<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Acoso]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/acoso/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Acoso]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/tag/1000897/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[El negocio del odio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/el-boletin-del-director/negocio-odio_132_13225865.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/47e707c3-7f03-4f80-9615-a30701b14ff6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El negocio del odio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">'El boletín del director' es una carta semanal de Ignacio Escolar exclusiva para socios y socias de elDiario.es. Si tú también lo quieres leer y recibir cada sábado en tu buzón, hazte socio o socia</p></div><p class="article-text">
        No s&eacute; si viste la entrevista que le hizo esta semana Aimar Bretos al Gran Wyoming. Mi amigo Chechu &mdash;es su verdadero nombre&mdash; <a href="https://www.eldiario.es/vertele/videos/wyoming-denuncia-la-noche-de-aimar-hace-poco-fue-agredido-calle-por-ser-rojo-fueron-tres-gilipollas_7_13217188.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se atrevi&oacute; a hablar</a> del precio que paga cualquier persona conocida y de izquierdas en el Madrid de la libertad. &ldquo;Yo iba por la calle y &lsquo;eh, hijoputa, rojo&rsquo;. Me volv&iacute; y les dije &lsquo;&iquest;Qu&eacute; pasa? &iquest;Cu&aacute;l es el problema?&rsquo;. Y me calzaron una hostia, me dieron la vuelta a la cabeza&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al Wyoming lo sucedido le avergonz&oacute;: &ldquo;Lo ocult&eacute;. Dije que hab&iacute;a sido jugando al baloncesto, que me hab&iacute;an dado un codazo. Porque no quer&iacute;a mostrarlo&rdquo;. Fue la m&aacute;s grave, pero tampoco la primera ocasi&oacute;n en la que unos desconocidos le acosaban por la calle. No fue un episodio aislado.
    </p><p class="article-text">
        Lo que le ocurre a Chechu &mdash;que es tambi&eacute;n una persona, no solo un personaje de televisi&oacute;n&mdash; no es una excepci&oacute;n. Cualquiera m&iacute;nimamente famoso y que defienda ideas progresistas lo sabe bien. Pol&iacute;ticos, presentadores, periodistas, actores... El acoso en la calle, el insulto, el momento en el que alguien decide que tu cara conocida es una invitaci&oacute;n a ajustar cuentas. Es algo que tambi&eacute;n me pasa a m&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Por suerte, a&uacute;n no me he llevado ning&uacute;n pu&ntilde;etazo. No descarto que alg&uacute;n d&iacute;a pueda ocurrir. Me pasa casi cada semana. Siempre hay un energ&uacute;meno que se cree con el derecho a increparme: a lanzar todo el odio que siente contra las personas como yo.
    </p><p class="article-text">
        Una de las &uacute;ltimas veces me ocurri&oacute; en un tanatorio. Incluso en un sitio as&iacute;. Iba a despedirme de Sol Gallego-D&iacute;az, a abrazarme con sus amigos y compartir su dolor. Me confund&iacute; de pasillo y un hombre &mdash;siempre es un hombre&mdash; se acerc&oacute; para insultarme. Como siempre, no respond&iacute;. Simplemente me alej&eacute; de all&iacute;. Intentando entender qu&eacute; pasa por la cabeza de alguien que va a enterrar a un ser querido y decide que es el momento perfecto para acosar a otro ser humano en el mismo trance que &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Hace unos a&ntilde;os, con mi habitual optimismo, sol&iacute;a argumentar que el odio de las redes sociales es algo que se queda all&iacute;. &ldquo;Si la realidad fuera igual que Twitter&rdquo; &mdash;dec&iacute;a entonces&mdash; &ldquo;yo no podr&iacute;a salir de casa de la cantidad de gente que me insulta&rdquo;. Qu&eacute; equivocado estaba.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hoy intento no pasear por Madrid en seg&uacute;n qu&eacute; barrios, o a seg&uacute;n qu&eacute; horas. Eleg&iacute; el piso donde vivo mirando los mapas de voto que publicamos en elDiario.es, buscando una zona donde la ultraderecha tuviera poco apoyo. Huyo de las aglomeraciones porque es una cuesti&oacute;n estad&iacute;stica: siempre hay un imb&eacute;cil por cada mil. Evito mirar a los ojos a la gente con la que me cruzo. Nunca me detengo a discutir.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hasta el a&ntilde;o 2020 apenas me pasaba. Es algo que solo me ocurre en Madrid, incluso cuando estoy con mis hijos. La pandemia fue un punto de inflexi&oacute;n. Desde entonces, cada a&ntilde;o ha ido a peor. Siguen siendo muchas m&aacute;s las personas que se me acercan cari&ntilde;osas, a felicitarme por elDiario.es o agradecerme mi trabajo. Pero cada vez el acoso es m&aacute;s habitual.
    </p><p class="article-text">
        Ese odio no nace por casualidad. Hay quien lo siembra, quien se beneficia de esta deshumanizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Esta semana, <a href="https://www.eldiario.es/politica/congreso-abre-via-expulsar-agitadores-vito-quiles-bertrand-ndongo-manera-permanente_1_13219336.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Congreso de los Diputados ha decidido retirar la acreditaci&oacute;n a Vito Quiles y Bertrand Ndongo</a>. Es una decisi&oacute;n tomada tras varias denuncias. Entre otras, la de la <a href="http://www.periodistasparlamentarios.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Asociaci&oacute;n de Periodistas Parlamentarios</a>, donde est&aacute;n representados profesionales de la pr&aacute;ctica totalidad de los medios de comunicaci&oacute;n, de todo el espectro ideol&oacute;gico. No hay una sola organizaci&oacute;n profesional &mdash;<a href="https://www.servimedia.es/noticias/fape-apm-asociacion-periodistas-parlamentarios-rechazan-vito-quiles-acabo-fiesta-ejerza-periodista-camaras/1410180497" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ni la APM, ni la FAPE</a>&mdash; que respalde a quienes el PP y Vox llaman &ldquo;periodistas cr&iacute;ticos&rdquo;. Son activistas ultras que viven de algo distinto: el acoso y la desinformaci&oacute;n. Malas copias de los agitadores que invent&oacute; el trumpismo en EEUU.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos meses, me he cruzado con los dos. El pasado oto&ntilde;o Bertrand Ndongo me acos&oacute; por la calle, frente al Congreso de los Diputados. Me persigui&oacute; al grito de &ldquo;felador de Pedro S&aacute;nchez&rdquo; hasta que pude montarme en un taxi. Su m&eacute;todo consiste en insultarte a gritos, a escasos cent&iacute;metros de tu cara, a la espera de que cometas un error y caigas en su provocaci&oacute;n. Por supuesto, en su v&iacute;deo solo saldr&aacute; tu respuesta: no el acoso anterior.
    </p><p class="article-text">
        Vito Quiles tambi&eacute;n me grab&oacute; hace pocas semanas. Fue a la salida del programa especial por <a href="https://www.eldiario.es/vertele/noticias/asi-sera-especial-el-intermedio-20-anos-lasexta-fuera-plato-descubriendo-verdadero-wyoming_1_13147706.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el 20 aniversario de &lsquo;El Intermedio&rsquo;</a>, que se emiti&oacute; en directo desde el Florida Park: una sala en el parque del Retiro, en Madrid. El equipo de &lsquo;El Intermedio&rsquo; invit&oacute; como p&uacute;blico a todo tipo de personas que hemos colaborado a lo largo de la historia con este programa: cineastas, pol&iacute;ticos, activistas, cient&iacute;ficos, m&uacute;sicos, periodistas&hellip;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El programa dur&oacute; m&aacute;s de dos horas y termin&oacute; cerca de la medianoche. Vito Quiles estaba esperando en la puerta y lo present&oacute; como &ldquo;una fiesta de pol&iacute;ticos que acab&oacute; de madrugada&rdquo;. &ldquo;Los espa&ntilde;oles asfixiados pero ellos de parranda&rdquo;, tuite&oacute;. En ning&uacute;n momento del v&iacute;deo que difundi&oacute; en redes explic&oacute; por qu&eacute; est&aacute;bamos all&iacute;, como si fuera una juerga secreta entre pol&iacute;ticos de izquierda y periodistas como yo, en vez de un programa de televisi&oacute;n. Me pregunt&oacute; &mdash;no le respond&iacute;&mdash; si hab&iacute;amos comido caviar o langosta, o si hab&iacute;amos bebido champagne. Obviamente solo sal&iacute;amos en su v&iacute;deo aquellas personas que sirvieran para su manipulaci&oacute;n. Santiago Segura estuvo tambi&eacute;n en el programa; habl&eacute; un rato con &eacute;l esa noche, fue agradable la conversaci&oacute;n. Pero al director de Torrente &mdash;donde Vito Quiles tiene un cameo&mdash; no le acos&oacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Vito Quiles estaba acreditado en el Congreso por EDATV. Bertrand Ndongo, por Periodista Digital. Ambos pseudo medios, los que pagan a estos dos agitadores, tienen audiencias irrelevantes, pero reciben una generosa financiaci&oacute;n p&uacute;blica de autonom&iacute;as y ayuntamientos gobernados por el PP y Vox.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ni Quiles ni Ndongo son la causa principal de este clima de odio; no son tan importantes. Son apenas un engranaje, uno menor. Su salida del Congreso no acabar&aacute; con este discurso que est&aacute; envenenando a la sociedad. Los principales vendedores de odio son quienes est&aacute;n detr&aacute;s de este frente de choque, de los camorristas que se ocupan del acoso m&aacute;s vulgar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qui&eacute;n gana con el odio? Las plataformas de redes sociales, cuyos algoritmos est&aacute;n programados para premiar lo emocional, no la racionalidad. Su negocio consiste en capturar la atenci&oacute;n y este tipo de v&iacute;deos, llenos de manipulaciones y mentiras, son un contenido muy rentable, muy viral. Que Elon Musk sea ahora el due&ntilde;o de X &mdash;antes Twitter&mdash; ha acentuado a&uacute;n m&aacute;s una din&aacute;mica que ya exist&iacute;a con anterioridad.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qui&eacute;n gana con el odio? Algunos partidos, como el PP y Vox, han encontrado en la polarizaci&oacute;n su combustible electoral. Antes lo llam&aacute;bamos crispaci&oacute;n: consiste en que el ambiente pol&iacute;tico sea irrespirable cuando ellos no gobiernan y as&iacute; provocar la abstenci&oacute;n de la izquierda. Es lo mismo de siempre, pero con un altavoz mucho mayor.
    </p><p class="article-text">
        Feij&oacute;o lleg&oacute; a Madrid prometiendo una &ldquo;pol&iacute;tica para adultos&rdquo;. Ahora sus portavoces defienden a Vito Quiles, al que tambi&eacute;n invitaron al cierre de la campa&ntilde;a electoral en Arag&oacute;n. Todo para ver si rascaban cuatro votos mal contados al partido de Abascal, algo que ni siquiera lograron.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Que todo esto ocurra especialmente en Madrid tampoco es casual. Isabel D&iacute;az Ayuso es la reina en este carnaval: la verdadera lideresa de la ultraderecha nacional. Un d&iacute;a ataca sin piedad y al siguiente se victimiza sin rubor. La presidenta que llama &ldquo;narcoestado&rdquo; a &ldquo;M&eacute;jico&rdquo; &mdash;con jota, como ella lo escribe&mdash; y luego se inventa que la quer&iacute;an asesinar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En esta din&aacute;mica del odio, una parte de la izquierda tambi&eacute;n ha tenido su cuota de responsabilidad. Fen&oacute;menos como los escraches de 2013 &mdash;un acoso menor al lado de lo que ha llegado despu&eacute;s&mdash; sirvieron para justificar la espiral de violencia de la extrema derecha. Entre todos los esl&oacute;ganes que peor han envejecido del 15-M est&aacute; aquel de &ldquo;el miedo va a cambiar de bando&rdquo;. Nunca cambiar&aacute;. Porque nadie en Espa&ntilde;a ha ganado a la extrema derecha en el campo de juego del miedo, la violencia o la intimidaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La soluci&oacute;n no es que otro Vito Quiles pero de izquierdas persiga a los l&iacute;deres de la derecha. Es plantarse ante el odio, denunciarlo, comprender sus mecanismos y alejarse de &eacute;l. No caer en su provocaci&oacute;n. No convertirte en alguien peor.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por eso tambi&eacute;n importa lo que hizo el Gran Wyoming esta semana. El hecho de contar p&uacute;blicamente la agresi&oacute;n. Entiendo su silencio previo, o que mintiera a sus amigos por verg&uuml;enza. Lo que sentimos quienes sufrimos este acoso en las calles de Madrid se llama miedo. Nadie se acostumbra del todo a vivir as&iacute;. Tampoco yo. Pero el primer paso para vencer el miedo es ponerle nombre. Es lo que hizo Chechu. Es lo que hoy he querido hacer yo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio Escolar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/el-boletin-del-director/negocio-odio_132_13225865.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 16 May 2026 07:09:45 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/47e707c3-7f03-4f80-9615-a30701b14ff6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="739197" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/47e707c3-7f03-4f80-9615-a30701b14ff6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="739197" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El negocio del odio]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/47e707c3-7f03-4f80-9615-a30701b14ff6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Periodismo,Extrema derecha,Acoso,Congreso de los Diputados,Política]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lo que significa ser periodista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/significa-periodista_129_13190285.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d7d19bc4-c4a7-45e6-8a6b-a2050937381a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lo que significa ser periodista"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los periodistas escriben crónicas o análisis sobre hechos. Este agitador no escribe nada, aparece. Y con su cuerpo performa el mensaje. No lo formula, lo encarna: se planta ante la esposa del presidente del Gobierno para con ello decir que ese cuerpo es acosable</p><p class="subtitle">Feijóo, sobre la agresión de Vito Quiles denunciada por Begoña Gómez: “¿Quiénes son los que han tenido alguna actitud violenta?”</p></div><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil saber exactamente cu&aacute;ndo cambia una palabra. Pero cuando ocurre en pol&iacute;tica hay que estar atentos, porque casi siempre un desplazamiento sem&aacute;ntico conlleva una nueva legitimaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo he pensado a prop&oacute;sito <a href="https://www.eldiario.es/politica/begona-gomez-denunciara-vito-quiles-agresion-impedirle-salir-bar_1_13182690.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">del acoso de Vito Quiles a Bego&ntilde;a G&oacute;mez en una cafeter&iacute;a de Las Rozas</a> (Madrid) ocurrido el mi&eacute;rcoles: no fue periodismo, sino pol&iacute;tica performativa, a la que ya nos tiene acostumbrados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los periodistas escriben cr&oacute;nicas o an&aacute;lisis sobre hechos. Este agitador no escribe nada, aparece. Y con su cuerpo performa el mensaje. No lo formula, lo encarna: se planta ante la esposa del presidente del Gobierno para con ello decir que ese cuerpo es acosable. No todos los cuerpos lo son, es importante distinguir: por eso no hostiga a la mujer de Feij&oacute;o ni boicotea las ruedas de prensa de Miguel Tellado.
    </p><p class="article-text">
        Ah, Tellado. Precisamente el portavoz del PP, preguntado por el asunto, afirma: &ldquo;Yo he visto unas im&aacute;genes donde creo intuir que el agredido es un periodista&rdquo;. Quiles est&aacute; procesado por calumnias y se le piden nueve a&ntilde;os de prisi&oacute;n en el caso de Facua. En otro proceso, le piden dos a&ntilde;os por atentar contra la dignidad de una mujer con discapacidad intelectual. El Congreso est&aacute; tramitando su expulsi&oacute;n por cinco infracciones graves. Pero para Tellado, &ldquo;el agredido es un periodista&rdquo;. Sin m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Lo importante no es el verbo &ldquo;agredir&rdquo;, aunque lo parezca. La clave est&aacute; en que lo llama &ldquo;periodista&rdquo;. Es el tipo de desplazamiento sem&aacute;ntico que V&iacute;ctor Klemperer document&oacute; en numerosas palabras en la Alemania de los a&ntilde;os 30. Sin esos movimientos de legitimaci&oacute;n del PP, Quiles ser&iacute;a poca cosa, un <em>bro</em> cualquiera de las redes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al equiparar su agresi&oacute;n con el trabajo de un periodista, est&aacute; diciendo que esa profesi&oacute;n incluye hostigar, c&aacute;mara en mano, a figuras de la izquierda. El significado de &ldquo;periodista inc&oacute;modo&rdquo; se desplaza tambi&eacute;n. La incomodidad ya no es intelectual, sino f&iacute;sica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;l sube a sus redes im&aacute;genes de sus hostigamientos a cuerpos acosables. Las mentes lo procesan como bazofia porque todo sucede en un ecosistema informativo roto. Gran parte de la industria del periodismo hace entretenimiento y otra parte fabrica distracciones. El acto performativo de Quiles incumple la deontolog&iacute;a period&iacute;stica, pero no las normas de las redes. Eso s&iacute;, necesitan la legitimaci&oacute;n externa. Tellado se la da. Esa es la pendiente por la que se resbala el PP.
    </p><p class="article-text">
        Klemperer anot&oacute; desplazamientos sem&aacute;nticos de numerosos vocablos, por ejemplo &ldquo;fan&aacute;tico&rdquo;. Se convirti&oacute; en una palabra con connotaciones positivas, no gracias a un decreto del fil&oacute;logo Goebbels, sino porque fue apareciendo en contextos positivos: en una esquela, en la invitaci&oacute;n a un evento. El colmo, se&ntilde;ala Klemperer, fue cuando Goebbels habl&oacute; de &ldquo;fanatismo feroz&rdquo;, como si hubiera un &ldquo;fanatismo d&oacute;cil&rdquo;. Si necesitas adjetivar el fanatismo como &ldquo;feroz&rdquo; es porque su significado ya se ha vuelto neutro o positivo.
    </p><p class="article-text">
        Tellado no es Goebbels, quiero dejarlo claro. Pero Klemperer vuelve a estar vigente porque nos ofreci&oacute; un m&eacute;todo para analizar c&oacute;mo el lenguaje va instalando cambios inadvertidos en nuestra visi&oacute;n del mundo. La democracia a&uacute;n tiene anticuerpos para defenderse del desbordamiento constante de los l&iacute;mites f&iacute;sicos en pol&iacute;tica. Pero me llama la atenci&oacute;n que nadie en el PP est&eacute; leyendo a Klemperer. H&aacute;ganlo: ver&aacute;n que algunos juegan con fuego. Y arriesgan demasiado.
    </p><p class="article-text">
        Tal vez un d&iacute;a hablemos con naturalidad de &ldquo;periodismo pac&iacute;fico&rdquo;, porque ya no podamos dar por sentado que las armas de los informadores son dial&eacute;cticas y no f&iacute;sicas. <em>Fanatisch</em> se import&oacute; al alem&aacute;n desde el franc&eacute;s <em>fanatique</em> durante la Ilustraci&oacute;n: describ&iacute;a a quien se comportaba fuera de la raz&oacute;n, sin control. Cuando el nazismo consigui&oacute; convertirla en una palabra positiva, logr&oacute; cancelar tambi&eacute;n la censura social a la conducta irracional. El desplazamiento de &ldquo;periodista&rdquo; no s&oacute;lo normaliza la agresi&oacute;n, sino que desarbola la profesi&oacute;n y encanalla a&uacute;n m&aacute;s la pol&iacute;tica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Irene Lozano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/significa-periodista_129_13190285.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 May 2026 19:53:08 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d7d19bc4-c4a7-45e6-8a6b-a2050937381a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="7321971" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d7d19bc4-c4a7-45e6-8a6b-a2050937381a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="7321971" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Lo que significa ser periodista]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d7d19bc4-c4a7-45e6-8a6b-a2050937381a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Periodismo,Periodistas,Vito Quiles,Miguel Tellado,Nazismo,Propaganda,Alberto Núñez Feijóo,Begoña Gómez,Acoso]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Queipo de Llano también fue “periodista”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/queipo-llano-periodista_129_13190378.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/50309084-df79-4546-b11c-f828972db94f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Queipo de Llano también fue “periodista”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Al PP se le pasará la condescendencia, la equidistancia y la connivencia cuando comience a haber tipos, porque pasará tarde o temprano, que acosen a la mujer de Feijóo en su alojamiento humilde en El Viso o a la puerta de su chalé en Moaña que invade espacio público</p></div><p class="article-text">
        Llevar un tel&eacute;fono con un soporte del Temu no te convierte en periodista. Un nazi con un m&oacute;vil y un micr&oacute;fono sigue siendo un nazi. Incluso un periodista titulado que se comporta como un acosador y est&aacute; a sueldo de un partido tampoco hace periodismo. Entender cuestiones b&aacute;sicas es dif&iacute;cil en un tiempo de antiintelectualismo en el que mucha gente no es capaz de atender un v&iacute;deo de m&aacute;s veinte segundos, donde no se distingue opini&oacute;n e informaci&oacute;n y el l&iacute;der de la extrema derecha colapsa cuando le piden que explique qu&eacute; es ser espa&ntilde;ol y te manda a la universidad para que te den respuestas. Los personajes que acuden a acosar a personajes p&uacute;blicos en su esfera privada, en sus domicilios o los abordan por la calle para insultarlos hacen tanto periodismo como el fascista Queipo de Llano <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/queipo-llano-dixit-palabras-justificaron-atrocidades_1_9669714.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuando usaba los micr&oacute;fonos de Radio Sevilla para amenazar a las mujeres de republicanos con violaciones por parte de la Guardia Mora</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al PP se le pasar&aacute; la condescendencia, la equidistancia y la connivencia cuando comience a haber tipos, porque pasar&aacute; tarde o temprano, que acosen a la mujer de Feij&oacute;o en su alojamiento humilde en El Viso o a <a href="https://www.eldiario.es/galicia/razones-impediran-feijoo-mantener-puerta-azul-chale-playa_1_12055660.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la puerta de su chal&eacute; en Moa&ntilde;a que invade espacio p&uacute;blico</a>. El PP justifica la invasi&oacute;n de la esfera privada de sus adversarios pol&iacute;ticos porque considera que le beneficia pol&iacute;ticamente y porque se saben con el manejo de las esferas de poder que pueden sancionar ese comportamiento penalmente. Son muchos Peinados protegiendo el cortijo. Sus escuadristas con micr&oacute;fono tendr&aacute;n que hacer sangrar para ganarse una sanci&oacute;n mientras que un hipot&eacute;tico equivalente en el bando contrario acabar&iacute;a en la Audiencia Nacional con una causa por terrorismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/politica/ayuso-pareja-viven-piso-millon-euros-208-metros-compro-fraude-fiscal_1_11000749.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El &aacute;tico de Isabel D&iacute;az Ayuso</a>, que ha sido pagado con las comisiones de su novio con Quir&oacute;n y con el reconocido fraude fiscal v&iacute;a abogado, tiene una gestapillo con cargo al erario p&uacute;blico que informa a Miguel &Aacute;ngel Rodr&iacute;guez cada vez que un periodista, de verdad, se aproxima por all&iacute; para investigar los chanchullos de Quironesa y consorte. Nunca jam&aacute;s se ha visto a nadie acosando al novio en la puerta de su casa, ni se han grabado v&iacute;deos en el acceso de su domicilio ni se ha abordado a la lideresa en su &aacute;mbito privado. Si siguen tensando la cuerda acosando a los adversarios pol&iacute;ticos, financiando a los camisas negras de redes sociales y subvencionando sus libelos es cuesti&oacute;n de tiempo que alguien vea una oportunidad de negocio en hacer lo mismo con Ayuso, Abascal, Feij&oacute;o o comience a ir a la casa de Quiles, que todos sus enemigos ya tienen localizada hace mucho tiempo. Acabar&aacute;n teniendo lo que realizan a los dem&aacute;s. La paciencia acaba agot&aacute;ndose.
    </p><p class="article-text">
        Los periodistas de verdad no participar&aacute;n en ese espect&aacute;culo grotesco de acoso, intimidaci&oacute;n y violencia pol&iacute;tica, pero ser&iacute;a una buena noticia que empezara a haber las mismas pr&aacute;cticas contra l&iacute;deres del PP y Vox, periodistas de derechas y extrema derecha y presentadores de programas de Telemadrid por parte de unos cu&aacute;ntos miembros del Black Block para que den un paso atr&aacute;s y comprendan que existen ciertos comportamientos que en una democracia sana son inaceptables. Lamentablemente, la reacci&oacute;n solo lo entiende cuando lo sufre.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La violencia pol&iacute;tica que el PP y Vox usan con mediaci&oacute;n interpuesta a trav&eacute;s de personajes tan limitados acabar&aacute; en desgracia. Estos tipos no son conscientes de que es cuesti&oacute;n de tiempo que crucen una l&iacute;nea roja que acabe con ellos en la c&aacute;rcel o agredidos por alguien con la mecha m&aacute;s corta o por alg&uacute;n escolta que s&iacute; cumpla con sus obligaciones de protecci&oacute;n. Hay que ser muy listo para manejar los l&iacute;mites de la impunidad que estos parapropagandistas creen tener, y es dif&iacute;cil encontrar personajes m&aacute;s limitados intelectualmente que Quiles o Ndongo. Acabar&aacute;n pisando el palito y se los dejar&aacute; vendidos por parte de aquellos que ahora quedan a comer en el Senado con estos espa&ntilde;oles de segunda categor&iacute;a para quienes les usan como carnaza. Es una historia muchas veces vista antes. Se gozar&aacute; cuando suceda.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Maestre]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/queipo-llano-periodista_129_13190378.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 May 2026 19:53:07 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/50309084-df79-4546-b11c-f828972db94f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2321822" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/50309084-df79-4546-b11c-f828972db94f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2321822" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Queipo de Llano también fue “periodista”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/50309084-df79-4546-b11c-f828972db94f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Queipo de Llano,Vito Quiles,Isabel Díaz Ayuso,Propaganda,PP - Partido Popular,Vox,Acoso]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["El acoso online no es un problema digital, sino de convivencia", concluye un informe de la EHU sobre bullying]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/acoso-online-no-problema-digital-convivencia-concluye-informe-ehu-bullying_1_13189572.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ff7b627f-8cbd-433e-8e98-cfc897ab6d2d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;El acoso online no es un problema digital, sino de convivencia&quot;, concluye un informe de la EHU sobre bullying"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un 36,1% de chicas y un 22,1% de chicos de 15 a 16 años afirma haber sido víctima de algún episodio de acoso cara a cara, según detalla el informe EU Kids Online, con participación destacada de la Euskal Herriko Unibertsitatea (EHU) a través de la investigadora Maialen Garmendia</p><p class="subtitle">Cómo acompañar las infancias trans en el sistema educativo vasco: del bullying al espacio seguro
</p></div><p class="article-text">
        M&aacute;s de la mitad de los adolescentes han estado expuestos a discursos de odio, un porcentaje que alcanza el 77% entre quienes tienen 15 y 16 a&ntilde;os. Adem&aacute;s, un 36,1% de chicas y un 22,1% de chicos de 15 a 16 a&ntilde;os afirma haber sido v&iacute;ctima de alg&uacute;n episodio de acoso cara a cara, &ldquo;lo que evidencia la magnitud de un fen&oacute;meno que combina espacios f&iacute;sicos y digitales&rdquo;, seg&uacute;n detalla el informe EU Kids Online, con participaci&oacute;n destacada de la Euskal Herriko Unibertsitatea (EHU) a trav&eacute;s de Maialen Garmendia, doctora en Ciencias Pol&iacute;ticas y Sociolog&iacute;a y Profesora Titular de Universidad en la Facultad de Educaci&oacute;n, Filosof&iacute;a y Antropolog&iacute;a de la EHU. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El acoso online tiene su origen en casi todos los casos en el acoso cara a cara, y nace como una extensi&oacute;n de este perpetrado mayoritariamente en las aulas. No se trata solo de un problema digital, sino de convivencia, sobre el que hay que formar y apoyar a toda la comunidad escolar y a las familias&rdquo;, reconoce Garmendia.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n, en la que han participado 2.596 menores de 10 a 16 a&ntilde;os en Espa&ntilde;a y ha sido cofinanciada por la Uni&oacute;n Europea y coordinado por el Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE), tambi&eacute;n destaca que uno de cada tres escolares afirma haber visto contenidos potencialmente perjudiciales &mdash;desde teor&iacute;as conspirativas hasta retos peligrosos&mdash; y cerca de uno de cada cinco reconoce enfrentarse a experiencias negativas en la red al menos una vez al mes. &ldquo;Seis de cada diez ni&ntilde;os no saben verificar si una informaci&oacute;n es falsa o un sitio web es confiable&rdquo;, advierte Garmendia, en un contexto marcado por la proliferaci&oacute;n de discursos de odio y desinformaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Sobre el uso de las pantallas, el estudio recalca que el 70% utiliza el smartphone a diario y uno de cada cinco lo hace incluso despu&eacute;s de acostarse. Entre las actividades m&aacute;s habituales destacan escuchar m&uacute;sica (75%), ver v&iacute;deos en redes sociales (59,3%) y consumir contenidos en streaming (54%), cifras que aumentan entre los 13 y los 16 a&ntilde;os. En cuanto al uso de la inteligencia artificial en el &aacute;mbito educativo, la investigaci&oacute;n sostiene que uno de cada tres menores la emplea para resumir o explicar textos y uno de cada cuatro para redactar trabajos escolares. Adem&aacute;s, la mitad recurre a internet a diario para hacer los deberes.
    </p><p class="article-text">
        Ante este escenario, la investigadora subraya la necesidad de &ldquo;reforzar las competencias digitales cr&iacute;ticas&rdquo; y reclama un mayor &ldquo;compromiso de las plataformas en la moderaci&oacute;n de contenidos&rdquo;. &ldquo;La falta de control facilita la difusi&oacute;n de mensajes da&ntilde;inos y evidencia la necesidad de avanzar hacia entornos digitales m&aacute;s seguros, especialmente para la infancia&rdquo;, advierte Garmendia. 
    </p><p class="article-text">
        EU Kids Online es una red europea de investigaci&oacute;n que busca mejorar el conocimiento sobre las oportunidades, riesgos, competencias digitales y bienestar de la infancia y la adolescencia en Europa. Actualmente, la red est&aacute; formada por equipos de investigaci&oacute;n de 34 pa&iacute;ses, emplea metodolog&iacute;as comparativas y enfoques emp&iacute;ricos rigurosos para comprender las experiencias digitales de los ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes, y de sus familias. Sus trabajos, basado en las evidencias cient&iacute;ficas acumuladas durante m&aacute;s de 15 a&ntilde;os, tienen incidencia muy relevante en el desarrollo de pol&iacute;ticas de seguridad en internet en la UE. EUKids Online Spain est&aacute; compuesto por investigadoras e investigadores de la EHU, y es un grupo de investigaci&oacute;n consolidado reconocido por el Gobierno vasco y la universidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maialen Ferreira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/acoso-online-no-problema-digital-convivencia-concluye-informe-ehu-bullying_1_13189572.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 May 2026 19:45:58 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ff7b627f-8cbd-433e-8e98-cfc897ab6d2d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="337200" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ff7b627f-8cbd-433e-8e98-cfc897ab6d2d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="337200" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA["El acoso online no es un problema digital, sino de convivencia", concluye un informe de la EHU sobre bullying]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ff7b627f-8cbd-433e-8e98-cfc897ab6d2d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Bizkaia,Gipuzkoa,Álava,Acoso,Acoso escolar,Internet,seguridad en internet,Digitalización,Violencia,Menores,Adolescentes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un docente condenado por acoso a un exalumno pone en jaque a un colegio de 500 alumnos en Mallorca: "El centro ha dejado de ser seguro"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/docente-condenado-acoso-exalumno-pone-jaque-colegio-500-alumnos-mallorca-centro-dejado-seguro_1_13176372.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/57a4d9a6-a341-4a5c-8e80-b535a3b08d96_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un docente condenado por acoso a un exalumno pone en jaque a un colegio de 500 alumnos en Mallorca: &quot;El centro ha dejado de ser seguro&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No es la primera vez que se desencadena una movilización de familias a raíz de la presencia de este profesor, quien fue sentenciado a un año de cárcel y al pago de 6.000 euros de indemnización. La resolución, sin embargo, no lo inhabilitó </p><p class="subtitle">La huelga de padres y alumnos contra la reincorporación de un profesor condenado por acoso a un exalumno
</p></div><p class="article-text">
        La comunidad educativa del CEIP Son Pis&agrave;, en Palma, vive desde la semana pasada una situaci&oacute;n sin precedentes. La incorporaci&oacute;n de un <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/huelga-padres-alumnos-reincorporacion-profesor-condenado-acoso-exalumno_1_11917724.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">profesor interino con una sentencia firme por acoso a un menor </a>ha desencadenado una huelga de familias que ha llegado a superar el 60% de seguimiento y mantiene todav&iacute;a a cerca de la mitad del alumnado fuera de las aulas. &ldquo;El colegio ha dejado de ser un lugar seguro&rdquo;, asevera Miguel Palou, uno de los progenitores.  
    </p><p class="article-text">
        La protesta comenz&oacute; tras conocerse que el docente, Miquel Rold&aacute;n, se incorporar&iacute;a como sustituto en una clase de primaria. El profesor fue sentenciado a un a&ntilde;o de c&aacute;rcel y al pago de 6.000 euros de indemnizaci&oacute;n&nbsp;por acosar a un exalumno y su presencia ya hab&iacute;a desencadenado movilizaciones en otros colegios. La resoluci&oacute;n judicial no lo inhabilit&oacute;. elDiario.es se ha puesto en contacto con Rold&aacute;n, quien se remite a las manifestaciones que recientemente hizo p&uacute;blicas en redes sociales, donde defiende su posici&oacute;n y cuestiona el relato que sostiene la protesta. &ldquo;Mi caso no es medi&aacute;tico por la gravedad de los hechos, sino por la gravedad de los bulos que lo rodean&rdquo;, asevera.
    </p><p class="article-text">
        Mientras el malestar crece entre las familias, la Conselleria de Educaci&oacute;n afirma que su margen de actuaci&oacute;n es limitado. El titular de este departamento, Antoni Vera, se&ntilde;ala que la administraci&oacute;n auton&oacute;mica no puede apartar al docente y que la clave est&aacute; en el marco legal estatal. El profesor, recuerda, no est&aacute; inhabilitado, lo que impide tomar medidas disciplinarias o administrativas contra &eacute;l. &ldquo;Mis competencias acaban cuando comienza la ley estatal&rdquo;, espet&oacute; el conseller durante el pleno celebrado el pasado martes en el Parlament balear, derivando responsabilidades al Gobierno central, al que urge a modificar la legislaci&oacute;n vigente para impedir que casos como este vuelvan a repetirse. elDiario.es se ha puesto en contacto con el Ministerio de Educaci&oacute;n para confirmar el margen de actuaci&oacute;n de las autonom&iacute;as en este tipo de casos, pero no ha obtenido respuesta hasta el momento de la publicaci&oacute;n de este reportaje.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/23444983-a6cb-41bd-b662-dd782be09841_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/23444983-a6cb-41bd-b662-dd782be09841_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/23444983-a6cb-41bd-b662-dd782be09841_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/23444983-a6cb-41bd-b662-dd782be09841_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/23444983-a6cb-41bd-b662-dd782be09841_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/23444983-a6cb-41bd-b662-dd782be09841_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/23444983-a6cb-41bd-b662-dd782be09841_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Miguel Palou y Marina Covas, padres y representantes de las familias del CEIP Son Pisà"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Miguel Palou y Marina Covas, padres y representantes de las familias del CEIP Son Pisà                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Ninguna respuesta clara&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        En el exterior del colegio, la escena refleja la fractura que atraviesa la comunidad educativa: mochilas que no cruzan la puerta, grupos de familias que se organizan y carteles que recuerdan la ausencia de decenas de alumnos. Es el ambiente que se respira y se respiraba la tarde del pasado martes. Acaba de llevarse a cabo una reuni&oacute;n con la directora de la Oficina Balear de la Infancia y la Adolescencia (OBIA), Esther Balaguer, en la que, lamentan las familias, no obtuvieron &ldquo;ninguna respuesta clara&rdquo;. Ante la previsi&oacute;n de que el docente contin&uacute;e en el centro, decidieron mantener la huelga de forma indefinida.
    </p><p class="article-text">
        La participaci&oacute;n en el paro, no obstante, empieza a acusar el desgaste de los d&iacute;as. Las dificultades para conciliar han reducido el seguimiento hasta situarlo en torno al 48% en algunas jornadas, aunque el malestar se mantiene intacto. Las familias dan por hecho la continuidad del profesor, quien cubre una baja, y han decidido dar un paso m&aacute;s: llevar el caso al Defensor del Pueblo al considerar que se podr&iacute;an estar vulnerando los derechos de los menores. Mientras tanto, preparan nuevas acciones de protesta, como una sentada en las inmediaciones del centro, en un pulso que, lejos de apagarse, amenaza con cronificarse.
    </p><p class="article-text">
        La huelga en el CEIP Son Pis&agrave; no fue inicialmente una convocatoria organizada, sino una reacci&oacute;n inmediata de las familias ante la llegada del docente. &ldquo;El primer d&iacute;a fue de manera espont&aacute;nea, por miedo&rdquo;, explica Palou, vocal de la Asociaci&oacute;n de Padres y Madres (Apima) del colegio, en declaraciones a este peri&oacute;dico. Ese temor se tradujo en cifras: al d&iacute;a siguiente de la incorporaci&oacute;n del profesor, cerca del 40% del alumnado no acudi&oacute; a clase en un gesto que anticipaba la magnitud del conflicto. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6d8595b9-0eb9-451a-9b5d-5430d92a00a4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6d8595b9-0eb9-451a-9b5d-5430d92a00a4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6d8595b9-0eb9-451a-9b5d-5430d92a00a4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6d8595b9-0eb9-451a-9b5d-5430d92a00a4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6d8595b9-0eb9-451a-9b5d-5430d92a00a4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6d8595b9-0eb9-451a-9b5d-5430d92a00a4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6d8595b9-0eb9-451a-9b5d-5430d92a00a4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Uno de los carteles colgados en las verjas del colegio"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Uno de los carteles colgados en las verjas del colegio                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Miedo y nerviosismo</strong></h2><p class="article-text">
        Marina Covas, tambi&eacute;n representante de los padres y madres, detalla c&oacute;mo se produjo ese primer punto de inflexi&oacute;n. &ldquo;Las familias estaban muy asustadas&rdquo;, se&ntilde;ala. A partir de ah&iacute;, la reacci&oacute;n fue r&aacute;pida: &ldquo;El mismo mi&eacute;rcoles [de la semana pasada] hicimos una reuni&oacute;n con unas 200 familias y se decidi&oacute; hacer huelga, o sea, no llevar a los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as a clase&rdquo;. El seguimiento creci&oacute; en cuesti&oacute;n de d&iacute;as hasta superar el 60% en un centro con cerca de 500 alumnos. Sin embargo, la protesta convive con dificultades pr&aacute;cticas: &ldquo;Muchas familias no tienen posibilidad de conciliaci&oacute;n. Nos apoyan, pero no la han podido hacer de otra manera&rdquo;, apunta Marina.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de las cifras, la percepci&oacute;n de inseguridad se ha convertido en el eje del conflicto. &ldquo;Al final, las familias tienen miedo. Los ni&ntilde;os tienen miedo. Estamos privando a nuestros hijos de su derecho a la educaci&oacute;n&rdquo;, subraya Palou. Ese clima, asegura, hace inviable la normalidad educativa: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo puede un maestro ejercer su profesi&oacute;n si los ni&ntilde;os est&aacute;n as&iacute;? Al final, lo que est&aacute; pasando en nuestro centro es que &eacute;l [en referencia al docente] genera miedo y nerviosismo, con lo cual se corta el funcionamiento normal del colegio&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1da2ec4a-9bfd-4d8f-abe5-7aeb68412052_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1da2ec4a-9bfd-4d8f-abe5-7aeb68412052_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1da2ec4a-9bfd-4d8f-abe5-7aeb68412052_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1da2ec4a-9bfd-4d8f-abe5-7aeb68412052_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1da2ec4a-9bfd-4d8f-abe5-7aeb68412052_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1da2ec4a-9bfd-4d8f-abe5-7aeb68412052_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1da2ec4a-9bfd-4d8f-abe5-7aeb68412052_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Camisetas en apoyo a los alumnos"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Camisetas en apoyo a los alumnos                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La huelga, de hecho, est&aacute; generando un fuerte conflicto interno entre las familias. Muchas aseguran sentirse atrapadas entre dos derechos: la seguridad y la educaci&oacute;n. &ldquo;Hagamos lo que hagamos, nos sentimos mal. Si no los traemos, no siguen su proceso educativo. Nuestros hijos se han quedado en medio de un fuego cruzado&rdquo;. La situaci&oacute;n ha tenido consecuencias directas en la vida escolar. Marina explica que actividades previstas, como las de Sant Jordi, fueron suspendidas debido a la baja asistencia. &ldquo;Los ni&ntilde;os ten&iacute;an mucha ilusi&oacute;n porque hab&iacute;a un concierto y un mercadillo&rdquo;, relata. &ldquo;Nos cuesta entender que por los derechos laborales de una persona se paralice el funcionamiento de todo un colegio&rdquo;, reflexiona.
    </p><p class="article-text">
        Ante este escenario, las familias han reclamado apoyo institucional, incluyendo asistencia psicol&oacute;gica. Sin embargo, Palou cuestiona la eficacia de estas medidas si no se aborda el origen del problema: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo vas a apoyar psicol&oacute;gicamente a los ni&ntilde;os con el maestro all&iacute;?&rdquo;. Tanto Palou como Covas insisten en que no pretenden cuestionar la legalidad del caso, sino sus consecuencias. &ldquo;Entendemos que esta persona tiene sus derechos laborales&rdquo;, insiste ella.
    </p><p class="article-text">
        Las familias reclaman soluciones que eviten el contacto del docente con menores y alertan de que el problema no se limita a este centro. Al tratarse de un profesor interino, &eacute;ste puede ser destinado a otros centros cuando termine la sustituci&oacute;n actual, algo que inquieta especialmente a las familias: &ldquo;Esto va a ir rebotando de colegio en colegio&rdquo;, advierte Palou.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/498bd3d9-4d19-45c2-8499-a7efa86176d8_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/498bd3d9-4d19-45c2-8499-a7efa86176d8_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/498bd3d9-4d19-45c2-8499-a7efa86176d8_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/498bd3d9-4d19-45c2-8499-a7efa86176d8_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/498bd3d9-4d19-45c2-8499-a7efa86176d8_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/498bd3d9-4d19-45c2-8499-a7efa86176d8_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/498bd3d9-4d19-45c2-8499-a7efa86176d8_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Varias camisetas colgadas en la valla del CEIP Son Pisà simbolizan la ausencia de alumnado durante la huelga de familias"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Varias camisetas colgadas en la valla del CEIP Son Pisà simbolizan la ausencia de alumnado durante la huelga de familias                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>La versi&oacute;n del docente</strong></h2><p class="article-text">
        Rold&aacute;n, por su parte, public&oacute; esta misma semana un mensaje en Facebook en el que denuncia una campa&ntilde;a de desinformaci&oacute;n en su contra: &ldquo;El problema es que se pretende que la administraci&oacute;n act&uacute;e en base a esos bulos, algo que obviamente no puede hacer (faltar&iacute;a m&aacute;s que pudiera), a la vez que se me pide a m&iacute; que adapte mis decisiones personales a esos bulos, algo que me resulta repugnantemente ofensivo&rdquo;. Asimismo, critica tanto a las familias movilizadas como a las instituciones por no haber frenado lo que califica como un &ldquo;circo&rdquo;: &ldquo;Si se hubiese actuado con rigurosidad a principio de curso no estar&iacute;amos en esta situaci&oacute;n, pero entonces se opt&oacute; por tolerar el absentismo del alumnado como forma de protesta y se&ntilde;alarme p&uacute;blicamente poniendo en duda mis facultades mentales, sin importar ni el peligroso precedente que se estaba creando ni el da&ntilde;o que se le estaba haciendo a mi imagen p&uacute;blica como docente&rdquo;, asevera.
    </p><p class="article-text">
        Frente al argumento central de las familias -la existencia de un vac&iacute;o legal que permite a un condenado por acoso seguir dando clase-, el docente ofrece una interpretaci&oacute;n completamente distinta: &ldquo;No se me aplic&oacute; ning&uacute;n tipo de inhabilitaci&oacute;n no por un vac&iacute;o legal, sino porque no se han producido hechos que justifiquen esa medida&rdquo;, subraya tajante. En esta l&iacute;nea, cuestiona directamente la condena que le fue impuesta, asegurando que los testimonios &ldquo;nunca presentaron prueba objetiva alguna&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d186b74-e4bb-4744-ab9b-0031720e9969_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d186b74-e4bb-4744-ab9b-0031720e9969_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d186b74-e4bb-4744-ab9b-0031720e9969_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d186b74-e4bb-4744-ab9b-0031720e9969_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d186b74-e4bb-4744-ab9b-0031720e9969_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d186b74-e4bb-4744-ab9b-0031720e9969_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8d186b74-e4bb-4744-ab9b-0031720e9969_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Una pancarta cedida por el CEIP Maria Antònia Salvà, donde anteriormente ejerció el docente, en apoyo a las familias del CEIP Son Pisà"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una pancarta cedida por el CEIP Maria Antònia Salvà, donde anteriormente ejerció el docente, en apoyo a las familias del CEIP Son Pisà                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        No es la primera vez que se desencadena una movilizaci&oacute;n de familias a ra&iacute;z de la presencia de este docente. A comienzos de curso, su reincorporaci&oacute;n en el colegio palmesano Maria Ant&ograve;nia Salv&agrave; ya provoc&oacute; una huelga en la que los padres dejaron de llevar a sus hijos a clase en se&ntilde;al de protesta. Entonces, las familias reclamaban medidas inmediatas para apartarlo del aula ante la alarma generada por su condena en un conflicto que evidenci&oacute; las dificultades de la administraci&oacute;n para dar una r&aacute;pida respuesta. 
    </p><p class="article-text">
        Aquel episodio no lleg&oacute; a resolverse de forma estructural. La Conselleria admiti&oacute; entonces que &ldquo;no es f&aacute;cil&rdquo; encontrar una soluci&oacute;n y traslad&oacute; el caso a una comisi&oacute;n paritaria con sindicatos que pod&iacute;a autorizar medidas como un examen m&eacute;dico para valorar si deb&iacute;a ser apartado del contacto con menores.  Sin embargo, la falta de una respuesta clara y definitiva dej&oacute; el problema latente. Para las familias de Son Pis&agrave;, lo ocurrido enel CEIP Maria Ant&ograve;nia Salv&agrave; no fue una excepci&oacute;n, sino el precedente de un conflicto que ahora se repite, reforzando la idea de que el sistema carece de herramientas eficaces para evitar que situaciones similares vuelvan a reproducirse.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Ballesteros, Francisco Ubilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/docente-condenado-acoso-exalumno-pone-jaque-colegio-500-alumnos-mallorca-centro-dejado-seguro_1_13176372.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 01 May 2026 19:30:35 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/57a4d9a6-a341-4a5c-8e80-b535a3b08d96_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1597492" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/57a4d9a6-a341-4a5c-8e80-b535a3b08d96_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1597492" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Un docente condenado por acoso a un exalumno pone en jaque a un colegio de 500 alumnos en Mallorca: "El centro ha dejado de ser seguro"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/57a4d9a6-a341-4a5c-8e80-b535a3b08d96_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Acoso escolar,Acoso,Profesores,Docentes,Docentes interinos,Protestas,Menores,Colegios,Islas Baleares,Mallorca,Palma]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La banalidad del mal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/banalidad-mal_129_13187027.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f7abe48d-80b0-4cc3-bc8d-9e230f394b70_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La banalidad del mal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Vito Quiles, como Eichmann, cumple el papel de soldado diligente más atento a las órdenes que recibe que a las consecuencias éticas o penales. O no. A saber. Lo que es seguro es que está convencido de que el acoso, la intimidación y la violencia que ejerce sobre Gómez o políticos y periodistas que no orbitan en su tribu es una acción justificada ante la supuesta amenaza que representan para la idea de España que tienen sus pagadores</p><p class="subtitle">Ester Muñoz, sobre la agresión de Vito Quiles denunciada por Begoña Gómez: “Condeno cualquier violencia, también hacia el periodista”</p></div><p class="article-text">
        Cuando Hanna Arendt asisti&oacute;, en 1961, como periodista al juicio contra <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/son-viejos-siguen-culpables-ultimo-cazador-nazis-carrera-tiempo_1_7799616.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el nazi Adolf Eichmann </a>se sorprendi&oacute; por no descubrir a un s&aacute;dico y s&iacute; encontrar en uno de los principales organizadores del Holocausto a un bur&oacute;crata mediocre y anodino que simplemente segu&iacute;a &oacute;rdenes y era incapaz de pensar de forma cr&iacute;tica. De ah&iacute; surgi&oacute; su estudio sobre <em>La banalidad del mal</em> en el que concluy&oacute; que el derrumbe moral de las personas no siempre nace de la crueldad o la vileza, sino de la ausencia de pensamiento. Toda una advertencia sobre lo que puede suceder cuando se abandona la responsabilidad de reflexionar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/vito-quiles-ultraderecha-global-universidad-objetivo-casual-estrategia-compartida_1_12746298.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Vito Quiles</a>, como Eichmann, cumple el papel de soldado diligente m&aacute;s atento a las &oacute;rdenes que recibe que a las consecuencias &eacute;ticas o penales de sus actos. O no. A saber. Lo que es seguro es que est&aacute; convencido de que el acoso, el se&ntilde;alamiento, la intimidaci&oacute;n y la violencia verbal que ejerce sobre pol&iacute;ticos y periodistas que no orbitan en su misma tribu es una acci&oacute;n justificada ante la supuesta amenaza que todos ellos representan para la idea de Espa&ntilde;a que tienen sus pagadores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; que el PP de Feij&oacute;o, con Miguel Tellado y Ester Mu&ntilde;oz a la cabeza, defiendan con ah&iacute;nco al agitador que el mi&eacute;rcoles <a href="https://www.eldiario.es/politica/begona-gomez-denunciara-vito-quiles-agresion-impedirle-salir-bar_1_13182690.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">acorral&oacute; dentro de un restaurante a la esposa del presidente del Gobierno</a> y entiendan que su papel, adem&aacute;s de leg&iacute;timo es necesario y corresponde al de un buen espa&ntilde;ol que cumple con su deber.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo he visto unas im&aacute;genes donde creo intuir que el agredido es un periodista. No conozco otras im&aacute;genes que dibujen una escena distinta. Las im&aacute;genes que todos los espa&ntilde;oles hemos podido ver son unas en las que una militante socialista, agred&iacute;a, y hay que ver de qu&eacute; forma, a un periodista&rdquo;, afirm&oacute; el secretario general del PP
    </p><p class="article-text">
        Quiles es un operador de la derecha y la ultraderecha que nada tiene que ver con el noble oficio del periodismo que dice ejercer. El telonero de los m&iacute;tines del PP no pregunta, ni analiza, ni explica, ni opina, ni busca la verdad. Lo suyo no es el periodismo. Es la provocaci&oacute;n, el acoso, el matonismo y el fanatismo. Simplemente, es un pieza m&aacute;s al servicio de la causa del antisanchismo con una manifiesta incapacidad para pensar en las consecuencias de sus actos por muy violentos que sean.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con todo, lo grave es que ni Vito Quiles  ni quienes le amparan -desde el periodismo y la pol&iacute;tica- no se reconocen como elementos perturbadores de la democracia, sino como garantes de una Espa&ntilde;a en la que solo caben ellos y en la que empieza a abrirse paso, sin condena social, la inquietante posibilidad de que se cometan atrocidades.
    </p><p class="article-text">
        La irresponsabilidad del PP al exigir explicaciones a las amigas de Bego&ntilde;a G&oacute;mez que intentaron reducir a Quiles para que cejara en su hostigamiento, en lugar de pedirlas al agitador que cumple &oacute;rdenes de una empresa financiada por los gobiernos populares es una se&ntilde;al m&aacute;s de hasta d&oacute;nde est&aacute; dispuesto a llegar Feij&oacute;o en su campa&ntilde;a de acoso y derribo a este Gobierno. &iquest;Qu&eacute; ser&aacute; lo pr&oacute;ximo? &iquest;Ser&aacute;n Tellado o M&uacute;&ntilde;oz los siguientes en perseguir a la esposa del presidente del Gobierno?
    </p><p class="article-text">
        Si Quiles campa todav&iacute;a a sus anchas por las dependencias del Congreso, con credencial de informador, es gracias a la defensa que el PP hizo en la Mesa de su labor como agitador. Y, aunque tiene <a href="https://www.eldiario.es/politica/congreso-abre-expediente-agitador-ultraderecha-vito-quiles-grabar-autorizacion_1_12848691.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un expediente sancionador abierto por violar las normas de acceso y conducta en la C&aacute;mara Baja </a>y se arriesga a la p&eacute;rdida temporal de su acreditaci&oacute;n, sabe que su cercan&iacute;a a la derecha y la ultraderecha, adem&aacute;s de la complicidad de algunos de los agentes de seguridad que custodian las dependencias parlamentarias, le garantiza la entrada cuando quiera y c&oacute;mo quiera. Tiempo al tiempo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al menos, como Eichmann tendr&aacute; que sentarse en el banquillo de los acusados. Y no solo una vez, ni dos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Palomera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/banalidad-mal_129_13187027.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Apr 2026 20:09:26 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f7abe48d-80b0-4cc3-bc8d-9e230f394b70_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2166500" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f7abe48d-80b0-4cc3-bc8d-9e230f394b70_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2166500" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La banalidad del mal]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f7abe48d-80b0-4cc3-bc8d-9e230f394b70_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Ultraderecha,Vito Quiles,PP - Partido Popular,Acoso,Violencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Siempre con las víctimas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/victimas_132_13184288.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bc0233b0-f7ca-4b91-8f92-3eccb618e54e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Siempre con las víctimas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La denuncia por acoso y presuntos delitos de odio en el seno de las categorías inferiores del Balonmano Torrelavega demuestra cuánto queda por aprender a nivel mediático y social para no caer continuamente en los mismos errores</p><p class="subtitle">Antecedentes - Familiares del equipo cadete femenino del Balonmano Torrelavega interponen una denuncia por 'bullying' ante la pasividad del club</p></div><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos d&iacute;as hemos estado inmersos en la cobertura de uno de esos casos que nunca gusta contar en un peri&oacute;dico: el acoso entre menores de edad, agravado en la actualidad por las posibilidades de intensificar el da&ntilde;o que dan la tecnolog&iacute;a y las redes sociales al alcance de cualquiera. Y una vez m&aacute;s hemos sido testigos en primera fila de cu&aacute;nto queda por aprender a nivel medi&aacute;tico y social para no caer continuamente en los mismos errores y revictimizar a las personas que lo denuncian.
    </p><p class="article-text">
        El caso que destap&oacute; mi compa&ntilde;era B&aacute;rbara Ferrer en elDiario.es se produjo en el seno de&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=3d4f2f01ca&amp;e=fa0b9dd83c" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las categor&iacute;as inferiores del Balonmano Torrelavega</a>, un club puntero a nivel deportivo y supuestamente con una sensibilidad especial para&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=066d46726e&amp;e=fa0b9dd83c" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la protecci&oacute;n a la infancia</a>. As&iacute; lo atestigua su propia p&aacute;gina web, con un apartado espec&iacute;fico para abordar este tipo de conflictos, con un espacio de denuncia 'seguro' y una persona dedicada a abordar las situaciones delicadas que puedan surgir en las actividades que organizan con la participaci&oacute;n de cientos ni&ntilde;os y ni&ntilde;as cada semana.
    </p><p class="article-text">
        La realidad, por desgracia, suele ser m&aacute;s prosaica. Los hechos denunciados ante la Polic&iacute;a Nacional indican que cuatro chicas del equipo cadete femenino habr&iacute;an sufrido &ldquo;insultos, vejaciones y situaciones inc&oacute;modas&rdquo; por parte de jugadores y jugadoras de una categor&iacute;a superior, con las que en ocasiones comparten entrenamientos, partidos y vestuario. Ante la denuncia de sus padres y madres, seg&uacute;n ellos mismos lamentan, el club arrastr&oacute; los pies y puso en marcha un 'protocolo' del que nunca m&aacute;s supieron.
    </p><p class="article-text">
        Solo ped&iacute;an una disculpa y medidas disciplinarias acordes a la gravedad del caso contra los presuntos agresores. Hay pantallazos que atestiguan los hechos, donde se recogen &ldquo;insultos hom&oacute;fobos, machistas y gord&oacute;fobos&rdquo;. A cambio recibieron cr&iacute;ticas veladas, se&ntilde;alamiento y un mensaje muy preocupante: &ldquo;Las ni&ntilde;as se tienen que acostumbrar a convivir con esas personas&rdquo;, seg&uacute;n les dijo un directivo del club. Ante lo que consideraron una nueva agresi&oacute;n, alguno de los padres acudi&oacute; a la Polic&iacute;a y ahora el caso est&aacute; judicializado y pendiente de la intervenci&oacute;n de la Fiscal&iacute;a de Menores.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La conclusión que saquen las víctimas de acoso y sus familias jamás debería ser que es peor denunciar, que es peor visibilizar lo que está ocurriendo, que ellas serán las que tendrán que abandonar su clase, su colegio, su equipo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Sin embargo, a pesar de que nadie ha negado los hechos, s&iacute; se ha intentado minimizar lo que han sufrido estas cuatro ni&ntilde;as y el club emiti&oacute; un comunicado tras la publicaci&oacute;n de la noticia por parte de este peri&oacute;dico que ha sido lo que ha recogido la inmensa mayor&iacute;a de medios de comunicaci&oacute;n de Cantabria, &mdash;con honrosas excepciones&mdash;, dando voz &uacute;nicamente a una de las partes pero ocultando el contexto y sin un ejercicio m&iacute;nimamente cr&iacute;tico de periodismo, en el que la voz de las v&iacute;ctimas siempre debe estar recogida.
    </p><p class="article-text">
        Hace tiempo que en nuestro equipo de Redacci&oacute;n decidimos poner el foco en el acoso escolar y el&nbsp;<em>bullying&nbsp;</em>en distintos entornos como una prioridad editorial. Creemos que es necesario denunciar los casos, contar las historias de estos ni&ntilde;os y ni&ntilde;as. As&iacute; hablamos con&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=856b8ed585&amp;e=fa0b9dd83c" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mart&iacute;n, el ni&ntilde;o &ldquo;sin domingos ni recreos&rdquo;</a>&nbsp;que con diez a&ntilde;os se encerraba en su habitaci&oacute;n e intentaba dejar de respirar; o con&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=7b035e9d76&amp;e=fa0b9dd83c" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Luc&iacute;a, v&iacute;ctima de acoso escolar</a>, que nos relat&oacute; dos a&ntilde;os de insultos diarios y marginaci&oacute;n en el instituto, y que nunca se atrevi&oacute; a contarlo p&uacute;blicamente hasta ese momento.
    </p><p class="article-text">
        De ellos aprendimos &mdash;y lo estamos volviendo a ver en el caso de las categor&iacute;as inferiores del Balonmano Torrelavega&mdash; que pese a los mensajes repetidos de que hay que denunciar y se&ntilde;alar a los agresores, muchas de las v&iacute;ctimas sufren m&aacute;s a partir de que su caso se hace p&uacute;blico y las instituciones afectadas por esta lacra suelen intentar dar carpetazo al asunto y lavar los trapos sucios en casa, para que no les salpique. Es un error. La conclusi&oacute;n que saquen las v&iacute;ctimas de acoso y sus familias jam&aacute;s deber&iacute;a ser que es peor denunciar, que es peor visibilizar lo que est&aacute; ocurriendo, que ellas ser&aacute;n las que tendr&aacute;n que abandonar su clase, su colegio, su equipo.
    </p><p class="article-text">
        Para evitar que eso pase hay que combatirlo y darles voz. Una y otra vez. Las veces que sean necesarias. Por nuestra parte, en ello estamos. Seguiremos firmes en este empe&ntilde;o y, si conoces alg&uacute;n caso, te invito a que nos lo cuentes para que lo investiguemos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laro García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/victimas_132_13184288.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Apr 2026 19:05:33 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/bc0233b0-f7ca-4b91-8f92-3eccb618e54e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="151813" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/bc0233b0-f7ca-4b91-8f92-3eccb618e54e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="151813" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Siempre con las víctimas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/bc0233b0-f7ca-4b91-8f92-3eccb618e54e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Acoso,Deporte base]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Junts denuncia que una de sus diputadas ha sufrido acoso en la calle y culpa al "señalamiento" de Rufián]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/junts-denuncia-diputadas-sufrido-acoso-calle-culpa-senalamiento-rufian_1_13184456.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/385d3e23-220c-4bc6-ae63-6daa04caeeaf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Junts denuncia que una de sus diputadas ha sufrido acoso en la calle y culpa al &quot;señalamiento&quot; de Rufián"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Marta Madrenas ha relatado que un hombre se acercó a ella asegurando que la conocía "de haberla visto en la tele" y la increpó</p><p class="subtitle">El Gobierno afronta la derrota del decreto de alquileres pero Junts le señala la vía para reactivarlo: “Sumar lo ha entendido”</p></div><p class="article-text">
        Junts ha denunciado que su diputada en el Congreso Marta Madrenas ha sido acosada este mi&eacute;rcoles en Madrid por haber votado en contra del decreto de pr&oacute;rroga de alquileres, un episodio que fuentes del partido vinculan al &laquo;se&ntilde;alamiento&raquo; que hizo el portavoz de ERC, Gabriel Rufi&aacute;n, a su grupo durante el debate.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n han explicado a EFE fuentes del partido que han presenciado los hechos, la escena ha ocurrido en los alrededores del Congreso, cuando un hombre se ha acercado a la diputada asegurando que la conoc&iacute;a &laquo;de haberla visto en la tele&raquo; y, acto seguido, ha empezado a increparla.
    </p><p class="article-text">
        El hombre la ha seguido durante un trecho, mientras le gritaba que &laquo;por su culpa a millones de personas las iban a echar de su casa&raquo;, y finalmente le ha escupido, si bien no ha llegado a alcanzarla.
    </p><p class="article-text">
        Precisamente fue Madrenas quien este martes defendi&oacute; desde la tribuna del hemiciclo el &lsquo;no&rsquo; de Junts al decreto ley, que qued&oacute; derogado con los votos de Junts, el PP y Vox.
    </p><p class="article-text">
        La diputada y exalcaldesa de Girona sostuvo que el decreto era &laquo;jur&iacute;dicamente defectuoso&raquo;, &laquo;econ&oacute;micamente incoherente&raquo; y socialmente &laquo;ineficaz&raquo; y lo enmarc&oacute; en una &laquo;operaci&oacute;n de propaganda&raquo; con &laquo;sesgo ideol&oacute;gico&raquo; y &laquo;alergia sistem&aacute;tica a los propietarios&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        El momento de mayor tensi&oacute;n en el pleno se produjo con la intervenci&oacute;n de Rufi&aacute;n, que ley&oacute; el nombre de cada uno de los siete diputados de Junts para enfatizar que son los &laquo;responsables de que la gente viva hoy m&aacute;s angustiada&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, les dijo que la &laquo;bandera que comparten&raquo; con el PP y Vox es un billete de &laquo;50 pavos&raquo; que se sac&oacute; del bolsillo y coloc&oacute; ante la tribuna de oradores.
    </p><h2 class="article-text">Nogueras lamenta el &laquo;a por ellos&raquo; de Rufi&aacute;n</h2><p class="article-text">
        Fuentes de la direcci&oacute;n de Junts consultadas por EFE vinculan el episodio vivido hoy por Madrenas a la intervenci&oacute;n de Rufi&aacute;n, a la que tambi&eacute;n se ha referido este mi&eacute;rcoles su jefa de filas en el Congreso, Miriam Nogueras.
    </p><p class="article-text">
        En declaraciones a TV3, Nogueras ha acusado a Rufi&aacute;n de lanzar un &laquo;a por ellos&raquo; contra JxCat &laquo;al m&aacute;s puro estilo Vox&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        &laquo;Esta actitud no la hab&iacute;a visto en nadie que no fuese de Ciudadanos o de Vox&raquo;, ha afirmado la portavoz de Junts en el Congreso, en unas declaraciones que ha compartido el presidente de Junts, Carles Puigdemont, en la red social X.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/junts-denuncia-diputadas-sufrido-acoso-calle-culpa-senalamiento-rufian_1_13184456.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Apr 2026 08:02:45 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/385d3e23-220c-4bc6-ae63-6daa04caeeaf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="5503282" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/385d3e23-220c-4bc6-ae63-6daa04caeeaf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="5503282" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Junts denuncia que una de sus diputadas ha sufrido acoso en la calle y culpa al "señalamiento" de Rufián]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/385d3e23-220c-4bc6-ae63-6daa04caeeaf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Junts,Acoso,Congreso de los Diputados,Gabriel Rufián,Míriam Nogueras]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Detenido en el sur de Tenerife el presunto autor de un delito de acoso a su expareja]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/detenido-sur-tenerife-presunto-autor-delito-acoso-expareja_1_13181370.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7b0c863b-8220-4aac-aa76-3135fd4529e2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Detenido en el sur de Tenerife el presunto autor de un delito de acoso a su expareja"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La víctima encontró un dispositivo de localización instalado sin su conocimiento en una de las ruedas de su coche</p></div><p class="article-text">
        Agentes de la Polic&iacute;a Nacional han detenido en el sur de la isla de Tenerife a un hombre como presunto autor de un delito de acoso en el &aacute;mbito de la violencia de g&eacute;nero a su expareja.
    </p><p class="article-text">
        La Polic&iacute;a informa de que la investigaci&oacute;n se inici&oacute; tras recibir la denuncia de la v&iacute;ctima en la que manifestaba que, tras la ruptura sentimental, comenz&oacute; a sufrir conductas de seguimiento y control por parte de su expareja, lo que le gener&oacute; una situaci&oacute;n de temor e inquietud.
    </p><p class="article-text">
        La denunciante relat&oacute; que en una de esas ocasiones en las que &ldquo;casualmente&rdquo; se lo volv&iacute;a a encontrar cuando ella se dirig&iacute;a a su coche, el detenido la acompa&ntilde;&oacute; hasta este y se neg&oacute; a abandonar el lugar aunque ella se lo pidi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        La afectada se dio cuenta de que el coche no arrancaba y tuvo que llamar a un familiar para que acudiese al lugar, momento en el que finalmente el investigado se march&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Posteriormente, un operario del servicio de gr&uacute;a se percat&oacute; de que la bater&iacute;a del veh&iacute;culo hab&iacute;a sido desconectada.
    </p><p class="article-text">
        Ese mismo d&iacute;a, y tras recibir una alerta en su tel&eacute;fono m&oacute;vil, la denunciante realiz&oacute; un registro en el autom&oacute;vil, y encontr&oacute; un dispositivo de localizaci&oacute;n oculto en la rueda de repuesto del maletero.
    </p><p class="article-text">
        Por estos hechos, la v&iacute;ctima decidi&oacute; interponer denuncia, en la que dej&oacute; claro su temor y sospechas aunque sin poder asegurar la autor&iacute;a de su ex pareja.
    </p><p class="article-text">
        La nota indica que durante la investigaci&oacute;n policial se consigui&oacute; localizar una c&aacute;mara de seguridad que captaba la zona donde la mujer hab&iacute;a estacionado su veh&iacute;culo ese d&iacute;a y los agentes pudieron observar a un hombre que acced&iacute;a tanto al interior del maletero, donde apareci&oacute; el dispositivo localizador como a la zona del motor, donde fue manipulada la bater&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La Polic&iacute;a pudo identificar al presunto autor, y logr&oacute; posteriormente su localizaci&oacute;n y detenci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Tras su pase a disposici&oacute;n judicial, y gracias a las pruebas videogr&aacute;ficas aportadas y como consecuencia al reconocimiento de los hechos por parte del detenido, la v&iacute;ctima obtuvo una orden de alejamiento.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s se autoriz&oacute; la colocaci&oacute;n de un dispositivo telem&aacute;tico de control (pulsera electr&oacute;nica) para el encausado a fin de garantizar el cumplimiento de las medidas acordadas.
    </p><p class="article-text">
        La Polic&iacute;a indica que con esta actuaci&oacute;n coordinada y especializada de los agentes actuantes se ha logrado no solo la detenci&oacute;n del presunto autor, sino la adopci&oacute;n de medidas cautelares judiciales de alto nivel de protecci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Efe]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/detenido-sur-tenerife-presunto-autor-delito-acoso-expareja_1_13181370.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Apr 2026 09:34:41 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7b0c863b-8220-4aac-aa76-3135fd4529e2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="114600" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7b0c863b-8220-4aac-aa76-3135fd4529e2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="114600" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Detenido en el sur de Tenerife el presunto autor de un delito de acoso a su expareja]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7b0c863b-8220-4aac-aa76-3135fd4529e2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Acoso,Violencia machista,Machismo,Canarias,Tenerife]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Familiares del equipo cadete femenino del Balonmano Torrelavega interponen una denuncia por 'bullying' ante la pasividad del club]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/familiares-equipo-cadete-femenino-balonmano-torrelavega-interponen-denuncia-bullying-pasividad-club_1_13163115.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bc0233b0-f7ca-4b91-8f92-3eccb618e54e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Familiares del equipo cadete femenino del Balonmano Torrelavega interponen una denuncia por &#039;bullying&#039; ante la pasividad del club"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La entidad sostiene que "ha habido varias formas de reparación en casos puntuales", pero prefiere no dar detalles como "medida de protección de todos los menores"</p><p class="subtitle">Reportaje - Martín, el niño sin domingos ni recreos: “Con diez años me encerraba en mi habitación e intentaba dejar de respirar”</p></div><p class="article-text">
        Familiares de jugadoras del equipo cadete femenino del Balonmano Torrelavega han interpuesto una denuncia ante la Polic&iacute;a Nacional por bullying, tras tener conocimiento de un grupo de WhatsApp en el que jugadores juveniles de la misma entidad deportiva se dedicaban presuntamente a difundir im&aacute;genes de sus compa&ntilde;eras, tomadas durante partidos o entrenamientos, y a acompa&ntilde;arlas de &ldquo;insultos hom&oacute;fobos, machistas y gord&oacute;fobos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Padres y madres de varias de las jugadoras adolescentes afectadas &mdash;de entre 14 y 15 a&ntilde;os&mdash; han relatado a elDiario.es los hechos, que se pusieron en conocimiento del club, seg&uacute;n constatan, a principios del mes de marzo. &ldquo;Les facilitamos como prueba hasta 67 pantallazos del chat, con insultos de todo tipo por parte de tres chicos y una chica del equipo juvenil, y un mes y medio despu&eacute;s no se ha tomado ninguna medida al respecto ni nos dan ninguna informaci&oacute;n&rdquo;, han denunciado. 
    </p><p class="article-text">
        Es m&aacute;s, la primera reacci&oacute;n del Balonmano Torrelavega dicen que ha sido alegar que los hechos hab&iacute;an tenido lugar &ldquo;fuera del club&rdquo;, al tratarse de un chat privado entre los propios jugadores, por lo que el club defiende que no era de su competencia lo que ocurriere en ese entorno digital en el que los supuestos acosadores &mdash;deportistas federados de la propia entidad&mdash; se han dedicado supuestamente a proferir descalificativos con el objetivo de ridiculizar a sus compa&ntilde;eras.  
    </p><p class="article-text">
        El club, cuyo equipo absoluto, el Bathco Balonmano Torrelavega, milita en la Liga Nexus Energ&iacute;a ASOBAL, cuenta en su p&aacute;gina web con un apartado espec&iacute;fico de 'protecci&oacute;n a la infancia' dirigido a sus categor&iacute;as inferiores. Adem&aacute;s de un formulario de denuncia y el tel&eacute;fono del denominado delegado de protecci&oacute;n, Jordi Lluelles, &mdash;que es a su vez el segundo entrenador del equipo profesional y con el que este peri&oacute;dico ha tratado de ponerse en contacto hasta en cuatro ocasiones sin &eacute;xito&mdash;, en dicho apartado web existe un enlace a un amplio <a href="https://balonmanotorrelavega.com/wp-content/uploads/2025/05/LOPIVIBMT.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">protocolo de actuaci&oacute;n</a> 'Frente a la violencia hacia la infancia y la adolescencia' que consta de 27 p&aacute;ginas. 
    </p><p class="article-text">
        En ese documento se hace alusi&oacute;n a la Ley Org&aacute;nica 8/2021, de 4 de junio, de Protecci&oacute;n Integral de la Infancia y Adolescencia frente a la Violencia (LOPIVI), recordando que la norma define como violencia: &ldquo;Toda acci&oacute;n, omisi&oacute;n o trato negligente que priva a las personas menores de edad de sus derechos y bienestar, que amenaza o interfiere su ordenado desarrollo f&iacute;sico, ps&iacute;quico o social, con independencia de su forma o medio de comisi&oacute;n, incluida la realizada a trav&eacute;s de las tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n y la comunicaci&oacute;n, especialmente la violencia digital&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta imagen p&uacute;blica de abogar por un espacio seguro e inclusivo en sus categor&iacute;as inferiores contrasta, seg&uacute;n los familiares de las adolescentes con los que ha consultado este peri&oacute;dico, con la escueta respuesta que han recibido por parte de la entidad deportiva, dado que tan solo se les ha comunicado que &ldquo;se ha activado el protocolo&rdquo;, pero que, &ldquo;al ser confidencial&rdquo; no pueden darles m&aacute;s informaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ha pasado m&aacute;s de mes y medio desde que informamos de todo esto y no nos han dicho nada&rdquo;, ha explicado la madre de una de las jugadoras a elDiario.es. &ldquo;Alberto Marchante, miembro de la directiva, me dijo literalmente que las ni&ntilde;as se tienen que acostumbrar a convivir con esas personas&rdquo;, ha a&ntilde;adido. 
    </p><p class="article-text">
        Es precisamente esta indiferencia, falta de informaci&oacute;n y la ausencia de cualquier medida al respecto lo que ha colmado su paciencia y les ha movido a dar un paso m&aacute;s all&aacute;. Primero se han dirigido a la Federaci&oacute;n C&aacute;ntabra de Balonmano y despu&eacute;s han formalizado la denuncia ante la Polic&iacute;a Nacional, el pasado domingo 12 de abril, siguiendo la propia recomendaci&oacute;n del ente federativo.
    </p><p class="article-text">
        Porque tras tener conocimiento de los hechos, los familiares de las jugadoras han indicado que la Federaci&oacute;n s&iacute; se puso en contacto con el Balonmano Torrelavega e inst&oacute; a la entidad a actuar de inmediato. El coordinador de entrenadores del club convoc&oacute; entonces a una reuni&oacute;n a una de las jugadoras afectadas y a sus padres, tras lo cual se supone que &uacute;nicamente pusieron en marcha el mencionado protocolo.
    </p><p class="article-text">
        La Ley del Deporte de Espa&ntilde;a es muy clara en este sentido, ya que obliga a federaciones, clubes y dem&aacute;s entidades deportivas a &ldquo;prevenir, detectar y actuar frente al acoso&rdquo;, especialmente en el caso de menores, mediante protocolos espec&iacute;ficos, canales de denuncia y medidas de protecci&oacute;n a las v&iacute;ctimas. La norma busca precisamente garantizar entornos seguros en el deporte y prev&eacute; sanciones para quienes no adopten estas medidas o toleren situaciones de bullying. 
    </p><h2 class="article-text">Delito de odio</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Si hubieran tomado medidas internas, como expulsar del club por lo que queda de temporada a los acosadores o haber pedido alg&uacute;n tipo de disculpa a las ni&ntilde;as se hubiera evitado la v&iacute;a judicial, pero ahora el asunto se ha elevado a la Polic&iacute;a y es probable que todos los menores involucrados sean llamados a declarar&rdquo;, ha lamentado otro de los padres de una jugadora v&iacute;ctima de los hechos.
    </p><p class="article-text">
        Este padre ha explicado a su vez a este peri&oacute;dico la &ldquo;incomodidad&rdquo; de su hija, al tener que compartir a menudo cancha y vestuario con una de sus presuntas agresoras, perteneciente al equipo juvenil femenino del Balonmano Torrelavega, cada vez que la convocan para entrenar o jugar con esta categor&iacute;a inmediatamente superior a la suya. 
    </p><p class="article-text">
        Por el momento son cuatro las menores afectadas a las que se ha tomado declaraci&oacute;n, seg&uacute;n han concretado sus familiares, en el marco de, tal como les ha informado la Polic&iacute;a Nacional, &ldquo;la investigaci&oacute;n de un posible delito de odio&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Para el club son &ldquo;faltas de respeto&rdquo;</h2><p class="article-text">
        A preguntas de este medio, Alberto Marchante, responsable de Responsabilidad Social Corporativa del club torrelaveguense y que actu&oacute; como interlocutor con las familias afectadas como miembro de la directiva, ha se&ntilde;alado que el papel ejercido desde la entidad ha sido el de mediador entre las familias. En su opini&oacute;n, el caso &ldquo;no se puede definir como bullying&rdquo;, ya que, seg&uacute;n ha argumentado a preguntas de elDiario.es, &ldquo;el bullying se ejerce sobre una sola persona, no sobre varias&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Marchante ha se&ntilde;alado tambi&eacute;n que &ldquo;ha habido varias formas de reparaci&oacute;n en casos puntuales&rdquo;, al tiempo que ha admitido entender que haya familias que no est&eacute;n conformes, pero, a su juicio, &ldquo;el club no puede entrar a ese debate ya que estamos hablando de menores y ser&iacute;a perjudicial para todos&rdquo;, situando en el mismo plano a las jugadoras v&iacute;ctimas de los insultos y a sus presuntos agresores. 
    </p><p class="article-text">
        Si bien ha explicado que el Balonmano Torrelavega ha participado en varias formaciones sobre prevenci&oacute;n de la violencia en el &aacute;mbito del deporte base, impulsadas desde la Direcci&oacute;n General de Deporte del Gobierno de Cantabria, ha evitado definir exactamente los hechos denunciados por los familiares de las jugadoras del cadete femenino. 
    </p><p class="article-text">
        Tras varias repreguntas para tratar de explicar c&oacute;mo han definido desde el club lo sucedido, Marchante lo ha descrito como &ldquo;faltas de respeto en un entorno puntual&rdquo;. A su vez, el responsable de RSC ha considerado que &ldquo;para el club lo que es reparador es que tras la reuni&oacute;n con ambas partes&mdash;sin concretar las medidas tomadas por la entidad&mdash; es que se hayan extinguido esas conductas&rdquo; ya que, a su modo de ver, &ldquo;apartar a las personas del equipo no es lo m&aacute;s adecuado&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En ese sentido, Marchante ha celebrado que &ldquo;todos los involucrados se han dado cuenta de lo que no hay que hacer y en todos los casos ha habido arrepentimiento y asunci&oacute;n de las cosas&rdquo;, lo que a su entender ha confirmado la primera imprensi&oacute;n del club, de que se trataba de &ldquo;una situaci&oacute;n potencialmente muy reconducible&rdquo;. Igualmente ha asegurado no reconocerse en las palabras denunciadas por uno de los familiares de las jugadoras respecto a su papel de mediador: &ldquo;No me identifico ni me reconozco en esas palabras&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, este miembro de la Junta Directiva del Balonmano Torrelavega ha dicho no tener conocimiento de casos similares anteriores en otras temporadas y ha concluido que &ldquo;la mayor satisfacci&oacute;n es que esto no vuelva a suceder&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Bárbara Ferrer]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/familiares-equipo-cadete-femenino-balonmano-torrelavega-interponen-denuncia-bullying-pasividad-club_1_13163115.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Apr 2026 19:28:30 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/bc0233b0-f7ca-4b91-8f92-3eccb618e54e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="151813" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/bc0233b0-f7ca-4b91-8f92-3eccb618e54e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="151813" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Familiares del equipo cadete femenino del Balonmano Torrelavega interponen una denuncia por 'bullying' ante la pasividad del club]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/bc0233b0-f7ca-4b91-8f92-3eccb618e54e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Acoso,Acoso escolar,Deportes,Cantabria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un inquilino del Casco Viejo de Pamplona denuncia amenazas y agresiones de su casero: "Te voy a arruinar la vida"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/arruinar-vida-inquilino-casco-viejo-pamplona-denuncia-amenazas-agresiones-parte-casero-fernando-vidaurre_1_13165934.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e739c8c0-c26d-4f5e-9fe7-e2089643cf2d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1141514.jpg" width="2046" height="1151" alt="Un inquilino del Casco Viejo de Pamplona denuncia amenazas y agresiones de su casero: &quot;Te voy a arruinar la vida&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El joven "se disponía a entrar en el portal" cuando el propietario de la casa que alquila "comenzó a increparle" y terminó golpeándole</p><p class="subtitle">Los vecinos de un edificio del Casco Viejo de Pamplona aseguran vivir amenazas, obras injustificadas y deficiencias tras concederse licencias de apartamentos turísticos </p></div><p class="article-text">
        Uno de los vecinos del n&uacute;mero 18 de la calle Mercaderes de Pamplona ha denunciado a F.V., propietario de todas las viviendas del bloque, por haberle agredido tras esperarle en las inmediaciones del portal. El episodio llega tras<a href="https://www.eldiario.es/navarra/fernando-vidaurre-vidaurre-group-mercaderes-18-amenazas-obras-acoso-inmobiliario-problemas-acusaciones-acoso-encierros-san-fermin-pamplona_1_12989994.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> un a&ntilde;o de presiones del due&ntilde;o del edificio para que abandonen las viviendas</a>, al que &ldquo;la comunidad de vecinos denunci&oacute; por acoso inmobiliario&rdquo; a mediados de marzo de este a&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Te voy a echar, vete haciendo las maletas. Te voy a arruinar la vida&rdquo;, fueron las palabras que el joven escuch&oacute; mientras &ldquo;se dispon&iacute;a a entrar en el portal&rdquo; de su casa. Al girarse, se dio cuenta de que &ldquo;se trataba de&rdquo; F.V., due&ntilde;o de la vivienda que tiene alquilada, que &ldquo;sin previo aviso&rdquo;, se abalanz&oacute; sobre &eacute;l &ldquo;empuj&aacute;ndole contra el portal y agarr&aacute;ndole la cabeza con fuerza a la altura de las orejas&rdquo; mientras se la apretaba. &ldquo;A los segundos F.V. se apart&oacute; de &eacute;l&rdquo;, pero se abalanz&oacute; &ldquo;volviendo a agarrarle la cabeza con fuerza con ambas manos y golpe&aacute;ndole&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En la denuncia presentada en la Polic&iacute;a Municipal y a la que ha tenido acceso elDiario.es/Navarra, tambi&eacute;n se describe que F.V. estaba acompa&ntilde;ado de J.J.C., empleado que ya ha protagonizado algunas tensiones bajo los intereses de la empresa constructora, seg&uacute;n describieron testigos a este medio. Seg&uacute;n se detalla, las agresiones cesaron cuando el joven comenz&oacute; a &ldquo;pedir ayuda gritando&rdquo; y advertir que &ldquo;iba a llamar a la polic&iacute;a&rdquo;, momento en el que ambos comenzaron &ldquo;a re&iacute;rse de &eacute;l&rdquo;. &ldquo;&iquest;A qui&eacute;n vas a llamar? &iquest;A los municipales o a la Polic&iacute;a Foral?&rdquo;, le preguntaron de forma burlesca, para luego amenazarle una vez m&aacute;s de que le iba &ldquo;a arruinar la vida&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El denunciante no &ldquo;pudo defenderse&rdquo; al tener un brazo inmovilizado por una &ldquo;f&eacute;rula&rdquo;, tras haberse roto la mano derecha el pasado mes, y portar en el otro brazo un &ldquo;malet&iacute;n de trabajo bastante pesado&rdquo;. Tal y como consta en la denuncia, el constructor navarro y su empleado ya se presentaron una vez en su puesto de trabajo para intimidar y amenazar al inquilino, advirti&eacute;ndole que le iba a empapelar el escaparate del negocio y que &ldquo;estaba investigando&rdquo; a su familia. Por ello, ante el temor de &ldquo;lo que pueda pasar, ya que le da miedo que F.V. pueda agredirle&rdquo;, el joven ha solicitado &ldquo;una medida de alejamiento&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&Uacute;nicamente quiere que este lo deje en paz&rdquo;, relata el testimonio dado en la sede policial, reflejado en la denuncia. El denunciante asegura que nunca ha habido impagos en el alquiler &ldquo;ni ning&uacute;n incumplimiento del contrato&rdquo; por su parte. Tampoco por parte del compa&ntilde;ero con el que comparte el piso, a&ntilde;ade. De hecho, el propietario les comunic&oacute; hace menos de un mes por correo electr&oacute;nico que su vivienda se hab&iacute;a vendido, aunque no dio m&aacute;s detalles y el supuesto nuevo propietario no se puso en contacto con ellos. A pesar de los intentos de este peri&oacute;dico de contactar con el presunto agresor, no ha sido posible hablar con &eacute;l. 
    </p><h2 class="article-text">Amenazas, obras eternas y problemas sin fin</h2><p class="article-text">
        Los vecinos relataron a este peri&oacute;dico que <a href="https://www.eldiario.es/navarra/fernando-vidaurre-vidaurre-group-mercaderes-18-amenazas-obras-acoso-inmobiliario-problemas-acusaciones-acoso-encierros-san-fermin-pamplona_1_12989994.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el &ldquo;acoso inmobiliario&rdquo; comenz&oacute; en abril de 2025</a>, cuando la empresa les comunic&oacute; que deb&iacute;an marcharse porque se pon&iacute;a en venta el edificio. A pesar de que todos los inquilinos ten&iacute;an contratos en vigor.  Dos meses antes, se hab&iacute;a publicado en un medio local que el Ayuntamiento de Pamplona hab&iacute;a concedido licencias tur&iacute;sticas a todo el bloque de viviendas.
    </p><p class="article-text">
        Ante la negativa por &ldquo;estar bien&rdquo; en sus casas y no querer mudarse con &ldquo;peores condiciones simplemente porque al due&ntilde;o le viniese bien&rdquo;, los residentes aseguran haber sufrido casi un a&ntilde;o de presiones para que abandonasen el edificio, como obras que consideran innecesarias, problemas en servicios como el ascensor (parado desde octubre), deficiencias en las condiciones de habitabilidad y amenazas por parte de F.V. y su empleado.
    </p><p class="article-text">
        La propietaria de uno de los trasteros del edificio tambi&eacute;n describi&oacute; una mala experiencia con el constructor navarro y su empleado. La empresa vaci&oacute; &ldquo;por error&rdquo; sus dos trasteros y, cuando avis&oacute; que acudir&iacute;a por la via penal, J.J.C. le avis&oacute; de &ldquo;con qui&eacute;n se estaba metiendo&rdquo;. &ldquo;Ha hecho el [estadio de Osasuna] Sadar&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Denuncia por acoso inmobiliario</h2><p class="article-text">
        El Ayuntamiento de Pamplona, preguntado por el asunto el mismo d&iacute;a de la publicaci&oacute;n del reportaje, calific&oacute; las pr&aacute;cticas descritas como de &ldquo;car&aacute;cter mafioso y poco aceptables&rdquo;. Aunque admiti&oacute; que &ldquo;la capacidad que tiene el Consistorio&rdquo; para intervenir en este tipo de situaciones &ldquo;es limitada&rdquo;, al tratarse de un asunto &ldquo;estrictamente civil&rdquo;, explic&oacute; Joxe Abaurrea, concejal delegado de Gobierno Estrat&eacute;gico, Urbanismo, Vivienda y Agenda 2030. 
    </p><p class="article-text">
        No obstante, declar&oacute; un compromiso de &ldquo;respaldo y asesoramiento&rdquo; si se interpon&iacute;a una denuncia formal y afirm&oacute; no conocer ning&uacute;n caso similar en la ciudad. Asimismo, recalc&oacute; la &ldquo;preocupaci&oacute;n de este gobierno&rdquo; sobre la &ldquo;actividad relacionada con los pisos tur&iacute;sticos&rdquo;, pese a que fue el propio Ayuntamiento quien concedi&oacute; las licencias. Finalmente, la comunidad de vecinos del edificio interpuso la denuncia contra el propietario a mediados de marzo de este a&ntilde;o. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fushan Equiza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/arruinar-vida-inquilino-casco-viejo-pamplona-denuncia-amenazas-agresiones-parte-casero-fernando-vidaurre_1_13165934.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Apr 2026 19:45:50 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e739c8c0-c26d-4f5e-9fe7-e2089643cf2d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1141514.jpg" length="714717" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e739c8c0-c26d-4f5e-9fe7-e2089643cf2d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1141514.jpg" type="image/jpeg" fileSize="714717" width="2046" height="1151"/>
      <media:title><![CDATA[Un inquilino del Casco Viejo de Pamplona denuncia amenazas y agresiones de su casero: "Te voy a arruinar la vida"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e739c8c0-c26d-4f5e-9fe7-e2089643cf2d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1141514.jpg" width="2046" height="1151"/>
      <media:keywords><![CDATA[Navarra,Especulación inmobiliaria,Burbuja inmobiliaria,Pamplona,Ayuntamiento de Pamplona,Empresarios,Acoso,Lesiones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mónica García responde a Ndongo: "Has tenido oportunidades para disculparte en estos tres años y seguiste acosándome"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/politica/monica-garcia-responde-ndongo-has-tenido-oportunidades-disculparte-tres-anos-seguiste-acosandome_1_13129309.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3dfe3c04-f35e-48cd-8b34-96092af0b122_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140387.jpg" width="1154" height="649" alt="Mónica García responde a Ndongo: &quot;Has tenido oportunidades para disculparte en estos tres años y seguiste acosándome&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El agitador ultra se disculpó por haber ido a fotografiar a sus hijos a la entrada del colegio y la ministra le responde que sería "más sincero" si también pidiera perdón a todas las personas a las que ha acosado</p><p class="subtitle">Héctor de Miguel y Elena Reinés: la violencia explícita ultraderechista que silencia a comunicadores de izquierda</p></div><p class="article-text">
        La ministra de Sanidad, M&oacute;nica Garc&iacute;a, ha respondido al agitador ultra Bertrand Ndongo tras pedirle disculpas por haber acudido hace tres a&ntilde;os a fotografiar a sus hijos, menores de edad, a la entrada del colegio. Aunque &ldquo;agradece&rdquo; la disculpa, Garc&iacute;a le replica que desde entonces ha continuado acos&aacute;ndola: &ldquo;Como buenos mercenarios de la derecha, t&uacute; y Vito Quiles, hab&eacute;is hecho del acoso vuestra profesi&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/politica/monica-garcia-denuncia-reportero-web-negre-fotografio-hijos-puerta-colegio_1_10009448.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Garc&iacute;a lo denunci&oacute; en su momento ante la Polic&iacute;a.</a> La pol&iacute;tica, entonces candidata de M&aacute;s Madrid, relat&oacute; que un grupo de padres le alert&oacute; de que un hombre estaba haci&eacute;ndoles fotos a ella y sus hijos el 1 de marzo de 2023, a las 9.00 horas de la ma&ntilde;ana, a las puertas del colegio. Se acerc&oacute; a Ndongo y le pregunt&oacute; por el motivo de las fotograf&iacute;as. Este aleg&oacute; que &ldquo;a &eacute;l tambi&eacute;n le acosan llam&aacute;ndole pederasta y que pod&iacute;a tomar fotograf&iacute;as porque se encontraba en la v&iacute;a p&uacute;blica y que continuar&iacute;a realiz&aacute;ndolas&rdquo;. Buscaba comprobar &ldquo;si era cierto que llevaba a sus hijos a un colegio concertado&rdquo;, algo de lo que ahora &mdash;dice Ndongo&mdash; se siente &ldquo;asqueado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Agradezco la disculpa, pero viniste a acosarme al colegio de mis hijos hace tres a&ntilde;os. Desde entonces has tenido oportunidades para disculparte y sin embargo seguiste acos&aacute;ndome en manifestaciones y actos porque como buenos mercenarios de la derecha, t&uacute; y Vito Quiles, hab&eacute;is hecho del acoso vuestra profesi&oacute;n&rdquo;, ha respondido la ahora ministra. Y a&ntilde;ade: &ldquo;Ser&iacute;an m&aacute;s sinceras las disculpas si aprovecharas para ped&iacute;rselas a Carla Antonelli y a todas las que has perseguido y acosado durante estos a&ntilde;os&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2041969254048919624?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Ndongo public&oacute; el mi&eacute;rcoles un post en el que se refer&iacute;a, sin citarlo, a Vito Quiles despu&eacute;s de que los periodistas Javier Ruiz y Sarah Santaolalla hayan denunciado su acoso. &ldquo;No se puede perseguir a nadie hasta la puerta de su casa. Sigo asqueado de m&iacute; mismo por cuando fui al colegio de los hijos de M&oacute;nica Garcia, por orden de mi medio, a comprobar si estudiaban en un colegio p&uacute;blico. Nunca me olvidar&eacute; de la cara de la Ministra, triste y enfadada. Cruc&eacute; todos los l&iacute;mites. Me salt&eacute; mis propios principios. Es algo que no deseo ni a peor enemigo&rdquo;, dec&iacute;a Ndongo.
    </p><p class="article-text">
        En enero, el Consejo Consultivo de Comunicaci&oacute;n Parlamentaria <a href="https://www.eldiario.es/politica/consejo-consultivo-congreso-propone-suspender-temporalmente-acreditaciones-vito-quiles-bertrand-ndongo-infracciones-graves_1_12907008.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aprob&oacute; dos informes</a> en los que considera que los agitadores de extrema derecha Vito Quiles y Bertrand Ndongo incurrieron en infracciones graves del reglamento: el primero por grabar con su tel&eacute;fono m&oacute;vil en dos ocasiones en lugares en los que no est&aacute; permitido y el segundo por boicotear una rueda de prensa del grupo parlamentario Sumar. La Mesa de la C&aacute;mara Baja tiene que decidir si les impone la sanci&oacute;n y su duraci&oacute;n, que puede extenderse entre once d&iacute;as y tres meses.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/politica/monica-garcia-responde-ndongo-has-tenido-oportunidades-disculparte-tres-anos-seguiste-acosandome_1_13129309.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Apr 2026 09:52:46 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3dfe3c04-f35e-48cd-8b34-96092af0b122_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140387.jpg" length="748407" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3dfe3c04-f35e-48cd-8b34-96092af0b122_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140387.jpg" type="image/jpeg" fileSize="748407" width="1154" height="649"/>
      <media:title><![CDATA[Mónica García responde a Ndongo: "Has tenido oportunidades para disculparte en estos tres años y seguiste acosándome"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3dfe3c04-f35e-48cd-8b34-96092af0b122_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140387.jpg" width="1154" height="649"/>
      <media:keywords><![CDATA[Acoso,Mónica García,Extrema derecha,Vito Quiles]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El exalcalde de La Algaba vuelve al PSOE tras el archivo definitivo de su denuncia por acoso sexual a un menor]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/exalcalde-algaba-vuelve-psoe-archivo-definitivo-denuncia-acoso-sexual-menor_1_13114080.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0daba184-b63d-4633-877a-6ce141d9f846_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El exalcalde de La Algaba vuelve al PSOE tras el archivo definitivo de su denuncia por acoso sexual a un menor"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Diego Manuel Agüera asegura que no tiene "nada decidido" sobre un posible regreso a la alcaldía, ya que mantiene el acta de concejal, y señala que su deseo es descansar junto a su familia tras lo ocurrido</p><p class="subtitle">Archivada la causa por acoso a un menor contra el exalcalde de La Algaba, que dimitió hace 20 días tras ser denunciado</p></div><p class="article-text">
        El exalcalde del municipio sevillano de La Algaba Diego Manuel Ag&uuml;era ha recuperado su militancia en el PSOE tras el <a href="https://www.eldiario.es/sevilla/archivada-causa-acoso-menor-exalcalde-algaba-dimitio-20-dias-denunciado_1_13074006.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">archivo definitivo</a> de la denuncia presentada por un empleado municipal ante la Fiscal&iacute;a por presunto acoso sexual a un menor de la localidad sevillana, seg&uacute;n han confirmado fuentes socialistas a Europa Press. De hecho, hace unos d&iacute;as ped&iacute;a su vuelta al conjunto al &ldquo;haber deca&iacute;do la medida cautelar de baja de militancia&rdquo; que fue interpuesta tras darse a conocer los hechos.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n expresaba Ag&uuml;era en un comunicado, consultado por esta agencia, su intenci&oacute;n es &ldquo;gozar de todos los derechos como afiliado&rdquo; en su &ldquo;querida&rdquo; organizaci&oacute;n. No obstante, respecto a su futuro pol&iacute;tico y en referencia a una posible vuelta a la alcald&iacute;a (mantiene el acta de concejal) aseguraba que no ten&iacute;a &ldquo;nada decidido&rdquo;, una posici&oacute;n que, por el momento, parece no haber sufrido cambios. &ldquo;Ahora mismo, lo &uacute;nico que deseo es descansar junto a mi familia, agradeciendo las muestras de aliento y cari&ntilde;o que he recibido&rdquo;, apostillaba entonces.
    </p><p class="article-text">
        El pasado 17 de marzo, el Juzgado de Instrucci&oacute;n n&uacute;mero 16 de Sevilla ordenaba el archivo provisional de la causa contra el exalcalde de la localidad sevillana al considerar que &ldquo;de lo actuado, no aparece debidamente justificado la perpetraci&oacute;n del delito que ha dado motivo a la formaci&oacute;n de la causa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El <a href="https://www.eldiario.es/sevilla/dimite-alcalde-algaba-denunciado-fiscalia-presunto-acoso-menor-edad_1_13013473.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">23 de febrero Ag&uuml;era renunciaba a su cargo</a> tras ser denunciado por el maestro de la Escuela Municipal Taurina de La Algaba Manuel Carbonell ante la Fiscal&iacute;a por presunto acoso a un menor de edad de la localidad. Asimismo, aseguraba que hac&iacute;a &ldquo;un par&eacute;ntesis&rdquo; en su vida pol&iacute;tica para dedicarse &ldquo;plenamente&rdquo; a su defensa. Por &uacute;ltimo, expresaba que este empleado habr&iacute;a &ldquo;malignamente interpretado una conversaci&oacute;n&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[SevillaelDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/exalcalde-algaba-vuelve-psoe-archivo-definitivo-denuncia-acoso-sexual-menor_1_13114080.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Apr 2026 09:07:20 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0daba184-b63d-4633-877a-6ce141d9f846_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="5472722" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0daba184-b63d-4633-877a-6ce141d9f846_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="5472722" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El exalcalde de La Algaba vuelve al PSOE tras el archivo definitivo de su denuncia por acoso sexual a un menor]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0daba184-b63d-4633-877a-6ce141d9f846_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Tribunales,Acoso,Acoso sexual,Menores,Sevilla]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El actor Barry Keoghan denuncia que sufre una campaña de acoso en redes: "Me ha hecho encerrarme en mí mismo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/actor-irlandes-barry-keoghan-denuncia-sufre-campana-acoso-redes-hecho-encerrarme_1_13089316.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a91b782c-7b1b-46d0-925d-8345b2750a95_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El actor Barry Keoghan denuncia que sufre una campaña de acoso en redes: &quot;Me ha hecho encerrarme en mí mismo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El intérprete de 'Saltburn' y 'Peaky Blinders' confiesa que las constantes críticas que ha recibido por su físico le han generado una gran ansiedad: “Hay muchos insultos sobre mi aspecto", ha detallado</p><p class="subtitle">El éxito de los vídeos que hacen humor con la heterovergüenza: ¿resignación, desahogo o problema?</p></div><p class="article-text">
        Para muchos, las redes sociales han pasado de ser un nexo de uni&oacute;n entre personas y colectivos repartidas por todo el mundo a un caladero de cr&iacute;ticas y odio. De forma fugaz se van difundiendo discursos c&iacute;clicos, en los que las figuras p&uacute;blicas, para bien o para mal, son objeto de discusi&oacute;n. As&iacute; le ha ocurrido al actor irland&eacute;s Barry Keoghan, que ha denunciado que se ha convertido en objeto de burla a lo largo y ancho de la red. 
    </p><p class="article-text">
        En una entrevista que Keoghan ha concedido a la revista estadounidense <a href="https://ew.com/barry-keoghan-hiding-away-from-public-after-online-abuse-over-his-looks-11931704" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Entertainment Weekly</em></a><em>,</em> el int&eacute;rprete ha confesado que las constantes cr&iacute;ticas que ha recibido por su f&iacute;sico le han generado una gran ansiedad: &ldquo;Hay muchos insultos sobre mi aspecto&rdquo;, ha detallado. El acoso en redes es algo a lo que lamentablemente Keoghan est&aacute; acostumbrado, pero ha confesado que la situaci&oacute;n ha escalado en los &uacute;ltimos meses.
    </p><p class="article-text">
        El actor irland&eacute;s teme que el acoso acabe afectando a su carrera. Acaba de estrenar proyecto con Peaky Blinders: <em>El hombre inmortal</em>, y ahora se encuentra inmerso en el proyecto de Sam Mendes sobre The Beatles, en el que encarnar&aacute; a Ringo Starr. Antes de eso, particip&oacute; en pel&iacute;culas como<em> The Killing of a Sacred Deer</em>, <em>The Batman</em> o <em>Saltburn</em>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando eso empieza a filtrarse en tu arte, se convierte en un problema, porque entonces ya ni siquiera quieres aparecer en pantalla&rdquo;, ha explicado, incidiendo en que el acoso en redes sociales podr&iacute;a acabar interfiriendo en su libertad creativa como int&eacute;rprete.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay mucho odio en internet&rdquo;, lamenta el actor, que ha abandonado las redes sociales despu&eacute;s de que su aspecto f&iacute;sico se haya convertido en objeto de discusi&oacute;n. El odio vertido por usuarios an&oacute;nimos no solo le han afectado en su vida online, tambi&eacute;n asegura que le han convertido en un recluso: &ldquo;Me ha hecho encerrarme en m&iacute; mismo, no querer ir a sitios, no querer salir&rdquo;. La exposici&oacute;n constante a comentarios negativos sobre &eacute;l, denuncia, se ha traducido en problemas de autoestima y ansiedad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se est&aacute; convirtiendo en un problema. No tengo que esconderme porque ya me estoy escondiendo. De hecho, no voy a ciertos lugares por estas cosas&rdquo;, ha abundado.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, el actor se ha retirado de forma parcial de las redes sociales, un equilibrio delicado, puesto que se encuentra involucrado en numerosos proyectos. Por el momento, solo consulta para ver &ldquo;c&oacute;mo se reciben&rdquo; las reacciones de estrenos y eventos importantes. A menudo, ha lamentado, encuentra reacciones a sus apariciones p&uacute;blicas que son &ldquo;nada agradables&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Segura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/actor-irlandes-barry-keoghan-denuncia-sufre-campana-acoso-redes-hecho-encerrarme_1_13089316.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Mar 2026 10:09:07 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a91b782c-7b1b-46d0-925d-8345b2750a95_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="711385" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a91b782c-7b1b-46d0-925d-8345b2750a95_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="711385" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El actor Barry Keoghan denuncia que sufre una campaña de acoso en redes: "Me ha hecho encerrarme en mí mismo"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a91b782c-7b1b-46d0-925d-8345b2750a95_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Actores,Acoso,Redes sociales,Ansiedad,Salud mental,Delitos de odio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El auge de las violencias machistas online: los ataques contra feministas se intensifican, pero también las respuestas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/auge-violencias-machistas-online-ataques-feministas-intensifican-respuestas_1_13081557.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a86481d3-27f1-47d5-913d-8febbd2bc1c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="­El auge de las violencias machistas online: los ataques conta feministas se intensifican, pero también las respuestas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si hace una década el debate público se centraba en las violencias entre la juventud como nativa digital, la preocupación gira ahora sobre las acciones más o menos coordinadas desde la manosfera para intentar amedrentar a feministas con proyección pública, como activistas, comunicadoras y políticas</p><p class="subtitle">Dentro de la 'manosfera', la comunidad online de hombres contra el feminismo
</p></div><p class="article-text">
        Las hemerotecas se han llenado este mes de marzo de titulares acerca de violencias digitales que, en algunos casos, han traspaso las pantallas y se han materializado tambi&eacute;n en forma de acoso y agresiones f&iacute;sicas. A las denuncias p&uacute;blicas y policiales de Rita Maestre, Ione Belarra, Irene Montero, Tesh Sidi y Antonio Giraldo (as&iacute; como de la periodista Sarah Santaolalla el pasado febrero) se suman procesos judiciales contra un hombre que enviaba mensajes hom&oacute;fobos a j&oacute;venes por Instagram desde La Rioja o contra los futbolistas que han difundido un v&iacute;deo sexual de una jugadora de 14 a&ntilde;os en Bizkaia.
    </p><p class="article-text">
        Esta misma semana, la Universidad de Murcia ha divulgado una investigaci&oacute;n basada en entrevistas a m&aacute;s de mil mujeres que confirma que un 61% de ellas ha sufrido presiones sexuales online y que constata el impacto de la violencia digital en su salud mental, en forma de ansiedad, baja autoestima y miedo a que el acoso se materialice tambi&eacute;n en la vida f&iacute;sica. Una consecuencia es que las mujeres restringen su participaci&oacute;n en espacios digitales. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n en marzo, el Gobierno de Espa&ntilde;a y el de M&eacute;xico han anunciado medidas para frenar las violencias en l&iacute;nea. Pedro S&aacute;nchez ha presentado la&nbsp;Huella del Odio y la Polarizaci&oacute;n (HODIO), una herramienta para medir y evaluar la presencia de discursos violentos y degradantes en redes sociales.&nbsp;Por su parte, el ejecutivo que preside <a href="https://elpais.com/mexico/2026-03-11/mexico-llega-a-un-acuerdo-con-las-plataformas-digitales-para-proteger-a-las-mujeres-de-la-violencia-digital.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Claudia Sheinbaum ha firmado un acuerdo con las principales plataformas digitales</a> (Meta, Google y TikTok) para que incorporen mecanismos de protecci&oacute;n de las mujeres: desde campa&ntilde;as para incentivar denuncias a contenidos de sensibilizaci&oacute;n o la creaci&oacute;n de rutas para retirar contenido violento o &iacute;ntimo no consentido.
    </p><p class="article-text">
        Si hace una d&eacute;cada el debate p&uacute;blico se centraba en las violencias entre la juventud como nativa digital (ah&iacute; aprendimos conceptos como <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/grooming-acoso-sexual-online-menores-crece-agresor-les-aisla-no-cuenten_1_10748941.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">grooming</a> o <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/funciona-sextorsion-expertos-aceptar-chantaje_1_1748947.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sextorsi&oacute;n</a>), la preocupaci&oacute;n gira ahora sobre las acciones m&aacute;s o menos coordinadas <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/manosfera-comunidad-online-hombres-feminismo_1_9670894.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desde la llamada manosfera</a> para intentar amedrentar a feministas con proyecci&oacute;n p&uacute;blica, como activistas, comunicadoras y pol&iacute;ticas. Sin embargo, la victimizaci&oacute;n constante tambi&eacute;n se ha traducido en una acumulaci&oacute;n de acciones para documentar, contextualizar, prevenir y acompa&ntilde;ar los casos de violencias machistas en l&iacute;nea. 
    </p><p class="article-text">
        Algunos han dado sus frutos: por ejemplo, la sentencia de la Audiencia Provincial de Bizkaia que condena como un delito de odio las expresiones racistas y mis&oacute;ginas que Justo Huertos Rubio emiti&oacute; por redes sociales en contra de la comunicadora y activista antirracista Quinndy Akeju. La sentencia demostr&oacute; que cuando se investigan las violencias, el anonimato deja de ser garant&iacute;a de impunidad.
    </p><h2 class="article-text">Adaptar leyes, reclamar responsabilidad</h2><p class="article-text">
        Laia Serra es la abogada penal que elabor&oacute; en 2018 un informe, <em>Las violencias de g&eacute;nero en l&iacute;nea</em>, que registr&oacute; en el Congreso de los Diputados ese a&ntilde;o junto con la revista feminista Pikara Magazine y el apoyo de las entidades Calala y Front Line Defenders. Esta acci&oacute;n de incidencia estuvo motivada especialmente por el acoso continuado en redes sociales que hab&iacute;an sufrido colaboradoras de la revista feminista, como Irantzu Varela, Brigitte Vasallo, Silvia Ag&uuml;ero Fern&aacute;ndez o Alicia Murillo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Laia Serra es la abogada penal que elaboró en 2018 el informe &#039;Las violencias de género en línea&#039;: “Entonces se divisaban las violencias digitales solo desde un punto de vista reputacional, de conflicto interpersonal, y no se le estaba dado la dimensión democrática, de participación ciudadana, que intenté reflejar en el documento. El tiempo nos ha dado la razón: ese es el punto neurálgico de una violencia transversal que no solo afecta a las jóvenes nativas digitales</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ocho a&ntilde;os despu&eacute;s, aunque lamenta que la iniciativa quedase en un caj&oacute;n y no recibieran respuesta alguna, Serra valora el car&aacute;cter pionero de esa demanda de protecci&oacute;n que dirigieron al Estado: &ldquo;Entonces se divisaban las violencias digitales solo desde un punto de vista reputacional, de conflicto interpersonal, y no se le estaba dado la dimensi&oacute;n democr&aacute;tica, de participaci&oacute;n ciudadana, que intent&eacute; reflejar en el documento. El tiempo nos ha dado la raz&oacute;n: ese es el punto neur&aacute;lgico de una violencia transversal que no solo afecta a las j&oacute;venes nativas digitales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El siguiente hito en el que particip&oacute; esta jurista fue conseguir en 2020 que la ley catalana contra las violencias machistas incluyera en su &aacute;mbito de actuaci&oacute;n las violencias hacia las mujeres en redes sociales y en la esfera p&uacute;blica. &ldquo;Eso ha significado que en Catalunya todos los agentes implicados en la atenci&oacute;n a las violencias han tenido que ser formados sobre esta tipolog&iacute;a de violencias. Yo he formado a profesionales de los servicios de intervenci&oacute;n especial, a m&eacute;dicos y a psic&oacute;logas forenses; los Mossos de Esquadra han sacado su propia gu&iacute;a; hemos creado la l&iacute;nea Fembloc que ofrece asesoramiento tecnol&oacute;gico legal y psicosocial. Hemos abierto camino y hemos intentado que otras leyes se hicieran eco de esta dimensi&oacute;n tecnol&oacute;gica&rdquo;, condensa.
    </p><p class="article-text">
        El siguiente hito fue introducir mediante la llamada ley del solo s&iacute; es s&iacute; modificaciones de art&iacute;culos de otras normas, como la de Enjuiciamiento Criminal, de forma que las juezas y jueces de instrucci&oacute;n puedan ordenar la retirada de contenidos sexuales difundidos sin consentimiento como primera medida de protecci&oacute;n. Tambi&eacute;n del C&oacute;digo Penal&nbsp;para poder castigar no solo al primer divulgador sino a quienes republiquen esos materiales.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, lamenta que el gran escollo con el que chocan esos avances es que los estados y las instituciones europeas no est&aacute;n consiguiendo que las grandes plataformas rindan cuentas y prioricen la responsabilidad sobre el &aacute;nimo de lucro para frenar formas de violencia propiciadas por sus algoritmos y los sistemas de inteligencia artificial. En ese sentido, Serra valora el paquete de medidas que anunci&oacute; en febrero Pedro S&aacute;nchez, que incluye la persecuci&oacute;n penal a los CEO de plataformas digitales que permitan la difusi&oacute;n de contenidos il&iacute;citos y falsos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El gran escollo con el que chocan los avances es que los estados y las instituciones europeas no están consiguiendo que las grandes plataformas rindan cuentas y prioricen la responsabilidad sobre el ánimo de lucro para frenar formas de violencia propiciadas por sus algoritmos y los sistemas de inteligencia artificial</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La jurista insta a no esperar a que se desarrollen en Espa&ntilde;a las competencias de las nuevas leyes europeas sobre IA o sobre servicios digitales, y apela a la proactividad de diversos actores, desde la Agencia Estatal de Protecci&oacute;n de Datos a la Inspecci&oacute;n de Trabajo o el sistema de salud, as&iacute; como incluir las violencias digitales en distintas normas, resume para elDiario.es.
    </p><h2 class="article-text">Redes de apoyo </h2><p class="article-text">
        Las hist&oacute;ricas huelgas de 2018 y 2019 marcaron un cl&iacute;max en las luchas feministas, que han sido respondidas con una intensa reacci&oacute;n mis&oacute;gina y supremacista, articulada en redes sociales con participaci&oacute;n de actores de extrema derecha o los llamados <em>incels</em>. En Espa&ntilde;a, el Instituto de las Mujeres public&oacute; el pasado mes de diciembre un informe en el que analiza el uso por parte de estos internautas del t&eacute;rmino &ldquo;Charo&rdquo; para ridiculizar, desacreditar e intentar silenciar a mujeres feministas de izquierdas.
    </p><p class="article-text">
        Se trata, sin embargo, de una ofensiva globalizada que han instado a atender desde la Relatora especial de las Naciones Unidas sobre la libertad de opini&oacute;n y de expresi&oacute;n a organismos internacionales de derechos humanos. Ya en 2018, Amnist&iacute;a Internacional llam&oacute; a actuar con perspectiva interseccional contra la violencia de g&eacute;nero facilitada por las tecnolog&iacute;as, consideradas como &ldquo;abusos contra los derechos humanos en virtud del derecho internacional&rdquo;. Uno de sus hallazgos fue que las mujeres racializadas ten&iacute;an un&nbsp;34% m&aacute;s de probabilidades que las mujeres blancas de ser mencionadas en &ldquo;contenido abusivo o repetido de car&aacute;cter nocivo u hostil&rdquo; y que ese porcentaje se disparaba hacia un 84% en el caso de las mujeres negras.
    </p><p class="article-text">
        En M&eacute;xico, la colectiva feminista Luchadoras MX ha desplegado un &aacute;rea de Internet Feminista que incluye una L&iacute;nea de Apoyo contra la Violencia Digital desde la que brindan a las mujeres y disidencias que sufren estas violencias &ldquo;informaci&oacute;n, orientaci&oacute;n legal, mecanismos de reporte, contenci&oacute;n emocional, contenci&oacute;n emocional, canalizaci&oacute;n con autoridades y otras colectivas&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los algoritmos de las plataformas facilitan una viralización de narrativas misóginas, LGTBIQA+fóbicas, antifeministas y supremacistas, que se traduce en hostigamientos masivos, especialmente cuando las víctimas son periodistas, creadoras de contenido o activistas y los victimarios son grupos de la manosfera y la ultraderecha que buscan “movilizar comunidades reaccionarias y generar miedo y autocensura”.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La forma de acompa&ntilde;ar cada caso se adapta a las decisiones y los ritmos de las personas (desde la denuncia al descanso en la actividad digital), pero se&ntilde;alan como coincidencia la importancia de no dejar a las afectadas solas: &ldquo;Poder contar con redes de apoyo y comunidades que escuchen sin juzgar, que acompa&ntilde;en, que contengan y que validen las emociones que surgen frente a la violencia hace una gran diferencia. Es en esos espacios donde poco a poco se puede volver a tomar aire, ordenar lo que se siente y empezar a recuperar la propia voz&rdquo;, destacan las responsables de la L&iacute;nea de Apoyo, Gisel Santos y Paola Rivera Ni&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Desde Luchadoras comparten la preocupaci&oacute;n de que la &ldquo;tecnolog&iacute;a avanza m&aacute;s r&aacute;pido que la capacidad de generar avances regulatorios nacionales e internacionales eficientes, por lo que es importante documentar y no quitar el dedo del rengl&oacute;n ante este fen&oacute;meno&rdquo;. Algunas de las transformaciones que han identificado han sido la generaci&oacute;n de nuevas din&aacute;micas que propician una escalada en la intensidad de agresiones como el uso de bots o cuentas automatizadas para coordinar ataques, o la manipulaci&oacute;n de im&aacute;genes mediante inteligencia artificial para prop&oacute;sitos humillantes o desacreditantes (los llamados <em>deepfakes</em>).
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;aden que los algoritmos de las plataformas facilitan una viralizaci&oacute;n de narrativas mis&oacute;ginas, LGTBIQA+f&oacute;bicas, antifeministas y supremacistas, que se traduce en hostigamientos masivos, especialmente cuando las v&iacute;ctimas son periodistas, creadoras de contenido o activistas y los victimarios son grupos de la manosfera y la ultraderecha que buscan &ldquo;movilizar comunidades reaccionarias y generar miedo y autocensura&rdquo;. En la l&iacute;nea de Serra, concluyen que &ldquo;ya no se trata solo de una agresi&oacute;n interpersonal, sino de una estrategia dentro de conflictos pol&iacute;ticos m&aacute;s amplios sobre g&eacute;nero, democracia y derechos&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">M&aacute;s conciencia </h2><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga Isa Duque, impulsora del proyecto de divulgaci&oacute;n Psico Woman, asegura que en las charlas que ofrece al alumnado de secundaria (centradas en el amor pero abiertas a plantear otras inquietudes) apenas est&aacute;n saliendo la cuesti&oacute;n de las violencias digitales, mientras que se repiten las dudas sobre ligoteo y salud mental. &ldquo;Lo que m&aacute;s salen son temas de control a trav&eacute;s del m&oacute;vil: qu&eacute; hago si mi pareja me dice a qui&eacute;n puedo seguir y a qui&eacute;n no, qu&eacute; hago si descubri&oacute; que sigue a su ex en redes y lo vivo como una traici&oacute;n&hellip;&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">“Lo que veo en las investigaciones y en las escuelas es que las niñas, los niños y adolescentes son cada vez más conscientes: saben poner sus redes en privado, conocen sus límites, identifican discursos racistas no sólo en redes sino incluso en el propio profesorado. Las adultas jóvenes generan redes de protección cuando usan Tinder”, ejemplifica Estíbaliz Linares, investigadora de la Universidad de Deusto y autora de la guía de ciberviolencias &#039;Ponle nombre&#039;, que publicó Emakunde</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Est&iacute;baliz Linares, investigadora de la Universidad de Deusto (Bizkaia), es una de las autoras de la gu&iacute;a de ciberviolencias <em>Ponle nombre</em>, que public&oacute; el pasado diciembre el Instituto Vasco de las Mujeres, Emakunde. Una gu&iacute;a dirigida a chicas y chicos j&oacute;venes para promover la identificaci&oacute;n de distintas formas de violencia digital, poniendo el foco no s&oacute;lo en la protecci&oacute;n sino en la responsabilidad para no difundir o emitir contenido mis&oacute;gino, e incluyendo tambi&eacute;n apartados sobre LGTBIQA+fobia, racismo y gordofobia.
    </p><p class="article-text">
        Linares cuenta con m&aacute;s de una d&eacute;cada de experiencia estudiando y divulgando sobre las violencias digitales en la comunidad educativa. Identifica que las forma de violencia se han ido sofisticando con los a&ntilde;os (en tanto que se han sofisticado tambi&eacute;n los usos de las plataformas digitales), pero prefiere poner el foco en los aprendizajes y recursos desarrollados, desde las pautas de autoprotecci&oacute;n a los mecanismos de denuncia impulsados por redes feministas: &ldquo;Lo que veo en las investigaciones y en las escuelas es que las ni&ntilde;as, los ni&ntilde;os y adolescentes son cada vez m&aacute;s conscientes: saben poner sus redes en privado, conocen sus l&iacute;mites, identifican discursos racistas no s&oacute;lo en redes sino incluso en el propio profesorado. Las adultas j&oacute;venes generan redes de protecci&oacute;n cuando usan Tinder&rdquo;, ejemplifica.
    </p><p class="article-text">
        Celebra que en la comunidad aut&oacute;noma vasca ha quedado atr&aacute;s la fase en la que era la polic&iacute;a la encargada de dar charlas sobre ciberviolencias sexuales en las aulas, con enfoques que promov&iacute;an el miedo y la culpabilizaci&oacute;n. &ldquo;Ahora van a las aulas educadoras de consultor&iacute;as que no siempre est&aacute;n suficientemente formadas en ciberviolencias pero trabajan con perspectiva de g&eacute;nero&rdquo;, cuenta. El siguiente paso, desde su punto de vista, es pasar de esas charlas puntuales por parte de personas externas a una transversalizaci&oacute;n en el curr&iacute;culum y una implicaci&oacute;n de todos los agentes educativos, desde las familias a los servicios sociales. Tambi&eacute;n en este punto, Linares se muestra optimista: &ldquo;El profesorado est&aacute; concienciado, dispuesto a colaborar, pero nos tenemos que coordinar para formarlo de manera que no se tope con la mochila de tener que saber tambi&eacute;n de ciberviolencias. En algunos pueblos se est&aacute; debatiendo y trabajando en comunidad c&oacute;mo criar a las ni&ntilde;as y ni&ntilde;os en protecci&oacute;n digital&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En ese sentido, no comparte las medidas como la anunciada en febrero por Pedro S&aacute;nchez <a href="https://www.eldiario.es/politica/sanchez-anuncia-paquete-combatir-desinformacion-redes-sociales-ceo-enfrentaran-responsabilidad-penal-si-no-retiran-contenidos-ilegales_1_12958046.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de prohibir el uso de redes sociales a menores de 16 a&ntilde;os</a>: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; pasa, que con 17 a&ntilde;os ya no vas a ser machista y a producir contenido violento? Hay que trabajar desde la infancia (especialmente con los chicos) para que, si ven ese contenido, les d&eacute; tanto rechazo que lo puedan denunciar, y para que se puedan vincular con otros contenidos y tonos sobre masculinidades, feminidades y diversidad&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Y las violencias benevolentes?</h2><p class="article-text">
        La gu&iacute;a sobre ciberviolencias de Emakunde elaborada por Zaloa Lafuente, Est&iacute;baliz Linares e Iratxe Rodr&iacute;guez dedica un apartado al <em>body shaming</em>, que define como &ldquo;comentarios, insultos u odio contra todos los cuerpos que rompen con los ideales de belleza establecidos&rdquo;, y<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/gordofobos-ahora-escandalice-rosa-lopez-vivio-operacion-triunfo_1_8856360.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> a la gordofobia</a>, entendida como &ldquo;rechazo y violencia que sufrimos las personas gordas por el hecho de ser gordas&rdquo;. Sobre esto &uacute;ltimo, a&ntilde;ade que esta violencia presente en la vida offline &ldquo;coge mucha fuerza en las redes sociales&rdquo; y se basa en prejuicios respecto a los h&aacute;bitos, costumbres y salud de las personas gordas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Piñeyro da cuenta de lo complicado de concienciar sobre “por qué un mensaje como ‘con un par de kilitos menos estarías mejor’ acompañado de un corazón es violencia y por qué duele”. Agrega también que tanto las violencias explícitas como las benevolentes ponen en el punto de mira no solo a activistas como ella sino a “cualquier mujer gorda que suba una foto de vacaciones con sus amigas” y que siente una gran desprotección a la hora de combatirlas: “Yo simplemente bloqueo y sigo con mi vida</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Magda Pi&ntilde;eyro, divulgadora y asesora sobre gordofobia, g&eacute;nero y diversidad corporal, autora de dos libros sobre el tema, detalla las violencias expl&iacute;citas gord&oacute;fobas presentes en redes sociales: &ldquo;V&eacute;ase los insultos, amenazas, burlas o el <em>fatshaming</em>, que es como se llama a la exposici&oacute;n p&uacute;bica de v&iacute;deos no consentidos de personas gordas caminando, en gimnasios o comiendo&rdquo;. Sin embargo, a&ntilde;ade una segunda capa, la gordofobia benevolente: &ldquo;Toda esa amplia gama de comentarios bienintencionados, como las invitaciones a hacer ejercicio, hacer dieta o consultar a nutricionistas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pi&ntilde;eyro da cuenta de lo complicado de concienciar sobre &ldquo;por qu&eacute; un mensaje como &lsquo;con un par de kilitos menos estar&iacute;as mejor&rsquo; acompa&ntilde;ado de un coraz&oacute;n es violencia y por qu&eacute; duele&rdquo;. Agrega tambi&eacute;n que tanto las violencias expl&iacute;citas como las benevolentes ponen en el punto de mira no solo a activistas como ella sino a &ldquo;cualquier mujer gorda que suba una foto de vacaciones con sus amigas&rdquo; y que siente una gran desprotecci&oacute;n a la hora de combatirlas: &ldquo;Yo simplemente bloqueo y sigo con mi vida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las recomendaciones de la gu&iacute;a de Emakunde no se dirigen a las personas gordas sino al resto de la ciudadan&iacute;a: &ldquo;Antes de recomendarle a alguien que cambie sus h&aacute;bitos de vida, piensa si de verdad te importa su salud o te molesta su cuerpo. &iquest;Le har&iacute;as la misma recomendaci&oacute;n a alguien que sube una foto fumando o bebiendo?&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[June Fernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/auge-violencias-machistas-online-ataques-feministas-intensifican-respuestas_1_13081557.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Mar 2026 20:47:04 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a86481d3-27f1-47d5-913d-8febbd2bc1c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="621763" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a86481d3-27f1-47d5-913d-8febbd2bc1c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="621763" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El auge de las violencias machistas online: los ataques contra feministas se intensifican, pero también las respuestas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a86481d3-27f1-47d5-913d-8febbd2bc1c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Acoso,Ciberactivismo,Igualdad,LGTBI,Redes sociales,Feminismo,Violencia machista]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una condena por acoso a una agente en Zaragoza destapa la presunta connivencia de mandos policiales con el acusado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/zaragoza/condena-acoso-agente-zaragoza-destapa-presunta-connivencia-mandos-policiales-acusado_1_13082163.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/314020c7-9f23-4a39-83d7-e8f23acfe0f2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una condena por acoso a una agente en Zaragoza destapa la presunta connivencia de mandos policiales con el acusado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La sentencia impone a un funcionario municipal siete meses de prisión y la prohibición de acercarse o comunicarse con la víctima durante tres años. Un informe de prevención laboral ya constató un "hostigamiento psicológico con componente sexual", pero el Ayuntamiento eludió tomar medidas</p><p class="subtitle">La cúpula de la Policía Local de Zaragoza declarará ante la jueza por presuntas coacciones graves y prevaricación</p></div><p class="article-text">
        El Tribunal de Instancia de Zaragoza ha condenado a J. M. M. A., un t&eacute;cnico auxiliar del Ayuntamiento, por un delito de coacciones en su modalidad de acoso hacia una agente de la Polic&iacute;a Local con la que coincid&iacute;a en el edificio del Seminario. El fallo judicial considera probado que el acusado someti&oacute; a la v&iacute;ctima a un patr&oacute;n de &ldquo;conducta insistente y reiterado&rdquo; que alter&oacute; &ldquo;gravemente el desarrollo de su vida cotidiana&rdquo;. La resoluci&oacute;n judicial destaca que, pese a que la mujer comunic&oacute; el hostigamiento a trav&eacute;s de mensajes donde ped&iacute;a que &ldquo;no se acerque&rdquo; y afirmaba sentirse &ldquo;acosada e intimidada&rdquo; , el procedimiento planteado por las jefaturas &ldquo;no ha resultado eficaz porque no contempla a la denunciante como v&iacute;ctima&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La sentencia subraya que esta situaci&oacute;n se mantuvo debido a una &ldquo;inacci&oacute;n para evitar el asunto desde su ra&iacute;z&rdquo;, llegando a considerar a que el acoso &ldquo;se permite y se incita por parte de algunas personas del equipo de trabajo y por el oficial al mando&rdquo; &ndash;el m&aacute;ximo responsable policial en el edificio del Seminario&ndash;. As&iacute; lo se&ntilde;ala al hacerse eco de las &ldquo;contundentes consideraciones y conclusiones&rdquo; de un informe del Servicio de Prevenci&oacute;n y Salud Laboral.
    </p><p class="article-text">
        Fuentes municipales explican que, al conocerse los hechos, se abri&oacute; un expediente disciplinario al acusado y que los mecanismos &ldquo;funcionaron correctamente&rdquo;. El procotolo se inicio en junio del 2022, cuando la v&iacute;ctima lo comunic&oacute;, y se finalizaron las conclusiones en diciembre de ese mismo a&ntilde;o. El 4 de enero de 2023, el Ayuntamiento aprob&oacute; de forma cautelar el traslado forzoso del trabajador a otro edificio.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la resoluci&oacute;n, a ra&iacute;z del divorcio de la agente en 2020, el acusado empez&oacute; a &ldquo;interesarse m&aacute;s por ella&rdquo;. Desde septiembre de 2021, J. M. M. A. &ldquo;propiciaba de manera insistente encontrarse con la denunciante y buscar su cercan&iacute;a f&iacute;sica&rdquo;. Para ello, el encausado la buscaba &ldquo;pr&aacute;cticamente a diario&rdquo; all&iacute; donde se hallaba o preguntaba a otros agentes en qu&eacute; zona del edificio prestaba servicios.
    </p><p class="article-text">
        La sentencia relata que el acusado &ldquo;no cesaba de ir casi a diario al cuarto de seguridad&rdquo;, accediendo incluso a su interior pese a ser una &ldquo;estancia reservada a agentes policiales&rdquo;, donde lleg&oacute; a arrodillarse ante la v&iacute;ctima &ldquo;pidi&eacute;ndole que le hablase y exigi&eacute;ndole explicaciones&rdquo;. Tambi&eacute;n consta la entrega de una nota donde le dec&iacute;a que ella era una &ldquo;persona muy especial&rdquo; junto a un &ldquo;emoticono con forma de coraz&oacute;n&rdquo;. Pese a que la denunciante le envi&oacute; mensajes advirti&eacute;ndole que no le insistiera m&aacute;s, que se sent&iacute;a &ldquo;acosada e intimidada&rdquo; y que &ldquo;no estaba autorizado&rdquo; a acudir a sus puestos de trabajo, J. M. M. A. hizo &ldquo;caso omiso&rdquo; a estas peticiones y a las advertencias verbales de sus jefes en una reuni&oacute;n mantenida en abril de 2022. Esta &ldquo;prolongada situaci&oacute;n sufrida&rdquo; ocasion&oacute; que la v&iacute;ctima tuviera que &ldquo;cambiar sus h&aacute;bitos en el trabajo y estar permanentemente en alerta&rdquo;, derivando en un diagn&oacute;stico de &ldquo;s&iacute;ndrome de estr&eacute;s postraum&aacute;tico y ansiedad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Fuentes del entorno de la agente se&ntilde;alan que ha estado &ldquo;cinco a&ntilde;os luchando sola&rdquo; y apuntan a que lo que ha &ldquo;vivido ha sido un infierno&rdquo;. &ldquo;Lleva cinco a&ntilde;os encerrada sin poder salir de casa&rdquo;, explican. A su vez, lamentan que no ha recibido &ldquo;nada de ayuda del entorno policial&rdquo;. &ldquo;Estaba convencida de que si no denunciaba acabar&iacute;a pasando una desgracia&rdquo;, indican las mismas fuentes.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Inacci&oacute;n&rdquo; del entorno laboral </h2><p class="article-text">
        La sentencia critica la &ldquo;inacci&oacute;n&rdquo; del entorno de trabajo para evitar este &ldquo;hostigamiento psicol&oacute;gico con componente sexual del denunciado hacia la denunciante&rdquo;. Ante la reiteraci&oacute;n de los comportamientos de acoso por parte del condenado, el Servicio de Prevenci&oacute;n y Salud Laboral recoge en su informe de diciembre de 2022 que se permiti&oacute; &ldquo;y se incit&oacute; por parte de algunas personas del equipo de trabajo y por el oficial al mando, a pesar del evidente malestar psicol&oacute;gico de la trabajadora&rdquo;. A&ntilde;aden que el procedimiento planteado por las jefaturas &ldquo;no ha resultado eficaz porque no contempla a la denunciante como v&iacute;ctima&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este mismo informe recoge que el denunciado reconoci&oacute; que ten&iacute;a &ldquo;obsesi&oacute;n&rdquo; por la denunciante. Desde Prevenci&oacute;n tambi&eacute;n constatan que el ambiente laboral &ldquo;ha resultado intimidatorio y hostil para la denunciante al no identificarse las conductas de acercamiento del denunciado como inadecuadas en un entorno laboral&rdquo; y que, cuando denunci&oacute;, no se pusieron medios &ldquo;para darle la debida protecci&oacute;n para desarrollar su trabajo con dignidad&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n se expone, la agente y el ahora condenado tuvieron una reuni&oacute;n con sus respectivos jefes &ldquo;en la que se reconoci&oacute; que el tema era serio y que pod&iacute;a dar lugar a responsabilidades&rdquo;. En esa reuni&oacute;n fue advertido y &ldquo;se habr&iacute;a comprometido a poner fin a los contactos, pero sin que de esa reuni&oacute;n salieran instrucciones u &oacute;rdenes concretas&rdquo;. La v&iacute;ctima pidi&oacute; la baja cuando comprob&oacute; que &eacute;l segu&iacute;a acerc&aacute;ndose a su puesto: &ldquo;Siendo especialmente frustrante para esta que su superior se quedase con &eacute;l ri&eacute;ndose, en lugar de ampararla&rdquo;. Fue ah&iacute; cuando acudi&oacute; al Servicio de Prevenci&oacute;n y Salud Laboral y fue derivada a la mutua m&eacute;dica, donde se le dio la baja. En la sentencia se traslada que fue ella &ldquo;la que resulto cambiada de puesto de trabajo y no al rev&eacute;s&rdquo;, lo que &ldquo;acrecienta la victimizaci&oacute;n y frustraci&oacute;n de la perjudicada&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En junio de 2022, la trabajadora inform&oacute; de los hechos en base al protocolo contra el abuso sexual, seg&uacute;n explican fuentes municipales a este diario. Este protocolo finaliz&oacute; en diciembre y, el 4 de enero de 2023, se aprob&oacute; como medida cautelar el traslado forzoso del trabajador a otro edificio.
    </p><p class="article-text">
        En el escrito judicial se recoge un testimonio de un testigo que asegura que no se le impidi&oacute; acceder a espacios reservados para la polic&iacute;a donde pudo ver los cuadrantes con los horarios de la v&iacute;ctima. Explica tambi&eacute;n que hubo una reuni&oacute;n y los compa&ntilde;eros &ldquo;no recibieron instrucciones escritas para no dejarle acceder&rdquo;. El mismo testigo confirma que a &ldquo;la denunciante se la ve&iacute;a angustiada&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Apertura de expediente</h2><p class="article-text">
        Fuentes municipales explican que, cuando se conoci&oacute; el informe de Prevenci&oacute;n, se abri&oacute; un expediente disciplinario al ahora condenado, pero que se paraliz&oacute; al interponerse la querella, tal y como establece el protocolo. Aseguran que se tom&oacute; como medida preliminar que el acusado no pudiera estar en contacto con la denunciante mientras el expediente siguiera abierto. Todo esto sucedi&oacute; antes del traslado de la agente. Las mismas fuentes explican que el Ayuntamiento no es parte en esta causa y que, al producirse la sentencia, se ha reactivado el expediente disciplinario interno. Cuando se resuelva, &ldquo;se le aplicar&aacute; un r&eacute;gimen sancionador de empleo y sueldo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, el magistrado ha impuesto a J. M. M. A. una pena de &ldquo;siete meses de prisi&oacute;n&rdquo; con la accesoria de inhabilitaci&oacute;n especial para el derecho de sufragio pasivo, adem&aacute;s de la &ldquo;prohibici&oacute;n de que se aproxime&rdquo; a la persona de la agente, a su domicilio o a su lugar de trabajo a una distancia &ldquo;inferior a 200 metros&rdquo; por un tiempo de &ldquo;tres a&ntilde;os&rdquo;. Igualmente, se le impone la &ldquo;prohibici&oacute;n de comunicarse con ella por cualquier medio&rdquo; durante el mismo periodo, la condena al pago de las &ldquo;costas procesales causadas, incluidas las de la acusaci&oacute;n particular&rdquo;, y la obligaci&oacute;n de indemnizar a la v&iacute;ctima en la cantidad que se determine en ejecuci&oacute;n de sentencia por los &ldquo;d&iacute;as de curaci&oacute;n y eventuales secuelas&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Candela Canales]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/zaragoza/condena-acoso-agente-zaragoza-destapa-presunta-connivencia-mandos-policiales-acusado_1_13082163.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Mar 2026 21:21:25 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/314020c7-9f23-4a39-83d7-e8f23acfe0f2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="563791" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/314020c7-9f23-4a39-83d7-e8f23acfe0f2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="563791" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Una condena por acoso a una agente en Zaragoza destapa la presunta connivencia de mandos policiales con el acusado]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/314020c7-9f23-4a39-83d7-e8f23acfe0f2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Zaragoza,Acoso,Sentencias,Policía Local,Ayuntamiento de Zaragoza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Archivada la causa por acoso a un menor contra el exalcalde de La Algaba, que dimitió hace 20 días tras ser denunciado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/archivada-causa-acoso-menor-exalcalde-algaba-dimitio-20-dias-denunciado_1_13074006.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/53acaea0-dca6-4153-8da0-795116350362_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Archivada la causa por acoso a un menor contra el exalcalde de La Algaba, que dimitió hace 20 días tras ser denunciado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El juez considera que "no aparece debidamente justificado la perpetración del delito" del que se le acusa, por lo que acuerda un sobreseimiento contra la que cabe recurso de reforma y de apelación</p><p class="subtitle">Dimite el alcalde de La Algaba tras ser denunciado ante la Fiscalía por presunto acoso a un menor de edad</p></div><p class="article-text">
        El Juzgado de Instrucci&oacute;n n&uacute;mero 16 de Sevilla ha ordenado el archivo de la causa contra el exalcalde de la localidad sevillana de La Algaba, Diego Manuel Ag&uuml;era, por presunto acoso a un menor. Como consecuencia de estos hechos, el pasado 23 de febrero Ag&uuml;era renunci&oacute; a su cargo.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el auto, adelantado por Cadena SER y al que ha tenido acceso este peri&oacute;dico, el juez considera que &ldquo;de lo actuado, no aparece debidamente justificado la perpetraci&oacute;n del delito que ha dado motivo a la formaci&oacute;n de la causa&rdquo;, por lo que ha procedido a acordar el &ldquo;sobreseimiento provisional de las actuaciones&rdquo;. Contra la resoluci&oacute;n cabe interponer un recurso de reforma, as&iacute; como un recurso de apelaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Cabe mencionar que <a href="https://www.eldiario.es/sevilla/dimite-alcalde-algaba-denunciado-fiscalia-presunto-acoso-menor-edad_1_13013473.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el pasado 23 de febrero Ag&uuml;era renunciaba a su cargo</a> tras ser denunciado por un empleado municipal ante la Fiscal&iacute;a por presunto acoso a un menor de edad de la localidad. Asimismo, aseguraba que hac&iacute;a &ldquo;un par&eacute;ntesis&rdquo; en su vida pol&iacute;tica para dedicarse &ldquo;plenamente&rdquo; a su defensa. Por &uacute;ltimo, expresaba que este empleado habr&iacute;a &ldquo;malignamente interpretado una conversaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Como entender&eacute;is, esta denuncia p&uacute;blica ha provocado una indignaci&oacute;n m&aacute;s que razonable no solo en &iacute;i, tambi&eacute;n en mi familia, en mis amigos y miles de algabe&ntilde;os que as&iacute; me lo han hecho saber a trav&eacute;s de mensajes y llamadas&rdquo;, expres&oacute; el edil al renunciar. Asimismo, asegur&oacute; que hab&iacute;a denunciado este hecho &ldquo;ante la Justicia&rdquo; por &ldquo;atentar&rdquo; contra su &ldquo;derecho al honor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La denuncia fue presentada por el que fuera director de la Escuela Taurina de La Algaba Manuel Carbonell, que fue derivada a su vez a a la Fiscal&iacute;a de Criminalidad Inform&aacute;tica, &oacute;rgano especializado del Ministerio P&uacute;blico.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[SevillaelDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/archivada-causa-acoso-menor-exalcalde-algaba-dimitio-20-dias-denunciado_1_13074006.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Mar 2026 09:37:26 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/53acaea0-dca6-4153-8da0-795116350362_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="89792" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/53acaea0-dca6-4153-8da0-795116350362_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="89792" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Archivada la causa por acoso a un menor contra el exalcalde de La Algaba, que dimitió hace 20 días tras ser denunciado]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/53acaea0-dca6-4153-8da0-795116350362_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Acoso,Acoso sexual,Menores,Sevilla]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Llevo 20 años como DJ pero para un señor cualquiera en Internet sigo siendo una chica a la que explicarle la industria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/micromachismos/llevo-20-anos-dj-senor-internet-sigo-chica-explicarle-industria_132_13062582.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d495e33c-12c6-4955-bf11-8b1e41ba0606_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Llevo 20 años como DJ pero para un señor cualquiera en Internet sigo siendo una chica a la que explicarle la industria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si un hombre critica el sistema, es un visionario, un líder, un punk. Si lo hace una mujer, es una resentida o envidiosa. Les aterra tanto que cuestiones su mundo perfecto de DJs millonarios y ley de la oferta y la demanda que prefieren convencerse de que simplemente estás frustrada</p></div><p class="article-text">
        Me llamo Marta, aunque llevo unos veinte a&ntilde;os subi&eacute;ndome a las cabinas&nbsp;de discotecas, eventos y festivales&nbsp;bajo el nombre de Eme DJ. Me dedico a poner m&uacute;sica para que la gente baile&nbsp;y sienta cosas, sin mucho m&aacute;s misterio. Tambi&eacute;n invierto bastante tiempo en hablar de la cara B de esta profesi&oacute;n: la salud mental, la precariedad de los que no salen en letras grandes en los carteles y mi proyecto&nbsp;<em>Depresi&oacute;n en la Cabina&nbsp;</em>en el que visibilizamos los problemas derivados de ser DJ y funcionamos como grupo de apoyo online.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as, un clip de 40 segundos extra&iacute;do de una entrevista de dos horas en un podcast me convirti&oacute; en el blanco de las redes. En ese fragmento me atrev&iacute;a a cuestionar el turbocapitalismo de los macrofestivales y dec&iacute;a que no me parec&iacute;a normal que un cabeza de cartel cobrase medio mill&oacute;n de euros&nbsp;mientras la clase obrera de la noche cobra mal, tarde o en &ldquo;exposici&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Supongo que quienes llenaron la secci&oacute;n de comentarios con cientos de insultos esperaban que me hiciera peque&ntilde;ita, que cerrara la boca o que pidiera perd&oacute;n por existir. Ha pasado justo lo contrario: leerlos ha sido jodidamente terap&eacute;utico.
    </p><p class="article-text">
        Lejos de hundirme, me han dado la raz&oacute;n. Han demostrado, punto por punto, todo lo que est&aacute; podrido en esta industria y c&oacute;mo reacciona una parte de la sociedad cuando una mujer toca el chiringuito de los privilegios y habla de dinero. No les jode tanto lo que dices; les jode que seas t&uacute; quien lo dice. Y para intentar callarte, usan siempre el mismo manual de instrucciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El primer paso es de caj&oacute;n:
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Esta t&iacute;a no sabe ni lo que habla. Mira, el deejay funciona as&iacute;...&rdquo;</em>.
    </p><p class="article-text">
        He pinchado en festivales inmensos, he hecho&nbsp;<em>warm-ups</em>&nbsp;para artistas internacionales y conozco bien las cabinas de los antros m&aacute;s oscuros. Pero da igual. Para un se&ntilde;or aleatorio en Internet, sigo siendo &ldquo;esta t&iacute;a&rdquo; a la que hay que explicarle c&oacute;mo funciona la industria en la que lleva media vida parti&eacute;ndose la espalda. La condescendencia es la herramienta favorita para anular la experiencia femenina. Necesitan bajarte a la categor&iacute;a de alumna para poder sentirse c&oacute;modos y mantener su autoridad intacta.
    </p><p class="article-text">
        Cuando ven que no pueden darte lecciones t&eacute;cnicas porque tienes m&aacute;s horas de vuelo que ellos,&nbsp;atacan al f&iacute;sico.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Solo con verle la cara de bollo...&rdquo;</em>&nbsp;o&nbsp;<em>&ldquo;Valiente escombro hab&eacute;is puesto ah&iacute;&rdquo;</em>.
    </p><p class="article-text">
        Cuando una mujer plantea un argumento estructural sobre econom&iacute;a o cultura de club y se quedan sin herramientas intelectuales para rebatirlo, atacan el cuerpo. Si no encajas en la fantas&iacute;a de la &ldquo;DJ florero&rdquo; con poca ropa, te castigan por atreverte a ocupar espacio visual y sonoro. Tu opini&oacute;n no vale porque, para ellos, t&uacute; no eres un producto consumible. No est&aacute;s ah&iacute; para adornar su fiesta, as&iacute; que te conviertes en una diana.
    </p><p class="article-text">
        Y por si fallan las dos primeras, siempre les queda la vieja confiable:
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;No pagues tu frustraci&oacute;n con los dem&aacute;s&rdquo;</em>.
    </p><p class="article-text">
        Si un hombre critica el sistema, es un visionario, un l&iacute;der, un punk. Si lo hace una mujer, es una resentida&nbsp;o envidiosa. Invalidar una queja leg&iacute;tima reduci&eacute;ndola a un arrebato emocional o a &ldquo;envidia&rdquo; es&nbsp;<em>gaslighting</em>&nbsp;de manual. Les aterra tanto que cuestiones su mundo perfecto de DJs millonarios y ley de la oferta y la demanda que prefieren convencerse de que simplemente est&aacute;s frustrada.
    </p><p class="article-text">
        Leer todo esto&nbsp;me reafirma.
    </p><p class="article-text">
        Pienso en las chicas que est&aacute;n empezando ahora. En las que a lo mejor sienten p&aacute;nico a subir sus mezclas, a pinchar delante de la gente&nbsp;o a opinar por miedo a que las llamen &ldquo;escombros&rdquo; o las traten con esta condescendencia. Y se me quitan las ganas de callarme.
    </p><p class="article-text">
        La pista de baile siempre naci&oacute; como un espacio de resistencia y disidencia para los que no encaj&aacute;bamos. Defenderla significa aguantar el ruido de estos se&ntilde;ores hasta que, poco a poco, dejen de tener p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        Me hab&eacute;is dado la raz&oacute;n en todo. Yo sigo a lo m&iacute;o. Nos vemos en la pista.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Fierro (Eme DJ)]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/micromachismos/llevo-20-anos-dj-senor-internet-sigo-chica-explicarle-industria_132_13062582.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Mar 2026 21:36:34 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d495e33c-12c6-4955-bf11-8b1e41ba0606_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="235756" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d495e33c-12c6-4955-bf11-8b1e41ba0606_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="235756" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Llevo 20 años como DJ pero para un señor cualquiera en Internet sigo siendo una chica a la que explicarle la industria]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d495e33c-12c6-4955-bf11-8b1e41ba0606_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Feminismo,Música,Acoso,Música electrónica,Redes sociales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El acoso 'incel' contra una experta en videojuegos: "En vez de tirarte los tejos, te tiraba un bocadillo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/acoso-incel-experta-videojuegos-vez-tirarte-tejos-tiraba-bocadillo_1_13063550.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fab202cf-a6f1-424c-8381-3167f581a35a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El acoso &#039;incel&#039; contra una experta en videojuegos: &quot;En vez de tirarte los tejos, te tiraba un bocadillo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Audiencia de Barcelona celebra uno de los primeros juicios en España contra el acoso digital machista que sufren las mujeres en la industria de los juegos en línea</p><p class="subtitle">Los 'incel' sólo son la versión extrema del sexo bajo el capitalismo
</p></div><p class="article-text">
        El primer tuit se public&oacute; el 29 de agosto de 2019: &ldquo;Eres la t&iacute;pica malfollada a la que nunca le han dado polla&rdquo;. Lo que sigui&oacute; fue un aluvi&oacute;n de mensajes durante cuatro&nbsp;a&ntilde;os para &ldquo;humillar&rdquo;, en palabras de la Fiscal&iacute;a, a una experta en videojuegos, conocida por denunciar las actitudes machistas del sector. El acusado se sienta en el banquillo este mi&eacute;rcoles.
    </p><p class="article-text">
        La Audiencia de Barcelona escuchar&aacute; a una v&iacute;ctima de una realidad que no suele verse en una sala de vistas en Espa&ntilde;a: el acoso machista <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/misoginia-podria-tener-culpable-capitalismo_129_2119526.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de un </a><a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/misoginia-podria-tener-culpable-capitalismo_129_2119526.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>incel</em></a> a una mujer del sector de los videojuegos. Originaria de Estados Unidos, la comunidad <em>incel</em> est&aacute; formada por hombres j&oacute;venes y machistas que culpan a las mujeres de su falta de relaciones sexuales.
    </p><p class="article-text">
        Como toda comunidad de Internet, pero guiados por el odio a las mujeres, los <em>incels </em>han construido un lenguaje propio. Algunas de estas expresiones se encuentran en los mensajes que el joven acusado profiri&oacute; a la denunciante entre&nbsp;2019 y 2022, e incluso los nombres de las cuentas que usaba, tal y como relata el abogado de la v&iacute;ctima, Daniel Amelang, en su escrito de acusaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El mundo del videojuego todav&iacute;a sigue siendo parte de una tecnocultura machista t&oacute;xica muy fuerte, y el hecho de que empiecen a llegar mujeres les genera un rechazo muy fuerte y se coordinan para echarlas&rdquo;, explica la fil&oacute;sofa de la tecnolog&iacute;a e investigadora Eur&iacute;dice Caba&ntilde;es.
    </p><p class="article-text">
        El joven est&aacute; acusado de enviar, al menos, 13 mensajes en Twitter y 14 a trav&eacute;s de Instagram a la v&iacute;ctima. De culpar a la denunciante del coronavirus se pasa a una escalada en la agresividad de los mensajes, con referencias expl&iacute;citas a violarla o dejarla embarazada. Tambi&eacute;n se arremete contra el feminismo de la denunciante y sus cr&iacute;ticas al sesgo machista de algunos videojuegos.
    </p><p class="article-text">
        Entre los t&eacute;rminos empleados en los mensajes, se encuentran palabras habituales de los <em>incels</em>, como &ldquo;cucks&rdquo; (cornudos en ingl&eacute;s, pero que esta comunidad emplea para describir a los hombres que apoyan pol&iacute;ticas igualitarias); &ldquo;chad&rdquo; (ejemplo de hombre atl&eacute;tico que despierta el deseo en las mujeres); &ldquo;kek&rdquo; (una forma de re&iacute;rse); &ldquo;alfa y beta&rdquo; (la diferenciaci&oacute;n entre hombres dominantes y sumisos); o &ldquo;golden&rdquo; (la referencia <em>incel </em>para describir el equilibrio entre dos personas).
    </p><p class="article-text">
        La violencia que recibi&oacute; la denunciante no fue solo verbal: el acusado tambi&eacute;n envi&oacute; una fotograf&iacute;a de su pene sin el consentimiento de la experta en videojuegos.
    </p><p class="article-text">
        La Fiscal&iacute;a no tiene dudas: a trav&eacute;s de sus mensajes p&uacute;blicos y privados, el acusado pretendi&oacute; &ldquo;menoscabar la dignidad&rdquo; y &ldquo;denigrar&rdquo; a la denunciante &ldquo;y a las mujeres por el mero hecho de serlo&rdquo;, adem&aacute;s de perjudicarla en el ejercicio de su profesi&oacute;n. El Ministerio P&uacute;blico solicita dos&nbsp;a&ntilde;os de c&aacute;rcel para el acusado por un delito de incitaci&oacute;n al odio o bien por el delito de acoso y una indemnizaci&oacute;n de 3.000 euros.
    </p><p class="article-text">
        La acusaci&oacute;n particular de la v&iacute;ctima eleva la petici&oacute;n de pena a tres a&ntilde;os de c&aacute;rcel por un delito de odio por motivos mis&oacute;ginos y otro de acoso, adem&aacute;s de una indemnizaci&oacute;n de 20.000 euros. La denunciante, recalca el abogado Amelang, se vio &ldquo;vejada de forma grave y sostenida en el tiempo&rdquo; ante toda la comunidad gamer por parte del acusado, y tuvo que contactar con la entidad Fembloc, de lucha contra las violencias digitales.
    </p><p class="article-text">
        Las consecuencias para la denunciante fueron severas: se vio obligada a reducir su presencia en redes y a desactivar los mensajes privados, y tampoco particip&oacute; en medios de comunicaci&oacute;n tradicionales &ldquo;para llamar menos la atenci&oacute;n y minimizar el riesgo de que continuara el acoso&rdquo;, sostiene su abogado.
    </p><p class="article-text">
        Lo ocurrido a esta experta en videojuegos llega a un juicio, pero el acoso digital es una realidad para muchas mujeres jugadoras. As&iacute; lo expone el &uacute;ltimo estudio sobre diversidad en el videojuego en Espa&ntilde;a de la asociaci&oacute;n cultural Arsgames, del que Caba&ntilde;es fue una de sus autoras: el 59% de las jugadoras ocultan su g&eacute;nero para evitar el acoso, y el 77% lidian con comportamientos no deseados. 
    </p><p class="article-text">
        Todo ello pese a que en 2024, por primera vez, las mujeres representaron la mayor&iacute;a del p&uacute;blico jugador en Espa&ntilde;a, alcanzando los 11,1 millones, un 50,5% del total tras un crecimiento del 77% desde 2019 en el n&uacute;mero de jugadoras, seg&uacute;n el estudio.
    </p><p class="article-text">
        Caba&ntilde;es recuerda la &ldquo;responsabilidad&rdquo; de las empresas a la hora de atajar los acosos machistas en el videojuego. &ldquo;Igual que no se nos ocurrir&iacute;a permitir a un restaurante actitudes sexistas, tampoco pueden ocurrir en el espacio digital&rdquo;, destaca la experta, que lamenta que algunos juegos que todav&iacute;a no cuentan con formas de protecci&oacute;n contra el acoso. 
    </p><p class="article-text">
        La experta pone como ejemplo lo ocurrido con el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Gamergate" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gamergate</a>, la campa&ntilde;a de ciberacoso machista de hace una d&eacute;cada a distintas mujeres en la industria de los videojuegos, que perdi&oacute; peso durante unos meses pero cuyos m&eacute;todos fueron &ldquo;precursores&rdquo; de ataques como el asalto al Capitolio de EEUU. &ldquo;El videojuego es un campo de innovaci&oacute;n donde se puede redirigir a los hombres que ya son mis&oacute;ginos para que pasen a la acci&oacute;n&rdquo;, resalta Caba&ntilde;es.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Oriol Solé Altimira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/acoso-incel-experta-videojuegos-vez-tirarte-tejos-tiraba-bocadillo_1_13063550.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Mar 2026 05:00:24 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/fab202cf-a6f1-424c-8381-3167f581a35a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="426808" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/fab202cf-a6f1-424c-8381-3167f581a35a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="426808" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El acoso 'incel' contra una experta en videojuegos: "En vez de tirarte los tejos, te tiraba un bocadillo"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/fab202cf-a6f1-424c-8381-3167f581a35a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Acoso,Machismo,Videojuegos,Delitos de odio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Acosadas, vejadas y comiendo en el suelo: la denuncia de cinco jornaleras de Almería contra dos empresarios]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/almeria/acosadas-vejadas-comiendo-suelo-denuncia-cinco-jornaleras-almeria-empresarios_1_13060266.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/92760d61-6bb8-4ebd-8c9d-655ebac22377_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Acosadas, vejadas y comiendo en el suelo: la denuncia de cinco jornaleras de Almería contra dos empresarios"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las trabajadoras, de origen extranjero, aseguran que una explotación agrícola del municipio almeriense de Níjar las mantiene en condiciones laborales pésimas, impidiéndoles ir al baño o describiendo episodios en los que se les graba con su móvil para humillarlas</p><p class="subtitle">'Strawberry Fields', el documental que muestra las sombras del sector de la fresa en Huelva y los abusos a sus jornaleras
</p></div><p class="article-text">
        Cinco jornaleras no pueden m&aacute;s con el hostigamiento y acoso laboral al que se ven sometidas a diario seg&uacute;n han denunciado ante el juzgado. Cada vez que acuden a su puesto de trabajo en una empresa hortofrut&iacute;cola de N&iacute;jar (Almer&iacute;a), se enfrentan a vejaciones, coacciones y condiciones laborales extenuantes, aseguran. Una realidad que llevan tiempo tratando de denunciar a trav&eacute;s del comit&eacute; de empresa pero que, lejos de resolverse, no deja de agravarse. Por eso, han decidido llevar a la Justicia a los dos empresarios que les dan trabajo.
    </p><p class="article-text">
        En concreto, estas cinco jornaleras, cuyas identidades se han preservado por su seguridad, trabajan para Hermanos G&aacute;zquez Garrido, una explotaci&oacute;n agr&iacute;cola del municipio almeriense de N&iacute;jar. Un lugar en el que el clima de tensi&oacute;n es tan elevado que han denunciado en el juzgado de guardia a los dos empresarios que est&aacute;n al frente de la explotaci&oacute;n por someterlas a humillaciones, coacciones y vigilancias durante la jornada laboral. En la denuncia, a la que ha tenido acceso este medio, las trabajadoras aseguran, entre otras cuestiones, que en la finca s&oacute;lo existe un ba&ntilde;o y que permanece cerrado para ellas, por lo que se ven obligadas a hacer sus necesidades en el exterior del invernadero mientras, seg&uacute;n explican, los responsables de la empresa las siguen y las graban con el tel&eacute;fono m&oacute;vil.
    </p><p class="article-text">
        Mientras los empresarios y sus representantes legales guardan silencio a preguntas de este peri&oacute;dico, los hechos denunciados se habr&iacute;an producido siempre en su explotaci&oacute;n, que est&aacute; situada en el entorno de Los Albaricoques, en el t&eacute;rmino municipal de N&iacute;jar. En el escrito presentado ante el juzgado, las trabajadoras describen un ambiente de presi&oacute;n constante en el que, aseguran, los empresarios se acercan a escasos cent&iacute;metros de donde est&aacute;n trabajando, les gritan o zarandean los carros en los que transportan las hortalizas que recogen.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el relato de las denunciantes, cuando piden ir al ba&ntilde;o la respuesta habitual es negativa. &ldquo;Los empresarios mantienen el &uacute;nico ba&ntilde;o que hay en la finca cerrado, s&oacute;lo lo pueden utilizar ellos&rdquo;, recoge la denuncia, avanzada en <a href="https://elcomun.es/2026/03/06/cinco-jornaleras-denuncian-acoso-y-vulneracion-de-derechos-en-los-campos-de-almeria/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">El Com&uacute;n</a>. Las trabajadoras sostienen que, ante esta situaci&oacute;n, se ven obligadas a hacer sus necesidades &ldquo;en la banda del invernadero o fuera del mismo&rdquo;. El documento tambi&eacute;n describe episodios que, a juicio de las denunciantes, vulneran su intimidad. &ldquo;Cuando vamos a hacer nuestras necesidades nos siguen con el m&oacute;vil grabando en todo momento&rdquo;, se&ntilde;alan en el escrito. En algunas ocasiones, a&ntilde;aden, los empresarios &ldquo;sit&uacute;an la c&aacute;mara del m&oacute;vil a escasos cent&iacute;metros de nuestra cara, riendo y profiriendo palabras malsonantes&rdquo;. Adem&aacute;s, se ven obligadas a descansar y comer en una misma estancia en la que se deben disponer en el propio suelo.
    </p><h2 class="article-text">Insultos e intimidaciones</h2><p class="article-text">
        Las jornaleras afirman que esta situaci&oacute;n se produce de forma habitual durante la jornada laboral. &ldquo;Es habitual que se pasen toda la ma&ntilde;ana a escasos cent&iacute;metros de donde estamos trabajando&rdquo;, se&ntilde;alan en la denuncia, en la que tambi&eacute;n describen gritos, insultos y actitudes intimidatorias. Uno de los episodios relatados en el documento hace referencia a una discusi&oacute;n ocurrida cuando una trabajadora pidi&oacute; ir al ba&ntilde;o antes de terminar una de las l&iacute;neas de trabajo. Seg&uacute;n la denuncia, uno de los empresarios le dijo que no pod&iacute;a hacerlo hasta completar la tarea, mientras gritaba y zarandeaba el carro en el que se transporta el g&eacute;nero. Las denunciantes sostienen adem&aacute;s que otros trabajadores de la finca han presenciado algunas de estas situaciones.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e592314c-b2c0-4067-8474-c1c1f8e039f1_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e592314c-b2c0-4067-8474-c1c1f8e039f1_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e592314c-b2c0-4067-8474-c1c1f8e039f1_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e592314c-b2c0-4067-8474-c1c1f8e039f1_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e592314c-b2c0-4067-8474-c1c1f8e039f1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e592314c-b2c0-4067-8474-c1c1f8e039f1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e592314c-b2c0-4067-8474-c1c1f8e039f1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Movilización del Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT) a las puertas de la explotación agrícola"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Movilización del Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT) a las puertas de la explotación agrícola                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En todo caso, el conflicto laboral en esta explotaci&oacute;n agr&iacute;cola no es reciente. Meses antes de la denuncia presentada ahora en el juzgado, un grupo de trabajadores hab&iacute;a comunicado un preaviso de huelga ante las autoridades laborales para denunciar lo que consideraban incumplimientos de la normativa laboral. En ese documento, presentado en septiembre del pasado a&ntilde;o a trav&eacute;s del Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT), se se&ntilde;alaban supuestas irregularidades como salarios por debajo del salario m&iacute;nimo, jornadas prolongadas durante la campa&ntilde;a agr&iacute;cola o la ausencia de vacaciones.
    </p><p class="article-text">
        Los trabajadores sosten&iacute;an tambi&eacute;n que las horas extraordinarias no se abonaban y denunciaban deficiencias en materia de prevenci&oacute;n de riesgos laborales, como la falta de equipos de protecci&oacute;n individual en determinadas tareas. El SAT respalda ahora p&uacute;blicamente a las jornaleras que han presentado la denuncia y sostiene que las trabajadoras est&aacute;n sufriendo represalias tras reclamar el cumplimiento de la legislaci&oacute;n laboral.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El &uacute;nico ba&ntilde;o de la explotaci&oacute;n permanece cerrado y s&oacute;lo lo utilizan los empresarios&rdquo;, afirma el sindicato en un comunicado, en el que tambi&eacute;n asegura que las trabajadoras &ldquo;tienen que hacer sus necesidades fisiol&oacute;gicas en la banda del invernadero&rdquo;. La organizaci&oacute;n sindical sostiene adem&aacute;s que las trabajadoras son &ldquo;seguidas por los empresarios grabando con el tel&eacute;fono en todo momento, violentando su intimidad&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Silencio por parte de la empresa</h2><p class="article-text">
        El SAT ha convocado movilizaciones de apoyo a las denunciantes y ha hecho un llamamiento al movimiento feminista y a organizaciones sociales de la provincia para respaldar a las trabajadoras. Este medio ha contactado con los empresarios denunciados a trav&eacute;s de su representaci&oacute;n legal, pero su abogado ha declinado realizar declaraciones y ha se&ntilde;alado que la respuesta a las acusaciones se producir&aacute; en el &aacute;mbito judicial. Mientras, desde el SAT afirman que tras la denuncia la situaci&oacute;n se ha agravado y a los trabajadores se les impide quedarse en las instalaciones durante su periodo de descanso asignado.
    </p><p class="article-text">
        El caso queda ahora en manos del juzgado, que deber&aacute; determinar si los hechos relatados en la denuncia constituyen alg&uacute;n tipo de infracci&oacute;n laboral o delito contra los derechos de los trabajadores. Mientras tanto, las jornaleras que han presentado la denuncia contin&uacute;an trabajando en la explotaci&oacute;n agr&iacute;cola en la que, seg&uacute;n relatan, se produjeron los hechos. Confiando en que su lucha, ahora judicial, acabe con el clima de hostigamiento que llevan demasiado tiempo aguantando.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Álvaro López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/almeria/acosadas-vejadas-comiendo-suelo-denuncia-cinco-jornaleras-almeria-empresarios_1_13060266.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 Mar 2026 21:16:25 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/92760d61-6bb8-4ebd-8c9d-655ebac22377_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="125722" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/92760d61-6bb8-4ebd-8c9d-655ebac22377_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="125722" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Acosadas, vejadas y comiendo en el suelo: la denuncia de cinco jornaleras de Almería contra dos empresarios]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/92760d61-6bb8-4ebd-8c9d-655ebac22377_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Acoso,Acoso laboral,Derechos laborales,Denuncias,Almería,Temporeras,Agricultores,Agricultura]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
