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    <title><![CDATA[elDiario.es - Biodiversidad]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiario.es - Biodiversidad]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Bióloga y oceanógrafa, fue la primera persona en caminar por el fondo del mar a casi 400 metros de profundidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/biologa-oceanografa-primera-persona-caminar-fondo-mar-400-metros-profundidad-pm_1_13401108.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4b77991d-abf1-4a7c-ae83-d6a8a6068e38_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1242y343.jpg" width="1200" height="675" alt="Bióloga y oceanógrafa, fue la primera persona en caminar por el fondo del mar a casi 400 metros de profundidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Defensora del medio ambiente y de la vida de los océanos, Sylvia Earle ha pasado más de siete mil horas bajo el agua a la vez que ha roto barreras de género</p><p class="subtitle">Marinera y escritora, en 1991 se convirtió en la primera mujer en dar la vuelta al mundo a vela en solitario</p><p class="subtitle">'Reina del Desierto': la arqueóloga que hablaba ocho idiomas fue consejera de Lawrence de Arabia y realizó una gran expedición a Mesopotamia</p></div><p class="article-text">
        La legendaria doctora <strong>Sylvia Earle</strong>, conocida mundialmente como &ldquo;la dama de las profundidades&rdquo;, ha dedicado su existencia a desentra&ntilde;ar los misterios que ocultan los oc&eacute;anos terrestres. Nacida en Nueva Jersey en <strong>1935</strong>, su destino qued&oacute; sellado cuando su familia se mud&oacute; a una casa frente a las costas de Florida. Fue en ese entorno donde la joven Sylvia desarroll&oacute; una curiosidad insaciable por la flora y fauna marina que encontraba en la orilla del mar. A los diecisiete a&ntilde;os realiz&oacute; su primera inmersi&oacute;n, cumpliendo el sue&ntilde;o de observar el mundo submarino desde dentro, una pasi&oacute;n que mantiene activa tras ocho d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        Earle se form&oacute; acad&eacute;micamente con una brillantez que la llev&oacute; a doctorarse en ficolog&iacute;a, especialidad centrada en el estudio de las algas, por la prestigiosa Universidad de Duke. Su tesis doctoral fue un trabajo monumental que recopil&oacute; m&aacute;s de veinte mil ejemplares de algas en el Golfo de M&eacute;xico, sentando las bases de su prestigio cient&iacute;fico. En 1964 <strong>rompi&oacute; barreras de g&eacute;nero</strong> al participar en la primera expedici&oacute;n que explor&oacute; los fondos marinos de las Islas Seychelles. En aquel entonces, ella era la &uacute;nica <a href="https://www.eldiario.es/temas/mujer/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mujer</a> en un equipo compuesto por setenta hombres, marcando el inicio de su lucha por la igualdad en las ciencias marinas.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los momentos m&aacute;s significativos de su trayectoria ocurri&oacute; en 1970, cuando lider&oacute; el primer equipo de mujeres acuanautas en el innovador Proyecto Tektite II. Durante dos semanas, Earle y sus compa&ntilde;eras vivieron y trabajaron en un laboratorio submarino situado a quince metros de profundidad en las Islas V&iacute;rgenes de Estados Unidos. Esta experiencia no solo valid&oacute; la capacidad de las mujeres para realizar misiones de larga duraci&oacute;n bajo el agua, sino que tambi&eacute;n capt&oacute; la atenci&oacute;n medi&aacute;tica global. Aunque inicialmente fue <strong>rechazada</strong> para el Tektite I <strong>por ser mujer</strong>, su <strong>perseverancia</strong> la llev&oacute; a encabezar esta <strong>misi&oacute;n hist&oacute;rica</strong> que abri&oacute; puertas a futuras cient&iacute;ficas.
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                    alt="Como tecnóloga le permitió liderar expediciones propias y asesorar a diversas instituciones sobre la importancia de la exploración física del lecho marino"
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                Como tecnóloga le permitió liderar expediciones propias y asesorar a diversas instituciones sobre la importancia de la exploración física del lecho marino                            </span>
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        El hito m&aacute;s asombroso de su carrera se produjo en <strong>1979</strong>, cuando descendi&oacute; cerca de Haw&aacute;i para <strong>caminar por el fondo del oc&eacute;ano</strong> en mar abierto. Utilizando un traje presurizado especial, alcanz&oacute; la profundidad r&eacute;cord de 381 metros, convirti&eacute;ndose en la primera persona en lograrlo. Al apagar las luces de su traje en la inmensidad del abismo, descubri&oacute; un espect&aacute;culo fascinante de bioluminiscencia natural generado por las criaturas de las profundidades. Esta caminata solitaria en la oscuridad total reafirm&oacute; su conexi&oacute;n espiritual con el mar y la necesidad de entender esos ecosistemas remotos para garantizar su preservaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Consciente de que la ciencia necesitaba herramientas avanzadas, Earle se aventur&oacute; en el campo de la ingenier&iacute;a marina fundando empresas como Deep Ocean Engineering. Su objetivo era dise&ntilde;ar <strong>sistemas rob&oacute;ticos y sumergibles</strong> tripulados que permitieran al ser humano interactuar de forma segura con las profundidades m&aacute;s extremas. Fruto de este esfuerzo naci&oacute; el sumergible Deep Rover, una nave capaz de <strong>descender</strong> hasta los <strong>mil metros de profundidad</strong> para realizar investigaciones cient&iacute;ficas vitales. Esta faceta como tecn&oacute;loga le permiti&oacute; liderar expediciones propias y asesorar a diversas instituciones sobre la importancia de la exploraci&oacute;n f&iacute;sica del lecho marino.
    </p><p class="article-text">
        En 1990 fue designada como la <strong>primera mujer cient&iacute;fica jefe</strong> de la Administraci&oacute;n Nacional Oce&aacute;nica y Atmosf&eacute;rica de los Estados Unidos, conocida como <strong>NOAA</strong>. Desde este cargo de alta responsabilidad, gestion&oacute; pol&iacute;ticas p&uacute;blicas orientadas a la conservaci&oacute;n y el estudio sistem&aacute;tico del medio marino a nivel nacional. Sin embargo, dos a&ntilde;os despu&eacute;s decidi&oacute; renunciar a su puesto oficial para recuperar su independencia y poder denunciar con total libertad la falta de protecci&oacute;n oce&aacute;nica. Earle afirm&oacute; que, como ciudadana de a pie, podr&iacute;a actuar y decir cosas que no eran apropiadas para un alto funcionario, priorizando siempre la salud del planeta azul.
    </p><h2 class="article-text">Premios y reconocimientos</h2><p class="article-text">
        Su labor activista alcanz&oacute; una dimensi&oacute;n global tras recibir el prestigioso Premio TED en el a&ntilde;o 2009, donde pronunci&oacute; una charla que inspir&oacute; a millones de personas. Con el dinero del premio fund&oacute; la iniciativa Mission Blue, dedicada a crear una <strong>red mundial de &aacute;reas marinas protegidas</strong>. Estos &ldquo;Hope Spots&rdquo; son lugares cr&iacute;ticos para la salud del oc&eacute;ano que requieren medidas urgentes para restaurar su <a href="https://www.eldiario.es/temas/biodiversidad/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">biodiversidad</a> y protegerlos de la sobreexplotaci&oacute;n. A trav&eacute;s de esta plataforma, Earle ha unido a organizaciones, empresas y ciudadanos en un esfuerzo colectivo por salvaguardar el coraz&oacute;n azul de la Tierra.
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de su vida, ha pasado <strong>m&aacute;s de siete mil horas bajo el agua</strong> y ha recibido m&aacute;s de cien premios internacionales por su incansable defensa del <a href="https://www.eldiario.es/temas/medio-ambiente/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">medio ambiente</a>. En el a&ntilde;o 2018, su legado fue reconocido con el Premio Princesa de Asturias de la Concordia por su contribuci&oacute;n a la conservaci&oacute;n de los oc&eacute;anos. Recientemente, PADI la ha nombrado su primera Embajadora Em&eacute;rita, destacando su papel como gu&iacute;a espiritual para las nuevas generaciones de buceadores y conservacionistas. Earle contin&uacute;a trabajando hoy en d&iacute;a con la misma energ&iacute;a, recordando que la salud de la humanidad est&aacute; intr&iacute;nsecamente ligada a la salud de los oc&eacute;anos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/biologa-oceanografa-primera-persona-caminar-fondo-mar-400-metros-profundidad-pm_1_13401108.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Jul 2026 10:30:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Biodiversidad,Medio ambiente,Océanos,Mujer,mujeres]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El fuego se ceba con las zonas protegidas: el mapa del medio millón de hectáreas arrasadas por los incendios]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/fuego-ceba-zonas-protegidas-mapa-medio-millon-hectareas-arrasadas-incendios_1_13397145.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e0240e12-75b5-4930-bd48-769b69c4d654_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El fuego se ceba con las zonas protegidas: el mapa del medio millón de hectáreas arrasadas por los incendios"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El incendio de La Mierla (Guadalajara) se coloca entre los fuegos que más superficie han quemado de un espacio protegido, un fenómeno que en lo que va de siglo ha arrasado cientos de miles de hectáreas principalmente en el noroeste peninsular y las áreas forestales canarias
</p><p class="subtitle">El incendio de La Mierla ha quemado ya 29.000 hectáreas y se frena su avance hacia Soria
</p></div><p class="article-text">
        El incendio de <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/guadalajara/incendio-mierla-sigue-avanzando-obliga-evacuar-pueblos-soria_1_13394862.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Mierla</a> ha arrasado m&aacute;s de 26.000 hect&aacute;reas del parque natural de la Sierra Norte de Guadalajara, seg&uacute;n las primeras estimaciones. Se convertir&iacute;a, a falta del perimetraje final, en el fuego que m&aacute;s terreno protegido ha quemado en Espa&ntilde;a durante el &uacute;ltimo cuarto de siglo. 
    </p><p class="article-text">
        Desde el a&ntilde;o 2000, m&aacute;s de 661.000 hect&aacute;reas en espacios protegidos han ardido en Espa&ntilde;a, seg&uacute;n una estimaci&oacute;n realizada por elDiario.es. Esto equivale a algo m&aacute;s del 8% de toda la superficie protegida del pa&iacute;s. En el siguiente mapa puedes ver todos los fuegos que se han producido en Espa&ntilde;a este siglo &mdash;que hayan quemado m&aacute;s de 30 hect&aacute;reas&mdash; y cu&aacute;les han afectado a terrenos y ecosistemas protegidos por su especial inter&eacute;s ecol&oacute;gico, singularidad o por su diversidad biol&oacute;gica, entre otros.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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  <div class="leyenda-esprot" id="leyenda-caja-esprot">
    <span class="leyenda-item-esprot"><span class="leyenda-poligono-esprot leyenda-fuego-esprot"></span> Incendios</span>
    <span class="leyenda-item-esprot"><span class="leyenda-poligono-esprot leyenda-ep-esprot"></span> Espacios protegidos</span>
  </div>

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      <div class="timeline-marcador-esprot oculto-esprot" id="marcador-esprot"><span id="anio-valor-esprot">2026</span></div>
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</div>

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    </figure><p class="article-text">
        Para conocer la superficie protegida afectada, en elDiario.es hemos cruzado el &aacute;rea total de los espacios protegidos &mdash;que incluye espacios Red Natura, paisajes protegidos adem&aacute;s de parques naturales, nacionales, paisajes, reservas y monumentos naturales&mdash; que publica el <a href="https://www.miteco.gob.es/es/biodiversidad/temas/espacios-protegidos/espacios-naturales-protegidos.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ministerio para la Transici&oacute;n Ecol&oacute;gica y el Reto Demogr&aacute;fico</a> (Miteco) con el perimetraje de los incendios forestales que realiza el <a href="https://forest-fire.emergency.copernicus.eu/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sistema Europeo de Informaci&oacute;n sobre Incendios Forestales</a> (EFFIS) a partir del an&aacute;lisis de im&aacute;genes satelitales. 
    </p><p class="article-text">
        El a&ntilde;o 2025 fue, con diferencia, en el que m&aacute;s superficie protegida ardi&oacute; en Espa&ntilde;a: m&aacute;s de 100.000 hect&aacute;reas que afectaron a entornos naturales como la Sierra de Gredos, los Picos de Europa o el Lago de Sanabria. Tambi&eacute;n fue un a&ntilde;o r&eacute;cord en superficie arrasada por incendios. Y 2026 ya va por el mismo camino. El 38% de la superficie que se ha quemado este a&ntilde;o ha sido en espacios protegidos y, aunque no se quemase ni una hect&aacute;rea m&aacute;s, a 21 de julio, este ser&iacute;a ya el cuarto a&ntilde;o con m&aacute;s superficie protegida quemada, solo por detr&aacute;s de 2004, 2022 y 2025. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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<div class="titulo-esprot">
  <h2>Más de 600.000 hectáreas protegidas se han quemado en el último cuarto de siglo</h2>
  <p>Evolución anual de las hectáreas quemadas en toda España según EFFIS y cuánto se quemó dentro de espacios naturales protegidos</p>
</div>
<div id="cont-evol-esprot">
  <div id="graf-evol-esprot"></div>
</div>
<p class="fuente-esprot">Fuente: EFFIS (Copernicus). Los datos de 2026 son preliminares.</p>

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    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;En los &uacute;ltimos a&ntilde;os estamos batiendo r&eacute;cords de todo en incendios: de superficie, de grandes incendios, de altura, de personas evacuadas&hellip;&rdquo;, enumera Cristina Sant&iacute;n, jefa del Departamento de Biodiversidad y Cambio Global del CSIC. &ldquo;Espa&ntilde;a tiene, en su mayor&iacute;a, un clima mediterr&aacute;neo que, por sus caracter&iacute;sticas, es proclive a incendios: suficiente precipitaci&oacute;n para que la vegetaci&oacute;n crezca y sequ&iacute;a estival que hace que esa vegetaci&oacute;n est&eacute; m&aacute;s seca y, por lo tanto, m&aacute;s susceptible a quemarse. Es decir, es normal que haya incendios en las zonas naturales, esto incluye las &aacute;reas protegidas. El problema es que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os se sale todo de la normalidad, con incendios m&aacute;s grandes, severos y peligrosos, tanto para personas como para los ecosistemas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Esta casu&iacute;stica se ve avivada por unas condiciones meteorol&oacute;gicas, provocadas por el cambio clim&aacute;tico, m&aacute;s propicias a que los <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/calor-extremo-deja-30-000-hectareas-arrasadas-miles-evacuados-12-muertos-incendios-espana_1_13372118.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">incendios empeoren</a> una vez que <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/coctel-calor-extremo-negligencias-desata-ola-incendios-arrasa-miles-hectareas_1_13360106.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">algo o alguien los enciende</a>, como temperaturas elevadas y <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/espana-entra-ola-calor-inedita-temperaturas-45-grados_1_13392964.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">olas de calor</a> que se encadenan. 
    </p><p class="article-text">
        Si miramos los 12 incendios m&aacute;s destructivos para espacios protegidos del siglo XXI, siete se han producido en los &uacute;ltimos cinco a&ntilde;os. A la cabeza se sit&uacute;a el incendio de La Mierla (Guadalajara), que comenz&oacute; el 16 de julio y, seg&uacute;n el perimetraje provisional de EFFIS, a 21 de julio<em> </em>ya ha quemado 26.588 hect&aacute;reas, la mayor&iacute;a en el Parque Natural de la Sierra Norte de Guadalajara y algunas en los Cerros Volc&aacute;nicos de La Mi&ntilde;osa. A las especies de flora protegida de estas zonas, se a&ntilde;aden 260 clases de animales que las habitan, la mayor&iacute;a de ellas, especies protegidas. 
    </p><p class="article-text">
        El 75% de la superficie quemada en &aacute;reas protegidas est&aacute; vinculada a incendios como el de La Mierla: grandes fuegos de alta intensidad y dimensiones &mdash;m&aacute;s de 500 hect&aacute;reas&mdash;. Federico Grillo, jefe de Emergencia del Cabildo de Gran Canaria, ya avis&oacute; del fen&oacute;meno de los megaincendios durante los fuegos de esa zona en 2019. &ldquo;Est&aacute; sucediendo en otros lados: incendios que no se han visto nunca, con unas longitudes de llamas y una velocidad de propagaci&oacute;n que parecen m&aacute;s tormentas de fuego que un incendio convencional y cada vez nos cuesta m&aacute;s&rdquo;. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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<div class="titulo-esprot">
  <h2>El perímetro de los 12 incendios que más han afectado a espacios protegidos</h2>
  <p>Superficie quemada detectada por satélite en los principales incendios que afectaron a áreas protegidas desde el 2000 hasta la actualidad</p>
</div>
<div id="cont-minis-esprot"></div>

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    { ids: ['561620'], titulo: 'La Mierla (Guadalajara)' },
    { ids: ['278504'], titulo: 'Manzaneda (Ourense)' },
    { ids: ['33173'], titulo: 'Escacena del Campo (Huelva)' },
    { ids: ['278477'], titulo: 'A Veiga (Ourense)' },
    { ids: ['278481'], titulo: 'Burón (León)' },
    { ids: ['37355'], titulo: 'San Bartolomé de Tirajana (Gran Canaria)' },
    { ids: ['37415'], titulo: 'Icod de los Vinos (Tenerife)' },
    { ids: ['218653'], titulo: 'Candelaria (Tenerife)' },
    { ids: ['206702'], titulo: 'Folgoso do Courel (Lugo)' },
    { ids: ['55350'], titulo: 'Estepona (Málaga)' },
    { ids: ['33797'], titulo: 'Castellar (Jaén)' },
    { ids: ['11942'], titulo: 'Huelva (Moguer)' },
  ]);
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    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Es particularmente dram&aacute;tico que se queme un espacio protegido. Si hemos decidido que est&aacute; protegido es porque tiene una serie de valores ecol&oacute;gicos y de biodiversidad. Que se queme implica que se destruyen estos valores. Al final son da&ntilde;os a la biodiversidad protegida, tanto de animales como de plantas. Si se quema el h&aacute;bitat de una especie, las plantas no pueden escapar. Los animales s&iacute;, pero se acaba su h&aacute;bitat, y, aunque se puede ir a un prao o a una carretera, sus probabilidades de supervivencia y las de su especie se reducen mucho&rdquo;, apunta el doctor en Biolog&iacute;a, Alfredo Fern&aacute;ndez Ojanguren. 
    </p><p class="article-text">
        Hasta el incendio de La Mierla, el fuego que m&aacute;s superficie protegida hab&iacute;a arrasado era el de Manzaneda (Ourense), uno de los que arras&oacute; el noroeste peninsular en 2025. Adem&aacute;s, el a&ntilde;o pasado, los incendios <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/incendios-agosto-baten-records-altitud-fuego-amenaza-asaltar-polvorin-montanas_1_12562090.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">batieron r&eacute;cords de altitud</a>: nunca se hab&iacute;a quemado tanto terreno en cotas tan altas.
    </p><p class="article-text">
        Se quemaron m&aacute;s de 23.000 hect&aacute;reas en el Macizo Central Ourensano (la parte m&aacute;s alta del Macizo Galaico) que es adem&aacute;s el terreno protegido m&aacute;s afectado por los incendios. En los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os se ha quemado el 155% de su superficie acumulada, es decir, es como si se hubiese quemado entero una vez y media. 
    </p><p class="article-text">
        En el siguiente gr&aacute;fico puedes ver la relaci&oacute;n entre el n&uacute;mero de incendios y el porcentaje de superficie acumulada que se ha quemado en cada espacio protegido en Espa&ntilde;a. &iquest;Cu&aacute;les destacan?
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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<div class="titulo-esprot">
  <h2>Qué espacios protegidos se queman más y en más ocasiones</h2>
  <p>Cada burbuja es un espacio protegido: el eje horizontal es el número de incendios que le han afectado y el vertical, el porcentaje acumulado de su superficie que ha ardido. El tamaño representa la superficie total del espacio.</p>
</div>
<div id="cont-scatter-esprot">
  <div id="graf-scatter-esprot"></div>
</div>
<p class="fuente-esprot">Fuente: EFFIS (Copernicus) y Red de Espacios Naturales Protegidos. El porcentaje puede superar el 100% cuando una zona ha ardido más de una vez.</p>


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    </figure><p class="article-text">
        Principalmente, las zonas protegidas del noroeste y las islas Canarias. Como se ve en el mapa que abre esta informaci&oacute;n, una gran parte de los incendios en Espa&ntilde;a se concentran en el noroeste peninsular, donde se sit&uacute;an espacios protegidos como el lago de Sanabria, Ancares-Courel o el propio Macizo. El a&ntilde;o pasado vivieron <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/verano-catastrofico-2025-peor-ano-incendios-siglo-xxi-registra-fuegos-voraces-historia_1_12541617.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un verano particularmente catastr&oacute;fico</a>, pero son zonas que suelen quemarse porque cuentan con mucho matorral &mdash;la vegetaci&oacute;n que m&aacute;s arde&mdash; y tienen adem&aacute;s una orograf&iacute;a que complica la extinci&oacute;n de los incendios.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es una zona poco poblada, con muy poca red de infraestructuras, pocas pistas y mucho terreno forestal&rdquo;, comenta F&eacute;lix P&eacute;rez, presidente de la Asociaci&oacute;n Profesional de Axentes Forestais e Medioambientais de Galicia. Ocurre lo mismo en la Monta&ntilde;a Oriental de Cantabria, es una de las afectadas por el incendio de Soba, que es el tercero que m&aacute;s superficie protegida ha quemado este a&ntilde;o. Tambi&eacute;n es, junto al Macizo Central, la otra superficie de m&aacute;s de 20.000 hect&aacute;reas que ha visto arder m&aacute;s del 100% de su superficie en los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        Las pendientes, los barrancos, la altitud o la escasez de pistas forestales tambi&eacute;n han complicado la extinci&oacute;n de los incendios en este espacio protegido. Pero los expertos consultados coinciden en que no es una caracter&iacute;stica inherente a todo el terreno protegido en Espa&ntilde;a. &ldquo;No es gen&eacute;rico a todos los espacios protegidos, las Fragas do Eume (A Coru&ntilde;a) por ejemplo, tambi&eacute;n es una zona muy escarpada, pero est&aacute; cerca un n&uacute;cleo de poblaci&oacute;n importante y tienen unas infraestructuras mejores aunque sea un espacio protegido&rdquo;, explica F&eacute;lix P&eacute;rez.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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<div class="titulo-esprot">
  <h2>Los espacios protegidos donde más superficie se ha quemado en el siglo XXI</h2>
  <p>Hectáreas quemadas acumuladas en cada espacio natural protegido y número de incendios que le han afectado (2000-2026).</p>
</div>
<div id="cont-ranking-esprot">
  <div id="graf-ranking-esprot"></div>
</div>
<p class="fuente-esprot">Fuente: EFFIS (Copernicus) y Red de Espacios Naturales Protegidos.</p>

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    </figure><p class="article-text">
        Cristina Sanchis advierte de que un incendio en un &aacute;rea protegida suele generar m&aacute;s alarma, pero no implica que haya que intervenir directamente en su recuperaci&oacute;n: &ldquo;Algunos espacios tienen sus estrategias para adaptarse a esa perturbaci&oacute;n natural que es un incendio. Hay que darles una oportunidad para ver si se regeneran y si no, ayudarlos&rdquo;, apunta. La vegetaci&oacute;n de las Islas Canarias, por ejemplo, es muy diferente a la del resto de Espa&ntilde;a y el pino canario es famoso por su resistencia a los incendios y lo r&aacute;pido que rebrota. 
    </p><p class="article-text">
        Es tambi&eacute;n uno de los territorios que cuenta con un espacio protegido particularmente afectado por los incendios. La Corona Forestal de Tenerife es el cuarto espacio con m&aacute;s hect&aacute;reas quemadas este siglo: m&aacute;s de 29.000. Solo por detr&aacute;s del Macizo Central, la Sierra Norte de Guadalajara y la zona del Lago de Sanabria. 
    </p><p class="article-text">
        Una particularidad de esta zona es que, cuando se ha quemado, lo ha hecho adem&aacute;s a lo grande. Ha tenido siete incendios en el &uacute;ltimo siglo, pero ha afectado al 72% de su superficie, teniendo en cuenta que se trata de un espacio de 41.000 hect&aacute;reas, el mayor de Canarias, es una proporci&oacute;n bastante elevada. Sobre todo si comparamos el n&uacute;mero de incendios de las otras zonas m&aacute;s perjudicadas: 171 en el Macizo Central; 81 en el Lago de Sanabria o 78 en Ancares-Courel. 
    </p><p class="article-text">
        Estos datos tambi&eacute;n muestran una concentraci&oacute;n del n&uacute;mero de incendios en espacios protegidos que se queman muchas veces. Entonces, &iquest;podr&iacute;an evitarse? La respuesta es complicada: &ldquo;El fuego est&aacute; aqu&iacute; desde hace 400 millones de a&ntilde;os y va a seguir estando. Los que tenemos que adaptarnos somos nosotros a &eacute;l y tenemos tanto conocimiento como tecnolog&iacute;a&rdquo;, apunta Cristina Sant&iacute;n. &ldquo;Pero en las zonas naturales es m&aacute;s dif&iacute;cil. Si desbrozas un bosque o quitas los matorrales se va a quemar menos, s&iacute;, pero la idea es que tenemos que encontrar un equilibrio entre reducir el riesgo de incendios peligrosos sin reducir el valor natural de estas &aacute;reas protegidas&rdquo;, concluye. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ainhoa Díez, Raúl Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/fuego-ceba-zonas-protegidas-mapa-medio-millon-hectareas-arrasadas-incendios_1_13397145.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Jul 2026 20:24:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El fuego se ceba con las zonas protegidas: el mapa del medio millón de hectáreas arrasadas por los incendios]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Incendios,Espacios protegidos,elDiario.es datos,Mapas en elDiario.es,Emergencia climática,Cambio climático,Parques naturales,Naturaleza,Biodiversidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Marinera y escritora, en 1991 se convirtió en la primera mujer en dar la vuelta al mundo a vela en solitario]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/marinera-escritora-1991-convirtio-primera-mujer-dar-vuelta-mundo-vela-solitario-pm_1_13396004.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e142ad87-c2ca-469e-b5c8-f1cc6d380ade_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x551y474.jpg" width="1200" height="675" alt="Marinera y escritora, en 1991 se convirtió en la primera mujer en dar la vuelta al mundo a vela en solitario"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tras completar con éxito la mítica regata, Isabelle Autissier, nacida en París en 1956, abandonó la enseñanza para dedicarse completamente a la navegación</p><p class="subtitle">La investigadora y bibliotecaria que documentó innumerables subidas al Himalaya y dio nombre a una montaña</p><p class="subtitle">La exposición que homenajea a la autora de una de las fotografías más icónicas del siglo XX</p></div><p class="article-text">
        <strong>Isabelle Autissier</strong> naci&oacute; en <strong>Par&iacute;s</strong> en octubre de 1956, creciendo en un entorno de cinco hermanas. Fue a los seis a&ntilde;os cuando descubri&oacute; su pasi&oacute;n por la vela en las costas de <strong>Breta&ntilde;a</strong>, navegando inicialmente con su padre en embarcaciones peque&ntilde;as. Esta conexi&oacute;n temprana con el oc&eacute;ano marc&oacute; el inicio de una vida dedicada por completo a la inmensidad azul y los desaf&iacute;os n&aacute;uticos. Sus padres fomentaron en ella la autonom&iacute;a y la confianza, ense&ntilde;&aacute;ndole que no hab&iacute;a l&iacute;mites para sus metas por ser mujer. Aquellas primeras traves&iacute;as desde <a href="https://www.eldiario.es/temas/francia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Francia</a> hacia Gran Breta&ntilde;a o Espa&ntilde;a fueron los cimientos de una carrera legendaria que cambiar&iacute;a la historia. 
    </p><p class="article-text">
        El mar se convirti&oacute; pronto en su refugio y hogar, un espacio donde la ciencia y los sue&ntilde;os se encuentran. Durante su juventud, su fascinaci&oacute;n por los libros de aventuras la llev&oacute; a so&ntilde;ar con navegar por los mares del sur. Tras formarse como <strong>ingeniera agr&oacute;noma </strong>especializada en halie&uacute;tica en <strong>Rennes</strong>, Isabelle comenz&oacute; su carrera profesional vinculada a la investigaci&oacute;n pesquera. Durante los a&ntilde;os ochenta, compagin&oacute; su labor docente en la Escuela Mar&iacute;tima de <strong>La Rochelle</strong> con la construcci&oacute;n de su propio barco. Se trataba del Parole, un sloop de acero con el que realiz&oacute; sus primeras traves&iacute;as oce&aacute;nicas en solitario por el Atl&aacute;ntico. 
    </p><p class="article-text">
        Con esta experiencia previa, decidi&oacute; entrar en el exigente mundo de la <strong>competici&oacute;n</strong> de altura participando en diversas regatas francesas. Su &eacute;xito en la Mini-Transat de 1987, donde obtuvo el tercer puesto, confirm&oacute; su gran talento. Fue el preludio necesario para afrontar el reto que la consagrar&iacute;a definitivamente como una pionera absoluta de los grandes oc&eacute;anos. Sus conocimientos t&eacute;cnicos como ingeniera le permitieron entender el <a href="https://www.eldiario.es/temas/oceanos/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mar</a> no solo como emoci&oacute;n, sino como un objeto de estudio.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Fue a los seis años cuando descubrió su pasión por la vela en las costas de Bretaña, navegando inicialmente con su padre en embarcaciones pequeñas"
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                Fue a los seis años cuando descubrió su pasión por la vela en las costas de Bretaña, navegando inicialmente con su padre en embarcaciones pequeñas                            </span>
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        El a&ntilde;o 1991 qued&oacute; grabado en los anales de la n&aacute;utica cuando Isabelle complet&oacute; con &eacute;xito el BOC Challenge. Al finalizar esta regata, se convirti&oacute; oficialmente en la <strong>primera mujer en dar la vuelta al mundo en solitario</strong> en competici&oacute;n. Este hito hist&oacute;rico la llev&oacute; a abandonar definitivamente la ense&ntilde;anza para dedicarse profesionalmente y a tiempo completo a la navegaci&oacute;n. La haza&ntilde;a demostr&oacute; su capacidad para enfrentar los vientos huracanados y las condiciones m&aacute;s extremas del planeta sin ayuda externa. Su &eacute;xito no solo fue un logro deportivo personal, sino que rompi&oacute; barreras de g&eacute;nero en un mundo tradicionalmente masculino. 
    </p><p class="article-text">
        A partir de ese momento, su nombre se convirti&oacute; en un referente de <strong>superaci&oacute;n</strong> y <strong>valent&iacute;a</strong> para navegantes de todo el mundo. Aquella vuelta al mundo fue apenas el comienzo de una serie de desaf&iacute;os t&eacute;cnicos y humanos en mar abierto. Durante la d&eacute;cada de los noventa, Autissier continu&oacute; desafiando los l&iacute;mites de la velocidad con innovaciones tecnol&oacute;gicas como la <strong>quilla basculante</strong>. En 1994 bati&oacute; el r&eacute;cord de la ruta Nueva York-San Francisco por el Cabo de Hornos con su tripulaci&oacute;n. Su enfoque siempre combin&oacute; la pasi&oacute;n con el rigor cient&iacute;fico, dise&ntilde;ando sistemas de seguridad avanzados para las embarcaciones de competici&oacute;n. Particip&oacute; en eventos de gran prestigio internacional como la Vend&eacute;e Globe, consolidando su reputaci&oacute;n como una de las skippers m&aacute;s respetadas. Cada milla recorrida fortalec&iacute;a su convicci&oacute;n de que navegar era la mejor forma de explorar los sentimientos y la propia naturaleza. 
    </p><p class="article-text">
        Fue galardonada como la mejor navegante del a&ntilde;o en 1996 por la federaci&oacute;n internacional de vela. Su liderazgo en el dise&ntilde;o naval permiti&oacute; que otros navegantes adoptaran medidas de rescate que ella misma perfeccion&oacute;. La trayectoria de Isabelle tambi&eacute;n estuvo marcada por naufragios dram&aacute;ticos que pusieron a prueba su inmensa resistencia f&iacute;sica y mental. En 1994 fue rescatada en el &Iacute;ndico tras sufrir da&ntilde;os estructurales graves por una ola gigante. A&ntilde;os despu&eacute;s, en 1999, su barco volc&oacute; y ella permaneci&oacute; 24 horas en una burbuja de aire. Fue su amigo y competidor <strong>Giovanni Soldini</strong> quien acudi&oacute; en su auxilio en una operaci&oacute;n de rescate recordada por su hermandad. Tras estos incidentes, decidi&oacute; abandonar las regatas en solitario, aunque nunca dej&oacute; de navegar en equipo o con fines cient&iacute;ficos.
    </p><h2 class="article-text">Escritora y activista</h2><p class="article-text">
        Estas experiencias de supervivencia extrema reforzaron su respeto absoluto por el poder del oc&eacute;ano y la solidaridad entre marinos. Su capacidad para sobreponerse a la p&eacute;rdida de sus barcos demostr&oacute; una fortaleza de car&aacute;cter excepcional y modesta. Paralelamente a su vida en el mar, Isabelle Autissier desarroll&oacute; una prol&iacute;fica y exitosa carrera como <strong>escritora</strong> de narrativa y ensayo. Su primer gran &eacute;xito literario, <em><strong>Seule la mer s'en souviendra</strong></em>, publicado en 2009, explor&oacute; la complejidad de las emociones humanas. Otras obras destacadas como <em><strong>Soudain, seuls</strong></em>, que fue finalista del Premio Goncourt, narran historias de supervivencia adaptadas incluso al cine. A trav&eacute;s de sus relatos, ha logrado transmitir la belleza y los peligros de lugares remotos como las g&eacute;lidas islas Kerguelen. 
    </p><p class="article-text">
        Su literatura es un reflejo de su propia vida, donde la aventura se entrelaza con una reflexi&oacute;n profunda sobre la fragilidad. Ha recibido premios como el Prix Marine y el Premio Maurice-Genevoix, consolid&aacute;ndose como una de las voces literarias m&aacute;s originales. Escribir se convirti&oacute; para ella en otra forma de navegar por los sentimientos y las historias del mundo. El compromiso de Autissier con la conservaci&oacute;n del medio ambiente la llev&oacute; a asumir la <strong>presidencia de WWF Francia</strong> en 2009. Desde esta posici&oacute;n, ha trabajado incansablemente para concienciar sobre la crisis clim&aacute;tica y la urgente necesidad de proteger la biodiversidad. Ha liderado expediciones cient&iacute;ficas a la Ant&aacute;rtida y Groenlandia para dar testimonio directo de los cambios ambientales que sufre el planeta. Su filosof&iacute;a se resume en la idea de que no puede haber seres humanos sanos viviendo en un planeta que est&aacute; enfermo. Como presidenta de honor, sigue siendo una voz influyente en la defensa de los ecosistemas marinos y la gesti&oacute;n sostenible.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/marinera-escritora-1991-convirtio-primera-mujer-dar-vuelta-mundo-vela-solitario-pm_1_13396004.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Jul 2026 12:04:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Marinera y escritora, en 1991 se convirtió en la primera mujer en dar la vuelta al mundo a vela en solitario]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Mujer,Francia,Biodiversidad,Medio ambiente]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Este parque natural alberga hasta 15 lagunas unidas por arroyos, torrentes o cascadas de aguas turquesas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/parque-natural-alberga-15-lagunas-unidas-arroyos-torrentes-cascadas-aguas-turquesas-pm_1_13395257.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/799a6839-23ec-405c-b552-d40be11952fd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Este parque natural alberga hasta 15 lagunas unidas por arroyos, torrentes o cascadas de aguas turquesas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las Lagunas de Ruidera, situadas entre las provincias de Ciudad Real y Albacete, se extienden a lo largo de un valle de 30 kilómetros dando forma al nacimiento del río Guadiana</p><p class="subtitle">El efecto del viento hace que las curiosas salinas de este bosque canario lleguen a crecer hasta de manera horizontal</p><p class="subtitle">Esta es la preciosa laguna de 1.400 hectáreas y con tanta sal como el Mar Muerto pero en la que está prohibido bañarse</p></div><p class="article-text">
        Las <strong>Lagunas de Ruidera</strong> son todo un para&iacute;so acu&aacute;tico en el coraz&oacute;n de <a href="https://www.eldiario.es/temas/castilla-la-mancha/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Castilla-La Mancha</a>, situadas justo en el l&iacute;mite entre las provincias de <a href="https://www.eldiario.es/temas/ciudad-real/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ciudad Real</a> y <a href="https://www.eldiario.es/temas/albacete/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Albacete</a>. Este complejo sistema lagunar est&aacute; compuesto por <strong>15 lagunas</strong> que se extienden a lo largo de un valle de 30 kil&oacute;metros, dando forma al nacimiento del <strong>r&iacute;o Guadiana</strong>. Es considerado uno de los entornos naturales m&aacute;s sorprendentes y pintorescos de toda Espa&ntilde;a por su asombrosa diversidad de paisajes. La belleza de sus aguas cristalinas, que lucen un intenso azul turquesa, cautiva a los visitantes que llegan desde diversos puntos de la geograf&iacute;a nacional e internacional. 
    </p><p class="article-text">
        Este oasis de frescura contrasta fuertemente con la aridez caracter&iacute;stica de la llanura manchega, ofreciendo un refugio visual y ecol&oacute;gico de gran valor. La gesti&oacute;n del parque se reparte entre municipios como <strong>Ruidera</strong> y <strong>Ossa de Montiel</strong>, integrando la comarca del Campo de Montiel. La sabidur&iacute;a de la <a href="https://www.eldiario.es/temas/naturaleza/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">naturaleza</a> se adue&ntilde;&oacute; de este lugar hace siglos para crear un paraje de gran encanto y grandeza. Visitar este lugar supone conectar con la esencia de un humedal que ha sido declarado como <strong>Reserva de la Biosfera</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El rasgo geol&oacute;gico m&aacute;s distintivo de este paraje son las <strong>barreras travert&iacute;nicas</strong>, formaciones de toba que act&uacute;an como presas naturales cerrando el cauce de las aguas. Estas estructuras permiten que las lagunas se desborden unas en otras, creando un espect&aacute;culo de cascadas y saltos de agua que conectan todo el sistema. El agua, cargada de carbonatos, precipita al aflorar desde los acu&iacute;feros subterr&aacute;neos, construyendo estas barreras a lo largo de los siglos de forma constante. La disposici&oacute;n escalonada de las lagunas genera <strong>un desnivel total de 120 metros</strong> desde la primera, la Blanca, hasta la &uacute;ltima, la Cenagosa.
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                    alt="El Parque Natural de las Lagunas de Ruidera es un destino imprescindible para cualquier amante de los grandes espacios naturales y la calma"
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                El Parque Natural de las Lagunas de Ruidera es un destino imprescindible para cualquier amante de los grandes espacios naturales y la calma                            </span>
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        Esta compleja red fluvial se nutre de <strong>manantiales</strong> laterales y aportes del Alto Guadiana, fluyendo por arroyos y torrentes visibles que salvan k&aacute;rsticamente las barreras naturales para dar vida a este singular paisaje. Algunas lagunas presentan acantilados y voladizos, como la Lengua o la Tinaja, mientras otras tienen orillas suaves cubiertas por espesos carrizales. El origen de estas formaciones se remonta a sedimentos de la edad Mesozoica, proporcionando una base impermeable de arcillas bajo las calizas. El resultado es un valle fluvial &uacute;nico donde el agua esculpe el terreno de manera constante y din&aacute;mica a lo largo del tiempo.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de su innegable atractivo paisaj&iacute;stico, el parque es un santuario de <a href="https://www.eldiario.es/temas/biodiversidad/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">biodiversidad</a> que alberga una extraordinaria riqueza de <strong>especies animales y vegetales aut&oacute;ctonas</strong>. En sus montes predominan los encinares y sabinares, que conviven con sotos, alamedas de &aacute;lamos blancos y una densa vegetaci&oacute;n palustre de masiega y enea. Los cielos del parque son surcados por aves emblem&aacute;ticas como el &aacute;guila perdicera, la garza imperial y el aguilucho lagunero, que encuentran aqu&iacute; su h&aacute;bitat. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, bajo la superficie de sus aguas turquesas habitan especies pisc&iacute;colas como el barbo cabecicorto, integrando un <strong>ecosistema acu&aacute;tico</strong> sano y muy equilibrado. El entorno tambi&eacute;n es refugio para mam&iacute;feros nocturnos y una gran variedad de anfibios que dependen de la humedad constante del humedal, rodeados por un vergel de olmos, carrascas, chopos, nogueras y tupida retama. Todo este conjunto biol&oacute;gico ha motivado la implementaci&oacute;n de estrictas medidas de conservaci&oacute;n para proteger este valioso legado natural. El contraste entre las zonas h&uacute;medas y el monte mediterr&aacute;neo circundante crea nichos ecol&oacute;gicos de alt&iacute;simo inter&eacute;s para la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica y el ecoturismo responsable.
    </p><p class="article-text">
        La <strong>importancia ecol&oacute;gica</strong> de las Lagunas de Ruidera fue reconocida oficialmente en 1979, cuando el espacio recibi&oacute; la declaraci&oacute;n de Parque Natural para garantizar su protecci&oacute;n. Adem&aacute;s, su relevancia internacional se consolid&oacute; al ser designada como Reserva de la Biosfera de la Mancha H&uacute;meda en el a&ntilde;o 1981. Poco despu&eacute;s, en 1988, el &aacute;rea fue incluida como Zona de Especial Protecci&oacute;n para las Aves, reforzando su estatus de conservaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        La superficie protegida abarca un total de<strong> 3.762 hect&aacute;reas</strong> que comprenden tanto las lagunas como sus zonas adyacentes de gran valor. Actualmente, las administraciones trabajan en el desarrollo sostenible del parque, permitiendo el uso p&uacute;blico sin comprometer la integridad del fr&aacute;gil ecosistema tob&aacute;ceo que requiere de cuidados constantes. Existen regulaciones espec&iacute;ficas para actividades como la pesca deportiva o el ba&ntilde;o, concentradas en &aacute;reas habilitadas para minimizar el impacto humano. El compromiso con el medio ambiente busca que las futuras generaciones puedan seguir disfrutando de este vergel &uacute;nico en Europa. El marco legal que ampara el parque incluye diversos reales decretos que han ido ampliando y consolidando su extensi&oacute;n y protecci&oacute;n actual.
    </p><p class="article-text">
        Para los entusiastas del <strong>turismo activo</strong> y la naturaleza, el parque ofrece un abanico de posibilidades que permiten explorar el entorno desde m&uacute;ltiples &aacute;ngulos. El pirag&uuml;ismo y el kayak son actividades predilectas, permitiendo navegar por las aguas cristalinas y observar de cerca las barreras naturales y cuevas. El buceo es otra opci&oacute;n fascinante, revelando un mundo subacu&aacute;tico sorprendente de formaciones k&aacute;rsticas y visibilidad excepcional. Los senderistas pueden recorrer numerosas rutas se&ntilde;alizadas, como la senda del Castillo de Rochafrida o el camino de la laguna Blanca.
    </p><p class="article-text">
        Las rutas en <strong>bicicleta</strong> tambi&eacute;n son populares debido a lo llano de algunos tramos, como el recorrido hacia el embalse de Pe&ntilde;arroya. Durante el verano, las zonas de ba&ntilde;o autorizadas se convierten en el principal reclamo para quienes buscan refrescarse en este entorno natural tan privilegiado. Otras actividades incluyen rutas a caballo y vela en las &aacute;reas permitidas, complementando una oferta de ocio muy variada. Los visitantes tambi&eacute;n pueden disfrutar de la gastronom&iacute;a t&iacute;pica de la zona en los numerosos establecimientos rurales y restaurantes locales.
    </p><h2 class="article-text">Fuente de inspiraci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        La magia de las Lagunas de Ruidera no solo reside en su naturaleza, sino tambi&eacute;n en su profunda <strong>vinculaci&oacute;n con la historia y la literatura</strong> espa&ntilde;ola. Este paraje fue fuente de inspiraci&oacute;n para <strong>Miguel de Cervantes</strong>, quien ambient&oacute; algunos de los pasajes m&aacute;s famosos de <strong>Don Quijote</strong> en este entorno. La Cueva de Montesinos es, sin duda, el lugar m&aacute;s emblem&aacute;tico relacionado con la obra cervantina, atrayendo a numerosos curiosos. Adem&aacute;s, el parque cuenta con restos hist&oacute;ricos significativos como el Castillo de Pe&ntilde;arroya y el de Rochafrida, que a&ntilde;aden un valor patrimonial &uacute;nico. 
    </p><p class="article-text">
        Antiguamente, la belleza y grandeza de este lugar ya despertaban la envidia de reyes, quienes lo consideraban un destino de recreo excepcional por su colorido. La tradici&oacute;n y las costumbres de municipios como <strong>Ossa de Montiel</strong> se entrelazan con el devenir hist&oacute;rico de las propias lagunas. Recorrer estas tierras es caminar por los mismos escenarios que embrujaron al caballero de la triste figura en sus aventuras literarias. La carga cultural de Ruidera convierte cada paseo en una lecci&oacute;n de historia y una oportunidad para redescubrir el legado de la Mancha.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, el <strong>Parque Natural de las Lagunas de Ruidera</strong> es un destino imprescindible para cualquier amante de los grandes espacios naturales y la calma. Sus 15 lagos, conectados por el susurro constante de las cascadas, forman un lienzo donde el agua y la roca cuentan una historia milenaria. La experiencia de contemplar el atardecer sobre las aguas esmeraldas es un espect&aacute;culo que debe verse al menos una vez en la vida. La combinaci&oacute;n de una geolog&iacute;a &uacute;nica en el mundo con una biodiversidad vibrante convierte a este humedal en una joya que se debe cuidar y disfrutar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/parque-natural-alberga-15-lagunas-unidas-arroyos-torrentes-cascadas-aguas-turquesas-pm_1_13395257.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Jul 2026 10:57:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Este parque natural alberga hasta 15 lagunas unidas por arroyos, torrentes o cascadas de aguas turquesas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Castilla-La Mancha,Ciudad Real,Albacete,Naturaleza,Biodiversidad,Turismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El efecto del viento hace que las curiosas sabinas de este bosque canario lleguen a crecer hasta de manera horizontal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/efecto-viento-curiosas-bosque-canario-lleguen-crecer-manera-horizontal-pm_1_13395157.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/812d1dc0-3537-40ba-b5c3-2b09eea91758_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Conocida científicamente como Juniperus turbinata, en otras regiones esta sabina crece erguida"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las ráfagas en esta zona de la isla de El Hierro obligan a las ramas a buscar el refugio del suelo, tratando de evitar el azote constante del viento</p><p class="subtitle">De origen volcánico y 80 metros de altura, este monolito canario es uno de los símbolos más queridos y protegidos de esta isla</p><p class="subtitle">Esta es la ruta granadina en la que puedes ver troncos convertidos en rocas por el efecto del agua</p></div><p class="article-text">
        En el rinc&oacute;n m&aacute;s occidental de las <a href="https://www.eldiario.es/temas/islas-canarias/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Islas Canarias</a> hasta m&aacute;s de un experto en bot&aacute;nica podr&iacute;a sorprenderse. Y es que <strong>El Hierro</strong>, declarada <strong>Reserva de la Biosfera</strong> por la <a href="https://www.eldiario.es/temas/unesco/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">UNESCO</a>, guarda en su peque&ntilde;a superficie tesoros naturales de una belleza salvaje e impactante. Entre volcanes y acantilados de v&eacute;rtigo destaca un paraje conocido como <strong>El Sabinar</strong>, un bosque donde la vida de los <strong>&aacute;rboles</strong> se doblega ante los elementos. Este rinc&oacute;n herre&ntilde;o no es solo un espacio protegido, sino un testamento vivo de la resistencia vegetal. All&iacute;, los &aacute;rboles parecen rendir una eterna reverencia al oc&eacute;ano, inclinando sus ramas hasta tocar el suelo.
    </p><p class="article-text">
        La protagonista absoluta de este paisaje es la <strong>sabina canaria</strong>, conocida cient&iacute;ficamente como <em>Juniperus turbinata</em>. Aunque en otras regiones este &aacute;rbol suele crecer erguido y elegante, en la meseta de La Dehesa su destino es muy diferente. Situadas a unos 700 metros de altitud, estas formaciones vegetales se enfrentan a condiciones extremas de suelo volc&aacute;nico y escasa lluvia. Sin embargo, su capacidad de adaptaci&oacute;n es sencillamente asombrosa. A pesar de la aridez del terreno, estos ejemplares logran subsistir extrayendo la humedad de las nubes que acarician constantemente la zona.
    </p><p class="article-text">
        Pero el responsable de este espect&aacute;culo visual es el <strong>viento alisio</strong>, que sopla con una violencia inusitada desde el cuadrante noreste. Esta corriente de aire constante act&uacute;a como un escultor invisible que moldea la madera dura de los troncos a su antojo. No se trata de un fen&oacute;meno est&eacute;tico, sino de una t&eacute;cnica de supervivencia vital de la <a href="https://www.eldiario.es/temas/naturaleza/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">naturaleza</a>. Las r&aacute;fagas obligan a las ramas a buscar el refugio del suelo, evitando la fractura y minimizando la resistencia ante el azote constante. El resultado es un bosque de &aacute;rboles de curiosas formas, incluida la horizontal, donde cada ejemplar narra una historia de lucha contra las r&aacute;fagas oce&aacute;nicas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La sabina es el emblema oficial de la isla y figura con orgullo en su escudo local                            </span>
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        Debido a esta presi&oacute;n atmosf&eacute;rica, las sabinas de El Hierro llegan a crecer pegadas casi a la tierra. Sus copas se inclinan en &aacute;ngulos imposibles, creando un tapiz de madera gris&aacute;cea que abraza la superficie volc&aacute;nica de la isla. Este fen&oacute;meno permite al &aacute;rbol aprovechar la llamada <strong>precipitaci&oacute;n horizontal</strong> de las nubes bajas cargadas de humedad marina. Al situarse en paralelo al suelo, el follaje capta el agua necesaria para compensar la falta de lluvias directas en esta altiplanicie. Es un fen&oacute;meno natural que convierte el bosque en algo on&iacute;rico.
    </p><p class="article-text">
        La importancia de estos &aacute;rboles trasciende lo natural para entrar en el terreno de la identidad cultural herre&ntilde;a. La sabina es el <strong>emblema oficial</strong> de la isla y figura con orgullo en su escudo local. Durante siglos, su madera resistente fue fundamental para los habitantes, us&aacute;ndose en la construcci&oacute;n de barcos y casas. Desde los antiguos abor&iacute;genes hasta los pobladores posteriores, todos valoraron la dureza de este recurso extra&iacute;do de la naturaleza. Hoy, el bosque est&aacute; protegido dentro del Parque Rural de Frontera, evitando que la tala o el pastoreo da&ntilde;en su estructura milenaria.
    </p><p class="article-text">
        Entre todos los ejemplares, destaca uno que se ha convertido en el icono fotogr&aacute;fico por excelencia del archipi&eacute;lago canario. Se trata de una sabina anciana, con un tronco de m&aacute;s de tres metros de di&aacute;metro, cuya silueta parece arrodillada ante el horizonte. Su fama es tal que incluso <strong>Brian May</strong>, guitarrista de <strong>Queen</strong>, utiliz&oacute; su imagen para la <strong>portada</strong> de un <strong>disco</strong>. Se estima que este &aacute;rbol tiene unos 500 a&ntilde;os de antig&uuml;edad, siendo un testigo silencioso de la historia herre&ntilde;a desde el siglo XVI. Verlo de cerca es sentir el peso del tiempo y la fuerza del clima.
    </p><h2 class="article-text">Respeto y cuidado</h2><p class="article-text">
        Para visitar este bosque encantado es necesario recorrer carreteras estrechas y serpenteantes que ascienden por el interior insular. El trayecto suele pasar junto al <strong>santuario de la Virgen de los Reyes</strong>, patrona de la isla, un edificio blanco de 1567. Desde all&iacute;, una pista de tierra conduce al visitante hasta el coraz&oacute;n del Sabinar, donde el silencio solo es roto por el silbido del viento. Es fundamental llevar calzado adecuado y algo de abrigo, ya que el clima en la meseta suele ser fresco y nebuloso. El entorno garantiza una experiencia pura.
    </p><p class="article-text">
        El Sabinar de <strong>El Hierro</strong> es, en definitiva, un monumento vivo que exige <strong>respeto</strong> y cuidado por parte de quienes lo contemplan. Al ser especies fr&aacute;giles y de crecimiento extremadamente lento, cualquier da&ntilde;o causado puede ser irreversible para ellas. Por ello, se han instalado <strong>cuerdas de seguridad</strong> para evitar que los visitantes se suban a los troncos o da&ntilde;en sus ramas centenarias. Caminar entre estos &aacute;rboles retorcidos es como entrar en un cuento de fantas&iacute;a esculpido por el aire. El Hierro ofrece as&iacute; un paisaje que permanece grabado para siempre en la memoria de quien lo visita con respeto y curiosidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/efecto-viento-curiosas-bosque-canario-lleguen-crecer-manera-horizontal-pm_1_13395157.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Jul 2026 09:30:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El efecto del viento hace que las curiosas sabinas de este bosque canario lleguen a crecer hasta de manera horizontal]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Descubren un ecosistema oculto bajo los glaciares rocosos, amenazado por el calentamiento global]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/de-ciencia/descubren-ecosistema-oculto-glaciares-rocosos-amenazado-calentamiento-global_132_13380511.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7dae15a6-be1a-4c17-b021-769a374a8c5c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Descubren un ecosistema oculto bajo los glaciares rocosos, amenazado por el calentamiento global"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La investigación identifica hasta 80 especies de invertebrados y otras formas de vida en el subsuelo de los Alpes suizos, un hábitat poco explorado cuya desaparición podría acelerar la pérdida de biodiversidad de alta montaña </p><p class="subtitle">Una nueva especie de milpiés escondido entre la hojarasca del bosque en el centro de la península ibérica
</p></div><p class="article-text">
        Los glaciares rocosos esconden habitantes sorprendentes e incluso inesperados. Estas gigantescas lenguas de hielo, rocas y sedimentos con aspecto de paisaje lunar, que encontramos en algunas zonas de alta monta&ntilde;a, guardan una riqueza biol&oacute;gica poco estudiada hasta la fecha. 
    </p><p class="article-text">
        Por primera vez un estudio cient&iacute;fico revela la abundante biodiversidad de las capas subterr&aacute;neas de los glaciares de roca, en concreto en los situados en los Alpes suizos, que se encuentran amenazados por el cambio clim&aacute;tico. Este h&aacute;bitat subterr&aacute;neo, formado por huecos entre ac&uacute;mulos de rocas, se denomina medio subterr&aacute;neo superficial (MSS) y esta es la primera vez que se estudia en glaciares rocosos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay una enorme diversidad de invertebrados. Hemos identificado hasta 80 especies&rdquo;, explica  Jos&eacute; Domingo Gilgado, autor del estudio. Estas especies incluyen principalmente insectos, ar&aacute;cnidos y miri&aacute;podos.
    </p><p class="article-text">
        El trabajo titulado <a href="https://doi.org/10.1038/s41598-026-45647-2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Unexpected high subterranean biodiversity on rock glaciers threatened by global warming</em></span></a><span class="highlight" style="--color:white;">, liderado por el investigador, </span>lo realiz&oacute; durante su estancia en la Universidad de Basilea, en Suiza, y se ha publicado en<span class="highlight" style="--color:white;"> la revista </span><a href="https://www.nature.com/articles/s41598-026-45647-2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Scientific Reports</em></span></a>, en colaboraci&oacute;n con los tambi&eacute;n bi&oacute;logos Hans-Peter Rusterholz y Bruno Baur. 
    </p><p class="article-text">
        Gilgado es profesor ayudante doctor en el Departamento de Ciencias de la Vida en la Facultad de Ciencias de la Universidad de Alcal&aacute; (UAH) y ya hab&iacute;a investigado de forma previa la fauna en los canchales y ramblas en Espa&ntilde;a. Sin embargo, el estudio de los glaciares rocosos es toda una novedad porque &ldquo;solo se conoc&iacute;an algunos invertebrados de su superficie, pero no hab&iacute;a nada sobre la fauna de su interior&rdquo;, explica. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Glaciares rocosos estudiados y metodología de muestreo de invertebrados.                            </span>
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        Los investigadores han descubierto una abundante diversidad de hongos, plantas vasculares e invertebrados viviendo en los huecos entre los sedimentos. Han llegado a identificar incluso especies raras o desconocidas hasta ahora.
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que ha sido un hallazgo insospechado en un lugar considerado &ldquo;hostil&rdquo; para la fauna. &ldquo;Parece casi un desierto. Hay muy poca materia org&aacute;nica, salvo por la presencia de algunas plantas y algunos musgos o l&iacute;quenes&rdquo;, describe el bi&oacute;logo.
    </p><p class="article-text">
        Esa hostilidad para que la fauna se abra paso tiene que ver con la falta de vegetaci&oacute;n y las grandes oscilaciones t&eacute;rmicas. &ldquo;Hay una gran diferencia de temperatura en las rocas que en invierno est&aacute;n cubiertas por nieve y en verano, cuando les da el Sol. Pueden llegar a m&aacute;s de 30 grados, mientras que por la noche el term&oacute;metro baja a cero grados o menos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en paisajes tan hostiles, dice, &ldquo;no es sorprendente que la fauna haya buscado refugio bajo tierra, donde las oscilaciones extremas de temperatura y humedad est&aacute;n amortiguadas&rdquo;. Los glaciares de roca act&uacute;an como refugio clim&aacute;tico en el que la vida se abre paso, aunque no lo hacen por igual para todas las especies de la comunidad biol&oacute;gica que habitan el lugar.
    </p><p class="article-text">
        A los cient&iacute;ficos les ha sorprendido la abundancia y la variabilidad de especies. &ldquo;Hemos podido identificar 80 especies gracias a la colaboraci&oacute;n de diez expertos en diferentes tipos de insectos, ar&aacute;cnidos o miri&aacute;podos, pero quedan numerosas muestras por identificar (como moscas, &aacute;caros, peque&ntilde;as avispas&hellip;), para las que no hemos podido conseguir colaboradores. Es posible llegar a 100 especies, si alg&uacute;n d&iacute;a alguien puede estudiar esas muestras&rdquo;, dice. Adem&aacute;s, cree interesante ampliar el estudio a nuevos glaciares en otras zonas.
    </p><h2 class="article-text">La relaci&oacute;n de los invertebrados con las plantas y hongos</h2><p class="article-text">
        El objetivo de la investigaci&oacute;n era estudiar a los invertebrados, pero tambi&eacute;n establecer su relaci&oacute;n con las plantas y hongos de su entorno. &ldquo;Quer&iacute;amos saber si hay m&aacute;s o menos diversidad en funci&oacute;n de la vegetaci&oacute;n y si tiene que ver o no con los hongos que viven en el suelo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Han analizado adem&aacute;s c&oacute;mo se &lsquo;ensambla&rsquo; la comunidad biol&oacute;gica y qu&eacute; especies son m&aacute;s o menos abundantes. &ldquo;No nos hemos limitado a los glaciares, porque tambi&eacute;n quer&iacute;amos ver las diferencias con los canchales (pedregales) de las laderas de su entorno. Usamos la misma t&eacute;cnica de muestreo&rdquo;. Los resultados indican que las comunidades son un poco diferentes en cada tipo de h&aacute;bitat y en cada glaciar rocoso, reforzando su singularidad y valor ecol&oacute;gico.
    </p><p class="article-text">
        El estudio ha identificado una nueva especie de escarabajo, que est&aacute; siendo estudiado por un especialista. Otro de los hallazgos curiosos es que, junto a la presencia de especies generalistas o m&aacute;s habituales de la alta monta&ntilde;a, tambi&eacute;n habitan all&iacute; especies t&iacute;picamente cavern&iacute;colas, como la ara&ntilde;a <em>Porrhomma rosenhaueri</em> o el dipluro <em>Plusiocampa caprai</em>. &ldquo;Los huecos entre las rocas hacen casi una funci&oacute;n de cueva y ha sido interesante confirmar esta mezcla&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El estudio tambi&eacute;n ha proporcionado nuevos registros de especies apenas conocidas. &ldquo;Llegamos a encontrar una peque&ntilde;a avispilla, que encaja con las caracter&iacute;sticas de una especie conocida solo a partir de un ejemplar recolectado en Kamchatka, <em>Aspilota umbrosa</em>. No solo tenemos especies nuevas, sino tambi&eacute;n especies raras que no sab&iacute;amos que ten&iacute;amos en Europa&rdquo;, explica el bi&oacute;logo.
    </p><h2 class="article-text">Un h&aacute;bitat amenazado por el calentamiento global</h2><p class="article-text">
        Jos&eacute; Domingo Gilgado cree que los resultados de la investigaci&oacute;n ponen de manifiesto &ldquo;lo poco que sabemos&rdquo; de zonas alpinas como esta. Sobre todo, teniendo en cuenta que hablamos de Europa y del Parque Nacional Suizo donde, recuerda el cient&iacute;fico, &ldquo;llevamos m&aacute;s de un siglo investigando&rdquo;. Por eso se pregunta por &ldquo;todo lo que habr&aacute; y que no hemos visto en tantos otros sitios&rdquo;. 
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                Glaciar rocoso en los Alpes suizos                            </span>
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        Despu&eacute;s habla de la importancia para la diversidad de lugares como estos. De hecho, el estudio sugiere que el calentamiento global amenaza la existencia de estos h&aacute;bitats al provocar la p&eacute;rdida de su hielo interno. &ldquo;Los estudios de los geomorf&oacute;logos nos dicen que los glaciares rocosos se est&aacute;n degradando y est&aacute;n retrocediendo, aunque no lo veamos como ocurre con los glaciares de hielo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Si estas estructuras rocosas desaparecen, la biodiversidad de alta monta&ntilde;a podr&iacute;a verse dr&aacute;sticamente reducida en las pr&oacute;ximas d&eacute;cadas. Por eso, los cient&iacute;ficos ponen el foco en la importancia de proteger estos ecosistemas subterr&aacute;neos frente a la crisis clim&aacute;tica actual. Su desaparici&oacute;n supondr&iacute;a una p&eacute;rdida cr&iacute;tica de h&aacute;bitat para organismos especializados y adaptados al fr&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Referencia de la investigaci&oacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.nature.com/articles/s41598-026-45647-2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gilgado, J.D., Rusterholz, HP. &amp; Baur, B. Unexpected high subterranean biodiversity on rock glaciers threatened by global warming.  Sci Rep 16, 14946 (2026)</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen Bachiller]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/de-ciencia/descubren-ecosistema-oculto-glaciares-rocosos-amenazado-calentamiento-global_132_13380511.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Jul 2026 05:08:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Descubren un ecosistema oculto bajo los glaciares rocosos, amenazado por el calentamiento global]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Glaciares,Biodiversidad,Suiza,Universidad de Alcalá,Insectos,Ciencia,Investigación científica,Cambio climático,Biología,Hongos,Fauna Silvestre]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En este lago se reflejan montañas nevadas, es el segundo más grande de este país asiático y alberga una isla con un templo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/lago-reflejan-montanas-nevadas-segundo-grande-pais-asiatico-alberga-isla-templo-pm_1_13389331.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c80e575f-fd5b-4f08-88c5-2b4b91b79e48_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En este lago se reflejan montañas nevadas, es el segundo más grande de este país asiático y alberga una isla con un templo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">De nombre Phewa, en el valle de Pokhara, Nepal, está en una zona conocida como la puerta de entrada al Himalaya y combina senderismo, calma y espiritualidad</p><p class="subtitle">Esta es la ruta granadina en la que puedes ver troncos convertidos en rocas por el efecto del agua</p><p class="subtitle">Construido en el siglo XVI frente a un precipicio de 123 metros, es considerado el castillo más grande erigido en una roca</p></div><p class="article-text">
        El valle de <strong>Pokhara</strong>, en <a href="https://www.eldiario.es/temas/nepal/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nepal</a>, es una regi&oacute;n conocida mundialmente como la puerta de entrada al <strong>Himalaya</strong> que cautiva a miles de viajeros. Su atm&oacute;sfera combina la aventura del trekking con una calma dif&iacute;cil de encontrar en otras zonas del pa&iacute;s. Pero, sin duda alguna, el protagonista indiscutible de este escenario es un cuerpo de agua dulce que parece detenido en el tiempo. Rodeada por colinas exuberantes y bosques vastos, la ciudad ha crecido al ritmo de sus m&iacute;sticas orillas. Aqu&iacute;, la <a href="https://www.eldiario.es/temas/naturaleza/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">naturaleza</a> y la espiritualidad convergen para ofrecer un espect&aacute;culo visual que resulta dif&iacute;cil de olvidar.
    </p><p class="article-text">
        El <strong>lago Phewa</strong>, tambi&eacute;n llamado <strong>Phewa Tal</strong>, constituye el epicentro vital de esta encantadora zona nepal&iacute;. Se trata del <strong>segundo lago m&aacute;s grande de Nepal</strong>, superado solo por extensiones remotas como el Rara. Con una superficie de aproximadamente <strong>5,23 kil&oacute;metros cuadrados</strong>, sus aguas son el centro de toda actividad. La <strong>profundidad</strong> m&aacute;xima alcanza los <strong>24 metros</strong>, albergando una vida acu&aacute;tica que sustenta a pescadores. La palabra Pokhara deriva curiosamente de Pokhari, un t&eacute;rmino local que significa simplemente lago en nepal&iacute;. A lo largo de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, el &aacute;rea urbana se ha desarrollado rodeando este espejo de agua dulce. A pesar del crecimiento desmesurado de la urbe, el <strong>Phewa</strong> mantiene un aura enigm&aacute;tica que atrae al descanso. Su presencia define la identidad de la regi&oacute;n y proporciona un ecosistema &uacute;nico bajo el cielo del <strong>Himalaya</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los mayores atractivos de este lugar es el impresionante fen&oacute;meno &oacute;ptico que ocurre en sus aguas. En los d&iacute;as despejados, la superficie calmada del lago se convierte en un <strong>espejo</strong> perfecto de las <strong>monta&ntilde;as</strong>. Las nevadas cumbres del macizo del <strong>Annapurna</strong> y el <strong>Dhaulagiri</strong> se proyectan con una nitidez que asombra. Destaca especialmente la silueta del sagrado monte <strong>Machapuchare</strong>, conocido por su ic&oacute;nica forma de cola de pez. Esta monta&ntilde;a es tan respetada que el gobierno proh&iacute;be terminantemente que cualquier escalador pise su cima. Al amanecer, los picos se ti&ntilde;en de tonos rosados y dorados que se duplican sobre el tranquilo cauce. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Es un lugar que ha sabido adaptarse al turismo internacional sin perder su esencia ancestral y montañesa                            </span>
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        Justo en el centro del lago emerge <strong>una peque&ntilde;a isla </strong>que custodia el tesoro m&aacute;s sagrado de la regi&oacute;n. All&iacute; se alza el <strong>templo de Tal Barahi</strong>, una <strong>pagoda</strong> de dos pisos dedicada a la poderosa diosa hind&uacute; Durga. Este santuario del siglo XVIII es un punto de peregrinaci&oacute;n fundamental para cientos de fieles locales. Cada s&aacute;bado, el agua se llena de barcas que transportan devotos con ofrendas y aves para los sacrificios. La espiritualidad flotante del lugar crea una atm&oacute;sfera de recogimiento que envuelve a todo aquel que llega. El acceso es exclusivamente por v&iacute;a acu&aacute;tica, lo que a&ntilde;ade un componente de misterio y respeto al ritual. Las campanas del templo resuenan sobre la quietud del <strong>Phewa</strong>, mezcl&aacute;ndose con el suave sonido de los remos. Es un espacio donde la veneraci&oacute;n religiosa se funde con la belleza natural de este entorno privilegiado.
    </p><p class="article-text">
        La historia del lago est&aacute; envuelta en una <strong>antigua leyenda</strong> que los habitantes locales narran con orgullo. Cuentan que en el pasado, el &aacute;rea del valle estaba ocupada por un pueblo donde viv&iacute;an personas arrogantes. Una diosa disfrazada de anciana lleg&oacute; pidiendo ayuda, pero solo una mujer humilde acept&oacute; darle cobijo. Enfurecida por el desprecio del resto, la deidad desat&oacute; una tormenta que inund&oacute; por completo la aldea. As&iacute; naci&oacute; <strong>el lago Phewa</strong>, castigando la soberbia y premiando la bondad de aquella &uacute;nica mujer salvada. Se dice que en las noches m&aacute;s silenciosas a&uacute;n se escuchan campanas provenientes del templo sumergido. Para los nepal&iacute;es, el lago no es solo un accidente geogr&aacute;fico, sino un recuerdo de justicia divina.
    </p><p class="article-text">
        Pokhara se forj&oacute; originalmente en el siglo XVII como una parada clave en las rutas comerciales. Su ubicaci&oacute;n estrat&eacute;gica facilitaba el intercambio de mercanc&iacute;as entre las regiones del <strong>T&iacute;bet</strong> y la <strong>India</strong>. Form&oacute; parte del reino de Kaski antes de integrarse al <strong>Nepal</strong> unificado bajo el mandato de la dinast&iacute;a Shah. Hoy en d&iacute;a, la ciudad es un crisol de etnias fascinante donde conviven los newars, magars y gurungs. Esta diversidad cultural se refleja en los festivales, la arquitectura del casco antiguo y la gastronom&iacute;a. Alrededor del lago, los talleres de pintura thangka y los puestos de incienso mantienen vivas las tradiciones. La influencia de los miles de refugiados tibetanos llegados hace d&eacute;cadas tambi&eacute;n ha dejado una huella clara. Es un lugar que ha sabido adaptarse al turismo internacional sin perder su esencia ancestral y monta&ntilde;esa.
    </p><h2 class="article-text">Un ambiente m&aacute;gico</h2><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de las orillas del lago, el valle ofrece otros monumentos que invitan a la exploraci&oacute;n profunda. En lo alto de una colina domina la <strong>Pagoda de la Paz Mundial</strong>, una estupa blanca de brillo radiante. Construida por monjes budistas japoneses, ofrece las mejores vistas panor&aacute;micas del lago y las monta&ntilde;as. Otro punto de inter&eacute;s cercano es la colina de <strong>Sarangkot</strong>, famosa por sus amaneceres de aut&eacute;ntico ensue&ntilde;o. Desde ese mirador, los viajeros observan c&oacute;mo los primeros rayos del sol iluminan las cumbres m&aacute;s altas. Tambi&eacute;n destacan las cuevas de <strong>Gupteshwor</strong> y la cascada de <strong>Devi</strong>, donde el agua desaparece en la tierra. 
    </p><p class="article-text">
        El barrio de <strong>Lakeside</strong> es el sector m&aacute;s vibrante, lleno de caf&eacute;s bohemios y tiendas de artesan&iacute;a local. All&iacute;, los excursionistas se preparan para sus traves&iacute;as o descansan tras conquistar las cimas del mundo. Se puede alquilar una canoa colorida para deslizarse por el agua o simplemente disfrutar de una bebida. Al atardecer, las luces de las embarcaciones crean un ambiente m&aacute;gico que queda grabado en la memoria. Quienes buscan m&aacute;s tranquilidad pueden dirigirse al norte, hacia pueblos de pescadores como <strong>Pamey</strong>. <strong>Pokhara</strong> y su lago <strong>Phewa</strong> representan el equilibrio perfecto entre la aventura activa y el retiro espiritual, un destino que deja una marca imborrable en aquellos que deciden visitarlo alguna vez.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/lago-reflejan-montanas-nevadas-segundo-grande-pais-asiatico-alberga-isla-templo-pm_1_13389331.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Jul 2026 14:00:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[En este lago se reflejan montañas nevadas, es el segundo más grande de este país asiático y alberga una isla con un templo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Nepal,Naturaleza,Biodiversidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[James Manglona, el guardián de los últimos ‘árboles de fuego’ del Pacífico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/james-manglona-guardian-ultimos-arboles-fuego-pacifico_1_13359247.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dc3fe6c6-5b7b-491f-94ac-3f6964617861_16-9-discover-aspect-ratio_default_1146801.jpg" width="4032" height="2268" alt="James Manglona, el guardián de los últimos ‘árboles de fuego’ del Pacífico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El responsable de conservación de la isla de Rota, en las Marianas, lucha por recuperar una de las especies más raras y valiosas del planeta, además de trabajar para que sus habitantes sean autosuficientes</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Antes y después de Magallanes: tras las huellas de un contacto que conmocionó las islas del Pacífico
</p></div><p class="article-text">
        Aunque el interior de la jungla parece ca&oacute;tico e impenetrable, James Manglona conoce muchos de sus &aacute;rboles como si fuera un jard&iacute;n familiar. &ldquo;Esa caoba la plant&oacute; mi abuelo&rdquo;, asegura se&ntilde;alando un gigante de m&aacute;s de 50 metros que se abre camino hacia el cielo. El silvicultor jefe de la peque&ntilde;a isla de Rota, en las islas Marianas del Norte, es una especie de jardinero del <em>para&iacute;so perdido</em>, un papel en el que se reconoce. &ldquo;Al menos intento serlo&rdquo;, asegura. &ldquo;Es a la vez gratificante y un desaf&iacute;o&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El objetivo de Manglona en este rinc&oacute;n del Pac&iacute;fico occidental es conseguir que la isla produzca alimentos para no depender del exterior as&iacute; como conservar las especies aut&oacute;ctonas antes de que se pierdan para siempre. Buena parte de sus esfuerzos como responsable de la conservaci&oacute;n forestal se han centrado en salvar una especie &uacute;nica, el <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Serianthes_nelsonii" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Serianthes nelsonii</em></a>, conocido por sus brillantes flores rojizas. &ldquo;Los antiguos chamorros lo llamaban el <em>tronkon guafi</em>, el<em> </em>&aacute;rbol de fuego, y lo usaban para fabricar grandes canoas&rdquo;, relata. &ldquo;Este &aacute;rbol no est&aacute; en ning&uacute;n otro lugar del mundo&rdquo;. 
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                    alt="Un soldado observa el último ejemplar de &#039;Serianthes nelsonii&#039; en la base aérea de Guam."
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            <span class="title">
                Un soldado observa el último ejemplar de &#039;Serianthes nelsonii&#039; en la base aérea de Guam.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Este gigante capaz de alcanzar los 45 metros de altura se encuentra al borde de la desaparici&oacute;n; el &uacute;ltimo ejemplar en la isla de Guam fue declarado muerto en 2024 tras el paso del <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Typhoon_Mawar" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tif&oacute;n Mawar</a> y en Rota solo quedan alrededor de una treintena. &ldquo;Debido a las muchas tormentas a lo largo de las d&eacute;cadas, nos quedan aproximadamente unos 30 &aacute;rboles no replantados de los 121 que identificamos en los a&ntilde;os 90&rdquo;, explica Manglona. &ldquo;Su ubicaci&oacute;n es totalmente secreta&rdquo;. Algunos son muy viejos, tienen unos doscientos a&ntilde;os, aunque las autoridades a&uacute;n no saben cu&aacute;ntos han sobrevivido al paso de <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/islas-pacifico-sufren-dramatico-adelanto-supernino-aviso-resto-mundo_1_13332785.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los dos supertifones que acaban de asolar la isla</a> como un adelanto del <em>Superni&ntilde;o</em>. &ldquo;No son &aacute;rboles de madera dura y se rompen con bastante rapidez&rdquo;, advierte el silvicultor. &ldquo;Aunque vuelven a brotar, las posibilidades de que los &aacute;rboles madre queden destruidos son bastante altas&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Un &ldquo;para&iacute;so&rdquo; en el precipicio</h2><p class="article-text">
        Con ayuda del servicio de Pesca y Vida Silvestre de EEUU, el equipo de Manglona est&aacute; cultivando pl&aacute;ntulas del &ldquo;&aacute;rbol de fuego&rdquo; en un vivero y plantando algunas tanto en su entorno natural como en paisajes urbanos donde la gente puede apreciarlos y reconocerlos. &ldquo;Hemos identificado todas las plantas, hemos tomado medidas y se han realizado esfuerzos de divulgaci&oacute;n con el p&uacute;blico para que no las destruyan&rdquo;, relata Manglona. Su trabajo consiste en mantener con vida un ecosistema que sobrevive en un equilibrio extraordinariamente fr&aacute;gil. Igual que ocurr&iacute;a en Guam con el &ldquo;&aacute;rbol de fuego&rdquo; (donde qued&oacute; un solo individuo), en Rota queda un &uacute;nico ejemplar silvestre del llamado &ldquo;<a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Heritiera_longipetiolata" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&aacute;rbol espejo</a>&rdquo; (<em>Heritiera longipetiolata</em>), una especie end&eacute;mica de las Marianas cuyas hojas muestran un caracter&iacute;stico env&eacute;s plateado que brilla con la luz.
    </p><p class="article-text">
        Aunque para la visi&oacute;n occidental estas islas del Pac&iacute;fico presentan la apariencia de un &ldquo;para&iacute;so&rdquo;, no hay nada m&aacute;s lejos de la realidad. El escritor y neurocient&iacute;fico <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Oliver_Sacks" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Oliver Sacks</a>, por ejemplo, <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/The_Island_of_the_Colorblind" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">visit&oacute; la isla de Rota en 1993</a> y habl&oacute; de sus <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Cycadales" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">c&iacute;cadas</a> como aut&eacute;nticos &ldquo;f&oacute;siles vivientes&rdquo; y de sus bosques como una reliquia del Paleozoico. Manglona, sin embargo, es muy consciente de que este lugar ha sido moldeado por la mano de los sucesivos visitantes y colonizadores. &ldquo;Ha habido mucha gente yendo y viniendo durante siglos y trayendo cosas&rdquo;, asegura. No fueron solo los primeros navegantes chamorros, que llegaron desde el sudeste asi&aacute;tico hace m&aacute;s de 3.000 a&ntilde;os introduciendo especies fundamentales para su subsistencia, sino las ocupaciones de espa&ntilde;oles, alemanes, japoneses y estadounidenses, cuya huella bot&aacute;nica y arqueol&oacute;gica examina ahora el equipo internacional de cient&iacute;ficos del <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/despues-magallanes-huellas-contacto-conmociono-islas-pacifico_1_13316894.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">proyecto &ldquo;PacificPeopleForest&rdquo;</a>.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, uno de los mayores retos de Manglona es poner orden en el complejo rompecabezas en que se ha convertido el ecosistema de la isla tras las continuas introducciones de especies y las interacciones entre ellas. El propio &ldquo;&aacute;rbol de fuego&rdquo;, por ejemplo, se enfrenta al apetito voraz de los <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Rusa_marianna" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ciervos sambar</a> (<em>Rusa marianna</em>), que se comen las pl&aacute;ntulas y los brotes tiernos y dificultan la regeneraci&oacute;n de los &aacute;rboles. Parad&oacute;jicamente, aunque los ciervos son una especie introducida que resulta muy destructiva, se han convertido en el s&iacute;mbolo de la isla y est&aacute;n protegidos legalmente, desdibujando la fina l&iacute;nea entre lo genuino y lo for&aacute;neo. La costumbre de prender fuego a los pastos para hacerles salir y cazarlos, tampoco ha ayudado, aunque est&aacute; remitiendo gracias a las campa&ntilde;as de concienciaci&oacute;n. &ldquo;Colocaban a los tiradores en un lugar estrat&eacute;gico y luego persegu&iacute;an al ciervo para que corriera hacia ellos&rdquo;, detalla el silvicultor. &ldquo;Por eso quemaban los pastizales&rdquo;.
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                    alt="Una escultura de un ciervo sambar, especie invasora y símbolo de la isla, recibe al viajero en el aeropuerto de Rota."
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            <span class="title">
                Una escultura de un ciervo sambar, especie invasora y símbolo de la isla, recibe al viajero en el aeropuerto de Rota.                            </span>
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        En este lugar el entorno es violento y unas formas de vida vampirizan a las otras para sobrevivir. En los acantilados de <a href="https://maps.app.goo.gl/eRqNQT7CPgyebYvC8" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Po&ntilde;a Point</a>, por ejemplo, Manglona nos muestra los ejemplares de una planta muy especial, <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Nesogenes_rotensis" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Nesogenes rotensis</em></a>, una especie &uacute;nica de esta isla que est&aacute; al borde de la desaparici&oacute;n. &ldquo;&iquest;Ves esos hilos amarillos?&rdquo;, se&ntilde;ala. &ldquo;Es una enredadera par&aacute;sita. Se llama <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Cassytha" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Cassytha</em></a>, se conecta al tallo principal de la otra planta y le roba la savia&rdquo;. Su estrategia recuerda a la del &aacute;rbol <em>nunu</em>, un gigantesco ficus en el centro de la isla que los chamorros consideran sagrado y asocian con los esp&iacute;ritus de sus ancestros, los <em>taotaomo'na</em>. &ldquo;El ficus estrangula a otros &aacute;rboles para usarlos como ancla o soporte&rdquo;, detalla el silvicultor frente a las enormes ra&iacute;ces a&eacute;reas. Aunque no siempre acaba con su hu&eacute;sped, el ficus se aferra implacablemente a otras especies para asegurar su supervivencia.
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            <span class="title">
                James Manglona, delante del gigantesco ficus sagrado de la isla de Rota.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Murci&eacute;lagos, caracoles y gusanos</h2><p class="article-text">
        La mejor muestra de estas contradicciones la observamos durante la visita a la jungla del equipo de &ldquo;PacificPeopleForest&rdquo; a mediados de junio, cuando nos sorprende una escena digna de un documental. Sobre las copas de los &aacute;rboles, un p&aacute;jaro negro se dedica a acosar en pleno vuelo a un murci&eacute;lago de la fruta, aprovechando que este no puede maniobrar y solo vuela en l&iacute;nea recta. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Dicruridae" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">drongo negro</a> fue introducido desde Taiw&aacute;n como control biol&oacute;gico para la oruga del framboy&aacute;n, que se come las hojas de estos &aacute;rboles&rdquo;, informa Manglona. &ldquo;Lo introdujeron para que se comiera la oruga y as&iacute; poder controlarla, pero ahora el p&aacute;jaro persigue al murci&eacute;lago, lo acosa y lo picotea&rdquo;. El problema es que estos murci&eacute;lagos end&eacute;micos de las Marianas tienen un papel fundamental para la continuidad de muchas plantas aut&oacute;ctonas. &ldquo;Se comen la pulpa de los frutos y luego la dejan caer&rdquo;, dice el especialista. &ldquo;As&iacute; es como &aacute;rboles como el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Pandanus" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pandano</a> se dispersan por toda la isla&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="James Manglona muestra a los científicos la planta &#039;Nesogenes rotensis&#039;, una especie única de esta isla que está al borde de la desaparición."
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            <span class="title">
                James Manglona muestra a los científicos la planta &#039;Nesogenes rotensis&#039;, una especie única de esta isla que está al borde de la desaparición.                            </span>
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        Todas las especies amenazadas de la isla viven inmersas en este peligroso equilibrio. Es el caso de los dos peque&ntilde;os caracoles terrestres end&eacute;micos de Rota, cuya supervivencia pende de un hilo debido a otro desastroso intento de control biol&oacute;gico. Para combatir la plaga del caracol gigante africano, las autoridades introdujeron en la isla un <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Platydemus_manokwari" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gusano plano depredador</a>. Sin embargo, la estrategia se volvi&oacute; en su contra. &ldquo;Ahora el gusano plano va a por el caracol nativo&rdquo;, lamenta Manglona. El invasor se est&aacute; adaptando y ha diezmado dr&aacute;sticamente las poblaciones de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Partula_langfordi" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Partula langfordi</em></a> y <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Samoana_fragilis" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Samoana fragilis</em></a>, dos peque&ntilde;os caracoles terrestres que solo se encuentran en este lugar.
    </p><h2 class="article-text">El jardinero del &lsquo;fin del mundo&rsquo;</h2><p class="article-text">
        Para los habitantes de Rota, Manglona es el sabio local cuyo conocimiento est&aacute; sirviendo para resistir la crisis ecol&oacute;gica y sist&eacute;mica que sufre la isla. &ldquo;Es la persona que mejor conoce nuestras plantas end&eacute;micas y las invasoras&rdquo;, asegura <a href="https://rotamayor.cnmi.gov/about/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Aubrey Hocog</a>, alcaldesa de la isla, que elogia su papel en el <a href="https://marianaspress.com/news/article/rota-community-completes-1000-fruit-tree-initiative" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Proyecto de los 1.000 &aacute;rboles frutales</a>&ldquo;, que consiste en plantar mangos, las guayabas y c&iacute;tricos en el borde de las carreteras para asegurar la independencia alimentaria. &rdquo;&Eacute;l es nuestro jardinero, esa es una buena forma de decirlo&ldquo;, asegura. &rdquo;Su labor no es una tarea f&aacute;cil; mucha gente da por sentado nuestro h&aacute;bitat natural simplemente porque nos rodea a diario, pero es algo en lo que hay que trabajar todos los d&iacute;as&ldquo;. 
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                    alt="James Manglona guía a los científicos del proyecto &quot;PacificPeopleForest&quot; a través de la isla de Rota."
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            <span class="title">
                James Manglona guía a los científicos del proyecto &quot;PacificPeopleForest&quot; a través de la isla de Rota.                            </span>
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        En este ecosistema fr&aacute;gil y rodeado de amenazas, Manglona ha comprendido que la &uacute;nica manera de salvar la isla es involucrando a la poblaci&oacute;n local. Con iniciativas como el proyecto <em>Luta Livelihood</em>, su equipo contrata a personas desempleadas para trabajar en los viveros y reforestar las tierras yermas, est&aacute; creando un sentido de pertenencia que puede ayudar a parar los golpes asestados por los tifones y el cambio clim&aacute;tico. &ldquo;Necesitamos convencer a la gente para que se conviertan ellos mismos en conservacionistas&rdquo;, sostiene. 
    </p><p class="article-text">
        A pesar de los esfuerzos, la naturaleza se empe&ntilde;a en devolver a Manglona y su equipo de vez en cuando a la casilla de salida. Tras el paso del supertif&oacute;n Bavi, el vivero en el que se conservaban las pl&aacute;ntulas de <em>Serianthes nelsonii</em> ha quedado totalmente destruido y Manglona confirma que muchas de las pl&aacute;ntulas de los &uacute;ltimos &ldquo;&aacute;rboles de fuego&rdquo; no han sobrevivido. El propio proyecto &ldquo;PacificPeopleForest&rdquo; ha sufrido un duro golpe, tras la destrucci&oacute;n en la vegetaci&oacute;n de la isla que se proponen analizar y estudiar. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Imagen aérea del vivero del servicio forestal de Rota tras el paso del supertifón Bavi a principios de julio."
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                Imagen aérea del vivero del servicio forestal de Rota tras el paso del supertifón Bavi a principios de julio.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Pero la labor de Manglona choca con una amenaza a&uacute;n mayor que los propios tifones: el vaciado demogr&aacute;fico de la isla. A&ntilde;o tras a&ntilde;o, &eacute;l y sus vecinos est&aacute;n siendo testigo de c&oacute;mo el 90% de los j&oacute;venes abandona Rota nada m&aacute;s terminar el instituto para buscar oportunidades en el continente americano o enrolarse en las fuerzas armadas, que es casi su &uacute;nica salida. &ldquo;Es el caso de mi hija&rdquo;, reconoce el silvicultor. &ldquo;Ella est&aacute; en la Fuerza A&eacute;rea, desplegada en Jordania. Es mi hija peque&ntilde;a y rezamos todos los d&iacute;as por su seguridad. Su madre habl&oacute; con ella ayer, dijeron que un misil impact&oacute; bastante cerca de la base&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras la poblaci&oacute;n disminuye, la imparable selva devora silenciosamente los restos dejados por los colonizadores y asfixia bajo un manto de enredaderas a los hoteles y <em>resorts</em> tur&iacute;sticos que un d&iacute;a sostuvieron la econom&iacute;a. Al pasear por las ruinas de una finca que perteneci&oacute; a sus abuelos, Manglona no oculta su tristeza al contemplar ese mundo perdido, la decadencia de un lugar que un d&iacute;a vivi&oacute; tiempos mejores y que ahora se desmorona. &ldquo;La naturaleza se lo acaba tragando todo&rdquo;, resume con resignaci&oacute;n. Ya sean unas especies u otras, la vegetaci&oacute;n se abrir&aacute; paso sobre las infraestructuras humanas, mientras &eacute;l y el resto de isle&ntilde;os se esfuerzan por mantener vivo un &ldquo;mundo que se apaga&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong> </strong><em>* &ldquo;PacificPeopleForest&rdquo; es un proyecto del Incipit-CSIC, Naturalis y KU Leuven financiado por la Comisi&oacute;n Europea y ha sufragado los gastos de </em><a href="http://eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>elDiario.es</em></a><em> para acompa&ntilde;ar a la expedici&oacute;n.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/james-manglona-guardian-ultimos-arboles-fuego-pacifico_1_13359247.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Jul 2026 19:29:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[James Manglona, el guardián de los últimos ‘árboles de fuego’ del Pacífico]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Oceanía,Biodiversidad,Cambio climático,Océanos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Esta es la ruta granadina en la que puedes ver troncos convertidos en rocas por el efecto del agua]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/ruta-granadina-puedes-ver-troncos-convertidos-rocas-efecto-agua-pm_1_13378118.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cbfe91a5-d960-41c0-87a6-a44a0cbdf7d2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Esta es la ruta granadina en la que puedes ver troncos convertidos en rocas por el efecto del agua"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Situada en el municipio de Otívar, consiste en explorar un entorno donde los relieves kársticos y los materiales dolomíticos han configurado un escenario natural de una riqueza visual sorprendente</p><p class="subtitle">Esta es la ruta en la que podrás ver cuevas, desfiladeros y cuatro grandes cascadas originadas por tres ríos de este pequeño país</p><p class="subtitle">Con 50 metros de altura y 300 de anchura, es considerada la cascada más grande de todo el Sudeste Asiático</p></div><p class="article-text">
        En las profundidades del <strong>Parque Natural Sierras de Tejeda, Almijara y Alhama</strong>, se esconde uno de los senderos m&aacute;s interesantes de la provincia de <a href="https://www.eldiario.es/temas/granada/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Granada</a>, capaz de maravillar a cualquier visitante con sus caprichos geol&oacute;gicos. Esta ruta, ubicada principalmente en el municipio de <strong>Ot&iacute;var</strong>, ofrece un recorrido por paisajes que parecen extra&iacute;dos de una gran pel&iacute;cula debido a su belleza virgen. El acceso principal se sit&uacute;a en la emblem&aacute;tica <strong>Carretera de la Cabra</strong>, espec&iacute;ficamente en el kil&oacute;metro 31, donde comienza una aventura descendente hacia el coraz&oacute;n del R&iacute;o Verde. Se trata de un entorno donde los relieves k&aacute;rsticos y los materiales dolom&iacute;ticos han configurado un escenario natural de una gran riqueza visual. Este enclave no solo es un refugio para la <a href="https://www.eldiario.es/temas/biodiversidad/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">biodiversidad</a> local, sino tambi&eacute;n un testimonio vivo de la interacci&oacute;n entre el agua y la tierra a lo largo de los siglos. 
    </p><p class="article-text">
        Y es que explorar este sendero permite descubrir rincones donde el tiempo parece haberse detenido, una ruta conocida por su espectacular <strong>Cascada de los &Aacute;rboles Petrificados</strong>, fen&oacute;meno natural &uacute;nico donde la vegetaci&oacute;n se mimetiza completamente con la roca. Es, sin duda, una cita obligatoria para aquellos senderistas que buscan algo m&aacute;s que un simple paseo por la media monta&ntilde;a granadina.
    </p><p class="article-text">
        El fen&oacute;meno que da nombre a esta cascada es verdaderamente sorprendente y consiste en la <strong>mineralizaci&oacute;n de antiguos troncos</strong> de madera por el efecto del agua carbonatada. Con el paso de los a&ntilde;os, el flujo continuo de agua cargada de material calizo ha ido depositando sedimentos sobre los restos vegetales atrapados en el salto. Este proceso qu&iacute;mico da como resultado la formaci&oacute;n de una roca muy porosa denominada <strong>toba caliza</strong>, que conserva la forma original de la madera. Los materiales vegetales del interior acaban pudri&eacute;ndose y desapareciendo, dejando un hueco que es ocupado por la estructura p&eacute;trea resultante del sedimento. El agua de los acu&iacute;feros act&uacute;a como un escultor paciente, transformando elementos org&aacute;nicos en piezas minerales que se integran perfectamente en el relieve circundante.  
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                El sendero permite sumergirse en un entorno de aguas de color verde esmeralda y cristalinas                            </span>
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        Espectadores y expertos coinciden en calificar este paraje como una joya de la <a href="https://www.eldiario.es/temas/naturaleza/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">naturaleza</a>, donde los restos de &aacute;rboles parecen haberse convertido en piedra eterna. La cascada muestra c&oacute;mo el agua puede horadar formas caprichosas y horadarlas sobre la caliza. Ver estos troncos convertidos en roca es sin&oacute;nimo de la inmensa fuerza transformadora que poseen los elementos naturales en este rinc&oacute;n de la Sierra de Almijara.
    </p><p class="article-text">
        El <strong>origen</strong> hist&oacute;rico de estos troncos se remonta a los a&ntilde;os veinte, cuando las <strong>empresas madereras</strong> utilizaban la red fluvial para el transporte de pino resinero. Los r&iacute;os serv&iacute;an como canales naturales para llevar la madera desde las zonas de producci&oacute;n altas hasta el aserradero de C&aacute;zulas, situado aguas abajo. Durante este complejo transporte, algunos ejemplares quedaban enganchados accidentalmente en zonas de dif&iacute;cil acceso, como los recodos de los saltos de agua. Al no poder ser recuperados por los trabajadores, estos troncos permanecieron expuestos a la acci&oacute;n constante del agua mineralizada durante d&eacute;cadas. Lo que comenz&oacute; como un residuo de la actividad industrial de la &eacute;poca termin&oacute; convirti&eacute;ndose en un monumento natural de incalculable valor paisaj&iacute;stico. Hoy en d&iacute;a, el panel informativo del sendero explica a los caminantes este curioso v&iacute;nculo entre el pasado forestal de la zona y su geolog&iacute;a actual. 
    </p><p class="article-text">
        Para iniciar esta traves&iacute;a, el punto de partida recomendado es el <strong>Collado de los Chortales</strong>, donde los visitantes pueden estacionar sus veh&iacute;culos antes de emprender la marcha. Desde este inicio, el sendero ofrece <strong>vistas panor&aacute;micas excepcionales</strong> del macizo de La Almijara y cumbres imponentes como el Pico Navachica. La ruta comienza con un descenso pronunciado que atraviesa hermosos pinares y permite apreciar la diversidad de la flora de media monta&ntilde;a. Durante el primer tramo, es posible divisar el cruce de riscos conocido como <strong>Poyos del Pescado</strong>, una senda hist&oacute;rica de gran importancia. Antiguamente, este paso era utilizado por los comerciantes para transportar pescado fresco desde la costa tropical hasta la ciudad de Granada. 
    </p><p class="article-text">
        El <strong>relieve k&aacute;rstico</strong> domina el horizonte, mostrando c&aacute;rcavas, abanicos aluviales y canchales de arenas blancas carbonatadas que deslumbran bajo el sol. Es un trayecto exigente que requiere un buen calzado con suela de agarre debido a la naturaleza escurridiza de algunos tramos rocosos. De hecho la dificultad de la ruta es considerada moderada o alta, principalmente por el fuerte desnivel que se debe salvar en el descenso al cauce. El camino est&aacute; equipado en sus puntos m&aacute;s cr&iacute;ticos con escalones labrados en la propia piedra, barandillas y cuerdas para garantizar la seguridad. Es fundamental extremar las precauciones y no abandonar nunca el camino se&ntilde;alizado para evitar accidentes en este terreno abrupto y escarpado. 
    </p><p class="article-text">
        A pesar de la exigencia f&iacute;sica, el esfuerzo se ve recompensado al llegar al recodo donde el agua cae formando la famosa poza. El sendero permite sumergirse en un entorno de <strong>aguas de color verde esmeralda</strong> y cristalinas que invitan al descanso tras la caminata. La duraci&oacute;n estimada para completar el recorrido es de aproximadamente tres horas, dependiendo del ritmo y de las paradas realizadas. Se recomienda evitar las horas de mayor calor, especialmente si se decide regresar por el carril que lleva al embalse.
    </p><p class="article-text">
        Al llegar a la Cascada de los &Aacute;rboles Petrificados, el visitante se encuentra con un espect&aacute;culo visual donde el agua salta sobre las formas p&eacute;treas. Bajo la ca&iacute;da, se forma una peque&ntilde;a <strong>poza de agua fr&iacute;a</strong> que mantiene una temperatura baja incluso durante los meses m&aacute;s calurosos del verano. Este rinc&oacute;n escondido es ideal para refrescarse y disfrutar del silencio que solo se rompe por el sonido del agua al golpear la roca. La estructura de la cascada llama la atenci&oacute;n por la fidelidad con la que la roca ha copiado la textura y disposici&oacute;n de los troncos. Es un ejemplo perfecto de c&oacute;mo el tiempo y la geolog&iacute;a pueden crear arte sin intervenci&oacute;n humana directa, solo mediante procesos qu&iacute;micos naturales. Los troncos mineralizados parecen vigilar el curso del r&iacute;o, record&aacute;ndonos la historia maderera que una vez dio vida industrial a estos barrancos. 
    </p><p class="article-text">
        La pureza del entorno y la claridad del agua hacen de este lugar uno de los tesoros naturales mejor conservados de la provincia. Muchos senderistas optan por realizar esta ruta en circular para conocer tambi&eacute;n la zona de la <strong>Fuente de las Cabrerizas</strong>. Muy cerca del salto de agua se encuentra la <strong>Cueva de la Cascada</strong>, una cavidad que a&ntilde;ade un toque extra de aventura a la excursi&oacute;n. Esta cueva alberga impresionantes formaciones c&aacute;rsticas como estalactitas y estalagmitas en su interior. El suelo de la caverna est&aacute; cubierto por un peque&ntilde;o lago y, en ocasiones, el nivel del agua puede llegar hasta la cintura. Explorar su interior requiere precauci&oacute;n y, en muchos casos, la voluntad de mojarse para descubrir sus rincones m&aacute;s profundos y espectaculares. Es un espacio donde la humedad y la oscuridad contrastan con la luminosidad del exterior, creando una atm&oacute;sfera m&aacute;gica para los visitantes. 
    </p><h2 class="article-text">Barranquismo, otra opci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Tras visitar la cueva, la senda prosigue atravesando el <strong>Barranco del Pito</strong>, donde el cauce fluye entre pozas que parecen gemas preciosas. La combinaci&oacute;n de agua, roca y vegetaci&oacute;n convierte a este tramo en uno de los m&aacute;s buc&oacute;licos y fotografiados de todo el recorrido. El &aacute;rea de R&iacute;o Verde no solo es c&eacute;lebre por sus senderos, sino tambi&eacute;n por ser un destino de referencia mundial para la <strong>pr&aacute;ctica del barranquismo</strong>. Sus ca&ntilde;ones, moldeados por la erosi&oacute;n milenaria, ofrecen retos emocionantes para quienes buscan una experiencia de adrenalina en contacto directo con el agua. No obstante, esta actividad requiere obligatoriamente el acompa&ntilde;amiento de profesionales y la autorizaci&oacute;n correspondiente de la administraci&oacute;n ambiental. 
    </p><p class="article-text">
        Para los senderistas m&aacute;s tradicionales, el regreso puede realizarse por el mismo camino o siguiendo una pista hacia el <strong>Embalse de la Cueva de Funes</strong>. Esta balsa artificial, de aguas turquesas, sirve como punto de abastecimiento para la extinci&oacute;n de incendios forestales en la zona. Antes de finalizar, es recomendable visitar pueblos cercanos como Ot&iacute;var o Lenteg&iacute; para disfrutar de la gastronom&iacute;a local y completar la jornada. Practicar un turismo responsable y comprometido con el entorno es vital para preservar la magia de esta inolvidable Cascada de los &Aacute;rboles Petrificados.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/ruta-granadina-puedes-ver-troncos-convertidos-rocas-efecto-agua-pm_1_13378118.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Jul 2026 09:30:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Esta es la ruta granadina en la que puedes ver troncos convertidos en rocas por el efecto del agua]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Granada,Naturaleza,Biodiversidad,Cascadas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El valle italiano de 60 kilómetros en el que disfrutar de prados, bosques de coníferas, lagos alpinos y altas montañas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/valle-italiano-60-kilometros-disfrutar-prados-bosques-coniferas-lagos-alpinos-altas-montanas-pm_1_13375752.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/06f5be94-d4ad-4daf-8209-aefd1cfccfdb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El valle italiano de 60 kilómetros en el que disfrutar de prados, bosques de coníferas, lagos alpinos y altas montañas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los amantes del senderismo, el ciclismo o la naturaleza en general tienen una cita en el Valle Varaita, situado en el Piamonte, un refugio de paz tanto con laderas suaves como con picos espectaculares</p><p class="subtitle">Este peculiar acantilado arenoso está formado por dunas fósiles y se extiende a lo largo de doce hectáreas de la costa onubense</p><p class="subtitle">Esta es la ruta en la que podrás ver cuevas, desfiladeros y cuatro grandes cascadas originadas por tres ríos de este pequeño país</p></div><p class="article-text">
        Se llama oficialmente <strong>Valle Varaita</strong> y se extiende a lo largo de unos <strong>sesenta kil&oacute;metros</strong> en la regi&oacute;n italiana del <strong>Piamonte</strong>, ofreciendo un refugio de paz que comienza en Verzuolo y culmina en la impresionante frontera con <strong>Francia</strong>. Este enclave alpino destaca por su autenticidad y su capacidad para sorprender a cada visitante con paisajes que parecen detenidos en el tiempo, lejos del bullicio urbano y las aglomeraciones. A medida que se recorre su extensi&oacute;n, las laderas f&eacute;rtiles y suaves de la zona baja dan paso gradualmente a un entorno de alta monta&ntilde;a dominado por picos espectaculares y valles remotos. 
    </p><p class="article-text">
        Se trata de un destino privilegiado para quienes buscan disfrutar de la <a href="https://www.eldiario.es/temas/naturaleza/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">naturaleza</a> en su estado m&aacute;s puro, ya sea a trav&eacute;s del senderismo, el ciclismo o simplemente contemplando sus vistas. La riqueza de este territorio reside en su belleza visual y en su profundo <strong>patrimonio</strong> cultural y arquitect&oacute;nico acumulado durante siglos de historia. Considerado una joya escondida en el norte de Italia, el valle invita a un viaje emocional donde la tranquilidad y el aire alpino se fusionan en una experiencia inolvidable para todos. Su geograf&iacute;a variada permite pasar de los huertos perfumados a las brisas frescas de las cumbres de los <strong>Alpes Cotenses</strong> en pocos kil&oacute;metros. 
    </p><p class="article-text">
        Uno de los mayores tesoros naturales de esta zona es el <strong>Bosco dell'Alev&eacute;</strong>, reconocido como la mayor extensi&oacute;n de pino pi&ntilde;onero de toda Italia y una de las m&aacute;s grandes de Europa. Este espacio protegido se sit&uacute;a a una altitud que oscila entre los 1.500 y los 2.500 metros sobre el nivel del mar, ofreciendo un refugio vital para la <strong>flora</strong> y <strong>fauna</strong>. Los visitantes pueden disfrutar de la sombra y el aroma dulce que desprenden estas con&iacute;feras centenarias, cuyas agujas verde oscuro contrastan con el tono m&aacute;s claro de los alerces circundantes.
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                    alt="Cada rincón de estas altas montañas guarda secretos geológicos y naturales que se revelan a quienes se aventuran por sus caminos bien señalizados"
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                Cada rincón de estas altas montañas guarda secretos geológicos y naturales que se revelan a quienes se aventuran por sus caminos bien señalizados                            </span>
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        Caminar por este bosque es sumergirse en un ecosistema virgen donde el aire es extremadamente puro y el contacto con el entorno alpino original es total y sobrecogedor. Adem&aacute;s de su <strong>valor ecol&oacute;gico</strong>, la madera de estos pinos es sumamente apreciada por los artesanos locales para realizar intrincadas tallas que decoran las viviendas del valle. Este entorno natural se complementa con amplios prados verdes que se llenan de flores durante los meses de verano, creando un tapiz de colores vibrantes bajo el cielo azul. Es precisamente esta combinaci&oacute;n de densos bosques y espacios abiertos lo que define el car&aacute;cter salvaje e intacto que tanto cautiva a los viajeros.  
    </p><p class="article-text">
        Dominando el horizonte con su inconfundible silueta piramidal se alza el <strong>Monviso</strong>, la monta&ntilde;a m&aacute;s alta de los Alpes Cotenses con 3.841 metros de altitud, conocida popularmente como el &ldquo;Rey de Piedra&rdquo;. Este gigante de roca no solo es un s&iacute;mbolo visual para el valle, sino que tambi&eacute;n alberga el nacimiento del r&iacute;o Po, el curso de agua m&aacute;s importante de toda <a href="https://www.eldiario.es/temas/italia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Italia</a>. Los lagos alpinos son otro de los grandes atractivos, destacando el maravilloso Lago Bleu y el Lago di Castello, este &uacute;ltimo un embalse que refleja las cumbres circundantes en Pontechianale. Para los excursionistas m&aacute;s experimentados, la &ldquo;Vuelta al Viso&rdquo; representa un desaf&iacute;o fascinante que rodea la base de la monta&ntilde;a atravesando paisajes remotos y espectaculares refugios de altura. El contraste entre las aguas cristalinas de los lagos y la severa mirada del Monviso crea panoramas inolvidables que cambian de perspectiva seg&uacute;n el sendero que se elija recorrer. 
    </p><p class="article-text">
        Cada rinc&oacute;n de estas altas monta&ntilde;as guarda <strong>secretos geol&oacute;gicos y naturales</strong> que se revelan a quienes se aventuran por sus caminos bien se&ntilde;alizados. La presencia de estas cumbres majestuosas garantiza un clima fresco incluso en verano, convirtiendo al valle en el refugio perfecto contra el calor de las llanuras piamontesas. Explorar estas altitudes permite disfrutar de vistas panor&aacute;micas que se extienden hasta donde alcanza la vista.
    </p><p class="article-text">
        La identidad del Valle Varaita est&aacute; &iacute;ntimamente ligada a la <strong>cultura occitana</strong>, un patrimonio ling&uuml;&iacute;stico y social que ha permanecido profundamente arraigado en estas tierras a lo largo de los siglos. Este legado se celebra con especial fervor en la <strong>Ba&igrave;o de Sampeyre</strong>, una de las festividades tradicionales m&aacute;s antiguas e importantes de los Alpes italianos que ocurre cada cinco a&ntilde;os. Durante estas celebraciones, la comunidad recrea eventos hist&oacute;ricos con m&uacute;sica y danzas t&iacute;picas que mantienen vivas las costumbres de un pasado en el que el valle formaba parte de la Rep&uacute;blica de los Escartons. La lengua occitana sigue siendo un veh&iacute;culo de expresi&oacute;n para muchos de sus habitantes, quienes guardan con celo sus historias y tradiciones orales frente a la modernidad. 
    </p><h2 class="article-text">Grabados rupestres</h2><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el valle posee una historia antigua que se remonta a la prehistoria, como demuestran los grabados rupestres encontrados en diversas localizaciones de su accidentada geograf&iacute;a. En el pasado, este territorio estuvo dividido pol&iacute;ticamente entre el Delfinado franc&eacute;s y el Marquesado de Saluzzo italiano, lo que enriqueci&oacute; su crisol cultural antes de su uni&oacute;n definitiva. Esta mezcla de influencias se percibe en la mentalidad abierta de sus gentes, que reciben a los visitantes con una hospitalidad c&aacute;lida y relajada, t&iacute;pica de los pueblos de monta&ntilde;a. Visitar el <strong>Valle Varaita </strong>no es solo un viaje geogr&aacute;fico, sino tambi&eacute;n un descenso a la memoria colectiva de un pueblo que ha sabido conservar su esencia.
    </p><p class="article-text">
        El valle ha logrado mantenerse intacto y salvaje, evitando el glamur artificial de otros destinos alpinos para ofrecer una mezcla equilibrada entre econom&iacute;a local y turismo sostenible. Es un lugar donde el ritmo de vida es relajado y las personas son acogedoras, permitiendo al visitante aprender a vivir de nuevo en contacto directo con la tierra. Ya sea explorando el m&iacute;stico sendero de los Sarvanot en Rore o subiendo al Colle dell'Agnello, cada momento en este rinc&oacute;n del <strong>Piamonte</strong> es un regalo para los sentidos. Con sus 60 kil&oacute;metros de historias, sabores y paisajes, el Valle Varaita se consolida como un destino imprescindible para quienes valoran la autenticidad y la naturaleza.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/valle-italiano-60-kilometros-disfrutar-prados-bosques-coniferas-lagos-alpinos-altas-montanas-pm_1_13375752.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Jul 2026 10:00:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El valle italiano de 60 kilómetros en el que disfrutar de prados, bosques de coníferas, lagos alpinos y altas montañas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Italia,Naturaleza,Patrimonio,Biodiversidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Esta es la ruta en la que podrás ver cuevas, desfiladeros y cuatro grandes cascadas originadas por tres ríos de este pequeño país]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/ruta-podras-ver-cuevas-desfiladeros-cuatro-grandes-cascadas-originadas-tres-rios-pequeno-pais-pm_1_13365069.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/68cf82f8-375c-44c6-8ef9-e8af606e945b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Esta es la ruta en la que podrás ver cuevas, desfiladeros y cuatro grandes cascadas originadas por tres ríos de este pequeño país"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El agua es la auténtica protagonista de una travesía que invita a descubrir rincones donde la naturaleza se manifiesta con fuerza</p><p class="subtitle">Esta ostra ayuda a combatir el cambio climático y por eso tratan de recuperarla en el Mar Menor, donde hubo millones de ejemplares</p><p class="subtitle">Con 50 metros de altura y 300 de anchura, es considerada la cascada más grande de todo el Sudeste Asiático</p></div><p class="article-text">
        En las profundidades del hermoso <strong>Parque Nacional Brecon Beacons</strong> de <strong>Gales</strong> se encuentra una de esas maravillas naturales que aprecia cualquiera que la descubre. Este espacio, conocido como Bannau Brycheiniog, es un paisaje fr&aacute;gil que requiere respeto constante de sus visitantes para su conservaci&oacute;n. La regi&oacute;n alberga el llamado &ldquo;<strong>Pa&iacute;s de las cascadas&rdquo;</strong>, donde la geolog&iacute;a ha esculpido escenarios de fantas&iacute;a dignos de admirar. El agua es la protagonista de una traves&iacute;a que invita a descubrir rincones donde la naturaleza se manifiesta con fuerza. <strong>Desfiladeros boscosos y cuevas ocultas</strong> forman un ecosistema que ofrece una experiencia sensorial completa para los aventureros senderistas.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de un destino que combina desaf&iacute;o f&iacute;sico con la recompensa visual de ver saltos de agua espectaculares en la maleza. Recorrer este sendero es adentrarse en el coraz&oacute;n de una tierra que valora su inmensa herencia natural y biol&oacute;gica. La magia de esta ruta nace del incansable trabajo erosivo de <strong>tres r&iacute;os principales</strong> que han moldeado la roca blanda: el <strong>Mellte</strong>, el<strong> Hepste </strong>y el<strong> Nedd-fechan</strong>. Estas corrientes de agua se abren paso a trav&eacute;s de terrenos irregulares, creando profundos desfiladeros que parecen leyendas antiguas. Antes de converger para formar el r&iacute;o Neath, estos cauces fluviales dan origen a las cuatro ca&iacute;das de agua principales. 
    </p><p class="article-text">
        La topograf&iacute;a de la zona permite la formaci&oacute;n de <strong>cuevas misteriosas y gargantas escarpadas</strong> que a&ntilde;aden aventura a cada paso del camino. Explorar estos desfiladeros implica sumergirse en una atm&oacute;sfera cargada de humedad donde el rugido del agua gu&iacute;a el rumbo. El esfuerzo de los r&iacute;os por tallar su camino ha resultado en uno de los grandes espect&aacute;culos visuales de Gales. Para iniciar la aventura, los senderistas suelen utilizar los aparcamientos de Cwm Porth o Gwaun Hepste. Desde all&iacute; se accede al famoso Sendero de las Cuatro Cascadas, una ruta circular de aproximadamente nueve kil&oacute;metros de longitud.  
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                    alt="El sonido de las caídas de agua es tan potente que puede sentirse en el aire"
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            <span class="title">
                El sonido de las caídas de agua es tan potente que puede sentirse en el aire                            </span>
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        La primera parada suele ser <strong>Sgwd Clun-Gwyn</strong>, conocida como la &ldquo;Ca&iacute;da del Prado Blanco&rdquo;, que destaca por su verticalidad. Este salto se precipita sobre enormes bloques de piedra cubiertos de musgo, creando una imagen similar a una gran escalera. El mirador superior ofrece una perspectiva impresionante de la fuerza del r&iacute;o Mellte antes de continuar su descenso por el valle. Es fundamental seguir los caminos se&ntilde;alizados para evitar da&ntilde;ar la flora local, especialmente los musgos de crecimiento lento. Aunque el inicio atraviesa tranquilas fincas ganaderas, pronto el terreno se vuelve m&aacute;s accidentado y desafiante para el caminante. Las puertas de las fincas deben permanecer cerradas tras el paso de los turistas para proteger el ganado local. 
    </p><p class="article-text">
        Continuando la marcha, el sendero conduce hacia <strong>Sgwd Isaf Clun-Gwyn</strong>, que representa la parte baja de las ca&iacute;das de este sector. A diferencia de la anterior, esta cascada es una serie pintoresca de saltos que fluyen como una escalera hacia el desfiladero. La vegetaci&oacute;n que la rodea es tan densa que por momentos el cielo desaparece bajo el dosel de los &aacute;rboles. Se requiere precauci&oacute;n al descender, ya que las ra&iacute;ces y las rocas suelen estar extremadamente resbaladizas por la humedad constante. Algunos visitantes aprovechan las pozas naturales para descansar, aunque la temperatura del agua suele ser bastante fr&iacute;a para nadar. 
    </p><p class="article-text">
        El sonido de las tres ca&iacute;das de agua que componen este tramo es tan potente que puede sentirse en el aire. Es en este punto donde muchos fot&oacute;grafos encuentran sus mejores capturas gracias al contraste entre roca y espuma blanca. La ruta exige un esfuerzo f&iacute;sico considerable, con subidas y bajadas constantes que ponen a prueba la resistencia f&iacute;sica. A poca distancia se encuentra <strong>Sgwd y Pannwr</strong>, cuyo nombre en gal&eacute;s revela una conexi&oacute;n hist&oacute;rica con la industria tradicional regional. Antiguamente, las aguas cristalinas de esta cascada se utilizaban para lavar la lana, tarea vital en las comunidades rurales. Aunque no posee una altura tan vertiginosa, su belleza reside en su armon&iacute;a con el entorno y sus formaciones rocosas. 
    </p><p class="article-text">
        Justo antes del salto principal, el r&iacute;o crea una zona de peque&ntilde;as <strong>cascadas</strong> y <strong>piscinas</strong> que invitan a la contemplaci&oacute;n. Un gran &aacute;rbol solitario vigila la ca&iacute;da del agua, a&ntilde;adiendo un elemento ic&oacute;nico a la composici&oacute;n visual de este rinc&oacute;n. El acceso es considerado uno de los tramos m&aacute;s complicados debido a la irregularidad del suelo y la pendiente pronunciada. La historia local se entrelaza con el paisaje aqu&iacute;, record&aacute;ndonos que estos r&iacute;os han sido herramientas para el hombre. Cada paso profundiza el conocimiento del viajero sobre la importancia cultural de los recursos h&iacute;dricos en el pa&iacute;s gal&eacute;s.
    </p><h2 class="article-text">Una cortina de agua</h2><p class="article-text">
        El punto culminante de la expedici&oacute;n suele ser <strong>Sgwd yr Eira</strong>, cuyo nombre se traduce po&eacute;ticamente como la &ldquo;Cascada de nieve&rdquo;. Con una ca&iacute;da de diez metros, esta maravilla ofrece la experiencia &uacute;nica de caminar detr&aacute;s de su cortina de agua. Un sendero rugoso, usado originalmente por pastores de ovejas, permite a los visitantes sentir la fuerza del trueno l&iacute;quido. La sensaci&oacute;n de estar rodeado por un muro de agua blanca es indescriptible y constituye el momento m&aacute;s fotografiado. No obstante, alcanzar este lugar requiere bajar m&aacute;s de 170 escalones que luego deber&aacute;n remontarse con esfuerzo. El terreno detr&aacute;s de la cascada es extremadamente resbaladizo, por lo que cada movimiento debe realizarse con extrema cautela siempre. Es casi garantizado que el senderista terminar&aacute; mojado, por lo que llevar un chubasquero es una recomendaci&oacute;n esencial. 
    </p><p class="article-text">
        Al finalizar el recorrido y regresar al punto de partida, queda la sensaci&oacute;n de haber descubierto una joya de <strong>Gales</strong>. Es un privilegio contar con lugares espectaculares que permiten una desconexi&oacute;n total del bullicio urbano y la rutina. Las se&ntilde;ales informativas enriquecen la experiencia aportando datos sobre la flora, la fauna y la historia geol&oacute;gica local. Los puentes de madera y los senderos que bordean los r&iacute;os Mellte y Hepste son testigos del paso de aventureros. Gales demuestra con esta joya de Brecon Beacons que la naturaleza, cuando se cuida, ofrece espect&aacute;culos sin igual.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/ruta-podras-ver-cuevas-desfiladeros-cuatro-grandes-cascadas-originadas-tres-rios-pequeno-pais-pm_1_13365069.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Jul 2026 09:30:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Esta es la ruta en la que podrás ver cuevas, desfiladeros y cuatro grandes cascadas originadas por tres ríos de este pequeño país]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Gran Bretaña,Cascadas,Naturaleza,Biodiversidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Este parque nacional de dos mil kilómetros cuadrados alberga playas, bosques, cascadas y nueve grandes montañas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/parque-nacional-alberga-playas-bosques-cascadas-nueve-grandes-montanas-pm_1_13361919.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b43d6010-2e96-432a-9107-9a2ca51a6a8c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Este parque nacional de dos mil kilómetros cuadrados alberga playas, bosques, cascadas y nueve grandes montañas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El de Eryri es el más grande de los parques nacionales de Gales y es visitado cada año por casi cuatro millones de personas</p><p class="subtitle">Con 50 metros de altura y 300 de anchura, es considerada la cascada más grande de todo el Sudeste Asiático</p><p class="subtitle">Hace 30 años este paraíso para las aves lo creó en un pueblo sevillano un matrimonio de biólogos y ahora alberga 2000 ejemplares y 180 especies diferentes</p></div><p class="article-text">
        Conocido hist&oacute;ricamente como <strong>Snowdonia</strong>, el <strong>Parque Nacional de Eryri</strong> es uno de los alicientes del lado m&aacute;s salvaje de <strong>Gales</strong>. Con sus m&aacute;s de dos mil kil&oacute;metros cuadrados de extensi&oacute;n, se trata del parque nacional m&aacute;s grande de toda la naci&oacute;n y es, a la vez, hogar permanente para m&aacute;s de veintis&eacute;is mil personas. Su paisaje es una amalgama de cumbres imponentes, valles profundos y una riqueza natural que atrae a casi cuatro millones de visitantes anualmente. Este rinc&oacute;n de <a href="https://www.eldiario.es/temas/gran-bretana/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gran Breta&ntilde;a</a> no solo destaca por su geograf&iacute;a, sino por ser un baluarte de la cultura y la historia del pueblo gal&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La diversidad de sus terrenos permite encontrar desde playas v&iacute;rgenes hasta densos bosques y nueve cadenas monta&ntilde;osas de gran escala. Explorar <strong>Eryri</strong> es adentrarse en un territorio donde la <a href="https://www.eldiario.es/temas/naturaleza/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">naturaleza</a> y la identidad humana se entrelazan de una forma &uacute;nica y fascinante, con tesoros que pueden ser descubiertos y disfrutados por agradecidos y curiosos viajeros. 
    </p><p class="article-text">
        Las monta&ntilde;as definen el alma de este parque, albergando <strong>nueve grandes cordilleras </strong>que desaf&iacute;an el horizonte con perfiles rocosos y cumbres majestuosas. El protagonista indiscutible de este relieve es el pico Yr Wyddfa, la monta&ntilde;a m&aacute;s alta de Gales con 1.085 metros. Esta formaci&oacute;n geol&oacute;gica se origin&oacute; hace cientos de millones de a&ntilde;os debido a la intensa actividad volc&aacute;nica de la antigua orogenia caledoniana. Existen seis rutas principales para alcanzar su cima, variando desde el suave camino de Llanberis hasta la peligrosa cresta de Crib Goch. Aquellos que prefieren evitar el esfuerzo f&iacute;sico pueden utilizar el hist&oacute;rico ferrocarril de monta&ntilde;a que llega hasta el edificio Hafod Eryri.  
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                El paisaje de este parque incluye cumbres imponentes, valles profundos y una riqueza natural que atrae a casi cuatro millones de visitantes anualmente                            </span>
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        Otras <strong>cumbres</strong> notables como Tryfan o Cader Idris ofrecen retos adicionales para los senderistas que buscan escapar de las rutas comunes. El clima en estas alturas es extremadamente vol&aacute;til y puede cambiar dr&aacute;sticamente en cuesti&oacute;n de minutos, exigiendo siempre una preparaci&oacute;n adecuada. Desde lo m&aacute;s alto, en d&iacute;as despejados, es posible divisar las tierras de Irlanda y Escocia a trav&eacute;s del mar de Irlanda.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de las rocas, Eryri esconde un mundo verde compuesto por once mil hect&aacute;reas de <strong>bosques nativos</strong> que albergan una fauna diversa. Los bosques antiguos de roble y los densos pinares como los de Coed y Brenin crean ecosistemas vitales para especies raras. En estos parajes es posible encontrar la escurridiza marta, ardillas rojas y una gran variedad de aves rapaces como los halcones peregrinos. El agua es otro elemento omnipresente que se manifiesta en lagos glaciares, r&iacute;os serpenteantes y cascadas de una belleza cinematogr&aacute;fica. Destaca especialmente la cascada de Swallow Falls, situada cerca de Betws y Coed, que ofrece un espect&aacute;culo visual durante todas las estaciones. Otras cascadas como Aber Falls permiten realizar caminatas tranquilas rodeadas de una exuberante vegetaci&oacute;n que parece sacada de un cuento. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque <strong>Eryri</strong> es famoso por sus monta&ntilde;as, su <strong>litoral</strong> de casi 120 kil&oacute;metros ofrece una perspectiva completamente distinta y refrescante del parque. El Sendero de la Costa de Gales recorre gran parte de esta zona, permitiendo explorar playas salvajes y acantilados de v&eacute;rtigo. Playas como la de Harlech son destinos ideales para disfrutar de la arena y el mar bajo la sombra de las dunas. La regi&oacute;n costera es tambi&eacute;n un lugar privilegiado para el avistamiento de fauna marina, incluyendo frailecillos y focas en excursiones mar&iacute;timas. Lugares como el estuario de Mawddach ofrecen rutas accesibles que conectan pueblos costeros como Barmouth con el interior monta&ntilde;oso de la regi&oacute;n. La combinaci&oacute;n de la brisa marina con las vistas de los picos nevados crea un curioso contraste geogr&aacute;fico.
    </p><p class="article-text">
        La identidad cultural de Eryri es inseparable de la <strong>lengua galesa</strong>, la cual es hablada por el 58% de sus habitantes. En muchas de las comunidades peque&ntilde;as del parque, el gal&eacute;s no es solo un s&iacute;mbolo, sino el idioma principal de la vida diaria. La toponimia local est&aacute; cargada de significado, donde t&eacute;rminos como Llyn indican un lago y Afon se refiere a un r&iacute;o. La agricultura, especialmente la ganader&iacute;a, ha sido la columna vertebral de la vida en estas tierras durante siglos de historia compartida. Los visitantes pueden experimentar esta cultura vibrante en los mercados locales y a trav&eacute;s de la gastronom&iacute;a tradicional de la regi&oacute;n. Platos como el cordero gal&eacute;s, el cawl o el dulce bara brith reflejan la herencia culinaria de este rinc&oacute;n del Reino Unido. 
    </p><h2 class="article-text">Protecci&oacute;n del entorno</h2><p class="article-text">
        La aventura es una parte fundamental de la experiencia en el parque, ofreciendo actividades para todos los niveles de condici&oacute;n f&iacute;sica y adrenalina. <strong>Eryri</strong> alberga la que muchos consideran una de las <strong>tirolinas</strong> m&aacute;s r&aacute;pidas del mundo, donde los m&aacute;s valientes pueden superar los 160 kil&oacute;metros por hora. Para los amantes del <strong>ciclismo</strong>, Coed y Brenin ofrece rutas de monta&ntilde;a que atraviesan densos pinares y colinas con vistas espectaculares. Los entusiastas del agua pueden practicar <strong>rafting</strong> o <strong>barranquismo</strong> en el Centro Nacional de Aguas Bravas. Por otro lado, los ferrocarriles hist&oacute;ricos de v&iacute;a estrecha proporcionan una forma m&aacute;s relajada de contemplar el paisaje mientras se viaja al pasado. El ferrocarril de Ffestiniog y el Welsh Highland Railway operan locomotoras de vapor que atraviesan los rincones m&aacute;s salvajes del norte de Gales. Pero el <strong>senderismo</strong> sigue siendo la actividad estrella, con miles de kil&oacute;metros de rutas que van desde paseos llanos hasta escaladas t&eacute;cnicas. 
    </p><p class="article-text">
        Garantizar la <strong>protecci&oacute;n</strong> de este fr&aacute;gil entorno es una prioridad absoluta para las autoridades y las comunidades locales que habitan el parque. Programas de voluntariado y esquemas de embajadores buscan concienciar a los visitantes sobre la importancia de <strong>conservar</strong> la biodiversidad existente. Pueblos pintorescos como Betws y Coed o Beddgelert sirven como bases ideales para explorar la regi&oacute;n gracias a sus servicios y hospitalidad. La autoridad del parque monitoriza constantemente el estado de las rutas y la fauna para asegurar una <strong>convivencia sostenible</strong> entre humanos y naturaleza. Respetar los senderos marcados y las normativas locales permite que las futuras generaciones puedan seguir disfrutando de este para&iacute;so natural gal&eacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/parque-nacional-alberga-playas-bosques-cascadas-nueve-grandes-montanas-pm_1_13361919.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Jul 2026 08:01:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Gran Bretaña,Naturaleza,Biodiversidad,Parques nacionales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Esta ostra ayuda a combatir el cambio climático y por eso tratan de recuperarla en el Mar Menor, donde hubo millones de ejemplares]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/ostra-ayuda-combatir-cambio-climatico-tratan-recuperarla-mar-menor-hubo-millones-ejemplares-pm_1_13361295.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5c3b0af0-0fd8-41c6-a08d-03823172873a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Esta ostra ayuda a combatir el cambio climático y por eso tratan de recuperarla en el Mar Menor, donde hubo millones de ejemplares"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Servicio ecosistémico de valor incalculable, funciona como potente bioextractor de nutrientes, capaz de absorber y acumular contaminantes químicos presentes en el agua</p><p class="subtitle">Esta es la isla de arrecifes, acantilados y aguas turquesas que forma parte de uno de los espacios con mayor biodiversidad del planeta</p><p class="subtitle">Hace 30 años este paraíso para las aves lo creó en un pueblo sevillano un matrimonio de biólogos y ahora alberga 2000 ejemplares y 180 especies diferentes</p></div><p class="article-text">
        La <strong>ostra plana</strong>, cient&iacute;ficamente conocida como <strong>Ostrea edulis</strong>, fue durante d&eacute;cadas una de las mejores especies para la salud del <a href="https://www.eldiario.es/temas/mar-menor/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mar Menor</a>, llegando a albergar poblaciones que superaban los <strong>135 millones de ejemplares</strong> en los a&ntilde;os ochenta. Y es que este bivalvo aut&oacute;ctono no solo formaba parte del paisaje submarino habitual, sino que ejerc&iacute;a una funci&oacute;n vital en el mantenimiento del equilibrio ecol&oacute;gico de la laguna salada m&aacute;s grande de toda Europa. Su presencia masiva permit&iacute;a filtrar vol&uacute;menes ingentes de agua, eliminando part&iacute;culas en suspensi&oacute;n y manteniendo una transparencia que hoy parece un recuerdo lejano para los habitantes de la zona. 
    </p><p class="article-text">
        La intervenci&oacute;n humana y el cambio de las condiciones ambientales provocaron un declive catastr&oacute;fico que dej&oacute; a esta especie al borde de la desaparici&oacute;n total en este ecosistema. Recuperar este <strong>tesoro biol&oacute;gico </strong>se ha convertido ahora en una prioridad absoluta para cient&iacute;ficos y administraciones p&uacute;blicas, que buscan soluciones basadas en la naturaleza. El colapso de la poblaci&oacute;n de ostras, eso s&iacute;, no fue un evento repentino, sino el resultado de una combinaci&oacute;n de factores estresantes que alteraron dr&aacute;sticamente su h&aacute;bitat natural. El dragado del Canal del Estacio en la d&eacute;cada de los setenta facilit&oacute; la entrada de agua mediterr&aacute;nea, cambiando la salinidad y favoreciendo inicialmente su expansi&oacute;n, pero tambi&eacute;n introdujo nuevas amenazas. 
    </p><p class="article-text">
        Los vertidos agr&iacute;colas cargados de nutrientes provocaron procesos de eutrofizaci&oacute;n severos, transformando las aguas cristalinas en una &ldquo;sopa verde&rdquo; que asfixi&oacute; a los bancos naturales. A esto se sumaron el aumento de la temperatura del agua, la aparici&oacute;n de enfermedades espec&iacute;ficas y la competencia de especies ex&oacute;ticas invasoras que diezmaron los ejemplares restantes. Hoy en d&iacute;a, la presencia de la <strong>ostra plana</strong> es bastante reducida, con individuos aislados que son incapaces de formar colonias reproductivas por s&iacute; mismos en el medio natural. Esta p&eacute;rdida ha dejado a la laguna vulnerable ante los efectos del cambio clim&aacute;tico y la contaminaci&oacute;n persistente.
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                Uno de los hitos más recientes de esta investigación ha sido la instalación del primer arrecife experimental de ostra nativa                            </span>
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        La importancia de la ostra plana trasciende su valor biol&oacute;gico, situ&aacute;ndose como una aliada estrat&eacute;gica en la lucha global contra el <strong>cambio clim&aacute;tico</strong> y el calentamiento. Estos moluscos tienen la capacidad asombrosa de <strong>secuestrar di&oacute;xido de carbono</strong> de la atm&oacute;sfera para incorporarlo de forma permanente en la estructura de sus conchas calc&aacute;reas. Adem&aacute;s de actuar como sumideros de carbono, las ostras funcionan como potentes bioextractores de nutrientes, capaces de absorber y acumular contaminantes qu&iacute;micos presentes en la columna de agua. Se estima que una poblaci&oacute;n saludable podr&iacute;a filtrar la totalidad del agua de la laguna en apenas tres meses, un servicio ecosist&eacute;mico de valor incalculable. Al limpiar el agua de fitoplancton excesivo, permiten que la luz solar penetre de nuevo en las profundidades, favoreciendo el crecimiento de las praderas marinas. 
    </p><p class="article-text">
        Estas estructuras tambi&eacute;n act&uacute;an como arrecifes naturales que aumentan la <a href="https://www.eldiario.es/temas/biodiversidad/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">biodiversidad</a> al servir de refugio para numerosas especies de peces. Y precisamente para revertir esta situaci&oacute;n cr&iacute;tica ha nacido el proyecto <strong>RemediOS</strong> y su continuaci&oacute;n <strong>RemediOS-2</strong>, liderados por el Instituto Espa&ntilde;ol de Oceanograf&iacute;a y diversas entidades colaboradoras. Esta iniciativa busca aplicar t&eacute;cnicas avanzadas de acuicultura para producir semilla de ostra a partir de los pocos ejemplares reproductores supervivientes de la laguna. 
    </p><p class="article-text">
        El proceso comienza en laboratorios especializados, donde se acondiciona a los adultos para estimular la puesta de larvas en un entorno controlado y seguro. Durante las fases iniciales se han logrado obtener millones de larvas, demostrando la viabilidad t&eacute;cnica de reproducir esta poblaci&oacute;n aut&oacute;ctona fuera de su h&aacute;bitat degradado. El objetivo final es la reintroducci&oacute;n paulatina de estos ejemplares en el <strong>Mar Menor</strong> para restaurar los bancos naturales desaparecidos hace d&eacute;cadas. Este proyecto cuenta con la financiaci&oacute;n de fondos europeos y el apoyo decidido de la Fundaci&oacute;n Biodiversidad para garantizar su continuidad a largo plazo.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los hitos m&aacute;s recientes de esta investigaci&oacute;n ha sido la instalaci&oacute;n del primer arrecife experimental de ostra nativa en las proximidades de la Isla del Bar&oacute;n. Este arrecife innovador est&aacute; compuesto por <strong>175 bloques de arcilla biodegradable</strong> que sirven de sustrato para unas <strong>55 mil larvas fijadas</strong>. Estos bloques, dise&ntilde;ados espec&iacute;ficamente por la organizaci&oacute;n Oyster Heaven, est&aacute;n pensados para deshacerse progresivamente a medida que las ostras crecen y se consolidan. Aunque el arrecife ocupa una superficie modesta de doce metros cuadrados, representa un paso pionero en la recuperaci&oacute;n efectiva de la biodiversidad local. El seguimiento cient&iacute;fico de este enclave permitir&aacute; evaluar el crecimiento, la supervivencia y la capacidad real de filtraci&oacute;n de las ostras en condiciones reales de la laguna. 
    </p><p class="article-text">
        La estrategia de <strong>biorremediaci&oacute;n</strong> propuesta se basa en el ciclo natural de los bivalvos, que transforman el exceso de fitoplancton en tejido vivo y concha s&oacute;lida. Al retirar f&iacute;sicamente las ostras una vez que han alcanzado un tama&ntilde;o determinado, se eliminan efectivamente el nitr&oacute;geno y el f&oacute;sforo del ecosistema marino. Este m&eacute;todo ha demostrado ser exitoso en otros lugares del mundo, como Suecia y Dinamarca, donde se utiliza el cultivo de bivalvos para limpiar fiordos eutrofizados. En Estados Unidos, proyectos similares en la bah&iacute;a de Chesapeake han confirmado que la cosecha de millones de ostras puede extraer toneladas de nitr&oacute;geno anualmente. En el <strong>Mar Menor</strong>, esta &ldquo;acuicultura restaurativa&rdquo; no solo busca limpiar las aguas, sino tambi&eacute;n generar una nueva econom&iacute;a azul sostenible para la regi&oacute;n. La combinaci&oacute;n de ciencia, gesti&oacute;n ambiental y participaci&oacute;n social es fundamental para que estas soluciones basadas en la naturaleza tengan un impacto real y duradero.
    </p><h2 class="article-text">Esfuerzo colectivo</h2><p class="article-text">
        El compromiso institucional con la recuperaci&oacute;n de la ostra plana incluye la compra de materiales de cr&iacute;a, la instalaci&oacute;n de l&iacute;neas de cultivo y la elaboraci&oacute;n de una hoja de ruta estrat&eacute;gica, proyecto que tambi&eacute;n involucra activamente a pescadores de la zona. El <strong>Mar Menor</strong> es el primer ecosistema en Europa con <strong>personalidad jur&iacute;dica propia</strong>, lo que otorga derechos legales a su protecci&oacute;n y restauraci&oacute;n. Bajo este nuevo marco legal, cualquier ciudadano puede actuar en defensa de la laguna, lo que refuerza la necesidad de proyectos cient&iacute;ficos s&oacute;lidos como RemediOS. La colaboraci&oacute;n entre el <strong>IEO-CSIC</strong>, la asociaci&oacute;n ANSE y la Fundaci&oacute;n Estrella de Levante ejemplifica el esfuerzo colectivo necesario para salvar este enclave.
    </p><p class="article-text">
        El futuro del <strong>Mar Menor</strong> depende en gran medida de la capacidad para devolverle sus defensas naturales y restaurar el equilibrio perdido por la acci&oacute;n humana. La recuperaci&oacute;n del <strong>caballito de mar</strong> y la <strong>nacra</strong> son otros objetivos paralelos que complementan la labor iniciada con la ostra plana mediterr&aacute;nea. Convertir la laguna en un referente internacional de restauraci&oacute;n marina situar&iacute;a a la <strong>Regi&oacute;n de Murcia</strong> a la vanguardia de la innovaci&oacute;n cient&iacute;fica y ecol&oacute;gica. Cada ostra que se fija en los nuevos arrecifes representa una peque&ntilde;a victoria en la batalla contra la eutrofizaci&oacute;n y los efectos del calentamiento global. Aunque el camino hacia la recuperaci&oacute;n total es largo y complejo, los resultados esperanzadores de las fases experimentales invitan al optimismo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/ostra-ayuda-combatir-cambio-climatico-tratan-recuperarla-mar-menor-hubo-millones-ejemplares-pm_1_13361295.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Jul 2026 10:30:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Esta ostra ayuda a combatir el cambio climático y por eso tratan de recuperarla en el Mar Menor, donde hubo millones de ejemplares]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Biodiversidad,Mar Menor,Región de Murcia,Ecología,Naturaleza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Antes y después de Magallanes: tras las huellas de un contacto que conmocionó las islas del Pacífico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/despues-magallanes-huellas-contacto-conmociono-islas-pacifico_1_13316894.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/91056d6b-15a2-4097-8b0a-b508a4c81a12_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1514y326.jpg" width="1200" height="675" alt="Antes y después de Magallanes: tras las huellas de un contacto que conmocionó las islas del Pacífico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El proyecto 'PacificPeopleForest', liderado por investigadoras españolas, busca documentar cómo la llegada de los europeos causó un grave colapso demográfico y alteraciones ecológicas en las islas Marianas, antigua colonia española
</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Descenso al ‘tubo rojo’ en el interior del volcán de La Palma: la vida se abre paso en la boca del infierno
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;El camino est&aacute; distinto, se han ca&iacute;do muchos &aacute;rboles&rdquo;. <a href="https://www.incipit.csic.es/es/persona/adrian-garcia-rojo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Adri&aacute;n Garc&iacute;a</a>, arque&oacute;logo del Incipit-CSIC, trata de encontrar la ruta que asciende a trav&eacute;s de la jungla hasta el <a href="https://nao-project.csic.es/newsroom/rota/2025-field-season-in-rota-preliminary-results/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">yacimiento de Taipingot</a>, que el equipo liderado por <a href="https://www.incipit.csic.es/es/persona/maria-cruz-berrocal" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mar&iacute;a Cruz Berrocal</a> encontr&oacute; en 2022 en el coraz&oacute;n de la isla de Rota, en el archipi&eacute;lago de las Marianas del norte. Pero el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Tif%C3%B3n_Sinlaku_(2026)" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tif&oacute;n Sinlaku</a>, que azot&oacute; este rinc&oacute;n del Pac&iacute;fico occidental a mediados de abril, ha borrado parte del camino por el que accedieron en la &uacute;ltima campa&ntilde;a. &ldquo;Ha pegado fuerte en este lado de la isla&rdquo;, observa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tras pedir <em>permiso</em> para entrar en el bosque a los esp&iacute;ritus ancestrales del pueblo chamorro, los <a href="https://www.guampedia.com/taotaomona-taotaomona/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Taotaomo&rsquo;na</em></a>, avanzamos a trav&eacute;s de un camino escarpado y lleno de &aacute;rboles ca&iacute;dos, esquivando ara&ntilde;as del tama&ntilde;o de la palma de la mano. Una hora despu&eacute;s, sofocados por el calor y la humedad, estamos delante de la excavaci&oacute;n, de unos 20 metros cuadrados, situada junto a un abrigo en la roca.&nbsp;
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            <span class="title">
                María Cruz Berrocal y su equipo en el yacimiento arqueológico de Taipingot.                            </span>
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        &ldquo;Primero encontramos material cer&aacute;mico y conchas en la superficie, y despu&eacute;s un enterramiento con alrededor de 21 cuerpos&rdquo;, se&ntilde;ala Adri&aacute;n Garc&iacute;a. Las primeras dataciones apuntan a que estos individuos vivieron aqu&iacute; hace m&aacute;s de mil a&ntilde;os, mucho antes de la llegada de los espa&ntilde;oles, pero el asentamiento podr&iacute;a ser mucho m&aacute;s antiguo. &ldquo;Hasta ahora se cre&iacute;a que estos primeros habitantes viv&iacute;an en las zonas costeras, pero estamos comprobando que hay muchos yacimientos en el interior de la isla. No sabemos qui&eacute;n era esta gente&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Encuentros con <em>alien&iacute;genas&nbsp;</em></h2><p class="article-text">
        El misterio de este asentamiento interior, encontrado dentro del <a href="https://nao-project.csic.es/projects/rota-commonwealth-northern-mariana-islands" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">proyecto NAO</a>, llev&oacute; a la arque&oacute;loga Mar&iacute;a Cruz Berrocal a ampliar su enfoque y aliarse con la experta en dendrocronolog&iacute;a <a href="https://www.naturalis.nl/en/marta-dominguez-delmas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Marta Dom&iacute;nguez Delm&aacute;s</a> y la historiadora <a href="https://www.arts.kuleuven.be/english/our-staff/zap/angelaschottenhammer" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Angela Schottenhammer</a> con un objetivo mucho m&aacute;s ambicioso. Las tres lideran el proyecto '<a href="https://pacificpeopleforest.csic.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">PacificPeopleForest</a>', financiado por la Comisi&oacute;n Europea, que pretende hacer una radiograf&iacute;a detallada de los impactos del colonialismo europeo tras la llegada de Fernando Magallanes a este lugar en 1521. &ldquo;Estos pobladores de Taipingot, y el resto del territorio que hemos documentado, nos permiten establecer una l&iacute;nea de partida, conocer bien qu&eacute; estaba pasando antes de la llegada de estos <em>alien&iacute;genas</em> que eran los europeos, cargados de objetos y plantas nuevas&rdquo;, explica Cruz Berrocal.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estos pobladores de Taipingot nos permiten conocer bien qué estaba pasando antes de la llegada de estos alienígenas que eran los europeos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">María Cruz Berrocal</span>
                                        <span>—</span> Arqueóloga del Incipit-CSIC y colíder del proyecto
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Este primer impacto se produjo en 1521 en la bah&iacute;a de Hum&aring;tak (Umatac) de la isla de Guam, a unos 60 kil&oacute;metros al sur, y tuvo tintes traum&aacute;ticos. Cuando visitamos el lugar con los miembros de la expedici&oacute;n cient&iacute;fica el lunes 8 de junio, una patrulla nos avisa de una alerta de tsunami provocada, como despu&eacute;s sabremos, por el violento <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Terremoto_de_Mindanao_de_2026" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">terremoto en Mindanao</a>. Hace 500 a&ntilde;os fueron los espa&ntilde;oles los que aparecieron en tromba sobre esta l&iacute;nea de costa y sacudieron la regi&oacute;n para siempre. Este fue el primer lugar que se top&oacute; la exhausta tripulaci&oacute;n de Magallanes despu&eacute;s de tres meses de navegaci&oacute;n a trav&eacute;s de la inmensidad del Pac&iacute;fico y sin poder aprovisionarse.&nbsp;
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=k68ui62U3fWcCyGYVtI" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        Seg&uacute;n relat&oacute; el cronista italiano <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Antonio_Pigafetta" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Antonio Pigafetta</a>, el encuentro se torci&oacute; cuando los habitantes locales &mdash;los chamorros&mdash; subieron a los barcos y comenzaron a llevarse diversos objetos. Este malentendido cultural desat&oacute; la furia de Magallanes, que orden&oacute; incendiar viviendas y embarcaciones, mat&oacute; a varios isle&ntilde;os y bautiz&oacute; el archipi&eacute;lago como las &ldquo;Islas de los Ladrones&rdquo;. Aquel fue el primero de una larga serie de contactos de los europeos con los habitantes del Pac&iacute;fico que puso su cultura y sus ecosistemas patas arriba, el choque que los miembros del proyecto quieren examinar con todo detalle. &nbsp;
    </p><h2 class="article-text">La isla donde todos se saludan</h2><p class="article-text">
        Situadas a m&aacute;s de 2.000 kil&oacute;metros de Filipinas, las islas Marianas se levantan en el lugar donde la enorme placa oce&aacute;nica del Pac&iacute;fico comienza a hundirse y forma la fosa m&aacute;s profunda del oc&eacute;ano. Como consecuencia, sus habitantes viven encaramados a un balc&oacute;n sobre el azul infinito. Estas son tambi&eacute;n las islas del <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Spam_(alimento)" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Spam</a> &mdash;el lugar del planeta donde m&aacute;s latas de carne de esta famosa marca se consumen por habitante&mdash; y el remoto emplazamiento donde un soldado japon&eacute;s permaneci&oacute; <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Sh%C5%8Dichi_Yokoi" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">oculto hasta 1972 </a>sin saber que la Segunda Guerra Mundial hab&iacute;a terminado.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El saludo con la mano, “Aluf Luta”, seña de identidad chamorra.                            </span>
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        Dentro del archipi&eacute;lago, la peque&ntilde;a isla de Rota &mdash;de 19 km de largo por 8 km de ancho en sus puntos m&aacute;ximos&mdash; recuerda en algunas zonas a un escenario postapocal&iacute;ptico. A las playas cubiertas por los &aacute;rboles gigantes que arranc&oacute; el tif&oacute;n, se le suman decenas de casas abandonadas y los hoteles de lujo devorados por la vegetaci&oacute;n. La marcha de los turistas y las compa&ntilde;&iacute;as a&eacute;reas ha provocado una crisis que est&aacute; haciendo disminuir su poblaci&oacute;n de forma alarmante. Los j&oacute;venes salen en masa de la isla y la &uacute;nica alternativa que les queda es alistarse en el ej&eacute;rcito, que estos d&iacute;as est&aacute; de <a href="https://www.mvariety.com/news/local/local-news-valiant-shield-2026-underway-residents-advised-not-to-be-alarmed-by-overnight-lights/article_91edd08b-265d-470b-9dd1-e348ccca56ed.html/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">maniobras en la zona</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Esto est&aacute; poniendo contra las cuerdas a la cultura chamorra, incluidas sus costumbres y su lengua, salpicada de t&eacute;rminos en espa&ntilde;ol que quedaron fosilizados tras siglos de coexistencia. En el norte de la isla, en la cantera que los miembros de la antigua <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Piedra_latte" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cultura latte</a> dejaron a medias, hay una escultura gigante que representa a un chamorro ideal, que como consecuencia del paso del tif&oacute;n est&aacute; sujeto con cuerdas y le falta un brazo; una triste alegor&iacute;a de los tiempos que viven los habitantes de la isla.
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            <span class="title">
                Estatua del chamorro dañada por el tifón en la cantera latte de Rota.                            </span>
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        El impacto de las sucesivas colonizaciones ha dejado una profunda huella en el lugar y en el estado de &aacute;nimo colectivo, aunque sus habitantes han optado por aferrarse a una felicidad risue&ntilde;a y vaporosa, producida en algunos casos por el consumo de <em>pugua&rsquo;</em>, la mezcla alcalina con <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Nuez_de_areca" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nuez de betel</a> que muchos chamorros mastican y les carcome los dientes. La isla presume de ser el &uacute;ltimo rinc&oacute;n del planeta donde todo el mundo se saluda y ha convertido este gesto con la mano, &ldquo;<em>Aluf Luta</em>&rdquo;, en la se&ntilde;a de identidad. Seg&uacute;n <a href="https://rotamayor.cnmi.gov/about/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Aubrey Hocog</a>, alcaldesa de Rota, los habitantes locales crearon este saludo como mecanismo de defensa contra la violenta ocupaci&oacute;n japonesa. &ldquo;Como ellos usaban la reverencia como forma de mostrar respeto, los chamorros necesitaban una forma de apoyarse mutuamente&rdquo;, relata. &ldquo;Ellos se hac&iacute;an reverencias y nosotros salud&aacute;bamos con la mano&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Un pasado escrito en las plantas</h2><p class="article-text">
        Esta sucesi&oacute;n de idas y venidas de personas, objetos y plantas a trav&eacute;s del Pac&iacute;fico ha quedado en el sustrato de la isla, aunque se oculte a los ojos. Excaven donde excaven, los arque&oacute;logos encuentran restos de las culturas anteriores que pasaron por este lugar y fueron devoradas por la jungla. Sobre los restos de la cultura latte se acumulan algunas ruinas de los espa&ntilde;oles, que explotaron el lugar y sus habitantes durante 400 a&ntilde;os, y las huellas de las ocupaciones sucesivas de alemanes, japoneses y estadounidenses en el siglo XX. &ldquo;En los sitios m&aacute;s remotos dentro de la propia Rota lo que vemos es gente prehist&oacute;rica y japoneses, que estuvieron en todos los rincones agazapados con sus ca&ntilde;ones y sus armas durante la Segunda Guerra Mundial&rdquo;, revela Mar&iacute;a Cruz Berrocal.
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                    alt="César Parcero, arqueólogo del CSIC, durante el ascenso al yacimiento de Taipingot."
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            <span class="title">
                César Parcero, arqueólogo del CSIC, durante el ascenso al yacimiento de Taipingot.                            </span>
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        Lo que pretende el proyecto 'PacificPeopleForest' es describir este choque de culturas y comprobar si el contacto europeo desencaden&oacute; un grave colapso demogr&aacute;fico y forz&oacute; a las poblaciones ind&iacute;genas a abandonar el interior de las islas y concentrarse en las &aacute;reas costeras. Para ello utilizar&aacute;n la prospecci&oacute;n arqueol&oacute;gica, el an&aacute;lisis masivo de archivos hist&oacute;ricos coloniales y sistemas de teledetecci&oacute;n como el LiDAR desde drones para descubrir la antigua configuraci&oacute;n arqueol&oacute;gica oculta bajo la selva. Los investigadores tambi&eacute;n quieren saber qu&eacute; plantas y alimentos fueron introducidos por los espa&ntilde;oles desde Am&eacute;rica o plantados por los propios ind&iacute;genas y c&oacute;mo entre todos ellos cambiaron los ecosistemas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Con la vegetaci&oacute;n puedes leer todas las idas y venidas de personas a trav&eacute;s de las plantas que fueron introduciendo&rdquo;, se&ntilde;ala <a href="https://www.incipit.csic.es/es/persona/maria-martin-seijo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mar&iacute;a Mart&iacute;n-Seijo</a>, arque&oacute;loga del proyecto. &ldquo;Desde el principio, toda la colonizaci&oacute;n <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Austronesia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">austronesia</a> trae un paquete de plantas con ellos; es como si t&uacute; vas a la Luna, no sabes lo que vas a encontrar y te llevas contigo tu peque&ntilde;o paquete de plantas y animales que te aseguran la supervivencia all&aacute; donde llegues&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Con la vegetación puedes leer todas las idas y venidas de personas a través de las plantas que fueron introduciendo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">María Martín-Seijo</span>
                                        <span>—</span> Arqueóloga del Incipit-CSIC y miembro del proyecto &quot;PacicificPeopleForest&quot;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En la bah&iacute;a de Umatac, el lugar de Guam donde se supone que desembarc&oacute; Magallanes, hay tres gigantescos samanes o &ldquo;&aacute;rboles de la lluvia&rdquo; (<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Samanea_saman" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Samanea saman</em></a>), tra&iacute;dos desde Am&eacute;rica al principio de la colonizaci&oacute;n. &ldquo;Hay determinadas plantas que se asocian claramente con la llegada de los espa&ntilde;oles porque las tra&iacute;an consigo y las plantaban&rdquo;, indica Mart&iacute;n. &ldquo;Hoy los encontramos en sitios muy concretos de Guam y Rota donde est&aacute;n al lado de la catedral y de la casa del gobernador&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Los samanes centenarios en la bahía de Umatac, el lugar de Guam donde
desembarcó Magallanes."
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            <span class="title">
                Los samanes centenarios en la bahía de Umatac, el lugar de Guam donde
desembarcó Magallanes.                            </span>
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        Para desentra&ntilde;ar este trasiego de especies, las cient&iacute;ficas del proyecto emplear&aacute;n t&eacute;cnicas de secuenciaci&oacute;n gen&eacute;tica, etnobot&aacute;nica y dendrocronolog&iacute;a isot&oacute;pica que servir&aacute;n para fechar las especies forestales tropicales y rastrear el origen cronol&oacute;gico de las plantas. Supervisado por Dom&iacute;nguez Delm&aacute;s, el joven investigador italiano <a href="https://www.naturalis.nl/en/francesco-susca" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Francesco Susca</a> analizar&aacute; el ADN de las especies vegetales para entender su evoluci&oacute;n en la isla y observar si hubo expansiones o restricciones en sus &aacute;reas de crecimiento, un indicador indirecto de la intervenci&oacute;n humana. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El Pacífico no era un sitio vacío, sino que estaba lleno de gente. Se han superpuesto tantas capas de historia sobre el paisaje que hoy resulta difícil definir qué es original</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">María Cruz Berrocal</span>
                                        <span>—</span> Arqueóloga del Incipit-CSIC y colíder del proyecto
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Si hay alguna restricci&oacute;n del &aacute;rea y del tama&ntilde;o de poblaci&oacute;n de las especies nativas hace unos 1.500 a&ntilde;os, y puedes ver una expansi&oacute;n en el tama&ntilde;o de poblaci&oacute;n de la especie que fue introducida por los austronesios, podemos decir que en ese momento estaban haciendo espacio para las especies introducidas&rdquo;, relata Susca. &ldquo;La misma l&oacute;gica se aplica a la &eacute;poca colonial: si vemos que la papaya aument&oacute; y una planta austronesia como la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Morinda_citrifolia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">morinda</a> disminuy&oacute;, podremos confirmar que los espa&ntilde;oles estaban realmente afectando el bosque&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Marta Domínguez Delmás toma muestras de un tronco, observada por Antonelli y Jerry, del servicio forestal."
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                Marta Domínguez Delmás toma muestras de un tronco, observada por Antonelli y Jerry, del servicio forestal.                            </span>
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        &ldquo;Con certeza sabemos que los espa&ntilde;oles trajeron de Am&eacute;rica el boniato y el ma&iacute;z&rdquo;, apunta Mar&iacute;a Cruz Berrocal. &ldquo;Y luego hay cosas como la guayaba, la papaya, el aguacate, much&iacute;simas otras plantas que sabemos que estaban moviendo. La pi&ntilde;a, por ejemplo, o la famosa flor del Pac&iacute;fico, la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Plumeria" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">plumeria</a>, es muy ic&oacute;nica de esta regi&oacute;n del mundo y, sin embargo, es americana&rdquo;, se&ntilde;ala. Todo lo que aparece en esta isla obedece a este juego de intercambios, y desde luego no es un para&iacute;so pr&iacute;stino, como fantasea nuestra visi&oacute;n occidental, sino un aut&eacute;ntico laboratorio del choque entre culturas. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que estamos viendo es que el Pac&iacute;fico no era un sitio vac&iacute;o, sino que estaba lleno de gente&rdquo;, resume Cruz Berrocal. Lejos de ser meros espectadores pasivos ante la llegada de los europeos, los habitantes locales tuvieron un papel activo. &ldquo;Lo que sucede es que se han superpuesto tantas capas de historia sobre el paisaje que hoy resulta dif&iacute;cil definir qu&eacute; es original&rdquo;, argumenta.
    </p><h2 class="article-text">Estrangular para avanzar</h2><p class="article-text">
        Para el trabajo de Cruz Berrocal y su equipo est&aacute; siendo imprescindible la colaboraci&oacute;n estrecha con la poblaci&oacute;n local, y en especial la ayuda de James Manglona, jefe del Departamento de Tierras y Recursos Naturales de Rota, que conoce la historia de cada &aacute;rbol y planta de la isla y les aconseja sobre d&oacute;nde deben tomar muestras. Adem&aacute;s de replantar especies aut&oacute;ctonas y &aacute;rboles frutales para garantizar la autosuficiencia, Manglona y su equipo luchan contra especies invasoras como el tulip&aacute;n africano (<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Spathodea_campanulata" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Spathodea campanulata</em></a>) o los flamboyanes o &aacute;rboles de fuego (<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Delonix_regia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Delonix regia</em></a>), que se introdujeron desde Madagascar por sus bellas flores rojas. &ldquo;Algunas de las cosas que trajeron los sucesivos visitantes juegan un papel importante&rdquo;, asegura. &ldquo;Nuestra gente vino del sudeste asi&aacute;tico y trajo muchas cosas para su vida permanente aqu&iacute;. Y quienes vivieron despu&eacute;s dejaron restos de artefactos o sitios arqueol&oacute;gicos durante sus ocupaciones&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El ficus centenario y sagrado para los chamorros en el interior de Rota.                            </span>
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        En el centro de la isla, Manglona ense&ntilde;a a los miembros del proyecto un gigantesco ficus aut&oacute;ctono de Micronesia (<a href="https://war.wikipedia.org/wiki/Ficus_prolixa" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Ficus prolixa</em></a><em>) </em>venerado por sus ancestros. Cuando el equipo del servicio forestal lo rodea con una cinta m&eacute;trica, comprueba que el &aacute;rbol tiene m&aacute;s de 20 metros de per&iacute;metro, un valor absolutamente excepcional que nos habla de su antig&uuml;edad. E igual que los samanes indican la presencia de espa&ntilde;oles, estos colosos son la se&ntilde;al de que hubo un antiguo asentamiento y aparecen con frecuencia en los lugares donde hay piedras latte. Humanos y plantas son una especie de unidad inseparable.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nosotros tenemos la creencia de que el &aacute;rbol <em>nunu</em> est&aacute; habitado por nuestros ancestros, a los que llamamos <em>taotaomo'na</em>. Los antiguos habitantes los usaban como morada o refugio, por lo que se cree que son los esp&iacute;ritus de los muertos&rdquo;, explica Manglona. &ldquo;Por esa creencia, la gente no quiere destruir un &aacute;rbol <em>nunu</em> ni ser parte de su tala&rdquo;. El secreto de su &eacute;xito es que estrangula a otros &aacute;rboles para usarlos como soporte o anclaje y continuar su crecimiento, una estrategia que recuerda al avance humano durante los procesos de colonizaci&oacute;n que estudia el equipo de &ldquo;PacificPeopleForest&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Frederic Lens y María Martin, miembros del proyecto, examinan una planta en Rota.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Desentra&ntilde;ar este rompecabezas bot&aacute;nico y arqueol&oacute;gico en estas islas olvidadas del Pac&iacute;fico servir&aacute;, seg&uacute;n los investigadores, para mucho m&aacute;s que reescribir el pasado. &ldquo;Lo que est&aacute; pasando en el otro lado del mundo no solo nos interesa ahora, sino que nos interes&oacute; y nos condicion&oacute; de muchas maneras hace ya bastantes siglos&rdquo;, reflexiona Mar&iacute;a Cruz Berrocal. &ldquo;Lo que somos ahora lo somos porque estuvimos en el Pac&iacute;fico&rdquo;. Sin embargo, para la investigadora es importante poner el foco en el punto de vista de la poblaci&oacute;n chamorra y abandonar la visi&oacute;n euroc&eacute;ntrica.
    </p><p class="article-text">
        Los chamorros est&aacute;n en el centro de su mundo, pero se sienten lejos y no quieren estar en los bordes, resume. El problema de todo este proceso colonial tan complejo y largo, opina, es que ha hecho a los habitantes de las islas m&aacute;s vulnerables y completamente dependientes. &ldquo;Sabemos que son resilientes, pero este proceso de dependencia de lo externo ha hecho que los chamorros tengan estos sentimientos tan extra&ntilde;os de estar en un lugar remoto, cuando est&aacute;n donde han estado siempre y donde ha estado toda su familia. Sin embargo, si les preguntas, te dicen que viven muy lejos. &iquest;Tan lejos de qu&eacute;? Deber&iacute;an sentirse en el centro de sus vidas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong> </strong><em>* &ldquo;PacificPeopleForest&rdquo; es un proyecto del Incipit-CSIC, Naturalis y KU Leuven financiado por la Comisi&oacute;n Europea y ha sufragado los gastos de </em><a href="http://eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>elDiario.es</em></a><em> para acompa&ntilde;ar a la expedici&oacute;n.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/despues-magallanes-huellas-contacto-conmociono-islas-pacifico_1_13316894.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Jul 2026 20:10:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Antes y después de Magallanes: tras las huellas de un contacto que conmocionó las islas del Pacífico]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Arqueología,Botánica,Historia,Colonización,Indígenas,Biodiversidad,Oceanía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La lección del confinamiento: un desafío para Castilla-La Mancha y para el mundo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/leccion-confinamiento-desafio-castilla-mancha-mundo_132_13353393.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/322f5598-d9ac-4506-925c-db174b6c5163_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La lección del confinamiento: un desafío para Castilla-La Mancha y para el mundo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"La radiografía de un planeta en crisis no debe arrastrarnos al pesimismo paralizante. Al contrario, debe espolearnos el recuerdo de 2020: la naturaleza se regenera con una rapidez asombrosa en cuanto aliviamos la presión sobre ella"</p><p class="subtitle">Todos los artículos de Raquel Plaza Garro</p></div><p class="article-text">
        En la primavera de 2020, el mundo se detuvo de forma inesperada. El confinamiento provocado por la COVID-19 paraliz&oacute; ciudades, industrias y transportes.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, mientras la actividad humana se reduc&iacute;a al m&iacute;nimo, ocurri&oacute; algo extraordinario. Los niveles de contaminaci&oacute;n se desplomaron en las grandes urbes, los canales de Venecia recuperaron una claridad olvidada y la fauna volvi&oacute; a ocupar espacios urbanos. La naturaleza, de pronto, parec&iacute;a respirar.
    </p><p class="article-text">
        Aquellos meses nos dejaron una ense&ntilde;anza inapelable: la Tierra no estaba agotada, sino sometida a una presi&oacute;n asfixiante. Bast&oacute; una breve tregua en nuestra fren&eacute;tica rutina para que demostrara una asombrosa capacidad de recuperaci&oacute;n. Fue una demostraci&oacute;n silenciosa de que el planeta conserva una inmensa fuerza regeneradora si, simplemente, le damos la oportunidad de ejercerla.
    </p><p class="article-text">
        Pero el alivio fue ef&iacute;mero. En cuanto la maquinaria econ&oacute;mica volvi&oacute; a arrancar, regresaron las emisiones, la poluci&oacute;n y la explotaci&oacute;n intensiva. El planeta retom&oacute; las mismas cargas que lo asfixiaban antes de la crisis. Aunque muchos de aquellos efectos fueron temporales, demostraron hasta qu&eacute; punto la presi&oacute;n humana influye de manera directa en la calidad ambiental y c&oacute;mo determinados ecosistemas conservan capacidad de recuperaci&oacute;n cuando se reducen las agresiones. Aun as&iacute;, el confinamiento qued&oacute; grabado como un faro de lo que ser&iacute;a posible si redise&ntilde;&aacute;ramos nuestra relaci&oacute;n con el entorno.
    </p><h2 class="article-text">La dimensi&oacute;n humana de la crisis ambiental</h2><p class="article-text">
        Con frecuencia analizamos el deterioro ecol&oacute;gico a trav&eacute;s de fr&iacute;as estad&iacute;sticas y gr&aacute;ficos. Olvidamos que detr&aacute;s de esos datos hay rostros concretos.
    </p><p class="article-text">
        La contaminaci&oacute;n del aire y del agua castiga con mayor dureza a las comunidades m&aacute;s vulnerables, aquellas que carecen de recursos para protegerse. Las enfermedades respiratorias, la escasez de agua potable y la degradaci&oacute;n del entorno impactan directamente en la salud y la dignidad de millones de personas.
    </p><p class="article-text">
        A esto se suma la violencia de los fen&oacute;menos clim&aacute;ticos extremos: sequ&iacute;as prolongadas, inundaciones, incendios forestales y tormentas demoledoras. Estos episodios no solo desmantelan ecosistemas, sino que arrasan viviendas, cultivos y proyectos de vida, empujando a comunidades enteras a un &eacute;xodo forzoso como refugiados clim&aacute;ticos. El sufrimiento de la Tierra y el sufrimiento humano son, en realidad, las dos caras de la misma moneda.
    </p><h2 class="article-text">La p&eacute;rdida de biodiversidad: la quiebra del equilibrio</h2><p class="article-text">
        Otro de los grandes desaf&iacute;os de nuestro tiempo es la extinci&oacute;n acelerada de especies. A menudo se percibe este problema como una p&eacute;rdida puramente est&eacute;tica o sentimental, pero la biodiversidad es el tejido vivo que sostiene nuestra propia existencia.
    </p><p class="article-text">
        Los insectos polinizadores sostienen buena parte de la producci&oacute;n de alimentos; los bosques regulan el clima y los oc&eacute;anos contribuyen al equilibrio global. Cuando una especie desaparece, se altera una compleja red de relaciones que desestabiliza el ecosistema entero. Adem&aacute;s, la destrucci&oacute;n de los h&aacute;bitats rompe las barreras naturales, facilitando el salto de enfermedades de animales a humanos. La biodiversidad no es un lujo de la naturaleza, sino un requisito para nuestra supervivencia.
    </p><p class="article-text">
        Castilla-La Mancha, con sus extensas llanuras, humedales y montes, no es ajena a esta fragilidad. Espacios tan emblem&aacute;ticos como las Tablas de Daimiel o las Lagunas de Ruidera encarnan la riqueza y, al mismo tiempo, la vulnerabilidad de nuestro patrimonio. Las sequ&iacute;as recurrentes, la sobreexplotaci&oacute;n acu&iacute;fera y el cambio clim&aacute;tico amenazan hoy unos paisajes que configuran nuestra historia y nuestra identidad. Quienes hemos arraigado nuestra vida en esta tierra somos testigos de la alteraci&oacute;n de las estaciones y de la creciente escasez de agua. La crisis clim&aacute;tica no es una advertencia lejana; est&aacute; sucediendo aqu&iacute; mismo.
    </p><h2 class="article-text">Del sentimiento de culpa a la responsabilidad</h2><p class="article-text">
        Ante la magnitud de este escenario, es f&aacute;cil caer en la impotencia y pensar que los gestos individuales son irrelevantes frente a desaf&iacute;os globales. Sin embargo, el confinamiento tambi&eacute;n nos revel&oacute; cu&aacute;nto a&ntilde;oramos el aire limpio y el contacto con la naturaleza cuando nos son privados. Nuestro bienestar depende del equilibrio ecol&oacute;gico mucho m&aacute;s de lo que nos atrevemos a admitir.
    </p><p class="article-text">
        Cada ciudadano posee un poder real de influencia. El consumo consciente, la reducci&oacute;n de residuos, el ahorro energ&eacute;tico y la apuesta por la sostenibilidad son decisiones que, multiplicadas por millones, transforman realidades. Pero la implicaci&oacute;n no acaba en el &aacute;mbito dom&eacute;stico: exige tambi&eacute;n una participaci&oacute;n activa en la vida p&uacute;blica, respaldando pol&iacute;ticas ambientales valientes y exigiendo compromisos firmes a gobiernos y corporaciones. Se trata, en el fondo, de un cambio de paradigma: dejar de actuar como due&ntilde;os de la Tierra para reconocernos como parte de ella.
    </p><h2 class="article-text">Un deber moral con las generaciones futuras</h2><p class="article-text">
        Existe una dimensi&oacute;n &eacute;tica ineludible en esta crisis: las decisiones de hoy moldear&aacute;n el mundo de ma&ntilde;ana. Nuestros hijos y nietos heredar&aacute;n los bosques que salvemos o destruyamos, los r&iacute;os que limpiemos o contaminemos. No elegimos el planeta que recibimos, pero somos plenamente responsables del que entregamos.
    </p><p class="article-text">
        La educaci&oacute;n es la herramienta clave en este proceso. Como docente, s&eacute; que el respeto por el medio ambiente no se asimila solo en los libros de texto. Se aprende observando el vuelo de un ave, contemplando el campo en primavera, escuchando el curso del agua y comprendiendo el valor intr&iacute;nseco de cada ser vivo. Debemos ense&ntilde;ar a las nuevas generaciones a convivir con los recursos, no solo a explotarlos. El verdadero progreso no mide cu&aacute;nto producimos, sino cu&aacute;nto somos capaces de conservar.
    </p><h2 class="article-text">Conclusi&oacute;n</h2><p class="article-text">
        La radiograf&iacute;a de un planeta en crisis no debe arrastrarnos al pesimismo paralizante. Al contrario, debe espolearnos el recuerdo de 2020: la naturaleza se regenera con una rapidez asombrosa en cuanto aliviamos la presi&oacute;n sobre ella. La verdadera inc&oacute;gnita es si seremos capaces de preservar las condiciones para una vida humana digna.
    </p><p class="article-text">
        Al contemplar los campos manchegos al final de la primavera -sus olivares, dehesas y humedales resistentes-, se hace evidente que la defensa del planeta comienza por lo que nos rodea. La ecolog&iacute;a no solo se dirime en las cumbres internacionales; se construye d&iacute;a a d&iacute;a en cada pueblo, ciudad y comunidad.
    </p><p class="article-text">
        Durante el silencio de la pandemia escuchamos, por un instante, el latido limpio del planeta. Esa voz discreta nos demostr&oacute; que hay esperanza. Depende de nosotros transformar aquella lecci&oacute;n en un compromiso innegociable. No somos meros espectadores de la naturaleza: formamos parte de ella, y nuestro destino est&aacute; indisolublemente unido al suyo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Plaza Garro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/leccion-confinamiento-desafio-castilla-mancha-mundo_132_13353393.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Jul 2026 19:41:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La lección del confinamiento: un desafío para Castilla-La Mancha y para el mundo]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Esta es la isla de arrecifes, acantilados y aguas turquesas que forma parte de uno de los espacios con mayor biodiversidad del planeta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/isla-arrecifes-acantilados-aguas-turquesas-forma-parte-espacios-mayor-biodiversidad-planeta-pm_1_13347343.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5b5dd2df-53ae-4bf3-adf2-4e3dd00b74cb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Esta es la isla de arrecifes, acantilados y aguas turquesas que forma parte de uno de los espacios con mayor biodiversidad del planeta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Palawan, en Filipinas, además de dar nombre también a todo un archipiélago, ofrece a quien la visita una inolvidable lista de alicientes</p><p class="subtitle">Descubre algunas de las islas de nuestro litoral a las que se puede llegar... andando</p><p class="subtitle">En esta isla griega, de tamaño parecido a la de El Hierro, sus habitantes suelen vivir 100 años</p></div><p class="article-text">
        Para todo aquel que la visita, la <strong>isla</strong> de <strong>Palawan</strong>, en <a href="https://www.eldiario.es/temas/filipinas/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Filipinas</a>, es todo un santuario de belleza inabarcable que ha sido coronado en ocasiones como la mejor isla del mundo. Curiosamente se trata de una isla que tambi&eacute;n da nombre a todo un archipi&eacute;lago, compuesto por 1780 islas. Sus aguas turquesas y sus imponentes acantilados de piedra caliza no son solo un reclamo visual, sino el hogar de una biodiversidad que asombra a cient&iacute;ficos y viajeros por igual.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y es que al recorrer sus extensiones, el visitante descubre un equilibrio perfecto entre playas de arena fin&iacute;sima y una selva tropical que invita a la exploraci&oacute;n profunda. La <strong>capital</strong> de este para&iacute;so es <strong>Puerto Princesa</strong>, una ciudad que sirve de puerta de entrada y que alberga tesoros geol&oacute;gicos &uacute;nicos en el planeta. A poca distancia de su centro urbano se encuentra el Parque Nacional del R&iacute;o Subterr&aacute;neo, que serpentea durante m&aacute;s de ocho kil&oacute;metros bajo una cordillera de m&aacute;rmol y piedra caliza antes de desembocar directamente en el mar. Las cuevas que lo forman presentan estalactitas y estalagmitas gigantescas que cuentan la historia milenaria de la formaci&oacute;n de la <strong>isla</strong> de <strong>Palawan</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, los alrededores de la capital guardan secretos como la playa de Nagtabon, un arenal id&iacute;lico y poco transitado por el turismo convencional. Hacia el norte, <strong>El Nido</strong> se posiciona como el destino m&aacute;s emblem&aacute;tico y visitado, famoso por el archipi&eacute;lago de Bacuit y sus lagunas escondidas. Los acantilados k&aacute;rsticos se elevan verticalmente sobre el agua cristalina, creando un laberinto de islas que solo pueden explorarse mediante una canoa o bangka. Lugares como la Laguna Grande o la Playa Escondida ofrecen experiencias que parecen extra&iacute;das de un sue&ntilde;o, donde la fauna marina se manifiesta en todo su esplendor. Aunque el desarrollo tur&iacute;stico ha crecido, El Nido mantiene reservas naturales protegidas para salvaguardar su delicada fauna y flora tropical.&nbsp;
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                    alt="La biodiversidad de Palawan es un pilar fundamental que justifica su reconocimiento como una reserva de la biosfera esencial para el ecosistema global"
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                La biodiversidad de Palawan es un pilar fundamental que justifica su reconocimiento como una reserva de la biosfera esencial para el ecosistema global                            </span>
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        Siguiendo la ruta hacia el archipi&eacute;lago de las islas Calamian se encuentra Coron, un para&iacute;so para los amantes de las profundidades marinas. Esta zona es mundialmente famosa por los buques de la armada japonesa hundidos durante la <strong>Segunda Guerra Mundial</strong>, permitiendo el buceo de naufragios. Bajo sus aguas no solo hay historia b&eacute;lica, sino tambi&eacute;n ecosistemas de coral vibrantes y lagos interiores de una transparencia absoluta. El <strong>Lago Kayangan</strong> es un ejemplo de la majestuosidad de la zona, rodeado de formaciones rocosas que protegen sus aguas dulces de las corrientes externas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Coron ofrece un ambiente algo m&aacute;s rural y aut&eacute;ntico que su vecina El Nido, manteniendo un ritmo de vida pausado y tradicional. Para aquellos que buscan escapar de las aglomeraciones, Port Barton se presenta como una alternativa de paz y desconexi&oacute;n absoluta en la costa. Este peque&ntilde;o pueblo pesquero ha crecido lentamente, conservando sus calles de tierra y un ambiente relajado que recuerda a la <strong>Palawan</strong> de hace d&eacute;cadas. Sus playas ofrecen una tranquilidad inigualable para quienes desean leer bajo las palmeras. Las excursiones en bote por las islas cercanas permiten disfrutar de bancos de arena solitarios y arrecifes donde las tortugas nadan con libertad. Es el lugar ideal para los viajeros que prefieren la sencillez de una caba&ntilde;a frente al mar y el sonido de las olas.
    </p><p class="article-text">
        El sur de <strong>Palawan</strong> ofrece una faceta distinta, destacando localidades como Quez&oacute;n y sus hist&oacute;ricas cuevas de Tabon. Este complejo arqueol&oacute;gico es considerado la cuna de la civilizaci&oacute;n filipina, donde se han hallado restos humanos de hace cincuenta mil a&ntilde;os. Visitar esta regi&oacute;n permite una inmersi&oacute;n en la cultura local m&aacute;s pura, lejos de los circuitos comerciales y los lujos hoteleros. En pueblos como Rizal, la vida transcurre entre <strong>campos de arroz y escuelas rurales</strong>, mostrando la resiliencia y amabilidad del pueblo filipino.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Reserva de la biosfera</h2><p class="article-text">
        La <a href="https://www.eldiario.es/temas/biodiversidad/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">biodiversidad</a> de Palawan es un pilar fundamental que justifica su reconocimiento como una reserva de la biosfera esencial para el ecosistema global. En sus <strong>bosques tropicales</strong> habitan especies end&eacute;micas y una fauna que incluye monos traviesos y miles de murci&eacute;lagos en sus sistemas cavernarios. El compromiso con la sostenibilidad es vital, dado que el turismo y la pesca son los motores principales de la econom&iacute;a insular. La protecci&oacute;n de sus arrecifes de coral asegura que el mar siga siendo un acuario natural de inmensa riqueza para las futuras generaciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cada rinc&oacute;n de la isla, desde los manglares hasta los picos monta&ntilde;osos, forma un engranaje perfecto de vida silvestre. Viajar por <strong>Palawan</strong> implica adaptarse a sus ritmos, ya sea recorriendo carreteras polvorientas en un jeepney o navegando en un barco tradicional. La experiencia culinaria, basada en marisco fresco a la barbacoa y frutas tropicales como el famoso mango de Manila, completa la traves&iacute;a. Es una isla que desaf&iacute;a las expectativas y ofrece desde el lujo m&aacute;s sofisticado hasta la aventura m&aacute;s ruda y aut&eacute;ntica.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/isla-arrecifes-acantilados-aguas-turquesas-forma-parte-espacios-mayor-biodiversidad-planeta-pm_1_13347343.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Jul 2026 12:20:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Esta es la isla de arrecifes, acantilados y aguas turquesas que forma parte de uno de los espacios con mayor biodiversidad del planeta]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Filipinas,Naturaleza,Biodiversidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Unas obras aprobadas por el PP y Vox “arrasan” con el ecosistema y patrimonio de un jardín histórico de Guadalajara]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/guadalajara/accion-urbanizadora-pp-vox-arrasa-ecosistema-patrimonio-jardin-historico-guadalajara_1_13335683.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/17d1bf5e-4a66-485b-9629-586c395db739_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Unas obras aprobadas por el PP y Vox “arrasan” con el ecosistema y patrimonio de un jardín histórico de Guadalajara"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Parque las Cuatro Estaciones, con siglo y medio de historia, está afectado por la construcción de un solar que prevé 450 viviendas aledañas. La asociación Dalma denuncia que la demolición del muro principal, la ampliación a tres entradas y una nueva fuente sin acceso a las aves ya dañan la biodiversidad y lo convertirán en "zona de paso". Mientras, el Gobierno de Castilla-La Mancha está tramitando su protección como Patrimonio Cultural </p><p class="subtitle">El PP y Vox contratan como empleado público en Guadalajara al exalcalde de Fontanar inhabilitado por malversación</p></div><p class="article-text">
        El Parque de las Cuatro Estaciones de Guadalajara tiene m&aacute;s de 150 a&ntilde;os de historia. Ha sido un peque&ntilde;o &ldquo;pulm&oacute;n&rdquo; de la ciudad, un sitio de recreo &ldquo;intimista&rdquo;  que cuenta adem&aacute;s con su propio ecosistema de avifauna y plantas, &uacute;nico en la ciudad. De hecho, est&aacute; ubicado en la zona del dep&oacute;sito de aguas, junto a la extinta f&aacute;brica procesadora de pollos y piensos Avicu.
    </p><p class="article-text">
        Este rinc&oacute;n verde ha funcionado hist&oacute;ricamente como espacio de esparcimiento para los vecinos y destaca por sus valores naturales y patrimoniales, seg&uacute;n el Gobierno regional. Alberga &aacute;rboles centenarios como acacias de Jap&oacute;n, enormes pinos de Monterrey y ginkgo bilobas, adem&aacute;s de sus singulares p&aacute;jaros, como el autillo.
    </p><p class="article-text">
        Ahora est&aacute; cerrado con motivo de las obras de una actuaci&oacute;n urbanizadora que prev&eacute; la construcci&oacute;n de 450 viviendas en los terrenos de la ya extinta empresa. Se trata del Plan Especial de Reforma Interior de Mejora (PERIM) de la calle Zaragoza, la v&iacute;a que da el &uacute;nico acceso al jard&iacute;n, y ya se han realizado algunas actuaciones como la demolici&oacute;n del muro en forma de &lsquo;L&rsquo; de parte del jard&iacute;n y la construcci&oacute;n de una nueva fuente.
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            <span class="title">
                Entrada cerrada del jardín                            </span>
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        El PERIM data de 2022, cuando gobernaba el PSOE en la ciudad, pero fue la alcaldesa quien firm&oacute; en febrero de 2025 el convenio del proyecto con High Innovation Green, S.L (empresa filial del grupo guadalajare&ntilde;o Hercesa), el agente urbanizador de esta planificaci&oacute;n, mediante una f&oacute;rmula que materializa la colaboraci&oacute;n p&uacute;blico-privada para recuperar este espacio de la ciudad.
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                Firma del convenio para la acción urbanizadora del PERIM de la calle Zaragoza                            </span>
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        Fue el paso definitivo para iniciar la urbanizaci&oacute;n de este nuevo sector residencial, aprobado por el pleno del Ayuntamiento en abril de 2024, siendo el &aacute;mbito del PERIM una manzana de una superficie de casi 76.000 metros cuadrados incluida en el actual casco urbano de Guadalajara.
    </p><p class="article-text">
        Y ha sido el inicio de las obras y los &uacute;ltimos detalles conocidos del plan urbanizador lo que ha hecho saltar las alarmas en un asunto muy sensible que parec&iacute;a haberse solucionado cuando el Gobierno de Castilla-La Mancha inici&oacute; los tr&aacute;mites para proteger este jard&iacute;n como bien integrante del Patrimonio Cultural de Castilla-La Mancha. 
    </p><h2 class="article-text">Una declaraci&oacute;n institucional aprobada por consenso</h2><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, cuando se aprob&oacute; el PERIM con el PSOE en el Ayuntamiento, el pleno municipal tambi&eacute;n sac&oacute; adelante por unanimidad una declaraci&oacute;n institucional para su conservaci&oacute;n. Entonces, el PP vot&oacute; a favor. El texto ped&iacute;a &ldquo;tener en cuenta la integraci&oacute;n de este parque, que deber&iacute;a ser tratado como jard&iacute;n hist&oacute;rico en el que existen elementos a conservar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero desde la Asociaci&oacute;n Dalma, que lleva a&ntilde;os luchando por la conservaci&oacute;n del jard&iacute;n, han puesto el grito en el cielo cuando han conocido los &uacute;ltimos detalles del PERIM de los que les ha informado el concejal de Parques y Jardines, Jos&eacute; Luis Alguacil (PP). &ldquo;No tienen absolutamente nada que ver con lo prometido en la declaraci&oacute;n, van a carg&aacute;rselo, a arrasar con todo&rdquo;, afirma Juan Jos&eacute; Calvo, portavoz de este colectivo ecologista. &nbsp;&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Obras en el jardín                            </span>
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        Considera que debe pararse cualquier trabajo que se est&eacute; realizando actualmente que pueda suponer &ldquo;un da&ntilde;o para sus valores&rdquo;. &ldquo;Este jard&iacute;n es una joya, no puede estar integrado como algo m&aacute;s del proyecto urbanizador&rdquo;, subraya muy indignado. 
    </p><p class="article-text">
        En concreto, se refiere a la mencionada demolici&oacute;n de parte del muro de ladrillo, destruyendo con ello parte el seto de plantas ariz&oacute;nicas que albergaba una caja-nido de autillos. Dalma quiere que sea sustituido por especies aut&oacute;ctonas y que adem&aacute;s el muro no sea sustituido por uno de hormig&oacute;n, que &ldquo;romper&iacute;a con la est&eacute;tica actual&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En cuanto al cerramiento del jard&iacute;n que hab&iacute;a junto al proyecto urbanizador, este colectivo considera que el Ayuntamiento deber&iacute;a levantar uno propio del parque, independientemente de lo que haga la constructora en sus terrenos para viviendas. &ldquo;As&iacute; no habr&iacute;a que haberlo mantenido cerrado, como est&aacute;, desde hace tiempo&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Tres puertas nuevas que har&aacute;n que sea &ldquo;una simple zona de paso&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Pero la cuesti&oacute;n m&aacute;s &ldquo;preocupante&rdquo; en la que pone el foco es la proyecci&oacute;n de tres puertas de acceso. Actualmente, solo hay una, la que permanece cerrada. Eliminar esa y poner otras nuevas &ldquo;romper&iacute;a su singularidad&rdquo; convirti&eacute;ndose el jard&iacute;n &ldquo;en una simple zona de paso&rdquo; que har&iacute;a que perdiera &ldquo;su intimidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Algo similar ocurre con la rampa interior del jard&iacute;n. En el PERIM se proyecta la construcci&oacute;n de una nueva. &ldquo;Es enorme, servir&iacute;a incluso para camiones, y no tiene ning&uacute;n sentido&rdquo;, afirma Juan Jos&eacute; Calvo. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otro elemento pol&eacute;mico es la fuente que se est&aacute; construyendo en el interior del jard&iacute;n. Inicialmente, exist&iacute;a un dise&ntilde;o de 1880, con una estatua de Neptuno, ya desaparecida. La que ahora est&aacute;n reformando es &ldquo;una aberraci&oacute;n&rdquo;. &ldquo;Es un simple cubo con luces y chorritos a la que no tienen acceso las aves y con una caja de registros hecha a base de ladrillos en todo el centro del jard&iacute;n, en vez de hacerlo subterr&aacute;neo. Horrible&rdquo;, apunta el presidente de Dalma. 
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                Fuente nueva del parque, en construcción                            </span>
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                Caja de registros hecha con ladrillos                            </span>
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        &ldquo;Nuestra alternativa era recuperar la biodiversidad en base a la eliminaci&oacute;n del c&eacute;sped, sustituy&eacute;ndolo por plantas incluso de floraci&oacute;n nocturna, para generar un ecosistema de insectos voladores que promoviera la conservaci&oacute;n de los autillos&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><p class="article-text">
        No obstante, lamenta que el colectivo no haya podido detallar ni esta ni otras propuestas al equipo de Gobierno municipal. S&iacute; han enviado la documentaci&oacute;n tanto al Ayuntamiento como a Hercesa, y han preguntado en el pleno municipal, pero no han obtenido respuesta. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora, esta asociaci&oacute;n mantiene sus esperanzas en el tr&aacute;mite del Gobierno regional para que el Parque de las Cuatro Estaciones sea bien integrante del Patrimonio Cultural de Castilla-La Mancha. Pero ocurre que el inicio del expediente no supone la paralizaci&oacute;n de las obras por lo que est&aacute;n &ldquo;desolados&rdquo; ante &ldquo;un desprop&oacute;sito de estas caracter&iacute;sticas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Desde el Gobierno auton&oacute;mico, el delegado provincial de Cultura en Guadalajara, &Aacute;ngel Fern&aacute;ndez-Montes, ha avanzado a este peri&oacute;dico que efectivamente el expediente para la protecci&oacute;n del jard&iacute;n est&aacute; en curso y ya se ha elevado a la Viceconsejer&iacute;a de Cultura. La propuesta no incluye solo este espacio verde, sino todo el conjunto hidr&aacute;ulico de la zona, por su &ldquo;alto valor hist&oacute;rico, arquitect&oacute;nico, paisaj&iacute;stico y patrimonial&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El Ayuntamiento tendr&iacute;a que ser sensible y tener cuidado con todo ello, y no llevar a cabo acciones que luego repercutan o que hagan que se deteriore el espacio y su valor hist&oacute;rico-art&iacute;stico. De lo contrario, correr&iacute;a peligro&rdquo;, ha remarcado.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, ha coincidido con la asociaci&oacute;n Dalma en que este jard&iacute;n es un &ldquo;refugio de biodiversidad&rdquo; y eso tambi&eacute;n &ldquo;debe respetarse&rdquo;. Este peri&oacute;dico se ha puesto en contacto con el Gobierno municipal para conocer su versi&oacute;n. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alicia Avilés Pozo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/guadalajara/accion-urbanizadora-pp-vox-arrasa-ecosistema-patrimonio-jardin-historico-guadalajara_1_13335683.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 26 Jun 2026 11:04:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Unas obras aprobadas por el PP y Vox “arrasan” con el ecosistema y patrimonio de un jardín histórico de Guadalajara]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Jardines,Parques,Aves,Biodiversidad,Ciudades,Ayuntamientos,Patrimonio Cultural,Ecología,Urbanismo,PP - Partido Popular,Vox]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Con nombre de emperador, es considerado uno de los glaciares de más rápido movimiento del mundo y está en Nueva Zelanda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/nombre-emperador-considerado-glaciares-rapido-movimiento-mundo-nueva-zelanda-pm_1_13328273.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/903e7236-eab1-448b-9a80-144c974d64e2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Con nombre de emperador, es considerado uno de los glaciares de más rápido movimiento del mundo y está en Nueva Zelanda"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, el glaciar Franz Josef, 'bautizado' así en honor al emperador Francisco José I de Austria, está situado en la Isla Sur de Nueva Zelanda</p><p class="subtitle">Este museo polar abrió sus puertas en 1978 en una isla conocida como “la puerta del Ártico” y muestra la vida de cazadores y exploradores</p><p class="subtitle">El oscuro cono volcánico del norte argentino que contrasta con el blanco del tercer salar más grande del mundo</p></div><p class="article-text">
        El <strong>glaciar Franz Josef</strong> es, sin duda, uno de los grandes alicientes de la <strong>Isla Sur</strong> de <a href="https://www.eldiario.es/temas/nueva-zelanda/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nueva Zelanda</a>, ubicada dentro del Parque Nacional Westland Tai Poutini. Este coloso de hielo fue bautizado en 1865 por el ge&oacute;logo Julius von Haast en honor al <strong>emperador Francisco Jos&eacute; I de Austria</strong>, consolidando as&iacute; un v&iacute;nculo hist&oacute;rico entre Europa y Ocean&iacute;a. Su ubicaci&oacute;n privilegiada en los Alpes del Sur lo convierte en un destino esencial para quienes buscan comprender la magnitud de los paisajes g&eacute;lidos que dominan esta regi&oacute;n pr&iacute;stina del planeta. Miles de visitantes llegan anualmente para maravillarse con su estructura, la cual se origina por la acumulaci&oacute;n masiva de nieve en las cumbres monta&ntilde;osas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este entorno ha sido reconocido como <strong>Patrimonio de la Humanidad por la </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/unesco/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">UNESCO</a> desde el a&ntilde;o 1990, integrando el &aacute;rea protegida de Te Wahipounamu. La accesibilidad del lugar permite que el turismo sea una actividad vital para la econom&iacute;a local y la educaci&oacute;n cient&iacute;fica global. Pero sin duda una de las caracter&iacute;sticas m&aacute;s asombrosas de esta masa de hielo es su <strong>velocidad de desplazamiento</strong>, siendo catalogado como <strong>uno de los glaciares de m&aacute;s r&aacute;pido movimiento</strong> en el mundo entero. Franz Josef puede avanzar hasta <strong>50 cent&iacute;metros por d&iacute;a</strong>, lo que genera un paisaje din&aacute;mico y en constante transformaci&oacute;n para quienes tienen la fortuna de observarlo de cerca.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este <strong>ritmo vertiginoso </strong>es el resultado de la inclinaci&oacute;n de las pendientes y las abundantes precipitaciones que alimentan su flujo desde las alturas alpinas hacia el valle. A diferencia de otros glaciares que parecen est&aacute;ticos, el movimiento aqu&iacute; crea impresionantes formaciones de hielo azul, grietas profundas y cuevas fascinantes que atraen a glaci&oacute;logos de todos los continentes. La rapidez con la que el hielo se desliza es una respuesta directa al volumen de nieve acumulada y al agua de deshielo que lubrica su base rocosa. Observar este fen&oacute;meno natural permite entender la fuerza imparable de la <a href="https://www.eldiario.es/temas/naturaleza/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">naturaleza</a> en un entorno que cambia dr&aacute;sticamente en semanas.
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                Los visitantes caminan entre helechos gigantes y vegetación densa mientras escuchan el rugido de los ríos glaciares que nacen directamente del deshielo de las paredes de color azul                            </span>
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        Mucho antes de recibir su nombre europeo, los maor&iacute;es ya conoc&iacute;an este lugar sagrado como <strong>K&#257; Roimata o Hine Hukatere</strong>, un apelativo cargado de un profundo significado espiritual y rom&aacute;ntico. Seg&uacute;n la tradici&oacute;n local de la tribu Ng&#257;i Tahu, el glaciar representa las l&aacute;grimas congeladas de una joven llamada Hine Hukatere, quien llor&oacute; amargamente tras perder a su amado. La leyenda narra que su compa&ntilde;ero, Tuawe, falleci&oacute; v&iacute;ctima de una avalancha mientras ambos exploraban las peligrosas cumbres de los Alpes del Sur, dejando a la joven sumida en una tristeza infinita. Los dioses, conmovidos por su llanto incesante, decidieron congelar sus l&aacute;grimas para que perduraran por siempre en forma de este r&iacute;o de hielo eterno. Esta conexi&oacute;n cultural con los ancestros y el territorio dota al glaciar de una m&iacute;stica especial que trasciende su valor geol&oacute;gico y cient&iacute;fico para los visitantes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El entorno geogr&aacute;fico donde se sit&uacute;a el <strong>Franz Josef </strong>ofrece un contraste visual que es extremadamente raro de encontrar en cualquier otro rinc&oacute;n del planeta Tierra. El hielo desciende desde las alturas alpinas para encontrarse directamente con una <strong>exuberante selva tropical templada</strong>, creando una frontera natural entre el fr&iacute;o eterno y el verde vibrante. Esta proximidad al mar de Tasmania, a escasos kil&oacute;metros de la lengua terminal, confunde los sentidos y ofrece postales que parecen sacadas de un sue&ntilde;o surrealista o de una pel&iacute;cula. Los visitantes caminan entre helechos gigantes y vegetaci&oacute;n densa mientras escuchan el rugido de los r&iacute;os glaciares que nacen directamente del deshielo de las paredes de color azul. Las cascadas de agua cristalina caen por los acantilados verdes, alimentadas por la humedad constante de la costa oeste neozelandesa, una de las zonas m&aacute;s lluviosas del pa&iacute;s.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Efectos del cambio clim&aacute;tico</h2><p class="article-text">
        A pesar de su belleza, el Franz Josef es tambi&eacute;n un testigo mudo y doloroso de los estragos que el <strong>cambio clim&aacute;tico</strong> est&aacute; provocando en nuestro ecosistema global. A lo largo de la ruta de acceso, diversos paneles informativos marcan con precisi&oacute;n los puntos donde se encontraba el frente del hielo en d&eacute;cadas pasadas, revelando un retroceso alarmante. En el &uacute;ltimo siglo, el glaciar ha perdido kil&oacute;metros de extensi&oacute;n, y aunque hubo periodos cortos de avance entre los a&ntilde;os ochenta y principios del 2000, la tendencia actual es decreciente. Caminar por el valle pedregoso que antes estaba cubierto por metros de hielo s&oacute;lido genera una sensaci&oacute;n de melancol&iacute;a y urgencia en los viajeros que recorren el sendero.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Explorar el &aacute;rea a pie es una de las actividades m&aacute;s populares, permitiendo a los turistas acercarse a la majestuosidad del hielo mediante senderos bien se&ntilde;alizados y seguros. La ruta principal, conocida como <strong>Franz Josef Glacier Walk</strong>, conduce a los visitantes a trav&eacute;s del valle glaciar hasta un mirador situado a una distancia prudencial de la cara terminal. Durante el recorrido de aproximadamente noventa minutos, es posible admirar las texturas de las rocas pulidas por el hielo y los cauces de agua de color gris&aacute;ceo. Debido a la inestabilidad del terreno y al riesgo de inundaciones repentinas del r&iacute;o Waiho, el acceso directo al hielo por cuenta propia est&aacute; estrictamente prohibido por seguridad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La visita a Franz Josef se complementa de manera perfecta con una excursi&oacute;n al cercano <strong>lago Matheson</strong>, famoso mundialmente por sus reflejos especulares de las monta&ntilde;as m&aacute;s altas. Situado a corta distancia en coche, este lago ofrece un sendero circular que atraviesa un bosque h&uacute;medo encantador lleno de helechos y vida silvestre aut&oacute;ctona. En d&iacute;as despejados y con el agua en calma, el Monte Cook y el Monte Tasman se reflejan con una claridad asombrosa sobre la superficie oscura del lago. Este fen&oacute;meno visual es una de las im&aacute;genes m&aacute;s ic&oacute;nicas y fotografiadas de toda Nueva Zelanda por su belleza. Despu&eacute;s de un d&iacute;a de exploraci&oacute;n, el pueblo de Franz Josef ofrece una variada oferta gastron&oacute;mica y relajantes aguas termales para recuperar energ&iacute;as. La combinaci&oacute;n de aventura, historia maor&iacute; y paisajes de ensue&ntilde;o hace que esta regi&oacute;n sea un destino inolvidable para cualquier viajero que pise la Isla Sur.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/nombre-emperador-considerado-glaciares-rapido-movimiento-mundo-nueva-zelanda-pm_1_13328273.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 Jun 2026 09:30:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Con nombre de emperador, es considerado uno de los glaciares de más rápido movimiento del mundo y está en Nueva Zelanda]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Naturaleza,Biodiversidad,Nueva Zelanda,Glaciares]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hace 30 años este paraíso para las aves lo creó en un pueblo sevillano un matrimonio de biólogos y ahora alberga 2000 ejemplares y 180 especies diferentes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/30-anos-paraiso-aves-creo-pueblo-sevillano-matrimonio-biologos-ahora-alberga-2000-ejemplares-180-especies-diferentes-pm_1_13328229.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a44763a4-c6f8-47e1-b7af-e074f39f68d2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hace 30 años este paraíso para las aves lo creó en un pueblo sevillano un matrimonio de biólogos y ahora alberga 2000 ejemplares y 180 especies diferentes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Cañada de los Pájaros, situada en la provincia de Sevilla, parecía una quimera personal pero se ha consolidado como referente para la conservación de la avifauna europea</p><p class="subtitle">Para verlo tendrás que bucear: es considerado el primer museo submarino de Europa y está a 12 metros bajo el mar</p><p class="subtitle">Un descenso de apenas 300 metros: así es la migración de aves más corta del mundo</p></div><p class="article-text">
        La <strong>Ca&ntilde;ada de los P&aacute;jaros</strong> es considerada casi un milagro ecol&oacute;gico de la provincia de <a href="https://www.eldiario.es/temas/sevilla/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sevilla</a>, fruto de una visi&oacute;n compartida hace ya m&aacute;s de tres d&eacute;cadas. Fue en el municipio de <strong>La Puebla del R&iacute;o</strong> donde un matrimonio de bi&oacute;logos decidi&oacute; apostar por la vida, adquiriendo unos terrenos degradados para convertirlos en un santuario natural &uacute;nico. Lo que en sus inicios parec&iacute;a una quimera personal, se ha transformado con el paso de los a&ntilde;os en un referente internacional para la conservaci&oacute;n de la avifauna europea. Este enclave demuestra que la acci&oacute;n decidida del ser humano puede revertir el da&ntilde;o ambiental, creando ecosistemas vibrantes donde antes solo exist&iacute;a el abandono y la basura.
    </p><p class="article-text">
        Este rinc&oacute;n del <strong>Aljarafe</strong> es un pulm&oacute;n de biodiversidad que respira al ritmo de las <a href="https://www.eldiario.es/temas/aves/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aves</a> que encuentran aqu&iacute; su refugio definitivo, un espacio de gesti&oacute;n privada que ha sabido ganarse el respeto de las instituciones y el cari&ntilde;o de los miles de visitantes que lo recorren cada a&ntilde;o. La transformaci&oacute;n es tan profunda que resulta dif&iacute;cil imaginar que este vergel fue una vez una explotaci&oacute;n minera exhausta y olvidada. 
    </p><p class="article-text">
        La historia de este paraje comenz&oacute; en <strong>1986</strong>, cuando los actuales propietarios adquirieron la finca denominada Ca&ntilde;ada de la Barca, un espacio que entonces distaba mucho de ser un para&iacute;so. El terreno era una <strong>antigua gravera abandonada</strong>, colonizada por eucaliptos y acumulando ingentes cantidades de basura que afeaban el paisaje de las marismas sevillanas. Con un esfuerzo tit&aacute;nico de restauraci&oacute;n y repoblaci&oacute;n, las oquedades dejadas por la extracci&oacute;n de &aacute;ridos se aprovecharon para crear una laguna artificial de <strong>gran valor ecol&oacute;gico</strong>. Este humedal cubre actualmente m&aacute;s del 70% de la superficie total, recibiendo aportaciones h&iacute;dricas de los pinares colindantes que garantizan su supervivencia. 
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                    alt="La densidad y variedad de la avifauna permiten que tanto expertos ornitólogos como aficionados disfruten de una experiencia sensorial única"
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                La densidad y variedad de la avifauna permiten que tanto expertos ornitólogos como aficionados disfruten de una experiencia sensorial única                            </span>
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        Gracias a este trabajo, el antiguo basurero se ha convertido en un humedal de importancia estrat&eacute;gica para la avifauna migratoria y residente. El proyecto ha logrado devolver a la naturaleza un espacio que el ser humano hab&iacute;a degradado hasta convertirlo en un vertedero inerte y sin vida. El reconocimiento oficial a esta labor no tard&oacute; en llegar, marcando un hito en la legislaci&oacute;n ambiental de nuestro pa&iacute;s al ser declarada en el a&ntilde;o <strong>1991</strong>. Se convirti&oacute; as&iacute; en la <strong>primera Reserva Natural Concertada de Espa&ntilde;a</strong>, un modelo pionero de gesti&oacute;n privada dedicada a la protecci&oacute;n de los ecosistemas h&uacute;medos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Actualmente, el espacio est&aacute; plenamente integrado en la <strong>Red de Espacios Naturales de Andaluc&iacute;a </strong>y en el Inventario de Zonas H&uacute;medas de la comunidad aut&oacute;noma. Su ubicaci&oacute;n es privilegiada, situ&aacute;ndose al norte de la comarca de Do&ntilde;ana y a escasos kil&oacute;metros del Espacio Natural, lo que la posiciona como un nexo vital. Con una extensi&oacute;n de m&aacute;s de siete hect&aacute;reas, este oasis se gestiona con criterios cient&iacute;ficos rigurosos para asegurar la viabilidad de todas las especies presentes. La declaraci&oacute;n como reserva concertada supuso el aval definitivo a una iniciativa privada que buscaba la excelencia en la conservaci&oacute;n ornitol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        Las cifras que definen a la Ca&ntilde;ada de los P&aacute;jaros son tan impresionantes como su belleza, albergando actualmente una poblaci&oacute;n que supera los <strong>2.000 ejemplares</strong>. Los visitantes pueden maravillarse con la presencia de <strong>180 especies diferentes de aves</strong>, lo que convierte a este lugar en un punto de observaci&oacute;n inigualable. Entre los habitantes m&aacute;s destacados se encuentran cig&uuml;e&ntilde;uelas, garzas, martinetes, &ntilde;and&uacute;s y las elegantes grullas que cruzan los cielos sevillanos en busca de refugio. La densidad y variedad de la avifauna permiten que tanto expertos ornit&oacute;logos como aficionados disfruten de una experiencia sensorial &uacute;nica, rodeados de sonidos y colores vibrantes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de su valor como espacio de observaci&oacute;n, la reserva destaca por su encomiable labor cient&iacute;fica centrada en la <strong>cr&iacute;a en cautividad de especies en grave peligro</strong>. El programa dedicado a la <strong>focha cornuda</strong> es quiz&aacute;s el m&aacute;s emblem&aacute;tico, habiendo logrado recuperar poblaciones que estaban al borde de la desaparici&oacute;n total en Espa&ntilde;a. Otros proyectos relevantes incluyen la cr&iacute;a de la cerceta pardilla, la malvas&iacute;a cabeciblanca, la gaviota picofina y la garcilla cangrejera, asegurando su reintroducci&oacute;n posterior. Cada mes de febrero, coincidiendo con el D&iacute;a Mundial de los Humedales, se realizan liberaciones de ejemplares que simbolizan el &eacute;xito de estos programas de conservaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El centro funciona tambi&eacute;n como un espacio colector para aves irrecuperables, ofreci&eacute;ndoles una vida digna bajo el cuidado experto de los bi&oacute;logos encargados. Esta labor de rescate y reproducci&oacute;n asistida es vital para mantener la biodiversidad gen&eacute;tica de especies que de otro modo se extinguir&iacute;an. La <strong>educaci&oacute;n ambiental</strong> es otro de los pilares fundamentales que sostienen este proyecto, buscando sensibilizar a las nuevas generaciones sobre la importancia de la naturaleza. Hace m&aacute;s de 25 a&ntilde;os que la reserva organiza visitas guiadas para centros escolares y p&uacute;blico general, centradas en el conocimiento de las aves. A trav&eacute;s de talleres y actividades interactivas, los participantes aprenden sobre los efectos del cambio clim&aacute;tico y la necesidad de reducir el uso excesivo de pl&aacute;sticos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al cumplirse tres d&eacute;cadas desde que aquel matrimonio de bi&oacute;logos transformara una gravera en un oasis, el legado de la Ca&ntilde;ada brilla con m&aacute;s fuerza que nunca. Su lucha contra adversidades como las sequ&iacute;as prolongadas y las altas temperaturas demuestra una <strong>resiliencia</strong> admirable que inspira a toda la comunidad cient&iacute;fica. Este rinc&oacute;n sevillano es la prueba viviente de que la pasi&oacute;n por la naturaleza, unida al rigor profesional, puede obrar milagros en paisajes antes degradados. Mirando hacia el futuro, el objetivo sigue siendo devolver a la tierra parte de lo que el ser humano le ha arrebatado, protegiendo cada vida. La Ca&ntilde;ada de los P&aacute;jaros no es solo un destino tur&iacute;stico, es un aut&eacute;ntico para&iacute;so aviar. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/30-anos-paraiso-aves-creo-pueblo-sevillano-matrimonio-biologos-ahora-alberga-2000-ejemplares-180-especies-diferentes-pm_1_13328229.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 Jun 2026 09:00:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Hace 30 años este paraíso para las aves lo creó en un pueblo sevillano un matrimonio de biólogos y ahora alberga 2000 ejemplares y 180 especies diferentes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sevilla,Biodiversidad,Naturaleza,Aves,Turismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[WWF pide a Castilla-La Mancha que proteja a la población emergente de lobos en la comunidad autónoma]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/ecologica/wwf-pide-castilla-mancha-proteja-poblacion-emergente-lobos-comunidad-autonoma_132_13313948.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f16ac647-8371-45f8-9df9-17e453ee82e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="WWF pide a Castilla-La Mancha que proteja a la población emergente de lobos en la comunidad autónoma"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La comunidad autónoma representa, junto con Madrid, el frente sur de expansión de una especie cuya presencia es todavía reciente y debe consolidarse</p><p class="subtitle">Reclaman a Page un plan de recuperación para el lobo ibérico en Castilla-La Mancha: “Es una obligación legal directa”
</p></div><p class="article-text">
        La organizaci&oacute;n ambientalista WWF ha pedido al Gobierno de Castilla-La Mancha que refuerce las medidas de conservaci&oacute;n del lobo ib&eacute;rico, tambi&eacute;n de su proteccion legal, y que reconozca &ldquo;el papel estrat&eacute;gico&rdquo; que desempe&ntilde;an estas comunidades para la recuperaci&oacute;n de la especie en Espa&ntilde;a. Una petici&oacute;n que tambi&eacute;n ha trasladado a Madrid, La Rioja y Euskadi.
    </p><p class="article-text">
        Aunque en estos territorios apenas hay unas pocas manadas, &ldquo;son muy importantes para el futuro del lobo&rdquo;, seg&uacute;n WWF. Se trata de zonas de reciente recolonizaci&oacute;n, donde la especie ha vuelto a asentarse en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, por lo que su consolidaci&oacute;n, apuntan, &ldquo;es imprescindible para ampliar su distribuci&oacute;n y garantizar su supervivencia a largo plazo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En concreto, Castilla-La Mancha y Madrid constituyen el frente sur de expansi&oacute;n del lobo, donde la presencia de esta especie es todav&iacute;a reciente y debe consolidarse.
    </p><p class="article-text">
        Esta petici&oacute;n se produce en el contexto del debate sobre el informe sexenal que Espa&ntilde;a debe remitir a la Comisi&oacute;n Europea sobre el estado de conservaci&oacute;n de la especie. WWF insta a estas comunidades aut&oacute;nomas a que respalden el citado informe y tambi&eacute;n a reconocer &ldquo;la situaci&oacute;n de vulnerabilidad del lobo&rdquo;. Recuerda que existe un amplio margen de mejora, tambi&eacute;n en lo que tiene que ver con la coexistencia con la actividad ganadera.
    </p><h2 class="article-text">La conservaci&oacute;n del lobo se mantiene en estado desfavorable</h2><p class="article-text">
        WWF recuerda que la evidencia cient&iacute;fica disponible y la evaluaci&oacute;n realizada por el Ministerio para la Transici&oacute;n Ecol&oacute;gica concluyen que el lobo sigue en estado de conservaci&oacute;n desfavorable y que recientemente ha sido clasificado como especie Vulnerable en la Lista Roja Nacional de la Uni&oacute;n Internacional para la Conservaci&oacute;n de la Naturaleza (UICN) Espa&ntilde;a.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No se puede entender que la mayor parte de las comunidades autónomas, donde la presencia del lobo es incipiente o incluso inexistente, apoyen la desprotección del lobo siguiendo criterios políticos, en lugar de cumplir con sus obligaciones de realizar planes de conservación o recuperación</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;La recuperaci&oacute;n del lobo en Espa&ntilde;a no depende &uacute;nicamente de los territorios donde la especie es m&aacute;s abundante. Tambi&eacute;n depende de que las poblaciones emergentes se consoliden y se expandan a nuevas &aacute;reas&rdquo;, se&ntilde;ala Laura Moreno, responsable del programa de biodiversidad de WWF. 
    </p><p class="article-text">
        En su opini&oacute;n, &ldquo;es un contrasentido considerar favorable el estado de una especie que sigue ausente de gran parte de Espa&ntilde;a, que mantiene problemas gen&eacute;ticos y cuya &uacute;nica poblaci&oacute;n en el sur se ha extinguido&rdquo;. Tambi&eacute;n cree que &ldquo;no se puede entender que la mayor parte de las comunidades aut&oacute;nomas, donde la presencia del lobo es incipiente o incluso inexistente, apoyen la desprotecci&oacute;n del lobo siguiendo criterios pol&iacute;ticos, en lugar de cumplir con sus obligaciones de realizar planes de conservaci&oacute;n o recuperaci&oacute;n&rdquo;.  
    </p><p class="article-text">
        WWF advierte de que estas comunidades no pueden considerar que el lobo haya alcanzado un estado de conservaci&oacute;n favorable mientras sus poblaciones sigan siendo escasas, fr&aacute;giles y dependientes de la expansi&oacute;n natural desde otros territorios. Por ello, reclama que apoyen la evaluaci&oacute;n cient&iacute;fica presentada por el MITECO y que impulsen medidas activas de conservaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La organizaci&oacute;n dice que la experiencia acumulada en distintos pa&iacute;ses europeos demuestra que la prevenci&oacute;n de da&ntilde;os mediante cercados, mastines, vigilancia y otras medidas de protecci&oacute;n es &ldquo;mucho m&aacute;s eficaz&rdquo; que las pol&iacute;ticas basadas en el control de ejemplares. Tambi&eacute;n reclama sistemas &aacute;giles y justos de compensaci&oacute;n para las explotaciones ganaderas afectadas. De hecho, Castilla-La Mancha ya cuenta con ayudas para estas situaciones. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[ECOlógica]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/ecologica/wwf-pide-castilla-mancha-proteja-poblacion-emergente-lobos-comunidad-autonoma_132_13313948.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Jun 2026 08:54:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Lobos,Lobo ibérico,Medio ambiente,Biodiversidad]]></media:keywords>
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