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    <title><![CDATA[elDiario.es - José María Sadia]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/jose-maria-sadia/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - José María Sadia]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Jerez, la ciudad del vino que se rebela ante la demolición de bodegas para construir pisos turísticos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/jerez-ciudad-vino-rebela-demolicion-bodegas-construir-pisos-turisticos_1_13519910.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/58d21347-431e-4150-ba95-5c3424022c05_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Jerez, la ciudad del vino que se rebela ante la demolición de bodegas para construir pisos turísticos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los historiadores se encuentran “en pie de guerra” ante el derribo de un edificio de 1870, alertando de la progresiva pérdida del patrimonio bodeguero: "Cuando tiramos estos edificios, perdemos nuestra identidad"</p><p class="subtitle">Dos décadas de lucha para evitar que los apartamentos turísticos destruyan una ciudad fenicia de hace 3.000 años</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;En Jerez nos hemos identificado con una <a href="https://www.eldiario.es/cultura/pistas-no-perdernos-bodega_1_8712356.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">arquitectura bodeguera</a>, aunque ya no huela a vino en las calles de la ciudad&rdquo;. En una sola frase, el historiador del arte Jos&eacute; Manuel Moreno Arana describe la evoluci&oacute;n en el &uacute;ltimo siglo de la ciudad m&aacute;s poblada de C&aacute;diz (213.634 habitantes), una de las grandes capitales del vino en Espa&ntilde;a. El declive de su industria vin&iacute;cola desde los a&ntilde;os ochenta ha propiciado la progresiva desaparici&oacute;n de esa arquitectura aut&oacute;ctona a la que se refiere Moreno Arana. M&aacute;s de 800 bodegas han ido desapareciendo, seg&uacute;n el estudio de dos arquitectos locales que el experto Jes&uacute;s Caballero pide hacer p&uacute;blico. El &uacute;ltimo episodio de esta p&eacute;rdida es el inminente derribo &mdash;otro m&aacute;s&mdash; de un casco bodeguero de 1870 en el centro de Jerez para la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/convertir-edificios-historicos-apartamentos-turisticos-ultimo-atentado-patrimonio_1_11828472.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">construcci&oacute;n de apartamentos tur&iacute;sticos</a>. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los historiadores estamos en pie de guerra&rdquo;, reconoce Caballero. La ciudad que invita al visitante a conocer su pasado vinatero parece ahora estar silenciando su propia historia. Jes&uacute;s Caballero, que dedic&oacute; su tesis doctoral a la arquitectura y el urbanismo del siglo XIX, habla con pasi&oacute;n del desarrollo de la ciudad. &ldquo;Gracias a la prosperidad de aquella &eacute;poca, Jerez ten&iacute;a un cintur&oacute;n industrial bodeguero que hoy pr&aacute;cticamente se ha perdido&rdquo;, lamenta. El historiador apunta a dos causas. La primera tiene que ver con los cambios sociales. &ldquo;La industria del vino de Jerez ya no es lo que era; en el siglo XIX todo el mundo beb&iacute;a vino, pero hoy ya no&rdquo;, compara. Caballero evoca aquella gran expansi&oacute;n del sector, motivada por la exportaci&oacute;n masiva a Gran Breta&ntilde;a. All&iacute;, el sherry &mdash;como se hab&iacute;a popularizado el jerez entre los ingleses&mdash; se convirti&oacute; en uno de los vinos m&aacute;s consumidos. 
    </p><p class="article-text">
        La moda brit&aacute;nica se fue enfriando y la progresiva ca&iacute;da de la producci&oacute;n en el siglo XX hizo que las bodegas fueran perdiendo protagonismo durante el desarrollismo franquista y las d&eacute;cadas posteriores. El golpe de gracia lleg&oacute; &mdash;precisa Caballero&mdash; a partir de 2008, con el boom del ladrillo. &ldquo;La especulaci&oacute;n tan grande que hubo hizo que se derribasen much&iacute;simos cascos bodegueros&rdquo;, constata.&nbsp;La revoluci&oacute;n del vino engrandeci&oacute; el patrimonio que ya exist&iacute;a en Jerez. &ldquo;A diferencia de otros lugares de Espa&ntilde;a y del resto del mundo, donde las bodegas son subterr&aacute;neas, el vino en Jerez se elabora en superficie&rdquo;, precisa Jos&eacute; Manuel Moreno Arana. Por eso, &ldquo;se construyeron edificios monumentales, de gran altura, vinculados a la forma de producir el vino y tambi&eacute;n al clima&rdquo;, detalla. 
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                Bodega que se derruirá para la construcción de pisos turísticos en la calle Circo de Jerez.                            </span>
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        &iquest;Puede existir un valor art&iacute;stico en una construcci&oacute;n de uso industrial? &ldquo;Se habla incluso de las bodegas catedrales, divididas en varias naves, que pueden recordar la arquitectura religiosa: edificios sostenidos por pilares, con grandes cubiertas de madera y tejas&rdquo;, responde el historiador del arte. Un arquitecto de origen valenciano, Jos&eacute; Esteve, dej&oacute; claramente su impronta en el urbanismo de la ciudad, con obras que abarcan desde la arquitectura religiosa hasta otras m&aacute;s funcionales, como las bodegas o el Mercado Central de Abastos. En el siglo XX, en Jerez tambi&eacute;n se impuso la est&eacute;tica neocl&aacute;sica del momento. &ldquo;Lo que m&aacute;s va a llamar la atenci&oacute;n son las fachadas, con frontones rectos y muy monumentales&rdquo;, detalla el profesor de la Universidad de Sevilla.
    </p><h2 class="article-text">Bodegas por apartamentos tur&iacute;sticos</h2><p class="article-text">
        Pero otra de estas fachadas est&aacute; en peligro de desaparecer para siempre. Se trata de una bodega de mil metros cuadrados &mdash;levantada en 1870 en la calle Circo&mdash; que ser&aacute; demolida para construir 21 apartamentos tur&iacute;sticos. &ldquo;No nos oponemos a que la bodega se utilice para un uso contempor&aacute;neo, pero claro, siempre que se respete el patrimonio&rdquo;. Alicia Bernal forma parte de un grupo de historiadores que se est&aacute;n movilizando para reclamar que esta bodega sea protegida y se frene as&iacute; su demolici&oacute;n. &ldquo;Al no tener ninguna protecci&oacute;n, pueden destrozarla, no hay nada que lo impida&rdquo;, se&ntilde;ala la historiadora, especializada en arquitectura. Entre las acciones que preparan est&aacute; la inscripci&oacute;n del inmueble en la Lista Roja de la organizaci&oacute;n Hispania Nostra y la solicitud de protecci&oacute;n ante el Ayuntamiento de Jerez. 
    </p><p class="article-text">
        La denuncia se sustenta en una gran paradoja. &ldquo;Si somos conocidos como la ciudad del vino, lo que tiene que perdurar son las bodegas. Si no, &iquest;qu&eacute; sentido tiene que nos denominen como tal?&rdquo;, se pregunta Bernal. Por su parte, Jes&uacute;s Caballero resume que &ldquo;cuando tiramos estos edificios, perdemos nuestra identidad&rdquo;. Este cree que esta nueva demolici&oacute;n forma parte de toda una filosof&iacute;a actual: &ldquo;Aqu&iacute; hay una idea de que la ciudad va avanzando y lo viejo hay que tirarlo porque rehabilitarlo vale dinero&rdquo;. La consecuencia de eliminar lo antiguo y apostar por lo nuevo est&aacute; clara para el historiador: &ldquo;Se hacen otros edificios completamente convencionales y acabamos siendo una ciudad del mont&oacute;n, sin personalidad&rdquo;. 
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                Imagen de la bodega de Jerez que será demolida.                            </span>
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        Jos&eacute; Manuel Moreno Arana precisa, por su parte, que el edificio en peligro &ldquo;es una bodega m&aacute;s bien peque&ntilde;a, pero lo interesante es que forma parte del desarrollo urban&iacute;stico bodeguero creado en el entorno de la Plaza de Toros&rdquo;. En su opini&oacute;n, el centro hist&oacute;rico de Jerez &ldquo;ya se hab&iacute;a abandonado previamente al boom de los hoteles y los apartamentos tur&iacute;sticos&rdquo; y ahora no se trata de estigmatizar el fen&oacute;meno del turismo: &ldquo;No siempre tiene por qu&eacute; ser negativo&rdquo;. Sin embargo, Moreno Arana reconoce que los alojamientos tur&iacute;sticos &ldquo;no ayudan a la repoblaci&oacute;n del centro hist&oacute;rico&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;qu&eacute; hacer con las bodegas que dejan de tener su uso original? Los investigadores no plantean utop&iacute;as. Jes&uacute;s Caballero asegura que &ldquo;los historiadores estamos defendiendo que esos cascos bodegueros tengan otro uso&rdquo;. De hecho, existen numerosos ejemplos de reconversi&oacute;n de estos edificios de los siglos XIX y XX en hoteles o supermercados. A lo que se oponen realmente es a una pol&iacute;tica que borre ese pasado de las calles de la ciudad, dentro de la expansi&oacute;n urban&iacute;stica que experimenta Jerez en la actualidad. 
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                Chimeneas de la antigua fábrica de botellas de Jerez.                            </span>
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        Lo que m&aacute;s preocupa a expertos como Caballero es la falta de respuesta institucional y social: &ldquo;Esto es clamar en el desierto&rdquo;. En la misma l&iacute;nea, Alicia Bernal cree que existe una labor de concienciaci&oacute;n pendiente. &ldquo;Si los propios ciudadanos no le damos importancia a nuestro patrimonio, &iquest;qui&eacute;n se la da?&rdquo;, se pregunta. La cuesti&oacute;n quiz&aacute; explique la desaparici&oacute;n silenciosa de buena parte del legado arquitect&oacute;nico que se construy&oacute; en los momentos de mayor &eacute;xito de los vinos de Jerez.
    </p><p class="article-text">
        No solo las bodegas sufren. Jes&uacute;s Caballero denuncia tambi&eacute;n la situaci&oacute;n de otro conjunto industrial &iacute;ntimamente relacionado con el vino. A finales del XIX, surgi&oacute; La Jerezana, una de las f&aacute;bricas de vidrio m&aacute;s potentes del mundo en su &eacute;poca, que fabricar&iacute;a botellas para la exportaci&oacute;n del jerez. Aquella instalaci&oacute;n, que naci&oacute; con capital franc&eacute;s, incorpor&oacute; en los a&ntilde;os sesenta tres grandes chimeneas que han formado parte del paisaje urbano. La Jerezana cerr&oacute; sus puertas en 2009, tras m&aacute;s de un siglo de actividad. Ahora, ser&aacute; completamente demolida para la construcci&oacute;n de viviendas. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo &uacute;nico que hemos pedido es que se conserven las tres chimeneas&rdquo;, reivindica Caballero con respecto a La Jerezana. Sin embargo, el historiador cree que tambi&eacute;n ser&aacute;n demolidas bajo el pretexto del coste econ&oacute;mico que supondr&iacute;a su mantenimiento. A su juicio, la excusa enmascara una falta de conciencia social e institucional. &ldquo;La sociedad no entiende que conservar el patrimonio es una obligaci&oacute;n&rdquo;, sostiene. Caballero acude a un ejemplo que pone el dedo en la llaga: &ldquo;El pavimento hist&oacute;rico que conservamos del siglo XIX se est&aacute; asfaltando; la gente aplaude, porque dicen que hace ruido&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Sadia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/jerez-ciudad-vino-rebela-demolicion-bodegas-construir-pisos-turisticos_1_13519910.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 19 Sep 2026 20:09:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Jerez, la ciudad del vino que se rebela ante la demolición de bodegas para construir pisos turísticos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Historia,Patrimonio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El derrumbe del Palacio de los Hurtado: esplendor y caída de un edificio gótico abandonado a su suerte]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/derrumbe-palacio-hurtado-esplendor-caida-edificio-gotico-abandonado-suerte_1_13487047.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/64c1b152-2b49-4dff-9af2-faeca1fb1bdc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El derrumbe del Palacio de los Hurtado: esplendor y caída de un edificio gótico abandonado a su suerte"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Ayuntamiento de Almazán (Soria) teme nuevos derrumbes y espera que el colapso permita plantear la compra del inmueble para garantizar su uso y conservación</p><p class="subtitle">De las ruinas a la riqueza: cómo la restauración del patrimonio impulsa la economía
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;En 1949, cuando se cerr&oacute; el casino, bajaron el piano de cola descolg&aacute;ndolo con poleas por el balc&oacute;n&rdquo;. El cronista oficial, Jos&eacute; &Aacute;ngel M&aacute;rquez, rememora una de las an&eacute;cdotas m&aacute;s populares en Almaz&aacute;n acerca del Palacio de los Hurtado de Mendoza, piedra angular del paisaje urbano de esta villa soriana (5.693 habitantes), <a href="https://www.eldiario.es/castilla-y-leon/provincias/soria/derrumba-parte-castillo-siglo-xv-almazan-soria_1_13479919.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que el martes por la ma&ntilde;ana se despert&oacute; con el derrumbe de dos plantas y parte de la fachada posterior del edificio hist&oacute;rico</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Su antiguo uso como casino &mdash;en la &eacute;poca, era uno de los tres que hab&iacute;a en el municipio&mdash;supuso uno de los escasos momentos en que los vecinos pudieron acceder al interior y disfrutar de algunas de sus estancias. Los propietarios de este conjunto g&oacute;tico del siglo XV &mdash;que se ampli&oacute; en el XVI en estilo renacentista&mdash; han mantenido cerrado al p&uacute;blico cualquier tipo de acceso en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. Una circunstancia contraria a su declaraci&oacute;n de bien de inter&eacute;s cultural (BIC) en 1991, una protecci&oacute;n que obliga a los due&ntilde;os a mostrarlo de forma regular. Ese hermetismo no ha mermado ni un &aacute;pice la devoci&oacute;n por &ldquo;el palacio&rdquo;, como lo conocen los habitantes de Almaz&aacute;n. &ldquo;El derrumbe ha sido una tragedia&rdquo;, reconoce M&aacute;rquez, resumiendo la reacci&oacute;n de sus convecinos a lo ocurrido.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El deber de mantenimiento es de la propiedad&rdquo;, afirma Jes&uacute;s Mar&iacute;a Cedazo. El alcalde de Almaz&aacute;n apunta a uno de los principales responsables del colapso. Aunque no el &uacute;nico. &ldquo;Tendr&iacute;amos que hablar tambi&eacute;n de lo poco &aacute;giles que son las administraciones a la hora de exigir a los propietarios que cumplan con sus obligaciones&rdquo;, a&ntilde;ade. Ni a los due&ntilde;os ni a la Junta de Castilla y Le&oacute;n &mdash;que tiene las competencias de Patrimonio&mdash; les ha pillado el suceso del pasado martes por sorpresa.
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                Autoridades ante el Palacio de los Hurtado de Mendoza en Almazán (Soria) tras el derrumbe                            </span>
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        Ya en 2024, la Junta instal&oacute; un soporte provisional que fren&oacute; los visibles problemas de estabilidad del edificio, despu&eacute;s de que el Ayuntamiento alertara con insistencia de un riesgo inminente de desplome. &ldquo;En estos dos a&ntilde;os, se ha instado a la propiedad a que presentara la documentaci&oacute;n de un plan de refuerzo y reconstrucci&oacute;n de esa fachada, pero no se ha hecho&rdquo;, revela Cedazo. Ahora, el estado del inmueble sigue preocupando. &ldquo;No hace falta ser muy entendido para ver que hay peligro en parte del tejado, en una de las arcadas y en el punto opuesto de la galer&iacute;a que ha ca&iacute;do&rdquo;, reconoce el regidor, despu&eacute;s de mantener una primera reuni&oacute;n con los t&eacute;cnicos de Patrimonio para evaluar los da&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        Entre los vecinos cunde la desaz&oacute;n. &ldquo;El palacio es el mejor edificio civil de Almaz&aacute;n&rdquo;, valora el cronista Jos&eacute; &Aacute;ngel M&aacute;rquez. &ldquo;Est&aacute; cargado de historia&rdquo;, a&ntilde;ade. No solo porque fue construido por los Hurtado de Mendoza, una poderosa familia nobiliaria que ostent&oacute; el se&ntilde;or&iacute;o de Almaz&aacute;n desde finales del siglo XIV hasta principios del XIX. Uno de los hitos m&aacute;s llamativos fueron las visitas de los Reyes Cat&oacute;licos, que residieron en el palacio durante meses.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Torre y galería del palacio de los Hurtado de Mendoza, antes del derrumbe                            </span>
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        M&aacute;rquez se&ntilde;ala adem&aacute;s que Juan, el pr&iacute;ncipe heredero, tuvo corte propia en la residencia de los Hurtado. &ldquo;La reina quer&iacute;a que su hijo aprendiese tareas de gobierno y qu&eacute; mejor que practic&aacute;ndolas&rdquo;, precisa. El evidente peso hist&oacute;rico del lugar no ensombrece su valor art&iacute;stico. &ldquo;Lo m&aacute;s importante es la galer&iacute;a, del &uacute;ltimo g&oacute;tico y con once arcos rebajados, con pilares fasciculados (formados por columnillas), t&iacute;picos de finales del siglo XV&rdquo;, describe el erudito. Cinco de esos arcos se han venido al suelo. Tambi&eacute;n ha sufrido da&ntilde;os serios otro de los elementos de mayor categor&iacute;a: el artesonado policromado que cubre la zona afectada. El interior del palacio ha quedado ahora completamente expuesto, con los escombros acumulados en la v&iacute;a inferior.
    </p><h2 class="article-text">La vista de Almaz&aacute;n, distorsionada</h2><p class="article-text">
        Y todav&iacute;a hay un aspecto m&aacute;s que explica las espectaculares im&aacute;genes &mdash;por lo dram&aacute;tico&mdash; del derrumbe: la propia arquitectura. &ldquo;Es un edificio muy bueno, con una fachada potente a la Plaza Mayor y, sobre todo, con esa galer&iacute;a volada por fuera de la muralla que mira al r&iacute;o&rdquo;. El arquitecto Fernando Cobos sabe de lo que habla. Su estudio realiz&oacute; el plan director de las murallas de Almaz&aacute;n, con actuaciones que han recuperado los &uacute;ltimos restos del antiguo recinto fortificado sobre el que se asienta el palacio, obras que han merecido reconocimientos internacionales. 
    </p><p class="article-text">
        Cobos destaca tambi&eacute;n la categor&iacute;a de la fachada renacentista, incorporada durante la ampliaci&oacute;n de las dependencias en el siglo XVI, y atribuye autor&iacute;a y m&eacute;rito a Bartolom&eacute; Carlone, arquitecto vinculado a la construcci&oacute;n del monasterio de El Escorial. A su juicio, lo ocurrido es &ldquo;una pena&rdquo; porque distorsiona &ldquo;una de las im&aacute;genes importantes de Almaz&aacute;n&rdquo;. Se refiere a la vista cl&aacute;sica que se obtiene desde el r&iacute;o Duero del palacio y la singular iglesia rom&aacute;nica de San Miguel, justo al lado. 
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            <span class="title">
                Recuperación de la Puerta del Mercado, una de las actuaciones llevadas a cabo por el estudio de Fernando Cobos en Almazán                            </span>
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        Cuesti&oacute;n distinta es qu&eacute; papel puede (o debe) desempe&ntilde;ar hoy un inmueble de hace quinientos a&ntilde;os. Sobre todo, si se tienen en cuenta sus dimensiones que, en el caso del palacio de los Hurtado de Mendoza, el cronista Jos&eacute; &Aacute;ngel M&aacute;rquez calcula en cinco mil metros cuadrados. &ldquo;Es una aut&eacute;ntica barbaridad&rdquo;, juzga Fernando Cobos, quien se muestra categ&oacute;rico sobre la situaci&oacute;n: &ldquo;Mantener un edificio que no usas y que no genera ning&uacute;n aprovechamiento es una ruina&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero hay m&aacute;s. La dificultad se agrava cuando la propiedad pasa de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n, y las distintas ramificaciones familiares heredan sus partes. El n&uacute;mero de propietarios, entonces, va creciendo con el tiempo. &ldquo;La herencia se puede dividir, pero el edificio es &uacute;nico&rdquo;, precisa el arquitecto. &ldquo;Si lo partes en trozos, lo est&aacute;s destrozando&rdquo;, apuntilla. En el caso de Almaz&aacute;n, el edificio g&oacute;tico original &mdash;el que ha sufrido el derrumbe&mdash; est&aacute; en manos de tres familias diferentes. Una circunstancia que tampoco facilita la inversi&oacute;n y la conservaci&oacute;n del inmueble. El otro problema es permanecer cerrado. &ldquo;La zona que se ha hundido lleva veinte o treinta a&ntilde;os sin usarse&rdquo;, informa M&aacute;rquez. En cambio, la familia propietaria de la parte renacentista la mantiene en uso y perfecto estado de revista, seg&uacute;n el cronista.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El edificio gótico original, el que ha sufrido el derrumbe, está en manos de tres familias diferentes. En cambio, la familia propietaria de la parte renacentista la mantiene en uso y perfecto estado de revista</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Es aqu&iacute; cuando emerge la figura del Ayuntamiento de Almaz&aacute;n. Al fin y al cabo, puede que el colapso sirva para desbloquear una situaci&oacute;n enquistada. &ldquo;Espero que este suceso lamentable sea el principio de algo que deber&iacute;a haber pasado hace a&ntilde;os&rdquo;, reflexiona Jes&uacute;s Mar&iacute;a Cedazo. El alcalde se refiere a la posibilidad de que el municipio adquiera el inmueble afectado, algo que alguna de las familias con las que ha hablado Cedazo ver&iacute;a ahora con buenos ojos. La operaci&oacute;n, junto con la necesaria restauraci&oacute;n, tendr&iacute;a un coste millonario, y precisar&iacute;a del apoyo de otras administraciones.
    </p><p class="article-text">
        Pero &iquest;qu&eacute; har&iacute;a la villa con &eacute;l? &ldquo;Tiene que haber un uso mixto&rdquo;, sostiene el regidor: espacios p&uacute;blicos junto a servicios o negocios de car&aacute;cter privado. &ldquo;El palacio debe ser un catalizador de la hosteler&iacute;a y la restauraci&oacute;n de la comarca y de la provincia&rdquo;, plantea Cedazo, quien reconoce que ya ha tenido &ldquo;conversaciones con responsables del Gobierno de Espa&ntilde;a para que apoyen un proyecto que no puede perderse&rdquo;. La idea de transformar la residencia de los Hurtado de Mendoza en parador de turismo, por ejemplo, no es ninguna novedad. Entretanto, las instituciones instar&aacute;n a la propiedad a valorar si pueden presentar un plan viable de conservaci&oacute;n, mientras se estudia c&oacute;mo reconstruir las estancias afectadas por el derrumbe. 
    </p><h2 class="article-text">La integridad del edificio, una prioridad</h2><p class="article-text">
        En el caso de optar por la transformaci&oacute;n en hotel, el arquitecto Fernando Cobos sit&uacute;a la conservaci&oacute;n del palacio como prioridad fundamental. &ldquo;He visto rehabilitaciones de palacios maravillosas, que generan hoteles preciosos, pero tambi&eacute;n he visto otras horribles, que trocean las galer&iacute;as para sacar habitaciones&rdquo;, reconoce el especialista. Para evitar ese resultado no deseado, la soluci&oacute;n debe arrancar en &ldquo;un buen proyecto con soluciones razonables que permitan mantenerlo&rdquo;, seg&uacute;n Cobos. La conversi&oacute;n en alojamiento estar&iacute;a entre ellas. Al fin y al cabo, los palacios &mdash;a diferencia de los castillos&mdash; ya fueron lugares residenciales, como los monasterios.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay iglesias románicas que se están cayendo, palacios que se vienen al suelo… y aquí no pasa nada

</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">José Ángel Márquez</span>
                                        <span>—</span> Cronista oficial de Almazán
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Aunque la situaci&oacute;n de Almaz&aacute;n no es nueva ni &uacute;nica. El arquitecto Fernando Cobos ha encontrado en Castilla y Le&oacute;n numerosos casos similares, con &ldquo;palacios que sobreviven de mala manera&rdquo;. El fen&oacute;meno de la despoblaci&oacute;n, unido a la falta de dinamismo econ&oacute;mico de estas zonas, pone contra las cuerdas el futuro de muchos de ellos: &ldquo;Hay palacios incre&iacute;bles en pueblos que tienen ocho habitantes&rdquo;. Conocedor y consciente del problema, el cronista Jos&eacute; &Aacute;ngel M&aacute;rquez apunta a las pol&iacute;ticas y los pol&iacute;ticos como responsables, con una visi&oacute;n no del todo optimista. &ldquo;Hay iglesias rom&aacute;nicas que se est&aacute;n cayendo, palacios que se vienen al suelo&hellip; y aqu&iacute; no pasa nada&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Sadia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/derrumbe-palacio-hurtado-esplendor-caida-edificio-gotico-abandonado-suerte_1_13487047.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Sep 2026 20:45:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El derrumbe del Palacio de los Hurtado: esplendor y caída de un edificio gótico abandonado a su suerte]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Patrimonio,Patrimonio Histórico,Soria,Arquitectura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El fotógrafo alemán fascinado por la España de los frontones: “¿Qué es esto? ¿Una instalación artística?”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/fotografo-aleman-fascinado-espana-frontones-instalacion-artistica_1_13458315.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/af8c8a43-3fee-4184-8a24-cd883fb132c5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El fotógrafo alemán fascinado por la España de los frontones: “¿Qué es esto? ¿Una instalación artística?”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El documentalista Gunnar Knechtel recorre un centenar de pueblos para retratar un “fenómeno arquitectónico” que habla de la identidad y la vida de la España rural </p><p class="subtitle">‘Incierta gloria’, la memoria de los antihéroes de la Guerra Civil
</p></div><p class="article-text">
        El fot&oacute;grafo alem&aacute;n Gunnar Knechtel cre&iacute;a conocer Espa&ntilde;a. Hab&iacute;a llegado a Barcelona m&aacute;s de dos d&eacute;cadas atr&aacute;s y llevaba a&ntilde;os haciendo reportajes sobre temas diversos para revistas de prestigio. Entonces, surgi&oacute; un encargo que cambiar&iacute;a su mirada para siempre. &ldquo;Me enviaron a Soria para hacer un trabajo sobre torreznos&rdquo;, recuerda, con alguna dificultad para pronunciar una palabra que se le resiste incluso a los nativos. &ldquo;Pasaba por muchos pueblos&rdquo;, contin&uacute;a. &ldquo;Ah&iacute; es cuando vi el primer front&oacute;n de mi vida&rdquo;, reconoce. Aquel muro robusto, revestido de un color fuerte que contrastaba con la iglesia a la que se adosaba, le sugiri&oacute; una pregunta: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; es esto? &iquest;Una instalaci&oacute;n art&iacute;stica?&rdquo;. De regreso a casa, pudieron ayudarle. Le hablaron de la arquitectura, del juego de pelota&hellip; Pero en Catalunya no hab&iacute;a demasiados. Ten&iacute;a que regresar a la Espa&ntilde;a de interior. Una llamada en toda regla.
    </p><p class="article-text">
        Corr&iacute;a el a&ntilde;o 2022. Entre encargo y encargo, Gunnar reservaba tiempo para proyectos personales en los que proyectar su creatividad. Hab&iacute;a viajado, por ejemplo, al norte de la India para retratar la ciudad dise&ntilde;ada por el francosuizo Le Corbusier. Los frontones espa&ntilde;oles estaban m&aacute;s cerca. Comenz&oacute; a visitar y retratar decenas en provincias como Zamora, Salamanca, &Aacute;vila, Zaragoza o incluso Navarra, adem&aacute;s de Soria, donde hab&iacute;a sentido aquella llamada. Acostumbrado a trabajar en la costa, aqu&iacute; traspas&oacute; los l&iacute;mites de un territorio inesperado: la Espa&ntilde;a vac&iacute;a. Dos a&ntilde;os despu&eacute;s, Knechtel hab&iacute;a capturado con su c&aacute;mara un centenar de frontones. Entonces pens&oacute; que all&iacute; hab&iacute;a material para una exposici&oacute;n. <a href="https://www.cultura.gob.es/en/cultura/creacion-contemporanea/exposiciones/exposiciones-temporales/frontones-en-pueblos.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Frontones en pueblos de Espa&ntilde;a</em></a> es el resultado de aquella aventura. Una muestra fotogr&aacute;fica que se puede visitar en Soria (hasta el 31 de agosto), con la organizaci&oacute;n del reci&eacute;n nacido Centro Nacional de Fotograf&iacute;a y el Ayuntamiento de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Pero &iquest;qu&eacute; fascin&oacute; realmente al fot&oacute;grafo de aquellos muros rotundos que se pueden encontrar en casi cualquier pueblo de la Espa&ntilde;a de interior? &ldquo;Es una arquitectura que est&aacute; hecha por la propia gente&rdquo;, responde Gunnar. Es decir, una arquitectura popular, nacida de las necesidades del pueblo, como si no hubiera un arquitecto detr&aacute;s. Y adem&aacute;s, &ldquo;es muy pragm&aacute;tica: se hace sobre el muro m&aacute;s recto que hay en el pueblo, por eso muchas veces se utiliza el de la iglesia&rdquo;, a&ntilde;ade. Para retratarlos, Knechtel tom&oacute; una decisi&oacute;n. Apenas utilizar&iacute;a sombras en sus fotograf&iacute;as. &ldquo;Quer&iacute;a tener una luz neutral, fr&iacute;a&rdquo;, afirma. Tampoco habr&iacute;a personas. &ldquo;No hay gente jugando, no aparecen los ni&ntilde;os en verano&rdquo;, detalla. &iquest;Por qu&eacute;? &ldquo;Para que los muros hablen&rdquo;, revela. Gunnar estaba convencido de que tras las l&iacute;neas de las paredes, bajo los golpes de la pelota, detr&aacute;s de los grafitis&hellip; hab&iacute;a un mont&oacute;n de &ldquo;cuentos&rdquo;. Aunque realmente quiere decir &ldquo;historias&rdquo;. As&iacute; es como el documentalista confiaba en que la memoria comenzara a brotar. Quer&iacute;a que las im&aacute;genes fueran m&aacute;s all&aacute; de aquella arquitectura simple, cotidiana. Quer&iacute;a que hablaran.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Hay mucha vida tambi&eacute;n&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Cuando emprendi&oacute; el proyecto, Gunnar ya era consciente de ese t&eacute;rmino. La Espa&ntilde;a vac&iacute;a. &ldquo;Es una expresi&oacute;n dura; una realidad que tambi&eacute;n ocurre en el oeste de Alemania&rdquo;, reconoce. En cambio, su trabajo no pretend&iacute;a ser un retrato m&aacute;s sobre la despoblaci&oacute;n. Al contrario. En los pueblos que hab&iacute;a recorrido, le hab&iacute;a llamado la atenci&oacute;n otro aspecto. &ldquo;Hay mucha vida tambi&eacute;n&rdquo;, enfatiza. A Gunnar Knechtel le impresion&oacute; la resistencia de las personas que habitan los peque&ntilde;os pueblos, el esfuerzo por conservar &ldquo;sus ra&iacute;ces&rdquo; y por mantener en pie elementos cotidianos del paisaje, como los propios frontones. As&iacute; que su aventura personal se hab&iacute;a transformado por el camino en una b&uacute;squeda de la memoria. &iquest;Un ejercicio de melancol&iacute;a? &ldquo;La reacci&oacute;n de la gente ante las fotograf&iacute;as es muy positiva&rdquo;, asegura. Seg&uacute;n Gunnar, los vecinos de esos pueblos no perciben esa extra&ntilde;a luz fr&iacute;a en un pa&iacute;s donde gobierna el sol. El sol de los veranos en el pueblo. M&aacute;s bien, &ldquo;la gente piensa en esos momentos de alegr&iacute;a que ha vivido&rdquo;, detalla.
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                Frontón de Valderrodilla, Soria. &#039;Frontones en los pueblos de España&#039;, Gunnar Knechtel                            </span>
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        As&iacute; que Gunnar hab&iacute;a completado el viaje. Lo comenz&oacute; retratando esa especie de &ldquo;instalaci&oacute;n art&iacute;stica&rdquo; que se hab&iacute;a encontrado por azar y acab&oacute; hallando la memoria de la gente, el pasado de las personas. Como en aquel primer front&oacute;n. El de Valderrodilla, en Soria. Un muro pintado de un expresivo verde a los pies de la iglesia del pueblo. &ldquo;Es muy potente, una iglesia muy bonita&rdquo;. Cuando Gunnar describe sus retratos de la Espa&ntilde;a rural &mdash;donde el paisaje puede parecer triste, anodino o incluso des&eacute;rtico&mdash; el alem&aacute;n suma un nuevo hallazgo. &ldquo;Hay belleza&rdquo;, describe. &ldquo;El conjunto, los colores&hellip; todo es precioso&rdquo;, detalla. El front&oacute;n de Bret&oacute;, en Zamora, es otro tipo de belleza. El muro de piedra del templo luce desnudo, una l&iacute;nea blanca marca el l&iacute;mite de la pelota. Y un grafiti que hace referencia a la banda de heavy metal AC/DC constata su uso contempor&aacute;neo. O el de Coscurita, de nuevo en Soria. Una simple pared en la mitad de una plaza, pintada en verde y rojo almagre, parece interrogar al visitante. En Egozkue, provincia de Navarra, el rosa delimita el lugar donde hacer rebotar la pelota.
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                Frontón de Bretó, en Zamora. &#039;Frontones en los pueblos de España&#039;, Gunnar Knechtel                            </span>
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        Es ese t&eacute;rmino &mdash;la memoria&mdash; el que aparece como un im&aacute;n en la obra del fot&oacute;grafo alem&aacute;n. En otro proyecto, Knechtel retrata las ruinas. Una b&uacute;squeda que comenz&oacute; en Espa&ntilde;a y ya se ha extendido a toda Europa. &ldquo;Lo que m&aacute;s me fascina es el esfuerzo que han hecho las personas que han construido esos monumentos, esas iglesias&hellip;&rdquo;, reflexiona. &ldquo;Utilizaban los materiales que encontraban alrededor para construir objetos cuyo sentido ha cambiado hoy por completo&rdquo;, detalla. Para Gunnar, los pedazos de ese lejano pasado se han transformado en algo completamente diferente.
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                    alt="Frontón de Egozkue, Navarra. &#039;Frontones en los pueblos de España&#039;, Gunnar Knechtel"
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                Frontón de Egozkue, Navarra. &#039;Frontones en los pueblos de España&#039;, Gunnar Knechtel                            </span>
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        &ldquo;Parecen una instalaci&oacute;n art&iacute;stica&rdquo;, opina. Pero se le ocurre otra pregunta a&uacute;n m&aacute;s evocadora: &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; la gente ha dejado un muro en el medio del campo?&rdquo;. El fot&oacute;grafo encuentra abundantes paralelos entre esas ruinas y los frontones: muros levantados con los materiales cercanos, marcados por el tiempo y condenados, si nadie los cuida, a desaparecer. &iquest;Habr&iacute;a que protegerlos? &ldquo;Habla del car&aacute;cter de un pueblo y es muy importante proteger eso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El trabajo de Gunnar Knechtel habla de la memoria arquitect&oacute;nica de los pueblos, pero tambi&eacute;n de la fotograf&iacute;a como una forma de conservarla. &ldquo;La <a href="https://www.eldiario.es/cultura/emocion-soria-fotografos-espanoles-celebran-futuro-centro-nacional-fotografia_1_9766673.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">creaci&oacute;n del Centro Nacional de Fotograf&iacute;a</a> me parece algo precioso, porque supone un reconocimiento institucional y es una instituci&oacute;n que va a ayudar a ense&ntilde;ar la fotograf&iacute;a&rdquo;, valora. El alem&aacute;n habla, en efecto, de una nueva instituci&oacute;n que ha dado sus primeros pasos este a&ntilde;o, mientras avanza la construcci&oacute;n de su sede, precisamente en Soria, una ciudad de poco m&aacute;s de 41.000 habitantes. &ldquo;Es una buena idea, en mi pa&iacute;s es bastante habitual elegir ciudades m&aacute;s peque&ntilde;as&rdquo;, asegura, y cita un ejemplo: &ldquo;En Hannover hay un museo de arte contempor&aacute;neo fant&aacute;stico&rdquo;. Mientras el Centro Nacional de Fotograf&iacute;a da nuevos pasos, Gunnar aporta su mirada a la memoria del pa&iacute;s. Con un protagonista inesperado. &ldquo;Es un fen&oacute;meno arquitect&oacute;nico de Espa&ntilde;a&rdquo;, define. Esos frontones que, para Gunnar, son una especie de cat&aacute;logo de arte infinito: &ldquo;Un juego sencillo, un muro y mil variaciones&rdquo;.
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                Un muro en ruinas en Anhausen, en Alemania. Gunnar Knechtel                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[José María Sadia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/fotografo-aleman-fascinado-espana-frontones-instalacion-artistica_1_13458315.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 20 Aug 2026 19:21:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El fotógrafo alemán fascinado por la España de los frontones: “¿Qué es esto? ¿Una instalación artística?”]]></media:title>
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      <title><![CDATA[San Juan de la Peña: memoria, románico y siglos de lucha contra el fuego]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/san-juan-pena-memoria-romanico-siglos-lucha-fuego_1_13448519.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bfc41330-fc74-402b-91f2-19456135e1a3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1290y834.jpg" width="1200" height="675" alt="San Juan de la Peña: memoria, románico y siglos de lucha contra el fuego"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El monasterio, cuna simbólica de Aragón y una de las grandes joyas del patrimonio español, vuelve a enfrentarse al enemigo que ha marcado su historia desde la Edad Media</p><p class="subtitle"> El incendio de Riglos alcanza las 12.000 hectáreas y mantiene cercados los monasterios de San Juan de la Peña</p></div><p class="article-text">
        Cuando a mediados del siglo XIX, el historiador Jos&eacute; Mar&iacute;a Quadrado ascend&iacute;a hacia el monasterio de San Juan de la Pe&ntilde;a (Huesca) por el sendero tradicional que arranca en Santa Cruz de la Ser&oacute;s, tomaba nota de una naturaleza frondosa, agreste, casi salvaje. La ascensi&oacute;n &mdash;un camino de unos tres kil&oacute;metros y medio, con un desnivel de m&aacute;s de 400 metros&mdash; merec&iacute;a el esfuerzo. Tanto, que se hab&iacute;a convertido en etapa obligatoria para los viajeros rom&aacute;nticos que recorr&iacute;an el pa&iacute;s, buscando los vestigios de un pasado esplendoroso. Al llegar, les aguardaba un espect&aacute;culo &uacute;nico: un monasterio medieval incrustado bajo un inmenso abrigo rocoso que le serv&iacute;a de b&oacute;veda natural. El lit&oacute;grafo Francisco Javier Parcerisa, que acompa&ntilde;aba a Quadrado para ilustrar la enciclopedia <em>Recuerdos y bellezas de Espa&ntilde;a</em>, realiz&oacute; una serie de dibujos extraordinarios. Sin embargo, no retrataban un monasterio en plenitud: la vegetaci&oacute;n se apoderaba de un claustro ya ruinoso. Aquel estado de decadencia era producto del abandono &ndash;los monjes se hab&iacute;an mudado al monasterio nuevo, en la parte superior de la monta&ntilde;a&ndash;, pero tambi&eacute;n de una larga historia de incendios. La misma que hoy vuelve a cercarlo.
    </p><p class="article-text">
        El <a href="https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/incendio-riglos-obliga-evacuar-cuatro-nucleos-mantiene-riesgo-monasterios-san-juan-pena_1_13446662.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">incendio forestal de Las Pe&ntilde;as de Riglos</a>, que avanzaba este jueves hacia el enclave donde se encuentran los dos edificios religiosos, <a href="https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/ume-entra-san-juan-pena-poner-salvo-bienes-historicos-avance-incendio-riglos_1_13446177.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">oblig&oacute; a intervenir a miembros de la UME y a los responsables de Patrimonio del Gobierno de Arag&oacute;n</a>. El objetivo era salvar uno de los s&iacute;mbolos m&aacute;s valiosos del monasterio viejo de San Juan de la Pe&ntilde;a: la memoria de Arag&oacute;n. En las im&aacute;genes de la evacuaci&oacute;n, se observa c&oacute;mo los militares se llevan varias urnas de cristal repletas de huesos y las introducen en los veh&iacute;culos para depositarlas en el Museo de Huesca. Para entenderlo, hay que viajar al siglo XI. Todo comenz&oacute; con la decisi&oacute;n de un rey: Ramiro I. El primer monarca de Arag&oacute;n opt&oacute; por reunir sus restos mortales y los de sus herederos en un pante&oacute;n real. La necr&oacute;polis solo pod&iacute;a tener un emplazamiento: San Juan de la Pe&ntilde;a. De esta manera, el linaje de los primeros reyes aragoneses &mdash;Ramiro I, su hijo Sancho Ram&iacute;rez y su nieto Pedro I&mdash; cobrar&iacute;a un enorme poder simb&oacute;lico e identitario. Y a fe que lo consigui&oacute;. Nuevos sepulcros se fueron a&ntilde;adiendo al mausoleo y la tradici&oacute;n medieval consagr&oacute; el lugar como el germen del Reino de Arag&oacute;n. Actualmente, a San Juan de la Pe&ntilde;a se le considera cuna de Arag&oacute;n y abundan las referencias a la &ldquo;Covadonga aragonesa&rdquo;. El Pante&oacute;n Real es una de las principales razones por las que cerca de 80.000 personas visitan el lugar cada a&ntilde;o.
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                    alt="Detalle de la iglesia prerrománica, situada en la planta subterránea del monasterio."
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                Detalle de la iglesia prerrománica, situada en la planta subterránea del monasterio.                            </span>
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        La otra gran raz&oacute;n para conocer San Juan de la Pe&ntilde;a es conocida en el mundo del arte: el legado rom&aacute;nico. Y eso que la historia de San Juan de la Pe&ntilde;a &ndash;recogida en un documento escrito en el siglo XIV&ndash; no arranca con el primer arte internacional. Seg&uacute;n la cr&oacute;nica, en torno al siglo VIII una comunidad de eremitas que sobrevivieron a la conquista musulmana buscaron la paz entre las rocas del Prepirineo aragon&eacute;s, donde nacer&iacute;a el monasterio viejo. Quien hoy recorre las estancias de San Juan de la Pe&ntilde;a desciende hacia los or&iacute;genes del edificio. En el piso subterr&aacute;neo se encuentra la iglesia prerrom&aacute;nica m&aacute;s importante de Arag&oacute;n, excavada en la piedra a principios del siglo X. Una inscripci&oacute;n de la &eacute;poca se&ntilde;ala el pensamiento de sus fundadores: &ldquo;Por esta puerta entran los fieles en el cielo si se esfuerzan en unir a la fe los mandamientos de Dios&rdquo;. En cambio, es otro espacio el que atrae a los amantes del patrimonio. El claustro, una de las grandes joyas del rom&aacute;nico espa&ntilde;ol, posee una singularidad pr&aacute;cticamente &uacute;nica en Europa. Su techo no lo construy&oacute; ning&uacute;n ser humano. Lo forma una gigantesca roca que lo protege desde hace un milenio. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un maestro para San Juan de la Pe&ntilde;a</strong></h2><p class="article-text">
        Hay una singularidad m&aacute;s. Una parte de los capiteles alcanza una calidad escult&oacute;rica extraordinaria. &ldquo;Cada d&iacute;a estoy m&aacute;s seguro de que existi&oacute; un maestro en San Juan de la Pe&ntilde;a&rdquo;, afirmaba el investigador Jos&eacute; Luis Garc&iacute;a Lloret a&ntilde;os atr&aacute;s. En 2025, crey&oacute; haber resuelto el misterio y lo public&oacute; en un libro. Seg&uacute;n su tesis, un artista del sur de Francia, Guillermo de Bocl&oacute;n, lleg&oacute; a Huesca para trabajar en diferentes templos y dej&oacute; en San Juan de la Pe&ntilde;a una de sus obras m&aacute;s sobresalientes. Al recorrer el claustro, es posible reconocer los rasgos que definen su estilo: personajes con ojos abultados, cabezas desproporcionadas, barbas voluminosas o profundos pliegues en los ropajes. El efecto resulta sorprendente. Las figuras parecen escapar de la piedra y cobrar vida. 
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            <span class="title">
                Detalle de uno de los capiteles del claustro de San Juan de la Peña.                            </span>
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        El visitante descubrir&aacute; otra rareza. El claustro que recorre hoy no es el que vieron los monjes en la Edad Media. Las restauraciones de comienzos del siglo XX recolocaron muchos de sus capiteles y columnas, tratando de devolver a las galer&iacute;as su aspecto original tras siglos de ruinas y transformaciones. Y cuando la historia se acaba, comienza la leyenda. La planta subterr&aacute;nea, donde se encuentra la iglesia prerrom&aacute;nica, expone una copa. Es la r&eacute;plica del Santo Grial, el supuesto c&aacute;liz que Jes&uacute;s emple&oacute; en la &Uacute;ltima Cena. Seg&uacute;n la tradici&oacute;n, San Lorenzo envi&oacute; la reliquia desde Roma a Huesca antes de ser martirizado. Siglos despu&eacute;s, durante la conquista musulmana, el objeto habr&iacute;a encontrado refugio en uno de los lugares m&aacute;s inaccesibles del Prepirineo: el monasterio de San Juan de la Pe&ntilde;a. Desde all&iacute; emprendi&oacute; un nuevo viaje a Zaragoza y, finalmente, a Valencia, donde el c&aacute;liz se conserva hoy en una capilla de la catedral. 
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            <span class="title">
                Litografía de San Juan de la Peña, obra de Francisco Javier Parcerisa (siglo XIX).                            </span>
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        Ese pasado &ndash;el hist&oacute;rico, el art&iacute;stico y el legendario&ndash; es el que ahora amenaza el fuego. No es la primera vez que las llamas ponen a prueba el monasterio. San Juan de la Pe&ntilde;a ya se tuvo que enfrentar a sucesivos incendios en los siglos XIV, XV y XVII. La consecuencia fue el traslado de la comunidad religiosa a otro monasterio &ndash;menos bello, pero m&aacute;s funcional&ndash; en la pradera ubicada en la parte superior de la pe&ntilde;a. Aun as&iacute;, el monasterio sobrevivi&oacute;. Quiz&aacute; por eso todav&iacute;a cabe la esperanza de que vuelva a hacerlo ahora.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Sadia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/san-juan-pena-memoria-romanico-siglos-lucha-fuego_1_13448519.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 14 Aug 2026 19:25:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[San Juan de la Peña: memoria, románico y siglos de lucha contra el fuego]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Huesca,Incendios,Patrimonio,Arte,Arquitectura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Nos quitaron la llave": una joya del románico comida por la maleza y con la puerta cerrada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/quitaron-llave-joya-romanico-comida-maleza-puerta-cerrada_1_13438026.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c82c64bc-4f3d-47aa-a587-cbbcb255c643_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1028y697.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Nos quitaron la llave&quot;: una joya del románico comida por la maleza y con la puerta cerrada"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los problemas de apertura y el abandono del entorno denigran la imagen de la colegiata de San Martín de Elines (Cantabria), desde que el Obispado de Santander retiró al pueblo la llave del templo y se la encomendó a un diácono: “Este señor ni está ni se le espera”, dice un vecino</p><p class="subtitle">Audio - El monasterio de las mil desgracias: el abandono, la ruina, las agresiones y el expolio</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Nos acercamos el s&aacute;bado y el domingo a ver la colegiata y nos fue imposible, como a otras personas. El entorno est&aacute; dejado de la mano de Dios, con los hierbajos creciendo, y la gente ha ido haciendo caminitos para poder llegar hasta la puerta. Todo tiene un aspecto de abandono&rdquo;. Hace varias semanas, el dibujante y escultor Miguel Sobrino viaj&oacute; al sur de Cantabria para visitar la colegiata de San Mart&iacute;n de Elines (49 habitantes), pero se top&oacute; con las puertas cerradas y el acceso invadido por la maleza. &ldquo;Es uno de los edificios m&aacute;s espectaculares del norte de Espa&ntilde;a&rdquo;, afirma C&eacute;sar del Valle. &ldquo;Conserva restos prerrom&aacute;nicos, una escultura excepcional y algunas de las escasas pinturas murales de toda Cantabria&rdquo;, a&ntilde;ade el historiador de la Fundaci&oacute;n Santa Mar&iacute;a la Real (Aguilar de Campoo, Palencia). La imagen del monumento, protegido por el Estado desde 1931, obliga a hacerse una pregunta: &iquest;puede un pa&iacute;s que presume de patrimonio rom&aacute;nico permitir que una de sus joyas reciba en estas condiciones a quienes viajan para conocerla?
    </p><p class="article-text">
        El templo ha recuperado la apertura de forma reciente, pero el problema va m&aacute;s all&aacute; de una puerta eventualmente cerrada. &ldquo;El a&ntilde;o pasado nos quitaron la llave del templo&rdquo;, revela Rodolfo Montero. Vecino de San Mart&iacute;n de Elines, productor audiovisual e impulsor de <a href="https://fundacionagroycultura.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una fundaci&oacute;n dedicada al desarrollo de la comarca</a>, a&uacute;n habla con indignaci&oacute;n de lo ocurrido. &ldquo;Mi hermana Mar&iacute;a y otras mujeres del pueblo han cuidado estos a&ntilde;os de la colegiata: conservaban las reliquias, limpiaban el templo, cortaban el c&eacute;sped y guiaban a los visitantes&rdquo;, relata. &ldquo;Estaba maravillosamente&rdquo;, defiende. Seg&uacute;n Montero, el cisma con la propiedad (el Obispado de Santander) vino cuando un grupo de j&oacute;venes del pueblo organizaron actividades de divulgaci&oacute;n inspiradas en la Edad Media. &ldquo;En otros sitios se hace un bel&eacute;n viviente, aqu&iacute; se ense&ntilde;aban, por ejemplo, oficios de la &eacute;poca como el de los canteros&rdquo;, describe. Seg&uacute;n Montero, algo disgust&oacute; al obispado, que retir&oacute; la llave al vecindario y se la encomend&oacute; a un di&aacute;cono. &ldquo;Este se&ntilde;or ni est&aacute; ni se le espera&rdquo;, lamenta.
    </p><p class="article-text">
        El malestar vecinal con la gesti&oacute;n de este bien de inter&eacute;s cultural no es nuevo. Hace una d&eacute;cada, los habitantes de San Mart&iacute;n de Elines ya se manifestaron para expresar su enfado por la situaci&oacute;n de cierre parcial del templo: solo se atend&iacute;an visitas concertadas y de grupos que llegaban en autob&uacute;s (Turismo de Cantabria afirma en su web que est&aacute; &ldquo;abierta todo el a&ntilde;o&rdquo; y <a href="https://turismodecantabria.com/lugar-interes/colegiata-de-san-martin-de-elines/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ofrece un n&uacute;mero de tel&eacute;fono para &ldquo;asegurar la visita&rdquo;</a>). En 2023, la formaci&oacute;n pol&iacute;tica Cantabristas <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/cantabristas-alerta-avanzado-deterioro-pinturas-colegiata-san-martin-elines-valderredible_1_10582121.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">denunci&oacute; la situaci&oacute;n de &ldquo;avanzado deterioro&rdquo; de las pinturas murales</a>, pr&aacute;cticamente las &uacute;nicas de estilo rom&aacute;nico que se conservan en toda la comunidad. Ante los &uacute;ltimos acontecimientos, el Ayuntamiento de Valderredible &mdash;del que depende la localidad de San Mart&iacute;n de Elines&mdash; ha solicitado una reuni&oacute;n con el Obispado de Santander y &ldquo;no hemos recibido respuesta&rdquo;. &ldquo;Tras las conversaciones mantenidas con el vicario general, no ha sido posible avanzar en la b&uacute;squeda de soluciones, al no apreciar una disposici&oacute;n favorable para abordar los asuntos expuestos&rdquo;, reza en una misiva dirigida al obispo, Arturo Ros, que firma el alcalde de Valderredible, Fernando Fern&aacute;ndez. Desde este medio, tambi&eacute;n se ha solicitado informaci&oacute;n al obispado sobre la situaci&oacute;n actual de la iglesia o el posible conflicto con los vecinos, sin haber obtenido aclaraci&oacute;n alguna. Entretanto, los vecinos se lo toman con resignaci&oacute;n. &ldquo;Lo que ocurre es algo generalizado en toda la Espa&ntilde;a vac&iacute;a: <a href="https://www.eldiario.es/cultura/la-memoria-en-ruinas/podcast-soria-patrimonio-queda-gente_1_13254149.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">somos tan pocos y la gente es tan mayor</a> que ya no tiene fuerzas para seguir peleando&rdquo;, interpreta Rodolfo Montero. 
    </p><h2 class="article-text">El altavoz de las redes</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Unas simples fotograf&iacute;as colgadas en redes sociales han permitido que todo el mundo se entere de la situaci&oacute;n&rdquo;. Cristina P&aacute;rbole, historiadora del arte en la Fundaci&oacute;n Santa Mar&iacute;a la Real, compara el panorama de San Mart&iacute;n de Elines con el que ella misma vivi&oacute; con el rom&aacute;nico palentino. &ldquo;En 2019 inici&eacute; la campa&ntilde;a &lsquo;Por un rom&aacute;nico abierto&rsquo; y r&aacute;pidamente descubrimos que la apertura de monumentos era un problema generalizado&rdquo;, explica. A ra&iacute;z del clamor popular, <a href="https://www.artepalencia.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el obispado impuls&oacute; una fundaci&oacute;n para garantizar el acceso a los templos rom&aacute;nicos de toda Palencia</a>. Cristina propone ahora trasladar ese mismo modelo a Cantabria, donde &mdash;asegura&mdash; &ldquo;es muy dif&iacute;cil visitar el rom&aacute;nico&rdquo;. La historiadora ha identificado all&iacute; un patr&oacute;n com&uacute;n a toda la Espa&ntilde;a vac&iacute;a. O el ayuntamiento contrata un servicio de gu&iacute;as o el visitante tiene que fiarse del pueblo, desplazarse all&iacute; y tratar de encontrar a la persona que tiene las llaves. Y confiar en que ese vecino pueda abrir el templo en ese momento. Un viejo sistema que, seg&uacute;n P&aacute;rbole, tiene los d&iacute;as contados. &ldquo;Los custodios de los monumentos son personas ya muy mayores, se est&aacute;n muriendo y no hay relevo&rdquo;. La posibilidad de desplazarse con grupos de viajeros para visitar territorios como el c&aacute;ntabro es hoy, pr&aacute;cticamente, una quimera.
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                El entorno de San Martín de Elines, repleto de maleza                            </span>
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        &iquest;Qu&eacute; posibilidades hay de que un visitante que se encuentra con la puerta cerrada de un monumento vuelva a intentarlo? A juicio de Cristina P&aacute;rbole, ninguna. &ldquo;La gente llega, se aloja, se deja un dinero y puede que vuelva a casa sin haber visto nada&rdquo;, describe la historiadora. &ldquo;Nos cansamos de ir a ferias, de vender el rom&aacute;nico y luego &iquest;para qu&eacute;?&rdquo;, lamenta. El reverso de esa situaci&oacute;n es el perjuicio para el monumento y para el propio pueblo y la zona en la que se asienta. &ldquo;Desde la Fundaci&oacute;n Santa Mar&iacute;a la Real abogamos por que el patrimonio cultural y natural deben ayudar a generar desarrollo econ&oacute;mico para la comarca&rdquo;, concreta C&eacute;sar del Valle. &ldquo;No estamos hablando de que una iglesia pueda ser una f&aacute;brica, pero s&iacute; un motivo para llevar turismo a una zona y que sus negocios puedan prosperar&rdquo;, detalla. Cuando no se consigue &ldquo;es una pena&rdquo;, a juicio del coordinador del Centro Expositivo ROM de Santa Mar&iacute;a la Real.
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                Una mujer observa el tempo sentada en un banco                            </span>
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        Los ejemplos de este modelo de desarrollo no est&aacute;n muy lejos. A solo media hora en coche de San Mart&iacute;n de Elines se encuentra Orbaneja del Castillo (Burgos), verdadero icono del turismo rural en Castilla y Le&oacute;n gracias al crecimiento de las cifras de visitantes en la &uacute;ltima d&eacute;cada. C&eacute;sar del Valle cree que Valderredible (932 habitantes) tiene &ldquo;muchos recursos para el visitante&rdquo; y puede complementar la oferta para quienes visitan Orbaneja. &ldquo;El templo de San Mart&iacute;n de Elines es uno de los atractivos m&aacute;s importantes y debe ser parte fundamental para articular el tejido de desarrollo de toda la comarca&rdquo;, expone. Cristina P&aacute;rbole dirige la mirada hacia un enclave distinto, bastante m&aacute;s alejado. En el Pirineo leridano, las iglesias del Valle de Boh&iacute; &mdash;declaradas patrimonio mundial por la Unesco en el a&ntilde;o 2000&mdash; se han convertido en un referente de gesti&oacute;n patrimonial. &ldquo;Es un ejemplo de trabajo en red que aqu&iacute; nos falta&rdquo;, afirma. &ldquo;All&iacute; puedes sacar una entrada conjunta y te llevan en taxi a ver las iglesias, algo que facilita mucho la experiencia en una zona agreste, incluso m&aacute;s despoblada que la nuestra&rdquo;, describe.
    </p><h2 class="article-text">Un pulm&oacute;n para el pueblo</h2><p class="article-text">
        De regreso a San Mart&iacute;n de Elines, los vecinos hacen prop&oacute;sito de enmienda. &ldquo;Si algo hemos hecho mal, estamos aqu&iacute; para mejorarlo, eso est&aacute; en los Evangelios&rdquo;, asume Rodolfo Montero. Lo &uacute;nico que reclama este min&uacute;sculo pueblo del sur de Cantabria es que el Obispado de Santander cuente con los vecinos &mdash;los fieles, en definitiva&mdash; para cuidar la colegiata y gestionar la llegada de visitantes. &ldquo;Que nos digan c&oacute;mo hay que hacerlo, pero que tengan una perspectiva responsable y respetuosa de lo que es una colegiata de estas caracter&iacute;sticas&rdquo;, propone Montero. Desde la Fundaci&oacute;n Santa Mar&iacute;a la Real apelan a un acuerdo beneficioso para la conservaci&oacute;n de la colegiata y la promoci&oacute;n del pueblo, mientras asumen que la actual situaci&oacute;n de descuido resulta poco ejemplar. &ldquo;Im&aacute;genes como esta hacen much&iacute;simo da&ntilde;o; son una falta de respeto hacia nuestro patrimonio&rdquo;, opina Cristina P&aacute;rbole. En una localidad de solo medio centenar de habitantes, la colegiata es m&aacute;s que un monumento. &ldquo;Para el pueblo es nuestro pulm&oacute;n&rdquo;, resume Rodolfo Montero.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Sadia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/quitaron-llave-joya-romanico-comida-maleza-puerta-cerrada_1_13438026.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 10 Aug 2026 19:25:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Nos quitaron la llave": una joya del románico comida por la maleza y con la puerta cerrada]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Patrimonio,Patrimonio Histórico,Iglesia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La paradoja de la fortaleza de Gormaz: salvada por el abandono, amenazada por la despoblación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/paradoja-fortaleza-gormaz-salvada-abandono-amenazada-despoblacion_1_13396815.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ecf605a0-6c33-41ab-a21d-29efccf76418_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La paradoja de la fortaleza de Gormaz: salvada por el abandono, amenazada por la despoblación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los expertos advierten de la necesidad de un consorcio con varias administraciones para invertir en la conservación de una fortaleza del siglo X en manos de un ayuntamiento de 40 habitantes
</p><p class="subtitle">Descatalogar para derribar: así desaparecen las casas palacio de Aragón
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;En una parte de la estructura se ha abierto una peque&ntilde;a sima en el terreno de base caliza, con un peligro importante de derrumbamiento&rdquo;. Hace algunas semanas, el arquitecto Miguel Ib&aacute;&ntilde;ez acudi&oacute; a la fortaleza isl&aacute;mica de Gormaz <a href="https://www.eldiario.es/cultura/podcast-soria-patrimonio-queda-gente_1_13254149.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Soria, siglo X)</a> en una visita personal y apreci&oacute;, con cierta inquietud, que algunos de los muros del edificio se encontraban &ldquo;en voladizo&rdquo;. Es decir, que una parte de su base hab&iacute;a perdido apoyo y la estructura quedaba suspendida en el vac&iacute;o. &ldquo;Hay una grieta que entra en profundidad hasta la base de uno de los muros, que podr&iacute;a acabar cediendo&rdquo;, afirma, con cautela. 
    </p><p class="article-text">
        Sus impresiones remiten a los colapsos que se suceden en cientos de castillos por todo el pa&iacute;s. Los m&aacute;s recientes, los ocurridos <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/casos-escalona-almonacid-toledo-caen-castillos-castilla-mancha_1_13100393.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en las fortalezas de Almonacid y Escalona, ambas en Castilla-La Mancha</a>, han reabierto el debate sobre su conservaci&oacute;n. En el caso de Gormaz, el an&aacute;lisis apunta a uno de los principales enemigos para la estabilidad del monumento: la geolog&iacute;a. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/salvar-mejor-muralla-soria-frenar-despoblacion-rello_1_8209901.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Las murallas del gigante soriano</a> &mdash;que suman un kil&oacute;metro de extensi&oacute;n&mdash; se asientan sobre roca caliza, un material que se disuelve lentamente en contacto con el agua, provocando fisuras en el subsuelo. &ldquo;Los derrumbes pueden producirse ahora o dentro de cien a&ntilde;os&rdquo;, diagnostica el arquitecto, advirtiendo de lo imprevisible de futuros desplomes.
    </p><p class="article-text">
        La fortaleza medieval, una de las mayores de Europa, ha sido sometida a vigilancia y diferentes intervenciones en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. Pero &iquest;cu&aacute;l es el actual estado de salud de Gormaz? &iquest;C&oacute;mo se gestiona hoy un edificio de estas dimensiones y caracter&iacute;sticas? Una parte importante de las respuestas las tiene el arquitecto Fernando Cobos, cuyo equipo ha elaborado el documento que guiar&aacute; las futuras actuaciones en el bien. &ldquo;Un plan director es un conjunto de estudios y an&aacute;lisis que se hacen antes de intervenir y permite tomar las decisiones correctas en lugar de improvisar&rdquo;, explica. 
    </p><p class="article-text">
        El estudio refleja, por ejemplo, lo que para Cobos son las dos grandes amenazas que se ciernen sobre el monumento, ambas consecuencia de una misma realidad: la despoblaci&oacute;n. &ldquo;Todos los habitantes de Gormaz caben en el castillo y sobra sitio&rdquo;, corrobora el arquitecto. El fen&oacute;meno en esta zona de Soria &mdash;una de las provincias con menor &iacute;ndice demogr&aacute;fico del continente&mdash; no solo limita las inversiones en el monumento, sino que hace vulnerable toda la comarca. &ldquo;Las grandes infraestructuras energ&eacute;ticas aprovechan lugares donde no queda nadie&rdquo;, advierte el arquitecto.
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                Murallas de la fortaleza de Gormaz, en Soria                            </span>
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        Lo que pone sobre la mesa Fernando Cobos no es nuevo. En 2021, se plante&oacute; la pol&eacute;mica instalaci&oacute;n de una macrogranja porcina en el entorno, <a href="https://www.eldiario.es/castilla-y-leon/sociedad/paisaje-castillo-siglo-x-soria-salvado-macrogranja-porcina_1_10179951.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pero la oposici&oacute;n social logr&oacute; frenar un proyecto que afectaba visualmente al territorio que domina la fortaleza</a>, bien de inter&eacute;s cultural desde 1931. El arquitecto Ignacio Gil Crespo &mdash;que redact&oacute; algunas de las alegaciones a aquel proyecto en nombre de la Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Amigos de los Castillos&mdash; explica por qu&eacute; edificio y paisaje son uno en Gormaz.  &ldquo;Cuando subes al castillo, sientes que eres el due&ntilde;o del mundo porque est&aacute;s viendo todo el paisaje, desde el Moncayo hasta Somosierra&rdquo;, describe, y a&ntilde;ade: &ldquo;La fortaleza es el epicentro de un territorio en el valle del Duero de 60 o 70 kil&oacute;metros a la redonda&rdquo;. Aquella macrogranja se abort&oacute; a tiempo, pero los defensores del patrimonio no han bajado la guardia desde entonces. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El futuro depende de la presi&oacute;n de los lobbies, de si la Junta de Castilla y Le&oacute;n permite, por ejemplo, que se instale un parque e&oacute;lico en la zona&rdquo;, sostiene Gil Crespo. Porque &ldquo;ya no hablamos de molinitos de 50 metros de altura, sino de aerogeneradores de 200 metros que se ven desde cualquier lugar&rdquo;, precisa. Una denuncia que tambi&eacute;n vale para los huertos solares, cuya explosi&oacute;n en los &uacute;ltimos a&ntilde;os los ha llevado a sumar decenas de miles de hect&aacute;reas en todo el pa&iacute;s.
    </p><h2 class="article-text">Las dos caras de la despoblaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Por otro lado, la despoblaci&oacute;n podr&iacute;a haber sido, sin embargo, una especie de escudo protector durante siglos. &ldquo;En Soria no hay gente y la econom&iacute;a no ha cambiado en mil a&ntilde;os&rdquo;, afirma Ignacio Gil Crespo. Si hubiera habido m&aacute;s recursos, Gormaz &ldquo;se habr&iacute;a restaurado en los a&ntilde;os sesenta y ahora tendr&iacute;amos problemas de humedad que nos obligar&iacute;an a quitar el hormig&oacute;n y el cemento que se utilizaban en aquella &eacute;poca&rdquo;, expone Crespo, miembro de la comisi&oacute;n del Plan Nacional de Arquitectura Defensiva. 
    </p><p class="article-text">
        Su colega Fernando Cobos est&aacute; de acuerdo con esta idea. &ldquo;Lo que se ha conservado de la fortaleza, el sistema de torres y atalayas de toda la zona, ha sido fundamentalmente gracias a la despoblaci&oacute;n&rdquo;, destaca el arquitecto. Cobos tambi&eacute;n se refiere a una desafortunada pr&aacute;ctica que existi&oacute; en la Espa&ntilde;a de principios del siglo XX, y que en Gormaz se vio anulada por el declive demogr&aacute;fico: &ldquo;Nadie vino a robar las piedras&rdquo;. Lo que ocurre es que ambos expertos hablan del pasado, y lo que fue un beneficio entonces puede ser una losa en el futuro. &ldquo;Gormaz es un pueblo muy peque&ntilde;o que no tiene ning&uacute;n tipo de recursos ni capacidad de gesti&oacute;n&rdquo;, advierte Fernando Cobos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Gormaz es un pueblo muy pequeño que no tiene ningún tipo de recursos ni capacidad de gestión</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Fernando Cobos</span>
                                        <span>—</span> Miembro de la comisión del Plan Nacional de Arquitectura Defensiva
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En efecto, el actual propietario del castillo es el ayuntamiento de un municipio de 40 habitantes. Cuando habla de Gormaz, Ignacio Gil Crespo ofrece ejemplos para mostrar la magnitud de la fortaleza y la dificultad de su gesti&oacute;n. Seg&uacute;n sus c&aacute;lculos, si tumb&aacute;ramos el Empire State de Nueva York cabr&iacute;a en el interior. D&eacute;cadas atr&aacute;s, el edificio fue propiedad del Estado. Despu&eacute;s, de la Junta de Castilla y Le&oacute;n. Ahora la responsabilidad de mil a&ntilde;os de historia est&aacute; en el caj&oacute;n de un ayuntamiento min&uacute;sculo. La consecuencia es que Gormaz rara vez puede concurrir a subvenciones para proyectos culturales o de restauraci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No podemos dejar solo el castillo&rdquo;, sostiene Fernando Cobos taxativo. &ldquo;El plan director plantea la creaci&oacute;n de un consorcio, un patronato o algo por el estilo que permita a otras instituciones con m&aacute;s recursos puedan colaborar en su recuperaci&oacute;n&rdquo;, propone el arquitecto. Cobos asegura que son muchas las personas implicadas en el futuro de Gormaz &mdash;&ldquo;hicimos el plan director casi gratis&rdquo;, puntualiza&mdash;, pero censura la falta de implicaci&oacute;n de la Administraci&oacute;n p&uacute;blica. &ldquo;Gormaz se enfrenta a la sordera de las instituciones; todas dicen que hay que salvarlo, pero son incapaces de articular mecanismos&rdquo;, lamenta.
    </p><p class="article-text">
        Pero &iquest;qu&eacute; se puede hacer realmente en la fortificaci&oacute;n soriana? &ldquo;Gormaz est&aacute; sin excavar, sin desescombrar&rdquo;, evidencia Fernando Cobos. El arquitecto pone como modelo los trabajos que su equipo realiza en Osma, la gran fortaleza cristiana que rivaliz&oacute; con Gormaz en la Edad Media, y la cantidad de vestigios y de informaci&oacute;n que se est&aacute;n recuperando en este otro enclave soriano. &ldquo;Cuando excavas un poco, empiezan a aparecer murallas y estructuras&rdquo;, relata el arquitecto, cuyo estudio ha trabajado ya en una treintena de edificios defensivos redactando sus planes de conservaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Solo desde un punto de vista objetivo, Gormaz ya deber&iacute;a ser una prioridad absoluta&rdquo;, defiende. Pero el inter&eacute;s de los expertos va m&aacute;s all&aacute; del recinto amurallado. &ldquo;Es un paisaje fosilizado desde el siglo X&rdquo;, advierte Cobos. &ldquo;No solo se trata de proteger un kil&oacute;metro de murallas, sino todo el paisaje que se construye alrededor, una constelaci&oacute;n de atalayas que solo tiene sentido porque ah&iacute; est&aacute; Gormaz&rdquo;, corrobora su colega Ignacio Gil Crespo. &ldquo;El futuro de Gormaz es ser monumento de s&iacute; mismo&rdquo;, concluye.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Movimientos geol&oacute;gicos</strong></h2><p class="article-text">
        Sobre la base geol&oacute;gica de la fortaleza y los problemas detectados por el arquitecto Miguel Ib&aacute;&ntilde;ez, Fernando Cobos sostiene que esta patolog&iacute;a es com&uacute;n en todo el valle del Duero. &ldquo;Los p&aacute;ramos est&aacute;n compuestos por una losa de caliza que se apoya sobre margas arcillosas que se hinchan de agua y se secan, haciendo que se partan los sustratos calizos&rdquo;, detalla. En el caso de Gormaz, sin embargo, el equipo de profesionales ha detectado una singularidad &ldquo;interesant&iacute;sima&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Aspecto del castillo de Gormaz desde la carretera                            </span>
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        &ldquo;Ten&iacute;a unos sistemas de atirantados de madera para compensar el vuelco y prevenir los derrumbes&rdquo;, revela Fernando Cobos, y a&ntilde;ade: &ldquo;Otra cosa es que el edificio se vaya arruinando poco a poco&rdquo;. El autor del plan director descarta colapsos inminentes: &ldquo;Creo que lo que se ten&iacute;a que caer, ya se ha ca&iacute;do&rdquo;. Aun as&iacute;, insiste en vigilar y proteger la fortaleza y su entorno en el futuro: &ldquo;Es necesario recuperar el edificio y el territorio; todo lo que perdamos, ser&aacute; para siempre&rdquo;, advierte.
    </p><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis encaja como un guante en la visi&oacute;n panor&aacute;mica que propone Miguel Ib&aacute;&ntilde;ez, comparando la Edad Media con el tiempo en el que mejor se constru&iacute;a. &ldquo;En general, los castillos est&aacute;n muy mal construidos, era una &eacute;poca de gran escasez y la cal que se utilizaba no ten&iacute;a nada que ver con la de Roma&rdquo;, introduce. El objetivo era la defensa inmediata, hab&iacute;a pocos recursos y los ej&eacute;rcitos de entonces &ldquo;eran muy reducidos, no ten&iacute;an nada que ver con las legiones romanas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Pero hay excepciones, como Gormaz, donde &ldquo;se utilizan los materiales que m&aacute;s se parecen a los romanos&rdquo;. Las construcciones medievales distaban de la planificaci&oacute;n de hace dos mil a&ntilde;os, cuando &ldquo;hab&iacute;a carreteras, dispon&iacute;an de carros de cuatro ejes y pod&iacute;an trasladar toneladas&rdquo;, informa Ib&aacute;&ntilde;ez. La &eacute;poca califal (siglo X y principios del XI) presentaba una realidad distinta.  En Soria, &ldquo;edifican sobre un terreno que tiene simas y probablemente sufra desprendimientos, pero no pasa nada porque cumple la funci&oacute;n para el tiempo que se necesita&rdquo;, razona el arquitecto. 
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; que, cuando Miguel Ib&aacute;&ntilde;ez recorre hoy la fortaleza y sus murallas, observa el monumento razonablemente conservado, pese a los futuros peligros. Por eso, no lo duda: &ldquo;Gormaz es un milagro&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Sadia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/paradoja-fortaleza-gormaz-salvada-abandono-amenazada-despoblacion_1_13396815.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 26 Jul 2026 21:01:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La paradoja de la fortaleza de Gormaz: salvada por el abandono, amenazada por la despoblación]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Patrimonio,Soria,Castillos,Islam,Despoblación rural]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Descatalogar para derribar: así desaparecen las casas palacio de Aragón]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/descatalogar-derribar-desaparecen-casas-palacio-aragon_1_13351893.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c8b4e513-639a-4766-8c6d-a8740a68aed2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Descatalogar para derribar: así desaparecen las casas palacio de Aragón"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Asociaciones y expertos denuncian que el caso de dos edificios renacentistas del siglo XVII, declarados en ruina y demolidos sin plantear su restauración, podría repetirse en cientos de viviendas históricas del medio rural
</p><p class="subtitle">De las ruinas a la riqueza: cómo la restauración del patrimonio impulsa la economía
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Primero se van las familias nobles, despu&eacute;s la baja nobleza y, por &uacute;ltimo, las personas que han comprado esas casas; as&iacute; es como quedan vac&iacute;as&rdquo;. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/antonio-palacios-arquitecto-circulo-bellas-artes-sacrifico-carrera-casarse-ama-llaves_1_12938729.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El arquitecto</a> Alberto S&aacute;nchez describe la perversa secuencia que afecta a cientos de casas palacio en los pueblos de Arag&oacute;n. Un proceso natural motivado por el abandono rural: aunque la autonom&iacute;a ha ganado 200.000 habitantes en las &uacute;ltimas tres d&eacute;cadas, la n&oacute;mina de localidades que cae por debajo del centenar de vecinos ha crecido un 45% en los &uacute;ltimos veinte a&ntilde;os. Pero lo m&aacute;s doloroso viene a continuaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Existe una animadversi&oacute;n y un desconocimiento desde las corporaciones locales&rdquo; hacia estos edificios con siglos de antig&uuml;edad, sostiene S&aacute;nchez, quien a&ntilde;ade: &ldquo;Las autoridades locales entienden que es mejor un solar para aparcar que una casa&rdquo;. La consecuencia &mdash;denuncian asociaciones y expertos&mdash; es siempre la misma: desproteger, declarar en ruina y, finalmente, derribar. El arquitecto apunta directamente a los responsables: &ldquo;Los t&eacute;cnicos que se est&aacute;n ocupando de decidir el futuro de las casas palacio no est&aacute;n especializados&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Dos montones de escombros convierten esta teor&iacute;a en carta de naturaleza. En la localidad turolense de B&aacute;guena (278 habitantes) <a href="https://www.eldiario.es/aragon/cultura/nuevos-derribos-edificios-origen-renacentista-agravan-goteo-perdida-patrimonial-aragon_1_13242227.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se procedi&oacute; al derribo de la Casa Luc&iacute;as</a>, un palacio renacentista del siglo XVII situado en la plaza de la Iglesia, donde mostraba una de sus singularidades: una fachada de m&aacute;s de 40 metros de largo. En la plaza Mayor de Los Fayos (Zaragoza, 135 habitantes), el palacio de los Duques de Villahermosa (finales del siglo XVI), tambi&eacute;n ha quedado reducido a escombros tras d&eacute;cadas de deterioro y desatenci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Sobre este segundo caso recuerda Bel&eacute;n Boloqui que hace dos o tres a&ntilde;os se reunieron con el alcalde y el concejal de Urbanismo para advertirles del alto valor de estos edificios, e incluso les entregaron un escrito oficial. &ldquo;No lo derribaron entonces&rdquo;, precisa la responsable de Apudepa, una asociaci&oacute;n que lleva treinta a&ntilde;os denunciando los desmanes contra el patrimonio en Arag&oacute;n. La piqueta, en cambio, acabar&iacute;a llegando el pasado mes de mayo, para destruir una parte importante del pasado de esta localidad.
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                Interior de la Casa Lucías, en Báguena, antes de la demolición.                            </span>
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        El colectivo Apudepa apunta al &ldquo;desorden institucional&rdquo; que existe en Arag&oacute;n como una de las principales causas de la destrucci&oacute;n de estos testimonios. &ldquo;Ni los ayuntamientos ni la Direcci&oacute;n General de Patrimonio est&aacute;n cumpliendo&rdquo;, se&ntilde;ala, taxativa, Boloqui. En su opini&oacute;n, los cat&aacute;logos que Espa&ntilde;a impuls&oacute; desde principios del siglo XX para recoger la singularidad del tesoro art&iacute;stico no est&aacute;n funcionando: o no son representativos &mdash;muchas de estas casas palacio no figuran en estos documentos&mdash; o no se respetan. 
    </p><p class="article-text">
        En el caso del palacio de los Villahermosa, &ldquo;el Ayuntamiento de Los Fayos lo ten&iacute;a recogido en el plan de ordenaci&oacute;n urbana, pero, en un momento dado, el pleno decidi&oacute; descatalogarlo con la autorizaci&oacute;n de la Direcci&oacute;n General de Patrimonio&rdquo;, explica la portavoz de Apudepa. Su demolici&oacute;n fue inminente. El arquitecto Alberto S&aacute;nchez va a&uacute;n m&aacute;s all&aacute;: &ldquo;La catalogaci&oacute;n no vale de nada si no hay concienciaci&oacute;n&rdquo;. Y se remite al caso de B&aacute;guena: &ldquo;El palacio con la fachada m&aacute;s larga de Teruel estaba incluido en el SIPCA (Sistema de Informaci&oacute;n de Patrimonio Cultural Aragon&eacute;s) y lo han tirado&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Demoler, demoler, demoler&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Para quienes luchan por salvar un patrimonio tan d&eacute;bil como las casas palacio del &aacute;mbito rural aragon&eacute;s, el proceso de declarar en ruina un inmueble, privarle de su protecci&oacute;n y derribarlo se est&aacute; convirtiendo en un &lsquo;modus operandi&rsquo; contra el patrimonio que trasciende la realidad de estas dos casas de hace tres siglos que ya no existen. &ldquo;Daroca podr&iacute;a ser un municipio con una industria tur&iacute;stica potent&iacute;sima porque es precioso y, sin embargo, lo que est&aacute;n haciendo es demoler, demoler y demoler&rdquo;, denuncia Alberto S&aacute;nchez, profesional que se especializ&oacute; en arquitectura y patrimonio en las universidades norteamericanas de Columbia y California. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se est&aacute;n derribando casas del XVII y del XVIII con alegr&iacute;a, basta con que aparezca una raja&rdquo;, a&ntilde;ade. En todos estos ejemplos, los edificios son de propiedad privada, una circunstancia que no impide protegerlos. &ldquo;Lo relevante es que los ayuntamientos tienen el poder legal de ejecutar subsidiariamente las obras de conservaci&oacute;n: pueden apuntalar los edificios, corregir las goteras y pasar la factura al due&ntilde;o&rdquo;, expone S&aacute;nchez, quien se pregunta: &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; siempre optan por la demolici&oacute;n?&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La Casa Lucías, en el pueblo de Báguena (Teruel), antes de su demolición.                            </span>
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        Ahora la preocupaci&oacute;n se centra en la dimensi&oacute;n del problema, el volumen de edificios que podr&iacute;an correr la misma suerte. El abandono, el envejecimiento y la despoblaci&oacute;n afectan a un &aacute;mbito rural con 728 municipios (excluidas las tres capitales), donde m&aacute;s del 80% est&aacute;n por debajo del millar de habitantes. Pr&aacute;cticamente, en cada localidad hay, al menos, una de estas viviendas con siglos de historia. Y tambi&eacute;n municipios con un legado hist&oacute;rico singular, con ejemplos como Borja, Calamocha o Albalate del Arzobispo, cuyos cascos hist&oacute;ricos est&aacute;n empezando a sufrir los efectos de la despoblaci&oacute;n y estas viviendas nobles se quedan vac&iacute;as. 
    </p><p class="article-text">
        En el colectivo Apudepa preocupa sobremanera el caso de Calatayud, con uno de los patrimonios monumentales m&aacute;s importantes de Arag&oacute;n. &ldquo;Tiene un conjunto hist&oacute;rico muy notable vinculado al mundo mud&eacute;jar aragon&eacute;s, con much&iacute;simas casonas hist&oacute;ricas, que es necesario redescubrir&rdquo;, plantea Bel&eacute;n Boloqui. &ldquo;En la famosa plaza de Espa&ntilde;a, cuadrada y porticada, preciosa, se est&aacute;n tirando todas las casas y se la est&aacute;n cargando&rdquo;, constata la portavoz de Apudepa, que prepara un escrito de queja que enviar&aacute; a su ayuntamiento. A partir de casos como este, la asociaci&oacute;n identifica un patr&oacute;n: los cascos hist&oacute;ricos se vac&iacute;an, sus edificios se deterioran y acaban convirti&eacute;ndose en solares.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, &iquest;qu&eacute; se pierde exactamente cuando desaparecen estos elementos hist&oacute;ricos? El experto Alberto S&aacute;nchez responde categ&oacute;rico: &ldquo;Se pierde identidad, pero tambi&eacute;n futuro&rdquo;. Con el primer t&eacute;rmino, se refiere a la progresiva desaparici&oacute;n de edificios italianizantes &mdash;como en el caso del pueblo de B&aacute;guena&mdash; que llegaron hace tres siglos a trav&eacute;s de Valencia. Pero hay m&aacute;s. &ldquo;Si te cargas todos esos palacios que hablan de una &eacute;poca pr&oacute;spera del pueblo, que dan esa esperanza de una posible vida f&eacute;rtil, y lo que dejas son tejados con uralita, el futuro es un paisaje desolador&rdquo;, analiza. 
    </p><p class="article-text">
        El arquitecto &mdash;que ha apostado por comprar y rehabilitar una casa deshabitada del siglo XVII en la peque&ntilde;a localidad de Used (Zaragoza)&mdash; destaca los valores de este tipo de patrimonio: &ldquo;Hablan de una &eacute;poca en la que el medio rural era un espacio de oportunidad econ&oacute;mica&rdquo;. Incide tambi&eacute;n en el volumen de estos inmuebles y su componente sostenible: &ldquo;Son viviendas masivas, gigantescas, con muros de 80 cent&iacute;metros de ancho, que representan unas formas de habitar muy diferentes a las que hoy vemos en la ciudad&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Un modelo diferente desde Europa</h2><p class="article-text">
        Mientras en Arag&oacute;n gana terreno la demolici&oacute;n, desde Europa se abre paso un modelo opuesto, basado en rehabilitar, reutilizar y conservar. Son las llamadas redes NEB (Nueva Bauhaus Europea), comunidades de colaboraci&oacute;n para recuperar t&eacute;cnicas y materiales tradicionales que rescaten el atractivo del pasado desde una mirada contempor&aacute;nea. En su pueblo de Used, Alberto y otros profesionales <a href="https://www.instagram.com/asociacionfuset/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">han promovido, precisamente, una asociaci&oacute;n (Fuset) para impulsar el conocimiento y la conservaci&oacute;n del patrimonio rural</a>. 
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                Detalle de la decoración interior en la Casa Lucías, en Báguena, antes de desaparecer.                            </span>
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        En las escuelas que organizan cada a&ntilde;o, abiertas a profesionales y particulares, a vecinos y forasteros, hablan de modos de construcci&oacute;n antiguos, como los forjados y las fachadas de yeso o los suelos empedrados, tan comunes en todo el &aacute;mbito rural espa&ntilde;ol. Una batalla contra los modos de actuaci&oacute;n modernos, basados en uno de los grandes enemigos de la tradici&oacute;n, el uso generalizado del cemento. &ldquo;Llevamos siete ediciones y m&aacute;s de veinte talleres que, adem&aacute;s, han provocado un impacto econ&oacute;mico en nuestros pueblos de m&aacute;s de 300.000 euros&rdquo;, destaca.  
    </p><p class="article-text">
        El principal objetivo de las actividades de la asociaci&oacute;n Fuset o de colectivos como Apudepa, con m&aacute;s de tres d&eacute;cadas de esfuerzo divulgativo y de reivindicaci&oacute;n, es el mismo: la sensibilizaci&oacute;n social. &ldquo;Una parte de la sociedad aragonesa s&iacute; que est&aacute; concienciada, pero es peque&ntilde;a&rdquo;, reconoce Bel&eacute;n Boloqui, quien recuerda que la asociaci&oacute;n Apudepa ha acompa&ntilde;ado durante estos a&ntilde;os cualquier movimiento de pelea por el medio rural, como la plataforma Teruel Existe. En su caso, Alberto S&aacute;nchez defiende que su estudio de arquitectura trabaja, precisamente, para clientes &ldquo;sensibilizados&rdquo; con el patrimonio rural, que huyen del desconcierto que provoca el urbanismo de las grandes ciudades. 
    </p><p class="article-text">
        El problema de la desaparici&oacute;n del patrimonio rural, en su opini&oacute;n, no depende tanto de la falta de concienciaci&oacute;n social como del papel de la Administraci&oacute;n. &ldquo;Todo esto va a seguir sucediendo porque hay muy poca formaci&oacute;n en los t&eacute;cnicos que toman las decisiones en el &aacute;mbito municipal y auton&oacute;mico&rdquo;, reflexiona S&aacute;nchez. Es la lucha del antiguo esplendor de los pueblos frente al &ldquo;paisaje desolador&rdquo; que prometen los tejados de uralita.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Sadia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/descatalogar-derribar-desaparecen-casas-palacio-aragon_1_13351893.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Jul 2026 19:41:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Descatalogar para derribar: así desaparecen las casas palacio de Aragón]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Patrimonio,Patrimonio Histórico,Arte,Cultura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los instrumentos medievales que (quizá) nunca sonaron]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/instrumentos-medievales-sonaron_1_13296653.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f33b721c-ed8a-4e84-98fb-7571ec72ae3e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los instrumentos medievales que (quizá) nunca sonaron"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un luthier griego reúne en España a artesanos, historiadores y escultores para determinar si los artistas del románico y del gótico retrataban con fidelidad objetos de la vida cotidiana, o las imágenes que creaban en los templos solo eran simbólicas </p><p class="subtitle">Recorrer un templo como lo hacían los monjes hace un milenio, otra forma de explicar (y entender) el románico
</p></div><p class="article-text">
        Quienes visitan la Colegiata de Toro, en Zamora, suelen pararse a contemplar los detalles de sus portadas, un conjunto escult&oacute;rico excepcional de los siglos XII y XIII, cuando el primer g&oacute;tico recog&iacute;a el testigo del &uacute;ltimo rom&aacute;nico. Entre las figuras m&aacute;s llamativas aparecen una serie de personajes &mdash;los 24 ancianos que describe el Apocalipsis de la Biblia&mdash; tocando instrumentos musicales como violas, flautas o tambores. Al observarlos, lo habitual es pensar que as&iacute; eran exactamente los objetos que se utilizaban en la Edad Media para hacer m&uacute;sica, creer que los canteros los hab&iacute;an copiado, literalmente. Incluso los especialistas de hace d&eacute;cadas pod&iacute;an caer en esa 'trampa'.
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores actuales, sin embargo, se muestran mucho m&aacute;s cautos y se plantean una duda: &iquest;Y si los instrumentos que aparecen en las esculturas de las portadas, las pinturas murales de las iglesias o las miniaturas de los libros medievales no fuesen como los que se utilizaban en la &eacute;poca? &iquest;Y si solo se tratara de obras de arte un tanto ajenas a la realidad?
    </p><p class="article-text">
        Estas preguntas explican el origen de la aventura que el luthier griego Christos Kanellos vive estos meses, precisamente, en la ciudad de Toro. Hace veinte a&ntilde;os, dej&oacute; su pa&iacute;s natal para estudiar guitarra cl&aacute;sica en C&oacute;rdoba. Cuando conoci&oacute; el trabajo que hab&iacute;a detr&aacute;s de la fabricaci&oacute;n del instrumento fetiche del sur espa&ntilde;ol, Christos se dej&oacute; impresionar por el proceso. &ldquo;Me enamor&eacute; de las manos del artesano, de su tacto trabajando la madera&rdquo;, reconoce.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El artesano trabaja en la talla de una viola                            </span>
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        Cautivado por lo que hab&iacute;a vivido, hace algo m&aacute;s de una d&eacute;cada vir&oacute; un tanto en su camino &mdash;era profesor e int&eacute;rprete musical&mdash; para entregarse por entero a la madera. &ldquo;Lo que me apasiona es excavar un tronco y hacer que suene&rdquo;, confiesa. Se traslad&oacute; a Granada, alquil&oacute; un local y comenz&oacute; a experimentar con los encargos que le iban llegando. De Grecia y Turqu&iacute;a se hab&iacute;a tra&iacute;do la fascinaci&oacute;n por los instrumentos tradicionales casi desde ni&ntilde;o, pero en la herencia de la Espa&ntilde;a medieval termin&oacute; de encontrar la horma del zapato.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En Castilla y Le&oacute;n existen infinitos dise&ntilde;os de instrumentos medievales&rdquo;, constata el luthier. La regi&oacute;n espa&ntilde;ola con el patrimonio monumental m&aacute;s extenso del pa&iacute;s le ofrec&iacute;a, adem&aacute;s, la mayor concentraci&oacute;n de iconograf&iacute;a sobre la m&uacute;sica inmortalizada en los templos. &ldquo;Es brutal&rdquo;, califica, entusiasmado. Un territorio ideal para investigar y tratar de responder a la pregunta que tra&iacute;a en la cabeza: esos instrumentos que observamos en las obras de arte, &iquest;fueron realmente as&iacute;?
    </p><p class="article-text">
        El desaf&iacute;o, tan ambicioso, no pod&iacute;a resolverse en cinco minutos. As&iacute; que Kanellos se plante&oacute; desarrollar un doctorado en la Universidad de Salamanca, recorriendo toda la comunidad para conocer, de primera mano, c&oacute;mo aparec&iacute;an las herramientas musicales en las paredes y las portadas de los templos. La investigaci&oacute;n arranc&oacute; el a&ntilde;o pasado en Segovia, donde explor&oacute; los frescos de una iglesia rom&aacute;nica. En Toro le aguardaba el mayor reto: descifrar qu&eacute; hab&iacute;a de real, por ejemplo, en las arpas y salterios que los ancianos del Apocalipsis ta&ntilde;en desde hace ocho siglos en su Colegiata.
    </p><h2 class="article-text">Un planteamiento diferente</h2><p class="article-text">
        En Toro se estableci&oacute; en una casa con vistas al Alc&aacute;zar de la ciudad, que transform&oacute; en un laboratorio para desarrollar su doctorado. &ldquo;Lo que hago es analizar las fuentes (las im&aacute;genes) y catalogarlas para reconstruir todos los modelos de viola medieval que hay en Castilla y Le&oacute;n&rdquo;, explica. Con tal motivo, convirti&oacute; un peque&ntilde;o espacio en la planta baja en un taller en el que talla la madera y da forma a los instrumentos esculpidos en las portadas de la Colegiata. Un desaf&iacute;o sugerente, pero no original.
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                Detalle de la labor del artesano sobre la madera                            </span>
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        A finales de los a&ntilde;os ochenta, el music&oacute;logo Carlos Villanueva ya emprendi&oacute; un primer proyecto para copiar estos mismos objetos, como si se tratase de una fotograf&iacute;a en piedra de los aut&eacute;nticos. El objetivo era rescatarlos del siglo XIII y hacerlos sonar en el presente, un m&eacute;todo que para el luthier griego est&aacute; hoy ampliamente superado. &ldquo;Hoy se analizan estas im&aacute;genes desde su condici&oacute;n de objetos de representaci&oacute;n simb&oacute;lica&rdquo;, expone Christos, aludiendo a una de las principales corrientes actuales de estudio.
    </p><p class="article-text">
        En su caso, las dudas llegan antes que las conclusiones. &ldquo;Lo primero que debemos preguntarnos es por qu&eacute; el artista medieval tall&oacute; las im&aacute;genes de esa manera&rdquo;, propone Kanellos, dando pie a una serie de interrogantes: &iquest;Estaba limitado el artista por el formato y las dimensiones del bloque de piedra? &iquest;El mensaje espiritual era m&aacute;s importante que la fidelidad a la pieza original? &iquest;En qu&eacute; medida pod&iacute;a condicionar las formas del instrumento la necesidad de colocar a los m&uacute;sicos en el arco de una portada? Y desvela: &ldquo;Antes de llegar a la conclusi&oacute;n de que esas obras de arte son un reflejo de la realidad, analizamos la imagen desde todos los puntos de vista&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con ese prop&oacute;sito, Kanellos ha convocado en la ciudad zamorana a artesanos, historiadores, expertos en arte, escultores o music&oacute;logos, dentro de unas jornadas sobre iconograf&iacute;a musical medieval. &ldquo;Lo interesante es que cada uno nos va a ofrecer una visi&oacute;n diferente y eso es una maravilla&rdquo;, avanza el investigador. Un historiador, por ejemplo, realiza un estudio comparado de las obras de arte; un luthier se centra &uacute;nicamente en c&oacute;mo fabricar lo que ve.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Christos Kanellos muestra dos de las violas en las que ha trabajado                            </span>
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        Tampoco el an&aacute;lisis de estas representaciones art&iacute;sticas es nuevo. &ldquo;Hasta ahora se hab&iacute;a estudiado mucho, pero de forma fragmentada&rdquo;, precisa Kanellos. De ah&iacute; que el luthier y otros colegas investigadores re&uacute;nan datos de todas las obras de las que se tiene referencia para dibujar un mapa que permita &ldquo;saber c&oacute;mo se relacionaban entre s&iacute;&rdquo;. Determinar, por ejemplo, si esos instrumentos eran locales o copias de otros que se utilizaban en latitudes diferentes, como en Francia.
    </p><p class="article-text">
        Porque este tsunami art&iacute;stico coincide con &ldquo;un florecimiento econ&oacute;mico brutal&rdquo; en la &eacute;poca (siglos XI al XIII), que lleg&oacute; a la pen&iacute;nsula a trav&eacute;s del Camino de Santiago y &ldquo;un gran intercambio econ&oacute;mico&rdquo; con el pa&iacute;s vecino, desde donde se import&oacute; el arte rom&aacute;nico, primero, y el g&oacute;tico, a continuaci&oacute;n. Para el investigador, este fen&oacute;meno est&aacute; detr&aacute;s de la enorme cantidad de instrumentos que quedaron inmortalizados en los templos religiosos.
    </p><h2 class="article-text">Una nueva metodolog&iacute;a</h2><p class="article-text">
        Con toda esta informaci&oacute;n reunida y las opiniones de los expertos, &iquest;ad&oacute;nde se puede llegar? &ldquo;No tengo ni idea, eso es lo bonito&rdquo;, bromea el luthier griego, consciente de la envergadura de la investigaci&oacute;n. En realidad, los especialistas buscan &ldquo;una nueva metodolog&iacute;a&rdquo; para estudiar estos instrumentos, m&aacute;s completa y global que la empleada en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. &ldquo;Lo que pretendemos es ampliar nuestro punto de vista sobre lo que vemos y hacernos m&aacute;s preguntas&rdquo;, razona.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que lo que se pretende es tratar esas im&aacute;genes como lo que son, representaciones de hace ocho siglos. De ah&iacute; que el estudio trascienda a la propia m&uacute;sica y alcance todo lo que se llev&oacute; a la piedra. &iquest;Debemos dudar de lo que aparece en las portadas o en los capiteles de las iglesias medievales? &ldquo;Por supuesto&rdquo;, reacciona el luthier con seguridad. &ldquo;Si el anciano que toca un instrumento tiene una cabeza gigante y un cuerpecillo peque&ntilde;o, &iquest;c&oacute;mo no nos lo vamos a cuestionar?&rdquo;, argumenta.
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                Instrumentos ya terminados, expuestos en el salón de la vivienda del luthier griego                            </span>
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        En las citadas jornadas que ha preparado en Toro &mdash;donde tambi&eacute;n se incluye una exposici&oacute;n de instrumentos y un concierto de m&uacute;sica medieval&mdash; cada especialista compartir&aacute; su percepci&oacute;n. En su caso, en tanto que luthier, Kanellos confiesa que &ldquo;veo mucho al artista medieval&rdquo;. Es decir, c&oacute;mo el constructor ha pensado y abordado la fabricaci&oacute;n del instrumento que aparece ah&iacute;, c&oacute;mo trabaja la madera y de qu&eacute; forma lo hace sonar finalmente.
    </p><p class="article-text">
        Ese trabajo es precisamente el que estas semanas trata de replicar en su taller. En la primera planta de su casa, ya terminados, expone sobre el sof&aacute; una veintena de violas pretendidamente medievales para meditar, con m&aacute;s calma, qu&eacute; historias hay tras ellas, si fueron estas las de nuestros antepasados y, sobre todo, c&oacute;mo era la m&uacute;sica que se escuchaba hace 800 a&ntilde;os. Despu&eacute;s, la aventura continuar&aacute; en otro lugar. &ldquo;Busco nuevos espacios donde analizar, escribir, reconstruir y presentar los resultados de la investigaci&oacute;n&rdquo;, apunta, cada vez m&aacute;s cerca de esa nueva metodolog&iacute;a que resuelva el misterio: &iquest;Realidad o simple representaci&oacute;n simb&oacute;lica?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Sadia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/instrumentos-medievales-sonaron_1_13296653.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Jun 2026 20:45:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los instrumentos medievales que (quizá) nunca sonaron]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Música,Edad Media,Historia,Historia de España,Pintura,Murales,Patrimonio Cultural]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Gaudí y el trencadís: cómo elevar los escombros a categoría de obra de arte]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/gaudi-trencadis-elevar-escombros-categoria-obra-arte_1_13218640.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7f759f39-5978-40d5-b107-4686b7dd48be_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Gaudí y el trencadís: cómo elevar los escombros a categoría de obra de arte"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una exposición en el Museo Casa Botines de León revela cómo el maestro modernista se basó en el reciclaje para crear un lenguaje universal, inmortalizado en la decoración de espacios como el Parque Güell o edificios como la Casa Batlló</p><p class="subtitle">Brujas inventa BRUSK: cómo hacer hueco a un museo moderno en un casco histórico patrimonio de la humanidad</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Si dij&eacute;ramos diez arquitectos importantes en la historia, uno de ellos ser&iacute;a Gaud&iacute;&rdquo;. Mireia Freixa no duda sobre la categor&iacute;a del maestro modernista, de cuya muerte se conmemora el centenario este 2026. La historiadora elude, no obstante, la palabra &ldquo;genio&rdquo;, que reserva para artistas como Miguel &Aacute;ngel o Picasso. Prefiere hablar de &ldquo;ingenio&rdquo;. &ldquo;Antoni Gaud&iacute; es un creador que, sobre todo, reflexiona: tiene ese punto de descubrir alternativas que otras personas han pasado por alto; es capaz de construir lo que otros arquitectos solo se atrev&iacute;an a dibujar&rdquo;, define.
    </p><p class="article-text">
        Uno de esos hallazgos es el trencad&iacute;s o c&oacute;mo el arquitecto catal&aacute;n utiliz&oacute; fragmentos de materiales diversos para llenar de color edificios tan reconocibles como el Palacio G&uuml;ell o la Casa Batll&oacute; de Barcelona. Tras una profunda tarea de investigaci&oacute;n, Mireia Freixa y su colega Marta Salin&eacute; exploran el origen y la evoluci&oacute;n de una t&eacute;cnica decorativa convertida en lenguaje universal, a trav&eacute;s de <a href="https://www.casabotines.es/exposicion/gaudi-y-el-trencadis/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la exposici&oacute;n que acoge el Museo Casa Botines</a> &mdash;edificio obra de Gaud&iacute;&mdash; hasta el pr&oacute;ximo 13 de septiembre. 
    </p><p class="article-text">
        Uno de los principales enigmas era conocer el origen, la primera vez que Gaud&iacute; se enfrent&oacute; a una de estas composiciones. A finales del siglo XIX, cuando aborda las obras del Palacio G&uuml;ell, la palabra trencad&iacute;s no se conoc&iacute;a. Ni siquiera tiene traducci&oacute;n en castellano. &ldquo;Es ejemplo de algo quebradizo&rdquo;, explica la doctora en Historia del arte Marta Salin&eacute;. Se empez&oacute; a usar m&aacute;s tarde para referirse a la elaboraci&oacute;n de mosaicos &mdash;composiciones hechas pieza a pieza&mdash; cuando los fragmentos que se utilizan tienen formas irregulares. &ldquo;Es probable que la t&eacute;cnica ya se conociera en el mundo rural&rdquo;, reflexiona Mireia Freixa, a quien se le ocurre un ejemplo pr&aacute;ctico: &ldquo;Cuando se recubre un pozo, como tiene forma c&oacute;ncava, lo m&aacute;s f&aacute;cil es aprovechar desechos y revestirlo un poco de cualquier manera&rdquo;. 
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                Una de las vitrinas de la exposición, dedicada a la decoración del Parque Güell                            </span>
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        Pero antes que la t&eacute;cnica, apareci&oacute; el material. Gaud&iacute; se dej&oacute; impresionar por un elemento tan colorista como frecuente en todo el Mediterr&aacute;neo, desde Valencia hasta el norte de &Aacute;frica: la cer&aacute;mica. El maestro de la Sagrada Familia conoc&iacute;a los alicatados de La Alhambra. &ldquo;Las l&aacute;minas ya se reproduc&iacute;an en color&rdquo;, puntualiza Freixa. Y mucho m&aacute;s cerca de su casa, en Tarragona, ten&iacute;a los pavimentos del monasterio medieval de Poblet. Justo al lado, en Arag&oacute;n, las expertas identificaron una segunda influencia, tambi&eacute;n muy evidente. El arte mud&eacute;jar. &ldquo;Los mud&eacute;jares, que eran los &aacute;rabes que trabajaban en territorio cristiano, introduc&iacute;an piezas cer&aacute;micas en el ladrillo&rdquo;, describe Freixa. Como en la Torre de El Salvador, en pleno centro hist&oacute;rico de Teruel. Esa pista fue definitiva. &ldquo;Gaud&iacute; emplea la t&eacute;cnica mud&eacute;jar en la finca de la familia G&uuml;ell en Barcelona&rdquo;, informa la historiadora del arte. &ldquo;En la cubierta, coloca piezas regulares, pero en otros espacios las corta de manera irregular: es la primera vez que utiliza el trencad&iacute;s&rdquo;, revela. El creador modernista proyectaba una t&eacute;cnica de supuesto origen rural en una arquitectura culta.
    </p><h2 class="article-text">Escombros y reciclaje</h2><p class="article-text">
        Dar una segunda vida a los residuos es uno de los pilares de los proyectos que actualmente se impulsan en la Uni&oacute;n Europea. Forman parte de las llamadas redes NEB (Nueva Bauhaus Europea). Este criterio de econom&iacute;a circular tan en boga (reutilizar y reciclar) lo ten&iacute;a completamente asumido Gaud&iacute; hace m&aacute;s de un siglo. Hay un episodio en el proyecto del Palacio G&uuml;ell que ilustra especialmente esta idea. Cuentan las comisarias de <em>Gaud&iacute; y el trencad&iacute;s </em>que Eusebi G&uuml;ell alquil&oacute; y reform&oacute; una vivienda en la Rambla para vivir mientras Gaud&iacute; terminaba las obras de su palacio. El empresario catal&aacute;n quer&iacute;a comprar aquella propiedad, pero no se la vendieron. &ldquo;Se enfad&oacute; tanto que arranc&oacute; los azulejos que hab&iacute;a puesto en el ba&ntilde;o&rdquo;, relata Mireia Freixa, quien recupera el dicho (&ldquo;era taca&ntilde;o como buen catal&aacute;n&rdquo;, cita) para introducir lo que ocurri&oacute; a continuaci&oacute;n. Las piezas que se encontraban en buen estado las coloc&oacute; en los ba&ntilde;os del nuevo palacio. Gaud&iacute; emple&oacute; el resto &mdash;las que estaban rotas&mdash; en decorar la cubierta. &ldquo;Tambi&eacute;n recubri&oacute; la c&uacute;pula del palacio, el gran pincho que hay encima, con las escorias de unos hornos que el propietario ten&iacute;a en la zona de El Garraf&rdquo;, a&ntilde;ade Freixa. 
    </p><p class="article-text">
        Esa sensibilidad por los escombros tambi&eacute;n est&aacute; presente en la muestra del Museo Casa Botines a trav&eacute;s de varias piezas. &ldquo;A la World Monuments Fund, la entidad que patrocina la exposici&oacute;n, le encant&oacute; la idea de arquitectura del reciclaje&rdquo;, explican las comisarias. Esta segunda vida para los desechos, que puede parecer excepcional, es bastante habitual. Las historiadoras ponen como ejemplo el museo Victoria &amp; Albert de Londres, donde se exponen fragmentos de cer&aacute;mica &aacute;rabe que se han recompuesto. &ldquo;Los japoneses, cuando se rompe una taza, la restauran y la pieza resultante tambi&eacute;n es una obra de arte&rdquo;, apunta Freixa. Lo que hace el arquitecto catal&aacute;n con restos cer&aacute;micos aparentemente inservibles no es crear una obra de arte en s&iacute; misma (aunque algunas de sus composiciones puedan parecerlo), sino integrarlos sus edificios. &ldquo;En Gaud&iacute; estaba muy presente la idea de que la arquitectura ten&iacute;a que ser una s&iacute;ntesis de todas las artes&rdquo;, exponen las expertas. El criterio conecta con un debate que se desat&oacute; en pleno siglo XIX. 
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                ala del Museo Casa Botines de León donde se celebra la muestra &#039;Gaudí y el trencadís&#039;                            </span>
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        &iquest;Hab&iacute;a alg&uacute;n tipo de simbolismo en el trencad&iacute;s? La historiadora Mireia Freixa cree que la t&eacute;cnica ten&iacute;a &ldquo;sobre todo, un sentido &uacute;til&rdquo;. A Gaud&iacute; &ldquo;le iba perfecta, porque implicaba color&rdquo;, aclara. Claro que, dentro de la ola modernista, hubo tambi&eacute;n otros colegas que utilizaron materiales fragmentados en sus dise&ntilde;os. El m&aacute;s reconocible quiz&aacute; sea Llu&iacute;s Dom&egrave;nech i Montaner, que llen&oacute; de color, por ejemplo, el Palacio de la M&uacute;sica Catalana a partir de la cer&aacute;mica. Y ah&iacute; radica la diferencia: mientras otros arquitectos se ce&ntilde;&iacute;an al uso de restos cer&aacute;micos, Gaud&iacute; experiment&oacute; con diversas t&eacute;cnicas basadas en &ldquo;cristal, m&aacute;rmol, piedra o escorias de hornos de cal&rdquo;, enumera la profesora Marta Salin&eacute;. Como en la Casa Batll&oacute;, cuya excepcional fachada est&aacute; compuesta con vidrios de colores.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Sus propios paletas&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Otro de los aspectos menos conocidos del idilio del maestro de la Sagrada Familia con el trencad&iacute;s es su ejecuci&oacute;n. &iquest;C&oacute;mo plasmaba el arquitecto sus dise&ntilde;os en los bancos ondulados del Parque G&uuml;ell o en la citada Casa Batll&oacute;? Junto a su estrecho colaborador Josep Mar&iacute;a Jujol, responsable de las decoraciones del Parque G&uuml;ell, Gaud&iacute; &ldquo;formaba a sus propios trabajadores, a sus paletas, para que ellos pudieran aplicar el trencad&iacute;s&rdquo;, revela Mireia Freixa. A los alba&ntilde;iles, por tanto, corresponde buena parte del m&eacute;rito de los acabados. Ese aprendizaje convirti&oacute; la Barcelona de la &eacute;poca en un centro de formaci&oacute;n de la t&eacute;cnica, que luego se expandi&oacute; a otros lugares perif&eacute;ricos, como Valencia. Porque el hallazgo sobrevivi&oacute; a Gaud&iacute;. Hoy la t&eacute;cnica sigue viva, se utiliza en nuevos proyectos y, seg&uacute;n las expertas, ha servido de inspiraci&oacute;n a otros dise&ntilde;os, como el Palau de les Arts (tambi&eacute;n en Valencia) de Santiago Calatrava. O como la Cara de Barcelona, la escultura de estilo pop que Roy Lichtenstein realiz&oacute; junto al puerto de Barcelona, con motivo de los Juegos Ol&iacute;mpicos de 1992. 
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                Mostrador en el que se habla de la relación de la Casa Milà (La Pedrera) con las técnicas decorativas de Gaudí                            </span>
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        Un siglo despu&eacute;s de su muerte, la peculiar f&oacute;rmula para generar el color de los edificios est&aacute; presente en su obra m&aacute;s emblem&aacute;tica, a&uacute;n inacabada: la Sagrada Familia. Quien haya escalado las torres visitables, habr&aacute; percibido de cerca los vivos fragmentos cer&aacute;micos en remates y elementos decorativos de la bas&iacute;lica. El maestro modernista no lleg&oacute; a utilizar esta ornamentaci&oacute;n en la ciudad de Le&oacute;n, pero algunos elementos originales de sus obras se encuentran estos meses en la exposici&oacute;n del Museo Casa Botines. En concreto, cinco fragmentos originales de los bancos del Parque G&uuml;ell, junto a otras piezas adquiridas por el propio museo y una treintena de r&eacute;plicas de mosaicos. Los testimonios est&aacute;n acompa&ntilde;ados de todo el conocimiento adquirido por las expertas Mireia Freixa y Marta Salin&eacute;, dentro del grupo de investigaci&oacute;n Gragmon, de la Universidad de Barcelona. Un saber todav&iacute;a incompleto, porque el trencad&iacute;s tiene hoy vida m&aacute;s all&aacute; de Gaud&iacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Sadia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/gaudi-trencadis-elevar-escombros-categoria-obra-arte_1_13218640.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 13 May 2026 19:53:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Gaudí y el trencadís: cómo elevar los escombros a categoría de obra de arte]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Arquitectos,Arquitectura,Cerámica,León,Museos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La España vacía cambia de estrategia: las iglesias deben generar los recursos económicos para ser restauradas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/espana-vacia-cambia-estrategia-iglesias-deben-generar-recursos-economicos-restauradas_1_13170057.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/50157678-743d-4be4-9fe8-31b48f9ae98d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La España vacía cambia de estrategia: las iglesias deben generar los recursos económicos para ser restauradas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La región occidental de Burgos pone en marcha un programa de digitalización y difusión de 14 templos de origen medieval para atraer “un turismo respetuoso” y garantizar la conservación del patrimonio amenazado por la despoblación</p><p class="subtitle">De las ruinas a la riqueza: cómo la restauración del patrimonio impulsa la economía</p></div><p class="article-text">
        Plan de negocio, an&aacute;lisis econ&oacute;mico, estimaciones de mercado&hellip; T&eacute;rminos que pueden sonar cotidianos en cualquier empresa, en cualquier proyecto del siglo XXI, parecen encajar con m&aacute;s dificultad en el tranquilo (en exceso) d&iacute;a a d&iacute;a de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/espana-vacia-no-espera-nadie-salvar-iglesias_1_9282713.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Espa&ntilde;a vac&iacute;a</a>, donde los pueblos languidecen hoy lamentando el &eacute;xodo urbano iniciado en los a&ntilde;os cincuenta. &ldquo;El mundo rural no est&aacute; para desaprovechar recursos&rdquo;. El arque&oacute;logo &Aacute;ngel Palomino repite esta idea como una especie de mantra para explicar que, hasta los pueblos con menor densidad de poblaci&oacute;n, con todas las estad&iacute;sticas de desarrollo en contra, tienen una oportunidad de tomar acaso el &uacute;ltimo tren. 
    </p><p class="article-text">
        Solo existe una condici&oacute;n, un requisito de m&iacute;nimos: todos los municipios en los que este experto en gesti&oacute;n de proyectos en el medio rural trabaja re&uacute;nen un argumento com&uacute;n: tienen &ldquo;memoria&rdquo;, en sus calles y plazas conservan la herencia de sus antepasados, un patrimonio que da para hacer c&aacute;lculos, estimaciones, n&uacute;meros sobre los que sustentar una casi ut&oacute;pica recuperaci&oacute;n. De esa filosof&iacute;a tan pegada al &ldquo;Excel&rdquo; naci&oacute; <a href="https://arsstellaris.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el proyecto Ars Stellaris</a>, que pretende poner en el mapa la regi&oacute;n acaso m&aacute;s despoblada de Burgos: un conjunto de extensos p&aacute;ramos y valles f&eacute;rtiles situados en el occidente de esta provincia, en la estela del Camino de Santiago. 
    </p><p class="article-text">
        Sobre la mesa, un mapa de 14 pueblos con un denominador com&uacute;n, iglesias de origen medieval con ra&iacute;ces en el rom&aacute;nico y en el g&oacute;tico &mdash;todas son bienes de inter&eacute;s cultural (BIC)&mdash; que han ido transform&aacute;ndose, envolvi&eacute;ndose en otros estilos a lo largo de los siglos. De Melgar de Fernamental, coraz&oacute;n del Canal de Castilla, a Castrojeriz, parada obligada del Camino Franc&eacute;s. De Villamor&oacute;n, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/catedral-romanica-quimera-repoblar-espana-vacia_1_8520670.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">municipio casi des&eacute;rtico que ha logrado salvar su may&uacute;sculo templo del siglo XIII</a>, a Sasam&oacute;n, donde radica el edificio religioso m&aacute;s monumental del conjunto, una descomunal iglesia g&oacute;tica impropia del medio rural. Joyas que han resistido al drama del exilio de sus habitantes y que hoy aspiran a convertirse en esperanza de progreso (o, al menos, de una tierra todav&iacute;a viva), pero con un giro de guion.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Digitalización de la iglesia de Santa María la Real, Sasamón (Burgos)                            </span>
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        &ldquo;El modelo de &lsquo;Oiga, mire, deme usted dinero para retejar la ermita de mi pueblo&rsquo; se ha acabado&rdquo;. Rodrigo S&aacute;iz es el gerente de la fundaci&oacute;n Ars Burgensis, el organismo impulsado por el arzobispado de Burgos hace un par de a&ntilde;os para desarrollar planes de conservaci&oacute;n del patrimonio y dinamizar el territorio que lo ampara. &ldquo;Ahora estamos en un modelo distinto, en el que puede haber dinero p&uacute;blico si una ermita se pone en valor a trav&eacute;s de una campa&ntilde;a de difusi&oacute;n, se digitaliza y tiene una accesibilidad plena&rdquo;, expone. Un an&aacute;lisis honesto, pero una visi&oacute;n del patrimonio que divide a quienes cuidan de los edificios hist&oacute;ricos de la Espa&ntilde;a rural. 
    </p><p class="article-text">
        En contra, aquellos que piensan que no en todos los casos &mdash;templos aislados sin vocaci&oacute;n clara de generar recursos en su entorno&mdash; se podr&aacute; hablar de repercusi&oacute;n econ&oacute;mica. Precisamente, ese giro de guion aqu&iacute; radica en que la restauraci&oacute;n de las iglesias burgalesas ser&aacute; consecuencia de lo que puedan &ldquo;producir&rdquo; a su alrededor, y no un fin. &ldquo;Estamos desarrollando un plan de gesti&oacute;n, no de intervenci&oacute;n&rdquo;, aclara el arque&oacute;logo &Aacute;ngel Palomino. En n&uacute;meros, Ars Stellaris cuenta con un presupuesto de 248.000 euros, algo m&aacute;s del 60% del capital que procede de la Junta de Castilla y Le&oacute;n lo completa la fundaci&oacute;n eclesi&aacute;stica.
    </p><h2 class="article-text">Digitalizaci&oacute;n exhaustiva</h2><p class="article-text">
        En ese &ldquo;cambio de enfoque&rdquo;, la piedra angular es una plataforma de gesti&oacute;n digital que &ldquo;va a dar visibilidad al proyecto&rdquo;. En la pr&aacute;ctica, una web donde aparecen los 14 templos digitalizados &mdash;tanto el exterior como sus bienes muebles (retablos o esculturas)&mdash;, lo que posibilita que &ldquo;siempre est&eacute;n abiertos&rdquo; (aunque sea a trav&eacute;s de una visita virtual), destaca &Aacute;ngel Palomino. &ldquo;En entornos rurales de pueblos muy peque&ntilde;os no es f&aacute;cil que te abran la iglesia&rdquo;, precisa, apuntando a esa labor en extinci&oacute;n de los denominados custodios, vecinos que guardan la llave del templo y lo abren al visitante cuando pueden. 
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                Aspecto de la visita virtual a la iglesia de Santa María de la Asunción, en Melgar de Fernamental (Burgos)                            </span>
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        &ldquo;A partir de un plan de este tipo, seguramente sea m&aacute;s f&aacute;cil y viable conseguir la inversi&oacute;n que echando mano de lo de siempre&rdquo;, sostiene el miembro de la firma Patrimonio Global. En su opini&oacute;n, los valores inherentes al patrimonio &mdash;como la historia o la memoria que atesoran&mdash; &ldquo;son intangibles que, al final, no se pueden materializar&rdquo;. &ldquo;Lo que se pretende es crear un producto de turismo cultural y patrimonial para identificar estos territorios, incorporando un conjunto de iglesias a las din&aacute;micas del desarrollo regional&rdquo;, precisa.
    </p><p class="article-text">
        Atendiendo a la rentabilidad econ&oacute;mica y social de planes como este en el medio rural, cabe acudir a la pregunta clave: &iquest;Resulta factible lograr mejoras perceptibles en zonas de interior profundamente deprimidas y sin apenas vecinos? &ldquo;Yo creo que s&iacute;&rdquo;, se&ntilde;ala sin dudar &Aacute;ngel Palomino, y justifica su convicci&oacute;n: &ldquo;El punto de partida es tan bajo y la situaci&oacute;n es tan cr&iacute;tica que los resultados a corto y medio plazo parece que no se ven, pero cuando analizas el impacto al detalle, s&iacute; que se est&aacute; produciendo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Para demostrarlo, acude a otros ejemplos del mismo perfil, en programas del Ministerio de Reto Demogr&aacute;fico. En concreto, cita la inversi&oacute;n de 600.000 euros en proyectos de arqueolog&iacute;a que se est&aacute;n llevando a cabo en pueblos de la Ribera del Duero (provincias de Burgos y Valladolid). &ldquo;Tenemos que incluir datos demogr&aacute;ficos en las actuaciones que estamos desarrollando y en todos los municipios afectados ha habido un incremento de poblaci&oacute;n&rdquo;, afirma. En todos, igualmente, el trabajo se ejecuta en red: pueblos de apenas veinte habitantes se asocian para crear un impacto conjunto en la zona. Las aventuras individuales son cada vez m&aacute;s escasas.
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                Detalle del templo de Santiago Apóstol, en Villamorón, (Burgos)                            </span>
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        &iquest;Y qu&eacute; hay del perfil tur&iacute;stico de esta iniciativa? El <a href="https://arsstellaris.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">programa Ars Stellaris</a> apunta a un destinatario muy concreto: el &ldquo;visitante respetuoso&rdquo;. Lo explica Rodrigo S&aacute;iz, gerente de la fundaci&oacute;n Ars Burgensis. &ldquo;Objetivamente, nuestro visitante no es precisamente un hooligan ingl&eacute;s que viene aqu&iacute; a emborracharse, sino personas con cierto sentido del gusto art&iacute;stico que quieren ver iglesias&rdquo;, define. Y va m&aacute;s all&aacute;: &ldquo;Hay un respeto por la santidad del lugar y un sentido del relajamiento; <a href="https://www.eldiario.es/cultura/efectos-masificacion-turismo-selfie-llaman-puerta-romanico_1_11611939.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">quien viene no lo hace atropelladamente ni tiene &uacute;nicamente el inter&eacute;s de tomarse un &lsquo;selfie&rsquo; antes de ver un museo</a>&rdquo;. Es decir, que la llamada no se dirige al grueso de los datos macroecon&oacute;micos del sector. 
    </p><p class="article-text">
        S&aacute;iz cita que, &ldquo;de los 100 millones de visitantes que recibe Espa&ntilde;a cada a&ntilde;o, veinte llegan atra&iacute;dos por la cultura&rdquo;. Y en esa todav&iacute;a generosa porci&oacute;n de la tarta &ldquo;hay medallas de oro, como la Mezquita de C&oacute;rdoba, la Sagrada Familia o la Catedral de Burgos, pero tambi&eacute;n hay medallas de plata o bronce&rdquo;, detalla. En los escalones inferiores del podio, aparecen las iglesias del occidente burgal&eacute;s como &ldquo;un lugar de reflexi&oacute;n, de meditaci&oacute;n para contemplar aut&eacute;nticas joyas, tablas flamencas o esculturas de autores de talla internacional en la Edad Media, y de paso llevamos actividad a la Espa&ntilde;a vac&iacute;a&rdquo;, propone.
    </p><p class="article-text">
        La iniciativa no es la primera de este tipo en la Espa&ntilde;a vac&iacute;a ni en la provincia de Burgos, aunque s&iacute; est&aacute; claramente inmersa en esa filosof&iacute;a de impacto econ&oacute;mico que est&aacute; desarrollando <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/paga-patrimonio-peligro-ciudadania-fondo-perdido-gobiernos-si-rentable_1_10837169.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Junta de Castilla y Le&oacute;n en la autonom&iacute;a del pa&iacute;s con mayor volumen de patrimonio</a>. En la comarca de Bureba, al norte de Burgos, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/dificultades-crear-ruta-romanico_1_10742751.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los ayuntamientos de n&uacute;cleos con poblaciones m&iacute;nimas trabajan en la creaci&oacute;n de un circuito cultural</a> que permita disfrutar de sus iglesias rom&aacute;nicas, aunque muchas veces la falta de vecinos llega a tal punto que impide atender la apertura de los monumentos de la ruta y convierten estos proyectos en una quimera. En la comunidad de Cantabria, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/rescate-pinturas-murales-siglos-antiguedad-esperanza-comarca-envejecida-cantabria_1_11333320.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la regi&oacute;n de Li&eacute;bana est&aacute; recuperando las pinturas de distintos edificios hist&oacute;ricos</a> con fines de conservaci&oacute;n, pero tambi&eacute;n para tratar de llevar la vida a una de las regiones m&aacute;s despobladas del norte del pa&iacute;s. En todos estos ejemplos, un denominador com&uacute;n &mdash;la despoblaci&oacute;n&mdash; y un rayo de esperanza, el patrimonio. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Sadia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/espana-vacia-cambia-estrategia-iglesias-deben-generar-recursos-economicos-restauradas_1_13170057.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 26 Apr 2026 20:59:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La España vacía cambia de estrategia: las iglesias deben generar los recursos económicos para ser restauradas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Patrimonio,Iglesia,Digitalización,Economía,BIC - Bien de Interés Cultural,Arqueología,Turismo,Desarrollo rural,España vaciada,Burgos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dos décadas de lucha para evitar que los apartamentos turísticos destruyan una ciudad fenicia de hace 3.000 años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/decadas-lucha-evitar-apartamentos-turisticos-destruyan-ciudad-fenicia-3-000-anos_1_13084553.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/719cd087-4291-4e57-b803-8f8220aba67f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dos décadas de lucha para evitar que los apartamentos turísticos destruyan una ciudad fenicia de hace 3.000 años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Vecinos y ecologistas tratan de frenar in extremis una promoción de viviendas sobre la antigua Baria, después de paralizar otra construcción hace dos décadas en el enclave almeriense, “un yacimiento único en el Mediterráneo”</p><p class="subtitle">El manual de resistencia de Larrángoz, la iglesia románica abandonada, expoliada y vandalizada que se niega a caer
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Durante la &uacute;ltima excavaci&oacute;n, sali&oacute; algo bastante interesante, parecido a lo que nosotros ya hab&iacute;amos visto a unos cien metros de all&iacute;&rdquo;. El arque&oacute;logo Jos&eacute; Luis L&oacute;pez Castro habla de uno de los descubrimientos m&aacute;s importantes de la antigua ciudad <a href="https://www.eldiario.es/viajes/bonita-ciudad-mediterraneo-encontrar-restos-fenicios-iglesias-barrocas-edificios-estilo-art-nouveau_1_13064923.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fenicia</a> de Baria (siglo VII a. C.), que hoy permanece intacta bajo los cimientos del pueblo de Villaricos (Cuevas del Almanzora, Almer&iacute;a), de un millar de habitantes. &ldquo;Encontramos los restos de unos postes sobre las rocas que no termin&aacute;bamos de interpretar&rdquo;. En efecto, su equipo obtuvo a&ntilde;os atr&aacute;s la pista inicial, insuficiente para formular una hip&oacute;tesis. Con los resultados de la &uacute;ltima investigaci&oacute;n, todo quedaba aclarado. &ldquo;Pensamos que puede tratarse de una &lsquo;neoria&rsquo;&rdquo;. Los griegos utilizaban esta palabra para definir los cobertizos navales que se constru&iacute;an junto al mar para guardar y preparar embarcaciones de peque&ntilde;o tama&ntilde;o. &ldquo;No hay ning&uacute;n otro precedente en la Pen&iacute;nsula Ib&eacute;rica; se conocen en el mundo griego en lugares como Grecia, Chipre o Marsella, pero en el &aacute;mbito fenicio este caso es &uacute;nico&rdquo;, valora el catedr&aacute;tico de la Universidad de Almer&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Nadie dudar&iacute;a de que zonas como esta en un yacimiento fenicio de casi 3.000 a&ntilde;os de antig&uuml;edad deber&iacute;an estar protegidas bajo llave. Sin embargo, una serie de circunstancias hist&oacute;ricas &mdash;dejadez administrativa, conflicto de competencias e intereses inmobiliarios en un &aacute;rea costera de irresistible tir&oacute;n tur&iacute;stico&mdash; han abocado a una situaci&oacute;n surrealista. El pasado 21 de febrero, decenas de vecinos y representantes de diferentes colectivos y grupos ecologistas se manifestaban junto al enclave arqueol&oacute;gico para tratar de frenar la construcci&oacute;n de 24 viviendas de lujo que amenazan con sepultar definitivamente una parte (peque&ntilde;a, pero muy valiosa) de la antigua Baria.
    </p><p class="article-text">
        Bajo esl&oacute;ganes como 'La memoria colectiva no es edificable', los convocados dieron lectura a un manifiesto en el que piden &ldquo;la paralizaci&oacute;n cautelar de cualquier actuaci&oacute;n que comprometa la integridad de las estructuras arqueol&oacute;gicas documentadas&rdquo;, adem&aacute;s del acceso a la documentaci&oacute;n de las excavaciones m&aacute;s recientes a las que se refer&iacute;a el profesor L&oacute;pez Castro y, en un futuro pr&oacute;ximo, &ldquo;la protecci&oacute;n efectiva y la puesta en valor del enclave&rdquo; a trav&eacute;s de &ldquo;un parque arqueol&oacute;gico&rdquo; que cuente la dilatada historia del paraje.
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                Juan Grima (en primer término) da lectura al manifiesto de protesta en la concentración del pasado mes de febreros en Villaricos (Cuevas del Almanzora, Almería)                            </span>
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        La reivindicaci&oacute;n no es nueva, como tampoco lo es el en&eacute;simo intento de edificar sobre los restos arqueol&oacute;gicos. &ldquo;El d&iacute;a 1 de diciembre, aprovechando que todo el mundo estaba de vacaciones y la Administraci&oacute;n pr&aacute;cticamente cerrada, veinte camiones de alto tonelaje con cuatro m&aacute;quinas para cargar empezaron a demoler el yacimiento&rdquo;. Juan Grima, presidente del colectivo Unidos por Baria, no se refiere a la promoci&oacute;n de apartamentos por la que protestaban en febrero (el denominado sector 9), sino a otra anterior, de hace veinte a&ntilde;os, que dio origen a la asociaci&oacute;n. Aquel proyecto quer&iacute;a sepultar una zona adyacente, el sector 8. Entonces, Grima implic&oacute; a la Junta de Andaluc&iacute;a para paralizar los primeros trabajos y obligar a la constructora a realizar una investigaci&oacute;n en el subsuelo. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo vallaron todo y no se pod&iacute;a ver nada en el interior, pero empezaron a aparecer restos antiguos en una escombrera&rdquo;. Grima apunta a la chispa que prendi&oacute; el movimiento vecinal, receloso de lo que podr&iacute;a estar ocurriendo ah&iacute; dentro. &ldquo;Como no nos dejaban ver nada, alquilamos un avi&oacute;n ultraligero para tomar fotograf&iacute;as de todo y enviarlas a la prensa&rdquo;, relata este profesor de Historia jubilado. El revuelo medi&aacute;tico acabar&iacute;a dando sus frutos: &ldquo;Conseguimos parar la construcci&oacute;n&rdquo;. La Junta indemniz&oacute; a la constructora con dos millones de euros en concepto de lucro cesante (lo que la empresa dejaba de ganar por no construir, pese a contar con licencia), y el citado sector 8 recuper&oacute; la protecci&oacute;n que ten&iacute;a desde 1979. 
    </p><h2 class="article-text">Amenazada desde el siglo XIX</h2><p class="article-text">
        Entonces nadie (o casi nadie) podr&iacute;a imaginar que el caso a&uacute;n no estaba cerrado. La amenaza del hormig&oacute;n segu&iacute;a latente hasta dar la cara en la actualidad. Nada extra&ntilde;o, por otro lado, en una ciudad fenicia que no ha parado de afrontar desaf&iacute;os desde el siglo XIX. Entonces, el atractivo de la zona era la riqueza mineral del subsuelo. En 1842 se instal&oacute; en la costa de Villaricos una fundici&oacute;n que aprovechar&iacute;a el plomo rico en plata que se extra&iacute;a en la Sierra Almagrera, una industria que gener&oacute; un notable desarrollo industrial durante d&eacute;cadas. A principios del XX, la actividad continu&oacute;, aunque de una manera mucho m&aacute;s reducida. La infraestructura ya creada &mdash;galer&iacute;as, t&uacute;neles y caminos que permit&iacute;an extraer y transportar los minerales hasta las fundiciones y las zonas de embarque&mdash; se sigui&oacute; utilizando. &ldquo;Hacia 1925, la miner&iacute;a comenz&oacute; a caer en desgracia por la fuerte competencia del sector del hierro en Marruecos&rdquo;, explica Juan Grima. El r&eacute;gimen franquista trat&oacute; de reactivar las minas de plomo, plata y hierro con la creaci&oacute;n de una nueva empresa, pero en 1959 &ldquo;aquello se fue a pique directamente y no volvi&oacute; a haber m&aacute;s actividad minera&rdquo;, aclara el profesor de Historia y editor.
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                Recreación virtual de la dársena de la ciudad fenicia de Baria                            </span>
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        Desde entonces, el auge del turismo comenz&oacute; a sustituir el extinto pasado minero. Los terrenos de Villaricos situados junto al mar eran demasiado apetecibles como para respetarlos. &ldquo;El auge como zona de veraneo hizo que la gente comenzara a apropiarse de los terrenos&rdquo;, contin&uacute;a Grima. Terrenos que terminar&iacute;an en manos privadas, as&iacute; que el ladrillo estaba llamado a convertirse en el nuevo peligro para Baria ya en el siglo XXI. Primero, con la promoci&oacute;n de apartamentos tur&iacute;sticos en el sector 8 que los vecinos lograron frenar. A continuaci&oacute;n, con los planes inmobiliarios para edificar en el n&uacute;mero 9. Este solar, de unos 1.300 metros cuadrados, se hab&iacute;a declarado bien de inter&eacute;s cultural (BIC), pero el Tribunal Superior de Justicia de Andaluc&iacute;a decidi&oacute; suprimir esa protecci&oacute;n en 2013 en la mitad de los terrenos, unos 600 metros. Una nueva promoci&oacute;n de 24 apartamentos de lujo hac&iacute;a que la historia volviera a repetirse. &ldquo;Como a finales de 2020 hab&iacute;an comenzado las excavaciones, en enero de 2021 hicimos una concentraci&oacute;n junto a grupos ecologistas como la del mes pasado&rdquo;, relata el presidente de Unidos por Baria. 
    </p><p class="article-text">
        La presi&oacute;n social, tambi&eacute;n de nuevo, logr&oacute; frenar las obras. La Justicia paraliz&oacute; la promoci&oacute;n y oblig&oacute; a la constructora a realizar previamente una extensa excavaci&oacute;n arqueol&oacute;gica, que se ha llevado a cabo en 2023. &ldquo;Esta documentaci&oacute;n es la clave para saber qu&eacute; hay ah&iacute; abajo&rdquo;, apunta Juan Grima. &ldquo;Desde entonces, hemos hecho todo lo posible para que no empiecen a construir&rdquo;, sostiene el profesor, que denuncia la falta de acceso a toda esa informaci&oacute;n. &ldquo;No nos han dado ni un solo papel&rdquo;, lamenta. Ante el riesgo real de que el proyecto siga adelante, Unidos por Baria decidi&oacute; presentar una demanda con un amplio dosier informativo sobre la importancia de la antigua ciudad fenicia. 
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                Aspecto de la antigua Baria, a través de inteligencia artificial                            </span>
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        &ldquo;Hemos escrito al alcalde (Antonio Fern&aacute;ndez Liria, PSOE) y le hemos dicho que si da la licencia para construir puede arruinar el pueblo&rdquo;, revela Grima, ante la posibilidad de que el solar multiplique su valor, y se repita la historia de hace dos d&eacute;cadas. &ldquo;Nosotros queremos que toda la zona se convierta en un parque arqueol&oacute;gico, aprovechando los antiguos t&uacute;neles mineros que conectan con la antigua necr&oacute;polis y la zona de los templos&rdquo;, expone el presidente de Unidos por Baria. En Villaricos piensan en un nuevo desarrollo para la zona, esta vez, basado en el patrimonio y la arqueolog&iacute;a, con referentes como <a href="https://www.eldiario.es/viajes/unica-geoda-visible-planeta-espana-punto-patrimonio-humanidad-pm_1_12567158.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Geoda de Pulp&iacute;, la cavidad subterr&aacute;nea almeriense que se ha convertido en un fen&oacute;meno social y aspira a ser Patrimonio de la humanidad</a>.
    </p><h2 class="article-text">El Mediterr&aacute;neo espa&ntilde;ol, referente fenicio</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Se trata de un yacimiento de primera magnitud, una ciudad fenicia y luego romana que funcion&oacute; durante siglos, y que est&aacute; entera, completa&rdquo;, valora Jos&eacute; Luis L&oacute;pez Castro. El arque&oacute;logo &mdash;que ha tomado el relevo de las primeras excavaciones, llevadas a cabo hace un siglo por el belga Luis Siret&mdash; se&ntilde;ala los pasos a seguir para preservar el yacimiento y ponerlo en valor: &ldquo;Lo primero ser&iacute;a que todas las zonas fueran de propiedad p&uacute;blica; a partir de ah&iacute;, habr&iacute;a que hacer un plan director para establecer futuras investigaciones e intervenciones, desenterrando lo que ya est&aacute; excavado y ampliando lo necesario&rdquo;. 
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                    alt="Cartel que publicita la construcción de 24 viviendas en la zona arqueológica"
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            <span class="title">
                Cartel que publicita la construcción de 24 viviendas en la zona arqueológica                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        En su opini&oacute;n, Baria se convertir&iacute;a en el principal referente de la civilizaci&oacute;n fenicia en la provincia de Almer&iacute;a &mdash;junto con la ciudad de Abdera, hoy Adra&mdash; y pasar&iacute;a a formar parte de la n&oacute;mina de enclaves m&aacute;s importantes del pa&iacute;s, con la primitiva Cartago Nova (Cartagena, Murcia), La Fonteta (Guardamar del Segura, Alicante), Puig des Molins (Ibiza), Sexi (Almu&ntilde;&eacute;car, Granada), Malaka (M&aacute;laga) o Gadir (C&aacute;diz). &ldquo;En Espa&ntilde;a conocemos m&aacute;s de los fenicios que en otros pa&iacute;ses por la pol&iacute;tica de protecci&oacute;n arqueol&oacute;gica de los &uacute;ltimos cuarenta a&ntilde;os, que ha permitido recuperar informaci&oacute;n antes de que se ejecuten muchas obras&rdquo;, explica L&oacute;pez Castro.
    </p><p class="article-text">
        Pero &iquest;por qu&eacute; preservar la huella fenicia? B&aacute;sicamente, porque muchos de los avances de lo que disfrutamos hoy por hoy proceden de esta cultura. El arque&oacute;logo L&oacute;pez Castro destaca &ldquo;la escritura, el concepto de vida urbana y de ciudad y, despu&eacute;s, la metalurgia o la arboricultura, con la introducci&oacute;n de cultivos espec&iacute;ficos como los frutales, la vid o el olivo&rdquo;. Como docente universitario, L&oacute;pez Castro cree que &ldquo;en t&eacute;rminos generales, la cultura fenicia se conoce bien dentro de un programa que es muy amplio&rdquo;, teniendo en cuenta tambi&eacute;n que el estudio de los fenicios &ldquo;depende mucho de la arqueolog&iacute;a, ya que hemos perdido su literatura&rdquo;. No tan optimista se muestra en la ense&ntilde;anza b&aacute;sica, donde &ldquo;el curr&iacute;culum est&aacute; perdiendo el estudio de la cultura cl&aacute;sica&rdquo;. De ah&iacute; que preservar yacimientos como Baria sea la llave para conocer a nuestros antepasados, cuando lo cl&aacute;sico vuelva a ser moda.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Sadia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/decadas-lucha-evitar-apartamentos-turisticos-destruyan-ciudad-fenicia-3-000-anos_1_13084553.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 22 Mar 2026 21:33:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Dos décadas de lucha para evitar que los apartamentos turísticos destruyan una ciudad fenicia de hace 3.000 años]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Arqueología,Patrimonio,Historia,Turismo,Vivienda,Yacimientos arqueológicos,Almería]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El expolio de la Iglesia con el patrimonio de todos: “Es como si los médicos se quedaran con el hospital”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/expolio-iglesia-patrimonio-si-medicos-quedaran-hospital_1_13016923.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5f01899b-933e-4b0a-9401-ada1e7e1840d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El expolio de la Iglesia con el patrimonio de todos: “Es como si los médicos se quedaran con el hospital”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los autores de una profunda investigación sobre seis décadas de inmatriculaciones llaman al Gobierno a revertir una situación de “expolio” que ha supuesto “una descapitalización sin precedentes” del patrimonio público en democracia: “Hasta hoy, Iglesia y Estado son como hermanas siamesas que comparten el bolsillo”</p><p class="subtitle">Cuando el obispo inmatriculaba una iglesia y, de paso, el huerto, el cementerio e incluso el monte de al lado
</p></div><p class="article-text">
        Aunque pueda parecerlo, este &ldquo;no es un libro anticlerical&rdquo;.<em> </em><a href="https://www.akal.com/libro/el-expolio-de-las-inmatriculaciones-de-la-iglesia_54981/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El expolio de las inmatriculaciones de la Iglesia</em></a> (Akal, 2026) acaba de llegar a las librer&iacute;as como una profunda investigaci&oacute;n sobre la inscripci&oacute;n de miles bienes sin garant&iacute;as de propiedad a nombre de la instituci&oacute;n cat&oacute;lica entre 1946 y 2015. Un estudio que no pretende &ldquo;quitarle nada&rdquo; a la Iglesia, sino &ldquo;defender la legalidad democr&aacute;tica y el patrimonio p&uacute;blico&rdquo; frente a lo que definen sin rodeos como un &ldquo;expolio&rdquo; que ha originado &ldquo;una descapitalizaci&oacute;n sin precedentes&rdquo; en plena etapa democr&aacute;tica. Los autores, Antonio Manuel Rodr&iacute;guez y Arist&oacute;teles Moreno, tratan de delimitar la verdadera dimensi&oacute;n del fen&oacute;meno, compar&aacute;ndolo con cap&iacute;tulos tan relevantes para el patrimonio espa&ntilde;ol como la desamortizaci&oacute;n de Mendiz&aacute;bal. Como si se tratase de un reverso hist&oacute;rico, aquella operaci&oacute;n llevada a cabo a principios del siglo XIX supuso la expropiaci&oacute;n y subasta de multitud de bienes en manos de la Iglesia cat&oacute;lica &mdash;monasterios, conventos, tierras&mdash; para financiar las arcas del Estado. Sin embargo, la maniobra se revelar&iacute;a infructuosa, poco eficiente, y acabar&iacute;a causando da&ntilde;os irreparables al propio patrimonio.
    </p><p class="article-text">
        En un momento actual en el que numerosos colectivos y propietarios de todo el pa&iacute;s exigen al Gobierno que act&uacute;e con urgencia contra lo que consideran un esc&aacute;ndalo may&uacute;sculo, este nuevo trabajo se presenta como un manual de &ldquo;pasado, presente y futuro&rdquo;. Explica Antonio Manuel Rodr&iacute;guez, profesor de Derecho Civil en la Universidad de C&oacute;rdoba, que la investigaci&oacute;n viaja hasta el origen del problema: la &ldquo;simbiosis&rdquo; entre Iglesia y Estado desde el Antiguo R&eacute;gimen. A partir de ah&iacute;, examina &ldquo;un expolio que no se comete en el siglo XV, sino a finales del XX&rdquo;, en periodo democr&aacute;tico y, finalmente, se presenta como &ldquo;un manual de futuro&rdquo; para &ldquo;cuando el Gobierno se atreva a acometer la tarea tit&aacute;nica de separar Iglesia y Estado de forma definitiva&rdquo;. Actualmente, se lamentan los autores, &ldquo;son como hermanas siamesas que comparten el bolsillo&rdquo;. Cabe recordar algunos datos que aclaran la magnitud del problema: la pr&aacute;ctica de las inmatriculaciones ha convertido a la Iglesia en el principal propietario inmobiliario del pa&iacute;s, con un 80% del patrimonio hist&oacute;rico en sus manos, y <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/obispo-inmatriculaba-iglesia-paso-huerto-cementerio-e-monte-lado_1_12168655.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s de cien mil bienes inscritos sin pruebas, seg&uacute;n los c&aacute;lculos de la plataforma estatal Recuperando</a>.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">“Lo más grave no es que los obispos actuasen como fedatarios públicos, sino que únicamente lo hicieran para autocertificarse el dominio de aquello que no podían probar que les pertenecía”</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Fruto del respaldo que otorga esa extens&iacute;sima n&oacute;mina de bienes registrados &mdash;que todav&iacute;a no se conoce, ni mucho menos, al detalle&mdash; la Iglesia &ldquo;se sienta a negociar con el Estado de t&uacute; a t&uacute;&rdquo;, porque &ldquo;esto no se ha hecho por dinero, sino por el af&aacute;n de poder&rdquo;. Antonio Manuel Rodr&iacute;guez revela algunas de las conclusiones de las que se nutren las p&aacute;ginas del libro, al tiempo que examina con severidad las diferentes responsabilidades. Desde el papel del Estado &mdash;que derog&oacute; en 2015 una ley hipotecaria anticonstitucional, &ldquo;pero no declar&oacute; nulas las inmatriculaciones&rdquo;&mdash; a la connivencia de los registradores o incluso la pasividad social. Pero, sobre todo, apunta al uso indebido que los obispos han venido haciendo de los privilegios otorgados en 1946. &ldquo;Lo m&aacute;s grave no es que los obispos actuasen como fedatarios p&uacute;blicos, sino que &uacute;nicamente lo hicieran para autocertificarse el dominio de aquello que no pod&iacute;an probar que les pertenec&iacute;a&rdquo;. Una potestad, inciden los autores, de la que ni siquiera los notarios gozaban.
    </p><h2 class="article-text">La Mezquita de C&oacute;rdoba, el paradigma</h2><p class="article-text">
        El trabajo &ldquo;El expolio de las inmatriculaciones de la Iglesia&rdquo; habla de 16 casos especialmente relevantes en el panorama espa&ntilde;ol, pero sit&uacute;a uno en particular por encima del resto: la Mezquita de C&oacute;rdoba. Precisamente, el germen del libro est&aacute; en la implicaci&oacute;n personal de Antonio Manuel Rodr&iacute;guez y de Arist&oacute;teles Moreno en el rechazo social que produjo el registro por la Iglesia cat&oacute;lica del templo isl&aacute;mico, origen de la plataforma que se cre&oacute; en C&oacute;rdoba para defender la titularidad p&uacute;blica del templo isl&aacute;mico. &ldquo;Te duelen los ojos al comprobar que estamos ante un bien que incuestionablemente no ha construido la Iglesia; cuando la jerarqu&iacute;a cat&oacute;lica llega a la Mezquita, ya estaba construida&rdquo;, exponen los investigadores. En su opini&oacute;n, en el monumento emblema de C&oacute;rdoba se encuentra la clave que permite desmontar cualquier argumento a favor de la inmatriculaci&oacute;n. &ldquo;&iquest;La Mezquita se puede vender? &iquest;Se puede hipotecar? La respuesta es que no, y los &uacute;nicos bienes que est&aacute;n en esta situaci&oacute;n son los de dominio p&uacute;blico, porque son de todos&rdquo;, argumenta Antonio Manuel Rodr&iacute;guez, quien se pregunta por qu&eacute; no existe una norma y un listado oficial que aclaren qu&eacute; edificios se encuentran en esta situaci&oacute;n en nuestro pa&iacute;s, como s&iacute; existe en Francia, Reino Unido, Alemania o Portugal.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de la Mezquita, adem&aacute;s, el volumen recopila datos hist&oacute;ricos y aporta nueva documentaci&oacute;n que permite explorar con mayor claridad el origen del templo. &ldquo;Fue construida en el a&ntilde;o 785 por el Estado Omeya para ofrecer un servicio p&uacute;blico a los ciudadanos, en el sentido en que el culto isl&aacute;mico era oficial y para ello fueron utilizados recursos de todos los contribuyentes&rdquo;, explica Arist&oacute;teles Moreno. De ah&iacute;, damos un salto hasta el siglo XX, cuando la Iglesia &ldquo;era una especie de brazo administrativo del Estado que incluso cobraba impuestos&rdquo;. Sin embargo, el catolicismo dej&oacute; de ser la religi&oacute;n oficial del Estado con la llegada de la democracia. &ldquo;A partir de la Constituci&oacute;n, en 1978, la Iglesia se qued&oacute; con todo ese patrimonio hist&oacute;rico que se hab&iacute;a construido, no con su dinero, sino con fondos de toda la comunidad&rdquo;, precisa el periodista. &ldquo;Es como si los m&eacute;dicos se quedaran con el hospital o los maestros con el colegio&rdquo;, compara Moreno, que se ha encargado de profundizar en el dilatado recorrido temporal del edificio.
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                Trabajos de restauración en la mezquita de Córdba tras el incendio del 8 de agosto                            </span>
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        En este sentido, el coautor del libro ha buceado en diferentes archivos para construir una s&oacute;lida argumentaci&oacute;n que aleje cualquier sombra de duda. Moreno se remite, por ejemplo, a la declaraci&oacute;n de monumento nacional, que data de 1882. &ldquo;El Estado nombra a un arquitecto conservador, Ricardo Vel&aacute;zquez, un funcionario p&uacute;blico que asume el control y el dominio del edificio; en este asunto, la Iglesia no participa en nada&rdquo;, precisa. Es m&aacute;s, lo primero que hace Bl&aacute;zquez es &ldquo;desmantelar multitud de pegotes barrocos que los obispos hab&iacute;an ido metiendo en la Mezquita&rdquo;, a&ntilde;ade. Pero hay m&aacute;s. En 1910, tuvo lugar un suceso que desafortunadamente recuerda <a href="https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/sido-incendio-mezquita-barredora-cubiertas-monumento_1_12524290.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a lo ocurrido el pasado verano</a>: un grave incendio, en este caso, originado por una tormenta, ante la falta de un pararrayos. &ldquo;Con motivo de aquel suceso, dos periodistas entrevistaron al obispo, quien neg&oacute; que el pararrayos fuera su responsabilidad porque, seg&uacute;n &eacute;l, la Mezquita era incumbencia del Estado&rdquo;, recoge Arist&oacute;teles Moreno. Un &uacute;ltimo dato: en 1972, el director de Vivienda en el Gobierno franquista, Rafael de la Hoz, propuso un proyecto para &ldquo;extraer la catedral de la mezquita&rdquo;, es decir, quitar cualquier elemento no original. &ldquo;El Ayuntamiento de C&oacute;rdoba se declara dispuesto a colaborar para llevar a cabo el proyecto, asumiendo que ha sido una instituci&oacute;n fundamental en la defensa y la tutela de la Mezquita a lo largo de la historia&rdquo;, recoge el periodista.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Del Prerrom&aacute;nico asturiano a los payeses catalanes</h2><p class="article-text">
        Quiz&aacute; el otro conjunto patrimonial que m&aacute;s pol&eacute;mica ha generado junto a la Mezquita de C&oacute;rdoba en el aspecto de las inmatriculaciones sea el Prerrom&aacute;nico asturiano, una quincena de edificios promovidos por monarcas asturianos entre los siglos VIII y X, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/pugna-templo-prerromanico-santa-maria-naranco-iglesia-ciudadanos_1_9790500.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con Santa Mar&iacute;a del Naranco a la cabeza</a>. En este caso, la Iglesia acometi&oacute; la inmatriculaci&oacute;n de los templos religiosos, inscribiendo las fincas en las que se encontraban. Lo parad&oacute;jico fue que, pese a cobrar entrada por acceder a Santa Mar&iacute;a del Naranco, el palacio impulsado por Ramiro I no lleg&oacute; a ser registrado. &ldquo;Actualmente, se mantiene en un limbo jur&iacute;dico porque inmatricular la sede mon&aacute;rquica en la que se proclamaban los reyes habr&iacute;a sido ya demasiado burdo&rdquo;, analiza Antonio Manuel Rodr&iacute;guez. Ante ese vac&iacute;o en la titularidad, el profesor de Derecho Civil cuestiona el papel del Gobierno asturiano: &ldquo;&iquest;A qu&eacute; est&aacute; esperando el Principado para declarar Santa Mar&iacute;a del Naranco bien de dominio p&uacute;blico e inscribirlo en el registro con esa naturaleza?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los autores del trabajo van elevando la cr&iacute;tica al examinar casos &ldquo;realmente esperp&eacute;nticos&rdquo;, como el de los payeses catalanes, que han tenido que enfrentarse a una situaci&oacute;n en la que la Iglesia pretend&iacute;a arrebatarles construcciones como ermitas que los agricultores hab&iacute;an levantado y mantenido en sus territorios particulares. &ldquo;Cuando un d&iacute;a van a arreglar la ermita o a celebrar cualquier acto, los payeses se encuentran con que se las han quitado&rdquo;, exponen los investigadores. Es decir, &ldquo;ya no se trata de quedarte con la finca donde est&aacute; la ermita&rdquo;, apunta Antonio Manuel Rodr&iacute;guez refiri&eacute;ndose <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/obispo-inmatriculaba-iglesia-paso-huerto-cementerio-e-monte-lado_1_12168655.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a casos como el de las propiedades comunales en Navarra</a>, sino que la Iglesia &ldquo;se est&aacute; quedando con ermitas dentro de fincas que no les pertenecen&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Los autores, Antonio Manuel Rodríguez y Aristóteles Moreno.                            </span>
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        El esc&aacute;ndalo de las inmatriculaciones &mdash;del que todav&iacute;a no se conoce su verdadera dimensi&oacute;n, denuncian particulares y colectivos que luchan para revertir la situaci&oacute;n&mdash; ha venido abonado por su complejidad, pero tambi&eacute;n por la &ldquo;falta de conciencia social&rdquo;, que los investigadores echan de menos. Y porque, a veces, la explicaci&oacute;n del problema acaba envenen&aacute;ndose entre juegos de palabras. Como, por ejemplo, al preguntarse de qui&eacute;nes son los templos religiosos en Espa&ntilde;a o, por precisar un poco m&aacute;s, si las iglesias (en min&uacute;scula) pueden ser de la Iglesia. &ldquo;Claro que pueden serlo&rdquo;, responde Antonio Manuel Rodr&iacute;guez, quien se explica: &ldquo;Pueden pertenecerle cuando se han construido en su terreno, han sido ellos quienes las han construido o cuando se le han donado, las han heredado o las han comprado; es decir, cuando son bienes privados&rdquo;. Pero nunca cuando son de dominio p&uacute;blico.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Sadia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/expolio-iglesia-patrimonio-si-medicos-quedaran-hospital_1_13016923.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 01 Mar 2026 21:23:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El expolio de la Iglesia con el patrimonio de todos: “Es como si los médicos se quedaran con el hospital”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Iglesia,Inmatriculaciones,Patrimonio,Catolicismo,Mezquita de Córdoba]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Recorrer un templo como lo hacían los monjes hace un milenio, otra forma de explicar (y entender) el románico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/recorrer-templo-hacian-monjes-milenio-forma-explicar-entender-romanico_1_13007146.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/53cf145d-2e44-424a-bf83-e7a1a579c462_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Recorrer un templo como lo hacían los monjes hace un milenio, otra forma de explicar (y entender) el románico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El monasterio palentino de San Zoilo recupera los espacios que atravesaban los religiosos de Cluny en el siglo XI durante sus ceremonias, para mostrar al visitante cómo funcionaban y para qué servían estos edificios en la Edad Media</p><p class="subtitle">El claustro románico de San Zoilo estaba debajo del monasterio
</p></div><p class="article-text">
        Durante las ceremonias m&aacute;s se&ntilde;aladas, los monjes recorr&iacute;an una serie de espacios que hab&iacute;an sido expresamente construidos en los monasterios para las celebraciones lit&uacute;rgicas. Cada estancia ten&iacute;a un significado, un simbolismo. Con el paso de los siglos, las &oacute;rdenes religiosas y los rituales fueron cambiando, y muchos de estos edificios se fueron transformando para adaptarse a los nuevos tiempos. Aquellas dependencias que utilizaban fueron modificadas (cuando no destruidas) para construir otras nuevas, as&iacute; que ese remoto pasado medieval qued&oacute; sepultado bajo otras piedras m&aacute;s modernas. 
    </p><p class="article-text">
        Este relato general &mdash;que habla, a grandes rasgos, de multitud de monasterios&mdash;describe con exactitud la evoluci&oacute;n de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/claustro-romanico-san-zoilo-debajo-monasterio_1_8532481.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">San Zoilo</a> (Carri&oacute;n de los Condes, Palencia), uno de los edificios m&aacute;s importantes de entre la treintena que la <a href="https://www.eldiario.es/viajes/localidad-francia-esconde-abadia-importante-mundo-medieval_1_12776594.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">abad&iacute;a francesa</a> de Cluny lleg&oacute; a administrar en nuestro pa&iacute;s. Despu&eacute;s de tres d&eacute;cadas de exploraci&oacute;n arqueol&oacute;gica, los especialistas han identificado, precisamente, una de esas estructuras que los religiosos utilizaban una sola vez al a&ntilde;o, en la ceremonia del S&aacute;bado Santo. Ante la complejidad de explicar todo esto, en San Zoilo se les ha ocurrido que la mejor manera de contarlo es recuperar ese itinerario oculto entre los muros actuales, e invitar al visitante a que pueda seguirlo por s&iacute; mismo, como si viajara a la <a href="https://www.eldiario.es/spin/pleitos-pluma-pergamino-viudas-enfrentaron-hijos-primogenitos-baja-edad-media-raiz-herencia-pm_1_12988014.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Edad Media</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Del pasado rom&aacute;nico de San Zoilo &ldquo;tan solo se ve&iacute;a una ventanita desde la carretera&rdquo;, apunta Zoilo Perrino, rescatando la descripci&oacute;n que el arque&oacute;logo Miguel &Aacute;ngel Garc&iacute;a Guinea hizo del monasterio, antes de los a&ntilde;os noventa. La situaci&oacute;n cambi&oacute; en 1993 con la aparici&oacute;n de la portada original. &ldquo;El hallazgo fue un bombazo por la calidad, el grado de conservaci&oacute;n y la conexi&oacute;n que mostraba con templos como los de Fr&oacute;mista, Sahag&uacute;n o Jaca&rdquo;, explica el responsable de la asociaci&oacute;n Cluny Ib&eacute;rica, que trabaja en la recuperaci&oacute;n de la huella cluniacense en Espa&ntilde;a y Portugal. 
    </p><p class="article-text">
        Hace cuatro a&ntilde;os, se registr&oacute; otro paso importante. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/claustro-romanico-san-zoilo-debajo-monasterio_1_8532481.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Unas obras de urgencia en el subsuelo del edificio revelaron, por casualidad, varios capiteles rom&aacute;nicos.</a> Era el vestigio m&aacute;s claro del antiguo claustro, el que se construy&oacute; en el siglo XI y fue demolido en el XVI. Entonces, los materiales (las piedras) de la vieja estructura fueron reutilizados en las nuevas galer&iacute;as de estilo plateresco, las que se pueden ver en la actualidad. Los responsables acometieron la restauraci&oacute;n de los restos con el objetivo de exponerlos, pero el hallazgo m&aacute;s reciente ha dejado la musealizaci&oacute;n de los capiteles un poco en segundo plano.
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                    alt="Aspecto del pasillo (interrumpido al fondo) que unía las dos torres de la iglesia de San Zoilo durante la Edad Media"
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                Aspecto del pasillo (interrumpido al fondo) que unía las dos torres de la iglesia de San Zoilo durante la Edad Media                            </span>
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        Desde finales de los noventa se conoc&iacute;a el inicio del recorrido que los monjes hac&iacute;an durante la liturgia de <a href="https://www.eldiario.es/la-rioja/logrono/concejal-pp-logrono-compara-cacerolada-genocidio-gaza-concurso-tambores_1_13006670.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Semana Santa</a> en la Edad Media. A los pies de la iglesia del monasterio, los religiosos ascend&iacute;an unos ocho metros por las escaleras interiores (el husillo) de la torre norte. Acto seguido, continuaban por un pasillo que qued&oacute; interrumpido por las reformas realizadas en el siglo XVI. Pero &iquest;d&oacute;nde conduc&iacute;a aquel corredor? Siempre se intuy&oacute; que la procesi&oacute;n continuaba hasta la torre sur, de manera que los monjes pod&iacute;an regresar a la nave de la iglesia descendiendo por una segunda escalera. No ha sido hasta estas semanas cuando la exploraci&oacute;n arqueol&oacute;gica ha confirmado el planteamiento. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos descubriendo que tenemos toda la estructura del pasillo que comunicaba con la galilea (un espacio para los fieles) y que llegaba a la torre sur&rdquo;, explica Perrino. Ahora, Cluny Ib&eacute;rica busca financiaci&oacute;n para terminar de rehabilitar este espacio &mdash;vaciar el corredor de escombros y recuperar el acceso a la torre sur original&mdash; y devolverlo a como fue hace cuatro siglos. &ldquo;M&aacute;s all&aacute; de la trascendencia arqueol&oacute;gica que tiene el proyecto, queremos que los visitantes puedan volver a caminar por estas dependencias para comprender el recorrido que hac&iacute;an los monjes cuando celebraban esta liturgia y todo su simbolismo&rdquo;, explica el responsable de la asociaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Una huella casi extinguida</h2><p class="article-text">
        La huella de estas celebraciones propias de la orden de Cluny se puede rastrear f&aacute;cilmente en Francia a trav&eacute;s de la arquitectura y la arqueolog&iacute;a, pero en Espa&ntilde;a apenas si se conserva en la zona de Catalu&ntilde;a, en monasterios como Sant Pere de Rodes (Girona). &ldquo;Lo que me parece realmente fascinante es la oportunidad de recorrer de nuevo estos espacios para poder entenderlos&rdquo;, confiesa Zoilo Perrino. El itinerario en el que est&aacute;n pensando para las visitas incluye una explicaci&oacute;n de cada uno de aquellos elementos rom&aacute;nicos que marcaban la liturgia de la Pasi&oacute;n el S&aacute;bado Santo. Por ejemplo, ya en el inicio aparece un crism&oacute;n con las letras alfa (principio) y omega (final) invertidas. &ldquo;Digamos que estamos haciendo el camino al rev&eacute;s, desde el final al principio, comenzando por la muerte&rdquo;, explica Perrino. 
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            <span class="title">
                Excavaciones realizadas en las dependencias del monasterio palentino para reconstruir el itinerario litúrgico                            </span>
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        Durante el itinerario, los monjes iban entonando una serie de c&aacute;nticos, que tambi&eacute;n se quieren reproducir durante la visita. &ldquo;Los especialistas conocen casi con total seguridad c&oacute;mo se hac&iacute;an estas ceremonias en las que se cantaban una serie de ant&iacute;fonas&rdquo;. El director de Cluny Ib&eacute;rica se remite a un documento de principios del siglo XI, el Liber Tramitis, en el que &ldquo;unos monjes que visitan Cluny hacen una descripci&oacute;n de todo lo que ven, as&iacute; que tenemos una aproximaci&oacute;n de c&oacute;mo eran las celebraciones&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La filosof&iacute;a del proyecto tiene que ver con c&oacute;mo se ense&ntilde;a el rom&aacute;nico en nuestro pa&iacute;s, de qu&eacute; manera se organizan las visitas tur&iacute;sticas y las dificultades que experimenta el ciudadano del siglo XXI para captar el verdadero sentido del primer arte internacional de occidente. &ldquo;Muchas veces nos quedamos en la forma, pero nos falla el fondo, el contenido, y esto hace que un templo se nos muestre muy mudo&rdquo;, reflexionan desde Cluny Ib&eacute;rica. 
    </p><p class="article-text">
        En realidad, apuntan hacia uno de los problemas m&aacute;s comunes: se observan las iglesias de la Edad Media como un monumento, como una especie de museo, y no como lo que eran, edificios que los vecinos utilizaban de manera cotidiana. El otro gran obst&aacute;culo es el que aparece en San Zoilo, la propia transformaci&oacute;n del monasterio y sus dependencias a lo largo de la historia hace que sea muy complicado viajar mentalmente a sus or&iacute;genes. &ldquo;En el siglo XI, la iglesia se obligaba a construir de una determinada manera y los espacios actuales ya no tienen nada que ver con esa distribuci&oacute;n&rdquo;, a&ntilde;aden.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Algunos de los restos románicos hallados durante las excavaciones                            </span>
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        La progresiva recuperaci&oacute;n de los elementos rom&aacute;nicos en San Zoilo se enmarca en una serie de actuaciones que van m&aacute;s all&aacute; del propio complejo mon&aacute;stico. &ldquo;Socialmente, es muy importante rescatar esa memoria, significa mucho en un enclave como el Camino de Santiago, en la econom&iacute;a de este lugar y en el desarrollo de esta poblaci&oacute;n: no hay que olvidar que aqu&iacute; tuvo lugar la sede del administrador econ&oacute;mico de Cluny en toda la pen&iacute;nsula&rdquo;, explica Zoilo Perrino. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el monasterio palentino y la asociaci&oacute;n Cluny Ib&eacute;rica son miembros especialmente activos en la candidatura que la Federaci&oacute;n Europea de Sitios Cluniacenses presentar&aacute;, previsiblemente, en 2027 ante la Unesco, con el fin de que todos estos enclaves europeos &mdash;una parte de ellos, en Espa&ntilde;a y muy pr&oacute;ximos a San Zoilo&mdash; ingresen en la lista de Patrimonio mundial. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Sadia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/recorrer-templo-hacian-monjes-milenio-forma-explicar-entender-romanico_1_13007146.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 22 Feb 2026 20:06:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Recorrer un templo como lo hacían los monjes hace un milenio, otra forma de explicar (y entender) el románico]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Patrimonio,Iglesia,Edad Media,Palencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Asier Albistur, divulgador del patrimonio: “Hoy corremos el riesgo de que la historia vuelva a ser como en el régimen de Franco”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/asier-albistur-divulgador-patrimonio-hoy-corremos-riesgo-historia-vuelva-regimen-franco_128_12988582.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/205a48dc-a54a-4c3b-8680-ab5b6ecd8b77_16-9-discover-aspect-ratio_default_1136530.jpg" width="6720" height="3780" alt="Asier Albistur, divulgador del patrimonio: “Hoy corremos el riesgo de que la historia vuelva a ser como en el régimen de Franco”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El autor del proyecto digital 'Entre escombros' trata de desterrar tópicos, ofrecer una visión nítida del pasado y provocar la reflexión: “Hablamos de la Reconquista incluso en territorios como Murcia, que fue fundada por Abderramán II” 
</p><p class="subtitle">Las iglesias que se adelantaron al Románico reclaman su lugar en el mapa del patrimonio español</p></div><p class="article-text">
        Aunque procede del &aacute;mbito profesional de la publicidad, Asier Albistur (1981) lleva varios a&ntilde;os madurando <em>Entre escombros</em>, un proyecto de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/divulgacion-pasado-fenomeno-auge-pasa-parte-historiadores_1_10651557.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">divulgaci&oacute;n del patrimonio</a> en las redes sociales que es el reflejo de su actividad como gu&iacute;a de turismo y su pasi&oacute;n personal como viajero (en el tiempo y en el espacio). Este vasco de madre asturiana, licenciado en Humanidades, trata de transportar a los lugares que visita a todo aquel que sienta la llamada de la historia y el arte. Y lo hace con dos particularidades. 
    </p><p class="article-text">
        La primera, explorando lugares espinosos de nuestro pasado de los que otros huir&iacute;an &mdash;como el complejo comportamiento de las fronteras entre reinos y religiones&mdash; para &ldquo;hacer reflexionar&rdquo; al viajero. La segunda, tratando de desterrar t&oacute;picos que hoy se vuelven peligrosos ante el auge de los <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/poesia/libro-jovenes-espana-creen-dictadura-mejor-democracia_1_12880098.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pensamientos interesados</a> en un relato hist&oacute;rico superado ya por la investigaci&oacute;n. De sus experiencias por diferentes territorios del pa&iacute;s, de norte a sur, de los reinos cristianos a la Espa&ntilde;a andalus&iacute;, acaba de extraer y compartir una <a href="https://www.instagram.com/p/DQoZW3cCNaI/?utm_source=ig_web_button_share_sheet&amp;igsh=MzRlODBiNWFlZA%3D%3D" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">especie de dec&aacute;logo de valiosas ense&ntilde;anzas</a> en el que conviene detenerse, si aspiramos a desnudar ideas preconcebidas o a superar lugares comunes que enmascaran la realidad del pasado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>H&aacute;blenos de su incursi&oacute;n en el &aacute;mbito de la divulgaci&oacute;n y del nacimiento de su proyecto digital</strong><em><strong> Entre escombros</strong></em><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Durante la pandemia aprovech&eacute; para estudiar un microgrado de Historia de Espa&ntilde;a y, a la vez, comenc&eacute; a trabajar en este proyecto. En un primer momento se trataba de contar lo que yo ve&iacute;a en mis viajes, porque siempre me he movido un mont&oacute;n en furgoneta por toda la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica. El hecho de ser del Pa&iacute;s Vasco y de haber vivido en Madrid y en Andaluc&iacute;a me ha permitido abrir un poco las miras y comprobar que el patrimonio y los paisajes espa&ntilde;oles (y tambi&eacute;n portugueses) son realmente diversos y ricos. Empec&eacute; a publicar mis fotograf&iacute;as, descubr&iacute; el mundo de la divulgaci&oacute;n y me inici&eacute; de manera profesional como gu&iacute;a de turismo. No estoy especializado en un estilo art&iacute;stico concreto, pero s&iacute; es cierto que lo que m&aacute;s me gusta es la Historia medieval.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El divulgador vasco fotografía el dolmen alavés de Sorginetxe                            </span>
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        <strong>&iquest;Por qu&eacute; decidi&oacute; llamar su proyecto </strong><em><strong>Entre escombros</strong></em><strong>, y no </strong><em><strong>Entre ruinas</strong></em><strong>, por ejemplo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es una historia personal y familiar, probablemente por influencia de mis padres y de mi abuelo, que viv&iacute;a en Ribadeo, en Galicia. Desde peque&ntilde;o siempre me ha gustado much&iacute;simo la historia y todo lo que tiene que ver el patrimonio, aunque no me diera cuenta. Los veranos &iacute;bamos a Galicia, como dec&iacute;a, y yo le propon&iacute;a a mi hermano hacer planes como ir a visitar un castro que a&uacute;n no se hab&iacute;a excavado y no se ve&iacute;a demasiado. Y &eacute;l me respond&iacute;a, siempre en broma: &iquest;Para qu&eacute; quieres ir, si son solo escombros? Decid&iacute; adoptar este t&eacute;rmino, escombros, que puede sonar despectivo, pero lo hago desde el cari&ntilde;o y la iron&iacute;a. Desde la visi&oacute;n de algo que me lleva a sentimientos muy cercanos, muy familiares, y, al mismo tiempo, es una forma de denunciar que no se le hace el suficiente caso al patrimonio, sobre todo, en el medio rural.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; valor tiene el patrimonio en esa Espa&ntilde;a rural a la que se refiere? &iquest;Cree que lo conocemos suficientemente?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Dir&iacute;a que no conocemos ni siquiera lo que tenemos al lado, y eso lo veo a diario con gente muy cercana a mis amigos o a mi familia. Nos gusta viajar y tener planes, hacer &ldquo;check&rdquo; en lo que nos venden en las redes sociales. Pero, por otro lado, te das cuenta de que la gente no solo no conoce, sino que muchas veces no valora. Por desgracia, solo se aprecia realmente lo que es m&aacute;s tur&iacute;stico, lo que mejor queda y m&aacute;s cr&eacute;dito social te da en las redes sociales. Somos un pa&iacute;s hiperturistificado, pero solamente en algunos lugares. Cuando viv&iacute;a en C&oacute;rdoba, sal&iacute;a a correr y me iba chocando con grupos de turistas en la juder&iacute;a y en la zona de la Mezquita. Sin embargo, cuando voy con la furgoneta a Segarra (Lleida), donde hay una torre andalus&iacute; brutal, la de Vallferosa, veo que no hay nadie porque es un lugar muy apartado. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Nos gusta viajar y tener planes, pero solo se aprecia lo que mejor queda en redes sociales</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Asier Albistur</span>
                                        <span>—</span> Divulgador del patrimonio
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Esos lugares tan apartados y desconocidos, &iquest;no son realmente una oportunidad de oro para los gu&iacute;as de turismo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        De hecho, en Arag&oacute;n, por ejemplo, trabajo junto a una instituci&oacute;n que se llama Territorio Mud&eacute;jar. Se est&aacute; encargando de reunir a distintos ayuntamientos en la provincia de Zaragoza para poner en valor el patrimonio de los mud&eacute;jares, y convertirlos en foco de atracci&oacute;n tur&iacute;stica y cultural. Como profesional, mi idea es poder actuar en esas regiones donde no suele ir demasiada gente. Tambi&eacute;n tengo en mente un proyecto sobre las antiguas fronteras de la Edad Media, sobre todo, entre el mundo andalus&iacute; y el cristiano. Itinerarios, por ejemplo, en la frontera del Duero en Soria, con visitas a la fortaleza de Gormaz o a la ermita de San Baudelio de Berlanga.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo cree que hay que dirigirse a la sociedad para que se sienta seducida por la historia y el patrimonio?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es la pregunta del mill&oacute;n. Hay una cuesti&oacute;n fundamental que he aprendido trabajando en marketing y publicidad, que se suele olvidar cuando promocionas un producto, una marca o un lugar: el p&uacute;blico al que te diriges. Hay que tener en cuenta que no vas a poder llegar a todo el mundo, que no todos los destinos son para todas las personas. As&iacute; que tienes que pensar muy bien con qui&eacute;n puedes conectar. El problema en Espa&ntilde;a es que tratamos de vend&eacute;rselo todo a todo el mundo. Estoy pensando en lugares como Javalambre (Teruel), donde se est&aacute;n comercializando rutas astron&oacute;micas, porque se han dado cuenta de la calidad excepcional del cielo nocturno, sin contaminaci&oacute;n. No a todo el mundo le va a gustar, pero si eres aficionado a la astronom&iacute;a puedes acudir a ciertos puntos que te ofrecen lo que otros no pueden.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Usted trabaja como gu&iacute;a de turismo, pero no es un gu&iacute;a convencional. &iquest;C&oacute;mo cree que se est&aacute; actuando en el sector?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Soy una persona cr&iacute;tica, no me callo, y cuando trabajo, intento hacer las cosas de una forma diferente. Ahora que estoy construyendo mi proyecto profesional desde un punto de vista narrativo, trato de hablar con cercan&iacute;a para que la gente a la que me dirijo pueda comprender un lugar; que no solo se vea la parte bonita, sino tambi&eacute;n c&oacute;mo viven las personas, con sus problemas y sus retos. M&aacute;s all&aacute; de eso, est&aacute; el relato hist&oacute;rico ligado al patrimonio, donde trato de salirme de los t&oacute;picos y lugares comunes. Si hablo del conflicto entre territorios andalus&iacute;es y territorios cristianos feudales, intento desmontar la narrativa de la Reconquista, con la que no estoy en absoluto de acuerdo. Me esfuerzo en que se conozcan t&eacute;rminos que no se est&aacute;n utilizando lo suficiente, como la propia palabra andalus&iacute;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Albistur, en el acceso a la fortaleza califal de Gormaz, Soria                            </span>
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        <strong>Precisamente, en una de sus publicaciones en las redes, trata de desmontar t&oacute;picos. &iquest;A qu&eacute; se refiere con que &ldquo;la historia no es la que es&rdquo;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me r&iacute;o porque no solo yo, sino muchas otras personas, historiadores e historiadoras, nos peleamos cada d&iacute;a con esta idea. Me han llegado a decir que &ldquo;la historia es la que es&rdquo;, que &ldquo;esto es lo que pas&oacute;&rdquo;, &ldquo;lo que nos han contado&rdquo;&hellip; As&iacute; que, &ldquo;no empieces a inventarte cosas&rdquo;. Si nos han contado durante siglos que Don Pelayo se alz&oacute; contra los musulmanes, ese es el pasado. Lo que quiero decir al final es que la historia es solo un relato que nosotros contamos como sociedad, pero luego hay expertos que se dedican a estudiarlo para hacer descubrimientos y que esa narrativa vaya transform&aacute;ndose. A veces, hay ciertos intereses y sesgos. Hoy corremos el peligro, por ejemplo, de que la historia vuelva a ser tal y como lo fue durante el r&eacute;gimen de Franco, por ejemplo, por culpa de ciertos movimientos. Una historia de buenos y malos, de cierta parte de Espa&ntilde;a sentida como nuestra y otra como ajena, como extranjera. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tambi&eacute;n se apunta, como muchos investigadores, a eso de que la Edad Media &ldquo;no fue una edad oscura&rdquo;&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; tiene mucho que ver la visi&oacute;n que nos ha dado Hollywood, con la gente de la Edad Media vestida de negro y la cara manchada. Antes de esto, en los a&ntilde;os 50 y 60, era m&aacute;s fehaciente ver esta etapa con m&aacute;s &ldquo;colorinchis&rdquo;. El patrimonio medieval, el arquitect&oacute;nico, sobre todo, ha perdido la mayor parte del registro de color. Por ejemplo, hace poco visit&eacute; la iglesia de San Vicente en Cardona (Barcelona), que es bestial a nivel arquitect&oacute;nico, pero claro, est&aacute; todo rascado. No queda pintura en el interior, salvo en el n&aacute;rtex (p&oacute;rtico). La gente no es consciente de que estos templos estaban repletos de colores.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Otra de las ideas que comparte es: &ldquo;No se puede reconquistar lo que nunca fue tuyo&hellip;&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La Reconquista es un relato, un concepto ideol&oacute;gico, es casi ya una cuesti&oacute;n de consenso. En la sociedad en general existe la inercia de utilizar esta palabra, tambi&eacute;n en las instituciones. El problema viene cuando se habla, por ejemplo, de la reconquista de Murcia, una ciudad fundada por Abderram&aacute;n II, es decir, por los andalus&iacute;es. T&uacute;, en todo caso, puedes conquistarla, pero no reconquistarla. El caso de Madrid es similar. Es tan sencillo como que dejemos de utilizar esa palabra, porque toda esa expansi&oacute;n feudal o cristiana a costa de al-&Aacute;ndalus simplemente fue una conquista de poderes que no ten&iacute;an antes el dominio de ese territorio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cada vez se lee y se escucha m&aacute;s que &ldquo;la historia tambi&eacute;n fue cosa de mujeres&rdquo;. &iquest;Qu&eacute; opina al respecto?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo tambi&eacute;n he sido muy miope; sigo si&eacute;ndolo y aprendiendo. No solamente es que las mujeres estuvieran presentes, sino que, en muchos aspectos, ellas fueron absolutamente necesarias, como nos cuenta Isabel Mell&eacute;n. No necesarias, sino que dirigieron incluso el signo de los tiempos. Las reinas y las mujeres de las elites, las mujeres aristocr&aacute;ticas, ten&iacute;an su rol, que era diferente al de los hombres, un papel absolutamente primordial. La importancia de proteger a los herederos, de auparlos y promocionarlos para que se convirtiesen en reyes es algo que tambi&eacute;n se da en al-&Aacute;ndalus. De todo ese protagonismo no se ha hablado lo suficiente, ni antes ni ahora.
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                Albistur, en una visita guiada al Museo Arqueológico Nacional (Madrid)                            </span>
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        <strong>Usted afirma que lo isl&aacute;mico es tan nuestro como lo cristiano. &iquest;C&oacute;mo se lo explica a quienes defienden, cada vez, con un altavoz m&aacute;s potente, que solo hubo una voz religiosa, una confesi&oacute;n v&aacute;lida, en la pen&iacute;nsula?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo primero que les dir&iacute;a es que es un error mirar hacia la historia desde las ideolog&iacute;as actuales, es decir, que no sean presencialistas. Por mucho que t&uacute; seas islam&oacute;fobo y te parezca que el islam es lo peor del mundo &mdash;que es lo que est&aacute; pasando actualmente&mdash;, vives en un pa&iacute;s en el que gran parte de su historia estuvo vinculada al islam. Y no solo eso: el islam y la cultura &aacute;rabe, a trav&eacute;s de al-&Aacute;ndalus, dejaron un legado riqu&iacute;simo, del que nos aprovechamos en muchos sentidos. Cuando viaja a Andaluc&iacute;a, esa persona islam&oacute;foba tambi&eacute;n se aprovecha hoy en d&iacute;a de todo eso: los monumentos m&aacute;s visitados, la gastronom&iacute;a, las tradiciones, el propio flamenco&hellip; Todo eso tiene un poso isl&aacute;mico enorme.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Habla constantemente de al-&Aacute;ndalus y del t&eacute;rmino &ldquo;andalus&iacute;&rdquo;, criticando que no se utilice m&aacute;s, &iquest;por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Apenas se dice &ldquo;andalus&iacute;&rdquo; y es una pena. Se habla much&iacute;simo de lo &aacute;rabe, de la cultura, del idioma&hellip; Es una forma de extranjerizar lo andalus&iacute; y, adem&aacute;s, se siguen empleando palabras que deber&iacute;an estar completamente desterradas, como moro o sarraceno. Como ejemplo, en uno de los paneles del palacio de La Aljafer&iacute;a (Zaragoza) se puede leer la palabra moro.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Lo peque&ntilde;o no es menos importante&rdquo;. &iquest;C&oacute;mo ha llegado a esta conclusi&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que los detalles pueden contar much&iacute;simo, incluso arrojar luz sobre ciertas ideas que ten&iacute;amos preconcebidas, acerca de ciertos misterios que est&aacute;n sin resolver. Desde un punto de vista patrimonial, nada es humilde, todo puede ser relevante. Luego, a nivel emocional, trato de hablar muchas veces de las sensaciones que puede crear una cosa m&iacute;nima. Que una iglesia sea peque&ntilde;a, que est&eacute; en un lugar remoto o que tenga detalles casi imperceptibles no le quitan valor ni la hacen menos importante que un gran monumento, sobre todo, desde el punto de vista emocional. Y no porque me impresione a m&iacute;, sino porque ese v&iacute;nculo de sentimientos, de identidad, que despierta en esas comunidades es importante para proteger su patrimonio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Esa especie de dec&aacute;logo que usted comparte termina casi como empieza esta entrevista: &iquest;por qu&eacute; los escombros son &ldquo;mucho m&aacute;s que escombros&rdquo;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Porque no dejan de ser eso que nuestros antepasados han dejado por el camino, eso que nos permite comprender nuestra historia. Por eso hay que protegerlos, claro.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Le gusta verse como una persona que trabaja para desterrar t&oacute;picos en el &aacute;mbito de la cultura, la historia y el patrimonio?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hombre s&iacute;, desde mi tribuna. Obviamente, soy una persona m&aacute;s de una maquinaria, creo que hay otra gente que est&aacute; haciendo un trabajo espectacular. Pero s&iacute;, estoy orgulloso de lo que aporto, aunque sea un peque&ntilde;o granito de arena. Y, al mismo tiempo, trato de aprender y de pegarme al m&aacute;ximo a la gente que tiene m&aacute;s conocimiento para seguir su estela.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Sadia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/asier-albistur-divulgador-patrimonio-hoy-corremos-riesgo-historia-vuelva-regimen-franco_128_12988582.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 15 Feb 2026 21:11:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Asier Albistur, divulgador del patrimonio: “Hoy corremos el riesgo de que la historia vuelva a ser como en el régimen de Franco”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Arte,Patrimonio,Entrevistas,Islamofobia,Islam]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El relato que cuestionó la heroica liberación del Alcázar de Toledo y levantó ampollas en la dictadura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/relato-cuestiono-heroica-liberacion-alcazar-toledo-levanto-ampollas-dictadura_1_12785956.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5dd1a088-8102-49c8-bc8c-641a6741c0db_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1771y1090.jpg" width="1200" height="675" alt="El relato que cuestionó la heroica liberación del Alcázar de Toledo y levantó ampollas en la dictadura"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El testimonio del pintor republicano Luis Quintanilla, publicado en 1967 en Francia y que ahora alcanza en España su segunda edición, desmonta la supuesta hazaña del coronel Moscardó, “el capítulo mitológico más importante del franquismo” </p><p class="subtitle">España cumple medio siglo sin Franco en plena ofensiva ultra que lo reivindica
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Padre, cumplir&aacute; usted la m&aacute;s alta misi&oacute;n sagrada y humanitaria, si pide que dejen salir a esas inocentes criaturas; ya han sufrido bastante&rdquo;. Con estas palabras, el pintor y militante republicano Luis Quintanilla terminaba de convencer al sacerdote Enrique V&aacute;zquez Camarasa de que entrase en el Alc&aacute;zar de Toledo para ofrecer una misa. Corr&iacute;a el verano de 1936, acababa de producirse el alzamiento de las fuerzas franquistas contra el Gobierno de la II Rep&uacute;blica, y un millar de sublevados a las &oacute;rdenes del coronel Jos&eacute; Moscard&oacute; se hab&iacute;a atrincherado en el edificio. En el interior tambi&eacute;n han quedado atrapados decenas de mujeres, ni&ntilde;os y simpatizantes del bando republicano, que Moscard&oacute; utilizar&aacute; como &ldquo;escudo humano&rdquo;. La misi&oacute;n que le encarga Quintanilla al padre Camarasa consiste en administrar &ldquo;auxilios espirituales&rdquo; a los recluidos en el Alc&aacute;zar, que soportan condiciones terribles de hambre, sed y enfermedades, producto del hacinamiento. Al acceder, lo que el religioso se encuentra entre ruinas y escombros resulta desolador: supervivientes en condiciones inhumanas, personas heridas, muertos&hellip;
    </p><p class="article-text">
        El asedio terminar&iacute;a el 27 de septiembre de 1936, tras m&aacute;s de 70 d&iacute;as, cuando las tropas franquistas rompieron el sitio impuesto por las fuerzas republicanas y liberaron a los sublevados. El episodio del Alc&aacute;zar de Toledo se convertir&iacute;a en uno de los mayores actos propagand&iacute;sticos de la incipiente dictadura, con el general Moscard&oacute; elevado a la categor&iacute;a de h&eacute;roe y la supervivencia de los amotinados, presentada como una especie de milagro de la fe cat&oacute;lica. Nada ni nadie tendr&iacute;a la capacidad de contradecir el relato franquista&hellip; salvo un testigo, participante activo en el asedio: Luis Quintanilla. Este &ldquo;personaje de novela&rdquo; &mdash;seg&uacute;n lo define su bi&oacute;grafa, la historiadora Esther L&oacute;pez Sobrado&mdash; aguard&oacute; varias d&eacute;cadas el momento de contar lo que hab&iacute;a presenciado. En 1967, la editorial espa&ntilde;ola en el exilio Ruedo Ib&eacute;rico publicar&iacute;a en Francia &ldquo;Los rehenes del Alc&aacute;zar de Toledo&rdquo;. Por los acontecimientos que revelaba, &ldquo;el libro levant&oacute; ampollas en la Espa&ntilde;a franquista de los a&ntilde;os sesenta&rdquo;, subraya L&oacute;pez Sobrado. Medio siglo m&aacute;s tarde, en 2015, una editorial espa&ntilde;ola publicaba al fin el relato de Quintanilla en nuestro pa&iacute;s. Ahora, la firma Renacimiento acaba de lanzar la segunda edici&oacute;n, con un objetivo muy claro: &ldquo;que las nuevas generaciones tengan la oportunidad de conocer a este personaje&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En las p&aacute;ginas de aquel libro prohibido en nuestras fronteras, el pintor Quintanilla va analizando y desmontando, punto por punto, los elementos clave del &ldquo;episodio mitol&oacute;gico m&aacute;s importante del franquismo&rdquo;, define Esther L&oacute;pez Sobrado. En particular, el argumento clave por el que la inminente dictadura cubrir&iacute;a de elogios al coronel Moscard&oacute;. Ha pasado a la historia como cierto que el militar recibi&oacute; una llamada en el Alc&aacute;zar el 23 de julio de 1936, durante aquel encierro. La dictadura recre&oacute; la conversaci&oacute;n, la supuesta amenaza de las milicias republicanas a Moscard&oacute;: &ldquo;Le doy diez minutos de plazo para que rinda el Alc&aacute;zar. Si no lo hace fusilaremos a su hijo Luis, que est&aacute; prisionero y le tengo a mi lado&rdquo;. En la transcripci&oacute;n, el propio hijo participa en la conversaci&oacute;n: &ldquo;Nada: que dicen que van a fusilarme si el Alc&aacute;zar no se rinde&rdquo;. Y su padre &mdash;y aqu&iacute; emerge la heroicidad&mdash; le contesta: &ldquo;Pues encomienda tu alma a Dios, da un viva a Cristo Rey y muere como un patriota&rdquo;. Afirma Luis Quintanilla en su libro que el final del &ldquo;melodrama&rdquo; ser&iacute;a &ldquo;el fusilamiento del hijo del coronel rebelde&rdquo;. Y, a continuaci&oacute;n, rebate la veracidad de aquel cap&iacute;tulo, argumentando que la &uacute;ltima comunicaci&oacute;n telef&oacute;nica hab&iacute;a tenido lugar el d&iacute;a antes y que, despu&eacute;s, el tel&eacute;fono (y la electricidad) qued&oacute; &ldquo;materialmente cortado&rdquo; en el Alc&aacute;zar. Nunca llegar&iacute;a a producirse tal llamada.
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                    alt="El pintor Luis Quintanilla retrata al músico Pau Casals. “Los rehenes del Alcázar”-Editorial Renacimiento"
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                El pintor Luis Quintanilla retrata al músico Pau Casals. “Los rehenes del Alcázar”-Editorial Renacimiento                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">No eran familiares, sino rehenes</h2><p class="article-text">
        El de la c&eacute;lebre llamada telef&oacute;nica no es el &uacute;nico hecho de aquel cap&iacute;tulo que desmonta Quintanilla. En las p&aacute;ginas de &ldquo;Los rehenes del Alc&aacute;zar&rdquo;, el pintor c&aacute;ntabro matiza los acontecimientos y el lenguaje utilizado en la narraci&oacute;n del suceso. Por ejemplo, asegura que las mujeres y ni&ntilde;os encerrados en la ciudadela no eran simples familiares que acompa&ntilde;aban voluntariamente a los sublevados, sino verdaderos rehenes, simpatizantes republicanos retenidos por Moscard&oacute;. Y tampoco fueron solo decenas: Luis Quintanilla habla de medio centenar, es decir, la mitad de los recluidos en el Alc&aacute;zar habr&iacute;an sido prisioneros. Asimismo, el republicano llama a rebajar la importancia hist&oacute;rica de la resistencia y liberaci&oacute;n de los sublevados, porque, en su opini&oacute;n, este cap&iacute;tulo no cambi&oacute; el curso de la historia ni tuvo repercusi&oacute;n geogr&aacute;fica m&aacute;s all&aacute; del maltrecho fort&iacute;n. En las p&aacute;ginas del volumen publicado originalmente en la editorial Ruedo Ib&eacute;rico, Quintanilla critica las versiones de historiadores que no contrastan los hechos hist&oacute;ricos y, como testigo real de lo sucedido, hace p&uacute;blico lo que vio por el deber moral, sostiene, de contar la verdad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; ha pasado para que el relato de Quintanilla apenas sea hoy conocido? &ldquo;Es un hombre al que le pill&oacute; la guerra joven, escribi&oacute; un par de libros sobre Franco en el exilio, en Estados Unidos, y entonces sus trabajos apenas circularon&rdquo;, explica Abelardo Linares, director de Renacimiento, que acaba de lanzar la segunda edici&oacute;n de &ldquo;Los rehenes del Alc&aacute;zar&rdquo;. Para Linares, uno de los mayores coleccionistas de libros en Espa&ntilde;a, el silencio sobre la obra de Quintanilla es, hasta cierto punto, l&oacute;gico. &ldquo;La Guerra Mundial y la Guerra Civil son los temas sobre los que m&aacute;s se ha escrito, se han publicado muchos miles de libros, as&iacute; que es relativamente razonable que la gente se acuerde &uacute;nicamente de unos pocos nombres&rdquo;, aclara Linares, que tambi&eacute;n ha editado un volumen de memorias sobre el pintor.
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                Luis Quintanilla en París, en la década de los sesenta. “Los rehenes del Alcázar”-Editorial Renacimiento                            </span>
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        Para Esther L&oacute;pez Sobrado, sin embargo, la realidad de Luis Quintanilla es mucho m&aacute;s compleja. &ldquo;Decid&iacute; investigar a este personaje como un acto de justicia frente al olvido, y llevo ya cuarenta a&ntilde;os tras su pista&rdquo;, confiesa la bi&oacute;grafa. Le fascinaron las habilidades de un hombre polifac&eacute;tico &mdash;fue pintor, fresquista, grabador o repujador de cuero, entre otros muchos oficios&mdash; y su capacidad para mantener viva la curiosidad. Fruto de su insaciable inquietud por aprender, Quintanilla viaj&oacute; al Par&iacute;s de las vanguardias a principios de siglo, cuando era solo un adolescente, y all&iacute; entr&oacute; en contacto con artistas espa&ntilde;oles como Juan Gris. Fascinado, regres&oacute; a la Ciudad de la Luz en los a&ntilde;os veinte para desarrollar su pasi&oacute;n por la pintura y entonces conoci&oacute; a personajes punteros del momento, como el escritor americano Ernest Hemingway. Fue, en todo caso, su experiencia en Italia (y en Florencia, en particular) la que le cambiar&iacute;a como artista, y har&iacute;a de Quintanilla un muralista universal.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Conciencia pol&iacute;tica</h2><p class="article-text">
        De regreso a Espa&ntilde;a, el autor c&aacute;ntabro se trae tambi&eacute;n una clara conciencia pol&iacute;tica, tras observar con horror los desmanes de las milicias paramilitares en la Italia fascista. &ldquo;La mayor&iacute;a de los pintores fueron gente independiente que no se vinculaba a ning&uacute;n partido pol&iacute;tico, pero Luis Quintanilla fue militante socialista&rdquo;, subraya Abelardo Linares. Antes de la irrupci&oacute;n de la contienda nacional, comienza a exponer sus murales en diferentes instituciones culturales, como el Museo de Arte Moderno de Madrid y, cuando inicia los frescos del Monumento a Pablo Iglesias, en 1934, es encarcelado. &ldquo;Sus amigos, los escritores Ernest Hemingway y John Dos Passos, logran sacarlo de la c&aacute;rcel&rdquo;, explica la historiadora Esther L&oacute;pez Sobrado. Y entonces se encadenan los acontecimientos: los mandatarios republicanos le exigen que cambie los pinceles por las armas, y as&iacute; participa en acontecimientos b&eacute;licos como el asalto al Cuartel de la Monta&ntilde;a &mdash;primer enfrentamiento relevante en la guerra fratricida, en Madrid&mdash; y en el citado asedio al Alc&aacute;zar de Toledo. Entretanto, le dio tiempo para dirigir la primera red de espionaje en la zona vascofrancesa, la &ldquo;red Quintanilla&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su proyecci&oacute;n internacional se da a continuaci&oacute;n, cuando Hemingway lo anima a que se traslade a Nueva York para difundir sus dibujos sobre la guerra, que acabar&iacute;an exponi&eacute;ndose en el MoMA en 1938. La figura de Quintanilla comenz&oacute; a ser tan popular en Estados Unidos, que le propusieron participar en la Exposici&oacute;n Universal de Nueva York, en 1939. Es entonces cuando &mdash;como Pablo Picasso hab&iacute;a hecho un par de a&ntilde;os atr&aacute;s en Par&iacute;s con el Guernica&mdash; Quintanilla realiza cinco grandes frescos bajo el t&iacute;tulo &ldquo;Ama la paz, odia la guerra&rdquo;, donde retrata el horror del siglo XX en diferentes pinturas que titula &ldquo;Hambre&rdquo;, &ldquo;Dolor&rdquo;, &ldquo;Destrucci&oacute;n&rdquo;, &ldquo;Huida&rdquo; y &ldquo;Soldados&rdquo;. Sus murales, sin embargo, nunca llegar&iacute;an a exponerse en la ciudad neoyorquina y acabar&iacute;an perdi&eacute;ndose. Hasta que fueron localizadas en 1990 por el profesor norteamericano Jerald R. Green y rescatadas por la Universidad de Cantabria en 2007, con la mediaci&oacute;n de Esther L&oacute;pez Sobrado. Las pinturas, que se exponen en el paraninfo de la universidad c&aacute;ntabra y <a href="https://web.unican.es/campuscultural/Paginas/Museo-virtual.-Luis-Quintanilla-Arte-y-Memoria.aspx" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">forman parte de su colecci&oacute;n permanente</a>, fueron declaradas bien de inter&eacute;s cultural en 2015. &ldquo;Hay una diferencia enorme con el Guernica: Picasso nunca estuvo en la guerra civil y, desde la distancia, esperaba que se pudiera ganar; Quintanilla hab&iacute;a visto todas sus atrocidades y era consciente de que los republicanos la hab&iacute;an perdido&rdquo;, precisa L&oacute;pez Sobrado.
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                    alt="El actor norteamericano Gary Cooper, junto al retrato que le hizo Quintanilla “Los rehenes del Alcázar”-Editorial Renacimiento"
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                El actor norteamericano Gary Cooper, junto al retrato que le hizo Quintanilla “Los rehenes del Alcázar”-Editorial Renacimiento                            </span>
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        La vida contin&uacute;a en Estados Unidos, donde prospera como muralista y llega a participar en la pel&iacute;cula &ldquo;Hombres intr&eacute;pidos&rdquo; de John Ford como uno de los escen&oacute;grafos elegidos por el director norteamericano. El acontecimiento le permiti&oacute; conocer y retratar a un actor de leyenda, Gary Cooper. M&aacute;s adelante, Quintanilla afronta un duro episodio de amnesia, causado por los traumas de la guerra, y trata de recuperar tanto la memoria como su mejor versi&oacute;n como pintor&hellip; pero comienza a ser consciente de que vive en un mundo distinto, en el que &eacute;l solo es un exiliado. &ldquo;Se re&uacute;ne con artistas espa&ntilde;oles y trata de regresar a Espa&ntilde;a, porque a Quintanilla le aterra morir en el exilio&rdquo;, comenta L&oacute;pez Sobrado. Lo logra, finalmente, en 1976. Muere solo dos a&ntilde;os despu&eacute;s. Ni siquiera le dio tiempo a presenciar las exposiciones que le preparaban los museos de Madrid y Santander. &ldquo;Me resulta interesante c&oacute;mo personajes que han vivido situaciones terribles tienen el deseo de contarlas a trav&eacute;s de sus escritos o sus dibujos&rdquo;, destaca Esther L&oacute;pez Sobrado sobre Quintanilla y la obra &ldquo;Los rehenes del Alc&aacute;zar&rdquo;. A pesar de ello (o precisamente, por esa necesidad de contar la verdad), la bi&oacute;grafa reconoce que el artista republicano &ldquo;sigue apareciendo como un monstruo&rdquo;, inmerso en un revisionismo hist&oacute;rico contra el que &ldquo;es muy dif&iacute;cil luchar porque tiene su p&uacute;blico&rdquo;. Ahora, la reedici&oacute;n permitir&aacute; seguir acerc&aacute;ndose a un testimonio cuyo protagonista merece, realmente, contar su vida como lo que es: una verdadera novela.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Sadia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/relato-cuestiono-heroica-liberacion-alcazar-toledo-levanto-ampollas-dictadura_1_12785956.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 23 Nov 2025 21:02:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El relato que cuestionó la heroica liberación del Alcázar de Toledo y levantó ampollas en la dictadura]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Franquismo,Guerra Civil Española,Francisco Franco,Alcázar]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA[La transformación en hotel, la última batalla que libran los castillos españoles]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/transformacion-hotel-ultima-batalla-libran-castillos-espanoles_1_12767607.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e3593975-43fd-4aab-8670-2f4977d99a01_16-9-discover-aspect-ratio_default_1130362.jpg" width="2200" height="1238" alt="La transformación en hotel, la última batalla que libran los castillos españoles"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Expertos en patrimonio critican algunas prácticas que ponen en jaque la imagen original de las fortalezas, mientras la firma estatal Paradores, principal promotor, prevé para estos edificios “una labor de conservación como no se ha visto nunca” </p><p class="subtitle">Ni ruinosos ni lúgubres: el verdadero pasado de los castillos españoles</p></div><p class="article-text">
        Cuando en Europa se generaliz&oacute; el uso de la artiller&iacute;a &mdash;all&aacute; por el siglo XV&mdash; los <a href="https://www.eldiario.es/cultura/ruinosos-lugubres-verdadero-pasado-castillos-espanoles_1_9680751.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">castillos</a> se vieron abocados a transformarse. Sus elevados muros y torres hab&iacute;an sido dise&ntilde;ados para evitar el asalto de los enemigos, pero no para repeler el impacto de letales proyectiles lanzados a gran distancia. Las fortalezas comenzaron a agazaparse y se robustecieron con murallas m&aacute;s anchas y baluartes que protegieran los puntos d&eacute;biles. Los edificios militares siguieron evolucionando hasta modelos geom&eacute;tricos, como las ciudadelas de Pamplona o Jaca (Huesca). 
    </p><p class="article-text">
        El siglo XX traer&iacute;a la aviaci&oacute;n y los castillos quedar&iacute;an, de nuevo, al descubierto: su perfecta geometr&iacute;a se convert&iacute;a casi como en una diana a la que el enemigo pod&iacute;a perfectamente apuntar sus armas desde el cielo. As&iacute; que los castillos optaron por esconderse a&uacute;n m&aacute;s hasta convertirse en b&uacute;nkeres, completamente mimetizados con el paisaje. &iquest;Acaso los tiempos actuales han dejado de ser una amenaza para las viejas fortalezas? Todo lo contrario: en la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine-zonas-rurales-cultura-carceles-entornos-sanitarios-medidas-plan-derechos-culturales_1_12447415.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">despoblaci&oacute;n de las zonas rurales</a> y la conversi&oacute;n de los castillos en monumentos y reclamo tur&iacute;stico se pueden encontrar algunos de sus adversarios m&aacute;s modernos.
    </p><p class="article-text">
        Porque la sola idea de alojarse en un castillo, tal que un <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cultura/suenos-noches-electricas-aventuras-medievales-planes-culturales-finde-mes_132_12535892.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">guerrero medieval</a>, ha sido siempre demasiado sugerente como para dejarla pasar de largo. As&iacute; que la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/dibujante-paco-roca-defiende-memoria-historica-combatir-discursos-politicos-blanquea-dictadura_1_12359737.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dictadura franquista</a>, en su af&aacute;n por el despegue econ&oacute;mico y la apertura al turismo, fij&oacute; su mirada en las castigadas ciudadelas espa&ntilde;olas, transformando muchas de ellas en paradores. &ldquo;Hablamos del tardofranquismo, en las d&eacute;cadas de los sesenta y setenta, cuando no ten&iacute;an complejos y, si hab&iacute;a un inter&eacute;s general, se hac&iacute;a lo que hiciera falta pese a las leyes de patrimonio&rdquo;, analiza Miguel Sobrino, autor de la monograf&iacute;a <em>Castillos y murallas</em> (La Esfera, 2022). El supuesto inter&eacute;s general por encima de la conservaci&oacute;n del patrimonio. 
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                Vistas del castillo de Molina de Aragón (Guadalajara) desde el Parador de la localidad                            </span>
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        Sobrino habla de castillos con nombre y apellidos. &ldquo;En Sig&uuml;enza (Guadalajara) hab&iacute;a construcciones de los siglos XVI y XVIII que hubieran sido estupendas como zona de hospeder&iacute;a, sin tener que tocar lo medieval&rdquo;, explica. Y es que en Sig&uuml;enza, como en otros lugares, se quiso recrear la imagen t&oacute;pica del castillo medieval, incurriendo en falsos hist&oacute;ricos, como lo que Sobrino denomina &ldquo;almenitis&rdquo;. &ldquo;Llegaron a construir almenas incluso en estructuras donde nunca existieron, como en las torres, donde se las inventaron&rdquo;, lamenta.
    </p><p class="article-text">
        El principal problema al que se enfrentaron los arquitectos de los a&ntilde;os sesenta y setenta era que, a diferencia de un monasterio, el castillo es un edificio defensivo, no est&aacute; pensado como lugar para alojarse. As&iacute; que idearon todo tipo de alternativas, como la construcci&oacute;n de nuevas estructuras donde situar las habitaciones. Como en Cardona (Barcelona), un impresionante castillo del siglo IX donde &ldquo;el parador no deja de ser un poco intruso&rdquo;, valora el investigador Miguel Sobrino. El hotel se construy&oacute; en 1976 con una nueva edificaci&oacute;n que trat&oacute; de confundirse con la fortaleza, utilizando piedra de la zona, similar a la empleada en la Edad Media, pero no id&eacute;ntica. 
    </p><p class="article-text">
        La piedra, precisamente, ha sido otro caballo de batalla para los restauradores. Cuenta Sobrino que en el parador de Alarc&oacute;n (Cuenca), &ldquo;hubo algunos excesos, como dejar la piedra vista, que es una imagen completamente falsa porque los interiores estaban totalmente enlucidos y decorados&rdquo;. Un falso hist&oacute;rico que ha terminado por imponerse: &iquest;qui&eacute;n se atrever&iacute;a a decir hoy que los muros de los templos rom&aacute;nicos eran diferentes a como los vemos, que estaban vivamente decorados en lugar de lucir desnudos sus sillares?
    </p><h2 class="article-text">Pensados para &ldquo;no poder acceder&rdquo;</h2><p class="article-text">
        &ldquo;El mayor reto es la accesibilidad, porque son edificios creados con un car&aacute;cter defensivo muy claro y, obviamente, estaban pensados para que la gente no pudiera acceder&rdquo;, valora Bel&eacute;n Rold&aacute;n, coordinadora de gesti&oacute;n del patrimonio en la red p&uacute;blica Paradores, que en 2028 cumplir&aacute; un siglo de historia. Rold&aacute;n pone sobre la mesa algunos de los aspectos clave cuando se valora introducir un uso hotelero en un edificio de estas caracter&iacute;sticas: todos los castillos espa&ntilde;oles est&aacute;n protegidos desde el real decreto de 1949 (hoy son bienes de inter&eacute;s cultural) y esa protecci&oacute;n &ldquo;nos genera muchas limitaciones&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El desaf&iacute;o es may&uacute;sculo cuando se trata de &ldquo;garantizar un confort m&iacute;nimo a los clientes&rdquo;, cuenta la responsable, aplicando adem&aacute;s criterios tan actuales como la eficiencia energ&eacute;tica. &iquest;C&oacute;mo se consigue? En la empresa p&uacute;blica hablan de valores como la &ldquo;creatividad&rdquo;, el &ldquo;trabajo&rdquo; y el &ldquo;conocimiento&rdquo;. Este &uacute;ltimo es, quiz&aacute;, una de las grandes novedades con respecto al modelo de trabajo del siglo XX. &ldquo;Se pretende conocer en profundidad cu&aacute;l ha sido la historia del edificio y su evoluci&oacute;n para poder tomar decisiones m&aacute;s responsables&rdquo;, explica Rold&aacute;n. Y a&ntilde;ade: &ldquo;No puedes intervenir hasta que no conoces&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En casos tan relevantes como el de Sig&uuml;enza &mdash;donde el parador ha provocado un impacto econ&oacute;mico y social netamente positivo en una localidad de poco m&aacute;s de cuatro mil habitantes&mdash;, en la red estatal prefieren, a diferencia de investigadores cr&iacute;ticos como Miguel Sobrino, ver el vaso medio lleno. &ldquo;Durante la guerra civil se destroza un bien que era una maravilla y no se hace nada en cuarenta a&ntilde;os, hasta la construcci&oacute;n del parador en 1972&rdquo;, defiende Ricardo Mar, secretario general de Paradores. &ldquo;Hoy es un sitio tur&iacute;stico en s&iacute; mismo, no solo un lugar donde dormir; tenemos que cuidarlo y lo estamos cuidando&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><h2 class="article-text">Una necesaria labor de conservaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Las inversiones m&aacute;s inmediatas de la cadena para los pr&oacute;ximos a&ntilde;os &mdash;80 millones de euros a trav&eacute;s del Instituto de Turismo de Espa&ntilde;a (Turespa&ntilde;a)&mdash; implican &ldquo;una labor de conservaci&oacute;n como no se ha visto nunca&rdquo;, sostiene Ricardo Mar, bajo la m&aacute;xima de que &ldquo;lo m&aacute;s importante que tenemos es el edificio&rdquo;. Para cuidar los bienes, adem&aacute;s de presupuesto, los responsables de Paradores citan una herramienta que les parece crucial: los planes directores &ldquo;nos van a servir de gu&iacute;a a la hora de conservar castillos, conventos o palacios&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        De cualquier modo &mdash;y al margen de los planes de presente y futuro de la cadena estatal&mdash;, algunas de las decisiones controvertidas de los a&ntilde;os sesenta y setenta sobre la transformaci&oacute;n de nuestros castillos se han seguido produciendo en el siglo XXI. El investigador Miguel Sobrino apunta a un caso verdaderamente pol&eacute;mico de hace poco m&aacute;s de una d&eacute;cada. En 2012, se construy&oacute; el Parador de Lorca sobre el castillo de la localidad murciana, un edificio hist&oacute;rico relevante con m&aacute;s de un milenio de andadura. &ldquo;Es un castillo important&iacute;simo, con una silueta muy consolidada y dos torres de la &eacute;poca de Alfonso X el Sabio que nos hablan del siglo XIII&rdquo;, valora. 
    </p><p class="article-text">
        El proyecto consist&iacute;a en levantar un pabell&oacute;n de nueva construcci&oacute;n sobre el solar arqueol&oacute;gico, algo que gener&oacute; una fenomenal polvareda, con los historiadores en pie de guerra para intentar evitarlo. En efecto, las oportunas excavaciones arqueol&oacute;gicas comenzaron a destapar multitud de hallazgos: un barrio jud&iacute;o, una sinagoga del silgo XV o elementos de origen isl&aacute;mico. El elemento m&aacute;s disruptivo era la construcci&oacute;n que alberga las habitaciones del hotel, sobre la que Miguel Sobrino se muestra tajante: &ldquo;Pod&iacute;an haber ideado un edificio respetuoso con el castillo, pero lo que han hecho es un mamotreto&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Mejor fuera que dentro</h2><p class="article-text">
        De nuevo, en Paradores prefieren quedarse con la parte positiva. &ldquo;Si te fijas en la intervenci&oacute;n del volumen arquitect&oacute;nico, puedes discrepar acerca de la oportunidad&rdquo;, concede Bel&eacute;n Rold&aacute;n. En cambio, Lorca &ldquo;recupera un yacimiento muy importante y, ahora mismo, se est&aacute; haciendo un proyecto de restauraci&oacute;n de toda la muralla exterior y de la sinagoga; es decir, que pone en valor la parte patrimonial del edificio&rdquo;, defiende la coordinadora de gesti&oacute;n del patrimonio. Condicionados o no por esta pol&eacute;mica, los nuevos planteamientos discurren por caminos alternativos. 
    </p><p class="article-text">
        Este mismo a&ntilde;o ha abierto las puertas el Parador de Molina de Arag&oacute;n (Guadalajara), con la particularidad de que el hotel ya no est&aacute; en el interior del castillo... sino enfrente. &ldquo;La idea era que la gente que est&eacute; all&iacute;, en la cafeter&iacute;a o en las habitaciones, se asome y vean el castillo como siempre se ha visto, sin tocarlo&rdquo;, valora el escritor Miguel Sobrino. En efecto, un edificio vanguardista mira sigilosamente a la fortaleza, sin alterarla. &ldquo;En Molina se valor&oacute; que el propio castillo fuera el parador, pero se desech&oacute; por complicaciones t&eacute;cnicas; finalmente se ha optado por una construcci&oacute;n moderna, donde el actor principal sigue siendo el castillo&rdquo;, sostiene Ricardo Mar, secretario general de Paradores.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Castillo de Curiel de los Ajos (Valladolid), sometido a una agresiva restauración que ha desfigurado su imagen original                            </span>
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        La estrategia de conservaci&oacute;n del patrimonio en la cadena estatal resulta clave, pues 57 de los edificios habilitados como hoteles son bienes de inter&eacute;s cultural. Avanza Ricardo Mar una inversi&oacute;n conjunta con Turespa&ntilde;a de 250 millones hasta 2030, con diez proyectos en marcha actualmente que afectan a castillos y palacios. &ldquo;El esp&iacute;ritu es que tan importante es la parte del cliente como que el edificio est&eacute; bien conservado&rdquo;, valora Mar, quien pone como ejemplos el de Olite (Navarra), Santiago de Compostela, Oropesa (Toledo) o Zamora. 
    </p><p class="article-text">
        Por abrumadora que parezca la estrategia de Paradores, no todos los castillos convertidos en hoteles son obra de la cadena. Algunas transformaciones son proyectos de particulares, o mejor dicho, el intento de cumplir un sue&ntilde;o personal, en ocasiones, desafortunadamente fallido. En la provincia de Valladolid se encuentra el castillo probablemente m&aacute;s antiguo de Castilla. En lo alto de una colina de Curiel de los Ajos, se sit&uacute;a una peque&ntilde;a fortaleza de mil a&ntilde;os de antig&uuml;edad que pertenec&iacute;a al Ministerio de Informaci&oacute;n y Turismo durante la dictadura. Pudo transformarse en parador, pero acab&oacute; en manos privadas. &nbsp;Cierto que se encontraba en ruinas, pero la rehabilitaci&oacute;n &mdash;enormemente agresiva&mdash; ha contribuido a desfigurarlo y hoy apenas resulta reconocible.
    </p><h2 class="article-text">Mazmorras en lugar de habitaciones</h2><p class="article-text">
        En Alburquerque, en la provincia de Badajoz, se sit&uacute;a el espectacular castillo de Luna, original del siglo XIII. La fallida estrategia para convertirlo en una hospeder&iacute;a de cinco estrellas es uno de los casos m&aacute;s rocambolescos del patrimonio espa&ntilde;ol. En el a&ntilde;o 2007, el ayuntamiento de la localidad y la Junta de Extremadura presentan el proyecto, &ldquo;muestran la maqueta, que hasta ese momento estaba un poco escondida, y saltan todas las alarmas&rdquo;, rememora Pablo Bozas. La reacci&oacute;n fue inmediata: &ldquo;Un grupo de vecinos constituimos una plataforma para luchar contra el proyecto&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;l era la raz&oacute;n principal? El elemento estrella consist&iacute;a en la construcci&oacute;n de una torre de hormig&oacute;n de 35 metros de altura junto al castillo, que permitiera acceder al interior a trav&eacute;s de ascensores y una pasarela de cristal. &ldquo;Organizamos mesas redondas en el pueblo para explicar que eso era una barbaridad, que desfigurar&iacute;a la imagen del castillo&rdquo;, relata Bozas. Voces autorizadas en la materia se sumaron a la oposici&oacute;n, como el (ya fallecido) historiador brit&aacute;nico Edward Cooper.
    </p><p class="article-text">
        Ante el descontento, la Junta de Extremadura recula, pero no del todo. La instituci&oacute;n encarga un segundo proyecto para aprovechar una inversi&oacute;n elevada: seis millones de euros en un pueblo de poco m&aacute;s de 5.000 habitantes. Para corregir el impacto visual que tanta pol&eacute;mica hab&iacute;a suscitado, ahora se trata de &ldquo;esconder&rdquo; la intervenci&oacute;n. El nuevo arquitecto, Jos&eacute; Mar&iacute;a S&aacute;nchez Garc&iacute;a, proyecta la hospeder&iacute;a en el interior de los baluartes. 
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                Castillo de Luna, en Alburquerque (Badajoz), cuyo proyecto de transformación en hospedería de lujo no llegó a ejecutarse                            </span>
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        Estas estructuras &ldquo;se hacen en el siglo XVIII y son fortalezas m&aacute;s bien bajas y rellenas de tierra para soportar el impacto de la artiller&iacute;a&rdquo;, explica Pablo Bozas. La consecuencia es evidente: &ldquo;No tienen ventanas y no entra la luz, m&aacute;s que una hospeder&iacute;a son mazmorras&rdquo;, describe. Porque el proyecto se ejecut&oacute; entre 2008 y 2012 &mdash;con los vecinos de nuevo en pie de guerra&mdash;, pero &ldquo;la obra se queda sin terminar y la hospeder&iacute;a no se lleva a cabo&rdquo;, a&ntilde;ade el vecino de Alburquerque. Tampoco falt&oacute; la paradoja de que el proyecto de S&aacute;nchez Garc&iacute;a lleg&oacute; a ser premiado.
    </p><p class="article-text">
        Para maquillar el fiasco, la parte construida se transform&oacute; en oficina de turismo y centro de interpretaci&oacute;n de la Edad Media, que funciona desde hace una d&eacute;cada. &ldquo;Las malas decisiones de los pol&iacute;ticos han hecho que el turismo se haya resentido much&iacute;simo en Alburquerque&rdquo;, analiza Pablo Bozas. Errores que han afectado de lleno tambi&eacute;n al edificio. Durante las obras se gastaron cinco millones de euros en inyectar hormig&oacute;n. Sin embargo, desde que se pararon trabajos, la inversi&oacute;n se fren&oacute; en seco. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No se ha mantenido el castillo en estos doce a&ntilde;os y se ha producido un deterioro; por ejemplo, la torre del homenaje, desde donde se divisa todo el paisaje, no se puede visitar porque tiene goteras que pueden causar serios problemas&rdquo;, lamenta Pablo Bozas. Una batalla perdida en medio de la guerra que ha tra&iacute;do el siglo XXI a las fortalezas espa&ntilde;olas: &iquest;de verdad est&aacute;n preparadas para convertirse en hoteles?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Sadia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/transformacion-hotel-ultima-batalla-libran-castillos-espanoles_1_12767607.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 16 Nov 2025 20:55:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La transformación en hotel, la última batalla que libran los castillos españoles]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Patrimonio,Arte,Cultura,Castillos,Hoteles,Historia,Patrimonio Histórico]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La colección de tapices del siglo XVI que la Catedral de Palencia vendió para poner calefacción]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/coleccion-tapices-siglo-xvi-catedral-palencia-vendio-poner-calefaccion_1_12655364.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9dbaf1d0-d6c7-41be-a9c1-c3a050a8f390_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La colección de tapices del siglo XVI que la Catedral de Palencia vendió para poner calefacción"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una investigación localiza en un museo de República Dominicana un paño flamenco del siglo XVI que el cabildo palentino vendió al anticuario británico Lionel Harris en los años treinta para obtener fondos y financiar las obras del edificio</p><p class="subtitle">De reclamar la devolución de piezas a colaborar con sus nuevos dueños: la nueva mentalidad sobre el patrimonio exiliado</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Conoc&iacute;a este tapiz desde hac&iacute;a much&iacute;simos a&ntilde;os a trav&eacute;s de una <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/fotografias-robert-capa-mostro-brutalidad-guerra-civil-fotoperiodismo_1_12650593.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fotograf&iacute;a antigua</a>&rdquo;. Fernando Guti&eacute;rrez Ba&ntilde;os, catedr&aacute;tico de Historia del arte en la Universidad de Valladolid, guardaba en la memoria los trazos (que no los colores, pues la imagen era en blanco y negro) de un pa&ntilde;o flamenco del siglo XVI, fabricado en lana, oro y seda, en el que se observa la escena cristiana de la Crucifixi&oacute;n. La pieza estaba colgada en la sala capitular de la Catedral de Palencia hasta los a&ntilde;os treinta del pasado siglo, cuando se le perdi&oacute; la pista. &ldquo;Una herramienta que hace cinco a&ntilde;os no ten&iacute;a el desarrollo actual, la b&uacute;squeda de im&aacute;genes a trav&eacute;s de Internet, nos da hoy superpoderes&rdquo;, reconoce el profesor, desvelando c&oacute;mo dio con el paradero actual del tapiz de La Crucifixi&oacute;n. El buscador lo condujo al museo Alc&aacute;zar de Col&oacute;n, de Santo Domingo, capital de Rep&uacute;blica Dominicana, donde la obra de arte forma parte de su colecci&oacute;n textil. 
    </p><p class="article-text">
        Se hab&iacute;a dado un gran paso, la localizaci&oacute;n, pero faltaba un trabajo mucho m&aacute;s complejo: comprobar que se trataba de la misma obra y, en tal caso, reconstruir la ruta que la hab&iacute;a llevado al otro lado del Atl&aacute;ntico. &ldquo;Ten&iacute;amos que verificar que se trataba del mismo tapiz&rdquo;, explica Guti&eacute;rrez Ba&ntilde;os. Para el historiador, que trabaja fundamentalmente en la Edad Media y el arte g&oacute;tico, esa tarea de reconstruir los pasos de una obra de arte en el exilio le era m&aacute;s ajena. Entonces, entr&oacute; en escena su colega de universidad, la profesora Mar&iacute;a Jos&eacute; Mart&iacute;nez Ruiz, que lidera el <a href="https://nostraetmundi.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">programa Nostra et Mundi.</a> Precisamente, este nuevo proyecto impulsado en Castilla y Le&oacute;n trata de &ldquo;recuperar la memoria&rdquo; de cientos de obras de arte que abandonaron esta comunidad hace m&aacute;s o menos un siglo, cuando el comercio internacional de antig&uuml;edades las barri&oacute; del mapa espa&ntilde;ol. Superponiendo im&aacute;genes y medidas se complet&oacute; el primer paso: tapiz identificado. Pero, &iquest;c&oacute;mo hab&iacute;a recorrido los m&aacute;s de 6.500 kil&oacute;metros que separan Palencia de Santo Domingo?
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Comenzamos a revisar la informaci&oacute;n disponible en el cat&aacute;logo monumental de Palencia y los testimonios de ventas que se produjeron en la catedral en los a&ntilde;os veinte&rdquo;, revela Mart&iacute;nez Ruiz, que ya era consciente, a trav&eacute;s de su tesis doctoral, de la intensa actividad comercial registrada en el templo en aquella &eacute;poca. Acto seguido, la historiadora del arte recurri&oacute; al archivo privado de un personaje clave en el comercio del arte del momento que podr&iacute;a estar implicado en la operaci&oacute;n: el agente brit&aacute;nico Lionel Harris, promotor del establecimiento The Spanish Art Gallery, con sede en Londres y una delegaci&oacute;n en Madrid. 
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                El tapiz de la Crucifixión en una imagen antigua y, a la derecha, en la actualidad                            </span>
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        &ldquo;Fue uno de los grandes anticuarios del siglo XX, al menos, para las obras espa&ntilde;olas que salieron con destino al mercado internacional&rdquo;, explica la especialista, que traza un perfil del anticuario. &ldquo;Conoc&iacute;a perfectamente la geograf&iacute;a espa&ntilde;ola, hab&iacute;a dedicado los &uacute;ltimos a&ntilde;os del siglo XIX a recorrer todo el pa&iacute;s y ten&iacute;a much&iacute;simos contactos gracias a que su mujer era espa&ntilde;ola y la familia de esta proced&iacute;a de anticuarios asentados en la capital&rdquo;, dice. La profesora agrega que la figura de Harris era conocida all&aacute; donde hab&iacute;a negocios en torno al arte y que incluso publicitaba sus visitas en la prensa para abonar el terreno: &ldquo;He encontrado anuncios donde se dice que Mr. Harris va a estar estos d&iacute;as en tal lugar y que atender&iacute;a a la gente en este hotel&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">De Harris a Randolph Hearst </h2><p class="article-text">
        De regreso a la pista palentina, las notas del brit&aacute;nico revelaban contactos con un personaje central en el caso, con el que parec&iacute;a tener cierta confianza. &ldquo;Cuando Harris habla de Palencia, menciona al de&aacute;n de la catedral, Baldomero Torres, al que ya conoc&iacute;a y hab&iacute;a comprado obras con anterioridad&rdquo;, informa Mart&iacute;nez Ruiz. En efecto, la investigaci&oacute;n se iba acercando al origen de la venta, en torno a los a&ntilde;os treinta. Hasta que finalmente &ldquo;apareci&oacute; una nota sobre un tapiz de la Crucifixi&oacute;n por la cual Harris hab&iacute;a ofrecido una cantidad&rdquo;, reconoce la experta. 
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; las ofertas y los grandes protagonistas del comercio de arte a principios del siglo XX se van cruzando. Porque Lionel Harris recibe en 1931 una misiva del de&aacute;n, en la que le propone la compra de cuatro tapices &mdash;diferentes al de La Crucifixi&oacute;n&mdash; por 120.000 pesetas. El brit&aacute;nico renunci&oacute;&hellip; y el lote acab&oacute; en manos del <a href="https://www.eldiario.es/cultura/decada-fotografiando-patrimonio-espanol-convertirse-mayor-saqueador-pais_1_11475780.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">magnate William Randolph Hearst, que los adquiri&oacute; a trav&eacute;s de su agente en Espa&ntilde;a Arthur Byne</a>. Fue la &uacute;ltima operaci&oacute;n de Byne para Hearst antes de morir en accidente de tr&aacute;fico, en 1935. Como en un viaje circular, los cuatro textiles acabar&iacute;an, d&eacute;cadas m&aacute;s tarde, retornando a Europa, <a href="https://inventario.nostraetmundi.com/es/obra/260" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">para recalar en el Museo de Bellas Artes de Bruselas</a>.
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;a qu&eacute; viene este aluvi&oacute;n de ventas en la Catedral de Palencia? M&aacute;s all&aacute; de la voracidad del mercado de antig&uuml;edades, del que tiraban los clientes norteamericanos en aquellas primeras d&eacute;cadas, Mar&iacute;a Jos&eacute; Mart&iacute;nez Ruiz ofrece una explicaci&oacute;n: &ldquo;El cabildo est&aacute; acometiendo obras de mejora en el templo, en concreto, se estaba procediendo a la instalaci&oacute;n del sistema de calefacci&oacute;n y necesitaban recursos; la forma m&aacute;s r&aacute;pida de obtener esos fondos era liquidando algunas piezas&rdquo;. 
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                El tapiz de La Crucifixión fotografiado por el estudio Moreno a principios del siglo XX                            </span>
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        En cuanto al tapiz de La Crucifixi&oacute;n, faltaba por completar la ruta desde Espa&ntilde;a a Estados Unidos. Dando por bueno que fue Harris quien adquiri&oacute; el pa&ntilde;o, el siguiente eslab&oacute;n podr&iacute;a estar en quien compraba este tipo de objetos al agente brit&aacute;nico de forma habitual, la firma French &amp; Company, &ldquo;una galer&iacute;a extraordinaria de Nueva York con gran protagonismo, porque se dedic&oacute; a decorar mansiones y oficinas y era el principal establecimiento en la comercializaci&oacute;n de tapices antiguos&rdquo;, describe Mart&iacute;nez Ruiz. Y, en efecto, en el archivo de operaciones comerciales de la casa neoyorquina, que hoy se conserva en el Getty Research Institute (California), los investigadores hallaron la referencia al tapiz palentino.
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo viaje, de Nueva York a Santo Domingo, se produjo en 1957. Ese mismo a&ntilde;o, el museo dominicano Alc&aacute;zar Col&oacute;n abr&iacute;a sus puertas, con el tapiz palentino incorporado desde el primer d&iacute;a a la colecci&oacute;n de textiles. Los conservadores nada sab&iacute;an del origen de la obra hasta que los historiadores espa&ntilde;oles establecieron contacto para cotejar los datos. Pero aqu&iacute; hay una curiosidad m&aacute;s. Antes de la apertura de la galer&iacute;a, la sede &mdash;el edificio del antiguo palacio virreinal de Santo Domingo&mdash; tuvo que ser restaurada y acondicionada. Quien se ocup&oacute; del proyecto fue un arquitecto espa&ntilde;ol, Javier Barroso, conocido en Espa&ntilde;a por su pasado como futbolista del Atl&eacute;tico Madrid y dise&ntilde;ador del desaparecido estadio Vicente Calder&oacute;n, a orillas del r&iacute;o Manzanares. &ldquo;Nos llam&oacute; la atenci&oacute;n esa faceta tan diversa, que no solo se liga a la arquitectura y a la restauraci&oacute;n, sino tambi&eacute;n como una figura muy interesante en el mundo del f&uacute;tbol&rdquo;, comentan los investigadores.
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                    alt="&#039;Los vicios del hombre&#039;, uno de los tapices comprados por Hearst en la catedral de Palencia"
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                &#039;Los vicios del hombre&#039;, uno de los tapices comprados por Hearst en la catedral de Palencia                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Tras un largo viaje por el tiempo y la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/nuevas-metaforas-guerrilla-colonizacion-cultural_1_3365390.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">geograf&iacute;a mundial</a>, el tapiz de La Crucifixi&oacute;n terminaba &mdash;como muchos otros pa&ntilde;os espa&ntilde;oles hist&oacute;ricos&mdash; muy lejos de su origen. &ldquo;Los tapices tuvieron su periodo de esplendor en Espa&ntilde;a en los siglos XV y XVI, pero la moda empieza a decaer a partir del siglo XVIII&rdquo;, resume la profesora Mar&iacute;a Jos&eacute; Mart&iacute;nez Ruiz, para entender c&oacute;mo se vendieron por cientos. En realidad, los tapices, tan valorados en un principio, acabaron perdiendo una batalla hist&oacute;rica en favor de la pintura, que hoy acapara los grandes museos internacionales. &ldquo;Eran mucho m&aacute;s vistosos, exclusivos y ricos, pero el gusto por los tapices acab&oacute; decayendo porque son piezas que, con el paso de los siglos, se deterioran de una manera m&aacute;s visible que la pintura&rdquo;, explica el profesor Guti&eacute;rrez Ba&ntilde;os. &ldquo;Salvo que tenga unas condiciones de conservaci&oacute;n muy exquisitas y un cuidado continuado, en dos o tres siglos ya no est&aacute;n en condiciones de ser utilizados&rdquo;, detalla.
    </p><h2 class="article-text">Recuperar la memoria</h2><p class="article-text">
        Localizado el tapiz en Rep&uacute;blica Dominicana, ahora no se trata de reclamar la propiedad, leg&iacute;timamente adquirida por los diferentes protagonistas de la operaci&oacute;n comercial. Tanto Mart&iacute;nez Ruiz como Guti&eacute;rrez Ba&ntilde;os coinciden en se&ntilde;alar que lo m&aacute;s importante del hallazgo es &ldquo;recuperar la memoria&rdquo; de esta obra de arte, &ldquo;cuidar los lazos que unen estos objetos con sus lugares de origen&rdquo;. &ldquo;Una pieza que est&aacute; colgada en la pared de un museo la podemos ver y disfrutar, pero siempre es fundamental conocer el contexto original&rdquo;, se&ntilde;ala el catedr&aacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        Casos de documentaci&oacute;n como este permiten poner en valor, igualmente, la calidad de los archivos fotogr&aacute;ficos espa&ntilde;oles, que resultan cruciales para rastrear las piezas que han perdido esa memoria. &ldquo;En nuestro pa&iacute;s hay grandes archivos, como el Instituto del Patrimonio Cultural de Espa&ntilde;a (IPCE) o el Amatller (Barcelona)&rdquo;, enumera Guti&eacute;rrez Ba&ntilde;os. La dificultad est&aacute;, sin embargo, en &ldquo;la dispersi&oacute;n de los fondos&rdquo;. El profesor explica que &ldquo;si quiero encontrar documentaci&oacute;n de un retablo del siglo XVIII fabricado en Valladolid, s&eacute; que debo ir al Archivo Hist&oacute;rico de Valladolid, pero si se trata de fotograf&iacute;as, pueden aparecer en cualquier sitio&rdquo;. Ahora, la inteligencia artificial supone un pilar m&aacute;s para finalizar las investigaciones con &eacute;xito.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Sadia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/coleccion-tapices-siglo-xvi-catedral-palencia-vendio-poner-calefaccion_1_12655364.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Oct 2025 20:29:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La colección de tapices del siglo XVI que la Catedral de Palencia vendió para poner calefacción]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Arquitectura,Arte,Arquitectos,Catedrales,Palencia,Patrimonio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las iglesias que se adelantaron al Románico reclaman su lugar en el mapa del patrimonio español]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/iglesias-adelantaron-romanico-reclaman-lugar-mapa-patrimonio-espanol_1_12631429.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3736ef5e-404e-4865-b881-0858547ac07c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las iglesias que se adelantaron al Románico reclaman su lugar en el mapa del patrimonio español"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un estudio arqueológico llama a reconocer la categoría de templos del siglo XI en el norte del país, como la ermita soriana de San Baudelio, cuyas peculiaridades siguen sin ponerse en valor por “falta de investigación” y falsos tópicos sobre su estilo</p><p class="subtitle">El manual de resistencia de Larrángoz, la iglesia románica abandonada, expoliada y vandalizada que se niega a caer</p></div><p class="article-text">
        En un apartado pueblo de la provincia de Soria se sit&uacute;a una de las ermitas m&aacute;s singulares del pa&iacute;s: San Baudelio de Berlanga. El templo, que recibe cerca de 20.000 visitas anuales, se levant&oacute; en un momento hist&oacute;rico clave, cuando la reconquista cristiana recuperaba territorios que llevaban siglos bajo dominio musulm&aacute;n. El arte rom&aacute;nico &mdash;que llegar&iacute;a a continuaci&oacute;n a nuestro pa&iacute;s procedente de Francia (siglo XI)&mdash; decor&oacute; sus muros con unas extraordinarias pinturas sobre las que existen decenas de interpretaciones. Un an&aacute;lisis arqueol&oacute;gico que acaba de ver la luz llama a reconocer definitivamente la categor&iacute;a de San Baudelio y la de otros templos de las provincias de Soria y Segovia de este periodo que comparten caracter&iacute;sticas constructivas y art&iacute;sticas. Su importancia y peculiaridades &mdash;sostiene el estudio&mdash; pasan desapercibidas en la vasta categor&iacute;a del prerrom&aacute;nico espa&ntilde;ol, donde &ldquo;falta investigaci&oacute;n&rdquo; y sobran t&oacute;picos: &ldquo;Algunos historiadores meten en el mismo saco todas las iglesias prerrom&aacute;nicas como si fueran lo mismo, cuando nos encontramos con cosas complej&iacute;simas y extravariadas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este punto de vista, cada vez m&aacute;s com&uacute;n entre los historiadores modernos, corresponde a la arque&oacute;loga Consuelo Escribano, que lleva d&eacute;cadas trabajando sobre el terreno en templos singulares de Castilla y Le&oacute;n que se adelantaron a la llegada del rom&aacute;nico. En un extenso art&iacute;culo que acaba de publicar la universidad soriana de Santa Catalina analiza las caracter&iacute;sticas comunes de ermitas medievales con profundas coincidencias, como las iglesias de San Baudelio y San Miguel de Gormaz en Soria, o el peque&ntilde;o templo de la Veracruz de Maderuelo, en la vecina provincia de Segovia. Les unen elementos constructivos, materiales empleados y una decoraci&oacute;n de los muros con un parecido, en algunos casos, sorprendente. Se trata de joyas que pueden recorrerse (y visitarse) en un itinerario de no m&aacute;s de 90 kil&oacute;metros por la comunidad castellana y leonesa, que ayudar&iacute;a a entender mejor su origen, su valor art&iacute;stico y su lugar (destacado, sin duda) en el panorama del patrimonio espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        Para Escribano, la aventura que ahora refleja esta investigaci&oacute;n naci&oacute; a mediados de los noventa. Entonces, la arque&oacute;loga se propuso estudiar una serie de &ldquo;templos at&iacute;picos&rdquo; que se construyeron justo antes de que irrumpiera el arte rom&aacute;nico. En la pr&aacute;ctica, aquel inter&eacute;s se tradujo en once a&ntilde;os de investigaci&oacute;n arqueol&oacute;gica en la ermita soriana de San Miguel de Gormaz, situada a los pies de la poderosa fortaleza califal. Al reunir los datos extra&iacute;dos y compararlos con las otras ermitas &ldquo;at&iacute;picas&rdquo; &mdash;San Baudelio y Maderuelo&mdash; lleg&oacute; a la primera conclusi&oacute;n. &ldquo;Estas iglesias nacen en el siglo XI en un momento que tiene todo el sentido: se est&aacute; recristianizando un territorio arabizado durante un mont&oacute;n de siglos&rdquo;, apunta Escribano. De hecho, cuando el rom&aacute;nico traspasa las fronteras espa&ntilde;olas, se decoran con pinturas de este estilo art&iacute;stico para, seg&uacute;n la experta, ense&ntilde;arle la religi&oacute;n cristiana a los musulmanes. 
    </p><h2 class="article-text">Desde el Pirineo catal&aacute;n</h2><p class="article-text">
        No se trataba de una decoraci&oacute;n cualquiera. Las pinturas que ilustraron los muros de estas ermitas son obra de los talleres que trabajaban en los pirineos catalanes durante el primer rom&aacute;nico. En las zonas rurales, hab&iacute;an dejado ya su sello en obras maestras como las del valle de Boh&iacute; (Lleida), donde se pint&oacute; una de las m&aacute;ximas expresiones del rom&aacute;nico, el Cristo en majestad de Sant Climent de Tah&uuml;ll. Esas mismas manos dieron vida a ilustraciones muy similares en San Baudelio, seg&uacute;n apunt&oacute; en su momento una de las mayores expertas en los talleres del Pirineo catal&aacute;n, la profesora Milagros Guardia. Antes de que llegaran aquellos artistas en el siglo XII, las &ldquo;at&iacute;picas&rdquo; ermitas que son ahora objeto de este estudio apenas si hab&iacute;an sido decoradas. &ldquo;En las capas m&aacute;s antiguas, solo hemos encontrado dos tipos de manifestaciones: grabados y cruces de consagraci&oacute;n&rdquo;, apunta la arque&oacute;loga. Estas &uacute;ltimas &mdash;las cruces de consagraci&oacute;n&mdash; se practicaban en el interior de cualquier templo en el momento de la primera ceremonia oficial, como una especie de bautismo.
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                Imagen exterior del templo de San Baudelio (siglo XI), situado en el término de Casillas de Berlanga, Soria                            </span>
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        M&aacute;s all&aacute; del paralelismo art&iacute;stico con las iglesias catalanas, el trabajo de Escribano trata de llegar al fondo de la cuesti&oacute;n, al gran enigma que esconden estos frescos: por qu&eacute; y para qu&eacute; se pintaron. &ldquo;Son cristianos ense&ntilde;ando a &aacute;rabes a identificar cosas de sus creencias con la nueva religi&oacute;n&rdquo;, expone la arque&oacute;loga. Como ejemplo, cita una de las im&aacute;genes ic&oacute;nicas de la ermita de San Baudelio, en la que aparece un hombre montado a caballo con un halc&oacute;n en la mano izquierda. &ldquo;Claramente, el halconero es la representaci&oacute;n de Cristo, lo creo a pies juntillas&rdquo;. Escribano apunta igualmente a otro aspecto que tiene que ver con la reconquista cristiana: &ldquo;Est&aacute;n explicando la religi&oacute;n cristiana a una poblaci&oacute;n, la musulmana, que no utiliza la imagen&rdquo;.
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                Vista de la ermita de San Miguel de Gormaz, con la fortaleza califal de Gomaz en segundo término                            </span>
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        Las conclusiones de la arque&oacute;loga se apoyan en los estudios de uno de los historiadores que m&aacute;s horas emplearon en tratar de descifrar los secretos de San Baudelio, el hispanocolombiano Juan Zozaya, fallecido en 2017. Adem&aacute;s de plantear su propia interpretaci&oacute;n de las pinturas de la ermita, Zozaya contradijo uno de los t&oacute;picos que todav&iacute;a hoy arrastra San Baudelio: su presunto estilo moz&aacute;rabe, un tipo de arte practicado por la poblaci&oacute;n hispana que vivi&oacute; bajo dominio musulm&aacute;n, y que tiene entre sus m&aacute;ximos baluartes el templo de Santiago de Pe&ntilde;alba (Ponferrada, Le&oacute;n; siglo X). &ldquo;Habl&aacute;bamos mucho porque &eacute;l sab&iacute;a que me interesaba este tema y me repet&iacute;a: &iexcl;No son moz&aacute;rabes&rdquo;. Los historiadores modernos prefieren hablar actualmente de un arte de repoblaci&oacute;n o de reconquista, en el caso de iglesias como San Baudelio o San Miguel de Gormaz. Es decir, de templos que se fueron levantando desde el norte con la recuperaci&oacute;n del territorio cristiano conquistado por los musulmanes, justo antes de finales del siglo XI, cuando el rom&aacute;nico est&aacute; a punto de irrumpir como un tsunami desde Francia, para te&ntilde;irlo todo con un nuevo y pujante estilo.
    </p><h2 class="article-text">Establecer una ruta</h2><p class="article-text">
        As&iacute; que una de las claves que une a todas estas iglesias &mdash;San Baudelio, San Miguel de Gormaz y Veracruz de Maderuelo&mdash; es su fecha de nacimiento. Que son del siglo XI se sabe por medio de dendrocronolog&iacute;a, un m&eacute;todo que permite conocer cu&aacute;ndo se cort&oacute; la madera utilizada en diferentes elementos de los edificios, por medio del estudio de los anillos que componen el interior de los troncos de los &aacute;rboles. Sin embargo, Consuelo Escribano juzga que &ldquo;hay poca investigaci&oacute;n&rdquo; sobre las iglesias de este amplio y complejo periodo previo al rom&aacute;nico. Esta es una de las razones por las que estos edificios &mdash;como apunta la arque&oacute;loga&mdash; van a parar al extenso grupo de testimonios del arte prerrom&aacute;nico, cuyas singularidades est&aacute;n todav&iacute;a en constante revisi&oacute;n. &ldquo;Existen historiadores que quieren mantener el t&oacute;pico de San Baudelio como un templo moz&aacute;rabe porque parece que hay un inter&eacute;s tur&iacute;stico, incluso art&iacute;stico; hay personas que siguen viviendo en el pasado&rdquo;, opina.
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                    alt="Cacería de liebres, una de las pinturas de San Baudelio recuperadas, instalada en la sala 51C del Museo del Prado"
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                Cacería de liebres, una de las pinturas de San Baudelio recuperadas, instalada en la sala 51C del Museo del Prado                            </span>
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        Para deshacer clich&eacute;s y reconocer las particularidades de estas ermitas sorianas y segovianas, la arque&oacute;loga propone un mayor conocimiento y una divulgaci&oacute;n m&aacute;s precisa, algo que se conseguir&iacute;a si fueran mostradas por &ldquo;gente experta&rdquo;. De hecho, de los estudios realizados hace dos d&eacute;cadas sobre San Miguel de Gormaz &mdash;que <a href="https://patrimoniocultural.jcyl.es/web/jcyl/PatrimonioCultural/es/Plantilla100Detalle/1284217294125/_/1284217533401/Redaccion" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fueron publicados en un volumen por la Junta de Castilla y Le&oacute;n</a>&mdash; se desprend&iacute;a ya la necesidad de crear una ruta por estas iglesias para &ldquo;entender mejor el territorio&rdquo;. Un viaje divulgativo &ldquo;orientado al turismo que podr&iacute;a generar peque&ntilde;os motores de desarrollo local&rdquo;, a&ntilde;ade Escribano. En efecto, tanto las ermitas sorianas como el edificio segoviano de Maderuelo se asientan en una zona de Castilla y Le&oacute;n apartada y profundamente despoblada. El objetivo de este itinerario ser&iacute;a trasladar todo este conocimiento a la sociedad. Iniciativas como esta, sin embargo, requieren de &ldquo;grandes dosis de pragmatismo y de inter&eacute;s, no solo de las administraciones, sino tambi&eacute;n de las poblaciones, los propietarios y la propia ciudadan&iacute;a&rdquo;, a&ntilde;ade la arque&oacute;loga.
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                    alt="Detalle de &#039;El pecado original&#039;, una de las pinturas de la iglesia de Maderuelo, hoy en el Prado"
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                Detalle de &#039;El pecado original&#039;, una de las pinturas de la iglesia de Maderuelo, hoy en el Prado                            </span>
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        El planteamiento de un recorrido conjunto ha quedado sobre la mesa. Pero no por falta de inter&eacute;s social. De hecho, y aunque de manera desigual, las tres ermitas se abren al p&uacute;blico y, en concreto, San Baudelio recibe una cantidad de visitantes al a&ntilde;o que contrasta con su apartada ubicaci&oacute;n. Claro que aqu&iacute; ha pesado otro elemento que une a estos tres testimonios: los problemas de conservaci&oacute;n y el expolio. El caso de San Baudelio &mdash;cuyas pinturas fueron extra&iacute;das en 1926 y repartidas por varios museos de Estados Unidos&mdash; es el m&aacute;s popular. Hoy, algunos de estos lienzos, ya repatriados, se exponen en una capilla artificial recreada en el Museo del Prado, donde conviven con los frescos de Maderuelo, arrancados y trasladados por la construcci&oacute;n de un embalse en esta regi&oacute;n segoviana. El caso de San Miguel de Gormaz fue algo diferente, pero sus pinturas &mdash;con serios problemas de conservaci&oacute;n&mdash; tambi&eacute;n fueron pretendidas por anticuarios a principios del siglo XX, en la etapa del voraz comercio de antig&uuml;edades. Quiz&aacute; este desafortunado cap&iacute;tulo sea un aliciente m&aacute;s para crear el citado viaje tur&iacute;stico que ayudar&iacute;a a echar abajo, definitivamente, los clich&eacute;s que todav&iacute;a amenazan el verdadero conocimiento de este patrimonio tan singular.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Sadia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/iglesias-adelantaron-romanico-reclaman-lugar-mapa-patrimonio-espanol_1_12631429.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 25 Sep 2025 20:24:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las iglesias que se adelantaron al Románico reclaman su lugar en el mapa del patrimonio español]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Arte,Patrimonio,Patrimonio Cultural,Soria,Segovia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las piedras se alían con la cultura para volver a llenar la España despoblada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/piedras-alian-cultura-volver-llenar-espana-despoblada_1_12509447.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/39e31a8b-c818-4464-89e7-7ebb3f6e7ccb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las piedras se alían con la cultura para volver a llenar la España despoblada"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los pueblos aprovechan en verano el vínculo emocional que generan sus iglesias y monasterios para programar conciertos, teatro o musicales de calidad, que ofrecen una experiencia diferente al visitante: “El patrimonio es la diferencia”</p><p class="subtitle">Una máquina del tiempo que viaja al desembarco del Renacimiento en España
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Un concierto puede moverse de un lado a otro del pa&iacute;s, pero sigue siendo el mismo concierto; el patrimonio, el lugar en el que se celebra, es la diferencia, lo que al final hace que sea &lsquo;marca de la casa&rsquo;&rdquo;. En la localidad de Cu&eacute;llar (Segovia, 9.530 habitantes) tienen claro que los edificios de ladrillo de estilo mud&eacute;jar o las ruinas del antiguo convento de San Francisco &mdash;donde se enterraron los duques de Alburquerque&mdash; envuelven las actividades culturales de tal manera que resultan &uacute;nicas. En el patrimonio est&aacute; la diferencia. Y en ella se apoyan municipios (incluso n&uacute;cleos de poblaci&oacute;n que apenas llegan a la decena de habitantes) para recuperar la vida arrebatada por la despoblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No son fiestas populares, sino lo contrario&rdquo;, coinciden con vehemencia diversos programadores consultados. Todos basan en la calidad el tir&oacute;n de conciertos, sesiones de teatro, visitas dramatizadas o musicales que mutan (para bien) entre los muros de un monasterio g&oacute;tico o en el interior de una iglesia recuperada de la ruina en mitad de la naturaleza.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que ocurre en una iglesia no es comparable a otros sitios: son lugares sagrados, m&iacute;sticos&rdquo;. Lo saben bien en el diminuto pueblo de Fuenteodra (Burgos, 15 habitantes), que ha popularizado su iglesia &mdash;un templo g&oacute;tico del siglo XVI&mdash; despu&eacute;s de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/espana-vacia-no-espera-nadie-salvar-iglesias_1_9282713.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">rescatarla de un m&aacute;s que seguro derrumbe</a>. Cada verano, aprovechan el tir&oacute;n popular de esta haza&ntilde;a y las caprichosas formas de la corteza terrestre del geoparque de Las Loras, para llenar los pueblos de la zona con las m&aacute;s diversas actividades culturales.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las iglesias parecen estar dise&ntilde;adas para acoger las artes esc&eacute;nicas&rdquo;, sostiene Javier Maisterra, que lidera la asociaci&oacute;n rural que organiza <a href="https://geoparquelasloras.es/index.php/2025/06/15/el-geofest-regresa-con-una-decena-de-propuestas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el festival GEOfest</a>, que reparte citas culturales por los templos del valle. &ldquo;Este a&ntilde;o hemos programado actividades muy diferentes, como teatro de improvisaci&oacute;n, m&uacute;sica ligera o mon&oacute;logos como el de El Brujo&rdquo;, enumera. El hilo com&uacute;n, la calidad de todas ellas. &ldquo;No se puede programar algo que no sea de calidad en la Espa&ntilde;a vac&iacute;a&rdquo;, afirma, rotundo, Maisterra.
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                Una de las actuaciones incluidas en el programa GEOfest, en el pueblo burgalés de Albacastro                            </span>
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        &ldquo;Se debe ofrecer calidad&rdquo;, coincide Consuelo Escribano. Esta arque&oacute;loga es la presidenta de la asociaci&oacute;n Amigos de la Armedilla, que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha recuperado la vida en torno a un <a href="https://www.eldiario.es/cultura/monasterio-ruinas-despojado-obras-arte-hoy-revive-foco-cultural_1_11603587.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">monasterio de estilo g&oacute;tico (siglo XIV)</a>, que estaba a punto de desaparecer. &ldquo;A veces se confunde lo rural con el &lsquo;todo vale&rsquo;, pero es lo contrario: hay que disfrutar de lo mejor en el mejor sitio&rdquo;. Y eso es lo que intentan cada verano en este paraje situado junto a Cogeces del Monte (Valladolid, 659 habitantes), por el que nadie pasar&iacute;a si no se impulsara un conjunto sugerente de charlas, visitas o recitales especialmente pensados en el entorno.
    </p><p class="article-text">
        El <a href="https://www.amigosarmedilla.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">evento estrella de esta temporada se denomina </a><a href="https://www.amigosarmedilla.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Origen,</em></a> varias actividades relacionadas con el patrimonio y el pasado, como visitas guiadas, un taller de cer&aacute;mica, la posibilidad de vestirse de un personaje de otro tiempo o la cita nocturna <em>Completas. </em>&ldquo;Es un espect&aacute;culo de luz, sonido y locuci&oacute;n que nos permite realizar una visita diferente por el monasterio, a la hora de completas, cuando los monjes realizaban la &uacute;ltima oraci&oacute;n&rdquo;, explica Escribano.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Las ruinas y el disfrute</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;Escuchar un concierto es una experiencia placentera, pero hacerlo en un sitio est&eacute;ticamente agradable, con una raigambre cultural o hist&oacute;rica, a&ntilde;ade a&uacute;n m&aacute;s emoci&oacute;n&rdquo;, analiza Maite S&aacute;nchez, concejala de Cultura en la localidad segoviana de Cu&eacute;llar. Se refiere a escenarios como el antiguo convento de San Francisco, un edificio medieval cargado de historia, que lleg&oacute; a albergar obras de autores como el escultor renacentista <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/maquina-tiempo-viaja-desembarco-renacimiento-espana_1_12495958.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Vasco de la Zarza</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Actualmente, el monumento est&aacute; en ruinas y eso, unido a la iluminaci&oacute;n y el sonido, hace que el disfrute de un concierto sea mayor&rdquo;, explica esta profesora de Historia, acerca de las veladas que se celebran en la nave de este templo. Tanto es as&iacute; que tienen &ldquo;un proyecto para la construcci&oacute;n de un auditorio en el convento&rdquo;, pero los vecinos les piden &ldquo;que se respete el estado en el que est&aacute; ahora, porque cuando hay una actuaci&oacute;n, es un lugar &uacute;nico&rdquo;, subraya S&aacute;nchez.
    </p><p class="article-text">
        La calidad como una &ldquo;l&iacute;nea roja&rdquo;, pero &iquest;c&oacute;mo se puede respetar este criterio en zonas con problemas de despoblaci&oacute;n y menos recursos? En Cu&eacute;llar, por ejemplo, admiten que el presupuesto destinado a la cultura no llega a los 90.000 euros para todo el a&ntilde;o. &ldquo;Nosotros no podemos celebrar un festival como Palencia Sonora o traer a La M.O.D.A, aunque nos encantar&iacute;a, pero podemos ofrecer un concierto de Fet&eacute;n Fet&eacute;n&rdquo;, explica la concejala de Cultura.
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                Rutas teatralizadas para mostrar el monasterio de La Armedilla (Cogeces del Monte, Valladolid)                            </span>
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        En Cu&eacute;llar dicen estar &ldquo;muy atentos&rdquo; a las rutas de los grupos musicales por el pa&iacute;s, para que hagan una oportuna parada en esta localidad segoviana sin que se dispare el coste. &ldquo;Programar calidad supone para nosotros un esfuerzo extra, porque todo el mundo quiere y debe cobrar: las bandas de m&uacute;sica, los grupos de teatro o los arquitectos y restauradores que vienen aqu&iacute; a ofrecer una charla&rdquo;, reconoce Consuelo Escribano, sobre La Armedilla. En Fuenteodra, por su parte, &ldquo;trabajamos todo el a&ntilde;o para conseguir financiaci&oacute;n y, adem&aacute;s, el visitante tiene que pagar una entrada, evidentemente&rdquo;, precisa Javier Maisterra.
    </p><p class="article-text">
        Esfuerzo y tiempo que casi siempre tienen recompensa. Es la satisfacci&oacute;n del visitante que recorre lugares poco habituales, la Espa&ntilde;a de interior, para disfrutar de actividades que el resto del a&ntilde;o vive en la gran ciudad. &ldquo;Desde la primera persona a la &uacute;ltima, todas salen con una sonrisa maravillosa y algunas te cuentan que es lo mejor que han vivido&rdquo;, expone, con orgullo, Javier Maisterra.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En las encuestas que hacemos, la gente agradece mucho poder disfrutar de oportunidades como estas en un lugar tan especial como nuestro monasterio&rdquo;, revela Consuelo Escribano. La responsable de la asociaci&oacute;n Amigos de la Armedilla reconoce, sin embargo, que habitualmente la sociedad prioriza disfrutar de un entretenimiento est&aacute;ndar a darle la oportunidad a experiencias &uacute;nicas, como escuchar a un especialista en zanfona, como Germ&aacute;n D&iacute;az, junto a unas ruinas cargadas de historia. &ldquo;La gente prefiere irse a Terra M&iacute;tica&rdquo;, lamenta Escribano, quien afronta la situaci&oacute;n con honestidad: &ldquo;El gancho del patrimonio est&aacute; asegurado, pero esto no es mayoritario&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una rentabilidad &ldquo;m&aacute;s social&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;No tenemos una valoraci&oacute;n econ&oacute;mica de c&oacute;mo revierten en la zona las actividades que programamos para La Armedilla&rdquo;, expone Consuelo Escribano, acerca de este paraje, situado junto a la zona de Ribera del Duero. &ldquo;Lo que s&iacute; es cierto es que hay mucha m&aacute;s gente en los bares y en los restaurantes&rdquo;, a&ntilde;ade. En cambio, desde la asociaci&oacute;n Amigos de la Armedilla apuntan a otro tipo de rendimiento, que tiene una dimensi&oacute;n m&aacute;s social y cultural en lugares que han pasado de ser completamente desconocidos a aparecer de manera destacada en los buscadores de informaci&oacute;n de internet. &ldquo;El reconocimiento que nos hizo la Unesco como guardianes del patrimonio y la difusi&oacute;n de la <a href="https://www.hispanianostra.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">asociaci&oacute;n Hispania Nostra</a> ha permitido que nos conozcan en todas partes y eso revierte positivamente en nuestra comarca&rdquo;, precisa. 
    </p><p class="article-text">
        Un efecto parecido se produce en Fuenteodra, que apenas conserva una decena de habitantes durante el invierno. Seg&uacute;n Javier Maisterra, los vecinos del valle burgal&eacute;s reconocen que nunca pensaron en recibir visitantes por esta v&iacute;a cultural y &ldquo;comienzan a ser conscientes de que sus pueblos, sus iglesias, tienen valor&rdquo;. Iniciativas como el GEOfest &ldquo;generan identidad y arraigo&rdquo;, define.
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                Evento cultural en uno de los edificios patrimoniales de Cuéllar (Segovia)                            </span>
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        Los programas culturales de verano asociados al patrimonio &ldquo;aportan un puntito de orgullo a la poblaci&oacute;n local y un aliciente a los visitantes&rdquo;, juzgan desde Cu&eacute;llar. &ldquo;Las personas que vienen buscan algo m&aacute;s que una visita guiada; vivir un concierto o una cata de vino en un espacio hist&oacute;rico hacen que sean estas las experiencias que, a la larga, uno recuerda&rdquo;, explica la concejala de Cultura de Cu&eacute;llar. &ldquo;Al final, lo que no se te olvida es el sitio donde se celebr&oacute; el concierto&rdquo;, a&ntilde;ade Maite S&aacute;nchez.
    </p><p class="article-text">
        En estos lugares y en muchos otros de la Espa&ntilde;a despoblada exprimir&aacute;n el v&iacute;nculo con el patrimonio en las actividades estrella del programa, previstas para el mes de agosto. Por ejemplo, en Fuenteodra han incluido la actuaci&oacute;n del actor Rafael &Aacute;lvarez &ldquo;El Brujo&rdquo; y su mon&oacute;logo <em>El viaje del monstruo fiero</em> ante una reducida audiencia de 250 personas. Y ya piensan en la v&iacute;spera del d&iacute;a de San Lorenzo, cuando tienen previsto un espect&aacute;culo de dramaturgia musical inmersiva titulado <em>Notre Dame de Par&iacute;s.</em> Mientras en La Armedilla ultiman los detalles de la propuesta <em>Origen,</em> en Cu&eacute;llar preparan un <em>videomapping</em> titulado <em>Ecl&iacute;ptica,</em> una proyecci&oacute;n de im&aacute;genes sobre el &aacute;bside de una de sus iglesias, dentro del programa Noches del mud&eacute;jar. En todos los casos, las piedras traer&aacute;n de vuelta eso que ya es un bien escaso en la Espa&ntilde;a vac&iacute;a: las personas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Sadia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/piedras-alian-cultura-volver-llenar-espana-despoblada_1_12509447.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 03 Aug 2025 19:38:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las piedras se alían con la cultura para volver a llenar la España despoblada]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[España vaciada,Patrimonio,Patrimonio Cultural,Patrimonio Histórico]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una máquina del tiempo que viaja al desembarco del Renacimiento en España]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/maquina-tiempo-viaja-desembarco-renacimiento-espana_1_12495958.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5c0945f8-4ee0-45b3-9211-030ea20cbb7f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una máquina del tiempo que viaja al desembarco del Renacimiento en España"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La muestra por los 500 años de la muerte del escultor Vasco de la Zarza, que convierte la catedral de Ávila en una radiografía de la llegada del estilo italiano al país, reivindica planes de gestión para conservar el patrimonio en zonas despobladas</p><p class="subtitle">La obra cumbre de Carlos Giménez sobre el hambre y el maltrato a los niños de la posguerra: “Si no lo cuento, no lo cuenta nadie”
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Fue uno de los pioneros en la introducci&oacute;n de las artes del Renacimiento en la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica bebiendo directamente de los modelos italianos, que van a acoger muchos clientes castellanos de la &eacute;poca&rdquo;. El personaje es el escultor Vasco de la Zarza y la &eacute;poca, la Castilla de hace cinco siglos. Nos encontramos en la cabecera de la <a href="https://catedralavila.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">catedral de &Aacute;vila</a>, &ldquo;colonizada&rdquo; estos meses por la exposici&oacute;n que conmemora, precisamente, <a href="https://www.eldiario.es/castilla-y-leon/provincias/avila/catedral-girola-escultor-avila-recuerda-500-anos-vasco-zarza_1_12390086.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los 500 a&ntilde;os de la muerte del creador abulense</a>. Aunque la muestra &mdash;como precisan los responsables&mdash; no es solo un homenaje al autor del c&eacute;lebre monumento f&uacute;nebre de &ldquo;el Tostado&rdquo; (obra maestra de este periodo), sino m&aacute;s bien una radiograf&iacute;a del momento exacto en el que el Renacimiento entra con fuerza en la pen&iacute;nsula y del incesante viaje de ida y vuelta a Italia de artistas y religiosos que van a hacer que este arte prospere aqu&iacute; como en ning&uacute;n otro pa&iacute;s europeo del momento.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es un momento muy interesante de la Historia del arte y tambi&eacute;n de la historia de Espa&ntilde;a: hay un cambio de dinast&iacute;a, llega Carlos V y &eacute;l mismo, un hombre formado y humanista, se instala como emperador a la manera italiana&rdquo;, describe Fernando Rodr&iacute;guez-Pi&ntilde;ero, comisario, junto a Ismael Mont, de la muestra &ldquo;Vasco de la Zarza. 500 a&ntilde;os&rdquo;, que se puede ver en la catedral de &Aacute;vila hasta el pr&oacute;ximo mes de septiembre. &ldquo;A principios del siglo XVI, se produjo un viaje de ida y vuelta de los artistas espa&ntilde;oles que est&aacute; presente en la exposici&oacute;n, con obras de Diego de Silo&eacute;, que estuvo f&iacute;sicamente en Italia, y tambi&eacute;n de otros artistas, como Felipe Vigarni, Pedro de Salamanca o Isidro de Villoldo que, si no supi&eacute;ramos que son castellanos, dir&iacute;amos que se formaron en el pa&iacute;s italiano&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; que los comisarios hayan planteado un recorrido cronol&oacute;gico por la girola de la catedral abulense, desde el ocaso de la Edad Media a la introducci&oacute;n de aquel primer Renacimiento, &ldquo;con Vasco de la Zarza como hilo conductor&rdquo;, seg&uacute;n explica Ismael Mont, profesor de Historia del arte en la Universidad de Salamanca. Pero la exhibici&oacute;n no es una foto fija ni una colecci&oacute;n de obras que se presentan al visitante sin m&aacute;s, sino el fruto de a&ntilde;os de investigaci&oacute;n. &ldquo;Lo que aportamos es la relevancia que tiene Zarza, que va mucho m&aacute;s all&aacute; de &Aacute;vila, sobre todo, a trav&eacute;s de su relaci&oacute;n con otros artistas en los que influye y en la escuela que va a dejar tras de s&iacute;&rdquo;, subraya Mont. &ldquo;Tambi&eacute;n desmontamos la idea de que la llamada escuela de &Aacute;vila fue &uacute;nicamente una escuela local&rdquo;, a&ntilde;ade Fernando Rodr&iacute;guez-Pi&ntilde;ero, conservador de Patrimonio Nacional, aludiendo a los trabajos que estos artistas produjeron m&aacute;s all&aacute; del territorio abulense.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Entre el g&oacute;tico y el Renacimiento</strong></h2><p class="article-text">
        Aunque ha habido una importante labor de b&uacute;squeda y selecci&oacute;n (incluso de restauraci&oacute;n) de las piezas que componen esta muestra, muchas de ellas ya estaban en la propia catedral, pero ahora pueden recibir una mirada m&aacute;s atenta por parte del visitante. Como el imponente retablo que se sit&uacute;a en el altar mayor, obra de Pedro Berruguete, pintor palentino que naveg&oacute; entre dos aguas (el g&oacute;tico y el arte renacentista) y que, seg&uacute;n los comisarios, fue &ldquo;un artista total&rdquo; al que dedican parte de la exposici&oacute;n porque &ldquo;es la piedra de influencia de los creadores abulenses del segundo tercio del siglo XVI&rdquo;. &ldquo;Se conservan en Espa&ntilde;a dibujos de Berruguete copiando o retratando modelos de Miguel &Aacute;ngel de la Capilla Sixtina&rdquo;, cita Fernando Rodr&iacute;guez-Pi&ntilde;ero, a modo de ejemplo. Aqu&iacute;, en la catedral de &Aacute;vila, pint&oacute; una serie de tablas con detalles g&oacute;ticos e innovaciones renacentistas, que se enmarcan en la estructura del retablo mayor que, presumiblemente, tall&oacute; Vasco de la Zarza. Ojo a los detalles del sagrario trabajado en alabastro, incrustado en el propio retablo, obra tambi&eacute;n de Zarza.
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                    alt="Fernando Rodríguez-Piñero e Ismael Mont, comisarios de la muestra, en el claustro de la catedral de Ávila"
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            <span class="title">
                Fernando Rodríguez-Piñero e Ismael Mont, comisarios de la muestra, en el claustro de la catedral de Ávila                            </span>
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        En este inicio del recorrido por los dos universos art&iacute;sticos que confluyeron hace cinco siglos hay piezas ex&oacute;ticas, como los vistosos alabastros pintados (importados de Inglaterra) que proceden de un pueblo de &Aacute;vila o las diferentes esculturas que llegaban desde Flandes o Pa&iacute;ses Bajos. Y, sobre todo, uno de los conjuntos estrella, a juicio de los comisarios: las imponentes sargas (telas pintadas) que ocultaban un antiguo &oacute;rgano y que comparte una de las capillas de la girola de la catedral de &Aacute;vila con la escultura en terracota del Cristo de las Batallas, una obra del siglo XV que &ldquo;constituye uno de los ejemplos m&aacute;s tempranos de producciones italianas en la pen&iacute;nsula&rdquo;.
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                Monumento funerario de &#039;El Tostado&#039;, situado en la parte central de la girola del templo                            </span>
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        Pero el aut&eacute;ntico protagonista de la propuesta es Vasco de la Zarza y su obra nuclear, el monumento funerario del obispo Alonso Madrigal, 'el Tostado'. &ldquo;Es el pilar principal de la exposici&oacute;n desde un punto de vista f&iacute;sico, porque es el centro de la girola, pero tambi&eacute;n metaf&oacute;rico, porque todas las capillas y salas confluyen aqu&iacute;&rdquo;, argumenta Ismael Mont. El profesor de la Universidad de Salamanca afirma que estamos ante &ldquo;una obra conocida&rdquo; en el &aacute;mbito de la Historia del arte, que ya fue estudiada y publicada por los grandes historiadores del siglo XX, como Manuel G&oacute;mez-Moreno. &ldquo;Se trata de una obra fundamental en la escultura del Renacimiento, pero luego, parad&oacute;jicamente nos olvidamos de la figura de Vasco de la Zarza&rdquo;, apunta el comisario. Es decir, que la calidad de este sobresaliente retablo tallado en alabastro &mdash;una prueba de c&oacute;mo &Aacute;vila se entreg&oacute; a la figura de su obispo a mediados del siglo XV&mdash; &ldquo;ha eclipsado a su autor&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Zarza despu&eacute;s de Zarza</strong></h2><p class="article-text">
        Cuando Vasco de la Zarza muere en 1524, su obra perdura. Los artistas y artesanos que hab&iacute;an trabajado con &eacute;l en su taller recogen el testigo y lo trasladan a otra generaci&oacute;n de autores que est&aacute; presente en la parte final de la exposici&oacute;n. &ldquo;La herencia de Zarza es muy evidente; encontramos obras despu&eacute;s de su muerte, en 1530, 1540 y 1550, que siguen los modelos del autor&rdquo;, sostiene Fernando Rodr&iacute;guez-Pi&ntilde;ero. De los herederos, el conservador de Patrimonio Nacional destaca la figura de Isidro de Villoldo, cuyas obras no solo est&aacute;n presentes en la muestra, sino que forman parte permanente de la catedral de &Aacute;vila. Como el retablo de San Bernab&eacute;, que &ldquo;Villoldo construye con todo su genio creativo, casi 25 a&ntilde;os despu&eacute;s de la muerte de Zarza, respetando los modelos de su maestro&rdquo;. Ser&aacute;n los &uacute;ltimos coletazos de ese primer Renacimiento, eclipsado despu&eacute;s por el manierismo &mdash;se&ntilde;alan los comisarios&mdash; que llegar&aacute; a distintas ciudades desde Valladolid.
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            <span class="title">
                Una de las pinturas en sarga (tela) que forman parte del primer capítulo de muestra en la catedral de Ávila                            </span>
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        La propuesta de la catedral de &Aacute;vila apunta y refuerza la importancia del Renacimiento en nuestro pa&iacute;s. Sin embargo, &iquest;somos los espa&ntilde;oles conscientes de ello? &ldquo;Espa&ntilde;a era el pa&iacute;s en el que ten&iacute;a que triunfar el Renacimiento fuera de Italia, porque se estaba convirtiendo en el gran imperio que va a llevar las riendas de Occidente durante los siguientes tres siglos, es decir, que hab&iacute;a una necesidad de construir una imagen de Estado, de Iglesia, de nobleza&rdquo;, analiza Ismael Mont. Las artes visuales eran el mejor veh&iacute;culo para expresar &ldquo;la idea de grandeza, como en el Imperio romano&rdquo;, precisa el profesor. As&iacute; que Espa&ntilde;a hered&oacute; la condici&oacute;n de &ldquo;laboratorio de arte que se hab&iacute;a iniciado en Italia&rdquo; para &ldquo;construir una imagen de poder&rdquo;, y el Renacimiento &ldquo;se prestaba perfectamente a ello, porque hab&iacute;a tomado la lecci&oacute;n del Imperio romano&rdquo;, a&ntilde;ade.
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                Retablo de San Bernabé, situado en la sacristía de la catedral de Ávila, obra de Isidro de Villoldo, uno de los discípulos de Vasco de la Zarza                            </span>
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        El profundo trabajo de investigaci&oacute;n de los promotores de la exposici&oacute;n tambi&eacute;n ha servido para poner en valor un patrimonio que, seg&uacute;n se&ntilde;alan, no se encontraba en las mejores condiciones en algunos casos. Y de ah&iacute; nace otra de las lecciones de este acontecimiento cultural. &ldquo;Algunas de las piezas que hemos tra&iacute;do, las hemos rescatado, literalmente, del abandono, porque muchas de ellas se encontraban en un estado de conservaci&oacute;n bastante lamentable&rdquo;, se queja Ismael Mont. Incluso algunas de las obras que figuraban en una preselecci&oacute;n fueron descartadas por este motivo. &ldquo;No solo es importante hacerse una fotograf&iacute;a vendiendo que hacemos una aportaci&oacute;n; lo primero que hay que hacer son proyectos que planifiquen el futuro del conjunto del patrimonio cultural de Espa&ntilde;a&rdquo;, reivindica el profesor de la Universidad de Salamanca. Y detalla: &ldquo;Sobre todo, hay que poner atenci&oacute;n en territorios como Castilla y Le&oacute;n o Arag&oacute;n, cuyo patrimonio se encuentra en territorios, en pueblos, que se est&aacute;n quedando sin habitantes y este legado puede acabar en el limbo&rdquo;. Hasta septiembre, una parte de esa valiosa y vasta herencia regresa al primer plano en la catedral de &Aacute;vila.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Sadia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/maquina-tiempo-viaja-desembarco-renacimiento-espana_1_12495958.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 28 Jul 2025 20:59:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una máquina del tiempo que viaja al desembarco del Renacimiento en España]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Esculturas,Ávila,Castilla y León]]></media:keywords>
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