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    <title><![CDATA[elDiario.es - Historia]]></title>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Una olimpiada con 1.000 jóvenes para pedir espacios y otras historias de lucha vecinal antifranquista al norte de Madrid]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/olimpiada-1-000-jovenes-pedir-espacios-historias-lucha-vecinal-antifranquista-norte-madrid_1_13248883.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8b8517b7-7835-4955-b240-9f561a2abb77_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una olimpiada con 1.000 jóvenes para pedir espacios y otras historias de lucha vecinal antifranquista al norte de Madrid"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La exposición Historia del Club Juvenil Villaamil-Valdezarza y de la Asociación Juvenil San Nicolás (1968-1976) recuerda durante esta semana la pujanza de los clubes juveniles y el movimiento vecinal a finales del franquismo </p><p class="subtitle">Apartidistas pero no apolíticos y con espíritu asambleario: qué queda del 15M en Madrid 15 años después</p></div><p class="article-text">
        Este lunes 25 de mayo, a las 17 h, se inaugura en el Centro de Mayores de San Nicol&aacute;s del barrio de Valdezarza la exposici&oacute;n <em>Historia del Club Juvenil Villaamil Valdezarza y de la Asociaci&oacute;n Juvenil San Nicol&aacute;s (1968-1976)</em>. La inauguraci&oacute;n estar&aacute; guiada por la actriz Amparo Climent y recoge la memoria de algunos barrios del norte de Madrid donde el impulso del asociacionismo juvenil fue crucial para entender su evoluci&oacute;n vecinal. Durante aquellos a&ntilde;os, las zonas de Valdezarza, Belmonte, San Nicol&aacute;s, Ofelia Nieto o Villaamil ten&iacute;an a&uacute;n calles sin asfaltar y carec&iacute;an de muchos de los servicios b&aacute;sicos. Eran barrios j&oacute;venes a los que le faltaban muchas cosas, pero sobraba gene joven con ganas de romper las cadenas del franquismo.
    </p><p class="article-text">
        Lo que la muestra relata es una historia muy densa que comenz&oacute; en pleno franquismo y se desarroll&oacute;, como todo el movimiento vecinal, en di&aacute;logo con la cara m&aacute;s social de la Iglesia. Durante los a&ntilde;os 1968 y 1969 la parroquia de Nuestra Se&ntilde;ora de Altagracia, en Villaamil, imbuida del esp&iacute;ritu popular del Concilio Vaticano II, se acerc&oacute; a los j&oacute;venes del barrio. All&iacute;, naci&oacute; el <em>Club Juvenil Villaamil -Valdezarza,</em>  formado por estudiantes y j&oacute;venes trabajadores del barrio.
    </p><p class="article-text">
        Muchos de estos j&oacute;venes estaban imbuidos del sentimiento antifranquista del momento, que les llegaba a trav&eacute;s de la m&uacute;sica de autor o las lecturas clandestinas que ca&iacute;an en sus manos. En los primeros setenta, en las parroquias de la zona se empezaron a elaborar boletines como <em>El Canalillo</em>, que pasaban de mano en mano, con contenidos que cos&iacute;an lo pol&iacute;tico y las reivindicaciones barriales.
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            <span class="title">
                Cartel de la exposición                            </span>
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        Durante el verano de 1970 se pintaron las paredes del Club Juvenil de Villaamil y sobre el muro emergi&oacute; la cara del Che Guevara, que hab&iacute;a sido asesinado en la selva boliviana poco tiempo atr&aacute;s. Detr&aacute;s del mismo muro se produc&iacute;an debates sobre la Ley Sindical, charlas de educaci&oacute;n sexual, representaciones teatrales o debates feministas. El hecho de que el local estuviera bajo el ala de la iglesia hac&iacute;a posible saltarse el requisito, entonces obligatorio, de pedir permiso al Gobernador Civil de Madrid para celebrar estos actos. Cuando el espect&aacute;culo <em>Casta&ntilde;uela 70</em> de las Madres del Cordero fue prohibido, sus canciones subversivas fueron llevadas al club. &ldquo;Mientras se desarrollaba el recital, ten&iacute;amos que estar vigilando en la puerta por si ven&iacute;a la polic&iacute;a para prohibirlo&rdquo;, se dice en un audio que han preparado los organizadores de la exposici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Hab&iacute;a excusiones, recitales de Pablo Guerrero &ndash;<a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/homenaje-vecinos-dehesa-villa-le-hicieron-pablo-guerrero-cantautor_1_9122893.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">vecino de Saconia</a>&ndash;, guateques y hasta imaginativos ejercicios intelectuales, como un juicio al cristianismo con fiscal y abogado defensor. El club acabar&iacute;a cerrando por decisi&oacute;n del p&aacute;rroco sin que las razones quedaran del todo esclarecidas. Sin embargo, a finales de 1971 tomar&iacute;a el relevo la Asociaci&oacute;n Juvenil San Nicol&aacute;s, en la que recabaron algunos de los componentes del club de Villaamil organizados en un local cedido por un vecino. 
    </p><p class="article-text">
        La exposici&oacute;n da noticia del contexto convulso de la &eacute;poca y de c&oacute;mo en los barrios se participaba de ello. Se puede ver en ella, por ejemplo, un bolet&iacute;n clandestino de CCOO con noticias sobre la huelga estudiantil de 1973. Tambi&eacute;n se proyect&oacute; clandestinamente un documental sobre los cr&iacute;menes de guerra en Vietnam y algunos miembros participaron en un mitin clandestino durante el descanso de la sesi&oacute;n continua del cine Montija (Bravo Murillo), animando a la participaci&oacute;n en los actos del Primero de Mayo de aquel a&ntilde;o. La colaboraci&oacute;n con las parroquias de los barrios continu&oacute;. Por ejemplo, organizaron en dependencias de Nuestra Se&ntilde;ora de Arantzazu un recital con la obra de Lorca. A mediados de 1973 alquilaron un nuevo local, que hubieron de desinfectar y limpiar de ratas antes de reanudar una exuberante actividad animada por los acordes de V&iacute;ctor Jara o los conciertos ofrecidos en directo por cantautores como Luis Pastor. 
    </p><h2 class="article-text">La Olimpiada Juvenil de la zona Norte</h2><p class="article-text">
         A finales de 1975 alguien quem&oacute; la sede del club, por lo que se quedaron sin local, pero esto no frenar&iacute;a su actividad. Los clubes juveniles proliferaban en otras barriadas de Madrid y se organizaban juntos para reclamar espacios para la juventud y centros deportivos municipales, entonces muy escasos e infradotados. En este contexto, surgi&oacute; la idea de poner en pie la Olimpiada Juvenil de la Zona Norte. Para financiarlo, se organizaron mercadillos y un recital en el que particip&oacute; la cantante Elisa Serna, que se celebr&oacute; en la parroquia de Nuestra Se&ntilde;ora del Val, situada en el Barrio del Pilar. 
    </p><p class="article-text">
        La muestra da noticia de forma especial de los cincuenta a&ntilde;os de esta olimpiada vecinal, que mereci&oacute; la atenci&oacute;n de toda la prensa de la &eacute;poca. Participaron un millar de j&oacute;venes inscritos en ciclismo, atletismo, judo, karate, front&oacute;n, tenis, baloncesto, ping-pong, ajedrez y f&uacute;tbol. Los barrios representados eran el del Pilar, Saconia, Ciudad de los Poetas, Valdezarza, La Ventilla, Tetu&aacute;n, Pe&ntilde;a Grande, San Nicol&aacute;s, Chamart&iacute;n, Villaamil, Ciudad de los Periodistas y Fuencarral, adem&aacute;s de los institutos Gregorio Mara&ntilde;&oacute;n y Cardenal Herrera Oria.
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                Portada del Ya en la que se recoge la Olimpiada Juvenil de la Zona Norte                            </span>
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        En el momento de buscar instalaciones donde albergar las pruebas deportivas se encontraron con la negativa de polideportivos p&uacute;blicos y centros privados, que  ten&iacute;an las mejores instalaciones. Sin embargo, los j&oacute;venes deportistas no se amilanaron. <a href="https://elpais.com/diario/1976/05/28/madrid/202130654_850215.html?outputType=amphttps://elpais.com/diario/1976/05/28/madrid/202130654_850215.html?outputType=amp" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El peri&oacute;dico El Pa&iacute;s</a> lo recog&iacute;a as&iacute;: &ldquo;En vista de todas estas dificultades, los participantes van a comenzar a construir sus propias pistas en el barrio del Pilar, en la zona conocida por La Vaguada. Las dem&aacute;s modalidades se celebrar&aacute;n, como podamos, en los diferentes barrios&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con el impulso de la olimpiada, que fue un &eacute;xito de participaci&oacute;n, se lanzaron a seguir reivindicando espacios y la sempiternamente postergada legalizaci&oacute;n de la asociaci&oacute;n. Para ello, hicieron una tienda de campa&ntilde;a casera con sacos y la plantaron en un lugar c&eacute;ntrico del barrio. En septiembre, lleg&oacute; la ansiada legalizaci&oacute;n.  Nac&iacute;a entonces la Asociaci&oacute;n San Nicol&aacute;s-Dehesa de la Villa, en cuya primera junta directiva figuraban miembros de la asociaci&oacute;n juvenil. Llegaron de la mano de la nueva asociaci&oacute;n, que pronto cumplir&aacute; medio siglo, las primeras fiestas del barrio, con un fort&iacute;simo componente vecinal.
    </p><p class="article-text">
        La exposici&oacute;n recuerda a trav&eacute;s de fotograf&iacute;as, testimonios o noticias de la &eacute;poca aquella historia pionera de asociacionismo que fueron <em>el </em>Club Juvenil Villaamil-Valdezarza y la Asociaci&oacute;n Juvenil San Nicol&aacute;s. La imagen que encabeza este art&iacute;culo pertenece a la reivindicaci&oacute;n de un local en el que desarrollar sus actividades despu&eacute;s de que alguien quemara el que ven&iacute;an utilizando. Un recuerdo que habla del esp&iacute;ritu del lema que lleva impreso cartel de la exposici&oacute;n: &ldquo;No nos regalaron la libertad&rdquo;. Conviene recordarlo.
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 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
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      <dc:creator><![CDATA[Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/olimpiada-1-000-jovenes-pedir-espacios-historias-lucha-vecinal-antifranquista-norte-madrid_1_13248883.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 26 May 2026 04:00:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una olimpiada con 1.000 jóvenes para pedir espacios y otras historias de lucha vecinal antifranquista al norte de Madrid]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Apartidistas pero no apolíticos y con espíritu asambleario: qué queda del 15M en Madrid 15 años después]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/apartidistas-no-apoliticos-espiritu-asambleario-queda-15m-madrid-15-anos-despues_1_13219958.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5f186267-2438-4a6f-9df7-d4fa3553a846_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Apartidistas pero no apolíticos y con espíritu asambleario: qué queda del 15M en Madrid 15 años después"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este viernes, además de San Isidro, se celebra en Madrid el 15 aniversario de la Acampada Sol con una asamblea y distintas actividades. Tres lustros después, aún quedan un buen puñado de colectivos que nacieron durante el 15M. Hablamos con ellos para tratar de desentrañar qué quedó del movimiento ciudadano más importante de la década</p><p class="subtitle">La “revolución” también fue en los barrios y su historia desmiente algunos tópicos sobre el movimiento</p></div><p class="article-text">
        Si ten&iacute;as veinte a&ntilde;os el quince de mayo de 2011 ya habr&aacute;s cumplido los treinta y cinco. Si ten&iacute;as treinta y cinco, est&aacute;s en la cincuentena. Este viernes se cumplen 15 a&ntilde;os del comienzo del 15M, un movimiento ciudadano nacido de una manifestaci&oacute;n que nadie esperaba, convocada por la plataforma Democracia Real Ya y otros colectivos en 58 ciudades espa&ntilde;olas. Todo se precipit&oacute; la madrugada del 16 de mayo. Esa noche, la Polic&iacute;a desaloj&oacute; a las personas que acampaban en la Puerta del Sol y 19 de ellas acabaron detenidas. Lo que sigue es historia y est&aacute; muy contada. La acampada de Sol (tambi&eacute;n el resto de campamentos en numerosas ciudades y pueblos), la extensi&oacute;n a los barrios y el impulso de movimientos y mareas (la de la vivienda, la de la educaci&oacute;n o la sanitaria) durante un ciclo de movilizaci&oacute;n que dur&oacute; varios a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Queda lejos ya pero sobreviven, como veremos, unos cuantos colectivos y pr&aacute;cticas de movilizaci&oacute;n que son herederas directas de lo que acaeci&oacute; en 2011. Conmemorar significa &ldquo;traer a la memoria juntos&rdquo; y esa cualidad plural parece perfecta para la celebraci&oacute;n que se est&aacute; llevando a cabo estos d&iacute;as.Los actos del 15 aniversario se han elaborado desde Espacio Com&uacute;n 15M, una suerte de plataforma asamblearia &ndash;como todo en el universo <em>quincemayista</em>&ndash; que vela por el legado y la continuidad del movimiento, especialmente cuando asoma el mes de mayo.
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                    alt="El sábado pasado se organizó una exposición con fotografías de Juan Plaza del 15M en el CSO La Enredadera"
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                El sábado pasado se organizó una exposición con fotografías de Juan Plaza del 15M en el CSO La Enredadera                            </span>
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        &ldquo;Se cre&oacute; en el cuarto aniversario del 15M. Empezaban a quedar ya menos asambleas y nos preguntamos qu&eacute; iba a pasar con las redes del movimiento que segu&iacute;an funcionando, que eran muchas&rdquo;, explica Deme, participante de Espacio Com&uacute;n 15M. Se produjeron muchas reuniones a lo largo del a&ntilde;o -en Sol o en El Retiro- para conformarlo. &ldquo;Es como un grupo de trabajo, un espacio muy flexible que ha servido como hilo conductor para la gente que quer&iacute;a organizar cosas en los distintos aniversarios. En todos se ha hecho algo, incluso durante la pandemia, cuando organizamos muchas charlas online&rdquo;. Espacio Com&uacute;n 15M tiene <a href="https://www.agorasolradio.org/podcast/espaciocomun15m/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un programa de radio</a> que se emite los jueves en &Aacute;gora Sol Radio y <a href="https://mayoglobal.blogspot.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un blog</a> en el que se pueden conocer todas las convocatorias asociadas al aniversario.
    </p><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o el acto central es la asamblea, que tendr&aacute; lugar el d&iacute;a 15 a las 18.30 h. en la Puerta del Sol. Estar&aacute;n presentes figuras asociadas con el 15M como el polit&oacute;logo Carlo Taibo, que ya estuvo hablando en la plaza en 2011, o Angustias, &ldquo;la abuela del 15M&rdquo;. Por el camino, se habr&aacute;n organizado una exposici&oacute;n en el CSO La Enredadera con centenares de im&aacute;genes del fot&oacute;grafo Juan Plaza, un puesto en la Feria del Libro de Vallekas, otra exposici&oacute;n en el Teatro de Barrio, o la proyecci&oacute;n de documentales sobre el 15M, entre otras cosas. Y algunos otros actos que se pueden consultar al final de este art&iacute;culo.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La asamblea como primer centro de las movilizaciones</strong></h2><p class="article-text">
        Las relaciones asamblearias volvieron a fraguarse durante el 15M. En un momento de m&aacute;ximo descontento social y p&eacute;rdida de fe en la democracia representativa &ndash;tambi&eacute;n en el bipartidismo&ndash;, las l&oacute;gicas organizativas que legitimaron la toma de decisiones durante las acampadas de mayo terminaron perpetu&aacute;ndose. Hoy, han sido asumidas por muchas de las asociaciones y colectivos que surgieron entonces como un ritual pol&iacute;tico en tiempos de crisis.&nbsp;
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                Asamblea Popular de Carabanchel                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La Asamblea Popular de Carabanchel fue una de esas ramificaciones que nacieron en el 15M y continuaron formando parte del tejido social madrile&ntilde;o. Es una de las estructuras vecinales m&aacute;s longevas desde entonces. Daniel, uno de sus integrantes, recuerda aquellos primeros d&iacute;as como un movimiento &ldquo;impredecible y espont&aacute;neo&rdquo; que encontr&oacute; en los barrios su verdadera consolidaci&oacute;n. &ldquo;Cuando sali&oacute; del centro de Madrid <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/noticias/revolucion-barrios-historia-desmiente-topicos-movimiento-15m_1_7935622.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">y lleg&oacute; a los barrios</a>, la gente empez&oacute; a definir c&oacute;mo quer&iacute;a organizarse&rdquo;, explica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La asamblea mantiene grupos de trabajo centrados en servicios p&uacute;blicos, comunicaci&oacute;n y autodefensa laboral; adem&aacute;s de reuniones peri&oacute;dicas y campa&ntilde;as concretas. No es sencillo, reconoce Daniel: con el tiempo, a veces disminuyen los recursos, la disponibilidad de sus miembros o las prioridades que atender. &ldquo;La actualidad tambi&eacute;n nos atropella y, a veces, obliga a centrarse en las necesidades inmediatas del barrio y dejar a un lado otros proyectos que te gustar&iacute;a hacer, pero para los que no siempre hay margen&rdquo;, indica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sus principales frentes han sido los servicios p&uacute;blicos, la comunicaci&oacute;n o cuestiones de autodefensa laboral, en un mercado precario que ya calde&oacute; el ambiente durante el 15M. La vivienda, que es hoy seg&uacute;n el CIS (Centro de Investigaciones Sociol&oacute;gicas) el principal problema de los espa&ntilde;oles, se trabajaba desde una comisi&oacute;n interna de la que luego deriv&oacute; el Sindicato de Vivienda de Carabanchel.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta organizaci&oacute;n pas&oacute; a actuar como una estructura independiente centrada en el auge de precios y el <em>boom</em> inmobiliario del distrito, que tambi&eacute;n se acentuaba en otros puntos de la capital. Ambas entidades continuaron colaborando y compartiendo espacios en el EKO, uno de los centros sociales okupados m&aacute;s conocidos de la zona, que organiza movilizaciones y acciones comunes entre colectivos.
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                Movilización de la Asamblea Popular de Carabanchel                            </span>
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        La transformaci&oacute;n urbana de Carabanchel y la subida de precios han cambiado profundamente el distrito desde 2011. Daniel se&ntilde;ala que la llegada de inversiones, galer&iacute;as y nuevos usos del suelo han acelerado procesos de encarecimiento y desplazamiento vecinal que afectan a toda la ciudad. En paralelo, la asamblea ha impulsado campa&ntilde;as contra la explotaci&oacute;n laboral &mdash;especialmente de trabajadores migrantes en situaci&oacute;n irregular&mdash; y movilizaciones por la sanidad p&uacute;blica en barrios como Abrantes. &ldquo;Identificas un problema y act&uacute;as&rdquo;, resume.
    </p><p class="article-text">
        Aunque reconoce que el clima pol&iacute;tico y social es hoy muy distinto al de 2011, Daniel rechaza la idea de que haya desaparecido la movilizaci&oacute;n social. Menciona las protestas docentes, las plataformas sanitarias, los sindicatos de inquilinas o las redes de autodefensa laboral nacidas en muchos casos del ecosistema asambleario del 15M. &ldquo;No es todo tan multitudinario ni tan ruidoso como entonces, pero siguen pasando cosas&rdquo;, afirma.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para &eacute;l, la continuidad de colectivos como los sindicatos de vivienda demuestra que parte de aquella energ&iacute;a se institucionaliz&oacute;, dando lugar a estructuras de barrio capaces de sostener conflictos concretos en el tiempo. Pese al desgaste acumulado tras quince a&ntilde;os de actividad, la Asamblea Popular de Carabanchel reivindica haber resistido gracias a su &ldquo;car&aacute;cter intergeneracional&rdquo; y a la persistencia de muchos de los problemas que atraviesan.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Comunicar la &iquest;revoluci&oacute;n? Madrid en Acci&oacute;n y &Aacute;gora Sol Radio</strong></h2><p class="article-text">
        La rama comunicativa del 15M es, probablemente, una de las que ha demostrado m&aacute;s viveza a lo largo de los &uacute;ltimos lustros. Y lo que queda. Cada dos meses (a veces cada uno) sale a la calle <a href="https://madridenaccion.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Madrid en Acci&oacute;n</a>, un peri&oacute;dico de papel que es heredero directo del <em>Madrid 15M</em>, que naci&oacute; como cabecera de las asambleas del movimiento. Hablamos con Carlos, que lleva en el equipo de la publicaci&oacute;n desde el principio y ha maquetado miles de p&aacute;ginas sobre pol&iacute;tica popular.
    </p><p class="article-text">
        El Madrid 15M comenz&oacute; como una propuesta de la Asamblea Popular de Villaverde. &ldquo;La idea surgi&oacute; en diciembre de 2011 y en febrero sacamos el primer n&uacute;mero&rdquo;, explica Carlos. El peri&oacute;dico, alimentado por las diferentes asambleas del 15M, ten&iacute;a un peculiar modelo econ&oacute;mico que est&aacute; en la base de su &eacute;xito. Cada una de las asambleas compraba lotes de peri&oacute;dicos, iba a recogerlos a un punto central &ndash;el EKO de Carabanchel&ndash; y luego los distribu&iacute;a. As&iacute; sacaron 78 n&uacute;meros de forma ininterrumpida y, en realidad, es exactamente lo que siguen haciendo, aunque a&ntilde;os despu&eacute;s cambiaran el nombre a <em>Madrid en Acci&oacute;n</em> porque daban servicio a los colectivos sociales madrile&ntilde;os en lugar de a las extintas asambleas de barrio.
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                Portada del próximo Madrid en acción (con especial por el aniversario)                            </span>
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        En los mejores momentos llegaron a tirar 40.000 ejemplares, durante mucho tiempo sal&iacute;an 10.000 y a&uacute;n hoy, tras haber superado diversas crisis del papel, imprimen unos 6.000 peri&oacute;dicos.&ldquo;El archivo se perdi&oacute; con los servidores donde estaba almacenado todo lo del 15M pero tenemos los PDF y pronto los pondremos en la p&aacute;gina de Madrid en Acci&oacute;n. Est&aacute;s de baj&oacute;n, te pones a mirarlos y de repente te vienes arriba&rdquo;, dice Carlos.
    </p><p class="article-text">
        Otra de las patas comunicativas del movimiento fue <a href="https://www.agorasolradio.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&Aacute;gora Sol Radio</a>, que sigue emitiendo y goza de buena salud, ahora en el estudio que tienen en el Centro Social Seco. La idea inicial, surgida en el seno de la Comisi&oacute;n de Comunicaci&oacute;n de Sol, era emitir un bolet&iacute;n pero las idea bull&iacute;an y pronto se convirti&oacute; en una emisora con diferentes programas en su parrilla.
    </p><p class="article-text">
        Juan Carlos fue una de las miles de personas que acudieron a la manifestaci&oacute;n que dio lugar a la acampada. En aquella &eacute;poca les acompa&ntilde;aba su hija, que era un beb&eacute; y se hartar&iacute;a de ir a <em>manis </em>en los siguientes a&ntilde;os. &ldquo;Empezaba a hablar y comenz&oacute; a corear aquello de <em>que no, que no, que no nos representan</em>, pero en vez de representan dec&iacute;a <em>que no nos representen</em>. Creo que fue clarividente&rdquo;, cuenta divertido Juancar. Pronto se involucrar&iacute;a con sus colegas Juanfer y Jarri (con los que ya hab&iacute;a velado armas en Radio Vallekas) en la aventura de las ondas <em>quincemayeras</em>. Durante el camino, se les unieron otros aliados (Paco, Mar&iacute;a, Rober o David) y hoy en d&iacute;a siguen emitiendo el programa <a href="https://www.agorasolradio.org/podcast/barriocanino/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Barrio Canino</a> dentro de &Aacute;gora Sol Radio.
    </p><p class="article-text">
        El primer estudio de la acampada se form&oacute; con materiales donados o prestados y a&uacute;n quedan reliquias en el estudio actual. &ldquo;A algunos de los que llevamos m&aacute;s tiempo nos conectan emocionalmente con la historia de la radio&rdquo;, explica Juancar. Ha habido seis estudios de &Aacute;gora Sol Radio: en la propia acampada, en un local cedido en la calle de la Montera, en otro de Ant&oacute;n Mart&iacute;n, en el Centro Social Seco de la calle Aguerri y Arruej y dos en el Centro Cultural Las Californias (el actual Seco), en un espacio municipal cedido a colectivos del barrio. &ldquo;Hay dos micros (los que m&aacute;s se utilizan, son el 1 y el 5 para nosotros). Otro guardado en el armario que tiene una etiqueta pegada con un tel&eacute;fono. Lo que se necesitaba se ped&iacute;a por <em>twitter </em>y empezaba a llegar el material. Seguramente este micro era prestado pero su due&ntilde;o nunca volvi&oacute; a por &eacute;l&rdquo;. Juancar sigue enumerando objetos: se acuerda de unos cables o de un cuaderno, custodiado en un caj&oacute;n, en el que est&aacute;n apuntados los materiales cedidos y los datos de sus due&ntilde;os originales.
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                El equipo de Barrio Canino                            </span>
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        Otra de las personas habituales frente a sus micros es Amparo. Es pensionista y, a sus 84 a&ntilde;os, esta vecina de Carabanchel pertenece a otro de los colectivos m&aacute;s reconocibles de aquella &eacute;poca: los <a href="https://yayoflautasmadrid.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Yayoflautas</a>. Son grupos activistas de jubilados que defienden los servicios p&uacute;blicos o mejoras en derechos sociales. Amparo lleg&oacute; hasta ellos por pura curiosidad. &ldquo;Me acababa de jubilar y descubr&iacute; quienes eran y lo que hac&iacute;an. Me interes&oacute; much&iacute;simo, porque siempre he intentado estar al tanto de lo que ocurre, y qued&eacute; con ellos en una cafeter&iacute;a. All&iacute; llegaron varios con los chalecos amarillos [caracter&iacute;sticos ya entonces de este colectivo] y, en pocas horas, me enamor&eacute; de todo. Sal&iacute; de ah&iacute; siendo ya una yayoflauta&rdquo;, rememora con alegr&iacute;a a&ntilde;os despu&eacute;s, siendo ya una de sus voces m&aacute;s activas y p&uacute;blicas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando estall&oacute; el 15M, Amparo atravesaba una situaci&oacute;n personal delicada y no pudo vincularse demasiado al movimiento. Pero cada d&iacute;a lo segu&iacute;a desde la televisi&oacute;n o la prensa. &ldquo;Me record&oacute; al Mayo del 68: una revoluci&oacute;n espont&aacute;nea, sin partidos&rdquo;. El colectivo al que ella se adhiri&oacute; surgi&oacute; poco despu&eacute;s, inspirado por aquel clima de indignaci&oacute;n. Con una an&eacute;cdota sobre el nombre por el que se hicieron conocidos y que a&uacute;n conservan.&nbsp;&ldquo;Esperanza Aguirre llam&oacute; una vez <em>perroflautas </em>a la gente que protestaba por sus derechos. Y dijimos: pues entonces, &iexcl;somos yayoflautas!&rdquo;.&nbsp;
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                Yayoflautas Madrid                            </span>
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        En este tiempo han seguido asistiendo a manifestaciones, concentraciones reivindicativas o asambleas, y colaborado puntualmente con otras entidades. Tambi&eacute;n con representantes de distintos grupos pol&iacute;ticos, aunque siempre con una m&aacute;xima: &ldquo;somos apartidistas, pero no apol&iacute;ticos&rdquo;. Los yayoflautas han acompa&ntilde;ado protestas contra los recortes, por la vivienda o contra la guerra, siempre desde una militancia atravesada por la edad y por una conciencia generacional muy concreta: la de quienes sienten que &ldquo;muchos de los derechos conquistados se est&aacute;n perdiendo&rdquo;, explica. &ldquo;Nos preocupa el futuro de nuestros hijos y nietos&rdquo;, revela Amparo, que pasa a hablar de cuestiones latentes como &ldquo;el alquiler imposible, las residencias deterioradas y una sanidad p&uacute;blica cada vez m&aacute;s castigada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El paso de los a&ntilde;os tambi&eacute;n les ha supuesto algunas despedidas. &ldquo;Ya no somos tantos, porque han muerto muchos compa&ntilde;eros&rdquo;, a&ntilde;ade Amparo en un hilo de voz. Y el cuerpo ya no responde igual. &ldquo;Antes hac&iacute;amos las manifestaciones enteras; ahora, a veces nos quedamos a medio camino porque nos duelen las rodillas&rdquo;. Hace a&ntilde;o y medio dejaron incluso de reunirse cada lunes en Sol, una plaza que ahora sienten irreconocible. &ldquo;Han hecho la pol&iacute;tica del cemento&rdquo;, lamenta Amparo, que mira alrededor y apenas encuentra rastros del esp&iacute;ritu comunitario de 2011. Aun as&iacute;, siguen saliendo a la calle siempre que pueden y hace unas semanas estrenaron una nueva pancarta: una flor con p&eacute;talos republicanos para recordar, dice, que &ldquo;ya no somos ancianitos y que seguimos siendo rebeldes&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Casas okupas y locales vecinales: del EKO o El Sol de la Conce</strong></h2><p class="article-text">
        La plaza es el espacio por excelencia del 15M. El movimiento naci&oacute; y se desarroll&oacute; con sus protagonistas sentados en el suelo de la calle, pero pronto se extendi&oacute; a otros espacios de sociabilidad. &ldquo;Los centros sociales okupados dejaron de ser espacios marginales y se llenaron de vecinos, &iexcl;Entraron las abuelas!&rdquo;, explica Deme de Espacio Com&uacute;n 15M. Ciertamente, las casas okupas fueron los cuarteles de invierno del 15M cuando las plazas se enfriaron.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El centro social okupado Eko, en Carabanchel                            </span>
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        &nbsp;Ya en tiempos de la acampada hab&iacute;a tenido importancia el saber acumulado de centros sociales c&eacute;ntricos como el Patio Maravillas (&ldquo;Cerrado por revoluci&oacute;n, disculpen las molestias&rdquo;, se le&iacute;a en su puerta) o el CSO Casablanca. Ambos fueron cruciales en el establecimiento de estructuras f&iacute;sicas o digitales, entre otras cosas. Algunos de los centros sociales okupados se llenaron de personas ajenas al movimiento de okupaci&oacute;n, como el citado Patio Maravillas o el CSA La Enredadera, donde se traslad&oacute; la actividad de la Asamblea Popular de Tetu&aacute;n durante el invierno.
    </p><p class="article-text">
        Durante el 15M se llevaron a cabo tambi&eacute;n okupaciones, como la accidentada y ef&iacute;mera experiencia del Hotel Madrid, en el centro de la ciudad. Pero tambi&eacute;n otras m&aacute;s ligadas al 15M en los barrios como la de La Morada en el distrito de Chamber&iacute; o EKO Carabanchel. El gran centro social de Madrid -ahora amenazado de desalojo- naci&oacute; en 2011 cuando un centenar de personas del entorno de la Asamblea Popular de Carabanchel decidi&oacute; entrar al gran edificio de la calle &Aacute;nade para darle vida.
    </p><p class="article-text">
        El 15M se extendi&oacute; tambi&eacute;n por huertos urbanos o locales alquilados, m&aacute;s cercanos al asociacionismo vecinal, donde muchas de las comisiones emanadas de las asambleas encontraron refugio. Una de las entidades vecinales que nacieron del impulso y el tejido del 15M es<a href="https://elsoldelaconce.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="https://elsoldelaconce.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Sol de la Conce</a>. Como en otros lugares, en el Barrio de la Concepci&oacute;n tambi&eacute;n se cre&oacute; una asamblea de barrio. &ldquo;Se gener&oacute; con &eacute;xito y dur&oacute; mucho, incluso en 2013 encontramos reuniones peri&oacute;dicas junto al metro. M&aacute;s que otras, que languidec&iacute;an. Es dif&iacute;cil determinar cu&aacute;ndo se extingui&oacute; porque ya la asamblea no se reun&iacute;a semanalmente, era los s&aacute;bados y luego pas&oacute; al viernes por la tarde (que tuvo m&aacute;s &eacute;xito)&hellip;&rdquo;, cuenta Roberto, que es participante del espacio vecinal.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Salida en bici organizada por El Sol de la Conce                            </span>
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        Siguieron organizando actividades en locales cedidos por entidades del barrio y, de forma natural, vieron que fundar una asociaci&oacute;n les vendr&iacute;a bien. &ldquo;Con estatutos nuevos y capital peque&ntilde;o de aquellos que manten&iacute;amos regularidad de reuniones. En febrero de 2015 alquilamos el local que hasta d&iacute;a de hoy es nuestra sede social&rdquo;, explica. A&ntilde;adieron al nombre el referente geogr&aacute;fico de Sol y el apelativo popular del barrio, <em>La Conce</em>. Y continuaron el camino.
    </p><p class="article-text">
        Las asambleas son abiertas y la cuota de socio es de 5 euros mensuales. &ldquo;Somos en torno a 400 socios ahora, pero por el local pasan unas mil personas al mes. Tenemos muchas actividades diarias, algunas dentro de local y otras externas. Hay personas que participan en dos o tres, otras que siendo socias no vienen habitualmente&rdquo;, explica Roberto.
    </p><p class="article-text">
        Siguen la m&aacute;xima de pensar en global y actuar en local. Se ocupan de los problemas del barrio y dan mucha importancia a la cultura. Son, como el mismo movimiento, pol&iacute;ticos pero apartidistas. &ldquo;Hay personas que nos vinculan a la izquierda, Podemos y despu&eacute;s M&aacute;s Madrid y M&aacute;s Pa&iacute;s. Participan militantes de otros partidos, como PSOE, IU, tambi&eacute;n Anticapi. Siempre con abierta tolerancia y no adscritos a ning&uacute;n partido&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Pr&aacute;cticas y saberes de la movilizacion: de Legal Sol al Archivo 15M</strong></h2><p class="article-text">
        Antes del 15-M, la Espa&ntilde;a democr&aacute;tica ya hab&iacute;a vivido otras movilizaciones masivas. Con el intento de golpe de Estado en 1981, un mill&oacute;n y medio de personas se lanzaron a las calles de Madrid en defensa de la democracia. En 2003 volvi&oacute; a haber una amplia respuesta social durante las manifestaciones del <em>No a la guerra</em> contra el gobierno de Jos&eacute; Mar&iacute;a Aznar y su incursi&oacute;n en Irak. Pero, hasta mayo de 2015, pocas concentraciones ciudadanas se hab&iacute;an prolongado tanto en el tiempo, llegando a ramificarse en plataformas que a&uacute;n resisten. 
    </p><p class="article-text">
        Las acampadas duraron casi un mes. Aunque, para lograrlo, hubo que formar a contrarreloj a una poblaci&oacute;n poco acostumbrada a la burocracia de una protesta sostenida. Con 23 a&ntilde;os y mientras a&uacute;n cursaba sus estudios, Sol recorr&iacute;a los campamentos improvisados explicando a desconocidos cu&aacute;les eran sus derechos ante una identificaci&oacute;n policial, c&oacute;mo solicitar oficialmente una manifestaci&oacute;n o qu&eacute; hacer en caso de detenci&oacute;n. &ldquo;Hab&iacute;a much&iacute;simo desconocimiento&rdquo;, recuerda ahora, a los 34 a&ntilde;os.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Comisión Legal Sol                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Sol a&uacute;n forma parte de la Comisi&oacute;n Legal Sol, una de las agrupaciones que surgieron en aquellos d&iacute;as para asesorar a los manifestantes junto a la Real Casa de Correos. No solo los ayudaban a t&iacute;tulo individual, tambi&eacute;n informaban a las distintas comisiones del movimiento o hac&iacute;an de enlace con la Polic&iacute;a durante la acampada. Lo que naci&oacute; como una red improvisada hace 15 a&ntilde;os se ha convertido ahora en un espacio consolidado de apoyo legal a activistas o colectivos sociales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entre sus miembros quedan pocas abogadas colegiadas, pero la mayor&iacute;a tiene conocimientos legales b&aacute;sicos sobre c&oacute;mo coordinar protestas e incluso asesorar en procedimientos judiciales. Sol recuerda c&oacute;mo en el 15M vivi&oacute; en sus carnes una &ldquo;represi&oacute;n policial desmedida&rdquo; frente a &ldquo;movilizaciones pac&iacute;ficas y ordenadas&rdquo;, pero cree que ahora se han desplegado nuevas formas de presi&oacute;n: las sanciones econ&oacute;micas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Con la ley Mordaza impulsamos iniciativas nuevas como <em>Buroresistiendo</em>, un portal para recurrir sanciones u ofrecer asesoramiento en caso de denuncia&rdquo;, detalla. La comisi&oacute;n sigue activa y su trabajo actualmente se centra en ayudar a colectivos madrile&ntilde;os, organizando formaciones o participando en sus procesos penales y administrativos. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, adem&aacute;s, se han ido adhiriendo a causas vinculadas a nuevos movimientos que van tomando fuerza, como el ecologista.
    </p><p class="article-text">
        Este art&iacute;culo pretende ser, adem&aacute;s de una fe de vida del movimiento, un ancla a la memoria del 15M. Pero es esta una preocupaci&oacute;n que surgi&oacute; en el interior de las asambleas desde el principio. La peque&ntilde;a ciudad de la Puerta del Sol tuvo su propia biblioteca. Pronto, se cre&oacute; tambi&eacute;n un archivo. Y ambos siguen existiendo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                3 TB de información que provienen de cuatro discos duros con la memoria audiovisual del 15M                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Hablamos con Ana, que sigue participando del grupo que mantiene<a href="https://archivosol15m.wordpress.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="https://archivosol15m.wordpress.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Archivo 15M</a>, que actualmente est&aacute; ubicado en dependencias del Centro Social Tres Peces Tres, en Lavapi&eacute;s. Nos cuenta que el archivo y la biblioteca estaban ubicados en el Centro Social Okupado Casablanca, en el mismo barrio, cuando salieron de Sol. Despu&eacute;s del desalojo de Casablanca, los libros y el material de archivo fueron llevados a otro espacio okupado. &ldquo;Ra&iacute;ces, en Malasa&ntilde;a, que estaba vac&iacute;o y era propiedad de un fondo. La polic&iacute;a secreta sigui&oacute; a los compa&ntilde;eros que estaban trasladando los libros, los acusaron de usurpaci&oacute;n y estuvieron a&ntilde;os encausados&rdquo;, explica Ana. Posteriormente, el archivo estuvo en el Centro Social Okupado EKO y actualmente en Tres Peces Tres.
    </p><p class="article-text">
        En el archivo hay, por ejemplo, carteles originales, que han salido a exposiciones en el Reina Sof&iacute;a &ndash;donde alguno se restaur&oacute;&ndash;, a La Casa Encendida o fuera de Espa&ntilde;a. Alguno de ellos se ha llevado este aniversario al Teatro de Barrio para una expsici&oacute;n. Custodian otros materiales, alguno tan especial como la urna donde se met&iacute;an las propuestas de la gente en Sol.
    </p><p class="article-text">
        En tiempos del 15M se mont&oacute; tambi&eacute;n Audiovisol, que gestionaba la cantidad ingente de im&aacute;genes que se grabaron en la acampada. &ldquo;Cuando se disolvi&oacute; el colectivo, del que tambi&eacute;n participaba, los discos duros acabaron en mi casa porque yo viv&iacute;a enfrente de La Tabacalera, donde nos reunimos&rdquo;, explica Ana. Hoy en d&iacute;a, despu&eacute;s de haberse trasladado la informaci&oacute;n a soportes actuales con la ayuda de Medialab, las grabaciones est&aacute;n junto con el archivo en Tres Peces Tres. &ldquo;Por mi casa han pasado muchas personas que estaban haciendo tesis o documentales, est&aacute;n mejor all&iacute;&rdquo;, explica la bibliotecaria del 15M.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El 15M sigue aqu&iacute;: qu&eacute; vino para quedarse y cu&aacute;ndo puede repetirse</strong></h2><p class="article-text">
        Quince a&ntilde;os despu&eacute;s de la explosi&oacute;n de las plazas, el recuerdo del movimiento est&aacute; muy te&ntilde;ido por la impronta de los partidos pol&iacute;ticos que nacieron de su sustrato a&ntilde;os despu&eacute;s, pero su legado est&aacute; muy presente entre los movimientos sociales y mantiene su primigenio car&aacute;cter apartidista. As&iacute; sucede con el movimiento de la vivienda, que ha transitado de las camisetas verdes de la PAH &ndash;que sigue trabajando por el derecho a la vivienda&ndash; a la eclosi&oacute;n de los sindicatos de vivienda y sindicatos de barrio, algunos de los cuales, como el de Hortaleza, hunden sus ra&iacute;ces directamente en el 15M.
    </p><p class="article-text">
        Si hay palabras o sensaciones que se repiten entre distintos testimonios, esas han sido las asambleas, la pol&iacute;tica apartidista o el apoyo mutuo, practicado entre grupos distintos pero en sinton&iacute;a. A la pregunta de qu&eacute; es lo que queda hoy de todo lo que trajo o prometi&oacute; el 15M, muchas de sus respuestas tambi&eacute;n pasan por estos mismos conceptos.&nbsp;Seguramente, faltan muchas voces en el coro polif&oacute;nico que hila este intento de agrupar a los habitantes desperdigados de Sol. Algunas tan armoniosas como las de la<a href="https://solfonica.wordpress.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="https://solfonica.wordpress.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Solf&oacute;nica</a>, otras tan sistem&aacute;ticas como las de la<a href="https://15mpedia.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="https://15mpedia.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">15Mpedia</a>. Pero no son pocas las que presentamos y nos hablan de las pervivencias del movimiento..
    </p><p class="article-text">
        Para los miembros de la Comisi&oacute;n Legal Sol, por ejemplo, el gran legado del 15M fue haber generado una &ldquo;cultura de movilizaci&oacute;n y de apoyo mutuo entre personas que nunca antes hab&iacute;amos militado&rdquo;, exponen a Somos Madrid con una certeza: &ldquo;El asamblearismo y esa forma de organizarnos nos ha impregnado a muchas, y la prueba es que aqu&iacute; seguimos&rdquo;.&nbsp;
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                Asesoramiento jurídico durante la acampada del 15M                            </span>
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        Algo similar, y tambi&eacute;n su raz&oacute;n de ser, es lo que exponen desde la Asamblea Popular de Carabanchel. &ldquo;Puede que en la acampada de Sol hubiera mucha concienciaci&oacute;n y rabia que ahora se ha desinflado, pero si decimos que ya no queda movilizaci&oacute;n social estamos jugando a la profec&iacute;a autocumplida: s&iacute;, en 2011 todo era m&aacute;s ruidoso y multitudinario, pero tambi&eacute;n ahora hay manifestaciones desde muchos frentes que se sostienen en el tiempo y traen nuevas reivindicaciones. No hay m&aacute;s que mirar a las<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/educacion/educadoras-infantiles-encierran-escuela-pedir-mejores-condiciones-defendemos-futuro-sociedad_1_13207984.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="https://www.eldiario.es/sociedad/educacion/educadoras-infantiles-encierran-escuela-pedir-mejores-condiciones-defendemos-futuro-sociedad_1_13207984.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">educadoras infantiles</a> de Madrid&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ana, del Archivo 15 tiene claro que se consiguieron cosas pero le quita importancia: prefiere seguir mirando hacia delante. &ldquo;Tengo ya 59 a&ntilde;os y he participado en multitud de movimientos sociales, &iquest;qui&eacute;n se acuerda ya de muchos de ellos? Tambi&eacute;n se consiguieron reivindicaciones en ellos pero no importa qui&eacute;n lo hizo, hay que ir a por lo siguiente. Te pongo un ejemplo del 15M. Antes estaba prohibido grabar a los concejales en los plenos de tu municipio, a pesar de ser tus representantes. En el pueblo de mi marido, donde hab&iacute;a una peque&ntilde;a asamblea del 15M, alguien entr&oacute; a grabar y le llamaron <em>perroflauta</em>. Hubo un movimiento generalizado para conseguir que se pudiera hacer &ndash;con un <em>hashtag </em>famoso, #grabatupleno&ndash; y hoy d&iacute;a est&aacute; permitido&rdquo;, dice Ana, que es docente y siempre se lo explica de esta forma a sus alumnos.
    </p><p class="article-text">
        Cuando le preguntamos a Juancar de Barrio Canino sobre lo que queda del 15M se refiere a las pr&aacute;cticas. &ldquo;Radio hace mucha gente, pero nosotros hacemos una radio asociativa y asamblearia. No son pr&aacute;cticas que nacieran en el 15M pero s&iacute; se establecieron como un est&aacute;ndar de funcionamiento para nosotros. Toda la radio la rige una asamblea y todo sale de una comisi&oacute;n de trabajo. Y nos ha funcionado muy bien. Rompe con la l&oacute;gica habitual de asociaciones culturales, con sus juntas directivas, comisiones de trabajadores y proyectos p&uacute;blicos&rdquo;. El colectivo &Aacute;gora Sol Radio siempre ha sido numeroso (entre las veinte y cuarenta personas) y, destaca Juancar, bienavenido gracias a las pr&aacute;cticas horizontales.
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                Una manifestación en la que participaba la Asamblea Popular de Carabanchel, en Madrid                            </span>
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        &ldquo;Otra cosa que permanece en el colectivo desde tiempos del 15M es la diversidad. A una radio se acerca gente muy diferente. Personas con una visi&oacute;n m&aacute;s musical o contracultural (est&aacute;n los heavys, los poperos, el que dibuja o el rastafari de Tetu&aacute;n). Tambi&eacute;n los que somos m&aacute;s anarquistas o de entornos activistas, el que ha estado empadronado en todas las okupas de Madrid, la persona con m&aacute;s de ochenta a&ntilde;os, gente del activismo <em>queer</em>&hellip;y todos convergemos haciendo cosas comunes&rdquo;, recalca con tono firme, de orgullo.
    </p><p class="article-text">
        Juancar se pone muy serio para subrayar la potencia de la radio libre y horizontal como laboratorio de pr&aacute;cticas ciudadanas. En una radio hay que aprender t&eacute;cnica y desenvolverse con ella, por lo que establecieron un sistema de madrinajes para ense&ntilde;arse entre s&iacute;, que consideran muy propio del 15M. &ldquo;Vimos que era importante la gesti&oacute;n del conocimiento dentro del colectivo, que fluyera horizontalmente para que no se produjeran relaciones de poder basadas en el conocimiento y nadie se convirtiera en imprescindible&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Deme, de Espacio Com&uacute;n 15M, habla de algunos de los impactos que el 15M tuvo y cuyos rescoldos a&uacute;n se mantienen. &ldquo;Est&aacute; a&uacute;n en la horizontalidad, en el vocabulario feminista, en algunas pr&aacute;cticas dentro de partidos pol&iacute;ticos o sindicatos (algunos se han replanteado la participaci&oacute;n y la transparencia, otros no). Subraya el impulso que el movimiento dio &rdquo;a las distintas mareas, a la PAH, a la participaci&oacute;n en los barrios (que contagi&oacute; incluso al 8M con su organizaci&oacute;n barrial), a los cientos de huertos urbanos que se abrieron&hellip;&ldquo;. Y se refiere tambi&eacute;n a la actividad legal iniciada por Legal Sol, continuada por No somos delito (contra la <em>Ley Mordaza</em>) o a las batallas legales planteadas por el<a href="https://tribunalciudadanodejusticia.wordpress.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="https://tribunalciudadanodejusticia.wordpress.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tribunal Ciudadano de Justicia 15M</a>, que sigue operativo en la esfera del derecho.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La preocupaci&oacute;n por mantener una cohesi&oacute;n social, destacan otras voces, tambi&eacute;n parece haber venido para quedarse. &ldquo;Nosotros reproducimos hoy lo que pasaba entonces, pero a menor escala: vecinos que se mueven juntos y sostienen con los esfuerzos disponibles una cosa que es de todos&rdquo;, a&ntilde;aden desde El Sol de la Conce. &ldquo;Yo me siento muy orgullosa de seguir peleando aunque ya no tengamos tanto foco. A veces flaquean las fuerzas y ya no podemos ir todas las semanas a Sol, pero no significa que no sigamos aqu&iacute;&rdquo;, concluye Amparo, de Yayoflautas Madrid. El viernes, hay asamblea en la Puerta del Sol.
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 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
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      <dc:creator><![CDATA[Lourdes Barragán, Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/apartidistas-no-apoliticos-espiritu-asambleario-queda-15m-madrid-15-anos-despues_1_13219958.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 15 May 2026 04:01:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Apartidistas pero no apolíticos y con espíritu asambleario: qué queda del 15M en Madrid 15 años después]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[15M,Movimientos ciudadanos,Movilización social,Manifestaciones,Puerta del Sol]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La primera proyección de cine en Madrid fue en un centro de salud que sigue poniendo películas 130 años después]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/primera-proyeccion-cine-madrid-centro-salud-sigue-poniendo-peliculas-130-anos-despues_1_13139362.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3827026b-d047-418b-9a04-7dbf72d9f232_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La primera proyección de cine en Madrid fue en un centro de salud que sigue poniendo películas 130 años después"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El pionero pase público de imágenes en movimiento en la capital tuvo lugar el 14 de mayo de 1896 en el antiguo Hotel Rusia, hoy Centro de Salud Las Cortes, situado a un paso del Congreso de los Diputados. El espacio rinde tributo a su pasado con un mural y sigue exhibiendo obras audiovisuales, ahora con un perfil social</p><p class="subtitle">Dos meses de trabajo entre padre e hijo: la odisea de instalar el primer proyector de 70 mm en Madrid</p></div><p class="article-text">
        Aunque muchos historiadores ponen en duda el relato m&aacute;s extendido sobre la primera proyecci&oacute;n p&uacute;blica del cinemat&oacute;grafo, la historia tiene tanto potencial que ha quedado impregnado en el imaginario colectivo. El pavor causado en la audiencia ante el avance de un tren en marcha, cuando el espectador todav&iacute;a no ten&iacute;a claras las nociones del movimiento circunscrito a la pantalla, ejemplifica el asombro generado por el artefacto ideado por los hermanos Auguste y Louis Lumi&egrave;re.
    </p><p class="article-text">
        Su invento tuvo una primera y muy documentada puesta de largo p&uacute;blica el 28 de diciembre de 1895 (curiosa la coincidencia con el D&iacute;a de los Inocentes en Espa&ntilde;a) en el Salon Indien del Gran Caf&eacute; de Par&iacute;s. No tan medi&aacute;tica fue su llegada a Madrid, aunque transcurrieron menos de cinco meses desde aquel evento fundacional en la capital francesa. Se produjo en un lugar que sigue activo, aunque con un uso muy diferente.
    </p><p class="article-text">
        Charo y Ana, esta &uacute;ltima directora del Centro de Salud Las Cortes, atienden a <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Somos Madrid</a> y explican las particularidades del espacio. Ubicado en el n&uacute;mero 32 de la c&eacute;ntrica Carrera de San Jer&oacute;nimo, a solo unos pasos del Congreso de los Diputados, una placa en su fachada exterior da cuenta del peculiar pasado del inmueble: &ldquo;En conmemoraci&oacute;n de los cien a&ntilde;os de la primera sesi&oacute;n de cine p&uacute;blica, celebrada en este mismo lugar el 14 de mayo de 1896&rdquo;. La rubrican, con fecha del 14 de mayo de 1996, la extinta Asociaci&oacute;n Cien A&ntilde;os de Cine y el Ayuntamiento de Madrid.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nosotros solo nos acordamos de su historia cuando viene alg&uacute;n curioso o cuando nos preguntas. El resto del tiempo, suficiente tenemos con nuestro trabajo&rdquo;, comenta Charo a la vez que mira de reojo su mesa de trabajo, seguramente pensando en las tareas que le aguardan en lo que queda de tarde.
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                Interior del centro de salud Las Cortes.                            </span>
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        &ldquo;La pantalla estaba ah&iacute;&rdquo;, comenta mientras se&ntilde;ala el fondo del recinto. La sala de cine, convertida en sala de espera, conserva como principal vestigio dos elementos. Por un lado, unas caracter&iacute;sticas e imponentes columnas que hablan de un lujoso pasado. Por otro, un mural que aglutina ic&oacute;nicas obras e im&aacute;genes del cine cl&aacute;sico, del <em>Nosferatu</em> (1922) de F. W. Murnau a <em>2001. Una odisea del espacio </em>(1968), de Stanley Kubrick, pasando por <em>Un perro andaluz </em>(1928) de Luis Bu&ntilde;uel.
    </p><h2 class="article-text">El milagro del cine lleg&oacute; por San Isidro</h2><p class="article-text">
        Como se ha encargado de <a href="https://diario.madrid.es/blog/2021/05/18/madrid-125-anos-regalando-suenos-de-cine/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">relatar el propio Ayuntamiento de Madrid</a>, el cine lleg&oacute; a Madrid en plenas fiestas de san Isidro, patr&oacute;n de la ciudad. Lo que hoy es el Centro de Salud Las Cortes operaba en ese entonces como el Hotel Rusia, uno de los hospedajes con m&aacute;s solera en el Madrid de finales del siglo XIX, abierto en 1869 y protagonista de una v&iacute;a donde los comercios elegantes daban post&iacute;n al paisanaje urbano.
    </p><p class="article-text">
        A la capital no llegaron los famosos hermanos de apellido luminoso y creaci&oacute;n oscura, sino que enviaron (como a otros puntos del continente) emisarios de confianza. Estos evangelistas del s&eacute;ptimo arte difundieron un invento cuyo potencial art&iacute;stico y comercial apuntaba ya maneras. En Madrid, el encargado fue Alexandre Promio, un joven de 25 a&ntilde;os que se dirigi&oacute; en primer lugar al embajador de Francia, el marqu&eacute;s de Reversaux.
    </p><p class="article-text">
        El diplom&aacute;tico asumi&oacute; entonces la tarea de hallar el lugar de proyecci&oacute;n id&oacute;neo y ultimar los preparativos. El sal&oacute;n del Rusia pronto se convirti&oacute; en la principal y &uacute;nica alternativa. &ldquo;La proyecci&oacute;n de la fotograf&iacute;a sobre un lienzo en blanco no puede hacerse con mayor perfecci&oacute;n; el efecto es sorprendente&rdquo;, recog&iacute;a una cr&oacute;nica de la &eacute;poca publicada en el extinto peri&oacute;dico El Heraldo de Madrid.
    </p><p class="article-text">
        Como curiosidad, la pantalla ya mostr&oacute; im&aacute;genes en movimiento el 13 de mayo, v&iacute;spera del acto oficial, a modo de preestreno y como forma de efectuar las comprobaciones definitivas. Al d&iacute;a siguiente, las proyecciones se alargaron nada menos que trece horas, de 10.00 a 23.00, con dos paradas (o intermedios) para comer. Cada pase duraba unos 20 minutos al precio de una peseta. Una ganga para las cifras de hoy, pero extremadamente caro para la &eacute;poca. Y, encima, sin palomitas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Placa homenaje al primer cine en Madrid, en la fachada del centro de salud Las Cortes."
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                Placa homenaje al primer cine en Madrid, en la fachada del centro de salud Las Cortes.                            </span>
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        En cuanto al material exhibido, lo film&oacute; el propio Promio. Eran escenas de la vida cotidiana que grab&oacute; al llegar a Madrid: la salida de las alumnas del Colegio de San Luis de los Franceses, la llegada de la cuadrilla del torero Luis Mazzantini a la plaza de toros, maniobras de artiller&iacute;a en Vic&aacute;lvaro, la Puerta del Sol o la de Toledo... pasajes costumbristas que apenas duraban uno o dos minutos. Registr&oacute; el Cuartel de la Monta&ntilde;a y al regimiento de zapadores, a los soldados en Vic&aacute;lvaro o al Real Cuerpo de Alabarderos del Palacio Real.
    </p><p class="article-text">
        En total, doce pel&iacute;culas-acontecimiento a 16 fotogramas por segundo (frente a los 24 est&aacute;ndar en la actualidad) agrupadas en cintas de 17 metros cada, que se encuentran a buen recaudo en la Filmoteca Espa&ntilde;ola. Algunas piezas pueden incluso <a href="https://filmo.platfo.es/content/unclassified/hallebardiers-de-la-reine" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">verse en la web Platfo</a>. Este primer <em>ciclo </em>de cine en Espa&ntilde;a acab&oacute;, por cierto, el 19 de junio de ese mismo 1896. Un mes de fantas&iacute;a inicial.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Una de las películas documentales proyectadas en aquella sesión fundacional.                            </span>
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        Cuando el cine volvi&oacute;, se produjeron cambios significativos. Para empezar, el precio. De la peseta inicial se pas&oacute; a los cinco o diez c&eacute;ntimos por una entrada normal y un real (25 c&eacute;ntimos) para los pudientes que eleg&iacute;an asientos preferentes. Con los a&ntilde;os, el Hotel Rusia dej&oacute; de acoger estos actos y finalmente acab&oacute; por cesar sus actividades entrado el siglo XX.
    </p><p class="article-text">
        Del evento que le hizo entrar en los libros de historia quedan dos vestigios en la Carrera de San Jer&oacute;nimo. A la mencionada placa de m&aacute;rmol en el exterior del actual centro de salud hay que a&ntilde;adir otra entre los balcones de la primera planta, instalada previamente (en 1946). 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La segunda placa, con una fecha distinta de la primera proyección.                            </span>
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        Y ojo, porque recoge una fecha diferente para la efem&eacute;ride: <strong>&ldquo;</strong>El d&iacute;a de san Isidro se celebr&oacute; en esta casa la primera exhibici&oacute;n del cinemat&oacute;grafo para los espa&ntilde;oles. Homenaje del&nbsp;C&iacute;rculo de Escritores Cinematogr&aacute;ficos 1896 &ndash;15 de mayo&ndash; 1946&rdquo;. Un d&iacute;a de divergencia que se explica por la apertura general al p&uacute;blico. Es decir, el 13 se llevaron a cabo las &uacute;ltimas pruebas, el 14 se mostr&oacute; para un p&uacute;blico selecto y a partir del 15 el invento se abri&oacute; al com&uacute;n de los mortales (o por los menos a los mortales con ciertos posibles).
    </p><h2 class="article-text">El cine permanece</h2><p class="article-text">
        La curiosidad termina de redondearse con una gran particularidad del centro de salud actual: cuenta con su propio espacio de exhibici&oacute;n de pel&iacute;culas. M&aacute;s bien es un habit&aacute;culo multiusos, que utilizan tambi&eacute;n para cursos, actividades formativas o charlas. No se sit&uacute;a exactamente donde tuvo lugar aquella primera proyecci&oacute;n, sino una planta m&aacute;s abajo, pero la an&eacute;cdota traza un entra&ntilde;able hilo temporal.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, el pasado 17 de abril este espacio acogi&oacute; un pase con coloquio posterior del documental <em>No apto para cobardes</em>. En esta pel&iacute;cula de Nuria Silv&aacute;n Miracle 50 mujeres de 50 y tantos a&ntilde;os hablan,&nbsp;sin tapujos, sobre la menopausia, el sexo en la madurez, la p&eacute;rdida de facultades, la vida en pareja (o sin ella) y el miedo a envejecer, a la muerte y a la soledad. &ldquo;Anima a la reflexi&oacute;n y a la empat&iacute;a.&nbsp;Un documental que habla de la vida sin efectos, ni intelectualidad.&nbsp;Su visionado est&aacute; altamente recomendado a los hombres. Cuantos m&aacute;s mejor&rdquo;, recoge su sinopsis oficial.
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        Ese af&aacute;n por llegar a cualquier p&uacute;blico, por hacer del cine una herramienta democr&aacute;tica y de conciliaci&oacute;n gracias a su poder de reuni&oacute;n es lo que estaba presente en las primeras proyecciones de lo que a&uacute;n era un invento inaudito. Y es lo que, pese al impacto de su industrializaci&oacute;n, todav&iacute;a es capaz de conseguir un arte as&iacute; de poderoso.
    </p><p class="article-text">
        Igualarnos y unirnos constituye una de las mejores cosas del cine en salas, pero tambi&eacute;n es lo que logran unos servicios p&uacute;blicos robustos, los cuales adem&aacute;s escapan del elitismo de aquellas primeras proyecciones. Qu&eacute; hermosa coincidencia, por tanto, que el germen de las pel&iacute;culas en Madrid sea ahora un centro sanitario preocupado por generar conciencia social.
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<h2 class="outlook-header"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/" style="color:black;">Apoya el trabajo periodístico de Somos Madrid</a></h2>
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 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
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      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Hormigo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/primera-proyeccion-cine-madrid-centro-salud-sigue-poniendo-peliculas-130-anos-despues_1_13139362.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 14 May 2026 20:01:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La primera proyección de cine en Madrid fue en un centro de salud que sigue poniendo películas 130 años después]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Centros de salud,Cine,Cultura,San Isidro,Congreso de los Diputados]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El origen de las rosquillas tontas y listas de San Isidro y la historia de la tía Javiera, cuya receta todos querían imitar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/origen-rosquillas-tontas-listas-san-isidro-historia-tia-javiera-cuya-receta-querian-imitar_1_13219170.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8f22c650-bee8-46cc-ab4d-2c35376cee3d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El origen de las rosquillas tontas y listas de San Isidro y la historia de la tía Javiera, cuya receta todos querían imitar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La tía Javiera, una dulcera del primer tercio del siglo XIX de la que se sabe poco, hizo famosas sus rosquillas “listas”. Pronto le salieron imitadores y quienes decían ser continuadores de la saga. Las rosquillas son uno más de los elementos populares que han descrito la fiesta de San Isidro, que se ha querido vender siempre como un ámbito interclasista. A la vez, las descripciones abundan en caricaturas del pueblo bajo entre las que podría incluirse la propia Javiera</p><p class="subtitle">Especial - Fiestas de San Isidro 2026 en Madrid </p></div><p class="article-text">
        Por San Isidro, ni <em>tonta </em>es un insulto ni <em>lista </em>suele ir cargada de iron&iacute;a. Los adjetivos hacen referencia a los tipos m&aacute;s populares de rosquillas que se consumen en Madrid durante el mes de mayo y las fiestas patronales de San Isidro. Las tontas, sin cobertura. Las listas, con una costra azucarada (blanca o amarilla). Como las de Santa Clara, con merengue seco, o las francesas, en las que se elabora el rebozado con almendra molida.
    </p><p class="article-text">
        Lo que las rosquillas nos trajeron adem&aacute;s fue un tipo femenino, la dulcera en la feria, encarnado en la m&iacute;tica t&iacute;a Javiera, una vendedora de rosquillas <em>listas </em>con receta propia, cuya leyenda ha llegado m&aacute;s lejos que su incierta figura. Contamos con un anuncio que da noticia de la t&iacute;a Javiera en el <em>Diario de Avisos </em>de 1863, aunque su existencia se pierde a&ntilde;os atr&aacute;s. Dec&iacute;a:
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&ldquo;Aviso &aacute; los golosos. La acreditada t&iacute;a Javiera, de Villarejo Salvan&eacute;s, avisa &aacute; sus numerosos parroquianos que desde el d&iacute;a 14 establece su puesto de rosquillas en el camino de la ermita del Santo, subiendo &aacute; la izquierda; en cuyo puesto habr&aacute; un cartel con la t&iacute;a Javiera en una borrica&rdquo;.
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                Ilustración de prensa                            </span>
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        En realidad, de lo que nos habla el anuncio es de la temprana costumbre de intentar apropiarse de lo que hoy llamar&iacute;amos capital simb&oacute;lico de los dulces con nombre y apellidos. Pronto, recalcan con mucha iron&iacute;a las noticias de prensa de los siglos XIX y XX, aparecieron innumerables anuncios en las barracas asegurando que sus due&ntilde;os eran familiares de la popular Javiera y ten&iacute;an acreditada la f&oacute;rmula del dulce.
    </p><p class="article-text">
        Aunque hay quien dice que la t&iacute;a Javiera era de Fuenlabrada, parece haber bastante consenso en que sus rosquillas ven&iacute;an de Villarejo de Salvan&eacute;s. Lo que es seguro es que ambos eran lugares productores del dulce. En <em>Las subsistencias en Madrid  </em>(1912), Miguel Meigosa, jefe del negociado de<em> Consumos, abastos, mataderos y mercados</em> del Ayuntamiento de Madrid, analiza la industria de las confiter&iacute;as y pasteler&iacute;as. Rese&ntilde;a que hab&iacute;a 44 f&aacute;bricas en la provincia, entre las cuales solamente las de Fuenlabrada (donde hab&iacute;a diez) y Villarejo exportaban fuera de Madrid. Esta &uacute;ltima era, precisamente, conocida como la de la T&iacute;a Javiera y colocaba sus productos en Colmenar, Chinch&oacute;n o Extremera.
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                    alt="Viñeta de las fiestas de San Isidro (Madrid), publicada en la revista satírica &quot;El Mundo Cómico&quot;"
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            <span class="title">
                Viñeta de las fiestas de San Isidro (Madrid), publicada en la revista satírica &quot;El Mundo Cómico&quot;                            </span>
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        De Javiera habla Benavente en <em>Memorias y olvidos.</em> Dice:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Obtuvo (su padre) por concurso de su Ayuntamiento, la plaza de m&eacute;dico titular de Villarejo de Salvan&eacute;s, lugar de la provincia de Madrid, famoso por sus rosquillas, que han hecho, si no inmortal, muy duradero el nombre de la primera que las emprendi&oacute; en Madrid, durante la romer&iacute;a de San Isidro, la T&iacute;a Javiera, la que hasta muchos a&ntilde;os despu&eacute;s tuvo como continuadoras, que se anunciaban como dos sobrinas suyas, hasta que una m&aacute;s atrevida pretendi&oacute; suplantar del todo, y a modo de reto, puso, como Don Juan Tenorio y Don Luis Mejia, en su puesto este cartel: <em>Yo, como la verdadera T&iacute;a Javiera, no tengo t&iacute;as ni sobrinas.</em> Se hizo popular en Madrid. A pesar de tan rotunda afirmaci&oacute;n, aquella no era la verdadera T&iacute;a Javiera, que ya hab&iacute;a muerto a&ntilde;os antes, pero tampoco era verdad que la difunta no hubiese dejado t&iacute;as ni sobrinas; de las t&iacute;os no s&eacute;; pero de las sobrinas, una, por lo menos, he conocido yo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero la T&iacute;a Javiera y sus sucesores alcanzaron desde muy pronto la categor&iacute;a de mito casi ir&oacute;nico, porque todo el mundo sab&iacute;a que el linaje exhibido en la romer&iacute;a era falso -parte de su ritualizaci&oacute;n- sin que a nadie le importara. Ya en 1882 el periodista Santiago Olmedo y Estrada escrib&iacute;a <a href="https://hemerotecadigital.bne.es/hd/es/viewer?id=99267f25-82b9-413a-a1fc-6a04e23705b0&amp;page=4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una divertida cr&oacute;nica </a>que concluye diciendo que &ldquo;La t&iacute;a Javiera es una idea, y como idea anterior &aacute; toda raz&oacute;n y &aacute; todo principio&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Un estereotipo en la l&oacute;gica de la romer&iacute;a &ldquo;babil&oacute;nica&rdquo; e interclasista</h2><p class="article-text">
        La romer&iacute;a que nos ocupa se puede rastrear a partir de la construcci&oacute;n de la ermita en 1528 pero al principio su orientaci&oacute;n era exclusivamente religiosa. Fue posteriormente cuando se le fueron a&ntilde;adiendo los elementos festivos, seg&uacute;n rese&ntilde;a Pascual Madoz en su estudio relativo a Madrid con el ep&iacute;grafe <em>Romer&iacute;as, verbenas y otros regocijos</em>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Cabezudo de la tía Javiera                            </span>
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        Las descripciones con las que contamos de los siglos XVI y XVII nos hablan de romeros madrugadores que acud&iacute;an a buscar el agua milagrosa de la fuente. Desde pronto, se debi&oacute; generalizar la costumbre de merendar en el entorno y beber all&iacute; el agua del santo. Y, despu&eacute;s del agua, siempre llegan los dulces y el vino.
    </p><p class="article-text">
        Aparecieron las distintas modalidades de rosquillas a las que ya hemos hecho referencia, los barquillos, los churros y otras viandas. Andando los a&ntilde;os -que se cuentan por siglos- el paisaje de tenderetes dar&iacute;a paso a las atracciones de feria, desde el tiovivo hasta los crueles espect&aacute;culos circenses que explotaban caracter&iacute;sticas f&iacute;sicas inusuales. Eran tambi&eacute;n muy frecuentes los botijos y los pitos del santo (todo llevaba este apellido), una especie de silbatos con forma de p&aacute;jaro que a&uacute;n nos son conocidos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La Romería de San Isidro                            </span>
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        Las rosquillas consumidas por San Isidro nos hablan de dos caras diferentes de la industria del dulce, en ambos casos protagonizadas por mujeres. Por un lado, encontramos las tradicionales dulcer&iacute;as de los conventos, que en el caso de la fiesta toma forma con las conocidas rosquillas de Santa Clara. Por otro lado, el trabajo asalariado femenino, que en el caso de las dulceras resultaba ser, ya a principios del siglo XX, <a href="https://www.jstor.org/stable/40340848" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">uno de los m&aacute;s precarios</a>.
    </p><p class="article-text">
        Junto con la conformaci&oacute;n de la fiesta, empiezan a proliferar las representaciones interclasistas, que se ven bien en la <em>Pradera de San Isidro de Goya</em>, un encargo de Carlos III a trav&eacute;s de Jovellanos que deb&iacute;a reflejar la relaci&oacute;n entre los distintos estamentos sociales.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Notar&aacute;s que a simple vista todo es antiest&eacute;tico en la romer&iacute;a de San Isidro: tumbas de mendigos gu&aacute;charos rodean a los acomodados alegres&rdquo;, dec&iacute;a en 1873 <em>Madrid por dentro y por fuera: gu&iacute;a de forasteros incautos</em>, un volumen que recoge cr&oacute;nicas costumbristas de la &eacute;poca. Es dif&iacute;cil encontrar descripciones de la romer&iacute;a que no se centren (y hasta se regodean) en lo meramente costumbrista y en la idea interclasista de estamentos o clases conviviendo armoniosamente en la pradera. Se represent&oacute; en el teatro popular hasta la saciedad y Ram&oacute;n de la Cruz tiene un sainete titulado<em> La pradera de San Isidro,</em> en cuyos di&aacute;logos se mezclan personajes de diferentes clases.
    </p><p class="article-text">
        En estos cuadros pintorescos se incide, as&iacute; mismo, en lo carnavalesco, con gran profusi&oacute;n de menciones a Babilonia y otros lugares comunes del hedonismo. Mesonero Romanos, ya hace referencia a las bacanales romanas en <em>Mis ratos perdidos o ligero bosquejo de Madrid en 1820 y 1821</em>:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Acord&aacute;bame yo de las descripciones que hab&iacute;a le&iacute;do de las fiestas con que los romanos celebraban sus bacanales, y compar&aacute;balas a estas sin temor de que se me achacase de exagerado. Con efecto si en aqu&eacute;llas faltaba el pudor, en &eacute;sta no sobra; si en aqu&eacute;llas hab&iacute;a bailoteos, en &eacute;sta los hay de todos g&eacute;neros; si en aqu&eacute;llas se daban latigazos, en &eacute;sta se dan palos; y en fin, si en aqu&eacute;llas todo era desorden y confusi&oacute;n, todo es en &eacute;sta confusi&oacute;n y desorden&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los lugares comunes habituales de la literatura sobre la pradera, tocante en el moralismo y la educaci&oacute;n de la plebe, es el del <em>primo, </em>timado en el fragor del bullicio. A este respecto hay que hacer notar que muchas veces se habla de los <em>isidros</em>, campesinos de aspecto tosco provenientes de fuera de Madrid, que acud&iacute;an a la ciudad para la romer&iacute;a y eran objeto de chanzas. Isidro vendr&iacute;a a ser un apelativo despectivo traducible hoy en d&iacute;a por paleto.
    </p><p class="article-text">
        En la corte y las clases acomodadas se puso de moda alabar en la distancia el tipo popular y sus costumbres como esencia de lo espa&ntilde;ol y opuesto a lo franc&eacute;s o extranjerizante. Una postura est&eacute;tica que queda bien caracterizada en la duquesa de Alba como maja. Del interclasismo est&eacute;tico del imaginario de San Isidro salen, parad&oacute;jicamente, tambi&eacute;n tipos populares carnavalescos, que encarnan a un populacho excesivo y de rasgos grotescos. Se ve en las ilustraciones de prensa de la &eacute;poca o en los cabezudos inspirados en tipos populares de resonancias menesterosas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;os despu&eacute;s de firmar <em>La Pradera de San Isidro</em>, Francisco de Goya inmortaliz&oacute; en una de sus pinturas negras la romer&iacute;a de San Isidro con un aire mucho m&aacute;s oscuro y tenebroso que el del cuadro anterior. En la fiesta popular hay un callej&oacute;n dif&iacute;cil de encontrar donde se cruzan el igualitarismo popular y el control social de las &eacute;lites, operando a trav&eacute;s del dejar hacer por un d&iacute;a. Dos realidades que se solapan y que hacen que la t&iacute;a Javiera pueda ser, a la vez, una caricatura y la se&ntilde;ora que se r&iacute;e del poderoso.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <aside class="news-outlook">
                
    
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 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
            </aside>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/origen-rosquillas-tontas-listas-san-isidro-historia-tia-javiera-cuya-receta-querian-imitar_1_13219170.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 14 May 2026 04:00:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El origen de las rosquillas tontas y listas de San Isidro y la historia de la tía Javiera, cuya receta todos querían imitar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fiestas San Isidro,San Isidro,Fiestas Madrid]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Comunidad de Madrid nació queriendo ser moderna: la bandera del mejor diseñador y el himno del filósofo ácrata]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/comunidad-madrid-nacio-queriendo-moderna-bandera-mejor-disenador-himno-filosofo-acrata_1_13200980.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/be510f8a-bf88-477a-8b0a-314a2db921ae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Comunidad de Madrid nació queriendo ser moderna: la bandera del mejor diseñador y el himno del filósofo ácrata"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El recientemente fallecido Cruz Novillo recibió en 1983 el encargo de imaginar la bandera regional junto con el literato Santiago Amón. La enseña coincide en el tiempo con la composición del poco conocido himno de la autonomía. El autor de su letra tuvo que modificar muchas cosas de un himno en el que el territorio habla en primera persona de garajes, museos, estadios, semáforos, funcionarios o proletarios</p><p class="subtitle">Muere a los 89 años José María Cruz Novillo, el 'hombre que diseñó España'</p></div><p class="article-text">
        El pasado 2 de mayo <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cuenca/fallece-jose-maria-cruz-novillo-hombre-diseno-espana-89-anos_1_13189817.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">falleci&oacute; Jos&eacute; Mar&iacute;a Cruz Novillo</a>, <em>el hombre que dise&ntilde;&oacute; Espa&ntilde;a</em>, parafraseando el t&iacute;tulo de un documental que versa sobre el personaje. Los obituarios se llenaron de los nombres de instituciones y empresas a las que dio una identidad gr&aacute;fica reconocida por todos (Correos, Cuerpo Nacional de Polic&iacute;a, Antena 3 Radio, Renfe, ONCE, Repsol&hellip;). El d&iacute;a de su fallecimiento, fiesta oficial de la Comunidad de Madrid, subraya una de sus creaciones m&aacute;s presentes &ndash;maldito centralismo&ndash;: la bandera de dicha comunidad aut&oacute;noma, que dise&ntilde;&oacute; junto con el poeta y periodista Santiago Am&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La Constituci&oacute;n de 1978 hab&iacute;a dejado la puerta abierta a lo que luego conocer&iacute;amos como Estado de las autonom&iacute;as, que en ese momento estaba por definir. Los pactos auton&oacute;micos de 1981 entre UCD y PSOE y la aprobaci&oacute;n en julio de 1982 del proyecto de Ley Org&aacute;nica de Armonizaci&oacute;n del Proceso Auton&oacute;mico (conocido como LOAPA) adoquinaron el camino, y Madrid dej&oacute; de ser cosa de castellanos viejos con la constituci&oacute;n de su propia comunidad en 1982. Como en la capital somos m&aacute;s chulos que nadie, se hizo &ldquo;por motivos de inter&eacute;s nacional&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cruz Novillo y Am&oacute;n recibieron el encargo de crear un s&iacute;mbolo nuevo y recurrieron para ello a imaginarios extra her&aacute;ldicos &ndash;nada de cuarterones&ndash; con mimbres de la tradici&oacute;n madrile&ntilde;a. &ldquo;Para una Comunidad nueva, un nuevo dise&ntilde;o&rdquo;, dijeron. El escudo fue tambi&eacute;n llevado a cabo por ambos.
    </p><p class="article-text">
        A principios de 1983 se reunieron con Javier Sesma, consejero de Presidencia de la Comunidad de Madrid, y comenzaron a revisar posibilidades. Pronto, decidieron que el rojo carmes&iacute; del pend&oacute;n de Castilla deb&iacute;a dominar en la bandera. En realidad, <em>Super Warm Red </em>de Pantone. La definici&oacute;n concreta es la que hace la Ley 2/1983, que regula la bandera, el escudo y el himno: &ldquo;La bandera de la Comunidad de Madrid es roja carmes&iacute;, con siete estrellas de plata, de cinco puntas colocadas cuatro y tres, en el centro del lienzo.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        El trabajo requiri&oacute; de mucha documentaci&oacute;n y no est&aacute; exento de pol&eacute;mica: &iquest;rojo carmes&iacute; o morado? Blanca Cid Villagrasa explicaba de esta manera la elecci&oacute;n <a href="https://revista.asambleamadrid.es/index.php/rvam/es/article/view/450/469" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la revista de la Asamblea de Madrid</a>:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La primera duda que se suscit&oacute; fue crom&aacute;tica, esto es, morada o carmes&iacute;. La aparici&oacute;n del morado como color distintivo de Castilla no se remonta m&aacute;s all&aacute; del siglo XVII y en parte fue por la confusi&oacute;n promovida por el Conde Duque de Olivares, o derivadas, seg&uacute;n cuentan del 'pend&oacute;n morado' que &eacute;l hac&iacute;a ondear en un regimiento suyo, de nombre 'Castilla'. Sin embargo, no era pend&oacute;n sino estandarte, y no era morado sino rojo carmes&iacute; (la intemperie convirti&oacute; en morada la tela roja). El aut&eacute;ntico color de Castilla era el rojo carmes&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pero tampoco estaba nada claro qu&eacute; color era el carmes&iacute;. Carmes&iacute; proviene de la palabra 'Quermes' que significa 'el color del quermes', y si del quermes se obtuvo un color rojo encendido, de la cochinilla se logr&oacute; un 'grana subido', llamado 'carmes&iacute;'. En &eacute;l preponderaba el matiz vivo del rojo sobre el apagado grana hasta el extremo de que, 'carmes&iacute;' se equipar&oacute; a 'tela roja sin otra diferencia espec&iacute;fica&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        La querella sobre el color no fue solamente historiogr&aacute;fica: el Grupo Popular enmend&oacute; el uso de la palabra rojo, intentando que figurara solamente carmes&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Las siete estrellas de cinco puntas, comunes al escudo, representan las de la constelaci&oacute;n de la Osa Mayor recort&aacute;ndose sobre la sierra de Guadarrama y simbolizan tambi&eacute;n las cinco provincias que limitan geogr&aacute;ficamente la Comunidad. Una vez m&aacute;s, el grupo popular intent&oacute; que las estrellas no fueran de cinco puntas, aludiendo a razones de tradici&oacute;n her&aacute;ldica y, quiz&aacute;, tratando de evitar la similitud con las estrellas revolucionarias que poblaban otros s&iacute;mbolos en la &eacute;poca.
    </p><h2 class="article-text">Un himno en el que Madrid nos habla en primera persona</h2><p class="article-text">
        Una vida paralela a la bandera &ndash;y no menos curiosa&ndash; tiene el himno de la Comunidad de Madrid. Porque s&iacute;, Madrid tiene un himno y es de lo m&aacute;s curioso. La m&uacute;sica pertenece a Pablo Soroz&aacute;bal (hijo del compositor de zarzuelas del mismo nombre) y <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Himno_de_la_Comunidad_de_Madrid" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">la letra </a>a Agust&iacute;n Garc&iacute;a Calvo. Quien nos habla en el himno es la propia Comunidad de Madrid, que se narra en primera persona. Empieza:
    </p><p class="article-text">
        <em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;Yo estaba en el medio:</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;giraban las otras en corro</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;y yo era el centro.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;Ya el corro se rompe,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;ya se hacen Estado los pueblos,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;y aqu&iacute; de vac&iacute;o girando</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;sola me quedo.</em>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        En 2020 sali&oacute; <a href="https://elpais.com/cultura/2020-06-30/el-himno-de-madrid-se-debatio-por-carta.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicada en El Pa&iacute;s</a> la correspondencia mantenida entre Enrique Tierno Galv&aacute;n y Agust&iacute;n Garc&iacute;a Calvo en 1983 a prop&oacute;sito de la letra.&nbsp;A ambos les un&iacute;a un pasado en la universidad y en la oposici&oacute;n al r&eacute;gimen franquista. En 1965, los catedr&aacute;ticos Agust&iacute;n Garc&iacute;a Calvo, Jos&eacute; Luis L&oacute;pez Aranguren y Enrique Tierno Galv&aacute;n fueron expulsados de la universidad madrile&ntilde;a acusados de apoyar las protestas estudiantiles que se sucedieron aquel a&ntilde;o. Unos a&ntilde;os despu&eacute;s, el uno convertido en alcalde y el otro en figura de la contracultura, unieron fuerzas para perge&ntilde;ar el himno de una nueva autonom&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La iniciativa de ofrecer a Agust&iacute;n Garc&iacute;a Calvo la redacci&oacute;n del himno le corresponde, sin embargo, al socialista Joaqu&iacute;n Leguina, primer presidente de la CAM. El ling&uuml;ista y fil&oacute;sofo &aacute;crata acept&oacute; el encargo desinteresadamente &ndash;cobrar&iacute;a una peseta por el trabajo&ndash;, pero no se lo tom&oacute; con la solemnidad que suelen afrontarse este tipo de encargos. Le contaba entonces al peri&oacute;dico El Pa&iacute;s que &ldquo;si fuese un himno para una entidad nacional, o un himno a Espa&ntilde;a o al Mercado Com&uacute;n o el Himno de Artiller&iacute;a, habr&iacute;a dicho que no. Pero la autonom&iacute;a de Madrid es una fantas&iacute;a pol&iacute;tica muy clara y coloca las cosas en otro plano. A lo mejor me divierte la idea, pero igual resulta un himno demasiado divertido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El resultado final lleg&oacute; despu&eacute;s de corregir muchas propuestas. Aunque cuesta creerlo leyendo la ya de por s&iacute; curiosa letra vigente, las primeras versiones eran a&uacute;n m&aacute;s tocantes con el absurdo, raz&oacute;n por la cual Leguina se vio obligado a recurrir a la interlocuci&oacute;n de Tierno Galv&aacute;n. Como muestra, un bot&oacute;n. En su versi&oacute;n primigenia inclu&iacute;a el verso: &ldquo;Mire, Anacleto, las vueltas que da el mundo para estarse quieto&rdquo; [en referencia al personaje de c&oacute;mic Anacleto, agente secreto].
    </p><p class="article-text">
        Una de las discusiones ling&uuml;&iacute;sticas de mayor enjundia entre el viejo profesor y el anarquista de sal&oacute;n (que podr&iacute;a ser el del caf&eacute; <em>La Manuela,</em> en Malasa&ntilde;a) fue la introducci&oacute;n en el texto de la palabra <em>nada </em>como definitoria de una entelequia oficializada entonces en Comunidad Aut&oacute;noma llamada Madrid. Hab&iacute;a un verso que dec&iacute;a &ldquo;capital de la nada, oficinas&rdquo;, que desaparecer&iacute;a. El concepto nada tambi&eacute;n mutar&iacute;a en el de <em>algo </em>en otra parte del libreto. De &ldquo;que, para no ser nada/&nbsp;soy madrile&ntilde;o&rdquo; pas&oacute; a ser &ldquo;que solo por ser algo/soy madrile&ntilde;o&rdquo;. El himno se estren&oacute; en 1984 pese a la oposici&oacute;n popular (del partido, que entonces era a&uacute;n Alianza Popular). 
    </p><p class="article-text">
        Como en el caso de la bandera y el escudo, el himno tambi&eacute;n se oficializ&oacute; a trav&eacute;s de la Ley 2/1983. All&iacute; se dice en sus art&iacute;culos 6 y 7 que: &ldquo;El himno de la Comunidad de Madrid se compone del poema de tres estrofas que figura como Anexo I de la presente Ley y la correspondiente partitura musical que figura como Anexo 2&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los anexos musicales, con sus negras y sus corcheas, permiten que en los actos oficiales suene com&uacute;nmente el himno solamente a trav&eacute;s de la m&uacute;sica de Soroz&aacute;bal. Cada cierto tiempo, alguien comparte en redes un v&iacute;deo glorioso en el que el propio Garc&iacute;a Calvo canta el himno en el Ateneo de Madrid acompa&ntilde;ado de la poeta Isabel Escudero (su pareja) y el p&uacute;blico de la instituci&oacute;n. &iexcl;Qu&eacute; pena que no se cante m&aacute;s!
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <aside class="news-outlook">
                
    
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 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
            </aside>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/comunidad-madrid-nacio-queriendo-moderna-bandera-mejor-disenador-himno-filosofo-acrata_1_13200980.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 May 2026 20:07:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Comunidad de Madrid]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los '25 años de paz': cuando el franquismo quiso cambiar el relato de la Guerra Civil desde la Castellana]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/25-anos-paz-franquismo-quiso-cambiar-relato-guerra-civil-castellana_1_12963539.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b1de7bee-2aaa-4935-8c26-0f1688404a2c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los &#039;25 años de paz&#039;: cuando el franquismo quiso cambiar el relato de la Guerra Civil desde la Castellana"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En 1964 el régimen celebraba sus 25 años queriendo dar una imagen aperturista y encargó al Ministerio de Información de Manuel Fraga (y este a un grupo de historiadores liderado por Ricardo de la Cierva) una narrativa que cambiaba la imagen de cruzada por la de guerra fratricida y búsqueda fraternal de paz</p><p class="subtitle">El accidente de tren de Villaverde en 1957: cierre informativo y solidaridad vecinal a las puertas del desarrollismo franquista </p></div><p class="article-text">
        El 1 de mayo de 1964, Francisco Franco se dio un ba&ntilde;o de masas en el estadio Santiago Bernab&eacute;u durante las jornadas de San Jos&eacute; Obrero (o Artesano), un intento de cooptar la fecha internacional del Primero de Mayo que se ven&iacute;a celebrando con espectaculares demostraciones sindicales de la Obra de Educaci&oacute;n y Descanso desde 1958. Pero la celebraci&oacute;n de aquel a&ntilde;o, que coincid&iacute;a con el veinticinco aniversario del r&eacute;gimen, quiso ser especial.
    </p><p class="article-text">
        La Demostraci&oacute;n Sindical incluy&oacute; las habituales actuaciones de los coros y danzas de las distintas regiones espa&ntilde;olas con sus respectivos trajes regionales. Siguieron <em>El baile de la cenicienta</em>, con 200 bailarines sobre patines. Luego, se hizo el ruido en el coso madridista con el rugir de ochenta motoristas haciendo cabriolas al ritmo de <em>La cabalgata de las valquirias</em>. 700 j&oacute;venes gimnastas de la Secci&oacute;n Femenina salieron a continuaci&oacute;n. Un coro formado por 2.500 trabajadores y trabajadoras de distintos puntos de Espa&ntilde;a cant&oacute; al un&iacute;sono una parte del <em>Mes&iacute;as </em>de H&auml;ndel y del <em>Pr&iacute;ncipe Igor</em> de Borodin tambi&eacute;n. Y ballet, con 150 bailarines de Bilbao por Tchaikovsky.
    </p><p class="article-text">
        Para el n&uacute;mero final, 4.000 trabajadores hicieron una tabla de gimnasia masculina. La noche termin&oacute;, a las once menos veinte, con las notas del himno nacional ante la atenta mirada de Franco y su familia. En un palco contiguo, los acompa&ntilde;aban Juan Carlos de Borb&oacute;n, Sof&iacute;a de Grecia y Alfonso de Borb&oacute;n Dampierre.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Logotipo oficial de la campaña que se pudo ver en toda España                            </span>
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        Un rato antes, el Jefe del Estado hab&iacute;a inaugurado a 500 metros del estadio del Real Madrid &ldquo;la magna exposici&oacute;n&rdquo; <a href="https://polipapers.upv.es/index.php/EGA/article/view/6307/6650" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Espa&ntilde;a 64</em></a><a href="https://polipapers.upv.es/index.php/EGA/article/view/6307/6650" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">.</a> Franco lleg&oacute; a la lonja de los Nuevos Ministerios a las siete y veinticinco de la tarde (seg&uacute;n el diario falangista Libertad), acompa&ntilde;ado de do&ntilde;a Carmen Polo de Franco y de su hija, la marquesa de Villaverde. All&iacute;, les recibieron distintos miembros de su gobierno, otros altos mandos del r&eacute;gimen &ndash;como el conde de Mayalde, alcalde de Madrid&ndash; y, por supuesto, Manuel Fraga Iribarne, ministro de Informaci&oacute;n y Turismo, que era el responsable del evento y dio un discurso del que el diario destac&oacute; la frase &ldquo;la paz fue el objetivo supremo de nuestra lucha&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La inauguraci&oacute;n de la exposici&oacute;n se enmarcaba en una fecha estrat&eacute;gica y el aniversario redondo quer&iacute;a ser un punto de bisagra en la narrativa del franquismo. La d&eacute;cada de los 50 hab&iacute;a terminado con el agotamiento del modelo aut&aacute;rquico y el franquismo buscaba afianzar el modelo tecnocr&aacute;tico y desarrollista, lanzado con el Plan de Estabilizaci&oacute;n de 1959.
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                Vista nocturna del pabellón en Nuevos Ministerios                            </span>
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        El nombramiento de Manuel Fraga como Ministro de Informaci&oacute;n y Turismo en 1962 pretend&iacute;a dar al franquismo una nueva imagen, que lo proyectara como Estado capaz de cabalgar la modernidad sin renunciar al orden. Para ello, se busc&oacute; un nuevo discurso sobre el momento fundacional del r&eacute;gimen, la guerra, abandonando la narrativa de la cruzada, subrayando el car&aacute;cter de &ldquo;guerra entre hermanos&rdquo; y patrimonializando una supuesta misi&oacute;n por la paz entre espa&ntilde;oles que permit&iacute;a superar el trauma nacional.
    </p><p class="article-text">
        El giro ven&iacute;a empujado por el trabajo de hispanistas como Hugh Thomas, Gabriel Jackson o Herbert Southworth, que desment&iacute;an profesionalmente los recetarios hist&oacute;ricos del r&eacute;gimen; e incluso por proyectos editores en el exilio como Ruedo Ib&eacute;rico. Para intentar ganar la batalla de la propaganda desde la construcci&oacute;n del relato del historiador, Fraga <a href="https://www.cepc.gob.es/publicaciones/revistas/revista-de-estudios-politicos/numero-163-eneromarzo-2014/politica-de-informacion-y-contrainformacion-en-el-franquismo-1951-1973-el-ministerio-de-informacion-1" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">fund&oacute; el Gabinete de Estudios sobre la Guerra de Espa&ntilde;a</a> (a veces llamado Secci&oacute;n de Estudios), que ten&iacute;a al frente al historiador Ricardo de la Cierva.
    </p><p class="article-text">
        Para llevar a cabo la exposici&oacute;n <em>Espa&ntilde;a 64</em>, el ministerio de Fraga encarg&oacute; al arquitecto Emilio P&eacute;rez Pi&ntilde;ero una estructura desmontable de aluminio. La propia biograf&iacute;a del arquitecto parec&iacute;a subrayar la narrativa que hilvanaba los fastos: era hijo del ingeniero militar republicano Antonio P&eacute;rez Ruiz, que particip&oacute; en el proyecto de las defensas de Madrid en 1936.
    </p><p class="article-text">
         La infraestructura contaba con una cubierta de 8.000 metros cuadrados. La empresa cont&oacute; con la asistencia t&eacute;cnica de la f&aacute;brica en Getafe de Construcciones Aeron&aacute;uticas S. A. (CASA). El pabell&oacute;n cost&oacute; 14 millones de pesetas, a los que habr&iacute;a que sumar otros 25 millones para la propia exposici&oacute;n y su gira itinerante. Se desmont&oacute; de Madrid en junio, pero fue llevada luego a Barcelona y San Sebasti&aacute;n, dibujando un itinerario de ciudades que hab&iacute;a resistido hasta los estertores de la guerra. Aunque Espa&ntilde;a 64 no lleg&oacute; a todos los rincones del pa&iacute;s, si lo hicieron otras m&aacute;s peque&ntilde;as formadas por carteles.
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                Montando los módulos en Nuevos Ministerios                            </span>
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        La clausura de la exposici&oacute;n volvi&oacute; a orillas de la Castellana, el eje en el que el primer franquismo hab&iacute;a querido construir su nuevo Madrid, lejos de la decadente Gran V&iacute;a y de los barrios bajos del populacho en la ciudad antigua. Termin&oacute; el 21 de diciembre de 1964 con una ceremoniosa colocaci&oacute;n de la primera piedra del Palacio Nacional de Congresos y Exposiciones de Madrid en la Avenida del General Per&oacute;n. 
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                XI Demostración Sindical en el Santiago Bernabéu                            </span>
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        La entronizaci&oacute;n del t&eacute;rmino paz continuar&iacute;a jalonando el a&ntilde;o 1964 m&aacute;s all&aacute; de los propios fastos oficiales de los <em>XXV a&ntilde;os de paz</em>. El desfile de la Victoria, celebrado en el mismo mes de mayo, se bautiz&oacute; como <em>Desfile de la paz</em>. Transcurri&oacute;, como era habitual, por el Paseo de la Castellana y estuvo presidido por Francisco Franco. En la plaza de Col&oacute;n, el regimiento de zapadores construy&oacute; un puente met&aacute;lico sobre el que se le&iacute;a el mensaje &ldquo;XXV a&ntilde;os de paz espa&ntilde;ola&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, se inauguraron numerosas infraestructuras y hasta barriadas, como la que se construy&oacute; un a&ntilde;o despu&eacute;s <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/25_A%C3%B1os_de_Paz_(M%C3%A1laga)" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en M&aacute;laga</a>, que a&uacute;n conserva el nombre. En el mismo sentido de cambiar la imagen exterior del r&eacute;gimen, podemos incluir otro acontecimiento que tuvo lugar en el Santiago Bernab&eacute;u bajo la mirada del caudillo: la victoria en la final de la Copa de Europa de Naciones el 21 de junio frente a la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica, con el ic&oacute;nico gol de Marcelino a Yashin. Tras la victoria de La Roja,<a href="https://uvadoc.uva.es/handle/10324/58474" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> L&rsquo;Equipe publicar&iacute;a</a>: &ldquo;En Madrid el f&uacute;tbol ha dado una nueva lecci&oacute;n de solidaridad y de comprensi&oacute;n, pues esta paz ha venido a reconciliar alrededor de un bal&oacute;n y de un encuentro, alrededor de una copa de plata, dos pueblos que se ignoraban&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La Espa&ntilde;a del 600 y el primer turismo, la que anhelaba entrar en la Comunidad Econ&oacute;mica Europea, dise&ntilde;&oacute; cuidadosamente un cambio de rumbo discursivo &ndash;de la cruzada a la paz, de la guerra contra el rojo a la tragedia fratricida&ndash; que le permitiera ser admitida en el club de la modernidad. Hablando de una guerra que hab&iacute;an ganado como si todos la hubieran perdido. Como si a ellos les correspondiese dise&ntilde;ar la paz.
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 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
            </aside>
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      <dc:creator><![CDATA[Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/25-anos-paz-franquismo-quiso-cambiar-relato-guerra-civil-castellana_1_12963539.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Apr 2026 20:09:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los '25 años de paz': cuando el franquismo quiso cambiar el relato de la Guerra Civil desde la Castellana]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[1 de Mayo,Franquismo,Manuel Fraga,Propaganda,Guerra Civil Española]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Rumba, rock duro y algo de pop: la música que saltó la valla de las prisiones de Carabanchel y Yeserías]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/rumba-rock-duro-pop-musica-salto-valla-prisiones-carabanchel-yeserias_1_13143627.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1d986ff7-3ec4-4e8b-93d7-463f0eb11e28_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Rumba, rock duro y algo de pop: la música que saltó la valla de las prisiones de Carabanchel y Yeserías"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los Chichos, Rosendo, Ramoncín, Antonio Vega, Ciudad Jardín...fueron muchos lo grupos que entraron a las cárceles durante las décadas de los ochenta y los noventa para cantarle a los presos y las presas</p><p class="subtitle">21 canciones (o muchas más) para cada uno de los 21 distritos de Madrid </p></div><p class="article-text">
        &ldquo;El hombre naci&oacute; para ser libre. Cada hombre es una historia, cada persona un mundo&rdquo;, dec&iacute;a el Jero antes de empezar a cantar los primeros versos de <em>Ni t&uacute; ni yo</em> &ndash;aut&eacute;ntico himno carcelario&ndash; en el patio de la c&aacute;rcel de Carabanchel. El v&iacute;deo de 1982 se puede ver<a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/antigua-carcel-franquista-carabanchel-declarada-gobierno-lugar-memoria-democratica_1_12711254.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> en&nbsp;YouTube</a>, aunque seguramente el concierto m&aacute;s conocido de la banda en una c&aacute;rcel fue el que ofrecieron en 1985 en el penal de Oca&ntilde;a, justo despu&eacute;s del estreno de <em>Yo, el Vaquilla</em>, pel&iacute;cula de la que firman la banda sonora.
    </p><p class="article-text">
        Llevar los instrumentos dentro de los muros de las c&aacute;rceles es una tradici&oacute;n de la m&uacute;sica &nbsp;m&aacute;s comprometida. Son muchos los conciertos que se han producido intramuros de una prisi&oacute;ns, quiz&aacute; los que antes acudan a nuestra cabeza sean lo de Johny Cash, Sex Pistols, Billy Bragg, Los Tigres del Norte, The Sex Pistols, Metallica o B. B. King, entre otros artistas cuya carrera alberga alg&uacute;n tipo de trasfondo social.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Los conciertos de Los Chichos no son una excepci&oacute;n en Espa&ntilde;a o en Madrid. Hubo otros artistas que tambi&eacute;n actuaron para llevar un soplo de libertad a los presos en las antiguas c&aacute;rceles de Carabanchel y Yeser&iacute;as durante las d&eacute;cadas de los ochenta y los noventa.
    </p><p class="article-text">
        La realidad carcelaria de la Transici&oacute;n fue extremadamente dura. Por ello, hab&iacute;a nacido en 1976 la Coordinadora de Presos en Lucha (COPEL), que llen&oacute; los presidios de motines y huelgas de hambre que buscaban la mejora de las condiciones penitenciarias y que los presos comunes no quedaran excluidos de las amnist&iacute;as de la &eacute;poca. De manera que el combate cultural tambi&eacute;n abraz&oacute; a los presos.
    </p><p class="article-text">
        El rock fue una de las bandas sonoras del <em>maco</em> durante esto a&ntilde;os. En 1980 Moris, el rockero argentino, acaso uno de lo primeros rockeros espa&ntilde;oles, actuar&iacute;a en el sal&oacute;n de actos de Carabanchel <a href="https://mariskalrock.com/general/el-rock-de-la-carcel-mariskal-moris-y-una-historia-de-musica-entre-rejas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">presentado por el conocido periodista Mariskal Romero</a>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        En 1981 el programa de radio <em>Discocross, </em>comandado por el periodista Mariano Garc&iacute;a, organiz&oacute; un concierto de Ramonc&iacute;n. Ten&iacute;a su guasa porque Ram&oacute;n hab&iacute;a pasado unos d&iacute;as en la misma prisi&oacute;n cuando ten&iacute;a 17 a&ntilde;os por pertenecer a la Organizaci&oacute;n Sindical Obrera<em>. </em>Para el programa de Garc&iacute;a, los presos eran radioyentes de lujo a los que dedicaban canciones en antena.
    </p><p class="article-text">
        En 1988 la Asociaci&oacute;n Cultural Victoria Kent de funcionarios progresistas organiz&oacute; un festival por las fiestas del Dos de Mayo. Actuaron durante dos d&iacute;as Desperados, Moncho Alpuente, El Gran Wyoming, Reverendo, Chicho S&aacute;nchez Ferlosio, Javier Krahe o el grupo de rock Caronte, entre otros hasta sumar 33 artistas. El mismo n&uacute;mero reclusos de la Central de Obervaci&oacute;n de Carabanchel que tuvieron la suerte de presenciar las actuaciones. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Pues no os imagin&aacute;is las reticencias que ha habido que vencer, primero para hacer el festival, y luego para que actuaran mujeres&rdquo;, <a href="https://elpais.com/diario/1988/04/29/madrid/578316257_850215.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">contaba un funcionario de prisiones al peri&oacute;dico El Pa&iacute;s</a> en la &eacute;poca.
    </p><p class="article-text">
        Otro concierto importante que puede escucharse en internet es el que el grupo heavy Santa, con su carism&aacute;tica cantante Azucena, ofrecieron en la c&aacute;rcel en 1985. El rock duro y el heavy seguir&aacute;n siendo banda sonora eventual para los presos de Carabanchel hasta el cierre de la prisi&oacute;n. Durante el verano de 1994 actuaron, por ejemplo, Master Blues (con ex miembros de Sangre Azul, Bar&oacute;n Rojo y Hamlet) o Santaf&eacute;, un grupo de rock que despuntaba en aquel momento.
    </p><p class="article-text">
        La c&aacute;rcel cerr&oacute; en 1998 y fue demolida por el gobierno del PSOE, casi de la noche a la ma&ntilde;ana, en 2008. De sus muros, solo quedan en pie el p&oacute;rtico de entrada, un tramo de muro exterior, el antiguo hospital penitenciario (actual Centro de Internamiento de Extranjeros, CIE) y restos subterr&aacute;neos de celdas y galer&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Con la c&aacute;rcel ya cerrada, se produjo el que quiz&aacute; sea el concierto m&aacute;s famoso de cuantos all&iacute; han tenido lugar. En 1999 Rosendo Mercado organiz&oacute; un concierto m&iacute;tico en el recinto, que qued&oacute; inmortalizado en el disco <em>Siempre hay una historia</em>. En la grabaci&oacute;n se escuchan los gritos del p&uacute;blico coreando &ldquo;&iexcl;No <em>e</em>stamos todos, faltan los presos!&rdquo; No era la primera vez que el m&uacute;sico carabanchelero entraba en la c&aacute;rcel con la guitarra colgada en bandolera. En marzo de 1994 hab&iacute;a participado en un festival ben&eacute;fico junto con Ketama, Peret y Antonio Vega.
    </p><p class="article-text">
        La m&uacute;sica tambi&eacute;n lleg&oacute; a finales del siglo XX a la antigua c&aacute;rcel de mujeres de Yeser&iacute;as, en el distrito de Arganzuela. El edificio, que hab&iacute;a sido asilo para mendigos, se convirti&oacute; en prisi&oacute;n durante la guerra y el franquismo. Despu&eacute;s de servir como prisi&oacute;n masculina &ndash;sobre todo para presos pol&iacute;ticos durante los primeros a&ntilde;os&ndash; se transform&oacute; en penal femenino en los a&ntilde;os setenta. Permaneci&oacute; abierta hasta 1991 y hoy en d&iacute;a es el Centro de Inserci&oacute;n Social Victoria Kent. Por sus instalaciones tambi&eacute;n pasaron algunos artistas, la mayor&iacute;a de visita, aunque tuvo alguna reclusa ilustre como Tina de Las Grecas.
    </p><p class="article-text">
        En septiembre de 1983, por el D&iacute;a de la Merced &ndash;patrona de las c&aacute;rceles&ndash;, se organiz&oacute; en el patio de la c&aacute;rcel un festival de rock. El espect&aacute;culo fue presentado por el escritor bohemio Eduardo Haro Ibars (hijo del hist&oacute;rico periodista Eduardo Haro Tecglen). Se subieron al escenario, del que colgaban los mensajes &ldquo;Amor&rdquo; y &ldquo;Os queremos&rdquo;, los grupos Ciudad Jard&iacute;n, Flash Strato, PVP, Fiebres de Malta y At&oacute;micos. Las actuaciones se llevaron a cabo entre las cuatro y media y las ocho de la tarde, una hora poco habitual para el rock&hellip;fuera de la c&aacute;rcel.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es la &uacute;nica vez que he tocado en una c&aacute;rcel. Esta, adem&aacute;s, era una c&aacute;rcel de mujeres, que estaban all&iacute; con sus criaturas, y se ca&iacute;a a pedazos, un aut&eacute;ntico resto de la Espa&ntilde;a m&aacute;s negra, del que sal&iacute; apesadumbrado&rdquo;, explicaba <a href="http://grupociudadjardin.es/?page_id=393" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en su blog</a> Rodrigo Lorenzo, fundador de Ciudad Jard&iacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pocos a&ntilde;os despu&eacute;s nacer&iacute;a en la misma c&aacute;rcel de Yeser&iacute;as <a href="https://teatroyeses.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Teatro YESES</a>, una compa&ntilde;&iacute;a formada por mujeres reclusas que se fue, con las presas, a la prisi&oacute;n de Mujeres de Carabanchel y, luego, al Centro Penitenciario de Madrid-Mujeres en Alcal&aacute; de Henares.
    </p><p class="article-text">
        Las c&aacute;rceles se han llevado a poblaciones fuera de la ciudad de Madrid, donde <a href="https://www.rtve.es/play/audios/radioactivas-en-radio-5/radioactivas-radio-5-singing-ladies-radioactivas-alcala-meco-08-01-25/16398708/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">siguen entrando m&uacute;sicos</a> de vez en cuando. El lamento del de enmedio de los Chichos sigue vivo. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <aside class="news-outlook">
                
    
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 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
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    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/rumba-rock-duro-pop-musica-salto-valla-prisiones-carabanchel-yeserias_1_13143627.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Apr 2026 04:00:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Rumba, rock duro y algo de pop: la música que saltó la valla de las prisiones de Carabanchel y Yeserías]]></media:title>
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    </item>
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      <title><![CDATA[Cuando la baronesa Thyssen se unió a los ecologistas para encadenarse a un árbol: 20 años del primer 'no a la tala' en Madrid]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/baronesa-thyssen-unio-ecologistas-encadenarse-arbol-20-anos-primer-no-tala-madrid_1_13146802.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/82a29a2f-bda3-4585-afbb-99f3bcee7f1c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuando la baronesa Thyssen se unió a los ecologistas para encadenarse a un árbol: 20 años del primer &#039;no a la tala&#039; en Madrid"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Han pasado dos décadas desde la histórica movilización que unió a la aristócrata con plataformas ciudadanas de Madrid para frenar la deforestación del bulevar del Paseo del Prado. Entidades protectoras del arbolado urbano convocan un paseo para rememorarlo este sábado</p><p class="subtitle">Talar 200 árboles para construir techos ajardinados: el PP aprueba en solitario el plan sobre el Noviciado de Chamartín </p></div><p class="article-text">
        Hay tantas causas por las que organizarse que, a menudo, los activistas no tienen tiempo de rememorar sus &eacute;xitos. Este s&aacute;bado, 18 de abril, la Mesa Ciudadana del &Aacute;rbol ha convocado un paseo conmemorativo para acordarse de que, hace ya veinte a&ntilde;os, se consigui&oacute; parar la tala prevista de 700 &aacute;rboles del Paseo del Prado por parte de una cuarentena de colectivos agrupados en la Plataforma SOS Paseo del Prado. El triunfo, importante en la genealog&iacute;a de las luchas colectivas, tiene tambi&eacute;n una presencia se&ntilde;alada en la memoria popular por la extra&ntilde;a alianza medi&aacute;tica que protagonizaron los ecologistas y Carmen Cervera, la baronesa Thyssen.
    </p><p class="article-text">
        En las coordenadas de la &eacute;poca, el plan se vend&iacute;a como una ampliaci&oacute;n del espacio peatonal y una reducci&oacute;n del tr&aacute;fico rodado en el Paseo del Prado. Sin embargo, grupos como Ecologistas en Acci&oacute;n pronto se&ntilde;alaron que la obra acabar&iacute;a con el hist&oacute;rico bulevar y propon&iacute;a la desaparici&oacute;n de cerca de 700 &aacute;rboles, lo que supon&iacute;a <a href="https://www.ecologistasenaccion.org/4792/manifiesto-s-o-s-paseo-del-prado/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">casi un 15% del arbolado que hab&iacute;a en el centro de Madrid</a>. 
    </p><p class="article-text">
        En 2023 Carmen Cervera public&oacute; sus memorias a trav&eacute;s de la pluma de la periodista Nieves Herrero. En <em>La Baronesa. Una vida de novela</em>, se hablaba del episodio de los &aacute;rboles, por supuesto. El asunto le pill&oacute; poco antes de ser madre de Carmen y Sabina, en 2007. El plan urban&iacute;stico a&ntilde;adi&oacute; al nerviosismo propio del inminente nacimiento, que pese a que tuvo lugar en vientre de alquiler y por fecundaci&oacute;n in vitro, asegura que a&ntilde;adi&oacute; &ldquo;una nueva preocupaci&oacute;n que enturbi&oacute; los d&iacute;as y las noches previas a su nueva maternidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De la lectura de la biograf&iacute;a autorizada de la baronesa se deduce que se tom&oacute; muy en serio el frenar el arboricidio en ciernes y, tambi&eacute;n, que la mayor de sus preocupaciones ten&iacute;a que ver con los problemas colaterales que las talas podr&iacute;an ocasionar a la colecci&oacute;n de arte y al museo.
    </p><p class="article-text">
        Cervera puso su ascendencia social al servicio de la empresa. En primer lugar, se reuni&oacute; con Alvaro Siza. El conocido arquitecto portugu&eacute;s, que era el responsable del proyecto, dijo &ndash;siempre seg&uacute;n su relato&ndash; que la remodelaci&oacute;n implicaba la modernizaci&oacute;n de la ciudad y no ten&iacute;a vuelta atr&aacute;s. &ldquo;A Tita no le gust&oacute; la forma en que se hab&iacute;a dirigido a ella y la sonrisa de prepotencia que no se le borr&oacute; de la cara durante toda la conversaci&oacute;n&rdquo;, dice Herreros en la biograf&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Las siguientes puertas que toc&oacute; fueron las de Alberto Ruiz-Gallard&oacute;n (alcalde) y Esperanza Aguirre (presidenta de la Comunidad de Madrid). El primero era responsable directo del proyecto. La segunda, como dirigente regional, se encargaba de su viabilidad ambiental. La despacharon con buenas palabras, pero sin darle visos de que la situaci&oacute;n pudiera revertirse, as&iacute; que la arist&oacute;crata decidi&oacute; pasar a la acci&oacute;n. Record&oacute; una frase que Aguirre hab&iacute;a mencionado durante la reuni&oacute;n: &ldquo;&iexcl;Como no te encadenes a los &aacute;rboles&hellip;!&rdquo;, parece ser que dijo.
    </p><p class="article-text">
        Fue entonces cuando se puso en contacto con la plataforma de asociaciones que estaba luchando contra la tala de los &aacute;rboles. Seg&uacute;n las cr&oacute;nicas, lleg&oacute; a tomar la palabra durante la concentraci&oacute;n del d&iacute;a seis de mayo, al igual que diversos representantes del movimiento. La gente gritaba, seg&uacute;n anota la bi&oacute;grafa, &ldquo;&iexcl;Tita alcaldesa!&rdquo; y &ldquo;&iexcl;Gallard&oacute;n dimisi&oacute;n!&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La convocatoria congreg&oacute; el inter&eacute;s de los madrile&ntilde;os y a cientos de personas en el Paseo del Prado. Dos horas antes de la hora, t&eacute;cnicos del Ayuntamiento de Madrid se acercaron para rebajar el impacto del Plan Especial Recoletos-Prado. Seg&uacute;n sus explicaciones, solo 16 &aacute;rboles &ndash;cinco pl&aacute;tanos de sombra y once s&oacute;phoras jap&oacute;nicas&ndash; se ver&iacute;an afectados por el plan. Por supuesto, esto no fren&oacute; la reivindicaci&oacute;n. Despu&eacute;s del &eacute;xito de la cita y su repercusi&oacute;n medi&aacute;tica, tanto Ruiz-Gallard&oacute;n como Aguirre se apresuraron a asegurar que los &aacute;rboles no ser&iacute;an talados. Se abrir&iacute;a un periodo especial de alegaciones y, se dijo, buscar&iacute;an alternativas.
    </p><p class="article-text">
        Los colectivos vecinales y ecologistas no se conformaron con las buenas palabras arrancadas al consistorio. Justo un a&ntilde;o despu&eacute;s, se manifestaron para recordar al alcalde Ruiz Gallard&oacute;n que a&uacute;n no hab&iacute;a presentado el proyecto alternativo al Paseo del Prado al que se hab&iacute;a comprometido el a&ntilde;o anterior. Caracterizados como Ruiz-Gallard&oacute;n y Esperanza Aguirre, escenificaron la tala ficticia de un pl&aacute;tano centenario.
    </p><p class="article-text">
        En esta ocasi&oacute;n, la baronesa volvi&oacute; a salir del Museo Thyssen-Bornemissa para participar de las protestas y reiter&oacute; su promesa de encadenarse a uno de los &aacute;rboles si fuera necesario llegar a mayores. La concentraci&oacute;n, cuya afluencia los organizadores cifraron en 5.000 personas, llegaba a las puertas de la campa&ntilde;a electoral que enfrentar&iacute;a a Ruiz-Gallard&oacute;n con el socialista Miguel Sebasti&aacute;n, que acudi&oacute; a la convocatoria. Las ic&oacute;nicas fotos de Carmen Cervera vestida de blanco y ataviada con unas gruesas cadenas para atarse a un platanero pertenecen a esta segunda vez.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Una de las protestas de 2006 frente al museo Thyssen                            </span>
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        El origen del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza hay que buscarlo en el acuerdo de arrendamiento firmado con el gobierno de Espa&ntilde;a en 1988 y en la posterior adquisici&oacute;n de una parte importante de la colecci&oacute;n privada en 1993, un a&ntilde;o despu&eacute;s de que el museo abriera sus puertas al p&uacute;blico. La reforma del palacio de Villahermosa, donde se asienta la instituci&oacute;n, fue llevada a cabo por el arquitecto Rafael Moneo, que la termin&oacute; en octubre de 1992. En 2002, el reputado arquitecto volvi&oacute; a hacerse cargo de la ampliaci&oacute;n del museo y la construcci&oacute;n de un aparcamiento, lo que por cierto conllev&oacute; <a href="https://www.espormadrid.es/2006/05/baronesa-dnde-estn-los-rboles-del.html#google_vignette" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la tala de parte del arbolado de los jardines hist&oacute;ricos</a>.
    </p><p class="article-text">
        El paseo ciudadano del s&aacute;bado arrancar&aacute; a las puertas del Museo Thyssen y transcurrir&aacute; por el Sal&oacute;n del Prado, desde la Plaza de Neptuno hasta Cibeles. Contar&aacute; con la presencia destacada de miembros de la Mesa Ciudadana del &Aacute;rbol y del grupo de &Aacute;rboles Singulares, que analizar&aacute;n algunos &aacute;rboles de especial inter&eacute;s. Se leer&aacute;, adem&aacute;s, un manifiesto que incide en la protecci&oacute;n del arbolado urbano y la necesidad de convertir la ciudad en un &aacute;mbito m&aacute;s amable para el peat&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En el esp&iacute;ritu del aniversario se puede leer la victoria como un acto casi fundacional, que inicia una etapa de mayor sensibilizaci&oacute;n ciudadana contra la v&iacute;a arboricida a la modernidad. Una reclamaci&oacute;n que se ampl&iacute;a desde el campo de lo medioambiental a lo ciudadano y que est&aacute; en la base de los movimientos de <em>No a la tala</em> que han protagonizado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os vecinos de la zona <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/miles-personas-claman-proyecto-ayuso-arrasara-279-arboles-madrid-rio-no-tala_1_9962901.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de Madrid R&iacute;o</a>, Carabanchel y otros barrios de Madrid.
    </p><p class="article-text">
        En 2021 la Unesco declar&oacute; el Paseo del Prado y el Buen Retiro &ndash;bajo la denominaci&oacute;n de Pasaje de la Luz&ndash; Patrimonio Mundial. La idea de la convocatoria naci&oacute; unos a&ntilde;os despu&eacute;s de que los &aacute;rboles se salvaran. &iquest;Hubiera sido posible sin ellos? Posiblemente no y tampoco sin algunos de los elementos del plan de Siza que se llevaron a cabo, como la peatonalizaci&oacute;n de la cuesta de Moyano o las ampliaciones de aceras.
    </p><p class="article-text">
        La Mesa Ciudadana del &Aacute;rbol, como aquella Plataforma SOS Paseo del Prado de hace veinte a&ntilde;os, es un frente &uacute;nico de 30 colectivos ecologistas y asociaciones vecinales. En ella encontramos a Ecologistas en Acci&oacute;n, la FRAVM, Madrid Ciudadan&iacute;a y Patrimonio, la Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Arboricultura, ARBA y TREPA, entre otros. El Grupo de &Aacute;rboles Singulares es un grupo de trabajo de la Mesa Ciudadana del &Aacute;rbol que revisa el cat&aacute;logo de &aacute;rboles singulares del Ayuntamiento de Madrid, que no se actualiza desde 1997, para proponer nuevos ejemplares. El tejido ciudadano quiere &aacute;rboles y el s&aacute;bado lo van a reivindicar celebrando victorias pasadas.
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 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
            </aside>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/baronesa-thyssen-unio-ecologistas-encadenarse-arbol-20-anos-primer-no-tala-madrid_1_13146802.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Apr 2026 20:22:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuando la baronesa Thyssen se unió a los ecologistas para encadenarse a un árbol: 20 años del primer 'no a la tala' en Madrid]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Madrid,Museo Thyssen-Bornemisza,Naturaleza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La historia detrás del escultor del Oso y el Madroño de la Puerta del Sol, el símbolo madrileño con origen en Villena]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/historia-detras-escultor-oso-madrono-puerta-sol-simbolo-madrileno-origen-villena_1_13111505.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/773a90a5-25ab-4658-aaef-651830b3d950_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La historia detrás del escultor del Oso y el Madroño de la Puerta del Sol, el símbolo madrileño con origen en Villena"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El emblema histórico de la capital española, nacido en la Edad Media como parte del escudo municipal, se ha convertido en una de las figuras más reconocibles del 'skyline' madrileño, aunque su origen se encuentra en la provincia de Alicante, tierra natal de su autor </p><p class="subtitle">El Oso y el Madroño, la primera 'marca Madrid' que sobrevive desde el medievo a cualquier intento de rediseño</p></div><p class="article-text">
        El Oso y el Madro&ntilde;o es el emblema hist&oacute;rico de la ciudad de Madrid. Cada d&iacute;a, miles de personas se detienen ante esta figura instalada en pleno centro urbano para fotografiarse junto a uno de los s&iacute;mbolos m&aacute;s reconocibles de la capital, aunque no siempre conozcan su origen ni su significado.
    </p><p class="article-text">
        Muchos visitantes se sorprenden al verlo por primera vez. Para algunos, su tama&ntilde;o resulta menor de lo esperado en comparaci&oacute;n con lo que esperan. Sin embargo, la escultura alcanza los cuatro metros de altura en su copa, lo que le confiere una presencia notable en el entorno de la plaza. Para otros, la imagen conseguida junto a &eacute;l se convierte en un aut&eacute;ntico trofeo tur&iacute;stico. Y, para casi todos, sigue siendo un misterio por qu&eacute; este conjunto de un oso apoyado en un madro&ntilde;o se ha convertido en la identidad visual del Ayuntamiento y forma parte del escudo de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Su origen se remonta a la Edad Media. El oso fue durante siglos un animal habitual en los montes que rodeaban Madrid, cuando la villa a&uacute;n estaba en proceso de formaci&oacute;n. La presencia de estos plant&iacute;grados era tan com&uacute;n que incluso pod&iacute;a suponer un riesgo para quienes transitaban por los caminos de la zona. Con el paso del tiempo, el animal pas&oacute; a integrarse en la simbolog&iacute;a local.
    </p><p class="article-text">
        El acompa&ntilde;amiento del madro&ntilde;o se incorpor&oacute; posteriormente, vincul&aacute;ndose a un acuerdo hist&oacute;rico entre la Villa y la Iglesia en el a&ntilde;o 1222, durante el reinado de Alfonso VIII de Castilla, para el reparto de los terrenos adyacentes: los pastos para el Cabildo y los bosques para la Villa. De aquella divisi&oacute;n naci&oacute; una representaci&oacute;n her&aacute;ldica en la que el oso y el &aacute;rbol acabaron unidos como s&iacute;mbolo de identidad.
    </p><p class="article-text">
        Existen distintas teor&iacute;as sobre la elecci&oacute;n del madro&ntilde;o, un &aacute;rbol que no era especialmente abundante en la regi&oacute;n. Algunos historiadores apuntan a una mayor presencia en aquella &eacute;poca, mientras que otros sugieren incluso una posible relaci&oacute;n fon&eacute;tica con el nombre de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Con el tiempo, estos elementos se consolidaron como parte del escudo municipal, con distintas evoluciones formales hasta su configuraci&oacute;n actual. La imagen del oso erguido ante el madro&ntilde;o qued&oacute; fijada como uno de los emblemas m&aacute;s representativos de Madrid.
    </p><h2 class="article-text"><strong>De s&iacute;mbolo her&aacute;ldico a escultura urbana</strong></h2><p class="article-text">
        La materializaci&oacute;n del s&iacute;mbolo en forma de escultura lleg&oacute; ya en el siglo XX. El Ayuntamiento de Madrid impuls&oacute; la creaci&oacute;n de un monumento que hiciera visible este emblema hist&oacute;rico en un espacio c&eacute;ntrico y muy transitado de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        El encargo recay&oacute; en el escultor Antonio Navarro Santaf&eacute;, quien llev&oacute; a cabo una obra en bronce sobre pedestal de piedra. La escultura fue inaugurada el 10 de enero de 1967 y se instal&oacute; en la Puerta del Sol, uno de los enclaves m&aacute;s emblem&aacute;ticos de la capital.
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                Instalación de la estatua del Oso y el Madroño el 10 de enero de 1967                            </span>
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        Con sus cuatro metros de altura y unas 20 toneladas de peso, el monumento fue concebido para reforzar la visibilidad de los s&iacute;mbolos hist&oacute;ricos de la ciudad en un punto neur&aacute;lgico del centro urbano. Desde entonces, su ubicaci&oacute;n ha variado en varias ocasiones dentro de la propia plaza debido a distintas remodelaciones urban&iacute;sticas, aunque siempre ha permanecido en su entorno original.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Antonio Navarro Santaf&eacute;, el escultor detr&aacute;s del emblema</strong></h2><p class="article-text">
        La historia del Oso y el Madro&ntilde;o no puede entenderse sin la figura de su autor, el escultor Antonio Navarro Santaf&eacute;, nacido en 1906 en la localidad alicantina de Villena. Hijo de una familia numerosa, su infancia estuvo marcada por las dificultades econ&oacute;micas, lo que le oblig&oacute; desde muy joven a compaginar los estudios con el trabajo. Aquella etapa temprana forj&oacute; un car&aacute;cter tenaz que acabar&iacute;a reflej&aacute;ndose en su carrera art&iacute;stica.
    </p><p class="article-text">
        Sus primeros pasos en el mundo de la escultura los dio tras trasladarse a Madrid junto a su familia, donde entr&oacute; en contacto con el taller del escultor Ortells, disc&iacute;pulo de Benlliure. All&iacute; llev&oacute; a cabo sus primeras obras, entre ellas una cabeza titulada <em>Campesino</em>, que marc&oacute; el inicio de una trayectoria art&iacute;stica en ascenso. M&aacute;s tarde continu&oacute; su formaci&oacute;n en la Escuela de Bellas Artes de San Carlos, en Valencia, ampliando su dominio t&eacute;cnico y su conocimiento del arte acad&eacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        De regreso a Madrid, Navarro Santaf&eacute; compagin&oacute; su actividad creativa con la docencia. Fue profesor en la Escuela de Cer&aacute;mica y posteriormente en el Colegio de San Ildefonso, adem&aacute;s de ejercer como Maestro Cantero del Ayuntamiento de la Villa. Esta doble faceta, art&iacute;stica y educativa, le permiti&oacute; consolidarse como una figura reconocida dentro del &aacute;mbito escult&oacute;rico de la &eacute;poca.
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                Antonio Navarro Santafé, escultor del Oso y el Madroño de la Puerta del Sol                            </span>
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        Su obra es amplia y diversa, con especial atenci&oacute;n al retrato y a la escultura monumental. Entre sus trabajos m&aacute;s destacados figuran el monumento al maestro Chap&iacute; en Villena, el busto del Conde de Jordana o el emblema oficial de Renfe. Tambi&eacute;n desarroll&oacute; importantes encargos en distintos puntos de Espa&ntilde;a, como el monumento al Toro de Lidia en El Puerto de Santa Mar&iacute;a o el monumental conjunto del Caballo en Jerez de la Frontera.
    </p><p class="article-text">
        La Guerra Civil supuso un par&eacute;ntesis en su trayectoria, oblig&aacute;ndole a reconstruir su carrera a partir de 1939. A pesar de las dificultades, logr&oacute; retomar su actividad con fuerza, llevando a cabo nuevas obras religiosas y civiles, y consolid&aacute;ndose como uno de los escultores m&aacute;s prol&iacute;ficos de su generaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Con el paso de los a&ntilde;os, su deseo de devolver parte de su legado a su ciudad natal se materializ&oacute; en la creaci&oacute;n de una Casa Museo en Villena, donde comenz&oacute; a trasladar parte de sus esculturas y recuerdos personales. Aunque el proyecto se fue construyendo progresivamente, no se inaugur&oacute; oficialmente hasta 1985, convirti&eacute;ndose en un espacio de referencia para conocer su obra. &Eacute;l no lleg&oacute; a verlo, ya que falleci&oacute; en 1983, dejando tras de s&iacute; una producci&oacute;n art&iacute;stica extensa y reconocida.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, el legado de Navarro Santaf&eacute; tambi&eacute;n se mantiene vivo en Villena de otra manera. Todo el que visite la estaci&oacute;n de AVE de la ciudad podr&aacute; ver una r&eacute;plica de la escultura del Oso y el Madro&ntilde;o. La figura se compone de una peana hecha en madera pl&aacute;stica reciclada que sostiene la escultura en fibra de vidrio, acompa&ntilde;ada de una placa explicativa que relata el v&iacute;nculo entre la obra y la capital espa&ntilde;ola. 
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                La réplica del oso y el madroño, en la explanada de la estación del AVE de Villena                            </span>
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        La r&eacute;plica es obra de Pepe Pastillo, usando 450 kg de residuos pl&aacute;sticos, y cont&oacute; con la colaboraci&oacute;n de personal con discapacidad, que dedic&oacute; 40 horas para hacer realidad el soporte de la escultura. As&iacute;, la obra de Navarro Santaf&eacute; no solo sigue siendo un icono de Madrid, sino que tambi&eacute;n tiene un lugar especial en su ciudad natal, recordando sus ra&iacute;ces y su contribuci&oacute;n al arte espa&ntilde;ol.
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      <dc:creator><![CDATA[Nerea Díaz Ochando]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/historia-detras-escultor-oso-madrono-puerta-sol-simbolo-madrileno-origen-villena_1_13111505.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Apr 2026 15:00:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La historia detrás del escultor del Oso y el Madroño de la Puerta del Sol, el símbolo madrileño con origen en Villena]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Puerta del Sol,Símbolos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sigue impune: a 46 años del asesinato de Jorge Caballero por la extrema derecha con un machete a la salida del cine]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/sigue-impune-46-anos-asesinato-jorge-caballero-extrema-derecha-machete-salida-cine_1_13099409.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8738377f-81e7-4357-8d32-079506650123_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sigue impune: a 46 años del asesinato de Jorge Caballero por la extrema derecha con un machete a la salida del cine"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tal día como hoy, el 28 de marzo de 1980, el joven de 21 años fue rodeado, apaleado y acuchillado cuando salía del cine Azul con su novia. La única razón fue llevar una A en la solapa. El recuerdo del asesinato de aquel militante de CNT, cuyo asesino vive impunemente en República Dominicana, es más tenue que el de otras víctimas de la extrema derecha de aquellos años</p><p class="subtitle">Vicente Cuervo, víctima del terrorismo 1.454 y precedente para los asesinados por la extrema derecha en la Transición</p></div><p class="article-text">
        Ir al cine con tu pareja un viernes por la tarde y resultar asesinado por tus ideas pol&iacute;ticas. Esto es lo que le sucedi&oacute; a Jorge Caballero S&aacute;nchez, una de las v&iacute;ctimas de la extrema derecha durante la Transici&oacute;n cuya historia es menos conocida que la de otras de aquellos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Jorge y su novia fueron el 28 de marzo de 1980 a ver <em>La naranja mec&aacute;nica</em> en el cine Azul de la Gran V&iacute;a. A la salida de la proyecci&oacute;n, intentaron coger un taxi para volver a casa, pero una decena de j&oacute;venes, seg&uacute;n cr&oacute;nicas de la &eacute;poca, los pararon. Se fijaron en la chapa con la A circulada de Jorge, que era militante de CNT, y empezaron a increparle. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mira, un rojo cabr&oacute;n&rdquo;, le espetaron, seg&uacute;n recoge un relato de los hechos publicado por Diario 16. Otras cr&oacute;nicas incluyen el apelativo &ldquo;anarquista&rdquo;. Le rodearon y uno de los fascistas le abofete&oacute;, desatando una espiral de violencia sobre el joven propio de la pel&iacute;cula de Stanley Kubrick. Le apu&ntilde;alaron con un cuchillo de grandes dimensiones. Hay quien habla de un machete, o de un cuchillo de pesca dentado, utilizado a veces por los grupos fascistas durante aquellos a&ntilde;os. Ya en el suelo, se ensa&ntilde;aron con &eacute;l a base de patadas. Luego, se dieron a la fuga en direcci&oacute;n a la Plaza de Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        La pareja de Jorge hab&iacute;a conseguido escapar y pedir ayuda a los conserjes del cine, que metieron al herido en el vest&iacute;bulo del Azul y llamaron a Emergencias. Jorge Caballero fue trasladado al Hospital Cl&iacute;nico, donde se debati&oacute; entre la vida y la muerte durante quince d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        La convalecencia en el hospital fue dura y se lleg&oacute; a reponer de un infarto de miocardio producido durante su ingreso hospitalario. Finalmente, su cuerpo no pudo m&aacute;s y muri&oacute; el 14 de abril v&iacute;ctima de una septicemia. Seg&uacute;n declararon sus familiares, el joven manten&iacute;a la esperanza de salir de all&iacute; y poder identificar a sus agresores, cuyas caras recordaba.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Concentración de CNT el día del entierro de Jorge Caballero                            </span>
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        El entierro de Jorge Caballero se produjo el 16 de abril al mediod&iacute;a. Aunque el acto fue &iacute;ntimo por petici&oacute;n de la familia, posteriormente se produjo una concentraci&oacute;n, convocada por CNT, a la que acudieron unas 2000 personas, seg&uacute;n publicaba la prensa confederal de la &eacute;poca. 
    </p><p class="article-text">
        Las investigaciones apuntaron r&aacute;pidamente a los cachorros de Fuerza Joven (rama juvenil de Fuerza Nueva<a href="https://zaguan.unizar.es/record/108178/files/TAZ-TFG-2021-2306.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">), formada en su mayor&iacute;a por adolescentes de familias acomodadas del centro de Madrid</a>. Muchos proven&iacute;an de un n&uacute;cleo inicial que se hab&iacute;a llamado Secci&oacute;n C, que emulaba a los escuadristas fascistas de los a&ntilde;os treinta. Dos de los detenidos eran de familias militares conocidas. Queipo y Saliquet, que fueron sacados del proceso judicial. Entre los abogados, encontramos al yerno de Blas Pi&ntilde;ar, que tambi&eacute;n defendi&oacute; a los asesinos de Yolanda Gonz&aacute;lez.
    </p><p class="article-text">
        Jos&eacute; Juan Llobregat, alias <em>Loco</em>, fue identificado como el autor de la cuchillada que alcanz&oacute; el h&iacute;gado y un pulm&oacute;n de Jorge. Huir&iacute;a del pa&iacute;s (presuntamente auxiliado por Ricardo Alba, subjefe de Fuerza Nueva) hacia Santo Domingo, como otros asesinos de la extrema derecha del momento. 
    </p><p class="article-text">
        Tras m&aacute;s de siete a&ntilde;os de espera, los &uacute;nicos dos encausados entre la decena de personas detenidas iniacialmente fueron juzgados, pero se enfrentaron a cargos de des&oacute;rdenes p&uacute;blicos y fueron condenados a pagar multas de 50.000 pesetas. Aunque la acusaci&oacute;n ped&iacute;a 17 a&ntilde;os de c&aacute;rcel para ellos, el juez estim&oacute; que no hab&iacute;a pruebas de su participaci&oacute;n en el asesinato y, en cambio, castig&oacute; las &ldquo;pintadas y la agitaci&oacute;n callejera&rdquo; que los chicos hab&iacute;an hecho ese mismo d&iacute;a por la cercan&iacute;a del 1 de abril (<em>D&iacute;a de la Victoria</em> para los franquistas). Ni CNT ni otras organizaciones sindicales pudieron personarse como acusaci&oacute;n popular porque se les ped&iacute;a 3.400.000 pesetas de fianza para ello.
    </p><p class="article-text">
        La sentencia, donde no se mencionaban organizaciones ni ideolog&iacute;as pol&iacute;ticas, es un buen ejemplo de c&oacute;mo se trataron de despolitizar muchos de los cr&iacute;menes cometidos por la extrema derecha durante los a&ntilde;os de la Transici&oacute;n. Solo en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, historiadores como Sophie Baby o Gonzalo Wilhelmi han elaborado censos de asesinatos en los que participaron la extrema derecha y elementos de los cuerpos de seguridad del Estado, cont&aacute;ndolos por centenares y desmintiendo el mito de la Transici&oacute;n pac&iacute;fica. 
    </p><p class="article-text">
        En 2015, el peri&oacute;dico El Pa&iacute;s localizaba en Santo Domingo a Llobregat. &ldquo;Es un deportista nato. Su pasi&oacute;n es el golf. Ha ganado competiciones en el campo Isabel Villas&nbsp; de Santo Domingo, donde reside con su esposa y dos hijos. Tiene 51 a&ntilde;os y trabaj&oacute; hasta hace dos en un holding familiar de construcci&oacute;n. En la capital del pa&iacute;s caribe&ntilde;o, donde pasa por ser el hijo de un adinerado clan, nadie conoce su secreto. <em>De lo que pas&oacute; no se habla en mi familia</em>, confiesa uno de sus seis hermanos&rdquo;, <a href="https://elpais.com/politica/2015/11/07/actualidad/1446929049_777022.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">comenzaba el art&iacute;culo</a> de Joaqu&iacute;n Gil.
    </p><p class="article-text">
        La cr&oacute;nica de Diario 16 a la que hemos hecho referencia mencionaba que una semana despu&eacute;s se produjo una agresi&oacute;n similar en el mismo lugar. En aquella ocasi&oacute;n, la v&iacute;ctima fue un joven argelino, que prefiri&oacute; no denunciar los hechos despu&eacute;s de ser atendido en una casa de socorro, probablemente por su condici&oacute;n migrante. 
    </p><p class="article-text">
        Los j&oacute;venes fascistas, que aquel d&iacute;a iban pertrechados con <em>nunchakos </em>y otras armas blancas, eran habituales en el centro de Madrid, que reclamaban como <em>zona nacional</em>,  y ten&iacute;an uno de sus puntos de encuentro en la sede que Fuerza Nueva ten&iacute;a en la calle Mej&iacute;a Lequerica.
    </p><p class="article-text">
        Un mes antes que Caballero, hab&iacute;an asesinado a Yolanda Gonz&aacute;lez y a Vicente Cuervo (cuya memoria ha tardado muchos a&ntilde;os en ser reivindicada tambi&eacute;n). Aquel Primero de Mayo, las v&iacute;ctimas tuvieron una presencia importante, y, precisamente despu&eacute;s de una manifestaci&oacute;n del 1M, fue asesinado por el Batall&oacute;n Vasco Espa&ntilde;ol Arturo Pajuelo, de la Asociaci&oacute;n de Vecinos de Orcasitas.
    </p><p class="article-text">
        En el momento de escribir este art&iacute;culo, Jorge Caballero S&aacute;nchez carece de p&aacute;gina propia en Wikipedia. Ha pasado ya m&aacute;s de un cuarto de siglo de su asesinato a la salida del cine y el crimen, impune, aparece de vez en cuando en art&iacute;culos de prensa sin que se haya llegado a convertir nunca en uno de los atentados m&aacute;s conocidos del periodo. Es, sin embargo, uno m&aacute;s de los que conviene recordar para entender.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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      <dc:creator><![CDATA[Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/sigue-impune-46-anos-asesinato-jorge-caballero-extrema-derecha-machete-salida-cine_1_13099409.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 Mar 2026 05:00:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sigue impune: a 46 años del asesinato de Jorge Caballero por la extrema derecha con un machete a la salida del cine]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Cuando el franquismo se fijó en un edificio italiano fascista para la modernización del país e inauguró La Paz]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/franquismo-fijo-edificio-italiano-fascista-modernizacion-pais-e-inauguro-paz_1_13046877.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a9f7846e-76b5-48e0-a1c6-6d9aab6f0e79_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuando el franquismo se fijó en un edificio italiano fascista para la modernización del país e inauguró La Paz"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El nombre del hospital proviene de la campaña 25 años de paz, que el régimen franquista puso en pie para conmemorar el cuarto de siglo del final de la guerra y aprovechar para cambiar su narrativa de cara a la política exterior. La gran torre estriada, que se reproduce en otros hospitales del naciente sistema de salud, se inspiraba en la Torre Balilla, una colonia encargada por la familia Agnelli (FIAT) en tiempos de Mussolini que abrazaba las estéticas del clasicismo y la vanguardia que animaban culturalmente el fascismo italiano</p><p class="subtitle">El joven, el pobre, el de fuera: “pánico moral” y prejuicios sobre los “niños golfos” en la construcción de Madrid </p></div><p class="article-text">
        En 1933 se inaugur&oacute; Torre Balilla (tambi&eacute;n conocida como Torre FIAT), un edificio dise&ntilde;ado por el arquitecto Vittorio Bonad&egrave; Bottino cuya finalidad era servir como colonia de vacaciones en la playa de Marina di Mass (Toscana) para los hijos de los trabajadores de la f&aacute;brica FIAT en Tur&iacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Uno de los hallazgos arquitect&oacute;nicos del edificio, por cierto, era la rampa helicoidal interior inspirada en la de la f&aacute;brica Lingotto de FIAT, que tambi&eacute;n sirvi&oacute; de inspiraci&oacute;n <a href="https://www.eldiario.es/cultura/desconocido-tesoro-industrial-medio-proteger-enfrenta-voracidad-especulacion_1_9049963.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a la del Parque M&oacute;vil del Estado</a> de la calle Cea Berm&uacute;dez en los a&ntilde;os cuarenta. En la factor&iacute;a de Tur&iacute;n, los coches sub&iacute;an al tejado, donde eran probados, mientras que en la torre dise&ntilde;ada como colonia de vacaciones eran los ni&ntilde;os quienes acced&iacute;an a sus dormitorios sin necesidad de subir escaleras.
    </p><p class="article-text">
        El nombre de Balilla proven&iacute;a de la Opera Nazionale Balilla, una organizaci&oacute;n juvenil que se integrar&iacute;a en la estructura del Partido Nacional Fascista de Mussolini. Las relaciones de la familia Agnelli con el dictador italiano son bien conocidas. En sus formas, se un&iacute;an el fuste cl&aacute;sico estriado y el esp&iacute;ritu de vanguardia, una mixtura que, al contrario que en fascismo espa&ntilde;ol, se prodig&oacute; mucho en los contextos culturales del fascio italiano.
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                Torre Balina vista desde el aire                            </span>
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        La influencia de esta arquitectura del periodo fascista encontrar&iacute;a eco en Espa&ntilde;a muchos a&ntilde;os despu&eacute;s, en la constricci&oacute;n de las grandes torres de los hospitales de La Paz en Madrid y Vall d'Hebron en Barcelona, seg&uacute;n explica el arquitecto Alberto Pielt&aacute;in <a href="https://tesis.biblioteca.upm.es/tesis/3724" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">en su tesis doctoral</a>.
    </p><p class="article-text">
        Resulta curioso que la referencia encontrara acomodo en un momento en el que el r&eacute;gimen intentaba transitar de la imagen de la miseria, la cruzada y la autarqu&iacute;a a la de un pa&iacute;s moderno, preparado para ingresar en todos los clubes de la comunidad internacional.
    </p><p class="article-text">
        El Hospital La Paz y su nombre son un recuerdo de este momento contradictorio del franquismo. Su inauguraci&oacute;n se produjo en 1964, en el contexto de la campa&ntilde;a <em>XXV a&ntilde;os de paz</em>, un lavado de cara y puesta al d&iacute;a del R&eacute;gimen con el pretexto de conmemorar el vig&eacute;simo quinto aniversario del final de la Guerra Civil. Bajo el reclamo de la reconciliaci&oacute;n y la promesa de bienestar material, el r&eacute;gimen pretend&iacute;a pacificar el interior del pa&iacute;s y normalizar la imagen de Espa&ntilde;a de cara al exterior. Fue a&ntilde;o de eventos multitudinarios, publicaciones oficiales y cortes de cinta.
    </p><p class="article-text">
        La inauguraci&oacute;n de Ciudad Sanitaria La Paz se produjo el 18 de julio, fecha clave del santoral franquista: el denominado <em>Alzamiento Nacional</em>. Franco incluy&oacute;, por supuesto, la visita a La Paz dentro de su nutrido programa de actos del d&iacute;a. Se traslad&oacute; all&iacute; en coche desde El Pardo, acompa&ntilde;ado del capit&aacute;n general Mu&ntilde;oz Grandes, vicepresidente del gobierno. Se dio el habitual ba&ntilde;o de multitudes, fue recibido por un batall&oacute;n del ej&eacute;rcito &ndash;y su banda de m&uacute;sica&ndash;, presenci&oacute; la bendici&oacute;n de la capilla y visit&oacute; a los ni&ntilde;os en el nido. Despu&eacute;s de transitar las distintas zonas del edificio, se traslad&oacute; con varios ministros y el resto de su s&eacute;quito al sal&oacute;n de actos donde una ni&ntilde;a &ndash;Josefa S&aacute;nche L&oacute;pez, primer beb&eacute; nacido en la red de residencias y ambulatorios del R&eacute;gimen&ndash;entreg&oacute; al dictador un mapa de plata con las infraestructuras sanitarias construidas. Durante a&ntilde;os, una placa qued&oacute; en el exterior del edificio como recuerdo de la jornada, en la que Franco hab&iacute;a permanecido durante tres cuartos de hora en el nuevo hospital. Once a&ntilde;os despu&eacute;s de la inauguraci&oacute;n del hospital, Francisco Franco morir&iacute;a all&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        La Paz fue una de las ciudades sanitarias del r&eacute;gimen, que hay que entender en el contexto desarrollista y la Ley de Bases de la Seguridad Social de 1963. Se unir&iacute;an a esta estructura de grandes hospitales, donde conviv&iacute;an muchas especialidades, la Ciudad Sanitaria Provincial Francisco Franco (hoy Gregorio Mara&ntilde;&oacute;n) en 1968, o el Hospital 1&ordm; de octubre en 1973 (hoy 12 de Octubre, pues la anterior fecha era la de la proclamaci&oacute;n de Franco como jefe del gobierno sublevado). El arquitecto Mart&iacute;n Jos&eacute; Marcide Odriozola fue el autor de gran parte de los hospitales construidos por el franquismo y encontr&oacute;, desde su despacho del Instituto Nacional de Previsi&oacute;n, una de sus inspiraciones para desarrollar la estructura hospitalaria espa&ntilde;ola en la d&eacute;cada de los sesenta en la arquitectura de Torre Balilla. 
    </p><p class="article-text">
        Las maternidades de planta redonda proyectadas por Marcide constituyeron la plasmaci&oacute;n monumental del viaje a la modernidad de Espa&ntilde;a; la irrupci&oacute;n de las pol&iacute;ticas de natalidad y el <em>baby boom</em> en el espacio p&uacute;blico. El pecho henchido del r&eacute;gimen hablando de su pol&iacute;tica social.. 
    </p><p class="article-text">
        Pielt&aacute;in ha dicho que Marcide y su equipo parieron durante esta &eacute;poca numerosos hospitales&ldquo;con pijama a rayas&rdquo; para la seguridad social, refiri&eacute;ndose a las torres estriadas de La Paz, el  1&ordm; de Octubre  o el Ram&oacute;n y Cajal, que ya se inaugur&oacute; en el periodo democr&aacute;tico y se conoci&oacute; como <em>el Piramid&oacute;n</em>. Hitos visuales en la arquitectura de la ciudad que hoy han quedado empeque&ntilde;ecidos y descascarillados pero que supusieron un espaldarazo a la imagen del r&eacute;gimen y al funcionamiento del sistema hospitalario de una ciudad en crecimiento. 
    </p><p class="article-text">
        Actualmente, el Hospital Universitario La Paz empieza a asomarse a lo que ser&aacute;n a&ntilde;os de reformas profundas hasta llegar a ser la Ciudad de la Salud, mega proyecto que implica la sustituci&oacute;n escalonada de sus edificios por nuevas infraestructuras. La Paz ya no est&aacute; a las afueras de la ciudad, como en los a&ntilde;os sesenta, sino en uno de sus centros financieros. Independientemente de las mejoras de la capacidad sanitaria para la ciudad que traiga el proyecto, es muy posible que dentro de unas d&eacute;cadas podamos analizar lo que los discursos p&uacute;blicos sobre la obra y sus vol&uacute;menes nos hablan del proyecto pol&iacute;tico, como hoy hacemos con el viejo hospital.
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 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
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      <dc:creator><![CDATA[Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/franquismo-fijo-edificio-italiano-fascista-modernizacion-pais-e-inauguro-paz_1_13046877.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 Mar 2026 05:00:35 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[Japonismo, el antecedente de lo otaku en lo salones nobles, teatros populares y tiendas en el Madrid del siglo XIX]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/japonismo-antecedente-otaku-salones-nobles-teatros-populares-tiendas-madrid-siglo-xix_1_13003182.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4d975fbe-55b0-4270-be73-378f4f772fd6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Japonismo, el antecedente de lo otaku en lo salones nobles, teatros populares y tiendas en el Madrid del siglo XIX"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Durante la segunda mitad del siglo XIX y principios del XX la cultura japonesa anidó en nuestra sociedad. Fue primero a través de exposiciones universales y permeó en el gusto de las élites, pero llegó también a la cultura de masas. La apertura de la Era Meiji, las relaciones comerciales y diplomáticas tuvieron mucho que ver. En última instancia, atrajo a muchos militares y Millán Astray introduciría las enseñanzas del Bushido en las bases de la Legión Española</p><p class="subtitle">De cuando los madrileños se divertían junto a Cibeles con circos, teatros, conciertos y parques de atracciones </p></div><p class="article-text">
        La semana pasada se celebr&oacute; en Madrid la Japan Weekend, una cita anual que habla de la buena salud de la influencia de la cultura del pa&iacute;s asi&aacute;tico en Espa&ntilde;a. La feria de anime y manga se une a otras parecidas que salpican el calendario, a una n&oacute;mina cada vez mayor de tiendas especializadas y a la popularizaci&oacute;n de los anta&ntilde;o escasos viajes tur&iacute;sticos al pa&iacute;s. Jap&oacute;n no es una moda, sino un inter&eacute;s asentado en un sector no desde&ntilde;able de la poblaci&oacute;n. Hablamos hoy de cuando algo parecido sucedi&oacute; en nuestro pa&iacute;s y en Madrid cuando, durante el siglo XIX y las primeras d&eacute;cadas del, XX la cultura japonesa fue tambi&eacute;n objeto de curiosidad. Anid&oacute; en los gustos de las &eacute;lites madrile&ntilde;as, perme&oacute; en sus nacientes instituciones culturales y se derram&oacute; al comercio y el ocio popular.
    </p><p class="article-text">
        El inter&eacute;s por el Asia Oriental en nuestro pa&iacute;s se remonta al siglo XVIII, con manifestaciones vinculadas a la decoraci&oacute;n de los palacios reales, como el Sal&oacute;n de Porcelana del Palacio Real o la Sala China del Palacio de Aranjuez. Se ha llamado la <em>chinoiserie </em>a una visi&oacute;n fant&aacute;stica y poco realista de oriente, algo parecido a lo que Edward Said llamar&iacute;a despu&eacute;s, centr&aacute;ndose m&aacute;s en la visi&oacute;n del mundo &aacute;rabe, <em>orientalismo</em>.
    </p><p class="article-text">
        Pero lo que se ha denominado propiamente japonismo &ndash;primero corriente art&iacute;stica y luego m&aacute;s general&ndash; entra en Espa&ntilde;a por donde lo hac&iacute;an la mayor&iacute;a de las modas internacionales: a trav&eacute;s de Par&iacute;s y, por su cercan&iacute;a a Europa, por Barcelona. Es en esta ciudad donde se produce en 1888 una exposici&oacute;n universal cuyo pabell&oacute;n japon&eacute;s, el &uacute;nico de un pa&iacute;s asi&aacute;tico, fue uno de los m&aacute;s exitosos; aut&eacute;ntica puerta de entrada para manufacturas y piezas art&iacute;sticas procedentes de Jap&oacute;n (especial atenci&oacute;n mereci&oacute; la casa tradicional japonesa hecha en madera de cipr&eacute;s hinoki trasportada all&iacute; desde Yokohama). En Madrid ya se hab&iacute;a producido la Exposici&oacute;n de Objetos de China y Jap&oacute;n de 1871, patrocinada por el Ministerio de Ultramar.
    </p><p class="article-text">
        Abanicos, biombos, cojines de seda o grabados en madera (Ukiyo-e) fueron algunos de los elementos m&aacute;s apreciados de lo japon&eacute;s en nuestro pa&iacute;s. La fascinaci&oacute;n por el Ukiyo-e, en concreto, se extiende hasta nuestros d&iacute;as y tiene su exponente m&aacute;s claro en la conversi&oacute;n pop de la famosa ola de Hokusai.
    </p><p class="article-text">
        La alta sociedad acogi&oacute;, como antes hab&iacute;a sucedido en otras grandes ciudades europeas, el gusto japon&eacute;s, cre&aacute;ndose espacios suntuarios como el Sal&oacute;n Oriental del palacio de Santo&ntilde;a (1876) o el gabinete japon&eacute;s de C&aacute;novas del Castillo. Pero la decoraci&oacute;n &ldquo;a la japonesa&rdquo; lleg&oacute; tambi&eacute;n a lugares abiertos al p&uacute;blico, como el restaurante L'Hardy o el sal&oacute;n japon&eacute;s del Teatro Alc&aacute;zar, donde los artistas sal&iacute;an a saludar al p&uacute;blico vestidos con kimonos, seg&uacute;n contaba Ram&oacute;n G&oacute;mez de la Serna.
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                Teatro Salón Japón, en la calle de Alcalá                            </span>
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        El arte japon&eacute;s encontrar&iacute;a acomodo en los estudios de algunos de los artistas m&aacute;s relevantes de la sociedad madrile&ntilde;a de la &eacute;poca, como el del cordob&eacute;s Julio Romero de Torres, que pintar&iacute;a su <em>Geishas en Kimono</em> en 1898 por encargo del Casino Militar de la Gran V&iacute;a. O Joaqu&iacute;n Sorolla, en cuya casa-museo a&uacute;n se custodia <a href="https://www.cultura.gob.es/msorolla/colecciones/colecciones-del-museo/varios/mascara.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una m&aacute;scara de teatro Noo</a> que fue propiedad del artista. En el cap&iacute;tulo de los literatos cabe mencionar que, probablemente, lo japon&eacute;s tendr&iacute;a presencia en las tertulias que se produc&iacute;an el sal&oacute;n de Emilia Pardo Baz&aacute;n, gran aficionada al tema. Sin embargo, la influencia m&aacute;s directa fue seguramente la de Enrique G&oacute;mez Carrillo, que public&oacute; en 1912 <em>El Jap&oacute;n heroico y galante</em>.
    </p><p class="article-text">
        El furor por lo asi&aacute;tico, en general, y por la cultura japonesa en concreto, vest&iacute;a mucho y pronto llegaron tambi&eacute;n las primeras piezas al Museo Arqueol&oacute;gico, recientemente creado, como una armadura de samur&aacute;i completa&ndash; que cost&oacute; 1.000 pesetas&ndash;, cajas barnizadas con laca urushi, porcelana de Satsuma y una larga n&oacute;mina de objetos, a menudo donados por c&oacute;nsules espa&ntilde;oles en Jap&oacute;n y viajeros de posibles.
    </p><p class="article-text">
        Cada vez era m&aacute;s frecuente encontrar objetos art&iacute;sticos y decorativos japoneses en nuestra ciudad. Se abrieron tiendas especializadas o que, al menos, trabajaban el g&eacute;nero, como La japonesa, Sobrinos de Mart&iacute;nez-Moreno, Sucesores de Pallares Aza y Art&iacute;culos de Jap&oacute;n. Tiendas donde encontraban acomodo las <em>japoner&iacute;as</em> (objetos est&eacute;ticos) como la tienda de Arnaiz en la calle de Postas, descrita por Benito P&eacute;rez Gald&oacute;s en <em>Fortunata y Jacinta</em>, donde se vend&iacute;an pa&ntilde;uelos bordados y marfiles labrados. El quitasol japon&eacute;s se convirti&oacute; tambi&eacute;n, a finales del XIX y principios del XX, en un accesorio para las clases altas en sus visitas a los balnearios y las playas. Decaer&iacute;a unas d&eacute;cadas despu&eacute;s, cuando se puso de moda ponerse moreno en vez de conservar la palidez.
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                Pinturas murales del salón japonés del madrileño palacio de Santoña                            </span>
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        Lo japon&eacute;s tambi&eacute;n colonizar&iacute;a la cultura de masas y sus manifestaciones m&aacute;s fr&iacute;volas. En la calle de Alcal&aacute; estuvo a principios del XX el Sal&oacute;n Teatro Japon&eacute;s, donde reinaban el <em>music-hall</em> y el cupl&eacute; entre motivos decorativos de inspiraci&oacute;n japonesa. El 20 de noviembre de 1907 se present&oacute; en el Teatro Real de Madrid la &oacute;pera Madama Butterfly de Giacomo Puccini, de tema japon&eacute;s, dando idea de c&oacute;mo este universo est&eacute;tico hab&iacute;a calado ya en capas significativas de la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        El ciclo se cerrar&iacute;a antes de la guerra con la primera gran exposici&oacute;n de estampas japonesas en Espa&ntilde;a, celebrada en el Museo Nacional de Arte Moderno en 1936, con 338 piezas que abarcaban desde el siglo XVII hasta el XX. El Museo del Prado adquiri&oacute; a su finalizaci&oacute;n 20 estampas representativas que son la piedra fundacional de su colecci&oacute;n de arte japon&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Las relaciones internacionales jugaron un papel tan importante como los intercambios comerciales a la hora de entender el acercamiento de la cultura japonesa y la espa&ntilde;ola. En 1868 se hab&iacute;a firmado en Kanagawa el Tratado de Amistad, Comercio y Navegaci&oacute;n entre ambos pa&iacute;ses. En Jap&oacute;n se iniciaba la Revoluci&oacute;n Meiji, que buscaba modernizar el pa&iacute;s y abrirlo al exterior tras a&ntilde;os de aislamiento, mientras que Espa&ntilde;a estaba inmersa en la Revoluci&oacute;n Gloriosa &ndash;Isabel II hab&iacute;a sido depuesta del trono solo dos meses antes de la firma&ndash;. De vuelta a la realidad mon&aacute;rquica, las relaciones diplom&aacute;ticas continuar&iacute;an: Alfonso XII recibi&oacute; en el Palacio de Madrid al c&oacute;nsul Kagenori Ueno y en 1883 el pr&iacute;ncipe Taruhito Arisugawanomiya visitar&iacute;a Madrid.
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                Traducción de Millán Astray                            </span>
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        La fascinaci&oacute;n por lo japon&eacute;s abandon&oacute; el mundo de lo meramente est&eacute;tico con la victoria militar en la guerra ruso-japonesa (1904-1905). El catalizador del creciente inter&eacute;s entre los militares espa&ntilde;oles fue la publicaci&oacute;n de la obra de Nitobe Inazo, <em>Bushido: El alma de Jap&oacute;n</em>. Nitobe, un acad&eacute;mico que escribi&oacute; originalmente en ingl&eacute;s para explicar su cultura a Occidente, presentaba el Bushido &ndash;un c&oacute;digo &eacute;tico samur&aacute;i&ndash; no como una reliquia hist&oacute;rica, sino como el sistema moral que permit&iacute;a a Jap&oacute;n modernizarse sin perder su identidad nacional. No fueron pocos los que, agarrados al sentido del honor, asimilaron al samur&aacute;i con la figura hispana del caballero, y encontraron en el texto una v&iacute;a tradicional a la modernidad y el naionalismo.
    </p><p class="article-text">
        La atracci&oacute;n espiritual noventayochista encontr&oacute; eco en el debate entre Miguel de Unamuno y Ramiro de Maeztu. Mientras que el primero lo desde&ntilde;&oacute;, Maeztu qued&oacute; prendado por el bushido, llegando a afirmar que cada soldado japon&eacute;s era una mezcla m&iacute;stica de San Francisco de As&iacute;s y Hern&aacute;n Cort&eacute;s. Es as&iacute; como la imagen especular y deformada de la tradici&oacute;n japonesa se incorporaba al debate sobre la identidad espa&ntilde;ola despu&eacute;s de 1898. Este itinerario ser&iacute;a recogido por Jos&eacute; Mill&aacute;n Astray, que tratar&iacute;a de mezclar en el esp&iacute;ritu de la Legi&oacute;n Espa&ntilde;ola, los viejos Tercios de Flandes, la Legi&oacute;n Extranjera francesa y el Bushido.
    </p><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica internacional seguir&iacute;a marcando la relaci&oacute;n de la sociedad espa&ntilde;ola con la imagen de lo japon&eacute;s en las siguientes d&eacute;cadas. En los a&ntilde;os treinta la izquierda lo vincular&iacute;a, tras la invasi&oacute;n de la Manchuria, con el imperialismo, mientras que el pa&iacute;s atra&iacute;a a los sectores conservadores y, m&aacute;s tarde, a los franquistas, que ver&iacute;an en Jap&oacute;n un baluarte del anticomunismo. Aunque no es objeto de este art&iacute;culo, diremos que la imagen de Jap&oacute;n caer&iacute;a en desgracia despu&eacute;s de la matanza de Manila en 1945. El Franquismo utiliz&oacute; los cr&iacute;menes cometidos contra la colonia espa&ntilde;ola y el asalto al consulado espa&ntilde;ol para intentar alejarse de sus antiguos aliados del Eje y capear los nuevos vientos de la pol&iacute;tica internacional despu&eacute;s de la Segunda Guerra Mundial. La nueva narrativa azuz&oacute; el espantajo racista del peligro amarillo y lo oriental pas&oacute; a ocupar un lugar distante en la cultura espa&ntilde;ola hasta que, muchos a&ntilde;os despu&eacute;s, las manifestaciones m&aacute;s contempor&aacute;neas de Jap&oacute;n llegaran de nuevo en un envoltorio globalizado, &iquest;para quedarse? 
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 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
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      <dc:creator><![CDATA[Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/japonismo-antecedente-otaku-salones-nobles-teatros-populares-tiendas-madrid-siglo-xix_1_13003182.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 01 Mar 2026 21:23:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Japonismo, el antecedente de lo otaku en lo salones nobles, teatros populares y tiendas en el Madrid del siglo XIX]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Japón]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De cuando en Madrid se comía buen pan]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/caminando-por-madrid/madrid-comia-buen-pan_132_13025470.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d3a327d4-fa2d-4926-9e03-7dc8cc8fc58c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x371y0.jpg" width="1200" height="675" alt="De cuando en Madrid se comía buen pan"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los panaderos franceses permanecieron en Madrid hasta la guerra civil de 1936, y dicen los más viejos del lugar que nunca más volvieron a probar un pan tan bueno como aquel</p><p class="subtitle">BLOG - Historias curiosas de Madrid, por Carlos Osorio</p></div><p class="article-text">
        Madrid, capital de un imperio inabarcable, ombligo de dos Castillas tapizadas de trigales, no tuvo un pan de calidad hasta que en el siglo XVI llegaron los panaderos franceses; y ese pan de calidad desapareci&oacute; en buena parte cuando se fueron ellos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando Felipe II design&oacute; a Madrid como capital del imperio, en 1561, un nutrido grupo de panaderos galos, procedentes en su mayor parte de la comarca de Cantal, en la regi&oacute;n sure&ntilde;a de Auvernia, emigr&oacute; a nuestra ciudad para fabricar el pan.
    </p><p class="article-text">
        Los franceses seleccionaban bien la harina, la amasaban junto con la masa madre, la dejaban reposar lo suficiente, y la coc&iacute;an en el horno con le&ntilde;a de retama y de encina. Aquel pan ten&iacute;a sabor a pan, ol&iacute;a a pan, y duraba una semana en buenas condiciones. Los panaderos franceses permanecieron en Madrid hasta la guerra civil de 1936, y dicen los m&aacute;s viejos del lugar que nunca m&aacute;s volvieron a probar un pan tan bueno como aquel.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La fabricaci&oacute;n del pan mejor&oacute; en el siglo XVIII con los adelantos venidos de Francia. En dicho siglo los madrile&ntilde;os se arregostaban con el llamado pan franc&eacute;s, un pan blanco, fino, tierno y crujiente que, por primera vez, se vend&iacute;a en barras, ya no solo en hogazas como hasta entonces. Estas barras se confeccionaban con harina blanca de flor, levadura de cebada o de cerveza, agua y sal. Algunos viajeros que lo probaron, lo calificaron como &ldquo;el mejor pan del mundo&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Buena parte de las tahonas francesas estaban en Vallecas, donde lleg&oacute; a haber setenta hornos funcionando. En Vallecas naci&oacute; un panadero llamado Juan Malesange, o Juan Malasa&ntilde;a, hijo de franceses, que luch&oacute; heroicamente contra las tropas invasoras de Napole&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pero no solo hab&iacute;a tahonas en Vallecas, sino que a lo largo del siglo XVIII se establecieron por toda la ciudad. Una tahona muy popular fue el Horno de la Mata, descrita por Pio Baroja en su novela &ldquo;La Busca&rdquo;. En la calle Esp&iacute;ritu Santo esquina a la Corredera estuvo la famosa Tahona del Mico. Tambi&eacute;n en Maravillas funcion&oacute; la tahona del Divino Pastor. Otras tahonas de auverneses fueron las de la calle Toledo (junto a la Fuentecilla) la de la plaza de Herradores, y las de las calles de Santiago, Espejo, Echegaray, Maldonadas y San Pedro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A comienzos del siglo XIX hubo un per&iacute;odo en que Madrid dej&oacute; de tener tahoneros franceses. Fue en 1808, a ra&iacute;z de la guerra de Independencia, pero volvieron en 1815, pues la gente los reclamaba. En 1880, dos terceras partes de los tahoneros madrile&ntilde;os eran auverneses y el resto gallegos (de Lugo, principalmente).
    </p><p class="article-text">
        Entre 1898 y 1920 los panaderos franceses y parte de los gallegos se empezaron a retirar, debido entre otras causas a la fabricaci&oacute;n industrial del pan. Las panificadoras mec&aacute;nicas ofrec&iacute;an un pan de escasa calidad pero de bajo precio, contra el que no era f&aacute;cil competir en una sociedad empobrecida. Al final de la guerra civil, pr&aacute;cticamente hab&iacute;an desaparecido, salvo peque&ntilde;as excepciones, las panader&iacute;as francesas.
    </p><p class="article-text">
        En los a&ntilde;os cuarenta y primeros a&ntilde;os cincuenta, en la &eacute;poca de la Autarqu&iacute;a, se comi&oacute; el peor pan del que se tiene noticia en la historia de Madrid. Un pan que a menudo proced&iacute;a de harinas infames, a veces mezcladas con yeso, con abundante salvado, cocido con bo&ntilde;igas, escombros o neum&aacute;ticos. Con el desarrollismo de los a&ntilde;os sesenta volvi&oacute; a haber pan en abundancia, pero un pan que nada ten&iacute;a que ver con el pan franc&eacute;s. Aquellas pistolas industriales de pan de flama carec&iacute;an de aroma, color o sabor, y se quedaban blandas y correosas, como si fueran de gomaespuma, apenas una hora despu&eacute;s de comprarlas. Puestos a comer un pan tan malo, la gente comenz&oacute; a consumir el pan de molde, un producto deleznable, insano e indigesto que dif&iacute;cilmente pasaba por la garganta a no ser que hubiera pasado antes por la tostadora.
    </p><p class="article-text">
        Parec&iacute;a imposible fabricar un pan de peor calidad, pero la industria panificadora lo consigui&oacute;. En los a&ntilde;os noventa se generaliz&oacute; el pan pre-congelado, que &uacute;nicamente aportaba una novedad sustancial: era crujiente, pero segu&iacute;a siendo incoloro, inodoro e ins&iacute;pido, a la par que de escaso valor nutricional. En el siglo XXI surgen panader&iacute;as que con mayor o menor fortuna tratan de recuperar el oficio de hacer el pan, pero estas iniciativas siguen siendo escasas.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo es posible que habiendo tantos medios, tantos conocimientos y tanto dinero en circulaci&oacute;n, siga siendo dif&iacute;cil en Madrid encontrar un pan de calidad? &iexcl;Por favor, esto es una emergencia! &iexcl;El pan es un alimento importante! &iexcl;Es preciso crear buenas escuelas de panaderos!&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>P.D: En un cap&iacute;tulo pr&oacute;ximo hablaremos de la f&oacute;rmula para hacer un pan de calidad y de los reductos donde a&uacute;n se hace un pan aceptable.</em>
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 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
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      <dc:creator><![CDATA[Carlos Osorio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/caminando-por-madrid/madrid-comia-buen-pan_132_13025470.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 Feb 2026 05:00:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De cuando en Madrid se comía buen pan]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Panadería]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La escuela de adultos que resiste 51 años en el Barrio del Pilar con voluntariado, autogestión y autonomía política]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/escuela-adultos-resiste-51-anos-barrio-pilar-voluntariado-autogestion-autonomia-politica_1_12949325.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/61a6e40f-e697-4e01-8ec0-44199c5c4d2d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La escuela de adultos que resiste 51 años en el Barrio del Pilar con voluntariado, autogestión y autonomía política"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Escuela Popular de Adultos del Barrio del Pilar lleva en la calle de Betanzos desde 1978 (antes tuvo otras ubicaciones). Desde el edificio, que fue en su día oficina de la inmobiliaria Banús (que edificó el propio barrio), ha sido el lugar donde varias generaciones han sacado el certificado escolar, se han alfabetizado y han hecho barrio a través de distintos colectivos vecinales. Todo con trabajo voluntario</p><p class="subtitle">Pedro Bravo - Una ciudad sin vida no es una ciudad </p></div><p class="article-text">
        Un edificio bajo en la calle Betanzos, del Barrio del Pilar, llama la atenci&oacute;n al paseante por sus muros adornados. Rode&aacute;ndolo, encontramos personajes de Ib&aacute;&ntilde;ez aludiendo al problema de la vivienda en Madrid o a las prohibiciones del espacio p&uacute;blico. Sobre la puerta, se lee: &ldquo;Un ni&ntilde;o, un profesor, un libro y una pluma pueden cambiar el mundo. La educaci&oacute;n es la &uacute;nica soluci&oacute;n&rdquo;. La frase de Malala &ndash; activista paquistan&iacute; por la educaci&oacute;n femenina&ndash; da la bienvenida a la Escuela Popular de Adultos del Barrio del Pilar, un proyecto autogestionado muy asentado en la barriada.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la l&oacute;gica de las agendas period&iacute;sticas, deb&iacute;amos haber escrito este art&iacute;culo el a&ntilde;o pasado, cuando se cumplieron cincuenta a&ntilde;os de existencia de la escuela, pero hemos esperado a los cincuenta y uno para celebrar que el camino hacia el siglo sigue adelante. Quedamos con Dimas y Paco en la puerta y conversamos, con un caf&eacute;, alrededor de una mesa. Ambos lucen canas y entusiasmo. Paco entr&oacute; en la escuela en el a&ntilde;o 81 como alumno de Graduado Escolar. Luego estudiar&iacute;a historia y seguir&iacute;a vinculado al proyecto. Dimas, que fue profesor suyo de arte, tambi&eacute;n lleva desde aquellos a&ntilde;os participando en el colectivo.
    </p><p class="article-text">
        En BOE del 11 de julio de 1973 apareci&oacute; una Orden que suprim&iacute;a &ldquo;la totalidad de las escuelas especiales para la alfabetizaci&oacute;n de adultos&rdquo;, una norma que pretend&iacute;a, ilusoriamente, que Espa&ntilde;a ya no ten&iacute;a problemas de analfabetismo. En distintos barrios de Madrid surgieron durante los estertores del franquismo, hacia 1974 y 1975, distintas escuelas populares impulsadas por profesores, alumnos y vecinos. En Prosperidad &ndash;<em>La Prospe</em>&ndash;, Oporto, Carabanchel, o el Barrio del Pilar. &ldquo;El fen&oacute;meno surge porque en ese momento no exist&iacute;a pr&aacute;cticamente educaci&oacute;n para adultos y, en cambio, hab&iacute;a una demanda importante de personas que quer&iacute;an salir del analfabetismo o tener a una titulaci&oacute;n de estudios primarios que les facilitara acceder al mercado laboral.&rdquo;, explican Paco y Dimas.
    </p><p class="article-text">
        Cada grupo de voluntarios y de alumnos se busc&oacute; la vida como pudo para alojar sus improvisadas aulas, impulsadas por las ganas de avanzar y los vientos de corrientes pedag&oacute;gicas renovadoras. &ldquo;Hab&iacute;a muchas referencias culturales a la educaci&oacute;n popular de Freire&rdquo;, explica Paco.
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                Escuela en los años 90                            </span>
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        En el Barrio del Pilar comenzaron en la parroquia de Luj&aacute;n, que daba cobijo al movimiento vecinal del barrio. Coexist&iacute;an all&iacute; la educaci&oacute;n de adultos (el Aula Cultural) y otra aventura autogestionada de matiz cultural (denominada Centro Cultural), que organizaba cine-f&oacute;rum, veladas de flamenco y otras actividades para el barrio. &ldquo;En alguna foto de las manifestaciones de los setenta contra la construcci&oacute;n de La Vaguada aparece una pancarta con esa denominaci&oacute;n de Aula Cultural&rdquo;, explican. Cuando trasladan al cura, se van a Santa Mar&iacute;a del Val, que a&uacute;n est&aacute; enfrente de La Vaguada, donde ya disponen de un par de espacios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pero despu&eacute;s de la legalizaci&oacute;n de los partidos el cura de la parroquia, Juli&aacute;n Sanabria, llam&oacute; a una persona de Centro Cultural y a otra de Aula Cultural para decirles que ya no necesitaban la cobertura de la iglesia&rdquo;. Aunque el Centro Cultural se disuelve entonces &ndash;mucha gente se centr&oacute; en sus partidos u organizaciones en aquella &eacute;poca&ndash; el Aula Cultural se traslada a un piso de la Plaza de Ver&iacute;n pagado por profesores y alumnos. &ldquo;All&iacute; tienen m&aacute;s espacio y aun as&iacute; la demanda es tan grande que se queda peque&ntilde;o, as&iacute; que empiezan a buscar alternativas&rdquo;, explican ambos.
    </p><p class="article-text">
        En 1978 se decidi&oacute; en una asamblea, con el apoyo de todos los agentes vecinales, utilizar el local -vac&iacute;o desde hace a&ntilde;os- de las antiguas oficinas de Ban&uacute;s, el constructor franquista que edific&oacute; el Barrio del Pilar. Hasta hoy.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Fragmento de uno de lo murales que adornan actualmente la fachada del edificio                            </span>
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        &ldquo;En ese momento yo estaba en el Ateneo Libertario Ferrer y Guardia, en el mismo Barrio del Pilar&rdquo;, explica Dimas. La presencia de personas procedentes de diferentes sensibilidades pol&iacute;ticas del arco izquierdo y colectivos ciudadanos hizo que la escuela fuera un nodo pol&iacute;tico de primer orden en el barrio. &ldquo;Cuando se reun&iacute;a la comisi&oacute;n de fiestas se hac&iacute;a en la escuela; cuando el barrio estuvo cercado policialmente quince d&iacute;as en tiempos de Barrionuevo &ndash;en el contexto del secuestro de Diego Prado y Col&oacute;n de Carvajal por parte de ETA&ndash;&nbsp;la gente se reun&iacute;a aqu&iacute;, y todo lo importante que suced&iacute;a pasaba en este lugar&rdquo;, explica Paco. 
    </p><p class="article-text">
        En el nuevo edificio encuentran sitio la escuela de adultos y otra infantil, que no durar&iacute;a mucho tiempo. &ldquo;Aqu&iacute; ya ten&iacute;amos tres aulas, que equipamos poco a poco, con lo que &iacute;bamos trayendo unos y otros&rdquo;. Paralelamente, comienza la coordinaci&oacute;n con el resto de escuelas hermanas, que en los ochenta se formaliza en la Federaci&oacute;n de Escuelas Populares de Madrid. &ldquo;La actividad de todas descansaba sobre tres patas &ndash;dice Paco&ndash;, el voluntariado, la autogesti&oacute;n asamblearia y la autonom&iacute;a pol&iacute;tica. La independencia ha costado mucho, pero se consigui&oacute;, la militancia era con la escuela y los partidos asumieron que no pod&iacute;an tener protagonismo&rdquo;, explican ambos.
    </p><p class="article-text">
        La actividad de la escuela popular de la calle Betanzos se asentaba sobre bases muy terrenales. &ldquo;La gente necesitaba la titulaci&oacute;n de graduado escolar, igual hab&iacute;a cincuenta o sesenta apuntados cada curso. Y, al margen, estaba la clase de alfabetizaci&oacute;n, formada sobre todo por mujeres y mayores, que ha durado hasta 2010&rdquo;, remarcan. Los ex&aacute;menes para el graduado se llevaban a cabo en los centros de EPA (Educaci&oacute;n Permanente de Adultos, antecedentes de los actuales CEPA). En el caso de los vecinos del Barrio del Pilar, en el de Fuencarral. &ldquo;Al principio depend&iacute;an de la Diputaci&oacute;n y los directores sol&iacute;an ser falangistas&rdquo;, rememoran. 
    </p><p class="article-text">
        Posteriormente, se modernizaron y pasaron a la Comunidad de Madrid. &ldquo;Quienes estaban en el centro EPA de Fuencarral eran gente muy v&aacute;lida y se consigui&oacute; que nos consideraran como una especie de centro adscrito&rdquo;, cuentan. Desde entonces, ellos daban clase y examinaban; y desde el EPA daban car&aacute;cter oficial a la titulaci&oacute;n de los alumnos.
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                En el año 2018                            </span>
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        Siempre conectadas con el entorno, en las escuelas populares llevaban a cabo tambi&eacute;n actividades fuera de programa. Cursos de teatro, baile, exposiciones &ndash;&ldquo;el gran espejo que hay en la escuela son los restos de las clases de baile&rdquo;, incide Dimas&ndash;; vinieron a dar conferencias figuras como Jos&eacute; Luis L&oacute;pez Aranguren, Agust&iacute;n Garc&iacute;a Calvo o Fernando Savater&ldquo;, recuerdan.
    </p><p class="article-text">
        Se&ntilde;alan que algunos de los que dieron clases hoy son investigadores y profesores en centros de reconocido prestigio y hablan con orgullo del nivel pedag&oacute;gico de la experiencia. &ldquo;En 1983 empezamos a hacer un trabajo que utilizaba la ciudad como recurso did&aacute;ctico, incluidas visitas por Madrid, que entonces no se estilaban. En los dos cursos de graduado escolar se trabajaban Madrid y el barrio, era bastante pionero y hasta hicimos una maqueta del barrio. Con ello, se integraban las ense&ntilde;anzas de geograf&iacute;a, historia y arte en el proyecto. Un poco despu&eacute;s, llegamos a integrar la ense&ntilde;anza de la historia y las ciencias&rdquo;, detallan mientras llegan recuerdos atropellados a la cabeza.
    </p><p class="article-text">
        Esas primeras indagaciones acerca de la historia de la ciudad son el germen <a href="https://www.facebook.com/GrupoHistoriaUrbana/?locale=es_ES" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">del Grupo de Historia Urbana del Barrio del Pilar</a>, una actividad nacida en el seno de la escuela en la que ambos participan, y que los ha llevado a organizar numerosas exposiciones en las bibliotecas del barrio, a publicar una ingente documentaci&oacute;n hist&oacute;rica y <a href="https://edicioneslalibreria.com/tienda/el-barrio-del-pilar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un libro con la editorial La Librer&iacute;a</a>. Dimas y Paco son actores y cronistas de la historia del barrio.
    </p><p class="article-text">
        El nivel pedag&oacute;gico se mantuvo hasta que el graduado escolar termin&oacute; hacia el a&ntilde;o 2000 con el cambio de ley educativa y la generalizaci&oacute;n de los centros p&uacute;blicos para personas adultas. Para ello, fue muy importante la mencionada coordinaci&oacute;n entre las diferentes escuelas de barrio. &ldquo;Durante a&ntilde;os se montaba una escuela de verano. A una de ellas trajimos al propio Paulo Freire y metimos a mil personas en un local de Ciudad Lineal&rdquo;, explica Paco, que ha sido el &uacute;ltimo presidente de la coordinadora.
    </p><p class="article-text">
        Se termin&oacute; el graduado escolar, pero sigui&oacute; la alfabetizaci&oacute;n y surgieron otras necesidades, como la capacitaci&oacute;n inform&aacute;tica o el espa&ntilde;ol para extranjeros. Con el cambio de milenio, hubo un cambio generacional &ndash;llegaron los j&oacute;venes del <a href="https://www.lapiluka.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Centro Social La Piluka</a>&ndash; y continuaron los cursos: de electricidad, gimnasia, Tai-Chi&hellip;&ldquo; con la filosof&iacute;a de siempre&rdquo;, recalcan.
    </p><p class="article-text">
        La Escuela Popular de Adultos del Barrio del Pilar son ya cincuenta a&ntilde;os de historia. Las cuotas, que pagan profesores y alumnos, contin&uacute;an en los cinco euros desde hace muchos a&ntilde;os. Actualmente, se siguen llevando a cabo actividades y, sobre todo, exposiciones temporales. 
    </p><p class="article-text">
        En los a&ntilde;os 90 se populariz&oacute; el lema &ldquo;La Prospe resiste&rdquo;, que pon&iacute;a letras a la campa&ntilde;a de lucha por no desaparecer de la Escuela Popular del Barrio de Prosperidad, que mantiene una magn&iacute;fica relaci&oacute;n con la del Barrio del Pilar. Aquella batalla se gan&oacute;: la Consejer&iacute;a de Educaci&oacute;n de la Comu&shy;nidad de Madrid cedi&oacute; por 50 a&ntilde;os el local de la calle Luis Cabrera, donde se ubica desde 2001. En el caso de la<strong> </strong>Escuela Popular de Adultos del Barrio del Pilar podr&iacute;amos decir que, de forma m&aacute;s silenciosa, ha caminado ininterrumpidamente hacia adelante, cambiando el uso de lo que fue sede del constructor franquista de la barriada por una casa de todos, adapt&aacute;ndose a los tiempos. Que sea por mucho tiempo.
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 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
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      <dc:creator><![CDATA[Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/escuela-adultos-resiste-51-anos-barrio-pilar-voluntariado-autogestion-autonomia-politica_1_12949325.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 09 Feb 2026 05:00:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La escuela de adultos que resiste 51 años en el Barrio del Pilar con voluntariado, autogestión y autonomía política]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El accidente de tren de Villaverde en 1957: cierre informativo y solidaridad vecinal a las puertas del desarrollismo franquista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/accidente-tren-villaverde-1957-cierre-informativo-solidaridad-vecinal-puertas-desarrollismo-franquista_1_12923510.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2e689d00-b31b-40bc-a652-9857bfb0c3ec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1415y61.jpg" width="1200" height="675" alt="El accidente de tren de Villaverde en 1957: cierre informativo y solidaridad vecinal a las puertas del desarrollismo franquista"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un violento choque entre un convoy militar y una locomotora de maniobras dejó en torno a una veintena de muertos y numerosos heridos en medio del verano madrileño. La tragedia dejó al descubierto la precaria seguridad de la red ferroviaria española, pero también evidenció la solidaridad vecinal y la vigencia del control de la información franquista</p><p class="subtitle">Maldonado 65, el mayor accidente laboral de España donde murieron 102 obreros y cuyas causas quiso ocultar el franquismo</p></div><p class="article-text">
        La madrugada del 4 de agosto de 1957 tuvo lugar a las puertas de Madrid un accidente ferroviario que conmovi&oacute; a la sociedad espa&ntilde;ola del momento. Ocurrido en las inmediaciones de Villaverde y el puente de Orcasitas, involucr&oacute; a un convoy militar de gran envergadura y a una locomotora que se encontraba haciendo maniobras en la v&iacute;a Madrid-Legan&eacute;s en las inmediaciones del puente de Orcasitas. El n&uacute;mero de v&iacute;ctimas fluct&uacute;a, seg&uacute;n las fuentes, entre las 17 y las 22. Y los militares que resultaron heridos fueron entre 58 y 68.
    </p><p class="article-text">
        La tragedia puede ser le&iacute;da tambi&eacute;n como una muestra de las carencias de la red ferroviaria de un franquismo a las puertas del desarrollismo y un ejemplo de la buena salud del aparato censor del r&eacute;gimen, que trat&oacute; de evitar fugas informativas amparado en la Ley de Prensa de 1938, una norma de guerra que se prolong&oacute; durante muchos a&ntilde;os como mecanismo de control.
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n cabe ser recordado por la solidaridad mostrada por los vecinos desde el primer momento en que se produjo el choque, que queda bien reflejada en el testimonio de Enrique Orozco, publicado en el peri&oacute;dico vecinal <a href="https://incolora.org/portfolio/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Voz del Barrio</a> y recuperado a&ntilde;os despu&eacute;s en <a href="https://www.facebook.com/Cronistas.VillaVerde/photos/en-la-madrugada-del-domingo-4-de-agosto-de-1957-un-convoy-militar-de-trenes-comp/511733082260132/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la p&aacute;gina de Facebook Cronistas de Villaverde</a>:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los hermanos Eusebio y Dionisio Segovia y la familia de Eliseo Garc&iacute;a y Josefa D&iacute;az, avisaron a los vecinos pr&oacute;ximos, haciendo de sus hogares el primer hospital improvisado para la asistencia de los heridos. Los vecinos que presenciamos el suceso, yo ten&iacute;a 12 a&ntilde;os, lo recordamos con mucha tristeza, y con gran solidaridad vecinal demostrada en la ayuda prestada a los vecinos&rdquo;.
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        La colisi&oacute;n se produjo en la actual intersecci&oacute;n de la calle Jos&eacute; P&eacute;rez con la carretera de Carabanchel a Villaverde, en una zona en la que hoy hay pisos de reciente construcci&oacute;n. El viejo vecino tambi&eacute;n situaba con precisi&oacute;n la hoy desaparecida estaci&oacute;n de Villaverde Alto, protagonista del suceso. La v&iacute;a, dice, pasaba &ldquo;por la actual calle del Paseo de Ferroviarios, cruzando la carretera del cementerio por debajo de un puente&rdquo;. Y la estaci&oacute;n estaba &ldquo;junto a la desaparecida f&aacute;brica de cer&aacute;mica Mar&iacute;a Paz, espacio que en la actualidad se encuentra ocupado por la empresa Peugeot y la f&aacute;brica de camiones Renault&rdquo;, relataba en su escrito con referencias que debemos entender de hace unos a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para comprender en toda su profundidad el momento, debemos pensar en una red ferroviaria espa&ntilde;ola que hab&iacute;a tomado forma en 1941, despu&eacute;s del proceso de nacionalizaci&oacute;n que unific&oacute; las antiguas compa&ntilde;&iacute;as privadas (Norte, MZA u Oeste-Andaluces) bajo el paraguas de Renfe. El monopolio se hab&iacute;a hecho cargo de una red ferroviaria seriamente da&ntilde;ada durante la guerra y creci&oacute; en el estado de carest&iacute;a cr&oacute;nica propio de la posguerra. Fueron precisamente accidentes ocasionados por la ruina de la red, como el de Torre del Bierzo en 1944 (el m&aacute;s grave de la historia de Espa&ntilde;a), los que hicieron que el Estado pusiera en marcha en 1949 el Plan General de Reconstrucci&oacute;n y Reformas Urgentes (<em>Plan Guadalhorce</em>), que inyect&oacute; miles de millones para modernizar el ferrocarril en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Aunque en los a&ntilde;os 50 se producen avances importantes, el estado de la red ferroviaria segu&iacute;a los mismos designios desiguales que el resto de sectores de una Espa&ntilde;a en reconstrucci&oacute;n. Mientras que el r&eacute;gimen promocionaba el Talgo como ejemplo de modernizaci&oacute;n, gran parte de la red continuaba siendo muy similar a la de principios de siglo, particularmente la de transportes de mercanc&iacute;as y, tambi&eacute;n, el transporte de tropas.
    </p><p class="article-text">
        La estaci&oacute;n de Villaverde Alto y el tri&aacute;ngulo ferroviario de Orcasitas representaban uno de los puntos de mayor densidad de tr&aacute;fico: all&iacute; conflu&iacute;an los trenes que llegaban a la capital procedentes de Andaluc&iacute;a, Extremadura y Levante. Trenes de largo recorrido, correos y otros de corte industrial, cuyas medidas de seguridad se basaban esencialmente de la vigilancia humana en las cabinas de se&ntilde;ales y en la pericia de los propios maquinistas.
    </p><p class="article-text">
        El convoy militar siniestrado regresaba a Madrid de madrugada tras unas maniobras realizadas en Catalu&ntilde;a. Al aproximarse a la zona del puente de Orcasitas, cerca de la estaci&oacute;n de Villaverde Alto, se top&oacute; con una locomotora de maniobras RENFE 230-2086 en una v&iacute;a que deber&iacute;a haber estado limpia de m&aacute;quinas. Los vagones de madera del tren, de gran tama&ntilde;o -era remolcado por dos m&aacute;quinas de vapor- colisionaron fuertemente y atraparon a muchos de los soldados, que viajaban dormidos. El vapor liberado por las calderas y las dificultades que ofrec&iacute;a el puente de Orcasitas para acceder a la zona y realizar las labores de rescate agravaron el resultado final del accidente.
    </p><p class="article-text">
        Los propios soldados supervivientes comenzaron unas improvisadas labores de rescate, a las que se unieron militares de las guarniciones pr&oacute;ximas y los vecinos de Villaverde. Los bomberos de Madrid y efectivos de la Cruz Roja trabajaron durante muchas horas, desguazando los vagones de madera y recuperando los cuerpos de las v&iacute;ctimas.
    </p><p class="article-text">
        El a&ntilde;o 1957 tiene un cap&iacute;tulo reservado entre las p&aacute;ginas de historia del franquismo. En febrero, Franco hab&iacute;a dado entrada en su gabinete a los tecn&oacute;cratas vinculados al Opus Dei. En estas, el accidente no era buena noticia para la promesa de iniciar la modernizaci&oacute;n del pa&iacute;s. El objetivo del control informativo que se produjo era evitar el &ldquo;pesimismo nacional&rdquo; y mantener la fe en el progreso prometido por los tecn&oacute;cratas.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, una n&oacute;mina de <a href="https://historias-matritenses.blogspot.com/2013/01/sucesos-que-conmovieron-los-madrilenos.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">accidentes de todo</a> tipo sacud&iacute;an en aquellas fechas el panorama noticioso de la Espa&ntilde;a franquista. Ese mismo a&ntilde;o un tren que se dirig&iacute;a de Madrid a Barcelona descarril&oacute; entre las estaciones de Borja del Campo y Reus. El NO-DO &ndash;famoso noticiero del franquismo&ndash; realiz&oacute; una cobertura informativa que, a pesar de ser rodada, <a href="https://www.eldiario.es/vertele/noticias/archivos-secretos-nodo-censura-franco-rtve-silvia-mariscal_1_12612577.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nunca lleg&oacute; a emitirse</a>, como muestra el documental <em>Los archivos secretos del NO-DO</em>. Este fue tambi&eacute;n el a&ntilde;o del accidente de un avi&oacute;n de la empresa Aviaco en el que fallecieron todos los pasajeros, y lo mismo sucedi&oacute; con otro avi&oacute;n de la l&iacute;nea T&aacute;nger-Madrid.
    </p><p class="article-text">
        Algo parecido <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/maldonado-65-mayor-accidente-laboral-espana-murieron-102-obreros-cuyas-causas-quiso-ocultar-franquismo_1_12894994.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ocurr&iacute;a en el sector de la construcci&oacute;n,</a> especialmente conocido despu&eacute;s por la utilizaci&oacute;n de materiales de baja calidad. En 1956 se hab&iacute;a producido en la calle de Bravo Murillo el derrumbe de un sal&oacute;n de bodas de dos plantas durante la celebraci&oacute;n de un banquete, con diecis&eacute;is fallecidos y numerosos heridos. Ese mismo a&ntilde;o, se declar&oacute; un incendio grave en un edificio de viviendas del barrio de Portazgo en el que murieron catorce personas entre bomberos y vecinos.
    </p><p class="article-text">
        El r&eacute;gimen no quer&iacute;a que la narrativa de que Espa&ntilde;a se ca&iacute;a a cachos se hiciera paso y, en todos los casos, trat&oacute; de manejar la informaci&oacute;n para que no se desbordara el malestar. La t&oacute;nica general fue poner el acento en la reparaci&oacute;n de las v&iacute;ctimas y las muestras de solidaridad de los integrantes de los servicios p&uacute;blicos y de la ciudadan&iacute;a, evitando los an&aacute;lisis cr&iacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        El car&aacute;cter del accidente de Villaverde, adem&aacute;s, tocaba de lleno el coraz&oacute;n de un r&eacute;gimen de naturaleza militar. La fragilidad demostrada por el siniestro no era solo s&iacute;ntoma de la debilidad t&eacute;cnica del pa&iacute;s sino tambi&eacute;n de la vulnerabilidad de su sustento <em>moral </em>y del garante del orden: el ej&eacute;rcito.
    </p><p class="article-text">
        Los heridos fueron trasladados al Hospital Militar G&oacute;mez Ulla de Carabanchel, donde fue sencillo controlar las visitas y los flujos de informaci&oacute;n. En un lugar eminentemente militar, en la Espa&ntilde;a de 1957, era complicado que los testimonios y las filtraciones llegaran a la prensa. Aparecieron muchas menciones en los peri&oacute;dicos que hablaban de un choque entre un &ldquo;convoy militar&rdquo; y una &ldquo;m&aacute;quina de maniobras&rdquo;, sin profundizar en las causas ni airear an&aacute;lisis cr&iacute;ticos. Es significativa la dificultad para encontrar im&aacute;genes del suceso fuera de los archivos de la agencia EFE, nacida del propio r&eacute;gimen.
    </p><p class="article-text">
        La memoria del accidente ferroviario de 1957 tiene todav&iacute;a impacto entre los vecinos de m&aacute;s tiempo en Villaverde, que hab&iacute;a dejado de ser un municipio independiente solo tres a&ntilde;os atr&aacute;s. Sin embargo, como sucede con otros siniestros comprometedores sucedidos durante el franquismo, el inter&eacute;s en no airear las posibles negligencias y lo malo que la tragedia contaba de la Espa&ntilde;a franquista ha dejado hasta hoy su rastro desdibujado.
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 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
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      <dc:creator><![CDATA[Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/accidente-tren-villaverde-1957-cierre-informativo-solidaridad-vecinal-puertas-desarrollismo-franquista_1_12923510.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 23 Jan 2026 22:30:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El accidente de tren de Villaverde en 1957: cierre informativo y solidaridad vecinal a las puertas del desarrollismo franquista]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Villaverde,Madrid,Accidente ferroviario,Comunidad de Madrid,Renfe,Franquismo,Dictadura,Trenes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Maldonado 65, el mayor accidente laboral de España donde murieron 102 obreros y cuyas causas quiso ocultar el franquismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/maldonado-65-mayor-accidente-laboral-espana-murieron-102-obreros-cuyas-causas-quiso-ocultar-franquismo_1_12894994.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6171de27-697b-47ce-aeed-49f45b3efc16_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Maldonado 65, el mayor accidente laboral de España donde murieron 102 obreros y cuyas causas quiso ocultar el franquismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El colapso de este edificio en Madrid el 14 de enero de 1944 puso de manifiesto la deficiente forma de construir de la época. La dictadura trató de controlar el relato para evidenciar la acción del Estado protector sin que se hablara de las razones del derrumbe ni se vieran muchas imágenes del desastre</p><p class="subtitle">La reconstrucción en el Madrid de posguerra: entre los arquitectos de la ciudad imperial y el oportunismo inmobiliario</p></div><p class="article-text">
        Existe en el Cementerio de la Almudena un grupo de tumbas iguales que dan noticia de un suceso poco conocido por los madrile&ntilde;os: est&aacute;n dedicadas a las v&iacute;ctimas del hundimiento de un edificio en la calle Maldonado en 1944. Aunque la mayor&iacute;a de los madrile&ntilde;os no tiene edad para recordarlo &ndash;y los m&aacute;s j&oacute;venes no se lo han topado jam&aacute;s en los libros de historia&ndash; el suceso es el accidente laboral m&aacute;s importante de la historia de Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        El 14 de enero de 1944 los vecinos de la calle Maldonado vieron interrumpida su normalidad por un gran estruendo que, dicen, les record&oacute; el de las bombas que pocos a&ntilde;os antes hab&iacute;an llovido en Madrid. Un edificio en construcci&oacute;n de la calle, en la esquina con la del General D&iacute;az Porlier, en el barrio de Salamanca, colaps&oacute; mientras numerosos obreros trabajaban en la obra. La desgracia se sald&oacute; con al menos 102 muertos, cuyos cuerpos tardaron ocho d&iacute;as en ser recuperados.
    </p><p class="article-text">
        En la obra trabajaban unos 250 obreros. En los d&iacute;as siguientes al derrumbe, la prensa del movimiento dio noticia de los trabajos de salvamento de algunos supervivientes y de la recuperaci&oacute;n de los cuerpos. En el &iacute;nterin, se aplazaron los festejos de San Ant&oacute;n, se publicaron numerosos mensajes de condolencia, se hicieron funciones especiales y se abri&oacute; una colecta para las familias de las v&iacute;ctimas en la que participaron desde el Ayuntamiento al Real Madrid pasando por Francisco Franco.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DJ-8q2HM3Yu/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Solo unos d&iacute;as antes, un accidente ferroviario en Torre del Bierzo (Le&oacute;n) hab&iacute;a acabado con la vida de unas doscientas personas &ndash;aunque el franquismo intent&oacute; aminorar su magnitud y se habl&oacute; de 87 v&iacute;ctimas&ndash;. La maquinaria del pa&iacute;s estaba gripada y el clima de indignaci&oacute;n era patente por la escasez generalizada y la precariedad de la vida diaria.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, a pesar del clima represivo de la primera posguerra, el r&eacute;gimen hubo de manejar con cautela el dolor causado por el accidente, tratando de que no se desbordara. Los funerales por los obreros fallecidos se celebraron con presencia de las autoridades eclesi&aacute;sticas y militares el 27 de enero de 1944 en la iglesia del Pilar, situada en la calle Conde de Pe&ntilde;alver (entonces calle Torrijos). El entierro tambi&eacute;n estuvo presidido por una nutrida representaci&oacute;n del r&eacute;gimen.
    </p><p class="article-text">
        El control de la prensa durante aquellos primeros a&ntilde;os del franquismo era total y se habl&oacute; m&aacute;s del entierro, de la solidaridad con los trabajadores fallecidos y del posterior juicio (varios a&ntilde;os despu&eacute;s los t&eacute;cnicos al frente de la obra fueron procesados) que de las causas del propio suceso, que evidenciaba una manera de funcionar generalizada en el sector que se desarrollaba en connivencia con el Estado.
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                Una de las pocas imágenes que salieron en la época del siniestro del edificio                            </span>
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        Debemos situarnos en una Espa&ntilde;a de posguerra, para cuya reconstrucci&oacute;n el franquismo hab&iacute;a iniciado una pol&iacute;tica centralizada a trav&eacute;s de organismos como la Direcci&oacute;n General de Regiones Devastadas y el Instituto Nacional de la Vivienda. La pol&iacute;tica de la autarqu&iacute;a franquista &ndash;intento de autosuficiencia nacional&ndash; llev&oacute; asociada la corrupci&oacute;n end&eacute;mica. Si el estraperlista jugaba con la necesidad de supervivencia, el empresario de la construcci&oacute;n lo hac&iacute;a con el lugar donde uno pod&iacute;a vivir. Se cre&oacute; una oligarqu&iacute;a ladrillera en la que sobresalieron algunas empresas como Huarte, Dragados, Entrecanales o Agrom&aacute;n, habituales de las adjudicaciones directas y la obra p&uacute;blica, que en ocasiones hicieron uso de mano de obra esclava proveniente de los destacamentos penales.
    </p><p class="article-text">
        El nombre de la empresa propietaria de la obra de la calle Maldonado sale en el listado del p&aacute;rrafo anterior. El due&ntilde;o del solar era el empresario e ingeniero Jos&eacute; Entrecanales Ibarra, que en 1931 hab&iacute;a fundado junto al sevillano Manuel T&aacute;vora la constructora Entrecanales y T&aacute;vora, que con el tiempo se convertir&iacute;a en Acciona.
    </p><p class="article-text">
        El periodista Rafael Abell&aacute; habla en su libro <em>La vida cotidiana bajo el r&eacute;gimen de Franco</em> del suceso y lo relaciona con un problema estructural del franquismo y su clase empresarial: &ldquo;A partir de este siniestro, por los m&aacute;s diversos puntos de la geograf&iacute;a espa&ntilde;ola &mdash;Palma de Mallorca, Puerto de Santa Mar&iacute;a, Reus&mdash; y en a&ntilde;os sucesivos se fueron sucediendo desplomes de obras en construcci&oacute;n hasta tal punto que la opini&oacute;n p&uacute;blica lleg&oacute; a la convicci&oacute;n de que la voracidad econ&oacute;mica de los constructores no se deten&iacute;a ni ante el riesgo de poner en peligro vidas humanas. En abril de 1947 se produce un nuevo hundimiento en Madrid, esta vez en la calle de Vel&aacute;zquez. Los muertos ascienden a treinta y ocho. En 1950, en el barrio madrile&ntilde;o de Tetu&aacute;n, se desplom&oacute; durante la celebraci&oacute;n de una boda una casa recientemente reformada y en cuya obra &mdash;seg&uacute;n se supo posteriormente&mdash; se hab&iacute;an vulnerado todas las ordenanzas municipales. Tras las escenas de p&aacute;nico quedaron diecisiete muertos y treinta y tres heridos. Y la sarta de tragedias continuar&iacute;a por Vallecas y en Coru&ntilde;a, donde en 1954 se desfond&oacute; un inmueble a punto de terminar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los vientos de modernidad y racionalismo, que hab&iacute;an arribado a los estudios de arquitectura durante la Segunda Rep&uacute;blica, dieron paso a un estilo tradicional (a veces, las firmas de la <em>regresi&oacute;n</em> eran las mismas, como sucedi&oacute; con el conocido arquitecto Luis Guti&eacute;rrez-Soto). Aunque se buscaba configurar un estilo nacional, la escasez no fue ajena a la forma en que se construy&oacute;. Faltaban acero y maquinaria pesada &ndash;y su importaci&oacute;n durante la Segunda Guerra Mundial no era sencilla&ndash;, lo que dejaba v&iacute;a libre al muro de carga de ladrillo, el uso de piedra y la pizarra. Con pretendido porte imperial &ndash;escurialense&ndash;cuando se trataba de edificios prominentes y construcciones deficientes en las barriadas. 
    </p><p class="article-text">
        El cemento Portland de alta resistencia era un lujo reservado para obras militares o infraestructuras centrales del Estado. El uso de acero aluminizado en los forjados, que fraguaba muy r&aacute;pidamente, se convertir&iacute;a con el tiempo en un serio problema cuando, d&eacute;cadas despu&eacute;s, los edificios <em>enfermaran</em> por su inestabilidad en ciertas condiciones de temperatura y humedad. El goteo de derrumbes de edificios de aquellos a&ntilde;os forz&oacute; a que el Ayuntamiento de Madrid lanzara en 2015 un Plan Urgente de Inspecci&oacute;n T&eacute;cnica para todos los edificios construidos entre 1940 y 1958. De los 854 inmuebles analizados inicialmente, un 20% (168 edificios) presentaba da&ntilde;os estructurales que requer&iacute;an medidas de seguridad inmediatas.<sup> &nbsp;</sup>
    </p><p class="article-text">
        El hundimiento del n&uacute;mero 65 de la calle Maldonado se llev&oacute; por delante la vida de al menos 102 obreros (las noticias de la &eacute;poca hablaban de otros veintid&oacute;s heridos graves, algunos pudieron morir). Cuando se celebr&oacute; el entierro en La Almudena, a&uacute;n segu&iacute;an saliendo cad&aacute;veres debajo de los escombros. Una cat&aacute;strofe sin apenas legado gr&aacute;fico en la prensa de la &eacute;poca que fue silenciada por el r&eacute;gimen&ndash;lo que se pudo, el ruido del desplome fue tremendo en muchos sentidos&ndash; y a&uacute;n hoy busca un hueco en la memoria colectiva.
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 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
            </aside>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/maldonado-65-mayor-accidente-laboral-espana-murieron-102-obreros-cuyas-causas-quiso-ocultar-franquismo_1_12894994.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 12 Jan 2026 21:02:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Maldonado 65, el mayor accidente laboral de España donde murieron 102 obreros y cuyas causas quiso ocultar el franquismo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Franquismo,Salamanca,Accidentes laborales,Obras]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Republicanos, perseguidos por homosexuales y escritores bohemios: historias secretas en himnos futboleros de Madrid]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/republicanos-perseguidos-homosexuales-escritores-bohemios-historias-secretas-himnos-futboleros-madrid_1_12816725.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c4468aaa-04d6-4e2f-9100-2f2a6191984f_16-9-discover-aspect-ratio_default_1131758.jpg" width="851" height="479" alt="Republicanos, perseguidos por homosexuales y escritores bohemios: historias secretas en himnos futboleros de Madrid"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un compositor de himnos que hizo también uno republicano; otro que lo mismo cantó el del Real Madrid que el del Atlético y que escondía la trágica historia de persecución por homosexualidad en su juventud, y la duda de si la letra del himno del Rayo Vallecano la escribió un periodista o el poeta bohemio conocido como Manolito "El Pollero"</p><p class="subtitle">Ignacio Pato recorre los 100 años del Rayo: “Su arraigo en Vallecas no le importa a Ayuso ni al presidente del club” </p></div><p class="article-text">
        Un himno es una composici&oacute;n musical pensada para celebrar &mdash;normalmente, de forma solemne&mdash; algo. Para cantarlo junto con otras personas. Como sucede con los textos legales o las coplas populares, sus autores a menudo se pierden en el olvido. Hoy nos hemos propuesto rescatar varias historias sustanciosas detr&aacute;s de los libretos de algunos de los himnos de los equipos madrile&ntilde;os o de la vida de sus autores. Lo que pasaba detr&aacute;s de la m&uacute;sica.
    </p><h2 class="article-text">Compuso la letra del primer himno del Atleti y tambi&eacute;n de un himno a la Rep&uacute;blica</h2><p class="article-text">
        Empezaremos &mdash;por estricto orden cronol&oacute;gico&mdash; por mencionar la curiosa historia del primer himno conocido del Atl&eacute;tico de Madrid, que de aquellas a&uacute;n era Athletic Club. En 2018, la asociaci&oacute;n rojiblanca Los 50 sac&oacute; un libro CD llamado <a href="https://open.spotify.com/intl-es/album/3LRCu1LWzjdjEduGfUvzUd" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Los himnos del Atleti</em></a>, que recog&iacute;a la historia musical del club. Algunos se recuperaron tal cual de los discos de pizarra o bobinas originales, otros fueron interpretados fielmente con la voz de aficionados tan profesionales como Pancho Varona, Patxi Andi&oacute;n, Juan Luis Cano, Fernando de Diego o el tenor Israel Lozano.
    </p><p class="article-text">
        El primero de los himnos documentados es <em>&iexcl;Adelante, campeones!,</em> compuesto el mismo a&ntilde;o que se iniciaba el Campeonato Nacional de Liga, en 1929. Los compositores fueron Salvador Mauri Mart&iacute;nez y Luis Garc&iacute;a Almozara y fue grabado por la banda del regimiento Badajoz n&uacute;mero 73 de Barcelona. El estreno se retras&oacute; por la p&eacute;rdida de categor&iacute;a del club despu&eacute;s de quedar &uacute;ltimo clasificado. Pero todo llega. Seg&uacute;n se pod&iacute;a leer en <em>Los Himnos del Atleti</em>:
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                Anuncio de El Heraldo de Madrid del 28 de mayo de 1931                            </span>
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        &ldquo;La tarde del ocho de marzo de 1931, un joven repart&iacute;a octavillas con la letra del himno en la entrada del campo de Vallecas, antes del comienzo del encuentro de Segunda Divisi&oacute;n que enfrent&oacute; al Athletic Club de Madrid contra el Real Murcia, donde se escuch&oacute; por primera vez el himno <em>Adelante, campeones</em>. El Athletic consigui&oacute; una clamorosa victoria sobre el Murcia por seis goles a uno. Santiago Losada anot&oacute; cuatro goles, Buir&iacute;a y Del Coso los otros dos&rdquo;.
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            </figure><p class="article-text">
        El pa&iacute;s dio un vuelco pol&iacute;tico al mes siguiente, con la proclamaci&oacute;n de la Segunda Rep&uacute;blica el 14 de abril. El autor de comedias, pasodobles y chotis Mauri tambi&eacute;n abraz&oacute; con algarab&iacute;a el cambio pol&iacute;tico, o eso se desprende de la composici&oacute;n del <em>Himno republicano espa&ntilde;ol</em>, que compuso junto con el m&uacute;sico Ram&oacute;n Torralba y cuya grabaci&oacute;n se anunciaba en El Heraldo de Madrid al lado de otros himnos afines, como La Marsellesa, La Internacional o el Himno de Riego.
    </p><h2 class="article-text">La exitosa historia con comienzo tr&aacute;gico del hombre que cant&oacute; los himnos del Madrid y del Atleti</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Disco con el himno del Real Madrid                            </span>
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        Qui&eacute;n iba a decir que la voz de los que seguramente sean los dos himnos m&aacute;s conocidos del Real Madrid y de su vecino del Manzanares fuera la misma. La de Jos&eacute; Jes&uacute;s Apolinar de Aguilar Granados, popularmente conocido como Jos&eacute; de Aguilar, que grab&oacute; en 1952 <em>&iexcl;Hala Madrid!</em> &mdash;la que le viene a la cabeza al lector&mdash; y en 1972 <em>Yo me voy al Manzanares</em>, que &eacute;l mismo compuso junto a &Aacute;ngel Curr&aacute;s Garc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La de Jos&eacute; de Aguilar fue una carrera exitosa en la radio y en los escenarios. Entre los temas que grab&oacute; cuentan <em>Mar&iacute;a Cristina me quiere gobernar o</em> <em>Torito bravo. </em>Asiduo de las salas de moda en Madrid, como el Morocco o Pasapoga, sus comienzos, sin embargo, fueron dif&iacute;ciles.
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                Disco de José de Aguilar                            </span>
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        Aunque era oriundo de Tomelloso, su familia se mud&oacute; siendo peque&ntilde;o a Albacete, donde resid&iacute;an al terminar la guerra y empez&oacute; a despuntar en orquestas locales. El cantante muri&oacute; en el a&ntilde;o 2000 y no fue hasta 2013 cuando su amigo Enrique Fern&aacute;ndez habl&oacute; acerca de lo que Aguilar tuvo que pasar en su primera juventud. Escrib&iacute;a entonces su amigo bajo el t&iacute;tulo <a href="https://diaadiadeunpoeta.blogspot.com/2013/04/a-la-caza-del-homosenxual.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">A la caza del homosexual</a>:
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Yo recuerdo que en mis a&ntilde;os de ni&ntilde;o, all&aacute; por la mitad de los cuarenta del siglo pasado, en Albacete se organizaban, sistem&aacute;ticamente, cazas de &rdquo;maricones&ldquo;, como les llamaban entonces, de las que unas veces eran ejecutores los j&oacute;venes camisas azules y otras los soldados del cercano Cuartel de Aviaci&oacute;n de los Llanos. Pero unas y otras se limitaban a propinar al desgraciado que ca&iacute;a en sus manos una soberbia paliza y, en algunos casos, a conminarles a abandonar la ciudad, como as&iacute; hicieron con un gran cantante de la &eacute;poca, Jos&eacute; de Aguilar, que m&aacute;s tarde ser&iacute;a buen amigo m&iacute;o. Junto con &eacute;l hubieron de salir, tambi&eacute;n, sus hermanos y la familia al completo&rdquo;.</em>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de pasar por otras ciudades con su familia, recay&oacute; en Madrid, donde alcanz&oacute; el &eacute;xito por su participaci&oacute;n en el c&eacute;lebre programa <em>Cabalgata fin de semana</em>, de Bobby Deglan&eacute;,
    </p><p class="article-text">
        En 1952 grab&oacute; el primer himno del club merengue, que hab&iacute;a sido compuesto por el maestro Merino (letra) y Antonio Villena S&aacute;nchez (m&uacute;sica). Dos d&eacute;cadas despu&eacute;s compondr&iacute;a junto con &Aacute;ngel Curr&aacute;s aquello tan coreado por el equipo rival de <em>&iexcl;Atleti, Atleti, Atl&eacute;tico de Madrid!</em> Curiosamente, no fue un encargo, sino iniciativa suya, aunque el equipo lo hizo oficial en 1974.
    </p><h2 class="article-text">El himno del Rayo cuya letra &iquest;fue escrita en una servilleta de tertulia bohemia?</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Manuel Fernández Sanz (Manolito El Pollero)                            </span>
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        El himno del equipo vallecano fue grabado en los estudios Musivox durante la temporada 1952/1953. Sus autores oficiales son el periodista y crimin&oacute;logo Francisco Hern&aacute;ndez Castanedo (autor, por ejemplo, de <em>El Madrid tremebundo</em>) y el m&uacute;sico Rafael Guill&eacute;n S&aacute;nchez. Juntos, compusieron distintas canciones dedicadas a fiestas populares y barrios de Madrid, incluidas un par a Vallecas. Hasta aqu&iacute;, todo normal.
    </p><p class="article-text">
        La nota saltarina de la historia tiene que ver con una presunta <em>bastard&iacute;a </em>del himno. Seg&uacute;n explica la periodista <a href="https://as.com/futbol/2020/05/29/reportajes/1590714407_781526.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Maite Mart&iacute;n en As</a>, Miguel Rodr&iacute;guez Alzola, que era por entonces el presidente de la entidad vallecana, dijo que la letra la hab&iacute;a escrito en realidad el poeta bohemio Manuel Fern&aacute;ndez Sanz.
    </p><p class="article-text">
        El escritor era conocido como Manolito <em>El Pollero</em> porque regentaba una poller&iacute;a familiar en la calle Tetu&aacute;n. Dicen que gustaba de hacer risas a prop&oacute;sito de ello diciendo que era el &uacute;nico escritor que viv&iacute;a de la pluma. La leyenda cuenta que sol&iacute;a escribir poemas en servilleta de papel, que luego le&iacute;a en recitales del caf&eacute; Pombo o el Varela. Solo tiene una obra publicada, que le edit&oacute; p&oacute;stumamente su amigo Camilo Jos&eacute; Cela, pero comparte lugar en distintas antolog&iacute;as con muchos de los mejores escritores de su tiempo. &iquest;Cabe pensar que el himno del Rayo se esbozara en una servilleta de los ambientes literarios de Madrid? Qui&eacute;n sabe.
    </p><p class="article-text">
        Guill&eacute;n, que asumimos que s&iacute; es a todas luces el autor de la m&uacute;sica, tiene tambi&eacute;n un cruce atl&eacute;tico. En 1953 particip&oacute; junto con Leonardo Garc&iacute;a Bastante en la composici&oacute;n de un himno dedicado al Atl&eacute;tico de Madrid por el cincuenta aniversario del club. Se llam&oacute; <em>Bodas de oro</em> y fue interpretado en la edici&oacute;n de <em>Los himnos del Atleti</em> por el cantautor Patxi Andi&oacute;n, reconocido aficionado colchonero. Este contaba que su afici&oacute;n al f&uacute;tbol no estaba bien vista en los tiempos de lucha antifranquista, pero que la mayor&iacute;a de los compa&ntilde;eros de la clandestinidad eran tan atl&eacute;ticos como &eacute;l. Andi&oacute;n, por cierto, grab&oacute; en los ochenta <a href="https://www.youtube.com/watch?v=xWqK1yCoSnE" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Vallecas</a>, que no es himno del equipo, pero s&iacute; de todo un barrio.
    </p><p class="article-text">
        Himnos oficiosos o no natos tiene m&aacute;s el Rayo, desde el que iba a hacer Mago de Oz hace una d&eacute;cada &ndash;se qued&oacute; por el camino&ndash; hasta los adoptados por la afici&oacute;n, como <a href="https://www.youtube.com/watch?v=sPGD6MHQa-0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el cl&aacute;sico de Ska-P</a> o <em>El Rayo fui yo</em>, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=f_C5xEpYyDA" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de Duro Galv&aacute;n</a>, que cal&oacute; en las gradas del estadio y termin&oacute; de consagrarse en la garganta del querid&iacute;simo capit&aacute;n &Oacute;scar Trejo.
    </p><p class="article-text">
        Estas son solo las historias que esconden algunos de los himnos del Atl&eacute;tico de Madrid, el Real Madrid y el Rayo Vallecano. Seguramente, podr&iacute;amos tirar del hilo y encontrar muchas m&aacute;s vidas detr&aacute;s de las notas y las letras que se cantan en los estadios, de los apellidos que, silenciosos, rubrican sus partituras. Podr&iacute;amos, pero &iquest;no son estas ya como para quedarse un buen rato a vivir en ellas?
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            <aside class="news-outlook">
                
    
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 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
            </aside>
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      <dc:creator><![CDATA[Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/republicanos-perseguidos-homosexuales-escritores-bohemios-historias-secretas-himnos-futboleros-madrid_1_12816725.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 05 Jan 2026 21:00:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Republicanos, perseguidos por homosexuales y escritores bohemios: historias secretas en himnos futboleros de Madrid]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fútbol,Música]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué se toman las uvas en la Puerta del Sol: la tradición de Nochevieja que nació de la rebeldía del pueblo madrileño]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/toman-uvas-puerta-sol-tradicion-nochevieja-nacio-rebeldia-pueblo-madrileno_1_12845375.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/95461616-f45a-41dc-ade7-8756115f05a3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué se toman las uvas en la Puerta del Sol: la tradición de Nochevieja que nació de la rebeldía del pueblo madrileño"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">De una protesta frente a la imposición de un bando municipal a un ritual que une a miles de personas cada 31 de diciembre en la emblemática plaza para comer el racimo de la suerte. Desgajamos el origen de esta celebración, que se remonta al siglo XIX</p><p class="subtitle">ESPECIAL -  Programa de Navidad 2025 - 2026 en Madrid</p></div><p class="article-text">
        Cada 31 de diciembre, millones de espa&ntilde;oles se preparan para recibir el A&ntilde;o Nuevo con un ritual: comer 12 uvas. Ya sea frente al reloj de la Puerta del Sol en Madrid o frente al televisor, en cualquier rinc&oacute;n del pa&iacute;s la gente espera con un racimo desgranado listo, una pieza por campanada, simbolizando los doce meses venideros. Sin embargo, pocos conocen que esta tradici&oacute;n no surgi&oacute; de manera espont&aacute;nea, ni tiene sus ra&iacute;ces en antiguos rituales de buena suerte, sino que naci&oacute; como un acto de rebeld&iacute;a popular frente a las imposiciones de la autoridad y las costumbres de la aristocracia madrile&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        El origen de esta peculiar costumbre se remonta a los &uacute;ltimos a&ntilde;os del siglo XIX, cuando la capital viv&iacute;a un momento de tensiones sociales y cambios culturales. En 1882, Jos&eacute; Abascal y Carredano, alcalde de Madrid, promulg&oacute; un bando que buscaba poner orden en las fiestas populares: todo aquel que se excediera en la v&iacute;spera de la festividad de los Reyes Magos &mdash;es decir, el 5 de enero&mdash; ser&iacute;a objeto de una multa de cinco pesetas. La intenci&oacute;n oficial era frenar los disturbios y el jolgorio que caracterizaban esta velada, en la que los madrile&ntilde;os se entregaban al alcohol y al ruido hasta altas horas de la madrugada. La medida, que parec&iacute;a un simple intento de control social, encendi&oacute; la chispa de lo que con el tiempo se convertir&iacute;a en una de las tradiciones m&aacute;s emblem&aacute;ticas de Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        El bando municipal provoc&oacute; la indignaci&oacute;n de ciertos grupos de la clase trabajadora, que ve&iacute;an c&oacute;mo la aristocracia disfrutaba de copiosas comidas y festejos durante las fiestas navide&ntilde;as mientras ellos estaban restringidos por las normas del municipio. En respuesta, decidieron tomar la celebraci&oacute;n por su cuenta, eligiendo no la noche de Reyes, sino el 31 de diciembre, como una forma de protesta simb&oacute;lica. Su objetivo era crear su propia fiesta, burlarse de las costumbres de los ricos y, al mismo tiempo, disfrutar de una noche de jolgorio sin pagar ning&uacute;n impuesto ni cumplir con el bando municipal.
    </p><p class="article-text">
        Esa es la respuesta al origen de la celebraci&oacute;n en la Puerta del Sol. Para la tradici&oacute;n de las uvas existen dos versiones. Una de ellas, la m&aacute;s probable, hace referencia a la influencia de la alta sociedad madrile&ntilde;a, que hab&iacute;a adoptado tradiciones de Francia y Alemania, donde las familias acomodadas celebraban el fin de a&ntilde;o con cenas elegantes acompa&ntilde;adas de champ&aacute;n y uvas. 
    </p><p class="article-text">
        El primer registro escrito que menciona la costumbre de las doce uvas data de 1895. Se describe c&oacute;mo el presidente del Consejo de Ministros de entonces despidi&oacute; el a&ntilde;o con uvas y champ&aacute;n, y la prensa de 1897 ya hablaba de &ldquo;las uvas bienhechoras&rdquo;, se&ntilde;alando que era &ldquo;costumbre madrile&ntilde;a comer doce uvas al dar las doce horas en el reloj que separa el a&ntilde;o saliente del entrante&rdquo;. Con el tiempo, la tradici&oacute;n fue ganando notoriedad. Ya en 1903, la prensa registraba que las uvas no solo se com&iacute;an en Madrid, sino tambi&eacute;n en lugares como Santa Cruz de Tenerife. 
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://www.abc.es/fotos-madrid/20141231/nocheviejas-historicas-madrid-1614284309223_amp.html" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">imagen m&aacute;s antigua que se conserva</a> de una multitud celebrando una Nochevieja en la Puerta del Sol, la recoge el archivo del diario<em> </em>ABC. Data de 1912 y muestra varios j&oacute;venes celebrando y haciendo ruido con cazos, sartenes y panderetas. Este es el primer registro fotogr&aacute;fico, pero ya en 1906 hab&iacute;a publicaciones que aseguraban un creciente culto a esta costumbre de &ldquo;comer doce uvas al dar las doce del &uacute;ltimo d&iacute;a y nacer el nuevo a&ntilde;o&rdquo; como ritual para atraer el dinero y la buena suerte. 
    </p><p class="article-text">
        Las clases m&aacute;s bajas tomaron esta tradici&oacute;n que ven&iacute;a de la aristocracia y la hicieron suya para burlarse de la burgues&iacute;a madrile&ntilde;a, aunque el impulso definitivo lleg&oacute; en 1909. Esta es la versi&oacute;n m&aacute;s extendida sobre la tradici&oacute;n, aunque desde varios a&ntilde;os atr&aacute;s ya ven&iacute;a tomando forma. En 1909 los viticultores de la comarca alicantina del Bajo Vinalop&oacute; enfrentaron un excedente de producci&oacute;n. Para no perder la cosecha, se pusieron en contacto con el gobierno y los comerciantes para promocionar la venta de uvas. Desde entonces, cientos de personas dan la bienvenida al a&ntilde;o nuevo comiendo uvas de la suerte. 
    </p><p class="article-text">
        La fama de la Puerta del Sol como lugar para despedir el a&ntilde;o se consolid&oacute; con la llegada de las retransmisiones televisadas. En 1962, Radio Televisi&oacute;n Espa&ntilde;ola decidi&oacute; emitir en directo las campanadas de Nochevieja desde la plaza, llevando el ritual a millones de hogares espa&ntilde;oles. Desde entonces, no hay familia que no espere frente a la pantalla con las doce uvas listas, siguiendo el descenso del carill&oacute;n y las campanadas que marcan la entrada del nuevo a&ntilde;o. Como curiosidad, la Nochevieja 2020 fue el &uacute;nico a&ntilde;o que la plaza dio la bienvenida al a&ntilde;o nuevo vac&iacute;a debido a la pandemia. 
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                Vista de la Puerta del Sol antes de las tradicionales campanadas de Nochevieja en 2020                             </span>
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        El reloj de la Puerta del Sol tambi&eacute;n tiene sus particularidades. La bola de lat&oacute;n que marca el inicio de las campanadas, conocida popularmente como carill&oacute;n, se monta cada Nochevieja y se desmonta al finalizar la celebraci&oacute;n. Y para los que todav&iacute;a no lo sab&iacute;an, las doce campanadas no marcan los &uacute;ltimos 12 segundos del a&ntilde;o, sino los 12 primeros. Cuando suene la primera y comas la primera uva, ya habr&aacute;s entrado en 2026.
    </p><p class="article-text">
        La historia de las uvas en la Puerta del Sol es un ejemplo perfecto de c&oacute;mo muchas tradiciones populares han nacido de la disconformidad y la rebeld&iacute;a del pueblo. Lo que empez&oacute; como una forma de burlarse de la aristocracia y evadir las normas municipales, se convirti&oacute; en uno de los momentos de celebraci&oacute;n m&aacute;s importantes del a&ntilde;o y que m&aacute;s gente re&uacute;ne, a tal punto, que en la actualidad los madrile&ntilde;os llegan a consumir una media de 250.000&nbsp;kilos de uvas cada 31 de diciembre. 
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 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
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      <dc:creator><![CDATA[Nerea Díaz Ochando]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/toman-uvas-puerta-sol-tradicion-nochevieja-nacio-rebeldia-pueblo-madrileno_1_12845375.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 30 Dec 2025 20:21:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué se toman las uvas en la Puerta del Sol: la tradición de Nochevieja que nació de la rebeldía del pueblo madrileño]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Navidad Madrid,Puerta del Sol,Nochevieja,Madrid]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La historia del Teleférico de Madrid y por qué va desde Argüelles a un cerro aislado en medio de la Casa de Campo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/historia-teleferico-madrid-arguelles-cerro-aislado-medio-casa-campo_1_12818231.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/503792a1-55c9-4a9c-978f-d17f068a33cf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La historia del Teleférico de Madrid y por qué va desde Argüelles a un cerro aislado en medio de la Casa de Campo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Abrió en el año 1969 gracias a la instalación de tecnología suiza entre sus dos estaciones: una en Pintor Rosales y otra en una pequeña elevación de la gran zona verde de la capital, que iba a estar conectada con el zoo de Madrid</p><p class="subtitle">Lo que Madrid encontró la última vez que vació el estanque del Retiro</p></div><p class="article-text">
        El a&ntilde;o 1969 Madrid viv&iacute;a una renovaci&oacute;n absoluta. El Gobierno de la capital, encabezado por el entonces alcalde Carlos Arias Navarro, constru&iacute;a anchas avenidas y horadaba aparcamientos subterr&aacute;neos para dar m&aacute;s espacio al coche, por entonces s&iacute;mbolo de modernidad ciudadana. Al mismo tiempo se dispon&iacute;a a inaugurar una zona de ocio en la Casa de Campo al estilo de las grandes ciudades europeas, con atracciones, un parque zool&oacute;gico y un transporte a&eacute;reo &uacute;nico para llegar all&iacute; desde el centro de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        La fecha para la puesta de largo de estas instalaciones era el d&iacute;a de San Isidro de ese a&ntilde;o, pero para entonces solo se pudo cortar la cinta del Parque de Atracciones. El innovador transporte que iba a llegar a &eacute;l, un flamante telef&eacute;rico con un cable de 2,5 kil&oacute;metros, se retras&oacute; un mes porque, al parecer, varios vecinos presentaron una reclamaci&oacute;n judicial alegando que la nueva instalaci&oacute;n no respetaba la intimidad de sus hogares, al pasar por encima de ellos.
    </p><p class="article-text">
        Los problemas legales se solucionaron y en junio de 1969 las cabinas empezaron a circular entre el Balc&oacute;n de Rosales, en Arg&uuml;elles, y la estaci&oacute;n de Casa de Campo. El proyecto se hab&iacute;a empezado a elaborar en 1966 y hab&iacute;a costado 100 millones de pesetas. Lo mont&oacute; la sociedad Terosa (Telef&eacute;rico de Rosales S.A.) y la tecnolog&iacute;a ven&iacute;a de Suiza, pa&iacute;s con amplia experiencia en este tipo de aparatos.
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            <span class="title">
                Postal del teleférico de la Casa de Campo en 1976                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El proyecto se llam&oacute; inicialmente &ldquo;Funicular de doble cable de Rosales-Casa de Campo&rdquo; y, seg&uacute;n consta en los archivos municipales consultados por Somos Madrid, la compa&ntilde;&iacute;a que suministr&oacute; los telef&eacute;ricos fue la empresa suiza Von Roll, mientras la espa&ntilde;ola TEA se encargaba del montaje, junto a Olabarria, que construy&oacute; la parte de obra civil. Las dos primeras citadas acabaron absorbidas por el grupo austriaco Doppelmayr-Garaventa, que fue el que se encarg&oacute; de suministrar los repuestos de la instalaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La explotaci&oacute;n de este complejo se llev&oacute; a cabo mediante concesi&oacute;n privada a 35 a&ntilde;os, que acab&oacute; extendi&eacute;ndose hasta casi medio siglo despu&eacute;s de la entrada en la operaci&oacute;n de Parques Reunidos, la empresa que actualmente gestiona el Parque de Atracciones o el Zoo de Madrid.
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            <span class="title">
                El teleférico de Madrid en los años 2000                            </span>
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        Seg&uacute;n cuentas publicadas relativas al a&ntilde;o 2015, Parques Reunidos ingresaba 2,4 millones de euros anuales por la gesti&oacute;n del telef&eacute;rico, pero solo aportaba al Ayuntamiento 8.776 euros como canon, el 0,36% de esa cantidad. En 2018, ya con gesti&oacute;n p&uacute;blica a trav&eacute;s de la Empresa Municipal de Transportes de Madrid, que vino acompa&ntilde;ada de un cambio de imagen, los beneficios llegaron casi a los 80.000 euros.
    </p><p class="article-text">
        Los precios en la &uacute;ltima &eacute;poca del telef&eacute;rico iban desde los 6 euros por adulto para el billete de ida y vuelta. Los menores de cuatro a&ntilde;os viajaban gratis. El servicio oper&oacute; hasta el a&ntilde;o 2023, fecha de su clausura.
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                Teleférico de Madrid después de la renovación de Manuela Carmena                            </span>
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        Una revisi&oacute;n t&eacute;cnica ese a&ntilde;o, ya con Almeida como primer edil, determin&oacute; su parada, al principio de forma temporal y luego definitiva para afrontar una renovaci&oacute;n integral, <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/claves-renovacion-total-teleferico-madrid-mayor-velocidad-pilonas-ano-obras_1_12816469.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con demolici&oacute;n de todas sus instalaciones para construir otras nuevas</a>. Su fecha de reapertura ser&aacute; a finales de 2026 o inicios del a&ntilde;o 2027.
    </p><h2 class="article-text">Por qu&eacute; llega a un cerro sin conexi&oacute;n en la Casa de Campo</h2><p class="article-text">
        El trazado del telef&eacute;rico de Madrid es extra&ntilde;o: llega desde un lugar sin una parada de Metro cercana (el balc&oacute;n de Rosales) a un cerro aislado de la Casa de Campo, sin conexi&oacute;n cercana al transporte p&uacute;blico ni lugares de inter&eacute;s aleda&ntilde;os. Para llegar al Parque de Atracciones, por ejemplo, es necesario caminar un kil&oacute;metro por una empinada cuesta, atravesando pinos y encinas. El Zool&oacute;gico est&aacute; a&uacute;n m&aacute;s lejos, a unos dos kil&oacute;metros.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Originalmente estaba previsto construir un monocarril que unir&iacute;a dicha estaci&oacute;n con ambos parques&rdquo;, explican los informes municipales consultados. El proyecto inicial del Ayuntamiento de Arias Navarro inclu&iacute;a el citado monocarril de tipo a&eacute;reo que conectara la estaci&oacute;n del telef&eacute;rico en Casa de Campo con el Parque de Atracciones y el Zoo, pero su trazado nunca lleg&oacute; a cristalizar. As&iacute; que la estaci&oacute;n de Casa de Campo se qued&oacute; aislada. Y as&iacute; seguir&aacute; estando cuando reabra.
    </p><p class="article-text">
        Los paseos para llegar y salir de la zona no parece, sin embargo, que hayan disuadido a muchos madrile&ntilde;os de su uso porque han seguido utiliz&aacute;ndolo durante 54 a&ntilde;os de forma ininterrumpida. Seg&uacute;n los informes municipales, sus cabinas han cubierto 123.286 horas de servicio hasta su cierre hace dos a&ntilde;o. Las nuevas, m&aacute;s grandes y m&aacute;s r&aacute;pidas, reabrir&aacute;n dentro de aproximadamente un a&ntilde;o.
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                Postal del teleférico de la Casa de Campo en 1976                            </span>
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                Postal del teleférico de Casa de Campo y La Rosaleda                            </span>
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                                    <li><a href="https://www.eldiario.es/temas/el-retrovisor/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">El Retrovisor, mirando atr&aacute;s en la historia de Madrid</a></li>
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 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
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      <dc:creator><![CDATA[Diego Casado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/historia-teleferico-madrid-arguelles-cerro-aislado-medio-casa-campo_1_12818231.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 28 Dec 2025 05:00:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La historia del Teleférico de Madrid y por qué va desde Argüelles a un cerro aislado en medio de la Casa de Campo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[El Retrovisor]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La barbería más antigua de Madrid echa el cierre y pone fin a sus 126 años de historia junto a la Plaza Mayor]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/barberia-antigua-madrid-echa-cierre-pone-126-anos-historia-plaza-mayor_1_12866006.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/889b5090-71aa-4691-a20a-bf618097b355_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La barbería más antigua de Madrid echa el cierre y pone fin a sus 126 años de historia junto a la Plaza Mayor"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La icónica El Kinze de Cuchilleros, abierta de forma ininterrumpida desde el año 1900, clausurará sus puertas el próximo 31 de diciembre por el fin de la relación de sus socios</p><p class="subtitle">Reabre Riesgo, la droguería más antigua de Madrid, gracias a un pacto familiar y a la aclamación popular</p></div><p class="article-text">
        Adi&oacute;s al local donde se ejecutaban los cortes de pelo y barba con mayor experiencia de Madrid. El Kinze de Cuchilleros ha anunciado su cierre para el pr&oacute;ximo 31 de diciembre, fecha marcada para su despedida despu&eacute;s de 126 a&ntilde;os de historia.
    </p><p class="article-text">
        El centenario local ha comunicado su despedida en una carta publicada en su p&aacute;gina web y en redes sociales, firmada por uno de los socios, Alfonso Sanchidri&aacute;n. &ldquo;Nos despedimos y nos duele... porque os queremos&rdquo;, arranca el texto en el que agradece a sus clientes que convirtieron el lugar en &ldquo;punto de encuentro y parte de la vida de muchas personas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Escribimos estas palabras con un nudo en la garganta, descolocados (...) esta barber&iacute;a no la ha hecho una sola persona, la ha hecho un equipo entero, d&iacute;a tras d&iacute;a, con profesionalidad, cari&ntilde;o y entrega. Todos nosotros sentimos esta despedida como propia. Para ninguno es solo el cierre de un trabajo. Es despedirse de una parte muy grande de nuestra vida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sanchidri&aacute;n recuerda en esta despedida la &ldquo;historia larga&rdquo; de la barber&iacute;a, &ldquo;construida a lo largo del tiempo por muchas manos. Entre esas manos estuvieron antes las de mi padre, que me trajo hasta aqu&iacute;, y las de mi hijo, en quien so&ntilde;&eacute; que pudiera continuar lo que tanto amamos. Que hoy esa continuidad se detenga, tambi&eacute;n duele&rdquo;.
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                Carta de despedida de El kinze de Cuchilleros                            </span>
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        Los responsables de la barber&iacute;a aseguraban esta semana <a href="https://www.telemadrid.es/programas/madrid-directo/La-barberia-mas-antigua-de-Madrid-obligada-a-cerrar-en-plena-Navidad-2-2845835454--20251222080912.html" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a Telemadrid</a> que intentar&iacute;an reabrir el negocio en otro lugar, pero es algo que a&uacute;n no est&aacute; cerrado. La actual clausura llega por las desavenencias del propio Sanchidri&aacute;n con su otro socio, Rafael L&oacute;pez, que han finalizado con la puesta a la venta del local, <a href="https://www.eldebate.com/espana/madrid/capital/20251223/centenaria-barberia-kinze-cuchilleros-madrid-echa-cierre-vamos-corazon-roto_368068.html" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informa El Debate</a>.
    </p><p class="article-text">
        El a&ntilde;o de origen de este negocio se remonta al siglo XIX aunque no est&aacute; clara su fecha exacta, ya que desde 1848 exist&iacute;an barber&iacute;as en la calle Cuchilleros. Pero es el 2 de enero de 1900 cuando se tiene constancia de la apertura de El Kinze de Cuchilleros en el n&uacute;mero 15 de esta v&iacute;a, a cargo del burgal&eacute;s Eladio Gurumeta, quien hab&iacute;a trabajado antes en varios locales del centro de Madrid.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Resisti&oacute; guerras, crisis y hasta la pandemia de 2020, cuando, tras los 50 d&iacute;as de cierre obligatorio decretados por el Gobierno, fue el primer establecimiento en reabrir en Madrid&rdquo;, destacan orgullosos los due&ntilde;os del negocio en su p&aacute;gina web. La estirpe de barberos pas&oacute; en 1958 a la familia Coello, encargada de dar al espacio su actual est&eacute;tica de franjas de colores que recuerdan el cl&aacute;sico poste de barbero, aludiendo a los tonos de su profesi&oacute;n: el blanco por la espuma, el azul por el agua y el rojo por la sangre de los cortes al pasar la cuchilla.
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            <span class="title">
                Interior de la barbería, en una imagen antigua                            </span>
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            <span class="title">
                Interior de la barbería El Kinze                            </span>
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        Poco despu&eacute;s, en el a&ntilde;o 1963, se incorporo a la propiedad la familia Sanchidri&aacute;n, primero con Alfonso padre, Alfonso hijo y hoy Guillermo Sanchidri&aacute;n, nieto del primero. Y en la d&eacute;cada de los 90 adopt&oacute; su actual nombre, con giros castizos en la graf&iacute;a y el sobrenombre de <em>El Kinze</em> para remarcar su ubicaci&oacute;n. Lo que se mantuvieron fueron sus caracter&iacute;sticos sillones Acha, tra&iacute;dos desde Eibar.
    </p><p class="article-text">
        Cuenta <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/caminando-por-madrid/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Carlos Osorio</a>, uno de los mejores conocedores de la historia de los locales centenarios de Madrid, que en la barber&iacute;a tambi&eacute;n conservaban diversos &uacute;tiles del oficio, como el esterilizador, la caja de caudales de madera -que precidi&oacute; las cajas registradoras met&aacute;licas- o las bac&iacute;as de barbear.
    </p><p class="article-text">
        Entre los ilustrados clientes de los que presum&iacute;an en el local estan los escritores P&iacute;o Baroja, Valle-Incl&aacute;n, P&eacute;rez-Reverte o Camilo Jos&eacute; Cela, los actores Pep&oacute;n Nieto y Fernando Tejero, deportistas como Rub&eacute;n Baraja, Ruud van Nistelrooy o Sergio Llull, y los toreros Juan Belmonte o Joselito. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El equipo que dice adiós en la barbería más antigua de Madrid                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Diego Casado]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 23 Dec 2025 07:17:59 +0000]]></pubDate>
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