El alcalde de Móstoles rebaja a “discrepancias personales” la querella por acoso de una exconcejala y pide el archivo
Manuel Bautista, alcalde de la localidad madrileña de Móstoles, ha recurrido la apertura de una investigación contra él por acoso sexual y laboral tras la denuncia de una exconcejala del PP en el municipio. Tal y como ha adelantado El País y ha podido comprobar elDiario.es, la defensa de Bautista reduce todas las acusaciones a “discrepancias personales” y conflictos “en el ámbito de las relaciones políticas” y solicita que, al menos, se suspenda la citación de la querellante del próximo 29 de junio hasta que exista una decisión firme sobre tu petición de archivo. Pide, además, que el PP no pueda ser considerado responsable de los hechos en el procedimiento tal y como pide la exconcejala.
La exconcejala de Móstoles denunció a Bautista de forma interna por un presunto caso de acoso sexual en 2024. Según el relato de la denunciante, este supuesto caso de acoso sexual derivó en otro presunto caso de acoso laboral por la negativa de acceder a las peticiones del alcalde. La exedil se reunió entonces con diferentes dirigentes del PP de Madrid como Alfonso Serrano o Ana Millán, aunque Isabel Díaz Ayuso no acudió a ninguna de estas reuniones y no recibió a la exconcejala. A quien sí recibió la presidenta de la Comunidad de Madrid fue al alcalde solo cinco días después de recibir por escrito la denuncia interna de la exedil. Ni el PP de Madrid ni su Comité de Derechos y Garantías activaron protocolos ni abrieron expediente. De hecho, desde que comenzó la polémica, la posición oficial del partido y de la presidenta ha sido la de respaldar a Bautista.
Finalmente, la exconcejala decidió presentar una querella el pasado 16 de febrero. El 9 de marzo reclamó “un impulso procesal” porque casi un mes después no se había avanzado en la denuncia. La Fiscalía pidió entonces abrir una investigación, como finalmente ha ocurrido y ella ha sido citada el próximo 29 de junio para ratificar sus acusaciones y ser examinada por un forense.
En un escrito de casi 80 páginas, la defensa del alcalde de Móstoles cuestiona que el relato de la exconcejala, incluso siendo asumido de forma literal, pueda implicar la apertura de un proceso penal como ha hecho el juzgado de violencia sobre la mujer de la localidad. Todo son, según su versión, “discrepancias personales, conflictos de funcionamiento interno, decisiones organizativas, percepciones subjetivas, valoraciones personales y actuaciones desarrolladas en el ámbito de las relaciones políticas y partidarias”.
La exedil describió en su querella cómo rechazó las propuestas sexuales de Manuel Bautista y cómo, a partir de entonces, fue sometida al ostracismo hasta su salida de la política y dimisión como concejala. El recurso presentado ahora por el regidor empieza por negar la existencia de acoso sexual ante, dice, “una ausencia absoluta de solicitud de favores de naturaleza sexual”, achacando la querella a “interpretaciones posteriores” de lo que no pasam de ser, según su criterio, “malentendidos relacionales”.
La defensa del alcalde entiende también que “no cualquier conflicto interpersonal en el ámbito laboral resulta penalmente relevante” que en este caso, además, el PP no debería ser responsabilizado. Tampoco encuentra pruebas de las secuelas psicológicas que denuncia su antigua colaboradora: “El relato se apoya exclusivamente en expresiones genéricas de malestar emocional como ”incomodidad“, ”miedo“, ”vergüenza“ o ”sobresalto“. Tampoco hubo, alega, coacciones ni revelación de secretos por la difusión de unos correos electrónicos.
La exconcejala del PP está llamada a declarar en los juzgados de Móstoles el próximo día 29 de junio, momento en que también será evaluada por un forense como es habitual en estos casos. La defensa del alcalde pide suspender esta comparecencia hasta que exista una decisión firme sobre su recurso. Y alerta de los “efectos difícilmente reversibles” que tendría para él seguir adelante con una causa que, añade, “ha adquirido una notable repercusión pública y mediática”. “La continuación de la instrucción en estas circunstancias podría ocasionar perjuicios reputacionales y personales de imposible reparación ulterior en caso de prosperar las pretensiones de esta parte”.
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