria sea la llave para conocer a nuestros antepasados, cuando lo cl&aacute;sico vuelva a ser moda.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Sadia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/decadas-lucha-evitar-apartamentos-turisticos-destruyan-ciudad-fenicia-3-000-anos_1_13084553.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 22 Mar 2026 21:33:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Dos décadas de lucha para evitar que los apartamentos turísticos destruyan una ciudad fenicia de hace 3.000 años]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Arqueología,Patrimonio,Historia,Turismo,Vivienda,Yacimientos arqueológicos,Almería]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El expolio de la Iglesia con el patrimonio de todos: “Es como si los médicos se quedaran con el hospital”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/expolio-iglesia-patrimonio-si-medicos-quedaran-hospital_1_13016923.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5f01899b-933e-4b0a-9401-ada1e7e1840d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El expolio de la Iglesia con el patrimonio de todos: “Es como si los médicos se quedaran con el hospital”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los autores de una profunda investigación sobre seis décadas de inmatriculaciones llaman al Gobierno a revertir una situación de “expolio” que ha supuesto “una descapitalización sin precedentes” del patrimonio público en democracia: “Hasta hoy, Iglesia y Estado son como hermanas siamesas que comparten el bolsillo”</p><p class="subtitle">Cuando el obispo inmatriculaba una iglesia y, de paso, el huerto, el cementerio e incluso el monte de al lado
</p></div><p class="article-text">
        Aunque pueda parecerlo, este &ldquo;no es un libro anticlerical&rdquo;.<em> </em><a href="https://www.akal.com/libro/el-expolio-de-las-inmatriculaciones-de-la-iglesia_54981/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El expolio de las inmatriculaciones de la Iglesia</em></a> (Akal, 2026) acaba de llegar a las librer&iacute;as como una profunda investigaci&oacute;n sobre la inscripci&oacute;n de miles bienes sin garant&iacute;as de propiedad a nombre de la instituci&oacute;n cat&oacute;lica entre 1946 y 2015. Un estudio que no pretende &ldquo;quitarle nada&rdquo; a la Iglesia, sino &ldquo;defender la legalidad democr&aacute;tica y el patrimonio p&uacute;blico&rdquo; frente a lo que definen sin rodeos como un &ldquo;expolio&rdquo; que ha originado &ldquo;una descapitalizaci&oacute;n sin precedentes&rdquo; en plena etapa democr&aacute;tica. Los autores, Antonio Manuel Rodr&iacute;guez y Arist&oacute;teles Moreno, tratan de delimitar la verdadera dimensi&oacute;n del fen&oacute;meno, compar&aacute;ndolo con cap&iacute;tulos tan relevantes para el patrimonio espa&ntilde;ol como la desamortizaci&oacute;n de Mendiz&aacute;bal. Como si se tratase de un reverso hist&oacute;rico, aquella operaci&oacute;n llevada a cabo a principios del siglo XIX supuso la expropiaci&oacute;n y subasta de multitud de bienes en manos de la Iglesia cat&oacute;lica &mdash;monasterios, conventos, tierras&mdash; para financiar las arcas del Estado. Sin embargo, la maniobra se revelar&iacute;a infructuosa, poco eficiente, y acabar&iacute;a causando da&ntilde;os irreparables al propio patrimonio.
    </p><p class="article-text">
        En un momento actual en el que numerosos colectivos y propietarios de todo el pa&iacute;s exigen al Gobierno que act&uacute;e con urgencia contra lo que consideran un esc&aacute;ndalo may&uacute;sculo, este nuevo trabajo se presenta como un manual de &ldquo;pasado, presente y futuro&rdquo;. Explica Antonio Manuel Rodr&iacute;guez, profesor de Derecho Civil en la Universidad de C&oacute;rdoba, que la investigaci&oacute;n viaja hasta el origen del problema: la &ldquo;simbiosis&rdquo; entre Iglesia y Estado desde el Antiguo R&eacute;gimen. A partir de ah&iacute;, examina &ldquo;un expolio que no se comete en el siglo XV, sino a finales del XX&rdquo;, en periodo democr&aacute;tico y, finalmente, se presenta como &ldquo;un manual de futuro&rdquo; para &ldquo;cuando el Gobierno se atreva a acometer la tarea tit&aacute;nica de separar Iglesia y Estado de forma definitiva&rdquo;. Actualmente, se lamentan los autores, &ldquo;son como hermanas siamesas que comparten el bolsillo&rdquo;. Cabe recordar algunos datos que aclaran la magnitud del problema: la pr&aacute;ctica de las inmatriculaciones ha convertido a la Iglesia en el principal propietario inmobiliario del pa&iacute;s, con un 80% del patrimonio hist&oacute;rico en sus manos, y <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/obispo-inmatriculaba-iglesia-paso-huerto-cementerio-e-monte-lado_1_12168655.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s de cien mil bienes inscritos sin pruebas, seg&uacute;n los c&aacute;lculos de la plataforma estatal Recuperando</a>.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">“Lo más grave no es que los obispos actuasen como fedatarios públicos, sino que únicamente lo hicieran para autocertificarse el dominio de aquello que no podían probar que les pertenecía”</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Fruto del respaldo que otorga esa extens&iacute;sima n&oacute;mina de bienes registrados &mdash;que todav&iacute;a no se conoce, ni mucho menos, al detalle&mdash; la Iglesia &ldquo;se sienta a negociar con el Estado de t&uacute; a t&uacute;&rdquo;, porque &ldquo;esto no se ha hecho por dinero, sino por el af&aacute;n de poder&rdquo;. Antonio Manuel Rodr&iacute;guez revela algunas de las conclusiones de las que se nutren las p&aacute;ginas del libro, al tiempo que examina con severidad las diferentes responsabilidades. Desde el papel del Estado &mdash;que derog&oacute; en 2015 una ley hipotecaria anticonstitucional, &ldquo;pero no declar&oacute; nulas las inmatriculaciones&rdquo;&mdash; a la connivencia de los registradores o incluso la pasividad social. Pero, sobre todo, apunta al uso indebido que los obispos han venido haciendo de los privilegios otorgados en 1946. &ldquo;Lo m&aacute;s grave no es que los obispos actuasen como fedatarios p&uacute;blicos, sino que &uacute;nicamente lo hicieran para autocertificarse el dominio de aquello que no pod&iacute;an probar que les pertenec&iacute;a&rdquo;. Una potestad, inciden los autores, de la que ni siquiera los notarios gozaban.
    </p><h2 class="article-text">La Mezquita de C&oacute;rdoba, el paradigma</h2><p class="article-text">
        El trabajo &ldquo;El expolio de las inmatriculaciones de la Iglesia&rdquo; habla de 16 casos especialmente relevantes en el panorama espa&ntilde;ol, pero sit&uacute;a uno en particular por encima del resto: la Mezquita de C&oacute;rdoba. Precisamente, el germen del libro est&aacute; en la implicaci&oacute;n personal de Antonio Manuel Rodr&iacute;guez y de Arist&oacute;teles Moreno en el rechazo social que produjo el registro por la Iglesia cat&oacute;lica del templo isl&aacute;mico, origen de la plataforma que se cre&oacute; en C&oacute;rdoba para defender la titularidad p&uacute;blica del templo isl&aacute;mico. &ldquo;Te duelen los ojos al comprobar que estamos ante un bien que incuestionablemente no ha construido la Iglesia; cuando la jerarqu&iacute;a cat&oacute;lica llega a la Mezquita, ya estaba construida&rdquo;, exponen los investigadores. En su opini&oacute;n, en el monumento emblema de C&oacute;rdoba se encuentra la clave que permite desmontar cualquier argumento a favor de la inmatriculaci&oacute;n. &ldquo;&iquest;La Mezquita se puede vender? &iquest;Se puede hipotecar? La respuesta es que no, y los &uacute;nicos bienes que est&aacute;n en esta situaci&oacute;n son los de dominio p&uacute;blico, porque son de todos&rdquo;, argumenta Antonio Manuel Rodr&iacute;guez, quien se pregunta por qu&eacute; no existe una norma y un listado oficial que aclaren qu&eacute; edificios se encuentran en esta situaci&oacute;n en nuestro pa&iacute;s, como s&iacute; existe en Francia, Reino Unido, Alemania o Portugal.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de la Mezquita, adem&aacute;s, el volumen recopila datos hist&oacute;ricos y aporta nueva documentaci&oacute;n que permite explorar con mayor claridad el origen del templo. &ldquo;Fue construida en el a&ntilde;o 785 por el Estado Omeya para ofrecer un servicio p&uacute;blico a los ciudadanos, en el sentido en que el culto isl&aacute;mico era oficial y para ello fueron utilizados recursos de todos los contribuyentes&rdquo;, explica Arist&oacute;teles Moreno. De ah&iacute;, damos un salto hasta el siglo XX, cuando la Iglesia &ldquo;era una especie de brazo administrativo del Estado que incluso cobraba impuestos&rdquo;. Sin embargo, el catolicismo dej&oacute; de ser la religi&oacute;n oficial del Estado con la llegada de la democracia. &ldquo;A partir de la Constituci&oacute;n, en 1978, la Iglesia se qued&oacute; con todo ese patrimonio hist&oacute;rico que se hab&iacute;a construido, no con su dinero, sino con fondos de toda la comunidad&rdquo;, precisa el periodista. &ldquo;Es como si los m&eacute;dicos se quedaran con el hospital o los maestros con el colegio&rdquo;, compara Moreno, que se ha encargado de profundizar en el dilatado recorrido temporal del edificio.
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                Trabajos de restauración en la mezquita de Córdba tras el incendio del 8 de agosto                            </span>
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        En este sentido, el coautor del libro ha buceado en diferentes archivos para construir una s&oacute;lida argumentaci&oacute;n que aleje cualquier sombra de duda. Moreno se remite, por ejemplo, a la declaraci&oacute;n de monumento nacional, que data de 1882. &ldquo;El Estado nombra a un arquitecto conservador, Ricardo Vel&aacute;zquez, un funcionario p&uacute;blico que asume el control y el dominio del edificio; en este asunto, la Iglesia no participa en nada&rdquo;, precisa. Es m&aacute;s, lo primero que hace Bl&aacute;zquez es &ldquo;desmantelar multitud de pegotes barrocos que los obispos hab&iacute;an ido metiendo en la Mezquita&rdquo;, a&ntilde;ade. Pero hay m&aacute;s. En 1910, tuvo lugar un suceso que desafortunadamente recuerda <a href="https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/sido-incendio-mezquita-barredora-cubiertas-monumento_1_12524290.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a lo ocurrido el pasado verano</a>: un grave incendio, en este caso, originado por una tormenta, ante la falta de un pararrayos. &ldquo;Con motivo de aquel suceso, dos periodistas entrevistaron al obispo, quien neg&oacute; que el pararrayos fuera su responsabilidad porque, seg&uacute;n &eacute;l, la Mezquita era incumbencia del Estado&rdquo;, recoge Arist&oacute;teles Moreno. Un &uacute;ltimo dato: en 1972, el director de Vivienda en el Gobierno franquista, Rafael de la Hoz, propuso un proyecto para &ldquo;extraer la catedral de la mezquita&rdquo;, es decir, quitar cualquier elemento no original. &ldquo;El Ayuntamiento de C&oacute;rdoba se declara dispuesto a colaborar para llevar a cabo el proyecto, asumiendo que ha sido una instituci&oacute;n fundamental en la defensa y la tutela de la Mezquita a lo largo de la historia&rdquo;, recoge el periodista.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Del Prerrom&aacute;nico asturiano a los payeses catalanes</h2><p class="article-text">
        Quiz&aacute; el otro conjunto patrimonial que m&aacute;s pol&eacute;mica ha generado junto a la Mezquita de C&oacute;rdoba en el aspecto de las inmatriculaciones sea el Prerrom&aacute;nico asturiano, una quincena de edificios promovidos por monarcas asturianos entre los siglos VIII y X, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/pugna-templo-prerromanico-santa-maria-naranco-iglesia-ciudadanos_1_9790500.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con Santa Mar&iacute;a del Naranco a la cabeza</a>. En este caso, la Iglesia acometi&oacute; la inmatriculaci&oacute;n de los templos religiosos, inscribiendo las fincas en las que se encontraban. Lo parad&oacute;jico fue que, pese a cobrar entrada por acceder a Santa Mar&iacute;a del Naranco, el palacio impulsado por Ramiro I no lleg&oacute; a ser registrado. &ldquo;Actualmente, se mantiene en un limbo jur&iacute;dico porque inmatricular la sede mon&aacute;rquica en la que se proclamaban los reyes habr&iacute;a sido ya demasiado burdo&rdquo;, analiza Antonio Manuel Rodr&iacute;guez. Ante ese vac&iacute;o en la titularidad, el profesor de Derecho Civil cuestiona el papel del Gobierno asturiano: &ldquo;&iquest;A qu&eacute; est&aacute; esperando el Principado para declarar Santa Mar&iacute;a del Naranco bien de dominio p&uacute;blico e inscribirlo en el registro con esa naturaleza?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los autores del trabajo van elevando la cr&iacute;tica al examinar casos &ldquo;realmente esperp&eacute;nticos&rdquo;, como el de los payeses catalanes, que han tenido que enfrentarse a una situaci&oacute;n en la que la Iglesia pretend&iacute;a arrebatarles construcciones como ermitas que los agricultores hab&iacute;an levantado y mantenido en sus territorios particulares. &ldquo;Cuando un d&iacute;a van a arreglar la ermita o a celebrar cualquier acto, los payeses se encuentran con que se las han quitado&rdquo;, exponen los investigadores. Es decir, &ldquo;ya no se trata de quedarte con la finca donde est&aacute; la ermita&rdquo;, apunta Antonio Manuel Rodr&iacute;guez refiri&eacute;ndose <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/obispo-inmatriculaba-iglesia-paso-huerto-cementerio-e-monte-lado_1_12168655.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a casos como el de las propiedades comunales en Navarra</a>, sino que la Iglesia &ldquo;se est&aacute; quedando con ermitas dentro de fincas que no les pertenecen&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Los autores, Antonio Manuel Rodríguez y Aristóteles Moreno.                            </span>
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        El esc&aacute;ndalo de las inmatriculaciones &mdash;del que todav&iacute;a no se conoce su verdadera dimensi&oacute;n, denuncian particulares y colectivos que luchan para revertir la situaci&oacute;n&mdash; ha venido abonado por su complejidad, pero tambi&eacute;n por la &ldquo;falta de conciencia social&rdquo;, que los investigadores echan de menos. Y porque, a veces, la explicaci&oacute;n del problema acaba envenen&aacute;ndose entre juegos de palabras. Como, por ejemplo, al preguntarse de qui&eacute;nes son los templos religiosos en Espa&ntilde;a o, por precisar un poco m&aacute;s, si las iglesias (en min&uacute;scula) pueden ser de la Iglesia. &ldquo;Claro que pueden serlo&rdquo;, responde Antonio Manuel Rodr&iacute;guez, quien se explica: &ldquo;Pueden pertenecerle cuando se han construido en su terreno, han sido ellos quienes las han construido o cuando se le han donado, las han heredado o las han comprado; es decir, cuando son bienes privados&rdquo;. Pero nunca cuando son de dominio p&uacute;blico.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Sadia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/expolio-iglesia-patrimonio-si-medicos-quedaran-hospital_1_13016923.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 01 Mar 2026 21:23:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El expolio de la Iglesia con el patrimonio de todos: “Es como si los médicos se quedaran con el hospital”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Iglesia,Inmatriculaciones,Patrimonio,Catolicismo,Mezquita de Córdoba]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Recorrer un templo como lo hacían los monjes hace un milenio, otra forma de explicar (y entender) el románico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/recorrer-templo-hacian-monjes-milenio-forma-explicar-entender-romanico_1_13007146.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/53cf145d-2e44-424a-bf83-e7a1a579c462_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Recorrer un templo como lo hacían los monjes hace un milenio, otra forma de explicar (y entender) el románico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El monasterio palentino de San Zoilo recupera los espacios que atravesaban los religiosos de Cluny en el siglo XI durante sus ceremonias, para mostrar al visitante cómo funcionaban y para qué servían estos edificios en la Edad Media</p><p class="subtitle">El claustro románico de San Zoilo estaba debajo del monasterio
</p></div><p class="article-text">
        Durante las ceremonias m&aacute;s se&ntilde;aladas, los monjes recorr&iacute;an una serie de espacios que hab&iacute;an sido expresamente construidos en los monasterios para las celebraciones lit&uacute;rgicas. Cada estancia ten&iacute;a un significado, un simbolismo. Con el paso de los siglos, las &oacute;rdenes religiosas y los rituales fueron cambiando, y muchos de estos edificios se fueron transformando para adaptarse a los nuevos tiempos. Aquellas dependencias que utilizaban fueron modificadas (cuando no destruidas) para construir otras nuevas, as&iacute; que ese remoto pasado medieval qued&oacute; sepultado bajo otras piedras m&aacute;s modernas. 
    </p><p class="article-text">
        Este relato general &mdash;que habla, a grandes rasgos, de multitud de monasterios&mdash;describe con exactitud la evoluci&oacute;n de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/claustro-romanico-san-zoilo-debajo-monasterio_1_8532481.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">San Zoilo</a> (Carri&oacute;n de los Condes, Palencia), uno de los edificios m&aacute;s importantes de entre la treintena que la <a href="https://www.eldiario.es/viajes/localidad-francia-esconde-abadia-importante-mundo-medieval_1_12776594.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">abad&iacute;a francesa</a> de Cluny lleg&oacute; a administrar en nuestro pa&iacute;s. Despu&eacute;s de tres d&eacute;cadas de exploraci&oacute;n arqueol&oacute;gica, los especialistas han identificado, precisamente, una de esas estructuras que los religiosos utilizaban una sola vez al a&ntilde;o, en la ceremonia del S&aacute;bado Santo. Ante la complejidad de explicar todo esto, en San Zoilo se les ha ocurrido que la mejor manera de contarlo es recuperar ese itinerario oculto entre los muros actuales, e invitar al visitante a que pueda seguirlo por s&iacute; mismo, como si viajara a la <a href="https://www.eldiario.es/spin/pleitos-pluma-pergamino-viudas-enfrentaron-hijos-primogenitos-baja-edad-media-raiz-herencia-pm_1_12988014.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Edad Media</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Del pasado rom&aacute;nico de San Zoilo &ldquo;tan solo se ve&iacute;a una ventanita desde la carretera&rdquo;, apunta Zoilo Perrino, rescatando la descripci&oacute;n que el arque&oacute;logo Miguel &Aacute;ngel Garc&iacute;a Guinea hizo del monasterio, antes de los a&ntilde;os noventa. La situaci&oacute;n cambi&oacute; en 1993 con la aparici&oacute;n de la portada original. &ldquo;El hallazgo fue un bombazo por la calidad, el grado de conservaci&oacute;n y la conexi&oacute;n que mostraba con templos como los de Fr&oacute;mista, Sahag&uacute;n o Jaca&rdquo;, explica el responsable de la asociaci&oacute;n Cluny Ib&eacute;rica, que trabaja en la recuperaci&oacute;n de la huella cluniacense en Espa&ntilde;a y Portugal. 
    </p><p class="article-text">
        Hace cuatro a&ntilde;os, se registr&oacute; otro paso importante. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/claustro-romanico-san-zoilo-debajo-monasterio_1_8532481.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Unas obras de urgencia en el subsuelo del edificio revelaron, por casualidad, varios capiteles rom&aacute;nicos.</a> Era el vestigio m&aacute;s claro del antiguo claustro, el que se construy&oacute; en el siglo XI y fue demolido en el XVI. Entonces, los materiales (las piedras) de la vieja estructura fueron reutilizados en las nuevas galer&iacute;as de estilo plateresco, las que se pueden ver en la actualidad. Los responsables acometieron la restauraci&oacute;n de los restos con el objetivo de exponerlos, pero el hallazgo m&aacute;s reciente ha dejado la musealizaci&oacute;n de los capiteles un poco en segundo plano.
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                    alt="Aspecto del pasillo (interrumpido al fondo) que unía las dos torres de la iglesia de San Zoilo durante la Edad Media"
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                Aspecto del pasillo (interrumpido al fondo) que unía las dos torres de la iglesia de San Zoilo durante la Edad Media                            </span>
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        Desde finales de los noventa se conoc&iacute;a el inicio del recorrido que los monjes hac&iacute;an durante la liturgia de <a href="https://www.eldiario.es/la-rioja/logrono/concejal-pp-logrono-compara-cacerolada-genocidio-gaza-concurso-tambores_1_13006670.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Semana Santa</a> en la Edad Media. A los pies de la iglesia del monasterio, los religiosos ascend&iacute;an unos ocho metros por las escaleras interiores (el husillo) de la torre norte. Acto seguido, continuaban por un pasillo que qued&oacute; interrumpido por las reformas realizadas en el siglo XVI. Pero &iquest;d&oacute;nde conduc&iacute;a aquel corredor? Siempre se intuy&oacute; que la procesi&oacute;n continuaba hasta la torre sur, de manera que los monjes pod&iacute;an regresar a la nave de la iglesia descendiendo por una segunda escalera. No ha sido hasta estas semanas cuando la exploraci&oacute;n arqueol&oacute;gica ha confirmado el planteamiento. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos descubriendo que tenemos toda la estructura del pasillo que comunicaba con la galilea (un espacio para los fieles) y que llegaba a la torre sur&rdquo;, explica Perrino. Ahora, Cluny Ib&eacute;rica busca financiaci&oacute;n para terminar de rehabilitar este espacio &mdash;vaciar el corredor de escombros y recuperar el acceso a la torre sur original&mdash; y devolverlo a como fue hace cuatro siglos. &ldquo;M&aacute;s all&aacute; de la trascendencia arqueol&oacute;gica que tiene el proyecto, queremos que los visitantes puedan volver a caminar por estas dependencias para comprender el recorrido que hac&iacute;an los monjes cuando celebraban esta liturgia y todo su simbolismo&rdquo;, explica el responsable de la asociaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Una huella casi extinguida</h2><p class="article-text">
        La huella de estas celebraciones propias de la orden de Cluny se puede rastrear f&aacute;cilmente en Francia a trav&eacute;s de la arquitectura y la arqueolog&iacute;a, pero en Espa&ntilde;a apenas si se conserva en la zona de Catalu&ntilde;a, en monasterios como Sant Pere de Rodes (Girona). &ldquo;Lo que me parece realmente fascinante es la oportunidad de recorrer de nuevo estos espacios para poder entenderlos&rdquo;, confiesa Zoilo Perrino. El itinerario en el que est&aacute;n pensando para las visitas incluye una explicaci&oacute;n de cada uno de aquellos elementos rom&aacute;nicos que marcaban la liturgia de la Pasi&oacute;n el S&aacute;bado Santo. Por ejemplo, ya en el inicio aparece un crism&oacute;n con las letras alfa (principio) y omega (final) invertidas. &ldquo;Digamos que estamos haciendo el camino al rev&eacute;s, desde el final al principio, comenzando por la muerte&rdquo;, explica Perrino. 
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            <span class="title">
                Excavaciones realizadas en las dependencias del monasterio palentino para reconstruir el itinerario litúrgico                            </span>
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        Durante el itinerario, los monjes iban entonando una serie de c&aacute;nticos, que tambi&eacute;n se quieren reproducir durante la visita. &ldquo;Los especialistas conocen casi con total seguridad c&oacute;mo se hac&iacute;an estas ceremonias en las que se cantaban una serie de ant&iacute;fonas&rdquo;. El director de Cluny Ib&eacute;rica se remite a un documento de principios del siglo XI, el Liber Tramitis, en el que &ldquo;unos monjes que visitan Cluny hacen una descripci&oacute;n de todo lo que ven, as&iacute; que tenemos una aproximaci&oacute;n de c&oacute;mo eran las celebraciones&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La filosof&iacute;a del proyecto tiene que ver con c&oacute;mo se ense&ntilde;a el rom&aacute;nico en nuestro pa&iacute;s, de qu&eacute; manera se organizan las visitas tur&iacute;sticas y las dificultades que experimenta el ciudadano del siglo XXI para captar el verdadero sentido del primer arte internacional de occidente. &ldquo;Muchas veces nos quedamos en la forma, pero nos falla el fondo, el contenido, y esto hace que un templo se nos muestre muy mudo&rdquo;, reflexionan desde Cluny Ib&eacute;rica. 
    </p><p class="article-text">
        En realidad, apuntan hacia uno de los problemas m&aacute;s comunes: se observan las iglesias de la Edad Media como un monumento, como una especie de museo, y no como lo que eran, edificios que los vecinos utilizaban de manera cotidiana. El otro gran obst&aacute;culo es el que aparece en San Zoilo, la propia transformaci&oacute;n del monasterio y sus dependencias a lo largo de la historia hace que sea muy complicado viajar mentalmente a sus or&iacute;genes. &ldquo;En el siglo XI, la iglesia se obligaba a construir de una determinada manera y los espacios actuales ya no tienen nada que ver con esa distribuci&oacute;n&rdquo;, a&ntilde;aden.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Algunos de los restos románicos hallados durante las excavaciones                            </span>
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        La progresiva recuperaci&oacute;n de los elementos rom&aacute;nicos en San Zoilo se enmarca en una serie de actuaciones que van m&aacute;s all&aacute; del propio complejo mon&aacute;stico. &ldquo;Socialmente, es muy importante rescatar esa memoria, significa mucho en un enclave como el Camino de Santiago, en la econom&iacute;a de este lugar y en el desarrollo de esta poblaci&oacute;n: no hay que olvidar que aqu&iacute; tuvo lugar la sede del administrador econ&oacute;mico de Cluny en toda la pen&iacute;nsula&rdquo;, explica Zoilo Perrino. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el monasterio palentino y la asociaci&oacute;n Cluny Ib&eacute;rica son miembros especialmente activos en la candidatura que la Federaci&oacute;n Europea de Sitios Cluniacenses presentar&aacute;, previsiblemente, en 2027 ante la Unesco, con el fin de que todos estos enclaves europeos &mdash;una parte de ellos, en Espa&ntilde;a y muy pr&oacute;ximos a San Zoilo&mdash; ingresen en la lista de Patrimonio mundial. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Sadia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/recorrer-templo-hacian-monjes-milenio-forma-explicar-entender-romanico_1_13007146.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 22 Feb 2026 20:06:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Recorrer un templo como lo hacían los monjes hace un milenio, otra forma de explicar (y entender) el románico]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Patrimonio,Iglesia,Edad Media,Palencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Asier Albistur, divulgador del patrimonio: “Hoy corremos el riesgo de que la historia vuelva a ser como en el régimen de Franco”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/asier-albistur-divulgador-patrimonio-hoy-corremos-riesgo-historia-vuelva-regimen-franco_128_12988582.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/205a48dc-a54a-4c3b-8680-ab5b6ecd8b77_16-9-discover-aspect-ratio_default_1136530.jpg" width="6720" height="3780" alt="Asier Albistur, divulgador del patrimonio: “Hoy corremos el riesgo de que la historia vuelva a ser como en el régimen de Franco”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El autor del proyecto digital 'Entre escombros' trata de desterrar tópicos, ofrecer una visión nítida del pasado y provocar la reflexión: “Hablamos de la Reconquista incluso en territorios como Murcia, que fue fundada por Abderramán II” 
</p><p class="subtitle">Las iglesias que se adelantaron al Románico reclaman su lugar en el mapa del patrimonio español</p></div><p class="article-text">
        Aunque procede del &aacute;mbito profesional de la publicidad, Asier Albistur (1981) lleva varios a&ntilde;os madurando <em>Entre escombros</em>, un proyecto de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/divulgacion-pasado-fenomeno-auge-pasa-parte-historiadores_1_10651557.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">divulgaci&oacute;n del patrimonio</a> en las redes sociales que es el reflejo de su actividad como gu&iacute;a de turismo y su pasi&oacute;n personal como viajero (en el tiempo y en el espacio). Este vasco de madre asturiana, licenciado en Humanidades, trata de transportar a los lugares que visita a todo aquel que sienta la llamada de la historia y el arte. Y lo hace con dos particularidades. 
    </p><p class="article-text">
        La primera, explorando lugares espinosos de nuestro pasado de los que otros huir&iacute;an &mdash;como el complejo comportamiento de las fronteras entre reinos y religiones&mdash; para &ldquo;hacer reflexionar&rdquo; al viajero. La segunda, tratando de desterrar t&oacute;picos que hoy se vuelven peligrosos ante el auge de los <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/poesia/libro-jovenes-espana-creen-dictadura-mejor-democracia_1_12880098.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pensamientos interesados</a> en un relato hist&oacute;rico superado ya por la investigaci&oacute;n. De sus experiencias por diferentes territorios del pa&iacute;s, de norte a sur, de los reinos cristianos a la Espa&ntilde;a andalus&iacute;, acaba de extraer y compartir una <a href="https://www.instagram.com/p/DQoZW3cCNaI/?utm_source=ig_web_button_share_sheet&amp;igsh=MzRlODBiNWFlZA%3D%3D" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">especie de dec&aacute;logo de valiosas ense&ntilde;anzas</a> en el que conviene detenerse, si aspiramos a desnudar ideas preconcebidas o a superar lugares comunes que enmascaran la realidad del pasado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>H&aacute;blenos de su incursi&oacute;n en el &aacute;mbito de la divulgaci&oacute;n y del nacimiento de su proyecto digital</strong><em><strong> Entre escombros</strong></em><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Durante la pandemia aprovech&eacute; para estudiar un microgrado de Historia de Espa&ntilde;a y, a la vez, comenc&eacute; a trabajar en este proyecto. En un primer momento se trataba de contar lo que yo ve&iacute;a en mis viajes, porque siempre me he movido un mont&oacute;n en furgoneta por toda la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica. El hecho de ser del Pa&iacute;s Vasco y de haber vivido en Madrid y en Andaluc&iacute;a me ha permitido abrir un poco las miras y comprobar que el patrimonio y los paisajes espa&ntilde;oles (y tambi&eacute;n portugueses) son realmente diversos y ricos. Empec&eacute; a publicar mis fotograf&iacute;as, descubr&iacute; el mundo de la divulgaci&oacute;n y me inici&eacute; de manera profesional como gu&iacute;a de turismo. No estoy especializado en un estilo art&iacute;stico concreto, pero s&iacute; es cierto que lo que m&aacute;s me gusta es la Historia medieval.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El divulgador vasco fotografía el dolmen alavés de Sorginetxe                            </span>
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        <strong>&iquest;Por qu&eacute; decidi&oacute; llamar su proyecto </strong><em><strong>Entre escombros</strong></em><strong>, y no </strong><em><strong>Entre ruinas</strong></em><strong>, por ejemplo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es una historia personal y familiar, probablemente por influencia de mis padres y de mi abuelo, que viv&iacute;a en Ribadeo, en Galicia. Desde peque&ntilde;o siempre me ha gustado much&iacute;simo la historia y todo lo que tiene que ver el patrimonio, aunque no me diera cuenta. Los veranos &iacute;bamos a Galicia, como dec&iacute;a, y yo le propon&iacute;a a mi hermano hacer planes como ir a visitar un castro que a&uacute;n no se hab&iacute;a excavado y no se ve&iacute;a demasiado. Y &eacute;l me respond&iacute;a, siempre en broma: &iquest;Para qu&eacute; quieres ir, si son solo escombros? Decid&iacute; adoptar este t&eacute;rmino, escombros, que puede sonar despectivo, pero lo hago desde el cari&ntilde;o y la iron&iacute;a. Desde la visi&oacute;n de algo que me lleva a sentimientos muy cercanos, muy familiares, y, al mismo tiempo, es una forma de denunciar que no se le hace el suficiente caso al patrimonio, sobre todo, en el medio rural.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; valor tiene el patrimonio en esa Espa&ntilde;a rural a la que se refiere? &iquest;Cree que lo conocemos suficientemente?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Dir&iacute;a que no conocemos ni siquiera lo que tenemos al lado, y eso lo veo a diario con gente muy cercana a mis amigos o a mi familia. Nos gusta viajar y tener planes, hacer &ldquo;check&rdquo; en lo que nos venden en las redes sociales. Pero, por otro lado, te das cuenta de que la gente no solo no conoce, sino que muchas veces no valora. Por desgracia, solo se aprecia realmente lo que es m&aacute;s tur&iacute;stico, lo que mejor queda y m&aacute;s cr&eacute;dito social te da en las redes sociales. Somos un pa&iacute;s hiperturistificado, pero solamente en algunos lugares. Cuando viv&iacute;a en C&oacute;rdoba, sal&iacute;a a correr y me iba chocando con grupos de turistas en la juder&iacute;a y en la zona de la Mezquita. Sin embargo, cuando voy con la furgoneta a Segarra (Lleida), donde hay una torre andalus&iacute; brutal, la de Vallferosa, veo que no hay nadie porque es un lugar muy apartado. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Nos gusta viajar y tener planes, pero solo se aprecia lo que mejor queda en redes sociales</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Asier Albistur</span>
                                        <span>—</span> Divulgador del patrimonio
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Esos lugares tan apartados y desconocidos, &iquest;no son realmente una oportunidad de oro para los gu&iacute;as de turismo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        De hecho, en Arag&oacute;n, por ejemplo, trabajo junto a una instituci&oacute;n que se llama Territorio Mud&eacute;jar. Se est&aacute; encargando de reunir a distintos ayuntamientos en la provincia de Zaragoza para poner en valor el patrimonio de los mud&eacute;jares, y convertirlos en foco de atracci&oacute;n tur&iacute;stica y cultural. Como profesional, mi idea es poder actuar en esas regiones donde no suele ir demasiada gente. Tambi&eacute;n tengo en mente un proyecto sobre las antiguas fronteras de la Edad Media, sobre todo, entre el mundo andalus&iacute; y el cristiano. Itinerarios, por ejemplo, en la frontera del Duero en Soria, con visitas a la fortaleza de Gormaz o a la ermita de San Baudelio de Berlanga.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo cree que hay que dirigirse a la sociedad para que se sienta seducida por la historia y el patrimonio?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es la pregunta del mill&oacute;n. Hay una cuesti&oacute;n fundamental que he aprendido trabajando en marketing y publicidad, que se suele olvidar cuando promocionas un producto, una marca o un lugar: el p&uacute;blico al que te diriges. Hay que tener en cuenta que no vas a poder llegar a todo el mundo, que no todos los destinos son para todas las personas. As&iacute; que tienes que pensar muy bien con qui&eacute;n puedes conectar. El problema en Espa&ntilde;a es que tratamos de vend&eacute;rselo todo a todo el mundo. Estoy pensando en lugares como Javalambre (Teruel), donde se est&aacute;n comercializando rutas astron&oacute;micas, porque se han dado cuenta de la calidad excepcional del cielo nocturno, sin contaminaci&oacute;n. No a todo el mundo le va a gustar, pero si eres aficionado a la astronom&iacute;a puedes acudir a ciertos puntos que te ofrecen lo que otros no pueden.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Usted trabaja como gu&iacute;a de turismo, pero no es un gu&iacute;a convencional. &iquest;C&oacute;mo cree que se est&aacute; actuando en el sector?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Soy una persona cr&iacute;tica, no me callo, y cuando trabajo, intento hacer las cosas de una forma diferente. Ahora que estoy construyendo mi proyecto profesional desde un punto de vista narrativo, trato de hablar con cercan&iacute;a para que la gente a la que me dirijo pueda comprender un lugar; que no solo se vea la parte bonita, sino tambi&eacute;n c&oacute;mo viven las personas, con sus problemas y sus retos. M&aacute;s all&aacute; de eso, est&aacute; el relato hist&oacute;rico ligado al patrimonio, donde trato de salirme de los t&oacute;picos y lugares comunes. Si hablo del conflicto entre territorios andalus&iacute;es y territorios cristianos feudales, intento desmontar la narrativa de la Reconquista, con la que no estoy en absoluto de acuerdo. Me esfuerzo en que se conozcan t&eacute;rminos que no se est&aacute;n utilizando lo suficiente, como la propia palabra andalus&iacute;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Albistur, en el acceso a la fortaleza califal de Gormaz, Soria                            </span>
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        <strong>Precisamente, en una de sus publicaciones en las redes, trata de desmontar t&oacute;picos. &iquest;A qu&eacute; se refiere con que &ldquo;la historia no es la que es&rdquo;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me r&iacute;o porque no solo yo, sino muchas otras personas, historiadores e historiadoras, nos peleamos cada d&iacute;a con esta idea. Me han llegado a decir que &ldquo;la historia es la que es&rdquo;, que &ldquo;esto es lo que pas&oacute;&rdquo;, &ldquo;lo que nos han contado&rdquo;&hellip; As&iacute; que, &ldquo;no empieces a inventarte cosas&rdquo;. Si nos han contado durante siglos que Don Pelayo se alz&oacute; contra los musulmanes, ese es el pasado. Lo que quiero decir al final es que la historia es solo un relato que nosotros contamos como sociedad, pero luego hay expertos que se dedican a estudiarlo para hacer descubrimientos y que esa narrativa vaya transform&aacute;ndose. A veces, hay ciertos intereses y sesgos. Hoy corremos el peligro, por ejemplo, de que la historia vuelva a ser tal y como lo fue durante el r&eacute;gimen de Franco, por ejemplo, por culpa de ciertos movimientos. Una historia de buenos y malos, de cierta parte de Espa&ntilde;a sentida como nuestra y otra como ajena, como extranjera. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tambi&eacute;n se apunta, como muchos investigadores, a eso de que la Edad Media &ldquo;no fue una edad oscura&rdquo;&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; tiene mucho que ver la visi&oacute;n que nos ha dado Hollywood, con la gente de la Edad Media vestida de negro y la cara manchada. Antes de esto, en los a&ntilde;os 50 y 60, era m&aacute;s fehaciente ver esta etapa con m&aacute;s &ldquo;colorinchis&rdquo;. El patrimonio medieval, el arquitect&oacute;nico, sobre todo, ha perdido la mayor parte del registro de color. Por ejemplo, hace poco visit&eacute; la iglesia de San Vicente en Cardona (Barcelona), que es bestial a nivel arquitect&oacute;nico, pero claro, est&aacute; todo rascado. No queda pintura en el interior, salvo en el n&aacute;rtex (p&oacute;rtico). La gente no es consciente de que estos templos estaban repletos de colores.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Otra de las ideas que comparte es: &ldquo;No se puede reconquistar lo que nunca fue tuyo&hellip;&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La Reconquista es un relato, un concepto ideol&oacute;gico, es casi ya una cuesti&oacute;n de consenso. En la sociedad en general existe la inercia de utilizar esta palabra, tambi&eacute;n en las instituciones. El problema viene cuando se habla, por ejemplo, de la reconquista de Murcia, una ciudad fundada por Abderram&aacute;n II, es decir, por los andalus&iacute;es. T&uacute;, en todo caso, puedes conquistarla, pero no reconquistarla. El caso de Madrid es similar. Es tan sencillo como que dejemos de utilizar esa palabra, porque toda esa expansi&oacute;n feudal o cristiana a costa de al-&Aacute;ndalus simplemente fue una conquista de poderes que no ten&iacute;an antes el dominio de ese territorio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cada vez se lee y se escucha m&aacute;s que &ldquo;la historia tambi&eacute;n fue cosa de mujeres&rdquo;. &iquest;Qu&eacute; opina al respecto?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo tambi&eacute;n he sido muy miope; sigo si&eacute;ndolo y aprendiendo. No solamente es que las mujeres estuvieran presentes, sino que, en muchos aspectos, ellas fueron absolutamente necesarias, como nos cuenta Isabel Mell&eacute;n. No necesarias, sino que dirigieron incluso el signo de los tiempos. Las reinas y las mujeres de las elites, las mujeres aristocr&aacute;ticas, ten&iacute;an su rol, que era diferente al de los hombres, un papel absolutamente primordial. La importancia de proteger a los herederos, de auparlos y promocionarlos para que se convirtiesen en reyes es algo que tambi&eacute;n se da en al-&Aacute;ndalus. De todo ese protagonismo no se ha hablado lo suficiente, ni antes ni ahora.
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                Albistur, en una visita guiada al Museo Arqueológico Nacional (Madrid)                            </span>
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        <strong>Usted afirma que lo isl&aacute;mico es tan nuestro como lo cristiano. &iquest;C&oacute;mo se lo explica a quienes defienden, cada vez, con un altavoz m&aacute;s potente, que solo hubo una voz religiosa, una confesi&oacute;n v&aacute;lida, en la pen&iacute;nsula?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo primero que les dir&iacute;a es que es un error mirar hacia la historia desde las ideolog&iacute;as actuales, es decir, que no sean presencialistas. Por mucho que t&uacute; seas islam&oacute;fobo y te parezca que el islam es lo peor del mundo &mdash;que es lo que est&aacute; pasando actualmente&mdash;, vives en un pa&iacute;s en el que gran parte de su historia estuvo vinculada al islam. Y no solo eso: el islam y la cultura &aacute;rabe, a trav&eacute;s de al-&Aacute;ndalus, dejaron un legado riqu&iacute;simo, del que nos aprovechamos en muchos sentidos. Cuando viaja a Andaluc&iacute;a, esa persona islam&oacute;foba tambi&eacute;n se aprovecha hoy en d&iacute;a de todo eso: los monumentos m&aacute;s visitados, la gastronom&iacute;a, las tradiciones, el propio flamenco&hellip; Todo eso tiene un poso isl&aacute;mico enorme.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Habla constantemente de al-&Aacute;ndalus y del t&eacute;rmino &ldquo;andalus&iacute;&rdquo;, criticando que no se utilice m&aacute;s, &iquest;por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Apenas se dice &ldquo;andalus&iacute;&rdquo; y es una pena. Se habla much&iacute;simo de lo &aacute;rabe, de la cultura, del idioma&hellip; Es una forma de extranjerizar lo andalus&iacute; y, adem&aacute;s, se siguen empleando palabras que deber&iacute;an estar completamente desterradas, como moro o sarraceno. Como ejemplo, en uno de los paneles del palacio de La Aljafer&iacute;a (Zaragoza) se puede leer la palabra moro.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Lo peque&ntilde;o no es menos importante&rdquo;. &iquest;C&oacute;mo ha llegado a esta conclusi&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que los detalles pueden contar much&iacute;simo, incluso arrojar luz sobre ciertas ideas que ten&iacute;amos preconcebidas, acerca de ciertos misterios que est&aacute;n sin resolver. Desde un punto de vista patrimonial, nada es humilde, todo puede ser relevante. Luego, a nivel emocional, trato de hablar muchas veces de las sensaciones que puede crear una cosa m&iacute;nima. Que una iglesia sea peque&ntilde;a, que est&eacute; en un lugar remoto o que tenga detalles casi imperceptibles no le quitan valor ni la hacen menos importante que un gran monumento, sobre todo, desde el punto de vista emocional. Y no porque me impresione a m&iacute;, sino porque ese v&iacute;nculo de sentimientos, de identidad, que despierta en esas comunidades es importante para proteger su patrimonio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Esa especie de dec&aacute;logo que usted comparte termina casi como empieza esta entrevista: &iquest;por qu&eacute; los escombros son &ldquo;mucho m&aacute;s que escombros&rdquo;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Porque no dejan de ser eso que nuestros antepasados han dejado por el camino, eso que nos permite comprender nuestra historia. Por eso hay que protegerlos, claro.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Le gusta verse como una persona que trabaja para desterrar t&oacute;picos en el &aacute;mbito de la cultura, la historia y el patrimonio?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hombre s&iacute;, desde mi tribuna. Obviamente, soy una persona m&aacute;s de una maquinaria, creo que hay otra gente que est&aacute; haciendo un trabajo espectacular. Pero s&iacute;, estoy orgulloso de lo que aporto, aunque sea un peque&ntilde;o granito de arena. Y, al mismo tiempo, trato de aprender y de pegarme al m&aacute;ximo a la gente que tiene m&aacute;s conocimiento para seguir su estela.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Sadia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/asier-albistur-divulgador-patrimonio-hoy-corremos-riesgo-historia-vuelva-regimen-franco_128_12988582.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 15 Feb 2026 21:11:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Asier Albistur, divulgador del patrimonio: “Hoy corremos el riesgo de que la historia vuelva a ser como en el régimen de Franco”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Arte,Patrimonio,Entrevistas,Islamofobia,Islam]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El relato que cuestionó la heroica liberación del Alcázar de Toledo y levantó ampollas en la dictadura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/relato-cuestiono-heroica-liberacion-alcazar-toledo-levanto-ampollas-dictadura_1_12785956.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5dd1a088-8102-49c8-bc8c-641a6741c0db_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1771y1090.jpg" width="1200" height="675" alt="El relato que cuestionó la heroica liberación del Alcázar de Toledo y levantó ampollas en la dictadura"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El testimonio del pintor republicano Luis Quintanilla, publicado en 1967 en Francia y que ahora alcanza en España su segunda edición, desmonta la supuesta hazaña del coronel Moscardó, “el capítulo mitológico más importante del franquismo” </p><p class="subtitle">España cumple medio siglo sin Franco en plena ofensiva ultra que lo reivindica
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Padre, cumplir&aacute; usted la m&aacute;s alta misi&oacute;n sagrada y humanitaria, si pide que dejen salir a esas inocentes criaturas; ya han sufrido bastante&rdquo;. Con estas palabras, el pintor y militante republicano Luis Quintanilla terminaba de convencer al sacerdote Enrique V&aacute;zquez Camarasa de que entrase en el Alc&aacute;zar de Toledo para ofrecer una misa. Corr&iacute;a el verano de 1936, acababa de producirse el alzamiento de las fuerzas franquistas contra el Gobierno de la II Rep&uacute;blica, y un millar de sublevados a las &oacute;rdenes del coronel Jos&eacute; Moscard&oacute; se hab&iacute;a atrincherado en el edificio. En el interior tambi&eacute;n han quedado atrapados decenas de mujeres, ni&ntilde;os y simpatizantes del bando republicano, que Moscard&oacute; utilizar&aacute; como &ldquo;escudo humano&rdquo;. La misi&oacute;n que le encarga Quintanilla al padre Camarasa consiste en administrar &ldquo;auxilios espirituales&rdquo; a los recluidos en el Alc&aacute;zar, que soportan condiciones terribles de hambre, sed y enfermedades, producto del hacinamiento. Al acceder, lo que el religioso se encuentra entre ruinas y escombros resulta desolador: supervivientes en condiciones inhumanas, personas heridas, muertos&hellip;
    </p><p class="article-text">
        El asedio terminar&iacute;a el 27 de septiembre de 1936, tras m&aacute;s de 70 d&iacute;as, cuando las tropas franquistas rompieron el sitio impuesto por las fuerzas republicanas y liberaron a los sublevados. El episodio del Alc&aacute;zar de Toledo se convertir&iacute;a en uno de los mayores actos propagand&iacute;sticos de la incipiente dictadura, con el general Moscard&oacute; elevado a la categor&iacute;a de h&eacute;roe y la supervivencia de los amotinados, presentada como una especie de milagro de la fe cat&oacute;lica. Nada ni nadie tendr&iacute;a la capacidad de contradecir el relato franquista&hellip; salvo un testigo, participante activo en el asedio: Luis Quintanilla. Este &ldquo;personaje de novela&rdquo; &mdash;seg&uacute;n lo define su bi&oacute;grafa, la historiadora Esther L&oacute;pez Sobrado&mdash; aguard&oacute; varias d&eacute;cadas el momento de contar lo que hab&iacute;a presenciado. En 1967, la editorial espa&ntilde;ola en el exilio Ruedo Ib&eacute;rico publicar&iacute;a en Francia &ldquo;Los rehenes del Alc&aacute;zar de Toledo&rdquo;. Por los acontecimientos que revelaba, &ldquo;el libro levant&oacute; ampollas en la Espa&ntilde;a franquista de los a&ntilde;os sesenta&rdquo;, subraya L&oacute;pez Sobrado. Medio siglo m&aacute;s tarde, en 2015, una editorial espa&ntilde;ola publicaba al fin el relato de Quintanilla en nuestro pa&iacute;s. Ahora, la firma Renacimiento acaba de lanzar la segunda edici&oacute;n, con un objetivo muy claro: &ldquo;que las nuevas generaciones tengan la oportunidad de conocer a este personaje&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En las p&aacute;ginas de aquel libro prohibido en nuestras fronteras, el pintor Quintanilla va analizando y desmontando, punto por punto, los elementos clave del &ldquo;episodio mitol&oacute;gico m&aacute;s importante del franquismo&rdquo;, define Esther L&oacute;pez Sobrado. En particular, el argumento clave por el que la inminente dictadura cubrir&iacute;a de elogios al coronel Moscard&oacute;. Ha pasado a la historia como cierto que el militar recibi&oacute; una llamada en el Alc&aacute;zar el 23 de julio de 1936, durante aquel encierro. La dictadura recre&oacute; la conversaci&oacute;n, la supuesta amenaza de las milicias republicanas a Moscard&oacute;: &ldquo;Le doy diez minutos de plazo para que rinda el Alc&aacute;zar. Si no lo hace fusilaremos a su hijo Luis, que est&aacute; prisionero y le tengo a mi lado&rdquo;. En la transcripci&oacute;n, el propio hijo participa en la conversaci&oacute;n: &ldquo;Nada: que dicen que van a fusilarme si el Alc&aacute;zar no se rinde&rdquo;. Y su padre &mdash;y aqu&iacute; emerge la heroicidad&mdash; le contesta: &ldquo;Pues encomienda tu alma a Dios, da un viva a Cristo Rey y muere como un patriota&rdquo;. Afirma Luis Quintanilla en su libro que el final del &ldquo;melodrama&rdquo; ser&iacute;a &ldquo;el fusilamiento del hijo del coronel rebelde&rdquo;. Y, a continuaci&oacute;n, rebate la veracidad de aquel cap&iacute;tulo, argumentando que la &uacute;ltima comunicaci&oacute;n telef&oacute;nica hab&iacute;a tenido lugar el d&iacute;a antes y que, despu&eacute;s, el tel&eacute;fono (y la electricidad) qued&oacute; &ldquo;materialmente cortado&rdquo; en el Alc&aacute;zar. Nunca llegar&iacute;a a producirse tal llamada.
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                    alt="El pintor Luis Quintanilla retrata al músico Pau Casals. “Los rehenes del Alcázar”-Editorial Renacimiento"
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                El pintor Luis Quintanilla retrata al músico Pau Casals. “Los rehenes del Alcázar”-Editorial Renacimiento                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">No eran familiares, sino rehenes</h2><p class="article-text">
        El de la c&eacute;lebre llamada telef&oacute;nica no es el &uacute;nico hecho de aquel cap&iacute;tulo que desmonta Quintanilla. En las p&aacute;ginas de &ldquo;Los rehenes del Alc&aacute;zar&rdquo;, el pintor c&aacute;ntabro matiza los acontecimientos y el lenguaje utilizado en la narraci&oacute;n del suceso. Por ejemplo, asegura que las mujeres y ni&ntilde;os encerrados en la ciudadela no eran simples familiares que acompa&ntilde;aban voluntariamente a los sublevados, sino verdaderos rehenes, simpatizantes republicanos retenidos por Moscard&oacute;. Y tampoco fueron solo decenas: Luis Quintanilla habla de medio centenar, es decir, la mitad de los recluidos en el Alc&aacute;zar habr&iacute;an sido prisioneros. Asimismo, el republicano llama a rebajar la importancia hist&oacute;rica de la resistencia y liberaci&oacute;n de los sublevados, porque, en su opini&oacute;n, este cap&iacute;tulo no cambi&oacute; el curso de la historia ni tuvo repercusi&oacute;n geogr&aacute;fica m&aacute;s all&aacute; del maltrecho fort&iacute;n. En las p&aacute;ginas del volumen publicado originalmente en la editorial Ruedo Ib&eacute;rico, Quintanilla critica las versiones de historiadores que no contrastan los hechos hist&oacute;ricos y, como testigo real de lo sucedido, hace p&uacute;blico lo que vio por el deber moral, sostiene, de contar la verdad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; ha pasado para que el relato de Quintanilla apenas sea hoy conocido? &ldquo;Es un hombre al que le pill&oacute; la guerra joven, escribi&oacute; un par de libros sobre Franco en el exilio, en Estados Unidos, y entonces sus trabajos apenas circularon&rdquo;, explica Abelardo Linares, director de Renacimiento, que acaba de lanzar la segunda edici&oacute;n de &ldquo;Los rehenes del Alc&aacute;zar&rdquo;. Para Linares, uno de los mayores coleccionistas de libros en Espa&ntilde;a, el silencio sobre la obra de Quintanilla es, hasta cierto punto, l&oacute;gico. &ldquo;La Guerra Mundial y la Guerra Civil son los temas sobre los que m&aacute;s se ha escrito, se han publicado muchos miles de libros, as&iacute; que es relativamente razonable que la gente se acuerde &uacute;nicamente de unos pocos nombres&rdquo;, aclara Linares, que tambi&eacute;n ha editado un volumen de memorias sobre el pintor.
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                Luis Quintanilla en París, en la década de los sesenta. “Los rehenes del Alcázar”-Editorial Renacimiento                            </span>
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        Para Esther L&oacute;pez Sobrado, sin embargo, la realidad de Luis Quintanilla es mucho m&aacute;s compleja. &ldquo;Decid&iacute; investigar a este personaje como un acto de justicia frente al olvido, y llevo ya cuarenta a&ntilde;os tras su pista&rdquo;, confiesa la bi&oacute;grafa. Le fascinaron las habilidades de un hombre polifac&eacute;tico &mdash;fue pintor, fresquista, grabador o repujador de cuero, entre otros muchos oficios&mdash; y su capacidad para mantener viva la curiosidad. Fruto de su insaciable inquietud por aprender, Quintanilla viaj&oacute; al Par&iacute;s de las vanguardias a principios de siglo, cuando era solo un adolescente, y all&iacute; entr&oacute; en contacto con artistas espa&ntilde;oles como Juan Gris. Fascinado, regres&oacute; a la Ciudad de la Luz en los a&ntilde;os veinte para desarrollar su pasi&oacute;n por la pintura y entonces conoci&oacute; a personajes punteros del momento, como el escritor americano Ernest Hemingway. Fue, en todo caso, su experiencia en Italia (y en Florencia, en particular) la que le cambiar&iacute;a como artista, y har&iacute;a de Quintanilla un muralista universal.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Conciencia pol&iacute;tica</h2><p class="article-text">
        De regreso a Espa&ntilde;a, el autor c&aacute;ntabro se trae tambi&eacute;n una clara conciencia pol&iacute;tica, tras observar con horror los desmanes de las milicias paramilitares en la Italia fascista. &ldquo;La mayor&iacute;a de los pintores fueron gente independiente que no se vinculaba a ning&uacute;n partido pol&iacute;tico, pero Luis Quintanilla fue militante socialista&rdquo;, subraya Abelardo Linares. Antes de la irrupci&oacute;n de la contienda nacional, comienza a exponer sus murales en diferentes instituciones culturales, como el Museo de Arte Moderno de Madrid y, cuando inicia los frescos del Monumento a Pablo Iglesias, en 1934, es encarcelado. &ldquo;Sus amigos, los escritores Ernest Hemingway y John Dos Passos, logran sacarlo de la c&aacute;rcel&rdquo;, explica la historiadora Esther L&oacute;pez Sobrado. Y entonces se encadenan los acontecimientos: los mandatarios republicanos le exigen que cambie los pinceles por las armas, y as&iacute; participa en acontecimientos b&eacute;licos como el asalto al Cuartel de la Monta&ntilde;a &mdash;primer enfrentamiento relevante en la guerra fratricida, en Madrid&mdash; y en el citado asedio al Alc&aacute;zar de Toledo. Entretanto, le dio tiempo para dirigir la primera red de espionaje en la zona vascofrancesa, la &ldquo;red Quintanilla&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su proyecci&oacute;n internacional se da a continuaci&oacute;n, cuando Hemingway lo anima a que se traslade a Nueva York para difundir sus dibujos sobre la guerra, que acabar&iacute;an exponi&eacute;ndose en el MoMA en 1938. La figura de Quintanilla comenz&oacute; a ser tan popular en Estados Unidos, que le propusieron participar en la Exposici&oacute;n Universal de Nueva York, en 1939. Es entonces cuando &mdash;como Pablo Picasso hab&iacute;a hecho un par de a&ntilde;os atr&aacute;s en Par&iacute;s con el Guernica&mdash; Quintanilla realiza cinco grandes frescos bajo el t&iacute;tulo &ldquo;Ama la paz, odia la guerra&rdquo;, donde retrata el horror del siglo XX en diferentes pinturas que titula &ldquo;Hambre&rdquo;, &ldquo;Dolor&rdquo;, &ldquo;Destrucci&oacute;n&rdquo;, &ldquo;Huida&rdquo; y &ldquo;Soldados&rdquo;. Sus murales, sin embargo, nunca llegar&iacute;an a exponerse en la ciudad neoyorquina y acabar&iacute;an perdi&eacute;ndose. Hasta que fueron localizadas en 1990 por el profesor norteamericano Jerald R. Green y rescatadas por la Universidad de Cantabria en 2007, con la mediaci&oacute;n de Esther L&oacute;pez Sobrado. Las pinturas, que se exponen en el paraninfo de la universidad c&aacute;ntabra y <a href="https://web.unican.es/campuscultural/Paginas/Museo-virtual.-Luis-Quintanilla-Arte-y-Memoria.aspx" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">forman parte de su colecci&oacute;n permanente</a>, fueron declaradas bien de inter&eacute;s cultural en 2015. &ldquo;Hay una diferencia enorme con el Guernica: Picasso nunca estuvo en la guerra civil y, desde la distancia, esperaba que se pudiera ganar; Quintanilla hab&iacute;a visto todas sus atrocidades y era consciente de que los republicanos la hab&iacute;an perdido&rdquo;, precisa L&oacute;pez Sobrado.
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                    alt="El actor norteamericano Gary Cooper, junto al retrato que le hizo Quintanilla “Los rehenes del Alcázar”-Editorial Renacimiento"
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                El actor norteamericano Gary Cooper, junto al retrato que le hizo Quintanilla “Los rehenes del Alcázar”-Editorial Renacimiento                            </span>
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        La vida contin&uacute;a en Estados Unidos, donde prospera como muralista y llega a participar en la pel&iacute;cula &ldquo;Hombres intr&eacute;pidos&rdquo; de John Ford como uno de los escen&oacute;grafos elegidos por el director norteamericano. El acontecimiento le permiti&oacute; conocer y retratar a un actor de leyenda, Gary Cooper. M&aacute;s adelante, Quintanilla afronta un duro episodio de amnesia, causado por los traumas de la guerra, y trata de recuperar tanto la memoria como su mejor versi&oacute;n como pintor&hellip; pero comienza a ser consciente de que vive en un mundo distinto, en el que &eacute;l solo es un exiliado. &ldquo;Se re&uacute;ne con artistas espa&ntilde;oles y trata de regresar a Espa&ntilde;a, porque a Quintanilla le aterra morir en el exilio&rdquo;, comenta L&oacute;pez Sobrado. Lo logra, finalmente, en 1976. Muere solo dos a&ntilde;os despu&eacute;s. Ni siquiera le dio tiempo a presenciar las exposiciones que le preparaban los museos de Madrid y Santander. &ldquo;Me resulta interesante c&oacute;mo personajes que han vivido situaciones terribles tienen el deseo de contarlas a trav&eacute;s de sus escritos o sus dibujos&rdquo;, destaca Esther L&oacute;pez Sobrado sobre Quintanilla y la obra &ldquo;Los rehenes del Alc&aacute;zar&rdquo;. A pesar de ello (o precisamente, por esa necesidad de contar la verdad), la bi&oacute;grafa reconoce que el artista republicano &ldquo;sigue apareciendo como un monstruo&rdquo;, inmerso en un revisionismo hist&oacute;rico contra el que &ldquo;es muy dif&iacute;cil luchar porque tiene su p&uacute;blico&rdquo;. Ahora, la reedici&oacute;n permitir&aacute; seguir acerc&aacute;ndose a un testimonio cuyo protagonista merece, realmente, contar su vida como lo que es: una verdadera novela.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Sadia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/relato-cuestiono-heroica-liberacion-alcazar-toledo-levanto-ampollas-dictadura_1_12785956.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 23 Nov 2025 21:02:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El relato que cuestionó la heroica liberación del Alcázar de Toledo y levantó ampollas en la dictadura]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Franquismo,Guerra Civil Española,Francisco Franco,Alcázar]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA[La transformación en hotel, la última batalla que libran los castillos españoles]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/transformacion-hotel-ultima-batalla-libran-castillos-espanoles_1_12767607.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e3593975-43fd-4aab-8670-2f4977d99a01_16-9-discover-aspect-ratio_default_1130362.jpg" width="2200" height="1238" alt="La transformación en hotel, la última batalla que libran los castillos españoles"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Expertos en patrimonio critican algunas prácticas que ponen en jaque la imagen original de las fortalezas, mientras la firma estatal Paradores, principal promotor, prevé para estos edificios “una labor de conservación como no se ha visto nunca” </p><p class="subtitle">Ni ruinosos ni lúgubres: el verdadero pasado de los castillos españoles</p></div><p class="article-text">
        Cuando en Europa se generaliz&oacute; el uso de la artiller&iacute;a &mdash;all&aacute; por el siglo XV&mdash; los <a href="https://www.eldiario.es/cultura/ruinosos-lugubres-verdadero-pasado-castillos-espanoles_1_9680751.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">castillos</a> se vieron abocados a transformarse. Sus elevados muros y torres hab&iacute;an sido dise&ntilde;ados para evitar el asalto de los enemigos, pero no para repeler el impacto de letales proyectiles lanzados a gran distancia. Las fortalezas comenzaron a agazaparse y se robustecieron con murallas m&aacute;s anchas y baluartes que protegieran los puntos d&eacute;biles. Los edificios militares siguieron evolucionando hasta modelos geom&eacute;tricos, como las ciudadelas de Pamplona o Jaca (Huesca). 
    </p><p class="article-text">
        El siglo XX traer&iacute;a la aviaci&oacute;n y los castillos quedar&iacute;an, de nuevo, al descubierto: su perfecta geometr&iacute;a se convert&iacute;a casi como en una diana a la que el enemigo pod&iacute;a perfectamente apuntar sus armas desde el cielo. As&iacute; que los castillos optaron por esconderse a&uacute;n m&aacute;s hasta convertirse en b&uacute;nkeres, completamente mimetizados con el paisaje. &iquest;Acaso los tiempos actuales han dejado de ser una amenaza para las viejas fortalezas? Todo lo contrario: en la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine-zonas-rurales-cultura-carceles-entornos-sanitarios-medidas-plan-derechos-culturales_1_12447415.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">despoblaci&oacute;n de las zonas rurales</a> y la conversi&oacute;n de los castillos en monumentos y reclamo tur&iacute;stico se pueden encontrar algunos de sus adversarios m&aacute;s modernos.
    </p><p class="article-text">
        Porque la sola idea de alojarse en un castillo, tal que un <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cultura/suenos-noches-electricas-aventuras-medievales-planes-culturales-finde-mes_132_12535892.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">guerrero medieval</a>, ha sido siempre demasiado sugerente como para dejarla pasar de largo. As&iacute; que la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/dibujante-paco-roca-defiende-memoria-historica-combatir-discursos-politicos-blanquea-dictadura_1_12359737.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dictadura franquista</a>, en su af&aacute;n por el despegue econ&oacute;mico y la apertura al turismo, fij&oacute; su mirada en las castigadas ciudadelas espa&ntilde;olas, transformando muchas de ellas en paradores. &ldquo;Hablamos del tardofranquismo, en las d&eacute;cadas de los sesenta y setenta, cuando no ten&iacute;an complejos y, si hab&iacute;a un inter&eacute;s general, se hac&iacute;a lo que hiciera falta pese a las leyes de patrimonio&rdquo;, analiza Miguel Sobrino, autor de la monograf&iacute;a <em>Castillos y murallas</em> (La Esfera, 2022). El supuesto inter&eacute;s general por encima de la conservaci&oacute;n del patrimonio. 
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                Vistas del castillo de Molina de Aragón (Guadalajara) desde el Parador de la localidad                            </span>
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        Sobrino habla de castillos con nombre y apellidos. &ldquo;En Sig&uuml;enza (Guadalajara) hab&iacute;a construcciones de los siglos XVI y XVIII que hubieran sido estupendas como zona de hospeder&iacute;a, sin tener que tocar lo medieval&rdquo;, explica. Y es que en Sig&uuml;enza, como en otros lugares, se quiso recrear la imagen t&oacute;pica del castillo medieval, incurriendo en falsos hist&oacute;ricos, como lo que Sobrino denomina &ldquo;almenitis&rdquo;. &ldquo;Llegaron a construir almenas incluso en estructuras donde nunca existieron, como en las torres, donde se las inventaron&rdquo;, lamenta.
    </p><p class="article-text">
        El principal problema al que se enfrentaron los arquitectos de los a&ntilde;os sesenta y setenta era que, a diferencia de un monasterio, el castillo es un edificio defensivo, no est&aacute; pensado como lugar para alojarse. As&iacute; que idearon todo tipo de alternativas, como la construcci&oacute;n de nuevas estructuras donde situar las habitaciones. Como en Cardona (Barcelona), un impresionante castillo del siglo IX donde &ldquo;el parador no deja de ser un poco intruso&rdquo;, valora el investigador Miguel Sobrino. El hotel se construy&oacute; en 1976 con una nueva edificaci&oacute;n que trat&oacute; de confundirse con la fortaleza, utilizando piedra de la zona, similar a la empleada en la Edad Media, pero no id&eacute;ntica. 
    </p><p class="article-text">
        La piedra, precisamente, ha sido otro caballo de batalla para los restauradores. Cuenta Sobrino que en el parador de Alarc&oacute;n (Cuenca), &ldquo;hubo algunos excesos, como dejar la piedra vista, que es una imagen completamente falsa porque los interiores estaban totalmente enlucidos y decorados&rdquo;. Un falso hist&oacute;rico que ha terminado por imponerse: &iquest;qui&eacute;n se atrever&iacute;a a decir hoy que los muros de los templos rom&aacute;nicos eran diferentes a como los vemos, que estaban vivamente decorados en lugar de lucir desnudos sus sillares?
    </p><h2 class="article-text">Pensados para &ldquo;no poder acceder&rdquo;</h2><p class="article-text">
        &ldquo;El mayor reto es la accesibilidad, porque son edificios creados con un car&aacute;cter defensivo muy claro y, obviamente, estaban pensados para que la gente no pudiera acceder&rdquo;, valora Bel&eacute;n Rold&aacute;n, coordinadora de gesti&oacute;n del patrimonio en la red p&uacute;blica Paradores, que en 2028 cumplir&aacute; un siglo de historia. Rold&aacute;n pone sobre la mesa algunos de los aspectos clave cuando se valora introducir un uso hotelero en un edificio de estas caracter&iacute;sticas: todos los castillos espa&ntilde;oles est&aacute;n protegidos desde el real decreto de 1949 (hoy son bienes de inter&eacute;s cultural) y esa protecci&oacute;n &ldquo;nos genera muchas limitaciones&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El desaf&iacute;o es may&uacute;sculo cuando se trata de &ldquo;garantizar un confort m&iacute;nimo a los clientes&rdquo;, cuenta la responsable, aplicando adem&aacute;s criterios tan actuales como la eficiencia energ&eacute;tica. &iquest;C&oacute;mo se consigue? En la empresa p&uacute;blica hablan de valores como la &ldquo;creatividad&rdquo;, el &ldquo;trabajo&rdquo; y el &ldquo;conocimiento&rdquo;. Este &uacute;ltimo es, quiz&aacute;, una de las grandes novedades con respecto al modelo de trabajo del siglo XX. &ldquo;Se pretende conocer en profundidad cu&aacute;l ha sido la historia del edificio y su evoluci&oacute;n para poder tomar decisiones m&aacute;s responsables&rdquo;, explica Rold&aacute;n. Y a&ntilde;ade: &ldquo;No puedes intervenir hasta que no conoces&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En casos tan relevantes como el de Sig&uuml;enza &mdash;donde el parador ha provocado un impacto econ&oacute;mico y social netamente positivo en una localidad de poco m&aacute;s de cuatro mil habitantes&mdash;, en la red estatal prefieren, a diferencia de investigadores cr&iacute;ticos como Miguel Sobrino, ver el vaso medio lleno. &ldquo;Durante la guerra civil se destroza un bien que era una maravilla y no se hace nada en cuarenta a&ntilde;os, hasta la construcci&oacute;n del parador en 1972&rdquo;, defiende Ricardo Mar, secretario general de Paradores. &ldquo;Hoy es un sitio tur&iacute;stico en s&iacute; mismo, no solo un lugar donde dormir; tenemos que cuidarlo y lo estamos cuidando&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><h2 class="article-text">Una necesaria labor de conservaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Las inversiones m&aacute;s inmediatas de la cadena para los pr&oacute;ximos a&ntilde;os &mdash;80 millones de euros a trav&eacute;s del Instituto de Turismo de Espa&ntilde;a (Turespa&ntilde;a)&mdash; implican &ldquo;una labor de conservaci&oacute;n como no se ha visto nunca&rdquo;, sostiene Ricardo Mar, bajo la m&aacute;xima de que &ldquo;lo m&aacute;s importante que tenemos es el edificio&rdquo;. Para cuidar los bienes, adem&aacute;s de presupuesto, los responsables de Paradores citan una herramienta que les parece crucial: los planes directores &ldquo;nos van a servir de gu&iacute;a a la hora de conservar castillos, conventos o palacios&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        De cualquier modo &mdash;y al margen de los planes de presente y futuro de la cadena estatal&mdash;, algunas de las decisiones controvertidas de los a&ntilde;os sesenta y setenta sobre la transformaci&oacute;n de nuestros castillos se han seguido produciendo en el siglo XXI. El investigador Miguel Sobrino apunta a un caso verdaderamente pol&eacute;mico de hace poco m&aacute;s de una d&eacute;cada. En 2012, se construy&oacute; el Parador de Lorca sobre el castillo de la localidad murciana, un edificio hist&oacute;rico relevante con m&aacute;s de un milenio de andadura. &ldquo;Es un castillo important&iacute;simo, con una silueta muy consolidada y dos torres de la &eacute;poca de Alfonso X el Sabio que nos hablan del siglo XIII&rdquo;, valora. 
    </p><p class="article-text">
        El proyecto consist&iacute;a en levantar un pabell&oacute;n de nueva construcci&oacute;n sobre el solar arqueol&oacute;gico, algo que gener&oacute; una fenomenal polvareda, con los historiadores en pie de guerra para intentar evitarlo. En efecto, las oportunas excavaciones arqueol&oacute;gicas comenzaron a destapar multitud de hallazgos: un barrio jud&iacute;o, una sinagoga del silgo XV o elementos de origen isl&aacute;mico. El elemento m&aacute;s disruptivo era la construcci&oacute;n que alberga las habitaciones del hotel, sobre la que Miguel Sobrino se muestra tajante: &ldquo;Pod&iacute;an haber ideado un edificio respetuoso con el castillo, pero lo que han hecho es un mamotreto&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Mejor fuera que dentro</h2><p class="article-text">
        De nuevo, en Paradores prefieren quedarse con la parte positiva. &ldquo;Si te fijas en la intervenci&oacute;n del volumen arquitect&oacute;nico, puedes discrepar acerca de la oportunidad&rdquo;, concede Bel&eacute;n Rold&aacute;n. En cambio, Lorca &ldquo;recupera un yacimiento muy importante y, ahora mismo, se est&aacute; haciendo un proyecto de restauraci&oacute;n de toda la muralla exterior y de la sinagoga; es decir, que pone en valor la parte patrimonial del edificio&rdquo;, defiende la coordinadora de gesti&oacute;n del patrimonio. Condicionados o no por esta pol&eacute;mica, los nuevos planteamientos discurren por caminos alternativos. 
    </p><p class="article-text">
        Este mismo a&ntilde;o ha abierto las puertas el Parador de Molina de Arag&oacute;n (Guadalajara), con la particularidad de que el hotel ya no est&aacute; en el interior del castillo... sino enfrente. &ldquo;La idea era que la gente que est&eacute; all&iacute;, en la cafeter&iacute;a o en las habitaciones, se asome y vean el castillo como siempre se ha visto, sin tocarlo&rdquo;, valora el escritor Miguel Sobrino. En efecto, un edificio vanguardista mira sigilosamente a la fortaleza, sin alterarla. &ldquo;En Molina se valor&oacute; que el propio castillo fuera el parador, pero se desech&oacute; por complicaciones t&eacute;cnicas; finalmente se ha optado por una construcci&oacute;n moderna, donde el actor principal sigue siendo el castillo&rdquo;, sostiene Ricardo Mar, secretario general de Paradores.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Castillo de Curiel de los Ajos (Valladolid), sometido a una agresiva restauración que ha desfigurado su imagen original                            </span>
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        La estrategia de conservaci&oacute;n del patrimonio en la cadena estatal resulta clave, pues 57 de los edificios habilitados como hoteles son bienes de inter&eacute;s cultural. Avanza Ricardo Mar una inversi&oacute;n conjunta con Turespa&ntilde;a de 250 millones hasta 2030, con diez proyectos en marcha actualmente que afectan a castillos y palacios. &ldquo;El esp&iacute;ritu es que tan importante es la parte del cliente como que el edificio est&eacute; bien conservado&rdquo;, valora Mar, quien pone como ejemplos el de Olite (Navarra), Santiago de Compostela, Oropesa (Toledo) o Zamora. 
    </p><p class="article-text">
        Por abrumadora que parezca la estrategia de Paradores, no todos los castillos convertidos en hoteles son obra de la cadena. Algunas transformaciones son proyectos de particulares, o mejor dicho, el intento de cumplir un sue&ntilde;o personal, en ocasiones, desafortunadamente fallido. En la provincia de Valladolid se encuentra el castillo probablemente m&aacute;s antiguo de Castilla. En lo alto de una colina de Curiel de los Ajos, se sit&uacute;a una peque&ntilde;a fortaleza de mil a&ntilde;os de antig&uuml;edad que pertenec&iacute;a al Ministerio de Informaci&oacute;n y Turismo durante la dictadura. Pudo transformarse en parador, pero acab&oacute; en manos privadas. &nbsp;Cierto que se encontraba en ruinas, pero la rehabilitaci&oacute;n &mdash;enormemente agresiva&mdash; ha contribuido a desfigurarlo y hoy apenas resulta reconocible.
    </p><h2 class="article-text">Mazmorras en lugar de habitaciones</h2><p class="article-text">
        En Alburquerque, en la provincia de Badajoz, se sit&uacute;a el espectacular castillo de Luna, original del siglo XIII. La fallida estrategia para convertirlo en una hospeder&iacute;a de cinco estrellas es uno de los casos m&aacute;s rocambolescos del patrimonio espa&ntilde;ol. En el a&ntilde;o 2007, el ayuntamiento de la localidad y la Junta de Extremadura presentan el proyecto, &ldquo;muestran la maqueta, que hasta ese momento estaba un poco escondida, y saltan todas las alarmas&rdquo;, rememora Pablo Bozas. La reacci&oacute;n fue inmediata: &ldquo;Un grupo de vecinos constituimos una plataforma para luchar contra el proyecto&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;l era la raz&oacute;n principal? El elemento estrella consist&iacute;a en la construcci&oacute;n de una torre de hormig&oacute;n de 35 metros de altura junto al castillo, que permitiera acceder al interior a trav&eacute;s de ascensores y una pasarela de cristal. &ldquo;Organizamos mesas redondas en el pueblo para explicar que eso era una barbaridad, que desfigurar&iacute;a la imagen del castillo&rdquo;, relata Bozas. Voces autorizadas en la materia se sumaron a la oposici&oacute;n, como el (ya fallecido) historiador brit&aacute;nico Edward Cooper.
    </p><p class="article-text">
        Ante el descontento, la Junta de Extremadura recula, pero no del todo. La instituci&oacute;n encarga un segundo proyecto para aprovechar una inversi&oacute;n elevada: seis millones de euros en un pueblo de poco m&aacute;s de 5.000 habitantes. Para corregir el impacto visual que tanta pol&eacute;mica hab&iacute;a suscitado, ahora se trata de &ldquo;esconder&rdquo; la intervenci&oacute;n. El nuevo arquitecto, Jos&eacute; Mar&iacute;a S&aacute;nchez Garc&iacute;a, proyecta la hospeder&iacute;a en el interior de los baluartes. 
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                Castillo de Luna, en Alburquerque (Badajoz), cuyo proyecto de transformación en hospedería de lujo no llegó a ejecutarse                            </span>
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        Estas estructuras &ldquo;se hacen en el siglo XVIII y son fortalezas m&aacute;s bien bajas y rellenas de tierra para soportar el impacto de la artiller&iacute;a&rdquo;, explica Pablo Bozas. La consecuencia es evidente: &ldquo;No tienen ventanas y no entra la luz, m&aacute;s que una hospeder&iacute;a son mazmorras&rdquo;, describe. Porque el proyecto se ejecut&oacute; entre 2008 y 2012 &mdash;con los vecinos de nuevo en pie de guerra&mdash;, pero &ldquo;la obra se queda sin terminar y la hospeder&iacute;a no se lleva a cabo&rdquo;, a&ntilde;ade el vecino de Alburquerque. Tampoco falt&oacute; la paradoja de que el proyecto de S&aacute;nchez Garc&iacute;a lleg&oacute; a ser premiado.
    </p><p class="article-text">
        Para maquillar el fiasco, la parte construida se transform&oacute; en oficina de turismo y centro de interpretaci&oacute;n de la Edad Media, que funciona desde hace una d&eacute;cada. &ldquo;Las malas decisiones de los pol&iacute;ticos han hecho que el turismo se haya resentido much&iacute;simo en Alburquerque&rdquo;, analiza Pablo Bozas. Errores que han afectado de lleno tambi&eacute;n al edificio. Durante las obras se gastaron cinco millones de euros en inyectar hormig&oacute;n. Sin embargo, desde que se pararon trabajos, la inversi&oacute;n se fren&oacute; en seco. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No se ha mantenido el castillo en estos doce a&ntilde;os y se ha producido un deterioro; por ejemplo, la torre del homenaje, desde donde se divisa todo el paisaje, no se puede visitar porque tiene goteras que pueden causar serios problemas&rdquo;, lamenta Pablo Bozas. Una batalla perdida en medio de la guerra que ha tra&iacute;do el siglo XXI a las fortalezas espa&ntilde;olas: &iquest;de verdad est&aacute;n preparadas para convertirse en hoteles?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Sadia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/transformacion-hotel-ultima-batalla-libran-castillos-espanoles_1_12767607.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 16 Nov 2025 20:55:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La transformación en hotel, la última batalla que libran los castillos españoles]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Patrimonio,Arte,Cultura,Castillos,Hoteles,Historia,Patrimonio Histórico]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La colección de tapices del siglo XVI que la Catedral de Palencia vendió para poner calefacción]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/coleccion-tapices-siglo-xvi-catedral-palencia-vendio-poner-calefaccion_1_12655364.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9dbaf1d0-d6c7-41be-a9c1-c3a050a8f390_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La colección de tapices del siglo XVI que la Catedral de Palencia vendió para poner calefacción"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una investigación localiza en un museo de República Dominicana un paño flamenco del siglo XVI que el cabildo palentino vendió al anticuario británico Lionel Harris en los años treinta para obtener fondos y financiar las obras del edificio</p><p class="subtitle">De reclamar la devolución de piezas a colaborar con sus nuevos dueños: la nueva mentalidad sobre el patrimonio exiliado</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Conoc&iacute;a este tapiz desde hac&iacute;a much&iacute;simos a&ntilde;os a trav&eacute;s de una <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/fotografias-robert-capa-mostro-brutalidad-guerra-civil-fotoperiodismo_1_12650593.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fotograf&iacute;a antigua</a>&rdquo;. Fernando Guti&eacute;rrez Ba&ntilde;os, catedr&aacute;tico de Historia del arte en la Universidad de Valladolid, guardaba en la memoria los trazos (que no los colores, pues la imagen era en blanco y negro) de un pa&ntilde;o flamenco del siglo XVI, fabricado en lana, oro y seda, en el que se observa la escena cristiana de la Crucifixi&oacute;n. La pieza estaba colgada en la sala capitular de la Catedral de Palencia hasta los a&ntilde;os treinta del pasado siglo, cuando se le perdi&oacute; la pista. &ldquo;Una herramienta que hace cinco a&ntilde;os no ten&iacute;a el desarrollo actual, la b&uacute;squeda de im&aacute;genes a trav&eacute;s de Internet, nos da hoy superpoderes&rdquo;, reconoce el profesor, desvelando c&oacute;mo dio con el paradero actual del tapiz de La Crucifixi&oacute;n. El buscador lo condujo al museo Alc&aacute;zar de Col&oacute;n, de Santo Domingo, capital de Rep&uacute;blica Dominicana, donde la obra de arte forma parte de su colecci&oacute;n textil. 
    </p><p class="article-text">
        Se hab&iacute;a dado un gran paso, la localizaci&oacute;n, pero faltaba un trabajo mucho m&aacute;s complejo: comprobar que se trataba de la misma obra y, en tal caso, reconstruir la ruta que la hab&iacute;a llevado al otro lado del Atl&aacute;ntico. &ldquo;Ten&iacute;amos que verificar que se trataba del mismo tapiz&rdquo;, explica Guti&eacute;rrez Ba&ntilde;os. Para el historiador, que trabaja fundamentalmente en la Edad Media y el arte g&oacute;tico, esa tarea de reconstruir los pasos de una obra de arte en el exilio le era m&aacute;s ajena. Entonces, entr&oacute; en escena su colega de universidad, la profesora Mar&iacute;a Jos&eacute; Mart&iacute;nez Ruiz, que lidera el <a href="https://nostraetmundi.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">programa Nostra et Mundi.</a> Precisamente, este nuevo proyecto impulsado en Castilla y Le&oacute;n trata de &ldquo;recuperar la memoria&rdquo; de cientos de obras de arte que abandonaron esta comunidad hace m&aacute;s o menos un siglo, cuando el comercio internacional de antig&uuml;edades las barri&oacute; del mapa espa&ntilde;ol. Superponiendo im&aacute;genes y medidas se complet&oacute; el primer paso: tapiz identificado. Pero, &iquest;c&oacute;mo hab&iacute;a recorrido los m&aacute;s de 6.500 kil&oacute;metros que separan Palencia de Santo Domingo?
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Comenzamos a revisar la informaci&oacute;n disponible en el cat&aacute;logo monumental de Palencia y los testimonios de ventas que se produjeron en la catedral en los a&ntilde;os veinte&rdquo;, revela Mart&iacute;nez Ruiz, que ya era consciente, a trav&eacute;s de su tesis doctoral, de la intensa actividad comercial registrada en el templo en aquella &eacute;poca. Acto seguido, la historiadora del arte recurri&oacute; al archivo privado de un personaje clave en el comercio del arte del momento que podr&iacute;a estar implicado en la operaci&oacute;n: el agente brit&aacute;nico Lionel Harris, promotor del establecimiento The Spanish Art Gallery, con sede en Londres y una delegaci&oacute;n en Madrid. 
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                El tapiz de la Crucifixión en una imagen antigua y, a la derecha, en la actualidad                            </span>
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        &ldquo;Fue uno de los grandes anticuarios del siglo XX, al menos, para las obras espa&ntilde;olas que salieron con destino al mercado internacional&rdquo;, explica la especialista, que traza un perfil del anticuario. &ldquo;Conoc&iacute;a perfectamente la geograf&iacute;a espa&ntilde;ola, hab&iacute;a dedicado los &uacute;ltimos a&ntilde;os del siglo XIX a recorrer todo el pa&iacute;s y ten&iacute;a much&iacute;simos contactos gracias a que su mujer era espa&ntilde;ola y la familia de esta proced&iacute;a de anticuarios asentados en la capital&rdquo;, dice. La profesora agrega que la figura de Harris era conocida all&aacute; donde hab&iacute;a negocios en torno al arte y que incluso publicitaba sus visitas en la prensa para abonar el terreno: &ldquo;He encontrado anuncios donde se dice que Mr. Harris va a estar estos d&iacute;as en tal lugar y que atender&iacute;a a la gente en este hotel&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">De Harris a Randolph Hearst </h2><p class="article-text">
        De regreso a la pista palentina, las notas del brit&aacute;nico revelaban contactos con un personaje central en el caso, con el que parec&iacute;a tener cierta confianza. &ldquo;Cuando Harris habla de Palencia, menciona al de&aacute;n de la catedral, Baldomero Torres, al que ya conoc&iacute;a y hab&iacute;a comprado obras con anterioridad&rdquo;, informa Mart&iacute;nez Ruiz. En efecto, la investigaci&oacute;n se iba acercando al origen de la venta, en torno a los a&ntilde;os treinta. Hasta que finalmente &ldquo;apareci&oacute; una nota sobre un tapiz de la Crucifixi&oacute;n por la cual Harris hab&iacute;a ofrecido una cantidad&rdquo;, reconoce la experta. 
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; las ofertas y los grandes protagonistas del comercio de arte a principios del siglo XX se van cruzando. Porque Lionel Harris recibe en 1931 una misiva del de&aacute;n, en la que le propone la compra de cuatro tapices &mdash;diferentes al de La Crucifixi&oacute;n&mdash; por 120.000 pesetas. El brit&aacute;nico renunci&oacute;&hellip; y el lote acab&oacute; en manos del <a href="https://www.eldiario.es/cultura/decada-fotografiando-patrimonio-espanol-convertirse-mayor-saqueador-pais_1_11475780.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">magnate William Randolph Hearst, que los adquiri&oacute; a trav&eacute;s de su agente en Espa&ntilde;a Arthur Byne</a>. Fue la &uacute;ltima operaci&oacute;n de Byne para Hearst antes de morir en accidente de tr&aacute;fico, en 1935. Como en un viaje circular, los cuatro textiles acabar&iacute;an, d&eacute;cadas m&aacute;s tarde, retornando a Europa, <a href="https://inventario.nostraetmundi.com/es/obra/260" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">para recalar en el Museo de Bellas Artes de Bruselas</a>.
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;a qu&eacute; viene este aluvi&oacute;n de ventas en la Catedral de Palencia? M&aacute;s all&aacute; de la voracidad del mercado de antig&uuml;edades, del que tiraban los clientes norteamericanos en aquellas primeras d&eacute;cadas, Mar&iacute;a Jos&eacute; Mart&iacute;nez Ruiz ofrece una explicaci&oacute;n: &ldquo;El cabildo est&aacute; acometiendo obras de mejora en el templo, en concreto, se estaba procediendo a la instalaci&oacute;n del sistema de calefacci&oacute;n y necesitaban recursos; la forma m&aacute;s r&aacute;pida de obtener esos fondos era liquidando algunas piezas&rdquo;. 
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                El tapiz de La Crucifixión fotografiado por el estudio Moreno a principios del siglo XX                            </span>
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        En cuanto al tapiz de La Crucifixi&oacute;n, faltaba por completar la ruta desde Espa&ntilde;a a Estados Unidos. Dando por bueno que fue Harris quien adquiri&oacute; el pa&ntilde;o, el siguiente eslab&oacute;n podr&iacute;a estar en quien compraba este tipo de objetos al agente brit&aacute;nico de forma habitual, la firma French &amp; Company, &ldquo;una galer&iacute;a extraordinaria de Nueva York con gran protagonismo, porque se dedic&oacute; a decorar mansiones y oficinas y era el principal establecimiento en la comercializaci&oacute;n de tapices antiguos&rdquo;, describe Mart&iacute;nez Ruiz. Y, en efecto, en el archivo de operaciones comerciales de la casa neoyorquina, que hoy se conserva en el Getty Research Institute (California), los investigadores hallaron la referencia al tapiz palentino.
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo viaje, de Nueva York a Santo Domingo, se produjo en 1957. Ese mismo a&ntilde;o, el museo dominicano Alc&aacute;zar Col&oacute;n abr&iacute;a sus puertas, con el tapiz palentino incorporado desde el primer d&iacute;a a la colecci&oacute;n de textiles. Los conservadores nada sab&iacute;an del origen de la obra hasta que los historiadores espa&ntilde;oles establecieron contacto para cotejar los datos. Pero aqu&iacute; hay una curiosidad m&aacute;s. Antes de la apertura de la galer&iacute;a, la sede &mdash;el edificio del antiguo palacio virreinal de Santo Domingo&mdash; tuvo que ser restaurada y acondicionada. Quien se ocup&oacute; del proyecto fue un arquitecto espa&ntilde;ol, Javier Barroso, conocido en Espa&ntilde;a por su pasado como futbolista del Atl&eacute;tico Madrid y dise&ntilde;ador del desaparecido estadio Vicente Calder&oacute;n, a orillas del r&iacute;o Manzanares. &ldquo;Nos llam&oacute; la atenci&oacute;n esa faceta tan diversa, que no solo se liga a la arquitectura y a la restauraci&oacute;n, sino tambi&eacute;n como una figura muy interesante en el mundo del f&uacute;tbol&rdquo;, comentan los investigadores.
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                    alt="&#039;Los vicios del hombre&#039;, uno de los tapices comprados por Hearst en la catedral de Palencia"
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                &#039;Los vicios del hombre&#039;, uno de los tapices comprados por Hearst en la catedral de Palencia                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Tras un largo viaje por el tiempo y la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/nuevas-metaforas-guerrilla-colonizacion-cultural_1_3365390.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">geograf&iacute;a mundial</a>, el tapiz de La Crucifixi&oacute;n terminaba &mdash;como muchos otros pa&ntilde;os espa&ntilde;oles hist&oacute;ricos&mdash; muy lejos de su origen. &ldquo;Los tapices tuvieron su periodo de esplendor en Espa&ntilde;a en los siglos XV y XVI, pero la moda empieza a decaer a partir del siglo XVIII&rdquo;, resume la profesora Mar&iacute;a Jos&eacute; Mart&iacute;nez Ruiz, para entender c&oacute;mo se vendieron por cientos. En realidad, los tapices, tan valorados en un principio, acabaron perdiendo una batalla hist&oacute;rica en favor de la pintura, que hoy acapara los grandes museos internacionales. &ldquo;Eran mucho m&aacute;s vistosos, exclusivos y ricos, pero el gusto por los tapices acab&oacute; decayendo porque son piezas que, con el paso de los siglos, se deterioran de una manera m&aacute;s visible que la pintura&rdquo;, explica el profesor Guti&eacute;rrez Ba&ntilde;os. &ldquo;Salvo que tenga unas condiciones de conservaci&oacute;n muy exquisitas y un cuidado continuado, en dos o tres siglos ya no est&aacute;n en condiciones de ser utilizados&rdquo;, detalla.
    </p><h2 class="article-text">Recuperar la memoria</h2><p class="article-text">
        Localizado el tapiz en Rep&uacute;blica Dominicana, ahora no se trata de reclamar la propiedad, leg&iacute;timamente adquirida por los diferentes protagonistas de la operaci&oacute;n comercial. Tanto Mart&iacute;nez Ruiz como Guti&eacute;rrez Ba&ntilde;os coinciden en se&ntilde;alar que lo m&aacute;s importante del hallazgo es &ldquo;recuperar la memoria&rdquo; de esta obra de arte, &ldquo;cuidar los lazos que unen estos objetos con sus lugares de origen&rdquo;. &ldquo;Una pieza que est&aacute; colgada en la pared de un museo la podemos ver y disfrutar, pero siempre es fundamental conocer el contexto original&rdquo;, se&ntilde;ala el catedr&aacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        Casos de documentaci&oacute;n como este permiten poner en valor, igualmente, la calidad de los archivos fotogr&aacute;ficos espa&ntilde;oles, que resultan cruciales para rastrear las piezas que han perdido esa memoria. &ldquo;En nuestro pa&iacute;s hay grandes archivos, como el Instituto del Patrimonio Cultural de Espa&ntilde;a (IPCE) o el Amatller (Barcelona)&rdquo;, enumera Guti&eacute;rrez Ba&ntilde;os. La dificultad est&aacute;, sin embargo, en &ldquo;la dispersi&oacute;n de los fondos&rdquo;. El profesor explica que &ldquo;si quiero encontrar documentaci&oacute;n de un retablo del siglo XVIII fabricado en Valladolid, s&eacute; que debo ir al Archivo Hist&oacute;rico de Valladolid, pero si se trata de fotograf&iacute;as, pueden aparecer en cualquier sitio&rdquo;. Ahora, la inteligencia artificial supone un pilar m&aacute;s para finalizar las investigaciones con &eacute;xito.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Sadia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/coleccion-tapices-siglo-xvi-catedral-palencia-vendio-poner-calefaccion_1_12655364.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Oct 2025 20:29:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La colección de tapices del siglo XVI que la Catedral de Palencia vendió para poner calefacción]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Arquitectura,Arte,Arquitectos,Catedrales,Palencia,Patrimonio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las iglesias que se adelantaron al Románico reclaman su lugar en el mapa del patrimonio español]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/iglesias-adelantaron-romanico-reclaman-lugar-mapa-patrimonio-espanol_1_12631429.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3736ef5e-404e-4865-b881-0858547ac07c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las iglesias que se adelantaron al Románico reclaman su lugar en el mapa del patrimonio español"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un estudio arqueológico llama a reconocer la categoría de templos del siglo XI en el norte del país, como la ermita soriana de San Baudelio, cuyas peculiaridades siguen sin ponerse en valor por “falta de investigación” y falsos tópicos sobre su estilo</p><p class="subtitle">El manual de resistencia de Larrángoz, la iglesia románica abandonada, expoliada y vandalizada que se niega a caer</p></div><p class="article-text">
        En un apartado pueblo de la provincia de Soria se sit&uacute;a una de las ermitas m&aacute;s singulares del pa&iacute;s: San Baudelio de Berlanga. El templo, que recibe cerca de 20.000 visitas anuales, se levant&oacute; en un momento hist&oacute;rico clave, cuando la reconquista cristiana recuperaba territorios que llevaban siglos bajo dominio musulm&aacute;n. El arte rom&aacute;nico &mdash;que llegar&iacute;a a continuaci&oacute;n a nuestro pa&iacute;s procedente de Francia (siglo XI)&mdash; decor&oacute; sus muros con unas extraordinarias pinturas sobre las que existen decenas de interpretaciones. Un an&aacute;lisis arqueol&oacute;gico que acaba de ver la luz llama a reconocer definitivamente la categor&iacute;a de San Baudelio y la de otros templos de las provincias de Soria y Segovia de este periodo que comparten caracter&iacute;sticas constructivas y art&iacute;sticas. Su importancia y peculiaridades &mdash;sostiene el estudio&mdash; pasan desapercibidas en la vasta categor&iacute;a del prerrom&aacute;nico espa&ntilde;ol, donde &ldquo;falta investigaci&oacute;n&rdquo; y sobran t&oacute;picos: &ldquo;Algunos historiadores meten en el mismo saco todas las iglesias prerrom&aacute;nicas como si fueran lo mismo, cuando nos encontramos con cosas complej&iacute;simas y extravariadas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este punto de vista, cada vez m&aacute;s com&uacute;n entre los historiadores modernos, corresponde a la arque&oacute;loga Consuelo Escribano, que lleva d&eacute;cadas trabajando sobre el terreno en templos singulares de Castilla y Le&oacute;n que se adelantaron a la llegada del rom&aacute;nico. En un extenso art&iacute;culo que acaba de publicar la universidad soriana de Santa Catalina analiza las caracter&iacute;sticas comunes de ermitas medievales con profundas coincidencias, como las iglesias de San Baudelio y San Miguel de Gormaz en Soria, o el peque&ntilde;o templo de la Veracruz de Maderuelo, en la vecina provincia de Segovia. Les unen elementos constructivos, materiales empleados y una decoraci&oacute;n de los muros con un parecido, en algunos casos, sorprendente. Se trata de joyas que pueden recorrerse (y visitarse) en un itinerario de no m&aacute;s de 90 kil&oacute;metros por la comunidad castellana y leonesa, que ayudar&iacute;a a entender mejor su origen, su valor art&iacute;stico y su lugar (destacado, sin duda) en el panorama del patrimonio espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        Para Escribano, la aventura que ahora refleja esta investigaci&oacute;n naci&oacute; a mediados de los noventa. Entonces, la arque&oacute;loga se propuso estudiar una serie de &ldquo;templos at&iacute;picos&rdquo; que se construyeron justo antes de que irrumpiera el arte rom&aacute;nico. En la pr&aacute;ctica, aquel inter&eacute;s se tradujo en once a&ntilde;os de investigaci&oacute;n arqueol&oacute;gica en la ermita soriana de San Miguel de Gormaz, situada a los pies de la poderosa fortaleza califal. Al reunir los datos extra&iacute;dos y compararlos con las otras ermitas &ldquo;at&iacute;picas&rdquo; &mdash;San Baudelio y Maderuelo&mdash; lleg&oacute; a la primera conclusi&oacute;n. &ldquo;Estas iglesias nacen en el siglo XI en un momento que tiene todo el sentido: se est&aacute; recristianizando un territorio arabizado durante un mont&oacute;n de siglos&rdquo;, apunta Escribano. De hecho, cuando el rom&aacute;nico traspasa las fronteras espa&ntilde;olas, se decoran con pinturas de este estilo art&iacute;stico para, seg&uacute;n la experta, ense&ntilde;arle la religi&oacute;n cristiana a los musulmanes. 
    </p><h2 class="article-text">Desde el Pirineo catal&aacute;n</h2><p class="article-text">
        No se trataba de una decoraci&oacute;n cualquiera. Las pinturas que ilustraron los muros de estas ermitas son obra de los talleres que trabajaban en los pirineos catalanes durante el primer rom&aacute;nico. En las zonas rurales, hab&iacute;an dejado ya su sello en obras maestras como las del valle de Boh&iacute; (Lleida), donde se pint&oacute; una de las m&aacute;ximas expresiones del rom&aacute;nico, el Cristo en majestad de Sant Climent de Tah&uuml;ll. Esas mismas manos dieron vida a ilustraciones muy similares en San Baudelio, seg&uacute;n apunt&oacute; en su momento una de las mayores expertas en los talleres del Pirineo catal&aacute;n, la profesora Milagros Guardia. Antes de que llegaran aquellos artistas en el siglo XII, las &ldquo;at&iacute;picas&rdquo; ermitas que son ahora objeto de este estudio apenas si hab&iacute;an sido decoradas. &ldquo;En las capas m&aacute;s antiguas, solo hemos encontrado dos tipos de manifestaciones: grabados y cruces de consagraci&oacute;n&rdquo;, apunta la arque&oacute;loga. Estas &uacute;ltimas &mdash;las cruces de consagraci&oacute;n&mdash; se practicaban en el interior de cualquier templo en el momento de la primera ceremonia oficial, como una especie de bautismo.
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                Imagen exterior del templo de San Baudelio (siglo XI), situado en el término de Casillas de Berlanga, Soria                            </span>
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        M&aacute;s all&aacute; del paralelismo art&iacute;stico con las iglesias catalanas, el trabajo de Escribano trata de llegar al fondo de la cuesti&oacute;n, al gran enigma que esconden estos frescos: por qu&eacute; y para qu&eacute; se pintaron. &ldquo;Son cristianos ense&ntilde;ando a &aacute;rabes a identificar cosas de sus creencias con la nueva religi&oacute;n&rdquo;, expone la arque&oacute;loga. Como ejemplo, cita una de las im&aacute;genes ic&oacute;nicas de la ermita de San Baudelio, en la que aparece un hombre montado a caballo con un halc&oacute;n en la mano izquierda. &ldquo;Claramente, el halconero es la representaci&oacute;n de Cristo, lo creo a pies juntillas&rdquo;. Escribano apunta igualmente a otro aspecto que tiene que ver con la reconquista cristiana: &ldquo;Est&aacute;n explicando la religi&oacute;n cristiana a una poblaci&oacute;n, la musulmana, que no utiliza la imagen&rdquo;.
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                Vista de la ermita de San Miguel de Gormaz, con la fortaleza califal de Gomaz en segundo término                            </span>
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        Las conclusiones de la arque&oacute;loga se apoyan en los estudios de uno de los historiadores que m&aacute;s horas emplearon en tratar de descifrar los secretos de San Baudelio, el hispanocolombiano Juan Zozaya, fallecido en 2017. Adem&aacute;s de plantear su propia interpretaci&oacute;n de las pinturas de la ermita, Zozaya contradijo uno de los t&oacute;picos que todav&iacute;a hoy arrastra San Baudelio: su presunto estilo moz&aacute;rabe, un tipo de arte practicado por la poblaci&oacute;n hispana que vivi&oacute; bajo dominio musulm&aacute;n, y que tiene entre sus m&aacute;ximos baluartes el templo de Santiago de Pe&ntilde;alba (Ponferrada, Le&oacute;n; siglo X). &ldquo;Habl&aacute;bamos mucho porque &eacute;l sab&iacute;a que me interesaba este tema y me repet&iacute;a: &iexcl;No son moz&aacute;rabes&rdquo;. Los historiadores modernos prefieren hablar actualmente de un arte de repoblaci&oacute;n o de reconquista, en el caso de iglesias como San Baudelio o San Miguel de Gormaz. Es decir, de templos que se fueron levantando desde el norte con la recuperaci&oacute;n del territorio cristiano conquistado por los musulmanes, justo antes de finales del siglo XI, cuando el rom&aacute;nico est&aacute; a punto de irrumpir como un tsunami desde Francia, para te&ntilde;irlo todo con un nuevo y pujante estilo.
    </p><h2 class="article-text">Establecer una ruta</h2><p class="article-text">
        As&iacute; que una de las claves que une a todas estas iglesias &mdash;San Baudelio, San Miguel de Gormaz y Veracruz de Maderuelo&mdash; es su fecha de nacimiento. Que son del siglo XI se sabe por medio de dendrocronolog&iacute;a, un m&eacute;todo que permite conocer cu&aacute;ndo se cort&oacute; la madera utilizada en diferentes elementos de los edificios, por medio del estudio de los anillos que componen el interior de los troncos de los &aacute;rboles. Sin embargo, Consuelo Escribano juzga que &ldquo;hay poca investigaci&oacute;n&rdquo; sobre las iglesias de este amplio y complejo periodo previo al rom&aacute;nico. Esta es una de las razones por las que estos edificios &mdash;como apunta la arque&oacute;loga&mdash; van a parar al extenso grupo de testimonios del arte prerrom&aacute;nico, cuyas singularidades est&aacute;n todav&iacute;a en constante revisi&oacute;n. &ldquo;Existen historiadores que quieren mantener el t&oacute;pico de San Baudelio como un templo moz&aacute;rabe porque parece que hay un inter&eacute;s tur&iacute;stico, incluso art&iacute;stico; hay personas que siguen viviendo en el pasado&rdquo;, opina.
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                    alt="Cacería de liebres, una de las pinturas de San Baudelio recuperadas, instalada en la sala 51C del Museo del Prado"
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                Cacería de liebres, una de las pinturas de San Baudelio recuperadas, instalada en la sala 51C del Museo del Prado                            </span>
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        Para deshacer clich&eacute;s y reconocer las particularidades de estas ermitas sorianas y segovianas, la arque&oacute;loga propone un mayor conocimiento y una divulgaci&oacute;n m&aacute;s precisa, algo que se conseguir&iacute;a si fueran mostradas por &ldquo;gente experta&rdquo;. De hecho, de los estudios realizados hace dos d&eacute;cadas sobre San Miguel de Gormaz &mdash;que <a href="https://patrimoniocultural.jcyl.es/web/jcyl/PatrimonioCultural/es/Plantilla100Detalle/1284217294125/_/1284217533401/Redaccion" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fueron publicados en un volumen por la Junta de Castilla y Le&oacute;n</a>&mdash; se desprend&iacute;a ya la necesidad de crear una ruta por estas iglesias para &ldquo;entender mejor el territorio&rdquo;. Un viaje divulgativo &ldquo;orientado al turismo que podr&iacute;a generar peque&ntilde;os motores de desarrollo local&rdquo;, a&ntilde;ade Escribano. En efecto, tanto las ermitas sorianas como el edificio segoviano de Maderuelo se asientan en una zona de Castilla y Le&oacute;n apartada y profundamente despoblada. El objetivo de este itinerario ser&iacute;a trasladar todo este conocimiento a la sociedad. Iniciativas como esta, sin embargo, requieren de &ldquo;grandes dosis de pragmatismo y de inter&eacute;s, no solo de las administraciones, sino tambi&eacute;n de las poblaciones, los propietarios y la propia ciudadan&iacute;a&rdquo;, a&ntilde;ade la arque&oacute;loga.
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                    alt="Detalle de &#039;El pecado original&#039;, una de las pinturas de la iglesia de Maderuelo, hoy en el Prado"
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                Detalle de &#039;El pecado original&#039;, una de las pinturas de la iglesia de Maderuelo, hoy en el Prado                            </span>
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        El planteamiento de un recorrido conjunto ha quedado sobre la mesa. Pero no por falta de inter&eacute;s social. De hecho, y aunque de manera desigual, las tres ermitas se abren al p&uacute;blico y, en concreto, San Baudelio recibe una cantidad de visitantes al a&ntilde;o que contrasta con su apartada ubicaci&oacute;n. Claro que aqu&iacute; ha pesado otro elemento que une a estos tres testimonios: los problemas de conservaci&oacute;n y el expolio. El caso de San Baudelio &mdash;cuyas pinturas fueron extra&iacute;das en 1926 y repartidas por varios museos de Estados Unidos&mdash; es el m&aacute;s popular. Hoy, algunos de estos lienzos, ya repatriados, se exponen en una capilla artificial recreada en el Museo del Prado, donde conviven con los frescos de Maderuelo, arrancados y trasladados por la construcci&oacute;n de un embalse en esta regi&oacute;n segoviana. El caso de San Miguel de Gormaz fue algo diferente, pero sus pinturas &mdash;con serios problemas de conservaci&oacute;n&mdash; tambi&eacute;n fueron pretendidas por anticuarios a principios del siglo XX, en la etapa del voraz comercio de antig&uuml;edades. Quiz&aacute; este desafortunado cap&iacute;tulo sea un aliciente m&aacute;s para crear el citado viaje tur&iacute;stico que ayudar&iacute;a a echar abajo, definitivamente, los clich&eacute;s que todav&iacute;a amenazan el verdadero conocimiento de este patrimonio tan singular.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Sadia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/iglesias-adelantaron-romanico-reclaman-lugar-mapa-patrimonio-espanol_1_12631429.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 25 Sep 2025 20:24:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las iglesias que se adelantaron al Románico reclaman su lugar en el mapa del patrimonio español]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Arte,Patrimonio,Patrimonio Cultural,Soria,Segovia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las piedras se alían con la cultura para volver a llenar la España despoblada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/piedras-alian-cultura-volver-llenar-espana-despoblada_1_12509447.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/39e31a8b-c818-4464-89e7-7ebb3f6e7ccb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las piedras se alían con la cultura para volver a llenar la España despoblada"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los pueblos aprovechan en verano el vínculo emocional que generan sus iglesias y monasterios para programar conciertos, teatro o musicales de calidad, que ofrecen una experiencia diferente al visitante: “El patrimonio es la diferencia”</p><p class="subtitle">Una máquina del tiempo que viaja al desembarco del Renacimiento en España
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Un concierto puede moverse de un lado a otro del pa&iacute;s, pero sigue siendo el mismo concierto; el patrimonio, el lugar en el que se celebra, es la diferencia, lo que al final hace que sea &lsquo;marca de la casa&rsquo;&rdquo;. En la localidad de Cu&eacute;llar (Segovia, 9.530 habitantes) tienen claro que los edificios de ladrillo de estilo mud&eacute;jar o las ruinas del antiguo convento de San Francisco &mdash;donde se enterraron los duques de Alburquerque&mdash; envuelven las actividades culturales de tal manera que resultan &uacute;nicas. En el patrimonio est&aacute; la diferencia. Y en ella se apoyan municipios (incluso n&uacute;cleos de poblaci&oacute;n que apenas llegan a la decena de habitantes) para recuperar la vida arrebatada por la despoblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No son fiestas populares, sino lo contrario&rdquo;, coinciden con vehemencia diversos programadores consultados. Todos basan en la calidad el tir&oacute;n de conciertos, sesiones de teatro, visitas dramatizadas o musicales que mutan (para bien) entre los muros de un monasterio g&oacute;tico o en el interior de una iglesia recuperada de la ruina en mitad de la naturaleza.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que ocurre en una iglesia no es comparable a otros sitios: son lugares sagrados, m&iacute;sticos&rdquo;. Lo saben bien en el diminuto pueblo de Fuenteodra (Burgos, 15 habitantes), que ha popularizado su iglesia &mdash;un templo g&oacute;tico del siglo XVI&mdash; despu&eacute;s de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/espana-vacia-no-espera-nadie-salvar-iglesias_1_9282713.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">rescatarla de un m&aacute;s que seguro derrumbe</a>. Cada verano, aprovechan el tir&oacute;n popular de esta haza&ntilde;a y las caprichosas formas de la corteza terrestre del geoparque de Las Loras, para llenar los pueblos de la zona con las m&aacute;s diversas actividades culturales.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las iglesias parecen estar dise&ntilde;adas para acoger las artes esc&eacute;nicas&rdquo;, sostiene Javier Maisterra, que lidera la asociaci&oacute;n rural que organiza <a href="https://geoparquelasloras.es/index.php/2025/06/15/el-geofest-regresa-con-una-decena-de-propuestas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el festival GEOfest</a>, que reparte citas culturales por los templos del valle. &ldquo;Este a&ntilde;o hemos programado actividades muy diferentes, como teatro de improvisaci&oacute;n, m&uacute;sica ligera o mon&oacute;logos como el de El Brujo&rdquo;, enumera. El hilo com&uacute;n, la calidad de todas ellas. &ldquo;No se puede programar algo que no sea de calidad en la Espa&ntilde;a vac&iacute;a&rdquo;, afirma, rotundo, Maisterra.
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                Una de las actuaciones incluidas en el programa GEOfest, en el pueblo burgalés de Albacastro                            </span>
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        &ldquo;Se debe ofrecer calidad&rdquo;, coincide Consuelo Escribano. Esta arque&oacute;loga es la presidenta de la asociaci&oacute;n Amigos de la Armedilla, que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha recuperado la vida en torno a un <a href="https://www.eldiario.es/cultura/monasterio-ruinas-despojado-obras-arte-hoy-revive-foco-cultural_1_11603587.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">monasterio de estilo g&oacute;tico (siglo XIV)</a>, que estaba a punto de desaparecer. &ldquo;A veces se confunde lo rural con el &lsquo;todo vale&rsquo;, pero es lo contrario: hay que disfrutar de lo mejor en el mejor sitio&rdquo;. Y eso es lo que intentan cada verano en este paraje situado junto a Cogeces del Monte (Valladolid, 659 habitantes), por el que nadie pasar&iacute;a si no se impulsara un conjunto sugerente de charlas, visitas o recitales especialmente pensados en el entorno.
    </p><p class="article-text">
        El <a href="https://www.amigosarmedilla.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">evento estrella de esta temporada se denomina </a><a href="https://www.amigosarmedilla.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Origen,</em></a> varias actividades relacionadas con el patrimonio y el pasado, como visitas guiadas, un taller de cer&aacute;mica, la posibilidad de vestirse de un personaje de otro tiempo o la cita nocturna <em>Completas. </em>&ldquo;Es un espect&aacute;culo de luz, sonido y locuci&oacute;n que nos permite realizar una visita diferente por el monasterio, a la hora de completas, cuando los monjes realizaban la &uacute;ltima oraci&oacute;n&rdquo;, explica Escribano.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Las ruinas y el disfrute</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;Escuchar un concierto es una experiencia placentera, pero hacerlo en un sitio est&eacute;ticamente agradable, con una raigambre cultural o hist&oacute;rica, a&ntilde;ade a&uacute;n m&aacute;s emoci&oacute;n&rdquo;, analiza Maite S&aacute;nchez, concejala de Cultura en la localidad segoviana de Cu&eacute;llar. Se refiere a escenarios como el antiguo convento de San Francisco, un edificio medieval cargado de historia, que lleg&oacute; a albergar obras de autores como el escultor renacentista <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/maquina-tiempo-viaja-desembarco-renacimiento-espana_1_12495958.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Vasco de la Zarza</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Actualmente, el monumento est&aacute; en ruinas y eso, unido a la iluminaci&oacute;n y el sonido, hace que el disfrute de un concierto sea mayor&rdquo;, explica esta profesora de Historia, acerca de las veladas que se celebran en la nave de este templo. Tanto es as&iacute; que tienen &ldquo;un proyecto para la construcci&oacute;n de un auditorio en el convento&rdquo;, pero los vecinos les piden &ldquo;que se respete el estado en el que est&aacute; ahora, porque cuando hay una actuaci&oacute;n, es un lugar &uacute;nico&rdquo;, subraya S&aacute;nchez.
    </p><p class="article-text">
        La calidad como una &ldquo;l&iacute;nea roja&rdquo;, pero &iquest;c&oacute;mo se puede respetar este criterio en zonas con problemas de despoblaci&oacute;n y menos recursos? En Cu&eacute;llar, por ejemplo, admiten que el presupuesto destinado a la cultura no llega a los 90.000 euros para todo el a&ntilde;o. &ldquo;Nosotros no podemos celebrar un festival como Palencia Sonora o traer a La M.O.D.A, aunque nos encantar&iacute;a, pero podemos ofrecer un concierto de Fet&eacute;n Fet&eacute;n&rdquo;, explica la concejala de Cultura.
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                Rutas teatralizadas para mostrar el monasterio de La Armedilla (Cogeces del Monte, Valladolid)                            </span>
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        En Cu&eacute;llar dicen estar &ldquo;muy atentos&rdquo; a las rutas de los grupos musicales por el pa&iacute;s, para que hagan una oportuna parada en esta localidad segoviana sin que se dispare el coste. &ldquo;Programar calidad supone para nosotros un esfuerzo extra, porque todo el mundo quiere y debe cobrar: las bandas de m&uacute;sica, los grupos de teatro o los arquitectos y restauradores que vienen aqu&iacute; a ofrecer una charla&rdquo;, reconoce Consuelo Escribano, sobre La Armedilla. En Fuenteodra, por su parte, &ldquo;trabajamos todo el a&ntilde;o para conseguir financiaci&oacute;n y, adem&aacute;s, el visitante tiene que pagar una entrada, evidentemente&rdquo;, precisa Javier Maisterra.
    </p><p class="article-text">
        Esfuerzo y tiempo que casi siempre tienen recompensa. Es la satisfacci&oacute;n del visitante que recorre lugares poco habituales, la Espa&ntilde;a de interior, para disfrutar de actividades que el resto del a&ntilde;o vive en la gran ciudad. &ldquo;Desde la primera persona a la &uacute;ltima, todas salen con una sonrisa maravillosa y algunas te cuentan que es lo mejor que han vivido&rdquo;, expone, con orgullo, Javier Maisterra.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En las encuestas que hacemos, la gente agradece mucho poder disfrutar de oportunidades como estas en un lugar tan especial como nuestro monasterio&rdquo;, revela Consuelo Escribano. La responsable de la asociaci&oacute;n Amigos de la Armedilla reconoce, sin embargo, que habitualmente la sociedad prioriza disfrutar de un entretenimiento est&aacute;ndar a darle la oportunidad a experiencias &uacute;nicas, como escuchar a un especialista en zanfona, como Germ&aacute;n D&iacute;az, junto a unas ruinas cargadas de historia. &ldquo;La gente prefiere irse a Terra M&iacute;tica&rdquo;, lamenta Escribano, quien afronta la situaci&oacute;n con honestidad: &ldquo;El gancho del patrimonio est&aacute; asegurado, pero esto no es mayoritario&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una rentabilidad &ldquo;m&aacute;s social&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;No tenemos una valoraci&oacute;n econ&oacute;mica de c&oacute;mo revierten en la zona las actividades que programamos para La Armedilla&rdquo;, expone Consuelo Escribano, acerca de este paraje, situado junto a la zona de Ribera del Duero. &ldquo;Lo que s&iacute; es cierto es que hay mucha m&aacute;s gente en los bares y en los restaurantes&rdquo;, a&ntilde;ade. En cambio, desde la asociaci&oacute;n Amigos de la Armedilla apuntan a otro tipo de rendimiento, que tiene una dimensi&oacute;n m&aacute;s social y cultural en lugares que han pasado de ser completamente desconocidos a aparecer de manera destacada en los buscadores de informaci&oacute;n de internet. &ldquo;El reconocimiento que nos hizo la Unesco como guardianes del patrimonio y la difusi&oacute;n de la <a href="https://www.hispanianostra.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">asociaci&oacute;n Hispania Nostra</a> ha permitido que nos conozcan en todas partes y eso revierte positivamente en nuestra comarca&rdquo;, precisa. 
    </p><p class="article-text">
        Un efecto parecido se produce en Fuenteodra, que apenas conserva una decena de habitantes durante el invierno. Seg&uacute;n Javier Maisterra, los vecinos del valle burgal&eacute;s reconocen que nunca pensaron en recibir visitantes por esta v&iacute;a cultural y &ldquo;comienzan a ser conscientes de que sus pueblos, sus iglesias, tienen valor&rdquo;. Iniciativas como el GEOfest &ldquo;generan identidad y arraigo&rdquo;, define.
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                Evento cultural en uno de los edificios patrimoniales de Cuéllar (Segovia)                            </span>
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        Los programas culturales de verano asociados al patrimonio &ldquo;aportan un puntito de orgullo a la poblaci&oacute;n local y un aliciente a los visitantes&rdquo;, juzgan desde Cu&eacute;llar. &ldquo;Las personas que vienen buscan algo m&aacute;s que una visita guiada; vivir un concierto o una cata de vino en un espacio hist&oacute;rico hacen que sean estas las experiencias que, a la larga, uno recuerda&rdquo;, explica la concejala de Cultura de Cu&eacute;llar. &ldquo;Al final, lo que no se te olvida es el sitio donde se celebr&oacute; el concierto&rdquo;, a&ntilde;ade Maite S&aacute;nchez.
    </p><p class="article-text">
        En estos lugares y en muchos otros de la Espa&ntilde;a despoblada exprimir&aacute;n el v&iacute;nculo con el patrimonio en las actividades estrella del programa, previstas para el mes de agosto. Por ejemplo, en Fuenteodra han incluido la actuaci&oacute;n del actor Rafael &Aacute;lvarez &ldquo;El Brujo&rdquo; y su mon&oacute;logo <em>El viaje del monstruo fiero</em> ante una reducida audiencia de 250 personas. Y ya piensan en la v&iacute;spera del d&iacute;a de San Lorenzo, cuando tienen previsto un espect&aacute;culo de dramaturgia musical inmersiva titulado <em>Notre Dame de Par&iacute;s.</em> Mientras en La Armedilla ultiman los detalles de la propuesta <em>Origen,</em> en Cu&eacute;llar preparan un <em>videomapping</em> titulado <em>Ecl&iacute;ptica,</em> una proyecci&oacute;n de im&aacute;genes sobre el &aacute;bside de una de sus iglesias, dentro del programa Noches del mud&eacute;jar. En todos los casos, las piedras traer&aacute;n de vuelta eso que ya es un bien escaso en la Espa&ntilde;a vac&iacute;a: las personas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Sadia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/piedras-alian-cultura-volver-llenar-espana-despoblada_1_12509447.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 03 Aug 2025 19:38:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las piedras se alían con la cultura para volver a llenar la España despoblada]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[España vaciada,Patrimonio,Patrimonio Cultural,Patrimonio Histórico]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una máquina del tiempo que viaja al desembarco del Renacimiento en España]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/maquina-tiempo-viaja-desembarco-renacimiento-espana_1_12495958.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5c0945f8-4ee0-45b3-9211-030ea20cbb7f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una máquina del tiempo que viaja al desembarco del Renacimiento en España"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La muestra por los 500 años de la muerte del escultor Vasco de la Zarza, que convierte la catedral de Ávila en una radiografía de la llegada del estilo italiano al país, reivindica planes de gestión para conservar el patrimonio en zonas despobladas</p><p class="subtitle">La obra cumbre de Carlos Giménez sobre el hambre y el maltrato a los niños de la posguerra: “Si no lo cuento, no lo cuenta nadie”
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Fue uno de los pioneros en la introducci&oacute;n de las artes del Renacimiento en la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica bebiendo directamente de los modelos italianos, que van a acoger muchos clientes castellanos de la &eacute;poca&rdquo;. El personaje es el escultor Vasco de la Zarza y la &eacute;poca, la Castilla de hace cinco siglos. Nos encontramos en la cabecera de la <a href="https://catedralavila.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">catedral de &Aacute;vila</a>, &ldquo;colonizada&rdquo; estos meses por la exposici&oacute;n que conmemora, precisamente, <a href="https://www.eldiario.es/castilla-y-leon/provincias/avila/catedral-girola-escultor-avila-recuerda-500-anos-vasco-zarza_1_12390086.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los 500 a&ntilde;os de la muerte del creador abulense</a>. Aunque la muestra &mdash;como precisan los responsables&mdash; no es solo un homenaje al autor del c&eacute;lebre monumento f&uacute;nebre de &ldquo;el Tostado&rdquo; (obra maestra de este periodo), sino m&aacute;s bien una radiograf&iacute;a del momento exacto en el que el Renacimiento entra con fuerza en la pen&iacute;nsula y del incesante viaje de ida y vuelta a Italia de artistas y religiosos que van a hacer que este arte prospere aqu&iacute; como en ning&uacute;n otro pa&iacute;s europeo del momento.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es un momento muy interesante de la Historia del arte y tambi&eacute;n de la historia de Espa&ntilde;a: hay un cambio de dinast&iacute;a, llega Carlos V y &eacute;l mismo, un hombre formado y humanista, se instala como emperador a la manera italiana&rdquo;, describe Fernando Rodr&iacute;guez-Pi&ntilde;ero, comisario, junto a Ismael Mont, de la muestra &ldquo;Vasco de la Zarza. 500 a&ntilde;os&rdquo;, que se puede ver en la catedral de &Aacute;vila hasta el pr&oacute;ximo mes de septiembre. &ldquo;A principios del siglo XVI, se produjo un viaje de ida y vuelta de los artistas espa&ntilde;oles que est&aacute; presente en la exposici&oacute;n, con obras de Diego de Silo&eacute;, que estuvo f&iacute;sicamente en Italia, y tambi&eacute;n de otros artistas, como Felipe Vigarni, Pedro de Salamanca o Isidro de Villoldo que, si no supi&eacute;ramos que son castellanos, dir&iacute;amos que se formaron en el pa&iacute;s italiano&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; que los comisarios hayan planteado un recorrido cronol&oacute;gico por la girola de la catedral abulense, desde el ocaso de la Edad Media a la introducci&oacute;n de aquel primer Renacimiento, &ldquo;con Vasco de la Zarza como hilo conductor&rdquo;, seg&uacute;n explica Ismael Mont, profesor de Historia del arte en la Universidad de Salamanca. Pero la exhibici&oacute;n no es una foto fija ni una colecci&oacute;n de obras que se presentan al visitante sin m&aacute;s, sino el fruto de a&ntilde;os de investigaci&oacute;n. &ldquo;Lo que aportamos es la relevancia que tiene Zarza, que va mucho m&aacute;s all&aacute; de &Aacute;vila, sobre todo, a trav&eacute;s de su relaci&oacute;n con otros artistas en los que influye y en la escuela que va a dejar tras de s&iacute;&rdquo;, subraya Mont. &ldquo;Tambi&eacute;n desmontamos la idea de que la llamada escuela de &Aacute;vila fue &uacute;nicamente una escuela local&rdquo;, a&ntilde;ade Fernando Rodr&iacute;guez-Pi&ntilde;ero, conservador de Patrimonio Nacional, aludiendo a los trabajos que estos artistas produjeron m&aacute;s all&aacute; del territorio abulense.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Entre el g&oacute;tico y el Renacimiento</strong></h2><p class="article-text">
        Aunque ha habido una importante labor de b&uacute;squeda y selecci&oacute;n (incluso de restauraci&oacute;n) de las piezas que componen esta muestra, muchas de ellas ya estaban en la propia catedral, pero ahora pueden recibir una mirada m&aacute;s atenta por parte del visitante. Como el imponente retablo que se sit&uacute;a en el altar mayor, obra de Pedro Berruguete, pintor palentino que naveg&oacute; entre dos aguas (el g&oacute;tico y el arte renacentista) y que, seg&uacute;n los comisarios, fue &ldquo;un artista total&rdquo; al que dedican parte de la exposici&oacute;n porque &ldquo;es la piedra de influencia de los creadores abulenses del segundo tercio del siglo XVI&rdquo;. &ldquo;Se conservan en Espa&ntilde;a dibujos de Berruguete copiando o retratando modelos de Miguel &Aacute;ngel de la Capilla Sixtina&rdquo;, cita Fernando Rodr&iacute;guez-Pi&ntilde;ero, a modo de ejemplo. Aqu&iacute;, en la catedral de &Aacute;vila, pint&oacute; una serie de tablas con detalles g&oacute;ticos e innovaciones renacentistas, que se enmarcan en la estructura del retablo mayor que, presumiblemente, tall&oacute; Vasco de la Zarza. Ojo a los detalles del sagrario trabajado en alabastro, incrustado en el propio retablo, obra tambi&eacute;n de Zarza.
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                    alt="Fernando Rodríguez-Piñero e Ismael Mont, comisarios de la muestra, en el claustro de la catedral de Ávila"
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            <span class="title">
                Fernando Rodríguez-Piñero e Ismael Mont, comisarios de la muestra, en el claustro de la catedral de Ávila                            </span>
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        En este inicio del recorrido por los dos universos art&iacute;sticos que confluyeron hace cinco siglos hay piezas ex&oacute;ticas, como los vistosos alabastros pintados (importados de Inglaterra) que proceden de un pueblo de &Aacute;vila o las diferentes esculturas que llegaban desde Flandes o Pa&iacute;ses Bajos. Y, sobre todo, uno de los conjuntos estrella, a juicio de los comisarios: las imponentes sargas (telas pintadas) que ocultaban un antiguo &oacute;rgano y que comparte una de las capillas de la girola de la catedral de &Aacute;vila con la escultura en terracota del Cristo de las Batallas, una obra del siglo XV que &ldquo;constituye uno de los ejemplos m&aacute;s tempranos de producciones italianas en la pen&iacute;nsula&rdquo;.
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                Monumento funerario de &#039;El Tostado&#039;, situado en la parte central de la girola del templo                            </span>
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        Pero el aut&eacute;ntico protagonista de la propuesta es Vasco de la Zarza y su obra nuclear, el monumento funerario del obispo Alonso Madrigal, 'el Tostado'. &ldquo;Es el pilar principal de la exposici&oacute;n desde un punto de vista f&iacute;sico, porque es el centro de la girola, pero tambi&eacute;n metaf&oacute;rico, porque todas las capillas y salas confluyen aqu&iacute;&rdquo;, argumenta Ismael Mont. El profesor de la Universidad de Salamanca afirma que estamos ante &ldquo;una obra conocida&rdquo; en el &aacute;mbito de la Historia del arte, que ya fue estudiada y publicada por los grandes historiadores del siglo XX, como Manuel G&oacute;mez-Moreno. &ldquo;Se trata de una obra fundamental en la escultura del Renacimiento, pero luego, parad&oacute;jicamente nos olvidamos de la figura de Vasco de la Zarza&rdquo;, apunta el comisario. Es decir, que la calidad de este sobresaliente retablo tallado en alabastro &mdash;una prueba de c&oacute;mo &Aacute;vila se entreg&oacute; a la figura de su obispo a mediados del siglo XV&mdash; &ldquo;ha eclipsado a su autor&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Zarza despu&eacute;s de Zarza</strong></h2><p class="article-text">
        Cuando Vasco de la Zarza muere en 1524, su obra perdura. Los artistas y artesanos que hab&iacute;an trabajado con &eacute;l en su taller recogen el testigo y lo trasladan a otra generaci&oacute;n de autores que est&aacute; presente en la parte final de la exposici&oacute;n. &ldquo;La herencia de Zarza es muy evidente; encontramos obras despu&eacute;s de su muerte, en 1530, 1540 y 1550, que siguen los modelos del autor&rdquo;, sostiene Fernando Rodr&iacute;guez-Pi&ntilde;ero. De los herederos, el conservador de Patrimonio Nacional destaca la figura de Isidro de Villoldo, cuyas obras no solo est&aacute;n presentes en la muestra, sino que forman parte permanente de la catedral de &Aacute;vila. Como el retablo de San Bernab&eacute;, que &ldquo;Villoldo construye con todo su genio creativo, casi 25 a&ntilde;os despu&eacute;s de la muerte de Zarza, respetando los modelos de su maestro&rdquo;. Ser&aacute;n los &uacute;ltimos coletazos de ese primer Renacimiento, eclipsado despu&eacute;s por el manierismo &mdash;se&ntilde;alan los comisarios&mdash; que llegar&aacute; a distintas ciudades desde Valladolid.
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            <span class="title">
                Una de las pinturas en sarga (tela) que forman parte del primer capítulo de muestra en la catedral de Ávila                            </span>
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        La propuesta de la catedral de &Aacute;vila apunta y refuerza la importancia del Renacimiento en nuestro pa&iacute;s. Sin embargo, &iquest;somos los espa&ntilde;oles conscientes de ello? &ldquo;Espa&ntilde;a era el pa&iacute;s en el que ten&iacute;a que triunfar el Renacimiento fuera de Italia, porque se estaba convirtiendo en el gran imperio que va a llevar las riendas de Occidente durante los siguientes tres siglos, es decir, que hab&iacute;a una necesidad de construir una imagen de Estado, de Iglesia, de nobleza&rdquo;, analiza Ismael Mont. Las artes visuales eran el mejor veh&iacute;culo para expresar &ldquo;la idea de grandeza, como en el Imperio romano&rdquo;, precisa el profesor. As&iacute; que Espa&ntilde;a hered&oacute; la condici&oacute;n de &ldquo;laboratorio de arte que se hab&iacute;a iniciado en Italia&rdquo; para &ldquo;construir una imagen de poder&rdquo;, y el Renacimiento &ldquo;se prestaba perfectamente a ello, porque hab&iacute;a tomado la lecci&oacute;n del Imperio romano&rdquo;, a&ntilde;ade.
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                Retablo de San Bernabé, situado en la sacristía de la catedral de Ávila, obra de Isidro de Villoldo, uno de los discípulos de Vasco de la Zarza                            </span>
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        El profundo trabajo de investigaci&oacute;n de los promotores de la exposici&oacute;n tambi&eacute;n ha servido para poner en valor un patrimonio que, seg&uacute;n se&ntilde;alan, no se encontraba en las mejores condiciones en algunos casos. Y de ah&iacute; nace otra de las lecciones de este acontecimiento cultural. &ldquo;Algunas de las piezas que hemos tra&iacute;do, las hemos rescatado, literalmente, del abandono, porque muchas de ellas se encontraban en un estado de conservaci&oacute;n bastante lamentable&rdquo;, se queja Ismael Mont. Incluso algunas de las obras que figuraban en una preselecci&oacute;n fueron descartadas por este motivo. &ldquo;No solo es importante hacerse una fotograf&iacute;a vendiendo que hacemos una aportaci&oacute;n; lo primero que hay que hacer son proyectos que planifiquen el futuro del conjunto del patrimonio cultural de Espa&ntilde;a&rdquo;, reivindica el profesor de la Universidad de Salamanca. Y detalla: &ldquo;Sobre todo, hay que poner atenci&oacute;n en territorios como Castilla y Le&oacute;n o Arag&oacute;n, cuyo patrimonio se encuentra en territorios, en pueblos, que se est&aacute;n quedando sin habitantes y este legado puede acabar en el limbo&rdquo;. Hasta septiembre, una parte de esa valiosa y vasta herencia regresa al primer plano en la catedral de &Aacute;vila.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Sadia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/maquina-tiempo-viaja-desembarco-renacimiento-espana_1_12495958.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 28 Jul 2025 20:59:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una máquina del tiempo que viaja al desembarco del Renacimiento en España]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Esculturas,Ávila,Castilla y León]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El misterioso (y perverso) poder de atracción de las ruinas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/misterioso-perverso-atraccion-ruinas_1_12451826.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/798ffabe-6834-41e8-acc5-f1dfde3b39e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_1121440.jpg" width="2835" height="1595" alt="El misterioso (y perverso) poder de atracción de las ruinas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El fotógrafo José Quintanilla presenta un recorrido por el patrimonio abandonado que invita a reflexionar sobre la fugacidad del tiempo y el deterioro del paisaje provocado por el hombre</p><p class="subtitle">El milagro de Rioseco, las ruinas de un monasterio desahuciado que hoy reciben 50.000 visitas al año
</p></div><p class="article-text">
        Cuando Jos&eacute; Quintanilla (Yecla, Murcia; 1963) regresaba al pueblo los veranos, comenz&oacute; a sentir una inexplicable fascinaci&oacute;n por las numerosas casas abandonadas que encontraba en la mitad del campo murciano. &ldquo;Me produc&iacute;a una sensaci&oacute;n de desarraigo brutal ver todas esas construcciones que se estaban desmoronando, que carec&iacute;an de cualquier valor arqueol&oacute;gico, pero que guardaban un valor sentimental enorme&rdquo;. A esa llamada respondi&oacute; con la c&aacute;mara fotogr&aacute;fica, tratando de capturar im&aacute;genes que trasladaran esos interrogantes al espectador. Aquella experiencia se concret&oacute; en una serie de fotograf&iacute;as titulada <a href="https://josequintanilla.com/?project=mi-casa-mi-arbol" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Mi casa, mi &aacute;rbol</em></a><a href="https://josequintanilla.com/?project=mi-casa-mi-arbol" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">.</a> No fue una revelaci&oacute;n puntual. A continuaci&oacute;n, se sumergi&oacute; en el proyecto <a href="https://josequintanilla.com/?project=transcurso" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Transcurso</em></a><a href="https://josequintanilla.com/?project=transcurso" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">,</a> centrado en &ldquo;el paso del tiempo, la fugacidad, la caducidad humana&rdquo;, que intentaba transmitir a trav&eacute;s de instant&aacute;neas de espacios abandonados.
    </p><p class="article-text">
        Es decir, muchas preguntas y algunas (escasas) respuestas. Interrogantes que Quintanilla ha ido escribiendo con la luz de cada lugar que ha encontrado para que sean interpretados (&iquest;respondidos?) por quien se tope con su trabajo, quien se sienta atra&iacute;do por sus im&aacute;genes. &ldquo;Hab&iacute;a algunos espacios m&aacute;gicos que a m&iacute; me creaban una sensaci&oacute;n de fascinaci&oacute;n: con el esfuerzo que hab&iacute;a costado construir todo eso, donde se nota que hab&iacute;an trabajado muchas personas, y de repente&hellip; el abandono&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        O dicho de otra manera, &iquest;de qu&eacute; hab&iacute;a servido todo aquello desde la &oacute;ptica del presente? &iquest;D&oacute;nde hab&iacute;an ido a parar todos esos objetos en su momento rodeados de vida?, que se preguntar&iacute;a el escritor Manuel Vilas, en su novela capital <em>Ordesa</em>. Poco a poco, sin un plan predeterminado, Quintanilla ha ido enlazando un proyecto con otro hasta construir un universo irresistible, del que es pr&aacute;cticamente imposible huir sin antes haberse cuestionado su significado, o preguntado por el sentido que aquello fotografiado puede tener para uno mismo.
    </p><p class="article-text">
        Ese trabajo &mdash;la b&uacute;squeda espont&aacute;nea de &ldquo;espacios donde ha habido una presencia humana&rdquo;&mdash; ha desembocado en un proyecto global, que dar&aacute; a conocer con el sugerente t&iacute;tulo <em>Mapa del abandono.</em> Esa carta repleta de lugares donde la memoria se consume d&iacute;a a d&iacute;a ha encontrado su h&aacute;bitat ideal &mdash;quiz&aacute;, para cerrar el c&iacute;rculo&mdash; en el monasterio burgal&eacute;s de Rioseco: otra ruina m&aacute;s, pero no una ruina cualquiera. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Fotografías del catálogo “Mapa del abandono”, creado para la exposición del monasterio de Santa María de Rioseco (Burgos)                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El edificio cisterciense del siglo XIII &mdash;<a href="https://www.eldiario.es/cultura/milagro-rioseco-ruinas-monasterio-desahuciado-hoy-reciben-50-000-visitas-ano_1_9844717.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">popularizado en la &uacute;ltima d&eacute;cada y media por el trabajo de recuperaci&oacute;n de sus estancias, basado en el esfuerzo de voluntarios de la zona</a>&mdash; estrena el 19 de julio (se podr&aacute; visitar hasta el 26 de septiembre) una exposici&oacute;n compuesta por una selecci&oacute;n de fotograf&iacute;as de Jos&eacute; Quintanilla con esta tem&aacute;tica, que podr&aacute; recorrerse a trav&eacute;s de los diversos &aacute;mbitos del edificio. Una muestra que, junto a algunas de las im&aacute;genes capturadas por el fot&oacute;grafo en diferentes etapas y proyectos, ofrecer&aacute; la visi&oacute;n del autor del propio monasterio, y har&aacute; pensar al visitante sobre aspectos diversos, como la fugacidad del tiempo, el deterioro de la obra humana, o incluso la huella indeleble del hombre en el paisaje. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ser&aacute; una exposici&oacute;n especial porque el arte contempor&aacute;neo dif&iacute;cilmente llega al mundo rural&rdquo;, reflexiona Esther L&oacute;pez Sobrado, vicepresidenta de la Fundaci&oacute;n monasterio Santa Mar&iacute;a de Rioseco, que promueve y organiza la exhibici&oacute;n. La historiadora del arte, al conocer el trabajo de Quintanilla, sinti&oacute; una sacudida inmediata: sus im&aacute;genes tendr&iacute;an que visitar las ruinas parcialmente recuperadas del edificio medieval. &ldquo;&Eacute;l tiene una forma de mirar incre&iacute;ble y, a veces, es capaz de fijarse casi en lo inexistente&rdquo;, reconoce L&oacute;pez Sobrado, y pone como ejemplo algunas sutilezas que estar&aacute;n presentes en el espacio, detalles como la imagen de una sombra. 
    </p><p class="article-text">
        La intervenci&oacute;n art&iacute;stica tendr&aacute; la capacidad, afirma la historiadora, de remitir a las ruinas del monasterio cisterciense, incluso con trabajos de otros espacios similares. &ldquo;Cada uno de sus trabajos cuenta una historia particular; incluso dir&iacute;a que tienen un punto, no s&eacute; c&oacute;mo decir, quiz&aacute; un poco on&iacute;rico&rdquo;, propone Esther, quien conecta esa sensaci&oacute;n con trabajos de autores surrealistas del siglo XX, como las pinturas de la artista espa&ntilde;ola Remedios Varo. Por su parte, Jos&eacute; Quintanilla encontrar&aacute; un espacio ideal donde mostrar su trabajo, que &mdash;al mismo tiempo&mdash; pondr&aacute; a prueba el civismo y la capacidad de respeto del visitante: el monasterio, en su condici&oacute;n de ruina, permanece abierto al p&uacute;blico las 24 horas del d&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text">La profunda huella del romanticismo</h2><p class="article-text">
        Aunque la fotograf&iacute;a de espacios abandonados recorre &mdash;de forma muy abundante&mdash; las redes sociales, el trabajo de Quintanilla va un poco (bastante) m&aacute;s all&aacute;. Y quiz&aacute; tenga su ra&iacute;z en los excelentes retratos que artistas hist&oacute;ricos como Francisco Javier Parcerisa efectuaron en el pa&iacute;s, a mediados del siglo XIX, a trav&eacute;s de la litograf&iacute;a (dibujo en piedra que posteriormente se imprime en papel); el retrato rom&aacute;ntico de aquella Espa&ntilde;a cuyo patrimonio languidec&iacute;a en multitud de lugares. 
    </p><p class="article-text">
        Jos&eacute; Quintanilla ha profundizado en ese fascinante mundo, con numerosas vueltas de tuerca: &ldquo;Cuando se descubren y se popularizan las ruinas de Pompeya y Herculano, hay visitantes que regresan a su pa&iacute;s de origen, sobre todo a Inglaterra, con la intenci&oacute;n de construir en sus mansiones esa imaginer&iacute;a que hab&iacute;an visto y que culturalmente no les pertenec&iacute;a&rdquo;. Es decir, que ni siquiera quer&iacute;an apoderarse del original, inmaculado, sino de esa visi&oacute;n teatralizada, de una falsa ruina, en la que el patrimonio se rinde a una naturaleza que comienza a apoderarse de la obra del hombre.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Imagen del proyecto &#039;Transcurso&#039;, que analiza la fugacidad del tiempo y la caducidad humana"
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                Imagen del proyecto &#039;Transcurso&#039;, que analiza la fugacidad del tiempo y la caducidad humana                            </span>
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        Atra&iacute;do por esta circunstancia, el autor de <em>Mapa del abandono</em> comenz&oacute; a viajar a pa&iacute;ses como la citada Inglaterra, adem&aacute;s de Francia, Alemania o Italia, donde ha podido confrontar ruinas verdaderas con sus r&eacute;plicas, a trav&eacute;s del proyecto <a href="https://josequintanilla.com/?project=la-casa-quemada" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Memorabilia</em></a>. &ldquo;Hoy t&uacute; vas a Inglaterra y ves que est&aacute; plagado de templos griegos y romanos, que son falsas ruinas que se hicieron hace 200 a&ntilde;os&rdquo;. Por las que tambi&eacute;n ha pasado el tiempo: &ldquo;En realidad son una metarruina, una ruina dentro de otra&rdquo;, precisa Quintanilla. Aunque esto no acaba aqu&iacute;. El fot&oacute;grafo ha conocido c&oacute;mo aquella pr&aacute;ctica (que tambi&eacute;n era un negocio) del siglo XIX sigue vigente hoy en d&iacute;a: &ldquo;Hay empresas que crean una ruina a medida; si tienes un jard&iacute;n, dise&ntilde;an un proyecto con un estilo rom&aacute;nico, g&oacute;tico&hellip; al que incluso pueden a&ntilde;adir un estudio de jardiner&iacute;a para que, con el tiempo, las plantas vayan envolviendo las piedras y se cree esa est&eacute;tica rom&aacute;ntica&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Una prueba m&aacute;s del poder de atracci&oacute;n de un romanticismo del que, de alguna manera, se siente heredero: &ldquo;Siempre me ha atra&iacute;do much&iacute;simo&rdquo;. Jos&eacute; Quintanilla refleja c&oacute;mo en aquel momento hist&oacute;rico irrumpi&oacute;, precisamente, un nuevo artilugio que supuso &ldquo;un mazazo&rdquo; para la pintura: la c&aacute;mara fotogr&aacute;fica. Sin embargo, para inspirar sus proyectos prefiere contemplar la pintura (especialmente, del XVII y del XVIII) a echarle un vistazo a los trabajos fotogr&aacute;ficos de sus colegas. Y tambi&eacute;n, la literatura, en la confianza de que, antes o despu&eacute;s, lo le&iacute;do y asimilado aflore en el resultado final. Cita, en este sentido, obras como <em>Lo bello y los siniestro,</em> del fil&oacute;sofo espa&ntilde;ol Eugenio Tr&iacute;as. &ldquo;Define perfectamente c&oacute;mo plasmar una belleza que te pueda atraer e invitar a la contemplaci&oacute;n est&eacute;tica, pero, al mismo tiempo, te genere una especie de inquietud, porque lo que est&aacute;s viendo realmente es una cosa que te supera&rdquo;, reflexiona el fot&oacute;grafo.
    </p><h2 class="article-text">Una realidad &ldquo;desasosegante&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Porque ah&iacute; est&aacute;, en efecto, la clave de su mirada del paisaje. &ldquo;Lo que cuento es muy desasosegante; muchas de mis fotograf&iacute;as reflejan historias de abandono, de expolio, de dejaci&oacute;n&hellip; en ocasiones donde han pasado cosas verdaderamente fuertes&rdquo;, reconoce. Aunque no con la intenci&oacute;n de provocar rechazo, ni de enviar al espectador un mensaje perfectamente empaquetado. De hecho, y aunque cada serie tiene un t&iacute;tulo, Quintanilla evita ponerles nombre a sus fotograf&iacute;as. &ldquo;Pretendo crear una est&eacute;tica atractiva, invitar de manera amable a las personas a disfrutar de la contemplaci&oacute;n, pero tambi&eacute;n a reflexionar&rdquo;. Es decir, nunca imponer aquello que hay que pensar. &ldquo;A veces, es dif&iacute;cil reflexionar, porque puedes quedarte en la parte preciosista de la imagen y no acceder al trasfondo&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><p class="article-text">
        Para quien quiera, por el contrario, ir m&aacute;s all&aacute;, tambi&eacute;n est&aacute;n los textos elaborados como soporte. Como el cat&aacute;logo que, bajo el t&iacute;tulo <em>Mapa del abandono</em>, se ha creado con motivo de la exposici&oacute;n de Rioseco, con apuntes del propio autor y de la historiadora Esther L&oacute;pez Sobrado. Un volumen que servir&aacute;, asimismo, para recabar fondos y seguir invirtiendo en la recuperaci&oacute;n del monasterio de Rioseco. 
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            <span class="title">
                Fotografías del catálogo “Mapa del abandono”, que se presenta en la exposición acogida por el monasterio burgalés de Rioseco                            </span>
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        Al mismo tiempo y fruto de su dedicaci&oacute;n profesional desde hace casi dos d&eacute;cadas a la impresi&oacute;n de obras de arte a trav&eacute;s de un taller especializado&mdash;con clientes como el museo del Prado o el Reina Sof&iacute;a&mdash; Quintanilla tratar&aacute; de reflejar la potencia de las im&aacute;genes en gran formato, con soportes en tela ubicados en los diferentes &aacute;mbitos del monasterio de Rioseco. &ldquo;Va a ser un reto absoluto, pero muy interesante: lo bonito de mi trabajo es poder sacar las im&aacute;genes virtuales que estamos acostumbrados a ver en el ordenador o en el m&oacute;vil, y hacerlas f&iacute;sicas&rdquo;, conf&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        La exposici&oacute;n que se celebra este verano en el coraz&oacute;n del valle burgal&eacute;s de Manzanedo &mdash;una comarca pr&aacute;cticamente despoblada atravesada por el r&iacute;o Ebro&mdash; intentar&aacute;, en definitiva, &ldquo;transmitir lo que es la ruina, los espacios abandonados, y la importancia del patrimonio&rdquo;. Con un mensaje que Jos&eacute; Quintanilla comparte al mil&iacute;metro con los promotores de la restauraci&oacute;n del monasterio: &ldquo;El esfuerzo colectivo puede recuperar un espacio tan maravilloso como Santa Mar&iacute;a de Rioseco, y no solo recuperarlo, sino tambi&eacute;n darle un contenido cultural, con diferentes actividades, para que no vuelva a caer en el olvido, sobre todo, en una zona degradada y sometida al abandono&rdquo;, reflexiona el autor de <em>Mapa del abandono</em>. Dicho de otra forma, para que fot&oacute;grafos como Quintanilla no tengan que volver a retratar ruinas como estas, por extraordinariamente bellos que puedan llegar a ser los paisajes capturados.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Sadia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/misterioso-perverso-atraccion-ruinas_1_12451826.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 13 Jul 2025 20:14:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El misterioso (y perverso) poder de atracción de las ruinas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fotografía,Patrimonio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La indumentaria española: antes nos parecía anticuada, ahora es objeto de inspiración y cuidado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/indumentaria-espanola-parecia-anticuada-ahora-objeto-inspiracion-cuidado_1_12402510.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/52990901-36a5-4465-8c9b-a1ce80108b41_16-9-discover-aspect-ratio_default_1120261.jpg" width="2009" height="1130" alt="La indumentaria española: antes nos parecía anticuada, ahora es objeto de inspiración y cuidado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Museo del Traje celebra con la exhibición 'Raíces' el centenario de la primera muestra de vestimenta tradicional, origen de la actual colección y acontecimiento de éxito que permitió rescatar una moda que se perdía con la llegada del progreso</p><p class="subtitle">Tasio Ranz, un diseñador en el rural: “La ciudad ha demostrado ser un fracaso como ejemplo del triunfo”
</p></div><p class="article-text">
        En 1921, las diferentes comisiones provinciales se pusieron manos a la obra para reunir los trajes, la indumentaria, que mejor definiera los valores y la filosof&iacute;a de la tierra. En 1924, la prensa espa&ntilde;ola hablaba de la inauguraci&oacute;n inminente de una gran exposici&oacute;n de la moda tradicional &mdash;la expectaci&oacute;n social no paraba de crecer&mdash;, aunque la muestra no abrir&iacute;a sus puertas hasta un a&ntilde;o despu&eacute;s, en 1925. Por el camino, una compleja organizaci&oacute;n que hab&iacute;a recibido m&aacute;s de 12.000 prendas, de las que finalmente se expusieron al p&uacute;blico cerca de 4.000. En medio de un ambiente de temor y nostalgia &mdash;se ten&iacute;a la impresi&oacute;n (casi la certeza) de que todos esos trajes antiguos que se utilizaban, sobre todo, en las zonas rurales ten&iacute;an los d&iacute;as contados&mdash;, aquella primera exhibici&oacute;n fue un &eacute;xito rotundo. La sociedad aplaudi&oacute; (aliviada) aquella recopilaci&oacute;n, la moda espa&ntilde;ola adquiri&oacute; la categor&iacute;a de bien cultural, artistas e intelectuales proyectaron sus creaciones sobre lo visto y el conde de Romanones, director general de Bellas Artes por entonces, preconiz&oacute; la apertura de un museo que inmortalizara aquel &ldquo;tesoro escondido espa&ntilde;ol&rdquo;, como se dec&iacute;a por entonces.
    </p><p class="article-text">
        Un par de a&ntilde;os m&aacute;s tarde, en 1927, nac&iacute;a el primer museo de la indumentaria espa&ntilde;ola, que fue cambiando, adapt&aacute;ndose a cada r&eacute;gimen pol&iacute;tico hasta llegar a la democracia y, finalmente, adquirir desde 2004 la denominaci&oacute;n de Museo del Traje. &ldquo;El camino ha sido complejo y lleno de curvas&rdquo;, reconoce Laura Jim&eacute;nez Izquierdo, comisaria de<a href="https://www.cultura.gob.es/mtraje/exposicion/temporales/2025/raices.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> la muestra que, bajo el t&iacute;tulo </a><a href="https://www.cultura.gob.es/mtraje/exposicion/temporales/2025/raices.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Ra&iacute;ces,</em></a><em> </em>rememora el hito alcanzado por aquella <em>Exposici&oacute;n del Traje Regional</em> hace ahora un siglo. Una propuesta inmersiva, recuperando algunas de las vestimentas que se mostraron ante el p&uacute;blico en 1925, que viene a festejar dos cosas: aquel &eacute;xito social y cultural, y el centenario de un museo que vive y se rodea en la actualidad de &ldquo;un momento muy dulce&rdquo;. &ldquo;Tenemos un buen anclaje en el sector de la moda y pretendemos hablar de una tem&aacute;tica, la indumentaria, que es el lenguaje no verbal que todos utilizamos, y del que no podemos desprendernos&rdquo;, sostiene Helena L&oacute;pez de Hierro, directora del Museo del Traje, ubicado en la Ciudad Universitaria de Madrid.
    </p><p class="article-text">
        Aunque los grandes titulares no esconden (en absoluto) las vicisitudes del traje, de su ascenso a bien cultural o de su evoluci&oacute;n hasta nuestros d&iacute;as. Sin ir m&aacute;s lejos, todav&iacute;a pervive en la memoria el debate sobre su denominaci&oacute;n: &iquest;trajes regionales o indumentaria tradicional? &ldquo;Cuando hablamos de tradici&oacute;n, nos referimos a un legado de maneras de vestir, de vivir, de una cultura dom&eacute;stica, de un patrimonio inmaterial que hemos heredado hace mucho tiempo y que a&uacute;n pervive en algunos momentos, como en las romer&iacute;as de los pueblos, donde permanecen fosilizadas desde el siglo XIX&rdquo;, reflexiona Laura Jim&eacute;nez. En verdad, hoy se habla ya de forma general de &ldquo;indumentaria tradicional&rdquo;. Aquel t&iacute;tulo de &ldquo;trajes regionales&rdquo; es una herencia de un momento muy concreto: entonces, el antrop&oacute;logo Luis de Hoyos impuls&oacute; una manera de aproximarse a la vestimenta a trav&eacute;s de las &ldquo;regiones naturales&rdquo; del pa&iacute;s, m&aacute;s all&aacute; de cualquier divisi&oacute;n o concepci&oacute;n pol&iacute;tica. De tal manera, que se miraba a Galicia, Asturias y Cantabria como regi&oacute;n cant&aacute;brica, o a &Aacute;vila, Segovia y Soria como regi&oacute;n serrana.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La huella del regeneracionismo</strong></h2><p class="article-text">
        Tras la p&eacute;rdida de las &uacute;ltimas colonias espa&ntilde;olas en 1898, nacen corrientes intelectuales como el regeneracionismo, que persegu&iacute;a &ldquo;una prosperidad del pa&iacute;s ahondando en las peculiaridades de la tradici&oacute;n espa&ntilde;ola&rdquo;, resume Helena L&oacute;pez de Hierro. De ah&iacute; que aquella muestra de 1925, en su b&uacute;squeda de los rasgos identitarios de cada regi&oacute;n, cometiera el pecado de inmortalizar etiquetas para cada territorio, t&oacute;picos, clich&eacute;s. &ldquo;Los trajes que se llevaron a Madrid &mdash;muchos de ellos todav&iacute;a vivos&mdash; establecieron unos modelos por provincias que a&uacute;n no nos hemos quitado de encima y que hemos adoptado como vestidos oficiales&rdquo;, analiza Francisco Iglesias, miembro del comit&eacute; cient&iacute;fico que ha organizado un congreso al hilo de la exposici&oacute;n <em>Ra&iacute;ces, </em>que ha reunido a un centenar de expertos. Adem&aacute;s, &ldquo;en algunas ocasiones, al componer los conjuntos, se pec&oacute; de un excesivo abigarramiento, de un celo por destacar; de ah&iacute; que se exhibiera una indumentaria festiva con una riqueza inusual que, seg&uacute;n las investigaciones actuales, nunca lleg&oacute; a ser as&iacute;&rdquo;. Dicho de otra forma, los modelos exhibidos jam&aacute;s hab&iacute;an sido reales.
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                Vestimentas de Murcia y Roncal (Navarra) en la exposición de 1925                            </span>
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        En todo caso, el despegue, la proyecci&oacute;n de aquella indumentaria tradicional ser&iacute;a, pr&aacute;cticamente, imparable. Tal y como explica la comisaria de <em>Ra&iacute;ces, </em>aquella ocasi&oacute;n &ldquo;fue la primera vez que se expuso la indumentaria como patrimonio cultural, como antes se hab&iacute;a hecho con la pintura o la escultura&rdquo;. Ese valor patrimonial reci&eacute;n adquirido alimentar&aacute; el Museo del Pueblo Espa&ntilde;ol en &eacute;poca de la Segunda Rep&uacute;blica, donde se destaca &ldquo;el valor etnol&oacute;gico, los objetos dom&eacute;sticos, la agricultura o la ganader&iacute;a&rdquo;, precisa Jim&eacute;nez Izquierdo. Incluso en la Exposici&oacute;n Internacional de Par&iacute;s, en 1937, la presentaci&oacute;n al mundo del <em>Guernica </em>de Picasso se acompa&ntilde;&oacute; de trajes tradicionales en el pabell&oacute;n espa&ntilde;ol. La ropa, acto seguido, se ti&ntilde;&oacute; de un halo nacionalcat&oacute;lico al llegar la dictadura: &ldquo;Se le dio menos importancia al pueblo y m&aacute;s a c&oacute;mo deb&iacute;a ser un buen espa&ntilde;ol&rdquo;, a&ntilde;ade la comisaria.
    </p><p class="article-text">
        Ya en el periodo democr&aacute;tico, la concepci&oacute;n del traje tradicional ha caminado desde lo pasado de moda al pr&oacute;spero momento actual, que Laura Jim&eacute;nez resume en unas pocas palabras. &ldquo;A la generaci&oacute;n de nuestros padres se les educ&oacute; en que eso era algo antiguo, rancio, mientras que la generaci&oacute;n actual &mdash;yo lo veo con mis amigas y con la nueva generaci&oacute;n de conservadores de museos&mdash; lo afrontamos como algo que es importante, parte de nuestra historia y sigue vivo en las tradiciones y fiestas populares&rdquo;. Por su parte, la directora del Museo del Traje opina que &ldquo;actualmente estamos en un momento muy dulce con respecto a la investigaci&oacute;n de la indumentaria tradicional; hay un inter&eacute;s enorme, especialmente de la gente joven, por participar en tradiciones populares que tienen ver con las zonas de origen de sus familias&rdquo;. L&oacute;pez de Hierro cita, adem&aacute;s, la participaci&oacute;n de referentes de la moda y de la artesan&iacute;a en el siglo XXI, que han &ldquo;colonizado&rdquo; la muestra con sus propuestas, como Lorenzo Caprile, Teresa Helbig, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/entrevista-ana-locking-premio-nacional-de-diseno_1_6745461.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ana Locking</a>, Aitor Saraiba o Mercedes Sagarminaga, entre otros.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Miedo a la desaparici&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        Quiz&aacute; el &eacute;xito, la buena acogida, de la muestra de 1925 estuvo en un miedo fundado en que los vestidos que se utilizaban todav&iacute;a en las zonas rurales pronto pasar&iacute;an a la historia. &ldquo;En aquel momento, se dan cuenta de que la modernidad &mdash;el tren y el coche estaban llegando ya a casi todas partes&mdash; estaba haciendo que la moda urbana comenzara a imponerse a un estilo rural, tradicional, que estaba desapareciendo&rdquo;, precisa Helena L&oacute;pez de Hierro. En realidad, ese temor no se ha extinguido del todo. &ldquo;Hay elementos que desaparecen, como lo hacen los oficios en la actualidad; sin embargo, estamos viviendo una especie de <em>revival </em>de las actividades manuales o de la costura en un pa&iacute;s con una riqueza muy amplia&rdquo;, defiende la directora del Museo del Traje. Ahora, de lo que tratan los investigadores es de conocer mejor, en profundidad, una herencia que &ldquo;se codific&oacute;&rdquo; durante la dictadura, un periodo en el que la ropa se estandariz&oacute; y se unific&oacute;. 
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                Instalación de Jaén en 1925                            </span>
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        Precisamente, de todo esto trata la exposici&oacute;n <em>Ra&iacute;ces, </em>proponiendo al espectador una mirada hist&oacute;rica, &ldquo;incluso sociol&oacute;gica&rdquo;, del traje. &ldquo;A la hora de elegir las prendas, quisimos respetar los trajes testigo que se expusieron en 1925 y que hemos logrado localizar un siglo m&aacute;s tarde tanto en nuestras colecciones, como en otras de car&aacute;cter particular, o en instituciones como el Euskal Museoa de Bilbao o el Museo Numantino de Soria&rdquo;, revela Laura Jim&eacute;nez Izquierdo. &ldquo;El equipo de Colecciones y los compa&ntilde;eros restauradores Silvia Brasero y Francisco Callejo hemos montado casi 70 trajes para la muestra, y ha sido muy emocionante tocar piezas que sab&iacute;amos que cien a&ntilde;os atr&aacute;s estaban siendo por las j&oacute;venes Carmen Guti&eacute;rrez y Jacinta Garc&iacute;a Hern&aacute;ndez, dos alumnas del antrop&oacute;logo Luis de Hoyos&rdquo;, reconoce la comisaria. Una explosi&oacute;n de colores donde antes (en las fotograf&iacute;as) hab&iacute;a quedado anclado el blanco y el negro.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Propuestas de Zamora y Segovia, para la muestra de hace un siglo                            </span>
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        Como entonces, &ldquo;no hay piezas estrella&rdquo;. La organizaci&oacute;n ha querido ofrecer una visi&oacute;n de conjunto. Sin embargo, cada conservador, cada especialista, cada visitante busca el traje de su tierra. A Laura Jim&eacute;nez, soriana, le impresiona sobremanera la capa de pastor de Villaciervos, fabricada con pa&ntilde;o de lana merina que representa a la provincia soriana, y que ya a principios del siglo XX el pintor valenciano Joaqu&iacute;n Sorolla inmortaliz&oacute; en sus <em>Visiones de Espa&ntilde;a,</em> el mural que realiz&oacute; por encargo para la Hispanic Society de Nueva York. Junto a los montajes, los organizadores han incluido gui&ntilde;os a la tecnolog&iacute;a del siglo XXI, como proyecciones con <a href="https://www.cultura.gob.es/mtraje/exposicion/temporales/2025/raices/fotos-prast.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las im&aacute;genes de Antonio Prast</a> (fot&oacute;grafo oficial de la muestra de 1925) o visores para observar fotograf&iacute;as estereosc&oacute;picas en tres dimensiones, adem&aacute;s de tecnolog&iacute;as fabricadas <em>ad hoc</em> para &ldquo;radiografiar&rdquo; vestimentas <a href="https://www.youtube.com/watch?v=yd3CzBJZTjM" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como el traje toledano de lagartera</a>, en el que se puede observar la complejidad de una composici&oacute;n de m&aacute;s de veinte piezas.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El protagonismo de las provincias</strong></h2><p class="article-text">
        La filosof&iacute;a de la exhibici&oacute;n de hace un siglo fue ofrecer una visi&oacute;n de conjunto, donde el protagonismo fuera global. Sin embargo, para algunas provincias aquella exposici&oacute;n se convirti&oacute; en un hito, un aldabonazo. As&iacute; lo cree Francisco Iglesias, experto en la vestimenta tradicional de la provincia de Zamora, que ha acudido a Madrid (entonces y ahora) con una importante representaci&oacute;n. &ldquo;La presencia de Zamora se sali&oacute; de lo com&uacute;n por la cantidad de maniqu&iacute;es y escenograf&iacute;as que aport&oacute; a la muestra&rdquo;, explica. A ello contribuy&oacute;, en opini&oacute;n de Iglesias, la participaci&oacute;n del senador por la provincia Mateo Silvela y su amistad con <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/benlliure-gran-escultor-consideraba-obrero-picapedrero_1_9009647.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mariano Benlliure</a>, escultor valenciano vinculado a Zamora que particip&oacute; en la g&eacute;nesis del proyecto.
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                Sala de la exposición “Raíces”, en el Museo del Traje                            </span>
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        &ldquo;La variedad, la fuerza crom&aacute;tica y los contrastes de la indumentaria tradicional zamorana impactaron en Madrid, donde alcanz&oacute; una importancia que todav&iacute;a se mantiene&rdquo;, defiende Francisco Iglesias con datos: &ldquo;En los fondos actuales del Museo del Traje, cada provincia tiene varios armarios, cuatro o cinco, pero Zamora cuenta con doce&rdquo;. M&aacute;s all&aacute; del hecho de la indumentaria en s&iacute;, aquella propuesta expositiva inspir&oacute; a intelectuales y artistas a conocer e inmortalizar los paisajes y las gentes de una de las provincias de esa Espa&ntilde;a rural olvidada. Iglesias cita a pintoras de la talla de Delhy Tejero, quien traslad&oacute; al lienzo el impacto que le produjo la muestra, mientras la prestigiosa fot&oacute;grafa americana Ruth Anderson program&oacute; un viaje a Zamora para retratar sus espacios menos conocidos solo un a&ntilde;o despu&eacute;s de asistir a los preparativos de la muestra. Tanto de Zamora como del resto de provincias toman nota hoy grandes dise&ntilde;adores y creadores, que regresan a los modelos tradicionales para componer sus m&aacute;s vanguardistas creaciones.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Sadia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/indumentaria-espanola-parecia-anticuada-ahora-objeto-inspiracion-cuidado_1_12402510.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 22 Jun 2025 20:19:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La indumentaria española: antes nos parecía anticuada, ahora es objeto de inspiración y cuidado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Museos,Moda,Patrimonio,Patrimonio Cultural]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tasio Ranz, un diseñador en el rural: “La ciudad ha demostrado ser un fracaso como ejemplo del triunfo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/tasio-ranz-disenador-imagina-futuro-sostenible-pandemia-apagon-han-ensenado-ofrece-mundo-rural_1_12305772.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6730f19b-645f-4145-b0c7-fa97b4630a44_16-9-discover-aspect-ratio_default_1118553.jpg" width="5472" height="3078" alt="Tasio Ranz, un diseñador en el rural: “La ciudad ha demostrado ser un fracaso como ejemplo del triunfo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El joven artista plantea incorporar al mundo urbano los saberes y modos de fabricación de los antepasados para provocar un cambio hacia un mundo más sostenible, justificado por experiencias como la pandemia o el reciente apagón</p><p class="subtitle">Jóvenes que no estudian ni trabajan, al rescate de la artesanía y los oficios tradicionales en extinción</p></div><p class="article-text">
        Cuando surgi&oacute; el &ldquo;gran apag&oacute;n&rdquo; del pa&iacute;s, el pasado 28 de abril, el joven dise&ntilde;ador de producto y artista Tasio Ranz (Burgos, 1998) trabajaba en la composici&oacute;n del vestuario de una bailarina con lana ripollesa que le hab&iacute;a entregado un amigo pastor. &ldquo;En el momento del corte de luz, mi reflexi&oacute;n fue que yo mismo estaba lavando los vellones de lana con agua de un calentador el&eacute;ctrico, porque es m&aacute;s r&aacute;pido que ir a un lavadero, o incluso al r&iacute;o&rdquo;, revela. Puede que un habitante del siglo XXI, de naturaleza urbana y con un estrecho v&iacute;nculo tecnol&oacute;gico, no identifique ninguna contradicci&oacute;n en esta circunstancia. 
    </p><p class="article-text">
        Para un convencido de lo rural como Ranz &mdash;investigador del proceso productivo en una Espa&ntilde;a artesanal que pr&aacute;cticamente se ha extinguido&mdash;, este hecho supone sufrir en primera persona todo aquello de lo que se ha propuesto huir. &ldquo;Debemos ir m&aacute;s all&aacute; de los recursos tecnol&oacute;gicos, identificar qu&eacute; podemos extraer de las zonas rurales en la llamada Espa&ntilde;a vac&iacute;a que nos ayude a ser menos dependientes, a tener redes de seguridad y comunitarias, a contar en casa con materiales que nos permitan elaborar otros elementos que necesitamos&rdquo;, reflexiona, a&uacute;n m&aacute;s seguro si cabe, del camino personal y profesional emprendido.
    </p><p class="article-text">
        No es el &uacute;nico que lo piensa. La dolorosa pandemia &mdash;origen de un cambio social hacia lo rural, lo sostenible y lo natural a&uacute;n insuficiente&mdash; y el desconcertante corte el&eacute;ctrico han vuelto los ojos al pasado, sobre un ingenio humano en claro riesgo de extinci&oacute;n: ah&iacute; est&aacute;n de nuevo las velas de cera, las radios a pilas o el reencuentro social en calles y plazas, habituadas al individualismo que obliga, en la actualidad, el fren&eacute;tico ritmo laboral del d&iacute;a a d&iacute;a. 
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                El diseñador Tasio Ranz trabaja con un tapiz confeccionado con materias primas naturales                            </span>
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        Pr&aacute;cticamente en unas pocas horas (aquel lunes imborrable), Tasio Ranz hab&iacute;a visto desfilar ante s&iacute; varios de los pilares del proyecto personal que defiende y desarrolla antes, incluso, de su paso por la universidad. &ldquo;La ciudad ha demostrado ser un fracaso como ejemplo del triunfo y del &eacute;xito, como territorio de las oportunidades; nos hemos dado cuenta, tras una pandemia y un apag&oacute;n, de que hay una situaci&oacute;n tremenda de incertidumbre y de lo que nos puede ofrecer el mundo rural, sin tener necesariamente que romantizar un modo de vida que ha sido muy duro&rdquo;, reflexiona.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;qu&eacute; propone Ranz para neutralizar esa sensaci&oacute;n de desasosiego propia de un presente marcadamente tecnol&oacute;gico y digital? &iquest;En qu&eacute; nos puede ayudar lo que aprendieron (y sufrieron) nuestros mayores? En los pueblos &ldquo;hab&iacute;a una materialidad, unas t&eacute;cnicas de fabricaci&oacute;n y de obtenci&oacute;n de materias, una herencia y una memoria que he ido revisitando para sentarla en la base de mi proceso creativo&rdquo;, argumenta. La afirmaci&oacute;n, que puede pecar de conceptual, se traduce en una realidad mucho m&aacute;s sencilla: el ciudadano de hoy ya no tiene la necesidad de fabricar con sus manos aquello que necesita, vali&eacute;ndose de lo que encuentra en su entorno m&aacute;s inmediato. Todo un avance que, no obstante, presenta un evidente reverso negativo. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El eje central de todo lo que hago se dirige a c&oacute;mo el usuario, el consumidor, puede volver a participar en el proceso creativo, intervenir en la fabricaci&oacute;n de los objetos, porque hay un contexto actual en el que nos limitamos a comprar una l&aacute;mpara o una silla, pero no somos parte del proceso productivo en ninguna de sus etapas&rdquo;, explica. Como ejemplo, la &ldquo;silla ra&iacute;z&rdquo;, un proyecto que desarroll&oacute; en el Grado de Dise&ntilde;o, en Navarra, que se traduce en un mueble inacabado que el usuario puede terminar, personaliz&aacute;ndolo para responder a sus necesidades personales.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Conexi&oacute;n con los pastores</strong></h2><p class="article-text">
        A Tasio Ranz la pasi&oacute;n por la Espa&ntilde;a rural le vino de sus ancestros, todos pastores. &ldquo;Conocer a mi bisabuela Cayetana, que era pastora, despert&oacute; en m&iacute; la curiosidad sobre un mundo que yo no hab&iacute;a vivido, donde se daban t&eacute;rminos como la parva, aventar el trigo, las ovejas modorras&hellip; Aquella experiencia me permiti&oacute; darme cuenta de la fuerte desconexi&oacute;n que se hab&iacute;a producido en tan solo una generaci&oacute;n, y este hecho me marc&oacute; mucho&rdquo;. Ese pasado inspir&oacute; su proyecto de grado, que consisti&oacute; en recorrer la sierra de la Demanda en Burgos &mdash;territorio conocido como la Laponia del Sur, por su cr&iacute;tica densidad de poblaci&oacute;n&mdash; para &ldquo;entender c&oacute;mo era all&iacute; el proceso productivo&rdquo;. 
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                Modelos de albarcas o alpargatas fabricadas en el ámbito rural, a partir de neumáticos viejos                            </span>
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        Emulando el m&eacute;todo del artista italiano Bruno Munari sobre la g&eacute;nesis de los objetos, Ranz recorr&iacute;a las plazas de los pueblos, donde extend&iacute;a una manta negra en la que iba colocando los objetos que los vecinos le iban entregando, para fotografiarlos y estudiarlos a continuaci&oacute;n. O, mejor dicho, artilugios que hab&iacute;an ido &ldquo;apa&ntilde;ando&rdquo;. Porque &ldquo;la idea del apa&ntilde;o (c&oacute;mo hab&iacute;an fabricado un objeto vali&eacute;ndose &uacute;nicamente de elementos de su entorno) se convirti&oacute; en el coraz&oacute;n de mi proyecto&rdquo;, sintetiza Ranz.
    </p><p class="article-text">
        Sobre esa manta, logr&oacute; reunir los m&aacute;s curiosos ingenios, desde cencerros con badajos practicados en distintos materiales a las albarcas de las que le hab&iacute;a hablado su bisabuela. &ldquo;En la Espa&ntilde;a de los 50 y los 60 se convirti&oacute; en algo muy com&uacute;n fabricar alpargatas a partir de neum&aacute;ticos viejos, se trataba de aprovechar un elemento que en otro contexto se consideraba un desecho&rdquo;, subraya. La investigaci&oacute;n le permiti&oacute; identificar c&oacute;mo el mundo rural constru&iacute;a lo que necesitaba en su vida cotidiana de manera aut&oacute;noma, con recursos presentes en el medio, al margen de la cuesti&oacute;n est&eacute;tica. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;De repente, tengo un somier viejo, unas cuerdas y un palo y construyo la puerta de un corral: ah&iacute; hay una composici&oacute;n y una estructura, y yo quer&iacute;a entender a esos dise&ntilde;adores an&oacute;nimos, poseedores de un conocimiento oral y, por esto mismo, muy fr&aacute;gil&rdquo;, argumenta. El estudio en profundidad de esas t&eacute;cnicas de origen popular le ayud&oacute; a identificar las fases de ese &ldquo;apa&ntilde;o&rdquo;, concepto nuclear de su proyecto, y que se traduc&iacute;a en &ldquo;a&ntilde;adir, alterar y aprovechar&rdquo; los elementos m&aacute;s cercanos.
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                Tasio Ranz posa junto a dos diseños de tapiz realizados con lana rubia del molar y castellana                            </span>
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        M&aacute;s all&aacute; de los neum&aacute;ticos, del hueso o de la madera, exist&iacute;an materiales (hoy en extinci&oacute;n) que llamaron especialmente la atenci&oacute;n de Ranz, desde la identificaci&oacute;n misma de su pasado de pastores: la lana y el esparto. &ldquo;El esparto, procedente de Andaluc&iacute;a, era uno de los materiales que m&aacute;s se utilizaban en esta zona, de naturaleza trashumante&rdquo;, precisa el dise&ntilde;ador. Con este elemento se &ldquo;apa&ntilde;aban&rdquo; cinchas (correas), escri&ntilde;os (canastas) o las alforjas de los animales de carga. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todos estos utensilios eran n&oacute;madas, se llevaban consigo, como la red que los pastores fabricaban a medida que iban caminando: trenzaban el esparto para formar una especie de red con forma de rombos, con la que rodeaba el ganado para encerrarlo, clavando en el suelo grandes picos de madera&rdquo;, describe el joven burgal&eacute;s, quien cita otros ejemplos ilustrativos: &ldquo;Tambi&eacute;n se utilizaba la piel de gato para hacer cordones m&aacute;s resistentes o la crin de los caballos era muy valiosa para fabricar cuerdas&rdquo;. Pero si ha habido una materia con la que Ranz ha trabajado especialmente en su condici&oacute;n de dise&ntilde;ador de producto (un perfil cercano al de ingeniero industrial) y de artista, esa es la lana. En el Centro de Acercamiento a lo Rural de Madrid entr&oacute; en contacto directo con un peque&ntilde;o reba&ntilde;o de ovejas, una experiencia rural a escasa distancia de la gran ciudad.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Romper con un mundo est&aacute;ndar</strong></h2><p class="article-text">
        La experiencia adquirida &mdash;el conocimiento del proceso de fabricaci&oacute;n de objetos con recursos del medio en el &aacute;mbito rural&mdash; permiti&oacute; a Tasio Ranz tocar la tecla de su proyecto personal: romper con un mundo industrializado, donde todos los objetos que se compran en una tienda o a trav&eacute;s del tel&eacute;fono m&oacute;vil son casi id&eacute;nticos, para permitir que el usuario final pudiera personalizarlos. &ldquo;Esto se manifiesta en la &rdquo;silla ra&iacute;z&ldquo;, un elemento uniforme y &uacute;nico que el consumidor puede transformar en algo &uacute;nico y personal, y que permite volver a desarrollar el ingenio de uno mismo&rdquo;, detalla el dise&ntilde;ador. 
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                Proyecto “Silla raíz”, que consiste en la personalización de una silla estándar por parte del consumidor final                            </span>
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        En realidad, la silla de la que Ranz ofrece los planos a quien quiera completar la tarea, era solo una excusa para demostrar c&oacute;mo esa antigua condici&oacute;n de &ldquo;hacedor&rdquo; del habitante rural pod&iacute;a encajar tambi&eacute;n en el &aacute;mbito urbano. De nuevo, evitando caer en un planteamiento quim&eacute;rico. &ldquo;No quiero ser el abanderado de cosas que no son viables, porque ni siquiera tenemos los conocimientos de nuestras abuelas que, sin haber ido al colegio, sab&iacute;an tejer o hacer queso&rdquo;, matiza Ranz, consciente de la l&oacute;gica &ldquo;complejizaci&oacute;n&rdquo; de los modos de vida actual, donde &ldquo;el Homo sapiens ha perdido capacidad creativa&rdquo; y los materiales del medio rural, buena parte de su valor, como la lana, que &ldquo;ha pasado de ser el oro espa&ntilde;ol a un residuo en la actualidad&rdquo;, ejemplifica.
    </p><p class="article-text">
        Aquel proyecto de grado que obtuvo el premio extraordinario era, en realidad, una pasi&oacute;n y convicci&oacute;n personales que Tasio Ranz ha ido desarrollando &mdash;primero en Madrid y ahora en Barcelona&mdash; a trav&eacute;s de colectivos como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/luchar-exito-topico-jovenes-no-les-interesa-patrimonio_1_10472527.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Patrimonio para j&oacute;venes</a>, con su participaci&oacute;n en diferentes exposiciones, compartiendo experiencias con ni&ntilde;os y j&oacute;venes en talleres, o tras los pasos de referentes en el mundo del dise&ntilde;o industrial, como el dise&ntilde;ador catal&aacute;n Curro Claret. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque la filosof&iacute;a de Ranz va m&aacute;s all&aacute; de su visi&oacute;n de los objetos como algo aislado y trasciende hacia lo social. &ldquo;Ahora se trabaja mucho en c&oacute;mo conseguir, por ejemplo, que los barrios y las ciudades se conviertan en peque&ntilde;os pueblos donde se desarrollen actividades colectivas, intercambios que vayan m&aacute;s all&aacute; de lo econ&oacute;mico, porque tambi&eacute;n hemos perdido las actividades que se hac&iacute;an en com&uacute;n, cuando se hilaba en grupo, se lavaban los vellones o se celebraban filandones (reuniones donde se compart&iacute;an relatos)&rdquo;, analiza Ranz. 
    </p><p class="article-text">
        Ante una propuesta que va a contracorriente, que desaf&iacute;a procesos imparables como la digitalizaci&oacute;n o la inteligencia artificial, resulta interesante conocer cu&aacute;l ha sido la reacci&oacute;n social. &ldquo;Desde lo urbano, la acogida ha sido en muy buena sinton&iacute;a, porque yo creo que todo el mundo es consciente de que necesitamos transformarnos hacia la sostenibilidad&rdquo;, afirma. Y asume que corresponde a ingenieros, dise&ntilde;adores o arquitectos facilitar, guiar, esa metamorfosis que tenga efectos en lo econ&oacute;mico. Una transformaci&oacute;n &ldquo;muy complicada&rdquo; en la actualidad por el conjunto de desaf&iacute;os a los que se enfrenta el ser humano, pero &ldquo;necesaria&rdquo;. &ldquo;Ha habido un cambio muy fuerte hacia el individualismo, hacia el beneficio de unos pocos, pero creo que en los contextos m&aacute;s cercanos, como el barrio, las asociaciones o el grupo de amigos s&iacute; se puede generar esa transformaci&oacute;n&rdquo;, conf&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Sadia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/tasio-ranz-disenador-imagina-futuro-sostenible-pandemia-apagon-han-ensenado-ofrece-mundo-rural_1_12305772.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 01 Jun 2025 19:46:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tasio Ranz, un diseñador en el rural: “La ciudad ha demostrado ser un fracaso como ejemplo del triunfo"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Zonas rurales,Desarrollo rural,Diseño,Diseñadores,Sostenibilidad,Cultura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El manual de resistencia de Larrángoz, la iglesia románica abandonada, expoliada y vandalizada que se niega a caer]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/manual-resistencia-larrangoz-iglesia-romanica-abandonada-expoliada-vandalizada-niega-caer_1_12275373.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6d032d7f-7b7e-44cb-b3b7-bf0e164b3d37_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El manual de resistencia de Larrángoz, la iglesia románica abandonada, expoliada y vandalizada que se niega a caer"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El templo navarro de San Bartolomé muestra la extraordinaria solidez de las construcciones medievales, frente al olvido del patrimonio por propietarios y administraciones en regiones condenadas por la despoblación y el envejecimiento</p><p class="subtitle">Leguin, con más de mil años de historia, la cara más visible del desprecio de Navarra hacia sus castillos</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos en el valle de L&oacute;nguida, en el Prepirineo navarro, este es el despoblado de Larr&aacute;ngoz y esta es la iglesia de San Bartolom&eacute;&rdquo;. Con estas palabras presenta Mikel Zuza, historiador, investigador y bibliotecario pamplon&eacute;s, un templo rom&aacute;nico que le impresiona a tal punto que lleva investigando su origen desde hace a&ntilde;os. M&aacute;s all&aacute; de llegar a conocer a ciencia cierta cu&aacute;l es la identidad del caballero inmortalizado en piedra en la portada (una escultura confeccionada con primorosa delicadeza con la que la emprendieron a pedradas en los setenta), Zuza reclama la atenci&oacute;n del Gobierno de Navarra hacia un edificio medieval que ya se ha ganado el cielo de la conservaci&oacute;n: abandonado, vandalizado y expoliado hace d&eacute;cadas, San Bartolom&eacute; resiste gracias a la fortaleza de su perfecta b&oacute;veda de piedra, ofreciendo una muestra clara (una m&aacute;s) de que los arquitectos del rom&aacute;nico constru&iacute;an para la eternidad. 
    </p><p class="article-text">
        Larr&aacute;ngoz tambi&eacute;n es una prueba palmaria del abandono del rom&aacute;nico en las zonas rurales, pese a que a unos pocos kil&oacute;metros se conserva en perfecto estado de revista la extraordinaria iglesia hermana de San Mart&iacute;n de Tours, en la localidad de Artaiz. Pero la odisea de San Bartolom&eacute; de Larr&aacute;ngoz comienza ya desde su propia localizaci&oacute;n. Para llegar all&iacute;, es necesario haber estado antes. &ldquo;Yo la descubr&iacute; gracias a mi hermano, que me la ense&ntilde;&oacute; porque siempre me han gustado las historias de caballeros medievales&rdquo;, confiesa Mikel Zuza. 
    </p><p class="article-text">
        La condici&oacute;n de despoblado priv&oacute; a Larr&aacute;ngoz de la m&iacute;nima dignidad: el cartel que figuraba en la carretera auton&oacute;mica para indicar el desv&iacute;o que conduce a este enclave en la falda de la monta&ntilde;a termin&oacute; por desaparecer. &iquest;Alg&uacute;n testigo m&aacute;s evidente de su abandono? Una vez sobre la pista de tierra que conduce al lugar, la propia naturaleza indica d&oacute;nde termina el trayecto en coche. A partir de entonces, habr&aacute; que caminar un rato a pie, salvando las feroces aguas del r&iacute;o Irati a trav&eacute;s de un puente colgante, y ascender hasta las &uacute;ltimas construcciones que se&ntilde;alan la lejana existencia de una poblaci&oacute;n.
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                El coro de la iglesia de Larrángoz, apuntalado                            </span>
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        Frente a la portada, la iglesia de San Bartolom&eacute; invita al espor&aacute;dico visitante a acceder por unas puertas maltrechas, que dejan entrever ya la haza&ntilde;a del edificio rom&aacute;nico: el m&aacute;s que evidente deterioro de la cubierta (completamente arrasada) apenas si ha hecho mella en la conservaci&oacute;n de una perfecta b&oacute;veda de ca&ntilde;&oacute;n, responsable de que el inmueble haya esquivado las inclemencias meteorol&oacute;gicas y siga a&uacute;n en pie. &ldquo;Este es el tipo de iglesia que se repite en L&oacute;nguida, Izagaondoa, Ibargoiti o Unciti, las comarcas aleda&ntilde;as a Pamplona&rdquo;, explica Mikel Zuza. Se refiere a un tipo de templos de peque&ntilde;as dimensiones, una sola nave, &aacute;bside semicircular y la citada b&oacute;veda de piedra. &ldquo;Se construyeron en localidades que nunca fueron muy grandes y ahora, definitivamente, son muy peque&ntilde;as, aquejadas por la despoblaci&oacute;n y el envejecimiento&rdquo;, detalla el historiador. Una barrera, un muro inesquivable, que impide la vital tarea de la conservaci&oacute;n. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un grosero expolio</strong></h2><p class="article-text">
        Ya en el interior, cualquiera puede reconstruir f&aacute;cilmente el pasado de Larr&aacute;ngoz. El &uacute;ltimo mobiliario (el que apenas ten&iacute;a valor y no fue trasladado en su momento a causa de la ruina por el Arzobispado de Pamplona, como el retablo del siglo XVI) aparece revuelto, arrumbado, tirado por aqu&iacute; y por all&aacute;. En el suelo, una pista dif&iacute;cil de obviar: las tablas del piso, completamente levantadas, rotas. &ldquo;Como en todas las iglesias abandonadas, llegan los ladrones y los expoliadores y la emprenden con un suelo de madera, f&aacute;cil de levantar&rdquo;, precisa Zuza. Obviando (o, seguramente, todo lo contrario) el descanso eterno de quien decidi&oacute; en su momento recibir sepultura bajo ese suelo. &ldquo;Imaginar&iacute;an que se enterraban con alhajas, levantaron muchas tumbas y profanaron sus huesos&rdquo;, a&ntilde;ade. De hecho, algunos de ellos son hoy f&aacute;cilmente visibles. Pero no, no hab&iacute;a nada de valor. Tan solo contribuyeron a vandalizar el inmueble.
    </p><p class="article-text">
        En San Bartolom&eacute; &ldquo;se utiliz&oacute; una b&oacute;veda de ca&ntilde;&oacute;n ya apuntada, caracter&iacute;stica de un rom&aacute;nico avanzado (siglo XIII); si se ha mantenido en pie es por lo bien que se constru&iacute;a en el rom&aacute;nico&rdquo;, informa Zuza. O porque en Larr&aacute;ngoz se levant&oacute; extremadamente bien. Otros edificios de la zona, entretanto, han visto c&oacute;mo se ca&iacute;an las suyas, debido a un defecto de construcci&oacute;n o ante la falta de mantenimiento. A los pies de San Bartolom&eacute;, el cansancio de los materiales se percibe en el coro, apuntalado por una ristra de puntales de colores. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El historiador Mikel Zuza, frente a la iglesia de San Bartolomé                            </span>
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        Pero hay m&aacute;s. En el a&ntilde;o 2009 asom&oacute; el propietario, el Arzobispado de Pamplona, inmatriculando el bien. En enero de 2024 dio orden de retirar la vegetaci&oacute;n que cubr&iacute;a la construcci&oacute;n al completo, despojando el templo de la imagen &mdash;completamente verde&mdash; que ha lucido (todav&iacute;a lo hace) en fotograf&iacute;as que circulan en Internet. &ldquo;Desconocemos hasta qu&eacute; punto retirar la vegetaci&oacute;n ha sido una buena idea, teniendo la falta de estabilidad del templo&rdquo;, lamenta el historiador Mikel Zuza. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque lo m&aacute;s hiriente se halla en el exterior, en el lugar m&aacute;s visible. En el rom&aacute;nico, la puerta de acceso mostraba al visitante, al feligr&eacute;s, mensajes en piedra y pintura que lo preparaban para transitar hacia un espacio sagrado. En Larr&aacute;ngoz, sus esmerados relieves, colocados a la altura de la vista, fueron brutalmente mutiladas en los a&ntilde;os setenta. Mikel Zuza nunca lleg&oacute; a conocerlos &iacute;ntegros, aunque hace tiempo sabe por qu&eacute;. El etn&oacute;grafo local Ram&oacute;n Mar&iacute;a Urrutia lo dej&oacute; por escrito a&ntilde;os atr&aacute;s. &ldquo;Cuando llega a Larr&aacute;ngoz, &eacute;l ya dice que el caballero est&aacute; mutilado, da con un vecino y le explica el motivo: en el cercano pueblo de Artieda exist&iacute;a un internado gestionado por la orden de los Agustinos; cuando sacaban a pasear a los estudiantes y llegaban hasta aqu&iacute;, la emprend&iacute;an a pedradas, sin que la persona al cargo les dijera nada&rdquo;, revela el investigador.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un caballero y un &aacute;guila</strong></h2><p class="article-text">
        Aunque ni las mutilaciones no han impedido identificar los motivos que todav&iacute;a hoy resisten en la portada. Cuenta Zuza que las dos esculturas principales hacen especial a esta iglesia: un caballero con una cruz potenzada (con los brazos rematados en forma de la letra T) en el escudo y un &aacute;guila persiguiendo una liebre. Este &uacute;ltimo motivo aparece en un objeto ic&oacute;nico para el arte espa&ntilde;ol &mdash;la arqueta de marfil del monasterio navarro de Leire&mdash;, y la combinaci&oacute;n de ambas representaciones acabar&iacute;an derivando en las armas del se&ntilde;or&iacute;o de Larr&aacute;ngoz, en el que se ubicaba el edificio. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El águila tras la liebre, uno de los motivos escultóricos de la portada, visiblemente mutilada                            </span>
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        Pero lo que las hace especiales es que esta combinaci&oacute;n se repite, pr&aacute;cticamente id&eacute;ntica, en dos iglesias cercanas (Red&iacute;n y Lizo&aacute;in). &ldquo;Solo por este motivo, me llamaron m&aacute;s la atenci&oacute;n, ya que se trata de un caso &uacute;nico en el arte navarro&rdquo;, confiesa Mikel Zuza. La calidad de los relieves hace a&uacute;n m&aacute;s evidente la crueldad del maltrato del templo tras las agresiones sufridas y convierte en grotesca la dejaci&oacute;n de funciones de los propietarios: el Arzobispado de Pamplona como responsable directo y el Gobierno de Navarra, como administraci&oacute;n garante de la conservaci&oacute;n del patrimonio de la comunidad foral.
    </p><p class="article-text">
        A todas las desdichas de la iglesia de San Bartolom&eacute; se une ahora un factor de riesgo m&aacute;s: la torre medieval original del se&ntilde;or&iacute;o de Larr&aacute;ngoz &mdash;completamente colonizada por la hiedra, derrumbada por dentro&mdash; se cierne como una amenaza para la integridad del templo. &ldquo;Este tipo de torres, levantadas en los siglos XII o XIII eran muy habituales en esta zona, y con ellas pasa lo mismo que con el templo: si los propietarios no hacen nada, el Gobierno de Navarra deber&iacute;a obligarlos porque, dada su cercan&iacute;a, es muy probable que si la estructura se viene abajo lo haga sobre la propia iglesia&rdquo;, advierte Mikel Zuza. 
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                Restos de huesos humanos, tras el expolio de las tumbas situadas bajo el piso de madera de la nave de la iglesia                            </span>
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        Claro que el problema de fondo &mdash;el que ha colocado el despoblado de Larr&aacute;ngoz en esta situaci&oacute;n&mdash; tiene peor soluci&oacute;n. Es dif&iacute;cil pensar en Navarra, una de las autonom&iacute;as con mayor nivel de renta del pa&iacute;s, como una regi&oacute;n con problemas de despoblaci&oacute;n. Pero existen, y aqu&iacute; son evidentes. Explica Mikel Zuza que, de los 650.000 habitantes de la comunidad foral, m&aacute;s de la mitad residen en Pamplona. &ldquo;Durante la semana, los pueblos de estos valles cercanos a la capital tienen una decena de habitantes y pueden llegar al medio centenar de residentes durante el periodo de verano; la despoblaci&oacute;n es un mal end&eacute;mico de la zona y revertirlo no es nada f&aacute;cil, calculo que dentro de diez a&ntilde;os igual ya no hay nadie durante la semana&rdquo;, apunta el historiador. 
    </p><p class="article-text">
        En estas circunstancias, &ldquo;despreciar el patrimonio, una de las riquezas que todav&iacute;a le quedan, es una equivocaci&oacute;n&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;Porque el envejecimiento de los vecinos y el &eacute;xodo a la capital, donde residente las oportunidades laborales y los servicios, est&aacute;n condenando a la desaparici&oacute;n a decenas de pueblos. Peque&ntilde;os n&uacute;cleos que, como Larr&aacute;ngoz, est&aacute;n viendo desaparecer la vida y, m&aacute;s pronto que tarde, tendr&aacute;n que prescindir hasta del cartel que se&ntilde;ala la identidad de lo que un d&iacute;a fueron, pero ya no son.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Sadia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/manual-resistencia-larrangoz-iglesia-romanica-abandonada-expoliada-vandalizada-niega-caer_1_12275373.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 06 May 2025 19:37:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El manual de resistencia de Larrángoz, la iglesia románica abandonada, expoliada y vandalizada que se niega a caer]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Historia,Patrimonio,Iglesia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De las ruinas a la riqueza: cómo la restauración del patrimonio impulsa la economía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/ruinas-riqueza-restauracion-patrimonio-impulsa-economia_1_12226417.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/34ebdd2a-d5c3-4d8c-859d-6f902deeeb9e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De las ruinas a la riqueza: cómo la restauración del patrimonio impulsa la economía"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El gasto en mantenimiento y rehabilitación del patrimonio es una inversión capaz de impulsar la economía del territorio pero, sobre todo la cohesión y rentabilidad social. Los expertos piden un cambio de mentalidad</p><p class="subtitle">Este artículo ha sido publicado anteriormente en el monográfico ‘El precio y el valor de la cultura’, la revista en papel de elDiario.es que reciben gratuitamente sus socias y socios. Si tú también quieres recibirla, hazte socio, hazte socia</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Es rentable invertir dinero p&uacute;blico en la<a href="https://www.eldiario.es/cultura/decada-fotografiando-patrimonio-espanol-convertirse-mayor-saqueador-pais_1_11475780.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> restauraci&oacute;n y conservaci&oacute;n del patrimonio</a> hist&oacute;rico-art&iacute;stico? A cualquier ciudadano se le ocurrir&iacute;a no solo dar un &ldquo;s&iacute;&rdquo; rotundo sino aseverar con vehemencia que es absolutamente necesario. Sin embargo, la pregunta es realmente compleja &mdash;desde el momento en que la cantidad de bienes patrimoniales del pa&iacute;s es inabarcable y<a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/paga-patrimonio-peligro-ciudadania-fondo-perdido-gobiernos-si-rentable_1_10837169.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> los recursos, siempre limitados</a>&mdash; y las posibles respuestas son muchas (y muy diversas). 
    </p><p class="article-text">
        Expertos y gestores en patrimonio, asociaciones y otros colectivos vinculados al impulso, conservaci&oacute;n y difusi&oacute;n de sus bienes m&aacute;s cercanos coinciden en se&ntilde;alar que la rentabilidad econ&oacute;mica tras una restauraci&oacute;n es posible, en determinadas circunstancias, aunque coinciden, sin dudarlo, que el provecho social (para el conjunto de la ciudadan&iacute;a) es indudable, rotundo, necesario. Distintas voces que contribuyen a un an&aacute;lisis profundo que va m&aacute;s all&aacute; de la traducci&oacute;n tur&iacute;stica del capital empleado, a&ntilde;adiendo realidades palpables y diversas, que confluyen en t&eacute;rminos como &ldquo;rentabilidad social&rdquo; o &ldquo;construcci&oacute;n de un futuro com&uacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hace d&eacute;cada y media, la comunidad del pa&iacute;s con el territorio m&aacute;s extenso de Europa y el mayor n&uacute;mero de referencias patrimoniales del pa&iacute;s &mdash;2.600 bienes protegidos y ocho monumentos Patrimonio de la Humanidad, de los cincuenta del conjunto del pa&iacute;s&mdash;, se hizo esta misma pregunta. &iquest;Acaso Castilla y Le&oacute;n no sab&iacute;a la respuesta? Quiz&aacute; no, no con exactitud. La cuesti&oacute;n es que la perspectiva tradicional del legado hist&oacute;rico-art&iacute;stico como algo sagrado, inquebrantable, que hay que proteger sin pensar (sin reflexionar) hab&iacute;a dado muestras de fracaso durante d&eacute;cadas. &iquest;Qu&eacute; pasa cuando no hay medios para atender esta obligaci&oacute;n incuestionable? De repente, la frustraci&oacute;n. 
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            <span class="title">
                Restauración del retablo de la iglesia de Masa (Burgos)                            </span>
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        La compleja pregunta se origin&oacute; en un contexto especialmente complicado para todos y para todo, en particular para el patrimonio. La crisis econ&oacute;mica de 2008, que tuvo sus efectos m&aacute;s graves para la sociedad entre 2010 y 2012, releg&oacute; las inversiones en los bienes culturales al &uacute;ltimo escal&oacute;n (o incluso m&aacute;s all&aacute;). Las necesidades perentorias &mdash;la cobertura social, la sanidad o la atenci&oacute;n a los colectivos vulnerables&mdash; se situaban en un incuestionable primer t&eacute;rmino. Teniendo en cuenta, adem&aacute;s, que las inversiones en la recuperaci&oacute;n de bienes muebles ven&iacute;an a ser enormemente costosas, la conservaci&oacute;n de ese sacrosanto gigante qued&oacute; seriamente herida.
    </p><p class="article-text">
        En Castilla y Le&oacute;n, desde la Direcci&oacute;n General de Patrimonio, decidieron alzar la vista para obtener una respuesta m&aacute;s optimista a esa pregunta clave en el contexto de la gran crisis econ&oacute;mica del siglo XXI. Decidieron, en suma, obtener una oportunidad, m&aacute;s que dejarse sepultar por el problema. &ldquo;La gesti&oacute;n del patrimonio cultural ha tenido una visi&oacute;n demasiado academicista, humanista: se considera que es una parte de la cultura identitaria que hay que cuidar y legar a las generaciones futuras; siendo un discurso bueno, en realidad, ha hecho mucho da&ntilde;o a la conservaci&oacute;n del patrimonio&rdquo;, sostiene el arquitecto Enrique Saiz, titular entonces de este departamento. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;D&oacute;nde estaba el pecado? &ldquo;Los bienes, especialmente los monumentales, ten&iacute;an que ser restaurados, sin tener en cuenta la rentabilidad&rdquo;, responde el experto. Como la aplicaci&oacute;n de esta m&aacute;xima tiene un componente ut&oacute;pico, Saiz concluye que se desencadenaba &ldquo;una visi&oacute;n de resignaci&oacute;n&rdquo;. Sin embargo, no era la (muchas veces tozuda) realidad la que fallaba, sino el planteamiento.
    </p><h2 class="article-text"><strong>M&aacute;s que un problema, un motor de desarrollo</strong></h2><p class="article-text">
        Entonces, surgi&oacute; la mecha. &iquest;Y si cambiamos los par&aacute;metros? &iquest;Y si en periodos de crisis el patrimonio cultural puede ser un motor de desarrollo, en lugar de un lastre? Un proyecto europeo, impulsado por la comunidad aut&oacute;noma bajo la denominaci&oacute;n EvoCH, trat&oacute; de verificar esta hip&oacute;tesis. Los primeros estudios y la participaci&oacute;n de expertos de seis pa&iacute;ses comenzaron a establecer que, en efecto, la inversi&oacute;n en el patrimonio de todos pod&iacute;a ser, no solo necesaria, sino tambi&eacute;n rentable. Que cada euro invertido pod&iacute;a multiplicarse. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Firmamos una carta en Bruselas llamando a los gobiernos a no dejar de invertir en el patrimonio cultural, no como algo que hay que atender, sino como un motor de desarrollo en momentos de crisis&rdquo;, relata Enrique Saiz. &ldquo;Aquel estudio fue un &eacute;xito en muchos sentidos, aport&oacute; una visi&oacute;n moderna echando abajo consideraciones que llevaban directamente a la frustraci&oacute;n, como que todo el dinero que se invierta en este &aacute;mbito ser&aacute; insuficiente&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        El documento final de aquella iniciativa reflej&oacute; conclusiones que iban de lo interesante a lo sorprendente. Los expertos llamaban a integrar la inversi&oacute;n en los bienes monumentales dentro del &ldquo;ciclo econ&oacute;mico de la sociedad&rdquo;, se aconsejaba garantizar y observar &ldquo;las plusval&iacute;as y beneficios oportunos&rdquo; del dinero destinado, se pon&iacute;a el foco en la creaci&oacute;n de empleo y de oficios relacionados con el estudio y conservaci&oacute;n de los bienes hist&oacute;rico-art&iacute;sticos y quedaba constatado lo interesante de unir el cuidado de los viejos edificios a una emergente realidad: la innovaci&oacute;n. La sugerente teor&iacute;a no se qued&oacute; solo en eso. &ldquo;Logramos datos muy buenos en casos pr&aacute;cticos, reduciendo el 50% la inversi&oacute;n para conseguir el doble de eficiencia&rdquo;, precisa el ex director de Patrimonio de Castilla y Le&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Nos seguimos topando con foros y organismos internacionales que continúan apoyando esa filosofía academicista y la inversión pura y dura, algo que al final daña el patrimonio.</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Enrique Saiz</span>
                                        <span>—</span> Arquitecto
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ahora bien, esta nueva mentalidad &mdash;la inversi&oacute;n en patrimonio como la primera piedra de un proyecto de desarrollo, no como un punto final&mdash; &iquest;ha calado realmente en administraciones y ciudadanos? &ldquo;No lo creo, solo se ha producido la reflexi&oacute;n; es dif&iacute;cil porque nos seguimos topando con foros y organismos internacionales que contin&uacute;an apoyando esa filosof&iacute;a academicista y la inversi&oacute;n pura y dura, y eso, al final, da&ntilde;a el patrimonio&rdquo;, responde el arquitecto. En este sentido, Saiz llama a &ldquo;copiar&rdquo; el modelo que s&iacute; se ha llevado a cabo con &eacute;xito en el &aacute;mbito del medioambiente, donde &ldquo;muchas empresas han incorporado criterios de cuidado y respeto por la naturaleza porque han comprobado que son rentables&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Hoy, un equipo de profesionales en el que est&aacute; incluido Enrique Saiz trabaja para llevar a la Unesco la candidatura de Patrimonio de la Humanidad de los Sitios Cluniacenses de Europa que, por lo pronto, acaba de reunir a un ej&eacute;rcito de expertos de varios pa&iacute;ses en el monasterio de San Zoilo (Carri&oacute;n de los Condes, Palencia), para examinar y repensar, precisamente, futuras estrategias de rentabilizaci&oacute;n del patrimonio.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Por defecto&hellip; y por exceso</strong></h2><p class="article-text">
        Tomando siempre como referencia la comunidad de Castilla y Le&oacute;n, cuyo vasto y valioso patrimonio se presenta como un verdadero reto de gesti&oacute;n, esta nueva mentalidad puede ser provechosa para la ciudadan&iacute;a, siempre que exista un equilibrio. La apuesta de la actual Direcci&oacute;n General de Patrimonio de esta autonom&iacute;a, que ha virado hacia esta pol&iacute;tica quiz&aacute; hasta el extremo, ha generado ya cr&iacute;ticas en el &aacute;mbito de la gesti&oacute;n del patrimonio. Hace unos meses, el titular de este departamento, Juan Carlos Prieto explicaba a este diario que &ldquo;estamos apostando por ligar bienes culturales a entidades profesionales que sean capaces de gestionarlos&rdquo; y abundaba en la idea: &ldquo;Trabajamos en profesionalizar entidades que gestionen bienes, en lugar de aportar dinero para arreglar un tejado; no se trata de dar peces, sino ca&ntilde;as&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La idea puede ser dif&iacute;cilmente digerible en territorios donde, m&aacute;s que empresas, ni siquiera existen almas vivientes. Es la Espa&ntilde;a despoblada que encuentra en Castilla y Le&oacute;n su territorio natural. Igualmente, como apunta Enrique Saiz, las visiones extremas pueden crear un &ldquo;efecto de saturaci&oacute;n&rdquo; que conviene corregir. El ejemplo m&aacute;s claro es el agotamiento de la f&oacute;rmula Las Edades del Hombre, que ha de repensar su filosof&iacute;a para &ldquo;equilibrar&rdquo; el que ha sido un modelo de &eacute;xito (desde el punto de vista art&iacute;stico y econ&oacute;mico) para evitar caer en el &ldquo;overbooking&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, la Administraci&oacute;n p&uacute;blica ha dado muestras de encontrarse m&aacute;s c&oacute;moda cuando es el ciudadano de los territorios vac&iacute;os el que toma la iniciativa, desarrolla un proyecto y acude en busca de financiaci&oacute;n p&uacute;blica con el trabajo ya en marcha. Es decir, cuando pasa de la reivindicaci&oacute;n a la acci&oacute;n. Esta f&oacute;rmula la conocen muy bien en la provincia de Burgos, l&iacute;der seguramente en la puesta en marcha de f&oacute;rmulas rentables para invertir en el maltrecho patrimonio de una comunidad con cerca de 400 pueblos, cuya poblaci&oacute;n es escasa, mayor y dispersa. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Haber invertido el esfuerzo de personas para que su emblema, la iglesia de San Lorenzo M&aacute;rtir, no se cayese ya tiene una rentabilidad social que no se puede valorar en dinero, pero es muy importante&rdquo;, defiende Javier Maisterra, ingeniero que ha liderado junto con otros vecinos la recuperaci&oacute;n del templo tardog&oacute;tico de Fuenteodra, un extraordinario edificio del siglo XV situado en un paraje m&aacute;gico, en el geoparque de Las Loras. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Iglesia de San Lorenzo Mártir en Fuenteodra, Burgos                            </span>
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        &ldquo;Cuando se habla de rentabilidad, solo se tiene en cuenta el beneficio econ&oacute;mico, en nuestro caso, el hecho de cobrar una entrada por acceder al interior; es algo que estamos valorando, pero ser&iacute;a una consecuencia, no un fin&rdquo;, precisa Maisterra. Hasta la fecha, este pueblo con doce vecinos censados &mdash;pertenece a un municipio con nueve n&uacute;cleos de poblaci&oacute;n que suman poco m&aacute;s de cien habitantes&mdash; ha logrado reunir m&aacute;s de 100.000 euros a trav&eacute;s de suscripciones populares, el llamado &ldquo;crowdfunding&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Cerca de Fuenteodra, ha emergido en los &uacute;ltimos a&ntilde;os el modelo de Villamor&oacute;n, que igualmente ha copado titulares en los medios tras &ldquo;salvar&rdquo; la llamada &ldquo;catedral del p&aacute;ramo&rdquo;, una iglesia tardorrom&aacute;nica en un pueblo con solo un habitante registrado. &ldquo;Claro que es rentable invertir en patrimonio, es rentable por necesidad&rdquo;, sostiene Pedro Francisco Moreno, presidente de la asociaci&oacute;n Amigos de Villamor&oacute;n, cuyo ejemplo ha marcado el camino a otras experiencias similares.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;El dinero es muy mal viajero&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;Invertir en patrimonio es invertir en uno de los grandes aspectos del &aacute;mbito rural, el &uacute;ltimo al que se destina dinero&rdquo;, lamenta Moreno, quien se hace eco de las palabras de un popular ministro de la &uacute;ltima etapa franquista para ilustrar las dificultades de que la financiaci&oacute;n llegue a los territorios despoblados. &ldquo;Ya lo dec&iacute;a Fraga Iribarne: el dinero es muy mal viajero; llega en &uacute;ltimo lugar a los lugares m&aacute;s alejados, m&aacute;s abandonados, con menor inter&eacute;s pol&iacute;tico en votos&rdquo;. Sin embargo, abundando en esa nueva filosof&iacute;a de la que hablaba Enrique Saiz, Amigos de Villamor&oacute;n tiene claro que la inversi&oacute;n no puede producirse a cualquier precio, ni en cualquier circunstancia: &ldquo;La inversi&oacute;n debe ir acompa&ntilde;ada de gesti&oacute;n, hay que procurar lograr un retorno econ&oacute;mico, pero esto es dif&iacute;cil en la Espa&ntilde;a despoblada tras setenta a&ntilde;os de emigraci&oacute;n, y no se consigue si solo trabajamos a corto plazo&rdquo;, valora su presidente. 
    </p><p class="article-text">
        Le preguntamos a Pedro Francisco Moreno si ha sido rentable invertir en evitar que la iglesia de Santiago Ap&oacute;stol de Villamor&oacute;n se derrumbara. &ldquo;Ha sido rentable principalmente por ser necesario&rdquo;, responde. Pero adem&aacute;s, para el colectivo, el solo hecho de haber servido de faro a otras inversiones de similar naturaleza ya es rentable. A quienes les han preguntado, han orientado con su modelo, que incluye una clara advertencia: &ldquo;No se puede lanzar un &lsquo;crowdfunding&rsquo; sin un recorrido y sin una experiencia previa&rdquo;. Y, en todo caso, Moreno insiste en el t&eacute;rmino &ldquo;gesti&oacute;n&rdquo; para dotar de sentido a cualquier proyecto de este tipo. Para ello, pone como ejemplo a aquellos organismos que han sabido multiplicar el dinero y desarrollar modelos de &eacute;xito en el &aacute;mbito del patrimonio o del arte, como la fundaci&oacute;n Santa Mar&iacute;a la Real (Aguilar de Campoo, Palencia), Cristina Masaveu (Madrid), Cerezales (Le&oacute;n) o RIA (Santiago de Compostela).
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Invertir en patrimonio siempre es rentable si va acompañado de una buena gestión: primero, por la obligación de salvaguardar elementos de nuestra historia y legárselos a las generaciones venideras, pero también desde un punto de vista económico.</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Esther López Sobrado</span>
                                        <span>—</span> Historiadora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Junto a estos ejemplos, donde la ciudadan&iacute;a ha tomado la iniciativa, existen otros dos casos cuya filosof&iacute;a de voluntariado y marcado acento cultural han llamado la atenci&oacute;n del pa&iacute;s. El m&aacute;s popular se sit&uacute;a tambi&eacute;n en Burgos, donde profesores, estudiantes y vecinos llevan d&eacute;cada y media trabajando en la &ldquo;resurrecci&oacute;n&rdquo; del monasterio de Santa Mar&iacute;a de Rioseco. &ldquo;Invertir en patrimonio siempre es rentable si va acompa&ntilde;ado de una buena gesti&oacute;n: primero, por la obligaci&oacute;n de salvaguardar elementos de nuestra historia y leg&aacute;rselos a las generaciones venideras, pero tambi&eacute;n desde un punto de vista econ&oacute;mico, en un momento en el que las personas viajan casi de forma obsesiva buscando elementos distintos en un mundo cada vez m&aacute;s globalizado y menos original&rdquo;, reflexiona Esther L&oacute;pez Sobrado, vicepresidenta de la fundaci&oacute;n que gestiona el proyecto en las Merindades de Burgos. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En Rioseco hemos conseguido detener lo que parec&iacute;a inevitable y hoy los habitantes se sienten orgullosos de un patrimonio que los conecta con su pasado, mientras que el monasterio se ha convertido en un referente cultural y, por &uacute;ltimo, las m&aacute;s de 50.000 visitas anuales demuestran que este proyecto es rentable econ&oacute;micamente para toda la comarca: los viajeros necesitan alojamiento y comida y compran productos&rdquo;, a&ntilde;ade la historiadora, quien expone adem&aacute;s que esta aventura ha logrado crear dos puestos de trabajo hasta la fecha.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La conclusi&oacute;n de los informes que se han llevado a cabo apuntan a un sector econ&oacute;mico muy importante en empleos directos e indirectos&rdquo;. La reflexi&oacute;n corresponde ahora a la arque&oacute;loga Consuelo Escribano, presidenta del colectivo que ha impulsado la recuperaci&oacute;n del antiguo monasterio de Nuestra Se&ntilde;ora de la Armedilla, en el coraz&oacute;n de la Espa&ntilde;a despoblada (Cogeces del Monte, Valladolid). &ldquo;Sobre la rentabilidad, a m&iacute; siempre me parecer&aacute; positivo invertir en patrimonio. &iquest;Es rentable arreglar la carretera? Siempre, porque la gente la va a utilizar y el inter&eacute;s general est&aacute; por encima de todo lo dem&aacute;s&rdquo;, a&ntilde;ade. La asociaci&oacute;n Amigos de la Armedilla se hizo cargo de recuperar un edificio hist&oacute;rico en ruinas y transformarlo en un foco de dinamizaci&oacute;n cultural, que re&uacute;ne tanto a los pobladores de la zona, como a los entusiastas del patrimonio y a los amantes de la m&uacute;sica en directo o el teatro.
    </p><p class="article-text">
        Por descontado, las visitas a la zona repercuten en la econom&iacute;a de esta zona de Valladolid. Pero Escribano profundiza a&uacute;n m&aacute;s en el concepto de &ldquo;rentabilidad cultural&rdquo;. Bajo su criterio, el patrimonio permite que &ldquo;la gente se identifique con lo propio y que lo conozca&rdquo;, al tiempo que defiende proyectos como el de La Armedilla, que &ldquo;re&uacute;ne equipos multidisciplinares de t&eacute;cnicos&rdquo; y agrupa a &ldquo;m&aacute;s de 200 personas diversas, de distintos territorios en torno a un bien com&uacute;n&rdquo;. &ldquo;Esta ruina no ten&iacute;a ning&uacute;n futuro y la rentabilidad de las inversiones que se han realizado es que, entre todos, la hemos sacado del olvido&rdquo;, insiste Consuelo Escribano, quien concluye: &ldquo;La mayor rentabilidad est&aacute; en construir un futuro com&uacute;n&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Sadia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/ruinas-riqueza-restauracion-patrimonio-impulsa-economia_1_12226417.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 19 Apr 2025 19:55:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De las ruinas a la riqueza: cómo la restauración del patrimonio impulsa la economía]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Patrimonio,Cultura,Economía,Historia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las reinas godas que recogieron en las leyes la preocupación de una futura España por la sexualidad, la maternidad o el aborto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/reinas-godas-recogieron-leyes-preocupacion-sexualidad-maternidad-aborto-futura-espana_1_12215401.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3be1025c-cecb-4d1a-847e-30ec3b3816bf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las reinas godas que recogieron en las leyes la preocupación de una futura España por la sexualidad, la maternidad o el aborto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">De Gala Placidia a Baddo y Amalasunta, la obra ‘Reinas godas. Las mujeres que pusieron la semilla de España’ de Daniel Gómez Aragonés ensalza la identidad femenina en la aventura de los pueblos del pasado</p><p class="subtitle">La partitura original de 'Mediterráneo', entre los objetos que Serrat encierra en la Caja de las Letras del Cervantes</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Las vidas de Gala Placidia, Ragnagilda, Amalasunta, Goswinta, Baddo, Hildoara, Liubigoto, Cixilo, Egilo o las reinas asturianas sirven claramente para acercar la historia de los visigodos a nuestro tiempo&rdquo;. El historiador Daniel G&oacute;mez Aragon&eacute;s (Madrid, 1983) acaba de dar un paso m&aacute;s en su particular cruzada por traer al siglo XXI lo que &eacute;l y otros investigadores llaman la &ldquo;epopeya&rdquo; de los godos, pueblos que arrancaron su peripecia vital en Escandinavia, pusieron el Imperio romano contra las cuerdas y, entre otros hitos, gobernaron Hispania entre el siglo V y el desembarco de los musulmanes en la pen&iacute;nsula en ese a&ntilde;o marcado en rojo en el calendario, 711. 
    </p><p class="article-text">
        Fue una mujer, la directora de la editorial La Esfera, Ymelda Navajo, quien le propuso dar un protagonismo femenino al mundo de los godos en su nuevo libro. &ldquo;Lo vi muy interesante y me pareci&oacute; el momento adecuado&rdquo;, confiesa, sobre el germen, el minuto cero de <em>Reinas godas. Las mujeres que pusieron la semilla de Espa&ntilde;a</em>, que ha llegado a las librer&iacute;as hace pocas semanas. Reconoce G&oacute;mez Aragon&eacute;s, autor de <em>B&aacute;rbaros en Hispania</em> (2018) o <em>Toledo. Biograf&iacute;a de la ciudad sagrada</em> (2022), que investigadoras como Henar Gallego Franco o Mar&iacute;a Rosario Valverde hab&iacute;an dedicado ya &ldquo;muchos trabajos&rdquo; a la cuesti&oacute;n femenina en este periodo hist&oacute;rico y que, a la hora de documentar este nuevo libro, el principal problema ha estado m&aacute;s en las propias fuentes. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;He tenido algunos cabreos con las fuentes hist&oacute;ricas y la gente se preguntar&aacute; si eso es posible: me cuestiono qu&eacute; les hubiese costado mencionar el nombre de princesas, esposas o hijas que se ocultan, aunque siempre es cierto que no se pueden aplicar patrones mentales de nuestro tiempo al siglo V&rdquo;, aclara. Pero, si bien el trabajo est&aacute; enfocado en las reinas de este periodo (todas consortes, ninguna titular), y que no viv&iacute;a igual una dignataria que una mujer com&uacute;n, el escritor ha realizado el esfuerzo de ir m&aacute;s all&aacute; para hablar de c&oacute;mo viv&iacute;an ellas en esta &eacute;poca. &ldquo;Tal y como queda recogido en la legislaci&oacute;n, una de las fuentes que m&aacute;s informaci&oacute;n nos ofrecen, tem&aacute;ticas como la maternidad, el aborto o la sexualidad ya estaban de actualidad entonces&rdquo;, apunta.
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                Posible retrato de Gala Placidia, con sus hijos Valentiniano III y Justa Gratia Honoria                            </span>
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        &ldquo;La vida p&uacute;blica era para el hombre y la privada para la mujer, pero la ropa sucia se lavaba en casa, donde ellas ten&iacute;an una clara preponderancia&rdquo;, revela G&oacute;mez Aragon&eacute;s, quien no duda en introducir aspectos clave para las mujeres de este tiempo que hoy rechinar&iacute;an. Se refiere, por ejemplo, al &aacute;mbito de la heterodoxia &mdash;la hechicer&iacute;a o la magia&mdash;, donde las mujeres &ldquo;ejerc&iacute;an un papel importante&rdquo;, y en el que &ldquo;surgen cuestiones interesantes, sugerentes y poco accesorias&rdquo;. Otras esferas protagonistas tienen hoy una dimensi&oacute;n mucho m&aacute;s limitada: &ldquo;La religi&oacute;n era entonces 24/7, como dir&iacute;an los j&oacute;venes de ahora; hab&iacute;a figuras muy ligadas a este aspecto que prefer&iacute;an abrazar la fe a ejercer una vida civil&rdquo;, a&ntilde;ade el autor.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Gala Placidia y el libro</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;No podr&iacute;a asegurar que sin Gala Placidia no habr&iacute;a libro&rdquo;, pero casi, sugiere G&oacute;mez Aragon&eacute;s. Se refiere a c&oacute;mo justificar que este personaje, capital en la historia tardoantigua, sea el &uacute;nico que ha merecido un cap&iacute;tulo completo del libro&hellip; siendo m&aacute;s romana que goda. &ldquo;No es goda, nadie lo dice, pero &iexcl;ojo!, se casa con un rey godo, y no con uno cualquiera; se trata de Ataulfo, sucesor de Alarico, que adem&aacute;s es el primer rey godo que pisa suelo hisp&aacute;nico&rdquo;, precisa el autor. 
    </p><p class="article-text">
        En el apartado &ldquo;Gala Placidia, una mujer de pel&iacute;cula&rdquo;, G&oacute;mez Aragon&eacute;s insiste en la idea de que, a pesar de tratarse de un matrimonio de conveniencia, entre Placidia y Ataulfo hubo una relaci&oacute;n que fue m&aacute;s all&aacute; del puro inter&eacute;s pol&iacute;tico. &ldquo;Reconozco que es una percepci&oacute;n, una sensaci&oacute;n: cuando lees la descripci&oacute;n de c&oacute;mo se desarroll&oacute; la boda, el hecho de tener un hijo que no se llam&oacute; ni Alarico ni Ataulfo, sino Teodosio, como el padre de ella, unido a la influencia que Gala Placidia tuvo sobre el godo&hellip; para m&iacute; es suficiente para pensar que, en efecto, hubo amor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Placidia fue, en todo caso, &ldquo;una de las figuras m&aacute;s importantes del siglo V, dir&iacute;a incluso que una de las mujeres m&aacute;s importantes de Roma como monarqu&iacute;a, rep&uacute;blica e imperio&rdquo;. El autor de &ldquo;Reinas godas&rdquo; toca finalmente la tecla para entender su dimensi&oacute;n exacta: &ldquo;Su recorrido vital ayuda a entender el contexto pol&iacute;tico, militar y religioso de la Europa del momento&rdquo;. Y eso que no hay maestro sin borr&oacute;n. A Placidia y Ataulfo se les achaca su cuestionable papel como padres. &ldquo;No es la primera vez que los padres son figuras deslumbrantes, pero sus hijos no est&aacute;n a la misma altura&rdquo;, concede G&oacute;mez Aragon&eacute;s, quien concluye: &ldquo;Gala fue una digna sucesora de Teodosio, pero sus hijos Valentiniano III y Justa Gratia Honoria no fueron, ni de lejos, como ella; se suele decir que quiz&aacute; pudo descuidar su papel como madre a causa de la pol&iacute;tica, que era un deporte de alto riesgo&rdquo;, especula.
    </p><h2 class="article-text"><strong>De Amalasunta a Baddo</strong></h2><p class="article-text">
        &iquest;Con qu&eacute; reina visigoda se queda? Durante estas semanas de promoci&oacute;n del libro, la pregunta ha sido recurrente. Matiza el autor que el libro no solo se refiere a las mujeres que habitaron la pen&iacute;nsula entre los siglos V y VIII, sino tambi&eacute;n aquellas cuyo papel destac&oacute; entre los ostrogodos, pueblos establecidos en Italia. De entre estos &uacute;ltimos, rescata a Amalasunta, &ldquo;un personaje de dimensiones espectaculares&rdquo;. 
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                Busto de Gala Placidia (año 400 450)                            </span>
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        Para calcular su relevancia hist&oacute;rica, a G&oacute;mez Aragon&eacute;s le basta con decir que &ldquo;se trata de la figura pol&iacute;tica m&aacute;s importante despu&eacute;s de su padre, Teodorico el Grande, gran rey ostrogodo y personaje con m&aacute;s peso en el marco &eacute;pico y legendario tras Carlomagno&rdquo;. As&iacute; que, en este caso, Amalasunta s&iacute; fue una hija a la altura de su padre, que &ldquo;consigui&oacute; llevar las riendas del reino a pesar de sufrir una oposici&oacute;n m&aacute;s interna que externa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y ahora s&iacute;. Baddo es, para el investigador, una de las mujeres m&aacute;s relevantes del Reino visigodo. Para argumentarlo, G&oacute;mez Aragon&eacute;s nos lleva de viaje a tiempos de Recaredo, a&ntilde;o 589, cuando se produce un hito fundamental con la celebraci&oacute;n del III Concilio de Toledo: los godos, cristianos arrianos, se convierten al catolicismo. &ldquo;En las actas de Toledo, rubricadas por el rey Recaredo, sucede algo ins&oacute;lito: aparece tambi&eacute;n la firma de la reina Baddo; solo ese detalle me parece que tiene una fuerza simb&oacute;lica espectacular&rdquo;, enfatiza. 
    </p><p class="article-text">
        El papel de Amalasunta, de Baddo y de tantas otras mujeres en este periodo cobra a&uacute;n mayor importancia si se tiene en cuenta que todas ella tuvieron que remar con el viento en contra. &ldquo;Las circunstancias desfavorables y los prejuicios han acompa&ntilde;ado a la mujer hasta, pr&aacute;cticamente, hace tres d&iacute;as&rdquo;, precisa G&oacute;mez Aragon&eacute;s, y a continuaci&oacute;n argumenta: &ldquo;Si todas estas mujeres aparecen en las fuentes es porque hicieron algo digno de quedar registrado en los libros de historia&rdquo;.
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                Reina visigoda Egilona, en el libro “Mugeres célebres de España y Portugal” de Juan de Dios de la Rada y Delgado                            </span>
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        Esta &uacute;ltima idea &mdash;la profunda huella de las mujeres en la aventura goda, pese a las dificultades&mdash; es una de las conclusiones de esta inmersi&oacute;n en el tr&aacute;nsito hist&oacute;rico entre la Antig&uuml;edad y la Alta Edad Media. En otra, G&oacute;mez Aragon&eacute;s hace especial &eacute;nfasis: &ldquo;La historia de Espa&ntilde;a est&aacute; empapada de mujeres espectaculares y, en comparaci&oacute;n con Europa, es algo de lo que podemos presumir&rdquo;. Y para apoyar esta convicci&oacute;n, el investigador toledano enumera: &ldquo;Tenemos a Urraca I, la primera reina titular de la Edad Media; a Berenguela, que facilita la unificaci&oacute;n de Castilla y de Le&oacute;n y, finalmente, a Isabel la Cat&oacute;lica, la reina m&aacute;s importante de la historia de la humanidad; el rey m&aacute;s importante de Espa&ntilde;a fue una reina&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Las godas no fueron titulares, sino consortes, aunque, de alguna manera allanaron el complicado camino a las protagonistas femeninas que las sucedieron. Y ahora, en el libro de Daniel G&oacute;mez Aragon&eacute;s y en multitud de investigaciones, se han propuesto ayudar a divulgar la epopeya de los godos, un tiempo todav&iacute;a profundamente desconocido.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Sadia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/reinas-godas-recogieron-leyes-preocupacion-sexualidad-maternidad-aborto-futura-espana_1_12215401.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 13 Apr 2025 19:32:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las reinas godas que recogieron en las leyes la preocupación de una futura España por la sexualidad, la maternidad o el aborto]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Historia,Novela histórica,Libros,Reyes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando el obispo inmatriculaba una iglesia y, de paso, el huerto, el cementerio e incluso el monte de al lado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/obispo-inmatriculaba-iglesia-paso-huerto-cementerio-e-monte-lado_1_12168655.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6405ee62-c291-49de-9fef-08311e141309_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuando el obispo inmatriculaba una iglesia y, de paso, el huerto, el cementerio e incluso el monte de al lado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las plataformas que investigan el registro ilegal de fincas por parte de la Iglesia sospechan que 50.000 bienes inmatriculados podrían ser comunales, situación que obliga a algunos vecinos y ayuntamientos a recomprarlos para seguir utilizándolos</p><p class="subtitle">MAPA | Los 15.000 pisos, fincas y aparcamientos que la Iglesia sumó a su patrimonio por toda España con las inmatriculaciones</p></div><p class="article-text">
        Una sencilla <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/aparcamientos-casas-fincas-huertos-inmatriculaciones-iglesia_1_7232722.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">b&uacute;squeda en el listado de bienes inmatriculados por la Iglesia facilitado por el Gobierno</a> permite comprobar que una gran parte de las propiedades inscritas entre 1998 y 2015 tienen una naturaleza distinta a los fines propios de la instituci&oacute;n cat&oacute;lica. Las plataformas que reclaman la total transparencia de esas operaciones &ndash;y su anulaci&oacute;n, en casos ilegales&ndash; se&ntilde;alan que aproximadamente la mitad podr&iacute;an ser bienes comunales, una denominaci&oacute;n jur&iacute;dica que abarca una enorme diversidad de espacios: huertos, cementerios, montes o terrenos de pastos, pero tambi&eacute;n otras &aacute;reas de evidente naturaleza p&uacute;blica, como plazas, parques infantiles o frontones. Si su estimaci&oacute;n es que los bienes inmatriculados por la iglesia superan ampliamente en Espa&ntilde;a los 100.000, y se calcula que entre el 30 y el 50% de ellos son r&uacute;sticos, la sospecha de que su uso y disfrute corresponda a los vecinos alcanzar&iacute;a a 50.000 de esas propiedades registradas.
    </p><p class="article-text">
        El c&aacute;lculo, no obstante, puede variar de manera sensible en cada autonom&iacute;a. Es el caso de Navarra, donde la transparencia con la que est&aacute; abordando este asunto su Gobierno ha permitido identificar ya 3.000 bienes inmatriculados por la Iglesia. &ldquo;Aqu&iacute; en Navarra, la mayor&iacute;a de los bienes son comunales, abarcan casi el 80%&rdquo;, sostiene Cristina Contreras, presidenta de la Plataforma de Defensa del Patrimonio Navarro, quien afirma que la comunidad foral se comprometi&oacute; a realizar un estudio de estas propiedades para detectar, entre otros detalles, cu&aacute;ntas de ellas son de naturaleza comunal. &ldquo;Un bien comunal no es un bien p&uacute;blico: solo puede ser aprovechado por los vecinos de ese pueblo&rdquo;, precisa Contreras, y recurre a ejemplos como huertas, helechales (terrenos con abundancia de helechos, muy comunes en Navarra, que pueden utilizarse para pastos) o zonas donde la madera, la le&ntilde;a o los pastos pueden ser aprovechados exclusivamente por las personas censadas en el municipio.
    </p><p class="article-text">
        La posibilidad de acceder en Navarra a las notas simples de las propiedades registradas por la Iglesia &mdash;una informaci&oacute;n de la que los colectivos exigen disponer en todo el pa&iacute;s&mdash; permiti&oacute; que afloraran las sospechas sobre un tipo de bienes que, por su condici&oacute;n de propiedad colectiva, son dif&iacute;ciles de justificar dentro del &aacute;mbito de la instituci&oacute;n cat&oacute;lica. &ldquo;A trav&eacute;s de las notas simples, hay muchas cosas que no cuadran; aparece una iglesia o una casa parroquial junto a multitud de huertas, o tambi&eacute;n pueblos donde la Iglesia ha inmatriculado 20 o 30 parcelas de monte&rdquo;, se&ntilde;ala Cristina Contreras. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La plataforma navarra limita los bienes que podrían pertenecer a la Iglesia (templos, casas parroquiales) únicamente al 20% de las inmatriculaciones. El resto &quot;son jardines, huertas, frontones o cementerios, pero, sobre todo, tierras</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El c&aacute;lculo de la plataforma navarra limita los bienes que podr&iacute;an ser susceptibles de pertenecer a la Iglesia (templos, casas parroquiales) &uacute;nicamente al 20% de las inmatriculaciones, dado que el resto &ldquo;son jardines, huertas, frontones o cementerios, pero, sobre todo, tierras&rdquo;, a&ntilde;ade. A diferencia del resto del pa&iacute;s, comprobar esta realidad en Navarra es factible y, de hecho, hay un proceso p&uacute;blico en marcha. Una investigaci&oacute;n que ayudar&aacute; a dar sentido a por qu&eacute; la Iglesia cuenta con numerosas propiedades r&uacute;sticas: 34 parcelas en el pueblo de Eslava, 23 en Gallipienzo o 22 en Gallu&eacute;s son solo algunos ejemplos de una larga lista.	
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Se han vendido muchos&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Los obispos aprovecharon la categor&iacute;a de notarios que les otorgaba el r&eacute;gimen franquista para extender las inmatriculaciones mucho m&aacute;s all&aacute; de los bienes de su dominio. Ahora bien, &iquest;cu&aacute;les son las consecuencias de la pr&aacute;ctica que ahora se exige revertir? &ldquo;El primer perjuicio es la vulneraci&oacute;n da la privacidad&rdquo;, apunta la presidenta de la Plataforma de Defensa del Patrimonio Navarro, que expone el otro efecto importante: &ldquo;La Iglesia ha vendido muchos de estos bienes porque, si tienes un t&iacute;tulo de propiedad, puedes hacer lo que quieras&rdquo;.&nbsp;Una realidad que lleva aparejada una consecuencia m&aacute;s, tan evidente como llamativa. &ldquo;Vecinos, concejos y ayuntamientos se han visto obligados a recomprar terrenos que eran suyos; si ha habido una reclamaci&oacute;n judicial, la han perdido, dado que una escritura del registro prima sobre el derecho de los vecinos, que no suelen disponer de esa documentaci&oacute;n&rdquo;, desvela Contreras.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La plaza de los Santos Niños, en Alcalá de Henares.                            </span>
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        La carencia de papeles se explica porque, en la pr&aacute;ctica, concejos y ayuntamientos no inscrib&iacute;an estos terrenos. &ldquo;Muchos municipios no han cumplido con su obligaci&oacute;n de salvaguarda de esos bienes: no los registraban y ni siquiera hac&iacute;an inventarios&rdquo;, denuncia Jos&eacute; Mar&iacute;a Rosell, presidente de la plataforma Recuperando, que agrupa a colectivos de todo el pa&iacute;s contra las inmatriculaciones de la Iglesia. Una situaci&oacute;n que ahora se quiere corregir mediante un cambio legislativo que obliga a las instituciones municipales al registro para garantizar la informaci&oacute;n sobre esos bienes comunales e impedir maniobras como las efectuadas por la Iglesia, que &ldquo;ha aprovechado su condici&oacute;n de fedatario p&uacute;blico para hacer negocio&rdquo;, esgrime Cristina Contreras, por su parte.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Muchos municipios no han cumplido con su obligación de salvaguarda de esos bienes: no los registraban y ni siquiera hacían inventarios</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">José María Rosell</span>
                                        <span>—</span> presidente de la plataforma Recuperando
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Precisamente, el conocimiento de nuevos datos en los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha dado pie a las primeras reclamaciones. Uno de los casos que se han popularizado es el del pueblo navarro de Galar, cuyo concejo ha decidido denunciar la apropiaci&oacute;n de una plaza p&uacute;blica por parte de la Iglesia. En octubre de 1980, la di&oacute;cesis de Pamplona inscribi&oacute; un espacio de uso p&uacute;blico junto al templo y la casa parroquial, bajo la denominaci&oacute;n de &ldquo;huerto parroquial adosado&rdquo;. &ldquo;Huerto parroquial no ha sido nunca; siempre fue una zona para juegos, luego un front&oacute;n y actualmente, un parque infantil&rdquo;, desmiente Luis Biurrun, vecino y concejal de Galar implicado en la reclamaci&oacute;n legal. Tras localizar la documentaci&oacute;n del registro de los bienes comunales realizada en los a&ntilde;os treinta del pasado siglo, el concejo exige la anulaci&oacute;n de la escritura que la di&oacute;cesis de Pamplona presentar&iacute;a cuatro d&eacute;cadas m&aacute;s tarde. &ldquo;Queremos que la plaza vuelva a ser del pueblo&rdquo;, proclama Biurrun, quien tambi&eacute;n pone en cuesti&oacute;n que el resto de bienes pertenezcan realmente a la instituci&oacute;n religiosa, bas&aacute;ndose en la colaboraci&oacute;n vecinal llevada a cabo para su mantenimiento: &ldquo;Hace 13 a&ntilde;os, el ayuntamiento se hizo cargo de una inversi&oacute;n superior a los 100.000 euros para la reparaci&oacute;n de la iglesia&rdquo;, pone como ejemplo.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Qu&eacute; pasa con las plazas p&uacute;blicas?</strong></h2><p class="article-text">
        As&iacute;, en la plataforma estatal Recuperando estiman que la mitad de los 100.000 bienes inmatriculados por la iglesia desde 1945 hasta 2015 son de car&aacute;cter r&uacute;stico, lo que los hace susceptibles de ser comunales. Siendo esto as&iacute;, &iquest;por qu&eacute; no se han disparado las reclamaciones? Precisamente, la respuesta puede estar en su naturaleza colectiva. Si fueran particulares, la detecci&oacute;n del problema habr&iacute;a sido m&aacute;s r&aacute;pida y la reacci&oacute;n, instant&aacute;nea. &ldquo;El problema es que se trata de bienes r&uacute;sticos sin identificar, no sabemos lo que son&rdquo;, explica Jos&eacute; Mar&iacute;a Rosell, responsable de la plataforma. &ldquo;Probablemente sean comunales, pero no se puede afirmar con rotundidad porque no existe el dato fehaciente&rdquo;, a&ntilde;ade. En todo caso, la lectura de los colectivos que luchan por revertir las inmatriculaciones no cambia: &ldquo;La Iglesia se ha comportado con un af&aacute;n acaparador, se ha estado privatizando el campo y los bosques&rdquo;, se&ntilde;ala Rosell.
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                    alt="La plaza de los Santos Niños, en Alcalá de Henares (Madrid), fue inmatriculada por la Iglesia."
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                La plaza de los Santos Niños, en Alcalá de Henares (Madrid), fue inmatriculada por la Iglesia.                            </span>
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        Pero m&aacute;s all&aacute; de <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/iglesia-puso-nombre-patrimonio-15-000-pisos-fincas-aparcamientos-espana-gracias-ley-aznar_1_7249317.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esos terrenos definidos como &ldquo;r&uacute;sticos&rdquo; en el listado facilitado por el Gobierno</a>, tambi&eacute;n hay otros espacios de uso compartido cuya clasificaci&oacute;n dentro de los bienes comunales est&aacute; sujeta a interpretaci&oacute;n. El caso m&aacute;s evidente es el de las plazas p&uacute;blicas, que &ldquo;tambi&eacute;n pueden aparecer como bienes de dominio p&uacute;blico, pero nunca como bienes patrimoniales&rdquo;, aclara Rosell. De cualquier modo, estos espacios han sido objeto de numerosas y llamativas reclamaciones en todo el pa&iacute;s. En la provincia de Zamora, la localidad de Almaraz reclam&oacute; judicialmente (y con &eacute;xito) la propiedad de la plaza mayor del pueblo, que hab&iacute;a sido inmatriculada por la di&oacute;cesis. Y tambi&eacute;n es objeto de disputa la titularidad de la plaza del Vicari Josep Llinas, en un barrio de Palma de Mallorca, o la madrile&ntilde;a de los Santos Ni&ntilde;os, en Alcal&aacute; de Henares.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n existen otras operaciones, estas relativas a solares urbanos, que a&ntilde;aden un componente rocambolesco. En Siero (Asturias), el arzobispado de Oviedo inscribi&oacute; una finca en 2015, fuera de plazo (la llamada Ley Aznar de 1998 que permit&iacute;a inscribir templos de culto ya hab&iacute;a sido revocada), para vend&eacute;rsela al ayuntamiento a&ntilde;o y medio despu&eacute;s por 20.000 euros. La mayor transparencia que exigen y esperan las asociaciones de lucha contra las inmatriculaciones eclesi&aacute;sticas permitir&aacute; desvelar qu&eacute; hay detr&aacute;s de esos 50.000 terrenos r&uacute;sticos en manos de la iglesia, muchos de ellos susceptibles de ser propiedad de los vecinos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Sadia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/obispo-inmatriculaba-iglesia-paso-huerto-cementerio-e-monte-lado_1_12168655.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 29 Mar 2025 20:56:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuando el obispo inmatriculaba una iglesia y, de paso, el huerto, el cementerio e incluso el monte de al lado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inmatriculaciones,Iglesia católica,Navarra]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La reclamación a Europa de un tesoro entregado a los nazis abre el debate sobre qué patrimonio debe exigir España de vuelta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/reclamacion-europa-tesoro-entregado-nazis-abre-debate-patrimonio-debe-exigir-espana-vuelta_1_12154138.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/add82a23-8918-4766-b2dc-a1c39efb33fe_16-9-discover-aspect-ratio_default_1114060.jpg" width="1296" height="729" alt="La reclamación a Europa de un tesoro entregado a los nazis abre el debate sobre qué patrimonio debe exigir España de vuelta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La iniciativa del estudiante que pide la restitución de las joyas visigodas de Castiltierra (Segovia), al que ya ha respondido la UE y la embajada de Austria, examina la posición de la autonomía y del Ministerio de Cultura, que aún no se han pronunciado</p><p class="subtitle">Bénédicte Savoy, experta en expolio artístico: “Los museos tienen un lado oscuro muy violento en el origen de sus colecciones”
</p></div><p class="article-text">
        No es que el caso de Castiltierra &mdash;un pueblo segoviano de cuatro habitantes censados&mdash; estuviera definitivamente enterrado, pero diferentes iniciativas y circunstancias han rescatado del olvido lo que ocurri&oacute; a principios de los a&ntilde;os cuarenta en la necr&oacute;polis visigoda que subyace en el municipio, uno de los yacimientos de esta &eacute;poca (siglos V y VI) m&aacute;s importantes de la pen&iacute;nsula. Se habla de un (m&aacute;s que discutible) expolio, de sumisi&oacute;n a la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/familia-comunidad-judia-espanola-apelan-tribunal-supremo-eeuu-espana-devuelva-pissarro-expoliado-nazis_1_12029493.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alemania nazi</a> o de cap&iacute;tulo vergonzoso para el patrimonio espa&ntilde;ol. El resultado, en todo caso, es que la mayor parte de los vestigios exhumados en 1941 &mdash;joyas visigodas y restos humanos de gran inter&eacute;s&mdash; se encuentran hoy dispersos por diferentes museos de Alemania, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/austria-tendra-gobierno-tripartito-deja-fuera-ultraderecha_1_12088570.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Austria</a> o incluso Escandinavia. La maniobra de un estudiante universitario de reclamar la restituci&oacute;n del tesoro a instituciones de todo &aacute;mbito y competencias ha encontrado una m&iacute;nima (esperanzadora) respuesta en el <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/pp-ultraderecha-bloquean-comparecencia-victimas-dana-parlamento-europeo_1_12142538.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Parlamento Europeo</a> y en la embajada de Austria, cooperaci&oacute;n estrecha por parte del Ayuntamiento de Fresno de Cantespino &mdash;del que depende Castiltierra&mdash; y un llamativo silencio (de momento) en la autonom&iacute;a, la Junta de Castilla y Le&oacute;n, y el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/actores-figuracion-envian-carta-urtasun-explicarle-precariedad-sector-impera-miedo-significarse_1_12112475.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ministerio de Cultura</a>. Dicha postura aparece en un nuevo clima para la devoluci&oacute;n de obras de arte, que ha avanzado de forma notable en los &uacute;ltimos a&ntilde;os gracias a la labor diplom&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        El complejo relato de Castiltierra &mdash;que no se puede resumir, pues, en un simple expolio de los nazis&mdash; arranca en los a&ntilde;os treinta. &ldquo;Desde el punto de vista arqueol&oacute;gico, Castiltierra es conocida porque fue objeto de excavaciones de 1932 a 1935 y en los a&ntilde;os 1940 y 1941; se examinaron 800 tumbas, que son much&iacute;simas, y la mayor&iacute;a de las piezas est&aacute;n hoy dispersas entre Alemania y Austria&rdquo;. Ra&uacute;l Mart&iacute;n Vela, arque&oacute;logo que ha realizado recientes trabajos de exploraci&oacute;n en la necr&oacute;polis por encargo del Ayuntamiento, se refiere a los resultados de esa segunda campa&ntilde;a, en la que emerge una figura clave: Julio Mart&iacute;nez Santa-Olalla, &ldquo;un fan&aacute;tico del r&eacute;gimen nazi&rdquo;. La primera de aquellas excavaciones, realizada por Emilio Camps y Joaqu&iacute;n Mar&iacute;a de Navascu&eacute;s, report&oacute; la mayor parte de los hallazgos de la zona hasta la fecha, que se encuentran desde entonces inventariados y estudiados (con una extensa publicaci&oacute;n monogr&aacute;fica) en el Museo Arqueol&oacute;gico Nacional. 
    </p><p class="article-text">
        Lo de 1941 fue bien distinto. El arque&oacute;logo Ra&uacute;l Mart&iacute;n Vela se remite a una historia ya popular. La Espa&ntilde;a de Franco buscaba compensar, de alguna forma, el apoyo del r&eacute;gimen nazi al bando sublevado durante la guerra civil. &ldquo;Franco ten&iacute;a que pagarles las deudas de una forma que no se enterasen los aliados, permitiendo, por ejemplo, que operaran aqu&iacute; empresas alemanas con testaferros espa&ntilde;oles para llevarse maderas, resinas o el famoso wolframio&rdquo;, relata. Dada la fijaci&oacute;n de los nazis por la raza aria, el arque&oacute;logo Julio Mart&iacute;nez Santa-Olalla puso su inter&eacute;s en los vestigios de Castiltierra, tratando de vincular visigodos y germanos ante los ojos de quien m&aacute;s obsesionado estaba a este respecto: Heinrich Himmler, l&iacute;der de las SS del Tercer Reich. Durante las excavaciones promovidas por Santa-Olalla, surgi&oacute; en 1940 la visita a Espa&ntilde;a del propio Himmler, quien recorri&oacute; Toledo, el monasterio de El Escorial y los museos del Prado y Arqueol&oacute;gico. Santa-Olalla, que hizo las funciones de traductor gracias a sus conocimientos de alem&aacute;n, trat&oacute; de llevarlo a Castiltierra, pero el apretado plan de viaje y un aguacero en la zona lo impidieron en el &uacute;ltimo momento.
    </p><h2 class="article-text"><strong>En museos y colecciones privadas</strong></h2><p class="article-text">
        La labor de Santa-Olalla en el oficial alem&aacute;n dio, en todo caso, sus frutos. La Alemania de Hitler opt&oacute; por colaborar en los trabajos arqueol&oacute;gicos en Castiltierra. Como contraprestaci&oacute;n &mdash;y dentro del mencionado pago de las deudas contra&iacute;das por la dictadura con los alemanes&mdash;, los vestigios hallados fueron enviados a Alemania de forma temporal, en principio, para ser restaurados. Pero nunca fueron debidamente inventariados y, por supuesto, nadie se ocup&oacute; de fijar una fecha de regreso para los materiales. &ldquo;En aquel env&iacute;o se incluyeron f&iacute;bulas, cinturones, broches, pendientes, vasijas&hellip; No eran especialmente valiosas desde el punto de vista material, sino simb&oacute;lico&rdquo;, detalla Arturo Francisco Barbero, estudiante universitario que ha rescatado lo ocurrido en Castiltierra a trav&eacute;s de varias solicitudes a instituciones espa&ntilde;olas y europeas pidiendo el regreso de todos estos objetos. Las piezas &ldquo;se dispersaron por el Museo de Historia de Alemania y, sospechamos, tambi&eacute;n el de Austria, as&iacute; como colecciones privadas&rdquo;, relata Barbero, quien expone la consecuencia final: &ldquo;Desde entonces, nadie ha hecho nada&rdquo;.
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                Elementos del ajuar funerario hallado recientemente en la necrópolis
de Castiltierra                            </span>
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        Para narrar el siguiente cap&iacute;tulo, es necesario regresar al momento presente. Hace un par de a&ntilde;os, cuando Espa&ntilde;a asum&iacute;a la presidencia rotatoria de la Uni&oacute;n Europea, se produjo la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/museo-pontevedra-entrega-polonia-obras-robadas-nazis-tenia_1_9625368.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">devoluci&oacute;n a Polonia</a> de dos pinturas flamencas que se conservaban en el Museo de Pontevedra. Los cuadros eran parte del medio mill&oacute;n de obras de arte sustra&iacute;das por los nazis en el pa&iacute;s polaco durante la II Guerra Mundial, dispersas hoy en diferentes emplazamientos. &ldquo;Espa&ntilde;a procedi&oacute; a la devoluci&oacute;n por razones de memoria democr&aacute;tica&rdquo;, precisa Arturo Francisco Barbero. El estudiante segoviano record&oacute; el cap&iacute;tulo sucedido en su provincia &mdash;aquellas joyas visigodas entregadas a los alemanes, que nunca regresaron&mdash; y le pareci&oacute; buena idea aprovechar el nuevo clima de entregas art&iacute;sticas entre pa&iacute;ses para reclamar el regreso del tesoro de Castiltierra.
    </p><p class="article-text">
        Las solicitudes por v&iacute;a electr&oacute;nica fueron dirigidas al Parlamento Europeo, Ministerio de Cultura, la Junta de Castilla y Le&oacute;n y la Diputaci&oacute;n de Segovia, adem&aacute;s del ayuntamiento implicado. &ldquo;En la Uni&oacute;n Europea me contestaron que iniciar&iacute;an una investigaci&oacute;n sobre el tema y el documento que me entregaron tuvo bastante repercusi&oacute;n&rdquo;, explica Arturo. La iniciativa se gan&oacute; la adhesi&oacute;n inmediata de la localidad de Fresno de Cantespino, que aprob&oacute; una moci&oacute;n de apoyo. Sin embargo, la solicitud se enfri&oacute; en las principales instituciones espa&ntilde;olas con competencias en patrimonio: &ldquo;La Junta de Castilla y Le&oacute;n y la Diputaci&oacute;n de Segovia no me contestaron; en el Ministerio de Cultura me redirigieron a otro departamento en el que tampoco obtuve respuesta&rdquo;, reconoce, decepcionado, Barbero. Residente en Madrid, donde cursa estudios de Direcci&oacute;n y gesti&oacute;n de empresas en el &aacute;mbito digital, Barbero se acerc&oacute; a las embajadas de los pa&iacute;ses relacionados con el caso, tambi&eacute;n con suerte dispar. &ldquo;En la embajada de Alemania, no me dejaron ni acercarme; en la de Austria insist&iacute;, y me acaban de pedir que les env&iacute;e toda la documentaci&oacute;n&rdquo;, revela el joven, que est&aacute; &ldquo;a la espera de avances&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>El regreso, &ldquo;una cuesti&oacute;n de tiempo&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;Tanto las pinturas de Polonia como las joyas de Castiltierra son situaciones donde est&aacute; manifiestamente claro que no hay ninguna raz&oacute;n para que no se entreguen: devolver obras de arte es una forma de hermanar naciones&rdquo;, sostiene Arturo Francisco Barbero, quien cree que &ldquo;es una cuesti&oacute;n de tiempo que estas piezas acaben regresando&rdquo;. Pero, dentro de un contexto tan complejo como el del arte descontextualizado, &iquest;cu&aacute;l ha de ser el criterio para proceder a la restituci&oacute;n? &ldquo;Todas las piezas que se han llevado de un pa&iacute;s a otro, no por un acuerdo, sino dentro de un contexto b&eacute;lico, devolver las obras de arte es lo razonable&rdquo;, opina el joven universitario, aludiendo a casos tan n&iacute;tidos <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/enesimo-portazo-devolucion-marmoles-partenon-grecia_1_9870920.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como el eterno conflicto entre el British Museum y Grecia por los frisos de m&aacute;rmol del Parten&oacute;n ateniense</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Imágenes de las excavaciones llevadas a cabo en 2022 y 2023."
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                Imágenes de las excavaciones llevadas a cabo en 2022 y 2023.                            </span>
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        El arque&oacute;logo Ra&uacute;l Mart&iacute;n Vela muestra un enfoque algo diferente, pero la misma conclusi&oacute;n. &ldquo;No fue un expolio, sino una entrega de piezas fruto de aquel contexto, sin entrar a valorar el periodo y la posici&oacute;n de Espa&ntilde;a&rdquo;, precisa. &ldquo;&iquest;Tienen que volver? Por supuesto. Hoy por hoy, entregar patrimonio a otro pa&iacute;s como hizo Espa&ntilde;a entonces con Alemania ser&iacute;a impensable&rdquo;, sostiene Mart&iacute;n Vela, quien apunta un importante matiz desde el punto de vista de la arqueolog&iacute;a: &ldquo;Para nosotros, m&aacute;s all&aacute; del regreso de todos esos objetos, lo m&aacute;s importante ser&iacute;a saber d&oacute;nde se encuentran los huesos, que son los que m&aacute;s informaci&oacute;n nos proporcionan a los arque&oacute;logos&rdquo;. Datos clave sobre aquel contexto hist&oacute;rico &mdash;fin del Imperio romano y llegada de los visigodos a la pen&iacute;nsula&mdash; como la dieta, las condiciones de vida o la conflictividad, por ejemplo. Entretanto, Mart&iacute;n Vela ha desarrollado dos campa&ntilde;as de prospecci&oacute;n y excavaci&oacute;n en la antigua necr&oacute;polis (2022 y 2023), donde todav&iacute;a hay zonas con restos humanos y algunos de los elementos caracter&iacute;sticos de los ajuares funerarios de la desconocida &eacute;poca visigoda.
    </p><p class="article-text">
        Pero, si volviera el tesoro visigodo a Castiltierra, &iquest;qu&eacute; habr&iacute;a que hacer con &eacute;l? &ldquo;La creaci&oacute;n de un centro de interpretaci&oacute;n quiz&aacute; ser&iacute;a lo m&aacute;s acertado: hay piezas en el Museo Arqueol&oacute;gico Nacional, pero creo que este tipo de patrimonio podr&iacute;a ayudar a zonas de nuestro pa&iacute;s con muchos problemas demogr&aacute;ficos a levantar cabeza&rdquo;, opina Arturo Francisco Barbero. &ldquo;El Ayuntamiento de Fresno de Cantespino bastante tiene con sacar adelante al secretario que va dos veces por semana; corresponde a las administraciones que s&iacute; tienen capacidad t&eacute;cnica poner en valor esa cultura para reactivar las comarcas del medio rural y poder, as&iacute;, compensar la masificaci&oacute;n tur&iacute;stica en algunos lugares&rdquo;, reflexiona el joven. Ahora corresponde a estas instituciones &mdash;Junta de Castilla y Le&oacute;n y Ministerio de Cultura&mdash; pronunciarse sobre este y otros casos: &iquest;Qu&eacute; debe hacer Espa&ntilde;a con respecto al patrimonio desplazado de manera ilegal, dentro del nuevo contexto de colaboraci&oacute;n entre los pa&iacute;ses que est&aacute; facilitando el regreso de obras de arte a sus lugares de origen?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Sadia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/reclamacion-europa-tesoro-entregado-nazis-abre-debate-patrimonio-debe-exigir-espana-vuelta_1_12154138.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 24 Mar 2025 21:48:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La reclamación a Europa de un tesoro entregado a los nazis abre el debate sobre qué patrimonio debe exigir España de vuelta]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Patrimonio,Patrimonio Nacional,Museo Arqueológico Nacional,Ministerio de Cultura y Deporte,Arqueología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De reclamar la devolución de piezas a colaborar con sus nuevos dueños: la nueva mentalidad sobre el patrimonio exiliado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/reclamar-devolucion-piezas-colaborar-nuevos-duenos-nueva-mentalidad-patrimonio-exiliado_1_12129066.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fa51e282-3438-4d27-8a89-59ddca104d6d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De reclamar la devolución de piezas a colaborar con sus nuevos dueños: la nueva mentalidad sobre el patrimonio exiliado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Castilla y León lanza un proyecto de divulgación de cientos de obras vendidas a otros países a principios del siglo XX que supera el concepto de expolio. Llama a otras comunidades para convertir el arte desplazado en embajador español
</p><p class="subtitle">Bénédicte Savoy, experta en expolio artístico: “Los museos tienen un lado oscuro muy violento en el origen de sus colecciones”
</p></div><p class="article-text">
        Hace exactamente un siglo, Espa&ntilde;a perd&iacute;a algunos de sus tesoros medievales m&aacute;s preciados. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/ruina-ruina-iglesia-barbolla-365-dias-despues-colapsar_1_11810734.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En la provincia de Soria</a>, el comerciante italiano Leon Levi obten&iacute;a el aval del Tribunal Supremo espa&ntilde;ol para arrancar las pinturas de la ermita de San Baudelio de Berlanga, lienzos que se esparcir&iacute;an por diversos museos de Norteam&eacute;rica, antes de regresar &mdash;en una min&uacute;scula proporci&oacute;n&mdash; al Museo del Prado. 
    </p><p class="article-text">
        El magnate de la prensa norteamericana William Randolph Hearst encargaba a <a href="https://www.eldiario.es/cultura/decada-fotografiando-patrimonio-espanol-convertirse-mayor-saqueador-pais_1_11475780.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su agente en Espa&ntilde;a, Arthur Byne</a>, la compra y env&iacute;o al puerto de Nueva York de algunas de las dependencias m&aacute;s preciadas del monasterio segoviano de Sacramenia, que acabar&iacute;a transformado en parque tem&aacute;tico de la Edad Media en Florida, antes de convertirse definitivamente en espacio de celebraci&oacute;n de bodas. Y a finales de los a&ntilde;os cincuenta, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/despojos-iglesia-medieval-franco-regalo-estados-unidos-caen-pedazos_1_8386734.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Gobierno de Franco entreg&oacute; (pr&aacute;cticamente, a modo de regalo)</a> el &aacute;bside de la iglesia rom&aacute;nica de Fuentidue&ntilde;a (Segovia) a EEUU, para completar el museo The Cloisters, la divisi&oacute;n del Metropolitan (Nueva York) dedicada al arte medieval europeo.
    </p><p class="article-text">
        Los tres ejemplos &mdash;todos localizados en provincias de la actual Castilla y Le&oacute;n&mdash; han remitido durante largo tiempo al t&eacute;rmino expolio, cuando todos ellos fueron producto de operaciones comerciales o pol&iacute;ticas, que habr&iacute;an de procurar un beneficio a vendedores y compradores, a viejos y nuevos propietarios. De ah&iacute; que en una sociedad espa&ntilde;ola indignada por los pecados cometidos por los antepasados haya prevalecido el victimismo (&ldquo;nos robaron&rdquo;, se suele escuchar) y la reclamaci&oacute;n &mdash;infructuosa e ileg&iacute;tima, en la mayor&iacute;a de los casos&mdash; de los bienes art&iacute;sticos que abandonaron este pa&iacute;s entre finales del siglo XIX y las primeras d&eacute;cadas del XX. 
    </p><p class="article-text">
        Precisamente, un siglo despu&eacute;s, el territorio m&aacute;s afectado por la venta indiscriminada del patrimonio art&iacute;stico ha lanzado un proyecto que inaugura una nueva mentalidad: ya no se trata de lamentarse por el pasado, sino que colaborar con las instituciones que custodian estos bienes en otros pa&iacute;ses, para convertir la excelencia del arte espa&ntilde;ol desplazado en un eficaz embajador.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Una guía turística habla del León de San Leonardo (Zamora), una de las piezas de Castilla y León hoy en Nueva York"
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                Una guía turística habla del León de San Leonardo (Zamora), una de las piezas de Castilla y León hoy en Nueva York                            </span>
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        &ldquo;No tiene sentido llorar por la leche derramada; a partir de ahora, vamos a pensar en positivo&rdquo;, sostiene Juan Zapatero, director de la Fundaci&oacute;n de Castilla y Le&oacute;n, que acaba de poner a disposici&oacute;n del p&uacute;blico <a href="https://nostraetmundi.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un cat&aacute;logo digitalizado de bienes desplazados bajo el t&iacute;tulo Nostra et Mundi</a>, que recoge 252 obras de arte que hoy se encuentran en 14 pa&iacute;ses diferentes, aunque buena parte de ellos est&aacute;n reunidos en EEUU. &ldquo;Hemos huido de la palabra expolio, dado que en muchos casos se trat&oacute; de ventas l&iacute;citas, incluso avaladas por el Tribunal Supremo, por lo que no somos quienes para plantear que ese patrimonio deba volver&rdquo;, declara Zapatero, quien define la principal idea de la iniciativa: &ldquo;Vamos a aprovechar esta circunstancia para que no se olvide que existen trocitos de Castilla y Le&oacute;n, cuidando su memoria y tambi&eacute;n la del patrimonio que tenemos en nuestra comunidad&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La mentalidad remite a iniciativas pasadas en la propia autonom&iacute;a, como la r&eacute;plica practicada, en colaboraci&oacute;n con el Metropolitan de Nueva York, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/conde-almenas-filantropo-protector-patrimonio-expoliador_1_10229108.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de una antigua pieza (esta s&iacute;, robada) de la cartuja burgalesa de Miraflores</a> o a experiencias como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/condes-urgell-alian-tecnologia-regresar-sepulcros_1_10156403.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la recreaci&oacute;n digital de los sepulcros g&oacute;ticos de los condes de Urgell, a cargo del monasterio ilerdense de Bellpuig</a>. No obstante, la determinaci&oacute;n y los medios puestos a disposici&oacute;n convierten el proyecto en un antes y un despu&eacute;s, dentro de las iniciativas institucionales sobre bienes supuestamente expoliados.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Entender qu&eacute; ocurri&oacute;</strong></h2><p class="article-text">
        En la pr&aacute;ctica, el inventario tendr&aacute; como objetivo &ldquo;establecer alianzas all&aacute; donde est&aacute; nuestro patrimonio, despertar el inter&eacute;s de las personas que lo visitan para que conozcan Castilla y Le&oacute;n&rdquo;. &ldquo;Que nos sirva a nosotros para conocer, valorar y cuidar la memoria de lo que tenemos aqu&iacute;&rdquo;, resume Juan Zapatero. &ldquo;Lo que, en principio, iba a ser un inventario ha terminado transform&aacute;ndose en un cat&aacute;logo bastante vers&aacute;til gracias a la labor de la Real Academia de Bellas Artes y de su inform&aacute;tico, Juan V&iacute;ctor Mej&iacute;as&rdquo;, se&ntilde;ala Mar&iacute;a Jos&eacute; Mart&iacute;nez Ruiz, coordinadora acad&eacute;mica de esta iniciativa. 
    </p><p class="article-text">
        Se refiere la profesora de la Universidad de Valladolid a la cantidad de datos, referencias bibliogr&aacute;ficas y recursos gr&aacute;ficos &mdash;como los mapas que identifican el largo viaje de algunas de estas piezas&mdash; que acompa&ntilde;an a las obras exiliadas, y que componen un tejido informativo que ayuda, no solo a conocer mejor pinturas, esculturas, tapices o vestigios bibliogr&aacute;ficos, sino tambi&eacute;n a entender qu&eacute; ocurri&oacute; en la Espa&ntilde;a de hace un siglo y qui&eacute;nes estuvieron detr&aacute;s de la masiva venta del patrimonio de nuestro pa&iacute;s.
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                Mapa que muestra el recorrido de una de las pinturas arrancadas en la iglesia de San Baudelio (Soria), actualmente en el Metropolitan de Nueva York                            </span>
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        &ldquo;Al cruzar los datos y crear todo este entramado, es f&aacute;cil apreciar qui&eacute;nes fueron los protagonistas de la dispersi&oacute;n del patrimonio: casas de antig&uuml;edades, anticuarios o coleccionistas que afloran en el recorrido de cada pieza&rdquo;, expone Mart&iacute;nez Ruiz, una de las mayores especialistas del pa&iacute;s en el patrimonio exiliado. La profesora apunta a los casos m&aacute;s populares &mdash;el mencionado empresario William Randolph Hearst y su agente Byne&mdash;, pero tambi&eacute;n a otros personajes &ldquo;interesant&iacute;simos&rdquo;, como es el caso del coleccionista John Charles Robinson, que trabaj&oacute; para el Victoria &amp; Albert Museum de Londres, una de las instituciones que custodian obras espa&ntilde;olas. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estas piezas han sido estudiadas a trav&eacute;s de su autor, su estilo o su &eacute;poca, pero hacer esta confecci&oacute;n de rutas del devenir de la historia y de todo lo que sucedi&oacute; para que salieran del pa&iacute;s nos parec&iacute;a muy interesante&rdquo;, a&ntilde;ade Mart&iacute;nez Ruiz, con la convicci&oacute;n de que la accesibilidad y el dise&ntilde;o de la herramienta de b&uacute;squeda abrir&aacute; el conocimiento del arte espa&ntilde;ol en el exterior al gran p&uacute;blico, que ahora puede indagar sobre el apasionante itinerario del patrimonio en el exterior.
    </p><p class="article-text">
        Para la coordinadora acad&eacute;mica del proyecto, que ha contado con una decena de expertos de diferentes universidades de Castilla y Le&oacute;n y Madrid, el acento determinante de la iniciativa ha sido, precisamente, sortear el t&eacute;rmino expolio. &ldquo;En algunos casos, se trat&oacute; de un expolio, pero no siempre fue as&iacute;. Algo en lo que he insistido siempre es que hay que conocer la historia de cada obra, porque son muy variadas y diversas: la mayor&iacute;a de los casos fueron ventas en las que estaban tan interesados quienes vend&iacute;an como quienes compraban&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Casos conocidos y otros muchos que fueron aflorando a lo largo del siglo XX, y que alentaron a la sociedad a reclamar medidas de preservaci&oacute;n del patrimonio, como la protecci&oacute;n masiva de monumentos en 1931, o la Ley del Tesoro Art&iacute;stico, que lleg&oacute; en 1933 con la II Rep&uacute;blica, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/jugarse-tipo-salvar-patrimonio-plena-dictadura_1_10589302.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con ayuda de personajes especialmente significados en la salvaguarda del pasado en tiempos tan dif&iacute;ciles</a>. El cat&aacute;logo que ofrece desde hace semanas el proyecto Nostra et Mundi crecer&aacute; con nuevas fichas de obras de arte que se encuentran en un centenar de localizaciones, pero tambi&eacute;n est&aacute; abierto al p&uacute;blico, que puede contribuir a encontrar una parte de ese patrimonio cuyas huellas se encargaron de borrar los propios anticuarios y coleccionistas, para facilitar las operaciones comerciales.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Sumar otras comunidades</strong></h2><p class="article-text">
        El paso lo da Castilla y Le&oacute;n en calidad de territorio con mayor cantidad de patrimonio hist&oacute;rico del pa&iacute;s, pero podr&iacute;a sumar en el futuro a otras comunidades, tambi&eacute;n muy afectadas por la venta masiva de bienes art&iacute;sticos, como es el caso de Arag&oacute;n, Catalunya o Castilla-La Mancha. &ldquo;Este proyecto tiene m&aacute;s sentido aqu&iacute; que en otras comunidades, aunque el fen&oacute;meno de la p&eacute;rdida de patrimonio afecta, desafortunadamente, a otras autonom&iacute;as&rdquo;, reconoce Juan Zapatero. Para Mar&iacute;a Jos&eacute; Mart&iacute;nez Ruiz, ser&iacute;a &ldquo;interesante y deseable&rdquo; que la iniciativa se pueda exportar. 
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                    alt="Motor de búsqueda del catálogo de bienes de Castilla y León en el exterior"
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            <span class="title">
                Motor de búsqueda del catálogo de bienes de Castilla y León en el exterior                            </span>
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        &ldquo;No veo tanto que cada comunidad realice algo parecido, como que esta plataforma acabe acogiendo una representaci&oacute;n del patrimonio art&iacute;stico del patrimonio de Espa&ntilde;a fuera del pa&iacute;s&rdquo;, reconoce la coordinadora. De hecho, la posibilidad de seguir cruzando los datos de las obras de arte en el exterior, con las instituciones, galer&iacute;as, coleccionistas y anticuarios que estuvieron detr&aacute;s de su exilio arrojar&iacute;a, sin duda, nuevos datos y conclusiones, que seguramente ayudar&aacute;n a localizar piezas hasta ahora desconocidas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, la labor de investigaci&oacute;n que ha conllevado la confecci&oacute;n del cat&aacute;logo est&aacute; contribuyendo ya a corregir errores de identificaci&oacute;n de algunas piezas que hoy se encuentran en museos extranjeros, cuyos fondos espa&ntilde;oles, o luc&iacute;an datos confusos o err&oacute;neos, o directamente, carec&iacute;an de informaci&oacute;n para fijar su procedencia. El proyecto lanzado por Castilla y Le&oacute;n, pretende, en este sentido, colaborar en el mejor conocimiento de centenares de obras de arte vendidas durante las primeras d&eacute;cadas del siglo XX, facilitando recreaciones virtuales de sus lugares de procedencia: iglesias, monasterios, catedrales. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A cambio, pediremos a los museos una peque&ntilde;a contraprestaci&oacute;n: que orienten a sus visitantes a conocer Castilla y Le&oacute;n, por ejemplo, a trav&eacute;s de un c&oacute;digo QR que remita a informaci&oacute;n de nuestra comunidad&rdquo;, expone Juan Zapatero, director de la Fundaci&oacute;n de Castilla y Le&oacute;n. Esa perspectiva &mdash;utilizar la excelencia del arte espa&ntilde;ol en el extranjero como embajador&mdash; se suma tambi&eacute;n a las peculiaridades de un trabajo que abre paso a una nueva mentalidad, un proyecto al que pronto podr&iacute;an incorporarse otros territorios en el pa&iacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Sadia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/reclamar-devolucion-piezas-colaborar-nuevos-duenos-nueva-mentalidad-patrimonio-exiliado_1_12129066.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 13 Mar 2025 21:25:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De reclamar la devolución de piezas a colaborar con sus nuevos dueños: la nueva mentalidad sobre el patrimonio exiliado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Patrimonio,Patrimonio Cultural,Arte,Cultura]]></media:keywords>
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