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Entrevista

Los directores de 'Naza', el documental que enfurece a Israel: “Ojalá destituyan a Netanyahu”

Yuval Abraham y Rachel Szor, directores de 'Naza'

Javier Zurro

8 de octubre de 2026 00:07 h

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El centro de Tel Aviv se encuentra a poco más de 60 kilómetros de Gaza. Desde allí se escuchan los bombardeos contra los ciudadanos palestinos que el ejército israelí sigue realizando a pesar de aquel presunto alto al fuego anunciado en octubre de 2025. Sin embargo, en las calles la situación parece que no les afectara. La gente pasea, hace footing por las playas, ve el fútbol en los bares o ve la televisión con la puerta de su terraza abierta. No les importa lo que está pasando. 

Las imágenes de esa normalidad, que entronca con lo que Hannah Arendt denominó respecto al Holocausto nazi como ‘la banalidad del mal’, se pueden ver en Naza, el documental que han dirigido Yuval Abraham y Rachel Sznor (dos de los directores que ganaron el Oscar por No other land). En Naza —que se estrena en cines españoles este viernes— han conseguido que 24 soldados y miembros del ejército y la inteligencia israelí cuenten a cámara (con su rostro y voz distorsionada) las barbaridades que han cometido. Lo hacen como el que define parte de su trabajo. Igual que el que cambia tuercas, ellos localizan objetivos, aprietan el botón que activa la masacre. Mientras lo cuentan, desde las azoteas de los edificios de Tel Aviv, la gente continúa con su vida mientras miles de personas siguen muriendo al lado.

La proyección del filme en el Festival de Venecia, donde ganaron el premio especial del jurado, fue como un bofetón de realidad a aquellos que siguen negando lo evidente, y la posterior respuesta desde Israel fue la que se esperaba. Han acusado a los directores de mentir, de inventarse testimonios y de manipular. Como sabían que ocurriría, desde el primer momento Abraham y Szor han explicado que para comprobar lo que decían estos 24 testimonios se habló, durante más de tres años, con más de 100 fuentes, además de comprobar lo que contaban con documentos, investigaciones y registros de bombardeos. A su lado, en este trabajo, se encuentra el periódico británico The Guardian.

Como las acusaciones fueron rebatidas con datos, desde Israel se pasó al siguiente nivel. Se desveló la dirección de los padres de Rachel Szor, donde grupos de extrema derecha fueron a amenazarla, y desde el Gobierno se les ha advertido que, si ganan las elecciones, cambiarán las leyes para poder revocarles la ciudadanía israelí. Los cineastas han intentado no dar mucho pábulo a las provocaciones de Netanyahu. Desde Nueva York, en una entrevista para Haaretz, Yuval Abraham declaró que su idea es volver a su país. “No quiero ser un exiliado”, explicó y opinó sobre la posible revocación de su ciudadanía, para la que cree que “no hay fundamentos”. “Somos periodistas. Somos cineastas... La tormenta pasará, y volveremos para seguir adelante con lo siguiente”, zanjó. De momento la tormenta continúa, e Israel acaba de difundir un documental que copia la estética y el nombre de Naza para contar su versión del genocidio en Gaza y desacreditar a los cineastas.

Un mes antes, y pocas horas después de vivir la ovación de más de 20 minutos del Festival de Venecia, Yuval Abraham y Rachel Szor atendieron a un reducido grupo de periodistas internacionales entre los que se encontraba elDiario.es. Todavía no habían llegado las amenazas de Netanyahu, pero en directo llegó otra. “Acabo de ver que Elon Musk ha tuiteado sobre el documental”, compartió con los periodistas y leyó el contenido del mensaje: “Compara a la gente que aplaudía ayer con la gente que aplaudía el gulag de Stalin o algo por el estilo. No es un gran tuit, pero supongo que no me sorprende”, dijo guardando su móvil en el bolsillo.

Sabíamos que la gente iba a decir que son fake news, que iba a ser una reacción casi inmediata porque no quieren afrontar lo que están viendo

Yuval Abraham y Rachel Szor — Cineastas

Aunque los ataques no se habían recrudecido, aquella mañana ya habían llegado acusaciones de que se habían inventado los testimonios e insultos. Intuían que iba a ocurrir. “Sabíamos que la gente iba a decir que son fake news, que iba a ser una reacción casi inmediata porque no quieren afrontar lo que están viendo. Es una salida fácil: decir que no es real, que es IA, que es falso. Nosotros sabemos que todo eso es 100% real. Por eso nos pareció muy lógico invitar también a The Guardian y hacerlo en colaboración; al fin y al cabo, es un periódico con mucha trayectoria. Queríamos que ellos lo examinaran y llegaran a la misma conclusión que nosotros, y es lo que pasó”, subraya Yuval Abraham volviendo a hacer hincapié en la verificación de cada testimonio.

También acababan de llegar las primeras reacciones desde Israel. “Muchos dicen que buscamos los elogios de los antisemitas o que estamos haciendo esto por dinero. Y por eso es importante para nosotros proyectar la película en Israel, para que les resulte cada vez más difícil decir esas cosas. Quienes tienen que ver la película son los israelíes, los estadounidenses, los alemanes. Hay sectores de la población mundial que siguen negando lo que está sucediendo. Así que llegar a esas personas es el principal desafío y la tarea fundamental que debemos realizar; porque si queremos impulsar un cambio en la gente, confrontarla con lo que no ven, o con lo que voluntariamente eligen no ver, es lo que debemos hacer”, dice con contundencia.

A pesar de las elecciones en Israel, no es optimista en cuanto a que un cambio de líder pueda acabar con el genocidio. Reconoce que “hay casos en la historia en los que realmente se nota que un individuo carga con gran parte de la responsabilidad y en cuanto se aparta a esa persona se produce un cambio repentino”. Sin embargo, en el caso de Palestina, cree que “es difícil pensar que solo es una cuestión de Netanyahu”. “Aunque hubiera habido otro primer ministro el 7 de octubre, los resultados en Gaza habrían sido prácticamente los mismos. Quizás habría terminado un poco antes. Creo que de marzo a octubre de 2025 sí que fue una decisión personal de Netanyahu no actuar de otra manera”, analiza.

Los directores de 'NAZA? Rachel Szor y Yuval Abraham con el Premio Especial del Jurado en el Festival de Venecia. EFE/EPA/BUESRA TASDEMIR

Para el director, Netanyahu “tenía miedo de perder su Gobierno, porque los sectores de extrema derecha de su coalición lo habrían abandonado”. Sin embargo, pese a esa casuística, tiene claro que “la mayor parte habría sucedido tal como ha ocurrido” y apunta a un futuro donde la masacre podría continuar: “Gran parte de esto seguirá ocurriendo en la etapa posterior a Netanyahu. Espero que destituyan a Netanyahu, ya que considero que su salida es una condición previa para un proceso que podría conducir, con el tiempo, a algún tipo de cambio; sin embargo, ese proceso no concluirá simplemente con su destitución, porque el próximo Gobierno será también de derechas. Las políticas fundamentales respecto a los palestinos seguirán siendo las mismas. No cambiarán si Naftali Bennett o Gadi Eisenkot asumen el cargo de primer ministro”.

En el mismo sitio donde Yuval y Rachel dan la entrevista, el año anterior estaba sentada Kaouther Ben Hania, la directora de La voz de Hind, que también compitió en el Festival de Venecia. El contexto era muy diferente. Las calles del Lido estaban llenas de manifestaciones contra el genocidio y el tema estaba constantemente en la agenda mediática. Tras el supuesto alto al fuego del 25 de octubre, desapareció de las noticias casi por completo. Rachel Szor toma la palabra y habla por los dos para aclarar que para ellos también “se trata de un alto el fuego ficticio”, ya que “se sigue matando a civiles y la destrucción en Gaza continúa”.

El desafío actual para Europa es lograr un consenso tal que ni siquiera un gobierno de derechas como el italiano bloquee las sanciones a Israel

Yuval Abraham y Rachel Szor — Cineastas

Tienen la sensación de que a pesar de todo lo que se ha hablado en los últimos tres años sobre el genocidio del pueblo palestino, eso no ha logrado pararlo y que ahora “el tema ha desaparecido por completo del discurso público”. “No sabemos si esta película será lo que vuelva a ponerlo sobre la mesa. Por supuesto, la razón principal por la que la hicimos es para que la gente hable de ello, para que conozca el funcionamiento interno de los sistemas. Pero toda la información ya estaba ahí; los periodistas palestinos han estado hablando del tema y documentándolo”, cuenta Szor.

El posible cambio creen que es “demasiado lento”; pero sí notan que algo se ha modificado, y ponen en valor a los “gobiernos que están modificando sus políticas”, pero también a aquellos como “el de Italia o el de Alemania que bloquean ciertas sanciones que otros países europeos desean imponer”. Por ello señalan como “el desafío actual para Europa es lograr un consenso tal que ni siquiera un gobierno de derechas como el italiano bloquee las sanciones a Israel”.

En este posible contexto, el desafío se sitúa principalmente en Alemania, un país con el que Yuval Abraham confiesa estar “muy enfadado” por cómo “está fallando estrepitosamente en el plano moral” y sus actos, en donde alegan que sus actuaciones son para “honrar su responsabilidad por el Holocausto”. “A mi juicio, están haciendo justo lo contrario de lo que deberían para asumir esa responsabilidad”, zanja.

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