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    <title><![CDATA[elDiario.es - Nutrición]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/nutricion/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Nutrición]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Ni milagros, ni suplementos: una nutricionista indica qué alimentos ayudan a retrasar el envejecimiento de la piel]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/milagros-suplementos-nutricionista-indica-alimentos-ayudan-retrasar-envejecimiento-piel-xp_1_13112628.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a6428322-3a33-4f3d-9779-e6e0af84ea32_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ni milagros, ni suplementos: una nutricionista indica qué alimentos ayudan a retrasar el envejecimiento de la piel"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Frente al auge de las pastillas que buscan regenerar el colágeno, la nutricionista Paula Marrero recomienda priorizar nutrientes como los polifenoles y el omega-3 para combatir el estrés oxidativo</p><p class="subtitle">Una doctora explica cómo utilizar el spray nasal para que no empeore la congestión: “Están pensados para un uso muy corto” </p></div><p class="article-text">
        Si no son los s&eacute;rums y el <em>skin care</em>, son los suplementos antiedad: mantener una piel radiante y joven es una preocupaci&oacute;n constante en el mundo del bienestar. Aunque las cremas y los tratamientos externos son las opciones protagonistas, la ciencia apunta cada vez m&aacute;s a que la verdadera regeneraci&oacute;n comienza en el interior.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La alimentaci&oacute;n no puede detener el envejecimiento, pero s&iacute; puede modular su velocidad y su expresi&oacute;n cl&iacute;nica, como la aparici&oacute;n de arrugas, la p&eacute;rdida de elasticidad, la hidrataci&oacute;n o la pigmentaci&oacute;n&rdquo;, se&ntilde;ala la nutricionista Paula Marrero, de <a href="https://planetbased.es/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Planet Based</a>. &ldquo;Los factores que m&aacute;s condicionan la salud y el envejecimiento de la piel son la radiaci&oacute;n ultravioleta, el tabaco y la gen&eacute;tica. Sin embargo, la alimentaci&oacute;n s&iacute; desempe&ntilde;a un papel relevante como modulador de estos procesos&rdquo;, destaca.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que, si bien no existen milagros, lo que comemos tiene impacto en nuestra salud cut&aacute;nea. Uno de los principales enemigos de una piel joven, seg&uacute;n Marrero, es el estr&eacute;s oxidativo: &ldquo;Las dietas pobres en antioxidantes favorecen el da&ntilde;o celular inducido por la radiaci&oacute;n UV&rdquo;. Adem&aacute;s, la experta apunta a &ldquo;la glicaci&oacute;n avanzada (AGEs), que se ve incrementada con un consumo elevado de az&uacute;cares libres y ultraprocesados, contribuye a la rigidez y degradaci&oacute;n del col&aacute;geno&rdquo;, la prote&iacute;na que mantiene la firmeza.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tambi&eacute;n interviene la inflamaci&oacute;n cr&oacute;nica de bajo grado, caracter&iacute;stica de patrones diet&eacute;ticos de baja calidad, que puede afectar negativamente a la estructura y funci&oacute;n cut&aacute;nea&rdquo;, a&ntilde;ade la nutricionista, que subraya que &ldquo;el estado nutricional global es clave, ya que d&eacute;ficits de determinados micronutrientes comprometen la capacidad de reparaci&oacute;n, la elasticidad y la funci&oacute;n barrera de la piel&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Los imprescindibles para la piel</h2><p class="article-text">
        Para contrarrestar estos procesos, lejos de buscar soluciones m&aacute;gicas en un solo ingrediente, Marrero destaca varios grupos de alimentos y nutrientes esenciales que deber&iacute;an formar parte de nuestra rutina diaria.
    </p><p class="article-text">
        La base de esta &ldquo;cosm&eacute;tica comestible&rdquo; comienza con el color: &ldquo;Antioxidantes y polifenoles, presentes en frutos rojos, granada, verduras de hoja verde, t&eacute; o cacao, son compuestos que ayudan a contrarrestar el da&ntilde;o oxidativo inducido por la radiaci&oacute;n UV&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A este escudo natural se unen los carotenoides, &ldquo;como el licopeno y el betacaroteno, presentes en tomates, zanahorias y calabazas&rdquo;, que funcionan ofreciendo una ligera fotoprotecci&oacute;n desde el interior de nuestro organismo. 
    </p><p class="article-text">
        Para mantener la estructura y la firmeza, la nutricionista apunta a la vitamina C, &ldquo;fundamental para fabricar col&aacute;geno&rdquo;, que podemos encontrar en c&iacute;tricos, kiwis, fresas y pimientos crudos. Pero la elasticidad no solo depende de las prote&iacute;nas, sino tambi&eacute;n de que las grasas sean saludables. &ldquo;El aceite de oliva virgen extra, el aguacate y las semillas aportan grasas que mantienen la barrera de la piel intacta y bien hidratada, y contribuyen a mantener la integridad de la membrana celular y la funci&oacute;n barrera de la piel&rdquo;, aclara Marrero.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Adem&aacute;s, la vitamina E, presente en frutos secos y semillas, protege frente a la oxidaci&oacute;n lip&iacute;dica&rdquo;, destaca la experta. El camino contra el envejecimiento es tambi&eacute;n el camino contra la inflamaci&oacute;n. En este sentido, la nutricionista destaca la importancia del Omega-3, &ldquo;presente en nueces, semillas de ch&iacute;a y pescado azul, que ayuda a reducir la inflamaci&oacute;n cr&oacute;nica que da&ntilde;a la estructura cut&aacute;nea&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Y los suplementos?</h2><p class="article-text">
        Ante el <em>boom</em> de suplementos antiedad, como el silicio para ayudar a la generaci&oacute;n de col&aacute;geno, Marrero recomienda precauci&oacute;n: &ldquo;La evidencia actual es limitada y no permite establecer recomendaciones s&oacute;lidas en favor de la suplementaci&oacute;n&rdquo;. &ldquo;Los estudios disponibles muestran, en algunos casos, mejoras discretas en par&aacute;metros como la elasticidad de la piel. No obstante, se trata de ensayos frecuentemente financiados por la industria y no contamos con estudios cl&iacute;nicos robustos a largo plazo&rdquo;, detalla.
    </p><p class="article-text">
        Las necesidades de este mineral pueden cubrirse a trav&eacute;s de la alimentaci&oacute;n con cereales integrales, jud&iacute;as verdes o pl&aacute;tanos, seg&uacute;n la experta, que comenta que &ldquo;ni siquiera existe una ingesta recomendada oficial comparable a la de otros minerales como el hierro o el calcio, ya que no se ha demostrado de forma concluyente que sea un nutriente esencial en humanos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El mensaje clave no es priorizar un nutriente concreto, sino construir un patr&oacute;n diet&eacute;tico basado en alimentos vegetales de calidad, variados y poco procesados&rdquo;, concluye Marrero. Adoptar una dieta de estilo mediterr&aacute;neo o rica en vegetales no solo beneficia a tu salud interna, seg&uacute;n la nutricionista, &ldquo;tambi&eacute;n se asocian con un menor grado de fotoenvejecimiento&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/milagros-suplementos-nutricionista-indica-alimentos-ayudan-retrasar-envejecimiento-piel-xp_1_13112628.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Apr 2026 07:59:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ni milagros, ni suplementos: una nutricionista indica qué alimentos ayudan a retrasar el envejecimiento de la piel]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Dermatología,Nutrición,Alimentación,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un nutricionista explica por qué tienes sueño después de comer: "La carga glucémica de la comida ha sido excesiva"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/nutricionista-explica-sueno-despues-comer-carga-glucemica-comida-sido-excesiva-xp_1_13079020.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a93eacdb-3db6-495d-8982-cbd7124384ad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un nutricionista explica por qué tienes sueño después de comer: &quot;La carga glucémica de la comida ha sido excesiva&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El especialista Íñigo Marabini Mesones indica cuáles son los alimentos que pueden favorecer una mayor sensación de somnolencia y lo que esto exige a nuestro organismo</p><p class="subtitle">Una nutricionista, sobre tomar o no proteínas en el desayuno: “No es la comida más relevante en este aspecto”</p></div><p class="article-text">
        A todos nos ha pasado alguna vez que, despu&eacute;s de disfrutar de una comida, nos entra un poco de sue&ntilde;o y cierta modorra. O, lo que es lo mismo, lo que se conoce en t&eacute;rminos m&eacute;dicos como somnolencia postprandial, que hace que estemos m&aacute;s cansados cuando acabamos de comer, cuando nuestros niveles de energ&iacute;a de nuestro organismo disminuyen. &iquest;Qu&eacute; hay detr&aacute;s de este fen&oacute;meno y qu&eacute; podemos hacer para sobrellevarlo mejor?
    </p><p class="article-text">
        La respuesta a por qu&eacute; nos pasa esto est&aacute; m&aacute;s en lo que contiene nuestro plato que en tomar otra taza de caf&eacute; para evitarlo. Como nos explica <a href="https://nutricionmarabini.es/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">I&ntilde;igo Marabini Mesones</a>,<strong> </strong>nutricionista, &ldquo;sentir un ligero descenso de energ&iacute;a es fisiol&oacute;gicamente normal debido a la activaci&oacute;n del sistema nervioso parasimp&aacute;tico, que prioriza la digesti&oacute;n&rdquo;. Debemos pensar que nuestro cuerpo tiene una cantidad limitada de energ&iacute;a y, si la digesti&oacute;n consume una gran parte de ella, queda menos para el cerebro y los m&uacute;sculos. 
    </p><h2 class="article-text">Sue&ntilde;o despu&eacute;s de comer: cu&aacute;les son las causas</h2><p class="article-text">
        Solemos decir que el cuerpo no se equivoca: cada reacci&oacute;n, cada s&iacute;ntoma, tiene una raz&oacute;n de ser. Sentir cierta somnolencia despu&eacute;s de comer no es solo una impresi&oacute;n nuestra, sino un proceso fisiol&oacute;gico ligado a la digesti&oacute;n y al equilibrio del az&uacute;car en sangre.
    </p><p class="article-text">
        Para comprender por qu&eacute; podemos sentirnos cansados despu&eacute;s de comer debemos entender el proceso de digesti&oacute;n de los alimentos. Cuando comemos, nuestro cuerpo descompone los carbohidratos en glucosa y esta se absorbe en el intestino y pasa al torrente sangu&iacute;neo, donde se transporta a las c&eacute;lulas &ndash;con la ayuda de la insulina&ndash; y se metaboliza para obtener energ&iacute;a. Este es el proceso normal cada vez que consumimos carbohidratos. El aumento de la concentraci&oacute;n de glucosa en la sangre depende de la cantidad y el tipo de carbohidratos ingeridos.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s que hablar de alimentos concretos que den mayor sensaci&oacute;n de sue&ntilde;o que otros, &ldquo;lo que suele influir es la composici&oacute;n global de la comida&rdquo;, matiza Marabini, seg&uacute;n el cual s&iacute; es cierto que &ldquo;las comidas muy ricas en hidratos de carbono refinados, como pan blanco, dulces o bebidas azucaradas, pueden favorecer una mayor sensaci&oacute;n de somnolencia porque generan picos r&aacute;pidos de glucosa seguidos de bajadas que se perciben como cansancio&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, a la pregunta sobre c&oacute;mo influye la insulina en la aparici&oacute;n del cansancio, Marabini sostiene que esta es la &ldquo;llave que abre las c&eacute;lulas para que entre la glucosa; si hacemos una comida muy cargada de az&uacute;car o harinas, el cuerpo segrega una cantidad masiva de insulina, lo que provoca una bajada brusca de glucosa en sangre &ndash;hipoglucemia reactiva&ndash; poco despu&eacute;s. Es en este &lsquo;valle&rsquo; de energ&iacute;a cuando el cerebro, que se alimenta de glucosa, nos manda la se&ntilde;al de cansancio y falta de lucidez&rdquo;, explica el experto. Esta bajada es la que desencadena fatiga y un deseo irresistible de echarse una siesta. 
    </p><p class="article-text">
        Pero el especialista a&ntilde;ade otro matiz importante: &ldquo;algunos alimentos contienen nutrientes que participan en la s&iacute;ntesis de melatonina, la hormona que regula el sue&ntilde;o&rdquo;. Hablamos de alimentos &ldquo;ricos en tript&oacute;fano como los l&aacute;cteos, los huevos, los frutos secos o el pavo&rdquo;, afirma Marabini a la vez que matiza que, si bien no van a &ldquo;provocar sue&ntilde;o inmediato despu&eacute;s de comer, s&iacute; pueden ser interesantes en el contexto de la cena para facilitar un mejor descanso nocturno&rdquo;. Algunas <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC7230229/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaciones</a> han demostrado incluso que consumir estos alimentos podr&iacute;a ayudarnos a mejorar la calidad y la cantidad del sue&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Si bien es com&uacute;n sentir un poco de cansancio y sue&ntilde;o despu&eacute;s de comer, Marabini advierte que cuando &eacute;ste es &ldquo;incapacitante o necesitamos una siesta obligatoria suele ser una se&ntilde;al de que la carga gluc&eacute;mica de la comida ha sido excesiva para nuestro metabolismo. No es solo lo que comemos, sino c&oacute;mo nuestro cuerpo gestiona ese pico de energ&iacute;a&rdquo;, advierte Marabini.
    </p><h2 class="article-text">Nutrientes que dan energ&iacute;a y poco sue&ntilde;o: c&oacute;mo equilibrar el plato para ralentizar la digesti&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Buena parte de la clave para no quedarnos dormidos despu&eacute;s de comer est&aacute; en encontrar el equilibrio con lo que comemos y combinar bien los alimentos. En este sentido, Marabini aconseja combinar &ldquo;alimentos ricos en fibra, grasas saludables y prote&iacute;nas, que ralentizan la absorci&oacute;n de los az&uacute;cares, con los hidratos con prote&iacute;na o grasas saludables para reducir la curva de glucosa&rdquo;. Esto ralentiza la digesti&oacute;n, lo que retrasa la absorci&oacute;n de glucosa, un aumento m&aacute;s gradual del az&uacute;car en sangre y niveles de energ&iacute;a m&aacute;s estables.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una buena manera de conseguir todo esto ser&iacute;a optar por &ldquo;legumbres, frutos secos o grasas como el aguacate y el aceite de oliva virgen extra, que nos dan energ&iacute;a constante durante horas pero evitan la monta&ntilde;a rusa de la insulina que nos lleva directos al sue&ntilde;o&rdquo;, explica Marabini.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero prevenir la somnolencia despu&eacute;s de comer no acaba en la alimentaci&oacute;n. Ponernos en marcha tambi&eacute;n nos ayudar&aacute; en la digesti&oacute;n, a mejorar la circulaci&oacute;n sangu&iacute;nea y a mantener los niveles de az&uacute;car en sangre estables. No hace falta que hagamos una larga caminata para conseguir estos beneficios. &ldquo;Un paseo de apenas 10 o 15 minutos despu&eacute;s de comer ayuda a que los m&uacute;sculos consuman parte de esa glucosa en sangre sin necesidad de que la insulina trabaje en exceso&rdquo;, reconoce Marabini.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y, si durante este paseo nos exponemos a la luz, mucho mejor ya que &ldquo;la exposici&oacute;n a la luz natural ayuda a regular nuestros ritmos circadianos y le indica al cuerpo que todav&iacute;a es momento de estar alerta y no de dormir&rdquo;, concluye Marabini. Tambi&eacute;n la <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/26016658/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n</a> indica que la exposici&oacute;n a la luz natural puede ayudarnos a combatir la fatiga y contribuir a una mejor capacidad de razonamiento despu&eacute;s de comer.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/nutricionista-explica-sueno-despues-comer-carga-glucemica-comida-sido-excesiva-xp_1_13079020.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 29 Mar 2026 05:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un nutricionista explica por qué tienes sueño después de comer: "La carga glucémica de la comida ha sido excesiva"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Nutrición,Alimentación,Comida,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo te avisa tu cuerpo cuando te faltan nutrientes como hierro, magnesio o vitamina D]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/avisa-cuerpo-faltan-nutrientes-hierro-magnesio-vitamina-d_1_13103086.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a5165982-c754-4182-987a-7bb4604bf4aa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo te avisa tu cuerpo cuando te faltan nutrientes como hierro, magnesio o vitamina D"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aunque las deficiencias nutricionales graves son raras en nuestro contexto, ciertos nutrientes se escapan de nuestra dieta y su falta produce síntomas que debemos vigilar
</p><p class="subtitle">Claves para prepararse para la temporada de alergias
</p></div><p class="article-text">
        Los marineros de hace cinco siglos ten&iacute;an un riesgo laboral que pod&iacute;a llevarlos a la tumba: el escorbuto. Esta enfermedad, com&uacute;n en la era de las grandes rutas de navegaci&oacute;n, entre 1550 y 1850, fue responsable de la <a href="https://www.usni.org/magazines/naval-history-magazine/2021/february/finding-cure-scurvy" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">muerte de dos millones de marineros</a> entre los siglos XVI y XVIII. Los largos viajes imped&iacute;an el acceso a frutas y verduras frescas, lo que provocaba una grave deficiencia de vitamina C (&aacute;cido asc&oacute;rbico) en pocos meses. Lo malo es que la vitamina C no se descubrir&iacute;a hasta 1930. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a pr&aacute;cticamente no hay escorbuto en el mundo desarrollado. Tampoco son frecuentes&nbsp;el raquitismo, la pelagra, el bocio, el beriberi u otras enfermedades que aparec&iacute;an por falta de micronutrientes, es decir, vitaminas y minerales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La fortificaci&oacute;n de alimentos, la diversificaci&oacute;n de la dieta y los avances en salud p&uacute;blica han convertido esas dolencias graves en rarezas. Sin embargo, las <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC6775441/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">deficiencias siguen estando presentes</a>, quiz&aacute; no tan graves como hace 200 a&ntilde;os, pero igualmente insidiosas. La causa no es ahora la desnutrici&oacute;n, sino la malnutrici&oacute;n. La comida es abundante, pero no siempre contiene los nutrientes que nuestro cuerpo necesita. Especialmente cuando se trata de la llamada comida basura.
    </p><h2 class="article-text">El d&eacute;ficit de hierro y sus se&ntilde;ales</h2><p class="article-text">
        En los pa&iacute;ses desarrollados hay tres d&eacute;ficits de micronutrientes a la cabeza: el hierro, el magnesio y la vitamina D. No suelen llegar a convertirse en anemias ni raquitismos graves, pero su prevalencia es motivo de alarma. Se estima, por ejemplo, que la deficiencia de hierro afecta a unos <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40159291/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">2.000 millones de personas en el mundo</a>, al 14% de los adultos en Estados Unidos y a un 6% de la poblaci&oacute;n en Espa&ntilde;a, seg&uacute;n datos de la <a href="https://www.sehh.es/noticias/101359-la-sehh-es-noticia/126050-la-sehh-se-suma-al-dia-mundial-del-deficit-de-hierro-y-alerta-sobre-su-impacto-en-la-salud" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sociedad Espa&ntilde;ola de Hematolog&iacute;a y Hemoterapia</a> (SEHH).
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las deficiencias siguen estando presentes, quizá no tan graves como hace 200 años, pero igualmente insidiosas. La causa no es ahora la desnutrición, sino la malnutrición</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;La deficiencia de hierro es la m&aacute;s com&uacute;n en el mundo&rdquo;, afirma la endocrin&oacute;loga Beatriz Iglesias. &ldquo;La mayor&iacute;a de las veces cuando estas deficiencias son leves no aparece ning&uacute;n s&iacute;ntoma. Cuando el d&eacute;ficit de hierro es m&aacute;s importante, puede producir una anemia&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como tambi&eacute;n advierte la SEHH, la anemia representa el estadio m&aacute;s avanzado del d&eacute;ficit de hierro, mientras que los niveles bajos, incluso en ausencia de anemia, tambi&eacute;n tienen s&iacute;ntomas. El hierro es un elemento clave para transportar el ox&iacute;geno a cada c&eacute;lula de nuestro cuerpo. Cuando empieza a escasear, el organismo empieza a funcionar a menos revoluciones. A corto plazo, la se&ntilde;al m&aacute;s com&uacute;n es una fatiga inexplicable y una sensaci&oacute;n de niebla mental o <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40159291/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dificultad para concentrarse</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es la deficiencia que m&aacute;s veo en consulta, sobre todo en mujeres deportistas, que empiezan a notar un cansancio que persiste, palidez, se puede caer el pelo o tener las u&ntilde;as m&aacute;s fr&aacute;giles&rdquo;, explica el nutricionista Guillermo G&oacute;mez Vera, de la cl&iacute;nica CEMTRO.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK448065/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">anemia ferrop&eacute;nica</a>, es decir, por d&eacute;ficit de hierro, se pueden manifestar con ca&iacute;da del cabello, palpitaciones, palidez, el s&iacute;ndrome de piernas inquietas, manos fr&iacute;as y otros s&iacute;ntomas m&aacute;s espec&iacute;ficos como la&nbsp;pica, un deseo compulsivo por comer sustancias no nutritivas, como el hielo o la tierra.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El hierro es un elemento clave para transportar el oxígeno a cada célula de nuestro cuerpo. Cuando empieza a escasear, el organismo empieza a funcionar a menos revoluciones</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Si la fatiga es constante y se acompa&ntilde;a de palidez en la parte interna de los p&aacute;rpados o las u&ntilde;as quebradizas y con forma de cuchara, es hora de consultar a un m&eacute;dico y hacer los an&aacute;lisis de sangre correspondientes. 
    </p><h2 class="article-text">Cuando falta el magnesio&nbsp;</h2><p class="article-text">
        El magnesio es el mineral de la tranquilidad. Participa en m&aacute;s de <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11444808/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">300 reacciones enzim&aacute;ticas</a>, es imprescindible para que los nervios transmitan sus se&ntilde;ales, la relajaci&oacute;n muscular y la salud del coraz&oacute;n. Sin embargo, su d&eacute;ficit es dif&iacute;cil de identificar y empieza con un ligero aumento de la irritabilidad, tensi&oacute;n muscular o espasmos ocasionales en los p&aacute;rpados.
    </p><p class="article-text">
        A medio plazo, la falta de magnesio se hace m&aacute;s evidente. Los calambres musculares nocturnos, especialmente en las pantorrillas, son un cl&aacute;sico. Pueden tambi&eacute;n aparecer hormigueos (parestesias) y una sensaci&oacute;n general de debilidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por desgracia esto tambi&eacute;n hace dif&iacute;cil diagnosticar su d&eacute;ficit. La falta de magnesio se puede observar como media en entre el 3% y el 10% de la poblaci&oacute;n general, pero el porcentaje sube a <a href="https://www.nejm.org/doi/10.1056/NEJMra1510603" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entre el 10% y el 30% de las personas</a> con diabetes, y entre el 10% y el 60% de las personas hospitalizadas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El magnesio puede aparecer en concentraciones muy diferentes, porque forma parte de much&iacute;simas reacciones dentro del cuerpo y depende de la situaci&oacute;n&rdquo;, explica G&oacute;mez Vera. &ldquo;Se puede notar por calambres, sensaci&oacute;n de cansancio, irritaci&oacute;n o la sensaci&oacute;n de que no se llega a conciliar bien el sue&ntilde;o&rdquo;, comenta.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Se puede notar por calambres, sensación de cansancio, irritación o la sensación de que no se llega a conciliar bien el sueño</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Guillermo Gómez Vera</span>
                                        <span>—</span> nutricionista
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En estudios de poblaciones la deficiencia cr&oacute;nica de magnesio se ha asociado con un mayor riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular y <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39861373/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">muerte por cualquier causa</a>. Curiosamente, el magnesio y la vitamina D trabajan en equipo; un d&eacute;ficit de magnesio puede <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/24228832/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">impedir que el cuerpo active la vitamina D</a> que consumimos o producimos en la piel. Si sufrimos calambres frecuentes y sin causa aparente, junto con palpitaciones, conviene analizar los niveles de magnesio.
    </p><h2 class="article-text">La gran deficiencia de vitamina D</h2><p class="article-text">
        La vitamina D es m&aacute;s una hormona que una vitamina. La sintetizamos en nuestra piel cuando se expone al sol. Pero, incluso en los pa&iacute;ses que disfrutan de m&aacute;s horas de sol, como Espa&ntilde;a, la vida en oficinas ha hecho que la deficiencia sea muy habitual. A corto plazo, un d&eacute;ficit de vitamina D <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/19835345/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">produce un cansancio similar</a> al de la deficiencia de hierro, acompa&ntilde;ado a veces de dolor lumbar, debilidad y dolores musculares, dolor de huesos y una mayor susceptibilidad a resfriados e infecciones.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los s&iacute;ntomas aparecen cuando el d&eacute;ficit es ya grave pudiendo originar un raquitismo en los casos m&aacute;s importantes, aunque raro en nuestro medio&rdquo;, explica la doctora Iglesias. &ldquo;Los s&iacute;ntomas son deformidad &oacute;sea y dolor, erupci&oacute;n dental con esmalte de mala calidad, bajos niveles de calcio, debilidad muscular o fracturas frecuentes, adem&aacute;s de posibles repercusiones en el sistema inmune&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El estado de ánimo también se ve afectado por la falta de vitamina D, con tendencia a la melancolía o a síntomas depresivos, lo que ha hecho que se utilice como suplemento en el tratamiento de estas afecciones</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El estado de &aacute;nimo tambi&eacute;n se ve afectado por la falta de vitamina D, con tendencia a la melancol&iacute;a o a s&iacute;ntomas depresivos, lo que ha hecho que <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/35816192/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se utilice como suplemento</a> en el tratamiento de estas afecciones. La vitamina es necesaria para fijar el calcio en los huesos, y sin ella se produce raquitismo en los ni&ntilde;os y osteoporosis en adultos. Tambi&eacute;n se relaciona con <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38824035/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mayor riesgo de enfermedades</a> autoinmunes, ciertos tipos de c&aacute;ncer y problemas cardiovasculares. En este caso, la voz de alarma la dan los huesos.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo comer para evitar deficiencias</h2><p class="article-text">
        La buena noticia es que estas deficiencias son, en su mayor&iacute;a, reversibles y prevenibles. En ocasiones un facultativo deber&aacute; recetar suplementaci&oacute;n, pero la prevenci&oacute;n pasa por la cocina de cada d&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para obtener suficiente hierro de la dieta las fuentes m&aacute;s eficaces son las de hierro &ldquo;hemo&rdquo;, de mayor absorci&oacute;n, como carnes rojas magras, h&iacute;gado, mariscos y pescados. El hierro de las fuentes vegetales &ldquo;no hemo&rdquo; como lentejas, espinacas o tofu se absorbe peor.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Adem&aacute;s de las carnes rojas, hay opciones de prote&iacute;na vegetal, como las legumbres o el trigo, pero es necesario tomarlas con vitamina C&rdquo;, advierte G&oacute;mez, ya que esta vitamina incrementa la absorci&oacute;n del hierro.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Las legumbres, frutos secos y semillas son fuentes de hierro y magnesio"
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            <span class="title">
                Las legumbres, frutos secos y semillas son fuentes de hierro y magnesio                            </span>
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        Los alimentos m&aacute;s ricos en magnesio son, en general, los menos procesados: frutos secos, semillas, legumbres, cereales integrales, pl&aacute;tanos y chocolate negro. Incluir un pu&ntilde;ado de frutos secos al d&iacute;a es una de las estrategias m&aacute;s simples y efectivas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se recomienda realizar m&aacute;s actividades al aire libre, ya que la exposici&oacute;n solar es la responsable del 90% de la s&iacute;ntesis de vitamina D&rdquo;, aclara la doctora Iglesias. &ldquo;Lo recomendable es una exposici&oacute;n solar de unos 15 minutos diarios en cara y brazos&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La vitamina D la tenemos tambi&eacute;n en l&aacute;cteos y pescados grasos&rdquo;, comenta G&oacute;mez. Sin embargo, dada la dificultad para alcanzar niveles &oacute;ptimos solo con dieta, la suplementaci&oacute;n est&aacute; muy extendida y es segura bajo supervisi&oacute;n m&eacute;dica. &ldquo;En poblaci&oacute;n de riesgo como son los lactantes menores de un a&ntilde;o se realiza actualmente prevenci&oacute;n a nivel nacional con 400UI de vitamina D diarias desde los 15 d&iacute;as de vida hasta cumplir el a&ntilde;o&rdquo;, explica la doctora Iglesias.
    </p><p class="article-text">
        Por desgracia, los alimentos ultraprocesados son muy pobres en nutrientes, incluyendo los mencionados. Un plato lleno de verduras, prote&iacute;nas de calidad, frutos secos y grasas saludables es una buena garant&iacute;a. Las se&ntilde;ales sutiles de nuestro cuerpo pueden ser algo m&aacute;s que estr&eacute;s o cansancio, tambi&eacute;n pueden avisarnos de que nos falta algo en la dieta.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/avisa-cuerpo-faltan-nutrientes-hierro-magnesio-vitamina-d_1_13103086.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Mar 2026 10:01:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo te avisa tu cuerpo cuando te faltan nutrientes como hierro, magnesio o vitamina D]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación saludable,Vitaminas,Salud,Nutrición,Suplementos dietéticos,Suplementos vitamínicos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Más de 600 personas han acudido al nutricionista en Atención Primaria en el último año en La Rioja]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/600-personas-han-acudido-nutricionista-atencion-primaria-ultimo-ano-rioja_1_13089715.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d38588ba-6966-4e58-ae42-6a0f11397603_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Más de 600 personas han acudido al nutricionista en Atención Primaria en el último año en La Rioja"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El programa de nutrición y dietética en Atención Primaria de La Rioja supera las 1.200 intervenciones y atiende a más de 600 pacientes en su primer año</p><p class="subtitle">La Rioja cuenta con 7 dietistas- nutricionistas en el sistema público de salud
</p></div><p class="article-text">
        El Sistema P&uacute;blico de Salud de La Rioja ha consolidado el programa de tratamiento y prevenci&oacute;n de patolog&iacute;as asociadas a la diet&eacute;tica y nutrici&oacute;n en Atenci&oacute;n Primaria, <a href="https://www.eldiario.es/la-rioja/rioja-cuenta-7-dietistas-nutricionistas-sistema-publico-salud_1_12336630.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que esta semana cumple su primer a&ntilde;o de implantaci&oacute;n</a>. Las nutricionistas de esta iniciativa, orientada a reforzar la prevenci&oacute;n, mejorar el estado de salud de la poblaci&oacute;n y optimizar el abordaje de enfermedades vinculadas a la alimentaci&oacute;n, han atendido en los centros de salud de la comunidad aut&oacute;noma a 644 pacientes en un total de 1.226 consultas en los &uacute;ltimos 12 meses.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; lo ha anunciado la consejera de Salud y Pol&iacute;ticas Sociales, Mar&iacute;a Mart&iacute;n, en una reuni&oacute;n mantenida este lunes con el equipo de nutricionistas y responsables del SERIS y Fundaci&oacute;n Rioja Salud en el Centro de Salud de La Villanueva.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Educaci&oacute;n alimentaria</strong></h2><p class="article-text">
        La actividad asistencial incluye valoraci&oacute;n nutricional, seguimiento individualizado y educaci&oacute;n alimentaria, tanto en consulta como a trav&eacute;s de intervenciones grupales estructuradas. Adem&aacute;s, el procedimiento ha incorporado acciones de educaci&oacute;n nutricional dirigidas a pacientes y profesionales sanitarios, con sesiones sobre alimentaci&oacute;n infantil, manejo de la obesidad o detecci&oacute;n de d&eacute;ficits nutricionales asociados a determinados tratamientos.
    </p><p class="article-text">
        Desde su implantaci&oacute;n, la iniciativa se ha desplegado en la totalidad de los centros de salud de La Rioja gracias a la creaci&oacute;n de agendas espec&iacute;ficas, circuitos asistenciales y protocolos de derivaci&oacute;n. Un equipo de cuatro nutricionistas atiende a los pacientes derivados por los profesionales de Atenci&oacute;n Primaria, abordando distintas situaciones cl&iacute;nicas como desnutrici&oacute;n, disfagia, obesidad, patolog&iacute;as digestivas, insuficiencia renal o enfermedades metab&oacute;licas que requieren un seguimiento nutricional espec&iacute;fico.
    </p><p class="article-text">
        Durante este primer a&ntilde;o, los profesionales del programa tambi&eacute;n han desarrollado materiales cl&iacute;nicos y educativos para distintas patolog&iacute;as y situaciones cl&iacute;nicas, as&iacute; como herramientas para el manejo nutricional en pacientes con tratamientos para la obesidad. Adem&aacute;s, han reforzado su formaci&oacute;n en t&eacute;cnicas avanzadas de valoraci&oacute;n nutricional y han participado en proyectos de investigaci&oacute;n relacionados con diabetes, c&aacute;ncer o enfermedad pulmonar obstructiva cr&oacute;nica.
    </p><p class="article-text">
        Igualmente, este recurso del Sistema P&uacute;blico de Salud de La Rioja ha impulsado el trabajo interdisciplinar con diferentes servicios sanitarios, participando en acciones como el abordaje de la disfagia, el desarrollo del protocolo de obesidad infantil o intervenciones conjuntas con profesionales de psicolog&iacute;a, enfermer&iacute;a u obstetricia.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Refuerzo de la Primaria </strong></h2><p class="article-text">
        El programa de tratamiento y prevenci&oacute;n de patolog&iacute;as asociadas a la diet&eacute;tica y nutrici&oacute;n se enmarca en la estrategia del Sistema P&uacute;blico de Salud de La Rioja para reforzar la Atenci&oacute;n Primaria mediante la puesta en marcha de l&iacute;neas de actuaci&oacute;n orientadas a mejorar la prevenci&oacute;n y la atenci&oacute;n integral de la poblaci&oacute;n. En este contexto se incluye el Programa de Bienestar Emocional en Atenci&oacute;n Primaria, cuyos resultados ya han evidenciado un descenso generalizado de los niveles de ansiedad y depresi&oacute;n en los pacientes.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el Sistema P&uacute;blico de Salud de La Rioja ha desarrollado otras acciones innovadoras en este nivel asistencial, como el programa piloto en el que profesionales de farmacia incrementan la seguridad y efectividad de los medicamentos en pacientes pluripatol&oacute;gicos o la incorporaci&oacute;n de nuevos profesionales para implantar y desarrollar el cribado de retinopat&iacute;a diab&eacute;tica para personas con Diabetes Mellitus I y II.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La titular de Salud ha indicado que &ldquo;la consolidaci&oacute;n de este innovador programa en Atenci&oacute;n Primaria confirma el valor de incorporar a profesionales del &aacute;mbito de la nutrici&oacute;n y la diet&eacute;tica en los centros de salud con el objetivo de mejorar el abordaje de patolog&iacute;as asociadas a la alimentaci&oacute;n, como la obesidad, la disfagia, o diversas enfermedades digestivas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Mart&iacute;n tambi&eacute;n ha se&ntilde;alado que &ldquo;la implementaci&oacute;n de esta estrategia no solo ha permitido mejorar el estado de salud de las personas que han precisado atenci&oacute;n nutricional o adaptaciones diet&eacute;ticas, sino que ha favorecido adem&aacute;s la detecci&oacute;n precoz de situaciones de riesgo nutricional, especialmente en los pacientes m&aacute;s vulnerables&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, Mar&iacute;a Mart&iacute;n ha indicado que la consolidaci&oacute;n de este servicio ha sido posible gracias al compromiso y colaboraci&oacute;n de todo el Sistema P&uacute;blico de Salud de La Rioja y ha agradecido la dedicaci&oacute;n y entrega tanto del equipo de nutricionistas como de todos los profesionales de Atenci&oacute;n Primaria.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, la responsable del Servicio de Endocrinolog&iacute;a y Nutrici&oacute;n del SERIS, M&ordf; Jes&uacute;s Chinchetru, ha destacado que &ldquo;estamos felices y somos la envidia de toda Espa&ntilde;a porque esta categor&iacute;a profesional, la de los dietistas-nutricionistas integrados en la red de salud, solo existe actualmente en La Rioja. Estos profesionales son una pieza clave que necesit&aacute;bamos para tratar a los pacientes desde la prevenci&oacute;n y la alimentaci&oacute;n, permiti&eacute;ndonos ser m&aacute;s eficaces, r&aacute;pidos y eficientes a trav&eacute;s de rutas asistenciales y protocolos de actuaci&oacute;n espec&iacute;ficos que ya est&aacute;n dando resultados muy positivos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La actividad asistencial incluye valoraci&oacute;n nutricional, seguimiento individualizado y educaci&oacute;n alimentaria, tanto en consulta como a trav&eacute;s de intervenciones grupales estructuradas. Adem&aacute;s, el procedimiento ha incorporado acciones de educaci&oacute;n nutricional dirigidas a pacientes y profesionales sanitarios, con sesiones sobre alimentaci&oacute;n infantil, manejo de la obesidad o detecci&oacute;n de d&eacute;ficits nutricionales asociados a determinados tratamientos. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rioja2]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/600-personas-han-acudido-nutricionista-atencion-primaria-ultimo-ano-rioja_1_13089715.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Mar 2026 10:56:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Más de 600 personas han acudido al nutricionista en Atención Primaria en el último año en La Rioja]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Nutrición,Alimentación,La Rioja]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dos nutricionistas abordan los límites del Índice de Masa Corporal: "No indica dónde se acumula la grasa"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/nutricionistas-abordan-limites-indice-masa-corporal-no-indica-acumula-grasa-xp_1_13085737.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ab0a7714-72f1-4a82-a626-6a5afa08c29c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dos nutricionistas abordan los límites del Índice de Masa Corporal: &quot;No indica dónde se acumula la grasa&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este indicador mide la relación entre nuestro peso y altura, pero no tiene en cuenta la grasa muscular, su distribución ni las particularidades de cada persona</p><p class="subtitle">Un nutricionista explica por qué tienes sueño después de comer: "La carga glucémica de la comida ha sido excesiva"</p></div><p class="article-text">
        El &Iacute;ndice de Masa Corporal (IMC) es una medida muy generalizada que calcula el peso corporal de una persona en relaci&oacute;n con su estatura. Desarrollado en los inicios del siglo XIX, en un principio se concibi&oacute; para realizar <a href="https://www.ama-assn.org/public-health/chronic-diseases/ama-use-bmi-alone-imperfect-clinical-measure" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios poblacionales</a>, no evaluaciones de salud individuales. Con el tiempo, esta medida gan&oacute; popularidad porque era una forma r&aacute;pida y f&aacute;cil de determinar si el peso de una persona es normal o no y si est&aacute; dentro del rango que se considera saludable.&nbsp;Sin embargo, con los a&ntilde;os, su uso ha llevado a muchos profesionales a plantearse si realmente esta medida sigue siendo tan relevante como antes.
    </p><p class="article-text">
        El IMC es una medida de detecci&oacute;n r&aacute;pida, segura y fiable para evaluar el peso de una persona en relaci&oacute;n con su estatura, expresada en kilogramos, y el cuadrado de la talla, expresada en metros. &ldquo;Es una f&oacute;rmula que relaciona el peso y la altura de una persona para clasificar su tama&ntilde;o corporal en categor&iacute;as y se calcula dividiendo el peso en kilos entre la altura en metros al cuadrado&rdquo;, afirma Silvia Uriarte, nutricionista en <a href="https://gutnutricion.es/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">GUT Nutrici&oacute;n</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A partir de este &iacute;ndice, un valor inferior a 18,5 kg/m&sup2; se&ntilde;ala un peso insuficiente; el peso es normal cuando el IMC est&aacute; entre los 18,5 kg/m&sup2; y 25 kg/m&sup2;; cuando la cifra se sit&uacute;a entre los 25 kg/m&sup2; y los 30 kg/m&sup2;, indica que hay sobrepeso; y, cuando es superior a 30 kg/m&sup2;, nos dice que hay obesidad.
    </p><p class="article-text">
        Esta medida, por tanto, permite clasificar de manera r&aacute;pida a las personas con bajo peso, normopeso, sobrepeso u obesidad. &ldquo;Se usa desde hace d&eacute;cadas como herramienta r&aacute;pida para estudiar la salud de grandes poblaciones&rdquo;, afirma por su parte Mar&iacute;a Garc&eacute;s, nutricionista tambi&eacute;n de GUT Nutrici&oacute;n. Pero, &iquest;podemos confiar en ella como un indicador fiable de salud?
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; nos dice el IMC</h2><p class="article-text">
        Una de las mayores ventajas del IMC es su sencillez: solo se requiere la estatura y el peso, datos f&aacute;ciles de medir sin necesidad de equipos especializados. Adem&aacute;s, tenemos acceso numerosas aplicaciones online que lo calculan de manera inmediata, solo es necesario introducir estos dos datos y lo calcula de forma autom&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        El IMC s&iacute; es una herramienta pr&aacute;ctica para que m&eacute;dicos y nutricionistas, e incluso investigadores, puedan realizar evaluaciones r&aacute;pidas a grandes grupos de personas. &ldquo;El IMC puede servir como herramienta orientativa para detectar posibles riesgos en estudios de salud p&uacute;blica&rdquo;, reconoce Uriarte.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este &iacute;ndice ayuda a rastrear las tendencias de obesidad en distintos grupos demogr&aacute;ficos y a asignar recursos y dise&ntilde;ar intervenciones. Proporciona, por tanto, una forma estandarizada de comparar los riesgos para la salud entre diferentes grupos. Pero algunas <a href="https://www.ama-assn.org/public-health/chronic-diseases/ama-use-bmi-alone-imperfect-clinical-measure" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaciones</a> han puesto en tela de juicio la utilidad del IMC, sus categor&iacute;as de peso, su utilidad como medida de diagn&oacute;stico cl&iacute;nico y su aplicaci&oacute;n inapropiada en subgrupos de poblaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Las limitaciones del IMC como medida de salud</h2><p class="article-text">
        &ldquo;No es un diagn&oacute;stico m&eacute;dico&rdquo;, aclara Garc&eacute;s, que reconoce que este &iacute;ndice &ldquo;no mide la grasa corporal ya que no distingue entre m&uacute;sculo, grasa, hueso o agua. Esto hace que personas con mucha masa muscular puedan aparecer como personas &lsquo;con sobrepeso&rsquo;, mientras otras con un IMC considerado normal puedan tener un porcentaje de grasa elevado o problemas de salud asociados&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No indica d&oacute;nde se acumula la grasa, algo clave para valorar el riesgo cardiovascular&rdquo;, dice Uriarte, que considera esta como una de las limitaciones m&aacute;s grandes del IMC. La distribuci&oacute;n de la grasa corporal influye en los riesgos para la salud: la grasa abdominal aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares m&aacute;s que la grasa en otras zonas, pero el IMC no tiene en cuenta la distribuci&oacute;n, por lo que dos personas con el mismo IMC pueden tener perfiles de salud muy distintos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Un IMC alto no siempre es sin&oacute;nimo de obesidad porque solo se tiene en cuenta la altura y el peso, pero no se distingue de d&oacute;nde viene el peso. Una persona puede tener un porcentaje de grasa saludable pero mucha masa muscular y aun as&iacute; aparecer con un IMC elevado&rdquo;, aclara Garc&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El IMC no considera la masa magra, la &oacute;sea, las proporciones de grasa ni la salud metab&oacute;lica, que son indicadores importantes de la salud general. En realidad, lo que nos dice es que &ldquo;el peso y la enfermedad tienen una relaci&oacute;n directa cuando en realidad se ha demostrado que esto no es as&iacute;&rdquo;, reconoce Uriarte.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, debemos tener en cuenta que no todo el mundo es igual. Si bien la clasificaci&oacute;n del IMC seg&uacute;n la edad cambia en funci&oacute;n de si es un ni&ntilde;o, adulto o adulto mayor, el c&aacute;lculo es el mismo. &ldquo;Lo que cambia son los rangos considerados normales. Pero no tiene en cuenta diferencias importantes entre personas&rdquo;, aclara Uriarte, que habla de m&aacute;s limitaciones, como que &ldquo;no mide la salud metab&oacute;lica (tensi&oacute;n, colesterol, glucosa, entre otros), puede afirmar que personas sanas est&aacute;n enfermas, y al contrario, y refuerza la idea de que el peso define la salud de las personas&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;En qu&eacute; casos puede resultar poco fiable el IMC? </h2><p class="article-text">
        Garc&eacute;s habla de &ldquo;deportistas con mucha masa muscular, personas mayores, adolescentes, personas con cuerpos m&aacute;s grandes y distintos grupos &eacute;tnicos o gen&eacute;ticos&rdquo;.&nbsp;Las categor&iacute;as de peso del IMC implican que existe un cuerpo t&iacute;pico saludable, un concepto que simplifica en exceso la salud al ignorar la variedad de tipos de cuerpos. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Creemos que reducir la salud a un n&uacute;mero, adem&aacute;s de llevar a diagn&oacute;sticos err&oacute;neos, pueden generar una relaci&oacute;n poco saludable con el cuerpo y la alimentaci&oacute;n&rdquo;, matiza Garc&eacute;s. &ldquo;El IMC no relaciona de manera directa la salud y el bienestar de cada persona, ya que es un mero &iacute;ndice estad&iacute;stico&rdquo;, a&ntilde;ade la nutricionista.
    </p><p class="article-text">
        Resulta m&aacute;s convincente respaldar su aplicaci&oacute;n si se analiza c&oacute;mo debe modificarse su uso actual y c&oacute;mo podr&iacute;a y deber&iacute;a evolucionar. &ldquo;Cada vez m&aacute;s profesionales defendemos que el IMC no deber&iacute;a ser el &uacute;nico criterio para evaluar a una persona: da una orientaci&oacute;n sobre el peso relativo, pero no es una medida completa de salud ni deber&iacute;a usarse como &uacute;nico criterio para evaluar a una persona&rdquo;, afirma Uriarte.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, las nutricionistas defienden una evaluaci&oacute;n de la salud a partir de una visi&oacute;n m&aacute;s amplia que incluya no solo el peso sino tambi&eacute;n otros par&aacute;metros como h&aacute;bitos, bienestar f&iacute;sico y mental, contexto social y calidad de vida.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/nutricionistas-abordan-limites-indice-masa-corporal-no-indica-acumula-grasa-xp_1_13085737.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Mar 2026 09:04:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Dos nutricionistas abordan los límites del Índice de Masa Corporal: "No indica dónde se acumula la grasa"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,Alimentación,Nutrición,Ejercicio físico]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una nutricionista, sobre tomar o no proteínas en el desayuno: “No es la comida más relevante en este aspecto”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/nutricionista-proteina-desayuno-necesidades-proteicas-suelen-menores-menudo-transmite-redes-xp_1_13074326.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c2db7564-233e-4fb9-8f6d-d9ab9d7249e8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una nutricionista, sobre tomar o no proteínas en el desayuno: “No es la comida más relevante en este aspecto”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Reflexionamos con la experta Paula Marrero sobre si estamos ante una necesidad real o ante una moda pasajera</p><p class="subtitle">Tres maneras de evitar lesiones al volver a la montaña, según el fisio Alejandro García: “La rodilla acaba sufriendo”</p></div><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, el desayuno ha pasado de ser simplemente la comida m&aacute;s importante del d&iacute;a a convertirse en un campo de batalla nutricional, que va mutando en funci&oacute;n de las modas que se imponen en redes sociales. &Uacute;ltimamente, la prote&iacute;na parece ser la clave a la hora de empezar el d&iacute;a de la mejor manera.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En buena medida responde a una tendencia&rdquo;, m&aacute;s que a una necesidad real, apunta Paula Marrero, dietista-nutricionista de <a href="https://planetbased.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Planet Based</a><a href="https://planetbased.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">,</a> sobre este auge de las prote&iacute;nas en el desayuno. &ldquo;En la pr&aacute;ctica no consumimos nutrientes aislados, sino alimentos completos con su propia matriz alimentaria y, sobre todo, seguimos patrones diet&eacute;ticos, que son los que realmente determinan la calidad global de la alimentaci&oacute;n&rdquo;, argumenta Marrero, que opina que &ldquo;la distribuci&oacute;n exacta de los macronutrientes a lo largo del d&iacute;a no es el factor m&aacute;s relevante para la salud&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo verdaderamente importante es alcanzar una ingesta adecuada de prote&iacute;na a lo largo del conjunto del d&iacute;a. El desayuno es simplemente una comida m&aacute;s y no necesariamente la m&aacute;s determinante en este aspecto&rdquo;, afirma la nutricionista. De hecho, recuerda que las necesidades proteicas suelen ser menores de lo que a menudo se transmite en redes sociales, situ&aacute;ndose generalmente en torno a los 0,8 gramos por kilo de peso corporal al d&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Cu&aacute;ndo es beneficioso priorizar la prote&iacute;na?</h2><p class="article-text">
        Aunque no exista una regla universal, hay ciertos contextos en los que aumentar la carga proteica al despertar resulta positivo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En nutrici&oacute;n siempre es importante considerar el punto de partida. Si una persona sol&iacute;a desayunar, por ejemplo, pan blanco con mermelada o boller&iacute;a, sustituirlo por pan acompa&ntilde;ado de pavo, queso fresco u otra fuente de prote&iacute;na puede suponer una mejora&rdquo;, se&ntilde;ala Marrero, aunque en ese caso el beneficio vendr&iacute;a dado m&aacute;s por la mejora de la calidad del desayuno que por la prote&iacute;na en s&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tambi&eacute;n puede ser &uacute;til incluir alimentos con prote&iacute;na cuando se prev&eacute; un periodo prolongado sin comer, ya que pueden contribuir a prolongar la sensaci&oacute;n de saciedad&rdquo;, apunta la nutricionista, que a&ntilde;ade que tener esa sensaci&oacute;n de plenitud durante la ma&ntilde;ana contribuye a reducir el picoteo entre horas. &ldquo;La fibra diet&eacute;tica tambi&eacute;n desempe&ntilde;a un papel fundamental en la regulaci&oacute;n del apetito y en la sensaci&oacute;n de saciedad&rdquo;, aporta, como la avena, la fruta o el pan integral.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Otro contexto en el que puede tener sentido prestar mayor atenci&oacute;n a la prote&iacute;na del desayuno es en personas que buscan optimizar el rendimiento deportivo o el mantenimiento de la masa muscular&rdquo;, comenta la experta, que recomienda en estos casos distribuir la ingesta proteica a lo largo del d&iacute;a, y prestar especial atenci&oacute;n a la comida posterior a un entrenamiento.
    </p><p class="article-text">
        La proliferaci&oacute;n de productos ultraprocesados etiquetados como altos en prote&iacute;na debido a esta tendencia nutricional es, para Marrero, un riesgo a evitar. La experta advierte de que estas opciones no son necesariamente m&aacute;s saludables &ldquo;en comparaci&oacute;n con alimentos b&aacute;sicos como fruta, pan integral o frutos secos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;M&aacute;s que intentar a&ntilde;adir prote&iacute;na al desayuno a toda costa, conviene centrar la atenci&oacute;n en lo realmente relevante: la calidad de los alimentos y el patr&oacute;n diet&eacute;tico global&rdquo;, resume Marrero, que subraya que el desayuno ideal es el que mejor se adapta a cada individuo, siempre compuesto por alimentos de calidad, ricos en fibra y m&iacute;nimamente procesados.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/nutricionista-proteina-desayuno-necesidades-proteicas-suelen-menores-menudo-transmite-redes-xp_1_13074326.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Mar 2026 15:38:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una nutricionista, sobre tomar o no proteínas en el desayuno: “No es la comida más relevante en este aspecto”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,Proteínas,Salud,Comida,Nutrición]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[He estado diez días sin tomar nada de azúcar y esto es lo que ha cambiado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/he-diez-dias-azucar-cambiado_129_13044633.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cbcd364e-264d-4b65-a7d0-31455d2b676b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="He estado diez días sin tomar nada de azúcar y esto es lo que ha cambiado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Así es como mi intento de estar una semana restringiendo el consumo de azúcar se acabó convirtiendo en diez días y lo que aprendí por el camino</p><p class="subtitle">Qué debes tener en cuenta si quieres sustituir el azúcar, según un nutricionista: “El objetivo es reeducar el paladar”</p></div><p class="article-text">
        Para quienes nunca hemos seguido una dieta hipocal&oacute;rica, no leemos la letra peque&ntilde;a de las etiquetas y no rechazamos ning&uacute;n plan por las calor&iacute;as, <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/debes-cuenta-si-quieres-sustituir-azucar-nutricionista-objetivo-reeducar-paladar-xp_1_12889792.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dejar el az&uacute;car</a> supone romper la barrera de la pereza, tomar parte activa y empezar a cuestionar todo lo que solemos dar por hecho con respecto a la alimentaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Como contexto, a&ntilde;adir&eacute; que en mi d&iacute;a a d&iacute;a trato de priorizar opciones ecol&oacute;gicas, de proximidad y temporada, y hace casi diez a&ntilde;os que, lejos de una dieta vegana, intento no consumir carne. Tambi&eacute;n, por qu&eacute; no, que una vez mi hermano me defini&oacute; como &ldquo;dulcetariana&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los estudios m&aacute;s completos sobre dieta en Espa&ntilde;a sit&uacute;an el consumo medio de az&uacute;car en alrededor de 70 gramos al d&iacute;a por persona, seg&uacute;n el <a href="https://www.fen.org.es/anibes/archivos/documentos/ANIBES_numero_1.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">proyecto ANIBES</a>; casi el triple de los 25 gramos de az&uacute;cares libres o el 5% de las calor&iacute;as diarias que <a href="https://iris.who.int/bitstream/handle/10665/154587/WHO_NMH_NHD_15.2_spa.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">indica la OMS.</a> Yo, que suelo llevar algo de chocolate en el bolso &ndash;un &ldquo;por si acaso&rdquo; de herencia materna&ndash; tampoco me siento identificada por los datos porque hago un consumo ocasional, <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/por-que-no-desayunar-dulce_1_10595290.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no desayuno galletas</a>, no echo az&uacute;car al caf&eacute; ni me gustan los d&oacute;nuts. Pero el az&uacute;car no siempre se presenta de manera evidente, tiene mil formas y a veces incluso se disfraza de salado.
    </p><h2 class="article-text">No hay buen momento</h2><p class="article-text">
        El primer problema no fue dejarlo, sino elegir cu&aacute;ndo empezar. Entre un viaje a Lisboa en el que renunciar a los <em>past&eacute;is de nata</em> no era una opci&oacute;n, mi cumplea&ntilde;os con su correspondiente tarta y los excesos de una boda, me di cuenta de hasta qu&eacute; punto el az&uacute;car forma parte de nuestra cultura, tanto para celebrar lo bueno como para consolarnos en lo malo. Y s&iacute;, mi primera conclusi&oacute;n lleg&oacute; antes de dejar el az&uacute;car: el momento perfecto es una ficci&oacute;n muy c&oacute;moda que siempre parece estar a una semana de distancia.&nbsp;&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tenía tantas dudas sobre qué podía o no tomar, y tan poco tiempo para dedicarme a resolverlas, que me bloqueé y solo desayuné un plátano</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Comenc&eacute; el reto un lunes &ndash;el peor d&iacute;a que se puede elegir para iniciar cualquier cosa, si me preguntan&ndash; despu&eacute;s de acabarme la tarta de cumplea&ntilde;os el domingo por la noche frente a una serie. Ten&iacute;a tantas dudas sobre qu&eacute; pod&iacute;a o no tomar, y tan poco tiempo para dedicarme a resolverlas, que me bloque&eacute; y solo desayun&eacute; un pl&aacute;tano. A medio d&iacute;a com&iacute; arroz con verduras y huevo, como podr&iacute;a haber hecho cualquier otro d&iacute;a, pero la tarde fue m&aacute;s dif&iacute;cil de lo que me esperaba.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El azúcar no siempre se presenta de manera evidente, tiene mil formas y a veces incluso se disfraza de salado."
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                El azúcar no siempre se presenta de manera evidente, tiene mil formas y a veces incluso se disfraza de salado.                            </span>
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        No es que viviera un s&iacute;ndrome de abstinencia de pel&iacute;cula, ni sudores fr&iacute;os pensando en bollitos prohibidos, pero me vino la regla. Despu&eacute;s de una jornada de trabajo intensa, y menstruando, el cuerpo me ped&iacute;a a gritos ese refuerzo positivo al que lo he acostumbrado: un trocito de chocolate. Me llegu&eacute; a levantar e ir a la cocina a dar un par de vueltas de pura ansiedad, una reacci&oacute;n sutil pero que me dej&oacute; pensando. Si finalmente no sucumb&iacute; a la tentaci&oacute;n fue, en primer lugar, por orgullo &ndash;c&oacute;mo no iba a ser capaz de pasar un solo d&iacute;a sin az&uacute;car&ndash; y, para ser honestos, porque preventivamente tampoco ten&iacute;a chocolate en casa.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Un detalle de cari&ntilde;o</h2><p class="article-text">
        Mi amiga Bel&eacute;n, que quiso unirse a mi experimento, sufri&oacute; casi cada ma&ntilde;ana la tortuosa prueba de fuego que supone encontrarse con deliciosos dulces en su lugar de trabajo: el primer lunes una compa&ntilde;era llev&oacute; bica, el martes hubo tarta de Santiago y napolitanas y el jueves, pasteles. &ldquo;Me lo est&aacute;n poniendo muy dif&iacute;cil&rdquo;, me dec&iacute;a el martes. &ldquo;Nunca traen tanto dulce en la misma semana&rdquo;, se quejaba el jueves. Pens&eacute; lo mismo cuando mi madre me ofreci&oacute; unos minicroissants que le hab&iacute;an regalado o cuando, otro d&iacute;a, fui a visitar a mis t&iacute;os y sacaron una caja de palmeritas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Tus compañeros de trabajo se ponen especialmente generosos con el desayuno justo la semana que decides no tomar dulce."
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                Tus compañeros de trabajo se ponen especialmente generosos con el desayuno justo la semana que decides no tomar dulce.                            </span>
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        Empezaba lo interesante. La segunda conclusi&oacute;n fue que no solo est&aacute;bamos dejando un ingrediente o un sabor, est&aacute;bamos rechazando un gesto afectivo, una costumbre social no solo aceptada, tambi&eacute;n profundamente arraigada. Nadie me hab&iacute;a mirado raro por comer az&uacute;car, pero not&eacute; que no hacerlo pod&iacute;a molestar. &ldquo;&iquest;Est&aacute;s intentando hacer sentir mal a los que tomamos az&uacute;car?&rdquo;, &ldquo;pues ahora no lo voy a tirar&rdquo;, &ldquo;esta semana vas a ser una persona aburrid&iacute;sima&rdquo;, &ldquo;&iquest;no tendr&aacute;s un TCA (Trastorno de la Conducta Alimentaria)?&rdquo;. Algunas de estas frases no fueron dichas tal cual en voz alta, pero s&iacute; transmitidas, estaban ah&iacute;. Aun as&iacute;, lo sent&iacute; socialmente mucho m&aacute;s aceptado que dejar la carne. Menos preguntas que contestar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Solo soy un terr&oacute;n de az&uacute;car&rdquo;, canta Rosal&iacute;a en <em>Berghain</em>, y la RAE ofrece grato, gustoso, afable, apacible o complaciente como sin&oacute;nimos de dulce y define dulzura como una &ldquo;palabra cari&ntilde;osa, placentera&rdquo;. Si las palabras importan, lo dulce juega con ventaja. Un sabor que, ya en el lat&iacute;n <em>dulcis</em>, se usa para describir una cualidad moral, un rasgo de car&aacute;cter deseable. Incre&iacute;ble estrategia de marketing milenaria.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;&iquest;Y si me da un baj&oacute;n de az&uacute;car?&rdquo;</h2><p class="article-text">
        El segundo d&iacute;a Bel&eacute;n tuvo un dolor muy fuerte de cabeza. &ldquo;No s&eacute; si puede ser por un baj&oacute;n de az&uacute;car o porque entr&eacute; pronto a trabajar, no he parado y solo me tom&eacute; un caf&eacute; (sin az&uacute;car) en toda la ma&ntilde;ana&rdquo;, me contaba en un mensaje. Esa misma tarde, despu&eacute;s de un paracetamol, quedamos para merendar con amigas. <em>Spoiler:</em> no hab&iacute;a nada para nosotras y solo nos pedimos un caf&eacute;, que nos sirvieron con dos azucarillos y una galletita que tampoco probamos, mientras a nuestro lado pasaban los croissants. Me dio verg&uuml;enza preguntar si la leche de avena que serv&iacute;an ten&iacute;a az&uacute;cares a&ntilde;adidos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La segunda conclusión fue que no solo estábamos dejando un ingrediente o un sabor, estábamos rechazando un gesto afectivo, una costumbre social no solo aceptada, también profundamente arraigada</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        D&iacute;a dos y yo, a pesar de que me encontraba bien, ya me imaginaba desmayada, con las piernas en alto y pidiendo, en vez de una ambulancia, una chocolatina urgente.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Dejar el az&uacute;car no deber&iacute;a ser problem&aacute;tico, y no podemos decir que quitarse el az&uacute;car sea peligroso, el problema es que estamos acostumbrados a esas ingestas y al privarnos podemos tener efectos que son desproporcionados&rdquo;, me explica el nutricionista Aitor S&aacute;nchez, director del <a href="https://www.centroaleris.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Centro de Nutrici&oacute;n Aleris</a>, sobre los bajones de az&uacute;car o dolores fuertes de cabeza. &ldquo;Si llevas toda la vida desayunando y practicas por primera vez deporte en ayunas, puedes marearte aunque objetivamente no deber&iacute;a ser una situaci&oacute;n que provocase mareo&rdquo;, compara.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;S&iacute; que hay casos en los que al dejar el az&uacute;car hay unas sintomatolog&iacute;as un poco parecidas al s&iacute;ndrome de abstinencia, aunque no es lo m&aacute;s com&uacute;n&rdquo;, reconoce el experto que, ante todo, insiste en que &ldquo;no se trata de que necesitemos az&uacute;car, es por la falta de costumbre&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En este punto parece pertinente diferenciar entre az&uacute;car a&ntilde;adido, liberado o intr&iacute;nseco. Aitor S&aacute;nchez fue quien me explic&oacute; que no todos los az&uacute;cares son iguales: hay dos tipos de az&uacute;car libre, ambos a evitar: <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/azucar-azucar-anadido-diferencias-etiqueta-salud_1_11751639.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el a&ntilde;adido</a>, como en el caso de los refrescos o los ultraprocesados, y el liberado, que suele estar en los zumos de fruta. El otro az&uacute;car, el intr&iacute;nseco, es saludable y lo encontramos de manera natural en frutas y verduras. &ldquo;Como el az&uacute;car no es imprescindible, no existe una cantidad diaria recomendada&rdquo;, me asegura el nutricionista.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Tabla elaborada por el nutricionista Aitor Sánchez para DKV Salud."
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            <span class="title">
                Tabla elaborada por el nutricionista Aitor Sánchez para DKV Salud.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El tercer d&iacute;a, con dudas sobre si el muesli y la leche de avellanas, que promet&iacute;an no llevar az&uacute;cares a&ntilde;adidos, ment&iacute;an, me descargu&eacute; una aplicaci&oacute;n para que me resumiera y tradujera las etiquetas a un idioma comprensible. Quiero pensar que la<em> app</em> es fiable y que efectivamente ambos productos son bajos en az&uacute;car.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo llevo bien, me estoy acostumbrando&rdquo;, me dec&iacute;a Bel&eacute;n, que compr&oacute; frutos secos para llevar al trabajo y cambi&oacute; la galleta que se tomaba cada noche con una infusi&oacute;n por una fruta. Yo tambi&eacute;n sent&iacute;a que me costaba menos que al principio, pero en el fondo deseaba acabar el reto y celebrarlo con un atrac&oacute;n de chocolate. No me resultaban dif&iacute;ciles las comidas, en las que simplemente ten&iacute;a que evitar platos preparados y ultraprocesados y apostar por verduras, legumbres, pastas y productos frescos &ndash;lentejas, ensalada de pasta, lasa&ntilde;a, soja texturizada con verduras o tortilla fueron algunas de las comidas principales de la semana&ndash;. Menci&oacute;n de agradecimiento a los cuidados de mi pareja y a mi madre, siempre atentos a este aspecto.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El azúcar no es imprescindible y, por tanto, no existe una cantidad diaria recomendada</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Aitor Sánchez</span>
                                        <span>—</span> nutricionista
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s complicado era el cambio y la reformulaci&oacute;n de h&aacute;bitos cotidianos y el estado de alerta. Rechac&eacute; los <em>snacks</em> salados de un amigo en el cine porque no pod&iacute;a pararme a leer la composici&oacute;n y cambi&eacute; un plan de chocolate con churros por uno de cerveza y pincho de tortilla, con muchas dudas sobre si era una opci&oacute;n realmente m&aacute;s saludable. Ped&iacute; una clara de lim&oacute;n, pero al momento me di cuenta de que ese lim&oacute;n estar&iacute;a azucarado y rectifiqu&eacute; a una de gaseosa. Aqu&iacute; se abri&oacute; un debate sobre si la gaseosa lleva az&uacute;car que se termin&oacute; suponiendo que no deber&iacute;a aunque quiz&aacute;s dependa de la marca. La cerveza s&iacute; lleva az&uacute;cares, no a&ntilde;adidos sino provenientes de los cereales con los que se elabora y, por supuesto, tampoco es una opci&oacute;n saludable.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s la tercera conclusi&oacute;n, muy en l&iacute;nea con las anteriores, lleg&oacute; al dejar de ver el az&uacute;car solo en las cosas dulces y empezar a identificarlo como un intruso en todos mis planes. No era suficiente con cambiar lo que com&iacute;a, tambi&eacute;n supon&iacute;a repensar los lugares a los que iba e invertir m&aacute;s energ&iacute;a en planear las compras.
    </p><h2 class="article-text">Cuando deja de ser un esfuerzo</h2><p class="article-text">
        A partir del cuarto o quinto d&iacute;a todo se volvi&oacute; m&aacute;s f&aacute;cil. No es que desaparecieran los antojos o que el dulce me provocara rechazo, ni mucho menos, pero inesperadamente el impulso ansioso se rebaj&oacute;. Con la compra hecha a conciencia, incluyendo opciones ricas, saludables y bajas en az&uacute;car, el reto dej&oacute; de ser dram&aacute;tico y pas&oacute; a estar m&aacute;s o menos interiorizado.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, lo que iba a ser una semana se convirti&oacute; en diez d&iacute;as y, mientras escribo, no siento prisa por romper la racha. &ldquo;Esta semana no llevaron dulces a mi trabajo&rdquo;, me actualiza Bel&eacute;n. &ldquo;As&iacute; que creo que voy a intentar mantenerme unos d&iacute;as m&aacute;s as&iacute;&rdquo;, coincide conmigo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No era suficiente con cambiar lo que comía, también suponía repensar los lugares a los que iba e invertir más energía en planear las compras</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        No es que el az&uacute;car se haya convertido en mi enemigo, ni que tenga la intenci&oacute;n de eliminarlo de mi vida para siempre, pero siento que los primeros d&iacute;as fueron los m&aacute;s dif&iacute;ciles y he empezado a construir mejores h&aacute;bitos. Quiz&aacute;s es pronto, pero por ahora no he notado una mejora de mi concentraci&oacute;n ni percibo que mi piel est&eacute; mejor como aseguran algunos usuarios en TikTok tras un experimento similar al m&iacute;o. S&iacute; que me siento m&aacute;s en&eacute;rgica y activa, pero no sabr&iacute;a confirmar si por el az&uacute;car, por el ciclo hormonal o porque ha salido el sol.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima conclusi&oacute;n, tras diez d&iacute;as intentando no consumir az&uacute;car, es que empec&eacute; a verlo. Lo autom&aacute;tico y lo f&aacute;cil es consumirlo, por tradici&oacute;n y porque estamos agotadas para exigirnos tanto. &ldquo;Una al a&ntilde;o no hace da&ntilde;o&rdquo;, nos autoconsolamos. Pero verlo cambia algo. Si el saber es poder, y asumiendo que vivimos en el Chupilandia que escribi&oacute; Gloria Fuertes, verlo me permite decidir. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/he-diez-dias-azucar-cambiado_129_13044633.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 Mar 2026 21:36:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[He estado diez días sin tomar nada de azúcar y esto es lo que ha cambiado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,Bebidas azucaradas,Salud,Nutrición]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El nutricionista Sergio Baleato explica la importancia de la vitamina D: “Gran parte de la población tiene niveles bajos”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/nutricionista-sergio-baleato-explica-importancia-vitamina-d-gran-parte-poblacion-niveles-bajos-xp_1_13046349.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/83ec9677-e167-4586-b131-8901014f85f0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El nutricionista Sergio Baleato explica la importancia de la vitamina D: “Gran parte de la población tiene niveles bajos”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El experto aclara que la vitamina D es una ‘vitamina que no es vitamina’ porque en su mayoría no proviene de los alimentos que ingerimos</p><p class="subtitle">La nutricionista Anna Grifols, sobre el ejercicio en ayunas: “Es uno de los reguladores más potentes de la glucosa” </p></div><p class="article-text">
        Nada m&aacute;s empezar tenemos que decir que el nombre de vitamina D no es precisamente acertado. Las vitaminas se definen como sustancias esenciales para el organismo que deben obtenerse a trav&eacute;s de la dieta, ya que nuestro cuerpo no puede sintetizarlas. Sin embargo, al exponernos a la radiaci&oacute;n ultravioleta del sol, nuestra piel produce vitamina D3, un precursor de la vitamina D, que el cuerpo convierte en vitamina D activa. Por supuesto, la dieta es otra fuente y, aunque no debe pasarse por alto, es secundaria para la mayor&iacute;a de nosotros. Por tanto, la vitamina D no es estrictamente una vitamina.
    </p><p class="article-text">
        Una vitamina es un micronutriente que ayuda al funcionamiento del cuerpo. Normalmente, este no puede producir vitaminas, por lo que las obtiene de la dieta. Sin embargo, la vitamina D tiene un papel particular en este sentido. Como nos explica <a href="https://sergionutricionista.es/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sergio Baleato</a>, nutricionista, &ldquo;podr&iacute;amos decir que la vitamina D es una &lsquo;vitamina que no es vitamina&rsquo;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Si no es una vitamina, &iquest;qu&eacute; es? Si nos fijamos en la definici&oacute;n cl&aacute;sica de las vitaminas, estas son &ldquo;sustancias esenciales que el cuerpo no puede fabricar y que debemos obtener s&iacute; o s&iacute; de la dieta, explica Baleato. &rdquo;Sin embargo, la vitamina D rompe la regla: la mayor parte no viene de lo que comemos, sino que lo sintetizamos nosotros mismos en la piel al exponernos al sol&ldquo;. Para el nutricionista, el t&eacute;rmino m&eacute;dico m&aacute;s preciso ser&iacute;a el &rdquo;de &lsquo;pro-hormona&rsquo;, el paso previo a ser una hormona plenamente activa, ya que lo que obtenemos del sol o los alimentos es la forma inactiva&ldquo;.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; funciones ejecuta la vitamina D</h2><p class="article-text">
        Entonces, &iquest;qu&eacute; hace realmente en el cuerpo? La vitamina D regula de forma natural los niveles de calcio en la sangre, favoreciendo la absorci&oacute;n de este nutriente y ayudando as&iacute; a mantener los huesos sanos. Act&uacute;a, por tanto, como una hormona que, en t&eacute;rminos endocrin&oacute;logos, &ldquo;es un mensajero qu&iacute;mico que se produce en un &oacute;rgano, viaja por la sangre y le dice a otros &oacute;rganos lejanos qu&eacute; hacer&rdquo;, describe Baleato.
    </p><p class="article-text">
        En realidad, nuestro cuerpo &ldquo;act&uacute;a como un laboratorio: env&iacute;a esa sustancia al h&iacute;gado y a los ri&ntilde;ones, donde la activa y, una vez &lsquo;encendida&rsquo;, viaja por la sangre y se une a receptores presentes en casi todo el cuerpo (cerebro, coraz&oacute;n, sistema inmune y huesos)&rdquo;, explica de forma gr&aacute;fica Baleato.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; necesitamos vitamina D? Porque, adem&aacute;s de ayudar al cuerpo a absorber el calcio y el f&oacute;sforo, necesarios para tener dientes y huesos sanos, tambi&eacute;n act&uacute;a de &ldquo;escudo inmunitario al ayudar a nuestras defensas para que sepan atacar a virus y bacterias, pero tambi&eacute;n para que no se vuelvan locas y ataquen al propio cuerpo, como es el caso de las enfermedades autoinmunes&rdquo;, explica Baleato. 
    </p><p class="article-text">
        Y no solo eso, sino que adem&aacute;s ayuda a nuestro estado de &aacute;nimo, ya que existen receptores de vitamina D en las zonas del cerebro que regulan el humor. &ldquo;Por eso, niveles bajos se asocian a menudo con el des&aacute;nimo o la tristeza invernal&rdquo;, constata Baleato. Pero eso no es todo, porque tambi&eacute;n tiene la capacidad de ayudar a los m&uacute;sculos a que funcionen correctamente, asegura el nutricionista.
    </p><h2 class="article-text">Cu&aacute;nta vitamina D es necesaria</h2><p class="article-text">
        Ya hemos visto que la principal fuente de vitamina D es la producci&oacute;n en la piel tras la exposici&oacute;n a la radiaci&oacute;n solar, de la que obtenemos hasta el 90% de la vitamina D, aunque depender&aacute; de factores como la hora del d&iacute;a, la latitud y el color de la piel, as&iacute; como de la aplicaci&oacute;n de protector solar, porque este reduce la producci&oacute;n cut&aacute;nea de vitamina D.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la Sociedad Espa&ntilde;ola de Endocrinolog&iacute;a y Nutrici&oacute;n (SEEN), el acuerdo de los expertos y de la mayor&iacute;a de sociedades cient&iacute;ficas estable unos <a href="https://www.seen.es/ModulGEX/workspace/publico/modulos/web/docs/apartados/1943/210121_022618_7028863835.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">valores &oacute;ptimos</a> por encima de 30 ng/ml; valores por debajo de 10ng/ml se consideran deficiencia y entre 10 y 20 ng/ml, insuficiencia. &ldquo;El nivel &oacute;ptimo estar&iacute;a entre 40-60 ng/ml&rdquo;, reconoce Baleato.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo podemos saber que nos falta vitamina D? En la mayor&iacute;a de los casos la deficiencia de vitamina D suele ser asintom&aacute;tica y, si aparecen s&iacute;ntomas, estos son muy inespec&iacute;ficos y raramente se pueden relacionar con la falta de vitamina D. Como admite Baleato, &ldquo;la &uacute;nica forma real de saberlo es con un an&aacute;lisis de sangre para medir el compuesto denominado 25-hidroxivitamina D&rdquo;. El experto reconoce que, &ldquo;hoy en d&iacute;a, debido a que pasamos mucho tiempo en interiores, gran parte de la poblaci&oacute;n tiene niveles bajos&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, y pese a que es un pa&iacute;s donde abunda el sol durante buena parte del a&ntilde;o, se calcula que m&aacute;s de la mitad de la poblaci&oacute;n, entre 50% y el 60%, tiene un <a href="https://www.elsevier.es/es-revista-endocrinologia-diabetes-nutricion-13-articulo-recomendaciones-vitamina-d-poblacion-general-S2530016416300076" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nivel insuficiente</a> de vitamina D, es decir, est&aacute; por debajo de los 30 ng/ml.
    </p><p class="article-text">
        En los casos en los que esto sucede lo m&aacute;s probable es que &ldquo;necesitemos la ayuda de suplementaci&oacute;n para llegar a los valores &oacute;ptimos&rdquo;, afirma Baleato.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; papel juega la alimentaci&oacute;n en la vitamina D</h2><p class="article-text">
        Son muy pocos los alimentos que contienen vitamina D, de ah&iacute; que sea &ldquo;casi imposible obtener suficiente vitamina D solo comiendo&rdquo;, matiza Belato. Ya hemos visto que casi el 90% de nuestra vitamina D deber&iacute;a proceder del sol. Por tanto, a la comida solo le queda &ldquo;aportar un 10-20% del total que necesitamos, si bien ayudar con la dieta es clave, especialmente en meses de poco sol&rdquo;, afirma Baleato.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;les son los alimentos con los que podemos asegurarnos buenos niveles de vitamina D? Baleato cita cinco fuentes principales:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Pescado azul: el salm&oacute;n, la caballa y la sardina son las mejores fuentes naturales.</li>
                                    <li>Yema de huevo: el experto habla sobre todo de los que proceden de gallinas criadas al aire libre.</li>
                                    <li>Hongos y setas: si, antes de cocinar, se exponen un poco al sol, &ldquo;aumenta su contenido de vitamina D&rdquo;, reconoce el nutricionista.</li>
                                    <li>Alimentos fortificados como leches, bebidas vegetales o cereales a los que se les a&ntilde;ade la vitamina de forma artificial.</li>
                                    <li>Aceite de bacalao: si bien se tratar&iacute;a de &ldquo;la mayor fuente alimentaria, es la menos habitual en nuestra dieta habitual&rdquo;, explica Baleato.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        No se trata, como afirma el experto, de &ldquo;volverse loco comiendo salm&oacute;n u otro pescado azul todos los d&iacute;as, sino de mantener una dieta que incluya estos alimentos de forma habitual pero sin perder de vista que lo m&aacute;s importante es la exposici&oacute;n solar segura, entre 10 y 30 minutos, en funci&oacute;n de la latitud, la estaci&oacute;n del a&ntilde;o o la hora del d&iacute;a&rdquo;, concluye el nutricionista.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/nutricionista-sergio-baleato-explica-importancia-vitamina-d-gran-parte-poblacion-niveles-bajos-xp_1_13046349.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 Mar 2026 12:59:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,Vitaminas,Suplementos vitamínicos,Nutrición,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Así se hace en casa una rica ensalada wakame típica de los países costeros de Asia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/casa-rica-ensalada-wakame-tipica-paises-costeros-asia-pm_1_13019188.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f58bc9ff-3bbf-4ebb-9c8f-825e98d4356c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Así se hace en casa una rica ensalada wakame típica de los países costeros de Asia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Fresca, ligeramente ácida y llena de minerales: el alga japonesa que conquista ensaladas y poke bowls</p><p class="subtitle">¡No todas las algas son comestibles! Estas son las algas que jamás podrías ingerir por tóxicas</p></div><p class="article-text">
        La has visto en restaurantes japoneses, la has probado en alg&uacute;n poke bowl y probablemente la has comprado ya preparada sin pensar demasiado en su origen. La&nbsp;<strong>ensalada wakame</strong>&nbsp;es uno de los acompa&ntilde;amientos m&aacute;s habituales de la cocina japonesa contempor&aacute;nea, pero detr&aacute;s de su color verde brillante hay historia, nutrici&oacute;n y una t&eacute;cnica muy sencilla que puedes replicar en casa.
    </p><p class="article-text">
        Antes de meternos en la&nbsp;<strong>receta ensalada wakame</strong>, conviene responder a una pregunta b&aacute;sica:&nbsp;<strong>qu&eacute; es el wakame</strong>.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; es el wakame y por qu&eacute; se ha hecho tan popular</h2><p class="article-text">
        El&nbsp;<strong>alga wakame</strong>, cuyo nombre cient&iacute;fico es&nbsp;<em>Undaria pinnatifida</em>, es una variedad marina originaria del Mar de Jap&oacute;n y otras zonas costeras del Pac&iacute;fico asi&aacute;tico. En Jap&oacute;n, Corea o China se consume desde hace siglos en sopas, ensaladas y guarniciones. Su textura es carnosa, ligeramente crujiente cuando est&aacute; bien hidratada, y su sabor tiene ese toque yodado que remite directamente al mar.
    </p><p class="article-text">
        Cuando hablamos de&nbsp;<strong>qu&eacute; es el wakame</strong>, no estamos ante un producto ex&oacute;tico sin tradici&oacute;n. Es una alga profundamente integrada en la alimentaci&oacute;n diaria de los pa&iacute;ses costeros asi&aacute;ticos. En Occidente se ha popularizado sobre todo en formato de&nbsp;<strong>ensalada wakame</strong>, ya preparada y ali&ntilde;ada con vinagre de arroz, soja y aceite de s&eacute;samo.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, los&nbsp;<strong>beneficios del wakame</strong>&nbsp;explican parte de su &eacute;xito. Es rica en minerales como calcio y potasio, aporta hierro y &aacute;cido f&oacute;lico &mdash;interesante en casos de anemia&mdash; y contiene vitaminas como la A, C y varias del grupo B. A nivel nutricional, es ligera y aporta fibra. Su perfil la convierte en un complemento interesante dentro de una dieta variada.
    </p><p class="article-text">
        La&nbsp;<strong>ensalada wakame</strong>&nbsp;que encontramos en supermercados suele venir congelada o envasada al vac&iacute;o, lista para descongelar y servir. Sin embargo, preparar tu propia&nbsp;<strong>receta ensalada wakame</strong>&nbsp;en casa es sencillo y te permite controlar ingredientes y ali&ntilde;o.
    </p><h2 class="article-text">Receta ensalada wakame paso a paso</h2><p class="article-text">
        Para preparar una buena&nbsp;<strong>receta ensalada wakame</strong>&nbsp;en casa necesitas:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>20 g de&nbsp;<strong>alga wakame</strong>&nbsp;deshidratada</li>
                                    <li>1 cucharada de vinagre de arroz</li>
                                    <li>1 cucharada de salsa de soja</li>
                                    <li>1 cucharadita de aceite de s&eacute;samo</li>
                                    <li>1 cucharadita de az&uacute;car o miel</li>
                                    <li>1 cucharadita de semillas de s&eacute;samo</li>
                                    <li>Opcional: tiras finas de pepino o r&aacute;bano</li>
                            </ul>
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            </figure><p class="article-text">
        El primer paso es hidratar el&nbsp;<strong>alga wakame</strong>. Basta con cubrirla con agua fr&iacute;a durante unos 10 minutos. Ver&aacute;s c&oacute;mo aumenta de tama&ntilde;o. Despu&eacute;s, se escurre bien y se corta en tiras si fuera necesario.
    </p><p class="article-text">
        En un bol aparte se mezcla el vinagre de arroz, la soja, el aceite de s&eacute;samo y el az&uacute;car hasta que se integren. Ese ali&ntilde;o es el que dar&aacute; el equilibrio entre &aacute;cido, salino y ligeramente dulce que caracteriza a la&nbsp;<strong>ensalada wakame</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Se incorpora el alga ya hidratada al bol y se mezcla bien para que se impregne del ali&ntilde;o. Se a&ntilde;aden las semillas de s&eacute;samo y, si se quiere, tiras de pepino para aportar frescor y textura.
    </p><p class="article-text">
        La&nbsp;<strong>receta ensalada wakame</strong>&nbsp;no requiere cocci&oacute;n. Solo reposo. Con dejarla 15 o 20 minutos en la nevera es suficiente para que los sabores se integren. Despu&eacute;s se puede servir sola, como entrante, o como acompa&ntilde;amiento de arroz integral, pescado a la plancha o incluso un huevo poch&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        Entre los&nbsp;<strong>beneficios del wakame</strong>&nbsp;est&aacute; su versatilidad. Funciona tanto en una ensalada fr&iacute;a como dentro de un bocadillo con gambas salteadas y un toque picante de sriracha. Su sabor marino combina especialmente bien con prote&iacute;nas intensas.
    </p><p class="article-text">
        Entender&nbsp;<strong>qu&eacute; es el wakame</strong>&nbsp;ayuda a apreciarlo m&aacute;s all&aacute; de la moda. No es solo una guarnici&oacute;n verde llamativa; es un ingrediente con tradici&oacute;n, con historia y con un perfil nutricional interesante. Y dominar la&nbsp;<strong>receta ensalada wakame</strong>&nbsp;en casa es una forma sencilla de incorporar un producto t&iacute;pico de los pa&iacute;ses costeros de Asia a tu cocina cotidiana, sin complicaciones y con todo su car&aacute;cter.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adrián Roque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/casa-rica-ensalada-wakame-tipica-paises-costeros-asia-pm_1_13019188.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 01 Mar 2026 08:00:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Así se hace en casa una rica ensalada wakame típica de los países costeros de Asia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Gastronomía,Algas,Nutrición]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Día Mundial de los Pastos Marinos: estas son las algas que jamás podrías ingerir por tóxicas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/dia-mundial-pastos-marinos-son-algas-ingerir-toxicas-pm_1_13019156.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a10ac59b-d384-4b31-b94c-c135269e97d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Día Mundial de los Pastos Marinos: estas son las algas que jamás podrías ingerir por tóxicas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Espumas verdes, aguas rojizas y gases invisibles: cómo identificar las proliferaciones que pueden enfermar a personas y animales</p><p class="subtitle">Algas: ¿tan sanas como se dice?</p></div><p class="article-text">
        Cuando pensamos en algas, solemos imaginar sushi, ensaladas marinas o suplementos saludables. Pero el 1 de marzo, en el&nbsp;<strong>D&iacute;a Mundial de los Pastos Marinos</strong>, conviene recordar que no todas las algas son comestibles. Algunas pueden convertirse en un riesgo serio para la salud humana y animal.
    </p><p class="article-text">
        Hablamos de las llamadas&nbsp;<strong>proliferaciones de algas nocivas</strong>, crecimientos descontrolados que pueden producir toxinas peligrosas. Estas explosiones biol&oacute;gicas no son raras ni lejanas: ocurren en lagos, r&iacute;os, embalses y mares de todo el mundo.
    </p><h2 class="article-text">Cianobacterias y otras algas t&oacute;xicas: cuando el agua deja de ser segura</h2><p class="article-text">
        No todas las algas son perjudiciales. De hecho, muchas cumplen funciones esenciales en los ecosistemas acu&aacute;ticos. El problema aparece cuando determinadas especies se multiplican de forma masiva y alteran el equilibrio del agua.
    </p><p class="article-text">
        Las&nbsp;<strong>cianobacterias</strong>, tambi&eacute;n conocidas como algas verde-azules, son la causa m&aacute;s frecuente de&nbsp;<strong>proliferaciones de algas nocivas</strong>&nbsp;en agua dulce. Lagos y r&iacute;os pueden cubrirse de una especie de espuma o capa espesa que parece pintura derramada sobre la superficie. El agua puede adquirir tonos verdes intensos, azulados o incluso marrones.
    </p><p class="article-text">
        En entornos marinos, los dinoflagelados y algunas diatomeas son responsables de fen&oacute;menos como la&nbsp;<strong>marea roja</strong>, una coloraci&oacute;n rojiza o anaranjada del agua causada por concentraciones alt&iacute;simas de microorganismos. Aunque visualmente pueda parecer espectacular, la&nbsp;<strong>marea roja</strong>&nbsp;puede liberar toxinas que se acumulan en peces y mariscos.
    </p><p class="article-text">
        Entre las&nbsp;<strong>algas t&oacute;xicas</strong>, las&nbsp;<strong>cianobacterias</strong>&nbsp;destacan por su capacidad de producir venenos que afectan al h&iacute;gado, al sistema nervioso o a la piel. La exposici&oacute;n puede darse al ingerir agua contaminada, al consumir pescado o marisco afectado o incluso al inhalar aerosoles en zonas pr&oacute;ximas.
    </p><p class="article-text">
        En el contexto del&nbsp;<strong>D&iacute;a Mundial de los Pastos Marinos</strong>, es importante diferenciar entre los pastos marinos &mdash;plantas acu&aacute;ticas fundamentales para la biodiversidad&mdash; y estas&nbsp;<strong>proliferaciones de algas nocivas</strong>, que suponen un desequilibrio del sistema.
    </p><h2 class="article-text">Por qu&eacute; aparecen las proliferaciones de algas nocivas</h2><p class="article-text">
        Las&nbsp;<strong>algas t&oacute;xicas</strong>&nbsp;y las&nbsp;<strong>cianobacterias</strong>&nbsp;est&aacute;n presentes de forma natural en el agua. Lo que cambia es el entorno. Es m&aacute;s probable que se desencadenen&nbsp;<strong>proliferaciones de algas nocivas</strong>&nbsp;cuando el agua est&aacute; tibia, se mueve lentamente y contiene grandes cantidades de nutrientes como nitr&oacute;geno o f&oacute;sforo.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7586412496202910996"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Esos nutrientes suelen proceder de fertilizantes agr&iacute;colas, aguas residuales o escorrent&iacute;as urbanas que llegan a r&iacute;os y lagos tras tormentas. El exceso de nutrientes act&uacute;a como combustible para estas microalgas. A ello se suma el aumento de la temperatura del agua, vinculado al cambio clim&aacute;tico, que favorece su crecimiento r&aacute;pido.
    </p><p class="article-text">
        Cuando las&nbsp;<strong>proliferaciones de algas nocivas</strong>&nbsp;se vuelven demasiado densas, pueden consumir el ox&iacute;geno del agua, provocar mortandad de peces y alterar ecosistemas completos. Adem&aacute;s, algunas liberan gases irritantes que afectan a quienes viven o realizan actividades recreativas cerca de la costa.
    </p><p class="article-text">
        La&nbsp;<strong>marea roja</strong>, por ejemplo, puede provocar intoxicaciones alimentarias al consumir marisco contaminado. Y las&nbsp;<strong>cianobacterias</strong>&nbsp;en embalses de agua dulce han obligado en ocasiones a cerrar playas y restringir el uso de agua potable.
    </p><p class="article-text">
        En el&nbsp;<strong>D&iacute;a Mundial de los Pastos Marinos</strong>, recordar la existencia de estas&nbsp;<strong>algas t&oacute;xicas</strong>&nbsp;no es alarmismo, sino prevenci&oacute;n. Las se&ntilde;ales de alerta suelen ser visibles: agua con aspecto de pintura espesa, espumas verdes, cambios bruscos de color o mal olor. Ante la duda, lo prudente es evitar el contacto y no consumir productos procedentes de zonas afectadas.
    </p><p class="article-text">
        Las algas son esenciales para la vida marina y, en muchos casos, tambi&eacute;n para nuestra alimentaci&oacute;n. Pero cuando se transforman en&nbsp;<strong>proliferaciones de algas nocivas</strong>, dejan de ser aliadas y se convierten en un riesgo real. Conocerlas es el primer paso para no confundir lo natural con lo inocuo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adrián Roque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/dia-mundial-pastos-marinos-son-algas-ingerir-toxicas-pm_1_13019156.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 01 Mar 2026 07:00:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Día Mundial de los Pastos Marinos: estas son las algas que jamás podrías ingerir por tóxicas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Algas,Comida,Nutrición,Tóxicos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Maribel Rama, nutricionista: "El momento del día en el que comemos afecta a la salud, el metabolismo y el peso corporal"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/maribel-rama-nutricionista-momento-dia-comemos-afecta-salud-metabolismo-peso-corporal-xp_1_12993934.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8c1557e0-f0da-4cd4-be68-7532f6cfcd42_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Maribel Rama, nutricionista: &quot;El momento del día en el que comemos afecta a la salud, el metabolismo y el peso corporal&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La dietista explica los principios de la crononutrición, que explora cómo los horarios de las comidas, así como los alimentos que ingerimos, afectan al metabolismo, el peso, la energía y el sueño</p><p class="subtitle">El investigador Luis Garegnani, sobre la eficacia del ayuno intermitente para adelgazar: “No es una solución mágica”
</p></div><p class="article-text">
        Todo gira en torno a nuestro ciclo circadiano, una especie de reloj interno de 24 horas que le dice a nuestro cuerpo cu&aacute;ndo despertarse, comer o dormir. Es como si nuestro ritmo circadiano ayudara a nuestro cuerpo a predecir lo que suceder&aacute; y a prepararse para ello. Algunas de las principales se&ntilde;ales que instruye este reloj es la luz natural y la actividad f&iacute;sica. Este ritmo nos ayuda a regular hormonas como el cortisol (para despertarnos) y la melatonina (para ayudarnos a dormir), as&iacute; como procesos como el metabolismo y tambi&eacute;n la digesti&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Alinear el horario de las comidas y la ingesta nutricional con los ritmos circadianos naturales del cuerpo se conoce como crononutrici&oacute;n. El ciclo de sue&ntilde;o/vigilia y el ciclo de alimentaci&oacute;n/ayuno estar&iacute;an sincronizados con el ciclo luz/oscuridad. Nuestro ritmo circadiano influye en muchos aspectos de nuestra fisiolog&iacute;a, incluida la digesti&oacute;n, el hambre y el metabolismo. La relaci&oacute;n entre la comida y nuestro reloj biol&oacute;gico es una calle de doble sentido: nuestros ritmos circadianos influyen en c&oacute;mo nuestro cuerpo procesa los alimentos en distintos momentos del d&iacute;a, pero comer tambi&eacute;n nos ayuda a entrenar nuestro reloj biol&oacute;gico.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La crononutrici&oacute;n es una rama de la nutrici&oacute;n, directamente relacionada con la cronobiolog&iacute;a, que estudia c&oacute;mo el momento del d&iacute;a en el que comemos afecta a la salud, el metabolismo y el peso corporal. Todo esto tiene que ver con la secreci&oacute;n hormonal a lo largo del d&iacute;a&rdquo;, explica la dietista-nutricionista <a href="https://maribelramanutricion.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Maribel Rama</a>.
    </p><h2 class="article-text">Impacto de la crononutrici&oacute;n en las distintas comidas</h2><p class="article-text">
        Ocurrir&iacute;a algo similar a lo que experimentamos cuando viajamos a zonas horarias distintas y experimentamos <em>jet lag</em>: comer a horas inusuales puede alterar nuestro ritmo circadiano y provocar un desajuste que puede afectar a nuestros niveles de energ&iacute;a y salud en general.
    </p><p class="article-text">
        El concepto de crononutrici&oacute;n se basa as&iacute; en adaptar nuestra alimentaci&oacute;n a nuestro reloj biol&oacute;gico (ritmo circadiano), teniendo en cuenta el horario de nuestras comidas a lo largo del d&iacute;a. La crononutrici&oacute;n se basa en el principio de que nuestro cuerpo sigue un ritmo circadiano y, por tanto, no responde de la misma manera a los alimentos seg&uacute;n la hora del d&iacute;a, debido a fluctuaciones en los sistemas metab&oacute;lico, hormonal y digestivo.
    </p><p class="article-text">
        En otras palabras, la energ&iacute;a de los alimentos que consumimos a las nueve de la ma&ntilde;ana no llegar&iacute;a al organismo de la misma manera que la de los consumidos a las nueve de la noche.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para favorecer los procesos implicados en el hambre, la saciedad, el metabolismo y, por tanto, en el peso, es importante que las comidas se realicen coincidiendo con la franja horaria en la que las hormonas involucradas &mdash;insulina, leptina y grelina&mdash; tienen mayor actividad, de diez de la ma&ntilde;ana a nueve de la noche&rdquo;, explica Rama, que matiza que &ldquo;nuestros horarios influyen en todo: el sue&ntilde;o, la temperatura corporal, la producci&oacute;n hormonal, el metabolismo, la efectividad de los medicamentos, incluso el estado de &aacute;nimo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Desayuno: carbohidratos de calidad, fruta, vegetales y prote&iacute;nas completas</h2><p class="article-text">
        De acuerdo con la crononutrici&oacute;n, en las primeras horas del d&iacute;a es cuando &ldquo;la sensibilidad a la insulina es mayor porque el cuerpo metaboliza mejor los alimentos ricos en carbohidratos (optando siempre por los de mejor calidad, como pan integral, copos de avena), fruta y vegetales, prote&iacute;nas completas como huevos, queso fresco o hummus y grasa de calidad&rdquo;, afirma Rama.
    </p><h2 class="article-text">Almuerzo: legumbres, granos integrales, prote&iacute;nas y grasas</h2><p class="article-text">
        A medida que avanza el d&iacute;a y nos adentramos ya en el mediod&iacute;a, entre la una y las tres, &ldquo;las enzimas digestivas est&aacute;n en su punto m&aacute;ximo de actividad. Es un buen momento para incorporar de nuevo hidratos de carbono complejos (legumbres, granos integrales o tub&eacute;rculos), prote&iacute;nas y grasas&rdquo;, matiza Rama. En el caso de que se retrase mucho el almuerzo, algunos estudios lo han asociado a &ldquo;una mayor dificultad para perder peso&rdquo;, afirma Rama.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Cena temprana: prioridad al pescado, carne magra y huevos, vegetales cocinados&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Cuando el d&iacute;a va perdiendo luz, &ldquo;el cuerpo empieza a secretar melatonina (conocida como hormona del sue&ntilde;o), que reduce la secreci&oacute;n de insulina. Ahora es un buen momento para dar prioridad a prote&iacute;nas de buena calidad (pescado, carne magra, huevos&hellip;) y vegetales, sobre todo cocinados, y cenar al menos de dos a tres horas antes de ir a dormir&rdquo;, aconseja Rama.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Una sincronizaci&oacute;n necesaria</h2><p class="article-text">
        La clave est&aacute;, seg&uacute;n la especialista, en &ldquo;no poner tanto el foco en el volumen de las comidas, sino en el tipo de alimentos que componen esas comidas&rdquo;. Para Rama, &ldquo;comer durante 12 horas del d&iacute;a coincidiendo con luz natural, y ayunar otras 12 horas coincidiendo con el periodo de oscuridad y descanso&rdquo; nos acerca a la sincronizaci&oacute;n con los ritmos biol&oacute;gicos, a respetar los horarios regulares de comidas, lo que &ldquo;ayuda a mantener un ritmo circadiano saludable&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los largos intervalos entre comidas, que no se alineen con el ritmo circadiano y que&nbsp;pasemos demasiado tiempo sin comer durante el d&iacute;a, para despu&eacute;s comer en exceso por la noche, es el patr&oacute;n que, seg&uacute;n la <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC6520689/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n en crononutrici&oacute;n</a>, deber&iacute;amos intentar evitar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque se trata de una disciplina con aplicaciones en el manejo del peso, la diabetes tipo 2, el s&iacute;ndrome metab&oacute;lico, la regulaci&oacute;n hormonal y la mejora del bienestar en general, Rama matiza que &ldquo;existen contextos en los que seguir estas indicaciones es dif&iacute;cil o, incluso, contraproducente, como personas que trabajan a turnos o de noche; deportistas de alto rendimiento que entrenan tarde y necesitan algo m&aacute;s que una cena ligera o personas con trastornos de la conducta alimentaria&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/maribel-rama-nutricionista-momento-dia-comemos-afecta-salud-metabolismo-peso-corporal-xp_1_12993934.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Feb 2026 09:25:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Maribel Rama, nutricionista: "El momento del día en el que comemos afecta a la salud, el metabolismo y el peso corporal"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,Nutrición,Comida,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los riesgos del ‘boom’ de los suplementos nutricionales: “Nos prometen un efecto inmediato, pero no es así”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/riesgos-boom-suplementos-nutricionales-prometen-efecto-inmediato-no_1_12946015.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f26f19ad-0967-42e1-8d6a-cad3fcb5078a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los riesgos del ‘boom’ de los suplementos nutricionales: “Nos prometen un efecto inmediato, pero no es así”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nutricionistas-dietistas alertan del aumento del uso de suplementos nutricionales por parte de la población general, y sus peligros si su ingesta no viene recomendada por un profesional de la salud, mientras señalan que las mujeres suelen ser el foco de las campañas publicitarias
</p><p class="subtitle">Desde que cumplí 40 me aparecen anuncios e influencers aconsejándome tomar suplementos, ¿tiene sentido?
</p></div><p class="article-text">
        Sus anuncios aseguran vitalidad, vigor y energ&iacute;a continuas. Incluso, a veces, son un intento de borrar el paso del tiempo sobre nuestras pieles. Col&aacute;geno, Omega 3, cart&iacute;lago, complejos multivitam&iacute;nicos, creatina, prote&iacute;na en polvo. Los expertos advierten de los peligros que esconde la creciente demanda de complementos nutricionales. Enfocados normalmente en la mujer para conseguir el canon de belleza que se les impone, pero tambi&eacute;n en las personas que realizan actividad f&iacute;sica. Su ingesta siempre deber&iacute;a ser pautada por un profesional de la salud para evitar toxicidad y la reacci&oacute;n cruzada con alg&uacute;n medicamento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta &ldquo;locura&rdquo; por los suplementos alimenticios comenz&oacute; en los a&ntilde;os 80. As&iacute; lo sostiene el secretario general del Colegio de Diestistas-Nutricionistas de Andaluc&iacute;a (CODINAN), Antonio Zoido. &ldquo;Lleg&oacute; un momento en que la publicidad ya no se centraba en tener una salud correcta, sino en tener la mejor salud posible, y as&iacute; lo explot&oacute; la industria&rdquo;, adelanta. Seg&uacute;n sus datos, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os se ha dado un aumento interanual del consumo de suplementos de entre un 6 y un 8%. &ldquo;La gente deber&iacute;a saber que una salud &oacute;ptima siempre nos la dar&aacute; una alimentaci&oacute;n equilibrada y variada. Eso es lo que nos proporcionar&aacute; las cantidades diarias recomendadas de nutrientes&rdquo;, a&ntilde;ade el experto.
    </p><p class="article-text">
        Los c&aacute;nones de belleza, sobre todo enfocados en la mujer, son la punta de lanza para la ingesta de muchos de estos suplementos. Tambi&eacute;n el hacerse mayor. Muchas personas los utilizan como prevenci&oacute;n para futuras artrosis o enfermedades degenerativas de corte neurol&oacute;gico, as&iacute; como profilaxis para la sarcopenia (p&eacute;rdida progresiva y generalizada de masa, fuerza y funcionalidad muscular) a trav&eacute;s de prote&iacute;nas. &ldquo;Si podemos ajustar esas cantidades en la propia alimentaci&oacute;n ser&aacute; mejor, porque en el alimento no solo tomamos ese macronutriente, sino muchos otros que tambi&eacute;n nos hacen falta&rdquo;, apuntilla Zoido.
    </p><p class="article-text">
        Estos suplementos tienen nombres propios. Col&aacute;geno, Omega 3 y las prote&iacute;nas son los que m&aacute;s se venden, seg&uacute;n el secretario general del CODINAN. &ldquo;Nos dan a entender que el col&aacute;geno es beneficioso para la piel y las articulaciones, pero estas afirmaciones no pueden aparecer en sus envases. Quiz&aacute; s&iacute; favorezca la prevenci&oacute;n de la artrosis, pero el beneficio es muy peque&ntilde;o&rdquo;, comenta el mismo Zoido. Algo similar pasa con el Omega 3. Este experto asevera que, &ldquo;de forma generalizada no est&aacute; demostrado cient&iacute;ficamente que un mayor aporte que el de una dieta equilibrada suponga un beneficio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La posibilidad de comprar complejos multivitam&iacute;nicos o multiminerales sin receta en una farmacia tambi&eacute;n entra&ntilde;a algunos riesgos. Zoido apunta que estos productos pueden tener plantas medicinales, lo que podr&iacute;a provocar una reacci&oacute;n cruzada con alg&uacute;n medicamento que est&eacute; tomando el paciente. &ldquo;Incluso hay riesgo de toxicidad si el sistema metab&oacute;lico no funciona de forma correcta&rdquo;, asevera. 
    </p><h2 class="article-text">Un efecto inmediato que no existe</h2><p class="article-text">
        Caer en la ingesta de estos productos que prometen mayor rendimiento y energ&iacute;a en el d&iacute;a a d&iacute;a responde al signo de los tiempos. Todo lo queremos aqu&iacute; y ahora. Vivimos en la sociedad de lo r&aacute;pido. &ldquo;Y estos complejos casi nos prometen un efecto inmediato, pero no es as&iacute;&rdquo;, dice Zoido, por eso disfrutan de tanta pr&eacute;dica.
    </p><p class="article-text">
        Para la nutricionista-dietista Bel&eacute;n Rey no es raro encontrarse a alguien en su consulta demandando suplementos nutricionales. &ldquo;Siempre digo que hay que repensar muy bien de d&oacute;nde nos llega la informaci&oacute;n&rdquo;, introduce esta argentina asentada en Galicia. Sin embargo, ella tiene claro que un profesional de la salud no deber&iacute;a vender o recomendar un producto de este tipo sin conocer o ver a la persona que lo demanda.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n su experiencia, son las mujeres en quien m&aacute;s impacta la publicidad de estos complejos adquiribles en cualquier farmacia. &ldquo;Piden mucho col&aacute;geno y cart&iacute;lago, y tambi&eacute;n multivitam&iacute;nicos. La B12 suele ser algo muy com&uacute;n y ahora parece que suplementarse con vitamina D est&aacute; en auge&rdquo;, se&ntilde;ala. En este sentido, incide en que siempre hay que evaluar de manera particular e individual la idoneidad de aconsejar su ingesta.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, Rey muestra su preocupaci&oacute;n ante el auge de profesionales de la salud que recomiendan estos productos a trav&eacute;s de las redes sociales, se&ntilde;alando no solo un tipo de producto sino una marca en concreto. &ldquo;Hace a&ntilde;os esto tambi&eacute;n exist&iacute;a, pero de puertas adentro de un consultorio, y hoy se ha vuelto algo viral en redes&rdquo;, alerta.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Los riesgos de no tener supervisi&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Marta Otero es otra nutricionista-dietista gallega, aunque no solo. Tambi&eacute;n es farmac&eacute;utica y tiene una consulta online especializada en trastornos de la conducta alimenticia (TCA). &ldquo;Yo veo que la gente pide la suplementaci&oacute;n nutricional de manera indiscriminada&rdquo;, sostiene. De todas formas, sabe que su uso debe ser siempre individualizado. As&iacute; lo ejemplifica: &ldquo;Si veo a una mujer con infecciones urinarias recurrentes, puedo recomendarle tomar ar&aacute;ndano rojo americano, que est&aacute; demostrado que protege las v&iacute;as urinarias, pero eso no significa que sea positivo para todas las personas&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si te la tomas en suplemento y no te hace falta, estarás provocando un exceso, y eso es tóxico. Que sea natural no le resta toxicidad</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Marta Otero</span>
                                        <span>—</span> Dietista-nutricionista
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Sobre la ingesta de la vitamina D, esta especialista subraya que se trata de una vitamina liposoluble, es decir, que no se elimina del organismo f&aacute;cilmente. &ldquo;Si te la tomas en suplemento y no te hace falta, estar&aacute;s provocando un exceso, y eso es t&oacute;xico. Que sea natural no le resta toxicidad&rdquo;, a&ntilde;ade. Al igual que su colega Rey, admite sentir &ldquo;preocupaci&oacute;n&rdquo; ante la cantidad de gente que pide suplementarse sin ni siquiera haberse realizado una anal&iacute;tica antes.
    </p><p class="article-text">
        Los riesgos no solo est&aacute;n ah&iacute;, sino en lo inmaterial del asunto. &ldquo;La suplementaci&oacute;n no ense&ntilde;a a comer y la falta de educaci&oacute;n nutricional puede desembocar en un TCA. Yo no estoy en su contra, porque en muchos casos es una ayuda, pero siempre deber&iacute;a ser a nivel individualizado&rdquo;, repite. Por eso, remarca que la gente no deber&iacute;a caer en el boca a boca. Siguiendo la c&eacute;lebre cita de Paracelso de &ldquo;la dosis hace el veneno&rdquo;, Otero reitera que la suplementaci&oacute;n sin supervisi&oacute;n m&eacute;dica tambi&eacute;n entra&ntilde;a ciertos riesgos.
    </p><h2 class="article-text">La creatina en el deporte, el suplemento m&aacute;s estudiado</h2><p class="article-text">
        Uno de los suplementos m&aacute;s comunes en las personas que realizan deporte es la creatina. Zoido confirma que es el suplemento deportivo m&aacute;s estudiado. &ldquo;Nos permite obtener una mayor intensidad de trabajo en un menor espacio de tiempo. En la actividad f&iacute;sica, es lo que nos permitir&aacute; hacer un levantamiento m&aacute;s o un ejercicio de alta intensidad de corta duraci&oacute;n&rdquo;, ilustra. Es lo mismo que piensa Toni Sol&agrave;, dietista-nutricionista y profesor en la Universidad de Vic (Barcelona), quien argumenta que los suplementos deber&iacute;an categorizarse.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n este investigador y emprendedor en el sector de los suplementos proteicos, la prote&iacute;na en polvo podr&iacute;a llegar a calificarse de alimento. &ldquo;Es un producto poco procesado y no deja de ser un concentrado de un alimento. Yo la veo como una opci&oacute;n m&aacute;s de la despensa&rdquo;, defiende.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, Sol&agrave; aclara que la creatina es una sustancia esencial que genera el propio organismo de cualquier animal. La encontramos cuando comemos carne o pescado, en los m&uacute;sculos, y tambi&eacute;n la generamos nosotros. Este nutricionista coincide con Zoido al afirmar que si se suplementa el habitual aporte y creaci&oacute;n de creatina por parte de una persona se puede dar una mejora en la condici&oacute;n f&iacute;sica. &ldquo;Nos proporciona mayor masa muscular y resistencia, y eso est&aacute; probado cient&iacute;ficamente tras d&eacute;cadas de estudios en atletas de primer nivel&rdquo;, comenta el experto catal&aacute;n, quien recalca que la creatina ya se dispensa tambi&eacute;n orientada a la mejor&iacute;a de la salud.
    </p><p class="article-text">
        De todas formas, m&aacute;s all&aacute; de la creatina y la cafe&iacute;na, y la prote&iacute;na en polvo, las dem&aacute;s sustancias legales orientadas al deporte tienen unas mejor&iacute;as &ldquo;muy sutiles&rdquo; en el rendimiento deportivo, contin&uacute;a Sol&agrave;. &ldquo;A no ser que haya un d&eacute;ficit de alg&uacute;n mineral o vitamina, a nivel de suplementos a veces poner m&aacute;s tampoco es mejor&rdquo;, abunda.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, este experto profundiza en la responsabilidad del comprador de estos suplementos de saber qu&eacute; se est&aacute; llevando a la boca. Se refiere a la calidad de los productos. Al igual que alguien se fija en la calidad de una manzana o de la carne, pocas personas se paran a pensar de d&oacute;nde procede esa prote&iacute;na en polvo o qu&eacute; sustancias se han a&ntilde;adido para cambiar su sabor y textura. &ldquo;El problema a veces no est&aacute; en la base, sino en lo que se le incorpora&rdquo;, concluye Sol&agrave;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/riesgos-boom-suplementos-nutricionales-prometen-efecto-inmediato-no_1_12946015.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 16 Feb 2026 20:02:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los riesgos del ‘boom’ de los suplementos nutricionales: “Nos prometen un efecto inmediato, pero no es así”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,Nutrición,Suplementos vitamínicos,Redes sociales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Comerte el arcoíris: lo que el color de la fruta y la verdura nos dice sobre sus nutrientes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/comerte-arcoiris-color-fruta-verdura-dice-nutrientes_1_12891666.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b1c7e62e-9185-4b58-b2bc-9741b2110f98_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Comerte el arcoíris: lo que nos dice el color de la fruta y la verdura sobre sus nutrientes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los colores de frutas y verduras no son solamente atractivos, nos dan información valiosa sobre su contenido en nutrientes 
</p><p class="subtitle">Cómo te avisa tu cuerpo cuando te faltan nutrientes como hierro, magnesio o vitamina D</p></div><p class="article-text">
        &iquest;De qu&eacute; color es tu comida? Hay algunos colores que asociamos inmediatamente a la alimentaci&oacute;n, como el rojo, el amarillo, el marr&oacute;n o el blanco. No es casualidad que estos sean los colores de la pizza, el chocolate, las patatas fritas y los perritos calientes. En cuanto introducimos frutas y verduras en la dieta, la paleta se ampl&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Los alimentos ultraprocesados, que ya representan dos tercios de las calor&iacute;as que consumen los estadounidenses, est&aacute;n conquistando el mundo, y en Espa&ntilde;a han pasado <a href="https://www.dsca.gob.es/es/comunicacion/notas-prensa/consumo-retirara-ultraprocesados-alimentacion-infantil-hospitales" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en dos d&eacute;cadas del 11% al 32%</a> de presencia en nuestra dieta. Comer sano se pone cada vez m&aacute;s dif&iacute;cil y hacen falta gu&iacute;as sencillas. Por eso los nutricionistas y educadores han recurrido al color.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La expresi&oacute;n &ldquo;c&oacute;mete el arco&iacute;ris&rdquo; es una invitaci&oacute;n a introducir una variedad de alimentos frescos en nuestra dieta, e incluso se ha convertido en un <a href="https://www.todayiatearainbow.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">juego para ni&ntilde;os</a>. Pero, &iquest;por qu&eacute; la variedad de color es un indicador de mayor calidad nutricional? La respuesta est&aacute; en la qu&iacute;mica de las plantas.
    </p><h2 class="article-text">Los colores de las plantas</h2><p class="article-text">
        Los pigmentos que dan a un tomate su rojo intenso, a una zanahoria su naranja vibrante o a un ar&aacute;ndano su azul viol&aacute;ceo son, en su mayor&iacute;a, potentes antioxidantes y fitoqu&iacute;micos que las plantas producen para protegerse. Pero, para nosotros, consumirlos los convierte en una poderosa defensa contra el envejecimiento celular y las enfermedades cr&oacute;nicas.
    </p><p class="article-text">
        Comer antioxidantes ayuda a nuestro organismo a neutralizar los&nbsp;radicales libres, mol&eacute;culas corrosivas que son el resultado del funcionamiento normal del cuerpo, pero que se disparan cuando hay inflamaci&oacute;n. Los antioxidantes protegen contra el&nbsp;estr&eacute;s oxidativo&nbsp;y el da&ntilde;o celular, lo que fortalece el sistema inmunitario y reduce el riesgo de enfermedad cardiovascular, cerebral y de la piel, como explica la <a href="https://fundaciondelcorazon.com/blog-impulso-vital/3250-antioxidantes-ique-son-y-para-que-sirven.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fundaci&oacute;n Espa&ntilde;ola del Coraz&oacute;n</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC7473347/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n publicada en 2019</a> concluy&oacute; que el color, analizado mediante visi&oacute;n artificial, puede usarse como una gu&iacute;a para seleccionar alimentos y aumentar la ingesta diaria de antioxidantes. La mayor capacidad antioxidante, seg&uacute;n el estudio, correspond&iacute;a a las frutas y verduras de tonos morados, rojos y azules, ricas en los antioxidantes llamados antocianinas.
    </p><p class="article-text">
        Los <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/29885291/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">carotenoides</a>, por ejemplo, son los responsables de la gama de color que va del amarillo al rojo. El betacaroteno de la calabaza, la lute&iacute;na de los pimientos amarillos o el licopeno del tomate pertenecen a esta familia. En nuestro organismo, algunos tienen funciones espec&iacute;ficas: el betacaroteno se convierte en vitamina A, necesaria para la visi&oacute;n, mientras que la luteina y la zeaxantina forman parte del pigmento macular de nuestros ojos, protegi&eacute;ndolos de la degeneraci&oacute;n. Por eso tomar carotenoides est&aacute; asociado a una mejor salud ocular, cognitiva y cardiovascular, y pueden prevenir algunos tipos de c&aacute;ncer.
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                Los colores de frutas y verduras nos informan sobre qué nutrientes contienen                            </span>
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        Si nos vamos al otro extremo del arco&iacute;ris, los tonos azules, morados y rojos intensos corresponden a otra familia de antioxidantes: las antocianinas. Estos compuestos son flavonoides, solubles en agua, y dan color a las moras, las uvas tintas, la col lombarda y las berenjenas, entre otros alimentos. Protegen a las plantas de la radiaci&oacute;n ultravioleta y los animales, y <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC8308553/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en nuestro organismo</a> tienen un gran poder antioxidante y antiinflamatorio. Por eso se han asociado a una reducci&oacute;n del riesgo y los s&iacute;ntomas de diabetes, enfermedades cardiovasculares y neurodegenerativas.
    </p><p class="article-text">
        No podemos olvidarnos del color verde, que como es bien sabido, se debe a la clorofila, el pigmento que produce la fotos&iacute;ntesis en las plantas. El beneficio directo de la clorofila como antioxidante en humanos es menos potente que los anteriores, pero el color verde es un anuncio de la presencia de otros nutrientes que necesitamos, como vitamina K, necesaria para la coagulaci&oacute;n y la salud &oacute;sea, vitaminas C y E, folato, minerales y tambi&eacute;n carotenoides. Las <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40863121/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">verduras de hoja verde</a> son fuentes concentradas de todos estos compuestos beneficiosos.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo comer m&aacute;s colores</h2><p class="article-text">
        Comer alimentos de colores variados no es solo un juego. La <a href="https://www.who.int/tools/elena/interventions/fruit-vegetables-ncds" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud</a> (OMS) recomienda consumir m&aacute;s de 400 gramos de frutas y verduras al d&iacute;a para mejorar la salud general y reducir el riesgo de las enfermedades m&aacute;s comunes, es decir, las cardiopat&iacute;as y el c&aacute;ncer. La OMS calcula que la ingesta inadecuada de estos alimentos, especialmente por el aumento de los alimentos ultraprocesados, fue responsable de 3,9 millones de muertes en el mundo en 2017.
    </p><p class="article-text">
        La pr&oacute;xima vez que vayamos por el pasillo de los productos frescos del supermercado, en lugar de recurrir siempre a la lechuga y el tomate, podemos dejarnos llevar por el color. Estos son algunos de los que podemos incorporar a nuestra dieta:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Rojos y rosados: tomates, sand&iacute;a, pimiento rojo, fresas. Buscamos el licopeno.</li>
                                    <li>Naranjas y amarillos: zanahorias, boniato, calabaza, naranja, pimiento amarillo, para conseguir nuestra raci&oacute;n de carotenoides.</li>
                                    <li>Verdes: espinacas, br&oacute;coli, kiwi, berzas rizadas (kale), esp&aacute;rragos, que nos traen cargamentos de vitaminas y minerales.</li>
                                    <li>Azules y morados: ar&aacute;ndanos, moras, uvas negras, berenjena, col lombarda, para que no falten las antocianinas.</li>
                                    <li>Blancos y marrones: tambi&eacute;n cuentan, como el ajo, cebolla, coliflor o champi&ntilde;ones, que aunque no sean tan llamativos tienen compuestos beneficiosos como la alicina.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Nuestros ojos evolucionaron para ver el color porque somos omn&iacute;voros y necesit&aacute;bamos distinguir bien entre los alimentos que nos conviene comer o no. Aprovechemos esta capacidad para proteger nuestro organismo de enfermedades y comer m&aacute;s sano.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Frías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/comerte-arcoiris-color-fruta-verdura-dice-nutrientes_1_12891666.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 26 Jan 2026 20:56:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Comerte el arcoíris: lo que el color de la fruta y la verdura nos dice sobre sus nutrientes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Frutas,Verduras,Nutrición,Alimentación,Alimentación saludable]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Guillermo Martín, farmacéutico: "Las infusiones son una forma muy suave de abordar una patología"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/farmaceutico-infusiones-forma-suave-abordar-patologia-xp_1_12920524.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/56f3803d-78eb-4e2e-9f9d-3a0bd206a5b9_16-9-discover-aspect-ratio_default_1134620.jpg" width="4134" height="2325" alt="Guillermo Martín, farmacéutico: &quot;Las infusiones son una forma muy suave de abordar una patología&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hay infusiones que son más que un truco de la abuela. Consultamos con un profesional para saber cómo las propiedades de algunas plantas facilitan el descanso nocturno</p><p class="subtitle">Cómo combinar alimentos con proteínas vegetales, según un nutricionista: “Puedes obtener todo lo necesario en una dieta vegana” </p></div><p class="article-text">
        Muchas veces las infusiones se asocian a remedios de abuelas, pero lejos de ser una simple tradici&oacute;n sin fundamento, su uso para dormir cuenta con una base cient&iacute;fica s&oacute;lida. &ldquo;Muchas infusiones tienen respaldo cient&iacute;fico y esto se debe a las propiedades medicinales de las plantas, tienen principios activos&rdquo;, explica el farmac&eacute;utico Guillermo Mart&iacute;n, que tambi&eacute;n divulga en su cuenta <a href="https://www.instagram.com/farmacia_enfurecida" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">@farmacia_enfurecida</a>. &ldquo;Adem&aacute;s la infusi&oacute;n tiene una ventaja, que estamos ingiriendo agua, lo que suele venir muy bien para casi todo porque nos mantiene hidratados&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La principal funci&oacute;n de las infusiones indicadas para el insomnio es combatir los factores que nos impiden dormir. &ldquo;Muchas veces tenemos <a href="https://www.eldiario.es/era/ansiedad-sueno-miedo-no-dormir-impide-descansar_1_12807917.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">problemas para dormir</a> porque estamos estresados, agobiados o con ansiedad, y lo que hacen esas infusiones es relajarnos&rdquo;, se&ntilde;ala Mart&iacute;n. Entre las opciones m&aacute;s conocidas, el farmac&eacute;utico destaca la manzanilla, la melisa, la tila, la valeriana y la pasiflora.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La manzanilla se usa m&aacute;s para temas digestivos, pero tambi&eacute;n tiene efecto relajante&rdquo;, aclara el experto, que resalta que la melisa es la opci&oacute;n con mayor poder relajante. &ldquo;Hubo una &eacute;poca en la que yo mismo ten&iacute;a problemas de sue&ntilde;o y combinaba valeriana, pasiflora y melisa&rdquo;, reconoce. 
    </p><p class="article-text">
        Para que una infusi&oacute;n sea funcional, no basta con poner agua a calentar. El farmac&eacute;utico advierte sobre varios fallos habituales: &ldquo;Yo dir&iacute;a que el m&aacute;s com&uacute;n es creer que todas las infusiones valen para lo mismo. Es decir, que si me hago un t&eacute; por la noche, como es una infusi&oacute;n calentita, me va a dar sue&ntilde;o cuando realmente es un estimulante&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Otro error muy t&iacute;pico es reutilizar las bolsas o reutilizar las hierbas que se utilizan para hacer una infusi&oacute;n una y otra vez, porque una vez que se usan, por lo general, no queda principio activo&rdquo;, explica Mart&iacute;n. &ldquo;Tambi&eacute;n es importante saber prepararlas, es decir, cuando se dice que una infusi&oacute;n tiene que estar a 90 &deg;C durante ciertos minutos, ni pasarse, ni quedarse corto con el tiempo y con la temperatura&rdquo;, recomienda.
    </p><p class="article-text">
        El farmac&eacute;utico destaca la importancia de entender que &ldquo;las infusiones son una forma muy suave de abordar una patolog&iacute;a&rdquo;, debido a que sus dosis de principios activos son bajas. Son &uacute;tiles para problemas puntuales, pero si la situaci&oacute;n es m&aacute;s grave o la infusi&oacute;n deja de ser suficiente, el experto recomienda &ldquo;consultar a un farmac&eacute;utico o un m&eacute;dico para estudiar las posibles alternativas&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/farmaceutico-infusiones-forma-suave-abordar-patologia-xp_1_12920524.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 20 Jan 2026 09:39:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Guillermo Martín, farmacéutico: "Las infusiones son una forma muy suave de abordar una patología"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,Sueño,Descanso,Salud,Nutrición,Dormir,Insomnio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo combinar alimentos con proteínas vegetales, según un nutricionista: "Puedes obtener todo lo necesario en una dieta vegana"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/combinar-alimentos-proteinas-vegetales-nutricionista-puedes-obtener-necesario-dieta-vegana-xp_1_12907932.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dce9613f-328e-44b6-ab66-1b782aa24a40_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La proteína vegetal simplificada: estrategias para combinar alimentos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Conseguir suficientes proteínas de una dieta basada solo en vegetales no es tan fácil, estas son algunas estrategias para conseguirlo 
</p><p class="subtitle">La nutricionista Vanesa Cortés defiende el valor nutricional de la pasta 'al dente': “En España se cuece mucho la pasta” </p></div><p class="article-text">
        Cada vez hay m&aacute;s personas que deciden aumentar la cantidad de alimentos de origen vegetal en su dieta. Seg&uacute;n datos de la consultora <a href="https://www.lantern.es/blog/el-movimiento-plant-based-en-espana-entre-la-consolidacion-y-los-nuevos-retos" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lantern</a>, alrededor de un 11% de la poblaci&oacute;n adulta en Espa&ntilde;a sigue alg&uacute;n tipo de dieta vegetal, lo que incluye 3,8 millones de flexitarianos (que comen carne y pescado solo ocasionalmente), 620.000 vegetarianos que comen l&aacute;cteos y huevos, y 200.000 veganos que solo comen alimentos vegetales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Uno de los principales mitos respecto a la alimentaci&oacute;n basada en plantas es que no es posible conseguir suficientes prote&iacute;nas, ya que las prote&iacute;nas vegetales no bastan. Pero actualmente esta creencia se ha desmentido. &ldquo;Puedes obtener todo lo necesario sin problema en una dieta vegana, lo que pasa es que hay varios limitantes&rdquo;, dice el nutricionista Nicol&aacute;s Usandizaga, especializado en educaci&oacute;n nutricional. En efecto, conseguir las prote&iacute;nas suficientes con una dieta &uacute;nicamente vegetal es posible, pero no es f&aacute;cil, sino un desaf&iacute;o que requiere tener claro ciertos conceptos de nutrici&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Por qu&eacute; necesitamos prote&iacute;nas</h2><p class="article-text">
        Las prote&iacute;nas se asocian con la pr&aacute;ctica del deporte, lo que puede explicar por qu&eacute; hay quien cree que las prote&iacute;nas &ldquo;te dan energ&iacute;a&rdquo;. En realidad, de los macronutrientes (prote&iacute;nas, grasas y carbohidratos), las prote&iacute;nas son las que nuestro organismo casi nunca emplea como combustible. Incluso cuando hacemos ejercicio intenso, <a href="https://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/sms.70038" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">solo se descompone un 3%</a> de las prote&iacute;nas que comemos para usarlas como combustible. 
    </p><p class="article-text">
        El motivo es que las prote&iacute;nas son muy valiosas y quemarlas es un desperdicio que solo se justifica en casos de emergencia, como la desnutrici&oacute;n. Durante la digesti&oacute;n, las prote&iacute;nas se descomponen en amino&aacute;cidos, mol&eacute;culas que <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/33050961/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">necesitamos como material de construcci&oacute;n</a> para todas las c&eacute;lulas de nuestro cuerpo.
    </p><p class="article-text">
        El cuerpo humano no es est&aacute;tico, sino que est&aacute; en constante renovaci&oacute;n. La piel se renueva por completo cada mes, el h&iacute;gado cada a&ntilde;o &mdash;aproximadamente&mdash;, y la pared interna del intestino cada cinco d&iacute;as. Ese proceso de recambio de c&eacute;lulas que mueren y son sustituidas necesita los amino&aacute;cidos para construir los remplazos, adem&aacute;s de hormonas y enzimas imprescindibles para que funcione la maquinaria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el caso de las c&eacute;lulas que forman los m&uacute;sculos, cuando hacemos ejercicio se producen microrroturas que m&aacute;s tarde hay que reparar. Con suficiente est&iacute;mulo y suficiente cantidad de prote&iacute;nas en la dieta, los m&uacute;sculos se mantienen e incluso crecen. Si falta el ejercicio y las prote&iacute;nas, perdemos masa muscular, lo que trae numerosos problemas de salud, especialmente <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC6370503/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a </a><a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC6370503/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">medida que envejecemos</a>: obesidad, diabetes, riesgo cardiovascular y <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/37209044/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mayor mortalidad</a>.
    </p><h2 class="article-text">Cu&aacute;ntas prote&iacute;nas necesitamos</h2><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os, <a href="https://iris.who.int/server/api/core/bitstreams/b7c5ec43-bc59-4b38-b702-3f0e96a06fa1/content" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la recomendaci&oacute;n</a> fue consumir 0,8 gramos de prote&iacute;na por kilo de peso corporal al d&iacute;a. Esta cifra, establecida hace d&eacute;cadas, se dise&ntilde;&oacute; para prevenir la deficiencia en la poblaci&oacute;n general, y especialmente en los pa&iacute;ses en desarrollo. Sin embargo, los avances m&aacute;s recientes indican que esa es una cantidad m&iacute;nima para evitar la enfermedad, no una cantidad recomendada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC5477153/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sociedad Internacional de Nutrici&oacute;n Deportiva</a> sugiere que las necesidades reales, especialmente para personas activas, mayores o en procesos de recuperaci&oacute;n, pueden oscilar entre 1,4 y 2 gramos por kilo y d&iacute;a. Otras medidas m&aacute;s precisas de las necesidades ponen estas cifras <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/27109436/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entre 1,5 y 2,2 gramos</a>,&nbsp;es decir, el doble o m&aacute;s de la medida m&iacute;nima, y los deportistas pueden necesitar superar esas cantidades
    </p><p class="article-text">
        La raz&oacute;n es doble: primero, porque una ingesta m&aacute;s alta ayuda a preservar y construir masa muscular, un tejido metab&oacute;licamente muy activo imprescindible para la <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/ejercicios-fuerza-envejecimiento-edad_1_11244751.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">salud a largo plazo</a>. Y segundo, porque la <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/significa-digestibilidad-proteinas-importa-dieta_1_11474750.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">calidad y digestibilidad de la prote&iacute;na</a> que consumimos var&iacute;a, lo que nos obliga a ser un poco m&aacute;s generosos con las cantidades cuando estas provienen mayoritariamente del reino vegetal.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No, es solo que el requerimiento es mayor, sino que la forma de aportarlo es m&aacute;s compleja&rdquo;, comenta Usandizaga. &ldquo;Si la cantidad m&iacute;nima es 0,8, para los veganos es m&aacute;s bien 1,2&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h2 class="article-text">Prote&iacute;nas completas y prote&iacute;nas vegetales</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Tu cuerpo no necesita la prote&iacute;na en s&iacute;, sino los componentes de la prote&iacute;na, los amino&aacute;cidos&rdquo;, explica Usandizaga. &ldquo;La carne de origen animal o los l&aacute;cteos, por ejemplo, siempre contienen todos los amino&aacute;cidos que nuestro cuerpo no puede sintetizar, pero los vegetales no siempre tienen todos&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando a una fuente de prote&iacute;nas vegetales le falta un amino&aacute;cido, o no lo contiene en cantidad suficiente, afecta a su digestibilidad, es decir, a la capacidad de nuestro organismo para aprovecharlas. Si falta una &ldquo;pieza&rdquo;, el organismo no es capaz de sintetizar las prote&iacute;nas que necesita con la misma eficacia.
    </p><p class="article-text">
        Hay pocas fuentes vegetales que contengan todos los amino&aacute;cidos esenciales en cantidad suficiente: quinoa, amaranto, soja, trigo sarraceno y semillas de c&aacute;&ntilde;amo. Por el contrario, hay muchos vegetales que tienen una cantidad significativa de prote&iacute;nas: legumbres (lentejas, garbanzos, alubias, guisantes), frutos secos y semillas (almendras, cacahuetes, pipas de calabaza, ch&iacute;a), cereales integrales (avena, arroz integral) y derivados de la soja (tofu, tempeh, edamame).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los estudios indican que estos alimentos pueden proporcionar una <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC6893534/#sec8-nutrients-11-02661" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cantidad suficiente de prote&iacute;nas</a> para mantener la salud. El truco aqu&iacute; es combinar esas fuentes de forma que consigamos prote&iacute;nas de alta calidad y digestibilidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las lentejas tienen buena cantidad de lisina, pero les falta metionina&rdquo;, dice Usandizaga. &ldquo;La metionina la tiene, por ejemplo, el arroz. De ah&iacute; el plato de lentejas y arroz que aporta prote&iacute;nas completas&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h2 class="article-text">Combinar y suplementar</h2><p class="article-text">
        La digestibilidad de la prote&iacute;na vegetal tambi&eacute;n suele ser algo menor que la animal, debido a la presencia de fibra y otros compuestos que pueden interferir en su absorci&oacute;n, <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/comer/antinutrientes-como-afectan-salud_1_1166543.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">llamados antinutrientes</a>. Esto no es necesariamente malo, ya que la fibra es beneficiosa y los antinutrientes se pueden reducir remojando y cocinando las legumbres, por ejemplo.
    </p><p class="article-text">
        Otro de los mitos es que necesitamos hacer estas combinaciones de fuentes vegetales en la misma comida, pero en algunos estudios se ha comprobado que no es as&iacute;. Nuestro <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S000629522200168X" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">h&iacute;gado act&uacute;a como un gestor</a> de los amino&aacute;cidos disponibles, y es capaz de reciclarlos para completar los que recibe de la dieta, aunque sea m&aacute;s tarde en el d&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La estrategia, por tanto, es hacer combinaciones, bien en el mismo plato, o a lo largo del d&iacute;a. Estos son algunos ejemplos tradicionales y muy reconocibles:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>El hummus (garbanzos, legumbre) untado en pan de pita (trigo, cereal)</li>
                                    <li>Un plato de lentejas (legumbre) con arroz integral (cereal)</li>
                                    <li>Un bol de avena (cereal) con leche de soja (legumbre) y unas nueces (frutos secos)</li>
                                    <li>Un taco con frijoles (legumbre) en una tortilla de ma&iacute;z (cereal).</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Queda, eso s&iacute;, el problema de la cantidad de prote&iacute;nas. Para una persona deportista de 70 kilos que necesite 1,5 gramos por kilo y d&iacute;a, eso supondr&iacute;a 105 gramos de prote&iacute;na en la dieta, algo que podemos obtener f&aacute;cilmente de dos pechugas de pollo y un lomo de salm&oacute;n. Pero si queremos llegar a esa cantidad comiendo vegetales necesitar&iacute;amos un un kilo de tofu o un kilo de lentejas hervidas. Por eso algunos deportistas veganos recurren a los batidos de <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/medias-verdades-the-game-changers_1_1241373.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">prote&iacute;na vegetal concentrada</a>, generalmente de guisante y arroz, para completar su ingesta. &ldquo;Una buena prote&iacute;na concentrada de guisante o incluso de c&aacute;&ntilde;amo o soja es muy buena opci&oacute;n&rdquo;, concluye Usandizaga.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/combinar-alimentos-proteinas-vegetales-nutricionista-puedes-obtener-necesario-dieta-vegana-xp_1_12907932.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 19 Jan 2026 13:45:04 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/dce9613f-328e-44b6-ab66-1b782aa24a40_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="146693" type="image/jpeg"/>
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      <media:title><![CDATA[Cómo combinar alimentos con proteínas vegetales, según un nutricionista: "Puedes obtener todo lo necesario en una dieta vegana"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Nutrición,Alimentación saludable,Verduras,Veganismo,Alimentación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La nutricionista Vanesa Cortés defiende el valor nutricional de la pasta 'al dente': "En España se cuece mucho la pasta"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/nutricionista-valor-nutricional-pasta-al-dente-espana-cuece-mucho-xp_1_12905221.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/539bb4d9-6a1b-47a7-96e3-5de9a764a008_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué es mejor la pasta &#039;al dente&#039;: así cambia el índice glucémico al cocinar los alimentos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cocer la pasta demasiado contribuye a modificar su índice glucémico, lo que afecta a sus valores nutricionales y a nuestro apetito</p><p class="subtitle">La nutricionista Maite Espinosa explica si es mejor desayunar dulce o salado: “Hay que tener en cuenta factores individuales”</p></div><p class="article-text">
        Lo que para muchos comensales espa&ntilde;oles es un punto de cocci&oacute;n perfecto, para los italianos es una pasta excesivamente blanda, casi deshecha, algo que puede comprobarse en el primer viaje al pa&iacute;s transalpino. Pero no solo se trata de una diferencia cultural y gastron&oacute;mica, sino que tambi&eacute;n tiene implicaciones en&nbsp;la salud.
    </p><p class="article-text">
        Mientras que la tradici&oacute;n espa&ntilde;ola es de consumir la pasta m&aacute;s cocida, en Italia el mandato es 'al dente', es decir, el punto de cocci&oacute;n en el que todav&iacute;a conserva cierta firmeza al morder. La diferencia no solo est&aacute; en la textura, sino en la nutrici&oacute;n. La pasta, como otros alimentos que contienen almid&oacute;n, puede cambiar mucho al cocinarla.
    </p><h2 class="article-text">La pasta y el &iacute;ndice gluc&eacute;mico</h2><p class="article-text">
        La pasta se fabrica con grano de trigo duro (<em>Triticum durum</em>), una variedad de cereal con granos m&aacute;s firmes y v&iacute;treos, y un alto contenido de prote&iacute;nas y gluten. No es tan adecuado para hacer pan o boller&iacute;a como otras variedades de trigo blando, pero es perfecto para la pasta, el cusc&uacute;s y los panes m&aacute;s densos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La pasta forma parte del grupo de los hidratos de carbono y estos son una parte de nuestra alimentaci&oacute;n&rdquo;, afirma la nutricionista Vanesa Cort&eacute;s. Eso s&iacute;, no basta solo con la pasta. &ldquo;Para hacer un plato de completo deber&iacute;amos a&ntilde;adirle verduras y un aporte proteico como carne, pescado, marisco, huevo o soja texturizada, as&iacute; como una grasa insaturada como nuestro maravilloso aceite de oliva virgen extra o aguacate&rdquo;, recomienda.
    </p><p class="article-text">
        Pero la nutrici&oacute;n no solo depende de los ingredientes, sino del cocinero. &ldquo;En Espa&ntilde;a se cuece mucho la pasta, es verdad&rdquo;, admite Cort&eacute;s. &ldquo;Cuanto m&aacute;s cocemos la pasta, m&aacute;s sube el &iacute;ndice gluc&eacute;mico en el plato, es decir, m&aacute;s subida de az&uacute;car produce en el organismo&rdquo;, explica.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; es el &iacute;ndice gluc&eacute;mico?</h2><p class="article-text">
        Es un valor num&eacute;rico (IG), que va de 0 a 100, que mide la velocidad a la que los carbohidratos de un alimento se <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/significa-indice-glucemico-dieta_1_1591034.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">transforman en glucosa</a> y hacen subir los niveles de az&uacute;car en la sangre. La glucosa pura marca la referencia m&aacute;xima, con un IG de 100.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El protagonista de esta historia es el almidón, el principal carbohidrato de la pasta.                            </span>
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        Los alimentos se clasifican en tres categor&iacute;as: bajo IG (55 o menos), medio (entre 56 y 69) y alto (70 o m&aacute;s). Entre los alimentos con IG alto est&aacute; el pan de molde y los cereales de desayuno. Ejemplos de IG medio son el boniato o el arroz integral, mientras que las verduras de hoja como la lechuga, el br&oacute;coli o las fresas tienen valores muy bajos.
    </p><p class="article-text">
        La velocidad de absorci&oacute;n es importante. Un pico r&aacute;pido de glucosa en sangre desencadena una <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/significa-indice-glucemico-dieta_1_1591034.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">secreci&oacute;n elevada de insulina</a>, la hormona encargada de almacenar el az&uacute;car. Con el tiempo, esta monta&ntilde;a rusa hormonal puede favorecer la resistencia a la insulina, el aumento de peso y el riesgo de diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por el contrario, los alimentos con un &iacute;ndice gluc&eacute;mico bajo tienen una liberaci&oacute;n lenta y sostenida de glucosa en la sangre, lo que mantiene la energ&iacute;a estable, prolonga la sensaci&oacute;n de saciedad y protege nuestro metabolismo.
    </p><h2 class="article-text">El almid&oacute;n y los tiempos de cocci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Una sorpresa al estudiar una <a href="https://www.cun.es/chequeos-salud/vida-sana/nutricion/tabla-alimentos-indice-glucemico" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tabla del &iacute;ndice gluc&eacute;mico</a> de los alimentos es que hay algunos que est&aacute;n en varios grupos a la vez. Por ejemplo, las zanahorias crudas tienen un IG bajo, alrededor del 20, pero si las cocinamos pasan a tener 50 e incluso hasta 85. En otras palabras, se transforman de verduras en golosinas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El protagonista de esta historia es el almid&oacute;n, que es el principal carbohidrato de la pasta, las patatas o el arroz. En su estado natural, los gr&aacute;nulos de almid&oacute;n son estructuras compactas y semicristalinas, que son dif&iacute;ciles de digerir. Unas patatas crudas son bastante indigestas, lo mismo que unos espaguetis secos. Pero al cocinarlo, <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/23772830/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el almid&oacute;n absorbe agua</a> y estos gr&aacute;nulos se hinchan en un proceso llamado gelatinizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Cuanto m&aacute;s prolongada e intensa es la cocci&oacute;n, mayor es la gelatinizaci&oacute;n y m&aacute;s f&aacute;cil es de digerir el almid&oacute;n. Los gr&aacute;nulos estallan, liberando cadenas de glucosa, lo que los vuelve m&aacute;s dulces (por eso saben dulces las zanahorias cocidas).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El efecto de la cocci&oacute;n sobre el &iacute;ndice gluc&eacute;mico se aplica a otros alimentos. Las patatas son el caso m&aacute;s extremo: su bajo contenido en amilosa (un tipo de mol&eacute;cula de almid&oacute;n m&aacute;s resistente) las hace especialmente propensas a la gelatinizaci&oacute;n, lo que explica su alto IG, especialmente en forma de pur&eacute; instant&aacute;neo o precocido.
    </p><p class="article-text">
        Esta es la diferencia en el caso de la pasta: una pasta muy cocida tiene su almid&oacute;n casi completamente gelatinizado, por lo que se digiere y absorbe con rapidez, disparando su valor de &iacute;ndice gluc&eacute;mico y su efecto en el az&uacute;car en sangre. En cambio, una pasta 'al dente' conserva parte de su estructura original. Esto ralentiza enormemente la digesti&oacute;n y da lugar a una respuesta gluc&eacute;mica mucho m&aacute;s suave y prolongada.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo cocinar la pasta &ldquo;al dente&rdquo;</h2><p class="article-text">
        &ldquo;La pasta 'al dente' produce mayor sensaci&oacute;n de saciedad&rdquo;, explica Cort&eacute;s. &ldquo;La pasa muy cocida se mastica poco, vamos con prisa y no dedicamos tiempo a nuestras ingestas para respetar la saciedad y mejorar el proceso digestivo&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No todos los alimentos se comportan igual. Las legumbres, como las lentejas o los guisantes, son ricas en amilosa, lo que hace que su almid&oacute;n sea m&aacute;s resistente a la gelatinizaci&oacute;n. Por eso, incluso cocinadas, mantienen un IG bajo (las lentejas tienen 29).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por eso hay opciones en el mercado alternativas a la pasta de trigo. &ldquo;Por valor nutricional destaco las pastas de legumbres que tienen un mayor aporte proteico, m&aacute;s fibra y minerales, y adem&aacute;s son aptas para cel&iacute;acos&rdquo;, comenta Cort&eacute;s. &ldquo;Seguimos con la pasta integral de trigo, espelta o centeno, as&iacute; como de pseudocereales como la quinoa y el trigo sarraceno que contienen m&aacute;s fibra, vitaminas y generan m&aacute;s saciedad&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        El punto de partida para cocinar la pasta 'al dente' es el tiempo de cocci&oacute;n que marca el paquete, pero es orientativo. Lo mejor es empezar a probar la pasta uno o dos minutos antes del tiempo indicado. Podemos sacar un trozo de pasta, dejarla enfriar un instante y partirla con los dedos. Si en el centro se ves un puntito blanco y al morder se nota una firmeza agradable, est&aacute; en su punto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/nutricionista-valor-nutricional-pasta-al-dente-espana-cuece-mucho-xp_1_12905221.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 15 Jan 2026 15:04:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Nutrición,Alimentación saludable,Cocina,Comida,Salud,Alimentación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un aliño para cada plato: los aderezos y salsas que mejoran el sabor y las propiedades de las verduras]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/alino-aderezos-salsas-mejoran-sabor-propiedades-verduras_1_12905082.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a4fb8f8b-0cf7-487a-8927-1d9c7015e054_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un aliño para cada plato: los aderezos y salsas que mejoran el sabor y las propiedades de las verduras"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las verduras no tienen por qué ser una parte aburrida de la dieta: las salsas y aderezos mejoran su sabor y sus propiedades nutricionales
</p><p class="subtitle">El nutricionista Aitor Sánchez, sobre la nueva pirámide alimentaria de EEUU: “Responde más a criterios ideológicos y empresariales que de salud pública”</p></div><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil imaginarse comer una ensalada sin ali&ntilde;o. Desde el cremoso aderezo de la ensalada c&eacute;sar, con huevos, anchoas y lim&oacute;n, hasta el cl&aacute;sico aceite de oliva con vinagre, el ali&ntilde;o es la diferencia entre comer una lechuga ins&iacute;pida y una ensalada deliciosa y, de paso, nutritiva. Pero &iquest;qu&eacute; hay de las otras verduras que consumimos con m&aacute;s frecuencia en invierno?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Podemos pensar que un plato de verduras a la plancha o hervido no necesita m&aacute;s que un poco de sal, pero estaremos perdi&eacute;ndonos no solo un nuevo mundo de sabor, sino algunos de los nutrientes que contienen esas verduras, y que hay que desbloquear con un poco de qu&iacute;mica en la cocina.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, los carotenoides, esos pigmentos que dan color a los tomates o las zanahorias con sus vibrantes colores naranjas y rojos, son poderosos antioxidantes y precursores de la vitamina A, un micronutriente que necesitamos para mantener la visi&oacute;n y el sistema inmunitario. Sin embargo, el cuerpo absorbe los carotenoides con m&aacute;s dificultad si se consumen solos. Necesitan grasa.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">La grasa, mucho m&aacute;s que textura</h2><p class="article-text">
        Un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/15277161/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio cl&iacute;nico lo comprob&oacute;</a> en directo. Cuando los voluntarios com&iacute;an una ensalada con un aderezo sin grasa, la absorci&oacute;n de betacaroteno y licopeno era pr&aacute;cticamente nula. Al a&ntilde;adir aceite, la biodisponibilidad, es decir, la capacidad de nuestro organismo para aprovecharlos, se disparaba. Esta combinaci&oacute;n de grasa y verdura es la norma, y no la excepci&oacute;n, para todas las vitaminas liposolubles (A, D, E, K) que, como su nombre indica, se disuelven en grasa. Tambi&eacute;n es cierto para una lista de fitoqu&iacute;micos. Sin grasa, gran parte de su potencial se pierde por el camino.
    </p><p class="article-text">
        El aceite de oliva virgen extra, el aguacate, los frutos secos o las semillas no solo aportan untuosidad a nuestros platos. Act&uacute;an como un <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC5306026/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">veh&iacute;culo durante la digesti&oacute;n</a>, facilitando la formaci&oacute;n de micelas, una especie de 'balsas' que transportan los compuestos liposolubles a trav&eacute;s de la pared intestinal. Es decir, la verdura aporta el nutriente y la grasa del ali&ntilde;o pone el transporte.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la grasa es tambi&eacute;n un veh&iacute;culo que facilita el transporte de otros sabores en la comida. Aunque no es un sabor en s&iacute; mismo, mejora la <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK53546/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estimulaci&oacute;n de los receptores</a> para los sabores dulces, salados, &aacute;cidos, amargos y &ldquo;umami&rdquo; en nuestra lengua. Por eso cambia tanto un plato de verdura a la brasa al a&ntilde;adir un chorro de aceite.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">El &aacute;cido como contrapunto</h2><p class="article-text">
        El contrapunto que da el vinagre, el lim&oacute;n o el yogur no sirve solo para &ldquo;cortar&rdquo; la grasa, como se suele definir en cocina a este tipo de equilibrio de sabores. Los &aacute;cidos en general facilitan la absorci&oacute;n de minerales. Un ejemplo bien conocido es el hierro no hemo, es decir, el presente en las verduras, como las espinacas, las lentejas o los can&oacute;nigos. Este tipo de hierro es menos aprovechable para el organismo que el de fuentes animales, como los ri&ntilde;ones o el h&iacute;gado, por ejemplo. Sin embargo, el &aacute;cido asc&oacute;rbico (que conocemos como vitamina C) es su mejor aliado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/6940487/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaciones que han demostrado</a> desde hace d&eacute;cadas que la vitamina C puede revertir el efecto inhibidor de la absorci&oacute;n de otros alimentos y aumentar dr&aacute;sticamente la absorci&oacute;n del hierro de fuentes vegetales. Por eso, un chorrito de lim&oacute;n sobre unas espinacas o unas lentejas, o una vinagreta con zumo de naranja, hacen mucho m&aacute;s que mejorar el sabor: mejoran la absorci&oacute;n del hierro.
    </p><h2 class="article-text">La sal, el sabor y el consumo de verdura</h2><p class="article-text">
        La sal lleva tiempo poni&eacute;ndose en duda por sus contraindicaciones para las personas hipertensas, pero en su justa medida es insustituible tanto en la cocina como para la salud. Su funci&oacute;n no es tanto nutricional (aunque la sal yodada contribuye a evitar carencias) como sensorial. La sal es un <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK50958/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">potenciador natural del sabor</a> que hace que percibamos mejor la dulzura natural de las verduras y mitiga sus sabores amargos. Eso tiene un efecto muy importante: consumir m&aacute;s verduras, porque tienen mejor sabor para nosotros. Los <a href="https://ourworldindata.org/grapher/vegetable-consumption-per-capita" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">datos de la FAO</a> muestran que, a nivel global, el consumo per c&aacute;pita de verduras y hortalizas a&uacute;n tiene que mejorar, incluyendo a Espa&ntilde;a.
    </p><h2 class="article-text">Otras combinaciones de verduras y salsas</h2><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de la sal, la grasa y el &aacute;cido, hay combinaciones con las verduras que mejoran sus virtudes. Dos ejemplos son la c&uacute;rcuma y la pimienta negra. La curcumina, el principio activo de la c&uacute;rcuma, tiene una biodisponibilidad muy baja. Sin embargo, la piperina puede aumentar su <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/9619120/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">absorci&oacute;n hasta en un 2000%</a>. La c&uacute;rcuma es un ingrediente fundamental en el curry, que es una mezcla de especias que tambi&eacute;n contiene una buena cantidad de pimienta. Unas verduras asadas con una mezcla de estas especias ayuda a aprovechar sus propiedades antiinflamatorias.
    </p><p class="article-text">
        Otra pareja poderosa es la de las cruc&iacute;feras (br&oacute;coli, coliflor) y alg&uacute;n alimento <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/26094214/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">rico en selenio</a> y la enzima mirosinasa, como por ejemplo las nueces de Brasil o las semillas de mostaza. El <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/sulforafano-molecula-anticancerosos-brocoli-cargar_1_1621204.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sulforafano del br&oacute;coli</a> y el selenio trabajan juntos para fortalecer los antioxidantes del cuerpo. Una salsa con mostaza y nueces sobre br&oacute;coli al vapor es, por tanto, una idea excelente.
    </p><p class="article-text">
        Estos son unos ejemplos para llevar estas recomendaciones a la cena de hoy: 
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Ensalada de espinacas tiernas y tomate: aqu&iacute; vence una vinagreta cl&aacute;sica de aceite de oliva virgen extra, vinagre de Jerez o de M&oacute;dena y un toque de mostaza. La grasa del aceite libera los carotenoides del tomate y las espinacas, mientras que el &aacute;cido del vinagre ayuda con el hierro.</li>
                                    <li>Zanahorias o calabaza asada: una salsa cremosa de yogur con hierbas frescas y un hilo de miel hace que la grasa del yogur ayude a absorber el betacaroteno, mientras que su acidez realza el sabor.</li>
                                    <li>Para espinacas o acelgas: un toque final de lim&oacute;n y unas nueces o almendras picadas las complementan. El &aacute;cido asc&oacute;rbico del lim&oacute;n potencia el hierro, y la grasa de las almendras, los carotenoides.</li>
                                    <li>Br&oacute;coli o coliflor al vapor: una salsa tahini (pasta de s&eacute;samo) diluida con agua, lim&oacute;n y ajo aporta grasa de calidad, calcio y vitamina C.</li>
                                    <li>Verduras asadas (pimiento, berenjena, calabac&iacute;n): un pesto casero con aceite de oliva, vinagre, frutos secos, hierbas y ajo proporciona la combinaci&oacute;n de grasas y &aacute;cidos necesarios.</li>
                                    <li>Lentejas o garbanzos: un chorro de vinagre en el guiso, o zumo de naranja y cebolla roja si son en ensalada, proporcionar&aacute; la vitamina C necesaria para liberar el hierro de las legumbres.</li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Frías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/alino-aderezos-salsas-mejoran-sabor-propiedades-verduras_1_12905082.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 14 Jan 2026 22:30:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un aliño para cada plato: los aderezos y salsas que mejoran el sabor y las propiedades de las verduras]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación saludable,Vitaminas,Nutrición,Verduras]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los ingredientes para convertir tu 'smoothie' en una comida completa, según un nutricionista: "Puede resultar muy práctico"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/ingredientes-convertir-smoothie-comida-completa-nutricionista-resultar-practico-xp_1_12851250.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ff5b6e52-48bd-432b-850d-8fe7f5ef6744_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Puede un smoothie ser una comida completa? Estos son los ingredientes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Preguntamos a un dietista cómo podemos asegurarnos de que nuestros batidos contengan todos los nutrientes necesarios para una buena alimentación</p><p class="subtitle">La odontóloga Ana de la Morena aclara el momento ideal para lavarnos los dientes: “El fin es reducir el riesgo de erosión”</p></div><p class="article-text">
        La batidora de vaso no era un electrodom&eacute;stico habitual en Espa&ntilde;a hace apenas un par de d&eacute;cadas. Era una de esas curiosidades que se ve&iacute;an en las series importadas de Estados Unidos, donde el protagonista pon&iacute;a leche, un pl&aacute;tano y otros alimentos, y se hac&iacute;a un batido que despu&eacute;s consum&iacute;a, preferiblemente, en el mismo vaso de la batidora.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero las batidoras ya han llegado a nuestras cocinas, y con ellas su creaci&oacute;n m&aacute;s notable, el <em>smoothie</em>, que seg&uacute;n el diccionario Oxford es una bebida espesa y cremosa elaborada con fruta fresca triturada con leche, yogur o helado. Es decir, un batido.
    </p><p class="article-text">
        Pero el <em>smoothie</em>, as&iacute; concebido, ha dejado de ser una simple bebida refrescante para aspirar a ocupar el lugar de una comida completa. Esta evoluci&oacute;n, de merienda a plato principal l&iacute;quido, est&aacute; impulsada por <em>influencers</em> en redes sociales que afirman que su receta es la definitiva, m&aacute;s sana y deliciosa. Pero, &iquest;realmente puede un batido sustituir a un almuerzo o una cena? Depende de qu&eacute; ingredientes pongamos en &eacute;l.
    </p><h2 class="article-text">Ventajas e inconvenientes del <em>smoothie</em></h2><p class="article-text">
        &ldquo;Es verdad que los <em>smoothies</em> podr&iacute;an llegar a convertirse en una comida completa, pero siempre y cuando est&eacute;n equilibrados&rdquo;, afirma el dietista-nutricionista Guillermo G&oacute;mez Vera de la Cl&iacute;nica CEMTRO de Madrid. &ldquo;Tambi&eacute;n hay que tener en cuenta que hay muchos que son solamente de fruta y algunos vegetales, y eso m&aacute;s bien es un tentempi&eacute; que una comida completa&rdquo;, puntualiza.
    </p><p class="article-text">
        Reemplazar una comida s&oacute;lida por un batido tiene claroscuros. Por el lado positivo, es una forma eficiente de aumentar la ingesta de frutas, verduras, fibra y prote&iacute;nas de calidad. Un estudio <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/33466462/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicado en Nutrients</a> comprob&oacute; que un<em> smoothie</em> alto en prote&iacute;nas usado como sustituto de comida no solo suprim&iacute;a el hambre de manera efectiva, sino que tambi&eacute;n puede mejoraba el perfil metab&oacute;lico tras el ejercicio.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el principal riesgo est&aacute; en el az&uacute;car. Un s<em>moothie</em> mal dise&ntilde;ado, con demasiada fruta, zumo o miel, <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/zumo-naranja-no-alimento-saludable-creiamos_1_12644612.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se convierte en una golosina</a>, no una comida. El exceso de az&uacute;car no lo mitiga el hecho de que sea &ldquo;natural&rdquo; o proceda de la fruta ni la fibra que contiene.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La textura l&iacute;quida tambi&eacute;n juega en contra. Los estudios indican que, a igualdad de calor&iacute;as, los alimentos s&oacute;lidos tienden a generar una sensaci&oacute;n de saciedad m&aacute;s duradera que los mismos nutrientes en versi&oacute;n l&iacute;quida, algo que <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC5946216/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se ha podido comprobar con frutas</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para evitar estas trampas, aumentar la saciedad y aproximar el batido a la comida lo m&aacute;s posible, hay truco: un <em>smoothie </em>espeso, rico en fibra y prote&iacute;na.
    </p><h2 class="article-text">Los componentes del <em>smoothie </em>como comida completa</h2><p class="article-text">
        Para que un batido sea nutricionalmente completo y nos mantenga satisfechos durante horas, debe contener cuatro componentes esenciales:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Fibra y carbohidratos complejos: procedentes de frutas enteras (no zumo), verduras de hoja verde como espinacas o berzas, o incluso avena. &ldquo;Nos ayudan a rellenar nuestros dep&oacute;sitos de energ&iacute;a, y la fibra ayuda en la funci&oacute;n digestiva&rdquo;, dice G&oacute;mez. En efecto, la fibra ralentiza la digesti&oacute;n, modera la liberaci&oacute;n de az&uacute;cares y alimenta a la microbiota intestinal.</li>
                                    <li>Prote&iacute;na de calidad: es el macronutriente m&aacute;s saciante y necesario para la reparaci&oacute;n de los m&uacute;sculos, la piel y todas las c&eacute;lulas del cuerpo. &ldquo;Puede ser l&aacute;ctea, de procedencia vegetal, como la soja, el tofu o el yogur. O mucho m&aacute;s sencillo, puede venir de las prote&iacute;nas en polvo, sobre todo las de suero de leche&rdquo;, explica G&oacute;mez.</li>
                                    <li>Grasas saludables: aportan energ&iacute;a de liberaci&oacute;n lenta y ayudan a absorber vitaminas liposolubles. &ldquo;Son alimentos que contengan grasas saludables como los frutos secos, las semillas, por ejemplo, de ch&iacute;a, de lino o&nbsp;s&eacute;samo, el aguacate. Las grasas forman parte de las c&eacute;lulas y de muchas hormonas&rdquo;, comenta el nutricionista.&nbsp;</li>
                                    <li>L&iacute;quido base: leche, bebidas vegetales, pero sin az&uacute;car a&ntilde;adido o simplemente agua. Evitar, de nuevo, los zumos de fruta.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        La receta se puede ajustar seg&uacute;n el momento del d&iacute;a y nuestra actividad. Por ejemplo, antes de una sesi&oacute;n de entrenamiento o de una larga carrera, el objetivo es obtener energ&iacute;a sin sentirse pesado. Aqu&iacute; podemos priorizar los carbohidratos de f&aacute;cil digesti&oacute;n, como la fruta, e incluir algo de prote&iacute;na para evitar &ldquo;quemar m&uacute;sculo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por el contrario, si tomamos el batido despu&eacute;s de entrenar, el foco se desplaza a la recuperaci&oacute;n muscular y la reposici&oacute;n de gluc&oacute;geno en los m&uacute;sculos. La prote&iacute;na pasa a primer plano, acompa&ntilde;ada de carbohidratos de &iacute;ndice gluc&eacute;mico bajo y absorci&oacute;n lenta. Un batido con prote&iacute;na en polvo, pl&aacute;tano, avena y un pu&ntilde;ado de espinacas es una buena opci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La comodidad es otro factor a tener en cuenta. &ldquo;A las personas que no tienen facilidad para comer en su sitio de trabajo, o no pueden calentar comida, les puede resultar mucho m&aacute;s pr&aacute;ctico hacerlo en modo <em>smoothie</em>&rdquo;, comenta G&oacute;mez.
    </p><h2 class="article-text">Recetas para <em>smoothies </em>equilibrados</h2><p class="article-text">
        Estas recetas son algunos ejemplos de c&oacute;mo combinar los nutrientes para crear un <em>smoothie</em> que sea una comida completa:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Verde energ&eacute;tico: dos pu&ntilde;ados de espinacas frescas, medio pl&aacute;tano, un pu&ntilde;ado de pi&ntilde;a congelada, una cucharada de manteca de cacahuete o almendra, una cucharada de semillas de ch&iacute;a, un cacillo de prote&iacute;na de vainilla o dos yogures griegos naturales. Completar con leche.&nbsp;</li>
                                    <li>Frutos rojos y avena: dos pu&ntilde;ados de mezcla de frutos rojos congelados, cuatro cucharadas de copos de avena, una cucharada de semillas de lino, dos yogures griegos naturales y completar con agua o leche.</li>
                                    <li>Tropical postentreno: dos pu&ntilde;ados de mango congelado, medio de aguacate, un cacillo de prote&iacute;na en polvo, leche de coco sin az&uacute;car y agua.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        El <em>smoothie</em> es mucho m&aacute;s que una moda pasajera, con los ingredientes adecuados, es una herramienta diet&eacute;tica que nos mantendr&aacute; nutridos y saciados.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/ingredientes-convertir-smoothie-comida-completa-nutricionista-resultar-practico-xp_1_12851250.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 Dec 2025 07:59:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los ingredientes para convertir tu 'smoothie' en una comida completa, según un nutricionista: "Puede resultar muy práctico"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación saludable,Recetas,Nutrición]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo conservar los nutrientes de las verduras, según la nutricionista Isabel Soria: "Lo ideal sería comerlas crudas"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/conservar-nutrientes-sabor-alimentos-nutricionista-isabel-soria-ideal-seria-comer-vegetales-crudos-xp_1_12796216.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d98b115a-3e3e-4bbb-abae-79c061666112_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo conservar los nutrientes y el sabor de los alimentos, según la nutricionista Isabel Soria: &quot;Lo ideal sería comer vegetales crudos&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El secreto de la cocción de estos alimentos para preservar también su sabor es, según la experta, calentar durante el menor tiempo posible y evitar el contacto directo con el agua</p><p class="subtitle">Los alimentos de invierno para comer más sano, según un nutricionista: “Lo mejor es tener verduras variadas”</p></div><p class="article-text">
        En un mundo ideal, cada flor de br&oacute;coli, cada mordisco de manzana o cada plato de espinacas deber&iacute;a llenarnos de vitaminas, minerales y antioxidantes, y proporcionarnos una salud de hierro. Sin embargo, la traves&iacute;a que sigue un alimento desde la huerta hasta nuestro plato est&aacute; llena de obst&aacute;culos que pueden afectar a su valor nutricional y dejarlos sin sabor. En muchas ocasiones, esta p&eacute;rdida comienza cuando llega a nuestra cocina.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los alimentos vegetales son una fuente muy importante de micronutrientes (vitaminas y minerales) en nuestra dieta. Estos son compuestos que necesitamos comer porque nuestro cuerpo no los puede fabricar por s&iacute; mismo, e intervienen en multitud de reacciones qu&iacute;micas que <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/16376462/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se producen en nuestro organismo</a> constantemente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las vitaminas que encontramos en frutas y verduras cumplen funciones tan importantes como estimular el sistema inmunitario y fortalecer huesos y dientes, hasta ayudar a la piel a mantenerse saludable y permitir que el cuerpo metabolice las prote&iacute;nas para construir tejidos y los carbohidratos para obtener energ&iacute;a. Conocemos bien las vitaminas solubles en agua, como la vitamina C y las vitaminas del grupo B (como el folato).
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, los minerales como el potasio, el magnesio, el hierro o el calcio son elementos que nuestro organismo utiliza para mantener el equilibrio de los fluidos corporales, fortalecer los huesos, la coagulaci&oacute;n de la sangre, el transporte de ox&iacute;geno y el funcionamiento b&aacute;sico del sistema nervioso. Junto a las vitaminas y minerales, los vegetales proporcionan otros compuestos como los antioxidantes y la fibra, que nos ayudan a prevenir enfermedades y mantener nuestra microbiota intestinal. Por eso no debemos perderlos. 
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo cocinar sin destruir nutrientes</h2><p class="article-text">
        En la cocina aplicamos calor para hacer los alimentos m&aacute;s digeribles, matar bacterias da&ntilde;inas, y mejorar su sabor. Pero esta transformaci&oacute;n tiene un precio. Cocinar es en el fondo cambiar la qu&iacute;mica de los alimentos: a veces mejora los valores nutricionales, a veces los empeora, y otras mejora unos y empeora otros.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo ideal ser&iacute;a que los vegetales, igual que la fruta, los pudi&eacute;ramos comer <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/verduras-comer-cocinar-dietista-mantienen-intactas-propiedades-nutricionales_1_12735951.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de forma cruda</a> para tener ese aporte de vitaminas, minerales y tambi&eacute;n la fibra&rdquo;, afirma la nutricionista Isabel Soria. &ldquo;Evidentemente, hay muchos alimentos que tenemos que cocinarlos. Al vapor, a la plancha y al horno son formas de cocinar que ayudan a conservar mejor las vitaminas. Pero cuando hervimos algo a una temperatura bastante, bastante alta, esos nutrientes se pierden porque se disuelven en el agua, aunque hay muchas veces podemos tomarnos ese caldo que tambi&eacute;n nos aporta nutrientes&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        La cocci&oacute;n en medio h&uacute;medo, como cuando hervimos las verduras, es la que probablemente tenga el mayor impacto negativo en las vitaminas y minerales. Cuando cocemos br&oacute;coli en agua durante un largo tiempo, hasta que se vuelve marr&oacute;n, las vitaminas C y B salen del br&oacute;coli y se quedan disueltas en el agua de cocci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si usamos calor seco, como por ejemplo hacemos con las verduras al horno o a la plancha, el problema no es tanto que las vitaminas se disuelvan, sino el calor.&nbsp;La vitamina C <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0308814616316302" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se degrada entre los 70 los 90 &deg;C</a>, y cuanto m&aacute;s tiempo calentemos el alimento, menos cantidad quedar&aacute;. El folato <a href="https://hal.science/hal-01173909/document" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">empieza a perderse a los 65&#8239;&deg;C</a> y a esta temperatura, en una hora ha desaparecido pr&aacute;cticamente. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El secreto de la cocci&oacute;n de las verduras es, entonces, calentar durante el menor tiempo posible y evitar el contacto directo con el agua. Por eso la cocci&oacute;n al vapor es una de las t&eacute;cnicas m&aacute;s respetuosas. Como los alimentos no est&aacute;n en contacto con el agua, se conserva una proporci&oacute;n mucho mayor de vitaminas y minerales, adem&aacute;s de mantener la textura y el color vivo de las verduras.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y el microondas? Al contrario de lo que piensan algunas personas, <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/estropea-vitaminas-antioxidantes-cocinar-microondas_1_1613527.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cocinar en el microondas ayuda a conservar m&aacute;s nutrientes</a>. Debido a que las microondas penetran en los alimentos, los calientan de manera mucho m&aacute;s eficiente y r&aacute;pida, por lo que hay menos tiempo para que las vitaminas se descompongan y no se forma una costra en el exterior que se haya calentado mucho m&aacute;s que el interior. Los alimentos cocinados en el microondas tienen aproximadamente los mismos niveles de nutrientes que los alimentos cocinados al vapor, <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9607893/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n este estudio</a>.
    </p><h2 class="article-text">Los nutrientes no duran para siempre</h2><p class="article-text">
        Tan importante como cocinar bien es conservar bien los alimentos. A medida que pasa el tiempo, los alimentos se degradan, sobre todo por la acci&oacute;n del ox&iacute;geno, las enzimas, la temperatura y las bacterias. Los distintos m&eacute;todos de conservaci&oacute;n buscan detener o ralentizar este proceso, pero tambi&eacute;n afectan a los nutrientes y al sabor.
    </p><p class="article-text">
        El fr&iacute;o es nuestro m&eacute;todo de conservaci&oacute;n favorito. Las bajas temperaturas del frigor&iacute;fico (unos 4 &deg;C) ralentizan la acci&oacute;n de las bacterias y las enzimas que degradan la comida, pero no la detienen. La congelaci&oacute;n, a unos -18&#8239;&deg;C, es mucho m&aacute;s efectiva, ya que convierte el agua del alimento en hielo, lo que impide que proliferen los microorganismos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el fr&iacute;o tiene otro riesgo: afecta a las propiedades organol&eacute;pticas, es decir, el sabor, aroma y textura de la comida, y puede hacerla menos apetecible. Por ejemplo, el br&oacute;coli conservado en el frigor&iacute;fico, aunque sea seguro su consumo, se vuelve con el paso de los d&iacute;as <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/31083631/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s amargo</a> y menos apetecible. Los tomates conservados en fr&iacute;o se <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0308814624020508" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">vuelven ins&iacute;pidos</a> porque se degradan mol&eacute;culas responsables de su aroma. Guardar el chocolate en la nevera&nbsp;no destruye los nutrientes, pero la humedad y el fr&iacute;o pueden causar una &ldquo;efloraci&oacute;n&rdquo; del az&uacute;car (<a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/le-han-aparecido-manchas-blancas-chocolate-comer-problema_1_11849778.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una capa blanquecina</a>) y hacer que el chocolate absorba olores de otros alimentos, alterando su aroma y sabor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La congelaci&oacute;n tiene tambi&eacute;n efectos sobre el sabor y la textura. Si la congelaci&oacute;n no es suficientemente r&aacute;pida, los cristales de hielo que se forman son grandes y <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12309922/#s0145" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">rompen las paredes de las c&eacute;lulas</a> en las verduras y la carne. Las paredes celulares rotas dejan salir el agua al descongelarse, con lo que el alimento tambi&eacute;n se vuelve a la vez m&aacute;s blando y m&aacute;s dif&iacute;cil de masticar.
    </p><p class="article-text">
        La soluci&oacute;n es congelar lo m&aacute;s r&aacute;pido posible, a la menor temperatura posible. Adem&aacute;s, para verduras que se vayan a congelar, un escaldado previo (sumergirlas brevemente en agua hirviendo y r&aacute;pidamente en agua con hielo) ayuda a inactivar las enzimas que, incluso en el congelador, pueden acabar degradando su color, textura y sabor con el tiempo.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo salvar los nutrientes y el sabor de tus sobras</h2><p class="article-text">
        Supongamos que cocinamos el fin de semana para toda la semana, utilizando productos frescos o bien conservados. Por desgracia, tenemos la certeza de que la comida del lunes tendr&aacute; mejor sabor que la del viernes. &iquest;C&oacute;mo podemos conservar mejor las propiedades de los alimentos ya cocinados?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La regla de oro es recalentar solo la porci&oacute;n que vayamos a consumir y evitar as&iacute; recalentar m&uacute;ltiples veces. Cada ciclo de calor supone un nuevo estr&eacute;s para los nutrientes m&aacute;s inestables y una mayor p&eacute;rdida de sabor.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay mucha gente que congela los pur&eacute;s, por ejemplo&rdquo;, apunta Soria. &ldquo;Pero si haces una crema de calabac&iacute;n, y la conservas en un bote puesto al ba&ntilde;o Mar&iacute;a y cerrado haciendo el vac&iacute;o, se conserva mucho mejor que si lo hacemos en el congelador&rdquo;. La nutricionista aconseja este m&eacute;todo para conservar tambi&eacute;n mejor el sabor de los platos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En efecto, para recalentar los alimentos refrigerados, si los colocamos en el microondas a m&aacute;xima potencia, es posible que perdamos m&aacute;s sabor y nutrientes. Las opciones m&aacute;s suaves como el ba&ntilde;o mar&iacute;a o el vapor son preferibles, o en su defecto, calentar en el microondas a temperatura media y removiendo varias veces, con lo que evitamos que est&eacute; mucho tiempo recalent&aacute;ndose.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No todo el mundo sabe descongelar bien un alimento&rdquo;, apunta Soria. &ldquo;El bote est&aacute; en el frigor&iacute;fico sin congelar, y calentarlo suavemente en una olla conserva mejor el sabor y la textura que la descongelaci&oacute;n&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para Soria, &ldquo;si te pones un plato delante que ha perdido color, sabor y olor, pues al final, no te apetece com&eacute;rtelo&rdquo;. Conservar los valores nutricionales de nuestra comida, curiosamente, va de la mano con conservar el placer gastron&oacute;mico, los sabores y las texturas. Solo hay que conocer bien la t&eacute;cnica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Frías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/conservar-nutrientes-sabor-alimentos-nutricionista-isabel-soria-ideal-seria-comer-vegetales-crudos-xp_1_12796216.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 Dec 2025 08:54:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo conservar los nutrientes de las verduras, según la nutricionista Isabel Soria: "Lo ideal sería comerlas crudas"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Nutrición,Alimentos,Cocina,Comida]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El nutricionista Aitor Sánchez desmiente los mitos sobre los endulzantes: "No son azúcares, no tienen el mismo efecto"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/nutricionista-aitor-sanchez-desmiente-mitos-endulzantes-no-son-azucares-no-efecto-xp_1_12797834.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/44efb6e2-7f04-4425-91fc-05c43f43dc21_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El nutricionista Aitor Sánchez desmiente los mitos sobre los endulzantes: &quot;No son azúcares, no tienen el mismo efecto&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Para evitar falsas creencias y modas, preguntamos a un especialista qué diferencia realmente a unos endulzantes de otros</p><p class="subtitle">El nutricionista David Ventura indica los alimentos de invierno para comer sano: “Lo mejor es tener verduras variadas”</p></div><p class="article-text">
        Az&uacute;car blanco, moreno, miel, panela, stevia, sacarina&hellip; La lista de opciones para endulzar es tan larga como confusa para el consumidor, &iquest;hay formas de endulzar m&aacute;s saludables que otras? Para no caer en falsas creencias ni en modas, preguntamos al nutricionista Aitor S&aacute;nchez, director del centro de nutrici&oacute;n Aleris, qu&eacute; diferencia realmente a unos endulzantes de otros.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En t&eacute;rminos generales, solemos decir que hay ciertos az&uacute;cares que son menos adecuados, sobre todo los az&uacute;cares simples o los az&uacute;cares libres, que son menos deseables&rdquo;, comenta el nutricionista. Esos son todos los que no son intr&iacute;nsecos a los alimentos, sino que se encuentran agregados, o de forma natural excepcionalmente en ciertos alimentos como la miel, los jarabes o los zumos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es verdad que lo que podr&iacute;a ser poco adecuado para prevenir el sobrepeso y la obesidad, por ejemplo, puede ser perfecto para un ciclista durante una prueba de actividad f&iacute;sica intensa&rdquo;, contextualiza S&aacute;nchez. &ldquo;Pero en t&eacute;rminos muy globales, los az&uacute;cares libres son m&aacute;s perjudiciales para la salud y deber&iacute;amos limitar su consumo a, como mucho, 25 gramos al d&iacute;a&rdquo;, detalla.
    </p><h2 class="article-text">No hay unos az&uacute;cares m&aacute;s saludables que otros</h2><p class="article-text">
        Por tanto, el experto aclara que no hay az&uacute;cares m&aacute;s saludables que otros, ya que ninguno tiene un aspecto positivo para la salud, sino menos concentrados. &ldquo;Creo que el problema es que se ha comunicado siempre mal lo que son en realidad estos tipos de az&uacute;cares: la panela, el az&uacute;car moreno, la miel... en realidad son az&uacute;cares menos concentrados. Es decir, un az&uacute;car moreno a lo mejor es un 98% az&uacute;car y una panela puede ser un 90% o un 85% az&uacute;car&rdquo;, explica el experto. &ldquo;Pueden tener en todo caso un menor impacto negativo que el az&uacute;car, pero de manera muy poco significativa&rdquo;, valora.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si nos vamos al mundo de los edulcorantes, s&iacute; que vemos una diferencia significativa, porque no son az&uacute;cares, no tienen el mismo efecto en el organismo, sino que &uacute;nicamente contribuyen a dar sabor dulce sin el impacto negativo del az&uacute;car, lo que no quiere decir que no tengan tambi&eacute;n su propio impacto&rdquo;, aclara S&aacute;nchez. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los edulcorantes generan otro impacto distinto a nivel digestivo. Mantienen, por ejemplo, la cascada de recompensa en el cerebro, nos siguen acostumbrando tambi&eacute;n al sabor dulce. Es decir, que aunque no tengan la pega cal&oacute;rica o la pega de la glucemia de los az&uacute;cares, tambi&eacute;n tienen otro efecto que no podemos considerar inocuo&rdquo;, destaca el nutricionista.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Cuanto menos, mejor</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Yo lo que recomendar&iacute;a tanto para endulzantes como para edulcorantes es que los limitemos a lo largo del d&iacute;a&rdquo;, resume el experto. &ldquo;El mensaje deber&iacute;a ser cuanto menos mejor, pero que no hay que hacer un drama si le echamos un poco de az&uacute;car o edulcoramos alg&uacute;n caf&eacute; o nos tomamos alguna de estas bebidas azucaradas de forma espor&aacute;dica. Su consumo es seguro, pero lo m&aacute;s responsable es moderarlo&rdquo;, asegura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        S&aacute;nchez destaca este punto para desmentir una de las falsas creencias m&aacute;s extendidas con respecto a los edulcorantes: &ldquo;Creo que sigue un poco este mito de que son muy da&ntilde;inos, casi como si fuesen venenosos. Quiz&aacute; no tanto como a inicios de siglo, cuando se cre&iacute;a que la sacarina o el aspartamo eran cancer&iacute;genos, pero sigue existiendo la idea de que son muy peligrosos, cuando m&aacute;s bien se trata de que no son inocuos&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En cuanto a los az&uacute;cares, creo que aunque cada vez es menos frecuente, sigue estando este mito de que tomar az&uacute;car es bueno para el rendimiento mental&rdquo;, se&ntilde;ala el nutricionista. &ldquo;Se sabe que no es as&iacute;, que tomar productos azucarados no es bueno para el desempe&ntilde;o mental. Lo que es bueno es simplemente el haber consumido una buena comida a lo largo del d&iacute;a, pero no tiene por qu&eacute; ser a partir de az&uacute;cares libres, adem&aacute;s de otros factores como la hidrataci&oacute;n o la actividad f&iacute;sica&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/nutricionista-aitor-sanchez-desmiente-mitos-endulzantes-no-son-azucares-no-efecto-xp_1_12797834.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 28 Nov 2025 13:19:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El nutricionista Aitor Sánchez desmiente los mitos sobre los endulzantes: "No son azúcares, no tienen el mismo efecto"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Bebidas azucaradas,Miel,Salud,Alimentación,Alimentación saludable,Nutrición]]></media:keywords>
    </item>
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