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    <title><![CDATA[elDiario.es - Joaquín Torán]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/joaquin_toran/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Joaquín Torán]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Los museos, como nunca antes los habías visto (en el cine)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/nueva-mirada-museos-siempre_1_4260644.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/796a39b6-1993-47f8-8883-0aca40792df3_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Fotograma de El gran museo. Empleados de la galería cuelgan La torre de Babel (1563), de Peter Bruegel &quot;el Viejo&quot;."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Documentales recientes sobre Matisse, Van Gogh, los impresionistas o las pinacotecas de Londres y Viena analizan la relación del espacio con la obra expuesta de manera técnicamente puntera</p><p class="subtitle">Los museos se transforman en platós de películas que ofrecen una nueva manera de contemplar, de acercarse a las obras que enseñan</p></div><p class="article-text">
        Los museos quieren adaptarse a los tiempos y a las necesidades del p&uacute;blico. Lo necesitan para su supervivencia y para la transmisi&oacute;n del legado cultural del que son celadores. &ldquo;Los museos no son ajenos a las nuevas tecnolog&iacute;as y a ofrecer informaci&oacute;n m&aacute;s completa y accesible, y seguir&aacute;n adapt&aacute;ndose a nuevos formatos y buscando ampliar los sectores de p&uacute;blico&rdquo;, afirma para eldiario.es Rafael Garc&iacute;a Serrano, conservador y exdirector del&nbsp;<a href="http://museodeltraje.mcu.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Museo del Traje</a> de Madrid y del&nbsp;<a href="http://www.turismocastillalamancha.es/patrimonio/museo-de-santa-cruz-3861/visita/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Museo de Santa Cruz</a>, en Toledo. En aras de custodiar nuestra memoria art&iacute;stica, reto y objetivo de toda galer&iacute;a contempor&aacute;nea, los museos se transforman en plat&oacute;s de pel&iacute;culas.
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo documental que ha tenido un museo como protagonista ha sido&nbsp;<em>Das gro&szlig;e Museum</em> (<em>El gran museo</em>, 2014), de inminente estreno en carteleras espa&ntilde;olas. Es una invitaci&oacute;n a ser espectador privilegiado de las obras de rehabilitaci&oacute;n del <a href="http://www.khm.at/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Kunsthistorisches</a>, la galer&iacute;a cl&aacute;sica por excelencia de Viena. Johannes Holzhauser, director salzburgu&eacute;s, rod&oacute; entre 2012 y 2013 las obras de acondicionamiento del museo, que no s&oacute;lo modernizaron las salas sino tambi&eacute;n replantearon el emplazamiento de las distintas obras en cat&aacute;logo.
    </p><p class="article-text">
        El Kunsthistorisches es uno de los principales y m&aacute;s antiguos museos del mundo; de su opulencia y vistosidad da cuenta Holzhauser en cada uno de sus luminosos planos, en los que, con el &uacute;nico acompa&ntilde;amiento del sonido ambiente, recoge las excentricidades de sus trabajadores (sus desplazamientos en patinete por estrechos pasillos), las reuniones con patronos, la restauraci&oacute;n de piezas de diversa factura (desde vajillas hasta mobiliarios, pasando por cuadros y molduras) y las interminables conversaciones para dirimir los m&iacute;nimos detalles de futuro.
    </p><p class="article-text">
        <em>Das gro&szlig;e Museum</em> no ha sido el &uacute;nico documental actual en tratar una premisa similar, la de &ldquo;abrir al p&uacute;blico&rdquo; un museo, con todos sus entresijos: en 2014, Frederick Wiseman (Boston, 1930) estren&oacute; con buenas cr&iacute;ticas <em>National Gallery</em> (Galer&iacute;a Nacional). Wiseman es un c&eacute;lebre documentalista pol&iacute;tico (<em>Titicut Follies</em>, 1967, sobre el sistema penitenciario, o <em>High School</em>&nbsp;[Escuela secundaria,&nbsp;1968], sobre la educaci&oacute;n estadounidense) y art&iacute;stico (<em>The Dance</em>&nbsp;[La danza, 2009], sobre el ballet de Par&iacute;s) que muestra en este filme su talento para la planificaci&oacute;n y puesta en escena.
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    </figure><p class="article-text">
        Wiseman estuvo doce d&iacute;as en la&nbsp;<a href="http://www.nationalgallery.org.uk/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">National Gallery</a> y extrajo material para sus definitivos 130 minutos de metraje, que se pasan volando. A pesar de optar por los mismos sonidos ambiente y por el protagonismo an&oacute;nimo de empleados y visitantes, present&oacute; cada escena con un nervio del que carece la obra de Holzhauser. Sus planos son m&aacute;s largos, m&aacute;s sostenidos, pero ense&ntilde;an circunstancias mucho m&aacute;s interesantes. Avalado por el renombre del director, se estren&oacute; en Espa&ntilde;a inmediatamente: primero en seis salas, que se ampliaron a otras veinte m&aacute;s conforme fue creciendo la demanda. Recaud&oacute; 74.861 euros y atrajo a 11.505 espectadores.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de las diferencias profundas que los separan en sus presuntos parecidos, ambos trabajos est&aacute;n hermanados por el deseo de ofrecer una nueva manera de contemplar, de acercarse a las obras que ense&ntilde;an. Ni Holzhauser ni Wiseman sentencian, sino que dejan que sea el espectador quien extraiga sus propias conclusiones de lo que ve. La voluntad de aportar un cambio de perspectiva, y de incrementar la participaci&oacute;n del espectador/visitante, es una de las pretensiones contempor&aacute;neas de cualquier museo del mundo.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Una manera que no era t&eacute;cnicamente posible antes&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Esta pretensi&oacute;n es el motor de los trabajos de Phil Grabsky, director especializado en documentales art&iacute;sticos para el cine y la televisi&oacute;n. Grabsky lleva m&aacute;s de 20 a&ntilde;os produciendo, escribiendo y dirigiendo; con su productora&nbsp;<a href="http://www.seventh-art.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Seventh Art Productions</a> ha puesto en marcha la iniciativa <a href="http://www.exhibitiononscreen.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Exhibition On Screen</em></a>, en la que aprovecha el tir&oacute;n de exposiciones medi&aacute;ticas para rodar largometrajes orientados a un p&uacute;blico masivo. Todos ellos &ldquo;abren las galer&iacute;as&rdquo; protagonistas al gran p&uacute;blico.
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        &ldquo;Ense&ntilde;amos el arte -asegura el director ingl&eacute;s al ser contactado por eldiario.es-&nbsp;en un modo que no era t&eacute;cnicamente posible antes, y de una manera que cualquiera pueda comprender&rdquo;. Los trabajos de Grabsky son divulgativos, m&aacute;s cinematogr&aacute;ficos en su construcci&oacute;n y estructura de la aparente improvisaci&oacute;n de Wiseman o Holzhauser.
    </p><p class="article-text">
        Tres de sus <em>Exhibition On Screen</em> han podido verse puntualmente en salas de diversas ciudades espa&ntilde;olas (de hasta 11&nbsp;comunidades), entre mediados de septiembre y finales de octubre, a raz&oacute;n de un d&iacute;a por cada documental: <em>Matisse</em> (17 de septiembre), <em>Van Gogh: Una nueva mirada</em> (8 de octubre), y <em>Los impresionistas</em> (29 de octubre). Versi&oacute;n Digital, la empresa valenciana especializada en la difusi&oacute;n del arte por medios digitales y encargada de su distribuci&oacute;n espa&ntilde;ola, ha confirmado, sin poner una fecha, que llegar&aacute;n tambi&eacute;n los documentales basados en <em>La joven de la perla</em> (2015), cuadro de Vermeer, y en la obra de Rembrandt (2014),que forman tambi&eacute;n parte de la serie.
    </p><p class="article-text">
        Grabsky afirma ir &ldquo;a los lugares secretos de los artistas&rdquo;. Es norma com&uacute;n en sus pel&iacute;culas internarse en los sitios que tuvieron trascendencia en el crecimiento art&iacute;stico de sus pintores analizados, o en aquellas galer&iacute;as que aportan una mirada m&aacute;s global y completa sobre sus obras. As&iacute; ha actuado en <em>Matisse </em>(2014), documental planificado hasta sus &uacute;ltimos detalles.
    </p><p class="article-text">
        Pionero en la ampliaci&oacute;n de horizontes espaciales, Henri Matisse (1869-1954) fue figura central del arte del siglo XX. Iniciador del <em>fauvismo</em>, int&eacute;rprete de los m&aacute;s din&aacute;micos movimientos art&iacute;sticos siempre presentes con modernidad en sus obras variopintas, pintor, escultor, dibujante y excelente colorista, fue en vida tan conocido y reconocido como Pablo Picasso, para quien era un maestro a admirar y a copiar con reverencia. Su &uacute;ltima etapa, ya enfermo y postrado en silla de ruedas, fue objeto de una exposici&oacute;n a dos bandas, entre la&nbsp;<a href="http://www.tate.org.uk/visit/tate-modern" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tate Modern</a> de Londres y el&nbsp;<a href="http://www.moma.org/?gclid=Cj0KEQjwqsyxBRCIxtminsmwkMABEiQAzL34PRus2JBcisOuhnyJxU2Fgqd3z4r_KAB0E8qs_KGnWeIaAoeq8P8HAQ&amp;gclsrc=aw.ds" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">MoMA</a> de Nueva York: las dos galer&iacute;as exhibieron el conjunto de vistosos y grandes recortes hechos a base de cartulinas de colores con los que adornar&iacute;a las paredes de su estudio, el limitado mundo de sus &uacute;ltimos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        En <em>Matisse</em>, la c&aacute;mara hace un uso excelente de la superficie; m&aacute;s que desplazarse por ella, parece flotar alrededor. Las transiciones son livianas, el paso por las distintas salas ofrece una panor&aacute;mica amplia, como si el espectador fuese un visitante especial que recorre &aacute;mbitos abiertos s&oacute;lo para su mirada. Hay una gran vistosidad del color; la experiencia, muy cercana a Wiseman, es muy superior a una visita guiada.
    </p><h3 class="article-text">Van Gogh y la tercera persona</h3><p class="article-text">
        Algo menos efectista, aunque igualmente l&uacute;cido, es el documental <em>Van Gogh: Una nueva mirada</em> (David Bikerstaff, 2015, pero producido y guionizado por Grabsky). Como su t&iacute;tulo indica, es una novedosa perspectiva sobre el pintor holand&eacute;s a partir del repaso de la colecci&oacute;n del&nbsp;<a href="http://www.vangoghmuseum.nl/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">museo dedicado a su memoria</a> en &Aacute;msterdam.
    </p><p class="article-text">
        Narrado en tercera persona por un actor que lee la correspondencia entre el artista y su hermano Theo, marchante de arte al que estaba muy unido, e intercalado por fragmentos en los que se interpreta a Vincent Van Gogh (1853-1890), el documental se centra m&aacute;s en la austeridad que en la violencia de su objeto de an&aacute;lisis.
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    </figure><p class="article-text">
        Numerosos especialistas del Museo de &Aacute;msterdam, y tambi&eacute;n de su casa-museo de Arl&eacute;s, donde quiso construir una gran fraternidad pict&oacute;rica en base a su exigente creencia de un Arte total, y en la que acab&oacute; mutil&aacute;ndose y suicid&aacute;ndose, desgranan las claves para entender a uno de los mayores genios incomprendidos de su &eacute;poca: en vida, Van Gogh s&oacute;lo vendi&oacute; unos pocos cuadros; ser&iacute;a la labor de su hermano la que revalorizar&iacute;a sus pinturas. El espectador, cobijado desde los muros de la capital holandesa o en Arl&eacute;s, pasea por superficies as&eacute;pticas, que respiran una paz desmentida por la virulencia de los trazos del holand&eacute;s. Las salas equilibran las obras. Las apaciguan.
    </p><h3 class="article-text">Los impresionistas, en general</h3><p class="article-text">
        Parad&oacute;jicamente, el documental m&aacute;s &ldquo;colorista&rdquo; a priori, por el tema tratado, es tambi&eacute;n el m&aacute;s gris: <em>Los impresionistas</em> (Phil Grabsky, 2015) se centra tanto en las figuras principales del movimiento que revolucion&oacute; la historia de la pintura como en la persona que los &ldquo;cre&oacute;&rdquo;, el marchante Paul Duran-Ruel, al que los museos de&nbsp;<a href="http://www.musee-orsay.fr/es/inicio.html?cHash=c112406b4a" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Orsay</a> (Par&iacute;s), de <a href="http://www.philamuseum.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Filadelfia</a>&nbsp;y la National Gallery dedicaron exposiciones complementarias.
    </p><p class="article-text">
        Mon&aacute;rquico desfasado, instintivo y perseverante, Durand-Ruel apost&oacute; por el grupo impresionista, aun a costa de su fortuna familiar, cuando la opini&oacute;n p&uacute;blica europea les era adversa. Renovador de la mercantilizaci&oacute;n art&iacute;stica, al conseguir mejores ventajas para sus pintores, Durand-Ruel estableci&oacute; los par&aacute;metros del arte moderno. A su muerte, en 1921, pose&iacute;a una colecci&oacute;n privada de m&aacute;s de 11.000 cuadros, en su mayor&iacute;a firmados por Pisarro, Monet, Manet, Degas o Sisley.
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        <em>Los impresionistas</em> recorre las tres exposiciones y hace hincapi&eacute; en la narrativa con la que cada galer&iacute;a ha dispuesto las obras. Es el documental que da mayor importancia al montaje expositivo, aquel en el que, a trav&eacute;s de una triple comparaci&oacute;n, mejor se entiende el lenguaje que &ldquo;hablan&rdquo; las distintas pinacotecas. Las instalaciones no interfieren en la observaci&oacute;n cotidiana de los pintores, en su vitalismo, en la luz que emana de sus cuadros. Grabsky rueda con tanta reverencia que a veces aburre.
    </p><p class="article-text">
        Los museos seguir&aacute;n cumpliendo su funci&oacute;n de transmisi&oacute;n de la cultura. Son los santuarios de grandes artistas, as&iacute; como escenarios predilectos para la grabaci&oacute;n de pel&iacute;culas. Las gu&iacute;as virtuales y los documentales consienten ahora disfrutarlos desde casa. A fin de cuentas, como reivindica Grabsky, &ldquo;los grandes cineastas saben que la audiencia no va a cansarse jam&aacute;s de las vidas de Van Gogh, Manet o Rembrandt&rdquo;. Ni de los lugares secretos que guardan su legado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joaquín Torán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/nueva-mirada-museos-siempre_1_4260644.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 09 Nov 2015 19:21:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los museos, como nunca antes los habías visto (en el cine)]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Van Gogh]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una apología fallida del dolor cubano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/cuba-la-habana-festival-cine-san-sebastian-agusti-villaronga-pedro-juan-gutierrez_1_4262907.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3b1dd175-4d3c-49d9-8851-1c7ba1655d94_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="El Rey de La Habana, Cartel"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Agustí Villaronga adapta</p><p class="subtitle">El Rey de La Habana</p><p class="subtitle">, la novela de Pedro Juan Gutiérrez, el mejor cronista cubano</p><p class="subtitle">La película sale malparada en la comparación con el original literario, por su excesiva longitud y los tumbos que da durante su metraje</p></div><p class="article-text">
        Cuba ha sido tierra de grandes escritores, foco para la literatura hispanoamericana. Jos&eacute; Lezama Lima, autor de <em>Paradiso </em>(1966), Guillermo Cabrera Infante, o Alejo Carpentier, a quien le debemos la definici&oacute;n de &ldquo;real maravilloso&rdquo;, lloraron la isla desde sus poderosas p&aacute;ginas, convertidas en puntos de referencia para el lector en castellano. Han sido los maestros de una nueva generaci&oacute;n que sigue cantando la 'cubanidad', las esencias caribe&ntilde;as y americanas de un pa&iacute;s de gran riqueza cultural.
    </p><p class="article-text">
        Leonardo Padura (La Habana, 1955) es el m&aacute;s afamado de la hornada de escritores que nacieron, se criaron, vivieron y trabajaron en y bajo el r&eacute;gimen. Su obra ha sido galardonada este a&ntilde;o con el premio Princesa de Asturias de Literatura; en su acta, el jurado destac&oacute; &ldquo;el inter&eacute;s por las historias populares y por escuchar las voces de los otros&rdquo;. Padura ha madurado una trayectoria que ensalza el pasado y la importancia de Cuba, y que, a trav&eacute;s de sus novelas polic&iacute;acas, a las que debe su fama internacional, ha sido tambi&eacute;n muy cr&iacute;tica con el castrismo. Padura, si bien reconocido intelectualmente en la isla, pierde no obstante el pulso de la reputaci&oacute;n en su tierra respecto a Pedro Juan Guti&eacute;rrez (Matanzas, 1950).
    </p><p class="article-text">
        Si Padura representa una especie de Cuba &ldquo;recordada&rdquo; -el escritor vive en el exilio-, Guti&eacute;rrez es el reflejo de esa Cuba superviviente, resignada y p&iacute;cara. Es su coraz&oacute;n. Guti&eacute;rrez vive en una azotea de un barrio c&eacute;ntrico de La Habana, desde la que parece observar con una mirada a la que nada se le escapa la vida que palpita a su alrededor. Esa misma que ha volcado en su <em>Trilog&iacute;a sucia de La Habana</em> (1998. Reeditada por&nbsp;<a href="http://www.anagrama-ed.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Anagrama</a> en 2012) y tambi&eacute;n en <em>El rey de La Habana</em>, su novela posterior, cuya adaptaci&oacute;n cinematogr&aacute;fica llega esta semana a la cartelera tras&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/cultura/cine/Sexo-violencia-Habana-Agusti-Villaronga_0_433957375.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su paso</a> por el festival de cine de San Sebasti&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <em>El rey de La Habana</em> sigue las andanzas del joven Reinaldo durante un a&ntilde;o y medio (1996-1997) del llamado &ldquo;Periodo Especial&rdquo; (1989-1997), la etapa de mayor dureza de la historia de la isla, aislada internacionalmente tras la ca&iacute;da del Muro de Berl&iacute;n y boicoteada sin contemplaciones por el hasta hace poco enconado enemigo estadounidense. Reinaldo, &ldquo;Rey&rdquo;, combatir&aacute; las privaciones robando, aprovech&aacute;ndose de mujeres, matando si es necesario. El libro retrata una especie de Corte de los Milagros por la que campan travestidos sensibles y pulcros, proxenetas, matoncillos, tullidos y prostitutas con corazones de adamantio.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">El outsider de filmograf&iacute;a perturbadora</h3><p class="article-text">
        En la novela hay mucho sexo, intenta haber algo de amor, apenas hay sue&ntilde;os, y no parece existir ninguna esperanza. <em>El rey de La Habana</em> es una radiograf&iacute;a del d&iacute;a a d&iacute;a. La pel&iacute;cula es una fiel adaptaci&oacute;n del libro. Corre a cargo del mallorqu&iacute;n Agust&iacute; Villaronga (Palma de Mallorca, 1953), un <em>outsider</em> del cine, un talento solitario, incomprendido las m&aacute;s de las veces, de obra turbadora, y casi siempre tambi&eacute;n perturbadora. Con su celebrado <em>Pa Negre</em> triunf&oacute; en 2010 en los Goya y rasc&oacute; un premio para la mejor actriz en San Sebasti&aacute;n que no sorprendi&oacute; a ninguno de los aficionados a su cine.
    </p><p class="article-text">
        En su trayectoria, vital y profesional, las mujeres han jugado siempre un papel decisivo. Su abuela ejerci&oacute; una tutela determinante en su infancia, primero feliz como hijo y nieto de titiriteros, luego amarga como ni&ntilde;o de posguerra. Sus criaturas femeninas tienen una energ&iacute;a que apenas se encuentra en el cine actual. El &ldquo;George Cukor espa&ntilde;ol&rdquo; escribe y ofrece grandes roles a actrices descollantes o consagradas. La &ldquo;bruja&rdquo; Terele P&aacute;vez de <em>99.9</em> (1995) queda en el imaginario colectivo de las obras de culto como uno de los seres m&aacute;s arrebatadores de la gran pantalla. Adem&aacute;s, Villaronga ha convertido en bi&oacute;grafa a Pilar Pedraza, la dama siniestra (y la rara avis) de las letras espa&ntilde;olas.
    </p><p class="article-text">
        En <em>El rey de La Habana</em>, Villaronga es tanto guionista como director. Ya desde el principio (de sus casi dos horas de metraje) se nota que la adaptaci&oacute;n de la novela le viene grande, se le queda grande, aunque las intenciones que le llevan a trasladarla a la gran pantalla resulten obvias. El libro es una suerte de fuerza de la naturaleza, que nace y muere con un vigor propio, pero que es exuberante s&oacute;lo en la p&aacute;gina impresa. Al cineasta la Corte de los Milagros se le escapa. En su lugar, deja una sucesi&oacute;n de personajes que han perdido todo empaque, rumbo y carisma. Por momentos, la pel&iacute;cula convierte la sucesi&oacute;n de encuentros en la vida de &ldquo;Rey&rdquo; en estampas de comedia de enredos. Ni siquiera el trasfondo miserable conecta con el espectador. Las escenas de sexo, pretendidamente t&oacute;rridas, terminan hastiando tanto como las de Roman Polansky en <em>Lunas de hiel</em>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Cuesti&oacute;n aparte son aquellos breves, pero intensos, momentos en que <em>El rey de la Habana</em> se interna por recovecos m&aacute;s oscuros, por sendas t&eacute;tricas. La vecina amante de &ldquo;Rey&rdquo;, Magda, interpretada por Yordanka Ariosa,&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/cultura/cine/relato-iniciatico-Sparrows-Concha-Oro_0_435006921.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mejor actriz</a> en San Sebasti&aacute;n, se destapar&aacute; de pronto, demasiado de pronto, casi de sopet&oacute;n, como una m&eacute;dium vud&uacute; con contactos en el reino de los muertos. El cicl&oacute;n que arrasar&aacute; la isla se filmar&aacute; como un Apocalipsis aniquilador: har&aacute; que afloren los monstruos que cada personaje lleva consigo, precipitar&aacute; los acontecimientos y conducir&aacute; a un final desconcertante pero de gran belleza truculenta. En &eacute;l, &ldquo;Rey&rdquo; terminar&aacute; ense&ntilde;ore&aacute;ndose de un trono inesperado, al que sus acciones, de ladr&oacute;n m&aacute;s que de p&iacute;caro, de rufi&aacute;n m&aacute;s que de superviviente, han terminado por conducirle.
    </p><p class="article-text">
        Villaronga no obtuvo del gobierno cubano los permisos necesarios para rodar en La Habana, por lo que tuvo que reconstruirla en Santo Domingo. Novela y pel&iacute;cula se ambientan en un barrio marginal, que se cae a pedazos. Pero la miseria f&iacute;sica, ambiental, canta menos que la moral: al ser criaturas s&oacute;lo con presente, al considerar el futuro m&aacute;s como enemigo que como aliado, los personajes de esta pel&iacute;cula carecen de alma, de coraz&oacute;n. Intentan, sin conseguirlo, ser el reverso f&iacute;lmico de aquellos pobres dolientes, pobres supervivientes, a los que Guti&eacute;rrez saca del anonimato para clamar su dolor por Cuba.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joaquín Torán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/cuba-la-habana-festival-cine-san-sebastian-agusti-villaronga-pedro-juan-gutierrez_1_4262907.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 17 Oct 2015 18:12:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una apología fallida del dolor cubano]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cuba,Festival de Cine de San Sebastián]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["De Camus aprendí a no tener miedo a no encontrar respuestas para todo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/entrevistas/viggo-mortensen-albert-camus_128_4263376.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a6b937f7-cc8b-45b1-b4a9-48e79b41c839_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Viggo Mortensen en el photocall Lejos de los hombres, Foto: Álvaro Moriano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Viggo Mortensen se declara incondicional de Albert Camus en 'Lejos de los hombres', su tercera película como productor</p><p class="subtitle">Se ha volcado totalmente en el proyecto, dando plena libertad al cineasta David Oelhoffen: "Si soy un buen productor, me voy a meter en todas partes, respetando la opinión del director"</p></div><p class="article-text">
        <em>Lejos de los hombres</em> adapta el cuento de Albert Camus <em>El hu&eacute;sped</em>, publicado en 1957 dentro de la antolog&iacute;a <em>El exilio y el reino</em>. Los seis relatos que forman dicha antolog&iacute;a se vertebran en torno a la idea de la fraternidad humana, entendida como un postulado &eacute;tico y existencial. En ellos, Camus reflexiona sobre los dos grandes temas de su bibliograf&iacute;a, premiada con el Nobel de Literatura en 1957: la humanidad y la dignidad.
    </p><p class="article-text">
        Viggo Mortensen, actor principal del filme, adem&aacute;s de productor ejecutivo, reflexiona sobre el relato para eldiario.es: &ldquo;En franc&eacute;s, la palabra hu&eacute;sped (h&ocirc;te) es 'janusiana', tiene dos caras. Quiere decir anfitri&oacute;n y tambi&eacute;n quiere decir hu&eacute;sped. Camus lo hizo a prop&oacute;sito. Llega un momento en que nos preguntamos qui&eacute;n es el anfitri&oacute;n: &iquest;lo es mi personaje o el de Reda Kateb? Los dos son hu&eacute;spedes cuando los ves en el contexto de un paisaje gigantesco, son inconsistentes. Son hormiguitas que sobreviven juntas, sin importar sus diferencias&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La pel&iacute;cula tiene por personaje principal a Daru (Mortensen), un profesor de escuela cuya &uacute;nica meta en la vida es ense&ntilde;ar a leer y escribir a sus alumnos &aacute;rabes. Daru, un trasunto del propio Camus si se hubiera quedado en su Argelia natal en vez de haber emigrado a Francia, tiene un pasado de acci&oacute;n, que le perseguir&aacute; durante la coyuntura que servir&aacute; de detonante a la trama: un gendarme franc&eacute;s dejar&aacute; bajo tutela de Daru a Mohamed (Reda Kateb), un presunto homicida. El profesor se ver&aacute; obligado a entregarlo en el puesto de Tinguit, a kil&oacute;metros de distancia de su aislada escuela, como demanda su obligaci&oacute;n ciudadana. Pero lo har&aacute; a rega&ntilde;adientes, y s&oacute;lo tras haber sopesado que es la mejor de sus opciones posibles. Por el camino, ambos crecer&aacute;n en humanismo. En dignidad.
    </p><p class="article-text">
        David Oelhoffen, director y guionista de <em>Lejos de los hombres</em>, qued&oacute; conmovido por la lectura de <em>El hu&eacute;sped</em>. La b&uacute;squeda de las causas de esa conmoci&oacute;n est&aacute; en el origen del proyecto. Al cineasta, hacer la pel&iacute;cula le sirvi&oacute; para entender a su padre, profesor en Argelia como Daru. Durante a&ntilde;os, el padre guard&oacute; silencio sobre todo cuanto hab&iacute;a pasado durante su &eacute;poca argelina. El hijo supo por qu&eacute; tras el rodaje.
    </p><p class="article-text">
        Oelhoffen le pas&oacute; el gui&oacute;n a Mortensen y &eacute;ste acept&oacute; de inmediato. &ldquo;Lo le&iacute; y lo compar&eacute; con el cuento; era una adaptaci&oacute;n genial, muy buena. David se benefici&oacute; de otros textos de Camus. No dud&eacute; nada. Conforme le&iacute;a m&aacute;s de Camus, m&aacute;s me gustaba el gui&oacute;n&rdquo;, refiere.
    </p><p class="article-text">
        El actor se volc&oacute; de tal manera en el papel que aprovech&oacute; el tiempo anterior al inicio del rodaje para prepararse. Quer&iacute;a perfeccionar un franc&eacute;s que hablaba y entend&iacute;a &ldquo;m&aacute;s o menos&rdquo;. Tuvo un preparador; tambi&eacute;n para el &aacute;rabe, el otro idioma (junto con el castellano) que habla en el largometraje. Con esta lengua, Mortensen lo tuvo m&aacute;s f&aacute;cil, ya que empez&oacute; desde cero: primero aprendi&oacute; los rudimentos y luego contrat&oacute; a un profesor argelino para potenciar los matices de su &aacute;rabe: deb&iacute;a sonar distinto del de Marruecos u otras zonas colindantes. El resultado es espectacular.
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        Mortensen, adem&aacute;s, es un rendido y declarado admirador del franco-argelino Albert Camus. Lo considera un autor muy moderno cuyas ideas sirven para entender la realidad actual, pero que por desgracia no es profeta en su tierra: &ldquo;Sab&iacute;a que hab&iacute;a cierta reticencia de una parte del mundo literario en Francia, cierta tensi&oacute;n hacia Camus. En Francia hab&iacute;a sido tratado injustamente por una parte de la izquierda francesa, la liderada por Jean-Paul Sartre y Simone de Beauvoir, debido a celos profesionales, creo yo; sacaron de contexto mucho de lo que dijo. Camus no se apegaba a una ideolog&iacute;a. Sartre, por ejemplo, le reprochaba que criticara a Stalin, al que no consideraba mejor que Hitler. Nunca tuvo miedo de hacerse enemigo de sus amigos o amigo de sus enemigos por buscar la verdad&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Hacer las cosas bien</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Camus me entusiasma. Lo que aprend&iacute; de &eacute;l es a no tener miedo a no encontrar respuestas para todo. Dudo que vaya a llegar a entenderlo todo; s&eacute; que nunca voy a encontrar respuesta a todos los problemas. Porque a veces no hay soluci&oacute;n, y no importa, pero vale la pena. Lo que importa es el proceso de intentar aprender&rdquo;. El actor ve en esta ense&ntilde;anza del escritor una analog&iacute;a con la siniestra realidad europea: &ldquo;Es posible que no lleguemos a entender al otro, pero hagamos por lo menos el esfuerzo de escuchar, de tomarlo en consideraci&oacute;n. Seguramente acabemos llegando a alg&uacute;n lado con la intenci&oacute;n. Camus no ten&iacute;a miedo a no entender&rdquo;.
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        La pel&iacute;cula se abre pr&aacute;cticamente con una escena de Daru jugando al f&uacute;tbol con sus alumnos. A Mortensen, hincha declarado del San Lorenzo de Almagro, como el papa Francisco, se le ilumina un poco la mirada cuando recuerda que Albert Camus jugaba al f&uacute;tbol, que era un gran portero. De hecho, asegura que Camus sol&iacute;a decir, en contra de lo que suele ser habitual en un literato, que sus mayores lecciones sobre la vida y el comportarse como persona se las deb&iacute;a al f&uacute;tbol. Como portero, &ldquo;nunca sabes por d&oacute;nde va a venir la pelota y tienes que estar preparado, ser flexible, listo, r&aacute;pido y prestar mucha atenci&oacute;n todo el rato&rdquo;. Como en el d&iacute;a a d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <em>Lejos de los hombres</em>, rodada en Marruecos en un plazo de siete semanas y media y con un presupuesto aproximado de cinco millones de euros, es una pel&iacute;cula muy introspectiva, de bella fotograf&iacute;a y con una m&uacute;sica muy mel&oacute;dica, que corre a cargo de los m&uacute;sicos australianos Warren Ellis y Nick Cave. Ellis fue contactado en Par&iacute;s, su ciudad de residencia, por Oelhoffen. Le propuso sacar al filme del nicho franc&oacute;fono; no quer&iacute;a la en&eacute;sima pel&iacute;cula sobre la guerra de Argelia sino fabricar un cuento universal. La m&uacute;sica s&oacute;lo suena cuando los dos protagonistas, Mohamed y Daru, padecen en soledad: resalta la relaci&oacute;n entre ambos, ayuda en la percepci&oacute;n de lo que les pasa.
    </p><p class="article-text">
        Para poder ver cumplidos sus deseos, el director encontr&oacute; un aliado valios&iacute;simo en su productor Mortensen. Alejado de los h&aacute;bitos tradicionales de los productores europeos, que ostentan un poder absoluto tras el rodaje, y apenas dejan que los directores tomen decisiones, Mortensen vel&oacute; por todos los aspectos del filme. <em>Lejos de los hombres</em> es su tercera producci&oacute;n tras <em>Todos tenemos un plan</em> (Ana Piterbarg) y <em>Jauja</em> (Lisandro Alonso, 2014).
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mi prop&oacute;sito es hacer lo que hago de todos modos como actor. Tengo derecho legal a opinar y a exigir ciertas cosas: d&oacute;nde quieres rodar, con qui&eacute;n, c&oacute;mo... Quiero que se respete todo lo que viene despu&eacute;s, las cosas sutiles, como los carteles en todos los territorios, la traducci&oacute;n, los doblajes, los subt&iacute;tulos. Vigilo la presentaci&oacute;n, c&oacute;mo se distribuye. Como actor me interesa mucho c&oacute;mo se construye la pel&iacute;cula de principio a fin de la pel&iacute;cula. Por lo tanto, si soy un buen productor, me voy a meter en todos esos lados, respetando la opini&oacute;n del director&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ese mismo respeto es el que caracteriza su labor como editor. <a href="http://www.percevalpress.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Perceval Press</a>, su editorial biling&uuml;e, ayuda a compartir y a difundir las visiones de artistas, fot&oacute;grafos, m&uacute;sicos. &ldquo;Es mucho m&aacute;s f&aacute;cil ayudar o respetar lo que hace el artista que uno mismo&rdquo;. Su sensibilidad es la del lector de Camus: atento, humano, digno.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joaquín Torán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/entrevistas/viggo-mortensen-albert-camus_128_4263376.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 03 Oct 2015 17:21:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["De Camus aprendí a no tener miedo a no encontrar respuestas para todo"]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Annuntio Vobis Gaudium Magnum]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/papa-cine-biografia-bergoglio_1_4264082.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/989478c3-d5f6-4d0f-a78e-26d7c4ce28a4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="El papa está triste, ¿qué le pasa al papa?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">'Francisco (El padre Jorge)' es un biopic amable y oficialista sobre el actual jefe de la Iglesia católica</p></div><p class="article-text">
        <a href="http://www.eldiario.es/conclave/segunda-oportunidad-Bergoglio_6_110648955.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jorge Mario Bergoglio</a>, ex-arzobispo de Buenos Aires, fue investido papa el 13 de marzo de 2013, tras un c&oacute;nclave muy breve, de apenas cuatro sentadas. Sustitu&iacute;a a un debilitado Benedicto XVI, dimisionario por motivos de salud y por los esc&aacute;ndalos (<em>Vatileaks</em> y pederastia) que azotaban a la Iglesia. Se convert&iacute;a en un papa de r&eacute;cords: primer latinoamericano en el cargo, primer no europeo, primer jesuita y tambi&eacute;n primer pont&iacute;fice en &ldquo;bautizarse&rdquo; Francisco, en honor al santo de los pobres.
    </p><p class="article-text">
        En sus dos a&ntilde;os y medio de papado, Bergoglio no ha dejado indiferente a nadie. Personaje del a&ntilde;o para la revista&nbsp;<a href="http://time.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Time</a> en 2013, ha sido reconocido como&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/internacional/Papa-Francisco-Obama-Castro-agradecidos_0_335967441.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un interlocutor fundamental</a> en el deshielo cubano-estadounidense; ha iniciado&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/sociedad/Inician-beatificar-Teologia-Liberacion-Brasil_0_265624039.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">procesos de beatificaci&oacute;n</a> de numerosos curas de la Teolog&iacute;a de la Liberaci&oacute;n, por lo general asesinados; ha nombrado un&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/politica/Arzobispo-Sidney-ministro-Economia-Vaticano_0_232726740.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">in&eacute;dito ministro de finanzas</a> para sanear las cuentas del Banco de la Iglesia; ha dedicado&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/sociedad/Enciclica-frases_0_400010264.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su primera enc&iacute;clica</a> al cambio clim&aacute;tico; ha constituido un comit&eacute; de notables para aligerar la curia; ha pedido solidaridad y acogida ante la crisis humanitaria de los refugiados; ha lanzado mensajes a favor de los homosexuales y ha concedido una moratoria a las mujeres que han abortado y a&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/sociedad/Vaticano-puerta-divorciados-portazo-matrimonios_0_401760549.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los divorciados</a> por el a&ntilde;o jubilar de la Misericordia (es decir, &ldquo;un a&ntilde;o santo&rdquo; para la remisi&oacute;n de pecados y penas). Recientemente, ha &ldquo;abierto la puerta&rdquo; al fin del <a href="http://www.eldiario.es/sociedad/Papa-decreta-final-negocio-nulidades-matrimonio-costes-divorcio_0_430807092.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">negocio de las nulidades matrimoniales</a>. Pero su discurso m&aacute;s rompedor ha sido el de predicar una iglesia pobre y para los pobres.
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    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Es un Papa que ha acercado a much&iacute;sima gente, es muy c&aacute;lido&rdquo;, sostiene para el diario.es Paloma G&oacute;mez Borrero, una de las m&aacute;s destacadas vaticanistas del panorama internacional y amiga personal de Juan Pablo II. &ldquo;M&aacute;s que un papa, es un gran p&aacute;rroco, un pastor muy cercano a la gente y a sus problemas. Cuanto m&aacute;s humildes, m&aacute;s cerca se siente a ellos. Quiere ser su voz.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Buena parte de las claves para comprender al presente papa se encuentran en la pel&iacute;cula <em>Francisco (El padre Jorge)</em>, 2015, del director Beda Docampo Feij&oacute;o. El retrato que se traza en ella de Bergoglio es oficialista y amable, aunque no rehuye las sombras. Si acaso las justifica.
    </p><h3 class="article-text">El papa, protagonista en el cine</h3><p class="article-text">
        El <em>biopic</em> se suma a una larga serie de pel&iacute;culas o productos televisivos que tienen como personaje destacado al obispo de Roma. Entre las series, inevitable es la menci&oacute;n a <em>Los Borgia</em>, fantasiosa recreaci&oacute;n del corrupto clan de origen valenciano.
    </p><p class="article-text">
        Hasta el Concilio Vaticano II (1962-1965), la visi&oacute;n cinematogr&aacute;fica de la instituci&oacute;n eclesial era monol&iacute;tica. El papa era tratado con respeto, por miedo a incomodar a los sectores m&aacute;s conservadores y tambi&eacute;n por temor a posibles censuras. Pero desde <em>El cardenal</em> (1963), del director jud&iacute;o Otto Preminger, se empieza a ofrecer una imagen menos ben&eacute;vola del Sumo Pont&iacute;fice: en este filme, que cont&oacute; con el asesoramiento no acreditado de un joven Joseph Ratzinger cuando a&uacute;n se encontraba entre los miembros m&aacute;s progresistas de la Iglesia, Preminger llega incluso a ahondar en el espinoso papel que jugar&iacute;a el Vaticano en el exterminio. Costa-Gavras, en 2002, redundar&iacute;a en la materia con <em>Amen.</em>
    </p><p class="article-text">
        Francis Ford Coppola trat&oacute; el ef&iacute;mero papado de Albino Luciani y se postul&oacute; del lado de quienes aseguraban que fue asesinado: en <em>El padrino III</em> (1990) recreaba el esc&aacute;ndalo de la logia mas&oacute;nica P-2 y del Banco Ambrosiano. Por su parte, Michael Anderson suspiraba por una concordia universal y por un Papa del Este en la excelente <em>Las sandalias del pescador</em> (1968). Nanni Moretti era despiadado en su visi&oacute;n del papado en <em>Habemus Papam</em> (2011), pero reclamaba una iglesia cercana a los problemas del mundo, comprometida y tolerante. Como curiosidad, Moretti anticip&oacute;, en dos a&ntilde;os, a un papa cesante. Carol Reed (<em>El tercer hombre</em>), reflejaba en la sobresaliente <em>La agon&iacute;a y el &eacute;xtasis</em> (1965) la tirante relaci&oacute;n entre Miguel &Aacute;ngel (Charlton Heston) y su mecenas Julio II (Rex Harrison), as&iacute; como la realizaci&oacute;n de los frescos de la Capilla Sixtina. Juan Pablo II, un papa muy cin&eacute;filo, fue retratado en numerosas ocasiones: la m&aacute;s destacada fue la biograf&iacute;a televisiva de 2005, interpretada por Jon Voight.
    </p><p class="article-text">
        <em>Francisco (El padre Jorge)</em> es una pel&iacute;cula construida con buen conocimiento de los c&oacute;digos cinematogr&aacute;ficos. Su montaje la hace muy amena: intercala pasajes de la juventud de Bergoglio con momentos de su labor pastoral. El largometraje se interna t&iacute;mida y positivamente en el rol que jug&oacute; durante la dictadura argentina, aunque soslaya su tormentosa relaci&oacute;n con los Kirchner. Recrea el c&oacute;nclave de 2005 y concluye con el de 2013.
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                </figure><h3 class="article-text">El &ldquo;efecto Bergoglio&rdquo;</h3><p class="article-text">
        El reparto es hispano-argentino. Silvia Abascal hace de la periodista que conoce al papa antes de ser papa y que apuesta por &eacute;l en la vigilia de su elecci&oacute;n. Su personaje est&aacute; basado en la corresponsal en Italia del peri&oacute;dico <em>La Naci&oacute;n</em>, Elisabetta Piqu&eacute;, autora del libro <em>Francisco: vida y revoluci&oacute;n</em> (2014), que ha inspirado la pel&iacute;cula. Abascal lo intenta, pero empeque&ntilde;ece en comparaci&oacute;n con la pl&eacute;tora de argentinos que la replican. Es casi un dogma que cualquier actor argentino, incluso uno malo, luce espl&eacute;ndido a c&aacute;mara. Dar&iacute;o Grandinetti (Francisco) est&aacute; sublime.
    </p><p class="article-text">
        G&oacute;mez Borrero habla de una &ldquo;revoluci&oacute;n de la ternura&rdquo; al referirse al efecto Bergoglio. Asegura que es &ldquo;el papa necesario para los tiempos que corren&rdquo;, aunque se mantiene expectante: &ldquo;la piedra de toque de la revoluci&oacute;n Bergoglio la podremos empezar a ver en el pr&oacute;ximo s&iacute;nodo de la familia&rdquo;, que transcurrir&aacute; en el mes de octubre.
    </p><p class="article-text">
        La vaticanista reconoce que la designaci&oacute;n de Francisco le pill&oacute; por sorpresa, &ldquo;exclusivamente por la edad&rdquo; (Bergoglio ten&iacute;a 76 a&ntilde;os cuando es elegido), a pesar de que fuera el segundo cardenal m&aacute;s votado en el c&oacute;nclave de 2005. Admite, no obstante, que esperaba desde hac&iacute;a a&ntilde;os un papa jesuita. Su candidato natural era Carlo Maria Martini, ex-arzobispo de Mil&aacute;n, y, en su opini&oacute;n, &uacute;nico verdadero purpurado con entidad, junto a Ratzinger, para sustituir a Juan Pablo II. &ldquo;En televisi&oacute;n dije en 2005 que me gustar&iacute;a un Francisco de As&iacute;s del siglo XXI, y que se llamara Francisco&rdquo;. El Esp&iacute;ritu Santo, a veces, suele atender las plegarias de sus fieles. Aun con retraso de ocho a&ntilde;os.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joaquín Torán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/papa-cine-biografia-bergoglio_1_4264082.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 19 Sep 2015 17:53:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Annuntio Vobis Gaudium Magnum]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Papa Francisco,Iglesia católica,Estrenos de cine]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Italo Calvino, escritor e intelectual fantástico y cosmicómico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/italo-calvino-libros-filosofia-novela-cuento_1_4263824.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/beb3c9e4-049f-4804-a2f1-0a893d486854_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Italo Calvino, posiblemente el mejor escritor de todos los tiempos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Italo Calvino murió repentinamente hace 30 años, mientras trabajaba en sus reflexiones sobre la literatura del siglo XXI</p><p class="subtitle">“He sido siempre más un autor de cuentos que un novelista”.</p></div><p class="article-text">
        Italo Calvino, autor cerebral de hirsutas cejas y de hablar pausado y reflexivo, fue uno de los mayores intelectuales del pasado siglo. Escritor, pensador y fil&oacute;sofo, se interes&oacute; como pocos por los entresijos de la creaci&oacute;n literaria y por sus repercusiones humanas. Fue un lector sabio y apasionado que quiso transmitir su amor por la letra escrita en cada uno de sus textos. Muri&oacute; a los 61 a&ntilde;os de un ictus, en la madrugada del 18 al 19 de septiembre de 1985, mientras preparaba una serie de conferencias para la Universidad de Harvard sobre la literatura del siglo XXI. Hoy pueden leerse, inconclusas, en <em>Seis propuestas para el pr&oacute;ximo milenio</em>.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n fue &ldquo;un moralista&rdquo;. As&iacute; lo define el cr&iacute;tico y profesor universitario Carlo Ossola en su l&uacute;cido ensayo <em>Italo Calvino: Universos y paradojas</em>, reci&eacute;n publicado en primicia mundial por la&nbsp;<a href="http://www.siruela.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">editorial Siruela</a> dentro de su Biblioteca Calvino que re&uacute;ne, desde 1998, la ingente obra del italiano. La definici&oacute;n dada por Ossola, uno de los mayores especialistas &ldquo;calvinianos&rdquo;, merece una aclaraci&oacute;n: &ldquo;Calvino convierte en moral el acto de expresarse, que da fisicidad al sujeto desde la impersonalidad del lenguaje&rdquo;. Para entender a qu&eacute; se refiere el estudioso turin&eacute;s hay que remontarse a los or&iacute;genes del escritor.
    </p><h3 class="article-text">Los or&iacute;genes. El sendero de los nidos de ara&ntilde;a</h3><p class="article-text">
        <em>El sendero de los nidos de ara&ntilde;a</em>Italo Calvino naci&oacute; el 15 de octubre de 1923 en Santiago de las Vegas, municipio de La Habana, en el seno de una familia de tradici&oacute;n cient&iacute;fica. La madre es Evelina Memeli, asistente de Bot&aacute;nica de la universidad de Pav&iacute;a. El padre, Mario, es un ingeniero agr&oacute;nomo que ha pasado 20 a&ntilde;os en M&eacute;xico y ha vivido la Revoluci&oacute;n Mexicana. En Cuba, el padre dirige una estaci&oacute;n agr&iacute;cola y una escuela experimental. Su figura ser&aacute; reivindicada en <em>El camino de San Giovanni</em> (1990), volumen en el que Calvino echa a rodar sus recuerdos a partir de la vista de un paisaje, del recuerdo de una situaci&oacute;n, del desarrollo de un pensamiento.
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    </figure><p class="article-text">
        Dos a&ntilde;os despu&eacute;s del nacimiento, los Calvino regresan a Italia, a la localidad natal paterna, San Remo. Si Italo Calvino hubiese estado m&aacute;s interesado en las personalidades, habr&iacute;a encontrado un buen material en sus memorias de infancia. La San Remo de su juventud era un balneario para arist&oacute;cratas y cr&aacute;pulas rusos e ingleses, un remanso de otra &eacute;poca en la que el joven realiz&oacute; estudios primarios y donde luego cursar&iacute;a el bachillerato literario. Tuvo como compa&ntilde;ero de pupitre a Eugenio Scalfari, fundador de&nbsp;<a href="http://espresso.repubblica.it/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">L&rsquo;Espresso</a> y <a href="http://www.repubblica.it/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Repubblica</a>. Su hermano peque&ntilde;o, Floriano, naci&oacute; en 1927 y se convirti&oacute; en un ge&oacute;logo de fama internacional.
    </p><p class="article-text">
        Sus padres, de ideolog&iacute;a socialista, dispensan a sus hijos de los rigores de una educaci&oacute;n religiosa, lo que supone un inconformismo rebelde en tiempos del fascismo. Esta decisi&oacute;n de los progenitores explicar&aacute; la tolerancia del escritor hacia las opiniones ajenas y su obstinaci&oacute;n de car&aacute;cter. Calvino se hace lector empedernido a ra&iacute;z de <em>El libro de la selva</em> y acude hasta dos veces al d&iacute;a al cine, una de sus pasiones.
    </p><p class="article-text">
        Durante la ocupaci&oacute;n alemana, los hermanos Calvino se enrolan como partisanos en la brigada Garibaldi, que lucha en los Alpes Mar&iacute;timos. Ese tiempo de acci&oacute;n y de compa&ntilde;erismo inspirar&aacute; su primer libro, de corte neorrealista, <em>Los senderos de los nidos de ara&ntilde;a</em> (1947), una novela insustancial dentro de su poderosa bibliograf&iacute;a posterior, pero en la que es posible intuir algunos de sus futuros rasgos destacados, como la convergencia entre fantas&iacute;a y realidad.
    </p><p class="article-text">
        La Italia liberada es una Italia en reconstrucci&oacute;n. La cultura quiere desprenderse de las tutelas fascistas y es por eso que nuevos autores empiezan a marcar la batuta de los nuevos tiempos. Muchos de ellos, como Calvino, se alinear&iacute;an en la &oacute;rbita de Giulio Einaudi, fundador del sello hom&oacute;nimo, que hab&iacute;a sido utilizado propagand&iacute;sticamente por la dictadura. Calvino consigue un trabajo como responsable publicitario en la editorial, al que, con el paso del tiempo incorporar&aacute; nuevas tareas. En Einaudi entrar&aacute; en contacto con fil&oacute;sofos e historiadores que moldear&aacute;n su pensamiento y su visi&oacute;n del mundo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h3 class="article-text">&ldquo;Nuestros Antepasados&rdquo;: El Calvino semi&oacute;logo y miembro de OULIPO</h3><p class="article-text">
        El primer gran &eacute;xito del autor ser&aacute; <em>El vizconde demediado</em> (1951), con el que se consagra literariamente. Calvino lo compuso del tir&oacute;n a modo de divertimento que no esperaba ver publicado; en &eacute;l fabula sobre la incompletitud humana. Es la primera parte de la trilog&iacute;a &ldquo;Nuestros antepasados&rdquo;, elipsis sobre el hombre moderno, que completan <em>El bar&oacute;n rampante</em> (1957) y <em>El caballero inexistente</em> (1959). Jacobo Siruela, editor de&nbsp;<a href="http://www.edicionesatalanta.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Atalanta</a> y amigo del escritor, desgrana para eldiario las claves de este tr&iacute;ptico: &ldquo;Cuando en los melanc&oacute;licos y realistas a&ntilde;os cincuenta y sesenta del siglo pasado sac&oacute; esta trilog&iacute;a, lo que quiso es volver a sumergirse en la imaginaci&oacute;n y la narraci&oacute;n pura como renovaci&oacute;n literaria. No pocas veces, la imaginaci&oacute;n explica mejor y con m&aacute;s profundidad lo que pasa en una sociedad que las novelas realistas a trav&eacute;s de una simbolog&iacute;a, que ha de ser entendida.&rdquo; &ldquo;Nuestros antepasados&rdquo; tiene tambi&eacute;n por tema fundamental el de la libertad del individuo: la libertad de ser, de actuar, y de posicionarse en un mundo en constantes transformaciones. Los tres libros se publicar&aacute;n en volumen &uacute;nico en 1960.
    </p><p class="article-text">
        En 1967 se establece en Francia, en la que permanece hasta 1980. Su posici&oacute;n respecto a la realidad es ya distante: el escritor que residir&aacute; en Par&iacute;s ser&aacute; un rat&oacute;n de biblioteca. Es un cuarent&oacute;n holgado, casado desde 1964 con la traductora argentina Esther Judith Singer, &ldquo;Chichita&rdquo;, y padre de una ni&ntilde;a, Giovanna (1965). Su desembarco en la capital francesa coincide con su crucial traducci&oacute;n de <em>Las flores azules</em> (1965), de Raymond Queneau.
    </p><p class="article-text">
        Con este trabajo, empieza su aproximaci&oacute;n al grupo OULIPO (<em>Ouvroir de litt&eacute;rature potentielle</em>), movimiento que se impone rigurosas restricciones a la hora de escribir y a no escatimar esfuerzos en la estimulaci&oacute;n el proceso creativo. Fruto de esta adscripci&oacute;n es <em>Las Cosmic&oacute;micas</em> (1965), obra que pone de manifiesto lo grotesco de los mundos reales. El t&iacute;tulo fusiona c&oacute;smico y c&oacute;mico. En palabras de Calvino, lo c&oacute;smico es &ldquo;el intento de volver a entrar en contacto con algo sin duda muy antiguo; [&hellip;] nosotros, en cambio, para enfrentarnos a las cosas m&aacute;s importantes necesitamos de una lente, de un filtro, y esta es la funci&oacute;n de lo c&oacute;mico&rdquo;.
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        El escritor comienza a interesarse tambi&eacute;n por la semiolog&iacute;a, disciplina que, a trav&eacute;s del estudio del signo, aborda la interpretaci&oacute;n y producci&oacute;n de sentido. Calvino se vuelve sumamente preciso. Carlos Gumpert, traductor de varios de sus libros, describe a eldiario.es su meticulosidad estil&iacute;stica: &ldquo;Con pocos escritores se tiene tanta conciencia de que cada palabra est&aacute; colocada en su sitio por una raz&oacute;n espec&iacute;fica, casi por necesidad&rdquo;. La necesidad responde a un nuevo impulso creativo, mucho m&aacute;s geom&eacute;trico, m&aacute;s sim&eacute;trico, m&aacute;s introspectivo.
    </p><p class="article-text">
        En Calvino lo may&uacute;sculo y lo min&uacute;sculo van a ser sin&oacute;nimos de lo visible y lo invisible, de aquello que percibimos sensorialmente y de lo que tenemos que contar que percibimos: la literatura empieza por tanto a tener para el escritor la funci&oacute;n de expresar el mundo interior. Dos libros se hermanan en base a este concepto: <em>Las ciudades invisibles</em> (1972) y <em>Palomar</em> (1983).
    </p><p class="article-text">
        En <em>Las ciudades invisibles</em>, el libro &ldquo;calviniano&rdquo; &ldquo;m&aacute;s po&eacute;tico&rdquo; seg&uacute;n Jacobo Siruela, Marco Polo refiere al Kublai Khan, rey de los mongoles, la existencia de ciudades imaginarias, como hace Sherezade con el sult&aacute;n de <em>Las mil y una noches</em>. La obra est&aacute; estructurada en once series, casi once movimientos, de cinco piezas, unidas por reflexiones del Kublai Khan o de Marco Polo, personajes de <em>El libro de las maravillas</em> o <em>El Mill&oacute;n </em>(1298-1299). Es una discusi&oacute;n sobre la ciudad moderna y sobre las razones que llevaron a los hombres a vivir en las urbes.
    </p><p class="article-text">
        <em>Palomar</em> &ndash;que debe su t&iacute;tulo al monte californiano del mismo nombre, base de un famoso observatorio- es el m&aacute;s autobiogr&aacute;fico de todos los libros del escritor. &ldquo;La historia de Palomar &ndash;escribe Calvino- se puede resumir en dos frases: Un hombre se pone en marcha para alcanzar, paso a paso, la sabidur&iacute;a. Todav&iacute;a no ha llegado&rdquo;. El se&ntilde;or Palomar, el se&ntilde;or Calvino, es el encargado, por tanto, de observar los hechos m&iacute;nimos de la vida desde una perspectiva c&oacute;smica: est&aacute; convencido de que la ciencia de Galileo es una tabla de salvaci&oacute;n para la humanidad en tiempos fren&eacute;ticos. La novela est&aacute; compuesta de reflexiones que a Calvino le surg&iacute;an en el momento, y a las que quiere dar voz. Al realizar un exhaustivo ejercicio descriptivo, establece as&iacute; una relaci&oacute;n directa con lo observado. Calvino construye una oposici&oacute;n importante entre el silencio y la palabra.
    </p><p class="article-text">
        El autor tambi&eacute;n desarrollar&aacute; una vena juguetona en <em>Si una noche de invierno un viajero</em>, en el que realiza el mismo experimento que hiciera Stanislaw Lem en su &ldquo;Biblioteca del Siglo XXI&rdquo;: escribir sobre libros ficticios. Los protagonistas son un lector y una lectora que intentan leer un libro que, por distintas vicisitudes ajenas a ellos, nunca llegar&aacute;n a terminar, intern&aacute;ndose as&iacute; en varios libros distintos. Es una novela sobre el placer de leer novelas.
    </p><h3 class="article-text">Los libros de otros: el Calvino fant&aacute;stico</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Lo mejor de mi vida la dediqu&eacute; a los libros de otros, no a los m&iacute;os&rdquo;, escribe Calvino. Alude a sus tareas como editor en Einaudi, pero tambi&eacute;n a sus abundantes reflexiones sobre trabajos ajenos. <em>Los libros de los otros</em>, obra resaltada por Gumpert, &ldquo;recoge la correspondencia que mantiene con autores noveles y consagrados y rezuma en todas sus p&aacute;ginas su inmensa sabidur&iacute;a de lector y su profundo conocimiento de los mecanismos y entresijos de la creaci&oacute;n literaria&rdquo;. <em>Por qu&eacute; leer los cl&aacute;sicos</em>, publicado p&oacute;stumamente en 1991, es, de nuevo para Gumpert, un &ldquo;ensayo admirable&rdquo;, en el que reflexiona sobre el concepto de &ldquo;cl&aacute;sico&rdquo;&ndash;condici&oacute;n que Jacobo Siruela imputa al escritor sin discusi&oacute;n- y en el que levanta un canon de lecturas que son a su vez la consecuencia y la causa de otras lecturas.
    </p><p class="article-text">
        Un importante &ldquo;libro de los otros&rdquo; es <em>Los cuentos populares italianos</em> (1956). Calvino selecciona, por orden de Einaudi, un total de 200 piezas folcl&oacute;ricas que traduce del dialecto, cuando es preciso. Su labor, no muy distinta a la de Ludwig Tieck en Alemania, es la de construir un corpus identitario en la Italia de cenizas. Ser&aacute; un trabajo erudito, afluente de su famosa Trilog&iacute;a, que despierta su pasi&oacute;n por la &ldquo;novel&iacute;stica&rdquo; comparada.
    </p><p class="article-text">
        En 1983, ya en el eclipse de su vida, Calvino prepar&oacute; otro libro de encargo, <em>Cuentos fant&aacute;sticos del siglo XIX</em>. En &eacute;l incorpor&oacute; un ensayo en el que se puede leer: &ldquo;El cuento fant&aacute;stico es uno de los productos m&aacute;s caracter&iacute;sticos de la narrativa del siglo XIX y, para nosotros, uno de los m&aacute;s significativos, pues es el que m&aacute;s nos dice sobre la interioridad del individuo y la simbolog&iacute;a colectiva. [...] El verdadero tema del cuento fant&aacute;stico del siglo XIX es el de la realidad de lo que se ve&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima gran aparici&oacute;n p&uacute;blica de Calvino estuvo condicionada por esta antolog&iacute;a fant&aacute;stica. Entre el 24 y el 28 de septiembre de 1984 fue invitado a participar en un congreso sobre literatura fant&aacute;stica, organizado por Jacobo Siruela con el apoyo de la Universidad Internacional Men&eacute;ndez Pelayo. Sevilla, sede del evento, estaba te&ntilde;ida de luto por la reciente muerte de &ldquo;Paquirri&rdquo;, pero el cartel del acontecimiento literario compiti&oacute; con el de los mejores ruedos: participaron tambi&eacute;n <a href="http://www.eldiario.es/murcia/cultura/recupere-pasion-terror-catorce-experto_0_386011631.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rafael Llopis</a>, Gonzalo Torrente Ballester o Jorge Luis Borges.
    </p><p class="article-text">
        Carlos Gumpert completar&aacute; el retrato de Italo Calvino: &ldquo;Tengo la convicci&oacute;n de que Calvino ha sido el mejor de los disc&iacute;pulos de Borges, una especie de versi&oacute;n corregida y aumentada del esp&iacute;ritu del gran autor argentino, al que supo a&ntilde;adir si acaso el rumor de fondo de su tiempo, que Borges prefer&iacute;a esquivar. Como todo buen disc&iacute;pulo, supo ser infiel a su maestro para ser &eacute;l mismo.&rdquo; Hasta llegar a ser uno de los m&aacute;s grandes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joaquín Torán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/italo-calvino-libros-filosofia-novela-cuento_1_4263824.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 17 Sep 2015 19:31:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Italo Calvino, escritor e intelectual fantástico y cosmicómico]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Jorge Luis Borges]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nostalgia por el pasado inglés de John Boorman]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/guerra-corea-inglaterra-isabel-ii_1_4264412.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/93a71fc3-87d7-4c40-b146-99ec2ecb8ffe_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Reina y Patria (2015)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El cineasta británico concluye con</p><p class="subtitle">Reina y patria</p><p class="subtitle">el díptico nostálgico sobre sus años felices empezado en</p><p class="subtitle">Esperanza y gloria</p><p class="subtitle">(1987)</p><p class="subtitle">Ofrece una visión picaresca y nada ingenua de su propio pasado y de una Inglaterra expectante y hambrienta de cambios sociales</p></div><p class="article-text">
        <em>Reina y patria</em> concluye el d&iacute;ptico nost&aacute;lgico que el director <a href="http://www.imdb.com/name/nm0000958/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">John Boorman</a>&nbsp;(Shepperton, Reino Unido) inici&oacute; en 1987 con <em>Esperanza y gloria</em>. Si en aquella pel&iacute;cula, el contexto eran sus recuerdos de infancia en Londres durante la Segunda Guerra Mundial, en este &uacute;ltimo trabajo el cineasta explora sus a&ntilde;os de temprana madurez. Su alter ego Billy Rohan es un muchacho que cumplir&aacute; 20 a&ntilde;os ante la mirada del espectador.
    </p><p class="article-text">
        El escenario es la Inglaterra de 1953. &ldquo;En los a&ntilde;os 50 -sostuvo Boorman durante la promoci&oacute;n del filme- germinaron muchos cambios sociales. Perdimos un imperio pero ganamos el Servicio Nacional de Salud (la sanidad p&uacute;blica) y una escuela secundaria moderna. Por primera vez, cada chico obtuvo nociones de m&uacute;sica y arte. Y los chicos que iban a esas escuelas terminaron siendo los Beatles y los Rolling Stones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La Inglaterra que retrata Boorman anhela transformarse. Winston Churchill ha regresado al 10 de Downing Street tras el mandato del prestigioso laborista Clement Atlee, arquitecto del Estado de bienestar brit&aacute;nico. La visi&oacute;n arcaica del pa&iacute;s que ten&iacute;a Churchill, Nobel de Literatura en 1953 por una irrisoria historia de los pueblos anglosajones, chocaba constantemente con las necesidades y presiones de cambio que viv&iacute;a la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Los brit&aacute;nicos&nbsp;quer&iacute;an mejorar sus condiciones de vida y no saber nada m&aacute;s de aventuras b&eacute;licas, pero sus autoridades se empe&ntilde;aban en arrastrarles a la guerra de Corea, del lado del aliado estadounidense. El comunismo era el mal, y el deber de Inglaterra era acabar con &eacute;l y defender sus esencias nacionales. Corea, dividida tras la Segunda Guerra Mundial a partir del paralelo 38, se convirti&oacute; en el primer campo de batalla de los dos bloques.
    </p><p class="article-text">
        Billy Rohan ser&aacute; alistado para servir a su pa&iacute;s. Recibir&aacute; una carta en su buc&oacute;lica casa del lago, a la que s&oacute;lo se llega en barca; los invitados tienen que hacer sonar una campanilla para avisar a la familia de que vengan a recogerles. El paisaje parece surgido de la paleta de John Constable y no es un remanso muy distinto de la residencia actual del director ingl&eacute;s. Boorman vive en un rec&oacute;ndito lugar de Irlanda, rodeado de &aacute;rboles. Prefiere su compa&ntilde;&iacute;a a la de las personas.
    </p><h3 class="article-text">Moderno cine de conflicto</h3><p class="article-text">
        John Boorman se traslad&oacute; all&iacute;, para quedarse, en los a&ntilde;os 60. Hab&iacute;a dejado atr&aacute;s un pasado como ayudante en una tintorer&iacute;a y una carrera como documentalista para la BBC. Al joven, como a Billy Rohan, le gustaba el cine: su Shepperton natal albergaba estudios cinematogr&aacute;ficos en la ribera del T&aacute;mesis. Su infancia estuvo por tanto presidida por dos futuras constantes de su filmograf&iacute;a: poderosas im&aacute;genes y un r&iacute;o caudaloso.
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    </figure><p class="article-text">
        Su deslumbrante habilidad con la c&aacute;mara llamar&iacute;a la atenci&oacute;n de Hollywood. En 1967 recibe la oportunidad de rodar <em>A quemarropa</em>, un cl&aacute;sico del cine, un thriller rompedor para su &eacute;poca y que todav&iacute;a hoy mantiene su frescura. Boorman demostr&oacute;, por primera vez, tener un gran sentido del ritmo. Esta caracter&iacute;stica estil&iacute;stica ser&aacute; su sello m&aacute;s reconocible en futuras producciones, inglesas y estadounidenses: <em>Deliverance</em>&nbsp;(1972), su obra maestra, es una pel&iacute;cula de acci&oacute;n en la que un grupo de amigos recorre un r&iacute;o revuelto mientras son hostigados por los salvajes lugare&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        En&nbsp;<em>Deliverance</em>, como en <em>Infierno en el Pac&iacute;fico</em> (1968), <em>La selva esmeralda</em> (1985) o <em>El sastre de Panam&aacute;</em> (2001), Boorman perfila el tema fundamental de toda su obra: el violento contraste cultural y social entre mundos que no se entienden. <em>Reina y patria</em> dibuja un cisma entre una Inglaterra gloriosa y rentista y otra m&aacute;s coherente con su posici&oacute;n en el nuevo mapa geopol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; pues, el realizador establece una n&iacute;tida diferenciaci&oacute;n entre reclutas y oficiales, entre plebeyos y arist&oacute;cratas. Los soldados de mayor rango suspiran por tiempos que ya no volver&aacute;n, y a&uacute;n cuelgan retratos de la reina Victoria. La patria, lo &uacute;nico de lo que saben hablar, es una noci&oacute;n sacrosanta, un modo de vida. La visi&oacute;n que ofrece Boorman de estos sujetos no posee la amabilidad de Agatha Christie sino la virulencia del Francesco Rosi de <em>Hombres contra la guerra</em> (1970): los oficiales de <a href="http://www.filmaffinity.com/es/film402986.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Reina y patria</em></a>&nbsp;son psic&oacute;patas caricaturescos.
    </p><p class="article-text">
        Billy Rohan (Callum Turner) y su amigo Percy Hapgood (Caleb Landry Jones) no har&aacute;n la guerra porque ser&aacute;n movilizados como instructores de taquigraf&iacute;a para soldados in&uacute;tiles. La premisa dar&aacute; pie a situaciones picarescas y tambi&eacute;n amargas, en las que, a pesar de las vicisitudes, ni los protagonistas ni el director perder&aacute;n el buen &aacute;nimo y la sonrisa. La factura que le imprime a su nueva criatura es de un clasicismo pl&aacute;stico y teatral, preciosista, con el que s&oacute;lo rivalizan Peter Greenaway y los hermanos Taviani.
    </p><h3 class="article-text">Borrar recuerdos en pel&iacute;culas</h3><p class="article-text">
        Por incre&iacute;ble que parezca, todo cuanto ense&ntilde;a Boorman es ver&iacute;dico. El bautismo como fumador, con cigarrillos involuntariamente mentolados, el robo del reloj del comandante del regimiento, s&iacute;mbolo de otra &eacute;poca, o sus escarceos con una fr&aacute;gil y reservada estudiante de Filosof&iacute;a a la que Billy bautiza oportunamente como Ophelia, por sus tendencias depresivas y suicidas, son hechos que sucedieron de verdad en los felices a&ntilde;os 20 de Boorman.
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        &ldquo;La relaci&oacute;n entre memoria e imaginaci&oacute;n es muy misteriosa&rdquo;, afirm&oacute; Boorman. &ldquo;Si me cuentan una historia sobre algo que haya sucedido de camino al aeropuerto, se estar&aacute; aplicando imaginaci&oacute;n a la memoria. Lo mismo pasa con este film. Lo &uacute;nico que lament&eacute; de <em>Esperanza y gloria</em> es que estaba basado en mis recuerdos de infancia, y ahora los he perdido todos y s&oacute;lo recuerdo la pel&iacute;cula. Ahora ha vuelto a pasarme: la ficci&oacute;n ha usurpado mis memorias de nuevo. La escena de mi primer cigarrillo, por ejemplo, estaba muy v&iacute;vida en mi mente. Ya no&rdquo;, dijo el director brit&aacute;nico.
    </p><p class="article-text">
        <em>Reina y patria</em> es una pel&iacute;cula sobre la p&eacute;rdida de la inocencia grabada sin ninguna inocencia. El eje vehicular es la coronaci&oacute;n de la reina Isabel II, la primera en ser retransmitida por televisi&oacute;n (la monarca se convirti&oacute; el pasado martes en la&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/politica/Isabel-II-maletin-rojo_0_429057680.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s longeva</a> en el trono brit&aacute;nico, superando as&iacute; a su tatarabuela Victoria). Boorman filma el acontecimiento como un punto de encuentro familiar, como un espacio para la esperanza en el nuevo mundo que se ha abierto tras 1945. Con una iron&iacute;a muy fina, el director hace suya aquella certera sentencia de Giuseppe Tomasi di Lampedusa en <em>El gatopardo</em>: &ldquo;Cambiar todo para que nadie cambie&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joaquín Torán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/guerra-corea-inglaterra-isabel-ii_1_4264412.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 11 Sep 2015 19:21:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,Historia,Reino Unido]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Objetivo: la Luna]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/animacion-alunizaje_1_4269704.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/53a14b35-6def-429e-b0d2-564e579aeb23_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="&#039;Atrapa la bancdera&#039; (2015)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">'Atrapa la bandera', primera película española en contar con financiación de una multinacional, es el segundo proyecto animado de Lightbox Entertainment, la compañía de 'Las aventuras de Tadeo Jones' y la vanguardia de una era dorada dentro del género en España</p></div><p class="article-text">
        A pesar del momento dulce por el que atraviesa la animaci&oacute;n espa&ntilde;ola, con estrenos como <em>Mortadelo y Filem&oacute;n contra Jimmy el cachondo</em> (Javier Fesser, 2014) o&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/cultura/Pos-animado-artesanal-diferente-desternillantegore_0_382862562.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Pos Eso</em></a> (Samuel Ort&iacute; Mart&iacute;, &ldquo;Sam&rdquo;, 2014) y su condici&oacute;n de pa&iacute;s invitado en la &uacute;ltima edici&oacute;n del prestigioso festival de Annecy, &ldquo;el mejor a&ntilde;o est&aacute; todav&iacute;a por venir&rdquo;. Lo declara a eldiario.es Enrique Gato (Valladolid, 1977), alma creativa de <a href="http://www.lbox.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lightbox Entertainment</a>.
    </p><p class="article-text">
        Gato es una voz autorizada en el g&eacute;nero. <em>Las aventuras de Tadeo Jones </em>(2012), su primer largometraje, logr&oacute; recaudar 45 millones de d&oacute;lares en todo el mundo, 37 m&aacute;s que&nbsp;los presupuestados para su desarrollo, y se convirti&oacute; en la pel&iacute;cula de animaci&oacute;n m&aacute;s taquillera de la historia del cine espa&ntilde;ol. Este viernes estrena, tras cuatro a&ntilde;os de intensa producci&oacute;n, <em>Atrapa la bandera</em>, con la que pretende ir &ldquo;un paso m&aacute;s all&aacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos intentando conseguir asentar una industria y abrir camino para que muchas pelis se puedan estrenar en muchos m&aacute;s pa&iacute;ses&rdquo;, sostiene el director. Gato conf&iacute;a en el mercado: &ldquo;Para el a&ntilde;o que viene est&aacute;n previstos al menos cinco grandes proyectos animados desarrollados &iacute;ntegramente en Espa&ntilde;a, lo que supone trabajo para much&iacute;sima gente. En 2016 pueden estar movi&eacute;ndose en Espa&ntilde;a entre 60-70 millones de euros&rdquo;.
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            </figure><p class="article-text">
        Su nueva pel&iacute;cula es el reflejo de este gran estado de forma: <em>Atrapa la bandera</em> es la primera pel&iacute;cula espa&ntilde;ola de historia, no s&oacute;lo de animaci&oacute;n, que logra un acuerdo de distribuci&oacute;n con una multinacional, una &ldquo;<em>major</em>&rdquo;, en la jerga del cine. Paramount Pictures se encargar&aacute; de hacer que la pel&iacute;cula llegue a salas de m&aacute;s de 100 pa&iacute;ses.
    </p><p class="article-text">
        La sinopsis contribuye a su difusi&oacute;n: un inveros&iacute;mil grupo de astronautas formado por dos ni&ntilde;os, un anciano y un camale&oacute;n, viajar&aacute;n a la Luna para impedir que un villano jactancioso y megal&oacute;mano robe el pend&oacute;n que la expedici&oacute;n de Armstrong coloc&oacute; en la superficie del sat&eacute;lite en nombre de toda la humanidad. Richard Carson III pretende demostrar que el primer alunizaje fue un completo fraude, aunque sus motivos reales sean otros: quiere hacerse con las reservas de helio 3, una nueva fuente de energ&iacute;a de la que ambiciona ostentar el monopolio mundial.
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            </figure><p class="article-text">
        Para la realizaci&oacute;n del film, Gato y su equipo estuvieron asesorados por los astronautas Miguel L&oacute;pez-Alegr&iacute;a y Alan Bean, el cuarto hombre en pisar la Luna. Adem&aacute;s, obtuvieron el permiso de la NASA para visitar sus instalaciones y documentarse. La agencia estadounidense dijo s&iacute; en cuanto comprob&oacute; que su imagen no saldr&iacute;a malparada.
    </p><p class="article-text">
        El arduo proceso creativo de <em>Atrapa la bandera</em> se muestra en una&nbsp;<a href="http://espacio.fundaciontelefonica.com/atrapa-la-bandera/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">exposici&oacute;n complementaria</a> en el Espacio de la Fundaci&oacute;n Telef&oacute;nica de Madrid (c/ Fuencarral, 3), en activo hasta finales de septiembre. Dividida en dos grandes &aacute;mbitos (&ldquo;Fabricar un sue&ntilde;o&rdquo; y &ldquo;Creer en la Luna&rdquo;), explica en primer lugar los pasos seguidos por Lightbox Entertainment durante los 62 meses &ndash;de julio de 2010 a junio de 2015- de preparaci&oacute;n del film: un gran panel segmenta las etapas fundamentales del desarrollo y las desmenuza para el p&uacute;blico. En la segunda parte, se realiza &ldquo;un tributo a la exploraci&oacute;n espacial&rdquo; y al hito de la llegada a la Luna. Numerosos objetos de la colecci&oacute;n privada de Jordi Gasull, guionista con Goya por <em>Las aventuras de Tadeo Jones</em>, pueblan las vitrinas y adornan las paredes.
    </p><p class="article-text">
        La sala de la Fundaci&oacute;n Telef&oacute;nica ense&ntilde;a tambi&eacute;n fragmentos en bruto de la pel&iacute;cula, sin terminar, y redunda en el doblaje. Dos de los personajes principales, la hero&iacute;na Amy y Richard Carson III, tienen las voces inconfundibles de Michelle Jenner y Dani Rovira, respectivamente. Ambos reconocen a eldiario.es lo mucho que les divirti&oacute; participar en el proyecto.
    </p><p class="article-text">
        Para Jenner, <em>Atrapa la bandera</em> es uno m&aacute;s de sus trabajos como dobladora. Hija de doblador, Jenner tiene el oficio en la piel desde los seis a&ntilde;os. Ha sido la voz de Hermione Granger en cuatro pel&iacute;culas de la saga sobre Harry Potter y ha intervenido tambi&eacute;n en <em>Las aventuras de Tadeo Jones</em>, entre otros muchos proyectos. &ldquo;El doblaje es otra rama de la interpretaci&oacute;n, que se basa en la creaci&oacute;n de personajes&rdquo;, sostiene la veterana actriz, de quien Enrique Gato ensalza su voz juvenil y segura.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Hay muchas cabezas giradas hacia Espa&ntilde;a&rdquo;</h3><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Hay muchas cabezas giradas hacia Espa&ntilde;a&rdquo;</strong>Richard Carson III es uno de los puntos fuertes de <em>Atrapa la bandera</em>, un entretenimiento muy bien hecho que encantar&aacute; a todos los p&uacute;blicos. Este villano es m&aacute;s bien la consecuencia de su origen social: tiene el temperamento de un ni&ntilde;o grande al que le fascinan los juguetes, la rob&oacute;tica; sobrecoge por su despiadada inconsciencia, por la indiferencia de quien nunca se ha molestado en preocuparse por nadie que no sea &eacute;l mismo. Su maldad emana de su propio ego&iacute;smo, de su avaricia, del deseo de ser un buen hijo. Dani Rovira le presta voz sin excesos de divo.
    </p><p class="article-text">
        Rovira interviene en su segundo film como actor de doblaje, tras <em>Lluvia de alb&oacute;ndigas 2</em> (Cody Cameron y Chris Pearn, 2013). Sobre su labor, reconoce &ldquo;haber llegado a mesa puesta, cuando ya todo el trabajo estaba hecho&rdquo;. No obstante, defiende firmemente a su personaje: &ldquo;Siempre he sido m&aacute;s de Mar Lenders que de Oliver Atom, de Vegeta que de Goku. Sin un villano no puede haber una buena pel&iacute;cula&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>Atrapa la bandera</em> ha costado 10,5 millones de euros de presupuesto, adelantados mayormente por Telef&oacute;nica y Telecinco. La cifra es una ganga con respecto a, por ejemplo, los 175 millones de d&oacute;lares de <a href="http://www.eldiario.es/cultura/cine/Inside_Out-Pixar-mente-psiquiatria_0_407359751.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Inside Out</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Est&aacute; sucediendo una cosa muy curiosa&rdquo;, cuenta Gato, &ldquo;siempre estamos quej&aacute;ndonos de no tener ni de lejos los medios que tiene el cine estadounidense para hacer cine de animaci&oacute;n, porque trabajamos con presupuestos que son la d&eacute;cima parte de los de sus pel&iacute;culas, pero resulta que nuestra rentabilidad est&aacute; llamando mucho la atenci&oacute;n en el extranjero. Hay muchas cabezas giradas hacia Espa&ntilde;a y cada vez m&aacute;s asociaciones entre Hollywood y Espa&ntilde;a para rodar pel&iacute;culas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La raz&oacute;n, para el director, es evidente: Espa&ntilde;a est&aacute; compitiendo en la misma liga que esas pel&iacute;culas, que adem&aacute;s se distribuyen internacionalmente. &ldquo;Ese ha sido nuestro mayor acierto en a&ntilde;os&rdquo;, puntualiza. Las impactantes escenas de <em>Atrapa la bandera</em>, su ritmo y su expresividad, el cuidado en sus detalles y la ambici&oacute;n con la que ha sido desarrollada, dan la raz&oacute;n al cineasta.
    </p><p class="article-text">
        Gato termina su reflexi&oacute;n con una esperanza: &ldquo;A m&iacute; lo que me gustar&iacute;a es que la financiaci&oacute;n siguiera llegando de Espa&ntilde;a, no convertirnos en sucursales de estudios de EEUU&rdquo;. La animaci&oacute;n espa&ntilde;ola va por el buen camino. Houston, sin problemas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joaquín Torán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/animacion-alunizaje_1_4269704.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 26 Aug 2015 19:02:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Objetivo: la Luna]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Animación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El legado de Cthulhu y los nuevos escritores "lovecraftianos"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/horror-cosmico-nuevos-lovecraftianos_1_4269817.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1bebb7c1-a6c0-4fa5-838b-73caef0a0df2_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="The Last Summer Days of Cthulhu"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Celebramos el 125º aniversario de H. P. Lovecraft con un repaso a los autores que siguen la oscura senda del maestro de Providence</p></div><p class="article-text">
        Howard Phillips Lovecraft (Providence, Rhode Island, 1890-1937) despoj&oacute; al terror literario de sus obsesiones decimon&oacute;nicas y lo encamin&oacute; hacia la angustia existencial. Lovecraft, aficionado a la astronom&iacute;a hasta el punto de haber querido ser astr&oacute;nomo, era un atento observador de los avances cient&iacute;ficos y se sent&iacute;a insignificante ante la vastedad del cosmos. Era adem&aacute;s una persona solitaria, nocturna, prejuiciosa, trasnochada (prefer&iacute;a vivir en un pasado idealizado) y aprensiva.
    </p><p class="article-text">
        Jos&eacute; Mar&iacute;a Nebreda, profundo conocedor de la obra de Lovecraft y editor de la <a href="http://www.valdemar.com/default.php?cPath=17" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">colecci&oacute;n Insomnia</a> de <a href="http://www.valdemar.com/default.php" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Valdemar</a>, nos recalca los rasgos caracter&iacute;sticos de su literatura: &ldquo;La literatura 'lovecraftiana' es terror a lo desconocido, insignificancia de nuestra existencia, ate&iacute;smo (o realismo, o materialismo), v&eacute;rtigo c&oacute;smico, y muerte, mucha muerte; nunca nada acaba bien&rdquo;. En su <em>Historia natural de los cuentos de miedo</em> (Ediciones J&uacute;car, 1974), <a href="http://www.eldiario.es/murcia/cultura/recupere-pasion-terror-catorce-experto_0_386011631.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rafael Llopis</a> define a Lovecraft como el padre del cuento de miedo &ldquo;materialista&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">El C&iacute;rculo de Lovecraft</h3><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        En Lovecraft no hay fantasmas que se arrastran, ni vampiros o lic&aacute;ntropos. Hay enfermedades de la mente y monstruosos seres innombrables que est&aacute;n m&aacute;s all&aacute; del Bien y del Mal, antiguos moradores de la Tierra que fueron expulsados hace milenios y que a&uacute;n acechan en las esquinas del cosmos o en rec&oacute;nditos y secretos p&aacute;ramos olvidados. Los describi&oacute; someramente, a ellos y a sus perversas acciones, en multitud de cuentos que malvendi&oacute; a revistas pulp de la &eacute;poca.
    </p><p class="article-text">
        El Solitario de Providence, como fue definido ap&oacute;crifamente, se burlaba, por exageradas, de estas creaciones en sus cartas. Lovecraft, que s&iacute; era Providence como manifiesta en su l&aacute;pida, no era tan solitario. Es m&aacute;s, a lo largo de su vida mantuvo una nutrida correspondencia con numerosos escritores pulp como &eacute;l. Lleg&oacute; a escribir m&aacute;s de 100.000 cartas que sirvieron de suced&aacute;neo a su casi inexistente vida social.
    </p><p class="article-text">
        Antes de los canales IRC y los grupos del Facebook, Lovecraft estableci&oacute; en dicha correspondencia un v&iacute;nculo entre autores separados por kil&oacute;metros, una especie de &ldquo;barrio confortable&rdquo; por el que se pasear&iacute;an mis&aacute;ntropos como Clark Ashton Smith, Frank Belknap Long, August Derleth -su pupilo preferido- o Robert E. Howard, el padre de Conan.
    </p><p class="article-text">
        En vida del escritor, esta congregaci&oacute;n constituy&oacute; un movimiento literario conocido como 'C&iacute;rculo de Lovecraft'. Del intercambio de ideas en com&uacute;n surgir&iacute;an lo que a su muerte se llamar&iacute;an <em>Mitos de Cthulhu</em>, una cosmogon&iacute;a de seres y de libros prohibidos intercambiables que fueron apareciendo, a modo de juego, en sus respectivas obras. August Derleth los sistematiz&oacute; y los dot&oacute; de una p&aacute;tina religiosa que no hubiese sido del gusto del agn&oacute;stico Lovecraft.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, los Mitos se hicieron culto; los seres, se dividieron en jerarqu&iacute;as y devinieron dioses (Arquet&iacute;picos, Primigenios, Menores) y los viejos y terribles grimorios, las biblias m&aacute;gicas de su oscuro culto.
    </p><p class="article-text">
        Derleth, albacea de Lovecraft, mejor hagi&oacute;grafo y ant&oacute;logo que escritor, determin&oacute; reunir la dispersa obra del maestro con el fin de preservarla y reivindicarla. Junto con el socio y tambi&eacute;n mal escritor Donald Wandrei form&oacute; en 1939 la editorial <a href="http://www.arkhamhouse.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Arkham House</a>, a&uacute;n activa, en la que fueron apareciendo los relatos de Lovecraft, originales o en colaboraci&oacute;n. Las antolog&iacute;as de Arkham House se nutrir&iacute;an adem&aacute;s de las participaciones de otros autores contempor&aacute;neos al Solitario, con la idea de crear un canon.
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                </figure><h3 class="article-text">Ramsey Campbell: el v&iacute;nculo</h3><p class="article-text">
        El brit&aacute;nico John Ramsey Campbell (Liverpool, 1946) ten&iacute;a 14 a&ntilde;os cuando decidi&oacute; hacerse escritor tras leer a Lovecraft. Con el descaro propio de la juventud, escribi&oacute; a Derleth para ofrecerle una serie de pastiches 'lovecraftianos'. El editor accedi&oacute; a publicarlos bajo una serie de condiciones. La principal, que abandonara la ambientaci&oacute;n t&iacute;pica de los cuentos de Lovecraft y su C&iacute;rculo, en una Nueva Inglaterra m&iacute;tica, y los situara en Inglaterra. Derleth le sugiri&oacute; el valle del Severn, antiguo emplazamiento romano.
    </p><p class="article-text">
        Campbell escribi&oacute;, y reescribi&oacute; atendiendo a las indicaciones del editor, una serie de cuentos que ser&iacute;an publicados en 1964. En Espa&ntilde;a, aparecieron &iacute;ntegros en <em>El habitante del lago y otros indeseables vecinos</em> <em>(</em><a href="http://www.labibliotecadellaberinto.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Biblioteca del Laberinto</a>, 2013). Seg&uacute;n &Oacute;scar Mariscal, especialista en el autor y traductor y anotador del volumen, son piezas de &ldquo;un primer&iacute;simo primer Campbell&rdquo;, lejanas a&uacute;n a las atm&oacute;sferas oscuras y truculentas tan t&iacute;picas de su bibliograf&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Al ser publicado por Derleth en Arkham House, y luego aparecer en antolog&iacute;as diversas, Campbell se convirti&oacute; en el primero de los 'nuevos lovecraftianos'. Campbell es el puente entre los primeros 'lovecraftianos' y las generaciones posteriores. Lovecraft est&aacute; omnipresente en su obra. El brit&aacute;nico ha ejercido tambi&eacute;n de ant&oacute;logo: en <em>Nuevos cuentos de los Mitos de Cthulhu</em> (Valdemar, 2011) selecciona nueve relatos de autores como Stephen King, Belknap Long o Brian Lumley. Uno de ellos, <em>La secci&oacute;n 247</em>, est&aacute; basado en <em>Alien, el octavo pasajero</em> (Ridley Scott, 1979) y es un prodigio de la angustia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h3 class="article-text">Thomas Ligotti: la Nada como posici&oacute;n vital</h3><p class="article-text">
        Entre los contempor&aacute;neos, ninguno genera tanto respeto como Thomas Ligotti. Considerado por el Washington Post como &ldquo;el secreto mejor guardado de la literatura de terror&rdquo;, y por sus <a href="http://www.fabulantes.com/2013/06/historia-de-la-editorial-valdemar-charla-con-rafael-diaz-santander-y-juan-luis-gonzalez-caballero-editores/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">editores de Valdemar</a> como un &ldquo;cosmonauta del Vac&iacute;o&rdquo;, Ligotti se las ingenia en cada libro para provocar n&aacute;useas, depresi&oacute;n y terror. Es un agujero negro de sensaciones y el iniciador del cuento de terror ontol&oacute;gico, que destaca por un uso preciso y &uacute;nico del lenguaje, en el que cada palabra crea efectos y mareos.
    </p><p class="article-text">
        Ligotti construye su obra a partir de su pasado como asesor editorial y como asiduo de manicomios y hondas depresiones. La literatura le salv&oacute; cuando se internaba en un Vac&iacute;o que refleja con pericia en sus p&aacute;ginas: el suyo es un terror abstracto que tiene a la Nada como postulado existencial. Ligotti es un nihilista, aunque no al modo de Lovecraft. A Ligotti, autor de un <a href="http://www.eldiario.es/cultura/libros/Literatura-Antipersonas-conspiracion-Thomas-Ligotti_0_367114097.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ensayo sobre la especie humana</a>, sus cong&eacute;neres, m&aacute;s que pavor, le producen indiferencia.
    </p><p class="article-text">
        Varias de sus obras lovecraftianas se han publicado en Valdemar: <em>Noctuario</em>,<em> Grimscribe</em> y, en breve, tambi&eacute;n <em>Teatro Grottesco</em>. Leerlas es sufrir de v&eacute;rtigo. La Nada, el Vac&iacute;o, adquiere consistencia entre sus p&aacute;ginas.
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                </figure><h3 class="article-text">Emilio Bueso: el legado sin fronteras</h3><p class="article-text">
        <em>Los Mitos de Cthulhu</em> no conocen de fronteras ni de barreras idiom&aacute;ticas. Por eso, uno de los m&aacute;s destacados herederos del legado de Lovecraft es el castellonense Emilio Bueso (1974). No es el &uacute;nico autor espa&ntilde;ol en escribir sobre horror c&oacute;smico, pero seguramente sea el m&aacute;s brillante. &ldquo;He reemplazado la locura sobre la que escribi&oacute; Lovecraft por la que se ha adue&ntilde;ado de nuestra sociedad&rdquo;, explica a eldiario.es el autor de <a href="http://www.valdemar.com/product_info.php?products_id=710" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Extra&ntilde;os eones</a> (Valdemar Insomnia, 2014), &ldquo;la mejor novela sobre los Mitos&rdquo; en opini&oacute;n de Nebreda.
    </p><p class="article-text">
        En <em>Extra&ntilde;os eones</em>, Bueso incorpora componentes de denuncia y compromiso social que refrescan y actualizan el panorama 'cthulhiano'. Sus protagonistas son unos ni&ntilde;os sin hogar de El Cairo que se enfrentan a una amenaza devastadora. Con iron&iacute;a, Bueso flagela los h&aacute;bitos de consumo y despereza a los <em>Mitos</em> de su habitual asepsia a la hora de tomar partido por causas realistas.
    </p><p class="article-text">
        Bueso se ha convertido en 'lovecraftiano' de pleno derecho tambi&eacute;n por relatos como <em>Innsmouth, Massachusetts</em> (publicado en la antolog&iacute;a <em>Los nuevos Mitos de Cthulhu</em>, <a href="http://www.edgeent.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Edge Entertainment</a>, 2011), en el que retrata, con su estilo cortante, un siniestro desfile de huestes batracias como respuesta a un intento de linchamiento. El relato, escrito con sorna y diversi&oacute;n, entronca con algunos de los m&aacute;s logrados del de Providence.
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                </figure><h3 class="article-text">Los 'j&oacute;venes': Laird Barron y Caitl&iacute;n R. Kiernan</h3><p class="article-text">
        En las antolog&iacute;as lovecraftianas de la &uacute;ltima d&eacute;cada suelen repetirse dos nombres: Laird Barron (Alaska, 1970) y Caitl&iacute;n R. Kiernan (Dubl&iacute;n, 1954). Ambos son los m&aacute;s virtuosos de los 'j&oacute;venes cthulhianos'. Barron abraz&oacute; la literatura tras ejercer las m&aacute;s variopintas y estramb&oacute;ticas profesiones. Sus escritos, por lo general relatos, son de una malignidad inquietante. Suelen tratar sobre entidades que utilizan apariencias humanas a modo de carcasa, de las que se desprenden como c&aacute;scaras. Barron tiene cotas paranoicas genuinamente lovecraftianas, pues duda del pr&oacute;jimo al replantearse su identidad.
    </p><p class="article-text">
        En <a href="http://www.valdemar.com/product_info.php?products_id=701" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alas tenebrosas: 21 nuevos cuentos de horror lovecraftiano</a> (Valdemar, 2014) su cuento, <em>El Broadsword</em>, es el mejor del conjunto: produce repulsi&oacute;n y deja desorientado. Barron es mucho mejor cuentista que novelista, como se evidencia en <em>El rito</em> (Valdemar Insomnia, 2014), casi una sucesi&oacute;n de relatos cortos cosidos por una fr&aacute;gil urdimbre com&uacute;n que les pretende dar apariencia de novela.
    </p><p class="article-text">
        Kiernan, por su parte, es mujer en un club eminentemente mis&oacute;gino. Paleont&oacute;loga de formaci&oacute;n, como se comprueba en sus relatos, Kiernan no se considera estrictamente escritora de terror. En sus cuentos da m&aacute;s importancia a las atm&oacute;sferas, a los estados de &aacute;nimo, a los personajes, que a las tramas, a menudo laxas. Sus protagonistas son mujeres depresivas o al borde de la locura, casi siempre con tendencias suicidas. <em>El otro modelo de Pickman</em> abre la ya mentada antolog&iacute;a <em>Alas tenebrosas</em> con una fuerza sobrecogedora. La colecci&oacute;n Insomnia ha publicado una de sus inclasificables novelas, <a href="http://www.valdemar.com/product_info.php?cPath=17&amp;products_id=706" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La joven ahogada</a> (2014). Como dato para el &aacute;vido lector, Kiernan vive en Providence.
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                </figure><h3 class="article-text">Lovecraftianos en el c&oacute;mic</h3><p class="article-text">
        Las criaturas imaginadas por el C&iacute;rculo de Lovecraft jam&aacute;s fueron expl&iacute;citas. Lovecraft, por ejemplo, las insinuaba para que pesaran m&aacute;s las consecuencias de su visi&oacute;n que su imagen. Por esta raz&oacute;n, muchos autores de c&oacute;mic, cuando han abordado la adaptaci&oacute;n de algunos cuentos lovecraftianos, han tenido que imaginarlas en base a escuetas descripciones.
    </p><p class="article-text">
        El principal de los lovecraftianos de c&oacute;mic es, por supuesto, Alan Moore. Ha adaptado <em>Hongos de Yuggoth</em>, el corpus de poemas del escritor de Providence, y salpicado su larga, compleja y delirante serie de <em>La liga de los hombres extraordinarios</em> de continuas, evidentes y trascendentales referencias al universo de los Mitos. Como buen &aacute;crata, Moore se siente c&oacute;modo en el materialismo furibundo de Lovecraft, en esa concepci&oacute;n apabullante del universo en la que el ser humano es una min&uacute;scula mota.
    </p><p class="article-text">
        La culminaci&oacute;n del talante cthoniano de Moore ha sido <em>Neonomicon</em> (<a href="http://www.paninicomics.es/web/guest/home" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Panini Comics</a>, 2011), grupo de historias cortas que juega con el nombre del principal grimorio de la saga, el <em>Necronomicon</em>. En ellas, resalta el Moore brillante que aflora siempre que olvida su percepci&oacute;n m&aacute;gica de la realidad.
    </p><p class="article-text">
        Mike Mignola, creador de <em>Hellboy</em>, es otro de los lovecraftianos m&aacute;s apreciables del noveno arte. Si bien ha construido un universo propio muy distinguible, en el que ha procurado desligarse de la tutela de Lovecraft, los ecos de la prosa de aquel son profundos en sus dibujos y tramas. A Mignola le debemos <em>La maldici&oacute;n que cay&oacute; sobre Gotham</em> (<a href="http://www.eccediciones.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ECC Ediciones</a>, 2013), la aventura m&aacute;s original de Batman. En calidad de guionista, fusiona de manera sobresaliente el t&eacute;trico universo del hombre murci&eacute;lago con el opresivo mundo de Lovecraft. El resultado pone de manifiesto, de manera muy recomendable, el profundo conocimiento que Mignola posee de Batman y los Mitos.
    </p><p class="article-text">
        Las sombras de Lovecraft tambi&eacute;n fueron objeto de pesadilla por parte de Alberto Breccia, el m&aacute;s l&uacute;cido de los grandes dibujantes argentinos. Breccia realiz&oacute; una particular versi&oacute;n de los Mitos de Cthulhu (1975) cuando ya se internaba en su &uacute;ltima etapa figurinista. Sus historias recogen esa capacidad de sugerencia, a veces velada, del mejor Lovecraft.
    </p><p class="article-text">
        Emilio Bueso concluye: &ldquo;A veces releo a Lovecraft y me digo que quiz&aacute;s no haya otro autor en el g&eacute;nero que se haya temido tanto a s&iacute; mismo, o a sus propios escritos&rdquo;. Por esa raz&oacute;n, muchos autores decidieron seguir su particular, y tan humana, estela.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joaquín Torán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/horror-cosmico-nuevos-lovecraftianos_1_4269817.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 19 Aug 2015 17:18:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El legado de Cthulhu y los nuevos escritores "lovecraftianos"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fantasía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ethan Hunt, sospechoso habitual]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/tom-cruise-espionaje-terrorismo_1_4269726.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/61f2202c-1c86-4d71-a785-90548ba29ab2_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Tom Cruise posa durante la promoción de la película &quot;Mission Impossible. Nación Secreta&quot;. / Efe."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El guionista de</p><p class="subtitle">Sospechosos habituales</p><p class="subtitle">se pone tras la cámara de</p><p class="subtitle">Misión imposible 5: Nación secreta</p><p class="subtitle">, la más "bondiana" (al estilo Daniel Craig) de todas las películas protagonizadas por el espía Ethan Hunt</p></div><p class="article-text">
        Cada vez que la carrera de Tom Cruise ha entrado en declive, el actor se ha aferrado a la tabla de salvaci&oacute;n de las pel&iacute;culas de Misi&oacute;n imposible, en las que ejerce como productor principal, adem&aacute;s de protagonista. Naci&oacute;n secreta hace ya la n&uacute;mero cinco de la saga iniciada en el cine en 1996, a imitaci&oacute;n de una exitosa serie televisiva que estuvo en antena de 1966 a 1973.
    </p><p class="article-text">
        Cruise ha querido que cada una de las cinco lleve la firma de un director de prestigio o con suficientes ideas propias. El ritmo vibrante de la primera se deb&iacute;a al inconfundible poso del competente Brian de Palma. La segunda entrega (2000) era un pesti&ntilde;o colosal y bochornoso (especialmente para los sevillanos) porque John Woo s&oacute;lo se animaba con los duelos a pu&ntilde;etazos. Misi&oacute;n imposible III (2006) empezaba cortando el aliento y se manten&iacute;a vigorosa gracias al saber hacer de J. J. Abrahms. Por &uacute;ltimo, Protocolo Fantasma (2011) menguaba debido al hecho de que Brad Bird est&aacute; m&aacute;s habituado a la animaci&oacute;n &ndash;es el director de Los incre&iacute;bles (2004) y Ratatouille (2007)- que al cine de acci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Para la ocasi&oacute;n, Cruise apuesta por Christopher McQuarrie, director no demasiado pr&oacute;digo con tan s&oacute;lo tres pel&iacute;culas en su haber (entre las que destaca Jack Reacher, de 2012, con Cruise de protagonista). La decisi&oacute;n cobra especial relevancia al repasar su talentosa trayectoria como guionista: fue el libretista de la magn&iacute;fica Sospechosos habituales (Bryan Singer, 1995), una pel&iacute;cula de intriga con sorpresa. A esa intriga no es ajena tampoco su Misi&oacute;n Imposible 5.
    </p><p class="article-text">
        La pel&iacute;cula mantiene un nivel de tensi&oacute;n aceptable y encandila con alguna escena remarcable. Es la que m&aacute;s convincentemente ahonda en las sombras de Ethan Hunt (Tom Cruise), convertido ahora en el l&iacute;der de una organizaci&oacute;n clandestina a la que se le achaca la voladura del Kremlin (ver Protocolo fantasma). El renegado Hunt se obsesiona con una organizaci&oacute;n conocida como &ldquo;El Sindicato&rdquo;, que est&aacute; &ldquo;resucitando&rdquo; a esp&iacute;as muertos o desaparecidos para integrarlos a sus filas y conformar una suerte de organizaci&oacute;n supra-estatal (y, c&oacute;mo no, terrorista) empe&ntilde;ada en desestabilizar el equilibrio mundial.
    </p><p class="article-text">
        Hunt har&aacute; honor a su apellido e iniciar&aacute; una caza al hombre con nocturnidad y cierta alevos&iacute;a, con el fin de destapar al jefe de tan peligrosa y criminal organizaci&oacute;n. La n&eacute;mesis, con los rasgos aviarios de Sean Harris, tiene ese carisma de archivillano que jam&aacute;s ha sido caracter&iacute;stica de esta saga cinematogr&aacute;fica. Owen Davian (Philip Seymour Hoffman), el malvado de la tercera parte, estaba demasiado bien perfilado como para tener la aureola mesi&aacute;nica digna de todo megal&oacute;mano con &iacute;nfulas apocal&iacute;pticas.
    </p><h3 class="article-text">Hunt, Ethan Hunt</h3><p class="article-text">
        McQuarrie construye buenas situaciones (principalmente en Londres, escenario principal de la pel&iacute;cula), acent&uacute;a las sombras de Hunt y da al ubicuo esp&iacute;a una compa&ntilde;era femenina que, al fin, no se queda en el simple convidado de piedra. Ilsa Faust, ambigua, juega casi hasta el final en su propio bando y seg&uacute;n sus propias reglas. El guionista, adem&aacute;s, toma la muy inteligente determinaci&oacute;n de aprovechar a Benjamin Dunn, el personaje de Simon Pegg.
    </p><p class="article-text">
        El actor brit&aacute;nico es de los que seduce a la c&aacute;mara con su simp&aacute;tica fisonom&iacute;a. Sus bromas naturales, espont&aacute;neas, que son ya tan habituales en sus trabajos como para sospecharlas de cosecha propia, tienen la misi&oacute;n, para nada imposible, de aligerar la narraci&oacute;n, de distender la tensi&oacute;n y de introducir un elemento que est&aacute; siendo com&uacute;n a las &uacute;ltimas intervenciones en celuloide de Cruise: el sentido del humor. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, como se certific&oacute; en Al filo del ma&ntilde;ana (2014), el cienci&oacute;logo no ha parado de re&iacute;rse de s&iacute; mismo. Cruise ha dejado de tomarse en serio y de rodar en una perenne pataleta de ni&ntilde;o caprichoso; ha pasado a asumir que su estela es err&aacute;tica y ya no brilla con tanta fuerza. Simon Pegg es aqu&iacute; el esclavo que le susurra al o&iacute;do con cada buen chascarrillo que el hermano del Rainman es tan humano como cualquier otro hijo de vecino. Aunque sea m&aacute;s rico e influyente.
    </p><p class="article-text">
        A McQuarrie le sale la m&aacute;s &ldquo;bondiana&rdquo; de todas las pel&iacute;culas sobre Misi&oacute;n imposible. Pero &ldquo;bondiana&rdquo; al estilo Daniel Craig, con personaje principal atormentado y obsesionado, de alargadas sombras. No es para nada accidental que esta densa oscuridad personal sea estigma contempor&aacute;neo en iconos aparentemente indestructibles, como Bond o Batman. Tampoco que estos h&eacute;roes falibles tengan enfrente a organizaciones compuestas por individuos an&oacute;nimos, irrastreables, por tanto omnipotentes y omnipresentes. Cuando el enemigo no tiene forma definida, &iquest;contra qu&eacute; combates? Pregunt&eacute;moselo, por ejemplo, al hombre murci&eacute;lago en su cruzada contra el siniestro Tribunal de los B&uacute;hos. O al agente secreto con licencia para matar y al servicio de Su Majestad, en breve enredado en las conspiraciones de Spectra.
    </p><p class="article-text">
        Esta premisa, con su punto paranoico y libertario (traducida en una palmaria desconfianza hacia el Estado y en la creencia de que el individuo todo lo puede), sirve a McQuarrie para darle alg&uacute;n sonoro bofet&oacute;n a la pol&iacute;tica imperialista estadounidense y brit&aacute;nica. Ilsa Faust oir&aacute; decir a un esp&iacute;a a la usanza Smiley que &ldquo;en pol&iacute;tica exterior no existe los aliados, tan s&oacute;lo los intereses comunes&rdquo;. Un mensaje similar ha venido repiti&eacute;ndose, con min&uacute;sculas modificaciones, en las dos anteriores entregas de la saga. Quiz&aacute;s goce del pl&aacute;cet de Tom Cruise, que, en aras de la buena salud de su imagen p&uacute;blica, evita sistem&aacute;ticamente expresar sus opiniones pol&iacute;ticas. La c&oacute;moda careta de Ethan Hunt le permite manifestarse sin temor a la picota.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joaquín Torán, Joaquín Torán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/tom-cruise-espionaje-terrorismo_1_4269726.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 14 Aug 2015 16:56:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ethan Hunt, sospechoso habitual]]></media:title>
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    <item>
      <title><![CDATA['Bernie': La realidad que se enmascara de ficción]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/bernie-richard-linklater_1_4269808.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/89a37978-18b4-4db7-b8cc-b7d81305217a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="&#039;Bernie&#039;, basada en hechos increíblemente reales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La película de Richard Linklater se basa en un caso de asesinato ciertamente atípico y es una película que ha cambiado la vida de su protagonista, Bernie Tiede</p></div><p class="article-text">
        Richard Linklater supo de la historia de Bernie Tiede a trav&eacute;s de los peri&oacute;dicos. En 1997, el periodista y escritor Skip Hollandsworth sacaba en <em>Texas Monthly</em> un reportaje que se quedar&iacute;a grabado en la mente del realizador: trataba sobre el asesinato de una viuda rica a cargo de su empleado. Era el mundo al rev&eacute;s: la v&iacute;ctima del cr&iacute;men rozaba la malignidad <em>dickensiana y&nbsp;</em> su ejecutor, Bernie Tiede, distaba mucho de ser un asesino al uso.
    </p><p class="article-text">
        Tiede se hab&iacute;a instalado en 1985 en la localidad de Carthage, Texas, un pueblo pr&oacute;spero asentado sobre una falla gas&iacute;stica. El joven logr&oacute; trabajo en la funeraria local y pronto se gan&oacute; a la comunidad por sus sermones, sus atenciones, sus cantos. Bernie Tiede se desviv&iacute;a en todo lo que hac&iacute;a, era sincero y profundamente altruista, carec&iacute;a de malicia. Las ancianitas estaban un poco enamoradas de &eacute;l: entre bromas, le ped&iacute;an que dirigiese sus responsos.
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        Marjorie Nugent, la viuda rica de esta historia, conoci&oacute; a Bernie Tiede, como no pod&iacute;a ser de otra manera, en el funeral del marido de ella. La se&ntilde;ora Nugent, arisca y desagradable, no gozaba del favor popular; se hac&iacute;a respetar a la fuerza. Un vecino dec&iacute;a que &ldquo;naci&oacute; vieja, con el rostro amargado&rdquo;. Bernie era la ant&iacute;tesis. Su arrollador carisma no tard&oacute; en hacer mella en el duro coraz&oacute;n de la anciana. Se hicieron inseparables: ella empez&oacute; a usar su dinero, cicateramente invertido y guardado, en viajes por el mundo en compa&ntilde;&iacute;a de su nuevo y &uacute;nico amigo.
    </p><p class="article-text">
        La dicha no dur&oacute; mucho. La verdadera naturaleza de Marjorie Nugent aflor&oacute; r&aacute;pidamente. Empez&oacute; a tratar a Bernie como un objeto de su propiedad. All&aacute; donde iba &eacute;l deb&iacute;a de dar parte a la se&ntilde;ora. Cualquier movimiento era fiscalizado celosamente. Un d&iacute;a, tras la en&eacute;sima bronca, un impulso llev&oacute; a Tiede a descargar cuatro perdigonazos del rifle para cazar armadillos contra la espalda de la anciana. Muri&oacute; en el acto. Tiede se las ingeni&oacute; durante nueve meses para dar la impresi&oacute;n de que Marjorie Nugent estaba indispuesta. Su dinero empez&oacute; a fluir por el pueblo, socorriendo a los vecinos en sus necesidades.
    </p><p class="article-text">
        El fiscal del condado, amparado por el contable de Marjorie, descubri&oacute; la verdad. Tiede confes&oacute; al instante. El juicio tuvo que celebrarse a 75 kil&oacute;metros de distancia de Carthage, para depararle al reo un veredicto justo: los vecinos dieron a entender al fiscal que, si eran llamados como jurados, se las ingeniar&iacute;an para absolver a su entra&ntilde;able sepulturero. Al final, ser&iacute;a condenado a cadena perpetua. En la c&aacute;rcel, Tiede ser&iacute;a preso modelo y maestro de distintos talleres.
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        <strong>Una ficci&oacute;n superada por la realidad</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una historia tan at&iacute;pica, en la que realidad y ficci&oacute;n casi van de la mano, era perfecta para su traslaci&oacute;n cinematogr&aacute;fica. En otra d&eacute;cada, de haberla conocido, es muy probable que la hubiese materializado Robert Altman. El texano Linklater la rod&oacute; en 2011, en paralelo a <em>Boyhood</em> (como tantas otras), con su habitual pericia de primero de la clase.
    </p><p class="article-text">
        Sabedor de que las fronteras de lo real y lo imaginario son muy n&iacute;tidas en este drama, el cineasta monta una especie de falso documental, en el que mezcla a actores con vecinos ver&iacute;dicos de Carthage que conocieron a v&iacute;ctima y verdugo. Linklater hace dudar al espectador de lo que es real y lo que no, con esa iron&iacute;a tan sutil marca de la casa y con una humildad en la puesta de escena que esconde mucho talento en la planificaci&oacute;n de cada plano.
    </p><p class="article-text">
        Al frente del reparto se sit&uacute;an Jack Black (Bernie Tiede) y Shirley McLaine (Marjorie Nugent). Black est&aacute; impecable: canta como un &aacute;ngel, imposta una voz no acostumbrada ni al barullo ni a los gritos, se conduce como un cre&iacute;ble y adorable solucionador de problemas. Un habitante de Carthage se referir&aacute; a Bernie como &ldquo;una persona carism&aacute;tica y amorosa con la habilidad de hacer del mundo un lugar amable&rdquo;: Jack Black transmite precisamente esa imagen. La hermana mayor de Warren Beatty, por su parte, parece haberse tragado aceite de ricino. Su cara estirada le presta una pobre gama de recursos que la obligan al histrionismo. Aun as&iacute;, dado que la se&ntilde;ora Nugent tiene un poco de Norma Desmond, est&aacute; perfecta precisamente porque es exc&eacute;ntrica.
    </p><p class="article-text">
        <em>Bernie</em> es una lecci&oacute;n de sobriedad f&iacute;lmica. Una pel&iacute;cula ciertamente amena, contada con genio. Dos momentos, la introducci&oacute;n de cuatro minutos en la que Bernie ense&ntilde;a a unos estudiantes su oficio de embalsamador y que sirve de presentaci&oacute;n total del personaje en todo su mimo, y la escena de la muerte de la vieja Nugent, deber&iacute;an ense&ntilde;arse en las escuelas de cine como ejemplos de planificaci&oacute;n cinematogr&aacute;fica. Linklater hace mucho con poco. O esa es la falsa impresi&oacute;n que da, la clave de una gigantesca solvencia que le ha encumbrado como el mejor realizador de su generaci&oacute;n, uno de los pocos y seguros nombres a recordar dentro de varios a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        &Uacute;ltimo apunte: la pel&iacute;cula cambi&oacute; la vida de Bernie Tiede. Durante el preestreno del film en Austin, capital del estado de Texas, una abogada de nombre Jodi Cole se acerc&oacute; a Linklater para interesarse por el caso. En su opini&oacute;n, hab&iacute;a varias lagunas que pod&iacute;an justificar una revisi&oacute;n del proceso.
    </p><p class="article-text">
        La perseverancia de Cole, que coordin&oacute; las diligencias, aport&oacute; nuevas pruebas que no se consideraron en 1999. En la casa de Tiede se encontraron libros de autoayuda a v&iacute;ctimas de abusos sexuales. Este hallazgo dio la vuelta al caso, pues inclu&iacute;a un rasgo psicol&oacute;gico que acentuaba la fragilidad de Tiede. En 2014, una jueza indult&oacute; al &ldquo;asesino&rdquo;, una &ldquo;fuerza positiva en un entorno negativo&rdquo; (la prisi&oacute;n), en palabras de Linlater. Le oblig&oacute; a mantenerse alejado de los Nugent, pero accedi&oacute; a que viviera en un garaje rehabilitado como vivienda. Su casero es el propio Linklater. &Eacute;l y Jack Black pusieron dinero de su propio bolsillo para revisar la sentencia.
    </p><p class="article-text">
        El fiscal que una vez arroj&oacute; al infierno a Tiede, y que interpreta Matthew McConaughey con esa vitalidad y energ&iacute;a con la que lleva tocado desde hace a&ntilde;os, decidi&oacute; apartarse esta vez de los procedimientos. Entonces su labor fue medi&aacute;tica, pol&iacute;tica. En 2014 reconoc&iacute;a que Bernie Tiede jam&aacute;s hab&iacute;a sido un peligro para la sociedad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joaquín Torán, Joaquín Torán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/bernie-richard-linklater_1_4269808.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 06 Aug 2015 19:05:36 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los frikis pierden la partida en 'Pixels']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/pixels-donde-frikis-pierden-partida_1_4269942.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a0b85f1f-6e5e-4778-b27f-12d2446d70ed_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Un fotograma de la película Pixels (2015)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">'Pixels' nace como una reivindicación del videojuego pero se desenvuelve como una película rodada por un enemigo de la industria</p></div><p class="article-text">
        La pel&iacute;cula <em>Pixels</em> procede del&nbsp;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=aUnyUrA34bQ" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cortometraje hom&oacute;nimo</a> de 2010 que gan&oacute; numerosos y prestigiosos premios, entre ellos el Cristal en Annecy, principal certamen de animaci&oacute;n del mundo. Su director, el animador franc&eacute;s Patrick Jean, tuvo la feliz idea de recrear la invasi&oacute;n de Nueva York por parte de personajes de las m&aacute;quinas recreativas de principios de los 80, las que configuraron su infancia. El corto era un alarde.
    </p><p class="article-text">
        A Patrick Jean no tardaron en llegarle ofertas para convertir su corto en pel&iacute;cula. Tras el inter&eacute;s de diversas productoras, fue la de Adam Sandler, Happy Madison, la que finalmente se atrevi&oacute; a pasar de las palabras a los hechos. Jean iba a dirigirla inicialmente, pero conforme el proyecto fue creciendo en ambici&oacute;n y medios, Happy Madison decidi&oacute; contratar a Chris Columbus, realizador de los dos primeros <em>Solo en casa </em>(1990) y <em>Harry Potter </em>(2001). Un director solvente y con reconocido talento visual.
    </p><p class="article-text">
        Para levantar un argumento que prolongara necesariamente los dos minutos y medio del corto original, Sandler llam&oacute; a su colaborador Tim Herlihy, guionista de <em>Un pap&aacute; genial</em> (1999). Herlihy afirm&oacute; haber escrito el gui&oacute;n con la vista puesta en <em>Los cazafantasmas</em>&nbsp;(1984) y <em>Parque Jur&aacute;sico </em>(1993), pero es en aquel primer film con el histri&oacute;n estadounidense donde de verdad busca la inspiraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La trama es como sigue: Sam Brenner (Sandler) logr&oacute; varios hitos como campe&oacute;n mundial de los videojuegos en 1982 al haber aprendido los patrones de ciertos juegos (un toque de gui&oacute;n basado en <a href="http://www.eldiario.es/hojaderouter/Billy_Mitchell-videojuegos-record-Pac-Man-Donkey_Kong_0_411908868.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hechos reales</a>). Mientras malvive como instalador de aparatos el&eacute;ctricos, es reclamado por su amigo, el presidente de Estados Unidos William Cooper (Kevin James) para salvar al mundo de una particular invasi&oacute;n alien&iacute;gena.
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        Al parecer, su enfrentamiento de 1982 contra Eddie Plant (Peter Dinklage, Tyrion Lannister para los seri&eacute;filos), fue grabado y lanzado al espacio v&iacute;a sat&eacute;lite para que perdurara como s&iacute;mbolo de cultura popular. Una civilizaci&oacute;n alien&iacute;gena interpreta las partidas al <em>Donkey Kong</em>, a <em>Arkanoid</em> (o <em>Alleway</em>, en su versi&oacute;n para Game Boy), a <em>Space Invaders</em>, como una declaraci&oacute;n de guerra, por lo que a&ntilde;os despu&eacute;s ataca la Tierra reproduciendo los modelos de sus odiados enemigos, los videojuegos de sal&oacute;n recreativo.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, Sandler y su cuadrilla de amigos son la &uacute;nica esperanza de la humanidad. Buenos para nada, pero sobre todo frikis, se convertir&aacute;n en un pozo de sabidur&iacute;a y en guerreros m&aacute;s talludos que los S.E.A.L. Bien por ellos: al final lograr&aacute;n todo lo que se propongan, por imposible que parezca. El est&uacute;pido gui&oacute;n se encargar&aacute; de darle a cada cual lo suyo.
    </p><h3 class="article-text">Una calamidad tras otra</h3><p class="article-text">
        Las preferencias del guionista y del productor y actor principal son muy anteriores a <em>Super</em> <em>Mario 64</em>, el videojuego que coronar&iacute;a a la tercera dimensi&oacute;n, la profundidad. No es de extra&ntilde;ar, por tanto, que no sepan qu&eacute; significa el t&eacute;rmino. Como pel&iacute;cula de 'scroll lateral', <em>Pixels</em> ser&iacute;a estupenda: sus protagonistas saltar&iacute;an de una pantalla a otra, sumando puntos y batiendo r&eacute;cords. Como pel&iacute;cula coherente, es un 'bug' constante.
    </p><p class="article-text">
        Los personajes son de una banalidad calamitosa. Todos parecen apellidarse 't&oacute;pico' y llevar tatuado en el antebrazo 'dime qu&eacute; esperas que haga porque lo har&eacute; por imposible que resulte'. Es desolador que los mejores personajes sean quienes se interpretan a s&iacute; mismos en cameos (Toru Iwatani, creador de Pac-Man, o Serena Williams).
    </p><p class="article-text">
        Herlihy y el compinche Sandler parecen anclados en un concepto de comedia familiar de hace d&eacute;cada y media. Una comedia familiar debe enganchar, lograr que, si hay h&eacute;roes impelidos a salvar el mundo, desde el patio de butacas afloren las razones para identificarse con ellos, para creer en ellos, para ser ellos. Columbus lo sabe muy bien, como guionista de <em>Los gremlins</em>&nbsp;(1984) y <em>Los goonies </em>(1985), y es extra&ntilde;o, salvo que fuese mero convidado de piedra, que haya tolerado hacer justo lo contrario.
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        Por no tener, <em>Pixels</em> ni siquiera puede presumir de comedia, porque no tiene nada de gracia. El problema es que intenta tenerla, por lo menos en tres o cuatro ocasiones: son ejercicios de humor t&iacute;midos a los que sin embargo se les da relevancia con luz y taqu&iacute;grafos.
    </p><p class="article-text">
        Lo &uacute;nico con un rescoldo de gracia es Kevin James, en el traje de un presidente metepatas, inepto y pat&aacute;n. Precisamente de los que gustan a Adam Sandler, republicano confeso: George W. Bush es un modelo tan claro que clama al cielo. La moraleja pol&iacute;tica final es para salir huyendo: poco importa lo mal que lo hagas, lo in&uacute;til que seas, o que hayas demostrado que no sabes leer con propiedad, hijo de una &eacute;lite de colegio de post&iacute;n, salva al mundo, haz dos chistes afortunados y saldr&aacute;s reelegido. Fin de la cita.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la pel&iacute;cula perpetua la irresoluble, e in&uacute;til, pol&eacute;mica sobre qu&eacute; videojuegos eran mejores: si los desafiantes de anta&ntilde;o o los vistosos de ahora. Cada talib&aacute;n sacar&aacute; sus conclusiones. <em>Pixels</em>, por si acaso, condicionar&aacute; una respuesta tan v&aacute;lida como ineficaz.
    </p><h3 class="article-text">Oportunidad perdida: pierden los frikis</h3><p class="article-text">
        Lo peor, con todo, es que el film es una gran oportunidad perdida. Muchos frikis acudir&aacute;n a las salas buscando motivos de orgullo, enarbolando la causa de la leg&iacute;tima nostalgia. Creer&aacute;n estar ante una ocasi&oacute;n para hinchar el pecho, para mirar por encima del hombro, para sentirse, por unas horas, agasajados por c&oacute;digos y gui&ntilde;os privados. Acudir&aacute;n para reivindicar lo que son y lo que fueron y por qu&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        Los &aacute;nimos decaer&aacute;n cuando se descubra que <em>Pixels</em> no ofrece ni un solo argumento para rebatir las opiniones llenas de prejuicios contra los videojuegos. El mensaje impl&iacute;cito de la pel&iacute;cula (jugar, en el fondo, no te ha servido de nada en la vida, a menos que no se presente la ocasi&oacute;n de salvar al mundo), obra y gracia de un gui&oacute;n patoso que pretende ir en la direcci&oacute;n contraria, ahonda la brecha.
    </p><p class="article-text">
        No hag&aacute;is caso a <em>Pixels</em>: jugar s&iacute; que vali&oacute; la pena. Forj&oacute; actitudes y personalidades, regal&oacute; momentos maravillosos. Palabra de friki.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joaquín Torán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/pixels-donde-frikis-pierden-partida_1_4269942.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Jul 2015 18:01:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los frikis pierden la partida en 'Pixels']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Videojuegos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Retrato de la España esperpéntica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/juanma-bajo-ulloa-rey-gitano_1_4270133.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5d6bc59a-1a28-47dd-8858-c499482bf3b5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Karra Elejalde en Rey Gitano (2015)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Dieciocho años después de</p><p class="subtitle">Airbag</p><p class="subtitle">, Juanma Bajo Ulloa regresa a la comedia negra con</p><p class="subtitle">Rey Gitano</p><p class="subtitle">, una sátira ácida y escatológica de la realidad actual que ataca a la monarquía y la clase política</p><p class="subtitle">El director dice que la película se gestó durante el rodaje de</p><p class="subtitle">Airbag</p><p class="subtitle">con los grandes duelos interpretativos de Manuel Manquiña y Karra Elejalde</p></div><p class="article-text">
        El regreso de Juanma Bajo Ulloa (Vitoria, 1967) a la comedia negra no se produce mediante una secuela estricta de <em>Airbag</em> (1997). Dieciocho a&ntilde;os despu&eacute;s del &eacute;xito de aquella, un hito de los noventa, el director alav&eacute;s repite temas y tono, aunque en un estilo m&aacute;s actualizado y con una pretensi&oacute;n todav&iacute;a m&aacute;s irreverente.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, tras mucho pulir un gui&oacute;n que se ha ido alimentando de las noticias le&iacute;das u o&iacute;das en medios de comunicaci&oacute;n, de realidades que superaban con creces la ficci&oacute;n, Bajo Ulloa ha alumbrado &ldquo;un homenaje a la chapuza y al cachondeo&rdquo;. Una pel&iacute;cula que hubiese sido del gusto del Berlanga m&aacute;s esperp&eacute;ntico y que gustar&aacute; tambi&eacute;n mucho a Francisco Ib&aacute;&ntilde;ez, el padre de Mortadelo y Filem&oacute;n, cuyo humor es piedra de toque constante.
    </p><p class="article-text">
        Reconoce el director que la idea de <em>Rey Gitano</em> se gest&oacute; durante el rodaje de <em>Airbag</em>. En concreto, de las escenas entre Manuel Manqui&ntilde;a y Karra Elejalde: &ldquo;Eran dos energ&iacute;as tan poderosas y tan c&oacute;micas que hasta los el&eacute;ctricos paraban de trabajar para ver qu&eacute; hac&iacute;an&rdquo;, dijo Bajo Ulloa a EFE. Manqui&ntilde;a y Elejalde demuestran su qu&iacute;mica en este largometraje que protagonizan y que casi presiden. Brillan en un reparto de grandes nombres, copado por c&oacute;micos de rostros conocidos y de contrastada solvencia.
    </p><p class="article-text">
        A Bajo Ulloa le fascinan los secundarios de las pel&iacute;culas espa&ntilde;olas de los a&ntilde;os cincuenta. Procura que los suyos est&eacute;n a la altura. Hay tres muy interesantes, justamente por todo lo que implican.
    </p><p class="article-text">
        Arturo Valls es Gajo, el gitano que es fulcro de la historia. Su perfil es el del p&iacute;caro tradicional, el del artista del enga&ntilde;o que aspira a medrar. Otro artista del arribismo es el personaje de Rosa Mar&iacute;a Sard&aacute;. Varonil, con una sombra de bigote encima del labio y un traje que la convierte en la parodia de jefa de pista circense, es una mano ejecutora sin ideolog&iacute;a que se arrima a quien gane las siguientes elecciones, sean &ldquo;rojos o azules&rdquo;. Charo L&oacute;pez, radiante a sus 71 a&ntilde;os, es la condesa de Segura, la mente criminal que pone y dispone a su antojo y capricho las piezas del ajedrez y que declara, como una verdad inquebrantable, que &ldquo;Espa&ntilde;a es una empresa&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Una road movie sin escr&uacute;pulos</h3><p class="article-text">
        <em>road movie</em><em>Rey Gitano</em>, como su antecesora, es una <em>road movie</em>. Tiene como motivo la coronaci&oacute;n de Felipe VI. Manqui&ntilde;a (Primitivo) y Elejalde (Jos&eacute; Mar&iacute;a), viejas glorias de la investigaci&oacute;n privada, llenos de deudas, recorren el pa&iacute;s de norte (La Rioja alavesa, Catalu&ntilde;a) a sur (M&aacute;laga) siguiendo a todos los miembros de la familia real, para completar la misi&oacute;n que les ha encomendado Gajo, oculto bajo el traje impostor de miembro de los servicios de inteligencia. El gitano pretende demostrar que lleva sangre real en las venas, que &eacute;l debe ser el nuevo rey de Espa&ntilde;a. La rocambolesca tarea se llevar&aacute; a cabo con dosis de improvisaci&oacute;n y cat&aacute;strofe.
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            </figure><p class="article-text">
        Bajo Ulloa se r&iacute;e despiadadamente de temas considerados tab&uacute;, de aspectos sobre los que se ha construido una especie de <em>omert&aacute;</em>; su visi&oacute;n de los Borbones y de la clase pol&iacute;tica no es ni servil ni complaciente. &ldquo;Est&aacute; muy aburrido el panorama, s&oacute;lo nos hacen re&iacute;r los pol&iacute;ticos y la monarqu&iacute;a. Y yo creo que los cineastas deber&iacute;amos colaborar&rdquo;, sostiene.
    </p><p class="article-text">
        Su aportaci&oacute;n al humor nacional consiste en un ejercicio de valent&iacute;a en el que se atreve a meterle el ojo a la corrupci&oacute;n end&eacute;mica, entendida como un h&aacute;bito, y al deseo obsesivo por querer ser alguien distinto, por triunfar con un tren de vida al margen de toda realidad. En mitad de ese erial casposo y rancio, el guionista, a la par que director, introduce a so&ntilde;adores de quijotesca humildad y de humanidad extensa, cuyo deseo may&uacute;sculo es el prop&oacute;sito de enmienda.
    </p><p class="article-text">
        Primitivo y Jos&eacute; Mari son entra&ntilde;ables por su humildad, por su sinceridad, porque en ellos no hay lugar para ese juego de tronos marciano que constituye la realidad de los drogadictos del poder.
    </p><p class="article-text">
        Con todo, Primitivo y Jos&eacute; Mari son caricaturas. Poseen los rasgos obsoletos y a la vez f&aacute;ciles de representantes de las dos Espa&ntilde;as fratricidas, las enfrentadas en la Guerra Civil. El clich&eacute; est&aacute; totalmente fuera de lugar en una comedia negra que pretende hablar de los males de la Espa&ntilde;a actual; queda desfasado y es cansino. Sigue siendo la constataci&oacute;n de que este pa&iacute;s a&uacute;n no ha encontrado una manera natural de re&iacute;rse de su pasado, de lamerse sus heridas y afrentas sin tener que caer en el burdo t&oacute;pico.
    </p><p class="article-text">
        El cineasta alav&eacute;s no sabe trazar las pinceladas de este retrato de la Espa&ntilde;a contradictoria, sin incurrir en la escatolog&iacute;a, en el chiste f&aacute;cil, en los juegos de palabras banales, en el humor de 'aqu&iacute; te pillo y aqu&iacute; te mato'. Quiz&aacute;s no quiera hacerlo y su enfoque sea una cierta forma de hartazgo, una catarsis del asco que le produce tanta infamia.
    </p><p class="article-text">
        <em>Rey Gitano</em> no resistir&aacute; un segundo visionado. Es como un producto con caducidad, una pel&iacute;cula con un contador de autodestrucci&oacute;n. Ha sido rodada para flagelar a tanto sinverg&uuml;enza que trasiega impune, y es tan visceral como para ser prisionera de sus muy precisas coordenadas temporales. El cine de Berlanga ha envejecido majestuosamente porque desgrana nuestro ADN nacional; el humor de Ib&aacute;&ntilde;ez m&aacute;s efectivo es aquel que se fusiona, sin pegotes, con la trama. Dieciocho a&ntilde;os ha tardado Bajo Ulloa en encontrar una voz propia, irreverente pero no transgresora, muy expl&iacute;cita en sus deudas. La libertad creativa de la que ha gozado le ha permitido al menos ser honesto y genuino. Tanto como para hacer, y decir alto y claro, lo que le ha venido en gana.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joaquín Torán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/juanma-bajo-ulloa-rey-gitano_1_4270133.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Jul 2015 18:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Retrato de la España esperpéntica]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Inside Out': Pixar es un estado de ánimo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/inside-out-pixar-mente-psiquiatria_1_4270206.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4a2419c7-23d4-4880-9295-d3b913bcd2e9_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Inside Out (2015)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Pixar se supera a sí misma en su última película, un brillante y tremendamente original acercamiento a la mente humana, llamada a hacer historia del cine</p><p class="subtitle">'Inside Out' es una tesis de matrícula sobre las dificultades del paulatino abandono de la infancia</p></div><p class="article-text">
        Los mayores aplausos que se oyeron en el &uacute;ltimo <a href="http://www.festival-cannes.fr/es.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">festival de Cannes</a> fueron para su pel&iacute;cula de apertura. Diez minutos de ovaci&oacute;n prolongada saludaron a <em>Inside Out</em>, la nueva pel&iacute;cula de la factor&iacute;a Pixar. Los responsables del certamen franc&eacute;s no se atrevieron a programarla dentro de la Secci&oacute;n Oficial; hubiera devorado a sus competidoras. Ya tuvo bastante con poner en entredicho todo lo que se viera durante los d&iacute;as siguientes en las id&iacute;licas riberas de la Costa Azul.
    </p><p class="article-text">
        Dejemos clara una cuesti&oacute;n de partida: <em>Inside Out</em>, o <em>Del rev&eacute;s</em>, si nos decantamos por su t&iacute;tulo en castellano, no s&oacute;lo es la mejor pel&iacute;cula de Pixar, superior incluso a <em>Toy Story 3</em> (2010) o <em>Up</em> (2002), sino que posiblemente sea la mejor pel&iacute;cula del a&ntilde;o. Insuperables tendr&aacute;n que ser los nuevos proyectos de Woody Allen, de Le&oacute;n de Aranoa, de Amen&aacute;bar o de un Spielberg que cuenta como guionistas a los hermanos Coen, para poder quitar el cetro imperial a la novedad de la empresa de John Lasseter.
    </p><p class="article-text">
        Los elogios est&aacute;n a la altura del proyecto m&aacute;s ambicioso y complejo del estudio. En Cannes, dijo <a href="http://www.imdb.com/name/nm0230032/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pete Docter</a>, su director: &ldquo;Quer&iacute;amos hacer una pel&iacute;cula que pudiera hablar al mundo entero y al mismo tiempo hacer algo que no se hubiera hecho antes. Hemos trabajado mucho en las emociones desde el punto de vista cient&iacute;fico y psicol&oacute;gico, sobre c&oacute;mo funciona la memoria y el cerebro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La idea le vino a Docter, mente creativa de las original&iacute;simas <em>Monsters</em> <em>S.A. </em>(2001), <em>Wall-E. Batall&oacute;n de limpieza</em> (2008) y <em>Up </em>(2009), tras comprobar los dr&aacute;sticos cambios de humor de su hija de once a&ntilde;os. Docter reflexion&oacute; mucho sobre el asunto, lleg&oacute; a obsesionarse con el cerebro humano, y se volc&oacute; en su estudio y comprensi&oacute;n. <em>Inside Out</em> es el fruto de innumerables consultas cient&iacute;ficas, de pormenorizadas investigaciones, que se tradujeron en la mayor labor de s&iacute;ntesis psicol&oacute;gica que haya conocido nunca el s&eacute;ptimo arte. Y en una tesis de matr&iacute;cula sobre las dificultades del paulatino abandono de la infancia.
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            </figure><h3 class="article-text">Una pel&iacute;cula con may&uacute;sculas</h3><p class="article-text">
        La introducci&oacute;n presenta en sus trazos m&aacute;s se&ntilde;alados a los principales protagonistas, a la ni&ntilde;a Riley, y a su emoci&oacute;n predominante, Alegr&iacute;a, que es la que condiciona su car&aacute;cter. En un alarde de portento narrativo, Pixar explica con una sencillez abrumadora, que naturaliza hasta lo familiar, el universo de fantas&iacute;a que presentar&aacute; al espectador. Alegr&iacute;a estar&aacute; acompa&ntilde;ada por Ira, Asco, Miedo y Tristeza, cada una de un color y de una forma porque Docter le pidi&oacute; a su equipo de animadores que las imaginara como energ&iacute;as &ldquo;para que se parecieran a lo que sentimos&rdquo;. Su inagotable expresividad est&aacute; acorde con lo que representan. Ninguna se impone sobre las otras: todas cuentan con su momento de gloria.
    </p><p class="article-text">
        Una idea tan f&eacute;rtil y tan rica, si bien llevada, puede originar situaciones extraordinarias. Las de <em>Inside Out</em> son de antolog&iacute;a. El espectador experimentar&aacute; exactamente las sensaciones que vea en pantalla, se emocionar&aacute; por la manera tan l&uacute;cida en que se resuelven los acontecimientos. La compa&ntilde;&iacute;a deja al espectador embelesado en cada escena, en cada m&aacute;s dif&iacute;cil todav&iacute;a. La narraci&oacute;n es perfecta de principio a fin.
    </p><p class="article-text">
        La pel&iacute;cula no es lineal en absoluto. Bajo los sentimientos enfrentados de Riley a ra&iacute;z de una mudanza que la aleja de su vida f&aacute;cil y hecha en Minnesota y la confronta con otra nueva y aparentemente hostil en San Francisco, se oculta una historia sobre la soledad, la incomprensi&oacute;n, la superaci&oacute;n personal. Temas, es verdad, que nos lleva contando Pixar desde sus or&iacute;genes, pero que jam&aacute;s hab&iacute;a logrado recrear con tanta potencia, con un ritmo tan infatigable, con un estado de forma tan envidiable. <em>Inside Out</em> se contagia del carisma de Alegr&iacute;a para mostrarse radiante.
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        Y de pronto, con esa naturalidad pasmosa con la que la introducci&oacute;n nos ha resumido de un plumazo once a&ntilde;os de vida y de experiencias, la pel&iacute;cula nos coge de la mano para guiarnos entre el pensamiento abstracto, la imaginaci&oacute;n, el subconsciente, el sue&ntilde;o. Pasamos de uno a otro con la boca abierta, maravillados por tanto alarde de fantas&iacute;a, de inteligencia, de humor e iron&iacute;a. Si alguna vez hubo una pel&iacute;cula de animaci&oacute;n elegante, esta es, y ser&aacute;, <em>Inside Out</em>.
    </p><p class="article-text">
        Cada encuadre es un gui&ntilde;o plagado de alusiones, y sus chistes, adem&aacute;s de perfectamente insertados y brillantes, sinceramente graciosos, ayudan a asentar ese mundo tan luminoso y a la vez tan sombr&iacute;o al que nos abisma Pete Docter. Hay giros de gui&oacute;n exquisitos que no rechinan como bisagras desengrasadas, y secundarios primorosos que son como rutilantes sonrisas. Bing, Bong, el amigo imaginario de la otrora ni&ntilde;a Riley, con sus escasos pero trascendentales minutos, deber&iacute;a, si la vida fuera justa, optar al Oscar.
    </p><p class="article-text">
        La personalidad de Riley, dividida en islas (Isla Payasada; Isla Hockey; Isla Amistad; Isla Honestidad; Isla Familia) se va &ldquo;desmoronando&rdquo; ante su nueva situaci&oacute;n personal. Alegr&iacute;a y Tristeza se pierden por accidente en el complejo y fascinante mundo de la mente de la joven, que recorren en cooperaci&oacute;n mutua y de circunstancias. Los personajes evolucionan porque est&aacute;n vivos, porque son coherentes consigo mismos.
    </p><p class="article-text">
        Antes de este fest&iacute;n para los sentidos, de esta cumbre del s&eacute;ptimo arte, Pixar nos ha adelantado una sonrisa con su corto musical <em>Lava</em>, en el que un volc&aacute;n cantar&iacute;n clama por el amor. El corto juega con la fon&eacute;tica entre &ldquo;love&rdquo; y &ldquo;lava&rdquo; y ya no tiene ese gusto a entra&ntilde;able experimento formal como sol&iacute;an ser anta&ntilde;o estos breves fragmentos: es un premio a lo que vamos a presenciar, esa erupci&oacute;n tel&uacute;rica de sentidos e im&aacute;genes de nivel 9 en la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Escala_sismol%C3%B3gica_de_Richter" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">escala Richter</a>.
    </p><p class="article-text">
        Todo ser humano tiene seis sentimientos b&aacute;sicos: Ira, Miedo, Alegr&iacute;a, Asco, Tristeza y Pixar. Ovaci&oacute;n cerrada.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joaquín Torán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/inside-out-pixar-mente-psiquiatria_1_4270206.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Jul 2015 17:34:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Pixar,Woody Allen,Animación,Ciencia ficción]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El cadáver de Murnau no fue el primero en ser profanado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/fenomenos/profanacion-muerte-murnau_1_4270072.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0eeb30f7-6976-487e-9f23-01a951773dac_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Un fotograma de la cinta &#039;Nosferatu&#039;, dirigida por el cineasta Friedrich Wilhelm Murnau"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La reciente profanación de la tumba del director de cine F. W. Murnau, y el robo de su cráneo, han puesto de nuevo de relieve una práctica tan vieja como truculenta, de la que recordamos algunos ejemplos célebres, de la ficción y la realidad</p></div><p class="article-text">
        La de Murnau no ha sido la &uacute;nica cabeza insigne en ser separada p&oacute;stumamente de su cuerpo. Goya perdi&oacute; la suya cuando trasladaban sus restos mortales de Burdeos a Espa&ntilde;a. Haydn y Mozart fueron pasto de fren&oacute;logos. Incluso Descartes padeci&oacute; en sus restos la codicia macabra: su cr&aacute;neo fue tatuado con las iniciales de sus distintos propietarios clandestinos.
    </p><p class="article-text">
        La profanaci&oacute;n de cad&aacute;veres ha sido una constante literaria. Particularmente, en la obra de Edgar Allan Poe: su tapefobia, su miedo a ser enterrado vivo, se tradujo en relatos macabros y casi vamp&iacute;ricos, como <em>Ligeia</em> o <em>Berenice</em>, en los que amantes desquiciados exhumaban a sus queridas.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco hay que desde&ntilde;ar las aportaciones de otros maestros, como H. P. Lovecraft. <em>Herbert West, reanimador</em> (1922) es el relato m&aacute;s ejemplificador de su querencia necr&oacute;fila. West era un moderno Victor Frankenstein. Mary Shelley, por cierto, cre&oacute; al m&aacute;s famoso saqueador de tumbas de la historia.
    </p><p class="article-text">
        El cine ha inmortalizado los amores ed&iacute;picos y necr&oacute;filos de Norman Bates (<em>Psicosis</em>) o de Jason Voorhees (<em>Viernes 13 parte 2</em>) por sus madres, as&iacute; como innumerables ejemplos de vampirismo. &iquest;Acaso no se exhuma el cad&aacute;ver para comprobar si &eacute;ste sigue fresco y maldito cuando tendr&iacute;a que estar descomponi&eacute;ndose? La impactante cacer&iacute;a de Lucy Westenra en <em>Dr&aacute;cula</em> impide que olvidemos esta desviaci&oacute;n de una pr&aacute;ctica tan b&aacute;rbara.
    </p><h3 class="article-text">Exhumaciones famosas y reales</h3><p class="article-text">
        Entre 1827 y 1828, actuaron en Edimburgo los dos salteadores de tumbas m&aacute;s siniestros de todos los tiempos, William Burke y William Hare. Burke y Harke fueron dos inmigrantes irlandeses que asesinaron a 17 personas para proveer de cad&aacute;veres al famoso anatomista Robert Knox. El m&eacute;dico los necesitaba para sus clases de anatom&iacute;a. La universidad no pod&iacute;a hacerse con cad&aacute;veres para las clases porque, por ley, s&oacute;lo los cuerpos de los condenados a muerte pod&iacute;an utilizarse para ese fin. En 1823, un edicto parlamentario hab&iacute;a reducido dr&aacute;sticamente las condenas capitales, de manera que a las aulas de medicina llegaban dos o tres cad&aacute;veres anuales para formar a miles de doctores.
    </p><p class="article-text">
        El caso Burke y Hare tuvo un impacto tan grande que inspir&oacute; a Robert Louis Stevenson el relato <em>El ladr&oacute;n de cad&aacute;veres</em> (1884), posteriormente llevado al cine por Robert Wise en 1945.
    </p><p class="article-text">
        Truculento, pero ver&iacute;dico, fue el suceso que protagoniz&oacute; el radiologista alem&aacute;n Carl Tanzler o Carl von Cosel. Obsesionado con la muerte hasta el punto de afirmar que recib&iacute;a la visita de una familiar difunta, Tanzler se enamor&oacute; de una paciente cubano-estadounidense enferma de tuberculosis, Helena Hoyos. La joven muri&oacute; en 1931, con 21 a&ntilde;os, y Tanzler coste&oacute; los gastos de su funeral.
    </p><p class="article-text">
        Dos a&ntilde;os despu&eacute;s, sac&oacute; su cad&aacute;ver del mausoleo familiar y lo llev&oacute; a su casa. Con la momia de Elena Hoyos, a la que dispensaba todos los cuidados de una pareja, vivi&oacute; siete a&ntilde;os. Un escritor espa&ntilde;ol, el valenciano Vicente Mu&ntilde;oz Puelles, escribi&oacute; un relato titulado <em>El amor de ultratumba de Carl Von Cosel</em>. La editorial&nbsp;<a href="http://www.valdemar.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Valdemar</a> lo public&oacute; en la antolog&iacute;a <em>La cabeza de la Gorgona y otras transformaciones terror&iacute;ficas</em> (2011).
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s amable, en comparaci&oacute;n, fue el secuestro de los restos de Charles Chaplin. El genio del cine muri&oacute; el d&iacute;a de Navidad de 1977 a los 88 a&ntilde;os, dejando una fortuna estimada en 25 millones de d&oacute;lares de la &eacute;poca. Dos meses despu&eacute;s, dos mec&aacute;nicos de autom&oacute;viles de origen b&uacute;lgaro y polaco respectivamente, sacaron el ata&uacute;d de Chaplin del cementerio suizo en el que reposaba y pidieron&nbsp;un rescate a la familia. Al ser detenidos, meses despu&eacute;s, revelaron que el sarc&oacute;fago hab&iacute;a vuelto a ser enterrado en un trigal cercano. El episodio es el motor de la pel&iacute;cula francesa de 2014, <em>El precio de la fama</em>, de Xavier Beauvois.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joaquín Torán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/fenomenos/profanacion-muerte-murnau_1_4270072.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Jul 2015 17:24:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El cadáver de Murnau no fue el primero en ser profanado]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Michel Gondry visita el Bronx]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/michel-gondry-adolescencia-nosotros-y-yo_1_4270487.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/49e02d9b-adb4-4022-9ab7-57fa60bde330_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="The we and the i, la penúltima de Gondry"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El director francés se traslada al barrio negro neoyorquino para retratar las preocupaciones e inquietudes de jóvenes de entre 15 y 16 años que coinciden en el último viaje en autobús antes de las vacaciones veraniegas</p></div><p class="article-text">
        La pasada edici&oacute;n del <a href="http://www.eldiario.es/cultura/cine/DocumentaMadrid-revolucion-mundial_0_254774746.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Documentamadrid</a> se abri&oacute; de manera osada con la proyecci&oacute;n de <em>Chante ton bac d&rsquo;abord</em> (David Andr&eacute;, 2014), un documental a mitad de camino entre el musical y el cine social. Un grupo de muchachos a punto de terminar el bachillerato, oriundos de una de las ciudades m&aacute;s azotadas por la crisis en Francia, cantaban sin sentimentalismos sus desgracias y las de su generaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <em>Chante ton bac d&rsquo;abord</em> sale a relucir porque presenta varias concomitancias ineludibles con el antepen&uacute;ltimo filme de Michel Gondry, <em>Nosotros y yo</em> (<em>The We and The I</em>, 2012), que se estrena el pr&oacute;ximo viernes en las carteleras espa&ntilde;olas. Las similitudes explican muy bien el car&aacute;cter de la reci&eacute;n llegada. Ambas tienen director franc&eacute;s y protagonistas adolescentes llenos de dudas, miedos y frustraciones; las dos convierten el escenario en el que se ambientan en personaje determinante de su narraci&oacute;n; finalmente, coinciden en su puesta en escena musical.
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            </figure><p class="article-text">
        Es bien sabido que el director de Versalles, formado en el videoclip (de Bj&ouml;rk; Radiohead o Chemical Brothers), otorga una importancia crucial, casi narrativa en muchas ocasiones, a la m&uacute;sica. En <em>Nosotros y yo</em>, &eacute;sta secunda los problemas de un grupo de chicos de 15 o 16 a&ntilde;os dispuestos a iniciar tres meses de largas vacaciones veraniegas. Los raperos Young MC o Slick Rick ponen ritmo a las transformaciones de este grupo de chavales.
    </p><p class="article-text">
        Al parecer, Gondry quiso distanciarse de obras anteriores en este filme nacido de una crisis existencial art&iacute;stica. Al comprobar el rumbo que adoptaba su carrera con <em>El avisp&oacute;n verde</em> (<em>The Green Hornet</em>, 2011), largometraje sobre un soso superh&eacute;roe enmascarado que se convirti&oacute; en un pobre intento por imitar la imaginativa potencia visual del <em>Diabolik</em> (1968) de Mario Bava, el franc&eacute;s decidi&oacute; ponerse a buscar un estilo propio, una voz que le concediera identidad sustancial para rehuir del clich&eacute; y las comparaciones. Harto de ser demasiadas veces comparado con Wes Anderson, Spike Jonze o Jean Pierre Jeunet en inferioridad de condiciones, Gondry quiso ser probar a ser Gondry. En este camino en pos de una acusada personalidad ya ha dado pasos que rondan la estela de Richard Linklater.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Con la esperanza puesta en el mundo adolescente</strong>
    </p><p class="article-text">
        En <em>Nosotros y yo</em> experimenta con tiempo y espacio. La acci&oacute;n transcurre mayoritariamente en un autob&uacute;s de una l&iacute;nea ficticia que recorre el Bronx, al que se sube una horda de j&oacute;venes que ya s&oacute;lo piensan en el verano. Si bien coral, el foco se centra de inmediato en la parte de atr&aacute;s, donde se sientan los &ldquo;malotes&rdquo;, los abusones acostumbrados a hacer lo que les viene en gana sin respetar a los dem&aacute;s; en la parte media, donde se desplaza Teresa, una joven con problemas de autoestima que se ha resignado al acoso y las risas de sus compa&ntilde;eros, y en la delantera, ya que ah&iacute; la fr&iacute;vola Laidychen desgrana su lista de invitados y no invitados a su fiesta de cumplea&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Sobre este triple eje pivotar&aacute;n los tres actos &ndash;&ldquo;Los abusones&rdquo;; &ldquo;El caos&rdquo; y &ldquo;El yo&rdquo;- en que se estructura la pel&iacute;cula. Un nudo, desarrollo y desenlace no siempre bien llevados pero que ir&aacute;n modificando las intenciones del realizador conforme vayan desarroll&aacute;ndose. De la mirada as&eacute;ptica del documental, Gondry pasar&aacute; a la insensibilidad del testigo de un drama violento para concluir con la melancol&iacute;a de quien toma partido y espera una conclusi&oacute;n a la altura de sus expectativas.
    </p><p class="article-text">
        Gondry rodar&aacute; de manera muy convencional el primer tramo, bastante aburrido, que es el de presentaci&oacute;n de personajes; el segundo, de asentamiento, ser&aacute; m&aacute;s fren&eacute;tico y en &eacute;l abundar&aacute; m&aacute;s en las incursiones ajenas a la actualidad del autob&uacute;s, mediante el recurso de puntuales <em>flashbacks</em> surrealistas o de presuntos v&iacute;deos virales; por &uacute;ltimo, el tercero estar&aacute; presidido por una mayor calma. De pronto, el espectador pasar&aacute; a descubrir que la funci&oacute;n coral ha sido simplemente una fachada para contar una historia de amor desgarrada por la incomprensi&oacute;n. Como si de una cebolla se tratara, las distintas paradas han sido capas para desprenderse de la informaci&oacute;n in&uacute;til, de los personajes superfluos, que nada tienen que ver con dos chicos necesitados de s&iacute; mismos y del otro.
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        Para llegar hasta ese punto, la pel&iacute;cula ha pasado por un tramo <em>Jackass</em>, lleno de gamberradas y crueldades que har&aacute;n re&iacute;r o torcer el gesto, y por otro digno de <em>peep show</em> al que nada se le escapa. Las superficiales conversaciones sobre sexo y sobre chicos y chicas adquieren de pronto un car&aacute;cter banal cuando Gondry apuesta por mostrarse trascendente y obligar a sus chicos a asimilar un par de lecciones fundamentales acerca de la vida. El gui&oacute;n, construido en base a conversaciones y hechos reales, alude a casos que los j&oacute;venes protagonistas han vivido o experimentado; el &uacute;nico episodio disonante con esas experiencias, relativo a un sujetador de agua, se lo sugiri&oacute; la hija adolescente de un amigo. La extra&ntilde;eza divertida de las chicas que lo relatan es ver&iacute;dica.
    </p><p class="article-text">
        El divertido pasmo demanda un inciso. Todos y cada uno de los j&oacute;venes de esta pel&iacute;cula son quienes dicen ser, se interpretan a s&iacute; mismos, vecinos del Bronx con familias y realidades desestructuradas que Gondry encontr&oacute; entre las tramoyas de The Point, una organizaci&oacute;n sin &aacute;nimo de lucro que busca revitalizar econ&oacute;mica y culturalmente Hunts Point, secci&oacute;n de dicho barrio neoyorquino.
    </p><p class="article-text">
        Rodada en veinte d&iacute;as, la pel&iacute;cula se interna por recovecos del Bronx muy alejados de los habituales sets cinematogr&aacute;ficos. Gondry, neoyorquino de adopci&oacute;n, quiso detenerse en los contrastes de la periferia porque all&iacute; esperaba encontrar menos artificialidad, toparse m&aacute;s genuinamente con personas antes que con personajes. Tuvo que andar tres kil&oacute;metros para que su t&iacute;tulo original, que pretende establecer distancias entre &ldquo;el ser&rdquo; y &ldquo;el parecer&rdquo; (entre el aparentar y el comportarse coherentemente consigo mismo), adquiriera significado. Y con &eacute;l, de paso, enderezar el rumbo de su posterior carrera.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joaquín Torán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/michel-gondry-adolescencia-nosotros-y-yo_1_4270487.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 28 Jun 2015 17:40:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Michel Gondry visita el Bronx]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Waterloo en sangre y tinta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/historia/waterloo-sangre-tinta-batalla-napoleon-europa-prusia-rusos-wellington-wilson_1_4271074.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d3cda5d1-5c0f-4dc2-ae75-b79d2e2d25cf_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Carga de la caballería británica durante la batalla de Waterloo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En Waterloo, cuyo bicentenario se celebra ahora, Napoléon no perdió tan sólo una batalla: perdió el curso de la Historia</p><p class="subtitle">Napoleón cometió el peor error posible en un militar experimentado, subestimar al enemigo</p><p class="subtitle">Las consecuencias de la derrota de Napoleón se extendieron por toda Europa</p></div><p class="article-text">
        El domingo 18 de junio de 1815 llovi&oacute; intensamente. El suelo se embarr&oacute; de tal forma que apenas se pod&iacute;a maniobrar. Los soldados se trababan en combates cuerpo a cuerpo, a bayonetazos. Los cad&aacute;veres, despedazados por el fuego de artiller&iacute;a, salpicaban el escenario. Las tropas aliadas, un contingente heterodoxo formado por holandeses, belgas renuentes a formar parte del yugo imperial napole&oacute;nico, brit&aacute;nicos y alemanes, estaban dirigidas por <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Duque_de_Wellington" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Arthur Wellesley</a>, el duque de Wellington, y por el septuagenario pr&iacute;ncipe Gebhard Leberech von Bl&uuml;cher, un duro general que se cre&iacute;a embarazado de un elefantito. Del otro lado, estaba el feroz ej&eacute;rcito de Napole&oacute;n. Ambos cuadros se hab&iacute;an masacrado durante dos d&iacute;as en las accidentadas inmediaciones de Bruselas.
    </p><p class="article-text">
        El decisivo enfrentamiento entre Napole&oacute;n y sus adversarios se inici&oacute; a las 11.30 y se prolong&oacute; durante casi doce horas. Aunque la victoria estuvo a punto de inclinarse varias veces del lado franc&eacute;s, con un Ej&eacute;rcito m&aacute;s numeroso y fiero, fueron los sucesivos errores de sus mandos los que terminaron por decantar la batalla.
    </p><p class="article-text">
        Napole&oacute;n encarg&oacute; la direcci&oacute;n y planificaci&oacute;n de la contienda al mariscal Ney, &ldquo;el m&aacute;s valiente entre los valientes&rdquo;, un soldado aguerrido pero impetuoso, cuya precipitaci&oacute;n acab&oacute; condenando a su Ej&eacute;rcito. Adem&aacute;s, el emperador vitalicio (ostentaba el rango como concesi&oacute;n de sus antiguos enemigos) cometi&oacute; el peor error posible en un militar experimentado: subestim&oacute; al rival. Napole&oacute;n crey&oacute; en todo momento poder separar al Ej&eacute;rcito brit&aacute;nico del prusiano, machacarlos por separado, y plantarse en apenas una jornada en el palacio real de Bruselas. La realidad, sin embargo, fue que su milagroso regreso del exilio mantuvo al mundo en vilo durante aproximadamente cien d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Las consecuencias de la derrota de Napole&oacute;n se extendieron por toda Europa. El declive del general puso fin a las aspiraciones independentistas de los polacos, cuyas tierras pertenec&iacute;an al imperio ruso. Entre sus m&aacute;s insignes miembros, se encontraba el conde Jan Potocki. Viajero infatigable, matem&aacute;tico, soldado, Potocki debe su fama universal a <a href="http://www.valdemar.com/product_info.php?products_id=698" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Manuscrito encontrado en Zaragoza</em></a><em>&nbsp;</em>(1804-1805), novela g&oacute;tica que nace de sus experiencias b&eacute;licas napole&oacute;nicas. Al descubrir que el mundo que so&ntilde;&oacute; se desintegraba, enfermo de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Neurastenia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">neurastenia</a>, se dispar&oacute; en diciembre de 1815 un tiro en su biblioteca. La bala la fabric&oacute; limando una cucharilla de plata.
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                </figure><h3 class="article-text">Una batalla muy literaria: humanidad y &eacute;pica</h3><p class="article-text">
        Las noticias del triunfo aliado no tardar&iacute;an en propagarse. Cuando el mayor Percy, hijo de buena familia, realiz&oacute; su memorable viaje para presentarse ante la plana mayor del Gobierno ingl&eacute;s con la noticia del triunfo, cuentan que el habitualmente contenido pr&iacute;ncipe regente, ante quien deb&iacute;a responder, chill&oacute; hist&eacute;ricamente. Es una an&eacute;cdota m&aacute;s de las numerosas que se conocen sobre aquella batalla. Muchos de sus participantes, as&iacute; como de los testigos de aquellos d&iacute;as, sabedores de la trascendencia del conflicto, llenaron p&aacute;ginas sobre sus impresiones y sobre maniobras t&eacute;cnicas. La <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Batalla_de_Waterloo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">batalla de Waterloo</a>&nbsp;es una de las m&aacute;s estudiadas de la historia. Ayuda la abundancia de datos sobre la misma.
    </p><p class="article-text">
        Un buen manual sobre lo que fue y supuso Waterloo acaba de llegar a las librer&iacute;as. <a href="http://www.edhasa.es/libros/libro.php?id=22826&amp;l=Waterloo&amp;t=Ensayo+hist%F3rico&amp;a=Cornwell%2C+Bernard&amp;e=Edhasa&amp;c=Ensayo&amp;idt=96" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Waterloo.&nbsp;La historia de cuatro d&iacute;as, tres ej&eacute;rcitos y tres batallas</a> (Edhasa) es el &uacute;ltimo libro del escritor Bernard Cornwell, especialista en novela hist&oacute;rica. Cornwell posiblemente sea uno de los mayores expertos en aquel conflicto que &ldquo;lo cambi&oacute; todo&rdquo;. En 1981 cre&oacute; al fusilero Richard Sharpe, protagonista de 22 novelas en las que se narra su participaci&oacute;n en importantes acontecimientos de finales del siglo XVIII y principios del XIX. Sean Bean le puso rostro televisivo.
    </p><p class="article-text">
        La postrera aparici&oacute;n del fusilero ser&aacute; en la decisiva famosa batalla en suelo belga.&nbsp;<a href="http://www.casadellibro.com/libro-sharpe-en-waterloo/9788435035422/849767" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Sharpe en Waterloo</em></a>, de 1992, encumbr&oacute; a Cornwell como estudioso: su v&iacute;vida y honesta recreaci&oacute;n es de las mejores que se han escrito sobre el 18 de junio de 1815. Su reciente ensayo sigue esa estela de honestidad y viveza.
    </p><p class="article-text">
        Cornwell, en contra de lo que es habitual dentro de la triunfalista historiograf&iacute;a brit&aacute;nica, no se decanta por ning&uacute;n bando. Su obra es amena, exhaustiva, logra embutir al lector dentro de una casaca y situarlo, con pavor, en los buc&oacute;licos p&aacute;ramos devastados de B&eacute;lgica.
    </p><p class="article-text">
        El mayor de sus m&eacute;ritos es el de transmitir la sensaci&oacute;n de chapuza, improvisaci&oacute;n y desbandada que caracteriz&oacute; las &uacute;ltimas jornadas guerreras de un Napole&oacute;n en el ocaso. El escritor priva de toda &eacute;pica el conflicto, rebaj&aacute;ndolo a su dimensi&oacute;n humana. Nada que ver con Arthur Conan Doyle.
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                </figure><p class="article-text">
        Mundialmente conocido por ser el padre del detective Sherlock Holmes, Conan Doyle suspir&oacute; por ser m&aacute;s bien reconocido como escritor de novelas hist&oacute;ricas. &Eacute;l mismo se declaraba m&aacute;s partidario de este tipo de literatura. Como buen novelista brit&aacute;nico de su tiempo, se atrevi&oacute; con todos los g&eacute;neros populares. Sus relatos de terror son muy dignos. La novela polic&iacute;aca dio en sus manos un salto cualitativo como pasatiempo de sal&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Conan Doyle admiraba y tem&iacute;a a Napole&oacute;n. Concibi&oacute; una serie humor&iacute;stica y casi picaresca sobre el brigadier Gerard, soldado del Ej&eacute;rcito franc&eacute;s. Del narrador escoc&eacute;s es tambi&eacute;n esta frase: &ldquo;Estaba muy bien pintar caricaturas suyas (del general franc&eacute;s), y cantar tonadas burlescas sobre &eacute;l, y considerarle un usurpador, pero yo he de hablar acerca del miedo que despertaba ese hombre, y que se extendi&oacute; como una sombra negra sobre toda Europa&rdquo;. Pertenece a&nbsp;<a href="http://www.valdemar.com/product_info.php?products_id=276" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La gran sombra</em></a> (Valdemar), una novela breve, de algo m&aacute;s de cien p&aacute;ginas, llena de momentos hermosos, como corresponde a un libro melanc&oacute;lico y triste.
    </p><p class="article-text">
        En <em>La gran sombra</em> (1892), Conan Doyle cede el protagonismo a dos amigos campestres que acaban enrol&aacute;ndose contra Napole&oacute;n para consumar una venganza. La presencia del general es una amenaza paralizante. El escritor le otorga un cameo imponente. Tambi&eacute;n se tomar&aacute; la licencia de convertir en personaje de ficci&oacute;n al abogado, y posterior novelista, Walter Scott; en su ficci&oacute;n, Scott luchaba contra el temible enemigo franc&eacute;s, algo que jam&aacute;s hizo en la realidad. Fue, eso s&iacute;, uno de los primeros europeos en visitar el campo de batalla tras el armisticio y en hablar con veteranos.
    </p><p class="article-text">
        A Waterloo le dedic&oacute; un poema, por el que no quiso percibir nada: las ganancias las destin&oacute; a un fondo para viudas y hu&eacute;rfanos de la guerra. El poema, tremendamente flojo, no figura entre lo m&aacute;s granado de su producci&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text">Una batalla muy literaria: el desencanto y la cr&iacute;tica</h3><p class="article-text">
        Para tener una visi&oacute;n mod&eacute;lica, en la ficci&oacute;n, de lo que fue Waterloo, hay que dejar de lado la documentada imaginaci&oacute;n de Conan Doyle y recurrir a las fuentes. En la pr&aacute;ctica, <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/La_cartuja_de_Parma" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La Cartuja de Parma</em></a>, de Stendhal, lo es. Marie-Henri Beyle, verdadero nombre del autor, particip&oacute; como intendente militar, y testigo de excepci&oacute;n, en varias de las campa&ntilde;as del Gran Corso, hasta su primera ca&iacute;da en 1814. Con &eacute;l estuvo en Brunswick, en Espa&ntilde;a, en Italia. Coincid&iacute;a con el general en sus simpat&iacute;as republicanas.
    </p><p class="article-text">
        <em>La Cartuja de Parma</em> es casi su testamento literario: compuesta en apenas dos meses durante 1839, es una novela marcada por la pasi&oacute;n. Es, adem&aacute;s, la catarsis de un hombre acuciado por la soledad y el desafecto. Su estampa de Waterloo no es amable. Tiene visos de locura, de pesadilla. Sit&uacute;a a Fabricio, su ingenuo protagonista, en un escenario presidido por el estr&eacute;pito y la barah&uacute;nda, en el que se mata y se sobrevive de manera infame.
    </p><p class="article-text">
        Esta aproximaci&oacute;n descarnada a la batalla, alejada de cualquier atisbo rom&aacute;ntico, disgust&oacute; a sus contempor&aacute;neos franceses, salvo a Balzac. Le&oacute;n Tolst&oacute;i, afrancesado como la mayor&iacute;a de nobles de su pa&iacute;s, admitir&iacute;a haberse enamorado de esas pocas y cruentas p&aacute;ginas y de haberlas usado para su retrato de Austerlitz, uno de los m&aacute;s sonados &eacute;xitos de Napole&oacute;n, en su monumental <em>Guerra y paz</em> (1865).
    </p><p class="article-text">
        Stendhal escribe: &ldquo;Con que la guerra no era ya aquel noble y com&uacute;n arrebato de almas generosas que &eacute;l (Fabricio) se hab&iacute;a imaginado por las proclamas de Napole&oacute;n&rdquo;. El desencanto del ferviente republicano franc&eacute;s es may&uacute;sculo. La magnitud de esta distancia es clamorosa, por proferirla quien dedicara una incompleta biograf&iacute;a, y varias escenas en <em>Rojo y negro</em> (1830), al amado general.
    </p><p class="article-text">
        En esa sentencia, se opuso al juicio de Victor Hugo cuando proclamaba que &ldquo;Waterloo no fue una batalla sino un cambio de frente por parte del Universo&rdquo;. La derrota francesa s&oacute;lo pudo deberse, refiere el autor de <em>Los miserables</em>, y as&iacute; lo creyeron muchos de sus compatriotas, a inescrutables disposiciones del Destino. La propaganda napole&oacute;nica, auspiciada por el propio Emperador, hizo creer en la imbatibilidad de Francia y en la invencibilidad de Napole&oacute;n. El corso, cultivado como era, amaba a los hagi&oacute;grafos latinos.
    </p><p class="article-text">
        La visi&oacute;n m&iacute;tica de Napole&oacute;n no fue compartida por todos los franceses. Por ejemplo, los escritores <a href="http://www.valdemar.com/default.php?manufacturers_id=212" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Erckmann-Chatrian</a>, que formaban un talentoso y exitoso t&aacute;ndem, ser&iacute;an muy cr&iacute;ticos con la pol&iacute;tica de movilizaci&oacute;n y levas implantada por el general. Quiz&aacute;s les pesaba el origen: &Eacute;mile Erckmann y Alexandre Chatrian eran oriundos de Lorena, regi&oacute;n disputada por Francia y Alemania a lo largo de la historia. <em>Waterloo </em>(1865), secuela de <em>Historia de un recluta de 1813</em> (1864), es un alegato antibelicista que reh&uacute;ye el entusiasmo.
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                </figure><h3 class="article-text">Una batalla muy literaria: personajes y curiosidades</h3><p class="article-text">
        Waterloo fue lugar de encuentro de grandes personajes. Alguno de ellos hizo carrera accidental en la literatura. Entre los &iacute;ntimos del duque de Wellington, se encontraba un espa&ntilde;ol, el &uacute;nico participante de esa nacionalidad en el conflicto, am&eacute;n de uno de los escas&iacute;simos veteranos de Trafalgar (luch&oacute; contra Horatio Nelson), Miguel Ricardo de &Aacute;lava y Esquivel.
    </p><p class="article-text">
        &Aacute;lava fue oficial de enlace y uno de los cercanos confidentes del militar ingl&eacute;s. La historia espa&ntilde;ola lo ha olvidado, posiblemente por su lealtad y cercan&iacute;a a Wellington. Hace unos a&ntilde;os, su figura fue reivindicada en el apabullante&nbsp;<a href="http://www.edhasa.es/libros/libro.php?id=13067" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>&Aacute;lava en Waterloo</em></a> (2012), libro un tanto excesivo, en tono y volumen, que, no obstante, se deja leer con facilidad.
    </p><p class="article-text">
        El otro gran personaje, de carrera literaria incidental, luch&oacute; tambi&eacute;n del bando aliado, bajo las &oacute;rdenes de Bl&uuml;cher: Carl von Clausewitz lider&oacute; las tropas prusianas que fueron aplastadas en Ligny, una de las escaramuzas pre-Waterloo. Vivi&oacute; para contarlo y para escribir unas reflexiones b&eacute;licas que, tras su muerte, avenida por c&oacute;lera en 1831, se recoger&iacute;an en el impresionante tratado <em>De la guerra</em> (1832). Ah&iacute; estamp&oacute; su tesis, avalada por su experiencia contra Napole&oacute;n, de que la guerra es una extensi&oacute;n de la pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        La literatura sobre Waterloo ha alumbrado tambi&eacute;n dos notables curiosidades. La primera desde la fantas&iacute;a:&nbsp;<a href="http://salamandra.info/libro/jonathan-strange-y-senor-norrell" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Jonathan Strange y el se&ntilde;or Norrell</em></a> (2004) es la obra maestra de la imaginativa Susanna Clarke. La brit&aacute;nica tard&oacute; diez a&ntilde;os en componer esta novela ins&oacute;lita, de un humor elegante, sobre el resurgir de la magia en la Inglaterra del siglo XIX. Jonathan Strange, uno de los escasos magos pr&aacute;cticos y no te&oacute;ricos, ser&aacute; reclutado por el mism&iacute;simo duque de Wellington como su hechicero particular.
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        Wellesley, uno de los h&eacute;roes de la obra de Clarke, le llamar&aacute; Merl&iacute;n y le har&aacute; trabajar arduamente; Strange mover&aacute; monta&ntilde;as, alterar&aacute; los fen&oacute;menos atmosf&eacute;ricos, y har&aacute; toda clase de trampas para decantar del lado ingl&eacute;s el signo de la batalla. La novela, deliciosa, se devora con fruici&oacute;n, en atenci&oacute;n a la inteligencia y frescura con la que ha sido redactada. Una serie en curso en la BBC la adapta.
    </p><p class="article-text">
        La segunda curiosidad procede del c&oacute;mic, y no tiene, en apariencia mucho que ver con sangrientas batallas. En <em>Ast&eacute;rix en B&eacute;lgica </em>(1979), &uacute;ltima colaboraci&oacute;n entre el guionista Ren&eacute; Goscinny -fallecido durante su elaboraci&oacute;n- y el dibujante Albert Uderzo, Julio C&eacute;sar emula la estrategia de Napole&oacute;n con id&eacute;nticos resultados desastrosos. El chovinismo franc&eacute;s se limpi&oacute; as&iacute; las l&aacute;grimas y se lami&oacute; las heridas con una abundante dosis de carcajadas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joaquín Torán, Joaquín Torán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/historia/waterloo-sangre-tinta-batalla-napoleon-europa-prusia-rusos-wellington-wilson_1_4271074.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Jun 2015 18:51:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Waterloo en sangre y tinta]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Historia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“Paul Naschy una vez rechazó una coproducción porque en el guion describía a Drácula durmiendo en una cama normal”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/paul-naschy-coproduccion-dracula-durmiendo_1_2647205.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">José Antonio Pérez Giner recibe hoy el premio a toda su carrera del festival Nocturna</p></div><p class="article-text">
        Jos&eacute; Antonio P&eacute;rez Giner (Valencia, 1934) es una leyenda entre los amantes del cine fant&aacute;stico en castellano. A principios de la d&eacute;cada de los setenta del pasado siglo, fund&oacute; junto con el ya fallecido productor Ricardo Mu&ntilde;oz Suay, el sello Profilmes, que marc&oacute; toda una &eacute;poca. En la empresa llegaron a trabajar directores como Le&oacute;n Klimovsky (dentista argentino reciclado a cineasta), Carlos Aured o Armando de Osorio, y tuvo como actor fetiche a Jacinto Molina, el m&iacute;tico Paul Naschy. Profilmes rivaliz&oacute; con las producciones de Roger Corman en Estados Unidos y de la Hammer en Inglaterra.
    </p><p class="article-text">
        Acude al festival de cine fant&aacute;stico Nocturna a recibir un galard&oacute;n a toda su carrera. La proyecci&oacute;n de La noche de Walpurgis (1971), la pel&iacute;cula m&aacute;s famosa sobre el hombre loco Waldemar Daninsky, el personaje m&aacute;s c&eacute;lebre de Paul Naschy, antecede al evento.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        <strong>Me gustar&iacute;a empezar esta entrevista pidi&eacute;ndole que defina, con sus propias palabras y seg&uacute;n su propia experiencia, qu&eacute; es el fantaterror.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es todo el cine de &ldquo;terror&rdquo;. Los estadounidenses lo llaman &ldquo;HORROR&rdquo; porque el terror, para ellos, abarca los &ldquo;thrillers&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; condiciones se dieron en Espa&ntilde;a para que surgiera el&nbsp;fantaterror?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Les benefici&oacute; mucho las dobles versiones, una para explotar en los cines espa&ntilde;oles, y otra, m&aacute;s &ldquo;atrevida&rdquo; er&oacute;ticamente, para la exportaci&oacute;n. El Ministerio espa&ntilde;ol lo conoc&iacute;a y se hizo el &ldquo;ciego&rdquo; ante la situaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Vivimos tiempos fantaterror&iacute;ficos? &iquest;Por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las pel&iacute;culas de g&eacute;nero, especialmente, se han puesto &ldquo;de moda&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En Profilmes, adem&aacute;s de muchos proyectos &ldquo;g&oacute;ticos&rdquo; hab&iacute;a tambi&eacute;n otros que emulaban al &ldquo;giallo&rdquo; italiano. &iquest;Qu&eacute; &ldquo;tendencia&rdquo; era su favorita y por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mis favoritas eran todas aquellas que alud&iacute;an a los mitos&nbsp;&ldquo;cl&aacute;sicos&rdquo; como Dr&aacute;cula, el Hombre Lobo, el Yeti...
    </p><p class="article-text">
        <strong>Burlar la censura se convirti&oacute;, para los productores y creadores que trabajaron durante la dictadura, todo un arte, del que tambi&eacute;n fue maestro Profilmes. Deje que recuerde una an&eacute;cdota que me produce hilaridad: Berlanga intent&oacute; colarle La vaquilla a la censura en numerosas ocasiones, tan s&oacute;lo cambi&aacute;ndole el t&iacute;tulo. S&oacute;lo pudo rodarla ya en democracia (1986). &iquest;Qu&eacute; trucos empleaban ustedes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hac&iacute;amos dos versiones. Una se hac&iacute;a para su explotaci&oacute;n en los cines espa&ntilde;oles, y otra, m&aacute;s &ldquo;atrevida&rdquo; er&oacute;ticamente, para la exportaci&oacute;n. El Ministerio espa&ntilde;ol lo conoc&iacute;a y se hizo el &ldquo;ciego&rdquo; ante la situaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>La productora Universal tuvo a Boris Karloff y a Bela Lugosi. La Hammer ten&iacute;a a Christopher Lee y a Peter Cushing. Profilmes ten&iacute;a en exclusividad a Paul Naschy. &iquest;C&oacute;mo era Paul Naschy?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Era un entusiasta de g&eacute;nero. Y muy cl&aacute;sico y tradicional. Recuerdo que una vez rechaz&oacute; una coproducci&oacute;n porque en el gui&oacute;n describ&iacute;a a Dr&aacute;cula durmiendo en una cama normal. Dr&aacute;cula, para Jacinto Molina, siempre dorm&iacute;a en un ata&uacute;d.
    </p><p class="article-text">
         <strong>Para Profilmes, Paul Naschy lleg&oacute; a escribir hasta ocho guiones. Uno (El espanto surge de la tumba, 1973) incluso lo escribi&oacute; en d&iacute;a y medio. &iquest;Qu&eacute; aprecia del trabajo como guionista de Paul Naschy?</strong><em>El espanto surge de la tumba</em>
    </p><p class="article-text">
        Ten&iacute;a una fantas&iacute;a y una gran facilidad para escribir los guiones.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&nbsp;D&iacute;game, &iquest;cu&aacute;l era el m&eacute;todo de trabajo de Profilmes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Escog&iacute;amos un argumento &nbsp;o un hecho de rabiosa actualidad y luego buscamos al guionista y al director apropiados.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Fue usted m&aacute;s un productor &ldquo;a la americana&rdquo;, estaba encima del director y del proyecto, o m&aacute;s &ldquo;a la inglesa&rdquo;, y dejaba m&aacute;s libertad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Confiaba en el director y daba ideas que no me molestaba que fueran rechazadas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Recuerda usted si el hecho de que los actores tuviesen que rodar en ingl&eacute;s, en una lengua que no conoc&iacute;an y que aprend&iacute;an de memoria, caus&oacute; alg&uacute;n inconveniente durante su distribuci&oacute;n internacional (a pesar de que luego fuesen redoblados)?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Se aprend&iacute;an de memoria el texto e interpretaban pensando en &ldquo;castellano&rdquo; la situaci&oacute;n. Era un &nbsp;poco dif&iacute;cil. Estamos hablando, naturalmente, de una &eacute;poca en que el ingl&eacute;s era desconocido por la mayor&iacute;a de los actores espa&ntilde;oles.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <strong>Paul Naschy se pas&oacute; media vida desmintiendo que el mayor &eacute;xito de taquilla de Profilmes,&nbsp;Exorcismo (1973), fuese un plagio. Sin embargo tienen bastantes puntos en com&uacute;n, empezando por un final muy parecido. Si no fue un plagio, &iquest;c&oacute;mo lo definir&iacute;a usted?</strong><em>Profilmes</em>
    </p><p class="article-text">
        La responsabilidad fue de la Productora. Estrenamos en Espa&ntilde;a dos meses antes <em>Exorcismo</em> que <em>El Exorcista</em>. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>En la d&eacute;cada de 2000, veinte a&ntilde;os despu&eacute;s de la desaparici&oacute;n de Profilmes, la productora Filmax decide sacar Fantastic Factory, que pretend&iacute;a ser su sucesora espiritual, pero con mayor presupuesto y mayores efectos especiales. Brian Yuzna dirigi&oacute; casi todas aquellas pel&iacute;culas. &iquest;Qu&eacute; opini&oacute;n le mereci&oacute; el proyecto? &iquest;Cree usted que la etiqueta de &ldquo;heredera espiritual&rdquo; de Profilmes es adecuada?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No voy a opinar sobre un proyecto de amigos m&iacute;os.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En un momento de su vida, Profilmes decidi&oacute; abrazar un cierto tipo de cine m&aacute;s de arte-ensayo y minoritario. Me refiero a proyectos con Joseph Losey, Yves Montad o Manuel Guti&eacute;rrez Arag&oacute;n. &iquest;Hab&iacute;a un hartazgo del cine de g&eacute;nero?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Fue una decisi&oacute;n de Mu&ntilde;oz Suay y m&iacute;a. Pens&aacute;bamos que el g&eacute;nero no interesaba, y est&aacute;bamos equivocados.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; cree usted que &ldquo;muere&rdquo; Profilmes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Porque lo decidi&oacute; el Grupo MPI, del empresario Juan Palomeras. Yo abandon&eacute; el Grupo y pas&eacute; a firmar y producir con el Grupo Zeta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Por &uacute;ltimo, &iquest;qu&eacute; le asusta a usted, se&ntilde;or P&eacute;rez Giner?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Soy viejo, agn&oacute;stico y marxista. Me preocupa que los ricos sean cada vez m&aacute;s ricos y que los pobres no puedan llegar a final de mes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joaquín Torán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/paul-naschy-coproduccion-dracula-durmiendo_1_2647205.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 May 2015 18:08:13 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[“Paul Naschy una vez rechazó una coproducción porque en el guion describía a Drácula durmiendo en una cama normal”]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Cine de terror]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Robert Englund: “Adoro el terror, pero no es realmente mi especialidad”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/robert-englund-adoro-realmente-especialidad_128_2653755.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9ca7f7c3-0875-4cba-9596-4497b531050a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Robert Englund y su alterego, Freddy Krueger"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Entrevistamos al hombre que produjo insomnio a tres generaciones de adolescentes aterrados: Robert Englund. O, en tus pesadillas, Freddy Krueger</p><p class="subtitle">“Wes Craven me enseñó a respetar el terror y me alegro de haberle escuchado”</p></div><p class="article-text">
        Freddy Krueger nos hizo llorar de miedo, cerrar las puertas de los armarios, despertar por las noches sudando fr&iacute;o, dejar de dormir. Su art&iacute;fice para la historia, un californiano llamado Robert Englund (Glendale, 1947) est&aacute; en Madrid para recoger el premio <em>Maestros del fant&aacute;stico</em>, el m&aacute;ximo galard&oacute;n a toda una carrera que entrega <a href="http://www.eldiario.es/cultura/cine/Madrid-capital-cine-fantastico_0_390561972.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el festival Nocturna</a>. Englund es un habitual en Espa&ntilde;a: ha rodado varias pel&iacute;culas (<em>La lengua asesina, De mayor quiero ser soldado</em>) y visitado numerosas ciudades, como Sitges o Barcelona, a la que declara su ciudad europea preferida.
    </p><p class="article-text">
        Elegante, vestido con una chaqueta gris y con gafas, actor de gran expresividad y de voz arrulladora, sorprende desde el principio a los periodistas que han acudido a entrevistarle con una declaraci&oacute;n incre&iacute;ble: &ldquo;Adoro el terror, pero no es realmente mi especialidad&rdquo;. Lo dice un hombre que ha intervenido en m&aacute;s de 150 pel&iacute;culas, en su mayor&iacute;a de g&eacute;nero, a lo largo de m&aacute;s de treinta a&ntilde;os de carrera.
    </p><p class="article-text">
        Empez&oacute; muy joven. Qued&oacute; fascinado a los cinco a&ntilde;os con <em>20.000 leguas de viaje submarino</em> (1954), de Richard Fleischer, la adaptaci&oacute;n Disney del cl&aacute;sico, y se asust&oacute; mucho con el calamar gigante, todav&iacute;a hoy, a pesar del tiempo transcurrido, un monstruo cinematogr&aacute;fico m&aacute;s que decente. Sufri&oacute; un verdadero impacto con <em>Planeta prohibido </em>(1956), &ldquo;una versi&oacute;n de ciencia-ficci&oacute;n de <em>La tempestad </em>de Shakespeare&rdquo;; qued&oacute; prendado del terror por un malentendido: a los nueve a&ntilde;os, en una fiesta de cumplea&ntilde;os, &eacute;l y otros muchachos esperaban ver un western. En su lugar, les pusieron <em>La mala semilla</em> (Mervin Le Roy, 1956). &ldquo;Tuve pesadillas con ella durante meses&rdquo;, dice entre risas.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><h3 class="article-text">Wes Craven y el s&iacute;ndrome de la muerte asi&aacute;tica</h3><p class="article-text">
        Englund no empez&oacute; como Freddy Krueger &ndash;rod&oacute; antes un extraordinario film de zombis escrito por los guionistas de <em>Alien</em>, <em>Muertos y enterrados</em> (1981), y hasta fue el lagarto ben&eacute;volo Willie en la serie <em>V</em>-, pero le debe la fama, sus viajes y el vino blanco que paladea a Krueger. La personal&iacute;sima creaci&oacute;n del director Wes Craven, proyectada como homenaje al actor en el festival Nocturna, volc&oacute; en <em>Pesadilla en Elm Street </em>(1984) parte de sus miedos infantiles. Para empezar, bautiz&oacute; al asesino de las cuchillas como un mat&oacute;n que le atormentaba en sus d&iacute;as de colegio, y le dio el aspecto de un inquietante personaje que, en una noche de desvelo, atisb&oacute; mir&aacute;ndole fijamente desde la calle adyacente a su casa. Complet&oacute; el fresco con una noticia le&iacute;da en el peri&oacute;dico sobre un caso de histeria colectiva que afect&oacute; a exiliados camboyanos que se negaban a dormir y mor&iacute;an durante el sue&ntilde;o. El misterio fue bautizado como &ldquo;s&iacute;ndrome de la muerte asi&aacute;tica&rdquo;, aunque hoy es una patolog&iacute;a conocida como s&iacute;ndrome Brugada.
    </p><p class="article-text">
        Freddy Krueger es el &ldquo;universal hombre del saco&rdquo;. Un asesino y un pederasta que mata en sue&ntilde;os a los adolescentes de Springwood, una ficticia localidad de Ohio, como represalia por los pecados de sus padres, los responsables de la muerte por combusti&oacute;n del asesino. La elaborada, psicol&oacute;gica y cat&aacute;rquica pel&iacute;cula seminal dar&iacute;a paso con el tiempo a secuelas cada vez m&aacute;s infames, que caer&iacute;an en la autoparodia. Craven rodar&iacute;a tres de las siete pel&iacute;culas sobre Krueger; en la &uacute;ltima y definitiva entrega de la serie, decidi&oacute; encauzar todos los disparates con una obra en la que mataba al psic&oacute;pata. Es la preferida de Englund, &ldquo;la mejor de todas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando interpretas a un personaje durante mucho tiempo, llega un momento en el que lo conoces mejor que nadie y adquieres un sexto sentido sobre lo que est&aacute; bien y est&aacute; mal&rdquo;, alega, en parte como justificaci&oacute;n de la opini&oacute;n anterior y en parte como reconocimiento a su larga dualidad, a veces inconfundible, con Freddy Krueger.
    </p><p class="article-text">
        El actor se siente muy c&oacute;modo en su profesi&oacute;n. Aparta la posibilidad de embarcarse en nuevos proyectos de direcci&oacute;n. &ldquo;Dirigir me resulta doloroso &ndash;abunda-. Requiere todo un a&ntilde;o de mi vida en el que le tienes que decir que no a muchas otras cosas. Tienes adem&aacute;s que buscar financiaci&oacute;n, preproducir la pel&iacute;cula, buscar las localizaciones, filmarlas, encargarte de que el gui&oacute;n encaje y de los actores, postproducirla y luego publicitarla. Ser actor supone un rodaje de seis semanas y hacer publicidad&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Hay vida m&aacute;s all&aacute; de la Pesadilla</h3><p class="article-text">
        Englund repasa proyectos pasados y venideros con un gran repertorio de gestos y muecas, dif&iacute;cilmente reproducibles por escrito. Chapurrea una palabra en castellano por cada cinco, y a veces las mezcla con t&eacute;rminos italianos. Defiende el estado del g&eacute;nero del que dice no ser especialista y a muchos de los nuevos cineastas con los que ha participado. Se deshace en elogios sobre todo con Phil Hawkings, director de <em>The Last Showing</em> (2014), una de las tres pel&iacute;culas del int&eacute;rprete que ha seleccionado para su emisi&oacute;n el festival Nocturna. En ella, interpreta a un proyeccionista psic&oacute;pata que atormenta a una pareja en un cine. La cinta no deja de ser uno de sus recientes divertimentos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estoy en un punto en mi carrera en el que mi filosof&iacute;a es hacer lo que me apetece&rdquo;, afirma con rotundidad y un cierto deleite. Sus &uacute;ltimos papeles acreditan su feliz estado profesional. Psic&oacute;pata, dandy, proxeneta o cient&iacute;fico loco, ya sea como protagonista o en cameos, son los arquetipos fundamentales del &uacute;ltimo trecho de su trayectoria, los personajes predilectos de su etapa post-Freddy.
    </p><p class="article-text">
        Simp&aacute;tico y so&ntilde;ador, termina casi con un desmentido: &ldquo;Wes Craven me ense&ntilde;&oacute; a respetar el terror y me alegro de haberle escuchado&rdquo;. Antes de abandonarle con sus recuerdos y pesadillas, le confesamos que, mientras aceche por Madrid, procuraremos no conciliar el sue&ntilde;o. Englund sonr&iacute;e. En su mirada estalla la atronadora carcajada del psic&oacute;pata de la cara quemada.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joaquín Torán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/robert-englund-adoro-realmente-especialidad_128_2653755.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 27 May 2015 18:49:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Robert Englund: “Adoro el terror, pero no es realmente mi especialidad”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine de terror,Cine]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Madrid, capital del cine fantástico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/madrid-capital-cine-fantastico_1_2661883.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/744a8b35-85f5-402c-9f8b-cbf028722400_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="It Follows, la peli de terror del 2015"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los amantes del cine fantástico tienen esta semana una cita en Madrid. La ciudad albergará por tercer año consecutivo, en la sala Palafox (metro Bilbao), el festival Nocturna que vivirá hasta el próximo día 31 de mayo con una nutrida selección de títulos “fantásticos”</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;No somos Sitges ni queremos serlo, nuestra propuesta es diferente a la de otros festivales&rdquo;, nos cuenta Luis M. Rosales, director de Nocturna. La diferencia del festival reside en su diversidad. Junto con las pel&iacute;culas taquilleras, convivir&aacute;n cl&aacute;sicos y rarezas, muy del gusto del certamen. En total, podr&aacute;n verse m&aacute;s de un centenar de propuestas de m&aacute;s de 20 pa&iacute;ses distintos, entre cortos y largometrajes.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de los pases cinematogr&aacute;ficos, en Nocturna habr&aacute; espacio para las presentaciones, las conferencias y los encuentros. Cuatro invitados de honor acudir&aacute;n al festival a recoger un premio a toda la carrera: los directores Alexandre Aj&aacute;, Lamberto Bava, y &Aacute;lex de la Iglesia, as&iacute; como la gran estrella medi&aacute;tica Robert Englund, m&aacute;s conocido por su siniestro alter ego Freddy Krueger, recibir&aacute;n la estatuilla que representa al Dios Pulpo Cthulhu, creaci&oacute;n literaria del escritor H. P. Lovecraft y s&iacute;mbolo del evento.
    </p><p class="article-text">
        Cada uno de los invitados introducir&aacute; alguna de sus pel&iacute;culas m&aacute;s notables: <em>Horns</em> (Aj&aacute;) abrir&aacute; el certamen; <em>Demons</em> ser&aacute; la tarjeta de presentaci&oacute;n del hijo de Mario Bava; Nocturna adem&aacute;s festejar&aacute; los 20 a&ntilde;os de <em>El d&iacute;a de la bestia</em> y tambi&eacute;n los seis lustros de la primera proyecci&oacute;n espa&ntilde;ola de <em>Pesadilla en Elm Street</em>.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, el productor espa&ntilde;ol Josep Ant&oacute;n P&eacute;rez Giner (Valencia, 1934), iniciador de toda una escuela terror&iacute;fica, el &ldquo;Fantaterror&rdquo;, desde su m&iacute;tico estudio Profilmes, ser&aacute; galardonado con un premio honor&iacute;fico.
    </p><p class="article-text">
        El marat&oacute;n f&iacute;lmico comprender&aacute; nueve secciones, de las cuales cinco ir&aacute;n a concurso. Conviene destacar, por primera vez, la existencia de una secci&oacute;n retrospectiva, Focus, que incidir&aacute; en la filmograf&iacute;a fant&aacute;stica de un &uacute;nico pa&iacute;s. &ldquo;Por cercan&iacute;a&rdquo;, Rosales ha elegido M&eacute;xico: diecisiete propuestas rodadas desde 2010 ofrecer&aacute;n el fresco m&aacute;s detallado del dinamismo de su industria.
    </p><h3 class="article-text">Las imprescindibles</h3><p class="article-text">
        <strong>Las imprescindibles</strong>A continuaci&oacute;n, seleccionamos los t&iacute;tulos m&aacute;s destacados de esta edici&oacute;n del Nocturna:
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>It Follows</strong></em>: El plato fuerte del festival. Aclamada en Sitges, llegar&aacute; a las carteleras esta misma semana, poco despu&eacute;s de su estreno &ldquo;oficial&rdquo; en Nocturna. <em>It Follows</em> es un original film sobre maldiciones, contra&iacute;das por v&iacute;a sexual, que dosifica el suspense y da la vuelta a muchas convenciones del terror moderno, especialmente con adolescentes. Convence ya desde su poderoso tr&aacute;iler de presentaci&oacute;n. <em>It Follows</em> no es una pel&iacute;cula de g&eacute;nero al uso: es un abuso.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Hellmouth</strong></em>: El mito de Orfeo y Eur&iacute;dice en versi&oacute;n <em>pulp</em>: un enterrador moribundo desciende a los infiernos para salvar el alma de su bella y joven esposa. En los cr&eacute;ditos figuran grandes personalidades del terror de serie B: John Geddes en la direcci&oacute;n; Tony Burguess al gui&oacute;n y Stephen McHattie como protagonista. La pel&iacute;cula emula el cine fant&aacute;stico de los a&ntilde;os 50 en est&eacute;tica, puesta en escena, presupuesto y cuidado. Es la m&aacute;s llamativa y de mayor car&aacute;cter del abundante cat&aacute;logo de t&iacute;tulos &ldquo;underground&rdquo; del festival.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <em><strong>The House on Pine Street</strong></em>: Desde que Henry James escribiera <em>Otra vuelta de tuerca</em>, las narraciones sobre fantasmas han incorporado la ambig&uuml;edad. El escritor estadounidense se preguntaba si los fantasmas exist&iacute;an o eran en verdad fruto de una mente enferma. <em>The House of Pine Street</em> promete dar una nueva respuesta a la cuesti&oacute;n. Es la mejor pel&iacute;cula de fantasmas de la semana.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Headless</strong></em>. En la perturbadora <em>Found</em>, una de las pel&iacute;culas en cartel de la pasada edici&oacute;n de Nocturna, se ve&iacute;an fragmentos de un presunto <em>slasher</em> &ndash;subtem&aacute;tica que apuesta por el gore m&aacute;s expl&iacute;cito- perdido, de 1978. El especialista en efectos especiales Arthur Cullipher debuta en la direcci&oacute;n con esta &ldquo;pel&iacute;cula dentro de otra pel&iacute;cula&rdquo;. Muy violenta y directa, no es apta para est&oacute;magos sensibles. Con toda probabilidad, no dejar&aacute; indiferente a quienes apuesten por verla.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Liza, the Fox Fairy</strong></em>: No todo van a ser gritos y sangre en Nocturna: tambi&eacute;n hay espacio para la contemplaci&oacute;n de maravillas. <em>Liza, the Fox Fairy</em> es inclasificable, extravagante, cuajada de humor negro. La &uacute;nica representante h&uacute;ngara del festival viene avalada por importantes premios internacionales (Fantasporto, Amsterdam). Sus opciones de convertirse en la pel&iacute;cula del certamen son may&uacute;sculas, por su originalidad e imprevisibilidad. Atentos a la premisa: Lisa, joven enfermera, tiene por &uacute;nico a Tomy Tani, el fantasma de un cantante japon&eacute;s al que s&oacute;lo ella puede ver.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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        <em><strong>The Last Showing</strong></em>: Adem&aacute;s de <em>Pesadilla en Elm Street</em>, Englund se duplicar&aacute; con otras dos pel&iacute;culas m&aacute;s, ambas de 2014. La m&aacute;s interesante, <em>The Last Showing</em>, convierte al actor en un psic&oacute;pata que martiriza a una pareja en una sala de cine.
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        <em><strong>El Santos Vs La tetona Mendoza</strong></em>. Ya desde su mismo t&iacute;tulo se intuye que &eacute;sta va a ser una pel&iacute;cula distinta. Porque lo es: &uacute;nico exponente animado, adapta con bastante solvencia las tiras c&oacute;micas de los dibujantes Jis y Trino, muy famosas en M&eacute;xico. Pol&iacute;ticamente incorrecta hasta las cachas, y sin pelos en la lengua, es el m&aacute;s impactante de la amplia n&oacute;mina de films latinoamericanos que se pasear&aacute;n por Nocturna.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joaquín Torán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/madrid-capital-cine-fantastico_1_2661883.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 25 May 2015 00:14:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Madrid, capital del cine fantástico]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,Festivales de cine]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Laura Nix: “El cambio climático es el síntoma de la caída de la democracia”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/entrevistas/laura-nix-climatico-sintoma-democracia_1_4272607.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">La directora de 'The Yes Men are revolting' presentó su documental en Documentamadrid este fin de semana</p></div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>El Documental: <a href="http://www.eldiario.es/cultura/arte/Pranksterismo-documental-comprometido_0_384962561.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>The Yes Men son repugnantes: &ldquo;Pranksterismo&rdquo; documental y comprometido</strong></a></li>
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        Laura Nix es una veterana directora y productora independiente de documentales. Entre su obras, destacan el documental <em>The Light in Her Eyes</em> (2011), osado y lleno de sentido pr&aacute;ctico, sobre una escuela para mujeres en Siria, y el largometraje de ficci&oacute;n <em>The Politics of Fur</em> (2002). Nix pasa por Madrid para presentar el documental <a href="http://www.eldiario.es/cultura/arte/Pranksterismo-documental-comprometido_0_384962561.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The Yes Men Are Revolting</a>, que codirige. El film, en la secci&oacute;n oficial competitiva, es el m&aacute;s &ldquo;&iacute;ntimo&rdquo; sobre el d&uacute;o de activistas compuesto por Igor Vamos y Jacques Servin, Mike Bonnano y Andy Bichlbaum, respectivamente en la ficci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, produjo tambi&eacute;n la anterior pel&iacute;cula del d&uacute;o <a href="http://theyesmenfixtheworld.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The Yes Men Fix The World</a> (2009). Se involucr&oacute; en ambos proyectos por amistad: conoce a Igor Vamos desde la Universidad. Ha visto madurar a la pareja creativa Yes Men desde mucho antes de su existencia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Fue idea suya ense&ntilde;ar la faceta m&aacute;s personal de los Yes Men?</strong>
    </p><p class="article-text">
        A Andy y Mike les gustaba la idea de ense&ntilde;ar su realidad. Se motivaban pensando: &ldquo;S&iacute;, &iexcl;esto tiene que ser una historia real!&rdquo;. A m&iacute; me parec&iacute;a una locura, no sab&iacute;a qu&eacute; quer&iacute;an demostrar con eso. Porque ellos son clowns, y les cuesta ser vulnerables y ense&ntilde;ar partes delicadas de sus vidas. Pero lo hicieron.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; decidi&oacute; en este caso ponerse tras la c&aacute;mara?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mike y Andy quisieron ser los directores, pero la perspectiva personal surgi&oacute; desde el inicio, y necesitaban a alguien que calibrase esta faceta y supiese juzgarla objetivamente. Alguien que supiera equilibrar a estas dos fuerzas de la naturaleza. Entre ellos hubo muchos conflictos, como muestra el film: una parte central es una pelea que mantienen por sus desencuentros y que no pudimos obviar en el montaje. Su pelea no pod&iacute;a acaparar toda la atenci&oacute;n, que est&aacute; centrada en el cambio clim&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l es el objetivo de la pel&iacute;cula?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El objetivo de la pel&iacute;cula es hacer algo. Vivimos en un mundo enfermo, en el que el capitalismo ha tomado las riendas, y que tiene un serio problema clim&aacute;tico, que por desgracia no podemos soslayar. Tenemos que oponernos a eso, y convencer a las personas de que tienen el poder para revertir esta situaci&oacute;n, para cambiarla. El poder est&aacute; en nuestras manos.
    </p><p class="article-text">
        Mucha gente piensa que los Yes Men son superh&eacute;roes, pero muchas de las cosas que hacen no son muy costosas: lo realmente importante es la idea, lo que hacen, la audacia, la valent&iacute;a, los huevos para hacerlo. Por eso, nuestro objetivo era el de convencer a gente de emprender acciones como las suyas. As&iacute; empezamos la plataforma global <a href="http://www.actionswitchboard.net" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Action Switchboard</a>, con la que pretendemos que las personas propongan acciones y de paso conozcan otras iniciativas de otras personas a lo largo del mundo. Queremos que la gente se implique.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Vivimos en una &ldquo;democracia robada&rdquo;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        (Asiente). Creo que la democracia en Europa y en Estados Unidos ha sido b&aacute;sicamente usurpada por los intereses monetarios, las instituciones civiles son d&eacute;biles, y el &ldquo;dinero&rdquo; es cada vez m&aacute;s poderoso. No tenemos ya m&aacute;s democracia, y por eso tenemos cambios clim&aacute;ticos, porque la democracia ha ca&iacute;do. No tenemos que considerar el cambio clim&aacute;tico como un tema separado, es actualmente el s&iacute;ntoma de la ca&iacute;da de la democracia, porque si nuestro voto reflejara efectivamente nuestros deseos, y se trasladara directamente a la acci&oacute;n mediante las personas que elegimos, no tendr&iacute;amos este problema. Por desgracia, el dinero tiene el control y, por eso ahora, las personas son lo &uacute;ltimo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>&iquest;Es f&aacute;cil ser mujer en un mundo tan de hombres como el del cine documental?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Estad&iacute;sticamente, el porcentaje de mujeres participantes en los principales festivales de cine del mundo no llega al 15%, cifra que no refleja en absoluto la realidad. Es crucial que los programadores intenten buscar &ldquo;voces femeninas&rdquo; a la hora de confeccionar sus programaciones. Es una asignatura pendiente de los festivales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Una mujer en la Casa Blanca podr&iacute;a cambiar (algunas) cosas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        (Titubeo y risa ir&oacute;nica) Depende de qu&eacute; mujer. Carly Fiorina (candidata republicana) desde luego no cambiar&aacute; nada. Hillary Clinton lo pretende, pero est&aacute; totalmente en manos de Wall Street. Clinton hizo muchas cosas &ndash;como primera dama- por las mujeres trabajadoras, en materia de legislaci&oacute;n sanitaria infantil, por la reproducci&oacute;n asistida y derechos derivados&hellip; temas que para Estados Unidos son muy dr&aacute;sticos (estamos muy alejados de much&iacute;simos pa&iacute;ses industrializados en el tema del trabajo femenino). Por ejemplo, el aborto sigue siendo ilegal en la mitad del pa&iacute;s, por lo que hay muchos cambios que puede hacer si realmente se lo propone. Habr&aacute; que ver hasta d&oacute;nde est&aacute; dispuesta a llegar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l cree que es el papel del cine documental en este periodo de ebullici&oacute;n social-ciudadano?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una cosa que creo ha pasado &uacute;ltimamente en Estados Unidos, y creo tambi&eacute;n en otros pa&iacute;ses, es que los documentales est&aacute;n haciendo el trabajo de investigaci&oacute;n, porque las agencias de informaci&oacute;n ya no pueden hacerlo, y los medios est&aacute;n muy volcados en el beneficio o en la escasez de medios, si son independientes. Es un momento excitante para el cine documental porque hay mucho m&aacute;s inter&eacute;s en &eacute;l, en particular en aqu&eacute;l que trata temas de investigaci&oacute;n. <em>The Yes Men Are Revolving</em> no es uno de esos ejemplos, por cierto (r&iacute;e). No somos periodistas de investigaci&oacute;n, somos comediantes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; es lo que m&aacute;s le preocupa a usted, Laura?</strong>
    </p><p class="article-text">
        (Suspiro profundo) Nuestro desapego hacia lo salvaje. Sabemos que estamos extinguiendo el mundo y no lo reflejamos en nuestra cultura. En los 60, los temas sociales de la actualidad se ve&iacute;an reflejados en el cine o en la m&uacute;sica. Y ahora ya no se escucha hablar de estos temas, hay una profunda desconexi&oacute;n entre lo que ciertamente sabemos y lo que pensamos o hablamos. Nuestra cultura contempor&aacute;nea no se hace eco de estos asuntos porque, quiz&aacute;s, son demasiado amplios, profundos, tristes.
    </p><p class="article-text">
        La segunda cosa que me preocupa profundamente es la diferencia de clases en el mundo. Siempre ha habido diferencias entre los ricos y los pobres. La diferencia entre los tiempos pret&eacute;ritos y ahora, es que ahora sabemos que existen esas diferencias. Sabemos todo eso, y seguimos consumiendo, a pesar de que genera sufrimientos en alguna otra parte del mundo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joaquín Torán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/entrevistas/laura-nix-climatico-sintoma-democracia_1_4272607.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 10 May 2015 17:12:32 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Laura Nix: “El cambio climático es el síntoma de la caída de la democracia”]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Documental,Entrevistas]]></media:keywords>
    </item>
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