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    <title><![CDATA[elDiario.es - Historia]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/historia/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Historia]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El año en que intentamos salvar los cines de Madrid]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/caminando-por-madrid/ano-salvar-cines-madrid_132_13465874.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2623055b-4138-4101-8bfd-3f0cfda0c00c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El año en que intentamos salvar los cines de Madrid"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En 2005 cerraron los cines Luna. Frente al desapego hacia la cultura de los poderes públicos, los colectivos ciudadanos nos movilizábamos Aquel año creé, junto con otros vecinos del barrio, el colectivo Salvemos los Cines. De los 130 cines de 1980 habíamos pasado a 55 en 2005. Hoy quedan apenas 30</p><p class="subtitle">El cine Paz, más que 'La odisea' en 70 mm: de negocio familiar en Chamberí a hacer de las películas un acontecimiento</p></div><p class="article-text">
        En 2005 cerraron los cines Luna. Fue un cierre m&aacute;s en la cadena de desapariciones de salas de cine, pero aquel era el &uacute;nico que quedaba en nuestro barrio. Ese a&ntilde;o, el Ayuntamiento modific&oacute; el Plan General de Madrid para retirar la protecci&oacute;n cultural a los cines, vigente desde la &eacute;poca de Tierno Galv&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Isabel Rodr&iacute;guez Bobillo, presidenta de nuestra asociaci&oacute;n de vecinos &mdash;ACIBU, Asamblea Ciudadana del Barrio de Universidad, tambi&eacute;n conocido como Maravillas o Malasa&ntilde;a&mdash;, me dijo:
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Carlos, tenemos que hacer algo. No podemos quedarnos de brazos cruzados.
    </p><p class="article-text">
        Aquel a&ntilde;o cre&eacute;, junto con otros vecinos del barrio, el colectivo Salvemos los Cines. Nos reun&iacute;amos en el caf&eacute; Ajenjo y trat&aacute;bamos de concienciar a los madrile&ntilde;os sobre la p&eacute;rdida de sus espacios culturales. Hab&iacute;a que buscar f&oacute;rmulas para evitar el cierre de los cines y teatros.
    </p><p class="article-text">
        El problema no era nuevo, pero se hab&iacute;a recrudecido mucho. De los 130 cines de 1980 hab&iacute;amos pasado a 55 en 2005. Hoy quedan apenas 30.
    </p><p class="article-text">
        Una tormenta perfecta se abat&iacute;a sobre los cines a comienzos del siglo XXI. Las compa&ntilde;&iacute;as telef&oacute;nicas comenzaron a ofrecer pel&iacute;culas a trav&eacute;s del televisor, lo que permit&iacute;a ver cine sin salir de casa. El DVD estaba en auge y las descargas piratas por internet se generalizaron. La desprotecci&oacute;n urban&iacute;stica de las salas por parte del Ayuntamiento facilit&oacute; que las grandes cadenas comerciales se lanzaran sobre aquellos locales para convertirlos en supermercados y tiendas de ropa. A todo ello se sumaron el aumento de los costes de producci&oacute;n y distribuci&oacute;n y la costosa digitalizaci&oacute;n de los equipos de proyecci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los cines de barrio cerraban y los espectadores eran derivados hacia los multicines de los centros comerciales del extrarradio.
    </p><p class="article-text">
        En medio de semejante tormenta lleg&oacute; la crisis econ&oacute;mica, que golpe&oacute; con especial dureza a Espa&ntilde;a y se vio agravada por las torpes medidas adoptadas por el Gobierno. En 2012, en un pa&iacute;s donde la cultura supone una importante fuente de riqueza &mdash;aporta el 3,4 % del PIB y alrededor de 800.000 empleos&mdash;, el Ejecutivo asest&oacute; un nuevo golpe al sector al elevar el IVA de los espect&aacute;culos del 8 % al 21 %: un incremento de 13 puntos que agudiz&oacute; la crisis de las salas de cine.
    </p><p class="article-text">
        En aquellas fechas, el ministro de Hacienda, Crist&oacute;bal Montoro &mdash;hoy investigado judicialmente en el llamado caso <em>Montoro</em>&mdash;, no contento con castigar a las salas con una enorme subida de impuestos, arremet&iacute;a contra el cine espa&ntilde;ol: &laquo;Los problemas del cine no tienen que ver solo con las subvenciones, sino tambi&eacute;n con la calidad de las pel&iacute;culas&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        Frente al desapego hacia la cultura de los poderes p&uacute;blicos, los colectivos ciudadanos nos moviliz&aacute;bamos. La labor de Salvemos los Cines consist&iacute;a, fundamentalmente, en hablar con los grupos pol&iacute;ticos y denunciar a trav&eacute;s de los medios de comunicaci&oacute;n esta desertizaci&oacute;n cultural de la ciudad. Aunque no logramos evitar la desaparici&oacute;n de muchas salas, empezamos a notar que el ritmo de los cierres disminu&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo una de las veces que fuimos a hablar de este asunto con los responsables municipales. A la entrada del Ayuntamiento, en Cibeles, el conserje nos pregunt&oacute;:
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&iquest;De qu&eacute; empresa son ustedes?
    </p><p class="article-text">
        Nos dio la risa. No estaban muy acostumbrados a recibir a colectivos ciudadanos. La respuesta del Ayuntamiento era siempre la misma: &laquo;La libertad de comercio es sagrada&raquo;. Por lo tanto, &laquo;no se pod&iacute;an proteger los cines&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero esa libertad, que nosotros no discut&iacute;amos, chocaba frontalmente con nuestros derechos ciudadanos: el derecho a disfrutar de la cultura en nuestros barrios sin tener que coger un medio de transporte para acudir a unas multisalas alejadas de nuestro lugar de residencia.
    </p><p class="article-text">
        Un cine ofrece las mejores condiciones para apreciar el s&eacute;ptimo arte: pantalla grande, oscuridad, calidad de imagen y sonido y, sobre todo, concentraci&oacute;n. All&iacute; no tienes que contestar llamadas, abrir la puerta de casa o atender a la familia durante la pel&iacute;cula.
    </p><p class="article-text">
        Ir al cine es un ritual que incluye caminar por la ciudad, quedar con personas queridas y tomarse algo a la salida mientras se charla sobre lo que se acaba de ver. Es evadirse, disfrutar del acto festivo de los estrenos, compartir la cultura con otras personas, emocionarse en la oscuridad sin que nadie te vea, sentirse cerca de la persona amada o, sencillamente, estar a solas.
    </p><p class="article-text">
        Cada arte tiene un lugar id&oacute;neo para ser disfrutado: la m&uacute;sica, los auditorios; la pintura, los museos; el cine, el cine.
    </p><p class="article-text">
        Salvemos los Cines fue uno de los grupos fundacionales de una asociaci&oacute;n imprescindible para la defensa de nuestro patrimonio: Madrid, Ciudadan&iacute;a y Patrimonio, creada en 2009 por Vicente Pat&oacute;n y Alberto Teller&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Durante los diez a&ntilde;os de actividad de nuestro colectivo estuvimos en contacto permanente con Salvemos el Teatro Alb&eacute;niz, asociaci&oacute;n creada por Eva Aladro en 2006, y con Salvemos el Palacio de la M&uacute;sica, plataforma impulsada por Fran Hern&aacute;ndez en 2012. Tambi&eacute;n colaboramos con la Plataforma en Defensa de la Cultura, surgida en 2013.
    </p><p class="article-text">
        La plataforma de Eva Aladro consigui&oacute; evitar la desaparici&oacute;n del teatro Alb&eacute;niz. La campa&ntilde;a de Fran Hern&aacute;ndez impidi&oacute; que el Palacio de la M&uacute;sica se convirtiera en otra tienda de ropa. La Gran V&iacute;a, que hab&iacute;a perdido diez cines en poco tiempo, pudo conservar tres: Callao, Capitol y Palacio de la Prensa. El 25 de marzo de 2014,
    </p><p class="article-text">
        Salvemos los Cines convoc&oacute; a todos los colectivos en defensa de la cultura a una manifestaci&oacute;n ante el Palacio de la M&uacute;sica.
    </p><p class="article-text">
        En aquellos tiempos me produjo una gran satisfacci&oacute;n comprobar que algunos empresarios amaban de verdad el cine y eran capaces de resistir a la debacle a costa de enormes esfuerzos. Me refiero a Enrique Gonz&aacute;lez Macho, fundador de los Renoir; a Enric P&eacute;rez y Adolfo Blanco, vinculados a los Verdi; a Fernando &Eacute;vole, al frente de Yelmo; a Josetxo Moreno y Otilio Garc&iacute;a, responsables de Golem; a Mariano G&oacute;ngora, de los cines Paz; a Juan Ram&oacute;n G&oacute;mez Fabra, empresario del Palafox, y a Pepe Gago, propietario del Peque&ntilde;o Cine Estudio.
    </p><p class="article-text">
        En la d&eacute;cada en que estuvo en marcha Salvemos los Cines cont&eacute; con la colaboraci&oacute;n de los arquitectos Vicente Pat&oacute;n, Alberto Teller&iacute;a y Alejandro Conti; del camar&oacute;grafo Alberto Uris; del gestor cultural Eugenio Gurumeta; del fot&oacute;grafo Santi Ochoa; de las concejalas Marisa de Ybarra y Ana Garc&iacute;a D&rsquo;Atri, del PSOE; de Patricia Garc&iacute;a y Pilar Mu&ntilde;oz, concejalas de UPyD, y de Milagros Hern&aacute;ndez, concejala de Izquierda Unida.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n me acompa&ntilde;aron vecinos entusiastas como Marcus Hurst, &Aacute;lvaro Bonet, Aida D&iacute;az, Ferm&iacute;n &Aacute;lvarez Errondosoro, Luis Prieto, Carmen Cano, Juan Carlos Ruiz, Paco D&iacute;az, Berta Delgado, Jos&eacute; Carlos Siegrist, Chus Melchor, Beatriz Soto&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Y paro de contar, porque no quiero extenderme mucho y porque he quedado para ir al cine.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Osorio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/caminando-por-madrid/ano-salvar-cines-madrid_132_13465874.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 30 Aug 2026 04:00:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El año en que intentamos salvar los cines de Madrid]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,Cultura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Pardo antes de ser Madrid: de humilde aldea medieval a escenario del poder de reyes y residencia del dictador]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/pardo-madrid-humilde-aldea-medieval-escenario-reyes-residencia-dictador_1_13146871.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/567c21d7-3d8b-482a-9cd3-af57b3028d6f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Pardo antes de ser Madrid: de humilde aldea medieval a escenario del poder de reyes y residencia del dictador"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El antiguo municipio, anexionado a la capital hace 75 años, atesora una historia que se remonta a la Edad Media y que lo convirtió en cazadero real, residencia de la monarquía y, siglos después, en el epicentro del poder durante la dictadura</p><p class="subtitle">EL RETROVISOR - Cuando las ovejas pastaban en pleno Madrid y la exposición sobre la Dehesa de la Villa que puedes visitar para verlo</p></div><p class="article-text">
        Hay lugares que llegaron a Madrid porque la ciudad creci&oacute; hasta alcanzarlos. Y hay otros que siempre parecieron vivir al margen de ella. El Pardo pertenece a este segundo grupo. Rodeado por uno de los montes mediterr&aacute;neos mejor conservados de Europa y estrechamente ligado durante siglos a la Corona, fue cazadero real, residencia de reyes, escenario de algunos de los episodios m&aacute;s relevantes de la historia de Espa&ntilde;a y municipio independiente hasta mediados del siglo XX.
    </p><p class="article-text">
        El pasado 27 de marzo se cumplieron 75 a&ntilde;os de la &uacute;ltima sesi&oacute;n de su Ayuntamiento, el acto que simboliz&oacute; la incorporaci&oacute;n definitiva de El Pardo a Madrid. El decreto de anexi&oacute;n fue aprobado en 1950, dentro del gran proceso con el que la capital absorbi&oacute; una docena de municipios vecinos como Vallecas, Vic&aacute;lvaro o Fuencarral, aunque no se convirti&oacute; oficialmente en el distrito n&uacute;mero ocho hasta 1951.
    </p><p class="article-text">
        Pero explicar El Pardo &uacute;nicamente desde aquella fecha ser&iacute;a quedarse con el &uacute;ltimo cap&iacute;tulo de una historia mucho m&aacute;s antigua, porque antes de convertirse en un barrio de Madrid, fue monte, bosque, real sitio y pueblo con una identidad propia marcada por la presencia constante de la monarqu&iacute;a. Todav&iacute;a hoy basta con recorrer sus calles o contemplar el palacio rodeado por el monte para comprobar que El Pardo sigue conservando una personalidad distinta a la del resto de la ciudad. 
    </p><p class="article-text">
        Su historia empez&oacute; mucho antes de que existiera Madrid tal y como la conocemos. El propio nombre del lugar refleja su estrecha relaci&oacute;n con el paisaje. La teor&iacute;a m&aacute;s extendida sostiene que &ldquo;El Pardo&rdquo; hace referencia al tono parduzco de la tierra que caracteriza este entorno natural. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Vista completa del Monte de El Pardo                            </span>
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        Primero habr&iacute;a dado nombre al monte. M&aacute;s tarde, al palacio construido por los reyes y, finalmente, al pueblo que fue creciendo junto a &eacute;l. Otros investigadores han apuntado a la abundancia de osos pardos en la zona o incluso a que el t&eacute;rmino derive de &ldquo;parada&rdquo;, en alusi&oacute;n a las antiguas zonas utilizadas para la caza. Sea cual sea su origen, todas las hip&oacute;tesis remiten al mismo elemento: un territorio cuya historia siempre estuvo ligada al bosque.
    </p><p class="article-text">
        Para entender por qu&eacute; El Pardo sigue siendo uno de los lugares m&aacute;s singulares de Madrid hay que retroceder varios siglos, cuando este rinc&oacute;n situado junto al r&iacute;o Manzanares solo eran miles de hect&aacute;reas verdes. Y fue precisamente ese paisaje el que acab&oacute; moldeando todo lo que vino despu&eacute;s.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El monte que se convirti&oacute; en residencia de reyes</strong></h2><p class="article-text">
        Mucho antes de que existiera el pueblo, exist&iacute;a el monte. Despu&eacute;s de la repoblaci&oacute;n medieval, el territorio qued&oacute; integrado en la Tierra y Villa de Madrid y ya en 1152 Alfonso VII concedi&oacute; a la villa el aprovechamiento de le&ntilde;as y pastos de este espacio. Sin embargo, la Corona comenz&oacute; pronto a reservar parte del territorio por su extraordinario valor cineg&eacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        A diferencia de otras localidades del entorno madrile&ntilde;o, El Pardo no naci&oacute; alrededor de tierras de cultivo o de un importante camino comercial. Su origen est&aacute; ligado al bosque. Durante siglos convivieron dos realidades: mientras los vecinos de Madrid aprovechaban sus recursos naturales, los reyes encontraron all&iacute; <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/cuarta-parte-madrid-coto-privado-casa-real-pardo-16-000-hectareas-cerradas-publico_1_9954718.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">uno de sus mejores escenarios para la caza</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El Palacio de El Pardo en un grabado de 1707                            </span>
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        No era una afici&oacute;n menor. En la Edad Media, la caza constitu&iacute;a una actividad reservada a la nobleza y estrechamente vinculada al ejercicio del poder. El <em>Libro de la Monter&iacute;a</em> de Alfonso XI, escrito en el siglo XIV, ya describ&iacute;a el Monte de El Pardo como uno de los mejores lugares de Castilla para la pr&aacute;ctica cineg&eacute;tica, con abundancia de venados, jabal&iacute;es, osos y otras especies.
    </p><p class="article-text">
        Con el paso del tiempo, las ordenanzas reales fueron limitando la actividad cineg&eacute;tica para el resto de la poblaci&oacute;n y consolidando El Pardo como uno de los grandes cazaderos de la monarqu&iacute;a castellana. Aquel espacio natural acabar&iacute;a marcando el destino del lugar durante siglos.
    </p><p class="article-text">
        El gran cambio lleg&oacute; a comienzos del siglo XV, cuando Enrique III mand&oacute; levantar una primera casa de recreo para alojarse durante las jornadas de caza. Aquella construcci&oacute;n ser&iacute;a sustituida d&eacute;cadas m&aacute;s tarde por un nuevo palacio impulsado por Carlos I, mientras que Felipe II, ya con Madrid convertida en capital del reino, culmin&oacute; las obras y reorganiz&oacute; el monte como patrimonio de la Corona.
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                Cacería Regia en el Pardo, 1908                            </span>
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        El edificio tampoco escap&oacute; a los avatares de la historia. Un incendio lo destruy&oacute; parcialmente en 1604 y hubo que reconstruirlo durante el reinado de Felipe III. Ya en el siglo XVIII, Carlos III encarg&oacute; al arquitecto Francesco Sabatini una profunda ampliaci&oacute;n que dio al Palacio de El Pardo buena parte del aspecto que conserva en la actualidad.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, el pueblo fue creciendo lentamente alrededor del complejo real. Sus habitantes no viv&iacute;an principalmente del campo, como ocurr&iacute;a en otros municipios cercanos, sino de los oficios relacionados con el funcionamiento del Real Sitio. Eran guardas del monte, jardineros, artesanos, empleados de Palacio o personal de servicio. 
    </p><p class="article-text">
        Aquella estrecha relaci&oacute;n con la Corona hizo que El Pardo evolucionara de forma muy distinta a otros pueblos de los alrededores de Madrid y se convirti&oacute; en el escenario de algunos de los episodios m&aacute;s relevantes de la historia de Espa&ntilde;a. En el Palacio falleci&oacute; Alfonso XII en 1885 y, ya en el siglo XX, la Guerra Civil volvi&oacute; a situar a El Pardo en el centro de los acontecimientos.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La huella de la dictadura en el pueblo que pas&oacute; a ser Madrid</strong></h2><p class="article-text">
        La proximidad a la capital convirti&oacute; El Pardo en un enclave estrat&eacute;gico durante la Guerra Civil. El Palacio fue utilizado como cuartel general de una divisi&oacute;n del Ej&eacute;rcito republicano y el monte se llen&oacute; de trincheras, refugios y fortificaciones destinadas a proteger el acceso norte a Madrid. Despu&eacute;s de los combates de la batalla de Madrid y de la carretera de La Coru&ntilde;a, el frente permaneci&oacute; pr&aacute;cticamente estabilizado durante buena parte de la contienda y el entorno se transform&oacute; en un escenario de guerra de posiciones del que todav&iacute;a hoy permanecen algunos vestigios.
    </p><p class="article-text">
        Terminada la guerra, El Pardo volvi&oacute; a convertirse en uno de los principales centros del poder en Espa&ntilde;a. En 1940 el dictador Francisco Franco instal&oacute; su residencia oficial en el Palacio, desde donde ejerci&oacute; la Jefatura del Estado hasta su muerte, en 1975. Durante aquellas tres d&eacute;cadas y media, el edificio volvi&oacute; a desempe&ntilde;ar un papel protagonista en la vida pol&iacute;tica del pa&iacute;s, acogiendo reuniones oficiales, recepciones diplom&aacute;ticas y visitas de jefes de Estado extranjeros.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El dictador Francisco Franco con el vicepresidente de Filipinas en una visita de Estado al palacio de El Pardo                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La presencia del dictador tambi&eacute;n transform&oacute; la vida cotidiana del municipio. Se construyeron nuevas viviendas para albergar al personal vinculado a la residencia oficial y crecieron n&uacute;cleos como Mingorrubio, mientras muchos vecinos desarrollaban su actividad en torno al Palacio, la Guardia o los distintos servicios asociados a la Jefatura del Estado.
    </p><p class="article-text">
        Fue precisamente durante esa etapa cuando El Pardo dej&oacute; de ser un municipio independiente. El Gobierno franquista impuls&oacute; una profunda reorganizaci&oacute;n administrativa para adaptar Madrid al crecimiento que experimentaba la capital y, entre finales de los a&ntilde;os cuarenta y comienzos de los cincuenta, incorpor&oacute; municipios como Chamart&iacute;n de la Rosa, Carabanchel Alto y Bajo, Hortaleza, Barajas, Canillas, Canillejas, Aravaca, Vallecas, Vic&aacute;lvaro o Fuencarral.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de El Pardo, el decreto de anexi&oacute;n se firm&oacute; el 10 de agosto de 1950 y fue publicado meses despu&eacute;s en el Bolet&iacute;n Oficial del Estado. Sin embargo, la fecha que ha permanecido en la memoria colectiva es el 27 de marzo de 1951, cuando el Ayuntamiento celebr&oacute; su &uacute;ltima sesi&oacute;n antes de integrarse definitivamente en Madrid.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Acta del Ayuntamiento de El Pardo de las últimas sesiones y diligencia del cierre del Ayuntamiento del 27 de marzo de 1951, que certifica su anexión definitiva a Madrid"
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            <span class="title">
                Acta del Ayuntamiento de El Pardo de las últimas sesiones y diligencia del cierre del Ayuntamiento del 27 de marzo de 1951, que certifica su anexión definitiva a Madrid                            </span>
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        1951 tambi&eacute;n fue el a&ntilde;o en que comenz&oacute; a expedirse el Documento Nacional de Identidad en Espa&ntilde;a. Francisco Franco, que segu&iacute;a residiendo en el Palacio de El Pardo como jefe del Estado, se reserv&oacute; el DNI n&uacute;mero 1 (00.000.001), fijando all&iacute; su residencia habitual para autoproclamarse el primer vecino de Madrid. 
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;os m&aacute;s tarde, la reorganizaci&oacute;n administrativa unir&iacute;a El Pardo y Fuencarral en un mismo distrito, dando origen al actual <a href="https://www.eldiario.es/guia-ocio/descubre-fuencarral-pardo-dia-guia-conocer-encantos-secretos-esconde-norte-madrid_1_10581847.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fuencarral-El Pardo, el m&aacute;s extenso de la capital</a>. La anexi&oacute;n cambi&oacute; el mapa administrativo de Madrid, pero apenas modific&oacute; la personalidad del antiguo pueblo. Mientras otros municipios acabaron absorbidos por el crecimiento urbano, El Pardo sigui&oacute; protegido por el monte que hab&iacute;a condicionado su historia desde la Edad Media.
    </p><p class="article-text">
        Con la llegada de la democracia, el Palacio Real dej&oacute; de ser la residencia del jefe del Estado y recuper&oacute; su funci&oacute;n institucional vinculada a la Corona. Gestionado hoy por Patrimonio Nacional, sirve como residencia oficial de jefes de Estado extranjeros durante sus visitas a Espa&ntilde;a, mientras que el cercano Palacio de la Zarzuela contin&uacute;a siendo la residencia de los reyes.
    </p><p class="article-text">
        Han pasado ya 75 a&ntilde;os desde que El Pardo pas&oacute; a formar parte de Madrid. Sin embargo, basta pasear por sus calles o adentrarse entre las encinas del monte para comprobar que conserva una personalidad dif&iacute;cil de encontrar en otros rincones de la capital. Pocos lugares re&uacute;nen una historia tan singular.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Vistas de la ciudad desde el monte de El Pardo                            </span>
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        Quiz&aacute; esa sea la mayor singularidad de El Pardo. Su historia no comenz&oacute; cuando fue anexionado a Madrid, ni siquiera cuando se levant&oacute; el palacio que le dio fama. Empez&oacute; mucho antes, cuando el monte era el verdadero protagonista. Y, 75 a&ntilde;os despu&eacute;s de aquella incorporaci&oacute;n administrativa, sigue siendo ese paisaje el que mejor explica por qu&eacute; este rinc&oacute;n de la capital contin&uacute;a sinti&eacute;ndose diferente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nerea Díaz Ochando]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/pardo-madrid-humilde-aldea-medieval-escenario-reyes-residencia-dictador_1_13146871.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 29 Aug 2026 04:00:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Pardo antes de ser Madrid: de humilde aldea medieval a escenario del poder de reyes y residencia del dictador]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fuencarral - El Pardo,El Retrovisor]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pedro de Répide, el bohemio republicano cuyo nombre sobrevive a través de su libro sobre las calles de Madrid]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/pedro-repide-bohemio-republicano-cuyo-nombre-sobrevive-traves-libro-calles-madrid_1_13409440.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6ddfee7d-fe5d-460c-9f41-ce7d247fcc82_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x333y79.jpg" width="1200" height="675" alt="Pedro de Répide, el bohemio republicano cuyo nombre sobrevive a través de su libro sobre las calles de Madrid"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nombrado en 1923 cronista oficial de la Villa y Corte, la parte más importante de su obra tiene la ciudad como trasfondo. Periodista de prestigio y autor de novelitas populares muy leídas en su momento, cayó en el olvido después de la guerra. Fue republicano, converso luego, pero nunca reivindicado por el nuevo régimen por su pasado y su homosexualidad</p><p class="subtitle">El origen de las rosquillas tontas y listas de San Isidro y la historia de la tía Javiera, cuya receta todos querían imitar </p></div><p class="article-text">
        Hay pocos nombres tan asociados a las calles de Madrid como el de Pedro de R&eacute;pide gracias a las innumerables ediciones del grueso volumen enciclop&eacute;dico llamado, precisamente, <em>Las calles de Madrid</em>. Parad&oacute;jicamente, su figura es muy poco conocida a pesar de encontrarse su libro en todas las bibliotecas p&uacute;blicas, secciones locales de librer&iacute;as y no pocas estanter&iacute;as de nuestros salones. 
    </p><p class="article-text">
        Tiene una calle y una sala de estudio dedicadas en el distrito de Latina. Tambi&eacute;n una placa en la casa en la que naci&oacute;, en la c&eacute;ntrica calle de la Morer&iacute;a. Pero si uno prueba a preguntar qui&eacute;n fue Pedro de R&eacute;pide se da cuenta de lo poco conocida que es su figura. 
    </p><p class="article-text">
        Valga la informaci&oacute;n que el propio R&eacute;pide dio de la vetusta calle de la Morer&iacute;a, de la que se sent&iacute;a orgulloso por ser genuinamente madrile&ntilde;a, para entender c&oacute;mo eran las entradas de su conocido diccionario de calles: &ldquo;Distingu&iacute;ase antes entre la calle de la Morer&iacute;a, que era el trozo entre la plaza de este nombre y la calle del Alamillo, y la calle de la Morer&iacute;a Vieja, que era el comprendido entre la plaza de la Morer&iacute;a y la cuesta de los Ciegos, parte ya muy transformada por la construcci&oacute;n del Viaducto y la prolongaci&oacute;n de la calle de Bail&eacute;n. Paraje que atrae particularmente el afecto de quien esto escribe, pues naci&oacute; en tan venerable recoveco de la villa de Madrid&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Edición en venta de Las calles de Madrid                            </span>
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        Como sucede con todos los madrile&ntilde;istas de la &eacute;poca, hay que coger sus cr&oacute;nicas con pinzas, filtrarlas de leyendas &ndash;no dejar de disfrutarlas&ndash; y quedarse con la informaci&oacute;n valiosa, que no es poca. Algo as&iacute; sucede tambi&eacute;n con su vida.
    </p><p class="article-text">
        Se dec&iacute;a de &eacute;l &ndash;y R&eacute;pide alimentaba la leyenda&ndash; que descend&iacute;a de Caterina Cornaro, la &uacute;ltima reina de Chipre. Que era hijo natural de uno de los hijos del matrimonio entre la viuda de Fernando VII, Mar&iacute;a Cristina de Borb&oacute;n, y el duque de Ri&aacute;nsares. Y hasta que era hijo natural de la reina Isabel II y un cura, rumor que debi&oacute; estar alimentado por su cercan&iacute;a con la reina.
    </p><p class="article-text">
        Sobre su infancia &eacute;l mismo contaba lo siguiente:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Dentro de mis m&aacute;s remotas memorias, para hacer arrancar estos recuerdos literarios desde mi primera infancia, evocar&eacute; el teatrito que ten&iacute;a la princesa Ratazzi, prima de Napole&oacute;n III. Esta famosa mujer vivi&oacute; mucho en Madrid, de cuya sociedad era una de las m&aacute;s se&ntilde;aladas figuras, y acab&oacute; cas&aacute;ndose con el diplom&aacute;tico espa&ntilde;ol Rute. Era escritora y publicaba una revista literaria de temas espa&ntilde;oles, que era editada en franc&eacute;s. Viv&iacute;a en el paseo de la Castellana, n&uacute;mero entonces 16, casa en la que ella ocupaba el piso bajo y el primero y nosotros habit&aacute;bamos en el de encima. La princesa Ratazzi ten&iacute;a uno de los salones literarios madrile&ntilde;os y sus contertulios eran Castelar, C&aacute;novas, Martos, Zorrilla, Campoamor, Echegaray, Valera&hellip; Yo era una breve personilla de apenas media vara sobre el suelo, y la princesa Ratazzi me levantaba en brazos, me acariciaba, me daba dulces y me ense&ntilde;aba el teatro que ten&iacute;a en su casa, vac&iacute;o naturalmente, a aquellas horas, porque cuando ten&iacute;a su p&uacute;blico, hac&iacute;a ya rato que me hab&iacute;a acostado&rdquo;.
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            <span class="title">
                Placa dedicada a Pedro de Répide en el número 5 de la calle de la Morería                            </span>
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        Despu&eacute;s de estudiar Filosof&iacute;a y Letras en la Universidad Central (en la calle de San Bernardo) y ampliar estudios en la Sorbona, sirvi&oacute; como bi&oacute;grafo y bibliotecario de Isabel II en el exilio parisino desde 1900. A la muerte de la reina, en 1904, regres&oacute; a Madrid y comenz&oacute; su carrera period&iacute;stica y literaria, que le consagrar&iacute;a como uno de los grandes cronistas de la vida en la capital.
    </p><p class="article-text">
        En 1919 fue cofundador del peri&oacute;dico <em>La Libertad</em>, donde publicar&iacute;a sus art&iacute;culos dentro de la secci&oacute;n <em>La Gu&iacute;a de Madrid</em> (al principio bajo el seud&oacute;nimo <em>El ciego de las Vistillas</em>). Estas notas aparecidas en el peri&oacute;dico se compilar&iacute;an en 1971 como <em>Las calles de Madrid</em> que todos conocemos.
    </p><p class="article-text">
        Durante estos a&ntilde;os cultiv&oacute; tambi&eacute;n la poes&iacute;a, el teatro y la novela corta, con algunos t&iacute;tulos tan pre&ntilde;ados de madrile&ntilde;ismo como sus textos period&iacute;sticos. As&iacute; sucede, por ejemplo, con <em>Del Rastro a Maravillas, </em>que apareci&oacute; dentro de la m&iacute;tica colecci&oacute;n de Zamacois<em> El cuento semanal.</em>
    </p><p class="article-text">
        De ideolog&iacute;a republicana, particip&oacute; de la fundaci&oacute;n en 1933 de la Asociaci&oacute;n de Amigos de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica, aunque el miedo a la situaci&oacute;n revolucionaria le hizo exiliarse en T&aacute;nger durante la guerra. All&iacute; trabaj&oacute; en <em>Informaciones </em>y fund&oacute; el peri&oacute;dico <em>El Presente</em>. Desde el norte de &Aacute;frica march&oacute; al exilio venezolano y regres&oacute; a Espa&ntilde;a en 1947, ya con la salud muy deteriorada. Falleci&oacute; en su querida ciudad de Madrid con 66 a&ntilde;os, solo un a&ntilde;o despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Durante su estancia en Caracas escribi&oacute; distintas cr&oacute;nicas sobre los primeros momentos de la guerra en Madrid, que fueron recogidos m&aacute;s tarde en <em>Memorias de un aparecido</em>, un texto que hace gala de propaganda franquista y oculta su trayectoria republicana, quiz&aacute; con la inquina del converso, a lo mejor pensando en su regreso. A su vuelta a Espa&ntilde;a volvi&oacute; a escribir en <em>Informaciones</em> y vivi&oacute; breves momentos de reconocimiento, como ejercer de pregonero de las fiestas de San Ant&oacute;n. En general, no encontr&oacute; m&aacute;s que silencio, marcado por su pasado y por su reconocida homosexualidad.
    </p><p class="article-text">
        R&eacute;pide fue bohemio de callejuela y taberna. De la biblioteca del ateneo y caf&eacute; de tertulia. Su apariencia no dejaba a nadie indiferente: con su sempiterna capa espa&ntilde;ola, la cara empolvada y mon&oacute;culo. Uno de tantos bohemios del primer tercio de siglo olvidados antes de ser recuperados en alg&uacute;n momento. Uno cuyo nombre, sin embargo, ha volado m&aacute;s alto que su biograf&iacute;a gracias a una obra publicada muchos a&ntilde;os despu&eacute;s de su muerte.
    </p><h2 class="article-text">PARA SABER M&Aacute;S:</h2><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Padilla, J. M. (2006). Introducci&oacute;n a la literatura de Pedro de R&eacute;pide. In <em>Anales del Instituto de Estudios Madrile&ntilde;os</em> (No. 46, pp. 921-948). Instituto de Estudios Madrile&ntilde;os.</li>
                                    <li><a href="https://historia-hispanica.rah.es/biografias/38607-pedro-de-repide-cornaro" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Pedro de R&eacute;pide Cornaro</a> (Real Academia de la Historia) </li>
                            </ul>
            </div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <aside class="news-outlook">
                
    
<h2 class="outlook-header"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/" style="color:black;">Suscríbete a las informaciones más cercanas</a></h2>
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 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
            </aside>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/pedro-repide-bohemio-republicano-cuyo-nombre-sobrevive-traves-libro-calles-madrid_1_13409440.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 28 Aug 2026 19:45:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pedro de Répide, el bohemio republicano cuyo nombre sobrevive a través de su libro sobre las calles de Madrid]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica,Madrid,República]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El presidente del Barcelona que fue asesinado en un pueblo de Madrid por los franquistas y tiene una placa en un pinar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/presidente-barcelona-asesinado-pueblo-madrid-franquistas-placa-pinar_1_13450451.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/10adaeca-a55f-4ed6-ab43-af82de7c93dc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El presidente del Barcelona que fue asesinado en un pueblo de Madrid por los franquistas y tiene una placa en un pinar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Josep Sunyol i Garriga, presidente del Barcelona y diputado por ERC, tiene una placa poco conocida y un tanto escondida en un área recreativa del pueblo de Guadarrama. El pasado 6 de agosto se llevó a cabo un acto de homenaje por el noventa aniversario del asesinato del dirigente en el paraje que guarda su memoria entre los pinos</p><p class="subtitle">Se busca al presidente 'olvidado' del Real Madrid, fusilado por Franco en 1939 y enterrado en una fosa común</p></div><p class="article-text">
        A orillas de la carretera N-6 y al paso por la localidad de Guadarrama existe un &aacute;rea recreativa, con mesas para merendar bajo el pinar y columpios. Hay en este paisaje una placa hincada en el suelo, medio escondida en un lateral, cuya naturaleza desconocen muchos de los visitantes locales y domingueros, Una placa modesta que recuerda a una l&aacute;pida, a menudo rodeada de una monta&ntilde;ita de pi&ntilde;as y latas viejas. La inscripci&oacute;n dice &ldquo;Josep Su&ntilde;ol i Garriga. Barcelona 2-VII-1898. Guadarrama 6-VIII-1936&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
         Cuando escribo estas l&iacute;neas es 15 de agosto, ha ca&iacute;do una tormenta de verano y Guadarrama celebra, como la mayor&iacute;a de los pueblos de Espa&ntilde;a, una de sus fiestas patronales. En el &aacute;rea recreativa, conocida como El Gurug&uacute;, la placa llama la atenci&oacute;n de lo habitual. Luce colorida.
    </p><p class="article-text">
        Sobre la piedra se sostiene una bufanda del FC Barcelona. A los pies, un ramo de rosas rojas y una corona de flores. Su&ntilde;ol i Garriga (o Sunyol i Garriga, como escribiremos en este art&iacute;culo) fue diputado en cortes por ERC y presidente del FC Barcelona. Fue asesinado por las tropas franquistas en un punto indefinido de la carretera, pero cercano al del homenaje, el 6 de agosto de 1936.
    </p><p class="article-text">
        Con motivo del 90 aniversario de su asesinato la Comissi&oacute; de la Dignitat, el F&uacute;tbol Club Barcelona y diversas entidades le hicieron un homenaje p&uacute;blico, cuyos restos explican las poco habituales flores y la bufanda sobre la placa.
    </p><h2 class="article-text">Josep Sunyol i Garriga (1898-1936)</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Josep Suñol i Garriga                            </span>
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        Josep Sunyol i Garriga (1898-1936) fue diputado en las Cortes espa&ntilde;olas por Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), presidente del FC Barcelona y propietario del peri&oacute;dico La Rambla. Aunque su nombre hoy suena poco, Sunyol era en la d&eacute;cada de los treinta una personalidad muy conocida en Catalu&ntilde;a. En las elecciones del 28 de junio de 1931 concurri&oacute; como independiente por Izquierda Republicana y fue el candidato que obtuvo m&aacute;s votos, por delante de Francesc Maci&agrave; y Llu&iacute;s Companys.
    </p><p class="article-text">
        El ideario del presidente del Barcelona qued&oacute; bien estampado en el<em> leiv motiv</em> del peri&oacute;dico que fund&oacute;. La Rambla llevaba como subt&iacute;tulo &ldquo;Esport i ciutadania&rdquo;. Sunyol, perteneciente a una familia catalanista enriquecida con el az&uacute;car, encontr&oacute; en el auge del f&uacute;tbol como deporte de masas durante los a&ntilde;os veinte un veh&iacute;culo adecuado para, desde su sensibilidad de izquierdas, llegar a la clase trabajadora, que consideraba sujeto de la futura naci&oacute;n catalana.
    </p><p class="article-text">
        El joven Sunyol hab&iacute;a empezado su carrera pol&iacute;tica en la universidad, en el seno de la Asociaci&oacute;n de Estudiantes Catalanes, aunque no se afili&oacute; a ning&uacute;n partido hasta que en 1930 ingresara en las filas de Acci&oacute; Republicana de Catalunya, fundada por Antoni Rovira i Virgili tras su escisi&oacute;n de Acci&oacute; Catalana. Pasar&iacute;a luego por el Partit Catalanista Republic&agrave; y terminar&iacute;a en Esquerra.
    </p><p class="article-text">
        Su vida p&uacute;blica hab&iacute;a empezado, sin embargo, a mediados de la d&eacute;cada de los veinte. En 1926 fue elegido vicesecretario del FC Barcelona y un a&ntilde;o despu&eacute;s ingres&oacute; en la Federaci&oacute;n Catalana de F&uacute;tbol, instituci&oacute;n que acabar&iacute;a por presidir. Sus inquietudes deportivas y pol&iacute;ticas ir&iacute;an progresando en paralelo. En julio de 1935 se convirti&oacute; en presidente del FC Barcelona y fue elegido diputado a las Cortes espa&ntilde;olas en las elecciones de 1931, 1933 y 1936.
    </p><p class="article-text">
        En opini&oacute;n de su bi&oacute;grafo, Jordi Bad&iacute;a, el deporte pronto cas&oacute; con las inquietudes en Sunyol como veh&iacute;culo para la regeneraci&oacute;n c&iacute;vica, algo muy acorde al esp&iacute;ritu de su &eacute;poca y al catalanismo republicano, espoleado por el trato que la dictadura de Primo de Rivera hab&iacute;a dedicado a Catalu&ntilde;a. Por eso, a principios de 1930 funda el semanario <em>La Rambla,</em> una cabecera deportiva que no esquivaba la agenda pol&iacute;tica y social del catalanismo de izquierdas.
    </p><h2 class="article-text">Un asesinato que tard&oacute; en conocerse y una figura que conoci&oacute; el olvido</h2><p class="article-text">
        Sunyol se encontraba en su casa de vacaciones en el municipio barcelon&eacute;s de Tona con su mujer y su hijo durante los d&iacute;as posteriores del golpe de Estado. Desde all&iacute;, se encamin&oacute; en coche 27 de julio hacia Madrid para llevar cartas firmadas por el presidente del Parlamento de Catalu&ntilde;a, Joan Casanovas, dirigidas a Diego Mart&iacute;nez Barrio, presidente de las Cortes, y a Jos&eacute; Giral, jefe del Gobierno Republicano.
    </p><p class="article-text">
        Hizo una parada en Valencia el 4 de agosto, donde estaba acompa&ntilde;ado del periodista Pere Ventura i Virgili, que hab&iacute;a sido portero del RCD Espa&ntilde;ol. Desde la ciudad del Turia tomaron un tren a Madrid. Deb&iacute;a llevar pocas horas en la capital cuando decidi&oacute; encaminarse a visitar el frente en un coche marca Ford junto con el mismo periodista Pere Ventura i Virgili, un teniente de la milicia que obedec&iacute;a por Company y el conductor, de apellido Quintanilla Al llegar a la l&iacute;nea del frente, en el pueblo de Guadarrama, fueron interceptados por las tropas franquistas y fusilados a un lado de la carretera.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Corneta de la Compañía Josep Suñol                            </span>
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        El d&iacute;a 11 de agosto aparecieron en prensa notas pidiendo informaci&oacute;n sobre los ocupantes del veh&iacute;culo, a los que se consideraba desaparecidos. Despu&eacute;s de d&aacute;rselos por muertos, se crearon unas milicias formadas por deportistas que llevaron por nombre Jos&eacute; Su&ntilde;ol en su honor a iniciativa de la Federaci&oacute;n Nacional de F&uacute;tbol. La compa&ntilde;&iacute;a tuvo sede las instalaciones del Madrid C.F., donde ya se hab&iacute;an organizado hombres ligados al mundo del f&uacute;tbol de distintos equipos de la capital, que se incautaron de la Federaci&oacute;n Castellana. Durante ese verano, los milicianos futbolistas jugaron diversos partidos ben&eacute;ficos en favor de la Rep&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        La muerte de Sunyol estuvo rodeada de misterio. El hecho de que nunca se encontraran los cuerpos de los pasajeros del Ford hizo que circularan diferentes versiones sobre su suerte, como que el diputado estaba preso en Burgos o que hab&iacute;a podido escapar y se encontraba a salvo en Suiza. Durante el a&ntilde;o 2022 se llevaron a cabo <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/arranca-busqueda-restos-josep-sunol-expresidente-barca-fusilado-franquistas_1_9619083.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">prospecciones para encontrar una fosa com&uacute;n </a>en la que podr&iacute;an estar su cuerpo y el de sus acompa&ntilde;antes, pero no arrojaron los resultados esperados. Se cre&iacute;a que la tumba colectiva podr&iacute;a estar junto al Hospital Militar de Guadarrama, pero solamente se encontraron cascos, balas, monedas antiguas y un tintero de la &eacute;poca. 
    </p><p class="article-text">
        Sin duda, la situaci&oacute;n de Guadarrama al principio de la guerra hizo posible que la expedici&oacute;n se adentrara en territorio enemigo. El Alto del Le&oacute;n, punto de acceso a Madrid desde Segovia por la carretera de La Coru&ntilde;a, fue una plaza importante para ambos bandos desde los primeros momentos de la sublevaci&oacute;n y cambi&oacute; de manos varias veces durante los primeros d&iacute;as. 
    </p><p class="article-text">
        El 1 de agosto, las tropas franquistas llegaron hasta el pueblo de Guadarrama, retir&aacute;ndose de nuevo a la cima y estabiliz&aacute;ndose la poblaci&oacute;n como l&iacute;nea del frente permanente durante pr&aacute;cticamente toda la contienda. Los numerosos restos de la guerra y las posiciones de ambos bandos que se encuentran en la zona, a menudo escondidas entre los pinos, dan fe de ello. El &aacute;rea recreativa donde hoy es recordado sigilosamente Sunyol i Garriga, sobre el kil&oacute;metro 50 de la carretera, deb&iacute;a ser uno de esos puntos intermedios del frente todav&iacute;a el d&iacute;a 6 de agosto. 
    </p><h2 class="article-text">De Los Picutos a El Gurug&uacute;: el &aacute;rea recreativa poco frecuentada donde est&aacute; la l&aacute;pida</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La entrada del área recreativa                            </span>
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        En 2014 abri&oacute; en medio del campo, El Gurug&uacute;, un centro de interpretaci&oacute;n de la naturaleza gestionado por una empresa especializada en gesti&oacute;n de espacios ambientales. El centro, que ten&iacute;a un aula al aire libre para colegios, un muse&iacute;to, bar y una zona recreativa vallada con tirolinas, acab&oacute; cerrando y lleva a&ntilde;os siendo un cascar&oacute;n vac&iacute;o. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Los picutos, a los lados de la carretera, nombraban también popularmente la zona                            </span>
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        Hasta la fecha, muchos vecinos conoc&iacute;an la zona como &ldquo;los picutos&rdquo;, en relaci&oacute;n a dos grandes cilindros de piedra que jalonan a esa altura la carretera y que en tiempos serv&iacute;an para cerrar el paso con cadenas y cortar el paso a los carromatos para evitar el tr&aacute;fico de madera, el paso sin aforar impuestos o la caza furtiva. Era, pues, la barrera de entrada al puerto de monta&ntilde;a para supervisar las carretas y mercanc&iacute;as antes de emprender la subida hacia el Alto del Le&oacute;n y la aduana (se ha repetido mucho que serv&iacute;an para se&ntilde;alizar la carretera durante las grandes nevadas, pero <a href="https://historias-matritenses.blogspot.com/2015/04/guadarrama-los-picutos-y-las-antiguas.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">parece que no fue esta su finalidad</a>).
    </p><p class="article-text">
        En el parque forestal previo al centro de interpretaci&oacute;n abandonado, lo que siempre fueron Los Picutos y hoy es el parque de El Gurug&uacute;, se hab&iacute;a instalado en 1996, cerca de la carretera, la placa en homenaje a Sunyol. Su figura hab&iacute;a permanecido muchas d&eacute;cadas en el olvido antes de empezar a ser recuperada en los noventa. La piedra sirve como jal&oacute;n en la memoria de tantos desaparecidos durante la guerra y, de alguna manera, de la otras tres personas que fueron asesinadas junto a &eacute;l hace ahora 90 a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">PARA SABER M&Aacute;S:</h2><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Badia, J. (2014). Josep Sunyol i Garriga. Esport i ciutadania. <em>Cercles. Revista d'Hist&ograve;ria Cultural</em>, (17).</li>
                                    <li><a href="https://serhistorico.net/2017/10/19/guadarrama-un-pueblo-en-la-linea-del-frente-durante-toda-la-guerra-civil/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Cruz, Luis de la (2017). Guadarrama: un pueblo en la l&iacute;nea del frente durante toda la Guerra Civil. </a><a href="https://serhistorico.net/2017/10/19/guadarrama-un-pueblo-en-la-linea-del-frente-durante-toda-la-guerra-civil/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><em>Ser Hist&oacute;rico</em></a></li>
                                    <li>Oliva, C. P. (2015). Un episodi de la vida del President del FC Barcelona Josep Sunyol: Tona, juliol de 1936. <em>Llibre de Tona</em>, 44-46.</li>
                            </ul>
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            <aside class="news-outlook">
                
    
<h2 class="outlook-header"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/" style="color:black;">Suscríbete a las informaciones más cercanas</a></h2>
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 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
            </aside>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/presidente-barcelona-asesinado-pueblo-madrid-franquistas-placa-pinar_1_13450451.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 23 Aug 2026 04:00:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El presidente del Barcelona que fue asesinado en un pueblo de Madrid por los franquistas y tiene una placa en un pinar]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El heavy no es violencia: la frase que lucha contra el estigma nacida tras un asesinato en un concierto en el campo del Rayo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/heavy-no-violencia-frase-lucha-estigma-nacida-asesinato-concierto-campo-rayo_1_13316482.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/14d528cb-778e-4abc-bc8e-9b162c38ffb7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x882y384.jpg" width="1200" height="675" alt="El heavy no es violencia: la frase que lucha contra el estigma nacida tras un asesinato en un concierto en el campo del Rayo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La muerte de un joven en el concierto que Scorpions ofreció en el campo del Rayo Vallecano en 1986 fue uno de los disparaderos para que el músico Pedro Bruque montara COHE (Colectivo Heavy Metal) y la campaña de conciertos El heavy no es violencia</p><p class="subtitle">Nirvana, Ramones, Clapton o Blur: el pabellón del Real Madrid que acogía conciertos y desapareció bajo las Cuatro Torres </p></div><p class="article-text">
        El &nbsp;heavy no es violencia es una frase que ha alcanzado la categor&iacute;a de frase hecha, dicha a menudo con gesto sobreactuado, a veces burl&oacute;n. Guarda la impronta de una reivindicaci&oacute;n que, seguramente, es ahora m&aacute;s pertinente para otros estilos musicales que para el rock duro, cuyo estigma pas&oacute; ya sus peores momentos. Un significado que se entiende mejor si se conoce su origen: el nombre de una gira y un movimiento motivado por el trato despectivo que la prensa daba a los seguidores del g&eacute;nero habitualmente. Y el detonante, que fueron diversos hechos violentos asociados a conciertos de grupos heavy, especialmente la tr&aacute;gica muerte de un joven en Madrid durante un concierto.
    </p><p class="article-text">
        El tr&aacute;gico suceso tuvo lugar durante el concierto que la banda alemana Scorpions ofreci&oacute; en el campo del Rayo Vallecano el 5 de septiembre de 1986. Durante el concierto, al que asistieron 16.000 personas, hubo varios incidentes, y en el transcurso de uno de ellos muri&oacute; apu&ntilde;alado con tres navajazos el joven Miguel &Aacute;ngel Rojas del Castillo, de veintitr&eacute;s a&ntilde;os. A pesar de que el suceso ocurri&oacute; durante la actuaci&oacute;n del grupo telonero, ni los servicios de seguridad del evento ni el m&eacute;dico del Rayo &ndash;que curiosamente estaba trabajando&ndash; se enteraron hasta mucho despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Unos d&iacute;as antes, la banda hab&iacute;a tocado en el campo de f&uacute;tbol de Sant Andreu, en Barcelona, en el que se produjeron enfrentamientos de j&oacute;venes que protestaban por no haber conseguido entradas con la polic&iacute;a. Fueron detenidas diecisiete personas. Este era un tipo de altercados habitual en la &eacute;poca y, a menudo, ayudaba a que los &aacute;nimos se enervaran que los <em>reventas</em> estuvieran a las puertas de los conciertos cuando ya no quedaban localidades. En el campo del Rayo Vallecano, de hecho, tambi&eacute;n se produjeron incidentes de este tipo.
    </p><p class="article-text">
        Pronto se supo, por las declaraciones de los acompa&ntilde;antes del joven asesinado, que el autor del crimen era extranjero. &nbsp;Las investigaciones condujeron dos d&iacute;as despu&eacute;s a un cabo de las Fuerzas A&eacute;reas estadounidenses destinado en la base de Torrej&oacute;n de Ardoz, que fue condenado a quince a&ntilde;os de c&aacute;rcel por homicidio.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        El joven fue enterrado en el cementerio de Carabanchel 48 horas despu&eacute;s de su asesinato. Las asociaciones de su barrio organizaron un concierto de despedida con grupos de la &eacute;poca como Hur&oacute;n, Sobredosis o Esfinge, seg&uacute;n <a href="https://www.tiktok.com/@rockfm_es/video/7385182444670029089" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recuerda Juan Pablo Ord&uacute;&ntilde;ez de la Fuente </a><a href="https://www.tiktok.com/@rockfm_es/video/7385182444670029089" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El Pirata</em></a> (m&iacute;tico locutor especializado en rock), que present&oacute; el acto.
    </p><p class="article-text">
        El suceso sali&oacute; en todos los medios de comunicaci&oacute;n y sirvi&oacute; para echar fuego a la hoguera de los prejuicios y los p&aacute;nicos morales &ndash;Stuart Hall et all. <em>dixit</em>&ndash; contra los <em>heavys</em>. Aquellos melenudos encuerados eran vistos por mucha gente como sujetos violentos y amenazantes y su m&uacute;sica era percibida por muchas personas como banda sonora de actos delictivos.
    </p><p class="article-text">
        El estigma asociado al heavy tuvo en los ochenta episodios especialmente significados en Estados Unidos, donde el estilo estuvo en el punto de mira de asociaciones de protecci&oacute;n a la infancia tanto conservadoras como dem&oacute;cratas. Fueron varios los rockeros que tuvieron que declarar ante comisiones oficiales. Una especialmente recordada es la de Dee Snider, cantante de Twistted Sister en el Senado, frente a representantes del <em>Parents Music Resource Center</em> (PMRC) y algunos senadores como el dem&oacute;crata Al Gore.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, la voz cantante de la defenna del honor rockero la tomaron el musico Pedro Bruque y COHE (Colectivo Heavy Metal). Lo cuenta bien la editorial La Felguera en su primer volumen de Brutalismos. Enciclopedia de m&uacute;sicas secretas y vandalismo pop.
    </p><p class="article-text">
        Bruque, un reputado bajista procedente del rock progresivo, que hab&iacute;a montado las bandas EVO y Tigres de Metal (luego Tigres a secas)ide&oacute; una campa&ntilde;a p&uacute;blica en la que los m&uacute;sicos responder&iacute;an al estigma y el se&ntilde;alamiento habitual de los medios de comunicaci&oacute;n con riffs de guitarra. Para ello, mont&oacute; COHE. Burque empez&oacute; a hacer contactos y a publicitar la campa&ntilde;a con escritos en revistas especializadas como la Heavy Rock.
    </p><p class="article-text">
        El primero de los conciertos organizado por Pedro Bruque se celebr&oacute; el 4 de abril de 1987 en el vel&oacute;dromo barcelon&eacute;s de Horta Bajo. participaron Bar&oacute;n Rojo, &Ntilde;u, Tigres, Santa, Zero, Panzer, Zeus, &Aacute;ngeles del Infierno, Bella Bestia, King Kong, Amaro y algunos miembros de Ob&uacute;s, junto con algunos grupos locales. Los conciertos se prolongaron durante los dos siguientes a&ntilde;os y reunieron a lo mejor del metal espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        Parad&oacute;jicamente, los conciertos de la gira produjeron, a pesar de lo clarito del t&iacute;tulo, gran preocupaci&oacute;n policial y operativos especiales en los alrededores de los recintos en los que se desarrollaron los conciertos.
    </p><p class="article-text">
        La gira y el colectivo tuvieron su propio himno, que termin&oacute; de inmortalizar la frase <em>el heavy no es violencia</em> dentro del imaginario l&eacute;xico popular. La banda Bruque &ndash;del propio Pedro&ndash; public&oacute; en 1988 en el disco la canci&oacute;n <em>El heavy no es violencia</em>, de la que se han hecho numerosas versiones. <strong>&ldquo;</strong>Sin ser objetivo no puedes juzgar / Dices que somos carne de ca&ntilde;&oacute;n / Son solo historias, no tienes raz&oacute;n. / Nuestro refugio no es la oscuridad&rdquo;, dice entre otros versos y un estribillo que repite el famoso lema, que pas&oacute; a formar pronto parte del argot musical de una &eacute;poca&hellip;y m&aacute;s all&aacute;.
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 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
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      <dc:creator><![CDATA[Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/heavy-no-violencia-frase-lucha-estigma-nacida-asesinato-concierto-campo-rayo_1_13316482.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 22 Aug 2026 04:00:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El heavy no es violencia: la frase que lucha contra el estigma nacida tras un asesinato en un concierto en el campo del Rayo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Música,Heavy metal]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los barquilleros, el dulce oficio con más de cuatro siglos de historia que sobrevive en el Madrid de las verbenas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/barquilleros-dulce-oficio-cuatro-siglos-historia-sobrevive-madrid-verbenas_1_13360403.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a91e91e9-defe-4952-ab58-3545d0531557_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x971y188.jpg" width="1200" height="675" alt="Los barquilleros, el dulce oficio con más de cuatro siglos de historia que sobrevive en el Madrid de las verbenas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Su inseparable ruleta, el pregón cantado y el traje de chulapo convirtieron a los barquilleros en una de las estampas más reconocibles de las fiestas populares madrileñas. Nacido hace más de cuatro siglos, el oficio alcanzó su esplendor entre los siglos XIX y XX y hoy pervive gracias a la familia Cañas, la única que mantiene viva esta profesión en la capital
</p><p class="subtitle">EL RETROVISOR - La tradición centenaria por la que los bomberos de Madrid desfilan en procesión con la Virgen de la Paloma</p></div><p class="article-text">
        En agosto, con las fiestas de San Cayetano, San Lorenzo y la Virgen de la Paloma, Madrid recupera algunos de los s&iacute;mbolos m&aacute;s reconocibles de su cultura popular. Entre chulapos, chulapas y personajes castizos reaparece tambi&eacute;n una figura inseparable de las verbenas de otro tiempo: el barquillero. Con su cesta repleta de dulces, la inseparable barquillera coronada por una ruleta y su preg&oacute;n cantado, estos vendedores ambulantes recorrieron durante siglos las calles de la capital hasta convertirse en una aut&eacute;ntica instituci&oacute;n madrile&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Aunque hoy su presencia es mucho m&aacute;s escasa, todav&iacute;a es posible encontrarse con alguno durante las fiestas m&aacute;s castizas. Detr&aacute;s de esa imagen, que parece sacada de una estampa del Madrid de finales del siglo XIX, se esconde la historia de un oficio centenario que ha sobrevivido gracias al empe&ntilde;o de una sola familia.
    </p><p class="article-text">
        Los barquilleros eran vendedores ambulantes especializados en la elaboraci&oacute;n y venta de barquillos, un dulce elaborado tradicionalmente con harina, az&uacute;car o miel y aromatizado con canela, lim&oacute;n o vainilla. En sus or&iacute;genes ten&iacute;an forma plana y acanalada, similar al casco de una embarcaci&oacute;n, de donde procede su nombre, aunque con el tiempo acabaron enroll&aacute;ndose hasta adoptar el caracter&iacute;stico formato de canuto que ha llegado hasta nuestros d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        La historia del barquillo se remonta varios siglos atr&aacute;s. Existen referencias documentales de este dulce entre los siglos IX y XII y durante mucho tiempo su elaboraci&oacute;n estuvo ligada a las inmediaciones de iglesias y conventos, donde se cocinaba en peque&ntilde;os hornos port&aacute;tiles de carb&oacute;n. M&aacute;s tarde comenz&oacute; a prepararse tambi&eacute;n en obradores, panader&iacute;as y bu&ntilde;oler&iacute;as, mientras la venta ambulante se extend&iacute;a por calles y plazas de numerosas ciudades espa&ntilde;olas. 
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                Postal de un barquillero distribuida por la imprenta Hauser y Menet (1874)                            </span>
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        En Madrid, sin embargo, el oficio alcanz&oacute; una relevancia especial. Las primeras referencias al oficio de barquillero en la capital se remontan a los siglos XVI y XVII, cuando estos vendedores ambulantes ya recorr&iacute;an las calles ofreciendo uno de los dulces m&aacute;s populares de la &eacute;poca.
    </p><p class="article-text">
        Durante los siglos XVI y XVII buena parte de quienes vend&iacute;an barquillos eran muchachos humildes que recorr&iacute;an la ciudad ofreciendo el producto. La actividad lleg&oacute; a ser tan rentable que las autoridades municipales trataron de limitar la venta ambulante de determinados dulces, incluidos los barquillos, bajo amenaza de severas sanciones. Lejos de desaparecer, el oficio fue creciendo hasta convertirse en uno de los m&aacute;s caracter&iacute;sticos del Madrid popular.
    </p><p class="article-text">
        Con el paso del tiempo, especialmente entre los siglos XIX y comienzos del XX, los barquilleros pasaron a formar parte inseparable del paisaje urbano madrile&ntilde;o. Era habitual encontrarlos en plazas, paseos, parques, romer&iacute;as y verbenas, donde recorr&iacute;an las calles vestidos con una gorra, blus&oacute;n oscuro y alpargatas. Cuando llegaban las fiestas populares cambiaban el atuendo por el traje de chulapo, convirti&eacute;ndose en uno de los grandes s&iacute;mbolos del Madrid castizo.
    </p><p class="article-text">
        Pero si hab&iacute;a un elemento que distingu&iacute;a a los barquilleros de cualquier otro vendedor ambulante era la barquillera. Sobre aquel recipiente met&aacute;lico que transportaban colgaba una peque&ntilde;a ruleta con la que los clientes pod&iacute;an tentar a la suerte. Si varias personas participaban, quien obten&iacute;a el n&uacute;mero m&aacute;s bajo pagaba los barquillos de todos. Cuando jugaba una sola persona, pod&iacute;a llevarse un barquillo por cada tirada, salvo que la flecha se detuviera en la temida casilla del clavo, que hac&iacute;a perder todo lo conseguido. Aquel peque&ntilde;o juego termin&oacute; convirti&eacute;ndose casi en un espect&aacute;culo m&aacute;s de las verbenas madrile&ntilde;as.
    </p><p class="article-text">
        Su popularidad fue tal que el barquillero trascendi&oacute; el oficio para convertirse en un personaje propio de la cultura popular. Igual que las violeteras o los aguadores, pas&oacute; a formar parte del imaginario castizo y lleg&oacute; incluso a protagonizar una zarzuela. 
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                    alt="Representación de la zarzuela &#039;El Barquillero&#039; en el Centro Cultural de la Villa (sin fecha)"
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            <span class="title">
                Representación de la zarzuela &#039;El Barquillero&#039; en el Centro Cultural de la Villa (sin fecha)                            </span>
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        <em>El barquillero</em>, con m&uacute;sica de Ruperto Chap&iacute; y libreto de Jos&eacute; L&oacute;pez Silva y Jos&eacute; Jackson Vey&aacute;n, se estren&oacute; el 21 de julio de 1900 en el desaparecido Teatro Eldorado de Madrid. La obra situaba en el centro de la historia a Pepillo, un joven barquillero enamorado de Socorro, consolidando la figura como uno de los grandes personajes populares de la capital.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una familia que ha mantenido vivo el oficio durante m&aacute;s de un siglo</strong></h2><p class="article-text">
        Si hoy todav&iacute;a es posible comprar un barquillo elaborado de manera artesanal en Madrid es gracias a la familia Ca&ntilde;as, la gran saga de barquilleros de la ciudad y la &uacute;nica que contin&uacute;a dedicada profesionalmente a este oficio. Su historia comienza a finales del siglo XIX con F&eacute;lix Ca&ntilde;as, considerado el primer barquillero de la familia. Su hijo Francisco, nacido en 1896, comenz&oacute; a ayudarle siendo apenas un ni&ntilde;o y en 1908 ya trabajaba junto a &eacute;l recorriendo las calles de Madrid. 
    </p><p class="article-text">
        Con el tiempo, el negocio familiar fue creciendo hasta el punto de que los hijos se repart&iacute;an las tareas. Mientras unos sal&iacute;an a vender por la ciudad, otros permanec&iacute;an en el obrador elaborando los barquillos de forma completamente artesanal.
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                Barquillero en la Plaza Mayor durante las Fiestas de San Isidro (sin fecha)                             </span>
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        La Guerra Civil y los a&ntilde;os de posguerra pusieron en peligro la continuidad del oficio. La escasez de harina y az&uacute;car hizo pr&aacute;cticamente imposible fabricar los dulces durante una temporada, pero la familia consigui&oacute; recuperar la actividad cuando la situaci&oacute;n comenz&oacute; a normalizarse. Volvieron entonces a las calles vestidos de chulapos, llevando consigo las tradicionales barquilleras y recuperando un oficio que ya formaba parte del paisaje de Madrid.
    </p><p class="article-text">
        El relevo pas&oacute; despu&eacute;s a F&eacute;lix Ca&ntilde;as Sacrist&aacute;n, nacido en 1931 en la calle Valencia y bautizado en la iglesia de San Lorenzo. D&eacute;cadas m&aacute;s tarde ser&iacute;a uno de sus diez hijos, Juli&aacute;n Ca&ntilde;as, quien heredar&iacute;a el oficio. Con apenas 14 a&ntilde;os comenz&oacute; a aprender todos los secretos de la elaboraci&oacute;n artesanal de barquillos y otras especialidades, desde los cl&aacute;sicos canutos hasta los parisien o las obleas.
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                Retrato de un barquillero flanqueado por dos chulapas en la Plaza Mayor (sin fecha)                            </span>
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        Hoy Juli&aacute;n representa la cuarta generaci&oacute;n de una familia que ha dedicado m&aacute;s de un siglo a mantener viva una tradici&oacute;n profundamente ligada a la historia de Madrid. &Eacute;l mismo recuerda que <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/lavapies/noticias/madrid-descuida-figuras-castizas-ocaso-barquillero_1_8170242.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el mayor legado que recibi&oacute; de su padre no fue un negocio, sino un oficio</a> y el orgullo de formar parte de una de las im&aacute;genes m&aacute;s reconocibles de la ciudad.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Los &uacute;ltimos barquilleros de Madrid</strong></h2><p class="article-text">
        Cada semana, de martes a viernes, los Ca&ntilde;as contin&uacute;an elaborando los barquillos de forma artesanal en su peque&ntilde;o obrador de la calle del Amparo, en Lavapi&eacute;s. All&iacute; siguen utilizando una receta heredada de generaciones anteriores, basada en ingredientes sencillos como harina, az&uacute;car, aceite y esencias naturales de canela, lim&oacute;n o vainilla.
    </p><p class="article-text">
        Los fines de semana, sin embargo, el trabajo se traslada a la calle. Juli&aacute;n y su hijo Jos&eacute; Luis, quinta generaci&oacute;n de la familia, se enfundan el traje de chulapo y recorren algunos de los lugares m&aacute;s emblem&aacute;ticos de la ciudad, como el Rastro, el parque de El Retiro, los alrededores de la catedral de la Almudena o el Palacio Real. Tambi&eacute;n son habituales en las grandes citas del calendario castizo, como San Isidro o las <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/lavapies/sorpresa-programa-fiestas-san-cayetano-san-lorenzo-paloma-2026-solea-morente-cantara-barrio_1_13404420.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fiestas de San Cayetano, San Lorenzo y La Paloma</a>, donde su presencia sigue despertando la curiosidad de vecinos y turistas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El barquillero Julián Cañas juntoa al alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida                            </span>
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        Su situaci&oacute;n, sin embargo, no ha sido sencilla. Hace a&ntilde;os, la familia denunci&oacute; que las restricciones municipales limitaron considerablemente los lugares donde pod&iacute;an vender sus productos. De poder recorrer libremente la ciudad pasaron a contar con autorizaciones para unos pocos emplazamientos concretos, una circunstancia que redujo notablemente su actividad. Aun as&iacute;, nunca abandonaron el oficio.
    </p><p class="article-text">
        Buena parte de quienes hoy se acercan a comprar un barquillo son visitantes que buscan llevarse un recuerdo diferente de Madrid. Muchos se fotograf&iacute;an junto a Juli&aacute;n vestido de chulapo y prueban suerte haciendo girar la ruleta antes de marcharse con un cucurucho de barquillos bajo el brazo. Otros simplemente se detienen al escuchar un preg&oacute;n que parec&iacute;a condenado a desaparecer.
    </p><p class="article-text">
        Precisamente, ese es el mayor valor de esta profesi&oacute;n que ha conseguido mantener viva la familia Ca&ntilde;as. M&aacute;s all&aacute; de vender un dulce tradicional, conservan una forma de entender la ciudad que ha sobrevivido durante generaciones. Cada barquillo elaborado en su obrador, cada tirada de la ruleta y cada paseo por las verbenas recuerdan un Madrid que ya no existe, pero resiste gracias al empe&ntilde;o de una familia. Por eso, mientras siga escuch&aacute;ndose aquello de &laquo;&iexcl;al rico barquillo de canela para el nene y la nena!&raquo;, seguir&aacute; viva una de las estampas m&aacute;s castizas de la historia madrile&ntilde;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nerea Díaz Ochando]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/barquilleros-dulce-oficio-cuatro-siglos-historia-sobrevive-madrid-verbenas_1_13360403.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 15 Aug 2026 04:00:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los barquilleros, el dulce oficio con más de cuatro siglos de historia que sobrevive en el Madrid de las verbenas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fiestas Madrid,Oficios,Tradiciones,El Retrovisor]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mantener unida la finca de Torre Arias para entender 400 años de producción agrícola, vida nobiliaria y trabajo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/mantener-unida-finca-torre-arias-entender-400-anos-produccion-agricola-vida-nobiliaria-trabajo_1_13426812.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/db8622de-16a4-41f9-96ea-32c17735a185_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mantener unida la finca de Torre Arias para entender 400 años de producción agrícola, vida nobiliaria y trabajo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La larguísima historia de la Quinta de Torre Arias explica bien las pegas que el movimiento vecinal pone a la cesión de sus edificios al Banco de España durante 75 años. Es la única finca nobiliaria que ha funcionado con un carácter híbrido como explotación agropecuaria y residencia de las élites hasta recientemente.</p><p class="subtitle">El Ayuntamiento de Madrid cede al Banco de España los edificios históricos de la Quinta de Torre Arias hasta el año 2101</p></div><p class="article-text">
        El pasado 29 de julio supimos que el Ayuntamiento de Madrid ha aprobado ceder al Banco de Espa&ntilde;a <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/ayuntamiento-madrid-cede-banco-espana-edificios-quinta-torre-arias-ano-2101_1_13413902.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los edificios hist&oacute;ricos de la Quinta de Torre Arias</a> por los pr&oacute;ximos 75 a&ntilde;os. La justificaci&oacute;n del consistorio es que la operaci&oacute;n permitir&aacute; la rehabilitaci&oacute;n de los edificios que alberga la quinta para que vuelvan a tener un uso. El parque de la finca, que son los jardines hist&oacute;ricos, seguir&aacute; abierto al p&uacute;blico como hasta ahora.
    </p><p class="article-text">
        Los planes del Banco de Espa&ntilde;a pasan por utilizar el palacete y las caballerizas del conjunto hist&oacute;rico para abrir un centro orientado a la promoci&oacute;n de la educaci&oacute;n econ&oacute;mica y financiera. El anuncio no ha ca&iacute;do bien en el grupo de entidades ciudadanas que llevan a&ntilde;os agrupados en la Plataforma Ciudadana Quinta de Torre Arias para promover el uso p&uacute;blico de la quinta del distrito San Blas-Canillejas.
    </p><p class="article-text">
        Una de las reclamaciones vecinales y de las asociaciones en defensa del patrimonio de m&aacute;s largo aliento es que se respete la unidad y el esp&iacute;ritu hist&oacute;rico de un complejo que, si es singular, es sobre todo por la relaci&oacute;n entre el palacio, las caballerizas, las edificaciones agropecuarias, las huertas, los cultivos y su paisaje. Torre Arias es el &uacute;nico ejemplo de<strong> </strong>quinta nobiliaria con uso mixto recreativo y agropecuario en Madrid, funci&oacute;n que ha conservado hasta hace pocos a&ntilde;os.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Plataforma Ciudadana en Defensa de la Quinta de Torre Arias                            </span>
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        Ya en su d&iacute;a, se paraliz&oacute; un proyecto de cesi&oacute;n del palacete a la Universidad de Navarra por, entre otras cosas, segregar los elementos de un conjunto cuyo valor gana enteros al ser entendido como una unidad. Aquel proyecto, que felizmente no lleg&oacute; a puerto, implicaba la desaparici&oacute;n de parte de los edificios auxiliares y levantar nuevos inmuebles.
    </p><h2 class="article-text">La Quinta de Torre Arias o de Canillejas: una colecci&oacute;n de siglos a las puertas de Madrid</h2><p class="article-text">
        La Quinta de Torre Arias se encuentra junto al antiguo pueblo de Canillejas, una de las poblaciones m&aacute;s antiguas de Madrid &ndash;data del siglo XIII&ndash; que fue anexionada a la capital en 1949.
    </p><p class="article-text">
        El origen de la quinta hay que buscarlo entre 1580 y 1602, cuando Garc&iacute;a de Alvarado Velasco, un criollo establecido en Per&uacute; que hab&iacute;a recibido el t&iacute;tulo de primer conde de Villamor, decidi&oacute; establecerse en la corte, para lo que adquiri&oacute; las tierras y creo una quinta cercada con palacio, huerta y palomar.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Plano del área declarado BIC                            </span>
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        La historia del complejo es la de distintos linajes aristocr&aacute;ticos. En el siglo XVII pas&oacute; a la casa de Aguilar, en el XVIII a la de Osuna, perteneci&oacute; a los frailes dominicos de Santo Tom&aacute;s o los Garro.
    </p><p class="article-text">
        Desde finales del XVIII hasta principios del XIX la finca sufri&oacute; algunos periodos de abandono y los avatares de la guerra de la Independencia, pero con su compra por parte del marqu&eacute;s de Bedmar en 1850 comenz&oacute; un periodo de esplendor al que se debe su imagen actual. Una profunda restauraci&oacute;n llevada a cabo durante este periodo no leg&oacute; su caracter&iacute;stico etilo neomedievalista victoriano en ladrillo visto. Adem&aacute;s, se construyeron muchos de los edificios auxiliares (estufas, vaquer&iacute;a, casas para empleados, lavadero o norias).
    </p><p class="article-text">
        A finales del XIX la finca fue adquirida por la marquesa de la Torrecilla, que se la cedi&oacute; a una hija casada con el VI conde de Torre Arias. De ah&iacute; viene su denominaci&oacute;n actual. La explotaci&oacute;n ganadera se mantuvo, centrada en la cr&iacute;a de caballos y galgos, aunque se a&ntilde;adieron elementos deportivos como pistas de tenis o croquet. Durante esta etapa se construy&oacute; tambi&eacute;n la puerta monumental que da a la calle de Alcal&aacute;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Palacio de la Quinta de Torre Arias                            </span>
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        La &uacute;ltima condesa de Torre Arias falleci&oacute; en 2012, legando la finca al Ayuntamiento de Madrid. Durante los a&ntilde;os de Tierno Galv&aacute;n como alcalde se hab&iacute;a establecido la cesi&oacute;n gratuita obligatoria al fallecimiento de los condes a cambio de recalificar como urbanizables m&aacute;s de 170.000 m2 de suelo de esta familia nobiliar. As&iacute; se sancion&oacute; en el Plan General de Urbanismo, que entr&oacute; en vigor en 1986. El convenio inclu&iacute;a la condici&oacute;n de que los terrenos deb&iacute;an utilizarse como parque p&uacute;blico y para fines culturales.
    </p><p class="article-text">
        La finca fue puesta a punto y abri&oacute; como parque en noviembre de 2016. Hablamos de diecisiete hect&aacute;reas con una gran riqueza hist&oacute;rica y natural. En sus jardines se cuentan hasta 51 especies diferentes de &aacute;rboles, algunos de gran valor, como una encina de m&aacute;s de trescientos a&ntilde;os. En 2022 fue declarada Bien de Inter&eacute;s Cultural (BIC) en la categor&iacute;a de Conjunto Hist&oacute;rico.
    </p><p class="article-text">
        El inter&eacute;s de la quinta, m&aacute;s all&aacute; de ser un espl&eacute;ndido espacio de recreo para los madrile&ntilde;os y casi un continuo con la cercana Quinta de Los Molinos, estriba en sus posibilidades como conjunto. La naturaleza del espectacular palacete acastillado se entiende mejor junto con el resto de pabellones que lo convert&iacute;an en una unidad econ&oacute;mica. Los establos, el matadero, el espacio para la cr&iacute;a de galgos, el palomar, el gallinero, las casas del jardinero o la del guardia. Y, por supuesto, su infraestructura hidr&aacute;ulica, que cuenta con restos de los antiguos viajes del agua madrile&ntilde;os, concretamente del Viaje de Abro&ntilde;igal Bajo, cuya construcci&oacute;n original se remonta a 1619, y ramales de captaci&oacute;n para la finca.
    </p><h2 class="article-text">Un espacio en la memoria de los vecinos</h2><p class="article-text">
        El uso prolongado de la quinta hace que a&uacute;n sea parte de la memoria de los vecinos en sus anteriores vidas y, de hecho, es tambi&eacute;n conocida como Quinta de Canillejas. 
    </p><p class="article-text">
        Su utilizaci&oacute;n durante la segunda mitad del siglo XX a&uacute;n cuenta con hebras vivas en la memoria oral de algunos de sus protagonistas. Es el caso de las vivencias de Pablo Herv&aacute;s, reflejadas <a href="https://paginadeldistrito.com/tag/pablo-hervas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este art&iacute;culo de P&aacute;gina del Distrito</a> con sus avatares como hijo de los guardeses de la finca.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Hasta los a&ntilde;os 60 un burro era el medio de locomoci&oacute;n para andar por la Quinta y con un rulo de piedra se pisaba y allanaba el terreno. Junto a la casa de los guardeses se situaba el corral con las gallinas para abastecer la cocina de los marqueses. La vi&ntilde;a se ubicaba en la parte sur, junto a la valla perimetral de la calle Alcal&aacute; y se fijaba con espalderas y alambres para sujetar las cepas que daban un moscatel de primera categor&iacute;a, muy reconocido en la regi&oacute;n&rdquo;, relata tirando de sus recuerdos infantiles, que incluyen tambi&eacute;n al resto del personal que trabajaba en el complejo o el c&oacute;digo de toques de campana que se utilizaba en su interior, y que pod&iacute;a se&ntilde;alar el peligro de un incendio o la llegada de una visita de post&iacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Herv&aacute;s ha realizado visitas guiadas a la quinta y en <a href="https://www.youtube.com/watch?v=Pwlchyxoxf4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este v&iacute;deo de Ateneo de Saberes</a> puede encontrarse un buen repaso de sus vivencias, que son una llamada de atenci&oacute;n acerca de la importancia de mantener la memoria del espacio como centro de trabajo, espacio segregado entre clases y de producci&oacute;n, adem&aacute;s de como bonito ejemplo de patrimonio nobiliario.
    </p><h2 class="article-text">Para saber m&aacute;s:</h2><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://madridciudadaniaypatrimonio.org/sites/madridciudadaniaypatrimonio.org/files/pdf-embed-blog/informe_torre_arias_completo_1.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Informe de Madrid, Ciudadan&iacute;a y Patrimonio</a></li>
                                    <li><a href="https://www.comunidad.madrid/docs/assets/2022/08/08/quinta_de_torre_arias.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">DECRETO 59/2022, de 13 de julio, del Consejo de Gobierno, por el que se declara bien de inter&eacute;s cultural de la Comunidad de Madrid, en la categor&iacute;a de conjunto hist&oacute;rico, la Quinta y palacio de Torre Arias en Madrid.</a></li>
                            </ul>
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            <aside class="news-outlook">
                
    
<h2 class="outlook-header"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/" style="color:black;">Apoya el trabajo periodístico de Somos Madrid</a></h2>
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 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
            </aside>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/mantener-unida-finca-torre-arias-entender-400-anos-produccion-agricola-vida-nobiliaria-trabajo_1_13426812.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 14 Aug 2026 20:04:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mantener unida la finca de Torre Arias para entender 400 años de producción agrícola, vida nobiliaria y trabajo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ayuntamiento de Madrid,Banco de España,Madrid,Comunidad de Madrid]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El eclipse total de 1860 que lanzó por primera vez a la gente a subirse a las azoteas de Madrid con cristales ahumados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/eclipse-total-1860-lanzo-primera-vez-gente-subirse-azoteas-madrid-cristales-ahumados_1_13431239.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8e424109-a9cb-42dd-aaad-5b0a95cf0916_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x986y435.jpg" width="1200" height="675" alt="Fotoheliógrafo de Kew en el observatorio de Quintanilla de La Ribera, 1860, De la Rue 1862"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se pudo ver especialmente bien en España, lo que hizo que nuestro país fuera anfitrión de numerosas expediciones de científicos internacionales. En la capital, donde se vio al 97%, tuvo un papel crucial como centro logístico. Fue la primera vez que se fotografió el astro con claridad y que la población vivió, a través de la prensa, una auténtica fiebre científica</p><p class="subtitle">MAPA - Dónde ver el eclipse solar del 12 de agosto: recorrido y visibilidad en cada municipio, minuto a minuto</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Much&iacute;simas personas hab&iacute;an salido de la poblaci&oacute;n, otras ocupaban las torres, las azoteas y los tejados, y casi todos los dem&aacute;s los balcones y las calles, unas y otras provistos de cristales ahumados o anteojos. Cuando la sombra lleg&oacute; a su mayor incremento, el sol solo alumbraba como cuando queda en el ocaso&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; narraba el diario madrile&ntilde;o <em>El Horizonte </em>la expectaci&oacute;n del vecindario madrile&ntilde;o ante el eclipse total ocurrido el 18 de julio de 1860. En nuestra regi&oacute;n, el eclipse no lleg&oacute; a apagar del todo el d&iacute;a &ndash;fue del 97 %&ndash; pero la capital de Espa&ntilde;a tuvo un papel muy importante en la organizaci&oacute;n de su observaci&oacute;n y estudio.
    </p><p class="article-text">
        Aquel eclipse constituy&oacute; un hito fundamental dentro de la astronom&iacute;a europea. La franja diagonal que se extiende desde las costas de Vizcaya y &Aacute;lava hasta el golfo de Valencia fue el &uacute;nico territorio en el que se pudo ver completamente y bajo buenas condiciones atmosf&eacute;ricas, lo que hizo que llegaran a nuestro pa&iacute;s m&aacute;s de treinta delegaciones internacionales procedentes de once pa&iacute;ses diferentes. 
    </p><p class="article-text">
        El eclipse de 1860 se considera el momento fundacional de la fotograf&iacute;a solar porque se obtuvieron las primeras fotos de la corona solar y de las protuberancias solares en la localidad alavesa de Rivabellosa. Fue la expedici&oacute;n inglesa, liderada por el astr&oacute;nomo brit&aacute;nico Warren de la Rue, y con la utilizaci&oacute;n del fotoheli&oacute;grafo de Kew, el primer instrumento del mundo dise&ntilde;ado espec&iacute;ficamente para fotografiar el Sol.
    </p><p class="article-text">
        Nuestra ciudad, como centro administrativo del pa&iacute;s, fue el epicentro log&iacute;stico, con la decisiva participaci&oacute;n del Real Observatorio de Madrid y la Real Academia de Ciencias Exactas, F&iacute;sicas y Naturales. A Madrid le toc&oacute; liderar un evento en el que la coordinaci&oacute;n cient&iacute;fica internacional dio un paso al frente respecto de otros anteriores.
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            <span class="title">
                Mapa de Coello con la afectación del eclipse en España                            </span>
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        La Real Academia de Ciencias se convirti&oacute; en el anfitri&oacute;n de los astr&oacute;nomos venidos de todas partes de Europa. Gestion&oacute; que las l&iacute;neas telegr&aacute;ficas de las provincias afectadas estuvieran a disposici&oacute;n de los cient&iacute;ficos para centralizar la recopilaci&oacute;n de datos en Madrid y las excepciones aduaneras para entrar el instrumental cient&iacute;fico necesario para las observaciones, que en algunos casos era de tama&ntilde;o cicl&oacute;peo.
    </p><p class="article-text">
        El Real Observatorio de Madrid ofici&oacute; como centro de c&aacute;lculo y distribuci&oacute;n de mapas. Su director, Antonio Aguilar, particip&oacute; en una de las dos expediciones organzadas desde Madrid, la que se encamin&oacute; al desierto de las Palmas (Castell&oacute;n), que cont&oacute; con la presencia del prestigioso astr&oacute;nomo italiano <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Angelo_Secchi" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pietro Angelo Secchi</a>. La segunda expedici&oacute;n, tambi&eacute;n organzada por el Observatorio de Madrid (liderada por el astr&oacute;nomo de la instituci&oacute;n Eduardo Novella junto con profesionales internacionales), se dirigi&oacute; al Moncayo. Los dos grupos tuvieron gran seguimiento en la prensa diaria.
    </p><p class="article-text">
        Las particularidades del eclipse fueron aprovechadas por los cient&iacute;ficos locales para agudizar el ingenio y llevar a cabo distintos experimentos. El bot&aacute;nico Miguel Colmeiro, director del Real Jard&iacute;n Bot&aacute;nico, estudi&oacute;<strong> </strong>si el oscurecimiento repentino influ&iacute;a en los movimientos de apertura y cierre de las plantas consideradas &ldquo;excitables&rdquo; o &ldquo;sensibles&rdquo;. Los resultados arrojados demostraron que las plantas observadas &ndash; la mimosa p&uacute;dica, el guayac&aacute;n, el culle rosado o la falsa acacia &ndash; no variaban su comportamiento durante los eclipses.
    </p><p class="article-text">
        El eclipse de 1860 fue utilizado por la Espa&ntilde;a isabelina para tratar de situarse en el contexto internacional de la modernidad y la ciencia. Este esfuerzo del gabinete, encabezado en ese momento por Leopoldo O'Donnell, se ve bien a la luz de la coincidencia de otros hechos como la adopci&oacute;n del Sistema M&eacute;trico Decimal ese mismo a&ntilde;o, la consolidaci&oacute;n de la red de telegraf&iacute;a &ndash;que tan necesaria fue para organizar la observaci&oacute;n astron&oacute;mica&ndash; o la expedici&oacute;n cient&iacute;fica americana que el propio O'Donnell lider&oacute; en 1962.
    </p><p class="article-text">
        Pero el fen&oacute;meno solar congreg&oacute; tambi&eacute;n la curiosidad popular de forma inusitada y la prensa tuvo un decisivo papel divulgativo. El fen&oacute;meno supuso un antes y un despu&eacute;s en la recepci&oacute;n popular de la ciencia que fue posible por, entre otras cosas, una influencia del periodismo sin precedentes hasta la fecha. As&iacute; lo recuerda en su biograf&iacute;a el propio Santiago Ram&oacute;n y Cajal, que entonces era un ni&ntilde;o de solo ocho a&ntilde;os y lo vio en Ayerbe (Huesca):
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El eclipse de sol del a&ntilde;o 60 hab&iacute;a sido anunciado por los diarios y fue esperado por la gente con gran impaciencia. Muchas personas, protegiendo sus ojos con cristales ahumados, corrieron hacia colinas donde pod&iacute;an ver el eclipse con mejor comodidad. Lleg&oacute; la hora anunciada y los c&aacute;lculos se cumplieron con exactitud. Durante el eclipse, la inquietud llena toda la naturaleza, como me hizo observar mi padre. Para animales y plantas el eclipse es una contradicci&oacute;n, como si de repente las fuerzas naturales que gobiernan su vida fallaran. Comprend&iacute;a que el hombre tiene en la ciencia un instrumento poderoso de previsi&oacute;n y dominio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los cronistas, que hab&iacute;an afinado su pluma en otras lides, utilizaron sus habilidades para narrar el evento cient&iacute;fico como si de un acontecimiento social o pol&iacute;tico se tratara. Valga como ejemplo este fragmento de <em>La &Eacute;poca</em>:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Durante el eclipse se ha notado un horizonte despejado, una atm&oacute;sfera limpia y di&aacute;fana; al llegar a su apogeo el ambiente hab&iacute;a refrescado, las aves volaban tocando casi la superficie del suelo, y hasta hemos llegado a ver algunos murci&eacute;lagos. La poblaci&oacute;n de Madrid ha tomado la parte que era natural para saciar la curiosidad de observar un fen&oacute;meno que no se reproduce sino con intervalos de siglos. Los hombres de la ciencia nos dar&aacute;n pronto el resultado de sus observaciones en el Observatorio astron&oacute;mico y detr&aacute;s puntos donde han concurrido las comisiones del gobierno&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Llegaron otros eclipses y, medio siglo despu&eacute;s, el cometa Halley har&iacute;a correr toda la tinta del pa&iacute;s, convirti&eacute;ndose en un aut&eacute;ntico fen&oacute;meno social. No ser&iacute;a, sin embargo, la primera vez que la gente corriente se sumaba a la fiebre de la astronom&iacute;a popular y segu&iacute;a con inter&eacute;s masivo la cr&oacute;nica cient&iacute;fica. Ya hab&iacute;a sucedido en 1860 y, aunque la ocultaci&oacute;n total del sol dur&oacute; poco m&aacute;s de tres minutos, ya nunca m&aacute;s se puso de la misma manera para quienes  aquel d&iacute;a lo obervaron mirando un balde de agua o ahumando los cristales que ten&iacute;an por casa.
    </p><h2 class="article-text">PARA SABER M&Aacute;S:</h2><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Diaz, J. I. D. (2014). La primera Fotograf&iacute;a de las Protuberancias Solares Fue Hecha en Espa&ntilde;a. El Eclipse de Sol de 1860 y la Real Academia de Ciencias. <em>Revista de la Real Academia de Ciencias Exactas, F&iacute;sicas y Naturales de Espa&ntilde;a</em>, <em>107</em>, 9-42.</li>
                                    <li><a href="https://rjb.csic.es/el-eclipse-solar-total-de-1860-dio-lugar-a-un-experimento-con-plantas-sensibles-en-el-rjb/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">El eclipse solar total de 1860 dio lugar a un experimento con plantas sensibles en el RJB</a></li>
                            </ul>
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            <aside class="news-outlook">
                
    
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 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
            </aside>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/eclipse-total-1860-lanzo-primera-vez-gente-subirse-azoteas-madrid-cristales-ahumados_1_13431239.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 10 Aug 2026 04:00:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El eclipse total de 1860 que lanzó por primera vez a la gente a subirse a las azoteas de Madrid con cristales ahumados]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Eclipse,Astronomía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Del platillo volante a la estrella voladora: las seis décadas del Parque de Atracciones de Madrid antes de cambiar de manos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/platillo-volante-estrella-voladora-seis-decadas-parque-atracciones-madrid-cambiar-manos_1_13387575.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b2ba188e-b46d-4dc4-994e-2870ef6c4bab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Del platillo volante a la estrella voladora: las seis décadas del Parque de Atracciones de Madrid antes de cambiar de manos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El icónico restaurante con más de 30 metros de altura, sustuido en 2010 por unas sillas voladoras que alcanzan los 80, fue el primer emblema de un recinto que ahora se adentra en una nueva etapa por el fin de la concesión de 60 años a la compañía Parques Reunidos</p><p class="subtitle">EL RETROVISOR - Lo que Madrid encontró la última vez que vació el estanque del Retiro: cajas fuertes, relojes, dentaduras y a la carpa 'Margarita'</p></div><p class="article-text">
        No fue una invasi&oacute;n alien&iacute;gina, pero aquel platillo volante fascin&oacute; a Madrid como si un ovni aterrizase en plena Gran V&iacute;a. El restaurante y mirador de m&aacute;s de 30 metros de altura se convirti&oacute; en uno de los principales reclamos del Parque de Atracciones de Madrid, abierto en 1968 en el entorno de la Casa de Campo, de la cual ofrec&iacute;a unas vistas inmejorables. La alegr&iacute;a y la adrenalina de grandes o peque&ntilde;os comenzaron a recorrer el lugar el 15 de mayo de aquel a&ntilde;o, aunque hab&iacute;a sido adjudicado ya en julio de 1967. La idea ven&iacute;a de lejos: ya en 1941, ABC public&oacute; que el Consistorio planeaba erigir una instalaci&oacute;n de estas caracter&iacute;sticas en la Casa de Campo. 
    </p><p class="article-text">
        La fotograf&iacute;a de la izquierda que encabeza este art&iacute;culo, durante una visita de prensa a la construcci&oacute;n del platillo en 1969, refleja las entra&ntilde;as del cilindro que serv&iacute;a de base y del caracter&iacute;stico disco superior. El hombre que aparece, por cierto, no es ning&uacute;n reportero. Se trata de un trabajador de la obra.
    </p><p class="article-text">
        Seis d&eacute;cadas despu&eacute;s, la torre futurista que lleg&oacute; a estar tomada por el verde de las enredaderas ha desaparecido del paisaje del recinto. Desde 2010 ocupa su espacio el <em>star flyer</em> o estrella voladora, una imponente estructura de 80 metros (el equivalante a un edificio de 25 metros) que llega m&aacute;s alto que cualquier otra atracci&oacute;n del parque. Los 24 pasajeros de sus doce sillas dobles ascienden a 2,5 metros por segundo mientras giran. Un mecanismo que provoca la sensaci&oacute;n de estar atravesando el cielo con Madrid a los pies.
    </p><p class="article-text">
        El cambio ilustra c&oacute;mo se ha modificado la manera en la que las personas se relacionan con la ciudad. De la contemplaci&oacute;n a la vivencia. La ciudad ya no se mira, se experimenta. Un viraje que a priori deber&iacute;a situar al Parque de Atracciones como puntal del ocio madrile&ntilde;o. Sin embargo, el espacio no pasa por su mejor momento.
    </p><h2 class="article-text">Nueva etapa para ir a m&aacute;s: atracciones renovadas y modernizadas</h2><p class="article-text">
        No en vano, el Ayuntamiento de Madrid prepara en estos momentos los pliegos de un nuevo concurso para su gesti&oacute;n y conservaci&oacute;n. La concesi&oacute;n por 60 a&ntilde;os a la empresa Parques Reunidos, que tambi&eacute;n gestiona el zoo de la ciudad, caduca el pr&oacute;ximo a&ntilde;o. La nueva licitaci&oacute;n incluir&aacute; la renovaci&oacute;n de las instalaciones y la ejecuci&oacute;n de obras de accesibilidad. Asmismo, seg&uacute;n detallan fuentes municipales, exige la introducci&oacute;n de nuevas atracciones que lo hagan m&aacute;s competitivo, de cara a incrementar su diversi&oacute;n y tambi&eacute;n su atractivo como polo tur&iacute;stico.
    </p><p class="article-text">
        Las bases del concurso p&uacute;blico priorizar&aacute;n las inversiones obligatorias destinadas a la modernizaci&oacute;n, as&iacute; como que las actuales tengan car&aacute;cter inclusivo. El ahorro energ&eacute;tico ser&aacute; uno de los aspectos que tambi&eacute;n sume puntos en el futuro concurso. Dentro de las obligaciones de la nueva concesionaria estar&aacute; la protecci&oacute;n y restauraci&oacute;n del Tiovivo del Parque, una atracci&oacute;n de madera hecha a mano en Francia en 1927, con estilo art dec&oacute; y comprada por el Parque en 1968 a un feriante espa&ntilde;ol.
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                Detalle del tiovivo del parque.                            </span>
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        Desde que el Parque de Atracciones de Madrid abri&oacute; sus puertas se han ejecutado cinco grandes reformas. La primera, en los setenta, con una expansi&oacute;n que incorpor&oacute; nuevas atracciones como La noria, el Jet Star o La casa magn&eacute;tica. En los noventa se desarroll&oacute; la ampliaci&oacute;n de la zona noreste, donde construyeron muchas atracciones de la actual zona de maquinismo (Aserradero o Rotor). En 1998 se abrieron las cinco &aacute;reas tem&aacute;ticas actuales y se incorporaron tambi&eacute;n nuevas atracciones. En 2005 y 2006 se erigieron las dos grandes monta&ntilde;as rusas, las m&aacute;s aclamadas por el p&uacute;blico: Abismo y Tar&aacute;ntula. La &uacute;ltima ampliaci&oacute;n se llev&oacute; a cabo en dos fases (2014 y 2018) para dar vida al espacio infantil Nickelodeon.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/DN-E-lwDB9r/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/reel/DN-E-lwDB9r/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; 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margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/reel/DN-E-lwDB9r/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida de Pasión por Madrid - Jesús Esetena (@pasionpormadrid)</a></p></div></blockquote>
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    </figure><p class="article-text">
        En estos momentos, el Parque de Atracciones de Madrid cuenta con m&aacute;s de 30 aparatos de ocio, pero a lo largo de los 58 a&ntilde;os de funcionamiento se han sustituido una cuarentena de atracciones por otras nuevas: Los 7 picos, La noria, El barco pirata, El barco del Mississippi, La casa magn&eacute;tica, Los caballos del oeste, Jet star o el Enterprise, entre otros.
    </p><h2 class="article-text">Mart&iacute;n Santos Yubero y lo excepcional del Madrid cotidiano</h2><p class="article-text">
        La imagen de la edificaci&oacute;n del platillo volante forma parte de la exposici&oacute;n <em>Madrid en construcci&oacute;n. 1940-1985</em>, <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/ruinas-bullicio-madrid-arrasado-guerra-civil-convirtio-epicentro-espana-moderna_1_13351501.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">visitable en el compleo cultural El &Aacute;guila</a> del barrio de Delicias. Extra&iacute;da del Archivo Regional de la Comunidad de Madrid, es obra del destacado fotorreportero Mart&iacute;n Santos Yubero (Madrid, 1903-1994).
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DO8QE0HDHp8/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/p/DO8QE0HDHp8/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; border-bottom: 2px solid transparent; transform: translateX(16px) translateY(-4px) rotate(30deg)"></div></div><div style="margin-left: auto;"> <div style=" width: 0px; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-right: 8px solid transparent; transform: translateY(16px);"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; flex-grow: 0; height: 12px; width: 16px; transform: translateY(-4px);"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-left: 8px solid transparent; transform: translateY(-4px) translateX(8px);"></div></div></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center; margin-bottom: 24px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 224px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 144px;"></div></div></a><p style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; line-height:17px; margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/p/DO8QE0HDHp8/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida de Patrimonio y Archivos Madrid (@patrimoniocm)</a></p></div></blockquote>
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    </figure><p class="article-text">
        Santos Yubero trabajaba como reportero gr&aacute;fico para el diario Ya y gran parte de las fotograf&iacute;as de su fondo corresponden con esta actividad laboral. No obstante, en muchas otras ocasiones sal&iacute;a a fotografiar Madrid con el simple objetivo de inmortalizar la ciudad en su extraordinaria rutina.
    </p><p class="article-text">
        Es justo lo que capta la instant&aacute;nea: un obrero en la cotidianeidad del descanso para almorzar. La fiambrera y el gesto con el que come contrastan con la majestuosidad del platillo que se erig&iacute;a para coronar Madrid. Ya no hay rastro de esta infraestructura alien&iacute;gena, pero deja en el recuerdo miles de an&eacute;cdotas y vivencias en las alturas. Tardes familiares donde los ni&ntilde;os flipaban girando en el cielo. Citas rom&aacute;nticas con vistas a una ciudad que dos personas contemplaban como el escenario de su amor. El platillo pod&iacute;a parecer extraterrestre, pero en realidad nada fue tan humano.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <aside class="news-outlook">
                
    
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 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
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    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Hormigo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/platillo-volante-estrella-voladora-seis-decadas-parque-atracciones-madrid-cambiar-manos_1_13387575.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Aug 2026 04:00:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Del platillo volante a la estrella voladora: las seis décadas del Parque de Atracciones de Madrid antes de cambiar de manos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Parques temáticos,El Retrovisor,Latina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lo que queda del empeño de la Segunda República por llevar casas de baños y piscinas a los barrios obreros de Madrid]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/queda-empeno-segunda-republica-llevar-casas-banos-piscinas-barrios-obreros-madrid_1_13398398.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f18a9eae-957b-4dbe-be31-7933a4c49e6e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lo que queda del empeño de la Segunda República por llevar casas de baños y piscinas a los barrios obreros de Madrid"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A finales de los años veinte y durante los años de la Segunda República se puso en marcha un proyecto municipal para dotar a las barriadas populares y obreras de casas de baños. La nueva de Embajadores —en el solar de la histórica— y la de Cuatro Caminos siguen funcionando. La del barrio de La Guindalera es hoy en día un centro cultural con biblioteca</p><p class="subtitle">Los proyectos racionalistas que quisieron que Madrid tuviera su propia playa </p></div><p class="article-text">
        Ba&ntilde;arse para asearse y ba&ntilde;arse por ocio, dos historias entrelazadas que llegan hasta nuestros d&iacute;as. Distintos ba&ntilde;os p&uacute;blicos y privados hab&iacute;an surgido en la ciudad de Madrid, sobre todo, desde el siglo XVIII. Estos ba&ntilde;os, que tomaban el relevo de los que los madrile&ntilde;os hab&iacute;an tomado en el cauce del Manzanares, ten&iacute;an una vocaci&oacute;n terap&eacute;utica y evolucionaron en las primeras piscinas de la capital, <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/niagara-primeras-piscinas-madrid-convirtieron-escenario-pioneras-natacion_1_11544005.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como El Ni&aacute;gara</a>, situada en la Cuesta de San Vicente. Pero una cosa era disfrutar de los beneficios relajantes de las aguas, y otra muy distinta lavarse.
    </p><p class="article-text">
        Durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os de la dictadura de Primo de Rivera y los primeros de la Segunda Rep&uacute;blica, el Ayuntamiento de Madrid se tom&oacute; en serio la misi&oacute;n higienizadora de construir casas de ba&ntilde;o en los barrios populares y obreros en crecimiento. Sin embargo, despu&eacute;s del primer impulso, la misi&oacute;n qued&oacute; a medias, como veremos, e incluso algunas de las que se proyectaron, como la del barrio del Pac&iacute;fico, no llegaron a ver la luz.
    </p><p class="article-text">
        El 11 de abril de 1928 se abri&oacute; la nueva casa de ba&ntilde;os de la glorieta de Embajadores, que la prensa saludaba &ndash;por boca del alcalde&ndash; como una casa de ba&ntilde;os &ldquo;para los humildes&rdquo;. El emplazamiento, en el popular barrio de Lavapi&eacute;s, no era casual 
    </p><p class="article-text">
        Las tarifas p&uacute;blicas eran las siguientes: ba&ntilde;o con jab&oacute;n l&iacute;quido 0,50 pesetas (con toalla grande, 0,75). La ducha era un poco m&aacute;s econ&oacute;mica y costaba la mitad (0,50 con la toalla). Alquilar la famosa toalla grande suelta supon&iacute;a media peseta y si, en cambio, se optaba por la peque&ntilde;a solamente 0,25. Lo detallaban en el diario <em>La Libertad</em>, donde admit&iacute;an que los precios no eran excesivos, pero ped&iacute;an un esfuerzo municipal para convertir el servicio en gratuito y llegar as&iacute; a m&aacute;s gente.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El Ayuntamiento debe desear que en cada familia se laven el cuerpo el mayor n&uacute;mero de personas, y fig&uacute;rese el se&ntilde;or Aristaz&aacute;bal que a un matrimonio con tres o cuatro hijos se le ocurre ser pulcro una vez a la semana; pues se le van en agua dos o tres duritos al mes&rdquo;, dec&iacute;a la cabecera el 3 de abril de aquel a&ntilde;o.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La actual casa de baños de Embajadores está en el mismo solar que la antigua"
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            <span class="title">
                La actual casa de baños de Embajadores está en el mismo solar que la antigua                            </span>
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        Los consistorios republicanos decidieron insistir en este tipo de pol&iacute;tica p&uacute;blica. En 1932 se decidi&oacute; ampliar la casa de ba&ntilde;os de Embajadores, a&ntilde;adi&eacute;ndole un segundo piso y sumando 17 nuevos ba&ntilde;os y siete duchas a los que ya ten&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La casa de ba&ntilde;os original de Embajadores fue demolida en 2002 y en su lugar se levant&oacute; la que actualmente funciona en el n&uacute;mero 5 de la glorieta, a pesar de que en un primer momento se hab&iacute;a hablado de rehabilitaci&oacute;n.
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                    alt="Actual edificio de la casa de baños de Bravo Murillo 115, que integra en la planta baja el edificio histórico"
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            <span class="title">
                Actual edificio de la casa de baños de Bravo Murillo 115, que integra en la planta baja el edificio histórico                            </span>
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        Si la primera de las casas de ba&ntilde;os se hab&iacute;a proyectado en el &aacute;rea de expansi&oacute;n de los antiguos barrios bajos de la ciudad, en el Portillo de Embajadores, para la segunda ubicaci&oacute;n se eligi&oacute; el barrio de los Cuatro Caminos, uno de los m&aacute;s populosos del nuevo extrarradio obrero. La casa de ba&ntilde;os estar&iacute;a en el solar que hab&iacute;a a la altura del n&uacute;mero 115 de la calle de Bravo Murillo, la arteria principal de la barriada, y tendr&iacute;a una sola planta.
    </p><p class="article-text">
        El edificio es obra del arquitecto municipal Gabriel Pradal, de militancia socialista, que <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/recuperando-hilo-urbano-arquitectura-obrera-socialista-gabriel-pradal-madrid_1_10114279.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dej&oacute; mucha huella en la barriada</a>, como los hotelitos de la Colonia Ciudad Jard&iacute;n Norte, impulsada por los afiliados al C&iacute;rculo Socialista de Cuatro Caminos en la calle de Goiri.
    </p><p class="article-text">
        La inauguraci&oacute;n de la casa de ba&ntilde;os de la calle Bravo Murillo se anunci&oacute; para el aniversario de la Primera Rep&uacute;blica (el 11 de febrero) y, como no llegaron a tiempo, se traslad&oacute; la fecha al 14 de abril, pero tampoco se pudo cumplir ese plazo pese a estar las obras terminadas. &ldquo;&iquest;Quiere el Ayuntamiento de Madrid cumplir con el vecindario o quiere que este a&ntilde;o, como el pasado, tengamos que ir hasta el Manzanares para ba&ntilde;arnos teniendo un edificio terminado?&rdquo;, se preguntaba Adolfo Alonso en el peri&oacute;dico <em>La Libertad</em> del 4 de junio de 1933. La casa de ba&ntilde;os segu&iacute;a sin inaugurarse en 1934, lo que motiv&oacute; nuevas quejas en la misma cabecera, como la que se pod&iacute;a leer el 5 de junio de ese a&ntilde;o, que terminaba diciendo:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Menos mal que la casa de ba&ntilde;os de la calle de Bravo Murillo, que se termin&oacute; hace dos a&ntilde;os, no es completamente in&uacute;til. Hasta ahora sirve para que los muchachos del barrio utilicen la fachada para sus desahogos pol&iacute;ticos y de los otros&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Campaña de la Asociación de Vecinos Cuatro Caminos-Tetuán para la reapertura de la Casa de Baños en los años ochenta"
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                Campaña de la Asociación de Vecinos Cuatro Caminos-Tetuán para la reapertura de la Casa de Baños en los años ochenta                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Debi&oacute; inaugurarse en los siguientes meses, aunque su funcionamiento no tard&oacute; en verse interrumpido por obras, pues en una nota del 7 de diciembre de 1935 el peri&oacute;dico advert&iacute;a de que un cartel de suspensi&oacute;n del servicio llevaba demasiado tiempo colgado de su puerta.
    </p><p class="article-text">
        Aunque las inauguraciones previstas no hab&iacute;an llegado a tiempo, el hecho de haberlas fijado en efem&eacute;rides se&ntilde;aladas de la Rep&uacute;blica demuestra que, igual que suced&iacute;a con los centros escolares, las autoridades consideraban las infraestructuras sociales como parte org&aacute;nica del esp&iacute;ritu del r&eacute;gimen.
    </p><p class="article-text">
        La casa de ba&ntilde;os de la calle de Bravo Murillo sigue en pie y funcionando integrada en un nuevo edificio con el que comparte otros servicios municipales. A mediados de los a&ntilde;os ochenta el servicio vivi&oacute; una larga temporada de paralizaci&oacute;n y a punto estuvo de cerrarse el grifo definitivamente, a pesar de que en aquel momento a&uacute;n exist&iacute;an edificios en la barriada con ba&ntilde;os compartidos. La lucha de la Asociaci&oacute;n Vecinal Cuatro Caminos-Tetu&aacute;n lo impidi&oacute;. Entre los a&ntilde;os 2010 y 2011 se integr&oacute; la antigua fachada en un edificio nuevo que dedica la planta baja a los ba&ntilde;os.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Centro Cultural Buenavista, en el edificio de la antigua casa de baños de la Avenida de los toreros                            </span>
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        Aunque la instalaci&oacute;n de casas de ba&ntilde;os municipales obedec&iacute;a a razones mucho menos ligadas al ocio, la construcci&oacute;n de estas coincidi&oacute; con la extensi&oacute;n de los ba&ntilde;adores en las riveras del Manzanares o el Jarama y con la inauguraci&oacute;n de piscinas, como mencion&aacute;bamos al principio.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, el proyecto de la casa de ba&ntilde;os del barrio de La Guindalera en la Avenida de los Toreros (entonces Juli&aacute;n Mar&iacute;n) supuso un intento de mezclar las necesidades higi&eacute;nicas y de ocio. Se proyect&oacute; con dos piscinas, una para hombres y otra para mujeres, que costaban aproximadamente la mitad que las piscinas privadas que empezaban a proliferar en Madrid.
    </p><p class="article-text">
        El autor de esta casa de ba&ntilde;os fue Jos&eacute; de Lorite, arquitecto municipal desde 1919 y hombre central en el Plan General de 1931. Uno de los sellos de calidad que imprimi&oacute; al dise&ntilde;o fue la piscina, iluminada por un lucernario de baldosas de cristal con hormig&oacute;n armado y vidrieras art&iacute;sticas, que desaparecieron durante las reformas que se llevaron a cabo en la posguerra.
    </p><p class="article-text">
        La casa de ba&ntilde;os, que contaba con 16 ba&ntilde;eras, 10 duchas y 22 lavabos, estaba terminada en diciembre de 1932, pero diversos avatares retrasaron su apertura, como hab&iacute;a sucedido con la de Cuatro Caminos. Las obras no se atuvieron a las condiciones de los pliegos, el contratista utiliz&oacute; materiales de mala calidad e incurri&oacute; en un exceso de gastos en su construcci&oacute;n, seg&uacute;n denunciaba la prensa de diferente signo pol&iacute;tico en distintos momentos de los a&ntilde;os 1933 y 1934. A comienzos de 1935 se decidi&oacute; liquidar las obras con el contratista y abri&oacute; al p&uacute;blico el mes de julio.
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                Piscina vacía de la casa de baños de La Guindalera                            </span>
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        A pesar de todo, el diario conservador <em>El Debate </em>denunciaba el 11 de septiembre de 1935 que las piscinas permanecieron vac&iacute;as todo el verano &ldquo;por la raz&oacute;n inveros&iacute;mil de no haber un vigilante o ba&ntilde;ero que sepa nadar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La casa de ba&ntilde;os dej&oacute; de funcionar en 1977 y el edificio estuvo al borde de la demolici&oacute;n, pero se salv&oacute; gracias a su reconversi&oacute;n en centro cultural. Fue reformado por el arquitecto municipal Salvador P&eacute;rez Arroyo en 1982 y convertido en el Centro Cultural de Buenavista, que tiene en su interior una biblioteca municipal que desde 2020 se llama David Gistau en honor al periodista. La biblioteca y el sal&oacute;n de actos se sit&uacute;an en las antiguas piscinas.
    </p><p class="article-text">
        Aquellas casas de ba&ntilde;os, de las que a&uacute;n quedan dos abiertas, tuvieron un papel importante hasta bien entrada la democracia y a&uacute;n hoy son utilizadas por muchas personas sin hogar. Los edificios que se conservan tambi&eacute;n quedan como ejemplos de infraestructuras con el poder de intervenir decisivamente en la calidad de vida de los vecinos que fueron llevados a cabo por arquitectos municipales.
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 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
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      <dc:creator><![CDATA[Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/queda-empeno-segunda-republica-llevar-casas-banos-piscinas-barrios-obreros-madrid_1_13398398.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 26 Jul 2026 21:01:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lo que queda del empeño de la Segunda República por llevar casas de baños y piscinas a los barrios obreros de Madrid]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Madrid,Piscinas,Piscinas Madrid,Ayuntamiento de Madrid]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De las ruinas al bullicio: el Madrid arrasado en la Guerra Civil que se convirtió en epicentro de la España moderna]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/ruinas-bullicio-madrid-arrasado-guerra-civil-convirtio-epicentro-espana-moderna_1_13351501.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9d680400-c5d2-4fd9-a5fb-4c277d9a2b76_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De las ruinas al bullicio: el Madrid arrasado en la Guerra Civil que se convirtió en epicentro de la España moderna"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La exposición 'Madrid en construcción. 1940-1985', en el complejo El Águila, repasa más de cuatro décadas del urbanismo en la capital: desde la recomposición de una ciudad destruida tras el golpe de Estado hasta una arquitectura más moderna que ha convivido con modelos habitacionales precarios</p><p class="subtitle">100 cuadros para entender cómo los pintores de La Movida recurrieron a los mitos clásicos para narrar la modernidad</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Disfruta fij&aacute;ndose en las ciudades distintas que viven dentro de la misma ciudad. Mu&ntilde;ecas rusas: m&aacute;s que barrio, ciudad dentro de la ciudad, casas y calles dentro de un vientre de ballena. Mar&iacute;a piensa en su barrio, en los edificios m&aacute;s antiguos, y piensa tambi&eacute;n en los bloques nuevos de tres o cuatro plantas, de fachadas iguales con ladrillo rojo, toldos estampados, creciendo hasta el cielo&rdquo;. Esta cita de <em>Las maravillas </em>(2020), primera novela de la escritora Elena Medel, es una de las muchas que completan y contextualizan una exposici&oacute;n que ilustra la evoluci&oacute;n de Madrid durante m&aacute;s de cuatro d&eacute;cadas a trav&eacute;s de fotograf&iacute;as de sus cimientos.
    </p><p class="article-text">
        Con el t&iacute;tulo <em>Madrid en construcci&oacute;n. 1940-1985</em>, la muestra en el complejo cultural El &Aacute;guila parte de la desolaci&oacute;n causada en la ciudad durante la Guerra Civil desatada por el golpe de Estado de 1936. La destrucci&oacute;n de los bombardeos franquistas y las batallas que arrasaron la urbe. Pero conforme avanzan las fotos, las citas y los textos explicativos, Madrid va recuperando a trompicones su pulso y su vida. A la Gran V&iacute;a vuelve su luz y el asfalto sustituye a las barricadas o los b&uacute;nkeres. Madrid no vuelve a ser Madrid, es ya otra cosa marcada por el yugo del franquismo, pero la vida (y el urbanismo) se abren camino.
    </p><p class="article-text">
        El trabajo comisarial de Carolina Aguado Serrano y Guillermo Enr&iacute;quez de Salamanca Gonz&aacute;lez capta a la perfecci&oacute;n esta evoluci&oacute;n desde el atraso. Bajo la organizaci&oacute;n de la Subdirecci&oacute;n General de Patrimonio Hist&oacute;rico de la Comunidad de Madrid, bucean en diversos archivos hist&oacute;ricos para trenzar una breve historia de la arquitectura madrile&ntilde;a: la fototeca del Instituto del Patrimonio Cultural de Espa&ntilde;a, el Archivo Regional de la Comunidad de Madrid, el Archivo General de la Administraci&oacute;n, el Museo de Historia de Madrid o la agencia EFE.
    </p><p class="article-text">
        Los fot&oacute;grafos m&aacute;s presentes en la colecci&oacute;n son Juan Miguel Pando Barrero, Otto Wunderlich y Mart&iacute;n Santos Yubero. Sus objetivos y los del resto de autores atestiguan &ldquo;el momento exacto en que algo est&aacute; a punto de convertirse en otra cosa&rdquo;, como recoge la descripci&oacute;n oficial de la muestra: la ruina en edificio, el barro en hormig&oacute;n visto o la periferia en ciudad.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La calle Preciados en plena Guerra Civil, con Sol al fondo.                            </span>
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        As&iacute;, las im&aacute;genes hilvanan el campo y el asfalto conforme el paisaje se moderniza. Los descampados dejan paso al paisaje vertical e industrial. La ciudad arrasada se transforma en otra bulliciosa, por los excesos de los poderosos en las zonas privilegiadas y por el hacinamiento de las familias m&aacute;s desfavorecidas en otras menos agraciadas. &Aacute;reas en expansi&oacute;n, como Bat&aacute;n y Puerta del &Aacute;ngel al oeste o Carabanchel y Vallecas al sur, marcadas por los flujos migratorios desde Andaluc&iacute;a o Extremadura.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Barrio de Batán en 1961.                            </span>
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        &ldquo;La exposici&oacute;n nos presenta una narrativa visual con paisajes por hacer, que son historia de un territorio y reflejo de un Madrid que aprendi&oacute; a construirse sobre la grieta abierta, la utop&iacute;a de la arquitectura y la cruda supervivencia&rdquo;, exponen los responsables de la muestra. Dicha narrativa comienza en 1940, cuando el mill&oacute;n de personas que por entonces resid&iacute;a en Madrid se mov&iacute;an por una ciudad golpeada casi en la totalidad de su entramado urbano.
    </p><p class="article-text">
        Hay una serie de fotograf&iacute;as impresionantes de Pando Barrero que dan cuenta de los intentos por reconstruir la ciudad a toda prisa entre 1939 y 1940. En las im&aacute;genes superiores vemos la calle Ferraz o Altamirano con barricadas, la calle Qui&ntilde;ones en obras o la calle Princesa con un imponente b&uacute;nker instalado en mitad de la v&iacute;a. Las inferiores las muestran asfaltadas, tratando de dar una impresi&oacute;n de recomposici&oacute;n que todav&iacute;a estaba muy lejos de llegar al pa&iacute;s. Ojo tambi&eacute;n con la foto de la rehabilitaci&oacute;n del viaducto de Segovia, de nuevo tomada en 1940.
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                Calle de la Princesa con y sin búnker (1939-1940).                            </span>
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                    alt="Obra en el viaducto sobre la calle Segovia, 24 de febrero de 1940."
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            <span class="title">
                Obra en el viaducto sobre la calle Segovia, 24 de febrero de 1940.                            </span>
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        Hablan los comisarios de la exposici&oacute;n de una &ldquo;r&aacute;pida reconstrucci&oacute;n durante la dictadura, que negaba la misma esencia de la destrucci&oacute;n&rdquo;. Como si, m&aacute;s que avanzar, el r&eacute;gimen quisiera olvidar. Hacer desmemoria. Para ello, surgieron nuevos entornos como la Monta&ntilde;a del Pr&iacute;ncipe P&iacute;o o la transformaci&oacute;n del entorno de Moncloa. En el centro, la imagen de esplendor se intent&oacute; ofrecer a partir de 1950 con construcciones como la sede del Banco de Santander en la calle Alcal&aacute;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Obras de la sede del Banco de Santander en la calle Alcalá (1950).                            </span>
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        Las instant&aacute;neas dan cuenta de los avances urbanos en Plaza de Castilla a lo largo de los cincuenta. Emergen hitos arquitect&oacute;nicos como el estadio Santiago Bernab&eacute;u junto a la plaza de Lima (con una estampa con menor densidad de edificios colindantes que ahora debe a&ntilde;orar Florentino P&eacute;rez), la embajada de Estados Unidos en la calle Serrano o el pabell&oacute;n de Canarias en la Feria del Campo de la Casa de Campo. Conexiones como la carretera de Alcobendas, con una foto que casi traslada al v&eacute;rtigo del momento. Pero tambi&eacute;n s&iacute;mbolos de la construcci&oacute;n del relato franquista. Una potente imagen muestra el andamiaje colocado junto al <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/caminando-por-madrid/cambios-proyecto-mal-llamado-arco-victoria-convirtieron-arco-triunfo-moncloa_132_13192579.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Arco de Moncloa</a> durante la colocaci&oacute;n del caballo que lo corona.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Visita de alumnos de ingeniería a la obra de la carretera de Alcobendas en 1959."
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                Visita de alumnos de ingeniería a la obra de la carretera de Alcobendas en 1959.                            </span>
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                Alzada del caballo al Arco de Moncloa en 1956.                            </span>
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        Los cincuenta y los sesenta son d&eacute;cadas en las que grandes estructuras de cara a la galer&iacute;a, con las que el franquismo trataba de dar una imagen de modernidad impostada, chocan con el urbanismo descontrolado o directamente improvisado. El Madrid de las obras de expansi&oacute;n de Barajas o de las brutalistas Torres Blancas de Avenida de Am&eacute;rica quiere dejar atr&aacute;s, pero no puede, al de <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/historia/malvivian-cuevas-durante-madrid-tertulias_1_9917055.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las casas cueva de La Bomba</a>. El de los trenes habitados Legazpi. El de los asentamientos entre Delicias y La Chopera.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Exterior del edificio Torres Blancas en 1967.                            </span>
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            <span class="title">
                Niños en chabolas de la calle Jaime el Conquistador, en el entorno de Delicias, en 1957.                            </span>
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        La arquitectura de los setenta presenta a un pa&iacute;s que se actualiza antes en algunas infraestructuras antes que en su sistema democr&aacute;tico. El Centro Nacional de Promoci&oacute;n Profesional, la Universidad Aut&oacute;noma de El Goloso o el Parque de Atracciones preconfiguran la Espa&ntilde;a moderna.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Centro Nacional de Promoción Profesional (1973).                            </span>
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        El paso definitivo a ella llega con las &uacute;ltimas fotos, donde el color aparece para aportar una sensaci&oacute;n de pa&iacute;s renovado. El paseo de una mujer y dos ni&ntilde;os por una carretera asfaltada de San Sebasti&aacute;n de los Reyes en 1980 da una idea de las nuevas periferias, donde el car&aacute;cter obrero convive con ciertas comodidades progresivas. Igual de ilustrativa es la foto de La Vaguada, tomada en 1983, a&ntilde;o de su apertura. Un centro comercial, a priori ep&iacute;tome del capitalismo, convertido a su vez en epicentro social, cultural y vecinal del Barrio del Pilar. El mejor ejemplo de un Madrid que intenta avanzar sin perder su esencia comunitaria
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                La Vaguada el 1 de octubre de 1983.                            </span>
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        &ldquo;El nuevo paisaje madrile&ntilde;o, siempre en construcci&oacute;n, estuvo marcado por una ordenaci&oacute;n urbana apoyada en la idea de ciudad-capital y una nueva geograf&iacute;a humana, de la que se hizo eco la literatura y el cine&rdquo;, recoge la descripci&oacute;n de la muestra en su web. Es la guinda perfecta a la exposici&oacute;n, porque puede que una imagen valga m&aacute;s que 1.000 palabras, pero las palabras aqu&iacute; presentes est&aacute;n muy bien escogidas.
    </p><p class="article-text">
        Algunos pasajes son costumbristas, como un di&aacute;logo de la obra <em>Bajarse al moro </em>(Jos&eacute; Luis Alonso de Santos, 1985) en el que la extensi&oacute;n del Metro acorta la distancia f&iacute;sica y emocional en una relaci&oacute;n despu&eacute;s de una mudanza a M&oacute;stoles. Otras son descripciones certeras, como la de los inicios de la americanizaci&oacute;n en algunos entornos que Rafael S&aacute;nchez Ferlosio retrata en <em>El Jarama </em>(1955), con una ilustrativa menci&oacute;n a &ldquo;un Buick reluciente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aunque quiz&aacute; es la de Camilo Jos&eacute; Cela en <em>San Camilo, 1936</em> (1969) la cita que mejor engloba los cambios en un Madrid al que no detiene ni el horror: &ldquo;La ciudad es como los perros, da muchas vueltas sobre s&iacute; misma antes de dormirse, y tambi&eacute;n como las liebres, que se duerme con el ojo alerta por si hay que salir huyendo. T&uacute; a veces piensas que las ciudades pueden salir huyendo y borrarse. &iquest;D&oacute;nde est&aacute; la ciudad? &iexcl;Cualquiera lo sabe!&rdquo;.
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 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
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      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Hormigo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/ruinas-bullicio-madrid-arrasado-guerra-civil-convirtio-epicentro-espana-moderna_1_13351501.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Jul 2026 20:07:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De las ruinas al bullicio: el Madrid arrasado en la Guerra Civil que se convirtió en epicentro de la España moderna]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Noticias Arganzuela,Agenda Arganzuela,Guerra Civil Española,Franquismo,Transición,Comunidad de Madrid,Gratis Madrid]]></media:keywords>
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    <item>
      <title><![CDATA[Escuelas Aguirre, el neomudéjar que nació como proyecto escolar progresista y está a punto de dejar de ser Casa Árabe]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/escuelas-aguirre-neomudejar-nacio-proyecto-escolar-progresista-punto-casa-arabe_1_13345904.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/248dfc4e-6fd7-4cd8-9931-aaa51c0ec8b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x173y18.jpg" width="1200" height="675" alt="Escuelas Aguirre, el neomudéjar que nació como proyecto escolar progresista y está a punto de dejar de ser Casa Árabe"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El edificio cumbre de este estilo popular en Madrid sigue siendo conocido con el nombre de la institución escolar fundada con el testamento de un industrial progresista. Ahora el Gobierno de Almeida quiere expulsar del lugar a la institución arabista después de 18 años de uso</p><p class="subtitle">Del edificio Telefónica a los edificios cebra: polémicas y defensas para la creación de un Madrid vertical </p></div><p class="article-text">
        A quien pasea por el barrio de Retiro de Madrid, en las inmediaciones de la entrada norte del parque, le llama la atenci&oacute;n una fachada de ladrillo visto, con su torre de 37 metros de querencias historicistas (concretamente andalus&iacute;es). Un edificio de finales del XIX pionero y precursor del mejor neomud&eacute;jar madrile&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Ese edificio es, desde hace a&ntilde;os &ndash;y por el momento&ndash; Casa &Aacute;rabe, una instituci&oacute;n que quiere ser centro estrat&eacute;gico en las relaciones de Espa&ntilde;a con esa parte del mundo. A pesar de ello, sigue siendo conocida como Escuelas Aguirre, nombre que recuerda su primera y m&aacute;s prolongada encarnaci&oacute;n, que se lee en la bonita rejer&iacute;a de su puerta de entrada.
    </p><p class="article-text">
        El edificio ha sido noticia estos d&iacute;as porque el Ayuntamiento de Madrid ha dado a Casa &Aacute;rabe hasta el pr&oacute;ximo 1 de septiembre para desalojar el inmueble cedido hasta la fecha. Poco o nada se sabe de cu&aacute;l ser&aacute; su pr&oacute;ximo destino, m&aacute;s all&aacute; de unas declaraciones superficiales sobre un posible uso cultural. Para pensarlo a futuro, cabe repasar su recorrido hist&oacute;rico como instituci&oacute;n escolar pionera.
    </p><p class="article-text">
        En todo caso, el desahucio no ha gustado a mucha gente, que considera que el cierre es una voladura de los puentes culturales con la cultura &aacute;rabe y est&aacute;n pidiendo al Ayuntamiento que reconsidere su decisi&oacute;n a trav&eacute;s de<a href="https://www.change.org/p/detengamos-el-desalojo-de-la-emblem%C3%A1tica-casa-%C3%A1rabe-de-madrid?recruiter=17405244&amp;recruited_by_id=90516770-ce5c-012f-1dd6-40401bfb750c&amp;utm_source=share_petition&amp;utm_campaign=psf_combo_share_initial&amp;utm_medium=whatsapp&amp;share_id=8dSHR6h4vZ" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> una recogida de firmas online</a> y la organizaci&oacute;n de una concentraci&oacute;n, que tendr&aacute; lugar este mismo s&aacute;bado 4 de julio al mediod&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Las escuelas nacieron marcadas por la ideolog&iacute;a de su fil&aacute;ntropo fundador, Lucas Aguirre Ju&aacute;rez. Aguirre se caracteriz&oacute; por un pensamiento liberal progresista, a favor de las libertades civiles y de la extensi&oacute;n popular de la educaci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Un aula e Escuelas Aguirre en los años veinte                            </span>
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        Perteneci&oacute; a una familia de la burgues&iacute;a industrial castellana que hizo fortuna a trav&eacute;s de negocios de ferreter&iacute;a, la fabricaci&oacute;n de tejidos y la gesti&oacute;n del servicio de correos y diligencias entre Cuenca y Madrid. 
    </p><p class="article-text">
        En 1859, despu&eacute;s de la muerte de sus padres y el suicidio de uno de sus hermanos, se traslad&oacute; a Madrid, donde se integr&oacute; en c&iacute;rculos intelectuales de la &eacute;poca. Se vincula estrechamente al kraussismo, corriente filos&oacute;fica alemana introducida en Espa&ntilde;a por Juli&aacute;n Sanz del R&iacute;o precisamente durante esos a&ntilde;os, que inspirar&iacute;a el nacimiento de la Instituci&oacute;n Libre de Ense&ntilde;anza.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de la revoluci&oacute;n de 1868 se consolid&oacute; su posici&oacute;n en la capital y Aguirre fue nombrado vocal de la Universidad Central (actual Complutense, entonces radicada en San Bernardo). Sigui&oacute; profundizando en sus inquietudes sociales, participando activamente en la Sociedad abolicionista de la esclavitud y en la Asociaci&oacute;n para la ense&ntilde;anza de la mujer.
    </p><p class="article-text">
        Ha pasado a la historia, sobre todo, como gran mecenas de la educaci&oacute;n popular. Las Aguirre de Madrid no son las &uacute;nicas escuelas que fund&oacute;. En 1868 abri&oacute; un establecimiento escolar en Siones (Burgos), ciudad natal de su padre y en 1887 se inaugur&oacute; con su patrimonio otro en Cuenca, donde hab&iacute;a nacido &eacute;l. Escuelas modernas que fueron posibles gracias a los fondos que dej&oacute; a su muerte.
    </p><p class="article-text">
        Salvo la de Siones, las otras dos escuelas se construyeron despu&eacute;s de su fallecimiento en 1873. Las Aguirre de Retiro se levantaron en los terrenos cedidos por el Ayuntamiento de Madrid en la confluencia de las calles de Alcal&aacute; y de O'Donnell.
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                Edificio de las Escuelas Aguirre en la actualidad                            </span>
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        El proyecto fue encargado a Emilio Rodr&iacute;guez Ayuso, que le confiri&oacute; el envoltorio neomud&eacute;jar que ya hab&iacute;a ensayado en la desaparecida plaza de toros de Goya, que hab&iacute;a construido en 1874. El coso taurino, que estaba donde hoy encontramos el Palacio de Deportes de Madrid, se considera la pieza inaugural del neomud&eacute;jar madrile&ntilde;o. La primera piedra de las Escuelas Aguirre se coloc&oacute; en 1881 y fueron inauguradas el 18 de octubre de 1886.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de su caracter&iacute;stico estilo arquitect&oacute;nico, el complejo albergaba espacios novedosos para la &eacute;poca, propios de la arquitectura escolar m&aacute;s avanzada. Contaba con gimnasio, biblioteca, museo escolar, patio de recreo, sala de m&uacute;sica u observatorio meteorol&oacute;gico. El ideario pedag&oacute;gico de las escuelas inclu&iacute;a el rechazo del autoritarismo &ndash;huyendo del castigo&ndash;, la educaci&oacute;n de las ni&ntilde;as y la participaci&oacute;n democr&aacute;tica en el centro.
    </p><p class="article-text">
        Durante las primeras d&eacute;cadas de existencia, la gesti&oacute;n de la escuela ben&eacute;fica corri&oacute; a cargo de un patronato privado financiado por el legado de Aguirre. Pasaron a depender del Ayuntamiento de Madrid en 1911 como Escuela Municipal Graduada. En el reglamento del centro de este a&ntilde;o se aprecia que, a pesar del cambio de titularidad, las escuelas conservaron una parte del esp&iacute;ritu pedag&oacute;gico avanzado original. 
    </p><p class="article-text">
        Durante la Segunda Rep&uacute;blica, las Escuelas Aguirre fueron incluidas en el ambicioso Plan de Reforma y Ampliaci&oacute;n de Grupos Escolares de 1932. Durante este periodo, se transformaron muchos sus interiores y, sobre todo, se a&ntilde;adi&oacute; una planta s&oacute;tano, que sirvi&oacute; para dotar al colegio de un moderno comedor y de cocina.
    </p><p class="article-text">
        La reanudaci&oacute;n de las clases nada m&aacute;s terminar la guerra &ndash;los escasos bombardeos en el barrio de Salamanca hicieron que el inmueble no sufriera mucho durante la contienda&ndash; sucedieron bajo los par&aacute;metros de la depuraci&oacute;n docente y la llegada de la escuela nacionalcat&oacute;lica. Al contrario que la mayor&iacute;a de los centros escolares, las Escuelas Aguirre conservaron su denominaci&oacute;n porque su fundaci&oacute;n nada hab&iacute;a tenido que ver con los a&ntilde;os republicanos.
    </p><p class="article-text">
        En 1971 se inaugur&oacute; el nuevo centro escolar Escuelas Aguirre, que est&aacute; situado cerca del original. El edificio neomud&eacute;jar de Alcal&aacute; se adecu&oacute; entonces para albergar dependencias administrativas municipales, singularmente la Secci&oacute;n de Estad&iacute;stica Municipal, que estuvo durante muchos a&ntilde;os all&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de una importante reforma y su puesta en valor arquitect&oacute;nica a finales de los a&ntilde;os noventa, el Ayuntamiento de Madrid cedi&oacute; temporalmente el edificio en 2008 a Casa &Aacute;rabe a trav&eacute;s de un consorcio p&uacute;blico integrado por el Ministerio de Asuntos Exteriores, la Comunidad de Madrid y el propio consistorio. La Comunidad de Madrid se ha salido del consorcio recientemente, lo que ha modificado la composici&oacute;n del patronato y ha permitido que el Ayuntamiento recobre el edificio aduciendo mala gesti&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El edificio cuenta <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/edificio-historicas-escuelas-aguirre-protegido-interes-cultural_1_12063700.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desde el a&ntilde;o pasado</a> con la protecci&oacute;n asociada a la categor&iacute;a Bien de Inter&eacute;s Cultural (BIC) en la categor&iacute;a de Monumento. Una distinci&oacute;n que tard&oacute; en llegar, pues el expediente para hacerlo se inco&oacute; por vez primera en abril de 1977.
    </p><p class="article-text">
        El peso visual que el ajedrezado neomud&eacute;jar regala a la fachada de las Escuelas Aguirre la convierten en un edificio singular&iacute;simo. Un estilo muy apegado a la tradici&oacute;n arquitect&oacute;nica madrile&ntilde;a con evocaciones hist&oacute;ricas que lo hac&iacute;an muy adecuado materialmente para albergar un lugar de representaci&oacute;n de la cultura &aacute;rabe en Madrid. No se sabe qu&eacute; ser&aacute; a partir de ahora, pero s&iacute; que en su verja seguir&aacute;&nbsp;luciendo el nombre que inaugur&oacute; su l&iacute;nea de tiempo con unas escuelas para ni&ntilde;os y ni&ntilde;as de las clases populares.
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 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
            </aside>
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      <dc:creator><![CDATA[Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/escuelas-aguirre-neomudejar-nacio-proyecto-escolar-progresista-punto-casa-arabe_1_13345904.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Jul 2026 19:34:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Escuelas Aguirre, el neomudéjar que nació como proyecto escolar progresista y está a punto de dejar de ser Casa Árabe]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Retiro,Patrimonio]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA[La foto del niño con el puñito en alto: historia de una imagen icónica que cumple 50 años y el acto para recordarla]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/foto-nino-punito-alto-historia-imagen-iconica-cumple-50-anos-acto-recordarla_1_13322498.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c76c4e36-0cfc-4558-a8a9-629feca300a6_16-9-discover-aspect-ratio_default_1145817.jpg" width="950" height="535" alt="La foto del niño con el puñito en alto: historia de una imagen icónica que cumple 50 años y el acto para recordarla"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este lunes 22 de junio se recuerda con una manifestación, actos conmemorativos y conciertos, la primera gran movilización vecinal autorizada en madrid tras la muerte del dictador, que se celebró el mismo día de hace 50 años. La marcha fue una demostración de vitalidad y fuerza de las asociaciones vecinales en el corazón de la capital de España. En aquel contexto, se tomó la célebre instantánea de César Lucas que muestra a un niño con el puño en alto a hombros de su padre </p><p class="subtitle">Una olimpiada con 1.000 jóvenes para pedir espacios y otras historias de lucha vecinal antifranquista al norte de Madrid</p></div><p class="article-text">
        Todo movimiento social est&aacute; obligado a honrar y celebrar su genealog&iacute;a para, esparciendo sus semillas al viento, tratar de reproducirla. Eso es lo que har&aacute; esta tarde el movimiento vecinal de Madrid. La FRAVM (Federaci&oacute;n Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid) ha organizado a las 19.00 una marcha festiva en el entorno de la Puerta del Sol para recordar la manifestaci&oacute;n del 22 de junio de 1976, la primera gran movilizaci&oacute;n vecinal autorizada tras la muerte del dictador.
    </p><p class="article-text">
        Lo actos se han organizado con la ayuda del Comisionado 50 a&ntilde;os de Espa&ntilde;a en Libertad del Ministerio de Pol&iacute;tica Territorial y Memoria Democr&aacute;tica. Incluir&aacute;n una marcha desde Sol a Callao por Preciados &ndash;como en la manifestaci&oacute;n original&ndash;, homenajes a los protagonistas, una actuaci&oacute;n de los cantautores Luis y Pedro Pastor y un concierto del grupo Alameda de Osoulna.
    </p><p class="article-text">
        La de Princesa no fue la primera gran manifestaci&oacute;n autorizada pero s&iacute; una de especial relevancia. La primera hab&iacute;a tenido lugar el 29 de febrero de 1976 en Badalona (incluso antes de la aprobaci&oacute;n Ley de Reuni&oacute;n 17/1976, de 29 de mayo). En Madrid la primera manifestaci&oacute;n vecinal legalizada hab&iacute;a sido el 13 de marzo de ese mismo a&ntilde;o en el barrio de Canillas bajo el lema &ldquo;Basta de atascos y baches, queremos accesos&rdquo;. El mismo d&iacute;a de la manifestaci&oacute;n de Preciados, sin ir m&aacute;s lejos, se hab&iacute;a producido una manifestaci&oacute;n de estudiantes autorizada entre Iglesia y Cuatro Caminos. Sin embargo, la del 22 de junio supuso, por su magnitud, la irrupci&oacute;n del movimiento vecinal en el foco que da irrumpir 50.000 cuerpos en pleno centro de la ciudad. La manifestaci&oacute;n estaba organizada por la Federaci&oacute;n Provincial de Asociaciones de Vecinos de Madrid (hoy FRAVM) junto con otras entidades de la &eacute;poca.
    </p><p class="article-text">
        En las pancartas que portaban los manifestantes se le&iacute;an lemas como <em>Menos f&uacute;tbol y m&aacute;s escuelas, Ense&ntilde;anza popular,</em> <em>Legalizaci&oacute;n de asociaciones, Abajo los topes salariales. </em>Como se ve, asuntos que mezclaban el desarrollo territorial de los barrios con escenarios pol&iacute;ticos de gran calado durante los a&ntilde;os de la Transici&oacute;n. De hecho, la gran reclamaci&oacute;n del momento, muy presente tambi&eacute;n esta vez, era la petici&oacute;n de amnist&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los caballos de batalla de las asociaciones vecinales durante aquellos a&ntilde;os fue su misma existencia legal: La legalizaci&oacute;n desigual que se ven&iacute;a produciendo de unas y otras agrupaciones de vecinos que, de facto, llevaban trabajando por sus respectivos barrios desde hac&iacute;a a&ntilde;os. Las que segu&iacute;an esperando el s&iacute;, a veces desde hac&iacute;a bastante tiempo, eran las conocidas como asociaciones &ldquo;en tr&aacute;mite&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La manifestaci&oacute;n comenz&oacute; a las ocho y media de la tarde y estaba autorizada solo durante media hora. Posiblemente por el inesperado desborde ciudadano al que se asist&iacute;a en pleno centro de la ciudad, la polic&iacute;a la cort&oacute; incluso antes. A menos cuarto, dio un toque para que la gente se disolviera en cinco minutos. Aunque la manifestaci&oacute;n se deshizo pac&iacute;ficamente, se produjeron los habituales altercados en las horas siguientes entre la polic&iacute;a &ndash;que lanz&oacute; botes de humo y realiz&oacute; varias detenciones&ndash; y algunos manifestantes.
    </p><p class="article-text">
        La manifestaci&oacute;n de 1976, en realidad, no pudo llegar formalmente a Callao, ya que el gobernador civil franquista lo prohibi&oacute;. En esta ocasi&oacute;n, cuando la marcha llegue al final de Preciados el delegado del Gobierno, Francisco Mart&iacute;n, la recibir&aacute; y la dejar&aacute; pasar.
    </p><p class="article-text">
        Poco ante de tomar el centro de la ciudad, el movimiento vecinal hab&iacute;a reunido fuerzas en una poco conocida jornada campestre. Los colectivos de la Federaci&oacute;n Vecinal, clubes juveniles y asociaciones de Amas de Casa organizaron en una arboleda de Aranjuez una &ldquo;jornada festiva de convivencia vecinal&rdquo;, con ecos del d&iacute;a de la tortilla de San Isidro.
    </p><p class="article-text">
        Al terminar la asamblea que cerraba la jornada, la Guardia Civil carg&oacute; con fuerza contra los asistentes &ndash;unas 2500 personas, incluidos ni&ntilde;os&ndash;. Esta agresi&oacute;n sirvi&oacute; de espoleta para organizar una Semana Ciudadana conformada por decenas de actos culturales y auspiciada por decenas de asociaciones de barrios y ciudades de la regi&oacute;n. El colof&oacute;n de la semana de lucha y acumulaci&oacute;n de fuerzas fue, precisamente, la manifestaci&oacute;n del 22 de junio en la calle Preciados.
    </p><h2 class="article-text">El ni&ntilde;o con el pu&ntilde;ito cerrado o una fotograf&iacute;a que se convirti&oacute; en s&iacute;mbolo del momento</h2><p class="article-text">
        Aquel 22 de junio, la gente se apretaba en la estrecha calle de Preciados, de Sol hasta Callao, y se desbordaba por todas las calles adyacentes. El p&uacute;blico asistente era seg&uacute;n las cr&oacute;nicas de la &eacute;poca, diverso, con asistentes de todas las edades y g&eacute;neros.
    </p><p class="article-text">
        C&eacute;sar Lucas, jefe de fotograf&iacute;a de El Pa&iacute;s, capt&oacute; la imagen de un ni&ntilde;o sobre los hombros de su padre en medio de la multitud, con sonrisa franca y el pu&ntilde;ito cerrado, que se ha convertido en una de las grandes im&aacute;genes de la Transici&oacute;n. Una instant&aacute;nea que ha trascendido a la propia fecha que, de todas formas, refleja bien en ambiente pac&iacute;fico que debi&oacute; tener la manifestaci&oacute;n vecinal.
    </p><p class="article-text">
        Lucas estar&aacute; presente este lunes en los actos de Callao junto con otros protagonistas de la &eacute;poca como Tino Calabuig, que rod&oacute; im&aacute;genes tambi&eacute;n ic&oacute;nicas de la &eacute;poca. Intervendr&aacute;n dirigentes hist&oacute;ricos del movimiento vecinal como Pepe Molina o abogadas que prestaban sus servicios a las asociaciones, como Paca Sauquillo, entre otros.
    </p><p class="article-text">
        La prueba de que la imagen de Lucas es un documento cargado de historia es que, pasados los a&ntilde;os, se hicieron los t&iacute;picos art&iacute;culos que buscaban a su protagonista. En 2006 el peri&oacute;dico <a href="https://elpais.com/cultura/2006/02/18/actualidad/1140217201_850215.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Pa&iacute;s revel&oacute;</a> que el ni&ntilde;o de la foto se llamaba Daniel Rivas Azcueta, ten&iacute;a entonces 34 a&ntilde;os y trabajaba como piloto. Rivas acudi&oacute; a la manifestaci&oacute;n con sus padres, que eran vecino de Guindalera, miembros del PCE, de CCOO y participantes en la Junta Democr&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        La fotograf&iacute;a arm&oacute; revuelo en su momento. Basta recordar que la cr&oacute;nica del peri&oacute;dico ABC de la manifestaci&oacute;n afirmaba que se vio alg&uacute;n pu&ntilde;o en alto, pero fue anecd&oacute;tico. Sin embargo, all&iacute; estaba un ni&ntilde;o peque&ntilde;o ejercitando el simbolismo pol&iacute;tico con su cuerpo, probablemente repitiendo lo que era un gesto habitual en su entorno. Cuenta Juan Luis Cebri&aacute;n, que ejerc&iacute;a como director de El Pa&iacute;s, que un ministro protest&oacute; preguntando si la cabecera iba a apostar &ldquo;por una Espa&ntilde;a comunista&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Durante aquellos a&ntilde;os sucedieron muchas primeras veces y medio siglo despu&eacute;s el movimiento vecinal busca renovar su influencia reivindicando su historia y reproduciendo una manifestaci&oacute;n que en aquel momento parec&iacute;a impenable.
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 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
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      <dc:creator><![CDATA[Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/foto-nino-punito-alto-historia-imagen-iconica-cumple-50-anos-acto-recordarla_1_13322498.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 Jun 2026 13:00:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La foto del niño con el puñito en alto: historia de una imagen icónica que cumple 50 años y el acto para recordarla]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica,Transición]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una sala 'secreta' de la Galería de las Colecciones Reales custodia la parte desconocida de la muralla de Madrid]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/sala-secreta-galeria-colecciones-reales-custodia-parte-desconocida-muralla-madrid_1_13296088.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a8b6a41c-16e1-4536-bb80-ffc9c3158c2d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una sala &#039;secreta&#039; de la Galería de las Colecciones Reales custodia la parte desconocida de la muralla de Madrid"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El museo abrió hace unos días al público este espacio, de difícil climatización, con motivo de una visita especial por las Jornadas Europeas de Arqueología. En su interior se pueden encontrar muros de diversas épocas, entre ellos uno de la muralla emiral original, que data del siglo IX</p><p class="subtitle">En busca de la muralla de Madrid bajo el Mercado de San Miguel</p></div><p class="article-text">
        Uno de los secretos mejor guardados de la Galer&iacute;a de las Colecciones Reales es una sala separada del museo por unas puertas de madera, situadas al fondo de su planta A, la dedicada a los Austrias. A trav&eacute;s de estas puertas se accede a una parte del pasado militar de Madrid, unos enormes lienzos de muralla construidos y remendados durante diferentes &eacute;pocas, que arrojan abundante informaci&oacute;n sobre la primera &eacute;poca de la ahora capital de Espa&ntilde;a, cuando tan solo era un enclave defensivo de segundo orden.
    </p><p class="article-text">
        La sala cuenta con restos de la primera muralla &aacute;rabe sobre la que se fueron superponiendo otras reformas medievales y arreglos que llegan hasta el siglo XIX para dar forma al espectacular conjunto que se conserva ahora. Estos restos se han mantenido fuera de la vista del p&uacute;blico hasta hace unos d&iacute;as, cuando la galer&iacute;a abri&oacute; las puertas a medio centenar de personas durante unas visitas guiadas con motivo de las Jornadas Europeas de Arqueolog&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La zona conservada corresponde a un recodo de la muralla antigua que rodeaba un terreno elevado sobre el Manzanares, donde los &aacute;rabes se valieron de esta orograf&iacute;a para establecer una fortaleza defensiva. La construcci&oacute;n formaba parte del sistema de protecci&oacute;n de la <em>Marca Media</em> del Emirato de C&oacute;rdoba, que por entonces gobernaba estas tierras y necesitaba espacios cercanos a Toledo &ndash;la capital de la zona&ndash; que sirvieran como baluartes. Es ah&iacute; donde nace la guarnici&oacute;n que se acabar&iacute;a convirtiendo en Mayrit.
    </p><p class="article-text">
        La sala alberga una peque&ntilde;a muestra a la vista de esta primera construcci&oacute;n, as&iacute; como parte de una torre. Ambas se encuentran casi adosadas a los cimientos de hormig&oacute;n construidos para sujetar parte de la estructura de la catedral de La Almudena. Su ubicaci&oacute;n la revelaba durante la visita &Aacute;lvaro Soler, jefe del departamento de la Real Armer&iacute;a del Palacio Real de Madrid, un medievalista especializado en la arqueolog&iacute;a de este periodo.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7652972182792015127"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Restos de la muralla árabe emiral (zona oscura, al pie del muro) en la Galería de las Colecciones Reales de Madrid                            </span>
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        En el mismo recorrido, Soler iba apuntando con su dedo el resto de capas de la muralla, explicando c&oacute;mo la mayor parte de la original se encuentra escondida debajo de cimentaciones y muros de contenci&oacute;n construidos entre los siglos XVI y XIX para evitar que la ciudad se deslizara hacia el r&iacute;o. Porque la sala se encuentra enfrente de la muralla, en un lugar donde originalmente no hab&iacute;a nada m&aacute;s que un barranco. &ldquo;Ahora estar&iacute;amos en el aire, en la ca&iacute;da de Madrid hacia el Manzanares&rdquo;, bromeaba situando a los presentes en el aspecto que tendr&iacute;a el lugar durante el medievo.
    </p><p class="article-text">
        Los hallazgos de esta sala y la contigua parecen confirmar la potencia militar de la plaza madrile&ntilde;a, con una muralla de gran anchura y porte, lo que sugiere cierta importancia estrat&eacute;gica, tanto a la hora de soportar tanto acometidas cristianas &ndash;poco frecuentes en el momento de su construcci&oacute;n&ndash; como posibles revueltas internas, m&aacute;s peligrosas en ese momento.
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            <span class="title">
                Plano de ubicación de las salas de la Galería de las Colecciones Reales con acceso a la muralla                            </span>
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        La sala secreta de la muralla es el fruto de m&aacute;s de dos d&eacute;cadas de excavaciones. Aunque se conoc&iacute;a su posible ubicaci&oacute;n por diferentes documentos hist&oacute;ricos, no fue hasta casi el a&ntilde;o 2000 cuando una primera fase arqueol&oacute;gica localiz&oacute; el trazado, complementada por otra segunda fase entre 2007 y 2010, que document&oacute; los lienzos de la muralla y las edificaciones anexas. Entonces se cubri&oacute; con encofrados para que la obra del museo avanzara y a la vez quedara protegida la muralla. En el a&ntilde;o 2018 comenz&oacute; su estudio y musealizaci&oacute;n, ya con el edificio de la Galer&iacute;a de las Colecciones Reales acabado.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de recuperar la muralla, se reunieron hasta 200 cajas con material arqueol&oacute;gico que cuenta parte de la vida cotidiana de las personas que vivieron aqu&iacute;, en casas adosadas a los muros. Han aparecido desde candiles del siglo X, un broche cristiano con castillos y leones, e incluso porcelana china, un objeto de lujo en plena Edad Media. Tambi&eacute;n se encontr&oacute; un enterramiento cristiano que no se ha podido datar con precisi&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">La muralla &aacute;rabe que s&iacute; se puede visitar</h2><p class="article-text">
        Durante la visita, Soler explic&oacute; el motivo de que se hubiera elegido otra parte de la muralla para exponer de forma permanente al p&uacute;blico, un espacio que forma parte del recorrido de las Colecciones Reales. En ese caso, los restos conservados tienen mayor valor, porque cuenta con partes muy relevantes de la arquitectura fundacional de Madrid: piedras caliza talladas en tiempos del Emirato de C&oacute;rdoba y la parte inferior de una de las puertas secundarias de la ciudad. 
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            <span class="title">
                Zona de la muralla árabe visitable por el público                            </span>
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        El propio medievalista explicaba en un reciente v&iacute;deo compartido por la Galer&iacute;a en redes sociales el valor de esta parte de la muralla, la primera construcci&oacute;n de la que se tiene constancia en Madrid. La musealizaci&oacute;n de la otra zona, hasta ahora oculta, es m&aacute;s complicada por cuestiones t&eacute;rmicas: se encuentra situada justo debajo de la propia plaza de la Armer&iacute;a, en su extremo suroeste, lo que hace que sea m&aacute;s dif&iacute;cil de climatizar por encontrarse expuesta tanto al fr&iacute;o del invierno como a las elevadas temperaturas del verano.
    </p><p class="article-text">
        Este es el v&iacute;deo de Soler en el que habla de la muralla &aacute;rabe y explica la relevancia de la parte de la muralla abierta habitualmente al p&uacute;blico:
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7634111332496772374"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Aunque la galer&iacute;a cuenta como decimos con tres de las torres de la muralla, el paseante interesado en reconocer otras nueve puede buscarlas en el exterior. Las m&aacute;s llamativas son las que se pueden disfrutar saliendo de las Colecciones Reales, antes de cruzar el viaducto, entrando en el parque Emir Mohamed I, junto a la cuesta de la Vega. Tambi&eacute;n, m&aacute;s escondidos, hay restos en los Altos del Rebeque. El Ayuntamiento, adem&aacute;s, aprob&oacute; en 2023 <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/proteccion-restos-muralla-arabe-madrid-centro-cultural-divulgar-historia_1_9860506.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un plan especial de la muralla &aacute;rabe de Madrid</a> para que en el futuro, cuando se efect&uacute;en reformas o nuevas excavaciones, se tenga en cuenta el trazado de este muro defensivo para intentar localizar m&aacute;s restos de las primeras construcciones de la ciudad. Como las que se abrieron ef&iacute;meramente al p&uacute;blico hace unos d&iacute;as.
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            <aside class="news-outlook">
                
    
<h2 class="outlook-header"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/" style="color:black;">Apoya el trabajo periodístico de Somos Madrid</a></h2>
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 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
            </aside>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Casado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/sala-secreta-galeria-colecciones-reales-custodia-parte-desconocida-muralla-madrid_1_13296088.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Jun 2026 19:48:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una sala 'secreta' de la Galería de las Colecciones Reales custodia la parte desconocida de la muralla de Madrid]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Museo de las Colecciones Reales,Madrid,Arqueología,Yacimientos arqueológicos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El primer desahuciado al que salvó el 15M: "Nadie quiere solucionar el problema de la vivienda, con el dinero que se prestó a los bancos se podía haber hecho"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/han-pasado-15-anos-papa-voces-primer-desahucio-parado-madrid-despues-15-m_1_13299290.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c39163cf-30f8-45af-bbe4-5e6c084167c8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El primer desahuciado al que salvó el 15M: &quot;Nadie quiere solucionar el problema de la vivienda, con el dinero que se prestó a los bancos se podía haber hecho&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este lunes se cumplen quince años del primer desahucio parado en Madrid, una primera vez mítica que pondría los cimientos del movimiento de vivienda y suponía un cambio de fase en esta rebelión ciudadana. Hablamos con Anwar, uno de los protagonistas del intento de desahucio. También con miembros de la Asamblea Popular de Tetuán involucrados en la organización del #stopdesahucios y asistentes espontáneos al 15-J</p><p class="subtitle">Apartidistas pero no apolíticos y con espíritu asambleario: qué queda del 15M en Madrid 15 años después </p></div><p class="article-text">
        Naranjo es una peque&ntilde;a v&iacute;a perpendicular Bravo Murillo en Tetu&aacute;n. Una calle a la que el adjetivo <em>normal</em> le encaja como un guante. Sin embargo, hace justo hoy quince a&ntilde;os, la ciudad supuraba cuerpos rebeldes y Naranjo, como primera sucursal importante del 15-M en los barrios, se convirti&oacute; en el centro de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        El de Anwar y Tatiana fue el primer desahucio parado en Madrid. El punto de partida del movimiento de la vivienda tal y como se entender&iacute;a a partir de ese momento y una concreci&oacute;n material de las horas de debate que hab&iacute;an tenido lugar en &nbsp;las plazas durante el &uacute;ltimo mes. 
    </p><p class="article-text">
        &Aacute;lvaro, participante del 15-M y, luego, activista del grupo de desahucios de la Asamblea Popular de Tetu&aacute;n, recuerda haber escuchado hablar ya del desahucio en Sol. &ldquo;En la acampada se comentaba que hab&iacute;a un primer desahucio para intentar parar en Madrid el 15 de junio, como ya hab&iacute;a sucedido en Barcelona y en Murcia. Hac&iacute;a justo un mes del inicio de la acampada y hab&iacute;a sensaci&oacute;n de agotamiento, as&iacute; que abrazamos con entusiasmo el salto de la protesta a la acci&oacute;n directa en uno de los problemas que preocupaba m&aacute;s a la gente en aquellos momentos&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        En aquel primer desahucio, la PAH y una comisi&oacute;n del 15-M se ocuparon de organizar muchos de los detalles del caso. Desde la asamblea de Tetu&aacute;n se encargaron de apoyar y movilizar en el barrio. La Asamblea Popular de Tetu&aacute;n hab&iacute;a nacido, como otro centenar largo m&aacute;s, el 28 de mayo. La <em>Plaza de las Palomas</em> &ndash;nombre popular de la del Canal de Isabel II, a orillas de Bravo Murillo&ndash; se llen&oacute; con centenares de vecinos curiosos y &aacute;vidos de pol&iacute;tica. Una semana despu&eacute;s, comenzaron a conformarse distintas comisiones, entre ellas la que al principio se llam&oacute; <em>Desahucios y Legal</em>. Hablamos con V&iacute;ctor, miembro de la incipiente comisi&oacute;n:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Apenas ten&iacute;amos idea de la situaci&oacute;n, ni de c&oacute;mo afrontarla. Un desconocimiento absoluto. Recuerdo que empec&eacute; a ir a la PAH justo a la vez que empezaba el 15-M. Ellos comenzaban a tener una cierta difusi&oacute;n por los problemas de vivienda y sobre todo por su activad en Barcelona. All&iacute; hab&iacute;an parado alg&uacute;n desahucio y estaban haciendo ruido con la situaci&oacute;n de las hipotecas&rdquo;, explica.
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                Primera asamblea en Tetuán                            </span>
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        Entonces, relata V&iacute;ctor, la PAH se reun&iacute;a semanalmente y congregaba a unas cincuenta o sesenta personas. &ldquo;Al principio, eran migrantes latinoamericanos y miembros del movimiento vecinal, sobre todo&rdquo;. En una de esas primeras reuniones se encontr&oacute; a Anwar, que ya ten&iacute;a fecha de desahucio y hab&iacute;a acudido en busca de ayuda. Anwar y V&iacute;ctor fueron juntos a la Plaza de las Palomas a presentarle el caso a su barrio. Frente a ellos, escuchaban centenares de vecinos bajo un sol de justicia.
    </p><p class="article-text">
        Anwar proven&iacute;a del L&iacute;bano y se hab&iacute;a ganado la vida como panadero hasta la llegada de la crisis. Tatiana, su pareja, era de origen b&uacute;lgaro y ten&iacute;a formaci&oacute;n comunista. Aunque se separar&iacute;an un tiempo despu&eacute;s, los dos se implicaron mucho, primero en la defensa de su hogar y luego en el movimiento por la vivienda. A Anwar se le vio oponi&eacute;ndose a distintos desahucios en el barrio, a veces haciendo de int&eacute;rprete de &aacute;rabe. Tatiana se convirti&oacute; durante un tiempo en una cara visible de la PAH. Su determinaci&oacute;n habla de una m&aacute;xima fundacional de aquel movimiento de vivienda que ha heredado el actual , m&aacute;s ligado al inquilinato: no hay diferencia entre afectados y activistas, todos son compa&ntilde;eros que deben implicarse en la causa en la medida de sus posibilidades
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Como no ten&iacute;amos ni idea, empezamos a hacer pr&aacute;cticas muy incipientes, como manifestarnos delante de un BBVA (la entidad desahuciadora), movi&eacute;ndonos en c&iacute;rculos como en las pel&iacute;culas americanas. No se hab&iacute;a hecho nada de esto o por lo menos nosotros no lo conoc&iacute;amos. No hab&iacute;a a&uacute;n estructuras.&rdquo;, detalla V&iacute;ctor. &Aacute;lvaro incide en lo virginal de la situaci&oacute;n. &ldquo;Hay una pancarta de la Asamblea Popular de Tetu&aacute;n que sale en las fotos. Recuerdo estar haci&eacute;ndola en la Plaza de las Palomas y preguntar a los compa&ntilde;eros &iquest;d&oacute;nde va la <em>h </em>de desahucios? Nunca lo hab&iacute;amos escrito&rdquo;.
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        Lo publicitaron a trav&eacute;s de las reci&eacute;n nacidas redes del 15-M, se reunieron a hacer carteles y los colocaron a la salida del metro. &ldquo;Hab&iacute;a un gran secretismo &ndash;aunque result&oacute; estar todo muy difundido&ndash;, no dec&iacute;amos la direcci&oacute;n y el d&iacute;a del desahucio hab&iacute;a personas a la salida del metro dirigiendo a la gente hacia la calle Naranjo. Era todo muy ingenuo&rdquo;, recuerda V&iacute;ctor insitiendo una vez m&aacute;s en el adjetivo.
    </p><p class="article-text">
        El hecho es que aquel 15 de junio amaneci&oacute; con cientos de personas bloqueando la calle Naranjo y las aleda&ntilde;as. Hasta quinientas permanecieron all&iacute; durante horas hasta que se supo que el desahucio no se iba a ejecutar. Hab&iacute;a sucedido, en medio de la multitud y entre gritos de <em>&iexcl;S&iacute;, se puede!, </em>el primer <em>#stopdesahucios</em> (en aquella &eacute;poca todo llevaba un s&iacute;mbolo de <em>hashtag</em> por su uso en twitter). &ldquo;Pens&aacute;bamos que &iacute;bamos a ser unos cuantos vecinos, los habituales. Llegamos a primera hora y no se pod&iacute;a entrar en la calle. El momento se hab&iacute;a convertido en un s&iacute;mbolo de repente&rdquo;, recuerda &Aacute;lvaro.
    </p><p class="article-text">
        Eran tiempos en los que los ecos del 15-M desbordaban la actividad puramente activista. Una de las im&aacute;genes que se hicieron virales de aquel desahucio fue la de algunos &ldquo;indignados&rdquo; increpando al pol&iacute;tico de Izquierda Unida Cayo Lara. En concreto, la imagen de Ricardo cara a cara con la que era entonces la figura m&aacute;s visible del partido de izquierdas se reprodujo en varios peri&oacute;dicos y rod&oacute; por infinidad de cuentas de Twitter. &ldquo;Ese d&iacute;a me levant&eacute; y me enter&eacute; de que iba a haber un desahucio cerca de donde viv&iacute;a en esa &eacute;poca. Pens&eacute;, antes de ir a trabajar me voy a pasar a ver si con suerte lo paramos&rdquo;, explica el protagonista de la fotograf&iacute;a quince a&ntilde;os despu&eacute;s.
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            <span class="title">
                Anwar, junto a un cartel en contra del fondo propietario de su vivienda en el intento de desahucio de 2019.                            </span>
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        Curiosamente,<a href="https://www.elperiodico.cat/ca/politica/20110615/cayo-lara-increpat-per-activistes-1043686" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> la imagen,</a> que plasmaba de un vistazo el primer esp&iacute;ritu apartidista del movimiento, el <em>no nos representan</em>, tiene una intrahistoria mucho m&aacute;s mundana, tal y como explica Ricardo. &ldquo;Le coment&eacute; algo sobre la unidad en Extremadura, le dije: Cayo, recuerda que PP y PSOE son lo mismo. Estuvimos dialogando y, de hecho, terminamos d&aacute;ndonos la mano&rdquo;. A pesar de ello, estas y otras instant&aacute;neas de la gente increpando al pol&iacute;tico -le tiraron agua, incluso- ejemplifican bien una tensi&oacute;n del momento, que alcanzaba tambi&eacute;n al movimiento contra los desahucios, pues en la seminal PAH hab&iacute;a mucha representaci&oacute;n de la izquierda tradicional, a la que aquel d&iacute;a se le unir&iacute;a el movimiento social asambleario.
    </p><p class="article-text">
        Ricardo sigui&oacute; atento a la evoluci&oacute;n del desahucio desde el trabajo y recuerda haber recibido la noticia de su paralizaci&oacute;n con mucha alegr&iacute;a. Ha pasado mucho tiempo: le dio tiempo a ser padre, mudarse varias veces, pasar por distintos empleos... pero mantiene, como mucha gente involucrada, un recuerdo v&iacute;vido lo de Naranjo..
    </p><p class="article-text">
        Aquel d&iacute;a, recuerdan las personas m&aacute;s directamente involucradas, surgieron algunos roces propios de los nervios y la inexperiencia de las distintas organizaciones convocantes, pero se disolvieron r&aacute;pidamente en la euforia de la victoria. Las im&aacute;genes de la calle Naranjo atestada de gente salieron en todos los informativos.Est&aacute;bamos en pleno pico de la crisis de desahucios por hipoteca. y, a partir de entonces, empezaron a amontonarse cuerpos en los portales de muchos vecinos con &oacute;rdenes de desahucio. El de Anwar y Taty supuso el aprendizaje y la puesta en marcha de una serie de m&eacute;todos que se pondr&iacute;an en pr&aacute;ctica muchas veces en lo sucesivo. &ldquo;A partir de ah&iacute; todo fue aprender: saber qu&eacute; era un lanzamiento, una comisi&oacute;n judicial, c&oacute;mo se pod&iacute;a presionar previamente o negociar con el banco. Pero primero fue ese estallido de fuerza y de voluntad&rdquo;, explica &Aacute;lvaro.
    </p><p class="article-text">
        Como era de esperar, la maquinaria judicial no par&oacute; con aquella primera victoria. BBVA continu&oacute; en sus trece de desalojar a los habitantes de Naranjo 14 y la siguiente fecha de desahucio se program&oacute; el 29 de febrero de 2012. Parec&iacute;a mentira que hubieran pasado solo ocho meses. A esas alturas el grupo de desahucios del barrio y el movimiento de vivienda hab&iacute;an atesorado una rica experiencia en pelear contra los bancos y hecho cayo en los juzgados. La campa&ntilde;a de comunicaci&oacute;n, apelando al momento fundacional del primer desahucio, tuvo mucho recorrido. El grupo de desahucios de la asamblea subrayaba el deseo <a href="https://naranjoresiste.wordpress.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de &ldquo;volver a llenar Naranjo&rdquo;</a>. La comisi&oacute;n de comunicaci&oacute;n de la Asamblea Popular de Tetu&aacute;n, por su parte, dise&ntilde;&oacute; una web con una cuenta atr&aacute;s en cuya direcci&oacute;n se le&iacute;a &ldquo;nuestra primera vez&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Se hicieron visitas diarias a la sucursal del BBVA correspondiente, se inundaron los buzones de los directivos del banco y se organiz&oacute; una rueda de prensa en la azotea de la casa. El punto &aacute;lgido fue una manifestaci&oacute;n en la que cientos de personas recorrieron la calle de Bravo Murillo desde Plaza de Castilla hasta la sucursal bancaria. La intenci&oacute;n era atrincherarse en la vivienda para resistir el desahucio, pero lleg&oacute; la llamada: se conced&iacute;a la entonces reclamada daci&oacute;n en pago. Las ca&ntilde;as post <em>mani </em>, que habitualmente ten&iacute;an lugar en el centro de la ciudad, esa tarde fueron en La Plazuela, el mismo bar junto a la <em>Plaza de las Palomas</em> desde el que la asamblea de barrio tiraba los cables para la megafon&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La historia de Naranjo 14 est&aacute; contada en el libro <em>Tetu&aacute;n Resiste: la lucha por la vivienda de un colectivo de barrio</em>. En el cap&iacute;tulo correspondiente se puede leer: &ldquo;Lo que en aquel momento celebramos como una victoria, pronto se mostr&oacute; como un arma de doble filo. Aprendimos que la daci&oacute;n en pago no serv&iacute;a de nada si no iba acompa&ntilde;ada de un alquiler asequible, garantizado e indefinido&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de las victorias de los movimientos populares lo son parciales. El sistema es rencoroso. Pero, hasta en esto el caso de Anwar y Tatiana sirvi&oacute; como punto de partida. Aquel era el momento de la crisis hipotecaria pero la evoluci&oacute;n del movimiento y del momento hist&oacute;rico pondr&iacute;an encima de la mesa que el problema era m&aacute;s grande: la vivienda.
    </p><p class="article-text">
        Localizamos a Anwar para saber qu&eacute; ha sido de su vida quince a&ntilde;os despu&eacute;s. Confiesa que no ten&iacute;a presente la efem&eacute;ride &ndash;&ldquo;soy muy malo recordando fechas en general&rdquo;, dice&ndash; pero explica que acaba de hablar con su hija, que trabaja en Estados Unidos, y se lo ha se&ntilde;alado. &ldquo;&iquest;sabes que han pasado quince a&ntilde;os, pap&aacute;?&rdquo;, le ha dicho.
    </p><p class="article-text">
        Anwar vive hace ocho a&ntilde;os fuera de Madrid. Un amigo con el que viv&iacute;a en Tetu&aacute;n le ofreci&oacute; la oportunidad de irse con &eacute;l a trabajar en una huerta ecol&oacute;gica en Perales de Taju&ntilde;a e hizo las maletas. Hace tres a&ntilde;os que se jubil&oacute; y ahora vive en el pueblo de al lado, Tielmes, con una pensi&oacute;n no contributiva. &ldquo;Sigo echando una mano en la huerta de todas formas&rdquo;, advierte.
    </p><p class="article-text">
        Para Anwar, aquellos recuerdos son ambivalentes. &ldquo;No fueron buenos tiempos a nivel personal&rdquo;, dice. Por otro lado, su voz coge peso y sentimiento cuando recuerda el apoyo que recibieron de la gente.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Fueron tiempos duros, que acabaron con la familia. Tambi&eacute;n sucedi&oacute; que cuando se consigue la daci&oacute;n en pago, que fue un gran &eacute;xito, te das cuenta de que empezaba lo peor. &iquest;Ahora qu&eacute;?, me preguntaba&rdquo;. Anwar pudo alojarse un a&ntilde;o y medio en casa de un amigo, luego tuvo que vivir ocupando con otros compa&ntilde;eros de Tetu&aacute;n y lleg&oacute; a sufrir <a href="https://www.eldiario.es/madrid/desahucio-longevo-madrid_1_1520226.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un nuevo intento desahucio, en 2019</a>, que tambi&eacute;n congreg&oacute; mucho apoyo. &ldquo;A d&iacute;a de hoy, cuando escucho el timbre todav&iacute;a me estremezco y pienso que puede ser la polic&iacute;a&rdquo;, admite.
    </p><p class="article-text">
        Ahora vive con mucha tranquilidad, &ldquo;no me sobra nada, vivo con poco, pero estoy bien&rdquo;. Es muy consciente del problema de la vivienda y le sale la vena de activista durante la llamada telef&oacute;nica, &ldquo;nadie quiere solucionar el problema, con el dinero que se prest&oacute; a los bancos se pod&iacute;a haber hecho&rdquo;, reclama poni&eacute;ndole pulsaciones a la voz moment&aacute;neamente, antes de regresar al tono tranquilo con el que habla. 
    </p><p class="article-text">
         Volvemos al 15 de junio de 2011. &ldquo;Yo destacar&iacute;a de aquel d&iacute;a las ganas que hab&iacute;a. Luego, una mezcla de miedo y voluntad de solucionar el problema. Y el convencimiento de que lo pod&iacute;amos lograr.&rdquo;, subraya V&iacute;ctor rebuscando en recuerdos que son ya tambi&eacute;n sentimiento. Las impresiones de &Aacute;lvaro son coincidentes.: &ldquo;fue un sentimiento de conformar una fuerza social que yo nunca he tenido de forma tan clara. Era un oleada de esperanza y de alegr&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La nostalgia est&aacute; tan de moda como mal vista. Pero es un sentimiento inevitable, que nos sacude. Quiz&aacute; baste con convertirla en genealog&iacute;a y mirarla desde el presente para transformarla en impulso. Han pasado tres lustros y las caras de los movimientos de vivienda se han renovado. A los chalecos verdes de la PAH se le sumaron las camisetas naranjas del Sindicato de Inquilinas. Los grupos de los barrios sobrevivieron a las asambleas del 15-M. Los cuerpos sigsiguieron apret&aacute;ndose nerviosos en los portales, donde a&uacute;n se escuchan los mismos c&aacute;nticos &ndash;&ldquo;Vecina, despierta, desahucian en tu puerta&rdquo;&ndash;. Hoy es lunes 15 de junio y en la calle Naranjo, en Tetu&aacute;n, todo parece tranquilo, pero, como se dec&iacute;a hace quince a&ntilde;os <em>lo que pasa, no despasa</em>.
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 <p class="article-text"><hr/></p>

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      <dc:creator><![CDATA[Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/han-pasado-15-anos-papa-voces-primer-desahucio-parado-madrid-despues-15-m_1_13299290.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Jun 2026 04:00:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El primer desahuciado al que salvó el 15M: "Nadie quiere solucionar el problema de la vivienda, con el dinero que se prestó a los bancos se podía haber hecho"]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Nirvana, Ramones, Clapton o Blur: el pabellón del Real Madrid que acogía conciertos y desapareció bajo las Cuatro Torres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/nirvana-ramones-clapton-blur-pabellon-madrid-acogia-conciertos-desaparecio-cuatro-torres_1_13285682.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2c2f4980-f100-4b35-8ad3-afaba604f62f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nirvana, Ramones, Clapton o Blur: el pabellón del Real Madrid que acogía conciertos y desapareció bajo las Cuatro Torres"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde finales de los setenta, y hasta finales de la década de los noventa, el desapareido pabellón de baloncesto de la Ciudad Deportiva del Real Madrid albergó una nómina impresionante de conciertos de artistas nacionales e internacionales. Sobresalieron, sobre todo, los de rock duro, desde AC/DC a The Clash</p><p class="subtitle">Lo que la victoria electoral de Florentino Pérez conlleva para Madrid: conciertos, parking y recalificación en Valdebebas</p></div><p class="article-text">
        Los (no) conciertos del Santiago Bernab&eacute;u han sido uno de los temas del a&ntilde;o en la ciudad de Madrid y, por supuesto, en la reciente campa&ntilde;a electoral por la presidencia del club de f&uacute;tbol. La imposibilidad de celebrar una programaci&oacute;n continua de macro eventos en el coso de la Castellana por los problemas de ruido y licencias ha generado un boquete en la cuenta de resultados a futuro del club blanco ineludible en el contexto de la contienda electoral. 
    </p><p class="article-text">
        Enrique Riquelme, candidato opositor a Florentino P&eacute;rez, <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/rival-florentino-perez-propone-llevar-eventos-real-madrid-valdebebas-pabellon-conciertos-hotel-lujo_1_13253648.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">present&oacute; un proyecto para los terrenos de Valdebebas</a> pensado para recuperar algunos de los servicios que los socios ten&iacute;an a su disposici&oacute;n en la antigua ciudad deportiva. En el mismo, inclu&iacute;a un pabell&oacute;n de baloncesto que, adem&aacute;s de permitir que la secci&oacute;n blanca de este deporte jugara en su propia casa, dar&iacute;a la posibilidad al Real Madrid de sacar dinero alquil&aacute;ndolo para conciertos. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque el nuevo pabell&oacute;n ser&iacute;a m&aacute;s una alternativa al solicitad&iacute;simo Palacio de los Deportes de Goya que al Bernab&eacute;u o el Metropolitano, recoger&iacute;a una tradici&oacute;n cultural que ya tuvo el antiguo pabell&oacute;n de la Ciudad Deportiva del Real Madrid, donde se celebraron conciertos m&iacute;ticos durante m&aacute;s de veinte a&ntilde;os.
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                La antigua Ciudad Deportiva del Real Madrid poco después de su construcción en los años sesenta                            </span>
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        El pabell&oacute;n original se inaugur&oacute; en 1966 con el nombre de Pabell&oacute;n de la Ciudad Deportiva del Real Madrid para servir de escenario de los a&ntilde;os m&aacute;s gloriosos de la secci&oacute;n de baloncesto del club de Chamart&iacute;n. Fue remodelado a finales de los a&ntilde;os noventa y rebautizado como Pabell&oacute;n Raimundo Saporta en honor del hist&oacute;rico dirigente del club. El &uacute;ltimo partido oficial en el campo enfrent&oacute; en 2004 al Estudiantes y al Real Madrid en el cuarto partido de los cuartos de final de la Liga ACB. La victoria cay&oacute; del lado del club estudiantil. El resto de la historia es bien conocida y no cabe en este art&iacute;culo: la recalificaci&oacute;n de la vieja ciudad deportiva, la venta de los terrenos y la construcci&oacute;n de Cuatro Torres Business Area. Por supuesto, la demolici&oacute;n del pabell&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El campo del Real Madrid acogi&oacute; desde los a&ntilde;os setenta un buen n&uacute;mero de conciertos. Con el p&uacute;blico de pie, su capacidad para eventos de este tipo variaba entre las cinco y las siete mil  localidades, aproximadamente. Un aforo que se antoja hoy escaso para grupos de calado, pero que durante a&ntilde;os fue suficiente para conciertos medianos de estrellas internacionales.
    </p><p class="article-text">
        En los a&ntilde;os de la Transici&oacute;n todo estaba te&ntilde;ido de pol&iacute;tica y por supuesto tambi&eacute;n la m&uacute;sica. En noviembre de 1977 desembarc&oacute; en el escenario la <em>Nueva Trova Cubana. </em>Pablo Milan&eacute;s, Silvio Rodr&iacute;guez o Sara Gonz&aacute;lez trajeron a Madrid los ecos de la revoluci&oacute;n cubana durante cuatro horas. En 1978 lleg&oacute; al norte de Madrid un Eric Clapton mucho m&aacute;s joven que el que acaba de visitarnos el pasado mes de mayo. Los madrile&ntilde;os de la &eacute;poca disfrutaron con sus interpretaciones de <em>Layla </em>o <em>Cocaine. C</em>omo curiosidad, cabe mencionar que actu&oacute; como telonera<em> </em>la banda de Johny McGregor, un grupo habitual de las estaciones de Metro de Madrid que interpretaba bailes camperos americanos Las cr&oacute;nicas de la &eacute;poca tambi&eacute;n destacan que algunos miles de personas sin entrada intentaron acceder al recinto por la fuerza, lo que ocasion&oacute; cargas policiales que se extendieron hasta Plaza de Castilla. Y si de mitos provenientes de d&eacute;cadas anteriores se trata, hay que recordar que al a&ntilde;o siguiente actu&oacute; all&iacute; Frank Zappa y en 1980 Eric Burdon, el cantante de The Animals.
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                Los Ramones actuaron en el pabellón                            </span>
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        La de Clapton no fue la &uacute;nica vez que se produjeron incidentes asociados a un concierto en el pabell&oacute;n. En 1989 un par de centenares de j&oacute;venes protestaban a sus puertas porque no se hab&iacute;a puesto a la venta el 10% de reserva de taquilla, mientras que era posible adquirir entradas a 10.000 pesetas en la reventa, un precio cinco veces superior a su valor original. Una vez m&aacute;s, la cosa acab&oacute; con cargas policiales y lanzamientos de objetos a la polic&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Iggy Pop no deb&iacute;a tener a la altura de 1980 mucho cartel en nuestro pa&iacute;s, pues el concierto que ofreci&oacute; en el lugar solamente congreg&oacute; a 2500 personas. A tenor de las notas de la &eacute;poca, el sonido no estuvo a la altura. La misma semana que <em>la Iguana</em> se descamisaba en el pabell&oacute;n, tocaba tambi&eacute;n Julio Iglesias en un concierto ben&eacute;fico. Y si Iggy Pop es considerado el padrino del punk por su etapa con The Stooges, The Clash son por derecho propio aristocracia del punk europeo. El grupo de Joe Strummer y Mick Jones actu&oacute; en 1981 para m&aacute;s de 7.000 personas en la que fue la &uacute;nica gira del grupo por nuestro pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        En el listado de grupos que pasaron por la Ciudad Deportiva del Real Madrid destacan los grupos de rock duro. En 1979 Rory Gallagher y su guitarreo irland&eacute;s. En 1982 los asistentes gozaron con las descargas <em>hard</em> de Rainbow y los solos de guitarra de Ritchie Blackmore. En enero de 1981, la cancha acogi&oacute; un concierto de AC/DC. Las entradas costaban 700 pesetas y parece ser que la reventa hizo el agosto vendi&eacute;ndolas a 3000 en la puerta del campo de baloncesto. Por entonces,  la banda estrenaba a Brian Johnson como cantante despu&eacute;s de que Bon Scott hubiera fallecido un a&ntilde;o antes por una intoxicaci&oacute;n et&iacute;lica. El mismo a&ntilde;o hab&iacute;a actuado en el mismo escenario Motorhead. En 1984 descargaron vatios los Judas Priest, Dio y Helloween en 1987, en 1989 Manowar&hellip;Todo un festival de la laca y decibelios.
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        El pabell&oacute;n tambi&eacute;n es un espacio m&iacute;tico para el rock espa&ntilde;ol. Uno de sus momentos fundamentales tiene que ver con el disco <em>Rock and R&iacute;os</em>, grabado en directo los d&iacute;as 5 y 6 de marzo de 1982 en el pabell&oacute;n de la Ciudad Deportiva del Real Madrid, que se convirti&oacute; en escenario del disco de rock espa&ntilde;ol m&aacute;s vendido de la historia. Y el rock nacional lo hizo tambi&eacute;n suyo. Ese mismo a&ntilde;o, fue Le&ntilde;o el encargado de llenar hasta la bandera el pabell&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        En 1984 tuvo lugar all&iacute; otro de esos acontecimientos recordados en el santoral del rock duro espa&ntilde;ol: Bar&oacute;n Rojo llen&oacute; el pabell&oacute;n dos noches seguidas que se inmortalizaron en el disco en directo <em>Bar&oacute;n al rojo vivo</em>. El rock espa&ntilde;ol pesaba 12.000 personas, algo al alcance de pocas bandas en la &eacute;poca. Mucho despu&eacute;s, el personal gozar&iacute;a con el d&uacute;o formado por Extremoduro y Platero y t&uacute; (1995), colaboraci&oacute;n que se reeditar&iacute;a parcialmente unos a&ntilde;os despu&eacute;s con el grupo de Robe y el proyecto de uno de los <em>plateros</em>, Fito y Fitipaldis.
    </p><p class="article-text">
        En este art&iacute;culo es importante hacerle un hueco a la Gran Fiesta del Estudiante y la Radio de los primeros ochenta, un evento poco recordado hoy que tuvo cierta importancia en la &eacute;poca. Maratones musicales de 24 horas muy de aquel tiempo, con la decisiva participaci&oacute;n de Radio 3. En ellos, pod&iacute;an hablar el ministro de Cultura Javier Solana, el de Educaci&oacute;n y Ciencia, Jos&eacute; Mar&iacute;a Maravall, o el alcalde de Madrid, Enrique Tierno Galv&aacute;n. Y actuar multitud de grupos de diferentes estilos, tales como Jos&eacute; Antonio Labordeta, Danza Invisible, Medina Azahara, Panzer, Eskorbuto, Bella Bestia, Teddy Bautista, Polansky y el Ardor, Noel Soto o Barricada. 
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DUg4DktDUHp/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        &iquest;Y en los 90? Aunque el pabell&oacute;n estaba ya viejo y perd&iacute;a enteros como recinto para las grandes giras, a&uacute;n albergar&iacute;a los recitales de algunos de los grandes nombres de la &eacute;poca. En 1997 el <em>brit-pop</em> reinaba en la m&uacute;sica y en eso lleg&oacute; al pabell&oacute;n Blur. Ese mismo a&ntilde;o pasaron por all&iacute; tambi&eacute;n Offispring, que lo <em>petaron </em>mucho, aunque hoy se recuerde m&aacute;s a sus adversarios estil&iacute;sticos de Green Day.
    </p><p class="article-text">
        Pero qui&eacute;n cambi&oacute; la m&uacute;sica en la d&eacute;cada de los noventa fue Kurt Cobain. Nirvana actu&oacute; en el Pabell&oacute;n de los Deportes del Real Madrid el 8 de febrero de 1994. Fue la &uacute;ltima actuaci&oacute;n del grupo en nuestro pa&iacute;s: solo dos meses despu&eacute;s fue encontrado muerto en su casa en Seattle.
    </p><p class="article-text">
        Nos dejamos en el camino decenas de nombres gloriosos de la historia de la m&uacute;sica, merecedores de distintos niveles de mitoman&iacute;a (Leonard Cohen, Ob&uacute;s, Siniestro Total, Bryan Adams, Leonard Cohen&hellip;). Hoy existen pocas salas en Madrid de un aforo intermedio como el que representaba en aquel momento el Pabell&oacute;n del Real Madrid, un recinto relativamente bien comunicado que hac&iacute;a las veces de lo que hoy es el Palacio de Deportes. No eran los concierto del Bernab&eacute;u pero el anfitri&oacute;n era el Real Madrid.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
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      <dc:creator><![CDATA[Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/nirvana-ramones-clapton-blur-pabellon-madrid-acogia-conciertos-desaparecio-cuatro-torres_1_13285682.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Jun 2026 04:00:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nirvana, Ramones, Clapton o Blur: el pabellón del Real Madrid que acogía conciertos y desapareció bajo las Cuatro Torres]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Diez años de 'Que Dios nos perdone': la consagración de Sorogoyen que retrató Madrid entre el 15M y la visita del Papa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/diez-anos-dios-perdone-consagracion-sorogoyen-retrato-madrid-15m-visita-papa_1_13192616.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f3a49fbb-e273-4adb-b76e-520b57bb0b6d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Diez años de &#039;Que Dios nos perdone&#039;: la consagración de Sorogoyen que retrató Madrid entre el 15M y la visita del Papa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El 'thriller' de 2016, que impulsó a la carrera de un director que este año ha competido en Cannes, se ambienta en una capital donde las acampadas de las que se han cumplido 15 años coincidieron con millones de personas que celebraron la Jornada Mundial de la Juventud de 2011. En vez de Benedicto XVI ahora quien llega es León XIV
</p><p class="subtitle">El Papa lanza otro recado a los ultras y denuncia a los que “se arrodillan ante Dios y desprecian a los hermanos”</p></div><p class="article-text">
        Los aniversarios ilustran todo aquello que ha cambiado, pero tambi&eacute;n lo que se repite y rima por tiempo que pase. Este 2026 se cumplen diez a&ntilde;os del estreno de <em>Que Dios nos perdone</em>, una efem&eacute;ride rodeada de otras. La pel&iacute;cula retrata el Madrid del verano de 2011, en el que las acampadas del 15M en la Puerta del Sol y otros puntos de la ciudad convivieron con el desarrollo de la Jornada Mundial de la Juventud. Un evento que congreg&oacute; a m&aacute;s de dos millones de personas, cantidad que el Ayuntamiento de Madrid cre&iacute;a que se podr&iacute;a superar con la llegada del papa Le&oacute;n XIV, aunque se qued&oacute; en mill&oacute;n y medio durante la misa de Cibeles de este domingo. El menos popular Benedicto XVI visit&oacute; una ciudad todav&iacute;a golpeada por la crisis econ&oacute;mica, convulsa y de contrastes, justo los que retrataba Rodrigo Sorogoyen.
    </p><p class="article-text">
        Quince a&ntilde;os despu&eacute;s del evento y diez desde el largometraje que lo retrat&oacute;, la capital se prepara para el advenimiento de otro Santo Padre, que la recorrer&aacute; desde este s&aacute;bado 6 hasta el martes 9 de junio en una urbe que por lo dem&aacute;s ha experimentado una imparable transformaci&oacute;n. Tanto como la trayectoria del propio Sorogoyen, que el pasado 16 de mayo presentaba su &uacute;ltimo largometraje, <em>El ser querido</em>, en la secci&oacute;n oficial del Festival de Cannes. Lo hizo, parad&oacute;jicamente, solo un d&iacute;a despu&eacute;s de que el 15M cumpliera 15 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        La movilizaci&oacute;n asociada a este movimiento en Madrid fue desvaneci&eacute;ndose con el tiempo y la incorporaci&oacute;n (y agotamiento) de algunos cuadros a la pol&iacute;tica activa, aunque dio lugar a asambleas vecinales y plataformas por la defensa de derechos sociales o en materia de vivienda que <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/apartidistas-no-apoliticos-espiritu-asambleario-queda-15m-madrid-15-anos-despues_1_13219958.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en muchos casos siguen activas</a>. En lo netamente institucional, el ciclo del cambio deriv&oacute; en la investidura de Manuela Carmena como alcaldesa, pero el Partido Popular recuper&oacute; el poder en solo cuatro a&ntilde;os y desde entonces solo lo ha incrementado (mientras la derecha ensancha sus resultados electorales en pleno auge de Vox).
    </p><p class="article-text">
        Lo que se mantiene es el clima de tensi&oacute;n e inestabilidad social certeramente reconstruido por Sorogoyen. El director de <em>Stockholm </em>(2013) genera una atm&oacute;sfera asfixiante en una historia que combina <em>thriller </em>policiaco con una cuidada reconstrucci&oacute;n de un caluroso verano madrile&ntilde;o (aunque no tanto como los que han venido despu&eacute;s). Durante dos horas y cinco minutos seguimos a&nbsp;los inspectores de polic&iacute;a Alfaro (Roberto &Aacute;lamo) y Velarde (Antonio de la Torre), que deben encontrar al que parece ser un asesino en serie cuanto antes y sin hacer ruido. La visita de Benedicto implica que la ciudad y el pa&iacute;s deban transmitir una imagen de pulcritud, una obsesi&oacute;n para las altas esferas y algo que no casa ni con los cr&iacute;menes ni con algunas actitudes de los dos agentes. Una caza contrarreloj que les har&aacute; darse cuenta de que, quiz&aacute;, ninguno de ellos es tan distinto del asesino.
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            </figure><p class="article-text">
        Persecuciones adrenal&iacute;nicas, asesinatos atroces y muchos careos donde la violencia podr&iacute;a estallar en cualquier momento marcan el desarrollo de la pel&iacute;cula. Los escenarios discurren por exteriores (y alg&uacute;n interior como el Metro) muy caracter&iacute;sticos de la capital, sobre todo del centro. La Puerta del Sol, la Plaza Mayor, Gran V&iacute;a, la &Oacute;pera de Madrid en la plaza de Isabel II o Malasa&ntilde;a (en concreto las calles del Maestro Guerrero, San Bernardino y Desenga&ntilde;o) son alguno de los puntos por los que avanza la c&aacute;mara de Sorogoyen, que saca todo el partido a estos lugares a la vez que se acerca a los personajes para exprimir la tensi&oacute;n en cada pasaje.
    </p><p class="article-text">
        Una muestra de ese <em>cine cocain&oacute;mano </em>por lo fren&eacute;tico del montaje, tanto a nivel interno de cada escena como entre secuencias. Lo que no quita que Sorogoyen sea consciente de que el silencio es tambi&eacute;n clave para generar expectativa en el espectador. De hecho, la solemnidad eclesi&aacute;stica acaba teniendo un inesperado y primordial papel a la hora de atrapar al asesino en serie. Tampoco faltan unas dosis de costumbrismo que aportan verosimilutud (que no realismo, etiqueta que tampoco acaba de cuadrar con los intereses o la mirada del director) y hasta toques de humor.
    </p><p class="article-text">
        <em>Que Dios nos perdone</em> cont&oacute; con un reparto lleno de talento que integraron, adem&aacute;s de los citados &Aacute;lamo y de la Torre, int&eacute;rpretes como Luis Zahera (en el inicio de unas colaboraciones con el cineasta que con <em>El reino</em> y <em>As bestas</em> se han insertado en la cultura popular), M&oacute;nica L&oacute;pez, Ra&uacute;l Prieto, Javier Pereira o Jos&eacute; Luis Garc&iacute;a P&eacute;rez (una de las voces m&aacute;s carism&aacute;ticas del cine espa&ntilde;ol)
    </p><p class="article-text">
        Estaba escrita a cuatro manos entre Sorogoyen y su habitual colaboradora, Isabel Pe&ntilde;a. Precisamente el guion fue el aspecto que le vali&oacute; un premio en la competici&oacute;n del Festival de San Sebasti&aacute;n 2016. Unos meses despu&eacute;s, la pel&iacute;cula opt&oacute; a seis Goyas y Roberto &Aacute;lamo se hizo con el cabez&oacute;n a la mejor interpretaci&oacute;n masculina protagonista. En aquella edici&oacute;n, marcada por <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/edad-oro-thriller-espanol-pobre-parece_1_8606429.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la fortaleza del </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/edad-oro-thriller-espanol-pobre-parece_1_8606429.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>thriller</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/edad-oro-thriller-espanol-pobre-parece_1_8606429.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> patrio</a>, triunf&oacute; <em>Tarde para la ira</em> de Ra&uacute;l Ar&eacute;valo y tambi&eacute;n fue reconocida <em>El hombre de las mil caras</em> de Alberto Rodr&iacute;guez.
    </p><h2 class="article-text">Sorogoyen, un cine de tensiones en evoluci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        La carrera de Sorogoyen, como Madrid, tambi&eacute;n se ha reconfigurado en estos a&ntilde;os. Lleg&oacute; a optar al Oscar por el cortometraje de ficci&oacute;n <em>Madre</em> (2017), que dos a&ntilde;os despu&eacute;s dio pie a un largo hom&oacute;nimo. Logr&oacute; su primer Goya a la mejor direcci&oacute;n con <em>El reino</em> (2018), acercamiento a la corrupci&oacute;n pol&iacute;tica tan potente como equidistante (el personaje que interpreta Ana Wagner con marcado acento andaluz parece introducido &uacute;nicamente para que el espectador piense en el PSOE de dicha regi&oacute;n y que el resto del universo retratado no remita exclusivamente al Partido Popular). Un reconocimiento que repiti&oacute; con <em>As bestas</em> (2022), triunfadora adem&aacute;s en la categor&iacute;a de mejor pel&iacute;cula y todo un &eacute;xito comercial.
    </p><p class="article-text">
        Ese drama le abri&oacute; adem&aacute;s las puertas del Festival de Cannes, aunque no logr&oacute; competir por la Palma de Oro. S&iacute; lo hizo este a&ntilde;o con <em>El ser querido</em>, cuyo elenco lideran Javier Bardem y Victoria Luengo. Le acompa&ntilde;aron en la secci&oacute;n oficial Pedro Almod&oacute;var y Los Javis (finalmente recompensados con el premio a la Mejor Direcci&oacute;n), todo <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/cine-espanol-historia-cannes-almodovar-sorogoyen-javis-competiran-palma-oro_1_13129266.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un r&eacute;cord de pel&iacute;culas espa&ntilde;olas</a> en la pugna por el galard&oacute;n m&aacute;s importante del circuito de festivales desde su creaci&oacute;n en 1955. <em>El ser querido </em>ya se ha estrenado en salas francesas, pero no llegar&aacute; a las pantallas espa&ntilde;olas hasta el pr&oacute;ximo 26 de agosto, as&iacute; que de momento su &uacute;ltima obra que el p&uacute;blico ha podido ver es la serie de Movistar+ <em>Los a&ntilde;os nuevos</em> (2024).
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=x9ay9jy" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        Con dicha plataforma, en la que tambi&eacute;n lanz&oacute; <em>Antidisturbios </em>(2020), vivi&oacute; una de sus grandes frustraciones art&iacute;sticas: una serie de seis episodios sobre la Guerra Civil que nunca sali&oacute; adelante, aunque estaba escrita &ldquo;al 80%&rdquo;. &ldquo;Fue un mazazo enorme&rdquo;, admiti&oacute; en <a href="https://www.timeout.es/barcelona/es/noticias/rodrigo-sorogoyen-la-cancelacion-de-mi-serie-sobre-la-guerra-civil-fue-un-mazazo-enorme-102422" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una entrevista para Time Out</a> donde defini&oacute; el proyecto como &ldquo;el m&aacute;s importante&rdquo; de su vida.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;He trabajado muy a gusto con los responsables de ficci&oacute;n de Movistar+, pero tienen unos jefes que toman decisiones. M&aacute;s all&aacute; de que decidan invertir su dinero en unos u otros proyectos, y eso debo respetarlo, lo que me parece grave y lamentable es que esta gente sienta presiones externas, de grupos econ&oacute;micos y pol&iacute;ticos, pero tambi&eacute;n de la propia sociedad. Hay una parte importante que siente incomodidad cuando se tocan seg&uacute;n qu&eacute; temas, pero hablar de la Guerra Civil y de nuestra historia deber&iacute;a ser obligatorio, es necesario e incluso fascinante&rdquo;, expuso.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hablar de nuestra historia&rdquo;, y retratarla, es dejar una impronta a la que volver para compararnos, apreciar los cambios, hallar las constantes y aprender de los errores. Un proceso que no pudo culminar, de momento, con la Guerra Civil. Pero que s&iacute; consigui&oacute; al esbozar un episodio contempor&aacute;neo como el de ese Madrid de 2011. En <em>Que Dios nos perdone</em>, Sorogoyen mostr&oacute; que la evoluci&oacute;n de los pa&iacute;ses y las ciudades se define a base de los contrastes, las semejanzas y ese elemento que vertebra su cine: las tensiones.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <aside class="news-outlook">
                
    
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    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Hormigo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/diez-anos-dios-perdone-consagracion-sorogoyen-retrato-madrid-15m-visita-papa_1_13192616.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 07 Jun 2026 20:30:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Diez años de 'Que Dios nos perdone': la consagración de Sorogoyen que retrató Madrid entre el 15M y la visita del Papa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[15M,Papa León XIV,Benedicto XVI,Puerta del Sol,Rodrigo Sorogoyen,Cine,Cultura,Festival de Cannes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Movida “excéntrica” o cómo la Nueva Ola no sucedió solamente en el centro de Madrid]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/movida-excentrica-nueva-ola-no-sucedio-centro-madrid_1_13273492.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cbbc3a95-0802-497b-809c-02e460edde25_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144634.jpg" width="576" height="324" alt="La Movida “excéntrica” o cómo la Nueva Ola no sucedió solamente en el centro de Madrid"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lejos de Malasaña, Chueca o El Rastro también hubo Movida. Damos un paseo por algunos de los escenarios del movimiento cultural madrileño en sus barrios menos evidentes. De Prosperidad a Usera y de Tetuán al Paseo de Extremadura</p><p class="subtitle">Canciller, el templo del rock en Madrid que fue alternativa a la Movida y recibió la bendición de Iron Maiden </p></div><p class="article-text">
        La Bobia en El Rastro &ndash;y muchas otras cosas all&iacute;, como la et&eacute;rea Cascorro Factory&ndash;, <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/malasana/la-via-lactea-o-el-secreto-para-triunfar-durante-40-anos-entre-los-veinteaneros_1_6415569.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La V&iacute;a en Malasa&ntilde;a</a> (o El Penta en el mismo barrio), El Sol en Jardines, el SEPU en la Gran V&iacute;a&hellip; y tantos y tantos lugares del centro de Madrid que a uno le remiten inexorablemente al mapa de la llamada Movida Madrile&ntilde;a. Una geograf&iacute;a dibujada desde el centro de la ciudad que, sin embargo, requiere un billete de Metro para poder ser abarcada en todas sus dimensiones. Si bien es cierto que algunos nombres fuera del centro son ineludibles en todos los relatos del movimiento &ndash;como el omnipresente Rock-Ola&ndash; la mayor&iacute;a de las veces se omite el detalle de que La Movida tambi&eacute;n fue <em>exc&eacute;ntrica </em>en su sentido m&aacute;s etimol&oacute;gico.
    </p><p class="article-text">
        Se ha discutido mucho sobre la sociolog&iacute;a del movimiento, que si era cosa de ni&ntilde;os bien, que si era un movimiento despolitizado&hellip; pero poca gente ha puesto en duda que fuera un movimiento juvenil. Y, por lo tanto, una escena repleta de estudiantes universitarios. A este respecto, es bien conocido el papel que la Ciudad Universitaria jug&oacute; en la presentaci&oacute;n de algunos de los grupos emblema de la &eacute;poca. 
    </p><p class="article-text">
        A menudo se ha dicho que el punto de partida de La Movida &ndash;es mucho decir&ndash; fue el <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/malasana/el-homenaje-a-canito-en-caminos-acta-fundacional-de-la-movida_1_6414241.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">concierto homenaje a Canito</a> &ndash;bater&iacute;a fallecido del grupo Tos (luego Los Secretos) el 9 de febrero de 1980. Los propios Tos, Mermelada, Nacha Pop, Para&iacute;so, Alaska y los Pegamoides, Trastos, Rebeldes, Mam&aacute; y Mario Tenia y los Solitarios se citaron en la Escuela de Caminos, en un concierto que luego retransmiti&oacute; TVE, d&aacute;ndole a la jornada una dimensi&oacute;n mayor de la que en un principio se le hubiera supuesto.
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            <span class="title">
                Concierto de Primavera (Madrid 1981)                            </span>
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        Los campus universitarios fueron un buen campo de pruebas para La Movida. En 1980 se celebr&oacute; la Fiesta de la Primavera en la Universidad Aut&oacute;noma con las actuaciones de Aviador Dro, Alaska y Los Pegamoides, Para&iacute;so y Los Nikis. En mayo de 1981 tuvo lugar en el campo de rugby de Ciudad Universitaria otra Fiesta de la Primavera, con actuaciones de Alaska y Los Pegamoides, Mam&aacute;, Nacha Pop y Secretos. El festival lo organiz&oacute; la Asociaci&oacute;n Cultural de Arquitectura. 
    </p><p class="article-text">
        Los colegios mayores tambi&eacute;n fueron un escenario privilegiado para la cultura posfranquista. <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/johnny-quiere-renacer-no-precio-antiguos-alumnos-piden-residencia-colegiales-no-clientes_1_10184399.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Colegio Mayor Universitario San Juan Evangelista</a>, <em>El Johnny</em>, fue muy importante para el jazz o el flamenco, pero en las tablas de las residencias universitarias como el Chaminade &ndash;<em>el Chami</em>&ndash; u otros se celebraron tambi&eacute;n conciertos de pop emergente con grupos como Nacha Pop o Los Nikis, entre otros.
    </p><p class="article-text">
        El distrito de Tetu&aacute;n quedaba a finales de los setenta y principios de los ochenta un poco m&aacute;s lejos del centro mentalmente que hoy &ndash;que no geogr&aacute;ficamente, la L&iacute;nea 1 era exactamente igual&ndash;. No era ya el barrio de extrarradio que hab&iacute;a sido durante la primera mitad del siglo XX sino una poblada barriada popular llena de recovecos en los que pod&iacute;a incrustarse la contracultura con cierta facilidad. Eso propici&oacute; que, ya antes de La Movida, sus estrechas calles alojaran experiencias pioneras como la del garaje de la calle Mar&iacute;a Zayas donde en 1970 se celebr&oacute; Festival de M&uacute;sica Progresiva, organizado por Mario Pacheco, el guionista Jos&eacute; Antonio Barrero y el director de cine Iv&aacute;n Zulueta. 
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                Octavilla de Aviador Dro en el ateneo de la calle Mantuano                            </span>
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        Poco despu&eacute;s, desembarcaron en el mismo lado de Bravo Murillo las salas de ensayo de <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/tablada-25-buena-salud-locales-ensayo-cupieron-movida-leno-muelle_1_12012880.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tablada 25</a>, que abrieron como cooperativa en una antigua f&aacute;brica de zumos en el a&ntilde;o 1979. Pepe Robles e Hilda G&oacute;mez, que eran parte del grupo impulsor, pronto se quedaron al frente de unos locales m&iacute;ticos que hoy viven una segunda vida despu&eacute;s de que Arturo Pozuelo cogiera las riendas hace pocos a&ntilde;os. Tablada 25 sale en <em>Laberinto de Pasiones</em> y en sus locales ensayaron Gabinete Caligari, Cucharada, Pistones, Mermelada o Alaska y los Pegamoides, entre otros.
    </p><p class="article-text">
        Justo al otro lado de la calle Bravo Murillo &ndash;donde hay ahora un C&amp;A&ndash; estaba <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/historia/noche-carolina-directo-leno-primer-libro-movida-segunda-peli-almodovar_1_8387080.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Carolina</a>, un cine de barrio de los a&ntilde;os sesenta en cuyos bajos hubo una sala de fiestas que se hizo un hueco en el panorama de las salas de conciertos <em>nuevaoleros</em>. No era exclusivo de los modernos &ndash;en 1981 se grab&oacute; el directo de Le&ntilde;o, que ensayaban en Tablada&ndash; pero sale tambi&eacute;n en <em>Laberinto de Pasiones</em> y all&iacute; se present&oacute; el primer libro sobre aquella generaci&oacute;n: <em>La movida (historia del pop madrile&ntilde;o)</em>, de Paco Mart&iacute;n. En la fiesta de presentaci&oacute;n actuaron Zombies, Fash Strato, Los Secretos, Trastos, Radio Futura, Roll Time (formados por gente de Alaska, Nacha Pop y Mam&aacute;), Mario Tenia y Los Solitarios, y Juanma el Terrible.
    </p><p class="article-text">
        Prosperidad, La Prospe, es un caso similar al de Tetu&aacute;n: ambos son antiguos extrarradios subsumidos por el crecimiento de la ciudad, aunque su halo de espacio privilegiado para la contracultura de una ciudad es mayor a&uacute;n que el de su primo del norte.  El barrio fue un centro pionero del <em>underground</em> madrile&ntilde;o por obra y gracia del Ateneo Polit&eacute;cnico, una academia privada ocupada y convertida en centro cultural que funcion&oacute; entre los a&ntilde;os 1974 y 1977, cuando fue desalojado. Otra <em>liberaci&oacute;n</em> se produjo en la antigua Escuela de Mandos Jos&eacute; Antonio de la calle de Mantuano. Por el ateneo art&iacute;stico que all&iacute; se ubic&oacute;, de querencias libertarias, pasearon Fernando M&aacute;rquez, El <em>Zurdo,</em> con <em>sus fanzines </em>y con sus compa&ntilde;eros en Kaka de Luxe (Alaska o Carlos Berlanga). Tambi&eacute;n Los Zombis de Bernardo Bonnezzi o los obreros especializados del Aviador Dro. Entre los muros del Ateneo Mantuano estuvo la Escuela Popular de Personas Adultas de Prosperidad, que a&uacute;n existe en otra localizaci&oacute;n, y es hoy es el Centro Cultural Nicol&aacute;s Salmer&oacute;n.
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                Recogida de firmas en Prosperidad contra el derribo del edificio que acogió el Ateneo Politécnico                            </span>
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        En la zona se encontraban adem&aacute;s el ya citado Rock-Ola (junto a las Torres Blancas), la discoteca Morasol (otro cine devenido en espacio musical que acogi&oacute; a Nina Hagen), el estudio de grabaci&oacute;n Doublewtronics, o la sede de DRO (Discos Radiactivos Organizados), el sello discogr&aacute;fico fundado en 1982 por Servando Carballar.
    </p><p class="article-text">
        Mucho se ha hablado tambi&eacute;n del origen socioecon&oacute;mico de los protagonistas de La Movida. &iquest;Es una simplificaci&oacute;n decir que era cosa de ni&ntilde;os de pap&aacute;? Seguramente, pero una afirmaci&oacute;n que contiene indiscutibles trazas de realidad y que se traduce en la aparici&oacute;n de algunos puntos en el mapa de La Movida en el distrito de Salamanca. Por ejemplo, la inevitable galer&iacute;a Vijande, epicentro del lado m&aacute;s art&iacute;stico del movimiento desde su inauguraci&oacute;n en 1981 con la exposici&oacute;n <em>El Chochonismo Ilustrado</em>. En la muestra, la imaginer&iacute;a <em>nuevaolera</em> viaj&oacute; de la malasa&ntilde;era Casa Costus a la calle de N&uacute;&ntilde;ez de Balboa. Por Vijande pas&oacute; en enero de 1983 el mism&iacute;simo Andy Warhol con motivo de una exposici&oacute;n sobre su obra. Su visita a nuestra ciudad es historia del Madrid de La Movida y fue ocasi&oacute;n para que se juntaran personajes de la misma como Fabio McNamara con agentes de la <em>jet</em> como Pitita Ridruejo.
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                Imagen de archivo de la visita de Andy Warhol a la Galería Fernando Vijande en 1983                            </span>
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        Tambi&eacute;n en el barrio de Salamanca se pod&iacute;an encontrar otros espacios de sociabilidad del moderneo como la redacci&oacute;n de la revista La Luna de Madrid en la calle de Villaalar o la sede de la discogr&aacute;fica Nuevos Medios de Mario Pacheco (en Salustiano Olazaga), cuna del nuevo flamenco y de grupos de La Movida como Golpes Bajos, Kik&iacute; d'Ak&iacute; o La Mode.
    </p><p class="article-text">
        Pero Tambi&eacute;n fuera de la M-30 hubo Movida, aunque en la mayor&iacute;a de los barrios tuviera m&aacute;s tir&oacute;n el rock urbano. Algunas de las discotecas de barrio y salas de fiesta, que llevaban un par de d&eacute;cadas funcionando en silencio como hervideros de la modernidad de las clases populares, recibieron los vientos anglosajones del momento. Podemos poner como ejemplo Niza Palace, situada en la calle Marcelo Usera y citada por los periodistas Jes&uacute;s Ordov&aacute;s y Patricia Godes en su magn&iacute;fica <em>Gu&iacute;a del Madrid de La Movida</em>. Otro ejemplo podr&iacute;a ser la sala Astoria en el Paseo de Extremadura, un cine que en 1984 se convirti&oacute; en coso de conciertos y acogi&oacute; actuaciones importantes como las de The Durutti Column, Johnny Thunders o The Modern Lovers.
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                Entrada de Nina Hagen en Astoria                            </span>
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        En otras ocasiones, eran los grandes eventos los que propiciaran que las estrellas del momento y sus fans se alejaran del centro de la ciudad. Los cert&aacute;menes Villa de Madrid en el Rockodromo de la Casa de Campo, la plaza de toros de Carabanchel (con el m&iacute;tico concierto de Ramones) o el campo del Moscard&oacute;. En el campo de f&uacute;tbol de Usera se vivi&oacute; una noche inolvidable &ndash;en el mal sentido&ndash; &nbsp;en 1980, cuando Lou Reed abandon&oacute; el escenario solo veinte minutos despu&eacute;s de que el espect&aacute;culo hubiera comenzado porque alguien le tir&oacute; un objeto. Quienes estuvieron presentes cuentan que se l&iacute;o muy gorda.
    </p><p class="article-text">
        En la mayor&iacute;a de los casos, los locales y escenarios de la llamada movida que han sobrevivido o las placas que los recuerdan est&aacute;n en el centro de la ciudad. S&iacute;, ya lo sabemos: pero no todos.
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 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
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      <dc:creator><![CDATA[Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/movida-excentrica-nueva-ola-no-sucedio-centro-madrid_1_13273492.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 07 Jun 2026 04:00:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Movida “excéntrica” o cómo la Nueva Ola no sucedió solamente en el centro de Madrid]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Movida madrileña]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una olimpiada con 1.000 jóvenes para pedir espacios y otras historias de lucha vecinal antifranquista al norte de Madrid]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/olimpiada-1-000-jovenes-pedir-espacios-historias-lucha-vecinal-antifranquista-norte-madrid_1_13248883.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8b8517b7-7835-4955-b240-9f561a2abb77_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una olimpiada con 1.000 jóvenes para pedir espacios y otras historias de lucha vecinal antifranquista al norte de Madrid"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La exposición Historia del Club Juvenil Villaamil-Valdezarza y de la Asociación Juvenil San Nicolás (1968-1976) recuerda durante esta semana la pujanza de los clubes juveniles y el movimiento vecinal a finales del franquismo </p><p class="subtitle">Apartidistas pero no apolíticos y con espíritu asambleario: qué queda del 15M en Madrid 15 años después</p></div><p class="article-text">
        Este lunes 25 de mayo, a las 17 h, se inaugura en el Centro de Mayores de San Nicol&aacute;s del barrio de Valdezarza la exposici&oacute;n <em>Historia del Club Juvenil Villaamil Valdezarza y de la Asociaci&oacute;n Juvenil San Nicol&aacute;s (1968-1976)</em>. La inauguraci&oacute;n estar&aacute; guiada por la actriz Amparo Climent y recoge la memoria de algunos barrios del norte de Madrid donde el impulso del asociacionismo juvenil fue crucial para entender su evoluci&oacute;n vecinal. Durante aquellos a&ntilde;os, las zonas de Valdezarza, Belmonte, San Nicol&aacute;s, Ofelia Nieto o Villaamil ten&iacute;an a&uacute;n calles sin asfaltar y carec&iacute;an de muchos de los servicios b&aacute;sicos. Eran barrios j&oacute;venes a los que le faltaban muchas cosas, pero sobraba gene joven con ganas de romper las cadenas del franquismo.
    </p><p class="article-text">
        Lo que la muestra relata es una historia muy densa que comenz&oacute; en pleno franquismo y se desarroll&oacute;, como todo el movimiento vecinal, en di&aacute;logo con la cara m&aacute;s social de la Iglesia. Durante los a&ntilde;os 1968 y 1969 la parroquia de Nuestra Se&ntilde;ora de Altagracia, en Villaamil, imbuida del esp&iacute;ritu popular del Concilio Vaticano II, se acerc&oacute; a los j&oacute;venes del barrio. All&iacute;, naci&oacute; el <em>Club Juvenil Villaamil -Valdezarza,</em>  formado por estudiantes y j&oacute;venes trabajadores del barrio.
    </p><p class="article-text">
        Muchos de estos j&oacute;venes estaban imbuidos del sentimiento antifranquista del momento, que les llegaba a trav&eacute;s de la m&uacute;sica de autor o las lecturas clandestinas que ca&iacute;an en sus manos. En los primeros setenta, en las parroquias de la zona se empezaron a elaborar boletines como <em>El Canalillo</em>, que pasaban de mano en mano, con contenidos que cos&iacute;an lo pol&iacute;tico y las reivindicaciones barriales.
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            <span class="title">
                Cartel de la exposición                            </span>
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        Durante el verano de 1970 se pintaron las paredes del Club Juvenil de Villaamil y sobre el muro emergi&oacute; la cara del Che Guevara, que hab&iacute;a sido asesinado en la selva boliviana poco tiempo atr&aacute;s. Detr&aacute;s del mismo muro se produc&iacute;an debates sobre la Ley Sindical, charlas de educaci&oacute;n sexual, representaciones teatrales o debates feministas. El hecho de que el local estuviera bajo el ala de la iglesia hac&iacute;a posible saltarse el requisito, entonces obligatorio, de pedir permiso al Gobernador Civil de Madrid para celebrar estos actos. Cuando el espect&aacute;culo <em>Casta&ntilde;uela 70</em> de las Madres del Cordero fue prohibido, sus canciones subversivas fueron llevadas al club. &ldquo;Mientras se desarrollaba el recital, ten&iacute;amos que estar vigilando en la puerta por si ven&iacute;a la polic&iacute;a para prohibirlo&rdquo;, se dice en un audio que han preparado los organizadores de la exposici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Hab&iacute;a excusiones, recitales de Pablo Guerrero &ndash;<a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/homenaje-vecinos-dehesa-villa-le-hicieron-pablo-guerrero-cantautor_1_9122893.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">vecino de Saconia</a>&ndash;, guateques y hasta imaginativos ejercicios intelectuales, como un juicio al cristianismo con fiscal y abogado defensor. El club acabar&iacute;a cerrando por decisi&oacute;n del p&aacute;rroco sin que las razones quedaran del todo esclarecidas. Sin embargo, a finales de 1971 tomar&iacute;a el relevo la Asociaci&oacute;n Juvenil San Nicol&aacute;s, en la que recabaron algunos de los componentes del club de Villaamil organizados en un local cedido por un vecino. 
    </p><p class="article-text">
        La exposici&oacute;n da noticia del contexto convulso de la &eacute;poca y de c&oacute;mo en los barrios se participaba de ello. Se puede ver en ella, por ejemplo, un bolet&iacute;n clandestino de CCOO con noticias sobre la huelga estudiantil de 1973. Tambi&eacute;n se proyect&oacute; clandestinamente un documental sobre los cr&iacute;menes de guerra en Vietnam y algunos miembros participaron en un mitin clandestino durante el descanso de la sesi&oacute;n continua del cine Montija (Bravo Murillo), animando a la participaci&oacute;n en los actos del Primero de Mayo de aquel a&ntilde;o. La colaboraci&oacute;n con las parroquias de los barrios continu&oacute;. Por ejemplo, organizaron en dependencias de Nuestra Se&ntilde;ora de Arantzazu un recital con la obra de Lorca. A mediados de 1973 alquilaron un nuevo local, que hubieron de desinfectar y limpiar de ratas antes de reanudar una exuberante actividad animada por los acordes de V&iacute;ctor Jara o los conciertos ofrecidos en directo por cantautores como Luis Pastor. 
    </p><h2 class="article-text">La Olimpiada Juvenil de la zona Norte</h2><p class="article-text">
         A finales de 1975 alguien quem&oacute; la sede del club, por lo que se quedaron sin local, pero esto no frenar&iacute;a su actividad. Los clubes juveniles proliferaban en otras barriadas de Madrid y se organizaban juntos para reclamar espacios para la juventud y centros deportivos municipales, entonces muy escasos e infradotados. En este contexto, surgi&oacute; la idea de poner en pie la Olimpiada Juvenil de la Zona Norte. Para financiarlo, se organizaron mercadillos y un recital en el que particip&oacute; la cantante Elisa Serna, que se celebr&oacute; en la parroquia de Nuestra Se&ntilde;ora del Val, situada en el Barrio del Pilar. 
    </p><p class="article-text">
        La muestra da noticia de forma especial de los cincuenta a&ntilde;os de esta olimpiada vecinal, que mereci&oacute; la atenci&oacute;n de toda la prensa de la &eacute;poca. Participaron un millar de j&oacute;venes inscritos en ciclismo, atletismo, judo, karate, front&oacute;n, tenis, baloncesto, ping-pong, ajedrez y f&uacute;tbol. Los barrios representados eran el del Pilar, Saconia, Ciudad de los Poetas, Valdezarza, La Ventilla, Tetu&aacute;n, Pe&ntilde;a Grande, San Nicol&aacute;s, Chamart&iacute;n, Villaamil, Ciudad de los Periodistas y Fuencarral, adem&aacute;s de los institutos Gregorio Mara&ntilde;&oacute;n y Cardenal Herrera Oria.
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                Portada del Ya en la que se recoge la Olimpiada Juvenil de la Zona Norte                            </span>
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        En el momento de buscar instalaciones donde albergar las pruebas deportivas se encontraron con la negativa de polideportivos p&uacute;blicos y centros privados, que  ten&iacute;an las mejores instalaciones. Sin embargo, los j&oacute;venes deportistas no se amilanaron. <a href="https://elpais.com/diario/1976/05/28/madrid/202130654_850215.html?outputType=amphttps://elpais.com/diario/1976/05/28/madrid/202130654_850215.html?outputType=amp" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El peri&oacute;dico El Pa&iacute;s</a> lo recog&iacute;a as&iacute;: &ldquo;En vista de todas estas dificultades, los participantes van a comenzar a construir sus propias pistas en el barrio del Pilar, en la zona conocida por La Vaguada. Las dem&aacute;s modalidades se celebrar&aacute;n, como podamos, en los diferentes barrios&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con el impulso de la olimpiada, que fue un &eacute;xito de participaci&oacute;n, se lanzaron a seguir reivindicando espacios y la sempiternamente postergada legalizaci&oacute;n de la asociaci&oacute;n. Para ello, hicieron una tienda de campa&ntilde;a casera con sacos y la plantaron en un lugar c&eacute;ntrico del barrio. En septiembre, lleg&oacute; la ansiada legalizaci&oacute;n.  Nac&iacute;a entonces la Asociaci&oacute;n San Nicol&aacute;s-Dehesa de la Villa, en cuya primera junta directiva figuraban miembros de la asociaci&oacute;n juvenil. Llegaron de la mano de la nueva asociaci&oacute;n, que pronto cumplir&aacute; medio siglo, las primeras fiestas del barrio, con un fort&iacute;simo componente vecinal.
    </p><p class="article-text">
        La exposici&oacute;n recuerda a trav&eacute;s de fotograf&iacute;as, testimonios o noticias de la &eacute;poca aquella historia pionera de asociacionismo que fueron <em>el </em>Club Juvenil Villaamil-Valdezarza y la Asociaci&oacute;n Juvenil San Nicol&aacute;s. La imagen que encabeza este art&iacute;culo pertenece a la reivindicaci&oacute;n de un local en el que desarrollar sus actividades despu&eacute;s de que alguien quemara el que ven&iacute;an utilizando. Un recuerdo que habla del esp&iacute;ritu del lema que lleva impreso cartel de la exposici&oacute;n: &ldquo;No nos regalaron la libertad&rdquo;. Conviene recordarlo.
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<h2 class="outlook-header"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/" style="color:black;">Apoya el trabajo periodístico de Somos Madrid</a></h2>
  <p class="article-text">Esta información ha podido salir a la luz gracias a las personas que apoyan la edición local de Madrid en elDiario.es. Si tú también quieres y puedes hacerlo, <span style="background-color:#f8e71c;"><a href="https://usuarios.eldiario.es/hazte_socio/?utm_source=somos&utm_campaign=eell&utm_medium=all&itm_n=despiece&itm_c=edicioneslocales&_gl=1*pjgoqu*_gcl_au*MjA0MDA0MDMyOS4xNzU4MjA3MjUw*_ga*NDk1OTIwNTcxLjE2NzM1MzAxMTE.*_ga_4RZPWREGF3*czE3NjEwMzI0MTUkbzQ2OSRnMSR0MTc2MTAzMjQyMiRqNjAkbDAkaDA.">hazte socia, hazte socio</a></span> y contribuye a sostener nuestro trabajo diario y a publicar exclusivas que cambien las cosas. Si ya tienes una suscripción, puedes hacer una aportación extra a la sección local de Madrid para apoyar las informaciones de proximidad, sobre lo que importa en el día a día de los habitantes de esta ciudad: <a href="https://usuarios.eldiario.es/perfil/cuota"  target="_blank">para hacerlo, entra en el apartado de 'tu cuota' en tu perfil privado</a>. Tu ayuda al periodismo local es importante.</p>
 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
            </aside>
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      <dc:creator><![CDATA[Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/olimpiada-1-000-jovenes-pedir-espacios-historias-lucha-vecinal-antifranquista-norte-madrid_1_13248883.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 26 May 2026 04:00:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una olimpiada con 1.000 jóvenes para pedir espacios y otras historias de lucha vecinal antifranquista al norte de Madrid]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Apartidistas pero no apolíticos y con espíritu asambleario: qué queda del 15M en Madrid 15 años después]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/apartidistas-no-apoliticos-espiritu-asambleario-queda-15m-madrid-15-anos-despues_1_13219958.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5f186267-2438-4a6f-9df7-d4fa3553a846_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Apartidistas pero no apolíticos y con espíritu asambleario: qué queda del 15M en Madrid 15 años después"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este viernes, además de San Isidro, se celebra en Madrid el 15 aniversario de la Acampada Sol con una asamblea y distintas actividades. Tres lustros después, aún quedan un buen puñado de colectivos que nacieron durante el 15M. Hablamos con ellos para tratar de desentrañar qué quedó del movimiento ciudadano más importante de la década</p><p class="subtitle">La “revolución” también fue en los barrios y su historia desmiente algunos tópicos sobre el movimiento</p></div><p class="article-text">
        Si ten&iacute;as veinte a&ntilde;os el quince de mayo de 2011 ya habr&aacute;s cumplido los treinta y cinco. Si ten&iacute;as treinta y cinco, est&aacute;s en la cincuentena. Este viernes se cumplen 15 a&ntilde;os del comienzo del 15M, un movimiento ciudadano nacido de una manifestaci&oacute;n que nadie esperaba, convocada por la plataforma Democracia Real Ya y otros colectivos en 58 ciudades espa&ntilde;olas. Todo se precipit&oacute; la madrugada del 16 de mayo. Esa noche, la Polic&iacute;a desaloj&oacute; a las personas que acampaban en la Puerta del Sol y 19 de ellas acabaron detenidas. Lo que sigue es historia y est&aacute; muy contada. La acampada de Sol (tambi&eacute;n el resto de campamentos en numerosas ciudades y pueblos), la extensi&oacute;n a los barrios y el impulso de movimientos y mareas (la de la vivienda, la de la educaci&oacute;n o la sanitaria) durante un ciclo de movilizaci&oacute;n que dur&oacute; varios a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Queda lejos ya pero sobreviven, como veremos, unos cuantos colectivos y pr&aacute;cticas de movilizaci&oacute;n que son herederas directas de lo que acaeci&oacute; en 2011. Conmemorar significa &ldquo;traer a la memoria juntos&rdquo; y esa cualidad plural parece perfecta para la celebraci&oacute;n que se est&aacute; llevando a cabo estos d&iacute;as.Los actos del 15 aniversario se han elaborado desde Espacio Com&uacute;n 15M, una suerte de plataforma asamblearia &ndash;como todo en el universo <em>quincemayista</em>&ndash; que vela por el legado y la continuidad del movimiento, especialmente cuando asoma el mes de mayo.
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                    alt="El sábado pasado se organizó una exposición con fotografías de Juan Plaza del 15M en el CSO La Enredadera"
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                El sábado pasado se organizó una exposición con fotografías de Juan Plaza del 15M en el CSO La Enredadera                            </span>
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        &ldquo;Se cre&oacute; en el cuarto aniversario del 15M. Empezaban a quedar ya menos asambleas y nos preguntamos qu&eacute; iba a pasar con las redes del movimiento que segu&iacute;an funcionando, que eran muchas&rdquo;, explica Deme, participante de Espacio Com&uacute;n 15M. Se produjeron muchas reuniones a lo largo del a&ntilde;o -en Sol o en El Retiro- para conformarlo. &ldquo;Es como un grupo de trabajo, un espacio muy flexible que ha servido como hilo conductor para la gente que quer&iacute;a organizar cosas en los distintos aniversarios. En todos se ha hecho algo, incluso durante la pandemia, cuando organizamos muchas charlas online&rdquo;. Espacio Com&uacute;n 15M tiene <a href="https://www.agorasolradio.org/podcast/espaciocomun15m/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un programa de radio</a> que se emite los jueves en &Aacute;gora Sol Radio y <a href="https://mayoglobal.blogspot.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un blog</a> en el que se pueden conocer todas las convocatorias asociadas al aniversario.
    </p><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o el acto central es la asamblea, que tendr&aacute; lugar el d&iacute;a 15 a las 18.30 h. en la Puerta del Sol. Estar&aacute;n presentes figuras asociadas con el 15M como el polit&oacute;logo Carlo Taibo, que ya estuvo hablando en la plaza en 2011, o Angustias, &ldquo;la abuela del 15M&rdquo;. Por el camino, se habr&aacute;n organizado una exposici&oacute;n en el CSO La Enredadera con centenares de im&aacute;genes del fot&oacute;grafo Juan Plaza, un puesto en la Feria del Libro de Vallekas, otra exposici&oacute;n en el Teatro de Barrio, o la proyecci&oacute;n de documentales sobre el 15M, entre otras cosas. Y algunos otros actos que se pueden consultar al final de este art&iacute;culo.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La asamblea como primer centro de las movilizaciones</strong></h2><p class="article-text">
        Las relaciones asamblearias volvieron a fraguarse durante el 15M. En un momento de m&aacute;ximo descontento social y p&eacute;rdida de fe en la democracia representativa &ndash;tambi&eacute;n en el bipartidismo&ndash;, las l&oacute;gicas organizativas que legitimaron la toma de decisiones durante las acampadas de mayo terminaron perpetu&aacute;ndose. Hoy, han sido asumidas por muchas de las asociaciones y colectivos que surgieron entonces como un ritual pol&iacute;tico en tiempos de crisis.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Asamblea Popular de Carabanchel                            </span>
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        La Asamblea Popular de Carabanchel fue una de esas ramificaciones que nacieron en el 15M y continuaron formando parte del tejido social madrile&ntilde;o. Es una de las estructuras vecinales m&aacute;s longevas desde entonces. Daniel, uno de sus integrantes, recuerda aquellos primeros d&iacute;as como un movimiento &ldquo;impredecible y espont&aacute;neo&rdquo; que encontr&oacute; en los barrios su verdadera consolidaci&oacute;n. &ldquo;Cuando sali&oacute; del centro de Madrid <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/noticias/revolucion-barrios-historia-desmiente-topicos-movimiento-15m_1_7935622.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">y lleg&oacute; a los barrios</a>, la gente empez&oacute; a definir c&oacute;mo quer&iacute;a organizarse&rdquo;, explica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La asamblea mantiene grupos de trabajo centrados en servicios p&uacute;blicos, comunicaci&oacute;n y autodefensa laboral; adem&aacute;s de reuniones peri&oacute;dicas y campa&ntilde;as concretas. No es sencillo, reconoce Daniel: con el tiempo, a veces disminuyen los recursos, la disponibilidad de sus miembros o las prioridades que atender. &ldquo;La actualidad tambi&eacute;n nos atropella y, a veces, obliga a centrarse en las necesidades inmediatas del barrio y dejar a un lado otros proyectos que te gustar&iacute;a hacer, pero para los que no siempre hay margen&rdquo;, indica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sus principales frentes han sido los servicios p&uacute;blicos, la comunicaci&oacute;n o cuestiones de autodefensa laboral, en un mercado precario que ya calde&oacute; el ambiente durante el 15M. La vivienda, que es hoy seg&uacute;n el CIS (Centro de Investigaciones Sociol&oacute;gicas) el principal problema de los espa&ntilde;oles, se trabajaba desde una comisi&oacute;n interna de la que luego deriv&oacute; el Sindicato de Vivienda de Carabanchel.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta organizaci&oacute;n pas&oacute; a actuar como una estructura independiente centrada en el auge de precios y el <em>boom</em> inmobiliario del distrito, que tambi&eacute;n se acentuaba en otros puntos de la capital. Ambas entidades continuaron colaborando y compartiendo espacios en el EKO, uno de los centros sociales okupados m&aacute;s conocidos de la zona, que organiza movilizaciones y acciones comunes entre colectivos.
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                Movilización de la Asamblea Popular de Carabanchel                            </span>
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        La transformaci&oacute;n urbana de Carabanchel y la subida de precios han cambiado profundamente el distrito desde 2011. Daniel se&ntilde;ala que la llegada de inversiones, galer&iacute;as y nuevos usos del suelo han acelerado procesos de encarecimiento y desplazamiento vecinal que afectan a toda la ciudad. En paralelo, la asamblea ha impulsado campa&ntilde;as contra la explotaci&oacute;n laboral &mdash;especialmente de trabajadores migrantes en situaci&oacute;n irregular&mdash; y movilizaciones por la sanidad p&uacute;blica en barrios como Abrantes. &ldquo;Identificas un problema y act&uacute;as&rdquo;, resume.
    </p><p class="article-text">
        Aunque reconoce que el clima pol&iacute;tico y social es hoy muy distinto al de 2011, Daniel rechaza la idea de que haya desaparecido la movilizaci&oacute;n social. Menciona las protestas docentes, las plataformas sanitarias, los sindicatos de inquilinas o las redes de autodefensa laboral nacidas en muchos casos del ecosistema asambleario del 15M. &ldquo;No es todo tan multitudinario ni tan ruidoso como entonces, pero siguen pasando cosas&rdquo;, afirma.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para &eacute;l, la continuidad de colectivos como los sindicatos de vivienda demuestra que parte de aquella energ&iacute;a se institucionaliz&oacute;, dando lugar a estructuras de barrio capaces de sostener conflictos concretos en el tiempo. Pese al desgaste acumulado tras quince a&ntilde;os de actividad, la Asamblea Popular de Carabanchel reivindica haber resistido gracias a su &ldquo;car&aacute;cter intergeneracional&rdquo; y a la persistencia de muchos de los problemas que atraviesan.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Comunicar la &iquest;revoluci&oacute;n? Madrid en Acci&oacute;n y &Aacute;gora Sol Radio</strong></h2><p class="article-text">
        La rama comunicativa del 15M es, probablemente, una de las que ha demostrado m&aacute;s viveza a lo largo de los &uacute;ltimos lustros. Y lo que queda. Cada dos meses (a veces cada uno) sale a la calle <a href="https://madridenaccion.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Madrid en Acci&oacute;n</a>, un peri&oacute;dico de papel que es heredero directo del <em>Madrid 15M</em>, que naci&oacute; como cabecera de las asambleas del movimiento. Hablamos con Carlos, que lleva en el equipo de la publicaci&oacute;n desde el principio y ha maquetado miles de p&aacute;ginas sobre pol&iacute;tica popular.
    </p><p class="article-text">
        El Madrid 15M comenz&oacute; como una propuesta de la Asamblea Popular de Villaverde. &ldquo;La idea surgi&oacute; en diciembre de 2011 y en febrero sacamos el primer n&uacute;mero&rdquo;, explica Carlos. El peri&oacute;dico, alimentado por las diferentes asambleas del 15M, ten&iacute;a un peculiar modelo econ&oacute;mico que est&aacute; en la base de su &eacute;xito. Cada una de las asambleas compraba lotes de peri&oacute;dicos, iba a recogerlos a un punto central &ndash;el EKO de Carabanchel&ndash; y luego los distribu&iacute;a. As&iacute; sacaron 78 n&uacute;meros de forma ininterrumpida y, en realidad, es exactamente lo que siguen haciendo, aunque a&ntilde;os despu&eacute;s cambiaran el nombre a <em>Madrid en Acci&oacute;n</em> porque daban servicio a los colectivos sociales madrile&ntilde;os en lugar de a las extintas asambleas de barrio.
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            <span class="title">
                Portada del próximo Madrid en acción (con especial por el aniversario)                            </span>
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        En los mejores momentos llegaron a tirar 40.000 ejemplares, durante mucho tiempo sal&iacute;an 10.000 y a&uacute;n hoy, tras haber superado diversas crisis del papel, imprimen unos 6.000 peri&oacute;dicos.&ldquo;El archivo se perdi&oacute; con los servidores donde estaba almacenado todo lo del 15M pero tenemos los PDF y pronto los pondremos en la p&aacute;gina de Madrid en Acci&oacute;n. Est&aacute;s de baj&oacute;n, te pones a mirarlos y de repente te vienes arriba&rdquo;, dice Carlos.
    </p><p class="article-text">
        Otra de las patas comunicativas del movimiento fue <a href="https://www.agorasolradio.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&Aacute;gora Sol Radio</a>, que sigue emitiendo y goza de buena salud, ahora en el estudio que tienen en el Centro Social Seco. La idea inicial, surgida en el seno de la Comisi&oacute;n de Comunicaci&oacute;n de Sol, era emitir un bolet&iacute;n pero las idea bull&iacute;an y pronto se convirti&oacute; en una emisora con diferentes programas en su parrilla.
    </p><p class="article-text">
        Juan Carlos fue una de las miles de personas que acudieron a la manifestaci&oacute;n que dio lugar a la acampada. En aquella &eacute;poca les acompa&ntilde;aba su hija, que era un beb&eacute; y se hartar&iacute;a de ir a <em>manis </em>en los siguientes a&ntilde;os. &ldquo;Empezaba a hablar y comenz&oacute; a corear aquello de <em>que no, que no, que no nos representan</em>, pero en vez de representan dec&iacute;a <em>que no nos representen</em>. Creo que fue clarividente&rdquo;, cuenta divertido Juancar. Pronto se involucrar&iacute;a con sus colegas Juanfer y Jarri (con los que ya hab&iacute;a velado armas en Radio Vallekas) en la aventura de las ondas <em>quincemayeras</em>. Durante el camino, se les unieron otros aliados (Paco, Mar&iacute;a, Rober o David) y hoy en d&iacute;a siguen emitiendo el programa <a href="https://www.agorasolradio.org/podcast/barriocanino/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Barrio Canino</a> dentro de &Aacute;gora Sol Radio.
    </p><p class="article-text">
        El primer estudio de la acampada se form&oacute; con materiales donados o prestados y a&uacute;n quedan reliquias en el estudio actual. &ldquo;A algunos de los que llevamos m&aacute;s tiempo nos conectan emocionalmente con la historia de la radio&rdquo;, explica Juancar. Ha habido seis estudios de &Aacute;gora Sol Radio: en la propia acampada, en un local cedido en la calle de la Montera, en otro de Ant&oacute;n Mart&iacute;n, en el Centro Social Seco de la calle Aguerri y Arruej y dos en el Centro Cultural Las Californias (el actual Seco), en un espacio municipal cedido a colectivos del barrio. &ldquo;Hay dos micros (los que m&aacute;s se utilizan, son el 1 y el 5 para nosotros). Otro guardado en el armario que tiene una etiqueta pegada con un tel&eacute;fono. Lo que se necesitaba se ped&iacute;a por <em>twitter </em>y empezaba a llegar el material. Seguramente este micro era prestado pero su due&ntilde;o nunca volvi&oacute; a por &eacute;l&rdquo;. Juancar sigue enumerando objetos: se acuerda de unos cables o de un cuaderno, custodiado en un caj&oacute;n, en el que est&aacute;n apuntados los materiales cedidos y los datos de sus due&ntilde;os originales.
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                El equipo de Barrio Canino                            </span>
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        Otra de las personas habituales frente a sus micros es Amparo. Es pensionista y, a sus 84 a&ntilde;os, esta vecina de Carabanchel pertenece a otro de los colectivos m&aacute;s reconocibles de aquella &eacute;poca: los <a href="https://yayoflautasmadrid.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Yayoflautas</a>. Son grupos activistas de jubilados que defienden los servicios p&uacute;blicos o mejoras en derechos sociales. Amparo lleg&oacute; hasta ellos por pura curiosidad. &ldquo;Me acababa de jubilar y descubr&iacute; quienes eran y lo que hac&iacute;an. Me interes&oacute; much&iacute;simo, porque siempre he intentado estar al tanto de lo que ocurre, y qued&eacute; con ellos en una cafeter&iacute;a. All&iacute; llegaron varios con los chalecos amarillos [caracter&iacute;sticos ya entonces de este colectivo] y, en pocas horas, me enamor&eacute; de todo. Sal&iacute; de ah&iacute; siendo ya una yayoflauta&rdquo;, rememora con alegr&iacute;a a&ntilde;os despu&eacute;s, siendo ya una de sus voces m&aacute;s activas y p&uacute;blicas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando estall&oacute; el 15M, Amparo atravesaba una situaci&oacute;n personal delicada y no pudo vincularse demasiado al movimiento. Pero cada d&iacute;a lo segu&iacute;a desde la televisi&oacute;n o la prensa. &ldquo;Me record&oacute; al Mayo del 68: una revoluci&oacute;n espont&aacute;nea, sin partidos&rdquo;. El colectivo al que ella se adhiri&oacute; surgi&oacute; poco despu&eacute;s, inspirado por aquel clima de indignaci&oacute;n. Con una an&eacute;cdota sobre el nombre por el que se hicieron conocidos y que a&uacute;n conservan.&nbsp;&ldquo;Esperanza Aguirre llam&oacute; una vez <em>perroflautas </em>a la gente que protestaba por sus derechos. Y dijimos: pues entonces, &iexcl;somos yayoflautas!&rdquo;.&nbsp;
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                Yayoflautas Madrid                            </span>
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        En este tiempo han seguido asistiendo a manifestaciones, concentraciones reivindicativas o asambleas, y colaborado puntualmente con otras entidades. Tambi&eacute;n con representantes de distintos grupos pol&iacute;ticos, aunque siempre con una m&aacute;xima: &ldquo;somos apartidistas, pero no apol&iacute;ticos&rdquo;. Los yayoflautas han acompa&ntilde;ado protestas contra los recortes, por la vivienda o contra la guerra, siempre desde una militancia atravesada por la edad y por una conciencia generacional muy concreta: la de quienes sienten que &ldquo;muchos de los derechos conquistados se est&aacute;n perdiendo&rdquo;, explica. &ldquo;Nos preocupa el futuro de nuestros hijos y nietos&rdquo;, revela Amparo, que pasa a hablar de cuestiones latentes como &ldquo;el alquiler imposible, las residencias deterioradas y una sanidad p&uacute;blica cada vez m&aacute;s castigada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El paso de los a&ntilde;os tambi&eacute;n les ha supuesto algunas despedidas. &ldquo;Ya no somos tantos, porque han muerto muchos compa&ntilde;eros&rdquo;, a&ntilde;ade Amparo en un hilo de voz. Y el cuerpo ya no responde igual. &ldquo;Antes hac&iacute;amos las manifestaciones enteras; ahora, a veces nos quedamos a medio camino porque nos duelen las rodillas&rdquo;. Hace a&ntilde;o y medio dejaron incluso de reunirse cada lunes en Sol, una plaza que ahora sienten irreconocible. &ldquo;Han hecho la pol&iacute;tica del cemento&rdquo;, lamenta Amparo, que mira alrededor y apenas encuentra rastros del esp&iacute;ritu comunitario de 2011. Aun as&iacute;, siguen saliendo a la calle siempre que pueden y hace unas semanas estrenaron una nueva pancarta: una flor con p&eacute;talos republicanos para recordar, dice, que &ldquo;ya no somos ancianitos y que seguimos siendo rebeldes&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Casas okupas y locales vecinales: del EKO o El Sol de la Conce</strong></h2><p class="article-text">
        La plaza es el espacio por excelencia del 15M. El movimiento naci&oacute; y se desarroll&oacute; con sus protagonistas sentados en el suelo de la calle, pero pronto se extendi&oacute; a otros espacios de sociabilidad. &ldquo;Los centros sociales okupados dejaron de ser espacios marginales y se llenaron de vecinos, &iexcl;Entraron las abuelas!&rdquo;, explica Deme de Espacio Com&uacute;n 15M. Ciertamente, las casas okupas fueron los cuarteles de invierno del 15M cuando las plazas se enfriaron.
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                El centro social okupado Eko, en Carabanchel                            </span>
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        &nbsp;Ya en tiempos de la acampada hab&iacute;a tenido importancia el saber acumulado de centros sociales c&eacute;ntricos como el Patio Maravillas (&ldquo;Cerrado por revoluci&oacute;n, disculpen las molestias&rdquo;, se le&iacute;a en su puerta) o el CSO Casablanca. Ambos fueron cruciales en el establecimiento de estructuras f&iacute;sicas o digitales, entre otras cosas. Algunos de los centros sociales okupados se llenaron de personas ajenas al movimiento de okupaci&oacute;n, como el citado Patio Maravillas o el CSA La Enredadera, donde se traslad&oacute; la actividad de la Asamblea Popular de Tetu&aacute;n durante el invierno.
    </p><p class="article-text">
        Durante el 15M se llevaron a cabo tambi&eacute;n okupaciones, como la accidentada y ef&iacute;mera experiencia del Hotel Madrid, en el centro de la ciudad. Pero tambi&eacute;n otras m&aacute;s ligadas al 15M en los barrios como la de La Morada en el distrito de Chamber&iacute; o EKO Carabanchel. El gran centro social de Madrid -ahora amenazado de desalojo- naci&oacute; en 2011 cuando un centenar de personas del entorno de la Asamblea Popular de Carabanchel decidi&oacute; entrar al gran edificio de la calle &Aacute;nade para darle vida.
    </p><p class="article-text">
        El 15M se extendi&oacute; tambi&eacute;n por huertos urbanos o locales alquilados, m&aacute;s cercanos al asociacionismo vecinal, donde muchas de las comisiones emanadas de las asambleas encontraron refugio. Una de las entidades vecinales que nacieron del impulso y el tejido del 15M es<a href="https://elsoldelaconce.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="https://elsoldelaconce.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Sol de la Conce</a>. Como en otros lugares, en el Barrio de la Concepci&oacute;n tambi&eacute;n se cre&oacute; una asamblea de barrio. &ldquo;Se gener&oacute; con &eacute;xito y dur&oacute; mucho, incluso en 2013 encontramos reuniones peri&oacute;dicas junto al metro. M&aacute;s que otras, que languidec&iacute;an. Es dif&iacute;cil determinar cu&aacute;ndo se extingui&oacute; porque ya la asamblea no se reun&iacute;a semanalmente, era los s&aacute;bados y luego pas&oacute; al viernes por la tarde (que tuvo m&aacute;s &eacute;xito)&hellip;&rdquo;, cuenta Roberto, que es participante del espacio vecinal.
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                Salida en bici organizada por El Sol de la Conce                            </span>
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        Siguieron organizando actividades en locales cedidos por entidades del barrio y, de forma natural, vieron que fundar una asociaci&oacute;n les vendr&iacute;a bien. &ldquo;Con estatutos nuevos y capital peque&ntilde;o de aquellos que manten&iacute;amos regularidad de reuniones. En febrero de 2015 alquilamos el local que hasta d&iacute;a de hoy es nuestra sede social&rdquo;, explica. A&ntilde;adieron al nombre el referente geogr&aacute;fico de Sol y el apelativo popular del barrio, <em>La Conce</em>. Y continuaron el camino.
    </p><p class="article-text">
        Las asambleas son abiertas y la cuota de socio es de 5 euros mensuales. &ldquo;Somos en torno a 400 socios ahora, pero por el local pasan unas mil personas al mes. Tenemos muchas actividades diarias, algunas dentro de local y otras externas. Hay personas que participan en dos o tres, otras que siendo socias no vienen habitualmente&rdquo;, explica Roberto.
    </p><p class="article-text">
        Siguen la m&aacute;xima de pensar en global y actuar en local. Se ocupan de los problemas del barrio y dan mucha importancia a la cultura. Son, como el mismo movimiento, pol&iacute;ticos pero apartidistas. &ldquo;Hay personas que nos vinculan a la izquierda, Podemos y despu&eacute;s M&aacute;s Madrid y M&aacute;s Pa&iacute;s. Participan militantes de otros partidos, como PSOE, IU, tambi&eacute;n Anticapi. Siempre con abierta tolerancia y no adscritos a ning&uacute;n partido&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Pr&aacute;cticas y saberes de la movilizacion: de Legal Sol al Archivo 15M</strong></h2><p class="article-text">
        Antes del 15-M, la Espa&ntilde;a democr&aacute;tica ya hab&iacute;a vivido otras movilizaciones masivas. Con el intento de golpe de Estado en 1981, un mill&oacute;n y medio de personas se lanzaron a las calles de Madrid en defensa de la democracia. En 2003 volvi&oacute; a haber una amplia respuesta social durante las manifestaciones del <em>No a la guerra</em> contra el gobierno de Jos&eacute; Mar&iacute;a Aznar y su incursi&oacute;n en Irak. Pero, hasta mayo de 2015, pocas concentraciones ciudadanas se hab&iacute;an prolongado tanto en el tiempo, llegando a ramificarse en plataformas que a&uacute;n resisten. 
    </p><p class="article-text">
        Las acampadas duraron casi un mes. Aunque, para lograrlo, hubo que formar a contrarreloj a una poblaci&oacute;n poco acostumbrada a la burocracia de una protesta sostenida. Con 23 a&ntilde;os y mientras a&uacute;n cursaba sus estudios, Sol recorr&iacute;a los campamentos improvisados explicando a desconocidos cu&aacute;les eran sus derechos ante una identificaci&oacute;n policial, c&oacute;mo solicitar oficialmente una manifestaci&oacute;n o qu&eacute; hacer en caso de detenci&oacute;n. &ldquo;Hab&iacute;a much&iacute;simo desconocimiento&rdquo;, recuerda ahora, a los 34 a&ntilde;os.
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                Comisión Legal Sol                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Sol a&uacute;n forma parte de la Comisi&oacute;n Legal Sol, una de las agrupaciones que surgieron en aquellos d&iacute;as para asesorar a los manifestantes junto a la Real Casa de Correos. No solo los ayudaban a t&iacute;tulo individual, tambi&eacute;n informaban a las distintas comisiones del movimiento o hac&iacute;an de enlace con la Polic&iacute;a durante la acampada. Lo que naci&oacute; como una red improvisada hace 15 a&ntilde;os se ha convertido ahora en un espacio consolidado de apoyo legal a activistas o colectivos sociales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entre sus miembros quedan pocas abogadas colegiadas, pero la mayor&iacute;a tiene conocimientos legales b&aacute;sicos sobre c&oacute;mo coordinar protestas e incluso asesorar en procedimientos judiciales. Sol recuerda c&oacute;mo en el 15M vivi&oacute; en sus carnes una &ldquo;represi&oacute;n policial desmedida&rdquo; frente a &ldquo;movilizaciones pac&iacute;ficas y ordenadas&rdquo;, pero cree que ahora se han desplegado nuevas formas de presi&oacute;n: las sanciones econ&oacute;micas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Con la ley Mordaza impulsamos iniciativas nuevas como <em>Buroresistiendo</em>, un portal para recurrir sanciones u ofrecer asesoramiento en caso de denuncia&rdquo;, detalla. La comisi&oacute;n sigue activa y su trabajo actualmente se centra en ayudar a colectivos madrile&ntilde;os, organizando formaciones o participando en sus procesos penales y administrativos. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, adem&aacute;s, se han ido adhiriendo a causas vinculadas a nuevos movimientos que van tomando fuerza, como el ecologista.
    </p><p class="article-text">
        Este art&iacute;culo pretende ser, adem&aacute;s de una fe de vida del movimiento, un ancla a la memoria del 15M. Pero es esta una preocupaci&oacute;n que surgi&oacute; en el interior de las asambleas desde el principio. La peque&ntilde;a ciudad de la Puerta del Sol tuvo su propia biblioteca. Pronto, se cre&oacute; tambi&eacute;n un archivo. Y ambos siguen existiendo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                3 TB de información que provienen de cuatro discos duros con la memoria audiovisual del 15M                            </span>
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        Hablamos con Ana, que sigue participando del grupo que mantiene<a href="https://archivosol15m.wordpress.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="https://archivosol15m.wordpress.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Archivo 15M</a>, que actualmente est&aacute; ubicado en dependencias del Centro Social Tres Peces Tres, en Lavapi&eacute;s. Nos cuenta que el archivo y la biblioteca estaban ubicados en el Centro Social Okupado Casablanca, en el mismo barrio, cuando salieron de Sol. Despu&eacute;s del desalojo de Casablanca, los libros y el material de archivo fueron llevados a otro espacio okupado. &ldquo;Ra&iacute;ces, en Malasa&ntilde;a, que estaba vac&iacute;o y era propiedad de un fondo. La polic&iacute;a secreta sigui&oacute; a los compa&ntilde;eros que estaban trasladando los libros, los acusaron de usurpaci&oacute;n y estuvieron a&ntilde;os encausados&rdquo;, explica Ana. Posteriormente, el archivo estuvo en el Centro Social Okupado EKO y actualmente en Tres Peces Tres.
    </p><p class="article-text">
        En el archivo hay, por ejemplo, carteles originales, que han salido a exposiciones en el Reina Sof&iacute;a &ndash;donde alguno se restaur&oacute;&ndash;, a La Casa Encendida o fuera de Espa&ntilde;a. Alguno de ellos se ha llevado este aniversario al Teatro de Barrio para una expsici&oacute;n. Custodian otros materiales, alguno tan especial como la urna donde se met&iacute;an las propuestas de la gente en Sol.
    </p><p class="article-text">
        En tiempos del 15M se mont&oacute; tambi&eacute;n Audiovisol, que gestionaba la cantidad ingente de im&aacute;genes que se grabaron en la acampada. &ldquo;Cuando se disolvi&oacute; el colectivo, del que tambi&eacute;n participaba, los discos duros acabaron en mi casa porque yo viv&iacute;a enfrente de La Tabacalera, donde nos reunimos&rdquo;, explica Ana. Hoy en d&iacute;a, despu&eacute;s de haberse trasladado la informaci&oacute;n a soportes actuales con la ayuda de Medialab, las grabaciones est&aacute;n junto con el archivo en Tres Peces Tres. &ldquo;Por mi casa han pasado muchas personas que estaban haciendo tesis o documentales, est&aacute;n mejor all&iacute;&rdquo;, explica la bibliotecaria del 15M.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El 15M sigue aqu&iacute;: qu&eacute; vino para quedarse y cu&aacute;ndo puede repetirse</strong></h2><p class="article-text">
        Quince a&ntilde;os despu&eacute;s de la explosi&oacute;n de las plazas, el recuerdo del movimiento est&aacute; muy te&ntilde;ido por la impronta de los partidos pol&iacute;ticos que nacieron de su sustrato a&ntilde;os despu&eacute;s, pero su legado est&aacute; muy presente entre los movimientos sociales y mantiene su primigenio car&aacute;cter apartidista. As&iacute; sucede con el movimiento de la vivienda, que ha transitado de las camisetas verdes de la PAH &ndash;que sigue trabajando por el derecho a la vivienda&ndash; a la eclosi&oacute;n de los sindicatos de vivienda y sindicatos de barrio, algunos de los cuales, como el de Hortaleza, hunden sus ra&iacute;ces directamente en el 15M.
    </p><p class="article-text">
        Si hay palabras o sensaciones que se repiten entre distintos testimonios, esas han sido las asambleas, la pol&iacute;tica apartidista o el apoyo mutuo, practicado entre grupos distintos pero en sinton&iacute;a. A la pregunta de qu&eacute; es lo que queda hoy de todo lo que trajo o prometi&oacute; el 15M, muchas de sus respuestas tambi&eacute;n pasan por estos mismos conceptos.&nbsp;Seguramente, faltan muchas voces en el coro polif&oacute;nico que hila este intento de agrupar a los habitantes desperdigados de Sol. Algunas tan armoniosas como las de la<a href="https://solfonica.wordpress.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="https://solfonica.wordpress.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Solf&oacute;nica</a>, otras tan sistem&aacute;ticas como las de la<a href="https://15mpedia.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="https://15mpedia.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">15Mpedia</a>. Pero no son pocas las que presentamos y nos hablan de las pervivencias del movimiento..
    </p><p class="article-text">
        Para los miembros de la Comisi&oacute;n Legal Sol, por ejemplo, el gran legado del 15M fue haber generado una &ldquo;cultura de movilizaci&oacute;n y de apoyo mutuo entre personas que nunca antes hab&iacute;amos militado&rdquo;, exponen a Somos Madrid con una certeza: &ldquo;El asamblearismo y esa forma de organizarnos nos ha impregnado a muchas, y la prueba es que aqu&iacute; seguimos&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Asesoramiento jurídico durante la acampada del 15M                            </span>
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        Algo similar, y tambi&eacute;n su raz&oacute;n de ser, es lo que exponen desde la Asamblea Popular de Carabanchel. &ldquo;Puede que en la acampada de Sol hubiera mucha concienciaci&oacute;n y rabia que ahora se ha desinflado, pero si decimos que ya no queda movilizaci&oacute;n social estamos jugando a la profec&iacute;a autocumplida: s&iacute;, en 2011 todo era m&aacute;s ruidoso y multitudinario, pero tambi&eacute;n ahora hay manifestaciones desde muchos frentes que se sostienen en el tiempo y traen nuevas reivindicaciones. No hay m&aacute;s que mirar a las<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/educacion/educadoras-infantiles-encierran-escuela-pedir-mejores-condiciones-defendemos-futuro-sociedad_1_13207984.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="https://www.eldiario.es/sociedad/educacion/educadoras-infantiles-encierran-escuela-pedir-mejores-condiciones-defendemos-futuro-sociedad_1_13207984.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">educadoras infantiles</a> de Madrid&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ana, del Archivo 15 tiene claro que se consiguieron cosas pero le quita importancia: prefiere seguir mirando hacia delante. &ldquo;Tengo ya 59 a&ntilde;os y he participado en multitud de movimientos sociales, &iquest;qui&eacute;n se acuerda ya de muchos de ellos? Tambi&eacute;n se consiguieron reivindicaciones en ellos pero no importa qui&eacute;n lo hizo, hay que ir a por lo siguiente. Te pongo un ejemplo del 15M. Antes estaba prohibido grabar a los concejales en los plenos de tu municipio, a pesar de ser tus representantes. En el pueblo de mi marido, donde hab&iacute;a una peque&ntilde;a asamblea del 15M, alguien entr&oacute; a grabar y le llamaron <em>perroflauta</em>. Hubo un movimiento generalizado para conseguir que se pudiera hacer &ndash;con un <em>hashtag </em>famoso, #grabatupleno&ndash; y hoy d&iacute;a est&aacute; permitido&rdquo;, dice Ana, que es docente y siempre se lo explica de esta forma a sus alumnos.
    </p><p class="article-text">
        Cuando le preguntamos a Juancar de Barrio Canino sobre lo que queda del 15M se refiere a las pr&aacute;cticas. &ldquo;Radio hace mucha gente, pero nosotros hacemos una radio asociativa y asamblearia. No son pr&aacute;cticas que nacieran en el 15M pero s&iacute; se establecieron como un est&aacute;ndar de funcionamiento para nosotros. Toda la radio la rige una asamblea y todo sale de una comisi&oacute;n de trabajo. Y nos ha funcionado muy bien. Rompe con la l&oacute;gica habitual de asociaciones culturales, con sus juntas directivas, comisiones de trabajadores y proyectos p&uacute;blicos&rdquo;. El colectivo &Aacute;gora Sol Radio siempre ha sido numeroso (entre las veinte y cuarenta personas) y, destaca Juancar, bienavenido gracias a las pr&aacute;cticas horizontales.
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                Una manifestación en la que participaba la Asamblea Popular de Carabanchel, en Madrid                            </span>
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        &ldquo;Otra cosa que permanece en el colectivo desde tiempos del 15M es la diversidad. A una radio se acerca gente muy diferente. Personas con una visi&oacute;n m&aacute;s musical o contracultural (est&aacute;n los heavys, los poperos, el que dibuja o el rastafari de Tetu&aacute;n). Tambi&eacute;n los que somos m&aacute;s anarquistas o de entornos activistas, el que ha estado empadronado en todas las okupas de Madrid, la persona con m&aacute;s de ochenta a&ntilde;os, gente del activismo <em>queer</em>&hellip;y todos convergemos haciendo cosas comunes&rdquo;, recalca con tono firme, de orgullo.
    </p><p class="article-text">
        Juancar se pone muy serio para subrayar la potencia de la radio libre y horizontal como laboratorio de pr&aacute;cticas ciudadanas. En una radio hay que aprender t&eacute;cnica y desenvolverse con ella, por lo que establecieron un sistema de madrinajes para ense&ntilde;arse entre s&iacute;, que consideran muy propio del 15M. &ldquo;Vimos que era importante la gesti&oacute;n del conocimiento dentro del colectivo, que fluyera horizontalmente para que no se produjeran relaciones de poder basadas en el conocimiento y nadie se convirtiera en imprescindible&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Deme, de Espacio Com&uacute;n 15M, habla de algunos de los impactos que el 15M tuvo y cuyos rescoldos a&uacute;n se mantienen. &ldquo;Est&aacute; a&uacute;n en la horizontalidad, en el vocabulario feminista, en algunas pr&aacute;cticas dentro de partidos pol&iacute;ticos o sindicatos (algunos se han replanteado la participaci&oacute;n y la transparencia, otros no). Subraya el impulso que el movimiento dio &rdquo;a las distintas mareas, a la PAH, a la participaci&oacute;n en los barrios (que contagi&oacute; incluso al 8M con su organizaci&oacute;n barrial), a los cientos de huertos urbanos que se abrieron&hellip;&ldquo;. Y se refiere tambi&eacute;n a la actividad legal iniciada por Legal Sol, continuada por No somos delito (contra la <em>Ley Mordaza</em>) o a las batallas legales planteadas por el<a href="https://tribunalciudadanodejusticia.wordpress.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="https://tribunalciudadanodejusticia.wordpress.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tribunal Ciudadano de Justicia 15M</a>, que sigue operativo en la esfera del derecho.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La preocupaci&oacute;n por mantener una cohesi&oacute;n social, destacan otras voces, tambi&eacute;n parece haber venido para quedarse. &ldquo;Nosotros reproducimos hoy lo que pasaba entonces, pero a menor escala: vecinos que se mueven juntos y sostienen con los esfuerzos disponibles una cosa que es de todos&rdquo;, a&ntilde;aden desde El Sol de la Conce. &ldquo;Yo me siento muy orgullosa de seguir peleando aunque ya no tengamos tanto foco. A veces flaquean las fuerzas y ya no podemos ir todas las semanas a Sol, pero no significa que no sigamos aqu&iacute;&rdquo;, concluye Amparo, de Yayoflautas Madrid. El viernes, hay asamblea en la Puerta del Sol.
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 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
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      <dc:creator><![CDATA[Lourdes Barragán, Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/apartidistas-no-apoliticos-espiritu-asambleario-queda-15m-madrid-15-anos-despues_1_13219958.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 15 May 2026 04:01:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Apartidistas pero no apolíticos y con espíritu asambleario: qué queda del 15M en Madrid 15 años después]]></media:title>
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