<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Pedro Merino Múgica]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/pedro_merino_mugica/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Pedro Merino Múgica]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/517263/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Antonio Brevers, investigador: "La memoria histórica no es un arma, sino un puente para comprender y honrar"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/antonio-brevers-investigador-memoria-historica-no-arma-puente-comprender-honrar_128_12590439.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b7f9538f-7f20-4c08-9a9e-49c569b6d955_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Antonio Brevers, investigador: &quot;La memoria histórica no es un arma, sino un puente para comprender y honrar&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El autor de obras como 'La Brigada Machado' o 'Juanín y Bedoya' defiende que relatar la historia requiere "perspectiva, respeto y voluntad de diálogo"</p><p class="subtitle">Reportaje - Descubren una cueva intacta durante 80 años que fue refugio de los emboscados de la Brigada Machado en Liébana
</p></div><p class="article-text">
        Antonio Brevers (Torrelavega, 1960) lleva casi toda una vida dedicada al estudio de la guerrilla en Cantabria. Esa labor se ha encarnado en dos obras que son referencias ineludibles a la hora de conocer esta parte de nuestra historia reciente:&nbsp;<a href="https://www.clouxeditores.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">'Juan&iacute;n y Bedoya, los &uacute;ltimos guerrilleros'</a>&nbsp;y&nbsp;<a href="https://www.clouxeditores.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">'La Brigada Machado'</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Precisamente, esta &uacute;ltima obra ha sido reeditada estos d&iacute;as, en una versi&oacute;n ampliada que incluye el final de la ardua b&uacute;squeda de los restos de Eloy Campillo, as&iacute; como importantes novedades, como el hallazgo de dos <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/descubren-cueva-intacta-durante-80-anos-refugio-emboscados-brigada-machado-liebana_1_11838812.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">refugios intactos de la Brigada Machado</a>&nbsp;&mdash;vestigios silenciosos de una historia a&uacute;n en parte oculta&mdash;&nbsp;y se arroja nueva luz sobre la muerte de uno de los miembros m&aacute;s destacados, Segundo Bores Otamendi, desvelando detalles hasta ahora desconocidos. Es, pues, un buen momento para repasar con &eacute;l todos estos a&ntilde;os de callada y sistem&aacute;tica investigaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>La pregunta es inevitable: &iquest;C&oacute;mo surge su inter&eacute;s por el fen&oacute;meno guerrillero?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Viene de muy atr&aacute;s, de una historia familiar. Mis abuelos maternos viv&iacute;an en Li&eacute;rganes, y una noche un grupo liderado por Pin El Cari&ntilde;oso entr&oacute; en su casa. Mi abuela estaba embarazada, sola con sus hijas, y alguien hab&iacute;a dicho que all&iacute; hab&iacute;a dinero. Fue un momento muy tenso. Ella conoc&iacute;a a Pin, como todo el mundo en la zona, pero aun as&iacute; fue aterrador. En pleno registro, sufri&oacute; una crisis. Y lo sorprendente fue que Pin detuvo todo, la calm&oacute;, incluso mand&oacute; a avisar al m&eacute;dico antes de marcharse. Esa mezcla de amenaza y compasi&oacute;n se qued&oacute; grabada en la memoria familiar. Y creo que ah&iacute; empez&oacute; mi inter&eacute;s. Aquella historia, y la curiosidad por entender qui&eacute;nes eran esos hombres huidos en los montes, me cautiv&oacute; desde la primera vez que la escuch&eacute;. El destino quiso prolongar el v&iacute;nculo. Ya de adulto, con mis libros publicados, recib&iacute; una solicitud del juzgado: la hija de Pin, Josefina &mdash;nacida en prisi&oacute;n tras la muerte de su padre&mdash;, intentaba recuperar el apellido Lav&iacute;n. Les facilit&eacute; la documentaci&oacute;n y las causas judiciales que conservaba. Como si todo volviera a cerrarse ah&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Han sido a&ntilde;os de un arduo trabajo. Arduo, y muy variado: pateos por los pueblos de la comarca, charlas con vecinos, visitas a archivos&hellip; &iquest;Cu&aacute;les han sido las fases m&aacute;s complicadas de la investigaci&oacute;n y cu&aacute;les las m&aacute;s gratificantes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s gratificante de la investigaci&oacute;n fueron, sin duda, las salidas en familia por los pueblos. Entrevistas en las cocinas de las casas, recibidos como uno m&aacute;s, mientras mis hijos corr&iacute;an entre animales, se mezclaban con otros ni&ntilde;os y exploraban cuadras y desvanes. Y casi siempre hab&iacute;a una merienda generosa esper&aacute;ndolos. Ese contacto directo con la gente fue lo m&aacute;s valioso. Adem&aacute;s, me encontr&eacute; con un terreno pr&aacute;cticamente virgen: la mayor&iacute;a nunca hab&iacute;a compartido su testimonio antes.&nbsp;La parte m&aacute;s ardua lleg&oacute; con ciertos archivos. La burocracia ralentizaba todo: largas esperas, acceso limitado a cajas, prohibiciones&hellip; En contraste, en los archivos nacionales de Par&iacute;s todo fue rapidez y facilidades, con permiso incluso para fotografiar cuanto quisiera. All&iacute; encontr&eacute; aut&eacute;nticas joyas documentales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Su primer libro, sobre Juan&iacute;n y Bedoya, fue un verdadero &eacute;xito. No solo porque abordaba dos figuras casi m&iacute;ticas de la guerrilla en Cantabria, sino porque era el primer estudio sistem&aacute;tico de ambos. Pese al esforzado trabajo previo de otros investigadores, su obra aport&oacute; muchos datos nuevos y permiti&oacute; desbrozar parte del mito que ensombrec&iacute;a el riguroso conocimiento historiogr&aacute;fico de este fen&oacute;meno. &iquest;Qu&eacute; destacar&iacute;a como principal aportaci&oacute;n de esta primera obra?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El a&ntilde;o de su publicaci&oacute;n, el libro se convirti&oacute; en el m&aacute;s vendido en Cantabria. La primera edici&oacute;n se agot&oacute; en apenas 15 d&iacute;as. Recuerdo que, cuando lleg&oacute; la fecha de la presentaci&oacute;n, no hab&iacute;a ejemplares. Ten&iacute;a fe en el libro, pero nunca imagin&eacute; un &eacute;xito tan inmediato. Su principal aporte fue devolver dignidad a muchas familias y, al mismo tiempo, ofrecer conocimiento. Para numerosos descendientes supuso descubrir por primera vez lo que hab&iacute;an vivido sus padres o abuelos. El libro tambi&eacute;n se convirti&oacute; en una forma de justicia hist&oacute;rica, en un esfuerzo por arrojar luz sobre hechos distorsionados durante d&eacute;cadas. Quiz&aacute; su mayor impacto fue demostrar que la memoria, cuando se rescata con rigor y empat&iacute;a, no divide: al contrario, sana, repara y devuelve orgullo a quienes durante demasiado tiempo solo hab&iacute;an heredado silencio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En su segunda obra,&nbsp;'La Brigada Machado', recupera el diario del doctor Ca&ntilde;ete. Es un documento muy vivido, que consta de la gran virtud de ser extenso y no una breve rememoraci&oacute;n. &iquest;C&oacute;mo fue el proceso de contactar con &eacute;l y lograr que le facilitara el diario?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La copia del manuscrito me lleg&oacute; por doble v&iacute;a: a trav&eacute;s de Pedro Noriega, cu&ntilde;ado de Juan&iacute;n, y de Jes&uacute;s de Cos, miembro de la Brigada Machado. Manolo hab&iacute;a hecho fotocopias y las hab&iacute;a repartido entre sus antiguos compa&ntilde;eros. Cuando tuve aquellas p&aacute;ginas en mis manos, me impresion&oacute; que fueran unas memorias sin alardes ni af&aacute;n de protagonismo: sencillas, sinceras, escritas con claridad&hellip; como era Manolo. Las devor&eacute; de un tir&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6933c6d0-f39b-4fa5-917b-5bfbc1b2f0b9_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6933c6d0-f39b-4fa5-917b-5bfbc1b2f0b9_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6933c6d0-f39b-4fa5-917b-5bfbc1b2f0b9_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6933c6d0-f39b-4fa5-917b-5bfbc1b2f0b9_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6933c6d0-f39b-4fa5-917b-5bfbc1b2f0b9_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6933c6d0-f39b-4fa5-917b-5bfbc1b2f0b9_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6933c6d0-f39b-4fa5-917b-5bfbc1b2f0b9_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Portada del libro &#039;La Brigada Machado&#039;, de Antonio Brevers."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Portada del libro &#039;La Brigada Machado&#039;, de Antonio Brevers.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Comenc&eacute; a investigar por Casar de Periedo hasta que logr&eacute; localizarlo en Tarragona. Desde la primera llamada conectamos de manera inmediata. Al principio habl&aacute;bamos por tel&eacute;fono tres o cuatro veces por semana, y con la misma frecuencia me enviaba cartas. Eran cartas maravillosas: notas que complementaban las memorias, croquis, recuerdos&hellip; incluso algunas de sus recetas como curandero en el monte. Tambi&eacute;n empez&oacute; a mandarme libros de su amplia colecci&oacute;n de medicina natural. Y, de cuando en cuando, me enviaba garrafas de aceite de Siurana&hellip; Conocerlo en persona super&oacute; todas mis expectativas. Guardo un recuerdo muy especial de Ca&ntilde;ete.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4d82336e-9731-408d-854e-ffce5416623f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4d82336e-9731-408d-854e-ffce5416623f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4d82336e-9731-408d-854e-ffce5416623f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4d82336e-9731-408d-854e-ffce5416623f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4d82336e-9731-408d-854e-ffce5416623f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4d82336e-9731-408d-854e-ffce5416623f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4d82336e-9731-408d-854e-ffce5416623f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El doctor Cañete, autor del diario que forma parte de &#039;La Brigada Machado&#039;."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El doctor Cañete, autor del diario que forma parte de &#039;La Brigada Machado&#039;.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>En esta segunda obra, juega un papel fundamental la historia de Eloy Campillo, secuestrado y asesinado por los guerrilleros en 1945. No deja de ser llamativo que una figura fundamental no sea un guerrillero, sino una de sus v&iacute;ctimas&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Desde que tuve noticia de su desaparici&oacute;n me propuse localizar los restos de Eloy Campillo. Pero no solo eso: tambi&eacute;n quise profundizar en la vida de un hombre que se movi&oacute; en un terreno minado de contradicciones. Fue alcalde de Sotres durante el franquismo y, al mismo tiempo, guardia del Parque Nacional de los Picos de Europa. Una posici&oacute;n que implicaba un compromiso personal tan complejo como dif&iacute;cil de sostener.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/10ae30de-b6e6-4b34-ac6e-9d356440123c_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/10ae30de-b6e6-4b34-ac6e-9d356440123c_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/10ae30de-b6e6-4b34-ac6e-9d356440123c_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/10ae30de-b6e6-4b34-ac6e-9d356440123c_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/10ae30de-b6e6-4b34-ac6e-9d356440123c_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/10ae30de-b6e6-4b34-ac6e-9d356440123c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/10ae30de-b6e6-4b34-ac6e-9d356440123c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Eloy Campillo fue asesinado por guerrilleros de la Brigada Machado."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Eloy Campillo fue asesinado por guerrilleros de la Brigada Machado.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Siempre me han interesado quienes, desde ideolog&iacute;as distintas, acabaron colaborando de un modo u otro con la guerrilla. Porque, m&aacute;s que clases de ideolog&iacute;as, creo que existen clases de personas. Y en ese sentido, Eloy Campillo resulta clave para entender lo sucedido en Pand&eacute;bano y el paso de la Brigada Machado por Sotres y sus alrededores. Una figura compleja, pero fascinante, cuya vida merece ser contada y estudiada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lo que hace de la historia de Eloy Campillo algo particularmente desgarrador es, sin duda, su narraci&oacute;n de la lucha de su hija Mercedes, y su nieto Jos&eacute; Manuel, por saber qu&eacute; ocurri&oacute; realmente. Ha sido una pelea de m&aacute;s de 70 a&ntilde;os&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n recuerdo la primera vez que llam&eacute; a Mercedes. Lo hice con cierta inquietud. Sab&iacute;a que no ser&iacute;a una conversaci&oacute;n f&aacute;cil. Tem&iacute;a entrometerme en un dolor antiguo, quiz&aacute; ya cicatrizado, o reabrir una herida. Pero al otro lado del tel&eacute;fono no encontr&eacute; reservas, ni reproches. Mercedes respondi&oacute; con entusiasmo. Le emocionaba saber que alguien se interesaba por su padre, y m&aacute;s a&uacute;n, por su paradero. No hab&iacute;a pasado un solo d&iacute;a sin preguntarse d&oacute;nde estar&iacute;a. Al d&iacute;a siguiente viaj&eacute; a Oviedo para conocerla en persona. La suya es una vida marcada por la b&uacute;squeda, pero tambi&eacute;n por una larga resistencia frente a la indiferencia y el silencio. Me relat&oacute; c&oacute;mo, en su camino, encontr&oacute; finalmente una mano tendida: la de la Asociaci&oacute;n de Memoria Hist&oacute;rica de Gij&oacute;n,&nbsp;Todos los nombres. Se present&oacute; all&iacute; con cierto recelo, temerosa de decir que buscaba a un desaparecido que hab&iacute;a sido de derechas. Pero lejos de prejuicios, la recibieron con los brazos abiertos.&nbsp;Luego, en 2009, el contacto con espele&oacute;logos de la Asociaci&oacute;n Espeleol&oacute;gica Ramaliega nos llev&oacute; a buscar por las minas y simas de Andara. Pese a su esfuerzo, parec&iacute;a que los restos de Eloy no iban a aparecer nunca&hellip;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dadc055f-955f-4f64-aa05-d57707385706_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dadc055f-955f-4f64-aa05-d57707385706_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dadc055f-955f-4f64-aa05-d57707385706_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dadc055f-955f-4f64-aa05-d57707385706_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dadc055f-955f-4f64-aa05-d57707385706_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dadc055f-955f-4f64-aa05-d57707385706_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/dadc055f-955f-4f64-aa05-d57707385706_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Antonio Brevers junto con Mercedes Campillo."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Antonio Brevers junto con Mercedes Campillo.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Precisamente, cuando esa pelea parec&iacute;a que no iba a dar sus frutos, intervino el destino, o la suerte, o no s&eacute; c&oacute;mo llamarlo&hellip;&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo lo llamo el Hado. Esa fuerza misteriosa que aparece justo cuando todo parece perdido. Cuando ya no queda a qui&eacute;n llamar ni un solo papel que mover&hellip; y, de pronto, la soluci&oacute;n se presenta. Como por arte de magia. La intervenci&oacute;n del Hado, de hecho, abre y cierra el ep&iacute;logo. Lo abre con un espele&oacute;logo novato, en su &uacute;ltimo d&iacute;a de exploraci&oacute;n, que entra casi por casualidad en una sima a la que no volver&iacute;a jam&aacute;s. Y mientras est&aacute; all&iacute;, colgado, fascinado por el brillo de unos cristales en la roca&hellip; ve un hueso humano y&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <strong>S&iacute;.&nbsp;</strong><a href="https://www.eldiario.es/cantabria/sociedad/memoria-picos-europa-eloy-campillo_1_1165021.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>El espele&oacute;logo Salvador Ib&aacute;&ntilde;ez, en 2018, encuentra los restos de Eloy en la Sima Topinoria</strong></a><strong>. Usted, acompa&ntilde;ando a la familia, inici&oacute; un periplo que dur&oacute; m&aacute;s de un a&ntilde;o&nbsp;</strong><a href="https://www.eldiario.es/cantabria/sociedad/familiares-eloy-campillo-recuperan-restos_1_1165019.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>hasta que finalmente Mercedes pudo enterrar los restos de su padre</strong></a><strong>.&nbsp;</strong><a href="https://www.eldiario.es/cantabria/sociedad/concluye-recuperacion-eloy-campillo-topinoria_1_1165020.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Fue una labor en la que colabor&oacute; mucha gente</strong></a><strong>, desde el GREIM hasta espele&oacute;logos voluntarios, pasando por los conocidos forenses Francisco Etxeberria y Fernando Serrulla, de la Sociedad de Ciencias Aranzadi. Pero, como dec&iacute;a, ese &ldquo;Hado&rdquo; del que habla tambi&eacute;n ha intervenido en otra cuesti&oacute;n sorprendente: en este caso, una foto que todos hemos visto reproducida infinidad de veces&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; es. Esa otra parte de la historia, el Hado lo cierra en casa de Delia Guardo, descubridora &mdash;junto a Jes&uacute;s Pelayo&mdash; de la&nbsp;cueva de Treslasbasn&aacute;s. Est&aacute;bamos delante del ventanal desde donde su abuelo le se&ntilde;alaba la cueva. Mir&eacute; la pared de enfrente y, casi sin pensarlo, solt&eacute; en voz alta que nunca hab&iacute;a conseguido encontrar el lugar exacto de la m&iacute;tica foto de Juan&iacute;n, Machado y Manj&oacute;n. Por el hermano Machado sab&iacute;a que estaba en alg&uacute;n lugar justo all&iacute; enfrente, en Pe&ntilde;a Ventosa&hellip; pero nunca logr&eacute; dar con &eacute;l. Entonces Delia cogi&oacute; el libro que yo le hab&iacute;a regalado a su abuelo&hellip; hac&iacute;a ya 18 a&ntilde;os. Busc&oacute; la imagen, mir&oacute; hacia la pe&ntilde;a, volvi&oacute; a mirar la foto&hellip; y de pronto, solt&oacute;: &iexcl;Esto va a ser la Bodega! Prometi&oacute; subir en un par de d&iacute;as, con su amigo Pablo, para comprobarlo. Y vaya si lo era&hellip;&nbsp;Aquel rinc&oacute;n hab&iacute;a sido recorrido decenas de veces por Delia, por Pelayo, por Pablo, por investigadores, por periodistas&hellip; y, sin embargo, la revelaci&oacute;n lleg&oacute; as&iacute;: de golpe. Como un chispazo. Como una iluminaci&oacute;n. Eso es lo que yo llamo el Hado.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ca3a6997-8a12-484f-a113-5bdfcaf738f7_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ca3a6997-8a12-484f-a113-5bdfcaf738f7_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ca3a6997-8a12-484f-a113-5bdfcaf738f7_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ca3a6997-8a12-484f-a113-5bdfcaf738f7_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ca3a6997-8a12-484f-a113-5bdfcaf738f7_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ca3a6997-8a12-484f-a113-5bdfcaf738f7_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ca3a6997-8a12-484f-a113-5bdfcaf738f7_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Operativo de rescate de los restos de Eloy Campillo."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Operativo de rescate de los restos de Eloy Campillo.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Ahora que ha mencionado Pe&ntilde;a Ventosa, &iquest;sinti&oacute; frustraci&oacute;n por no haber podido visitar la cueva de Treslasbasn&aacute;s, o la de Segundo Bores, por esa barrera que siempre han supuesto para usted las verticales?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La verdad, no. No sent&iacute; frustraci&oacute;n. Tuve la suerte de conocer los hallazgos, al poco tiempo, contados por quienes los vivieron. Y eso fue un regalo. Sus relatos ven&iacute;an cargados de emoci&oacute;n, con la frescura del momento, y adem&aacute;s ven&iacute;an acompa&ntilde;ados de im&aacute;genes, v&iacute;deos&hellip; As&iacute; que, de alguna forma, sent&iacute; que tambi&eacute;n estaba all&iacute;, tanto en la cueva de Segundo Bores &mdash;que descubri&oacute; Fran Caso&mdash; como en Treslasbasn&aacute;s, con Delia y Pelayo. En el caso de Segundo Bores, incluso llegu&eacute; a tener en las manos algunos objetos. Fran me los confi&oacute; para documentarlos, despu&eacute;s de retirarlos, por miedo a saqueos. Su idea, que sigue en pie, es llev&aacute;rselos alg&uacute;n d&iacute;a a la familia de Segundo, en M&eacute;xico. Y claro, tambi&eacute;n s&eacute; lo que es vivir un hallazgo de ese tipo en primera persona. Me ha pasado muchas veces&hellip; Pero s&iacute; hay uno que todav&iacute;a me eriza la piel, que es cuando encontr&eacute; el zulo de Paco Bedoya, escondido en la casa familiar de Serdio. Grab&eacute; un v&iacute;deo mientras levantaba la tapa&hellip; y se oye mi respiraci&oacute;n, entrecortada. La emoci&oacute;n es qu&iacute;mica pura. Y estoy convencido de que la m&iacute;a no fue muy distinta de la que sintieron Delia, Pelayo o Fran al asomarse por primera vez a sus descubrimientos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Este cierre de la historia es lo que motiva la reedici&oacute;n de tu&nbsp;obra 'La Brigada Machado'. Sin embargo, en esta obra tambi&eacute;n hay nuevos aportes de otras facetas de su investigaci&oacute;n. &iquest;Qu&eacute; destacar&iacute;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En el contexto de la justicia hist&oacute;rica, uno de los aspectos m&aacute;s relevantes ha sido poder reconstruir con mayor precisi&oacute;n las verdaderas circunstancias de la muerte de Segundo Bores. A nivel familiar, este hallazgo tiene un evidente valor reparador: permite desmontar los rumores que, durante d&eacute;cadas, causaron un dolor injusto. Pero tambi&eacute;n abre una v&iacute;a de inter&eacute;s en el plano historiogr&aacute;fico. Todo apunta a que Segundo Bores desempe&ntilde;&oacute; un papel destacado dentro de la Brigada Guerrillera de los Picos de Europa, hasta el punto de que pudo haberla liderado durante un periodo. Adem&aacute;s, he encontrado documentaci&oacute;n que lo sit&uacute;a al inicio de la Guerra Civil como integrante de la Gestora del Ayuntamiento de Cillorigo de Li&eacute;bana, lo que ampl&iacute;a el enfoque: su implicaci&oacute;n pol&iacute;tica no se limita a la guerrilla antifranquista, sino que arranca en los primeros compases del conflicto, con presencia activa en el &aacute;mbito local. A&uacute;n queda mucho por investigar sobre la Brigada Machado. Su historia merece un trabajo m&aacute;s exhaustivo y riguroso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>De lo que cuenta se desprende que en su obra ha sido fundamental el trato humano, el acercamiento a los protagonistas y sus familias. A la hora de abordar episodios dolorosos, cuando no traum&aacute;ticos, &iquest;c&oacute;mo logra vencer las comprensibles reticencias? &iquest;Su formaci&oacute;n y pr&aacute;ctica como psic&oacute;logo han ayudado en este sentido?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En mis trabajos de investigaci&oacute;n nunca me he servido de mi formaci&oacute;n como psic&oacute;logo. Ni t&eacute;cnicas, ni m&eacute;todos. Me ha acompa&ntilde;ado, simplemente, mi persona. A pecho descubierto. Son asuntos demasiado delicados como para aplicar f&oacute;rmulas o jugar, aunque sea sin querer, con la sensibilidad de quienes han sufrido. Mi &uacute;nica gu&iacute;a ha sido el respeto y la disposici&oacute;n a escuchar de verdad. No han faltado momentos duros. Muy duros. Recuerdo especialmente el caso de Mael&iacute;n, el hijo de Bedoya. Durante a&ntilde;os evit&oacute; pasar por la carretera donde muri&oacute; su padre. Hasta que un d&iacute;a, sin previo aviso, me pidi&oacute; que lo acompa&ntilde;ara. Fue un instante cargado de emoci&oacute;n: estuvimos all&iacute; apenas un minuto. Luego regresamos al coche y nos fuimos a pescar. Yo lo hab&iacute;a previsto as&iacute;, sabiendo que habr&iacute;a de templar el golpe y ayudarle a seguir el d&iacute;a sin romperse.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/172dc8c3-1762-4456-af01-4bbb2398d0be_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/172dc8c3-1762-4456-af01-4bbb2398d0be_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/172dc8c3-1762-4456-af01-4bbb2398d0be_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/172dc8c3-1762-4456-af01-4bbb2398d0be_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/172dc8c3-1762-4456-af01-4bbb2398d0be_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/172dc8c3-1762-4456-af01-4bbb2398d0be_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/172dc8c3-1762-4456-af01-4bbb2398d0be_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Maelín, el hijo de Francisco Bedoya, junto con la familia de Antonio."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Maelín, el hijo de Francisco Bedoya, junto con la familia de Antonio.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Otro momento dif&iacute;cil lleg&oacute; en Madrid, revisando microfilms, entre miles de fotograf&iacute;as. Buscaba la imagen del cad&aacute;ver de su padre: una aguja en un pajar. Y, de pronto, apareci&oacute;. Le cont&eacute; a Mael&iacute;n lo que hab&iacute;a encontrado y me la pidi&oacute;. No quise envi&aacute;rsela desde all&iacute;. Le ped&iacute; que esperase. Cuando regres&eacute; fui hasta su casa y la vimos juntos, en su ordenador. Fue otro golpe duro. Le cost&oacute;, pero mostr&oacute; una entereza admirable, y me dijo que la publicara.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En una investigaci&oacute;n de esta naturaleza, que ha durado d&eacute;cadas, ha tenido que acumular an&eacute;cdotas de lo m&aacute;s variopintas. Muchas las narra en sus libros, que tienen la gran virtud de conjugar la historia de la guerrilla con la historia de tu investigaci&oacute;n. Cu&eacute;ntanos una&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una vez, en Madrid, me pas&oacute; una buena&hellip; Me hab&iacute;a sobrado un d&iacute;a tras varios archivos, y decid&iacute; probar suerte en el archivo hist&oacute;rico de la Guardia Civil. Me identifiqu&eacute;, pregunt&eacute; dentro&hellip; y, sin saber muy bien c&oacute;mo, acab&eacute; en un s&oacute;tano inmenso. Aquello parec&iacute;a la biblioteca de&nbsp;'El nombre de la rosa', pero sin frailes. Al rato apareci&oacute; un agente que, muy tranquilo, me dijo que me hab&iacute;a colado en el archivo interno de la Direcci&oacute;n General. Vamos, que, si me despisto, me pongo a hojear secretos de Estado. Ya reubicado en el archivo que tocaba, cont&eacute; que investigaba al capit&aacute;n Fern&aacute;ndez &Iacute;&ntilde;iguez &mdash;el cabo que mat&oacute; a Bedoya&mdash;, y me abrieron las puertas de par en par. Al poco, di con un &aacute;lbum lleno de fotos de guerrilleros. Pregunt&eacute; si pod&iacute;an escanearlo. &ldquo;No, pero puede llevarlo a la copister&iacute;a de al lado&rdquo;, me dijeron. Y ah&iacute; fue cuando pens&eacute; que me hab&iacute;an debido de tomar por alguien de la casa... Pero sin rechistar, sal&iacute; a la calle con el &aacute;lbum debajo del brazo. La copister&iacute;a, a reventar. El esc&aacute;ner, lent&iacute;simo. Y la chica que me atend&iacute;a no dejaba de mirar las fotos de gente armada y cad&aacute;veres... como pensando:&nbsp;&ldquo;Este tipo o es esp&iacute;a&hellip; o est&aacute; completamente loco&rdquo;. Una hora despu&eacute;s, regreso a la Direcci&oacute;n General. Entrego el DNI, el guardia lo mira, descuelga el tel&eacute;fono y grita: &ldquo;&iexcl;Ha vuelto! &iexcl;Est&aacute; aqu&iacute;!&rdquo;. Mil explicaciones, mil disculpas&hellip; y al final todos respiramos tranquilos. Yo m&aacute;s que nadie, con mi CD en el bolsillo y la sensaci&oacute;n de haber salido vivo de una novela negra.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sus obras reflejan muy bien el ambiente de miedo y tensi&oacute;n que se viv&iacute;a en la postguerra, no solo por parte de los guerrilleros y sus enlaces, sino tambi&eacute;n de los vecinos corrientes que muchas veces se ve&iacute;an atrapados en un fuego cruzado. &iquest;Hasta qu&eacute; punto afecta eso a la convivencia de los pueblos, y cu&aacute;nto se puede transmitir generacionalmente?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por incre&iacute;ble que parezca, cuando comenc&eacute; a investigar, a finales de los a&ntilde;os noventa, todav&iacute;a se percib&iacute;a el miedo. Un miedo antiguo, pero a&uacute;n latente. Varias personas que hab&iacute;an colaborado con la guerrilla, aunque fuera con gestos m&iacute;nimos, tem&iacute;an que sus palabras pudieran tener consecuencias legales. Les costaba hablar, dudaban&hellip; En muchos casos intent&eacute; tranquilizarles. Aun as&iacute;, prefer&iacute; no insistir cuando notaba que el silencio era una forma de protecci&oacute;n. Bastaba con cambiar de tema. Forzar el relato habr&iacute;a sido, en cierto modo, repetir la violencia que tanto da&ntilde;o les hab&iacute;a hecho. Especialmente delicado era el caso de los vecinos comunes, los que no formaban parte de ninguno de los dos bandos. Si alguien llamaba a su puerta de noche, pod&iacute;an enfrentarse a un miedo paralizante: si eran los guerrilleros, corr&iacute;an el riesgo de represalias si no les ayudaban; si era la Guardia Civil, se expon&iacute;an a registros violentos y acusaciones arbitrarias. Esa tensi&oacute;n marcaba la convivencia en lo m&aacute;s cotidiano. Hoy, creo que ese miedo ya no determina la vida en los pueblos como lo hizo durante d&eacute;cadas. Pero sus ecos siguen presentes. A&uacute;n quedan familias distanciadas, rencores soterrados, heridas que nunca se hablaron. Es una memoria que, aunque no siempre se nombre, se transmite de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Al margen de sus dos libros, durante muchos a&ntilde;os gestion&oacute; el foro&nbsp;y web </strong><a href="http://www.losdelmonte.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>&ldquo;Los del monte&rdquo;</strong></a><strong>. Sin duda, era el medio digital de referencia para conocer el fen&oacute;meno de la guerrilla en Cantabria. Era un espacio muy activo, en el que junto a los intereses puramente hist&oacute;ricos se desataban a veces violentas pasiones pol&iacute;ticas, mezcladas con cuestiones familiares. &iquest;C&oacute;mo fue gestionar ese foro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Antes de que naciera la web&nbsp;'Los del monte', buscar t&eacute;rminos como &ldquo;guerrilla antifranquista&rdquo;, &ldquo;emboscados&rdquo; o &ldquo;Juan&iacute;n y Bedoya&rdquo; en cualquier buscador era en vano: el resultado era un silencio absoluto. Un vac&iacute;o total en el espacio p&uacute;blico. Quiz&aacute; por eso la p&aacute;gina caus&oacute; tanto impacto: de repente, un tema borrado de la memoria colectiva encontr&oacute; un lugar donde aparecer, debatirse y compartirse. Las cifras hablaban por s&iacute; solas: miles de visitas mensuales llegaban desde los cinco continentes. Muchos eran espa&ntilde;oles en el extranjero, pero tambi&eacute;n acudieron investigadores e hispanistas de primer nivel, que hallaron en aquella web una fuente inesperada y valiosa. Eso, sin duda, result&oacute; un impulso motivador. Crear y gestionar aquel foro fue un desaf&iacute;o may&uacute;sculo. Quise que fuese un espacio vivo, apasionado &mdash;a veces incluso demasiado&mdash; pero siempre cimentado en una convicci&oacute;n inquebrantable: rescatar la memoria merec&iacute;a la pena. Participaban desde antiguos guerrilleros, enlaces y familiares, hasta guardias civiles, v&iacute;ctimas de la guerrilla y sus descendientes, historiadores, investigadores, p&uacute;blico en general e incluso novelistas como Rebecca Powell, que buscaba documentaci&oacute;n para sus libros. Lo fascinante era que todas esas voces, tan distintas y muchas veces enfrentadas, se encontraban all&iacute;. Un punto de encuentro &mdash;a veces pac&iacute;fico, otras veces tormentoso&mdash; donde la memoria pod&iacute;a ser discutida, cuestionada y reconstruida. El principal problema llegaba con quienes solo entraban a provocar sin aportar nada. En aquellos a&ntilde;os, el anonimato en internet era casi absoluto y no faltaban los que abusaban de ello. Lamentablemente, la plataforma suspendi&oacute; el servicio y desaparecieron miles de mensajes. Al menos me sirvi&oacute; de lecci&oacute;n. Desde entonces, hago copia de seguridad de la copia&hellip; y hasta de la copia de la copia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una curiosidad personal. En el foro firmaba como&nbsp;</strong><a href="https://www.clouxeditores.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>&ldquo;Alfredo Cloux&rdquo;, que tambi&eacute;n es el nombre que ha elegido para su editorial</strong></a><strong>. &iquest;De d&oacute;nde surge ese nombre?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Eleg&iacute; el seud&oacute;nimo Alfredo Cloux por dos motivos muy personales: Alfredo es mi segundo nombre, y Cloux, el segundo apellido de mi abuelo paterno, un franco-belga que fue una figura clave en mi vida, junto con mi abuela materna, oriunda de Miera. Cloux, de origen franc&eacute;s, arrastra adem&aacute;s una historia curiosa. Aquella rama de mis antepasados estuvo vinculada a una casa solariega en Amboise donde, tiempo despu&eacute;s, y ya fuera de la familia, falleci&oacute; Leonardo da Vinci. Una an&eacute;cdota llamativa, sin duda. Pero, en el fondo, creo que cualquier apellido, sea cual sea su procedencia o rango, guarda siempre una historia rica y profunda detr&aacute;s. El logo de Cloux Editores est&aacute; inspirado en el escudo de esa rama familiar, que incluye un clavo de plata. Un s&iacute;mbolo sencillo, pero con una carga emocional que me gusta conservar. Aun as&iacute;, no cambiar&iacute;a aquel&nbsp;<em>ch&acirc;teau&nbsp;</em>por mis ra&iacute;ces c&aacute;ntabras, ni por aquellos veranos de infancia en los que sub&iacute;a a las caba&ntilde;as familiares en las Tetas de Li&eacute;rganes, metido en un cuevano, a lomos de un burro o de una mula&hellip;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A lo largo de años de investigación aprendí algo esencial: la polarización política rara vez se traslada tal cual a la vida cotidiana. Entre la inmensa mayoría de las personas que entrevisté, lo que predominaba no era la necesidad de confrontar, sino el deseo de entender, de encontrar, de cerrar heridas abiertas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Esa pol&eacute;mica historiogr&aacute;fica tiene tambi&eacute;n un trasunto pol&iacute;tico. La Ley de Memoria Hist&oacute;rica de Cantabria fue aprobada en la anterior legislatura por el PSOE y el PRC, y derogada por el PP y VOX en la actual (</strong><a href="https://www.eldiario.es/cantabria/tribunal-constitucional-paraliza-derogacion-ley-memoria-historica-cantabria-aprobada-pp-vox_1_12089868.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>si bien el Tribunal Constitucional ha paralizado dicha derogaci&oacute;n</strong></a><strong>). &iquest;C&oacute;mo ve esta situaci&oacute;n? &iquest;Lograremos mirar el pasado reciente con la suficiente ecuanimidad como para alcanzar un conocimiento hist&oacute;rico riguroso, o estamos condenados a que esto se convierta en parte de las &ldquo;guerras culturales&rdquo; en las que estamos inmersos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El caso de Mercedes Campillo ilustra con claridad para qu&eacute; sirve la Ley de Memoria Hist&oacute;rica. Cuando todas las v&iacute;as judiciales estaban cerradas, esa ley permiti&oacute; algo tan b&aacute;sico como recuperar los restos de su padre. Sin ella, probablemente a&uacute;n seguir&iacute;amos pidiendo permisos. Mercedes no hizo m&aacute;s que ejercer un derecho: simple, leg&iacute;timo y firme. Hubo cr&iacute;ticas. Algunos cuestionaron que la primera exhumaci&oacute;n realizada en Cantabria fuese la de un hombre de derechas. Otros, que se destinara dinero p&uacute;blico a &ldquo;sacar unos huesos&rdquo;. Pero la memoria hist&oacute;rica no es pol&iacute;tica de partido: es historia. Y la historia requiere perspectiva, respeto y voluntad de di&aacute;logo. A lo largo de a&ntilde;os de investigaci&oacute;n aprend&iacute; algo esencial: la polarizaci&oacute;n pol&iacute;tica rara vez se traslada tal cual a la vida cotidiana. Entre la inmensa mayor&iacute;a de las personas que entrevist&eacute;, lo que predominaba no era la necesidad de confrontar, sino el deseo de entender, de encontrar, de cerrar heridas abiertas. Cuando esperaba la financiaci&oacute;n para el operativo de rescate de los restos de Eloy, fueron muchos los que ofrecieron ayuda, incluso familiares de antiguos guerrilleros. Recuerdo en particular a una mujer que me pidi&oacute; que trasladara a Mercedes su perd&oacute;n por lo que hab&iacute;a ocurrido con su padre. Mercedes respondi&oacute; con serenidad: no hac&iacute;a falta ning&uacute;n perd&oacute;n. Ya hab&iacute;an sufrido bastante en el monte. Ya hab&iacute;an vivido demasiadas calamidades. Eso es, en el fondo, la memoria hist&oacute;rica: no un arma, sino un puente. Un camino para reconocer, comprender y honrar. Y el deber, profundamente humano, de recordar con dignidad a quienes nos precedieron.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Por &uacute;ltimo, &iquest;tiene alg&uacute;n proyecto en mente para un futuro cercano? A sus lectores seguro que les gustar&iacute;a escuchar un s&iacute;&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tengo varias investigaciones muy interesantes, pero ponerlo negro sobre blanco es otra cosa. La investigaci&oacute;n me apasiona; escribir, en cambio, siempre ha sido un encierro, un viaje solitario que exige paciencia, desapego y silencio.&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/cantabria/sociedad/menor-restos-eloy-campillo_1_1072604.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ahora quiero retomar la b&uacute;squeda de alguna pista sobre la ni&ntilde;a sin identificar de la torca Topinoria, cuyos restos aparecieron junto a los de Eloy</a>. Tambi&eacute;n voy a dedicarme a poner algo de orden en mi archivo: cientos de horas de grabaci&oacute;n, cerca de 60.000 documentos digitalizados y un buen mont&oacute;n de documentos en papel. Abro cajas, selecciono, descarto, etiqueto&hellip; como quien intuye que alg&uacute;n d&iacute;a alguien tendr&aacute; que entender ese legado. Tambi&eacute;n le doy vueltas a la idea exponer parte de ese fondo. Y, en el horizonte &mdash;que espero sea lejano&mdash;, pienso en darle un final digno. En broma le dije una vez a Paco Etxeberria y a Lourdes Errasti: &ldquo;Os pondr&eacute; en mi testamento, que os manden mi archivo&rdquo;, pensando en Aranzadi. Pero, obviamente, lo que deseo es que encuentre su lugar en Cantabria, que siga vivo en otras miradas, en otras investigaciones, y que conserve la voz de quienes ya no est&aacute;n. Hace poco, Fran Caso me pidi&oacute; colaborar en un proyecto en el que lleva tiempo trabajando: una gu&iacute;a sobre los escenarios de la guerrilla en los Picos de Europa. La propuesta me pareci&oacute; apasionante, as&iacute; que puse a su entera disposici&oacute;n mi archivo y mis conocimientos. Eso s&iacute;, con dos condiciones innegociables: que no me pida escalar &mdash;ya tengo bastante con la monta&ntilde;a de papeles&mdash; ni escribir, porque por ahora sigo esquivando el encierro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pedro Merino Múgica]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/antonio-brevers-investigador-memoria-historica-no-arma-puente-comprender-honrar_128_12590439.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Sep 2025 20:05:03 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b7f9538f-7f20-4c08-9a9e-49c569b6d955_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1316012" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b7f9538f-7f20-4c08-9a9e-49c569b6d955_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1316012" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Antonio Brevers, investigador: "La memoria histórica no es un arma, sino un puente para comprender y honrar"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b7f9538f-7f20-4c08-9a9e-49c569b6d955_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Memoria Histórica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Consejería de Educación de Cantabria, a septiembre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/consejeria-educacion-cantabria-septiembre_132_12334368.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bec81ab7-b168-4f9a-92e4-347983909adc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Consejería de Educación de Cantabria, a septiembre"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es legítimo que un responsable político discrepe de una huelga convocada contra su gestión, incluso que la considere una medida "desproporcionada". Lo que no es legítimo es la panoplia de artimañas que desde el Gobierno de Cantabria se han desplegado para limitar un derecho básico como la huelga</p></div><p class="article-text">
        Que haya desencuentros entre los docentes y la Consejer&iacute;a de Educaci&oacute;n no es ninguna novedad. Que un consejero no coincida con las reivindicaciones laborales o de otra &iacute;ndole de sus subordinados, tampoco. Pero lo que s&iacute; es novedoso en Cantabria es la pol&iacute;tica de confrontaci&oacute;n total por la que ha optado el actual titular de dicho departamento, Sergio Silva (PP), pese a sus proclamas de &ldquo;talante&rdquo; con las que se descuelga en los medios de comunicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Esa confrontaci&oacute;n ha sido evidente durante toda la negociaci&oacute;n que los sindicatos docentes han forzado (y la palabra es esa, pues la cerraz&oacute;n de la Consejer&iacute;a ha sido notable hasta para entablar el di&aacute;logo). Muestra de ello es que los miembros de la Junta de Personal llegaron al extremo de encerrarse durante <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/junta-personal-docente-denuncia-endurecimiento-condiciones-encierro-gobierno-cantabria-quieren-sacar_1_11839451.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una decena de d&iacute;as en la sede del Gobierno auton&oacute;mico</a>, acto que fue secundado por cientos de docentes, que se encerraron en decenas de centros de toda Cantabria.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n las declaraciones del consejero van en esa l&iacute;nea, con declaraciones que eran poco menos que un ultim&aacute;tum. Plantear que si no se aceptaba su propuesta no hab&iacute;a m&aacute;s que hablar, &ldquo;castigando&rdquo; a los docentes con no actualizar su salario, es desconocer las normas b&aacute;sicas de lo que es la negociaci&oacute;n colectiva.
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n peor han sido el goteo de declaraciones con las que buscaba menoscabar el prestigio del profesorado, con alusiones a las bajas, al absentismo&hellip; Un argumento falaz por dos motivos: en primer lugar, porque si hay bajas abusivas, somos el resto de los docentes los que las sufrimos, por lo que no tendemos a ser muy tolerantes en esta cuesti&oacute;n; en segundo lugar, porque las bajas las otorgan los m&eacute;dicos (no los equipos directivos o los compa&ntilde;eros) y es el Servicio de Inspecci&oacute;n el organismo competente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En esa misma l&iacute;nea, la obsesi&oacute;n de la Consejer&iacute;a de Educaci&oacute;n por transmitir una imagen del conflicto limitada al deseo de un colectivo que simplemente quiere cobrar m&aacute;s (aspiraci&oacute;n leg&iacute;tima, por otra parte, para cualquier trabajador; y m&aacute;s para aquellos que llevan 17 a&ntilde;os con el &ldquo;tramo auton&oacute;mico&rdquo; de su salario congelado) es otro recurso falaz. 
    </p><p class="article-text">
        Los docentes y sus representantes sindicales llevamos a&ntilde;os reclamando otras cuestiones que no tienen nada que ver con el salario, y que da&ntilde;an la educaci&oacute;n p&uacute;blica: las ratios exageradas, el <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/concertada-lleva-100-millones-presupuesto-cantabro-educacion-proximo-ano_1_11796884.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">continuo favoritismo hacia la privada-concertada en detrimento de la p&uacute;blica</a>, una carga burocr&aacute;tica que impide centrarse en lo esencial (las clases y los alumnos), una implantaci&oacute;n de la LOMLOE que choca contra la realidad de las aulas&hellip; Conviene recordar que el <a href="https://www.eldiario.es/economia/sectores-abusan-horas-extra-pagadas_1_1159462.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">colectivo docente es uno de los que adolece de m&aacute;s horas extra impagadas.</a>
    </p><p class="article-text">
        Pero, sin lugar a dudas, lo m&aacute;s grave est&aacute; siendo el rechazo del consejero a respetar uno de los derechos b&aacute;sicos de cualquier Estado de Derecho: el derecho a la huelga. Es perfectamente leg&iacute;timo que un responsable pol&iacute;tico discrepe de una huelga convocada contra su gesti&oacute;n (faltar&iacute;a m&aacute;s), incluso que la considere una medida &ldquo;desproporcionada&rdquo; (<a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/buruaga-califica-injusta-absolutamente-desproporcionada-huelga-docente-cantabria_1_12193525.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tal y como declar&oacute; Buruaga</a>). Lo que no es leg&iacute;timo es la panoplia de artima&ntilde;as que desde la Consejer&iacute;a se han desplegado para limitar un derecho b&aacute;sico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin &aacute;nimo de ser exhaustivos, podemos se&ntilde;alar el hecho de <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/junta-personal-docente-aplaza-huelga-ensenanza-28-29-mayo-sera-jornada-completa_1_12294007.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">denegar el permiso para la huelga que se convoc&oacute; para los d&iacute;as 21 y 22 de mayo</a> diciendo que los sindicatos hab&iacute;an incumplido el plazo (y, a toro pasado, decir que hab&iacute;a sido un &ldquo;error suyo&rdquo;). M&aacute;s grave a&uacute;n han sido <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/sindicatos-docentes-cantabria-recurren-servicios-minimos-huelga-considerarlos-abusivos_1_12331985.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la declaraci&oacute;n como &ldquo;servicios m&iacute;nimos&rdquo; de todos los profesores que imparten docencia en 2&ordm; de Bachillerato</a> y que deben preparar para la PAU o para la Evaluaci&oacute;n Final Extraordinaria. A efectos pr&aacute;cticos, ello supone hurtar el derecho de huelga a unos 20 docentes por instituto (eso, en un centro de tama&ntilde;o medio), con un argumento extremadamente peregrino, como si la suerte de un alumno en la PAU, para la que llevan prepar&aacute;ndose m&aacute;s de 8 meses, se jugara este mi&eacute;rcoles. 
    </p><p class="article-text">
        Da que pensar que Silva era uno de esos alumnos remolones que lo dejan todo para el &uacute;ltimo d&iacute;a... Por otra parte, dado que parece estar muy concienciado con las necesidades del alumno de Bachillerato, supongo que no tendr&aacute; mayor problema en rebajar la ratio actual, a todas luces excesivas para poder trabajar por competencias, tal y como establece la LOMLOE, y tal y como los docentes llevan a&ntilde;os pidiendo.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, las instrucciones de c&oacute;mo aplicar esos servicios m&iacute;nimos, y c&oacute;mo interpretar la &ldquo;docencia en 2&ordm; de Bachillerato&rdquo; (&iquest;puedo hacer huelga si ese d&iacute;a no tengo clase con ellos?, por ejemplo) han sido confusas a posta, no respondiendo a los equipos directivos que ped&iacute;an explicaciones al respecto, o haci&eacute;ndolo de manera contradictoria. Indudablemente, la intenci&oacute;n ha sido generar inseguridad jur&iacute;dica, buscando dificultar -a&uacute;n m&aacute;s- el leg&iacute;timo derecho de todo trabajador a declararse en huelga. A escasas horas del inicio de la huelga, mucha gente no ten&iacute;a claro si puede ejercer ese derecho o no.
    </p><p class="article-text">
        Con estos mimbres, queda claro que el consejero no ha adquirido las competencias requeridas; en particular, dista de alcanzar la competencia ciudadana. Por lo tanto, no le quedar&aacute; m&aacute;s remedio que repetir curso. Y -ay- a nosotros con &eacute;l.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pedro Merino Múgica]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/consejeria-educacion-cantabria-septiembre_132_12334368.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 27 May 2025 18:49:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/bec81ab7-b168-4f9a-92e4-347983909adc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="656919" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/bec81ab7-b168-4f9a-92e4-347983909adc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="656919" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La Consejería de Educación de Cantabria, a septiembre]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/bec81ab7-b168-4f9a-92e4-347983909adc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Educación,Huelga,Docentes,Cantabria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las trincheras de Puente Viesgo muestran detalles poco conocidos de la Guerra Civil]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/trincheras-puente-viesgo-muestran-detalles-conocidos-guerra-civil_1_11780748.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c5ae7044-ddfb-4218-88a5-01b798d0a4fa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las trincheras de Puente Viesgo muestran detalles poco conocidos de la Guerra Civil"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una excavación arqueológica en el monte Castillo, donde se ha descubierto un conjunto particularmente bien conservado, permitirá recuperar estos restos con numerosos elementos del episodio bélico</p><p class="subtitle">Archivo - El cobro del rescate a los espeleólogos accidentados enciende los ánimos: “Miles de otras intervenciones del 112 no pasan por caja”</p></div><p class="article-text">
        El monte Castillo, en el municipio c&aacute;ntabro de Puente Viesgo, alberga en su interior algunas de las pinturas m&aacute;s antiguas realizadas por el ser humano en Europa. En su cima, los vestigios de un castillo de inicios de la Edad Media est&aacute;n siendo investigados estos d&iacute;as por los arque&oacute;logos Lino Mantec&oacute;n y Javier Marcos. Y a media ladera, los historiadores <a href="https://www.eldiario.es/cultura/ofrendas-cueva-cantabra-pedir-ayuda-asedio-romano_1_8617998.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rafael Bolado del Castillo</a> y <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/estudio-identifica-cabo-mayor-sardinero-penacastillo-tres-grandes-areas-guerra-civil-santander_1_8880407.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jos&eacute; &Aacute;ngel Hierro G&aacute;rate</a> se afanan en unas trincheras de la &uacute;ltima contienda civil.
    </p><p class="article-text">
        En realidad, los trabajos de investigaci&oacute;n, por encargo de la Consejer&iacute;a de Cultura, Turismo y Deporte del Gobierno de Cantabria, comenzaron el a&ntilde;o pasado. Pese a que la existencia de fortificaciones de la Guerra Civil era conocida tanto por los vecinos como por algunos especialistas en la materia, de lo que se ten&iacute;a constancia era del parapeto de piedra situado en la pista de acceso. 
    </p><p class="article-text">
        En 2021, Hierro se acerc&oacute; al sitio, tras haber visto una fotograf&iacute;a del mismo publicada por el historiador <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/sociedad/limpias-recuerda-republicanos-sepultados-cementerio_1_2812549.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fernando Obreg&oacute;n</a>. All&iacute; descubri&oacute; una peque&ntilde;a trinchera ubicada a continuaci&oacute;n de &eacute;l. Casualidad de la vida, apenas unos d&iacute;as despu&eacute;s, un incendio arrasaba la zona y Felipe Sierra descubri&oacute; otra l&iacute;nea de trincheras, mucho mayor, ubicada m&aacute;s abajo y conectada con la de arriba. 
    </p><p class="article-text">
        Tras ponerlo en conocimiento de Hierro, este pronto se dio cuenta de que se trataba de un conjunto particularmente bien conservado. &ldquo;No solo es muy interesante por lo que puede aportar al conocimiento de las operaciones militares de la Guerra Civil en la comarca&rdquo;, se&ntilde;ala, &ldquo;sino que su ubicaci&oacute;n hace que sean restos id&oacute;neos para su puesta en valor desde el punto de vista tur&iacute;stico&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3f4ad98c-4382-4e28-8c25-6dccd8dfa790_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3f4ad98c-4382-4e28-8c25-6dccd8dfa790_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3f4ad98c-4382-4e28-8c25-6dccd8dfa790_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3f4ad98c-4382-4e28-8c25-6dccd8dfa790_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3f4ad98c-4382-4e28-8c25-6dccd8dfa790_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3f4ad98c-4382-4e28-8c25-6dccd8dfa790_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3f4ad98c-4382-4e28-8c25-6dccd8dfa790_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Vista con dron de las trincheras de Puente Viesgo."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Vista con dron de las trincheras de Puente Viesgo.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Un par de a&ntilde;os despu&eacute;s, Hierro present&oacute; un proyecto de intervenci&oacute;n a la Consejer&iacute;a, centrado en la documentaci&oacute;n de los restos y la prospecci&oacute;n de posibles nuevas estructuras. Al margen de las descubiertas, Bolado se&ntilde;ala la posible existencia de otras l&iacute;neas inferiores. &ldquo;Vecinos de la zona nos han dicho que m&aacute;s abajo se pod&iacute;an ver restos hace a&ntilde;os&rdquo;. Sin embargo, la abundante vegetaci&oacute;n y lo abrupto de la ladera dificultan mucho el tr&aacute;nsito por ella, por lo que los arque&oacute;logos se han centrado en la zona conocida.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Los restos</strong></h2><p class="article-text">
        Las actuaciones de estos dos a&ntilde;os se han concentrado en recuperar un tramo cercano al camino que lleva a la cima del monte. Aunque los restos documentados tienen una longitud superior a los 175 metros, solo la parte m&aacute;s occidental ha sido excavada por los arque&oacute;logos (en ocasiones, retirando hasta m&aacute;s de un metro de relleno). Las investigaciones muestran que, en la zona superior, un tramo era descubierto, mientras que otro probablemente estaba guarnecido por rollizos de madera, tierra y piedras. 
    </p><p class="article-text">
        Un ramal, parcialmente excavado en la roca, desciende hacia la trinchera inferior, a la que se accede a trav&eacute;s de un intrincado senderillo desbrozado recientemente por empleados municipales. Este es, en realidad, un complejo sistema formado por varios elementos relacionados entre s&iacute;. En primer lugar, una trinchera de tiro ligeramente en zig-zag, con paramento interior y exterior de piedra en seco. Esta trinchera est&aacute; conectada, mediante tres ramales perpendiculares y de trazado tambi&eacute;n sinuoso, con otros tantos abrigos excavados en la roca, con forma de galer&iacute;a de mina. Finalmente, otra trinchera interior, de circulaci&oacute;n, une los dos ramales de acceso a dos de los abrigos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/99f94c6b-3ddb-4ea9-a797-236bf53cf8d6_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/99f94c6b-3ddb-4ea9-a797-236bf53cf8d6_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/99f94c6b-3ddb-4ea9-a797-236bf53cf8d6_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/99f94c6b-3ddb-4ea9-a797-236bf53cf8d6_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/99f94c6b-3ddb-4ea9-a797-236bf53cf8d6_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/99f94c6b-3ddb-4ea9-a797-236bf53cf8d6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/99f94c6b-3ddb-4ea9-a797-236bf53cf8d6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Trabajos de extracción de restos de cartuchería en las trincheras."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Trabajos de extracción de restos de cartuchería en las trincheras.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En las excavaciones se han recuperado numerosos elementos relacionados tanto con las estructuras como con el episodio b&eacute;lico en el que se vieron envueltas: vainas percutidas de munici&oacute;n de fusil de tres calibres diferentes, fragmentos de proyectiles de artiller&iacute;a y bombas de aviaci&oacute;n, latas de conservas, herramientas de zapador e incluso restos de la chapa ondulada met&aacute;lica usada para cubrir algunos tramos de la trinchera.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El contexto b&eacute;lico</strong></h2><p class="article-text">
        Estas trincheras formaban parte del complejo defensivo ubicado en el entorno de Puente Viesgo. Para comprender su funci&oacute;n hay que retroceder hasta el golpe de 1936, y la divisi&oacute;n de Espa&ntilde;a en dos zonas: la controlada por el leg&iacute;timo Gobierno republicano y aquella bajo dominio de los golpistas. La entonces provincia de Santander qued&oacute; bajo control republicano, tras fracasar los golpes previstos en Santo&ntilde;a y la capital provincial. La l&iacute;nea de frente qued&oacute; -simplificando mucho- ubicada cerca de la divisoria de aguas cant&aacute;bricas, y se mantuvo relativamente estable durante los primeros compases de la guerra.
    </p><p class="article-text">
        La cosa cambiar&iacute;a cuando Franco, tras fracasar en la toma de Madrid, en marzo de 1937 decidi&oacute; centrarse en el Frente Norte. El &uacute;ltimo d&iacute;a de ese mes la aviaci&oacute;n franquista arras&oacute; Durango; unas semanas despu&eacute;s <a href="https://www.eldiario.es/politica/gernika-1937-bombardeo-terrorista-arma-guerra_129_11337634.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">le toc&oacute; el turno a Gernika</a>, que ardi&oacute; bajo las bombas de la nazi Legi&oacute;n C&oacute;ndor. En junio se produjo <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/85-anos-caida-cinturon-hierro-militarmente-derrotados-ganamos-batalla-dignidad_1_9076879.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el asalto al 'Cintur&oacute;n de Hierro' de Bilbao</a>, que cay&oacute; el d&iacute;a 19.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7e712950-ea4e-4777-893f-cbcfcb390867_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7e712950-ea4e-4777-893f-cbcfcb390867_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7e712950-ea4e-4777-893f-cbcfcb390867_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7e712950-ea4e-4777-893f-cbcfcb390867_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7e712950-ea4e-4777-893f-cbcfcb390867_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7e712950-ea4e-4777-893f-cbcfcb390867_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7e712950-ea4e-4777-893f-cbcfcb390867_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Trincheras de Puente Viesgo en las que se están realizando labores arqueológicas."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Trincheras de Puente Viesgo en las que se están realizando labores arqueológicas.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Tras la ca&iacute;da de Bilbao, el Gobierno republicano orden&oacute; una ofensiva sobre Brunete que sirviera de distracci&oacute;n. Tras el fracaso de la misma, los golpistas volvieron su atenci&oacute;n a la provincia de Santander. Unos 80.000 hombres organizados en cuatro cuerpos del ej&eacute;rcito republicano se enfrentaron a un ataque que comenz&oacute; el 14 de agosto. En los siguientes d&iacute;as las defensas republicanas se vieron superadas por el ataque enemigo.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Puente Viesgo los combates comenzaron el 23 de agosto. Esta posici&oacute;n supon&iacute;a la &uacute;ltima defensa ante el avance de los fascistas italianos en su camino a Santander. Los italianos atacaron por los flancos y obligaron a los republicanos a huir el d&iacute;a 24, ante el riesgo de quedar embolsados por el enemigo. Ese mismo d&iacute;a las tropas golpistas llegaron hasta la localidad de Renedo y cortaron la comunicaci&oacute;n con Asturias en Barreda. <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/caida-santander-desmoronamiento-frente-norte_1_6065997.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El 26 entraron en Santander</a>, haciendo m&aacute;s de 16.000 prisioneros, muchos de los cuales fueron fusilados en los d&iacute;as siguientes.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Quintacolumnistas en las trincheras</strong></h2><p class="article-text">
        Hierro y Bolado inciden en que esta excavaci&oacute;n es un magn&iacute;fico ejemplo de lo que la arqueolog&iacute;a de la Guerra Civil puede aportar al conocimiento de la etapa. No se trata solo de desenterrar viejos restos, sino que aportan informaci&oacute;n muy valiosa. As&iacute;, se&ntilde;alan que otros de los restos de las trincheras de la guerra que est&aacute;n investigando clarifican un aspecto que ha pasado relativamente desapercibido a muchos de los investigadores del conflicto en la regi&oacute;n: el car&aacute;cter quintacolumnista de algunos de los m&aacute;ximos responsables de las obras defensivas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5603bef1-c2ee-4a18-8110-013eb3ce1fd5_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5603bef1-c2ee-4a18-8110-013eb3ce1fd5_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5603bef1-c2ee-4a18-8110-013eb3ce1fd5_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5603bef1-c2ee-4a18-8110-013eb3ce1fd5_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5603bef1-c2ee-4a18-8110-013eb3ce1fd5_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5603bef1-c2ee-4a18-8110-013eb3ce1fd5_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5603bef1-c2ee-4a18-8110-013eb3ce1fd5_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Fragmento de metralla hallado durante la excavación de las trincheras."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Fragmento de metralla hallado durante la excavación de las trincheras.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando visitas algunas de las fortificaciones construidas por los republicanos llama poderosamente la atenci&oacute;n la escasa l&oacute;gica que tienen desde el punto de vista t&aacute;ctico. Algunas, de hecho, parecen estar hechas m&aacute;s para facilitar la tarea al enemigo que otra cosa&rdquo;, explica Hierro. Seg&uacute;n su interpretaci&oacute;n, ello se debe a que varios de los personajes clave en la organizaci&oacute;n de la defensa de Santander frente a los golpistas ten&iacute;an contacto con los sublevados, o simpatizaban con ellos. Como se&ntilde;ala, en cierto modo, &ldquo;trabajan para el enemigo&rdquo;. Las investigaciones que ha realizado en archivos apuntan en la misma l&iacute;nea, si bien es un trabajo a&uacute;n en curso. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Y ahora?</strong></h2><p class="article-text">
        A unos d&iacute;as de acabar la campa&ntilde;a de este a&ntilde;o, ambos arque&oacute;logos lo tienen claro. &ldquo;Nos hace falta al menos un a&ntilde;o m&aacute;s para consolidar esta parte, y dejarla preparada para que el Ayuntamiento y la Consejer&iacute;a acometan la siguiente fase, la puesta en valor de este magn&iacute;fico conjunto&rdquo;, apunta Bolado. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7cfc30b4-4d26-49d2-af46-6e5e228e22ed_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7cfc30b4-4d26-49d2-af46-6e5e228e22ed_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7cfc30b4-4d26-49d2-af46-6e5e228e22ed_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7cfc30b4-4d26-49d2-af46-6e5e228e22ed_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7cfc30b4-4d26-49d2-af46-6e5e228e22ed_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7cfc30b4-4d26-49d2-af46-6e5e228e22ed_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7cfc30b4-4d26-49d2-af46-6e5e228e22ed_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Restos de granada de artillería."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Restos de granada de artillería.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &Oacute;scar Villegas (PRC), alcalde de Puente Viesgo, deja claro su inter&eacute;s &ldquo;por poner en valor tanto los restos de la Alta Edad Media ubicados en la cima como las trincheras de la ladera&rdquo;. Su intenci&oacute;n es &ldquo;integrar esos recursos&rdquo; en un sendero interpretativo, &ldquo;con el asesoramiento de expertos en la materia&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El regidor se&ntilde;ala la buena disposici&oacute;n que Eva Guillermina Fern&aacute;ndez (PP), actual directora general de Cultura, ha mostrado recientemente al respecto. En ese sentido, recalca que el Ayuntamiento ya est&aacute; trabajando en el 'Camino de los pioneros', en referencia al Abate Henri Breuil y otros investigadores que pusieron a Puente Viesgo en el centro de la Prehistoria internacional.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pedro Merino Múgica]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/trincheras-puente-viesgo-muestran-detalles-conocidos-guerra-civil_1_11780748.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 03 Nov 2024 20:31:12 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c5ae7044-ddfb-4218-88a5-01b798d0a4fa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1096821" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c5ae7044-ddfb-4218-88a5-01b798d0a4fa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1096821" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Las trincheras de Puente Viesgo muestran detalles poco conocidos de la Guerra Civil]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c5ae7044-ddfb-4218-88a5-01b798d0a4fa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Guerra Civil Española,Memoria Histórica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El cobro del rescate a los espeleólogos accidentados enciende los ánimos: "Miles de otras intervenciones del 112 no pasan por caja"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/cobro-rescate-espeleologos-accidentados-enciende-animos-miles-intervenciones-112-no-pasan-caja_1_11659281.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7e5e28a5-79c5-421d-973f-24a8f6b4e863_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El cobro del rescate a los espeleólogos accidentados enciende los ánimos: &quot;Miles de otras intervenciones del 112 no pasan por caja&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En tres días, los miembros de un colectivo que está formado por más de 10.000 personas pasaron de ser considerados casi científicos a unos imprudentes descerebrados. "Desarrollamos una actividad deportiva que redunda en beneficio del conocimiento del patrimonio natural e histórico", afirman</p><p class="subtitle">Antecedentes - Cantabria impone la tasa por el rescate de dos espeleólogos que se perdieron en una cueva de Soba
</p><p class="subtitle">Hazte socia, hazte socio - Apoya a la edición de Cantabria</p></div><p class="article-text">
        Hace unas semanas se conoci&oacute; que el Grupo Espeleol&oacute;gico Abrigu hab&iacute;a encontrado nuevas pinturas rupestres en la Cueva del Linar, en el municipio c&aacute;ntabro de Alfoz de Lloredo. La noticia, viralizada por las redes sociales, concit&oacute; innumerables comentarios de apoyo y parabienes hacia estos espele&oacute;logos. &ldquo;Bravo&rdquo;, &ldquo;hay que apoyar a la gente que cuida e investiga nuestro patrimonio&rdquo; o &ldquo;merecen un premio&rdquo; son algunos de esos comentarios.
    </p><p class="article-text">
        Tan solo tres d&iacute;as despu&eacute;s se conoci&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/cantabria-impone-tasa-rescate-espeleologos-castilla-leon-perdieron-cueva-soba_1_11653454.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la resoluci&oacute;n del Gobierno de Cantabria por la que impon&iacute;a la tasa de rescate</a> a los dos espele&oacute;logos <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/localizados-ilesos-interior-cavidad-espeleologos-desparecidos-soba_1_11474219.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que este verano se perdieron dentro del Sistema del Mortillano</a>. En esta ocasi&oacute;n, los comentarios suscitados en las redes o en los medios de comunicaci&oacute;n eran de un tenor muy diferente: &ldquo;Poco me parece&rdquo;, &ldquo;bravo, no con mis impuestos&rdquo;, &ldquo;que sirva de escarmiento&rdquo;, &ldquo;perroflautas&rdquo;... Isabel Urrutia, consejera de Presidencia de Cantabria, se&ntilde;al&oacute; al d&iacute;a siguiente que la tasa impuesta es &ldquo;un aviso para el resto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En apenas tres d&iacute;as, los miembros de un colectivo que en Espa&ntilde;a est&aacute; formado por m&aacute;s de 10.000 personas (seg&uacute;n el Consejo Superior de Deportes en 2022 se federaron 9.635 personas, aunque otras muchas la practican sin federarse) han pasado de ser considerados de casi cient&iacute;ficos a unos imprudentes descerebrados. En un ecosistema medi&aacute;tico caracterizado por la visceralidad y la polarizaci&oacute;n de las redes sociales, no deber&iacute;an sorprendernos demasiado estos vaivenes de la opini&oacute;n p&uacute;blica. Pero, &iquest;hay base para estas reacciones exacerbadas?
    </p><h2 class="article-text"><strong>La tasa de la discordia</strong></h2><p class="article-text">
        &Aacute;ngel Garc&iacute;a es secretario de la <a href="http://aer-espeleo.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Agrupaci&oacute;n Espeleol&oacute;gica Ramaliega,</a> club que acaba de cumplir los 60 a&ntilde;os de existencia. Centrados en la exploraci&oacute;n de Ramales, Ruesga y Soba, durante su trayectoria han encontrado un buen n&uacute;mero de yacimientos arqueol&oacute;gicos, contribuido con m&aacute;s de 75 kil&oacute;metros a la exploraci&oacute;n del Sistema de Mortillano (segundo de Espa&ntilde;a, con m&aacute;s de 140 kil&oacute;metros), descubierto <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/macizo-hornijo-resguarda-segunda-mayor-sala-subterranea-peninsula-iberica_1_8390699.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la segunda sala subterr&aacute;nea m&aacute;s grande de la Pen&iacute;nsula</a> o <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/sociedad/concluye-recuperacion-eloy-campillo-topinoria_1_1165020.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">colaborado en la recuperaci&oacute;n de los restos de Eloy Campillo</a> a casi 200 metros de profundidad en Picos de Europa (en cumplimiento de la <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/pp-vox-derogaran-ley-memoria-historica-cantabria-via-urgencia-finales-octubre_1_11633661.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ley de Memoria que el PP y Vox pretenden derogar ahora</a>). Durante a&ntilde;os, adem&aacute;s, gestionaron en colaboraci&oacute;n con otros muchos espele&oacute;logos los rescates en Cantabria, tras firmar un convenio con Protecci&oacute;n Civil.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6e7d2e88-f330-4c5b-b456-86a95d34d991_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6e7d2e88-f330-4c5b-b456-86a95d34d991_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6e7d2e88-f330-4c5b-b456-86a95d34d991_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6e7d2e88-f330-4c5b-b456-86a95d34d991_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6e7d2e88-f330-4c5b-b456-86a95d34d991_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6e7d2e88-f330-4c5b-b456-86a95d34d991_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6e7d2e88-f330-4c5b-b456-86a95d34d991_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Restos paleontológicos encontrados por la AER en una cueva de Ramales."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Restos paleontológicos encontrados por la AER en una cueva de Ramales.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Preguntado por el cobro de la tasa, Garc&iacute;a es taxativo. Aunque considera que los espele&oacute;logos &ldquo;no actuaron quiz&aacute; de la manera m&aacute;s adecuada&rdquo;, cree &ldquo;absurdo e injusto&rdquo; cobrar este rescate, mientras que &ldquo;las miles de intervenciones del 112 en otros &aacute;mbitos no pasan por caja&rdquo;. &ldquo;&iquest;Han cobrado a los que han varado coches en las diversas playas c&aacute;ntabras, o a los ferrateros que se han quedado colgados de un cable?&rdquo;, se pregunta indignado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A una persona con sobrepeso, que fuma y bebe, nadie se plantea cobrarle los gastos derivados de su atenci&oacute;n sanitaria, que son de decenas de miles de euros, pese a que es evidente que en ciertas circunstancias mantener ese estilo de vida es pura negligencia&rdquo;. Por el contrario, aduce, la espeleolog&iacute;a es una actividad que fomenta un estilo de vida saludable, y que ha dado lugar a interesantes descubrimientos arqueol&oacute;gicos, geol&oacute;gicos o de otra &iacute;ndole. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Al Gobierno de Cantabria le encanta apuntarse tantos como los descubrimientos de La Garma o el reciente de la Cueva de El Linar, pero nada de eso ser&iacute;a posible sin la callada labor de generaciones de espele&oacute;logos que se han arrastrado por las entra&ntilde;as de Cantabria&rdquo;, apunta.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Imprudencia o no?</strong></h2><p class="article-text">
        Otro aspecto que concita unanimidad en el colectivo de espele&oacute;logos es considerar err&oacute;neo hablar de &ldquo;imprudencia&rdquo; en el caso de los compa&ntilde;eros rescatados en verano. Garc&iacute;a explica que el Gobierno de Cantabria &ldquo;impone llamar al 112 antes de entrar en una cueva&rdquo;. Se trata de una medida muy impopular entre el colectivo de espele&oacute;logos c&aacute;ntabros. Y es que este requisito no se aplica a ninguna otra actividad, y tampoco existe en ninguna otra comunidad aut&oacute;noma.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Al margen de que se est&eacute; de acuerdo o no con esta medida&rdquo;, se&ntilde;ala, &ldquo;no se puede hablar de imprudencia simplemente por no llamar al 112&rdquo;. En realidad, los grupos que tienen un permiso de exploraci&oacute;n anual no tienen que cumplir con este requisito, cosa que s&iacute; que tienen que hacer los visitantes espor&aacute;dicos. &ldquo;Imprudencia ser&iacute;a entrar sin avisar a nadie, que nadie sepa d&oacute;nde est&aacute;s. Pero no fue el caso, esta gente avis&oacute; a otros, aunque no al 112&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Alfredo Moreno es director t&eacute;cnico de <a href="https://www.mtde.net/bienvenidos-mtde/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">MTDE</a> y de ETDE, referente nacional en la formaci&oacute;n en espeleosocorro. Esta semana est&aacute; dando un curso de rescate en Ramales de la Victoria. Preguntado por las imprudencias en el mundo de la espeleolog&iacute;a, su respuesta es tajante: &ldquo;Son muy escasas&rdquo;. &ldquo;En todos los a&ntilde;os en los que he participado en rescates, creo que las imprudencias no estuvieron detr&aacute;s de ninguno de ellos&rdquo;, apunta. 
    </p><p class="article-text">
        Explica que, a diferencia de otras actividades como el senderismo o las v&iacute;as ferratas, bajar a una sima implica conocer t&eacute;cnicas de progresi&oacute;n que no se aprenden en un d&iacute;a, por lo que hay un &ldquo;filtro&rdquo;. La formaci&oacute;n se va adquiriendo en los clubes de espeleolog&iacute;a, y hay una gradaci&oacute;n en el nivel de dificultad que van asumiendo, seg&uacute;n aumenta la experiencia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0153c0d3-21fd-4049-a719-b4f1d9030d23_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0153c0d3-21fd-4049-a719-b4f1d9030d23_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0153c0d3-21fd-4049-a719-b4f1d9030d23_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0153c0d3-21fd-4049-a719-b4f1d9030d23_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0153c0d3-21fd-4049-a719-b4f1d9030d23_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0153c0d3-21fd-4049-a719-b4f1d9030d23_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0153c0d3-21fd-4049-a719-b4f1d9030d23_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Estrechez en una cueva actualmente en exploración en Ruesga."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Estrechez en una cueva actualmente en exploración en Ruesga.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Pese a que no suele haber imprudencias, no deja de ser una actividad con un cierto riesgo: &ldquo;Aunque es un error calificarlo como deporte de riesgo&rdquo;, matiza Moreno. Crecidas inesperadas por una mala previsi&oacute;n meteorol&oacute;gica, el desprendimiento puntual de una piedra, una torcedura de tobillo... Aun as&iacute;, la tasa de incidentes en espeleolog&iacute;a es baj&iacute;sima. Aunque no hay datos unificados, uno puede dar pistas: seg&uacute;n la Guardia Civil, entre 2013 y 2019 hubo dos muertos y 16 heridos mientras practicaban esta actividad deportiva. Es decir, un fallecido cada tres a&ntilde;os, y menos de tres heridos por a&ntilde;o.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Responsables de la Federaci&oacute;n de Cantabria de Espeleolog&iacute;a apuntaban en una reciente entrevista que, seg&uacute;n los datos aportados por el 112, &ldquo;en los &uacute;ltimos nueve a&ntilde;os ha habido 20 rescates en cuevas&rdquo;. Una media de poco m&aacute;s de dos intervenciones al a&ntilde;o, la mayor&iacute;a de ellas simples p&eacute;rdidas o retrasos. Ni los datos de la Guardia Civil ni los del 112 parecen apuntar a una actividad de temerarios e imprudentes.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Por qu&eacute; la pol&eacute;mica?</strong></h2><p class="article-text">
        En el AER lo tienen claro: el modelo de comunicaci&oacute;n que exigen las redes sociales lleva a la sobreexposici&oacute;n y dramatizaci&oacute;n de estas cuestiones. Garc&iacute;a pone un ejemplo. &ldquo;En los 90, tres compa&ntilde;eros nuestros se quedaron sin iluminaci&oacute;n en la Cueva del Lobo, y estuvieron all&iacute; tres d&iacute;as. La prensa simplemente lo reflej&oacute; en una breve nota, nadie se inmut&oacute;. Lo de este verano ha sido un circo medi&aacute;tico un tanto impresentable&rdquo;, zanja.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/769907d2-ac99-4679-9574-fa128d553a53_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/769907d2-ac99-4679-9574-fa128d553a53_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/769907d2-ac99-4679-9574-fa128d553a53_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/769907d2-ac99-4679-9574-fa128d553a53_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/769907d2-ac99-4679-9574-fa128d553a53_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/769907d2-ac99-4679-9574-fa128d553a53_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/769907d2-ac99-4679-9574-fa128d553a53_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cráneo encontrado por la AER en 2024."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cráneo encontrado por la AER en 2024.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Todos los espele&oacute;logos consultados comparten esta opini&oacute;n. &ldquo;Era rid&iacute;culo ver c&oacute;mo algunos medios o redes trataban de actualizar cada poco el contenido, cuando todos sabemos que la b&uacute;squeda de espele&oacute;logos perdidos tiene su propio ritmo&rdquo;, se&ntilde;ala otro veterano del socorro. La tendencia a convertir cualquier cuesti&oacute;n en pol&eacute;mica, m&aacute;s la din&aacute;mica de los comentarios a hacer le&ntilde;a del &aacute;rbol ca&iacute;do, hicieron el resto.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>La tasa: &iquest;precauci&oacute;n o punitivismo populista?</strong></h2><p class="article-text">
        Las declaraciones de la consejera Isabel Urrutia sobre el car&aacute;cter de &ldquo;aviso&rdquo; del cobro de la tasa han sentado particularmente mal en el colectivo de espele&oacute;logos de Cantabria, formado por 500 federados. Un espele&oacute;logo de Santander apunta a la incongruencia de las declaraciones. &ldquo;Por un lado dice que no es una multa, sino una tasa; pero por otro es un aviso. Que se aclare&rdquo;, se&ntilde;ala molesto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Enrique Ogando es presidente del Grupo Espeleol&oacute;gico La Lastrilla, otro club con m&aacute;s de medio siglo de existencia. Lleva m&aacute;s de un cuarto de siglo organizando campa&ntilde;as de exploraci&oacute;n en Picos de Europa y ha participado en un buen n&uacute;mero de rescates. Con la perspectiva que da la experiencia, incide en la misma idea apuntada por Garc&iacute;a: existe un trato discriminatorio con respecto a otras actividades. &ldquo;Si uno se mete en Berria y le tienen que sacar en lancha, se mira para otro lado, porque el turismo de sol y playa deja mucho dinero. Ahora, un colectivo minoritario como el nuestro, es perfecto para convertirse en cabeza de turco&rdquo;, critica.
    </p><p class="article-text">
        El colectivo aboga por la sensatez. &ldquo;Ni somos cient&iacute;ficos ni somos lun&aacute;ticos. Desarrollamos una actividad deportiva que, frecuentemente, redunda en beneficio del conocimiento del patrimonio natural e hist&oacute;rico de Cantabria. No hace falta que nos pongan calles, pero por lo menos que no nos fastidien ni nos tachen de imprudentes&rdquo;, pide Garc&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pedro Merino Múgica]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/cobro-rescate-espeleologos-accidentados-enciende-animos-miles-intervenciones-112-no-pasan-caja_1_11659281.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 22 Sep 2024 20:38:24 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7e5e28a5-79c5-421d-973f-24a8f6b4e863_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="181249" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7e5e28a5-79c5-421d-973f-24a8f6b4e863_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="181249" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El cobro del rescate a los espeleólogos accidentados enciende los ánimos: "Miles de otras intervenciones del 112 no pasan por caja"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7e5e28a5-79c5-421d-973f-24a8f6b4e863_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Espeleología,Deporte,Cantabria,Cuevas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Dama Roja se tiñe de negro: los senderos de toda Cantabria sufren múltiples actos de vandalismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/dama-roja-tine-negro-senderos-cantabria-sufren-actos-vandalismo_1_10471844.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/46bf2716-3cd5-48ce-829c-75c58d01ef8c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Dama Roja se tiñe de negro: los senderos de toda Cantabria sufren múltiples actos de vandalismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde hace más de medio año la mayor parte de los sendas cántabras señalizadas como Pequeño Recorrido han sido objeto de ataques similares, siendo tachados de manera sistemática</p></div><p class="article-text">
        Los rayos de sol se filtran con dificultad entre la espesura del&nbsp;encinar. El camino es trabajoso, pero el entorno lo merece. Sin embargo, algo quiebra la armon&iacute;a del dosel verdigr&iacute;s: una mancha negra rasga la blancura de la caliza. Poco m&aacute;s all&aacute;, otra. Y otra, y otra...
    </p><p class="article-text">
        Los actos vand&aacute;licos denunciados en los &uacute;ltimos d&iacute;as en los senderos de Campoo no han sido, ni mucho menos, los &uacute;nicos. Desde hace m&aacute;s de medio a&ntilde;o la mayor parte de los sendas c&aacute;ntabras se&ntilde;alizadas como Peque&ntilde;o Recorrido (PR, con marcas blancas y amarillas) han sido objeto de ataques similares, siendo tachados de manera sistem&aacute;tica. La se&ntilde;al&eacute;tica de madera ha sido, en muchas ocasiones, destruida. &ldquo;Atentado&rdquo;, &ldquo;barbaridad&rdquo;, &ldquo;salvajada&rdquo;&hellip; son algunos de los calificativos que desde el mundo de la monta&ntilde;a y del turismo se han utilizado para tildar este desprop&oacute;sito.
    </p><p class="article-text">
        En el Alto As&oacute;n estos ataques comenzaron aproximadamente en marzo, y m&aacute;s o menos por las mismas fechas se produjeron tambi&eacute;n en la zona del Miera. Despu&eacute;s, en otras comarcas de Cantabria. En mayo, la Red C&aacute;ntabra de Desarrollo Rural dijo que hab&iacute;a denunciado los hechos ante la Guardia Civil.
    </p><p class="article-text">
        Dos preguntas surgen ante esta cuesti&oacute;n: &iquest;Qui&eacute;n y por qu&eacute; ha perpetrado estos hechos? Aunque la respuesta dista de estar clara, todo indica que detr&aacute;s de este dislate se encuentra el cambio de normativa sobre se&ntilde;alizaci&oacute;n de senderos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/abfed9f9-0b8d-4e2b-ab87-c51cfe3b3bd4_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/abfed9f9-0b8d-4e2b-ab87-c51cfe3b3bd4_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/abfed9f9-0b8d-4e2b-ab87-c51cfe3b3bd4_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/abfed9f9-0b8d-4e2b-ab87-c51cfe3b3bd4_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/abfed9f9-0b8d-4e2b-ab87-c51cfe3b3bd4_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/abfed9f9-0b8d-4e2b-ab87-c51cfe3b3bd4_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/abfed9f9-0b8d-4e2b-ab87-c51cfe3b3bd4_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cartel pintado en los Valles Pasiegos."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cartel pintado en los Valles Pasiegos.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h3 class="article-text"><strong>Un decreto pol&eacute;mico</strong></h3><p class="article-text">
        En el origen de ese cambio legal estuvo la presi&oacute;n de diferentes federaciones de Monta&ntilde;a (incluida la c&aacute;ntabra), que consideraban necesario un marco legal que fuera m&aacute;s all&aacute; de las normativas propias de dichas federaciones (que no ten&iacute;an rango de ley). Tras la aprobaci&oacute;n por diversas comunidades aut&oacute;nomas de decretos en este sentido, en 2016 el Parlamento de Cantabria aprob&oacute; una Proposici&oacute;n no de Ley que solicitaba se regularan los senderos &ldquo;bajo el criterio experto de la Federaci&oacute;n&rdquo;. En marzo de 2021 el Gobierno de Cantabria aprob&oacute; el Decreto 34/2021 que regulaba la se&ntilde;alizaci&oacute;n de los senderos deportivos
    </p><p class="article-text">
        Dicho decreto fue bien recibido por la Federaci&oacute;n C&aacute;ntabra de Deportes de Monta&ntilde;a y Escalada (FCDME), pero no as&iacute; por la otra entidad que hab&iacute;a jugado un papel relevante en la se&ntilde;alizaci&oacute;n de los senderos en las dos &uacute;ltimas d&eacute;cadas en Cantabria: la Red C&aacute;ntabra de Desarrollo Rural, que engloba a los diversos Grupos de Acci&oacute;n Local (y estos, a su vez, a los municipios). 
    </p><p class="article-text">
        Estos grupos, junto con muchos ayuntamientos, hab&iacute;an sido los promotores del balizaje de gran cantidad de senderos con fines tur&iacute;sticos. Para la Red, la nueva normativa generaba &ldquo;inseguridad jur&iacute;dica&rdquo;, pues la definici&oacute;n de los senderos que quedaban englobados en la nueva normativa era -a su entender- confusa, se&ntilde;alando que la definici&oacute;n de &ldquo;actividades l&uacute;dico-deportivas&rdquo; era un concepto jur&iacute;dicamente indeterminado. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, desde la Red se critic&oacute; que en la elaboraci&oacute;n de la normativa no se hubiera contado para nada ni con las administraciones locales ni con la poblaci&oacute;n rural. Y eso que el marcado f&iacute;sico de la mayor&iacute;a de estas rutas corri&oacute; de la mano de municipios, Grupos de Acci&oacute;n Local, grupos de monta&ntilde;a, senderistas o vecinos.
    </p><p class="article-text">
        En oto&ntilde;o de 2022 la Federaci&oacute;n envi&oacute; cartas a diversas entidades que hab&iacute;an promovido el marcaje de senderos indicando que ten&iacute;an que optar entre volver a homologar los senderos o eliminar todas las se&ntilde;ales blancas y amarillas, recordando en el escrito que los art&iacute;culos 40 y 41 de la Ley 17/2021 permit&iacute;an ejercitar &ldquo;acciones civiles y penales&rdquo; en caso de uso indebido de la se&ntilde;alizaci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/772cd821-72ca-4cbf-8dd7-c6cb9e6478a3_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/772cd821-72ca-4cbf-8dd7-c6cb9e6478a3_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/772cd821-72ca-4cbf-8dd7-c6cb9e6478a3_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/772cd821-72ca-4cbf-8dd7-c6cb9e6478a3_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/772cd821-72ca-4cbf-8dd7-c6cb9e6478a3_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/772cd821-72ca-4cbf-8dd7-c6cb9e6478a3_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/772cd821-72ca-4cbf-8dd7-c6cb9e6478a3_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="PR tachado en la Dama Roja de Ramales."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                PR tachado en la Dama Roja de Ramales.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h3 class="article-text"><strong>&iquest;Vandalismo o intereses?</strong></h3><p class="article-text">
        La Federaci&oacute;n de Monta&ntilde;a desconoce &ldquo;qui&eacute;n o qui&eacute;nes est&aacute;n detr&aacute;s de estas actuaciones&rdquo;, si bien, &ldquo;pocos son los que tienen la disponibilidad para llevar a cabo estas actuaciones por toda Cantabria&rdquo;.&nbsp;Y es que el <em>modus operandi</em> de estas actuaciones vand&aacute;licas es similar en todas las comarcas. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de las denuncias de la Red C&aacute;ntabra y de la empresa End&oacute; Olea, en diversos ayuntamientos vecinos y senderistas lo han puesto en conocimiento de las autoridades, pero no parece haber avances a la hora de determinar responsabilidades. Lo que est&aacute; claro es que no se trata de mero vandalismo, sino que es algo planificado.
    </p><p class="article-text">
        Desde la Asociaci&oacute;n Cailagua apuntan a que &ldquo;para encontrar al responsable quiz&aacute; habr&iacute;a que acudir, como en el Derecho Romano, al &rdquo;qui bono&ldquo; (&iquest;qui&eacute;n se beneficia?). &rdquo;Evidentemente, hay una intencionalidad. Nadie recorre Cantabria con un espray de pintura solo por pasar el rato&ldquo;, reflexionan. 
    </p><p class="article-text">
        Y es que en muchos senderos en los que las marcas blancas y amarillas aparecen tachadas, otras se&ntilde;ales no han sido borradas. Un ejemplo es la conocida Senda de la Dama Roja de Ramales (denominada as&iacute; por <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/cultura/flores-dama-roja_1_2691799.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la mujer magdaleniense encontrada en la Cueva del Mir&oacute;n</a>): mientras que las marcas de PR est&aacute;n tachadas, las marcas verdes y azules no han sufrido ning&uacute;n desperfecto.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Est&aacute; claro que todo esto tiene que ver con la normativa vinculada a los senderos&rdquo;, apuntan desde Cailagua. &ldquo;Ahora que hay varias denuncias, esperamos que se aclare qui&eacute;n es el responsable de todo este desaguisado&rdquo;. Pero, de mientras, el da&ntilde;o est&aacute; hecho, y la red de senderos de Cantabria, que se fue construyendo con el esfuerzo (muchas veces, desinteresado) de cientos de personas, ha quedado desfigurada. Cantabria es un poco menos infinita este verano.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c15e4e92-68fd-4114-8026-7c6d224ece80_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c15e4e92-68fd-4114-8026-7c6d224ece80_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c15e4e92-68fd-4114-8026-7c6d224ece80_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c15e4e92-68fd-4114-8026-7c6d224ece80_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c15e4e92-68fd-4114-8026-7c6d224ece80_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c15e4e92-68fd-4114-8026-7c6d224ece80_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c15e4e92-68fd-4114-8026-7c6d224ece80_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Solo las marcas de PR han sido borradas, dejando otras intactas."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Solo las marcas de PR han sido borradas, dejando otras intactas.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pedro Merino Múgica]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/dama-roja-tine-negro-senderos-cantabria-sufren-actos-vandalismo_1_10471844.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 Sep 2023 15:40:18 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/46bf2716-3cd5-48ce-829c-75c58d01ef8c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="472470" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/46bf2716-3cd5-48ce-829c-75c58d01ef8c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="472470" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La Dama Roja se tiñe de negro: los senderos de toda Cantabria sufren múltiples actos de vandalismo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/46bf2716-3cd5-48ce-829c-75c58d01ef8c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Senderismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El TSJC debatirá sobre la cuestión de la moción de censura fallida de Arredondo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/tsjc-debatira-cuestion-mocion-censura-fallida-arredondo_1_10339991.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/234d6ce2-01b7-4ff0-80a1-743507edc762_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El TSJC debatirá sobre la cuestión de la moción de censura fallida de Arredondo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La moción fue presentada en febrero de 2022 y rechazada por la Alcaldía, lo que ha desatado un periplo legal que ahora suma un nuevo episodio</p></div><p class="article-text">
        El pleno de la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Cantabria se reunir&aacute; el pr&oacute;ximo 19 de julio para analizar la cuesti&oacute;n de la fallida moci&oacute;n de censura de Arredondo. La mencionada moci&oacute;n, presentada en febrero de 2022, fue rechazada por la Alcald&iacute;a, dando inicio a un periplo legal que ahora suma un nuevo episodio.
    </p><p class="article-text">
        Se da la circunstancia de que ninguno de los ediles promotores de la mencionada moci&oacute;n de censura forman parte de la nueva corporaci&oacute;n elegida en mayo, pues tanto los dos concejales electos como los tres siguientes de la lista renunciaron a recoger el acta el pasado 17 de junio, en el pleno de constituci&oacute;n del nuevo ayuntamiento.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Una legislatura complicada</strong></h3><p class="article-text">
        Lo cierto es que la anterior legislatura en Arredondo ha sido muy convulsa. Las cr&iacute;ticas de la oposici&oacute;n a la labor del equipo de gobierno han sido constantes, en particular en dos &aacute;mbitos: <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/municipios/ayuntamiento-arredondo-sume-crisis-politica-gestion-economica_1_8714980.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la gesti&oacute;n econ&oacute;mica</a> y los aspectos vinculados con la <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/astroland-simulador-subterraneo-viajes-marte-cantabria-respaldo-publico-aval-cientifico_1_8811754.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cueva ocupada por Astroland</a> en el municipio, que a juicio de los socialistas estaba plagada de irregularidades. Todo ello llev&oacute; a que <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/oposicion-presenta-mocion-censura-arredondo-acusa-alcalde-clientelismo_1_8721112.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se presentara una moci&oacute;n de censura</a>, en la que particip&oacute; tambi&eacute;n el edil Francisco Villegas (elegido por el PRC y posteriormente expulsado del mismo). Sin embargo, la alcald&iacute;a, con el informe de la Secretaria-Interventora, inadmiti&oacute; la misma, con el argumento de que no se ajustaba a la normativa vigente.
    </p><p class="article-text">
        En la respuesta de la Alcald&iacute;a se alud&iacute;a a que el art&iacute;culo 197 de la LOREG exige que, en el caso de que la moci&oacute;n de censura en la que participara un concejal que hubiera formado parte del mismo grupo que el alcalde, la moci&oacute;n deb&iacute;a estar firmada &ldquo;por una mayor&iacute;a absoluta incrementada en el n&uacute;mero de un concejal&rdquo;, lo que en este caso implicaba un n&uacute;mero m&iacute;nimo de cinco, y no de cuatro como era el caso.
    </p><p class="article-text">
        El edil Francisco Villega present&oacute; un recurso contencioso-administrativo ante esta decisi&oacute;n, que fue inadmitida en julio de 2022, al considerar la Justicia que la decisi&oacute;n de la Alcald&iacute;a se ajustaba a derecho. Posteriormente, el citado concejal present&oacute; un recurso de apelaci&oacute;n ante dicha resoluci&oacute;n, aduciendo que el caso de la sentencia esgrimida para desestimar su reclamaci&oacute;n no era an&aacute;logo a la situaci&oacute;n acaecida en Arredondo (argumento utilizado por el juzgado), y que se vulneraba su derecho a la participaci&oacute;n pol&iacute;tica efectiva.
    </p><p class="article-text">
        Este recurso es el que ha dado lugar a que la Sala de lo Contencioso-Administrativo del TSJC convoque la reuni&oacute;n del d&iacute;a 19 de julio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pedro Merino Múgica]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/tsjc-debatira-cuestion-mocion-censura-fallida-arredondo_1_10339991.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 30 Jun 2023 09:58:36 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/234d6ce2-01b7-4ff0-80a1-743507edc762_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="142206" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/234d6ce2-01b7-4ff0-80a1-743507edc762_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="142206" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El TSJC debatirá sobre la cuestión de la moción de censura fallida de Arredondo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/234d6ce2-01b7-4ff0-80a1-743507edc762_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[D(EBAU)LUADOS]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/d-ebau-luados_129_10286875.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2c9687bc-f20d-42ae-a2df-7e27004e9cbe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="D(EBAU)LUADOS"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo acaecido con la EBAU es muestra de un problema que va más allá de un error puntual: es fruto del creciente desinterés que la Universidad muestra por una prueba que hace mucho tiempo que no cumple ninguna función racional</p><p class="subtitle">El responsable de la EBAU en Cantabria dimitirá por los errores en los exámenes
</p></div><p class="article-text">
        El <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/responsable-ebau-cantabria-dimitira-errores-examenes_1_10280899.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">espect&aacute;culo de la EBAU de este a&ntilde;o en Cantabria </a>ya se ha cobrado su chivo expiatorio: un Coordinador que no era responsable de ninguno de los errores cometidos. Esa tradici&oacute;n tan nuestra de pedir que rueden cabezas, independientemente de qu&eacute; hombros las sostengan, vuelve a cumplirse una vez m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Los famosos errores son obra de los coordinadores de cada materia (Lengua, Historia, Lat&iacute;n&hellip;), y no de una persona cuyo cometido es la gesti&oacute;n general y organizaci&oacute;n material de la prueba (que, en ese sentido, ha salido muy bien, lo que no es f&aacute;cil con tantas sedes). Pero cobrada la pieza, probablemente las aguas vuelvan a su cauce&hellip; hasta la pr&oacute;xima convocatoria.
    </p><p class="article-text">
        En realidad, lo acaecido con la EBAU es muestra de un problema que va m&aacute;s all&aacute; de un error puntual: es fruto del creciente desinter&eacute;s que la Universidad muestra por una prueba que hace mucho tiempo que no cumple ninguna funci&oacute;n racional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los ex&aacute;menes estatales, de rancia tradici&oacute;n en muchos pa&iacute;ses, ten&iacute;an una finalidad muy clara en el siglo XIX espa&ntilde;ol: garantizar un m&iacute;nimo control del Estado sobre lo ense&ntilde;ado en las aulas religiosas (que eran la inmensa mayor&iacute;a en la Secundaria). No ten&iacute;a tanto que ver con las notas, como con el contenido de las materias impartidas. Ya entonces fueron fruto de profundas pol&eacute;micas entre sectores clericales y &ldquo;estatalistas&rdquo; (los interesados pueden hojear &ldquo;Historia patria&rdquo;, de Carolyn Boyd, que las refleja), y su &eacute;xito fue, como mucho, relativo. Pero en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, la principal funci&oacute;n de &ldquo;la selectividad&rdquo; no ha sido s&oacute;lo &ldquo;seleccionar a los mejores&rdquo; (o a &ldquo;los mejor entrenados&rdquo;), sino tambi&eacute;n paliar las cada vez m&aacute;s evidentes diferencias en cuesti&oacute;n de calificaciones entre los alumnos provenientes de la p&uacute;blica y de la privado-concertada. Aunque sea injusto generalizar, a nadie se le escapa&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/navarra/defensor-pueblo-navarra-alerta-opus-dei-infla-notas-bachillerato-colegios_1_10174767.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la tendencia en muchos de estos centros a engordar la nota de su alumnado</a>, algo que se oferta como un servicio inconfeso, pero no por ello menos real.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En ese sentido, la EBAU pod&iacute;a tener una cierta l&oacute;gica. Pero en el 2020, con la pandemia, se puso en vigor un modelo de EBAU que, en muchas materias era poco menos que un recetario de f&aacute;cil consumo y mejor digesti&oacute;n (por ejemplo, en Historia de Espa&ntilde;a con menos de 20 p&aacute;ginas se puede sacar un 10; en otras materias ocurre algo parecido). Ciertamente, los modelos previos de Selectividad tampoco eran mod&eacute;licos (pese al habitual soniquete de &ldquo;en mis tiempos&hellip;&rdquo;), pero el actual agudiz&oacute; la tendencia a que en muchos centros (y no s&oacute;lo privado-concertados, pues desgraciadamente en la p&uacute;blica cada vez interiorizamos m&aacute;s el enfoque del &ldquo;alumno-cliente&rdquo;, en lugar del alumno como usuario de un servicio p&uacute;blico) se afrontara 2&ordm; de Bachillerato como un mero entreno para la Selectividad, un enfoque utilitarista, pero poco pedag&oacute;gico.
    </p><p class="article-text">
        Como todos los a&ntilde;os, se volver&aacute; a clamar sobre lo injusto de &ldquo;17 EBAUs&rdquo;, como si todo el resto del mundo tuviera un modelo educativo centralista y nosotros fu&eacute;ramos una anomal&iacute;a (como apunte, en EE.UU. el temario no lo marca la normativa federal, sino los Estados o incluso cada&nbsp;distrito escolar en algunos aspectos). Sin embargo, las inequidades territoriales (que las hay, pues en algunas autonom&iacute;as el modelo de Selectividad es mucho m&aacute;s f&aacute;cil que en otras) palidecen ante otras mucho m&aacute;s marcadas: las sociales (y cualquier profesor que haya pisado un aula m&aacute;s de quince minutos es consciente que marcan mucho m&aacute;s que el c&oacute;digo postal) y las del centro del que se provenga. Y en este &uacute;ltimo aspecto, desgraciadamente, la titularidad p&uacute;blica o privada es un elemento clave.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; los debates se deban centrar en estas cuestiones: si queremos un modelo en el que lo econ&oacute;mico siga determinando (en mayor o menor grado) las posibilidades futuras de nuestros chavales (la meritocracia, en muchos casos, son los padres); si la EBAU como prueba garantiza un m&iacute;nimo de equidad; si la Selectividad constri&ntilde;e la pr&aacute;ctica educativa en el Bachillerato, convirtiendo una experiencia que debiera ser enriquecedora en un entrenamiento &aacute;rido y con poco sentido&hellip; Podemos debatir de manera racional sobre estas y otras cuestiones, o podemos seguir repitiendo t&oacute;picos e ignorando las cuestiones de fondo. Y cuando esta estrategia no haga sino agravar los problemas y contradicciones que la educaci&oacute;n tiene, defenestraremos a la cabeza de turco que tengamos m&aacute;s a mano. Pero bueno, siempre nos quedar&aacute; septiembre...
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pedro Merino Múgica]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/d-ebau-luados_129_10286875.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 12 Jun 2023 19:34:58 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2c9687bc-f20d-42ae-a2df-7e27004e9cbe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="920630" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/2c9687bc-f20d-42ae-a2df-7e27004e9cbe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="920630" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[D(EBAU)LUADOS]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/2c9687bc-f20d-42ae-a2df-7e27004e9cbe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Educación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Denunciada una pista ilegal en el entorno de la Zona Arqueológica de Ramales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/cultura/denunciada-pista-ilegal-entorno-zona-arqueologica-ramales_1_9602367.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d8d4c494-29f5-4a2f-8d80-977a387f1a03_16-9-discover-aspect-ratio_default_1057557.jpg" width="1173" height="660" alt="Denunciada una pista ilegal en el entorno de la Zona Arqueológica de Ramales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En el entorno se encuentran varias cuevas con arte rupestre que han sido declaradas Patrimonio Mundial por la UNESCO, por lo que era preceptivo el permiso del Servicio de Patrimonio de la Consejería de Cultura</p><p class="subtitle">Archivo - La excavación de El Mirón cumple 25 años como un referente de la arqueología europea</p></div><p class="article-text">
        Vecinos del municipio c&aacute;ntabro de Ramales han interpuesto una denuncia en el Ayuntamiento contra la actuaci&oacute;n realizada en una de las pistas del pueblo, en el entorno del barrio de La Pared. Seg&uacute;n han hecho constar al Consistorio, en los &uacute;ltimos meses un ganadero de la comarca hab&iacute;a procedido a la sucesiva ampliaci&oacute;n de sus fincas a costa de terreno p&uacute;blico, alterando el trazado de los caminos y modificando la anchura de pistas de titularidad municipal, sin ning&uacute;n tipo de permiso.
    </p><p class="article-text">
        Recibida la denuncia, las autoridades municipales han comprobado que el autor de las obras no hab&iacute;a solicitado ning&uacute;n permiso, por lo que se ha iniciado un expediente sancionador. El alcalde, C&eacute;sar Garc&iacute;a (PSOE), indica a elDiario.es que &ldquo;se tendr&aacute; que restituir el terreno p&uacute;blico usurpado y dejar la pista en buen estado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esas actuaciones hab&iacute;an sido denunciadas verbalmente ante agentes del medio natural por algunos de los senderistas que frecuentan las rutas de la Dama Roja, pero sin &eacute;xito. &ldquo;Uno de los guardas me dijo que deb&iacute;a ser legal, pues si no alguien habr&iacute;a actuado&rdquo;, explica una persona que acudi&oacute; a los forestales.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, al estar el terreno ubicado dentro de la Zona Arqueol&oacute;gica de Ramales, tambi&eacute;n era preceptivo el permiso del Servicio de Patrimonio de la Consejer&iacute;a de Cultura. En el entorno <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/excavacion-miron-cumple-25-anos-referente-arqueologia-europea_1_8344663.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se encuentran varias cuevas con arte rupestre que han sido declaradas Patrimonio Mundial por&nbsp;la UNESCO</a>. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c40cbe46-9510-415d-8985-11461a93d3c7_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c40cbe46-9510-415d-8985-11461a93d3c7_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c40cbe46-9510-415d-8985-11461a93d3c7_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c40cbe46-9510-415d-8985-11461a93d3c7_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c40cbe46-9510-415d-8985-11461a93d3c7_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c40cbe46-9510-415d-8985-11461a93d3c7_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c40cbe46-9510-415d-8985-11461a93d3c7_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Vista de las obras realizadas ilegalmente."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Vista de las obras realizadas ilegalmente.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Por otra parte, la zona fue escenario de la famosa batalla de Ramales, acaecida entre abril y mayo de 1839, y que supuso el &uacute;ltimo enfrentamiento de envergadura de la I Guerra Carlista. Desde la Asociaci&oacute;n Cailagua se&ntilde;alan que &ldquo;la riqueza patrimonial del entorno hace particularmente importante que se solicite el permiso previo a Cultura&rdquo;, pues &ldquo;nunca se sabe qu&eacute; da&ntilde;os se pueden provocar al patrimonio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos meses el Ayuntamiento de Ramales ha tenido que sancionar a varios vecinos por usurpaci&oacute;n de espacio p&uacute;blico o cierre de caminos. Recientemente, el promotor de una plantaci&oacute;n de eucaliptos cerr&oacute; un camino p&uacute;blico y plant&oacute; ejemplares en otro. &ldquo;Es un problema que tenemos en ocasiones en zona r&uacute;stica&rdquo;, admite el alcalde, que apela al civismo de todos para evitar que se den estas situaciones.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pedro Merino Múgica]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/cultura/denunciada-pista-ilegal-entorno-zona-arqueologica-ramales_1_9602367.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Oct 2022 20:22:54 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d8d4c494-29f5-4a2f-8d80-977a387f1a03_16-9-discover-aspect-ratio_default_1057557.jpg" length="400040" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d8d4c494-29f5-4a2f-8d80-977a387f1a03_16-9-discover-aspect-ratio_default_1057557.jpg" type="image/jpeg" fileSize="400040" width="1173" height="660"/>
      <media:title><![CDATA[Denunciada una pista ilegal en el entorno de la Zona Arqueológica de Ramales]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d8d4c494-29f5-4a2f-8d80-977a387f1a03_16-9-discover-aspect-ratio_default_1057557.jpg" width="1173" height="660"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Desmemoriados proyecta 'Reinosa 1987' en Ramales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/cultura/desmemoriados-proyecta-reinosa-1987-ramales_1_9594080.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8278d647-6bd5-4188-a5e3-c6ba7a241db3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Desmemoriados proyecta &#039;Reinosa 1987&#039; en Ramales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La asociación presentará asimismo la exposición fotográfica 'Reinosa quiere vivir: crónica de una lucha por el empleo'</p><p class="subtitle">Reportaje - Crónica de una lucha por el empleo: Reinosa 1987</p></div><p class="article-text">
        La asociaci&oacute;n <a href="https://desmemoriados.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Desmemoriados</a> presenta este jueves el documental 'Reinosa 1987, geograf&iacute;a de una crisis' en la Fundaci&oacute;n Orense de Ramales de la Victoria, a las 19.00 horas. Tras la proyecci&oacute;n se realizar&aacute; un coloquio sobre lo que supuso la llamada &ldquo;reconversi&oacute;n industrial&rdquo; en la comarca del As&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El documental, producido por Desmemoriados y la Asociaci&oacute;n Miradas Sociales C&aacute;ntabras, recoge testimonios de diversos protagonistas y analistas de los sucesos en Reinosa hace 35 a&ntilde;os, en el marco del proceso desindustrializador que asol&oacute; la comarca de Campoo.&nbsp;Est&aacute; dirigido por Vicente Vega Cobo, autor de 'El viento bajo la niebla', el documental sobre la experiencia de los c&aacute;ntabros en el campo nazi de Mauthasen.
    </p><p class="article-text">
        Desde Desmemoriados se&ntilde;alan la relevancia que el documental tiene para la historia de la comarca. &ldquo;Aunque el documental se centra en Reinosa, la problem&aacute;tica de desindustrializaci&oacute;n que refleja tambi&eacute;n afect&oacute; a esta comarca, como ejemplifica el cierre de Trefiler&iacute;as&rdquo;, se&ntilde;alan. 
    </p><p class="article-text">
        Fernando Lobato apunta a que el As&oacute;n, a lo largo del siglo XX, &ldquo;ha vivido nacimientos y defunciones de esperanzas industriales&rdquo;, entre las que cita An&iacute;s Udalla, la Nestl&eacute; de Rasines, Magefesa, Bosch o la propia Trefiler&iacute;as de Ramales. En esas aventuras, incide, siempre perdieron los mismos: &ldquo;los que m&aacute;s pusieron&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Con la proyecci&oacute;n se inaugura la exposici&oacute;n 'Reinosa quiere vivir: cr&oacute;nica de una lucha por el empleo', que se ubicar&aacute; en la Fundaci&oacute;n Orense hasta el d&iacute;a 21 de octubre.
    </p><p class="article-text">
        El patrimonio industrial del As&oacute;n form&oacute; parte tambi&eacute;n del proyecto 'Patrimonio olvidado del As&oacute;n', auspiciado por el Grupo de Acci&oacute;n Local en 2018. Una de sus actuaciones, el documental <a href="https://www.youtube.com/watch?v=D4a2ycbH5EA" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">'El relato de un r&iacute;o</a>', fue galardonado en el concurso de &laquo;Historias del patrimonio europeo&raquo;, iniciativa encuadrada en las Jornadas Europeas del Patrimonio e impulsada por el Consejo de Europa y la Comisi&oacute;n Europea.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pedro Merino Múgica]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/cultura/desmemoriados-proyecta-reinosa-1987-ramales_1_9594080.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 04 Oct 2022 11:12:31 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8278d647-6bd5-4188-a5e3-c6ba7a241db3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="76098" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8278d647-6bd5-4188-a5e3-c6ba7a241db3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="76098" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Desmemoriados proyecta 'Reinosa 1987' en Ramales]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8278d647-6bd5-4188-a5e3-c6ba7a241db3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica,Cantabria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La oposición presenta una moción de censura en Arredondo y acusa al alcalde de "clientelismo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/oposicion-presenta-mocion-censura-arredondo-acusa-alcalde-clientelismo_1_8721112.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/628378ac-46cf-4f33-9d22-75ac9464ba6c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La oposición presenta una moción de censura en Arredondo y acusa al alcalde de &quot;clientelismo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Presenta como candidato alternativo a Evaristo Canales (PSOE) mientras el PRC, formación del actual regidor, Leoncio Carrascal, considera "inexplicable" que los ediles socialistas solicitaran su dimisión en el último pleno</p><p class="subtitle">Arredondo se sume en una grave crisis política por la gestión económica del Ayuntamiento</p></div><p class="article-text">
        La complicada situaci&oacute;n del ayuntamiento de Arredondo ha desembocado en la presentaci&oacute;n de una moci&oacute;n de censura este viernes. En el pleno de la semana pasada los ediles socialistas pidieron la dimisi&oacute;n del alcalde y del teniente de alcalde y, ante la negativa de &eacute;stos a dimitir, durante estos d&iacute;as han consensuado una moci&oacute;n con el edil Jos&eacute; Francisco Villegas, quien form&oacute; previamente parte del equipo de gobierno y fue expulsado del PRC en noviembre. La normativa que regula las mociones de censura municipales implica que el Pleno queda convocado para debatir la misma el pr&oacute;ximo viernes 19 de febrero, a las 12.00 horas. La oposici&oacute;n ha presentado como candidato alternativo a Evaristo Canales, del PSOE.
    </p><p class="article-text">
        En la documentaci&oacute;n presentada por la oposici&oacute;n son varias las cuestiones aducidas para justificar esta moci&oacute;n. Entre otras, destacan la negativa del equipo de gobierno a cumplir acuerdos plenarios como la retransmisi&oacute;n de los plenos municipales, la bajada de la tasa de basura o del IBI, o la convocatoria de plenos fuera del horario establecido.
    </p><p class="article-text">
        Los firmantes de la moci&oacute;n tambi&eacute;n achacan al equipo de gobierno &ldquo;dejadez de funciones&rdquo;, que ejemplifican en la negativa a establecer un horario de presencia del alcalde en el ayuntamiento, la falta de control ante obras y otras irregularidades denunciadas por oposici&oacute;n y vecinos, o el oscurantismo en determinados procedimientos administrativos, como los relacionados con los parques e&oacute;licos.
    </p><p class="article-text">
        Otros aspectos a los que se alude en la moci&oacute;n son las pr&aacute;cticas &ldquo;clientelares&rdquo; del alcalde, el menosprecio a la oposici&oacute;n o la escasa disposici&oacute;n a someterse al control del Pleno municipal. El malestar en el pueblo ha ido creciendo en los &uacute;ltimos meses, de lo que es muestra la concentraci&oacute;n celebrada la semana pasada a las puertas del ayuntamiento durante el pleno en el que se solicit&oacute; la dimisi&oacute;n del Alcalde y del Teniente de Alcalde.
    </p><h2 class="article-text">Una discutida gesti&oacute;n econ&oacute;mica</h2><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/cantabria/municipios/ayuntamiento-arredondo-sume-crisis-politica-gestion-economica_1_8714980.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">meses la oposici&oacute;n se ha mostrado muy cr&iacute;tica con la gesti&oacute;n del equipo de gobierno</a>, en particular en el &aacute;mbito econ&oacute;mico, tal y como refleja la moci&oacute;n de censura. En este campo los socialistas han criticado la acumulaci&oacute;n de facturas sin pagar, en particular algunas que, por un montante de unos &ldquo;50.000 euros&rdquo;, se acumularon &ldquo;durante la pasada campa&ntilde;a electoral&rdquo;. El per&iacute;odo de demora del pago a acreedores durante el ejercicio anterior super&oacute; los 600 d&iacute;as, lo que ha colocado al ayuntamiento en una situaci&oacute;n que pudiera llevarle a ser &ldquo;intervenido&rdquo; por la administraci&oacute;n central,&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/politica/gobierno-financiara-parte-facturas-ayuntamientos-tarden-30-dias-pagar-proveedores_1_8683056.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en cumplimiento de las medidas auspiciadas por el Gobierno</a>. La oposici&oacute;n cree que un nuevo plan de ajuste -el municipio lleva una d&eacute;cada sumido en uno- recaer&aacute; sobre las espaldas de los vecinos. Su puesta en marcha impedir&iacute;a bajar unas tasas e impuestos municipales que consideran excesivamente altos para el nivel de servicios que el municipio ofrece.
    </p><p class="article-text">
        Este viernes se celebr&oacute; un Pleno Extraordinario en el que se aprob&oacute; un reconocimiento extrajudicial de cr&eacute;dito que permitir&iacute;a pagar facturas &ldquo;por valor de 100.000 euros&rdquo;, seg&uacute;n el PCR. Los socialistas y el ex-edil regionalista decidieron abstenerse y permitir as&iacute; la aprobaci&oacute;n de la medida &ldquo;para evitar que el Ayuntamiento tenga que ser intervenido&rdquo;, pese a mostrarse en desacuerdo con la gesti&oacute;n de este asunto. Precisamente otra cr&iacute;tica es el &ldquo;incumplimiento continuo&rdquo; del plan de ajuste econ&oacute;mico actualmente en vigor. Los informes de la Secretaria-Interventora, seg&uacute;n los socialistas, &ldquo;avisan continuamente de un incumplimiento del orden del 80 o 90% del plan&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">El salario de la discordia</h2><p class="article-text">
        Otra cuesti&oacute;n que ha generado notable malestar ha sido la relacionado con el salario del alcalde. Al acceder Leoncio Carrascal a la alcald&iacute;a en 2017, el equipo de gobierno aprob&oacute; una subida salarial. En julio de 2019 el BOC recog&iacute;a que el salario del primer edil era de catorce pagas mensuales de 1.428,57 euros, con dedicaci&oacute;n parcial del 50%. Dos a&ntilde;os despu&eacute;s, los concejales socialistas, con el apoyo del edil regionalista de Hacienda, Jos&eacute; Francisco Villegas, votaron por reducir ese salario a 14 pagas de 963,85 euros, al tiempo que los ediles tambi&eacute;n se rebajaron las dietas por asistencia a plenos y comisiones. Esta decisi&oacute;n se sum&oacute; a las continuas discrepancias ya existentes dentro del equipo de gobierno, que acabaron con la expulsi&oacute;n del concejal del PRC, partido que respald&oacute; la gesti&oacute;n de Carrascal. El alcalde regionalista demand&oacute; posteriormente al propio ayuntamiento por esta cuesti&oacute;n. Los socialistas consideran &ldquo;escandalosa&rdquo; la decisi&oacute;n del alcalde de denunciar &ldquo;a su propio ayuntamiento&rdquo;. Adem&aacute;s, consideran que hay &ldquo;mala fe procesal&rdquo;, pues el alcalde no dio a conocer que hab&iacute;a denunciado al ayuntamiento &ldquo;hasta tres d&iacute;as antes&rdquo; de la fecha del juicio, incumpliendo los plazos y generando &ldquo;indefensi&oacute;n&rdquo; por parte del municipio a la hora de defender sus intereses. Ello ha supuesto que el juez dictamine el retraso de la vista, trasladada ahora al 29 de marzo.
    </p><h2 class="article-text">Postura regionalista</h2><p class="article-text">
        Los regionalistas, a trav&eacute;s de un comunicado, han calificado de &ldquo;inexplicable&rdquo; la petici&oacute;n de dimisi&oacute;n. Argumentan que el Pleno Extraordinario celebrado este viernes evitar&aacute; que el Ayuntamiento &ldquo;tenga que acogerse a un plan econ&oacute;mico-financiero&rdquo;. En la nota de prensa no se hace ninguna referencia al resto de los puntos que contempla la moci&oacute;n de censura. Paula Fern&aacute;ndez, secretaria de Organizaci&oacute;n del PRC, tras entrevistarse en la ma&ntilde;ana de este s&aacute;bado con los ediles de Arredondo,&nbsp;ha solicitado la expulsi&oacute;n de los concejales socialistas del partido, &ldquo;por apoyarse en un tr&aacute;nsfuga&rdquo;.&nbsp;Al margen del resultado de la moci&oacute;n, la situaci&oacute;n de Arredondo supone un problema m&aacute;s en la relaci&oacute;n entre los socios de gobierno, que ya en las &uacute;ltimas semanas se ha visto tensionada por algunos desacuerdos, como el cruce de declaraciones sobre la viabilidad del proyecto de protonterapia que recibir&aacute; fondos europeos. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pedro Merino Múgica]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/oposicion-presenta-mocion-censura-arredondo-acusa-alcalde-clientelismo_1_8721112.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 Feb 2022 15:53:06 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/628378ac-46cf-4f33-9d22-75ac9464ba6c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="79084" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/628378ac-46cf-4f33-9d22-75ac9464ba6c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="79084" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La oposición presenta una moción de censura en Arredondo y acusa al alcalde de "clientelismo"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/628378ac-46cf-4f33-9d22-75ac9464ba6c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Arredondo se sume en una grave crisis política por la gestión económica del Ayuntamiento]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/municipios/ayuntamiento-arredondo-sume-crisis-politica-gestion-economica_1_8714980.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/628378ac-46cf-4f33-9d22-75ac9464ba6c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Arredondo se sume en una grave crisis política por la gestión económica del Ayuntamiento"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En el último pleno los socialistas han pedido la dimisión del alcalde y del teniente de alcalde</p></div><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n del Ayuntamiento de Arredondo se complica por momentos. Las desavenencias dentro del equipo de gobierno provocaron que el concejal de Hacienda y Urbanismo, Jos&eacute; Francisco Villegas, abandonara el mismo meses atr&aacute;s. El conflicto provoc&oacute; la expulsi&oacute;n de Villegas del PRC, al tiempo que el partido respaldaba la gesti&oacute;n del alcalde, Leoncio Carrascal. Desde entonces, el equipo de gobierno se encuentra en minor&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas semanas la tensi&oacute;n ha crecido. El equipo de gobierno no ha sido capaz de aprobar los Presupuestos de 2021, pese a que lo ha intentado en dos ocasiones durante noviembre de 2021. En el &uacute;ltimo pleno, celebrado el pasado viernes, el Grupo Socialista ha pedido la dimisi&oacute;n del alcalde -que no acudi&oacute; al mismo, al ser positivo por COVID- y del teniente de alcalde, acus&aacute;ndolos de ser responsables de la compleja situaci&oacute;n por la que atraviesa el municipio.
    </p><p class="article-text">
        Son varias las cuestiones que enfrentan al equipo de gobierno -ahora en minor&iacute;a- con la oposici&oacute;n, pero sin duda alguna los aspectos vinculados con la gesti&oacute;n econ&oacute;mica del Ayuntamiento son las m&aacute;s importantes, as&iacute; como por el uso de la Cueva del Escal&oacute;n para una controvertida iniciativa empresarial <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/astroland-laboratorio-ensayara-arredondo-marte_1_1660912.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#f7f7fa;">que pretend&iacute;a simular una estancia en Marte</span></a>. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un salario pol&eacute;mico</strong></h2><p class="article-text">
        No menos pol&eacute;mica ha sido la cuesti&oacute;n del salario del alcalde. En 2019 el pleno estipul&oacute; su salario en catorce pagas mensuales de 1.428,57 euros, con dedicaci&oacute;n parcial del 50%, lo que supon&iacute;an 19.999 euros anuales, un poco por debajo del m&aacute;ximo que permite la ley para esta situaci&oacute;n (23.348 euros). Hay que recordar que los alcaldes de municipios de menos de 1.000 habitantes no tienen derecho a la dedicaci&oacute;n exclusiva.
    </p><p class="article-text">
        Esa decisi&oacute;n fue rechazada por los ediles del PSOE, que consideraron &ldquo;desproporcionado&rdquo; ese incremento de sueldo para un municipio de apenas 520 habitantes. Lo cierto es que, si se compara con los datos a nivel nacional, el salario del alcalde de Arredondo est&aacute; muy por encima de la media de los ayuntamientos peque&ntilde;os. Si bien un reciente informe del Ministerio de Hacienda se&ntilde;ala que&nbsp;el 21% de los alcaldes espa&ntilde;oles tienen dedicaci&oacute;n parcial, con un salario medio de 17.238 euros, lo cierto es que la mayor&iacute;a de los alcaldes de municipios de un tama&ntilde;o similar a Arredondo no cobran salario alguno, o este es muy bajo. 
    </p><p class="article-text">
        En junio del a&ntilde;o pasado la corporaci&oacute;n, con el voto favorable de los socialistas y del concejal de Hacienda, decidi&oacute; rebajar el salario del alcalde a 14 pagas de 963,85 euros, que era lo que el primer edil cobraba antes de 2019. En el mismo pleno se aprob&oacute; la disminuci&oacute;n de las dietas de los concejales, que pasaron de 48 a 9,6 euros por pleno (y a 2,8 euros por asistencia a comisi&oacute;n). Los promotores de la iniciativa consideraban que estas bajadas permitir&iacute;an aliviar la presi&oacute;n fiscal del peque&ntilde;o municipio. Sin embargo, hace unos meses el propio alcalde denunci&oacute; al Ayuntamiento para recobrar su anterior salario. La vista en el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo estaba fijada para el 11 de enero, pero ha sido retrasada al 29 de marzo. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Impuestos excesivos</strong></h2><p class="article-text">
        Otra de las quejas recurrentes en Arredondo es lo elevado de algunos impuestos y tasas municipales. As&iacute;, el IBI se encuentra en un 0,6, estando entre los 20 municipios con el coeficiente m&aacute;s alto de Cantabria, pese a que, seg&uacute;n los socialistas, &ldquo;se encuentra entre el 3% m&aacute;s pobre de Cantabria&rdquo;, y sus servicios son &ldquo;muy escasos&rdquo;. &ldquo;No es de recibo que Santander, con todos los servicios imaginables, tengan un coeficiente de 0,41&rdquo; apuntan. Jos&eacute; Francisco Villegas, el ex-edil del PRC consider&oacute; en el pleno que el IBI &ldquo;estrangula a los vecinos&rdquo;. En 2019 una propuesta socialista para bajar al 0,4 fue aprobada por el Pleno, pero a&uacute;n no se ha llevado a cabo.
    </p><p class="article-text">
        Como contrapartida, la oposici&oacute;n considera que los servicios ofrecidos por el Ayuntamiento son deficientes, y ponen como ejemplo los problemas con la calidad del agua, que ha supuesto continuas contrariedades en los &uacute;ltimos meses. El portavoz socialista califica de &ldquo;incomprensible&rdquo; que un municipio con un presupuesto &ldquo;de 600.000 euros&rdquo; no pueda garantizar el agua potable a sus vecinos. Por su parte, Villegas tambi&eacute;n apunt&oacute; a lo elevado del impuesto sobre veh&iacute;culos.
    </p><h2 class="article-text"><strong>600 d&iacute;as de pago medio a proveedores</strong></h2><p class="article-text">
        Todos estas cuestiones tienen un denominador com&uacute;n: la gesti&oacute;n econ&oacute;mica del municipio. Y uno de los principales problemas es que el pago a proveedores acumula un retraso de 600 d&iacute;as de per&iacute;odo medio de pago. El plazo legal para pagar a proveedores es de 30 d&iacute;as para las administraciones p&uacute;blicas, y si bien la administraci&oacute;n local es la m&aacute;s incumplidora (la media de demora es de unos 90 d&iacute;as), el caso de Arredondo destaca notablemente. Actualmente, el Ayuntamiento acumula una deuda con sus proveedores de unos 80.000 euros.
    </p><p class="article-text">
        Pero el problema ya no es solo para dichos proveedores. Arredondo llevaba diez a&ntilde;os sometidos a un plan de ajuste para tratar de solventar estos problemas; un plan que, en opini&oacute;n de los socialistas, &ldquo;apenas se ha cumplido&rdquo;. Silvia Gonz&aacute;lez se&ntilde;ala que en los informes remitidos trimestralmente por la secretaria-interventora municipal se indica que el grado de incumplimiento es de &ldquo;en torno al 80-90%&rdquo;. Gonz&aacute;lez se queja adem&aacute;s de la actitud del equipo de gobierno. &ldquo;Llevan alimentando el problema durante una d&eacute;cada, y ahora pretenden aprobar un Presupuesto sin apenas tiempo para estudiarlo o negociarlo, para as&iacute; hacernos c&oacute;mplices de una mala gesti&oacute;n que es exclusivamente responsabilidad suya&rdquo;, apunta.
    </p><p class="article-text">
        La postura del equipo de gobierno es diferente. El teniente de alcalde, Luis Santander, defendi&oacute; en el pleno del viernes que el Ayuntamiento &ldquo;s&iacute; tiene liquidez&rdquo;, y que &ldquo;el 90% de los acreedores del ayuntamiento cobran en menos de 30 d&iacute;as&rdquo;. Santander concentra el problema de los impagos en unas facturas concretas, algunas de 2016 y vinculadas a la luz. Tambi&eacute;n achac&oacute; parte del problema a los 388.000 euros que el Consistorio tiene pendiente de cobrar en aspectos como agua, contribuci&oacute;n o basuras. Neg&oacute; que el Ayuntamiento estuviera &ldquo;en quiebra&rdquo; y se&ntilde;al&oacute; que la deuda per c&aacute;pita municipal era de 96 euros. Finalmente, acus&oacute; a los socialistas de ser los responsables del problema, al negarse a aprobar los Presupuestos de 2021.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Manteca se&ntilde;al&oacute; en el pleno que parte del problema fueron &ldquo;los 50.000 euros que el Ayuntamiento gast&oacute; durante la campa&ntilde;a electoral, y que ahora se deben&rdquo;. Adem&aacute;s, indic&oacute; que la negativa de la oposici&oacute;n a aprobar los presupuestos se deb&iacute;a a que se hab&iacute;an presentado sin margen para la negociaci&oacute;n, que inclu&iacute;an un salario desproporcionado para el alcalde,&nbsp;y que dudaban de la legalidad del mismo.
    </p><p class="article-text">
        Toda esta situaci&oacute;n se complica con la iniciativa que el Gobierno central ha puesto un marcha <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">&nbsp;para ayudar a aquellos municipios que no cumplan con sus proveedores</a>, como es el caso de Arredondo. Los municipios en esta situaci&oacute;n han de adherirse al Fondo de Financiaci&oacute;n a Entidades Locales, a trav&eacute;s del que se gestionar&aacute; el pago de esas obligaciones. As&iacute;, Arredondo -al igual que otros muchos municipios-&nbsp;deber&aacute; enviar al&nbsp;Ministerio de Hacienda, antes del 11 de febrero, una relaci&oacute;n de las deudas pendientes de pago previas&nbsp;al 1 de julio de 2021. 
    </p><p class="article-text">
        Esta iniciativa supondr&aacute; una inyecci&oacute;n de capital para los municipios, pero est&aacute; condicionado a la puesta en marcha de un Plan de Ajuste, que deber&aacute; aprobarse antes del 22 de marzo. Dicho Plan, para la oposici&oacute;n, supondr&aacute; que los vecinos tendr&aacute;n que &ldquo;apretarse el cintur&oacute;n&rdquo;, y hacer frente a nuevas subidas de tasas e impuestos municipales. Todo, apuntan, por la &ldquo;p&eacute;sima gesti&oacute;n&rdquo; del equipo de gobierno.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pedro Merino Múgica]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/municipios/ayuntamiento-arredondo-sume-crisis-politica-gestion-economica_1_8714980.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 03 Feb 2022 14:30:33 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/628378ac-46cf-4f33-9d22-75ac9464ba6c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="79084" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/628378ac-46cf-4f33-9d22-75ac9464ba6c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="79084" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Arredondo se sume en una grave crisis política por la gestión económica del Ayuntamiento]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/628378ac-46cf-4f33-9d22-75ac9464ba6c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los cambios en el currículo desatan la alarma entre el profesorado de Geografía e Historia de Cantabria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/cambios-curriculo-desatan-alarma-profesorado-geografia-e-historia-cantabria_1_8587771.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cfe30eab-5f8a-4973-892a-ae01d559e581_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los cambios en el currículo desatan la alarma entre el profesorado de Geografía e Historia de Cantabria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los docentes denuncian que la reducción horaria implicaría una "enseñanza sesgada" porque los temas más actuales se soslayan: "Son precisamente esos contenidos los que mejor permiten comprender la España actual"</p></div><p class="article-text">
        El actual proceso de adaptaci&oacute;n del curr&iacute;culo estatal a Cantabria ha generado preocupaci&oacute;n entre el profesorado de Geograf&iacute;a e Historia. De hecho, la Asociaci&oacute;n de Profesores de Geograf&iacute;a e Historia de Cantabria ha publicado recientemente un texto en el que aborda esta cuesti&oacute;n. <a href="https://geohiscan.blogspot.com/2021/12/manifiesto-asociacion.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El manifiesto</a>, que circula estos d&iacute;as por los institutos de Cantabria, recoge las ideas que esta organizaci&oacute;n ha transmitido a la Consejer&iacute;a en el proceso de consulta p&uacute;blica relativo al Decreto que establece el curr&iacute;culo. En &eacute;l recogen algunos aspectos del Proyecto de Decreto que regula la ESO y el Bachillerato que han suscitado esta alarma. 
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, preocupa el hecho de que la materia de Historia del Mundo Contempor&aacute;neo pueda perder su car&aacute;cter de asignatura de modalidad obligatoria en los Bachilleratos de Humanidades y Ciencias Sociales. Ya con la LOMCE esta materia no era obligatoria en la normativa estatal, si bien la mayor&iacute;a de las autonom&iacute;as, incluyendo Cantabria, la convirtieron de facto en obligatoria. Hoy en d&iacute;a, los alumnos c&aacute;ntabros de esa modalidad del Bachillerato &ldquo;tienen todos la materia de Historia del Mundo Contempor&aacute;neo en primer curso&rdquo;, se&ntilde;ala Miguel &Aacute;ngel Tor&iacute;o, profesor de Geograf&iacute;a e Historia del IES Ata&uacute;lfo Argenta. 
    </p><p class="article-text">
        Tor&iacute;o valora positivamente esta decisi&oacute;n que la Consejer&iacute;a de Educaci&oacute;n de Cantabria tom&oacute; en 2015, pues considera que &ldquo;sin lugar a dudas, la Historia del Mundo Contempor&aacute;neo es la materia m&aacute;s vertebradora que hay en ambas ramas&rdquo;. La Asociaci&oacute;n considera que &ldquo;deber&iacute;a ser obligatoria no solo para los alumnos del Bachillerato de Humanidades y Ciencias Sociales sino tambi&eacute;n para el resto de modalidades&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Sara Gonz&aacute;lez, del IES&nbsp;Marismas, apunta que &ldquo;es la materia que permite al alumnado comprender un peri&oacute;dico&rdquo;, algo que considera &ldquo;clave&rdquo; en la formaci&oacute;n de los ciudadanos. De hecho, es llamativo que el propio curr&iacute;culo de la ESO reconoce su &ldquo;car&aacute;cter comprensivo e integrador y su conexi&oacute;n con otras ciencias sociales&rdquo;, pero parece obviarlo en la organizaci&oacute;n pr&aacute;ctica del Bachillerato.
    </p><p class="article-text">
        F&aacute;tima Fern&aacute;ndez, secretaria de la Asociaci&oacute;n de Profesores de Geograf&iacute;a e Historia incide tambi&eacute;n en esa cuesti&oacute;n: &ldquo;Cuatro de las competencias clave que contempla la LOMLOE se trabajan desde esta materia y, sin embargo, el borrador del curr&iacute;culo la deval&uacute;a&rdquo;. Desde la Asociaci&oacute;n apuntan &ldquo;la contradicci&oacute;n&rdquo; que supone que uno de los objetivos espec&iacute;ficos del Bachillerato sea precisamente &ldquo;conocer y valorar cr&iacute;ticamente las realidades del mundo contempor&aacute;neo y sus antecedentes hist&oacute;ricos&rdquo;, mientras que &ldquo;no se le da el peso que le corresponde a la materia que garantiza ese objetivo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una Historia de Espa&ntilde;a en riesgo de jibarizaci&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        Tampoco ha gustado entre los docentes la carga horaria que el Proyecto de Real Decreto estatal otorga a la Historia de Espa&ntilde;a, que es de 70 horas anuales. Si bien el Proyecto lo que se&ntilde;ala es el horario correspondiente a los contenidos b&aacute;sicos de las ense&ntilde;anzas m&iacute;nimas para el Bachillerato, y permite a las comunidades aut&oacute;nomas incrementar las horas lectivas, hay un acuerdo un&aacute;nime entre el profesorado en que el punto de partida es muy bajo. 
    </p><p class="article-text">
        En realidad, supone solo la tercera parte de lo que el borrador establece como m&iacute;nimos para Lengua Castellana o Ingl&eacute;s (210 horas), e iguala -en horario- a la Historia de Espa&ntilde;a con la Religi&oacute;n, algo &ldquo;inasumible&rdquo; en palabras de un veterano docente. &ldquo;Si hay una materia sobrecargada de contenidos es precisamente la Historia de Espa&ntilde;a&rdquo;, se&ntilde;ala el mismo profesor, &ldquo;y por mucho que la ley modifique los contenidos, tenemos el condicionante de la EBAU. No podemos jibarizar esta materia, lo pagar&iacute;an los chavales y sus medias en la selectividad&rdquo;. De ah&iacute; que la Asociaci&oacute;n solicite que se mantengan las cuatro horas semanales de la materia.
    </p><p class="article-text">
        Eva Veci, docente del IES San Miguel de Meruelo, se&ntilde;ala que la reducci&oacute;n horaria implicar&iacute;a una &ldquo;ense&ntilde;anza sesgada&rdquo;, pues los contenidos m&aacute;s actuales se soslayan. &ldquo;Son precisamente esos contenidos los que mejor permiten comprender la Espa&ntilde;a actual. No puede haber una ciudadan&iacute;a democr&aacute;tica sin haber comprendido la dictadura, sus causas y consecuencias&rdquo;, abunda otro docente.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Los contenidos: de la inflaci&oacute;n a lo et&eacute;reo</strong></h2><p class="article-text">
        La &ldquo;inflaci&oacute;n de contenidos&rdquo; que se mencionaba anteriormente es otro de los aspectos que la LOMLOE aborda, y que tambi&eacute;n est&aacute; siendo objeto de debate en los institutos. Desde la LOCE (2002) la queja referente al exceso de contenidos en las materias de Ciencias Sociales se ha repetido en todas las reformas educativas. &ldquo;Cuando yo era chaval vi caer el muro de Berl&iacute;n por televisi&oacute;n; hoy d&iacute;a, los temarios incluyen todos los contenidos que ten&iacute;a como alumno, y se le a&ntilde;aden cinco temas m&aacute;s&rdquo;, se queja un docente. 
    </p><p class="article-text">
        En la misma l&iacute;nea, otro profesor alude a la m&aacute;xima de Pierre Bourdieu, conocido soci&oacute;logo franc&eacute;s que dirigi&oacute; una comisi&oacute;n del Ministerio de Educaci&oacute;n de Francia para abordar los contenidos escolares: &ldquo;Todo contenido agregado deber&aacute; ser compensado mediante supresiones&rdquo;, algo que no se ha tenido en cuenta en las reformas de los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de las materias de Bachillerato, el problema tambi&eacute;n est&aacute; presente en la ESO, en particular en el cuarto curso. Con la LOMCE el profesorado ha de impartir toda la Historia Contempor&aacute;nea Universal y de Espa&ntilde;a en tres horas semanales. Ello obliga a los docentes a condensar notablemente, o a apartar algunos aspectos. La tendencia mayoritaria es minorizar la Historia de Espa&ntilde;a, lo que lleva a que <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/ensena-bien-franquismo-aulas-cantabria_1_1229096.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">muchos alumnos acaben la ESO sin haber estudiado la guerra civil, el franquismo o la transici&oacute;n</a>. Al igual que en el Bachillerato, buena parte de los alumnos se van de las aulas sin abordar una etapa clave de nuestra historia.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido la LOMLOE supone un cambio, y retoma la tradici&oacute;n de la LOGSE, que apostaba por una formulaci&oacute;n de los contenidos mucho m&aacute;s general y abierta. La LOGSE planteaba un marco amplio de contenidos, que se ir&iacute;a concretando progresivamente (Ministerio, comunidades aut&oacute;nomas, centro docente). El curr&iacute;culo propuesto sigue esa misma l&iacute;nea, pero muchos docentes consideran que peca de haber ca&iacute;do en el otro extremo. La Asociaci&oacute;n de Profesores de Geograf&iacute;a e Historia critica tanto la secuenciaci&oacute;n como&nbsp;&ldquo;la vaguedad de la redacci&oacute;n de los saberes b&aacute;sicos&rdquo;. El manifiesto cree la falta de concreci&oacute;n &ldquo;podr&iacute;a generar desigualdad en la formaci&oacute;n y en la movilidad de los alumnos no solo entre diferentes puntos del pa&iacute;s sino tambi&eacute;n dentro de una misma Comunidad Aut&oacute;noma&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Un somero vistazo al curr&iacute;culo muestra un cambio notable en la concepci&oacute;n de la materia. En Bachillerato, el acento se pone en la contemporaneidad, y se prioriza la comprensi&oacute;n de los grandes procesos (la formaci&oacute;n del Estado y de las identidades nacionales y regionales, por ejemplo). Se recalca, adem&aacute;s, que la aproximaci&oacute;n a la historia se hace desde el presente, recogiendo la idea de la LOGSE de la &ldquo;historia-problema&rdquo;, una historia m&aacute;s enfocada a hacer comprensible el presente.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, las opiniones de los docentes son diversas. Para algunos, es un enfoque &ldquo;m&aacute;s rico, actual y significativo&rdquo;, que permitir&iacute;a orillar el car&aacute;cter memor&iacute;stico que muchas veces sigue teniendo la materia. Y es que, pese a que todas las leyes educativas incid&iacute;an en los aspectos como el pensamiento cr&iacute;tico o el an&aacute;lisis, el exceso de contenidos constre&ntilde;&iacute;a mucho la posibilidad de utilizar otras metodolog&iacute;as, tal y como han se&ntilde;alado en repetidas ocasiones expertos en did&aacute;ctica de la Historia y catedr&aacute;ticos, como <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/euskadi/saben-historia-jovenes_1_3916475.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rafael Valls o Juan Sisinio P&eacute;rez Garz&oacute;n</a>.
    </p><p class="article-text">
        Otros docentes, a las potencialidades que este nuevo enfoque permite, le a&ntilde;aden el desaf&iacute;o que supone. Sara Gonz&aacute;lez se&ntilde;ala que ser&aacute; clave un cambio metodol&oacute;gico, que debe &ldquo;empezar en cada uno de nosotros, y en nuestra clase&rdquo;. Eva Veci apunta a que &ldquo;los cambios metodol&oacute;gicos deben venir de la mano de la formaci&oacute;n del profesorado&rdquo;. En general, una sensaci&oacute;n compartida entre muchos docentes parece ser que en los &uacute;ltimos tiempos la formaci&oacute;n se centra en exceso en los procesos de evaluaci&oacute;n y en las TICS, pero no en la pr&aacute;ctica real del aula. Veci se&ntilde;ala que posiblemente muchos profesores sean reacios al cambio de metodolog&iacute;a (un problema al que ya tuvo que enfrentarse la LOGSE), por lo que considera que, junto a la formaci&oacute;n de los docentes, hace falta pedagog&iacute;a y &ldquo;convencimiento&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Esta y otras propuestas han sido presentadas a la Consejer&iacute;a durante los &uacute;ltimos d&iacute;as, tanto por parte de la Asociaci&oacute;n como de diversos institutos de Geograf&iacute;a e Historia de Cantabria.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pedro Merino Múgica]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/cambios-curriculo-desatan-alarma-profesorado-geografia-e-historia-cantabria_1_8587771.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 26 Dec 2021 19:17:17 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/cfe30eab-5f8a-4973-892a-ae01d559e581_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="119374" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/cfe30eab-5f8a-4973-892a-ae01d559e581_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="119374" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Los cambios en el currículo desatan la alarma entre el profesorado de Geografía e Historia de Cantabria]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/cfe30eab-5f8a-4973-892a-ae01d559e581_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El patrimonio del Alto Asón, entre la degradación y la recuperación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/cultura/patrimonio-alto-ason-degradacion-recuperacion_1_8542304.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/af237216-20b3-4042-b738-b1a16964cace_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El patrimonio del Alto Asón, entre la degradación y la recuperación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con 18 Bienes de Interés Cultural, la comarca cuenta también con cinco elementos patrimoniales en la Lista Roja</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Cantabria y otras regiones con cuevas Patrimonio de la Humanidad lanzan un Pasaporte rupestre para impulsar el turismo</p></div><p class="article-text">
        La <a href="https://listarojapatrimonio.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lista Roja del Patrimonio de Hispania Nostra</a> es el 'Pepito Grillo' que saca las verg&uuml;enzas hispanas en lo que a protecci&oacute;n del patrimonio se refiere. Con m&aacute;s de 1.000 registros, es un triste cat&aacute;logo de los horrores, que abarca desde castillos derruidos a yacimientos arqueol&oacute;gicos esquilmados. De ellos, Cantabria alberga actualmente 45, estando cinco en el Alto As&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Entre los municipios de Ramales, Ruesga, Arredondo y Soba suman un total de 18 Bienes de Inter&eacute;s Cultural (BIC). De ellos, 14 son cuevas con yacimiento arqueol&oacute;gico, dos son iglesias, uno es una torre medieval y el &uacute;ltimo es la zona arqueol&oacute;gica de Ramales, que alberga casi una treintena de cavidades con restos prehist&oacute;ricos. Sin embargo, el nivel de conservaci&oacute;n y protecci&oacute;n dista de estar a la altura de esta riqueza patrimonial.
    </p><p class="article-text">
        De estos bienes hay dos que aparecen tambi&eacute;n en la Lista Roja. Se trata de la Torre de los Velasco (en Quintana, Soba) y la ermita semirrupestre de San Juan de Socueva (Arredondo). Adem&aacute;s, hay otros tres edificios que, sin contar con la categor&iacute;a de BIC, aparecen en la triste lista. Se trata del Palacio de Revillagigedo (Ramales), el palacio de Zorrilla San&nbsp;Mart&iacute;n (Valle) y las pinturas murales de la ermita de Nuestra Se&ntilde;ora de la Concepci&oacute;n (Riva).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6b34d86f-1b72-462a-b263-74711aedcc0b_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6b34d86f-1b72-462a-b263-74711aedcc0b_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6b34d86f-1b72-462a-b263-74711aedcc0b_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6b34d86f-1b72-462a-b263-74711aedcc0b_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6b34d86f-1b72-462a-b263-74711aedcc0b_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6b34d86f-1b72-462a-b263-74711aedcc0b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6b34d86f-1b72-462a-b263-74711aedcc0b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Torre de Quintana, en Soba."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Torre de Quintana, en Soba.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Pese a estar todos incluidos en la lista, la situaci&oacute;n de cada uno de ellos es notablemente diferente. La Torre de los Velasco fue construida por orden de esta familia nobiliaria, uno de los linajes m&aacute;s poderosos del norte de la pen&iacute;nsula en la Edad Media. Fue posteriormente muy modificada, siendo usada durante las guerras carlistas. De esta &eacute;poca a&uacute;n se pueden ver restos en el entorno de la torre. De titularidad privada, durante largos a&ntilde;os se ha usado como establo, sin que ninguna autoridad, ni local ni auton&oacute;mica, haya tomado cartas en el asunto. La Lista Roja califica su situaci&oacute;n de &ldquo;degradaci&oacute;n avanzada&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El edificio religioso m&aacute;s antiguo de Cantabria</strong></h2><p class="article-text">
        La ermita de San Juan de Socueva cuenta con una sugestiva historia a sus espaldas. Con or&iacute;genes en el siglo VII, su ubicaci&oacute;n apartada hizo que pasara enormemente desapercibida. Mencionada tanto por Pascual Madoz como por Puig y Larraz, realmente fue redescubierta para el conocimiento cient&iacute;fico por Maximiliano Regil Alonso, que public&oacute; una interesante monograf&iacute;a en 1896. Este investigador descubri&oacute; adem&aacute;s restos de otro arco en el entorno, que jam&aacute;s ha vuelto a ser localizado. 
    </p><p class="article-text">
        La ermita es una pieza fundamental para el estudio de las din&aacute;micas hist&oacute;ricas de la etapa visig&oacute;tica o de la introducci&oacute;n del cristianismo en la zona cant&aacute;brica. Pese a ello, el secular abandono al que fue sometida hizo que hasta finales del siglo XX, los visitantes que se acercaban a verla tuvieran que sacar el ganado que se refugiaba en el interior. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c5edf896-561d-4667-a780-e4b7fb1e2bd0_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c5edf896-561d-4667-a780-e4b7fb1e2bd0_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c5edf896-561d-4667-a780-e4b7fb1e2bd0_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c5edf896-561d-4667-a780-e4b7fb1e2bd0_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c5edf896-561d-4667-a780-e4b7fb1e2bd0_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c5edf896-561d-4667-a780-e4b7fb1e2bd0_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c5edf896-561d-4667-a780-e4b7fb1e2bd0_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Ermita de San Juan de Socueva."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Ermita de San Juan de Socueva.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos 25 a&ntilde;os, arque&oacute;logos y defensores del patrimonio como Virgilio Fern&aacute;ndez Acebo o Ram&oacute;n Bohigas denunciaron la progresiva degradaci&oacute;n del entorno. Entidades como la ACDPS llevaron a cabo diversas campa&ntilde;as de limpieza y conservaci&oacute;n, con escaso apoyo institucional. 
    </p><p class="article-text">
        Afortunadamente, los &uacute;ltimos a&ntilde;os parecen mostrar un cambio de tendencia. Un reciente estudio de la ACDPS ha permitido reavivar el inter&eacute;s de la administraci&oacute;n por la ermita. En 2020 la Consejer&iacute;a licit&oacute; la restauraci&oacute;n de la ermita, pero el proyecto inicial <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/proyecto-restauracion-ermita-milenaria-san-juan-socueva-suscita-criticas-asociaciones-patrimonio_1_6144405.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">concit&oacute; notables cr&iacute;ticas</a> por parte de las asociaciones de patrimonio, por lo que se procedi&oacute; a una nueva redacci&oacute;n del mismo. Finalmente, este a&ntilde;o se prev&eacute; acometer el proyecto, <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/restauracion-ermita-san-juan-socueva-costara-90-000-euros-preve-realizar-ano_1_7382721.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por un montante de unos 90.000 euros</a>, parte de los cuales provendr&aacute; de financiaci&oacute;n europea.
    </p><h2 class="article-text">Unas pinturas g&oacute;ticas que desaparecen</h2><p class="article-text">
        Siguiendo el curso del As&oacute;n, se encuentra la ermita de Nuestra Se&ntilde;ora de la Concepci&oacute;n y San Sebasti&aacute;n, dentro del cementerio de Riva. En avanzado proceso de hundimiento, su principal inter&eacute;s reside en las pinturas g&oacute;ticas que se conservan en el testero, y que datan del siglo XVI. En el muro se puede contemplar la presencia de San Jorge y el drag&oacute;n, as&iacute; como las figuras relativas al martirio de San Sebasti&aacute;n y a una doncella rescatada por un caballero o arquero, que para Enrique Campuzano, director del Museo Diocesano, ser&iacute;a una posible alegor&iacute;a de la Inmaculada Concepci&oacute;n. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/af237216-20b3-4042-b738-b1a16964cace_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/af237216-20b3-4042-b738-b1a16964cace_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/af237216-20b3-4042-b738-b1a16964cace_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/af237216-20b3-4042-b738-b1a16964cace_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/af237216-20b3-4042-b738-b1a16964cace_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/af237216-20b3-4042-b738-b1a16964cace_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/af237216-20b3-4042-b738-b1a16964cace_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Pinturas de Nuestra Señora de la Concepción y San Sebastián."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Pinturas de Nuestra Señora de la Concepción y San Sebastián.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Esta ermita carece de cualquier tipo de protecci&oacute;n legal. En 2016 se dio la voz de alarma ante el progresivo deterioro del edificio y el riesgo de que las pinturas se perdieran definitivamente. Sin embargo el Obispado de Santander, due&ntilde;o del edificio, dej&oacute; claro que no ten&iacute;a intenci&oacute;n de intervenir, alegando falta de fondos. 
    </p><p class="article-text">
        Tampoco el Ayuntamiento de Ruesga, aduciendo que la titularidad del edificio es el mencionado Obispado. Ese abandono es lo que ha motivado su <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/monumentos-cantabros-incorporan-lista-roja-patrimonio_1_7829014.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">inclusi&oacute;n en la Lista Roja</a> hace apenas unos meses. Desgraciadamente, no parece haber supuesto ninguna reacci&oacute;n por parte de las autoridades competentes, y la ermita sigue languideciendo cada vez m&aacute;s cerca de la ruina total.
    </p><h2 class="article-text">Palacios que reviven</h2><p class="article-text">
        Dentro del municipio de Ruesga, pero en este caso en el pueblo de Valle, se encuentra el Palacio de Ruiz Zorrilla, de titularidad privada. Se trata de un gran edificio del siglo XVII, si bien sufri&oacute; sucesivas reformas, en las que trabajaron algunos de los m&aacute;s notables canteros de la comarca. El edificio consta de un cuerpo principal construido mayoritariamente en mamposter&iacute;a, con forma rectangular y una altura de cuatro plantas. 
    </p><p class="article-text">
        Tras d&eacute;cadas de abandono y algunas intervenciones puntuales poco afortunadas, este mismo a&ntilde;o se ha llevado a cabo una reforma que garantiza la estabilidad del edificio, al tiempo que se han eliminado algunos a&ntilde;adidos de las obras realizadas alrededor de los a&ntilde;os ochenta del pasado siglo. Aunque el edificio est&aacute; en la Lista Roja desde 2013, esta intervenci&oacute;n permite albergar esperanzas de que el palacio no siga la suerte de otras construcciones de la comarca.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, en Ramales se encuentra el &uacute;ltimo integrante de la triste lista. Se trata del Palacio de Revillagigedo, edificio del siglo XVI pero que fue notablemente modificado en el XVIII, y sufri&oacute; graves desperfectos durante la I Guerra Carlista (1839). Posteriores a&ntilde;adidos, inherentes a su actual funci&oacute;n de vivienda, han ido desdibujando un tanto su aspecto original. Sin embargo, su estado de conservaci&oacute;n es bueno. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/77176d1c-2432-45ad-aa9b-8b763c9935a7_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/77176d1c-2432-45ad-aa9b-8b763c9935a7_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/77176d1c-2432-45ad-aa9b-8b763c9935a7_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/77176d1c-2432-45ad-aa9b-8b763c9935a7_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/77176d1c-2432-45ad-aa9b-8b763c9935a7_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/77176d1c-2432-45ad-aa9b-8b763c9935a7_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/77176d1c-2432-45ad-aa9b-8b763c9935a7_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Palacio de Revillagigedo."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Palacio de Revillagigedo.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En realidad, el motivo de su inclusi&oacute;n en la Lista Roja no fue la situaci&oacute;n del edificio, sino el nulo respeto por su entorno, fruto de la presi&oacute;n urban&iacute;stica de la &uacute;ltima d&eacute;cada del siglo XX y comienzos del XXI, que supusieron la construcci&oacute;n de bloques de edificios que oprimen el que, sin lugar a dudas, es el edifico m&aacute;s emblem&aacute;tico de Ramales. 
    </p><p class="article-text">
        Fue esta, sin duda, una de las lacras de lo que una concejala calific&oacute; en 2007 como el &ldquo;urbanicidio de Ramales&rdquo;. Hay que recordar que en 2006 el ayuntamiento de Ramales vis&oacute; 755 viviendas, siendo superado s&oacute;lo por Santander y Pi&eacute;lagos.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un patrimonio industrial que busca pervivir</strong></h2><p class="article-text">
        Sin embargo, estos cinco bienes no son los &uacute;nicos elementos del patrimonio del Alto As&oacute;n que se encuentran en riesgo. Quiz&aacute; el m&aacute;s llamativo es la ferrer&iacute;a del Salto del Oso, en Ramales. Edificio del siglo XVI, fue creado por los Alvarado, rama de la poderosa familia de los Velasco. 
    </p><p class="article-text">
        El estudio realizado por la historiadora Carmen Ceballos muestra que la ferrer&iacute;a estuvo en funcionamiento probablemente hasta 1870. Posteriormente fue un molino y punto de luz que surt&iacute;a de electricidad a la f&aacute;brica de Trefiler&iacute;as y Derivados de Ramales. Ceballos se&ntilde;ala que ser&iacute;a de gran inter&eacute;s su rehabilitaci&oacute;n, pues esta ferrer&iacute;a cuenta con&nbsp;sistema de trompas para inyectar aire al horno, algo &ldquo;excepcional en las ferrer&iacute;as de Cantabria en el XIX&rdquo;. Carmen Ceballos, junto con la Asociaci&oacute;n Juan de Espina, intent&oacute; a comienzos de siglo que la ferrer&iacute;a fuera declarada BIC, pero no encontr&oacute; particular inter&eacute;s en las autoridades. 
    </p><p class="article-text">
        El edificio, de propiedad privada, se encuentra actualmente abandonado, y en progresivo estado de ruina. Sin embargo, el ayuntamiento de Ramales ha mostrado inter&eacute;s en retomar el proyecto de proteger el edificio mediante su declaraci&oacute;n como BIC. Ceballos se&ntilde;ala que su recuperaci&oacute;n podr&iacute;a ser un &ldquo;magn&iacute;fico reclamo tur&iacute;stico&rdquo;, permitiendo hacer visible el gran patrimonio del As&oacute;n en materia de molinos y ferrer&iacute;as, y apunta a la posibilidad de convertirla en un centro de interpretaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La mencionada f&aacute;brica de Trefiler&iacute;as y derivados es un claro ejemplo de patrimonio industrial abandonado. Con base en una f&aacute;brica de trefilar previa, adquiri&oacute; ese nombre en 1924, y estuvo en funcionamiento hasta 1992, cuando contaba con un centenar de trabajadores. Tras casi tres d&eacute;cadas de abandono, el actual equipo de gobierno ha mostrado su inter&eacute;s por recuperar ese espacio para convertirlo en una residencia para mayores. 
    </p><p class="article-text">
        A d&iacute;a de hoy, la propiedad es de la Tesorer&iacute;a de la Seguridad Social y del Ayuntamiento de Ramales, <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/ramales-compra-la-parcela-de-trefileria-para-construir-una-residencia-de-mayores_1_6401587.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que hace un a&ntilde;o compr&oacute; parte de la parcela</a>. La actual corporaci&oacute;n ya ha anunciado su intenci&oacute;n de facilitar que el edificio sea el centro de una residencia de ancianos. Para ello, y como primer paso, est&aacute; tramitando el cambio de uso de esa parcela de industrial a equipamiento. El proyecto contempla la conservaci&oacute;n de parte de las estructuras, que durante casi un siglo fueron elemento clave de la personalidad del pueblo. 
    </p><p class="article-text">
        En este caso s&iacute; que hay una iniciativa relacionada con el patrimonio inmaterial. El Grupo de Acci&oacute;n Local As&oacute;n&ndash;Ag&uuml;era&ndash;Trasmiera puso en marcha un proyecto para recopilar testimonios orales de vecinos de la comarca, y entre ellos se recogen <a href="https://patrimonioolvidadodelason.com/2019/05/22/testimonio-ix/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">interesantes intervenciones de trabajadoras de la f&aacute;brica</a>.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La Zona Arqueol&oacute;gica de Ramales, potencialidades y retos</strong></h2><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n en Ramales se encuentra la Zona Arqueol&oacute;gica, protegida en 2004. Alberga casi una treintena de yacimientos, con una cronolog&iacute;a que va desde el Musteriense (&eacute;poca de los neandertales) a la Edad Moderna, abarcando buena parte de la zona oriental del municipio. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/32939509-193e-43ee-bdd2-41c31fd119ed_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/32939509-193e-43ee-bdd2-41c31fd119ed_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/32939509-193e-43ee-bdd2-41c31fd119ed_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/32939509-193e-43ee-bdd2-41c31fd119ed_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/32939509-193e-43ee-bdd2-41c31fd119ed_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/32939509-193e-43ee-bdd2-41c31fd119ed_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/32939509-193e-43ee-bdd2-41c31fd119ed_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Vista desde el Parque arqueológico."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Vista desde el Parque arqueológico.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En los a&ntilde;os del <em>boom</em> de la construcci&oacute;n una empresa rellen&oacute; terrenos en su entorno, provocando el cambio de cursos de escorrent&iacute;a, al tiempo que sepult&oacute; algunas cavidades de menor importancia, sin restos arqueol&oacute;gicos. Hace unos a&ntilde;os un particular abri&oacute; una pista, sin el preceptivo informe de la Consejer&iacute;a de Cultura, que afect&oacute; al entorno de una ferrer&iacute;a seca, aun no estudiada. Pese a ello, en l&iacute;neas generales la zona cuenta con un buen estado de conservaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        En su entorno encontramos dos cuevas visitables, Covalanas &ndash;declarada Patrimonio de la Humanidad en 2008&ndash; y Cullalvera. Mientras que la primera cuenta con un aforo muy reducido para garantizar la conservaci&oacute;n, la segunda es objeto de visitas m&aacute;s masivas, gracias al inmenso tama&ntilde;o de sus galer&iacute;as.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/17e7a2be-f971-4dfd-82a7-2562017639ec_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/17e7a2be-f971-4dfd-82a7-2562017639ec_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/17e7a2be-f971-4dfd-82a7-2562017639ec_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/17e7a2be-f971-4dfd-82a7-2562017639ec_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/17e7a2be-f971-4dfd-82a7-2562017639ec_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/17e7a2be-f971-4dfd-82a7-2562017639ec_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/17e7a2be-f971-4dfd-82a7-2562017639ec_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Entrada de Cullalvera."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Entrada de Cullalvera.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Las obras de acondicionamiento fueron bastante respetuosas con la morfolog&iacute;a de la cavidad, si bien el centro de recepci&oacute;n fue objeto de cr&iacute;ticas, pues muchos consideraron que tanto su ubicaci&oacute;n (en la misma entrada) como su morfolog&iacute;a &ldquo;hawaiana&rdquo; (en palabras de un vecino) romp&iacute;an el encanto del&nbsp;lugar. Recientemente el edificio ha sido sustituido por uno m&aacute;s neutro, aunque la ubicaci&oacute;n sigue siendo la misma.
    </p><p class="article-text">
        La riqueza patrimonial del Alto As&oacute;n es menos publicitada que la natural (Parque Natural de los Collados, redes k&aacute;rsticas...), siendo un desaf&iacute;o su puesta en valor. Pero, para ello, ser&aacute; prioritario garantizar una conservaci&oacute;n a la que las autoridades no siempre han prestado la atenci&oacute;n que deb&iacute;an.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pedro Merino Múgica]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/cultura/patrimonio-alto-ason-degradacion-recuperacion_1_8542304.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Dec 2021 20:10:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/af237216-20b3-4042-b738-b1a16964cace_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="297355" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/af237216-20b3-4042-b738-b1a16964cace_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="297355" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El patrimonio del Alto Asón, entre la degradación y la recuperación]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/af237216-20b3-4042-b738-b1a16964cace_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Patrimonio Cultural,Cantabria,BIC - Bien de Interés Cultural]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Macizo del Hornijo resguarda la segunda mayor sala subterránea de la Península Ibérica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/macizo-hornijo-resguarda-segunda-mayor-sala-subterranea-peninsula-iberica_1_8390699.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/de7d8bec-69e4-432e-8b0e-1ded472e1e15_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Macizo del Hornijo resguarda la segunda mayor sala subterránea de la Península Ibérica"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un grupo de espeleólogos descubre entre los municipios de Soba, Ruesga y Ramales esta cavidad con unas dimensiones de 193 metros, además de una altura que va de los 50 a los 70 metros</p></div><p class="article-text">
        La entrada de la Torca de los Cubillones no se diferencia en nada de la mir&iacute;ada de otras grietas que tapizan los lapiaces -o garmas, como son conocidas en la comarca- del Macizo del Hornijo. Este macizo calc&aacute;reo, a caballo entre los municipios de Soba, Ruesga y Ramales, alberga miles de grietas y fisuras, algunas con la suficiente entidad como para ser catalogadas como &ldquo;simas&rdquo; o &ldquo;torcas&rdquo; por los espele&oacute;logos. En las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, los trabajos de exploraci&oacute;n y cartograf&iacute;a han documentado varios centenares de cavidades, &ldquo;la mayor&iacute;a con escaso inter&eacute;s&rdquo;, seg&uacute;n &Aacute;ngel Garc&iacute;a, secretario de la Agrupaci&oacute;n Espeleol&oacute;gica Ramaliega (AER).
    </p><p class="article-text">
        La AER comenz&oacute; la exploraci&oacute;n del Hornijo a finales de los a&ntilde;os 80. Los vecinos del barrio de Ancillo recuerdan como en aquellos a&ntilde;os unos j&oacute;venes con pesados petates pasaban muy temprano por delante de sus casas, para adentrarse en un escabroso terreno, apenas surcado por unos pocos senderos. &ldquo;Fueron a&ntilde;os de muchas pateadas y mucho esfuerzo, pero de pocos resultados&rdquo;, rememora Ricardo Mart&iacute;nez. Catalogaron m&aacute;s de dos centenares de simas, de entre 10 y 100 metros de profundidad. Pero no lograron encontrar lo que ansiaban: el supuesto sistema de galer&iacute;as subterr&aacute;neas que durante milenios habr&iacute;a drenado todo ese macizo. Los ge&oacute;logos aseguraban que esas galer&iacute;as estaban all&iacute;&hellip; pero no aparec&iacute;an. Entre las muchas cavidades descendidas, una llam&oacute; la atenci&oacute;n de los exploradores: la &uacute;nica que aspiraba aire en toda la zona. Sin embargo, y pese a descender varios pozos y realizar diversas escaladas, no fue posible dar con la continuaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En los a&ntilde;os 90 los espele&oacute;logos del AER cambiaron el escenario: se fueron al Macizo del Mortillano, donde a lo largo de 25 a&ntilde;os explorar&iacute;an casi un centenar de kil&oacute;metros de nuevas galer&iacute;as, logrando la que ser&iacute;a durante a&ntilde;os la mayor cavidad peninsular: el sistema del Mortillano, que actualmente cuenta con 147 kil&oacute;metros de galer&iacute;as, y una profundidad de 950 metros. Desde hace unos a&ntilde;os se ha de conformar con un honroso segundo puesto, al ser superado por el sistema del Alto del Tejuelo (Miera), con 175 kil&oacute;metros.
    </p><p class="article-text">
        Con la pandemia y el confinamiento municipal, la AER volvi&oacute; a centrarse en el entorno de Ramales, pateando de nuevo las &aacute;speras garmas del macizo. La Torca de los Cubillones, vieja conocida, pronto vino a su memoria, pues la corriente aspirante &ldquo;suele ser un buen indicador de conexi&oacute;n con sistemas grandes&rdquo;, se&ntilde;ala &Aacute;ngel Garc&iacute;a. Su revisi&oacute;n permiti&oacute; conocer nuevas galer&iacute;as, pero las estrecheces frenaron los avances.
    </p><h3 class="article-text">El descubrimiento</h3><p class="article-text">
        Este verano, los miembros del AER en colaboraci&oacute;n con espele&oacute;logos franceses del Sp&eacute;l&eacute;o Club de Dijon (SCD), volvieron a la carga. Tras desobstruir ingentes cantidades de barro, y descender un pozo de 23 metros regado por la lluvia de un afluente, llegaron a un estrecho pasaje, que de repente se transform&oacute; en una vasta negrura. &ldquo;Las piedras que tiramos no rebotaban en ninguna pared y alumbrando desde el borde con nuestras linternas, no ve&iacute;amos nada m&aacute;s que oscuridad. Estaba claro que no se trataba de un t&iacute;pico pozo, si no de una enorme sala&rdquo;, explica Garc&iacute;a.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9e42cdc4-65c5-40c9-b9e0-a35a2d386cb9_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9e42cdc4-65c5-40c9-b9e0-a35a2d386cb9_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9e42cdc4-65c5-40c9-b9e0-a35a2d386cb9_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9e42cdc4-65c5-40c9-b9e0-a35a2d386cb9_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9e42cdc4-65c5-40c9-b9e0-a35a2d386cb9_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9e42cdc4-65c5-40c9-b9e0-a35a2d386cb9_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9e42cdc4-65c5-40c9-b9e0-a35a2d386cb9_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Descenso a la sala subterránea."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Descenso a la sala subterránea.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En una nueva salida, dos miembros del equipo de exploraci&oacute;n, consiguieron equipar un a&eacute;reo pasamanos, que evitaba la ca&iacute;da del agua y descend&iacute;an m&aacute;s de 60 metros desde el techo de la sala hasta poner el pie en el suelo. &ldquo;Fue una sensaci&oacute;n alucinante flotar en el espacio negro, sin ver paredes&rdquo;, dice Crist&oacute;bal Ortega, que junto con Enrique Ogando (miembro del GELL) fueron los primeros en descender.
    </p><p class="article-text">
        Efectivamente, la sala tiene unas dimensiones de 193 metros en su eje mayor, y 137 en el menor, adem&aacute;s de una altura que va de los 50 a los 70 metros. <a href="https://cec-espeleo.com/catalogo-cavidades-grandes-salas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Se convierte as&iacute; en la segunda sala subterr&aacute;nea de la pen&iacute;nsula por volumen</a>, y la tercera por &aacute;rea (con m&aacute;s de 18.700 metros cuadrados) superada solo por la Sala del Carlista (ubicada en el subsuelo de Ramales y Carranza) y la Olivier Guillaume (en Arredondo) que, &ldquo;pese a su mayor extensi&oacute;n s&oacute;lo cuenta con unos 25 metros de altura&rdquo;, apunta Garc&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Las exploraciones siguen en estos momentos. &ldquo;La &uacute;ltima incursi&oacute;n nos ha permitido descender hasta &ndash;250 de profundidad, en un pozo que se abre en el centro de la sala&rdquo;, apunta Garc&iacute;a. La falta de cuerda les impidi&oacute; continuar. Adem&aacute;s, tienen otros pozos pendientes de descender en la misma sala, y &ldquo;m&uacute;ltiples recovecos&rdquo; pendientes de revisi&oacute;n concienzuda.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Futuras exploraciones</strong></h2><p class="article-text">
        Sin embargo, el objetivo de esta exploraci&oacute;n est&aacute; 200 metros m&aacute;s abajo: conectar con las galer&iacute;as de la cueva del Carcab&oacute;n. Se trata de una cavidad con m&aacute;s de 10 kil&oacute;metros explorados, pero con un acceso muy comprometido: una oquedad que en cuanto llueve queda anegada. &ldquo;Llevamos a&ntilde;os entrando a explorar por all&iacute;, pero nos vemos muy limitados a las &eacute;pocas de seca&rdquo;, apunta Patrick Degouve, espele&oacute;logo franc&eacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        El hecho de que las exploraciones en esa cavidad obliguen a pernoctar supone que la meteorolog&iacute;a siempre es una espada de Damocles. Una de las galer&iacute;as de este sistema se encuentra ubicada pr&aacute;cticamente debajo de la descomunal sala, y la esperanza de los exploradores ramaliegos es poder conectar y as&iacute; prescindir de la entrada inferior. &ldquo;El sistema del Carcab&oacute;n es particularmente interesante para entender la din&aacute;mica hidrogeol&oacute;gica del Hornijo y la zona alta del As&oacute;n&rdquo;, se&ntilde;ala Francisco Mart&iacute;nez, ge&oacute;logo y miembro del AER.
    </p><p class="article-text">
        El Alto As&oacute;n suma as&iacute; otro punto de inter&eacute;s k&aacute;rstico. A los ya mencionados sistemas del Alto del Tejuelo y Mortillano habr&iacute;a que a&ntilde;adir el sistema del G&aacute;ndara (110 kil&oacute;metros), el mayor pozo de Espa&ntilde;a (pozo MTDE, de 432 metros, ubicado en Ruesga) o los m&aacute;s de 200 kil&oacute;metros de galer&iacute;as de los sistemas subterr&aacute;neos de Matienzo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9c967e48-d842-49c2-ac5d-1ba75916826c_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9c967e48-d842-49c2-ac5d-1ba75916826c_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9c967e48-d842-49c2-ac5d-1ba75916826c_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9c967e48-d842-49c2-ac5d-1ba75916826c_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9c967e48-d842-49c2-ac5d-1ba75916826c_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9c967e48-d842-49c2-ac5d-1ba75916826c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9c967e48-d842-49c2-ac5d-1ba75916826c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Sala José Gambino."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Sala José Gambino.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pedro Merino Múgica]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/macizo-hornijo-resguarda-segunda-mayor-sala-subterranea-peninsula-iberica_1_8390699.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 18 Oct 2021 18:04:40 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/de7d8bec-69e4-432e-8b0e-1ded472e1e15_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="115264" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/de7d8bec-69e4-432e-8b0e-1ded472e1e15_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="115264" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El Macizo del Hornijo resguarda la segunda mayor sala subterránea de la Península Ibérica]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/de7d8bec-69e4-432e-8b0e-1ded472e1e15_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La excavación de El Mirón cumple 25 años como un referente de la arqueología europea]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/excavacion-miron-cumple-25-anos-referente-arqueologia-europea_1_8344663.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cd87deab-4f09-4ef5-849f-f0b122caf100_16-9-discover-aspect-ratio_default_1030109.jpg" width="773" height="435" alt="La excavación de El Mirón cumple 25 años como un referente de la arqueología europea"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Los del Mirón" se convirtieron en una verdadera institución en el pueblo de Ramales. Además de españoles, estadounidenses, franceses, ingleses, escoceses, y hasta algún japonés dieron vida a la caverna por el día -y a los bares por la noche- a lo largo de tres lustros</p></div><p class="article-text">
        Los vecinos del municipio c&aacute;ntabro de Ramales fueron testigos en 1996 de c&oacute;mo una nueva 'tribu' ocupaba una de las cavidades m&aacute;s emblem&aacute;ticas de la comarca: la Cueva del Mir&oacute;n, tambi&eacute;n conocida por los lugare&ntilde;os como Cueva de los Gitanos, o Cueva del Franc&eacute;s. Esa horda de arque&oacute;logos, capitaneados por Manuel Gonz&aacute;lez Morales (Universidad de Cantabria) y Lawrence G. Straus (Universidad de Nuevo M&eacute;xico), har&iacute;a gala de su comportamiento n&oacute;mada durante los veranos de los siguientes 15 a&ntilde;os, en los que bregaron para extraer toda la informaci&oacute;n arqueol&oacute;gica posible del yacimiento que la cavidad alberga.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los del Mir&oacute;n&rdquo; se convirtieron en una verdadera instituci&oacute;n en el pueblo, contando siempre con el apoyo incondicional del 'cham&aacute;n' local, Joaqu&iacute;n Eguizabal 'Pencho', gu&iacute;a de Covalanas. Adem&aacute;s de espa&ntilde;oles, norteamericanos, franceses, ingleses, escoceses, y hasta alg&uacute;n japon&eacute;s dieron vida a la caverna por el d&iacute;a -y a los bares por la noche- a lo largo de tres lustros.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b8031a41-377e-4198-a708-f6585d2fbf3e_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b8031a41-377e-4198-a708-f6585d2fbf3e_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b8031a41-377e-4198-a708-f6585d2fbf3e_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b8031a41-377e-4198-a708-f6585d2fbf3e_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b8031a41-377e-4198-a708-f6585d2fbf3e_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b8031a41-377e-4198-a708-f6585d2fbf3e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b8031a41-377e-4198-a708-f6585d2fbf3e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Manolo Morales y Lawrance Strauss."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Manolo Morales y Lawrance Strauss.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Uno de los veteranos de las primeras excavaciones rememora aquellos tiempos. Francesc Duarte, era un joven de Alcoi, estudiante de Historia, que aterriz&oacute; en Ramales un poco por casualidad, de la mano de un curso de antropolog&iacute;a de la Universidad Internacional Men&eacute;ndez Pelayo (UIMP) en el que tuvo que investigar sobre la festividad del Mant&oacute;n. All&iacute; coincidi&oacute; con los arque&oacute;logos -por aquel entonces ten&iacute;an el laboratorio en el local de la Fundaci&oacute;n Orense- y comenz&oacute; a participar en el proyecto, en una colaboraci&oacute;n que se alargar&iacute;a cuatro a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Xesco rememora el &ldquo;magn&iacute;fico ambiente&rdquo; que hab&iacute;a entre los j&oacute;venes estudiantes, y la relaci&oacute;n con los vecinos del pueblo, con varios de los cuales trab&oacute; amistad. &ldquo;Para m&iacute; fue toda una experiencia&rdquo;, recuerda. &ldquo;Ese a&ntilde;o hab&iacute;a tratado de encontrar alguna excavaci&oacute;n arqueol&oacute;gica por Valencia en la que realizar pr&aacute;cticas, y no lo logr&eacute;. Y, completamente por casualidad, acab&eacute; trabajando en El Mir&oacute;n&rdquo;. Para &eacute;l fue &ldquo;una especie de Erasmus&rdquo;, al convivir con gente de diversos pa&iacute;ses, tanto en la cueva como en las largas vigilias de las que fue testigo Rafa en el Bar Marcos, cuartel general extraoficial de la tribu, y escenario de muchas 'batallas'.
    </p><h2 class="article-text">Un yacimiento excepcional</h2><p class="article-text">
        Pero, &iquest;por qu&eacute; &ldquo;El Mir&oacute;n&rdquo;, de entre las miles de cuevas de la comarca? Gonz&aacute;lez Morales explica que la selecci&oacute;n no fue aleatoria. &ldquo;No se trata de excavar una cueva sin m&aacute;s, sino que forma parte de un proyecto m&aacute;s amplio&rdquo;. En este caso, el proyecto buscaba comprender mejor las din&aacute;micas de la poblaci&oacute;n del As&oacute;n en tiempos prehist&oacute;ricos, tanto en &eacute;poca paleol&iacute;tica (objeto de inter&eacute;s de Straus) como mesol&iacute;tica (principal campo de estudio de Morales en aquellos a&ntilde;os).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/43581792-283e-49e9-9a1e-cf1b9c997573_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/43581792-283e-49e9-9a1e-cf1b9c997573_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/43581792-283e-49e9-9a1e-cf1b9c997573_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/43581792-283e-49e9-9a1e-cf1b9c997573_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/43581792-283e-49e9-9a1e-cf1b9c997573_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/43581792-283e-49e9-9a1e-cf1b9c997573_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/43581792-283e-49e9-9a1e-cf1b9c997573_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El equipo de El Mirón en los 90."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El equipo de El Mirón en los 90.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La Cueva del Mir&oacute;n -con una boca de unos 20 metros de alto por 15 de ancho- contaba con varios puntos a su favor: su ubicaci&oacute;n en el desfiladero del Calera, junto a cuevas con arte rupestre como Covalanas o La Haza, su amplio vest&iacute;bulo, sus condiciones de habitabilidad y, adem&aacute;s, el hecho de que el hipot&eacute;tico yacimiento estuviera bien conservado, al encontrarse protegido por la existencia de apriscos de ganado en superficie.
    </p><p class="article-text">
        Los resultados no se hicieron esperar, si bien las primeras campa&ntilde;as no arrojaron ning&uacute;n descubrimiento espectacular del estilo de los que por aquellos a&ntilde;os Atapuerca nos regalaba todos los veranos. Sin embargo, la arqueolog&iacute;a es una disciplina que no se basa tanto en descubrimientos deslumbrantes como en la perseverante acumulaci&oacute;n de datos rigurosamente registrados, base de interpretaciones y explicaciones cient&iacute;ficas. 
    </p><p class="article-text">
        Estrato a estrato, la paciente labor permiti&oacute; documentar lo que a d&iacute;a de hoy es una de las mejores secuencias estratigr&aacute;ficas del Magdaleniense. El minucioso an&aacute;lisis de las marcas de uso y de la localizaci&oacute;n de los diversos &uacute;tiles l&iacute;ticos permiti&oacute; ir desentra&ntilde;ando qu&eacute; usos diferentes hab&iacute;a tenido la cavidad (y, dentro de ella, sus diversas zonas) a lo largo del tiempo. Hoy d&iacute;a, la secuencia estratigr&aacute;fica de El Mir&oacute;n abarca 48.000 a&ntilde;os de (pre)historia...
    </p><p class="article-text">
        Pero, adem&aacute;s, El Mir&oacute;n iba a aportar m&aacute;s alegr&iacute;as a investigadores y vecinos. Ya en los primeros a&ntilde;os se intuy&oacute; la existencia de una serie de grabados en las paredes -un caballo, adem&aacute;s de signos no figurativos- cuyo posterior an&aacute;lisis dat&oacute; en el Magdaleniense Inferior o Medio. En 2004 se encontr&oacute; una esc&aacute;pula decorada con la cabeza de una cierva y un posible b&oacute;vido, datado en el Magdaleniense Inferior (hace unos 17.000 a&ntilde;os). El yacimiento tambi&eacute;n alberga el propulsor m&aacute;s antiguo datado en la cornisa cant&aacute;brica.
    </p><h2 class="article-text">Una dama de 18.000 a&ntilde;os</h2><p class="article-text">
        Sin embargo, el hallazgo indudablemente m&aacute;s medi&aacute;tico ocurri&oacute; en 2010, cuando se descubri&oacute; el &uacute;nico enterramiento magdaleniense documentado hasta el momento en la Pen&iacute;nsula Ib&eacute;rica. Una mujer de hace unos 18.700 a&ntilde;os, cuyos restos aparecieron en un estrato cubierto de ocre rojo y hematites, fue r&aacute;pidamente popularizada por los medios de comunicaci&oacute;n como &ldquo;la Dama Roja&rdquo;. Curiosamente, no se recuper&oacute; ni el cr&aacute;neo ni muchos huesos largos, lo que hace pensar a los investigadores que posiblemente fueron extra&iacute;dos para realizar un enterramiento secundario. Un gran bloque con un grabado que parec&iacute;a representar una figura femenina aumentaba el atractivo -y el misterio- del descubrimiento.
    </p><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis de los restos permiti&oacute; determinar que su altura estar&iacute;a en torno a 1,6 metros, que su dieta era mixta (un 80% de origen terrestre, y un 20% de pescado y moluscos). El polen presente muestra que su enterramiento fue, probablemente, a finales de verano. Otras caracter&iacute;sticas f&iacute;sicas que los genetistas han logrado averiguar son su piel negra (algo com&uacute;n a todos los europeos hasta hace unos pocos miles de a&ntilde;os), sus ojos oscuros y su pelo rizado, adem&aacute;s de su intolerancia a la lactosa.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e492ab70-a317-4b77-83dc-cf4357967aae_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e492ab70-a317-4b77-83dc-cf4357967aae_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e492ab70-a317-4b77-83dc-cf4357967aae_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e492ab70-a317-4b77-83dc-cf4357967aae_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e492ab70-a317-4b77-83dc-cf4357967aae_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e492ab70-a317-4b77-83dc-cf4357967aae_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e492ab70-a317-4b77-83dc-cf4357967aae_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Mirón sobre el Calera."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Mirón sobre el Calera.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Los restos de la Dama Roja permitieron avanzar en el conocimiento del genoma de las poblaciones del Magdaleniense Inferior. En 2016 Nature public&oacute; un estudio que analizaba el genoma de 51 humanos modernos que vivieron entre 45.000 y 7.000 a&ntilde;os atr&aacute;s. Los datos mostraron c&oacute;mo la Dama Roja proven&iacute;a de uno de los linajes gen&eacute;ticos m&aacute;s antiguos, el de los auri&ntilde;acienses, estando emparentada con un individuo hallado en la cueva de Goyet (B&eacute;lgica), fechado en unos 35.000 a&ntilde;os. A su vez, la Dama Roja muestra coincidencias gen&eacute;ticas con individuos que, en los milenios posteriores, habitar&iacute;an en tierras de las actuales Francia, Alemania o B&eacute;lgica.
    </p><p class="article-text">
        Ese estudio, en el que los restos de El Mir&oacute;n jugaron un papel fundamental, ha permitido conocer un poco mejor la compleja evoluci&oacute;n demogr&aacute;fica del Paleol&iacute;tico europeo, con una movilidad de poblaciones mayor de lo que tradicionalmente se pensaba. Del an&aacute;lisis de los datos los arque&oacute;logos deducen que la cornisa cant&aacute;brica jug&oacute; un papel de &ldquo;refugio&rdquo; durante el m&aacute;ximo glaciar.
    </p><p class="article-text">
        A escala m&aacute;s local, la Dama Roja se ha convertido, en unos pocos a&ntilde;os, en uno de los s&iacute;mbolos de Ramales, junto con la cierva de Covalanas. No solo ha dado nombre a una senda, recuperada gracias al trabajo de vecinos como Roberto de Prado y Carlos Galarreta, sino tambi&eacute;n a una de las carreras de monta&ntilde;a m&aacute;s se&ntilde;eras de los &uacute;ltimos tiempos.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Los otros yacimientos y los cursos de verano</h2><p class="article-text">
        Las investigaciones de El Mir&oacute;n sirvieron de punto de partida para la revisi&oacute;n de otras cavidades del entorno, entre las que destaca el Abrigo de los Abandejos, cuyos restos est&aacute;n datados en unos 230.000 a&ntilde;os, en plena &eacute;poca de los neandertales, siendo el yacimiento m&aacute;s antiguo de toda la regi&oacute;n, con un &ldquo;valor excepcional no solo en Cantabria, sino en el conjunto de la vertiente cant&aacute;brica&rdquo;, en opini&oacute;n de Gonz&aacute;lez Morales. Indudablemente, los resultados de las excavaciones en El Mir&oacute;n tambi&eacute;n supusieron un renovado inter&eacute;s en otras cuevas ya conocidas, como Covalanas o La Haza, incluso entre los propios vecinos, que segu&iacute;an con inter&eacute;s las novedades.
    </p><p class="article-text">
        La creciente simbiosis entre el colectivo de arque&oacute;logos y el pueblo de Ramales llev&oacute; a que en 2007 se convirtiera en una de las sedes de los cursos de verano de la Universidad de Cantabria. Durante estos &uacute;ltimos quince a&ntilde;os,&nbsp;la amplia tem&aacute;tica, siempre vinculada con las cavernas y la arqueolog&iacute;a, y la participaci&oacute;n de figuras se&ntilde;eras -como el arque&oacute;logo Jean Clottes, el codirector de Atapuerca Jos&eacute; Mar&iacute;a Berm&uacute;dez de Castro o el forense Francisco Etxeberria- han atra&iacute;do a centenares de alumnos a estas jornadas de formaci&oacute;n. Las charlas abiertas al p&uacute;blico que acompa&ntilde;an a estos cursos se han convertido en otra de las actividades favoritas de los ramaliegos durante los meses estivales.
    </p><p class="article-text">
        De cara al futuro, Gonz&aacute;lez Morales se&ntilde;ala que queda a&uacute;n mucho material por analizar de lo ya recuperado en el yacimiento. En los pr&oacute;ximos a&ntilde;os -si la financiaci&oacute;n lo permite- se seguir&aacute; excavando en El Mir&oacute;n, aunque con campa&ntilde;as m&aacute;s reducidas, pero tambi&eacute;n con intenso trabajo de laboratorio. As&iacute;, Ramales seguir&aacute; contando con la presencia de &ldquo;mirones&rdquo; en sus cuevas y en sus bares.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pedro Merino Múgica]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/excavacion-miron-cumple-25-anos-referente-arqueologia-europea_1_8344663.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 12 Oct 2021 16:14:03 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/cd87deab-4f09-4ef5-849f-f0b122caf100_16-9-discover-aspect-ratio_default_1030109.jpg" length="91382" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/cd87deab-4f09-4ef5-849f-f0b122caf100_16-9-discover-aspect-ratio_default_1030109.jpg" type="image/jpeg" fileSize="91382" width="773" height="435"/>
      <media:title><![CDATA[La excavación de El Mirón cumple 25 años como un referente de la arqueología europea]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/cd87deab-4f09-4ef5-849f-f0b122caf100_16-9-discover-aspect-ratio_default_1030109.jpg" width="773" height="435"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El PSOE de Arredondo denuncia el retraso "injustificado" del Pleno Extraordinario sobre el proyecto eólico Garma Blanca]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/municipios/psoe-arredondo-denuncia-retraso-injustificado-pleno-extraordinario-proyecto-eolico-garma-blanca_1_7333724.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/92e7db8b-5697-4301-adc5-4a8cc9380e61_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El PSOE de Arredondo denuncia el retraso &quot;injustificado&quot; del Pleno Extraordinario sobre el proyecto eólico Garma Blanca"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los concejales socialistas consideran que el retraso busca "evitar presentar unas alegaciones serias"</p><p class="subtitle">Antecedentes - La presión popular desafía de nuevo la instalación de parques eólicos en los Valles Pasiegos: "Ojalá estas movilizaciones terminen como las del fracking"</p></div><p class="article-text">
        El Grupo Municipal Socialista de Arredondo ha mostrado su malestar con el equipo de gobierno del PRC por el retraso &ldquo;injustificado&rdquo; a la hora de convocar el Pleno Extraordinario solicitado para abordar la cuesti&oacute;n del Parque E&oacute;lico de Garma Blanca.
    </p><p class="article-text">
        Los socialistas presentaron el escrito solicitando la celebraci&oacute;n del Pleno Extraordinario el 15 de febrero. Sin embargo, la Alcald&iacute;a se neg&oacute; a convocar dicho Pleno en el plazo legal de 15 d&iacute;as naturales, por lo que el Pleno finalmente se realiza este lunes 22 de marzo, al estipular la ley la convocatoria autom&aacute;tica a los diez d&iacute;as de extinguirse el anterior plazo.
    </p><p class="article-text">
        Para los socialistas, el retraso busca evitar que los regionalistas &ldquo;se vean obligados a presentar unas alegaciones serias&rdquo;. Y es que la oposici&oacute;n se han mostrado muy cr&iacute;tica con la actuaci&oacute;n del equipo de gobierno en todo lo referente al proyecto Garma Blanca, en particular con las alegaciones presentadas por el Ayuntamiento el 3 de marzo, que consideran &ldquo;rid&iacute;culas&rdquo; y &ldquo;no consensuadas con nadie m&aacute;s&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Entre los errores achacados por los socialistas destacan que no se haga referencia a que Arredondo cuenta con Normas Subsidiarias, lo que obliga a la empresa promotora (Green Capital Power S.L.) a solicitar un Informe de Compatibilidad Urban&iacute;stica, cosa que no ha hecho. A juicio del portavoz socialista, Alejandro Manteca, otro error es &ldquo;que ni siquiera se acogen a la legislaci&oacute;n vigente desarrollada en Cantabria&rdquo;, pues &ldquo;frente a lo que se&ntilde;ala el informe elaborado por la empresa Igenercan, s&iacute; existe un reglamento que desarrolla la ley de Evaluaci&oacute;n Ambiental Integrada (Decreto 19/2010 por el que se aprueba el reglamento de la Ley 17/2006)&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A juicio de los socialistas, tanto la actitud del ayuntamiento como de la empresa se ha caracterizado por el &ldquo;oscurantismo&rdquo;. &ldquo;De la reuni&oacute;n de la empresa con el alcalde nos enteramos por casualidad, y la informaci&oacute;n presentada por la promotora fue escas&iacute;sima, apenas unos planos&rdquo; se&ntilde;ala Manteca. Adem&aacute;s, explica que han solicitado toda la informaci&oacute;n referente al proyecto que obra en poder del ayuntamiento hace m&aacute;s de un mes, y a&uacute;n no han recibido nada.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, los socialistas consideran que el Ayuntamiento tambi&eacute;n est&aacute; incumpliendo la Ley de Evaluaci&oacute;n de Impacto Ambiental, al no haber transmitido a los vecinos la informaci&oacute;n pertinente tras haber pasado un mes desde que fue presentado oficialmente el proyecto.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto Garma Blanca salt&oacute; a la palestra a comienzos del mes pasado, cuando la Delegaci&oacute;n del Gobierno en Cantabria someti&oacute; a informaci&oacute;n p&uacute;blica l<a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/comienza-tramitacion-parque-eolico-garma-blanca-51-mw-presupuesto-70-millones_1_7207328.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a solicitud de autorizaci&oacute;n administrativa previa y declaraci&oacute;n de impacto ambiental para su instalaci&oacute;n</a>. Impulsado por la empresa Green Capital Power SL, prev&eacute; la construcci&oacute;n de 13 aerogeneradores en los municipios de Arredondo, Entrambasaguas, Miera, Riotuerto y Sol&oacute;rzano, con una potencia instalada de 51 megavatios.
    </p><p class="article-text">
        Durante el per&iacute;odo de alegaciones, que ha acabado el d&iacute;a 16 de marzo, se han presentado multitud de ellas, por parte de ayuntamientos y asociaciones como ARCA o la Plataforma para la Defensa de los Valles Pasiegos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pedro Merino Múgica]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/municipios/psoe-arredondo-denuncia-retraso-injustificado-pleno-extraordinario-proyecto-eolico-garma-blanca_1_7333724.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 Mar 2021 13:39:57 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/92e7db8b-5697-4301-adc5-4a8cc9380e61_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="156519" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/92e7db8b-5697-4301-adc5-4a8cc9380e61_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="156519" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El PSOE de Arredondo denuncia el retraso "injustificado" del Pleno Extraordinario sobre el proyecto eólico Garma Blanca]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/92e7db8b-5697-4301-adc5-4a8cc9380e61_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lombótomizados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/lombotomizados_132_6371290.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6965008d-b971-4254-a772-d26cdd6c8ebe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lombótomizados"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Plantear la suspensión de las vacaciones escolares con dos días de antelación muestra que la improvisación y la falta de reflexión se han convertido ya en marca de la casa</p></div><p class="article-text">
        O&iacute;das las declaraciones de la consejera de Educaci&oacute;n, Marina Lomb&oacute; (PRC), cada vez est&aacute; m&aacute;s claro que se ha equivocado de sector: su lugar est&aacute; en la Consejer&iacute;a de Ganader&iacute;a. Es lo que se deduce de su concepci&oacute;n de lo que son los centros educativos: unos sitios en los que se apacienta un ganado (el alumnado) por parte de unos trabajadores pecuarios (los docentes) sumisos a la due&ntilde;a del cortijo.
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que por sonada que haya sido la decisi&oacute;n de anular la semana de descanso de noviembre, en realidad no es sino una muestra m&aacute;s de la &ldquo;lombotom&iacute;a&rdquo; de la Consejer&iacute;a de Educaci&oacute;n. Al margen de que se compartan o no los -peregrinos- argumentos aducidos por la consejera, lo cierto es que el hecho de plantear esto con dos d&iacute;as de antelaci&oacute;n muestra que la improvisaci&oacute;n y la falta de reflexi&oacute;n se han convertido ya en marca de la casa.
    </p><p class="article-text">
        Desgraciadamente, suma y sigue en la l&iacute;nea de desprop&oacute;sitos de la Consejer&iacute;a regionalista. A la pedag&oacute;gica ocurrencia de prohibir los deberes en la etapa de descanso y prohibir realizar ex&aacute;menes a la vuelta (lo que obliga al alumnado, en la pr&aacute;ctica, a comprimir las pruebas en otras semanas, con los perjuicios que ello ocasiona), se le sumaron las &ldquo;instrucciones&rdquo; emitidas durante el confinamiento, que azuzaban al profesorado a poco menos que regalar al curso a unos alumnos necesitados de un discurso radicalmente diferente, y no un paternalismo vacuo que poco les va a ayudar en la vida real. Unas instrucciones que, adem&aacute;s, se cargaban la autonom&iacute;a docente. 
    </p><p class="article-text">
        La nueva medida cierra el c&iacute;rculo, y si antes la semana de descanso total era clave para el buen rendimiento del alumnado, ahora esa necesidad desaparece por arte de magia. Algo a caballo entre el marxiano &ldquo;estos son mis principios, pero si no le gustan tengo otros&rdquo; y la orwelliana redefinici&oacute;n continua del presente en funci&oacute;n de las necesidades y caprichos del Gran Hermano.
    </p><p class="article-text">
        Un compa&ntilde;ero dec&iacute;a que todas estas necedades no eran sino otro paso m&aacute;s en la degradaci&oacute;n de la educaci&oacute;n p&uacute;blica que llevamos a&ntilde;os sufriendo, alimentada por un neoliberalismo que busca tanto el suculento negocio del sector como generar futuros empleados sumisos y acr&iacute;ticos, y por una pseudoizquierda dispuesta a comprar cualquier MacGuffin pedag&oacute;gico que suene moderno (ABP, constructivismo, TICs...). 
    </p><p class="article-text">
        Me permito disentir: detr&aacute;s de la pol&iacute;tica de esta Consejer&iacute;a no hay ni ideolog&iacute;a ni planes maquiav&eacute;licos; simplemente hay un vac&iacute;o absoluto. Toda la (indi)gesti&oacute;n de estos meses es una mezcla delirante de improvisaci&oacute;n y desconocimiento. Los docentes sabemos que la ignorancia no es sino el primer paso hacia el conocimiento, pero bajo dos premisas: que se reconozca como tal y que se est&eacute; dispuesto a superarla. Dir&iacute;a que ni una cosa ni otra se dan en el actual equipo de la Consejer&iacute;a. Miguel &Aacute;ngel Serna (PP), de infausto recuerdo, al menos ten&iacute;a la excusa de atender a un plan ideol&oacute;gico de laminaci&oacute;n de la escuela p&uacute;blica en favor de la privada-concertada. Pero la err&aacute;tica pol&iacute;tica educativa actual s&oacute;lo tiene una explicaci&oacute;n: son los efectos secundarios de una &ldquo;lombotom&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, tambi&eacute;n toca hacer autocr&iacute;tica: los docentes nos hemos adocenado. Estamos a la defensiva, hemos permitido que se nos moteje de vagos, de &ldquo;funcionarios&rdquo; (como si ese t&eacute;rmino fuera peyorativo) y no hemos sabido poner en valor nuestro trabajo cotidiano, que es mucho, tal y como demostramos la inmensa mayor&iacute;a durante el confinamiento. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora toca tirar de orgullo profesional, no recurrir al manido &ldquo;que lo hagan los sindicatos&rdquo; (que, conviene recordar, son fuertes cuando nosotros nos movemos) y hacernos valer. Y saber comunicar nuestro trabajo, al tiempo que reivindicamos nuestros derechos y nuestra dignidad (y la de la profesi&oacute;n). Arrimar el hombro en este &eacute;poca toca, pero tambi&eacute;n toca saber decir basta ante los abusos, los ninguneos, las incoherencias y la incompetencia. Y de todo esto, la Consejer&iacute;a de Educaci&oacute;n desgraciadamente va servida...
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pedro Merino Múgica]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/lombotomizados_132_6371290.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 29 Oct 2020 09:31:11 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/6965008d-b971-4254-a772-d26cdd6c8ebe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="574267" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/6965008d-b971-4254-a772-d26cdd6c8ebe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="574267" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Lombótomizados]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/6965008d-b971-4254-a772-d26cdd6c8ebe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por una política lampiña]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/politica-lampina_132_6195398.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/470a9399-17e5-40e2-9f9c-07ce7853d387_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por una política lampiña"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo menos que se le puede pedir a nuestros gestores es que muestren un mínimo respeto a las familias y al profesorado, y eso se demuestra, en primer lugar, no faltando a la verdad</p></div><p class="article-text">
        El gran problema de la pol&iacute;tica actual no es la corrupci&oacute;n, no. Tampoco la desafecci&oacute;n ciudadana, o la polarizaci&oacute;n. Es el bigote. El bigote genera profundas distorsiones en el mensaje pol&iacute;tico que llevan al delirio. Piensen en Maduro hablando con pajaritos, Aznar viendo comunistas hasta entre los <em>boy-scouts</em>, o en Revilla diciendo que las aulas en Cantabria no tienen m&aacute;s de quince criaturas.
    </p><p class="article-text">
        Y es que ese es, seg&uacute;n nuestro &iacute;nclito (que no ub&eacute;rrimo) presidente, el n&uacute;mero m&aacute;ximo de alumnos por clase en Cantabria. Ser&iacute;a bueno saber qui&eacute;n le ha facilitado ese dato, porque es de suponer que la Consejera del ramo, tambi&eacute;n regionalista, tenga informaci&oacute;n m&aacute;s realista: como que no van a ser una mera an&eacute;cdota las clases en las que haya m&aacute;s de 25 alumnos.
    </p><p class="article-text">
        Ciertamente, es posible que la audiencia del resto de Espa&ntilde;a salga con la idea de que Cantabria es una arcadia feliz, en la que los ni&ntilde;os vienen con un sobao bajo el brazo y una parcelita de 2,25 metros cuadrados en su clase. Pero est&aacute; claro que ac&aacute; no va a enga&ntilde;ar (porque no hay otra palabra para definir esas palabras: son simple y llanamente una mentira) a nadie: qui&eacute;n m&aacute;s, qui&eacute;n menos tiene hijos, sobrinos, vecinos... en los centros escolares de Cantabria, y sabe cu&aacute;l es la realidad.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta, entonces, es el porqu&eacute; de unas declaraciones que lo &uacute;nico que van a lograr es devaluar la ya pobre imagen que la comunidad educativa tiene de la gesti&oacute;n de la pandemia en lo que respecta a las aulas en Cantabria. Una gesti&oacute;n que hasta ahora se ha caracterizado por pasar la pelota al profesorado (muy especialmente a unos equipos directivos a los que se est&aacute; cargando de trabajo hasta la extenuaci&oacute;n), con un &ldquo;laissez-faire&rdquo; que har&iacute;a sonrojar al mism&iacute;simo Adam Smith. Y la respuesta es tan triste como evidente: esa digitalizaci&oacute;n de la vida que llevaba a&ntilde;os agudiz&aacute;ndose ha alcanzado con la pandemia cotas m&aacute;ximas: el mundo material ya no importa, s&oacute;lo la representaci&oacute;n que del mismo hacen (hacemos) en las redes sociales y en los media. 
    </p><p class="article-text">
        En realidad, y salvando las distancias, es la misma estrategia de la ultraderecha o los negacionistas: un desprecio ol&iacute;mpico por los hechos, unos hechos que siempre pueden ahormarse a nuestra visi&oacute;n, a nuestro discurso, a nuestros intereses: la famosa &ldquo;postverdad&rdquo; y su realidad alternativa, en la que conviven alegremente los inmigrantes que vienen a robarnos hasta la mascarilla, la conspiraci&oacute;n judeopodemita del coronavirus o los ni&ntilde;os c&aacute;ntabros que campan a sus anchas por las verdes praderas y amplias aulas catedralicias.
    </p><p class="article-text">
        La comunidad educativa se enfrenta a un enorme desaf&iacute;o; no es exagerado decir que el mayor, con mucho, de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. Lo menos que se le puede pedir a nuestros gestores es que muestren un m&iacute;nimo respeto a las familias y al profesorado, y eso se demuestra, en primer lugar, no faltando a la verdad. La confianza es una cuesti&oacute;n clave en un &aacute;mbito tan sensible como la educaci&oacute;n, y proclamar falsedades no ayuda, precisamente, a cimentarla. Revilla habr&aacute; conseguido con sus declaraciones su en&eacute;simo (y ef&iacute;mero) minuto de gloria, pero esa forma de hacer pol&iacute;tica tiene un corto recorrido. Y es que, cuando despiertas del sue&ntilde;o digital y medi&aacute;tico, la realidad, como el dinosaurio, sigue all&iacute;. Como los m&aacute;s de 25 ni&ntilde;os por aula. Bueno, si no nos los confinan...
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pedro Merino Múgica]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/politica-lampina_132_6195398.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 02 Sep 2020 09:45:26 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/470a9399-17e5-40e2-9f9c-07ce7853d387_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1305292" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/470a9399-17e5-40e2-9f9c-07ce7853d387_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1305292" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Por una política lampiña]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/470a9399-17e5-40e2-9f9c-07ce7853d387_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El proyecto de restauración de la ermita milenaria de San Juan de Socueva suscita las críticas de las asociaciones de patrimonio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/proyecto-restauracion-ermita-milenaria-san-juan-socueva-suscita-criticas-asociaciones-patrimonio_1_6144405.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a33bb21d-f327-499b-beee-cbd9a5b89470_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El proyecto de restauración de la ermita milenaria de San Juan de Socueva suscita las críticas de las asociaciones de patrimonio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La obra adolece de "graves defectos técnicos y procedimentales" e incluye "actuaciones potencial y manifiestamente dañinas", según estos colectivos conservacionistas</p></div><p class="article-text">
        Unanimidad entre algunas de las principales organizaciones de defensa del patrimonio de Cantabria: el proyecto auspiciado por la Direcci&oacute;n General de Patrimonio Cultural y Memoria Hist&oacute;rica para la restauraci&oacute;n de la ermita de San Juan de Socueva, en Arredondo, incluye &ldquo;actuaciones potencial y manifiestamente da&ntilde;inas&rdquo;, seg&uacute;n un informe redactado por la Asociaci&oacute;n C&aacute;ntabra para la Defensa del Patrimonio Subterr&aacute;neo (<a href="http://acdps.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ACDPS</a>). Similar opini&oacute;n tiene la Asociaci&oacute;n para la Defensa de los Recursos Naturales de Cantabria (<a href="https://arcacantabria.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ARCA</a>), que en una nota de prensa ha calificado de &ldquo;sentencia de muerte&rdquo; el proyecto, obra de la Oficina T&eacute;cnica de la Direcci&oacute;n General de Cultura. 
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, la Asociaci&oacute;n de Conservadores y Restauradores de Espa&ntilde;a (<a href="https://asociacion-acre.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ACRE</a>) ha presentado un recurso de reposici&oacute;n contra el pliego, no solo por cuestiones metodol&oacute;gicas y de conservaci&oacute;n, sino por el incumplimiento, a su entender de la Ley de Contratos del Sector P&uacute;blico. Tambi&eacute;n la asociaci&oacute;n Cailagua, ubicada en la comarca del As&oacute;n, critica la &ldquo;escasa sensibilidad&rdquo; de la restauraci&oacute;n propuesta.
    </p><p class="article-text">
        Todas estas entidades inciden en la importancia hist&oacute;rica y patrimonial de San Juan de Socueva. Ubicada en un farall&oacute;n rocoso que domina dicho barrio, un estudio realizado en 2017 por diversos arque&oacute;logos entre los que se encontraban el fallecido Ram&oacute;n Bohigas, Emilio Mu&ntilde;oz o Mariano Serna, demostr&oacute; que la ermita semirrupestre data de la segunda mitad del siglo VII, siendo sin lugar a dudas una pieza fundamental para el estudio de aspectos tales como las din&aacute;micas hist&oacute;ricas de la etapa visig&oacute;tica o la introducci&oacute;n del cristianismo en la zona cant&aacute;brica.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Carencias t&eacute;cnicas y procedimentales</strong></h2><p class="article-text">
        Todas estas asociaciones ven &ldquo;graves defectos&rdquo; tanto t&eacute;cnicos como procedimentales en el proyecto reci&eacute;n licitado. As&iacute;, desde el punto de vista de la idoneidad de las obras propuestas, desde la ACDPS&nbsp;se critica el lavado con agua a presi&oacute;n y detergente proyectado, dado que en el conjunto se han citado manifestaciones parietales como grabados y restos de pinturas rojas. Tampoco se considera pertinente el relleno con mortero de los huecos existentes entre la mamposter&iacute;a, y menos sin un estudio previo de los mismos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f4411762-1b08-4950-8e24-dcf319dd07f2_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f4411762-1b08-4950-8e24-dcf319dd07f2_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f4411762-1b08-4950-8e24-dcf319dd07f2_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f4411762-1b08-4950-8e24-dcf319dd07f2_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f4411762-1b08-4950-8e24-dcf319dd07f2_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f4411762-1b08-4950-8e24-dcf319dd07f2_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f4411762-1b08-4950-8e24-dcf319dd07f2_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Ábside de San Juan de Socueva."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Ábside de San Juan de Socueva.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La propuesta de fijar con pernos met&aacute;licos el altar es asimismo objeto de cr&iacute;tica. &ldquo;Hay que aclarar que se trata de un peculiar altar, formado por una mesa y una columnilla con un encaje macho-hembra que nunca ha necesitado de otro tipo de sustentaci&oacute;n&rdquo;, se&ntilde;alan desde la ACDPS.
    </p><p class="article-text">
        La reforma del acceso al conjunto hist&oacute;rico tambi&eacute;n forma parte del proyecto, en el que denuncian que no deja de resultar contradictorio que, al tiempo que se afirma que la ermita se encuentra en &ldquo;un paraje natural de extraordinaria belleza que se debe mantener inalterado lo m&aacute;ximo posible&rdquo;, se propone el uso de &ldquo;todo-uno&rdquo; para el camino.
    </p><p class="article-text">
        Desde el punto de vista procedimental, estas asociaciones consideran que son m&uacute;ltiples las irregularidades del proyecto. Adem&aacute;s de la &ldquo;err&oacute;nea clasificaci&oacute;n&rdquo; de la obra como de ingenier&iacute;a civil, inciden en que &ldquo;incumple la Ley de Contratos del Sector P&uacute;blico, al no se&ntilde;alar el precio por hora de la mano de obra, como es preceptivo&rdquo;.&nbsp;Asimismo, la falta de publicaci&oacute;n de los integrantes de la Mesa de Contrataci&oacute;n ser&iacute;a otro incumplimiento de dicha normativa.
    </p><p class="article-text">
        A su juicio, otro ejemplo del &ldquo;escaso rigor&rdquo; del proyecto ser&iacute;a que &ldquo;se ha usado el corta-pega, tal y como demuestran las referencias en el mismo al Proyecto de C&aacute;lculo Estructural y de Instalaciones de la Casa de Cultura de Baena&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, consideran que otra &ldquo;carencia notoria&rdquo; del proyecto es la ausencia de t&eacute;cnicos en Conservaci&oacute;n o Restauraci&oacute;n de bienes culturales -el verdadero prop&oacute;sito del proyecto-, dado que &ldquo;se desconoce la formaci&oacute;n en dichas materias de los firmantes del proyecto&rdquo;. De hecho, se&ntilde;alan, la figura de Conservador-Restaurador est&aacute; ausente en la adscripci&oacute;n de medios que deben cumplir las empresas participantes en la licitaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Desde la ACDPS se recuerda que este proyecto es &ldquo;reciclado&rdquo; de otro anterior, firmado por los entonces titulares del Servicio T&eacute;cnico de Arquitectura de la Consejer&iacute;a, actualmente jubilados. Dicho proyecto, que esta entidad consider&oacute; &ldquo;muy agresivo&rdquo;, fue rechazado en su momento por la Comisi&oacute;n T&eacute;cnica de Patrimonio Construido.
    </p><h2 class="article-text">Una ermita milenaria</h2><p class="article-text">
        La &nbsp;importancia patrimonial e hist&oacute;rica de San Juan de Socueva nunca se ha visto acompa&ntilde;ada por el inter&eacute;s de las autoridades competentes para proteger este singular edificio. Declarada Bien de Inter&eacute;s Cultural en 1985, ya en 1990 Virgilio Fern&aacute;ndez avisaba del enorme deterioro del edificio. En esa d&eacute;cada, el visitante que se acercaba al entonces poco conocido edificio, ten&iacute;a que sacar de su interior a las cabras que all&iacute; se refugiaban para poder apreciar su famoso arco. 
    </p><p class="article-text">
        Por esos a&ntilde;os, la ACDPS y la Federaci&oacute;n C&aacute;ntabra de Espeleolog&iacute;a (FCE) llevaron a cabo una intervenci&oacute;n que evit&oacute; que el porche del siglo XIX que precede a la ermita semirrupestre se desplomara, publicando un detallado estudio sobre el edificio. En 2003, la ACDPS realiz&oacute; una <a href="http://www.federacionacanto.org/campagnas/pdfs/25092017145303_pdf_campagnas.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">propuesta de rehabilitaci&oacute;n</a> muy diferente de la presentada por la Direcci&oacute;n General. Actualmente hay una monograf&iacute;a en imprenta que ser&aacute; publicada hacia finales de 2020, y que recoge a&ntilde;os de investigaciones por parte de la ACDPS, con la colaboraci&oacute;n de la FCE.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, durante todos estos a&ntilde;os lo &uacute;nico que se acometi&oacute;, al margen de campa&ntilde;as de limpieza organizadas por la mencionada asociaci&oacute;n, fue una breve mejora del camino de acceso. Ni Ayuntamiento, ni Consejer&iacute;a, ni Obispado mostraron ning&uacute;n inter&eacute;s en el mantenimiento del edificio, que en 2007 entraba en <a href="https://listarojapatrimonio.org/ficha/iglesia-rupestre-de-san-juan-socueva/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Lista Roja del Patrimonio</a> amenazado de Hispania Nostra. 
    </p><p class="article-text">
        Hubo que esperar hasta 2017, casi 30 a&ntilde;os despu&eacute;s de las primeras voces de alarma, a que la Consejer&iacute;a de Cultura anunciara una inversi&oacute;n de 66.000 euros en la rehabilitaci&oacute;n del edificio. Pese a ello, el procedimiento se ralentiz&oacute;, mientras los visitantes -que ahora pod&iacute;an acceder hasta las inmediaciones de la ermita en coche, a trav&eacute;s de una pista asfaltada- eran testigos del espect&aacute;culo de ver el altar milenario manchado por las velas, fruto de las visitas ofertadas por empresas de &ldquo;meditaci&oacute;n trascendental&rdquo;. El rechazo por parte de la Comisi&oacute;n T&eacute;cnica de Patrimonio Construido oblig&oacute; a modificar el proyecto, lo que supuso que, en el actual y definitivo, el coste ascendiera a 78.522,09 euros, casi un 19% m&aacute;s de lo inicialmente presupuestado.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, en marzo, el Ayuntamiento de Arredondo decidi&oacute; el cierre del recinto -hasta entonces, de acceso libre- ante el riesgo de derrumbe, a la espera de que el proyecto de la Consejer&iacute;a se llevara a cabo. Un proyecto que, a juicio de muchos expertos, necesita de tantas reformas como la propia ermita.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pedro Merino Múgica]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/proyecto-restauracion-ermita-milenaria-san-juan-socueva-suscita-criticas-asociaciones-patrimonio_1_6144405.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Aug 2020 10:26:34 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a33bb21d-f327-499b-beee-cbd9a5b89470_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="324455" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a33bb21d-f327-499b-beee-cbd9a5b89470_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="324455" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El proyecto de restauración de la ermita milenaria de San Juan de Socueva suscita las críticas de las asociaciones de patrimonio]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a33bb21d-f327-499b-beee-cbd9a5b89470_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Cantabria,Patrimonio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Santander-Bilbao: un tren que agoniza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/santander-bilbao-tren-agoniza_1_6143482.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7fd47478-4f33-467b-bf67-e8708b9e2339_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Santander-Bilbao: un tren que agoniza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una plataforma en defensa del ferrocarril busca revertir la decadencia de una línea centenaria entre Cantabria y País Vasco infrautilizada y abandonada por la Administración</p></div><p class="article-text">
        La <a href="https://www.trensantanderbilbao.org/espa%C3%B1ol" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Plataforma en Defensa del Tren Santander-Bilbao</a> se ha presentado estos d&iacute;as en la comarca del As&oacute;n con sendos actos en Ramales de la Victoria y Ampuero, a los que han asistido m&aacute;s de un centenar de vecinos, entre los que se encontraban los alcaldes socialistas de ambas localidades, as&iacute; como el senador regionalista Jos&eacute; Miguel Fern&aacute;ndez Viadero.
    </p><p class="article-text">
        Constituida inicialmente en Carranza, la iniciativa se ha extendido a la zona del As&oacute;n dado que ambos territorios comparten no solo esta l&iacute;nea f&eacute;rrea, sino una problem&aacute;tica muy similar. La causa de la creaci&oacute;n de esta Plataforma ha sido la eliminaci&oacute;n de viajes entre Santander y Bilbao a ra&iacute;z&nbsp;de la COVID-19, si bien para los integrantes de la misma no ha sido sino una &ldquo;excusa&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Si ya antes de la pandemia la&nbsp;&ldquo;paup&eacute;rrima oferta&rdquo; de viajes dificultaba mucho el papel vertebrador que el transporte p&uacute;blico debe tener, durante la misma Renfe ha limitado el servicio de la l&iacute;nea a un tren matutino en cada sentido, imposibilitando as&iacute; que los vecinos de Cantabria oriental y Las Encartaciones utilicen ese medio para acudir al trabajo en las capitales. Ante las quejas presentadas por los usuarios, la empresa p&uacute;blica se ha limitado a declarar que la suspensi&oacute;n del servicio se deb&iacute;a a las&nbsp;&ldquo;&oacute;rdenes ministeriales&rdquo;, sin dar ninguna informaci&oacute;n referente al posible restablecimiento del servicio.
    </p><p class="article-text">
        Fernando Lobato, miembro de la Plataforma, se&ntilde;ala la importancia de que &ldquo;tras a&ntilde;os de maltrato los usuarios hayamos sido capaces de organizarnos para reivindicar un servicio que responda a las necesidades reales, que no entienden de fronteras administrativas&rdquo;. Considera que el caso de la l&iacute;nea Santander-Bilbao es un ejemplo m&aacute;s del &ldquo;abandono total por parte de las administraciones de las infraestructuras ferroviarias como elemento de vertebraci&oacute;n del territorio&rdquo;. Cree, adem&aacute;s, que esta cuesti&oacute;n es s&iacute;ntoma de un problema m&aacute;s amplio, la necesidad de repensar la movilidad en el entorno rural, para adaptarla al siglo XXI.
    </p><p class="article-text">
        C&eacute;sar Garc&iacute;a, alcalde de Ramales, incide en el mismo sentido. Desde el Ayuntamiento se han puesto en contacto con el Ministerio de Transporte, Movilidad y Agenda Urbana para reivindicar una soluci&oacute;n no solo a la problem&aacute;tica generada por la COVID-19, sino a lo que consideran &ldquo;d&eacute;cadas de decadencia&rdquo; de una l&iacute;nea que, sin contar a las capitales, da servicio a una poblaci&oacute;n de m&aacute;s de 40.000 habitantes. &ldquo;Hay que tener en cuenta&rdquo;, aduce Garc&iacute;a, &ldquo;que esta l&iacute;nea pasa precisamente por el l&iacute;mite de las zonas que se despueblan&rdquo; y cree que el ferrocarril puede ser un elemento que frene esa despoblaci&oacute;n. &ldquo;Mientras se habla y discute de un AVE que no existe, dejamos morir una l&iacute;nea existente y con un gran potencial&rdquo;, apunta.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un tren m&aacute;s de Cercan&iacute;as que auton&oacute;mico</strong></h2><p class="article-text">
        Lo cierto es que la l&iacute;nea de Feve Santander-Bilbao ha tenido siempre un car&aacute;cter mixto, m&aacute;s propio de un Cercan&iacute;as, en particular en los tramos m&aacute;s pr&oacute;ximos a ambas ciudades, que de un tren auton&oacute;mico. El hecho de que muchos habitantes de Las Encartaciones y de Cantabria oriental trabajen en esas dos urbes hab&iacute;a convertido tradicionalmente a esta l&iacute;nea en una opci&oacute;n para aquellos que no dispon&iacute;an de veh&iacute;culo. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la progresiva reducci&oacute;n de horarios hab&iacute;a limitado notablemente esta opci&oacute;n, que ahora queda completamente cercenada. &ldquo;Es la cr&oacute;nica de una muerte anunciada&rdquo;, indicaba uno de los asistentes a la presentaci&oacute;n de Ampuero, veterano usuario: &ldquo;Si dejas que un servicio se degrade, la gente busca otras alternativas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los miembros de la Plataforma creen que no potenciar este tren es una &ldquo;oportunidad perdida&rdquo;. Con la creciente reurbanizaci&oacute;n de la comarca de las Encartaciones, y el auge que tuvo la segunda vivienda en la &eacute;poca de la especulaci&oacute;n salvaje en parte de la comarca del As&oacute;n, lo que no falta son usuarios potenciales, sino una voluntad pol&iacute;tica de fomentar el transporte p&uacute;blico, afirman. Consideran que &ldquo;no es de recibo&rdquo; que, en plena crisis del coronavirus, y escud&aacute;ndose en la misma, la Administraci&oacute;n &ldquo;deje morir&rdquo; una l&iacute;nea de tren, al tiempo que &ldquo;recomienda&rdquo; usar el transporte privado, algo que &ldquo;va en contra de la actual filosof&iacute;a de la movilidad&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una l&iacute;nea centenaria</strong></h2><p class="article-text">
        Creada en 1894 por la fusi&oacute;n de varias v&iacute;as f&eacute;rreas preexistentes, la historia reciente de la l&iacute;nea Santander-Bilbao es la de una lenta pero imparable decadencia. Ya hace m&aacute;s de 20 a&ntilde;os la frecuencia de trenes era considerada insuficiente por los vecinos de la comarca del As&oacute;n y de Las Encartaciones, para los que el tren era una forma de acceder a las dos grandes urbes cercanas.
    </p><p class="article-text">
        En el d&iacute;a a d&iacute;a, los usuarios sufrieron un paulatino empeoramiento del servicio. A la decreciente frecuencia de los viajes se le sumaba lo obsoleto de la maquinaria, que convert&iacute;an en poco menos que una aventura los viajes a Bilbao o Santander. &ldquo;Hace 20 a&ntilde;os era muy frecuente comenzar el viaje en tren, pero acabarlo en autob&uacute;s, despu&eacute;s de que el tren te dejara tirado en cualquier lugar&rdquo;, evoca un veterano usuario. Luis, entonces estudiante, recuerda como era muy habitual volver los domingos a Bilbao &ldquo;de pie, en el espacio entre compartimentos, traqueteando durante las dos horas de viaje&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bb4e1554-ae49-49bf-9169-01157ab6a9db_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bb4e1554-ae49-49bf-9169-01157ab6a9db_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bb4e1554-ae49-49bf-9169-01157ab6a9db_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bb4e1554-ae49-49bf-9169-01157ab6a9db_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bb4e1554-ae49-49bf-9169-01157ab6a9db_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bb4e1554-ae49-49bf-9169-01157ab6a9db_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/bb4e1554-ae49-49bf-9169-01157ab6a9db_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Presentación de la Plataforma en Ampuero."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Presentación de la Plataforma en Ampuero.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En 2004, con el nombramiento de un oriundo de la comarca, Dimas Sa&ntilde;udo, como director de la Feve, las esperanzas renacieron&nbsp;entre los viajeros. Nacido en Riva de Ruesga y concejal por el PSE en Bilbao durante a&ntilde;os, parec&iacute;a la persona id&oacute;nea para revitalizar una l&iacute;nea languideciente. De hecho, lleg&oacute; a anunciar la electrificaci&oacute;n de toda la v&iacute;a. Pero nada de eso ocurri&oacute; y &ldquo;la Feve&rdquo;, como popularmente se la conoce en la comarca, sigui&oacute; prestando un servicio ineficiente e ineficaz, lo que supon&iacute;a una continua ca&iacute;da en el n&uacute;mero de viajeros. A nivel estatal, Feve se caracteriz&oacute; estos a&ntilde;os por una mala gesti&oacute;n presupuestaria, que acabar&iacute;a en los tribunales. 
    </p><p class="article-text">
        Un informe de 2012 sobre la l&iacute;nea Santander-Bilbao reflejaba que la ocupaci&oacute;n media de cada convoy era de solo un 17%, y que el precio del billete -entonces, 3 euros- no reflejaba el coste real del servicio, y que la empresa cifraba en nada menos que 40 euros. Los usuarios acusaron a la empresa de desatenci&oacute;n, se&ntilde;alando que la falta de actividad se deb&iacute;a a la prestaci&oacute;n de un servicio ineficaz.
    </p><p class="article-text">
        En 2013, Feve desaparec&iacute;a, quedando su infraestructura subrogada a Adif, y a Renfe la explotaci&oacute;n de los trenes. En esos a&ntilde;os se produjo a&ntilde;os una renovaci&oacute;n de maquinaria y vagones que evit&oacute; las innumerables aver&iacute;as antes frecuentes, y los consiguientes retrasos que eran considerados por los usuarios como &ldquo;marca de la casa&rdquo;. Sin embargo, en lo que no hubo mejora alguna fue en la frecuencia horaria, hasta llegar a la situaci&oacute;n actual, que un asistente al acto de Ramales caracterizaba de &ldquo;comatosa&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Pr&oacute;ximas movilizaciones</strong></h2><p class="article-text">
        Asentada ya la Plataforma en Vizcaya y Cantabria, esta prevista una asamblea abierta en Carranza para decidir las siguientes acciones y perfilar las propuestas que pretenden transmitir a las diversas administraciones. Los miembros de la misma creen que puede ser un buen punto de encuentro no s&oacute;lo para reivindicar esta cuesti&oacute;n concreta, sino para reflexionar sobre las cambiantes necesidades de comunicaci&oacute;n y transporte en una zona que, aunque pertenece a dos comunidades diferentes, tradicionalmente ha estado muy vinculada. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras, adem&aacute;s de una recogida de firmas, y de diversas tentativas de abordar la cuesti&oacute;n con Renfe (infructuosas hasta el momento), han iniciado una serie de contactos con cargos pol&iacute;ticos municipales y auton&oacute;micos tanto en Cantabria como en el Pa&iacute;s Vasco, de los que esperan un compromiso firme en esta &ldquo;lucha en defensa de un servicio p&uacute;blico digno&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pedro Merino Múgica]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/santander-bilbao-tren-agoniza_1_6143482.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 02 Aug 2020 21:16:39 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7fd47478-4f33-467b-bf67-e8708b9e2339_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="485971" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7fd47478-4f33-467b-bf67-e8708b9e2339_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="485971" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Santander-Bilbao: un tren que agoniza]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7fd47478-4f33-467b-bf67-e8708b9e2339_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
  </channel>
</rss>
