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    <title><![CDATA[elDiario.es - Pau Marí-Klose]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/pau_mari-klose/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Pau Marí-Klose]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Etnografía de un accidente parlamentario]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/etnografia-accidente-parlamentario_129_8736614.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/95d75608-e0ec-404f-b7a4-14e01d3467cf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Etnografía de un accidente parlamentario"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Errar ocasionalmente es un gaje del oficio de diputado. Por eso resulta insólita la pretensión de politizar el accidente de Casero, poniendo en cuestión procedimiento, aplicación del reglamento e incluso la honorabilidad de la Presidencia</p><p class="subtitle">La pifia en la reforma laboral ya no es un “error informático”</p></div><p class="article-text">
        En estos &uacute;ltimos d&iacute;as hemos asistido a una extra&ntilde;a ceremonia de confusi&oacute;n interpretada por dirigentes del Partido Popular tras la convulsa sesi&oacute;n de aprobaci&oacute;n de la Reforma Laboral. Tras comprobar que su diputado Alberto Casero hab&iacute;a sufrido un peque&ntilde;o accidente, errando cuatro veces en la emisi&oacute;n de su voto desde casa, pretendieron que uno de esos sufragios, pudiera ser rectificado, a la luz de su trascendencia para el resultado de la votaci&oacute;n. La Presidenta del Congreso deneg&oacute; esa posibilidad. El l&iacute;der del Partido Popular ha aupado el episodio a la categor&iacute;a de &ldquo;pucherazo&rdquo; inaceptable en un Parlamento serio presidido por estatuas de los &ldquo;Reyes Cat&oacute;licos&rdquo; (sic). El Partido Popular ha anunciado su intenci&oacute;n de judicializar el proceso para revertir la decisi&oacute;n tomada de dar validez al voto del se&ntilde;or Casero tal como se expres&oacute; en su hoja de votaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Mi intenci&oacute;n en este art&iacute;culo es muy modesta, aunque algo atrevida: ofrecer una suerte de escueta &ldquo;observaci&oacute;n-participante&rdquo; del acto de votaci&oacute;n.&nbsp; Me propongo algo as&iacute; como documentar etnogr&aacute;ficamente en qu&eacute; consiste una votaci&oacute;n en la pr&aacute;ctica: levantar testimonio de pr&aacute;cticas, comportamientos, emociones y expectativas recurrentes y compartidas en un grupo social que conozco de cerca, el cuerpo de diputados y diputadas del Congreso. Como soci&oacute;logo que soy, la observaci&oacute;n-participante es una predisposici&oacute;n casi instintiva, a la que me empujan cientos de horas de investigaci&oacute;n cualitativa en mi carrera acad&eacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        Comencemos por las alegaciones. La versi&oacute;n inicial del Partido Popular se&ntilde;ala que el voto del se&ntilde;or Casero se hab&iacute;a emitido bien pero el registro hab&iacute;a resultado defectuoso, lo que reflejar&iacute;a una traducci&oacute;n err&oacute;nea de la voluntad expresada por el diputado en el sistema telem&aacute;tico. El diputado hab&iacute;a se&ntilde;alado A y el sistema habr&iacute;a recogido B.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El primer problema de esa versi&oacute;n de los hechos es su inespecificidad.&nbsp; El sistema inform&aacute;tico utilizado recoge la opci&oacute;n indicada por el diputado y, pide al diputado que confirme la elecci&oacute;n dos veces. Es decir, el se&ntilde;or Casero habr&iacute;a expresado su preferencia cuando marc&oacute; la casilla, cuando confirm&oacute; la votaci&oacute;n y cuando aval&oacute; el informe generado con sus confirmaciones. &iquest;D&oacute;nde se habr&iacute;a producido la falsificaci&oacute;n de las preferencias del se&ntilde;or Casero que habr&iacute;a sido inevitable para el propio se&ntilde;or Casero? &iquest;solo en la emisi&oacute;n del informe final tras registrar bien las selecciones del se&ntilde;or Casero? En caso contrario, &eacute;l mismo habr&iacute;a confirmado expresiones transmutadas de su preferencia. Peritos habr&aacute; que puedan dirimir si esas transmutaciones involuntarias son electr&oacute;nicamente posibles, pero suena todo poco plausible.
    </p><p class="article-text">
        Los dirigentes del Partido Popular, y sus entornos medi&aacute;ticos afines, han terminado sumergidos en bizantina argumentaciones reglamentarias pasando por alto la que ha sido la pr&aacute;ctica parlamentaria cotidiana en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, y especialmente desde que se desat&oacute; la pandemia. A soci&oacute;logos y antrop&oacute;logos nos interesa generalmente esa pr&aacute;ctica, m&aacute;s all&aacute; de las sesudas interpretaciones escol&aacute;sticas sobre aquello que enuncian o no enuncian los reglamentos o sobre las valoraciones acerca de la vigencia de una u otra resoluci&oacute;n pertinente. En esa pr&aacute;ctica parlamentaria cotidiana (que es la materializaci&oacute;n consentida del reglamento semana a semana), los errores de voto se asumen como una parte consustancial de la actividad que se lleva a cabo en el hemiciclo. Consustancial pero tan limitada que pasa casi desapercibida, lo que no quita que se produzca de manera repetida (y hasta ahora b&aacute;sicamente desproblematizada).
    </p><p class="article-text">
        En el debate suscitado, resulta extraordinariamente confuso el enunciado de que hay diputados que votan de manera telem&aacute;tica (y otros no). Votan de forma telem&aacute;tica quienes, como el se&ntilde;or Casero, emiten su voto desde fuera del hemiciclo (a efectos pr&aacute;cticos, hablemos de voto desde casa), por motivos tasados. Pero tambi&eacute;n votamos telem&aacute;ticamente cuando, sentados en el esca&ntilde;o, somos emplazados a pulsar un bot&oacute;n verde o uno rojo (tras activar en cada ocasi&oacute;n el voto, desde otro bot&oacute;n) que emite una se&ntilde;al a un dispositivo telem&aacute;tico. Segundos despu&eacute;s, nuestra selecci&oacute;n se refleja en un croquis de la distribuci&oacute;n esca&ntilde;os (que aparece en pantalla ante nosotros), donde cada esca&ntilde;o aparece iluminado en un color, mientras la Presidenta anuncia el resultado. Nadie levanta una mano en el proceso para dar a conocer su preferencia, deposita sobres en urnas o pronuncia de viva voz su preferencia.&nbsp; Todo es &ldquo;telem&aacute;tico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La diferencia principal entre el voto telem&aacute;tico presencial y el que tiene lugar desde fuera del hemiciclo es que mientras el presencial exige una respuesta ajustada y no rectificable en los diez segundos del intervalo que dura la votaci&oacute;n, el voto desde casa no somete al diputado a ning&uacute;n tipo de presi&oacute;n cronom&eacute;trica ni esc&eacute;nica, y le concede la oportunidad de no confirmar su elecci&oacute;n y rectificar una decisi&oacute;n err&oacute;nea. A todas luces, parece claro que, si existieran en este momento razones para dudar sobre la validez del procedimiento para garantizar de la mejor forma posible que los votos reflejen fidedignamente las preferencias de los diputados, las posibles lagunas a corregir habr&iacute;a que ir a buscarlos en el procedimiento de voto telem&aacute;tico presencial m&aacute;s bien que en el hipergarantista voto telem&aacute;tico desde casa.
    </p><p class="article-text">
        Todos los diputados hemos utilizado ambos procedimientos. En algunas iniciativas complejas, a las que se han presentado cientos de enmiendas, la Mesa suele recurrir al voto telem&aacute;tico desde casa para todas y todos, asumiendo (acertadamente) que votar desde casa aligera la carga que supondr&iacute;a votar las iniciativas una a una en sesi&oacute;n presencial. No me puedo imaginar a ning&uacute;n diputado que prefiera votar 600 veces seguidas dentro del hemiciclo (como suceder&iacute;a cuando votamos enmiendas a leyes de presupuestos, por ejemplo), bajo la presi&oacute;n de tiempo acotado para cada votaci&oacute;n. Si se trata de minimizar el riesgo de falsificaci&oacute;n de preferencias democr&aacute;ticas por error es dif&iacute;cil pensar en mejor opci&oacute;n que la votaci&oacute;n con doble comprobaci&oacute;n que impone el procedimiento desde casa.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, los errores de voto en el hemiciclo, muy circunscritos, son recurrentes. Se evidencian cuando, tras cada votaci&oacute;n, la pantalla de que disponemos los diputados en nuestro esca&ntilde;o ilumina con un color inesperado un esca&ntilde;o en la bancada de un partido que ha votado homog&eacute;neamente en sentido opuesto. Ocurre en casi cada sesi&oacute;n parlamentaria. Cuando se evidencia qui&eacute;n se esconde detr&aacute;s del involuntario error se le suelen dirigir algunas miradas jocosas, y el diputado quiz&aacute;s se encoja en su esca&ntilde;o levemente ruborizado. Y a otra cosa.
    </p><p class="article-text">
        Los errores en las votaciones son parte del juego parlamentario. Son lo que en sociolog&iacute;a se llama &ldquo;accidentes normales&rdquo;. Generalmente sus consecuencias son insignificantes, porque los m&aacute;rgenes con los que se ganan y pierden votaciones ofrecen cierta holgura. Cuando esa holgura no existe, en votaciones re&ntilde;idas, suele ser habitual que los diputados comentemos informalmente la tensi&oacute;n del momento junto a los vecinos de esca&ntilde;o. A pesar de que el error es muy improbable cuando la atenci&oacute;n es m&aacute;xima, nuestra mirada se posa en el cuadro de votaci&oacute;n del vecino para asegurar que ha votado bien. Tampoco son infrecuentes los chascarrillos acerca de un bot&oacute;n que supuestamente, tras haber sido pulsado por primera vez, se ha resistido a reflejar el sentido del voto que quer&iacute;amos imprimir. Las cosas siempre se enderezan tras unos instantes de ansiedad.
    </p><p class="article-text">
        Estamos, por tanto, hablando de din&aacute;micas de funcionamiento ordinario de este Parlamento y de cualquier otro democr&aacute;tico conocido, que pasan desapercibidas porque est&aacute;n llamadas a ser tratadas como intrascendentes si no existe el &aacute;nimo de sacarlas torticeramente de la intrascendencia. Errar ocasionalmente es un gaje del oficio de diputado y de cualquier profesional que se despista, sufre una confusi&oacute;n transitoria o presta poca atenci&oacute;n a una operaci&oacute;n. En condiciones normales, se asume la consecuencia del error, se digiere el apuro que provoca y se reflexiona sobre el modo de evitar que vuelva a ocurrir. Punto y aparte.&nbsp;Por eso resulta ins&oacute;lita la pretensi&oacute;n de politizar (y judicializar) un accidente as&iacute;, poniendo en cuesti&oacute;n procedimiento, aplicaci&oacute;n del reglamento e incluso la honorabilidad de la Presidencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lamentablemente, todo resulta aprovechable en la casquer&iacute;a del Partido Popular para su alocado proyecto de convertir cualquier vicisitud (por poco propicia que parezca) en una posible oportunidad de deslegitimaci&oacute;n del rival pol&iacute;tico, aunque con ello pueda llevarse por delante la deseable serenidad de la conversaci&oacute;n pol&iacute;tica del pa&iacute;s y, colateralmente, el cr&eacute;dito de sus instituciones. Ya llegaran ellos para arreglar el estropicio, digo yo que deben pensar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pau Marí-Klose]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/etnografia-accidente-parlamentario_129_8736614.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 11 Feb 2022 21:55:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Reforma laboral,PP - Partido Popular,Alberto Casero]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Justicia social: del anhelo humano universal al reto político]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/justicia-social-anhelo-humano-universal-reto-politico_129_7235957.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3ded6c58-f124-4c0a-90ec-2ecc4158a67c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Justicia social: del anhelo humano universal al reto político"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En los próximos meses nos jugamos no solo dar un salto tecnológico y económico, también es imperativo avanzar en justicia social para propiciar una recuperación que no deje a nadie atrás</p></div><p class="article-text">
        El sentido de la justicia social est&aacute; profundamente arraigado en los seres humanos. El sentimiento de ser tratados injustamente en la distribuci&oacute;n de recursos, de ser discriminado en el acceso a bienes u oportunidades, de ser despreciados o de que nuestras necesidades sean ignoradas, produce en nosotros intensas reacciones emocionales, y cuando persiste en el tiempo, puede incluso generar trastornos psicol&oacute;gicos e incluso org&aacute;nicos.
    </p><p class="article-text">
        Estas predisposiciones tienen un profundo anclaje evolutivo. Los primates no humanos responden negativamente a una distribuci&oacute;n injusta de las recompensas. En un interesante estudio, un equipo de zo&oacute;logos de la Universidad de Emory entrenaron a monos capuchinos para realizar peque&ntilde;as tareas a cambio de una recompensa con comida. Cuando estaban solos, los monos se conformaban con cualquier recompensa por su desempe&ntilde;o. En grupo, sin embargo, los monos que recib&iacute;an menos comida que otros rechazaban la recompensa si advert&iacute;an que un compa&ntilde;ero de su especie recib&iacute;a mayor cantidad de comida por un trabajo igual o menor, llegando incluso a rechazar realizar nuevos trabajos si se hab&iacute;an sentido injustamente tratados. No dir&aacute;n que no se parece mucho a una rudimentaria expresi&oacute;n del ejercicio de la huelga.
    </p><p class="article-text">
        Este 20 de febrero se conmemoraba el D&iacute;a Internacional de la Justicia Social. Es un d&iacute;a para celebrar los avances en derechos sociales logrados en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, que son muchos. Desde finales del siglo XIX y principios del XX en el mundo occidental empezamos a disfrutar de derechos sociales, que en las democracias liberales se suman a los derechos civiles y pol&iacute;ticos para formar un paquete coherente, que procura las m&aacute;s elevadas cotas de salud, bienestar y satisfacci&oacute;n a los ciudadanos, como atestiguan los principales indicadores comparativos existentes. Ese paquete es fruto de un trabajo protagonizado por actores pol&iacute;ticos diversos, muchas veces aliados, desde la socialdemocracia (en pa&iacute;ses escandinavos, centroeuropeos como Austria, y del sur de Europa, como Espa&ntilde;a o Portugal) a la democracia cristiana (en Alemania u Holanda) y el liberalismo progresista (Reino Unido).
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n es un d&iacute;a para identificar asignaturas y retos pendientes. Nos encontramos en un momento de aceleraci&oacute;n de cambios sociales. A pesar de que, si hacemos un balance completo, la globalizaci&oacute;n traiga sin duda crecimiento y mayor riqueza a repartir, no es menos cierto que en muchos lugares trastoca cimientos que hab&iacute;an asegurado niveles de bienestar jam&aacute;s alcanzados, destruye tejido social que propiciaba la integraci&oacute;n comunitaria de los individuos y debilita dispositivos de reconocimiento social del valor del trabajo y la dignidad que procura. La inseguridad laboral se extiende entre capas de la poblaci&oacute;n no acostumbradas a vivirla y la incertidumbre respecto al futuro se convierte en experiencia cotidiana para generaciones j&oacute;venes. El precariado es una nueva clase social cuyos perfiles de vulnerabilidad evocan en muchos sentidos la situaci&oacute;n de colectivos vulnerables de un pasado que cre&iacute;amos superado. Una vulnerabilidad que se transmite de padres a hijos. La crisis provocada por la COVID-19 agrava formas de injusticia social que cre&iacute;amos superadas y plantea otras nuevas. La desigual exposici&oacute;n al contagio y a la muerte sirve de recordatorio de las profundas facturas que todav&iacute;a atraviesan nuestras sociedades.
    </p><p class="article-text">
        El crecimiento de la desigualdad y la exclusi&oacute;n social ha reabierto heridas. El sentimiento de humillaci&oacute;n experimentado por colectivos que se sienten privados de opciones vitales, postergados u olvidados est&aacute; detr&aacute;s del auge de fen&oacute;menos sociales perturbadores que sacuden nuestras sociedades. Desde comportamientos t&oacute;xicos asociados a la falta de horizontes vitales (consumo de ansiol&iacute;ticos, drogas, suicidio, etc.) a resentimiento social, expresado en disturbios, manifestaciones de odio o apoyo electoral a partidos populistas. La investigaci&oacute;n acad&eacute;mica lleva alert&aacute;ndonos hace tiempo sobre estas derivas inquietantes. Anne Case y Agnus Deaton han llamado la atenci&oacute;n sobre las &ldquo;muertes por desesperaci&oacute;n&rdquo; que han hecho disminuir la esperanza de vida de la poblaci&oacute;n blanca con menos estudios en Estados Unidos. Wilkinson y Pickett ponen el foco sobre la epidemia de ansiedad y el deterioro de la confianza interpersonal en los pa&iacute;ses desarrollados m&aacute;s desiguales. Paul Collier y Cristopher Giulliu han advertido sobre la desconexi&oacute;n creciente, material y cultural, entre &aacute;reas metropolitanas privilegiadas y las clases populares de las periferias semi-urbanas y rurales. Michael Sandel nos emplaza a reflexionar sobre las afrentas a la dignidad clase trabajadora, humillada por un sistema meritocr&aacute;tico que reserva las recompensas a los &ldquo;ganadores&rdquo; en la competici&oacute;n por credenciales. En Espa&ntilde;a, son muchos los expertos que nos alertan sobre injusticias que arrastramos y otras que se hacen m&aacute;s acuciantes en los &uacute;ltimos a&ntilde;os: precariedad juvenil, pobreza infantil, brecha salarial entre hombre y mujeres, la discriminaci&oacute;n que sufren inmigrantes y minor&iacute;as &eacute;tnicas, la despoblaci&oacute;n, etc.
    </p><p class="article-text">
        Los m&aacute;rgenes de mejora son claros. La Fundaci&oacute;n Bertelsmann, en su edici&oacute;n de 2019 del <em>Informe de Justicia Social</em>, constataba que Espa&ntilde;a volv&iacute;a a encontrarse por debajo de la media de los pa&iacute;ses de OCDE, en la posici&oacute;n 28 (de 41). Los problemas principales de Espa&ntilde;a que detectaba el Informe se refer&iacute;an a tres dimensiones: Prevenci&oacute;n de pobreza (posici&oacute;n 27), Acceso al mercado laboral (posici&oacute;n 40) y Justicia intergeneracional (posici&oacute;n 33). Pero tambi&eacute;n identificaba fortalezas: Inclusi&oacute;n y no discriminaci&oacute;n (posici&oacute;n 9) y Salud (6). En el Informe, Espa&ntilde;a destaca, entre otros cap&iacute;tulos, como un pa&iacute;s con baja pobreza de la poblaci&oacute;n mayor de 65 a&ntilde;os, con alta paridad de g&eacute;nero en el Parlamento, un m&aacute;s que aceptable sistema de pensiones, pocas desigualdades en la salud percibida y una alta esperanza de vida.
    </p><p class="article-text">
        Distintos estudios demosc&oacute;picos muestran bien a las claras que los ciudadanos espa&ntilde;oles apuestan por construir un pa&iacute;s mejor donde se atiendan las dimensiones descuidadas. Eval&uacute;an positivamente las pol&iacute;ticas de bienestar, defienden la igualdad de oportunidades y, en contraposici&oacute;n a lo que nos quieren hacer creer algunos, est&aacute;n bien predispuestos a pagar los servicios p&uacute;blicos con sus impuestos. Apoyan mayoritariamente las iniciativas para reforzar la protecci&oacute;n de los m&aacute;s vulnerables, luchar contra la pobreza infantil, combatir el desempleo y la precariedad, reforzar las pol&iacute;ticas familiares y fomentar la transici&oacute;n a energ&iacute;as limpias, que son algunos de los indicadores en que salimos todav&iacute;a peor parados en el &Iacute;ndice de Justicia Social de Bertelsmann.
    </p><p class="article-text">
        La agenda progresista tiene la obligaci&oacute;n de encarar con valent&iacute;a las asignaturas y retos pendientes. Tras a&ntilde;os de recortes y recetas conservadoras con escasa vocaci&oacute;n de atender cuestiones de justicia social, y a pesar de la pandemia y el deterioro de la situaci&oacute;n econ&oacute;mica que ha provocado, gozamos de una oportunidad ins&oacute;lita: unos nuevos presupuestos y un volumen considerable de fondos europeos para reconstruir econ&oacute;mica, pero tambi&eacute;n socialmente, nuestro pa&iacute;s. En los pr&oacute;ximos meses, nos jugamos no solo dar un salto tecnol&oacute;gico, que impulse la digitalizaci&oacute;n y pueda transformar definitivamente la econom&iacute;a del carbono en una econom&iacute;a verde. No solo estamos emplazados a recuperar el impuso econ&oacute;mico para impedir la destrucci&oacute;n de tejido productivo y recuperar el terreno perdido durante el a&ntilde;o de pandemia. Es imperativo dar tambi&eacute;n un salto en justicia social que nos sit&uacute;e en los r&aacute;nking internacionales a la altura del pa&iacute;s que aspiramos a ser y que propicie una recuperaci&oacute;n que no deje a nadie atr&aacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diputados del PSOE, María Luisa Carcedo, Pau Marí-Klose]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/justicia-social-anhelo-humano-universal-reto-politico_129_7235957.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 Feb 2021 20:47:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Justicia social: del anhelo humano universal al reto político]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[In, Inde, IndePPendencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/catalunya-referendum-1-o-partido-popular_129_3163373.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/710d8da1-b50b-4c9b-993e-3e1bf0caafa1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El PP gana elecciones, pero concita al mismo tiempo un enorme rechazo entre amplios sectores de la población española</p></div><p class="article-text">
        Parece cada vez m&aacute;s claro que el &ldquo;refer&eacute;ndum&rdquo; del 1-O no ser&aacute; un refer&eacute;ndum ni nada que se le parezca, pero algo ser&aacute;. Ernest Urtasun (Eurodiputado de ICV) lo califico recientemente en un programa de televisi&oacute;n matutino como una gran protesta contra el PP. Y pensamos que no se equivoca. Posiblemente ese ser&aacute; el m&iacute;nimo com&uacute;n denominador de los que se movilicen, y ser&aacute; tambi&eacute;n un sentimiento ampliamente compartido por muchos ciudadanos catalanes que no salgan a la calle, no quieran la independencia y rechacen la alocada carrera hacia el precipicio impulsada por los partidos nacionalistas durante estos &uacute;ltimos a&ntilde;os. Todos unidos frente al PP.
    </p><p class="article-text">
        El PP gana elecciones, pero concita al mismo tiempo un enorme rechazo entre amplios sectores de la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola. Seg&uacute;n el &uacute;ltimo bar&oacute;metro del CIS de julio, un 55,3% de los ciudadanos declara que nunca votar&iacute;a al PP, con toda seguridad. De media, el conjunto de espa&ntilde;oles, sit&uacute;an al PP en el 8,26 de la escala de ubicaci&oacute;n ideol&oacute;gica de los partidos (de 1 a 10). Un porcentaje alto de ciudadanos (40,5%) situaba al PP en las posiciones 9-10 de la escala de ubicaci&oacute;n ideol&oacute;gica (es decir, en la extrema derecha). Esta cifra aument&oacute; sensiblemente desde que ese partido lleg&oacute; al poder (en enero de 2012 era del 27%). Parad&oacute;jicamente, fue incluso m&aacute;s baja en las legislaturas de Aznar (la cifra se situ&oacute; generalmente entre el 20-25%).
    </p><p class="article-text">
        En Catalu&ntilde;a estas cifras alcanzan cotas a&uacute;n m&aacute;s altas. De media, los catalanes sit&uacute;an al PP en el 9,22, casi un punto por encima del conjunto de espa&ntilde;oles. Dos de cada tres catalanes creen que les gobierna un partido de extrema derecha. As&iacute; lo cree el 81% de los votantes de En Com&uacute; Podem y el 88% de los votantes de ERC (los votantes del PDCAT opinan de manera similar, pero el peque&ntilde;o tama&ntilde;o de la muestra impide ser m&aacute;s preciso a este respecto). Las cifras en el conjunto de Catalu&ntilde;a se han situado en niveles muy elevados desde que el Centro de Investigaciones Sociol&oacute;gicas genera datos sobre este indicador, a finales de los ochenta, y aunque descendieron ligeramente en los a&ntilde;os noventa, se han mantenido generalmente por encima del 50%.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Est&aacute; justificada esta percepci&oacute;n? Probablemente no. Por muy conservadoras que nos parezcan  sus pol&iacute;ticas, austericida su respuesta a la crisis, o autoritarias sus formas, resulta dif&iacute;cil equiparar al PP con partidos de extrema derecha como el FN en Francia, AfD en Alemania, o Fidesz-Uni&oacute;n C&iacute;vica en Hungr&iacute;a. No resulta f&aacute;cil encontrar polit&oacute;logos o soci&oacute;logos fuera de Espa&ntilde;a que consideren al PP como un partido de extrema derecha, o que hayan escrito trabajos en los que clasifiquen al PP entre el bien estudiado grupo de partidos de derecha radical existentes en Europa.
    </p><p class="article-text">
        Los votantes del PP, a diferencia de los de los partidos de la derecha radical, se tienden a autoubicar en posiciones de derecha moderada (en torno al 7,5 de la escala ideol&oacute;gica individual). Solo un 20,8% de los votantes del PP consideran que est&aacute;n votando a un partido situado en las posiciones 9-10.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, las percepciones sociales son las que son y tienen efectos significativos. En Ciencias Sociales manejamos lo que se conoce como el teorema de Thomas, que afirma que &ldquo;si las personas perciben una situaci&oacute;n como real, &eacute;sta lo ser&aacute; en sus consecuencias&rdquo;. En Catalu&ntilde;a, el PP ha sido socialmente percibido como un partido de derecha radical desde su propia fundaci&oacute;n a partir de la antigua Alianza Popular, y esta percepci&oacute;n ha tenido profundas implicaciones en la evoluci&oacute;n de la pol&iacute;tica catalana, y todo indica que va a seguir teni&eacute;ndolas.
    </p><p class="article-text">
        Se argumentar&aacute;, con buena parte de raz&oacute;n, que esa percepci&oacute;n ha reflejado el empe&ntilde;o (exitoso) de otras fuerzas pol&iacute;ticas en estigmatizar a dicho partido. En esta din&aacute;mica han participado activamente la pr&aacute;ctica totalidad de fuerzas pol&iacute;ticas del arco parlamentario catal&aacute;n (salvo quiz&aacute;s Ciudadanos).
    </p><p class="article-text">
        Tampoco les faltar&aacute; raz&oacute;n a quienes argumenten que el PP se ha ganado a pulso esa nefasta reputaci&oacute;n. Cuando el PP comenz&oacute; a normalizar su imagen en la mayor parte de Espa&ntilde;a (a partir de inicios de los 90), convenciendo a una parte creciente del electorado de que sus credenciales eran plenamente democr&aacute;ticas, y logrando ser percibido como un partido &ldquo;centrista&rdquo; que compet&iacute;a directamente con el PSOE por el apoyo de los segmentos moderados del electorado, esto no  sucedi&oacute; en Catalu&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Sin entrar a juzgar motivos y estrategias espec&iacute;ficas, el PP no dud&oacute; en situarse al margen de consensos ampliamente consolidados en la escena pol&iacute;tica catalana (pol&iacute;tica ling&uuml;&iacute;stica, reivindicaciones de mayor y mejor autogobierno, etc.), aline&aacute;ndose junto a grupos minoritarios que se consideraban damnificados por esas pol&iacute;ticas. Su actitud hacia la reforma del Estatut de 2006 ha sido generalmente se&ntilde;alada como uno de los elementos clave que han provocado el malestar que ha desembocado en la actual situaci&oacute;n de polarizaci&oacute;n y fragmentaci&oacute;n social experimentada por la sociedad catalana.
    </p><p class="article-text">
        La movilizaci&oacute;n independentista, que ha ido adquiriendo <em>momentum</em> en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, se ha nutrido en buena parte del malestar derivado de la crisis econ&oacute;mica y de las medidas de austeridad aplicadas por todos los niveles de gobierno como respuesta a la crisis fiscal y financiera experimentada por las arcas p&uacute;blicas. El rechazo al gobierno del PP y a sus pol&iacute;ticas, que en el resto de Espa&ntilde;a se volc&oacute; en la defensa del Estado de bienestar (mareas), o en la denuncia de las desigualdades intergeneracionales derivadas de la crisis (15M), fue canalizado por las &eacute;lites nacionalistas catalanas hacia un planteamiento de ruptura del status quo institucional y pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Su lectura estrat&eacute;gica del momento ha consistido en aprovechar la &ldquo;ventana de oportunidad&rdquo; abierta por la crisis para alcanzar los objetivos m&aacute;ximos del proyecto nacionalista (o cuanto menos explorar esa v&iacute;a ante la expectativa de poder consolidar avances sustanciales en dicha direcci&oacute;n). En una h&aacute;bil maniobra de &ldquo;evitaci&oacute;n de la culpa&rdquo;, las fuerzas nacionalistas transfirieron la responsabilidad de la crisis y de los recortes en las pol&iacute;ticas sociales (iniciadas de motu proprio y con entusiasmo por el gobierno de Artur Mas) al gobierno central en manos del PP, aprovechando el elevado grado de estigmatizaci&oacute;n de ese partido en Catalu&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        El rechazo al PP, como exponente de un modo de entender la pol&iacute;tica con el que la mayor parte de la sociedad catalana no se siente en absoluto identificada, fue transformado en un rechazo a la idea de Espa&ntilde;a, proyectando sobre &eacute;sta todas las caracter&iacute;sticas negativas que tradicionalmente se asociaban a dicho partido (centralismo, autoritarismo, clientelismo, corrupci&oacute;n, y un largo etc.).
    </p><p class="article-text">
        La reciente maniobra propagand&iacute;stica puesta en pr&aacute;ctica por las fuerzas independentistas (con el apoyo de Podemos, que parece confiar en beneficiarse con ello del debilitamiento institucional que pueda derivarse de los efectos de dicha cr&iacute;tica) destinada a equiparar al PP y al conjunto de las instituciones pol&iacute;ticas y judiciales espa&ntilde;olas con el r&eacute;gimen franquista constituye un claro ejemplo de esta pauta.
    </p><p class="article-text">
        La realidad paralela generada por dicha propaganda ha conseguido &ldquo;ilusionar&rdquo; a amplias capas de las clases medias catalanas con la idea de que, frente el desagrado ante las actuaciones de un gobierno (aspecto claramente coyuntural, por mucho que una legislatura pueda durar cuatro a&ntilde;os), resulta no solo leg&iacute;timo el proyecto de separarse de un Estado (dimensi&oacute;n estructural donde las haya), sino hacerlo de manera unilateral y &ldquo;desobedeciendo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De este modo se incorpora una ret&oacute;rica populista que justifica la insurrecci&oacute;n contra el ordenamiento jur&iacute;dico vigente,  al considerar a &eacute;ste &uacute;ltimo como obra de fuerzas pol&iacute;ticas y sociol&oacute;gicas que tutelan al Estado desde la Transici&oacute;n y sostienen al PP en el poder en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        En estas condiciones, frente a la opini&oacute;n p&uacute;blica catalana, el gobierno del PP tiene muy dif&iacute;cil salir airoso de cualquier intervenci&oacute;n que realice en Catalu&ntilde;a, por mucho que grad&uacute;e la intensidad de la misma. Peor a&uacute;n, cualquier actor que se sit&uacute;e al lado del PP, &ldquo;modere&rdquo; las cr&iacute;ticas al gobierno, o entre en negociaci&oacute;n con ellos, corre un serio riesgo de deslegitimaci&oacute;n en Catalu&ntilde;a. Esto coloca al gobierno del PP en una posici&oacute;n muy inc&oacute;moda y convierte la situaci&oacute;n en un galimat&iacute;as endiablado.
    </p><p class="article-text">
        No resulta sencillo entrever como el partido que (por acci&oacute;n, omisi&oacute;n, y/o como v&iacute;ctima de las maniobras de otros) est&aacute; indisolublemente ligado a la aparici&oacute;n del sinsentido de la &ldquo;IndePPendencia&rdquo; pueda articular propuestas viables y concretas que permitan contribuir a resolver este gigantesco enredo. Si a partir del 2-O el gobierno del PP quiere convencer a alg&uacute;n interlocutor nacionalista de que se siente a negociar, su oferta debe resultar cre&iacute;ble para actores pol&iacute;ticos y sociales acostumbrados a pensar en el PP como un enemigo frente al que hay que imponer un &ldquo;cord&oacute;n sanitario&rdquo;. Se trata de una situaci&oacute;n que puede obligarle a &ldquo;sobrepujar&rdquo;, solo para comenzar a hablar.
    </p><p class="article-text">
        El PP podr&iacute;a plante&aacute;rselo (lo que en la literatura se conoce como estrategia de &ldquo;<em>Nixon goes to China</em>&rdquo;, en referencia al viaje insospechado de un presidente estadounidense del partido Republicano, Richard Nixon, a la China comunista a principios de los setenta para desbloquear una situaci&oacute;n de hostilidad entre ambos pa&iacute;ses, pero los costes que afrontar&iacute;a en el seno de su propio partido y los que se ver&iacute;a forzado a imponer al resto del pa&iacute;s, podr&iacute;an ser muy elevados. Esto convierte el problema en especialmente intratable, y aumenta los incentivos para que el gobierno del PP renuncie a cualquier v&iacute;a de salida dialogada, increment&aacute;ndose as&iacute; la probabilidad de que sigamos instalados en esta espiral de polarizaci&oacute;n social y pol&iacute;tica hacia ninguna parte.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pau Marí-Klose, Francisco Javier Moreno Fuentes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/catalunya-referendum-1-o-partido-popular_129_3163373.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 28 Sep 2017 18:15:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[In, Inde, IndePPendencia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Referéndum 1-O,PP - Partido Popular,Cataluña]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Acaparadores de oportunidades]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/acaparadores-oportunidades_129_3214763.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3d84fdc5-9647-4d60-86ce-1ab5b9f7a863_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Un centenar de coches clásicos de lujo participan en el &#039;Sotogrande Grand Prix&#039;, que comenzará el miércoles en Sevilla"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La clase media-alta debe entender que anteponer su bienestar y acaparar todas las oportunidades conduce a situaciones colectivas sub-óptimas, en que salimos perdiendo todos</p></div><p class="article-text">
        Acaparar es un comportamiento muy extendido en el reino animal para hacer frente a situaciones de escasez. Tambi&eacute;n lo llevan a cabo los seres humanos, con el agravante de que muchas veces provocan privaci&oacute;n de bienes necesarios para sus cong&eacute;neres. Una modalidad de este fen&oacute;meno que cobra mucha actualidad es el acaparamiento de oportunidades. Esta es la tesis del nuevo libro de Robert V. Reeves, <a href="https://www.brookings.edu/wp-content/uploads/2016/05/chapter-one_-dream-hoarders.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Dream hoarders. How the American Upper Middle Class Is Leaving Everyone Else in the Dust, Why That Is a Problem, and What to Do</a>. Se trata de un ensayo que defiende una tesis controvertida. En su opini&oacute;n, para entender las nuevas din&aacute;micas de generaci&oacute;n de desigualdades, har&iacute;amos mal en concentrarnos en lo que sucede con el 1% o el 0,01 m&aacute;s rico. Su trabajo, centrado en Estados Unidos, sugiere que alguno de los mecanismos que subyacen a la creciente polarizaci&oacute;n social son resultado de la acci&oacute;n de la clase medias-alta (Reeves habla del 20% m&aacute;s rico, pero quiz&aacute;s se podr&iacute;a extender un poco, al 30%, especialmente en los procesos de trasmisi&oacute;n intergeneracional de estatus entre padres e hijos). Las clases medias altas se apropian y &ldquo;acaparan&rdquo; oportunidades (opportunity hoarding).
    </p><p class="article-text">
        Aunque el discurso sobre la clases medias-alta en Estados Unidos de Reeves no es totalmente trasladable a Espa&ntilde;a, los paralelismo son evidentes, y nos ayudan a reflexionar sobre muchas cosas acaecidas en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, tanto en el terreno socioecon&oacute;mico como pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        La clase media-alta la constituyen, por lo general, personas con estudios superiores, buenos empleos, salarios<a href="https://economia.elpais.com/economia/2017/08/12/actualidad/1502558374_206323.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a>adecuados que les permiten ahorrar, tener una buena vivienda, posiblemente una segunda residencia y solvencia ante cualquier adversidad. Pero catalogar a alguien en este segmento no es f&aacute;cil. La posici&oacute;n social no depende de una variable, pero los ingresos (ajustados por la composici&oacute;n del hogar) suelen ser bastante definitorios. El INE le coloca en el 20% m&aacute;s adinerado (lo que se conoce como quintil m&aacute;s alto) si usted vive en un hogar unipersonal e ingresa, por todos los conceptos, 22.300 euros netos anuales o m&aacute;s. Si vive usted con otro adulto y dos ni&ntilde;os, pertenecer&aacute; a ese quintil solo en el caso en que en su hogar se ingresen 46.800 o m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La clase media-alta no suele estar en el punto de mira de los que denuncian el enriquecimiento de los m&aacute;s ricos. Bastantes se tienen por personas de centro moderado, incluso de izquierda, esquivando la idea de que su situaci&oacute;n de relativo privilegio los aboca al conservadurismo. Muchos niegan a los dem&aacute;s ser clase media-alta. Incluso se lo niegan a s&iacute; mismos. Sus pautas de consumo no son necesariamente ostentosas. Buena parte de la clase media en el capitalismo postindustrial evita el &ldquo;consumo conspicuo&rdquo;, esa forma de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Bien_de_Veblen" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">exhibicionismo </a>que, como se&ntilde;alaba Thorstein Veblen, se utilizaba en la fase de capitalismo industrial para marcar la posici&oacute;n de uno en la escala social.
    </p><p class="article-text">
        Bastantes de los miembros de esta clase acomodada proceden de estratos algo m&aacute;s bajos, y han sido aupados a su nueva posici&oacute;n por la modernizaci&oacute;n del pa&iacute;s y la expansi&oacute;n de oportunidades educativas. De ah&iacute; que entiendan que las experiencias de adversidad y desvalimiento no son plato de buen gusto y est&eacute;n dispuestos a sostener la red de protecci&oacute;n p&uacute;blica existente, siempre que los impuestos para ello se mantengan en un nivel razonable.
    </p><p class="article-text">
        Pero su &eacute;xito social les ha vacunado frente a la compasi&oacute;n excesiva. Vengan de donde vengan piensan que el mundo est&aacute; lleno de oportunidades para quien tiene talento y se esfuerza. Se trata de aprovecharlo. Est&aacute;n firmemente convencidos de que ellos mismos son la viva materializaci&oacute;n de las oportunidades que ofrece un sistema meritocr&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        La s&oacute;lida posici&oacute;n econ&oacute;mica de la clase media-alta suele tambalearse poco en los periodos adversos. No lo hizo en la &uacute;ltima crisis: ni sus <a href="https://economia.elpais.com/economia/2017/08/12/actualidad/1502558374_206323.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">salarios </a>ni sus <a href="http://economistasfrentealacrisis.com/una-recuperacion-que-no-llega-a-los-de-abajo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ingresos totales</a>&nbsp;se resintieron apenas. Reproducir su estatus, situando a sus hijos en las posiciones de clase que les corresponden (a la altura de la de sus padres o por encima) les cost&oacute; alg&uacute;n quebradero de cabeza, pero al final la l&oacute;gica se impone y las inversiones realizadas en sus hijos suelen ofrecer los retornos esperados. Esa es su verdadera se&ntilde;a de identidad: el empe&ntilde;o en que sus hijos puedan sortear las dificultades que se les presenten en la vida y puedan encontrarse en las mejores condiciones para aprovechar las oportunidades que les lleguen.
    </p><p class="article-text">
        A este empe&ntilde;o dedican tiempo y dinero. Cuando no tienen suficiente tiempo, ponen dinero. Dinero para sufragar buenas escuelas infantiles, donde puedan quedar al cuidado de profesionales adiestrados para estimular sus competencias cognitivas, y luego un buen colegio. Dinero para campamentos, estancias de verano en el extranjero, actividades extra-escolares, el bachillerato en Estados Unidos (o Irlanda, si la cosa no da para tanto), un Erasmus en una universidad de campanillas o un buen posgrado. Si la cosa va mal, dinero para pagar tutores de repaso, psic&oacute;logos o internados. Lo que haga falta.
    </p><p class="article-text">
        Pero el dinero, como casi siempre, no lo explica todo. Los v&aacute;stagos de la clase media-alta se benefician del capital cultural de sus familias. El capital cultural lo constituyen bastantes intangibles y algunos recursos materiales de que disponen estas familias. Forma parte de ese patrimonio el lenguaje que utilizan los padres en las interacciones con sus hijos, que moldea la forma de hablar de estos &uacute;ltimos; los recursos educativos de los progenitores para inculcar conocimientos y estimular competencias; la capacidad para apreciar y dar cauce a los talentos de los menores; la mayor propensi&oacute;n a cultivar valores pro-escolares y aspiraciones al logro educativo; la orientaci&oacute;n y el apoyo que les ofrecen para superar retos escolares.
    </p><p class="article-text">
        En muchos hogares de clase media-alta hay libros, lo que no es balad&iacute;: el n&uacute;mero de libros en el hogar es uno de los indicadores que mejor correlaciona con las puntuaciones de los adolescentes en la prueba PISA. Padres y madres de clase media-alta tienen un concepto de lo que significa ser buen padre y buena madre que pasa principalmente por colocar a su hijo/a en la pista de despegue del &eacute;xito social. Y si no despega, se trata de conseguir que no se precipite por la escalera social. Los soci&oacute;logos nos referimos al umbral social por debajo del que no caen los hijos de la clase media-alta como &ldquo;<a href="https://www.theguardian.com/society/2015/jul/26/well-off-families-create-glass-floor-to-ensure-childrens-success-says-study" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">suelo de cristal</a>&rdquo; (glass floor).
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de personas que escribimos columnas en la prensa o emitimos juicios de autoridad como expertos en los medios, en las empresas, en los partidos pol&iacute;ticos o en las entidades sociales, pertenecemos a la clase media-alta o estamos en sus aleda&ntilde;os, esperando meter el hocico donde creemos que merecemos estar. Nuestra voz es la m&aacute;s o&iacute;da porque tenemos foros para expresarnos y pericia para hacerlo. La clase media-alta tiene una capacidad enorme de marcar el paso al debate p&uacute;blico, imponiendo sus preocupaciones y sensibilidades.
    </p><p class="article-text">
        Aspiramos a que el gobierno solucione la precariedad de nuestros hijos, olvidando que la verdadera precariedad es la de quienes la experimentan en combinaci&oacute;n con la pobreza y la exclusi&oacute;n. Recompensamos a gobiernos y partidos que nos prometen bajadas de impuestos y desgravaciones que nos benefician mientras toleramos el deterioro de servicios p&uacute;blicos que, a la postre, no utilizaremos porque estamos en condiciones de contratar servicios privados. Celebramos la multiculturalidad y nos mostramos dispuestos a acoger refugiados, pero no nos preocupamos por sus condiciones de vida una vez en el pa&iacute;s, ni de que disfruten las mismas oportunidades que los dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Las verdaderas oportunidades --las que conducen al &eacute;xito social-- son y pretendemos que sigan siendo para nosotros y nuestros hijos. Gracias a ello, en &uacute;ltima instancia, seremos (y ser&aacute;n) los que podamos (puedan) acreditar &ldquo;m&eacute;ritos&rdquo; que justifiquen nuestra posici&oacute;n de clase preeminente.
    </p><p class="article-text">
        La crisis ha acabado y la clase media-alta debe arrimar el hombro para sacar del pozo en que han ca&iacute;do millones de espa&ntilde;oles que no tuvieron la fortuna de haber podido sortear los embates del desempleo y la falta de protecci&oacute;n social ni se est&aacute;n beneficiando de una <a href="http://www.elperiodico.com/es/opinion/20170812/una-salida-desigual-por-gonzalo-lopez-6221038" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">salida desigual</a>&nbsp;de esa coyuntura. La clase media-alta debe ser convencida de que la pr&oacute;xima crisis que nos toque vivir tiene que ser m&aacute;s <a href="http://ctxt.es/es/20150212/politica/320/Pobreza-Desigualdad-Recortes-Estado-de-bienestar-prestaciones-sociales.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">democr&aacute;tica</a>. No puede concentrase de nuevo solo sobre los maltrechos hombros de los <a href="https://www.funcas.es/Publicaciones/Detalle.aspx?IdArt=22236" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">grupos m&aacute;s desfavorecidos</a>.
    </p><p class="article-text">
        No es solo una cuesti&oacute;n de justicia. La clase media-alta debe entender que anteponer su bienestar y acaparar todas las oportunidades conduce <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/Combatir-desigualdad-cuestion-eficiencia_0_336666544.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a situaciones colectivas sub-&oacute;ptimas</a>, en que salimos perdiendo todos. &iquest;Ser&aacute; posible desactivar su tendencia egoc&eacute;ntrica al acaparamiento de oportunidades con apelaciones a favor del bien com&uacute;n? &iquest;o habr&aacute; que confiar en la aparici&oacute;n de una nueva generaci&oacute;n de intervenciones p&uacute;blicas para frenarla?
    </p><p class="article-text">
        <em>*Agradezco los comentarios y sugerencias de mejora de Laura Fern&aacute;ndez y Marga Mar&iacute;-Klose a versiones anteriores de este art&iacute;culo.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pau Marí-Klose]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/acaparadores-oportunidades_129_3214763.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 30 Aug 2017 18:31:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Acaparadores de oportunidades]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Desigualdad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Le pasa algo a la Universidad española?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/pasa-universidad-espanola_129_3223365.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/23ca3a62-e9d8-4d2f-b4bc-4682833ef40a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Le pasa algo a la Universidad española?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si hay un problema en la Universidad española que a nuestro juicio es secundario, es que no tengamos universidades entre las 200 mejores del mundo según el</p><p class="subtitle">ranking</p><p class="subtitle">de Shanghai</p></div><p class="article-text">
        La pregunta es ret&oacute;rica. Obviamente, a la Universidad espa&ntilde;ola le pasan cosas, y muchas merecen atenci&oacute;n. La Universidad espa&ntilde;ola adolece de m&uacute;ltiples problemas. Se ha hecho habitual se&ntilde;alar que los m&aacute;s importantes derivan de sus estructuras de gobernanza, que conducen al clientelismo y la endogamia. No seremos nosotros, que alguna vez hemos padecido en carne propia las consecuencias de esas pr&aacute;cticas, quienes quitemos raz&oacute;n a los que lo argumentan.
    </p><p class="article-text">
        Pero en el mapa de problemas del sistema universitario espa&ntilde;ol hay muchos otros sobre los que posar la mirada. Hay analistas que apuntan a la falta de recursos para investigar, o para ense&ntilde;ar (grupos-aula demasiado grandes para ofrecer atenci&oacute;n personalizada, ausencia de profesores asistentes). Otros observadores destacan la falta de incentivos. La Universidad no atrae talento, claman en algunas bander&iacute;as. O lo expulsa. O lo quema, asfixiado por la carga de trabajo burocr&aacute;tico. Est&aacute;n los que destacan los graves problemas de dualizaci&oacute;n laboral de las plantillas, fragmentadas entre profesores estables y bien pagados y otros con carreras laborales precarias. Tambi&eacute;n est&aacute;n los que creen que el problema es la desconexi&oacute;n entre las ense&ntilde;anzas que los estudiantes reciben en la universidad y las demandas del mercado de trabajo. &nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Elijan el relato que quieran, o varios y comb&iacute;nenlos. El&iacute;janlos todos si quieren, recorten las puntas, salpimenten con an&eacute;cdotas. Seguro que la radiograf&iacute;a resultante merecer&aacute; ser atendida. La Universidad est&aacute; aquejada de muchos problemas, y son muchas las posibilidades de poner el foco selectivamente en los que m&aacute;s nos perturben o encajen en nuestras premisas ideol&oacute;gicas.
    </p><p class="article-text">
        Al ser tantos y tan diversos son en buena medida insolubles de una tacada con reformas, por muy buena intenci&oacute;n que tengan los reformadores. Las instituciones siguen inercias, se mueven dentro de la senda, y no se dejan cambiar radicalmente de un d&iacute;a para otro. Los grandes proyectos de transformaci&oacute;n son generalmente inviables o provocan efectos colaterales no previstos. Sigamos avanzando incrementalmente.
    </p><p class="article-text">
        Pero si hay un problema que a nuestro juicio es secundario es que no tengamos universidades entre las 200 mejores del mundo seg&uacute;n el <em>Academic Ranking of World</em> Universities, habitualmente conocido como <a href="http://www.shanghairanking.com/ARWU2017.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ranking de Shanghai</a>. No tenerlas significa no incorporar ninguna al selecto club del 2% de mejores universidades en un <em>ranking</em> mundial de aproximadamente 12.000 universidades. Lo consigui&oacute; la Universidad de Barcelona en varias ediciones (2014-2016). Ahora la tenemos situada entre el puesto 200 y 500, junto a diez universidades espa&ntilde;olas m&aacute;s. No tenerla esta vez entre las 200 primeras no habla peor de nuestro sistema universitario. Simplemente constata, una vez m&aacute;s, que la excelencia mundial quiz&aacute;s no es la mayor virtud del sistema, lo que no resta valor a otros m&eacute;ritos importantes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que parece escandalizar sobremanera a algunos es perfectamente explicable. No figuramos en posiciones m&aacute;s selectas en casi ning&uacute;n <em>ranking</em> sobre asuntos sociales o relativos a la administraci&oacute;n p&uacute;blica. Seguramente les vendr&aacute;n a la cabeza los buenos rendimientos de nuestro sistema sanitario, ampliamente <a href="http://www.elmundo.es/salud/2017/05/19/591e8d47e2704e88798b4603.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reconocidos</a>. Pues bien, tenemos razones para pensar que es muy bueno, pero seg&uacute;n un <em>ranking</em> del CSIC que utiliza metodolog&iacute;a parecida al <em>ranking</em> de Shanghai tenemos solo&nbsp;<a href="http://hospitals.webometrics.info/en/world?page=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dos hospitales</a> entre los 200 mejores del mundo, situados en el puesto 169 y 194. Algo mejor que las universidades, pero en el fondo las diferencias parecen bastante peque&ntilde;as.
    </p><p class="article-text">
        Es importante se&ntilde;alar algunas limitaciones de este <em>ranking</em> que nos pueden ayudar a templar los &aacute;nimos sobre la posici&oacute;n de las universidades espa&ntilde;olas. Primero de todo, el <em>ranking</em> eval&uacute;a resultados de investigaci&oacute;n. La dimensi&oacute;n docente, objetivo central de las universidades, queda fuera. En otras palabras, este <em>ranking</em> apenas ofrece informaci&oacute;n sobre d&oacute;nde estudiar una carrera. Segundo, el <em>ranking</em> se centra en especializaciones de ciencia y apenas atiende a los resultados investigadores de campos como las humanidades. La mayor parte de las universidades espa&ntilde;olas son generalistas, esto es, ofrecen docencia y tienen profesorado que apenas puede aportar en los indicadores contemplados. Tercero, el <em>ranking</em> se construye con indicadores de &lsquo;excelencia extrema&rsquo;, como art&iacute;culos en <em>Science</em> o <em>Nature</em> y premios Nobel. Llevado al mundo de los deportes, ser&iacute;a como hacer campe&oacute;n de liga de baloncesto al equipo que m&aacute;s canastas desde m&aacute;s de diez metros ha sido capaz de encestar.
    </p><p class="article-text">
        El <em>ranking</em> de Shanghai est&aacute; copado por universidades anglosajonas. Muchas de ellas son universidades privadas, que cuentan con un volumen desorbitado de recursos en comparaci&oacute;n con los que manejan las universidades espa&ntilde;olas. Como recordaba hace unos a&ntilde;os en un&nbsp;<a href="https://elpais.com/diario/2011/02/14/opinion/1297638005_850215.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo</a> de referencia obligada el ex rector de la Universidad Carlos III, Daniel Pe&ntilde;a, el <em>ranking</em> lo encabezan universidades de &eacute;lite norteamericanas (Harvard, Princeton, MIT), que tienen presupuestos de aproximadamente 150.000 euros por estudiante y a&ntilde;o. Le siguen las universidades europeas que m&aacute;s invierten, Oxford y Cambridge (50.000), y un elenco de otras universidades que destinan muchos m&aacute;s recursos que la universidad espa&ntilde;ola, cuyo presupuesto se sit&uacute;a en torno&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/Presupuestos-Universidad-cronica-retroceso_0_348915963.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a 6.500 euros</a> como promedio por estudiante y a&ntilde;o. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, con la crisis y las pol&iacute;ticas de austeridad, los recursos han tendido a disminuir, y por regla general las universidades mantienen dignamente su posici&oacute;n en el <em>ranking</em>.
    </p><p class="article-text">
        Los abultados presupuestos de que disponen las universidades anglosajonas y algunas de otros pa&iacute;ses les permiten realizar grandes inversiones en investigaci&oacute;n (lo que se traduce en publicaciones que contabilizan como puntuaciones en componentes centrales del <em>ranking),</em> fichar a los mejores docentes e investigadores y atraer a estudiantes de todo el mundo que est&aacute;n en condiciones de sufragar sus costosas matr&iacute;culas (o encuentran patrocinadores que lo hagan). Recordemos que, sin ir m&aacute;s lejos, tenemos instituciones financieras espa&ntilde;olas que sufragan la educaci&oacute;n de estudiantes espa&ntilde;oles en esas universidades a trav&eacute;s de becas de excelencia, contribuyendo con ello a ofrecer oportunidades formativas a esos estudiantes brillantes, pero tambi&eacute;n a inyectar recursos en esos centros educativos que refuerzan sus ventajas comparativas. Nada que objetar, pero es as&iacute;. Las universidades de &eacute;lite se benefician claramente del llamado <em>efecto Mateo</em>: el que m&aacute;s tiene m&aacute;s recibe, y al m&aacute;s pobre se le priva de los pocos recursos que ten&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Nuestro modelo de desarrollo universitario es la materializaci&oacute;n de una pol&iacute;tica de descentralizaci&oacute;n del pa&iacute;s en la que se consagr&oacute; lo que llamamos despectiva (y probablemente de manera injusta) &ldquo;caf&eacute; para todos&rdquo;. Las din&aacute;micas a las que conduce este proceso tienen desventajas. Todas las CCAA, e incluso todas las provincias y ciudades medias con alguna &iacute;nfula de grandeza, han aspirado a que sus j&oacute;venes dispusieran una universidad o campus &ldquo;a mano&rdquo;, con multiplicidad de titulaciones, lo que seguramente ha dispersado recursos, ha provocado un posible exceso de oferta y dificultades para responder a est&aacute;ndares de excelencia en todos los lados.
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n hay que reconocer que pr&aacute;cticamente todas las CCAA se han esforzado en ofrecer ense&ntilde;anza m&aacute;s que aceptable en alguna de sus instituciones universitarias. Esto se traduce en una distribuci&oacute;n bastante homog&eacute;nea de buenas universidades por el territorio, lo que garantiza el acceso de segmentos amplios de la juventud al sistema, con efectos seguramente positivos sobre la equidad.
    </p><p class="article-text">
        Los an&aacute;lisis cuantitativos no truncados en la c&uacute;spide &ndash;es decir, que no se limitan a comentar posiciones en el ranking de 200 mejores universidades&ndash; revelan r&aacute;pidamente que el sistema universitario espa&ntilde;ol sale bien parado cuando ampliamos la foto. Como <a href="https://blog.uclm.es/juliocorral/2017/08/15/detras-de-la-mala-prensa-de-la-universidad-espanola-se-esconde-un-buen-sistema-universitario-ranking-de-shangai-2017/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se&ntilde;ala el profesor Julio del Corral</a>, Espa&ntilde;a cuenta con 11 universidades en el Top-500 y con 26 universidades (todas p&uacute;blicas) en el Top-800. Es decir, una buena porci&oacute;n de nuestras universidades se encuentran en la fracci&oacute;n del 7% con puntuaciones m&aacute;s altas.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a se sit&uacute;a en novena posici&oacute;n en cuanto a n&uacute;mero de universidades incluidas en el Top-800, cifra similar a pa&iacute;ses como Francia, Canad&aacute;, Corea del Sur y Australia, todos ellos con renta per c&aacute;pita superior a la espa&ntilde;ola. Desde este punto de vista, la eficiencia del sistema se sit&uacute;a entre las m&aacute;s elevadas del mundo. Es algo que constatan tambi&eacute;n otros trabajos. Espa&ntilde;a es un pa&iacute;s con una amplia oferta de buenas universidades, algo de lo que no pueden presumir precisamente&nbsp;<a href="https://www.weforum.org/es/agenda/2017/05/que-paises-ofrecen-a-sus-ciudadanos-la-mejor-educacion-superior/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">algunos de los pa&iacute;ses</a> que se cuelan en el Top-200 de Shanghai.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, las informaciones que se ofrecen habitualmente sobre el <em>ranking</em> descuidan que tenemos universidades excelentes en todos los campos de especializaci&oacute;n. La Universidad de Granada se sit&uacute;a en la posici&oacute;n 45 en <a href="http://www.shanghairanking.com/FieldENG2016.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ingenier&iacute;a, tecnolog&iacute;a y ciencias de la computaci&oacute;n</a>. La Universidad Aut&oacute;noma de Barcelona, la Universidad de Barcelona y la Universidad de Valencia se encuentran entre las 200 primeras en <a href="http://www.shanghairanking.com/FieldLIFE2016.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ciencias biol&oacute;gicas y agricultura</a>. La Universidad de Barcelona, la Aut&oacute;noma de Barcelona y la Complutense de Madrid entran entre las 200 mejores en <a href="http://www.shanghairanking.com/FieldMED2016.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ciencias m&eacute;dicas y farmacia</a>. La Universidad Pompeu Fabra aparece entre las 100 mejores en <a href="http://www.shanghairanking.com/FieldMED2016.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ciencias Sociales</a>. Es decir, la agregaci&oacute;n en un <em>ranking</em> sint&eacute;tico invisibiliza la excelencia del sistema, que existe y ofrece a nuestros estudiantes m&aacute;s brillantes posibilidades de formarse en grados y posgrados de centros de primer nivel investigador.
    </p><p class="article-text">
        Los <em>rankings</em> &ndash;&eacute;ste y otros&ndash; son instrumentos de conocimiento &uacute;tiles. Pueden ayudar a identificar defectos y alumbrar tendencias, y de este modo orientar nuestras prioridades pol&iacute;ticas. Pero suelen tambi&eacute;n contaminar el debate p&uacute;blico de juicios precipitados sobre una realidad que generalmente tiene muchos pliegues. Har&iacute;amos flaco favor a nuestras pol&iacute;ticas p&uacute;blicas si las dise&ntilde;&aacute;ramos a golpe de las &ldquo;evidencias&rdquo; que muestra un <em>ranking</em>, olvidando todo aquello que oculta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pau Marí-Klose, Juan Ramón Barrada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/pasa-universidad-espanola_129_3223365.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 23 Aug 2017 18:41:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Le pasa algo a la Universidad española?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Universidad,Educación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué harías por los tuyos?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/harias_129_3232762.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a1ff6b4b-e425-4bb6-8041-49692fab44d1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Qué harías por los tuyos?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La tendencia a favorecer a los "nuestros", sea lo que sea lo que nos una, anida en el corazón de muchos procesos que están de plena actualidad</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Yo por mi hija, mato, &iquest;me entiendes? &iexcl;eh! MAAA-TO&rdquo;. Bel&eacute;n Esteban ha sido una hero&iacute;na popular. La Princesa del pueblo. Suya es esta declamaci&oacute;n de contenido universal. La Esteban expresaba, de manera estrafalaria y desmedida &ndash;propia del personaje que ha construido&ndash; un sentimiento que no nos resulta ajeno. Somos proclives a anteponer las necesidades y aspiraciones de los &ldquo;nuestros&rdquo;, especialmente nuestros familiares (por los que podemos llegar a estar dispuestos a matar para protegerlos), pero tambi&eacute;n de los semejantes que sentimos m&aacute;s pr&oacute;ximos, a nuestros &iacute;dolos y los l&iacute;deres que nos representan.
    </p><p class="article-text">
        La tendencia a favorecer a los miembros del propio grupo ha sido acreditada en condiciones experimentales. Son particularmente interesantes las investigaciones acad&eacute;micas que crean grupos con personas desconocidas entre s&iacute; usando criterios arbitrarios. Diversos estudios con experimentos han mostrado como incluso esas agrupaciones pueden conducir a identidades grupales, en que los miembros de esos &ldquo;equipos&rdquo; terminan manifestando preferencia por individuos de su grupo reci&eacute;n creado (endogrupo) frente a los de un grupo externo (exogrupo). Bajo ciertas condiciones pueden acabar desarrollando actitudes negativas hacia los miembros del exogrupo.
    </p><p class="article-text">
        Un experimento c&eacute;lebre en esta l&iacute;nea es el de <a href="https://www.youtube.com/watch?v=8PRuxMprSDQ" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Robbers Cave</a>, dise&ntilde;ado por el matrimonio de psic&oacute;logos Muzafer y Carolyn Sherif en 1954. En el estudio, veintid&oacute;s adolescentes que no se conoc&iacute;an entre s&iacute; fueron trasladados en autob&uacute;s a un parque natural en Oklahoma, en dos expediciones de once chicos cada una. Los muchachos acamparon en dos &aacute;reas lejanas entre s&iacute;, de manera que durante los primeros d&iacute;as la presencia de los 'otros' fuera ignorada. Tras esta primera fase de convivencia aislada fueron agrupados. Antes de la agrupaci&oacute;n, se les invit&oacute; a poner nombre a sus grupos. Unos escogieron &ldquo;The Rattlers&rdquo; (Los Serpientes de Cascabel), los otros &ldquo;The Eagles&rdquo; (Los &Aacute;guilas).
    </p><p class="article-text">
        En ese momento comienza la segunda fase del experimento. Bajo condiciones de competitividad, provocadas deliberadamente con distintos juegos de campamento, Serpientes de Cascabel y &Aacute;guilas reforzaron los sentimientos de afinidad personal dentro del grupo, y cultivaron otros de hostilidad hacia los miembros del exogrupo (que desemboc&oacute; en varios incidentes de violencia verbal y vandalismo entre ellos). Con ello, los Sherif hab&iacute;an evidenciado que, m&aacute;s all&aacute; de los perfiles individuales de los muchachos, la clave que explicaba las actitudes aparecidas era la asignaci&oacute;n de los chicos a los dos grupos y las din&aacute;micas de competici&oacute;n establecidas entre ellos.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, en una tercera fase del experimento, bajo din&aacute;micas diferentes (de tipo cooperativo) y en una nueva situaci&oacute;n de convivencia conjunta, los Sherif fueron capaces de integrar de manera relativamente f&aacute;cil a los miembros de los Serpiente de Cascabel y los &Aacute;guilas, resta&ntilde;ando las &ldquo;heridas&rdquo; producidas en la fase competitiva del experimento.
    </p><p class="article-text">
        La preferencia por el endogrupo puede conducir a comportamientos particularistas para favorecer a los tuyos. La antropolog&iacute;a y la <a href="http://assets.cambridge.org/97805216/12821/frontmatter/9780521612821_frontmatter.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ciencia pol&iacute;tica</a>&nbsp;han descrito profusamente c&oacute;mo la tendencia al particularismo puede convertirse en un elemento central de una sociedad, abocando a &ldquo;trampas sociales&rdquo; de las que es muy dif&iacute;cil escapar. Un <a href="https://coromandal.files.wordpress.com/2011/02/edward-c-banfield-the-moral-basis-of-a-backward-society.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a>&nbsp;antropol&oacute;gico cl&aacute;sico muchas veces referenciado en ese sentido es el trabajo de Edward Banfield sobre el &ldquo;familismo amoral&rdquo;, una acentuada tendencia a anteponer las necesidades y aspiraciones del grupo de parentesco de pertenencia a cualquier otra consideraci&oacute;n. En el trabajo del antrop&oacute;logo norteamericano se describen las relaciones sociales en Chiaromonte, en el sur de Italia, marcadas por la incapacidad de los aldeanos de actuar juntos por su bien com&uacute;n&nbsp;o, de hecho, por cualquier fin que trascendiera el inter&eacute;s inmediato y material de la&nbsp;familia.
    </p><p class="article-text">
        Los ejemplos que he puesto hasta ahora evocan relaciones en grupos peque&ntilde;os o en peque&ntilde;as comunidades con fuertes v&iacute;nculos primarios, y quiz&aacute;s invitan a dudar sobre la posibilidad para generalizar. &iquest;Qu&eacute; tienen que ver los boy scouts del experimento de los Sherif o los aldeanos de Banfield con las din&aacute;micas de nuestras complejas sociedades postindustriales? M&aacute;s de lo que seguramente sospechan.
    </p><p class="article-text">
        La tendencia a favorecer a los &ldquo;nuestros&rdquo;, sea lo que sea lo que nos una, anida en el coraz&oacute;n de muchos procesos que est&aacute;n de plena actualidad. Ah&iacute; tenemos, por ejemplo, el llamado &ldquo;chovinismo de bienestar&rdquo;. El concepto se refiere a las actitudes de quienes creen que las prestaciones de bienestar deben limitarse a los nativos de un pa&iacute;s, privando a extranjeros de derechos sociales. El fantasma de los inmigrantes que drenan recursos sociales escasos es uno de los principales recursos ret&oacute;ricos del populismo de derechas, y una de las ra&iacute;ces principales del apoyo que cosechan. &ldquo;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=BKr9yxDDqr0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Primero los de casa</a>&rdquo; ha sido una de los esl&oacute;ganes m&aacute;s elocuentes de Plataforma per Catalunya, un peque&ntilde;o grupo de la derecha radical que ha llegado a obtener resultados electorales notables en distintas poblaciones catalanas desde su nacimiento a principios de milenio. Es tambi&eacute;n el <em>leitmotiv</em> de distintos grupos neonazis que se organizaron en forma de <a href="http://www.eldiario.es/sociedad/Hogar-Madrid-espanoles-xenofobia-Europa_0_301670497.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ONG &ldquo;solidaria&rdquo;</a>&nbsp;para repartir alimentos a familias empobrecidas durante la crisis a condici&oacute;n de que pudieran acreditar espa&ntilde;olidad.
    </p><p class="article-text">
        En otros t&eacute;rminos, el chovinismo de bienestar ha cobrado actualidad en otra clase de relaciones entre &ldquo;nosotros&rdquo; y &ldquo;ellos&rdquo;, las que se establecen entre nacionalistas en comunidades ricas y Estados a los que tratan de arrancar autonom&iacute;a fiscal o de los que aspiran a separarse. &ldquo;Roma ladrona&rdquo; de la Lega o la &ldquo;Espanya ens roba&rdquo; del nacionalismo catal&aacute;n conservador son dos expresiones recientes de insolidaridad fiscal respecto a un demos que se siente ajeno. En este relato, la aportaci&oacute;n al Estado se convierte en una losa que pagan &ldquo;los nuestros&rdquo;:&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/catalunyaplural/CiU-Espana-subsidiada-Cataluna-productiva_0_171133066.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Espa&ntilde;a subsidiada vive a costa de la Catalu&ntilde;a productiva.</a>
    </p><p class="article-text">
        La defensa de los nuestros puede llevar a disculparles actos reprobables. Hay un gran volumen de investigaciones que evidencian que tendemos a mostrarnos m&aacute;s indulgentes con comportamientos corruptos pasados de los l&iacute;deres y partidos que favorecemos que con los mismos comportamientos si incurren en ellos otros l&iacute;deres y partidos. Tambi&eacute;n les permitimos iniciativas pol&iacute;ticas que censurar&iacute;amos tajantemente si las llevaran a cabo los l&iacute;deres o partidos a los que nos oponemos.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n un <a href="https://www.washingtonpost.com/news/monkey-cage/wp/2017/08/10/in-a-new-poll-half-of-republicans-say-they-would-support-postponing-the-2020-election-if-trump-proposed-it/?utm_term=.721fb5b9ee97" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a>&nbsp;del que se hizo eco el Washington Post la semana pasada, la mitad de los votantes republicanos declara que aceptar&iacute;an aplazar las elecciones previstas para 2020 si Trump lo propusiera para limpiar el censo de extranjeros que est&aacute;n votando ilegalmente en las elecciones. Recuerden que este tipo de presunto fraude electoral fue una alegaci&oacute;n que, sin m&aacute;s pruebas, realiz&oacute; Trump en las &uacute;ltimas elecciones para justificar su &ldquo;derrota&rdquo; en el recuento nacional de votos (que no pon&iacute;a en cuesti&oacute;n su victoria final gracias a su ventaja en delegados elegidos en representaci&oacute;n de los Estados). Sin embargo, la creencia es compartida por muchos republicanos. Tres de cada cuatro creen que los episodios de fraude en el voto se produjeron con cierta o mucha frecuencia.
    </p><p class="article-text">
        Es decir, &ldquo;los nuestros&rdquo; pueden llegar a contar con nuestro benepl&aacute;cito cuando se proponen traspasar la legalidad. Es lo que parece dispuesto a intentar el gobierno de Puigdemont: liarse la manta a la cabeza con la indulgencia (incluso el aplauso) de muchos de los suyos. Pero seguramente no todos. &iquest;Cu&aacute;ntos estar&aacute;n dispuestos a seguirle hasta las &uacute;ltimas consecuencias? Es la gran inc&oacute;gnita que resolveremos en los pr&oacute;ximos meses.
    </p><p class="article-text">
        En el curso de las &uacute;ltimas semanas est&aacute;n apareciendo las primeras voces que desde el independentismo expresan <a href="http://www.eldiario.es/politica/Santi-Vila-legitimo-miedo-dejarse_0_661434069.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">miedos</a>, apuntan a que se est&aacute;n cometiendo <a href="http://www.ara.cat/opinio/Vicenc-Fisas-referendum-trampa-suicidi_0_1717628236.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">errores</a>&nbsp;o manifiestan <a href="http://www.ara.cat/opinio/jordi-munoz-dubtes-sobre-1-octubre_0_1835816431.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dudas</a>. Tambi&eacute;n se tensan las costuras de una alianza complicada entre socios muy diferentes, que ante la probable inviabilidad de la independencia se sienten tentados a <a href="https://elpais.com/ccaa/2017/08/14/catalunya/1502738356_747771.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aprovechar</a>&nbsp;la coyuntura para impulsar sus propias agendas.
    </p><p class="article-text">
        El independentismo no tiene m&aacute;s remedio que contener estas tendencias para mantener intactas sus opciones de sacar su proyecto adelante, pero si adopta maniobras reactivas demasiado dr&aacute;sticas corre el riesgo de debilitar sus credenciales democr&aacute;ticas y trasversales, lo que tambi&eacute;n puede resultar contraproducente en orden a mantener las filas prietas. Se encuentra, pues, frente un delicado juego de equilibrios, quiz&aacute;s incluso imposible de resolver favorablemente. A lo largo de los &uacute;ltimos a&ntilde;os las fuerzas independentistas han demostrado una extraordinaria capacidad de resistencia a las presiones y amenazas externas. Incluso podr&iacute;amos sospechar que, en muchos sentidos, esas presiones y amenazas han retroalimentado su apoyo. &iquest;Pero hasta d&oacute;nde resistir&iacute;a la disoluci&oacute;n del endogrupo?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pau Marí-Klose]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/harias_129_3232762.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 16 Aug 2017 18:38:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Qué harías por los tuyos?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Derechos sociales,Soberanismo,Cataluña,Independencia de Catalunya]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Procés ante la delgada línea entre el disparate y la estupidez]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/proces-delgada-linea-disparate-estupidez_129_3240658.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/616d4aa7-77a9-4fdb-9e4c-99522e31a334_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Procés ante la delgada línea entre el disparate y la estupidez"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Algunos han pasado del anonimato a tener decenas de miles de seguidores ansiosos por leer su enésima expresión de ingenio y procacidad sobre la maldad del Estado o el venturoso futuro que espera a Cataluña fuera de él</p></div><p class="article-text">
        El pasado viernes se dio a conocer una carta en que Neymar se desped&iacute;a de la afici&oacute;n cul&eacute;. Su marcha no hab&iacute;a estado exenta de pol&eacute;mica por lo que, quiz&aacute;s, en un gesto para recongraciarse con los seguidores espet&oacute;: &ldquo;El Bar&ccedil;a es una <a href="http://www.abc.es/deportes/futbol/abci-despedida-barcelona-neymar-despide-barcelona-nacion-representa-cataluna-201708032213_noticia.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">naci&oacute;n</a> que representa a Catalu&ntilde;a&rdquo;. No faltaba l&oacute;gica a la aparente extravagancia. Si el Bar&ccedil;a es una entidad deportiva que es &ldquo;m&aacute;s que un club&rdquo;, un estatus obvio en una liga de muchos clubs que no pasan de ser simples clubs era ser una naci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pero no nos cebemos con un pobre futbolista que no ha venido a Europa a manejar con soltura conceptos tan escurridizos como el de &ldquo;naci&oacute;n&rdquo;. Ni siquiera nos cebemos con Guardiola, tan pulcro y medido en sus ruedas de prensa como entrenador de f&uacute;tbol, pero que en una congregaci&oacute;n nacionalista reciente le&iacute;a obedientemente un panfleto en que se ped&iacute;a ayuda internacional contra &ldquo;los abusos de un Estado autoritario&rdquo;. F&uacute;tbol es f&uacute;tbol. No pidamos peras al olmo. En adelante, me referir&eacute; solo a declaraciones de personas que participan activamente en el Proc&eacute;s como representantes pol&iacute;ticos, cargos de designaci&oacute;n pol&iacute;tica o intelectuales significados por su posici&oacute;n sobre el tema, y a los que cabr&iacute;a presuponer competencias y conocimientos suficientes para evitar el disparate.
    </p><p class="article-text">
        El mismo d&iacute;a que le&iacute;amos las declaraciones de Neymar, el inefable Rufi&aacute;n, diputado y graduado en Relaciones Laborales, ofreci&oacute; un d&iacute;a m&aacute;s su contribuci&oacute;n en su incansable lucha por recordar a sus seguidores que Espa&ntilde;a no descansa ni en agosto en su &iacute;mprobo ejercicio de opresi&oacute;n sobre Catalu&ntilde;a. En lo que se est&aacute; convirtiendo en un vertedero de disparates &minus;tuiter&minus;, el diputado <a href="https://twitter.com/gabrielrufian/status/893226918140575745" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dec&iacute;a</a>: &ldquo;Ya es mala suerte que la empresa de seguridad de la hermana de N&uacute;&ntilde;ez Feijoo trabaje en 27 aeropuertos y s&oacute;lo haga huelga en el de Barcelona&rdquo;. Al parecer la empresa hac&iacute;a huelga.
    </p><p class="article-text">
        Ese mismo d&iacute;a, Agust&iacute; Colomines, profesor universitario y director de la Escuela de Administraci&oacute;n P&uacute;blica (dependiente de la Generalitat), nos relataba en vivo y en directo la situaci&oacute;n del aeropuerto del Prat: &ldquo;S&oacute;c a l'aeroport i us puc assegurar que aquest caos &eacute;s orquestrat&rdquo;. Nos lo pod&iacute;a asegurar.
    </p><p class="article-text">
        La semana pasada fue un sindi&oacute;s. En siete d&iacute;as dio tiempo a esto, y a que Empar Moliner, ingeniosa escritora y presentadora de la televisi&oacute;n auton&oacute;mica catalana, escribiera en el diario Ara que &ldquo;ser catal&aacute;n en Espa&ntilde;a es como ser gay en Marruecos, salvando las distancias&rdquo;. Lejos de imponerle un cord&oacute;n sanitario, algunos dirigentes nacionalistas encontraron afortunada la comparaci&oacute;n. Junqueras se hac&iacute;a eco de la frase en su cuenta de tuiter. <a href="http://www.elconfidencial.com/espana/cataluna/2014-03-29/gay-conciliador-y-protaurino-santi-vila-la-rara-avis-del-gobierno-de-artur-mas_109144/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Santi Vila</a>, el que fue en su d&iacute;a presentado como el consejero sensato que podr&iacute;a llegar a reencauzar el Proc&eacute;s hacia una salida negociada, abund&oacute; en la idea en una recepci&oacute;n institucional para celebrar los diez a&ntilde;os del festival de ocio gay. Sus <a href="http://www.elperiodico.com/es/politica/20170801/santi-vila-aprecia-aspectos-parecidos-catalanes-gais-6203087" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">palabras</a>: &ldquo;los catalanes y los gais tenemos muchos aspectos muy parecidos&rdquo;, como por ejemplo &ldquo;el compromiso con la generaci&oacute;n de riqueza, la voluntad de ser como somos y una idiosincrasia muy abierta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La antolog&iacute;a del disparate en torno al Proc&eacute;s merecer&iacute;a una enciclopedia. Las redes sociales son, sin duda, espacio propicio para la diarrea mental. Junto a Rufi&aacute;n o Colomines, se api&ntilde;an a diario escribidores varios en b&uacute;squeda de su minuto de gloria. Algunos han pasado del anonimato a tener decenas de miles de seguidores ansiosos por leer su en&eacute;sima expresi&oacute;n de ingenio y procacidad sobre la maldad del Estado, el venturoso futuro que espera a Catalu&ntilde;a fuera de &eacute;l, o los &eacute;xitos de la Generalitat en suscitar adhesiones internacionales a su causa (las &uacute;ltimas las de Yoko Ono y Hristo Stoikov).
    </p><p class="article-text">
        Pero mis disparates favoritos no son tuits, expresiones et&eacute;reas de un pensamiento instant&aacute;neo condenado a desvanecerse r&aacute;pidamente en la nube. Mis disparates favoritos se han puesto negro sobre blanco en la prensa escrita o incluso en sesudos libros, habitualmente generosamente subvencionados.
    </p><p class="article-text">
        Un ejemplo esperp&eacute;ntico es la labor del Institut de Nova Hist&ograve;ria para ofrecer una nueva perspectiva hist&oacute;rica que reconozca plenamente el papel de la naci&oacute;n catalana en la historia y permita divulgar la catalanidad de personajes universales. Gracias a su trabajo &ldquo;sabemos&rdquo; que Col&oacute;n, Cervantes, Teresa de Jes&uacute;s o Miguel Servet eran catalanes, y que la Celestina o el Lazarillo de Tormes fueron escritos originalmente en catal&aacute;n, luego traducidos y sus originales destruidos. Habr&aacute; quien piense que me estoy refiriendo a un grupo de frikies ignorados por el <em>mainstream</em> intelectual y pol&iacute;tico catal&aacute;n, y cierto es que sus &ldquo;hallazgos&rdquo; no abren los telediarios de TV3. Pero en 2013, ERC galardon&oacute; al INH con el <a href="https://www.inh.cat/articles/L'Institut-Nova-Historia-guardonat-amb-el-Premi-Nacional-President-Lluis-Companys" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Premi Nacional Llu&iacute;s Companys</a>, y son muchos los pol&iacute;ticos e intelectuales que se han referido en reiteradas ocasiones a sus tesis.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los usos m&aacute;s comunes de la historia es el que avala la singularidad (e insin&uacute;a la superioridad) de los catalanes. Desde este punto de vista, Catalu&ntilde;a no ser&iacute;a la tierra de mestizaje en que la inmensa mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n ha nacido en otra comunidad aut&oacute;noma o tiene antepasados y parientes nacidos fuera, o donde el castellano es la lengua m&aacute;s hablada. Catalu&ntilde;a tendr&iacute;a ra&iacute;ces milenarias que conforman una personalidad propia, un <em>Geist</em> genuino e irreductible.
    </p><p class="article-text">
        La expresi&oacute;n m&aacute;s disparatada de este argumento creo que se la debemos a Artur Mas, en una impagable <a href="http://www.lavanguardia.com/magazine/20120224/54258645650/artur-mas-generalitat-psoe-pp-cataluna.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entrevista</a> de Pilar Rahola en La Vanguardia. Dec&iacute;a el por entonces Molt Honorable que Catalu&ntilde;a ten&iacute;a un ADN cultural derivado de su pertenencia al Imperio de Carlomagno (siglo IX), &ldquo;un cord&oacute;n umbilical que nos hace m&aacute;s germ&aacute;nicos y menos romanos&rdquo;. Otros, como el abogado y articulista Jordi Cabr&eacute; Trias  &minus;director general de Derecho y Entidades Jur&iacute;dicas de la Generalitat&minus; prefirieron evitar circunloquios: &ldquo;<a href="http://www.elpuntavui.cat/article/7-vista/8-articles/836456-som-millors.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Somos mejores</a>&rdquo;. Se dice y punto.
    </p><p class="article-text">
        Aunque me he ocupado aqu&iacute; solo de disparates del nacionalismo catal&aacute;n, ni mucho menos pretendo defender que no haya muestras, y abundantes, de disparate en las filas de quienes se oponen al movimiento independentista. Alguna de las expresiones m&aacute;s logradas de la literatura del disparate procesista (o pre-procesista) se las debemos a &ldquo;no-nacionalistas&rdquo; que <a href="https://www.youtube.com/watch?v=9MlCyPy7jJY" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cepillaban</a> el Estatut, quer&iacute;an <a href="https://www.youtube.com/watch?v=HE6Anaf1LSU" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">espa&ntilde;olizar a los ni&ntilde;os catalanes</a> o <a href="http://www.lavanguardia.com/politica/20120928/54352005936/vidal-quadras-intervenir-catalunya-guardia-civil.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pretend&iacute;an</a> que el gobierno enviase a Catalu&ntilde;a un general de Brigada de la Guardia Civil.
    </p><p class="article-text">
        Convivimos con una tasa relativamente persistente de disparates, pero parece poco dudoso que bajo ciertas condiciones ambientales esa tasa tiende a dispararse (as&iacute; como, desafortundamente, la tolerancia social a los generadores de disparates). Catalu&ntilde;a ha reunido muchos de los factores catalizadores del disparate desde que comenzara el Proc&eacute;s: crisis econ&oacute;mica que solivianta &aacute;nimos, antagonismo social y polarizaci&oacute;n pol&iacute;tica, agitaci&oacute;n populista, medios que sobreviven con subvenciones p&uacute;blicas, el acercamiento de la nueva pol&iacute;tica a las redes digitales, espirales de silencio&hellip; No es cuesti&oacute;n de perge&ntilde;ar aqu&iacute; una sociolog&iacute;a del disparate, pero s&iacute; de alertar sobre el riesgo de que detr&aacute;s de mucho disparate haya adem&aacute;s estupidez.
    </p><p class="article-text">
        Dec&iacute;a Carlo M. Cipolla, en un inolvidable ensayo de g&eacute;nero gamberro (<a href="http://www.economia.unam.mx/profesores/eloria/PDFs/Cursos/6-estupidez%20humana.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Las leyes fundamentales de la estupidez humana</em></a>), que una persona est&uacute;pida es aquella que causa da&ntilde;o a otra o grupo de otras personas sin obtener, al mismo tiempo, provecho para s&iacute;, o incluso obteniendo un perjuicio. Parece que en los &uacute;ltimos meses entramos en una zona cr&iacute;tica en que el disparate se hace cada vez m&aacute;s est&uacute;pido. Es esa zona en que, como <a href="https://elpais.com/ccaa/2017/07/01/catalunya/1498903688_117845.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se&ntilde;al&oacute;</a> Puigdemont en uno de sus incontables disparates, &ldquo;Catalu&ntilde;a no tiene miedo&rdquo; sino que &ldquo;les damos miedo y m&aacute;s miedo que nos tendr&aacute;n&rdquo;. El independentismo parece cifrar sus mayores esperanzas  &minus;y hay quien lo expresa abiertamente&minus; en que el gobierno central cometa una estupidez, y pueda liarse parda. Es decir, se busca algo tan est&uacute;pido como provocar una reacci&oacute;n est&uacute;pida con un disparate. Ante semejante situaci&oacute;n es imposible evitar la sensaci&oacute;n de que nuestro futuro va a ser escrito por una panda de nihilistas (est&uacute;pidos) cuya mayor aspiraci&oacute;n es &ldquo;petarla&rdquo; en tuiter, cueste lo que cueste. A todos, a nosotros y a ellos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pau Marí-Klose]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/proces-delgada-linea-disparate-estupidez_129_3240658.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 09 Aug 2017 18:43:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Procés ante la delgada línea entre el disparate y la estupidez]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cataluña,Independencia de Catalunya]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ciudadanos: ¿Oasis o espejismo socioliberal?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ciudadanos-oasis-espejismo-socioliberal_129_3249353.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5664362a-3efe-4c48-bb6e-f56812c9e5d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ciudadanos: ¿Oasis o espejismo socioliberal?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Macron recoge veinte años después el testigo de una corriente ideológica —el socioliberalismo o Tercera Vía— que en su día no arraigo en Francia y que, pese a algunos éxitos, no acabo de rendir siempre los frutos electorales esperados"</p><p class="subtitle">"La presunta proximidad de Ciudadanos al socioliberalismo ha sido reiteradamente escenificada durante las semanas de campaña francesa"</p><p class="subtitle">"El interés de Ciudadanos en corregir el acrecentamiento de las brechas sociales durante la crisis es prácticamente nulo, y su atención a la vulnerabilidad económica se limita a la llamada pobreza laboral"</p></div><p class="article-text">
        Nos acercamos a los primeros cien d&iacute;as de gobierno Macron, y ya no todo es color de rosa. En los sondeos comienzan a atisbarse <a href="http://www.lavanguardia.com/internacional/20170723/4345872500/popularidad-macron-cae-picado-presidente-frances.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las primeras desafecciones</a> y algunas de sus medidas ya han granjeado <a href="http://www.elmundo.es/internacional/2017/07/19/596f20b2e5fdea70198b4676.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cr&iacute;ticas</a> y suscitado <a href="http://www.eldiario.es/economia/Roma-incomprensible-nacionalizacion-astillero-STX_0_669484104.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reacciones de incomprensi&oacute;n</a>. Los indicios de desgaste de su figura son hasta ahora leves, y posiblemente disfrute todav&iacute;a una larga luna de miel con buena parte del electorado franc&eacute;s y muchos observadores externos. Todos ellos hab&iacute;an saludado con ilusi&oacute;n y esperanza la emergencia de un pol&iacute;tico que, adem&aacute;s de mostrarse capaz de frenar el ascenso del populismo de extrema derecha, parec&iacute;a reivindicar nuevos valores y estrategias, con los que lograba representar las ambiciones ilustradas y progresistas de capas amplias de la poblaci&oacute;n francesa y europea.
    </p><p class="article-text">
        Por muy novedosa y refrescante que resulte la aparici&oacute;n de Macron en el contexto actual, ni su ret&oacute;rica ni sus ideas son originales. Macron irrumpe en el escenario abanderando ideas que ocupan la agenda pol&iacute;tica hace dos d&eacute;cadas, cocinadas a fuego lento en departamentos universitarios, think tanks y comisiones de expertos de organismos nacionales y supranacionales en un breve interludio dorado que experimentaron las opciones de centro-izquierda en la &uacute;ltima d&eacute;cada del pasado milenio. Este interludio trajo a Bill Clinton, Gerhard Schr&ouml;der y Tony Blair al gobierno de sus respectivos pa&iacute;ses. Macron recoge veinte a&ntilde;os despu&eacute;s el testigo de una corriente ideol&oacute;gica &nbsp;&mdash;el socioliberalismo o Tercera V&iacute;a&mdash; que en su d&iacute;a no arraigo en Francia y que, pese a algunos &eacute;xitos, no acabo de rendir siempre los frutos electorales esperados, pero que logro eludir buena parte de la responsabilidad en el declive socialdem&oacute;crata.
    </p><p class="article-text">
        Macron invoca los mismos valores, la misma ret&oacute;rica y las mismas recetas. En el discurso de Macron se adivinan las palabras y leitmotifs de Tony Blair, otro pol&iacute;tico cuya llegada al poder despert&oacute; inusitadas esperanzas de reafirmaci&oacute;n progresista. Macron apela con la misma determinaci&oacute;n al valor de la responsabilidad y el m&eacute;rito; la necesidad de conjugar eficiencia y justicia social; y de construir un Estado que invierta, dinamice y acompa&ntilde;e, pero se abstenga de succionar, ralentizar o desactivar las energ&iacute;as de la iniciativa social. El discurso de Blair, y ahora el de Macron, catapultan a primer plano la importancia de la formaci&oacute;n de capital humano, y en particular, de la educaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Como se&ntilde;alaba Blair a menudo sus tres prioridades eran &ldquo;educaci&oacute;n, educaci&oacute;n y educaci&oacute;n&rdquo;. Esta apelaci&oacute;n sosten&iacute;a en realidad una apuesta m&aacute;s amplia por la inversi&oacute;n social, que inclu&iacute;a un conjunto de programas destinados a mejorar competencias y cualidades de los individuos en el mercado de trabajo, y con ello, su empleabilidad y capacidad de enfrentarse con garant&iacute;as a periodos convulsos y situaciones de adversidad. En el marco de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que desarroll&oacute; se contemplaba el reforzamiento del sistema educativo, pero tambi&eacute;n muchas iniciativas que iban m&aacute;s all&aacute;, desde la escuela infantil a los programas de activaci&oacute;n y formaci&oacute;n continua.
    </p><p class="article-text">
        Un principio rector de este empe&ntilde;o era la necesidad de ofrecer oportunidades a aquellos que, debido a las circunstancias materiales en que viven, afrontan obst&aacute;culos que impiden la &ldquo;activaci&oacute;n&rdquo; completa de sus potencialidades. En los a&ntilde;os finales de la d&eacute;cada de los noventa se acu&ntilde;a una nueva ret&oacute;rica que pretende amparar un cambio de rumbo de la estrategia socialdem&oacute;crata, a partir de la cual la lucha contra la desigualdad se va a concebir fundamentalmente como lucha para favorecer la &ldquo;inclusi&oacute;n&rdquo;. Promoviendo la inclusi&oacute;n es posible moderar algunas injusticias sociales, pero lo que se busca fundamentalmente es capitalizar &oacute;ptimamente todas aquellas facultades y talentos naturales que permanecen desaprovechados cuando los individuos sufren pobreza y exclusi&oacute;n social.
    </p><p class="article-text">
        Analizando los a&ntilde;os de Tony Blair y su sucesor Gordon Brown en el gobierno, la soci&oacute;loga norteamericana <a href="https://www.russellsage.org/publications/britains-war-poverty-1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jane Waldfogel</a> titul&oacute; un aclamado libro suyo <em>Britain&rsquo;s War on Poverty</em> (La Guerra de Gran Breta&ntilde;a contra la pobreza). Haciendo balance, los logros de Blair y Brown en muchos aspectos de la gobernanza del sector p&uacute;blico o su pol&iacute;tica internacional son muy discutibles, pero los avances en la mejora de indicadores de desigualdad y eficacia del Estado en la lucha contra la pobreza son notables.
    </p><p class="article-text">
        Ahora Macron, con matices y singularidades, recupera buena parte de estos mensajes, y en particular la atenci&oacute;n a la justicia social y la desigualdad. En este sentido, se ha se&ntilde;alado reiteradamente que la invocaci&oacute;n de Macron a la palabra &ldquo;igualdad&rdquo; ha sido recurrente en sus discursos. Seg&uacute;n un <a href="http://mesure-du-discours.unice.fr/?qui=macron&amp;quand=2017-04-19&amp;word=egalite" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> de la Universit&eacute; de C&ocirc;te d&rsquo;Azur, habr&iacute;a superado con creces a otros candidatos de la campa&ntilde;a a las presidenciales en la apelaci&oacute;n a este concepto. Entre sus propuestas estrella figuran varios de los planteamientos cl&aacute;sicos del socioliberalismo de la Tercera V&iacute;a y un compromiso de lucha contra el fracaso educativo en zonas urbanas desfavorecidas (dando continuidad a prioridades pol&iacute;ticas del gobierno de Hollande).
    </p><p class="article-text">
        El suyo se ha caracterizado como un &ldquo;<a href="https://elpais.com/elpais/2017/05/11/opinion/1494528343_767313.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">liberalismo igualitario</a>&rdquo;. Supuestamente se inspirar&iacute;a en grandes pensadores sobre la desigualdad como John Rawls o Amartya Sen. Posiblemente se trate de una caracterizaci&oacute;n exagerada, en que se pasa por alto la prioridad otorgada por estos pensadores a principios abstractos de justicia social frente a planteamientos m&aacute;s prosaicos de Macron para favorecer la igualdad de oportunidades en una carrera vital que se pretende competitiva, eliminando las trabas que se interponen en el camino de los m&aacute;s desfavorecidos, pero sin cuestionar nunca la distribuci&oacute;n asim&eacute;trica de recompensas por m&eacute;ritos y la magnitud de las posibles desigualdades de resultados que produce esta competici&oacute;n meritocr&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Sea como sea, aunque hayan sido perfiladas de forma idiosincr&aacute;tica para marcar distancias con otros discursos pol&iacute;ticos progresistas, la pobreza y la desigualdad aparecen en el frontispicio de los programas socioliberales de Blair o Macron.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, Ciudadanos dice inspirarse en estos programas. La presunta proximidad de Ciudadanos al socioliberalismo ha sido reiteradamente escenificada durante las semanas de campa&ntilde;a francesa, hasta el punto de provocar alguna situaci&oacute;n embarazosa, como cuando el diputado europeo Javier Nart se refer&iacute;a a un presunto <a href="http://www.lavanguardia.com/television/20170424/422012236425/ana-pastor-silencio-albert-rivera-javier-nart-desmiente-macron.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encuentro personal de Macron y Rivera</a>, que &eacute;ste mismo negaba unos minutos despu&eacute;s en el mismo programa de televisi&oacute;n. Sorprende, sin embargo, la escasa atenci&oacute;n que Ciudadanos ha prestado siempre a la pobreza y la desigualdad, y el poco empe&ntilde;o que est&aacute; poniendo en ocuparse de estas cuestiones en sus negociaciones pol&iacute;ticas con el gobierno del Partido Popular.
    </p><p class="article-text">
        El inter&eacute;s de Ciudadanos en corregir el acrecentamiento de las brechas sociales durante la crisis es pr&aacute;cticamente nulo, y su atenci&oacute;n a la vulnerabilidad econ&oacute;mica se limita a la llamada pobreza laboral, que es una supuesta &ldquo;pobreza&rdquo; de lo que llaman &ldquo;clase media trabajadora&rdquo;, cuyos sueldos no considera dignos. De ella se ocupa la rebaja fiscal que Ciudadanos ha conseguido incluir en el proyecto de presupuesto de 2018. A pesar del empe&ntilde;o en se&ntilde;alar que los beneficiarios van a ser las rentas m&aacute;s bajas, la propuesta se dirige a un segmento de trabajadores cuyos ingresos les sit&uacute;an <a href="http://agendapublica.elperiodico.com/quien-beneficia-la-rebaja-fiscal-pp-ciudadanos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cerca de las decilas centrales</a> de la distribuci&oacute;n de rentas. Para quienes se sit&uacute;en por debajo de este umbral, Ciudadanos solo tiene previsto un cheque de formaci&oacute;n, que supuestamente va a contribuir a activar al mill&oacute;n y medio de personas que se encuentran en situaci&oacute;n de desempleo durante dos a&ntilde;os o m&aacute;s, muchos de los cuales viven en hogares sin ingresos. Ni la lucha contra la pobreza infantil (a la que Blair otorgo una prioridad absoluta), ni la atenci&oacute;n a los desempleados sin cobertura a trav&eacute;s de un <a href="https://en-marche.fr/emmanuel-macron/le-programme/emploi-ch%C3%B4mage-securites-professionnelles" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seguro de desempleo universal</a> (promesa estrella de Macron) conmueven a Ciudadanos.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Es el socioliberalismo el oasis que andan buscando los socialdem&oacute;cratas de coraz&oacute;n en su traves&iacute;a por el desierto? Dif&iacute;cil dar una respuesta concluyente. El balance de la trayectoria de los partidos socialdem&oacute;cratas que se arrimaron al socioliberalismo es mixto. Posiblemente haya tantos socioliberalismos como partidos que apostaron por esta estrategia, y por tanto muchas valoraciones posibles. Lo que parece aconsejable en &eacute;poca de sed y carest&iacute;a es tener cuidado con los espejismos que se insin&uacute;an enga&ntilde;osamente en el aire t&oacute;rrido del desierto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pau Marí-Klose]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ciudadanos-oasis-espejismo-socioliberal_129_3249353.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 02 Aug 2017 18:20:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ciudadanos: ¿Oasis o espejismo socioliberal?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Emmanuel Macron,Albert Rivera]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Apuntes "maquiavélicos" para un PSOE en transición]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/apuntes-maquiavelicos-psoe-transicion_129_3317551.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c5cab997-23c0-4898-bd73-a8f9a8187fd0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Apuntes &quot;maquiavélicos&quot; para un PSOE en transición"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El liderazgo de Pedro Sánchez puede salir debilitado si sus candidatos en diferentes comunidades y provincias empiezan a perder batallas frente a los líderes regionales o el partido se desangra en luchas intestinas por cargos intermedios</p></div><p class="article-text">
        El 39&ordm; Congreso del PSOE no ser&aacute; recordado como un Congreso m&aacute;s. &nbsp;En &eacute;l, el PSOE ha acometido una renovaci&oacute;n dr&aacute;stica de programa ideol&oacute;gico y su equipo, y ha replanteado su rumbo estrat&eacute;gico en cuestiones claves como el reconocimiento de la plurinacionalidad y la pol&iacute;tica de alianzas. Se trata de un reconocimiento tard&iacute;o pero necesario de que Espa&ntilde;a cambi&oacute; de manera inusitada durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os, y el partido deb&iacute;a adaptarse.
    </p><p class="article-text">
        Una percepci&oacute;n muy generalizada de los asistentes al Congreso (al menos de aquellos con los que tuve ocasi&oacute;n de hablar) es que el nuevo PSOE de S&aacute;nchez se hab&iacute;a ganado de nuevo el derecho a ser escuchado. Este derecho se hab&iacute;a perdido entre sectores importantes del electorado progresista en los &uacute;ltimos a&ntilde;os como resultado del papel del partido socialista en la gesti&oacute;n de la crisis, la desatenci&oacute;n a demandas ciudadanas o su divisi&oacute;n interna. Aupando a Pedro S&aacute;nchez a la Secretar&iacute;a General sin grandes sobresaltos tras su victoria clara en las primarias, el PSOE demostraba que estaba menos fracturado que lo que pronosticaron muchos agoreros durante los meses de campa&ntilde;a. Todo sugiere que Pedro S&aacute;nchez va a disfrutar de una dulce luna de miel, que puede ser luna de hiel para alguno de sus rivales m&aacute;s recalcitrantes, cuyo futuro pol&iacute;tico al frente de baron&iacute;as y otros cargos org&aacute;nicos puede peligrar si los sanchistas acometen una ofensiva en las federaciones auton&oacute;micas d&iacute;scolas para situar sus peones al frente de la organizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Es una tentaci&oacute;n que puede resultar irresistible, pero entra&ntilde;a peligros. En las primarias celebradas recientemente, S&aacute;nchez ha ganado casi por doquier, pero su victoria en diferentes CCAA y provincias no garantiza que candidaturas pro-sanchistas est&eacute;n en condiciones de desbancar f&aacute;cilmente a los l&iacute;deres org&aacute;nicos regionales y provinciales, especialmente cuando estos detentan el control de los resortes de la administraci&oacute;n p&uacute;blica y mantienen una capacidad importante de distribuir bienes selectivos entre sus partidarios. El liderazgo de Pedro S&aacute;nchez puede salir debilitado si sus candidatos empiezan a perder batallas o el partido se desangra en luchas intestinas por cargos intermedios. Por otro lado, es probable que las autonom&iacute;as gobernadas por el PSOE en minor&iacute;a puedan tambalearse ante las sacudidas que representa una lucha interna a cara de perro entre partidarios de los presidentes auton&oacute;micos y sus rivales sanchistas.
    </p><p class="article-text">
        Antes de embarcarse en esta confrontaci&oacute;n, S&aacute;nchez har&iacute;a bien en leer <em>Del Arte de la Guerra</em>, un tratado militar escrito por Nicol&aacute;s Maquiavelo en 1520 y dedicado a Lorenzo de Filippo Stroz. Son muchas las ense&ntilde;anzas del consejero florentino que aplican a este momento crucial, comenzando por una de sus m&aacute;s conocidas exhortaciones: &ldquo;El que persigue desordenadamente al enemigo despu&eacute;s de derrotarlo, no busca sino pasar de ganador a perdedor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En la conformaci&oacute;n de la Ejecutiva y otros &oacute;rganos, el equipo de S&aacute;nchez ha perdido una buena oportunidad de sacar partido a oportunidades de <em>cooptaci&oacute;n.</em> Siguiendo al soci&oacute;logo de las organizaciones <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Philip_Selznick" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Philip Selznick</a>, la&nbsp;<a href="http://faculty.babson.edu/krollag/org_site/org_theory/Scott_articles/selznick_TVA.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cooptaci&oacute;n</a> es el mecanismo por el cual se persigue absorber nuevos elementos en la c&uacute;pula directiva o estructura dirigente de una organizaci&oacute;n como medio para evitar las amenazas a su estabilidad. Aunque todav&iacute;a est&aacute; a tiempo de maniobrar con m&aacute;s sutileza en otros espacios donde dispone de poder discrecional de nombramiento (por ejemplo la asignaci&oacute;n de responsabilidades en las comisiones del Congreso), en la confecci&oacute;n de la Ejecutiva S&aacute;nchez parece haber renunciado a esta forma de inclusi&oacute;n selectiva como mecanismo de construcci&oacute;n de una nueva legitimidad que contribuya a debilitar a su oposici&oacute;n (la integraci&oacute;n de Patxi L&oacute;pez es una excepci&oacute;n que se antoja claramente insuficiente). Permitan que de Maquiavelo extraiga: &nbsp;&ldquo;Los hombres, cuando reciben el bien de quien esperaban iba a causarles mal, se sienten m&aacute;s obligados con quien ha resultado ser su benefactor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Probablemente hubiera bastado a S&aacute;nchez un pu&ntilde;ado de nombramientos cuidadosamente escogidos para desactivar muchos frentes y ganar legitimidad entre los partidarios de diversas familias pol&iacute;ticas del socialismo que se integraron en la candidatura de Susana D&iacute;az, pero ahora pod&iacute;an estar dispuestos a colaborar con S&aacute;nchez. Citando de nuevo al gran consejero florentino: &ldquo;Si algunos enemigos se pasan a las filas propias, resultar&aacute;n muy &uacute;tiles si son fieles, porque las filas adversarias se debilitan m&aacute;s con la p&eacute;rdida de los desertores que con la de los muertos, aunque la palabra desertor resulte poco tranquilizadora para los nuevos amigos y odiosa para los antiguos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        S&aacute;nchez tambi&eacute;n ha perdido una oportunidad de hacer realidad palabras pronunciadas en el discurso de clausura. En &eacute;l dijo que la composici&oacute;n de su Ejecutiva respetaba diversas formas de paridad. Enseguida ha sido criticado por no establecer &nbsp;escrupulosamente la paridad de g&eacute;nero, aunque probablemente se trate de una cr&iacute;tica un tanto forzada dado el protagonismo adquirido por muchas mujeres en la estructura dirigente del nuevo PSOE, al frente de la Presidencia (Cristina Narbona), la portavoc&iacute;a del Congreso (Margarita Robles), la Vicesecretar&iacute;a (Adriana Lastra) o &aacute;reas pol&iacute;ticas de mucho peso de la Ejecutiva, como Cohesi&oacute;n Social e Integraci&oacute;n (Nuria Parl&oacute;n). Sin embargo, un tipo de paridad que mencion&oacute; en el discurso (quiz&aacute;s por vez primera), pero est&aacute; muy lejos de haberse conseguido, es la paridad intergeneracional.
    </p><p class="article-text">
        El PSOE tiene una militancia de edad bastante avanzada, y una dificultad importante para acercarse al votante m&aacute;s joven. En este sentido, los nombramientos realizados parecen insuficientes. Pedro S&aacute;nchez se ha rodeado de una Ejecutiva con muchas caras veteranas, un contingente mayoritario de figuras de edad intermedia y apenas tres personas con edades inferiores a 40 a&ntilde;os (edad en la que se ubica aproximadamente el votante mediano): Adriana Lastra (38), Francisco Lobo (36) y Pedro Casares (33). Es decir, en un grupo de 49 personas solo hay (estrictamente) dos <em>millennials</em> (nacidos despu&eacute;s de 1980), en secretar&iacute;as ejecutivas de escaso peso pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        En un contexto en que la edad se ha convertido en un eje pol&iacute;tico de primer orden (quiz&aacute;s el m&aacute;s importante), la desatenci&oacute;n a los j&oacute;venes es incomprensible. Existen distintos estudios que acreditan que ciudadanos con determinados perfiles sociodemogr&aacute;ficos incrementan su inter&eacute;s por la pol&iacute;tica cuando hay pol&iacute;ticos que comparten esos rasgos, y otros estudios que muestran que los miembros de estos grupos que participan en &oacute;rganos de representaci&oacute;n suelen ser m&aacute;s receptivos a sus demandas y las promueven con mayor determinaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a parece probable que el &eacute;xito de Podemos entre la juventud se cimenta, en parte, en el perfil edatario de sus candidatos. Obviar este aspecto a trav&eacute;s de nuevo de la renuncia a una inclusi&oacute;n selectiva es un error para un PSOE que se ha propuesto expl&iacute;citamente recuperar la confianza de los j&oacute;venes, y al que se le piden hechos y no solo palabras.
    </p><p class="article-text">
        Son errores que, a mi juicio, no empa&ntilde;an lo que ha sido un relanzamiento de las opciones del PSOE gracias a lo que han sido indudables aciertos estrat&eacute;gicos de S&aacute;nchez y su equipo. Las primeras encuestas realizadas tras las primarias parecen darles la raz&oacute;n. T&oacute;mense estos apuntes, pues, como una invitaci&oacute;n amistosa a no relajarse.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pau Marí-Klose]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/apuntes-maquiavelicos-psoe-transicion_129_3317551.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 23 Jun 2017 18:43:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Apuntes "maquiavélicos" para un PSOE en transición]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[PSOE,Pedro Sánchez]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pedro Sánchez y la profecía autocumplida]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/pedro-sanchez-profecia-autocumplida_129_3369690.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0bae2898-bfa7-4962-a24b-be8a5e30360c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pedro Sánchez y la profecía autocumplida"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El proceso de retorno de Pedro Sánchez a la Secretaría General del PSOE es un ejemplo de manual de lo que en sociología llamamos "profecía autocumplida"</p></div><p class="article-text">
        Los populistas son animales mitol&oacute;gicos que algunos ven corretear por todos lados. La capacidad de estos seres de agitar el c&oacute;ctel de las bajas pasiones es descomunal. Cuando te expones a sus hechizos, al parecer, est&aacute;s perdido. Tu racionalidad se tambalea. Entras en un carrusel ca&oacute;tico de estados mentales de agitaci&oacute;n, que nubla tus capacidades cognitivas y las competencias anal&iacute;ticas que tanto te ha costado adquirir y cultivar. Crispaci&oacute;n, indignaci&oacute;n, ira y c&oacute;lera se alternan, salpicadas por episodios de ilusi&oacute;n excesiva, gregarismo y entrega acr&iacute;tica a un l&iacute;der cuyos defectos son visibles a todos que todav&iacute;a tienen la fortuna de no haber sido contagiados por la infecci&oacute;n populista.
    </p><p class="article-text">
        Esta es la ret&oacute;rica que han manejado (a veces con soltura, &uacute;ltimamente ya con cierta fatiga o falta de imaginaci&oacute;n) acrisolados pol&iacute;ticos, tribuneros, columnistas y tertulianos para fustigar a candidatos que comet&iacute;an la osad&iacute;a de desafiar a partidos o l&iacute;deres llamados a ocupar la hegemon&iacute;a pol&iacute;tica en nuestro pa&iacute;s (alguno dir&iacute;a &ldquo;<a href="http://www.lasexta.com/noticias/nacional/javier-lamban-susana-diaz-es-una-trianera-tocada-por-los-dioses-del-socialismo-y-la-politica_20161210584c10c80cf2554e8b435f6e.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tocados por los dioses</a>&rdquo; para ello).
    </p><p class="article-text">
        No ha faltado raz&oacute;n a quien denunciaba la existencia de estrategias populistas, que aunque m&aacute;s o menos extendidas en todos los partidos pol&iacute;ticos, cobraban especial fuerza en algunos l&iacute;deres y partidos m&aacute;s que en otros. Tampoco ha faltado raz&oacute;n a quienes anunciaban el inicio de una edad dorada de la demagogia, la simplificaci&oacute;n y la posverdad, y que en este terreno de la competici&oacute;n pol&iacute;tica hab&iacute;a unos l&iacute;deres que se mueven con m&aacute;s eficacia que otros. Pero el foco de mi atenci&oacute;n no son estos analistas perspicaces y matizados que, en sinton&iacute;a con una tradici&oacute;n respetable de an&aacute;lisis acad&eacute;mico, se tomaban en serio el fen&oacute;meno del populismo. Mi inter&eacute;s son los creyentes en el animal mitol&oacute;gico, contra el que est&aacute;n dispuestos a luchar denodadamente, abanderando una suerte de campa&ntilde;a de la civilizaci&oacute;n frente a la barbarie. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima v&iacute;ctima de esta ret&oacute;rica anti-populista es Pedro S&aacute;nchez. En palabras del casi siempre acertado <a href="http://elpais.com/elpais/2017/05/25/opinion/1495710798_883616.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fernando Vallesp&iacute;n</a>, S&aacute;nchez habr&iacute;a acudido instrumentalmente a reclamos que encajan en un populismo de manual para vencer las primarias apelando a un mix emocional imbatible: anhelos no satisfechos; indignaci&oacute;n hacia el enemigo, esperanza para los pr&oacute;ximos. Antes de Vallesp&iacute;n, un aut&eacute;ntico ej&eacute;rcito de columnistas y tertulianos, mucho menos h&aacute;biles para el an&aacute;lisis que el reputado catedr&aacute;tico, hab&iacute;an sostenido tesis parecidas, construyendo un eje discursivo perfectamente perfilado, que se expresa en mil variantes, muchas veces sobrecargadas de cultismos y bellas met&aacute;foras, pero que hacen escasas aportaciones novedosas al conocimiento. Asistimos a la interpretaci&oacute;n coral de un&nbsp;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=pe4gn8rYFoE" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bolero de Ravel</a> discursivo, que cobra momentos de br&iacute;o en que parece que inminentemente podremos pasar a escuchar un argumento nuevo, pero eso nunca ocurre.
    </p><p class="article-text">
        Tan a mano ten&iacute;a Susana D&iacute;az y sus aliados la ret&oacute;rica anti-populista, y tan avalada estaba por egregios referentes intelectuales, que no supieron resistirse a usarla (algunos, maliciosos, dir&iacute;an que a falta de mejores ideas). As&iacute;, todos juntos, en Santa Alianza para acorralar al populismo, contribuyeron a construir un personaje, que cobraba fuerza a medida que se esforzaban en caricaturizarlo y demonizarlo. Gracias a ello S&aacute;nchez, en efecto, ten&iacute;a la oportunidad de confirmar que ten&iacute;a enemigos poderosos. Los dardos que le lanzaban desde instancias del poder org&aacute;nico socialista y de los medios afines, acus&aacute;ndolo de podemizar el partido o convertirse en un siniestro &ldquo;rojo radicalizado&rdquo; corroboraban ante las audiencias socialistas que S&aacute;nchez no les ment&iacute;a (era el candidato <em>anti-establishment</em>) y quiz&aacute;s llevaban a muchos militantes y simpatizantes a la percepci&oacute;n de que la &ldquo;oficialidad&rdquo; socialista estaba perdiendo definitivamente los papeles. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        S&aacute;nchez, en efecto, apelaba a la indignaci&oacute;n de una militancia insatisfecha con la decisi&oacute;n de abstenerse en la investidura. Y consegu&iacute;a, sin que mediara agencia alguna por su parte, que en los medios de comunicaci&oacute;n afines a su rival, columnistas y tertulianos clamaran contra el buen juicio de quienes hicieran caso a S&aacute;nchez, despreciaran su capacidad de raciocinio, les acusaran de irresponsables y de cosas tan terribles como poner en peligro la <a href="http://elpais.com/elpais/2017/04/03/opinion/1491235053_307785.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estabilidad del pa&iacute;s</a>.
    </p><p class="article-text">
        Sin mover un dedo, S&aacute;nchez lograba que el &nbsp;&ldquo;aparato&rdquo;, una entidad ficticia de cuya existencia todos pod&iacute;amos tener dudas, se hiciera carne y habitara entre nosotros. Consigui&oacute; que la composici&oacute;n de la Gestora no reflejara la pluralidad interna del partido, exhibiera sectarismo en sus purgas, parcialidad en sus declaraciones. Sin despeinarse, S&aacute;nchez logr&oacute; que la Gestora encargara las ponencias del Congreso a aliados confesos de Susana D&iacute;az, que terminar&iacute;an subi&eacute;ndose con ella a los escenarios o acudiendo a los medios a defender su candidatura.
    </p><p class="article-text">
        Sin que S&aacute;nchez maquinara nada desde sus cuarteles populistas, dos expresidentes, un exsecretario general, un exvicepresidente, un exrival de S&aacute;nchez en las primarias, exministros varios, barones regionales, el presidente de Juventudes Socialistas y el <em>sursum corda</em>, decidieron sentarse en primera fila a ovacionar a Susana el d&iacute;a de su presentaci&oacute;n como candidata, ofreciendo gratuitamente una foto para los anales. Sin que S&aacute;nchez se lo pidiera encarecidamente, la candidatura de Susana eligi&oacute; un lema de campa&ntilde;a que dejaba bien a las claras qui&eacute;n era (y qui&eacute;n no) 100% PSOE. Sin que S&aacute;nchez la animara a ello, Susana D&iacute;az quiso exhibir poder&iacute;o recabando m&aacute;s avales que nadie, exprimiendo redes org&aacute;nicas mucho m&aacute;s all&aacute; de donde llegaba la intenci&oacute;n sincera de votarla.
    </p><p class="article-text">
        Y S&aacute;nchez, en efecto, apel&oacute; a emociones. Alguna fueron, sin duda, emociones de irritaci&oacute;n e indignaci&oacute;n ante lo que estaba a aconteciendo. Otras eran mucho m&aacute;s positivas y convencionales. Apel&oacute; con determinaci&oacute;n a la emoci&oacute;n de ser de izquierdas, sin complejos. A la emoci&oacute;n de sentirse comprometido en luchar contra las versiones m&aacute;s crueles &nbsp;del capitalismo. Llam&oacute; al compromiso (emocional) para proteger a los vulnerables: ni&ntilde;os pobres, j&oacute;venes precarios o mujeres maltratadas. A la emoci&oacute;n de ser militante, sentirte pol&iacute;ticamente eficaz y querer participar en un proyecto colectivo para cambiar las cosas.
    </p><p class="article-text">
        Hubo un tiempo, cr&eacute;anme, en que estas emociones y compromisos formaban parte del n&uacute;cleo central del discurso socialdem&oacute;crata. S&aacute;nchez invoc&oacute; esa &eacute;tica de la convicci&oacute;n primigenia, y proclam&oacute; &ldquo;Aqu&iacute; est&aacute; la Izquierda&rdquo;. Algo parecido a lo que, en su d&iacute;a, proclamaron, a su manera, ufanos Felipe Gonz&aacute;lez o Rodr&iacute;guez Zapatero. Y sin hacer mucho m&aacute;s, otros se autoimpusieron la responsabilidad de identificarle como un extremista (a pesar de que su historial no acreditara grandes haza&ntilde;as extremistas), homologable a otros izquierdistas europeos supuestamente desnortados, como Hamon y Corbyn, creyendo que con ello, estaban contribuyendo a su desprestigio.
    </p><p class="article-text">
        Sin hacer grandes profesiones de fe, S&aacute;nchez ha sido acusado de llevar al partido a un terreno donde <a href="http://www.eldiario.es/zonacritica/podemizacion-PSOE_6_568053220.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no se ganan elecciones</a>, donde los votantes supuestamente van a preferir la &ldquo;pureza&rdquo; ideol&oacute;gica de Podemos, donde el votante mediano <a href="http://www.lasexta.com/noticias/nacional/el-568-de-los-espanoles-valora-positivamente-la-victoria-de-pedro-sanchez-en-las-primarias-del-psoe_20170527592982650cf205e8f7039881.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nunca acudir&aacute;</a>, donde se ponen nerviosos los inversores internacionales. Sin grandes planes estrat&eacute;gicos dise&ntilde;ados por cotizados gur&uacute;s, S&aacute;nchez consigui&oacute; que&nbsp;<a href="http://www.lavanguardia.com/edicion-impresa/20170324/421132305820/jp-morgan-vota-por-la-lider-andaluza.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">JP Morgan</a> mostrara sus preferencias por Susana. Sin manipulaciones demosc&oacute;picas, consigui&oacute; que Susana fuera la candidata socialista preferida por los votantes del PP en todos los sondeos.
    </p><p class="article-text">
        El proceso de retorno de Pedro S&aacute;nchez a la Secretar&iacute;a General del PSOE es un ejemplo de manual de lo que en sociolog&iacute;a llamamos <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Profec%C3%ADa_autocumplida" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">profec&iacute;a autocumplida</a>. La profec&iacute;a que anunciaba que con S&aacute;nchez llegaba el populismo reforz&oacute; las opciones de quien, tanto por trayectoria como por intervenciones en la campa&ntilde;a, dif&iacute;cilmente pod&iacute;a ser visto como ese animal mitol&oacute;gico contra el que se dedicaban a despotricar, pero s&iacute; pod&iacute;a encarnar la reacci&oacute;n frente a un <em>establishment</em> repudiado. El m&eacute;rito de S&aacute;nchez es haber situado su mensaje cerca de los anhelos de la militancia (y de los votantes) del PSOE. El dem&eacute;rito de sus detractores y rivales es haberle hecho el resto del trabajo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pau Marí-Klose]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/pedro-sanchez-profecia-autocumplida_129_3369690.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 29 May 2017 18:58:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pedro Sánchez y la profecía autocumplida]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pedro Sánchez,PSOE,Susana Díaz]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La preverdad: el PSOE era contingente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/preverdad-psoe-contingente_129_3406805.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/78e01004-2800-42b9-b192-9d20a6dc85c4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La preverdad: el PSOE era contingente"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Pedro Sánchez y su equipo han demostrado que tenían razón: no era inevitable que el PSOE apoyara al PP en la formación de Gobierno, como ha evidenciado el cuponazo vasco, podían buscar apoyos en otro sitio</p></div><p class="article-text">
        El 4 de mayo ha sido un d&iacute;a aciago para la Gestora del PSOE. Pedro S&aacute;nchez y su equipo, esos que han conseguido 53.117 avales, han demostrado que ten&iacute;an raz&oacute;n en dos asuntos bien importantes.
    </p><p class="article-text">
        Por un lado, como ha demostrado el cuponazo vasco, el PP pod&iacute;a buscar apoyos en otro sitio. No era inevitable que el PSOE le apoyara en la formaci&oacute;n de gobierno. Parafraseando al parroquiano de <em>Amanece que no es poco</em> de Jos&eacute; Luis Cuerda, el PSOE no era necesario, era m&aacute;s bien contingente. Sin embargo, la presi&oacute;n, toda la presi&oacute;n del mundo, se puso sobre el entonces secretario general que deb&iacute;a s&iacute; o s&iacute; apoyar al PP para que este no tuviera que llegar a pactos con los nacionalistas.
    </p><p class="article-text">
        Como entonces dijeron algunos analistas, si se le apoya para formar gobierno, habr&aacute; que respaldarle tambi&eacute;n para aprobar los presupuestos porque, si no, &iquest;para qu&eacute; sirve el apoyo a la formaci&oacute;n de gobierno? Recu&eacute;rdese que en la democracia el presupuesto es la principal herramienta de gobierno y sin los presupuestos aprobados poco se puede hacer. El apoyo (a la formaci&oacute;n de gobierno primero) y el no-apoyo (al presupuesto despu&eacute;s) de la Gestora ha servido para que al final se apruebe un presupuesto territorialmente regresivo, totalmente opuesto a las recomendaciones de los expertos sobre la financiaci&oacute;n auton&oacute;mica, e injusto, que por ejemplo recorta el gasto en la maltrecha educaci&oacute;n e incumple flagrantemente los acuerdos en el Pacto de Investidura PP-Ciudadanos en aquellos aspectos sociales que pudieran parecerse en algo a los suscritos anteriormente por S&aacute;nchez y Rivera.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Para qu&eacute;? Si el da&ntilde;o ya estaba hecho dentro del PSOE. Ya se hab&iacute;a consumado el segundo enorme error simb&oacute;lico del PSOE en pocos a&ntilde;os. Tras el primero que fue la reforma del 135, con el que se le estaba diciendo a la gente que la socialdemocracia ya no ten&iacute;a respuestas; en este segundo se le dijo a los votantes que hab&iacute;a que resignarse a apoyar a una derecha que no hab&iacute;a hecho m&aacute;s que recortar y estaba sumergida en numerosos casos de corrupci&oacute;n. De manera soberbia se dijo y repiti&oacute; que con ello se iba a &ldquo;gobernar desde el Parlamento&rdquo; y se iba a &ldquo;crujir&rdquo; al Gobierno, ignorando las advertencias de expertos en derecho y pol&iacute;tica parlamentaria que se&ntilde;alaban, por activa y por pasiva, que las posibilidades anunciadas eran muy limitadas.
    </p><p class="article-text">
        Pero &iquest;en qu&eacute; cabeza cabe que eso iba a ser inocuo? Adem&aacute;s de traer consigo pol&iacute;ticas regresivas e injustas, el apoyo de la Gestora al PP ha provocado una consecuencia siniestra, pero esperable: el partido est&aacute; literalmente dividido en dos. Uno puede querer echar la culpa a Podemos, como hace Javier Fern&aacute;ndez, que en esa extra&ntilde;a pinza con el PP (PPodemos, usando el acr&oacute;nimo del profesor Paul Kennedy) prefiri&oacute; no gobernar con el PSOE y Ciudadanos para intentar ara&ntilde;ar un pu&ntilde;ado de votos m&aacute;s en las siguientes elecciones. Pero es dif&iacute;cil obviar la responsabilidad en esta situaci&oacute;n de la torpe maniobra de &ldquo;derrocamiento&rdquo; (Fern&aacute;ndez dixit) perpetrada contra un secretario general elegido por la militancia, y la falta de ideas y perspectiva para gestionar las consecuencias de su maniobra &ldquo;chusquera&rdquo; del 1 de octubre. Fruto de ello es la valoraci&oacute;n negativa que la ciudadan&iacute;a (y en particular los votantes socialistas) hacen de la labor del PSOE en la oposici&oacute;n, que se desploma a niveles nunca vistos.
    </p><p class="article-text">
        Aunque la candidata alineada con el aparato llegara a ganar, los datos de distintos <a href="http://www.elconfidencial.com/espana/2017-03-18/crisis-psoe-encuesta-dym-preferencias-candidatos_1350827/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sondeos</a> evidencian claramente que su apoyo entre los votantes socialistas es muy bajo, peor incluso que el que recibe Patxi L&oacute;pez, claramente relegado por la militancia en el proceso de recogida de avales. Una victoria de Susana D&iacute;az acreditar&iacute;a una desconexi&oacute;n descomunal entre el segmento de la militancia ganadora, apostada en sedes y agrupaciones de un pu&ntilde;ado de Comunidades Aut&oacute;nomas, y el electorado socialista y potencialmente recuperable, distribuido de manera bastante m&aacute;s equilibrada en el territorio.
    </p><p class="article-text">
        Susana D&iacute;az concentra buena parte de su apoyo en los grandes graneros tradicionales del voto socialista en el <a href="http://agendapublica.elperiodico.com/aspira-el-psoe-convertirse-en-el-partido-del-sur/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sur de Espa&ntilde;a</a>. El insignificante apoyo a D&iacute;az en Catalu&ntilde;a (5% del censo) y Pa&iacute;s Vasco (2%) es testimonio de su escaso gancho, cuando no de abierta hostilidad, fuera de su espacio sociol&oacute;gico y territorial de confort, y s&iacute;ntoma de una inquietante brecha con nacionalidades cuya integraci&oacute;n en el proyecto de Estado es uno de los mayores retos pol&iacute;ticos que afrontamos. Los datos que tenemos nos dicen que los votantes actuales y potenciales del Partido Socialista fuera de los fortines de Susana D&iacute;az presentan un perfil urbano, m&aacute;s joven y con mayor nivel educativo, cuyo voto responde a est&iacute;mulos ideol&oacute;gicos, program&aacute;ticos e incluso simb&oacute;licos que D&iacute;az no parece poder llegar a encarnar.
    </p><p class="article-text">
        La candidatura de Susana D&iacute;az se ha negado a repensar el proyecto socialdem&oacute;crata que encarna el PSOE en un contexto cambiante. A diferencia de las otras dos candidaturas, que han elaborado sus propios documentos program&aacute;ticos, Susana D&iacute;az ha dado por buenas las ponencias preparadas en los &uacute;ltimos meses por la Gestora excluyendo de la reflexi&oacute;n y la deliberaci&oacute;n a expertos y dirigentes del sector cr&iacute;tico, absteni&eacute;ndose incluso de plantear matices e introducir propuestas complementarias. En sinton&iacute;a con la <a href="http://www.europapress.es/nacional/noticia-zapatero-niega-crisis-socialdemocracia-pone-ejemplo-spd-cambia-lider-adelanta-merkel-20170314205816.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">negaci&oacute;n de la crisis de la socialdemocracia</a> que  Zapatero teoriz&oacute; hace dos meses &ndash;unos d&iacute;as antes del batacazo del PvDA holand&eacute;s y unas semanas antes del hundimiento del PS franc&eacute;s&ndash; el proyecto oficialista aparenta ser poco m&aacute;s que una &ldquo;patada hacia adelante&rdquo;, liderada por una l&iacute;der cuyos mensajes, como se se&ntilde;alaba recientemente en el magazine norteamericano de an&aacute;lisis <a href="http://www.politico.eu/article/susana-diaz-pedro-sanchez-primarias-psoe-spanish-socialists-hope-for-fix-from-plumbers-daughter/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Politico</a>, se parecen m&aacute;s a las invocaciones de un gur&uacute; de autoayuda dedicado a intentar reflotar el ego maltrecho de cargos y militantes todav&iacute;a noqueados y desubicados en el nuevo escenario pol&iacute;tico. 100% PSOE, mucho PSOE, pero aun as&iacute;, menos PSOE que nunca.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eloisa del Pino, Pau Marí-Klose]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/preverdad-psoe-contingente_129_3406805.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 08 May 2017 19:21:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La preverdad: el PSOE era contingente]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[PSOE,Susana Díaz,Pedro Sánchez,PP - Partido Popular]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Desigualdad, injusticia e insensibilidad "socialdemócrata"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/desigualdad-injusticia-insensibilidad-socialdemocrata_129_3431557.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f56402b2-dc34-48e5-839e-6fccfa903874_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Desigualdad, injusticia e insensibilidad &quot;socialdemócrata&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En España, necesitaríamos más de dos décadas de crecimiento continuo para volver a los niveles de desigualdad de 2008, donde el país ya se situaba en niveles medio altos de desigualdad en Europa</p></div><p class="article-text">
        Acaban de salir los resultados de la Encuesta de Condiciones de Vida de 2016. Con datos de ingresos de 2015, vuelve a constatarse que la desigualdad no se revierte en la nueva etapa de crecimiento econ&oacute;mico. El coeficiente de Gini &ndash;que mide la desigualdad en una escala donde cero es el valor de una sociedad (imaginada) donde la desigualdad fuera m&iacute;nima y 100 el de una sociedad donde fuera m&aacute;xima&ndash; Espa&ntilde;a se sit&uacute;a en 34,5, apenas una d&eacute;cima menos que el a&ntilde;o anterior, a pesar de que 2015 fue un a&ntilde;o de crecimiento econ&oacute;mico (3,2 del PIB en 2015). En 2014 tambi&eacute;n hab&iacute;a &ldquo;descendido&rdquo; una d&eacute;cima (con crecimiento de 0,7%). A este ritmo necesitar&iacute;amos m&aacute;s de dos d&eacute;cadas de crecimiento continuo para volver a los niveles de desigualdad de 2008, donde Espa&ntilde;a ya se situaba en niveles medio altos de desigualdad en Europa.
    </p><p class="article-text">
        Los seres humanos no toleramos f&aacute;cilmente la desigualdad, y menos si entendemos que deriva de causas inmerecidas o es producto de la (mala) suerte. Un volumen ingente de literatura acad&eacute;mica acredita esta <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/17429399" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aversi&oacute;n natural</a> a la desigualdad. Numerosos estudios experimentales muestran que, bajo condiciones controladas en un laboratorio, individuos a los que se solicita dividir recursos entre un grupo de personas con las que no mantienen relaci&oacute;n alguna previa, eligen repartos igualitarios. El sesgo es tan poderoso que, muchas veces, los sujetos prefieren incluso resultados igualitarios en los que todo el mundo <a href="http://faculty.haas.berkeley.edu/tetlock/vita/Philip%20Tetlock/Phil%20Tetlock/1992-1993/1993%20Judgments%20of%20Social%20Justice....pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gana menos</a> que resultados en los que todo el mundo gana m&aacute;s pero es mayor la desigualdad entre los que m&aacute;s tienen y los que menos.
    </p><p class="article-text">
        Estos experimentos resultan especialmente interesantes cuando se realizan con ni&ntilde;os que apenas han sido socializados en normas y h&aacute;bitos sociales. En un conocido<a href="https://depts.washington.edu/uwkids/Shaw.Olson.2012.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> estudio</a> se invitaba a ni&ntilde;os de seis a ocho a&ntilde;os a repartir gomas de borrar de colores a dos ni&ntilde;os (desconocidos) que hab&iacute;an ordenado su cuarto. Si se repart&iacute;a un n&uacute;mero impar de gomas, los ni&ntilde;os responsables de la distribuci&oacute;n insist&iacute;an en que el experimentador lanzara la goma extra a la basura antes que distribuirla de manera desigual.
    </p><p class="article-text">
        Evidentemente, los adultos &ndash;ya plenamente indoctrinados en saberes, normas y valores sociales&ndash; tendemos a tolerar desigualdades en situaciones reales, aunque en diferente grado en funci&oacute;n de nuestra personalidad e inclinaciones ideol&oacute;gicas. Por lo general, creemos que algunos individuos merecen recompensas a su esfuerzo y otros &ldquo;castigos&rdquo; a su indolencia. Pensamos que estos incentivos y desincentivos inducen comportamientos virtuosos. Pero incluso as&iacute;, no toleramos niveles de desigualdad elevados y estamos bastante bien predispuestos a corregirlos utilizando recursos colectivos extra&iacute;dos a los m&aacute;s afortunados.
    </p><p class="article-text">
        En general, los <a href="http://www.people.hbs.edu/mnorton/norton%20ariely.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios</a> basados en sondeos nos indican que los individuos prefieren vivir en sociedades m&aacute;s igualitarias que aquellas en las que viven, aunque no calibran adecuadamente el nivel de desigualdad que realmente existe. Tienden a infraestimarlo. Sorprendentemente, esta <a href="https://www.theatlantic.com/business/archive/2012/08/americans-want-to-live-in-a-much-more-equal-country-they-just-dont-realize-it/260639/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">preferencia por mayor igualdad</a> est&aacute; presente incluso entre colectivos sociodemogr&aacute;ficos que tender&iacute;amos a pensar que prefieren el <em>statu quo</em>.
    </p><p class="article-text">
        La inclinaci&oacute;n al igualitarismo aparece perfilada claramente en muchas Teor&iacute;as de la Justicia. En la que es posiblemente la teor&iacute;a m&aacute;s conocida, John Rawls llega a la conclusi&oacute;n de que las desigualdades existentes solo son &ldquo;perfectamente justas&rdquo; si maximizan las expectativas de los que est&aacute;n peor (es decir, si maximizan el m&iacute;nimo de un &iacute;ndice de ventaja). Cualquier distribuci&oacute;n de recursos que no tiene en cuenta la suerte de quienes se encuentran en el extremo inferior de la distribuci&oacute;n es inaceptable porque ser&iacute;a rechazada por individuos situados tras <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Posici%C3%B3n_original" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un velo de ignorancia</a> &ndash;un ingenioso ejercicio mental que permite a Rawls deducir preferencias acerca de la distribuci&oacute;n de recursos a partir de una posici&oacute;n original en que los individuos ignorar&iacute;an cualquier detalle sobre s&iacute; mismos: su lugar en la sociedad, su posici&oacute;n de clase o estatus social, ni tampoco sus habilidades naturales.
    </p><p class="article-text">
        El igualitarismo tambi&eacute;n est&aacute; en el centro de la agenda pol&iacute;tica de muchas corrientes pol&iacute;ticas, y en especial de la izquierda, que hist&oacute;ricamente ha mostrado una particular sensibilidad por quienes sufren privaciones y situaciones de subordinaci&oacute;n derivadas de ellas. Ese v&iacute;nculo entre la desigualdad y la dominaci&oacute;n lo sintetiza bien una c&eacute;lebre frase de Alfonso Guerra, parafraseando a Voltaire en el Tratado de la Tolerancia: &ldquo;Lo que persigue un buen socialista es que nadie sea tan rico como para poner a otro de rodillas ni nadie sea tan pobre como para tener que arrodillarse ante otro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es lo que pretende conseguir, por ejemplo, el Estado de Bienestar socialdem&oacute;crata a trav&eacute;s de lo que los te&oacute;ricos han llamado &ldquo;desmercantilizaci&oacute;n&rdquo;, que al convertir la provisi&oacute;n de ciertas transferencias y servicios p&uacute;blicos en un derecho social debilita la dependencia de las personas del mercado y los empodera frente a la explotaci&oacute;n capitalista. La agenda institucional socialdem&oacute;crata contiene pues, ante todo, pol&iacute;ticas centradas en la vulnerabilidad y la promoci&oacute;n de &ldquo;capacidades para funcionar&rdquo; que puedan corregir sus situaciones de desventaja.
    </p><p class="article-text">
        Por todo ello, resulta tan ajena a la tradici&oacute;n socialista una frase que se est&aacute; extendiendo, con distintas variantes personalizadas, entre muchos dirigentes del PSOE afines a Susana D&iacute;az para justificar su abstenci&oacute;n en octubre. A varios dirigentes les hemos escuchado repetir machacona y complacientemente <a href="http://www.ondacero.es/programas/julia-en-la-onda/audios-podcast/entrevistas/jose-luis-rodriguez-zapatero-la-competicion-en-el-psoe-no-es-una-broma-es-de-verdad_2017042058f8cb710cf2ea95b026330f.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;primero Espa&ntilde;a, luego el PSOE, y despu&eacute;s uno mismo&rdquo;</a>.&nbsp;En ese orden de prioridades se difumina hasta la desaparici&oacute;n el que ha sido el primer objetivo del socialismo democr&aacute;tico. Poner a Espa&ntilde;a, en abstracto, por delante de cualquier consideraci&oacute;n sobre los intereses de los m&aacute;s vulnerables supone afirmar un principio que el pensamiento igualitarista socialdem&oacute;crata ha tendido a negar: los &ldquo;intereses comunes&rdquo; no son necesariamente los intereses de los m&aacute;s d&eacute;biles si no otorgan prioridad al bienestar de &eacute;stos &uacute;ltimos.
    </p><p class="article-text">
        Zapatero tendi&oacute; a olvidarlo durante su segunda legislatura. Aunque prometi&oacute; una salida social a la crisis, hay muy poco a lo que agarrarse para confirmar que la ofreciera de manera efectiva. Los &ldquo;intereses de Espa&ntilde;a&rdquo; terminaron prevaleciendo en el discurso y la obra. La reforma constitucional del art&iacute;culo 135, por cosm&eacute;tica e inoperativa que en realidad pueda resultar, simboliza de manera palmaria esa inclinaci&oacute;n a poner &ldquo;Espa&ntilde;a&rdquo; por delante, relegando las necesidades de los espa&ntilde;oles m&aacute;s vulnerables &ndash;prioridad que s&iacute; reconocer&iacute;a, en cambio, la propuesta de Pedro S&aacute;nchez de blindar el gasto social frente a los compromisos financieros de la deuda.
    </p><p class="article-text">
        A la luz de los datos que tenemos sobre los efectos de la crisis desde el inicio &ndash;que evidenciaban el <a href="http://www.eldiario.es/piedrasdepapel/desigualdad_6_276882310.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">empobrecimiento</a> de los m&aacute;s pobres en relaci&oacute;n a los segmentos intermedios y altos&ndash; es dudoso que se estuvieran maximizando las expectativas de los d&eacute;biles. Una crisis que se cebaba con los m&aacute;s d&eacute;biles hubiera exigido una respuesta socialdem&oacute;crata que aliviara sobre todo la aflicci&oacute;n de los m&aacute;s desfavorecidos. Y esa <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/blog/Vencer-pobreza-ideas_6_129547056.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">respuesta</a> no se produjo. Basta recordar que en un contexto de incremento acelerado de situaciones de privaci&oacute;n &ndash;la carencia material severa pas&oacute; del 3,4% al 5,5% entre 2007 y 2011&ndash; el n&uacute;mero de ejecuciones hipotecarias se triplic&oacute; ante la inoperancia gubernamental.
    </p><p class="article-text">
        Lo que pasaba desapercibido o generaba indiferencia en la Moncloa, no lo hac&iacute;a en la ciudadan&iacute;a. Y el PSOE lo ha pagado muy caro, arrastrando la reputaci&oacute;n de partido poco cre&iacute;ble en la lucha contra la desigualdad. Algunas de las mejores estampas de esa reputaci&oacute;n derruida se han recogido magistralmente en los sondeos de la empresa My Word para el Observatorio de la Ser, dirigidos por la soci&oacute;loga Bel&eacute;n Barreiro.
    </p><p class="article-text">
        En <a href="http://myword.es/wp-content/uploads/2014/07/Nuevo-ObSERvatorio-para-la-Cadena-SER-la-socialdemocracia-de-hoy_fichero_39.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">noviembre de 2013</a>, preguntados los entrevistados qu&eacute; cuatro pol&iacute;ticas o prioridades incluir&iacute;an en un programa ideal de gobierno (entre cerca de una veintena), la respuesta m&aacute;s frecuente, con un 60%, fue &ldquo;reducir las desigualdades y combatir la pobreza con pol&iacute;ticas fiscales y pol&iacute;ticas sociales&rdquo;, muy por encima de otras prioridades. &ldquo;Controlar la deuda y el d&eacute;ficit&rdquo;, o &ldquo;bajar impuestos&rdquo;, era reclamado por un 29,3 y un 29,2% respectivamente. Entre los votantes socialistas, las preferencias por reducir la desigualdad y combatir la pobreza sub&iacute;an todav&iacute;a m&aacute;s, al 73,8%.
    </p><p class="article-text">
        El PSOE no hab&iacute;a sabido dar respuesta a las preferencias de la ciudadan&iacute;a, y sus votantes se lo hac&iacute;an pagar. Un 25,6% de los socialistas que votaron PSOE en 2011 se mostraban de acuerdo con la frase: &ldquo;El PSOE ya no representa a la clase trabajadora, ni a las clases medias; defiende sobre todo los intereses de las clases altas y de las elites&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Dos a&ntilde;os m&aacute;s tarde, otro sondeo de My Word administrado en <a href="http://myword.es/wp-content/uploads/2015/03/El-ObSERvatorio-de-MyWord-marzo-2015.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">marzo de 2015</a> evidencia la pervivencia de estas actitudes. Preguntados los entrevistados &ldquo;c&oacute;mo de comprometidos (cre&iacute;an) que cada uno de los partidos esta(ba) con la lucha contra la desigualdad y la pobreza&rdquo;, la ciudadan&iacute;a situaba a Podemos muy por delante del PSOE. El 40,8% de los votantes cre&iacute;a que Podemos estaba muy o bastante comprometido. Solo el 9,9% cre&iacute;a que lo estaba el PSOE. Para mayor escarnio del PSOE, el 26,6% de los votantes del PSOE cre&iacute;an que su partido estaba muy o bastante comprometido, pero un porcentaje sustancialmente mayor de los votantes socialistas (59,6%) otorgaban a Podemos ese grado de compromiso.
    </p><p class="article-text">
        Dicho de otro modo, la p&eacute;rdida de credibilidad del PSOE es, seguramente en buena medida, una p&eacute;rdida de confianza en el compromiso del partido en un asunto que interesa sobremanera a sus clientelas electorales, reales y potenciales. Pensar que puede recuperarse esa confianza apelando de nuevo a argumentos de inter&eacute;s general sin una fuerte apuesta por la justicia social parece un ejercicio de ingenuidad que el PSOE, a estas alturas, no puede permitirse. Ni debe si, en nombre de un sentido m&aacute;s amplio del inter&eacute;s social, aspira a preservar las opciones de una fuerza socialdem&oacute;crata consecuente con sus ideales como contrapeso a la solidez gran&iacute;tica del suelo electoral del Partido Popular.
    </p><p class="article-text">
        <em>Los contenidos de este art&iacute;culo han sido comentados con Borja Barrag&eacute; y Laura Fern&aacute;ndez, a quienes agradezco sus generosas aportaciones</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pau Marí-Klose]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/desigualdad-injusticia-insensibilidad-socialdemocrata_129_3431557.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 26 Apr 2017 19:21:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Desigualdad, injusticia e insensibilidad "socialdemócrata"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Desigualdad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La infancia, el eslabón débil]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/infancia-eslabon-debil_129_3465204.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/52b617eb-4e1b-40cb-913a-02d6636fb7d4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La infancia, el eslabón débil"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es demoledora la rebaja de las partidas dedicadas a infancia en los presupuestos de 2017 respecto a los compromisos del acuerdo de investidura entre PP y Ciudadanos</p></div><p class="article-text">
        Hablar de infancia est&aacute; de moda. Tambi&eacute;n en el discurso pol&iacute;tico. Es pol&iacute;ticamente <em>cool</em> comprometerse a ayudar a los ni&ntilde;os desfavorecidos, reclamar que se construyan escuelas infantiles, o mostrar una firme determinaci&oacute;n a ampliar los presupuestos en educaci&oacute;n porque, ya sabemos, nos estamos jugando el futuro y tal. Gusta citar estudios anglosajones que avalan los efectos beneficiosos de las intervenciones p&uacute;blicas que se realizan en la etapa infantil para corregir desventajas sociales que violan la igualdad de oportunidades en la vida. Acredita que se lee ingl&eacute;s, se est&aacute; al corriente de lo que se debate en el mundo, y uno se adhiere a la pol&iacute;tica basada en evidencias, no como otros&hellip; Hablar de infancia es, para quienes se comportan de este modo, lo que el soci&oacute;logo Pierre Bourdieu llamaba una estrategia para exhibir &ldquo;distinci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero me temo que las modas dan poco m&aacute;s de s&iacute;. Hace dos a&ntilde;os escrib&iacute; un&nbsp;<a href="http://agendapublica.elperiodico.com/la-economia-politica-de-los-recortes-un-relato-para-ninos-y-mayores/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo</a> en Agenda P&uacute;blica en que mostraba &ndash;apoy&aacute;ndome fundamentalmente en fuentes secundarias&ndash; c&oacute;mo los programas destinados a la infancia hab&iacute;an sido grandes paganos de las pol&iacute;ticas de consolidaci&oacute;n presupuestaria. Durante la crisis, las partidas que las Administraciones P&uacute;blicas gastaban en infancia hab&iacute;an perdido peso relativo en el conjunto del gasto social que realizaban tanto las Comunidades Aut&oacute;nomas como el Estado Central. Eso no ha ocurrido con todos los programas sociales, ni con la misma intensidad.
    </p><p class="article-text">
        Hace dos semanas se dio a conocer el acuerdo entre PP y Ciudadanos sobre los presupuestos de 2017. La&nbsp;<a href="http://www.elmundo.es/espana/2017/03/31/58dd6bf3268e3e33418b49b1.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">prensa</a> y los propios&nbsp;<a href="https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=10155250019932755&amp;id=74078667754&amp;refsrc=http%3A%2F%2Ft.co%2Fm0lj21AYK2&amp;_rdr" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">negociadores</a> desgranaron partidas sociales que se incrementar&aacute;n, hasta llegar a <a href="http://elpais.com/elpais/2017/04/03/opinion/1491218970_908031.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">2.000 millones adicionales</a>. Albert Rivera lo ha calificado como un &ldquo;giro social y econ&oacute;mico&rdquo; que, gracias a Ciudadanos, pone fin a la austeridad. Luis Garicano se refiere al acuerdo como el hito que har&aacute; posible que el crecimiento llegue a todo el mundo. Loables prop&oacute;sitos, que parecen ignorar interesadamente que el PP hab&iacute;a anunciado ya antes de las elecciones del 20 de diciembre de 2015 que iba a incrementar el gasto social en (precisamente) <a href="http://www.elmundo.es/espana/2015/07/20/55ace24e268e3ef22a8b4581.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">2.000 millones</a>. Lo terminaron llamando la Ruta Social.
    </p><p class="article-text">
        En el relato que realizan los representantes de Ciudadanos aparecen algunas lagunas y muchos puntos oscuros. El primero y fundamental es qu&eacute; ha ocurrido con el Pacto firmado con el PP hace solo siete meses, los llamados <a href="http://www.aelpa.org/actualidad/201608/pacto_150medidas.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>150 compromisos para mejorar Espa&ntilde;a</em></a>. En ese Pacto aparec&iacute;a una clarificadora tabla en el Anexo, donde se desgranaban con detalle dotaciones presupuestarias para distintos programas de gasto, acompa&ntilde;adas de los ingresos que permitir&iacute;an financiarlas. Se trataba de un ejercicio de transparencia encomiable, que facilita la rendici&oacute;n de cuentas.
    </p><p class="article-text">
        Y la rendici&oacute;n de cuentas en el proyecto de presupuesto de 2017 arroja un resultado que, en el terreno social, resulta devastador. La partida que se acerca m&aacute;s a la anunciada en agosto es la que corresponde a los recursos destinados a pol&iacute;ticas de activaci&oacute;n. En el acuerdo de investidura se anunciaba un Programa de Activaci&oacute;n para el Empleo (PAE PLUS) de 500 millones, y en los presupuestos hay un incremento de 284 millones dedicados a Fomento de Empleo. De este incremento, buena parte se va a convertir en reducci&oacute;n de cotizaciones a bonificaciones a la contrataci&oacute;n (a pesar de la evidencia, muy abundante, de que sirven de bien poco). Las partidas de cr&eacute;ditos destinados a orientaci&oacute;n profesional y agencias de colocaci&oacute;n experimentan un incremento de 65 millones para potenciar la atenci&oacute;n personalizada a desempleados de larga duraci&oacute;n. Tambi&eacute;n, 66 millones adicionales van destinados a cr&eacute;ditos para actuaciones de car&aacute;cter formativo.
    </p><p class="article-text">
        Hasta ah&iacute; existe alguna correspondencia entre lo suscrito en agosto y las <a href="http://www.sepg.pap.minhafp.gob.es/sitios/sepg/es-ES/Presupuestos/ProyectoPGE/Documents/LIBROAMARILLO2017.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dotaciones presupuestarias</a>, y empiezan grandes desajustes. El Complemento Salarial Garantizado, al que asignaron 1.300 millones en agosto &ndash;7.000 originariamente en el programa electoral de Ciudadanos&ndash;, se queda en 500 millones.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s demoledora si cabe es la rebaja sustancial de las partidas dedicadas a infancia respecto a los compromisos adquiridos en el acuerdo de investidura. Todos los cap&iacute;tulos (y son varios) que en el acuerdo compromet&iacute;an gasto adicional para ni&ntilde;os o familias con ni&ntilde;os experimentan recortes may&uacute;sculos. La partida extra destinada a luchar contra la pobreza infantil (lo que en el acuerdo se llamaba <em>Plan Infancia</em>) pasa de 1.000 a 340 millones, una rebaja del 65%. En esos 340 millones ahora comprometidos se incluye un programa de &ldquo;ayuda alimentaria a los desfavorecidos y lucha contra la pobreza infantil&rdquo; de 102 millones (programa FEAD) y 140 millones para un programa de reasentamiento y reubicaci&oacute;n de refugiados.
    </p><p class="article-text">
        Como <a href="https://www.savethechildren.es/notasprensa/save-children-los-presupuestos-generales-solo-dedican-una-decima-parte-de-lo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">denuncia Save the Children</a>, solo 100 millones est&aacute;n destinados expl&iacute;citamente a la lucha contra la pobreza infantil. Esos 100 millones s&oacute;lo suponen un aumento de 25 millones &nbsp;dirigidos a la pobreza infantil respecto a la pr&oacute;rroga de los PGE 2016.
    </p><p class="article-text">
        La nueva partida asignada a permisos parentales pasa de 400 a 230 (lo que supone un descenso del 44% respecto a lo anunciado). El gasto en libros de texto gratuitos anunciado en agosto en 350 millones de euros se queda en 50 millones (-85%), de los que 25 son adicionales a los existentes. El plan de refuerzo educativo (<em>Plan Prefe</em> en agosto) tiene asignados 30 millones, en lugar de los 60 comprometidos en el acuerdo de investidura (-50%). &nbsp;En el nuevo acuerdo ya no se menciona la inversi&oacute;n en Educaci&oacute;n de 0-3 a&ntilde;os, que en agosto se cifraba en 300 millones, y constitu&iacute;a una de las iniciativas estrella del programa educativo de Ciudadanos.
    </p><p class="article-text">
        En total, el proyecto de presupuestos destina a familias/ni&ntilde;os &ndash;siendo generosos y admitiendo que en este cap&iacute;tulo caben las partidas que van a refugiados o programas alimentarios&ndash; 1.400 millones menos que los que se firmaron hace apenas siete meses. Nada invita a pensar que las necesidades que detectaron entonces y motivaron las propuestas (altas tasas de pobreza infantil, niveles bajos de escolarizaci&oacute;n 0-3 en familias desfavorecidas, infradotaci&oacute;n de programas de refuerzo educativo que hab&iacute;an acreditado impactos positivos, permisos parentales demasiado cortos) hayan remitido, y las partidas ya resulten superfluas.
    </p><p class="article-text">
        Es de lamentar, pues, el reajuste de las prioridades presupuestarias de Ciudadanos, e irritante el triunfalismo con que se anuncian. Ciudadanos contaba con un buen programa en lo que se refiere a atenci&oacute;n a infancia, y en diversas declaraciones p&uacute;blicas sus dirigentes parec&iacute;an haber comprendido la importancia de los compromisos en este campo. As&iacute; lo evidenciaron suscribiendo un acuerdo en febrero de 2016 con el PSOE de Pedro S&aacute;nchez en que unos y otros parec&iacute;an coincidir en otorgar un peso relativo elevado a la inversi&oacute;n en familia e infancia (a trav&eacute;s del Ingreso M&iacute;nimo Vital, la extensi&oacute;n de los permisos parentales o la expansi&oacute;n de la escuela infantil).
    </p><p class="article-text">
        Los negociadores de Ciudadanos continuaron apostando por la infancia en el acuerdo de investidura con el PP de agosto de 2016, aunque rebajaran sustancialmente las ambiciones. Su d&eacute;bil posici&oacute;n negociadora pod&iacute;a justificar en parte esa escasa determinaci&oacute;n a defender sus postulados program&aacute;ticos originales. De ah&iacute;, el jarro de agua fr&iacute;a que supone el acuerdo presupuestario firmado ahora.
    </p><p class="article-text">
        Mucho se ha dicho sobre la importancia de la inversi&oacute;n en familia e infancia. Quiz&aacute;s es innecesario abundar en ello. Sobran <a href="https://heckmanequation.org/resource/invest-in-early-childhood-development-reduce-deficits-strengthen-the-economy/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">argumentos</a>, sobran&nbsp;<a href="https://twitter.com/pmklose/status/851155337101135872" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">evidencias</a> a favor, sobran declaraciones solemnes y compromisos program&aacute;ticos. En lo que parece necesario poner el foco es en la vulnerabilidad de las demandas a favor de la infancia. Cuando entran a competir con otras demandas y reivindicaciones para obtener asignaciones presupuestarias, tienen todas las de perder. Los pol&iacute;ticos parecen convencidos de que basta exhibir preocupaci&oacute;n y sensibilidad por el tema (bueno, el PP generalmente ni siquiera eso). Consideran que, o bien no es gasto tan prioritario, o bien sus bases de apoyo no les van a recompensar por este tipo de compromisos ni castigar si no cumplen sus promesas.
    </p><p class="article-text">
        El reto que tenemos quienes creemos que la infancia no debe ser el eslab&oacute;n d&eacute;bil de cualquier proceso de negociaci&oacute;n presupuestaria es, pues, doble. Debemos insistir en la importancia de la inversi&oacute;n en infancia, brindando de la manera m&aacute;s efectiva argumentos y evidencias. Pero es necesario ir m&aacute;s all&aacute;. Hay que construir coaliciones de apoyo amplias hacia esas pol&iacute;ticas, que se muestren dispuestas a reprobar y castigar a pol&iacute;ticos que se sientan tentados a relegar las pol&iacute;ticas de infancia en sus compromisos presupuestarios.
    </p><p class="article-text">
        Al mismo vag&oacute;n pueden subirse izquierdistas y progresistas de todo pelaje preocupados por la justicia social y la cohesi&oacute;n, liberales contrarios al privilegio y partidarios de la igualdad real de oportunidades, feministas comprometidas en hacer real la conciliaci&oacute;n de vida laboral, familiar y personal, incluso conservadores que ven amenazada la estabilidad social a causa de la generalizaci&oacute;n de problemas sociales que germinan en la infancia y la adolescencia. La causa lo merece, y lo necesita.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pau Marí-Klose]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/infancia-eslabon-debil_129_3465204.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 17 Apr 2017 18:30:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La infancia, el eslabón débil]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Infancia,Pobreza infantil,Cs - Ciudadanos,PP - Partido Popular,Presupuestos Generales del Estado]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lecciones holandesas para socialdemócratas desnortados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/lecciones-holandesas-socialdemocratas-desnortados_129_3504379.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8c0d1689-1870-4f96-8b82-456e575264b6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lecciones holandesas para socialdemócratas desnortados"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La crisis de la socialdemocracia no es de ideas, sino de estrategia. Pocas veces había sido la socialdemocracia un semillero tan fértil de propuestas</p></div><p class="article-text">
        Hab&iacute;a ocurrido en Grecia e Irlanda, y lleg&oacute; el turno de Holanda. El partido socialdem&oacute;crata holand&eacute;s, el PvdA, ha obtenido unos resultados electorales desastrosos, pasando de 38 a 9 esca&ntilde;os (del 24,8 al 5,7% de los votos). Estas cifras lo llevan al s&eacute;ptimo lugar en el escenario parlamentario holand&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        A falta de an&aacute;lisis m&aacute;s pormenorizados de las causas de esta debacle, el PvdA parece haber pagado cara su <a href="https://www.opendemocracy.net/can-europe-make-it/markha-valenta/dutch-elections-making-sense-of-its-fractures" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">colaboraci&oacute;n</a> con el partido de conservador-liberal de Rutte en el gobierno. Aparentemente el electorado ha castigado su complicidad con medidas de austeridad en &aacute;mbitos sensibles de pol&iacute;tica social (recortes en sanidad y asistencia a personas dependientes), la falta de respuestas frente a necesidades acuciantes de la poblaci&oacute;n (como la crisis de <a href="https://www.groene.nl/artikel/te-duur-om-nog-sociaal-te-zijn" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">accesibilidad a la vivienda</a>) o las elevadas tasas de precariedad laboral (a pesar del bajo desempleo).
    </p><p class="article-text">
        En las primeras desagregaciones de voto puede observarse c&oacute;mo la base de apoyo se debilita extraordinariamente, convirtiendo al partido socialdem&oacute;crata en una opci&oacute;n ideol&oacute;gica que solo recibe apoyos significativos en segmentos de la poblaci&oacute;n de edad avanzada. Se advierte tambi&eacute;n que los flujos de salida de voto se producen principalmente en beneficio de partidos situados a la izquierda. Seg&uacute;n la <a href="http://nos.nl/artikel/2163443-pvda-gedecimeerd-waar-zijn-al-die-stemmers-gebleven.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estimaci&oacute;n de IPSOS</a>,  los verdes de izquierda (GL) se han hecho con 6,5 esca&ntilde;os entre votantes que anteriormente hab&iacute;a votado al PvdA, mientras 4 se van al SP (el llamado Partido Socialista en Holanda, un partido minoritario que ha agrupado tradicionalmente el voto m&aacute;s izquierdista).
    </p><p class="article-text">
        Pero el PvdA ha sufrido tambi&eacute;n p&eacute;rdidas de voto hacia la abstenci&oacute;n y la derecha. Casi cinco esca&ntilde;os perdidos son atribuibles a que antiguos votantes socialdem&oacute;cratas no han ido a votar. Los mismos hay que imputarlos a la huida de votantes al D66, un partido de corte socioliberal. Dos esca&ntilde;os son el resultado del flujo hacia el VVD de Rutte, y dos hacia la extrema derecha de Wilders. Dicho de otro modo, la asociaci&oacute;n de los socialdem&oacute;cratas con los liberal-conservadores en el gobierno ni siquiera tapona una fuga significativa de votantes moderados hacia opciones de centro-derecha y derecha. En la tesitura de votar a un partido socialdem&oacute;crata desnaturalizado que hace extra&ntilde;os equilibrismos para retener electorado a ambos lados del espectro ideol&oacute;gico u optar por una alternativa socioliberal o conservadora con un mensaje consistente, la lealtad de los votantes moderados est&aacute; siendo muy baja.
    </p><p class="article-text">
        El dram&aacute;tico descenso del PVdA es el &uacute;ltimo episodio de una cascada de resultados negativos de las opciones de centroizquierda en los pa&iacute;ses de la zona Euro. El primer gran derrumbe electoral es la por todos conocida como Pasokizaci&oacute;n, que llev&oacute; al Partido socialista griego a la marginalidad parlamentaria tras aplicar con todo rigor los ajustes que ven&iacute;an dictados desde Bruselas. La segunda gran debacle fue la del partido laborista irland&eacute;s, castigado tras gobernar en coalici&oacute;n con los conservadores de Fine Gael, corresponsabiliz&aacute;ndose de los recortes impuestos tras la intervenci&oacute;n de la Troika.
    </p><p class="article-text">
        Son tres casos excepcionales, donde el apoyo a los partidos socialdem&oacute;cratas se ha desplomado a niveles ins&oacute;litos. Pero en toda Europa (con alguna excepci&oacute;n llamativa, como la portuguesa, donde el Partido Socialista ha pactado con fuerzas situadas a su izquierda), la crisis de la socialdemocracia &ndash;esa que relativizaba Zapatero el d&iacute;a antes de las elecciones holandesas&ndash; se ha profundizado. Y los responsables son, a estas alturas, ya claramente identificables.
    </p><p class="article-text">
        Es una desfachatez intelectual acusar a los candidatos radicales que hoy lideran algunos de partidos socialdem&oacute;cratas de conducirles al fracaso. Es posible que Corbyn y Hamon lleven a los laboristas brit&aacute;nicos y los socialistas franceses a sonadas derrotas electorales en pr&oacute;ximas convocatorias electorales, pero con todos los errores que puedan haber cometido, ambos heredaron partidos en el punto m&aacute;s bajo de su trayectoria electoral reciente. En estos dos casos, el fracaso ser&iacute;a indesligable de la actuaci&oacute;n de sus partidos en el gobierno (Blair y Brown en el Reino Unido, Hollande en Francia), y su coqueteo con las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas de Tercera V&iacute;a, una amalgama de intervenciones que, con independencia del valor de algunas de sus propuestas,  ha tensionado la relaci&oacute;n de los dirigentes con sus militantes, ha fracturado sus bases de apoyo electorales, y amenaza la cohesi&oacute;n interna de los partidos.
    </p><p class="article-text">
        En la crisis social que hemos atravesado en la &uacute;ltima d&eacute;cada y cuyos coletazos todav&iacute;a sufrimos, la socialdemocracia ha sido reemplazada como agente de representaci&oacute;n al que amplias capas de la poblaci&oacute;n otorgaban su confianza para resolver sus problemas (a veces con orgullo, otros por lealtad). Cansados de protestar (de votar a rega&ntilde;adientes, o como se ha dicho muchas veces en Espa&ntilde;a, con &ldquo;la nariz tapada&rdquo;), los votantes socialdem&oacute;cratas  han optado por la &ldquo;salida&rdquo;. Esta salida ha fragmentado el sistema partidista, dificultando la gobernabilidad.
    </p><p class="article-text">
        Urge pues que los partidos socialdem&oacute;cratas recuperen fuelle renunciando al recetario que les ha llevado al fracaso y ofrezcan  a los electores las respuestas que no han encontrado en los momentos en que &eacute;stos han necesitado m&aacute;s del apoyo del Estado, especialmente a colectivos m&aacute;s castigados por la austeridad y que han suspendido su tradicional identificaci&oacute;n con la socialdemocracia, como son los j&oacute;venes.
    </p><p class="article-text">
        No es de recibo que a estas alturas se pueda cuestionar que la coalici&oacute;n o las relaciones demasiado amistosas con partidos hegem&oacute;nicos de derechas, y la complicidad con el despliegue de su programa ideol&oacute;gico, se paga cara. En Grecia, Irlanda y Holanda, las alianzas con la derecha han acarreado resultados desastrosos. En Alemania, donde gobierna una Gran Coalici&oacute;n entre conservadores y socialdem&oacute;cratas desde 2013 (y antes lo hizo entre 2005 y 2009), la traves&iacute;a por el desierto ha sido extremadamente larga, y solo parece que puede ser revertida ahora con un candidato &ndash;Schulz&ndash; que, desde la credibilidad ganada a pulso en Europa, promete revertir radicalmente la agenda socioliberal de Schroeder.
    </p><p class="article-text">
        La crisis de la socialdemocracia no es de ideas, sino de estrategia. Pocas veces hab&iacute;a sido la socialdemocracia un semillero tan f&eacute;rtil de propuestas. Pero, como se&ntilde;ala el documento <em>Por una Nueva Socialdemocracia</em> &ndash;el Documento Marco del proyecto de la candidatura de Pedro S&aacute;nchez&ndash; este afloramiento de ideas no ha sido, muchas veces, orientado por un sentido de direcci&oacute;n y una noci&oacute;n clara de prioridades que permita situar, sin ambig&uuml;edades, a la socialdemocracia en contraposici&oacute;n a otros proyectos pol&iacute;ticos, y en particular frente a las soluciones neoliberales y conservadoras.
    </p><p class="article-text">
        Los hechos &ndash;expresados en secuencia cruel de resultados electorales&ndash; est&aacute;n dando la raz&oacute;n al diagn&oacute;stico que se hace en el documento: &ldquo;Ante la ofensiva ideol&oacute;gica neoliberal y las regresiones sociales que la acompa&ntilde;aron, la socialdemocracia y las fuerzas progresistas no fueron capaces de atajar sus consecuencias sociales y laborales, convirti&eacute;ndose poco a poco en referentes pol&iacute;ticos desdibujados y carentes del impulso pol&iacute;tico y electoral necesario&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es imperioso y urgente que la socialdemocracia se reposicione estrat&eacute;gicamente. Ante la dificultad que est&aacute;n mostrando los aparatos de los partidos socialdem&oacute;cratas para cobrar consciencia de esta necesidad, la militancia del PSOE tiene en las primarias de mayo la oportunidad de se&ntilde;alar claramente el camino, enmendando a sus l&iacute;deres m&aacute;s provectos y a las candidaturas que apadrinan. Es la hora de la militancia, la hora de sacar a esa clase dirigente de <a href="http://www.eldiario.es/zonacritica/Gobernacion-representacion_6_574002615.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la campana</a> en que viven instalados, desde la que est&aacute;n arrastrando al PSOE a un callej&oacute;n sin salida.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pau Marí-Klose]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/lecciones-holandesas-socialdemocratas-desnortados_129_3504379.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Mar 2017 18:58:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lecciones holandesas para socialdemócratas desnortados]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Socialdemocracia,Holanda,Pedro Sánchez,PSOE]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Jóvenes, mujeres y niños ¡al final de la cola!]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/jovenes-mujeres-ninos-final-cola_129_3555605.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/52b617eb-4e1b-40cb-913a-02d6636fb7d4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Jóvenes, mujeres y niños ¡al final de la cola!"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Visibles son las cicatrices de quienes sufrieron más la crisis, que no fuimos todos, ni las mayorías sociales, ni siquiera las clases medias, por mucho que haya quienes quiera describirnos interesadamente la crisis como una experiencia colectiva</p></div><p class="article-text">
        Hemos dejado la crisis atr&aacute;s. No se empe&ntilde;en en negarlo. Los s&iacute;ntomas de recuperaci&oacute;n son apabullantes: crece el empleo, sube el precio de la vivienda, e incluso se descontrola la inflaci&oacute;n. Cualquier d&iacute;a de estos veremos abrir una nueva oficina inmobiliaria en el vecindario o nos llamar&aacute; un banco para ofrecernos un pr&eacute;stamo. La crisis forma parte del pasado, un pasado doloroso, pero finiquitado. No le den m&aacute;s vueltas. Si siguen revolc&aacute;ndose en los recuerdos de un drama ya superado, van a empezar a mandar se&ntilde;ales preocupantes.
    </p><p class="article-text">
        Lo que no forma parte del pasado son problemas sociales estructurales que nos acompa&ntilde;an desde mucho antes de que estallara la crisis y las secuelas que esta ha producido, que van por barrios. Visibles son las cicatrices de quienes sufrieron m&aacute;s, que no fuimos todos, ni la gente, ni las mayor&iacute;as sociales, ni siquiera las clases medias, por mucho que haya quienes quiera describirnos interesadamente la crisis como una experiencia colectiva, trasversal, de la que solo logr&oacute; librarse un grupo reducido de villanos atrincherados en inasequibles refugios del privilegio.
    </p><p class="article-text">
        No salimos de la crisis igual que entramos. Salimos con un mercado de trabajo m&aacute;s precario y con un Estado de bienestar m&aacute;s fr&aacute;gil, no tanto por los recortes (que haberlos, los ha habido sin duda, pero no siempre tan dram&aacute;ticos como algunos nos se&ntilde;alan), sino porque la etapa de crisis represent&oacute; una cuasi-d&eacute;cada perdida para las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas. Durante ocho a&ntilde;os no hicimos los deberes para adaptarnos a nuevos desaf&iacute;os. <a href="http://agendapublica.es/la-economia-politica-de-los-recortes-un-relato-para-ninos-y-mayores/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Y lo poco que se hizo</a> acentu&oacute; desequilibrios y fen&oacute;menos de <a href="http://ctxt.es/es/20150423/politica/863/Estado-del-bienestar-recortes-crisis-econ%C3%B3mica-educaci%C3%B3n-sanidad-protecci%C3%B3n-social-gasto-p%C3%BAblico-gasto-social.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">injusticia social</a>.
    </p><p class="article-text">
        No abordamos los problemas de precariedad del mercado de trabajo que ya antes de la crisis trastocaban las trayectorias vitales de los j&oacute;venes, imponi&eacute;ndoles esperas ins&oacute;litas en su proceso de transici&oacute;n a la vida adulta, condicionando sus proyectos sentimentales y familiares. La crisis quebr&oacute; un pacto intergeneracional por el que se invitaba a los j&oacute;venes a demorar expectativas: &ldquo;Cuando seas padre comer&aacute;s huevos&rdquo;. De repente, los j&oacute;venes perdieron la esperanza de vivir el tipo de vida que las generaciones anteriores les hab&iacute;an ense&ntilde;ado a valorar y vieron inalcanzables los fines que sus padres les hab&iacute;an empujado a perseguir: un empleo estable, una vivienda en propiedad, una posici&oacute;n s&oacute;lida en la clase media tras invertir mucho en estudios de grado y posgrado&hellip; Despu&eacute;s de la crisis, nadie les devolver&aacute; el tiempo perdido.
    </p><p class="article-text">
        Volver&aacute;n a tener empleo, probablemente llegar&aacute;n incluso a tener una ocupaci&oacute;n estable, se emancipar&aacute;n si no lo han hecho ya. Pero nadie compensar&aacute; las experiencias de ansiedad, frustraci&oacute;n e incertidumbre provocadas por la falta de empleo y perspectivas laborales durante tantos a&ntilde;os consecutivos. Nadie compensar&aacute; que no pudieran coger el tren varias veces en que quisieron irse de casa a vivir solos o con su pareja. La mayor&iacute;a no llegaran a tener los hijos que planeaban tener. Durante ocho a&ntilde;os sus historiales de cotizaci&oacute;n presentan enormes lagunas, no han acumulado recursos ni patrimonio, y por ende, la reforma de las pensiones (en diferido) cargar&aacute; sobre sus espaldas castigadas los ajustes que los gobiernos no se atrevieron a hacer hoy para garantizar pensiones dignas ma&ntilde;ana. Las pensiones de quienes hoy son j&oacute;venes.
    </p><p class="article-text">
        Durante ocho a&ntilde;os aplazamos reformas necesarias. Pero seguramente las m&aacute;s importantes no fueran aquellas de las que m&aacute;s se habla en seminarios y desayunos informativos de pol&iacute;ticos, banqueros y los acad&eacute;micos que m&aacute;s brillan bajo los focos. Poco se habl&oacute; durante la crisis del terremoto sociol&oacute;gico que ha supuesto en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas la transformaci&oacute;n de la vida de las mujeres. De lo que el soci&oacute;logo Gosta Esping Andersen llama &ldquo;Revoluci&oacute;n Incompleta&rdquo;. Entre 1996  y 2016 el volumen de mujeres en el mercado de trabajo se ha incrementado en 5 millones (frente a algo menos de 2 millones de varones). La inmensa mayor&iacute;a ha venido para quedarse. Su nivel educativo, sus estilos de vida y sus aspiraciones poco tienen que ver con el de sus madres. Tener empleo y autonom&iacute;a econ&oacute;mica es, para ellas, tanto o m&aacute;s importante que tener una familia.
    </p><p class="article-text">
        El cambio ha sido vertiginoso y de una trascendencia inusitada.  Se trata de un nuevo marco que impone nuevas din&aacute;micas de convivencia y estilos de vida, sobretodo entre j&oacute;venes, no exentos de problemas y contradicciones. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os se ha hecho m&aacute;s evidente el desacoplamiento entre los ritmos de incorporaci&oacute;n de la mujer al mercado de trabajo, por un lado, y las pautas de redistribuci&oacute;n del trabajo dom&eacute;stico y de cuidados por otro. Incluso en las condiciones aparentemente m&aacute;s favorables a la corresponsabilidad, cuando la mujer tiene ingresos propios o es la proveedora principal del hogar, el trabajo dom&eacute;stico masculino suele ser habitualmente complementario al que realizan ellas.
    </p><p class="article-text">
        En estas condiciones, se hace m&aacute;s evidente el desajuste entre las necesidades de las nuevas familias y  las tradicionales lagunas de nuestro Estado de bienestar en el &aacute;mbito del cuidado de ni&ntilde;os y personas dependientes, las deficientes pol&iacute;ticas de flexibilidad horaria de las empresas, o la falta de armonizaci&oacute;n de horarios de trabajo y escolares. Los a&ntilde;os de crisis representaron a&ntilde;os de estancamiento, donde las estructuras p&uacute;blicas y del tejido empresarial, tras una etapa pre-crisis que hab&iacute;a invitado a cierto optimismo, renunciaron a adaptarse a la nueva situaci&oacute;n, desatendiendo problemas familiares acuciantes. Esos problemas siguen ah&iacute;, relegados en la trastienda del hogar, gestionados con enorme dificultad dentro de los grupos familiares, generalmente por mujeres que sobrellevan tortuosamente &ldquo;dobles jornadas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Un tercer colectivo para el que la crisis pas&oacute;, pero los problemas no, son los ni&ntilde;os. El excelente informe <em>Desheredados</em>, de Save the Children, dibuja con suma nitidez una realidad sangrante, que la crisis ha contribuido a agravar, pero que a grandes rasgos ya nos acompa&ntilde;aba en &eacute;poca de bonanza: elevadas tasas de riesgo de pobreza infantil y carest&iacute;a, graves problemas de desigualdad socioecon&oacute;mica en la infancia, riesgos de exclusi&oacute;n educativa y sanitaria derivados de esas desventajas, etc. El impacto econ&oacute;mico de la crisis ha sido especialmente duro en las familias m&aacute;s desfavorecidas con ni&ntilde;os, mucho m&aacute;s que en otro tipo de hogares.
    </p><p class="article-text">
        La crisis ha servido para que por primera vez prestemos algo de atenci&oacute;n a la an&oacute;mala situaci&oacute;n de las familias con ni&ntilde;os en nuestro pa&iacute;s. Pero ese inter&eacute;s est&aacute; remitiendo. Los partidos que mostraron cierta voluntad de corregir este problema con pol&iacute;ticas espec&iacute;ficas comienzan a flaquear en la determinaci&oacute;n que parecieron exhibir durante la campa&ntilde;a electoral, y las demandas de otros colectivos m&aacute;s &ldquo;ruidosos&rdquo; est&aacute;n encaram&aacute;ndose de nuevo a las posiciones de preeminencia que siempre han ostentado.
    </p><p class="article-text">
        Evidentemente la larga lista de grandes castigados por la crisis no acaba aqu&iacute;. Ser&iacute;a una injusticia no nombrar a los inmigrantes que llegaron a Espa&ntilde;a hace a&ntilde;os con la esperanza de forjarse un futuro, y que muchas veces se vieron expuestos al azote m&aacute;s cruento de la crisis (muchos de ellos por ser j&oacute;venes, mujeres o ni&ntilde;os), privados de redes suficientes para asistirlos o sacarlos del atolladero, excluidos del acceso a prestaciones contributivas (por carecer de los historiales de cotizaci&oacute;n necesarios), o formalmente expulsados del sistema sanitario si carec&iacute;an de permiso de residencia.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco puede dejar de mencionarse a los dependientes que esperaron infructuosamente la atenci&oacute;n de los servicios sociales, o una plaza en una residencia p&uacute;blica; o a los enfermos que, por no beneficiarse del acceso especial a medicamentos dispensado a algunos colectivos, tuvieron problemas para afrontar los copagos. O a los parados de edad avanzada que vieron bloqueada definitivamente cualquier perspectiva de reincorporaci&oacute;n al mercado laboral.
    </p><p class="article-text">
        Pero dejen que hoy este art&iacute;culo lo dedique a j&oacute;venes, mujeres y ni&ntilde;os que, como todos, han dejado de estar en crisis, pero para quienes lo malo de una crisis que se acab&oacute; sigue y seguir&aacute; presente, con mayor o menor virulencia, cotidianamente en sus vidas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pau Marí-Klose]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/jovenes-mujeres-ninos-final-cola_129_3555605.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Feb 2017 19:38:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Jóvenes, mujeres y niños ¡al final de la cola!]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crisis,Pobreza infantil,Brecha de género]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El PSOE y los brotes verdes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/psoe-brotes-verdes_129_3580971.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">El PSOE tiene un gran reto por delante, y seguramente cuenta con muchos activos para salir del estado de postración en que se halla y volver a ser un partido que pueda tener opciones a gobernar el Estado. Pero es difícil que lo consiga si no asume con realismo las consecuencias de sus actuaciones y aprende de ellas</p></div><p class="article-text">
        El ejercicio de la oposici&oacute;n es una de las principales funciones que se desarrollan en un sistema democr&aacute;tico. De la calidad de este trabajo depende, en buena medida, que los gobiernos rindan cuentas de sus actividades y los votantes dispongan de la informaci&oacute;n necesaria para tomar la decisi&oacute;n de premiar o castigar a los gobiernos. El ejercicio de la oposici&oacute;n es tambi&eacute;n una oportunidad para que un partido pol&iacute;tico presente a la ciudadan&iacute;a credenciales para hacerse merecedor de la confianza del electorado y, gracias a ello, pueda incrementar su apoyo en las siguientes elecciones. Al igual que los gobiernos, los partidos de la oposici&oacute;n aspiran a que sus buenas obras adquieran visibilidad, y puedan ser evaluadas y recompensadas por el electorado. La oposici&oacute;n oposita.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos meses, el PSOE se ha enfrentado a un doble dilema. Ante la supuesta imposibilidad de reunir en el parlamento una coalici&oacute;n de apoyo suficiente para gobernar, se abr&iacute;an dos opciones de oposici&oacute;n: el NOesNO y una &ldquo;oposici&oacute;n cooperativa&rdquo;. El NOesNO era una opci&oacute;n arriesgada porque segmentos importantes del electorado, y sobre todo importantes intereses empresariales y medi&aacute;ticos, reclamaban al PSOE la abstenci&oacute;n inmediata para no prolongar la situaci&oacute;n de interinidad que se viv&iacute;a con el gobierno en funciones.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente el Comit&eacute; Federal sucumbi&oacute; a esas presiones, a pesar de que algunas encuestas suger&iacute;an que la abstenci&oacute;n no era la opci&oacute;n preferida del <a href="http://www.eldiario.es/politica/Solo-PSOE-abstencion-investidura-Rajoy_0_568343384.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">electorado socialista</a>&nbsp;y que la mayor&iacute;a de la ciudadan&iacute;a prefer&iacute;a un <a href="http://cadenaser.com/ser/2016/06/17/politica/1466140538_199662.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gobierno alternativo</a>.
    </p><p class="article-text">
        La oposici&oacute;n cooperativa implicaba, en principio, conceder a Rajoy la investidura, para posteriormente &ldquo;gobernar desde el parlamento&rdquo;, aprovechando la minor&iacute;a parlamentaria del gobierno. Se trataba de producir una combinaci&oacute;n indeterminada de pol&iacute;ticas derivadas de negociaciones entre el PP y el PSOE (a las que se podr&iacute;a sumar Ciudadanos, aunque no era estrictamente necesario para la matem&aacute;tica parlamentaria) y pol&iacute;ticas que ser&iacute;an resultado de la negociaci&oacute;n del PSOE con otros grupos para imponer al PP legislaci&oacute;n contraria a sus preferencias (en materia educativa, laboral, seguridad ciudadana, etc...).
    </p><p class="article-text">
        En un determinado momento, pareci&oacute; que en el men&uacute; combinado de procesos de negociaci&oacute;n en doble direcci&oacute;n &iacute;bamos a encontrar grandes dosis de acuerdos entre grupos de la oposici&oacute;n para revertir la obra del gobierno popular y peque&ntilde;as dosis de cooperaci&oacute;n bipartidista. Algunos l&iacute;deres socialistas anunciaron a bombo y platillo que iban a &ldquo;<a href="http://www.huffingtonpost.es/2016/10/25/entrevista-eduardo-madina_n_12637022.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">crujir</a>&rdquo; a Rajoy con objeto de destruir su obra de gobierno en la anterior legislatura. Pero, en realidad, la <a href="http://agendapublica.es/gobierno-del-parlamento/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">configuraci&oacute;n institucional</a>&nbsp;y las <a href="http://elpais.com/elpais/2016/10/25/opinion/1477406132_704919.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">din&aacute;micas de competici&oacute;n partidista</a>&nbsp;imponen grandes constre&ntilde;imientos a esta estrategia, como se han encargado de apuntar distintos expertos.
    </p><p class="article-text">
        Ante esta evidencia el PSOE se ha visto abocado a dar prioridad a negociar &ldquo;constructivamente&rdquo; con el PP para sacar adelante medidas, con la esperanza de que el electorado sabr&aacute; reconocer su intervenci&oacute;n para traer esas mejoras (subida del Salario M&iacute;nimo Interprofesional, bono social el&eacute;ctrico...) y, llegado el momento, optar&aacute; por recompensarlos electoralmente por ello.
    </p><p class="article-text">
        Pero se ha visto arrastrado tambi&eacute;n a alinearse junto al Partido Popular en otras circunstancias en que su posici&oacute;n ha sido m&aacute;s dif&iacute;cil de explicar (decreto sobre cl&aacute;usulas suelo, el rechazo inicial a la comisi&oacute;n de investigaci&oacute;n sobre el rescate bancario, el posible apoyo del PSOE al candidato del PP, Andr&eacute;s Ollero, para presidir el Tribunal Constitucional...), emborronando sus opciones de salir airoso de su nueva estrategia cooperativa.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, en el PSOE se han aprestado a anunciar que la estrategia cooperativa <a href="http://www.eldiario.es/politica/direccion-PSOE-felicita-recuperacion-CIS_0_609989764.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">funciona</a>. Les ha bastado comprobar que en la estimaci&oacute;n de voto que hac&iacute;a el CIS del bar&oacute;metro de enero el PSOE sub&iacute;a 1,6 puntos respecto a la estimaci&oacute;n del bar&oacute;metro de octubre. Cabezas muy bien amuebladas del PSOE, con largas trayectorias en el mundo de la <a href="https://twitter.com/josecdiez/status/829427218015256576" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">econom&iacute;a</a>&nbsp;o de la <a href="http://www.huffingtonpost.es/2017/02/10/entrevista-ignacio-urquiz_n_14658404.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sociolog&iacute;a</a>, no han reparado ni un segundo en dar credibilidad y relevancia a ese incremento (sin preguntarse si era superior al <a href="https://twitter.com/PSOE/status/830357455502704640" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">error muestral</a>) y atribuirlo inequ&iacute;vocamente al ejercicio de oposici&oacute;n de la Gestora, descartando hip&oacute;tesis alternativas.
    </p><p class="article-text">
        Es posible que exigir a un partido algo m&aacute;s de rigor en su labor propagand&iacute;stica es ponerle el list&oacute;n demasiado alto en esta &eacute;poca de postverdades a tutipl&eacute;n. La Gestora no hace nada que no hayan hecho otros dirigentes en el PSOE y otros partidos. Pero no por ello debemos ahorrarles un saludable ejercicio de escrutinio para ayudar a contener y, en lo posible, reconducir estas derivas. &iquest;Hay razones para pensar que el PSOE se est&aacute; beneficiando de sus nuevas estrategias de oposici&oacute;n? A tenor de los datos, no se me ocurren.
    </p><p class="article-text">
        Desde el final del gobierno de Zapatero, la valoraci&oacute;n que la ciudadan&iacute;a realiza de la labor de oposici&oacute;n del PSOE al gobierno del PP es muy mala. En el gr&aacute;fico 1 se muestran las diferencias entre valoraciones positivas y negativas en distintos momentos en el tiempo. En todas las etapas (salvo la de Zapatero) las valoraciones negativas predominan claramente sobre las positivas. Con Rubalcaba, m&aacute;s del 70% de los ciudadanos llegaron a valorar mal (&ldquo;mal&rdquo; o &ldquo;muy mal&rdquo; en las encuestas del CIS) la labor de oposici&oacute;n del PSOE. Menos del 5% la valoraban positivamente (&ldquo;bien&rdquo; o &ldquo;muy bien&rdquo;). &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La llegada de S&aacute;nchez a la Secretar&iacute;a General contribuy&oacute; a reducir sensiblemente la magnitud de las valoraciones negativas, pero el nuevo CIS de enero certifica un cambio de tendencia. El electorado, en general, no parece especialmente predispuesto a reconocer lo que algunos responsables socialistas gustan en llamar ejercicio &ldquo;&uacute;til&rdquo; de oposici&oacute;n que realiza actualmente el PSOE. Las valoraciones negativas aumentan en enero, y las positivas descienden, provocando que las diferencias entre unas y otras se acrecienten.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Gr&aacute;fico 1.</strong> Diferencia entre el porcentaje de valoraciones positivas (buena y muy buena) y negativas (mala y muy mala).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Esta tendencia ser&iacute;a menos preocupante para el PSOE si al menos sus votantes convalidaran la estrategia del partido. Pero volvemos a encontrarnos una pauta similar. Los votantes del PSOE han mostrado un grado muy alto de desafecci&oacute;n hacia la labor de oposici&oacute;n del PSOE en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, pero esta valoraci&oacute;n es especialmente negativa en las etapas de Rubalcaba y se deteriora de nuevo de manera inquietante con la gestora de Javier Fern&aacute;ndez.
    </p><p class="article-text">
        Respecto a octubre de 2015, &uacute;ltima vez en que el CIS pregunta en sus bar&oacute;metros por la valoraci&oacute;n de la labor de la oposici&oacute;n, se ha producido una ca&iacute;da significativa de los votantes socialistas que la valoran bien, de 19% a 9,6%, y un incremento de los que la valoran mal, de 28,4% a 34,2 %.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Gr&aacute;fico 2.</strong> Valoraci&oacute;n de la labor de oposici&oacute;n al Gobierno central que realiza el PSOE, por &nbsp;votantes del PSOE.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        El deterioro de la valoraci&oacute;n de la labor de la oposici&oacute;n coincide con la derechizaci&oacute;n de la imagen del PSOE. Los votantes perciben al PSOE como un partido que se est&aacute; escorando r&aacute;pidamente hacia posiciones de centro. As&iacute;, en la escala ideol&oacute;gica, donde 1 corresponde a extrema izquierda y 10 a extrema derecha, los ciudadanos colocan al PSOE en enero en el valor 4,74, lejos del 4,46 en que colocaban al partido en el &uacute;ltimo bar&oacute;metro de octubre 2016, del 4,07 en que colocaban al PSOE Zapatero cuando lleg&oacute; al gobierno en 2004 o del 3,8 en que ubicaban al PSOE de Felipe Gonz&aacute;lez en su primera legislatura.
    </p><p class="article-text">
        La estrategia cooperativa est&aacute; reforzando claramente el perfil centrista del partido, lo que se evidencia, por otra parte en el hecho de que el presidente de la Gestora haya acabado siendo mejor valorado por los votantes de centro y de derechas que por los votantes de izquierda, como hace unos d&iacute;as evidenciaba perspicazmente un an&aacute;lisis de<a href="http://www.eldiario.es/piedrasdepapel/titulares-nuevo-barometro-CIS_6_610398955.ht" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Lluis Orriols</a>.
    </p><p class="article-text">
        El PSOE tiene un gran reto por delante, y seguramente cuenta con muchos activos para salir del estado de postraci&oacute;n en que se halla y volver a ser un partido que pueda tener opciones a gobernar el Estado. Pero es dif&iacute;cil que lo consiga si no asume con realismo las consecuencias de sus actuaciones y aprende de ellas, tomando en consideraci&oacute;n los datos tal como llegan, con sus luces y con sus sombras. Anunciar brotes verdes antes de tiempo es un ejercicio que, vistos los precedentes, deber&iacute;a haber aprendido ya a evitar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pau Marí-Klose]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/psoe-brotes-verdes_129_3580971.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Feb 2017 20:41:52 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El PSOE y los brotes verdes]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[PSOE,Encuesta CIS]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Quién es Pedro? Una foto o mil palabras]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/pedro-foto-mil-palabras_129_3597830.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/71bbad12-a75b-484f-8e79-e22fedbcc13f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Quién es Pedro? Una foto o mil palabras"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si atendemos a las palabras, Sánchez seguramente no es Corbyn, ni siquiera Hamon, pero por sensibilidad e ideología, también parece bastante evidente que siempre ha estado muy lejos de Valls o Renzi</p></div><p class="article-text">
        Hace unos meses, en una ins&oacute;lita entrevista con Jordi &Eacute;vole, Pedro S&aacute;nchez confesaba errores. Sus declaraciones, criticadas a diestro y siniestro, parecieron convencer a algunos dirigentes y militantes hasta entonces afines a S&aacute;nchez de que no era el l&iacute;der que el PSOE necesitaba. Quiz&aacute;s as&iacute; esparci&oacute; las semillas de las que brotar&iacute;a la candidatura de Patxi L&oacute;pez. En la entrevista, S&aacute;nchez aparentemente se situaba en las coordenadas que hab&iacute;an servido para justificar a algunos su defenestraci&oacute;n, mostrando una cercan&iacute;a pol&iacute;tica sin precedentes a planteamientos de Podemos y haciendo una lectura m&aacute;s atrevida sobre la cuesti&oacute;n territorial que la que hab&iacute;a hecho hasta entonces. Como aderezo, ofreci&oacute; un suculento relato de las presiones recibidas por un medio de comunicaci&oacute;n para abstenerse en la investidura de Rajoy, que hizo las delicias de los militantes y dirigentes <em>podemitas</em> m&aacute;s aficionados a las maquinaciones de la casta.
    </p><p class="article-text">
        Lo que a ojos de muchos se interpret&oacute; como una torpeza, quiz&aacute;s deba verse a la postre como una inteligente maniobra para afianzar una imagen de rebeld&iacute;a que sintoniza muy bien con los anhelos de buena parte de la militancia del PSOE y, como se confirm&oacute; la semana pasada en Francia y antes en Gran Breta&ntilde;a y Portugal, con el sentir de un segmento amplio de votantes progresistas en Europa. Por lo que parece, S&aacute;nchez ha encontrado aliados en pol&iacute;ticos con indisimulado perfil izquierdista &ndash;como Josep Borrell u Od&oacute;n Elorza&ndash; y en corrientes internas &ndash;como Izquierda Socialista&ndash; que hab&iacute;an competido contra &eacute;l anteriormente en las primarias socialistas, consider&aacute;ndolo el candidato del aparato.
    </p><p class="article-text">
        Por muy muerto que un sector de los medios quiera dar a Pedro S&aacute;nchez y aunque las huestes de su principal rival tienen mayor poder org&aacute;nico y posibilidades de desplegarlo para arrastrar votos en las primarias, no parece que los adversarios de S&aacute;nchez se sientan tranquilos. Es dif&iacute;cil interpretar las declaraciones extempor&aacute;neas de Gonz&aacute;lez, Vara, Lamb&aacute;n o Juan Cornejo contra S&aacute;nchez en las &uacute;ltimas semanas de otra forma que no sea como expresi&oacute;n de desasosiego ante la eventualidad de que S&aacute;nchez sea un muerto bien vivo.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, una nueva estrategia para deslegitimar a S&aacute;nchez es presentarlo como un oportunista que adopta de manera impostada una identidad que le es ajena. En un&nbsp;<a href="http://politica.elpais.com/politica/2017/01/31/actualidad/1485885378_443380.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reciente art&iacute;culo de Rub&eacute;n Am&oacute;n</a> en <em>El Pa&iacute;s</em>, por ejemplo, se recuerda una famosa foto de S&aacute;nchez con Renzi y Valls en Roma en septiembre de 2014, sugiriendo que su verdadera cara ideol&oacute;gica tiene que ver con ese retrato de camarader&iacute;a. Parece poco m&aacute;s que una maniobra bastante burda, que ignora otras fotos y otras escenas mucho m&aacute;s recientes, como la visita a Antonio Costa tras las elecciones del 20-D para conocer la experiencia de acuerdos entre el Partido Socialista portugu&eacute;s y sus socios radicales de izquierda. Pero invita a ahondar en la figura de quien fuera secretario general del PSOE.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qui&eacute;n es Pedro? Nunca es f&aacute;cil conocer a ciencia cierta la identidad ideol&oacute;gica de un l&iacute;der pol&iacute;tico de corta trayectoria y que no ha gobernado y, por tanto, no ha acompa&ntilde;ado sus palabras con hechos (decisiones de pol&iacute;tica p&uacute;blica). Pero si atendemos a las palabras, S&aacute;nchez seguramente no es Corbyn, ni siquiera Hamon, pero por sensibilidad e ideolog&iacute;a, tambi&eacute;n parece bastante evidente que siempre ha estado muy lejos de&nbsp;<a href="http://www.gouvernement.fr/manuel-valls-my-government-is-pro-business" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Valls</a> o Renzi. S&aacute;nchez no ha mostrado nunca las veleidades <em>pro-business</em> de Valls, ni su querencia por el <a href="https://www.theguardian.com/world/2014/apr/01/manuel-valls-french-prime-minister-profile" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Blairismo</a>. Tampoco parece haberse sentido tentado por la&nbsp;<a href="http://www.nextquotidiano.it/flexsecurity-renzi/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">flexiseguridad</a> que persegu&iacute;a Renzi.
    </p><p class="article-text">
        Basta con repasar los art&iacute;culos de S&aacute;nchez en <em>El Pa&iacute;s</em> y <em>El Mundo</em>, sus desayunos informativos o las distintas entrevistas concedidas en medios, para concluir que S&aacute;nchez es un socialdem&oacute;crata cauteloso, dispuesto a &ldquo;modernizar&rdquo; el programa del PSOE, pero sin renunciar a los objetivos tradicionales y buena parte de los instrumentos que encontramos en el recetario can&oacute;nico socialdem&oacute;crata.
    </p><p class="article-text">
        En el discurso personal de S&aacute;nchez, es imposible encontrar los argumentos que sirvieron al gobierno franc&eacute;s para impulsar rebajas fiscales a las empresas, las ideas que inspiraron las reformas laborales en Francia, o los proyectos de Renzi para de-segmentar el mercado de trabajo. En el terreno econ&oacute;mico, S&aacute;nchez habla de un Estado que invierte en fortalecer las capacidades de las personas y de un Estado comprometido en la promoci&oacute;n de la competitividad, pero a partir de una estrategia fundamentada en el reforzamiento de la educaci&oacute;n p&uacute;blica, la inversi&oacute;n en investigaci&oacute;n y la &ldquo;reindustrializaci&oacute;n&rdquo; impulsada desde el Estado, no desde una estrategia liberal que otorga el protagonismo a la iniciativa privada.
    </p><p class="article-text">
        Desde 2014, S&aacute;nchez ha insistido vehementemente en distintos art&iacute;culos en la prioridad de mejorar la calidad del empleo, recuperar la negociaci&oacute;n colectiva, y reforzar las garant&iacute;as laborales a trav&eacute;s de un nuevo Estatuto de los Trabajadores. La apuesta por el desarrollo del Estado de Bienestar tambi&eacute;n es inequ&iacute;voca. Para financiarlo, el programa electoral que S&aacute;nchez defiende aumentar impuestos a las rentas m&aacute;s altas y las grandes corporaciones, apostando por nuevos instrumentos de recaudaci&oacute;n &ndash;como un &ldquo;recargo de solidaridad&rdquo; para asegurar la viabilidad financiera de las pensiones&ndash; y denunciando a los que prometen irresponsablemente bajar impuestos. Una partitura, por cierto, bastante diferente a la que se oye tocar al&nbsp;<a href="http://politica.elpais.com/politica/2017/01/24/actualidad/1485287290_113364.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encargado</a> actual de redactar la ponencia econ&oacute;mica del PSOE para la Gestora.
    </p><p class="article-text">
        En agosto de 2015 dedic&oacute; un art&iacute;culo en <em>El Pa&iacute;s</em> al <a href="http://politica.elpais.com/politica/2015/07/25/actualidad/1437844744_154922.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ingreso M&iacute;nimo Vital</a>, que representa una iniciativa clara en la l&iacute;nea de lo que el soci&oacute;logo dan&eacute;s Gosta Esping-Andersen, llama &ldquo;desmercantilizaci&oacute;n&rdquo;: un ingreso m&iacute;nimo garantizado a hogares sin ingreso que empodera a los ciudadanos frente a ofertas de trabajo de mala calidad. La propuesta recoge reivindicaciones sindicales y de entidades sociales comprometidas con la lucha contra la pobreza y la exclusi&oacute;n. En el Ingreso M&iacute;nimo Vital se introducen adem&aacute;s mecanismos de protecci&oacute;n a la infancia que van encaminadas a corregir una de las fuentes de desigualdad m&aacute;s importantes de nuestro pa&iacute;s, obst&aacute;culo de primer orden para asegurar la igualdad de oportunidades vitales y la justicia intergeneracional.
    </p><p class="article-text">
        Son numerosas las ocasiones en que S&aacute;nchez se ha manifestado contra las pol&iacute;ticas de austeridad, que identifica como la se&ntilde;a de identidad de la derecha. En enero de 2015 lo hizo en un art&iacute;culo de&nbsp;<a href="http://elpais.com/elpais/2015/01/23/opinion/1422017349_081519.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Pa&iacute;s</a> firmado con <a href="http://www.eldiario.es/economia/Thomas-Piketty-Legion-Honor-francesa_0_341216088.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Thomas Piketty</a>, una de las cabezas visibles de la oposici&oacute;n intelectual progresista a Hollande y Valls en Francia. En este escrito alertan de que &ldquo;si la recuperaci&oacute;n solo llega a los m&aacute;s beneficiados y la desigualdad sigue creciendo, el apoyo para el proyecto europeo puede evaporarse r&aacute;pidamente&rdquo;, y apuestan por una estrategia de reindustrializaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Su intervenci&oacute;n en el pleno de investidura a Rajoy sintetiza posturas mantenidas a lo largo de sus a&ntilde;os como secretario general del PSOE. S&aacute;nchez se muestra firme en la negativa a Rajoy, presentando al PSOE como alternativa comprometida con otra forma de &ldquo;crear y redistribuir la riqueza&rdquo;. En palabras de S&aacute;nchez, el PSOE no puede claudicar en la defensa de principios que son su santo y se&ntilde;a hist&oacute;ricos: &ldquo;El PSOE naci&oacute; para construir una alternativa al sistema econ&oacute;mico dominante y a sus secuelas de explotaci&oacute;n, exclusi&oacute;n social, pobreza y dominaci&oacute;n&rdquo;, se&ntilde;ala desde la tribuna parlamentaria en un momento de m&aacute;xima exaltaci&oacute;n de sus credenciales izquierdistas.
    </p><p class="article-text">
        Las palabras se las lleva el viento, pensar&aacute;n algunos. Pero la investigaci&oacute;n politol&oacute;gica revela que los l&iacute;deres pol&iacute;ticos son, en gran medida, rehenes de la palabra dada y tienden a cumplir mucho m&aacute;s sus programas de lo que com&uacute;nmente se les reconoce. Es inconcebible escuchar a Valls o a Renzi pronunciarse en la direcci&oacute;n en que claramente y de forma consistente lo ha hecho S&aacute;nchez. Sugerir lo contrario exige algo m&aacute;s que una foto. Aqu&iacute; les he ofrecido algo m&aacute;s de mil palabras. Juzguen ustedes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pau Marí-Klose]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/pedro-foto-mil-palabras_129_3597830.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Feb 2017 19:22:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Quién es Pedro? Una foto o mil palabras]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pedro Sánchez,PSOE]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Es Hollande un traidor?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/hollande-traidor_129_3695558.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Si bien es indudable el giro centrista que Hollande imprime a alguna de las políticas tradicionales del partido socialista, parece injusto juzgar a sus gobiernos solo por sus declaraciones o iniciativas más controvertidas</p><p class="subtitle">Los gobiernos de Hollande han apostado claramente por la contención del gasto público. Pero en un marco excepcional: Francia es, junto a Finlandia, el país de la UE que destina partidas más grandes al gasto público</p></div><p class="article-text">
        Hollande ha anunciado que no se presentar&aacute; a la reelecci&oacute;n. Se trata de una anomal&iacute;a en un pa&iacute;s donde desde 1974 todos los presidentes (Giscard d&rsquo;Estaign, Mitterrand, Chirac y Sarkozy) han optado a la reelecci&oacute;n tras su primer mandato (y solo Sarkozy fracas&oacute; en su intento). Probablemente se trataba de una decisi&oacute;n inevitable para Hollande, que le ahorra una dolorosa derrota en la primera ronda de las presidenciales (en caso de haber superado las primarias de su partido).
    </p><p class="article-text">
        Hollande ha sido acusado de defraudar las expectativas de la ciudadan&iacute;a y de aplicar un programa liberal, alejado de las tradiciones de la socialdemocracia. El juicio que ha merecido su presidencia admite generalmente pocos matices. Las cr&iacute;ticas han sido extraordinariamente duras desde el inicio de su mandato, pero se han acentuado especialmente desde que Manuel Valls asumiera la direcci&oacute;n del Ejecutivo. Valls tiene una merecida reputaci&oacute;n de pol&iacute;tico socioliberal, ganada a pulso por su indisimulado empe&ntilde;o en introducir en la agenda socialdem&oacute;crata planteamientos liberales. Admirador devoto de Blair y de Clinton, ha prodigado declaraciones en que reivindicaba el papel de la responsabilidad individual, la necesidad de reforzar la seguridad ciudadana o apostaba por el control de la inmigraci&oacute;n. Suya es una famosa frase en la City de Londres en que proclamaba solemnemente (en ingl&eacute;s) que su gobierno era <em>pro-business</em>.
    </p><p class="article-text">
        No hay que buscar mucho en la etapa de Hollande para encontrar &ldquo;pruebas&rdquo; que acreditan un acercamiento a postulados ajenos a la socialdemocracia francesa tradicional. Hollande pertenece a una estirpe de nuevos pol&iacute;ticos socialdem&oacute;cratas que no han escondido su obsesi&oacute;n por fomentar la competitividad. La premisa ideol&oacute;gica de semejante obsesi&oacute;n es que la mejor forma de repartir y promover la justicia social es hacerlo despu&eacute;s de haber asegurado cotas elevadas de crecimiento.
    </p><p class="article-text">
        Resulta tentador vincular este planteamiento a la reorientaci&oacute;n de las pol&iacute;ticas socialdem&oacute;cratas que represent&oacute; la Tercera V&iacute;a en el Reino Unido o la Neue Mitte de Schroeder en Alemania.  Pero el giro program&aacute;tico, que implic&oacute; la renuncia a recetas keynesianas y la apuesta por pol&iacute;ticas de oferta para mejorar la competitividad, es anterior y mucho m&aacute;s generalizado. Hab&iacute;a comenzado ya en la d&eacute;cada de los ochenta en diversos pa&iacute;ses: Hawke en Australia, Lange en Nueva Zelanda, Vranitzsky en Austria, Carlsson en Suecia, Gonz&aacute;lez en Espa&ntilde;a, o incluso Rocard en Francia. Todos toman un nuevo rumbo tras comprobar el estrepitoso fracaso de las pol&iacute;ticas intervencionistas cl&aacute;sicas adoptadas durante los primeros meses del gobierno Mauroy en 1981, bajo la presidencia de Mitterrand.
    </p><p class="article-text">
        Hollande se ha aplicado a fondo para reflotar la competitividad de la econom&iacute;a francesa, bastante maltrecha en los &uacute;ltimos a&ntilde;os cuando se la compara con la de pa&iacute;ses de su entorno, especialmente en sectores empresariales exportadores y de alto valor a&ntilde;adido. Las iniciativas en este campo, que a ojos de muchos tienen un tinte marcadamente &ldquo;liberal&rdquo;, coexisten con una agenda bastante ambiciosa de medidas de corte socialdem&oacute;crata cl&aacute;sico, encaminadas a promover la justicia social y el horizonte vital de los m&aacute;s vulnerables.
    </p><p class="article-text">
        Una de las iniciativas m&aacute;s controvertidas de Hollande ha sido la introducci&oacute;n de desgravaciones por valor de 20.000 millones sobre las cotizaciones sociales de las empresas con el fin de mejorar su competitividad. La iniciativa se enmarca en un paquete (<em>Pacte comp&eacute;titivit&eacute;-emploi</em>) encaminado a reducir los costes laborales, que a juicio de muchos analistas son el principal factor responsable de la p&eacute;rdida de competitividad de la industria francesa.
    </p><p class="article-text">
        Pero junto a este tratamiento favorable al tejido productivo franc&eacute;s, Hollande no ha renunciado a buscar nuevas bases fiscales para financiar sus pol&iacute;ticas entre los grupos m&aacute;s favorecidos. Aparte de eliminar exenciones fiscales introducidas por los gobiernos de Sarkozy, increment&oacute; el tipo marginal a ingresos superiores a 150.000 euros al 45%. Intent&oacute; introducir un &ldquo;impuesto a millonarios&rdquo; (con un gravamen del 75%), pero su iniciativa fue declarada inconstitucional, tras levantar gran polvareda entre famosos e influyentes millonarios (la medida provoc&oacute; una amenaza de huelga de los clubs de f&uacute;tbol y la petici&oacute;n del actor Gerard Depardieu a Putin de que le fuera concedida la ciudadan&iacute;a rusa en protesta contra el proyecto). En una segunda intentona Hollande consigui&oacute; aprobar una ley que gravaba a las empresas que pagaban sueldos superiores a un mill&oacute;n de euros, aunque el alcance recaudatorio de la ley era significativamente menor.
    </p><p class="article-text">
        Hollande y su Gobierno han soliviantado a sectores de su partido y a parte de su propio electorado con una reforma laboral (la ley El Kohmri) que promueve la negociaci&oacute;n laboral a nivel de empresa (y con ello la flexibilidad interna) y abarata el despido, lo que en un contexto como el franc&eacute;s caracterizado por su elevada protecci&oacute;n laboral, ha sido interpretado como un ataque a conquistas sociales de la clase trabajadora.
    </p><p class="article-text">
        Pero no hay que pasar por alto los enormes problemas del mercado de trabajo franc&eacute;s que esta reforma aborda, y en particular, los elevados niveles de segmentaci&oacute;n, que condenan a la precariedad y la falta de perspectivas a capas muy importantes de poblaci&oacute;n <em>outsider,</em> especialmente joven e inmigrante. En este sentido, la nueva ley vino acompa&ntilde;ada de un tratamiento fiscal desfavorable a los contratos temporales para desincentivar su uso, medidas ambiciosas para reforzar la protecci&oacute;n de derechos de los desempleados, generosas subvenciones a los procesos de formaci&oacute;n y aprendizaje en las empresas, o la expansi&oacute;n de la &ldquo;Garant&iacute;a Juvenil&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las iniciativas de Hollande han levantado ampollas en otros colectivos &ldquo;protegidos&rdquo;. Un buen ejemplo es la Ley Macron. Promovida con el objetivo de introducir elementos de flexibilidad y competencia en mercados altamente regulados, la ley desat&oacute; una movilizaci&oacute;n sin precedentes por parte de profesionales del &aacute;mbito legal, encabezados por los notarios.
    </p><p class="article-text">
        Pero la agenda de Hollande presenta tambi&eacute;n enfoques program&aacute;ticamente m&aacute;s pr&oacute;ximos a los que despliega tradicionalmente la socialdemocracia en otros pa&iacute;ses. As&iacute;, unas de sus primeras medidas fue revertir (parcialmente) el aplazamiento de la edad de jubilaci&oacute;n desde los 60 a los 62 a&ntilde;os (promovido en la etapa Sarkozy), permitiendo que los trabajadores con historiales contributivos de al menos 40 a&ntilde;os pudieran anticipar la jubilaci&oacute;n a los 60 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Igualmente, para dar cumplimiento a una de sus promesas estrella de campa&ntilde;a, una de las primeras medidas de Hollande al llegar al gobierno fue el incremento del salario m&iacute;nimo para compensar la p&eacute;rdida de poder adquisitivo de los trabajadores con las remuneraciones m&aacute;s bajas (la medida benefici&oacute; a unos dos millones de trabajadores). Con ello Francia pasaba a tener el salario m&iacute;nimo m&aacute;s alto de Europa, despu&eacute;s de Luxemburgo.
    </p><p class="article-text">
        Una de sus medidas con sello progresista m&aacute;s ambiciosas ha sido una nueva ley educativa, mimada presupuestariamente para dotar a las escuelas de m&aacute;s personal y reforzar apoyos econ&oacute;micos para el estudio. Aunque la reforma result&oacute; enormemente pol&eacute;mica por la intenci&oacute;n de la ministra Belkacem de introducir en el curr&iacute;culo la ense&ntilde;anza de los or&iacute;genes y expansi&oacute;n del Islam, el objetivo principal de la misma, expl&iacute;cito en distintas declaraciones de los ministros socialistas, ha sido promover la igualdad de oportunidades para posibilitar que la escuela deje de reproducir desigualdades profundamente arraigadas en la sociedad francesa.
    </p><p class="article-text">
        Nada indica que las actuaciones del Gobierno franc&eacute;s en esta etapa hayan incidido negativamente sobre los niveles desigualdad o pobreza. El coeficiente de Gini ha descendido del 30,5 en 2011 al 29,2 en 2014, y la pobreza relativa del 14,1% al 13,6%.  Si bien es indudable el giro centrista que Hollande imprime a alguna de las pol&iacute;ticas tradicionales del PS, parece injusto juzgar a sus gobiernos solo por sus declaraciones o iniciativas m&aacute;s controvertidas. Los gobiernos de Hollande han apostado claramente por la contenci&oacute;n del gasto p&uacute;blico. Pero lo hacen en un marco excepcional. Con un 57% del PIB en 2015, Francia es, junto a Finlandia, el pa&iacute;s de la UE que destina partidas m&aacute;s grandes al gasto p&uacute;blico. El 33,7% representa gasto social, nivel que se ha mantenido pr&aacute;cticamente inalterado durante toda la etapa de gobiernos socialistas.
    </p><p class="article-text">
        Al margen de los desaciertos que sin duda sus gobiernos han tenido, Hollande parece haberse enfrentado a algunos de los fantasmas que hostigan a la socialdemocracia en occidente durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os de crisis. Las medidas de desregulaci&oacute;n que ha promovido para fomentar la competitividad han soliviantado los &aacute;nimos tanto de poderosos &ldquo;intereses creados&rdquo; como los de algunos de sus bases de apoyo tradicionales, sin que haya sabido construir coaliciones electorales alternativas. Lejos de eso, los socialistas han mostrado torpeza para persuadir a colectivos vulnerables de que sus pol&iacute;ticas iban encaminadas a mejorar  su condici&oacute;n actual y sus horizontes vitales, anclados como est&aacute;n en una ret&oacute;rica tecnocr&aacute;tica que les dificulta comunicar los beneficios de sus pol&iacute;ticas en t&eacute;rminos que sus votantes puedan entender y con los que se puedan identificar.
    </p><p class="article-text">
        Frente a ellos, se ha alzado con paso firme la ret&oacute;rica populista y xen&oacute;foba del Frente Nacional. Con mensajes simples, maniqueos y cargados de sentimentalismo, Marine Le Pen logra galvanizar los malestares y los miedos de contingentes cada vez m&aacute;s voluminosos de ciudadanos que se sienten vulnerables en un mundo globalizado y expresan desafecci&oacute;n frente a unas reformas cuyos objetivos  no aciertan a comprender y cuyos resultados (nunca inmediatos) no terminan de ver.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pau Marí-Klose]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/hollande-traidor_129_3695558.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 06 Dec 2016 18:46:16 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Es Hollande un traidor?]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[François Hollande,Francia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Gobernación contra representación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/gobernacion-representacion_129_3760871.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3ce9485b-f7a6-4295-a278-90250f1a0120_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Gobernación contra representación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El PSOE ha confirmado definitivamente que España entra en un nuevo ciclo político donde se abre un precipicio entre los partidos de la gobernación y los de la representación</p></div><p class="article-text">
        Con la llegada de la gestora al PSOE, se propag&oacute; la idea de que el partido estaba experimentando una deriva a la que era imperativo poner freno: la llamaron &ldquo;podemizaci&oacute;n&rdquo;. La podemizaci&oacute;n amenazaba supuestamente reglas de funcionamiento tradicional del PSOE, que garantizaban que se obrara de manera responsable, y no se sucumbiera al criterio voluble, poco formado e informado expresado por la militancia en consultas. Los &oacute;rganos del partido reclamaban su condici&oacute;n de &ldquo;representantes&rdquo;, y como tales de int&eacute;rpretes (cualificados y legitimados) del inter&eacute;s genuino de la militancia.
    </p><p class="article-text">
        En principio, hay poco que objetar a este planteamiento normativo. En consonancia con las perspectivas de la teor&iacute;a pol&iacute;tica liberal cl&aacute;sica, los representantes deben gozar de un margen amplio de maniobra para representar. No son delegados de sus electores. Al elegirlos, la militancia se pone en manos de un agente al que atribuye capacidad de discernir qu&eacute; conviene hacer en cada momento, bajo circunstancias que van cambiando, y que no pueden anticiparse en el momento de realizar la elecci&oacute;n. Le otorgan un &ldquo;voto de confianza&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero eso no significa que le est&eacute;n concediendo &ldquo;carta blanca&rdquo;. Salvo en concepciones muy restrictivas de la representaci&oacute;n democr&aacute;tica, los pol&iacute;ticos deben mostrar cierto grado de responsividad, sobre todo en cuestiones centrales. La calidad de los procesos democr&aacute;ticos depende de que los pol&iacute;ticos honren, hasta cierto punto, promesas hechas, contenidas en documentos program&aacute;ticos y exhibidas en declaraciones p&uacute;blicas, y muestren sensibilidad a la evoluci&oacute;n de preferencias de la ciudadan&iacute;a en general, y en particular, las de sus militantes. Si no pueden hacerlo, o ante nuevas circunstancias y nueva informaci&oacute;n creen que no deben hacerlo en inter&eacute;s de sus representados, es su obligaci&oacute;n explicarlo bien y, quiz&aacute;s incluso, someter su cambio de criterio a consulta.
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n que tom&oacute; el pasado domingo el Comit&eacute; Federal ha sido poco explicada. Las razones para la abstenci&oacute;n han sido presentadas en forma de c&aacute;psulas argumentales ideadas probablemente por alg&uacute;n consultor pol&iacute;tico m&aacute;s versado en el noble arte de la poes&iacute;a que en la esforzada disciplina del an&aacute;lisis politol&oacute;gico (&ldquo;la abstenci&oacute;n no es apoyo&rdquo;, &ldquo;el gobierno del Parlamento&rdquo;, &ldquo;destruir la obra de Rajoy&rdquo;, &ldquo;poner al PP ante un desfiladero infernal&rdquo;, &ldquo;crujirlo vivo&rdquo;).
    </p><p class="article-text">
        Desde un punto de vista t&eacute;cnico, no resisten un examen m&iacute;nimamente riguroso. El PSOE tendr&aacute; una capacidad bastante limitada de imponer sus criterios a un Gobierno del PP por muchas razones. Para promover sus preferencias se enfrentar&aacute; a las mismas dificultades para construir una coalici&oacute;n trasversal que d&eacute; apoyo a sus iniciativas que las que tuvo Pedro S&aacute;nchez para lograr su investidura. Esas dificultades se agravaran por el hecho de que el PP y Ciudadanos tienen un pacto suscrito que, hasta nueva orden, Ciudadanos parece dispuesto a honrar, y por tanto limita su predisposici&oacute;n a sumarse a alianzas con Podemos y PSOE para &ldquo;destruir la obra de Rajoy&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por si eso fuera poco, el art&iacute;culo 134.6 de la Constituci&oacute;n otorga al Gobierno la facultad de rechazar cualquier proposici&oacute;n de Ley que comporte un aumento de gasto o disminuci&oacute;n de los ingresos previstos en los Presupuestos del Estado. Pero incluso haciendo volar la imaginaci&oacute;n, planteando un escenario dif&iacute;cilmente concebible en que el PSOE logre formar mayor&iacute;as para colocar al PP en un &ldquo;desfiladero infernal&rdquo;, el PP podr&iacute;a convocar elecciones a partir de mayo, echando en cara al PSOE su actividad destructiva en los meses anteriores. Se trata de un factor disuasorio poderos&iacute;simo, que con toda probabilidad domesticar&aacute; a un PSOE inmerso en un lento y trabajoso proceso de reconstrucci&oacute;n (sobre &ldquo;el solar&rdquo; que ha quedado).
    </p><p class="article-text">
        Al Comit&eacute; Federal y a la Gestora tampoco se les ha pasado por la cabeza convocar una consulta para refrendar el cambio de rumbo respecto a promesas hechas a la militancia y al electorado. La posibilidad de hacerlo les ha parecido incluso descabellada. Esa desconsideraci&oacute;n no se la permiti&oacute; ni siquiera Felipe Gonz&aacute;lez cuando, en 1982, reci&eacute;n llegado al poder, cambi&oacute; de criterio respecto a la OTAN, y someti&oacute; a consulta su nueva posici&oacute;n, empe&ntilde;ando un enorme esfuerzo personal en persuadir a militantes y votantes de la conveniencia de ese cambio.
    </p><p class="article-text">
        Como se&ntilde;al&oacute; Josep Borrell a la salida del Comit&eacute; Federal, consultar a la militancia en este tipo de circunstancias, ya sea ex ante o ex post, no es una anomal&iacute;a que evidencie una podemizaci&oacute;n del partido. Lo hizo el SPD tras decidir sus &oacute;rganos entrar en un gobierno de coalici&oacute;n con la CDU de Merkel en 2013. Y tuvo que asumir, tras el refer&eacute;ndum saldado con un amplio respaldo, que todav&iacute;a veintitr&eacute;s diputados votaran en contra en el Parlamento.
    </p><p class="article-text">
        Lejos de eso los &oacute;rganos de representaci&oacute;n del PSOE no solo han decidido negar la voz a los militantes, sino que act&uacute;an contra muchas se&ntilde;ales que evidenciaban sus preferencias. A lo largo de toda Espa&ntilde;a se han venido celebrando asambleas locales, donde las agrupaciones han expresado aparentemente de manera muy mayoritaria el rechazo a que su partido permitiera la investidura de Rajoy. Desde Ferraz se ha mirado con hostilidad e incluso se han ridiculizado los intentos de militantes de recoger firmas para pedir un Congreso extraordinario inmediato. El Congreso que la gestora debe organizar, seg&uacute;n los estatutos del partido, ha sido aplazado <em>sine die</em>, en un claro intento de alargar la pista de despegue de un posible candidato/a alternativo a la Secretar&iacute;a General, as&iacute; como de disociar su elecci&oacute;n del proceso de evaluaci&oacute;n de los actos ejecutados por alg&uacute;n/a &ldquo;candidatable&rdquo; en el &uacute;ltimo mes.
    </p><h3 class="article-text">Tendencia a alejarse de los militantes y simpatizantes</h3><p class="article-text">
        Todo sugiere que lo que hemos vivido en el PSOE en estas &uacute;ltimas semanas se inscribe en una tendencia m&aacute;s general de la pol&iacute;tica convencional a alejarse de militantes y simpatizantes que pretende representar. Como se&ntilde;ala el polit&oacute;logo Peter Mair en <a href="http://www.alianzaeditorial.es/libro.php?id=3681188&amp;id_col=100508" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Gobernando el vac&iacute;o</em></a>, en la pol&iacute;tica contempor&aacute;nea los partidos se han desplazado a lo largo de un <em>continuum</em>, desde una posici&oacute;n en la que se pod&iacute;an definir como actores sociales &ndash;como suced&iacute;a en los modelos cl&aacute;sicos de partidos&ndash; hacia otra en la que se conciben mejor como actores estatales.
    </p><p class="article-text">
        En este nuevo contexto, los partidos tienden a considerarse a s&iacute; mismos organizaciones autosuficientes y especializadas, dispuestas a escuchar a todos los actores en general, pero evitando dependencias formales con bases sociales definidas. La organizaci&oacute;n del partido en sentido amplio &ndash;sus anclajes sociales al margen de las instituciones pol&iacute;ticas&ndash; se desdibuja para los dirigentes. Lo que permanece es una &ldquo;clase gobernante&rdquo;, un grupo de profesionales y especialistas que se mueven con soltura dentro de un entramado de actores que intervienen en la gobernaci&oacute;n: otros partidos de gobierno, instancias y organismos internacionales, elites burocr&aacute;ticas, expertos, etc.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, los antiguos privilegios de la pertenencia a los partidos tambi&eacute;n tienden a desaparecer a medida que los dirigentes miran a la opini&oacute;n p&uacute;blica por encima de su propia militancia. La voz de la ciudadan&iacute;a amorfa, transmutada en forma de distribuci&oacute;n de frecuencias de las respuestas de un sondeo, parece tener para los partidos m&aacute;s importancia que la que expresan los miembros activos del propio partido en asambleas locales, y los criterios externos de ciertos organismos e instancias que intervienen en la gobernaci&oacute;n m&aacute;s que la de los delegados a los Congresos.
    </p><p class="article-text">
        La clase dirigente se ha convertido en una elite que vive &ldquo;dentro de la campana&rdquo;. Su h&aacute;bitat natural son despachos desde los que se gobierna el partido (en el sentido de administrarlo, imponer orden y preparar la maquinaria para ganar elecciones y gobernar) y, en todo caso, se persiguen &ldquo;intereses generales&rdquo;, pero se representa poco o nada a personas con sentimientos y afiliaciones partidistas. La destinataria de sus mensajes y estrategias de seducci&oacute;n es una ciudadan&iacute;a pasiva y privatizada de potenciales votantes, que asiste a un espect&aacute;culo en el que no participa o lo hace de manera extremadamente protocolizada.
    </p><p class="article-text">
        Como hemos visto en las &uacute;ltimas semanas, la invocaci&oacute;n a la &ldquo;&eacute;tica de la responsabilidad&rdquo; sirve como coartada para aplastar el mundo de las convicciones, las lealtades y los compromisos, tachados como una manifestaci&oacute;n irracional de la pol&iacute;tica, que distorsiona cuando no torpedea el logro de grandes objetivos compartidos (objetivos &ldquo;de Estado&rdquo;). Mediante este desplazamiento (cartelizaci&oacute;n), los partidos &ldquo;de Estado&rdquo;, los partidos que gobiernan pero no representan, abren un nicho para partidos <em>antiestablishment</em>, que a diferencia de los primeros ofrecen cauces poderosos a la representaci&oacute;n, aunque sea a costa de aplazar <em>sine die</em> intervenir en la gobernaci&oacute;n (cuando no propugnan renunciar completamente a esa intervenci&oacute;n, por considerarla impura y t&oacute;xica).
    </p><p class="article-text">
        En su Comit&eacute; Federal, el PSOE ha confirmado definitivamente que Espa&ntilde;a entra en un nuevo ciclo pol&iacute;tico donde se abre un precipicio entre los partidos de la gobernaci&oacute;n y los de la representaci&oacute;n. Y el PSOE ha optado por situarse incondicionalmente al lado de los primeros, asumiendo (quiz&aacute;s ciegamente) los costes que ello comporta. Aceptemos con ellos, en efecto, que &ldquo;la fantas&iacute;a abandonada de la raz&oacute;n produce monstruos&rdquo;. Pero recordemos tambi&eacute;n que &ldquo;unida con ella es madre de las artes y origen de las maravillas&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pau Marí-Klose]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/gobernacion-representacion_129_3760871.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 27 Oct 2016 18:52:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Gobernación contra representación]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Partidos Políticos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La "podemización" del PSOE]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/podemizacion-psoe_129_3792031.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Ha "podemizado" Pedro Sánchez al PSOE? No parece haber tenido ni el tiempo ni el margen de maniobra para ello (probablemente ni siquiera la voluntad)</p></div><p class="article-text">
        La pasada semana ha sido una de las m&aacute;s convulsas en Ferraz en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. La sustituci&oacute;n del secretario general, Pedro S&aacute;nchez, dio paso a una cascada de declaraciones en las que diversos miembros del sector cr&iacute;tico alegaron sus razones para defenestrar a S&aacute;nchez. Dos planteamientos resultaron recurrentes. En el primero se argumentaba que el PSOE deb&iacute;a volver a ser un partido ganador, que superara las cotas de apoyo electoral del 40% que le aseguraban tradicionalmente la victoria. Esto se proclamaba grandilocuentemente, pero solo se explicitaba de forma muy vaga c&oacute;mo llegar hasta all&iacute;. Llam&eacute;mosle a &eacute;sta la <em>tesis Caballero</em> (en homenaje al provecto ex-ministro y alcalde, que la defendi&oacute; enf&aacute;ticamente ante Ana Pastor en la Sexta).
    </p><p class="article-text">
        En el segundo planteamiento se arg&uuml;&iacute;a que se deb&iacute;a corregir la &ldquo;podemizaci&oacute;n&rdquo; promovida por S&aacute;nchez. Adjudiquemos la tesis a Javier Fern&aacute;ndez, en deferencia a sus <a href="http://www.eldiario.es/politica/Javier-Fernandez-presidente-PSOE-podemizado_0_565893490.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">declaraciones a Pepa Bueno en la Cadena Ser</a> (aunque la autor&iacute;a intelectual habr&iacute;a posiblemente que reconoc&eacute;rsela a varios columnistas, tribunos y editoriales de El Pa&iacute;s en las semanas anteriores). De esta tesis tambi&eacute;n cuelga lo que podr&iacute;amos llamar la subtesis del <em>gobierno Frankenstein</em>, planteada antes por Rubalcaba. Permita el lector que abusemos un poco aqu&iacute; de la met&aacute;fora de la <em>tesis Fern&aacute;ndez</em>.
    </p><p class="article-text">
        Saber lo que significa la &ldquo;podemizaci&oacute;n&rdquo; del PSOE no resulta sencillo. Por una parte est&aacute; la idea, expresada por algunos columnistas, de que el PSOE se &ldquo;podemiz&oacute;&rdquo; (o &ldquo;corbyniz&oacute;&rdquo;) cuando su l&iacute;der apel&oacute; al apoyo de la militancia para legitimar sus decisiones y estrategias. Si aceptamos este planteamiento nos encontramos parad&oacute;jicamente que, en un primer momento, S&aacute;nchez podemiz&oacute; al PSOE para legitimar su negociaci&oacute;n con Ciudadanos, una maniobra estrat&eacute;gica para vencer resistencias internas. Con la convalidaci&oacute;n en refer&eacute;ndum del pacto con Ciudadanos, S&aacute;nchez sorteaba las dudas de algunos sectores del aparato. Dicho de otro modo, S&aacute;nchez aparentemente &ldquo;podemiz&oacute;&rdquo; para &ldquo;ciudadanear&rdquo;. Ahora hab&iacute;a vuelto a apelar al apoyo de la militancia con la convocatoria de primarias y Congreso Federal para dotarse de un margen de maniobra para negociar una coalici&oacute;n trasversal de apoyo a su investidura, y eludir el permanente cuestionamiento interno de su estrategia (que, curiosamente, no se hab&iacute;a trasladado al Comit&eacute; Federal, solo a los medios).
    </p><p class="article-text">
        Una segunda idea que se ha manejado es que el PSOE se podemiz&oacute; por extremar expresiones de rechazo al PP, m&aacute;s propias seg&uacute;n algunos columnistas del partido morado. En algunos art&iacute;culos se lleg&oacute; a hablar de que el PSOE hab&iacute;a optado por &ldquo;satanizar&rdquo; al PP e imponerle un cord&oacute;n sanitario, agitando pasiones instintivas de la militancia contra el partido conservador. Si admitimos que esto pudiera ser cierto, hemos de reconocer que S&aacute;nchez no es el primero que &ldquo;sataniza&rdquo; al PP. La campa&ntilde;as de Gonz&aacute;lez, especialmente en 1993 y 1996, son un campo de inspiraci&oacute;n extremadamente f&eacute;rtil (&iquest;recuerdan el d&oacute;berman que nos asustaba ante la llegada del partido de Aznar?). No anduvo muy a la zaga Zapatero en las cr&iacute;ticas a Aznar, o algunos l&iacute;deres auton&oacute;micos (&iquest;recuerdan el famoso eslogan <em>&ldquo;Si tu no vas, ells hi tornen&rdquo;</em> de Montilla?).
    </p><p class="article-text">
        En una tercera versi&oacute;n de la idea de &ldquo;podemizaci&oacute;n&rdquo; del PSOE se se&ntilde;ala que Pedro S&aacute;nchez pudiera haber iniciado una deriva izquierdista (y abierta al di&aacute;logo con nacionalistas) que lo alejaba de posiciones centristas que permiten ganar elecciones. Es curioso que se alegue esto contra un candidato que hace pocos meses hab&iacute;a pactado un programa con Ciudadanos y acusado de centrista por ello. Pero admitiendo que quiz&aacute;s S&aacute;nchez hubiera iniciado una deriva izquierdista &iquest;pon&iacute;a esto en peligro los horizontes electorales del PSOE como partido ganador?
    </p><p class="article-text">
        En este sentido puede resultar &uacute;til examinar en qu&eacute; momentos el PSOE obtiene sus mejores resultados en elecciones de &aacute;mbito nacional. Utilizando como marco de inspiraci&oacute;n la <em>tesis Caballero</em>, repasemos brevemente las elecciones en que el PSOE obtiene m&aacute;s del 40%. As&iacute;, tenemos en primer lugar las elecciones de 1982 y 1986, donde Felipe Gonz&aacute;lez obtiene victorias apabullantes (48,1% y 44,1%). Son las primeras elecciones de una secuencia de cuatro legislaturas, que le llevan a gobernar 14 a&ntilde;os. Gonz&aacute;lez llega al poder con un discurso claramente rupturista en distintos campos, que concita el apoyo de la inmensa mayor&iacute;a del electorado de izquierdas. El respaldo de los segmentos m&aacute;s j&oacute;venes alcanza cotas que no volvieron a repetirse. En 1986 comienza a perder votantes, pero su gesti&oacute;n en la primera legislatura recibe una convalidaci&oacute;n notable. Es ya en 1989, y especialmente en 1993 y 1996, cuando se acent&uacute;a su desgaste electoral, que sit&uacute;an al PSOE por debajo del 40%. Las pol&iacute;ticas econ&oacute;micas y sociales que desarrolla provocan la ruptura con UGT y varias huelgas generales (la primera en 1988). En las &uacute;ltimas legislaturas proliferan las acusaciones de haber traicionado principios socialdem&oacute;cratas y aceptar la agenda m&aacute;s liberal de sus ministros de Econom&iacute;a y de la &ldquo;beautiful people&rdquo; socialista (&iquest;recuerdan ese <a href="http://elpais.com/diario/1993/06/07/espana/739404048_850215.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;he entendido el mensaje&rdquo;</a> tras la apurada victoria de 1993).
    </p><p class="article-text">
        Parecer&iacute;a, pues, que a Felipe Gonz&aacute;lez le fue mejor (electoralmente hablando) cuando &ldquo;podemiz&oacute;&rdquo; el mensaje del partido, y sobrevivi&oacute; a duras penas cuando se alej&oacute; de esos marcos ideol&oacute;gicos izquierdistas. &iquest;Qu&eacute; ocurri&oacute; a Zapatero? Algo parecido. Obtuvo grandes resultados mientras mostr&oacute; un perfil claramente izquierdista, y fue castigado electoralmente cuando abandon&oacute; las pol&iacute;ticas de ese perfil y adopt&oacute; iniciativas de contracci&oacute;n (seguramente obligado por la crisis y las presiones externas). En 2004 cosecha el 42,6% de los votos, tras unas elecciones en que sus expectativas se ven inesperadamente mejoradas por el castigo que represent&oacute; la <a href="http://papers.ssrn.com/sol3/papers.cfm?abstract_id=1002833" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nefasta gesti&oacute;n del 11-M</a> por parte del PP. En las elecciones europeas de junio, el Josep Borrell candidato ampli&oacute; ese apoyo, obteniendo un resultado hist&oacute;rico en unas elecciones europeas, el 43,5% del voto.
    </p><p class="article-text">
        Zapatero lleg&oacute; al poder &ldquo;podemizando&rdquo; al PSOE. Prometi&oacute; retirar tropas de Irak y lo cumpli&oacute;, soliviantando al gigante norteamericano. Negoci&oacute; con nacionalistas moderados e independentistas para ser investido y poder legislar. Prometi&oacute; construir una Espa&ntilde;a plurinacional y apoy&oacute; el proyecto de Estatut promovido por Maragall. Prometi&oacute; expandir derechos civiles, y en la primera legislatura aprob&oacute; el matrimonio entre personas del mismo sexo, el divorcio expr&eacute;s, una Ley de Memoria Hist&oacute;rica y una Ley contra la Violencia de G&eacute;nero. En el terreno social relanz&oacute; la construcci&oacute;n del Estado de bienestar con la Ley de Igualdad, la Ley de Dependencia, los complementos a las pensiones m&iacute;nimas, el cheque beb&eacute;, el Plan Educa 3 para la escolarizaci&oacute;n 0-3, la renta de emancipaci&oacute;n, incrementos sustanciales del Salario M&iacute;nimo Interprofesional , etc. Son a&ntilde;os en que la inversi&oacute;n en educaci&oacute;n, I+D+I, pol&iacute;ticas activas de empleo y energ&iacute;as renovables alcanza m&aacute;ximos hist&oacute;ricos, y en el discurso pol&iacute;tico empieza a apuntarse (t&iacute;midamente, todo hay que decirlo) la necesidad de transformar el tejido productivo y promover una econom&iacute;a m&aacute;s sostenible. No faltaron dosis de ingenuidad a su podemizaci&oacute;n. Promovi&oacute; una extra&ntilde;a &ldquo;Alianza de Civilizaciones&rdquo; que le granje&oacute; cr&iacute;ticas por su comprensi&oacute;n naif de las relaciones internacionales. Pero, en las elecciones de 2008, Zapatero cosecha un gran resultado, con el apoyo del 43,8% del electorado, que premiaba claramente su agenda izquierdista. Unos meses despu&eacute;s, ya en crisis, Zapatero sigue hablando de buscar una &ldquo;salida social&rdquo; a la misma.
    </p><p class="article-text">
        Todo ese legado se viene abajo tras el giro copernicano que imprime a sus pol&iacute;ticas y discursos en mayo de 2010. Obligado por las circunstancias, Zapatero encara el final de su segunda legislatura adoptando un nuevo discurso y pol&iacute;ticas que lo alejan de la &ldquo;podemizaci&oacute;n&rdquo; que caracteriza sus primeros seis a&ntilde;os de mandato. Empieza a hablar de sacrificios necesarios y a buscar la comprensi&oacute;n de la ciudadan&iacute;a para aprobar nuevas pol&iacute;ticas de austeridad, que presenta como las &uacute;nicas posibles (abrazando con ello el discurso TINA: <em>there is no alternative</em>). El &uacute;ltimo hito de esta deriva &ldquo;despodemizadora&rdquo; es la reforma expr&eacute;s del art&iacute;culo 135 de la Constituci&oacute;n en agosto de 2011, que el PSOE aprueba junto al PP, y se proyecta como una sombra estigmatizadora sobre la imagen del partido desde entonces. Tras su renuncia a concurrir a las elecciones, su vicepresidente (al que dudosamente se puede asociar con el ala izquierdista del partido) obtiene el 28,8% de los votos. Lejos de corregir este desplome, Rubalcaba lleva al partido al 23% en las elecciones al parlamento europeo de 2014, y al <a href="http://www.eldiario.es/politica/GRAFICOS-electoral-PSOE-Pedro-Sanchez_0_564143910.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">21,2% de estimaci&oacute;n de voto</a> en el bar&oacute;metro del CIS de julio de 2014, coincidiendo con su salida de la Secretar&iacute;a General.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Ha podemizado S&aacute;nchez al PSOE? No parece haber tenido ni el tiempo ni el margen de maniobra para ello (probablemente ni siquiera la voluntad). La hoja de servicios de S&aacute;nchez sin duda presenta sombras, pero tambi&eacute;n luces, quiz&aacute;s tenues pero que no deben pasar desapercibidas. Tras su llegada a la Secretar&iacute;a General se fren&oacute; la ca&iacute;da libre del partido en intenci&oacute;n de voto. A su salida de la misma, <a href="http://www.eldiario.es/piedrasdepapel/Homenaje-Pedro-Sanchez-graficos_6_565253493.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su valoraci&oacute;n como l&iacute;der </a>era sensiblemente mejor que la de sus predecesores, y la serie temporal mostraba una clara <a href="http://1datomas.com/politica/ha-perdido-sanchez-el-apoyo-de-sus-votantes/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tendencia al alza</a> entre electores progresistas. El porcentaje de antiguos votantes socialistas que declaran que <a href="https://twitter.com/pmklose/status/784840998379724800" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nunca votar&iacute;an al PSOE</a> (o que lo har&iacute;an <a href="https://twitter.com/pmklose/status/784840731139645440" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de manera improbable</a>) ha disminuido. La mayor&iacute;a de los indicios apuntaban a una (leve) mejora de sus perspectivas electorales en un escenario multipartidista en que los horizontes del 40% de apoyo quedan ya muy lejos. Desafortunadamente para los soci&oacute;logos y polit&oacute;logos atentos a estas cuestiones, y quiz&aacute;s para los propios socialistas, nunca sabremos en qu&eacute; medida la &ldquo;podemizaci&oacute;n&rdquo; del PSOE que supuestamente promov&iacute;a S&aacute;nchez le hubieran acercado a las cotas de apoyo que obtuvieron los grandes &ldquo;podemizadores&rdquo; socialistas que le precedieron tanto a &eacute;l como al propio Podemos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pau Marí-Klose]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/podemizacion-psoe_129_3792031.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 10 Oct 2016 18:11:09 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La "podemización" del PSOE]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Pedro Sánchez,Congreso federal]]></media:keywords>
    </item>
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