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    <title><![CDATA[elDiario.es - Historia]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiario.es - Historia]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[De las ruinas al bullicio: el Madrid arrasado en la Guerra Civil que se convirtió en epicentro de la España moderna]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/ruinas-bullicio-madrid-arrasado-guerra-civil-convirtio-epicentro-espana-moderna_1_13351501.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9d680400-c5d2-4fd9-a5fb-4c277d9a2b76_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De las ruinas al bullicio: el Madrid arrasado en la Guerra Civil que se convirtió en epicentro de la España moderna"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La exposición 'Madrid en construcción. 1940-1985', en el complejo El Águila, repasa más de cuatro décadas del urbanismo en la capital: desde la recomposición de una ciudad destruida tras el golpe de Estado hasta una arquitectura más moderna que ha convivido con modelos habitacionales precarios</p><p class="subtitle">100 cuadros para entender cómo los pintores de La Movida recurrieron a los mitos clásicos para narrar la modernidad</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Disfruta fij&aacute;ndose en las ciudades distintas que viven dentro de la misma ciudad. Mu&ntilde;ecas rusas: m&aacute;s que barrio, ciudad dentro de la ciudad, casas y calles dentro de un vientre de ballena. Mar&iacute;a piensa en su barrio, en los edificios m&aacute;s antiguos, y piensa tambi&eacute;n en los bloques nuevos de tres o cuatro plantas, de fachadas iguales con ladrillo rojo, toldos estampados, creciendo hasta el cielo&rdquo;. Esta cita de <em>Las maravillas </em>(2020), primera novela de la escritora Elena Medel, es una de las muchas que completan y contextualizan una exposici&oacute;n que ilustra la evoluci&oacute;n de Madrid durante m&aacute;s de cuatro d&eacute;cadas a trav&eacute;s de fotograf&iacute;as de sus cimientos.
    </p><p class="article-text">
        Con el t&iacute;tulo <em>Madrid en construcci&oacute;n. 1940-1985</em>, la muestra en el complejo cultural El &Aacute;guila parte de la desolaci&oacute;n causada en la ciudad durante la Guerra Civil desatada por el golpe de Estado de 1936. La destrucci&oacute;n de los bombardeos franquistas y las batallas que arrasaron la urbe. Pero conforme avanzan las fotos, las citas y los textos explicativos, Madrid va recuperando a trompicones su pulso y su vida. A la Gran V&iacute;a vuelve su luz y el asfalto sustituye a las barricadas o los b&uacute;nkeres. Madrid no vuelve a ser Madrid, es ya otra cosa marcada por el yugo del franquismo, pero la vida (y el urbanismo) se abren camino.
    </p><p class="article-text">
        El trabajo comisarial de Carolina Aguado Serrano y Guillermo Enr&iacute;quez de Salamanca Gonz&aacute;lez capta a la perfecci&oacute;n esta evoluci&oacute;n desde el atraso. Bajo la organizaci&oacute;n de la Subdirecci&oacute;n General de Patrimonio Hist&oacute;rico de la Comunidad de Madrid, bucean en diversos archivos hist&oacute;ricos para trenzar una breve historia de la arquitectura madrile&ntilde;a: la fototeca del Instituto del Patrimonio Cultural de Espa&ntilde;a, el Archivo Regional de la Comunidad de Madrid, el Archivo General de la Administraci&oacute;n, el Museo de Historia de Madrid o la agencia EFE.
    </p><p class="article-text">
        Los fot&oacute;grafos m&aacute;s presentes en la colecci&oacute;n son Juan Miguel Pando Barrero, Otto Wunderlich y Mart&iacute;n Santos Yubero. Sus objetivos y los del resto de autores atestiguan &ldquo;el momento exacto en que algo est&aacute; a punto de convertirse en otra cosa&rdquo;, como recoge la descripci&oacute;n oficial de la muestra: la ruina en edificio, el barro en hormig&oacute;n visto o la periferia en ciudad.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La calle Preciados en plena Guerra Civil, con Sol al fondo.                            </span>
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        As&iacute;, las im&aacute;genes hilvanan el campo y el asfalto conforme el paisaje se moderniza. Los descampados dejan paso al paisaje vertical e industrial. La ciudad arrasada se transforma en otra bulliciosa, por los excesos de los poderosos en las zonas privilegiadas y por el hacinamiento de las familias m&aacute;s desfavorecidas en otras menos agraciadas. &Aacute;reas en expansi&oacute;n, como Bat&aacute;n y Puerta del &Aacute;ngel al oeste o Carabanchel y Vallecas al sur, marcadas por los flujos migratorios desde Andaluc&iacute;a o Extremadura.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Barrio de Batán en 1961.                            </span>
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        &ldquo;La exposici&oacute;n nos presenta una narrativa visual con paisajes por hacer, que son historia de un territorio y reflejo de un Madrid que aprendi&oacute; a construirse sobre la grieta abierta, la utop&iacute;a de la arquitectura y la cruda supervivencia&rdquo;, exponen los responsables de la muestra. Dicha narrativa comienza en 1940, cuando el mill&oacute;n de personas que por entonces resid&iacute;a en Madrid se mov&iacute;an por una ciudad golpeada casi en la totalidad de su entramado urbano.
    </p><p class="article-text">
        Hay una serie de fotograf&iacute;as impresionantes de Pando Barrero que dan cuenta de los intentos por reconstruir la ciudad a toda prisa entre 1939 y 1940. En las im&aacute;genes superiores vemos la calle Ferraz o Altamirano con barricadas, la calle Qui&ntilde;ones en obras o la calle Princesa con un imponente b&uacute;nker instalado en mitad de la v&iacute;a. Las inferiores las muestran asfaltadas, tratando de dar una impresi&oacute;n de recomposici&oacute;n que todav&iacute;a estaba muy lejos de llegar al pa&iacute;s. Ojo tambi&eacute;n con la foto de la rehabilitaci&oacute;n del viaducto de Segovia, de nuevo tomada en 1940.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Calle de la Princesa con y sin búnker (1939-1940).                            </span>
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                    alt="Obra en el viaducto sobre la calle Segovia, 24 de febrero de 1940."
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            <span class="title">
                Obra en el viaducto sobre la calle Segovia, 24 de febrero de 1940.                            </span>
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        Hablan los comisarios de la exposici&oacute;n de una &ldquo;r&aacute;pida reconstrucci&oacute;n durante la dictadura, que negaba la misma esencia de la destrucci&oacute;n&rdquo;. Como si, m&aacute;s que avanzar, el r&eacute;gimen quisiera olvidar. Hacer desmemoria. Para ello, surgieron nuevos entornos como la Monta&ntilde;a del Pr&iacute;ncipe P&iacute;o o la transformaci&oacute;n del entorno de Moncloa. En el centro, la imagen de esplendor se intent&oacute; ofrecer a partir de 1950 con construcciones como la sede del Banco de Santander en la calle Alcal&aacute;.
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            <span class="title">
                Obras de la sede del Banco de Santander en la calle Alcalá (1950).                            </span>
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        Las instant&aacute;neas dan cuenta de los avances urbanos en Plaza de Castilla a lo largo de los cincuenta. Emergen hitos arquitect&oacute;nicos como el estadio Santiago Bernab&eacute;u junto a la plaza de Lima (con una estampa con menor densidad de edificios colindantes que ahora debe a&ntilde;orar Florentino P&eacute;rez), la embajada de Estados Unidos en la calle Serrano o el pabell&oacute;n de Canarias en la Feria del Campo de la Casa de Campo. Conexiones como la carretera de Alcobendas, con una foto que casi traslada al v&eacute;rtigo del momento. Pero tambi&eacute;n s&iacute;mbolos de la construcci&oacute;n del relato franquista. Una potente imagen muestra el andamiaje colocado junto al <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/caminando-por-madrid/cambios-proyecto-mal-llamado-arco-victoria-convirtieron-arco-triunfo-moncloa_132_13192579.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Arco de Moncloa</a> durante la colocaci&oacute;n del caballo que lo corona.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Visita de alumnos de ingeniería a la obra de la carretera de Alcobendas en 1959.                            </span>
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                Alzada del caballo al Arco de Moncloa en 1956.                            </span>
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        Los cincuenta y los sesenta son d&eacute;cadas en las que grandes estructuras de cara a la galer&iacute;a, con las que el franquismo trataba de dar una imagen de modernidad impostada, chocan con el urbanismo descontrolado o directamente improvisado. El Madrid de las obras de expansi&oacute;n de Barajas o de las brutalistas Torres Blancas de Avenida de Am&eacute;rica quiere dejar atr&aacute;s, pero no puede, al de <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/historia/malvivian-cuevas-durante-madrid-tertulias_1_9917055.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las casas cueva de La Bomba</a>. El de los trenes habitados Legazpi. El de los asentamientos entre Delicias y La Chopera.
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                Exterior del edificio Torres Blancas en 1967.                            </span>
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                    alt="Niños en chabolas de la calle Jaime el Conquistador, en el entorno de Delicias, en 1957."
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                Niños en chabolas de la calle Jaime el Conquistador, en el entorno de Delicias, en 1957.                            </span>
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        La arquitectura de los setenta presenta a un pa&iacute;s que se actualiza antes en algunas infraestructuras antes que en su sistema democr&aacute;tico. El Centro Nacional de Promoci&oacute;n Profesional, la Universidad Aut&oacute;noma de El Goloso o el Parque de Atracciones preconfiguran la Espa&ntilde;a moderna.
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                Centro Nacional de Promoción Profesional (1973).                            </span>
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        El paso definitivo a ella llega con las &uacute;ltimas fotos, donde el color aparece para aportar una sensaci&oacute;n de pa&iacute;s renovado. El paseo de una mujer y dos ni&ntilde;os por una carretera asfaltada de San Sebasti&aacute;n de los Reyes en 1980 da una idea de las nuevas periferias, donde el car&aacute;cter obrero convive con ciertas comodidades progresivas. Igual de ilustrativa es la foto de La Vaguada, tomada en 1983, a&ntilde;o de su apertura. Un centro comercial, a priori ep&iacute;tome del capitalismo, convertido a su vez en epicentro social, cultural y vecinal del Barrio del Pilar. El mejor ejemplo de un Madrid que intenta avanzar sin perder su esencia comunitaria
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            <span class="title">
                La Vaguada el 1 de octubre de 1983.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;El nuevo paisaje madrile&ntilde;o, siempre en construcci&oacute;n, estuvo marcado por una ordenaci&oacute;n urbana apoyada en la idea de ciudad-capital y una nueva geograf&iacute;a humana, de la que se hizo eco la literatura y el cine&rdquo;, recoge la descripci&oacute;n de la muestra en su web. Es la guinda perfecta a la exposici&oacute;n, porque puede que una imagen valga m&aacute;s que 1.000 palabras, pero las palabras aqu&iacute; presentes est&aacute;n muy bien escogidas.
    </p><p class="article-text">
        Algunos pasajes son costumbristas, como un di&aacute;logo de la obra <em>Bajarse al moro </em>(Jos&eacute; Luis Alonso de Santos, 1985) en el que la extensi&oacute;n del Metro acorta la distancia f&iacute;sica y emocional en una relaci&oacute;n despu&eacute;s de una mudanza a M&oacute;stoles. Otras son descripciones certeras, como la de los inicios de la americanizaci&oacute;n en algunos entornos que Rafael S&aacute;nchez Ferlosio retrata en <em>El Jarama </em>(1955), con una ilustrativa menci&oacute;n a &ldquo;un Buick reluciente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aunque quiz&aacute; es la de Camilo Jos&eacute; Cela en <em>San Camilo, 1936</em> (1969) la cita que mejor engloba los cambios en un Madrid al que no detiene ni el horror: &ldquo;La ciudad es como los perros, da muchas vueltas sobre s&iacute; misma antes de dormirse, y tambi&eacute;n como las liebres, que se duerme con el ojo alerta por si hay que salir huyendo. T&uacute; a veces piensas que las ciudades pueden salir huyendo y borrarse. &iquest;D&oacute;nde est&aacute; la ciudad? &iexcl;Cualquiera lo sabe!&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <aside class="news-outlook">
                
    
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 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
            </aside>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Hormigo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/ruinas-bullicio-madrid-arrasado-guerra-civil-convirtio-epicentro-espana-moderna_1_13351501.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Jul 2026 20:07:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De las ruinas al bullicio: el Madrid arrasado en la Guerra Civil que se convirtió en epicentro de la España moderna]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Noticias Arganzuela,Agenda Arganzuela,Guerra Civil Española,Franquismo,Transición,Comunidad de Madrid,Gratis Madrid]]></media:keywords>
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    <item>
      <title><![CDATA[Escuelas Aguirre, el neomudéjar que nació como proyecto escolar progresista y está a punto de dejar de ser Casa Árabe]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/escuelas-aguirre-neomudejar-nacio-proyecto-escolar-progresista-punto-casa-arabe_1_13345904.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/248dfc4e-6fd7-4cd8-9931-aaa51c0ec8b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x173y18.jpg" width="1200" height="675" alt="Escuelas Aguirre, el neomudéjar que nació como proyecto escolar progresista y está a punto de dejar de ser Casa Árabe"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El edificio cumbre de este estilo popular en Madrid sigue siendo conocido con el nombre de la institución escolar fundada con el testamento de un industrial progresista. Ahora el Gobierno de Almeida quiere expulsar del lugar a la institución arabista después de 18 años de uso</p><p class="subtitle">Del edificio Telefónica a los edificios cebra: polémicas y defensas para la creación de un Madrid vertical </p></div><p class="article-text">
        A quien pasea por el barrio de Retiro de Madrid, en las inmediaciones de la entrada norte del parque, le llama la atenci&oacute;n una fachada de ladrillo visto, con su torre de 37 metros de querencias historicistas (concretamente andalus&iacute;es). Un edificio de finales del XIX pionero y precursor del mejor neomud&eacute;jar madrile&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Ese edificio es, desde hace a&ntilde;os &ndash;y por el momento&ndash; Casa &Aacute;rabe, una instituci&oacute;n que quiere ser centro estrat&eacute;gico en las relaciones de Espa&ntilde;a con esa parte del mundo. A pesar de ello, sigue siendo conocida como Escuelas Aguirre, nombre que recuerda su primera y m&aacute;s prolongada encarnaci&oacute;n, que se lee en la bonita rejer&iacute;a de su puerta de entrada.
    </p><p class="article-text">
        El edificio ha sido noticia estos d&iacute;as porque el Ayuntamiento de Madrid ha dado a Casa &Aacute;rabe hasta el pr&oacute;ximo 1 de septiembre para desalojar el inmueble cedido hasta la fecha. Poco o nada se sabe de cu&aacute;l ser&aacute; su pr&oacute;ximo destino, m&aacute;s all&aacute; de unas declaraciones superficiales sobre un posible uso cultural. Para pensarlo a futuro, cabe repasar su recorrido hist&oacute;rico como instituci&oacute;n escolar pionera.
    </p><p class="article-text">
        En todo caso, el desahucio no ha gustado a mucha gente, que considera que el cierre es una voladura de los puentes culturales con la cultura &aacute;rabe y est&aacute;n pidiendo al Ayuntamiento que reconsidere su decisi&oacute;n a trav&eacute;s de<a href="https://www.change.org/p/detengamos-el-desalojo-de-la-emblem%C3%A1tica-casa-%C3%A1rabe-de-madrid?recruiter=17405244&amp;recruited_by_id=90516770-ce5c-012f-1dd6-40401bfb750c&amp;utm_source=share_petition&amp;utm_campaign=psf_combo_share_initial&amp;utm_medium=whatsapp&amp;share_id=8dSHR6h4vZ" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> una recogida de firmas online</a> y la organizaci&oacute;n de una concentraci&oacute;n, que tendr&aacute; lugar este mismo s&aacute;bado 4 de julio al mediod&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Las escuelas nacieron marcadas por la ideolog&iacute;a de su fil&aacute;ntropo fundador, Lucas Aguirre Ju&aacute;rez. Aguirre se caracteriz&oacute; por un pensamiento liberal progresista, a favor de las libertades civiles y de la extensi&oacute;n popular de la educaci&oacute;n.
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                Un aula e Escuelas Aguirre en los años veinte                            </span>
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        Perteneci&oacute; a una familia de la burgues&iacute;a industrial castellana que hizo fortuna a trav&eacute;s de negocios de ferreter&iacute;a, la fabricaci&oacute;n de tejidos y la gesti&oacute;n del servicio de correos y diligencias entre Cuenca y Madrid. 
    </p><p class="article-text">
        En 1859, despu&eacute;s de la muerte de sus padres y el suicidio de uno de sus hermanos, se traslad&oacute; a Madrid, donde se integr&oacute; en c&iacute;rculos intelectuales de la &eacute;poca. Se vincula estrechamente al kraussismo, corriente filos&oacute;fica alemana introducida en Espa&ntilde;a por Juli&aacute;n Sanz del R&iacute;o precisamente durante esos a&ntilde;os, que inspirar&iacute;a el nacimiento de la Instituci&oacute;n Libre de Ense&ntilde;anza.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de la revoluci&oacute;n de 1868 se consolid&oacute; su posici&oacute;n en la capital y Aguirre fue nombrado vocal de la Universidad Central (actual Complutense, entonces radicada en San Bernardo). Sigui&oacute; profundizando en sus inquietudes sociales, participando activamente en la Sociedad abolicionista de la esclavitud y en la Asociaci&oacute;n para la ense&ntilde;anza de la mujer.
    </p><p class="article-text">
        Ha pasado a la historia, sobre todo, como gran mecenas de la educaci&oacute;n popular. Las Aguirre de Madrid no son las &uacute;nicas escuelas que fund&oacute;. En 1868 abri&oacute; un establecimiento escolar en Siones (Burgos), ciudad natal de su padre y en 1887 se inaugur&oacute; con su patrimonio otro en Cuenca, donde hab&iacute;a nacido &eacute;l. Escuelas modernas que fueron posibles gracias a los fondos que dej&oacute; a su muerte.
    </p><p class="article-text">
        Salvo la de Siones, las otras dos escuelas se construyeron despu&eacute;s de su fallecimiento en 1873. Las Aguirre de Retiro se levantaron en los terrenos cedidos por el Ayuntamiento de Madrid en la confluencia de las calles de Alcal&aacute; y de O'Donnell.
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                Edificio de las Escuelas Aguirre en la actualidad                            </span>
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        El proyecto fue encargado a Emilio Rodr&iacute;guez Ayuso, que le confiri&oacute; el envoltorio neomud&eacute;jar que ya hab&iacute;a ensayado en la desaparecida plaza de toros de Goya, que hab&iacute;a construido en 1874. El coso taurino, que estaba donde hoy encontramos el Palacio de Deportes de Madrid, se considera la pieza inaugural del neomud&eacute;jar madrile&ntilde;o. La primera piedra de las Escuelas Aguirre se coloc&oacute; en 1881 y fueron inauguradas el 18 de octubre de 1886.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de su caracter&iacute;stico estilo arquitect&oacute;nico, el complejo albergaba espacios novedosos para la &eacute;poca, propios de la arquitectura escolar m&aacute;s avanzada. Contaba con gimnasio, biblioteca, museo escolar, patio de recreo, sala de m&uacute;sica u observatorio meteorol&oacute;gico. El ideario pedag&oacute;gico de las escuelas inclu&iacute;a el rechazo del autoritarismo &ndash;huyendo del castigo&ndash;, la educaci&oacute;n de las ni&ntilde;as y la participaci&oacute;n democr&aacute;tica en el centro.
    </p><p class="article-text">
        Durante las primeras d&eacute;cadas de existencia, la gesti&oacute;n de la escuela ben&eacute;fica corri&oacute; a cargo de un patronato privado financiado por el legado de Aguirre. Pasaron a depender del Ayuntamiento de Madrid en 1911 como Escuela Municipal Graduada. En el reglamento del centro de este a&ntilde;o se aprecia que, a pesar del cambio de titularidad, las escuelas conservaron una parte del esp&iacute;ritu pedag&oacute;gico avanzado original. 
    </p><p class="article-text">
        Durante la Segunda Rep&uacute;blica, las Escuelas Aguirre fueron incluidas en el ambicioso Plan de Reforma y Ampliaci&oacute;n de Grupos Escolares de 1932. Durante este periodo, se transformaron muchos sus interiores y, sobre todo, se a&ntilde;adi&oacute; una planta s&oacute;tano, que sirvi&oacute; para dotar al colegio de un moderno comedor y de cocina.
    </p><p class="article-text">
        La reanudaci&oacute;n de las clases nada m&aacute;s terminar la guerra &ndash;los escasos bombardeos en el barrio de Salamanca hicieron que el inmueble no sufriera mucho durante la contienda&ndash; sucedieron bajo los par&aacute;metros de la depuraci&oacute;n docente y la llegada de la escuela nacionalcat&oacute;lica. Al contrario que la mayor&iacute;a de los centros escolares, las Escuelas Aguirre conservaron su denominaci&oacute;n porque su fundaci&oacute;n nada hab&iacute;a tenido que ver con los a&ntilde;os republicanos.
    </p><p class="article-text">
        En 1971 se inaugur&oacute; el nuevo centro escolar Escuelas Aguirre, que est&aacute; situado cerca del original. El edificio neomud&eacute;jar de Alcal&aacute; se adecu&oacute; entonces para albergar dependencias administrativas municipales, singularmente la Secci&oacute;n de Estad&iacute;stica Municipal, que estuvo durante muchos a&ntilde;os all&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de una importante reforma y su puesta en valor arquitect&oacute;nica a finales de los a&ntilde;os noventa, el Ayuntamiento de Madrid cedi&oacute; temporalmente el edificio en 2008 a Casa &Aacute;rabe a trav&eacute;s de un consorcio p&uacute;blico integrado por el Ministerio de Asuntos Exteriores, la Comunidad de Madrid y el propio consistorio. La Comunidad de Madrid se ha salido del consorcio recientemente, lo que ha modificado la composici&oacute;n del patronato y ha permitido que el Ayuntamiento recobre el edificio aduciendo mala gesti&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El edificio cuenta <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/edificio-historicas-escuelas-aguirre-protegido-interes-cultural_1_12063700.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desde el a&ntilde;o pasado</a> con la protecci&oacute;n asociada a la categor&iacute;a Bien de Inter&eacute;s Cultural (BIC) en la categor&iacute;a de Monumento. Una distinci&oacute;n que tard&oacute; en llegar, pues el expediente para hacerlo se inco&oacute; por vez primera en abril de 1977.
    </p><p class="article-text">
        El peso visual que el ajedrezado neomud&eacute;jar regala a la fachada de las Escuelas Aguirre la convierten en un edificio singular&iacute;simo. Un estilo muy apegado a la tradici&oacute;n arquitect&oacute;nica madrile&ntilde;a con evocaciones hist&oacute;ricas que lo hac&iacute;an muy adecuado materialmente para albergar un lugar de representaci&oacute;n de la cultura &aacute;rabe en Madrid. No se sabe qu&eacute; ser&aacute; a partir de ahora, pero s&iacute; que en su verja seguir&aacute;&nbsp;luciendo el nombre que inaugur&oacute; su l&iacute;nea de tiempo con unas escuelas para ni&ntilde;os y ni&ntilde;as de las clases populares.
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 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
            </aside>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/escuelas-aguirre-neomudejar-nacio-proyecto-escolar-progresista-punto-casa-arabe_1_13345904.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Jul 2026 19:34:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Escuelas Aguirre, el neomudéjar que nació como proyecto escolar progresista y está a punto de dejar de ser Casa Árabe]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Retiro,Patrimonio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La foto del niño con el puñito en alto: historia de una imagen icónica que cumple 50 años y el acto para recordarla]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/foto-nino-punito-alto-historia-imagen-iconica-cumple-50-anos-acto-recordarla_1_13322498.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c76c4e36-0cfc-4558-a8a9-629feca300a6_16-9-discover-aspect-ratio_default_1145817.jpg" width="950" height="535" alt="La foto del niño con el puñito en alto: historia de una imagen icónica que cumple 50 años y el acto para recordarla"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este lunes 22 de junio se recuerda con una manifestación, actos conmemorativos y conciertos, la primera gran movilización vecinal autorizada en madrid tras la muerte del dictador, que se celebró el mismo día de hace 50 años. La marcha fue una demostración de vitalidad y fuerza de las asociaciones vecinales en el corazón de la capital de España. En aquel contexto, se tomó la célebre instantánea de César Lucas que muestra a un niño con el puño en alto a hombros de su padre </p><p class="subtitle">Una olimpiada con 1.000 jóvenes para pedir espacios y otras historias de lucha vecinal antifranquista al norte de Madrid</p></div><p class="article-text">
        Todo movimiento social est&aacute; obligado a honrar y celebrar su genealog&iacute;a para, esparciendo sus semillas al viento, tratar de reproducirla. Eso es lo que har&aacute; esta tarde el movimiento vecinal de Madrid. La FRAVM (Federaci&oacute;n Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid) ha organizado a las 19.00 una marcha festiva en el entorno de la Puerta del Sol para recordar la manifestaci&oacute;n del 22 de junio de 1976, la primera gran movilizaci&oacute;n vecinal autorizada tras la muerte del dictador.
    </p><p class="article-text">
        Lo actos se han organizado con la ayuda del Comisionado 50 a&ntilde;os de Espa&ntilde;a en Libertad del Ministerio de Pol&iacute;tica Territorial y Memoria Democr&aacute;tica. Incluir&aacute;n una marcha desde Sol a Callao por Preciados &ndash;como en la manifestaci&oacute;n original&ndash;, homenajes a los protagonistas, una actuaci&oacute;n de los cantautores Luis y Pedro Pastor y un concierto del grupo Alameda de Osoulna.
    </p><p class="article-text">
        La de Princesa no fue la primera gran manifestaci&oacute;n autorizada pero s&iacute; una de especial relevancia. La primera hab&iacute;a tenido lugar el 29 de febrero de 1976 en Badalona (incluso antes de la aprobaci&oacute;n Ley de Reuni&oacute;n 17/1976, de 29 de mayo). En Madrid la primera manifestaci&oacute;n vecinal legalizada hab&iacute;a sido el 13 de marzo de ese mismo a&ntilde;o en el barrio de Canillas bajo el lema &ldquo;Basta de atascos y baches, queremos accesos&rdquo;. El mismo d&iacute;a de la manifestaci&oacute;n de Preciados, sin ir m&aacute;s lejos, se hab&iacute;a producido una manifestaci&oacute;n de estudiantes autorizada entre Iglesia y Cuatro Caminos. Sin embargo, la del 22 de junio supuso, por su magnitud, la irrupci&oacute;n del movimiento vecinal en el foco que da irrumpir 50.000 cuerpos en pleno centro de la ciudad. La manifestaci&oacute;n estaba organizada por la Federaci&oacute;n Provincial de Asociaciones de Vecinos de Madrid (hoy FRAVM) junto con otras entidades de la &eacute;poca.
    </p><p class="article-text">
        En las pancartas que portaban los manifestantes se le&iacute;an lemas como <em>Menos f&uacute;tbol y m&aacute;s escuelas, Ense&ntilde;anza popular,</em> <em>Legalizaci&oacute;n de asociaciones, Abajo los topes salariales. </em>Como se ve, asuntos que mezclaban el desarrollo territorial de los barrios con escenarios pol&iacute;ticos de gran calado durante los a&ntilde;os de la Transici&oacute;n. De hecho, la gran reclamaci&oacute;n del momento, muy presente tambi&eacute;n esta vez, era la petici&oacute;n de amnist&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los caballos de batalla de las asociaciones vecinales durante aquellos a&ntilde;os fue su misma existencia legal: La legalizaci&oacute;n desigual que se ven&iacute;a produciendo de unas y otras agrupaciones de vecinos que, de facto, llevaban trabajando por sus respectivos barrios desde hac&iacute;a a&ntilde;os. Las que segu&iacute;an esperando el s&iacute;, a veces desde hac&iacute;a bastante tiempo, eran las conocidas como asociaciones &ldquo;en tr&aacute;mite&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La manifestaci&oacute;n comenz&oacute; a las ocho y media de la tarde y estaba autorizada solo durante media hora. Posiblemente por el inesperado desborde ciudadano al que se asist&iacute;a en pleno centro de la ciudad, la polic&iacute;a la cort&oacute; incluso antes. A menos cuarto, dio un toque para que la gente se disolviera en cinco minutos. Aunque la manifestaci&oacute;n se deshizo pac&iacute;ficamente, se produjeron los habituales altercados en las horas siguientes entre la polic&iacute;a &ndash;que lanz&oacute; botes de humo y realiz&oacute; varias detenciones&ndash; y algunos manifestantes.
    </p><p class="article-text">
        La manifestaci&oacute;n de 1976, en realidad, no pudo llegar formalmente a Callao, ya que el gobernador civil franquista lo prohibi&oacute;. En esta ocasi&oacute;n, cuando la marcha llegue al final de Preciados el delegado del Gobierno, Francisco Mart&iacute;n, la recibir&aacute; y la dejar&aacute; pasar.
    </p><p class="article-text">
        Poco ante de tomar el centro de la ciudad, el movimiento vecinal hab&iacute;a reunido fuerzas en una poco conocida jornada campestre. Los colectivos de la Federaci&oacute;n Vecinal, clubes juveniles y asociaciones de Amas de Casa organizaron en una arboleda de Aranjuez una &ldquo;jornada festiva de convivencia vecinal&rdquo;, con ecos del d&iacute;a de la tortilla de San Isidro.
    </p><p class="article-text">
        Al terminar la asamblea que cerraba la jornada, la Guardia Civil carg&oacute; con fuerza contra los asistentes &ndash;unas 2500 personas, incluidos ni&ntilde;os&ndash;. Esta agresi&oacute;n sirvi&oacute; de espoleta para organizar una Semana Ciudadana conformada por decenas de actos culturales y auspiciada por decenas de asociaciones de barrios y ciudades de la regi&oacute;n. El colof&oacute;n de la semana de lucha y acumulaci&oacute;n de fuerzas fue, precisamente, la manifestaci&oacute;n del 22 de junio en la calle Preciados.
    </p><h2 class="article-text">El ni&ntilde;o con el pu&ntilde;ito cerrado o una fotograf&iacute;a que se convirti&oacute; en s&iacute;mbolo del momento</h2><p class="article-text">
        Aquel 22 de junio, la gente se apretaba en la estrecha calle de Preciados, de Sol hasta Callao, y se desbordaba por todas las calles adyacentes. El p&uacute;blico asistente era seg&uacute;n las cr&oacute;nicas de la &eacute;poca, diverso, con asistentes de todas las edades y g&eacute;neros.
    </p><p class="article-text">
        C&eacute;sar Lucas, jefe de fotograf&iacute;a de El Pa&iacute;s, capt&oacute; la imagen de un ni&ntilde;o sobre los hombros de su padre en medio de la multitud, con sonrisa franca y el pu&ntilde;ito cerrado, que se ha convertido en una de las grandes im&aacute;genes de la Transici&oacute;n. Una instant&aacute;nea que ha trascendido a la propia fecha que, de todas formas, refleja bien en ambiente pac&iacute;fico que debi&oacute; tener la manifestaci&oacute;n vecinal.
    </p><p class="article-text">
        Lucas estar&aacute; presente este lunes en los actos de Callao junto con otros protagonistas de la &eacute;poca como Tino Calabuig, que rod&oacute; im&aacute;genes tambi&eacute;n ic&oacute;nicas de la &eacute;poca. Intervendr&aacute;n dirigentes hist&oacute;ricos del movimiento vecinal como Pepe Molina o abogadas que prestaban sus servicios a las asociaciones, como Paca Sauquillo, entre otros.
    </p><p class="article-text">
        La prueba de que la imagen de Lucas es un documento cargado de historia es que, pasados los a&ntilde;os, se hicieron los t&iacute;picos art&iacute;culos que buscaban a su protagonista. En 2006 el peri&oacute;dico <a href="https://elpais.com/cultura/2006/02/18/actualidad/1140217201_850215.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Pa&iacute;s revel&oacute;</a> que el ni&ntilde;o de la foto se llamaba Daniel Rivas Azcueta, ten&iacute;a entonces 34 a&ntilde;os y trabajaba como piloto. Rivas acudi&oacute; a la manifestaci&oacute;n con sus padres, que eran vecino de Guindalera, miembros del PCE, de CCOO y participantes en la Junta Democr&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        La fotograf&iacute;a arm&oacute; revuelo en su momento. Basta recordar que la cr&oacute;nica del peri&oacute;dico ABC de la manifestaci&oacute;n afirmaba que se vio alg&uacute;n pu&ntilde;o en alto, pero fue anecd&oacute;tico. Sin embargo, all&iacute; estaba un ni&ntilde;o peque&ntilde;o ejercitando el simbolismo pol&iacute;tico con su cuerpo, probablemente repitiendo lo que era un gesto habitual en su entorno. Cuenta Juan Luis Cebri&aacute;n, que ejerc&iacute;a como director de El Pa&iacute;s, que un ministro protest&oacute; preguntando si la cabecera iba a apostar &ldquo;por una Espa&ntilde;a comunista&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Durante aquellos a&ntilde;os sucedieron muchas primeras veces y medio siglo despu&eacute;s el movimiento vecinal busca renovar su influencia reivindicando su historia y reproduciendo una manifestaci&oacute;n que en aquel momento parec&iacute;a impenable.
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 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
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      <dc:creator><![CDATA[Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/foto-nino-punito-alto-historia-imagen-iconica-cumple-50-anos-acto-recordarla_1_13322498.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 Jun 2026 13:00:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La foto del niño con el puñito en alto: historia de una imagen icónica que cumple 50 años y el acto para recordarla]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica,Transición]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una sala 'secreta' de la Galería de las Colecciones Reales custodia la parte desconocida de la muralla de Madrid]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/sala-secreta-galeria-colecciones-reales-custodia-parte-desconocida-muralla-madrid_1_13296088.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a8b6a41c-16e1-4536-bb80-ffc9c3158c2d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una sala &#039;secreta&#039; de la Galería de las Colecciones Reales custodia la parte desconocida de la muralla de Madrid"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El museo abrió hace unos días al público este espacio, de difícil climatización, con motivo de una visita especial por las Jornadas Europeas de Arqueología. En su interior se pueden encontrar muros de diversas épocas, entre ellos uno de la muralla emiral original, que data del siglo IX</p><p class="subtitle">En busca de la muralla de Madrid bajo el Mercado de San Miguel</p></div><p class="article-text">
        Uno de los secretos mejor guardados de la Galer&iacute;a de las Colecciones Reales es una sala separada del museo por unas puertas de madera, situadas al fondo de su planta A, la dedicada a los Austrias. A trav&eacute;s de estas puertas se accede a una parte del pasado militar de Madrid, unos enormes lienzos de muralla construidos y remendados durante diferentes &eacute;pocas, que arrojan abundante informaci&oacute;n sobre la primera &eacute;poca de la ahora capital de Espa&ntilde;a, cuando tan solo era un enclave defensivo de segundo orden.
    </p><p class="article-text">
        La sala cuenta con restos de la primera muralla &aacute;rabe sobre la que se fueron superponiendo otras reformas medievales y arreglos que llegan hasta el siglo XIX para dar forma al espectacular conjunto que se conserva ahora. Estos restos se han mantenido fuera de la vista del p&uacute;blico hasta hace unos d&iacute;as, cuando la galer&iacute;a abri&oacute; las puertas a medio centenar de personas durante unas visitas guiadas con motivo de las Jornadas Europeas de Arqueolog&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La zona conservada corresponde a un recodo de la muralla antigua que rodeaba un terreno elevado sobre el Manzanares, donde los &aacute;rabes se valieron de esta orograf&iacute;a para establecer una fortaleza defensiva. La construcci&oacute;n formaba parte del sistema de protecci&oacute;n de la <em>Marca Media</em> del Emirato de C&oacute;rdoba, que por entonces gobernaba estas tierras y necesitaba espacios cercanos a Toledo &ndash;la capital de la zona&ndash; que sirvieran como baluartes. Es ah&iacute; donde nace la guarnici&oacute;n que se acabar&iacute;a convirtiendo en Mayrit.
    </p><p class="article-text">
        La sala alberga una peque&ntilde;a muestra a la vista de esta primera construcci&oacute;n, as&iacute; como parte de una torre. Ambas se encuentran casi adosadas a los cimientos de hormig&oacute;n construidos para sujetar parte de la estructura de la catedral de La Almudena. Su ubicaci&oacute;n la revelaba durante la visita &Aacute;lvaro Soler, jefe del departamento de la Real Armer&iacute;a del Palacio Real de Madrid, un medievalista especializado en la arqueolog&iacute;a de este periodo.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7652972182792015127"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Restos de la muralla árabe emiral (zona oscura, al pie del muro) en la Galería de las Colecciones Reales de Madrid"
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            <span class="title">
                Restos de la muralla árabe emiral (zona oscura, al pie del muro) en la Galería de las Colecciones Reales de Madrid                            </span>
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        En el mismo recorrido, Soler iba apuntando con su dedo el resto de capas de la muralla, explicando c&oacute;mo la mayor parte de la original se encuentra escondida debajo de cimentaciones y muros de contenci&oacute;n construidos entre los siglos XVI y XIX para evitar que la ciudad se deslizara hacia el r&iacute;o. Porque la sala se encuentra enfrente de la muralla, en un lugar donde originalmente no hab&iacute;a nada m&aacute;s que un barranco. &ldquo;Ahora estar&iacute;amos en el aire, en la ca&iacute;da de Madrid hacia el Manzanares&rdquo;, bromeaba situando a los presentes en el aspecto que tendr&iacute;a el lugar durante el medievo.
    </p><p class="article-text">
        Los hallazgos de esta sala y la contigua parecen confirmar la potencia militar de la plaza madrile&ntilde;a, con una muralla de gran anchura y porte, lo que sugiere cierta importancia estrat&eacute;gica, tanto a la hora de soportar tanto acometidas cristianas &ndash;poco frecuentes en el momento de su construcci&oacute;n&ndash; como posibles revueltas internas, m&aacute;s peligrosas en ese momento.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Plano de ubicación de las salas de la Galería de las Colecciones Reales con acceso a la muralla"
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            <span class="title">
                Plano de ubicación de las salas de la Galería de las Colecciones Reales con acceso a la muralla                            </span>
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        La sala secreta de la muralla es el fruto de m&aacute;s de dos d&eacute;cadas de excavaciones. Aunque se conoc&iacute;a su posible ubicaci&oacute;n por diferentes documentos hist&oacute;ricos, no fue hasta casi el a&ntilde;o 2000 cuando una primera fase arqueol&oacute;gica localiz&oacute; el trazado, complementada por otra segunda fase entre 2007 y 2010, que document&oacute; los lienzos de la muralla y las edificaciones anexas. Entonces se cubri&oacute; con encofrados para que la obra del museo avanzara y a la vez quedara protegida la muralla. En el a&ntilde;o 2018 comenz&oacute; su estudio y musealizaci&oacute;n, ya con el edificio de la Galer&iacute;a de las Colecciones Reales acabado.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de recuperar la muralla, se reunieron hasta 200 cajas con material arqueol&oacute;gico que cuenta parte de la vida cotidiana de las personas que vivieron aqu&iacute;, en casas adosadas a los muros. Han aparecido desde candiles del siglo X, un broche cristiano con castillos y leones, e incluso porcelana china, un objeto de lujo en plena Edad Media. Tambi&eacute;n se encontr&oacute; un enterramiento cristiano que no se ha podido datar con precisi&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">La muralla &aacute;rabe que s&iacute; se puede visitar</h2><p class="article-text">
        Durante la visita, Soler explic&oacute; el motivo de que se hubiera elegido otra parte de la muralla para exponer de forma permanente al p&uacute;blico, un espacio que forma parte del recorrido de las Colecciones Reales. En ese caso, los restos conservados tienen mayor valor, porque cuenta con partes muy relevantes de la arquitectura fundacional de Madrid: piedras caliza talladas en tiempos del Emirato de C&oacute;rdoba y la parte inferior de una de las puertas secundarias de la ciudad. 
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            <span class="title">
                Zona de la muralla árabe visitable por el público                            </span>
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        El propio medievalista explicaba en un reciente v&iacute;deo compartido por la Galer&iacute;a en redes sociales el valor de esta parte de la muralla, la primera construcci&oacute;n de la que se tiene constancia en Madrid. La musealizaci&oacute;n de la otra zona, hasta ahora oculta, es m&aacute;s complicada por cuestiones t&eacute;rmicas: se encuentra situada justo debajo de la propia plaza de la Armer&iacute;a, en su extremo suroeste, lo que hace que sea m&aacute;s dif&iacute;cil de climatizar por encontrarse expuesta tanto al fr&iacute;o del invierno como a las elevadas temperaturas del verano.
    </p><p class="article-text">
        Este es el v&iacute;deo de Soler en el que habla de la muralla &aacute;rabe y explica la relevancia de la parte de la muralla abierta habitualmente al p&uacute;blico:
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7634111332496772374"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Aunque la galer&iacute;a cuenta como decimos con tres de las torres de la muralla, el paseante interesado en reconocer otras nueve puede buscarlas en el exterior. Las m&aacute;s llamativas son las que se pueden disfrutar saliendo de las Colecciones Reales, antes de cruzar el viaducto, entrando en el parque Emir Mohamed I, junto a la cuesta de la Vega. Tambi&eacute;n, m&aacute;s escondidos, hay restos en los Altos del Rebeque. El Ayuntamiento, adem&aacute;s, aprob&oacute; en 2023 <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/proteccion-restos-muralla-arabe-madrid-centro-cultural-divulgar-historia_1_9860506.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un plan especial de la muralla &aacute;rabe de Madrid</a> para que en el futuro, cuando se efect&uacute;en reformas o nuevas excavaciones, se tenga en cuenta el trazado de este muro defensivo para intentar localizar m&aacute;s restos de las primeras construcciones de la ciudad. Como las que se abrieron ef&iacute;meramente al p&uacute;blico hace unos d&iacute;as.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <aside class="news-outlook">
                
    
<h2 class="outlook-header"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/" style="color:black;">Apoya el trabajo periodístico de Somos Madrid</a></h2>
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 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
            </aside>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Casado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/sala-secreta-galeria-colecciones-reales-custodia-parte-desconocida-muralla-madrid_1_13296088.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Jun 2026 19:48:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una sala 'secreta' de la Galería de las Colecciones Reales custodia la parte desconocida de la muralla de Madrid]]></media:title>
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      <title><![CDATA[El primer desahuciado al que salvó el 15M: "Nadie quiere solucionar el problema de la vivienda, con el dinero que se prestó a los bancos se podía haber hecho"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/han-pasado-15-anos-papa-voces-primer-desahucio-parado-madrid-despues-15-m_1_13299290.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c39163cf-30f8-45af-bbe4-5e6c084167c8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El primer desahuciado al que salvó el 15M: &quot;Nadie quiere solucionar el problema de la vivienda, con el dinero que se prestó a los bancos se podía haber hecho&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este lunes se cumplen quince años del primer desahucio parado en Madrid, una primera vez mítica que pondría los cimientos del movimiento de vivienda y suponía un cambio de fase en esta rebelión ciudadana. Hablamos con Anwar, uno de los protagonistas del intento de desahucio. También con miembros de la Asamblea Popular de Tetuán involucrados en la organización del #stopdesahucios y asistentes espontáneos al 15-J</p><p class="subtitle">Apartidistas pero no apolíticos y con espíritu asambleario: qué queda del 15M en Madrid 15 años después </p></div><p class="article-text">
        Naranjo es una peque&ntilde;a v&iacute;a perpendicular Bravo Murillo en Tetu&aacute;n. Una calle a la que el adjetivo <em>normal</em> le encaja como un guante. Sin embargo, hace justo hoy quince a&ntilde;os, la ciudad supuraba cuerpos rebeldes y Naranjo, como primera sucursal importante del 15-M en los barrios, se convirti&oacute; en el centro de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        El de Anwar y Tatiana fue el primer desahucio parado en Madrid. El punto de partida del movimiento de la vivienda tal y como se entender&iacute;a a partir de ese momento y una concreci&oacute;n material de las horas de debate que hab&iacute;an tenido lugar en &nbsp;las plazas durante el &uacute;ltimo mes. 
    </p><p class="article-text">
        &Aacute;lvaro, participante del 15-M y, luego, activista del grupo de desahucios de la Asamblea Popular de Tetu&aacute;n, recuerda haber escuchado hablar ya del desahucio en Sol. &ldquo;En la acampada se comentaba que hab&iacute;a un primer desahucio para intentar parar en Madrid el 15 de junio, como ya hab&iacute;a sucedido en Barcelona y en Murcia. Hac&iacute;a justo un mes del inicio de la acampada y hab&iacute;a sensaci&oacute;n de agotamiento, as&iacute; que abrazamos con entusiasmo el salto de la protesta a la acci&oacute;n directa en uno de los problemas que preocupaba m&aacute;s a la gente en aquellos momentos&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        En aquel primer desahucio, la PAH y una comisi&oacute;n del 15-M se ocuparon de organizar muchos de los detalles del caso. Desde la asamblea de Tetu&aacute;n se encargaron de apoyar y movilizar en el barrio. La Asamblea Popular de Tetu&aacute;n hab&iacute;a nacido, como otro centenar largo m&aacute;s, el 28 de mayo. La <em>Plaza de las Palomas</em> &ndash;nombre popular de la del Canal de Isabel II, a orillas de Bravo Murillo&ndash; se llen&oacute; con centenares de vecinos curiosos y &aacute;vidos de pol&iacute;tica. Una semana despu&eacute;s, comenzaron a conformarse distintas comisiones, entre ellas la que al principio se llam&oacute; <em>Desahucios y Legal</em>. Hablamos con V&iacute;ctor, miembro de la incipiente comisi&oacute;n:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Apenas ten&iacute;amos idea de la situaci&oacute;n, ni de c&oacute;mo afrontarla. Un desconocimiento absoluto. Recuerdo que empec&eacute; a ir a la PAH justo a la vez que empezaba el 15-M. Ellos comenzaban a tener una cierta difusi&oacute;n por los problemas de vivienda y sobre todo por su activad en Barcelona. All&iacute; hab&iacute;an parado alg&uacute;n desahucio y estaban haciendo ruido con la situaci&oacute;n de las hipotecas&rdquo;, explica.
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                Primera asamblea en Tetuán                            </span>
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        Entonces, relata V&iacute;ctor, la PAH se reun&iacute;a semanalmente y congregaba a unas cincuenta o sesenta personas. &ldquo;Al principio, eran migrantes latinoamericanos y miembros del movimiento vecinal, sobre todo&rdquo;. En una de esas primeras reuniones se encontr&oacute; a Anwar, que ya ten&iacute;a fecha de desahucio y hab&iacute;a acudido en busca de ayuda. Anwar y V&iacute;ctor fueron juntos a la Plaza de las Palomas a presentarle el caso a su barrio. Frente a ellos, escuchaban centenares de vecinos bajo un sol de justicia.
    </p><p class="article-text">
        Anwar proven&iacute;a del L&iacute;bano y se hab&iacute;a ganado la vida como panadero hasta la llegada de la crisis. Tatiana, su pareja, era de origen b&uacute;lgaro y ten&iacute;a formaci&oacute;n comunista. Aunque se separar&iacute;an un tiempo despu&eacute;s, los dos se implicaron mucho, primero en la defensa de su hogar y luego en el movimiento por la vivienda. A Anwar se le vio oponi&eacute;ndose a distintos desahucios en el barrio, a veces haciendo de int&eacute;rprete de &aacute;rabe. Tatiana se convirti&oacute; durante un tiempo en una cara visible de la PAH. Su determinaci&oacute;n habla de una m&aacute;xima fundacional de aquel movimiento de vivienda que ha heredado el actual , m&aacute;s ligado al inquilinato: no hay diferencia entre afectados y activistas, todos son compa&ntilde;eros que deben implicarse en la causa en la medida de sus posibilidades
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Como no ten&iacute;amos ni idea, empezamos a hacer pr&aacute;cticas muy incipientes, como manifestarnos delante de un BBVA (la entidad desahuciadora), movi&eacute;ndonos en c&iacute;rculos como en las pel&iacute;culas americanas. No se hab&iacute;a hecho nada de esto o por lo menos nosotros no lo conoc&iacute;amos. No hab&iacute;a a&uacute;n estructuras.&rdquo;, detalla V&iacute;ctor. &Aacute;lvaro incide en lo virginal de la situaci&oacute;n. &ldquo;Hay una pancarta de la Asamblea Popular de Tetu&aacute;n que sale en las fotos. Recuerdo estar haci&eacute;ndola en la Plaza de las Palomas y preguntar a los compa&ntilde;eros &iquest;d&oacute;nde va la <em>h </em>de desahucios? Nunca lo hab&iacute;amos escrito&rdquo;.
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            </figure><p class="article-text">
        Lo publicitaron a trav&eacute;s de las reci&eacute;n nacidas redes del 15-M, se reunieron a hacer carteles y los colocaron a la salida del metro. &ldquo;Hab&iacute;a un gran secretismo &ndash;aunque result&oacute; estar todo muy difundido&ndash;, no dec&iacute;amos la direcci&oacute;n y el d&iacute;a del desahucio hab&iacute;a personas a la salida del metro dirigiendo a la gente hacia la calle Naranjo. Era todo muy ingenuo&rdquo;, recuerda V&iacute;ctor insitiendo una vez m&aacute;s en el adjetivo.
    </p><p class="article-text">
        El hecho es que aquel 15 de junio amaneci&oacute; con cientos de personas bloqueando la calle Naranjo y las aleda&ntilde;as. Hasta quinientas permanecieron all&iacute; durante horas hasta que se supo que el desahucio no se iba a ejecutar. Hab&iacute;a sucedido, en medio de la multitud y entre gritos de <em>&iexcl;S&iacute;, se puede!, </em>el primer <em>#stopdesahucios</em> (en aquella &eacute;poca todo llevaba un s&iacute;mbolo de <em>hashtag</em> por su uso en twitter). &ldquo;Pens&aacute;bamos que &iacute;bamos a ser unos cuantos vecinos, los habituales. Llegamos a primera hora y no se pod&iacute;a entrar en la calle. El momento se hab&iacute;a convertido en un s&iacute;mbolo de repente&rdquo;, recuerda &Aacute;lvaro.
    </p><p class="article-text">
        Eran tiempos en los que los ecos del 15-M desbordaban la actividad puramente activista. Una de las im&aacute;genes que se hicieron virales de aquel desahucio fue la de algunos &ldquo;indignados&rdquo; increpando al pol&iacute;tico de Izquierda Unida Cayo Lara. En concreto, la imagen de Ricardo cara a cara con la que era entonces la figura m&aacute;s visible del partido de izquierdas se reprodujo en varios peri&oacute;dicos y rod&oacute; por infinidad de cuentas de Twitter. &ldquo;Ese d&iacute;a me levant&eacute; y me enter&eacute; de que iba a haber un desahucio cerca de donde viv&iacute;a en esa &eacute;poca. Pens&eacute;, antes de ir a trabajar me voy a pasar a ver si con suerte lo paramos&rdquo;, explica el protagonista de la fotograf&iacute;a quince a&ntilde;os despu&eacute;s.
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                    alt="Anwar, junto a un cartel en contra del fondo propietario de su vivienda en el intento de desahucio de 2019."
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            <span class="title">
                Anwar, junto a un cartel en contra del fondo propietario de su vivienda en el intento de desahucio de 2019.                            </span>
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        Curiosamente,<a href="https://www.elperiodico.cat/ca/politica/20110615/cayo-lara-increpat-per-activistes-1043686" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> la imagen,</a> que plasmaba de un vistazo el primer esp&iacute;ritu apartidista del movimiento, el <em>no nos representan</em>, tiene una intrahistoria mucho m&aacute;s mundana, tal y como explica Ricardo. &ldquo;Le coment&eacute; algo sobre la unidad en Extremadura, le dije: Cayo, recuerda que PP y PSOE son lo mismo. Estuvimos dialogando y, de hecho, terminamos d&aacute;ndonos la mano&rdquo;. A pesar de ello, estas y otras instant&aacute;neas de la gente increpando al pol&iacute;tico -le tiraron agua, incluso- ejemplifican bien una tensi&oacute;n del momento, que alcanzaba tambi&eacute;n al movimiento contra los desahucios, pues en la seminal PAH hab&iacute;a mucha representaci&oacute;n de la izquierda tradicional, a la que aquel d&iacute;a se le unir&iacute;a el movimiento social asambleario.
    </p><p class="article-text">
        Ricardo sigui&oacute; atento a la evoluci&oacute;n del desahucio desde el trabajo y recuerda haber recibido la noticia de su paralizaci&oacute;n con mucha alegr&iacute;a. Ha pasado mucho tiempo: le dio tiempo a ser padre, mudarse varias veces, pasar por distintos empleos... pero mantiene, como mucha gente involucrada, un recuerdo v&iacute;vido lo de Naranjo..
    </p><p class="article-text">
        Aquel d&iacute;a, recuerdan las personas m&aacute;s directamente involucradas, surgieron algunos roces propios de los nervios y la inexperiencia de las distintas organizaciones convocantes, pero se disolvieron r&aacute;pidamente en la euforia de la victoria. Las im&aacute;genes de la calle Naranjo atestada de gente salieron en todos los informativos.Est&aacute;bamos en pleno pico de la crisis de desahucios por hipoteca. y, a partir de entonces, empezaron a amontonarse cuerpos en los portales de muchos vecinos con &oacute;rdenes de desahucio. El de Anwar y Taty supuso el aprendizaje y la puesta en marcha de una serie de m&eacute;todos que se pondr&iacute;an en pr&aacute;ctica muchas veces en lo sucesivo. &ldquo;A partir de ah&iacute; todo fue aprender: saber qu&eacute; era un lanzamiento, una comisi&oacute;n judicial, c&oacute;mo se pod&iacute;a presionar previamente o negociar con el banco. Pero primero fue ese estallido de fuerza y de voluntad&rdquo;, explica &Aacute;lvaro.
    </p><p class="article-text">
        Como era de esperar, la maquinaria judicial no par&oacute; con aquella primera victoria. BBVA continu&oacute; en sus trece de desalojar a los habitantes de Naranjo 14 y la siguiente fecha de desahucio se program&oacute; el 29 de febrero de 2012. Parec&iacute;a mentira que hubieran pasado solo ocho meses. A esas alturas el grupo de desahucios del barrio y el movimiento de vivienda hab&iacute;an atesorado una rica experiencia en pelear contra los bancos y hecho cayo en los juzgados. La campa&ntilde;a de comunicaci&oacute;n, apelando al momento fundacional del primer desahucio, tuvo mucho recorrido. El grupo de desahucios de la asamblea subrayaba el deseo <a href="https://naranjoresiste.wordpress.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de &ldquo;volver a llenar Naranjo&rdquo;</a>. La comisi&oacute;n de comunicaci&oacute;n de la Asamblea Popular de Tetu&aacute;n, por su parte, dise&ntilde;&oacute; una web con una cuenta atr&aacute;s en cuya direcci&oacute;n se le&iacute;a &ldquo;nuestra primera vez&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Se hicieron visitas diarias a la sucursal del BBVA correspondiente, se inundaron los buzones de los directivos del banco y se organiz&oacute; una rueda de prensa en la azotea de la casa. El punto &aacute;lgido fue una manifestaci&oacute;n en la que cientos de personas recorrieron la calle de Bravo Murillo desde Plaza de Castilla hasta la sucursal bancaria. La intenci&oacute;n era atrincherarse en la vivienda para resistir el desahucio, pero lleg&oacute; la llamada: se conced&iacute;a la entonces reclamada daci&oacute;n en pago. Las ca&ntilde;as post <em>mani </em>, que habitualmente ten&iacute;an lugar en el centro de la ciudad, esa tarde fueron en La Plazuela, el mismo bar junto a la <em>Plaza de las Palomas</em> desde el que la asamblea de barrio tiraba los cables para la megafon&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La historia de Naranjo 14 est&aacute; contada en el libro <em>Tetu&aacute;n Resiste: la lucha por la vivienda de un colectivo de barrio</em>. En el cap&iacute;tulo correspondiente se puede leer: &ldquo;Lo que en aquel momento celebramos como una victoria, pronto se mostr&oacute; como un arma de doble filo. Aprendimos que la daci&oacute;n en pago no serv&iacute;a de nada si no iba acompa&ntilde;ada de un alquiler asequible, garantizado e indefinido&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de las victorias de los movimientos populares lo son parciales. El sistema es rencoroso. Pero, hasta en esto el caso de Anwar y Tatiana sirvi&oacute; como punto de partida. Aquel era el momento de la crisis hipotecaria pero la evoluci&oacute;n del movimiento y del momento hist&oacute;rico pondr&iacute;an encima de la mesa que el problema era m&aacute;s grande: la vivienda.
    </p><p class="article-text">
        Localizamos a Anwar para saber qu&eacute; ha sido de su vida quince a&ntilde;os despu&eacute;s. Confiesa que no ten&iacute;a presente la efem&eacute;ride &ndash;&ldquo;soy muy malo recordando fechas en general&rdquo;, dice&ndash; pero explica que acaba de hablar con su hija, que trabaja en Estados Unidos, y se lo ha se&ntilde;alado. &ldquo;&iquest;sabes que han pasado quince a&ntilde;os, pap&aacute;?&rdquo;, le ha dicho.
    </p><p class="article-text">
        Anwar vive hace ocho a&ntilde;os fuera de Madrid. Un amigo con el que viv&iacute;a en Tetu&aacute;n le ofreci&oacute; la oportunidad de irse con &eacute;l a trabajar en una huerta ecol&oacute;gica en Perales de Taju&ntilde;a e hizo las maletas. Hace tres a&ntilde;os que se jubil&oacute; y ahora vive en el pueblo de al lado, Tielmes, con una pensi&oacute;n no contributiva. &ldquo;Sigo echando una mano en la huerta de todas formas&rdquo;, advierte.
    </p><p class="article-text">
        Para Anwar, aquellos recuerdos son ambivalentes. &ldquo;No fueron buenos tiempos a nivel personal&rdquo;, dice. Por otro lado, su voz coge peso y sentimiento cuando recuerda el apoyo que recibieron de la gente.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Fueron tiempos duros, que acabaron con la familia. Tambi&eacute;n sucedi&oacute; que cuando se consigue la daci&oacute;n en pago, que fue un gran &eacute;xito, te das cuenta de que empezaba lo peor. &iquest;Ahora qu&eacute;?, me preguntaba&rdquo;. Anwar pudo alojarse un a&ntilde;o y medio en casa de un amigo, luego tuvo que vivir ocupando con otros compa&ntilde;eros de Tetu&aacute;n y lleg&oacute; a sufrir <a href="https://www.eldiario.es/madrid/desahucio-longevo-madrid_1_1520226.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un nuevo intento desahucio, en 2019</a>, que tambi&eacute;n congreg&oacute; mucho apoyo. &ldquo;A d&iacute;a de hoy, cuando escucho el timbre todav&iacute;a me estremezco y pienso que puede ser la polic&iacute;a&rdquo;, admite.
    </p><p class="article-text">
        Ahora vive con mucha tranquilidad, &ldquo;no me sobra nada, vivo con poco, pero estoy bien&rdquo;. Es muy consciente del problema de la vivienda y le sale la vena de activista durante la llamada telef&oacute;nica, &ldquo;nadie quiere solucionar el problema, con el dinero que se prest&oacute; a los bancos se pod&iacute;a haber hecho&rdquo;, reclama poni&eacute;ndole pulsaciones a la voz moment&aacute;neamente, antes de regresar al tono tranquilo con el que habla. 
    </p><p class="article-text">
         Volvemos al 15 de junio de 2011. &ldquo;Yo destacar&iacute;a de aquel d&iacute;a las ganas que hab&iacute;a. Luego, una mezcla de miedo y voluntad de solucionar el problema. Y el convencimiento de que lo pod&iacute;amos lograr.&rdquo;, subraya V&iacute;ctor rebuscando en recuerdos que son ya tambi&eacute;n sentimiento. Las impresiones de &Aacute;lvaro son coincidentes.: &ldquo;fue un sentimiento de conformar una fuerza social que yo nunca he tenido de forma tan clara. Era un oleada de esperanza y de alegr&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La nostalgia est&aacute; tan de moda como mal vista. Pero es un sentimiento inevitable, que nos sacude. Quiz&aacute; baste con convertirla en genealog&iacute;a y mirarla desde el presente para transformarla en impulso. Han pasado tres lustros y las caras de los movimientos de vivienda se han renovado. A los chalecos verdes de la PAH se le sumaron las camisetas naranjas del Sindicato de Inquilinas. Los grupos de los barrios sobrevivieron a las asambleas del 15-M. Los cuerpos sigsiguieron apret&aacute;ndose nerviosos en los portales, donde a&uacute;n se escuchan los mismos c&aacute;nticos &ndash;&ldquo;Vecina, despierta, desahucian en tu puerta&rdquo;&ndash;. Hoy es lunes 15 de junio y en la calle Naranjo, en Tetu&aacute;n, todo parece tranquilo, pero, como se dec&iacute;a hace quince a&ntilde;os <em>lo que pasa, no despasa</em>.
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 <p class="article-text"><hr/></p>

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      <dc:creator><![CDATA[Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/han-pasado-15-anos-papa-voces-primer-desahucio-parado-madrid-despues-15-m_1_13299290.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Jun 2026 04:00:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El primer desahuciado al que salvó el 15M: "Nadie quiere solucionar el problema de la vivienda, con el dinero que se prestó a los bancos se podía haber hecho"]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Nirvana, Ramones, Clapton o Blur: el pabellón del Real Madrid que acogía conciertos y desapareció bajo las Cuatro Torres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/nirvana-ramones-clapton-blur-pabellon-madrid-acogia-conciertos-desaparecio-cuatro-torres_1_13285682.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2c2f4980-f100-4b35-8ad3-afaba604f62f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nirvana, Ramones, Clapton o Blur: el pabellón del Real Madrid que acogía conciertos y desapareció bajo las Cuatro Torres"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde finales de los setenta, y hasta finales de la década de los noventa, el desapareido pabellón de baloncesto de la Ciudad Deportiva del Real Madrid albergó una nómina impresionante de conciertos de artistas nacionales e internacionales. Sobresalieron, sobre todo, los de rock duro, desde AC/DC a The Clash</p><p class="subtitle">Lo que la victoria electoral de Florentino Pérez conlleva para Madrid: conciertos, parking y recalificación en Valdebebas</p></div><p class="article-text">
        Los (no) conciertos del Santiago Bernab&eacute;u han sido uno de los temas del a&ntilde;o en la ciudad de Madrid y, por supuesto, en la reciente campa&ntilde;a electoral por la presidencia del club de f&uacute;tbol. La imposibilidad de celebrar una programaci&oacute;n continua de macro eventos en el coso de la Castellana por los problemas de ruido y licencias ha generado un boquete en la cuenta de resultados a futuro del club blanco ineludible en el contexto de la contienda electoral. 
    </p><p class="article-text">
        Enrique Riquelme, candidato opositor a Florentino P&eacute;rez, <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/rival-florentino-perez-propone-llevar-eventos-real-madrid-valdebebas-pabellon-conciertos-hotel-lujo_1_13253648.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">present&oacute; un proyecto para los terrenos de Valdebebas</a> pensado para recuperar algunos de los servicios que los socios ten&iacute;an a su disposici&oacute;n en la antigua ciudad deportiva. En el mismo, inclu&iacute;a un pabell&oacute;n de baloncesto que, adem&aacute;s de permitir que la secci&oacute;n blanca de este deporte jugara en su propia casa, dar&iacute;a la posibilidad al Real Madrid de sacar dinero alquil&aacute;ndolo para conciertos. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque el nuevo pabell&oacute;n ser&iacute;a m&aacute;s una alternativa al solicitad&iacute;simo Palacio de los Deportes de Goya que al Bernab&eacute;u o el Metropolitano, recoger&iacute;a una tradici&oacute;n cultural que ya tuvo el antiguo pabell&oacute;n de la Ciudad Deportiva del Real Madrid, donde se celebraron conciertos m&iacute;ticos durante m&aacute;s de veinte a&ntilde;os.
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                La antigua Ciudad Deportiva del Real Madrid poco después de su construcción en los años sesenta                            </span>
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        El pabell&oacute;n original se inaugur&oacute; en 1966 con el nombre de Pabell&oacute;n de la Ciudad Deportiva del Real Madrid para servir de escenario de los a&ntilde;os m&aacute;s gloriosos de la secci&oacute;n de baloncesto del club de Chamart&iacute;n. Fue remodelado a finales de los a&ntilde;os noventa y rebautizado como Pabell&oacute;n Raimundo Saporta en honor del hist&oacute;rico dirigente del club. El &uacute;ltimo partido oficial en el campo enfrent&oacute; en 2004 al Estudiantes y al Real Madrid en el cuarto partido de los cuartos de final de la Liga ACB. La victoria cay&oacute; del lado del club estudiantil. El resto de la historia es bien conocida y no cabe en este art&iacute;culo: la recalificaci&oacute;n de la vieja ciudad deportiva, la venta de los terrenos y la construcci&oacute;n de Cuatro Torres Business Area. Por supuesto, la demolici&oacute;n del pabell&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El campo del Real Madrid acogi&oacute; desde los a&ntilde;os setenta un buen n&uacute;mero de conciertos. Con el p&uacute;blico de pie, su capacidad para eventos de este tipo variaba entre las cinco y las siete mil  localidades, aproximadamente. Un aforo que se antoja hoy escaso para grupos de calado, pero que durante a&ntilde;os fue suficiente para conciertos medianos de estrellas internacionales.
    </p><p class="article-text">
        En los a&ntilde;os de la Transici&oacute;n todo estaba te&ntilde;ido de pol&iacute;tica y por supuesto tambi&eacute;n la m&uacute;sica. En noviembre de 1977 desembarc&oacute; en el escenario la <em>Nueva Trova Cubana. </em>Pablo Milan&eacute;s, Silvio Rodr&iacute;guez o Sara Gonz&aacute;lez trajeron a Madrid los ecos de la revoluci&oacute;n cubana durante cuatro horas. En 1978 lleg&oacute; al norte de Madrid un Eric Clapton mucho m&aacute;s joven que el que acaba de visitarnos el pasado mes de mayo. Los madrile&ntilde;os de la &eacute;poca disfrutaron con sus interpretaciones de <em>Layla </em>o <em>Cocaine. C</em>omo curiosidad, cabe mencionar que actu&oacute; como telonera<em> </em>la banda de Johny McGregor, un grupo habitual de las estaciones de Metro de Madrid que interpretaba bailes camperos americanos Las cr&oacute;nicas de la &eacute;poca tambi&eacute;n destacan que algunos miles de personas sin entrada intentaron acceder al recinto por la fuerza, lo que ocasion&oacute; cargas policiales que se extendieron hasta Plaza de Castilla. Y si de mitos provenientes de d&eacute;cadas anteriores se trata, hay que recordar que al a&ntilde;o siguiente actu&oacute; all&iacute; Frank Zappa y en 1980 Eric Burdon, el cantante de The Animals.
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                Los Ramones actuaron en el pabellón                            </span>
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        La de Clapton no fue la &uacute;nica vez que se produjeron incidentes asociados a un concierto en el pabell&oacute;n. En 1989 un par de centenares de j&oacute;venes protestaban a sus puertas porque no se hab&iacute;a puesto a la venta el 10% de reserva de taquilla, mientras que era posible adquirir entradas a 10.000 pesetas en la reventa, un precio cinco veces superior a su valor original. Una vez m&aacute;s, la cosa acab&oacute; con cargas policiales y lanzamientos de objetos a la polic&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Iggy Pop no deb&iacute;a tener a la altura de 1980 mucho cartel en nuestro pa&iacute;s, pues el concierto que ofreci&oacute; en el lugar solamente congreg&oacute; a 2500 personas. A tenor de las notas de la &eacute;poca, el sonido no estuvo a la altura. La misma semana que <em>la Iguana</em> se descamisaba en el pabell&oacute;n, tocaba tambi&eacute;n Julio Iglesias en un concierto ben&eacute;fico. Y si Iggy Pop es considerado el padrino del punk por su etapa con The Stooges, The Clash son por derecho propio aristocracia del punk europeo. El grupo de Joe Strummer y Mick Jones actu&oacute; en 1981 para m&aacute;s de 7.000 personas en la que fue la &uacute;nica gira del grupo por nuestro pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        En el listado de grupos que pasaron por la Ciudad Deportiva del Real Madrid destacan los grupos de rock duro. En 1979 Rory Gallagher y su guitarreo irland&eacute;s. En 1982 los asistentes gozaron con las descargas <em>hard</em> de Rainbow y los solos de guitarra de Ritchie Blackmore. En enero de 1981, la cancha acogi&oacute; un concierto de AC/DC. Las entradas costaban 700 pesetas y parece ser que la reventa hizo el agosto vendi&eacute;ndolas a 3000 en la puerta del campo de baloncesto. Por entonces,  la banda estrenaba a Brian Johnson como cantante despu&eacute;s de que Bon Scott hubiera fallecido un a&ntilde;o antes por una intoxicaci&oacute;n et&iacute;lica. El mismo a&ntilde;o hab&iacute;a actuado en el mismo escenario Motorhead. En 1984 descargaron vatios los Judas Priest, Dio y Helloween en 1987, en 1989 Manowar&hellip;Todo un festival de la laca y decibelios.
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        El pabell&oacute;n tambi&eacute;n es un espacio m&iacute;tico para el rock espa&ntilde;ol. Uno de sus momentos fundamentales tiene que ver con el disco <em>Rock and R&iacute;os</em>, grabado en directo los d&iacute;as 5 y 6 de marzo de 1982 en el pabell&oacute;n de la Ciudad Deportiva del Real Madrid, que se convirti&oacute; en escenario del disco de rock espa&ntilde;ol m&aacute;s vendido de la historia. Y el rock nacional lo hizo tambi&eacute;n suyo. Ese mismo a&ntilde;o, fue Le&ntilde;o el encargado de llenar hasta la bandera el pabell&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        En 1984 tuvo lugar all&iacute; otro de esos acontecimientos recordados en el santoral del rock duro espa&ntilde;ol: Bar&oacute;n Rojo llen&oacute; el pabell&oacute;n dos noches seguidas que se inmortalizaron en el disco en directo <em>Bar&oacute;n al rojo vivo</em>. El rock espa&ntilde;ol pesaba 12.000 personas, algo al alcance de pocas bandas en la &eacute;poca. Mucho despu&eacute;s, el personal gozar&iacute;a con el d&uacute;o formado por Extremoduro y Platero y t&uacute; (1995), colaboraci&oacute;n que se reeditar&iacute;a parcialmente unos a&ntilde;os despu&eacute;s con el grupo de Robe y el proyecto de uno de los <em>plateros</em>, Fito y Fitipaldis.
    </p><p class="article-text">
        En este art&iacute;culo es importante hacerle un hueco a la Gran Fiesta del Estudiante y la Radio de los primeros ochenta, un evento poco recordado hoy que tuvo cierta importancia en la &eacute;poca. Maratones musicales de 24 horas muy de aquel tiempo, con la decisiva participaci&oacute;n de Radio 3. En ellos, pod&iacute;an hablar el ministro de Cultura Javier Solana, el de Educaci&oacute;n y Ciencia, Jos&eacute; Mar&iacute;a Maravall, o el alcalde de Madrid, Enrique Tierno Galv&aacute;n. Y actuar multitud de grupos de diferentes estilos, tales como Jos&eacute; Antonio Labordeta, Danza Invisible, Medina Azahara, Panzer, Eskorbuto, Bella Bestia, Teddy Bautista, Polansky y el Ardor, Noel Soto o Barricada. 
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DUg4DktDUHp/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        &iquest;Y en los 90? Aunque el pabell&oacute;n estaba ya viejo y perd&iacute;a enteros como recinto para las grandes giras, a&uacute;n albergar&iacute;a los recitales de algunos de los grandes nombres de la &eacute;poca. En 1997 el <em>brit-pop</em> reinaba en la m&uacute;sica y en eso lleg&oacute; al pabell&oacute;n Blur. Ese mismo a&ntilde;o pasaron por all&iacute; tambi&eacute;n Offispring, que lo <em>petaron </em>mucho, aunque hoy se recuerde m&aacute;s a sus adversarios estil&iacute;sticos de Green Day.
    </p><p class="article-text">
        Pero qui&eacute;n cambi&oacute; la m&uacute;sica en la d&eacute;cada de los noventa fue Kurt Cobain. Nirvana actu&oacute; en el Pabell&oacute;n de los Deportes del Real Madrid el 8 de febrero de 1994. Fue la &uacute;ltima actuaci&oacute;n del grupo en nuestro pa&iacute;s: solo dos meses despu&eacute;s fue encontrado muerto en su casa en Seattle.
    </p><p class="article-text">
        Nos dejamos en el camino decenas de nombres gloriosos de la historia de la m&uacute;sica, merecedores de distintos niveles de mitoman&iacute;a (Leonard Cohen, Ob&uacute;s, Siniestro Total, Bryan Adams, Leonard Cohen&hellip;). Hoy existen pocas salas en Madrid de un aforo intermedio como el que representaba en aquel momento el Pabell&oacute;n del Real Madrid, un recinto relativamente bien comunicado que hac&iacute;a las veces de lo que hoy es el Palacio de Deportes. No eran los concierto del Bernab&eacute;u pero el anfitri&oacute;n era el Real Madrid.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
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      <dc:creator><![CDATA[Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/nirvana-ramones-clapton-blur-pabellon-madrid-acogia-conciertos-desaparecio-cuatro-torres_1_13285682.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Jun 2026 04:00:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nirvana, Ramones, Clapton o Blur: el pabellón del Real Madrid que acogía conciertos y desapareció bajo las Cuatro Torres]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Diez años de 'Que Dios nos perdone': la consagración de Sorogoyen que retrató Madrid entre el 15M y la visita del Papa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/diez-anos-dios-perdone-consagracion-sorogoyen-retrato-madrid-15m-visita-papa_1_13192616.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f3a49fbb-e273-4adb-b76e-520b57bb0b6d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Diez años de &#039;Que Dios nos perdone&#039;: la consagración de Sorogoyen que retrató Madrid entre el 15M y la visita del Papa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El 'thriller' de 2016, que impulsó a la carrera de un director que este año ha competido en Cannes, se ambienta en una capital donde las acampadas de las que se han cumplido 15 años coincidieron con millones de personas que celebraron la Jornada Mundial de la Juventud de 2011. En vez de Benedicto XVI ahora quien llega es León XIV
</p><p class="subtitle">El Papa lanza otro recado a los ultras y denuncia a los que “se arrodillan ante Dios y desprecian a los hermanos”</p></div><p class="article-text">
        Los aniversarios ilustran todo aquello que ha cambiado, pero tambi&eacute;n lo que se repite y rima por tiempo que pase. Este 2026 se cumplen diez a&ntilde;os del estreno de <em>Que Dios nos perdone</em>, una efem&eacute;ride rodeada de otras. La pel&iacute;cula retrata el Madrid del verano de 2011, en el que las acampadas del 15M en la Puerta del Sol y otros puntos de la ciudad convivieron con el desarrollo de la Jornada Mundial de la Juventud. Un evento que congreg&oacute; a m&aacute;s de dos millones de personas, cantidad que el Ayuntamiento de Madrid cre&iacute;a que se podr&iacute;a superar con la llegada del papa Le&oacute;n XIV, aunque se qued&oacute; en mill&oacute;n y medio durante la misa de Cibeles de este domingo. El menos popular Benedicto XVI visit&oacute; una ciudad todav&iacute;a golpeada por la crisis econ&oacute;mica, convulsa y de contrastes, justo los que retrataba Rodrigo Sorogoyen.
    </p><p class="article-text">
        Quince a&ntilde;os despu&eacute;s del evento y diez desde el largometraje que lo retrat&oacute;, la capital se prepara para el advenimiento de otro Santo Padre, que la recorrer&aacute; desde este s&aacute;bado 6 hasta el martes 9 de junio en una urbe que por lo dem&aacute;s ha experimentado una imparable transformaci&oacute;n. Tanto como la trayectoria del propio Sorogoyen, que el pasado 16 de mayo presentaba su &uacute;ltimo largometraje, <em>El ser querido</em>, en la secci&oacute;n oficial del Festival de Cannes. Lo hizo, parad&oacute;jicamente, solo un d&iacute;a despu&eacute;s de que el 15M cumpliera 15 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        La movilizaci&oacute;n asociada a este movimiento en Madrid fue desvaneci&eacute;ndose con el tiempo y la incorporaci&oacute;n (y agotamiento) de algunos cuadros a la pol&iacute;tica activa, aunque dio lugar a asambleas vecinales y plataformas por la defensa de derechos sociales o en materia de vivienda que <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/apartidistas-no-apoliticos-espiritu-asambleario-queda-15m-madrid-15-anos-despues_1_13219958.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en muchos casos siguen activas</a>. En lo netamente institucional, el ciclo del cambio deriv&oacute; en la investidura de Manuela Carmena como alcaldesa, pero el Partido Popular recuper&oacute; el poder en solo cuatro a&ntilde;os y desde entonces solo lo ha incrementado (mientras la derecha ensancha sus resultados electorales en pleno auge de Vox).
    </p><p class="article-text">
        Lo que se mantiene es el clima de tensi&oacute;n e inestabilidad social certeramente reconstruido por Sorogoyen. El director de <em>Stockholm </em>(2013) genera una atm&oacute;sfera asfixiante en una historia que combina <em>thriller </em>policiaco con una cuidada reconstrucci&oacute;n de un caluroso verano madrile&ntilde;o (aunque no tanto como los que han venido despu&eacute;s). Durante dos horas y cinco minutos seguimos a&nbsp;los inspectores de polic&iacute;a Alfaro (Roberto &Aacute;lamo) y Velarde (Antonio de la Torre), que deben encontrar al que parece ser un asesino en serie cuanto antes y sin hacer ruido. La visita de Benedicto implica que la ciudad y el pa&iacute;s deban transmitir una imagen de pulcritud, una obsesi&oacute;n para las altas esferas y algo que no casa ni con los cr&iacute;menes ni con algunas actitudes de los dos agentes. Una caza contrarreloj que les har&aacute; darse cuenta de que, quiz&aacute;, ninguno de ellos es tan distinto del asesino.
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            </figure><p class="article-text">
        Persecuciones adrenal&iacute;nicas, asesinatos atroces y muchos careos donde la violencia podr&iacute;a estallar en cualquier momento marcan el desarrollo de la pel&iacute;cula. Los escenarios discurren por exteriores (y alg&uacute;n interior como el Metro) muy caracter&iacute;sticos de la capital, sobre todo del centro. La Puerta del Sol, la Plaza Mayor, Gran V&iacute;a, la &Oacute;pera de Madrid en la plaza de Isabel II o Malasa&ntilde;a (en concreto las calles del Maestro Guerrero, San Bernardino y Desenga&ntilde;o) son alguno de los puntos por los que avanza la c&aacute;mara de Sorogoyen, que saca todo el partido a estos lugares a la vez que se acerca a los personajes para exprimir la tensi&oacute;n en cada pasaje.
    </p><p class="article-text">
        Una muestra de ese <em>cine cocain&oacute;mano </em>por lo fren&eacute;tico del montaje, tanto a nivel interno de cada escena como entre secuencias. Lo que no quita que Sorogoyen sea consciente de que el silencio es tambi&eacute;n clave para generar expectativa en el espectador. De hecho, la solemnidad eclesi&aacute;stica acaba teniendo un inesperado y primordial papel a la hora de atrapar al asesino en serie. Tampoco faltan unas dosis de costumbrismo que aportan verosimilutud (que no realismo, etiqueta que tampoco acaba de cuadrar con los intereses o la mirada del director) y hasta toques de humor.
    </p><p class="article-text">
        <em>Que Dios nos perdone</em> cont&oacute; con un reparto lleno de talento que integraron, adem&aacute;s de los citados &Aacute;lamo y de la Torre, int&eacute;rpretes como Luis Zahera (en el inicio de unas colaboraciones con el cineasta que con <em>El reino</em> y <em>As bestas</em> se han insertado en la cultura popular), M&oacute;nica L&oacute;pez, Ra&uacute;l Prieto, Javier Pereira o Jos&eacute; Luis Garc&iacute;a P&eacute;rez (una de las voces m&aacute;s carism&aacute;ticas del cine espa&ntilde;ol)
    </p><p class="article-text">
        Estaba escrita a cuatro manos entre Sorogoyen y su habitual colaboradora, Isabel Pe&ntilde;a. Precisamente el guion fue el aspecto que le vali&oacute; un premio en la competici&oacute;n del Festival de San Sebasti&aacute;n 2016. Unos meses despu&eacute;s, la pel&iacute;cula opt&oacute; a seis Goyas y Roberto &Aacute;lamo se hizo con el cabez&oacute;n a la mejor interpretaci&oacute;n masculina protagonista. En aquella edici&oacute;n, marcada por <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/edad-oro-thriller-espanol-pobre-parece_1_8606429.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la fortaleza del </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/edad-oro-thriller-espanol-pobre-parece_1_8606429.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>thriller</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/edad-oro-thriller-espanol-pobre-parece_1_8606429.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> patrio</a>, triunf&oacute; <em>Tarde para la ira</em> de Ra&uacute;l Ar&eacute;valo y tambi&eacute;n fue reconocida <em>El hombre de las mil caras</em> de Alberto Rodr&iacute;guez.
    </p><h2 class="article-text">Sorogoyen, un cine de tensiones en evoluci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        La carrera de Sorogoyen, como Madrid, tambi&eacute;n se ha reconfigurado en estos a&ntilde;os. Lleg&oacute; a optar al Oscar por el cortometraje de ficci&oacute;n <em>Madre</em> (2017), que dos a&ntilde;os despu&eacute;s dio pie a un largo hom&oacute;nimo. Logr&oacute; su primer Goya a la mejor direcci&oacute;n con <em>El reino</em> (2018), acercamiento a la corrupci&oacute;n pol&iacute;tica tan potente como equidistante (el personaje que interpreta Ana Wagner con marcado acento andaluz parece introducido &uacute;nicamente para que el espectador piense en el PSOE de dicha regi&oacute;n y que el resto del universo retratado no remita exclusivamente al Partido Popular). Un reconocimiento que repiti&oacute; con <em>As bestas</em> (2022), triunfadora adem&aacute;s en la categor&iacute;a de mejor pel&iacute;cula y todo un &eacute;xito comercial.
    </p><p class="article-text">
        Ese drama le abri&oacute; adem&aacute;s las puertas del Festival de Cannes, aunque no logr&oacute; competir por la Palma de Oro. S&iacute; lo hizo este a&ntilde;o con <em>El ser querido</em>, cuyo elenco lideran Javier Bardem y Victoria Luengo. Le acompa&ntilde;aron en la secci&oacute;n oficial Pedro Almod&oacute;var y Los Javis (finalmente recompensados con el premio a la Mejor Direcci&oacute;n), todo <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/cine-espanol-historia-cannes-almodovar-sorogoyen-javis-competiran-palma-oro_1_13129266.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un r&eacute;cord de pel&iacute;culas espa&ntilde;olas</a> en la pugna por el galard&oacute;n m&aacute;s importante del circuito de festivales desde su creaci&oacute;n en 1955. <em>El ser querido </em>ya se ha estrenado en salas francesas, pero no llegar&aacute; a las pantallas espa&ntilde;olas hasta el pr&oacute;ximo 26 de agosto, as&iacute; que de momento su &uacute;ltima obra que el p&uacute;blico ha podido ver es la serie de Movistar+ <em>Los a&ntilde;os nuevos</em> (2024).
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=x9ay9jy" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        Con dicha plataforma, en la que tambi&eacute;n lanz&oacute; <em>Antidisturbios </em>(2020), vivi&oacute; una de sus grandes frustraciones art&iacute;sticas: una serie de seis episodios sobre la Guerra Civil que nunca sali&oacute; adelante, aunque estaba escrita &ldquo;al 80%&rdquo;. &ldquo;Fue un mazazo enorme&rdquo;, admiti&oacute; en <a href="https://www.timeout.es/barcelona/es/noticias/rodrigo-sorogoyen-la-cancelacion-de-mi-serie-sobre-la-guerra-civil-fue-un-mazazo-enorme-102422" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una entrevista para Time Out</a> donde defini&oacute; el proyecto como &ldquo;el m&aacute;s importante&rdquo; de su vida.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;He trabajado muy a gusto con los responsables de ficci&oacute;n de Movistar+, pero tienen unos jefes que toman decisiones. M&aacute;s all&aacute; de que decidan invertir su dinero en unos u otros proyectos, y eso debo respetarlo, lo que me parece grave y lamentable es que esta gente sienta presiones externas, de grupos econ&oacute;micos y pol&iacute;ticos, pero tambi&eacute;n de la propia sociedad. Hay una parte importante que siente incomodidad cuando se tocan seg&uacute;n qu&eacute; temas, pero hablar de la Guerra Civil y de nuestra historia deber&iacute;a ser obligatorio, es necesario e incluso fascinante&rdquo;, expuso.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hablar de nuestra historia&rdquo;, y retratarla, es dejar una impronta a la que volver para compararnos, apreciar los cambios, hallar las constantes y aprender de los errores. Un proceso que no pudo culminar, de momento, con la Guerra Civil. Pero que s&iacute; consigui&oacute; al esbozar un episodio contempor&aacute;neo como el de ese Madrid de 2011. En <em>Que Dios nos perdone</em>, Sorogoyen mostr&oacute; que la evoluci&oacute;n de los pa&iacute;ses y las ciudades se define a base de los contrastes, las semejanzas y ese elemento que vertebra su cine: las tensiones.
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<h2 class="outlook-header"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/" style="color:black;">Apoya el trabajo periodístico de Somos Madrid</a></h2>
  <p class="article-text">Esta información ha podido salir a la luz gracias a las personas que apoyan la edición local de Madrid en elDiario.es. Si tú también quieres y puedes hacerlo, <span style="background-color:#f8e71c;"><a href="https://usuarios.eldiario.es/hazte_socio/?utm_source=somos&utm_campaign=eell&utm_medium=all&itm_n=despiece&itm_c=edicioneslocales&_gl=1*pjgoqu*_gcl_au*MjA0MDA0MDMyOS4xNzU4MjA3MjUw*_ga*NDk1OTIwNTcxLjE2NzM1MzAxMTE.*_ga_4RZPWREGF3*czE3NjEwMzI0MTUkbzQ2OSRnMSR0MTc2MTAzMjQyMiRqNjAkbDAkaDA.">hazte socia, hazte socio</a></span> y contribuye a sostener nuestro trabajo diario y a publicar exclusivas que cambien las cosas. Si ya tienes una suscripción, puedes hacer una aportación extra a la sección local de Madrid para apoyar las informaciones de proximidad, sobre lo que importa en el día a día de los habitantes de esta ciudad: <a href="https://usuarios.eldiario.es/perfil/cuota"  target="_blank">para hacerlo, entra en el apartado de 'tu cuota' en tu perfil privado</a>. Tu ayuda al periodismo local es importante.</p>
 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
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    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Hormigo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/diez-anos-dios-perdone-consagracion-sorogoyen-retrato-madrid-15m-visita-papa_1_13192616.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 07 Jun 2026 20:30:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Diez años de 'Que Dios nos perdone': la consagración de Sorogoyen que retrató Madrid entre el 15M y la visita del Papa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[15M,Papa León XIV,Benedicto XVI,Puerta del Sol,Rodrigo Sorogoyen,Cine,Cultura,Festival de Cannes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Movida “excéntrica” o cómo la Nueva Ola no sucedió solamente en el centro de Madrid]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/movida-excentrica-nueva-ola-no-sucedio-centro-madrid_1_13273492.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cbbc3a95-0802-497b-809c-02e460edde25_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144634.jpg" width="576" height="324" alt="La Movida “excéntrica” o cómo la Nueva Ola no sucedió solamente en el centro de Madrid"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lejos de Malasaña, Chueca o El Rastro también hubo Movida. Damos un paseo por algunos de los escenarios del movimiento cultural madrileño en sus barrios menos evidentes. De Prosperidad a Usera y de Tetuán al Paseo de Extremadura</p><p class="subtitle">Canciller, el templo del rock en Madrid que fue alternativa a la Movida y recibió la bendición de Iron Maiden </p></div><p class="article-text">
        La Bobia en El Rastro &ndash;y muchas otras cosas all&iacute;, como la et&eacute;rea Cascorro Factory&ndash;, <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/malasana/la-via-lactea-o-el-secreto-para-triunfar-durante-40-anos-entre-los-veinteaneros_1_6415569.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La V&iacute;a en Malasa&ntilde;a</a> (o El Penta en el mismo barrio), El Sol en Jardines, el SEPU en la Gran V&iacute;a&hellip; y tantos y tantos lugares del centro de Madrid que a uno le remiten inexorablemente al mapa de la llamada Movida Madrile&ntilde;a. Una geograf&iacute;a dibujada desde el centro de la ciudad que, sin embargo, requiere un billete de Metro para poder ser abarcada en todas sus dimensiones. Si bien es cierto que algunos nombres fuera del centro son ineludibles en todos los relatos del movimiento &ndash;como el omnipresente Rock-Ola&ndash; la mayor&iacute;a de las veces se omite el detalle de que La Movida tambi&eacute;n fue <em>exc&eacute;ntrica </em>en su sentido m&aacute;s etimol&oacute;gico.
    </p><p class="article-text">
        Se ha discutido mucho sobre la sociolog&iacute;a del movimiento, que si era cosa de ni&ntilde;os bien, que si era un movimiento despolitizado&hellip; pero poca gente ha puesto en duda que fuera un movimiento juvenil. Y, por lo tanto, una escena repleta de estudiantes universitarios. A este respecto, es bien conocido el papel que la Ciudad Universitaria jug&oacute; en la presentaci&oacute;n de algunos de los grupos emblema de la &eacute;poca. 
    </p><p class="article-text">
        A menudo se ha dicho que el punto de partida de La Movida &ndash;es mucho decir&ndash; fue el <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/malasana/el-homenaje-a-canito-en-caminos-acta-fundacional-de-la-movida_1_6414241.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">concierto homenaje a Canito</a> &ndash;bater&iacute;a fallecido del grupo Tos (luego Los Secretos) el 9 de febrero de 1980. Los propios Tos, Mermelada, Nacha Pop, Para&iacute;so, Alaska y los Pegamoides, Trastos, Rebeldes, Mam&aacute; y Mario Tenia y los Solitarios se citaron en la Escuela de Caminos, en un concierto que luego retransmiti&oacute; TVE, d&aacute;ndole a la jornada una dimensi&oacute;n mayor de la que en un principio se le hubiera supuesto.
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            <span class="title">
                Concierto de Primavera (Madrid 1981)                            </span>
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        Los campus universitarios fueron un buen campo de pruebas para La Movida. En 1980 se celebr&oacute; la Fiesta de la Primavera en la Universidad Aut&oacute;noma con las actuaciones de Aviador Dro, Alaska y Los Pegamoides, Para&iacute;so y Los Nikis. En mayo de 1981 tuvo lugar en el campo de rugby de Ciudad Universitaria otra Fiesta de la Primavera, con actuaciones de Alaska y Los Pegamoides, Mam&aacute;, Nacha Pop y Secretos. El festival lo organiz&oacute; la Asociaci&oacute;n Cultural de Arquitectura. 
    </p><p class="article-text">
        Los colegios mayores tambi&eacute;n fueron un escenario privilegiado para la cultura posfranquista. <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/johnny-quiere-renacer-no-precio-antiguos-alumnos-piden-residencia-colegiales-no-clientes_1_10184399.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Colegio Mayor Universitario San Juan Evangelista</a>, <em>El Johnny</em>, fue muy importante para el jazz o el flamenco, pero en las tablas de las residencias universitarias como el Chaminade &ndash;<em>el Chami</em>&ndash; u otros se celebraron tambi&eacute;n conciertos de pop emergente con grupos como Nacha Pop o Los Nikis, entre otros.
    </p><p class="article-text">
        El distrito de Tetu&aacute;n quedaba a finales de los setenta y principios de los ochenta un poco m&aacute;s lejos del centro mentalmente que hoy &ndash;que no geogr&aacute;ficamente, la L&iacute;nea 1 era exactamente igual&ndash;. No era ya el barrio de extrarradio que hab&iacute;a sido durante la primera mitad del siglo XX sino una poblada barriada popular llena de recovecos en los que pod&iacute;a incrustarse la contracultura con cierta facilidad. Eso propici&oacute; que, ya antes de La Movida, sus estrechas calles alojaran experiencias pioneras como la del garaje de la calle Mar&iacute;a Zayas donde en 1970 se celebr&oacute; Festival de M&uacute;sica Progresiva, organizado por Mario Pacheco, el guionista Jos&eacute; Antonio Barrero y el director de cine Iv&aacute;n Zulueta. 
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                Octavilla de Aviador Dro en el ateneo de la calle Mantuano                            </span>
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        Poco despu&eacute;s, desembarcaron en el mismo lado de Bravo Murillo las salas de ensayo de <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/tablada-25-buena-salud-locales-ensayo-cupieron-movida-leno-muelle_1_12012880.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tablada 25</a>, que abrieron como cooperativa en una antigua f&aacute;brica de zumos en el a&ntilde;o 1979. Pepe Robles e Hilda G&oacute;mez, que eran parte del grupo impulsor, pronto se quedaron al frente de unos locales m&iacute;ticos que hoy viven una segunda vida despu&eacute;s de que Arturo Pozuelo cogiera las riendas hace pocos a&ntilde;os. Tablada 25 sale en <em>Laberinto de Pasiones</em> y en sus locales ensayaron Gabinete Caligari, Cucharada, Pistones, Mermelada o Alaska y los Pegamoides, entre otros.
    </p><p class="article-text">
        Justo al otro lado de la calle Bravo Murillo &ndash;donde hay ahora un C&amp;A&ndash; estaba <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/historia/noche-carolina-directo-leno-primer-libro-movida-segunda-peli-almodovar_1_8387080.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Carolina</a>, un cine de barrio de los a&ntilde;os sesenta en cuyos bajos hubo una sala de fiestas que se hizo un hueco en el panorama de las salas de conciertos <em>nuevaoleros</em>. No era exclusivo de los modernos &ndash;en 1981 se grab&oacute; el directo de Le&ntilde;o, que ensayaban en Tablada&ndash; pero sale tambi&eacute;n en <em>Laberinto de Pasiones</em> y all&iacute; se present&oacute; el primer libro sobre aquella generaci&oacute;n: <em>La movida (historia del pop madrile&ntilde;o)</em>, de Paco Mart&iacute;n. En la fiesta de presentaci&oacute;n actuaron Zombies, Fash Strato, Los Secretos, Trastos, Radio Futura, Roll Time (formados por gente de Alaska, Nacha Pop y Mam&aacute;), Mario Tenia y Los Solitarios, y Juanma el Terrible.
    </p><p class="article-text">
        Prosperidad, La Prospe, es un caso similar al de Tetu&aacute;n: ambos son antiguos extrarradios subsumidos por el crecimiento de la ciudad, aunque su halo de espacio privilegiado para la contracultura de una ciudad es mayor a&uacute;n que el de su primo del norte.  El barrio fue un centro pionero del <em>underground</em> madrile&ntilde;o por obra y gracia del Ateneo Polit&eacute;cnico, una academia privada ocupada y convertida en centro cultural que funcion&oacute; entre los a&ntilde;os 1974 y 1977, cuando fue desalojado. Otra <em>liberaci&oacute;n</em> se produjo en la antigua Escuela de Mandos Jos&eacute; Antonio de la calle de Mantuano. Por el ateneo art&iacute;stico que all&iacute; se ubic&oacute;, de querencias libertarias, pasearon Fernando M&aacute;rquez, El <em>Zurdo,</em> con <em>sus fanzines </em>y con sus compa&ntilde;eros en Kaka de Luxe (Alaska o Carlos Berlanga). Tambi&eacute;n Los Zombis de Bernardo Bonnezzi o los obreros especializados del Aviador Dro. Entre los muros del Ateneo Mantuano estuvo la Escuela Popular de Personas Adultas de Prosperidad, que a&uacute;n existe en otra localizaci&oacute;n, y es hoy es el Centro Cultural Nicol&aacute;s Salmer&oacute;n.
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                Recogida de firmas en Prosperidad contra el derribo del edificio que acogió el Ateneo Politécnico                            </span>
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        En la zona se encontraban adem&aacute;s el ya citado Rock-Ola (junto a las Torres Blancas), la discoteca Morasol (otro cine devenido en espacio musical que acogi&oacute; a Nina Hagen), el estudio de grabaci&oacute;n Doublewtronics, o la sede de DRO (Discos Radiactivos Organizados), el sello discogr&aacute;fico fundado en 1982 por Servando Carballar.
    </p><p class="article-text">
        Mucho se ha hablado tambi&eacute;n del origen socioecon&oacute;mico de los protagonistas de La Movida. &iquest;Es una simplificaci&oacute;n decir que era cosa de ni&ntilde;os de pap&aacute;? Seguramente, pero una afirmaci&oacute;n que contiene indiscutibles trazas de realidad y que se traduce en la aparici&oacute;n de algunos puntos en el mapa de La Movida en el distrito de Salamanca. Por ejemplo, la inevitable galer&iacute;a Vijande, epicentro del lado m&aacute;s art&iacute;stico del movimiento desde su inauguraci&oacute;n en 1981 con la exposici&oacute;n <em>El Chochonismo Ilustrado</em>. En la muestra, la imaginer&iacute;a <em>nuevaolera</em> viaj&oacute; de la malasa&ntilde;era Casa Costus a la calle de N&uacute;&ntilde;ez de Balboa. Por Vijande pas&oacute; en enero de 1983 el mism&iacute;simo Andy Warhol con motivo de una exposici&oacute;n sobre su obra. Su visita a nuestra ciudad es historia del Madrid de La Movida y fue ocasi&oacute;n para que se juntaran personajes de la misma como Fabio McNamara con agentes de la <em>jet</em> como Pitita Ridruejo.
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            <span class="title">
                Imagen de archivo de la visita de Andy Warhol a la Galería Fernando Vijande en 1983                            </span>
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        Tambi&eacute;n en el barrio de Salamanca se pod&iacute;an encontrar otros espacios de sociabilidad del moderneo como la redacci&oacute;n de la revista La Luna de Madrid en la calle de Villaalar o la sede de la discogr&aacute;fica Nuevos Medios de Mario Pacheco (en Salustiano Olazaga), cuna del nuevo flamenco y de grupos de La Movida como Golpes Bajos, Kik&iacute; d'Ak&iacute; o La Mode.
    </p><p class="article-text">
        Pero Tambi&eacute;n fuera de la M-30 hubo Movida, aunque en la mayor&iacute;a de los barrios tuviera m&aacute;s tir&oacute;n el rock urbano. Algunas de las discotecas de barrio y salas de fiesta, que llevaban un par de d&eacute;cadas funcionando en silencio como hervideros de la modernidad de las clases populares, recibieron los vientos anglosajones del momento. Podemos poner como ejemplo Niza Palace, situada en la calle Marcelo Usera y citada por los periodistas Jes&uacute;s Ordov&aacute;s y Patricia Godes en su magn&iacute;fica <em>Gu&iacute;a del Madrid de La Movida</em>. Otro ejemplo podr&iacute;a ser la sala Astoria en el Paseo de Extremadura, un cine que en 1984 se convirti&oacute; en coso de conciertos y acogi&oacute; actuaciones importantes como las de The Durutti Column, Johnny Thunders o The Modern Lovers.
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                Entrada de Nina Hagen en Astoria                            </span>
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        En otras ocasiones, eran los grandes eventos los que propiciaran que las estrellas del momento y sus fans se alejaran del centro de la ciudad. Los cert&aacute;menes Villa de Madrid en el Rockodromo de la Casa de Campo, la plaza de toros de Carabanchel (con el m&iacute;tico concierto de Ramones) o el campo del Moscard&oacute;. En el campo de f&uacute;tbol de Usera se vivi&oacute; una noche inolvidable &ndash;en el mal sentido&ndash; &nbsp;en 1980, cuando Lou Reed abandon&oacute; el escenario solo veinte minutos despu&eacute;s de que el espect&aacute;culo hubiera comenzado porque alguien le tir&oacute; un objeto. Quienes estuvieron presentes cuentan que se l&iacute;o muy gorda.
    </p><p class="article-text">
        En la mayor&iacute;a de los casos, los locales y escenarios de la llamada movida que han sobrevivido o las placas que los recuerdan est&aacute;n en el centro de la ciudad. S&iacute;, ya lo sabemos: pero no todos.
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 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
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      <dc:creator><![CDATA[Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/movida-excentrica-nueva-ola-no-sucedio-centro-madrid_1_13273492.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 07 Jun 2026 04:00:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Movida “excéntrica” o cómo la Nueva Ola no sucedió solamente en el centro de Madrid]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Movida madrileña]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una olimpiada con 1.000 jóvenes para pedir espacios y otras historias de lucha vecinal antifranquista al norte de Madrid]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/olimpiada-1-000-jovenes-pedir-espacios-historias-lucha-vecinal-antifranquista-norte-madrid_1_13248883.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8b8517b7-7835-4955-b240-9f561a2abb77_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una olimpiada con 1.000 jóvenes para pedir espacios y otras historias de lucha vecinal antifranquista al norte de Madrid"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La exposición Historia del Club Juvenil Villaamil-Valdezarza y de la Asociación Juvenil San Nicolás (1968-1976) recuerda durante esta semana la pujanza de los clubes juveniles y el movimiento vecinal a finales del franquismo </p><p class="subtitle">Apartidistas pero no apolíticos y con espíritu asambleario: qué queda del 15M en Madrid 15 años después</p></div><p class="article-text">
        Este lunes 25 de mayo, a las 17 h, se inaugura en el Centro de Mayores de San Nicol&aacute;s del barrio de Valdezarza la exposici&oacute;n <em>Historia del Club Juvenil Villaamil Valdezarza y de la Asociaci&oacute;n Juvenil San Nicol&aacute;s (1968-1976)</em>. La inauguraci&oacute;n estar&aacute; guiada por la actriz Amparo Climent y recoge la memoria de algunos barrios del norte de Madrid donde el impulso del asociacionismo juvenil fue crucial para entender su evoluci&oacute;n vecinal. Durante aquellos a&ntilde;os, las zonas de Valdezarza, Belmonte, San Nicol&aacute;s, Ofelia Nieto o Villaamil ten&iacute;an a&uacute;n calles sin asfaltar y carec&iacute;an de muchos de los servicios b&aacute;sicos. Eran barrios j&oacute;venes a los que le faltaban muchas cosas, pero sobraba gene joven con ganas de romper las cadenas del franquismo.
    </p><p class="article-text">
        Lo que la muestra relata es una historia muy densa que comenz&oacute; en pleno franquismo y se desarroll&oacute;, como todo el movimiento vecinal, en di&aacute;logo con la cara m&aacute;s social de la Iglesia. Durante los a&ntilde;os 1968 y 1969 la parroquia de Nuestra Se&ntilde;ora de Altagracia, en Villaamil, imbuida del esp&iacute;ritu popular del Concilio Vaticano II, se acerc&oacute; a los j&oacute;venes del barrio. All&iacute;, naci&oacute; el <em>Club Juvenil Villaamil -Valdezarza,</em>  formado por estudiantes y j&oacute;venes trabajadores del barrio.
    </p><p class="article-text">
        Muchos de estos j&oacute;venes estaban imbuidos del sentimiento antifranquista del momento, que les llegaba a trav&eacute;s de la m&uacute;sica de autor o las lecturas clandestinas que ca&iacute;an en sus manos. En los primeros setenta, en las parroquias de la zona se empezaron a elaborar boletines como <em>El Canalillo</em>, que pasaban de mano en mano, con contenidos que cos&iacute;an lo pol&iacute;tico y las reivindicaciones barriales.
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            <span class="title">
                Cartel de la exposición                            </span>
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        Durante el verano de 1970 se pintaron las paredes del Club Juvenil de Villaamil y sobre el muro emergi&oacute; la cara del Che Guevara, que hab&iacute;a sido asesinado en la selva boliviana poco tiempo atr&aacute;s. Detr&aacute;s del mismo muro se produc&iacute;an debates sobre la Ley Sindical, charlas de educaci&oacute;n sexual, representaciones teatrales o debates feministas. El hecho de que el local estuviera bajo el ala de la iglesia hac&iacute;a posible saltarse el requisito, entonces obligatorio, de pedir permiso al Gobernador Civil de Madrid para celebrar estos actos. Cuando el espect&aacute;culo <em>Casta&ntilde;uela 70</em> de las Madres del Cordero fue prohibido, sus canciones subversivas fueron llevadas al club. &ldquo;Mientras se desarrollaba el recital, ten&iacute;amos que estar vigilando en la puerta por si ven&iacute;a la polic&iacute;a para prohibirlo&rdquo;, se dice en un audio que han preparado los organizadores de la exposici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Hab&iacute;a excusiones, recitales de Pablo Guerrero &ndash;<a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/homenaje-vecinos-dehesa-villa-le-hicieron-pablo-guerrero-cantautor_1_9122893.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">vecino de Saconia</a>&ndash;, guateques y hasta imaginativos ejercicios intelectuales, como un juicio al cristianismo con fiscal y abogado defensor. El club acabar&iacute;a cerrando por decisi&oacute;n del p&aacute;rroco sin que las razones quedaran del todo esclarecidas. Sin embargo, a finales de 1971 tomar&iacute;a el relevo la Asociaci&oacute;n Juvenil San Nicol&aacute;s, en la que recabaron algunos de los componentes del club de Villaamil organizados en un local cedido por un vecino. 
    </p><p class="article-text">
        La exposici&oacute;n da noticia del contexto convulso de la &eacute;poca y de c&oacute;mo en los barrios se participaba de ello. Se puede ver en ella, por ejemplo, un bolet&iacute;n clandestino de CCOO con noticias sobre la huelga estudiantil de 1973. Tambi&eacute;n se proyect&oacute; clandestinamente un documental sobre los cr&iacute;menes de guerra en Vietnam y algunos miembros participaron en un mitin clandestino durante el descanso de la sesi&oacute;n continua del cine Montija (Bravo Murillo), animando a la participaci&oacute;n en los actos del Primero de Mayo de aquel a&ntilde;o. La colaboraci&oacute;n con las parroquias de los barrios continu&oacute;. Por ejemplo, organizaron en dependencias de Nuestra Se&ntilde;ora de Arantzazu un recital con la obra de Lorca. A mediados de 1973 alquilaron un nuevo local, que hubieron de desinfectar y limpiar de ratas antes de reanudar una exuberante actividad animada por los acordes de V&iacute;ctor Jara o los conciertos ofrecidos en directo por cantautores como Luis Pastor. 
    </p><h2 class="article-text">La Olimpiada Juvenil de la zona Norte</h2><p class="article-text">
         A finales de 1975 alguien quem&oacute; la sede del club, por lo que se quedaron sin local, pero esto no frenar&iacute;a su actividad. Los clubes juveniles proliferaban en otras barriadas de Madrid y se organizaban juntos para reclamar espacios para la juventud y centros deportivos municipales, entonces muy escasos e infradotados. En este contexto, surgi&oacute; la idea de poner en pie la Olimpiada Juvenil de la Zona Norte. Para financiarlo, se organizaron mercadillos y un recital en el que particip&oacute; la cantante Elisa Serna, que se celebr&oacute; en la parroquia de Nuestra Se&ntilde;ora del Val, situada en el Barrio del Pilar. 
    </p><p class="article-text">
        La muestra da noticia de forma especial de los cincuenta a&ntilde;os de esta olimpiada vecinal, que mereci&oacute; la atenci&oacute;n de toda la prensa de la &eacute;poca. Participaron un millar de j&oacute;venes inscritos en ciclismo, atletismo, judo, karate, front&oacute;n, tenis, baloncesto, ping-pong, ajedrez y f&uacute;tbol. Los barrios representados eran el del Pilar, Saconia, Ciudad de los Poetas, Valdezarza, La Ventilla, Tetu&aacute;n, Pe&ntilde;a Grande, San Nicol&aacute;s, Chamart&iacute;n, Villaamil, Ciudad de los Periodistas y Fuencarral, adem&aacute;s de los institutos Gregorio Mara&ntilde;&oacute;n y Cardenal Herrera Oria.
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                Portada del Ya en la que se recoge la Olimpiada Juvenil de la Zona Norte                            </span>
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        En el momento de buscar instalaciones donde albergar las pruebas deportivas se encontraron con la negativa de polideportivos p&uacute;blicos y centros privados, que  ten&iacute;an las mejores instalaciones. Sin embargo, los j&oacute;venes deportistas no se amilanaron. <a href="https://elpais.com/diario/1976/05/28/madrid/202130654_850215.html?outputType=amphttps://elpais.com/diario/1976/05/28/madrid/202130654_850215.html?outputType=amp" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El peri&oacute;dico El Pa&iacute;s</a> lo recog&iacute;a as&iacute;: &ldquo;En vista de todas estas dificultades, los participantes van a comenzar a construir sus propias pistas en el barrio del Pilar, en la zona conocida por La Vaguada. Las dem&aacute;s modalidades se celebrar&aacute;n, como podamos, en los diferentes barrios&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con el impulso de la olimpiada, que fue un &eacute;xito de participaci&oacute;n, se lanzaron a seguir reivindicando espacios y la sempiternamente postergada legalizaci&oacute;n de la asociaci&oacute;n. Para ello, hicieron una tienda de campa&ntilde;a casera con sacos y la plantaron en un lugar c&eacute;ntrico del barrio. En septiembre, lleg&oacute; la ansiada legalizaci&oacute;n.  Nac&iacute;a entonces la Asociaci&oacute;n San Nicol&aacute;s-Dehesa de la Villa, en cuya primera junta directiva figuraban miembros de la asociaci&oacute;n juvenil. Llegaron de la mano de la nueva asociaci&oacute;n, que pronto cumplir&aacute; medio siglo, las primeras fiestas del barrio, con un fort&iacute;simo componente vecinal.
    </p><p class="article-text">
        La exposici&oacute;n recuerda a trav&eacute;s de fotograf&iacute;as, testimonios o noticias de la &eacute;poca aquella historia pionera de asociacionismo que fueron <em>el </em>Club Juvenil Villaamil-Valdezarza y la Asociaci&oacute;n Juvenil San Nicol&aacute;s. La imagen que encabeza este art&iacute;culo pertenece a la reivindicaci&oacute;n de un local en el que desarrollar sus actividades despu&eacute;s de que alguien quemara el que ven&iacute;an utilizando. Un recuerdo que habla del esp&iacute;ritu del lema que lleva impreso cartel de la exposici&oacute;n: &ldquo;No nos regalaron la libertad&rdquo;. Conviene recordarlo.
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            <aside class="news-outlook">
                
    
<h2 class="outlook-header"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/" style="color:black;">Apoya el trabajo periodístico de Somos Madrid</a></h2>
  <p class="article-text">Esta información ha podido salir a la luz gracias a las personas que apoyan la edición local de Madrid en elDiario.es. Si tú también quieres y puedes hacerlo, <span style="background-color:#f8e71c;"><a href="https://usuarios.eldiario.es/hazte_socio/?utm_source=somos&utm_campaign=eell&utm_medium=all&itm_n=despiece&itm_c=edicioneslocales&_gl=1*pjgoqu*_gcl_au*MjA0MDA0MDMyOS4xNzU4MjA3MjUw*_ga*NDk1OTIwNTcxLjE2NzM1MzAxMTE.*_ga_4RZPWREGF3*czE3NjEwMzI0MTUkbzQ2OSRnMSR0MTc2MTAzMjQyMiRqNjAkbDAkaDA.">hazte socia, hazte socio</a></span> y contribuye a sostener nuestro trabajo diario y a publicar exclusivas que cambien las cosas. Si ya tienes una suscripción, puedes hacer una aportación extra a la sección local de Madrid para apoyar las informaciones de proximidad, sobre lo que importa en el día a día de los habitantes de esta ciudad: <a href="https://usuarios.eldiario.es/perfil/cuota"  target="_blank">para hacerlo, entra en el apartado de 'tu cuota' en tu perfil privado</a>. Tu ayuda al periodismo local es importante.</p>
 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
            </aside>
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      <dc:creator><![CDATA[Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/olimpiada-1-000-jovenes-pedir-espacios-historias-lucha-vecinal-antifranquista-norte-madrid_1_13248883.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 26 May 2026 04:00:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una olimpiada con 1.000 jóvenes para pedir espacios y otras historias de lucha vecinal antifranquista al norte de Madrid]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Apartidistas pero no apolíticos y con espíritu asambleario: qué queda del 15M en Madrid 15 años después]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/apartidistas-no-apoliticos-espiritu-asambleario-queda-15m-madrid-15-anos-despues_1_13219958.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5f186267-2438-4a6f-9df7-d4fa3553a846_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Apartidistas pero no apolíticos y con espíritu asambleario: qué queda del 15M en Madrid 15 años después"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este viernes, además de San Isidro, se celebra en Madrid el 15 aniversario de la Acampada Sol con una asamblea y distintas actividades. Tres lustros después, aún quedan un buen puñado de colectivos que nacieron durante el 15M. Hablamos con ellos para tratar de desentrañar qué quedó del movimiento ciudadano más importante de la década</p><p class="subtitle">La “revolución” también fue en los barrios y su historia desmiente algunos tópicos sobre el movimiento</p></div><p class="article-text">
        Si ten&iacute;as veinte a&ntilde;os el quince de mayo de 2011 ya habr&aacute;s cumplido los treinta y cinco. Si ten&iacute;as treinta y cinco, est&aacute;s en la cincuentena. Este viernes se cumplen 15 a&ntilde;os del comienzo del 15M, un movimiento ciudadano nacido de una manifestaci&oacute;n que nadie esperaba, convocada por la plataforma Democracia Real Ya y otros colectivos en 58 ciudades espa&ntilde;olas. Todo se precipit&oacute; la madrugada del 16 de mayo. Esa noche, la Polic&iacute;a desaloj&oacute; a las personas que acampaban en la Puerta del Sol y 19 de ellas acabaron detenidas. Lo que sigue es historia y est&aacute; muy contada. La acampada de Sol (tambi&eacute;n el resto de campamentos en numerosas ciudades y pueblos), la extensi&oacute;n a los barrios y el impulso de movimientos y mareas (la de la vivienda, la de la educaci&oacute;n o la sanitaria) durante un ciclo de movilizaci&oacute;n que dur&oacute; varios a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Queda lejos ya pero sobreviven, como veremos, unos cuantos colectivos y pr&aacute;cticas de movilizaci&oacute;n que son herederas directas de lo que acaeci&oacute; en 2011. Conmemorar significa &ldquo;traer a la memoria juntos&rdquo; y esa cualidad plural parece perfecta para la celebraci&oacute;n que se est&aacute; llevando a cabo estos d&iacute;as.Los actos del 15 aniversario se han elaborado desde Espacio Com&uacute;n 15M, una suerte de plataforma asamblearia &ndash;como todo en el universo <em>quincemayista</em>&ndash; que vela por el legado y la continuidad del movimiento, especialmente cuando asoma el mes de mayo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El sábado pasado se organizó una exposición con fotografías de Juan Plaza del 15M en el CSO La Enredadera"
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            <span class="title">
                El sábado pasado se organizó una exposición con fotografías de Juan Plaza del 15M en el CSO La Enredadera                            </span>
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        &ldquo;Se cre&oacute; en el cuarto aniversario del 15M. Empezaban a quedar ya menos asambleas y nos preguntamos qu&eacute; iba a pasar con las redes del movimiento que segu&iacute;an funcionando, que eran muchas&rdquo;, explica Deme, participante de Espacio Com&uacute;n 15M. Se produjeron muchas reuniones a lo largo del a&ntilde;o -en Sol o en El Retiro- para conformarlo. &ldquo;Es como un grupo de trabajo, un espacio muy flexible que ha servido como hilo conductor para la gente que quer&iacute;a organizar cosas en los distintos aniversarios. En todos se ha hecho algo, incluso durante la pandemia, cuando organizamos muchas charlas online&rdquo;. Espacio Com&uacute;n 15M tiene <a href="https://www.agorasolradio.org/podcast/espaciocomun15m/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un programa de radio</a> que se emite los jueves en &Aacute;gora Sol Radio y <a href="https://mayoglobal.blogspot.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un blog</a> en el que se pueden conocer todas las convocatorias asociadas al aniversario.
    </p><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o el acto central es la asamblea, que tendr&aacute; lugar el d&iacute;a 15 a las 18.30 h. en la Puerta del Sol. Estar&aacute;n presentes figuras asociadas con el 15M como el polit&oacute;logo Carlo Taibo, que ya estuvo hablando en la plaza en 2011, o Angustias, &ldquo;la abuela del 15M&rdquo;. Por el camino, se habr&aacute;n organizado una exposici&oacute;n en el CSO La Enredadera con centenares de im&aacute;genes del fot&oacute;grafo Juan Plaza, un puesto en la Feria del Libro de Vallekas, otra exposici&oacute;n en el Teatro de Barrio, o la proyecci&oacute;n de documentales sobre el 15M, entre otras cosas. Y algunos otros actos que se pueden consultar al final de este art&iacute;culo.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La asamblea como primer centro de las movilizaciones</strong></h2><p class="article-text">
        Las relaciones asamblearias volvieron a fraguarse durante el 15M. En un momento de m&aacute;ximo descontento social y p&eacute;rdida de fe en la democracia representativa &ndash;tambi&eacute;n en el bipartidismo&ndash;, las l&oacute;gicas organizativas que legitimaron la toma de decisiones durante las acampadas de mayo terminaron perpetu&aacute;ndose. Hoy, han sido asumidas por muchas de las asociaciones y colectivos que surgieron entonces como un ritual pol&iacute;tico en tiempos de crisis.&nbsp;
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                Asamblea Popular de Carabanchel                            </span>
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        La Asamblea Popular de Carabanchel fue una de esas ramificaciones que nacieron en el 15M y continuaron formando parte del tejido social madrile&ntilde;o. Es una de las estructuras vecinales m&aacute;s longevas desde entonces. Daniel, uno de sus integrantes, recuerda aquellos primeros d&iacute;as como un movimiento &ldquo;impredecible y espont&aacute;neo&rdquo; que encontr&oacute; en los barrios su verdadera consolidaci&oacute;n. &ldquo;Cuando sali&oacute; del centro de Madrid <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/noticias/revolucion-barrios-historia-desmiente-topicos-movimiento-15m_1_7935622.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">y lleg&oacute; a los barrios</a>, la gente empez&oacute; a definir c&oacute;mo quer&iacute;a organizarse&rdquo;, explica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La asamblea mantiene grupos de trabajo centrados en servicios p&uacute;blicos, comunicaci&oacute;n y autodefensa laboral; adem&aacute;s de reuniones peri&oacute;dicas y campa&ntilde;as concretas. No es sencillo, reconoce Daniel: con el tiempo, a veces disminuyen los recursos, la disponibilidad de sus miembros o las prioridades que atender. &ldquo;La actualidad tambi&eacute;n nos atropella y, a veces, obliga a centrarse en las necesidades inmediatas del barrio y dejar a un lado otros proyectos que te gustar&iacute;a hacer, pero para los que no siempre hay margen&rdquo;, indica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sus principales frentes han sido los servicios p&uacute;blicos, la comunicaci&oacute;n o cuestiones de autodefensa laboral, en un mercado precario que ya calde&oacute; el ambiente durante el 15M. La vivienda, que es hoy seg&uacute;n el CIS (Centro de Investigaciones Sociol&oacute;gicas) el principal problema de los espa&ntilde;oles, se trabajaba desde una comisi&oacute;n interna de la que luego deriv&oacute; el Sindicato de Vivienda de Carabanchel.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta organizaci&oacute;n pas&oacute; a actuar como una estructura independiente centrada en el auge de precios y el <em>boom</em> inmobiliario del distrito, que tambi&eacute;n se acentuaba en otros puntos de la capital. Ambas entidades continuaron colaborando y compartiendo espacios en el EKO, uno de los centros sociales okupados m&aacute;s conocidos de la zona, que organiza movilizaciones y acciones comunes entre colectivos.
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                Movilización de la Asamblea Popular de Carabanchel                            </span>
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        La transformaci&oacute;n urbana de Carabanchel y la subida de precios han cambiado profundamente el distrito desde 2011. Daniel se&ntilde;ala que la llegada de inversiones, galer&iacute;as y nuevos usos del suelo han acelerado procesos de encarecimiento y desplazamiento vecinal que afectan a toda la ciudad. En paralelo, la asamblea ha impulsado campa&ntilde;as contra la explotaci&oacute;n laboral &mdash;especialmente de trabajadores migrantes en situaci&oacute;n irregular&mdash; y movilizaciones por la sanidad p&uacute;blica en barrios como Abrantes. &ldquo;Identificas un problema y act&uacute;as&rdquo;, resume.
    </p><p class="article-text">
        Aunque reconoce que el clima pol&iacute;tico y social es hoy muy distinto al de 2011, Daniel rechaza la idea de que haya desaparecido la movilizaci&oacute;n social. Menciona las protestas docentes, las plataformas sanitarias, los sindicatos de inquilinas o las redes de autodefensa laboral nacidas en muchos casos del ecosistema asambleario del 15M. &ldquo;No es todo tan multitudinario ni tan ruidoso como entonces, pero siguen pasando cosas&rdquo;, afirma.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para &eacute;l, la continuidad de colectivos como los sindicatos de vivienda demuestra que parte de aquella energ&iacute;a se institucionaliz&oacute;, dando lugar a estructuras de barrio capaces de sostener conflictos concretos en el tiempo. Pese al desgaste acumulado tras quince a&ntilde;os de actividad, la Asamblea Popular de Carabanchel reivindica haber resistido gracias a su &ldquo;car&aacute;cter intergeneracional&rdquo; y a la persistencia de muchos de los problemas que atraviesan.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Comunicar la &iquest;revoluci&oacute;n? Madrid en Acci&oacute;n y &Aacute;gora Sol Radio</strong></h2><p class="article-text">
        La rama comunicativa del 15M es, probablemente, una de las que ha demostrado m&aacute;s viveza a lo largo de los &uacute;ltimos lustros. Y lo que queda. Cada dos meses (a veces cada uno) sale a la calle <a href="https://madridenaccion.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Madrid en Acci&oacute;n</a>, un peri&oacute;dico de papel que es heredero directo del <em>Madrid 15M</em>, que naci&oacute; como cabecera de las asambleas del movimiento. Hablamos con Carlos, que lleva en el equipo de la publicaci&oacute;n desde el principio y ha maquetado miles de p&aacute;ginas sobre pol&iacute;tica popular.
    </p><p class="article-text">
        El Madrid 15M comenz&oacute; como una propuesta de la Asamblea Popular de Villaverde. &ldquo;La idea surgi&oacute; en diciembre de 2011 y en febrero sacamos el primer n&uacute;mero&rdquo;, explica Carlos. El peri&oacute;dico, alimentado por las diferentes asambleas del 15M, ten&iacute;a un peculiar modelo econ&oacute;mico que est&aacute; en la base de su &eacute;xito. Cada una de las asambleas compraba lotes de peri&oacute;dicos, iba a recogerlos a un punto central &ndash;el EKO de Carabanchel&ndash; y luego los distribu&iacute;a. As&iacute; sacaron 78 n&uacute;meros de forma ininterrumpida y, en realidad, es exactamente lo que siguen haciendo, aunque a&ntilde;os despu&eacute;s cambiaran el nombre a <em>Madrid en Acci&oacute;n</em> porque daban servicio a los colectivos sociales madrile&ntilde;os en lugar de a las extintas asambleas de barrio.
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                Portada del próximo Madrid en acción (con especial por el aniversario)                            </span>
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        En los mejores momentos llegaron a tirar 40.000 ejemplares, durante mucho tiempo sal&iacute;an 10.000 y a&uacute;n hoy, tras haber superado diversas crisis del papel, imprimen unos 6.000 peri&oacute;dicos.&ldquo;El archivo se perdi&oacute; con los servidores donde estaba almacenado todo lo del 15M pero tenemos los PDF y pronto los pondremos en la p&aacute;gina de Madrid en Acci&oacute;n. Est&aacute;s de baj&oacute;n, te pones a mirarlos y de repente te vienes arriba&rdquo;, dice Carlos.
    </p><p class="article-text">
        Otra de las patas comunicativas del movimiento fue <a href="https://www.agorasolradio.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&Aacute;gora Sol Radio</a>, que sigue emitiendo y goza de buena salud, ahora en el estudio que tienen en el Centro Social Seco. La idea inicial, surgida en el seno de la Comisi&oacute;n de Comunicaci&oacute;n de Sol, era emitir un bolet&iacute;n pero las idea bull&iacute;an y pronto se convirti&oacute; en una emisora con diferentes programas en su parrilla.
    </p><p class="article-text">
        Juan Carlos fue una de las miles de personas que acudieron a la manifestaci&oacute;n que dio lugar a la acampada. En aquella &eacute;poca les acompa&ntilde;aba su hija, que era un beb&eacute; y se hartar&iacute;a de ir a <em>manis </em>en los siguientes a&ntilde;os. &ldquo;Empezaba a hablar y comenz&oacute; a corear aquello de <em>que no, que no, que no nos representan</em>, pero en vez de representan dec&iacute;a <em>que no nos representen</em>. Creo que fue clarividente&rdquo;, cuenta divertido Juancar. Pronto se involucrar&iacute;a con sus colegas Juanfer y Jarri (con los que ya hab&iacute;a velado armas en Radio Vallekas) en la aventura de las ondas <em>quincemayeras</em>. Durante el camino, se les unieron otros aliados (Paco, Mar&iacute;a, Rober o David) y hoy en d&iacute;a siguen emitiendo el programa <a href="https://www.agorasolradio.org/podcast/barriocanino/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Barrio Canino</a> dentro de &Aacute;gora Sol Radio.
    </p><p class="article-text">
        El primer estudio de la acampada se form&oacute; con materiales donados o prestados y a&uacute;n quedan reliquias en el estudio actual. &ldquo;A algunos de los que llevamos m&aacute;s tiempo nos conectan emocionalmente con la historia de la radio&rdquo;, explica Juancar. Ha habido seis estudios de &Aacute;gora Sol Radio: en la propia acampada, en un local cedido en la calle de la Montera, en otro de Ant&oacute;n Mart&iacute;n, en el Centro Social Seco de la calle Aguerri y Arruej y dos en el Centro Cultural Las Californias (el actual Seco), en un espacio municipal cedido a colectivos del barrio. &ldquo;Hay dos micros (los que m&aacute;s se utilizan, son el 1 y el 5 para nosotros). Otro guardado en el armario que tiene una etiqueta pegada con un tel&eacute;fono. Lo que se necesitaba se ped&iacute;a por <em>twitter </em>y empezaba a llegar el material. Seguramente este micro era prestado pero su due&ntilde;o nunca volvi&oacute; a por &eacute;l&rdquo;. Juancar sigue enumerando objetos: se acuerda de unos cables o de un cuaderno, custodiado en un caj&oacute;n, en el que est&aacute;n apuntados los materiales cedidos y los datos de sus due&ntilde;os originales.
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                El equipo de Barrio Canino                            </span>
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        Otra de las personas habituales frente a sus micros es Amparo. Es pensionista y, a sus 84 a&ntilde;os, esta vecina de Carabanchel pertenece a otro de los colectivos m&aacute;s reconocibles de aquella &eacute;poca: los <a href="https://yayoflautasmadrid.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Yayoflautas</a>. Son grupos activistas de jubilados que defienden los servicios p&uacute;blicos o mejoras en derechos sociales. Amparo lleg&oacute; hasta ellos por pura curiosidad. &ldquo;Me acababa de jubilar y descubr&iacute; quienes eran y lo que hac&iacute;an. Me interes&oacute; much&iacute;simo, porque siempre he intentado estar al tanto de lo que ocurre, y qued&eacute; con ellos en una cafeter&iacute;a. All&iacute; llegaron varios con los chalecos amarillos [caracter&iacute;sticos ya entonces de este colectivo] y, en pocas horas, me enamor&eacute; de todo. Sal&iacute; de ah&iacute; siendo ya una yayoflauta&rdquo;, rememora con alegr&iacute;a a&ntilde;os despu&eacute;s, siendo ya una de sus voces m&aacute;s activas y p&uacute;blicas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando estall&oacute; el 15M, Amparo atravesaba una situaci&oacute;n personal delicada y no pudo vincularse demasiado al movimiento. Pero cada d&iacute;a lo segu&iacute;a desde la televisi&oacute;n o la prensa. &ldquo;Me record&oacute; al Mayo del 68: una revoluci&oacute;n espont&aacute;nea, sin partidos&rdquo;. El colectivo al que ella se adhiri&oacute; surgi&oacute; poco despu&eacute;s, inspirado por aquel clima de indignaci&oacute;n. Con una an&eacute;cdota sobre el nombre por el que se hicieron conocidos y que a&uacute;n conservan.&nbsp;&ldquo;Esperanza Aguirre llam&oacute; una vez <em>perroflautas </em>a la gente que protestaba por sus derechos. Y dijimos: pues entonces, &iexcl;somos yayoflautas!&rdquo;.&nbsp;
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                Yayoflautas Madrid                            </span>
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        En este tiempo han seguido asistiendo a manifestaciones, concentraciones reivindicativas o asambleas, y colaborado puntualmente con otras entidades. Tambi&eacute;n con representantes de distintos grupos pol&iacute;ticos, aunque siempre con una m&aacute;xima: &ldquo;somos apartidistas, pero no apol&iacute;ticos&rdquo;. Los yayoflautas han acompa&ntilde;ado protestas contra los recortes, por la vivienda o contra la guerra, siempre desde una militancia atravesada por la edad y por una conciencia generacional muy concreta: la de quienes sienten que &ldquo;muchos de los derechos conquistados se est&aacute;n perdiendo&rdquo;, explica. &ldquo;Nos preocupa el futuro de nuestros hijos y nietos&rdquo;, revela Amparo, que pasa a hablar de cuestiones latentes como &ldquo;el alquiler imposible, las residencias deterioradas y una sanidad p&uacute;blica cada vez m&aacute;s castigada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El paso de los a&ntilde;os tambi&eacute;n les ha supuesto algunas despedidas. &ldquo;Ya no somos tantos, porque han muerto muchos compa&ntilde;eros&rdquo;, a&ntilde;ade Amparo en un hilo de voz. Y el cuerpo ya no responde igual. &ldquo;Antes hac&iacute;amos las manifestaciones enteras; ahora, a veces nos quedamos a medio camino porque nos duelen las rodillas&rdquo;. Hace a&ntilde;o y medio dejaron incluso de reunirse cada lunes en Sol, una plaza que ahora sienten irreconocible. &ldquo;Han hecho la pol&iacute;tica del cemento&rdquo;, lamenta Amparo, que mira alrededor y apenas encuentra rastros del esp&iacute;ritu comunitario de 2011. Aun as&iacute;, siguen saliendo a la calle siempre que pueden y hace unas semanas estrenaron una nueva pancarta: una flor con p&eacute;talos republicanos para recordar, dice, que &ldquo;ya no somos ancianitos y que seguimos siendo rebeldes&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Casas okupas y locales vecinales: del EKO o El Sol de la Conce</strong></h2><p class="article-text">
        La plaza es el espacio por excelencia del 15M. El movimiento naci&oacute; y se desarroll&oacute; con sus protagonistas sentados en el suelo de la calle, pero pronto se extendi&oacute; a otros espacios de sociabilidad. &ldquo;Los centros sociales okupados dejaron de ser espacios marginales y se llenaron de vecinos, &iexcl;Entraron las abuelas!&rdquo;, explica Deme de Espacio Com&uacute;n 15M. Ciertamente, las casas okupas fueron los cuarteles de invierno del 15M cuando las plazas se enfriaron.
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                El centro social okupado Eko, en Carabanchel                            </span>
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        &nbsp;Ya en tiempos de la acampada hab&iacute;a tenido importancia el saber acumulado de centros sociales c&eacute;ntricos como el Patio Maravillas (&ldquo;Cerrado por revoluci&oacute;n, disculpen las molestias&rdquo;, se le&iacute;a en su puerta) o el CSO Casablanca. Ambos fueron cruciales en el establecimiento de estructuras f&iacute;sicas o digitales, entre otras cosas. Algunos de los centros sociales okupados se llenaron de personas ajenas al movimiento de okupaci&oacute;n, como el citado Patio Maravillas o el CSA La Enredadera, donde se traslad&oacute; la actividad de la Asamblea Popular de Tetu&aacute;n durante el invierno.
    </p><p class="article-text">
        Durante el 15M se llevaron a cabo tambi&eacute;n okupaciones, como la accidentada y ef&iacute;mera experiencia del Hotel Madrid, en el centro de la ciudad. Pero tambi&eacute;n otras m&aacute;s ligadas al 15M en los barrios como la de La Morada en el distrito de Chamber&iacute; o EKO Carabanchel. El gran centro social de Madrid -ahora amenazado de desalojo- naci&oacute; en 2011 cuando un centenar de personas del entorno de la Asamblea Popular de Carabanchel decidi&oacute; entrar al gran edificio de la calle &Aacute;nade para darle vida.
    </p><p class="article-text">
        El 15M se extendi&oacute; tambi&eacute;n por huertos urbanos o locales alquilados, m&aacute;s cercanos al asociacionismo vecinal, donde muchas de las comisiones emanadas de las asambleas encontraron refugio. Una de las entidades vecinales que nacieron del impulso y el tejido del 15M es<a href="https://elsoldelaconce.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="https://elsoldelaconce.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Sol de la Conce</a>. Como en otros lugares, en el Barrio de la Concepci&oacute;n tambi&eacute;n se cre&oacute; una asamblea de barrio. &ldquo;Se gener&oacute; con &eacute;xito y dur&oacute; mucho, incluso en 2013 encontramos reuniones peri&oacute;dicas junto al metro. M&aacute;s que otras, que languidec&iacute;an. Es dif&iacute;cil determinar cu&aacute;ndo se extingui&oacute; porque ya la asamblea no se reun&iacute;a semanalmente, era los s&aacute;bados y luego pas&oacute; al viernes por la tarde (que tuvo m&aacute;s &eacute;xito)&hellip;&rdquo;, cuenta Roberto, que es participante del espacio vecinal.
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            <span class="title">
                Salida en bici organizada por El Sol de la Conce                            </span>
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        Siguieron organizando actividades en locales cedidos por entidades del barrio y, de forma natural, vieron que fundar una asociaci&oacute;n les vendr&iacute;a bien. &ldquo;Con estatutos nuevos y capital peque&ntilde;o de aquellos que manten&iacute;amos regularidad de reuniones. En febrero de 2015 alquilamos el local que hasta d&iacute;a de hoy es nuestra sede social&rdquo;, explica. A&ntilde;adieron al nombre el referente geogr&aacute;fico de Sol y el apelativo popular del barrio, <em>La Conce</em>. Y continuaron el camino.
    </p><p class="article-text">
        Las asambleas son abiertas y la cuota de socio es de 5 euros mensuales. &ldquo;Somos en torno a 400 socios ahora, pero por el local pasan unas mil personas al mes. Tenemos muchas actividades diarias, algunas dentro de local y otras externas. Hay personas que participan en dos o tres, otras que siendo socias no vienen habitualmente&rdquo;, explica Roberto.
    </p><p class="article-text">
        Siguen la m&aacute;xima de pensar en global y actuar en local. Se ocupan de los problemas del barrio y dan mucha importancia a la cultura. Son, como el mismo movimiento, pol&iacute;ticos pero apartidistas. &ldquo;Hay personas que nos vinculan a la izquierda, Podemos y despu&eacute;s M&aacute;s Madrid y M&aacute;s Pa&iacute;s. Participan militantes de otros partidos, como PSOE, IU, tambi&eacute;n Anticapi. Siempre con abierta tolerancia y no adscritos a ning&uacute;n partido&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Pr&aacute;cticas y saberes de la movilizacion: de Legal Sol al Archivo 15M</strong></h2><p class="article-text">
        Antes del 15-M, la Espa&ntilde;a democr&aacute;tica ya hab&iacute;a vivido otras movilizaciones masivas. Con el intento de golpe de Estado en 1981, un mill&oacute;n y medio de personas se lanzaron a las calles de Madrid en defensa de la democracia. En 2003 volvi&oacute; a haber una amplia respuesta social durante las manifestaciones del <em>No a la guerra</em> contra el gobierno de Jos&eacute; Mar&iacute;a Aznar y su incursi&oacute;n en Irak. Pero, hasta mayo de 2015, pocas concentraciones ciudadanas se hab&iacute;an prolongado tanto en el tiempo, llegando a ramificarse en plataformas que a&uacute;n resisten. 
    </p><p class="article-text">
        Las acampadas duraron casi un mes. Aunque, para lograrlo, hubo que formar a contrarreloj a una poblaci&oacute;n poco acostumbrada a la burocracia de una protesta sostenida. Con 23 a&ntilde;os y mientras a&uacute;n cursaba sus estudios, Sol recorr&iacute;a los campamentos improvisados explicando a desconocidos cu&aacute;les eran sus derechos ante una identificaci&oacute;n policial, c&oacute;mo solicitar oficialmente una manifestaci&oacute;n o qu&eacute; hacer en caso de detenci&oacute;n. &ldquo;Hab&iacute;a much&iacute;simo desconocimiento&rdquo;, recuerda ahora, a los 34 a&ntilde;os.
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                Comisión Legal Sol                            </span>
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        Sol a&uacute;n forma parte de la Comisi&oacute;n Legal Sol, una de las agrupaciones que surgieron en aquellos d&iacute;as para asesorar a los manifestantes junto a la Real Casa de Correos. No solo los ayudaban a t&iacute;tulo individual, tambi&eacute;n informaban a las distintas comisiones del movimiento o hac&iacute;an de enlace con la Polic&iacute;a durante la acampada. Lo que naci&oacute; como una red improvisada hace 15 a&ntilde;os se ha convertido ahora en un espacio consolidado de apoyo legal a activistas o colectivos sociales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entre sus miembros quedan pocas abogadas colegiadas, pero la mayor&iacute;a tiene conocimientos legales b&aacute;sicos sobre c&oacute;mo coordinar protestas e incluso asesorar en procedimientos judiciales. Sol recuerda c&oacute;mo en el 15M vivi&oacute; en sus carnes una &ldquo;represi&oacute;n policial desmedida&rdquo; frente a &ldquo;movilizaciones pac&iacute;ficas y ordenadas&rdquo;, pero cree que ahora se han desplegado nuevas formas de presi&oacute;n: las sanciones econ&oacute;micas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Con la ley Mordaza impulsamos iniciativas nuevas como <em>Buroresistiendo</em>, un portal para recurrir sanciones u ofrecer asesoramiento en caso de denuncia&rdquo;, detalla. La comisi&oacute;n sigue activa y su trabajo actualmente se centra en ayudar a colectivos madrile&ntilde;os, organizando formaciones o participando en sus procesos penales y administrativos. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, adem&aacute;s, se han ido adhiriendo a causas vinculadas a nuevos movimientos que van tomando fuerza, como el ecologista.
    </p><p class="article-text">
        Este art&iacute;culo pretende ser, adem&aacute;s de una fe de vida del movimiento, un ancla a la memoria del 15M. Pero es esta una preocupaci&oacute;n que surgi&oacute; en el interior de las asambleas desde el principio. La peque&ntilde;a ciudad de la Puerta del Sol tuvo su propia biblioteca. Pronto, se cre&oacute; tambi&eacute;n un archivo. Y ambos siguen existiendo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                3 TB de información que provienen de cuatro discos duros con la memoria audiovisual del 15M                            </span>
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        Hablamos con Ana, que sigue participando del grupo que mantiene<a href="https://archivosol15m.wordpress.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="https://archivosol15m.wordpress.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Archivo 15M</a>, que actualmente est&aacute; ubicado en dependencias del Centro Social Tres Peces Tres, en Lavapi&eacute;s. Nos cuenta que el archivo y la biblioteca estaban ubicados en el Centro Social Okupado Casablanca, en el mismo barrio, cuando salieron de Sol. Despu&eacute;s del desalojo de Casablanca, los libros y el material de archivo fueron llevados a otro espacio okupado. &ldquo;Ra&iacute;ces, en Malasa&ntilde;a, que estaba vac&iacute;o y era propiedad de un fondo. La polic&iacute;a secreta sigui&oacute; a los compa&ntilde;eros que estaban trasladando los libros, los acusaron de usurpaci&oacute;n y estuvieron a&ntilde;os encausados&rdquo;, explica Ana. Posteriormente, el archivo estuvo en el Centro Social Okupado EKO y actualmente en Tres Peces Tres.
    </p><p class="article-text">
        En el archivo hay, por ejemplo, carteles originales, que han salido a exposiciones en el Reina Sof&iacute;a &ndash;donde alguno se restaur&oacute;&ndash;, a La Casa Encendida o fuera de Espa&ntilde;a. Alguno de ellos se ha llevado este aniversario al Teatro de Barrio para una expsici&oacute;n. Custodian otros materiales, alguno tan especial como la urna donde se met&iacute;an las propuestas de la gente en Sol.
    </p><p class="article-text">
        En tiempos del 15M se mont&oacute; tambi&eacute;n Audiovisol, que gestionaba la cantidad ingente de im&aacute;genes que se grabaron en la acampada. &ldquo;Cuando se disolvi&oacute; el colectivo, del que tambi&eacute;n participaba, los discos duros acabaron en mi casa porque yo viv&iacute;a enfrente de La Tabacalera, donde nos reunimos&rdquo;, explica Ana. Hoy en d&iacute;a, despu&eacute;s de haberse trasladado la informaci&oacute;n a soportes actuales con la ayuda de Medialab, las grabaciones est&aacute;n junto con el archivo en Tres Peces Tres. &ldquo;Por mi casa han pasado muchas personas que estaban haciendo tesis o documentales, est&aacute;n mejor all&iacute;&rdquo;, explica la bibliotecaria del 15M.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El 15M sigue aqu&iacute;: qu&eacute; vino para quedarse y cu&aacute;ndo puede repetirse</strong></h2><p class="article-text">
        Quince a&ntilde;os despu&eacute;s de la explosi&oacute;n de las plazas, el recuerdo del movimiento est&aacute; muy te&ntilde;ido por la impronta de los partidos pol&iacute;ticos que nacieron de su sustrato a&ntilde;os despu&eacute;s, pero su legado est&aacute; muy presente entre los movimientos sociales y mantiene su primigenio car&aacute;cter apartidista. As&iacute; sucede con el movimiento de la vivienda, que ha transitado de las camisetas verdes de la PAH &ndash;que sigue trabajando por el derecho a la vivienda&ndash; a la eclosi&oacute;n de los sindicatos de vivienda y sindicatos de barrio, algunos de los cuales, como el de Hortaleza, hunden sus ra&iacute;ces directamente en el 15M.
    </p><p class="article-text">
        Si hay palabras o sensaciones que se repiten entre distintos testimonios, esas han sido las asambleas, la pol&iacute;tica apartidista o el apoyo mutuo, practicado entre grupos distintos pero en sinton&iacute;a. A la pregunta de qu&eacute; es lo que queda hoy de todo lo que trajo o prometi&oacute; el 15M, muchas de sus respuestas tambi&eacute;n pasan por estos mismos conceptos.&nbsp;Seguramente, faltan muchas voces en el coro polif&oacute;nico que hila este intento de agrupar a los habitantes desperdigados de Sol. Algunas tan armoniosas como las de la<a href="https://solfonica.wordpress.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="https://solfonica.wordpress.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Solf&oacute;nica</a>, otras tan sistem&aacute;ticas como las de la<a href="https://15mpedia.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="https://15mpedia.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">15Mpedia</a>. Pero no son pocas las que presentamos y nos hablan de las pervivencias del movimiento..
    </p><p class="article-text">
        Para los miembros de la Comisi&oacute;n Legal Sol, por ejemplo, el gran legado del 15M fue haber generado una &ldquo;cultura de movilizaci&oacute;n y de apoyo mutuo entre personas que nunca antes hab&iacute;amos militado&rdquo;, exponen a Somos Madrid con una certeza: &ldquo;El asamblearismo y esa forma de organizarnos nos ha impregnado a muchas, y la prueba es que aqu&iacute; seguimos&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Asesoramiento jurídico durante la acampada del 15M                            </span>
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        Algo similar, y tambi&eacute;n su raz&oacute;n de ser, es lo que exponen desde la Asamblea Popular de Carabanchel. &ldquo;Puede que en la acampada de Sol hubiera mucha concienciaci&oacute;n y rabia que ahora se ha desinflado, pero si decimos que ya no queda movilizaci&oacute;n social estamos jugando a la profec&iacute;a autocumplida: s&iacute;, en 2011 todo era m&aacute;s ruidoso y multitudinario, pero tambi&eacute;n ahora hay manifestaciones desde muchos frentes que se sostienen en el tiempo y traen nuevas reivindicaciones. No hay m&aacute;s que mirar a las<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/educacion/educadoras-infantiles-encierran-escuela-pedir-mejores-condiciones-defendemos-futuro-sociedad_1_13207984.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="https://www.eldiario.es/sociedad/educacion/educadoras-infantiles-encierran-escuela-pedir-mejores-condiciones-defendemos-futuro-sociedad_1_13207984.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">educadoras infantiles</a> de Madrid&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ana, del Archivo 15 tiene claro que se consiguieron cosas pero le quita importancia: prefiere seguir mirando hacia delante. &ldquo;Tengo ya 59 a&ntilde;os y he participado en multitud de movimientos sociales, &iquest;qui&eacute;n se acuerda ya de muchos de ellos? Tambi&eacute;n se consiguieron reivindicaciones en ellos pero no importa qui&eacute;n lo hizo, hay que ir a por lo siguiente. Te pongo un ejemplo del 15M. Antes estaba prohibido grabar a los concejales en los plenos de tu municipio, a pesar de ser tus representantes. En el pueblo de mi marido, donde hab&iacute;a una peque&ntilde;a asamblea del 15M, alguien entr&oacute; a grabar y le llamaron <em>perroflauta</em>. Hubo un movimiento generalizado para conseguir que se pudiera hacer &ndash;con un <em>hashtag </em>famoso, #grabatupleno&ndash; y hoy d&iacute;a est&aacute; permitido&rdquo;, dice Ana, que es docente y siempre se lo explica de esta forma a sus alumnos.
    </p><p class="article-text">
        Cuando le preguntamos a Juancar de Barrio Canino sobre lo que queda del 15M se refiere a las pr&aacute;cticas. &ldquo;Radio hace mucha gente, pero nosotros hacemos una radio asociativa y asamblearia. No son pr&aacute;cticas que nacieran en el 15M pero s&iacute; se establecieron como un est&aacute;ndar de funcionamiento para nosotros. Toda la radio la rige una asamblea y todo sale de una comisi&oacute;n de trabajo. Y nos ha funcionado muy bien. Rompe con la l&oacute;gica habitual de asociaciones culturales, con sus juntas directivas, comisiones de trabajadores y proyectos p&uacute;blicos&rdquo;. El colectivo &Aacute;gora Sol Radio siempre ha sido numeroso (entre las veinte y cuarenta personas) y, destaca Juancar, bienavenido gracias a las pr&aacute;cticas horizontales.
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                Una manifestación en la que participaba la Asamblea Popular de Carabanchel, en Madrid                            </span>
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        &ldquo;Otra cosa que permanece en el colectivo desde tiempos del 15M es la diversidad. A una radio se acerca gente muy diferente. Personas con una visi&oacute;n m&aacute;s musical o contracultural (est&aacute;n los heavys, los poperos, el que dibuja o el rastafari de Tetu&aacute;n). Tambi&eacute;n los que somos m&aacute;s anarquistas o de entornos activistas, el que ha estado empadronado en todas las okupas de Madrid, la persona con m&aacute;s de ochenta a&ntilde;os, gente del activismo <em>queer</em>&hellip;y todos convergemos haciendo cosas comunes&rdquo;, recalca con tono firme, de orgullo.
    </p><p class="article-text">
        Juancar se pone muy serio para subrayar la potencia de la radio libre y horizontal como laboratorio de pr&aacute;cticas ciudadanas. En una radio hay que aprender t&eacute;cnica y desenvolverse con ella, por lo que establecieron un sistema de madrinajes para ense&ntilde;arse entre s&iacute;, que consideran muy propio del 15M. &ldquo;Vimos que era importante la gesti&oacute;n del conocimiento dentro del colectivo, que fluyera horizontalmente para que no se produjeran relaciones de poder basadas en el conocimiento y nadie se convirtiera en imprescindible&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Deme, de Espacio Com&uacute;n 15M, habla de algunos de los impactos que el 15M tuvo y cuyos rescoldos a&uacute;n se mantienen. &ldquo;Est&aacute; a&uacute;n en la horizontalidad, en el vocabulario feminista, en algunas pr&aacute;cticas dentro de partidos pol&iacute;ticos o sindicatos (algunos se han replanteado la participaci&oacute;n y la transparencia, otros no). Subraya el impulso que el movimiento dio &rdquo;a las distintas mareas, a la PAH, a la participaci&oacute;n en los barrios (que contagi&oacute; incluso al 8M con su organizaci&oacute;n barrial), a los cientos de huertos urbanos que se abrieron&hellip;&ldquo;. Y se refiere tambi&eacute;n a la actividad legal iniciada por Legal Sol, continuada por No somos delito (contra la <em>Ley Mordaza</em>) o a las batallas legales planteadas por el<a href="https://tribunalciudadanodejusticia.wordpress.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="https://tribunalciudadanodejusticia.wordpress.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tribunal Ciudadano de Justicia 15M</a>, que sigue operativo en la esfera del derecho.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La preocupaci&oacute;n por mantener una cohesi&oacute;n social, destacan otras voces, tambi&eacute;n parece haber venido para quedarse. &ldquo;Nosotros reproducimos hoy lo que pasaba entonces, pero a menor escala: vecinos que se mueven juntos y sostienen con los esfuerzos disponibles una cosa que es de todos&rdquo;, a&ntilde;aden desde El Sol de la Conce. &ldquo;Yo me siento muy orgullosa de seguir peleando aunque ya no tengamos tanto foco. A veces flaquean las fuerzas y ya no podemos ir todas las semanas a Sol, pero no significa que no sigamos aqu&iacute;&rdquo;, concluye Amparo, de Yayoflautas Madrid. El viernes, hay asamblea en la Puerta del Sol.
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            <aside class="news-outlook">
                
    
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 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
            </aside>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lourdes Barragán, Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/apartidistas-no-apoliticos-espiritu-asambleario-queda-15m-madrid-15-anos-despues_1_13219958.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 15 May 2026 04:01:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Apartidistas pero no apolíticos y con espíritu asambleario: qué queda del 15M en Madrid 15 años después]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[15M,Movimientos ciudadanos,Movilización social,Manifestaciones,Puerta del Sol]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La primera proyección de cine en Madrid fue en un centro de salud que sigue poniendo películas 130 años después]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/primera-proyeccion-cine-madrid-centro-salud-sigue-poniendo-peliculas-130-anos-despues_1_13139362.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3827026b-d047-418b-9a04-7dbf72d9f232_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La primera proyección de cine en Madrid fue en un centro de salud que sigue poniendo películas 130 años después"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El pionero pase público de imágenes en movimiento en la capital tuvo lugar el 14 de mayo de 1896 en el antiguo Hotel Rusia, hoy Centro de Salud Las Cortes, situado a un paso del Congreso de los Diputados. El espacio rinde tributo a su pasado con un mural y sigue exhibiendo obras audiovisuales, ahora con un perfil social</p><p class="subtitle">Dos meses de trabajo entre padre e hijo: la odisea de instalar el primer proyector de 70 mm en Madrid</p></div><p class="article-text">
        Aunque muchos historiadores ponen en duda el relato m&aacute;s extendido sobre la primera proyecci&oacute;n p&uacute;blica del cinemat&oacute;grafo, la historia tiene tanto potencial que ha quedado impregnado en el imaginario colectivo. El pavor causado en la audiencia ante el avance de un tren en marcha, cuando el espectador todav&iacute;a no ten&iacute;a claras las nociones del movimiento circunscrito a la pantalla, ejemplifica el asombro generado por el artefacto ideado por los hermanos Auguste y Louis Lumi&egrave;re.
    </p><p class="article-text">
        Su invento tuvo una primera y muy documentada puesta de largo p&uacute;blica el 28 de diciembre de 1895 (curiosa la coincidencia con el D&iacute;a de los Inocentes en Espa&ntilde;a) en el Salon Indien del Gran Caf&eacute; de Par&iacute;s. No tan medi&aacute;tica fue su llegada a Madrid, aunque transcurrieron menos de cinco meses desde aquel evento fundacional en la capital francesa. Se produjo en un lugar que sigue activo, aunque con un uso muy diferente.
    </p><p class="article-text">
        Charo y Ana, esta &uacute;ltima directora del Centro de Salud Las Cortes, atienden a <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Somos Madrid</a> y explican las particularidades del espacio. Ubicado en el n&uacute;mero 32 de la c&eacute;ntrica Carrera de San Jer&oacute;nimo, a solo unos pasos del Congreso de los Diputados, una placa en su fachada exterior da cuenta del peculiar pasado del inmueble: &ldquo;En conmemoraci&oacute;n de los cien a&ntilde;os de la primera sesi&oacute;n de cine p&uacute;blica, celebrada en este mismo lugar el 14 de mayo de 1896&rdquo;. La rubrican, con fecha del 14 de mayo de 1996, la extinta Asociaci&oacute;n Cien A&ntilde;os de Cine y el Ayuntamiento de Madrid.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nosotros solo nos acordamos de su historia cuando viene alg&uacute;n curioso o cuando nos preguntas. El resto del tiempo, suficiente tenemos con nuestro trabajo&rdquo;, comenta Charo a la vez que mira de reojo su mesa de trabajo, seguramente pensando en las tareas que le aguardan en lo que queda de tarde.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Interior del centro de salud Las Cortes.                            </span>
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        &ldquo;La pantalla estaba ah&iacute;&rdquo;, comenta mientras se&ntilde;ala el fondo del recinto. La sala de cine, convertida en sala de espera, conserva como principal vestigio dos elementos. Por un lado, unas caracter&iacute;sticas e imponentes columnas que hablan de un lujoso pasado. Por otro, un mural que aglutina ic&oacute;nicas obras e im&aacute;genes del cine cl&aacute;sico, del <em>Nosferatu</em> (1922) de F. W. Murnau a <em>2001. Una odisea del espacio </em>(1968), de Stanley Kubrick, pasando por <em>Un perro andaluz </em>(1928) de Luis Bu&ntilde;uel.
    </p><h2 class="article-text">El milagro del cine lleg&oacute; por San Isidro</h2><p class="article-text">
        Como se ha encargado de <a href="https://diario.madrid.es/blog/2021/05/18/madrid-125-anos-regalando-suenos-de-cine/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">relatar el propio Ayuntamiento de Madrid</a>, el cine lleg&oacute; a Madrid en plenas fiestas de san Isidro, patr&oacute;n de la ciudad. Lo que hoy es el Centro de Salud Las Cortes operaba en ese entonces como el Hotel Rusia, uno de los hospedajes con m&aacute;s solera en el Madrid de finales del siglo XIX, abierto en 1869 y protagonista de una v&iacute;a donde los comercios elegantes daban post&iacute;n al paisanaje urbano.
    </p><p class="article-text">
        A la capital no llegaron los famosos hermanos de apellido luminoso y creaci&oacute;n oscura, sino que enviaron (como a otros puntos del continente) emisarios de confianza. Estos evangelistas del s&eacute;ptimo arte difundieron un invento cuyo potencial art&iacute;stico y comercial apuntaba ya maneras. En Madrid, el encargado fue Alexandre Promio, un joven de 25 a&ntilde;os que se dirigi&oacute; en primer lugar al embajador de Francia, el marqu&eacute;s de Reversaux.
    </p><p class="article-text">
        El diplom&aacute;tico asumi&oacute; entonces la tarea de hallar el lugar de proyecci&oacute;n id&oacute;neo y ultimar los preparativos. El sal&oacute;n del Rusia pronto se convirti&oacute; en la principal y &uacute;nica alternativa. &ldquo;La proyecci&oacute;n de la fotograf&iacute;a sobre un lienzo en blanco no puede hacerse con mayor perfecci&oacute;n; el efecto es sorprendente&rdquo;, recog&iacute;a una cr&oacute;nica de la &eacute;poca publicada en el extinto peri&oacute;dico El Heraldo de Madrid.
    </p><p class="article-text">
        Como curiosidad, la pantalla ya mostr&oacute; im&aacute;genes en movimiento el 13 de mayo, v&iacute;spera del acto oficial, a modo de preestreno y como forma de efectuar las comprobaciones definitivas. Al d&iacute;a siguiente, las proyecciones se alargaron nada menos que trece horas, de 10.00 a 23.00, con dos paradas (o intermedios) para comer. Cada pase duraba unos 20 minutos al precio de una peseta. Una ganga para las cifras de hoy, pero extremadamente caro para la &eacute;poca. Y, encima, sin palomitas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Placa homenaje al primer cine en Madrid, en la fachada del centro de salud Las Cortes.                            </span>
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        En cuanto al material exhibido, lo film&oacute; el propio Promio. Eran escenas de la vida cotidiana que grab&oacute; al llegar a Madrid: la salida de las alumnas del Colegio de San Luis de los Franceses, la llegada de la cuadrilla del torero Luis Mazzantini a la plaza de toros, maniobras de artiller&iacute;a en Vic&aacute;lvaro, la Puerta del Sol o la de Toledo... pasajes costumbristas que apenas duraban uno o dos minutos. Registr&oacute; el Cuartel de la Monta&ntilde;a y al regimiento de zapadores, a los soldados en Vic&aacute;lvaro o al Real Cuerpo de Alabarderos del Palacio Real.
    </p><p class="article-text">
        En total, doce pel&iacute;culas-acontecimiento a 16 fotogramas por segundo (frente a los 24 est&aacute;ndar en la actualidad) agrupadas en cintas de 17 metros cada, que se encuentran a buen recaudo en la Filmoteca Espa&ntilde;ola. Algunas piezas pueden incluso <a href="https://filmo.platfo.es/content/unclassified/hallebardiers-de-la-reine" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">verse en la web Platfo</a>. Este primer <em>ciclo </em>de cine en Espa&ntilde;a acab&oacute;, por cierto, el 19 de junio de ese mismo 1896. Un mes de fantas&iacute;a inicial.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Una de las películas documentales proyectadas en aquella sesión fundacional.                            </span>
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        Cuando el cine volvi&oacute;, se produjeron cambios significativos. Para empezar, el precio. De la peseta inicial se pas&oacute; a los cinco o diez c&eacute;ntimos por una entrada normal y un real (25 c&eacute;ntimos) para los pudientes que eleg&iacute;an asientos preferentes. Con los a&ntilde;os, el Hotel Rusia dej&oacute; de acoger estos actos y finalmente acab&oacute; por cesar sus actividades entrado el siglo XX.
    </p><p class="article-text">
        Del evento que le hizo entrar en los libros de historia quedan dos vestigios en la Carrera de San Jer&oacute;nimo. A la mencionada placa de m&aacute;rmol en el exterior del actual centro de salud hay que a&ntilde;adir otra entre los balcones de la primera planta, instalada previamente (en 1946). 
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                La segunda placa, con una fecha distinta de la primera proyección.                            </span>
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        Y ojo, porque recoge una fecha diferente para la efem&eacute;ride: <strong>&ldquo;</strong>El d&iacute;a de san Isidro se celebr&oacute; en esta casa la primera exhibici&oacute;n del cinemat&oacute;grafo para los espa&ntilde;oles. Homenaje del&nbsp;C&iacute;rculo de Escritores Cinematogr&aacute;ficos 1896 &ndash;15 de mayo&ndash; 1946&rdquo;. Un d&iacute;a de divergencia que se explica por la apertura general al p&uacute;blico. Es decir, el 13 se llevaron a cabo las &uacute;ltimas pruebas, el 14 se mostr&oacute; para un p&uacute;blico selecto y a partir del 15 el invento se abri&oacute; al com&uacute;n de los mortales (o por los menos a los mortales con ciertos posibles).
    </p><h2 class="article-text">El cine permanece</h2><p class="article-text">
        La curiosidad termina de redondearse con una gran particularidad del centro de salud actual: cuenta con su propio espacio de exhibici&oacute;n de pel&iacute;culas. M&aacute;s bien es un habit&aacute;culo multiusos, que utilizan tambi&eacute;n para cursos, actividades formativas o charlas. No se sit&uacute;a exactamente donde tuvo lugar aquella primera proyecci&oacute;n, sino una planta m&aacute;s abajo, pero la an&eacute;cdota traza un entra&ntilde;able hilo temporal.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, el pasado 17 de abril este espacio acogi&oacute; un pase con coloquio posterior del documental <em>No apto para cobardes</em>. En esta pel&iacute;cula de Nuria Silv&aacute;n Miracle 50 mujeres de 50 y tantos a&ntilde;os hablan,&nbsp;sin tapujos, sobre la menopausia, el sexo en la madurez, la p&eacute;rdida de facultades, la vida en pareja (o sin ella) y el miedo a envejecer, a la muerte y a la soledad. &ldquo;Anima a la reflexi&oacute;n y a la empat&iacute;a.&nbsp;Un documental que habla de la vida sin efectos, ni intelectualidad.&nbsp;Su visionado est&aacute; altamente recomendado a los hombres. Cuantos m&aacute;s mejor&rdquo;, recoge su sinopsis oficial.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        Ese af&aacute;n por llegar a cualquier p&uacute;blico, por hacer del cine una herramienta democr&aacute;tica y de conciliaci&oacute;n gracias a su poder de reuni&oacute;n es lo que estaba presente en las primeras proyecciones de lo que a&uacute;n era un invento inaudito. Y es lo que, pese al impacto de su industrializaci&oacute;n, todav&iacute;a es capaz de conseguir un arte as&iacute; de poderoso.
    </p><p class="article-text">
        Igualarnos y unirnos constituye una de las mejores cosas del cine en salas, pero tambi&eacute;n es lo que logran unos servicios p&uacute;blicos robustos, los cuales adem&aacute;s escapan del elitismo de aquellas primeras proyecciones. Qu&eacute; hermosa coincidencia, por tanto, que el germen de las pel&iacute;culas en Madrid sea ahora un centro sanitario preocupado por generar conciencia social.
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<h2 class="outlook-header"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/" style="color:black;">Apoya el trabajo periodístico de Somos Madrid</a></h2>
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 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
            </aside>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Hormigo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/primera-proyeccion-cine-madrid-centro-salud-sigue-poniendo-peliculas-130-anos-despues_1_13139362.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 14 May 2026 20:01:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La primera proyección de cine en Madrid fue en un centro de salud que sigue poniendo películas 130 años después]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Centros de salud,Cine,Cultura,San Isidro,Congreso de los Diputados]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El origen de las rosquillas tontas y listas de San Isidro y la historia de la tía Javiera, cuya receta todos querían imitar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/origen-rosquillas-tontas-listas-san-isidro-historia-tia-javiera-cuya-receta-querian-imitar_1_13219170.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8f22c650-bee8-46cc-ab4d-2c35376cee3d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El origen de las rosquillas tontas y listas de San Isidro y la historia de la tía Javiera, cuya receta todos querían imitar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La tía Javiera, una dulcera del primer tercio del siglo XIX de la que se sabe poco, hizo famosas sus rosquillas “listas”. Pronto le salieron imitadores y quienes decían ser continuadores de la saga. Las rosquillas son uno más de los elementos populares que han descrito la fiesta de San Isidro, que se ha querido vender siempre como un ámbito interclasista. A la vez, las descripciones abundan en caricaturas del pueblo bajo entre las que podría incluirse la propia Javiera</p><p class="subtitle">Especial - Fiestas de San Isidro 2026 en Madrid </p></div><p class="article-text">
        Por San Isidro, ni <em>tonta </em>es un insulto ni <em>lista </em>suele ir cargada de iron&iacute;a. Los adjetivos hacen referencia a los tipos m&aacute;s populares de rosquillas que se consumen en Madrid durante el mes de mayo y las fiestas patronales de San Isidro. Las tontas, sin cobertura. Las listas, con una costra azucarada (blanca o amarilla). Como las de Santa Clara, con merengue seco, o las francesas, en las que se elabora el rebozado con almendra molida.
    </p><p class="article-text">
        Lo que las rosquillas nos trajeron adem&aacute;s fue un tipo femenino, la dulcera en la feria, encarnado en la m&iacute;tica t&iacute;a Javiera, una vendedora de rosquillas <em>listas </em>con receta propia, cuya leyenda ha llegado m&aacute;s lejos que su incierta figura. Contamos con un anuncio que da noticia de la t&iacute;a Javiera en el <em>Diario de Avisos </em>de 1863, aunque su existencia se pierde a&ntilde;os atr&aacute;s. Dec&iacute;a:
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&ldquo;Aviso &aacute; los golosos. La acreditada t&iacute;a Javiera, de Villarejo Salvan&eacute;s, avisa &aacute; sus numerosos parroquianos que desde el d&iacute;a 14 establece su puesto de rosquillas en el camino de la ermita del Santo, subiendo &aacute; la izquierda; en cuyo puesto habr&aacute; un cartel con la t&iacute;a Javiera en una borrica&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Ilustración de prensa                            </span>
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        En realidad, de lo que nos habla el anuncio es de la temprana costumbre de intentar apropiarse de lo que hoy llamar&iacute;amos capital simb&oacute;lico de los dulces con nombre y apellidos. Pronto, recalcan con mucha iron&iacute;a las noticias de prensa de los siglos XIX y XX, aparecieron innumerables anuncios en las barracas asegurando que sus due&ntilde;os eran familiares de la popular Javiera y ten&iacute;an acreditada la f&oacute;rmula del dulce.
    </p><p class="article-text">
        Aunque hay quien dice que la t&iacute;a Javiera era de Fuenlabrada, parece haber bastante consenso en que sus rosquillas ven&iacute;an de Villarejo de Salvan&eacute;s. Lo que es seguro es que ambos eran lugares productores del dulce. En <em>Las subsistencias en Madrid  </em>(1912), Miguel Meigosa, jefe del negociado de<em> Consumos, abastos, mataderos y mercados</em> del Ayuntamiento de Madrid, analiza la industria de las confiter&iacute;as y pasteler&iacute;as. Rese&ntilde;a que hab&iacute;a 44 f&aacute;bricas en la provincia, entre las cuales solamente las de Fuenlabrada (donde hab&iacute;a diez) y Villarejo exportaban fuera de Madrid. Esta &uacute;ltima era, precisamente, conocida como la de la T&iacute;a Javiera y colocaba sus productos en Colmenar, Chinch&oacute;n o Extremera.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Viñeta de las fiestas de San Isidro (Madrid), publicada en la revista satírica &quot;El Mundo Cómico&quot;"
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                Viñeta de las fiestas de San Isidro (Madrid), publicada en la revista satírica &quot;El Mundo Cómico&quot;                            </span>
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        De Javiera habla Benavente en <em>Memorias y olvidos.</em> Dice:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Obtuvo (su padre) por concurso de su Ayuntamiento, la plaza de m&eacute;dico titular de Villarejo de Salvan&eacute;s, lugar de la provincia de Madrid, famoso por sus rosquillas, que han hecho, si no inmortal, muy duradero el nombre de la primera que las emprendi&oacute; en Madrid, durante la romer&iacute;a de San Isidro, la T&iacute;a Javiera, la que hasta muchos a&ntilde;os despu&eacute;s tuvo como continuadoras, que se anunciaban como dos sobrinas suyas, hasta que una m&aacute;s atrevida pretendi&oacute; suplantar del todo, y a modo de reto, puso, como Don Juan Tenorio y Don Luis Mejia, en su puesto este cartel: <em>Yo, como la verdadera T&iacute;a Javiera, no tengo t&iacute;as ni sobrinas.</em> Se hizo popular en Madrid. A pesar de tan rotunda afirmaci&oacute;n, aquella no era la verdadera T&iacute;a Javiera, que ya hab&iacute;a muerto a&ntilde;os antes, pero tampoco era verdad que la difunta no hubiese dejado t&iacute;as ni sobrinas; de las t&iacute;os no s&eacute;; pero de las sobrinas, una, por lo menos, he conocido yo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero la T&iacute;a Javiera y sus sucesores alcanzaron desde muy pronto la categor&iacute;a de mito casi ir&oacute;nico, porque todo el mundo sab&iacute;a que el linaje exhibido en la romer&iacute;a era falso -parte de su ritualizaci&oacute;n- sin que a nadie le importara. Ya en 1882 el periodista Santiago Olmedo y Estrada escrib&iacute;a <a href="https://hemerotecadigital.bne.es/hd/es/viewer?id=99267f25-82b9-413a-a1fc-6a04e23705b0&amp;page=4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una divertida cr&oacute;nica </a>que concluye diciendo que &ldquo;La t&iacute;a Javiera es una idea, y como idea anterior &aacute; toda raz&oacute;n y &aacute; todo principio&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Un estereotipo en la l&oacute;gica de la romer&iacute;a &ldquo;babil&oacute;nica&rdquo; e interclasista</h2><p class="article-text">
        La romer&iacute;a que nos ocupa se puede rastrear a partir de la construcci&oacute;n de la ermita en 1528 pero al principio su orientaci&oacute;n era exclusivamente religiosa. Fue posteriormente cuando se le fueron a&ntilde;adiendo los elementos festivos, seg&uacute;n rese&ntilde;a Pascual Madoz en su estudio relativo a Madrid con el ep&iacute;grafe <em>Romer&iacute;as, verbenas y otros regocijos</em>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Cabezudo de la tía Javiera                            </span>
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        Las descripciones con las que contamos de los siglos XVI y XVII nos hablan de romeros madrugadores que acud&iacute;an a buscar el agua milagrosa de la fuente. Desde pronto, se debi&oacute; generalizar la costumbre de merendar en el entorno y beber all&iacute; el agua del santo. Y, despu&eacute;s del agua, siempre llegan los dulces y el vino.
    </p><p class="article-text">
        Aparecieron las distintas modalidades de rosquillas a las que ya hemos hecho referencia, los barquillos, los churros y otras viandas. Andando los a&ntilde;os -que se cuentan por siglos- el paisaje de tenderetes dar&iacute;a paso a las atracciones de feria, desde el tiovivo hasta los crueles espect&aacute;culos circenses que explotaban caracter&iacute;sticas f&iacute;sicas inusuales. Eran tambi&eacute;n muy frecuentes los botijos y los pitos del santo (todo llevaba este apellido), una especie de silbatos con forma de p&aacute;jaro que a&uacute;n nos son conocidos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La Romería de San Isidro                            </span>
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        Las rosquillas consumidas por San Isidro nos hablan de dos caras diferentes de la industria del dulce, en ambos casos protagonizadas por mujeres. Por un lado, encontramos las tradicionales dulcer&iacute;as de los conventos, que en el caso de la fiesta toma forma con las conocidas rosquillas de Santa Clara. Por otro lado, el trabajo asalariado femenino, que en el caso de las dulceras resultaba ser, ya a principios del siglo XX, <a href="https://www.jstor.org/stable/40340848" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">uno de los m&aacute;s precarios</a>.
    </p><p class="article-text">
        Junto con la conformaci&oacute;n de la fiesta, empiezan a proliferar las representaciones interclasistas, que se ven bien en la <em>Pradera de San Isidro de Goya</em>, un encargo de Carlos III a trav&eacute;s de Jovellanos que deb&iacute;a reflejar la relaci&oacute;n entre los distintos estamentos sociales.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Notar&aacute;s que a simple vista todo es antiest&eacute;tico en la romer&iacute;a de San Isidro: tumbas de mendigos gu&aacute;charos rodean a los acomodados alegres&rdquo;, dec&iacute;a en 1873 <em>Madrid por dentro y por fuera: gu&iacute;a de forasteros incautos</em>, un volumen que recoge cr&oacute;nicas costumbristas de la &eacute;poca. Es dif&iacute;cil encontrar descripciones de la romer&iacute;a que no se centren (y hasta se regodean) en lo meramente costumbrista y en la idea interclasista de estamentos o clases conviviendo armoniosamente en la pradera. Se represent&oacute; en el teatro popular hasta la saciedad y Ram&oacute;n de la Cruz tiene un sainete titulado<em> La pradera de San Isidro,</em> en cuyos di&aacute;logos se mezclan personajes de diferentes clases.
    </p><p class="article-text">
        En estos cuadros pintorescos se incide, as&iacute; mismo, en lo carnavalesco, con gran profusi&oacute;n de menciones a Babilonia y otros lugares comunes del hedonismo. Mesonero Romanos, ya hace referencia a las bacanales romanas en <em>Mis ratos perdidos o ligero bosquejo de Madrid en 1820 y 1821</em>:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Acord&aacute;bame yo de las descripciones que hab&iacute;a le&iacute;do de las fiestas con que los romanos celebraban sus bacanales, y compar&aacute;balas a estas sin temor de que se me achacase de exagerado. Con efecto si en aqu&eacute;llas faltaba el pudor, en &eacute;sta no sobra; si en aqu&eacute;llas hab&iacute;a bailoteos, en &eacute;sta los hay de todos g&eacute;neros; si en aqu&eacute;llas se daban latigazos, en &eacute;sta se dan palos; y en fin, si en aqu&eacute;llas todo era desorden y confusi&oacute;n, todo es en &eacute;sta confusi&oacute;n y desorden&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los lugares comunes habituales de la literatura sobre la pradera, tocante en el moralismo y la educaci&oacute;n de la plebe, es el del <em>primo, </em>timado en el fragor del bullicio. A este respecto hay que hacer notar que muchas veces se habla de los <em>isidros</em>, campesinos de aspecto tosco provenientes de fuera de Madrid, que acud&iacute;an a la ciudad para la romer&iacute;a y eran objeto de chanzas. Isidro vendr&iacute;a a ser un apelativo despectivo traducible hoy en d&iacute;a por paleto.
    </p><p class="article-text">
        En la corte y las clases acomodadas se puso de moda alabar en la distancia el tipo popular y sus costumbres como esencia de lo espa&ntilde;ol y opuesto a lo franc&eacute;s o extranjerizante. Una postura est&eacute;tica que queda bien caracterizada en la duquesa de Alba como maja. Del interclasismo est&eacute;tico del imaginario de San Isidro salen, parad&oacute;jicamente, tambi&eacute;n tipos populares carnavalescos, que encarnan a un populacho excesivo y de rasgos grotescos. Se ve en las ilustraciones de prensa de la &eacute;poca o en los cabezudos inspirados en tipos populares de resonancias menesterosas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;os despu&eacute;s de firmar <em>La Pradera de San Isidro</em>, Francisco de Goya inmortaliz&oacute; en una de sus pinturas negras la romer&iacute;a de San Isidro con un aire mucho m&aacute;s oscuro y tenebroso que el del cuadro anterior. En la fiesta popular hay un callej&oacute;n dif&iacute;cil de encontrar donde se cruzan el igualitarismo popular y el control social de las &eacute;lites, operando a trav&eacute;s del dejar hacer por un d&iacute;a. Dos realidades que se solapan y que hacen que la t&iacute;a Javiera pueda ser, a la vez, una caricatura y la se&ntilde;ora que se r&iacute;e del poderoso.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
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      <dc:creator><![CDATA[Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/origen-rosquillas-tontas-listas-san-isidro-historia-tia-javiera-cuya-receta-querian-imitar_1_13219170.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 14 May 2026 04:00:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El origen de las rosquillas tontas y listas de San Isidro y la historia de la tía Javiera, cuya receta todos querían imitar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fiestas San Isidro,San Isidro,Fiestas Madrid]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Comunidad de Madrid nació queriendo ser moderna: la bandera del mejor diseñador y el himno del filósofo ácrata]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/comunidad-madrid-nacio-queriendo-moderna-bandera-mejor-disenador-himno-filosofo-acrata_1_13200980.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/be510f8a-bf88-477a-8b0a-314a2db921ae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Comunidad de Madrid nació queriendo ser moderna: la bandera del mejor diseñador y el himno del filósofo ácrata"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El recientemente fallecido Cruz Novillo recibió en 1983 el encargo de imaginar la bandera regional junto con el literato Santiago Amón. La enseña coincide en el tiempo con la composición del poco conocido himno de la autonomía. El autor de su letra tuvo que modificar muchas cosas de un himno en el que el territorio habla en primera persona de garajes, museos, estadios, semáforos, funcionarios o proletarios</p><p class="subtitle">Muere a los 89 años José María Cruz Novillo, el 'hombre que diseñó España'</p></div><p class="article-text">
        El pasado 2 de mayo <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cuenca/fallece-jose-maria-cruz-novillo-hombre-diseno-espana-89-anos_1_13189817.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">falleci&oacute; Jos&eacute; Mar&iacute;a Cruz Novillo</a>, <em>el hombre que dise&ntilde;&oacute; Espa&ntilde;a</em>, parafraseando el t&iacute;tulo de un documental que versa sobre el personaje. Los obituarios se llenaron de los nombres de instituciones y empresas a las que dio una identidad gr&aacute;fica reconocida por todos (Correos, Cuerpo Nacional de Polic&iacute;a, Antena 3 Radio, Renfe, ONCE, Repsol&hellip;). El d&iacute;a de su fallecimiento, fiesta oficial de la Comunidad de Madrid, subraya una de sus creaciones m&aacute;s presentes &ndash;maldito centralismo&ndash;: la bandera de dicha comunidad aut&oacute;noma, que dise&ntilde;&oacute; junto con el poeta y periodista Santiago Am&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La Constituci&oacute;n de 1978 hab&iacute;a dejado la puerta abierta a lo que luego conocer&iacute;amos como Estado de las autonom&iacute;as, que en ese momento estaba por definir. Los pactos auton&oacute;micos de 1981 entre UCD y PSOE y la aprobaci&oacute;n en julio de 1982 del proyecto de Ley Org&aacute;nica de Armonizaci&oacute;n del Proceso Auton&oacute;mico (conocido como LOAPA) adoquinaron el camino, y Madrid dej&oacute; de ser cosa de castellanos viejos con la constituci&oacute;n de su propia comunidad en 1982. Como en la capital somos m&aacute;s chulos que nadie, se hizo &ldquo;por motivos de inter&eacute;s nacional&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cruz Novillo y Am&oacute;n recibieron el encargo de crear un s&iacute;mbolo nuevo y recurrieron para ello a imaginarios extra her&aacute;ldicos &ndash;nada de cuarterones&ndash; con mimbres de la tradici&oacute;n madrile&ntilde;a. &ldquo;Para una Comunidad nueva, un nuevo dise&ntilde;o&rdquo;, dijeron. El escudo fue tambi&eacute;n llevado a cabo por ambos.
    </p><p class="article-text">
        A principios de 1983 se reunieron con Javier Sesma, consejero de Presidencia de la Comunidad de Madrid, y comenzaron a revisar posibilidades. Pronto, decidieron que el rojo carmes&iacute; del pend&oacute;n de Castilla deb&iacute;a dominar en la bandera. En realidad, <em>Super Warm Red </em>de Pantone. La definici&oacute;n concreta es la que hace la Ley 2/1983, que regula la bandera, el escudo y el himno: &ldquo;La bandera de la Comunidad de Madrid es roja carmes&iacute;, con siete estrellas de plata, de cinco puntas colocadas cuatro y tres, en el centro del lienzo.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        El trabajo requiri&oacute; de mucha documentaci&oacute;n y no est&aacute; exento de pol&eacute;mica: &iquest;rojo carmes&iacute; o morado? Blanca Cid Villagrasa explicaba de esta manera la elecci&oacute;n <a href="https://revista.asambleamadrid.es/index.php/rvam/es/article/view/450/469" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la revista de la Asamblea de Madrid</a>:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La primera duda que se suscit&oacute; fue crom&aacute;tica, esto es, morada o carmes&iacute;. La aparici&oacute;n del morado como color distintivo de Castilla no se remonta m&aacute;s all&aacute; del siglo XVII y en parte fue por la confusi&oacute;n promovida por el Conde Duque de Olivares, o derivadas, seg&uacute;n cuentan del 'pend&oacute;n morado' que &eacute;l hac&iacute;a ondear en un regimiento suyo, de nombre 'Castilla'. Sin embargo, no era pend&oacute;n sino estandarte, y no era morado sino rojo carmes&iacute; (la intemperie convirti&oacute; en morada la tela roja). El aut&eacute;ntico color de Castilla era el rojo carmes&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pero tampoco estaba nada claro qu&eacute; color era el carmes&iacute;. Carmes&iacute; proviene de la palabra 'Quermes' que significa 'el color del quermes', y si del quermes se obtuvo un color rojo encendido, de la cochinilla se logr&oacute; un 'grana subido', llamado 'carmes&iacute;'. En &eacute;l preponderaba el matiz vivo del rojo sobre el apagado grana hasta el extremo de que, 'carmes&iacute;' se equipar&oacute; a 'tela roja sin otra diferencia espec&iacute;fica&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        La querella sobre el color no fue solamente historiogr&aacute;fica: el Grupo Popular enmend&oacute; el uso de la palabra rojo, intentando que figurara solamente carmes&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Las siete estrellas de cinco puntas, comunes al escudo, representan las de la constelaci&oacute;n de la Osa Mayor recort&aacute;ndose sobre la sierra de Guadarrama y simbolizan tambi&eacute;n las cinco provincias que limitan geogr&aacute;ficamente la Comunidad. Una vez m&aacute;s, el grupo popular intent&oacute; que las estrellas no fueran de cinco puntas, aludiendo a razones de tradici&oacute;n her&aacute;ldica y, quiz&aacute;, tratando de evitar la similitud con las estrellas revolucionarias que poblaban otros s&iacute;mbolos en la &eacute;poca.
    </p><h2 class="article-text">Un himno en el que Madrid nos habla en primera persona</h2><p class="article-text">
        Una vida paralela a la bandera &ndash;y no menos curiosa&ndash; tiene el himno de la Comunidad de Madrid. Porque s&iacute;, Madrid tiene un himno y es de lo m&aacute;s curioso. La m&uacute;sica pertenece a Pablo Soroz&aacute;bal (hijo del compositor de zarzuelas del mismo nombre) y <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Himno_de_la_Comunidad_de_Madrid" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">la letra </a>a Agust&iacute;n Garc&iacute;a Calvo. Quien nos habla en el himno es la propia Comunidad de Madrid, que se narra en primera persona. Empieza:
    </p><p class="article-text">
        <em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;Yo estaba en el medio:</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;giraban las otras en corro</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;y yo era el centro.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;Ya el corro se rompe,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;ya se hacen Estado los pueblos,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;y aqu&iacute; de vac&iacute;o girando</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;sola me quedo.</em>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        En 2020 sali&oacute; <a href="https://elpais.com/cultura/2020-06-30/el-himno-de-madrid-se-debatio-por-carta.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicada en El Pa&iacute;s</a> la correspondencia mantenida entre Enrique Tierno Galv&aacute;n y Agust&iacute;n Garc&iacute;a Calvo en 1983 a prop&oacute;sito de la letra.&nbsp;A ambos les un&iacute;a un pasado en la universidad y en la oposici&oacute;n al r&eacute;gimen franquista. En 1965, los catedr&aacute;ticos Agust&iacute;n Garc&iacute;a Calvo, Jos&eacute; Luis L&oacute;pez Aranguren y Enrique Tierno Galv&aacute;n fueron expulsados de la universidad madrile&ntilde;a acusados de apoyar las protestas estudiantiles que se sucedieron aquel a&ntilde;o. Unos a&ntilde;os despu&eacute;s, el uno convertido en alcalde y el otro en figura de la contracultura, unieron fuerzas para perge&ntilde;ar el himno de una nueva autonom&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La iniciativa de ofrecer a Agust&iacute;n Garc&iacute;a Calvo la redacci&oacute;n del himno le corresponde, sin embargo, al socialista Joaqu&iacute;n Leguina, primer presidente de la CAM. El ling&uuml;ista y fil&oacute;sofo &aacute;crata acept&oacute; el encargo desinteresadamente &ndash;cobrar&iacute;a una peseta por el trabajo&ndash;, pero no se lo tom&oacute; con la solemnidad que suelen afrontarse este tipo de encargos. Le contaba entonces al peri&oacute;dico El Pa&iacute;s que &ldquo;si fuese un himno para una entidad nacional, o un himno a Espa&ntilde;a o al Mercado Com&uacute;n o el Himno de Artiller&iacute;a, habr&iacute;a dicho que no. Pero la autonom&iacute;a de Madrid es una fantas&iacute;a pol&iacute;tica muy clara y coloca las cosas en otro plano. A lo mejor me divierte la idea, pero igual resulta un himno demasiado divertido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El resultado final lleg&oacute; despu&eacute;s de corregir muchas propuestas. Aunque cuesta creerlo leyendo la ya de por s&iacute; curiosa letra vigente, las primeras versiones eran a&uacute;n m&aacute;s tocantes con el absurdo, raz&oacute;n por la cual Leguina se vio obligado a recurrir a la interlocuci&oacute;n de Tierno Galv&aacute;n. Como muestra, un bot&oacute;n. En su versi&oacute;n primigenia inclu&iacute;a el verso: &ldquo;Mire, Anacleto, las vueltas que da el mundo para estarse quieto&rdquo; [en referencia al personaje de c&oacute;mic Anacleto, agente secreto].
    </p><p class="article-text">
        Una de las discusiones ling&uuml;&iacute;sticas de mayor enjundia entre el viejo profesor y el anarquista de sal&oacute;n (que podr&iacute;a ser el del caf&eacute; <em>La Manuela,</em> en Malasa&ntilde;a) fue la introducci&oacute;n en el texto de la palabra <em>nada </em>como definitoria de una entelequia oficializada entonces en Comunidad Aut&oacute;noma llamada Madrid. Hab&iacute;a un verso que dec&iacute;a &ldquo;capital de la nada, oficinas&rdquo;, que desaparecer&iacute;a. El concepto nada tambi&eacute;n mutar&iacute;a en el de <em>algo </em>en otra parte del libreto. De &ldquo;que, para no ser nada/&nbsp;soy madrile&ntilde;o&rdquo; pas&oacute; a ser &ldquo;que solo por ser algo/soy madrile&ntilde;o&rdquo;. El himno se estren&oacute; en 1984 pese a la oposici&oacute;n popular (del partido, que entonces era a&uacute;n Alianza Popular). 
    </p><p class="article-text">
        Como en el caso de la bandera y el escudo, el himno tambi&eacute;n se oficializ&oacute; a trav&eacute;s de la Ley 2/1983. All&iacute; se dice en sus art&iacute;culos 6 y 7 que: &ldquo;El himno de la Comunidad de Madrid se compone del poema de tres estrofas que figura como Anexo I de la presente Ley y la correspondiente partitura musical que figura como Anexo 2&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los anexos musicales, con sus negras y sus corcheas, permiten que en los actos oficiales suene com&uacute;nmente el himno solamente a trav&eacute;s de la m&uacute;sica de Soroz&aacute;bal. Cada cierto tiempo, alguien comparte en redes un v&iacute;deo glorioso en el que el propio Garc&iacute;a Calvo canta el himno en el Ateneo de Madrid acompa&ntilde;ado de la poeta Isabel Escudero (su pareja) y el p&uacute;blico de la instituci&oacute;n. &iexcl;Qu&eacute; pena que no se cante m&aacute;s!
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 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
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    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/comunidad-madrid-nacio-queriendo-moderna-bandera-mejor-disenador-himno-filosofo-acrata_1_13200980.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 May 2026 20:07:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Comunidad de Madrid nació queriendo ser moderna: la bandera del mejor diseñador y el himno del filósofo ácrata]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Comunidad de Madrid]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los '25 años de paz': cuando el franquismo quiso cambiar el relato de la Guerra Civil desde la Castellana]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/25-anos-paz-franquismo-quiso-cambiar-relato-guerra-civil-castellana_1_12963539.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b1de7bee-2aaa-4935-8c26-0f1688404a2c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los &#039;25 años de paz&#039;: cuando el franquismo quiso cambiar el relato de la Guerra Civil desde la Castellana"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En 1964 el régimen celebraba sus 25 años queriendo dar una imagen aperturista y encargó al Ministerio de Información de Manuel Fraga (y este a un grupo de historiadores liderado por Ricardo de la Cierva) una narrativa que cambiaba la imagen de cruzada por la de guerra fratricida y búsqueda fraternal de paz</p><p class="subtitle">El accidente de tren de Villaverde en 1957: cierre informativo y solidaridad vecinal a las puertas del desarrollismo franquista </p></div><p class="article-text">
        El 1 de mayo de 1964, Francisco Franco se dio un ba&ntilde;o de masas en el estadio Santiago Bernab&eacute;u durante las jornadas de San Jos&eacute; Obrero (o Artesano), un intento de cooptar la fecha internacional del Primero de Mayo que se ven&iacute;a celebrando con espectaculares demostraciones sindicales de la Obra de Educaci&oacute;n y Descanso desde 1958. Pero la celebraci&oacute;n de aquel a&ntilde;o, que coincid&iacute;a con el veinticinco aniversario del r&eacute;gimen, quiso ser especial.
    </p><p class="article-text">
        La Demostraci&oacute;n Sindical incluy&oacute; las habituales actuaciones de los coros y danzas de las distintas regiones espa&ntilde;olas con sus respectivos trajes regionales. Siguieron <em>El baile de la cenicienta</em>, con 200 bailarines sobre patines. Luego, se hizo el ruido en el coso madridista con el rugir de ochenta motoristas haciendo cabriolas al ritmo de <em>La cabalgata de las valquirias</em>. 700 j&oacute;venes gimnastas de la Secci&oacute;n Femenina salieron a continuaci&oacute;n. Un coro formado por 2.500 trabajadores y trabajadoras de distintos puntos de Espa&ntilde;a cant&oacute; al un&iacute;sono una parte del <em>Mes&iacute;as </em>de H&auml;ndel y del <em>Pr&iacute;ncipe Igor</em> de Borodin tambi&eacute;n. Y ballet, con 150 bailarines de Bilbao por Tchaikovsky.
    </p><p class="article-text">
        Para el n&uacute;mero final, 4.000 trabajadores hicieron una tabla de gimnasia masculina. La noche termin&oacute;, a las once menos veinte, con las notas del himno nacional ante la atenta mirada de Franco y su familia. En un palco contiguo, los acompa&ntilde;aban Juan Carlos de Borb&oacute;n, Sof&iacute;a de Grecia y Alfonso de Borb&oacute;n Dampierre.
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                Logotipo oficial de la campaña que se pudo ver en toda España                            </span>
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        Un rato antes, el Jefe del Estado hab&iacute;a inaugurado a 500 metros del estadio del Real Madrid &ldquo;la magna exposici&oacute;n&rdquo; <a href="https://polipapers.upv.es/index.php/EGA/article/view/6307/6650" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Espa&ntilde;a 64</em></a><a href="https://polipapers.upv.es/index.php/EGA/article/view/6307/6650" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">.</a> Franco lleg&oacute; a la lonja de los Nuevos Ministerios a las siete y veinticinco de la tarde (seg&uacute;n el diario falangista Libertad), acompa&ntilde;ado de do&ntilde;a Carmen Polo de Franco y de su hija, la marquesa de Villaverde. All&iacute;, les recibieron distintos miembros de su gobierno, otros altos mandos del r&eacute;gimen &ndash;como el conde de Mayalde, alcalde de Madrid&ndash; y, por supuesto, Manuel Fraga Iribarne, ministro de Informaci&oacute;n y Turismo, que era el responsable del evento y dio un discurso del que el diario destac&oacute; la frase &ldquo;la paz fue el objetivo supremo de nuestra lucha&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La inauguraci&oacute;n de la exposici&oacute;n se enmarcaba en una fecha estrat&eacute;gica y el aniversario redondo quer&iacute;a ser un punto de bisagra en la narrativa del franquismo. La d&eacute;cada de los 50 hab&iacute;a terminado con el agotamiento del modelo aut&aacute;rquico y el franquismo buscaba afianzar el modelo tecnocr&aacute;tico y desarrollista, lanzado con el Plan de Estabilizaci&oacute;n de 1959.
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                Vista nocturna del pabellón en Nuevos Ministerios                            </span>
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        El nombramiento de Manuel Fraga como Ministro de Informaci&oacute;n y Turismo en 1962 pretend&iacute;a dar al franquismo una nueva imagen, que lo proyectara como Estado capaz de cabalgar la modernidad sin renunciar al orden. Para ello, se busc&oacute; un nuevo discurso sobre el momento fundacional del r&eacute;gimen, la guerra, abandonando la narrativa de la cruzada, subrayando el car&aacute;cter de &ldquo;guerra entre hermanos&rdquo; y patrimonializando una supuesta misi&oacute;n por la paz entre espa&ntilde;oles que permit&iacute;a superar el trauma nacional.
    </p><p class="article-text">
        El giro ven&iacute;a empujado por el trabajo de hispanistas como Hugh Thomas, Gabriel Jackson o Herbert Southworth, que desment&iacute;an profesionalmente los recetarios hist&oacute;ricos del r&eacute;gimen; e incluso por proyectos editores en el exilio como Ruedo Ib&eacute;rico. Para intentar ganar la batalla de la propaganda desde la construcci&oacute;n del relato del historiador, Fraga <a href="https://www.cepc.gob.es/publicaciones/revistas/revista-de-estudios-politicos/numero-163-eneromarzo-2014/politica-de-informacion-y-contrainformacion-en-el-franquismo-1951-1973-el-ministerio-de-informacion-1" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">fund&oacute; el Gabinete de Estudios sobre la Guerra de Espa&ntilde;a</a> (a veces llamado Secci&oacute;n de Estudios), que ten&iacute;a al frente al historiador Ricardo de la Cierva.
    </p><p class="article-text">
        Para llevar a cabo la exposici&oacute;n <em>Espa&ntilde;a 64</em>, el ministerio de Fraga encarg&oacute; al arquitecto Emilio P&eacute;rez Pi&ntilde;ero una estructura desmontable de aluminio. La propia biograf&iacute;a del arquitecto parec&iacute;a subrayar la narrativa que hilvanaba los fastos: era hijo del ingeniero militar republicano Antonio P&eacute;rez Ruiz, que particip&oacute; en el proyecto de las defensas de Madrid en 1936.
    </p><p class="article-text">
         La infraestructura contaba con una cubierta de 8.000 metros cuadrados. La empresa cont&oacute; con la asistencia t&eacute;cnica de la f&aacute;brica en Getafe de Construcciones Aeron&aacute;uticas S. A. (CASA). El pabell&oacute;n cost&oacute; 14 millones de pesetas, a los que habr&iacute;a que sumar otros 25 millones para la propia exposici&oacute;n y su gira itinerante. Se desmont&oacute; de Madrid en junio, pero fue llevada luego a Barcelona y San Sebasti&aacute;n, dibujando un itinerario de ciudades que hab&iacute;a resistido hasta los estertores de la guerra. Aunque Espa&ntilde;a 64 no lleg&oacute; a todos los rincones del pa&iacute;s, si lo hicieron otras m&aacute;s peque&ntilde;as formadas por carteles.
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                Montando los módulos en Nuevos Ministerios                            </span>
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        La clausura de la exposici&oacute;n volvi&oacute; a orillas de la Castellana, el eje en el que el primer franquismo hab&iacute;a querido construir su nuevo Madrid, lejos de la decadente Gran V&iacute;a y de los barrios bajos del populacho en la ciudad antigua. Termin&oacute; el 21 de diciembre de 1964 con una ceremoniosa colocaci&oacute;n de la primera piedra del Palacio Nacional de Congresos y Exposiciones de Madrid en la Avenida del General Per&oacute;n. 
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                XI Demostración Sindical en el Santiago Bernabéu                            </span>
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        La entronizaci&oacute;n del t&eacute;rmino paz continuar&iacute;a jalonando el a&ntilde;o 1964 m&aacute;s all&aacute; de los propios fastos oficiales de los <em>XXV a&ntilde;os de paz</em>. El desfile de la Victoria, celebrado en el mismo mes de mayo, se bautiz&oacute; como <em>Desfile de la paz</em>. Transcurri&oacute;, como era habitual, por el Paseo de la Castellana y estuvo presidido por Francisco Franco. En la plaza de Col&oacute;n, el regimiento de zapadores construy&oacute; un puente met&aacute;lico sobre el que se le&iacute;a el mensaje &ldquo;XXV a&ntilde;os de paz espa&ntilde;ola&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, se inauguraron numerosas infraestructuras y hasta barriadas, como la que se construy&oacute; un a&ntilde;o despu&eacute;s <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/25_A%C3%B1os_de_Paz_(M%C3%A1laga)" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en M&aacute;laga</a>, que a&uacute;n conserva el nombre. En el mismo sentido de cambiar la imagen exterior del r&eacute;gimen, podemos incluir otro acontecimiento que tuvo lugar en el Santiago Bernab&eacute;u bajo la mirada del caudillo: la victoria en la final de la Copa de Europa de Naciones el 21 de junio frente a la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica, con el ic&oacute;nico gol de Marcelino a Yashin. Tras la victoria de La Roja,<a href="https://uvadoc.uva.es/handle/10324/58474" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> L&rsquo;Equipe publicar&iacute;a</a>: &ldquo;En Madrid el f&uacute;tbol ha dado una nueva lecci&oacute;n de solidaridad y de comprensi&oacute;n, pues esta paz ha venido a reconciliar alrededor de un bal&oacute;n y de un encuentro, alrededor de una copa de plata, dos pueblos que se ignoraban&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La Espa&ntilde;a del 600 y el primer turismo, la que anhelaba entrar en la Comunidad Econ&oacute;mica Europea, dise&ntilde;&oacute; cuidadosamente un cambio de rumbo discursivo &ndash;de la cruzada a la paz, de la guerra contra el rojo a la tragedia fratricida&ndash; que le permitiera ser admitida en el club de la modernidad. Hablando de una guerra que hab&iacute;an ganado como si todos la hubieran perdido. Como si a ellos les correspondiese dise&ntilde;ar la paz.
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            <aside class="news-outlook">
                
    
<h2 class="outlook-header"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/" style="color:black;">Apoya el trabajo periodístico de Somos Madrid</a></h2>
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 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
            </aside>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/25-anos-paz-franquismo-quiso-cambiar-relato-guerra-civil-castellana_1_12963539.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Apr 2026 20:09:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los '25 años de paz': cuando el franquismo quiso cambiar el relato de la Guerra Civil desde la Castellana]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[1 de Mayo,Franquismo,Manuel Fraga,Propaganda,Guerra Civil Española]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Rumba, rock duro y algo de pop: la música que saltó la valla de las prisiones de Carabanchel y Yeserías]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/rumba-rock-duro-pop-musica-salto-valla-prisiones-carabanchel-yeserias_1_13143627.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1d986ff7-3ec4-4e8b-93d7-463f0eb11e28_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Rumba, rock duro y algo de pop: la música que saltó la valla de las prisiones de Carabanchel y Yeserías"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los Chichos, Rosendo, Ramoncín, Antonio Vega, Ciudad Jardín...fueron muchos lo grupos que entraron a las cárceles durante las décadas de los ochenta y los noventa para cantarle a los presos y las presas</p><p class="subtitle">21 canciones (o muchas más) para cada uno de los 21 distritos de Madrid </p></div><p class="article-text">
        &ldquo;El hombre naci&oacute; para ser libre. Cada hombre es una historia, cada persona un mundo&rdquo;, dec&iacute;a el Jero antes de empezar a cantar los primeros versos de <em>Ni t&uacute; ni yo</em> &ndash;aut&eacute;ntico himno carcelario&ndash; en el patio de la c&aacute;rcel de Carabanchel. El v&iacute;deo de 1982 se puede ver<a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/antigua-carcel-franquista-carabanchel-declarada-gobierno-lugar-memoria-democratica_1_12711254.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> en&nbsp;YouTube</a>, aunque seguramente el concierto m&aacute;s conocido de la banda en una c&aacute;rcel fue el que ofrecieron en 1985 en el penal de Oca&ntilde;a, justo despu&eacute;s del estreno de <em>Yo, el Vaquilla</em>, pel&iacute;cula de la que firman la banda sonora.
    </p><p class="article-text">
        Llevar los instrumentos dentro de los muros de las c&aacute;rceles es una tradici&oacute;n de la m&uacute;sica &nbsp;m&aacute;s comprometida. Son muchos los conciertos que se han producido intramuros de una prisi&oacute;ns, quiz&aacute; los que antes acudan a nuestra cabeza sean lo de Johny Cash, Sex Pistols, Billy Bragg, Los Tigres del Norte, The Sex Pistols, Metallica o B. B. King, entre otros artistas cuya carrera alberga alg&uacute;n tipo de trasfondo social.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        Los conciertos de Los Chichos no son una excepci&oacute;n en Espa&ntilde;a o en Madrid. Hubo otros artistas que tambi&eacute;n actuaron para llevar un soplo de libertad a los presos en las antiguas c&aacute;rceles de Carabanchel y Yeser&iacute;as durante las d&eacute;cadas de los ochenta y los noventa.
    </p><p class="article-text">
        La realidad carcelaria de la Transici&oacute;n fue extremadamente dura. Por ello, hab&iacute;a nacido en 1976 la Coordinadora de Presos en Lucha (COPEL), que llen&oacute; los presidios de motines y huelgas de hambre que buscaban la mejora de las condiciones penitenciarias y que los presos comunes no quedaran excluidos de las amnist&iacute;as de la &eacute;poca. De manera que el combate cultural tambi&eacute;n abraz&oacute; a los presos.
    </p><p class="article-text">
        El rock fue una de las bandas sonoras del <em>maco</em> durante esto a&ntilde;os. En 1980 Moris, el rockero argentino, acaso uno de lo primeros rockeros espa&ntilde;oles, actuar&iacute;a en el sal&oacute;n de actos de Carabanchel <a href="https://mariskalrock.com/general/el-rock-de-la-carcel-mariskal-moris-y-una-historia-de-musica-entre-rejas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">presentado por el conocido periodista Mariskal Romero</a>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        En 1981 el programa de radio <em>Discocross, </em>comandado por el periodista Mariano Garc&iacute;a, organiz&oacute; un concierto de Ramonc&iacute;n. Ten&iacute;a su guasa porque Ram&oacute;n hab&iacute;a pasado unos d&iacute;as en la misma prisi&oacute;n cuando ten&iacute;a 17 a&ntilde;os por pertenecer a la Organizaci&oacute;n Sindical Obrera<em>. </em>Para el programa de Garc&iacute;a, los presos eran radioyentes de lujo a los que dedicaban canciones en antena.
    </p><p class="article-text">
        En 1988 la Asociaci&oacute;n Cultural Victoria Kent de funcionarios progresistas organiz&oacute; un festival por las fiestas del Dos de Mayo. Actuaron durante dos d&iacute;as Desperados, Moncho Alpuente, El Gran Wyoming, Reverendo, Chicho S&aacute;nchez Ferlosio, Javier Krahe o el grupo de rock Caronte, entre otros hasta sumar 33 artistas. El mismo n&uacute;mero reclusos de la Central de Obervaci&oacute;n de Carabanchel que tuvieron la suerte de presenciar las actuaciones. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Pues no os imagin&aacute;is las reticencias que ha habido que vencer, primero para hacer el festival, y luego para que actuaran mujeres&rdquo;, <a href="https://elpais.com/diario/1988/04/29/madrid/578316257_850215.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">contaba un funcionario de prisiones al peri&oacute;dico El Pa&iacute;s</a> en la &eacute;poca.
    </p><p class="article-text">
        Otro concierto importante que puede escucharse en internet es el que el grupo heavy Santa, con su carism&aacute;tica cantante Azucena, ofrecieron en la c&aacute;rcel en 1985. El rock duro y el heavy seguir&aacute;n siendo banda sonora eventual para los presos de Carabanchel hasta el cierre de la prisi&oacute;n. Durante el verano de 1994 actuaron, por ejemplo, Master Blues (con ex miembros de Sangre Azul, Bar&oacute;n Rojo y Hamlet) o Santaf&eacute;, un grupo de rock que despuntaba en aquel momento.
    </p><p class="article-text">
        La c&aacute;rcel cerr&oacute; en 1998 y fue demolida por el gobierno del PSOE, casi de la noche a la ma&ntilde;ana, en 2008. De sus muros, solo quedan en pie el p&oacute;rtico de entrada, un tramo de muro exterior, el antiguo hospital penitenciario (actual Centro de Internamiento de Extranjeros, CIE) y restos subterr&aacute;neos de celdas y galer&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Con la c&aacute;rcel ya cerrada, se produjo el que quiz&aacute; sea el concierto m&aacute;s famoso de cuantos all&iacute; han tenido lugar. En 1999 Rosendo Mercado organiz&oacute; un concierto m&iacute;tico en el recinto, que qued&oacute; inmortalizado en el disco <em>Siempre hay una historia</em>. En la grabaci&oacute;n se escuchan los gritos del p&uacute;blico coreando &ldquo;&iexcl;No <em>e</em>stamos todos, faltan los presos!&rdquo; No era la primera vez que el m&uacute;sico carabanchelero entraba en la c&aacute;rcel con la guitarra colgada en bandolera. En marzo de 1994 hab&iacute;a participado en un festival ben&eacute;fico junto con Ketama, Peret y Antonio Vega.
    </p><p class="article-text">
        La m&uacute;sica tambi&eacute;n lleg&oacute; a finales del siglo XX a la antigua c&aacute;rcel de mujeres de Yeser&iacute;as, en el distrito de Arganzuela. El edificio, que hab&iacute;a sido asilo para mendigos, se convirti&oacute; en prisi&oacute;n durante la guerra y el franquismo. Despu&eacute;s de servir como prisi&oacute;n masculina &ndash;sobre todo para presos pol&iacute;ticos durante los primeros a&ntilde;os&ndash; se transform&oacute; en penal femenino en los a&ntilde;os setenta. Permaneci&oacute; abierta hasta 1991 y hoy en d&iacute;a es el Centro de Inserci&oacute;n Social Victoria Kent. Por sus instalaciones tambi&eacute;n pasaron algunos artistas, la mayor&iacute;a de visita, aunque tuvo alguna reclusa ilustre como Tina de Las Grecas.
    </p><p class="article-text">
        En septiembre de 1983, por el D&iacute;a de la Merced &ndash;patrona de las c&aacute;rceles&ndash;, se organiz&oacute; en el patio de la c&aacute;rcel un festival de rock. El espect&aacute;culo fue presentado por el escritor bohemio Eduardo Haro Ibars (hijo del hist&oacute;rico periodista Eduardo Haro Tecglen). Se subieron al escenario, del que colgaban los mensajes &ldquo;Amor&rdquo; y &ldquo;Os queremos&rdquo;, los grupos Ciudad Jard&iacute;n, Flash Strato, PVP, Fiebres de Malta y At&oacute;micos. Las actuaciones se llevaron a cabo entre las cuatro y media y las ocho de la tarde, una hora poco habitual para el rock&hellip;fuera de la c&aacute;rcel.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es la &uacute;nica vez que he tocado en una c&aacute;rcel. Esta, adem&aacute;s, era una c&aacute;rcel de mujeres, que estaban all&iacute; con sus criaturas, y se ca&iacute;a a pedazos, un aut&eacute;ntico resto de la Espa&ntilde;a m&aacute;s negra, del que sal&iacute; apesadumbrado&rdquo;, explicaba <a href="http://grupociudadjardin.es/?page_id=393" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en su blog</a> Rodrigo Lorenzo, fundador de Ciudad Jard&iacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pocos a&ntilde;os despu&eacute;s nacer&iacute;a en la misma c&aacute;rcel de Yeser&iacute;as <a href="https://teatroyeses.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Teatro YESES</a>, una compa&ntilde;&iacute;a formada por mujeres reclusas que se fue, con las presas, a la prisi&oacute;n de Mujeres de Carabanchel y, luego, al Centro Penitenciario de Madrid-Mujeres en Alcal&aacute; de Henares.
    </p><p class="article-text">
        Las c&aacute;rceles se han llevado a poblaciones fuera de la ciudad de Madrid, donde <a href="https://www.rtve.es/play/audios/radioactivas-en-radio-5/radioactivas-radio-5-singing-ladies-radioactivas-alcala-meco-08-01-25/16398708/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">siguen entrando m&uacute;sicos</a> de vez en cuando. El lamento del de enmedio de los Chichos sigue vivo. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <aside class="news-outlook">
                
    
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 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
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      <dc:creator><![CDATA[Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/rumba-rock-duro-pop-musica-salto-valla-prisiones-carabanchel-yeserias_1_13143627.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Apr 2026 04:00:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Rumba, rock duro y algo de pop: la música que saltó la valla de las prisiones de Carabanchel y Yeserías]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Cuando la baronesa Thyssen se unió a los ecologistas para encadenarse a un árbol: 20 años del primer 'no a la tala' en Madrid]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/baronesa-thyssen-unio-ecologistas-encadenarse-arbol-20-anos-primer-no-tala-madrid_1_13146802.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/82a29a2f-bda3-4585-afbb-99f3bcee7f1c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuando la baronesa Thyssen se unió a los ecologistas para encadenarse a un árbol: 20 años del primer &#039;no a la tala&#039; en Madrid"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Han pasado dos décadas desde la histórica movilización que unió a la aristócrata con plataformas ciudadanas de Madrid para frenar la deforestación del bulevar del Paseo del Prado. Entidades protectoras del arbolado urbano convocan un paseo para rememorarlo este sábado</p><p class="subtitle">Talar 200 árboles para construir techos ajardinados: el PP aprueba en solitario el plan sobre el Noviciado de Chamartín </p></div><p class="article-text">
        Hay tantas causas por las que organizarse que, a menudo, los activistas no tienen tiempo de rememorar sus &eacute;xitos. Este s&aacute;bado, 18 de abril, la Mesa Ciudadana del &Aacute;rbol ha convocado un paseo conmemorativo para acordarse de que, hace ya veinte a&ntilde;os, se consigui&oacute; parar la tala prevista de 700 &aacute;rboles del Paseo del Prado por parte de una cuarentena de colectivos agrupados en la Plataforma SOS Paseo del Prado. El triunfo, importante en la genealog&iacute;a de las luchas colectivas, tiene tambi&eacute;n una presencia se&ntilde;alada en la memoria popular por la extra&ntilde;a alianza medi&aacute;tica que protagonizaron los ecologistas y Carmen Cervera, la baronesa Thyssen.
    </p><p class="article-text">
        En las coordenadas de la &eacute;poca, el plan se vend&iacute;a como una ampliaci&oacute;n del espacio peatonal y una reducci&oacute;n del tr&aacute;fico rodado en el Paseo del Prado. Sin embargo, grupos como Ecologistas en Acci&oacute;n pronto se&ntilde;alaron que la obra acabar&iacute;a con el hist&oacute;rico bulevar y propon&iacute;a la desaparici&oacute;n de cerca de 700 &aacute;rboles, lo que supon&iacute;a <a href="https://www.ecologistasenaccion.org/4792/manifiesto-s-o-s-paseo-del-prado/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">casi un 15% del arbolado que hab&iacute;a en el centro de Madrid</a>. 
    </p><p class="article-text">
        En 2023 Carmen Cervera public&oacute; sus memorias a trav&eacute;s de la pluma de la periodista Nieves Herrero. En <em>La Baronesa. Una vida de novela</em>, se hablaba del episodio de los &aacute;rboles, por supuesto. El asunto le pill&oacute; poco antes de ser madre de Carmen y Sabina, en 2007. El plan urban&iacute;stico a&ntilde;adi&oacute; al nerviosismo propio del inminente nacimiento, que pese a que tuvo lugar en vientre de alquiler y por fecundaci&oacute;n in vitro, asegura que a&ntilde;adi&oacute; &ldquo;una nueva preocupaci&oacute;n que enturbi&oacute; los d&iacute;as y las noches previas a su nueva maternidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De la lectura de la biograf&iacute;a autorizada de la baronesa se deduce que se tom&oacute; muy en serio el frenar el arboricidio en ciernes y, tambi&eacute;n, que la mayor de sus preocupaciones ten&iacute;a que ver con los problemas colaterales que las talas podr&iacute;an ocasionar a la colecci&oacute;n de arte y al museo.
    </p><p class="article-text">
        Cervera puso su ascendencia social al servicio de la empresa. En primer lugar, se reuni&oacute; con Alvaro Siza. El conocido arquitecto portugu&eacute;s, que era el responsable del proyecto, dijo &ndash;siempre seg&uacute;n su relato&ndash; que la remodelaci&oacute;n implicaba la modernizaci&oacute;n de la ciudad y no ten&iacute;a vuelta atr&aacute;s. &ldquo;A Tita no le gust&oacute; la forma en que se hab&iacute;a dirigido a ella y la sonrisa de prepotencia que no se le borr&oacute; de la cara durante toda la conversaci&oacute;n&rdquo;, dice Herreros en la biograf&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Las siguientes puertas que toc&oacute; fueron las de Alberto Ruiz-Gallard&oacute;n (alcalde) y Esperanza Aguirre (presidenta de la Comunidad de Madrid). El primero era responsable directo del proyecto. La segunda, como dirigente regional, se encargaba de su viabilidad ambiental. La despacharon con buenas palabras, pero sin darle visos de que la situaci&oacute;n pudiera revertirse, as&iacute; que la arist&oacute;crata decidi&oacute; pasar a la acci&oacute;n. Record&oacute; una frase que Aguirre hab&iacute;a mencionado durante la reuni&oacute;n: &ldquo;&iexcl;Como no te encadenes a los &aacute;rboles&hellip;!&rdquo;, parece ser que dijo.
    </p><p class="article-text">
        Fue entonces cuando se puso en contacto con la plataforma de asociaciones que estaba luchando contra la tala de los &aacute;rboles. Seg&uacute;n las cr&oacute;nicas, lleg&oacute; a tomar la palabra durante la concentraci&oacute;n del d&iacute;a seis de mayo, al igual que diversos representantes del movimiento. La gente gritaba, seg&uacute;n anota la bi&oacute;grafa, &ldquo;&iexcl;Tita alcaldesa!&rdquo; y &ldquo;&iexcl;Gallard&oacute;n dimisi&oacute;n!&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La convocatoria congreg&oacute; el inter&eacute;s de los madrile&ntilde;os y a cientos de personas en el Paseo del Prado. Dos horas antes de la hora, t&eacute;cnicos del Ayuntamiento de Madrid se acercaron para rebajar el impacto del Plan Especial Recoletos-Prado. Seg&uacute;n sus explicaciones, solo 16 &aacute;rboles &ndash;cinco pl&aacute;tanos de sombra y once s&oacute;phoras jap&oacute;nicas&ndash; se ver&iacute;an afectados por el plan. Por supuesto, esto no fren&oacute; la reivindicaci&oacute;n. Despu&eacute;s del &eacute;xito de la cita y su repercusi&oacute;n medi&aacute;tica, tanto Ruiz-Gallard&oacute;n como Aguirre se apresuraron a asegurar que los &aacute;rboles no ser&iacute;an talados. Se abrir&iacute;a un periodo especial de alegaciones y, se dijo, buscar&iacute;an alternativas.
    </p><p class="article-text">
        Los colectivos vecinales y ecologistas no se conformaron con las buenas palabras arrancadas al consistorio. Justo un a&ntilde;o despu&eacute;s, se manifestaron para recordar al alcalde Ruiz Gallard&oacute;n que a&uacute;n no hab&iacute;a presentado el proyecto alternativo al Paseo del Prado al que se hab&iacute;a comprometido el a&ntilde;o anterior. Caracterizados como Ruiz-Gallard&oacute;n y Esperanza Aguirre, escenificaron la tala ficticia de un pl&aacute;tano centenario.
    </p><p class="article-text">
        En esta ocasi&oacute;n, la baronesa volvi&oacute; a salir del Museo Thyssen-Bornemissa para participar de las protestas y reiter&oacute; su promesa de encadenarse a uno de los &aacute;rboles si fuera necesario llegar a mayores. La concentraci&oacute;n, cuya afluencia los organizadores cifraron en 5.000 personas, llegaba a las puertas de la campa&ntilde;a electoral que enfrentar&iacute;a a Ruiz-Gallard&oacute;n con el socialista Miguel Sebasti&aacute;n, que acudi&oacute; a la convocatoria. Las ic&oacute;nicas fotos de Carmen Cervera vestida de blanco y ataviada con unas gruesas cadenas para atarse a un platanero pertenecen a esta segunda vez.
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                    alt="Una de las protestas de 2006 frente al museo Thyssen"
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                Una de las protestas de 2006 frente al museo Thyssen                            </span>
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        El origen del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza hay que buscarlo en el acuerdo de arrendamiento firmado con el gobierno de Espa&ntilde;a en 1988 y en la posterior adquisici&oacute;n de una parte importante de la colecci&oacute;n privada en 1993, un a&ntilde;o despu&eacute;s de que el museo abriera sus puertas al p&uacute;blico. La reforma del palacio de Villahermosa, donde se asienta la instituci&oacute;n, fue llevada a cabo por el arquitecto Rafael Moneo, que la termin&oacute; en octubre de 1992. En 2002, el reputado arquitecto volvi&oacute; a hacerse cargo de la ampliaci&oacute;n del museo y la construcci&oacute;n de un aparcamiento, lo que por cierto conllev&oacute; <a href="https://www.espormadrid.es/2006/05/baronesa-dnde-estn-los-rboles-del.html#google_vignette" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la tala de parte del arbolado de los jardines hist&oacute;ricos</a>.
    </p><p class="article-text">
        El paseo ciudadano del s&aacute;bado arrancar&aacute; a las puertas del Museo Thyssen y transcurrir&aacute; por el Sal&oacute;n del Prado, desde la Plaza de Neptuno hasta Cibeles. Contar&aacute; con la presencia destacada de miembros de la Mesa Ciudadana del &Aacute;rbol y del grupo de &Aacute;rboles Singulares, que analizar&aacute;n algunos &aacute;rboles de especial inter&eacute;s. Se leer&aacute;, adem&aacute;s, un manifiesto que incide en la protecci&oacute;n del arbolado urbano y la necesidad de convertir la ciudad en un &aacute;mbito m&aacute;s amable para el peat&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En el esp&iacute;ritu del aniversario se puede leer la victoria como un acto casi fundacional, que inicia una etapa de mayor sensibilizaci&oacute;n ciudadana contra la v&iacute;a arboricida a la modernidad. Una reclamaci&oacute;n que se ampl&iacute;a desde el campo de lo medioambiental a lo ciudadano y que est&aacute; en la base de los movimientos de <em>No a la tala</em> que han protagonizado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os vecinos de la zona <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/miles-personas-claman-proyecto-ayuso-arrasara-279-arboles-madrid-rio-no-tala_1_9962901.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de Madrid R&iacute;o</a>, Carabanchel y otros barrios de Madrid.
    </p><p class="article-text">
        En 2021 la Unesco declar&oacute; el Paseo del Prado y el Buen Retiro &ndash;bajo la denominaci&oacute;n de Pasaje de la Luz&ndash; Patrimonio Mundial. La idea de la convocatoria naci&oacute; unos a&ntilde;os despu&eacute;s de que los &aacute;rboles se salvaran. &iquest;Hubiera sido posible sin ellos? Posiblemente no y tampoco sin algunos de los elementos del plan de Siza que se llevaron a cabo, como la peatonalizaci&oacute;n de la cuesta de Moyano o las ampliaciones de aceras.
    </p><p class="article-text">
        La Mesa Ciudadana del &Aacute;rbol, como aquella Plataforma SOS Paseo del Prado de hace veinte a&ntilde;os, es un frente &uacute;nico de 30 colectivos ecologistas y asociaciones vecinales. En ella encontramos a Ecologistas en Acci&oacute;n, la FRAVM, Madrid Ciudadan&iacute;a y Patrimonio, la Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Arboricultura, ARBA y TREPA, entre otros. El Grupo de &Aacute;rboles Singulares es un grupo de trabajo de la Mesa Ciudadana del &Aacute;rbol que revisa el cat&aacute;logo de &aacute;rboles singulares del Ayuntamiento de Madrid, que no se actualiza desde 1997, para proponer nuevos ejemplares. El tejido ciudadano quiere &aacute;rboles y el s&aacute;bado lo van a reivindicar celebrando victorias pasadas.
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 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
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      <dc:creator><![CDATA[Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/baronesa-thyssen-unio-ecologistas-encadenarse-arbol-20-anos-primer-no-tala-madrid_1_13146802.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Apr 2026 20:22:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuando la baronesa Thyssen se unió a los ecologistas para encadenarse a un árbol: 20 años del primer 'no a la tala' en Madrid]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Madrid,Museo Thyssen-Bornemisza,Naturaleza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La historia detrás del escultor del Oso y el Madroño de la Puerta del Sol, el símbolo madrileño con origen en Villena]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/historia-detras-escultor-oso-madrono-puerta-sol-simbolo-madrileno-origen-villena_1_13111505.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/773a90a5-25ab-4658-aaef-651830b3d950_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La historia detrás del escultor del Oso y el Madroño de la Puerta del Sol, el símbolo madrileño con origen en Villena"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El emblema histórico de la capital española, nacido en la Edad Media como parte del escudo municipal, se ha convertido en una de las figuras más reconocibles del 'skyline' madrileño, aunque su origen se encuentra en la provincia de Alicante, tierra natal de su autor </p><p class="subtitle">El Oso y el Madroño, la primera 'marca Madrid' que sobrevive desde el medievo a cualquier intento de rediseño</p></div><p class="article-text">
        El Oso y el Madro&ntilde;o es el emblema hist&oacute;rico de la ciudad de Madrid. Cada d&iacute;a, miles de personas se detienen ante esta figura instalada en pleno centro urbano para fotografiarse junto a uno de los s&iacute;mbolos m&aacute;s reconocibles de la capital, aunque no siempre conozcan su origen ni su significado.
    </p><p class="article-text">
        Muchos visitantes se sorprenden al verlo por primera vez. Para algunos, su tama&ntilde;o resulta menor de lo esperado en comparaci&oacute;n con lo que esperan. Sin embargo, la escultura alcanza los cuatro metros de altura en su copa, lo que le confiere una presencia notable en el entorno de la plaza. Para otros, la imagen conseguida junto a &eacute;l se convierte en un aut&eacute;ntico trofeo tur&iacute;stico. Y, para casi todos, sigue siendo un misterio por qu&eacute; este conjunto de un oso apoyado en un madro&ntilde;o se ha convertido en la identidad visual del Ayuntamiento y forma parte del escudo de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Su origen se remonta a la Edad Media. El oso fue durante siglos un animal habitual en los montes que rodeaban Madrid, cuando la villa a&uacute;n estaba en proceso de formaci&oacute;n. La presencia de estos plant&iacute;grados era tan com&uacute;n que incluso pod&iacute;a suponer un riesgo para quienes transitaban por los caminos de la zona. Con el paso del tiempo, el animal pas&oacute; a integrarse en la simbolog&iacute;a local.
    </p><p class="article-text">
        El acompa&ntilde;amiento del madro&ntilde;o se incorpor&oacute; posteriormente, vincul&aacute;ndose a un acuerdo hist&oacute;rico entre la Villa y la Iglesia en el a&ntilde;o 1222, durante el reinado de Alfonso VIII de Castilla, para el reparto de los terrenos adyacentes: los pastos para el Cabildo y los bosques para la Villa. De aquella divisi&oacute;n naci&oacute; una representaci&oacute;n her&aacute;ldica en la que el oso y el &aacute;rbol acabaron unidos como s&iacute;mbolo de identidad.
    </p><p class="article-text">
        Existen distintas teor&iacute;as sobre la elecci&oacute;n del madro&ntilde;o, un &aacute;rbol que no era especialmente abundante en la regi&oacute;n. Algunos historiadores apuntan a una mayor presencia en aquella &eacute;poca, mientras que otros sugieren incluso una posible relaci&oacute;n fon&eacute;tica con el nombre de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Con el tiempo, estos elementos se consolidaron como parte del escudo municipal, con distintas evoluciones formales hasta su configuraci&oacute;n actual. La imagen del oso erguido ante el madro&ntilde;o qued&oacute; fijada como uno de los emblemas m&aacute;s representativos de Madrid.
    </p><h2 class="article-text"><strong>De s&iacute;mbolo her&aacute;ldico a escultura urbana</strong></h2><p class="article-text">
        La materializaci&oacute;n del s&iacute;mbolo en forma de escultura lleg&oacute; ya en el siglo XX. El Ayuntamiento de Madrid impuls&oacute; la creaci&oacute;n de un monumento que hiciera visible este emblema hist&oacute;rico en un espacio c&eacute;ntrico y muy transitado de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        El encargo recay&oacute; en el escultor Antonio Navarro Santaf&eacute;, quien llev&oacute; a cabo una obra en bronce sobre pedestal de piedra. La escultura fue inaugurada el 10 de enero de 1967 y se instal&oacute; en la Puerta del Sol, uno de los enclaves m&aacute;s emblem&aacute;ticos de la capital.
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                Instalación de la estatua del Oso y el Madroño el 10 de enero de 1967                            </span>
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        Con sus cuatro metros de altura y unas 20 toneladas de peso, el monumento fue concebido para reforzar la visibilidad de los s&iacute;mbolos hist&oacute;ricos de la ciudad en un punto neur&aacute;lgico del centro urbano. Desde entonces, su ubicaci&oacute;n ha variado en varias ocasiones dentro de la propia plaza debido a distintas remodelaciones urban&iacute;sticas, aunque siempre ha permanecido en su entorno original.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Antonio Navarro Santaf&eacute;, el escultor detr&aacute;s del emblema</strong></h2><p class="article-text">
        La historia del Oso y el Madro&ntilde;o no puede entenderse sin la figura de su autor, el escultor Antonio Navarro Santaf&eacute;, nacido en 1906 en la localidad alicantina de Villena. Hijo de una familia numerosa, su infancia estuvo marcada por las dificultades econ&oacute;micas, lo que le oblig&oacute; desde muy joven a compaginar los estudios con el trabajo. Aquella etapa temprana forj&oacute; un car&aacute;cter tenaz que acabar&iacute;a reflej&aacute;ndose en su carrera art&iacute;stica.
    </p><p class="article-text">
        Sus primeros pasos en el mundo de la escultura los dio tras trasladarse a Madrid junto a su familia, donde entr&oacute; en contacto con el taller del escultor Ortells, disc&iacute;pulo de Benlliure. All&iacute; llev&oacute; a cabo sus primeras obras, entre ellas una cabeza titulada <em>Campesino</em>, que marc&oacute; el inicio de una trayectoria art&iacute;stica en ascenso. M&aacute;s tarde continu&oacute; su formaci&oacute;n en la Escuela de Bellas Artes de San Carlos, en Valencia, ampliando su dominio t&eacute;cnico y su conocimiento del arte acad&eacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        De regreso a Madrid, Navarro Santaf&eacute; compagin&oacute; su actividad creativa con la docencia. Fue profesor en la Escuela de Cer&aacute;mica y posteriormente en el Colegio de San Ildefonso, adem&aacute;s de ejercer como Maestro Cantero del Ayuntamiento de la Villa. Esta doble faceta, art&iacute;stica y educativa, le permiti&oacute; consolidarse como una figura reconocida dentro del &aacute;mbito escult&oacute;rico de la &eacute;poca.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Antonio Navarro Santafé, escultor del Oso y el Madroño de la Puerta del Sol                            </span>
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        Su obra es amplia y diversa, con especial atenci&oacute;n al retrato y a la escultura monumental. Entre sus trabajos m&aacute;s destacados figuran el monumento al maestro Chap&iacute; en Villena, el busto del Conde de Jordana o el emblema oficial de Renfe. Tambi&eacute;n desarroll&oacute; importantes encargos en distintos puntos de Espa&ntilde;a, como el monumento al Toro de Lidia en El Puerto de Santa Mar&iacute;a o el monumental conjunto del Caballo en Jerez de la Frontera.
    </p><p class="article-text">
        La Guerra Civil supuso un par&eacute;ntesis en su trayectoria, oblig&aacute;ndole a reconstruir su carrera a partir de 1939. A pesar de las dificultades, logr&oacute; retomar su actividad con fuerza, llevando a cabo nuevas obras religiosas y civiles, y consolid&aacute;ndose como uno de los escultores m&aacute;s prol&iacute;ficos de su generaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Con el paso de los a&ntilde;os, su deseo de devolver parte de su legado a su ciudad natal se materializ&oacute; en la creaci&oacute;n de una Casa Museo en Villena, donde comenz&oacute; a trasladar parte de sus esculturas y recuerdos personales. Aunque el proyecto se fue construyendo progresivamente, no se inaugur&oacute; oficialmente hasta 1985, convirti&eacute;ndose en un espacio de referencia para conocer su obra. &Eacute;l no lleg&oacute; a verlo, ya que falleci&oacute; en 1983, dejando tras de s&iacute; una producci&oacute;n art&iacute;stica extensa y reconocida.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, el legado de Navarro Santaf&eacute; tambi&eacute;n se mantiene vivo en Villena de otra manera. Todo el que visite la estaci&oacute;n de AVE de la ciudad podr&aacute; ver una r&eacute;plica de la escultura del Oso y el Madro&ntilde;o. La figura se compone de una peana hecha en madera pl&aacute;stica reciclada que sostiene la escultura en fibra de vidrio, acompa&ntilde;ada de una placa explicativa que relata el v&iacute;nculo entre la obra y la capital espa&ntilde;ola. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La réplica del oso y el madroño, en la explanada de la estación del AVE de Villena                            </span>
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        La r&eacute;plica es obra de Pepe Pastillo, usando 450 kg de residuos pl&aacute;sticos, y cont&oacute; con la colaboraci&oacute;n de personal con discapacidad, que dedic&oacute; 40 horas para hacer realidad el soporte de la escultura. As&iacute;, la obra de Navarro Santaf&eacute; no solo sigue siendo un icono de Madrid, sino que tambi&eacute;n tiene un lugar especial en su ciudad natal, recordando sus ra&iacute;ces y su contribuci&oacute;n al arte espa&ntilde;ol.
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      <dc:creator><![CDATA[Nerea Díaz Ochando]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Apr 2026 15:00:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La historia detrás del escultor del Oso y el Madroño de la Puerta del Sol, el símbolo madrileño con origen en Villena]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Puerta del Sol,Símbolos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sigue impune: a 46 años del asesinato de Jorge Caballero por la extrema derecha con un machete a la salida del cine]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/sigue-impune-46-anos-asesinato-jorge-caballero-extrema-derecha-machete-salida-cine_1_13099409.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8738377f-81e7-4357-8d32-079506650123_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sigue impune: a 46 años del asesinato de Jorge Caballero por la extrema derecha con un machete a la salida del cine"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tal día como hoy, el 28 de marzo de 1980, el joven de 21 años fue rodeado, apaleado y acuchillado cuando salía del cine Azul con su novia. La única razón fue llevar una A en la solapa. El recuerdo del asesinato de aquel militante de CNT, cuyo asesino vive impunemente en República Dominicana, es más tenue que el de otras víctimas de la extrema derecha de aquellos años</p><p class="subtitle">Vicente Cuervo, víctima del terrorismo 1.454 y precedente para los asesinados por la extrema derecha en la Transición</p></div><p class="article-text">
        Ir al cine con tu pareja un viernes por la tarde y resultar asesinado por tus ideas pol&iacute;ticas. Esto es lo que le sucedi&oacute; a Jorge Caballero S&aacute;nchez, una de las v&iacute;ctimas de la extrema derecha durante la Transici&oacute;n cuya historia es menos conocida que la de otras de aquellos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Jorge y su novia fueron el 28 de marzo de 1980 a ver <em>La naranja mec&aacute;nica</em> en el cine Azul de la Gran V&iacute;a. A la salida de la proyecci&oacute;n, intentaron coger un taxi para volver a casa, pero una decena de j&oacute;venes, seg&uacute;n cr&oacute;nicas de la &eacute;poca, los pararon. Se fijaron en la chapa con la A circulada de Jorge, que era militante de CNT, y empezaron a increparle. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mira, un rojo cabr&oacute;n&rdquo;, le espetaron, seg&uacute;n recoge un relato de los hechos publicado por Diario 16. Otras cr&oacute;nicas incluyen el apelativo &ldquo;anarquista&rdquo;. Le rodearon y uno de los fascistas le abofete&oacute;, desatando una espiral de violencia sobre el joven propio de la pel&iacute;cula de Stanley Kubrick. Le apu&ntilde;alaron con un cuchillo de grandes dimensiones. Hay quien habla de un machete, o de un cuchillo de pesca dentado, utilizado a veces por los grupos fascistas durante aquellos a&ntilde;os. Ya en el suelo, se ensa&ntilde;aron con &eacute;l a base de patadas. Luego, se dieron a la fuga en direcci&oacute;n a la Plaza de Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        La pareja de Jorge hab&iacute;a conseguido escapar y pedir ayuda a los conserjes del cine, que metieron al herido en el vest&iacute;bulo del Azul y llamaron a Emergencias. Jorge Caballero fue trasladado al Hospital Cl&iacute;nico, donde se debati&oacute; entre la vida y la muerte durante quince d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        La convalecencia en el hospital fue dura y se lleg&oacute; a reponer de un infarto de miocardio producido durante su ingreso hospitalario. Finalmente, su cuerpo no pudo m&aacute;s y muri&oacute; el 14 de abril v&iacute;ctima de una septicemia. Seg&uacute;n declararon sus familiares, el joven manten&iacute;a la esperanza de salir de all&iacute; y poder identificar a sus agresores, cuyas caras recordaba.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Concentración de CNT el día del entierro de Jorge Caballero                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El entierro de Jorge Caballero se produjo el 16 de abril al mediod&iacute;a. Aunque el acto fue &iacute;ntimo por petici&oacute;n de la familia, posteriormente se produjo una concentraci&oacute;n, convocada por CNT, a la que acudieron unas 2000 personas, seg&uacute;n publicaba la prensa confederal de la &eacute;poca. 
    </p><p class="article-text">
        Las investigaciones apuntaron r&aacute;pidamente a los cachorros de Fuerza Joven (rama juvenil de Fuerza Nueva<a href="https://zaguan.unizar.es/record/108178/files/TAZ-TFG-2021-2306.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">), formada en su mayor&iacute;a por adolescentes de familias acomodadas del centro de Madrid</a>. Muchos proven&iacute;an de un n&uacute;cleo inicial que se hab&iacute;a llamado Secci&oacute;n C, que emulaba a los escuadristas fascistas de los a&ntilde;os treinta. Dos de los detenidos eran de familias militares conocidas. Queipo y Saliquet, que fueron sacados del proceso judicial. Entre los abogados, encontramos al yerno de Blas Pi&ntilde;ar, que tambi&eacute;n defendi&oacute; a los asesinos de Yolanda Gonz&aacute;lez.
    </p><p class="article-text">
        Jos&eacute; Juan Llobregat, alias <em>Loco</em>, fue identificado como el autor de la cuchillada que alcanz&oacute; el h&iacute;gado y un pulm&oacute;n de Jorge. Huir&iacute;a del pa&iacute;s (presuntamente auxiliado por Ricardo Alba, subjefe de Fuerza Nueva) hacia Santo Domingo, como otros asesinos de la extrema derecha del momento. 
    </p><p class="article-text">
        Tras m&aacute;s de siete a&ntilde;os de espera, los &uacute;nicos dos encausados entre la decena de personas detenidas iniacialmente fueron juzgados, pero se enfrentaron a cargos de des&oacute;rdenes p&uacute;blicos y fueron condenados a pagar multas de 50.000 pesetas. Aunque la acusaci&oacute;n ped&iacute;a 17 a&ntilde;os de c&aacute;rcel para ellos, el juez estim&oacute; que no hab&iacute;a pruebas de su participaci&oacute;n en el asesinato y, en cambio, castig&oacute; las &ldquo;pintadas y la agitaci&oacute;n callejera&rdquo; que los chicos hab&iacute;an hecho ese mismo d&iacute;a por la cercan&iacute;a del 1 de abril (<em>D&iacute;a de la Victoria</em> para los franquistas). Ni CNT ni otras organizaciones sindicales pudieron personarse como acusaci&oacute;n popular porque se les ped&iacute;a 3.400.000 pesetas de fianza para ello.
    </p><p class="article-text">
        La sentencia, donde no se mencionaban organizaciones ni ideolog&iacute;as pol&iacute;ticas, es un buen ejemplo de c&oacute;mo se trataron de despolitizar muchos de los cr&iacute;menes cometidos por la extrema derecha durante los a&ntilde;os de la Transici&oacute;n. Solo en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, historiadores como Sophie Baby o Gonzalo Wilhelmi han elaborado censos de asesinatos en los que participaron la extrema derecha y elementos de los cuerpos de seguridad del Estado, cont&aacute;ndolos por centenares y desmintiendo el mito de la Transici&oacute;n pac&iacute;fica. 
    </p><p class="article-text">
        En 2015, el peri&oacute;dico El Pa&iacute;s localizaba en Santo Domingo a Llobregat. &ldquo;Es un deportista nato. Su pasi&oacute;n es el golf. Ha ganado competiciones en el campo Isabel Villas&nbsp; de Santo Domingo, donde reside con su esposa y dos hijos. Tiene 51 a&ntilde;os y trabaj&oacute; hasta hace dos en un holding familiar de construcci&oacute;n. En la capital del pa&iacute;s caribe&ntilde;o, donde pasa por ser el hijo de un adinerado clan, nadie conoce su secreto. <em>De lo que pas&oacute; no se habla en mi familia</em>, confiesa uno de sus seis hermanos&rdquo;, <a href="https://elpais.com/politica/2015/11/07/actualidad/1446929049_777022.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">comenzaba el art&iacute;culo</a> de Joaqu&iacute;n Gil.
    </p><p class="article-text">
        La cr&oacute;nica de Diario 16 a la que hemos hecho referencia mencionaba que una semana despu&eacute;s se produjo una agresi&oacute;n similar en el mismo lugar. En aquella ocasi&oacute;n, la v&iacute;ctima fue un joven argelino, que prefiri&oacute; no denunciar los hechos despu&eacute;s de ser atendido en una casa de socorro, probablemente por su condici&oacute;n migrante. 
    </p><p class="article-text">
        Los j&oacute;venes fascistas, que aquel d&iacute;a iban pertrechados con <em>nunchakos </em>y otras armas blancas, eran habituales en el centro de Madrid, que reclamaban como <em>zona nacional</em>,  y ten&iacute;an uno de sus puntos de encuentro en la sede que Fuerza Nueva ten&iacute;a en la calle Mej&iacute;a Lequerica.
    </p><p class="article-text">
        Un mes antes que Caballero, hab&iacute;an asesinado a Yolanda Gonz&aacute;lez y a Vicente Cuervo (cuya memoria ha tardado muchos a&ntilde;os en ser reivindicada tambi&eacute;n). Aquel Primero de Mayo, las v&iacute;ctimas tuvieron una presencia importante, y, precisamente despu&eacute;s de una manifestaci&oacute;n del 1M, fue asesinado por el Batall&oacute;n Vasco Espa&ntilde;ol Arturo Pajuelo, de la Asociaci&oacute;n de Vecinos de Orcasitas.
    </p><p class="article-text">
        En el momento de escribir este art&iacute;culo, Jorge Caballero S&aacute;nchez carece de p&aacute;gina propia en Wikipedia. Ha pasado ya m&aacute;s de un cuarto de siglo de su asesinato a la salida del cine y el crimen, impune, aparece de vez en cuando en art&iacute;culos de prensa sin que se haya llegado a convertir nunca en uno de los atentados m&aacute;s conocidos del periodo. Es, sin embargo, uno m&aacute;s de los que conviene recordar para entender.
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 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
            </aside>
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      <dc:creator><![CDATA[Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/sigue-impune-46-anos-asesinato-jorge-caballero-extrema-derecha-machete-salida-cine_1_13099409.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 Mar 2026 05:00:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sigue impune: a 46 años del asesinato de Jorge Caballero por la extrema derecha con un machete a la salida del cine]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Cuando el franquismo se fijó en un edificio italiano fascista para la modernización del país e inauguró La Paz]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/franquismo-fijo-edificio-italiano-fascista-modernizacion-pais-e-inauguro-paz_1_13046877.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a9f7846e-76b5-48e0-a1c6-6d9aab6f0e79_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuando el franquismo se fijó en un edificio italiano fascista para la modernización del país e inauguró La Paz"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El nombre del hospital proviene de la campaña 25 años de paz, que el régimen franquista puso en pie para conmemorar el cuarto de siglo del final de la guerra y aprovechar para cambiar su narrativa de cara a la política exterior. La gran torre estriada, que se reproduce en otros hospitales del naciente sistema de salud, se inspiraba en la Torre Balilla, una colonia encargada por la familia Agnelli (FIAT) en tiempos de Mussolini que abrazaba las estéticas del clasicismo y la vanguardia que animaban culturalmente el fascismo italiano</p><p class="subtitle">El joven, el pobre, el de fuera: “pánico moral” y prejuicios sobre los “niños golfos” en la construcción de Madrid </p></div><p class="article-text">
        En 1933 se inaugur&oacute; Torre Balilla (tambi&eacute;n conocida como Torre FIAT), un edificio dise&ntilde;ado por el arquitecto Vittorio Bonad&egrave; Bottino cuya finalidad era servir como colonia de vacaciones en la playa de Marina di Mass (Toscana) para los hijos de los trabajadores de la f&aacute;brica FIAT en Tur&iacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Uno de los hallazgos arquitect&oacute;nicos del edificio, por cierto, era la rampa helicoidal interior inspirada en la de la f&aacute;brica Lingotto de FIAT, que tambi&eacute;n sirvi&oacute; de inspiraci&oacute;n <a href="https://www.eldiario.es/cultura/desconocido-tesoro-industrial-medio-proteger-enfrenta-voracidad-especulacion_1_9049963.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a la del Parque M&oacute;vil del Estado</a> de la calle Cea Berm&uacute;dez en los a&ntilde;os cuarenta. En la factor&iacute;a de Tur&iacute;n, los coches sub&iacute;an al tejado, donde eran probados, mientras que en la torre dise&ntilde;ada como colonia de vacaciones eran los ni&ntilde;os quienes acced&iacute;an a sus dormitorios sin necesidad de subir escaleras.
    </p><p class="article-text">
        El nombre de Balilla proven&iacute;a de la Opera Nazionale Balilla, una organizaci&oacute;n juvenil que se integrar&iacute;a en la estructura del Partido Nacional Fascista de Mussolini. Las relaciones de la familia Agnelli con el dictador italiano son bien conocidas. En sus formas, se un&iacute;an el fuste cl&aacute;sico estriado y el esp&iacute;ritu de vanguardia, una mixtura que, al contrario que en fascismo espa&ntilde;ol, se prodig&oacute; mucho en los contextos culturales del fascio italiano.
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            <span class="title">
                Torre Balina vista desde el aire                            </span>
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        La influencia de esta arquitectura del periodo fascista encontrar&iacute;a eco en Espa&ntilde;a muchos a&ntilde;os despu&eacute;s, en la constricci&oacute;n de las grandes torres de los hospitales de La Paz en Madrid y Vall d'Hebron en Barcelona, seg&uacute;n explica el arquitecto Alberto Pielt&aacute;in <a href="https://tesis.biblioteca.upm.es/tesis/3724" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">en su tesis doctoral</a>.
    </p><p class="article-text">
        Resulta curioso que la referencia encontrara acomodo en un momento en el que el r&eacute;gimen intentaba transitar de la imagen de la miseria, la cruzada y la autarqu&iacute;a a la de un pa&iacute;s moderno, preparado para ingresar en todos los clubes de la comunidad internacional.
    </p><p class="article-text">
        El Hospital La Paz y su nombre son un recuerdo de este momento contradictorio del franquismo. Su inauguraci&oacute;n se produjo en 1964, en el contexto de la campa&ntilde;a <em>XXV a&ntilde;os de paz</em>, un lavado de cara y puesta al d&iacute;a del R&eacute;gimen con el pretexto de conmemorar el vig&eacute;simo quinto aniversario del final de la Guerra Civil. Bajo el reclamo de la reconciliaci&oacute;n y la promesa de bienestar material, el r&eacute;gimen pretend&iacute;a pacificar el interior del pa&iacute;s y normalizar la imagen de Espa&ntilde;a de cara al exterior. Fue a&ntilde;o de eventos multitudinarios, publicaciones oficiales y cortes de cinta.
    </p><p class="article-text">
        La inauguraci&oacute;n de Ciudad Sanitaria La Paz se produjo el 18 de julio, fecha clave del santoral franquista: el denominado <em>Alzamiento Nacional</em>. Franco incluy&oacute;, por supuesto, la visita a La Paz dentro de su nutrido programa de actos del d&iacute;a. Se traslad&oacute; all&iacute; en coche desde El Pardo, acompa&ntilde;ado del capit&aacute;n general Mu&ntilde;oz Grandes, vicepresidente del gobierno. Se dio el habitual ba&ntilde;o de multitudes, fue recibido por un batall&oacute;n del ej&eacute;rcito &ndash;y su banda de m&uacute;sica&ndash;, presenci&oacute; la bendici&oacute;n de la capilla y visit&oacute; a los ni&ntilde;os en el nido. Despu&eacute;s de transitar las distintas zonas del edificio, se traslad&oacute; con varios ministros y el resto de su s&eacute;quito al sal&oacute;n de actos donde una ni&ntilde;a &ndash;Josefa S&aacute;nche L&oacute;pez, primer beb&eacute; nacido en la red de residencias y ambulatorios del R&eacute;gimen&ndash;entreg&oacute; al dictador un mapa de plata con las infraestructuras sanitarias construidas. Durante a&ntilde;os, una placa qued&oacute; en el exterior del edificio como recuerdo de la jornada, en la que Franco hab&iacute;a permanecido durante tres cuartos de hora en el nuevo hospital. Once a&ntilde;os despu&eacute;s de la inauguraci&oacute;n del hospital, Francisco Franco morir&iacute;a all&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        La Paz fue una de las ciudades sanitarias del r&eacute;gimen, que hay que entender en el contexto desarrollista y la Ley de Bases de la Seguridad Social de 1963. Se unir&iacute;an a esta estructura de grandes hospitales, donde conviv&iacute;an muchas especialidades, la Ciudad Sanitaria Provincial Francisco Franco (hoy Gregorio Mara&ntilde;&oacute;n) en 1968, o el Hospital 1&ordm; de octubre en 1973 (hoy 12 de Octubre, pues la anterior fecha era la de la proclamaci&oacute;n de Franco como jefe del gobierno sublevado). El arquitecto Mart&iacute;n Jos&eacute; Marcide Odriozola fue el autor de gran parte de los hospitales construidos por el franquismo y encontr&oacute;, desde su despacho del Instituto Nacional de Previsi&oacute;n, una de sus inspiraciones para desarrollar la estructura hospitalaria espa&ntilde;ola en la d&eacute;cada de los sesenta en la arquitectura de Torre Balilla. 
    </p><p class="article-text">
        Las maternidades de planta redonda proyectadas por Marcide constituyeron la plasmaci&oacute;n monumental del viaje a la modernidad de Espa&ntilde;a; la irrupci&oacute;n de las pol&iacute;ticas de natalidad y el <em>baby boom</em> en el espacio p&uacute;blico. El pecho henchido del r&eacute;gimen hablando de su pol&iacute;tica social.. 
    </p><p class="article-text">
        Pielt&aacute;in ha dicho que Marcide y su equipo parieron durante esta &eacute;poca numerosos hospitales&ldquo;con pijama a rayas&rdquo; para la seguridad social, refiri&eacute;ndose a las torres estriadas de La Paz, el  1&ordm; de Octubre  o el Ram&oacute;n y Cajal, que ya se inaugur&oacute; en el periodo democr&aacute;tico y se conoci&oacute; como <em>el Piramid&oacute;n</em>. Hitos visuales en la arquitectura de la ciudad que hoy han quedado empeque&ntilde;ecidos y descascarillados pero que supusieron un espaldarazo a la imagen del r&eacute;gimen y al funcionamiento del sistema hospitalario de una ciudad en crecimiento. 
    </p><p class="article-text">
        Actualmente, el Hospital Universitario La Paz empieza a asomarse a lo que ser&aacute;n a&ntilde;os de reformas profundas hasta llegar a ser la Ciudad de la Salud, mega proyecto que implica la sustituci&oacute;n escalonada de sus edificios por nuevas infraestructuras. La Paz ya no est&aacute; a las afueras de la ciudad, como en los a&ntilde;os sesenta, sino en uno de sus centros financieros. Independientemente de las mejoras de la capacidad sanitaria para la ciudad que traiga el proyecto, es muy posible que dentro de unas d&eacute;cadas podamos analizar lo que los discursos p&uacute;blicos sobre la obra y sus vol&uacute;menes nos hablan del proyecto pol&iacute;tico, como hoy hacemos con el viejo hospital.
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      <dc:creator><![CDATA[Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/franquismo-fijo-edificio-italiano-fascista-modernizacion-pais-e-inauguro-paz_1_13046877.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 Mar 2026 05:00:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuando el franquismo se fijó en un edificio italiano fascista para la modernización del país e inauguró La Paz]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Japonismo, el antecedente de lo otaku en lo salones nobles, teatros populares y tiendas en el Madrid del siglo XIX]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/japonismo-antecedente-otaku-salones-nobles-teatros-populares-tiendas-madrid-siglo-xix_1_13003182.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4d975fbe-55b0-4270-be73-378f4f772fd6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Japonismo, el antecedente de lo otaku en lo salones nobles, teatros populares y tiendas en el Madrid del siglo XIX"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Durante la segunda mitad del siglo XIX y principios del XX la cultura japonesa anidó en nuestra sociedad. Fue primero a través de exposiciones universales y permeó en el gusto de las élites, pero llegó también a la cultura de masas. La apertura de la Era Meiji, las relaciones comerciales y diplomáticas tuvieron mucho que ver. En última instancia, atrajo a muchos militares y Millán Astray introduciría las enseñanzas del Bushido en las bases de la Legión Española</p><p class="subtitle">De cuando los madrileños se divertían junto a Cibeles con circos, teatros, conciertos y parques de atracciones </p></div><p class="article-text">
        La semana pasada se celebr&oacute; en Madrid la Japan Weekend, una cita anual que habla de la buena salud de la influencia de la cultura del pa&iacute;s asi&aacute;tico en Espa&ntilde;a. La feria de anime y manga se une a otras parecidas que salpican el calendario, a una n&oacute;mina cada vez mayor de tiendas especializadas y a la popularizaci&oacute;n de los anta&ntilde;o escasos viajes tur&iacute;sticos al pa&iacute;s. Jap&oacute;n no es una moda, sino un inter&eacute;s asentado en un sector no desde&ntilde;able de la poblaci&oacute;n. Hablamos hoy de cuando algo parecido sucedi&oacute; en nuestro pa&iacute;s y en Madrid cuando, durante el siglo XIX y las primeras d&eacute;cadas del, XX la cultura japonesa fue tambi&eacute;n objeto de curiosidad. Anid&oacute; en los gustos de las &eacute;lites madrile&ntilde;as, perme&oacute; en sus nacientes instituciones culturales y se derram&oacute; al comercio y el ocio popular.
    </p><p class="article-text">
        El inter&eacute;s por el Asia Oriental en nuestro pa&iacute;s se remonta al siglo XVIII, con manifestaciones vinculadas a la decoraci&oacute;n de los palacios reales, como el Sal&oacute;n de Porcelana del Palacio Real o la Sala China del Palacio de Aranjuez. Se ha llamado la <em>chinoiserie </em>a una visi&oacute;n fant&aacute;stica y poco realista de oriente, algo parecido a lo que Edward Said llamar&iacute;a despu&eacute;s, centr&aacute;ndose m&aacute;s en la visi&oacute;n del mundo &aacute;rabe, <em>orientalismo</em>.
    </p><p class="article-text">
        Pero lo que se ha denominado propiamente japonismo &ndash;primero corriente art&iacute;stica y luego m&aacute;s general&ndash; entra en Espa&ntilde;a por donde lo hac&iacute;an la mayor&iacute;a de las modas internacionales: a trav&eacute;s de Par&iacute;s y, por su cercan&iacute;a a Europa, por Barcelona. Es en esta ciudad donde se produce en 1888 una exposici&oacute;n universal cuyo pabell&oacute;n japon&eacute;s, el &uacute;nico de un pa&iacute;s asi&aacute;tico, fue uno de los m&aacute;s exitosos; aut&eacute;ntica puerta de entrada para manufacturas y piezas art&iacute;sticas procedentes de Jap&oacute;n (especial atenci&oacute;n mereci&oacute; la casa tradicional japonesa hecha en madera de cipr&eacute;s hinoki trasportada all&iacute; desde Yokohama). En Madrid ya se hab&iacute;a producido la Exposici&oacute;n de Objetos de China y Jap&oacute;n de 1871, patrocinada por el Ministerio de Ultramar.
    </p><p class="article-text">
        Abanicos, biombos, cojines de seda o grabados en madera (Ukiyo-e) fueron algunos de los elementos m&aacute;s apreciados de lo japon&eacute;s en nuestro pa&iacute;s. La fascinaci&oacute;n por el Ukiyo-e, en concreto, se extiende hasta nuestros d&iacute;as y tiene su exponente m&aacute;s claro en la conversi&oacute;n pop de la famosa ola de Hokusai.
    </p><p class="article-text">
        La alta sociedad acogi&oacute;, como antes hab&iacute;a sucedido en otras grandes ciudades europeas, el gusto japon&eacute;s, cre&aacute;ndose espacios suntuarios como el Sal&oacute;n Oriental del palacio de Santo&ntilde;a (1876) o el gabinete japon&eacute;s de C&aacute;novas del Castillo. Pero la decoraci&oacute;n &ldquo;a la japonesa&rdquo; lleg&oacute; tambi&eacute;n a lugares abiertos al p&uacute;blico, como el restaurante L'Hardy o el sal&oacute;n japon&eacute;s del Teatro Alc&aacute;zar, donde los artistas sal&iacute;an a saludar al p&uacute;blico vestidos con kimonos, seg&uacute;n contaba Ram&oacute;n G&oacute;mez de la Serna.
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                Teatro Salón Japón, en la calle de Alcalá                            </span>
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        El arte japon&eacute;s encontrar&iacute;a acomodo en los estudios de algunos de los artistas m&aacute;s relevantes de la sociedad madrile&ntilde;a de la &eacute;poca, como el del cordob&eacute;s Julio Romero de Torres, que pintar&iacute;a su <em>Geishas en Kimono</em> en 1898 por encargo del Casino Militar de la Gran V&iacute;a. O Joaqu&iacute;n Sorolla, en cuya casa-museo a&uacute;n se custodia <a href="https://www.cultura.gob.es/msorolla/colecciones/colecciones-del-museo/varios/mascara.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una m&aacute;scara de teatro Noo</a> que fue propiedad del artista. En el cap&iacute;tulo de los literatos cabe mencionar que, probablemente, lo japon&eacute;s tendr&iacute;a presencia en las tertulias que se produc&iacute;an el sal&oacute;n de Emilia Pardo Baz&aacute;n, gran aficionada al tema. Sin embargo, la influencia m&aacute;s directa fue seguramente la de Enrique G&oacute;mez Carrillo, que public&oacute; en 1912 <em>El Jap&oacute;n heroico y galante</em>.
    </p><p class="article-text">
        El furor por lo asi&aacute;tico, en general, y por la cultura japonesa en concreto, vest&iacute;a mucho y pronto llegaron tambi&eacute;n las primeras piezas al Museo Arqueol&oacute;gico, recientemente creado, como una armadura de samur&aacute;i completa&ndash; que cost&oacute; 1.000 pesetas&ndash;, cajas barnizadas con laca urushi, porcelana de Satsuma y una larga n&oacute;mina de objetos, a menudo donados por c&oacute;nsules espa&ntilde;oles en Jap&oacute;n y viajeros de posibles.
    </p><p class="article-text">
        Cada vez era m&aacute;s frecuente encontrar objetos art&iacute;sticos y decorativos japoneses en nuestra ciudad. Se abrieron tiendas especializadas o que, al menos, trabajaban el g&eacute;nero, como La japonesa, Sobrinos de Mart&iacute;nez-Moreno, Sucesores de Pallares Aza y Art&iacute;culos de Jap&oacute;n. Tiendas donde encontraban acomodo las <em>japoner&iacute;as</em> (objetos est&eacute;ticos) como la tienda de Arnaiz en la calle de Postas, descrita por Benito P&eacute;rez Gald&oacute;s en <em>Fortunata y Jacinta</em>, donde se vend&iacute;an pa&ntilde;uelos bordados y marfiles labrados. El quitasol japon&eacute;s se convirti&oacute; tambi&eacute;n, a finales del XIX y principios del XX, en un accesorio para las clases altas en sus visitas a los balnearios y las playas. Decaer&iacute;a unas d&eacute;cadas despu&eacute;s, cuando se puso de moda ponerse moreno en vez de conservar la palidez.
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                Pinturas murales del salón japonés del madrileño palacio de Santoña                            </span>
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        Lo japon&eacute;s tambi&eacute;n colonizar&iacute;a la cultura de masas y sus manifestaciones m&aacute;s fr&iacute;volas. En la calle de Alcal&aacute; estuvo a principios del XX el Sal&oacute;n Teatro Japon&eacute;s, donde reinaban el <em>music-hall</em> y el cupl&eacute; entre motivos decorativos de inspiraci&oacute;n japonesa. El 20 de noviembre de 1907 se present&oacute; en el Teatro Real de Madrid la &oacute;pera Madama Butterfly de Giacomo Puccini, de tema japon&eacute;s, dando idea de c&oacute;mo este universo est&eacute;tico hab&iacute;a calado ya en capas significativas de la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        El ciclo se cerrar&iacute;a antes de la guerra con la primera gran exposici&oacute;n de estampas japonesas en Espa&ntilde;a, celebrada en el Museo Nacional de Arte Moderno en 1936, con 338 piezas que abarcaban desde el siglo XVII hasta el XX. El Museo del Prado adquiri&oacute; a su finalizaci&oacute;n 20 estampas representativas que son la piedra fundacional de su colecci&oacute;n de arte japon&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Las relaciones internacionales jugaron un papel tan importante como los intercambios comerciales a la hora de entender el acercamiento de la cultura japonesa y la espa&ntilde;ola. En 1868 se hab&iacute;a firmado en Kanagawa el Tratado de Amistad, Comercio y Navegaci&oacute;n entre ambos pa&iacute;ses. En Jap&oacute;n se iniciaba la Revoluci&oacute;n Meiji, que buscaba modernizar el pa&iacute;s y abrirlo al exterior tras a&ntilde;os de aislamiento, mientras que Espa&ntilde;a estaba inmersa en la Revoluci&oacute;n Gloriosa &ndash;Isabel II hab&iacute;a sido depuesta del trono solo dos meses antes de la firma&ndash;. De vuelta a la realidad mon&aacute;rquica, las relaciones diplom&aacute;ticas continuar&iacute;an: Alfonso XII recibi&oacute; en el Palacio de Madrid al c&oacute;nsul Kagenori Ueno y en 1883 el pr&iacute;ncipe Taruhito Arisugawanomiya visitar&iacute;a Madrid.
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                Traducción de Millán Astray                            </span>
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        La fascinaci&oacute;n por lo japon&eacute;s abandon&oacute; el mundo de lo meramente est&eacute;tico con la victoria militar en la guerra ruso-japonesa (1904-1905). El catalizador del creciente inter&eacute;s entre los militares espa&ntilde;oles fue la publicaci&oacute;n de la obra de Nitobe Inazo, <em>Bushido: El alma de Jap&oacute;n</em>. Nitobe, un acad&eacute;mico que escribi&oacute; originalmente en ingl&eacute;s para explicar su cultura a Occidente, presentaba el Bushido &ndash;un c&oacute;digo &eacute;tico samur&aacute;i&ndash; no como una reliquia hist&oacute;rica, sino como el sistema moral que permit&iacute;a a Jap&oacute;n modernizarse sin perder su identidad nacional. No fueron pocos los que, agarrados al sentido del honor, asimilaron al samur&aacute;i con la figura hispana del caballero, y encontraron en el texto una v&iacute;a tradicional a la modernidad y el naionalismo.
    </p><p class="article-text">
        La atracci&oacute;n espiritual noventayochista encontr&oacute; eco en el debate entre Miguel de Unamuno y Ramiro de Maeztu. Mientras que el primero lo desde&ntilde;&oacute;, Maeztu qued&oacute; prendado por el bushido, llegando a afirmar que cada soldado japon&eacute;s era una mezcla m&iacute;stica de San Francisco de As&iacute;s y Hern&aacute;n Cort&eacute;s. Es as&iacute; como la imagen especular y deformada de la tradici&oacute;n japonesa se incorporaba al debate sobre la identidad espa&ntilde;ola despu&eacute;s de 1898. Este itinerario ser&iacute;a recogido por Jos&eacute; Mill&aacute;n Astray, que tratar&iacute;a de mezclar en el esp&iacute;ritu de la Legi&oacute;n Espa&ntilde;ola, los viejos Tercios de Flandes, la Legi&oacute;n Extranjera francesa y el Bushido.
    </p><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica internacional seguir&iacute;a marcando la relaci&oacute;n de la sociedad espa&ntilde;ola con la imagen de lo japon&eacute;s en las siguientes d&eacute;cadas. En los a&ntilde;os treinta la izquierda lo vincular&iacute;a, tras la invasi&oacute;n de la Manchuria, con el imperialismo, mientras que el pa&iacute;s atra&iacute;a a los sectores conservadores y, m&aacute;s tarde, a los franquistas, que ver&iacute;an en Jap&oacute;n un baluarte del anticomunismo. Aunque no es objeto de este art&iacute;culo, diremos que la imagen de Jap&oacute;n caer&iacute;a en desgracia despu&eacute;s de la matanza de Manila en 1945. El Franquismo utiliz&oacute; los cr&iacute;menes cometidos contra la colonia espa&ntilde;ola y el asalto al consulado espa&ntilde;ol para intentar alejarse de sus antiguos aliados del Eje y capear los nuevos vientos de la pol&iacute;tica internacional despu&eacute;s de la Segunda Guerra Mundial. La nueva narrativa azuz&oacute; el espantajo racista del peligro amarillo y lo oriental pas&oacute; a ocupar un lugar distante en la cultura espa&ntilde;ola hasta que, muchos a&ntilde;os despu&eacute;s, las manifestaciones m&aacute;s contempor&aacute;neas de Jap&oacute;n llegaran de nuevo en un envoltorio globalizado, &iquest;para quedarse? 
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 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
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      <dc:creator><![CDATA[Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/japonismo-antecedente-otaku-salones-nobles-teatros-populares-tiendas-madrid-siglo-xix_1_13003182.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 01 Mar 2026 21:23:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Japonismo, el antecedente de lo otaku en lo salones nobles, teatros populares y tiendas en el Madrid del siglo XIX]]></media:title>
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