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    <title><![CDATA[elDiario.es - Diego Olivares]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/diego-olivares/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Diego Olivares]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La planta que lo resiste todo en verano también necesita cuidados: guía para mantener perfectos tus cactus todo el año]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/planta-resiste-verano-necesita-cuidados-guia-mantener-perfectos-cactus-ano_1_13459638.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d70ac9ea-075b-445d-8cef-06151f4a40fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1408y385.jpg" width="1200" height="675" alt="La planta que lo resiste todo en verano también necesita cuidados: guía para mantener perfectos tus cactus todo el año"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Diego Olivares, ingeniero agrícola y experto en jardinería, recuerda que no hay que confundir la resistencia del cactus con invulnerabilidad</p><p class="subtitle">Mapa de cuidados para tus plantas: las siete cosas que puedes hacer para darles mejor vida, según un experto</p></div><p class="article-text">
        Todo el mundo sabe que los cactus son probablemente el grupo de plantas ideal para los m&aacute;s despistados o <em>mataplantas.</em> O quiz&aacute;s no&hellip; Es verdad que se trata de las plantas que mejor preparadas est&aacute;n para las adversidades, entre ellas los calores extremos del verano. Pero de ah&iacute; a pensar que un cactus puede vivir eternamente sobre una estanter&iacute;a, sin apenas luz, sin agua durante meses y despu&eacute;s salir directamente a una terraza a 40 &ordm;C hay bastante distancia.
    </p><p class="article-text">
        La resistencia no significa invulnerabilidad. Y entender esto es probablemente el primer paso para cultivar bien un cactus. Te ense&ntilde;amos las principales claves para triunfar con los cactus y que no se te mueran.
    </p><h2 class="article-text">Mucha luz, poca agua y un sustrato que no se encharque </h2><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de los cactus est&aacute;n adaptados a ambientes donde las precipitaciones son escasas e irregulares, las temperaturas pueden ser elevadas y disponer de agua es casi un lujo. Sus tallos carnosos funcionan como aut&eacute;nticas reservas y sus caracter&iacute;sticas espinas son, en realidad, hojas modificadas que, entre otras funciones, permiten reducir enormemente la superficie por la que perder&iacute;an agua.
    </p><p class="article-text">
        Aunque existen excepciones, la mayor&iacute;a de los cactus que cultivamos habitualmente necesitan mucha luz. Si est&aacute;n en interior, conviene reservarles uno de los lugares m&aacute;s luminosos de la casa, preferiblemente cerca de una ventana.
    </p><p class="article-text">
        Cuando reciben menos luz de la que necesitan aparece uno de los problemas m&aacute;s caracter&iacute;sticos: la etiolaci&oacute;n. El cactus contin&uacute;a creciendo, pero lo hace de manera anormal, desarrollando zonas m&aacute;s estrechas, alargadas y d&eacute;biles mientras intenta buscar una fuente de luz. Y aqu&iacute; hay una mala noticia: ese crecimiento deformado no vuelve despu&eacute;s a recuperar su forma original.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, necesitar sol no significa que podamos coger un cactus que lleva seis meses en el sal&oacute;n y colocarlo de repente bajo el sol de agosto. Tambi&eacute;n pueden sufrir quemaduras solares. Si queremos trasladarlo al exterior, tendremos que acostumbrarlo progresivamente durante varios d&iacute;as o semanas, aumentando poco a poco las horas de exposici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Con el agua sucede algo parecido. Sabemos que los cactus necesitan poca y muchas veces traducimos ese &ldquo;poca&rdquo; por &ldquo;un chorrito de vez en cuando&rdquo;. No es la mejor estrategia. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando toque regar, conviene hacerlo bien, mojando todo el sustrato y dejando posteriormente que pierda la humedad antes del siguiente riego. El objetivo no es mantener las ra&iacute;ces permanentemente h&uacute;medas, sino reproducir de alguna manera ese patr&oacute;n de agua disponible seguido de periodos secos al que muchas especies est&aacute;n adaptadas, como si de una lluvia en el desierto se tratara.
    </p><p class="article-text">
        Para conseguirlo necesitamos la tercera pieza del puzle: un sustrato muy drenante y una maceta con orificios de salida. Una mezcla con una proporci&oacute;n importante de materiales minerales, como arena gruesa, grava volc&aacute;nica, piedra p&oacute;mez o perlita, ayuda a que el agua atraviese r&aacute;pidamente el sustrato y las ra&iacute;ces permanezcan correctamente aireadas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Uno de los errores más habituales consiste en cuidar un cactus exactamente igual en enero que en julio.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Los cuidados cambian con las estaciones </h2><p class="article-text">
        Uno de los errores m&aacute;s habituales consiste en cuidar un cactus exactamente igual en enero que en julio. Aunque tengamos la planta dentro de casa, sus necesidades cambian a lo largo del a&ntilde;o. 
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Primavera: empieza la actividad</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Con el aumento de las temperaturas y de las horas de luz, muchos cactus comienzan su periodo de crecimiento. Es un buen momento para retomar progresivamente los riegos, ya que en general en invierno dejamos de regarlos casi por completo.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n es la &eacute;poca adecuada para trasplantar aquellos ejemplares que realmente lo necesiten: porque las ra&iacute;ces han ocupado la maceta, porque el sustrato est&aacute; muy degradado o porque hemos cometido el cl&aacute;sico error de cultivarlos en un recipiente bonito pero sin drenaje.
    </p><p class="article-text">
        Durante esta etapa podemos empezar adem&aacute;s con una fertilizaci&oacute;n moderada, utilizando un abono adecuado para cactus y evitando excesos de nitr&oacute;geno. Un cactus no necesita crecer deprisa; necesita crecer correctamente.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Verano: resistentes al calor, pero no indestructibles</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
         Aqu&iacute; llega su momento estrella. Con suficiente luz y temperaturas c&aacute;lidas, muchas especies se encuentran en plena actividad y pueden necesitar riegos m&aacute;s frecuentes que durante el resto del a&ntilde;o. A la hora de regar hay una m&aacute;xima que no falla: si el sustrato contin&uacute;a h&uacute;medo, no regamos y si est&aacute; completamente seco y la planta est&aacute; creciendo activamente, podemos volver a hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        En zonas con veranos muy intensos tambi&eacute;n conviene vigilar las horas centrales del d&iacute;a. Algunas especies toleran perfectamente el pleno sol, mientras que otras pueden agradecer cierta protecci&oacute;n frente al sol m&aacute;s duro de la tarde, especialmente cuando est&aacute;n cultivadas en maceta. Una maceta peque&ntilde;a puede alcanzar temperaturas muy elevadas y las ra&iacute;ces, a diferencia de la parte a&eacute;rea, no est&aacute;n dise&ntilde;adas para vivir dentro de un horno.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Oto&ntilde;o: toca levantar el pie</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Cuando disminuyen las horas de luz y bajan las temperaturas, el crecimiento empieza a ralentizarse. Es el momento de espaciar progresivamente los riegos y suspender el abonado.
    </p><p class="article-text">
        Si nuestros cactus est&aacute;n en exterior, tambi&eacute;n tendremos que empezar a conocer la resistencia concreta de cada especie. No todos soportan las mismas temperaturas. De hecho, algunos cactus de zonas des&eacute;rticas toleran temperaturas sorprendentemente bajas siempre que permanezcan secos, mientras que otros, especialmente determinadas especies tropicales, son mucho m&aacute;s sensibles al fr&iacute;o. Por eso, m&aacute;s que aplicar una regla para todos, interesa saber al menos qu&eacute; cactus tenemos delante.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Invierno: descansar tambi&eacute;n es un cuidado</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Durante los meses fr&iacute;os muchos cactus reducen enormemente su actividad. Si adem&aacute;s est&aacute;n en exterior o en una estancia fresca, sus necesidades de agua pueden llegar a ser m&iacute;nimas. Y aqu&iacute; aparece una de las causas cl&aacute;sicas de muerte de cactus en el invierno: seguir regando con la frecuencia del verano. 
    </p><p class="article-text">
        Fr&iacute;o, poca actividad y sustrato constantemente h&uacute;medo forman una combinaci&oacute;n peligrosa. Las ra&iacute;ces consumen menos agua, el sustrato tarda mucho m&aacute;s en secarse y aumenta considerablemente el riesgo de pudrici&oacute;n. En estas condiciones, muchos cactus pueden permanecer largos periodos pr&aacute;cticamente secos. Si est&aacute;n dentro de una vivienda c&aacute;lida, la situaci&oacute;n cambia y habr&aacute; que observarlos, pero incluso entonces los riegos deber&iacute;an ser mucho m&aacute;s espaciados que durante la &eacute;poca de crecimiento.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que durante el verano podemos marcharnos unos d&iacute;as bastante tranquilos. Probablemente, nuestro cactus sea una de las plantas de casa que menos echar&aacute; de menos nuestra regadera. Pero cuando volvamos, tampoco hace falta compensarle la ausencia con un buen remoj&oacute;n. Con los cactus, como ocurre con tantas otras plantas, cuidar mejor casi nunca significa hacer m&aacute;s cosas. Significa observar mejor y hacerlas cuando toca.  
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HG0QP9KTPFXF85ZKG8FKJSXF"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Olivares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/planta-resiste-verano-necesita-cuidados-guia-mantener-perfectos-cactus-ano_1_13459638.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 21 Aug 2026 19:48:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Plantas,Plantas de interior,Verano,Hogar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Pueden las plantas ayudarnos a refrescar nuestra casa? Sí, pero no de la forma que imaginas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/plantas-ayudarnos-refrescar-casa-si-no-forma-imaginas_1_13420317.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6e7e44dc-a9f5-4d64-b90b-51c0d5f5d84a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1408y385.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Pueden las plantas ayudarnos a refrescar nuestra casa? Sí, pero no de la forma que imaginas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Diego Olivares, ingeniero agrícola y experto en jardinería, explica cómo algunas plantas pueden ayudarnos a mentener nuestros hogares frescos </p><p class="subtitle">40 grados fuera pero fresquito en casa: cómo no cargarte tus plantas con el aire acondicionado y el ventilador</p></div><p class="article-text">
        Llegamos a agosto habiendo alcanzado ya la cuarta ola de calor del verano y en busca de cualquier cosa que haga la estancia en casa un poco m&aacute;s llevadera. Bajamos las <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cerrar-persianas-rendija-abierta-trucos-profesional-sobrevivir-calor-xp_1_13364483.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">persianas</a>, abrimos las ventanas al amanecer, cerramos todo cuando empieza a apretar el sol y sabemos que rodeados de plantas nos sentimos mejor pero no entendemos muy bien por qu&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        La respuesta es curiosa, porque las plantas s&iacute; pueden hacer que un espacio resulte m&aacute;s fresco, pero no funcionan como un peque&ntilde;o <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/si-aire-acondicionado-toma-aire-exterior-interior_1_13414188.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aire acondicionado</a>. Y entender c&oacute;mo lo consiguen tambi&eacute;n ayuda a elegir mejor qu&eacute; especies tener en casa y d&oacute;nde colocarlas.
    </p><h2 class="article-text">Las plantas enfr&iacute;an de una forma especial</h2><p class="article-text">
        Las plantas necesitan agua para vivir. La absorben por las ra&iacute;ces, la transportan hasta las hojas y una parte de esa agua se libera en forma de vapor a trav&eacute;s de unos diminutos poros llamados estomas. Este proceso, que recibe el nombre de transpiraci&oacute;n, es una de las funciones fisiol&oacute;gicas m&aacute;s importantes de cualquier planta y resulta muy interesante porque para que ese agua pase de estado l&iacute;quido a vapor necesita energ&iacute;a y esa energ&iacute;a procede, en parte, del calor del entorno y de la propia hoja, lo que genera un ligero efecto de enfriamiento alrededor de la planta.
    </p><p class="article-text">
        Podemos imaginar algo parecido a lo que ocurre cuando salimos de una piscina. Mientras el agua se evapora de nuestra piel, sentimos una agradable sensaci&oacute;n de frescor. En las plantas sucede un fen&oacute;meno comparable: al evaporar agua, ayudan a disipar parte del calor que reciben.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, ese efecto depende de muchos factores. No todas las plantas transpiran igual ni lo hacen con la misma intensidad durante todo el d&iacute;a. Influyen la cantidad de hojas, su tama&ntilde;o, la disponibilidad de agua en el sustrato, la luz, la temperatura, la humedad ambiental e incluso el movimiento del aire.
    </p><p class="article-text">
        Una <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/monstera-como-cuidarla_1_10814836.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">monstera</a> grande y bien iluminada, por ejemplo, transpira mucho m&aacute;s que una peque&ntilde;a sansevieria situada en un rinc&oacute;n oscuro. Una planta estresada por falta de agua tambi&eacute;n reducir&aacute; su transpiraci&oacute;n para evitar deshidratarse. Es decir, cuanto peor lo est&eacute; pasando la planta, menos capacidad tendr&aacute; para producir ese peque&ntilde;o efecto refrescante.
    </p><p class="article-text">
        Del mismo modo, un sal&oacute;n con cuatro o cinco plantas distribuidas por la habitaci&oacute;n no se comporta t&eacute;rmicamente como un patio ajardinado, una terraza cubierta de vegetaci&oacute;n o un jard&iacute;n con gran masa verde. En todos los casos hay transpiraci&oacute;n, s&iacute;, pero en el interior de una vivienda ese efecto queda muy localizado alrededor de las plantas y no llega a modificar de forma apreciable la temperatura general de la estancia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt=" Cuanto peor lo esté pasando la planta por el calor, menos capacidad tendrá para producir ese pequeño efecto refrescante."
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                 Cuanto peor lo esté pasando la planta por el calor, menos capacidad tendrá para producir ese pequeño efecto refrescante.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Refrescar no siempre significa bajar la temperatura</h2><p class="article-text">
        Cuando hablamos de refrescar una vivienda solemos pensar en bajar la temperatura del aire, pero el confort t&eacute;rmico es mucho m&aacute;s complejo. No depende solo de los grados del term&oacute;metro, sino tambi&eacute;n de la humedad, la ventilaci&oacute;n, la radiaci&oacute;n solar y la forma en que percibimos el entorno. 
    </p><p class="article-text">
        Las plantas pueden contribuir a mejorar esa sensaci&oacute;n de confort gracias a la transpiraci&oacute;n, un proceso por el cual liberan vapor de agua y generan un microclima ligeramente m&aacute;s h&uacute;medo y fresco en su entorno inmediato. Si adem&aacute;s hay circulaci&oacute;n de aire, ese efecto puede resultar perceptible y agradable, sobre todo en espacios reducidos o muy localizados.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, esto no implica que unas pocas macetas puedan enfriar de forma significativa una habitaci&oacute;n completa. Es frecuente encontrar afirmaciones que atribuyen a ciertas plantas la capacidad de reducir varios grados la temperatura de una vivienda, pero suelen basarse en estudios realizados en contextos muy distintos, como fachadas vegetales, cubiertas ajardinadas o invernaderos, donde la cantidad de vegetaci&oacute;n es mucho mayor y el comportamiento t&eacute;rmico no es comparable al de un interior dom&eacute;stico.
    </p><p class="article-text">
        Es importante distinguir entre tres cosas: la temperatura real del aire, la humedad ambiental y la sensaci&oacute;n subjetiva de confort. En climas secos, un ligero aumento de humedad puede mejorar la sensaci&oacute;n t&eacute;rmica, mientras que en ambientes ya h&uacute;medos puede ocurrir lo contrario y aumentar la sensaci&oacute;n de bochorno. Por eso no existe un efecto universal.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la influencia de las plantas es principalmente local: se percibe cerca de ellas, del mismo modo que la sombra de un &aacute;rbol solo refresca de forma directa la zona que cubre.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En climas secos, un ligero aumento de humedad puede mejorar la sensación térmica, mientras que en ambientes ya húmedos puede ocurrir lo contrario y aumentar la sensación de bochorno</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">C&oacute;mo aprovechar las plantas</h2><p class="article-text">
        Que las plantas no sustituyan al aire acondicionado no significa que no merezca la pena tenerlas. Todo lo contrario: funcionan mejor como parte de una estrategia global para hacer la casa m&aacute;s confortable en verano.
    </p><p class="article-text">
        Si hablamos de las especies que m&aacute;s pueden contribuir a ese peque&ntilde;o efecto de frescor en interiores, no es tanto una cuesti&oacute;n de magia como de biolog&iacute;a: las plantas que m&aacute;s transpiran suelen ser las que desarrollan una gran masa foliar y permanecen activas durante el verano. Entre las m&aacute;s interesantes destacan:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Areca <em>(Dypsis lutescens)</em>, probablemente una de las mejores opciones por la enorme superficie de hojas que desarrolla y su elevada capacidad de transpiraci&oacute;n cuando dispone de buena luz. Si se cultiva en un sal&oacute;n luminoso y alcanza un buen tama&ntilde;o, crea una masa vegetal muy superior a la de la mayor&iacute;a de plantas de interior, algo clave para que su efecto sea apreciable.</li>
                                    <li>Helecho de Boston<em> (Nephrolepis exaltata)</em>, una de las especies m&aacute;s activas desde el punto de vista fisiol&oacute;gico. Devuelve bastante humedad al ambiente gracias a sus numerosas frondes, aunque necesita cierta humedad ambiental y abundante luz indirecta para mantenerse en buenas condiciones. En ambientes muy secos suele resentirse.</li>
                                    <li>Ficus benjamina, una apuesta segura. Cuando madura forma una copa muy densa con cientos o incluso miles de hojas peque&ntilde;as, lo que le permite mantener una transpiraci&oacute;n constante durante buena parte del a&ntilde;o. Adem&aacute;s, es una especie longeva que, con el tiempo, puede convertirse en un aut&eacute;ntico &aacute;rbol de interior.</li>
                            </ul>
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                 Cuando madura, el ficus benjamina forma una copa muy densa con cientos o incluso miles de hojas pequeñas, lo que le permite mantener una transpiración constante durante buena parte del año                            </span>
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                    <ul>
                                    <li>Kentia <em>(Howea forsteriana),</em> adem&aacute;s de ser una de las palmeras de interior m&aacute;s elegantes, desarrolla una gran masa foliar sin exigir tanta luz como otras especies tropicales. Su crecimiento es lento, pero precisamente por eso conserva durante muchos a&ntilde;os una estructura frondosa y estable que contribuye a generar un peque&ntilde;o microclima alrededor de la planta.</li>
                                    <li>Monstera deliciosa, cuyas enormes hojas proporcionan una gran superficie de intercambio con el aire. Cuando est&aacute; bien iluminada y en pleno crecimiento mantiene una actividad de transpiraci&oacute;n elevada y, adem&aacute;s, aporta una sensaci&oacute;n visual de frescor dif&iacute;cil de conseguir con otras plantas de interior. Aunque esto &uacute;ltimo no baja la temperatura, s&iacute; influye en c&oacute;mo percibimos el espacio.</li>
                            </ul>
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    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Olivares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/plantas-ayudarnos-refrescar-casa-si-no-forma-imaginas_1_13420317.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 31 Jul 2026 21:31:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Plantas,Plantas de interior,Hogar,Ola de calor,Verano]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dejar las persianas bajadas al irnos de vacaciones, ¿sí o no?: un experto explica cómo afecta a las plantas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/persianas-bajadas-irnos-vacaciones-si-no-experto-explica-afecta-plantas_1_13387950.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ea3e4f03-378a-4c4a-b509-168ad2248dea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1407y385.jpg" width="1200" height="675" alt="Dejar las persianas bajadas al irnos de vacaciones, ¿sí o no?: un experto explica cómo afecta a las plantas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Diego Olivares, ingeniero agrícola y especialista en jardinería, explica qué aspectos tener en cuenta para que sobrevivan a nuestra escapada veraniega</p><p class="subtitle">Para un patio urbano, terraza cubierta o macetas pequeñas: las plantas duras que sobreviven con poca luz y poca agua</p></div><p class="article-text">
        Las maletas est&aacute;n hechas, la nevera medio vac&iacute;a y el gas cerrado. Todo preparado para salir de vacaciones, pero surge una &uacute;ltima duda: &iquest;qu&eacute; hacemos con las persianas?
    </p><p class="article-text">
        Bajarlas parece lo m&aacute;s l&oacute;gico en pleno verano. La casa se calentar&aacute; menos, transmitiremos la discreta impresi&oacute;n de que dentro no hay nada interesante mientras no estamos y las plantas quedar&aacute;n m&aacute;s protegidas del calor de la calle. El problema es que, si tenemos plantas junto a las ventanas, dejarlas completamente a oscuras durante una o dos semanas tampoco parece una idea brillante.
    </p><p class="article-text">
        Subir un poco una persiana, bajar otra, mover las plantas al pasillo o acabar agrup&aacute;ndolas en un rinc&oacute;n son recursos que nos vienen a la mente pero la realidad es que no existe una posici&oacute;n perfecta para todas las viviendas y todas las plantas.
    </p><h2 class="article-text">Ni persianas abiertas ni oscuridad total</h2><p class="article-text">
        Lo habitual es plantear el asunto como una elecci&oacute;n entre dos extremos: o dejamos las persianas abiertas para que las plantas tengan luz, o las bajamos completamente para que la casa no se caliente. En la mayor&iacute;a de los casos, ninguna de las dos opciones es la correcta. En una ventana orientada al norte, el riesgo de sobrecalentamiento suele ser menor y podemos dejar entrar m&aacute;s claridad. En cambio, las ventanas orientadas al oeste reciben el sol de la tarde, que en verano puede ser especialmente duro.
    </p><p class="article-text">
        Las orientaciones sur y suroeste tambi&eacute;n necesitan protecci&oacute;n, sobre todo en viviendas sin toldos, voladizos o &aacute;rboles que proporcionen sombra. Las ventanas orientadas al este reciben un sol matinal generalmente menos agresivo, aunque en plena <a href="https://www.eldiario.es/temas/ola-de-calor/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ola de calor</a> tampoco conviene dejar plantas delicadas pegadas al vidrio.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de la orientaci&oacute;n, importa el tipo de vivienda. No se comporta igual un piso bajo con patio interior que un &aacute;tico con grandes ventanales. Tampoco una casa bien aislada que una habitaci&oacute;n que alcanza temperaturas muy elevadas en cuanto se apaga el aire acondicionado.
    </p><p class="article-text">
        Por eso merece la pena observar durante los d&iacute;as previos qu&eacute; zonas conservan mejor una temperatura moderada y siguen teniendo luz suficiente. En muchas viviendas, la soluci&oacute;n m&aacute;s equilibrada consiste en dejar las persianas parcialmente bajadas. No hay una altura exacta universal, pero normalmente interesa bloquear la entrada directa del sol y permitir que quede una franja por la que entre luz difusa.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; ocurre cuando una planta se queda sin luz?</h2><p class="article-text">
        Las plantas utilizan la luz para realizar la fotos&iacute;ntesis, el proceso con el que producen la energ&iacute;a necesaria para mantener sus tejidos y crecer. Cuando la luz disminuye, su actividad tambi&eacute;n se reduce.
    </p><p class="article-text">
        Durante unos pocos d&iacute;as, una planta sana puede recurrir a sus reservas y soportar condiciones peores de las habituales como por ejemplo una bajada dr&aacute;stica del flujo lum&iacute;nico. Por eso no debemos imaginar que una semana con poca luz equivale autom&aacute;ticamente a una sentencia de muerte. Sin embargo, cuanto m&aacute;s larga sea la ausencia y m&aacute;s oscura quede la casa, mayor ser&aacute; el estr&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La falta de luz prolongada puede provocar hojas p&aacute;lidas, p&eacute;rdida de hojas viejas y tallos que se alargan buscando claridad. Algunas plantas reducen mucho su consumo de agua; otras, especialmente si ya estaban debilitadas, pueden no recuperarse completamente.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Uno de los errores más frecuentes antes de irnos es regar todas las plantas hasta que el sustrato queda empapado y dejar agua acumulada en los platos.                            </span>
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        Tambi&eacute;n importa de qu&eacute; especie estemos hablando. Una aspidistra, <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/poto-como-cuidar_1_11635292.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un poto</a> o una sansevieria toleran mejor una reducci&oacute;n temporal de la iluminaci&oacute;n que un cactus, una suculenta o una planta acostumbrada a varias horas de sol.
    </p><p class="article-text">
        Pero incluso las llamadas plantas de sombra necesitan luz. Que <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/plantas-interior-poca-luz_1_10971921.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">toleren poca luz </a>no significa que puedan vivir dentro de un armario. Esa traducci&oacute;n dom&eacute;stica ha causado m&aacute;s bajas vegetales que muchas plagas.
    </p><h2 class="article-text">Errores que solemos cometer</h2><p class="article-text">
        Uno de los errores m&aacute;s frecuentes antes de irnos es regar todas las plantas hasta que el sustrato queda empapado y dejar agua acumulada en los platos. Parece una reserva para los d&iacute;as siguientes, pero las ra&iacute;ces no almacenan ese agua como si estuvieran llenando una cantimplora. Si el sustrato permanece saturado y adem&aacute;s la planta recibe menos luz, consumir&aacute; menos agua y aumentar&aacute; el riesgo de asfixia y pudrici&oacute;n radicular.
    </p><p class="article-text">
        Las necesidades de riego dependen directamente de factores como la temperatura, la intensidad de la luz, la humedad ambiental y el tipo de sustrato. Una planta situada en un ambiente m&aacute;s fresco y oscuro suele gastar menos agua que en su ubicaci&oacute;n habitual.
    </p><p class="article-text">
        Lo sensato es regar cada planta seg&uacute;n su estado real. Las que tengan el sustrato seco pueden recibir un riego profundo, dejando despu&eacute;s que escurra por completo. Las que todav&iacute;a conserven humedad no necesitan una raci&oacute;n extra por ansiedad vacacional.
    </p><p class="article-text">
        Al marcharnos de vacaciones, las plantas no necesitan que reproduzcamos exactamente sus condiciones habituales. Durante unos d&iacute;as pueden adaptarse a una temperatura algo distinta, menos luz y un consumo menor de agua. Pero hay una diferencia entre reducir la actividad de la planta y dejarla completamente a oscuras. 
    </p><p class="article-text">
        En resumen, en la mayor&iacute;a de las casas, la opci&oacute;n m&aacute;s razonable ser&aacute; bajar las persianas lo suficiente para frenar el sol directo, manteniendo una entrada de claridad, y desplazar las plantas unos metros hacia el interior. Menos calor, luz filtrada y un riego ajustado suelen funcionar mejor que cualquiera de los extremos.
    </p><p class="article-text">
        Porque cuidar las plantas antes de viajar no consiste en regarlas hasta el borde ni en buscar un truco milagroso, consiste en observar c&oacute;mo se comporta nuestra vivienda cuando hace calor y encontrar el lugar donde puedan pasar esos d&iacute;as <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/evitar-plantas-achicharren-calor-guia-practica-salvarlas-verano_1_13280127.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sin achicharrarse</a>, pero tampoco encerradas en una cueva. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HG0QP9KTPFXF85ZKG8FKJSXF"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Olivares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/persianas-bajadas-irnos-vacaciones-si-no-experto-explica-afecta-plantas_1_13387950.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Jul 2026 19:41:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Dejar las persianas bajadas al irnos de vacaciones, ¿sí o no?: un experto explica cómo afecta a las plantas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Plantas,Plantas de interior,Verano,Ola de calor,Hogar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[40 grados fuera pero fresquito en casa: cómo no cargarte tus plantas con el aire acondicionado y el ventilador]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/40-grados-fuera-fresquito-casa-no-cargarte-plantas-aire-acondicionado-ventilador_1_13354914.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f906f8cf-71ed-4de5-9672-1d3de9888b00_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1177y405.jpg" width="1200" height="675" alt="40 grados fuera pero fresquito en casa: cómo no cargarte tus plantas con el aire acondicionado y el ventilador"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Diego Olivares, ingeniero agrícola y experto en jardinería, explica qué debemos tener en cuenta al cuidar nuestras plantas de casa en plena ola de calor</p><p class="subtitle">Cómo evitar que tus plantas se achicharren con el calor: guía práctica para salvarlas en verano</p></div><p class="article-text">
        Llega el calor y la casa cambia de clima. Cerramos persianas, encendemos el aire acondicionado, ponemos el ventilador y convertimos el sal&oacute;n en una especie de refugio clim&aacute;tico dom&eacute;stico. Nosotros lo agradecemos. Las plantas, seg&uacute;n d&oacute;nde est&eacute;n colocadas, a veces no tanto.
    </p><p class="article-text">
        Si de repente aparecen puntas secas, hojas ca&iacute;das, bordes marrones o una planta que hasta ayer parec&iacute;a digna y hoy tiene cara de estar replante&aacute;ndose su existencia, es normal que surja la pregunta: &iquest;Me la estoy cargando con el aire acondicionado? &iquest;El ventilador tambi&eacute;n es malo? 
    </p><h2 class="article-text">Mitos y verdades</h2><p class="article-text">
        El primer mito es pensar que el aire acondicionado mata las plantas. No es as&iacute;. Muchas plantas de interior pueden convivir perfectamente con &eacute;l si no reciben el chorro directo y tienen suficiente luz.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n tendemos a pensar que las plantas sufren much&iacute;simo cuando baja la humedad, pero, cr&eacute;eme, hay cosas bastante m&aacute;s importantes que los efectos de estos aparatos anticalor. Sansevierias, zamioculcas, potos, dr&aacute;cenas, hoyas o muchos ficus bien adaptados suelen aguantar bastante bien los ambientes interiores climatizados. Algunas, de hecho, tienen m&aacute;s aguante que muchos de nosotros en agosto.
    </p><p class="article-text">
        Se dice que las plantas tropicales mueren enseguida con el aire acondicionado. Aunque es cierto que las m&aacute;s exigentes pueden acusar antes la sequedad ambiental o las corrientes, es poco probable que vayan a morir por estar en una casa con aire acondicionado usado razonablemente.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Uno de los errores más peligrosos: ver puntas secas y regar más. Una punta marrón no significa automáticamente falta de agua</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Y luego est&aacute; uno de los errores m&aacute;s peligrosos: ver puntas secas y regar m&aacute;s. Una punta marr&oacute;n no significa autom&aacute;ticamente falta de agua. Puede indicar, efectivamente, baja humedad ambiental, pero tambi&eacute;n riegos irregulares, exceso de sales, demasiada corriente, poca luz o una mezcla de varias cosas. Si el sustrato sigue h&uacute;medo y a&ntilde;adimos m&aacute;s agua, podemos empeorar el problema.
    </p><p class="article-text">
        Pulverizar las hojas tampoco es la soluci&oacute;n m&aacute;gica. Puede dar cierta sensaci&oacute;n de frescor, pero su efecto sobre la humedad ambiental dura poco. Y si se hace sin criterio, en algunas plantas puede favorecer manchas o problemas de hongos. El pulverizador tranquiliza m&aacute;s al humano que a la planta.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; hace realmente el aire acondicionado</h2><p class="article-text">
        El aire acondicionado enfr&iacute;a, pero tambi&eacute;n puede resecar el ambiente. Al reducir la humedad relativa, muchas plantas pierden agua con m&aacute;s facilidad a trav&eacute;s de las hojas. Este proceso, la transpiraci&oacute;n, es normal: la planta mueve agua desde las ra&iacute;ces hacia la parte a&eacute;rea y libera parte de ella al ambiente. El problema aparece cuando esa p&eacute;rdida se acelera y la planta no consigue compensarla bien.
    </p><p class="article-text">
        Pero aqu&iacute; hay que afinar: el da&ntilde;o se ve en la hoja, aunque el sustrato no necesariamente est&eacute; seco. Esta diferencia es importante, porque muchas veces respondemos al s&iacute;ntoma equivocado. La hoja parece seca, pero la ra&iacute;z puede estar viviendo en una maceta todav&iacute;a h&uacute;meda.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Una planta situada justo debajo del &#039;split&#039;, frente a una rejilla o en una zona donde la corriente se concentra puede sufrir bastante más.                            </span>
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        El aire directo es el punto cr&iacute;tico. Una planta situada justo debajo del <em>split,</em> frente a una rejilla o en una zona donde la corriente se concentra puede sufrir bastante m&aacute;s que otra colocada en la misma habitaci&oacute;n pero fuera del flujo de aire. A veces, mover una maceta medio metro hace m&aacute;s que comprar un producto nuevo.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n influyen los cambios bruscos. Una estancia que pasa varias veces al d&iacute;a de mucho calor a fr&iacute;o artificial puede resultar inc&oacute;moda para algunas plantas, sobre todo si adem&aacute;s tienen poca luz o est&aacute;n reci&eacute;n trasplantadas. No necesitan un clima perfecto, pero s&iacute; cierta estabilidad.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Y el ventilador?</h2><p class="article-text">
        El ventilador funciona de otra manera. No enfr&iacute;a el aire como el aire acondicionado ni reduce la humedad ambiental del mismo modo. Lo que hace es mover el aire, y eso puede ser positivo. Una circulaci&oacute;n suave ayuda a evitar ambientes cargados y puede mejorar la ventilaci&oacute;n en habitaciones cerradas.
    </p><p class="article-text">
        El problema aparece cuando el ventilador apunta directamente a una planta durante horas. Una cosa es mover el aire de la estancia y otra poner una monstera a hacer de bandera. Ese flujo constante puede aumentar la evaporaci&oacute;n y secar bordes, especialmente en plantas de hoja fina, tierna o muy expuesta. 
    </p><p class="article-text">
        La regla pr&aacute;ctica es sencilla: si el aire directo te molestar&iacute;a a ti despu&eacute;s de un rato, probablemente tampoco sea ideal para la planta. Mejor orientar el ventilador para que mueva el aire general de la habitaci&oacute;n, no para que golpee siempre la misma maceta.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Por miedo al calor o al aire, a veces acabamos desplazando las plantas a rincones demasiado oscuros. Y una planta con poca luz gestiona peor casi todo</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Consejos pr&aacute;cticos para no complicarlo</h2><div class="list">
                    <ol>
                                    <li>Lo primero es revisar la ubicaci&oacute;n. Si detectas que una planta est&aacute; en mal lugar y puedes moverla, ll&eacute;vala a un punto con buena luz pero sin corriente directa. Muchas veces ese peque&ntilde;o cambio resuelve m&aacute;s de lo que parece.</li>
                                    <li>No sacrifiques la luz. En verano, por miedo al calor o al aire, a veces acabamos desplazando las plantas a rincones demasiado oscuros. Y una planta con poca luz gestiona peor casi todo: el riego, el estr&eacute;s y la adaptaci&oacute;n al ambiente.</li>
                                    <li>Comprueba el sustrato antes de regar. Mete el dedo, levanta la maceta para notar el peso o usa un palito. Si est&aacute; seco en profundidad, riega bien, hasta que el agua salga por el drenaje. Si sigue h&uacute;medo, espera. Regar por ansiedad es una de las formas m&aacute;s habituales de cargarse una planta con buenas intenciones.</li>
                                    <li>No uses el pulverizador como soluci&oacute;n universal. Puede servir puntualmente, pero no sustituye a una buena ubicaci&oacute;n ni a la humedad ambiental estable. Para plantas m&aacute;s exigentes, puede ayudar agruparlas, alejarlas de corrientes o colocarlas en estancias algo m&aacute;s h&uacute;medas y luminosas, como una cocina o un ba&ntilde;o con buena luz.</li>
                                    <li>Observa las hojas nuevas. Las puntas secas antiguas no volver&aacute;n a ponerse verdes. Puedes recortarlas por est&eacute;tica, pero lo importante es comprobar si, despu&eacute;s de corregir ubicaci&oacute;n y riego, la planta empieza a brotar mejor.</li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        Al final, no se trata de apagar el aire acondicionado ni de pasar calor por las plantas. Se trata de entender que una casa climatizada tambi&eacute;n es un ambiente artificial. Buena luz, riego cuando toca, cierta estabilidad y nada de chorros directos durante horas. A veces, cuidar mejor no consiste en hacer m&aacute;s cosas, sino en dejar de hacerlas a lo loco. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HG0QP9KTPFXF85ZKG8FKJSXF"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Olivares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/40-grados-fuera-fresquito-casa-no-cargarte-plantas-aire-acondicionado-ventilador_1_13354914.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Jul 2026 19:34:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[40 grados fuera pero fresquito en casa: cómo no cargarte tus plantas con el aire acondicionado y el ventilador]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Plantas,Plantas de interior,Jardinería,Aire acondicionado,Ola de calor,Hogar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Para un patio urbano, terraza cubierta o macetas pequeñas: las plantas duras que sobreviven con poca luz y poca agua]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/patio-urbano-terraza-cubierta-macetas-pequenas-plantas-duras-sobreviven-luz-agua_1_13316819.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5f0facd4-78ee-49eb-bd18-572ff7024df7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Para un patio urbano, terraza cubierta o macetas pequeñas: las plantas duras que sobreviven con poca luz y poca agua"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un expert nos ayuda a diferenciar entre plantas que toleran sombra y plantas que toleran cierta sequía para saber cómo elegirlas y cuidarlas</p><p class="subtitle">Cómo evitar que tus plantas se achicharren con el calor: guía práctica para salvarlas en verano </p></div><p class="article-text">
        Hay una idea bastante extendida cuando hablamos de ciertas plantas en exterior: si no tengo sol, tengo pocas opciones. Nos pasa en patios interiores, balcones orientados al norte, terrazas cubiertas o rincones del jard&iacute;n donde la luz llega, pero el sol directo apenas aparece. 
    </p><p class="article-text">
        En la naturaleza existen plantas adaptadas a vivir a pleno sol, con (calor, viento y sequ&iacute;a) y tambi&eacute;n existen otras que han evolucionado justo para lo contrario (ambientes m&aacute;s protegidos, con iluminaci&oacute;n suficiente, pero sin sol directo).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;existen plantas que requieran estas condiciones de luz y que adem&aacute;s, sean resistentes en hogares de personas olvidadizas con el riego?&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Sombra no es oscuridad, ni siempre humedad&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Lo primero que conviene aclarar es que cuando hablamos de plantas de sombra no hablamos, por lo general, de plantas para vivir en una cueva. Una cosa es no recibir sol directo y otra muy distinta es estar en un rinc&oacute;n oscuro donde apenas llega luz natural.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Muchas plantas que llamamos &ldquo;de sombra&rdquo; necesitan claridad para vivir bien. No quieren el sol golpeando sus hojas durante horas, especialmente en verano, pero s&iacute; necesitan luz suficiente para hacer la fotos&iacute;ntesis, crecer bien y mantenerse sanas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una terraza orientada al norte, un patio abierto, una zona bajo &aacute;rboles de copa ligera o una jardinera junto a un muro pueden tener muy buena luz sin recibir sol directo. En cambio, un pasillo interior, una habitaci&oacute;n alejada de una ventana o un rinc&oacute;n bajo una escalera pueden ser demasiado oscuros incluso para plantas resistentes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; aparece otro matiz importante: aunque la sombra suele asociarse a ambientes m&aacute;s frescos y con menor p&eacute;rdida de agua, no siempre significa humedad constante. Hay rincones sin sol directo que pueden ser secos: patios urbanos, terrazas cubiertas, jardineras peque&ntilde;as, macetas con poco volumen de sustrato o zonas bajo &aacute;rboles grandes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Bajo un &aacute;rbol, por ejemplo, la escena puede parecer ideal con sombra y frescor, pero bajo tierra ocurre otra cosa. Las ra&iacute;ces del &aacute;rbol compiten por el agua y los nutrientes, y las plantas peque&ntilde;as tienen que vivir con lo que queda. Es decir, sombra por arriba y pelea por abajo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En maceta pasa algo parecido. Aunque no reciba sol directo, el sustrato puede secarse r&aacute;pido si el recipiente es peque&ntilde;o, si hay viento o si la mezcla es muy ligera. Adem&aacute;s, como visualmente no vemos la planta &ldquo;achicharrada&rdquo;, tendemos a confiar demasiado. Pensamos que al no estar al sol no necesita tanta atenci&oacute;n. Y no se quema, pero se va deshidratando poco a poco.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por eso conviene diferenciar entre plantas que toleran sombra y plantas que toleran cierta sequ&iacute;a.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Plantas que entienden este ambiente&nbsp;</h2><p class="article-text">
        No hay una lista universal, porque no es lo mismo plantar en suelo que en maceta, ni tener sombra luminosa que sombra profunda. Tampoco es igual un patio protegido que una jardinera bajo un &aacute;rbol, donde las ra&iacute;ces ya est&aacute;n compitiendo por el agua. Pero s&iacute; hay especies que suelen comportarse mejor en estos escenarios y que nos dan pistas sobre el tipo de planta que debemos buscar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una de las m&aacute;s fiables es la Aspidistra. Es lenta, sobria y bastante m&aacute;s elegante de lo que a veces se piensa. Tolera muy bien la sombra, aguanta cierta sequedad entre riegos y no exige demasiada atenci&oacute;n. En patios, entradas, interiores luminosos o jardineras protegidas es muy famosa por esta cualidad. No es una planta para quien busca cambios r&aacute;pidos, pero precisamente esa calma forma parte de su resistencia.
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        Otra opci&oacute;n interesante es el rusco (<em>Ruscus aculeatus</em>), una planta mediterr&aacute;nea, dura y muy &uacute;til para zonas de sombra o semisombra seca. Tiene un verde oscuro muy bonito, aporta estructura y soporta condiciones donde otras plantas m&aacute;s delicadas empiezan a quejarse. No es espectacular en el sentido cl&aacute;sico, pero tiene algo que en jardiner&iacute;a vale mucho: aguanta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El liriope (<em>Liriope muscari</em>) tiene ese aspecto de planta de hoja alargada que combina muy bien con otras especies de presencia m&aacute;s rotunda. Es una buena elecci&oacute;n para sombra luminosa o semisombra. Forma matas compactas, tiene una hoja fina y ordenada, y puede dar una floraci&oacute;n discreta pero interesante. No conviene tratarlo como una planta des&eacute;rtica, porque no lo es, pero tolera mejor ciertos periodos de sequedad que muchas especies de aspecto m&aacute;s tierno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En una l&iacute;nea parecida, algunos ophiopogon funcionan bien cuando buscamos una textura baja, limpia y contenida. Y la bergenia, con sus hojas m&aacute;s grandes, carnosas y persistentes, puede defenderse en rincones de sombra o semisombra si el suelo mantiene algo de frescor. Adem&aacute;s, aporta una textura muy distinta, algo importante cuando queremos que una zona de sombra no parezca simplemente &ldquo;verde sobre verde&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La bergenia se defiende en lugares de sombra.                            </span>
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        Si ya disponemos de algo m&aacute;s de espacio en el jard&iacute;n, es buen momento para pensar en arbustos como <em>Viburnum tinus</em>, <em>Pittosporum tobira</em> &lsquo;Nana&rsquo;, <em>Aucuba japonica, Nandina domestica</em> o incluso <em>Laurus nobilis </em>si queremos un peque&ntilde;o arbolito o una presencia m&aacute;s vertical. Eso s&iacute;, siempre que tengan suficiente volumen de suelo o una maceta generosa (unos 60 cm de di&aacute;metro m&iacute;nimo). Aqu&iacute; conviene no enga&ntilde;arse: una planta en suelo, bien establecida, tiene mucho m&aacute;s margen que la misma planta en una maceta peque&ntilde;a. La maceta siempre aprieta m&aacute;s, limita las ra&iacute;ces y reduce los recursos disponibles, as&iacute; que la planta tolerar&aacute; peor la sequ&iacute;a que si vive en el suelo de un jard&iacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La clave no es memorizar nombres, sino entender el criterio. Para este tipo de espacios funcionan mejor las plantas de hoja resistente, crecimiento tranquilo y cierta capacidad para soportar intervalos entre riegos. Las hojas muy finas, blandas o tropicales pueden ser preciosas, pero suelen pedir m&aacute;s humedad ambiental y un cuidado m&aacute;s constante.
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; conviene hacer un matiz importante: una planta puede tolerar cierta sequ&iacute;a una vez establecida, pero eso no quiere decir que podamos plantarla y olvidarnos de ella desde el primer d&iacute;a. Cuando una planta llega a casa o al jard&iacute;n, todav&iacute;a vive en gran parte del cepell&oacute;n que tra&iacute;a del vivero. Sus ra&iacute;ces no han explorado el nuevo sustrato y no tienen capacidad real para buscar agua m&aacute;s all&aacute; de ese peque&ntilde;o volumen inicial. Durante las primeras semanas (o incluso meses), tambi&eacute;n las plantas m&aacute;s duras necesitan acompa&ntilde;amiento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ese acompa&ntilde;amiento no significa estar encima todo el d&iacute;a. Significa observar, comprobar c&oacute;mo se seca el sustrato y regar de forma profunda cuando toca. En estos rincones suele ser mejor regar menos veces, pero mejor. Un riego superficial puede tranquilizarnos a nosotros, pero si el agua no llega a las ra&iacute;ces, la planta seguir&aacute; pasando sed con bastante discreci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Olivares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/patio-urbano-terraza-cubierta-macetas-pequenas-plantas-duras-sobreviven-luz-agua_1_13316819.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Jun 2026 19:33:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Para un patio urbano, terraza cubierta o macetas pequeñas: las plantas duras que sobreviven con poca luz y poca agua]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Plantas,Verano,Ola de calor]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo evitar que tus plantas se achicharren con el calor: guía práctica para salvarlas en verano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/evitar-plantas-achicharren-calor-guia-practica-salvarlas-verano_1_13280127.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6a930fe4-a581-4323-89ef-b6e0a356c6e9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo evitar que tus plantas se achicharren con el calor: guía práctica para salvarlas en verano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Diego Olivares, ingeniero agrícola y experto en jardinería, explica qué debemos tener en cuenta </p><p class="subtitle">Cómo llenar tu casa de plantas por poco dinero, según un experto</p></div><p class="article-text">
        El verano puede ser precioso: m&aacute;s luz, m&aacute;s flores, m&aacute;s vida en balcones y terrazas. Pero tambi&eacute;n puede convertirse en una prueba de resistencia para muchas plantas. Cuando el sol aprieta, ellas tambi&eacute;n sufren. Hojas ca&iacute;das, puntas secas, tierra seca a las pocas horas de regar, macetas que se calientan&hellip; Si alguna vez has visto una planta derretirse en plena ola de calor, sabes que no exageramos cuando decimos que se achicharran.
    </p><p class="article-text">
        La buena noticia es que muchas veces no se mueren por el calor en s&iacute;, sino por una combinaci&oacute;n de sol excesivo, riego mal ajustado, macetas peque&ntilde;as, falta de sombra y estr&eacute;s acumulado.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo proteger tus plantas del calor paso a paso </h2><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Riega mejor, no necesariamente m&aacute;s</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Uno de los errores m&aacute;s habituales es regar un poquito todos los d&iacute;as. Parece l&oacute;gico, es m&aacute;s, es recomendable regar frecuentemente cuando las plantas se cultivan sobre macetas y jardineras,  porque hace calor y la tierra se seca r&aacute;pido.  Pero muchas veces ese agua solo moja la capa superficial y no llega a las ra&iacute;ces profundas. La planta parece hidratada durante un rato, pero sigue pasando sed. Es mejor regar de forma m&aacute;s profunda y asegurando que el sustrato se moje por completo hasta que el agua salga por los agujeros de drenaje de la maceta. Si el sustrato tiene humedad, punto a favor para evitar una insolaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Otro fallo frecuente es regar en las horas centrales del d&iacute;a. Cuando el sol est&aacute; m&aacute;s fuerte, el agua se evapora enseguida y la planta apenas la aprovecha. Lo ideal es regar a primera hora de la ma&ntilde;ana o al atardecer, cuando la temperatura ha bajado y la planta puede absorber el agua con calma. A la planta le da tiempo a aprovechar esa humedad del suelo y todos contentos.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Crea sombra sin quitar toda la luz</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n conviene revisar la ubicaci&oacute;n. Una planta nueva que en primavera estaba feliz al sol puede sufrir much&iacute;simo en julio o agosto, sobre todo si est&aacute; en una terraza orientada al sur, cerca de paredes blancas o sobre un suelo que acumula calor. El cemento, las baldosas y las fachadas pueden convertir un rinc&oacute;n bonito en un peque&ntilde;o horno.
    </p><p class="article-text">
        No todas las plantas necesitan sol directo todo el d&iacute;a. De hecho, muchas plantas amantes del sol agradecen una sombra ligera durante las horas m&aacute;s duras, entre las 12 y las 17 horas. Como alternativa salvavidas, puedes usar una malla de sombreo, una sombrilla, una cortina ligera en el balc&oacute;n o incluso mover las macetas unos cent&iacute;metros para que queden protegidas por una pared, una barandilla o una planta m&aacute;s grande. La idea no es dejarlas a oscuras, sino filtrar el sol m&aacute;s agresivo.
    </p><p class="article-text">
        Las plantas de hojas finas, tropicales o reci&eacute;n trasplantadas son especialmente sensibles. Si ves hojas lacias, bordes marrones o manchas secas, probablemente est&aacute;n recibiendo m&aacute;s sol del que pueden soportar.
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            <span class="title">
                Un fallo frecuente es regar en las horas centrales del día. Cuando el sol está más fuerte, el agua se evapora enseguida y la planta apenas la aprovecha.                            </span>
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                    <ul>
                                    <li>Protege la tierra con acolchado</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Si hay una pr&aacute;ctica en la que merece la pena insistir, es esta: cubrir la superficie de la tierra. El suelo desnudo en verano pierde humedad muy r&aacute;pido, se recalienta con facilidad y queda m&aacute;s expuesto al impacto del sol, del viento y de los riegos fuertes.
    </p><p class="article-text">
        Las coberturas, tambi&eacute;n conocidas como acolchados, funcionan como una manta protectora. Ayudan a conservar la humedad, reducen la temperatura del sustrato, protegen la vida del suelo y dificultan que salgan malas hierbas. En macetas o jardineras resulta de lo m&aacute;s &uacute;til ya que el poder de evaporaci&oacute;n del suelo es mayor que en los grandes jardines. 
    </p><p class="article-text">
        Puedes usar materiales org&aacute;nicos, como restos de poda bien triturados, corteza de pino, hojas secas, paja, compost maduro o fibra de coco. Estos materiales, adem&aacute;s de proteger, se van descomponiendo poco a poco y mejoran la estructura del suelo. Es como alimentar la tierra mientras la cuidas.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n puedes utilizar &aacute;ridos, como grava, piedra volc&aacute;nica o peque&ntilde;as piedrecitas. Son muy pr&aacute;cticos en macetas decorativas, en plantas mediterr&aacute;neas o en cactus y suculentas, porque ayudan a reducir la evaporaci&oacute;n y mantienen la superficie m&aacute;s estable. En zonas muy soleadas, mejor elegir colores no demasiado oscuros, porque las piedras negras pueden calentarse bastante.
    </p><p class="article-text">
        Lo ideal es poner una capa de unos tres o cuatro cent&iacute;metros sobre la tierra. Parece un detalle peque&ntilde;o, pero puede marcar una diferencia enorme en los d&iacute;as de calor intenso. 
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>No la estreses</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Cuando una planta se ve fea, nuestra primera reacci&oacute;n suele ser hacer algo. Cortar, cambiar de maceta, echar fertilizante, moverla mil veces. Pero en plena ola de calor, muchas veces lo mejor es intervenir lo justo.
    </p><p class="article-text">
        Evita las podas fuertes, porque obligan a la planta a gastar energ&iacute;a en cerrar heridas. Evita los trasplantes, porque tocar ra&iacute;ces en un momento de estr&eacute;s puede empeorar la situaci&oacute;n. Y cuidado con abonar (o fertilizar) pensando que es una buena soluci&oacute;n para el calor. Aunque parezca que le est&aacute;s dando fuerza, puedes estimular brotes tiernos que se quemar&aacute;n con m&aacute;s facilidad.
    </p><p class="article-text">
        En d&iacute;as extremos, c&eacute;ntrate en lo b&aacute;sico: revisar el riego, proteger el sustrato, dar sombra ligera y retirar solo las hojas que est&eacute;n completamente secas. Cuando las temperaturas bajen, ya habr&aacute; tiempo de podar, renovar tierra o abonar con calma.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Agrupar las plantas</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        No es lo mismo tener una maceta sola en medio de una terraza, recibiendo sol por todos lados, que tener varias plantas juntas creando una peque&ntilde;a comunidad vegetal.
    </p><p class="article-text">
        Cuando las agrupas, se genera una especie de &ldquo;efecto jard&iacute;n&rdquo;. Las hojas se dan sombra entre ellas, el ambiente retiene algo m&aacute;s de humedad y el sol no golpea con tanta fuerza cada maceta de forma individual. Adem&aacute;s, las plantas grandes pueden proteger a las m&aacute;s peque&ntilde;as, y las m&aacute;s delicadas pueden quedar en el centro del grupo, donde reciben luz pero no tanto castigo directo.
    </p><p class="article-text">
        Esto es especialmente &uacute;til cuando te vas de vacaciones o cuando sabes que vienen varios d&iacute;as de calor fuerte. Antes de marcharte, puedes mover las macetas a una zona luminosa pero menos expuesta, colocarlas juntas y dejar las especies m&aacute;s resistentes en la parte exterior.
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            <div data-tf-live="01HG0QP9KTPFXF85ZKG8FKJSXF"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Olivares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/evitar-plantas-achicharren-calor-guia-practica-salvarlas-verano_1_13280127.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Jun 2026 20:29:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo evitar que tus plantas se achicharren con el calor: guía práctica para salvarlas en verano]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Plantas,Jardinería,Hogar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Qué debes tener en cuenta si vas a comprar plantas 'online': seis consejos de experto que te van a resultar útiles]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/comprar-plantas-online-consejos-experto_1_13243735.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d72597b9-00a8-4170-b364-83a2df96f8b4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Qué debes tener en cuenta si vas a comprar plantas &#039;online&#039;: seis consejos de experto que te van a resultar útiles"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Diego Olivares, ingeniero agrícola y experto en jardinería, explica qué debemos tener en cuenta antes de comprar por internet</p><p class="subtitle">Cómo llenar tu casa de plantas por poco dinero, según un experto</p></div><p class="article-text">
        Est&aacute; claro que nada sustituye realmente la experiencia de <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/como-elegir-plantas_1_11824220.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pasear por un vivero</a>, ver las plantas de cerca, tocar las hojas, comparar tama&ntilde;os y preguntarle de todo al viverista. Pero la realidad es que, sobre todo desde la pandemia, el inter&eacute;s por la jardiner&iacute;a y por introducir plantas en casa no ha dejado de crecer, y comprar online se ha convertido en una alternativa cada vez m&aacute;s habitual.
    </p><p class="article-text">
        La comodidad, la enorme variedad disponible y la posibilidad de acceder a especies dif&iacute;ciles de encontrar han hecho que miles de personas se animen a llenar su casa de verde sin salir de casa. Los datos de FEPEX dicen que el sector de flor y planta viva increment&oacute; sus exportaciones m&aacute;s de un 16% en el primer semestre de 2024 y distintos an&aacute;lisis internacionales <a href="https://www.fortunebusinessinsights.com/indoor-plants-market-107288" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estiman</a> que las ventas<em> online</em> ya representan cerca del 40% del mercado de plantas de interior. Te contamos algunos consejos que te vendr&aacute;n bien si decides comprar  tus plantas (o algunas de ellas) por internet.
    </p><h2 class="article-text">Tres errores muy comunes al comprar plantas <em>online</em></h2><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Comprar solo por la foto</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Internet est&aacute; lleno de im&aacute;genes espectaculares de plantas que lucen en su estado ideal: hojas enormes, plantas frondosas y salones que parecen aut&eacute;nticas selvas urbanas. El problema es que muchas veces se compra por impulso, sin pensar si esa planta realmente encaja con la luz, la temperatura o <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/como-elegir-mejor-ubicacion-plantas-casa_1_10200805.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el espacio disponible en casa</a>.
    </p><p class="article-text">
        Es muy normal enamorarse de una planta tropical que nunca has visto y descubrir despu&eacute;s que necesita mucha m&aacute;s experiencia de la que tenemos o un entorno demasiado especial. Y ah&iacute; empiezan las decepciones.
    </p><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s recomendable es que, antes de lanzarte a llenar la cesta de la compra, dediques unos minutos a informarte y a hacer una peque&ntilde;a lista con lo que realmente buscas. Puede parecer un detalle sin importancia, pero fijarte primero en el espacio disponible, la cantidad de luz natural que recibe cada estancia o incluso el tama&ntilde;o que puede alcanzar la planta con el tiempo puede evitar much&iacute;simas compras impulsivas.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n merece la pena pensar qu&eacute; funci&oacute;n quieres que tenga. Hay personas que buscan una planta vistosa para decorar el sal&oacute;n, otras prefieren especies <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/siete-plantas-interior-faciles-cuidar-ayudaran-purificar-aire-casa_1_12285325.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">f&aacute;ciles de mantener</a> para empezar sin complicarse o <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cultivar-maceta-arbol-llenar-perfume-balcon-terraza_1_13220939.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">variedades arom&aacute;ticas</a> y semillas para crear un peque&ntilde;o rinc&oacute;n verde en la cocina o la terraza. Cuando eliges teniendo en cuenta las condiciones reales de casa y no solo la fotograf&iacute;a perfecta de internet, es mucho m&aacute;s f&aacute;cil acertar y disfrutar de las plantas durante a&ntilde;os.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>No revisar el tama&ntilde;o real ni c&oacute;mo se env&iacute;an</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Otro error muy frecuente es no comprobar el tama&ntilde;o real de la planta o de la maceta. Muchas fotograf&iacute;as hacen que las plantas parezcan mucho m&aacute;s grandes y frondosas de lo que realmente son cuando llegan a casa. Por eso merece la pena revisar siempre las medidas exactas y no quedarse solo con la imagen principal.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n conviene fijarse en c&oacute;mo realiza el env&iacute;o la tienda y si trabaja realmente como vivero especializado. Una planta mal protegida puede llegar da&ntilde;ada, especialmente en &eacute;pocas de mucho calor o fr&iacute;o, algo bastante habitual durante el verano o en env&iacute;os largos. Revisar opiniones recientes, fotograf&iacute;as reales de otros compradores o incluso la forma en la que el vivero prepara los paquetes suele dar muchas pistas sobre la calidad del servicio. Al final, una buena compra <em>online</em> no depende solo de la planta, sino tambi&eacute;n de c&oacute;mo se cuida y se transporta hasta llegar a casa.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Comprar plantas demasiado delicadas para empezar</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Somos muchos los que intentamos recrear en casa los espacios llenos de plantas que vemos en Instagram o Pinterest y terminamos comprando especies demasiado exigentes desde el primer momento. El problema es que detr&aacute;s de esas im&aacute;genes perfectas suele haber algo de trampa, como plantas reci&eacute;n compradas y que todav&iacute;a no han vivido en su nuevo espacio o cuidados muy espec&iacute;ficos que no siempre son pr&aacute;cticos para la mayor&iacute;a de personas.
    </p><p class="article-text">
        Algunas plantas necesitan ambientes muy espec&iacute;ficos para mantenerse sanas y bonitas durante todo el a&ntilde;o. Cuando esas condiciones no existen, empiezan a aparecer <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/revitalizar-plantas-viejas-recuperar_1_10278693.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hojas amarillas, puntas secas o crecimiento lento</a>, y la sensaci&oacute;n suele ser la misma: pensar que se te dan mal las plantas.
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            <span class="title">
                Fijarte primero en el espacio disponible, la cantidad de luz natural que recibe cada estancia o incluso el tamaño que puede alcanzar la planta con el tiempo puede evitar muchísimas compras impulsivas.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Tres recomendaciones clave antes de comprar</h2><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Compra menos, pero mejor</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Uno de los errores m&aacute;s habituales al comprar plantas <em>online </em>es dejarse llevar y llenar el carrito demasiado r&aacute;pido. Con tantas especies disponibles es f&aacute;cil venirse arriba, pero empezar con demasiadas plantas suele acabar en frustraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Lo mejor es ir poco a poco y elegir especies resistentes, f&aacute;ciles de cuidar y adaptadas al ambiente real de casa. Puede parecer un poco aburrido a priori, pero as&iacute; resulta mucho m&aacute;s sencillo entender c&oacute;mo responden a la luz, al <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/si-pasando-quedando-corto-regar-plantas_1_10752015.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">riego</a> o a los cambios de temperatura sin sentirse desbordado. Adem&aacute;s, empezar con pocas plantas permite detectar errores antes y aprender con mucha m&aacute;s facilidad.  
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Prioriza plataformas especializadas</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Aunque existen multitud de tiendas<em> online </em>para la compra de plantas, los viveros especializados suelen marcar la diferencia en la calidad final. Normalmente preparan mejor los env&iacute;os, conocen las necesidades reales de cada especie y trabajan con plantas m&aacute;s cuidadas. Adem&aacute;s, muchas veces incluyen recomendaciones &uacute;tiles sobre luz, riego o productos recomendados para ese tipo de planta, algo especialmente interesante cuando todav&iacute;a no tienes demasiada experiencia.
    </p><p class="article-text">
        Otro punto importante es que los viveros especializados suelen aclimatar mejor las plantas antes del env&iacute;o, reduciendo el estr&eacute;s del transporte y aumentando las posibilidades de que lleguen en buen estado. La diferencia de precio suele ser peque&ntilde;a, pero se nota bastante cuando la planta llega sana, bien protegida y lista para adaptarse a casa.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Aclimata bien las plantas cuando lleguen a casa</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Uno de los pasos m&aacute;s importantes despu&eacute;s de comprar una planta<em> online</em> es ayudarla a adaptarse correctamente a su nuevo entorno. Piensa que el transporte puede sufrir cambios bruscos de temperatura, falta de luz o movimientos constantes, as&iacute; que es normal que llegue algo estresada. Por eso, lo mejor es evitar trasplantes inmediatos, cambios de ubicaci&oacute;n o riegos excesivos nada m&aacute;s recibirla. Darle unos d&iacute;as en un lugar luminoso y estable suele ser suficiente para que la planta se recupere poco a poco. Una buena aclimataci&oacute;n marca much&iacute;sima diferencia y puede evitar muchos de los problemas que aparecen durante las primeras semanas. 
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            <div data-tf-live="01HG0QP9KTPFXF85ZKG8FKJSXF"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Olivares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/comprar-plantas-online-consejos-experto_1_13243735.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 22 May 2026 20:00:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Qué debes tener en cuenta si vas a comprar plantas 'online': seis consejos de experto que te van a resultar útiles]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Plantas,Plantas de interior,Plantas aromáticas,Jardinería,Compras online]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo elegir el macetero perfecto para cada planta (y evitar el error que las mata lentamente)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/elegir-macetero-perfecto-planta-evitar-error-mata-lentamente_1_13206430.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/254f57e6-08be-4106-8ba2-8301e223fdcf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo elegir el macetero perfecto para cada planta (y evitar el error que las mata lentamente)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Diego Olivares, ingeniero agrícola y experto en jardinería, nos da las claves para colocar nuestras plantas en el recipiente que más les favorece</p><p class="subtitle">Mapa de cuidados para tus plantas: las siete cosas que puedes hacer para darles mejor vida, según un experto</p></div><p class="article-text">
        Compras una planta que te gusta, la colocas en la maceta que m&aacute;s le pega y, durante unas semanas, parece feliz. Pero al poco empiezan las <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/revitalizar-plantas-viejas-recuperar_1_10278693.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hojas amarillas</a>, las ra&iacute;ces salen por abajo, el sustrato se seca en horas o, peor todav&iacute;a, la tierra permanece h&uacute;meda eternamente. Sabes que es hora de cambiarle los zapatos.
    </p><p class="article-text">
        La realidad es que elegir el contenedor adecuado es casi tan importante como elegir la propia planta. El tama&ntilde;o, la profundidad, el material e incluso si tiene agujeros de drenaje o no pueden marcar la diferencia entre una planta espectacular y una que sobrevive a duras penas.
    </p><h2 class="article-text">El gran error: pensar que cuanto m&aacute;s grande el macetero, mejor</h2><p class="article-text">
        Cuando alguien compra una planta peque&ntilde;a, suele imaginar c&oacute;mo se ver&aacute; dentro de unos a&ntilde;os. Y entonces aparece la idea l&oacute;gica de que ponerla desde ya en un macetero grande es lo mejor para asegurar su crecimiento.
    </p><p class="article-text">
        El problema es que en maceta las plantas no funcionan como pensamos. Una planta peque&ntilde;a dentro de un recipiente enorme queda rodeada de una cantidad excesiva de tierra h&uacute;meda que tarda much&iacute;simo en secarse. Como todav&iacute;a tiene pocas ra&iacute;ces, no puede absorber toda esa humedad, y el sustrato permanece mojado durante demasiados d&iacute;as. Ah&iacute; empiezan muchos casos relacionados con la pudrici&oacute;n y que no siguen la l&oacute;gica de las recomendaciones del vivero &ndash;&ldquo;hay que regarla cada tres d&iacute;as&rdquo;&ndash;. La certeza de este calendario depende mucho de este factor.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, las <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/demandantes-vistosas-guia-definitiva-llenar-casa-suculentas_1_11983813.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">plantas suculentas</a> suelen crecer mucho mejor cuando las ra&iacute;ces est&aacute;n algo ajustadas. Son especies que prefieren estabilidad y drenaje r&aacute;pido antes que una maceta enorme llena de tierra h&uacute;meda.
    </p><p class="article-text">
        En cambio, otras plantas viven exactamente al contrario. Una <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/monstera-como-cuidarla_1_10814836.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">monstera</a> puede empezar a pedir ayuda cuando las ra&iacute;ces salen por arriba y por abajo al mismo tiempo. Las hortensias sufren much&iacute;simo en recipientes peque&ntilde;os porque consumen enormes cantidades de agua en verano y las aves del para&iacute;so o <em>Strelitzias</em> desarrollan ra&iacute;ces tan potentes que, con el tiempo, pueden incluso deformar macetas finas de pl&aacute;stico.
    </p><h2 class="article-text">Hay plantas que necesitan profundidad; otras, anchura</h2><p class="article-text">
        Uno de los errores m&aacute;s curiosos es pensar que todas las macetas sirven para todo. Pero basta observar c&oacute;mo crece cada planta para entender que no tiene sentido usar el mismo tipo de recipiente para especies completamente distintas. Es el caso de las palmeras, que aunque no desarrollan una ra&iacute;z principal profunda como muchos &aacute;rboles, s&iacute; forman un bloque compacto de ra&iacute;ces adventicias que agradece recipientes altos y estables donde pueda expandirse con comodidad. Muchas veces amarillean o frenan su crecimiento simplemente porque la base de la maceta se les queda corta demasiado r&aacute;pido. 
    </p><p class="article-text">
        En cambio, plantas como la sansevieria o muchas variedades de cactus prefieren recipientes m&aacute;s anchos que profundos. Sus ra&iacute;ces se extienden de otra manera y el exceso de profundidad solo acumula humedad innecesaria.
    </p><p class="article-text">
        Luego est&aacute;n las plantas con bulbos, rizomas o ra&iacute;ces especialmente densas, como las calas, las cannas, los lirios, las alocasias o muchas calatheas. Por ejemplo, las zamioculcas almacenan agua bajo tierra y detestan permanecer h&uacute;medas durante demasiado tiempo, las calatheas necesitan estabilidad de humedad, pero sin llegar al encharcamiento constante y especies como los bamb&uacute;s ornamentales o algunas gram&iacute;neas desarrollan sistemas radiculares tan agresivos que una maceta peque&ntilde;a se convierte r&aacute;pidamente en una c&aacute;rcel. Por eso muchas veces el problema no es la planta. Es que vive en un recipiente dise&ntilde;ado para otra completamente distinta. 
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Maceteros con agujero o cerrados por abajo?</h2><p class="article-text">
        Los agujeros de drenaje son probablemente uno de los detalles m&aacute;s importantes de cualquier macetero. Al final, son los que permiten que el exceso de agua salga y que las ra&iacute;ces puedan respirar correctamente. Sin esa salida, la humedad se acumula en el fondo y muchas plantas empiezan a deteriorarse mucho antes de que el problema sea visible. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora s&iacute;, los maceteros sin agujeros no son necesariamente malos si se utilizan correctamente. De hecho, visualmente suelen ser mucho m&aacute;s elegantes y son muy c&oacute;modos para interiores ya que no dejan escapar el agua y nos evitamos poner el t&iacute;pico plato feucho. El problema aparece cuando se usan directamente como recipiente principal sin controlar el agua acumulada en el fondo. Ah&iacute; es donde muchas plantas empiezan a sufrir sin que lo notemos.
    </p><p class="article-text">
        La tierra puede parecer seca en la superficie mientras, varios cent&iacute;metros m&aacute;s abajo, las ra&iacute;ces siguen rodeadas de agua estancada. En este escenario las ra&iacute;ces no tienen ox&iacute;geno suficiente y se asfixian, caldo de cultivo perfecto para la llegada de hongos y otros problemas.  Por eso muchos aficionados terminan utilizando una soluci&oacute;n mucho m&aacute;s pr&aacute;ctica: mantener la planta en una maceta interior de pl&aacute;stico con drenaje y colocarla dentro de un cubremacetas decorativo. Aun as&iacute;, incluso en ese caso conviene revisar siempre que no quede agua acumulada en el fondo durante d&iacute;as, porque muchas ra&iacute;ces empiezan a pudrirse precisamente ah&iacute;, donde no se ve. 
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Cu&aacute;ndo trasplantar?</h2><p class="article-text">
        Trasplantar demasiado pronto tambi&eacute;n puede ser un error. La recomendaci&oacute;n general ser&iacute;a dejar la planta un tiempo hasta que se aclimate y trasplantar a una nueva maceta cuando lo necesite.
    </p><p class="article-text">
        Hay especies que avisan claramente cuando quieren un trasplante asomando sus ra&iacute;ces por debajo. En este punto ya no hay espacio para m&aacute;s ra&iacute;ces y la planta deja de crecer, adem&aacute;s el sustrato se seca en cuesti&oacute;n de horas.
    </p><p class="article-text">
        Pero otras son mucho m&aacute;s silenciosas. Las hoyas, por ejemplo, suelen florecer mejor cuando las ra&iacute;ces est&aacute;n compactas. Una monstera puede aguantar bastante tiempo antes de mostrar s&iacute;ntomas evidentes. Y las zamioculcas a veces pasan meses aparentemente estables hasta que el exceso de humedad empieza a afectar los rizomas. 
    </p><p class="article-text">
        Por eso el mejor indicador suele estar en la velocidad del riego. Cuando una maceta pasa de mantenerse h&uacute;meda varios d&iacute;as a secarse en pocas horas, normalmente significa que las ra&iacute;ces ya ocupan casi todo el espacio disponible.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hay se&ntilde;ales visuales muy claras:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li> Ra&iacute;ces enrolladas sobre s&iacute; mismas</li>
                                    <li> Macetas deformadas</li>
                                    <li>Plantas que se vuelcan</li>
                                    <li>Crecimiento detenido</li>
                                    <li>Hojas cada vez m&aacute;s peque&ntilde;as</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        No todas las plantas necesitan correr hacia una maceta gigante. Muchas prefieren crecer poco a poco, adapt&aacute;ndose a cada nuevo espacio antes de pasar al siguiente.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Olivares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/elegir-macetero-perfecto-planta-evitar-error-mata-lentamente_1_13206430.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 May 2026 20:22:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Plantas,Plantas de interior]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mapa de cuidados para tus plantas: las siete cosas que puedes hacer para darles mejor vida, según un experto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/mapa-cuidados-plantas-siete-cosas-puedes-darles-mejor-vida-experto_1_13152008.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9f62127a-5cac-4d71-97ea-d13338f5a559_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mapa de cuidados para tus plantas: las siete cosas que puedes hacer para darles mejor vida, según un experto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Diego Olivares, ingeniero agrícola y experto en jardinería, elabora una pequeña guía para que tus plantas estén cuidadas siempre</p><p class="subtitle">¿Arbolitos frutales en interior o terraza? Lo que nadie te explica antes de llevarte uno a casa
</p></div><p class="article-text">
        Cuidar plantas no va de hacerlo perfecto, va de entenderlas un poco mejor cada d&iacute;a y de aprender de los errores. Todos hemos pasado por ese momento en el que una planta empieza a apagarse sin saber muy bien por qu&eacute;, incluso cuando haces todo igual que siempre y, aun as&iacute;, algo falla. Ah&iacute; es donde suele aparecer la duda: &iquest;Estar&eacute; regando mal? &iquest;Le falta luz? &iquest;Me la estoy cargando sin darme cuenta? La realidad es mucho m&aacute;s sencilla (y menos alarmante): las plantas no son complicadas, pero s&iacute; muy sensibles a peque&ntilde;os detalles.Y lo cierto es que, cuando ajustas algunas cosas b&aacute;sicas, el cambio se nota much&iacute;simo. Vamos a repasar las siete cosas que debes revisar si quieres hacerlo un poco mejor con tus plantas.
    </p><h2 class="article-text">Elegir bien la ubicaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        La luz no lo es todo, pero s&iacute; de lo m&aacute;s importante si de verdad quieres tener &eacute;xito con una planta. 
    </p><p class="article-text">
        Muchas veces colocamos una planta donde queda bonita, pero no donde realmente puede estar bien. Y claro, la planta no se queja&hellip; simplemente deja de crecer o empieza a debilitarse poco a poco. F&iacute;jate en esto: no es lo mismo que una planta en la naturaleza crezca recibiendo muchas horas de sol directo que protegida de la sombra de un &aacute;rbol, &iquest;verdad? Ser&iacute;a comparable a si ponemos una planta en una ventana orientada al sur que una al norte. Tampoco es igual estar en una terraza en Segovia que a pleno sol en Val&egrave;ncia. Hay plantas que necesitan luz directa de exterior durante horas, y otras que se queman solo con verla de cerca.
    </p><p class="article-text">
        Un buen truco es observar un sencillo detalle: si ves que los tallos se alargan demasiado o la planta se inclina hacia un lado, probablemente est&aacute; buscando m&aacute;s luz. 
    </p><h2 class="article-text">Aprende a regar correctamente</h2><p class="article-text">
        Aqu&iacute; es donde m&aacute;s solemos fallar. Y s&iacute;, casi siempre es por exceso de cari&ntilde;o. Regar no es hacerlo cada equis d&iacute;as, es hacerlo cuando la planta lo necesita. Y eso cambia seg&uacute;n la estaci&oacute;n, el tipo de planta, el tama&ntilde;o de la maceta&hellip; incluso en la estaci&oacute;n en la que estemos. El m&eacute;todo m&aacute;s sencillo (y que nunca falla) es el de ir tanteando cu&aacute;n h&uacute;medo est&aacute; el sustrato. Puedes meter un dedo en la tierra (o un palillo de sushi) y comprobar la humedad. Si est&aacute; seca, riegas. Si a&uacute;n est&aacute; h&uacute;medo, espera. No hay problema.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, es mejor regar en profundidad y espaciar, que echar un poquito cada d&iacute;a. As&iacute; las ra&iacute;ces crecen m&aacute;s fuertes y la planta se vuelve m&aacute;s resistente.
    </p><h2 class="article-text">Asegurar un buen drenaje</h2><p class="article-text">
        Este punto est&aacute; totalmente conectado con el riego, pero merece su propio espacio. Puedes regar perfectamente y aun as&iacute; tener problemas si el agua no tiene por d&oacute;nde salir. Una maceta sin agujeros es una trampa. El agua se acumula abajo, las ra&iacute;ces se asfixian y, cuando te das cuenta, la planta ya est&aacute; sufriendo. Aseg&uacute;rate siempre de que la maceta drene bien y sobre todo, de que tenga agujeros para que el agua escape. Lo m&aacute;s pr&aacute;ctico es utilizar un plato debajo para que se acumule este exceso de agua.
    </p><p class="article-text">
        Cuando el drenaje funciona, todo cambia: la tierra se airea, las ra&iacute;ces respiran y la planta lo agradece con crecimiento sano.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Usar un sustrato inadecuado es como ponerle a la planta unos zapatos que no le encajan. Caminarán bien un tiempo pero terminarán quejándose.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Elegir bien el sustrato </h2><p class="article-text">
        Aqu&iacute; es donde muchas plantas pasan de sobrevivir a realmente prosperar. No todas las tierras son iguales, aunque nos vengan con sustratos parecidos en el vivero. Y usar un sustrato inadecuado es como ponerle a la planta unos zapatos que no le encajan. Caminar&aacute;n bien un tiempo pero terminar&aacute;n quej&aacute;ndose.
    </p><p class="article-text">
        Las suculentas, por ejemplo, necesitan un sustrato muy drenante, casi arenoso. En cambio, una planta tropical agradece una mezcla m&aacute;s rica, que retenga algo de humedad, tal y como pasar&iacute;a en su origen donde suele llover un d&iacute;a s&iacute; y otro no. Un buen sustrato no solo alimenta, tambi&eacute;n regula el agua y el aire en las ra&iacute;ces. Es la base de todo. Adem&aacute;s, si alguna vez has tenido una planta que no avanzaba pese a hacerlo todo bien, puede que la diferencia estuviera en el sustrato. Muchas veces haciendo un cambio le damos como una segunda vida.
    </p><h2 class="article-text">Alimentarla en el momento adecuado</h2><p class="article-text">
        Las plantas tambi&eacute;n necesitan 'comer', pero no todo el a&ntilde;o ni de cualquier forma. Durante la primavera y el verano, que es cuando est&aacute;n en pleno crecimiento, un poco de nutrientes en forma de fertilizante preparado o abono marca la diferencia. Las hojas salen m&aacute;s verdes, los tallos m&aacute;s fuertes y el ritmo general mejora. Adem&aacute;s, si utilizas abono en forma de humus de lombriz o similar, a&ntilde;adir&aacute;s ese extra de materia org&aacute;nica que le aportar&aacute; esa vida que a veces el suelo necesita para mejorar. 
    </p><p class="article-text">
        En cambio, en oto&ntilde;o e invierno muchas plantas entran en reposo y abonar no es una tarea que sea necesaria. Piensa en ello como un extra, no como la base. Primero luz, agua y sustrato, y luego el empuj&oacute;n del abono. 
    </p><h2 class="article-text">Trasplantar cuando lo necesiten</h2><p class="article-text">
        Hay un momento en el que la maceta se queda peque&ntilde;a. Y la planta te lo dice, aunque no siempre sepamos leerlo. Ra&iacute;ces que salen por debajo, crecimiento que se detiene, tierra que se seca demasiado r&aacute;pido&hellip; son se&ntilde;ales claras. Trasplantar no es s&oacute;lo cambiar de maceta, es darle espacio para seguir creciendo.
    </p><p class="article-text">
        Lo ideal es ir aumentando poco a poco el tama&ntilde;o y no comenzar con una supermaceta desde el principio (a no ser que la planta lo requiera, claro).
    </p><h2 class="article-text">Observar y detectar problemas a tiempo</h2><p class="article-text">
        Este es, probablemente, el h&aacute;bito m&aacute;s importante de todos. Las plantas hablan, pero lo hacen con se&ntilde;ales: hojas amarillas, manchas, puntas secas, crecimiento irregular... Incluso la aparici&oacute;n de plagas o peque&ntilde;as enfermedades que, si no detectas a tiempo, pueden ir a m&aacute;s. Todo tiene un motivo y es, en el fondo, la forma que tienen de decirte que algo no va bien.
    </p><p class="article-text">
        Dedicar unos segundos a mirar tus plantas cada pocos d&iacute;as cambia completamente la forma en la que las cuidas. Ya no reaccionas tarde, empiezas a anticiparte. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HG0QP9KTPFXF85ZKG8FKJSXF"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Olivares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/mapa-cuidados-plantas-siete-cosas-puedes-darles-mejor-vida-experto_1_13152008.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Apr 2026 20:22:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mapa de cuidados para tus plantas: las siete cosas que puedes hacer para darles mejor vida, según un experto]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Plantas,Plantas de interior,Jardinería,Hogar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Arbolitos frutales en interior o terraza? Lo que nadie te explica antes de llevarte uno a casa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/arbolitos-frutales-interior-terraza-nadie-explica-llevarte-casa_1_13114499.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dc2ddf14-c4df-4b6b-a7c4-880f902e656d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Arbolitos frutales en interior o terraza? Lo que nadie te explica antes de llevarte uno a casa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Diego Olivares, ingeniero agrícola y experto en jardinería, expone lo que debes tener en cuenta antes de caer en la tentación de hacerte con uno de esos llamativos frutales que ahora pueblan viveros y supermercados</p><p class="subtitle">Qué sembrar ahora para ver tu casa y tu balcón llenos de flores en primavera</p></div><p class="article-text">
        Hay algo muy tentador en esos peque&ntilde;os &aacute;rboles frutales que van apareciendo ya en muchos supermercados o viveros. Limoneros con frutos, mandarinos compactos, incluso higueras en maceta. Te los imaginas en tu casa, dando vida al espacio y, por qu&eacute; no, regal&aacute;ndote alg&uacute;n fruto. Pero aunque su peque&ntilde;o tama&ntilde;o invite a pensar que puedes tenerlos sin problemas en casa, la mayor&iacute;a acaban secos antes de que puedas comerte la primera mandarina. Veamos qu&eacute; hay que tener en cuenta sobre su ubicaci&oacute;n para disfrutar de ellos.
    </p><h2 class="article-text">El problema no es el &aacute;rbol, es el lugar</h2><p class="article-text">
        Para comenzar, los &aacute;rboles frutales no son plantas dise&ntilde;adas para crecer en peque&ntilde;os espacios y ni mucho menos en interior. No est&aacute;n pensados para vivir dentro de casa todo el a&ntilde;o, y eso se nota en cuanto pasan unas semanas. Simplemente intentar que un &aacute;rbol de exterior viva sin los est&iacute;mulos que hacen que un frutal sea un frutal es suficiente para que, con los mejores cuidados del mundo, acabe muriendo.
    </p><p class="article-text">
        Un frutal no s&oacute;lo necesita luz y agua, necesita pasar por una serie de cambios fisiol&oacute;gicos a lo largo del a&ntilde;o (parar en invierno, activarse en primavera, florecer, cuajar fruto) que est&aacute;n directamente ligados a la temperatura, la luz y el paso de las estaciones. Cuando lo mantenemos siempre en interior, con condiciones estables, este ciclo se rompe. El &aacute;rbol sigue vivo, pero pierde el ritmo: no sabe cu&aacute;ndo brotar con fuerza, cu&aacute;ndo florecer o cu&aacute;ndo invertir energ&iacute;a en fruto. Y sin ese 'reloj interno' bien sincronizado, lo mejor que sabe hacer (dar frutos) simplemente deja de ocurrir. 
    </p><p class="article-text">
        Entonces, &iquest;se puede o no se puede? La respuesta corta es: depende. S&iacute;, puedes tener un frutal dentro de casa durante un tiempo, incluso durante meses. Pero para que est&eacute; realmente bien, lo ideal es que tenga contacto con el exterior en alg&uacute;n momento del a&ntilde;o. Si esto no ocurre, su destino no depara buenas noticias&hellip; Un balc&oacute;n, una terraza o incluso una ventana donde reciba varias horas de sol directo cambian completamente el escenario.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando lo mantenemos siempre en interior, con condiciones estables, este ciclo se rompe. El árbol sigue vivo, pero pierde el ritmo: no sabe cuándo brotar con fuerza, cuándo florecer o cuándo invertir energía en fruto</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">C&oacute;mo cultivar frutales en peque&ntilde;os espacios</h2><p class="article-text">
        Un frutal cultivado en una buena maceta y en una terraza, con sus horas de sol y toda la magia que se vive en exterior, deja de ser un experimento y empieza a comportarse como lo que es: un &aacute;rbol. Est&aacute; claro que nunca podremos comparar un limonero plantado directamente en el suelo a uno en una maceta, pero podemos conseguir disfrutar de un frutal digno siguiendo los siguientes pasos: 
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Luz:</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        No vale con mucha claridad. Un frutal necesita sol directo varias horas al d&iacute;a. Cuanto m&aacute;s, mejor. En terrazas orientadas al sur o suroeste suelen responder especialmente bien. Si esto no ocurre, el &aacute;rbol comenzar&aacute; a hacer cosas raras como tirar las hojas, espigarse o directamente no producir ni una sola flor.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Maceta:</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        No tanto por est&eacute;tica como por volumen, un frutal necesita espacio para desarrollar ra&iacute;ces: macetas profundas, con buen drenaje y un sustrato que no se compacte con el tiempo. Aqu&iacute; es donde muchos fallan, manteni&eacute;ndolos en el tiesto original demasiado tiempo. Existen macetas a partir de 50 cm de di&aacute;metro d&oacute;nde pueden vivir con mucha dignidad y si son profundas, mucho mejor. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El riego también cambia respecto a si lo intentas dentro de casa. En exterior, con sol y viento, el sustrato se seca antes, así que conviene regar a fondo pero dejando que la tierra respire entre riegos</p>
          </div>

  </blockquote><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Agua:</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        El riego tambi&eacute;n cambia respecto a si lo intentas dentro de casa. En exterior, con sol y viento, el sustrato se seca antes, as&iacute; que conviene regar a fondo pero dejando que la tierra respire entre riegos. Ni sequ&iacute;a constante ni exceso de agua: equilibrio. Es m&aacute;s, por su naturaleza, los &aacute;rboles frutales como mandarinos y limoneros son muy golosos con el agua. Sin este preciado bien la planta lo pasar&aacute; mal de verdad. No hace falta tener un jard&iacute;n para conseguirlo. Basta con entender que, incluso en peque&ntilde;o, el &aacute;rbol necesita seguir sinti&eacute;ndose fuera.
    </p><h2 class="article-text">Lo frutales m&aacute;s habituales que probar en casa</h2><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>El limonero </li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Es probablemente el m&aacute;s atractivo, pero tambi&eacute;n uno de los m&aacute;s exigentes. Necesita mucho sol y acusa r&aacute;pido la falta de luz. Si decides probar en la terraza, lo ideal es ubicarlo en el punto m&aacute;s soleado y protegerlo del viento fuerte los primeros meses. Y hay un detalle clave que suele marcar la diferencia: el hierro. Los c&iacute;tricos en maceta son muy propensos a la clorosis f&eacute;rrica (hojas amarillas con nervios verdes), sobre todo en aguas calizas. Aportar hierro de forma regular a trav&eacute;s de productos espec&iacute;ficos para c&iacute;tricos no es un extra, es casi imprescindible si quieres que el &aacute;rbol mantenga vigor y pueda llegar a fructificar.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>El mandarino</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        O tambi&eacute;n el Kumquat, que se comporta de forma similar, aunque a veces se adapta algo mejor a la maceta. Necesita igualmente luz intensa para desarrollarse con normalidad y en espacios peque&ntilde;os funciona bien, aunque deber&aacute;s prestar atenci&oacute;n a plagas como el pulg&oacute;n, la cochinilla o el &aacute;caro rojo. Pueden echar al traste lo que tanto tiempo has tardado en conseguir.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>La higuera</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Es un caso claro de los que solemos probar en interiores. A pesar de tener parientes que a veces aparecen dentro de casa <em>(Ficus benjamina, Ficus Lyrata&hellip;), </em>necesita estaciones marcadas y un periodo de reposo en invierno. Tenerla siempre dentro de casa suele acortar su vida y limitar mucho su crecimiento. En la terraza, en cambio, suele ser de las m&aacute;s agradecidas si tiene sol directo. Y tiene un detalle curioso&hellip; Algunas higueras cultivadas pueden dar fruto sin polinizaci&oacute;n (son partenoc&aacute;rpicas), es decir, no dependen de insectos para formar higos. Pero eso no significa que puedan vivir en interior sin m&aacute;s: siguen necesitando fr&iacute;o, luz y cambios de estaci&oacute;n para activar ese proceso.
    </p><p class="article-text">
        Si todo esto te parece demasiado exigente para empezar, hay dos &aacute;rboles que rara vez fallan en terrazas o balcones: el olivo y el almendro. Son especies muy adaptadas al sol, viento y cierta sequ&iacute;a, y toleran mucho mejor los errores t&iacute;picos de principiante. No necesitan tantos ajustes finos como un c&iacute;trico y, en general, responden bien incluso cuando las condiciones no son perfectas. No suelen dar grandes cosechas en maceta, pero s&iacute; crecen con cierta elegancia, se mantienen sanos y, sobre todo, ayudan a entender c&oacute;mo funciona un frutal sin tantas complicaciones. Son, en muchos casos, la mejor puerta de entrada antes de pasar a especies m&aacute;s exigentes. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Olivares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/arbolitos-frutales-interior-terraza-nadie-explica-llevarte-casa_1_13114499.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Apr 2026 20:02:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Arbolitos frutales en interior o terraza? Lo que nadie te explica antes de llevarte uno a casa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Plantas,Jardinería]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Qué sembrar ahora para ver tu casa y tu balcón llenos de flores en primavera]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/sembrar-ahora-ver-casa-balcon-llenos-flores-primavera_1_13067363.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ce9925cc-fea3-4617-8fc7-00984d8c30d0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Qué sembrar ahora para ver tu casa y tu balcón llenos de flores en primavera"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Diego Olivares, ingeniero agrícola y experto en jardinería, nos recomienda qué plantar (y cómo) para garantizar el colorido en nuestras macetas</p><p class="subtitle">La higiene de tus plantas: el hábito de 15 minutos al mes que multiplica su salud (y mejora su aspecto)</p></div><p class="article-text">
        La primavera parece que no acaba de llegar cuando notamos el fresco y aunque no lo parezca, para las plantas es justo el momento perfecto para empezar. Muchas de las flores m&aacute;s populares del a&ntilde;o necesitan sembrarse ahora, cuando los d&iacute;as comienzan a alargarse y la tierra empieza a templarse lentamente. Con un poco de previsi&oacute;n, unas macetas y algunas semillas bien elegidas, puedes conseguir que cuando llegue la primavera tu balc&oacute;n o tu terraza se llene de flores vivas, alegres y de color.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Antes de darte algunos nombres, repasemos algunos errores que todos solemos cometer llegadas estas fechas.
    </p><h2 class="article-text">Errores comunes al sembrar flores para primavera&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Uno de los errores m&aacute;s habituales es sembrar demasiado pronto o demasiado tarde. Muchas plantas de floraci&oacute;n primaveral necesitan varias semanas para crecer antes de producir sus primeras flores. Si se siembran cuando todav&iacute;a hace mucho fr&iacute;o corremos el riesgo de que cuando intenten nacer se topen con este <em>shock </em>t&eacute;rmico que hace que no acaben de arrancar. Pensamos que somos nosotros los que estamos haciendo algo mal pero en realidad es la se&ntilde;al clim&aacute;tica la que no est&aacute; alineada con nuestros deseos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, si nos dormimos en los laureles y sembramos cuando la primavera ya est&aacute; bien avanzada, la planta intentar&aacute; desarrollarse cuando deber&iacute;a estar floreciendo. Digamos que hay cierto desfase entre lo que ocurre y lo que tendr&iacute;a que ocurrir.
    </p><p class="article-text">
        Otro fallo muy frecuente es regar demasiado las semillas. Cuando sembramos tendemos a pensar que m&aacute;s agua significa m&aacute;s crecimiento, pero en realidad ocurre lo contrario. El exceso de humedad sumado a temperaturas inadecuadas puede pudrir las semillas o provocar hongos en el suelo; mala forma de comenzar&hellip; Lo ideal es mantener el sustrato ligeramente h&uacute;medo y nunca encharcado. Un buen truco es regar con un pulverizador para mantener estos primeros cent&iacute;metros del suelo h&uacute;medos. La planta debe de activarse antes de comenzar a crecer de verdad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, muchas plantas con flor necesitan mucha luz desde el primer momento. Cuando est&aacute;n en fase de semilla no es importante ponerlas al sol, es m&aacute;s, puede hacer que se sequen antes de comenzar su aventura, pero si se mantienen en interiores oscuros o lejos de una ventana, las pl&aacute;ntulas crecer&aacute;n d&eacute;biles y alargadas. Una ventana luminosa o un balc&oacute;n protegido suele ser el lugar ideal.
    </p><h2 class="article-text">Seis flores que puedes sembrar ahora para una primavera colorida</h2><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Petunias&nbsp;</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Las petunias son probablemente las reinas de los balcones primaverales y una de las flores m&aacute;s utilizadas cuando se busca ritmo de color durante meses. Lo bueno de estas plantas es que a partir de la semilla crecen con bastante rapidez y, cuando reciben buena luz, desarrollan una floraci&oacute;n continua que puede alargarse desde la primavera hasta bien entrado el verano. Necesitan bastante sol para mostrar su verdadero potencial y agradecen un riego moderado que mantenga el sustrato ligeramente h&uacute;medo sin encharcar. Su gran atractivo es la enorme variedad de colores que existen: rosas, violetas, blancas o incluso combinaciones bicolores.
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            <span class="title">
                Petunias.                            </span>
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                    <ul>
                                    <li>Cal&eacute;ndulas&nbsp;</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Sin duda son una de las flores m&aacute;s agradecidas que existen y tambi&eacute;n de las m&aacute;s f&aacute;ciles de cultivar si est&aacute;s empezando. Germinan con rapidez, crecen con fuerza en pocas semanas y llenan el espacio de tonos amarillos y naranjas muy luminosos que anuncian la llegada de la primavera. Prefieren crecer con bastante luz (sol directo) pero toleran bien una semisombra clara. Respecto al riego, agradecen un riego moderado sin excesos, quiz&aacute;s un poco menos que las Petunias, ya que toleran bastante bien peque&ntilde;os periodos de sequ&iacute;a. Otro detalle interesante es que sus flores atraen insectos beneficiosos como abejas y otros polinizadores, lo que ayuda mucho si tienes un peque&ntilde;o huerto urbano.&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Capuchinas&nbsp;</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Estas plantas tienen un car&aacute;cter alegre y algo silvestre que encaja muy bien en balcones donde se busca un estilo natural. Germinan con facilidad y en pocas semanas empiezan a desarrollar sus hojas redondeadas tan caracter&iacute;sticas, seguidas de flores en tonos amarillos, naranjas o rojizos que aparecen de forma continua durante toda la temporada templada. Crecen bien con bastante luz y no necesitan demasiados cuidados, ya que toleran peque&ntilde;os periodos de sequ&iacute;a mejor que otras plantas de flor. Un detalle curioso es que tanto sus flores como sus hojas son comestibles y se utilizan a veces en ensaladas por su sabor ligeramente picante. Punto a favor.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Capuchinas.                            </span>
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                    <ul>
                                    <li>Lobelias&nbsp;</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Son perfectas para quienes tienen algo m&aacute;s de experiencia y prefieren una floraci&oacute;n m&aacute;s delicada y elegante. Sus flores son peque&ntilde;as, pero aparecen en tal cantidad que terminan formando aut&eacute;nticas nubes de color azul, violeta o blanco que cubren la planta casi por completo. Suelen empezar a florecer a principios de primavera y contin&uacute;an durante muchas semanas si reciben buena luz y un riego regular que mantenga la tierra ligeramente h&uacute;meda. El efecto visual es muy especial, porque cuando la planta est&aacute; en plena floraci&oacute;n parece una peque&ntilde;a cascada de color que suaviza cualquier rinc&oacute;n que sea algo feo.&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Zinnias&nbsp;</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Las zinnias son una opci&oacute;n fant&aacute;stica si te gustan las flores grandes y llamativas. A partir de la semilla crecen con bastante rapidez y, cuando las temperaturas empiezan a subir, producen flores redondeadas muy vistosas que recuerdan a peque&ntilde;as dalias. Necesitan bastante luz para desarrollarse bien y agradecen un riego moderado. Una de sus grandes ventajas es la enorme variedad de colores disponibles: blancos, rojos, rosas intensos, amarillos o naranjas que aportan mucha energ&iacute;a visual al conjunto de plantas. Si adem&aacute;s se van retirando las flores marchitas, la planta suele seguir produciendo nuevas flores durante muchas semanas.
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            <span class="title">
                Zinnias.                            </span>
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                    <ul>
                                    <li><em>Alyssum</em> (Aliso mar&iacute;timo)&nbsp;</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        El <em>Alyssum</em>, tambi&eacute;n conocido como aliso mar&iacute;timo, es una de esas plantas discretas que terminan convirti&eacute;ndose en protagonistas cuando empieza a florecer. Produce cientos de flores diminutas que forman peque&ntilde;os racimos y terminan creando una alfombra blanca, rosada o violeta muy luminosa. Crece mejor con buena luz y un riego ligero pero constante, y cuando la planta est&aacute; bien establecida puede cubrirse casi por completo de flores. Lo m&aacute;s chulo de esta planta es que desprende un aroma suave y dulce que recuerda a la miel, lo que resulta muy agradable en balcones o terrazas.
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            <div data-tf-live="01HG0QP9KTPFXF85ZKG8FKJSXF"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Olivares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/sembrar-ahora-ver-casa-balcon-llenos-flores-primavera_1_13067363.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Mar 2026 21:20:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Qué sembrar ahora para ver tu casa y tu balcón llenos de flores en primavera]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Plantas,Flores,Jardinería]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La higiene de tus plantas: el hábito de 15 minutos al mes que multiplica su salud (y mejora su aspecto)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/higiene-plantas-habito-15-minutos-mes-multiplica-salud-mejora-aspecto_1_13007139.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/223720c1-f35f-4d87-96ed-a62a607d07c4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La higiene de tus plantas: el hábito de 15 minutos al mes que multiplica su salud (y mejora su aspecto)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Diego Olivares, ingeniero agrícola y experto en jardinería, explica cómo debemos limpiar las plantas y los gestos de higiene que pueden prevenir plagas </p><p class="subtitle">¿Qué puedo hacer para salvar una planta que se ha empapado con la lluvia?</p></div><p class="article-text">
        Es cierto que en casa las plantas no tienen esos<em> inputs</em> caprichosos de la naturaleza que les hacen estar en pleno esplendor, pero tambi&eacute;n es cierto que tampoco tienen la capacidad de apagarse de repente de un d&iacute;a para otro. Muchas veces es solo cuesti&oacute;n de darles un <em>push </em>que casi nadie tiene en cuenta: la higiene. En interiores no llueve ni hay viento que limpie sus hojas, y el polvo se acumula poco a poco, bloqueando la luz y dificultando su respiraci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las hojas de tus plantas funcionan como peque&ntilde;os paneles solares: si est&aacute;n cubiertas de polvo, producen menos energ&iacute;a y la planta se debilita poco a poco. Esa p&eacute;rdida de vigor no es solo est&eacute;tica, afecta directamente a su crecimiento y la vuelve m&aacute;s vulnerable a plagas. La buena noticia es que no necesitas productos especiales ni rutinas complicadas. Con apenas 15 minutos al mes dedicados a su higiene, puedes devolverles brillo, fuerza y una salud mucho m&aacute;s visible.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Si tu planta no crece, revisa esto primero&nbsp;</h2><p class="article-text">
        A veces una planta empieza a cambiar sin hacer ruido y no siempre es culpa nuestra. No se marchita ni pierde hojas de golpe. Simplemente deja de avanzar con la misma energ&iacute;a. El crecimiento se ralentiza, los brotes nuevos parecen m&aacute;s peque&ntilde;os y el verde ya no es tan intenso. Todo parece correcto, pero algo no fluye igual.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay un factor silencioso que casi nunca miramos de cerca. Las hojas no son decoraci&oacute;n: son el centro de operaciones. Es ah&iacute; donde la planta capta luz, transforma energ&iacute;a y regula su equilibrio. Cuando esa superficie se cubre poco a poco de polvo y suciedad cotidiana, su eficiencia baja y la hoja trabaja por debajo de su capacidad.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las hojas no son decoración: son el centro de operaciones. Es ahí donde la planta capta luz, transforma energía y regula su equilibrio</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; hacer? Ac&eacute;rcate a la hoja, m&iacute;rala a contraluz, pasa los dedos suavemente. Si notas una pel&iacute;cula fina o el verde no refleja la luz como antes, ya tienes la respuesta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para limpiar con criterio, lo m&aacute;s sencillo, sin trucos enrevesados, es utilizar un pa&ntilde;o h&uacute;medo en las plantas de hojas lisas. No hace falta que la empapes ni utilices productos abrillantadores, solo coloca tu mano en la zona inferior de la hoja a modo de apoyo y pasa el trapito con suavidad. Se trata de un momento tranquilo y te llevar&aacute; su tiempo, as&iacute; que aprovecha para ir un paso m&aacute;s all&aacute; retirando las hojas secas, limpiar restos del sustrato y revisar el env&eacute;s en busca de se&ntilde;ales peque&ntilde;as pero reveladoras, como puntitos negros, restos de mudas o zonas pegajosas. A veces no vemos la plaga, pero s&iacute; su rastro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el caso de las hojas m&aacute;s peque&ntilde;as, no tiene sentido ir una por una con el pa&ntilde;o. Aqu&iacute; funciona mucho mejor una pulverizaci&oacute;n suave, fina, casi como una bruma ligera que arrastre el polvo sin empapar. Si la planta es frondosa, esa peque&ntilde;a 'ducha' ayuda a limpiar de forma uniforme sin manipular en exceso cada hoja. 
    </p><p class="article-text">
        En cambio, cuando se trata de hojas delicadas o con textura, como las de una begonia, lo m&aacute;s prudente es utilizar una brocha suave en seco. Este tipo de plantas suelen tener superficies irregulares, a veces con peque&ntilde;os pelillos o relieves que retienen el agua. Cuando el agua se queda acumulada en esas microzonas y no se evapora r&aacute;pido, puede favorecer manchas, podredumbre localizada o incluso la aparici&oacute;n de hongos. Cuidado aqu&iacute;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Cuando se trata de hojas delicadas o con textura, como las de una begonia, lo más prudente es utilizar una brocha suave en seco                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Errores habituales con la higiene: parecen buena idea (pero no lo son)&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Cuando descubres que la higiene es importante, es f&aacute;cil caer en mitos sacados de las redes o comentarios de anta&ntilde;o y terminar li&aacute;ndola antes de ayudar a nuestras plantas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Uno de los m&aacute;s comunes es usar abrillantadores comerciales siempre. Estos productos prometen hojas m&aacute;s verdes y espectaculares al instante, pero la mala noticia es que muchos dejan una pel&iacute;cula artificial que altera la superficie natural. A corto plazo parece un &eacute;xito est&eacute;tico; a medio plazo, esa capa puede acumular m&aacute;s polvo y dificultar la transpiraci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otro cl&aacute;sico es aplicar aceites para 'nutrir' la hoja. Aqu&iacute; conviene afinar: la nutrici&oacute;n foliar existe, claro, pero no tiene nada que ver con recubrir la hoja con aceite. Un fertilizante foliar funciona porque aporta nutrientes en formas solubles y asimilables (y con una formulaci&oacute;n pensada para penetrar sin da&ntilde;ar el tejido). El aceite, en cambio, no alimenta: crea una pel&iacute;cula que se acumula y puede interferir con la transpiraci&oacute;n y el intercambio gaseoso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y otros remedios de andar por casa como leche o cerveza? Pues pasa algo parecido&hellip; Que algo contenga nutrientes no significa que la hoja pueda aprovecharlos. La absorci&oacute;n foliar no trabaja con az&uacute;cares, prote&iacute;nas o grasas como si la planta comiera por la hoja. Trabaja con iones y compuestos espec&iacute;ficos. En la pr&aacute;ctica, cerveza y leche tienden a dejar residuos org&aacute;nicos que acaban haciendo que el polvo se pegue, favoreciendo la creaci&oacute;n de biofilm/microorganismos en la superficie que, adem&aacute;s, pueden atraer insectos. Si quieres nutrici&oacute;n foliar, utiliza productos formulados para ello. Si quieres higiene, agua y un pa&ntilde;o bien limpio.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si retiras hojas secas o haces pequeñas podas con tijeras sin desinfectar, puedes trasladar patógenos de una planta a otra sin darte cuenta</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, hay un error menos visible pero m&aacute;s relevante: olvidarse de las herramientas. Si retiras hojas secas o haces peque&ntilde;as podas con tijeras sin desinfectar, puedes trasladar pat&oacute;genos de una planta a otra sin darte cuenta. La mejor forma de sanear tus tijeras es con lej&iacute;a, pero bien utilizada. Prepara una diluci&oacute;n al 10% (una parte de lej&iacute;a por nueve de agua), impregna bien la zona de corte y deja actuar unos minutos. Despu&eacute;s, aclara con agua limpia y seca completamente. Este paso es clave: la lej&iacute;a es oxidante y, si se deja residuo, puede deteriorar el filo y favorecer la corrosi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desinfectar las herramientas evita la transmisi&oacute;n de hongos, bacterias o virus entre plantas, especialmente cuando retiras tejido enfermo. Tambi&eacute;n puedes usar alcohol al 70%, que es eficaz y menos corrosivo, aunque no matar&aacute; tantos pat&oacute;genos como la lej&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Pero tampoco nos volvamos locos: brillo no es sin&oacute;nimo de salud. Limpiar con demasiada frecuencia o con demasiada intensidad, frotando en exceso o manipulando constantemente las hojas, genera un estr&eacute;s mec&aacute;nico que no nos beneficia. La higiene es mantenimiento peri&oacute;dico, no intervenci&oacute;n continua.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HG0QP9KTPFXF85ZKG8FKJSXF"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Olivares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/higiene-plantas-habito-15-minutos-mes-multiplica-salud-mejora-aspecto_1_13007139.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Feb 2026 21:26:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Plantas,Plantas de interior,Hogar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo llenar tu casa de plantas por poco dinero, según un experto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/llenar-casa-plantas-dinero-experto_1_12970429.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c83cad65-2951-406d-9d47-d97f33f8a975_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo llenar tu casa de plantas por poco dinero, según un experto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Diego Olivares, ingeniero agrícola y experto en jardinería, explica cómo propagar y dar nueva vida a nuestras plantas</p><p class="subtitle">El arte de multiplicar tus plantas: cómo hacer bien los esquejes
</p></div><p class="article-text">
        Hay una fase muy t&iacute;pica por la que pasamos todos los que alguna vez hemos so&ntilde;ado con un hogar lleno de plantas: el miedo a que se mueran (habi&eacute;ndonos gastado mucho dinero en el intento). <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/como-elegir-plantas_1_11824220.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ir al vivero</a> solo para mirar y, de repente, salir cargados con un mont&oacute;n de plantas que no sabemos c&oacute;mo se llaman ni c&oacute;mo cuidar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A los pocos d&iacute;as comienza la segunda fase y con ella, las primeras dudas: &iquest;por qu&eacute; se le est&aacute;n cayendo las hojas? &iquest;Ser&aacute; por falta de agua o por exceso? &iquest;Le falta luz? &iquest;Esa mancha es normal? Y como queremos hacerlo bien, buscamos respuestas en v&iacute;deos, en redes o en blogs donde alguien asegura que enterrando <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/errores-comunes-cometemos-fertilizantes-caseros-plantas_1_12787797.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una c&aacute;scara de pl&aacute;tano</a>, revivir&aacute; la planta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al principio es normal cometer errores, comprar por impulso, elegir plantas dif&iacute;ciles, regar demasiado, seguir consejos sin base... Todo eso forma parte del proceso. Pero hay otro camino, mucho m&aacute;s sostenible y econ&oacute;mico, que empieza cuando decides hacer m&aacute;s con menos.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Empieza con lo que tienes cerca</h2><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de nosotros tenemos al menos una planta en casa. Tal vez sea un poto que cuelga desde hace a&ntilde;os, una sansevieria en una esquina o una zamioculca que crece lentamente. No hacen mucho ruido, pero son perfectas para comenzar. Porque lo cierto es que no necesitas comprar m&aacute;s plantas para tener m&aacute;s plantas. &iquest;C&oacute;mo es eso?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s ese poto tenga tallos largos que puedas cortar y poner en agua en otro rinc&oacute;n de tu casa. Tal vez tu sansevieria se vea demasiado apretada y pueda dividirse. O esa planta que parec&iacute;a dormida tiene brotes nuevos esperando su oportunidad. Cuando empiezas a reconocer esas se&ntilde;ales, tu casa se convierte en un peque&ntilde;o jard&iacute;n lleno de posibilidades.
    </p><p class="article-text">
        A eso se suma la capacidad de reinventar materiales: latas que se convierten en macetas, frascos de mermelada como recipientes para esquejes o tierra vieja renovada. Para ello, descompacta esa tierra con una pala de jard&iacute;n, mach&aacute;cala con las manos si te apetece y a&ntilde;ade un poco de <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/como-hacer-compost-en-casa_1_10854824.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">compost o abono</a>. Te sorprender&aacute; c&oacute;mo de repente un sustrato que parec&iacute;a inservible se &lsquo;activa&rsquo; de nuevo y resulta muy &uacute;til para casi cualquier nueva planta de nuestro jard&iacute;n.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Quizás ese poto tenga tallos largos que puedas cortar y poner en agua en otro rincón de tu casa."
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            <span class="title">
                Quizás ese poto tenga tallos largos que puedas cortar y poner en agua en otro rincón de tu casa.                            </span>
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        Para colocar esta tierra y si la est&eacute;tica no es prioritaria al principio, cualquier recipiente firme y con drenaje puede servir para comenzar a conocer las distintas plantas. Incluso macetas viejas que tienes abandonadas de otras plantas que pasaron a mejor vida. L&aacute;valas bien por si hubiese alg&uacute;n resto org&aacute;nico sospechoso y dale una oportunidad para albergar una nueva planta. Lo importante es que cumpla su funci&oacute;n: contener vida y dejar que respire.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En caso de querer probar con nuevas especies, una opci&oacute;n sencilla antes de gastarte un dineral en el vivero es <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/esquejes-como-hacerlos-bien_1_10888706.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">conseguir esquejes</a> de personas cercanas. Basta con estar atento: familiares, compa&ntilde;eros de trabajo o vecinos amantes de las plantas a menudo tienen algunas que les sobran o que puedes utilizar para ampliar tu colecci&oacute;n.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En caso de querer probar con nuevas especies, una opción sencilla antes de gastarte un dineral en el vivero es conseguir esquejes de personas cercanas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        No se trata de crear una red formal ni organizar intercambios complejos. A veces, una charla casual en el portal o una visita a casa de alguien se convierte en la oportunidad perfecta para recibir una ramita o una planta que otros ya no quieren. Con unos recortes, nueva tierra y algo de cuidado, pueden volver a brotar con fuerza y tener esa segunda vida que merecen. Esas plantas, las rescatadas, son las que m&aacute;s se agradecen despu&eacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Eso s&iacute;, conviene tener en cuenta que el movimiento no regulado de plantas, esquejes o tierra puede representar un riesgo para la sanidad vegetal. Por eso, lo ideal es limitar estos intercambios al &aacute;mbito cercano, evitar plantas visiblemente enfermas y, si es posible, revisar las ra&iacute;ces o el sustrato antes de integrarlas al resto de tu colecci&oacute;n.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Multiplicar la vida con una sola planta</h2><p class="article-text">
        Una de las experiencias m&aacute;s gratificantes en el mundo de las plantas es ver c&oacute;mo, de una sola planta, puedes obtener varias. No es solo econom&iacute;a, es jardiner&iacute;a dom&eacute;stica. Hay una emoci&oacute;n muy particular en ver c&oacute;mo un tallo que cortaste echa ra&iacute;ces, o c&oacute;mo una hoja colocada con un poco de tierra comienza a echar nuevos brotes. Y lo mejor es que no necesitas ser experto ni tener herramientas caras. Solo paciencia, curiosidad y un poco de luz.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El m&eacute;todo m&aacute;s sencillo para empezar es la propagaci&oacute;n en agua. Muchas plantas populares lo permiten: potos, tradescantia o plantas suculentas. Basta cortar un tallo justo debajo de un nudo, retirar las hojas de la base y colocarlo en un frasco de cristal con agua. Revisa el agua de forma que no se vuelva turbia y en unas semanas ver&aacute;s aparecer ra&iacute;ces blancas, finas, vivas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otra forma de multiplicar es la divisi&oacute;n de plantas. Sansevierias, helechos, calatheas, zamioculcas... todas pueden separarse en varios ejemplares. Solo hay que sacarlas de su maceta, dividir con cuidado las ra&iacute;ces o rizomas y trasplantarlas. Da un poco de miedo eso de tocar las ra&iacute;ces pero no te preocupes, est&aacute;s plantas admiten esta pr&aacute;ctica y te lo agradecer&aacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Incluso despu&eacute;s de <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/como-hacer-poda-invierno-jardinero-oleguer-grau-epoca-letargo-vital-plantas-xp_1_12724599.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una poda</a> puedes aprovechar los restos. En lugar de desechar los tallos cortados, prueba a colocarlos en un frasco con agua o introducirlos en un poco de sustrato h&uacute;medo. No siempre funcionar&aacute;, pero con pr&aacute;ctica sabr&aacute;s distinguir qu&eacute; partes tienen m&aacute;s posibilidades. Y lo que antes era un descarte se convierte en una nueva planta que quiz&aacute;s puedes regalar a alguien como t&uacute;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Consejos finales</h2><p class="article-text">
        Si vas a incorporar alguna nueva especie, elige bien: no por impulso, sino pensando en el entorno real de tu casa. La luz, temperatura y humedad son factores determinantes en el &eacute;xito o el fracaso de cualquier planta. Por ejemplo, la zamioculca o el espatifilo se adaptan bien a espacios con poca luz, mientras que la mayor&iacute;a de suculentas , cintas o sansevierias prosperan en zonas luminosas. No se trata de llenar el espacio con lo que m&aacute;s llama la atenci&oacute;n en el vivero, sino de crear condiciones donde las plantas puedan vivir con equilibrio.
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    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Olivares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/llenar-casa-plantas-dinero-experto_1_12970429.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Feb 2026 21:05:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo llenar tu casa de plantas por poco dinero, según un experto]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Plantas,Plantas de interior,Hogar,Jardinería]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Debes meter las plantas dentro de casa cuando hace mucho frío?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/debes-meter-plantas-casa-frio_1_12895145.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bcbe7ffa-2c38-44ca-85c0-8fcb60c8eddb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Debes meter las plantas dentro de casa cuando hace mucho frío?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Diego Olivares, ingeniero agrícola y experto en jardinería, explica cómo proteger las plantas del frío en invierno para evitar daños por heladas y cambios de temperatura</p><p class="subtitle">Los errores más comunes que cometemos al usar fertilizantes caseros para nuestras plantas</p></div><p class="article-text">
        Durante gran parte del a&ntilde;o, lo que m&aacute;s nos preocupa con las plantas es si las estamos regando bien, si les da suficiente luz o si necesitan un trasplante. Pero en cuanto llega el invierno de verdad, todas esas dudas pasan a un segundo plano.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que de repente nos quita el sue&ntilde;o es otra cosa: &iquest;se me van a helar las plantas?, &iquest;pueden aguantar en el balc&oacute;n?, &iquest;tengo que meterlas dentro de casa s&iacute; o s&iacute;?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Porque, aunque no lo parezca, el fr&iacute;o puede hacer m&aacute;s da&ntilde;o que una sequ&iacute;a o la falta de luz, y la clave est&aacute; en actuar antes de que eso pase. No se trata de vaciar la terraza, el balconcito o el alf&eacute;izar de la ventana, sino de saber qu&eacute; plantas necesitan entrar, cu&aacute;les pueden quedarse fuera y c&oacute;mo protegerlas bien a todas.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; plantas deber&iacute;an entrar s&iacute; o s&iacute; en casa?&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Algunas especies que cultivamos en casa simplemente no est&aacute;n preparadas para pasar nuestro invierno al aire libre, especialmente si hay riesgo de heladas. A estas plantas que tienen en su ADN no pasar nada de fr&iacute;o y que son muy sensibles a las bajas temperaturas, conviene trasladarlas al interior (si no lo est&aacute;n ya) en cuanto las m&iacute;nimas bajen de los 10-12&deg;C.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Son plantas que solemos tener casi todos en interior pero que muchos nos atrevemos a ubicar en espacios en exterior. Tropicales como: potos,<em> </em>calatheas, marantas, fitonias, helechos, monsteras, orqu&iacute;deas... Todas ellas proceden de climas c&aacute;lidos y h&uacute;medos y no toleran demasiado bien los cambios bruscos que estamos viviendo en las &uacute;ltimas semanas.
    </p><p class="article-text">
        Si es tu primer invierno con ellas y no sabes c&oacute;mo van a responder, es com&uacute;n observar que al bajar las temperaturas por debajo de su l&iacute;mite sus hojas se queman por los bordes, se tornan amarillas o se debilitan progresivamente. Esa es la primera se&ntilde;al de que no est&aacute;n a gusto.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si al bajar las temperaturas sus hojas se queman por los bordes, se tornan amarillas o se debilitan progresivamente, es señal de que no están a gusto</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El consejo general es que si ves en las noticias que viene una borrasca g&eacute;lida las traslades dentro de casa (al menos por el momento). Puedes hacerlo cerca de una ventana luminosa para que no noten demasiado el cambio lum&iacute;nico que ten&iacute;an en exterior y siempre lejos de fuentes de calor directo como radiadores o estufas. Cuando haya pasado el peligro y te asegures de que no van a notar un cambio brusco, reub&iacute;calas en su lugar inicial si lo deseas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, muchos cactus y suculentas soportan mejor el fr&iacute;o que otras plantas, sobre todo si est&aacute;n en reposo vegetativo, como ocurre en invierno. Pero el riesgo de pudrici&oacute;n aumenta mucho si el sustrato est&aacute; h&uacute;medo y la temperatura baja de 0&deg;C.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Algunas especies como <em>Echeveria, Sedum, Sempervivum</em> o ciertos tipos de <em>Aloe </em>pueden quedarse fuera si el sustrato tiene buen drenaje y deja escapar bien el agua de lluvia, reduciendo mucho el riesgo de pudrici&oacute;n y congelaci&oacute;n. Pero otras, especialmente las de origen tropical como <em>Rhipsalis</em> o <em>Schlumbergera,</em> mejor ubicarlas dentro de casa o en un lugar protegido, ya que no toleran temperaturas tan bajas.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Muchos cactus y suculentas soportan mejor el frío que otras plantas, sobre todo si están en reposo vegetativo, como ocurre en invierno.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; plantas no debo mover?&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Hay plantas que, aunque parezcan apagadas en invierno, est&aacute;n simplemente en reposo. Algunas pierden hojas y otras detienen su crecimiento. Es f&aacute;cil llegar a la conclusi&oacute;n de que est&aacute;n muriendo a causa de las bajas temperaturas. Pero no. Muchas de ellas volver&aacute;n a brotar con fuerza cuando vuelva el buen tiempo. Es el caso de la mayor&iacute;a de plantas mediterr&aacute;neas. Cambiarlas de sitio o meterlas dentro de casa solo por verlas feas puede ser contraproducente. Estas especies est&aacute;n dise&ntilde;adas para estar en el exterior, y sus ciclos naturales incluyen esa pausa invernal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Digamos que est&aacute;n bien adaptadas a los contrastes clim&aacute;ticos. Su ciclo natural incluye veranos calurosos y secos e inviernos suaves, por lo que muchas de ellas resisten bien el fr&iacute;o. Aqu&iacute; encontramos especies muy habituales en terrazas y jardines urbanos: romero, tomillo, lavanda, salvia, laurel o peque&ntilde;os granados y olivos en maceta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Muchas de estas plantas toleran temperaturas bajo cero, por ejemplo:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &#9679; Lavanda: hasta -5&deg;C si est&aacute; en maceta bien drenada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &#9679; Romero: hasta -6&deg;C, muy resistente si est&aacute; en sol directo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &#9679; Tomillo: resiste heladas suaves, hasta -7&deg;C.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &#9679; Santolina: hasta -8&deg;C, agradece exposici&oacute;n soleada y poco riego. 
    </p><p class="article-text">
        &#9679; Olivo joven en maceta: entre -5 y -7&deg;C si est&aacute; resguardado del viento. 
    </p><p class="article-text">
        &#9679; Granado en reposo: resiste heladas suaves, hasta -10&deg;C si est&aacute; bien aclimatado. 
    </p><p class="article-text">
        &#9679; Rosal: hasta -10&deg;C, pero conviene proteger la base.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estas especies no necesitan entrar en casa. Pasar el invierno en interior puede alterar ese ritmo, debilitar su estructura o generar brotes prematuros que luego se pierden con los cambios de temperatura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si aun as&iacute; te da miedo y no tienes la opci&oacute;n de meterlas dentro de casa puedes protegerlas de la siguiente forma.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Tres pasos para proteger tus plantas&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Hay varias formas de ayudar a tus plantas a pasar el invierno al aire libre con mejores condiciones. Veamos las m&aacute;s pr&aacute;cticas:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        1. Agr&uacute;palas en una zona protegida y el&eacute;valas:
    </p><p class="article-text">
        Junta las macetas en un rinc&oacute;n del balc&oacute;n resguardado del viento, preferentemente cerca de una pared orientada al sur o al oeste. Esa pared retiene calor durante el d&iacute;a y ayuda a mantener la temperatura durante la noche. Una buena idea es colocarlas en alto por ejemplo en una estanter&iacute;a, sobre una base de madera, corcho o ladrillos, y evitar as&iacute; que la planta sufra por contacto directo con la superficie helada.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Si el parte meteorológico anuncia temperaturas bajo cero, proteger tus plantas puede marcar la diferencia."
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            <span class="title">
                Si el parte meteorológico anuncia temperaturas bajo cero, proteger tus plantas puede marcar la diferencia.                            </span>
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        2. Cubre por las noches si hay heladas:
    </p><p class="article-text">
        Si el parte meteorol&oacute;gico anuncia temperaturas bajo cero, proteger tus plantas puede marcar la diferencia. Existen materiales espec&iacute;ficos muy eficaces que se pueden colocar de forma puntual, como las mantas t&eacute;rmicas de jardiner&iacute;a (manta antiheladas o velo de hibernaci&oacute;n), que permiten el paso del aire y de la luz, pero retienen el calor acumulado del d&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n puedes usar fundas protectoras para macetas o estructuras con pl&aacute;stico transparente si tienes varias plantas juntas. Evita usar pl&aacute;sticos cerrados sin ventilaci&oacute;n o materiales que acumulen humedad. Por la ma&ntilde;ana, retira las coberturas para que las plantas reciban luz y aire fresco.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        3. &iquest;Regar o no regar?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ante una previsi&oacute;n de heladas, la recomendaci&oacute;n general es no regar, especialmente si las temperaturas van a bajar de 0&deg;C. El agua en el sustrato puede congelarse, expandirse y da&ntilde;ar las ra&iacute;ces. Adem&aacute;s, el exceso de humedad junto con el fr&iacute;o favorece la aparici&oacute;n de pudriciones y enfermedades f&uacute;ngicas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con el fr&iacute;o, la tierra retiene m&aacute;s humedad y las plantas consumen menos agua. Solo riega cuando el sustrato est&eacute; seco al tacto, y siempre a mitad del d&iacute;a, no por la noche. Riego m&aacute;s fr&iacute;o, mal resultado.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Olivares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/debes-meter-plantas-casa-frio_1_12895145.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 09 Jan 2026 21:11:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Debes meter las plantas dentro de casa cuando hace mucho frío?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Invierno,Temperaturas,Plantas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No todas las plantas están hechas para durar: lo que nadie te cuenta del pascuero de Navidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/no-plantas-hechas-durar-nadie-cuenta-pascuero-navidad_1_12856056.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b49ac03a-db83-446e-9e9d-7835ddb54d19_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No todas las plantas están hechas para durar: lo que nadie te cuenta del pascuero de Navidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La flor de Pascua es muy popular en estas fechas, pese a que aguanta poco en nuestras casas, pero existen otras alternativas más duraderas. Diego Olivares, ingeniero agrícola y experto en jardinería, las explica
</p><p class="subtitle">Cactus de Navidad: cinco claves para mantenerlo durante todo el año y volver a disfrutar de sus flores cada invierno
</p></div><p class="article-text">
        La planta de Navidad o <em>Euphorbia pulcherrima </em>es el<em> best seller</em> de estas fiestas con millones de ejemplares vendidos en Europa &ndash;solo en Espa&ntilde;a, seg&uacute;n datos de la Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Floristas (AEFI), se producen y venden en torno a 10 millones de plantas por campa&ntilde;a&ndash;, concentrados en apenas seis semanas. Es normal, pocas plantas evocan tanto la Navidad como ese rojo intenso que entra en casa envuelto en papel brillante, cual regalo navide&ntilde;o.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero hay un dato que casi nunca acompa&ntilde;a a esa imagen. Una gran parte de esos pascueros no llega a febrero&hellip; Las estimaciones del sector ornamental y de organizaciones ambientales coinciden en algo inc&oacute;modo pero real: la mayor&iacute;a se desechan tras las fiestas. No porque se abandonen a prop&oacute;sito, sino porque se estropean r&aacute;pido, pierden hojas, se quedan &ldquo;feos&rdquo; o simplemente dejan de encajar cuando se guarda el &aacute;rbol.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; entonces seguimos comprando una planta que no est&aacute; pensada para durar en la mayor&iacute;a de hogares?&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Tu casa no es su h&aacute;bitat ideal (y no pasa nada)&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Cuando la flor de Pascua entra en casa, parece que todo va bien. Durante los primeros d&iacute;as ,incluso las primeras dos o tres semanas, se mantiene firme, roja y supernavide&ntilde;a. Y eso nos da una falsa sensaci&oacute;n de &eacute;xito creyendo que est&aacute; muy contenta en ese sitio donde la hemos puesto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Antes de llegar a tu sal&oacute;n, esta bonita planta ha vivido en un entorno casi perfecto para ella. En el vivero, sus condiciones no se parecen en nada a las de una casa en invierno. Ha tenido luz regulada, sin sobresaltos, humedad ambiental estable, temperaturas constantes, sin radiadores encendi&eacute;ndose y apag&aacute;ndose. Incluso sus horas de oscuridad han sido controladas para que luzca rojo justo en Navidad. Es una planta criada en equilibrio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El problema no aparece el primer d&iacute;a, porque el pascuero &ndash;y la mayor&iacute;a de plantas&ndash; no reacciona de inmediato. Durante un tiempo aguanta, tira de reservas, mantiene la apariencia, pero cuando intenta empezar a adaptarse de verdad, quiz&aacute;s a una luz m&aacute;s d&eacute;bil, a un aire m&aacute;s seco, a un calor irregular, es cuando empiezan las se&ntilde;ales.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                A veces, intentar salvar el pascuero a toda costa solo adelanta su final.                            </span>
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        Hojas que caen sin motivo aparente. Tallos que se vuelven m&aacute;s fr&aacute;giles. Colores que se apagan poco a poco&hellip; Desde fuera parece un deterioro repentino. Desde dentro, es una respuesta tard&iacute;a a un cambio demasiado brusco.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La calefacci&oacute;n seca el ambiente justo cuando la planta intenta regular su transpiraci&oacute;n. La luz invernal no compensa lo que antes recib&iacute;a. Y cuando por fin intenta reajustarse a ese nuevo 'clima', llega la sensaci&oacute;n conocida: &ldquo;Si estaba perfecta hace nada&hellip;&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; conviene decirlo sin rodeos: la mayor&iacute;a de casas no pueden replicar las condiciones en las que la planta estaba c&oacute;moda de verdad. No porque est&eacute;n mal, sino porque no est&aacute;n pensadas para una planta tropical forzada a lucir en pleno invierno.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Errores comunes que en realidad son intentos de hacerlo bien&nbsp;</h2><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de los problemas del pascuero no vienen del abandono, sino del exceso de buena intenci&oacute;n. A ese <em>shock</em> de adaptaci&oacute;n inevitable (pasar del vivero controlado a una casa real) se le suma lo que hacemos con cari&ntilde;o para ayudar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Regamos &ldquo;por si acaso&rdquo;, la acercamos al radiador para que no pase fr&iacute;o, la movemos buscando la mejor luz, la pulverizamos porque vimos en alg&uacute;n v&iacute;deo que le gusta la humedad. Todo eso nace del cuidado, pero la realidad es que la flor de pascua es una planta sensible a los cambios, y cada ajuste bienintencionado suma estr&eacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Llegados aqu&iacute;, conviene hacerse una pregunta honesta: si no somos manos expertas, si intuimos que nuestra casa no es el mejor escenario para ella, &iquest;tiene sentido seguir forzando la situaci&oacute;n? A veces, intentar salvarla a toda costa solo adelanta su final.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Podemos repasar su manual de instrucciones b&aacute;sico y ver si tenemos opciones de cuidarla como toca u optar por una opci&oacute;n m&aacute;s coherente: aceptar los l&iacute;mites de nuestro espacio y elegir alternativas que encajen mejor, sin renunciar al toque natural de la Navidad.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Otras alternativas naturales y navide&ntilde;as&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Buscar un ambiente navide&ntilde;o natural no tiene por qu&eacute; significar elegir una planta fr&aacute;gil o condenada a durar pocas semanas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una buena alternativa, cada vez m&aacute;s habitual en este tipo de decorados ef&iacute;meros, es optar por plantas preservadas. No son plantas vivas, pero tampoco son artificiales: son plantas naturales tratadas para conservar su aspecto durante meses o incluso a&ntilde;os, sin riego ni cuidados y que cada vez se encuentran con m&aacute;s facilidad en viveros y florister&iacute;as, en forma de eucalipto, helechos, musgos o peque&ntilde;os arreglos vegetales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Funcionan especialmente bien en centros de mesa, coronas o rincones donde solo buscamos ese toque vegetal sin a&ntilde;adir una planta viva a un entorno complicado. Son una opci&oacute;n coherente si sabemos que no vamos a poder ofrecer buenas condiciones de luz, humedad o constancia, y permiten disfrutar de una est&eacute;tica natural sin el riesgo de ver c&oacute;mo la planta se deteriora en pocas semanas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Una buena alternativa es el anturio, que porta color durante meses y se adapta bien a interiores luminosos."
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                Una buena alternativa es el anturio, que porta color durante meses y se adapta bien a interiores luminosos.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, si eres del equipo plantas vivas, tambi&eacute;n existen plantas con est&eacute;tica navide&ntilde;a que se adaptan mucho mejor a las condiciones de una casa en invierno. Algunas opciones interesantes son:&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Cactus de Navidad <em>(Schlumbergera truncata)</em>: florece justo en diciembre, tolera bien los interiores con buena iluminaci&oacute;n (incluso algo de sol suave) y no es nada exigente con el riego. No sufre con la calefacci&oacute;n si no se encharca y, cuando llega el buen tiempo, puede pasar al exterior a un lugar con sombra ligera.&nbsp;</li>
                                    <li>Calanchoe <em>(Kalanchoe blossfeldiana)</em>: una de las plantas con flor m&aacute;s agradecidas para interior. Vive bien con luz abundante, riegos espaciados y temperaturas estables. No necesita humedad ambiental elevada ni cuidados especiales, lo que la hace mucho m&aacute;s predecible que el pascuero.&nbsp;</li>
                                    <li>Anturio <em>(Anthurium andraeanum): </em>aporta color durante meses y se adapta bien a interiores luminosos. A diferencia del pascuero, no depende de un ciclo forzado para mantenerse bonito y responde bien a una rutina sencilla de riego y estabilidad. Una opci&oacute;n genial.&nbsp;</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, si este a&ntilde;o has optado por comprar un pascuero, ojal&aacute; el tuyo sea de los que rompen la estad&iacute;stica. Con paciencia, observaci&oacute;n y un poco de suerte, es posible que te acompa&ntilde;e hasta la Navidad siguiente. Cuando pasa, se convierte en una peque&ntilde;a victoria.
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    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Olivares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/no-plantas-hechas-durar-nadie-cuenta-pascuero-navidad_1_12856056.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Dec 2025 21:50:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No todas las plantas están hechas para durar: lo que nadie te cuenta del pascuero de Navidad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Interiorismo,Navidad,Plantas de interior,Hogar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los errores más comunes que cometemos al usar fertilizantes caseros para nuestras plantas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/errores-comunes-cometemos-fertilizantes-caseros-plantas_1_12787797.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0e553899-44a9-4f2a-b249-4d503091d815_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los errores más comunes que cometemos al usar fertilizantes caseros para nuestras plantas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ni los populares posos del café ni las cáscaras de huevo trituradas pueden ser una buena idea para fertilizar tus plantas, más bien todo lo contrario. Diego Olivares, ingeniero agrícola y experto en jardinería, lo explica
</p><p class="subtitle">Cómo hacer la poda de invierno, según el jardinero Oleguer Grau: “Es una época de letargo vital para muchas plantas”</p></div><p class="article-text">
        Cuidar plantas no es solo regarlas y ponerlas en una bonita maceta. Nitr&oacute;geno, f&oacute;sforo, potasio, calcio&hellip; son la base del alimento saludable sano de cualquier planta. Sin ellos, las hojas se vuelven p&aacute;lidas, las ra&iacute;ces se debilitan y ese ficus que parec&iacute;a eterno, comienza a languidecer sin raz&oacute;n aparente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y claro, cuando queremos lo mejor para nuestras plantas, buscamos opciones m&aacute;s naturales (y baratas) como esas recetas que se reenv&iacute;an a trav&eacute;s de las redes, f&aacute;ciles de hacer, ecol&oacute;gicas y supuestamente milagrosas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hoy desmontamos tres fertilizantes caseros muy populares que, aunque se hacen con cari&ntilde;o, pueden estar haciendo menos de lo que crees&hellip; o incluso perjudicando a tus plantas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La idea de reciclar lo que tenemos en casa para alimentar a nuestras plantas suena muy sostenible y es muy v&aacute;lida. Pero hay una diferencia importante entre &ldquo;materia org&aacute;nica&rdquo; y &ldquo;nutriente disponible&rdquo;. Es decir: algo puede ser rico en minerales, pero si la planta no puede absorberlos, es como si no existieran.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para comenzar, estos son los errores m&aacute;s frecuentes en caso de que te lances a preparar fertilizantes caseros:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        1. Usar ingredientes sin descomponer o compostar. Muchas recetas caseras se aplican directamente al sustrato sin pasar por un proceso de transformaci&oacute;n biol&oacute;gica. Pero las plantas no se alimentan de c&aacute;scaras, sino de los minerales que se liberan cuando esas c&aacute;scaras se descomponen.
    </p><p class="article-text">
        2. Aplicar cantidades sin medida. Lo m&aacute;s habitual es que, al no tener ni idea de la composici&oacute;n exacta de lo que estamos aplicando, tampoco sepamos cu&aacute;nta cantidad real de nitr&oacute;geno, calcio o potasio estamos incorporando. Al final, todo se convierte en un juego de azar que nuestras plantas pueden terminar pagando caro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        3. Creer que lo natural no da&ntilde;a<strong>. </strong>Aunque venga de la cocina, todo fertilizante mal aplicado puede desequilibrar el entorno de la planta: atraer hongos, fermentar, generar mal olor o simplemente no hacer nada. Adem&aacute;s, muchos ingredientes naturales pueden alterar el equilibrio del sustrato si no se aplican con conocimiento, lo que puede derivar en m&aacute;s problemas que beneficios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora veamos en detalle tres recetas caseras muy famosas&hellip; y por qu&eacute; no siempre funcionan como esperamos.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Posos de caf&eacute;: el falso energizante&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os, los posos de caf&eacute; han sido aclamados como un remedio natural y casi m&aacute;gico para revitalizar nuestras plantas. La promesa suena genial: transformar un residuo que producimos a diario en algo que aporta nitr&oacute;geno y mejora la tierra. Pero la realidad es bastante diferente. Aunque estos residuos contienen algo de materia org&aacute;nica y trazas de nitr&oacute;geno, no est&aacute;n disponibles de forma inmediata para las plantas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, si se aplican en exceso, pueden compactar el sustrato, dificultar el drenaje y alterar el pH, haci&eacute;ndolo m&aacute;s &aacute;cido. Y lo que es peor: la mayor&iacute;a de las veces no sabemos cu&aacute;nto nitr&oacute;geno estamos aplicando realmente. Es como querer curar una dolencia con una medicina sin saber la dosis ni los efectos. En jardiner&iacute;a, eso tambi&eacute;n puede tener consecuencias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estos posos h&uacute;medos, especialmente cuando se acumulan en la superficie, pueden favorecer la aparici&oacute;n de hongos y moho. Tambi&eacute;n atraen mosquitas del sustrato (como los molestos <em>Fungus gnats</em>), que se reproducen r&aacute;pidamente en ambientes org&aacute;nicos y h&uacute;medos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Estos posos húmedos, especialmente cuando se acumulan en la superficie, pueden favorecer la aparición de hongos y moho."
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            <span class="title">
                Estos posos húmedos, especialmente cuando se acumulan en la superficie, pueden favorecer la aparición de hongos y moho.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">C&aacute;scaras de huevo trituradas: el mito del calcio instant&aacute;neo</h2><p class="article-text">
        Durante generaciones, las c&aacute;scaras de huevo se han considerado un abono casero ideal para fortalecer ra&iacute;ces gracias a su contenido en calcio. Sin embargo, hay un peque&ntilde;o gran detalle: ese calcio est&aacute; en forma de carbonato de calcio, un compuesto que tarda much&iacute;simo en descomponerse y liberarse en el suelo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esto significa que si colocas c&aacute;scaras trituradas directamente sobre la tierra, pueden pasar meses (o incluso a&ntilde;os) antes de que el calcio est&eacute; disponible para las ra&iacute;ces. Y si la planta tiene una deficiencia urgente, este m&eacute;todo no servir&aacute; de mucho. Por si fuera poco, estas c&aacute;scaras medio podridas pueden atraer insectos, generar mal olor o incluso favorecer la aparici&oacute;n de bacterias no deseadas en ambientes c&aacute;lidos y h&uacute;medos. Suena fatal&hellip;&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Infusi&oacute;n de c&aacute;scara de banana: dulce pero ineficaz </h2><p class="article-text">
        Una de las recetas m&aacute;s compartidas en redes sociales consiste en hervir o infusionar c&aacute;scaras de banana en agua para hacer una especie de &ldquo;t&eacute; de potasio&rdquo;. Suena l&oacute;gico: la banana es rica en minerales, &iquest;verdad? S&iacute;, pero esos nutrientes est&aacute;n concentrados en la fruta, no en la c&aacute;scara. Y adem&aacute;s, el calor del hervor no extrae todos los minerales. Seg&uacute;n la promesa, esta preparaci&oacute;n casera es rica en potasio y f&oacute;sforo para la floraci&oacute;n. Es f&aacute;cil de hacer, econ&oacute;mica y suena muy l&oacute;gica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y aun si lo tuviera, la cocci&oacute;n no logra extraer todo su potencial nutritivo. El resultado es una infusi&oacute;n con niveles muy bajos de minerales, con m&aacute;s valor simb&oacute;lico que real. Adem&aacute;s, muchas veces se deja fermentar o se almacena mal, atrayendo insectos y generando malos olores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s preocupante es que tampoco sabemos con exactitud qu&eacute; le estamos dando a la planta ni en qu&eacute; cantidad. Una vez m&aacute;s, la buena voluntad no basta: sin datos, sin an&aacute;lisis y sin comprensi&oacute;n del ciclo de los nutrientes, cualquier intento de fertilizaci&oacute;n se convierte en un experimento incierto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, si se utiliza agua fermentada en exceso o mal conservada, se puede alterar el equilibrio microbiano del sustrato y generar problemas de ra&iacute;z, como pudrici&oacute;n o proliferaci&oacute;n de bacterias anaer&oacute;bicas.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Entonces, &iquest;qu&eacute; puedo hacer?&nbsp;</h2><p class="article-text">
        No se trata de renunciar a lo natural, sino de hacerlo con sentido. Si quieres ayudar a tus plantas con remedios caseros y que realmente funcionen, una gran opci&oacute;n es compostar en casa. Puedes hacerlo en una compostera sencilla o animarte con lombrices (el llamado vermicompostaje). Este proceso transforma estos restos de los que hemos hablado en un abono riqu&iacute;simo para tus macetas. Y no hace falta tener jard&iacute;n: un rinc&oacute;n del balc&oacute;n o debajo del fregadero puede ser suficiente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, si eso no es lo tuyo, no pasa nada. No hace falta complicarse. Hoy en d&iacute;a hay productos naturales ya preparados que son muy eficaces y f&aacute;ciles de usar. Fertilizantes ecol&oacute;gicos, extractos de algas, humus l&iacute;quido o t&eacute; de compost son algunos ejemplos. Tienen una composici&oacute;n m&aacute;s estable, no huelen mal, y dan resultados visibles. Son seguros, respetuosos con el medio ambiente y pueden complementar perfectamente tus cuidados habituales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y lo m&aacute;s importante: escucha a tus plantas. Aunque no hablen, te dan se&ntilde;ales. Una hoja que se amarillea, puntas secas, crecimiento lento... todo eso es informaci&oacute;n. A veces solo necesitan un poco m&aacute;s de luz, un riego distinto o un aporte de nutrientes. Observarlas con atenci&oacute;n, sin prisas, es la mejor herramienta que tienes. Antes de actuar, mira, interpreta y ajusta. Con el tiempo, aprender&aacute;s a entenderlas casi sin darte cuenta. Y ah&iacute; es donde empieza la verdadera conexi&oacute;n con tus plantas.
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            <div data-tf-live="01HG0QP9KTPFXF85ZKG8FKJSXF"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Olivares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/errores-comunes-cometemos-fertilizantes-caseros-plantas_1_12787797.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 21 Nov 2025 21:12:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los errores más comunes que cometemos al usar fertilizantes caseros para nuestras plantas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Plantas,Jardinería,Plantas de interior,Fertilizantes,Hogar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué puedo hacer para salvar una planta que se ha empapado con la lluvia?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/salvar-planta-empapado-lluvia_1_12749198.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ff5ea049-5174-402f-b804-6a55be6a3305_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Qué puedo hacer para salvar una planta que se ha empapado con la lluvia?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Diego Olivares, ingeniero agrícola y experto en jardinería, explica qué hacer y qué evitar para protegerlas</p><p class="subtitle">Ni rastro de luz: plantas que sobreviven (y prosperan) en habitaciones oscuras
</p></div><p class="article-text">
        En la naturaleza, las plantas se las apa&ntilde;an con la lluvia para vivir sin nuestra ayuda. Por eso es l&oacute;gico pensar que toda agua del cielo es bienvenida. Y en efecto, muchas veces lo es. El problema aparece cuando las 'domesticamos' y las colocamos en entornos distintos a los suyos: en una maceta, en un balc&oacute;n o en un clima que no se parece al de su lugar de origen. Ah&iacute;, un chaparr&oacute;n puede convertirse en una prueba dif&iacute;cil.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Vamos a ver qu&eacute; hacer, qu&eacute; evitar y qu&eacute; plantas lo pasan peor seg&uacute;n est&eacute;n en interior o exterior.
    </p><h2 class="article-text">Los tres errores m&aacute;s comunes</h2><p class="article-text">
        1. Macetas con mal drenaje: el peligro oculto&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A diferencia del suelo natural, que permite al agua filtrarse y dispersarse con m&aacute;s libertad, una maceta act&uacute;a como un recipiente cerrado. Si no hay un buen sistema de drenaje, el agua se acumula en el fondo y las ra&iacute;ces, literalmente, se ahogan.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por eso es fundamental que todas las macetas tengan dos ingredientes en su receta ideal:&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Un sustrato ligero y bien aireado:</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Un sustrato compacto no deja escapar el agua con facilidad y aumenta el riesgo de pudrici&oacute;n. Puedes hacer tu propia mezcla incluyendo fibra de coco (que retiene humedad sin compactarse), perlita (para airear y drenar) y humus de lombriz o compost bien descompuesto, que nutre y mejora la estructura del sustrato. Si no te apetece, puedes utilizar un sustrato de calidad preparado (universal). Ese equilibrio entre retenci&oacute;n y drenaje es clave para evitar tanto la sequ&iacute;a como el encharcamiento.&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Agujeros de drenaje que permitan expulsar el exceso de agua sin dificultad:</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Revisa bien si tu maceta lo tiene, ya que hay muchas marcas en el mercado que vienen sin agujero. Si son de pl&aacute;stico, ay&uacute;date de un punz&oacute;n o un taladro sencillo (6-8 mm) y realiza cuatro o cinco agujeros repartidos estrat&eacute;gicamente en el fondo. Este sencillo gesto har&aacute; que tu maceta no se convierta en una trampa mortal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        2. No revisar el plato inferior&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ese platito tan c&oacute;modo que colocamos bajo las macetas para que el agua no manche el suelo tiene un lado oscuro que no siempre vemos a tiempo. Despu&eacute;s de una lluvia, puede acumular agua durante d&iacute;as (o semanas), convirti&eacute;ndose en un peque&ntilde;o estanque donde las ra&iacute;ces permanecen sumergidas, lo que favorece la aparici&oacute;n de hongos, bacterias y la temida pudrici&oacute;n radicular.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A muchas de las plantas de exterior puede que no les importe, pero otras, como los cactus, las suculentas y muchas plantas arom&aacute;ticas como el romero o la lavanda no est&aacute;n dise&ntilde;adas para permitir este encharcamiento continuo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; hacer entonces? Vac&iacute;a el plato despu&eacute;s de cada lluvia, sin excepci&oacute;n. Si vives en una zona donde las precipitaciones son frecuentes, considera retirarlos temporalmente durante los d&iacute;as m&aacute;s lluviosos o utiliza elevadores o bases que mantengan la maceta separada del fondo del plato. Cuidar este peque&ntilde;o detalle puede marcar la diferencia entre una planta sana y una en problemas.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Si estás pensando en sacar tus plantas de interior a disfrutar de la lluvia, ten en cuenta que no todas lo van a agradecer."
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            <span class="title">
                Si estás pensando en sacar tus plantas de interior a disfrutar de la lluvia, ten en cuenta que no todas lo van a agradecer.                            </span>
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        3. Regar como si nada&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de varios d&iacute;as de lluvia, cuando el clima ha dado tregua, el instinto de seguir con la rutina de riego puede jugar en contra. Muchas veces observamos que la capa superficial del sustrato est&aacute; seca y asumimos que la planta tiene sed, pero esto puede ser enga&ntilde;oso. El interior de la tierra puede seguir empapado, especialmente en macetas profundas o con sustratos que retienen mucho la humedad. A&ntilde;adir m&aacute;s agua en estas condiciones puede saturar el entorno radicular, impedir que las ra&iacute;ces respiren y acabar generando podredumbre o asfixia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Antes de regar, mete un palillo de madera (como los de comida china), o incluso tu dedo, unos 4 o 5 cm en la tierra. Si sale h&uacute;medo o notas humedad, no riegues. Tambi&eacute;n puedes levantar la maceta y comprobar su peso; si est&aacute; m&aacute;s pesada de lo habitual, probablemente sigue h&uacute;meda por dentro. Espera unos d&iacute;as y vuelve a comprobar. Dale a la planta un respiro y deja que se equilibre de forma natural.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Y si est&aacute;n dentro de casa? &iquest;Es bueno sacarlas a la lluvia?&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Sacar tus plantas de interior a la lluvia puede ser maravilloso para ellas: les limpia el polvo, les da un extra de humedad ambiental y las llena de vida. Si te apetece darles un ba&ntilde;o natural, s&aacute;calas solo durante unos 15-30 minutos, bajo una llovizna fina o una lluvia ligera. Luego, d&eacute;jalas escurrir bien antes de volver a meterlas. Nada de llevarte media terraza adentro. Ten en cuenta que un cambio brusco de ambiente &ndash;pasar del interior c&aacute;lido y seco al exterior h&uacute;medo y fresco&ndash; puede suponer un peque&ntilde;o <em>shock</em> para algunas plantas. Por eso, lo ideal es hacerlo cuando el clima sea templado y no haya un contraste extremo de temperatura o humedad entre el interior y el exterior.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, si est&aacute;s pensando en sacar tus plantas de interior a disfrutar de la lluvia, ten en cuenta que no todas lo van a agradecer. Algunas especies son especialmente sensibles al agua directa o al exceso de humedad ambiental, y podr&iacute;an pasarlo realmente mal si las expones al exterior, incluso durante una lluvia ligera.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Plantas que no deber&iacute;as sacar bajo lluvia:&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Begonias: sus hojas 'peluditas' acumulan agua y se pudren con facilidad.</li>
                                    <li>Suculentas como sansevieras, echeverias o haworthias: son muy propensas a pudrirse.&nbsp;</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        En cambio, hay otras plantas que disfrutan intensamente de un ba&ntilde;o de lluvia controlado:&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><em>Calatheas</em>: adoran la humedad y la lluvia las ayuda a limpiarse y rehidratarse. </li>
                                    <li><em>Philodendron</em>: su origen tropical las hace muy receptivas a la lluvia, siempre que el sustrato drene bien.&nbsp;</li>
                                    <li>Anturios: la lluvia suave revitaliza sus hojas y estimula su floraci&oacute;n. </li>
                                    <li>Marantas y helechos tropicales: se benefician del agua de lluvia para mantener su color y frescura.&nbsp;</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Recuerda: no se trata solo de la especie, sino tambi&eacute;n del estado de la planta y del clima del d&iacute;a.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HG0QP9KTPFXF85ZKG8FKJSXF"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Olivares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/salvar-planta-empapado-lluvia_1_12749198.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Nov 2025 21:09:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Qué puedo hacer para salvar una planta que se ha empapado con la lluvia?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Interiorismo,Plantas de interior,Hogar,lluvia,Plantas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ni rastro de luz: plantas que sobreviven (y prosperan) en habitaciones oscuras]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/rastro-luz-plantas-sobreviven-prosperan-habitaciones-oscuras_1_12693624.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c72bf701-8a1d-4930-b16c-397a4ea204ba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ni rastro de luz: plantas que sobreviven (y prosperan) en habitaciones oscuras"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hay esperanza para las habitaciones y rincones más oscuros de casa. Diego Olivares, ingeniero agrícola y experto en jardinería, lo explica
</p><p class="subtitle">¿Por qué se les caen las hojas a tus plantas?</p></div><p class="article-text">
        No todas las casas tienen grandes ventanales o terrazas ba&ntilde;adas por el sol. De hecho, muchas veces queremos poner un toque verde que d&eacute; alegr&iacute;a justo en los espacios m&aacute;s complicados: pasillos sin ventanas, habitaciones interiores, ba&ntilde;os, recibidores. Y ah&iacute; es cuando llega&nbsp;la frustraci&oacute;n: hojas que amarillean, plantas que se estiran buscando un rayo de luz, tierra siempre h&uacute;meda que huele raro&hellip; y la sensaci&oacute;n de que algo est&aacute;s haciendo mal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tener poca luz no es una condena vegetal, solo es cuesti&oacute;n de elegir las especies correctas e identificar qu&eacute; s&iacute;ntomas muestra una planta que ama el sol y le obligas a vivir en la penumbra.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">La luz: el alimento invisible de las plantas&nbsp;</h2><p class="article-text">
        La luz no es solo un capricho de las plantas, es su fuente de vida. As&iacute; como nosotros necesitamos alimentarnos todos los d&iacute;as, ellas dependen de la luz para hacer la fotos&iacute;ntesis: ese proceso m&aacute;gico y silencioso por el cual convierten la luz en energ&iacute;a para crecer, respirar, florecer&hellip; y, b&aacute;sicamente, seguir existiendo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero claro, no todas las plantas comen de la misma forma. Algunas, acostumbradas ah&iacute; afuera a ambientes muy luminosos, necesitan ba&ntilde;os de luz intensos, directos, constantes. Otras, en cambio, han evolucionado para sobrevivir a la sombra, en rincones del bosque donde el sol apenas se cuela entre las hojas. Estas son las plantas que nos interesan hoy.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo lo logran? La adaptaci&oacute;n ha hecho que tengan hojas m&aacute;s grandes o m&aacute;s delgadas (para captar mejor la luz disponible), crecen m&aacute;s lentamente porque su consumo energ&eacute;tico es menor y otras no desperdician energ&iacute;a esforz&aacute;ndose en florecer (aunque en su h&aacute;bitat natural lo hacen).
    </p><h2 class="article-text">Top cuatro plantas que prosperan en la sombra&nbsp;</h2><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Sansevieria (ahora llamada <em>Dracaena)</em>&nbsp;</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Es esa planta que ves en casi todas partes y no es por casualidad, ya que parece hecha para quienes no tienen tiempo, memoria o buena luz&hellip; Sus hojas duras, erguidas y con dibujos en tonos verdes y amarillos funcionan como esculturas vivas. Lo m&aacute;s interesante de esta planta no es solo su aguante &mdash;que lo tiene, y mucho&mdash;, sino su capacidad para purificar el aire.
    </p><p class="article-text">
        A diferencia de la mayor&iacute;a, sigue produciendo ox&iacute;geno por la noche, lo que la convierte en una aliada ideal para dormitorios. Puedes tenerla en un rinc&oacute;n casi olvidado, regarla una vez al mes y ah&iacute; estar&aacute;: firme y verde. Eso s&iacute;, no le gusta el exceso de agua ni que la muevan de sitio constantemente.&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Zamioculcas&nbsp;</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Hay algo en la zamioculca que la hace parecer demasiado buena para ser real. Sus hojas son brillantes, de un verde oscuro casi negro y tienen ese aspecto impecable que viene muy bien a muchos <em>mataplantas</em> para subir la moral al principio.
    </p><p class="article-text">
        Es una planta de crecimiento lento y es capaz de adaptarse a condiciones que para otras ser&iacute;an una sentencia de muerte: poca luz, poca agua y muy poco mimo. Solo te pide que no la riegues de m&aacute;s y vivir con las ra&iacute;ces un poquito apretaditas. De hecho, si pudieras ver sus ra&iacute;ces, te sorprender&iacute;a: forman rizomas gruesos que almacenan agua, como una especie de despensa interna. Por eso es perfecta para oficinas, pasillos o para ese rinc&oacute;n al fondo de la sala que recibe muy poca luz.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La ZZ plant (Zamioculcas zamiifolia) se adapta bien a interiores poco luminosos."
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            <span class="title">
                La ZZ plant (Zamioculcas zamiifolia) se adapta bien a interiores poco luminosos.                            </span>
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                    <ul>
                                    <li>Aspidistra&nbsp;</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Hay plantas que pasan de moda y otras que son un cl&aacute;sico de la jardiner&iacute;a del hogar. La aspidistra es de estas &uacute;ltimas. Soporta ambientes pobres en luz, cambios de temperatura y olvidos de riego. Pero cuando la cuidas un poco (nada m&aacute;s que regarla de forma moderada y quitarle el polvo de vez en cuando), te lo agradece sacando hojas no demasiado duras desde la base y que miden hasta 70 cm<strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Debes tener en cuenta que si la ubicas en zonas demasiado soleadas sus verdes hojas tornar&aacute;n a un color amarillento no demasiado atractivo. Una curiosidad poco conocida es que, en condiciones de mucha luz (no sol directo), puede llegar a florecer. Sus flores son peque&ntilde;as, moradas y nacen pegadas al suelo, casi ocultas bajo las hojas. Es un detalle que muy pocos ven, pero que demuestra que la aspiristra tiene vida m&aacute;s all&aacute; de su imagen estoica.&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Poto</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Si hay una planta que ha vivido m&aacute;s mudanzas que t&uacute;, esa es el <em>Pothos</em>. No lo decimos con sarcasmo, hay una raz&oacute;n por la que tanta gente lo elige. Esta planta lo soporta casi todo y, adem&aacute;s, crece con buen ritmo si no la matas antes de tiempo. Sus tallos cuelgan o trepan, seg&uacute;n la organices en tu espacio, y sus hojas variegadas en forma de coraz&oacute;n llenan de vida cualquier repisa o esquina olvidada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo mejor es que incluso en habitaciones con muy poca luz, el poto sigue creciendo. Eso s&iacute;, si tiene algo de claridad, aunque sea indirecta, se pone m&aacute;s frondoso y brillante. Y adem&aacute;s, &iquest;sabes qu&eacute;? Es una de las plantas m&aacute;s f&aacute;cil de multiplicar por esquejes que existen. Para hacerlo, puedes cortarle una ramita, ponerla en agua y en unos d&iacute;as empiezan a salir ra&iacute;ces. Es casi terap&eacute;utico ver c&oacute;mo se reproduce sin que tengas que hacer nada. Ideal para quien quiere empezar a llenar su casa de plantas sin complicarse la vida.
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                    alt="En habitaciones con muy poca luz, el poto sigue creciendo."
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            <span class="title">
                En habitaciones con muy poca luz, el poto sigue creciendo.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Los errores m&aacute;s comunes en habitaciones con poca luz&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Ahora que ya conoces a las plantas m&aacute;s duras con poca luz, es conveniente que no las mates por otras razones:&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Regar de m&aacute;s: en zonas con poca luz, la actividad es menor y la evaporaci&oacute;n es m&aacute;s lenta. El exceso de agua se puede acumular y ahogar las ra&iacute;ces. </li>
                                    <li>Cambiar constantemente de sitio: las plantas necesitan estabilidad. Si bien es tentador moverlas &ldquo;para que reciban m&aacute;s luz&rdquo;, el cambio continuo las estresa.</li>
                                    <li>Elegir plantas amantes del sol: algunas especies, como los cactus o las suculentas, necesitan m&aacute;s luz de la que parece. En interiores sombr&iacute;os, simplemente no prosperan.&nbsp;</li>
                                    <li>No observar las se&ntilde;ales: hojas que se caen, tallos que se alargan sin fuerza, manchas negras: todo eso nos habla. Si ocurre esto, comprueba si de verdad la planta que has comprado es tan resistente a poca luz como cre&iacute;as. Escuchar a tu planta es clave.</li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Olivares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/rastro-luz-plantas-sobreviven-prosperan-habitaciones-oscuras_1_12693624.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Oct 2025 20:24:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ni rastro de luz: plantas que sobreviven (y prosperan) en habitaciones oscuras]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Plantas,Plantas de interior,Interiorismo,Hogar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Por qué se les caen las hojas a tus plantas?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/le-caen-hojas-plantas_1_12651734.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c83cad65-2951-406d-9d47-d97f33f8a975_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Por qué se les caen las hojas a tus plantas?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La caída de hojas es uno de los síntomas más comunes y más inquietantes para quienes tienen plantas en casa. Diego Olivares, ingeniero agrícola y experto en jardinería, lo explica</p><p class="subtitle">Cinco plantas trepadoras ideales para balcones y terrazas con poco espacio
</p></div><p class="article-text">
        Una ma&ntilde;ana te acercas a ese ficus que hasta ahora iba tan bien y ah&iacute; est&aacute;: otra hoja amarilla en el suelo y otras m&aacute;s con mal color a punto de caer. Es normal que te preguntes si hiciste algo mal con ella, si quiz&aacute;s, necesite m&aacute;s agua, menos sol o si acaso te est&aacute; diciendo adi&oacute;s lentamente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La ca&iacute;da de hojas es uno de los s&iacute;ntomas m&aacute;s comunes y m&aacute;s inquietantes para quienes tienen plantas en casa. Pero no siempre es una sentencia fatal ni culpa nuestra: muchas veces es una respuesta temporal a un cambio y lo importante es saber interpretarlo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Vamos a identificar juntos las causas m&aacute;s frecuentes y qu&eacute; puedes hacer, paso a paso, para que tus plantas vuelvan a estar frondosas y felices.
    </p><h2 class="article-text">Causas m&aacute;s comunes de la ca&iacute;da de hojas&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Las plantas, al igual que otros organismos vivos, tienen mecanismos de defensa y adaptaci&oacute;n. Cuando una hoja deja de ser eficiente, bien porque est&aacute; envejecida, da&ntilde;ada o en condiciones que hacen peligrar su bienestar general, esta puede activar un proceso llamado abscisi&oacute;n: una separaci&oacute;n controlada en la base del peciolo que permite desprender la hoja.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por su parte es una acci&oacute;n muy inteligente, ya que ayuda a conservar energ&iacute;a, reducir la p&eacute;rdida de agua o protegerse ante el estr&eacute;s ambiental.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Antes de hacer nada, es clave observar. El estado de las hojas ca&iacute;das: su color, textura, si est&aacute;n secas, blandas o con manchas. Puede darte pistas valiosas antes de sacar conclusiones precipitadas. Aqu&iacute; te comparto los errores m&aacute;s frecuentes que causan este problema:&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Riego inadecuado (tanto por exceso como por falta):</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Uno de los motivos m&aacute;s frecuentes de la ca&iacute;da de hojas est&aacute; en el riego. Si riegas demasiado, las ra&iacute;ces se asfixian y las hojas se tornan amarillas y blandas antes de soltarse. Si, en cambio, el sustrato est&aacute; demasiado seco, notar&aacute;s hojas quebradizas, secas al tacto, que caen como papel. La clave est&aacute; en adaptar el riego al clima y al tipo de planta, y siempre comprobar la humedad del sustrato con el dedo o un palito.&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Cambios bruscos de temperatura o corrientes de aire:</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Algunas plantas, como los ficus o crotones, reaccionan de forma dram&aacute;tica cuando perciben una corriente fr&iacute;a o un cambio brusco de temperatura: sueltan hojas verdes aparentemente sanas de un d&iacute;a para otro. Si este es tu caso, piensa en reubicar tu planta lejos de ventanas abiertas, calefactores o aires acondicionados. Estabilidad t&eacute;rmica es lo que m&aacute;s agradecen.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Falta de luz o luz directa excesiva:</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Una planta mal ubicada, ya sea por recibir demasiada sombra o por estar bajo el sol directo sin estar adaptada, empezar&aacute; a mostrar se&ntilde;ales: tallos que se alargan buscando luz, hojas que pierden color o se queman por exceso. Elige un lugar con buena luz natural filtrada y evita moverla constantemente hasta que se recupere.&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Estr&eacute;s por trasplante o cambio de ubicaci&oacute;n:</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Algunas plantas son especialmente sensibles a los cambios. Trasplantar, rotar la maceta o simplemente moverla de habitaci&oacute;n puede provocar que suelte hojas como respuesta al estr&eacute;s. No es raro ver esta reacci&oacute;n en <em>Ficus lyrata </em>o alocasias. En estos casos, lo mejor es dejarla tranquila, evitar m&aacute;s cambios y observar si aparecen nuevos brotes, se&ntilde;al de que se est&aacute; adaptando.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Plagas invisibles a simple vista:</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Cuando una planta empieza a perder hojas sin raz&oacute;n aparente, conviene mirar con m&aacute;s atenci&oacute;n. Algunas plagas como los &aacute;caros, cochinillas o pulgones pueden instalarse en el env&eacute;s de las hojas, debilitando la planta poco a poco. Busca manchas, telara&ntilde;as finas o puntos m&oacute;viles. Si confirmas la presencia de plagas, act&uacute;a r&aacute;pido con jab&oacute;n pot&aacute;sico, aceite de neem o el tratamiento adecuado seg&uacute;n el caso.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; hacer ahora: cuatro pasos para ayudar a tu planta a recuperarse</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Toca la tierra. Si está empapada y la planta tiene hojas blandas, normalmente es síntoma de que nos hemos pasado con la frecuencia de riego."
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            <span class="title">
                Toca la tierra. Si está empapada y la planta tiene hojas blandas, normalmente es síntoma de que nos hemos pasado con la frecuencia de riego.                            </span>
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        En lugar de volvernos locos y ver qu&eacute; hacer con cada especie, te propongo un enfoque universal en cuatro pasos que puedes aplicar con casi cualquier tipo de planta que est&eacute; perdiendo hojas.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Audita su entorno:</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de las plantas de interior comienzan a hacer cosas raras como expulsar hojas cuando las cambias de ubicaci&oacute;n de la noche a la ma&ntilde;ana. Es el ejemplo perfecto de una planta que compramos en el vivero y que ponemos en un lugar nuevo en nuestra casa. Cambio de corrientes de aire, fuentes de calor o fr&iacute;o, luz... Recuerda, tu planta quiere sobrevivir con los recursos que tiene, con lo que cambios bruscos har&aacute;n que se adapte, quiz&aacute;s soltando hojas.&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Observa y haz un peque&ntilde;o diagn&oacute;stico:</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de un cambio del entorno, es posible que hayas aprovechado y realizado otras acciones jardineras c&oacute;mo trasplantar, &iquest;verdad? &iquest;Las hojas est&aacute;n amarillas, secas, manchadas? &iquest;Se caen verdes? &iquest;C&oacute;mo est&aacute; el sustrato? Antes de actuar, es esencial entender el contexto. Si el entorno es propicio, pero todo lo dem&aacute;s no, dale tiempo y revisa otros factores como los siguientes.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Revisa el riego y el estado del sustrato:</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Toca la tierra. Si est&aacute; empapada y la planta tiene hojas blandas, normalmente es s&iacute;ntoma de que nos hemos pasado con la frecuencia de riego. Si est&aacute; completamente seca y las hojas est&aacute;n quebradizas, est&aacute; deshidratada. Ajusta el riego en consecuencia y aseg&uacute;rate de que la maceta tenga buen drenaje. Si sospechas que puede haber pudrici&oacute;n, retira la planta, revisa ra&iacute;ces y decide si es buen momento para cambiar el sustrato.&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Dale tiempo, sin sobreestimularla:</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Es superimportante. Evita trasplantes o fertilizantes repentinos con el est&iacute;mulo de querer recuperarla cuanto antes (o que no muera). Cuando la planta est&aacute; estresada, menos es m&aacute;s: cuida el entorno y corrige los errores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si te deja m&aacute;s tranquilo, puedes cortar las partes m&aacute;s secas de la planta, en caso de plantas le&ntilde;osas como los ficus, ayudando a la planta a generar nuevos brotes y a balancear su energ&iacute;a. Dale entonces espacio para recuperarse y si lo has hecho bien, pronto ver&aacute;s nuevas hojas asomando de nuevo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Olivares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/le-caen-hojas-plantas_1_12651734.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Oct 2025 20:44:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Por qué se les caen las hojas a tus plantas?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Otoño,Plantas,Hogar,Plantas de interior]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cinco plantas trepadoras ideales para balcones y terrazas con poco espacio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/cinco-plantas-trepadoras-ideales-balcones-terrazas-espacio_1_12597635.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a6f7723b-4cf5-45a5-bf91-8f82c86680f1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cinco plantas trepadoras ideales para balcones y terrazas con poco espacio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Diego Olivares, ingeniero agrícola y experto en jardinería, hace una selección de las mejores plantas trepadoras para alegrar cada rincón de nuestro hogar
</p><p class="subtitle">¿Pueden los posos del café ayudar al crecimiento de tus plantas?
</p></div><p class="article-text">
        Vivir en la ciudad muchas veces significa tener un balc&oacute;n estrecho o una terraza reducida. Espacios que parecen limitados, pero que en realidad tienen un enorme potencial, y m&aacute;s con plantas que invaden los espacios m&aacute;s verticales: las plantas trepadoras. A este grupo de plantas le encanta crecer hacia arriba y cubrir muros, barandillas o p&eacute;rgolas, y, adem&aacute;s, son la mejor soluci&oacute;n si quieres disfrutar de un rinc&oacute;n con plantas sin perder superficie &uacute;til en el suelo.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; son las plantas trepadoras?</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Las plantas trepadoras buscan apoyarse en estructuras cercanas para ascender:                            </span>
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        Las plantas trepadoras no solo son plantas que escalan por lugares donde les viene bien. En realidad, este grupo de plantas son todas aquellas que, en lugar de crecer erguidas por s&iacute; mismas, buscan apoyarse en estructuras cercanas para ascender: pueden enredarse en barandillas, trepar por muros, sujetarse con zarcillos o incluso adherirse directamente con &oacute;rganos especializados. Es su estrategia propia de supervivencia para aprovechar el espacio vertical y buscarse la vida cuando otras plantas no les dejan suficiente luz.
    </p><p class="article-text">
        Las plantas trepadoras pueden clasificarse en tipos seg&uacute;n la forma en la que se sostienen o ascienden. Aqu&iacute; te dejo un resumen sencillo:
    </p><p class="article-text">
        1. Trepadoras de zarcillos: usan peque&ntilde;os 'ganchitos' o espirales (zarcillos) para enredarse en rejas, cuerdas o mallas. Son plantas como la <em>Passiflora</em>, los guisantes de olor o las parras.
    </p><p class="article-text">
        2. Volubles o de tallo enroscado. Sus tallos se van enrollando alrededor de soportes verticales. Algunos ejemplos son la glicinia, el jazm&iacute;n o las clem&aacute;tides.
    </p><p class="article-text">
        3. Con ra&iacute;ces adventicias. Producen peque&ntilde;as ra&iacute;ces que tienen la capacidad de adherirse directamente a grietas de muros, paredes o troncos y, adem&aacute;s, aprovechan la humedad m&aacute;s all&aacute; del suelo en el que se anclan. Hiedra<em> (Hedera helix)</em> o ficus trepador pertenecen a este equipo.
    </p><p class="article-text">
        4. Con &oacute;rganos adherentes. Estas plantas tienen estructuras derivadas de ra&iacute;ces (o c&eacute;lulas especiales) que conforman una almohadilla que pega a la superficie, muchas veces secreta sustancias adherentes. La parra virgen o <em>Ficus pumila</em> lo hacen as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        5. Trepadoras apoyantes. Por contra de lo que hemos cre&iacute;do siempre, no tienen &oacute;rganos de sujeci&oacute;n, por lo que necesitan tu ayuda y que las gu&iacute;es o sujetes con alambres o tutores. Por ejemplo, la <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/buganvilla-como-se-cuida_1_12225862.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">buganvilla</a> o los rosales trepadores, que deberemos ir 'atando' para que crezcan por donde nosotros queramos que lo hagan.
    </p><h2 class="article-text">Plantas trepadoras ideales para balcones y terrazas</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La madreselva es una planta muy utilizada y resistente que enamora por el olfato antes
que por la vista"
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            <span class="title">
                La madreselva es una planta muy utilizada y resistente que enamora por el olfato antes
que por la vista                            </span>
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                    <ul>
                                    <li>Jazm&iacute;n estrella <em>(Trachelospermum jasminoides)</em></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Es pura elegancia. Sus flores blancas, diminutas y en forma de estrella, desprenden un perfume intenso que recuerda mucho al jazm&iacute;n com&uacute;n en las noches de verano. A diferencia de otros jazmines, es resistente al fr&iacute;o y mantiene su follaje verde oscuro todo el a&ntilde;o, as&iacute; que tu terraza nunca se ver&aacute; desnuda en invierno. Le encanta el sol suave de la ma&ntilde;ana o la semisombra, aunque ah&iacute; sacar&aacute; menos flores. Necesita que la ancles junto a cables o similar para que cubra barandillas o paredes. Es perfecto para iniciados ya que es muy adaptable y f&aacute;cil de cuidar.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Madreselva<em> (Lonicera japonica </em>o<em> Lonicera periclymenum)</em></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        La madreselva es una planta muy utilizada y resistente que enamora por el olfato antes que por la vista. Sus flores son alargadas y van cambiando de color del blanco al amarillo o al rosado, y mientras tanto llenan el aire con un perfume dulce que atrae mariposas y abejas, d&aacute;ndole m&aacute;s vida a tu terraza. Es de esas trepadoras que parecen no cansarse nunca: crece deprisa, florece generosamente y no se queja demasiado mientras tenga espacio suficiente para expandirse. Por eso, lo mejor es darle una maceta grande, podarla de forma ligera de vez en cuando y dejarla hacer su magia.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Clem&aacute;tide <em>(Clematis spp.)</em></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        La clem&aacute;tide transforma cualquier rinc&oacute;n corriente. Sus flores, grandes y delicadas, parecen pintadas a mano, y van desde el blanco m&aacute;s puro hasta el violeta intenso, pasando por azules que dan un mont&oacute;n de opciones de dise&ntilde;o. Tiene una peculiaridad: le gusta tener las ra&iacute;ces frescas y sombreadas mientras sus tallos buscan la luz, as&iacute; que lo ideal es cubrir la superficie de la maceta con piedras o plantas bajas que protejan el sustrato. Adem&aacute;s, cuando se siente c&oacute;moda, florece varias veces al a&ntilde;o, con lo que suma otro punto a favor
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Rosa trepadora <em>(Rosa spp.)</em></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        La rosa trepadora es la definici&oacute;n de clase. Sus ramas son flexibles y no se adhieren por s&iacute; mismas, con lo que habr&aacute; que ayudarle a apoyarse en celos&iacute;as, arcos o barandillas. Cada variedad dentro de esta especie tiene su propio car&aacute;cter, por ejemplo una de las m&aacute;s famosas es la <em>Rosa banksiae</em>. Sus ramas largas y flexibles se cubren de racimos de flores diminutas, blancas o de un amarillo suave, que parecen nubecitas esponjosas A diferencia de otras rosas, apenas tiene espinas, lo que la hace ideal para terrazas donde hay ni&ntilde;os o balcones donde uno quiere acercarse sin miedo a pincharse. Prefiere el sol directo para dar lo mejor de s&iacute;, aunque tolera algo de semisombra, y agradece un sustrato bien drenado y que se riegue sin dejar que se seque el sustrato por completo. Un truco extra: despu&eacute;s de la floraci&oacute;n conviene una poda ligera para guiarla y que no crezca descontrolada.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Buganvilla<em> (Bougainvillea glabra)</em></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Si alguna planta sabe c&oacute;mo llenar de alegr&iacute;a un espacio, esa es la buganvilla. Si no tienes mucho sitio, la variedad enana es perfecta para balcones peque&ntilde;os, pero si tienes sol y quieres invadir un buen rinc&oacute;n, la com&uacute;n es m&aacute;s adecuada. Sus flores en realidad son br&aacute;cteas que parecen p&eacute;talos en tonos fucsias. La verdadera florecilla crece en el interior de esas br&aacute;cteas y es de color blanco. Si ves que no crece frondosa es necesario que sepas que necesita mucho sol para dar lo mejor de s&iacute;, adem&aacute;s de ciertos riegos durante los momentos de calor, sobre todo cuando est&aacute; en maceta. Eso s&iacute;, cuando llega el fr&iacute;o conviene protegerla, porque es amante del clima c&aacute;lido y no lleva nada bien helarse.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Olivares]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Sep 2025 20:23:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Jardinería,Terrazas,Decoración,Botánica,Plantas]]></media:keywords>
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