<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Nazismo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/nazismo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Nazismo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/tag/1000831/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[El día que Argentina albergó el mayor evento del nazismo organizado fuera de Alemania]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/dia-argentina-albergo-mayor-evento-nazismo-organizado-fuera-alemania-pm_1_13140934.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/688a48d2-6a58-4507-9834-4a8865cac488_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El día que Argentina albergó el mayor evento del nazismo organizado fuera de Alemania"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El 10 de abril de 1938, 20.000 personas se reunieron en el Luna Park de Buenos Aires para celebrar la anexión de Austria</p><p class="subtitle">La ahijada de la reina Victoria que luchó por el sufragio femenino y acabó rechazando el imperialismo británico</p></div><p class="article-text">
        Muchos argentinos ni siquiera lo recuerdan, pero en&nbsp;1938 su pa&iacute;s vivi&oacute; uno de los grandes <strong>eventos de apoyo al Tercer Reich de la Alemania nazi</strong>. De hecho, se dice que fue el mayor mitin de este tipo realizado nunca fuera de las fronteras del <a href="https://www.eldiario.es/spin/hombre-infiltro-auschwitz-revelar-horrores-nazismo-nadie-creyo-pm_1_12814435.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pa&iacute;s liderado entonces por Adolf Hitler</a>. En total, se estima que unas 20.000 personas se reunieron en el m&iacute;tico estadio de Luna Park el 10 de abril de aquel a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        El motivo de la reuni&oacute;n era celebrar el conocido como <strong>Anschluss, la anexi&oacute;n de Austria por parte del r&eacute;gimen de Hitler</strong>. Ese mismo d&iacute;a, el l&iacute;der nacionalsocialista realizaba en Alemania un plebiscito y ganaba con 99% de los votos, asegur&aacute;ndose la permanencia en el poder. La embajada alemana en Buenos Aires quiso festejarlo y lo hizo a lo grande.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuarenta y cuatro abanderados vestidos con camisas pardas y brazaletes con la cruz esv&aacute;stica se ubicaron en el gran escenario. Detr&aacute;s, en letras g&oacute;ticas, <strong>colgaba una bandera con la leyenda &lsquo;Heil Fuhrer&rsquo; </strong>y otra, con el famoso eslogan hitleriano: &lsquo;Un pueblo, una naci&oacute;n, un l&iacute;der&rsquo;. En ambos extremos del escenario flameaban la bandera argentina y la alemana, que llevaba en el centro una gran cruz esv&aacute;stica&rdquo;, recordaron los periodistas Guido Carelli Lynch y Juan Manuel Bord&oacute;n en su libro <em>Luna Park: El estadio del pueblo, el ring del poder</em>.
    </p><p class="article-text">
        El acto empez&oacute; a las diez y media de la ma&ntilde;ana, cuando tom&oacute; la palabra el encargado de negocios de Alemania Otto Meynen, quien <strong>compar&oacute; a la anexi&oacute;n de Austria con la Revoluci&oacute;n de Mayo</strong>. La prensa de entonces recogi&oacute; c&oacute;mo el p&uacute;blico del estadio enloqueci&oacute;, se puso de pie y grit&oacute; &ldquo;&iexcl;Heil F&uuml;hrer!&rdquo;, haciendo el tradicional saludo nazi con el brazo en alto.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/29234b5b-a56b-4aeb-bf7d-961efd022962_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/29234b5b-a56b-4aeb-bf7d-961efd022962_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/29234b5b-a56b-4aeb-bf7d-961efd022962_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/29234b5b-a56b-4aeb-bf7d-961efd022962_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/29234b5b-a56b-4aeb-bf7d-961efd022962_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/29234b5b-a56b-4aeb-bf7d-961efd022962_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/29234b5b-a56b-4aeb-bf7d-961efd022962_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Otra imagen del evento nazi celebrado en Buenas Aires, al que acudieron unas 20.000 personas."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Otra imagen del evento nazi celebrado en Buenas Aires, al que acudieron unas 20.000 personas.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Mientras tanto, en la Plaza San Mart&iacute;n, miles de <strong>dem&oacute;cratas convocaron una manifestaci&oacute;n antinazi</strong>. En ese momento, unos doscientos efectivos de la polic&iacute;a montada y del cuerpo de infanter&iacute;a se trasladaron hasta la plaza e iniciaron una violenta represi&oacute;n contra los manifestantes, que dej&oacute; dos muertos y 57 detenidos.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El nazismo en Argentina</strong></h2><p class="article-text">
        El fervor de los argentinos por el dictador alem&aacute;n y su gobierno no se deb&iacute;a, sin embargo, a que estos no tuvieran informaci&oacute;n sobre lo que realmente estaba ocurriendo al otro lado del charco. Seg&uacute;n recuerda <em>El Perfil</em>, para el a&ntilde;o 1936 <strong>la prensa argentina ya informaba</strong> que Hitler buscaba &ldquo;aniquilar, con los medios m&aacute;s abominables, a la laboriosa e inteligente poblaci&oacute;n israel&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En 2020, el Centro Simon Wiesenthal, que lucha contra el antisemitismo, desvel&oacute; una lista de <strong>12.000 nombres de nazis que se instalaron en Argentina</strong>. El comunicado difundido por la organizaci&oacute;n en aquel momento hac&iacute;a referencia a c&oacute;mo el r&eacute;gimen militar del presidente Jos&eacute; F&eacute;lix Uriburu, apodado &ldquo;Von Pepe&rdquo;, y el de su sucesor, Agust&iacute;n Pedro Justo, facilitaron una creciente presencia nazi en la &eacute;poca en el pa&iacute;s latinoamericano.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Cuesta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/dia-argentina-albergo-mayor-evento-nazismo-organizado-fuera-alemania-pm_1_13140934.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Apr 2026 05:00:42 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/688a48d2-6a58-4507-9834-4a8865cac488_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="183471" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/688a48d2-6a58-4507-9834-4a8865cac488_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="183471" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El día que Argentina albergó el mayor evento del nazismo organizado fuera de Alemania]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/688a48d2-6a58-4507-9834-4a8865cac488_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Nazismo,Argentina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El misterio de los 35 adoquines en memoria de víctimas del nazismo que una empresa de paquetería ha extraviado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/misterio-35-adoquines-memoria-victimas-nazismo-empresa-paqueteria-extraviado_1_13099285.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/95f7753f-342c-4f7b-a3d6-671a98cdf5c6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El misterio de los 35 adoquines en memoria de víctimas del nazismo que una empresa de paquetería ha extraviado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">SEUR no aclara a los promotores de la iniciativa dónde están o qué ha ocurrido con los Stolpersteine procedentes de Alemania, 35 piedras homenaje en un envío de más de 70 kilos. Siete de ellas, que se colocan en abril en Vallecas, serán reelaboradas y traídas en persona por su autor</p><p class="subtitle">Investigación para honrar con piedras de memoria a los vallecanos que el franquismo deportó: “Solo hubo un superviviente”</p></div><p class="article-text">
        En su novela <em>Obra maestra</em>, Juan Tall&oacute;n relata la desparici&oacute;n de una escultura de Richard Serra que el Museo Reina Sof&iacute;a extravi&oacute; pese a las 38 toneladas de la pieza. Lo que le ha sucedido ahora a Isabel Mart&iacute;nez y Jes&uacute;s Rodr&iacute;guez, almas del proyecto Stolpersteine en Madrid, no llega a ese nivel de delirio... pero se queda cerca. Ambos llevaban semanas esperando la llegada de 35 adoquines de memoria procedentes de Alemania, que honran a v&iacute;ctimas de los campos de concentraci&oacute;n nazis originarias de la capital. Un env&iacute;o de 72 kilos que consuma un arduo proceso de documentaci&oacute;n e investigaci&oacute;n y que ahora se ha volatilizado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hemos tenido problema desde que en Alemania empezaron a trabajar con una empresa que aqu&iacute; en Espa&ntilde;a opera con SEUR. Dos a&ntilde;os en los que pon&iacute;amos Aluche como punto de recogida y nos tocaba ir a Plaza de Castilla, pero &iacute;bamos salvando la situaci&oacute;n. Hasta ahora&rdquo;, lamenta Isabel en conversaci&oacute;n con <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Somos Madrid</a>. &ldquo;El lunes 16 recibimos una llamada que no nos da tiempo a atender y el mensaje de que las se&ntilde;as est&aacute;n incompletas, porque aunque la direcci&oacute;n est&aacute; bien nos falta el piso y la letra. Cuando llamamos, la centralita se corta. Luego hemos vuelto a contar 50 veces al tel&eacute;fono que nos sale en la p&aacute;gina, pero es de una casa comidas de Barcelona. Lo peor es que ese lunes est&aacute;bamos en casa&rdquo;, expone Isabel.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hemos seguido el env&iacute;o y no ha vuelto a salir del almac&eacute;n. Cuando llamamos a un 902, que tambi&eacute;n va fatal, nos han ido diciendo que nos llegar&iacute;a en 24 o 28 horas, pero no pasa. Estamos sin movernos de casa&rdquo;. Para m&aacute;s inri, m&aacute;s tarde apareci&oacute; un mensaje que indicaba que el paquete se hab&iacute;a enviado en la ma&ntilde;ana del pasado 20 de marzo. &ldquo;Nos dicen que es un error del repartidor, pero que saben que no lo han entregado&rdquo;, cuenta Isabel. &ldquo;El s&aacute;bado llamamos y nos dicen que hay que esperar 48 horas, el lunes igual y el martes Jes&uacute;s se harta y va a la sede de SEUR en Mercamadrid&rdquo;. Ah&iacute; le reconocen que &ldquo;el env&iacute;o est&aacute; perdido&rdquo; e incluso le instan a presentar una denuncia policial o una reclamaci&oacute;n, algo que ya han hecho en oficinas del consumidor del Ayuntamiento o la Comunidad de Madrid.
    </p><p class="article-text">
        Es entonces cuando se ponen en contacto con los autores de los adoquines en Alemania: &ldquo;Nos responden r&aacute;pidamente y ponen en copia al responsable de los env&iacute;os, que nos dice que ha mandado varios paquetes&rdquo;. Por el momento, ninguno de ellos ha aparecido. &ldquo;No fue hasta que colgamos un tuit que en SEUR nos dicen que hay un env&iacute;o que se est&aacute; devolviendo a origen. Pero en sus correos ponen que se devuelve a los 10 d&iacute;as si no se efect&uacute;a la entrega, un tiempo que no hab&iacute;a transcurrido a&uacute;n. En SEUR nos dicen ahora que se ha devuelto un paquete, pero que hay m&aacute;s. Hemos escrito a Alemania para que nos confirmen cu&aacute;ntos paquetes han enviado y si la empresa alemana les comunica alg&uacute;n n&uacute;mero de seguimiento&rdquo;. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2036432588336759024?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        La buena noticia es que en el pa&iacute;s centroeuropeo confirman que cubrir&aacute;n la mayor urgencia de entre las 35 piedras: las siete que se colocar&aacute;n el pr&oacute;ximo 28 de abril en Puente de Vallecas. Las reelabolar&aacute; y las traer&aacute; en persona su autor, Gunter Demnig, que es tambi&eacute;n el creador e impulsor inicial de estos Stolpersteine. Las otras 28 piedras se colocar&aacute;n en los distritos de Centro, Arganzuela, Chamber&iacute; y Retiro m&aacute;s adelante, ya que las Juntas Municipales deben conceder antes los permisos oportunos.
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, el agujero econ&oacute;mico puede ser importante para una iniciativa modesta y autogestionada: &ldquo;No hemos hablado con Alemania de qu&eacute; pasar&iacute;a si las 35 piedras se pierden. Entendemos que tendr&aacute;n un seguro, pero en principio las pagamos nosotros y no es lo mismo pagar 35 que 70. Ser&iacute;a un descoloque total&rdquo;, admite Isabel mientras no sale de su asombro: &ldquo;Es incre&iacute;ble. Es comprensible perder un paquete peque&ntilde;o, pero varios paquetes de 70 kilos en total parece inconcebible&rdquo;. La indignaci&oacute;n es tal que han trasladado a sus compa&ntilde;eros alemanes las rese&ntilde;as de Google de SEUR &ldquo;para que no vuelvan a trabajar con ellos&rdquo;. &ldquo;O por lo menos que pongan como punto de env&iacute;o una sede y ya nos pasamos nosotros. Mejor tener que movernos a que lo devuelvan sin intentar el env&iacute;o&rdquo;, concluye Isabel.
    </p><p class="article-text">
        Estos adoquines en recuerdo de los represaliados por el nazismo se colocan junto al &uacute;ltimo domicilio conocido de las v&iacute;ctimas en Madrid. Los promotores tratan de intentar identificarles para conocer esa ubicaci&oacute;n y contactar con descendientes, aunque en algunos casos no acaba resultando posible. Una compleja tarea que completan a base de dedicaci&oacute;n y tes&oacute;n, venciendo todo tipo de obst&aacute;culos e imprevistos, aunque ninguno tan inaudito como este.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <aside class="news-outlook">
                
    
<h2 class="outlook-header"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/" style="color:black;">Apoya el trabajo periodístico de Somos Madrid</a></h2>
  <p class="article-text">Esta información ha podido salir a la luz gracias a las personas que apoyan la edición local de Madrid en elDiario.es. Si tú también quieres y puedes hacerlo, <span style="background-color:#f8e71c;"><a href="https://usuarios.eldiario.es/hazte_socio/?utm_source=somos&utm_campaign=eell&utm_medium=all&itm_n=despiece&itm_c=edicioneslocales&_gl=1*pjgoqu*_gcl_au*MjA0MDA0MDMyOS4xNzU4MjA3MjUw*_ga*NDk1OTIwNTcxLjE2NzM1MzAxMTE.*_ga_4RZPWREGF3*czE3NjEwMzI0MTUkbzQ2OSRnMSR0MTc2MTAzMjQyMiRqNjAkbDAkaDA.">hazte socia, hazte socio</a></span> y contribuye a sostener nuestro trabajo diario y a publicar exclusivas que cambien las cosas. Si ya tienes una suscripción, puedes hacer una aportación extra a la sección local de Madrid para apoyar las informaciones de proximidad, sobre lo que importa en el día a día de los habitantes de esta ciudad: <a href="https://usuarios.eldiario.es/perfil/cuota"  target="_blank">para hacerlo, entra en el apartado de 'tu cuota' en tu perfil privado</a>. Tu ayuda al periodismo local es importante.</p>
 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
            </aside>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Hormigo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/misterio-35-adoquines-memoria-victimas-nazismo-empresa-paqueteria-extraviado_1_13099285.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Mar 2026 11:50:21 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/95f7753f-342c-4f7b-a3d6-671a98cdf5c6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1678468" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/95f7753f-342c-4f7b-a3d6-671a98cdf5c6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1678468" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El misterio de los 35 adoquines en memoria de víctimas del nazismo que una empresa de paquetería ha extraviado]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/95f7753f-342c-4f7b-a3d6-671a98cdf5c6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Nazismo,Memoria Histórica,Puente de Vallecas,Mensajería]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Todas las vidas de Jenö Grunfeld: huyó de los nazis, luchó en la resistencia y se hizo de oro en el franquismo con Movierecord]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/vidas-jeno-grunfeld-huyo-nazis-lucho-resistencia-hizo-oro-franquismo-movierecord_1_13058704.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4b923c6a-eba1-4b02-ad4b-c7c7d59a0bc1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Todas las vidas de Jenö Grunfeld: huyó de los nazis, luchó en la resistencia y se hizo de oro en el franquismo con Movierecord"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El cineasta Antonio Grunfeld –nieto del fundador de la mítica empresa de publicidad en cines– prepara un documental en el que reconstruye la peripecia vital de su abuelo, desde Hungría hasta la alfombra roja de Cannes, pasando por la Francia ocupada o la cárcel de Lleida</p><p class="subtitle">Luis Barboo, el secundario gallego que murió cien veces, adiestró a Conan y robó planos a Sean Connery o Kirk Douglas</p></div><p class="article-text">
        Existen palabras que no se pueden leer sin cantarlas. Para varias generaciones de cin&eacute;filos, Movirecord (<em>Mooovierecooord</em>...) es una de ellas. El soniquete de la agencia que gestiona los anuncios en cientos de salas lleva d&eacute;cadas sirviendo de preludio a grandes epopeyas, intensos romances o descacharrantes comedias, historias entre las que no desentonar&iacute;a la biograf&iacute;a de uno de los fundadores de la empresa: el hombre que naci&oacute; como Jen&ouml; Grunfeld y que, a lo largo de su peripecia vital, utiliz&oacute; las identidades de Eugene, Eugenio o Johnny Garry. Aunque para una persona era, simplemente, Ni. Esa persona es su nieto, el documentalista Antonio Grunfeld, quien se ha propuesto reconstruir la vida de su abuelo, aquel joven que atraves&oacute; Europa huyendo de los nazis, luch&oacute; en la Resistencia francesa, cruz&oacute; a pie los Pirineos en plena Nochebuena para refugiarse en Espa&ntilde;a y acab&oacute; inaugurando el festival de publicidad de Cannes y code&aacute;ndose con las &eacute;lites del franquismo.
    </p><p class="article-text">
        Hasta 2008, Antonio (Madrid, 1983) no imaginaba qui&eacute;n hab&iacute;a sido realmente aquel vejete entra&ntilde;able que, ya pr&aacute;cticamente ciego, con la manta sobre las piernas, escuchaba en su transistor los resultados del f&uacute;tbol mientras repasaba cu&aacute;ntos aciertos hab&iacute;a tenido en la quiniela. De &eacute;l sab&iacute;a que hablaba &ldquo;muchos idiomas&rdquo; y algo que, de ni&ntilde;o, le causaba una cierta perturbaci&oacute;n: &ldquo;Que hab&iacute;a fases de su vida que no nos quer&iacute;a contar a sus nietos porque hab&iacute;a hecho cosas horribles&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seis a&ntilde;os despu&eacute;s de la muerte de Ni, Antonio acababa de finalizar su primer documental,<em> </em><a href="https://humania.org/2016/01/27/dachau-tras-63-an%CC%83os/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Dachau, tras 63 a&ntilde;os</em></a>, en el que registr&oacute; el regreso al campo de exterminio de nueve supervivientes del Holocausto. Visto desde hoy, parece casi un truco de gui&oacute;n que fuese justo entonces cuando recibi&oacute; un correo electr&oacute;nico desde Bruselas. Una rama de la familia lo hab&iacute;a localizado por su apellido, tan poco frecuente en Espa&ntilde;a. No tard&oacute; en acudir a visitarlos. En B&eacute;lgica, su t&iacute;a le ense&ntilde;&oacute; una foto que lo dej&oacute; en shock: su abuelo y su padre, vestidos con esmoquin blanco, en la alfombra roja del primer festival de publicidad de Cannes. Una cita que hab&iacute;a inaugurado Movierecord.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d8aa5154-d011-4acb-ba92-8035da629185_source-aspect-ratio_50p_1138681.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d8aa5154-d011-4acb-ba92-8035da629185_source-aspect-ratio_50p_1138681.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d8aa5154-d011-4acb-ba92-8035da629185_source-aspect-ratio_75p_1138681.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d8aa5154-d011-4acb-ba92-8035da629185_source-aspect-ratio_75p_1138681.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d8aa5154-d011-4acb-ba92-8035da629185_source-aspect-ratio_default_1138681.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d8aa5154-d011-4acb-ba92-8035da629185_source-aspect-ratio_default_1138681.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d8aa5154-d011-4acb-ba92-8035da629185_source-aspect-ratio_default_1138681.jpg"
                    alt="Antonio Grunfeld ante una de las casas en las que vivió su abuelo en Niyregihaza (Hungría)"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Antonio Grunfeld ante una de las casas en las que vivió su abuelo en Niyregihaza (Hungría)                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Grunfeld era ajeno a todo aquello porque su padre, que los abandon&oacute; cuando &eacute;l ten&iacute;a siete a&ntilde;os, nunca les cont&oacute; nada de la vida de Ni. Aquel contacto con los parientes le abri&oacute; los ojos a una odisea que casi dos d&eacute;cadas y varias pel&iacute;culas despu&eacute;s &ndash;<a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/cultura/documental-nace-canto-himno-gallego-calles-malabo_1_11887182.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Manoli&ntilde;o Nguema</em></a>, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=8dUIzBWUL3E" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>El secreto del bosque</em></a><em>...</em>&ndash;se ha decidido a afrontar en primera persona. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Siempre pens&eacute; que habr&iacute;a que contarlo como ficci&oacute;n, porque todos los protagonistas est&aacute;n muertos&rdquo;. Con esa idea le present&oacute; el proyecto a OlloVivo, la productora de Gaspar Broull&oacute;n y los hermanos Jorge y Pepe Coira. Fue &eacute;ste &uacute;ltimo &ndash;<a href="https://www.eldiario.es/vertele/analisis/rapa-serie-movistar-critica-heredera-hierro-triunfa-complejidad-ritmo-javier-gutierrez-monica-lopez_1_9002387.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">guionista de </a><a href="https://www.eldiario.es/vertele/analisis/rapa-serie-movistar-critica-heredera-hierro-triunfa-complejidad-ritmo-javier-gutierrez-monica-lopez_1_9002387.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Hierro </em></a><a href="https://www.eldiario.es/vertele/analisis/rapa-serie-movistar-critica-heredera-hierro-triunfa-complejidad-ritmo-javier-gutierrez-monica-lopez_1_9002387.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">o</a><a href="https://www.eldiario.es/vertele/analisis/rapa-serie-movistar-critica-heredera-hierro-triunfa-complejidad-ritmo-javier-gutierrez-monica-lopez_1_9002387.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em> Rapa</em></a>&ndash; quien encontr&oacute; los agujeros en la narraci&oacute;n. &ldquo;Veo muchas lagunas, hay mucho que investigar y esa investigaci&oacute;n es un documental&rdquo;, recuerda que le dijo, antes de a&ntilde;adir: &ldquo;Un documental... contigo dentro&rdquo;. Grunfeld tard&oacute; meses en decidirse. &ldquo;Ten&iacute;a sentido. Yo no s&eacute; hacer ficci&oacute;n pero s&iacute; s&eacute; hacer documentales&rdquo;, explicaba, como si a&uacute;n estuviese autoconvenci&eacute;ndose de su papel. &ldquo;Adem&aacute;s, creo que ya soy capaz de contar esta historia al nivel en que lo necesita&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef151c8a-cd77-42b8-aecc-f138201ace2f_source-aspect-ratio_50p_1138683.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef151c8a-cd77-42b8-aecc-f138201ace2f_source-aspect-ratio_50p_1138683.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef151c8a-cd77-42b8-aecc-f138201ace2f_source-aspect-ratio_75p_1138683.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef151c8a-cd77-42b8-aecc-f138201ace2f_source-aspect-ratio_75p_1138683.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef151c8a-cd77-42b8-aecc-f138201ace2f_source-aspect-ratio_default_1138683.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef151c8a-cd77-42b8-aecc-f138201ace2f_source-aspect-ratio_default_1138683.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ef151c8a-cd77-42b8-aecc-f138201ace2f_source-aspect-ratio_default_1138683.jpg"
                    alt="Los tres hermanos Grunfeld en Bruselas. De izquierda a derecha, Rudolph, Jenö y Zoltan."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Los tres hermanos Grunfeld en Bruselas. De izquierda a derecha, Rudolph, Jenö y Zoltan.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Jen&ouml;</h2><p class="article-text">
        Esa historia comienza en 1909, en una localidad del Imperio Austroh&uacute;ngaro ubicada en la actual Eslovaquia, hoy sumergida bajo un embalse. All&iacute; naci&oacute; Jen&ouml;, aunque creci&oacute; en Niyregihaza, al este de Hungr&iacute;a. Su padre, un jud&iacute;o que renegaba en p&uacute;blico de su religi&oacute;n, era uno de los pocos comerciantes con el extranjero de aquella &eacute;poca, lo que les garantizaba una posici&oacute;n acomodada que se trunc&oacute; con un &ldquo;cataclismo&rdquo;: la repentina muerte del hombre en Londres, en uno de sus viajes a Inglaterra. 
    </p><p class="article-text">
        A partir de ese momento, su herencia queda custodiada por una instituci&oacute;n de orfandad, lo que obliga a su madre a justificar cada cantidad de dinero que necesita o cada objeto que reclama. Esos documentos, de los que se desprende un aut&eacute;ntico calvario para la viuda son hoy, sin embargo, &ldquo;oro puro&rdquo; para el documentalista. En ellos consta c&oacute;mo pide una asignaci&oacute;n para que sus hijos puedan seguir educ&aacute;ndose en un buen colegio o por qu&eacute; quiere recuperar el reloj del fallecido. &ldquo;Fue dur&iacute;simo para mi bisabuela, pero contar con estos documentos legales es maravilloso para m&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La herencia no tarde en acabarse y Jen&ouml;, como el mayor de los cuatro hermanos, tiene que buscar trabajo. Esa necesidad, unida al ascenso de los nazis, lo anima a emigrar. Su nieto ha encontrado el documento donde las autoridades h&uacute;ngaras enumeraban los 25 Grunfeld de la localidad para proceder a su detenci&oacute;n. Un pu&ntilde;ado de ellos acabar&iacute;an en Auschwitz. Jen&ouml; y su hermano Rudolph huyen a B&eacute;lgica. Con el arranque de la Segunda Guerra Mundial, Zoltan, el peque&ntilde;o, se les unir&aacute;. Atr&aacute;s dejan a su madre y a su hermana. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c0ee5cbe-c809-49d0-b00e-5be4929ad14c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c0ee5cbe-c809-49d0-b00e-5be4929ad14c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c0ee5cbe-c809-49d0-b00e-5be4929ad14c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c0ee5cbe-c809-49d0-b00e-5be4929ad14c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c0ee5cbe-c809-49d0-b00e-5be4929ad14c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c0ee5cbe-c809-49d0-b00e-5be4929ad14c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c0ee5cbe-c809-49d0-b00e-5be4929ad14c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Documentación sobre los Grunfeld en la sede de Niyregihaza de los Archivos Nacionales de Hungría"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Documentación sobre los Grunfeld en la sede de Niyregihaza de los Archivos Nacionales de Hungría                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Eugene</h2><p class="article-text">
        Los dos hermanos pronto encuentran trabajo en un hotel para la clase alta de Bruselas, aunque a Jen&ouml; &ndash;ahora Eugene&ndash; no le gusta: siempre piensa que su lugar deber&iacute;a estar del otro lado de la barra o sentado en una de esas mesas tan elegantes. As&iacute; que lo deja y uno de los clientes del hotel le ofrece un puesto de ch&oacute;fer en el que podr&iacute;a empezar al d&iacute;a siguiente. El joven acepta sin confesarle a su nuevo jefe un peque&ntilde;o inconveniente: que no sabe conducir. Esa noche, Eugene y Rudolph alquilan un taxi y se pasan la madrugada practicando, hasta que con la luz del d&iacute;a consideran que est&aacute; listo para su nueva labor. Grunfeld todav&iacute;a desconoce qui&eacute;n era aquel adinerado empleador &ndash;una de las lagunas&ndash;, pero est&aacute; convencido de que puede ser una de las claves que, en el futuro, explique el nacimiento de Movierecord.
    </p><p class="article-text">
        Esa etapa feliz no dur&oacute; demasiado. B&eacute;lgica tambi&eacute;n fue invadida por los nazis y los hermanos, ya con Zoltan, huyeron a Par&iacute;s. All&iacute; se integraron en la resistencia. Otro gran vac&iacute;o. Esta era la &eacute;poca de la que Ni no quer&iacute;a hablar a sus nietos: aquellas &ldquo;cosas horribles&rdquo; las cometi&oacute; luchando contra la ocupaci&oacute;n hasta que los tres fueron detenidos. A Eugene y Rudolph los enviaron a Drancy; a Zoltan, a alg&uacute;n lugar del Este de Europa y nunca m&aacute;s se supo de &eacute;l. La investigaci&oacute;n de Grunfeld le ha permitido arrojar luz por fin sobre ese misterio familiar: Zoltan falleci&oacute; en enero de 1943 en un campo de trabajo de Hungr&iacute;a. En ese momento, Eugene y Rudolph &ndash;bajo otro nombre&ndash; estaban encarcelados en Espa&ntilde;a. Pero, para llegar all&iacute;, todav&iacute;a tendr&iacute;an que fugarse de otro centro de internamiento.
    </p><p class="article-text">
        Drancy, en el noreste de Par&iacute;s, era el lugar desde el que los jud&iacute;os detenidos en la capital eran deportados a campos de exterminio en la Polonia ocupada, un destino del que los hermanos se libraron, seg&uacute;n sus descendientes, con una estratagema que daba pistas sobre su car&aacute;cter. Convencieron al director de la c&aacute;rcel de que ten&iacute;an una fortuna escondida que podr&iacute;an compartir con &eacute;l si les permit&iacute;a ir a buscarla. El hombre pic&oacute; el anzuelo y los dej&oacute; salir. Ya no volvieron.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/98100191-2717-4faf-a8ab-44ee92e0e2fb_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/98100191-2717-4faf-a8ab-44ee92e0e2fb_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/98100191-2717-4faf-a8ab-44ee92e0e2fb_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/98100191-2717-4faf-a8ab-44ee92e0e2fb_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/98100191-2717-4faf-a8ab-44ee92e0e2fb_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/98100191-2717-4faf-a8ab-44ee92e0e2fb_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/98100191-2717-4faf-a8ab-44ee92e0e2fb_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El abuelo Grunfeld, cuando para sus nietos era, simplemente, Ni"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El abuelo Grunfeld, cuando para sus nietos era, simplemente, Ni                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Johnny</h2><p class="article-text">
        Rudolph y Eugene se escondieron durante tres a&ntilde;os en un pueblo de los Pirineos franceses, Bonac-Irazein, donde s&oacute;lo la familia que los acog&iacute;a conoc&iacute;a su origen jud&iacute;o. Sin embargo, el 25 de diciembre de 1942, descubren que han sido descubiertos. &ldquo;En la ma&ntilde;ana de Navidad de 1942, despu&eacute;s de una larga y salvaje noche de comer, beber y bailar casi sin parar al son de un acorde&oacute;n en la sala de espera casi en ruinas y abandonada de una estaci&oacute;n de tranv&iacute;a local en Ari&egrave;ge, tropezando en la nieve con las piernas inestables y la cabeza recalentada por el alcohol, volv&iacute; a casa para descansar un poco&rdquo;. As&iacute; arranca el manuscrito en el que Eugene narra en primera persona aquel cap&iacute;tulo y que su nieto guarda como oro en pa&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        En su casa de acogida, en lugar del esperado descanso, le esperaba la noticia de que los estaban buscando. Ten&iacute;an que huir y s&oacute;lo hab&iacute;a dos opciones: tratar de pasar a Espa&ntilde;a o volver a unirse a la Resistencia. La duda se resolvi&oacute; cuando los dos miembros m&aacute;s j&oacute;venes de la familia se ofrecieron a hacer de gu&iacute;as. As&iacute;, arrastrando una resaca &eacute;pica, los Grunfeld se lanzaron a cruzar a pie la frontera, a trompicones, entre la nieve y las g&eacute;lidas temperaturas del invierno pirenaico. Ya en territorio espa&ntilde;ol, heridos y ateridos de fr&iacute;o, a punto de morir de congelaci&oacute;n, son detenidos por la Guardia Civil.
    </p><p class="article-text">
        Los documentos oficiales de la &eacute;poca los sit&uacute;an ese 1943 en el balneario de Rocallaura, en Lleida, un campo de concentraci&oacute;n abierto en el que se hacinaban los extranjeros que, como ellos, llegaban huyendo del nazismo y ya no ten&iacute;an hueco en la abarrotada prisi&oacute;n provincial. All&iacute;, Eugene y Rudolph aparecen identificados como John y Robert Garry. 
    </p><p class="article-text">
        Rocallaura no les sirvi&oacute; s&oacute;lo para aprender el idioma del pa&iacute;s al que hab&iacute;an llegado. La intensa vida cultural del balneario, donde los presos organizaban conferencias, recitales de poes&iacute;a y hasta editaban revistas, les supuso todo un descubrimiento. Un enriquecimiento espiritual pero nada material: cuando quedaron en libertad, su &uacute;nica posesi&oacute;n conjunta era un paquete de cigarrillos.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-fp-NPoVer1c-2150', 'youtube', 'fp-NPoVer1c', document.getElementById('yt-fp-NPoVer1c-2150'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-fp-NPoVer1c-2150 src="https://www.youtube.com/embed/fp-NPoVer1c?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><h2 class="article-text">Eugenio</h2><p class="article-text">
        Y ah&iacute; es donde surge la gran laguna: c&oacute;mo aquel desharrapado pas&oacute; a convertirse en un empresario de &eacute;xito en pleno franquismo, code&aacute;ndose con ministros y asistiendo a las fiestas de la alta sociedad, donde las esposas de los potentados compet&iacute;an por ver qui&eacute;n vest&iacute;a la joya de mayor tama&ntilde;o. Una vida que el cineasta ya no lleg&oacute; a conocer. 
    </p><p class="article-text">
        Completar ese enorme agujero del puzzle es ahora el objetivo del director, reci&eacute;n llegado de visitar en Hungr&iacute;a los escenarios de la ni&ntilde;ez y la adolescencia de su abuelo. En abril espera tener listo el teaser del documental para presentarlo a los programas de ayudas al desarrollo de proyectos como el suyo. &ldquo;Una historia de tanta envergadura requiere investigar m&aacute;s, viajar m&aacute;s, aumentar el equipo y seguir d&aacute;ndole forma al enfoque narrativo&rdquo;. Est&aacute; convencido de que la pista belga y aquel desconocido que contrat&oacute; como ch&oacute;fer al hombre que se hac&iacute;a llamar Eugene guardan muchas de las respuestas que ans&iacute;a descubrir. De aquel pa&iacute;s era tambi&eacute;n el otro fundador de Movierecord, <a href="https://www.eldiario.es/politica/triunfo-icono-prensa-antifranquista_129_11763299.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jo Linten</a>, un exiliado belga seguidor de Le&oacute;n Degrelle. Degrelle, l&iacute;der del Partido Rexista, fue colaborador de los nazis &ndash;lleg&oacute; a coronel de las SS&ndash; y, tras la guerra, tambi&eacute;n encontr&oacute; refugio en la Espa&ntilde;a franquista, donde se convirti&oacute; en un conocido negacionista del mismo Holocausto del que hab&iacute;a huido el socio de Linten.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Movierecord fue un bombazo, era casi un monopolio&rdquo;. La empresa naci&oacute; en 1954 como grupo y doce a&ntilde;os despu&eacute;s su divisi&oacute;n cinematogr&aacute;fica se emancip&oacute; para centrarse en el negocio de las salas. Desde all&iacute; impulsar&iacute;an el festival de publicidad de Cannes, precursor del actual Cannes Lions, donde el padre y el abuelo de Grunfeld posaron en aquella foto que a &eacute;l le mostr&oacute; en 2008 la hija de Rudolf, Gis&egrave;le. Desvinculada desde hace d&eacute;cadas de la familia, Movierecord, que sigue siendo l&iacute;der en el sector, gestiona &ndash;<a href="https://www.movierecord.com/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">seg&uacute;n sus propios datos</a>&ndash; 2.200 pantallas en todo el Estado ante las que, en 2024, se sentaron m&aacute;s de 35 millones de espectadores.
    </p><p class="article-text">
        Desde aquella conversaci&oacute;n primigenia con Pepe Coira, Antonio ya no duda de que la pel&iacute;cula tendr&aacute; que sostenerse sobre dos patas: por un lado, la vida de su abuelo y, por el otro, su propia b&uacute;squeda. Es consciente de que le obligar&aacute; a &ldquo;remover&rdquo; la historia familiar y la &ldquo;herida&rdquo; de su relaci&oacute;n con su padre, pero tambi&eacute;n que le permitir&aacute; llegar a las distintas ramas de la familia, no s&oacute;lo en Bruselas, sino tambi&eacute;n en Nueva York o Tel Aviv. A&uacute;n le queda mucho trabajo por delante antes de que la cinta sea una realidad. Quiz&aacute; entonces llegue a proyectarse en una gran pantalla, y justo antes de que empiece se escuche una sinton&iacute;a que para &eacute;l ser&aacute; &ndash;y nunca mejor dicho&ndash; muy familiar.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1651ca1c-0e39-42f6-a49e-d770cb36723d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1651ca1c-0e39-42f6-a49e-d770cb36723d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1651ca1c-0e39-42f6-a49e-d770cb36723d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1651ca1c-0e39-42f6-a49e-d770cb36723d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1651ca1c-0e39-42f6-a49e-d770cb36723d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1651ca1c-0e39-42f6-a49e-d770cb36723d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1651ca1c-0e39-42f6-a49e-d770cb36723d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Antonio Grunfeld fotografía documentos en los Archivos Nacionales de Hungría"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Antonio Grunfeld fotografía documentos en los Archivos Nacionales de Hungría                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luís Pardo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/vidas-jeno-grunfeld-huyo-nazis-lucho-resistencia-hizo-oro-franquismo-movierecord_1_13058704.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Mar 2026 21:36:34 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4b923c6a-eba1-4b02-ad4b-c7c7d59a0bc1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="53788" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4b923c6a-eba1-4b02-ad4b-c7c7d59a0bc1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="53788" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Todas las vidas de Jenö Grunfeld: huyó de los nazis, luchó en la resistencia y se hizo de oro en el franquismo con Movierecord]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4b923c6a-eba1-4b02-ad4b-c7c7d59a0bc1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cine,Publicidad,Franquismo,Holocausto,Nazismo,Segunda Guerra Mundial,Documentales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hace 93 años, el incendio del Reichstag abrió la puerta al poder absoluto de Hitler: ¿quién provocó aquel fuego?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/93-anos-incendio-reichstag-abrio-puerta-absoluto-hitler-provoco-realmente-fuego-pm_1_13033402.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cfe2b073-e1bb-4327-ad53-14f50927f0b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hace 93 años, el incendio del Reichstag abrió la puerta al poder absoluto de Hitler: ¿quién provocó aquel fuego?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El ataque destruyó casi por completo el edificio del parlamento alemán la noche del 27 de febrero de 1933</p><p class="subtitle">La huelga de brazos caídos que presionó a General Motors y lo cambió todo para el movimiento sindical en Estados Unidos</p></div><p class="article-text">
        Hac&iacute;a menos de un mes que <a href="https://www.eldiario.es/spin/superciudad-nazi-adolf-hitler-queria-eclipsar-paris-roma-pm_1_12501018.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Adolf Hitler</a>, entonces l&iacute;der del Partido Nacional Socialista Obrero Alem&aacute;n, hab&iacute;a sido nombrado canciller por el presidente Paul von Hindenburg. Para ese momento, <strong>el alem&aacute;n todav&iacute;a no contaba con el poder absoluto</strong>, por lo que necesitaba algo que le permitiera acabar con sus adversarios pol&iacute;ticos y gobernar sin limitaciones.
    </p><p class="article-text">
        Y, en ese contexto, el <strong>edificio del Reichstag ubicado en Berl&iacute;n sufri&oacute; un devastador incendio</strong>. A d&iacute;a de hoy, se sigue discutiendo sobre si aquel incidente fue un acto aislado, aunque perpetrado con mucha casualidad por un &ldquo;militante comunista&rdquo;, o una operaci&oacute;n instrumentalizada por los propios nazis para acelerar su incursi&oacute;n absoluta en el poder.
    </p><p class="article-text">
        Para intentar llegar a una conclusi&oacute;n, debemos viajar a la noche del 27 de febrero de 1933, cuando la central de bomberos de Berl&iacute;n recibi&oacute; la llamada de un vecino avisando que el edificio del parlamento alem&aacute;n estaba ardiendo. Sin saberlo, aquel Reichstag en llamas se convertir&iacute;a en un<strong> s&iacute;mbolo del inicio del Tercer Reich</strong>.&nbsp;
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/2027209717081055670?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><h2 class="article-text">Acusaciones de los nazis y auge del r&eacute;gimen</h2><p class="article-text">
        La misma noche del incendio, la polic&iacute;a de la ciudad arrest&oacute; al presunto autor del incendio: <strong>Marinus van der Lubbe, un alba&ntilde;il neerland&eacute;s </strong>de 24 a&ntilde;os reci&eacute;n llegado a Alemania. La versi&oacute;n oficial se&ntilde;al&oacute; que los agentes encontraron al joven, al que identificaron como comunista, dentro del edificio y que este r&aacute;pidamente confes&oacute; la autor&iacute;a del incendio.
    </p><p class="article-text">
        Lo que no trascendi&oacute; entonces es que aquella confesi&oacute;n lleg&oacute; despu&eacute;s de <strong>horas de interrogatorios y torturas</strong> en la jefatura de la polic&iacute;a de Berl&iacute;n. No hizo falta para el r&eacute;gimen nacionalsocialista, que se&ntilde;al&oacute; que aquel ataque formaba parte de una supuesta conspiraci&oacute;n contra el Estado por parte del Partido Comunista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Marinus van der Lubbe fue sentenciado a muerte y ejecutado diez meses despu&eacute;s del incendio, mientras que el presidente del gobierno alem&aacute;n acab&oacute; declarando el estado de emergencia. La llamada &ldquo;Ordenanza contra incendios del Reichstag&rdquo; limit&oacute; en gran medida las libertades y los derechos de la poblaci&oacute;n, <strong>sentando las bases para la dictadura nazi</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; ocurri&oacute; realmente entonces? En el libro <em>Auge y ca&iacute;da del Tercer Reich,</em> el historiador estadounidense William L. Shirer recogi&oacute; una declaraci&oacute;n jurada del general alem&aacute;n Franz Halder, donde este afirm&oacute; que Hermann G&ouml;ring se jact&oacute; acerca de lo que ocurri&oacute; aquella noche. &ldquo;En un almuerzo con ocasi&oacute;n del cumplea&ntilde;os del F&uuml;hrer en 1943, dirigieron la conversaci&oacute;n hacia el incendio del Reichstag y su valor art&iacute;stico. Escuch&eacute; con mis propios o&iacute;dos como G&ouml;ring irrumpi&oacute; en la conversaci&oacute;n y grit&oacute;: e<strong>l &uacute;nico que realmente sabe sobre el edificio del Reichstag soy yo, porque yo le prend&iacute; fuego</strong>&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Cuesta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/93-anos-incendio-reichstag-abrio-puerta-absoluto-hitler-provoco-realmente-fuego-pm_1_13033402.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 03 Mar 2026 10:00:01 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/cfe2b073-e1bb-4327-ad53-14f50927f0b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="192978" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/cfe2b073-e1bb-4327-ad53-14f50927f0b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="192978" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Hace 93 años, el incendio del Reichstag abrió la puerta al poder absoluto de Hitler: ¿quién provocó aquel fuego?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/cfe2b073-e1bb-4327-ad53-14f50927f0b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Historia,Nazismo,Adolf Hitler,Alemania]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Investigación para honrar con piedras de memoria a los vallecanos que el franquismo deportó: "Solo hubo un superviviente"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/investigacion-honrar-piedras-memoria-vallecanos-franquismo-deporto-hubo-superviviente_1_12989252.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a2522823-7290-4e2e-befb-8bcd9c9ab0b5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Investigación para honrar con piedras de memoria a los vallecanos que el franquismo deportó: &quot;Solo hubo un superviviente&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los Stolpersteine llegan a Puente de Vallecas el 28 de abril en un acto al que pretenden invitar a familiares de las 15 víctimas de los campos nazis identificadas. Los promotores de la iniciativa desgranan sus pesquisas y piden ayuda para localizar parientes de siete de ellas</p><p class="subtitle">Conociendo los más de 100 Stolpersteine colocados en Madrid y visitando los del barrio de Malasaña</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;No era normal que en un barrio o pueblo con la implicaci&oacute;n social y pol&iacute;tica de Vallecas no hubiese un solo adoqu&iacute;n colocado&rdquo;, afirma Luis S&aacute;nchez-Grande. Pertenece a la Asociaci&oacute;n Kascoviejo, muy activa en Puente de Vallecas. Recuerda que &ldquo;aqu&iacute;, como en todas partes, hubo v&iacute;ctimas en los campos de exterminios nazis&rdquo;. Desde la agrupaci&oacute;n vecinal, gracias a la inestimable labor investigativa de Isabel Mart&iacute;nez y Jes&uacute;s Rodr&iacute;guez (almas del proyecto Stolpersteine en la capital), han identificado a 15 vallecanos que acabaron encerrados en esos lugares de barbarie. El objetivo es colocar peque&ntilde;os adoquines de hormig&oacute;n con una placa de lat&oacute;n dorada grabada con el nombre de la v&iacute;ctima. Estas se instalan en las aceras, delante de las casas donde vivieron los deportados a campos de concentraci&oacute;n nazi.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Algunos participaron en la construcci&oacute;n de la Casa del Pueblo de Vallecas. Son historia viva que lo dieron todo por la democracia&rdquo;, destaca Luis en conversaci&oacute;n con <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Somos Madrid</a>. Fue precisamente en ese espacio, referente del socialismo en el barrio, donde celebraron la primera reuni&oacute;n con familias de las v&iacute;ctimas hace unas semanas. Gracias a la reconstrucci&oacute;n de los &aacute;rboles geneal&oacute;gicos a trav&eacute;s del padr&oacute;n municipal y otros documentos, han localizado a descendientes de ocho de ellas. Los m&aacute;s directos han fallecido o son nonagenarios, de ah&iacute; la complejidad y el valor de reconstruir estas herencias.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tenemos dudas con una familia m&aacute;s y seis est&aacute;n a&uacute;n pendientes. Es una tarea complicada, pero a nosotros que somos unos completos amateurs nos parece un &eacute;xito&rdquo;, admite Luis. Resalta &ldquo;las caras de sorpresa y alegr&iacute;a de las familias&rdquo; cuando contactan con ellas. Muchos conocen en ese mismo momento que un pariente acab&oacute; preso o muerto en un campo de concentraci&oacute;n. Algunos, incluso, se enteran en dichas llamadas de la existencia de ese pariente, hasta ese momento totalmente desconocido. Despu&eacute;s, entablan contacto con t&iacute;os o primos que no sab&iacute;an que ten&iacute;an, en otras zonas de Espa&ntilde;a o en Francia. &ldquo;Es curativo. Muchos nos dicen que no sab&iacute;an que sus abuelos o bisabuelos hab&iacute;an pasado por ah&iacute;, que en sus casas no se hablaba de eso&rdquo;, apunta Luis. Por ello los Stolpersteine hacen memoria no solo en el espacio f&iacute;sico, sino tambi&eacute;n en la herencia sentimental de las vidas sesgadas por la represi&oacute;n franquista y nazi.
    </p><p class="article-text">
        Llegar a esa explosi&oacute;n emotiva requiere un arduo trabajo de documentaci&oacute;n previo. El hilo del que tirar es <em>Libro memorial. Espa&ntilde;oles deportados a los campos nazis (1940-1945)</em>, de Benito Bermejo y Sandra Checa, que detalla una lista con m&aacute;s de 9.000 personas expulsadas por la dictadura a campos de concentraci&oacute;n en Francia o Alemania. La comparaci&oacute;n de estos nombres con el censo municipal de los a&ntilde;os treinta les ha permitido comprobar quienes resid&iacute;an en Vallecas. Esta documentaci&oacute;n tambi&eacute;n detalla si estaban casados o ten&iacute;an hijos. 
    </p><p class="article-text">
        Las complicaciones se intensifican a partir de 1965, cuando la informaci&oacute;n p&uacute;blica de los padrones deja de actualizarse. &ldquo;Nos encontramos familias que no aparecen m&aacute;s y hay que tirar de tel&eacute;fonos en las p&aacute;ginas amarillas vinculados a los &uacute;ltimos descendientes de los que haya registro&rdquo;. El objetivo es que haya alg&uacute;n familiar de cada v&iacute;ctima presente en el futuro acto de colocaci&oacute;n de los Stolpersteine, previsto para el 28 de abril, despu&eacute;s de que la Junta Municipal de Puente de Vallecas haya dado su visto bueno a la colocaci&oacute;n de los adoquines de memoria con los votos favorables de todos los grupos municipales salvo Vox, que se abstuvo. Cada una de estas piedras se colocar&aacute; junto al &uacute;ltimo domicilio registrado en Vallecas de los deportados.
    </p><h2 class="article-text">Los represaliados sin familiares localizados</h2><p class="article-text">
        De los 15 deportados a campos nazis procedentes de Vallecas que han conseguido identificar, los impulsores de la iniciativa no han logrado localizar por el momento a descendientes de siete personas. Piden compartir sus nombres por si alguien pudiera aportar cualquier informaci&oacute;n que sirva de ayuda. Son <strong>Mario de la Calle Garc&iacute;a</strong>, <strong>Juli&aacute;n Fern&aacute;ndez L&oacute;pez</strong>, <strong>Cecilio L&oacute;pez Galeote</strong>, <strong>Eleuterio de la Fuente Moreno</strong>, <strong>Rufo L&oacute;pez Mart&iacute;n</strong>, <strong>Benigno Pompa Elvira</strong> y <strong>Manuel Salinas Foncillas</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Luis expone las dificultades de la reconstrucci&oacute;n de sus &aacute;rboles geneal&oacute;gicos tomando como ejemplo a Cecilio L&oacute;pez Galeote: &ldquo;Aunque no constan descendientes directos, sabemos que ten&iacute;a un hermano y una hermana que vivieron en una casa del 31 de la calle Melquiades Biencinto al menos hasta 1965. Pero en ese n&uacute;mero ahora hay un bloque de viviendas, no sabemos si habituales o tur&iacute;sticas. Preguntamos a la farmac&eacute;utica de al lado, aunque su abuelo que es quien podr&iacute;a haberle conocido ya no vive. La mujer estuvo mirando en sus archivos y consult&oacute; a otras del barrio, por si diesen con f&oacute;rmulas especiales que hubiesen necesitado un registro, pero no ha habido suerte&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No han conseguido hallar el DNI de Cecilio, lo cual complica las pesquisas. Factores como unos apellidos extremadamente comunes tambi&eacute;n pueden suponer todo un h&aacute;ndicap: &ldquo;La &uacute;ltima pariente a la que llegamos es su sobrina, Mar&iacute;a L&oacute;pez L&oacute;pez. Pero como para encontrarla con ese nombre... Luego hay un hombre apellidado Pompa, lo cual tendr&iacute;a que facilitar las cosas, pero de momento no hemos conseguido nada&rdquo;. Si no consiguen dar con descendiente alguno de estos siete deportados, los adoquines de memoria se colocar&aacute;n en los &uacute;ltimos domicilios registrados en el padr&oacute;n del cuarenta, pero sin la presencia de familiares.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bb0f0b95-fa87-4f2b-be79-f032b10082dd_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bb0f0b95-fa87-4f2b-be79-f032b10082dd_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bb0f0b95-fa87-4f2b-be79-f032b10082dd_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bb0f0b95-fa87-4f2b-be79-f032b10082dd_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bb0f0b95-fa87-4f2b-be79-f032b10082dd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bb0f0b95-fa87-4f2b-be79-f032b10082dd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/bb0f0b95-fa87-4f2b-be79-f032b10082dd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Padrón y otra documentación identificativa de varias víctimas de campos nazis originarias de Vallecas en los Archivos Arolsen."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Padrón y otra documentación identificativa de varias víctimas de campos nazis originarias de Vallecas en los Archivos Arolsen.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Isabel Mart&iacute;nez y Jes&uacute;s Rodr&iacute;guez se explayan en los contratiempos y golpes de suertes del proceso: &ldquo;Si ninguno de los tel&eacute;fonos es v&aacute;lido, comprobamos qu&eacute; hijos o familiares cercanas pueden haberse quedado en viviendas pr&oacute;ximas, aunque sea en otras calles o barrios. Hemos encontrado algunos yendo a las calles o a las casas. Por ejemplo, visitamos uno de los domicilios y nos encontramos una chica joven a la que le sonaba el apellido que le dimos porque era el de la mujer que le hab&iacute;a vendido el piso. La se&ntilde;ora ahora estaba en una residencia. Otros familiares que hemos ido a ver no viv&iacute;an ya en los domicilios registrados en el padr&oacute;n de 1965, pero una vecina que nos escuch&oacute; conservaba sus tel&eacute;fonos. Juega un gran papel la suerte, si vamos otro d&iacute;a que no est&aacute; la vecina no hubi&eacute;semos localizado a esos allegados&rdquo;, narra Isabel.
    </p><p class="article-text">
        Esta pareja de jubilados comenz&oacute; a bucear en los recuerdos (y la burocracia) que dan pie a los Stolpersteine en 2019, mismo a&ntilde;o en el que el Gobierno de Jos&eacute; Luis Mart&iacute;nez-Almeida elimin&oacute; el &aacute;rea municipal de Memoria y Derechos Humanos. &ldquo;Lo descentralizaron por distritos, as&iacute; que necesitamos un permiso para cada uno de ellos y hablar con cada Junta Municipal, como si fueran 20 ciudades distintas. En Vallecas era muy importante hacerlo, ven&iacute;an incidiendo en ello desde la Asociaci&oacute;n Kascoviejo o la de la Batalla Naval [la Cofrad&iacute;a Marinera de Vallekas]&rdquo;, subraya Isabel.
    </p><p class="article-text">
        Los dos investigadores aportaron la informaci&oacute;n de seis de los deportados a asociaciones del barrio para que fueran rastreando a familiares. &ldquo;Contar con parientes muestra que la petici&oacute;n no es solo nuestra y suele reforzar la disposici&oacute;n de las Juntas de distrito. A veces solicitan padrones o certificados de documentaci&oacute;n para impulsar el apoyo institucional&rdquo;. Un tr&aacute;mite este que no les suele frenar, ya que tienen la maquinaria de la investigaci&oacute;n perfectamente engrasada.
    </p><h2 class="article-text">Las claves de la investigaci&oacute;n: tes&oacute;n, rigor y una pizca de fortuna</h2><p class="article-text">
        Acudieron en primer lugar a los Archivos Arolsen, un centro internacional de documentaci&oacute;n, informaci&oacute;n e investigaci&oacute;n en Alemania (tambi&eacute;n con sede digital) sobre la persecuci&oacute;n nazi con m&aacute;s de 30 millones de documentos. En ellos buscaron la palabra &ldquo;Vallecas&rdquo; (todav&iacute;a municipio independiente en los a&ntilde;os de las deportaciones) o v&iacute;as concretas, como la calle Ferm&iacute;n Gal&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A esto se suman &ldquo;infinidad de visitas&rdquo; a los Archivos de la Villa para acceder a los padrones municipales p&uacute;blicas, que llegan a 1965. Este &uacute;ltimo ayuda a reconstruir las familias, aunque son igualmente importantes los de 1930, 1935 y 1940: &ldquo;Dan pistas sobre el &uacute;ltimo domicilio antes de la deportaci&oacute;n&rdquo;. Algunos casos requieren un esfuerzo extra: &ldquo;Hemos recurrido al Archivo General Militar o al de Guadalajara para indagar en uno de los hermanos. Tambi&eacute;n hemos solicitado expedientes a Francia&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La pareja resalta el &ldquo;sentimiento de colectividad tan grande&rdquo; que han detectado en Vallecas: &ldquo;En otros distintos no se ha planteado con tanta firmeza colocar todas las placas conjuntamente&rdquo;. El apoyo del tejido vallecano se deja notar tambi&eacute;n en los diversos actos de presentaci&oacute;n de la iniciativa y de sus resultados que est&aacute;n celebrando estas semanas. La pr&oacute;xima ser&aacute; el mi&eacute;rcoles 11 de marzo en la librer&iacute;a Muga, en el n&uacute;mero 89 de la avenida Pablo Neruda.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DUVDKr1DJO9/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/p/DUVDKr1DJO9/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; border-bottom: 2px solid transparent; transform: translateX(16px) translateY(-4px) rotate(30deg)"></div></div><div style="margin-left: auto;"> <div style=" width: 0px; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-right: 8px solid transparent; transform: translateY(16px);"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; flex-grow: 0; height: 12px; width: 16px; transform: translateY(-4px);"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-left: 8px solid transparent; transform: translateY(-4px) translateX(8px);"></div></div></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center; margin-bottom: 24px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 224px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 144px;"></div></div></a><p style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; line-height:17px; margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/p/DUVDKr1DJO9/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida de Stolpersteine Madrid (@istolpersteine)</a></p></div></blockquote>
<script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        Ese compromiso a&ntilde;ade, no obstante, una dosis extra de dificultad a estos investigadores altruistas: &ldquo;Es dif&iacute;cil de abarcar para tan pocas personas, sobre todo porque tratamos de ser rigurosos. De las dos familias que nos contactaron originalmente en Vallecas, no hemos encontrado documentos que acrediten la deportaci&oacute;n en uno de los casos, as&iacute; que no podemos incluirle&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si una familia se dirige a nosotros suele tener ya un domicilio o una estimaci&oacute;n de donde ubicarlo. Cuando empezamos a buscar, miramos en el libro de Bermejo y Checa los que est&aacute;n en la misma cinta de microfilme. Que no son pocos, en el Archivo de la Villa puede haber 300 en una de estas cintas. Si vamos a buscar una persona de Vallecas en Arolsen y damos con una ficha de 1930, miramos alrededor por si damos con otras. Cuando tenemos indicios de que vivi&oacute; en una calle, nos la recorremos en el Archivo para comprobar si esas personas aparecen en esos libros. Pero Vallecas es muy complicado porque en diez a&ntilde;os las calles tuvieron cuatro nombres. Orientarse en su callejero nos ha contado m&aacute;s que cuando tuvimos que encontrar a una familia de Australia en una campa&ntilde;a de Stolpersteine anterior&rdquo;, cuenta Isabel.
    </p><h2 class="article-text">Dignificar y reparar historias &ldquo;tr&aacute;gicas y dolorosas&rdquo;</h2><p class="article-text">
        La identificaci&oacute;n de los deportados en Vallecas ha tenido adem&aacute;s un componente tr&aacute;gico: &ldquo;Asesinaron a 14 de las 15 v&iacute;ctimas que hemos identificado, solo hubo un superviviente. Es una circunstancia muy triste. Normalmente, la media es que un tercio de los deportados sobreviviesen&rdquo;. Juli&aacute;n Fern&aacute;ndez L&oacute;pez fue el &uacute;nico vallecano que sali&oacute; con vida de los campos nazis de Gusen (donde perecieron 11 de los 14), Mauthausen o Steyr-M&uuml;nichholz.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hemos podido comprobar que fueron casi en grupo al mismo destino. Muchos salieron en el mismo convoy y fueron deportados el mismo d&iacute;a, en enero de 1941&rdquo;, apunta Jes&uacute;s. &ldquo;Siempre te queda la pregunta de si se encontrar&iacute;an o conocer&iacute;an en los campos de Francia, si trabajar&iacute;an en la misma compa&ntilde;&iacute;a de empleados extranjeros y por eso fueron detenidos juntos. Quedar&aacute; la duda de si combatieron hombro con hombro en la Guerra Civil. Es dif&iacute;cil saber donde lucharon&rdquo;, explica Isabel.
    </p><p class="article-text">
        La elevad&iacute;sima proporci&oacute;n de ejecutados ha hecho que el proceso de Vallecas presente particularidades respecto de otras pesquisas: &ldquo;La gran mayor&iacute;a de supervivientes se quedaban en Francia. Contactaban de alguna manera con su familia aqu&iacute; y si pod&iacute;an se la llevaban. Los m&aacute;s j&oacute;venes se establec&iacute;an all&iacute;. Por eso la familia m&aacute;s directa suele estar en Francia&rdquo;. La falta de supervivientes vallecanos menoscaba significativamente el peso de los descendientes franceses.
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; previsto que al acto de colocaci&oacute;n del pr&oacute;ximo 28 de abril (de cara al cual agradecen la rapidez burocr&aacute;tica a la Junta de Puente de Vallecas) asista Gunter Demnig, el artista alem&aacute;n que dise&ntilde;o los Stolpersteine. &ldquo;Viene expresamente desde Burdeos y luego se vuelve a Alemania, solo pasar&aacute; unas horas en Madrid a colocar las piedras de aquellas en las que hay en familiares localizados&rdquo;, dice Isabel. &ldquo;Para Gunter, Espa&ntilde;a tiene un significado especial porque le toca en lo personal. Dej&oacute; de hablarle a su padre cuando se enter&oacute; de que hab&iacute;a combatido en la Legi&oacute;n C&oacute;ndor, la fuerza a&eacute;rea que Hitler envi&oacute; para apoyar a Franco&rdquo;, recuerda Jes&uacute;s. &ldquo;Esta podr&iacute;a ser su despedida de Espa&ntilde;a. Nos hace mucha ilusi&oacute;n porque admiramos mucho su trabajo. Antes ven&iacute;a m&iacute;nimo una vez al a&ntilde;o y se quedaba varios d&iacute;as&rdquo;. Un final que aporta dignidad, reparaci&oacute;n y memoria a estas historias &ldquo;tr&aacute;gicas y dolorosas&rdquo; para no tropezar dos veces con la misma piedra.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <aside class="news-outlook">
                
    
<h2 class="outlook-header"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/" style="color:black;">Apoya el trabajo periodístico de Somos Madrid</a></h2>
  <p class="article-text">Esta información ha podido salir a la luz gracias a las personas que apoyan la edición local de Madrid en elDiario.es. Si tú también quieres y puedes hacerlo, <span style="background-color:#f8e71c;"><a href="https://usuarios.eldiario.es/hazte_socio/?utm_source=somos&utm_campaign=eell&utm_medium=all&itm_n=despiece&itm_c=edicioneslocales&_gl=1*pjgoqu*_gcl_au*MjA0MDA0MDMyOS4xNzU4MjA3MjUw*_ga*NDk1OTIwNTcxLjE2NzM1MzAxMTE.*_ga_4RZPWREGF3*czE3NjEwMzI0MTUkbzQ2OSRnMSR0MTc2MTAzMjQyMiRqNjAkbDAkaDA.">hazte socia, hazte socio</a></span> y contribuye a sostener nuestro trabajo diario y a publicar exclusivas que cambien las cosas. Si ya tienes una suscripción, puedes hacer una aportación extra a la sección local de Madrid para apoyar las informaciones de proximidad, sobre lo que importa en el día a día de los habitantes de esta ciudad: <a href="https://usuarios.eldiario.es/perfil/cuota"  target="_blank">para hacerlo, entra en el apartado de 'tu cuota' en tu perfil privado</a>. Tu ayuda al periodismo local es importante.</p>
 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
            </aside>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Hormigo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/investigacion-honrar-piedras-memoria-vallecanos-franquismo-deporto-hubo-superviviente_1_12989252.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 02 Mar 2026 21:43:46 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a2522823-7290-4e2e-befb-8bcd9c9ab0b5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="206710" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a2522823-7290-4e2e-befb-8bcd9c9ab0b5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="206710" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Investigación para honrar con piedras de memoria a los vallecanos que el franquismo deportó: "Solo hubo un superviviente"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a2522823-7290-4e2e-befb-8bcd9c9ab0b5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Puente de Vallecas,Vallecas,Memoria Histórica,Campos de concentración,Franquismo,Nazismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La vida cotidiana de los nazis en Santander tras la toma de la ciudad en la Guerra Civil]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/cronicas-secretas/vida-cotidiana-nazis-santander-toma-ciudad-guerra-civil_132_13007008.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e15fe7f1-de35-41fa-8cde-754f4bfc661d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1137057.jpg" width="1260" height="709" alt="La vida cotidiana de los nazis en Santander tras la toma de la ciudad en la Guerra Civil"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Gracias a los archivos militares y diplomáticos, y a sus diarios, correspondencia y álbumes privados de fotos, resulta posible conocer cómo fue el paso de los miembros de la Legión Cóndor que descargaron la muerte desde el cielo y arrasaron la ciudad</p><p class="subtitle">Antecedentes - Presencia y mirada de La Legión Cóndor en el Frente Norte durante la Guerra Civil</p></div><p class="article-text">
        Gracias a los archivos militares y diplom&aacute;ticos, y a sus diarios, correspondencia y &aacute;lbumes privados de fotos, resulta posible conocer c&oacute;mo era la vida cotidiana de los miembros de la Legi&oacute;n C&oacute;ndor en Santander, su visi&oacute;n de la Guerra Civil espa&ntilde;ola, su percepci&oacute;n del enemigo, y sus expectativas personales, as&iacute; como el impacto que produjo en ellos el choque cultural con la poblaci&oacute;n de un pa&iacute;s atrasado y, para ellos, ex&oacute;tico, como era la Espa&ntilde;a de 1936.
    </p><p class="article-text">
        Los legionarios eran exponentes de la nueva &eacute;lite alemana. Se trataba de j&oacute;venes nazis con una clara sensaci&oacute;n de superioridad. Las perspectivas de ascensos en la nueva <em>Luftwaffe</em>, y la buena paga, facilitaron su alistamiento. Espa&ntilde;a aparec&iacute;a en su imaginario como un lugar pintoresco y soleado en el cual volcar sus fantas&iacute;as &eacute;picas y vivir aventuras, ganar dinero, conquistar mujeres y alcanzar la gloria. 
    </p><p class="article-text">
        Se trat&oacute; de una suerte de turismo b&eacute;lico que muchos practicaron acompa&ntilde;ados de sus flamantes c&aacute;maras Leica III, uno de los objetos habituales en el equipaje de guerra de los alemanes, hasta el punto de que el lenguaje popular espa&ntilde;ol la bautiz&oacute; como el &ldquo;fusil alem&aacute;n&rdquo;. Gracias a esa afici&oacute;n por la fotograf&iacute;a han llegado hasta esta &eacute;poca numerosas im&aacute;genes, procedentes de archivos privados, que muestran, con un desacostumbrado realismo, la crudeza de la vida cotidiana en la Cantabria ocupada.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los legionarios eran exponentes de la nueva élite alemana. Se trataba de jóvenes nazis con una clara sensación de superioridad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La mirada de los legionarios alemanes se centr&oacute; en los ni&ntilde;os, hasta el punto de que sus im&aacute;genes constituyen documentos de un excepcional valor hist&oacute;rico que reflejan, tanto la miseria y la escasez de la poblaci&oacute;n civil, como su despreocupada vida militar cuando estaban fuera de servicio. Una percepci&oacute;n muy alejada del triunfalismo que trataban de trasmitir las edulcoradas fotograf&iacute;as y reportajes patri&oacute;ticos suministrados por la prensa oficial, bajo el control de la censura falangista.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3f082ae-b477-468a-84df-35710924cf73_16-9-aspect-ratio_50p_1137060.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3f082ae-b477-468a-84df-35710924cf73_16-9-aspect-ratio_50p_1137060.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3f082ae-b477-468a-84df-35710924cf73_16-9-aspect-ratio_75p_1137060.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3f082ae-b477-468a-84df-35710924cf73_16-9-aspect-ratio_75p_1137060.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3f082ae-b477-468a-84df-35710924cf73_16-9-aspect-ratio_default_1137060.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3f082ae-b477-468a-84df-35710924cf73_16-9-aspect-ratio_default_1137060.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d3f082ae-b477-468a-84df-35710924cf73_16-9-aspect-ratio_default_1137060.jpg"
                    alt="Soldados de la Legión Cóndor comparten mesa en el aeródromo de Pontejos en otoño de 1937."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Soldados de la Legión Cóndor comparten mesa en el aeródromo de Pontejos en otoño de 1937.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Durante sus periodos de descanso los alemanes trataron de causar buena impresi&oacute;n entre la poblaci&oacute;n civil, aunque se mostraron distantes debido a su desconocimiento del idioma. Sobre el terreno fueron unos privilegiados que vivieron una especie de&nbsp;<em>dolce vita</em>&nbsp;en medio de territorios reci&eacute;n ocupados, devastados y hambrientos. Aunque muchos expresaron sus quejas por el &ldquo;maldito aceite de oliva&rdquo; y el propio Von Richthofen asegur&oacute; que &ldquo;la vida, el entorno, la comida, la gente, el pa&iacute;s: todo es repugnante&rdquo;, la comida no escaseaba (ni la bebida, sobre todo la importada desde Alemania y consumida de forma abundante) y se les procuraron acogedores lugares de residencia en hoteles y viviendas particulares. Los alemanes llegaron adem&aacute;s con muchas expectativas de &ldquo;chicas de miradas ardientes endiabladamente hermosas&rdquo;, pero se encontraron con la &ldquo;inaccesibilidad de las espa&ntilde;olas&rdquo;, lo cual les llev&oacute; a contratar prostitutas.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los pilotos y las tripulaciones alojadas en Santander organizaron excursiones por la región, celebraron fiestas, se aburrieron bebiendo en grupo, pasearon y sorprendieron a la población civil con sus maneras y sus extraños atuendos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los pilotos y las tripulaciones alojadas en Santander organizaron excursiones por la regi&oacute;n, celebraron fiestas, se aburrieron bebiendo en grupo, pasearon y sorprendieron a la poblaci&oacute;n civil con sus maneras y sus extra&ntilde;os atuendos. Durante sus periodos de descanso y vacaciones oficiales, visitaron las capitales tur&iacute;sticas del norte como San Sebasti&aacute;n, y fue habitual verlos por las calles de Santander, Torrelavega, Santillana del Mar o Comillas. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa1bd839-53d6-4d88-b2e8-5b58b2ef5a80_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa1bd839-53d6-4d88-b2e8-5b58b2ef5a80_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa1bd839-53d6-4d88-b2e8-5b58b2ef5a80_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa1bd839-53d6-4d88-b2e8-5b58b2ef5a80_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa1bd839-53d6-4d88-b2e8-5b58b2ef5a80_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa1bd839-53d6-4d88-b2e8-5b58b2ef5a80_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/fa1bd839-53d6-4d88-b2e8-5b58b2ef5a80_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Oficiales de la Legión Cóndor en la terraza de una cafetería de Santander en 1937."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Oficiales de la Legión Cóndor en la terraza de una cafetería de Santander en 1937.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Klaus K&ouml;hler, miembro de la unidad antia&eacute;rea apunt&oacute; en sus memorias la impresi&oacute;n que le causaron las mujeres santanderinas: &ldquo;Caminamos por el gran paseo con nuestros uniformes reci&eacute;n lavados y planchados, con los zapatos relucientes y perfumados, y no nos cansamos de admirar a las ardientes espa&ntilde;olas, pero ellas tambi&eacute;n nos contemplan. Estos alemanes altos y rubios son ahora los leones de Santander. Todas las chicas nos miran con ojos interrogantes. Los rostros morenos y afilados son de nobles proporciones, los cabellos, que caen con exuberancia, son de un negro azulado, y los grandes ojos irradian una calidez luminosa e intensa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aunque los militares nazis fueron tratados de forma cordial en casi todas las poblaciones donde residieron, durante la ofensiva del Norte hay constancia -incluso en libros de la &eacute;poca nacionalsocialista- de una actitud extremadamente hostil por parte de un sector de la poblaci&oacute;n civil; posiblemente relacionada con el recuerdo de sus salvajes ataques a&eacute;reos sobre las poblaciones vascas. Por ello, los legionarios fueron siempre cautelosos y precavidos, y m&aacute;s de uno durmi&oacute; con un rev&oacute;lver bajo la almohada.
    </p><p class="article-text">
        La Legi&oacute;n C&oacute;ndor tuvo unos 300 muertos a lo largo de la Guerra Civil, un 58% de ellos a consecuencia de la acci&oacute;n directa del enemigo, y el resto debido a accidentes de tr&aacute;fico en coches y motocicletas (no pocas veces provocados por los excesos del alcohol).&nbsp;En el caso de Cantabria, los alemanes perdieron m&aacute;s aviones y pilotos por accidentes que a causa del acierto republicano. Seg&uacute;n rezaba una l&aacute;pida colocada en el Norte, &ldquo;murieron como h&eacute;roes por una Espa&ntilde;a nacional&rdquo;, aunque las v&iacute;ctimas causadas por sus bombardeos multiplicaron con creces el n&uacute;mero de bajas propias.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1d6aa489-3862-4f9c-87ff-52564145e115_16-9-aspect-ratio_50p_1137061.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1d6aa489-3862-4f9c-87ff-52564145e115_16-9-aspect-ratio_50p_1137061.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1d6aa489-3862-4f9c-87ff-52564145e115_16-9-aspect-ratio_75p_1137061.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1d6aa489-3862-4f9c-87ff-52564145e115_16-9-aspect-ratio_75p_1137061.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1d6aa489-3862-4f9c-87ff-52564145e115_16-9-aspect-ratio_default_1137061.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1d6aa489-3862-4f9c-87ff-52564145e115_16-9-aspect-ratio_default_1137061.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1d6aa489-3862-4f9c-87ff-52564145e115_16-9-aspect-ratio_default_1137061.jpg"
                    alt="Piloto alemán herido en combate en el frente de Asturias y atendido en Valdecilla."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Piloto alemán herido en combate en el frente de Asturias y atendido en Valdecilla.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La mayor parte de los miembros de la Legi&oacute;n C&oacute;ndor que regresaron a Alemania (casi el 80%) murieron en la II Guerra Mundial, y los que sobrevivieron se encontraron con la sorpresa de que, en la posguerra, estuvo mal visto haber combatido en Espa&ntilde;a. La Legi&oacute;n C&oacute;ndor arrastr&oacute; siempre la carga del brutal bombardeo a la poblaci&oacute;n de Gernika, aunque aquel crimen no fuera m&aacute;s que una leve muestra de la destrucci&oacute;n que la aviaci&oacute;n nazi ocasion&oacute;, poco m&aacute;s tarde, sobre innumerables ciudades europeas.
    </p><p class="article-text">
        El 19 de mayo de 1939, la Legi&oacute;n Condor desfil&oacute; sobre una inmensa alfombra de flores que cubr&iacute;a el paseo de la Castellana, cerrando los actos conmemorativos de la Victoria.&nbsp;Tres d&iacute;as m&aacute;s tarde se organiz&oacute; en Le&oacute;n una fastuosa despedida (precedida la noche anterior por un desfile de antorchas al m&aacute;s puro estilo nazi) en el&nbsp;aer&oacute;dromo de La Virgen del Camino. El acto cont&oacute; con la presencia de Franco; el jefe del Ej&eacute;rcito del Aire,&nbsp;Alfredo Kindel&aacute;n,&nbsp;y el obispo&nbsp;Carmelo Ballester. 
    </p><p class="article-text">
        El dictador agradeci&oacute; a los 5.000 legionarios formados la ayuda de las legiones alemanas para derrotar a la &ldquo;escoria comunista&rdquo; de Europa en territorio espa&ntilde;ol y recalc&oacute; su importancia decisiva para la victoria. El 24 de mayo salieron de Espa&ntilde;a desde el&nbsp;puerto de Vigo, desfilando por las calles de la ciudad en otro espectacular desfile militar. Despu&eacute;s de abandonar la pen&iacute;nsula a bordo de varios buques, tuvieron un gran recibimiento en Alemania, incluyendo una parada militar el 6 de junio a la que asisti&oacute; el propio&nbsp;Hitler.
    </p><p class="article-text">
        La ayuda alemana no le result&oacute; gratis a Franco. Los nacionalsocialistas cifraron los costes materiales y de personal en la guerra&nbsp;en 275 millones de marcos, que el nuevo r&eacute;gimen devolvi&oacute; generosamente en forma de materias primas y minerales como el hierro, la pirita y el wolframio, recursos estrat&eacute;gicos para la industria b&eacute;lica nazi, que continuaron saliendo de las minas y los puertos espa&ntilde;oles hasta que el curso desfavorable de la II Guerra Mundial aconsej&oacute; a Franco su distanciamiento de Hitler y su progresivo acercamiento a las potencias aliadas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esteban Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/cronicas-secretas/vida-cotidiana-nazis-santander-toma-ciudad-guerra-civil_132_13007008.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Feb 2026 20:55:39 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e15fe7f1-de35-41fa-8cde-754f4bfc661d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1137057.jpg" length="171205" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e15fe7f1-de35-41fa-8cde-754f4bfc661d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1137057.jpg" type="image/jpeg" fileSize="171205" width="1260" height="709"/>
      <media:title><![CDATA[La vida cotidiana de los nazis en Santander tras la toma de la ciudad en la Guerra Civil]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e15fe7f1-de35-41fa-8cde-754f4bfc661d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1137057.jpg" width="1260" height="709"/>
      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica,Cantabria,Santander,Guerra Civil Española,Nazismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Albert Einstein dejó por escrito su miedo ante la llegada de Adolf Hitler al poder y esas cartas con frases demoledoras se subastaron en 2019]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/albert-einstein-dejo-escrito-miedo-llegada-adolf-hitler-cartas-frases-demoledoras-subastaron-pm_1_12996409.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/166e333c-0f51-4483-a608-54a97ca946d0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Albert Einstein dejó por escrito su miedo ante la llegada de Adolf Hitler al poder y esas cartas con frases demoledoras se subastaron en 2019"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Holocausto - Las cartas permiten ver cómo una de las figuras científicas más conocidas del siglo XX observó la deriva de su país de origen mientras vivía fuera</p></div><p class="article-text">
        Las crisis econ&oacute;micas prolongadas dejan a mucha gente sin trabajo y sin ahorros, y ese vac&iacute;o abre la puerta a discursos que prometen orden inmediato. El <strong>auge del nazismo</strong> se aliment&oacute; de ese clima de frustraci&oacute;n tras la Primera Guerra Mundial, cuando Alemania acumulaba paro, inflaci&oacute;n y humillaci&oacute;n pol&iacute;tica. A esa situaci&oacute;n se sum&oacute; el resentimiento frente al <strong>Tratado de Versalles</strong>, que muchos consideraban una carga impuesta desde fuera, y el partido de <strong>Adolf Hitler </strong>supo explotar ese malestar con mensajes simples que se&ntilde;alaban enemigos claros.
    </p><p class="article-text">
        La propaganda insist&iacute;a en la idea de recuperar orgullo nacional y disciplina, y adem&aacute;s ofrec&iacute;a respuestas r&aacute;pidas a problemas complejos, aunque esas respuestas descansaban en la <strong>exclusi&oacute;n y la persecuci&oacute;n</strong>. Esa combinaci&oacute;n de crisis material, discurso identitario y organizaci&oacute;n pol&iacute;tica acab&oacute; traduci&eacute;ndose en decisiones que cambiaron la vida de millones de personas y quedaron reflejadas en documentos personales.
    </p><h2 class="article-text">Un lote de manuscritos permiti&oacute; asomarse al pensamiento &iacute;ntimo del investigador ante el nuevo poder alem&aacute;n</h2><p class="article-text">
        Las <strong>cartas de Albert Einstein</strong> se subastaron en 2019 y permiten seguir c&oacute;mo el f&iacute;sico interpret&oacute; el ascenso de Adolf Hitler y la persecuci&oacute;n contra los jud&iacute;os. Seg&uacute;n la casa<em> Nate D. Sanders</em>, varias de esas misivas salieron al mercado y muestran su reacci&oacute;n ante el clima que se extend&iacute;a por Alemania y Europa.
    </p><p class="article-text">
        El cient&iacute;fico, nacido en Alemania y de origen jud&iacute;o, dej&oacute; por escrito su <strong>inquietud</strong> ante lo que ve&iacute;a a su alrededor y ante el rumbo que tomaba el poder pol&iacute;tico. Esos textos privados describen tanto el temor personal como la necesidad de resistencia ante la presi&oacute;n del r&eacute;gimen.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/58f599e3-fbdd-4645-8c55-a326b9a2ee39_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/58f599e3-fbdd-4645-8c55-a326b9a2ee39_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/58f599e3-fbdd-4645-8c55-a326b9a2ee39_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/58f599e3-fbdd-4645-8c55-a326b9a2ee39_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/58f599e3-fbdd-4645-8c55-a326b9a2ee39_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/58f599e3-fbdd-4645-8c55-a326b9a2ee39_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/58f599e3-fbdd-4645-8c55-a326b9a2ee39_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El descontento social dio alas a una fuerza radical que consiguió aprovechar el hundimiento de Alemania"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El descontento social dio alas a una fuerza radical que consiguió aprovechar el hundimiento de Alemania                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Una de las cartas m&aacute;s destacadas es la que envi&oacute; en 1939 al doctor <strong>Maurice Lenz</strong>, cuando la persecuci&oacute;n contra los jud&iacute;os ya estaba en marcha y faltaban menos de tres meses para el inicio de la Segunda Guerra Mundial. En esa carta escribi&oacute; que &ldquo;la fuerza de resistencia que ha permitido al pueblo jud&iacute;o sobrevivir durante miles de a&ntilde;os se ha basado en gran medida en tradiciones de ayuda mutua&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En la misma misiva a&ntilde;adi&oacute; que &ldquo;no tenemos otro medio de defensa que nuestra solidaridad y nuestro conocimiento de que la causa por la que sufrimos es una causa trascendental y sagrada&rdquo;. La puja por ese documento comenz&oacute; en 12.000 d&oacute;lares y, tras recibir 23 ofertas, alcanz&oacute; un <strong>precio final de 134.344 d&oacute;lares</strong>, de acuerdo con <em>Nate D. Sanders</em>.
    </p><h2 class="article-text">Las p&aacute;ginas trazaron una evoluci&oacute;n que arranc&oacute; con cautela y termin&oacute; en una advertencia</h2><p class="article-text">
        El conjunto inclu&iacute;a tres cartas redactadas entre 1921 y 1939 que permiten seguir su percepci&oacute;n sobre la llegada de Hitler al poder y sobre la reacci&oacute;n de la comunidad jud&iacute;a. En esos escritos se aprecia c&oacute;mo su visi&oacute;n pas&oacute; de la preocupaci&oacute;n inicial a la<strong> constataci&oacute;n de un peligro que se hac&iacute;a real</strong>. La correspondencia recoge tanto el an&aacute;lisis pol&iacute;tico como el impacto personal de las decisiones del r&eacute;gimen. Cada texto, por lo tanto, aporta un fragmento distinto de ese periodo que desemboc&oacute; en una persecuci&oacute;n sistem&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        En 1921, en una carta dirigida a su hermana <strong>Maja Winteler-Einstein</strong>, explic&oacute; que hab&iacute;a rechazado un viaje a M&uacute;nich por temor a perder la vida y describi&oacute; la oleada de antisemitismo que recorr&iacute;a la ciudad. Seg&uacute;n un portavoz de <em>Nate D. Sanders</em>, en esa misiva<strong> anticip&oacute; la amenaza que se cern&iacute;a sobre los jud&iacute;os</strong> en Alemania. Ese rechazo al desplazamiento no fue un simple cambio de agenda, sino una decisi&oacute;n motivada por el riesgo que percib&iacute;a en el ambiente pol&iacute;tico. A&ntilde;os despu&eacute;s, ese clima acabar&iacute;a cristalizando en una maquinaria de persecuci&oacute;n organizada con numerosas v&iacute;ctimas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fd8791d4-7a16-4aac-8f90-9e135afdad9d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fd8791d4-7a16-4aac-8f90-9e135afdad9d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fd8791d4-7a16-4aac-8f90-9e135afdad9d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fd8791d4-7a16-4aac-8f90-9e135afdad9d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fd8791d4-7a16-4aac-8f90-9e135afdad9d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fd8791d4-7a16-4aac-8f90-9e135afdad9d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/fd8791d4-7a16-4aac-8f90-9e135afdad9d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Una firma estadounidense puso a la venta varios papeles firmados por Albert Einstein"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una firma estadounidense puso a la venta varios papeles firmados por Albert Einstein                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La magnitud de esa persecuci&oacute;n qued&oacute; reflejada en que <strong>unos seis millones de jud&iacute;os murieron a manos de los nazis </strong>y sus aliados durante el Holocausto. Einstein trabaj&oacute; para ayudar a los jud&iacute;os europeos que trataban de escapar, seg&uacute;n la misma casa de subastas, y tom&oacute; decisiones personales ante la evoluci&oacute;n del r&eacute;gimen. En 1933, cuando Hitler se convirti&oacute; en l&iacute;der del pa&iacute;s,<strong> renunci&oacute; a la ciudadan&iacute;a alemana y se traslad&oacute; a Estados Unidos</strong>. Ese movimiento marc&oacute; un punto de no retorno en su relaci&oacute;n con el pa&iacute;s en el que hab&iacute;a nacido.
    </p><p class="article-text">
        Otra carta, fechada en 1934 y enviada a su primera esposa, muestra las consecuencias econ&oacute;micas que el contexto pol&iacute;tico tuvo en su vida. En ella pidi&oacute; dinero para atender a su hijo, que padec&iacute;a esquizofrenia, y explic&oacute; que estaba limitando sus gastos al m&aacute;ximo para poder salir adelante. En ese texto escribi&oacute; que &ldquo;todo esto es <strong>resultado de la locura de Hitler</strong>, que ha arruinado por completo la vida de todos los que me rodean&rdquo;. Esa frase resume a la perfecci&oacute;n c&oacute;mo el auge del nazismo no solo transform&oacute; la estructura del Estado, sino tambi&eacute;n la situaci&oacute;n cotidiana de quienes quedaron atrapados bajo su control.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/albert-einstein-dejo-escrito-miedo-llegada-adolf-hitler-cartas-frases-demoledoras-subastaron-pm_1_12996409.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Feb 2026 16:32:51 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/166e333c-0f51-4483-a608-54a97ca946d0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="18623" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/166e333c-0f51-4483-a608-54a97ca946d0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="18623" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Albert Einstein dejó por escrito su miedo ante la llegada de Adolf Hitler al poder y esas cartas con frases demoledoras se subastaron en 2019]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/166e333c-0f51-4483-a608-54a97ca946d0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Nazismo,Adolf Hitler,Holocausto,Judíos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["¿Quieres un pañuelo?": la burla del PP de Algeciras hacia la edil del PSOE que pidió un homenaje a las víctimas del nazismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/cadiz/andalucia-cadiz-algeciras-pp-burla-victimas-campos-de-concentracion-nazis-exterminio-holocausto-nazismo_1_12978743.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6d7981d6-7126-4ee3-8f89-f9995aabf01b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;¿Quieres un pañuelo?&quot;: la burla del PP de Algeciras hacia la edil del PSOE que pidió un homenaje a las víctimas del nazismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El presidente del PP de Algeciras interpela con ironía a la portavoz socialista que defendía una moción –aprobada un año antes con los votos a favor de PP y PSOE– para reconocer a los deportados locales a los campos de exterminio de Hitler</p><p class="subtitle">De Cádiz al infierno: la ruta al Holocausto de los gaditanos presos en campos nazis</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Los nazis tat&uacute;an el n&uacute;mero 6.715 en el brazo de Andr&eacute;s S&aacute;nchez Zambrana. La cifra anula el nombre de un espa&ntilde;ol que tras la Guerra Civil acaba en Mauthausen y al que borran la vida en el subcampo de Gusen, donde su cuerpo queda reducido a cenizas. &ldquo;&iquest;Quieres un pa&ntilde;uelo?&rdquo;, espet&oacute; en tono burlesco un concejal del PP en su localidad natal, Algeciras, a una concejal del PSOE que ped&iacute;a homenajear a las v&iacute;ctimas locales del exterminio nazi. Ocurri&oacute; en un pleno municipal y ante la familia del deportado algecire&ntilde;o.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La pregunta del teniente de alcalde del ayuntamiento de Algeciras y presidente del PP local, Jacinto Mu&ntilde;oz, interpelaba a la portavoz del grupo socialista, Roc&iacute;o Arrabal, cuando esta recuperaba y defend&iacute;a una moci&oacute;n &ndash;aprobada un a&ntilde;o antes con voto a favor de PP y PSOE y en contra de Vox, pero sin cumplir por el Gobierno local&ndash; para reconocer a los vecinos de esta ciudad deportados a los </span><a href="https://www.eldiario.es/sociedad/desconocida-historia-espanolas-campo-nazi-mauthausen_1_12272822.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">campos de concentraci&oacute;n nazis</span></a><span class="highlight" style="--color:white;">. El caso sucede el 30 de enero en la sesi&oacute;n plenaria del Ayuntamiento. Andr&eacute;s S&aacute;nchez, v&iacute;ctima del nazismo, muri&oacute; el 27 de enero de 1942, justo 84 a&ntilde;os y tres d&iacute;as antes.</span>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es una verg&uuml;enza, es triste y desolador, &iquest;qui&eacute;n puede burlarse de eso? &iquest;Qui&eacute;n se puede re&iacute;r del Holocausto? Alguien que har&iacute;a lo mismo, un fascista&rdquo;, cuestiona Virginia P&eacute;rez Tapia, asistente al pleno y sobrina-nieta de Andr&eacute;s S&aacute;nchez, aniquilado por la Alemania nazi de Adolf Hitler con poco m&aacute;s de 30 a&ntilde;os de edad. &ldquo;Y con una v&iacute;ctima delante, porque yo lo soy, y en mi familia hemos sufrido secuelas que se heredan y un trauma que pasa entre generaciones&rdquo;, manifiesta a este peri&oacute;dico.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El edil del PP niega la mayor. &ldquo;La reacci&oacute;n de la bancada popular no iba dirigida en ning&uacute;n caso contra las v&iacute;ctimas ni contra la memoria de las personas deportadas a los campos nazis&rdquo; sino contra lo que considera &ldquo;un uso oportunista de un asunto extremadamente sensible&rdquo; por parte del PSOE, asegura en declaraciones a </span><a href="https://www.eldiario.es/andalucia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">elDiario.es Andaluc&iacute;a</span></a><span class="highlight" style="--color:white;">. &ldquo;Quiero dejar claro, adem&aacute;s, que siempre hemos mostrado respeto por todas las v&iacute;ctimas de la Guerra Civil y de la posguerra, fueran del bando que fueran&rdquo;, remacha Jacinto Mu&ntilde;oz Madrid.</span>
    </p><h2 class="article-text">59 muertos gaditanos en campos nazis</h2><p class="article-text">
        La visi&oacute;n de la portavoz del PSOE es distinta. &ldquo;Cuando me dijo 'quieres un pa&ntilde;uelo' me qued&eacute; perpleja, no daba cr&eacute;dito, le ten&iacute;a que haber respondido m&aacute;s cosas pero me qued&eacute; como paralizada&rdquo;, dice Roc&iacute;o Arrabal a este medio. &ldquo;Es antidemocr&aacute;tico&rdquo;, dice sobre lo sucedido, &ldquo;y el alcalde me dijo &lsquo;deja de hacer teatro&rsquo;, es muy fuerte&rdquo;, remata. La edil pide al popular &ldquo;que rectifique y pida disculpas p&uacute;blicamente, es una ofensa a las v&iacute;ctimas y a todos los ciudadanos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Colectivos memorialistas han denunciado &ldquo;la burla y el desprecio&rdquo; del pol&iacute;tico del PP, del que piden su dimisi&oacute;n, caso de la Federaci&oacute;n Andaluza de Memoria Democr&aacute;tica. El Foro por la Memoria del Campo de Gibraltar y la Asociaci&oacute;n Casa de la Memoria tambi&eacute;n exigen al edil &ldquo;una petici&oacute;n de perd&oacute;n&rdquo;. La Asociaci&oacute;n Tri&aacute;ngulo Azul Stolpersteine Andaluc&iacute;a alerta por su parte del &ldquo;deber institucional&rdquo; de tratar &ldquo;con la dignidad que merecen&rdquo; a las v&iacute;ctimas del nazismo.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Un total de 87 deportados hicieron la ruta </span><a href="https://www.eldiario.es/andalucia/cadiz-infierno-ruta-holocausto-gaditanos-presos-campos-nazis_1_10988818.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">de C&aacute;diz al infierno</span></a><span class="highlight" style="--color:white;">. El listado arroja un total de 59 muertos, 27 liberados y un desaparecido, seg&uacute;n la investigaci&oacute;n del historiador &Aacute;ngel Medina Linares, plasmada en su libro </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Gaditanos deportados a campos de concentraci&oacute;n nazis</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">. Del Campo de Gibraltar son 31 prisioneros, 20 fallecidos y 11 rescatados. Y de Algeciras hay tres nombres: Francisco de la Rocha, Manuel S&aacute;ez Ayala y Andr&eacute;s S&aacute;nchez, exterminados con el pasaporte al Holocausto que Hitler reserva a cada </span><a href="https://www.eldiario.es/andalucia/desconocida-historia-rotspanier-70-000-exiliados-republicanos-esclavizados-nazismo_1_9552126.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">Rotspanier</span></a><span class="highlight" style="--color:white;"> o rojo espa&ntilde;ol.</span>
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Virginia, presente con la foto de su t&iacute;o abuelo, quiere que se haga justicia&rdquo;</h2><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Quieres un pa&ntilde;uelo?&rdquo;, se oye desde la bancada popular. La portavoz del PSOE hace uso de la palabra para pedir al Gobierno local que incluya a los tres algecire&ntilde;os en el proyecto <a href="https://www.eldiario.es/cultura/stolpersteine-espana-homenajean-victimas-franquismo_1_1782116.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Stolpersteine</em></a>, los adoquines en recuerdo de los deportados en campos de concentraci&oacute;n nazis. <span class="highlight" style="--color:white;">&ldquo;Aqu&iacute; hoy Virginia, presente con la foto de su t&iacute;o abuelo, Andr&eacute;s S&aacute;nchez, quiere que se haga justicia con todos esos represaliados&rdquo;, indica la edil, visiblemente emocionada.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">&ldquo;Ruego que cumpl&aacute;is, despu&eacute;s de un a&ntilde;o&hellip;&rdquo;, prosigue la concejal, que interrumpe contrariada su discurso. &ldquo;&iquest;Quieres un pa&ntilde;uelo?&rdquo;, salta entonces la frase de Mu&ntilde;oz. &ldquo;&iquest;Perdone? Qu&eacute; frialdad, dice &lsquo;&iquest;quieres un pa&ntilde;uelo?&rsquo;, de verdad, qu&eacute; frialdad, d&eacute;jelo, se&ntilde;or Mu&ntilde;oz&rdquo;, responde al portavoz del PP.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">&ldquo;Vamos a tratar de centrar el tema, siga usted hablando&rdquo;, interviene el </span><a href="https://www.eldiario.es/andalucia/alcalde-algeciras-suspende-militancia-pp-denuncia-acoso-malversacion_1_12833479.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">alcalde de Algeciras</span></a><span class="highlight" style="--color:white;">, Jos&eacute; Ignacio Landaluce (PP). &ldquo;D&eacute;jese de hacer teatro&rdquo;, afea el regidor a la socialista. El PSOE de Algeciras ha lamentado que el portavoz del PP sea &ldquo;absolutamente incapaz de pedir disculpas por sus desafortunados comentarios en el &uacute;ltimo pleno&rdquo;. La actitud de Mu&ntilde;oz &ldquo;no tiene justificaci&oacute;n&rdquo; y su respuesta &ldquo;en lugar de reconocer el error, y tratar de enmendarlo&rdquo; arremete contra la portavoz del Grupo Socialista al tiempo que &ldquo;se hace la v&iacute;ctima&rdquo;, refieren.</span>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c52f36df-0a97-4665-80b7-2adafc08b2ec_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c52f36df-0a97-4665-80b7-2adafc08b2ec_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c52f36df-0a97-4665-80b7-2adafc08b2ec_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c52f36df-0a97-4665-80b7-2adafc08b2ec_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c52f36df-0a97-4665-80b7-2adafc08b2ec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c52f36df-0a97-4665-80b7-2adafc08b2ec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c52f36df-0a97-4665-80b7-2adafc08b2ec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Campo de concentración nazi de Mauthausen. Prisioneros saludan a la 11ª División Acorazada de los EE. UU. por su liberación."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Campo de concentración nazi de Mauthausen. Prisioneros saludan a la 11ª División Acorazada de los EE. UU. por su liberación.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:white;">&ldquo;Insultos&rdquo;, indignaci&oacute;n y &ldquo;tristeza&rdquo;</span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Virginia P&eacute;rez Tapia, presente en la sesi&oacute;n plenaria, asisti&oacute; al agravio con una foto de su familiar en las manos. &ldquo;Siempre la llevo conmigo, pero lo que ocurri&oacute; no lo viv&iacute; con la indignaci&oacute;n que he ido tomando d&iacute;as despu&eacute;s&rdquo;, confiesa. &ldquo;Adem&aacute;s durante todo el pleno hubo un ambiente muy violento, con insultos de la gente a la socialista, y concejales ri&eacute;ndose como si estuvieran en un patio de colegio&hellip; Lo que hicimos fue levantarnos e irnos, las palabras con estos tipejos no sirven de nada&rdquo;, denuncia la sobrina nieta de Andr&eacute;s S&aacute;nchez. En la atm&oacute;sfera caldeada de la cita coinciden la edil socialista y el popular: &ldquo;El pleno al que se refiere fue especialmente bronco y tenso desde su inicio&rdquo;, seg&uacute;n explica Jacinto Mu&ntilde;oz a este peri&oacute;dico.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">&ldquo;Siento mucha tristeza porque mi madre estaba viendo el pleno por la tele, lo escuch&oacute; y cuando llegu&eacute; a casa estaba muy enfadada y dec&iacute;a que no iba a valer nada de lo que estamos haciendo&rdquo;, manifiesta. En la familia, dice, la Memoria y el &ldquo;trauma&rdquo; han sido una herencia. &ldquo;Mi bisabuela muri&oacute; con la foto de su hijo y lloraba por &eacute;l todos los d&iacute;as, y eso que no sab&iacute;a la dimensi&oacute;n de lo que les ocurri&oacute;&rdquo; en los campos nazis de exterminio, relata.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">&ldquo;Mi Andr&eacute;s &ndash;con ese adjetivo posesivo se refiere siempre Virginia a S&aacute;nchez Zambrana&ndash; acab&oacute; en el barrac&oacute;n 32 de Gusen, que era para gente abandonada, donde les hac&iacute;an todo tipo de cosas, entre otras experimentos m&eacute;dicos&rdquo;, cuenta. Y el desprecio lleg&oacute; &ldquo;el mismo d&iacute;a, pero 84 a&ntilde;os despu&eacute;s, que &eacute;l entraba en el crematorio, hab&iacute;a muerto tres d&iacute;as antes&rdquo;, el 27 de enero de 1942.</span>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/da8d0d19-4e58-4395-8689-8616dde06d42_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/da8d0d19-4e58-4395-8689-8616dde06d42_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/da8d0d19-4e58-4395-8689-8616dde06d42_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/da8d0d19-4e58-4395-8689-8616dde06d42_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/da8d0d19-4e58-4395-8689-8616dde06d42_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/da8d0d19-4e58-4395-8689-8616dde06d42_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/da8d0d19-4e58-4395-8689-8616dde06d42_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Deportados españoles trabajando en la construcción de Mauthausen."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Deportados españoles trabajando en la construcción de Mauthausen.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:white;">Algecire&ntilde;os en el Holocausto</span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Los hechos sucedieron d&iacute;as despu&eacute;s de conmemorarse el </span><a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/dia-holocausto-hipocrita-historia_129_11987106.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">D&iacute;a Internacional en Memoria de las V&iacute;ctimas del Holocausto</span></a><span class="highlight" style="--color:white;">. La Federaci&oacute;n Andaluza de Memoria Democr&aacute;tica reclama la dimisi&oacute;n del presidente del PP de Algeciras &ldquo;por mofarse de las v&iacute;ctimas de Mauthausen&rdquo;. &ldquo;La burla y el desprecio&rdquo; suponen &ldquo;una falta de respeto hacia las v&iacute;ctimas, sus familias y la memoria democr&aacute;tica&rdquo;, contin&uacute;an en un comunicado.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Colectivos memorialistas reclaman tambi&eacute;n &ldquo;una retractaci&oacute;n p&uacute;blica y una petici&oacute;n de perd&oacute;n clara y sin ambig&uuml;edades a las familias de las v&iacute;ctimas algecire&ntilde;as, a la portavoz socialista y a la ciudadan&iacute;a&rdquo;. El portavoz popular &ldquo;se mofa de las v&iacute;ctimas del nazismo&rdquo;, apuntan desde el Foro por la Memoria del Campo de Gibraltar y la Asociaci&oacute;n Casa de la Memoria, que muestran su &ldquo;repulsa y condena a las palabras proferidas por Jacinto Mu&ntilde;oz Madrid&rdquo;.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">&lsquo;Un pa&ntilde;uelo para limpiar las verg&uuml;enzas&rsquo;, replica en una nota la Asociaci&oacute;n Tri&aacute;ngulo Azul Stolpersteine de Andaluc&iacute;a. &ldquo;Lo sucedido no puede considerarse una an&eacute;cdota ni un malentendido: supuso una falta de respeto al recuerdo de las v&iacute;ctimas del nazismo y al deber institucional de tratarlas con la dignidad que merecen&rdquo;, alegan.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El pleno del Ayuntamiento de Algeciras debat&iacute;a una moci&oacute;n para el homenaje a los tres algecire&ntilde;os v&iacute;ctimas del Holocausto nazi. Caso de Francisco de la Rocha, nacido en 1896, deportado al campo de concentraci&oacute;n de Dachau el 9 de noviembre de 1942 y fallecido all&iacute; el 6 de septiembre de 1944.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">O Manuel S&aacute;ez Ayala (nace en 1902), exiliado tras la Guerra Civil, internado en el Stalag XI-B de Fallingbostel y registrado en septiembre de 1940 con el n&uacute;mero 4.404 en Mauthausen, donde ser&aacute; obligado a realizar trabajos forzados en la cantera. Un a&ntilde;o despu&eacute;s muere en Gusen. Sus restos fueron incinerados y su esposa no recibi&oacute; confirmaci&oacute;n oficial de su muerte hasta casi diez a&ntilde;os despu&eacute;s.</span>
    </p><p class="article-text">
        Y se hablaba de Andr&eacute;s S&aacute;nchez Zambrana, cocinero de profesi&oacute;n y vecino del casco hist&oacute;rico de la ciudad. Tras huir de la represi&oacute;n franquista, pas&oacute; por los campos de refugiados franceses, se integr&oacute; en las Compa&ntilde;&iacute;as de Trabajadores Extranjeros y fue capturado tras la invasi&oacute;n alemana de Francia hasta ser incluido en las listas de prisioneros considerados inv&aacute;lidos para el trabajo, seg&uacute;n los datos aportados por el historiador &Aacute;ngel Medina Linares, delegado en C&aacute;diz de la Asociaci&oacute;n Tri&aacute;ngulo Azul Stolpersteine de Andaluc&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Miguel Baquero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/cadiz/andalucia-cadiz-algeciras-pp-burla-victimas-campos-de-concentracion-nazis-exterminio-holocausto-nazismo_1_12978743.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 Feb 2026 19:32:38 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/6d7981d6-7126-4ee3-8f89-f9995aabf01b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="131193" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/6d7981d6-7126-4ee3-8f89-f9995aabf01b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="131193" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA["¿Quieres un pañuelo?": la burla del PP de Algeciras hacia la edil del PSOE que pidió un homenaje a las víctimas del nazismo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/6d7981d6-7126-4ee3-8f89-f9995aabf01b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,PP - Partido Popular,Campos de concentración,Nazismo,Adolf Hitler,Derechos Humanos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Léon Degrelle: el joven que quiso servir a Dios y acabó sirviendo al Tercer Reich]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/leon-degrelle-joven-quiso-servir-dios-acabo-sirviendo-tercer-reich-pm_1_12967055.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d6444f99-5a3b-40d3-9781-b54c37276a1f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Léon Degrelle: el joven que quiso servir a Dios y acabó sirviendo al Tercer Reich"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nazismo - La biografía escrita por Pablo Cuevas revisa décadas de maniobras políticas, supervivencia personal y contradicciones internas, con una mirada que desmonta la versión construida por el propio protagonista tras la contienda</p></div><p class="article-text">
        Algunos reg&iacute;menes autoritarios generaron una galer&iacute;a amplia de figuras que actuaron lejos del foco principal y que quedaron tapadas por los nombres m&aacute;s repetidos. El <strong>nazismo</strong> produjo dirigentes, agitadores y colaboradores que no alcanzaron la fama de Hitler, Himmler o Goebbels, aunque su papel result&oacute; igual de da&ntilde;ino en sus pa&iacute;ses de origen. Entre esos perfiles aparece <strong>L&eacute;on Degrelle</strong>, un pol&iacute;tico belga que pas&oacute; de la militancia cat&oacute;lica a la adhesi&oacute;n al Reich y que construy&oacute; su carrera a base de propaganda, gestos extremos y decisiones sin retorno.
    </p><p class="article-text">
        Su recorrido ayuda a<strong> entender c&oacute;mo el r&eacute;gimen alem&aacute;n se apoy&oacute; en actores locales</strong> que buscaron protagonismo propio y acabaron atrapados en una espiral de violencia. Ese tipo de trayectorias exige un<strong> trabajo biogr&aacute;fico que ordene los hechos </strong>y los saque del ruido de la mitolog&iacute;a nazi.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n un reportaje del suplemento <em>Papel</em>, una <strong>biograf&iacute;a firmada por Pablo Cuevas reconstruye la vida de Degrelle</strong> desde una mirada ajena a la propaganda que &eacute;l mismo difundi&oacute; durante d&eacute;cadas. El libro, publicado por la editorial Pinolia, repasa su ascenso pol&iacute;tico, su deriva hacia el colaboracionismo y su<strong> sorprendente capacidad para sobrevivir al final de la guerra</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La obra lo presenta como una figura contradictoria, capaz de generar simpat&iacute;a personal mientras tomaba decisiones que enviaron a otros al frente oriental. El estudio sit&uacute;a su caso dentro de un contexto europeo marcado por la ocupaci&oacute;n alemana y las fracturas internas en pa&iacute;ses como B&eacute;lgica.
    </p><h2 class="article-text">La guerra lo empuj&oacute; hacia Alemania y sell&oacute; decisiones que no tuvieron vuelta atr&aacute;s</h2><p class="article-text">
        Antes de lanzarse a la pol&iacute;tica, Degrelle utiliz&oacute; el <strong>periodismo</strong> como trampol&iacute;n. Trabaj&oacute; en la prensa cat&oacute;lica de Bruselas y despu&eacute;s impuls&oacute; publicaciones de derechas con un discurso agresivo contra las &eacute;lites. Pablo Cuevas explic&oacute; que &ldquo;en realidad, Degrelle nunca fue periodista, fue propagandista de s&iacute; mismo&rdquo;, una idea que resume su forma de entender los medios como herramienta personal. Ese uso constante de la palabra escrita le permiti&oacute; ganar visibilidad y preparar el terreno para la creaci&oacute;n de su propio partido. Desde ah&iacute; construy&oacute; un <strong>mensaje populista</strong> que conect&oacute; con el malestar social de los a&ntilde;os 30.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9cf68968-c099-4fe7-838d-43599038ef73_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9cf68968-c099-4fe7-838d-43599038ef73_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9cf68968-c099-4fe7-838d-43599038ef73_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9cf68968-c099-4fe7-838d-43599038ef73_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9cf68968-c099-4fe7-838d-43599038ef73_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9cf68968-c099-4fe7-838d-43599038ef73_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9cf68968-c099-4fe7-838d-43599038ef73_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El alineamiento con los ocupantes, el paso por el frente oriental y la participación en represalias marcaron una etapa de violencia creciente que lo convirtió en un recurso útil para la maquinaria propagandística alemana"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El alineamiento con los ocupantes, el paso por el frente oriental y la participación en represalias marcaron una etapa de violencia creciente que lo convirtió en un recurso útil para la maquinaria propagandística alemana                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Su formaci&oacute;n familiar marc&oacute; ese camino. Creci&oacute; en un <strong>entorno profundamente cat&oacute;lico</strong>, con parientes vinculados a la Iglesia y una disciplina diaria r&iacute;gida. Lejos de la imagen humilde que difundi&oacute; despu&eacute;s, proced&iacute;a de una familia acomodada, con un padre empresario y senador. Cuevas record&oacute; que &ldquo;su padre ten&iacute;a una f&aacute;brica cervecera y la casa familiar era un palacete&rdquo;, un dato que <strong>desmonta el relato del joven sin recursos</strong>. Esa combinaci&oacute;n de fe militante y posici&oacute;n econ&oacute;mica le dio contactos y confianza para moverse en c&iacute;rculos pol&iacute;ticos desde muy pronto.
    </p><p class="article-text">
        El giro definitivo lleg&oacute; con la guerra. Tras varios fracasos electorales y el distanciamiento de la Iglesia belga, <strong>Degrelle apost&oacute; por alinearse con Alemania</strong>. Se present&oacute; en p&uacute;blico rodeado de s&iacute;mbolos nazis y se ofreci&oacute; como aliado de los ocupantes. Acab&oacute; marchando al frente oriental con voluntarios valones integrados en el ej&eacute;rcito alem&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Su <strong>aprendizaje militar fue tard&iacute;o y lleno de episodios ca&oacute;ticos</strong>, pero termin&oacute; convertido en una figura &uacute;til para la propaganda del Reich tras la retirada de Stalingrado. En 1944 tom&oacute; decisiones brutales, como <strong>a&ntilde;adir nombres a una lista de represalias</strong> que acabaron en fusilamientos.
    </p><h2 class="article-text">La huida a Espa&ntilde;a le garantiz&oacute; d&eacute;cadas de protecci&oacute;n y una vejez sin juicios</h2><p class="article-text">
        La derrota alemana lo empuj&oacute; a huir. En agosto de 1945 logr&oacute;<strong> llegar a Espa&ntilde;a tras un aterrizaje forzado </strong>en la bah&iacute;a de La Concha. El r&eacute;gimen franquista lo protegi&oacute; durante d&eacute;cadas, le facilit&oacute; documentaci&oacute;n y permiti&oacute; que llevara una vida p&uacute;blica discreta pero activa. Cuevas se&ntilde;al&oacute; que &ldquo;<strong>Espa&ntilde;a se lo trag&oacute; frente a una Europa que lo reclamaba</strong>&rdquo;, una frase que resume esa impunidad. B&eacute;lgica pidi&oacute; su extradici&oacute;n, pero la falta de presi&oacute;n internacional y los c&aacute;lculos diplom&aacute;ticos del franquismo jugaron a su favor.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/84e81922-c318-456a-939f-975e6dfb8cc9_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/84e81922-c318-456a-939f-975e6dfb8cc9_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/84e81922-c318-456a-939f-975e6dfb8cc9_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/84e81922-c318-456a-939f-975e6dfb8cc9_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/84e81922-c318-456a-939f-975e6dfb8cc9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/84e81922-c318-456a-939f-975e6dfb8cc9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/84e81922-c318-456a-939f-975e6dfb8cc9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El aterrizaje forzado en San Sebastián abrió una larga etapa bajo amparo franquista"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El aterrizaje forzado en San Sebastián abrió una larga etapa bajo amparo franquista                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Durante casi medio siglo en Espa&ntilde;a, Degrelle mantuvo contactos con c&iacute;rculos neofascistas y cultiv&oacute; su imagen sin afrontar responsabilidades penales. Muri&oacute; de anciano, lejos de los tribunales europeos, mientras otros colaboradores fueron juzgados.
    </p><p class="article-text">
        Su caso muestra c&oacute;mo algunos personajes del nazismo quedaron a la sombra de los grandes jerarcas y, aun as&iacute;, lograron escapar de las consecuencias de sus actos. Entender esas biograf&iacute;as permite<strong> completar el mapa real de la colaboraci&oacute;n en Europa y desmontar relatos que simplifican un pasado mucho m&aacute;s inc&oacute;modo</strong>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/leon-degrelle-joven-quiso-servir-dios-acabo-sirviendo-tercer-reich-pm_1_12967055.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Feb 2026 15:10:20 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d6444f99-5a3b-40d3-9781-b54c37276a1f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="56167" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d6444f99-5a3b-40d3-9781-b54c37276a1f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="56167" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Léon Degrelle: el joven que quiso servir a Dios y acabó sirviendo al Tercer Reich]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d6444f99-5a3b-40d3-9781-b54c37276a1f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Adolf Hitler,Nazismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Asturias 'rescata' del olvido a 130 víctimas de la barbarie nazi y completará el ciclo de las piedras de la memoria con otras 76]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/asturias/asturias-rescata-olvido-130-victimas-barbarie-nazi-completara-ciclo-piedras-memoria-76_1_12968194.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/da8d0d19-4e58-4395-8689-8616dde06d42_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Asturias &#039;rescata&#039; del olvido a 130 víctimas de la barbarie nazi y completará el ciclo de las piedras de la memoria con otras 76"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La viceconsejera de Derechos Ciudadanos destaca en Piloña la importancia de los homenajes a las víctimas del fascismo frente a la "deshumanización"</p><p class="subtitle">Asturias rastrea la pista de los deportados a campos de concentración nazis: “Mi padre fue en uno de los trenes de la muerte”</p></div><p class="article-text">
        Luis &Aacute;lvarez Requejo y Pedro Carreira Pedrosa son los nombres de los dos vecinos del concejo asturiano de Pilo&ntilde;a que fueron deportados a Alemania a los campos de concentraci&oacute;n nazis de Dachau y Mauthausen, y donde fueron asesinados en 1945 y 1944, respectivamente. Su trayectoria vital y su compromiso antifascista se recuerda ocho d&eacute;cadas despu&eacute;s en Asturias a trav&eacute;s de la colocaci&oacute;n de sendas piedras de la memoria, las denominadas <em>stolpersteine.</em>
    </p><p class="article-text">
        Asturias ya tiene instaladas 130 piedras de la memoria, repartidas por los distintos concejos donde nacieron v&iacute;ctimas de la barbarie nazi y est&aacute; previsto colocar 76 m&aacute;s. Es la manera de mantener vivo su recuerdo y que su lucha no quede en el olvido. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f81cdb2d-a509-4a83-bed9-2f5af8e19d1f_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f81cdb2d-a509-4a83-bed9-2f5af8e19d1f_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f81cdb2d-a509-4a83-bed9-2f5af8e19d1f_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f81cdb2d-a509-4a83-bed9-2f5af8e19d1f_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f81cdb2d-a509-4a83-bed9-2f5af8e19d1f_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f81cdb2d-a509-4a83-bed9-2f5af8e19d1f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f81cdb2d-a509-4a83-bed9-2f5af8e19d1f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Homenaje en Piloña en memoria de los dos vecinos asesinados en campos de concentración nazis. "
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Homenaje en Piloña en memoria de los dos vecinos asesinados en campos de concentración nazis.                             </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Las dos <em>stolpersteine </em>se pusieron este jueves en un acto celebrado en Pilo&ntilde;a, que ha sido posible gracias a la ingente labor que desarrolla la organizaci&oacute;n <a href="https://www.eldiario.es/asturias/asturias-rastrea-pista-deportados-campos-concentracion-nazis-padre-trenes-muerte_1_11584205.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Deportados Asturias</a> para rescatar sus biograf&iacute;as. 
    </p><h2 class="article-text">B&uacute;squeda y recopilaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        En este acto, la viceconsejera de Derechos Ciudadanos, Beatriz Gonz&aacute;lez Prieto, ensalz&oacute; este trabajo de b&uacute;squeda y recopilaci&oacute;n para reconstruir y recordar su vida y sus actos, ya que &ldquo;permite recuperar sus historias con unas piedras de la memoria convertidas en palanca para la verdad, la justicia y la reparaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c4b1a53b-75be-4ecc-8852-084cd92fd90b_1-1-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c4b1a53b-75be-4ecc-8852-084cd92fd90b_1-1-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c4b1a53b-75be-4ecc-8852-084cd92fd90b_1-1-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c4b1a53b-75be-4ecc-8852-084cd92fd90b_1-1-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c4b1a53b-75be-4ecc-8852-084cd92fd90b_1-1-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c4b1a53b-75be-4ecc-8852-084cd92fd90b_1-1-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c4b1a53b-75be-4ecc-8852-084cd92fd90b_1-1-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Stolpersteine en recuerdo de Luis Álvarez Requejo en Piloña."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Stolpersteine en recuerdo de Luis Álvarez Requejo en Piloña.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Beatriz Gonz&aacute;lez Prieto defendi&oacute; la necesidad de mantener viva la memoria de las v&iacute;ctimas del fascismo como herramienta indispensable frente a la &ldquo;deshumanizaci&oacute;n&rdquo; de quienes sufrieron la barbarie, pero tambi&eacute;n como ant&iacute;doto ante movimientos ultras de nuevo cu&ntilde;o. 
    </p><h2 class="article-text">Un acto de memoria democr&aacute;tica</h2><p class="article-text">
        La viceconsejera subray&oacute; el sentido profundo de este tipo de actos de memoria democr&aacute;tica: &ldquo;Nos ofrecen un momento de reflexi&oacute;n, teniendo en cuenta los acontecimientos a nivel mundial que estamos viendo, sobre c&oacute;mo los extremos llegan a deshumanizar a las personas, a llevarlas a campos de concentraci&oacute;n y a someterlas a la desaparici&oacute;n de la vida social y p&uacute;blica, a veces alejadas de sus familias&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aquel horror que vivieron las v&iacute;ctimas no est&aacute; muy lejano en el tiempo ni en el espacio de lo que &ldquo;est&aacute; sucediendo en estos momentos en algunos pa&iacute;ses que fueron l&iacute;deres de la democracia, como Estados Unidos -dijo- que incluso mata a sus ciudadanos por una cuesti&oacute;n de ideolog&iacute;a pol&iacute;tica&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9e27fb59-4adb-40f9-90a6-bf5047733f9c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9e27fb59-4adb-40f9-90a6-bf5047733f9c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9e27fb59-4adb-40f9-90a6-bf5047733f9c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9e27fb59-4adb-40f9-90a6-bf5047733f9c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9e27fb59-4adb-40f9-90a6-bf5047733f9c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9e27fb59-4adb-40f9-90a6-bf5047733f9c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9e27fb59-4adb-40f9-90a6-bf5047733f9c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Piedra de la memoria en recuerdo de Pedro Carreira Pedrosa en Piloña."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Piedra de la memoria en recuerdo de Pedro Carreira Pedrosa en Piloña.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Perpetuar su recuerdo</h2><p class="article-text">
        <a href="https://deportadosasturianos.blogspot.com/2022/04/luis-alvarez-requejo-natural-de-coruna.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Luis &Aacute;lvarez Requejo </a>naci&oacute; en A Coru&ntilde;a en 1899, aunque pronto se traslad&oacute; con su familia a Infiesto/L&rsquo;Infiestu. Exiliado tras la guerra en Francia, fue deportado desde all&iacute; en 1944 al campo nazi de Dachau, donde fue asesinado en febrero de 1945. 
    </p><p class="article-text">
        Pedro Carreira Pedrosa naci&oacute; en Villamayor en 1918 y sali&oacute; de Espa&ntilde;a hacia Francia tras la victoria franquista, pero fue deportado en 1940 y posteriormente asesinado, en 1944, en el campo de Mauthausen.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pilar Campo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/asturias/asturias-rescata-olvido-130-victimas-barbarie-nazi-completara-ciclo-piedras-memoria-76_1_12968194.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Feb 2026 10:02:52 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/da8d0d19-4e58-4395-8689-8616dde06d42_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="278316" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/da8d0d19-4e58-4395-8689-8616dde06d42_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="278316" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Asturias 'rescata' del olvido a 130 víctimas de la barbarie nazi y completará el ciclo de las piedras de la memoria con otras 76]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/da8d0d19-4e58-4395-8689-8616dde06d42_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Sociedad,Concejos de Asturias,Memoria Histórica,Nazismo,Campos de concentración,Españoles en campos nazis,Gobierno regional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ocurrió 30 años después del Titanic, pero causó seis veces más muertes: la tragedia del buque alemán hundido por los soviéticos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/ocurrio-30-anos-despues-titanic-causo-seis-veces-muertes-tragedia-buque-aleman-hundido-sovieticos-pm_1_12956334.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a7a58b69-ae61-4d59-a26c-03eca7dac6d8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1135594.jpg" width="795" height="447" alt="Ocurrió 30 años después del Titanic, pero causó seis veces más muertes: la tragedia del buque alemán hundido por los soviéticos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El trasatlántico sufrió un ataque que acabó con la vida de alrededor de 9.000 personas que viajaban a bordo</p><p class="subtitle">Antes de Titanic, esta otra película convirtió los viajes en barco en una pesadilla para muchos viajeros</p></div><p class="article-text">
        James Cameron es en gran parte responsable de que, cuando pensamos en una gran tragedia mar&iacute;tima, <a href="https://www.eldiario.es/spin/reloj-sobrevivio-titanic-rompe-records-subasta-millones-euros-pm_1_12795902.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Titanic sea la primera que nos venga a la mente</a>. La pel&iacute;cula, estrenada en 1997, dio a conocer la <strong>historia real del hundimiento de aquel transatl&aacute;ntico </strong>que parti&oacute; de Southampton con destino a Nueva York y que acab&oacute; bajo las profundidades del mar el 15 de abril de 1912, provocando alrededor de 1.500 muertes entre los pasajeros que viajaban en el barco.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, 30 a&ntilde;os despu&eacute;s tuvo lugar otra tragedia a bordo de un trasatl&aacute;ntico, esta vez alem&aacute;n, que zarp&oacute; de Danzig (Polonia) el 30 de enero de 1945 y que, tras ser <strong>atacado por tres proyectiles sovi&eacute;ticos</strong>, acab&oacute; provocando seis veces m&aacute;s muertes que el buque estadounidense que todos conocemos. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1752234398378791087?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><h2 class="article-text"><strong>De crucero a hospital durante la guerra</strong></h2><p class="article-text">
        El MV Wilhelm Gustloff no fue un buque militar desde el principio, sino que este hab&iacute;a sido dise&ntilde;ado para el placer de los alemanes en pleno nazismo. Construido en 1936 <strong>por orden de Adolf Hitler </strong>y enmarcado dentro del programa &ldquo;Kraft Durch Freude&rdquo; (Fuerza por la alegr&iacute;a), el trasatl&aacute;ntico se cre&oacute; con la idea de ofrecer lujosas vacaciones a los trabajadores del pa&iacute;s en tiempos de paz.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su viaje inaugural tuvo lugar el 21 de abril de 1938 con destino a la isla de Madeira, en Portugal. Los afiliados al Partido Nacional Socialista del dictador alem&aacute;n pod&iacute;an disfrutar de amplios camarotes, piscina climatizada, gimnasio y una larga lista de comodidades. Sin embargo, con el<strong> estallido de la Segunda Guerra Mundial</strong>, la historia de este barco cambi&oacute; para siempre.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El MV Wilhelm Gustloff dej&oacute; de ser un trasatl&aacute;ntico dirigido al ocio de los alemanes para convertirse en un <strong>buque al servicio del ej&eacute;rcito de Alemania</strong>, primero como barco hospital, cuyo primer destino fue el puerto de Danzig hasta mayo de 1940. Desde finales de 1940 hasta 1943, el que hab&iacute;a sido un crucero de lujo se convirti&oacute; en buque cuartel y alojamiento para la armada alemana.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>La noche del accidente</strong></h2><p class="article-text">
        En enero de 1945, cuando los sovi&eacute;ticos bloquearon Prusia Oriental, la Alemania de Hitler comenz&oacute; a prepararse para la conocida &ldquo;Operaci&oacute;n An&iacute;bal&rdquo;, que consist&iacute;a en la evacuaci&oacute;n masiva de los militares y civiles que viv&iacute;an all&iacute; entonces. Y en este contexto, el enorme barco volvi&oacute; a convertirse en protagonista: ser&iacute;a el encargado de <strong>trasladar a miles de personas que hu&iacute;an del avance del Ej&eacute;rcito Rojo </strong>a trav&eacute;s del mar B&aacute;ltico.
    </p><p class="article-text">
        El 30 de enero de 1945, en los &uacute;ltimos meses de la guerra, el Wilhelm Gustloff zarp&oacute; del puerto de Gotenhafen (Polonia) con m&aacute;s de 10.000 personas a bordo, muy por encima de su capacidad. Esa noche, el <strong>submarino sovi&eacute;tico S-13 lanz&oacute; tres torpedos </strong>que impactaron directamente en la proa, la popa y el centro del barco alem&aacute;n, que se hundi&oacute; en menos de una hora. Se calcula que murieron alrededor de 9.000 personas, la mayor&iacute;a civiles, lo que convierte su hundimiento en la mayor tragedia mar&iacute;tima de la historia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Cuesta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/ocurrio-30-anos-despues-titanic-causo-seis-veces-muertes-tragedia-buque-aleman-hundido-sovieticos-pm_1_12956334.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 03 Feb 2026 10:00:35 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a7a58b69-ae61-4d59-a26c-03eca7dac6d8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1135594.jpg" length="83016" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a7a58b69-ae61-4d59-a26c-03eca7dac6d8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1135594.jpg" type="image/jpeg" fileSize="83016" width="795" height="447"/>
      <media:title><![CDATA[Ocurrió 30 años después del Titanic, pero causó seis veces más muertes: la tragedia del buque alemán hundido por los soviéticos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a7a58b69-ae61-4d59-a26c-03eca7dac6d8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1135594.jpg" width="795" height="447"/>
      <media:keywords><![CDATA[Historia,Nazismo,Unión Soviética]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El memorial que no deja indiferente a nadie: así se recuerda a las víctimas del Holocausto en pleno centro de Berlín]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/memorial-victimas-holocausto-centro-berlin-monumento-conmemorativo-judios-asesinados-europa-pm_1_12941040.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/25ec265d-fca2-40f1-a770-d62abdfbfa85_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El memorial que no deja indiferente a nadie: así se recuerda a las víctimas del Holocausto en pleno centro de Berlín"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El impactante campo de 2.711 bloques de hormigón y su centro de información subterráneo recuerdan la barbarie del Holocausto en la capital alemana</p><p class="subtitle">La casa junto a un lago cerca de Berlín donde los nazis planificaron la “Solución Final”</p></div><p class="article-text">
        Cada 27 de enero se celebra el <strong>D&iacute;a internacional de la Conmemoraci&oacute;n del Holocausto</strong>, como homenaje a las v&iacute;ctimas y para recordar las barbaridades de las que es capaz el ser humano. Una fecha escogida porque fue cuando se liber&oacute; el campo de concentraci&oacute;n nazi de <a href="https://www.eldiario.es/spin/hombre-infiltro-auschwitz-revelar-horrores-nazismo-nadie-creyo-pm_1_12814435.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Auschwitz</a>-Birkenau en 1945.
    </p><p class="article-text">
        Precisamente en memoria de los jud&iacute;os asesinados en Europa se encuentra en <strong>pleno centro de Berl&iacute;n</strong> un monumento formado por 2.711 bloques de hormig&oacute;n de diferentes alturas, que sorprende al visitante ya sea de forma positiva o negativa, y que recuerda el que es uno de los episodios m&aacute;s oscuros de la humanidad.
    </p><p class="article-text">
        El <strong>Monumento Conmemorativo a los Jud&iacute;os Asesinados de Europa</strong>, su nombre si nos centramos directamente en su t&iacute;tulo oficial en alem&aacute;n, se sit&uacute;a en las proximidades de la Puerta de Brandeburgo y al tener sus m&aacute;s de dos mil bloques de hormig&oacute;n en forma de cuadricula, los visitantes eligen su propio camino tanto de entrada como de salida, como si de un laberinto se tratase.
    </p><p class="article-text">
        Pero el monumento va m&aacute;s all&aacute; y cuenta tambi&eacute;n con un centro de informaci&oacute;n subterr&aacute;neo, que desde el 12 de enero hasta el 30 de abril de 2026 se encuentra cerrado de forma temporal por trabajos de renovaci&oacute;n. Aunque parezca que a simple vista no dice gran cosa, sus diferentes alturas e inclinaciones da sensaci&oacute;n de ola y se ve de distinta manera seg&uacute;n la posici&oacute;n, lo que unido al desnivel del suelo de cemento puede generar un cierto mareo como parte del significado conceptual que tiene el memorial a las <a href="https://www.eldiario.es/spin/descubren-80-cajas-documentos-nazis-ocultas-decadas-sotano-corte-suprema-argentina-pm_1_12300869.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">v&iacute;ctimas del Holocausto</a>.
    </p><h2 class="article-text">Historia del Monumento Conmemorativo a los Jud&iacute;os Asesinados de Europa en Berl&iacute;n</h2><p class="article-text">
        Este peculiar monumento se inaugur&oacute; de forma oficial un 10 de mayo de 2005 despu&eacute;s de haberse aprobado casi seis a&ntilde;os antes, y cont&oacute; una inversi&oacute;n de 25 millones de euros en la construcci&oacute;n tanto del campo de estelas como del punto de informaci&oacute;n subterr&aacute;neo.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DUAv6zBjgcA/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        El Bundestag alem&aacute;n hab&iacute;a aprobado la construcci&oacute;n de este proyecto en junio de 1999 tras un debato de m&aacute;s de cuatro horas, poco antes de su traslado a Berl&iacute;n, pues en esos momentos todav&iacute;a se encontraba en <strong>Bonn</strong>, capital de la antigua <strong>Rep&uacute;blica federal de Alemania</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Una decisi&oacute;n que llegaba diez a&ntilde;os despu&eacute;s de la iniciativa ciudadana que hab&iacute;a comenzado con Lea Rosh como primera impulsora de un monumento que conmemorara a los jud&iacute;os europeos asesinados, en la d&eacute;cada de 1980. Un proyecto que fue ganando fuerza con la ca&iacute;da del muro de Berl&iacute;n, cuando se cre&oacute; la Asociaci&oacute;n para la Construcci&oacute;n de un Monumento a los Jud&iacute;os Europeos Asesinados y se propuso como lugar lo que fueron los antiguos jardines ministeriales, al norte de la que fuera Canciller&iacute;a del Reich.
    </p><p class="article-text">
        La idea fue apoyada tanto por la ciudad de Berl&iacute;n como por el gobierno, por eso se comenz&oacute; a trabajar en el dise&ntilde;o desde 1994, debatiendo el significado y la ubicaci&oacute;n del monumento, que al final dise&ntilde;ar&iacute;a el arquitecto estadounidense <strong>Peter Eisenman</strong>. El debate del Bundestag en 1999, cuando se aprobar&iacute;a, se centr&oacute; en dos cuestiones fundamentales: primero, si deb&iacute;a dedicarse a los jud&iacute;os asesinados de Europa o a todas las v&iacute;ctimas del nacionalsocialismo; y segundo, si el monumento deb&iacute;a erigirse en forma de campo de estelas cerca de la Puerta de Brandeburgo o como una advertencia b&iacute;blica: &ldquo;No matar&aacute;s&rdquo;, como se propon&iacute;a en otro dise&ntilde;o que no result&oacute; el ganador.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Blez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/memorial-victimas-holocausto-centro-berlin-monumento-conmemorativo-judios-asesinados-europa-pm_1_12941040.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 27 Jan 2026 18:01:15 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/25ec265d-fca2-40f1-a770-d62abdfbfa85_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="125800" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/25ec265d-fca2-40f1-a770-d62abdfbfa85_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="125800" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El memorial que no deja indiferente a nadie: así se recuerda a las víctimas del Holocausto en pleno centro de Berlín]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/25ec265d-fca2-40f1-a770-d62abdfbfa85_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Monumentos,Berlín,Holocausto,Judíos,Nazismo,Memoria Histórica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Preocupación en Toledo en el homenaje a las víctimas del Holocausto: "El derecho internacional ha saltado por los aires"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/preocupacion-toledo-homenaje-victimas-holocausto-derecho-internacional-saltado-aires_1_12939937.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2f75674f-c3c4-4b90-b27f-4c6b5c66eeac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Preocupación en Toledo en el homenaje a las víctimas del Holocausto: &quot;El derecho internacional ha saltado por los aires&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Durante un acto celebrado para recordar a las diez víctimas toledanas de los campos de concentración nazis, el que fuera eurodiputado Willy Meyer ha reclamado a la Unión Europea que defienda su soberanía para “no depender” de Estados Unidos</p><p class="subtitle">Se aplaza un acto de resignificación de dos víctimas del franquismo en Toledo tras el accidente de Adamuz</p></div><p class="article-text">
        Son ya 12 a&ntilde;os de memoria hist&oacute;rica. En este 27 de enero, Toledo recuerda a las v&iacute;ctimas del nazismo. Coincidiendo con el D&iacute;a Internacional en Memoria de las V&iacute;ctimas del Holocausto, la ciudad ha homenajeado a los diez vecinos que fallecieron en los campos de concentraci&oacute;n y cuyos nombres est&aacute;n inscritos en un monolito inaugurado en 2014 en la plaza del Sofer de la capital castellanomanchega: Eleno D&iacute;az Tendero, Pedro Castell&oacute; Hern&aacute;ndez, Jos&eacute; Rodr&iacute;guez Tocinos, Francisco Ruiz Benito, Emilio Sotoca L&oacute;pez, Juan Tordesillas Arellano, M&aacute;ximo Gil Serrano, Gabriel Villaca&ntilde;as, Luciano Rubio del Valle y Raimundo Herrero Toledo.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.toledo.es/toledo-rinde-homenaje-a-las-victimas-del-nazismo-con-un-monolito-en-recuerdo-a-los-toledanos-falleci/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En aquel entonces, el monumento se inauguraba con la participaci&oacute;n y el apoyo un&aacute;nime de todos los grupos pol&iacute;ticos </a>con representaci&oacute;n en el Ayuntamiento de Toledo, bajo el gobierno del entonces alcalde socialista Emiliano Garc&iacute;a-Page, al que se sum&oacute; el PP, con la portavoz de la &eacute;poca Claudia Alonso; el portavoz de IU, Aurelio San Emeterio, y Bienvenido Maquedano, en representaci&oacute;n de las familias.
    </p><p class="article-text">
        Hoy el panorama es distinto, con un gobierno conjunto de PP y el partido de ultraderecha Vox, negacionista de cualquier atisbo de memoria hist&oacute;rica, y la no participaci&oacute;n del Grupo Municipal Socialista.
    </p><p class="article-text">
        En un d&iacute;a marcado por una climatolog&iacute;a adversa en la ciudad, Txema Fern&aacute;ndez, coordinador local y de IU en el Ayuntamiento de Toledo, la formaci&oacute;n que ha convocado el acto, aseguraba que el homenaje seguir&aacute; vigente &ldquo;los a&ntilde;os que haga falta para no olvidar&rdquo;. Esta vez, en el tradicional acto junto al monolito erigido en la Juder&iacute;a toledana, participaba el que fuera eurodiputado Willy Meyer.
    </p><p class="article-text">
        En total, 297 toledanos y toledanas fueron deportados a los campos de concentraci&oacute;n nazis. En Castilla-La Mancha, <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/desvelan-nuevos-datos-858-castellanomanchegos-deportados-campos-concentracion-nazis_1_12056297.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la cifra asciende a 858 personas</a>, de las que 757 estuvieron en el campo de concentraci&oacute;n austriaco Mauthausen. De all&iacute; lograron salir 237 castellanomanchegos. El 63% fallecieron durante su cautiverio. Un 36% (309) fueron liberados. Adem&aacute;s, hay diez desaparecidos de los que no se conoce su paradero, seg&uacute;n los datos recopilados porla delegaci&oacute;n de la Amical de Mauthausen en Castilla-La Mancha.
    </p><h2 class="article-text">La &ldquo;barbarie&rdquo; del nazismo no &ldquo;fue tan lejana&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Willy Meyer, exeurodiputado y miembro del Comit&eacute; Central del Partido Comunista de Espa&ntilde;a (PCE) ha rememorado hoy en Toledo la &ldquo;barbarie&rdquo; del nazismo, que no &ldquo;fue tan lejana&rdquo;, y destacaba que los pa&iacute;ses aliados &ldquo;intentaron construir un nuevo orden internacional para impedir el flagelo de la guerra a las pr&oacute;ximas generaciones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El problema que tenemos ahora mismo&rdquo;, ha afirmado, &ldquo;es que el derecho internacional, ese intento de dar una normativa para impedir la guerra y, por lo tanto, de establecer relaciones humanas entre los estados, sobre la v&iacute;a diplom&aacute;tica, ha saltado por los aires&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, ha alertado de una &ldquo;voladura controlada&rdquo; de las Naciones Unidas, &ldquo;a la cabeza&rdquo; de la cual sit&uacute;a a Trump y, tras &eacute;l, a &ldquo;la derecha y la ultraderecha&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Como ejemplo de estas situaciones, Meyer ha citado el genocidio de Gaza, la guerra de Ucrania o la &ldquo;anexi&oacute;n pretendida&rdquo; de Groenlandia por parte del presidente de EEUU Donald Trump. Situaciones que para el pol&iacute;tico son muestra de que &ldquo;no hay voluntad de defender&rdquo; el derecho internacional para &ldquo;evitar la guerra y los genocidios&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido ha llamado a la construcci&oacute;n de un &ldquo;nuevo orden internacional que evite la guerra y que persiga a aquellas personas que cometan atropellos en contra del derecho internacional&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Un acto &ldquo;indispensable para mantener viva la llama de la memoria&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Txema Fern&aacute;ndez, coordinador local y de IU en el Ayuntamiento de Toledo, para resaltar que se cumplen 20 a&ntilde;os desde que la ONU estableciese, cada 27 de enero, <a href="https://www.un.org/es/holocaustremembrance/observance" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el&nbsp;D&iacute;a Internacional de Conmemoraci&oacute;n en Memoria de las V&iacute;ctimas del Holocausto</a>. &ldquo;Les rendimos homenaje un d&iacute;a como hoy, 20 a&ntilde;os despu&eacute;s, y seguiremos los a&ntilde;os que haga falta para no olvidar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El edil de IU ha asegurado que el equipo de Gobierno local &ldquo;est&aacute; empe&ntilde;ado en que olvidemos o que contemos una historia muy parcial&rdquo;, y ha lamentado que un grupo de ultraderecha gobierne hoy Toledo junto al Partido Popular. Tambi&eacute;n ha criticado que el equipo de Gobierno de Toledo se centre en los homenajes a Juan Pablo II y al arzobispo Marcelo -&ldquo;negacionista de la Constituci&oacute;n del 78 y seguidista del r&eacute;gimen franquista&rdquo;-, o que &ldquo;de forma voluntaria omita&rdquo; el cumplimiento de la Ley de Memoria Democr&aacute;tica &ldquo;eliminando la partida presupuestaria de los presupuestos para su cumplimiento&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por eso cree que actos como el de hoy &ldquo;son indispensables para mantener viva la llama de la memoria, de la dignidad y del recuerdo, pero sobre todo para mantener viva la llama de una reivindicaci&oacute;n de paz. Ese es el motivo de seguir celebrando en la ciudad de Toledo este homenaje a los asesinados en los campos de concentraci&oacute;n nazis. Vamos a seguir haci&eacute;ndolo le pese a que le pese&rdquo;, ha zanjado Txema Fern&aacute;ndez. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Muñoz de la Torre Granados]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/preocupacion-toledo-homenaje-victimas-holocausto-derecho-internacional-saltado-aires_1_12939937.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 27 Jan 2026 16:42:41 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2f75674f-c3c4-4b90-b27f-4c6b5c66eeac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="5216107" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/2f75674f-c3c4-4b90-b27f-4c6b5c66eeac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="5216107" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Preocupación en Toledo en el homenaje a las víctimas del Holocausto: "El derecho internacional ha saltado por los aires"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/2f75674f-c3c4-4b90-b27f-4c6b5c66eeac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica,Campos de concentración,Homenajes,Donald Trump,Willy Meyer,Nazismo,ONU - Organización de las Naciones Unidas,Derecho Internacional,IU - Izquierda Unida]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La casa junto a un lago cerca de Berlín donde los nazis planificaron la “Solución Final”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/casa-lago-cerca-berlin-nazis-planificaron-solucion-final-wannsee-pm_1_12933116.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b198feaa-fb65-49de-8188-d2e802b888e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La casa junto a un lago cerca de Berlín donde los nazis planificaron la “Solución Final”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una reunión que duró 90 minutos y que se llevó la vida de millones de personas. Actualmente es un lugar convertido en museo y centro educativo dedicado al Holocausto</p><p class="subtitle">La logística de la muerte de los nazis: cómo el T4 convirtió el sistema sanitario en una máquina de matar</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La casa situada en </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Wannsee</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, un suburbio de la ciudad de </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Berl&iacute;n</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> guarda hoy actualmente uno de los lugares m&aacute;s simb&oacute;licos y perturbadores de la historia del siglo XX. En apariencia, se trata de una elegante mansi&oacute;n a orillas del lago, construida en 1915, y concebida como una agradable parada en el camino hacia </span><a href="https://www.eldiario.es/viajes/ciudad-patrimonio-humanidad-unesco-versalles-hora-berlin-potsdam-alemania-pm_1_12421376.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">Potsdam</span></a><span class="highlight" style="--color:white;">. Sin embargo, tras sus muros se llev&oacute; a cabo una reuni&oacute;n clave en la maquinaria del genocidio nazi.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Fue el 20 de enero de 1942, cuando quince altos funcionarios del r&eacute;gimen nacionalsocialista se reunieron en esta villa para coordinar la implementaci&oacute;n de la llamada &ldquo;Soluci&oacute;n Final&rdquo;. Exactamente fueron altos cargos de las SS, del </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Partido Nacionalsocialista Alem&aacute;n de los Trabajadores (NSDAP)</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> y de distintos ministerios del Estado alem&aacute;n los participantes en una reuni&oacute;n que dur&oacute; apenas 90 minutos, resultado de no ser improvisada ni marginal, pues representaba el consenso burocr&aacute;tico necesario para llevar a cabo el asesinato sistem&aacute;tico de los jud&iacute;os europeos.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La reuni&oacute;n estuvo presidida por </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Reinhard Heydrich</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, segundo al mando de las SS tras </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Heinrich Himmler</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> y director de la </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Oficina Central de Seguridad del Reich</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, quien convoc&oacute; el encuentro con un objetivo claro, el de implicar a los ministerios clave, como Asuntos Exteriores y Justicia, cuya colaboraci&oacute;n administrativa y legal era indispensable para el exterminio.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Durante la conferencia no se debati&oacute; si deb&iacute;a ejecutarse el genocidio, sino c&oacute;mo hacerlo de manera eficaz y coordinada. La &ldquo;Soluci&oacute;n Final&rdquo; era el nombre en clave utilizado por los nazis para referirse a la destrucci&oacute;n deliberada y meticulosamente planificada del juda&iacute;smo europeo, presentada eufem&iacute;sticamente como la resoluci&oacute;n del llamado &ldquo;problema jud&iacute;o&rdquo; que mencionaba el propio </span><a href="https://www.eldiario.es/spin/si-cuerpo-hitler-no-fuera-perfecto-proclamaba-adn-apunta-detalle-distaba-encarnar-ideal-fisico-predicaba-pm_1_12767788.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">Adolf Hitler.</span></a>
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1824086557059600895?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Heydrich inform&oacute; a los asistentes de que aproximadamente once millones de jud&iacute;os ser&iacute;an finalmente sometidos a esta pol&iacute;tica de exterminio. Para determinar qui&eacute;n deb&iacute;a ser considerado jud&iacute;o, se tomar&iacute;an como base las </span><a href="https://www.eldiario.es/spin/juicios-importantes-siglo-xx-thriller-cuenta-vivieron-pm_1_12805773.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">Leyes de N&uacute;remberg</span></a><span class="highlight" style="--color:white;">, un entramado legal que demostraba hasta qu&eacute; punto el genocidio se apoyaba en procedimientos administrativos y jur&iacute;dicos aparentemente normales.</span>
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:white;">La casa en Wannsee donde se planific&oacute; la &ldquo;Soluci&oacute;n final&rdquo;</span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>villa Am Gro&szlig;en Wannsee</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> fue el escenario de aquella reuni&oacute;n, un s&iacute;mbolo de esa banalidad del mal: un lugar c&oacute;modo y hermoso donde se tomaron decisiones de consecuencias catastr&oacute;ficas, lejos de campos de concentraci&oacute;n o frentes de guerra, organizado el asesinato masivo en un ambiente de despacho, con lenguaje t&eacute;cnico y burocr&aacute;tico.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Tras la guerra, durante d&eacute;cadas, este lugar no fue inmediatamente reconocido como espacio de memoria. Fue en 1965 cuando el historiador y superviviente del Holocausto, </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Joseph Wulf</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, propuso convertir la mansi&oacute;n en un monumento conmemorativo y centro de investigaci&oacute;n, con una iniciativa que, sin embargo, encontrar&iacute;a entonces resistencia pol&iacute;tica y social en una Alemania todav&iacute;a reticente a enfrentarse plenamente con su pasado.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">De hecho, </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Wulf</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> recibi&oacute; amenazas de muerte y, desilusionado por la falta de voluntad estatal para perseguir los cr&iacute;menes nazis, perdi&oacute; la esperanza de ver su proyecto realizado, lo que hizo que en 1974 se suicidara sin llegar a presenciar la transformaci&oacute;n de la villa en el espacio de memoria que hab&iacute;a imaginado.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Y es que no fue hasta casi dos d&eacute;cadas despu&eacute;s cuando se hizo realidad este proyecto. En concreto, el 20 de enero de 1992, exactamente cincuenta a&ntilde;os despu&eacute;s de la </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Conferencia de Wannsee</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, fue cuando se inaugur&oacute; oficialmente la </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Casa de la Conferencia</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> como museo y centro educativo dedicado al Holocausto, con una exposici&oacute;n permanente que no se limita a narrar la reuni&oacute;n, sino que analiza el papel de la burocracia, el lenguaje administrativo y la responsabilidad individual.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Actualmente, la Casa de Wannsee ofrece tambi&eacute;n talleres dirigidos a profesionales como polic&iacute;as o personal m&eacute;dico, invit&aacute;ndolos a reflexionar sobre qu&eacute; hac&iacute;an sus predecesores mientras el pueblo jud&iacute;o era exterminado, con el objetivo de mostrar c&oacute;mo ciertos mecanismos administrativos y formas de obediencia siguen presentes, y c&oacute;mo la memoria hist&oacute;rica es esencial para prevenir que atrocidades similares vuelvan a repetirse.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Blez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/casa-lago-cerca-berlin-nazis-planificaron-solucion-final-wannsee-pm_1_12933116.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 21 Jan 2026 18:30:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b198feaa-fb65-49de-8188-d2e802b888e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="171088" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b198feaa-fb65-49de-8188-d2e802b888e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="171088" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La casa junto a un lago cerca de Berlín donde los nazis planificaron la “Solución Final”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b198feaa-fb65-49de-8188-d2e802b888e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Viajes,Turismo cultural,Holocausto,Nazismo,Historia,Museos,Alemania,Berlín]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hija de judíos, se convirtió en la única mujer holandesa que fue ejecutada por colaborar con los nazis]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/hija-judios-convirtio-unica-mujer-holandesa-ejecutada-colaborar-nazis-pm_1_12909865.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c0813e08-f9c2-4728-8969-f25aee85beac_16-9-discover-aspect-ratio_default_1134322.jpg" width="500" height="281" alt="Hija de judíos, se convirtió en la única mujer holandesa que fue ejecutada por colaborar con los nazis"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ans van Dijk trabajó para la Alemania de Hitler traicionando y entregando a judíos durante la ocupación de los Países Bajos</p><p class="subtitle">Fue pionera del folk americano, pero desapareció sin dejar rastro: el misterio sin resolver de la cantautora Connie Converse</p></div><p class="article-text">
        La ma&ntilde;ana del 14 de enero de 1948, <strong>Ans van Dijk se enfrent&oacute; al pelot&oacute;n de fusilamiento</strong> en la prisi&oacute;n de Fort Bijlmer, en &Aacute;msterdam. La mujer, que entonces ten&iacute;a 42 a&ntilde;os, hab&iacute;a apelado su condena y hasta hab&iacute;a escrito a la reina Guillermina para pedir clemencia. Nada pudo impedir que aquel fuera su &uacute;ltimo d&iacute;a con vida. Van Dijk se convirti&oacute; as&iacute; en la &uacute;nica mujer ejecutada en Pa&iacute;ses Bajos por haber colaborado con los <a href="https://www.eldiario.es/spin/logistica-muerte-nazis-t4-convirtio-sistema-sanitario-maquina-matar-pm_1_12364504.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nazis durante la Segunda Guerra Mundial</a>.
    </p><p class="article-text">
        En sus primeros a&ntilde;os de vida, pocos podr&iacute;an haber imaginado que ese ser&iacute;a el destino final de Ans. La protagonista de esta historia naci&oacute; la Nochebuena de 1905, <strong>en el seno de una familia de jud&iacute;os holandeses</strong>. Se cas&oacute; en 1927 pero, ocho a&ntilde;os despu&eacute;s, se separ&oacute; e inici&oacute; una relaci&oacute;n con una mujer. Juntas abrieron una sombrerer&iacute;a en &Aacute;msterdam, pero la vida de Ans, como la del resto de jud&iacute;os, empez&oacute; a cambiar cuando los nazis ocuparon los Pa&iacute;ses Bajos en mayo de 1940.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1599813067315249153?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        La tienda de sombreros fue cerrada por los nazis en 1941 como parte de la confiscaci&oacute;n de propiedades jud&iacute;as. Su pareja decidi&oacute; huir a Suiza, pero Ans quiso <strong>quedarse para empezar a colaborar con la resistencia</strong>. Durante casi un a&ntilde;o, la mujer estuvo ayudando a los perseguidos por el r&eacute;gimen de Hitler. Sin embargo, en 1945 fue detenida por el SD (Sicherheitsdienst), el servicio de inteligencia de los nazis.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Peter Schaap, el polic&iacute;a que la detuvo, le ofreci&oacute; <strong>la libertad a cambio de su ayuda para capturar a otros jud&iacute;os escondidos.</strong> Van Dijk acept&oacute; la oferta, que adem&aacute;s de salvarle la vida, inclu&iacute;a incentivos econ&oacute;micos. &ldquo;Era la mejor de los diez que trabajaban para m&iacute; en aquel entonces&rdquo;, dijo Schaap sobre ella despu&eacute;s de la guerra. Solo en sus primeras semanas colaborado con los nazis, Ans traicion&oacute; a nueve jud&iacute;os, incluyendo a su propio hermano, su esposa y sus tres hijos.
    </p><p class="article-text">
        Se cree que <strong>Van Dijk delat&oacute; al menos a 145 jud&iacute;os</strong>, de los cuales 85 murieron posteriormente en campos de concentraci&oacute;n. Despu&eacute;s de la guerra, la mujer se mud&oacute; a La Haya, donde finalmente fue detenida. En el juicio, el fiscal lleg&oacute; a referirse a ella como &ldquo;un demonio con forma humana&rdquo;. Ans intent&oacute; defenderse, diciendo que todo lo hab&iacute;a hecho por miedo y por instinto de supervivencia. Sus palabras no sirvieron para nada, porque fue condenada a muerte y finalmente ejecutada.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Traicion&oacute; a Ana Frank?</strong></h2><p class="article-text">
        En 2018, Gerard Kremer, hijo de un miembro de la resistencia holandesa que era conocido de Van Dijk en &Aacute;msterdam, escribi&oacute; un libro en el que <strong>aseguraba que la mujer hab&iacute;a traicionado a la familia de Ana Frank</strong>. Su padre, que falleci&oacute; en 1978, era el conserje de un edificio de oficinas de Prinsengracht, el barrio en el que se escond&iacute;an los Frank. Seg&uacute;n Kremer, Van Dijk habr&iacute;a acudido al edificio de forma habitual, aunque disfrazada, despu&eacute;s de ser detenida en 1943 por el servicio de inteligencia nazi.
    </p><p class="article-text">
        El libro sugiere que, a principios de agosto de 1944, Kremer escuch&oacute; a Van Dijk participar en conversaciones con los nazis sobre el escondite en el que viv&iacute;a la familia de jud&iacute;os. Sin embargo, la fundaci&oacute;n Casa de Ana Frank explic&oacute; entonces que <strong>no hab&iacute;a pruebas suficientes que demostraran la culpabilidad</strong> de Van Dijk en la traici&oacute;n de Ana Frank y el resto de su familia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Cuesta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/hija-judios-convirtio-unica-mujer-holandesa-ejecutada-colaborar-nazis-pm_1_12909865.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 16 Jan 2026 10:00:08 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c0813e08-f9c2-4728-8969-f25aee85beac_16-9-discover-aspect-ratio_default_1134322.jpg" length="49286" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c0813e08-f9c2-4728-8969-f25aee85beac_16-9-discover-aspect-ratio_default_1134322.jpg" type="image/jpeg" fileSize="49286" width="500" height="281"/>
      <media:title><![CDATA[Hija de judíos, se convirtió en la única mujer holandesa que fue ejecutada por colaborar con los nazis]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c0813e08-f9c2-4728-8969-f25aee85beac_16-9-discover-aspect-ratio_default_1134322.jpg" width="500" height="281"/>
      <media:keywords><![CDATA[Holocausto,Nazismo,Historia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Del éxito de ‘Maus’ al compromiso contra Trump: un documental reivindica la imprescindible figura de Art Spiegelman]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/exito-maus-compromiso-trump-documental-reivindica-imprescindible-figura-art-spiegelman_1_12894944.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/35b83842-f2f4-46d9-b1d4-02de58279280_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Del éxito de ‘Maus’ al compromiso contra Trump: un documental reivindica la imprescindible figura de Art Spiegelman"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">‘Art Spiegelman: El desastre es mi musa’, que se puede ver en la plataforma Filmin, profundiza en las claves de uno de los cómics fundamentales del siglo XX
</p><p class="subtitle">Art Spiegelman: “No quiero que 'Maus' se use como herramienta de reclutamiento de Israel”
</p></div><p class="article-text">
        Desde el pasado 2 de enero puede verse en Espa&ntilde;a, a trav&eacute;s de Filmin, <em>Art Spiegelman:El desastre es mi musa </em>(2024), un documental dirigido por Molly Bernstein y Philip Dolin&nbsp;que se acerca a la imprescindible figura<a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/dibujante-art-spiegelman-revela-trabaja-joe-sacco-obra-genocidio-palestino_1_11933596.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> de Art Spiegelman </a>(Estocolmo, 1948), el artista estadounidense creador de <em>Maus </em>(1980-1991), uno de los c&oacute;mics m&aacute;s influyentes de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas y una de las obras m&aacute;s importantes de entre las que abordan el Holocausto. En poco m&aacute;s de hora y media que se hacen cortas, Berstein y Dolin recorren la vida del dibujante desde su infancia hasta su madurez, pasando por sus inicios en la profesi&oacute;n, su etapa <em>underground</em> y la compleja realizaci&oacute;n de su obra magna. 
    </p><p class="article-text">
        Para ello, cuentan con una entrevista realizada al propio Spiegelman en su estudio, pero tambi&eacute;n juega un rol fundamental la figura de Fran&ccedil;oise Mouly, esposa de Spiegelman y editora de arte de <em>The New Yorker</em> desde hace m&aacute;s de treinta a&ntilde;os. Adem&aacute;s, los realizadores cuentan con abundante material audiovisual de archivo, as&iacute; como entrevistas con figuras tan relevantes como Bill Griffith, Joe Sacco o <a href="https://www.eldiario.es/cultura/emil-ferris-monstruos-belleza-infinita_1_1561041.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Emil Ferris</a>. El resultado es un interesante recorrido por la trayectoria de Spiegelman, que es, al mismo tiempo, una historia de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas del c&oacute;mic adulto estadounidense.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La importancia de &lsquo;Maus&rsquo;</strong></h2><p class="article-text">
        <em>Maus: Relato de un superviviente</em> es la gran obra de Art Spiegelman. En ella, el autor reconstruye la historia de sus padres, Vladek y Anja Spiegelman, jud&iacute;os supervivientes de los campos de concentraci&oacute;n nazis. Su realizaci&oacute;n le llev&oacute; trece a&ntilde;os y una labor de documentaci&oacute;n que incluy&oacute; dos visitas a Auschwitz e innumerables entrevistas con su padre, con quien manten&iacute;a una relaci&oacute;n dif&iacute;cil. Gracias a eso, el c&oacute;mic se convirti&oacute; no solo en un valioso testimonio del Holocausto, sino tambi&eacute;n en la cr&oacute;nica de su propia elaboraci&oacute;n, al alternar la reconstrucci&oacute;n hist&oacute;rica del relato fragmentado de Vladek con los pasajes del presente, en los que Art ten&iacute;a que lidiar con su padre, as&iacute; como con las propias dudas acerca de lo que estaba haciendo: eran los a&ntilde;os 80, y nadie hab&iacute;a abordado directamente un tema tan serio como el exterminio nazi en un c&oacute;mic, considerado un medio menor e infantil por el gran p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        Si hoy esta percepci&oacute;n ha cambiado es gran parte gracias a <em>Maus</em>: la lista de autores que reconocen su influencia es inmensa. En <em>El desastre es mi musa </em>&mdash;t&iacute;tulo que alude a los temas que motivan a Spiegelman para realizar sus obras&mdash; aparecen varios: <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/volver-gaza-gracias-periodismo-dibujado-joe-sacco_1_10714221.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Joe Sacco</a>, pionero del c&oacute;mic period&iacute;stico, reconoce el impacto de <em>Maus</em>, Chris Ware o Marjane Satrapi, autora de la reconocida <em>Pers&eacute;polis </em>(2000-2003), afirma que <em>Maus</em> fue el libro que la llev&oacute; a realizar su propia autobiograf&iacute;a. Los hallazgos formales de <em>Maus</em>, bien analizados en el documental por la especialista Hillary Chute &mdash;coautora, junto a Spiegelman, de <em>MetaMaus </em>(2011)&mdash;, resultaron igualmente influyentes.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c29acf28-259d-4df9-9b96-5263ba6cc6f1_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c29acf28-259d-4df9-9b96-5263ba6cc6f1_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c29acf28-259d-4df9-9b96-5263ba6cc6f1_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c29acf28-259d-4df9-9b96-5263ba6cc6f1_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c29acf28-259d-4df9-9b96-5263ba6cc6f1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c29acf28-259d-4df9-9b96-5263ba6cc6f1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c29acf28-259d-4df9-9b96-5263ba6cc6f1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La historieta de Art Spiegelman para la marcha de las mujeres en Washington en 2017"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La historieta de Art Spiegelman para la marcha de las mujeres en Washington en 2017                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em>Maus</em> apareci&oacute; serializada como encarte de la revista de c&oacute;mic de vanguardia <em>Raw</em>, editada por Mouly y Spiegelman; en el documental se dedica especial atenci&oacute;n a esta publicaci&oacute;n, a trav&eacute;s de metraje de archivo. La primera parte de la obra se recopil&oacute; en formato de libro en 1986, bajo el t&iacute;tulo de <em>Maus: Mi padre sangra historia</em>. En 1991 vio la luz la segunda, <em>Maus: Y entonces empezaron mis problemas</em>. 
    </p><p class="article-text">
        Su impacto en el p&uacute;blico general sorprendi&oacute; al propio Spiegelman, que, de pronto, tuvo que lidiar con las reacciones de prensa y lectores, al recibir una atenci&oacute;n medi&aacute;tica inusual para un c&oacute;mic. Hasta el punto de que, en 1992, <em>Maus</em> se convirti&oacute; en el primero en recibir un Premio Pulitzer, en la categor&iacute;a de menciones especiales. Criticada por algunos por considerar que contar el Holocausto en un c&oacute;mic de animales antropomorfos supon&iacute;a una banalizaci&oacute;n, la obra conect&oacute; con un p&uacute;blico masivo y se convirti&oacute; en el punto de arranque de la novela gr&aacute;fica adulta y el c&oacute;mic de no ficci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Los inicios </strong><em><strong>underground</strong></em></h2><p class="article-text">
        Uno de los aciertos de <em>El desastre es mi musa</em> es no dejar que el valor de <em>Maus</em> engulla la mayor parte del metraje. Muy al contrario, los inicios de Spiegelman ocupan el primer tercio del film. Interesado en el dibujo desde su infancia, el autor recuerda el impacto temprano de la revista sat&iacute;rica <em>MAD</em>, editada por Harvey Kurtzman. Antes de cumplir los 18 a&ntilde;os, Spiegelman ya hab&iacute;a publicado en diversas revistas y fanzines. Con la mayor&iacute;a de edad, y mientras estudiaba en la universidad, comenz&oacute; a colaborar con la empresa Topps en la realizaci&oacute;n de diversas series de cromos para sus chicles: entre ellas, la c&eacute;lebre Pandilla Basura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero fue al trasladarse a San Francisco en los 60 cuando Spiegelman entr&oacute; en contacto con la escena <em>underground</em> y contracultural que all&iacute; se congregaba. Un espacio de libertad, transgresi&oacute;n y experimentaci&oacute;n en el que conoci&oacute; a figuras como Bill Griffith, con quien coeditar&iacute;a la revista <em>Arcade</em>. O a Robert Crumb y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/aline-kominsky-crumb-pionera-comic-underground-autobiografia-autocomplaciente_1_10063837.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Aline Kominsky</a>, pareja con quien mantendr&iacute;a una intensa amistad: de hecho, en el documental aparecen varias secuencias de una cena con Spiegelman, Mouly, Crumb y Kominsky, en la que charlan acerca de aquella &eacute;poca clave para la configuraci&oacute;n de un c&oacute;mic adulto, alejado de las din&aacute;micas comerciales de las grandes editoriales americanas, como Marvel o DC.
    </p><p class="article-text">
        Fue en ese contexto en el que Spiegelman, interesado en la exploraci&oacute;n formal del lenguaje de los c&oacute;mics, comenz&oacute; a publicar diversas piezas experimentales, pero tambi&eacute;n sus primeros intentos autobiogr&aacute;ficos, como &ldquo;Prisionero del Planeta Infierno&rdquo; (1972), en el que detalla el suicidio de su madre, que caus&oacute; una gran impresi&oacute;n en Fran&ccedil;oise Mouly, que cuenta c&oacute;mo contact&oacute; con su futura pareja a ra&iacute;z de su lectura.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El golpe del 11-S y el compromiso contra Trump</strong></h2><p class="article-text">
        Despu&eacute;s lleg&oacute; <em>Raw</em> y la inmersi&oacute;n en la realizaci&oacute;n de <em>Maus</em>. Y, tras su &eacute;xito, Spiegelman no par&oacute; de impartir conferencias, conceder entrevistas y recibir todo tipo de premios y reconocimientos. Devorado por <em>Maus</em>, no parec&iacute;a haber nada que motivara a Spiegelman para tomar de nuevo los l&aacute;pices, lo que lo oxidar&iacute;a como dibujante &mdash;&ldquo;no es como montar en bicicleta&rdquo;, reconoce en el documental&mdash;. Pero todo cambi&oacute; el 11 de septiembre de 2001. El atentado yihadista contra las torres gemelas del World Trade Center fue presenciado por Spiegelman, Mouly y la hija mayor de ambos, Nadja. De ese impacto surgir&iacute;a <em>Sin la sombra de las torres </em>(2004), la &uacute;ltima obra larga del autor, en la que utiliza cl&aacute;sicos de las tiras de prensa para abordar el horror del atentado y su propio s&iacute;ndrome de estr&eacute;s postraum&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Los &uacute;ltimos veinte a&ntilde;os de la carrera de Spiegelman han seguido girando en torno a <em>Maus</em>, aunque ha realizado colaboraciones especiales y participado en situaciones pol&eacute;micas: en 2006, por ejemplo, escribi&oacute; un art&iacute;culo defendiendo las caricaturas de Mahoma publicadas en Dinamarca que provocaron protestas en el mundo &aacute;rabe, as&iacute; como la funci&oacute;n sat&iacute;rica del dibujo y el humor gr&aacute;fico en la historia. Su propia obra, <em>Maus</em>, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/desnudo-femenino-palabras-obscenas-provocaron-retirada-maus-colegios-eeuu_1_8704803.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se ha convertido en uno de los libros que se proh&iacute;ben con m&aacute;s frecuencia en colegios y bibliotecas de Estados Unidos.</a>
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos tiempos, Spiegelman se ha significado en contra del gobierno de Donald Trump y su deriva autoritaria, as&iacute; como contra el auge de la extrema derecha y el fascismo. En <em>El desastre es mi musa</em> podemos ver la historieta sat&iacute;rica protagonizada por Trump que public&oacute; en <em>Resist! </em>(2017), editado por Fran&ccedil;oise Mouly y Nadja Spiegelman, un c&oacute;mic que distribuyeron en las marchas de mujeres en protesta por las pol&iacute;ticas de Trump. La secuencia del documental en la que se muestran estas vi&ntilde;etas y Spiegelman expresa sus cr&iacute;ticas hacia Trump <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/art-spiegelman-mensaje-censurado-fascismo-documental-autor-maus-llega-europa_1_12368664.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fueron eliminados en la emisi&oacute;n de la PBS, la televisi&oacute;n p&uacute;blica estadounidense, tal y como denunciaron sus directores.</a> El dibujante afirma, no obstante, que no volver&aacute; a dibujarlo porque incluso un retrato negativo es un halago para una personalidad narcisista como la del presidente de los Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima ocasi&oacute;n en la que ha vuelto a coger el l&aacute;piz y la plumilla queda, sin embargo, fuera del documental: una colaboraci&oacute;n con Joe Sacco, &ldquo;Never Again and Again!&rdquo; (2025) en la que ambos abordan el genocidio en Gaza por parte de Israel.
    </p><p class="article-text">
        Cerca de los 80 a&ntilde;os, Spiegelman es un referente ineludible y una pieza clave en la historia del medio al que ha contribuido con su trabajo, pero tambi&eacute;n con su labor de divulgaci&oacute;n, ya que sigue dando conferencias por todo el mundo: en 2025, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/art-spiegelman-maus-israel-comic_1_12709091.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">particip&oacute; en el festival Kosm&oacute;polis de Barcelona</a>, donde mantuvo un encuentro con el dibujante espa&ntilde;ol Max e intervino en una mesa redonda con Mouly, Chris Ware y Charles Burns. <em>El desastre es mi musa</em> supone, en definitiva, una excelente forma de tomar contacto con su figura y trayectoria.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gerardo Vilches]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/exito-maus-compromiso-trump-documental-reivindica-imprescindible-figura-art-spiegelman_1_12894944.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 Jan 2026 21:45:13 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/35b83842-f2f4-46d9-b1d4-02de58279280_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1643416" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/35b83842-f2f4-46d9-b1d4-02de58279280_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1643416" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Del éxito de ‘Maus’ al compromiso contra Trump: un documental reivindica la imprescindible figura de Art Spiegelman]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/35b83842-f2f4-46d9-b1d4-02de58279280_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cómic,Documentales,Nazismo,Donald Trump]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Donald Trump: decadencia y caída de Occidente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/donald-trump-decadencia-caida-occidente_129_12898291.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e2ea67a9-2606-4f1d-a42e-3afa1fc4ece8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Donald Trump: decadencia y caída de Occidente"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Groenlandia, Cuba, Irán, México y Colombia están en el punto de mira de Trump, que no se molesta en disfrazar sus agresiones de intervenciones humanitarias. Solo le interesa apoderarse de los recursos y evitar que Rusia y China puedan invertir o negociar en SU hemisferio</p><p class="subtitle">El Gobierno y los partidos de Groenlandia plantan cara al imperialismo de Trump: “No queremos ser americanos”</p></div><p class="article-text">
        Donald Trump ya no disimula. Su codicia es insaciable. Cada vez se parece m&aacute;s a Adenoid Hinkel, el dictador creado e interpretado por Chaplin para escarnecer a Hitler. Al igual que el dictador de Tomania, Trump es grotesco, narcisista y manipulador. La escena en que Hinkel juega con un globo terr&aacute;queo es una de las secuencias m&iacute;ticas de la historia del cine. Despu&eacute;s de escuchar a Garbitsch, uno de sus hombres de confianza, Hinkel se deja llevar por ese infantilismo que tambi&eacute;n caracteriza a Trump y ensaya distintas piruetas con un globo terr&aacute;queo hinchable. Interpretado por Henry Daniell, Garbitsch le ha animado a atacar al imaginario Austerlich, asegur&aacute;ndole que esa agresi&oacute;n provocar&aacute; un shock global: &ldquo;Despu&eacute;s no habr&aacute; que luchar. Ser&aacute; suficiente amenazar. Una naci&oacute;n tras otra capitular&aacute;. En un par de a&ntilde;os el mundo estar&aacute; bajo tu dominio y te adorar&aacute;n como a un dios&rdquo;. Embriagado por estas palabras, Hinkel pide unos momentos de soledad y comienza a jugar con el globo terr&aacute;queo: lo hace girar como una peonza sobre un dedo, lo impulsa con el pie, las rodillas, el trasero, lo abraza. Su sue&ntilde;o de ser emperador del mundo est&aacute; al fin al alcance de su mano, pero cuando menos lo espera, el globo explota. Desolado, Hinkel se desploma sobre la mesa de su despacho y solloza como un ni&ntilde;o. No s&eacute; si Trump llorar&iacute;a en esa situaci&oacute;n, pero s&iacute; est&aacute; claro que sus delirios imperialistas est&aacute;n colocando al mundo al borde del abismo.
    </p><p class="article-text">
        El secuestro de Nicol&aacute;s Maduro en Caracas y unos bombardeos selectivos que han dejado cien muertos &mdash;muchos civiles&mdash; apenas difieren de la Blitzkrieg o &ldquo;guerra rel&aacute;mpago&rdquo; de Hitler: golpear sin previo aviso, abusar de la fuerza contra un adversario m&aacute;s d&eacute;bil, ignorar el derecho internacional. Como explica Garbitsch a Hinkel, despu&eacute;s de una acci&oacute;n tan devastadora, quiz&aacute;s ya no ser&aacute; necesario volver a recurrir a la violencia. Bastar&aacute;n las amenazas. El Garbitsch de Trump se llama Stephen Miller. Jefe adjunto de Gabinete de la Casa Blanca, hijo de un especulador inmobiliario y amante de los trajes a medida, habl&oacute; con el mismo cinismo que Garbitsch <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ultima-hora-situacion-venezuela-agresion-militar-eeuu-directo_6_12888322_1117866.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">durante la entrevista que le hizo Jake Tapper en la CNN</a>: &ldquo;Vivimos en un mundo en el que podemos hablar todo lo que uno quiera sobre sutilezas internacionales y dem&aacute;s, pero vivimos en un mundo, el mundo real, que est&aacute; gobernado por la fuerza, gobernado por la dureza, gobernado por el poder&rdquo;. Estados Unidos no necesita excusas para apoderarse de Groenlandia. &ldquo;Somos una superpotencia&rdquo; y, &ldquo;desde el principio de los tiempos&rdquo;, las &ldquo;f&eacute;rreas reglas del mundo&rdquo; se basan en la fuerza y no en principios morales o legales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Groenlandia, Cuba, Ir&aacute;n, M&eacute;xico y Colombia est&aacute;n en el punto de mira de Trump, que no se molesta en disfrazar sus agresiones de intervenciones humanitarias. Solo le interesa apoderarse de los recursos (petr&oacute;leo, litio, oro, diamantes, tierras raras) y evitar que Rusia y China puedan invertir o negociar en SU hemisferio. Aficionado a las may&uacute;sculas, Trump enfatiza todas sus declaraciones con hip&eacute;rboles o con signos superlativos. Su rapacidad ha dejado desnuda a la derecha, que ya no puede emplear esl&oacute;ganes como &ldquo;civilizaci&oacute;n o barbarie&rdquo; para justificar guerras como las de Iraq o Afganist&aacute;n. Trump piensa que puede bombardear y secuestrar a l&iacute;deres, siempre y cuando respete las &aacute;reas de influencia de Rusia y China. El final de la historia del que hablaba Fukuyama no consiste en una nueva &ldquo;Pax Romana&rdquo; con dos siglos de duraci&oacute;n, sino en un escenario terror&iacute;fico similar al de <em>1984</em>, la c&eacute;lebre novela dist&oacute;pica de George Orwell, donde tres superpotencias (Ocean&iacute;a, Eurasia y Estasia) mantienen una guerra eterna.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las buenas relaciones entre Trump y Putin parecen garantizar que no habr&aacute; una guerra entre Rusia y Estados Unidos, aunque se repitan nuevas incursiones como la de Venezuela. La pr&oacute;xima podr&iacute;a ser en Groenlandia, con los Delta Force o los SEALS ocupando el Parlamento, los medios de comunicaci&oacute;n y las comisar&iacute;as de polic&iacute;a, una &ldquo;operaci&oacute;n militar extraordinaria&rdquo; que dinamitar&iacute;a definitivamente el derecho internacional. Aunque Putin y Trump han utilizado la misma expresi&oacute;n para encubrir una indigna agresi&oacute;n b&eacute;lica, como ha se&ntilde;alado el profesor e historiador estadounidense Timothy Snyder, su buena sinton&iacute;a podr&iacute;a romperse, pues ambos son imprevisibles y desleales. El pacto de no agresi&oacute;n entre Hitler y Stalin, que ocultaba cl&aacute;usulas secretas para repartirse Europa Oriental, salt&oacute; por los aires un a&ntilde;o y diez meses despu&eacute;s de su firma, cuando la <em>Wehrmacht</em> inici&oacute; la Operaci&oacute;n Barbarroja, una &ldquo;operaci&oacute;n militar extraordinaria&rdquo; que cost&oacute; treinta y cinco millones de vidas, seg&uacute;n algunos historiadores. Otros rebajan el n&uacute;mero de v&iacute;ctimas a solo veintisiete, lo cual no altera la valoraci&oacute;n moral de una invasi&oacute;n concebida como una guerra de exterminio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s alg&uacute;n lector pensar&aacute; que estoy jugando a Casandra, la sacerdotisa de Apolo que predijo el enga&ntilde;o del caballo de Troya, pero ya nadie se r&iacute;e cuando Trump habla de sus ambiciones sobre Groenlandia y otros pa&iacute;ses. No hay que olvidar que al comienzo de su segundo mandato tambi&eacute;n habl&oacute; de anexionarse Canad&aacute;. Y en cuanto a Putin, no parece conformarse con la Rep&uacute;blica Popular de Donetsk, la Rep&uacute;blica Popular de Lugansk, y los &oacute;blast de Zaporiyia y Jers&oacute;n. Al margen de sus depredaciones en Ucrania, ya ha comenzado a provocar a Finlandia, Estonia, Polonia y Moldavia. China tampoco esconde sus intenciones sobre Taiw&aacute;n. Nos encontramos, pues, en una situaci&oacute;n que recuerda los pre&aacute;mbulos de las dos grandes Guerras Mundiales, cuando los imperios luchaban entre s&iacute; para controlar los recursos y las rutas comerciales del mundo. Alemania fue la gran perdedora del reparto colonial en el XIX y Hitler intent&oacute; corregir ese descalabro, colonizando Europa oriental. Si Francia e Inglaterra no le hubieran declarado la guerra tras invadir Polonia, quiz&aacute;s se habr&iacute;a limitado a ocupar los pa&iacute;ses del Este. De hecho, elogi&oacute; al Imperio Brit&aacute;nico en varias ocasiones y mostr&oacute; simpat&iacute;a por Estados Unidos. Los anglosajones le parec&iacute;an un pueblo digno de respeto, no como los eslavos, los latinos o los jud&iacute;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las declaraciones de Stephen Miller sobre &ldquo;las f&eacute;rreas reglas del mundo&rdquo; y el derecho de las superpotencias a anexionarse otros pa&iacute;ses evocan una sobrecogedora frase de Hitler: &ldquo;Quien renuncia a luchar en un mundo cuya ley es una lucha constante, no merece vivir&rdquo;. El fascismo de Trump no se refleja solo en su pol&iacute;tica exterior. El pasado 7 de enero <a href="https://www.eldiario.es/internacional/poeta-esposa-madre-renee-nicole-macklin-good-mujer-asesinada-tiros-ice-mineapolis_1_12893970.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un agente del ICE mat&oacute; a una mujer en Mine&aacute;polis</a>. Se llamaba Ren&eacute;e Nicole Good, ten&iacute;a 37 a&ntilde;os y era ciudadana estadounidense. Se ha alegado que intent&oacute; atropellar al agente que le dispar&oacute;, pero las im&aacute;genes solo muestran que el veh&iacute;culo, tras bloquear el paso a la polic&iacute;a, intent&oacute; huir. Trump y Vance ya han responsabilizado del crimen a la extrema izquierda. Sin embargo, parece m&aacute;s cre&iacute;ble afirmar que la limpieza &eacute;tnica promovida por el movimiento MAGA ha propiciado esta tragedia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica interior y exterior de Trump se basa en el mismo principio que la Alemania nazi: el derecho del m&aacute;s fuerte. Es un principio que implica el ocaso de la civilizaci&oacute;n, tal como se defini&oacute; despu&eacute;s de 1945 con la creaci&oacute;n de Naciones Unidas y la Declaraci&oacute;n Universal de Derechos Humanos. En su breve ensayo titulado <em>El hundimiento</em>, el historiador alem&aacute;n Joachim Fest escribe a prop&oacute;sito de Hitler: &ldquo;Fue esa completa falta de escr&uacute;pulos en cuanto a medios y en cuanto a fines lo que le ayud&oacute; durante alg&uacute;n tiempo a conseguir sus sensacionales &eacute;xitos&rdquo;. Hitler se comportaba como &ldquo;el jefe de una cuadrilla de bandidos&rdquo;, sin otro objetivo que acumular poder y riquezas. &iquest;No es la forma de obrar de Trump, un megal&oacute;mano que presume de haber creado la &ldquo;Doctrina Donroe&rdquo;, una nueva m&iacute;stica imperial que resucita la teor&iacute;a del Destino Manifiesto? En 1845, el periodista John L. O'Sullivan escribi&oacute; en la revista <em>Democratic Review</em> de Nueva York que la Providencia hab&iacute;a asignado a Estados Unidos la misi&oacute;n de extenderse por todo el continente americano: &ldquo;Es un derecho como el que tiene un &aacute;rbol de obtener el aire y la tierra necesarios para su desarrollo&rdquo;. Trump no esconde su af&aacute;n expansionista, alardea de nacionalismo y explota la ret&oacute;rica cristiana para atribuir a sus decisiones un car&aacute;cter casi sagrado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para condenar la Blitzkrieg de Trump, no es necesario defender a Nicol&aacute;s Maduro, que ha cometido graves violaciones de los derechos humanos &mdash;seg&uacute;n organizaciones como Amnist&iacute;a Internacional o Human Rights Watch&mdash; y perpetr&oacute; un fraude en las elecciones presidenciales de 2024. El porvenir siempre es incierto, pero ahora se ha vuelto particularmente inquietante. Con la segunda presidencia de Trump, podemos decir que estamos asistiendo a la decadencia y ca&iacute;da de Occidente, hasta hace poco s&iacute;mbolo de la democracia y la libertad. Hoy m&aacute;s que nunca, los dem&oacute;cratas deben trabajar conjuntamente para evitar que el ma&ntilde;ana no se parezca a la distop&iacute;a orwelliana, donde &ldquo;la guerra es la paz, la esclavitud es la libertad y la ignorancia es la fuerza&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rafael Narbona]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/donald-trump-decadencia-caida-occidente_129_12898291.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 Jan 2026 21:45:11 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e2ea67a9-2606-4f1d-a42e-3afa1fc4ece8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="121383" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e2ea67a9-2606-4f1d-a42e-3afa1fc4ece8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="121383" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Donald Trump: decadencia y caída de Occidente]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e2ea67a9-2606-4f1d-a42e-3afa1fc4ece8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Donald Trump,Estados Unidos,Nazismo,Fascismo,Colonialismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La estrategia mediática de Hitler para conquistar el mundo a base de entrevistas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/estrategia-mediatica-hitler-conquistar-mundo-base-entrevistas_1_12896687.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b8e970d0-8d10-43b5-a7ad-1d4a2d40f3b8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La estrategia mediática de Hitler para conquistar el mundo a base de entrevistas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El libro 'Entrevistando a Hitler', de Lutz Hachmeister, analiza las relaciones del dictador con los periodistas y la formación del aparato de propaganda del nazismo
</p><p class="subtitle">‘La ladrona de libros’, el fenómeno que abrió la veda de la ficción comercial sobre el Holocausto cumple 20 años
</p></div><p class="article-text">
        La radio y el cine experimentaron un crecimiento extraordinario en los a&ntilde;os veinte y treinta del siglo pasado hasta llegar a millones de personas. De esos dos medios de comunicaci&oacute;n de masas se aprovech&oacute; el nazismo para adoctrinar a una mayor&iacute;a de alemanes y, m&aacute;s tarde, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/nuremberg-pelicula-juicios-cupula-nazi-desgraciadamente-actual-sera-futuro_1_12814217.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la Segunda Guerra Mundial,</a> a otros pa&iacute;ses. Un siglo despu&eacute;s, la extrema derecha de EEUU y Europa se sirve de las redes sociales para su notable expansi&oacute;n y practica aquel lema de Joseph Goebbels, el ministro de Propaganda de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/costa-gavras-mundo-sobrevivido-stalin-hitler-guerra-civil-son-tiempos-malos-saldremos_1_12238477.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Adolf Hitler</a>, de que &ldquo;una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad&rdquo;. Hoy se llama posverdad. El ensayo <em>Entrevistando a Hitler </em>(Libros del KO) repasa la relaci&oacute;n del dictador con los periodistas extranjeros y las t&aacute;cticas del aparato de propaganda de los nazis.
    </p><p class="article-text">
        A trav&eacute;s del an&aacute;lisis de un centenar largo de entrevistas realizadas a Hitler, el periodista e historiador alem&aacute;n Lutz Hachmeister (1959-2024), uno de los mayores expertos en el periodo nazi, desvela la t&eacute;cnica empleada para llegar al poder. &ldquo;Se trata de un libro pionero&rdquo;, dice Pedro Argudo, traductor del libro al espa&ntilde;ol, &ldquo;en tanto que demuestra la existencia de una estrategia medi&aacute;tica por parte del nazismo para justificar sus principios&rdquo;. A juicio del catedr&aacute;tico de Historia Contempor&aacute;nea, Xos&eacute; Manoel Nu&ntilde;ez Seixas, Hitler fue un maestro en el uso de la radio para sus fines en un momento en que este medio de comunicaci&oacute;n se expand&iacute;a a todos los sectores de la poblaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        En paralelo a la radio, el r&eacute;gimen nazi aprovech&oacute; tambi&eacute;n la llegada del cine sonoro y la colaboraci&oacute;n de cineastas como Leni Riefenstahl (<em>Olimpia, El triunfo de la voluntad</em>&hellip;). &ldquo;Para una ideolog&iacute;a basada en los grandes rituales y en espectaculares puestas en escena&rdquo;, se&ntilde;ala el historiador gallego, &ldquo;la figura de una cineasta genial como Riefenstahl result&oacute; de gran ayuda&rdquo;. &ldquo;Es cierto que podemos comparar el cambio de paradigma comunicativo que significaron la radio, el cine y la publicidad hace un siglo con la posverdad que trata de imponer la extrema derecha actual. No cabe duda de que la irrupci&oacute;n de internet y el auge de las redes ha favorecido el crecimiento de los ultras en todo el mundo, en especial entre las generaciones m&aacute;s j&oacute;venes que no suelen seguir a los medios tradicionales de referencia. Lo m&aacute;s indignante es que aquellos que defienden la difamaci&oacute;n o los bulos dicen hacerlo en nombre de la libertad de expresi&oacute;n&rdquo;, zanja.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/113ca3a9-771f-4424-b887-0ca9a054925a_source-aspect-ratio_default_1133963.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Dotado de un don excepcional para la oratoria, Adolf Hitler usaba un mismo discurso ya se tratara de una negociaci&oacute;n, una charla o un mitin para multitudes, seg&uacute;n explica Hachmeister en su libro publicado recientemente en espa&ntilde;ol. En opini&oacute;n de Pedro Argudo, buen conocedor de la historia de Alemania, &ldquo;m&aacute;s que un buen orador, Hitler era alguien que, gracias a la puesta en escena y al lenguaje no verbal, seduc&iacute;a a quienes lo escuchaban&rdquo;. &ldquo;Eso s&iacute;&rdquo;, a&ntilde;ade, &ldquo;sin ser nunca rebatido ni cuestionado. Sus gestos, que ensayaba ante el espejo y la verborragia que empleaba eran su estrategia comunicativa&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al igual que otros famosos dictadores, Hitler se pod&iacute;a explayar durante horas en un mitin y comentar los asuntos m&aacute;s peregrinos o cotidianos de tal manera que fascinaba a las masas. Ahora bien, el inmenso poder de seducci&oacute;n del F&uuml;hrer radicaba tambi&eacute;n en un inmenso aparato de propaganda, una inacabable tela de ara&ntilde;a tejida por una legi&oacute;n de periodistas, artistas y funcionarios a las &oacute;rdenes del partido, con Goebbels a la cabeza. A partir de la <em>Gleichschaltung</em>, el proceso totalitario de control social desde la llegada de los nazis al poder en 1933, el r&eacute;gimen elimina cualquier disidencia y, sobre todo, cualquier expresi&oacute;n p&uacute;blica de cr&iacute;tica y de modo singular la prensa independiente. 
    </p><p class="article-text">
        Por ello durante los 12 a&ntilde;os de gobierno de los nacionalsocialistas desaparece una disidencia condenada a la c&aacute;rcel, el fusilamiento o el exilio, como ocurri&oacute; con grandes nombres de la cultura. No conviene olvidar que los primeros campos de concentraci&oacute;n, como Dachau, fueron construidos para encarcelar a los opositores alemanes. Por otra parte, la dictadura nazi supo comprar voluntades entre los intelectuales. &ldquo;Goebbels, por ejemplo&rdquo;, explica Nu&ntilde;ez Seixas, un especialista en los reg&iacute;menes totalitarios de la Europa del siglo XX, &ldquo;atrajo hacia sus filas a actores, actrices y creadores art&iacute;sticos que fueron halagados en su vanidad y bien pagados por sus servicios. Por ello un sector de los intelectuales se aline&oacute; con el nacionalismo alem&aacute;n en sectores como el cine, donde la factor&iacute;a UFA pretendi&oacute; competir con la industria de Hollywoood&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Compra de periodistas</strong></h2><p class="article-text">
        Esta compra de voluntades tambi&eacute;n afect&oacute; a muchos periodistas alemanes, entre 1933 y 1945, que se integraron en la maquinaria de propaganda del nazismo. Ese tipo de captaci&oacute;n alcanz&oacute; incluso a periodistas anta&ntilde;o de izquierdas, siempre y cuando no fueran jud&iacute;os. Por tanto, la relaci&oacute;n de los informadores alemanes con la dictadura fue de absoluta sumisi&oacute;n y de ah&iacute; que las entrevistas con corresponsales extranjeros resultaran tan significativas de la personalidad y la evoluci&oacute;n de Hitler. No obstante, durante la guerra el dictador concedi&oacute; ya muy pocas entrevistas. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A los anglosajones los utilizó, sobre todo, para venderse como un pacifista antes del estallido de la Segunda Guerra Mundial</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El libro de Hachmeister, <em>Entrevistando a Hitler</em>, analiza este tema seg&uacute;n la nacionalidad de los periodistas. As&iacute; lo comenta el traductor Pedro Argudo: &ldquo;A los anglosajones los utiliz&oacute;, sobre todo, para venderse como un pacifista antes del estallido de la Segunda Guerra Mundial, y tal vez tambi&eacute;n para evitar que Estados Unidos entrase en el conflicto. A los de pa&iacute;ses aliados, como Italia y Jap&oacute;n, para reforzar los lazos pol&iacute;ticos y transmitir unidad y fortaleza. Por &uacute;ltimo, a los periodistas franceses, a los que aborrec&iacute;a, para adormecer a la opini&oacute;n p&uacute;blica en lo relativo a la Alemania nazi&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tanto N&uacute;&ntilde;ez Seixas como Argudo se muestran de acuerdo en que el aparato de propaganda nazi seleccionaba con mucho esmero a los corresponsales extranjeros que pod&iacute;an acceder al F&uuml;hrer de tal manera que o bien estaban poco preparados para debatir con Hitler o bien simpatizaban con la ideolog&iacute;a nazi pese a proceder a veces de pa&iacute;ses democr&aacute;ticos. En otros casos los informadores se sent&iacute;an impresionados y anonadados por unas espectaculares puestas en escena como la residencia de Hitler en los Alpes o los palacios de Berl&iacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        A la hora de los paralelismos con la actualidad y de las ense&ntilde;anzas que pueden extraerse de la relaci&oacute;n de los nazis con la prensa, N&uacute;&ntilde;ez Seixas tiene claro que &ldquo;los medios no pueden ignorar hoy a la extrema derecha que obtiene el 15% o el 20% de los votos&rdquo;. &ldquo;Pero est&aacute; claro&rdquo;, matiza el catedr&aacute;tico de la Universidad de Santiago, &ldquo;que los periodistas est&aacute;n obligados a resaltar las contradicciones, falsedades y las amenazas para la democracia que suponen los l&iacute;deres ultras. Adem&aacute;s, hay que tener en cuenta que los partidos ultras, que montan la desinformaci&oacute;n, est&aacute;n muy preparados. Y parece que la indignaci&oacute;n ha cambiado de lado&rdquo;. Este profesor universitario, autor de libros como Guaridas del lobo, tiene claro que en el origen de la expansi&oacute;n ultra se halla un tipo como Donald Trump, presidente de Estados Unidos. &ldquo;Yo saco la rabia de la gente&rdquo;, fue lema de las campa&ntilde;as de Trump. Un eslogan que ya utiliz&oacute; Adolf Hitler un siglo antes. Y pas&oacute; lo que pas&oacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Ángel Villena]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/estrategia-mediatica-hitler-conquistar-mundo-base-entrevistas_1_12896687.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 Jan 2026 21:45:07 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b8e970d0-8d10-43b5-a7ad-1d4a2d40f3b8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="66474" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b8e970d0-8d10-43b5-a7ad-1d4a2d40f3b8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="66474" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La estrategia mediática de Hitler para conquistar el mundo a base de entrevistas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b8e970d0-8d10-43b5-a7ad-1d4a2d40f3b8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Adolf Hitler,Nazismo,Dictadura,Entrevistas,Cine,Radio,Propaganda]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cargas policiales en la manifestación antifascista en Sentmenat (Barcelona) contra un acto de Núcleo Nacional]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/cargas-policiales-manifestacion-antifascista-sentmenat-protestar-acto-nucleo-nacional_1_12898656.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/375c9230-9627-43d8-9938-7910500cb38e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cargas policiales en la manifestación antifascista en Sentmenat (Barcelona) contra un acto de Núcleo Nacional"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El grupo ultra había anunciado en redes la inauguración de su sede en Barcelona pero, finalmente, han celebrado un "acto privado" en un polígono de Sentmenat, una ciudad a 30 km de la capital</p><p class="subtitle">Hitler, defensa de la raza y Reconquista: la expansión de Núcleo Nacional, el grupo que une a “nazis, franquistas y falangistas”
</p></div><p class="article-text">
        Centenares de manifestantes antifascistas se han concentrado la tarde de este s&aacute;bado en un pol&iacute;gono industrial de las afueras de Sentmenat (Barcelona) para protestar contra un acto del grupo ultra N&uacute;cleo Nacional. Los concentrados -1.000 seg&uacute;n los convocantes y 300 seg&uacute;n los Mossos- han intentado acercarse al local en cuesti&oacute;n, blindado por un fuerte dispositivo de la polic&iacute;a catalana, que ha movilizado a m&aacute;s de un centenar de agentes y una decena de furgones antidisturbios. 
    </p><p class="article-text">
        Al principio, la concentraci&oacute;n se estaba desarrollando sin incidentes, siendo que los agentes han impedido que los antifascistas y los ultras tuvieran siquiera contacto visual. Pero alrededor de las 20 horas un grupo de antifascistas han lanzado petardos hacia el cord&oacute;n policial, que ha respondido con cargas para intentar disolver a los manifestantes.
    </p><p class="article-text">
        La noche acab&oacute; sin detenciones, pero con diversos manifestantes siendo atendidos por el servicio de emergencias m&eacute;dicas, algunos con brechas en la cabeza, tal y como ha denunciado la entidad Alerta Solid&agrave;ria. Por su parte, la polic&iacute;a catalana ha comunicado que seis de sus agentes resultaron heridos, principalmente con policontusiones. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/2010062030997467597?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        La concentraci&oacute;n se ha convocado en respuesta a un anuncio de N&uacute;cleo Nacional, que public&oacute; en redes sociales que este s&aacute;bado iban a inaugurar una &ldquo;delegaci&oacute;n en Barcelona&rdquo;, junto con un cartel en el que se pod&iacute;a ver la Casa Batll&oacute; y un aviso: la ubicaci&oacute;n se har&iacute;a p&uacute;blica 24 horas antes del acto, programado para las 18h. 
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, no ha sido hasta el s&aacute;bado por la ma&ntilde;ana que han avisado a sus ac&oacute;litos de que el acto no iba a ser en la ciudad de Barcelona, sino en la provincia. Y han instado a los suyos a &ldquo;acercarse&rdquo; a la comarca del Vall&egrave;s Occidental. S&oacute;lo dos horas antes del evento han compartido la ubicaci&oacute;n: un pol&iacute;gono a las afueras de Sentmenat, una ciudad a unos 40 km de la capital y la que no llega la Renfe ni hay autobuses directos desde Barcelona ciudad. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, tambi&eacute;n hab&iacute;a cambiado el motivo del encuentro. Si antes era la &ldquo;presentaci&oacute;n de la delegaci&oacute;n de Barcelona&rdquo;, ahora era un &ldquo;acto privado&rdquo; para &ldquo;presentar N&uacute;cleo Nacional en Barcelona&rdquo;. Y el lugar escogido para ello ha sido un local en el que suelen celebrarse fiestas infantiles y banquetes nupciales. 
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, diversos colectivos independentistas y antifascistas se han dado cita en un casal de la ciudad vecina de Sabadell desde donde se han desplazado hasta el local en el que se encontraba N&uacute;cleo Nacional. Seg&uacute;n un v&iacute;deo publicado por el mismo grupo ultra, el acto ha congregado a algo m&aacute;s de un centenar de personas, entre las cuales se encuentran Ivan Chicano y D&iacute;dac Gonz&aacute;lez, ambos condenados por agresiones y con causas judiciales a las espaldas por pertenencia a organizaci&oacute;n criminal, tr&aacute;fico de drogas y explotaci&oacute;n sexual. 
    </p><p class="article-text">
        Ante la petici&oacute;n de entidades y partidos como la CUP para que se prohibiera el encuentro, fuentes de los Mossos d'Esquadra aseguran que no pueden prohibir &ldquo;con car&aacute;cter preventivo&rdquo; un acto o reuni&oacute;n, pero han asegurado que estar&aacute;n &ldquo;atentos&rdquo; para que no se den discursos xen&oacute;fobos o racistas. 
    </p><p class="article-text">
        N&uacute;cleo Nacional, que se autodenomina abiertamente como &ldquo;fascista&rdquo;, ha publicado en sus redes diversos v&iacute;deos anunciando su &ldquo;desembarco&rdquo; en Barcelona y asegurando: &ldquo;Estamos disfrutando mucho viendo rabiar a rojos, progres e indepes&rdquo;. Diversas publicaciones relacionadas con el acto de este s&aacute;bado acaban con la misma frase: &ldquo;Siempre pasamos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tanto en sus publicaciones como actos son frecuentes los mensajes xen&oacute;fobos y de exaltaci&oacute;n al franquismo. <a href="http://eldiario.es/politica/guardia-civil-lleva-grupo-ultra-nucleo-nacional-tribunales-delito-odio_1_12202600.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El pasado abril, la Guardia Civil llev&oacute; a este grupo de extrema derecha frente a los tribunales</a> apreciando un posible delito de odio en algunos mensajes en los que N&uacute;cleo Nacional llamaba a &ldquo;la lucha conjunta&rdquo; frente la &ldquo;invasi&oacute;n&rdquo; extranjera. 
    </p><p class="article-text">
        El atestado, adem&aacute;s de ser remitido ante la Fiscal&iacute;a especialista en delitos de odio, ha sido finalmente remitido a los juzgados de Valladolid por tener N&uacute;cleo Nacional su sede en esa ciudad. Un juzgado de la Valladolid tendr&aacute; que decidir si abre una investigaci&oacute;n penal contra el grupo. El Servicio de Informaci&oacute;n de la Guardia Civil (SIGC), que tiene entre sus cometidos la investigaci&oacute;n de radicalismos ideol&oacute;gicos, se hizo cargo de las pesquisas.
    </p><p class="article-text">
        N&uacute;cleo Nacional surgi&oacute; con la intenci&oacute;n de capitalizar las protestas que miles de personas protagonizaron ante la sede del PSOE en Madrid en noviembre de 2023. Unas manifestaciones que la extrema derecha bautiz&oacute; como 'Noviembre Nacional' y que este grupo ultra intent&oacute; capitalizar, difundiendo desde entonces su ideario de extrema derecha, llamando a la unidad de los grupos de este espectro ideol&oacute;gico y organizando, incluso, actos y formaciones.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sandra Vicente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/cargas-policiales-manifestacion-antifascista-sentmenat-protestar-acto-nucleo-nacional_1_12898656.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 Jan 2026 19:21:45 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/375c9230-9627-43d8-9938-7910500cb38e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="3114442" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/375c9230-9627-43d8-9938-7910500cb38e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3114442" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Cargas policiales en la manifestación antifascista en Sentmenat (Barcelona) contra un acto de Núcleo Nacional]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/375c9230-9627-43d8-9938-7910500cb38e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Fascismo,Ultraderecha,Nazismo,Franquismo,Extrema derecha,Barcelona,Antifascismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘La ladrona de libros’, el fenómeno que abrió la veda de la ficción comercial sobre el Holocausto cumple 20 años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/ladrona-libros-fenomeno-abrio-veda-ficcion-comercial-holocausto-cumple-20-anos_1_12890703.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ff29e396-214d-49bb-8f4b-ec26f77ba734_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘La ladrona de libros’, el fenómeno que abrió la veda de la ficción comercial sobre el Holocausto cumple 20 años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lumen ha publicado una edición especial conmemorativa de la novela de Markus Zusak que se convirtió en un éxito de ventas internacional y todavía hoy se sigue leyendo
</p><p class="subtitle">El escritor David Uclés gana el 82º Premio Nadal con 'La ciudad de las luces muertas'
</p></div><p class="article-text">
        En la Alemania de la<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/nuremberg-pelicula-juicios-cupula-nazi-desgraciadamente-actual-sera-futuro_1_12814217.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Segunda Guerra Mundial,</a> Liesel, una ni&ntilde;a de nueve a&ntilde;os, es dada en adopci&oacute;n porque su madre ya no puede protegerla. En su nuevo hogar la esperan una madre de fuerte temperamento, un padre con alma de artista, un joven jud&iacute;o que escribe relatos y un nuevo mejor amigo valiente y leal. Ella, por su parte, desarrolla una curiosa afici&oacute;n: robar libros. Es as&iacute; como comienza su v&iacute;nculo con las palabras y la lectura, que se convierten en su refugio cuando la contienda se intensifica y todo pende de un hilo.
    </p><p class="article-text">
        Ese es el argumento de <em>La ladrona de libros</em> (2005; Lumen, 2007, trad. Laura Mart&iacute;n de Dios), la quinta novela del escritor australiano Markus Zusak (S&iacute;dney, 1975) y su carta de presentaci&oacute;n internacional, que lo catapult&oacute; a las listas de m&aacute;s vendidos en diferentes pa&iacute;ses. En los a&ntilde;os previos a la crisis econ&oacute;mica, las cifras de ventas eran m&aacute;s elevadas, las campa&ntilde;as de promoci&oacute;n confiaban en los canales anal&oacute;gicos (escaparates, peri&oacute;dico, listas de ventas) y a&uacute;n no se hab&iacute;a producido la eclosi&oacute;n de editoriales independientes, por lo que el mercado estaba en menos manos y las apuestas, m&aacute;s concentradas.
    </p><p class="article-text">
        Con todo, algo deb&iacute;a tener un libro para destacar; en eso no hemos cambiado tanto. <em>La ladrona de libros</em> lo ten&iacute;a, lo tiene todav&iacute;a, porque basta darse un rodeo por las redes de los lectores para comprobar que, incluso antes de esta reedici&oacute;n, se ha abierto un nuevo camino entre las generaciones j&oacute;venes (de hecho, probablemente no existir&iacute;a la edici&oacute;n especial de no ser por este resurgir espont&aacute;neo). Como <em>El secreto</em> (Donna Tartt, 1992) o <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/fenomeno-viral-vida-novelon-fragilidad-masculina-triunfa-nuevas-generaciones_1_11616418.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tan poca vida</em></a><em> </em>(Hanya Yanagihara, 2015), la novela de Markus Zusak se ha vuelto a leer gracias a los grandes creadores de tendencias contempor&aacute;neos, que no dudan en bucear en el pasado reciente en detrimento de las novedades reci&eacute;n salidas de la imprenta.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y qu&eacute; tiene <em>La ladrona de libros</em> para sobresalir? En primer lugar, una voz narrativa de lo m&aacute;s original: una personificaci&oacute;n de la Muerte, que habla de t&uacute; a t&uacute; al lector mientras sigue las andanzas de la protagonista. En cualquier obra literaria que se precie, el punto de vista y el estilo lo son todo (no importa el qu&eacute;, sino el c&oacute;mo), y aqu&iacute; el autor tiene la inteligencia de evitar tanto el tradicional narrador protagonista como la tercera persona omnisciente. El discurso de la Muerte resulta, adem&aacute;s, seductor, invita a seguir leyendo, crea tensi&oacute;n, divierte con su br&iacute;o y da otro aire a los hechos con su trascendencia.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/fb5079b7-1953-49e4-8c95-7eb0896e5d35_source-aspect-ratio_default_1133808.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>

    </figure><p class="article-text">
        Y, por supuesto, tiene sentido del humor, humor con un punto macabro, <em>ma non troppo</em>, porque de lo contrario no ocupar&iacute;a las baldas del <em>mainstream</em> o cultura dominante, sino que estar&iacute;a relegado al rinc&oacute;n del tan a menudo infravalorado &ldquo;g&eacute;nero&rdquo;. Grotesco, pero a la vez tierno, realista, conmovedor; el equilibrio justo para emocionar al lector sin caer en el clich&eacute; ni en el melodrama. Es atrevido al decantarse por un narrador juguet&oacute;n para contar una historia enmarcada en una guerra, y sabe sacarle partido al plantear, siempre con sutileza, esas preguntas sobre el final que acechan sobre todo a quien vive al l&iacute;mite.
    </p><p class="article-text">
        La historia tambi&eacute;n tiene grandes aciertos: si bien algunos temas, como la presencia de un jud&iacute;o escondido en el s&oacute;tano o la resistencia de los alemanes contrarios al r&eacute;gimen que, sin embargo, deben alistarse por obligaci&oacute;n, se han tratado ya en numerosas obras, hay un motivo que marca la diferencia: los robos de libros, siempre en momentos clave de la evoluci&oacute;n vital de la protagonista, y al mismo tiempo impredecibles, lo mismo que el tipo de libros que se va a encontrar.
    </p><p class="article-text">
        Hay un mensaje poderoso en el hecho de poner los libros, las palabras y las historias en el centro de una novela situada en la Alemania nazi, cuando se llevaron a cabo quemas de libros, por no hablar de la persecuci&oacute;n a los escritores y artistas en general, muchos de ellos asesinados en campos de concentraci&oacute;n o forzados a exiliarse. Nadie mejor que una ni&ntilde;a, s&iacute;mbolo por antonomasia de la inocencia, para erigirse en &ldquo;salvadora&rdquo; de ese esp&iacute;ritu human&iacute;stico, libre y subversivo que estaba siendo arrollado por la fuerza bruta.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-qrFeM-x2k-s-5739', 'youtube', 'qrFeM-x2k-s', document.getElementById('yt-qrFeM-x2k-s-5739'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-qrFeM-x2k-s-5739 src="https://www.youtube.com/embed/qrFeM-x2k-s?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Para muchos lectores, adem&aacute;s, resulta grato que una novela hable de su afici&oacute;n; lo que en ingl&eacute;s se denomina <em>bookish book</em>, o libro sobre libros. Ahora se ha abusado tanto de este recurso que ya no llama la atenci&oacute;n, pero tuvieron su momento de auge, del que <em>La ladrona de libros</em> form&oacute; parte, junto con otros &eacute;xitos como <em>La sombra del viento</em> (Carlos Ruiz Zaf&oacute;n, 2001), <em>El cuento n&uacute;mero trece</em> (Diane Setterfield, 2006), <em>La elegancia del erizo</em> (Muriel Barbery, 2006) o <em>Firmin</em> (Sam Savage, 2006), entre otros.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hay que prestar atenci&oacute;n a su edad recomendada: en Espa&ntilde;a lo public&oacute; Lumen, una editorial con un cat&aacute;logo orientado al p&uacute;blico adulto, mientras que en otros pa&iacute;ses la catalogaron como juvenil, sea por la edad de la protagonista, que vive su <em>coming-of-age</em>, argumento habitual de la literatura dirigida a esta franja de edad, y/o por la frescura de la voz narrativa. En la segunda vida que est&aacute; disfrutando en la actualidad, salta a la vista que la capacidad para conectar con los j&oacute;venes est&aacute; ah&iacute;, lo que permite considerarla una novela <em>crossover</em>, esto es, apta para todos los p&uacute;blicos, disfrutable tanto por un adolescente de quince a&ntilde;os como un adulto.
    </p><p class="article-text">
        Por tener una referencia, libros como <em>Matar a un ruise&ntilde;or</em> (Harper Lee, 1960), <em>Un &aacute;rbol crece en Brooklyn</em> (Betty Smith, 1943), <em>Las cenizas de &Aacute;ngela</em> (Frank McCourt, 1996), <em>Mi hermana vive sobre la repisa de la chimenea</em> (Annabel Pitcher, 2011) o la citada <em>La sombra del viento</em> (Carlos Ruiz Zaf&oacute;n, 2001) ser&iacute;an ejemplos de literatura <em>crossover</em>. La &ldquo;ventaja&rdquo;, en argumentos de venta, de esta etiqueta es el hecho de que un adulto, salvo que tambi&eacute;n sea lector asiduo de juvenil, no se acercar&iacute;a a una novela &ldquo;juvenil&rdquo; a secas; en cambio, un adolescente s&iacute; que leer&iacute;a sin prejuicios una obra &ldquo;adulta&rdquo;. El <em>crossover</em> no acota el perfil del lector, sino que lo ampl&iacute;a.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">&#039;La ladrona de libros&#039;, por mucho análisis que se haga, funciona porque cumple en lo esencial: despertar emociones al público, fascinarlo con sus personajes, hacerle “vivir” su historia</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El argumento destaca asimismo por la idea de &ldquo;robar&rdquo;: en un contexto de una violencia atroz, con una poblaci&oacute;n acostumbrada a convivir con el miedo, las pautas de referencia de lo que est&aacute; bien o no se desdibujan. De pronto, tomar algo que no es propio no tiene por qu&eacute; constituir un delito; puede ser, de hecho, un acto de salvaci&oacute;n, incluso denota el arrojo de atreverse a desafiar al r&eacute;gimen. Quien lo hace, adem&aacute;s, es una ni&ntilde;a, lo que por s&iacute; mismo inspira compasi&oacute;n, bonanza, perd&oacute;n. El planteamiento de una obra siempre es m&aacute;s atractivo cuando se pone algo en jaque, cuando propone algo infrecuente en el d&iacute;a a d&iacute;a; ah&iacute; est&aacute; la magia de vivir, a trav&eacute;s de la ficci&oacute;n, lo que se har&iacute;a <em>motu proprio</em>.
    </p><p class="article-text">
        Por lo dem&aacute;s, la novela cumple con los est&aacute;ndares de la narrativa popular: estilo ameno y f&aacute;cil de leer, amplios espacios en las p&aacute;ginas a pesar de su extensi&oacute;n (en torno a unas quinientas p&aacute;ginas), capacidad para entretener al lector, construcci&oacute;n de una historia y unos personajes s&oacute;lidos, que condensan todo tipo de vivencias, desde las peripecias del d&iacute;a a d&iacute;a a los grandes acontecimientos hist&oacute;ricos. Se tratan temas tan universales como la p&eacute;rdida, el primer amor, la amistad, la familia, la discriminaci&oacute;n, el miedo, la guerra o el poder, que siguen dando pie a la conversaci&oacute;n en los clubes de lectura, que siguen (lo m&aacute;s importante) conmoviendo al lector.
    </p><p class="article-text">
        Porque <em>La ladrona de libros</em>, por mucho an&aacute;lisis que se haga, funciona sobre todo y en &uacute;ltima instancia porque cumple en lo esencial, a saber, despertar emociones al p&uacute;blico, subyugarlo, fascinarlo con sus personajes, hacerle &ldquo;vivir&rdquo; su historia y no solo mirarla. Es asimismo un libro que &ldquo;ense&ntilde;a&rdquo; &ndash;y perd&oacute;n por el horrible didactismo que sugiere la palabra&ndash; algo, que invita a reflexionar al recrear tan bien, con tanta sutileza, las entra&ntilde;as del r&eacute;gimen nazi y de la Segunda Guerra Mundial en el terreno pr&aacute;ctico de la vida diaria de una familia humilde. Las vivencias de Liesel y los suyos son como las de tantos otros de sus coet&aacute;neos; lo que hace su relato &uacute;nico es el ingenio, la emoci&oacute;n de la narraci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3aba264f-75a0-4940-a418-906f9b1b5215_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3aba264f-75a0-4940-a418-906f9b1b5215_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3aba264f-75a0-4940-a418-906f9b1b5215_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3aba264f-75a0-4940-a418-906f9b1b5215_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3aba264f-75a0-4940-a418-906f9b1b5215_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3aba264f-75a0-4940-a418-906f9b1b5215_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3aba264f-75a0-4940-a418-906f9b1b5215_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Fotograma de la adaptación cinematográfica de &#039;La ladrona de libros&#039;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Fotograma de la adaptación cinematográfica de &#039;La ladrona de libros&#039;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La cubierta, el trabajo de promoci&oacute;n y la fecha de lanzamiento &ndash;en Espa&ntilde;a, septiembre de 2007, con vistas a la campa&ntilde;a de Navidad&ndash; tambi&eacute;n contribuyeron al &eacute;xito: era una de esas novelas que ocupan los escaparates de las librer&iacute;as, y tienen un <em>stand</em> propio en las grandes superficies. Adem&aacute;s, se benefici&oacute; del hecho de que entonces en el mercado no abundaba la ficci&oacute;n sobre el Holocausto: el hecho de ambientar una novela en plena Segunda Guerra Mundial, en un pueblo de la Alemania nazi, no era algo tan manido, ni siquiera se consideraba un reclamo comercial porque los <em>best-sellers</em> precedentes, de <em>La sombra del viento</em> a <em>El c&oacute;digo Da Vinci</em> (Dan Brown, 2003), iban por otros derroteros.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; no sea descabellado, a prop&oacute;sito, sugerir que fue <em>La ladrona de libros</em> la obra que abri&oacute; la veda de la narrativa sobre el nazismo. En aquel tiempo, exist&iacute;an los testimonios de Anne Frank y Primo Levi, entre otros, pero no era usual que un escritor joven (Zusak la public&oacute; con treinta a&ntilde;os), sin v&iacute;nculos con el asunto, se interesara hasta el extremo de dedicarle una novela. Pronto llegar&iacute;a esa pieza de pornograf&iacute;a emocional que es <em>El ni&ntilde;o con el pijama de rayas</em> (John Boyne, 2006), y, no mucho m&aacute;s tarde, la retah&iacute;la de libros con &ldquo;de Auschwitz&rdquo; (o Ravensbr&uuml;ck, o el campo de concentraci&oacute;n que se precie) como guinda.
    </p><p class="article-text">
        Entre estos hay ficci&oacute;n y testimonios, libros m&aacute;s dignos que otros, pero en general han llegado a un punto en el que, por exceso, pueden dar la impresi&oacute;n de trivializar el tema: <em>La bailarina de Auschwitz</em>, <em>La bibliotecaria de Auschwitz</em>, <em>La paloma de Ravensbr&uuml;ck</em>, <em>El viol&iacute;n de Auschwitz</em>, <em>El violinista de Mathausen</em>, <em>La enfermera de Auschwitz</em>&hellip; El novelista <a href="https://x.com/perezreverte/status/1080255184591306754" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Arturo P&eacute;rez-Reverte ironizaba as&iacute; en 2019</a>: &ldquo;Iba a escribir una novela sobre Auschwitz, pero ya no quedan personajes libres&rdquo;. El Memorial de Auschwitz le afe&oacute; el comentario por considerarlo &ldquo;una burla irrespetuosa a la memoria de esas personas&rdquo;, a lo que el autor replic&oacute; que tan solo se burlaba &ldquo;de lo mucho que, por modas literarias comerciales, se manosea un asunto que deber&iacute;a tratarse con m&aacute;s rigor y respeto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es probable que los escritores se tomen en serio la materia, pero &iquest;qu&eacute; dicen los informes de <em>marketing</em> de las editoriales? A estas alturas, salta a la vista que esa coletilla funciona como argumento de venta. Hasta qu&eacute; punto se pueden justificar las publicaciones bajo el pretexto de reivindicar la memoria hist&oacute;rica, y hasta qu&eacute; punto minimizan su relevancia al convertir el Holocausto en un clich&eacute;, es un debate abierto a los lectores. Al menos, <em>La ladrona de libros </em>ha superado la prueba del tiempo, por lo que demuestra que, m&aacute;s all&aacute; de la mercadotecnia, tiene algo que la hace especial, que sigue mereciendo la pena.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Ros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/ladrona-libros-fenomeno-abrio-veda-ficcion-comercial-holocausto-cumple-20-anos_1_12890703.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 Jan 2026 21:15:03 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ff29e396-214d-49bb-8f4b-ec26f77ba734_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="97851" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ff29e396-214d-49bb-8f4b-ec26f77ba734_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="97851" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[‘La ladrona de libros’, el fenómeno que abrió la veda de la ficción comercial sobre el Holocausto cumple 20 años]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ff29e396-214d-49bb-8f4b-ec26f77ba734_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Libros,Holocausto,Nazismo,Editoriales]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
