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    <title><![CDATA[elDiario.es - Gaza]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/gaza/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Gaza]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Omri Boehm, filósofo: "La defensa de los derechos de un grupo no puede justificar que se pisotee la dignidad del otro"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/omri-boehm-filosofo-defensa-derechos-grupo-no-justificar-pisotee-dignidad_128_13604267.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/98242e4b-236e-47ff-ab89-2a4ea1137991_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x984y310.jpg" width="1200" height="675" alt="Omri Boehm, filósofo: &quot;La defensa de los derechos de un grupo no puede justificar que se pisotee la dignidad del otro&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El pensador israelí critica el sionismo y el uso de la memoria del Holocausto, pero también a los sectores de la izquierda que, a su juicio, no han condenado con toda la firmeza los ataques de Hamas contra civiles </p><p class="subtitle">El último 'Rincón de Pensar'  - Gonzalo Fanjul, el hombre que sueña con otro sistema migratorio: “Nos jugamos cruzar un punto de no retorno”</p></div><p class="article-text">
        Defender los derechos de un pueblo nunca puede justificar que se pisoteen los de otro. El fil&oacute;sofo Omri Boehm (Israel, 1979) sit&uacute;a esa exigencia en el centro de <a href="https://www.penguinlibros.com/es/libros-de-filosofia/362710-libro-universalismo-radical-9788430627332?srsltid=AU7gw4UUd6IpsGiSJY6ctpw4WpMHz8DwYRDn5cs1WNwoIKkCk4aDvS1e" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Universalismo radical. M&aacute;s all&aacute; de la identidad</em></a><em> </em>(Taurus), un ensayo que reivindica la igualdad absoluta de las personas y cuestiona las lealtades pol&iacute;ticas o identitarias que nos llevan a aceptar para otros lo que considerar&iacute;amos intolerable para los nuestros. Tres textos sustentan su reflexi&oacute;n: la Declaraci&oacute;n de Independencia de Estados Unidos, <em>&iquest;Qu&eacute; es la Ilustraci&oacute;n?</em>, de Kant, y el relato b&iacute;blico del sacrificio de Isaac.
    </p><p class="article-text">
        Boehm, profesor de Filosof&iacute;a en la New School de Nueva York, ha participado en la Bienal de Pensamiento 2026 del Centre de Cultura Contempor&agrave;nia de Barcelona (CCCB). 
    </p><p class="article-text">
        Sus posiciones incomodan a distintos sectores: critica el sionismo y el uso de la memoria del Holocausto para justificar las pol&iacute;ticas israel&iacute;es, pero tambi&eacute;n a los sectores de la izquierda que, a su juicio, no han condenado con suficiente firmeza los ataques de Ham&aacute;s contra civiles israel&iacute;es. Su universalismo no busca un punto medio entre bandos: exige que ninguno pueda negar la humanidad del otro. 
    </p><p class="article-text">
        En su ensayo, Boehm intenta abrir una v&iacute;a alternativa al debate de la identidad e indica que el universalismo radical puede ser &mdash;como sostiene a partir del caso de Israel, que conoce de cerca&mdash; la mejor manera de proteger la identidad nacional, ya que intentar preservarla sin esa premisa puede conducir a su destrucci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En abril de 2025, su intervenci&oacute;n en la conmemoraci&oacute;n de la liberaci&oacute;n de Buchenwald fue cancelada tras las presiones de la Embajada de Israel en Alemania. Pero, por otro lado, tambi&eacute;n ha cuestionado a sectores de la izquierda por lo que considera una condena insuficiente de los ataques de Ham&aacute;s del 7 de octubre. Los posicionamientos que defiendan un universalismo radical no parecen contentar a nadie en este contexto.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los posicionamientos universalistas son percibidos como un problema por muchos sionistas, por el Gobierno israel&iacute; y por personas como el embajador israel&iacute; en Berl&iacute;n. De hecho, &eacute;l ha afirmado que este universalismo solo pretende diluir la memoria del Holocausto y cuestionar el derecho de Israel a la soberan&iacute;a. Llevo a&ntilde;os siendo cr&iacute;tico con determinadas formas del sionismo. Mi cr&iacute;tica no se limita al Gobierno de Netanyahu: creo que debe ir m&aacute;s all&aacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n he sido muy cr&iacute;tico con algunas de las formas en que se ha abusado de la memoria del Holocausto en contra del universalismo. Sin embargo, tambi&eacute;n me posiciono muy claramente contra el llamado &ldquo;otro bando&rdquo;: quienes consideran que los palestinos tienen derecho a resistir de cualquier forma y, por tanto, tambi&eacute;n a atacar a civiles israel&iacute;es, como si fueran meros colonos. Eso supone, en definitiva, negarles sus derechos humanos y su derecho a la protecci&oacute;n. Me he opuesto muy claramente a ambas posturas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; ofrece el universalismo frente a esas dos posturas? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Quienes conocen mi trabajo saben que no hago concesiones ni resto importancia, por ejemplo, a los cr&iacute;menes israel&iacute;es o a las cr&iacute;ticas al sionismo. No creo que un Estado jud&iacute;o pueda ser una democracia, y no necesitaba lo que ocurri&oacute; despu&eacute;s del 7 de octubre para afirmarlo. Por otro lado, tampoco creo que atacar a civiles israel&iacute;es pueda ser leg&iacute;timo. As&iacute; que s&iacute;, defender el universalismo supone cuestionar ambas posturas. En mi opini&oacute;n, ambas posturas comparten una misma falacia: creer que la defensa de los derechos de un grupo puede justificar que se pisotee la dignidad humana del otro. Creo que muchas personas que se sienten atrapadas entre esas dos posturas encuentran en el universalismo una alternativa muy saludable. Pero eso no significa que sea una posici&oacute;n moderada. 
    </p><p class="article-text">
        No quiero dar a entender que la situaci&oacute;n actual sea sim&eacute;trica. No lo es. La situaci&oacute;n en Gaza y Cisjordania es aterradora. Pero esa asimetr&iacute;a no justifica que la izquierda no condenara con firmeza los ataques de Ham&aacute;s del 7 de octubre, incluidas las violaciones y los asesinatos de personas civiles israel&iacute;es. Ese error no es esencialmente distinto de los que hemos presenciado en el centro liberal a la hora de adoptar una postura clara contra los ataques israel&iacute;es contra los palestinos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cree que el electorado est&aacute; preparado para un pol&iacute;tico que defienda el universalismo radical? &iquest;Cree que un partido pol&iacute;tico que apostara por el universalismo radical en unas elecciones podr&iacute;a ganar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute; lo creo. Creo que alguien que defendiera esa postura podr&iacute;a ofrecer una alternativa real frente a los discursos violentos que nos rodean. Un ejemplo interesante es Zohran Mamdani, el alcalde de Nueva York. Mucha gente me pregunta qu&eacute; opino sobre Mamdani porque vivo en Nueva York. Por un lado, siempre ha habido dudas sobre la relaci&oacute;n de la comunidad jud&iacute;a con Mamdani. Por el otro, la mayor&iacute;a de la gente me identifica como un firme aliado de la causa palestina. Pero dado que Mamdani parte de una cierta posici&oacute;n poscolonial de izquierda muy progresista, la gente siempre me pregunta: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; opinas de Mamdani?&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La verdad es que al principio no daba por sentado que fuera tan maravilloso como mucha gente de la izquierda supon&iacute;a. Tampoco daba por sentado que no lo fuera. Simplemente, me mantuve neutral y lo observ&eacute;. Y considero que las posiciones que ha adoptado, especialmente desde que se convirti&oacute; en alcalde, responden a un universalismo radical. Y est&aacute; siendo muy coherente.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, en su discurso del 4 de julio, Mamdani reivindic&oacute; los ideales de la Declaraci&oacute;n de Independencia de Estados Unidos, un documento que algunos sectores progresistas rechazan por sus v&iacute;nculos con la esclavitud. &Eacute;l, en cambio, lo defendi&oacute; como una promesa de igualdad todav&iacute;a pendiente. Esa lectura del potencial radical de los documentos hist&oacute;ricos influye en su pol&iacute;tica. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las posiciones que Mamdami ha adoptado, especialmente desde que se convirtió en alcalde, responden a un universalismo radical. Y está siendo muy coherente</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Otro ejemplo es su posici&oacute;n ante una posible visita de Netanyahu a Nueva York: defendi&oacute; que deb&iacute;a cumplirse la orden de detenci&oacute;n de la Corte Penal Internacional y, al comprobar que su administraci&oacute;n carec&iacute;a de autoridad para ejecutarla, reclam&oacute; la intervenci&oacute;n del Gobierno federal. Tambi&eacute;n dej&oacute; claro que ese criterio deb&iacute;a aplicarse a los dirigentes de Ham&aacute;s, cuyos ataques del 7 de octubre calific&oacute; de crimen de guerra atroz. Ambas posiciones, explic&oacute;, responden a un mismo principio: la universalidad de lo humano. Son palabras contundentes que echo en falta en buena parte de la izquierda progresista, donde incluso provocan indignaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; nos dicen los recortes en ayuda humanitaria sobre nuestro compromiso con los principios universales? &iquest;Estamos renunciando a la idea de una responsabilidad compartida m&aacute;s all&aacute; de las fronteras?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que los recortes que estamos viendo, tambi&eacute;n en la financiaci&oacute;n de la ONU y de la ayuda internacional, son muy lamentables. Forman parte de una tendencia m&aacute;s amplia: el retroceso de unas relaciones internacionales basadas en el derecho. 
    </p><p class="article-text">
        Estados Unidos est&aacute; atacando abiertamente a la Corte Penal Internacional y a la Corte Internacional de Justicia. La ONU tambi&eacute;n est&aacute; siendo objeto de numerosos ataques. Y parte del problema es que quienes antes la apoyaban y cre&iacute;an de verdad en su misi&oacute;n ya no la defienden necesariamente con la misma convicci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los pa&iacute;ses de lo que hoy se denomina el &ldquo;Sur Global&rdquo; &mdash;un t&eacute;rmino que no me gusta&mdash; sol&iacute;an mostrarse muy esc&eacute;pticos ante proyectos como la ONU. Hab&iacute;an visto c&oacute;mo esa cooperaci&oacute;n pod&iacute;a utilizarse de forma c&iacute;nica y abusiva. Por otro lado, los Estados del llamado &ldquo;Norte Global&rdquo;, especialmente los europeos, quer&iacute;an apoyar ese proyecto con una voluntad de contribuir al bien com&uacute;n, y no solo de promover sus propios intereses.
    </p><p class="article-text">
        Pero ahora esos pa&iacute;ses tambi&eacute;n se est&aacute;n alejando de ese proyecto. Creo que debemos reconocer que este no es solo un momento de decadencia: tambi&eacute;n puede ser una oportunidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Oportunidad en qu&eacute; sentido?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El orden mundial que se construy&oacute; tras la Segunda Guerra Mundial fue profundamente imperfecto. Hubo mucho cinismo y dej&oacute; sin protecci&oacute;n a muchas de las personas que necesitaban su amparo. Pero la retirada de algunas de las grandes potencias que lo han sostenido plantea una pregunta fundamental: &iquest;no es precisamente ahora cuando debemos reivindicar sus principios y exigir que se cumplan de verdad?
    </p><p class="article-text">
        Esa retirada puede abrir un espacio para las potencias medias, los Estados del llamado Sur Global y otros actores; organizaciones como Amnist&iacute;a Internacional o Greenpeace. Todos ellos pueden hacer o&iacute;r su voz e impulsar reformas en las normas y las instituciones internacionales, incluido el Consejo de Seguridad de la ONU.
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n es qu&eacute; queremos conseguir con esas reformas: &iquest;abandonar los ideales que dieron origen a ese orden o hacerlos realidad? Renunciar a ellos me parecer&iacute;a terrible. Creo que debemos defenderlos y exigir que se apliquen. Si la aspiraci&oacute;n se limita a decir &laquo;ahora nos toca a nosotros imponernos y ejercer el poder&raquo;, habremos desperdiciado una enorme oportunidad. La verdadera oportunidad consiste en ofrecer una alternativa que lleve esos ideales a la pr&aacute;ctica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hace apenas unos d&iacute;as, en </strong><a href="https://www.eldiario.es/catalunya/fatima-bhutto-escritora-pakistani-conmueve-arriesgan-jovenes-defender-correcto_1_13590633.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>una entrevista con elDiario.es</strong></a><strong>, la periodista y escritora paquistan&iacute; Fatima Bhutto, que tambi&eacute;n ha participado en la Bienal de pensamiento del CCCB, se&ntilde;alaba que la mirada centrada en Occidente deja fuera a miles de millones de personas. &iquest;C&oacute;mo podemos construir un orden internacional que d&eacute; voz y capacidad de decisi&oacute;n a esa mayor&iacute;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Exacto. El llamado Sur Global re&uacute;ne a la gran mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n mundial. Pero esas categor&iacute;as tambi&eacute;n son difusas. &iquest;Pertenezco yo al Sur Global? Si fuera palestino, probablemente dir&iacute;as que s&iacute;; como soy israel&iacute;, quiz&aacute; dir&iacute;as que no. 
    </p><p class="article-text">
        El art&iacute;culo 109 de la Carta de las Naciones Unidas permite, bajo determinadas condiciones, convocar una conferencia de los Estados miembros para revisar ese documento fundacional. Existe, por tanto, una v&iacute;a para intentar reformar la organizaci&oacute;n. Y hay iniciativas en este sentido. Creo que, en nombre del universalismo y del cosmopolitismo, deber&iacute;amos apoyar esas iniciativas con un objetivo claro: salvaguardar los ideales que la ONU debe defender. Precisamente para hacerlos realidad, algunas de sus instituciones necesitan una reestructuraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Y el objetivo no deber&iacute;a ser simplemente transferir el poder al Sur Global ni sustituir los ideales de Occidente por los de otros. Cuando hablas con l&iacute;deres de esos pa&iacute;ses que reclaman cambios, reconocen sin dudar que comparten los principios que sustentan ese marco. Y eso me da cierta esperanza.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Es optimista?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El hecho de que crea que lo conseguiremos o no es independiente de la cuesti&oacute;n de si creo que deber&iacute;amos intentar hacer algo. Y creo que incluso podr&iacute;amos conseguirlo si lo intentamos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Necesitamos un orden jurídico que proteja la dignidad humana: sin leyes, y sin un compromiso de respetarlas incluso cuando discrepamos de ellas, no podemos preservarla</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>En </strong><em><strong>Universalismo radical</strong></em><strong> plantea la posibilidad de negarse a cumplir una ley si va en contra de la dignidad humana &iquest;qui&eacute;n decide cu&aacute;ndo una ley es tan injusta que debemos dejar de cumplirla? &iquest;Cree que hoy en d&iacute;a los ciudadanos tienen la capacidad de pensamiento cr&iacute;tico necesaria para decidir qu&eacute; es justo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es una pregunta dif&iacute;cil, y me alegro de que la plantees. En <em>Universalismo radical</em> exploro la tensi&oacute;n entre la autonom&iacute;a &mdash;nuestra capacidad de pensar y juzgar por nosotros mismos&mdash; y la autoridad que exige obediencia. De esa tensi&oacute;n no se deduce que podamos desentendernos de las leyes. Significa que debemos comprender por nosotros mismos por qu&eacute; tenemos el deber de respetarlas.
    </p><p class="article-text">
        Para m&iacute;, la raz&oacute;n es nuestro compromiso con la dignidad humana. Necesitamos un orden jur&iacute;dico que la proteja: sin leyes, y sin un compromiso de respetarlas incluso cuando discrepamos de ellas, no podemos preservar esa dignidad. Por tanto, no respeto la ley simplemente porque me convenga. La respeto porque considero que tengo el deber de hacerlo, incluso cuando va contra mis intereses e incluso cuando la considero injusta.
    </p><p class="article-text">
        Pero ese mismo compromiso con la dignidad humana puede imponernos, en situaciones extremas, el deber de negarnos a cumplir una ley. Eso ocurre cuando llegamos a la conclusi&oacute;n de que la ley ha dejado de ser un instrumento para proteger esa dignidad y se ha convertido en un instrumento para aplastarla. Podemos discrepar sobre c&oacute;mo contribuyen las leyes a proteger la dignidad humana. Pero concluir que las leyes de un Estado est&aacute;n dirigidas a destruirla es algo muy distinto. Es una situaci&oacute;n extrema, y ah&iacute; puede surgir el deber de desobedecer.
    </p><p class="article-text">
        Creo que uno de los logros de las constituciones europeas modernas es que aspiran a defender la dignidad humana y establecen mecanismos para protegerla. En ese marco tambi&eacute;n se reconoce un margen para la objeci&oacute;n de conciencia. As&iacute; es como caracterizar&iacute;a mi postura. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emma Reverter]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/omri-boehm-filosofo-defensa-derechos-grupo-no-justificar-pisotee-dignidad_128_13604267.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 24 Oct 2026 20:25:23 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Kayed Hammad, el periodista que sobrevivió a un genocidio para pedirle al mundo que no deje de hablar de Palestina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/kayed-hammad-periodista-sobrevivio-genocidio-pedirle-mundo-no-deje-hablar-palestina_1_13610451.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/72b674ea-cadc-4833-953f-4be32ce42f83_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x997y228.jpg" width="1200" height="675" alt="Kayed Hammad, el periodista que sobrevivió a un genocidio para pedirle al mundo que no deje de hablar de Palestina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Su hijo fue asesinado por el ejército israelí, vio cómo amputaron una pierna sin anestesia y fue torturado en la cárcel. Hoy vive en España como refugiado político
</p><p class="subtitle">Empresas de exmilitares israelíes financian el Congreso de Ciberseguridad que organiza la Generalitat en Barcelona</p></div><p class="article-text">
        Las bombas siguen cayendo en Gaza aunque no est&eacute; en Occidente el eco medi&aacute;tico, entre otros motivos, por la prohibici&oacute;n del estado de Israel desde hace m&aacute;s de dos a&ntilde;os a que la prensa internacional acceda a la franja para informar desde el terreno. De informar y del genocidio sabe bastante el periodista e int&eacute;rprete <strong>Kayed Hammad</strong> y lo aprendi&oacute; de la peor manera en que se puede aprender algo en esta vida: uno de sus hijos fue asesinado por el ej&eacute;rcito de Israel y &eacute;l padeci&oacute; un infarto del que no pudo ser atendido por falta de m&eacute;dicos. &ldquo;Estoy viviendo un tiempo prestado, yo deber&iacute;a estar muerto&rdquo;, cuenta a esta redacci&oacute;n desde el casco hist&oacute;rico del municipio grancanario de Ag&uuml;imes, lugar donde esta semana se est&aacute; celebrando el <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/aguimes-vuelve-tender-puentes-continentes-festival-sur_1_13595106.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Festival del Sur - Encuentro Teatral Tres Continentes</strong></a><strong>.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Portada del libro &#039;El menú de Gaza&#039;.                            </span>
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        En ese encuentro, una celebraci&oacute;n cultural del Sureste isle&ntilde;o que en esta edici&oacute;n cumple casi 40 a&ntilde;os, <strong>Kayed y Dalia Hammad</strong> han hablado de su experiencia como supervivientes y refugiados en Espa&ntilde;a y del libro que escribieron junto al periodista Mikel Ayestaran, <em><strong>El men&uacute; de Gaza</strong></em><strong>,</strong> que <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/hambre-arma-guerra_1_13359621.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recoge testimonios, recetas e im&aacute;genes evocadoras para denunciar que en el exterminio que sucede en Palestina</a> &ldquo;se utiliza el hambre como arma de guerra&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&lsquo;Sano y vivo&rsquo;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es lo que responde Kayed cuando le preguntan c&oacute;mo est&aacute;. Se siente culpable por ser un refugiado sabiendo que muchos amigos han muerto en Gaza o siguen bajo las bombas y los escandalosos drones sin ayuda humanitaria. &ldquo;No tienen luz, no tienen agua corriente o medicamentos&rdquo;, explica. El periodista est&aacute; acostumbrado a recibir malas noticias, hoy en forma de notas de audio de <em>Whatsapp</em> que llegan a destiempo, cuando alguna precaria conexi&oacute;n en los territorios ocupados lo permite. &ldquo;Tengo que contactar con muchas personas y escuchar siempre malas noticias. El hermano de un amigo fue asesinado hace dos d&iacute;as&rdquo;, expresa.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El hambre como arma de guerra. Exposición &quot;Menú de Gaza&quot;.                            </span>
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        En ese momento, <strong>Dalia Kayed</strong>, atenta a las palabras de su padre, interviene para explicar que est&aacute; estudiando Periodismo Digital en una universidad palestina y que, hace pocos d&iacute;as, un profesor les dijo ha dicho: &ldquo;Perd&oacute;n, no puedo mandar materiales de la asignatura porque han asesinado a mi hermano&rdquo;. Dalia cambi&oacute; su anterior carrera por la del oficio de contar historias. &ldquo;Me di cuenta de cu&aacute;nta es la importancia del periodismo, especialmente para nosotros, que somos de Gaza ya que los israel&iacute;es intentan apagar nuestra voz. Sent&iacute; que es mi responsabilidad contar al mundo qu&eacute; est&aacute; pasando. &rdquo;Hay muchas formas de luchar, la m&iacute;a es hablar de Gaza, de Palestina, hasta que Palestina sea libre&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para padre e hija, no existen palabras que puedan describir la p&eacute;rdida de un ser querido, una t&oacute;nica constante en sus vidas, que aguantan, afirman, para que las pr&oacute;ximas generaciones palestinas tengan un futuro. &ldquo;Duele por otro lado, el doble rasero de la comunidad internacional hacia nosotros. Sufrimos esto ya hace m&aacute;s de 100 a&ntilde;os; no solo desde el 48, cuando fue ocupada Palestina por los israel&iacute;es: hay 30 a&ntilde;os anteriores de la ocupaci&oacute;n de los ingleses&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Ni&ntilde;os gazat&iacute;es con la bandera de Espa&ntilde;a</h2><p class="article-text">
        Sin embargo, y con todo lo susceptible de mejorar como las relaciones econ&oacute;micas, militares&nbsp;y diplom&aacute;ticas con Israel, el reportero explica por qu&eacute; ha sido importante para la moral palestina, de la que se destaca su capacidad de resistencia, el hecho de que <strong>Espa&ntilde;a </strong>p&uacute;blicamente les apoye y denuncie el genocidio.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Un palestino con la bandera de España en Jabalia, al norte de la Franja de Gaza.                            </span>
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        &ldquo;Si t&uacute; preguntas a un ni&ntilde;o en Gaza qui&eacute;n est&aacute; a favor de la causa palestina, inmediatamente te dice: Espa&ntilde;a e Irlanda&rdquo;, relata Kayed. &ldquo;Estamos orgullosos de los espa&ntilde;oles. &rdquo;Y se le reconoce en todo el mundo &aacute;rabe. Se puede ver por las calles a ni&ntilde;os en patines ondeando la bandera espa&ntilde;ola&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        Kayed celebra tambi&eacute;n que en Espa&ntilde;a haya una legislaci&oacute;n que protege tambi&eacute;n a los animales, pero invita a la reflexi&oacute;n: recuerda que en la Franja tuvo que comer comida de animales para sobrevivir, mientras en Occidente se han visto en tiempo real im&aacute;genes de ni&ntilde;os, familias, m&eacute;dicos, periodistas muriendo en nuestras pantallas en tiempo real: &ldquo;Nosotros no llegamos en Gaza a tener una protecci&oacute;n legal como la de los animales espa&ntilde;oles&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Preguntado por si las concentraciones, vigilias, manifestaciones, publicaciones y palabras de apoyo que se realizan en Occidente llegan a Gaza, responde con un rotundo &ldquo;s&iacute;&rdquo;. &ldquo;Cuando uno sufre, busca un rayo de esperanza, y lo encontramos en este tipo de gestos. <strong>Todo cuenta y nos llega</strong>&rdquo;, sostiene.
    </p><h2 class="article-text">El aguante</h2><p class="article-text">
        Para finalizar la entrevista, queremos saber si es desde la infancia que los palestinos integran una resiliencia sobrehumana hacia la brutal opresi&oacute;n de Israel. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; es infancia? Si mis primeros recuerdos con tres a&ntilde;os es verme el cuerpo cubierto de quemaduras de napalm, cuando ten&iacute;a siete a&ntilde;os metieron a mi padre en la c&aacute;rcel por luchar, cuando ten&iacute;a 16 a&ntilde;os y 17, antes de cumplir 18, hab&iacute;a estado en la c&aacute;rcel varias veces. Si cuento c&oacute;mo fui torturado me preguntar&iacute;as c&oacute;mo puedo seguir en pie&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nayed Hammad se reserva la &uacute;ltima respuesta a esta entrevista para pedir m&aacute;s apoyo a los comunicadores valientes: &ldquo;Hay que presionar y manifestarse para que <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/fatima-hassouna-fotoperiodista-palestina-asesinada-israel-vengo-muerte-traves-luz_1_12820763.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el periodista reciba el apoyo que merece</a>. Porque en Europa, el periodista tiene que estar m&aacute;s protegido, m&aacute;s apoyado por el Gobierno y respetada su labor, &iquest;a qu&eacute; tienen miedo?&rdquo;, se pregunta Hammad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gara Santana]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/kayed-hammad-periodista-sobrevivio-genocidio-pedirle-mundo-no-deje-hablar-palestina_1_13610451.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 24 Oct 2026 03:30:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Kayed Hammad, el periodista que sobrevivió a un genocidio para pedirle al mundo que no deje de hablar de Palestina]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Palestina,Gaza,Genocidio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Empresas de exmilitares israelíes financian el Congreso de Ciberseguridad que organiza la Generalitat en Barcelona]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/empresas-exmilitares-israelies-financian-congreso-ciberseguridad-organiza-generalitat-barcelona_1_13598647.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f0fe20b0-6860-46d1-ab36-5572223064c4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Empresas de exmilitares israelíes financian el Congreso de Ciberseguridad que organiza la Generalitat en Barcelona"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Compañías que han mostrado apoyo a las acciones militares de Netanyahu en Palestina y con vínculos con la industria militar del país formarán parte del evento que se celebrará del 3 al 5 de noviembre </p><p class="subtitle">Hemeroteca - Barcelona, nueva base de operaciones de piratas informáticos israelíes
</p></div><p class="article-text">
        Dos empresas lideradas por exmiembros del ej&eacute;rcito israel&iacute; figuran entre los principales patrocinadores del Congreso de Ciberseguridad de Barcelona. El evento est&aacute; organizado por el Govern catal&aacute;n y la Fira, un consorcio participado por el Ayuntamiento de la capital catalana, la propia Generalitat y la C&aacute;mara de Comercio.
    </p><p class="article-text">
        El congreso, cuya s&eacute;ptima edici&oacute;n se celebrar&aacute; del 3 al 5 de noviembre en Barcelona, se publicita como &ldquo;el principal evento de ciberseguridad del Sur de Europa&rdquo; y contar&aacute; con una decena de empresas israel&iacute;es que participar&aacute;n como patrocinadores o expositores. Algunas de estas compa&ntilde;&iacute;as tienen v&iacute;nculos con la industria militar de Tel Aviv o han mostrado apoyo a las acciones del Gobierno de Benjamin Netanyahu en Palestina
    </p><p class="article-text">
        Uno de los principales financiadores de la convenci&oacute;n es la empresa CheckMarx, fundada por Mat Siman, un exmiembro de las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF, en sus siglas en ingl&eacute;s) y antiguo asesor en seguridad del primer ministro israel&iacute; Ariel Sharon entre 2004 y 2006.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n figura como sponsor del congreso PaloAlto Networks, una compa&ntilde;&iacute;a norteamericana fundada y dirigida por el israel&iacute; Nir Zuk, exalumno de la unidad de inteligencia 8200 del ej&eacute;rcito israel&iacute;. A pesar de estar radicada en California, la compa&ntilde;&iacute;a mantiene un gran centro de investigaci&oacute;n y desarrollo en Tel Aviv.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La tercera compa&ntilde;&iacute;a israel&iacute; que figura entre los financiadores del evento es SentinelOne. La compa&ntilde;&iacute;a decidi&oacute;, en octubre de 2023, suspender su patrocinio a un congreso del sector en EEUU despu&eacute;s de que un miembro vinculado a la organizaci&oacute;n criticara las operaciones israel&iacute;s en Gaza y las calificara de genocidio.
    </p><p class="article-text">
        Si bien ninguna de estas tres compa&ntilde;&iacute;as tiene documentada una participaci&oacute;n directa en el genocidio palestino, gobiernos extranjeros como el de China, por ejemplo, proh&iacute;ben a sus empresas utilizar programas de SentinelOne ante el riesgo de que esta compa&ntilde;&iacute;a transmita datos a &ldquo;agencias extranjeras&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta empresa israel&iacute;, de hecho, cuenta con un equipo de inteligencia global que publica an&aacute;lisis t&eacute;cnicos y detallados sobre t&aacute;cticas militares y cibern&eacute;ticas de naciones rivales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Buena parte de la decena de empresas israel&iacute;es que participar&aacute;n en el evento est&aacute;n incluidas en listados de activistas propalestinos que promueven el boicot a compa&ntilde;&iacute;as israel&iacute;es o con v&iacute;nculos con la industria de la defensa de ese pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Algunas de ellas, como Cynet, ofrecieron gratuitamente sus plataformas de ciberseguridad durante tres meses a empresas e instituciones de Israel para proteger sus infraestructuras cr&iacute;ticas tras los atentados del 7 de octubre de 2023.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n Vega Security, que contar&aacute; con un stand en la feria, est&aacute; fundada por dos antiguos veteranos de la unidad 8200. RDT Systems, por su parte, incluye la defensa entre los sectores a los que da servicio y tambi&eacute;n participar&aacute; en el evento.
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                Imagen de una edición pasada del Barcelona Cybersecurity Congress.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">El Govern y la Fira: &ldquo;Son empresas con sede en EEUU&rdquo;</h2><p class="article-text">
        La presencia de compa&ntilde;&iacute;as israel&iacute;es en congresos celebrados en Barcelona ya ha levantado pol&eacute;micas en el pasado, <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona-rompe-relaciones-institucionales-israel-respeten-derechos-humanos-gaza_1_12343270.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hasta el punto de que el Ayuntamiento aprob&oacute; en mayo de 2025 </a>una declaraci&oacute;n institucional en la que romp&iacute;a relaciones con Israel (tumbada recientemente por el TSJ catal&aacute;n).
    </p><p class="article-text">
        En septiembre de ese a&ntilde;o <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona-ratifica-exclusion-israel-empresas-beneficien-genocidio-eventos-fira-tour_1_12635292.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el consistorio insisti&oacute; en su compromiso</a> de no permitir que Israel o cualquier empresa &ldquo;que se beneficiara del genocidio&rdquo; en Gaza tuviera presencia en congresos en la Fira o en eventos con financiaci&oacute;n municipal.
    </p><p class="article-text">
        En esta ocasi&oacute;n, sin embargo, no son simples empresas israel&iacute;es que participan en un congreso en Barcelona, sino compa&ntilde;&iacute;as lideradas por exmilitares del IDF que financian un evento organizado por la Agencia de Ciberseguretat de Catalunya &mdash;dependiente del Govern&mdash;, y la Fira, participada tanto por la Generalitat como por el Ayuntamiento barcelon&eacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Preguntados por esta redacci&oacute;n, desde el Govern se&ntilde;alan que los acuerdos de patrocinio han sido gestionados directamente por la Fira de Barcelona. 
    </p><p class="article-text">
        Ambas instituciones, en un comunicado casi id&eacute;ntico, explican que los tres sponsors mencionados en este art&iacute;culo &ldquo;son empresas internacionales&rdquo; con &ldquo;sede en los EEUU&rdquo; que &ldquo;cumplen con la legalidad vigente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;aden que ninguna de estas empresas figura en la base de datos de la ONU sobre compa&ntilde;&iacute;as implicadas en &ldquo;determinadas actividades&rdquo; relacionadas con &ldquo;los asentamientos israel&iacute;es en territorio palestino ocupado&rdquo; e insisten en que el congreso est&aacute; centrado en el &aacute;mbito empresarial y no en la actividad militar.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La Fira no puede entrar a valorar el posicionamiento pol&iacute;tico de los miembros de las empresas participantes&rdquo;, a&ntilde;aden desde este consorcio.
    </p><p class="article-text">
        Desde el Ayuntamiento no han querido hacer ninguna declaraci&oacute;n sobre este caso concreto y se han limitado a recordar las acciones que ha emprendido el consistorio respecto a sus relaciones con Israel.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Barcelona, hub de empresas de ciberespionaje israel&iacute;</strong></h2><p class="article-text">
        Israel es una potencia mundial en ciberseguridad por una combinaci&oacute;n de factores. Por un lado, unidades de inteligencia del ej&eacute;rcito como la mencionada 8200 forman cada a&ntilde;o a miles de j&oacute;venes en t&eacute;cnicas de hackeo y defensa, y muchos de ellos acaban fundando startups. 
    </p><p class="article-text">
        A esto se suma el apoyo estatal, la estrecha relaci&oacute;n entre universidades, Defensa e industria, y un contexto de amenaza permanente que convierte la seguridad digital en una prioridad nacional.
    </p><p class="article-text">
        La otra cara de este liderazgo israel&iacute; en la ciberseguridad, sin embargo, es la industria del ciberespionaje. La l&iacute;nea que separa los dos sectores es a veces muy difusa y ambas caras de esta moneda han encontrado en Barcelona uno de sus principales centros de operaciones.
    </p><p class="article-text">
        La capital catalana se ha consolidado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os como uno de los principales destinos de las empresas israel&iacute;es de ciberseguridad ofensiva, un sector opaco que desarrolla y vende herramientas de espionaje a gobiernos y cuerpos de seguridad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un ejemplo de este ecosistema fue <em>Offensive</em>, <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/sol-marisco-spyware-empresa-israeli-cita-ciberespias-mundo-encuentro-secreto-barcelona_1_12846798.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un encuentro privado de ciberesp&iacute;as de todo el mundo convocado en Barcelona en enero de 2026 bajo el lema &ldquo;Sol, marisco y &lsquo;spyware&rsquo;&rdquo; que desvel&oacute; elDiario.es</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El lugar del evento se mantuvo en secreto hasta el mismo d&iacute;a de su celebraci&oacute;n y lo organiz&oacute; Epsilon, empresa barcelonesa especializada en productos de <em>spyware </em>y liderada por el veterano israel&iacute; del ciberespionaje Daniel Shapiro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n estaba vinculado a esta cita secreta Radiant Research, con sedes en Tel Aviv y Barcelona, que emplea a exmiembros de la Unidad 8200 del ej&eacute;rcito israel&iacute; y a antiguos trabajadores de NSO (la empresa que desarroll&oacute; Pegasus).
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.haaretz.com/israel-news/security-aviation/2024-12-26/ty-article/.premium/israeli-hackers-flock-to-barcelona-as-spyware-industry-shifts/00000193-fec4-df5b-a9b3-fec5d9dc0000" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Seg&uacute;n el medio israel&iacute; </a><a href="https://www.haaretz.com/israel-news/security-aviation/2024-12-26/ty-article/.premium/israeli-hackers-flock-to-barcelona-as-spyware-industry-shifts/00000193-fec4-df5b-a9b3-fec5d9dc0000" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Haaretz</em></a>, al menos tres equipos de hackers de &eacute;lite de ese pa&iacute;s se han instalado en la capital catalana, entre ellos los primeros desarrolladores del software Pegasus que se utiliz&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/audiencia-barcelona-respalda-pertinente-imputacion-exdirectora-cni-espiar-pere-aragones_1_13591163.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">para espiar a los lideres independentistas, entre otros.</a>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Fuentes del sector consultados por <a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a> atribuyen esta llegada al hecho de que operar desde Europa les permite esquivar las restricciones de exportaci&oacute;n del Gobierno israel&iacute;, adem&aacute;s del atractivo que puede tener el clima y los costes de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        El empleo en ciberseguridad en Barcelona creci&oacute; un 50% entre 2020 y 2025, hasta superar los 10.000 trabajadores en m&aacute;s de 550 empresas, seg&uacute;n datos de la Generalitat.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pol Pareja]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/empresas-exmilitares-israelies-financian-congreso-ciberseguridad-organiza-generalitat-barcelona_1_13598647.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 21 Oct 2026 19:53:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Empresas de exmilitares israelíes financian el Congreso de Ciberseguridad que organiza la Generalitat en Barcelona]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciberespionaje,Israel,Generalitat de Catalunya,Ayuntamiento de Barcelona,Gaza,Palestina,Conflicto Palestina-Israel,Tecnología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El dúo palestino Sabîl trae a Asturias su música y su testimonio para ayudar a los niños de Gaza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/asturias/duo-palestino-sabil-trae-asturias-musica-testimonio-ayudar-ninos-gaza_1_13549339.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/00401fa4-c61b-42d4-a18f-fd5347cffc6f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x966y109.jpg" width="1200" height="675" alt="El dúo palestino Sabîl trae a Asturias su música y su testimonio para ayudar a los niños de Gaza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ahmad Al Khatib (al oud) y Youssef Hbeisch (percusión) participarán el viernes, día 23, y el sábado, 24, en 'Festivalín', el festival de músicas del mundo de Piloña, donde se conectan culturas y personas. Ni los músicos, ni la organización cobrarán un euro y todo el dinero irá destinado a la ONG Human Appeal para su ayuda de emergencia para asistencia alimentaria, agua y salud</p><p class="subtitle">De la pesadilla de Gaza al sueño de Fatma: cómo podemos seguir creyendo en la humanidad en medio del horror</p></div><p class="article-text">
        Sab&icirc;l significa camino o sendero en &aacute;rabe y es el nombre art&iacute;stico del d&uacute;o palestino que integran Ahmad Al Khatib (al <em>oud</em>) y Youssef Hbeisch (percusi&oacute;n). Los m&uacute;sicos se desplazar&aacute;n a Asturias para participar los d&iacute;as 23 y 24 de este mes en <a href="https://festivalin.es/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">'Festival&iacute;n'</a>, el festival de m&uacute;sicas del mundo del concejo asturiano de Pilo&ntilde;a, donde se conectan culturas y personas. 
    </p><p class="article-text">
        Ahmad Al Khatib y Youssef Hbeisch ofrecer&aacute;n una charla en Infiesto/L'Infiestu dentro de unas jornadas solidarias y culturales sobre Gaza y un concierto en Valles de San Rom&aacute;n.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Conciertos y docencia</strong></h2><p class="article-text">
        La terrible situaci&oacute;n que se est&aacute; viviendo en <a href="https://www.eldiario.es/internacional/pesadilla-gaza-sueno-fatma-seguir-creyendo-humanidad-medio-horror_129_13600804.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gaza</a> llev&oacute; a los organizadores a programar este evento donde la recaudaci&oacute;n ir&aacute; destinada &iacute;ntegramente a la ONG Human Appeal para su ayuda de emergencia dirigida a los ni&ntilde;os. Es un gesto totalmente solidario, ya que ni los m&uacute;sicos, ni los organizadores cobrar&aacute;n un solo euro. 
    </p><p class="article-text">
        Sab&icirc;l es el proyecto que Ahmad Al Khatib y Youssef Hbeisch formaron en 2011, aunque tocan juntos desde 1998. Ambos m&uacute;sicos compaginan sus giras internacionales con la docencia en conservatorios de m&uacute;sica.
    </p><p class="article-text">
        Su propuesta art&iacute;stica se caracteriza por renovar la m&uacute;sica cl&aacute;sica tradicional &aacute;rabe y la m&iacute;stica suf&iacute; mediante la experimentaci&oacute;n r&iacute;tmica y la improvisaci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Ahmad Al Khatib.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Ahmad Al Khatib</strong></h2><p class="article-text">
        Naci&oacute; en 1974 en un campo de refugiados palestinos en Irbid (Jordania). Aprendi&oacute; viol&iacute;n en la escuela y estudi&oacute; oud (la&uacute;d &aacute;rabe) con Ahmad Abed Qassim. Curs&oacute; musicolog&iacute;a y violonchelo cl&aacute;sico en la Universidad de Yarmouk, y en 2004 obtuvo un m&aacute;ster en metodolog&iacute;a de la educaci&oacute;n musical por la Universidad de Gotemburgo. 
    </p><p class="article-text">
        Dirigi&oacute; el departamento de m&uacute;sica oriental del Conservatorio Nacional Edward Said, en Ramala y Jerusal&eacute;n Este. En 2002 se vio obligado a abandonar Palestina. Desde entonces ense&ntilde;a teor&iacute;a modal, educaci&oacute;n auditiva y conjunto instrumental en la Academia de M&uacute;sica y Teatro de la Universidad de Gotemburgo, donde reside.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Instrumentista y compositor</strong></h2><p class="article-text">
        Ha coescrito cinco m&eacute;todos de oud y cinco vol&uacute;menes de transcripci&oacute;n bajo el t&iacute;tulo 'Sharqiat'. Adem&aacute;s de Sab&icirc;l, dirige los proyectos Karloma, Samara, Sada Trio y Bosphorus Orchestra.
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; considerado uno de los grandes maestros contempor&aacute;neos del oud en el mundo oriental. Es el instrumentista y compositor principal del repertorio del d&uacute;o.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Youssef Hbeisch.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Youssef Hbeisch</strong></h2><p class="article-text">
        Naci&oacute; en 1967 en Galilea. Empez&oacute; a tocar percusi&oacute;n a los siete a&ntilde;os, ense&ntilde;ado por su hermano. Estudi&oacute; filosof&iacute;a y musicolog&iacute;a, e investig&oacute; los sistemas r&iacute;tmicos de las tradiciones india, persa, africana, cubana y latina. Toca darbuka, riq y bendir, entre otros instrumentos.
    </p><p class="article-text">
        Ense&ntilde;&oacute; ocho a&ntilde;os en el Conservatorio Nacional Edward Said (Jerusal&eacute;n Este, Ramala y Bel&eacute;n) y diez en Beit Al Musica, en Galilea. Imparte seminarios y clases magistrales en universidades y festivales de Brasil, Suecia, Dinamarca e Inglaterra.
    </p><p class="article-text">
        Es percusionista de Le Trio Joubran desde 2007. Ha colaborado con Simon Shaheen, Ibrahim Maalouf, Aka Moon y S&uuml;leyman Erguner, y ha compuesto para teatro y para las pel&iacute;culas 'Le dernier vol 'y 'Fix me<em>'</em>. Vive entre Haifa, Par&iacute;s y los escenarios del mundo.
    </p><p class="article-text">
        Youssef Hbeisch<strong> </strong>es un virtuoso de la percusi&oacute;n oriental y su t&eacute;cnica destaca por jugar de forma innovadora con las texturas y los silencios.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Discograf&iacute;a </strong></h2><p class="article-text">
        Las creaciones del d&uacute;o est&aacute;n fuertemente conectadas con la identidad del mundo &aacute;rabe. Su m&uacute;sica transita org&aacute;nicamente entre la melancol&iacute;a y la energ&iacute;a luminosa.
    </p><p class="article-text">
        En 2012 se edit&oacute; 'Sab&icirc;l', su &aacute;lbum debut hom&oacute;nimo, grabado poco despu&eacute;s de su formaci&oacute;n bajo el sello del Institut du Monde Arabe y destac&oacute; por su profundidad instrumental.
    </p><p class="article-text">
        Dos a&ntilde;os despu&eacute;s, sali&oacute; 'Jadayel', un proyecto colaborativo en el que unieron su sonido tradicional al cuarteto de cuerda contempor&aacute;neo franc&eacute;s 'B&eacute;la'.
    </p><p class="article-text">
        'Zabad', en 2019, mostr&oacute; una evoluci&oacute;n sonora descrita por la cr&iacute;tica como un trabajo m&aacute;s ligero y abierto a nuevos vientos creativos.
    </p><p class="article-text">
        En 2024 vio la luz 'Tawaf ', su &aacute;lbum m&aacute;s reciente, grabado en colaboraci&oacute;n con el reconocido violonchelista franc&eacute;s <a href="https://laclique-production.com/sabil" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Vincent S&eacute;gal</a>. 'Tawaf' alude al concepto del movimiento circular y eterno, mezclando danzas kurdas y cadencias cl&aacute;sicas.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Recaudaci&oacute;n con fines solidarios</strong></h2><p class="article-text">
        Ahmad Al Khatib y Youssef Hbeisch act&uacute;an sin cobrar cach&eacute;, y la organizaci&oacute;n tampoco cobra. La totalidad de los beneficios de los dos conciertos &mdash;lo recaudado en taquilla una vez descontados los gastos de viaje, estancia y comunicaci&oacute;n y las comisiones de venta de entradas y de sala&mdash; se dona a la Fundaci&oacute;n Human Appeal, junto con las aportaciones que se reciban.
    </p><p class="article-text">
        Human Appeal destina esos fondos a sus programas de emergencia en Gaza: asistencia alimentaria, agua y salud. Sab&icirc;l ya hab&iacute;a colaborado anteriormente con la organizaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        La colaboraci&oacute;n est&aacute; recogida en un acuerdo firmado entre Bleu Prod, Silencio Sonoro y la Fundaci&oacute;n Human Appeal.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Informaci&oacute;n pr&aacute;ctica </strong></h2><p class="article-text">
        Para las personas que est&eacute;n interesadas en asistir a estos eventos, se ofrece la siguiente informaci&oacute;n pr&aacute;ctica. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Este viernes, d&iacute;a 23, a las 20:00 horas</strong>, habr&aacute; entrada libre hasta completar el aforo en <a href="https://www.instagram.com/chigre_lamalefica/?hl=es" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">La Mal&eacute;fica</a>, en la calle del Quesu, en Infiesto/L&rsquo;Infiestu, en el concejo asturiano de Pilo&ntilde;a, para asistir a un momento de charla con Youssef y Ahmad sobre Gaza, Palestina, la situaci&oacute;n de los artistas all&iacute; y las condiciones a las que se enfrentan para seguir creando, componiendo e ideando proyectos art&iacute;sticos. 
    </p><p class="article-text">
        El local est&aacute; gestionado por la asociaci&oacute;n cultural <a href="https://labenefica.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Ben&eacute;fica</a>, que ha <span class="highlight" style="--color:initial;">recuperado un antiguo teatro para convertirlo en un espacio vivo de cultura, encuentro y creaci&oacute;n en el medio rural. Sus integrantes lo definen como &ldquo;un proyecto comunitario que impulsa la participaci&oacute;n del pueblo y el di&aacute;logo entre generaciones, conectando la memoria local con las expresiones del arte de hoy en d&iacute;a&rdquo;.</span>
    </p><p class="article-text">
        No dispone de aparcamiento propio, pero hay un parking p&uacute;blico al lado. Hay barra de bar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>C&oacute;mo llegar</strong>: en el centro de Infiesto/L&rsquo;Infiestu. Estaci&oacute;n de cercan&iacute;as l&iacute;nea C-6 desde Oviedo/Uvi&eacute;u; desde Gij&oacute;n/Xix&oacute;n, l&iacute;nea C-5 hasta El Berr&oacute;n y transbordo. Autobuses de ALSA.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El s&aacute;bado, d&iacute;a 24, a las 13:00 horas, </strong>se celebrar&aacute; el concierto en AMC Bocanegra en Valles de Pilo&ntilde;a, con apertura de puertas un cuarto de hora antes. El p&uacute;blico asiste de pie. 
    </p><p class="article-text">
        El coste total de la entrada asciende a 15,36 euros, ya que a los 15 euros de la entrada Entradium a&ntilde;ade 0,36 euros de gastos de gesti&oacute;n; unos c&eacute;ntimos que son de la plataforma de venta, no de la organizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        No hay aparcamiento propio: se aparca por las inmediaciones. Hay barra de bar, pero no se sirve comida; hay restaurantes en los alrededores.
    </p><p class="article-text">
        <strong>C&oacute;mo llegar</strong>: por la N-634. A 45 minutos de Oviedo/Uvi&eacute;u (54 kil&oacute;metros), 46 de Gij&oacute;n/Xix&oacute;n (56 kil&oacute;metros) y 10 de Infiesto/L&rsquo;Infiestu (8 kil&oacute;metros). No hay transporte p&uacute;blico hasta Valles de San Rom&aacute;n: el tren de cercan&iacute;as (l&iacute;nea C-6) y los autobuses de ALSA llegan solo hasta Infiesto/L&rsquo;Infiestu.
    </p><p class="article-text">
        El d&uacute;o act&uacute;a tambi&eacute;n en Madrid el 25 de octubre en Sala Villanos, con Roc&iacute;o Molina como artista invitada, en el marco de esta misma acci&oacute;n solidaria. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pilar Campo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/asturias/duo-palestino-sabil-trae-asturias-musica-testimonio-ayudar-ninos-gaza_1_13549339.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 21 Oct 2026 09:53:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El dúo palestino Sabîl trae a Asturias su música y su testimonio para ayudar a los niños de Gaza]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Concejos de Asturias,Gaza,Palestina,Música]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De la pesadilla de Gaza al sueño de Fatma: cómo podemos seguir creyendo en la humanidad en medio del horror]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/pesadilla-gaza-sueno-fatma-seguir-creyendo-humanidad-medio-horror_129_13600804.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dbe787d7-9d97-4b97-b7aa-44f78a217c88_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De la pesadilla de Gaza al sueño de Fatma: cómo podemos seguir creyendo en la humanidad en medio del horror"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">elDiario.es publica el primer capítulo de 'La luz del despertar. De Palestina al mundo entero, un manifiesto de resistencia y libertad' (Galaxia Gutenberg), el nuevo libro de la relatora de la ONU Francesca Albanese, que sale a la venta el 21 de octubre</p><p class="subtitle">Reino Unido y su envenenada herencia colonial: por qué reconocer el Estado palestino es insuficiente
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;<em>I have a dream</em>&rdquo;, dec&iacute;a Martin Luther King en 1963, cuando agitaba las conciencias desde las escalinatas del monumento a Lincoln en Washington, en uno de los discursos m&aacute;s emblem&aacute;ticos de la historia. Hoy, sin embargo, s&oacute;lo siento ganas de decir:<em> I have a nightmare</em>. O mejor dicho: <em>We have a nightmare</em>, porque la pesadilla no s&oacute;lo afecta a los palestinos, sino a todos nosotros, a cualquiera que cree que la &ldquo;justicia&rdquo; no es una palabra vac&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La vida de los palestinos es una pesadilla interminable.
    </p><p class="article-text">
        En <a href="https://www.eldiario.es/temas/gaza/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gaza</a> oyes el ruido de los aviones, sientes el miedo de los bombardeos, el acecho de los drones &ndash;cada vez m&aacute;s traicioneros y sofisticados&ndash; que te siguen, te esp&iacute;an, te ensordecen y disparan. La vida cotidiana consiste en sobrevivir en tiendas de campa&ntilde;a desgarradas por el viento y llenas de barro. Compartir un ba&ntilde;o con tanta gente que usarlo se vuelve imposible. Volver a una casa medio destruida por las bombas con el riesgo de que el techo se derrumbe y mate a tu familia. Afrontar el rigor del invierno &ndash;ya es el tercero desde que comenz&oacute; el genocidio&ndash;, sin ni siquiera unos libros que poder quemar para mantener a tus seres queridos, al menos a los ni&ntilde;os y ancianos, en un lugar c&aacute;lido y seguro. S&oacute;lo tiendas, fr&iacute;as en invierno, sofocantes en los t&oacute;rridos veranos. Cu&aacute;ntos muertos, desplazados, hu&eacute;rfanos, heridos, mutilados&hellip; Y los que a&uacute;n no han sucumbido al asedio total que impera desde hace m&aacute;s de dos a&ntilde;os est&aacute;n condenados a sufrir hambre y sed, a no tener derecho a una asistencia sanitaria y a una supervivencia digna. 
    </p><p class="article-text">
        En Cisjordania y en Jerusal&eacute;n Este, los palestinos viven con el terror de despertarse en plena noche con un soldado que los apunta con un fusil a la cara, que destruye sus casas, que los amenaza, los humilla delante de sus hijos o se los lleva consigo, con sus pijamas manchados de pip&iacute; porque se han orinado encima de miedo. Mientras tanto, los colonos est&aacute;n cada vez m&aacute;s furiosos: los ataques a los pueblos, comunidades rurales, tierras, coches, ganado, est&aacute;n a la orden del d&iacute;a. Incluso en las c&aacute;rceles hay casos documentados en los que se ha autorizado a periodistas y civiles israel&iacute;es a presenciar &ndash;e incluso a grabar con sus tel&eacute;fonos m&oacute;viles&ndash; los abusos infligidos a prisioneros palestinos, a quienes deber&iacute;amos llamar &ldquo;rehenes&rdquo;, dada la falta de garant&iacute;as m&iacute;nimas legales que caracteriza las detenciones israel&iacute;es en el territorio palestino ocupado.
    </p><p class="article-text">
        Esta fragmentaci&oacute;n territorial, legal y pol&iacute;tica es la institucionalizaci&oacute;n de la excepci&oacute;n; es la transformaci&oacute;n de la precariedad en condiciones permanentes; es un sistema en el que la ocupaci&oacute;n militar y la colonizaci&oacute;n ya no son sucesos aislados, sino un r&eacute;gimen consolidado en el que el control no s&oacute;lo se ejerce con las armas sino tambi&eacute;n mediante la planificaci&oacute;n urban&iacute;stica, la burocracia, la segmentaci&oacute;n administrativa, con la creaci&oacute;n de categor&iacute;as jur&iacute;dicas diferenciadas para personas que viven en el mismo espacio pero no bajo los mismos derechos. Y despu&eacute;s de d&eacute;cadas, la violencia de esta &eacute;poca nos indica que hemos llegado a la fase final: la del genocidio, la de la guerra de Israel contra un pueblo que hasta ahora ha resistido como ha podido.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La mujer que amasa el pan bajo los drones, el maestro que sigue enseñando bajo las tiendas, la familia que planta un limonero donde el día antes había una casa, las parejas que siguen casándose y –también en el infierno de Gaza– trayendo hijos al mundo. Es ahí donde la esperanza se vuelve radical: el sueño de un mundo que persiste y que, si nos esforzamos, puede mejorar. Este sueño es el corazón palpitante de la resistencia palestina</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos dos a&ntilde;os las cosas han ido todav&iacute;a a peor: el terror se ha vuelto omnipresente, cotidiano. Se trata de una pesadilla que ha alcanzado dimensiones delirantes a los ojos del mundo.
    </p><p class="article-text">
        Pero es cuando todo se derrumba a nuestro alrededor, entre el horror y la esperanza, que resulta indispensable comenzar a so&ntilde;ar. Para no sucumbir a la oscuridad de esos d&iacute;as, para intentar imaginar o al menos esbozar un &ldquo;despu&eacute;s&rdquo; es necesario dar sustancia a un sue&ntilde;o. &iquest;Cu&aacute;l es el mundo posible? Para alcanzarlo, hay que verlo. En Palestina hay un mundo sin <em>apartheid</em>.
    </p><p class="article-text">
        Pese al horror, el pueblo palestino contin&uacute;a imaginando un futuro que, hoy, nadie le concede. El pueblo palestino sue&ntilde;a en rechazar la aniquilaci&oacute;n, en declarar que, pese a todo, su destino a&uacute;n no est&aacute; escrito.
    </p><p class="article-text">
        Ernest Bloch sosten&iacute;a que el ser humano es aquel que se anticipa. La esperanza, seg&uacute;n &eacute;l, es un principio de la existencia, incluso antes que algo psicol&oacute;gico: por lo tanto, la capacidad humana de proyectarse hacia una &ldquo;esperanza consciente y concreta&rdquo; es una categor&iacute;a de lo real. Bloch consolida filos&oacute;ficamente la idea de que so&ntilde;ar no es evadirse de la realidad, sino plantar la primera semilla para dar vida a algo posible. Es un principio de creaci&oacute;n, de planificaci&oacute;n, de resistencia.
    </p><p class="article-text">
        La mujer que amasa el pan bajo los drones, el maestro que sigue ense&ntilde;ando bajo las tiendas, la familia que planta un limonero donde el d&iacute;a antes hab&iacute;a una casa, las parejas que siguen cas&aacute;ndose y &ndash;tambi&eacute;n en el infierno de Gaza&ndash; trayendo hijos al mundo. Es ah&iacute; donde la esperanza se vuelve radical: el sue&ntilde;o de un mundo que persiste y que, si nos esforzamos, puede mejorar. Este sue&ntilde;o es el coraz&oacute;n palpitante de la resistencia palestina.
    </p><p class="article-text">
        So&ntilde;ar, desde esta perspectiva, es tambi&eacute;n una cuesti&oacute;n &eacute;tica que nos permite afirmar la &ldquo;vivibilidad&rdquo; de vidas que el mundo declara prescindibles. So&ntilde;ar con el futuro de Palestina significa afirmar que las vidas de los palestinos siguen estando llenas de significado e imaginar un mundo en el que nadie &ndash;ni en Palestina ni en ning&uacute;n otro lugar&ndash; sea tratado como desechable nunca m&aacute;s.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Mirar de frente el presente y el pasado sin reprimir jamás el impulso de desear el futuro, sin dejar de soñar, por imposible que parezca. Mantener viva la memoria, mirar, contar, no girar la cabeza y el corazón hacia otro lado, sino encontrar la manera de compartirla con los demás</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A lo largo de novecientos d&iacute;as de genocidio, m&aacute;s de setenta mil palestinos murieron en Gaza por fuego israel&iacute;, y m&aacute;s de mil en el resto del territorio ocupado. Veinte mil eran ni&ntilde;os. Y el n&uacute;mero real de v&iacute;ctimas podr&iacute;a ser mayor: un estudio estim&oacute; m&aacute;s de setenta y cinco mil muertes violentas s&oacute;lo en los primeros quince meses de guerra, un 35% m&aacute;s que las cifras oficiales por el mismo periodo. Y la cifra exacta de muertes por hambre, hipotermia o falta de atenci&oacute;n m&eacute;dica es m&aacute;s dif&iacute;cil de registrar oficialmente, ya que muchas muertes se producen en hogares o en tiendas de campa&ntilde;a sin que un m&eacute;dico pueda certificarlas. El an&aacute;lisis del genocidio debe tener en cuenta la totalidad de los cr&iacute;menes cometidos contra todo el pueblo palestino. Mientras tanto, con el pretexto de una guerra existencial para defenderse de los palestinos, Israel est&aacute; impulsando medidas que modifican la composici&oacute;n demogr&aacute;fica, el car&aacute;cter religioso y el estatus legal de Jerusal&eacute;n, destruyendo con ello los restos del tejido pluralista que durante siglos la ha distinguido como un patrimonio compartido por musulmanes, cristianos y jud&iacute;os.
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        Por eso no es exagerado decir que la vida palestina es una pesadilla: porque all&iacute; se materializa algo que no te esperas que sea real en el mismo mundo en el que nos movemos y respiramos. El hambre se materializa. La tortura se materializa. El terror se materializa. Un genocidio que destruye un pueblo no s&oacute;lo con bombas, sino tambi&eacute;n con sed, hambre, infecciones, palizas, violaciones, y con la aniquilaci&oacute;n de la identidad material, cultural, econ&oacute;mica, religiosa e incluso de la memoria. La pesadilla se ha convertido en una estructura en la que viven todos los palestinos, tambi&eacute;n los de la di&aacute;spora, obligados a asistir desde la distancia a la masacre de su propia gente. Y todo esto ocurre justo cuando las Naciones Unidas y todo el sistema internacional celebran ochenta a&ntilde;os de existencia. Ochenta a&ntilde;os de cartas, convenciones, promesas de &ldquo;nunca m&aacute;s&rdquo;. De resoluciones aprobadas a&ntilde;o tras a&ntilde;o y violadas d&iacute;a tras d&iacute;a. Y Palestina se erige como el laboratorio en el que el colonialismo contempor&aacute;neo, el hijo adoptivo y predilecto del imperialismo capitalista militarizado, se actualiza, se refina, se pone a prueba.
    </p><p class="article-text">
        Es precisamente la pesadilla que tenemos delante la que nos invita a no rendirnos, a ejercer la capacidad de vislumbrar un futuro diferente y a construirlo juntos.
    </p><p class="article-text">
        Mirar de frente el presente y el pasado sin reprimir jam&aacute;s el impulso de desear el futuro, sin dejar de so&ntilde;ar, por imposible que parezca. Mantener viva la memoria, mirar, contar, no girar la cabeza y el coraz&oacute;n hacia otro lado, sino encontrar la manera de compartirla con los dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Hoy m&aacute;s que nunca es importante cultivar una visi&oacute;n alternativa del mundo, seguir imaginando lo que queremos, lo que merecemos, lo que necesitamos. Un mundo moldeado por la humanidad y la libertad, por el derecho y la justicia social y econ&oacute;mica, sustentado por la &eacute;tica y la solidaridad.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, se trata del poder de la narraci&oacute;n, del que habl&oacute; el gran intelectual palestino Edward Said: la capacidad de dar voz a las &ldquo;aspiraciones y los sue&ntilde;os de redenci&oacute;n de un pueblo&rdquo;, de imaginar un futuro juntos aun cuando &ldquo;la labor del colonizador consiste en impedir incluso los sue&ntilde;os de libertad del colonizado&rdquo;, como escribi&oacute; Frantz Fanon, citado por Said, al hablar de la colonizaci&oacute;n francesa en Argelia. Desde esta perspectiva, so&ntilde;ar se convierte en una forma de marcar un tiempo y un espacio de la existencia &ndash;un tiempo que fue robado, un espacio que fue ocupado&ndash; para que ese tiempo y ese espacio puedan continuar viviendo.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Toda guerra colonial produce su propio lenguaje: palabras que borran los crímenes, normalizan la violencia y transforman la excepción en una regla. Así, el genocidio se convierte en una &#039;operación&#039;, la destrucción se convierte en &#039;seguridad&#039; y la ocupación en &#039;orden&#039;</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Said nos ense&ntilde;&oacute; a mirar Palestina (tambi&eacute;n) como una geograf&iacute;a moral y un archivo viviente. Como un sue&ntilde;o que no s&oacute;lo es nost&aacute;lgico, sino que es una fuerza vital que se resiste a desaparecer. Es decir: yo estuve all&iacute;, nosotros estamos aqu&iacute;, seguiremos estando aqu&iacute;. En nuestras vidas y en las de otros, incluidos los otros pueblos, recordar lo que ha sido e inventar juntos lo que el futuro puede ser. Un sue&ntilde;o que nos pide, ante todo, despertar y tomar conciencia de la realidad, m&aacute;s all&aacute; de la propaganda. Un sistema como el israel&iacute; no puede sostenerse s&oacute;lo con la fuerza: tambi&eacute;n necesita controlar la &ldquo;narrativa&rdquo; de la fuerza.
    </p><p class="article-text">
        Toda guerra colonial produce su propio lenguaje: palabras que borran los cr&iacute;menes, normalizan la violencia y transforman la excepci&oacute;n en una regla. As&iacute;, el genocidio se convierte en una &ldquo;operaci&oacute;n&rdquo;, la destrucci&oacute;n se convierte en &ldquo;seguridad&rdquo; y la ocupaci&oacute;n en &ldquo;orden&rdquo;. En este espacio distorsionado, donde la realidad se retuerce hasta volverse irreconocible, el poder intenta que sea aceptable lo que humanamente ser&iacute;a insostenible. Y, pese a que este sistema hace todo lo posible para controlar el relato, la verdad contin&uacute;a aflorando como riachuelos cada vez m&aacute;s caudalosos.
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        Pensemos en Gaza. Si en estos a&ntilde;os dif&iacute;ciles hemos podido conocer y ver su pesadilla colectiva es tambi&eacute;n gracias a personas como la periodista Bisan Owda y la artista Fatma Hassona, dos j&oacute;venes mujeres que utilizaron sus tel&eacute;fonos y sus c&aacute;maras fotogr&aacute;ficas para superar el asedio militar y medi&aacute;tico y mostrar al mundo la vida en tiempos del genocidio.
    </p><p class="article-text">
        Durante todo un a&ntilde;o, la fotoperiodista y poeta Fatma Hassona &ndash;atrapada en la ciudad de Gaza&ndash; habl&oacute; pr&aacute;cticamente a diario con la cineasta iran&iacute; Sepideh Farsi, tambi&eacute;n exiliada de su pa&iacute;s. Videollamadas inestables, interrumpidas por los bombardeos, los cortes de internet, por el temor de que cada conversaci&oacute;n pueda ser la &uacute;ltima. De aquellas llamadas naci&oacute; el documental Put Your Soul in Your Hand and Walk [Pon tu alma en tu mano y camina], el gesto cotidiano de quien sale de casa para mostrar al mundo aquello que ve, pese a saber que podr&iacute;a no volver.
    </p><p class="article-text">
        Las fotograf&iacute;as de Fatma cuentan la historia de Gaza desde dentro. &ldquo;Intento encontrar un poco de vida en este mundo muerto&rdquo;, dijo. Un edificio sin paredes con un jarr&oacute;n de flores rojas en el trozo de balc&oacute;n que queda. Una mujer que camina sola, con paso firme y elegante, junto a un edificio en ruinas. Un muro blanco acribillado a balazos con una ventana sin cristales desde la cual se ven el mar, la playa, gente que se ba&ntilde;a, una sombrilla de colores.
    </p><p class="article-text">
        Cuando la cineasta le pregunt&oacute; c&oacute;mo se sent&iacute;a al ser palestina en Gaza, Fatma respondi&oacute;:
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Somos fuertes, valientes y muy importantes para el mundo.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&iquest;Cu&aacute;l es vuestra mayor fortaleza?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Que no tenemos nada que perder.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, con el paso de los meses, la desesperaci&oacute;n crece, junto con el hambre y el n&uacute;mero de amigos y familiares que han fallecido.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Siento que ya no est&aacute;s aqu&iacute; como antes &ndash;se&ntilde;ala la cineasta&ndash;. Siento que, de alguna manera, te estoy perdiendo.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Me gustar&iacute;a estar en un lugar normal, tranquilo &ndash;responde Fatma&ndash;. Respirar aire puro, sentir la paz y sentirme como una persona corriente.
    </p><p class="article-text">
        Cuando Sepideh le dice que pida un deseo, Fatma le confiesa que le gustar&iacute;a ir a un parque de atracciones.
    </p><p class="article-text">
        El 15 de abril de 2025, la cineasta le informa de que la pel&iacute;cula ha sido seleccionada en el Festival de Cannes. Fatma se alegra much&iacute;simo.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&iquest;Vas a venir?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Por supuesto. Pero s&oacute;lo si luego puedo regresar a Gaza. La ocupaci&oacute;n israel&iacute; quiere que nos vayamos. No quiero hacer eso.
    </p><p class="article-text">
        Fatma nunca ir&aacute; a Cannes.
    </p><p class="article-text">
        Pocas horas despu&eacute;s del atardecer, un misil israel&iacute; impact&oacute; en la casa de su familia en Tuffah, al este de la ciudad de Gaza. Ella falleci&oacute; junto a varios miembros de su familia, incluida su hermana embarazada, en un ataque dirigido a su apartamento, en el segundo piso, tal como demostr&oacute; la investigaci&oacute;n de Forensic Architecture dirigida por Eyal Weizman. Israel la castig&oacute; por haber elegido resistir y dar testimonio con su voluntad de vivir, de so&ntilde;ar, con su negativa a abandonar Gaza.
    </p><p class="article-text">
        Por seguir contando hasta el final lo que muchos prefer&iacute;an no mostrar al resto del mundo.
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, la violencia israel&iacute; no cesa ni siquiera ante los planes futuros, es m&aacute;s, se manifiesta de la forma m&aacute;s desvergonzada, con Benjamin Netanyahu y su gobierno que contin&uacute;an declarando que todas las resoluciones internacionales siguen siendo &ldquo;fundamentalmente simb&oacute;licas&rdquo;, irrelevantes con respecto a los objetivos de Israel en Gaza.
    </p><p class="article-text">
        Personajes pol&iacute;ticos como los ministros &ndash;de Finanzas y de Seguridad Nacional, respectivamente&ndash; Smotrich y Ben-Gvir han sido durante a&ntilde;os la encarnaci&oacute;n de la pol&iacute;tica nacionalista, mejor dicho, ultranacionalista, israel&iacute;. Colonos y colonialistas impulsan la anexi&oacute;n de Cisjordania sin ning&uacute;n temor a las consecuencias. Cuando figuras como Daniella Weiss &ndash;l&iacute;der hist&oacute;rica del movimiento de los colonos, a quien se escucha en las m&aacute;s altas esferas del Estado israel&iacute;&ndash; declaran p&uacute;blicamente que quieren &ldquo;un estado s&oacute;lo para los jud&iacute;os&rdquo; y que &ldquo;los &aacute;rabes no se quedar&aacute;n en Gaza, punto&rdquo; puede entenderse c&oacute;mo el derecho internacional se ignora sistem&aacute;ticamente.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La pesadilla de los palestinos viene de lejos, tras cinco generaciones de destrucción y expropiación de sus tierras. Cinco generaciones –la madre de la madre de la madre de la madre de los palestinos encarcelados en Gaza hoy, como Fatma y Bisan– que han visto promesas traicionadas, acuerdos violados, sueños de libertad destrozados y derechos humanos pisoteados</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los verdaderos planes de Israel para Gaza no incluyen, por supuesto, la devoluci&oacute;n del territorio a sus habitantes. En septiembre de 2025, en la Cumbre de Renovaci&oacute;n Urbana de Tel Aviv, Smotrich explic&oacute; ante los empresarios que el objetivo ser&iacute;a transformar Gaza en una &ldquo;mina de oro inmobiliaria&rdquo;. Una regeneraci&oacute;n urbana que no acoger&aacute; a los dos millones de desplazados en viviendas nuevas y dignas. As&iacute; es como el 90% de la poblaci&oacute;n de Gaza se ha visto obligada a abandonar sus hogares y se ha convertido en una masa de personas sin hogar. Lo que antes era una tierra de comerciantes, de c&iacute;tricos y palmerales, es ahora un desierto de escombros, polvo y esqueletos de cemento, mientras las olas del Mediterr&aacute;neo rompen contra un paisaje devastado.
    </p><p class="article-text">
        Este es el valor de Gaza para ellos. No se trata de sentimentalismo, sino de una bonanza, una mina de oro inmobiliaria, un sue&ntilde;o de dominaci&oacute;n y riqueza. Muchos lo han dicho sin ning&uacute;n pudor. Incluso Jared Kushner, yerno de Trump, declar&oacute; en 2024 que la zona costera de Gaza podr&iacute;a tener un enorme valor econ&oacute;mico, siempre y cuando Israel &ldquo;desplazara a la poblaci&oacute;n y lo limpiara todo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        La pesadilla de los palestinos viene de lejos, tras cinco generaciones de destrucci&oacute;n y expropiaci&oacute;n de sus tierras. Cinco generaciones &ndash;la madre de la madre de la madre de la madre de los palestinos encarcelados en Gaza hoy, como Fatma y Bisan&ndash; que han visto promesas traicionadas, acuerdos violados, sue&ntilde;os de libertad destrozados y derechos humanos pisoteados.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, esta crueldad no comenz&oacute; en octubre de 2023. Durante casi un siglo, el pueblo palestino ha vivido bajo el peso de un brutal proyecto colonial de asentamiento: una ocupaci&oacute;n perpetua justificada como &ldquo;seguridad de la patria israel&iacute;&rdquo; e impuesta mediante el apartheid. Esta es su historia.
    </p><p class="article-text">
        El dolor no se borra, como lo demuestra la investigaci&oacute;n sobre el trauma intergeneracional que realiz&oacute;, entre otras, una persona a la que estoy muy unida, Gabor Mat&eacute;, un m&eacute;dico jud&iacute;o de origen h&uacute;ngaro que sobrevivi&oacute; a la Shoah siendo un ni&ntilde;o y dedic&oacute; su vida a estudiar c&oacute;mo se trasmite el trauma a trav&eacute;s de las generaciones. Hoy, con m&aacute;s de ochenta a&ntilde;os, est&aacute; comprometido activamente en denunciar el genocidio que se sigue cometiendo en Palestina. El trauma se transmite, se hereda, se lleva en la sangre. A veces, incluso, se repite. Otras, sin embargo, se rompe cuando alguien decide afrontarlo en lugar de transmitirlo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hemos creado este bonito sue&ntilde;o, pero le hemos impuesto una pesadilla a otra persona&rdquo;, escribi&oacute; Mat&eacute; hace m&aacute;s de diez a&ntilde;os en un art&iacute;culo para el Toronto Star, en el que compart&iacute;a su experiencia como jud&iacute;o para mostrar la hipocres&iacute;a de los l&iacute;deres mundiales y la &ldquo;gran desigualdad de poder&rdquo; entre palestinos e israel&iacute;es. Para &eacute;l, es inaceptable el hecho de que haber sido v&iacute;ctimas en un pasado (como el caso de los jud&iacute;os durante el nazismo) justifique la posibilidad de convertirse en verdugos en el presente. &ldquo;Mi coraz&oacute;n me dice que 'nunca m&aacute;s' no es un lema tribal, que el asesinato de mis abuelos en Auschwitz no justifica las continuas expropiaciones de los palestinos, que la justicia, la verdad y la paz no son prerrogativas tribales.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, Gabor ha trabajado incansablemente para ayudar a desmantelar la narrativa del gobierno de Netanyahu y subrayar c&oacute;mo la ocupaci&oacute;n, el bloqueo de Gaza y la destrucci&oacute;n de la identidad palestina no son pol&iacute;ticas compatibles con una paz justa, sino instrumentos flagrantes de la limpieza &eacute;tnica vigente. &Eacute;l nos invita a superar la l&oacute;gica nacionalista para redescubrir una humanidad compartida, basada en la compasi&oacute;n, la aceptaci&oacute;n del dolor y la elaboraci&oacute;n de un duelo com&uacute;n. Al pensar en un viejo amigo suyo &ndash;fiel a la visi&oacute;n sionista que &eacute;l tuvo una vez (pero de la que luego se distanci&oacute;)&ndash;, Gabor se pregunta: &ldquo;&iquest;No podemos al menos entristecernos juntos por aquello en lo que se ha convertido ese hermoso y antiguo sue&ntilde;o de redenci&oacute;n jud&iacute;a? &iquest;No podemos llorar la muerte de los inocentes? Estos d&iacute;as estoy triste. &iquest;No podemos al menos sufrir juntos?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Muchos se lo preguntan: &iquest;c&oacute;mo es posible que tantos de aquellos cuyos antepasados sufrieron genocidio se hayan convertido, a su vez, en perpetradores de un genocidio? Yo creo que, si miramos la historia desde un punto de vista m&aacute;s humano, podemos comprender que precisamente la existencia de un trauma excesivo e intergeneracional, si no se trata de forma adecuada
    </p><p class="article-text">
        &ndash;o, peor a&uacute;n, si se instrumentaliza deliberadamente&ndash;, es lo que lleva a quienes han sufrido a volverse crueles y optar por infligir un trauma a quienes son m&aacute;s d&eacute;biles. Cu&aacute;nto peor se trate el trauma, mayor ser&aacute; el riesgo de que se cronifique, hasta el punto de convertirse en una especie de psicosis. Y, as&iacute;, el sue&ntilde;o de un proyecto pol&iacute;tico termina por transformarse en la pesadilla de un pueblo, y se prolonga a lo largo de cinco generaciones.
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        A principios del siglo xx, Palestina era una sociedad en v&iacute;as de transformaci&oacute;n: escuelas modernas, nuevas ideas, una econom&iacute;a cada vez m&aacute;s integrada en el mundo. Los &aacute;rabes musulmanes conviv&iacute;an con las minor&iacute;as cristianas y jud&iacute;as, unidos por el idioma, la vecindad y un tejido social que hab&iacute;a regido la vida comunitaria durante siglos. Una vida de coexistencia pac&iacute;fica.
    </p><p class="article-text">
        Luego, a finales del siglo xix, lleg&oacute; el sionismo pol&iacute;tico europeo, con la idea de crear un estado jud&iacute;o en Palestina que pudiera brindar un hogar seguro a los jud&iacute;os perseguidos en Europa. La inmigraci&oacute;n jud&iacute;a comenz&oacute; a crecer, pero muchos de los reci&eacute;n llegados no se integraron en la sociedad &aacute;rabe y pluralista existente. Poco a poco, la poblaci&oacute;n local comenz&oacute; a percibir los cambios como una amenaza. Luego, la Primera Guerra Mundial y las carest&iacute;as que la acompa&ntilde;aron golpearon duramente al pueblo palestino, ya atrapado en una mara&ntilde;a de promesas contradictorias por parte de las potencias extranjeras. Como cuenta el historiador Rashid Khalidi, la guerra trajo graves consecuencias: pobreza, hambre y enfermedades; se estima que, durante ese periodo, la Gran Siria registr&oacute; medio mill&oacute;n de muertes s&oacute;lo por hambruna. En este dram&aacute;tico contexto, entraron en juego las maniobras geopol&iacute;ticas de Gran Breta&ntilde;a: entre 1915 y 1917, negoci&oacute; tres acuerdos interrelacionados que convertir&iacute;an Palestina en el &uacute;ltimo y m&aacute;s sofisticado basti&oacute;n colonial.
    </p><p class="article-text">
        El primero fue la correspondencia Husayn-McMahon: un intercambio de misivas entre el Alto Comisionado brit&aacute;nico en Egipto y el jerife Husayn, custodio de los lugares sagrados musulmanes en Palestina. Los brit&aacute;nicos, en guerra contra los otomanos, intentaron convencer a Husayn para que liderara una revuelta &aacute;rabe, y le ofrecieron ayuda para conseguir la independencia. McMahon escribi&oacute;: &ldquo;Gran Breta&ntilde;a est&aacute; dispuesta a reconocer y apoyar la independencia de los &aacute;rabes&rdquo;. Pero a la hora de definir las fronteras de los territorios que ser&iacute;an independientes las promesas se volvieron deliberadamente ambiguas.
    </p><p class="article-text">
        En 1916, los brit&aacute;nicos llegaron a un segundo acuerdo, el llamado Sykes-Picot: un pacto secreto en el que el diplom&aacute;tico Mark Sykes y el franc&eacute;s Fran&ccedil;ois Georges-Picot decidieron c&oacute;mo deb&iacute;a dividirse Asia Occidental &ndash;lo que en la jerga colonial se suele llamar Oriente Medio&ndash; despu&eacute;s de la guerra. El tratado &ndash;que ignoraba las promesas hechas a Sharif Husayn&ndash; establec&iacute;a que Palestina quedar&iacute;a bajo la administraci&oacute;n internacional.
    </p><p class="article-text">
        El tercer acuerdo fue la Declaraci&oacute;n Balfour de 1917, una carta del ministro de Asuntos Exteriores brit&aacute;nico dirigida a lord Rothschild, representante de la comunidad jud&iacute;a brit&aacute;nica: con ella, los brit&aacute;nicos se comprometieron a promover la creaci&oacute;n de un &ldquo;hogar nacional jud&iacute;o&rdquo; en Palestina. Como se&ntilde;ala Khalidi, la abrumadora mayor&iacute;a &aacute;rabe de la poblaci&oacute;n ni siquiera fue mencionada: Balfour nunca se refiri&oacute; abiertamente al pueblo &aacute;rabe o palestino, que representaba el 94% de la poblaci&oacute;n, sino s&oacute;lo de manera indirecta a &ldquo;las comunidades no jud&iacute;as existentes en Palestina&rdquo;, a las que s&oacute;lo se les prometieron derechos civiles y religiosos, dejando de lado los pol&iacute;ticos. Exactamente como sucede hoy.
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de la ret&oacute;rica religiosa del &ldquo;retorno&rdquo; de los jud&iacute;os a la tierra b&iacute;blica se escond&iacute;an razones econ&oacute;micas y estrat&eacute;gicas. Como afirma Khalidi, &ldquo;el Imperio brit&aacute;nico nunca actuaba por altruismo&rdquo;. Controlar Palestina serv&iacute;a a sus intereses geopol&iacute;ticos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si el trauma se transmite, también se transmite la responsabilidad de quienes lo hicieron posible. Ningún Estado puede declararse inocente ante lo ocurrido en Palestina, y aún menos los occidentales</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Cuando las tropas brit&aacute;nicas conquistaron Jerusal&eacute;n a finales de 1917, los palestinos comprendieron que su tierra hab&iacute;a pasado de un dominio extranjero a otro.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de cuatrocientos a&ntilde;os de dominio otomano, no eran ni libres ni independientes: los brit&aacute;nicos simplemente sustituyeron a los turcos como nuevos colonizadores, mediante el Mandato brit&aacute;nico otorgado por la Sociedad de Naciones, que, en 1922, incorpor&oacute; la Declaraci&oacute;n Balfour. Khalidi defini&oacute; ese texto cuidadosamente redactado y elaborado como &ldquo;un arma apuntando directamente a la cabeza, una declaraci&oacute;n de guerra del Imperio brit&aacute;nico contra la poblaci&oacute;n ind&iacute;gena&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, la historia palestina ha estado marcada por una serie de negaciones que han alimentado una aut&eacute;ntica guerra contra su pueblo a lo largo de un siglo: la represi&oacute;n de los levantamientos de 1936-1939; el plan de partici&oacute;n de 1947, con la consiguiente limpieza &eacute;tnica del territorio sobre el que se formar&iacute;a el Estado de Israel; la ocupaci&oacute;n israel&iacute; tras la guerra de 1967; la invasi&oacute;n israel&iacute; del L&iacute;bano en 1982 (que tambi&eacute;n se dirigi&oacute; contra los refugiados palestinos en el pa&iacute;s); los Acuerdos de Oslo, y el bloqueo de Gaza desde 2007, que est&aacute; resultando ser una de las destrucciones m&aacute;s terribles de los tiempos modernos.
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        Si el trauma se transmite, tambi&eacute;n se transmite la responsabilidad de quienes lo hicieron posible. Ning&uacute;n Estado puede declararse inocente ante lo ocurrido en Palestina, y a&uacute;n menos los occidentales.
    </p><p class="article-text">
        Fue muy emotivo hablar de ello ante las m&aacute;s de doce mil personas que, en septiembre de 2025, llenaron el OVO Arena de Wembley en Londres. Hab&iacute;a algo profundamente simb&oacute;lico en estar all&iacute;, en la capital del &uacute;ltimo gran imperio colonial para hablar de la responsabilidad de Gran Breta&ntilde;a, que, en 1917, con la Declaraci&oacute;n Balfour, sembr&oacute; la primera semilla de esta cat&aacute;strofe.
    </p><p class="article-text">
        Ante un p&uacute;blico numeroso y entusiasta, en un escenario con escenograf&iacute;a de Malak Mattar &ndash;la maravillosa pintora de Gaza con quien he mantenido una estrecha relaci&oacute;n durante muchos a&ntilde;os y cuyas obras ilustran las portadas de Cuando el mundo duerme y tambi&eacute;n de este libro&ndash;, poder llamar a las cosas por su nombre fue una preciosa oportunidad.
    </p><p class="article-text">
        Porque a menudo tendemos a olvidarlo, pero Gran Breta&ntilde;a, hace poco m&aacute;s de cien a&ntilde;os, prometi&oacute; al movimiento sionista la creaci&oacute;n de un hogar nacional jud&iacute;o en Palestina, una tierra que no pertenec&iacute;a a los ingleses y que los ingleses no ten&iacute;an derecho a &ldquo;entregar&rdquo; a otros, del mismo modo que hoy no lo tienen los israel&iacute;es que se declaran dispuestos a dividir Gaza y a anexionarse Cisjordania. Y esto no significa negar el horror que sufri&oacute; el pueblo jud&iacute;o de Europa hace un siglo, ni la necesidad de protegerlo. Pero &iquest;por qu&eacute; esa protecci&oacute;n se produjo a expensas de otro pueblo que, hasta entonces, hab&iacute;a convivido pac&iacute;ficamente con los jud&iacute;os y no hab&iacute;a tenido nada que ver con el antisemitismo europeo?
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; comenz&oacute; el horror de hoy: en la segunda d&eacute;cada del siglo xx, cuando los brit&aacute;nicos traicionaron todas las promesas que hicieron al pueblo palestino.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El primer paso es dejar de llamar normalidad a lo que no lo es. Pero entonces surge un problema: una vez que ves, ya no puedes fingir que no pasa nada. Y a partir de ahí, además de liberarte, te sientes irremediablemente incómodo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Cinco generaciones de confianza traicionada y sue&ntilde;os destrozados. Y fue necesario esperar una veintena de a&ntilde;os &ndash;el tiempo de una generaci&oacute;n&ndash; para que, en 1936, el pueblo palestino, humillado y despojado, decidiera rebelarse contra los brit&aacute;nicos. Levantaron la cabeza, se organizaron y declararon las primeras huelgas: la primera verdadera intifada palestina dur&oacute; tres largos a&ntilde;os, que los colonizadores brit&aacute;nicos reprimieron con brutalidad, lo que sent&oacute; las bases para el desastre que llegar&iacute;a despu&eacute;s, tal como cuenta con gran delicadeza la hermosa pel&iacute;cula Palestina 36. Un movimiento popular para apoyar su sue&ntilde;o de independencia y libertad, formado por grandes y peque&ntilde;os sacrificios.
    </p><p class="article-text">
        Y hoy, para apoyarlos, numerosas personas en todo el mundo hacen lo mismo: levantan la cabeza, luchan contra el sistema que permiti&oacute; el genocidio y desaf&iacute;an la creciente represi&oacute;n en todas partes. Muchos trabajadores renunciaron a sus salarios para ir a la huelga por Palestina; j&oacute;venes y mayores se manifestaron ante las embajadas; protestas y ocupaciones en las universidades y marchas espont&aacute;neas transformaron nuestras ciudades en lugares de solidaridad y resistencia; tambi&eacute;n brindaron apoyo a la Flotilla de Gaza, mientras el movimiento BDS (Boicot, Desinversi&oacute;n y Sanciones) ha seguido creciendo con fuerza y eficacia. Estas manifestaciones concretas son una herramienta vital para los palestinos y representan un cambio decisivo con respecto a la normalidad somnolienta que, a menudo, los gobiernos c&oacute;mplices pretenden mantener: como cuando, tras una emergencia &ndash;un terremoto o una avalancha&ndash;, la gente se une para trabajar conjuntamente. Desde Palestina, se ha sembrado la semilla de un proyecto colectivo. Nosotros, que no controlamos grandes capitales, algoritmos ni armas, vemos cada vez con mayor claridad que la humanidad tiene un enemigo com&uacute;n en ese sistema que sigue fomentando el genocidio del pueblo palestino y creando enormes desigualdades econ&oacute;micas y sociales. Las libertades fundamentales son la &uacute;ltima v&iacute;a pac&iacute;fica a la que podemos aspirar para contrarrestarlo.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Soñar con Palestina, sin embargo, significa soñar con la posibilidad –aún viva– de un orden internacional que no se fundamente en la fuerza, sino en la justicia, al igual que en su día hubo alguien que soñó con un mundo sin esclavitud, un mundo donde las mujeres pudieran votar, un mundo donde el trabajo infantil estuviera prohibido, un mundo donde las personas, fuese cual fuese su color de piel, pudieran usar los mismos baños o beber agua de la misma fuente</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El primer paso es dejar de llamar normalidad a lo que no lo es. Pero entonces surge un problema: una vez que ves, ya no puedes fingir que no pasa nada. Y a partir de ah&iacute;, adem&aacute;s de liberarte, te sientes irremediablemente inc&oacute;modo.
    </p><p class="article-text">
        So&ntilde;ar significa permanecer, resistir, imaginar entre las ruinas y m&aacute;s all&aacute; de ellas. El sue&ntilde;o es tambi&eacute;n una llamada al otro, pero va dirigida ante todo a nosotros mismos: si no so&ntilde;amos con la liberaci&oacute;n de todos, traicionamos nuestra humanidad. Si los derechos se convierten en un monumento, dejan de ser un instrumento de lucha y se reducen a una instituci&oacute;n vac&iacute;a que s&oacute;lo sirve para legitimar el poder existente. So&ntilde;ar con Palestina, sin embargo, significa so&ntilde;ar con la posibilidad &ndash;a&uacute;n viva&ndash; de un orden internacional que no se fundamente en la fuerza, sino en la justicia, al igual que en su d&iacute;a hubo alguien que so&ntilde;&oacute; con un mundo sin esclavitud, un mundo donde las mujeres pudieran votar, un mundo donde el trabajo infantil estuviera prohibido, un mundo donde las personas, fuese cual fuese su color de piel, pudieran usar los mismos ba&ntilde;os o beber agua de la misma fuente.
    </p><p class="article-text">
        El sue&ntilde;o es una herida y una cura. La imaginaci&oacute;n ya es una forma de curaci&oacute;n, una medicina que mantiene al pueblo palestino en pie y lo fortalece. Palestina es el centro moral del siglo xxi: so&ntilde;ar con ella significa elegir la humanidad, precisamente cuando parece m&aacute;s dif&iacute;cil. Significa negarse a que el horror tenga la &uacute;ltima palabra, y que la civilizaci&oacute;n sea una tarea que cada uno de nosotros pueda hacer suya.
    </p><p class="article-text">
        Fatma Hassona no quer&iacute;a irse. La madre de Fatma, la madre de la madre de la madre de la madre de Fatma, que vio llegar a los primeros colonos a su tierra, no quer&iacute;a irse. Ella y sus hijos fueron expulsados de su hogar con unas pocas prendas de ropa y una llave, convencidos de que regresar&iacute;an en unos d&iacute;as; pero los palestinos a&uacute;n llevan esa llave consigo. La han pasado de madres a hijas durante setenta y siete a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Ni siquiera sus hijos se ir&aacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francesca Albanese]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/pesadilla-gaza-sueno-fatma-seguir-creyendo-humanidad-medio-horror_129_13600804.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 20 Oct 2026 19:36:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De la pesadilla de Gaza al sueño de Fatma: cómo podemos seguir creyendo en la humanidad en medio del horror]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Gaza,Israel,Palestina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El líder británico de los verdes asegura que Israel no tiene derecho a existir porque no cree que “ningún Estado” lo tenga]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/lider-britanico-verdes-asegura-israel-no-derecho-existir-no-cree-tenga_1_13596267.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/94f66baf-7018-4fb9-a8b1-175737c2807d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x956y305.jpg" width="1200" height="675" alt="El líder británico de los verdes asegura que Israel no tiene derecho a existir porque no cree que “ningún Estado” lo tenga"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Zach Polanski defiende la declaración de su partido de que el sionismo debe ser tratado como “una forma de racismo” si bien dice que el debate sobre las palabras “no es útil”</p><p class="subtitle">El Reino Unido, Francia y Canadá anuncian el veto al comercio con los asentamientos israelíes ilegales</p></div><p class="article-text">
        Zack Polanski, el l&iacute;der del Partido Verde en Inglaterra y Gales y principal alternativa por la izquierda al laborismo, defendi&oacute; este domingo la declaraci&oacute;n de que el sionismo equivale al racismo que aprob&oacute; su partido en medio de la pol&eacute;mica interna.<a href="https://www.bbc.com/news/articles/cmn8w5v8yne4o" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> En una entrevista en la BBC</a>, al ser preguntado si Israel tiene el derecho a existir, el pol&iacute;tico brit&aacute;nico de origen jud&iacute;o del este de Europa respondi&oacute; que no cree que &ldquo;ning&uacute;n Estado tenga el derecho a existir seg&uacute;n la legislaci&oacute;n internacional&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A principios de este mes, el Partido Verde liderado por Polanski aprob&oacute; en su congreso anual una moci&oacute;n para incluir como parte de su programa que el sionismo debe ser &ldquo;tratado como una forma de racismo&rdquo; y el Estado de Israel debe ser sustituido por un Estado palestino &ldquo;con derechos iguales para todos&rdquo;. La declaraci&oacute;n fue aprobada con 1.022 votos a favor y 813 en contra por los miembros del partido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Polanski no particip&oacute; en la votaci&oacute;n y una parte de su partido ha condenado el resultado. Se han distanciado de la moci&oacute;n cuatro de los cinco diputados que tiene el grupo en el Parlamento.<a href="https://www.bbc.com/news/articles/cm17k0q49nklo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a>Entretanto, el <a href="https://www.bbc.com/news/articles/cm17k0q49nklo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">col&iacute;der del Partido Verde en Escocia</a>, que es un partido pol&iacute;tico distinto, ha dicho que no est&aacute; de acuerdo con detalles de la moci&oacute;n, pero s&iacute; cree que la creaci&oacute;n de Israel fue &ldquo;un acto de racismo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Unos d&iacute;as despu&eacute;s del congreso de su partido, Polanski perdi&oacute; las elecciones parciales al esca&ntilde;o que ocupaba Keir Starmer, el ex primer ministro, en un barrio de Londres, donde volvi&oacute; a ganar el laborismo. El l&iacute;der verde no tiene esca&ntilde;o en el Parlamento nacional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, Polanski asegur&oacute; en la entrevista a la BBC que la moci&oacute;n no es &ldquo;controvertida&rdquo;. &ldquo;Lo que es controvertido es que 75.000 palestinos hayan sido asesinados en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, y que m&aacute;s ni&ntilde;os hayan sufrido amputaciones que nunca en la historia moderna. As&iacute; que, teniendo en cuenta eso, el hecho de que est&eacute;n siendo asesinados porque son palestinos, obviamente es una ideolog&iacute;a muy racista&rdquo;, dijo este domingo. &ldquo;El sionismo es racismo en su aplicaci&oacute;n pr&aacute;ctica&rdquo;. Pero tambi&eacute;n asegur&oacute; que &ldquo;los debates sobre las palabras no ayudan&rdquo; y tampoco lo ha hecho el debate sobre la moci&oacute;n en su propio partido.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El líder del Partido Verde de Inglaterra y Gales, Zack Polanski, en su congreso en  Brighton, Inglaterra, el 2 de octubre."
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            <span class="title">
                El líder del Partido Verde de Inglaterra y Gales, Zack Polanski, en su congreso en  Brighton, Inglaterra, el 2 de octubre.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">La opini&oacute;n p&uacute;blica</h2><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de la subida en las encuestas a principios de este a&ntilde;o, sobre todo frente a la crisis del laborismo de Starmer, la intenci&oacute;n de voto al Partido Verde ha vuelto a bajar. En marzo, lleg&oacute; a estar en el 18% de apoyo, empatado con el Partido Laborista; ahora est&aacute; en torno al 10%, <a href="https://www.politico.eu/europe-poll-of-polls/united-kingdom/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n la media de las encuestas.</a> En las elecciones municipales y regionales de mayo, los verdes avanzaron por todo el pa&iacute;s, pero ampliar la representaci&oacute;n en el Parlamento nacional es m&aacute;s dif&iacute;cil por el sistema electoral brit&aacute;nico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Algunas voces del partido llaman a la dimisi&oacute;n de Polanski ahora que est&aacute; en sus momentos m&aacute;s bajos de popularidad: m&aacute;s de la mitad de los encuestados tiene una opini&oacute;n negativa sobre &eacute;l y s&oacute;lo un 16% la tiene positiva, seg&uacute;n<a href="https://www.independent.co.uk/news/uk/politics/zack-polanski-polls-green-zionism-motion-b3068706.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> la &uacute;ltima encuesta de Ipsos</a>.
    </p><p class="article-text">
        Parte de la ca&iacute;da del Partido Verde tiene que ver con la mejor&iacute;a de resultados del Partido Laborista tras el cambio de primer ministro. <a href="https://www.eldiario.es/internacional/han-hecho-lideres-izquierda-siguen-ganando-elecciones-europa_1_13574699.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Andy Burnham ha logrado recuperar apoyos </a>sobre todo por el lado del centro y la izquierda, por su tono cercano y sus anuncios pol&iacute;ticos.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">M&aacute;s sanciones</h2><p class="article-text">
        Respecto a Oriente Pr&oacute;ximo, su Gobierno ha sido hasta ahora m&aacute;s contundente que el de Starmer, con el anuncio de <a href="https://www.eldiario.es/internacional/gobierno-britanico-sanciona-ministros-ultras-netanyahu-comentarios-gaza_1_12372211.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s sanciones a Israel </a>y un mensaje de condena con palabras m&aacute;s duras. 
    </p><p class="article-text">
        Ed Miliband, el ministro de Exteriores, llam&oacute; &ldquo;terroristas&rdquo; a los colonos violentos de Cisjordania y les acus&oacute; de un intento de &ldquo;limpieza &eacute;tnica&rdquo;. El Gobierno de Starmer ya hab&iacute;a <a href="https://www.eldiario.es/internacional/gobierno-britanico-sanciona-ministros-ultras-netanyahu-comentarios-gaza_1_12372211.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sancionado a los ministros m&aacute;s ultra del Gobierno de Israel,</a> a colonos y a organizaciones de Cisjordania, y ahora el de Burnham ha vetado el comercio con los asentamientos, una medida peque&ntilde;a por la dimensi&oacute;n de las relaciones, pero con peso simb&oacute;lico en plena campa&ntilde;a electoral en Israel.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Polanski asegura que el apoyo al laborismo ser&aacute;, en todo caso, temporal, y que tiene que ver m&aacute;s con las formas que con el fondo de lo que hace Burnham. &ldquo;La gente ver&aacute; m&aacute;s y m&aacute;s en Andy Burnham un cambio de ret&oacute;rica, pero no un cambio de actuaci&oacute;n, y sabr&aacute; que el Partido Verde ha tenido siempre raz&oacute;n&rdquo;, dijo.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Ramírez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/lider-britanico-verdes-asegura-israel-no-derecho-existir-no-cree-tenga_1_13596267.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 19 Oct 2026 09:20:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El líder británico de los verdes asegura que Israel no tiene derecho a existir porque no cree que “ningún Estado” lo tenga]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Reino Unido,Israel,Gaza,Cisjordania,Andy Burnham]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Raquel Martí, directora de l'UNRWA Espanya: "La situació a Gaza se soluciona amb política, no amb ajuda"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/raquel-marti-directora-l-unrwa-espanya-situacio-gaza-soluciona-amb-politica-no-amb-ajuda_1_13595738.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/787ba2f8-5ce9-4f88-bd35-f21fbb368cda_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x421y189.jpg" width="1200" height="675" alt="Raquel Martí, directora de l&#039;UNRWA Espanya: &quot;La situació a Gaza se soluciona amb política, no amb ajuda&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La responsable de l'agència de les Nacions Unides per a la població refugiada de Palestina denuncia a Palma la campanya de desinformació contra l'organització i alerta de les dificultats per mantenir l'assistència humanitària a Gaza, on els seus treballadors atenen la població en condicions extremes</p><p class="subtitle">Netanyahu ordena evacuar i tancar l'última seu d'UNRWA que quedava a Jerusalem
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Quan els governs no reaccionen, la ciutadania reacciona&rdquo;. S&oacute;n paraules de Raquel Mart&iacute;, directora executiva de l'Ag&egrave;ncia de les Nacions Unides per a la poblaci&oacute; refugiada de Palestina al Pr&ograve;xim Orient (UNRWA) a Espanya, que, en una trobada amb la directora d'elDiario.es a les Balears, Angy Galv&iacute;n, ha abordat l'emerg&egrave;ncia humanit&agrave;ria a Gaza, la situaci&oacute; dels refugiats palestins al Pr&ograve;xim Orient i les dificultats a qu&egrave; s'enfronta una ag&egrave;ncia que fa <a href="https://www.eldiario.es/unrwa/proteger-sostienen-vida-ayuda-humanitaria-dia-internacional-gaza-palestina-cisjordania-unrwa_132_13455027.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>m&eacute;s de set d&egrave;cades que proporciona serveis essencials a milions de persones</strong></a>. La conversa tamb&eacute; ha posat el focus en la import&agrave;ncia de la cooperaci&oacute; internacional i en la contribuci&oacute; de les administracions p&uacute;bliques a projectes que permeten mantenir l'atenci&oacute; sanit&agrave;ria i educativa en contextos d'extrema vulnerabilitat.
    </p><p class="article-text">
        Galv&iacute;n ha estat l'encarregada d'obrir la trobada, organitzada per UNRWA Illes Balears i celebrada a Ca n'Oleo, amb una advert&egrave;ncia sobre el risc d'acostumar-se a les imatges de bombardejos, v&iacute;ctimes, escoles destru&iuml;des i fam&iacute;lies obligades a abandonar casa seva, una successi&oacute; constant d'escenes que, ha assenyalat, pot acabar normalitzant una realitat que no hauria de deixar indiferent la societat: &ldquo;Darrere de cada xifra hi ha una persona, una hist&ograve;ria i una vida que ha quedat totalment truncada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La responsable de la delegaci&oacute; balear d'aquest diari ha recordat que la situaci&oacute; palestina va m&eacute;s enll&agrave; de les fronteres de Gaza i afecta tamb&eacute; Cisjord&agrave;nia, el L&iacute;ban, S&iacute;ria i Jord&agrave;nia, on milions de persones continuen patint les conseq&uuml;&egrave;ncies del despla&ccedil;ament i troben dificultats per accedir a drets b&agrave;sics com la salut i l'educaci&oacute;. La periodista tamb&eacute; ha destacat la import&agrave;ncia de la cooperaci&oacute; finan&ccedil;ada des de les Balears, que t&eacute; efectes concrets sobre la vida de les persones refugiades.
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                Angy Galvín i Raquel Martí, a l’inici de la conversa                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>M&eacute;s de 75 anys d'exili sense retorn</strong></h2><p class="article-text">
        Mart&iacute; ha repr&egrave;s aquest plantejament per explicar per qu&egrave; l'UNRWA continua sent necess&agrave;ria m&eacute;s de 75 anys despr&eacute;s de la seva creaci&oacute;. L'ag&egrave;ncia va n&eacute;ixer el 1949, despr&eacute;s de la guerra araboisraeliana de 1948, quan m&eacute;s de 700.000 palestins es van veure obligats a abandonar casa seva. El seu mandat inicial es va concebre com una resposta temporal, amb l'expectativa que els refugiats poguessin tornar aviat. Tanmateix, aquest retorn no es va produir i els conflictes posteriors, juntament amb el creixement de la poblaci&oacute;, han prolongat la necessitat d'assist&egrave;ncia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En aquell moment es pensava, d'una manera molt optimista, que aquests refugiats palestins tornarien a casa seva al cap de tres anys com a m&agrave;xim&rdquo;, ha explicat Mart&iacute;. &ldquo;Ja han passat m&eacute;s de 75 anys i l'UNRWA ha de continuar treballant perqu&egrave; els refugiats palestins no nom&eacute;s no han tornat a casa seva, sin&oacute; que, a m&eacute;s, n'hi ha hagut cada vegada m&eacute;s&rdquo;, ha afegit. La directora executiva ha xifrat en uns sis milions les persones refugiades palestines que continuen esperant una soluci&oacute; duradora. Al llarg de la seva traject&ograve;ria, l'ag&egrave;ncia ha proporcionat educaci&oacute; b&agrave;sica a milions d'infants, a m&eacute;s d'atenci&oacute; sanit&agrave;ria, planificaci&oacute; familiar, formaci&oacute; professional i ajuda humanit&agrave;ria. Una tasca que, segons Mart&iacute;, s'ha adaptat a les successives guerres i crisis de la regi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        En aquest context, Mart&iacute; ha llan&ccedil;at un missatge clar: l'emerg&egrave;ncia humanit&agrave;ria no pot substituir una resposta pol&iacute;tica capa&ccedil; de posar fi a la situaci&oacute; que viu la poblaci&oacute; palestina. &ldquo;El que est&agrave; passant a Gaza i el que est&agrave; passant a Palestina en general se soluciona amb pol&iacute;tica, no se soluciona amb ajuda humanit&agrave;ria&rdquo;, ha advertit. &ldquo;La via humanit&agrave;ria nom&eacute;s serveix per pal&middot;liar la situaci&oacute; en aquell moment. El que necessitam s&oacute;n mesures pol&iacute;tiques. N'hem de ser conscients i pressionar els nostres pol&iacute;tics perqu&egrave; prenguin mesures&rdquo;, ha insistit.
    </p><p class="article-text">
        La directora executiva de l'UNRWA ha defensat la necessitat de mantenir l'assist&egrave;ncia a les persones que pateixen les conseq&uuml;&egrave;ncies de la guerra, per&ograve; ha subratllat que cal anar m&eacute;s enll&agrave; de l'ajuda d'emerg&egrave;ncia i exigir actuacions pol&iacute;tiques. En aquest sentit, ha apel&middot;lat a la mobilitzaci&oacute; ciutadana i a la implicaci&oacute; de les administracions p&uacute;bliques, tamb&eacute; de les comunitats aut&ograve;nomes, tant per pressionar els responsables pol&iacute;tics com per sostenir econ&ograve;micament la feina de les organitzacions humanit&agrave;ries sobre el terreny.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Treballadors sota les bombes</strong></h2><p class="article-text">
        En relaci&oacute; amb aquesta q&uuml;esti&oacute;, Galv&iacute;n ha plantejat durant la conversa la contradicci&oacute; que la poblaci&oacute; palestina continu&iuml; vivint com a refugiada m&eacute;s de set d&egrave;cades despr&eacute;s de la creaci&oacute; de l'ag&egrave;ncia. La periodista ha posat el focus en la persist&egrave;ncia d'una situaci&oacute; que es prolonga de generaci&oacute; en generaci&oacute;, mentre les necessitats humanit&agrave;ries continuen acumulant-se.
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                Part del públic assistent a la trobada organitzada per UNRWA Illes Balears                            </span>
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        En aquest sentit, Mart&iacute; ha explicat que l'activitat de l'UNRWA es desenvolupa en un context especialment dif&iacute;cil a Gaza, on els treballadors de l'ag&egrave;ncia tamb&eacute; s&oacute;n palestins i pateixen les conseq&uuml;&egrave;ncies de la guerra. La responsable ha denunciat la mort d'uns 400 treballadors de l'organitzaci&oacute; i els atacs contra les seves instal&middot;lacions, a m&eacute;s d'una campanya de desinformaci&oacute; que, segons ha sostingut, ha perjudicat la seva imatge p&uacute;blica i la seva capacitat per mantenir l'assist&egrave;ncia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Els treballadors de l'UNRWA s&oacute;n refugiats palestins i es troben en la mateixa situaci&oacute; que la resta de la poblaci&oacute; civil sota les bombes, despla&ccedil;ats i sense aliments&rdquo;, ha explicat. Malgrat aix&ograve;, continuen intentant mantenir oberts els serveis essencials, incloses les cl&iacute;niques on s'at&eacute;n dones embarassades, persones malaltes i ferits. Sobre aquesta q&uuml;esti&oacute;, ha defensat la import&agrave;ncia d'una organitzaci&oacute; que, a m&eacute;s de prestar ajuda d'emerg&egrave;ncia, mant&eacute; serveis essencials per a la poblaci&oacute; refugiada. La continu&iuml;tat d'aquesta tasca &eacute;s especialment rellevant en un territori on la <a href="https://www.eldiario.es/internacional/israel-comienza-destruir-excavadoras-sede-unrwa-jerusalen_1_12921640.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>destrucci&oacute; d'infraestructures</strong></a> i les restriccions d'acc&eacute;s dificulten l'atenci&oacute; de les necessitats m&eacute;s b&agrave;siques.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Fam&iacute;lies obligades a fugir en q&uuml;esti&oacute; de segons</strong></h2><p class="article-text">
        A partir de l'experi&egrave;ncia d'un dels fot&ograve;grafs de l'organitzaci&oacute;, que ha viscut diferents fases de despla&ccedil;ament, Mart&iacute; ha descrit fam&iacute;lies obligades a abandonar casa seva en q&uuml;esti&oacute; de segons i com, de vegades, veuen com els seus habitatges s&oacute;n bombardejats poc despr&eacute;s d'haver-se'n anat. Tamb&eacute; ha relatat les dificultats de les persones que no disposen de prou temps per recollir les seves pertinences ni per localitzar tots els seus familiars abans de fugir. &ldquo;Imaginin-se l'angoixa de saber que estan matant la gent i no poder contactar amb la teva fam&iacute;lia. No saber si s&oacute;n vius o morts&rdquo;, ha manifestat.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute; &eacute;s especialment greu per als menors que han perdut el contacte amb les seves fam&iacute;lies: infants que s'han quedat sols perqu&egrave; els seus pares o altres familiars han mort, o perqu&egrave; els despla&ccedil;aments successius han impedit que es retrobin. &Eacute;s en aquestes situacions quan, continua Mart&iacute;, &ldquo;un s'adona que no hi ha cap lloc segur a Gaza i que la teva vida i la dels teus fills es poden perdre en qualsevol moment&rdquo;.
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            <span class="title">
                Una treballadora humanitària de l’UNRWA dona suport a persones desplaçades als seus refugis de Deir al-Balah, a la Franja de Gaza (imatge d’arxiu).                            </span>
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        Com ha explicat, la fugida pot desembocar en una situaci&oacute; de desemparament absolut: persones que es queden al carrer sense aigua ni menjar i que han de tornar a despla&ccedil;ar-se quan els llocs on s'han refugiat deixen de ser segurs. La directora de l'UNRWA ha posat aix&iacute; l'accent en una emerg&egrave;ncia que no es limita a la destrucci&oacute; material, sin&oacute; que desestructura la vida familiar i deixa la poblaci&oacute; en una situaci&oacute; d'extrema vulnerabilitat. En el cas dels metges, les infermeres i altres professionals, ha subratllat que continuen acudint als seus llocs de feina fins i tot despr&eacute;s de perdre casa seva o d'haver de deixar els fills en tendes de campanya. &ldquo;Saben que, si ells no obren les cl&iacute;niques de salut, no hi haur&agrave; assist&egrave;ncia sanit&agrave;ria per a la seva fam&iacute;lia o per als seus ve&iuml;ns&rdquo;, ha resumit.
    </p><p class="article-text">
        Mart&iacute; ha assenyalat que l'ag&egrave;ncia tamb&eacute; ha convertit escoles en refugis quan la poblaci&oacute; es veu obligada a fugir dels bombardejos. Aquests centres disposen de recursos b&agrave;sics per acollir les persones despla&ccedil;ades, com ara aigua, matalassos, mantes i material sanitari. Tanmateix, Mart&iacute; ha denunciat que les instal&middot;lacions de les Nacions Unides, que haurien de gaudir de protecci&oacute; d'acord amb el dret internacional humanitari, tamb&eacute; han estat atacades.
    </p><p class="article-text">
        A Gaza, l'assist&egrave;ncia no es limita a la distribuci&oacute; d'ajuda material. L'UNRWA intenta facilitar aigua potable i ofereix suport psicosocial a trav&eacute;s de professionals de la psicologia i la psiquiatria. Mart&iacute; ha posat un &egrave;mfasi especial en les necessitats dels infants, que han suportat anys de viol&egrave;ncia, p&egrave;rdues familiars i despla&ccedil;aments. &ldquo;Necessitam molt, sobretot per als infants, tractament psicol&ograve;gic&rdquo;, ha assenyalat en descriure una poblaci&oacute; sotmesa a unes condicions que ha qualificat d'inhumanes.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La trobada va servir per abordar l’emergència humanitària a Gaza, la situació dels refugiats palestins al Pròxim Orient i les dificultats a què s’enfronta l’UNRWA després de més de set dècades proporcionant serveis essencials a milions de persones"
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            <span class="title">
                La trobada va servir per abordar l’emergència humanitària a Gaza, la situació dels refugiats palestins al Pròxim Orient i les dificultats a què s’enfronta l’UNRWA després de més de set dècades proporcionant serveis essencials a milions de persones                            </span>
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        La responsable de l'ag&egrave;ncia ha contraposat aquesta emerg&egrave;ncia amb la situaci&oacute; dels refugiats palestins a Jord&agrave;nia, on una part de la poblaci&oacute; viu en camps de refugiats amb ingressos molt baixos i dificultats per accedir als serveis. All&agrave;, a m&eacute;s de garantir l'educaci&oacute; i l'atenci&oacute; sanit&agrave;ria, l'UNRWA desenvolupa programes de formaci&oacute; professional i microcr&egrave;dits per afavorir l'autonomia econ&ograve;mica.
    </p><h2 class="article-text"><strong>L'atenci&oacute; als refugiats al L&iacute;ban</strong></h2><p class="article-text">
        La conversa tamb&eacute; ha abordat la situaci&oacute; dels <a href="https://www.eldiario.es/unrwa/nesrin-refugiada-amo-lugares-aman_132_1720981.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>refugiats palestins al L&iacute;ban</strong></a>, on l'UNRWA mant&eacute; serveis essencials per a una poblaci&oacute; que arrossega d&egrave;cades de despla&ccedil;ament. Mart&iacute; ha explicat la tasca de l'ag&egrave;ncia als diferents territoris on treballa, entre els quals hi ha el L&iacute;ban, Jord&agrave;nia i S&iacute;ria, com tamb&eacute; la necessitat de mantenir l'atenci&oacute; sanit&agrave;ria, educativa i social malgrat les dificultats econ&ograve;miques i humanit&agrave;ries.
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                    alt="Fullet informatiu d&#039;UNRWA sobre l&#039;emergència humanitària al Líban"
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                Fullet informatiu d&#039;UNRWA sobre l&#039;emergència humanitària al Líban                            </span>
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        En aquest context s'emmarca el projecte &ldquo;Garantir la salut maternoinfantil de les refugiades palestines al L&iacute;ban&rdquo;, finan&ccedil;at pel Govern de les Illes Balears. La iniciativa refor&ccedil;a els serveis sanitaris adre&ccedil;ats a dones i nadons en situaci&oacute; d'especial vulnerabilitat al camp d'Ein el Hilweh &mdash;el camp de refugiats palestins m&eacute;s gran del pa&iacute;s&mdash;, amb atenci&oacute; a la planificaci&oacute; familiar, la salut sexual i reproductiva, el seguiment de l'embar&agrave;s, les cures posteriors al part i les revisions i vacunacions infantils.
    </p><p class="article-text">
        Galv&iacute;n ha citat el finan&ccedil;ament p&uacute;blic balear com a exemple de cooperaci&oacute; internacional amb efectes concrets sobre el terreny. Mart&iacute; ha explicat la import&agrave;ncia de mantenir l'atenci&oacute; a les dones embarassades i als nounats, especialment en un context de viol&egrave;ncia i destrucci&oacute; d'infraestructures sanit&agrave;ries. Durant la seva intervenci&oacute;, tamb&eacute; s'ha referit als atacs contra unitats de salut materna i a les seves conseq&uuml;&egrave;ncies per a la poblaci&oacute; palestina.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La campanya de desinformaci&oacute; i la retirada de fons</strong></h2><p class="article-text">
        Un dels moments centrals de la conversa ha estat el dedicat a la campanya d'acusacions contra l'UNRWA i a les conseq&uuml;&egrave;ncies que ha tingut sobre el finan&ccedil;ament de l'organitzaci&oacute;. Mart&iacute; ha recordat que l'ag&egrave;ncia va adquirir m&eacute;s visibilitat internacional despr&eacute;s de l'inici de l'ofensiva israeliana sobre Gaza, per&ograve; que aquest protagonisme va anar acompanyat d'una campanya de criminalitzaci&oacute;. La directora executiva ha denunciat que les acusacions sobre la suposada participaci&oacute; de treballadors de l'ag&egrave;ncia en els atacs de Ham&agrave;s del 7 d'octubre de 2023 van provocar la retirada de fons per part de diversos donants en un moment de necessitats humanit&agrave;ries extremes.
    </p><p class="article-text">
        Segons ha relatat, les acusacions es van difondre coincidint amb l'admissi&oacute; a tr&agrave;mit per part de la Cort Internacional de Just&iacute;cia de la demanda presentada per Sud-&agrave;frica contra Israel per presumpte genocidi. Mart&iacute; ha sostingut que Israel no havia aportat les proves que deia tenir i ha recordat que les investigacions independents posteriors no van trobar prou proves per avalar les acusacions generals contra l'organitzaci&oacute;. &ldquo;Com passa cada vegada que es publica una not&iacute;cia falsa, el mal ja est&agrave; fet&rdquo;, ha lamentat. A parer seu, les conseq&uuml;&egrave;ncies no es van limitar al finan&ccedil;ament: tamb&eacute; van afectar la percepci&oacute; p&uacute;blica de l'ag&egrave;ncia i la seva capacitat per explicar qu&egrave; passava sobre el terreny.
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                Raquel Martí, sobre la campanya de desinformació contra l’UNRWA: &quot;Com passa cada vegada que es publica una notícia falsa, el mal ja està fet&quot;                            </span>
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        Mart&iacute; ha defensat que l'UNRWA no es limita a prestar serveis humanitaris, sin&oacute; que tamb&eacute; documenta i denuncia la situaci&oacute; de la poblaci&oacute; palestina. Aquesta tasca, ha afirmat, contribueix a explicar les pressions que suporta l'organitzaci&oacute;. La directora executiva ha assegurat que uns 400 treballadors de l'UNRWA han estat assassinats a Gaza i ha denunciat la destrucci&oacute; de bona part de les seves infraestructures. L'ag&egrave;ncia, ha insistit, no ha deixat de treballar a la Franja. Els seus equips estan formats majorit&agrave;riament per professionals palestins que continuen atenent la poblaci&oacute; malgrat la manca de recursos, la inseguretat i les restriccions d'acc&eacute;s. L'entrada de personal internacional i d'ajuda humanit&agrave;ria continua sent molt limitada, segons ha explicat durant el torn de preguntes.
    </p><p class="article-text">
        M&eacute;s enll&agrave; de l'emerg&egrave;ncia immediata, Mart&iacute; ha volgut subratllar una funci&oacute; menys coneguda de l'ag&egrave;ncia: la conservaci&oacute; d'un <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/mision-secreta-onu-rescatar-vital-archivo-refugiados-palestinos_1_13220899.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>registre hist&ograve;ric de les fam&iacute;lies palestines despla&ccedil;ades des del 1948</strong></a>. L'UNRWA conserva documentaci&oacute; sobre els llocs d'origen dels refugiats, els seus despla&ccedil;aments i els seus descendents, un arxiu que considera fonamental per preservar la mem&ograve;ria col&middot;lectiva palestina. La directora ha explicat que, al comen&ccedil;ament de l'ofensiva sobre Gaza, treballadors de l'ag&egrave;ncia van tornar a la seva seu per rescatar documents hist&ograve;rics malgrat el perill. Els registres van ser traslladats fora de la Franja i evacuats amb l'ajuda de personal internacional i de les autoritats jordanes.
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                Part dels assistents a la trobada d’UNRWA Illes Balears                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Aquests papers s&oacute;n la hist&ograve;ria col&middot;lectiva dels palestins i el seu dret al retorn&rdquo;, ha sostingut Mart&iacute;. Per a la responsable de l'UNRWA, preservar aquesta documentaci&oacute; &eacute;s essencial per mantenir const&agrave;ncia de la identitat de les fam&iacute;lies i del seu vincle amb els llocs d'on van ser expulsades.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Quan els governs no reaccionen, la ciutadania reacciona&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        La responsable de l'UNRWA tamb&eacute; ha destacat el suport rebut per part de la ciutadania espanyola durant la crisi de finan&ccedil;ament. Ha relatat que van arribar nombroses iniciatives solid&agrave;ries, des de concerts i campanyes ve&iuml;nals fins a petites accions de recaptaci&oacute;, i que l'ag&egrave;ncia va incorporar nous socis. &ldquo;La ciutadania reacciona quan els governs no ho fan&rdquo;, ha afirmat Mart&iacute;, que ha agra&iuml;t aquest suport i ha destacat que Espanya va mantenir el finan&ccedil;ament de l'organitzaci&oacute;. Tamb&eacute; ha assenyalat que diverses comunitats aut&ograve;nomes han mantingut o incrementat les seves aportacions, tot i que altres donants internacionals van retirar els fons o no els han restablit.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Samarreta que simbolitza els colors de la bandera palestina amb el lema ‘This is not a watermelon’ (‘Això no és una síndria’), que duia una de les assistents"
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                Samarreta que simbolitza els colors de la bandera palestina amb el lema ‘This is not a watermelon’ (‘Això no és una síndria’), que duia una de les assistents                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Durant el torn de preguntes, una representant de l'ONG Inca-Mallorca Solid&agrave;ria, que mant&eacute; una escola a Gaza amb 850 infants, ha demanat ajuda per evitar-ne el tancament per manca de finan&ccedil;ament. En aquest sentit, Mart&iacute; ha explicat la magnitud de les necessitats educatives a la Franja i ha assenyalat que l'UNRWA havia pogut acollir presencialment uns 106.000 menors, mentre que uns altres 280.000 estaven inscrits en una plataforma d'ensenyament en l&iacute;nia. La responsable de l'ag&egrave;ncia s'ha mostrat disposada a explorar possibles vies de coordinaci&oacute;, tot i que no ha pogut garantir una soluci&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        La conversa ha acabat amb una crida a mantenir la solidaritat i la cooperaci&oacute; internacional. Mart&iacute; ha recordat que els projectes humanitaris es financen amb recursos p&uacute;blics i amb les aportacions de la ciutadania, i ha defensat la necessitat de sostenir-los per evitar que la poblaci&oacute; refugiada quedi encara m&eacute;s desprotegida. &ldquo;Si no, el que feim &eacute;s deshumanitzar-nos cada vegada m&eacute;s&rdquo;, ha advertit. Una reflexi&oacute; que enlla&ccedil;a amb la idea amb qu&egrave; Galv&iacute;n havia obert la trobada: darrere les xifres de v&iacute;ctimes i despla&ccedil;ats hi ha vides concretes, i la dist&agrave;ncia geogr&agrave;fica no hauria de convertir-se en dist&agrave;ncia moral.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Ballesteros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/raquel-marti-directora-l-unrwa-espanya-situacio-gaza-soluciona-amb-politica-no-amb-ajuda_1_13595738.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 18 Oct 2026 18:54:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Raquel Martí, directora de l'UNRWA Espanya: "La situació a Gaza se soluciona amb política, no amb ajuda"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[UNRWA,ONU - Organización de las Naciones Unidas,Gaza,Franja de Gaza,Palestina,Conflicto Palestina-Israel,Israel,Líbano,Refugiados,Derechos Humanos,Islas Baleares]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una mirada a la vida entre las ruinas de Gaza: las fotos de Fatma Hassona, asesinada en un bombardeo israelí]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/malaga/mirada-vida-ruinas-gaza-fotos-fatma-hassona-asesinada-bombardeo-israeli_1_13592199.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/94b68c35-c069-4622-b4d9-117e24d2f3a1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1192y434.jpg" width="1200" height="675" alt="Una mirada a la vida entre las ruinas de Gaza: las fotos de Fatma Hassona, asesinada en un bombardeo israelí"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Alianza Francesa en Málaga reúne por primera vez 50 imágenes tomadas por la joven entre octubre de 2023 y abril de 2025, en las que la fotoperiodista muestra la vida cotidiana entre las bombas y los amasijos de hierro</p><p class="subtitle">El coordinador de logística de Médicos sin Fronteras en Gaza: “No hay una guerra, sino una parte que machaca a otra”
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Qu&eacute; m&aacute;s tiene que pasar para que paremos este genocidio?&rdquo;. La pregunta la lanza la cineasta franco-iran&iacute; Sepideh Farsi, otra vez. Se repite desde hace a&ntilde;os y no hay respuesta. Farsi est&aacute; en M&aacute;laga para presentar en el Festival de Cine Franc&eacute;s que organiza la Alianza Francesa una exposici&oacute;n in&eacute;dita en Espa&ntilde;a de la <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/fatima-hassouna-fotoperiodista-palestina-asesinada-israel-vengo-muerte-traves-luz_1_12820763.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fotoperiodista gazat&iacute; Fatma Hassona</a> y una pel&iacute;cula, titulada <em>Put your soul on your hand and walk </em>(algo as&iacute; como <em>Pon tu alma en la mano y camina</em>), construida a partir de las videollamadas que Farsi y Hassona mantuvieron durante un a&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        A la 1 de la madrugada del 10 de abril de 2025, un d&iacute;a despu&eacute;s de que Farsi anunciara que su cinta se proyectar&iacute;a en una <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/cannes-mira-masacre-gaza-documental-fotoperiodista-asesinada-israel_1_12305182.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">secci&oacute;n paralela del Festival de Cannes</a>, el ej&eacute;rcito israel&iacute; aniquil&oacute; a Hassona y a toda su familia disparando dos misiles de precisi&oacute;n a su casa en el barrio al-Tuffah. Mat&oacute; a siete personas. S&oacute;lo sobrevivi&oacute; su madre. El ej&eacute;rcito aleg&oacute; que el objetivo era un miembro de Ham&aacute;s y que hab&iacute;a tomado precauciones para evitar &ldquo;bajas civiles&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Fue un ataque selectivo y brutal. Ni Hassona ni Farsi hab&iacute;an revelado que ella protagonizaba la pel&iacute;cula, pero la fotoperiodista s&iacute; hab&iacute;a contado a Al Jazeera, a cara descubierta, que estaba documentando el genocidio. &ldquo;La verdadera cuesti&oacute;n no es qui&eacute;n dio la orden, sino por qu&eacute; <a href="https://www.eldiario.es/cultura/fotografos-testigos-gaza-asesinada-protagonizan-visa-pour-l-image-retrata-mundo-crisis-cat_130_12545235.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Israel ordena matar periodistas</a>&rdquo;, apunta Farsi. 
    </p><p class="article-text">
        Farsi conoci&oacute; a Hassona en abril de 2024. Israel le hab&iacute;a prohibido entrar en Gaza para documentar por s&iacute; misma el conflicto. Un amigo com&uacute;n las puso en contacto y desde entonces tejieron un estrecho v&iacute;nculo a trav&eacute;s de conversaciones casi diarias. &ldquo;Conocerla fue como tener un espejo frente a m&iacute;. Cada conversaci&oacute;n entre nosotras pod&iacute;a ser la &uacute;ltima. Cada vez que me conecto y la veo es como si fuera un milagro&rdquo;, relata en la pel&iacute;cula. Farsi a&ntilde;adi&oacute; a la cinta presentada en Cannes los dos minutos y medio que hablaron el d&iacute;a antes de su asesinato.
    </p><p class="article-text">
        Su muerte brutal cuando apenas ten&iacute;a 25 a&ntilde;os ampli&oacute; el eco de su obra. &ldquo;Si muero, quiero una muerte resonante, no quiero estar en las noticias urgentes, ni en un n&uacute;mero con un grupo&rdquo;, hab&iacute;a dejado escrito ella, como una profec&iacute;a que el ej&eacute;rcito israel&iacute; se encarg&oacute; de cumplir por ella. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Qu&eacute; m&aacute;s tiene que pasar?&rdquo;, se pregunta Farsi, recordando las muertes indirectas que generan el asedio y el bloqueo, c&oacute;mo se ceban con los m&eacute;dicos (1.600 asesinados), con los trabajadores humanitarios (casi 400 de la Agencia UNRWA) y los periodistas (250). <a href="https://unrwa.es/actualidad/noticias/informe-actualizado-de-la-situacion-en-gaza-42/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Seg&uacute;n el &uacute;ltimo informe de la agencia URNWA de Naciones Unidas</a>, tras los atentados del 7 de octubre de 2023 Israel ha asesinado de manera directa a 74.228 personas, entre ellos m&aacute;s de 20.000 ni&ntilde;os, herido a 175.188 gazat&iacute;es, arrasado miles de casas y destruido infraestructuras b&aacute;sicas. En los &uacute;ltimos meses ha violado el alto el fuego en vigor, matando a 1.445 y bloqueando ayuda humanitaria, seg&uacute;n organizaciones internacionales. 
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Nuestra fuerza es que no tenemos nada que perder&rdquo;</h2><p class="article-text">
        La pel&iacute;cula funciona como una larga entrevista en la que Fatma vuelca sus miedos y esperanzas: al comienzo es una joven de 24 a&ntilde;os que sue&ntilde;a con salir de Gaza para estudiar Fotograf&iacute;a, y luego volver; que no pierde la sonrisa ni cuando se&ntilde;ala los edificios a punto de colapsar y trata de recuperarla con rapidez cuando recuerda a su abuela asesinada; que sigue aferr&aacute;ndose al principio isl&aacute;mico de que todo ocurre por algo. 
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                Niños en Gaza                            </span>
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        &ldquo;Me siento muy orgullosa. Somos fuertes y valientes y somos personas muy importantes en el mundo. Nos hagan lo que nos hagan, si nos intentan destruir o incluso matarnos, seremos felices y viviremos nuestras vidas, lo quieran o no. No pueden derrotarnos. Nuestra fuerza es que no tenemos nada que perder&rdquo;, dice en una de sus primeras conversaciones. 
    </p><p class="article-text">
        Por entonces Israel ya hab&iacute;a asesinado a su abuela Fatma, su t&iacute;o Saadi, su esposa Basima y sus hijos Sojoud y Zeid, los nietos de su abuela; no ten&iacute;a Internet, agua o luz. Farsi le pregunta si est&aacute; en un lugar seguro. &ldquo;No hay lugar seguro en Gaza&rdquo;. Su tono se va volviendo m&aacute;s oscuro con el paso del tiempo. El conflicto la iba cercando: un bombardeo israel&iacute; mat&oacute; a una de sus mejores amigas, a quien hab&iacute;a retratado, apenas un rato despu&eacute;s de verse.
    </p><h2 class="article-text">Una vida &ldquo;prescindible&rdquo;</h2><p class="article-text">
        La exposici&oacute;n, comisariada por Sullivan Benetier y Antonio Rodr&iacute;guez Molina, recoge 50 fotograf&iacute;as tomadas entre octubre de 2023 y abril de 2025 en el marco del proyecto City of Ghosts, y podr&aacute; verse hasta el pr&oacute;ximo 18 de diciembre en la sede de la Alianza Francesa (calle Canales, 11). 
    </p><p class="article-text">
        Las fotos de Hassona documentan los estragos de los bombardeos y el bloqueo, y la voluntad tenaz de los gazat&iacute;es por superarlos. Fatma fotografiaba un espacio remoto, sino su entorno cotidiano y su propia tragedia. Farsi descubri&oacute; en ella una mirada madura que reflejaba la vida entre los escombros y no reduc&iacute;a a los gazat&iacute;es a la mera condici&oacute;n de da&ntilde;o. 
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        En sus im&aacute;genes aparecen personas orgullosas en espacios cotidianos, familias y breves momentos de normalidad aparente en mitad de un escenario de guerra y muerte. &ldquo;&iquest;C&oacute;mo es fotografiar Gaza?&rdquo;, le pregunt&oacute; poco despu&eacute;s de entablar contacto. &ldquo;Es como poner tu alma en la mano y caminar&rdquo;, le respondi&oacute;. Una expresi&oacute;n que alude a la vulnerabilidad de quienes viven, y tantas veces mueren, bajo las bombas y su resiliencia, y que dio t&iacute;tulo a la pel&iacute;cula. &ldquo;Llevo nueve meses sin comer pollo, mi mayor sue&ntilde;o es comer pollo y un trozo de chocolate&rdquo;, cuenta entre risas, mientras se escucha el vuelo de los drones en el exterior. En un v&iacute;deo que se hizo viral, Hassona grab&oacute; su alegr&iacute;a cuando lleg&oacute; ese momento.
    </p><p class="article-text">
        La muestra incorpora, adem&aacute;s, un informe que demuestra que la casa, en la que la propia Fatma se hab&iacute;a ubicado en redes sociales, fue el objetivo de dos misiles precisi&oacute;n, equipados con sistemas de gu&iacute;a y control, disparados de noche. &ldquo;El tipo de munici&oacute;n y la hora del ataque sugiere que el ej&eacute;rcito israel&iacute; consider&oacute; prescindibles las vidas con las que acab&oacute;&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El informe, firmado por el arquitecto israel&iacute; Eyal Weizman como investigador principal, est&aacute; elaborado por <a href="https://forensic-architecture.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Forensic Architecture</a>, un grupo multidisciplinar de la Universidad de Londres, que ha prestado servicios periciales ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos o la Asamblea General de Naciones Unidas. 
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                Una mujer pasa por un edificio destruido                            </span>
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        &ldquo;Ver no es una actividad inocente ni independiente de nuestra experiencia: aprendemos a mirar dentro de unas condiciones hist&oacute;ricas, culturales y pol&iacute;ticas&rdquo;, dice Rodr&iacute;guez Molina, uno de los comisarios de la exposici&oacute;n, citando a John Berger: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; responsabilidad adquirimos cuando miramos las fotograf&iacute;as de Fatma Hassona? &iquest;Qu&eacute; hacemos con aquello que nos muestran?&rdquo;. En su texto curatorial, Rodr&iacute;guez Molina atribuye a las fotograf&iacute;as el valor de &ldquo;combatir el borrado, contradecir los relatos que deshumanizan y preservar memoria frente a quienes pretenden destruirla&rdquo;. Abren un espacio de atenci&oacute;n y debate a partir de una experiencia concreta: la imagen.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Es dif&iacute;cil tener m&aacute;s evidencias&rdquo;</h2><p class="article-text">
        La directora franco-iran&iacute; encontr&oacute; en el sufrimiento de Hassona un espejo de su propia peripecia, pero tambi&eacute;n una manera diferente de enfrentarlo. Farsi decidi&oacute; salir de Ir&aacute;n cuando ten&iacute;a 18 a&ntilde;os, cinco a&ntilde;os despu&eacute;s de la Revoluci&oacute;n isl&aacute;mica. Para entonces, ya hab&iacute;a pasado una temporada en prisi&oacute;n. No puede volver a su pa&iacute;s desde 2009. &ldquo;Desde Francia, donde se instal&oacute;, se ha convertido en una activa opositora al r&eacute;gimen iran&iacute;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Farsi, durante la presentación de su película en Málaga                            </span>
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        &ldquo;Vengo de un pa&iacute;s donde los periodistas van a prisi&oacute;n o son asesinados. Es un mundo que va a peor. El genocidio continua en Gaza y el conflicto se ha extendido, y el r&eacute;gimen iran&iacute; masacra a su poblaci&oacute;n mientras Estados Unidos bombardea&rdquo;, lamenta la directora, que ve una deriva en Europa y en la injerencia de Rusia, Israel o Estados Unidos. &ldquo;&iquest;Hablamos de las v&iacute;ctimas en Gaza, Ir&aacute;n o L&iacute;bano? No, hablamos del precio del barril&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras, los l&iacute;deres mundiales se esfuerzan por ocultar los cr&iacute;menes. La semana pasada, Netanyahu orden&oacute; investigar por todos los medios posibles a los militares que se han atrevido a dar su testimonio en <em>Naza</em>: &ldquo;Elogio el valor de los directores y los militares, pero es una piedra m&aacute;s para mostrar lo que ya sab&iacute;amos. &iquest;Qu&eacute; m&aacute;s tiene que pasar para que paremos este genocidio? Es dif&iacute;cil tener m&aacute;s evidencias&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El asesinato de Fatma Hassona, una joven de 24 a&ntilde;os que fotografi&oacute; la vida de su pueblo en medio del asedio y las bombas y se atrevi&oacute; a contarlo, es una de esas evidencias. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Néstor Cenizo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/malaga/mirada-vida-ruinas-gaza-fotos-fatma-hassona-asesinada-bombardeo-israeli_1_13592199.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 16 Oct 2026 22:28:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una mirada a la vida entre las ruinas de Gaza: las fotos de Fatma Hassona, asesinada en un bombardeo israelí]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Gaza,Fotoperiodismo,Israel,Conflicto Palestina-Israel]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Raquel Martí, directora de UNRWA España: "La situación en Gaza se soluciona con política, no con ayuda"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/marti-directora-unrwa-espana-situacion-gaza-soluciona-politica-no-ayuda-humanitaria_1_13590357.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/787ba2f8-5ce9-4f88-bd35-f21fbb368cda_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x421y189.jpg" width="1200" height="675" alt="Raquel Martí, directora de UNRWA España: &quot;La situación en Gaza se soluciona con política, no con ayuda&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La responsable de la agencia de Naciones Unidas para la población refugiada de Palestina denuncia en Palma la campaña de desinformación contra la organización y alerta de las dificultades para mantener la asistencia humanitaria en Gaza, donde sus trabajadores atienden a la población en condiciones extremas</p><p class="subtitle">Netanyahu ordena evacuar y cerrar la última sede de UNRWA que quedaba en Jerusalén
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando los gobiernos no reaccionan, la ciudadan&iacute;a reacciona&rdquo;. Son palabras de Raquel Mart&iacute;, directora ejecutiva de la Agencia de Naciones Unidas para la poblaci&oacute;n refugiada de Palestina en Oriente Pr&oacute;ximo (UNRWA) en Espa&ntilde;a, quien, en un encuentro con la directora de elDiario.es en Balears, Angy Galv&iacute;n, abord&oacute; la emergencia humanitaria en Gaza, la situaci&oacute;n de los refugiados palestinos en Oriente Pr&oacute;ximo y las dificultades a las que se enfrenta una agencia que lleva <a href="https://www.eldiario.es/unrwa/proteger-sostienen-vida-ayuda-humanitaria-dia-internacional-gaza-palestina-cisjordania-unrwa_132_13455027.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s de siete d&eacute;cadas proporcionando servicios esenciales a millones de personas</a>. La conversaci&oacute;n tambi&eacute;n puso el foco en la importancia de la cooperaci&oacute;n internacional y en la contribuci&oacute;n de las administraciones p&uacute;blicas a proyectos que permiten mantener la atenci&oacute;n sanitaria y educativa en contextos de extrema vulnerabilidad.
    </p><p class="article-text">
        Galv&iacute;n fue la encargada de abrir el encuentro, organizado por UNRWA Illes Balears y llevado a cabo en Ca n'Oleo, con una advertencia sobre el riesgo de acostumbrarse a las im&aacute;genes de bombardeos, v&iacute;ctimas, escuelas destruidas y familias obligadas a abandonar sus hogares, una sucesi&oacute;n constante de escenas que, se&ntilde;al&oacute;, puede acabar normalizando una realidad que no deber&iacute;a resultar indiferente a la sociedad: &ldquo;Detr&aacute;s de cada cifra hay una persona, una historia y una vida que ha sido totalmente truncada&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La responsable de la delegaci&oacute;n balear de este peri&oacute;dico record&oacute; que la situaci&oacute;n palestina trasciende las fronteras de Gaza y afecta tambi&eacute;n a Cisjordania, L&iacute;bano, Siria y Jordania, donde millones de personas siguen sufriendo las consecuencias del desplazamiento y encuentran dificultades para acceder a derechos b&aacute;sicos como la salud y la educaci&oacute;n. La periodista destac&oacute; asimismo la importancia de la cooperaci&oacute;n financiada desde Balears, que tiene efectos concretos sobre la vida de las personas refugiadas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Angy Galvín y Raquel Martí, al inicio de la conversación"
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                Angy Galvín y Raquel Martí, al inicio de la conversación                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>M&aacute;s de 75 a&ntilde;os de exilio sin retorno</strong></h2><p class="article-text">
        Mart&iacute; recogi&oacute; ese planteamiento para explicar por qu&eacute; UNRWA contin&uacute;a siendo necesaria m&aacute;s de 75 a&ntilde;os despu&eacute;s de su creaci&oacute;n. La agencia naci&oacute; en 1949, tras la guerra &aacute;rabe-israel&iacute; de 1948, cuando m&aacute;s de 700.000 palestinos se vieron obligados a abandonar sus hogares. Su mandato inicial se concibi&oacute; como una respuesta temporal, bajo la expectativa de que los refugiados pudieran regresar pronto. Sin embargo, ese retorno no se produjo y los conflictos posteriores, junto con el crecimiento de la poblaci&oacute;n, han prolongado la necesidad de asistencia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se pensaba en aquel momento, de una forma muy optimista, que estos refugiados de Palestina regresar&iacute;an al cabo de tres a&ntilde;os como mucho a sus hogares&rdquo;, explic&oacute; Mart&iacute;. &ldquo;Han pasado ya m&aacute;s de 75 a&ntilde;os y UNRWA sigue teniendo que trabajar porque los refugiados de Palestina no solo no han vuelto a sus hogares, sino que adem&aacute;s ha ido habiendo m&aacute;s refugiados&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute;. La directora ejecutiva cifr&oacute; en alrededor de seis millones las personas refugiadas de Palestina que contin&uacute;an esperando una soluci&oacute;n duradera. A lo largo de su trayectoria, la agencia ha proporcionado educaci&oacute;n b&aacute;sica a millones de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as, adem&aacute;s de atenci&oacute;n sanitaria, planificaci&oacute;n familiar, formaci&oacute;n profesional y ayuda humanitaria. Un trabajo que, seg&uacute;n Mart&iacute;, se ha adaptado a las sucesivas guerras y crisis de la regi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, Mart&iacute; lanz&oacute; un mensaje claro: la emergencia humanitaria no puede sustituir a una respuesta pol&iacute;tica capaz de poner fin a la situaci&oacute;n que vive la poblaci&oacute;n palestina. &ldquo;Lo que est&aacute; pasando en Gaza y lo que est&aacute; pasando en Palestina en general se soluciona con pol&iacute;tica, no se soluciona con ayuda humanitaria&rdquo;, advirti&oacute;. &ldquo;La v&iacute;a humanitaria solo sirve para paliar la situaci&oacute;n en ese momento. Lo que necesitamos son medidas pol&iacute;ticas. Tenemos que ser conscientes de ello y presionar a nuestros pol&iacute;ticos para que tomen medidas&rdquo;, insisti&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        La directora ejecutiva de UNRWA defendi&oacute; la necesidad de mantener la asistencia a quienes sufren las consecuencias de la guerra, pero subray&oacute; que es necesario ir m&aacute;s all&aacute; de la ayuda de emergencia y exigir actuaciones pol&iacute;ticas. En este sentido, apel&oacute; a la movilizaci&oacute;n ciudadana y a la implicaci&oacute;n de las administraciones p&uacute;blicas, tambi&eacute;n de las comunidades aut&oacute;nomas, tanto para presionar a los responsables pol&iacute;ticos como para sostener econ&oacute;micamente el trabajo de las organizaciones humanitarias sobre el terreno.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Trabajadores bajo las bombas</strong></h2><p class="article-text">
        Al hilo de lo anterior, Galv&iacute;n plante&oacute; durante la conversaci&oacute;n la contradicci&oacute;n de que la poblaci&oacute;n palestina contin&uacute;e siendo refugiada m&aacute;s de siete d&eacute;cadas despu&eacute;s de la creaci&oacute;n de la agencia. La periodista puso el foco en la persistencia de una situaci&oacute;n que se prolonga de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n, mientras las necesidades humanitarias siguen acumul&aacute;ndose. 
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                Parte del público asistente al encuentro organizado por UNRWA Illes Balears                            </span>
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        En este sentido, Mart&iacute; explic&oacute; que la actividad de UNRWA se desarrolla en un contexto especialmente dif&iacute;cil en Gaza, donde los trabajadores de la agencia tambi&eacute;n son palestinos y sufren las consecuencias de la guerra. La responsable denunci&oacute; la muerte de alrededor de 400 trabajadores de la organizaci&oacute;n y los ataques contra sus instalaciones, adem&aacute;s de una campa&ntilde;a de desinformaci&oacute;n que, seg&uacute;n sostuvo, ha perjudicado su imagen p&uacute;blica y su capacidad para mantener la asistencia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los trabajadores de UNRWA son refugiados de Palestina y est&aacute;n en la misma situaci&oacute;n que el resto de la poblaci&oacute;n civil bajo las bombas, siendo desplazados, sin alimentos&rdquo;, explic&oacute;. Pese a ello, contin&uacute;an intentando mantener abiertos los servicios esenciales, incluidas las cl&iacute;nicas donde se atiende a mujeres embarazadas, personas enfermas y heridos. Al respecto, defendi&oacute; la importancia de una organizaci&oacute;n que, adem&aacute;s de prestar ayuda de emergencia, mantiene servicios esenciales para la poblaci&oacute;n refugiada. La continuidad de esa labor resulta especialmente relevante en un territorio donde la <a href="https://www.eldiario.es/internacional/israel-comienza-destruir-excavadoras-sede-unrwa-jerusalen_1_12921640.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">destrucci&oacute;n de infraestructuras </a>y las restricciones de acceso dificultan la atenci&oacute;n a las necesidades m&aacute;s b&aacute;sicas.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Familias obligadas a huir en segundos</strong></h2><p class="article-text">
        A partir de la experiencia de uno de los fot&oacute;grafos de la organizaci&oacute;n, quien ha atravesado distintas fases de desplazamiento, Mart&iacute; describi&oacute; a familias obligadas a abandonar sus casas en cuesti&oacute;n de segundos y c&oacute;mo, en ocasiones, ven c&oacute;mo sus viviendas son bombardeadas poco despu&eacute;s de marcharse. Tambi&eacute;n relat&oacute; las dificultades de quienes no disponen de tiempo suficiente para recoger sus pertenencias ni para localizar a todos sus familiares antes de huir. &ldquo;Imag&iacute;nense la angustia de saber que est&aacute;n matando a la gente y no poder contactar con tu familia. No saber si est&aacute;n vivos o muertos&rdquo;, manifest&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n es especialmente grave para los menores que han perdido el contacto con sus familias: ni&ntilde;os que han quedado solos porque sus padres u otros familiares han muerto o porque los sucesivos desplazamientos han impedido que vuelvan a encontrarse. Es en esas situaciones cuando, prosigue Mart&iacute;, &ldquo;uno se da cuenta de que no hay ning&uacute;n sitio seguro en Gaza y de que tu vida y la de tus hijos se puede perder en cualquier momento&rdquo;.
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                    alt="Una trabajadora humanitaria de UNRWA presta apoyo a personas desplazadas en sus refugios de Deir el-Balah, en la franja de Gaza (imagen de archivo) "
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                Una trabajadora humanitaria de UNRWA presta apoyo a personas desplazadas en sus refugios de Deir el-Balah, en la franja de Gaza (imagen de archivo)                             </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Como explic&oacute;, la huida puede desembocar en una situaci&oacute;n de desamparo absoluto: personas que se quedan en la calle sin agua ni comida y que deben volver a desplazarse cuando los lugares en los que se refugian dejan de ser seguros. La directora de UNRWA puso as&iacute; el acento en una emergencia que no se limita a la destrucci&oacute;n material, sino que desestructura la vida familiar y deja a la poblaci&oacute;n en una situaci&oacute;n de extrema vulnerabilidad. En el caso de los m&eacute;dicos, las enfermeras y otros profesionales, subray&oacute; que contin&uacute;an acudiendo a sus puestos incluso despu&eacute;s de perder sus casas o de verse obligados a dejar a sus hijos en tiendas de campa&ntilde;a. &ldquo;Saben que si ellos no abren las cl&iacute;nicas de salud, no va a haber salud para su familia o para sus vecinos&rdquo;, resumi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Mart&iacute; se&ntilde;al&oacute; que la agencia tambi&eacute;n ha convertido escuelas en refugios cuando la poblaci&oacute;n se ve obligada a huir de los bombardeos. Estos centros disponen de recursos b&aacute;sicos para acoger a los desplazados, como agua, colchones, mantas y material sanitario. Sin embargo, Mart&iacute; denunci&oacute; que las instalaciones de Naciones Unidas, que deber&iacute;an gozar de protecci&oacute;n conforme al derecho internacional humanitario, tambi&eacute;n han sido atacadas.
    </p><p class="article-text">
        En Gaza, la asistencia no se limita a la distribuci&oacute;n de ayuda material. UNRWA trata de facilitar agua potable y presta apoyo psicosocial mediante profesionales de la psicolog&iacute;a y la psiquiatr&iacute;a. Mart&iacute; hizo especial hincapi&eacute; en las necesidades de los menores, que han soportado a&ntilde;os de violencia, p&eacute;rdidas familiares y desplazamientos. &ldquo;Necesitamos mucho, sobre todo los ni&ntilde;os, tratamiento psicol&oacute;gico&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; al describir una poblaci&oacute;n sometida a unas condiciones que calific&oacute; de inhumanas.
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                    alt="El encuentro sirvió para abordar la emergencia humanitaria en Gaza, la situación de los refugiados palestinos en Oriente Próximo y las dificultades a las que se enfrenta UNRWA tras más de siete décadas proporcionando servicios esenciales a millones de personas"
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            <span class="title">
                El encuentro sirvió para abordar la emergencia humanitaria en Gaza, la situación de los refugiados palestinos en Oriente Próximo y las dificultades a las que se enfrenta UNRWA tras más de siete décadas proporcionando servicios esenciales a millones de personas                            </span>
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        La responsable de la agencia contrapuso esa emergencia con la situaci&oacute;n de los refugiados palestinos en Jordania, donde parte de la poblaci&oacute;n vive en campos de refugiados con ingresos muy bajos y dificultades para acceder a servicios. All&iacute;, adem&aacute;s de garantizar educaci&oacute;n y atenci&oacute;n sanitaria, UNRWA desarrolla programas de formaci&oacute;n profesional y microcr&eacute;ditos para favorecer la autonom&iacute;a econ&oacute;mica.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La atenci&oacute;n a los refugiados en L&iacute;bano</strong></h2><p class="article-text">
        La conversaci&oacute;n abord&oacute; tambi&eacute;n la situaci&oacute;n de los <a href="https://www.eldiario.es/unrwa/nesrin-refugiada-amo-lugares-aman_132_1720981.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">refugiados palestinos en L&iacute;bano</a>, donde UNRWA mantiene servicios esenciales para una poblaci&oacute;n que arrastra d&eacute;cadas de desplazamiento. Mart&iacute; explic&oacute; la labor de la agencia en los distintos territorios en los que trabaja, entre ellos L&iacute;bano, Jordania y Siria, y la necesidad de mantener la atenci&oacute;n sanitaria, educativa y social pese a las dificultades econ&oacute;micas y humanitarias.
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                    alt="Folleto informativo de UNRWA sobre la emergencia humanitaria en Líbano"
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            <span class="title">
                Folleto informativo de UNRWA sobre la emergencia humanitaria en Líbano                            </span>
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        En este contexto se enmarca el proyecto 'Asegurar la salud materno-infantil de las refugiadas de Palestina en L&iacute;bano', financiado por el Govern de les Illes Balears. La iniciativa refuerza los servicios sanitarios dirigidos a mujeres y beb&eacute;s en situaci&oacute;n de especial vulnerabilidad en el campamento de Ein el Hilweh -el mayor campo de refugiados palestinos en el pa&iacute;s- con atenci&oacute;n a la planificaci&oacute;n familiar, la salud sexual y reproductiva, el seguimiento del embarazo, los cuidados posteriores al parto y las revisiones y vacunaciones infantiles.
    </p><p class="article-text">
        Galv&iacute;n cit&oacute; la financiaci&oacute;n p&uacute;blica balear como ejemplo de cooperaci&oacute;n internacional con efectos concretos sobre el terreno. Mart&iacute; explic&oacute; la importancia de mantener la atenci&oacute;n a las mujeres embarazadas y a los reci&eacute;n nacidos, especialmente en un contexto de violencia y destrucci&oacute;n de infraestructuras sanitarias. Durante su intervenci&oacute;n tambi&eacute;n se refiri&oacute; a los ataques contra unidades de salud materna y a sus consecuencias para la poblaci&oacute;n palestina.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La campa&ntilde;a de desinformaci&oacute;n y la retirada de fondos</strong></h2><p class="article-text">
        Uno de los momentos centrales de la conversaci&oacute;n fue el dedicado a la campa&ntilde;a de acusaciones contra UNRWA y a sus consecuencias sobre la financiaci&oacute;n de la organizaci&oacute;n. Mart&iacute; record&oacute; que la agencia adquiri&oacute; una mayor visibilidad internacional tras el comienzo de la ofensiva israel&iacute; sobre Gaza, pero que ese protagonismo estuvo acompa&ntilde;ado de una campa&ntilde;a de criminalizaci&oacute;n. La directora ejecutiva denunci&oacute; que las acusaciones sobre la supuesta participaci&oacute;n de trabajadores de la agencia en los ataques de Ham&aacute;s del 7 de octubre de 2023 provocaron la retirada de fondos de varios donantes en un momento de extrema necesidad humanitaria.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n relat&oacute;, las acusaciones se difundieron coincidiendo con la admisi&oacute;n a tr&aacute;mite por la Corte Internacional de Justicia de la demanda presentada por Sud&aacute;frica contra Israel por presunto genocidio. Mart&iacute; sostuvo que Israel no hab&iacute;a aportado las pruebas que dec&iacute;a tener y record&oacute; que las investigaciones independientes posteriores no encontraron pruebas suficientes para respaldar las acusaciones generales contra la organizaci&oacute;n. &ldquo;Como cada vez que se publica un bulo, el da&ntilde;o ya est&aacute; hecho&rdquo;, lament&oacute;. A su juicio, las consecuencias no se limitaron a la financiaci&oacute;n: tambi&eacute;n afectaron a la percepci&oacute;n p&uacute;blica de la agencia y a su capacidad para explicar lo que ocurr&iacute;a sobre el terreno.
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                    alt="Raquel Martí, sobre la campaña de desinformación contra UNRWA: &quot;Como cada vez que se publica un bulo, el daño ya está hecho&quot;"
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                Raquel Martí, sobre la campaña de desinformación contra UNRWA: &quot;Como cada vez que se publica un bulo, el daño ya está hecho&quot;                            </span>
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        Mart&iacute; defendi&oacute; que UNRWA no se limita a prestar servicios humanitarios, sino que tambi&eacute;n documenta y denuncia la situaci&oacute;n de la poblaci&oacute;n palestina. Esa labor, afirm&oacute;, contribuye a explicar las presiones que soporta la organizaci&oacute;n. La directora ejecutiva asegur&oacute; que alrededor de 400 trabajadores de UNRWA hab&iacute;an sido asesinados en Gaza y denunci&oacute; la destrucci&oacute;n de buena parte de sus infraestructuras. La agencia, insisti&oacute;, no ha dejado de trabajar en la Franja. Sus equipos est&aacute;n integrados mayoritariamente por profesionales palestinos que contin&uacute;an atendiendo a la poblaci&oacute;n pese a la falta de recursos, la inseguridad y las restricciones de acceso. La entrada de personal internacional y de ayuda humanitaria sigue siendo muy limitada, seg&uacute;n explic&oacute; en el turno de preguntas.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de la emergencia inmediata, Mart&iacute; quiso subrayar una funci&oacute;n menos conocida de la agencia: la conservaci&oacute;n de un <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/mision-secreta-onu-rescatar-vital-archivo-refugiados-palestinos_1_13220899.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">registro hist&oacute;rico de las familias palestinas desplazadas desde 1948</a>. UNRWA mantiene documentaci&oacute;n sobre los lugares de origen de los refugiados, sus desplazamientos y sus descendientes, un archivo que considera fundamental para preservar la memoria colectiva palestina. La directora explic&oacute; que, al comienzo de la ofensiva sobre Gaza, trabajadores de la agencia regresaron a su sede para rescatar documentos hist&oacute;ricos pese al peligro. Los registros fueron trasladados desde la Franja y evacuados con ayuda de personal internacional y de las autoridades jordanas.
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            <span class="title">
                Parte de los asistentes al encuentro de UNRWA Illes Balears                            </span>
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        &ldquo;Estos papeles son la historia colectiva de los palestinos y su derecho al retorno&rdquo;, sostuvo Mart&iacute;. Para la responsable de UNRWA, preservar esa documentaci&oacute;n resulta esencial para mantener constancia de la identidad de las familias y de su vinculaci&oacute;n con los lugares de los que fueron expulsadas.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Cuando los gobiernos no reaccionan, la ciudadan&iacute;a reacciona&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        La responsable de UNRWA destac&oacute; tambi&eacute;n el respaldo recibido por parte de la ciudadan&iacute;a espa&ntilde;ola durante la crisis de financiaci&oacute;n. Relat&oacute; que llegaron numerosas iniciativas solidarias, desde conciertos y campa&ntilde;as vecinales hasta peque&ntilde;as acciones de recaudaci&oacute;n, y que la agencia incorpor&oacute; nuevos socios. &ldquo;La ciudadan&iacute;a reacciona cuando los gobiernos no lo hacen&rdquo;, afirm&oacute; Mart&iacute;, que agradeci&oacute; ese apoyo y destac&oacute; que Espa&ntilde;a mantuvo su financiaci&oacute;n a la organizaci&oacute;n. Tambi&eacute;n se&ntilde;al&oacute; que distintas comunidades aut&oacute;nomas han mantenido o incrementado sus aportaciones, aunque otros donantes internacionales retiraron o no recuperaron sus fondos.
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                    alt="Camiseta que simboliza los colores de la bandera palestina con el lema &#039;This is not a watermelon&#039; (&#039;Esto no es una sandía&#039;) por parte de una de las asistentes"
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                Camiseta que simboliza los colores de la bandera palestina con el lema &#039;This is not a watermelon&#039; (&#039;Esto no es una sandía&#039;) por parte de una de las asistentes                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Durante el turno de preguntas, una representante de la ONG Inca-Mallorca Solid&agrave;ria, que mantiene una escuela en Gaza con 850 ni&ntilde;os, pidi&oacute; ayuda para evitar su cierre por falta de fondos. En este sentido, Mart&iacute; explic&oacute; la magnitud de las necesidades educativas en la Franja y se&ntilde;al&oacute; que UNRWA hab&iacute;a podido acoger presencialmente a unos 106.000 menores, mientras otros 280.000 estaban registrados en una plataforma de ense&ntilde;anza en l&iacute;nea. La responsable de la agencia se mostr&oacute; dispuesta a explorar posibles v&iacute;as de coordinaci&oacute;n, aunque no pudo garantizar una soluci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La conversaci&oacute;n termin&oacute; con un llamamiento a mantener la solidaridad y la cooperaci&oacute;n internacional. Mart&iacute; record&oacute; que los proyectos humanitarios se financian con recursos p&uacute;blicos y con las aportaciones de la ciudadan&iacute;a, y defendi&oacute; la necesidad de sostenerlos para evitar que la poblaci&oacute;n refugiada quede todav&iacute;a m&aacute;s desprotegida. &ldquo;Si no, lo que hacemos es deshumanizarnos cada vez m&aacute;s&rdquo;, advirti&oacute;. Una reflexi&oacute;n que enlaz&oacute; con la idea con la que Galv&iacute;n hab&iacute;a abierto el encuentro: detr&aacute;s de las cifras de v&iacute;ctimas y desplazados hay vidas concretas, y la distancia geogr&aacute;fica no deber&iacute;a convertirse en distancia moral.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Ballesteros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/marti-directora-unrwa-espana-situacion-gaza-soluciona-politica-no-ayuda-humanitaria_1_13590357.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 16 Oct 2026 12:11:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Raquel Martí, directora de UNRWA España: "La situación en Gaza se soluciona con política, no con ayuda"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[UNRWA,ONU - Organización de las Naciones Unidas,Gaza,Franja de Gaza,Palestina,Conflicto Palestina-Israel,Israel,Líbano,Refugiados,Derechos Humanos,Islas Baleares]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dos millones de personas asfixiadas en el 30% de Gaza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/guerra-eterna/millones-personas-comprimidas-30-gaza_132_13588668.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b2dbf8f3-df7e-4cba-8987-eb52c8ab2a05_16-9-discover-aspect-ratio_default_1153361.jpg" width="5009" height="2818" alt="Dos millones de personas asfixiadas en el 30% de Gaza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Muchas personas prefieren seguir viviendo en las ruinas de sus casas antes que en tiendas que les dan una protección escasa contra las inclemencias del tiempo y las ratas que propagan enfermedades, explica el gazatí Jaser Abu Mousa, que ha perdido a su esposa, su madre y dos hijos</p></div><p class="article-text">
        El supuesto alto el fuego aceptado por Israel no ha impedido los ataques frecuentes contra Gaza. Hay otro asunto no menos grave. La reconstrucci&oacute;n de un lugar casi totalmente destruido ni siquiera ha empezado. Isaac Chotiner entrevist&oacute; <a href="https://www.newyorker.com/news/q-and-a/what-life-is-actually-like-in-gaza-today" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hace unas semanas a Jaser Abu Mousa,</a> del 'think tank' Middle East Institute y que naci&oacute; en Gaza. Su esposa y dos de sus hijos murieron en ataques israel&iacute;es al comienzo de la guerra. A principios de 2025, su madre, de 75 a&ntilde;os, su hermana y los hijos de esta corrieron el mismo destino. Estas son algunas de sus opiniones. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que sabemos es que, a causa del control israel&iacute; del 70% del territorio de Gaza, unos dos millones de personas est&aacute;n comprimidos en el 30% del territorio. Sabemos que el 81% de Gaza est&aacute; da&ntilde;ado o destruido, y que m&aacute;s de 300.000 viviendas quedaron completamente destruidas durante la guerra, adem&aacute;s de escuelas y otras infraestructuras, como cl&iacute;nicas, hospitales y mezquitas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Muchas personas prefieren seguir viviendo en las ruinas de sus casas antes que en tiendas que les dan una protecci&oacute;n escasa contra las inclemencias del tiempo y las ratas que propagan enfermedades. Algunos intentos de volver a las actividades normales de la vida cotidiana anterior afrontan problemas obvios:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se ha comenzado a reabrir restaurantes. Se celebran m&aacute;s bodas. Pero todo esto no oculta el hecho de que no est&aacute; entrando material de construcci&oacute;n en Gaza. No hay equipamiento que sirva para limpiar los escombros. Hay muchas limitaciones (para meter material en Gaza), incluso sobre la comida, como la mantequilla de cacahuete. Qued&eacute; sorprendida al saber por el personal de la ONU que no se permite la entrada de mantequilla de cacahuete en Gaza&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo de la mantequilla es otro intento de castigar a los gazat&iacute;es. Podr&iacute;a ser m&aacute;s valioso de lo que parece a primera vista, porque sirve de suplemento nutritivo cuando no se est&aacute; comiendo lo suficiente. Los israel&iacute;es no dejan que entre al considerarlo un producto de &ldquo;lujo&rdquo;. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Las tierras agr&iacute;colas que exist&iacute;an en Gaza forman parte de las zonas ahora ocupadas por tropas israel&iacute;es en las que los palestinos tienen prohibido entrar. Si lo hacen, les disparan con intenci&oacute;n de matar. Seg&uacute;n Abu Mousa, la producci&oacute;n agr&iacute;cola actual ha quedado reducida al 3% o 5% de la anterior. La comida solo puede ser importada y solo llegan productos permitidos por Israel.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/2107502168383049973?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Iñigo Sáenz de Ugarte]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/guerra-eterna/millones-personas-comprimidas-30-gaza_132_13588668.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 15 Oct 2026 14:28:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Dos millones de personas asfixiadas en el 30% de Gaza]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Gaza,Palestina,Israel,Derechos Humanos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Netanyahu exige que se investigue y procese a los participantes del documental 'Naza']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/netanyahu-pide-investigue-procese-participantes-documental-naza_1_13579029.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0b6e0d76-7873-4bab-894a-cf7c2db81a7e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x951y285.jpg" width="1200" height="675" alt="Netanyahu exige que se investigue y procese a los participantes del documental &#039;Naza&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La película relata la matanza masiva de civiles en Gaza mediante testimonios de 24 militares y oficiales de inteligencia israelíes</p><p class="subtitle">El ministro israelí de Cultura pide a la Inteligencia investigar la identidad de los testigos anónimos de la película 'Naza'
</p></div><p class="article-text">
        El primer ministro israel&iacute;, Benjam&iacute;n Netanyahu, exigi&oacute;&nbsp;este domingo la investigaci&oacute;n y procesamiento de los participantes del <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/directores-naza-documental-enfurece-israel-ojala-destituyan-netanyahu_1_13569364.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">documental 'Naza'</a>, que relata la matanza masiva de civiles en Gaza mediante testimonios de 24 militares y oficiales de inteligencia israel&iacute;es, por &ldquo;delitos graves contra la seguridad de Israel&rdquo;, seg&uacute;n un comunicado publicado por su oficina.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La pel&iacute;cula construye una narrativa falsa, enga&ntilde;osa y sesgada que difama al Estado de Israel y a las FDI (Fuerzas de Defensa de Israel) a nivel mundial, y que perjudica gravemente la imagen de Israel&rdquo;, afirm&oacute; el mandatario, seg&uacute;n la nota.
    </p><p class="article-text">
        Gran parte del documental est&aacute; basado en investigaciones desde 2023 realizadas por el periodista israel&iacute; Yuval Abraham -codirector del filme- y publicadas tanto en la revista israel&iacute;-palestina +972 como en el diario brit&aacute;nico <em>The Guardian</em>, que adem&aacute;s produce 'Naza'.
    </p><p class="article-text">
        En esas investigaciones, varias fuentes de inteligencia describen c&oacute;mo Israel pas&oacute; de autorizar, tras el 7 de octubre de 2023, la muerte de decenas a cientos de civiles como 'da&ntilde;o colateral' en ataques contra altos cargos de Ham&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Netanyahu acus&oacute; a los participantes del filme de incurrir, adem&aacute;s, en &ldquo;delitos graves contra la seguridad de la informaci&oacute;n, difamaci&oacute;n penal y perjuicio a los intereses diplom&aacute;ticos&rdquo; del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el mensaje publicado por su oficina, el primer ministro dirigi&oacute; su petici&oacute;n al jefe del Estado Mayor del Ej&eacute;rcito israel&iacute;, teniente general Eyal Zamir; al director del Shin Bet (servicio de inteligencia interior), David Zini, y a la Fiscal General del Estado, Gali Baharav-Miara.
    </p><p class="article-text">
        'Naza' toma su nombre del acr&oacute;nimo utilizado por el servicio de inteligencia de Israel para estimar el n&uacute;mero de civiles que podr&iacute;a morir en un ataque, por ejemplo &ldquo;20 NAZA&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El documental describe la pr&aacute;ctica israel&iacute; de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/genocidio-gaza-contado-24-soldados-miembros-inteligencia-israeli-perros-comen-cadaveres_1_13501171.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bombardear viviendas palestinas, con familias enteras dentro</a>, una vez el padre y presunto miliciano de Ham&aacute;s regresa a dormir a casa.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n el uso de modelos de inteligencia artificial que predicen -seg&uacute;n patrones de las llamadas de sus tel&eacute;fonos y con 15% de error- la probabilidad de que un gazat&iacute; sea o no un miliciano, creando una lista de posibles objetivos.
    </p><p class="article-text">
        Los militares de 'Naza', con la condici&oacute;n de anonimato por las represalias que podr&iacute;an sufrir, aseguran asimismo que el Ej&eacute;rcito bombarde&oacute; zonas bajo &oacute;rdenes de evacuaci&oacute;n de Gaza sabiendo que a&uacute;n quedaba all&iacute; poblaci&oacute;n civil.
    </p><p class="article-text">
        El Ej&eacute;rcito israel&iacute;, por su parte, sostiene que sus normas proh&iacute;ben atacar deliberadamente a civiles y obligan a los mandos a adoptar medidas para reducir los da&ntilde;os a la poblaci&oacute;n civil. Tambi&eacute;n afirma que las decisiones finales sobre los ataques y la evaluaci&oacute;n del riesgo de v&iacute;ctimas civiles corresponden a oficiales.
    </p><p class="article-text">
        El pasado 2 de octubre, el diario brit&aacute;nico <em>The Guardian</em> defendi&oacute; la investigaci&oacute;n y asegur&oacute; haber consultado durante tres a&ntilde;os a m&aacute;s de cien fuentes conocedoras de los sistemas militares israel&iacute;es empleados en la guerra, incluidos altos mandos implicados en la autorizaci&oacute;n de ataques. Tambi&eacute;n afirm&oacute; que contrast&oacute; los testimonios con documentos clasificados filtrados y mediante la verificaci&oacute;n de operaciones concretas.
    </p><p class="article-text">
        El pasado septiembre, el ministro israel&iacute; de Cultura <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ministro-israeli-cultura-pide-revocar-ciudadania-autores-documental-naza-premiado-venecia_1_13506930.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pidi&oacute; revocar la ciudadan&iacute;a a los autores</a> del documental, premiado en Venecia. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/directores-naza-no-volveran-todavia-israel-debido-amenazas-netanyahu_1_13574947.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sus directores no volver&aacute;n todav&iacute;a a Israel</a> debido a las amenazas de Netanyahu.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/netanyahu-pide-investigue-procese-participantes-documental-naza_1_13579029.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 11 Oct 2026 18:00:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Netanyahu exige que se investigue y procese a los participantes del documental 'Naza']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Benjamin Netanyahu,Israel,Conflicto Palestina-Israel,Gaza,Franja de Gaza,Películas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un centenar de ONG denuncia que Israel viola el alto el fuego a diario: "Existe solo sobre el papel"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/centenar-ong-denuncia-israel-viola-alto-fuego-diario-existe-papel_1_13572410.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8e50f6dd-af08-48c9-b6c6-a0647359135a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x732y561.jpg" width="1200" height="675" alt="Un centenar de ONG denuncia que Israel viola el alto el fuego a diario: &quot;Existe solo sobre el papel&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un año después de la entrada en vigor del alto el fuego en octubre de 2025, Israel ha matado a más de 1.400 personas, entre ellas al menos 324 niños y niñas</p><p class="subtitle">Abdulá Nabhan, el hombre que salió vivo de la morgue en Gaza</p></div><p class="article-text">
        Un a&ntilde;o despu&eacute;s de <a href="https://www.eldiario.es/internacional/esperanza-cautela-acuerdo-alto-fuego-gaza-no-confio-israel-trump-ejercer-presion_1_12671941.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la entrada en vigor del alto el fuego impuesto en Gaza</a> por la Administraci&oacute;n de Donald Trump, m&aacute;s de un centenar de organizaciones humanitarias y de derechos humanos denuncian que dicho alto el fuego existe solo sobre el papel porque las fuerzas israel&iacute;es siguen matando e hiriendo a la poblaci&oacute;n palestina a diario y las restricciones a la ayuda, los equipos y los materiales de reconstrucci&oacute;n impiden que las familias se recuperen.
    </p><p class="article-text">
        Desde octubre de 2025, los ataques, disparos y operaciones militares de Israel han causado la muerte de m&aacute;s de 1.400 personas, entre ellas al menos 324 ni&ntilde;os y ni&ntilde;as, seg&uacute;n las ONG. &ldquo;Desde que se anunci&oacute; el alto el fuego, ha muerto casi un ni&ntilde;o o ni&ntilde;a cada d&iacute;a. Las familias permanecen atrapadas en un ciclo devastador de p&eacute;rdidas y privaciones, incapaces de recuperarse. Los Gobiernos que respaldaron este acuerdo deben utilizar su influencia para detener las muertes y garantizar que los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as tengan acceso a alimentos, atenci&oacute;n sanitaria, refugio y educaci&oacute;n&rdquo;, afirma en un comunicado la directora ejecutiva de Save the Children, Inger Ashing.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, cerca de dos millones de personas que viven en tiendas de campa&ntilde;a, refugios improvisados o casas da&ntilde;adas se enfrentan a un nuevo invierno, el cuarto desde el comienzo del genocidio en 2023. &ldquo;Para muchas de las familias gazat&iacute;es sencillamente no hay ning&uacute;n lugar seguro al que ir, se refugian en edificios da&ntilde;ados por la guerra que corren riesgo de derrumbarse&rdquo;, alertan las ONG, entre las que est&aacute;n Oxfam, Amnist&iacute;a Internacional y C&aacute;ritas, entre otras.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es absolutamente vergonzoso que, un a&ntilde;o entero despu&eacute;s de la firma del alto el fuego, la situaci&oacute;n de la poblaci&oacute;n palestina en Gaza haya mejorado tan poco&rdquo;, denuncia Jan Egeland, secretario general del Consejo Noruego para los Refugiados (NRC). &ldquo;Las restricciones israel&iacute;es siguen impidiendo la entrada del equipo o los materiales necesarios, que son la &uacute;nica v&iacute;a para que las comunidades empiecen a reconstruir sus vidas&rdquo;, agrega.
    </p><p class="article-text">
        Los l&iacute;mites a la entrada de materiales y ayuda humanitaria &ldquo;est&aacute;n devastando los servicios esenciales&rdquo;, afirman las ONG en su comunicado<strong>. </strong>Ninguno de los 36 hospitales de Gaza funciona a pleno rendimiento, mientras que la escasez de medicamentos, equipos y combustible sigue siendo cr&iacute;tica. M&aacute;s de 18.500 pacientes, incluidos al menos 4.000 ni&ntilde;os y ni&ntilde;as, a&uacute;n necesitan evacuaci&oacute;n m&eacute;dica de la Franja y m&aacute;s de 1.000 han fallecido mientras esperaban. El de Rafah fue <a href="https://www.eldiario.es/internacional/primeros-palestinos-cruzan-paso-rafah-egipto-gaza-ano-medio-cerrado-israel_1_12956530.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el &uacute;nico paso fronterizo que Israel permiti&oacute; abrir</a> el pasado mes de febrero, pero son muy pocos los gazat&iacute;es que han podido salir de la Franja en los pasados meses.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de que algunos bienes b&aacute;sicos est&aacute;n entrando a la Franja y la producci&oacute;n de alimentos local se ha ranudado en peque&ntilde;as cantidades, todav&iacute;a hay 1,4 millones de personas que se enfrentan a niveles de hambre muy elevados, mientras que el agua insalubre y los sistemas de saneamiento devastados siguen propiciando la propagaci&oacute;n de enfermedades prevenibles.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Un a&ntilde;o despu&eacute;s, el patr&oacute;n es inconfundible: se sigue matando a familias; siguen muriendo ni&ntilde;os y ni&ntilde;as de enfermedades prevenibles. Gaza sigue sembrada de municiones sin explotar; las viviendas yacen entre escombros que no pueden retirarse, y la ayuda no llega a las personas que la necesitan desesperadamente. Esto no es lo que se supon&iacute;a que deb&iacute;a lograr el alto el fuego&rdquo;, lamentan las organizaciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La entrega de ayuda humanitaria y de maquinaria para retirar los escombros eran dos de los puntos del acuerdo de alto el fuego alcanzado por Israel y Ham&aacute;s en octubre del a&ntilde;o pasado, pero el Gobierno de Benjam&iacute;n Netanyahu sigue vetando la entrada de la mayor parte de los bienes y equipos para que que la vida en la Franja pueda recuperar alg&uacute;n viso de normalidad. Se estima que m&aacute;s de 10.000 personas siguen sepultadas bajo los edificios bombardeados, por lo que las familias tampoco han podido hacer el duelo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/centenar-ong-denuncia-israel-viola-alto-fuego-diario-existe-papel_1_13572410.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 09 Oct 2026 08:08:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un centenar de ONG denuncia que Israel viola el alto el fuego a diario: "Existe solo sobre el papel"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Gaza,Israel,Guerras,Donald Trump]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El experto israelí en holocausto que denunció el genocidio en Gaza: "El sionismo tenía el germen de la violencia"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/experto-israeli-holocausto-denuncio-genocidio-gaza-sionismo-tenia-germen-violencia_128_13554369.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c51a134b-03dd-41b2-a7b7-9ff98378778c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1008y453.jpg" width="1200" height="675" alt="El experto israelí en holocausto que denunció el genocidio en Gaza: &quot;El sionismo tenía el germen de la violencia&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El profesor y escritor israelí-estadounidense Omer Bartov, una de las voces más autorizadas en el campo de los estudios del Holocausto y el genocidio, habla con elDiario.es sobre qué consecuencias tendrá el que Israel está perpetrando en Gaza, tanto para las víctimas como para los autores y el resto del mundo</p><p class="subtitle">Por qué la principal asociación de académicos del Genocidio del mundo ha concluido que Israel comete uno en Gaza</p></div><p class="article-text">
        A muchos acad&eacute;micos expertos en genocidio y el Holocausto les ha costado poner nombre a lo que Israel ha perpetrado en Gaza desde octubre de 2023. Para muchos jud&iacute;os e israel&iacute;es ha sido a&uacute;n m&aacute;s dif&iacute;cil acusar al Estado de Israel. Omer Bartov naci&oacute; y creci&oacute; en Israel; desarroll&oacute; sus estudios sobre el nazismo, la Segunda Guerra Mundial y los jud&iacute;os en aquella &eacute;poca. Desde 1989 ense&ntilde;a en Estados Unidos, donde actualmente es <a href="https://history.brown.edu/people/omer-bartov" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">profesor en la Universidad de Brown</a>. Si bien denunci&oacute; los cr&iacute;menes israel&iacute;es en la Franja desde el principio, tard&oacute; un tiempo en acusar a su propio pa&iacute;s de cometer un genocidio contra los palestinos.
    </p><p class="article-text">
        En julio de 2025 public&oacute; <a href="https://www.nytimes.com/es/2025/07/18/espanol/opinion/israel-genocidio-gaza.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un art&iacute;culo en The New York Times</a> con el siguiente t&iacute;tulo: &ldquo;Soy un estudioso del genocidio. Reconozco cuando veo uno&rdquo;. Esa afirmaci&oacute;n marc&oacute; un punto de inflexi&oacute;n en un momento en el que cada vez m&aacute;s expertos consideraban que Israel estaba cometiendo genocidio en Gaza. La Comisi&oacute;n Internacional Independiente de Investigaci&oacute;n de la ONU <a href="https://www.eldiario.es/internacional/comision-investigacion-onu-concluye-israel-comete-genocidio-estados-deben-actuar-pararlo_1_12605424.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lleg&oacute; a la misma conclusi&oacute;n</a> en septiembre de 2025.
    </p><p class="article-text">
        Bartov es autor de numerosos libros, su &uacute;ltimo trabajo analiza c&oacute;mo es posible que el Estado fundado por los jud&iacute;os tras el Holocausto haya cometido genocidio y c&oacute;mo lleg&oacute; hasta este punto. <em>Israel, what went wrong?</em> (Israel, &iquest;qu&eacute; sali&oacute; mal?) fue publicado en ingl&eacute;s la pasada primavera y su traducci&oacute;n al espa&ntilde;ol se espera a principios de 2027. Bartov habla con elDiario.es sobre qu&eacute; consecuencias tendr&aacute; el genocidio perpetrado por Israel, tanto para su sociedad como para el resto del mundo, y para las propias v&iacute;ctimas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;ndo y c&oacute;mo lleg&oacute; a la conclusi&oacute;n de que Israel estaba cometiendo genocidio en Gaza?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        En noviembre de 2023 publiqu&eacute; un art&iacute;culo en The New York Times y escrib&iacute; que las declaraciones de los pol&iacute;ticos y generales israel&iacute;es indicaban que hab&iacute;a una intenci&oacute;n genocida, lo cual es dif&iacute;cil de establecer en muchos casos.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque en ese momento exist&iacute;an indicios de que se hab&iacute;an cometido cr&iacute;menes de guerra y cr&iacute;menes de lesa humanidad, todav&iacute;a no estaba convencido de que se tratara de una ofensiva genocida, pero advert&iacute; que podr&iacute;a convertirse en tal si no se deten&iacute;a. No se detuvo y, entre noviembre y junio [de 2024] el patr&oacute;n de las operaciones israel&iacute;es apareci&oacute; de forma clara y ese patr&oacute;n era acorde a las declaraciones. El patr&oacute;n de las operaciones es otra forma de demostrar que hab&iacute;a una intenci&oacute;n genocida. El patr&oacute;n era la destrucci&oacute;n deliberada para convertir Gaza en un lugar inhabitable para su poblaci&oacute;n. Hab&iacute;a una intenci&oacute;n y esa intenci&oacute;n estaba siendo llevada a cabo.
    </p><p class="article-text">
        Yo dir&iacute;a que lo que el Gobierno israel&iacute; quer&iacute;a hacer &mdash;y lo que todav&iacute;a quiere hacer&mdash; es llevar a cabo una limpieza &eacute;tnica en Gaza. Pero no pudo hacerlo porque las fronteras estaban cerradas, la mayor parte de las fronteras son con Israel. Como resultado, la limpieza &eacute;tnica se convirti&oacute; en genocidio. Es un patr&oacute;n muy com&uacute;n en los genocidios: comienzan como una limpieza &eacute;tnica. As&iacute; que en junio o julio [de 2024], no hab&iacute;a m&aacute;s remedio que describirla como una operaci&oacute;n genocida.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Fue dif&iacute;cil llegar a esa conclusi&oacute;n como acad&eacute;mico y como ciudadano israel&iacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que fue dif&iacute;cil como acad&eacute;mico y como ciudadano israel&iacute; porque muchas personas &mdash;incluidos algunos colegas acad&eacute;micos&mdash; afirmaron de inmediato que se trataba de un genocidio. A mi parecer, fue una conclusi&oacute;n precipitada. Considero que el t&eacute;rmino &lsquo;genocidio&rsquo; se ha utilizado a menudo m&aacute;s como una acusaci&oacute;n o una expresi&oacute;n de indignaci&oacute;n. Siempre me he resistido a emplearlo de esa manera. Quer&iacute;a estar seguro de que se trataba de un genocidio y no simplemente de otra operaci&oacute;n letal de las Fuerzas de Defensa de Israel, que hab&iacute;an llevado a cabo acciones similares en el pasado.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo que el Gobierno israelí quería hacer —y todavía quiere hacer— es llevar a cabo una limpieza étnica en Gaza, pero no pudo hacerlo porque las fronteras estaban cerradas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Como ciudadano israel&iacute;, afirmar algo as&iacute; resulta dif&iacute;cil en el plano personal y psicol&oacute;gico. Tambi&eacute;n resulta complicado en un plano sociopol&iacute;tico, porque muchas de las personas con las que interact&uacute;o en Israel &mdash;que no son de derecha, sino m&aacute;s bien de izquierda&mdash; est&aacute;n de acuerdo con casi todo lo que digo sobre Israel, salvo en este punto; no se atreven a calificarlo de genocidio porque, para ellos, la palabra &lsquo;genocidio&rsquo; evoca el Holocausto. 
    </p><p class="article-text">
        Como alguien que probablemente sabe m&aacute;s sobre el Holocausto que la mayor&iacute;a de mis amigos, no pretendo en absoluto afirmar que lo que Israel hizo en Gaza sea el Holocausto. Obviamente, no lo es, pero esa no es la forma de definir el genocidio. La gente dice: &ldquo;No puedes acusar a mi familia de hacer lo que le hicieron a mis abuelos&rdquo;. Pero yo intento abordar el asunto con serenidad para no dejarme llevar por la ira, aunque tengo motivos para estar enfadado por lo que hace mi sociedad y en lo que se ha convertido. 
    </p><p class="article-text">
        Mi postura es la contraria: precisamente por lo que vivieron los jud&iacute;os durante el Holocausto, deber&iacute;an ser m&aacute;s sensibles respecto a lo que cualquier persona puede hacer a los dem&aacute;s, incluidos los propios jud&iacute;os. As&iacute; que decirlo tiene un precio, pero no creo que el precio que yo pago se pueda comparar de ninguna manera con el precio que est&aacute;n pagando las v&iacute;ctimas del Gobierno israel&iacute;.
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            <span class="title">
                El académico y escritor Omer Bartov.                            </span>
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        <strong>&iquest;Por qu&eacute; cree que tuvo tanto impacto el art&iacute;culo que public&oacute; en The New York Times?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En realidad, ya lo hab&iacute;a afirmado un a&ntilde;o antes, en <a href="https://www.theguardian.com/world/article/2024/aug/13/israel-gaza-historian-omer-bartov" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un art&iacute;culo de The Guardian</a> en el que abordaba muchas otras cosas. Pero fue diferente cuando lo dije en The New York Times, que es una especie de peri&oacute;dico de referencia, y porque soy israel&iacute;, serv&iacute; en el ej&eacute;rcito israel&iacute;, porque he estudiado el Holocausto y he escrito sobre ello. Por todo eso, ten&iacute;a m&aacute;s peso lo que dije que si lo hubiera dicho un activista pol&iacute;tico.&nbsp;Creo que tambi&eacute;n el momento fue importante, porque cuando fue publicado &mdash;de hecho, lo escrib&iacute; tres meses antes&mdash; hab&iacute;a un consenso creciente entre los estudiosos del genocidio y de derecho internacional de que esto era un genocidio, sin lugar a dudas.
    </p><p class="article-text">
        Hab&iacute;a otra parte del art&iacute;culo, a la que no se prest&oacute; mucha atenci&oacute;n, pero que, a mi juicio, es fundamental: &iquest;cu&aacute;les son las implicaciones de todo esto? Planteaba que el silencio, tanto de las instituciones dedicadas a conmemorar e investigar el Holocausto como de la mayor&iacute;a de los especialistas &mdash;aunque no todos&mdash;, socava su propia legitimidad y la afirmaci&oacute;n de que el Holocausto tiene implicaciones universales.
    </p><p class="article-text">
        El futuro del genocidio es prometedor, tiene un gran futuro por delante. Y esto se debe, en parte, a que Israel se sali&oacute; con la suya. Israel logr&oacute; librarse de las consecuencias, en parte, porque much&iacute;sima gente guard&oacute; silencio y sigue haci&eacute;ndolo. Por tanto, las repercusiones son enormes.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El futuro del genocidio es prometedor, tiene un gran futuro por delante. Y esto se debe, en parte, a que Israel se salió con la suya</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Y tres a&ntilde;os despu&eacute;s del comienzo del genocidio, &iquest;c&oacute;mo valora la situaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Con el 7 de octubre, Ham&aacute;s quer&iacute;a volver a poner sobre la mesa la cuesti&oacute;n palestina y regionalizar el conflicto, que hab&iacute;a sido olvidado en general. Y tuvo &eacute;xito. Lo hizo de una forma horrible, llev&oacute; a cabo una masacre horrorosa. Todos aquellos que planearon el 7 de octubre est&aacute;n muertos y Gaza es ahora un gran mont&oacute;n de escombros y, probablemente, han muerto al menos 200.000 personas. Oficialmente, sabemos que son 74.000, pero hay muchas m&aacute;s muertes indirectas [no consecuencia directa de los bombardeos] y cientos de miles de heridos; as&iacute; que una porci&oacute;n importante de la poblaci&oacute;n est&aacute; muerta, gravemente herida o debilitada por las condiciones en las que sigue viviendo.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, cuando un pa&iacute;s perpetra un genocidio &mdash;y esta es una de las grandes diferencias entre el genocidio y, por ejemplo, los cr&iacute;menes de guerra, incluso a gran escala&mdash;, todo el mundo est&aacute; involucrado, el pa&iacute;s entero. Al participar en un genocidio, ya sea como miembro del colegio de abogados, de m&eacute;dicos, de la asociaci&oacute;n de profesores universitarios o de cualquier otro colectivo, &iquest;qu&eacute; pasa con todas esas personas que han guardado silencio, que no han dicho nada y que, por tanto, son c&oacute;mplices? &iquest;Qu&eacute; le pasa al pa&iacute;s? Pues eso es lo que estamos viendo: lo que queda de la democracia israel&iacute;, cualquier vestigio de valores liberales o del Estado de derecho, se est&aacute; viniendo abajo. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando un país perpetra un genocidio, todo el mundo está involucrado, el país entero. ¿Qué pasa con todas esas personas que son cómplices?</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Netanyahu necesita que la guerra y la violencia contin&uacute;en. De esta forma se ha creado una sociedad en estado de conflicto permanente, en estado de emergencia, lo cual tambi&eacute;n ha transformado a la propia sociedad [israel&iacute;].
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cree que algo puede cambiar en Israel tras las elecciones del 27 de octubre?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Si Netanyahu gana las elecciones, b&aacute;sicamente podemos decir adi&oacute;s a cualquier cambio; es m&aacute;s, se perder&aacute; el control de cualquier tipo de procedimiento democr&aacute;tico. Es lo que intenta Netanyahu y si es reelegido, eso se intensificar&aacute; dr&aacute;sticamente. Creo que mucha gente se ir&aacute; de Israel.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si la oposici&oacute;n gana, no creo que se produzca un cambio importante. Creo que ocurrir&aacute; una desaceleraci&oacute;n en el deterioro del Estado de derecho y de la democracia. Podr&iacute;a haber una ligera mejora en la situaci&oacute;n de los ciudadanos palestinos de Israel [unos 2 millones de personas]. Pero quienes ahora integran la oposici&oacute;n carecen de un plan para el futuro, muchos de ellos son de extrema derecha. Creo que se mostrar&aacute;n m&aacute;s receptivos a las presiones externas que Netanyahu, ya que &eacute;l no tiene nada que perder, se debate entre conservar el poder y acabar en la c&aacute;rcel; esa no es una situaci&oacute;n que propicie una actitud conciliadora. En &uacute;ltima instancia, el cambio s&oacute;lo vendr&aacute; de fuera; no surgir&aacute; en el interior de Israel.
    </p><p class="article-text">
        Israel ha cambiado dr&aacute;sticamente. La poblaci&oacute;n es muy distinta y el sentir del pa&iacute;s ha cambiado por completo. Solo una terapia de choque lograr&aacute; cambiar la situaci&oacute;n: una terapia de choque que vendr&iacute;a en forma de sanciones. Es necesario imponer sanciones severas a Israel para que los ciudadanos perciban en su vida cotidiana que est&aacute;n pagando un alto precio.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es necesario imponer sanciones severas a Israel para que los ciudadanos perciban en su vida cotidiana que están pagando un alto precio</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; futuro les espera a los palestinos en Gaza?</strong>
    </p><p class="article-text">
        He intentado imaginarlo. Si se aplica el plan de Trump de 20 puntos, se plantea un escenario de pesadilla. Con enormes sumas de dinero provenientes de Estados &aacute;rabes [del golfo P&eacute;rsico] y la participaci&oacute;n de todo tipo de empresas inmobiliarias, se crear&aacute; la idea de una Gaza ut&oacute;pica para los ricos y famosos de Europa y Estados Unidos. Es decir, en la parte de Gaza no ocupada por el ej&eacute;rcito israel&iacute; dar&aacute; comienzo un gigantesco proyecto urban&iacute;stico que podr&iacute;a completarse en un plazo de diez a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Los palestinos quedar&aacute;n confinados en las llamadas &ldquo;ciudades humanitarias&rdquo; y ser&aacute;n los obreros de la construcci&oacute;n de dicho proyecto, trabajando por salarios m&iacute;nimos y desplaz&aacute;ndose desde esos campos de concentraci&oacute;n o zonas de residencia forzosa, que solo podr&aacute;n abandonar para realizar su trabajo. Cuando est&eacute; terminado, limpiar&aacute;n los ba&ntilde;os, lavar&aacute;n los platos. B&aacute;sicamente, trabajar&aacute;n como esclavos. Y el resto de Gaza se cubrir&aacute; de vegetaci&oacute;n y sobre el terreno que ha sido arrasado, se construir&aacute;n asentamientos y todo el mundo estar&aacute; feliz. Los magnates inmobiliarios estadounidenses y europeos ganar&aacute;n much&iacute;simo dinero. Y el genocidio resultar&aacute; ser altamente rentable, un gran negocio para todos. Por supuesto, no para las v&iacute;ctimas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En Gaza el genocidio continúa, con menor intensidad, pero con una destrucción de la humanidad que no deja de ser persistente</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Si eso no funciona, Israel seguir&aacute; restringiendo el territorio donde viven los palestinos, con la esperanza de que finalmente desaparezcan, se marchen o alg&uacute;n pa&iacute;s se apiade de ellos y acepte acogerlos. Con el tiempo, se convertir&aacute; en un enclave cada vez m&aacute;s reducido y habitado por personas cada vez m&aacute;s desesperadas. De eso es de lo que se habla ahora en Israel y la oposici&oacute;n, que puede ganar las elecciones o no, no tiene ning&uacute;n plan, ninguna alternativa. Lo cierto es que, en este momento, nos encontramos en un limbo total en Gaza: el genocidio contin&uacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En su &uacute;ltimo libro, plantea la pregunta &lsquo;&iquest;qu&eacute; sali&oacute; mal?&rsquo; en Israel para llegar hasta este extremo. &iquest;Cu&aacute;l es su respuesta?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El Estado de Israel nace a sangre y fuego [en 1948], en un momento de gran violencia: violencia b&eacute;lica, violencia de limpieza &eacute;tnica y la violencia que acababa de manifestarse en el Holocausto. Y no toma la decisi&oacute;n correcta, se niega a afrontar el problema principal que su propio nacimiento hab&iacute;a generado: la enorme injusticia que acababa de infligir a los palestinos. 
    </p><p class="article-text">
        Creo que si el Estado hubiera sido capaz de afrontar esa situaci&oacute;n y de hacerlo, adem&aacute;s, dentro de un marco jur&iacute;dico, marc&aacute;ndose unos l&iacute;mites geogr&aacute;ficos y legales, habr&iacute;a impedido que el sionismo se convirtiera en la ideolog&iacute;a estatal. Habr&iacute;a podido relegar el sionismo a los archivos tras haber logrado sus objetivos y buscar crear una sociedad y un Estado justos para todos sus ciudadanos. Pero decidi&oacute; no hacerlo. Ah&iacute; es donde las cosas salieron mal. &iquest;Podr&iacute;a haber sido de otra manera? No lo s&eacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si le damos la vuelta a la pregunta, &iquest;c&oacute;mo podemos hacer las cosas bien?, tenemos que retrotraernos a 1948. No es posible arreglar las cosas sin remontarse al origen de la cuesti&oacute;n de los refugiados palestinos y al reconocimiento de las injusticias y llegar a un acuerdo para que la tierra sea compartida por ambos grupos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Nos encontramos en una situación en la que hay dos grupos de personas que habitan un mismo territorio y ambos tienen derecho a vivir en él</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>En su libro argumenta que el problema es que el sionismo se convirti&oacute; en la ideolog&iacute;a del Estado de Israel. &iquest;No cree que desde el principio fue un proyecto colonial violento?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Como escribo en el libro, el sionismo es el resultado tanto del nacionalismo &eacute;tnico como del antisemitismo; de hecho, interioriz&oacute; ideas etnonacionalistas de su propio entorno. Algunas personas, como mis abuelos, que emigraron, eran sionistas, pero no ten&iacute;an el genocidio en mente [al llegar a Palestina]. Abandonaron lugares donde no eran bienvenidos para dirigirse a un sitio que cre&iacute;an que era su hogar ancestral. Por supuesto, desde la perspectiva palestina aquello fue una invasi&oacute;n colonial. Y debemos recordar que quienes no se marcharon [de Europa] fueron todos asesinados. &iquest;Justifica eso que se apoderaran de tierras ajenas? No. Pero hay que entender que la disyuntiva para aquellas personas era quedarse y morir asesinadas o ir a un lugar que, de alg&uacute;n modo, consideraban suyo.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, &iquest;conten&iacute;a el sionismo el germen de toda la violencia que acab&oacute; ejerciendo contra los palestinos? Por supuesto que s&iacute;. Todos los movimientos etnonacionalistas lo tienen, porque son excluyentes. El sionismo aspiraba a crear un Estado con mayor&iacute;a jud&iacute;a, eso fue lo que siempre proclam&oacute;. El hecho de llegar a una tierra ya poblada implicaba, obviamente, tanto un conflicto de colonialismo de asentamiento como un conflicto nacional, ya que los palestinos, en el marco del proceso de asentamiento de jud&iacute;os en sus tierras, hab&iacute;an formado su propio movimiento nacional; por consiguiente, aquello se convirti&oacute; tambi&eacute;n en un conflicto nacional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No hay mucha gente a la que le guste o&iacute;r esto, pero creo que, en el presente, nos encontramos en una situaci&oacute;n en la que hay dos grupos de personas que habitan un mismo territorio y ambos tienen derecho a vivir en &eacute;l; la cuesti&oacute;n es c&oacute;mo hacerlo de manera que una parte no oprima ni mate a la otra. Intentar afirmar que un grupo no tiene derecho a estar aqu&iacute; &mdash;que es el discurso que prevalece en los sectores m&aacute;s extremistas de ambos bandos&mdash; no conduce a la justicia hist&oacute;rica, sino a la perpetuaci&oacute;n de la violencia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francesca Cicardi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/experto-israeli-holocausto-denuncio-genocidio-gaza-sionismo-tenia-germen-violencia_128_13554369.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 08 Oct 2026 20:34:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El experto israelí en holocausto que denunció el genocidio en Gaza: "El sionismo tenía el germen de la violencia"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Israel,Gaza,Genocidio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[🎙 PODCAST | ESPECIAL | 'Un tema Al día', en directo: ¿Cómo hemos llegado hasta aquí?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/un-tema-al-dia/podcast-especial-tema-dia-directo-hemos-llegado_132_13570242.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/83733c07-5c16-41de-8e83-0f457bab5f75_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="🎙 PODCAST | ESPECIAL | ’Un tema Al día’, en directo: ¿Cómo hemos llegado hasta aquí?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un relato emotivo que va de lo personal a lo político, del auge de la extrema derecha a las protestas por la vivienda
</p><p class="subtitle">Ya está disponible el capítulo grabado junto a 1.300 personas en el Teatro Lope de Vega de Madrid
</p></div><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>El primer gran directo de </strong><em><strong>Un tema Al d&iacute;a</strong></em><strong> fue un encuentro emocionante</strong>, un viaje por la conexi&oacute;n &iacute;ntima entre la vida y la pol&iacute;tica, un homenaje a todas las personas necesarias para que el periodismo tenga sentido. <a href="https://www.eldiario.es/redaccion/tema-dia-reune-1-300-personas-teatro-no-solos_132_13560680.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">M&aacute;s de 1.300 personas asistieron en directo en el Teatro Lope de Vega de Madrid</a> y ya <a href="https://music.amazon.es/podcasts/19d71d40-b0a6-469d-a2a6-c9ff68823ef9/episodes/f5523d90-97d6-4df3-86a6-6923501aad2c/un-tema-al-d%C3%ADa-especial-'un-tema-al-d%C3%ADa'-en-directo-%C2%BFc%C3%B3mo-hemos-llegado-hasta-aqu%C3%AD" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">puedes escuchar el cap&iacute;tulo, gratis, en este enlace de Amazon Music</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;C&oacute;mo hemos llegado hasta aqu&iacute;?&rdquo;, arrancaba Juanlu S&aacute;nchez, subdirector de elDiario.es y director de <em>Un tema Al d&iacute;a</em>. A partir de esa pregunta, el gui&oacute;n fue tejiendo con sonidos <strong>un relato que pasaba de lo personal a lo pol&iacute;tico, de la memoria a la esperanza, del auge de la extrema derecha a las protestas por la vivienda</strong>. Historias que han recordado lo que el equipo y los oyentes han compartido a lo largo de m&aacute;s de mil episodios, con espacio tambi&eacute;n para alguna sonrisa. &ldquo;No solo tenemos oyentes&rdquo;, record&oacute; Juanlu S&aacute;nchez, sino una comunidad que cada ma&ntilde;ana se re&uacute;ne &ldquo;para sostenerle la mirada al mundo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El recorrido termin&oacute; con <strong>la aparici&oacute;n por sorpresa en el escenario de dos voces conocidas por la comunidad de oyentes de </strong><em><strong>Un tema Al d&iacute;a</strong></em>. &ldquo;Queremos agradecer y rendir homenaje a las personas que en el momento m&aacute;s dif&iacute;cil de sus vidas decidieron hablar con periodistas de elDiario.es&rdquo;, explic&oacute; Juanlu S&aacute;nchez. El directo acab&oacute; siendo una narraci&oacute;n en diferentes formatos con un hilo com&uacute;n, el de las personas necesarias para que el periodismo tenga sentido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este es el primero de una serie de contenidos especiales y entrevistas de <em>Un tema Al d&iacute;a</em> que se podr&aacute;n escucharse de manera gratuita en el canal habitual de <em>Un tema Al d&iacute;a</em> en <a href="https://go.amzn.to/untemaaldia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Amazon Music</a>, cada 15 d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        <em>Un tema Al d&iacute;a</em>, el podcast diario de actualidad de elDiario.es, cumple su sexta temporada con m&aacute;s de un mill&oacute;n de escuchas al mes y m&aacute;s de 200.000 suscriptores en plataformas de audio. Dirigido por Juanlu S&aacute;nchez, cuenta con el trabajo de Marcos Garc&iacute;a Santonja, Carmen Ib&aacute;&ntilde;ez, Pedro Nogales e Izaskun P&eacute;rez y con la participaci&oacute;n de la redacci&oacute;n y las ediciones locales de elDiario.es.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://music.amazon.es/podcasts/19d71d40-b0a6-469d-a2a6-c9ff68823ef9/episodes/f5523d90-97d6-4df3-86a6-6923501aad2c/un-tema-al-d%C3%ADa-especial-'un-tema-al-d%C3%ADa'-en-directo-%C2%BFc%C3%B3mo-hemos-llegado-hasta-aqu%C3%AD" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Escucha el episodio especial completo aqu&iacute;</a>. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juanlu Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/un-tema-al-dia/podcast-especial-tema-dia-directo-hemos-llegado_132_13570242.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 Oct 2026 22:07:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[🎙 PODCAST | ESPECIAL | 'Un tema Al día', en directo: ¿Cómo hemos llegado hasta aquí?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Podcast,Gaza,Ucrania,Política,Vivienda,Periodismo,Elecciones,Extrema derecha]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los directores de 'Naza', el documental que enfurece a Israel: “Quienes tienen que verlo son los israelíes, los estadounidenses, los alemanes”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/directores-naza-documental-enfurece-israel-ojala-destituyan-netanyahu_1_13569364.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/de828d6f-fad3-492d-8425-ae0b0681fc58_16-9-discover-aspect-ratio_default_1152865.jpg" width="5460" height="3071" alt="Los directores de &#039;Naza&#039;, el documental que enfurece a Israel: “Quienes tienen que verlo son los israelíes, los estadounidenses, los alemanes”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Yuval Abraham y Rachel Szor (dos de los directores de 'No Other Land')  han dirigido un película premiada en Venecia que muestra los testimonios de 24 miembros del ejército y la inteligencia israelí, y que ahora se estrena en España</p><p class="subtitle">El genocidio en Gaza, contado por 24 soldados y miembros de la inteligencia israelí: “Los perros se comen los cadáveres”
</p></div><p class="article-text">
        El centro de Tel Aviv se encuentra a poco m&aacute;s de 60 kil&oacute;metros de Gaza. Desde all&iacute; se escuchan los <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/genocidio-gaza-contado-24-soldados-miembros-inteligencia-israeli-perros-comen-cadaveres_1_13501171.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bombardeos contra los ciudadanos palestinos </a>(que el ej&eacute;rcito israel&iacute; sigue realizando a pesar de aquel presunto alto al fuego anunciado en octubre de 2025). Sin embargo, en las calles la situaci&oacute;n parece que no les afectara. La gente pasea, hace <em>footing </em>por las playas, ve el f&uacute;tbol en los bares o ve la televisi&oacute;n con la puerta de su terraza abierta. No les importa lo que est&aacute; pasando.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las im&aacute;genes de esa normalidad, que entronca con lo que Hannah Arendt denomin&oacute; respecto al Holocausto nazi como &lsquo;la banalidad del mal&rsquo;, se pueden ver en <em>Naza,</em> el documental que han dirigido<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/contundente-discurso-director-israeli-yuval-abraham-venecia-eeuu-financiando-gran-parte-matanza-gaza_1_13505649.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Yuval Abraham y Rachel Sznor</a> (dos de los directores que ganaron el Oscar por <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/documental-muestra-limpieza-etnica-israel-gente-vida-israeli-vale-palestina_1_11910916.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>No other land</em></a>).<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/pelicula-naza-podra-ver-gratis-internet-partir-noviembre-directores-ofrecen-costes-cines-israel_1_13534845.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> En </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/pelicula-naza-podra-ver-gratis-internet-partir-noviembre-directores-ofrecen-costes-cines-israel_1_13534845.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Naza</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/pelicula-naza-podra-ver-gratis-internet-partir-noviembre-directores-ofrecen-costes-cines-israel_1_13534845.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> &mdash;que se estrena en cines espa&ntilde;oles este viernes</a>&mdash; han conseguido que 24 soldados y miembros del ej&eacute;rcito y la inteligencia israel&iacute; cuenten a c&aacute;mara (con su rostro y voz distorsionada) las barbaridades que han cometido. Lo hacen como el que define parte de su trabajo. Igual que el que cambia tuercas, ellos localizan objetivos, aprietan el bot&oacute;n que activa la masacre. Mientras lo cuentan, desde las azoteas de los edificios de Tel Aviv, la gente contin&uacute;a con su vida mientras miles de personas siguen muriendo al lado.
    </p><p class="article-text">
        La proyecci&oacute;n del filme en el Festival de Venecia, donde ganaron el premio especial del jurado, fue como un bofet&oacute;n de realidad a aquellos que siguen negando lo evidente, y la posterior respuesta desde Israel fue la que se esperaba. Han acusado a los directores de mentir, de inventarse testimonios y de manipular. Como sab&iacute;an que ocurrir&iacute;a, desde el primer momento Abraham y Szor han explicado que para comprobar lo que dec&iacute;an estos 24 testimonios se habl&oacute;, durante m&aacute;s de tres a&ntilde;os, con m&aacute;s de 100 fuentes, adem&aacute;s de comprobar lo que contaban con documentos, investigaciones y registros de bombardeos. A su lado, en este trabajo, se encuentra el peri&oacute;dico brit&aacute;nico The Guardian.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Como las acusaciones fueron rebatidas con datos, desde Israel se pas&oacute; al siguiente nivel. Se desvel&oacute; la direcci&oacute;n de los padres de Rachel Szor, donde <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/activistas-ultraderecha-protestan-frente-casa-padres-directora-naza-avergonzaran-caminar-calle_1_13517842.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">grupos de extrema derecha fueron a amenazarla</a>, y desde el Gobierno se les ha advertido que, si ganan las elecciones, cambiar&aacute;n las leyes para poder <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ministro-israeli-cultura-pide-inteligencia-investigar-identidad-testigos-anonimos-pelicula-naza_1_13514864.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revocarles la ciudadan&iacute;a israel&iacute;</a>. Los cineastas han intentado no dar mucho p&aacute;bulo a las provocaciones de Netanyahu. Desde Nueva York, en una entrevista para Haaretz, Yuval Abraham declar&oacute; que su idea es volver a su pa&iacute;s. &ldquo;No quiero ser un exiliado&rdquo;, explic&oacute; y opin&oacute; sobre la posible revocaci&oacute;n de su ciudadan&iacute;a, para la que cree que &ldquo;no hay fundamentos&rdquo;. &ldquo;Somos periodistas. Somos cineastas... La tormenta pasar&aacute;, y volveremos para seguir adelante con lo siguiente&rdquo;, zanj&oacute;. De momento la tormenta contin&uacute;a, e <a href="https://www.eldiario.es/internacional/israel-difunde-documental-copia-estetica-nombre-naza-contar-version-genocidio-gaza_1_13569010.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Israel acaba de difundir un documental </a>que copia la est&eacute;tica y el nombre de <em>Naza </em>para contar su versi&oacute;n del genocidio en Gaza y desacreditar a los cineastas.
    </p><p class="article-text">
        Un mes antes, y pocas horas despu&eacute;s de vivir la ovaci&oacute;n de m&aacute;s de 20 minutos del Festival de Venecia, Yuval Abraham y Rachel Szor atendieron a un reducido grupo de periodistas internacionales entre los que se encontraba elDiario.es. Todav&iacute;a no hab&iacute;an llegado las amenazas de Netanyahu, pero en directo lleg&oacute; otra. &ldquo;Acabo de ver que Elon Musk ha tuiteado sobre el documental&rdquo;, comparti&oacute; con los periodistas y ley&oacute; el contenido del mensaje: &ldquo;Compara a la gente que aplaud&iacute;a ayer con la gente que aplaud&iacute;a el gulag de Stalin o algo por el estilo. No es un gran tuit, pero supongo que no me sorprende&rdquo;, dijo guardando su m&oacute;vil en el bolsillo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Sabíamos que la gente iba a decir que son fake news, que iba a ser una reacción casi inmediata porque no quieren afrontar lo que están viendo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Yuval Abraham y Rachel Szor</span>
                                        <span>—</span> Cineastas
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Aunque los ataques no se hab&iacute;an recrudecido, aquella ma&ntilde;ana ya hab&iacute;an llegado acusaciones de que se hab&iacute;an inventado los testimonios e insultos. Intu&iacute;an que iba a ocurrir. &ldquo;Sab&iacute;amos que la gente iba a decir que son <em>fake news,</em> que iba a ser una reacci&oacute;n casi inmediata porque no quieren afrontar lo que est&aacute;n viendo. Es una salida f&aacute;cil: decir que no es real, que es IA, que es falso. Nosotros sabemos que todo eso es 100% real. Por eso nos pareci&oacute; muy l&oacute;gico invitar tambi&eacute;n a The Guardian y hacerlo en colaboraci&oacute;n; al fin y al cabo, es un peri&oacute;dico con mucha trayectoria. Quer&iacute;amos que ellos lo examinaran y llegaran a la misma conclusi&oacute;n que nosotros, y es lo que pas&oacute;&rdquo;, subraya Yuval Abraham volviendo a hacer hincapi&eacute; en la verificaci&oacute;n de cada testimonio.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n acababan de llegar las primeras reacciones desde Israel. &ldquo;Muchos dicen que buscamos los elogios de los antisemitas o que estamos haciendo esto por dinero. Y por eso es importante para nosotros proyectar la pel&iacute;cula en Israel, para que les resulte cada vez m&aacute;s dif&iacute;cil decir esas cosas. Quienes tienen que ver la pel&iacute;cula son los israel&iacute;es, los estadounidenses, los alemanes. Hay sectores de la poblaci&oacute;n mundial que siguen negando lo que est&aacute; sucediendo. As&iacute; que llegar a esas personas es el principal desaf&iacute;o y la tarea fundamental que debemos realizar; porque si queremos impulsar un cambio en la gente, confrontarla con lo que no ven, o con lo que voluntariamente eligen no ver, es lo que debemos hacer&rdquo;, dice con contundencia.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de las elecciones en Israel, no es optimista en cuanto a que un cambio de l&iacute;der pueda acabar con el genocidio. Reconoce que &ldquo;hay casos en la historia en los que realmente se nota que un individuo carga con gran parte de la responsabilidad y en cuanto se aparta a esa persona se produce un cambio repentino&rdquo;. Sin embargo, en el caso de Palestina, cree que &ldquo;es dif&iacute;cil pensar que solo es una cuesti&oacute;n de Netanyahu&rdquo;. &ldquo;Aunque hubiera habido otro primer ministro el 7 de octubre, los resultados en Gaza habr&iacute;an sido pr&aacute;cticamente los mismos. Quiz&aacute;s habr&iacute;a terminado un poco antes. Creo que de marzo a octubre de 2025 s&iacute; que fue una decisi&oacute;n personal de Netanyahu no actuar de otra manera&rdquo;, analiza.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Los directores de &#039;NAZA? Rachel Szor y Yuval Abraham con el Premio Especial del Jurado en el Festival de Venecia. EFE/EPA/BUESRA TASDEMIR"
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                Los directores de &#039;NAZA? Rachel Szor y Yuval Abraham con el Premio Especial del Jurado en el Festival de Venecia. EFE/EPA/BUESRA TASDEMIR                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Para el director, Netanyahu &ldquo;ten&iacute;a miedo de perder su Gobierno, porque los sectores de extrema derecha de su coalici&oacute;n lo habr&iacute;an abandonado&rdquo;. Sin embargo, pese a esa casu&iacute;stica, tiene claro que &ldquo;la mayor parte habr&iacute;a sucedido tal como ha ocurrido&rdquo; y apunta a un futuro donde la masacre podr&iacute;a continuar: &ldquo;Gran parte de esto seguir&aacute; ocurriendo en la etapa posterior a Netanyahu. Espero que destituyan a Netanyahu, ya que considero que su salida es una condici&oacute;n previa para un proceso que podr&iacute;a conducir, con el tiempo, a alg&uacute;n tipo de cambio; sin embargo, ese proceso no concluir&aacute; simplemente con su destituci&oacute;n, porque el pr&oacute;ximo Gobierno ser&aacute; tambi&eacute;n de derechas. Las pol&iacute;ticas fundamentales respecto a los palestinos seguir&aacute;n siendo las mismas. No cambiar&aacute;n si Naftali Bennett o Gadi Eisenkot asumen el cargo de primer ministro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En el mismo sitio donde Yuval y Rachel dan la entrevista, el a&ntilde;o anterior estaba sentada Kaouther Ben Hania, la directora de<em> La voz de Hind</em>, que tambi&eacute;n compiti&oacute; en el Festival de Venecia. El contexto era muy diferente. Las calles del Lido estaban llenas de manifestaciones contra el genocidio y el tema estaba constantemente en la agenda medi&aacute;tica. Tras el supuesto alto al fuego del 25 de octubre, desapareci&oacute; de las noticias casi por completo. Rachel Szor toma la palabra y habla por los dos para aclarar que para ellos tambi&eacute;n &ldquo;se trata de un alto el fuego ficticio&rdquo;, ya que&nbsp;&ldquo;se sigue matando a civiles y la destrucci&oacute;n en Gaza contin&uacute;a&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El desafío actual para Europa es lograr un consenso tal que ni siquiera un gobierno de derechas como el italiano bloquee las sanciones a Israel</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Yuval Abraham y Rachel Szor</span>
                                        <span>—</span> Cineastas
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tienen la sensaci&oacute;n de que a pesar de todo lo que se ha hablado en los &uacute;ltimos tres a&ntilde;os sobre el genocidio del pueblo palestino, eso no ha logrado pararlo y que ahora &ldquo;el tema ha desaparecido por completo del discurso p&uacute;blico&rdquo;. &ldquo;No sabemos si esta pel&iacute;cula ser&aacute; lo que vuelva a ponerlo sobre la mesa. Por supuesto, la raz&oacute;n principal por la que la hicimos es para que la gente hable de ello, para que conozca el funcionamiento interno de los sistemas. Pero toda la informaci&oacute;n ya estaba ah&iacute;; los periodistas palestinos han estado hablando del tema y document&aacute;ndolo&rdquo;, cuenta Szor.
    </p><p class="article-text">
        El posible cambio creen que es &ldquo;demasiado lento&rdquo;; pero s&iacute; notan que algo se ha modificado, y ponen en valor a los &ldquo;gobiernos que est&aacute;n modificando sus pol&iacute;ticas&rdquo;, pero tambi&eacute;n a aquellos como &ldquo;el de Italia o el de Alemania que bloquean ciertas sanciones que otros pa&iacute;ses europeos desean imponer&rdquo;. Por ello se&ntilde;alan como &ldquo;el desaf&iacute;o actual para Europa es lograr un consenso tal que ni siquiera un gobierno de derechas como el italiano bloquee las sanciones a Israel&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En este posible contexto, el desaf&iacute;o se sit&uacute;a principalmente en Alemania, un pa&iacute;s con el que Yuval Abraham confiesa estar &ldquo;muy enfadado&rdquo; por c&oacute;mo &ldquo;est&aacute; fallando estrepitosamente en el plano moral&rdquo; y sus actos, en donde alegan que sus actuaciones son para &ldquo;honrar su responsabilidad por el Holocausto&rdquo;. &ldquo;A mi juicio, est&aacute;n haciendo justo lo contrario de lo que deber&iacute;an para asumir esa responsabilidad&rdquo;, zanja.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/directores-naza-documental-enfurece-israel-ojala-destituyan-netanyahu_1_13569364.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 Oct 2026 22:07:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los directores de 'Naza', el documental que enfurece a Israel: “Quienes tienen que verlo son los israelíes, los estadounidenses, los alemanes”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Estrenos de cine,Cine documental,Israel,Gaza,Palestina,Genocidio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Justicia anula por "discriminatorio" el veto de Barcelona a empresas israelís]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/justicia-anula-discriminatorio-veto-barcelona-empresas-israelis_1_13570196.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1b0d8612-a51f-42d0-9c1f-d22aa2e60e7d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1046y427.jpg" width="1200" height="675" alt="La Justicia anula por &quot;discriminatorio&quot; el veto de Barcelona a empresas israelís"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Tribunal Superior de Justicia de Catalunya tumba el acuerdo del pleno municipal de la capital catalana de 2023 que rompió relaciones institucionales con Israel</p><p class="subtitle">Barcelona rompe las relaciones institucionales con Israel hasta que se respeten los derechos humanos en Gaza
</p></div><p class="article-text">
        El Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) ha anulado por &ldquo;discriminatorio&rdquo; el veto a empresas israel&iacute;s y la ruptura de relaciones institucionales con Israel que el Ayuntamiento de Barcelona aprob&oacute; en noviembre de 2023.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; lo ha decidido la Sala de lo Contencioso del TSJC, que ha estimado un recurso de la entidad israel&iacute; Acci&oacute;n y Comunicaci&oacute;n sobre Oriente Medio (ACOM). Adem&aacute;s de carecer de competencias para un acuerdo de este tipo, los jueces rechazan, tal y como manten&iacute;a el consistorio, que se tratara de una &ldquo;declaraci&oacute;n pol&iacute;tica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La declaraci&oacute;n anulada, que aprobaron PSC, Comuns y ERC, obligaba al consistorio a implantar una cl&aacute;usula en los contratos municipales para garantizar que ninguna empresa que recib&iacute;a dinero municipal llevara a cabo &ldquo;operaciones financieras, inversiones, compras y contrataciones en contra del derecho internacional humanitario&rdquo;. Tambi&eacute;n rompi&oacute; relaciones con el Estado de Israel &ldquo;hasta que no haya un alto al fuego definitivo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La declaraci&oacute;n, a criterio de los jueces, &ldquo;implica discriminaci&oacute;n de terceros&rdquo;, y, por lo tanto, ha de ser anulada.  
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nuestra posici&oacute;n como Ayuntamiento sigue siendo la misma, la de condenar la violencia y el genocidio que est&aacute; ejerciendo el estado de Israel sobre la poblaci&oacute;n palestina, la Franja de Gaza y Cisjordania. Es una cuesti&oacute;n de humanidad y de derechos humanos&rdquo;, ha respondido la primera teniente de alcalde de Barcelona, Laia Bonet, que ha anunciado que recurrir&aacute; la sentencia.
    </p><p class="article-text">
        Una las primeras cosas que hizo <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/collboni-resestablece-hermanamiento-tel-aviv-barcelona_1_10481742.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Collboni como alcalde fue reestablecer las relaciones</a> y el hermanamiento con Israel que hab&iacute;a roto Colau en su mandato. Lo hizo el 1 de septiembre, pero un mes despu&eacute;s se produjeron los ataques de Ham&aacute;s que precipitaron la guerra en Gaza. Eso hizo cambiar de opini&oacute;n al consistorio, que decidi&oacute; suspender relaciones el 23 de noviembre y votarlo en el pleno en un acuerdo que ahora ha sido anulada.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Oriol Solé Altimira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/justicia-anula-discriminatorio-veto-barcelona-empresas-israelis_1_13570196.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 Oct 2026 16:19:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Justicia anula por "discriminatorio" el veto de Barcelona a empresas israelís]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Israel,Gaza,Derechos Humanos,Ayuntamiento de Barcelona]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Israel difunde un documental que copia la estética y el nombre de 'Naza' para contar su versión del genocidio en Gaza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/israel-difunde-documental-copia-estetica-nombre-naza-contar-version-genocidio-gaza_1_13569010.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/99f47515-c8df-46be-8c9c-14b0b5b74374_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Israel difunde un documental que copia la estética y el nombre de &#039;Naza&#039; para contar su versión del genocidio en Gaza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El documental 'Naza: la historia real' es similar al filme de Yuval Abraham y Rachel Szor, que obtuvo el Premio Especial del Jurado en el Festival de Venecia el pasado septiembre. El objetivo de Israel es desacreditar el filme original y defender la actuación del ejército en la Franja</p><p class="subtitle">El ministro israelí de Cultura pide a la Inteligencia investigar la identidad de los testigos anónimos de la película 'Naza'</p></div><p class="article-text">
        Israel ha decidido defenderse frente al <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/genocidio-gaza-contado-24-soldados-miembros-inteligencia-israeli-perros-comen-cadaveres_1_13501171.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">documental </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/genocidio-gaza-contado-24-soldados-miembros-inteligencia-israeli-perros-comen-cadaveres_1_13501171.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Naza</em></a>, que expone el sistema detr&aacute;s de los bombardeos masivos contra objetivos civiles en Gaza, lanzando un documental muy parecido con el t&iacute;tulo <a href="https://nazadocumentary.com/es/film" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Naza: la historia real</em></a>, en el cual refuta el contenido del original y aporta su versi&oacute;n de los hechos. Producido en un tiempo r&eacute;cord, el filme de 49 minutos condensa la propaganda que el Ej&eacute;rcito y el Gobierno israel&iacute;es vienen repitiendo en los pasados 3 a&ntilde;os, desde que emprendieron la brutal ofensiva contra la poblaci&oacute;n de la Franja, donde han asesinado a m&aacute;s de 74.000 personas.
    </p><p class="article-text">
        A partir del estreno de <em>Naza</em> a mediados del pasado septiembre en el Festival de Venecia &mdash;donde recibi&oacute; un aplauso de 25 minutos&mdash;, el Gobierno, el Ej&eacute;rcito y todos sus aparatos de propaganda se han volcado en rebatir las acusaciones que contiene el documental de Yuval Abraham y Rachel Szor, que re&uacute;ne las entrevistas con m&aacute;s de 20 militares que explican c&oacute;mo se empleaba la Inteligencia Artificial para seleccionar un gran n&uacute;mero de objetivos en Gaza y c&oacute;mo se bombardeaban edificios enteros, incluso barrios, para matar a supuestos integrantes del grupo palestino Ham&aacute;s. Y sus familias, incluidos numerosos ni&ntilde;os. Algunos de los entrevistados (todos con el rostro oculto y sus voces distorsionadas para evitar que sean identificados) estaban involucrados en la toma de decisiones y declaran que sab&iacute;an que los hijos de los milicianos morir&iacute;an en los bombardeos, pero no importaba.
    </p><p class="article-text">
        Precisamente, el nombre NAZA es un acr&oacute;nimo que en hebreo se usa para referirse a los civiles que podr&iacute;an morir en un ataque &mdash;esto es, los &ldquo;da&ntilde;os colaterales&rdquo;&mdash;, que el ej&eacute;rcito calcula antes de autorizar un bombardeo. 
    </p><p class="article-text">
        En <em>Naza: la historia real</em>, una voz en off se refiere sin nombrar al documental original y afirma que &ldquo;cuando se hace una pel&iacute;cula lejos de la l&iacute;nea de fuego (...) es f&aacute;cil editar, es f&aacute;cil omitir y es f&aacute;cil inventar una narrativa falsa sobre el ej&eacute;rcito m&aacute;s moral del mundo&rdquo;. As&iacute; es como la propaganda israel&iacute; ha descrito al ej&eacute;rcito desde hace muchos a&ntilde;os y ha trabajado para mantener esa imagen y esa reputaci&oacute;n impolutas. Por ello, Naza ha molestado tanto a los dirigentes pol&iacute;ticos y militares de Israel, porque las acusaciones no vienen desde fuera sino de los propios miembros del ej&eacute;rcito, varios de ellos pertenecientes a una unidad de &eacute;lite de la Inteligencia. 
    </p><p class="article-text">
        El filme de propaganda tambi&eacute;n incluye entrevistas con militares, que tambi&eacute;n ocultan su rostro y su nombre, pero no su supuesto cargo. Hablan de espalda a la c&aacute;mara en un balc&oacute;n con plantas, reproduciendo la idea de Naza, en la que las entrevistas tienen lugar en azoteas de Tel Aviv por la noche, mientras se ven las luces y la actividad de la ciudad alrededor. El plano es fijo y el resultado est&eacute;tico es bastante peor que en el documental original; adem&aacute;s de las entrevistas, se muestran im&aacute;genes de las operaciones militares en Gaza y de los soldados israel&iacute;es descubriendo arsenales de armas, uniformes o t&uacute;neles de Ham&aacute;s en viviendas, hospitales o escuelas de la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (UNRWA). 
    </p><p class="article-text">
        Uno de los entrevistados an&oacute;nimos asegura que los milicianos de Ham&aacute;s &ldquo;se repliegan hacia zonas muy pobladas y con much&iacute;sima gente&rdquo;, porque saben que el ej&eacute;rcito israel&iacute; &ldquo;no dispara a discreci&oacute;n&rdquo;. &ldquo;Hay dos casos en los que nos topamos con terroristas al amparo de actividades humanitarias&rdquo;, afirma. Otro declara: &ldquo;Antes de autorizar cualquier ataque, aunque sea de artiller&iacute;a, ni hablar de los bombardeos a&eacute;reos, primero te aseguras de que el &aacute;rea sea legalmente una zona de combate&rdquo;. Agrega que para atacar cerca de localizaciones como mezquitas, cl&iacute;nicas o escuelas son necesarias &ldquo;autorizaciones especiales que no se dan de buenas a primera&rdquo;.  
    </p><p class="article-text">
        La finalidad de los testimonios es demostrar que Ham&aacute;s se escond&iacute;a en y actuaba desde infraestructuras civiles y, por tanto, era necesario bombardear esos lugares; y que el ej&eacute;rcito jam&aacute;s ataca a civiles de forma intencionada. Son los mismos argumentos que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) vienen esgrimiendo desde el comienzo de la ofensiva contra la Franja, en la que la mayor&iacute;a de las v&iacute;ctimas son mujeres y ni&ntilde;os, seg&uacute;n datos del Ministerio de Sanidad palestino (validados por la propia ONU). 
    </p><p class="article-text">
        <em>Naza: la historia real </em>est&aacute; disponible en nueve idiomas, incluido el espa&ntilde;ol, y se puede ver online en una p&aacute;gina creada para el documental, que est&aacute; siendo difundido y publicitado oficialmente &mdash;sin ir m&aacute;s lejos, por parte de <a href="https://x.com/IsraelinUSA/status/2106394045031366725?s=20" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">la Embajada de Israel en Estados Unidos</a>&mdash;. La web se&ntilde;ala que ya ha sido visto por millones de espectadores. Eso contrasta con Naza, el original, que a&uacute;n no ha sido estrenado en salas de cine en Israel y tampoco est&aacute; disponible online, aunque los directores han anunciado que <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/pelicula-naza-podra-ver-gratis-internet-partir-noviembre-directores-ofrecen-costes-cines-israel_1_13534845.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lo estar&aacute; a partir de noviembre</a>.
    </p><p class="article-text">
        Incluso antes de que la mayor&iacute;a del p&uacute;blico israel&iacute; haya podido verlo, el documental de Abraham y Szor ha sido descalificado y rechazado, y ambos han sido <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/activistas-ultraderecha-protestan-frente-casa-padres-directora-naza-avergonzaran-caminar-calle_1_13517842.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">atacados y tachados de 'traidores'</a>; el Gobierno <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ministro-israeli-cultura-pide-revocar-ciudadania-autores-documental-naza-premiado-venecia_1_13506930.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha amenazado con quitarles la nacionalidad</a> israel&iacute;. Los directores no s&oacute;lo se atreven a poner en duda la moralidad del ej&eacute;rcito y su actuaci&oacute;n, sino que muestran c&oacute;mo la vida prosegu&iacute;a en Tel Aviv, en las casas de los israel&iacute;es, mientras a unos 60 kil&oacute;metros de distancia, en la Franja, ocurr&iacute;a un genocidio.
    </p><p class="article-text">
        El Ej&eacute;rcito israel&iacute; ya hab&iacute;a respondido p&uacute;blicamente a Naza en un largo comunicado en el que rebat&iacute;a punto por punto las declaraciones y cifras que aparecen en el documental. Por ejemplo, neg&oacute; que se hubiera planificado, aprobado ni ejecutado  jam&aacute;s un bombardeo con 500 NAZA (civiles que pod&iacute;an morir). Tambi&eacute;n neg&oacute; el uso de la Inteligencia Artificial para designar objetivos o decidir si esos objetivos son atacados, algo que fue revelado <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/israel-emplea-ia-masacre-gaza-combate-hamas-hemos-matado-gente-dano-colateral-tres-digitos_1_11262638.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por investigaciones period&iacute;sticas anteriores</a> al documental. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francesca Cicardi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/israel-difunde-documental-copia-estetica-nombre-naza-contar-version-genocidio-gaza_1_13569010.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 Oct 2026 12:57:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Israel difunde un documental que copia la estética y el nombre de 'Naza' para contar su versión del genocidio en Gaza]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Israel,Ejército,Gaza,Documental,Propaganda]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una investigación señala a dos empresas españolas por vender componentes a compañías armamentísticas de Israel en pleno genocidio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/investigacion-senala-empresas-espanolas-enviar-componentes-companias-armamentisticas-israel-pleno-genocidio_1_13568253.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/41a7a759-38a9-400b-b5f1-b90a876dba2c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una investigación señala a dos empresas españolas por vender componentes a compañías armamentísticas de Israel en pleno genocidio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La campaña Fin al Comercio de Armas con Israel denuncia que la empresa cántabra Erzia Technologies y la vasca Tubos Reunidos han enviado componentes a armamentísticas israelíes</p><p class="subtitle">Cómo se está aplicando el embargo de armas a Israel y por qué el Gobierno no ha cerrado sus agujeros legales
</p></div><p class="article-text">
        Una investigaci&oacute;n publicada por la campa&ntilde;a Fin al Comercio de Armas con Israel, formada por 600 ONG, sindicatos, partidos y organizaciones de la sociedad civil, se&ntilde;ala a dos empresas espa&ntilde;olas por enviar componentes a compa&ntilde;&iacute;as armament&iacute;sticas israel&iacute;es durante el genocidio en Gaza. Uno de esos env&iacute;os, adem&aacute;s, se produjo tras la publicaci&oacute;n del Real Decreto Ley 10/2025 que impon&iacute;a un embargo de armas a Israel, sostiene la organizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n indica que la compa&ntilde;&iacute;a c&aacute;ntabra Erzia Technologies vendi&oacute; a la israel&iacute; Elbit Systems Electronic Warfare and Signals Intelligence un receptor de se&ntilde;ales de alta frecuencia para an&aacute;lisis e interceptaci&oacute;n de amenazas y cuatro potenciadores de se&ntilde;al para emisi&oacute;n de contramedidas e inhibici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Junto a las evidencias aportadas por Palestinian Youth Movement y tras analizar los datos aduaneros y el cat&aacute;logo comercial de Erzia, la empresa c&aacute;ntabra figura como sospechosa principal al tratarse de la &uacute;nica mercantil que fabrica el tipo de componentes enviados y cuya sede social se encuentra en el domicilio fiscal recogido en la estad&iacute;stica aduanera&rdquo;, sostiene el informe. 
    </p><p class="article-text">
        Parte de estos env&iacute;os se realizaron en 2026 y podr&iacute;an violar el embargo de armas a Israel impuesto por el Ejecutivo espa&ntilde;ol, aunque la investigaci&oacute;n no logra confirmar que se trate de material de doble uso. &ldquo;Tras analizar el peso y valor por unidad de los registros de embarque, los amplificadores enviados en 2026 son unidades de alta potencia calificables legalmente como dispositivos de guerra electr&oacute;nica. El cat&aacute;logo comercial de Erzia contiene productos de esa gama que aparecen listados en el Reglamento (UE) 821/2021 como productos de doble uso (Apartado 3A001 del anexo I) cuya exportaci&oacute;n estar&iacute;a prohibida por el Real Decreto-ley 10/2025&rdquo;, sostiene el informe. Tras ser contactada por elDiario.es para confirmar la informaci&oacute;n, la empresa no ha facilitado los datos por &ldquo;confidencialidad&rdquo;, pero asegura que se ajusta a &ldquo;la m&aacute;s estricta legalidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Parte del problema, se&ntilde;ala la Red Solidaria contra la Ocupaci&oacute;n de Palestina &mdash;uno de los principales impulsores de la campa&ntilde;a Fin al Comercio de Armas con Israel&mdash;, reside en el alcance y controles de ese embargo. &ldquo;No hay un embargo integral de armas a Israel y las medidas adoptadas son insuficientes. El Gobierno se ha comprometido a impedir cualquier comercio que sostenga la ocupaci&oacute;n y, sin embargo, nos encontramos con compa&ntilde;&iacute;as espa&ntilde;olas que contin&uacute;an comerciando con empresas de armas israel&iacute;es, las cuales forman parte de la maquinaria genocida. Exigimos un embargo integral ya&rdquo;, denuncia. 
    </p><p class="article-text">
        La otra empresa se&ntilde;alada en la investigaci&oacute;n es Tubos Reunidos, &ldquo;constando registros de embarque relativos a un env&iacute;o de 19.720 kilos de tubos de acero en febrero de 2024 para la empresa Israel Military Industries&rdquo;, sostiene el informe. &ldquo;Este env&iacute;o tuvo como destino el puerto israel&iacute; de Ashod, siendo transportado junto a los 199.018 kilos de barras de acero enviadas por Sidenor en ese viaje&rdquo;, a&ntilde;ade. La fecha de los env&iacute;os en este caso fue previa a la aprobaci&oacute;n del embargo. elDiario.es se ha puesto en contacto con la compa&ntilde;&iacute;a y por el momento no ha recibido respuesta.
    </p><p class="article-text">
        Los directivos de la metal&uacute;rgica vasca Sidenor est&aacute;n siendo investigados en la Audiencia Nacional por un posible delito de contrabando por sus ventas a una empresa clave en la industria militar israel&iacute;. La Fiscal&iacute;a ha pedido <a href="https://www.eldiario.es/politica/fiscalia-pide-archivar-causa-abierta-sidenor-vender-acero-industria-armamentistica-israel_1_13516854.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">archivar la causa contra la empresa</a>, pero el juez a&uacute;n no se ha pronunciado.
    </p><p class="article-text">
        En su informe, la campa&ntilde;a Fin al comercio de Armas con Israel eval&uacute;a una serie de registros de embarque aportados por la organizaci&oacute;n internacional Palestinian Youth Movement, contrast&aacute;ndolos con informaci&oacute;n p&uacute;blica aduanera, comprobando una correlaci&oacute;n entre las caracter&iacute;sticas de los env&iacute;os (peso, valor econ&oacute;mico, fechas, lugar de origen y destino) y los datos de recepci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/investigacion-senala-empresas-espanolas-enviar-componentes-companias-armamentisticas-israel-pleno-genocidio_1_13568253.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 Oct 2026 10:53:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una investigación señala a dos empresas españolas por vender componentes a compañías armamentísticas de Israel en pleno genocidio]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Israel,Gaza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Abdulá Nabhan, el hombre que salió vivo de la morgue en Gaza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/abdula-salio-vivo-morgue-ataque-israeli-le-amputo-piernas-quiero-olvidar-paso_1_13515576.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/283adcb1-e59a-4d68-90af-8ec98d1cdbde_16-9-discover-aspect-ratio_default_1151356.jpg" width="6709" height="3774" alt="Abdulá Nabhan, el hombre que salió vivo de la morgue en Gaza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este hombre palestino resultó gravamente herido en un bombardeo israelí contra Gaza en 2024 y perdió las dos piernas. Es una de las miles de personas que viven con alguna amputación en la Franja desde que Israel comenzó su guerra de castigo hace justo tres años</p><p class="subtitle">Antes y después - Nuevas imágenes de Google Maps muestran cómo ha quedado Gaza arrasada por Israel</p></div><p class="article-text">
        Abdul&aacute; Nabhan ten&iacute;a 31 a&ntilde;os cuando su vida cambi&oacute; por completo tras sufrir un bombardeo israel&iacute;. A su llegada al hospital, estaba en un estado muy grave, sangraba mucho y perdi&oacute; el conocimiento. En medio de la gran cantidad de v&iacute;ctimas y el caos, los m&eacute;dicos desbordados lo examinaron r&aacute;pidamente y pensaron que estaba muerto, cuenta. &ldquo;Me pusieron en la nevera [de la morgue]&rdquo;, afirma. &ldquo;Me qued&eacute; dentro de la nevera dos d&iacute;as&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, cuando recuerda ese episodio, no habla del bombardeo que casi le cost&oacute; la vida, sino del hambre. Era mayo de 2024 y en el norte de Gaza era dif&iacute;cil conseguir algo para llevarse a la boca debido al asedio de Israel, que durante varios periodos <a href="https://www.eldiario.es/internacional/1-800-muertos-gran-destruccion-norte-gaza-mes-asedio-ataques-israelies_1_11789576.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aisl&oacute; por completo y castig&oacute; duramente la parte septentrional de la Franja</a>: la comida escaseaba y los precios estaban en niveles nunca antes vistos. Un kilo de az&uacute;car costaba 500 o 600 s&eacute;quels (entre 140 y 170 euros), recuerda Nabhan. &ldquo;La gente buscaba un bocado, cualquier cosa que pudiera ayudarles a sobrevivir&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La familia de Nabhan hab&iacute;a abandonado Yabalia, en el norte de Gaza, como otras muchos miles de personas tras la invasi&oacute;n de las tropas israel&iacute;es. A finales de mayo, cuando se difundi&oacute; la noticia de que los militares se hab&iacute;an retirado de partes de Yabalia, &eacute;l decidi&oacute; regresar con su madre y un amigo para comprobar en qu&eacute; condiciones estaba la vivienda familiar: &ldquo;Fuimos a ver la casa y a buscar cualquier cosa que nos ayudara a sobrevivir&rdquo;, relata. El edificio hab&iacute;a sido completamente destruido. 
    </p><p class="article-text">
        Su madre se qued&oacute; atr&aacute;s inspeccionando lo que quedaba del lugar, mientras que Nabhan caminaba en medio de los escombros con otros residentes. Vio como un dron lanz&oacute; un disparo de advertencia y, a continuaci&oacute;n, dos cazabombarderos atacaron la zona, explica Nabhan, que no recuerda lo que ocurri&oacute; despu&eacute;s. Se despert&oacute; y su pierna derecha estaba completamente destrozada: &ldquo;Mi pierna estaba hecha pedazos, no pod&iacute;a ni mirarla. No dejaba de gritar pidiendo una ambulancia&rdquo;. Pero ninguna ambulancia pudo llegar. El lugar se hab&iacute;a convertido en inaccesible por los ataques y varias personas lo transportaron en un carro tirado por un burro hasta el Hospital de Al Ahli. 
    </p><p class="article-text">
        Abdul&aacute; Nabhan es una de las m&aacute;s de 5.000 personas que han sufrido amputaciones en Gaza desde el comienzo del genocidio, hace ahora tres a&ntilde;os. En palabras de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud, alrededor de un cuarto de todos los heridos de guerra en Gaza (m&aacute;s de 175.000) tienen &ldquo;heridas que han cambiado sus vidas para siempre&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Volver a nacer</h2><p class="article-text">
        A partir de su llegada al centro hospitalario en Ciudad de Gaza, dio comienzo otra historia terror&iacute;fica. Abadul&aacute; recuerda que durante los dos d&iacute;as que estuvo en la morgue entre muertos, permaneci&oacute; inconsciente casi todo el tiempo por lo mucho que hab&iacute;a sangrado. En los momentos en los que se despertaba, intentaba pedir auxilio y llamar la atenci&oacute;n del personal sanitario, pero ese esfuerzo le hac&iacute;a perder la consciencia de nuevo. Fue cuando los m&eacute;dicos depositaron nuevos cuerpos en la morgue tras otro bombardeo letal cuando Nabhan consigui&oacute; gritar y que se dieran cuenta de que estaba vivo en medio de los cad&aacute;veres. Abrieron la nevera y lo encontraron. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por eso digo que esa fecha se convirti&oacute; en la de mi cumplea&ntilde;os&rdquo;, cuenta. Pero tras resucitar, le amputaron una pierna y supo que su madre hab&iacute;a fallecido en el mismo ataque en el que &eacute;l result&oacute; herido. &ldquo;Perd&iacute; mi pierna, perd&iacute; mi casa, perd&iacute; a mi madre&hellip; pero sobreviv&iacute;&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Nabhan sobrevivi&oacute;, pero empez&oacute; otro calvario. El tratamiento fue largo y complicado porque ten&iacute;a heridas en una mano, el abdomen y la espalda, y metralla incrustada en diferentes partes del cuerpo. La falta de recursos m&eacute;dicos hizo que su convalecencia se prolongara m&aacute;s de lo habitual y que tuviera que someterse a m&aacute;s de 40 intervenciones a lo largo de tres meses. Durante algunas operaciones, sangraba abundantemente y los m&eacute;dicos se ve&iacute;an obligados a parar y volver a intentarlo m&aacute;s tarde. La falta de  equipamientos y medicinas tambi&eacute;n le oblig&oacute; a esperar para recibir el tratamiento adecuado.
    </p><p class="article-text">
        Tras la amputaci&oacute;n de su pierna derecha, no pudieron salvar su pierna izquierda debido a las complicaciones. La falta de medicinas hizo que tuvieran que suministrarle medicamentos destinados a otros fines para detener sus frecuentes hemorragias. &ldquo;Cada dos o tres d&iacute;as empezaba a sangrar&rdquo;, recuerda. Tuvieron que hacerle muchas transfusiones.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, los ataques israel&iacute;es forzaron su traslado de un centro sanitario a otro durante el periodo que estuvo ingresado. Los traslados se hac&iacute;an en taxis destartalados en las carreteras completamente destruidas de Gaza. Durante uno de esos trayectos, sufri&oacute; una fuerte hemorragia interna: &ldquo;Estuve dos d&iacute;as inconsciente&rdquo;, cuenta.
    </p><p class="article-text">
        Nabhan tuvo que dejar el hospital en septiembre de 2024, despu&eacute;s de tres meses de operaciones y de cuidados intensivos, y un mes m&aacute;s en el que pudo permanecer ingresado. Su tratamiento no hab&iacute;a terminado y &eacute;l no estaba recuperado del todo, ni mucho menos, pero hab&iacute;a heridos en peores condiciones que &eacute;l y el hospital estaba saturado. Tras las amputaciones necesita dos pr&oacute;tesis, pero a&uacute;n no han llegado. 
    </p><p class="article-text">
        A pesar del <a href="https://www.eldiario.es/internacional/esperanza-cautela-acuerdo-alto-fuego-gaza-no-confio-israel-trump-ejercer-presion_1_12671941.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">alto el fuego impuesto por Donald Trump en Gaza</a> en octubre de 2025, Israel mantiene un f&eacute;rreo bloqueo sobre el enclave costero palestino e impide la entrada de materiales m&eacute;dicos. El sistema sanitario sigue funcionando a medio gas y las necesidades de los heridos y enfermos son enormes tras tres a&ntilde;os de guerra, hambre y desplazamiento. La ONU y organizaciones humanitarias no pueden introducir todos los suministros necesarios, incluidas las pr&oacute;tesis.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;La &uacute;nica cosa que temo perder es a mis hijos&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Antes del genocidio, Nabhan ten&iacute;a una tienda de electricidad y manten&iacute;a a su esposa y tres hijos (dos ni&ntilde;as de 8 y 5 a&ntilde;os y un ni&ntilde;o de 3). La familia vive ahora en una carpa en Ciudad de Gaza y depende de la asistencia que ofrecen distintas entidades e iniciativas humanitarias. &Eacute;l no puede trabajar ni valerse por s&iacute; mismo.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s de dos a&ntilde;os despu&eacute;s de las amputaciones, no ha podido completar su rehabilitaci&oacute;n. Espera que, antes o despu&eacute;s, llegue la oportunidad de ser evacuado de la Franja para recibir el tratamiento m&eacute;dico que requiere.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo m&aacute;s duro que he vivido es querer hacer algo por m&iacute; mismo y no poder. El ej&eacute;rcito [israel&iacute;] podr&iacute;a estar junto a m&iacute; y los misiles tambi&eacute;n, pero no podr&iacute;a huir. Necesito a alguien que me ayude&rdquo;, lamenta. En su d&iacute;a a d&iacute;a, desplazarse en silla de ruedas supone un gran reto. &ldquo;Dif&iacute;cil es una palabra muy simple para describir c&oacute;mo es moverse en la situaci&oacute;n actual. Es imposible desplazarse por Gaza en silla de ruedas por estas carreteras. Si me choco contra los escombros o un clavo, acabar&iacute;a arrastr&aacute;ndome por el suelo hasta que consiguiera que reparasen mi silla&rdquo;. Las sillas de ruedas son uno de los art&iacute;culos cuya entrada a Gaza veta Israel.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de todo, Nabhan no habla como el hombre que sali&oacute; vivo de la c&aacute;mara frigor&iacute;fica de una morgue. Cuando habla del futuro, lo hace como un padre preocupado que quiere que su familia tenga una vida digna: &ldquo;La &uacute;nica cosa que temo perder es a mis hijos&rdquo;, explica. Ellos son los que lo mantienen con energ&iacute;a y esperanza para poder seguir adelante.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que me da fuerzas es que tengo ambiciones. Quiero continuar la vida que estaba construyendo antes de la amputaci&oacute;n. Sigo teniendo esperanza en mi familia, en la vida y en mis hijos. Quiero criarlos bien. Mi sue&ntilde;o es viajar y realizar la peregrinaci&oacute;n a La Meca&rdquo;, cuenta. De momento, desea simplemente pasar p&aacute;gina: &ldquo;Mi sue&ntilde;o es recuperar la salud y vivir como una persona normal. Quiero poder recibir tratamiento. Solo quiero olvidar lo que me pas&oacute;&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Zaina Qazzaz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/abdula-salio-vivo-morgue-ataque-israeli-le-amputo-piernas-quiero-olvidar-paso_1_13515576.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 06 Oct 2026 20:02:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Abdulá Nabhan, el hombre que salió vivo de la morgue en Gaza]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Gaza,Genocidio,Heridos,Israel]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Gaza: qué ha pasado mientras no mirábamos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/carnecruda/programas/gaza-pasado-no-mirabamos_132_13566707.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/708b564a-3fe3-4368-a745-a42d9551df00_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Gaza: qué ha pasado mientras no mirábamos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con la escritora gazatí Ghaydaa Al-Abadsa, la reportera de guerra Mónica García Prieto, la analista Inès Abdel-Razek, Taher Ali, activista palestino y Jaume Asens, eurodiputado de Comuns</p></div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        Esc&uacute;chalo en <a href="https://open.spotify.com/episode/5eg9abySXBgvyJfkybL86V?si=cfeb73b1953142a4" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Spotify</a>, YouTube o tu app de podcast preferida
    </p><p class="article-text">
        Se cumplen 3 a&ntilde;os de genocidio en Gaza y aunque ha desaparecido de las portadas internacionales, el exterminio no cesa: hoy son ya m&aacute;s de 73.000 palestinos asesinadas por las bombas israel&iacute;es, unos 170.000 heridos y m&aacute;s de 10.000 desaparecidos.
    </p><p class="article-text">
        El alto el fuego acordado hace un a&ntilde;o tampoco ha detenido la destrucci&oacute;n: el 82% de las infraestructuras de la Franja (carreteras, colegios, casas, hospitales) ya est&aacute;n reducidas a escombros.
    </p><p class="article-text">
        En este programa hablamos de dolor y resistencia en Gaza con la traductora y escritora gazat&iacute; <strong>Ghaydaa Al-Abadsa,</strong> autora de <em>Cautivos</em>, sobre los miles de presos palestinos en c&aacute;rceles israel&iacute;es.
    </p><p class="article-text">
        Con la reportera de guerra <strong>M&oacute;nica Garc&iacute;a Prieto</strong>, que acaba de publicar<strong> </strong><em>El matadero. Gaza o la insoportable minuciosidad del mal,</em> repasamos tres a&ntilde;os de matanza ininterrumpida ante la impunidad creciente de Israel y la mirada impasible del mundo.
    </p><p class="article-text">
        Puedes ver este programa completo aqu&iacute;: 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Con <strong>In&egrave;s Abdel-Razek</strong>, analista pol&iacute;tica y codirectora del Instituto Palestino para la Diplomacia P&uacute;blica en Ramala, hablamos de la situaci&oacute;n l&iacute;mite que vive tambi&eacute;n Cisjordania, donde se ha acelerado como nunca la ocupaci&oacute;n y el apartheid. Y con <strong>Taher Ali</strong>, activista palestino, integrante del Ateneo Palestino en Espa&ntilde;a y <strong>Jaume Asens</strong>, eurodiputado de Comuns que acaba de publicar <em>Gaza despu&eacute;s de Auschwitz,</em> hablamos de boicot, cambio de percepci&oacute;n global y resistencia en tiempos de genocidio.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <a href="http://www.carnecruda.es/hazte_productor/" target="_blank"><img style="display: block; margin-left: auto; margin-right: auto;" src="https://static.eldiario.es/clip/dac7f9be-2a2c-4bc2-9e00-5447a9915301_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="Produce Carne Cruda" width="100%" /></a>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/carnecruda/programas/gaza-pasado-no-mirabamos_132_13566707.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 06 Oct 2026 13:34:57 +0000]]></pubDate>
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