<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Patricia Orejudo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/patricia_orejudo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Patricia Orejudo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/511272/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Te llamas Beauty y eres víctima de trata en España]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/llamas-beauty-victima-trata-humanos_1_3289690.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2ddd35c7-c04a-45bc-b142-a54396b75bb0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Te llamas Beauty y eres víctima de trata en España"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Beauty es una mujer nigeriana víctima de trata que entró en España con un niño que no era su hijo porque la red la obligó</p><p class="subtitle">Fue detenida por la policía, tuvo que pasar casi un año en prisión preventiva y fue encerrada en un CIE para ser deportada</p><p class="subtitle">Women's Link Worldwide ha presentado un recurso ante el Tribunal Supremo, ya que las víctimas de trata no pueden ser condenadas por delitos que han sido obligadas a cometer</p></div><p class="article-text">
        Te dicen que te llamas Beauty. Y t&uacute; aceptas, aunque en realidad sea otro tu nombre. Despu&eacute;s de todo, desde que mataron a tus padres todo son problemas. Y cre&iacute;as que acabar&iacute;an cuando apareci&oacute; ese hombre que te dijo que era amigo de tu padre, que quer&iacute;a ayudarte, que ten&iacute;a trabajo para ti. Y en Europa.
    </p><p class="article-text">
        Y t&uacute; quer&iacute;as salir, ver mundo, crecer, trabajar, aprender. As&iacute; que aceptaste y prometiste a Ayelala, la diosa guardiana de la moral, que devolver&iacute;as hasta la &uacute;ltima moneda. Te entregaste al ritual del juju y estabas ilusionada y feliz. Ya ten&iacute;as protecci&oacute;n. Todo estaba listo para la gran aventura.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, en Benin City, tu ciudad natal, hay casas, calles enteras, hasta iglesias pagadas con las remesas de la trata.
    </p><p class="article-text">
        Entonces t&uacute; qu&eacute; sab&iacute;as. Entonces, hace nada, eras una ni&ntilde;a. Una semana despu&eacute;s ya te llamas Beauty y est&aacute;s en camino a Europa.
    </p><p class="article-text">
        El amigo de tu padre te dice: &ldquo;Soy tu marido&rdquo;. Hasta que llegues a tu destino tienes que obedecerle. Eres suya. Luego oir&aacute;s las historias de otras mujeres y sabr&aacute;s que, al menos, fuiste solo suya. As&iacute;, durante el viaje solo te viola &eacute;l. Pero lleg&aacute;is a Marruecos y te obliga a acostarte con aquel polic&iacute;a, que es solo el primero. Luego vendr&aacute;n muchos hombres m&aacute;s. &ldquo;Mientras estemos aqu&iacute;&rdquo;, te dice, &ldquo;hay que pagar los gastos&rdquo;. La deuda crece cada d&iacute;a. Y menciona una cantidad que no sabes ni calcular. Eso es mucho dinero. No te tiene que recordar qu&eacute; ocurrir&aacute; si no pagas. El juju.
    </p><p class="article-text">
        Las v&iacute;ctimas de trata nigerianas son controladas a trav&eacute;s del juju. En este ritual se sella un contrato espiritual que funciona a miles de kil&oacute;metros de distancia. El miedo a romper las promesas rituales, y el da&ntilde;o que ello puede conllevar para ti o tu familia, es tan grande, tan real, tan profundo, que hace innecesario otro control y blinda el silencio. Tienes que hacer lo que te dicen. Solo cuando hayas pagado volver&aacute;s a ser libre.
    </p><p class="article-text">
        Han pasado 17 meses desde que saliste de Nigeria. Y esta noche embarcas hacia Espa&ntilde;a, en una&nbsp;barcaza de goma. Y no sabes nadar, y hace mucho&nbsp;fr&iacute;o. &ldquo;Este es tu hijo&rdquo;, te dicen. Pero realmente el beb&eacute; es de esa chica que sube a la patera con otro ni&ntilde;o, id&eacute;ntico. La violaron y ha tenido gemelos. Piensas que van a descubriros.
    </p><p class="article-text">
        Llegas a la costa aterida y aterrada. Pero los blancos no se dan cuenta. De momento todo va tal y como se hab&iacute;a ideado. Han cre&iacute;do que es tu hijo y por eso no te devuelven a Marruecos. Os llevan a un albergue. El plan estar&aacute; completo cuando vuelvan a buscarte, se lleven al ni&ntilde;o (no sabes si con su madre) y a ti te conduzcan a tu destino, al lugar donde tendr&aacute;s que prostituirte para pagar tu deuda. &ldquo;No tienes papeles&rdquo;, te dicen. &ldquo;As&iacute; que es lo &uacute;nico que podr&aacute;s hacer&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hoy el truco de los beb&eacute;s ya no se emplea porque los tratantes saben que a las mujeres les har&aacute;n pruebas de ADN para demostrar que son las madres de esos ni&ntilde;os y ni&ntilde;as.
    </p><p class="article-text">
        Hoy te obligar&iacute;an a hacer cualquier otra cosa. Y no podr&iacute;as negarte.
    </p><p class="article-text">
        Pero algo sale mal. Dos d&iacute;as despu&eacute;s est&aacute;s en comisar&iacute;a. Te presentan a tu abogado. Te llevan ante una jueza. La madre del beb&eacute; te ha denunciado. Los polic&iacute;as piden prisi&oacute;n preventiva. Pasas nueve meses en la c&aacute;rcel, hasta que el abogado te explica que ha llegado el d&iacute;a de tu juicio y que quedar&aacute;s libre si aceptas que amenazaste a esa mujer. T&uacute; no lo hiciste, pero firmas.
    </p><p class="article-text">
        Lo de la libertad no era cierto. Te han vuelto a recluir. La polic&iacute;a te estaba esperando en la puerta de la c&aacute;rcel. Te han tra&iacute;do a un lugar a&uacute;n peor, que llaman Centro de Internamiento para Extranjeros (CIE), para expulsarte a Nigeria. La noticia te destroza. No tienes ni uno de los miles de euros que dicen que debes. No has podido trabajar. No puedes cancelar tu deuda. Te pasar&aacute;n cosas horribles si regresas porque no has cumplido la promesa hecha en el ritual del juju. No puedes volver. Ahora no.
    </p><p class="article-text">
        Te derrumbas. Decides hablar. Suplicas que no te echen. Cuentas tu historia. Te escuchan. Te creen. Te ofrecen protecci&oacute;n. Por fin has tenido algo de suerte. A la mayor&iacute;a de las v&iacute;ctimas de trata nadie las cree y se quedan sin identificar.
    </p><p class="article-text">
        Y ahora pides a la justicia que revise aquella condena. La ley es clara: no se puede castigar a las v&iacute;ctimas de trata por lo que los tratantes les hayan obligado a hacer. Nada podr&aacute; compensarte por el trato que te dieron, por la angustia de tus d&iacute;as de encierro. Pero quieres que reconozcan el error. Quieres que pidan perd&oacute;n. Y, sobre todo, quieres que las cosas cambien.
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n hoy muchas mujeres v&iacute;ctimas de trata no son identificadas, por lo que son encarceladas por los delitos que la red les obliga a cometer. Muchas son recluidas en un CIE y deportadas. Muchas acaban de nuevo en la red de trata. O muertas.
    </p><p class="article-text">
        Para que esto no ocurra, para proteger y garantizar los derechos de las v&iacute;ctimas de trata &ndash;fundamentalmente mujeres y ni&ntilde;as&ndash; no basta con que los distintos agentes &ndash;polic&iacute;as, fiscales, juezas y jueces&ndash; persigan penalmente a los tratantes. Es imprescindible que aborden su tarea con un enfoque de derechos humanos: con sensibilidad, formaci&oacute;n e informaci&oacute;n. Sin prejuicios ni estereotipos.
    </p><p class="article-text">
        Deben saber qu&eacute; es la trata, comprender que es un fen&oacute;meno complejo, que los tratantes se adaptan y sus pr&aacute;cticas mutan. Deben velar por la protecci&oacute;n de las v&iacute;ctimas de las redes para evitar que tambi&eacute;n lo sean del sistema policial y de justicia. Y cuando se hayan vulnerado sus derechos, los tribunales deben procurar restablecer en lo posible la situaci&oacute;n y otorgar las reparaciones que correspondan.
    </p><p class="article-text">
        Beauty es un nombre ficticio. Todo lo dem&aacute;s es cierto. <a href="http://www.womenslinkworldwide.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Women's Link Worldwide</a>,&nbsp;en nombre y representaci&oacute;n de Beauty, ha presentado&nbsp;un recurso ante el Tribunal Supremo esperando que se revise la condena, ya que por ley las v&iacute;ctimas de trata no pueden ser condenadas por delitos que han sido obligadas a cometer, y se la repare por la vulneraci&oacute;n de derechos sufridos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Orejudo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/llamas-beauty-victima-trata-humanos_1_3289690.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 14 Jul 2017 19:10:07 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2ddd35c7-c04a-45bc-b142-a54396b75bb0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="68102" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/2ddd35c7-c04a-45bc-b142-a54396b75bb0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="68102" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Te llamas Beauty y eres víctima de trata en España]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/2ddd35c7-c04a-45bc-b142-a54396b75bb0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Trata de mujeres]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Bellas y Bestias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/mexico-frontera-migrantes-solidaridad_132_2546676.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Las Patronas de México han sido nominadas, con el apoyo de numerosas organizaciones y colectivos de defensa de derechos humanos, al Premio Princesa de Asturias de la Concordia 2015.</p><p class="subtitle">Estas mujeres campesinas, con su ejemplar activismo, han desempeñado un papel destacado en la creación de redes de solidaridad con las personas migrantes en América Latina y han contribuido de forma esencial a la internacionalización de la lucha contra las fronteras.</p><p class="subtitle">En un mundo marcado por la violencia, el sufrimiento y la deshumanización inherentes a cada frontera, la historia de las Patronas arroja un rayo de esperanza en la recuperación de la dignidad de las personas.</p></div><p class="article-text">
        Un tren recorre M&eacute;xico hacia el norte, desde su frontera sur. Es un tren de mercanc&iacute;as, pero transporta tambi&eacute;n cientos de miles de personas cada a&ntilde;o. Las mercanc&iacute;as viajan en las mejores condiciones, tienen un valor. Las mujeres y las ni&ntilde;as, los ni&ntilde;os y los hombres tienen que subir en plena marcha, trepar y aferrarse a lo que puedan: una barandilla, una escalera, cualquier cosa, hasta encontrar un hueco entre vagones o ganar el techo. Recorren, as&iacute;, miles de kil&oacute;metros, durante semanas o meses, saltando de un tren a otro. Porque este tren fueron varios trenes, que no compart&iacute;an m&aacute;s que v&iacute;as y destino. Ahora forman parte de una monstruosa criatura: <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/inmigracion/inmigracion-mexico-tren_12_168803119.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Bestia</a>.
    </p><p class="article-text">
        La Bestia no es solo un medio de transporte. Es la encarnaci&oacute;n de una violencia extrema: extorsi&oacute;n, mutilaciones, muerte. Mujeres y ni&ntilde;as que se inyectan anticonceptivos antes de partir, porque saben del riesgo de ser brutalmente violadas, de caer en redes de trata. La Bestia es esa violencia indigesta, originada en un mundo atroz que, para no saber, se mantiene a prudencial distancia.
    </p><p class="article-text">
        La Bestia cruza el municipio de Amatl&aacute;n de los Reyes, en el Estado de Veracruz. All&iacute; hay un pueblecito llamado La Patrona. Las familias que lo habitan llevan tiempo viendo pasar, entre los campos de ca&ntilde;a que cultivan, esos trenes cargados de personas. Tiempo observando, sin conocer el origen ni comprender los motivos. Al principio pensaron que eran aventureros con ganas de conocer otros mundos. Aventureros que as&iacute;, posados sobre los vagones, recordaban a moscas. Antes de ser la Bestia, fue el Tren de las Moscas.
    </p><p class="article-text">
        Cuenta Norma Romero, una de las campesinas de La Patrona, que un d&iacute;a las moscas le hablaron. Volv&iacute;a a casa con el pan y la leche que Leonila, su madre, le hab&iacute;a mandado comprar en el abarrote del otro lado de las v&iacute;as. Regres&oacute; con las manos vac&iacute;as. Desde el tren, ojos desesperados y bocas suplicaban comida. Ella les dio lo que llevaba.
    </p><p class="article-text">
        De eso hace m&aacute;s de veinte a&ntilde;os y, desde entonces, cada d&iacute;a, Norma y Leonila, y Carla y Julia, y Mar&iacute;a Karina y Bernarda y Lorena y Guadalupe cocinan arroz, frijoles y tortillas. Esperan luego el paso de la Bestia para lanzar a los polizones botellas de agua y bolsas con comida.
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute; fue al principio: simplemente, la alegr&iacute;a de dar, la generosidad de mujeres humildes que hab&iacute;an reconocido al otro como hermano. Desde ese momento, no hubo retorno. El colectivo espont&aacute;neo no se arredr&oacute; frente a las cr&iacute;ticas de sus hombres, ni ante las amenazas de las autoridades con encerrarlas por colaborar con la inmigraci&oacute;n ilegal -la solidaridad, es sabido, genera desconfianza-. Y estas hermosas mujeres fueron rebautizadas, en honor a su pueblito, como<strong>&nbsp;las Patronas de M&eacute;xico.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las Patronas comenzaron a saber, a conocer. Se organizaron para llegar a m&aacute;s hermanos. Ampliaron sus acciones. Comenzaron a acompa&ntilde;ar, a atender, a asesorar&hellip; Paso a paso hasta el ineludible visibilizar, cuestionar, denunciar la anestesia del primer mundo frente al sufrimiento de millones de personas a las que se niega su condici&oacute;n de tales en funci&oacute;n de su origen.
    </p><p class="article-text">
        Hay una Bestia en M&eacute;xico, pero no es la &uacute;nica. La Bestia espera en cada frontera, en ese no-lugar que usted y yo cruzamos, felices por llevar un nuevo sello en nuestro pasaporte. La Bestia atraviesa, desgarrando, las vidas que cayeron del lado sur. Y la Bestia habita tambi&eacute;n en el origen de las personas obligadas a partir, y no las abandonar&aacute; aunque, con suerte, logren llegar a su destino. Lo narra la excelente, sobrecogedora, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=GBBNmC2JWGU" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Jaula de Oro</a>.
    </p><p class="article-text">
        Para internacionalizar la lucha contra las fronteras, para continuar tejiendo redes y seguir sensibilizando sobre la realidad de las personas migrantes, las Patronas van recorriendo el mundo. En Madrid estuvieron el pasado verano. Tuve la fortuna de acompa&ntilde;arlas en la proyecci&oacute;n de un corto, en el cine de verano del Patio Maravillas. Dec&iacute;an estas asombrosas mujeres que no son pol&iacute;ticas, quiz&aacute; porque creen que la pol&iacute;tica se ha convertido en algo demasiado sucio, que parece contaminar todo lo que toca. Pero su ejemplar labor constituye una hermosa rehabilitaci&oacute;n de la pol&iacute;tica en su sentido original: el quehacer orientado al bien com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Las Patronas de M&eacute;xico han sido nominadas al Premio Princesa de Asturias para la Concordia 2015. Si cualquier premio cobra prestigio en funci&oacute;n de quienes lo ganan, esta reciente nominaci&oacute;n podr&iacute;a constituir el &uacute;ltimo (aunque involuntario) regalo de estas mujeres, tan bellas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Orejudo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/mexico-frontera-migrantes-solidaridad_132_2546676.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Jul 2015 18:45:35 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Bellas y Bestias]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[México,Fronteras,Migrantes,Solidaridad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Aprieten, pero sin matar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/cie-derechos-humanos_132_4624798.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Los frecuentes episodios de agresiones, vejaciones y malos tratos acaecidos en los CIE requieren, más que buenas palabras para salir del paso por parte de las autoridades, la adopción de medidas eficaces que pongan fin a los mismos.</p><p class="subtitle">Permitir a los internos que conserven sus teléfonos móviles, proteger a los testigos de las agresiones, dar órdenes a la Fiscalía para la inmediata persecución de estos delitos o cambiar el protocolo de las repatriaciones forzosas -que permite "apretar, pero no matar"- están entre las medidas urgentes a adoptar.</p></div><p class="article-text">
        Dos funcionarios de la polic&iacute;a han sido llamados a declarar ante un juez por <a href="http://www.cadenaser.com/sociedad/articulo/video-tomado-cie-aluche-destapa-violencia-policial-inmigrante/csrcsrpor/20140917csrcsrsoc_1/Tes" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">agresi&oacute;n a un interno</a> en el Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Aluche. No es la primera vez. S&oacute;lo en los &uacute;ltimos meses han sido escandalosamente frecuentes los episodios de vejaciones y malos tratos que se han producido y denunciado, y que ya han dado lugar a las correspondientes <a href="http://www.eldiario.es/cvsociedad/policia-imputado-agredir-argelinos-Zapadores_0_300970330.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">imputaciones</a>.
    </p><p class="article-text">
        Si en esta ocasi&oacute;n la noticia ha tenido mayor repercusi&oacute;n es porque concurri&oacute; un elemento poco habitual, algo que oblig&oacute; a las autoridades a salir de ese calculado mutismo que tan c&oacute;modo se mueve entre la indiferencia y el desprecio a las v&iacute;ctimas, del silencio con el que se responde a las denuncias de este tipo de hechos. Esta vez las declaraciones eran ineludibles, sencillamente porque el hecho no se pod&iacute;a negar, porque la agresi&oacute;n la recogieron las c&aacute;maras de la lavander&iacute;a del CIE y ha podido verse.
    </p><p class="article-text">
        Las declaraciones son de condena, por supuesto. Es sencillo y barato condenar, decir que <a href="http://www.eldiario.es/politica/Cifuentes-Ignacio-Gonzalez-explicaciones-CIE_0_304120380.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los hechos &ldquo;deben clarificarse&rdquo;</a> y, a continuaci&oacute;n -qu&eacute; bien hemos quedado, qu&eacute; dem&oacute;cratas somos- no hacer nada para depurar responsabilidades. Porque, si verdaderamente se quisiera evitar que sigan ocurriendo hechos tan despreciables, deber&iacute;an adoptarse medidas. Y algunas pueden adoptarse de forma inmediata. Por ejemplo, una tan sencilla como permitir que los internos conserven sus tel&eacute;fonos m&oacute;viles. Es curioso que en centros que, seg&uacute;n la ley, son &ldquo;de car&aacute;cter no penitenciario&rdquo; los m&oacute;viles se requisen en el momento del internamiento, y s&oacute;lo se devuelvan -con la bater&iacute;a descargada, claro- cuando a los internos se les echa de nuevo a la calle, o cuando llegan al pa&iacute;s al que se los deporta. Se esgrimen razones de seguridad para la confiscaci&oacute;n. Tras ver la grabaci&oacute;n, parece que es la seguridad de los internos la que est&aacute; amenazada y que resultar&iacute;a m&aacute;s aconsejable que tuvieran a mano un m&oacute;vil para poder grabar lo que sucede dentro de estos espacios. De este modo las autoridades tendr&iacute;an m&aacute;s sencilla, y garantizada, la &ldquo;clarificaci&oacute;n de los hechos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Otra medida fundamental -y l&oacute;gica- para arrojar luz sobre lo que ocurre entre las paredes de un CIE ante la presencia de varios internos, es que siempre que existan denuncias de malos tratos se proceda a la inmediata protecci&oacute;n de la prueba testifical. Pero &iquest;esto no se hace? -cabe preguntarse. Pues, en efecto, no. Se hace todo lo contrario: a las denuncias de agresiones policiales en los CIE le <a href="http://www.eldiario.es/catalunya/Denuncian-agresion-deportacion-CIE-Barcelona_0_135086720.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">siguen las inmediatas deportaciones</a> de los posibles testigos. &iquest;Sorprendente? S&iacute;, si crey&eacute;ramos que las agresiones como la que hemos podido ver son hechos aislados. Si lo fueran y si la &ldquo;clarificaci&oacute;n de los hechos&rdquo; fuera una aut&eacute;ntica declaraci&oacute;n de intenciones y no una mera f&oacute;rmula para salir del paso de cara a la galer&iacute;a, lo l&oacute;gico ser&iacute;a tener un protocolo estricto para proteger a los testigos. Se esclarecer&iacute;a as&iacute; lo sucedido en cada caso concreto y se podr&iacute;a demostrar que se hace justicia cuando las denuncias son verdaderas, y tambi&eacute;n si son (si fueran) falsas. Pero todo apunta a que los testigos molestan a quienes tienen encomendada la funci&oacute;n de cumplir y hacer cumplir la ley. Las razones oscuras y la intenci&oacute;n de enmendarse escasa: no se observa movimiento alguno para evitar la eliminaci&oacute;n de testigos mediante deportaciones expr&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Una &uacute;ltima medida efectiva: dar &oacute;rdenes claras y precisas a la Fiscal&iacute;a para que este tipo de delito, dada la crudeza que reviste, sea perseguido con especial ah&iacute;nco. Porque hay algo de enorme gravedad en la historia del colombiano agredido, y es que s&oacute;lo ha sido noticia cuando su caso se ha reabierto en sede judicial. Antes un juez hab&iacute;a decidido dar carpetazo al asunto: no seguir investigando, a pesar de contar con esa grabaci&oacute;n que otorga total verosimilitud a la denuncia presentada. No voy a valorar la actuaci&oacute;n judicial, pero s&iacute; creo que el sobreseimiento no se hubiese producido si el fiscal del caso se hubiese empe&ntilde;ado con la intensidad que requiere la repugnancia que estos hechos producen.
    </p><p class="article-text">
        Un &uacute;ltimo dato: la agresi&oacute;n que hemos visto se produjo en el CIE, poco antes de que el interno fuera conducido al avi&oacute;n en el que iba a ser deportado. Pero bien podr&iacute;a haber quedado impune. Bastaba con esperar a sacarlo del centro, donde ya no hay ni una sola c&aacute;mara. Porque <a href="http://www.europapress.es/epsocial/inmigracion-00329/noticia-interno-cie-denuncia-dos-policias-tratarlo-animal-deportarlo-20140514182313.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la violencia en los traslados al aeropuerto</a> y en los propios medios de transporte en los que se obliga a las personas a abandonar el territorio espa&ntilde;ol no s&oacute;lo es frecuente: es la norma. Est&aacute; reconocida en las normas. El protocolo que regula la actuaci&oacute;n de la polic&iacute;a en las repatriaciones forzosas, fundamentalmente en los vuelos macro, avala la violencia gratuita e injustificable cuando permite el empleo de &ldquo;lazos de seguridad, cascos, prendas inmovilizadoras homologadas (camisas de fuerza), esposas o similares&rdquo;, aunque insidiosamente advierta que &ldquo;en ning&uacute;n caso la aplicaci&oacute;n de las medidas coercitivas podr&aacute; comprometer las funciones vitales del repatriado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aprieten, pero sin matar. Esta es la norma. Despu&eacute;s ya se ver&aacute; c&oacute;mo se justifica que en ocasiones, claro, se les vaya la mano y <a href="http://www.masvoces.org/Protestas-por-la-muerte-de-un-nigeriano-cuando-volaba" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un joven fallezca por asfixia en pleno vuelo</a>. La Campa&ntilde;a Estatal por el Cierre de los CIE cuenta todo sobre estos siniestros vuelos <a href="http://www.localcambalache.org/libros/comentarios_libros/paremos_los_vuelos.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Orejudo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/cie-derechos-humanos_132_4624798.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 Sep 2014 19:17:26 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Aprieten, pero sin matar]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Derechos Humanos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La frontera sin ley del ministro del interior]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/frontera-ley-ministro-interior_132_4694464.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">No le gustan a la cristiana Europa las personas que llegan huyendo de una mutilación cierta, un matrimonio forzado, una guerra salvaje o la miseria más extrema.</p><p class="subtitle">Lo procedente según las normas internacionales y estatales es informar a las personas que cruzan nuestra frontera de su derecho a pedir asilo; lo obligado es darles asistencia letrada y de intérprete.</p></div><p class="article-text">
        <em>Por las costas espa&ntilde;olas entraron en 2013 3.237 inmigrantes frente a los 3804 del a&ntilde;o anterior, lo que supone un 15% menos, y un 90% de reducci&oacute;n si lo comparamos con el 2006, cuando se registr&oacute; una llegada masiva de 39180 personas.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>La presi&oacute;n migratoria sigue focalizada en las dos ciudades aut&oacute;nomas, donde las fuerzas de seguridad detectaron la entrada de 4235 inmigrantes irregulares un 49 por ciento m&aacute;s que los 2.841 que lo hicieron en 2012.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Interior destaca que, a pesar de este aumento respecto a 2005 cuando fue la crisis de la valla, la entrada por Ceuta y Melilla ha descendido un 24%, ya que aquel a&ntilde;o llegaron a ambos territorios 5.566 inmigrantes.</em>
    </p><p class="article-text">
        Fuente: rtve.es
    </p><p class="article-text">
        Cerca de 30 millones de extranjeros entrar&aacute;n en Espa&ntilde;a por tierra, mar y aire durante el verano y esa cantidad se duplicar&aacute; a lo largo de 2014. En el conjunto de la Uni&oacute;n Europea la cifra ser&aacute; diez veces mayor.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Una invasi&oacute;n? No si llegan con sus c&aacute;maras fotogr&aacute;ficas, sus gu&iacute;as tur&iacute;sticas, sus toallas de colores y su protector solar. Por lo comprobado en los medios, para hablar de invasi&oacute;n lo relevante no es tanto el n&uacute;mero, basta con unos cuantos miles siempre que cumplan algunos requisitos entre los que destacan dos: que ya lleguen morenos y que sean pobres.
    </p><p class="article-text">
        Y es que esta recia Europa de raras sensibilidades es bastante tiquismiquis y se siente invadida por todo aquel que no venga a dorarse en las playas, trotar por ciudades y apelotonarse en sus museos o dejarse un past&oacute;n en hoteles, discotecas, chiringuitos y otras cultas bagatelas. No le gustan a la cristiana Europa las personas que llegan huyendo de una mutilaci&oacute;n cierta, un matrimonio forzado, una guerra salvaje o la miseria m&aacute;s extrema. Los dramas que llegan sin visado inquietan a esta Europa fr&iacute;a y sistem&aacute;tica a la hora de negar visados. As&iacute; que Europa dice no con gesto almidonado, aun a sabiendas de que cierra su puerta a quienes no tienen m&aacute;s opci&oacute;n que la huida y que, de todas formas, emprender&aacute;n un largo viaje, plagado de sufrimiento, abusos y violencia hacia el m&iacute;nimo atisbo de supervivencia (lo narran Mahmud Traor&eacute; y Bruno Le Dantec en <a href="http://www.pepitas.net/libro/partir-para-contar" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Partir para contar</em></a>). Y Europa tiene esbirros controlando sus fronteras. Uno importante es el Estado espa&ntilde;ol, que &uacute;ltimamente insiste en difundir la idea de invasi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Y &iquest;por qu&eacute; llamar invasi&oacute;n a esta porci&oacute;n tan reducida en relaci&oacute;n con el enorme movimiento de extranjeros que pulula cada a&ntilde;o por su territorio? La respuesta, cabe advertirlo una vez m&aacute;s, es clara: porque el t&eacute;rmino invasi&oacute;n conduce directamente al sentimiento de amenaza, a la sensaci&oacute;n de peligro. Y en el peligro no existe la compasi&oacute;n; ante el enemigo s&oacute;lo cabe la guerra, esa guerra sin declarar que Europa ha iniciado contra el inmigrante.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, a la hora de enfrentarnos a las noticias sobre inmigraci&oacute;n conviene conocer la estrategia con la que se inocula en la poblaci&oacute;n el virus xen&oacute;fobo. Son sencillas pautas de vileza que persiguen la cosificaci&oacute;n del extranjero pobre y la generaci&oacute;n de temor:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Omita toda menci&oacute;n a los beneficios que      comporta la inmigraci&oacute;n y refi&eacute;rase a ella siempre como &ldquo;problema&rdquo; y      &ldquo;crisis&rdquo;.</li>
                                    <li>Asocie inmigraci&oacute;n, terrorismo y      delincuencia. S&oacute;lo as&iacute; los ciudadanos admitir&aacute;n que la respuesta a las      &ldquo;crisis&rdquo; sea gastar ingentes cantidades de euros en reforzar las vallas      fronterizas, controlar el Estrecho, o desplegar sobre el terreno m&aacute;s      polic&iacute;a y guardia civil. </li>
                                    <li>Utilice       todo elemento de  actualidad      que potencie el terror: ahora, por ejemplo, se puede mencionar,      groseramente y sin rubor, el virus del &Eacute;bola al <a href="http://www.interior.gob.es/es/web/interior/noticias/detalle/-/journal_content/56_INSTANCE_1YSSI3xiWuPH/10180/2361530/?redirect=http%3A%2F%2Fwww.interior.gob.es%2Fes%2Fweb%2Finterior%2Fportada%3Bjsessionid%3D2F3ADAFD95C74C91BB323FB405ACE231%3Fp_p_id%3D101_INSTANCE_OFA3ASFpQmdf%26p_p_lifecycle%3D0%26p_p_state%3Dnormal%26p_p_mode%3Dview%26p_p_col_id%3Dcolumn-2%26p_p_col_count%3D4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">anunciar </a>las medidas a      adoptar para atajar la &ldquo;presi&oacute;n migratoria&rdquo;.</li>
                                    <li>Desinforme y manipule a la poblaci&oacute;n.      Encontrar&aacute; de su lado a la pr&aacute;ctica totalidad de los medios de      comunicaci&oacute;n y a casi todos los partidos pol&iacute;ticos. Pocos cuestionar&aacute;n lo      esencial de esas decisiones para no perder votantes atemorizados. </li>
                                    <li>Enferme as&iacute; irremisiblemente a la      sociedad para que pueda permanecer impasible ante el sufrimiento humano,      para que pueda contemplar como normales las pr&aacute;cticas delictivas ordenadas      desde los ministerios y cumplidas sumisamente por fuerzas policiales. No      importar&aacute; que su misi&oacute;n sea hacer cumplir la ley y ahora la conculquen      ante nuestros ojos -escandalizados, adormecidos, asustados o c&oacute;mplices,      seg&uacute;n el grado en que hayamos interiorizado el conflicto-, asumiendo como      irremediable la corrupci&oacute;n y el desplome del Estado de Derecho.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Muchas personas desconocen que es manifiestamente ilegal que las personas que se encaraman a la valla de Ceuta o de Melilla o las que consiguen saltarla, sean entregadas de forma inmediata a las fuerzas de seguridad de Marruecos. Pero el ministro del Interior no. Fern&aacute;ndez D&iacute;az sabe que esas personas ya est&aacute;n en territorio espa&ntilde;ol, pues la totalidad de la valla (cualquiera de ellas) est&aacute; en nuestro suelo. Sabe, por lo tanto, que lo procedente seg&uacute;n las normas internacionales y estatales es informar a esas personas de su derecho a pedir asilo; que lo obligado es darles asistencia letrada y de int&eacute;rprete; que resulta inexcusable abrir el correspondiente expediente. Y, sin embargo, ordena a la Guardia Civil ejecutar &ldquo;expulsiones en caliente&rdquo;. El ministro es, por tanto, responsable de que, a plena luz del d&iacute;a, funcionarios p&uacute;blicos cometan delitos: de coacci&oacute;n,  privaci&oacute;n de asistencia letrada y otros derechos c&iacute;vicos reconocidos por la Constituci&oacute;n y las leyes, y prevaricaci&oacute;n. Lo advierten grandes juristas en el Informe <a href="http://eprints.ucm.es/25993/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Expulsiones en caliente: cuando el Estado act&uacute;a al margen de la ley&rdquo;</a>.
    </p><p class="article-text">
        El ministro es responsable. Tambi&eacute;n los propios guardias, que no podr&aacute;n alegar circunstancias excluyentes de la responsabilidad referidas a la obediencia debida o al ejercicio leg&iacute;timo del cargo cuando sean encausados por su responsabilidad penal y disciplinaria. (Un juzgado de Melilla ha admitido ya una querella por devoluciones que tuvieron lugar el pasado <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/dentro-Melilla-responsabilidad-Espana-juzgado_0_289771179.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">18 de junio.</a> Habr&aacute; m&aacute;s. Se trata de impedir que siga asesin&aacute;ndose a personas en la frontera sur)
    </p><p class="article-text">
        A los guardias civiles que ejecutan expulsiones delictivas no parece importarles la suerte de los inmigrantes. Pero tanto ellos como las autoridades ministeriales la conocen. Saben que es frecuente que las fuerzas auxiliares marroqu&iacute;es (Alis) apaleen a los inmigrantes -en ocasiones hasta la muerte- antes de abandonarlos en el desierto argelino o en Rabat. Y aun as&iacute;, <a href="http://www.eldiario.es/politica/inmigrantes-protagoniza-intento-entrada-Melilla_0_292220816.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">permiten que los Alis entren en territorio espa&ntilde;ol para golpear a quienes se han encaramado a las vallas</a>. Aun as&iacute;, entregan ellos mismos a personas claramente necesitadas de atenci&oacute;n m&eacute;dica (sumamos, pues, a la lista de delitos, el de omisi&oacute;n del deber de socorro). Los videos que viene publicando PRODEIN, como el del <a href="http://vimeo.com/103407413" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">13 de agosto</a>, son una prueba irrefutable. Ese d&iacute;a fueron devueltos ilegalmente setenta subsaharianos. Seis terminaron muertos.
    </p><p class="article-text">
        Sabe tambi&eacute;n el ministro que la desesperaci&oacute;n de quienes llegan es tal que ninguna valla va a impedir que se sigan trepando ni siendo m&aacute;s alta y aterradora ni con vigilancia m&aacute;s estrecha. Sabe que extremar las medidas disuasorias s&oacute;lo contribuir&aacute; a que las rutas sean m&aacute;s peligrosas y mortales. &iquest;Por qu&eacute; no entonces, Sr. Ministro, incrementar el n&uacute;mero de expertos en asilo o protecci&oacute;n internacional, en lugar del n&uacute;mero de funcionarios de los cuerpos de seguridad? &iquest;Quiz&aacute;s por el miedo a que se constate que, en efecto, quienes llegan son mujeres y hombres merecedores de protecci&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        Gracias a la bajeza con que est&aacute; abordando la cuesti&oacute;n migratoria, Fern&aacute;ndez D&iacute;az merece el t&iacute;tulo de peor ministro del Interior de la historia de Espa&ntilde;a. Y eso que algunos de sus predecesores no se lo hab&iacute;an dejado f&aacute;cil.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Orejudo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/frontera-ley-ministro-interior_132_4694464.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 20 Aug 2014 18:21:50 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La frontera sin ley del ministro del interior]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[CIEs: el Reglamento de la vergüenza o la normalización del racismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/cie-racismo_132_4960554.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        El pasado 15 de marzo el Bolet&iacute;n Oficial del Estado public&oacute; el Real Decreto por el que se aprueba el Reglamento de funcionamiento y r&eacute;gimen interior de los centros de internamiento de extranjeros (CIEs).
    </p><p class="article-text">
        En la Exposici&oacute;n de motivos se califica a la norma de &ldquo;oportuna&rdquo;, se indica que ha sido adoptada &ldquo;teniendo en cuenta la experiencia adquirida desde la implantaci&oacute;n de esos centros&rdquo; y se afirma que el Reglamento dispone un &ldquo;tratamiento detallado de los diferentes aspectos de las condiciones en las que debe producirse el internamiento, que redunde en el incremento de las garant&iacute;as de los extranjeros&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute;, entonces, numerosas organizaciones de defensa de los derechos humanos lo califican como &ldquo;Reglamento de la Verg&uuml;enza&rdquo;? Razones no faltan.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Oportuna? &iquest;Para qui&eacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los CIEs aparecieron por vez primera en 1985. Han existido durante veintinueve a&ntilde;os sin una regulaci&oacute;n espec&iacute;fica. Esta falta de regulaci&oacute;n supon&iacute;a un claro incumplimiento de la ley en los &uacute;ltimos cinco, puesto que, en su reforma del 2009, la Ley de Extranjer&iacute;a ordenaba al Gobierno que, en un plazo de seis meses, dotara de reglamento a los CIEs. Cinco a&ntilde;os sin un momento oportuno, que parece que finalmente lleg&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        No es casual que el Reglamento se apruebe cuando han empezado a conocerse, y a llegar a los juzgados, casos de escandalosa vulneraci&oacute;n de derechos, <a href="http://www.eldiario.es/politica/Consejo-Europa-CIE-comisarias-espanolas_0_127387261.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">malos tratos</a>, <a href="http://www.eldiario.es/catalunya/Primer-agresiones-CIE-Zona-Franca_0_235176589.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">agresiones</a> y <a href="http://www.eldiario.es/catalunya/Muertes-opacidad-CIE-Zona-Franca_0_204030431.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">muertes</a> en los CIEs.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco es desde&ntilde;able la dosis de distracci&oacute;n que aporta el Reglamento, cuando el Gobierno necesita un lavado de cara tras las tr&aacute;gicas muertes de inmigrantes en las playas de Ceuta.
    </p><p class="article-text">
        Define la Real Academia de la Lengua como oportuno lo que se hace en tiempo adecuado y cuando conviene. Y s&iacute;, a nuestro Gobierno, necesitado de un golpe de efecto, ahora el Reglamento le conviene. Se entiende perfectamente que el Gobierno encuentre en la publicaci&oacute;n de este Reglamento una buena oportunidad. &iquest;Para qui&eacute;n? Para s&iacute; mismo, naturalmente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cambiar para que nada cambie </strong>
    </p><p class="article-text">
        El Reglamento presenta como &ldquo;novedad&rdquo; la distinci&oacute;n entre dos &aacute;mbitos: el de la seguridad, en manos de la polic&iacute;a; y el asistencial, a cargo de otras entidades, p&uacute;blicas o privadas.
    </p><p class="article-text">
        Novedad hubiese sido que la gesti&oacute;n de estos centros, de car&aacute;cter supuestamente no penitenciario, se traspasara al Ministerio de Sanidad, Asuntos Sociales e Igualdad.
    </p><p class="article-text">
        Pero a este Gobierno esa novedad no le interesa. Le resulta mucho m&aacute;s rentable la idea del control policial de las personas internas que, sumada al argumento de que se ingresa a los inmigrantes en los CIEs por razones de seguridad, potencia la nada inocente asociaci&oacute;n inmigraci&oacute;n-delincuencia.
    </p><p class="article-text">
        La novedad se esfuma, pues, tras la indicaci&oacute;n de que estas entidades trabajar&aacute;n &ldquo;bajo la dependencia directa del director&rdquo;, es decir, de un funcionario del Cuerpo Nacional de Polic&iacute;a. Tramposa pirueta para llegar al mismo sitio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La mala experiencia adquirida. M&aacute;s de lo mismo</strong>
    </p><p class="article-text">
        Que el Reglamento permita a la Direcci&oacute;n General de la Polic&iacute;a -y no es broma- concertar la asistencia sanitaria (ahora, la especializada y la de urgencia) y los servicios sociales de cada CIE con entidades p&uacute;blicas, organizaciones no gubernamentales y otras sin &aacute;nimo de lucro, pero tambi&eacute;n con empresas privadas, lejos de comportar una mejora, consolida una pr&aacute;ctica que ya se ha revelado perversa.
    </p><p class="article-text">
        La experiencia adquirida exig&iacute;a un cambio aut&eacute;ntico, radical. Porque la experiencia lo que demuestra es que, con un servicio m&eacute;dico privatizado y la presencia de la Cruz Roja en Aluche, una mujer joven, Samba Martine, muri&oacute; por una asistencia inadecuada. Samba, gravemente enferma, no siempre fue atendida en el dispensario por un m&eacute;dico y tuvo int&eacute;rprete s&oacute;lo en una de las diez ocasiones en que acudi&oacute; al servicio sanitario. Dice <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/inmigracion/Samba-Martine-tratada-correctamente-evitado_0_222927707.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Audiencia Provincial de Madrid</a> en el auto que ordena la reapertura de su caso que &ldquo;De haber sido tratada correctamente, se podr&iacute;a haber evitado el fatal desenlace&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hay que recordar de nuevo que el Estado es responsable de la salud  y la integridad f&iacute;sica de las personas a las que priva de libertad. Y que esta responsabilidad s&oacute;lo puede ser asumida y garantizada por un servicio de titularidad p&uacute;blica. Es poco sensata su delegaci&oacute;n en entidades cuya finalidad primera es la obtenci&oacute;n de beneficios econ&oacute;micos, o en organizaciones no gubernamentales en las que la trayectoria -y la l&oacute;gica- indican que tienen una inoperancia directamente proporcional a la cuant&iacute;a de las subvenciones con las que se las amordaza (En el CIE de Aluche trabaja, desde hace a&ntilde;os, la Cruz Roja. En 2010 esta organizaci&oacute;n recibi&oacute; una <a href="http://www.boe.es/boe/dias/2010/02/20/pdfs/BOE-A-2010-2740.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">subvenci&oacute;n directa de 210.932,08 euros</a> para la &ldquo;atenci&oacute;n integral a las personas internas&rdquo; y en particular para financiar la &ldquo;intervenci&oacute;n con todas las personas internas, en especial en la interpretaci&oacute;n de lenguas, las relaciones con el exterior o la tramitaci&oacute;n de documentos&rdquo;).
    </p><p class="article-text">
        <strong>El tratamiento del internamiento: ni detallado, ni garantista</strong>
    </p><p class="article-text">
        Que el Reglamento recoja un cat&aacute;logo de derechos no supone que esos derechos vayan a ser realmente garantizados. Ya la Ley de extranjer&iacute;a, que tiene rango superior a esta nueva norma, recog&iacute;a la correspondiente lista. Y no hay derecho de esa lista que no se haya vulnerado. Ni uno.
    </p><p class="article-text">
        Los Acuerdos dictados en los &uacute;ltimos a&ntilde;os por los diversos Juzgados de vigilancia de los CIEs ponen de manifiesto que el reconocimiento de derechos queda en papel mojado si no hay una aut&eacute;ntica voluntad de garantizarlos. Pero el Reglamento no ha recogido esos Acuerdos, claro est&aacute;, porque &iquest;c&oacute;mo hacerlo sin sonrojo? &iquest;C&oacute;mo reconocer que lo que ocurre en los CIEs es causa y efecto de una concepci&oacute;n deshumanizada de las personas migrantes?
    </p><p class="article-text">
        Pongamos un ejemplo: se reconoce, al menos formalmente, el derecho de las personas internas a no ser sometidas a tratos degradantes. Pero los juzgados de Madrid han tenido que ordenar a la Direcci&oacute;n del CIE que abra las puertas de las celdas a las personas internas que necesitan ir al servicio por la noche. Incluir este Acuerdo ser&iacute;a dejar constatado en el texto hasta d&oacute;nde pueden ser miserables quienes obligaban a los internos a realizar sus deposiciones en la propia celda y delante del resto de los compa&ntilde;eros.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Regular la infamia </strong>
    </p><p class="article-text">
        La mera existencia de centros donde se priva de libertad a personas, no porque hayan cometido un delito sino porque son pobres y extranjeras y carecen de permiso de estancia o residencia, nos asegura un puesto destacado en la historia universal de la infamia. Y regular estos espacios no va a conseguir legitimarlos. No es exagerado recordar, en este sentido, que <a href="https://www.diagonalperiodico.net/blogs/laconquistadelderecho/reglamento-cies-y-fetiche-juridico.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">otras leyes adoptadas en otros momentos y lugares</a>, por el hecho de ser leyes no fueron menos injustas, racistas y criminales. As&iacute; pues, por encima de toda otra consideraci&oacute;n, hay una raz&oacute;n fundamental para calificar esta norma como Reglamento de la Verg&uuml;enza: trata de regular, y con ello revestir de imposible legitimidad, lo que de ninguna manera debe existir.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Orejudo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/cie-racismo_132_4960554.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 26 Mar 2014 19:35:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[CIEs: el Reglamento de la vergüenza o la normalización del racismo]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Racismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mujeres y CIEs]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/mujeres-cie-vulneracion-de-derechos-humanos_132_4992053.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Este 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, es importante visibilizar la situación de maltrato y pérdida de derechos que sufren muchas mujeres en los Centros de Internamiento de Extranjeros.</p></div><h3 class="article-text">NOURA</h3><p class="article-text">
        Conoc&iacute; a Noura cuando estaba encerrada en el Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Aluche (Madrid). M&aacute;s de la mitad de su vida hab&iacute;a transcurrido fuera de T&uacute;nez, el pa&iacute;s donde naci&oacute;: antes de venir a Espa&ntilde;a hab&iacute;a pasado dos a&ntilde;os estudiando en Francia y ya llevaba quince viviendo en nuestro pa&iacute;s. Aqu&iacute; ten&iacute;a su n&uacute;cleo social. No me extra&ntilde;&oacute;, pues, que se sintiera espa&ntilde;ola. Tampoco que sufriese constantes y evidentes crisis de ansiedad, que temiese la deportaci&oacute;n. No se trataba &uacute;nicamente de saber que con eso se quebrar&iacute;a todo lo construido, que quedar&iacute;a definitivamente roto su modo de vida. Estaba tambi&eacute;n la perspectiva de volver a un entorno salvajemente hostil.
    </p><p class="article-text">
        <em>Si apareces por aqu&iacute;, te corto la cabeza y la paseo por el 	pueblo</em>- le hab&iacute;a dicho su padre.
    </p><p class="article-text">
        <em>Es que si no lo hace tu padre, lo hago yo</em>- le aclar&oacute; por tel&eacute;fono 	su t&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        Y con todo, lo peor, lo que destrozaba el &aacute;nimo de Noura, era saber que la deportaci&oacute;n supondr&iacute;a separarse de su hijo de ocho a&ntilde;os, que quedaba en Espa&ntilde;a. Sin madre. En su Espa&ntilde;a.
    </p><h3 class="article-text">ANA PAULA</h3><p class="article-text">
        Ana Paula era una de las compa&ntilde;eras de celda de Noura.
    </p><p class="article-text">
        Hab&iacute;a nacido en Brasil, pero tambi&eacute;n llevaba m&aacute;s a&ntilde;os aqu&iacute; de los que hab&iacute;a vivido en ninguna otra parte. Ana Paula s&oacute;lo sonre&iacute;a, de medio lado, cuando se lamentaba de su mala suerte. Mala suerte con su pareja, que la golpeaba. Mala suerte en los bares de carretera donde trabajaba para enviar dinero a los dos hijos que, cuando era adolescente, hab&iacute;a dejado &ldquo;all&aacute;&rdquo;. Mala suerte con el polic&iacute;a espa&ntilde;ol que la viol&oacute;. Mala suerte con la justicia: sin mala suerte no se acaba en prisi&oacute;n, ni en esa c&aacute;rcel, a&uacute;n peor, que es el CIE.
    </p><p class="article-text">
        Ana Paula sufr&iacute;a mucho con la amenaza de deportaci&oacute;n. Y, de nuevo, en ella tambi&eacute;n, el da&ntilde;o no era tanto por tener que volver, cuanto por tener que dejar aqu&iacute;, en Espa&ntilde;a, a su tercer hijo, de seis a&ntilde;os, espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        Noura y Ana Paula fueron expulsadas. No pueden regresar en los pr&oacute;ximos diez a&ntilde;os.
    </p><h3 class="article-text">SAMBA</h3><p class="article-text">
        La historia de Samba es m&aacute;s conocida. Yo nunca la visit&eacute;, pero s&eacute; -sabemos- que lleg&oacute; al CIE despu&eacute;s de pasar tres meses en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Melilla. Sabemos que lleg&oacute; all&iacute; con su hija de ocho a&ntilde;os. Tambi&eacute;n que estaba enferma. Es dram&aacute;ticamente com&uacute;n que, durante el largo y penoso viaje que realizan, las mujeres africanas sean explotadas o violadas por otros migrantes o por miembros de las fuerzas de seguridad de los pa&iacute;ses que van atravesando; que como consecuencia de ello contraigan enfermedades de transmisi&oacute;n sexual. Lo raro es que no las obliguen a trabajar para redes de prostituci&oacute;n (<a href="http://www.google.es/url?sa=t&amp;rct=j&amp;q=&amp;esrc=s&amp;source=web&amp;cd=1&amp;ved=0CDIQFjAA&amp;url=http%3A%2F%2Fgepibbaleares.files.wordpress.com%2F2012%2F11%2Fla-trata-en-el-trc3a1nsito-helena-maleno-1.pdf&amp;ei=2FwYU76wM4WxywPPqYDoAg&amp;usg=AFQjCNE1t5bdeS1EweOLd6jmUH_ipQ8E5w&amp;sig2=wxgFMzOxCxxNb4z1QBTNMw&amp;bvm=bv.62577051,d.bGQ" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lo cuenta Helena Maleno</a>).
    </p><p class="article-text">
        Samba proced&iacute;a del Congo. Que pudiera tener VIH era m&aacute;s que probable. De hecho lo ten&iacute;a. Y lo sab&iacute;an en el CETI porque las dos pruebas que le hab&iacute;an realizado hab&iacute;an dado positivo. Samba fue internada en Aluche sin que se valorase, como exige la ley, su estado de salud. En los treinta y ocho d&iacute;as que pas&oacute; en el CIE de Madrid, acudi&oacute; al servicio m&eacute;dico en diez ocasiones. S&oacute;lo en una tuvo int&eacute;rprete, y en tres de ellas ni siquiera fue atendida por m&eacute;dicos. No se le hizo un solo an&aacute;lisis de sangre, no se le recet&oacute; sino pomada y paracetamol. Pero Samba agonizaba encerrada y el Estado espa&ntilde;ol, responsable de garantizar la vida de aquellos a quienes priva de libertad, no hizo nada. O s&oacute;lo lo hizo tras semanas de aullidos de dolor y de lamentos, cuando la agon&iacute;a hab&iacute;a llegado a un punto irreversible. Samba muri&oacute; el d&iacute;a que fue trasladada al hospital.
    </p><p class="article-text">
        Hasta aqu&iacute;, un pedacito de las vidas de tres personas que, como tantas otras, sufrieron las penosas condiciones del CIE de Madrid. No son las &uacute;nicas que vinieron buscando un futuro mejor y vivieron con el miedo a la redada, a la denuncia, a la expulsi&oacute;n; no son las &uacute;nicas que terminaron presas en un espacio sin regulaci&oacute;n ni derechos; no son las &uacute;nicas que al sufrimiento de no entender el porqu&eacute; de su encierro han de sumar abusos y humillaciones, que convierten en un infierno el hecho de ser extranjera y, adem&aacute;s, mujer. 
    </p><p class="article-text">
        La desidia de las autoridades y su desinter&eacute;s en aplicar el m&aacute;s elemental concepto de igualdad dentro de los CIEs queda patente en discriminaciones vergonzosas, aplicadas de forma descarada: en algunos CIEs las mujeres disfrutan de menos tiempo que los hombres para salir al patio; que adem&aacute;s es m&aacute;s peque&ntilde;o que el de los hombres, como tambi&eacute;n son m&aacute;s peque&ntilde;os sus m&oacute;dulos. Hay CIEs en los que las mujeres est&aacute;n obligadas a ocuparse de la limpieza, no s&oacute;lo de sus celdas sino incluso de los espacios comunes. Pero s&oacute;lo para fregar y perjudicar se reconoce la condici&oacute;n de mujer en las internas a las que no se protege en sus necesidades espec&iacute;ficas.
    </p><p class="article-text">
        En los CIEs se ha encerrado -y se encierra- a mujeres embarazadas a las que no se dispensa el asesoramiento y la atenci&oacute;n m&eacute;dica que su estado exige. Tampoco reciben informaci&oacute;n sobre las posibilidades legales de interrupci&oacute;n del embarazo (recordemos que a&uacute;n no se ha cercenado brutalmente este derecho). En los CIEs se encierra a mujeres con hijos peque&ntilde;os. Algunos tanto, que ven interrumpida abruptamente su lactancia. En los CIEs hay mujeres v&iacute;ctimas de trata que no pueden ejercer su derecho de reflexi&oacute;n, porque no se les informa, porque no se ponen en marcha los correspondientes protocolos de detecci&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text">CLAUDIA</h3><p class="article-text">
        Una &uacute;ltima historia: la de Claudia. Era menor cuando lleg&oacute; de la mano de un pederasta espa&ntilde;ol que le mostr&oacute; la puerta de la calle cuando dej&oacute; de ser ni&ntilde;a. All&iacute;, en la calle, dedicada irremediablemente a la prostituci&oacute;n, pas&oacute; los siguientes quince a&ntilde;os. En una redada, Claudia, que hab&iacute;a nacido Claudio, fue internada en el m&oacute;dulo de mujeres. Tuvo suerte porque, aunque sus documentos oficiales la marcaban como var&oacute;n y pod&iacute;a haber sido recluida con los hombres, la direcci&oacute;n del CIE en este caso decidi&oacute; respetar su identidad. 
    </p><p class="article-text">
        El tratamiento del ingreso de transexuales es un extremo que, como tantos otros, carece de regulaci&oacute;n y queda al arbitrio del director del correspondiente CIE. &iquest;En qu&eacute; m&oacute;dulo se interna a una persona transexual? Le deseamos suerte, porque depende s&oacute;lo de c&oacute;mo piense y lo que diga el se&ntilde;or director.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, D&iacute;a Internacional de la Mujer, llegamos al ecuador de la Quincena de Lucha Feminista. La Quincena ha querido dar voz a todas las mujeres, tambi&eacute;n a las bolleras y a las transexuales, encerradas en estas y otras prisiones: <a href="http://aportodasmadrid.wordpress.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">http://aportodasmadrid.wordpress.com/</a> 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Orejudo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/mujeres-cie-vulneracion-de-derechos-humanos_132_4992053.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Mar 2014 19:53:11 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Mujeres y CIEs]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los CIE: ocho a cerrar y uno más]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/cie-derechos-humanos_132_5045475.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Los Centros de Internamiento de Extranjeros son espacios de violación sistemática de derechos humanos cuyo cierre inmediato debemos exigir con rotundidad para no convertirnos en cómplices de su infame existencia.</p></div><p class="article-text">
        Son tantos los frentes abiertos, tan fren&eacute;tica la espiral de agresiones a los derechos que cre&iacute;mos definitivamente conquistados, que no es infrecuente que, a quienes reclamamos el cierre inmediato y definitivo de los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE), se nos plantee la duda de si es esta la batalla en la que debemos concentrar la mayor intensidad de nuestros esfuerzos.
    </p><p class="article-text">
        La respuesta es s&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Basta una peque&ntilde;a dosis de reflexi&oacute;n para comprender que, en la ya ineludible tarea de construir una realidad menos hostil, m&aacute;s digna, los CIE constituyen un excepcional campo de pruebas de lo que estamos dispuestos a aceptar; de lo que esperamos ser, si las miras van m&aacute;s all&aacute; de resolver los problemas materiales causados por este expolio, al que tan insidiosa como h&aacute;bilmente han llamado crisis.
    </p><p class="article-text">
        No es dif&iacute;cil descubrir que los mismos elementos que sustentan la existencia de estos centros, incompatibles con la dignidad de la sociedad que los tolera y los financia, concurren tambi&eacute;n en los incesantes ataques que se est&aacute;n llevando a cabo contra derechos que son elementales en una verdadera democracia.
    </p><p class="article-text">
        El procedimiento podr&iacute;a reducirse a un esquema sencillo: la desinformaci&oacute;n y el miedo como caldo de cultivo de la ignorancia y la pasividad de una ciudadan&iacute;a a la que, de esta forma, se hace c&oacute;mplice de graves violaciones de los derechos humanos, en beneficio exclusivo de una casta econ&oacute;micamente poderosa que ha convertido la pol&iacute;tica en instrumento al servicio de sus intereses.
    </p><h3 class="article-text">Desinformaci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Los CIE no son, como se ha hecho creer a muchos ciudadanos, centros de acogida para ofrecer mantas, techo y caf&eacute; a quienes llegan en una patera. Los CIE son c&aacute;rceles. Peores que c&aacute;rceles. Son espacios en los que no hay derechos, limbos de indignidad en los que se secuestra a personas que no han cometido ning&uacute;n delito: son extranjeros pobres, eso basta. Eso y una simple infracci&oacute;n administrativa -como puede serlo una multa de tr&aacute;fico- los encierra en un CIE. &ldquo;Para que puedan estar localizados cuando puedan ser expulsados&rdquo;, dicen nuestras autoridades. Pero sus propios datos lo desmienten. La mitad de quienes han padecido el encierro son puestos de nuevo a la puerta del CIE, tras varias semanas de humillaci&oacute;n y malos tratos.
    </p><p class="article-text">
        Los CIE son, dig&aacute;moslo claro, lugares que acumulan un despiadado historial de vulneraci&oacute;n de derechos, creados para amedrentar a los que llegan y tranquilizar a los asustadizos. Son jaulas en las que se cercena la libertad de personas por la sola raz&oacute;n de que no cumplen con el requisito, hoy casi imposible, de obtener -o conservar- una  autorizaci&oacute;n de residencia. No importa si llevaban dos d&iacute;as o diez a&ntilde;os en Espa&ntilde;a. No importa si buscan un sustento que no encuentran, si trabajan sin que les firmen un contrato, o si perdieron su trabajo de a&ntilde;os y con &eacute;l la posibilidad de mantener su residencia. Son extranjeros pobres. Eso basta.
    </p><h3 class="article-text">Miedo</h3><p class="article-text">
        Fomentar la desconfianza en el otro, viejo truco. Hacer de la v&iacute;ctima un culpable, esa bajeza. Presentar los tajazos como inevitables, el cinismo. Promover la guerra entre pobres. Alimentar a la hinchada del racismo. &ldquo;T&uacute; pon a miles de inmigrantes ilegales circulando por las calles y ver&aacute;s con qui&eacute;n est&aacute; de acuerdo la mayor&iacute;a de la sociedad&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; el <a href="http://www.eldiario.es/politica/Fernandez-Diaz-debate-concertinas-ganado_0_204379919.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ministro Fern&aacute;ndez</a>, en defensa de las criminales concertinas.
    </p><p class="article-text">
        T&aacute;cticas miserables. Y tambi&eacute;n instrumentos m&aacute;s sutiles, y de igual eficacia perversa: la redada en el barrio (&ldquo;algo estar&iacute;an haciendo&rdquo; piensa el probo), el titular de prensa (&ldquo;invasi&oacute;n de subsaharianos&rdquo;), la asociaci&oacute;n artera (inmigraci&oacute;n&ndash;delito). El miedo.
    </p><p class="article-text">
        Pero debemos saber, saber, saber.
    </p><p class="article-text">
        Debemos saber por qu&eacute; son opacos los CIE, por qu&eacute; los ocultan. Por qu&eacute; sin previo tratamiento cosm&eacute;tico no pueden entrar c&aacute;maras, ni prensa. Por qu&eacute;, cuando se tiene noticia de agresiones policiales en su interior, como pas&oacute; a principios de enero en el CIE de Zona Franca (Barcelona), se ignora, con total chuler&iacute;a, el Manual de Naciones Unidas para investigar los casos de tortura o malos tratos. Seg&uacute;n este Manual, para elaborar el informe que determina el grado de veracidad de lo alegado (el llamado Protocolo de Estambul),&ldquo;<em>comisiones independientes constituidas por juristas y m&eacute;dicos deber&aacute;n tener garantizado un acceso peri&oacute;dico a los lugares de detenci&oacute;n y las prisiones</em>&rdquo;. Pero al personal m&eacute;dico independiente se le impide el acceso. Tambi&eacute;n a la comisi&oacute;n de diputados y diputadas que solicitaron la entrada. Cualquier control es siempre una visita guiada. <a href="http://tanquemelscies.blogspot.com.es/2014/01/comunicat-davant-la-visitaparipe.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Una visita parip&eacute;</a>.
    </p><p class="article-text">
        Saber, sobre todo, que est&aacute; ocurriendo en ellos. Numerosos <a href="http://cerremosloscies.wordpress.com/informes-cies/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informes</a> de instituciones y colectivos sociales diversos han revelado ya que los CIE son sin&oacute;nimo de racismo, discriminaci&oacute;n, hacinamiento, insalubridad, escasa alimentaci&oacute;n de nefasta calidad; agresiones, torturas, abusos sexuales; suicidios -o <a href="http://www.diagonalperiodico.net/blogs/11170/16872" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;muertes sin testigos&rdquo;</a>-, y de muertes con abundantes testigos de que se produjeron son orladas por la indiferencia y el abandono de las autoridades. Muertes de j&oacute;venes con nombre: Samba Martine, Mohamed Abagui, Johnatan Sizalima, Idrissa Diallo, Aramis &ldquo;Alik&rdquo; Manukyan.
    </p><p class="article-text">
        Saber que en los CIE se violan sistem&aacute;ticamente derechos fundamentales. Que all&iacute; no existe el derecho a la identidad personal, porque las personas internas son un n&uacute;mero. Que no existe el derecho a la vida familiar, porque los amontonan como animales. Que son centros de detenci&oacute;n en los que no se respeta el derecho a la tutela judicial, ni a la integridad f&iacute;sica y ps&iacute;quica, ni, seg&uacute;n se ha comprobado &uacute;ltimamente, el derecho a la vida.
    </p><p class="article-text">
        Porque la ignorancia elegida no exime de responsabilidad y nuestra dignidad ha sido comprometida por la existencia de estos centros inicuos, porque la pasividad ante lo que all&iacute; ocurre nos hace c&oacute;mplices, debemos primero saber y luego exigir el cierre inmediato de todos los CIE.
    </p><p class="article-text">
        El Director General de la Polic&iacute;a <a href="http://www.eldiario.es/sociedad/Gobierno-Centro-Internamiento-Extranjeros-Barajas_0_223628518.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">anunci&oacute; el pasado viernes</a> que el Gobierno proyecta abrir un nuevo CIE en Madrid. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Orejudo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/cie-derechos-humanos_132_5045475.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 03 Feb 2014 19:39:17 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Los CIE: ocho a cerrar y uno más]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Derechos Humanos]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
