<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Rap]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/rap/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Rap]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/tag/1002924/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Teo Lucadamo: “Claro que hay música para fascistas, los conciertos de esa peña son mítines de Vox”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/teo-lucadamo-claro-hay-musica-fascistas-conciertos-pena-son-mitines-vox_128_13247393.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/38753e24-0e66-4d1b-8e89-8f57ff3a736d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Teo Lucadamo: “Claro que hay música para fascistas, los conciertos de esa peña son mítines de Vox”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El artista publica 'Estrellas del Rap Nacional', un disco en el que plasma los valores que le hacen querer participar en la vida pública: desde denunciar el genocidio en Gaza hasta retratar el infierno disfrazado de paraíso que supone Silicon Valley</p><p class="subtitle">Entrevista - Shego: “Si el PP no nos llama para tocar por decir lo que pensamos, qué pena, es lo que hay”</p><p class="subtitle">Vídeo - La entrevista completa a Teo Lucadamo</p></div><p class="article-text">
        No hace &ldquo;m&uacute;sica para fascistas&rdquo; ni tampoco &ldquo;para el que se pajea con el Idealista&rdquo;. Teo Lucadamo (Alicante, 2001) es un rapero blanco que ha crecido en el seno de una familia exitosa de artistas y, como tal, tiene todo lo que basta a much&iacute;simos privilegiados de clase acomodada para desentenderse de los <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/yawners-sorpresa-rock-espanol-pone-voz-generacion-precaria-no-si-podre-comprar-casa_1_12194464.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">problemas sociales</a>. Sin embargo, Lucadamo lleva por bandera una serie de valores que le hacen querer participar en la vida p&uacute;blica. Y participar en la vida p&uacute;blica significa observar tu realidad, s&iacute;, pero tambi&eacute;n la realidad de quienes te rodean. Y tomar partido.
    </p><p class="article-text">
        El cantante, acompa&ntilde;ado por Dawit y Manu El, se lanza a la acci&oacute;n con la publicaci&oacute;n de <em>Estrellas del Rap Nacional</em>, un disco en el que reivindica la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/profanacion-arte-campo-batalla-politica-focos-museo-iluminan-escenario_1_13045779.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">importancia de ser pol&iacute;tico</a>. &ldquo;Sintetizadores y sonidos de metal / Financiando bombas en un puto festival / Est&aacute;n cayendo bombas en el hospital / Lo que est&aacute;n haciendo es una puta barbaridad&rdquo;, declara el int&eacute;rprete en <em>Tercera Guerra Mundial</em>, uno de los temas del &aacute;lbum en los que se aborda el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/poesia/poetas-palestinos-dan-voz-sufre-genocidio-gaza-grito-sale-debajo-escombros_1_12749084.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">terror del genocidio</a> que Israel est&aacute; cometiendo en Gaza.
    </p><p class="article-text">
        Desde los bulos que se propagan con facilidad en Internet hasta el infierno disfrazado de para&iacute;so que supone Silicon Valley, no hay nada que se le escape a Teo Lucadamo en esta propuesta que se convierte en lucha. Lo ha hecho, adem&aacute;s, tomando como ejemplo a su madre, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/aitana-sanchez-gijon-he-dicho-pienso-apolitico-no-existe_1_11321624.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Aitana S&aacute;nchez-Gij&oacute;n</a>. Aun as&iacute;, no es lo &uacute;nico que ha estado haciendo estos &uacute;ltimos meses: el artista ha formado parte del reparto de <em>Amarga Navidad</em> de Pedro Almod&oacute;var y <em>La Bola Negra</em> de Los Javis, ambas en la Secci&oacute;n Oficial del Festival de Cannes.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e51ad932-6995-479d-b9ad-e2b4404da27a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e51ad932-6995-479d-b9ad-e2b4404da27a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e51ad932-6995-479d-b9ad-e2b4404da27a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e51ad932-6995-479d-b9ad-e2b4404da27a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e51ad932-6995-479d-b9ad-e2b4404da27a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e51ad932-6995-479d-b9ad-e2b4404da27a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e51ad932-6995-479d-b9ad-e2b4404da27a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Teo Lucadamo visita la redacción de elDiario.es"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Teo Lucadamo visita la redacción de elDiario.es                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Publica disco bajo la formaci&oacute;n Estrellas del Rap Nacional. Habr&aacute; quien considere el nombre poco humilde.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es una provocaci&oacute;n. Realmente nosotros no nos las damos de eso, somos tres colegas y el &aacute;lbum tiene esa esencia. A veces nos flipamos m&aacute;s y a veces nos flipamos menos, pero hemos hecho una cosa que es distinta y estamos superorgullosos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Aborda la escena del rap de forma sat&iacute;rica. &iquest;Hay mucha hipocres&iacute;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a involucrarse pol&iacute;ticamente, hay gente superposicionada en el mundo del rap. Ahora est&aacute;n saliendo personajes de ultraderecha que rapean en Reels [de Instagram], a los que nadie toma en serio, y me mola ver que, cada vez que sale un personaje de estos haci&eacute;ndole la ola a Vox o con un discurso ultranacionalista en redes sociales, el rap se los come con patatas y quedan autom&aacute;ticamente descartados del panorama. Festivales como Grimey x Palestina enmarcan ese sentimiento y lo recogen muy bien. Hay pe&ntilde;a que est&aacute; supercomprometida, lo incluyen mucho en su mensaje y me parece de puta madre.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el disco canta que esto no es m&uacute;sica para fascistas. &iquest;Hay m&uacute;sica para fascistas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, claro. Escucha a Angie Corine, t&iacute;o. P&oacute;ntela en Spotify y me dices si eso no es m&uacute;sica para fascistas. Los conciertos de esa pe&ntilde;a son m&iacute;tines de Vox. Eso es lo que tambi&eacute;n me tranquiliza un poco, decir: &ldquo;Vale, no hay p&uacute;blico para esto&rdquo;. No lo hay. Y a la gente de ultraderecha real tampoco le mola el rap. Es mucho m&aacute;s peligrosa la m&uacute;sica intermedia, la m&uacute;sica que ni de un lado ni del otro. Cuando es una cosa incolora, intermedia, cuyo &uacute;nico prop&oacute;sito es encajar donde hay huecos, es m&aacute;s peligroso porque est&aacute;s haciendo una oferta de cosas con muy poca sustancia y la gente al final se acomoda a lo que hay. Hay que poner en valor la m&uacute;sica que habla de estas cosas y la m&uacute;sica que no, pero que est&aacute; muy conectada, que realmente llega. 
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=k4trse1nzxUnQrGczGQ" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        <strong>Rapea &ldquo;T&uacute; vas de rapero, pero eres ingeniero / T&uacute; ves muchos v&iacute;deos de consejos financieros&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Eso en verdad se lo decimos a un amigo: te ves muchos v&iacute;deos de consejos financieros y te mola el criptorrollo, pero aun as&iacute; te quiero, t&iacute;o. Ya no hablemos de gente en el rap, esa gente m&aacute;s o menos se salva, pero sobre todo hay hombres j&oacute;venes en busca de una identidad que parece que se nos ha quitado. Por una mezcla de todos los est&iacute;mulos de las redes sociales, el hombre hetero blanco se siente como un poco desamparado y por eso acuden a todas estas cosas. Lo he le&iacute;do mil veces en maravillosos art&iacute;culos como los que public&aacute;is en este peri&oacute;dico. Eso ofrece como una salvaci&oacute;n al formar parte de esta secta de superbros que se dedican a la movida financiera y a la compraventa. Por desgracia tenemos amigos que nos hacen vivirlo en primera persona, as&iacute; que nos referimos m&aacute;s a esta gente que a raperos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cuando ve Espa&ntilde;a, &iquest;le gusta lo que ve?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me encanta Espa&ntilde;a. Soy una persona superorgullosa y patriota y me gusta mi pa&iacute;s porque me parece superplural. Ahora estamos viviendo un momento de despertar creativo y cultural, tambi&eacute;n de cara al extranjero. Espa&ntilde;a est&aacute; en el mapa y eso es una cosa superpotente gracias a Rosal&iacute;a, Yung Beef, C. Tangana, Rusia-IDK... Esta pe&ntilde;a est&aacute; poniendo a Espa&ntilde;a en el mapa y se est&aacute; notando: hay m&aacute;s y m&aacute;s festivales, est&aacute;n saliendo sellos por todos lados... Hay una efervescencia ah&iacute; superheavy. Nosotros nos quejamos desde la izquierda, desde dentro, porque vemos el percal y decimos: &ldquo;S&iacute;, pero no. Vale, hay un intento, pero no del todo&rdquo;. Pero desde fuera, Espa&ntilde;a es un referente del progresismo y eso me enorgullece, la verdad, aunque no sea suficiente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;No se le hace dif&iacute;cil querer Espa&ntilde;a cuando ve que es el mismo pa&iacute;s en el que la ultraderecha est&aacute; en auge?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pero es que eso pasa en todo el mundo. S&iacute; que hay una cosa rancia de Espa&ntilde;a que no me mola, pero tenemos que convivir con ello y, sobre todo, movilizarnos. Votar y hablar, hablar, hablar y actuar, joder. Es m&aacute;s importante mirar hacia nosotros y hacer comunidad que mirar lo que est&aacute; haciendo el contrario. 
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=k5EH6WSz7eByOVGczGS" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        <strong>Este disco no es para fascistas, pero tampoco para el que se pajea con el Idealista. &iquest;C&oacute;mo ve la situaci&oacute;n de la vivienda?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues que es un puto circo. Me parecen una hipocres&iacute;a tremenda las pol&iacute;ticas de vivienda y lo que les permiten ya no solo a los propietarios, hablemos tambi&eacute;n de fondos de inversi&oacute;n, fondos buitre. Sin ir m&aacute;s lejos, desde la Comunidad de Madrid se defiende la propiedad privada como si fuera un derecho de todas las personas, pero es que tan solo est&aacute;n d&aacute;ndole m&aacute;s poder a estos oligarcas, a estos hijos de puta que est&aacute;n comprando bloques y bloques de vivienda mientras que la gente pobre est&aacute; en la calle. 
    </p><p class="article-text">
        No s&eacute; si ahora mismo hay una crisis de los desahucios como la que hubo pero, por ejemplo, en el barrio de San Isidro est&aacute;n viendo ahora un pelotazo inmobiliario del cop&oacute;n. Est&aacute;n desahuciando familias constantemente. Pero bueno, gracias a movimientos y organizaciones vecinales como el <a href="https://www.eldiario.es/madrid/luchamos-sindicato-vivienda-carabanchel-fiestas-san-isidro-modelo-aspire_129_13230608.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sindicato de Vivienda de Carabanchel</a> se est&aacute; concienciando mucho a la pe&ntilde;a y siento que la gente joven est&aacute; empezando a involucrarse m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En redes hay cuentas que difunden bulos que calan entre la gente joven. &iquest;C&oacute;mo hace para estar informado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es una situaci&oacute;n desoladora. A veces siento como si realmente hubi&eacute;semos perdido. La batalla cultural y pol&iacute;tica est&aacute; especialmente jodida porque todo el mundo utiliza el m&oacute;vil y los jefes del m&oacute;vil tienen una agenda pol&iacute;tica muy concreta, que es la oligarqu&iacute;a. Para informarme en el internet de los pesos pesados leo prensa escrita, es superimportante. Leo bastantes peri&oacute;dicos, entre ellos elDiario.es, El Pa&iacute;s, El Salto... Tambi&eacute;n el ABC y El Mundo, aunque me cuestan m&aacute;s. Lo intento de verdad, joder, pero me cuestan. Las redes trato de que sean m&aacute;s trabajo que otra cosa. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;En la era de la conectividad / Prime Video te da el genocidio en 4K&rdquo;, canta en el disco.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es una cr&iacute;tica muy directa hacia este nuevo orden mundial que estamos viviendo desde que nos han robado el internet. Le&iacute; un libro muy chulo de Marta G. Franco, <em>Las redes son nuestras</em>, que habla de esto. Internet se invent&oacute; con fondos p&uacute;blicos, un poco como todo, y luego se privatiz&oacute; y lo que parec&iacute;a que iba a ser una herramienta para la democracia y que iba a empoderar a las personas y a las comunidades, al final ha hecho todo lo contrario: aislarnos en nuestras propias realidades individuales y hacernos m&aacute;s violentos y menos tolerantes activamente.
    </p><p class="article-text">
        Esto no es casualidad, es una agenda. Y a nivel de infraestructura tambi&eacute;n estamos en un momento cr&iacute;tico, como lo que est&aacute; peleando ahora Bernie Sanders con las moratorias para construir m&aacute;s centros de datos para controlar m&aacute;s al personal. Tenemos ah&iacute; a un Donald Trump al que esto le parece estupendo y veremos qu&eacute; cojones pasa, pero es una cr&iacute;tica frontal a eso. 
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=k48gNeY3UWKo0sGczGO" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        <strong>Ha participado en eventos a favor de Palestina. &iquest;Siente que es lo m&iacute;nimo que se espera cuando Israel est&aacute; cometiendo un genocidio?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es lo que siento que puedo aportar. La gente est&aacute; muy desmotivada con la cuesti&oacute;n pol&iacute;tica, tiene muy poca fe en la pol&iacute;tica e incluso la entienden como algo malo, algo en lo que no hay que participar. Y hay que hacer una distinci&oacute;n entre las pol&iacute;ticas que s&iacute; y las pol&iacute;ticas que no, y hay una pol&iacute;tica del d&iacute;a a d&iacute;a que es superimportante y que no hay que negar. No por el hecho de que haya pol&iacute;ticos malos y el mundo sea una mierda no se puede hacer una pol&iacute;tica cotidiana, que son las acciones de tu d&iacute;a a d&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Si me indigna el genocidio en Palestina, el apartheid y toda esta puta mierda, y me piden de la acampada de Palestina de ir a un evento a tocar unos temas, evidentemente voy a ir, voy a participar en manifestaciones y voy a hablarlo con mi gente porque es lo m&iacute;nimo. No es que sea lo que se espere, sino que es lo m&iacute;nimo que a m&iacute; me sale hacer porque quiero participar en la vida p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el tema </strong><em><strong>Tercera Guerra Mundial</strong></em><strong> tambi&eacute;n noto una cr&iacute;tica al fondo de inversi&oacute;n con intereses en Israel </strong><a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/son-vinculos-fondo-inversion-kkr-israel-afectan-festivales-espanoles_1_12621582.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>KKR</strong></a><strong>. Hay artistas y fans que han acudido a estos festivales sabiendo lo que estaba ocurriendo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo no voy a juzgar a quien haya ido a tocar a estos lugares porque hasta qu&eacute; punto los artistas tienen que pagar el pato de todo esto. Yo no voy a ir a tocar a estos lugares, pero quien haya ido tendr&aacute; sus razones. El problema va mucho m&aacute;s all&aacute;. Por ejemplo, yo saco m&uacute;sica con Universal y el CEO m&aacute;ximo de Universal es un sionista que flipas. &iquest;C&oacute;mo voy a criticar a alguien que ha ido a tocar al Madrid Salvaje, que es del KKR, cuando mi superjefe es un sionista del cop&oacute;n? La cosa es cuando te intentan silenciar o la complicidad general que hay con este tema.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=k2cTgxjmrK4kS2GczGU" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        <strong>Dedica una canci&oacute;n a Silicon Valley, la sede de Google, Facebook, Apple... </strong>
    </p><p class="article-text">
        Estos son los oligarcas de los que hablamos. Ellos est&aacute;n buscando d&oacute;nde montar su tecnoestado, sin ning&uacute;n tipo de regulaciones, ya sea en Groenlandia, en Honduras o en Centroam&eacute;rica, d&oacute;nde ponerse a construir su puto imperio, t&iacute;o, al estilo de <em>Los Juegos del Hambre</em>. Joder, es una cosa descarada. Esta gente es descarada. Peter Thiel y todos estos hijos de la gran puta son unos descarados. Ya van a cara descubierta. Son gente muy peligrosa. 
    </p><p class="article-text">
        Hablaba de esto con un amigo, que tiene una <em>startup</em> y es un poco fan&aacute;tico de Silicon Valley, aunque quiz&aacute;s ahora ya no tanto, porque la cosa est&aacute; oscura. Pero hace unos a&ntilde;os hab&iacute;a como un optimismo y me dec&iacute;a: &ldquo;Es que, t&iacute;o, Elon Musk se cree Jesucristo&rdquo;. Cualquiera se puede creer Jesucristo, lo que pasa es que Elon Musk es un psic&oacute;pata y es una persona muy inteligente, con mucho poder, muy ambiciosa, pero tambi&eacute;n seriamente peligrosa porque no piensa en el bien com&uacute;n. Marta G. Franco llam&oacute; a esto &ldquo;tecnochovinismo&rdquo;: todo lo que sea tecnolog&iacute;a es mejor porque es la m&aacute;xima expresi&oacute;n del avance humano. En el fondo, creen que est&aacute;n haciendo un bien a la humanidad, pero sin la humanidad; como la Ilustraci&oacute;n: todo por el pueblo, pero sin el pueblo. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Es hijo de Aitana S&aacute;nchez Gij&oacute;n. &iquest;Le molesta que le llamen nepobaby?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Claro que me molesta, pero tampoco me extra&ntilde;a. A la gente no le mola ver teniendo &eacute;xito a hijos de gente famosa que lo han tenido todo superf&aacute;cil. Yo lo entiendo, a m&iacute; tampoco me mola descubrir que los padres de un artista que me flipaba son millonarios, qu&eacute; baj&oacute;n. Pero es lo que hay. Estoy orgulloso de poder hacer mi arte de la forma en la que la hago y me siento preparado para utilizar la plataforma que me da ser hijo de quien soy. La estoy aprovechando bien y estoy muy orgulloso de d&oacute;nde vengo y de lo que representa mi madre como artista y como persona concienciada.
    </p><h2 class="article-text"><span id="video"></span>V&iacute;deo de la entrevista completa</h2><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=k481ZEho67s4ReGczek" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Gámiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/teo-lucadamo-claro-hay-musica-fascistas-conciertos-pena-son-mitines-vox_128_13247393.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 31 May 2026 20:05:32 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/38753e24-0e66-4d1b-8e89-8f57ff3a736d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="14766078" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/38753e24-0e66-4d1b-8e89-8f57ff3a736d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="14766078" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Teo Lucadamo: “Claro que hay música para fascistas, los conciertos de esa peña son mítines de Vox”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/38753e24-0e66-4d1b-8e89-8f57ff3a736d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Música,Rap,Industria musical,Canciones,Artistas,Entrevistas,Vox,Palestina,Vivienda,Genocidio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“Fue la primera canción de rap que escucharon”: Cuando el hip-hop se estrenó en el número 1 y lo hizo con un grupo de pop rock]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/primera-cancion-rap-escucharon-cuando-hip-hop-estreno-numero-uno-grupo-pop-rock-blondie-rapture-pm_1_13258468.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7debf5b8-4ef5-4442-bd61-13e92d302904_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144045.jpg" width="2630" height="1480" alt="“Fue la primera canción de rap que escucharon”: Cuando el hip-hop se estrenó en el número 1 y lo hizo con un grupo de pop rock"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El videoclip también marcó un hito a nivel musical para el hip-hop, siendo el primero en incluir este género en MTV, un hecho que todavía tardaría tres años en repetirse</p><p class="subtitle">El número uno de los Rolling Stones en España hace 40 años que costó “cinco años de obsesión y dos tomas” grabar</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Actualmente el hip-hop es uno de los g&eacute;neros m&aacute;s escuchados de la m&uacute;sica en todo el mundo, pero su estatus estaba lejos de pensar que podr&iacute;a llegar a esto en sus comienzos en el barrio del Bronx de Nueva York, cuando era casi invisible para la industria musical. Sin embargo, todo empezar&iacute;a a cambiar en 1981, pero lo m&aacute;s curioso es que no se debi&oacute; exactamente a una canci&oacute;n del g&eacute;nero, sino que vino del pop y &lsquo;new wave&rsquo;.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Y es que hace 45 a&ntilde;os que la primera canci&oacute;n con rap en llegar al n&uacute;mero uno de Billboard Hot 100 en Estados Unidos alcanzaba tambi&eacute;n lo m&aacute;s alto en las listas espa&ntilde;olas, justo en el momento cumbre de la Movida Madrile&ntilde;a. Hablamos de &ldquo;Rapture&rdquo; de Blondie, un tema clave para el luego desarrollo del hip-hop en la cultura popular.</span>
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:white;">El rap llega al n&uacute;mero uno en Billboard y suena en MTV</span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Son una de las bandas que forman parte del Sal&oacute;n de la Fama del Rock and Roll, desde hace 20 a&ntilde;os, pero m&aacute;s all&aacute; de eso han sido un grupo que ha tocado muchos g&eacute;neros y ha sabido reinventarse en diferentes &eacute;pocas. La historia de Blondie es la de un grupo que naci&oacute; dentro del &lsquo;new wave&rsquo; neoyorquino en 1974, en el m&iacute;tico local de CBGB, donde se fraguaron tambi&eacute;n los Ramones.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En 1981, su contexto era la de un grupo que estaba en la cima de su carrera, con tres sencillos que ya hab&iacute;an alcanzado el n&uacute;mero uno de Billboard, aunque comenzaban tambi&eacute;n sus problemas internos. Entonces estaba formada por Debbie Harry (voz), Chris Stein (guitarra), Clem Burke (bater&iacute;a), Jimmy Destri (teclados), Nigel Harrison (bajo) y Frank Infante (guitarra) y publicaba su quinto &aacute;lbum de estudio bajo el nombre de &lsquo;Autoamerican&rsquo;, del que sali&oacute; tambi&eacute;n el </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>single</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> &ldquo;The Tide is High&rdquo;.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En este sentido, &ldquo;Rapture&rdquo; fue el segundo sencillo de este disco y que supuso su cuarto n&uacute;mero uno, pero no otro m&aacute;s, sino que con &eacute;l hicieron historia al ser el primero en lo m&aacute;s alto en incluir rap. Un hecho parad&oacute;jico si tenemos en cuenta que Blondie era una banda muy conocida en la escena punk y &lsquo;new wave&rsquo;, pero que decidi&oacute; en este &aacute;lbum experimentar con otros g&eacute;neros, entre ellos tambi&eacute;n el jazz o el funk.</span>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-pHCdS7O248g-2106', 'youtube', 'pHCdS7O248g', document.getElementById('yt-pHCdS7O248g-2106'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-pHCdS7O248g-2106 src="https://www.youtube.com/embed/pHCdS7O248g?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Ese rap de &ldquo;Rapture&rdquo; naci&oacute; cuando Chris Stein y Debbie Harry acudieron a un club en el Bronx, un hecho que relat&oacute; la propia protagonista en una entrevista con The Guardian en 2014: &ldquo;Mi mayor revelaci&oacute;n lleg&oacute; cuando Chris y yo fuimos a un evento en el sur del Bronx, donde hab&iacute;a DJs haciendo </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>scratching</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> y gente rapeando en directo. Era algo muy local, de barrio, y simplemente fant&aacute;stico&rdquo;, asegur&oacute; entonces.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">All&iacute; hab&iacute;an sido llevados por Fred Brathwaite, uno de los pioneros del hip-hop, tambi&eacute;n llamado Fab 5 Freddy, a qui&eacute;n Stein hab&iacute;a conocido a trav&eacute;s del programa &lsquo;TV Party&rsquo;, emitido en Nueva York entre 1978 y 1982, en el que el integrante de Blondie fue copresentador. A partir de este momento, tanto Stein como Harry comenzaron a moverse por el ambiente de los grupos de hip-hop en Brooklyn y el Bronx.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El videoclip de &ldquo;Rapture&rdquo; tambi&eacute;n marc&oacute; un hito a nivel musical para el hip-hop, siendo el primero en incluir este g&eacute;nero en MTV, un hecho que todav&iacute;a tardar&iacute;a tres a&ntilde;os en repetirse. En &eacute;l aparec&iacute;an varios iconos de lo que era el rap entonces, fundiendo esta cultura con la del arte y los clubs nocturnos neoyorquinos.</span>
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:white;">&ldquo;Esa fue la primera canci&oacute;n de rap que escucharon&rdquo;</span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Esta canci&oacute;n de Blondie supuso que el g&eacute;nero del hip-hop captara por primera vez la atenci&oacute;n del p&uacute;blico general, aunque el grupo estuviera lejos de ser una banda de rap. De hecho, sobre este hito habl&oacute; tambi&eacute;n Debbie Harry para Entertainment Weekly: &ldquo;Fue un homenaje a la forma y a la idea que representa. Pero muchos raperos me han dicho a lo largo de los a&ntilde;os que esa fue la primera canci&oacute;n de rap que escucharon, porque al principio el rap no sonaba en la radio. La industria no lo ve&iacute;a con buenos ojos. Que &rdquo;Rapture&ldquo; llegara al n&uacute;mero uno, de alguna manera, lo legitim&oacute;. Los chicos del hip-hop y los del punk siempre se sintieron conectados, porque todos est&aacute;bamos deconstruyendo la cultura de alguna forma&rdquo;, declar&oacute;.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El hip-hop fue a m&aacute;s, con una &eacute;poca dorada a mediados de los 80 y principios de los 90, que luego acabar&iacute;a con su conquista mundial con artistas como Jay-Z, Eminem o Kanye West, para luego ser incluso el m&aacute;s escuchado del planeta en la d&eacute;cada de los 2010, y con una omnipresencia evidente en plataformas a d&iacute;a de hoy. Para Blondie, sin embargo, &ldquo;Rapture&rdquo; fue casi el principio del fin, pues comenzaron a romperse internamente y con el fracaso de su &aacute;lbum &lsquo;The Hunter&rsquo; marc&oacute; la disoluci&oacute;n junto a la enfermedad de Chris Stein. Sin embargo, ante todo pron&oacute;stico, regresaron a finales de la d&eacute;cada de los 90 con &eacute;xitos como &ldquo;Maria&rdquo; en 1999 y que se mantienen todav&iacute;a activos con Debbie Harry, Chris Stein, Leigh Foxx, Tommy Kesler y Matt Katz-Bohen como formaci&oacute;n, sacando nueva m&uacute;sica y giras.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Blez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/primera-cancion-rap-escucharon-cuando-hip-hop-estreno-numero-uno-grupo-pop-rock-blondie-rapture-pm_1_13258468.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 28 May 2026 17:00:01 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7debf5b8-4ef5-4442-bd61-13e92d302904_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144045.jpg" length="3103438" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7debf5b8-4ef5-4442-bd61-13e92d302904_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144045.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3103438" width="2630" height="1480"/>
      <media:title><![CDATA[“Fue la primera canción de rap que escucharon”: Cuando el hip-hop se estrenó en el número 1 y lo hizo con un grupo de pop rock]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7debf5b8-4ef5-4442-bd61-13e92d302904_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144045.jpg" width="2630" height="1480"/>
      <media:keywords><![CDATA[Música,Rap,Hip Hop,Rock,Cultura pop,Canciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hijos de la Ruina pondrá acento urbano a la programación musical del Corpus de Toledo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/hijos-ruina-pondra-acento-urbano-programacion-musical-corpus-toledo_1_13229438.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2b715d41-f51a-4cc0-9215-062f41a2e3a6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hijos de la Ruina pondrá acento urbano a la programación musical del Corpus de Toledo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ya se ha presentado la programación con motivo de esta celebración, que contarán también con Dani Martín y Mägo de Oz</p><p class="subtitle">Los conciertos de Los40 y Radiolé traerán a más de 20 artistas a Toledo por el Corpus</p></div><p class="article-text">
        La programaci&oacute;n musical del Corpus Christi de Toledo reunir&aacute; este a&ntilde;o algunas de las citas m&aacute;s destacadas del calendario festivo de la ciudad, con una agenda de conciertos que se desarrollar&aacute; principalmente en el recinto ferial de La Peraleda y que convertir&aacute; esta Semana Grande toledana en un punto de encuentro para p&uacute;blicos de todas las edades.
    </p><p class="article-text">
        Entre las principales propuestas figura Hijos de la Ruina, el proyecto formado por Natos, Waor y Recycled J, que actuar&aacute; el s&aacute;bado 6 de junio en La Peraleda. El concierto, promovido por SYS Producciones, se presenta como una de las grandes apuestas musicales del Corpus y como uno de los eventos con mayor capacidad de atracci&oacute;n dentro de la programaci&oacute;n, especialmente entre el p&uacute;blico joven y los seguidores de la escena urbana nacional.
    </p><p class="article-text">
        La presencia de Hijos de la Ruina refuerza la dimensi&oacute;n musical del Corpus de Toledo con una propuesta &ldquo;de primer nivel&rdquo;, protagonizada por tres nombres consolidados del rap y la m&uacute;sica urbana espa&ntilde;ola. Su llegada a la ciudad supone &ldquo;uno de los grandes reclamos&rdquo; de estas fiestas y sit&uacute;a a Toledo dentro del recorrido de una de las giras m&aacute;s esperadas del a&ntilde;o.
    </p><h2 class="article-text">Resto de la programaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Junto a este concierto, SYS Producciones tambi&eacute;n participa en la llegada de Dani Mart&iacute;n a Toledo, prevista para el viernes 5 de junio en el recinto ferial de La Peraleda. En este caso, el concierto est&aacute; coproducido junto a Riff y C&aacute;rcama Espect&aacute;culos, y permitir&aacute; disfrutar en la ciudad de uno de los artistas m&aacute;s reconocidos del panorama musical espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        La programaci&oacute;n musical del Corpus se completar&aacute; con otras propuestas como Festihit FM Corpus 2026, M&auml;go de Oz, Piknik 808, LOS40 Pop Toledo Corpus, la Orquesta Panorama y Radiol&eacute; Corpus Toledo, configurando una agenda amplia y diversa que combinar&aacute; grandes conciertos, festivales radiof&oacute;nicos, m&uacute;sica popular y propuestas dirigidas a diferentes p&uacute;blicos.
    </p><p class="article-text">
        Desde SYS Producciones, su CEO y promotor, Marco Givica, ha destacado la importancia de formar parte de una programaci&oacute;n &ldquo;tan especial para Toledo&rdquo; y de contribuir a que el Corpus cuente con una oferta musical &ldquo;ambiciosa, atractiva y a la altura de una ciudad que vive estas fiestas con enorme intensidad&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Culturas de Castilla-La Mancha]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/hijos-ruina-pondra-acento-urbano-programacion-musical-corpus-toledo_1_13229438.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 18 May 2026 11:02:55 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2b715d41-f51a-4cc0-9215-062f41a2e3a6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="116209" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/2b715d41-f51a-4cc0-9215-062f41a2e3a6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="116209" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Hijos de la Ruina pondrá acento urbano a la programación musical del Corpus de Toledo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/2b715d41-f51a-4cc0-9215-062f41a2e3a6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Música,Conciertos,Festivos,Rap,música urbana]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["El rap va arribar en portaavions": com Mallorca va reconstruir el hip hop als marges i el va dur fins al cim del rap estatal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/rap-arribar-portaavions-com-mallorca-reconstruir-hip-hop-als-marges-i-dur-fins-cim-rap-estatal_1_13192667.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3cbc9bfe-6ed9-4d9c-b096-564d82c3add4_16-9-discover-aspect-ratio_default_1142232.jpg" width="5636" height="3171" alt="&quot;El rap va arribar en portaavions&quot;: com Mallorca va reconstruir el hip hop als marges i el va dur fins al cim del rap estatal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sense indústria ni validació externa, l'illa va construir des de zero una de les variants més singulars i influents del hip hop a Espanya al voltant del col·lectiu La Puta Opepé i el seu principal impulsor, Xino Arcade. "Érem tot just vint persones, però d'aquí va sorgir tot", recorda l'artista</p><p class="subtitle">Rock & Press: crònica rockera d'una plantofada al poder
</p></div><p class="article-text">
        El hip hop procedent dels Estats Units va comen&ccedil;ar a filtrar-se a Mallorca a finals dels anys vuitanta. Sense ind&uacute;stria, sense escena i amb tot just una vintena d&rsquo;al&middot;lots, l&rsquo;illa va construir des de zero una de les variants m&eacute;s singulars i influents del hip hop a Espanya, al voltant del col&middot;lectiu La Puta Opep&eacute; i del seu principal impulsor, en Xino Arcade.
    </p><p class="article-text">
        En aquella &egrave;poca, damunt el marbre fred &mdash;ideal per ballar breakdance&mdash; del Passeig Mallorca, un grapat d&rsquo;adolescents giraven damunt l&rsquo;esquena mentre d&rsquo;altres marcaven el ritme. Repetien una vegada i una altra moviments vistos al cine. S&rsquo;alimentaven de m&uacute;sica i elements est&egrave;tics arribats de fora gr&agrave;cies a les visites de la Sisena Flota nord-americana a la badia de Palma. L&rsquo;illa rebia el hip hop de manera fragment&agrave;ria i el reorganitzava amb els mitjans que tenia a l&rsquo;abast, sense intermediaris ni validaci&oacute; externa. D&rsquo;aquell proc&eacute;s en naixeria una personalitat pr&ograve;pia que, m&eacute;s endavant, acabaria impactant l&rsquo;escena estatal.
    </p><p class="article-text">
         &ldquo;Una de les nostres fonts fonamentals varen ser les cintes que duien els americans. An&agrave;vem a Portop&iacute; a esperar els marines que desembarcaven dels portaavions i intercanvi&agrave;vem moltes coses amb ells&rdquo;, explica l&rsquo;artista Xino Arcade. &ldquo;El rap va arribar a Mallorca en portaavions&rdquo;, resumeix.
    </p><p class="article-text">
        El primer impacte havia arribat amb pel&middot;l&iacute;cules com <em>Beat Street o Breakin&rsquo;</em>, ambdues de 1984, que fixaren els gestos i els codis i activaren la passi&oacute; pel &ldquo;ball el&egrave;ctric&rdquo; en al&middot;lots que, amb tot just 13 o 14 anys, comen&ccedil;aven a fer piruetes a patis d&rsquo;escola i espais p&uacute;blics sense tenir encara una noci&oacute; clara del que estaven replicant.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Una de les nostres fonts fonamentals van ser les cintes que portaven els americans. Anàvem a Portopí a esperar els marines que desembarcaven dels portaavions i intercanviàvem moltes coses amb ells</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Xino Arcade</span>
                                        <span>—</span> Artista
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A partir d&rsquo;aqu&iacute;, altres influ&egrave;ncies s&rsquo;anaren sumant per capes. L&rsquo;MTV &mdash;amb programes com <em>Yo! MTV Raps</em>&mdash; introdu&iacute; noves refer&egrave;ncies. Un poc m&eacute;s tard, botigues com Aloha! o Disco Loco permeteren accedir a m&eacute;s material. A aquest flux s&rsquo;hi afeg&iacute; un altre canal igualment decisiu: el turisme i els entorns familiars internacionals. Fills de pares estrangers accedien a m&uacute;sica i refer&egrave;ncies que no estaven disponibles a l&rsquo;illa i incorporaven aquestes troballes al grup.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3b3e613-5a22-4794-bdf0-d390810b98b2_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3b3e613-5a22-4794-bdf0-d390810b98b2_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3b3e613-5a22-4794-bdf0-d390810b98b2_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3b3e613-5a22-4794-bdf0-d390810b98b2_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3b3e613-5a22-4794-bdf0-d390810b98b2_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3b3e613-5a22-4794-bdf0-d390810b98b2_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c3b3e613-5a22-4794-bdf0-d390810b98b2_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La Puta Opepé al complet (maqueta Esplendor en la Yerba) Parc de la Mar 1993"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La Puta Opepé al complet (maqueta Esplendor en la Yerba) Parc de la Mar 1993                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ab766c23-016f-4b04-9183-d835e7c18dfd_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ab766c23-016f-4b04-9183-d835e7c18dfd_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ab766c23-016f-4b04-9183-d835e7c18dfd_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ab766c23-016f-4b04-9183-d835e7c18dfd_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ab766c23-016f-4b04-9183-d835e7c18dfd_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ab766c23-016f-4b04-9183-d835e7c18dfd_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ab766c23-016f-4b04-9183-d835e7c18dfd_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Xino Arcade, ànima mater de La Puta Opepé. Acaba de treure nou projecte, Radiati"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Xino Arcade, ànima mater de La Puta Opepé. Acaba de treure nou projecte, Radiati                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El germen de l&rsquo;escena que comen&ccedil;ava a quallar a l&rsquo;illa es localitzava en espais molt concrets de la ciutat: a m&eacute;s del marbre del Passeig Mallorca, els voltants del col&middot;legi Madre Alberta, a Son Rapinya, els descampats del carrer Arag&oacute; i el Parc de la Mar. All&agrave; s&rsquo;hi va anar construint una primera forma de pertinen&ccedil;a. &laquo;&Eacute;rem un grup redu&iuml;t que comen&ccedil;ava a recombinar all&ograve; que reb&iacute;em: copi&agrave;vem, adapt&agrave;vem i correg&iacute;em. El primer no va ser rapejar, la llavor va ser ballar breakdance. &Eacute;rem amb prou feines una vintena de persones, per&ograve; d&rsquo;all&agrave; va sortir tot&raquo;, recorda n&rsquo;Arcade.
    </p><p class="article-text">
        A partir d&rsquo;aqu&iacute;, el graffiti s&rsquo;hi va incorporar i va comen&ccedil;ar a ocupar l&rsquo;espai urb&agrave;: firmes que es repetien, noms que es multiplicaven, dissenys que apareixien a murs, ponts i descampats com una forma d&rsquo;intervenci&oacute; directa dins la ciutat. El graffiti va introduir una l&ograve;gica que travessaria tot el que vindria despr&eacute;s: actuar sense perm&iacute;s, sense intermediaris i emprant l&rsquo;entorn com a suport.
    </p><p class="article-text">
        El rap a Mallorca va apar&egrave;ixer com una conseq&uuml;&egrave;ncia de pr&agrave;ctiques que ja estaven en marxa. &laquo;Tot va partir del breakdance i del graffiti. La progressi&oacute; natural ens va dur a crear m&uacute;sica&raquo;, explica n&rsquo;Arcade. Quan el rap va comen&ccedil;ar a ocupar un lloc central, ho va fer damunt una base ja constru&iuml;da: <em>crews</em> que pintaven, ballaven, intercanviaven informaci&oacute; i aprenien plegades. La m&uacute;sica es va integrar dins aquest sistema i en va ampliar l&rsquo;abast i l&rsquo;impacte dins la societat.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/98da8897-a03d-46bc-a425-376dbd19f556_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/98da8897-a03d-46bc-a425-376dbd19f556_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/98da8897-a03d-46bc-a425-376dbd19f556_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/98da8897-a03d-46bc-a425-376dbd19f556_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/98da8897-a03d-46bc-a425-376dbd19f556_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/98da8897-a03d-46bc-a425-376dbd19f556_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/98da8897-a03d-46bc-a425-376dbd19f556_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Trobada de hip hop a la discoteca BCM el 1988"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Trobada de hip hop a la discoteca BCM el 1988                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Érem un grup reduït que començava a recombinar allò que rebíem: copiàvem, adaptàvem i corregíem. El primer no va ser rapejar, la llavor va ser ballar breakdance. Érem amb prou feines una vintena de persones, però d’allà va sortir tot</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Xino Arcade</span>
                                        <span>—</span> Artista
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>El naixement de La Puta Opep&eacute;</strong></h2><p class="article-text">
        Dins aquest ecosistema va prendre forma La Puta Opep&eacute;, el nucli fundacional del rap a Mallorca, que arribaria a situar-se al capdamunt del moviment del hip hop a Espanya. Des del comen&ccedil;ament va funcionar com un col&middot;lectiu organitzat entorn de diverses pr&agrave;ctiques: graffiti, <em>DJing</em>, rap, producci&oacute;, disseny i edici&oacute; de fanzins. No existia cap jerarquia entre disciplines ni fronteres clares entre rols. Tot formava part d&rsquo;una mateixa estructura col&middot;lectiva en construcci&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La hist&ograve;ria d&rsquo;Opep&eacute; &eacute;s la uni&oacute; a trav&eacute;s del fanz&iacute;. Un grup multidisciplinari que ballava i pintava grafits va comen&ccedil;ar a fer m&uacute;sica&rdquo;, explica n&rsquo;Arcade.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Dins aquest ecosistema va prendre forma La Puta Opepé, el nucli fundacional del rap a Mallorca, que arribaria a situar-se al capdamunt del moviment del hip hop a Espanya</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3d80f0a-73b2-4c24-acee-5123bbacbeb2_16-9-aspect-ratio_50p_1142205.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3d80f0a-73b2-4c24-acee-5123bbacbeb2_16-9-aspect-ratio_50p_1142205.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3d80f0a-73b2-4c24-acee-5123bbacbeb2_16-9-aspect-ratio_75p_1142205.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3d80f0a-73b2-4c24-acee-5123bbacbeb2_16-9-aspect-ratio_75p_1142205.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3d80f0a-73b2-4c24-acee-5123bbacbeb2_16-9-aspect-ratio_default_1142205.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3d80f0a-73b2-4c24-acee-5123bbacbeb2_16-9-aspect-ratio_default_1142205.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d3d80f0a-73b2-4c24-acee-5123bbacbeb2_16-9-aspect-ratio_default_1142205.jpg"
                    alt="La Puta Opepé a Ràdio 3 Madrid, el 1998."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La Puta Opepé a Ràdio 3 Madrid, el 1998.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En la seva primera fase reunia una desena d&rsquo;integrants que assumien funcions diferents i operaven sota &agrave;lies segons el context. Durant anys varen crear al marge de qualsevol circuit industrial: gravaven cintes a ca seva, assajaven, intercanviaven material i desenvolupaven un llenguatge propi.
    </p><p class="article-text">
        Aquesta abs&egrave;ncia d&rsquo;ind&uacute;stria no es percebia com un l&iacute;mit, sin&oacute; com el marc de feina que obligava a definir un m&egrave;tode basat en el control del proc&eacute;s: gravar, editar, dissenyar i distribuir formaven part d&rsquo;un mateix circuit. La l&ograve;gica econ&ograve;mica responia a aquest esquema: els ingressos es concentraven dins una caixa comuna que finan&ccedil;ava el local, el material, els viatges o les gravacions.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e5ed37be-0f6e-41d0-8a69-37ed98410b53_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e5ed37be-0f6e-41d0-8a69-37ed98410b53_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e5ed37be-0f6e-41d0-8a69-37ed98410b53_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e5ed37be-0f6e-41d0-8a69-37ed98410b53_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e5ed37be-0f6e-41d0-8a69-37ed98410b53_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e5ed37be-0f6e-41d0-8a69-37ed98410b53_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e5ed37be-0f6e-41d0-8a69-37ed98410b53_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Gravació &#039;Vacances a la Mar&#039; (agost de 1995)"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Gravació &#039;Vacances a la Mar&#039; (agost de 1995)                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Aquesta absència d’indústria no es percebia com un límit, sinó com el marc de feina que obligava a definir un mètode basat en el control del procés: gravar, editar, dissenyar i distribuir formaven part d’un mateix circuit. Els ingressos es concentraven dins una caixa comuna que finançava el local, el material, els viatges o les gravacions</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El punt d&rsquo;inflexi&oacute; arriba l&rsquo;estiu de 1993, en una trobada de hip hop a Alacant. No &eacute;s nom&eacute;s un concert, sin&oacute; un moment de reconeixement mutu entre col&middot;lectius de diferents ciutats que fins llavors havien crescut de manera a&iuml;llada. &laquo;A partir d&rsquo;aqu&iacute; ens coneixem tots&raquo;, resumeix n&rsquo;Arcade. Des d&rsquo;aquest moment fundacional, La Puta Opep&eacute; deixa d&rsquo;operar &uacute;nicament dins un entorn local i passa a integrar-se dins una xarxa estatal d&rsquo;intercanvis, concerts i col&middot;laboracions. No canvien el seu model, per&ograve; el seu abast es multiplica.
    </p><p class="article-text">
        A principis dels noranta, el hip hop a Espanya no responia a cap jerarquia clara. No hi havia una ciutat que marqu&eacute;s el cam&iacute; ni una ind&uacute;stria que orden&agrave;s el proc&eacute;s. El que existia era una constel&middot;laci&oacute; d&rsquo;escenes locals que avan&ccedil;aven en paral&middot;lel i que acabaren connectant als anys noranta: Mallorca, Alacant, Madrid, Barcelona, Saragossa o Sevilla. Cada una amb els seus codis, per&ograve; unides per l&rsquo;intercanvi de cintes, viatges precaris, concerts compartits i contactes que passaven de m&agrave; en m&agrave;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3d7f080-a5b6-48b3-afb4-de1e33815acd_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3d7f080-a5b6-48b3-afb4-de1e33815acd_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3d7f080-a5b6-48b3-afb4-de1e33815acd_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3d7f080-a5b6-48b3-afb4-de1e33815acd_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3d7f080-a5b6-48b3-afb4-de1e33815acd_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3d7f080-a5b6-48b3-afb4-de1e33815acd_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c3d7f080-a5b6-48b3-afb4-de1e33815acd_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Radiocassets, cintes gravades a casa i carpetes fetes a mà: així circulava el hip hop a Mallorca abans d&#039;internet, de mà en mà i sense passar per la indústria."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Radiocassets, cintes gravades a casa i carpetes fetes a mà: així circulava el hip hop a Mallorca abans d&#039;internet, de mà en mà i sense passar per la indústria.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En aquest context va n&eacute;ixer l&rsquo;anomenada &lsquo;Comunidad Guisante&rsquo;, m&eacute;s com un espai compartit que no com un col&middot;lectiu tancat. Hi conflu&iuml;en projectes com La Puta Opep&eacute;, Siete Notas, Siete Colores i altres grups de la pen&iacute;nsula, que compartien est&egrave;tica, refer&egrave;ncies i, sobretot, una manera de fer basada en l&rsquo;autoproducci&oacute;, la distribuci&oacute; directa i l&rsquo;autogesti&oacute; de concerts.
    </p><p class="article-text">
        Figures com Sergio Aguilar &mdash;impulsor de segells independents com Yo Gano, t&uacute; pierdes&mdash; actuaven com a connectors. No articulaven l&rsquo;escena des d&rsquo;un centre, per&ograve; s&iacute; que en facilitaven l&rsquo;expansi&oacute;, generant ponts entre projectes que ja estaven en marxa.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ca3734ee-c7bd-4f62-a672-37a1fccc0ea0_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ca3734ee-c7bd-4f62-a672-37a1fccc0ea0_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ca3734ee-c7bd-4f62-a672-37a1fccc0ea0_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ca3734ee-c7bd-4f62-a672-37a1fccc0ea0_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ca3734ee-c7bd-4f62-a672-37a1fccc0ea0_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ca3734ee-c7bd-4f62-a672-37a1fccc0ea0_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ca3734ee-c7bd-4f62-a672-37a1fccc0ea0_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La comunitat Pèsol (7Notes 7Colors + La puta Opepé) a la sala Jamboree de Barcelona (1994)"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La comunitat Pèsol (7Notes 7Colors + La puta Opepé) a la sala Jamboree de Barcelona (1994)                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>&lsquo;Vacaciones en el mar&rsquo;</strong></h2><p class="article-text">
        All&ograve; que distingeix el rap mallorqu&iacute; no &eacute;s nom&eacute;s com o quan apareix, sin&oacute; com sona. Mentre altres escenes de l&rsquo;Estat evolucionaven cap a registres m&eacute;s durs o m&eacute;s expl&iacute;citament pol&iacute;tics, a Mallorca es va configurar una mescla sense una ortod&ograve;xia clara, on el rap, el reggae, el funk i molta ironia convivien amb naturalitat.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Aport&agrave;rem una frescor que no existia: hi pos&agrave;vem reggae i funk sense cap complex, i aix&ograve; ens va donar una personalitat pr&ograve;pia davant el que es feia a Madrid o Barcelona&rdquo;, assenyala en Xino Arcade.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Allò que distingeix el rap mallorquí no és només com o quan apareix, sinó com sona. Mentre altres escenes de l’Estat evolucionaven cap a registres més durs o més explícitament polítics, a Mallorca es va configurar una mescla sense una ortodòxia clara en la qual convivien rap, reggae, funk i molta ironia</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El rap que es va desenvolupar a l&rsquo;illa no es limitava a reproduir codis externs, sin&oacute; que des del principi els combinava amb refer&egrave;ncies distintes. La influ&egrave;ncia jamaicana va resultar decisiva. El <em>ragamuffin</em> &mdash;antecedent directe del <em>dancehall</em>&mdash; s&rsquo;integr&agrave; com una capa m&eacute;s del llenguatge, no com un experiment puntual.
    </p><p class="article-text">
        El resultat va ser una manera d&rsquo;entendre el hip hop menys r&iacute;gida en els seus codis i m&eacute;s oberta a integrar elements diversos. &laquo;Mentre a altres llocs hi havia duresa, nosaltres est&agrave;vem a l&rsquo;illa, gaudint del bon rotllo mediterrani i ho transmet&iacute;em en la nostra m&uacute;sica&raquo;, resumeix en Xino Arcade.
    </p><p class="article-text">
        El bot de La Puta Opep&eacute; es va produir a mitjan anys noranta, quan la seva audi&egrave;ncia es va ampliar amb la publicaci&oacute; de l&rsquo;&agrave;lbum &lsquo;<em>Vacaciones en el mar&rsquo;</em> (1996), dins el mateix esquema de feina que el grup havia desenvolupat des dels inicis. &ldquo;Despr&eacute;s de &lsquo;<em>Vacaciones en el mar&rsquo;</em> tot esclata&rdquo;, rememora en Xino Arcade. &ldquo;Va ser el moment en qu&egrave; una escena constru&iuml;da al marge va comen&ccedil;ar a tenir projecci&oacute; dins el hip hop espanyol&rdquo;, explica.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bd924358-6ca8-4e8a-8c2e-d30fad9cd4e7_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bd924358-6ca8-4e8a-8c2e-d30fad9cd4e7_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bd924358-6ca8-4e8a-8c2e-d30fad9cd4e7_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bd924358-6ca8-4e8a-8c2e-d30fad9cd4e7_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bd924358-6ca8-4e8a-8c2e-d30fad9cd4e7_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bd924358-6ca8-4e8a-8c2e-d30fad9cd4e7_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/bd924358-6ca8-4e8a-8c2e-d30fad9cd4e7_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Xino Arcade, envoltat de vinils i equips analògics."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Xino Arcade, envoltat de vinils i equips analògics.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        L&rsquo;impacte va ser immediat i el grup va comen&ccedil;ar a girar per la pen&iacute;nsula, omplint sales com Katedral o Caracol, a Madrid, i accedint a escenaris que fins llavors quedaven fora del seu abast habitual. Tamb&eacute; varen participar en festivals com el Festimad, dins un circuit que comen&ccedil;ava a incorporar, juntament amb el rock, el hip hop com a espai propi.
    </p><p class="article-text">
        El disc es va publicar dins estructures independents, a l&rsquo;entorn de segells com Yo Gano, T&uacute; Pierdes, que operaven al marge de la ind&uacute;stria dominant, per&ograve; amb xarxes de distribuci&oacute; pr&ograve;pies.
    </p><p class="article-text">
        En aquest context, La Puta Opep&eacute; &mdash;tal com relata en Xino Arcade&mdash; va comen&ccedil;ar a rebre propostes de discogr&agrave;fiques majors, com la de DRO. Per&ograve; les rebutjaren. &ldquo;La decisi&oacute; no es plantejava en termes d&rsquo;oportunitat comercial, sin&oacute; de coher&egrave;ncia. Mantenir el control del proc&eacute;s &mdash;des de la gravaci&oacute; fins a la distribuci&oacute;&mdash; pesava m&eacute;s que integrar-se dins una estructura aliena&rdquo;, afegeix. Aquest posicionament va fixar una l&iacute;nia que es va mantenir amb el temps: la independ&egrave;ncia no com una etiqueta, sin&oacute; com un m&egrave;tode de feina.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La Puta Opepé va començar a rebre propostes de discogràfiques majors, com la de DRO. Però les rebutjaren. “La decisió no es plantejava en termes d’oportunitat comercial, sinó de coherència. Mantenir el control del procés pesava més que integrar-se dins una estructura aliena”, recorda n’Arcade</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Al mateix temps, el disc va refor&ccedil;ar la singularitat del so mallorqu&iacute;. Temes com <em>Mallorca &eacute;s fonki</em> o <em>Don Sim&oacute;n</em> combinaven funk, reggae, humor i refer&egrave;ncies locals amb una naturalitat poc habitual dins el context del hip hop espanyol de l&rsquo;&egrave;poca.
    </p><p class="article-text">
        En lloc de diluir l&rsquo;origen per encaixar dins un mercat m&eacute;s ampli, el grup el va incorporar de manera expl&iacute;cita. La insularitat, l&rsquo;accent i les refer&egrave;ncies locals es varen convertir en una part central de la seva proposta. All&ograve; que arribava des de Mallorca no es percebia com una variant m&eacute;s, sin&oacute; com una proposta original, amb trets definits que la feien reconeixible.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5b2c53d4-46a5-41a8-b3fc-978ffc3fa928_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5b2c53d4-46a5-41a8-b3fc-978ffc3fa928_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5b2c53d4-46a5-41a8-b3fc-978ffc3fa928_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5b2c53d4-46a5-41a8-b3fc-978ffc3fa928_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5b2c53d4-46a5-41a8-b3fc-978ffc3fa928_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5b2c53d4-46a5-41a8-b3fc-978ffc3fa928_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5b2c53d4-46a5-41a8-b3fc-978ffc3fa928_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Mesa de barreges, cintes i discos de La Puta Opepé: l&#039;arquitectura amb què es va construir l&#039;hip hop mallorquí des de l&#039;autoproducció."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Mesa de barreges, cintes i discos de La Puta Opepé: l&#039;arquitectura amb què es va construir l&#039;hip hop mallorquí des de l&#039;autoproducció.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Illa, turisme i cultura h&iacute;brida</strong></h2><p class="article-text">
        Mallorca no &eacute;s un territori a&iuml;llat: &eacute;s, sobretot, un territori exposat. Un espai on conviuen capes culturals distintes que no sempre encaixen entre si, per&ograve; que es creuen de manera constant. Turisme massiu, pres&egrave;ncia militar nord-americana en determinats moments, fluxos continus de persones, objectes i refer&egrave;ncies que entren i surten sense filtre.
    </p><p class="article-text">
        D&rsquo;aquest encreuament en sorgeix una identitat que no encaixa dins categories tancades. Ni completament local ni plenament importada, sin&oacute; en influ&egrave;ncia permanent.
    </p><p class="article-text">
        Molts dels protagonistes varen cr&eacute;ixer dins aquest espai intermedi: fills de migrants, fam&iacute;lies mixtes o al&middot;lots amb acc&eacute;s a m&uacute;sica i refer&egrave;ncies a trav&eacute;s de circuits informals vinculats al turisme o a contactes internacionals. El hip hop hi va apar&egrave;ixer com un llenguatge que permetia articular la identitat juvenil en un context on all&ograve; propi i all&ograve; ali&egrave; se superposaven.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Molts dels protagonistes del rap mallorquí varen créixer dins un espai intermedi: fills de migrants, famílies mixtes o al·lots amb accés a música i referències a través de circuits informals vinculats al turisme o als contactes internacionals</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>Xino Arcade: continu&iuml;tat sense nost&agrave;lgia</strong></h2><p class="article-text">
        All&ograve; que es va articular a principis dels anys noranta no es va esgotar en aquell moment, sin&oacute; que va continuar evolucionant sota diferents formes. En aquest context, la figura de Xino Arcade adquireix un pes espec&iacute;fic. No &eacute;s nom&eacute;s un testimoni d&rsquo;aquella primera etapa ni qualc&uacute; que s&rsquo;adapta a noves regles. Mant&eacute; activa la mateixa l&ograve;gica de producci&oacute; i la mateixa relaci&oacute; amb la cultura. La seva traject&ograve;ria no respon a una idea de superviv&egrave;ncia, sin&oacute; a la continu&iuml;tat d&rsquo;un m&egrave;tode.
    </p><p class="article-text">
        D&egrave;cades despr&eacute;s, continua operant des de la mateixa l&ograve;gica que va donar origen a l&rsquo;escena. &ldquo;Segueix essent un artista i productor que tamb&eacute; rapeja i ajunta gent tal com ho feia l&rsquo;any 90&rdquo;, resumeix.
    </p><p class="article-text">
        El seu darrer projecte, <em>Radiati</em>, es construeix sota aquest mateix principi. &ldquo;El format cinta ens obliga a fer-ho tot nosaltres, de manera casolana i amb venda directa. M&eacute;s independent no es pot ser&rdquo;, explica. &ldquo;No em duc b&eacute; amb Spotify perqu&egrave; no paga als artistes. &Eacute;s el mateix engany que hi havia als noranta amb les multinacionals&rdquo;, afirma. &ldquo;Mai no s&rsquo;ha venut la m&uacute;sica: el que es ven &eacute;s el suport&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Fraile]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/rap-arribar-portaavions-com-mallorca-reconstruir-hip-hop-als-marges-i-dur-fins-cim-rap-estatal_1_13192667.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 04 May 2026 10:13:59 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3cbc9bfe-6ed9-4d9c-b096-564d82c3add4_16-9-discover-aspect-ratio_default_1142232.jpg" length="3018812" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3cbc9bfe-6ed9-4d9c-b096-564d82c3add4_16-9-discover-aspect-ratio_default_1142232.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3018812" width="5636" height="3171"/>
      <media:title><![CDATA["El rap va arribar en portaavions": com Mallorca va reconstruir el hip hop als marges i el va dur fins al cim del rap estatal]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3cbc9bfe-6ed9-4d9c-b096-564d82c3add4_16-9-discover-aspect-ratio_default_1142232.jpg" width="5636" height="3171"/>
      <media:keywords><![CDATA[Música,Artistas,Hip Hop,Rap,Arte,Industria musical,Islas Baleares,Mallorca,Palma]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["El rap llegó en portaaviones": cómo Mallorca reconstruyó el hip hop en los márgenes y lo llevó a la cima del rap estatal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/rap-llego-portaaviones-mallorca-reconstruyo-hip-hop-margenes-llevo-cima-rap-estatal_1_13190760.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3cbc9bfe-6ed9-4d9c-b096-564d82c3add4_16-9-discover-aspect-ratio_default_1142232.jpg" width="5636" height="3171" alt="&quot;El rap llegó en portaaviones&quot;: cómo Mallorca reconstruyó el hip hop en los márgenes y lo llevó a la cima del rap estatal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sin industria ni validación externa, la isla construyó desde cero una de las variantes más singulares e influyentes del hip hop en España en torno al colectivo La Puta Opepé y su principal impulsor, Xino Arcade. "Éramos apenas veinte personas, pero de ahí surgió todo", recuerda el artista</p><p class="subtitle">Rock & Press: crónica rockera de un tortazo al poder
</p></div><p class="article-text">
        En esa &eacute;poca, sobre el m&aacute;rmol fr&iacute;o &mdash;ideal para bailar <em>breakdance</em>&mdash; del Paseo Mallorca, un grupo de adolescentes gira sobre la espalda mientras otros marcan el ritmo. Reproducen una y otra vez movimientos vistos en el cine. Se nutren de m&uacute;sica y elementos est&eacute;ticos llegados de fuera gracias a las visitas de la Sexta Flota estadounidense a la bah&iacute;a de Palma. La isla recib&iacute;a el hip hop de forma fragmentaria y lo reorganizaba con los medios disponibles, sin intermediarios y sin validaci&oacute;n externa. De ese proceso nacer&iacute;a una personalidad propia que, m&aacute;s tarde, acabar&iacute;a impactando en la escena nacional.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Una de nuestras fuentes fundamentales fueron las cintas que tra&iacute;an los americanos. &Iacute;bamos a Portop&iacute; a esperar a los marines que desembarcaban de los portaaviones e intercambi&aacute;bamos muchas cosas con ellos&rdquo;, explica el artista Xino Arcade. &ldquo;El rap lleg&oacute; a Mallorca en portaaviones&rdquo;, resume. 
    </p><p class="article-text">
        El primer impacto hab&iacute;a llegado con pel&iacute;culas como <em>Beat Street</em> o <em>Breakin&rsquo;</em>, ambas de 1984, que fijaron los gestos y los c&oacute;digos y activaron la pasi&oacute;n por el &ldquo;baile el&eacute;ctrico&rdquo; en chavales que, con apenas 13 o 14 a&ntilde;os, empezaban a hacer piruetas en patios de colegio y espacios p&uacute;blicos sin tener todav&iacute;a una noci&oacute;n clara de lo que estaban replicando.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Una de nuestras fuentes fundamentales fueron las cintas que traían los americanos. Íbamos a Portopí a esperar a los marines que desembarcaban de los portaviones e intercambiábamos muchas cosas con ellos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Xino Arcade</span>
                                        <span>—</span> Artista
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A partir de ah&iacute;, otras influencias se fueron sumando por capas. La MTV &mdash;con programas como <em>Yo! MTV Raps</em>&mdash; introdujo nuevas referencias. Algo m&aacute;s tarde, tiendas como Aloha! o Disco Loco permitieron acceder a m&aacute;s material. A ese flujo se a&ntilde;adi&oacute; otro canal igual de decisivo: el turismo y los entornos familiares internacionales. Hijos de padres extranjeros acced&iacute;an a m&uacute;sica y referencias que no estaban disponibles en la isla e incorporaban esos hallazgos al grupo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3b3e613-5a22-4794-bdf0-d390810b98b2_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3b3e613-5a22-4794-bdf0-d390810b98b2_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3b3e613-5a22-4794-bdf0-d390810b98b2_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3b3e613-5a22-4794-bdf0-d390810b98b2_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3b3e613-5a22-4794-bdf0-d390810b98b2_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3b3e613-5a22-4794-bdf0-d390810b98b2_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c3b3e613-5a22-4794-bdf0-d390810b98b2_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La Puta Opepé al completo (maqueta Esplendor en la Yerba) Parque del Mar 1993"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La Puta Opepé al completo (maqueta Esplendor en la Yerba) Parque del Mar 1993                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ab766c23-016f-4b04-9183-d835e7c18dfd_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ab766c23-016f-4b04-9183-d835e7c18dfd_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ab766c23-016f-4b04-9183-d835e7c18dfd_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ab766c23-016f-4b04-9183-d835e7c18dfd_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ab766c23-016f-4b04-9183-d835e7c18dfd_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ab766c23-016f-4b04-9183-d835e7c18dfd_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ab766c23-016f-4b04-9183-d835e7c18dfd_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Xino Arcade, alma mater de La Puta Opepé. Acaba de sacar nuevo proyecto, Radiati"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Xino Arcade, alma mater de La Puta Opepé. Acaba de sacar nuevo proyecto, Radiati                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El germen de la escena que comenzaba a fraguarse en la isla se localizaba en espacios muy concretos de la ciudad: adem&aacute;s del m&aacute;rmol del paseo Mallorca, las inmediaciones del colegio Madre Alberta, en Son Rapinya, los descampados de la calle Arag&oacute;n y el parque del Mar. Ah&iacute; se fue construyendo una primera forma de pertenencia. &ldquo;&Eacute;ramos un grupo reducido que empezaba a recombinar lo que recib&iacute;amos: copi&aacute;bamos, adapt&aacute;bamos y correg&iacute;amos. Lo primero no fue rapear, la semilla fue bailar <em>breakdance</em>. &Eacute;ramos apenas veinte personas, pero de ah&iacute; surgi&oacute; todo&rdquo;, recuerda Arcade.
    </p><p class="article-text">
        A partir de ah&iacute;, el graffiti se incorpor&oacute; y empez&oacute; a ocupar el espacio urbano: firmas que se repet&iacute;an, nombres que se multiplicaban, dise&ntilde;os que aparec&iacute;an en muros, puentes y descampados como una forma de intervenci&oacute;n directa en la ciudad. El graffiti introdujo una l&oacute;gica que atraves&oacute; todo lo que vendr&aacute; despu&eacute;s: actuar sin permiso, sin intermediarios y utilizando el entorno como soporte.
    </p><p class="article-text">
        El rap en Mallorca apareci&oacute; como una consecuencia de pr&aacute;cticas que ya estaban en marcha. &ldquo;Todo parti&oacute; del <em>breakdance</em> y del graffiti. La progresi&oacute;n natural nos llev&oacute; a crear m&uacute;sica&rdquo;, explica Arcade. Cuando el rap empez&oacute; a ocupar un lugar central, lo hizo sobre una base ya construida: <em>crews </em>que pintaban, bailaban intercambian informaci&oacute;n y aprend&iacute;an juntas. La m&uacute;sica se integr&oacute; en ese sistema y ampli&oacute; su alcance e impacto en la sociedad.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/98da8897-a03d-46bc-a425-376dbd19f556_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/98da8897-a03d-46bc-a425-376dbd19f556_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/98da8897-a03d-46bc-a425-376dbd19f556_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/98da8897-a03d-46bc-a425-376dbd19f556_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/98da8897-a03d-46bc-a425-376dbd19f556_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/98da8897-a03d-46bc-a425-376dbd19f556_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/98da8897-a03d-46bc-a425-376dbd19f556_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Encuentro de hip hop en la discoteca BCM en 1988"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Encuentro de hip hop en la discoteca BCM en 1988                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Éramos un grupo reducido que empezaba a recombinar lo que recibíamos: copiábamos, adaptábamos y corregíamos. Lo primero no fue rapear, la semilla fue bailar breakdance. Éramos apenas veinte personas, pero de ahí surgió todo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Xino Arcade</span>
                                        <span>—</span> Artista
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>El nacimiento de La Puta Opep&eacute;</strong></h2><p class="article-text">
        En ese ecosistema tom&oacute; forma La Puta Opep&eacute;, el n&uacute;cleo fundacional del rap en Mallorca, que llegar&iacute;a a situarse en la cima del movimiento del hip hop en Espa&ntilde;a. Desde el inicio funcion&oacute; como un colectivo organizado en torno a varias pr&aacute;cticas: graffiti,<em> DJing</em>, rap, producci&oacute;n, dise&ntilde;o y edici&oacute;n de fanzines. No exist&iacute;a una jerarqu&iacute;a entre disciplinas ni fronteras claras entre roles. Todo formaba parte de una misma estructura colectiva en construcci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La historia de Opep&eacute; es la uni&oacute;n a trav&eacute;s del fanzine. Un grupo multidisciplinar que bailaba y pintaba grafitis empez&oacute; a hacer m&uacute;sica&rdquo;, explica Arcade.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En ese ecosistema tomó forma La Puta Opepé, el núcleo fundacional del rap en Mallorca, que llegaría a situarse en la cima del movimiento del hip hop en España</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3d80f0a-73b2-4c24-acee-5123bbacbeb2_16-9-aspect-ratio_50p_1142205.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3d80f0a-73b2-4c24-acee-5123bbacbeb2_16-9-aspect-ratio_50p_1142205.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3d80f0a-73b2-4c24-acee-5123bbacbeb2_16-9-aspect-ratio_75p_1142205.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3d80f0a-73b2-4c24-acee-5123bbacbeb2_16-9-aspect-ratio_75p_1142205.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3d80f0a-73b2-4c24-acee-5123bbacbeb2_16-9-aspect-ratio_default_1142205.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3d80f0a-73b2-4c24-acee-5123bbacbeb2_16-9-aspect-ratio_default_1142205.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d3d80f0a-73b2-4c24-acee-5123bbacbeb2_16-9-aspect-ratio_default_1142205.jpg"
                    alt="La Puta Opepé en Radio 3 Madrid, en 1998."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La Puta Opepé en Radio 3 Madrid, en 1998.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En su primera fase reun&iacute;a a una decena de integrantes que asum&iacute;an funciones distintas y operan bajo alias seg&uacute;n el contexto. Durante a&ntilde;os, crean al margen de cualquier circuito industrial: graban cintas en casa, ensayan, intercambian material y desarrollan un lenguaje propio.
    </p><p class="article-text">
        Esa ausencia de industria no se percib&iacute;a como un l&iacute;mite, sino como el marco de trabajo que obligaba a definir un m&eacute;todo basado en el control del proceso: grabar, editar, dise&ntilde;ar y distribuir forman parte de un mismo circuito. La l&oacute;gica econ&oacute;mica respond&iacute;a a ese esquema: los ingresos se concentran en una caja com&uacute;n que financia el local, el material, los viajes o las grabaciones.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e5ed37be-0f6e-41d0-8a69-37ed98410b53_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e5ed37be-0f6e-41d0-8a69-37ed98410b53_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e5ed37be-0f6e-41d0-8a69-37ed98410b53_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e5ed37be-0f6e-41d0-8a69-37ed98410b53_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e5ed37be-0f6e-41d0-8a69-37ed98410b53_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e5ed37be-0f6e-41d0-8a69-37ed98410b53_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e5ed37be-0f6e-41d0-8a69-37ed98410b53_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Grabación &#039;Vacaciones en el Mar&#039; (agosto de 1995)"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Grabación &#039;Vacaciones en el Mar&#039; (agosto de 1995)                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Esa ausencia de industria no se percibía como un límite, sino como el marco de trabajo que obligaba a definir un método basado en el control del proceso: grabar, editar, diseñar y distribuir forman parte de un mismo circuito. Los ingresos se concentraban en una caja común que financiaba el local, el material, los viajes o las grabaciones</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El punto de inflexi&oacute;n llega en el verano de 1993, en un encuentro de hip hop en Alicante. No es solo un concierto, sino un momento de reconocimiento mutuo entre colectivos de distintas ciudades que hasta entonces hab&iacute;an crecido de forma aislada. &ldquo;A partir de ah&iacute; nos conocemos todos&rdquo;, resume Arcade. Desde ese momento fundacional, La Puta Opep&eacute; deja de operar &uacute;nicamente en un entorno local y pasa a integrarse en una red nacional de intercambios, conciertos y colaboraciones. No cambian su modelo, pero su alcance se multiplica.
    </p><p class="article-text">
        A principios de los noventa, el hip hop en Espa&ntilde;a no responde a una jerarqu&iacute;a clara. No hay una ciudad que marque el camino ni una industria que ordene el proceso. Lo que existe es una constelaci&oacute;n de escenas locales que avanzan en paralelo y acaban conectando en los 90: Mallorca, Alicante, Madrid, Barcelona, Zaragoza o Sevilla. Cada una con sus c&oacute;digos, pero unidas por el intercambio de cintas, viajes precarios, conciertos compartidos y contactos que circulan de mano en mano.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3d7f080-a5b6-48b3-afb4-de1e33815acd_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3d7f080-a5b6-48b3-afb4-de1e33815acd_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3d7f080-a5b6-48b3-afb4-de1e33815acd_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3d7f080-a5b6-48b3-afb4-de1e33815acd_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3d7f080-a5b6-48b3-afb4-de1e33815acd_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3d7f080-a5b6-48b3-afb4-de1e33815acd_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c3d7f080-a5b6-48b3-afb4-de1e33815acd_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Radiocasete, cintas grabadas en casa y carátulas hechas a mano: así circulaba el hip hop en Mallorca antes de internet, de mano en mano y sin pasar por la industria."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Radiocasete, cintas grabadas en casa y carátulas hechas a mano: así circulaba el hip hop en Mallorca antes de internet, de mano en mano y sin pasar por la industria.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En ese contexto naci&oacute; la llamada Comunidad Guisante, m&aacute;s como un espacio compartido que como un colectivo cerrado. En ella confluyen proyectos como La Puta Opep&eacute;, Siete Notas, Siete Colores y otros grupos de la pen&iacute;nsula, que compart&iacute;an est&eacute;tica, referencias y, sobre todo, una manera de trabajar basada en la autoproducci&oacute;n, la distribuci&oacute;n directa y la autogesti&oacute;n de conciertos.
    </p><p class="article-text">
        Figuras como Sergio Aguilar &mdash;impulsor de sellos independientes como Yo Gano, t&uacute; pierdes&mdash; act&uacute;an como conectores. No articulan la escena desde un centro, pero s&iacute; facilitan su expansi&oacute;n, generando puentes entre proyectos ya en marcha.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ca3734ee-c7bd-4f62-a672-37a1fccc0ea0_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ca3734ee-c7bd-4f62-a672-37a1fccc0ea0_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ca3734ee-c7bd-4f62-a672-37a1fccc0ea0_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ca3734ee-c7bd-4f62-a672-37a1fccc0ea0_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ca3734ee-c7bd-4f62-a672-37a1fccc0ea0_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ca3734ee-c7bd-4f62-a672-37a1fccc0ea0_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ca3734ee-c7bd-4f62-a672-37a1fccc0ea0_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La comunidad Guisante (7Notas 7Colores + La puta Opepé) en la sala Jamboree de Barcelona (1994)"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La comunidad Guisante (7Notas 7Colores + La puta Opepé) en la sala Jamboree de Barcelona (1994)                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><em><strong>Vacaciones en el mar</strong></em></h2><p class="article-text">
        Lo que distingue al rap mallorqu&iacute;n no es solo c&oacute;mo o cu&aacute;ndo aparece, sino c&oacute;mo suena. Mientras otras escenas del Estado evolucionaron hacia registros m&aacute;s duros o m&aacute;s expl&iacute;citamente pol&iacute;ticos, en Mallorca se configur&oacute; una mezcla sin ortodoxia clara en la que rap, <em>reggae</em>, <em>funk</em>&nbsp;y mucha iron&iacute;a conviv&iacute;an. &ldquo;Aportamos una frescura que no exist&iacute;a: met&iacute;amos <em>reggae y funk </em>sin ning&uacute;n complejo, eso nos dio personalidad propia frente a lo que se hac&iacute;a en Madrid o Barcelona&rdquo;, se&ntilde;ala Xino Arcade.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo que distingue al rap mallorquín no es solo cómo o cuándo aparece, sino cómo suena. Mientras otras escenas del Estado evolucionaron hacia registros más duros o más explícitamente políticos, en Mallorca se configuró una mezcla sin ortodoxia clara en la que convivían rap, reggae, funk y mucha ironía</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El rap que se desarroll&oacute; en la isla no se limitaba a reproducir c&oacute;digos externos, sino que los combina desde el inicio con referencias distintas. La influencia jamaicana resulta decisiva. El <em>ragamuffin </em>&mdash;antecedente directo del <em>dancehall</em>&mdash; se integra como una capa m&aacute;s del lenguaje, no como un experimento puntual.
    </p><p class="article-text">
        El resultado es una forma de entender el hip hop menos r&iacute;gida en sus c&oacute;digos y m&aacute;s abierta a integrar elementos diversos. &ldquo;Mientras en otros sitios hab&iacute;a dureza, nosotros est&aacute;bamos en la isla, disfrutando del buen rollo mediterr&aacute;neo y lo transmit&iacute;amos en nuestra m&uacute;sica&rdquo;, resume Xino Arcade.
    </p><p class="article-text">
        El salto de La Puta Opep&eacute; se produjo a mediados de los noventa, cuando su audiencia se ampli&oacute; con la publicaci&oacute;n del &aacute;lbum <em>Vacaciones en el mar </em>(1996), dentro del mismo esquema de trabajo que el grupo ven&iacute;a desarrollando desde sus inicios. &ldquo;Despu&eacute;s de <em>Vacaciones en el mar</em> todo estalla&rdquo;, rememora Xino Arcade. &ldquo;Fue el momento en que una escena construida al margen empez&oacute; a tener proyecci&oacute;n dentro del hip hop espa&ntilde;ol&rdquo;, explica.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bd924358-6ca8-4e8a-8c2e-d30fad9cd4e7_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bd924358-6ca8-4e8a-8c2e-d30fad9cd4e7_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bd924358-6ca8-4e8a-8c2e-d30fad9cd4e7_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bd924358-6ca8-4e8a-8c2e-d30fad9cd4e7_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bd924358-6ca8-4e8a-8c2e-d30fad9cd4e7_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bd924358-6ca8-4e8a-8c2e-d30fad9cd4e7_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/bd924358-6ca8-4e8a-8c2e-d30fad9cd4e7_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Xino Arcade, rodeado de vinilos y equipos analógicos."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Xino Arcade, rodeado de vinilos y equipos analógicos.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El impacto fue inmediato y el grupo comenz&oacute; a girar por la pen&iacute;nsula, llenando salas como Katedral o Caracol en Madrid y accediendo a escenarios que hasta entonces quedaban fuera de su alcance habitual. Tambi&eacute;n participaron en festivales como el Festimad, dentro de un circuito que empieza a incorporar, junto al rock, el hip hop como espacio propio.
    </p><p class="article-text">
        El disco se public&oacute; dentro de estructuras independientes, en el entorno de sellos como Yo Gano, T&uacute; Pierdes, que operaban al margen de la industria dominante, pero con redes de distribuci&oacute;n propias.
    </p><p class="article-text">
        En ese contexto, La Puta Opep&eacute; &mdash;tal y como relata Xino Arcade&mdash; empez&oacute; a recibir propuestas de discogr&aacute;ficas mayores, como la de DRO. Pero las rechazaron. &ldquo;La decisi&oacute;n no se planteaba en t&eacute;rminos de oportunidad comercial, sino de coherencia. Mantener el control del proceso &mdash;desde la grabaci&oacute;n hasta la distribuci&oacute;n&mdash; pesaba m&aacute;s que integrarse en una estructura ajena&rdquo;, a&ntilde;ade. Ese posicionamiento fij&oacute; una l&iacute;nea que se mantuvo en el tiempo: la independencia no como etiqueta, sino como m&eacute;todo de trabajo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La Puta Opepé empezó a recibir propuestas de discográficas mayores, como la de DRO. Pero las rechazaron. &quot;La decisión no se planteaba en términos de oportunidad comercial, sino de coherencia. Mantener el control del proceso pesaba más que integrarse en una estructura ajena&quot;, recuerda Arcade</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, el disco reforz&oacute; la singularidad del sonido mallorqu&iacute;n. Temas como <em>Mallorca es fonki</em> o <em>Don Sim&oacute;n</em> combinaban funk, reggae, humor y referencias locales con una naturalidad poco habitual en el contexto del hip hop espa&ntilde;ol de la &eacute;poca.
    </p><p class="article-text">
        En lugar de diluir el origen para encajar en un mercado m&aacute;s amplio, el grupo lo incorpor&oacute; de forma expl&iacute;cita. La insularidad, el acento y las referencias locales se convirtieron en parte central de su propuesta. Lo que llegaba desde Mallorca no se percib&iacute;a como una variante m&aacute;s, sino como una propuesta original, con rasgos definidos que la hac&iacute;an reconocible.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5b2c53d4-46a5-41a8-b3fc-978ffc3fa928_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5b2c53d4-46a5-41a8-b3fc-978ffc3fa928_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5b2c53d4-46a5-41a8-b3fc-978ffc3fa928_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5b2c53d4-46a5-41a8-b3fc-978ffc3fa928_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5b2c53d4-46a5-41a8-b3fc-978ffc3fa928_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5b2c53d4-46a5-41a8-b3fc-978ffc3fa928_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5b2c53d4-46a5-41a8-b3fc-978ffc3fa928_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Mesa de mezclas, cintas y discos de La Puta Opepé: la arquitectura con la que se construyó el hip hop mallorquín desde la autoproducción."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Mesa de mezclas, cintas y discos de La Puta Opepé: la arquitectura con la que se construyó el hip hop mallorquín desde la autoproducción.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Isla, turismo y cultura h&iacute;brida</strong></h2><p class="article-text">
        Mallorca no es un territorio aislado: es, sobre todo, un territorio expuesto. Un espacio donde conviven capas culturales distintas que no siempre encajan entre s&iacute;, pero que se cruzan de forma constante. Turismo masivo, presencia militar americana en determinados momentos, flujos continuos de personas, objetos y referencias que entran y salen sin filtro.
    </p><p class="article-text">
        De ese cruce surge una identidad que no encaja en categor&iacute;as cerradas. Ni completamente local ni plenamente importada, sino en permanente influencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Muchos de los protagonistas crecieron en ese espacio intermedio: hijos de migrantes, familias mixtas o chavales con acceso a m&uacute;sica y referencias a trav&eacute;s de circuitos informales vinculados al turismo o a contactos internacionales. El hip hop apareci&oacute; ah&iacute; como un lenguaje que permit&iacute;a articular la identidad juvenil en un contexto donde lo propio y lo ajeno se superpon&iacute;an.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Muchos de los protagonistas del rap mallorquín crecieron en un espacio intermedio: hijos de migrantes, familias mixtas o chavales con acceso a música y referencias a través de circuitos informales vinculados al turismo o a los contactos internacionales</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>Xino Arcade: continuidad sin nostalgia</strong></h2><p class="article-text">
        Lo que se articul&oacute; a principios de los a&ntilde;os noventa no se agot&oacute; en ese momento, sino que continu&oacute; evolucionando bajo distintas formas. En ese contexto, la figura de Xino Arcade adquiere un peso espec&iacute;fico. No es solo un testigo de aquella primera etapa ni alguien que se adapta a nuevas reglas. Mantiene activa la misma l&oacute;gica de producci&oacute;n y la misma relaci&oacute;n con la cultura. Su trayectoria no responde a una idea de supervivencia, sino a la continuidad de un m&eacute;todo.
    </p><p class="article-text">
        D&eacute;cadas despu&eacute;s sigue operando desde la misma l&oacute;gica que dio origen a la escena. &ldquo;Sigo siendo un artista y productor que tambi&eacute;n rapea y junta personas tal como lo hac&iacute;a en el a&ntilde;o 90&rdquo;, resume.
    </p><p class="article-text">
        Su &uacute;ltimo proyecto, Radiati, se construye bajo ese mismo principio. &ldquo;El formato cinta nos obliga a hacerlo todo nosotros, de manera casera y con venta directa. M&aacute;s independiente no se puede ser&rdquo;, explica. &ldquo;No me llevo bien con Spotify porque no paga a los artistas. Es el mismo enga&ntilde;o que hab&iacute;a en los noventa con las multinacionales&rdquo;, afirma. &ldquo;Nunca se ha vendido la m&uacute;sica: lo que se vende es el soporte&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Fraile]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/rap-llego-portaaviones-mallorca-reconstruyo-hip-hop-margenes-llevo-cima-rap-estatal_1_13190760.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 04 May 2026 04:01:50 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3cbc9bfe-6ed9-4d9c-b096-564d82c3add4_16-9-discover-aspect-ratio_default_1142232.jpg" length="3018812" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3cbc9bfe-6ed9-4d9c-b096-564d82c3add4_16-9-discover-aspect-ratio_default_1142232.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3018812" width="5636" height="3171"/>
      <media:title><![CDATA["El rap llegó en portaaviones": cómo Mallorca reconstruyó el hip hop en los márgenes y lo llevó a la cima del rap estatal]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3cbc9bfe-6ed9-4d9c-b096-564d82c3add4_16-9-discover-aspect-ratio_default_1142232.jpg" width="5636" height="3171"/>
      <media:keywords><![CDATA[Música,Artistas,Hip Hop,Rap,Arte,Industria musical,Islas Baleares,Mallorca,Palma]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Acusan al rapero D4vd del asesinato de una menor hispana hallada en el maletero de su coche]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/acusan-rapero-d4vd-asesinato-menor-hispana-hallada-maletero-coche_1_13158474.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/26d24a6d-99d7-467b-b6f3-31594b8220e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Acusan al rapero D4vd del asesinato de una menor hispana hallada en el maletero de su coche"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La víctima tenía 13 años cuando fue reportada como desaparecida en 2024 y su cuerpo fue hallado en septiembre de 2025</p><p class="subtitle">Arrestan al rapero D4vd como sospechoso de matar a una joven cuyo cuerpo apareció en su Tesla
</p></div><p class="article-text">
        El cantante D4vd ser&aacute; acusado este lunes de asesinato y otros cargos en relaci&oacute;n con la muerte de una adolescente de origen hispano, cuyo cuerpo en avanzado estado de descomposici&oacute;n fue hallado el a&ntilde;o pasado en el maletero de un veh&iacute;culo Tesla registrado a nombre del artista.
    </p><p class="article-text">
        D4vd, de 21 a&ntilde;os, enfrenta cargos con agravantes por el homicidio de Celeste Rivas Hern&aacute;ndez, quien ten&iacute;a 13 a&ntilde;os cuando fue reportada como desaparecida en 2024 en Lake Elsinore (California), y cuyo cuerpo fue hallado el 8 de septiembre, un d&iacute;a despu&eacute;s del que habr&iacute;a sido su decimoquinto cumplea&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        El fiscal de distrito del condado de Los &Aacute;ngeles, Nathan Hochman, detall&oacute; en una conferencia que los cargos contra el artista incluyen &ldquo;las imputaciones m&aacute;s graves que se pueda presentar&rdquo; en este tipo de casos, es decir, asesinato en primer grado con circunstancias especiales.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Dichas circunstancias especiales son: actuar con alevos&iacute;a (acecho), cometer el crimen con fines de lucro o asesinar a un testigo en el marco de una investigaci&oacute;n&rdquo;, detall&oacute; el fiscal.
    </p><p class="article-text">
        El artista, cuyo nombre real es David Burke, permanece detenido sin derecho a fianza y su caso ser&aacute; presentado ante un juez este lunes.
    </p><p class="article-text">
        D4vd fue detenido por la polic&iacute;a de Los &Aacute;ngeles el pasado jueves en su domicilio ubicado en West Hollywood.
    </p><p class="article-text">
        El caso ha generado gran atenci&oacute;n p&uacute;blica desde que en septiembre se encontraran restos humanos en un Tesla vinculado al m&uacute;sico, que hab&iacute;a permanecido estacionado durante semanas en la v&iacute;a p&uacute;blica antes de ser remolcado a un dep&oacute;sito municipal en Los &Aacute;ngeles, sin haber sido reportado como robado.
    </p><p class="article-text">
        El cantante ha colaborado con m&uacute;sicos como Kali Uchis, Laufey y 21 Savage y varias canciones del artista han ingresado en las listas de &eacute;xitos de Billboard.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/acusan-rapero-d4vd-asesinato-menor-hispana-hallada-maletero-coche_1_13158474.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Apr 2026 17:57:38 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/26d24a6d-99d7-467b-b6f3-31594b8220e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="12346949" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/26d24a6d-99d7-467b-b6f3-31594b8220e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="12346949" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Acusan al rapero D4vd del asesinato de una menor hispana hallada en el maletero de su coche]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/26d24a6d-99d7-467b-b6f3-31594b8220e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Música,Rap,Detenciones,Estados Unidos,Policía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Arrestan al rapero D4vd como sospechoso de matar a una joven cuyo cuerpo apareció en su Tesla]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/arrestan-rapero-dvvd-sospechoso-matar-joven-cuyo-cuerpo-aparecio-tesla_1_13150079.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5037c42d-0a35-4a7d-8745-196c5119ebd5_16-9-discover-aspect-ratio_default_1141016.jpg" width="682" height="383" alt="Arrestan al rapero D4vd como sospechoso de matar a una joven cuyo cuerpo apareció en su Tesla"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La desaparición de la fallecida fue reportada en 2024, pero su cuerpo no fue localizado en el vehículo registrado a nombre del músico hasta septiembre de 2025</p><p class="subtitle">Martin Urrutia: “Estoy harto de las redes sociales, si no existieran ni TikTok ni Instagram habría un cambio en la sociedad”
</p></div><p class="article-text">
        La Polic&iacute;a de Los &Aacute;ngeles arrest&oacute; este jueves al rapero D4vd como sospechoso de la muerte de una joven de origen hispano, cuyo cad&aacute;ver apareci&oacute; hace unos meses en el maletero de un veh&iacute;culo Tesla registrado a su nombre. El cuerpo estaba en estado avanzado de descomposici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El artista, cuyo nombre real es David Burke, permanece detenido sin derecho a fianza. Su caso, seg&uacute;n un comunicado policial, ser&aacute; presentado ante la fiscal&iacute;a el pr&oacute;ximo lunes. Por el momento no han precisado cu&aacute;les han sido las pruebas que motivaron la detenci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los restos humanos fueron encontrados en el coche vinculado al rapero el pasado mes de septiembre. Este hab&iacute;a permanecido en la v&iacute;a p&uacute;blica durante semanas antes de ser remolcado a un dep&oacute;sito municipal en Los &Aacute;ngeles. Nadie lo hab&iacute;a reportado como robado.
    </p><p class="article-text">
        Las autoridades identificaron a la v&iacute;ctima como Celeste Rivas Hern&aacute;ndez, que ten&iacute;a 13 a&ntilde;os cuando fue reportada como desaparecida en 2024 en Lake Elsinore (California). Su cuerpo fue hallado el 8 de septiembre de 2025, un d&iacute;a despu&eacute;s del que habr&iacute;a sido su decimoquinto cumplea&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        El rapero D4vd, por su parte, ha colaborado con m&uacute;sicos como Kali Uchis, Laufey y 21 Savage; y varias de sus canciones han ingresado en las listas de &eacute;xitos de Billboard.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/arrestan-rapero-dvvd-sospechoso-matar-joven-cuyo-cuerpo-aparecio-tesla_1_13150079.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Apr 2026 08:48:55 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/5037c42d-0a35-4a7d-8745-196c5119ebd5_16-9-discover-aspect-ratio_default_1141016.jpg" length="201624" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/5037c42d-0a35-4a7d-8745-196c5119ebd5_16-9-discover-aspect-ratio_default_1141016.jpg" type="image/jpeg" fileSize="201624" width="682" height="383"/>
      <media:title><![CDATA[Arrestan al rapero D4vd como sospechoso de matar a una joven cuyo cuerpo apareció en su Tesla]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/5037c42d-0a35-4a7d-8745-196c5119ebd5_16-9-discover-aspect-ratio_default_1141016.jpg" width="682" height="383"/>
      <media:keywords><![CDATA[Rap,Detenciones,Estados Unidos,Policía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Chojin: “El mundo es peor fuera de España, pero nos quejamos porque somos como burgueses y niños pijos”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/chojin-mundo-peor-fuera-espana-quejamos-burgueses-ninos-pijos_128_13102089.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4957e1f7-0eb8-42b9-bfe4-8b4bad5c1037_16-9-discover-aspect-ratio_default_1139625.jpg" width="4098" height="2305" alt="El Chojin: “El mundo es peor fuera de España, pero nos quejamos porque somos como burgueses y niños pijos”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El artista y rapero publica 'Balance', un disco compuesto por 27 canciones en el que celebra 25 años de trayectoria y vuelve a poner el foco en la necesidad de utilizar el arte como arma reivindicativa</p><p class="subtitle">¿Por qué la música es cada vez más uniforme y posiblemente lo será mucho más en el futuro?</p></div><p class="article-text">
        En un momento <a href="https://www.eldiario.es/cultura/polarizacion-palabra-ano-2023-fundeu_1_10796620.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">marcado por la polarizaci&oacute;n</a>, la capacidad de un artista para mantenerse fiel a un <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/artistas-musicales-denuncian-condiciones-cansados-infinito-peligro-extincion_1_11438708.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">discurso reivindicativo</a> es un acto de resistencia. Y lo es porque, en la actualidad, reivindicar no solo consiste en gritar contra la injusticia, sino tambi&eacute;n en obligar al oyente a detenerse y reflexionar en medio de los bulos y del <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/depresion-sonora-internet-religion-merced_128_12797483.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ruido que inundan las redes sociales</a>. Domingo Antonio Edjang Moreno, conocido como El Chojin, lleva 25 a&ntilde;os haciendo de la palabra la fortaleza de su m&uacute;sica.
    </p><p class="article-text">
        Convertido hoy en un referente tras un cuarto de siglo triunfando en la escena de rap, el cantante ha construido su legado bas&aacute;ndose en la importancia del mensaje por encima del propio sonido. Desde sus or&iacute;genes en un Torrej&oacute;n de Ardoz profundamente influenciado por la cultura urbana que entraba a trav&eacute;s de la base a&eacute;rea estadounidense, ha llevado a cabo una amplia carrera defendiendo el poder que tiene el rap para abordar temas sociales desde distintas perspectivas y no quedarse con los brazos cruzados.
    </p><p class="article-text">
        Su nuevo disco, <em>Balance</em>, est&aacute; compuesto por 27 temas y re&uacute;ne a m&aacute;s de 40 artistas de una docena de pa&iacute;ses diferentes. Desde el peligro del auge de la ultraderecha hasta la disparidad de opiniones y la aceptaci&oacute;n de las imperfecciones, El Chojin presenta un proyecto que lo ayuda a hacer balance tanto de su carrera como del mundo que lo rodea. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/02dc59db-7ed5-453a-ba1e-72053ef36b43_16-9-aspect-ratio_50p_1139696.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/02dc59db-7ed5-453a-ba1e-72053ef36b43_16-9-aspect-ratio_50p_1139696.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/02dc59db-7ed5-453a-ba1e-72053ef36b43_16-9-aspect-ratio_75p_1139696.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/02dc59db-7ed5-453a-ba1e-72053ef36b43_16-9-aspect-ratio_75p_1139696.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/02dc59db-7ed5-453a-ba1e-72053ef36b43_16-9-aspect-ratio_default_1139696.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/02dc59db-7ed5-453a-ba1e-72053ef36b43_16-9-aspect-ratio_default_1139696.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/02dc59db-7ed5-453a-ba1e-72053ef36b43_16-9-aspect-ratio_default_1139696.jpg"
                    alt="El rapero El Chojin"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El rapero El Chojin                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; supone conmemorar 25 a&ntilde;os de carrera en un disco?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es motivo para hacer balance, que es como se titula el disco. Darte la vuelta, mirar hacia atr&aacute;s y ver si todo este tiempo has conseguido conectar con la gente, si has conseguido dejar huella en alg&uacute;n sitio. Por la vor&aacute;gine en la que estamos metidos, el tiempo no te permite pararte y examinar qu&eacute; es lo que est&aacute;s haciendo. Ha sido un ejercicio muy bonito porque me he recordado a m&iacute; mismo muchas veces que el &eacute;xito no es alcanzar el n&uacute;mero que t&uacute; ten&iacute;as en la cabeza, sino continuar ah&iacute; y haber dejado cierta huella en la gente.
    </p><p class="article-text">
        Que la gente se pregunte cu&aacute;ntas horas pasa mirando la pantalla del tel&eacute;fono. Invertimos m&aacute;s tiempo en mirar a gente a la que no conocemos, haciendo cosas que realmente no nos interesan, que mirando dentro de nosotros o a nuestro alrededor. &iquest;Qu&eacute; puedo hacer para que sea un poquito m&aacute;s feliz la persona que tengo a mi lado? &iquest;Qu&eacute; puedo hacer para ser un poquito m&aacute;s feliz? Estamos en esa din&aacute;mica, y entiendo que no va a cambiar a mejor, porque los tiempos son as&iacute; y ya est&aacute;, pero darle una pensada y una reflexi&oacute;n tampoco viene mal.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Suele hacer balance de su vida?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Intento mirar lo menos posible hacia atr&aacute;s, porque eso me mantiene alejado del foco. El futuro tampoco existe, pero es m&aacute;s interesante y divertido imaginar c&oacute;mo puede ser algo que recordarlo. Cuando lo est&aacute;s recordando, al final te lo est&aacute;s inventando y cambiando c&oacute;mo fue. No reniego de nada de lo que me ha pasado, pero procuro estar en el presente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Es este disco una aceptaci&oacute;n de nuestras imperfecciones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. Llevo un tiempo trabajando mucho en ese sentido. La &uacute;nica forma de sentirte c&oacute;modo contigo mismo es entendi&eacute;ndote, y para entenderte necesitas ver tanto lo que te gusta ver como lo que no. Muchas veces apartamos lo que no nos gusta y hacemos como que no est&aacute; ah&iacute;, pero siendo as&iacute;, creo que es muy complicado terminar queri&eacute;ndote. De modo que la forma que he encontrado de quererme es a trav&eacute;s de mis imperfecciones, de estar tranquilo y c&oacute;modo con ellas, trabajando para que sean cada vez un poquito m&aacute;s peque&ntilde;as, pero no so&ntilde;ando con la posibilidad de no tenerlas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ahora eres el tonto por estar en contra de la guerra, mientras que lo inteligente es estar a favor de que se bombardee una escuela</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">El Chojin</span>
                                        <span>—</span> Rapero
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Si hace balance de lo que est&aacute; ocurriendo ahora mismo en el mundo, &iquest;a qu&eacute; conclusi&oacute;n llega?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Soy muy poco optimista. Tengo la sensaci&oacute;n de que los buenos est&aacute;n perdiendo. Cuando ahora dices que est&aacute;s en contra de la guerra en Ir&aacute;n, hay quien te tacha de ser demasiado inocente. Eres el tonto por estar en contra de la guerra, mientras que lo adulto, lo inteligente y lo l&oacute;gico es estar a favor de que se bombardee una escuela y maten a 150 ni&ntilde;as. Se est&aacute;n imponiendo una serie de valores que hablan de la imposici&oacute;n por la fuerza. Y me refiero a los tiros, pero tambi&eacute;n a los gritos o al hecho de ser un abus&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        La lectura que se est&aacute; dando ahora es que el abus&oacute;n lo es porque naturalmente merece m&aacute;s. Si eres fr&aacute;gil, si eres d&eacute;bil, mereces estar abajo, mereces sufrir. Si eres pobre es porque no te lo has currado lo suficiente. Tambi&eacute;n se est&aacute; instaurando de forma err&oacute;nea la idea de la meritocracia, que alguien se invent&oacute; un d&iacute;a y es el comod&iacute;n en todas las conversaciones. Me gustar&iacute;a pensar que podemos retomar un mensaje que gire en torno a la bondad, la bondad, la empat&iacute;a, a esas cosas que cuando las dices delante de estos hombres tan duros y tan fuertes te tachan de blando y de idealista.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo se lucha cuando un discurso de odio cala m&aacute;s en la sociedad que el mensaje de un artista?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sin resignarme. No se puede so&ntilde;ar con ganar todas las batallas, ni siquiera aquellas en las que est&aacute;s convencido de que tienes raz&oacute;n, porque la justicia es un concepto est&uacute;pido. A nadie le importa la justicia. Aunque tenga raz&oacute;n, eso no quiere decir que cuando combata al que no la tiene vaya a ganar. Por eso acepto que va a haber conversaciones en las que pierda, va a haber bulos que se va a terminar creyendo la gente, va a haber malinterpretaciones. Y perder&eacute;, volver&eacute; a perder la siguiente, y al final ganar&eacute; una. Will Smith dijo una vez: &ldquo;Yo no soy el mejor, pero si yo me subo a una cinta de andar contigo pueden pasar dos cosas. O que t&uacute; te bajes primero, o que yo me muera en la cinta&rdquo;. Esa es mi actitud.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y cree que la m&uacute;sica tiene el poder de hacer algo cuando est&aacute; ocurriendo un genocidio en Gaza?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, lo tiene y lo hemos intentado. Hicimos un tema para la banda sonora de un corto que estuvo nominado a los Goya, <em>Todos somos Gaza</em>. Tuve la oportunidad de viajar para all&aacute; para verlo en primera persona y poder nutrirme de lo que estaba ocurriendo all&iacute;. Lo que puedas hacer se puede considerar m&aacute;s o menos importante, pero no hay ning&uacute;n vaso que se llene si no entra una primera gota. Lo que voy a hacer es, siempre que pueda, aportar lo poco o lo mucho que tenga en las causas en las que yo creo que es justo hacerlo. Que no sea porque yo no me posicion&eacute; o no lo intent&eacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Estamos ahora en un momento de negaci&oacute;n de la existencia del fascismo, que me parece fascinante. &ldquo;El fascismo nunca existi&oacute;, eso se lo han inventado los historiadores, &iquest;eh?&rdquo;. Todo el mundo es libre para tomar la decisi&oacute;n que considere. La m&iacute;a es que necesito saber en el futuro que, pase lo que pase, yo estuve en contra del fascismo, y lo voy a trabajar desde la posici&oacute;n que tengo, que es desde la m&uacute;sica y desde el escaparate que puedan darme a m&iacute;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/96e46c7f-058c-4671-b662-d8e9f9395521_16-9-aspect-ratio_50p_1139697.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/96e46c7f-058c-4671-b662-d8e9f9395521_16-9-aspect-ratio_50p_1139697.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/96e46c7f-058c-4671-b662-d8e9f9395521_16-9-aspect-ratio_75p_1139697.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/96e46c7f-058c-4671-b662-d8e9f9395521_16-9-aspect-ratio_75p_1139697.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/96e46c7f-058c-4671-b662-d8e9f9395521_16-9-aspect-ratio_default_1139697.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/96e46c7f-058c-4671-b662-d8e9f9395521_16-9-aspect-ratio_default_1139697.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/96e46c7f-058c-4671-b662-d8e9f9395521_16-9-aspect-ratio_default_1139697.jpg"
                    alt="El Chojin conversa con elDiario.es"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El Chojin conversa con elDiario.es                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo le afecta a su sentimiento de pertenencia el auge de la ultraderecha en Espa&ntilde;a? </strong>
    </p><p class="article-text">
        La diversidad es que exista esta gente. Hay gente que dice que no, pero a m&iacute; s&iacute; me gustar&iacute;a que todo el mundo pensara como yo. Estar&iacute;a mucho m&aacute;s tranquilo. Pero no es as&iacute;, y con la ultraderecha pasa lo mismo. No me preocupa que exista, lo que me preocupa es que gane el relato. Eso s&iacute; me preocupa, pero no quiero que se implante una idea autoritaria en la sociedad en la que vivo. Quiero ser un agente activo, no esperar a que las cosas ocurran. Quiero hacer algo para intentar que no pasen. 
    </p><p class="article-text">
        Si pasan, si al final terminan votando lo que creo que no se tiene que votar, pues me lo tendr&eacute; que comer igual que ellos se comen el resultado cuando es al rev&eacute;s, pero no significa que me vaya a quedar con los brazos cruzados. Esta es mi sociedad y, me guste o no, esta gente existe. Lo que toca ahora es intentar que sean lo menos posible a trav&eacute;s del convencimiento, no a trav&eacute;s de lo que intentan ellos, que es hacerte desaparecer.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Pero cree que todas las ideas merecen ser respetadas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para nada. Hay much&iacute;simas ideas que no respeto, pero que no las respete no quiere decir que no existan. Hemos de tener la capacidad de entender que una cosa es el mundo tal y como nos gustar&iacute;a que fuera, y otra cosa es el mundo tal y como es. En un mundo en el que hay gente que dice cosas con las que estoy absolutamente en contra, puedo hacer dos cosas: taparme la cabeza y hacer como que no est&aacute;n ah&iacute;, como que no existen, o escuchar qu&eacute; est&aacute;n diciendo para a partir de ah&iacute; saber c&oacute;mo puedo pelear contra eso. Yo intento ser realista. No respeto tus ideas, pero las combato con argumentos. En funci&oacute;n de c&oacute;mo de grave sea el problema, as&iacute; tiene que ser tambi&eacute;n la forma en la que te defiendas.
    </p><p class="article-text">
        La culpa de gran parte del auge de la ultraderecha la tienen los dos partidos mayoritarios de Espa&ntilde;a, porque llevaban m&aacute;s de 40 a&ntilde;os prometiendo unas cosas que luego no nos estaban dando. Entonces, de repente, hay un mont&oacute;n de gente que cree que son todos lo mismo, que dicen que el PSOE y el PP son la misma mierda y que todos son unos mentirosos. As&iacute; es como ha aparecido un se&ntilde;or que dice &ldquo;Yo tengo la soluci&oacute;n, los inmigrantes son el problema&rdquo;, y la gente responde &ldquo;Bueno, pues vamos a votar a este se&ntilde;or porque s&iacute;, parece que &eacute;l tiene la soluci&oacute;n&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Nos venden que España está fatal, pero cuando no viajas crees que la normalidad es la que tienes a tu alrededor</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">El Chojin</span>
                                        <span>—</span> Rapero
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>En el &aacute;lbum colabora con artistas de Latinoam&eacute;rica. &iquest;Tienen algo ellos que no hay en Espa&ntilde;a en cuanto a fuerza reivindicativa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Totalmente. Estamos en una &eacute;poca en la que nos venden que Espa&ntilde;a est&aacute; a punto de implosionar, que todo es horrible y est&aacute; megafatal, y da la sensaci&oacute;n de que cuando no viajas, cuando no sales de un sitio, te terminas creyendo que la normalidad es la que tienes a tu alrededor. El mundo ah&iacute; fuera es mucho, mucho, mucho peor de lo que lo es aqu&iacute;. En Latinoam&eacute;rica en concreto tienen el rap como herramienta de lucha social porque es pr&aacute;cticamente lo que les queda. Sin embargo, aqu&iacute; somos como m&aacute;s burgueses, somos como ni&ntilde;os pijos que se quejan porque pap&aacute; no les deja coger el coche el fin de semana. All&iacute; se est&aacute;n quejando de cosas realmente importantes y tienen un esp&iacute;ritu m&aacute;s reivindicativo que aplaudo much&iacute;simo. Es parte del motivo por el que quer&iacute;a que hubiera artistas latinoamericanos en mi disco.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Le da miedo envejecer en la industria?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me da mucho miedo envejecer en general. No me gusta hacerme mayor, quedarme fuera del argot de la calle, pero que no me guste tampoco implica nada. La vida es como es, no hay nadie que no envejezca y yo no voy a ser una excepci&oacute;n. Pero si pudiera elegir, si tuviera un superpoder, no ser&iacute;a ni volar ni nada, sino tener todo el rato 21 a&ntilde;os. Sigo en contacto con la calle, pero es un contacto muy diferente, porque una cosa es cuando pasas por la calle y hablas con gente que est&aacute; en la calle, y otra cosa es cuando la calle es tuya, que es lo que pasa cuando est&aacute;s en los diecipico o veintipico. 
    </p><p class="article-text">
        Ocurre porque haces que ocurra, porque est&aacute;n tus amigos, tu gente, y es tu ambiente. Lo que nos ocurre a nosotros, a los que hemos tenido mucha calle pero que ya somos m&aacute;s mayores, es que recordamos nuestra calle y creemos que esa es la calle que hay ahora. Pero es diferente porque hay otras personas. Por mucho que la tengamos cerca y que nos la cuenten, ya no est&aacute;s ah&iacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Gámiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/chojin-mundo-peor-fuera-espana-quejamos-burgueses-ninos-pijos_128_13102089.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 30 Mar 2026 20:07:11 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4957e1f7-0eb8-42b9-bfe4-8b4bad5c1037_16-9-discover-aspect-ratio_default_1139625.jpg" length="693202" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4957e1f7-0eb8-42b9-bfe4-8b4bad5c1037_16-9-discover-aspect-ratio_default_1139625.jpg" type="image/jpeg" fileSize="693202" width="4098" height="2305"/>
      <media:title><![CDATA[El Chojin: “El mundo es peor fuera de España, pero nos quejamos porque somos como burgueses y niños pijos”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4957e1f7-0eb8-42b9-bfe4-8b4bad5c1037_16-9-discover-aspect-ratio_default_1139625.jpg" width="4098" height="2305"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Música,Entrevistas,Rap,Artistas,Industria musical,Canciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Rap Terapéutico para llegar a los jóvenes y combatir el estigma de la salud mental]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/cultura/rap-terapeutico-llegar-jovenes-combatir-estigma-salud-mental_1_13089814.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e644c20f-83a9-4348-983b-0c0d4927ef4e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Rap Terapéutico para llegar a los jóvenes y combatir el estigma de la salud mental"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A través de talleres de rap, el psicólogo zaragozano Rubén Lapesa busca crear espacios terapéuticos en los que los participantes puedan expresarse con libertad
</p><p class="subtitle">Rap de pueblo: jóvenes del mundo rural expresan sus reivindicaciones mediante el hip hop
</p></div><p class="article-text">
        Rap, psicolog&iacute;a e intervenci&oacute;n social, son los tres pilares de Rap Terap&eacute;utico, proyecto del zaragozano Rub&eacute;n Lapesa, de 29 a&ntilde;os. &ldquo;Lo que pretende Rap Terap&eacute;utico es poder conectar con esos chicos que no son capaces de admitir que tienen que ir a terapia&rdquo;, explica Lapesa, integrador social y psic&oacute;logo, que comenz&oacute; este proyecto hace menos de un a&ntilde;o, con el que conjuga sus dos pasiones: rap y salud mental.
    </p><p class="article-text">
        En <a href="https://www.instagram.com/rapterapeutico/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">redes sociales</a> ha creado una peque&ntilde;a comunidad y en sus v&iacute;deos, que acumulan miles de visualizaciones, analiza desde un punto de vista psicol&oacute;gico las letras de canciones de rap: &ldquo;Ayuda a entender que el rap no es s&oacute;lo una m&uacute;sica agresiva o dram&aacute;tica, hay mucho trasfondo y quer&iacute;a darle visibilidad a esos artistas, que tienen mucho detr&aacute;s&rdquo;, dice el psic&oacute;logo. Sin embargo, m&aacute;s all&aacute; de las redes, con las que intenta llegar a m&aacute;s p&uacute;blico, la base del proyecto gira en torno a los talleres de rap terap&eacute;utico que dirige, en los que se llevan a cabo distintas din&aacute;micas de presentaci&oacute;n, improvisaci&oacute;n, an&aacute;lisis de canciones o escritura, generando un lugar en el que los participantes puedan expresarse con total libertad.
    </p><p class="article-text">
        Como rapero, Lapesa empez&oacute; a escribir hace ya 10 a&ntilde;os en las calles de Zaragoza bajo el nombre art&iacute;stico de <em>Big Propa</em>. Como psic&oacute;logo, ahora se encuentra en Valencia terminando el m&aacute;ster general sanitario para poder ejercer la profesi&oacute;n y acaba de empezar en la ONG Psic&oacute;logas sin Fronteras, interviniendo en un barrio afectado por la DANA, haciendo terapia con poblaci&oacute;n migrante y vulnerable. Admite que est&aacute; siendo una experiencia de gran aprendizaje: &ldquo;Es cierto que hay personas que les cuesta conectar con seg&uacute;n qu&eacute; din&aacute;micas, pero todas terminan con la sensaci&oacute;n de que el espacio ha sido agradable, han podido expresarse y liberar algo de su emocionalidad, que han podido rapear&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entre medias, 10 a&ntilde;os de m&uacute;sica, estudios y una peque&ntilde;a crisis existencial. Desde sus inicios en el mundo del rap estuvo en contacto con distintos profesionales como Francesc Tamarite conocido &mdash;como <em>Fran Fuethefirst&mdash;</em>, rapero, actor y psic&oacute;logo. Conforme avanzaba en su formaci&oacute;n y trayectoria acad&eacute;mica, <em>Fuethefirst</em> fue contando con &eacute;l para participar en diversos trabajos con menores en riesgo de exclusi&oacute;n social o grupos de diversidad funcional, a trav&eacute;s de talleres de rap y ritmo. Tambi&eacute;n en diversos talleres en institutos de Zaragoza. Despu&eacute;s se fue a Valencia a estudiar, rechazando su lado art&iacute;stico, su identidad como rapero y creador, frustrado por no haber llegado a nada con la m&uacute;sica. Parad&oacute;jicamente, all&iacute; volvi&oacute; a reconectar con la m&uacute;sica y con el <em>freestyle</em>, aceptando que era una parte de su vida que pod&iacute;a integrar en su carrera profesional, la psicolog&iacute;a. Y as&iacute; naci&oacute; su proyecto: Rap Terap&eacute;utico.
    </p><h2 class="article-text">Juventud, salud mental y g&eacute;nero&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Depresi&oacute;n, ansiedad y trastornos del comportamiento son algunas de las principales causas de enfermedad en la adolescencia. En todo el mundo, uno de cada siete j&oacute;venes de entre 10 y 19 a&ntilde;os padece un trastorno mental y el suicidio es la tercera causa de defunci&oacute;n en las personas de entre 15 y 29 a&ntilde;os, seg&uacute;n datos de la <a href="https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/adolescent-mental-health" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud</a>. &ldquo;Hay un gran problema en la salud mental infanto-juvenil, est&aacute; habiendo datos muy altos de suicidios e intentos de suicidios, pensamientos muy complejos y mucho malestar ps&iacute;quico en edades muy tempranas&rdquo;, explica Lapesa, y se&ntilde;ala la necesidad de implementar intervenciones preventivas y terap&eacute;uticas dirigidas espec&iacute;ficamente a esta poblaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, y aunque cada vez menos, al igual que durante muchos a&ntilde;os el rap estuvo estigmatizado y relegado, tambi&eacute;n lo ha estado la importancia de la salud mental y el hecho de ir a terapia, especialmente en la poblaci&oacute;n masculina. &ldquo;Para entender el proyecto, el tema del g&eacute;nero es importante. Creo que, as&iacute; como las mujeres por la construcci&oacute;n de g&eacute;nero y social s&iacute; que encuentran muchos espacios donde poder expresarse emocionalmente y est&aacute;n m&aacute;s dispuestas a ir m&aacute;s a terapia, los hombres no&rdquo;, reflexiona el psic&oacute;logo. &ldquo;Es uno de los problemas del patriarcado: la realidad emocional de los hombres tiene que esconderse y si se expresa que sea a trav&eacute;s de la violencia, pero llorando no, mostr&aacute;ndote vulnerable no porque entonces te pisan&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Teniendo esto en cuenta, Rap Terap&eacute;utico busca acercarse a esos j&oacute;venes y conectar con ellos a trav&eacute;s del rap, crear un espacio en el que jugar y divertirse, donde se sientan c&oacute;modos y puedan mostrarse vulnerables. &ldquo;En esos momentos es cuando surge la expresi&oacute;n emocional espont&aacute;nea y es ah&iacute; cuando se valida, se da lugar al penar y a poder decir: &lsquo;oye esto que has comentado no ha debido ser f&aacute;cil, si necesitas hablar de ello puedes contar conmigo&rsquo;&rdquo;, comenta Lapesa.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Club de PsicoRappers</h2><p class="article-text">
        El proyecto busca desarrollar una metodolog&iacute;a con base en la experiencia pr&aacute;ctica y la investigaci&oacute;n y el estudio, para llegar a m&aacute;s j&oacute;venes y todo tipo de personas que puedan beneficiarse de estos talleres e intervenciones, generando una comunidad internacional. Lapesa admite que se trata de un plan un poco ambicioso: &ldquo;La idea es unificar a muchos profesionales del sector, unificar una idea de intervenci&oacute;n lo m&aacute;s adecuada posible para cada sector de la poblaci&oacute;n y poder formar a profesionales de todo el mundo para que en su ciudad o en su pueblo hagan rap terap&eacute;utico&rdquo;. Que la intervenci&oacute;n se realice en la calle y no se quede solo en el despacho del psic&oacute;logo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estoy creando un <a href="https://linktr.ee/rapterapeutico" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">club de PsicoRappers</a>&rdquo;, expone el psic&oacute;logo, que busca con ese objetivo en mente integrar a distintos profesionales de la salud mental, educaci&oacute;n, campo de lo social, intervenci&oacute;n de calle, baile, rap&hellip;; y reunirlos en sesiones quincenales en las que pensar el rap desde una mirada cl&iacute;nica y cultural.
    </p><p class="article-text">
        Recientemente, Lapesa ha comenzado una <a href="https://www.instagram.com/reel/DVQsQPFjA3Q/?utm_source=ig_web_copy_link&amp;igsh=MzRlODBiNWFlZA==" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">colaboraci&oacute;n en redes junto al Festival Rocanrola</a>, el mayor festival de rap en espa&ntilde;ol, y reflexiona sobre la necesidad de encontrar espacios saludables y terap&eacute;uticos en la vida y su d&iacute;a a d&iacute;a, m&aacute;s all&aacute; de la terapia: &ldquo;Para m&iacute; Rocanrola puede ser uno de esos espacios, donde puedes conectar con iguales que tambi&eacute;n disfrutan tu pasi&oacute;n&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Víctor Ibáñez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/cultura/rap-terapeutico-llegar-jovenes-combatir-estigma-salud-mental_1_13089814.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Mar 2026 20:59:36 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e644c20f-83a9-4348-983b-0c0d4927ef4e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="314763" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e644c20f-83a9-4348-983b-0c0d4927ef4e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="314763" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Rap Terapéutico para llegar a los jóvenes y combatir el estigma de la salud mental]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e644c20f-83a9-4348-983b-0c0d4927ef4e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Rap,Terapia,Jóvenes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sharif y Rapsusklei lanzan su primer disco conjunto: “Por fin estábamos a la altura de ese sueño que tuvimos hace mucho”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/cultura/sharif-rapsusklei-lanzan-primer-disco-conjunto-estabamos-altura-sueno-tuvimos_1_13012102.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8b2fb202-5334-453e-abf1-f639fb3485b2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sharif y Rapsusklei lanzan su primer disco conjunto: “Por fin estábamos a la altura de ese sueño que tuvimos hace mucho”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los raperos zaragozanos estrenan 'La música de los días rotos', con la producción de Gordo del Funk y Bombony Montana, y empezaran su gira en la Sala Oasis
</p><p class="subtitle">El rapero zaragozano Sharif da el salto a la prosa: “He conseguido ampliar el jardín de mi escritura”
</p></div><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de toda una vida haciendo m&uacute;sica juntos, los raperos zaragozanos Sharif Fern&aacute;ndez y Rapsusklei han lanzado su primer disco en com&uacute;n. 'La m&uacute;sica de los d&iacute;as rotos' es casi un ejercicio de resistencia a la vida real, como se puede apreciar en el t&iacute;tulo de sus canciones, en la profundidad de sus letras y en la mayor&iacute;a de los escenarios de sus videoclips: un edificio abandonado en el que los raperos aparecen reflexivos, conversando, leyendo, guanteando... M&uacute;sica que nace de los escombros para acompa&ntilde;ar al oyente en esa realidad universal y cruda que llamamos vida.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Empezamos a rapear hace muchos a&ntilde;os sentados en los bordillos de las calles donde crecimos&rdquo;, explican Sharif y Rapsusklei (Diego Gil). &ldquo;Ha llovido mucho desde entonces, y aunque nunca hemos dejado de hacer m&uacute;sica juntos, este disco ha sido el resultado de una voluntad antigua, como si por fin se cumpliese la promesa que nos&nbsp;hicimos de ni&ntilde;os&rdquo;. Una promesa que ha ido tomando forma progresivamente y de manera org&aacute;nica desde su juventud, ya desde sus inicios en Fuck Tha Posse, grupo local conformado a mediados de los 90 por ambos junto a Johann y Oscar a Secas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ni&ntilde;os que crecieron y forjaron carreras por separado, canci&oacute;n tras canci&oacute;n, disco tras disco, siempre con alguna colaboraci&oacute;n entre medias en sus respectivos trabajos, hasta llegar a convertirse en referentes del rap en castellano. En 2014 lanzaron junto a Juaninacka el disco 'Curso B&aacute;sico de Poes&iacute;a', en el que se pod&iacute;an ver atisbos de esa promesa realizada, pero no ser&iacute;a hasta el pasado 13 de febrero cuando cumplir&iacute;an con esa voluntad antigua. &ldquo;Ahora sent&iacute;amos que por fin est&aacute;bamos a la altura de ese sue&ntilde;o que tuvimos hace mucho&rdquo;, dice Sharif.
    </p><p class="article-text">
        Un trabajo que no habr&iacute;a sido posible sin la producci&oacute;n de los zaragozanos Gordo del Funk y Bombony Montana &mdash;qui&eacute;n adem&aacute;s rapea en dos de los temas&mdash;, figuras indispensables que aportan creatividad y juventud al disco, adentr&aacute;ndose en ritmos innovadores m&aacute;s all&aacute; del <em>boom bap</em> caracter&iacute;sticos de este g&eacute;nero urbano. Adem&aacute;s, la obra gana en musicalidad con las voces de Kyra, Luis Cortes o Brock Chavez, entre otros artistas, que contrastan con las voces rasgadas de estos dos raperos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/129c91c9-5488-4c74-96d9-d33ee8f9a45e_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/129c91c9-5488-4c74-96d9-d33ee8f9a45e_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/129c91c9-5488-4c74-96d9-d33ee8f9a45e_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/129c91c9-5488-4c74-96d9-d33ee8f9a45e_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/129c91c9-5488-4c74-96d9-d33ee8f9a45e_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/129c91c9-5488-4c74-96d9-d33ee8f9a45e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/129c91c9-5488-4c74-96d9-d33ee8f9a45e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Portada disco &#039;La música de los días rotos&#039;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Portada disco &#039;La música de los días rotos&#039;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        'La m&uacute;sica de los d&iacute;as rotos' est&aacute; compuesto por diez canciones. La primera, 'Intro', no es m&aacute;s que una voz sobre una instrumental que lee un texto del poeta liban&eacute;s Kahlil Gibran, que deja entrever que estas canciones son &ldquo;hijas de la vida&rdquo; y tanto Sharif como Rapsusklei son el arco con el que, como flecha viva, este disco es lanzado al mundo.
    </p><h2 class="article-text">El breve hurac&aacute;n</h2><p class="article-text">
        Como no pod&iacute;a ser de otra manera, la gira del disco empezar&aacute; en Zaragoza, una cita especial para ambos. &ldquo;Pertenecer y representar a Zaragoza es una mezcla de orgullo y de miedo, de privilegio y de responsabilidad, porque esta&nbsp;es una tierra prolija en el cardo y en el milagro, en el arte y en la lucha, y hay que saber estar a su altura&rdquo;, reflexiona Sharif. &ldquo;Nosotros escribimos a lo que amamos, y en esta tierra no solo est&aacute;n nuestra familia y nuestros amigos, sino las calles donde crecimos y aprendimos del honor y del respeto&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El 17 de abril, la Sala Oasis acoger&aacute; el primer concierto de la gira de estos dos raperos, ni&ntilde;os que crecieron en las calles de Zaragoza, que so&ntilde;aron con sacar un disco juntos y, tras m&aacute;s de 30 a&ntilde;os haciendo m&uacute;sica, lo han conseguido, han cumplido su promesa. Un evento que demuestra que &ldquo;hasta el tiempo es un tirano porque se escapa corriendo como el agua entre las manos&rdquo; &mdash;verso perteneciente a su canci&oacute;n conjunta &lsquo;Agua entre las manos&rsquo; de 2012&mdash;.
    </p><p class="article-text">
        La gira, que lleva por nombre 'El breve hurac&aacute;n', continuar&aacute; en Alicante (30 de abril), Barcelona (15 de mayo), Madrid (16 de mayo) y Gand&iacute;a (8-11 de julio), con m&aacute;s fechas por confirmar. Qui&eacute;n sabe si despu&eacute;s de recorrer las salas y festivales de toda Espa&ntilde;a, estos dos raperos zaragozanos crucen el Atl&aacute;ntico y se lancen a hacer una gira por Latinoam&eacute;rica, tierra en la que cuentan con un p&uacute;blico devoto y fiel a sus letras.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Víctor Ibáñez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/cultura/sharif-rapsusklei-lanzan-primer-disco-conjunto-estabamos-altura-sueno-tuvimos_1_13012102.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Feb 2026 21:20:24 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8b2fb202-5334-453e-abf1-f639fb3485b2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="11101554" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8b2fb202-5334-453e-abf1-f639fb3485b2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="11101554" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Sharif y Rapsusklei lanzan su primer disco conjunto: “Por fin estábamos a la altura de ese sueño que tuvimos hace mucho”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8b2fb202-5334-453e-abf1-f639fb3485b2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Rap,Música]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dollar Selmouni, música contra els trucs del màrqueting: “Em mata haver de vendre polèmica perquè un disc funcioni”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/dollar-selmouni-musica-els-trucs-marqueting-em-mata-haver-vendre-polemica-perque-disc-funcioni_1_12928054.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/08263681-eaa9-440d-8879-b38fd8a7e588_16-9-discover-aspect-ratio_default_1134789.jpg" width="5472" height="3078" alt="Dollar Selmouni, música contra els trucs del màrqueting: “Em mata haver de vendre polèmica perquè un disc funcioni”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Després de cinc anys des del seu últim àlbum, Dollar Selmouni torna pròximament amb Paso a paso, un nou disc que barreja diferents gèneres i reflecteix la seva filosofia de vida, allunyada d’estratègies de màrqueting i polèmiques forçades</p><p class="subtitle">ENTREVISTA - Sor Estiércol, el flagell ‘queer’ de Vox i de l’Església: “Només escampen odi, són uns ofendidets”
</p></div><p class="article-text">
        La veu de Dollar (Jamel Selmouni Guerrero) &eacute;s una de les m&eacute;s singulars de l&rsquo;escena urbana espanyola. Una veu que aquest cap de setmana es podr&agrave; escoltar en directe a Inverfest, el festival d&rsquo;hivern de Madrid, i que ara torna amb un nou disc del qual ja se&rsquo;n coneixen alguns avan&ccedil;aments i que desafia, des d&rsquo;una honestedat radical, les regles i els trucs del m&agrave;rqueting musical actual. Va n&eacute;ixer a la pres&oacute; de Soto del Real, va cr&eacute;ixer a Mallorca i resideix a Madrid des de fa dos anys, amb la idea de pujar un esgla&oacute; en la seva carrera. La seva barreja de rap, soul, flamenc i R&amp;B l&rsquo;ha convertit en un referent allunyat dels clix&eacute;s musicals.
    </p><p class="article-text">
        Lluny de voler construir un personatge artificial, el cantant reivindica la m&uacute;sica com a eix principal de la seva obra i q&uuml;estiona la l&ograve;gica de la pol&egrave;mica i dels conceptes for&ccedil;ats que dominen la ind&uacute;stria. El seu nou projecte, <em>Paso a paso</em>, reflecteix aquesta recerca d&rsquo;autenticitat i de connexi&oacute; genu&iuml;na amb un p&uacute;blic cada vegada m&eacute;s ampli que, segons l&rsquo;artista, comen&ccedil;a als barris m&eacute;s desafavorits i arriba &ldquo;fins al Palau de la Zarzuela&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A m&eacute;s de la seva carrera musical, Selmouni ha ampliat la seva creativitat viatjant cap al m&oacute;n audiovisual, participant com a actor en projectes de cinema i televisi&oacute;. Va formar part del repartiment de la pel&middot;l&iacute;cula <em>Hasta el cielo</em> (2020), dirigida per Daniel Calparsoro, i va repetir col&middot;laboraci&oacute; amb el mateix cineasta a <em>Centauro</em> (2022). Tamb&eacute; ha participat en la s&egrave;rie <em>Fan&aacute;tico</em> (2022) per a Netflix, consolidant aix&iacute; el seu perfil d&rsquo;artista total que combina m&uacute;sica, interpretaci&oacute; i pres&egrave;ncia en pantalla m&eacute;s enll&agrave; dels escenaris.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c42b2c23-4058-4f71-90cc-c671164df030_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c42b2c23-4058-4f71-90cc-c671164df030_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c42b2c23-4058-4f71-90cc-c671164df030_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c42b2c23-4058-4f71-90cc-c671164df030_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c42b2c23-4058-4f71-90cc-c671164df030_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c42b2c23-4058-4f71-90cc-c671164df030_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c42b2c23-4058-4f71-90cc-c671164df030_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Dollar Selmouni: &quot;No em disfressaré de res que no sigui jo&quot;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Dollar Selmouni: &quot;No em disfressaré de res que no sigui jo&quot;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Han passat cinc anys des de </strong><em><strong>Dollar Selmouni</strong></em><strong>, l&rsquo;&uacute;ltim &agrave;lbum. Com han estat aquests anys i en quin punt vital i art&iacute;stic arriba ara aquest nou moment?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Doncs hem estat vivint m&eacute;s, vivint la m&uacute;sica, vivint el que &eacute;s ser artista i col&middot;laborant molt amb gent, fent moltes coses. Tamb&eacute; hem canviat de m&agrave;nager, d&rsquo;oficina i tot plegat, i ara ja est&agrave; tot molt millor. Al mateix temps, estic girant per molts concerts, molts festivals, cosa que abans no feia. Abans tenia el millor: m&eacute;s de mig mili&oacute; de seguidors i feia dos concerts.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Durant aquest temps, hi ha hagut pressi&oacute; per publicar un nou disc?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La veritat &eacute;s que no. A veure, el que em mata de la llei actual del disc, de fer un disc, &eacute;s la merda que s&rsquo;hi posa. El fet d&rsquo;haver-lo de vendre, no? El fet d&rsquo;haver de vendre la pol&egrave;mica perqu&egrave; el teu disc vagi b&eacute;. Fer alguna cosa que no t&eacute; res a veure amb la m&uacute;sica, per&ograve; que &eacute;s el que far&agrave; que el teu disc funcioni.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El que em mata de la llei actual del disc, de fer un disc, és la merda que s’hi posa. El fet d’haver de vendre’l, no? El fet d’haver de vendre la polèmica perquè el teu disc vagi bé</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6351d842-c549-4689-845a-804c3f0b6c0f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6351d842-c549-4689-845a-804c3f0b6c0f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6351d842-c549-4689-845a-804c3f0b6c0f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6351d842-c549-4689-845a-804c3f0b6c0f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6351d842-c549-4689-845a-804c3f0b6c0f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6351d842-c549-4689-845a-804c3f0b6c0f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6351d842-c549-4689-845a-804c3f0b6c0f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Dollar Selmouni: &quot;Estic rotant per molts concerts, molts festivals, cosa que abans no feia&quot;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Dollar Selmouni: &quot;Estic rotant per molts concerts, molts festivals, cosa que abans no feia&quot;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Ja. Dedicar-se al m&agrave;rqueting quan es fa m&uacute;sica, no?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No m&rsquo;agrada aix&ograve; que s&rsquo;est&agrave; fent ara. No m&rsquo;agrada gens. Abans un artista treia un disc i deia: &ldquo;Jo soc en Pepe i faig m&uacute;sica, i aquest &eacute;s el meu disc&rdquo;, on s&iacute; que parles de la vida i tal. Aix&ograve; &eacute;s el m&iacute;nim que se li pot dir a alg&uacute;. &ldquo;Mira, en aquest disc es parla de viol&egrave;ncia&rdquo;, o &ldquo;aquest altre tracta no s&eacute; qu&egrave;&rdquo;. Per&ograve; ara &eacute;s com que fins i tot has de ser astronauta. No s&eacute; si m&rsquo;explico.
    </p><p class="article-text">
        Cal tenir un missatge amb el qual la gent s&rsquo;hagi de sentir identificada perqu&egrave; el disc vagi b&eacute;. Despr&eacute;s les xarxes i tot plegat&hellip; &Eacute;s una merda com s&rsquo;est&agrave; portant la direcci&oacute; de tot aix&ograve;. Jo soc dels artistes que no busquen pol&egrave;mica. Fer la meva m&uacute;sica, la meva feina i prou. Que parlin de la pol&egrave;mica, d&rsquo;acord, per&ograve; pol&egrave;mica de la m&uacute;sica: de per qu&egrave; aquests puntejos, de per qu&egrave; sona aix&iacute; una can&ccedil;&oacute; concreta.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-WlOEABZTBXg-3760', 'youtube', 'WlOEABZTBXg', document.getElementById('yt-WlOEABZTBXg-3760'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-WlOEABZTBXg-3760 src="https://www.youtube.com/embed/WlOEABZTBXg?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        <strong>El disc ja est&agrave; gravat. Ha estat un proc&eacute;s llarg de preparaci&oacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No, ha estat molt r&agrave;pid. B&eacute;, uns mesos. Una mica de mal de cap s&iacute; que queda, &eacute;s clar. Perqu&egrave; la gent ara, doncs ja m&rsquo;ho dir&agrave;s, no sap quin concepte donar a les coses. Pensen que avui dia cal utilitzar moltes coses. Mira, Fercho &mdash;alter ego del cantant colombi&agrave; Feid&mdash;, per exemple: tothom amb la caixa verda. JC Reyes va tot de verd tamb&eacute;. Molts artistes han estat aix&iacute; sense voler, per&ograve; molts ho busquen, molt rebuscat. I jo el que no vull &eacute;s que es vegi alguna cosa for&ccedil;ada. Sempre he pensat que no cal. Aquest &eacute;s una mica el missatge del meu disc.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La gent ara no sap quin concepte donar a les coses. Pensen que avui dia cal utilitzar moltes coses [...]. Molts artistes han estat així sense voler, però molts ho busquen, molt rebuscat. I jo el que no vull és que es vegi alguna cosa forçada. Sempre he pensat que no cal. Aquest és una mica el missatge del meu disc</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>En aquest context, ha estat possible mantenir una postura centrada nom&eacute;s en la m&uacute;sica amb el nou disc?</strong>
    </p><p class="article-text">
        B&eacute;, simplement hem comptat amb gent per a les xarxes i algunes col&middot;laboracions. Ara, per exemple, per a un v&iacute;deo hem agafat en Manu Lombardo, de <em>Mujeres y Hombres y Viceversa</em>. Un tio molt normal, amb molts seguidors, que apareix en un teaser i al v&iacute;deo d&rsquo;<em>AY NO</em>. Donar&agrave; joc, perqu&egrave; la gent es preguntar&agrave;: &ldquo;Aquest qu&egrave; fa amb el Dollar?&rdquo;. Per&ograve; &eacute;s per posar sorpresa amb persones conegudes. Res m&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Els avan&ccedil;aments publicats fins ara s&oacute;n for&ccedil;a diferents entre si. Aquest car&agrave;cter defineix el disc?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Jo sempre he estat aix&iacute;, molt vers&agrave;til. El disc mostra qu&egrave; &eacute;s Dollar: un tio molt vers&agrave;til, que pot estar en qualsevol pal, en qualsevol g&egrave;nere, i c&ograve;mode. No em veig fent m&uacute;sica cl&agrave;ssica, com ha fet Rosal&iacute;a, per&ograve; mai dic mai.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En aquest tipus de propostes, creu que pesa m&eacute;s el concepte que la m&uacute;sica?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No ho s&eacute;, no m&rsquo;hi he centrat gaire. &Eacute;s all&ograve; de la religi&oacute;, no? Per&ograve; avui dia s&rsquo;estudia molt els artistes. Tots tenen un concepte: un deixa la droga, un altre es posa una m&agrave;scara, un altre una espasa. Jo no em disfressar&eacute; d&rsquo;alguna cosa que no soc. Estic segur que m&eacute;s d&rsquo;un es mira a si mateix i diu: &ldquo;Qui soc?&rdquo;. Jo no vull aix&ograve;. A mi, el dia de dem&agrave;, se&rsquo;m coneixer&agrave; com a Dollar, res m&eacute;s.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f214440d-fe96-42ec-bb09-331ca561d671_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f214440d-fe96-42ec-bb09-331ca561d671_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f214440d-fe96-42ec-bb09-331ca561d671_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f214440d-fe96-42ec-bb09-331ca561d671_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f214440d-fe96-42ec-bb09-331ca561d671_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f214440d-fe96-42ec-bb09-331ca561d671_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f214440d-fe96-42ec-bb09-331ca561d671_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Dollar Selmouni: &quot;Tenim una cultura musical brutal a Espanya. Des del flamenc, el pop i fins al rock. Hi ha un munt de gent bona&quot;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Dollar Selmouni: &quot;Tenim una cultura musical brutal a Espanya. Des del flamenc, el pop i fins al rock. Hi ha un munt de gent bona&quot;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>I Dollar &eacute;s molt de &ldquo;carrer&rdquo; per al &ldquo;carrer&rdquo;, no?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Jo faig m&uacute;sica per a la gent. Els meus missatges connecten m&eacute;s amb gent patidora, &eacute;s veritat, per&ograve; qualsevol pot sentir-s&rsquo;hi identificat, fins i tot al Palau de la Zarzuela. Aix&ograve; del &ldquo;carrer&rdquo; abans tenia un altre sentit. Ara ja no existeix aquesta idea. El rap ha canviat molt&iacute;ssim. Abans veure un pijo fent rap era rar&iacute;ssim. Avui veus pijos fent rap i s&oacute;n els millors, encara que no hagin patit res. I est&agrave; b&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En aquest sentit, recentment tamb&eacute; ha sorgit el debat sobre els pol&egrave;mics rapers de dretes o afins a VOX.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Jo aqu&iacute; no m&rsquo;hi fico. Respecto tothom per la llibertat d&rsquo;expressi&oacute;, per&ograve; no hi entro.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Quin llegat li agradaria deixar com a artista?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Que se&rsquo;m recordi per la m&uacute;sica. Que es digui: &ldquo;Artist&agrave;s&rdquo;. Com quan penses en Zatu, en La Mala Rodr&iacute;guez. Penses en la seva m&uacute;sica, no en res m&eacute;s.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">[M’agradaria] que se’m recordi per la música. Que es digui: “Artistàs”. Com quan penses en Zatu, en La Mala Rodríguez. Penses en la seva música, no en res més</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Pensant en artistes d&rsquo;aquesta talla, amb qui li agradaria col&middot;laborar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        N&rsquo;hi ha molt&iacute;ssims. Et puc dir Estopa, El Barrio, Alejandro Sanz, El Cigala, Chambao, Manuel Carrasco, Pablo Albor&aacute;n&hellip; Tenim una cultura musical brutal a Espanya. Des del flamenc, el pop i fins al rock. Hi ha un munt de gent bona.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Per acabar. El nou disc es titula </strong><em><strong>Paso a Paso</strong></em><strong>. Quins s&oacute;n aquests pr&ograve;xims passos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        B&eacute;, ve de la filosofia amb qu&egrave; jo m&rsquo;agafo la vida. Saps?
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una cosa aix&iacute; com anar a poc a poc, amb calma?</strong>
    </p><p class="article-text">
        A poc a poc no, aix&ograve; &eacute;s de perdedors. Perqu&egrave; dir-se a un mateix &ldquo;a poc a poc&rdquo; &eacute;s com dir-se una cosa que mai arribar&agrave;. <em>Paso a Paso</em>, per a mi, &eacute;s posar-se objectius, baixar i arribar all&agrave; on un vol. Doncs, com hi arribo? Amb pas a pas. Ja sigui caminant o en cadira de rodes. Per aix&ograve; el disc t&eacute; aquest pes per a mi. &Eacute;s aquest estira, estira, aquest &ldquo;vesteix-me a poc a poc que tinc pressa&rdquo;. Hi ha moltes dites aix&iacute;. &Eacute;s tot un continuar avan&ccedil;ant.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Alcolea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/dollar-selmouni-musica-els-trucs-marqueting-em-mata-haver-vendre-polemica-perque-disc-funcioni_1_12928054.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 22 Jan 2026 15:38:47 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/08263681-eaa9-440d-8879-b38fd8a7e588_16-9-discover-aspect-ratio_default_1134789.jpg" length="7903793" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/08263681-eaa9-440d-8879-b38fd8a7e588_16-9-discover-aspect-ratio_default_1134789.jpg" type="image/jpeg" fileSize="7903793" width="5472" height="3078"/>
      <media:title><![CDATA[Dollar Selmouni, música contra els trucs del màrqueting: “Em mata haver de vendre polèmica perquè un disc funcioni”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/08263681-eaa9-440d-8879-b38fd8a7e588_16-9-discover-aspect-ratio_default_1134789.jpg" width="5472" height="3078"/>
      <media:keywords><![CDATA[Música,Marketing,Arte,Artistas,Islas Baleares,Mallorca,Madrid,Festivales,Rap]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dollar Selmouni, música contra los trucos del marketing: “Me mata tener que vender polémica  para que un disco funcione”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/dollar-selmouni-musica-trucos-marketing-mata-vender-polemica-disco-funcione_1_12926647.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/08263681-eaa9-440d-8879-b38fd8a7e588_16-9-discover-aspect-ratio_default_1134789.jpg" width="5472" height="3078" alt="Dollar Selmouni, música contra los trucos del marketing: “Me mata tener que vender polémica  para que un disco funcione”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tras cinco años desde su último álbum, Dollar Selmouni regresa próximamente con Paso a paso, un nuevo álbum que mezcla distintos géneros y refleja su filosofía de vida, alejado de estrategias de marketing y polémicas forzadas</p><p class="subtitle">ENTREVISTA - Sor Estiércol, el azote ‘queer’ de Vox y la Iglesia: “Solo sueltan odio, son unos ofendiditos”</p></div><p class="article-text">
        La voz de Dollar (Jamel Selmouni Guerrero) es una de las m&aacute;s singulares de la escena urbana espa&ntilde;ola. Una voz que este fin de semana se podr&aacute; escuchar en directo en Inverfest, el festival de invierno de Madrid, y que ahora regresa con un nuevo disco del que ya se conocen algunos adelantos y que desaf&iacute;a, desde una honestidad radical, las reglas y los trucos del marketing musical actual. Naci&oacute; en la c&aacute;rcel de Soto del Real, creci&oacute; en Mallorca y reside en Madrid desde hace dos a&ntilde;os, con la idea de subir un escal&oacute;n en su carrera. Su mezcla de rap, soul, flamenco y R&amp;B le ha convertido en referente alejado de los clich&eacute;s musicales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lejos de querer construir un personaje artificial, el cantante reivindica la m&uacute;sica como eje principal de su obra y cuestiona la l&oacute;gica de la pol&eacute;mica y los conceptos forzados que dominan la industria. Su nuevo proyecto, <em>Paso a paso</em>, refleja esa b&uacute;squeda de autenticidad y de conexi&oacute;n genuina con un p&uacute;blico cada vez m&aacute;s amplio que, seg&uacute;n el artista, empieza en los barrios m&aacute;s desfavorecidos y llega &ldquo;hasta el Palacio de la Zarzuela&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de su carrera musical, Selmouni ha ampliado su creatividad viajando al mundo audiovisual, participando como actor en proyectos de cine y televisi&oacute;n. Form&oacute; parte del reparto de la pel&iacute;cula <em>Hasta el cielo </em>(2020), dirigida por Daniel Calparsoro, y repiti&oacute; colaboraci&oacute;n con el mismo cineasta en <em>Centauro </em>(2022). Tambi&eacute;n ha intervenido en la serie <em>Fan&aacute;tico</em> (2022) para Netflix, consolidando as&iacute; su perfil de artista total que combina m&uacute;sica, interpretaci&oacute;n y presencia en pantallas m&aacute;s all&aacute; de los escenarios.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c42b2c23-4058-4f71-90cc-c671164df030_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c42b2c23-4058-4f71-90cc-c671164df030_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c42b2c23-4058-4f71-90cc-c671164df030_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c42b2c23-4058-4f71-90cc-c671164df030_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c42b2c23-4058-4f71-90cc-c671164df030_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c42b2c23-4058-4f71-90cc-c671164df030_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c42b2c23-4058-4f71-90cc-c671164df030_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Dollar Selmouni:  &quot;No me voy a disfrazar de algo que no soy&quot;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Dollar Selmouni:  &quot;No me voy a disfrazar de algo que no soy&quot;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Han pasado cinco a&ntilde;os desde </strong><em><strong>Dollar Selmouni</strong></em><strong>, el &uacute;ltimo &aacute;lbum. &iquest;C&oacute;mo han sido estos a&ntilde;os y en qu&eacute; punto vital y art&iacute;stico llega ahora este nuevo momento?	</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues hemos estado viviendo m&aacute;s, viviendo la m&uacute;sica, viviendo lo que es el ser artista y colaborando mucho con gente, haciendo muchas cosas. Tambi&eacute;n hemos cambiado de m&aacute;nager, de oficina y todo, y ahora ya est&aacute; todo mucho mejor. Al mismo tiempo, estoy rotando por muchos conciertos, muchos festivales, cosa que antes no hac&iacute;a. Antes ten&iacute;a lo mejor: m&aacute;s de medio mill&oacute;n de seguidores y daba dos conciertos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Durante este tiempo, &iquest;ha habido presi&oacute;n por publicar un nuevo disco?	</strong>
    </p><p class="article-text">
        La verdad es que no. A ver, a m&iacute; lo que me mata de la ley de ahora del disco, de hacer un disco, es la mierda que se le pone. El tener que venderlo, &iquest;no? El tener que vender la pol&eacute;mica para que tu disco vaya bien. Hacer algo que no tiene nada que ver con la m&uacute;sica, pero que es lo que va a hacer que tu disco funcione.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A mí lo que me mata de la ley de ahora del disco, de hacer un disco, es la mierda que se le pone. El tener que venderlo, ¿no? El tener que vender la polémica para que tu disco vaya bien</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6351d842-c549-4689-845a-804c3f0b6c0f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6351d842-c549-4689-845a-804c3f0b6c0f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6351d842-c549-4689-845a-804c3f0b6c0f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6351d842-c549-4689-845a-804c3f0b6c0f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6351d842-c549-4689-845a-804c3f0b6c0f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6351d842-c549-4689-845a-804c3f0b6c0f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6351d842-c549-4689-845a-804c3f0b6c0f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Dollar Selmouni: &quot;Estoy rotando por muchos conciertos, muchos festivales, cosa que antes no hacía&quot;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Dollar Selmouni: &quot;Estoy rotando por muchos conciertos, muchos festivales, cosa que antes no hacía&quot;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Ya. Dedicarse al marketing cuando se hace m&uacute;sica, &iquest;no?	</strong>
    </p><p class="article-text">
        No me gusta eso que se est&aacute; haciendo ahora. No me mola nada. Antes un artista sacaba un disco y dec&iacute;a: &ldquo;Yo soy Pepe y hago m&uacute;sica, y este es mi disco&rdquo;, donde s&iacute; que hablas de la vida y de tal. Eso es lo m&iacute;nimo que se le puede decir a alguien. &ldquo;Mira, en este disco se habla de violencia&rdquo;, o &ldquo;este otro trata de no s&eacute; qu&eacute;&rdquo;. Pero ahora es como que hasta hay que ser astronauta. No s&eacute; si me explico.
    </p><p class="article-text">
        Hay que tener un mensaje con el que la gente se tenga que sentir identificada para que el disco vaya bien. Luego las redes y todo&hellip; Es una mierda c&oacute;mo se est&aacute; llevando la direcci&oacute;n de todo esto. Yo soy de los artistas que no buscan pol&eacute;mica. Hacer mi m&uacute;sica, mi trabajo y ya est&aacute;. Que hablen de la pol&eacute;mica, bien, pero pol&eacute;mica de la m&uacute;sica: de por qu&eacute; estos punteos, de por qu&eacute; suena as&iacute; una canci&oacute;n concreta.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-WlOEABZTBXg-7800', 'youtube', 'WlOEABZTBXg', document.getElementById('yt-WlOEABZTBXg-7800'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-WlOEABZTBXg-7800 src="https://www.youtube.com/embed/WlOEABZTBXg?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        <strong>El disco ya est&aacute; grabado. &iquest;Ha sido un proceso largo de preparaci&oacute;n?	</strong>
    </p><p class="article-text">
        No, ha sido muy r&aacute;pido. Bueno, unos meses. Un poco de dolor de cabeza s&iacute; queda, claro. Porque la gente ahora, pues t&uacute; me dir&aacute;s, no sabe qu&eacute; concepto darle a las cosas. Piensan que hay que utilizar muchas cosas hoy en d&iacute;a. Mira, Fercho -alter ego del cantante colombiano Feid-, por ejemplo: todos con la caja verde. JC Reyes va todo de verde tambi&eacute;n. Muchos artistas han sido as&iacute; sin querer, pero muchos son buscados, muy rebuscados. Y yo lo que no quiero es que se vea algo forzado. Siempre he pensado que no hace falta. Ese es un poco el mensaje de mi disco.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La gente ahora no sabe qué concepto darle a las cosas. Piensan que hay que utilizar muchas cosas hoy en día [...]. Muchos artistas han sido así sin querer, pero muchos son buscados, muy rebuscados. Y yo lo que no quiero es que se vea algo forzado. Siempre he pensado que no hace falta. Ese es un poco el mensaje de mi disco</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>En ese contexto, &iquest;ha sido posible mantener una postura centrada solo en la m&uacute;sica con el nuevo disco?		</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, simplemente hemos contado con gente para redes y algunas colaboraciones. Ahora, por ejemplo, para un v&iacute;deo hemos cogido a Manu Lombardo, de <em>Mujeres y Hombres y Viceversa</em>. Un t&iacute;o muy normal, con muchos seguidores, que aparece en un <em>teaser</em> y en el v&iacute;deo de <em>AY NO</em>. Va a dar juego, porque la gente se preguntar&aacute; &ldquo;&iquest;Este qu&eacute; hace con el Dollar?&rdquo;.&nbsp;Pero es por meter sorpresa con personas conocidas. Nada m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los adelantos publicados hasta ahora son bastante distintos entre s&iacute;. &iquest;Ese car&aacute;cter define el disco?	</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo siempre he sido as&iacute;, muy vers&aacute;til. El disco muestra lo que es Dollar: un t&iacute;o muy vers&aacute;til, que puede estar en cualquier palo, en cualquier g&eacute;nero, y c&oacute;modo. No me veo haciendo m&uacute;sica cl&aacute;sica, como ha hecho Rosal&iacute;a, pero nunca digo nunca.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En ese tipo de propuestas, &iquest;cree que pesa m&aacute;s el concepto que la m&uacute;sica?	</strong>
    </p><p class="article-text">
        No lo s&eacute;, no me he centrado mucho en ella. Es lo de la religi&oacute;n, &iquest;no? Pero hoy en d&iacute;a se estudia mucho a los artistas. Todos tienen un concepto: uno deja la droga, otro se pone una m&aacute;scara, otro una espada. Yo no me voy a disfrazar de algo que no soy. Estoy seguro de que m&aacute;s de uno se mira a s&iacute; mismo y dice: &ldquo;&iquest;Qui&eacute;n soy?&rdquo;. Yo no quiero eso. A m&iacute; el d&iacute;a de ma&ntilde;ana se me conocer&aacute; como Dollar, nada m&aacute;s.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f214440d-fe96-42ec-bb09-331ca561d671_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f214440d-fe96-42ec-bb09-331ca561d671_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f214440d-fe96-42ec-bb09-331ca561d671_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f214440d-fe96-42ec-bb09-331ca561d671_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f214440d-fe96-42ec-bb09-331ca561d671_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f214440d-fe96-42ec-bb09-331ca561d671_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f214440d-fe96-42ec-bb09-331ca561d671_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Dollar Selmouni: &quot;Tenemos una cultura musical brutal en España. Desde el flamenco, el pop y hasta el rock. Hay un montón de gente buena&quot;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Dollar Selmouni: &quot;Tenemos una cultura musical brutal en España. Desde el flamenco, el pop y hasta el rock. Hay un montón de gente buena&quot;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Y Dollar es muy de &ldquo;la calle&rdquo; para &ldquo;la calle&rdquo;, &iquest;no?	</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo hago m&uacute;sica para la gente. Mis mensajes conectan m&aacute;s con gente sufridora, es verdad, pero cualquiera puede sentirse identificado, hasta en el Palacio de la Zarzuela. Eso de &ldquo;la calle&rdquo; antes ten&iacute;a otro sentido. Ahora ya no existe esa idea. El rap ha cambiado much&iacute;simo. Antes ver a un pijo haciendo rap era rar&iacute;simo. Hoy ves a pijos haciendo rap y son los mejores, aunque no hayan sufrido nada. Y est&aacute; bien.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En ese sentido, recientemente tambi&eacute;n ha surgido el debate sobre los pol&eacute;micos raperos de derechas o afines a VOX. 	 </strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo ah&iacute; no me meto. Respeto a todo el mundo por la libertad de expresi&oacute;n, pero no entro ah&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; legado le gustar&iacute;a dejar como artista?	</strong>
    </p><p class="article-text">
        Que se me recuerde por la m&uacute;sica. Que se diga: &ldquo;Artistazo&rdquo;. Como cuando piensas en Zatu, en La Mala Rodr&iacute;guez. Piensas en su m&uacute;sica, no en nada m&aacute;s.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">[Me gustaría] que se me recuerde por la música. Que se diga: &#039;Artistazo&#039;. Como cuando piensas en Zatu, en La Mala Rodríguez. Piensas en su música, no en nada más</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Pensando en artistas de esa talla &iquest;Con qui&eacute;n le gustar&iacute;a colaborar?	</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay much&iacute;simos. Te puedo decir Estopa, El Barrio, Alejandro Sanz, El Cigala, Chambao, Manuel Carrasco, Pablo Albor&aacute;n&hellip; Tenemos una cultura musical brutal en Espa&ntilde;a. Desde el flamenco, el pop y hasta el rock. Hay un mont&oacute;n de gente buena.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Por terminar. El nuevo disco se titula </strong><em><strong>Paso a Paso</strong></em><strong>. &iquest;Cu&aacute;les son esos pr&oacute;ximos pasos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, viene de la filosof&iacute;a que me tomo yo de la vida. &iquest;Sabes?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Algo as&iacute; como ir poco a poco, con calma?</strong>	
    </p><p class="article-text">
        Poco a poco no, eso de perdedores. Porque decirse a uno mismo &ldquo;poco a poco&rdquo; es como decirse a uno mismo algo que nunca va a llegar. <em>Paso a Paso, para m&iacute;,</em> es ponerse objetivos, bajar y llegar a donde uno quiere. Pues, &iquest;c&oacute;mo llego ah&iacute;? Con <em>Paso a Paso</em>. Ya sea caminando o en silla de ruedas. Por eso el disco tiene ese peso para m&iacute;. Es ese <em>tira, tira</em>, ese v<em>&iacute;steme despacio que tengo prisa</em>. Hay muchos dichos as&iacute;. Es todo un seguir continuando.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Alcolea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/dollar-selmouni-musica-trucos-marketing-mata-vender-polemica-disco-funcione_1_12926647.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 22 Jan 2026 10:48:33 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/08263681-eaa9-440d-8879-b38fd8a7e588_16-9-discover-aspect-ratio_default_1134789.jpg" length="7903793" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/08263681-eaa9-440d-8879-b38fd8a7e588_16-9-discover-aspect-ratio_default_1134789.jpg" type="image/jpeg" fileSize="7903793" width="5472" height="3078"/>
      <media:title><![CDATA[Dollar Selmouni, música contra los trucos del marketing: “Me mata tener que vender polémica  para que un disco funcione”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/08263681-eaa9-440d-8879-b38fd8a7e588_16-9-discover-aspect-ratio_default_1134789.jpg" width="5472" height="3078"/>
      <media:keywords><![CDATA[Música,Marketing,Arte,Artistas,Islas Baleares,Mallorca,Madrid,Festivales,Rap]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Oques Grasses, Amaia o Fermín Muguruza entre los artistas que actuarán en el Palau Sant Jordi por Palestina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/oques-grasses-amaia-fermin-muguruza-artistas-actuaran-palau-sant-jordi-palestina_1_12855655.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bd37e488-c93f-42f3-8326-866cd4d3bf47_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Oques Grasses, Amaia o Fermín Muguruza entre los artistas que actuarán en el Palau Sant Jordi por Palestina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El concierto tendrá lugar el día 29 de enero y las entradas se pueden comprar desde el 19 en la web de la organización</p><p class="subtitle">La ‘Amarga Navidad’ de Pedro Almodóvar muestra su sugerente primer tráiler</p></div><p class="article-text">
        La banda Oques Grasses, que <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/fenomeno-oques-grasses-grupo-catalan-iguala-coldplay-llenara-cuatro-estadios-montjuic_1_12773708.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recientemente han vendido 250.000 entradas para cuatro conciertos de despedida en 2026 en el Estadi Ol&iacute;mpic,</a> la navarra afincada en Barcelona Amaia o el guipuzcoano Ferm&iacute;n Muguruza destacan entre los numerosos artistas que participar&aacute;n el pr&oacute;ximo d&iacute;a 29 de enero en el concierto organizado por la plataforma de entidades c&iacute;vicas <a href="https://www.actxpalestine.com/es/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Act x Palestine</a> para mantener la conciencia del genocidio cometido por el ej&eacute;rcito Israel&iacute; en la franja de Gaza. 
    </p><p class="article-text">
        A ellos se les sumar&aacute;n otras presencias eminentes como Lluis Llach, Guillem Gisbert o Yerai Cort&eacute;s, as&iacute; como las hermanas Farelo, Bad Gyal y Mushka, Ana Tijoux, La Zowi, Morad, Gemma Humet, el ex Obrint Pas Xavi Sarri&agrave;, los gazat&iacute;es Sol Band o los malienses Tinariwen, entre otros. Pero el centro de gravedad de la propuesta es, sobre todo, la presencia de&nbsp;voces palestinas como Zeyne o Lina Makoul, entre otros referentes con una enorme proyecci&oacute;n internacional. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, participar&aacute; el&nbsp;Coro Al-Balad (coro del pueblo) &ndash;creado especialmente para el partido entre la selecci&oacute;n catalana y la palestina que tuvo lugar el pasado mes de noviembre en el Estadi Ol&iacute;mpic Llu&iacute;s Companys de Barcelona&ndash; y el&nbsp;Coro Ovidi Cor Gran, en el que el cuarteto Ovidi 4 cantar&aacute; acompa&ntilde;ado de Anna Mira, Feliu Ventura, Ginest&agrave;, La Maria, Pinan 450f, Sandra Monfort, Sergi Carbonell y Svetlana.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ff7868ad-620a-4798-98a2-4c7e9522c7e7_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ff7868ad-620a-4798-98a2-4c7e9522c7e7_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ff7868ad-620a-4798-98a2-4c7e9522c7e7_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ff7868ad-620a-4798-98a2-4c7e9522c7e7_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ff7868ad-620a-4798-98a2-4c7e9522c7e7_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ff7868ad-620a-4798-98a2-4c7e9522c7e7_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ff7868ad-620a-4798-98a2-4c7e9522c7e7_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cartel del concierto Act x Palestine en el Palau Sant Jordi"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cartel del concierto Act x Palestine en el Palau Sant Jordi                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Destacar&aacute; adem&aacute;s la presencia del actor, reciente Premio Nacional de Cinematograf&iacute;a 2025, as&iacute; como la del entrenador de f&uacute;tbol del Manchester City Pep Guardiola. Tambi&eacute;n colaborar&aacute; el grupo de teatro La Fura dels Baus. Las entradas podr&aacute;n <a href="https://www.actxpalestine.com/ca/concert-manifest" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">adquirirse desde ma&ntilde;ana d&iacute;a 19 en la web del concierto</a> y los precios oscilar&aacute;n entre los 25 y los 45 euros.
    </p><h2 class="article-text">Un cartel intergeneracional</h2><p class="article-text">
        Abel Gonz&aacute;lez, representante de Primavera Sound dentro de Act x Palestine y responsable de la contrataci&oacute;n de los artistas, ha observado que &ldquo;se trata de un cartel intergeneracional, donde gente de las m&aacute;s diversas edades podr&aacute; reconocerse en los m&uacute;sicos que act&uacute;an&rdquo;. Tambi&eacute;n ha destacado la buena predisposici&oacute;n de todos los artistas a colaborar. &ldquo;No solo se ofrecieron muchos de ellos, sino que tambi&eacute;n trajeron a otros compa&ntilde;eros suyos que quer&iacute;an participar&rdquo;, ha asegurado Gonz&aacute;lez.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte Mohamed Rabah, representante en Catalunya de la Palestinian Performing Arts Network (PPAN), ha recordado que &ldquo;desde el falsco acuerdo de paz conseguido hace unos meses han sido asesinadas 380 personas en Gaza que se unen a las m&aacute;s de 70.000 v&iacute;ctimas de los ataques israel&iacute;es&rdquo;. En este sentido, ha desvelado, &ldquo;el concierto busca mantener la conciencia del genocidio a trav&eacute;s de la plataforma, en la que participan m&aacute;s de 600 entidades, como la cooperativa Abacus o la promotora Primavera Sound&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Finalmente Maravillas Rojo, presidenta de Abacus, que adem&aacute;s de participar en la organizaci&oacute;n del concierto ha editado el libro <em>Un grito por la infancia de Gaza / Un crit pels infants de Gaza</em>, coordinado por la periodista&nbsp;Cristina M&aacute;s Andreu junto a la tambi&eacute;n periodista&nbsp;Txell Feixas, ha destacado el poder de la cultura para despertar las conciencias ante situaciones como las de Palestina. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jordi Sabaté]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/oques-grasses-amaia-fermin-muguruza-artistas-actuaran-palau-sant-jordi-palestina_1_12855655.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Dec 2025 12:39:15 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/bd37e488-c93f-42f3-8326-866cd4d3bf47_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="4744664" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/bd37e488-c93f-42f3-8326-866cd4d3bf47_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="4744664" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Oques Grasses, Amaia o Fermín Muguruza entre los artistas que actuarán en el Palau Sant Jordi por Palestina]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/bd37e488-c93f-42f3-8326-866cd4d3bf47_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Conflicto Palestina-Israel,Conciertos,Activismo,Rock,Rap,Barcelona]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El grupo de rap español Agorazein vuelve a reunirse en un concierto diez años después de su último álbum]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/grupo-rap-espanol-agorazein-vuelve-escenarios-diez-anos-despues_1_12844965.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3935d360-3114-4ff0-be51-c9a92449de6f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1125y219.jpg" width="1200" height="675" alt="El grupo de rap español Agorazein vuelve a reunirse en un concierto diez años después de su último álbum"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El colectivo, del que forma parte C. Tangana, ofrecerá un concierto en Madrid el 15 de noviembre de 2026. Las entradas estarán a la venta el próximo martes</p></div><p class="article-text">
        Agorazein vuelve. El grupo de rap espa&ntilde;ol en el que se integra C. Tangana volver&aacute; a subirse a un escenario una d&eacute;cada despu&eacute;s de su &uacute;ltimo lanzamiento. Ser&aacute; una sola fecha: en Madrid, en el Movistar Arena, el 15 de noviembre de 2026.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; lo ha anunciado AGZ (la abreviatura por la es conocido) este domingo en sus redes sociales. Un regreso tan esperado que en apenas unas horas acumula cientos de miles de visualizaciones en X y m&aacute;s de un mill&oacute;n en Instagram.
    </p><p class="article-text">
        El colectivo, formado por C. Tangana, Sticky M.A., Jerv.AGZ, I-Ace y DJ Fabianni, sigue contando con cerca de dos cientos mil oyentes mensuales en Spotify, a pesar de que su &uacute;ltimo lanzamiento conjunto &mdash;el &aacute;lbum <em>Siempre</em>&mdash; se remonta a 2016.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2000280570274713607?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Las entradas estar&aacute;n a la venta a partir de las 12.00 horas del pr&oacute;ximo martes de 16 de noviembre.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/grupo-rap-espanol-agorazein-vuelve-escenarios-diez-anos-despues_1_12844965.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Dec 2025 21:25:18 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3935d360-3114-4ff0-be51-c9a92449de6f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1125y219.jpg" length="167292" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3935d360-3114-4ff0-be51-c9a92449de6f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1125y219.jpg" type="image/jpeg" fileSize="167292" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El grupo de rap español Agorazein vuelve a reunirse en un concierto diez años después de su último álbum]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3935d360-3114-4ff0-be51-c9a92449de6f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1125y219.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[C. Tangana,Rap,Música,Hip Hop]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cancelado el concierto de Ajax y Prok en Logroño tras las acusaciones de abusos sexuales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/cancelado-concierto-ajax-prok-logrono-acusaciones-abusos-sexuales_1_12825126.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/42587f9d-d41c-4ea7-8e93-9c40a6393fa9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cancelado el concierto de Ajax y Prok"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hace un año los raperos fueron acusados de abusos con más de 80 testimonios a través de redes sociales</p><p class="subtitle">La caída de Ayax y Prok: más de 60 relatos de presuntos abusos y el testimonio de dos ex les hacen perder al mánager y un concierto en el WiZink
</p></div><p class="article-text">
        El concierto de Ajax y Prok programado en Logro&ntilde;o el pr&oacute;ximo 11 de abril ha sido cancelado. Logro&ntilde;o se cae del cartel de gira que los propios raperos han eliminado de sus redes sociales, acusados de abusos sexuales durante a&ntilde;os, seg&uacute;n se ha denunciado a trav&eacute;s de m&aacute;s de 80 testimonios publicados en redes sociales, adem&aacute;s de los relatos de maltrato compartidos por sus exparejas. 
    </p><p class="article-text">
        Las acusaciones de abuso, acoso, maltrato f&iacute;sico y psicol&oacute;gico, violaci&oacute;n y sumisi&oacute;n qu&iacute;mica se produjeron hace m&aacute;s de un a&ntilde;o. A pesar del impacto que hab&iacute;an tenido los graves testimonios, a principios del pasado mes de noviembre, anunciaron la gira de 2026, que inclu&iacute;a el concierto de Logro&ntilde;o, como una vuelta a los escenarios y a la que titularon &ldquo;Indestructibles&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s recientemente,&nbsp;el rapero Fernando Costa menciona directamente estas acusaciones en una canci&oacute;n, en la que habla de&nbsp;&ldquo;violencia psicol&oacute;gica y abortos forzados&rdquo;. Tras ello, los conciertos han empezado a cancelarse. 
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Logro&ntilde;o, la Sala Concept, donde se iba a celebrar, ha confirmado la cancelaci&oacute;n, si bien ha aclarado que la sala no organizaba el concierto sino que solo alquilaba el espacio. As&iacute; mismo, apuntaba a que el promotor musical les hab&iacute;a confirmado la suspensi&oacute;n del concierto justificando &ldquo;una cancelaci&oacute;n de toda la gira por parte de los artistas&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rioja2]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/cancelado-concierto-ajax-prok-logrono-acusaciones-abusos-sexuales_1_12825126.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Dec 2025 16:09:23 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/42587f9d-d41c-4ea7-8e93-9c40a6393fa9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="345132" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/42587f9d-d41c-4ea7-8e93-9c40a6393fa9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="345132" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Cancelado el concierto de Ajax y Prok en Logroño tras las acusaciones de abusos sexuales]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/42587f9d-d41c-4ea7-8e93-9c40a6393fa9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Rap,Abusos sexuales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Han pasado cosas horribles": violencia, secuestros y agresiones sexuales en el documental que Sean 'Diddy' Combs quería censurar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/han-pasado-cosas-horribles-momentos-impactantes-serie-documental-sean-diddy-combs_1_12816769.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0990315e-cfaa-40be-b3a2-841d087ac7db_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x320y201.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Han pasado cosas horribles&quot;: violencia, secuestros y agresiones sexuales en el documental que Sean &#039;Diddy&#039; Combs quería censurar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La nueva y desgarradora serie de Netflix y 50 Cent repasa el ascenso a la fama y la caída en desgracia del magnate musical, condenado por dos delitos de prostitución</p><p class="subtitle">El rapero Sean 'Diddy' Combs, absuelto de tráfico sexual y condenado por delito de prostitución</p></div><p class="article-text">
        La controvertida serie documental de Netflix <em>Sean Combs: The Reckoning </em>ya fue calificada como &ldquo;una vergonzosa pieza difamatoria&rdquo; por los abogados del magnate ca&iacute;do en desgracia tras el lanzamiento del tr&aacute;iler el lunes. Ahora, despu&eacute;s de que los cuatro episodios se hayan estrenado en Netflix, los cr&iacute;ticos la han calificado de &ldquo;sombr&iacute;amente necesaria&rdquo; y de retrato &ldquo;implacable&rdquo; de &ldquo;un individuo aterrador&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La serie, producida por Curtis &ldquo;50 Cent&rdquo; Jackson, rival de Combs desde hace mucho tiempo, narra su ascenso a la fama y detalla algunas de las acusaciones que se le han hecho a lo largo de los a&ntilde;os. Cuenta con una amplia gama de voces, entre las que se incluyen antiguos miembros de su c&iacute;rculo m&aacute;s cercano, varios antiguos empleados y socios, amigos de la infancia, artistas que firmaron con su discogr&aacute;fica Bad Boy Records, dos miembros del jurado de su juicio federal y varias personas que han presentado demandas civiles contra Combs, algunas de ellas acus&aacute;ndolo de agresi&oacute;n sexual, algo que Combs ha negado.
    </p><p class="article-text">
        El documental llega varios meses despu&eacute;s de la <a href="https://www.eldiario.es/internacional/rapero-sean-diddy-combs-condenado-cuatro-anos-meses-cargos-relacionados-prostitucion_1_12657591.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">condena a Combs por dos delitos</a> de transporte con fines de prostituci&oacute;n. Por otro lado, le declararon <a href="https://www.eldiario.es/cultura/rapero-sean-diddy-combs-absuelto-trafico-sexual-condenado-delito-prostitucion_1_12433281.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">inocente de los cargos m&aacute;s graves de tr&aacute;fico sexual</a> y conspiraci&oacute;n para cometer extorsi&oacute;n que tambi&eacute;n se le imputaban. En octubre, Combs, que se hab&iacute;a declarado inocente de todos los cargos, fue condenado a 50 meses de prisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Combs cumple actualmente su condena en el complejo penitenciario de Fort Dix, en Nueva Jersey, y ha recurrido tanto la pena como la sentencia. Sigue enfrent&aacute;ndose a docenas de demandas civiles que le acusan de abusos sexuales. Ha negado todas las acusaciones que se le imputan.
    </p><p class="article-text">
        Tras el estreno de la serie el martes, Juda Engelmayer, portavoz de Combs, dijo en un comunicado que no quer&iacute;an &ldquo;comentar las acusaciones individuales que se repiten en el documental&rdquo;, y a&ntilde;adi&oacute;: &ldquo;Muchas de las personas que aparecen tienen rencores personales de largo recorrido, motivos econ&oacute;micos o problemas de credibilidad que han sido documentados durante a&ntilde;os&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Varias de estas historias ya se han abordado en los tribunales, y otras nunca se han planteado en ning&uacute;n foro legal porque simplemente no son ciertas&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute;. &ldquo;El proyecto se ha construido en torno a una narrativa unilateral liderada por un adversario que se ha manifestado p&uacute;blicamente, y repite acusaciones sin contexto, pruebas ni verificaci&oacute;n&rdquo;. &ldquo;Sean Combs seguir&aacute; abordando los asuntos leg&iacute;timos a trav&eacute;s del proceso legal, no a trav&eacute;s de una producci&oacute;n sesgada de Netflix&rdquo;, afirm&oacute; su representante
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Hemos visto las dos caras de la moneda y hemos llegado a nuestras propias conclusiones&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Dos miembros del jurado del juicio federal de Combs salen como testimonios en la serie y hablan por primera vez desde que el jurado de 12 personas emiti&oacute; un veredicto dividido a principios de este a&ntilde;o. &ldquo;Cuando est&aacute;bamos en la sala de deliberaciones y llegamos a un acuerdo y solo dijimos que era culpable de estos dos cargos, mis palabras exactas fueron: &rdquo;M-i-e-r-d-a&ldquo;, explica una de las miembros del jurado, una mujer identificada como la miembro 160.
    </p><p class="article-text">
        Durante el juicio de dos meses celebrado este verano, los fiscales acusaron a Combs de traficar con mujeres con fines sexuales coaccion&aacute;ndolas para que participaran en maratones sexuales con acompa&ntilde;antes masculinos bajo los efectos de las drogas. Para su caso fueron fundamentales las acusaciones de la exnovia de Combs, la cantante Casandra &ldquo;Cassie&rdquo; Ventura, quien testific&oacute; que, durante su relaci&oacute;n de diez a&ntilde;os, Combs la maltrat&oacute; f&iacute;sicamente, la coaccion&oacute; y la chantaje&oacute; para que participara en estos encuentros sexuales.
    </p><p class="article-text">
        Los abogados de Combs han reconocido casos de violencia dom&eacute;stica en el pasado, pero han negado que se hubiera producido coacci&oacute;n o tr&aacute;fico sexual, insistiendo en que todas las actividades sexuales fueron consentidas.
    </p><p class="article-text">
        Tras tres d&iacute;as de deliberaciones, el jurado, compuesto por ocho hombres y cuatro mujeres, lleg&oacute; a un veredicto y conden&oacute; a Combs por los dos cargos relacionados con la prostituci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En la serie, el entrevistador pregunta a la jurado 160 &mdash;que hab&iacute;a dicho previamente que pertenec&iacute;a a &ldquo;esa generaci&oacute;n que b&aacute;sicamente creci&oacute; escuchando&rdquo; la m&uacute;sica de Combs, aunque no era &ldquo;fan suya&rdquo;&mdash;, si cre&iacute;a que Combs era una &ldquo;persona violenta&rdquo;. Ella responde que, bas&aacute;ndose en el v&iacute;deo de vigilancia del hotel de 2016 en el que se ve&iacute;a a Combs golpeando a Ventura y que se mostr&oacute; al jurado en el tribunal, &ldquo;puede serlo&rdquo;. &ldquo;Es imperdonable, sinceramente, no se puede golpear a una chica tan peque&ntilde;a como lo hizo &eacute;l&rdquo;, dijo la jurado 160. Sin embargo, a&ntilde;ad&iacute;a: &ldquo;Se puede decir que era una persona horrible, pero la violencia dom&eacute;stica no era uno de los cargos&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img src="data:image/gif;base64,R0lGODlhAQABAIAAAP///wAAACH5BAEAAAAALAAAAAABAAEAAAICRAEAOw==">
    </figure><p class="article-text">
        El otro jurado entrevistado, un hombre identificado como el jurado 75, que dijo que no ten&iacute;a &ldquo;ning&uacute;n conocimiento&rdquo; de Combs antes del juicio, afirma que durante el juicio se sinti&oacute; &ldquo;confundido&rdquo; por la relaci&oacute;n entre Ventura y Combs. Le preguntaron si hab&iacute;a visto alguna prueba de &ldquo;fuerza, fraude o coacci&oacute;n entre Cassie y Sean&rdquo;, y el hombre respondi&oacute;: &ldquo;Era una relaci&oacute;n muy, muy interesante. Son dos personas enamoradas, est&aacute;n demasiado enamoradas. No se puede explicar. Ella quer&iacute;a estar con &eacute;l. &Eacute;l la daba por sentado. Nunca pens&oacute; que ella lo dejar&iacute;a. Es como aplaudir con ambas manos. No se puede aplaudir con una sola mano. Con ambas manos se obtiene el sonido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El jurado 75 se&ntilde;ala los mensajes de texto afectuosos entre Ventura y Combs despu&eacute;s de la agresi&oacute;n en el hotel que present&oacute; la defensa durante el juicio. &ldquo;Al d&iacute;a siguiente se ve c&oacute;mo vuelven a estar juntos e intercambian mensajes de texto como si nada hubiera pasado&rdquo;, dijo. &ldquo;As&iacute; que ahora estamos confundidos... &iquest;Qu&eacute; est&aacute; pasando aqu&iacute;? &Eacute;l la golpea y, al minuto siguiente, salen a cenar y se van de viaje. Es como ir y venir, ir y venir, ir y venir&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esa es mi respuesta&rdquo;, dijo el jurado. &ldquo;Quiero decir, si no te gusta algo, te vas por completo. No puedes tenerlo todo. Disfrutar del lujo y luego quejarte de ello, no lo creo&rdquo;. Cuando se le pregunt&oacute; si cre&iacute;a que se hab&iacute;a hecho justicia en este caso, el jurado 75 respondi&oacute;: &ldquo;Al 100 %&rdquo;, y a&ntilde;adi&oacute;: &ldquo;Vimos las dos caras de la moneda y llegamos a nuestras conclusiones&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Estaban deslumbrados&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Una de las antiguas empleadas de Combs que aparece en la serie documental es Capricorn Clark, su antigua asistente y ejecutiva de Bad Boy Entertainment. Clark, quien testific&oacute; en su contra en el juicio y dijo al jurado que Combs la secuestr&oacute; una vez y amenaz&oacute; su vida, explica en el documental que sent&iacute;a que el jurado &ldquo;no crey&oacute; nada&rdquo; de lo que ella cont&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los observo mientras se relacionan con &eacute;l, creo que todos sent&iacute;an algo por Puff, cada vez que miraban a Puff era como si fueran amigos&rdquo;, dice en la miniserie. &ldquo;Estaban deslumbrados&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Ni siquiera s&eacute; si me violaron&rdquo;</h2><p class="article-text">
        En el tercer episodio, la cantante Aubrey O'Day, antigua miembro de la banda femenina de Combs, Danity Kane, alega que Combs le envi&oacute; correos electr&oacute;nicos sexualmente expl&iacute;citos durante el rodaje del programa<em> Making the Band</em>. En el documental, O'Day lee un correo electr&oacute;nico expl&iacute;cito que, seg&uacute;n ella, le envi&oacute; Combs, y tambi&eacute;n afirma que &eacute;l le envi&oacute; fotos de su pene por correo electr&oacute;nico.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No solo quiero follarte. Quiero convertirte&rdquo;, dec&iacute;a parte del supuesto correo electr&oacute;nico. &ldquo;Puedo verte con alg&uacute;n hijo de puta al que le dices lo que tiene que hacer. Yo hago que mi mujer haga lo que yo le digo, y a ella le encanta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En la entrevista, O'Day dice: &ldquo;Es tu jefe en el trabajo quien te env&iacute;a ese correo electr&oacute;nico&rdquo;. Y contin&uacute;a: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; le pasa a cualquier otra persona en la vida real? A tu jefe lo despiden. Seis meses despu&eacute;s, me despidieron a m&iacute;&rdquo;. &ldquo;Estoy convencida de que me despidieron por no seguirle el rollo sexualmente&rdquo;, asegura.
    </p><p class="article-text">
        En la serie, O'Day tambi&eacute;n habla de las declaraciones de una mujer en un caso civil diferente, en el que la testido asegur&oacute; que, en 2005, entr&oacute; sin querer en una habitaci&oacute;n donde vio a la propia O'Day, &ldquo;muy ebria&rdquo; y desnuda de cintura para abajo, siendo agredida sexualmente por Combs y otro hombre. O'Day dice en el documental que no tiene &ldquo;ning&uacute;n recuerdo de esto&rdquo;. &ldquo;&iquest;Significa esto que me violaron? &iquest;Es eso lo que significa? Ni siquiera s&eacute; si me violaron&rdquo;, denuncia. &ldquo;Y no quiero saberlo&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/24eb9f2d-6041-4fde-b29f-d67531b97599_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x928y424.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/24eb9f2d-6041-4fde-b29f-d67531b97599_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x928y424.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/24eb9f2d-6041-4fde-b29f-d67531b97599_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x928y424.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/24eb9f2d-6041-4fde-b29f-d67531b97599_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x928y424.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/24eb9f2d-6041-4fde-b29f-d67531b97599_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x928y424.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/24eb9f2d-6041-4fde-b29f-d67531b97599_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x928y424.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/24eb9f2d-6041-4fde-b29f-d67531b97599_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x928y424.jpg"
                    alt="Imagen de archivo del rapero Sean Diddy Combs"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Imagen de archivo del rapero Sean Diddy Combs                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">&ldquo;A veces te suceden cosas violentas&rdquo;</h2><p class="article-text">
        El documental tambi&eacute;n incluye acusaciones de antiguos socios de Bad Boy Records, entre ellos Kirk Burrowes, cofundador de Bad Boy Entertainment junto con Combs, de que Combs estuvo involucrado en el asesinato del rapero Tupac Shakur, entre otras acusaciones. Combs siempre ha negado cualquier implicaci&oacute;n en la muerte de Shakur.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Sean estaba locamente celoso de la amistad entre Biggie y 'Pac&rdquo;, dijo Burrowes. &ldquo;Para Sean, ser comercializador significa ser manipulador. Y hay envidia hacia las personas que tienen &eacute;xito y fama, sin manipulaci&oacute;n&rdquo;. Burrowes a&ntilde;ade en su cap&iacute;tulo: &ldquo;Sean a veces te humilla. A veces te pone como ejemplo. A veces te suceden cosas violentas. A lo largo de los a&ntilde;os, les sucedieron muchas cosas malas a buenos amigos&rdquo;. &ldquo;Creo que Sean, ahora que tengo una mente madura, tuvo mucho que ver con la muerte de Tupac&rdquo;, dijo Burrowes.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;El negocio m&aacute;s sucio de los negocios sucios&rdquo;</h2><p class="article-text">
        La serie tambi&eacute;n incluye im&aacute;genes in&eacute;ditas filmadas en los seis d&iacute;as previos a la detenci&oacute;n de Combs en septiembre de 2024, cuando la investigaci&oacute;n federal se estaba cerrando.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el documental, Combs ten&iacute;a un camar&oacute;grafo que lo documentaba durante ese tiempo, y los realizadores afirman que obtuvieron las im&aacute;genes tras la detenci&oacute;n de Combs.
    </p><p class="article-text">
        El documental comienza con algunas de esas im&aacute;genes, en las que se ve a Combs en una habitaci&oacute;n de hotel de Nueva York hablando por tel&eacute;fono con su abogado, discutiendo la percepci&oacute;n p&uacute;blica contra &eacute;l en redes sociales.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tenemos que encontrar a alguien que trabaje con nosotros, que se haya dedicado al negocio m&aacute;s sucio de los medios de comunicaci&oacute;n y la propaganda&rdquo;, dice Combs. &ldquo;Estamos perdiendo&rdquo;. D&iacute;as despu&eacute;s, Combs fue detenido y acusado de tr&aacute;fico sexual, conspiraci&oacute;n para cometer extorsi&oacute;n y transporte con fines de prostituci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La directora de la serie, Alexandria Stapleton, declar&oacute; que las im&aacute;genes &ldquo;llegaron a nosotros&rdquo; y que fueron obtenidas legalmente. &ldquo;Una cosa que caracteriza a Sean Combs es que siempre se graba a s&iacute; mismo, y ha sido una obsesi&oacute;n durante d&eacute;cadas&rdquo;, dijo. &ldquo;Tambi&eacute;n nos pusimos en contacto con su equipo legal en m&uacute;ltiples ocasiones para solicitar una entrevista y comentarios, pero no obtuvimos respuesta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Stapleton ha dicho que espera que el documental &ldquo;sea una llamada de atenci&oacute;n sobre c&oacute;mo idolatramos a las personas y nos haga comprender que todo el mundo es un ser humano&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El lunes previo al estreno, los abogados de Combs enviaron una carta exigiendo la retirada del documental. Critican que &ldquo;Netflix se ha basado en im&aacute;genes robadas que nunca fueron autorizadas para su publicaci&oacute;n&rdquo; y que Combs llevaba d&eacute;cadas acumulando material para contar su propia historia. Denuncian que se usaran im&aacute;genes privadas y conversaciones con abogados que no estaban destinadas al p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n declaran que Combs hab&iacute;a estado trabajando en su propio documental antes de su detenci&oacute;n y que hab&iacute;a mantenido conversaciones con Netflix, pero que el proyecto se paraliz&oacute; por cuestiones de control creativo. En su declaraci&oacute;n, Engelmayer calific&oacute; de &ldquo;sorprendente&rdquo; que Netflix hubiera cedido control creativo a Jackson, a quien describi&oacute; como &ldquo;un adversario de toda la vida con una venganza personal&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Anna Betts]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/han-pasado-cosas-horribles-momentos-impactantes-serie-documental-sean-diddy-combs_1_12816769.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 03 Dec 2025 10:48:04 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0990315e-cfaa-40be-b3a2-841d087ac7db_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x320y201.jpg" length="239114" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0990315e-cfaa-40be-b3a2-841d087ac7db_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x320y201.jpg" type="image/jpeg" fileSize="239114" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA["Han pasado cosas horribles": violencia, secuestros y agresiones sexuales en el documental que Sean 'Diddy' Combs quería censurar]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0990315e-cfaa-40be-b3a2-841d087ac7db_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x320y201.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Música,Rap,Agresiones machistas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De la dopamina al agotamiento]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/dopamina-agotamiento_1_12808577.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/29387e51-8e95-4e64-a192-4ff9ccd6f39b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De la dopamina al agotamiento"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Conversación con Alberto Morán Roa, filósofo especializado en estética política y afectos contemporáneos, y Beatriz k.m-p., artista interseccional, filósofa renegada y literata irreverente, durante la novena sesión de Sagita Magma, el Seminario-Dopamina de Estética Política y Ontología de la Comunicación</p><p class="subtitle">Todos los artículos de José An Montero</p></div><p class="article-text">
        M&aacute;s, m&aacute;s, m&aacute;s. M&aacute;s dopamina. Si se puede m&aacute;s, que sea m&aacute;s. Sagita Magma, el Seminario-Dopamina de Est&eacute;tica Pol&iacute;tica y Ontolog&iacute;a de la Comunicaci&oacute;n, que est&aacute; abordando la condici&oacute;n contempor&aacute;nea bajo la presi&oacute;n del exceso, examinando c&oacute;mo nuestras sociedades gestionan su actualidad social, pol&iacute;tica y ecol&oacute;gica. Llegamos a la novena sesi&oacute;n, con un en&eacute;simo giro de gui&oacute;n que introduce nuevos elementos en cada una de sus sesiones. En esta ocasi&oacute;n, la propia disposici&oacute;n del espacio revisaba el concepto mismo de espacio acad&eacute;mico, como si Divine pudiera irrumpir en cualquier momento por la puerta de ojo de buey ante la mirada perpleja de un claustro de profesores togados de hace dos siglos. Una atm&oacute;sfera a medio camino entre la performance y la provocaci&oacute;n intelectual, que rompe los l&iacute;mites entre lo visual y lo conceptual, y posibilita que el pensamiento se mezcle con la acci&oacute;n art&iacute;stica.
    </p><p class="article-text">
        El Sal&oacute;n Antonio Saura se cubri&oacute; de proyecciones magm&aacute;ticas en paredes y techo de Marta Feiner, que estuvo presente, convirtiendo esta sala en un espacio h&iacute;brido entre ponencia e imagen, creando esa pasarela entre arte y filosof&iacute;a de la que hablar&iacute;an Alberto Mor&aacute;n Roa (ESIC University) &amp; Bea k.m-p., protagonistas de la sesi&oacute;n. &ldquo;La relaci&oacute;n siempre es mucho m&aacute;s magm&aacute;tica: se alimentan mucho m&aacute;s, se apoyan mucho m&aacute;s y al final cuesta incluso hacer una l&iacute;nea clara de d&oacute;nde empieza y d&oacute;nde acaba una cosa u otra&rdquo;, explica Alberto Mor&aacute;n. &ldquo;Suelen ir de la mano; al final son movimientos culturales y, de hecho, son puntos de vista que cuando los unes enriquecen el debate&rdquo;, refuerza Beatriz k.m-p.
    </p><p class="article-text">
        La sesi&oacute;n llevaba por t&iacute;tulo 'm&aacute;s, M&aacute;s, M&Aacute;S: Afectos, compulsiones y expresiones del deseo en el capitalismo' y la pel&iacute;cula de Waters Pink Flamingos, de la que posteriormente hablar&iacute;an en la sesi&oacute;n, es la met&aacute;fora perfecta de un mundo que parece potenciar &uacute;nicamente lo higi&eacute;nico y lo productivo. Una propuesta que situaba el foco en ese r&eacute;gimen de excitaci&oacute;n constante que demanda ampliar siempre los propios l&iacute;mites. Como explic&oacute; Mor&aacute;n: &ldquo;Una cosa es saber que deber&iacute;as estar cuid&aacute;ndote m&aacute;s por dentro y otra muy distinta poder hacerlo&rdquo;. Una brecha casi estructural en una sociedad que conduce al borde del agotamiento.
    </p><p class="article-text">
        En esa &ldquo;magmaticidad&rdquo;, como la llam&oacute; Mor&aacute;n, que posibilita el mestizaje disciplinar imprescindible, articulando filosof&iacute;a y arte como estrategia para pensar nuevas disposiciones afectivas y otros modos de exponerse digitalmente. Mor&aacute;n lo describe con un &eacute;nfasis revelador: &ldquo;No es solamente una pata econ&oacute;mica, no es solamente un dise&ntilde;o tecnol&oacute;gico; es tambi&eacute;n mitos, s&iacute;mbolos, im&aacute;genes, relatos, narraciones. Al final es todo un entramado muy denso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hablamos de cosas como lo aspiracional, el individualismo, la libido objetual, la compulsi&oacute;n, el asesinato, la figura de acabar con el otro, la sociedad como pol&iacute;tica, el castigo, las mec&aacute;nicas de desactivaci&oacute;n pol&iacute;tica&rdquo;. Se trata, explica Mor&aacute;n, de un sistema complejo que organiza la vida desde dentro de los sujetos, sus deseos, su sentimiento de culpabilidad o su tendencia a la autoexplotaci&oacute;n. Y a&ntilde;ade: &ldquo;La configuraci&oacute;n de una forma de estar en el mundo no se puede hacer a partir de dos o tres pinceladas, sino que requiere de una urdimbre, de toda una serie de vectores trabajando de forma muy bien sincronizada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Habitamos en un r&eacute;gimen de atenci&oacute;n 24/7 que disuelve la frontera entre ocio y trabajo, exigiendo una continuidad laboral forzada. &ldquo;Trabajo m&aacute;s horas de las que puedo y aun as&iacute; siento que todo se me escapa&rdquo;, explica Mor&aacute;n. La exigencia se vuelve una forma de tortura aceptada, una manera de rendirse ante un orden que no se cuestiona, sino que se interioriza. &ldquo;Mejorar&iacute;a si supiera decir que no, pero luego digo que s&iacute; a todo&rdquo;, replica Beatriz Morales, una frase que condensa la dimensi&oacute;n afectiva y pol&iacute;tica del sometimiento cotidiano.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos en un modelo en el que, si no has conseguido esto, es tu culpa. La responsabilidad se deposita exclusivamente en el individuo, aunque lo que te han entregado est&aacute; ya dise&ntilde;ado para engancharte&rdquo;, se&ntilde;ala Mor&aacute;n. El dise&ntilde;o afectivo del capitalismo acaba convirtiendo al sujeto en culpable de su propio agotamiento. La culpa funciona como energ&iacute;a inagotable del rendimiento. &ldquo;Tengo que ver cu&aacute;l es mi marco de l&iacute;mites y cu&aacute;nto me permito y cu&aacute;nto no quiero permitirme&rdquo;, explica, se&ntilde;alando que la renegociaci&oacute;n de los bordes subjetivos se convierte en el &uacute;nico lugar donde a&uacute;n puede ejercerse un m&iacute;nimo de libertad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No es cuesti&oacute;n de protegerte frente a un mandato externo, sino precisamente&hellip; protegernos frente a lo que queremos&rdquo;, explican. Es una defensa, la necesidad de una &ldquo;&eacute;tica del l&iacute;mite&rdquo; como contrapunto al exceso neoliberal, de la que habla el fil&oacute;sofo coreano Byung-Chul Han, sobre el que Alberto Mor&aacute;n realiz&oacute; la tesis doctoral titulada 'Las redes de la nada: Cartograf&iacute;a del pensamiento de Byung-Chul Han: trazados y recepci&oacute;n cr&iacute;tica', (UNED, 2022).
    </p><p class="article-text">
        La conversaci&oacute;n avanza hacia la idea de una &ldquo;totalizaci&oacute;n del aqu&iacute;&rdquo;, un tiempo devorado por la presencia obligatoria, donde la simultaneidad se convierte en forma de vida. Beatriz lo expresa: &ldquo;Me siento como si existiera siempre en varios sitios a la vez, pero sin estar del todo en ninguno&rdquo;. El sujeto queda disperso entre pantallas, notificaciones y demandas que nunca cesan. &ldquo;Me despierto y tengo cincuenta mensajes. Me duermo y tengo cincuenta m&aacute;s&rdquo;, replica Mor&aacute;n, a&ntilde;adiendo que &ldquo;parece que todo el rato est&aacute;s llegando tarde a algo&rdquo;. Este miedo a quedarse fuera de algo, FOMO, Beatriz Morales lo resume en la frase &ldquo;Quiero una vida menos llena&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mirar ya no es solo ver, como dir&iacute;a Berger: es exponerse. &ldquo;Siento que tengo que documentarlo todo para que no se pierda&rdquo;, explica Alberto, mientras Beatriz completa el diagn&oacute;stico: &ldquo;Al final, subo cosas que no quiero solo porque parece que toca&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La ausencia de una pol&iacute;tica capaz de frenar a las grandes tecnol&oacute;gicas, que no solo gestionan informaci&oacute;n, sino tambi&eacute;n afectos e imaginarios, desactiva incluso la posibilidad de decir &ldquo;hasta aqu&iacute;&rdquo;. Morales lo expresa con precisi&oacute;n: &ldquo;A veces cierro todo y dejo de postear durante semanas, pero esa retirada no me protege del mandato invisible que me vigila desde la interfaz&rdquo;. En medio de todo ese ruido, la creatividad funciona como un peque&ntilde;o respiro. Mor&aacute;n lo formula con un &ldquo;Cuando escribo, algo se recoloca&rdquo;. Y Beatriz le hace eco: &ldquo;Cuando dibujo, descanso de m&iacute;&rdquo;. Peque&ntilde;as defensas contra el desbordamiento permanente.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A veces cierro todo y dejo de postear durante semanas, pero esa retirada no me protege del mandato invisible que me vigila desde la interfaz</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Alberto Morán</span>
                                        <span>—</span> Filósofo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Durante la sesi&oacute;n lleg&oacute; el momento de las lentejuelas desbordadas y los cardados imposibles con una lectura conjunta del film de John Waters, <em>Pink Flamingos</em> (1972), que sirvi&oacute; como base para una lectura del capitalismo como espejo de la inmundicia. &ldquo;Nos dimos cuenta de que se podr&iacute;a establecer una analog&iacute;a entre el deseo capitalista y el concepto de inmundicia que se va desarrollando durante toda la pel&iacute;cula&hellip; peque&ntilde;os detalles de c&oacute;mo interpretar la suciedad de un Estados Unidos capitalista. Divine se venga de los Marvel y su decisi&oacute;n es ejecutarlos y adem&aacute;s humillarlos ante los medios. La suciedad es mi pol&iacute;tica&rdquo;. Y a&ntilde;aden: &ldquo;Esa suciedad como pol&iacute;tica es algo que vemos en el trato deshumanizado del otro, particularmente del otro migrante&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Quizá el arte anticipa debates… en el arte se está discutiendo, quizá de manera intuitiva, debates que todavía socialmente no están puestos sobre la mesa</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Beatriz k.m.-p, artista interseccional</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Waters no se limitaba a burlarse del sue&ntilde;o americano. En <em>Pink Flamingos</em>, lo grotesco expone sin rodeos un mundo que clasifica cuerpos, que decide qui&eacute;n merece respeto y qui&eacute;n debe quedarse fuera. La suciedad, dentro de esa l&oacute;gica, no es un gag ni una provocaci&oacute;n gratuita, sino una forma de se&ntilde;alar las fronteras invisibles del sistema. Como explic&oacute; Alberto: &ldquo;Los Marvel son villanos porque se creen el modelo aspiracional&hellip; Quieren destruir a Divine&rdquo;. Lo que Waters ridiculizaba en los setenta habla directamente del poder y de las jerarqu&iacute;as que siguen estructurando nuestra vida social.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; la &uacute;nica resistencia, un t&eacute;rmino tan desgastado, pueda pasar por aceptar menos, frente al &ldquo;m&aacute;s, M&aacute;s, M&Aacute;S&rdquo; del t&iacute;tulo de la sesi&oacute;n. Menos velocidad, menos exposici&oacute;n, menos productividad. &ldquo;Hay d&iacute;as en que siento que todo puede ir mejor&rdquo;, explica Beatriz, y Alberto replica: &ldquo;Cuando estoy con gente que me quiere, me calma&rdquo;. Una pausa en el tiempo-mercanc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Ese <em>&ldquo;todav&iacute;a puede ir mejor&rdquo;</em> funciona como una &eacute;tica m&iacute;nima del cuidado, una apuesta por una subjetividad que consiga sobrevivir a la extracci&oacute;n infinita del presente. Beatriz lo enlaz&oacute; de inmediato con el arte: &ldquo;Quiz&aacute; el arte anticipa debates&hellip; en el arte se est&aacute; discutiendo, quiz&aacute; de manera intuitiva, debates que todav&iacute;a socialmente no est&aacute;n puestos sobre la mesa&rdquo;. Recuperar una temporalidad que no est&eacute; devorada por la l&oacute;gica algor&iacute;tmica. Como escribi&oacute; Byung-Chul Han en <em>La esencia del tiempo</em>: &ldquo;La crisis temporal solo se superar&aacute; en el momento en que la <em>vita activa</em>, en plena crisis, acoja de nuevo la <em>vita contemplativa</em> en su seno&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Nota del autor: <em>La conversaci&oacute;n con Beatriz k.m-p. y Alberto Mor&aacute;n Roa tuvo lugar poco antes de su participaci&oacute;n en la novena sesi&oacute;n de Sagita Magma, Seminario-Dopamina. Est&eacute;tica Pol&iacute;tica y Ontolog&iacute;a de la Comunicaci&oacute;n, celebrada el 20 de noviembre de 2025 en el Sal&oacute;n de Actos Antonio Saura de la Facultad de Bellas Artes del campus de Cuenca de la Universidad de Castilla-La Mancha. </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>La sesi&oacute;n, titulada m&aacute;s, M&aacute;s, M&Aacute;S: afectos, compulsiones y expresiones del deseo en el capitalismo, los reuni&oacute; en un dispositivo h&iacute;brido entre ponencia, ensayo visual y conversaci&oacute;n performativa. Este ciclo, coordinado por Ignacio Escutia, Andr&eacute;s M. Garc&iacute;a Romero y Laura Budia Pi&ntilde;a, con la colaboraci&oacute;n de la Facultad de Bellas Artes, la Facultad de Comunicaci&oacute;n y la Facultad de Educaci&oacute;n y Humanidades, se desarrollar&aacute; a lo largo de trece encuentros que entrelazan teor&iacute;a cr&iacute;tica, arte y pensamiento contempor&aacute;neo.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José An Montero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/dopamina-agotamiento_1_12808577.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 30 Nov 2025 10:05:38 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/29387e51-8e95-4e64-a192-4ff9ccd6f39b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="544185" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/29387e51-8e95-4e64-a192-4ff9ccd6f39b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="544185" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[De la dopamina al agotamiento]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/29387e51-8e95-4e64-a192-4ff9ccd6f39b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Filosofía,Rap,Cuenca,Bellas Artes,Arte,Música,Universidad de Castilla-La Mancha,Política]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Muere Sam Rivers, bajista y cofundador de la banda de rap metal Limp Bizkit, a los 48 años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/muere-sam-rivers-bajista-cofundador-banda-rap-metal-limp-bizkit-edad-48-anos_1_12697476.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ba37584a-582d-44e2-8eac-a3c75b999f7d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Muere Sam Rivers, bajista y cofundador de la banda de rap metal Limp Bizkit, a los 48 años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El músico había padecido hace diez años una grave enfermedad hepática de la que, si bien requirió un traspante de hígado, se recuperó totalmente</p><p class="subtitle">Consumo abre expediente sancionador contra una gran promotora de festivales alegando prácticas abusivas</p></div><p class="article-text">
        Sam Rivers, bajista y miembro fundador de la banda de rap metal Limp Bizkit, falleci&oacute; la noche del pasado domingo por causas que todav&iacute;a no han sido reveladas, seg&uacute;n <a href="https://www.instagram.com/p/DP-BwbbCQdT/?utm_source=ig_embed" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">ha comunicado la banda en su cuenta de Instagram</a>. Anteriormente, Rivers hab&iacute;a tenido problemas de salud a causa de su adicci&oacute;n al alcohol. Dichos problemas le hab&iacute;an alejado temporalmente de la m&uacute;sica, ya que desarroll&oacute; una enfermedad hep&aacute;tica que finalmente requiri&oacute; un trasplante. Rivers se une as&iacute; <a href="https://www.eldiario.es/cultura/muere-76-anos-ozzy-osbourne-lider-black-sabbath_1_12484513.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a Ozzy Osbourne</a> entre las p&eacute;rdidas este &uacute;ltimo a&ntilde;o en el sector del heavy metal.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n explica <a href="https://www.rollingstone.com/music/music-news/sam-rivers-limp-bizkit-bassist-dead-1235449987/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la revista Rolling Stone</a> en el obituario que le dedica, Rivers tuvo que dejar Limp Bizkit en 2015 por su precaria salud. &ldquo;Me sent&iacute;a fatal, y unos meses despu&eacute;s me di cuenta de que ten&iacute;a que cambiarlo todo porque ten&iacute;a una enfermedad hep&aacute;tica muy grave&rdquo;, revela Rivers en el libro&nbsp;<em>Raising Hell (Backstage Tales From the Lives of Metal Legends)</em>,<em> </em>citado por la publicaci&oacute;n.<em> </em>En dicho libro, el m&uacute;sico asegura que dej&oacute; de beber e hizo todo lo que me dijeron los m&eacute;dicos. Finalmente, tras el &eacute;xito del trasplante, regreso a la banda en 2018 y permaneci&oacute; en ella como miembro hasta el pasado domingo 19.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Sam Rivers no era solo nuestro bajista: era pura magia. El pulso de cada canci&oacute;n, la calma en el caos, el alma en el sonido&rdquo;, aparece escrito al inicio del comunicado publicado en la cuenta de Instagram del grupo. Y para cerrar, sus compa&ntilde;eros de grupo destacan del &eacute;l que &ldquo;fue un ser humano &uacute;nico en la vida. Una aut&eacute;ntica leyenda de leyendas. Y su esp&iacute;ritu vivir&aacute; para siempre en cada ritmo, cada escenario, cada recuerdo&rdquo;.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DP-BwbbCQdT/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        En el cuerpo del mensaje, aseguran que &ldquo;desde la primera nota que tocamos juntos, Sam trajo una luz y un ritmo que nunca podr&aacute;n ser reemplazados&rdquo;. &ldquo;Su talento era natural, su presencia inolvidable, su coraz&oacute;n enorme&rdquo;, a&ntilde;aden y aseguran que juntos compartieron &ldquo;muchos momentos &mdash;salvajes, tranquilos, hermosos&mdash; y cada uno de ellos signific&oacute; m&aacute;s porque Sam estaba all&iacute;&rdquo;. El texto est&aacute; firmado por los otros miembros de la banda, Fred Durst, Wes Borland, John Otto y DJ Lethal. 
    </p><p class="article-text">
        Limp Bizkit fue una de las principales bandas de la segunda generaci&oacute;n de rap metal estadounidense, junto a otras formaciones como Linkin Park, que siguieron la estela de grupos anteriores como Korn o, sobre todo Rage Against The Machine, que a su vez se inspiraron en las experiencias de bandas de los ochenta como los Beastie Boys o los trabajos conjuntos de los metaleros Aerosmith y los raperos Run DMC. 
    </p><p class="article-text">
        Aparecidos en Jacksonville, 1999 en Florida, su &eacute;xito se dibuj&oacute; ya en su primer disco <em>Significant Other</em>, que vendi&oacute; cuatro millones de copias. El siguiente trabajo, <em>Chocolate Starfish and the Hotdog Flavored Water</em>, cuyo tema&nbsp;<em>Take a look around</em>&nbsp;fue incluido en la banda sonora de la pel&iacute;cula <em>Misi&oacute;n Imposible 2</em>, les confirm&oacute; en el olimpo del nuevo metal del siglo que se iniciaba. La banda ten&iacute;a previsto regresar a Espa&ntilde;a, despu&eacute;s de 14 a&ntilde;os, como cabeza de cartel en el <em>Resurrection Fest</em>&nbsp;2026, que se celebra entre el 1 y el 4 de julio en Viveiro, Galicia, sin que por el momento se conozcan los planes del grupo a partir de ahora.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioes Cultura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/muere-sam-rivers-bajista-cofundador-banda-rap-metal-limp-bizkit-edad-48-anos_1_12697476.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Oct 2025 09:48:48 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ba37584a-582d-44e2-8eac-a3c75b999f7d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="81211" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ba37584a-582d-44e2-8eac-a3c75b999f7d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="81211" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Muere Sam Rivers, bajista y cofundador de la banda de rap metal Limp Bizkit, a los 48 años]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ba37584a-582d-44e2-8eac-a3c75b999f7d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Heavy metal,Rap,Rock,Obituarios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La justicia británica archiva la acusación por "terrorismo" contra el cantante de Kneecap]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/justicia-britanica-archiva-acusacion-terrorismo-cantante-kneecap-fuera-plazo_1_12635331.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ef956f5b-4d86-4702-9ce0-8b48cdc6498e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La justicia británica archiva la acusación por &quot;terrorismo&quot; contra el cantante de Kneecap"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mo Chara fue acusado por exhibir en noviembre de 2024, en el O2 Forum de Londres, una bandera de la milicia chií islamista libanesa Hezbolá</p><p class="subtitle"></p><p class="subtitle">Massive Attack retira su música de Spotify por “las inversiones de su CEO en empresas militares israelíes”</p></div><p class="article-text">
        Liam &Oacute;g &Oacute; hAnnaidh, conocido con el nombre art&iacute;stico de Mo Chara y rapero de 27 a&ntilde;os integrante de la banda de rap&nbsp;Kneecap, famosa por cantar en ga&eacute;lico y por sus letras sobre drogas y la situaci&oacute;n en Irlanda del Norte, no tendr&aacute; que sentarse finalmente en el banquillo de la corte brit&aacute;nica acusado de terrorismo por haber exhibido una bandera del grupo islamista chi&iacute; liban&eacute;s Hezbol&aacute; durante en concierto en el O2 Forum de Londres en noviembre de 2024. Hezbol&aacute; es una organizaci&oacute;n considerada terrorista por el Reino Unido desde 2019. 
    </p><p class="article-text">
        La anulaci&oacute;n de la causa se produce no por la consideraci&oacute;n de que su actuaci&oacute;n no pueda ser considerada como acto de terrorismo al ensalzar a la milicia libanesa, sino por una cuesti&oacute;n t&eacute;cnica de plazos. Despu&eacute;s de una audiencia en el Tribunal de Magistrados de Westminster, el juez encargado del caso, Paul Goldspring, ha dictaminado que &ldquo;el cargo es ilegal y nulo, y este tribunal no tiene jurisdicci&oacute;n para juzgarlo&rdquo;, tras observar que el artista fue acusado fuera del plazo de seis meses establecido por la ley para este tipo de imputaciones. 
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Mo Chara, que ha acudido a la audiencia del Tribunal de la Corona de Woolwich, ha manifestado su j&uacute;bilo tras el fallo del juez Goldspring, y a su salida del edificio se ha abrazado a los numerosos seguidores que le esperaban para ofrecerle su apoyo. Por otro lado, la Ministra Principal del Irlanda del Norte, del Sinn F&eacute;in, Michelle O'Neill, ha celebrado el fallo en su cuenta de X (antes Twitter).
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1971512600220279142?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        &ldquo;Se han retirado todos los cargos contra Mo Chara de Kneecap y acojo con gran satisfacci&oacute;n esta decisi&oacute;n&rdquo;, ha escrito O'Neill, que ha asegurado que &ldquo;estas acusaciones fueron parte de un intento calculado de silenciar a quienes se levantan y denuncian el genocidio israel&iacute; en Gaza&rdquo;. La mandataria norirlandesa concluye que &ldquo;Kneecap ha utilizado su plataforma en escenarios de todo el mundo para exponer este genocidio, y es responsabilidad de todos nosotros seguir hablando y oponi&eacute;ndonos a la injusticia en Palestina&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n Daniel Lambert, m&aacute;nager de Kneecap, ha manifestado su alegr&iacute;a en redes sociales.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1971510330032578840?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        &ldquo;Hemos ganado; Liam &Oacute;g es un hombre libre&rdquo;, ha escrito Lambert. &ldquo;Dijimos que luchar&iacute;amos contra ellos y ganar&iacute;amos&rdquo;, a a&ntilde;adido. &ldquo;Lo hicimos (dos veces). Kneecap no tiene cargos ni condenas en ning&uacute;n pa&iacute;s, nunca. La vigilancia pol&iacute;tica ha fracasado. Kneecap est&aacute; en el lado correcto de la historia. Gran Breta&ntilde;a, no. Palestina libre&rdquo;, dice para terminar su comentario en X. El pasado julio, la banda <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/cultura/kneecap-convierte-sala-apolo-olla-presion-genocidio-palestino-cierre-primavera-sound-2025_1_12367395.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">actu&oacute; en el Primavera Sound</a> y <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/kneecap-raperos-censurados-defender-palestina-asistes-genocidio-televisado-hay-alzar-voz_128_12458679.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">posteriormente en el BBK Live de Bilbao</a>, con gran &eacute;xito de p&uacute;blico en ambos conciertos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioes Cultura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/justicia-britanica-archiva-acusacion-terrorismo-cantante-kneecap-fuera-plazo_1_12635331.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 26 Sep 2025 13:00:43 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ef956f5b-4d86-4702-9ce0-8b48cdc6498e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="3376545" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ef956f5b-4d86-4702-9ce0-8b48cdc6498e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3376545" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La justicia británica archiva la acusación por "terrorismo" contra el cantante de Kneecap]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ef956f5b-4d86-4702-9ce0-8b48cdc6498e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Irlanda del Norte,Terrorismo,Música,Conflicto Palestina-Israel,Genocidio,Israel,Rap,música urbana]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['La Noche es Joven' cierra su edición de verano este fin de semana con batalla de rap y noche de terror]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/noche-joven-cierra-edicion-verano-semana-batalla-rap-noche-terror_1_12577446.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/718e40b1-1cde-41fa-a8ec-eabb3337f7a7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;La Noche es Joven&#039; cierra su edición de verano este fin de semana con batalla de rap y noche de terror"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este viernes se desarrollará la batalla de rap en el centro cívico Tabacalera que pretende impulsar la cultura juvenil urbana y cuya entrada es gratuita hasta completar aforo 
</p></div><p class="article-text">
        La edici&oacute;n especial de verano del programa de ocio alternativo 'La Noche es joven' finaliza este fin de semana con dos actividades: la batalla de rap y la noche de terror.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; lo ha detallado la concejala de Juventud de Santander, Noem&iacute; M&eacute;ndez, quien ha animado a los j&oacute;venes de la ciudad a sumarse a estas &uacute;ltimas propuestas del ciclo de verano municipal, que tienen el objetivo de ofrecer un ocio &ldquo;saludable, accesible y no consumista&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este viernes se desarrollar&aacute; la batalla de rap, a partir de las 21.00 horas en el centro c&iacute;vico Tabacalera. La actividad, que es gratuita, no necesita inscripci&oacute;n previa y la entrada es gratuita hasta completar aforo.
    </p><p class="article-text">
        En las 'batallas de gallos' los participantes se adaptan a una base musical y demuestran su ingenio y dominio del freestyle, improvisando sobre una tem&aacute;tica escogida de forma aleatoria o bien respondi&eacute;ndose entre ellos directamente por turnos. El torneo pretende impulsar la cultura juvenil urbana, premiando a los ganadores y ofreciendo a los finalistas un espacio donde poder mostrar su arte.
    </p><p class="article-text">
        El evento ser&aacute; la final de los ganadores de las diferentes jornadas de freestyle realizadas en el Espacio Joven Santander en mayo de 2025.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, a los m&aacute;s destacados de entre los participantes que hayan nacido o residan en Santander se les tendr&aacute; en cuenta para participar en pr&oacute;ximos eventos organizados por el Espacio Joven del Ayuntamiento o de otros consistorios con los que el Espacio Joven mantiene acuerdos de intercambios de artistas, siempre dentro de las condiciones que permita cada situaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El festival, organizado por Cocuu Eventos y North Music, adem&aacute;s de las batallas de gallos contar&aacute; con la participaci&oacute;n de artistas invitados y un DJ en vivo, ha informado el Ayuntamiento.
    </p><p class="article-text">
        Ya el s&aacute;bado se celebrar&aacute; la Noche de Terror Zombie, a partir de las 22.00 horas, en el pabell&oacute;n polideportivo de Numancia. Las plazas est&aacute;n agotadas y se ha establecido una lista de reserva a trav&eacute;s del correo juventud@santander.es, donde se debe enviar el nombre, edad y m&oacute;vil de contacto.
    </p><p class="article-text">
        En este 'real game' urbano los participantes deber&aacute;n 'rolear', escapar y sobrevivir superando pruebas por diferentes lugares del centro de la ciudad, donde se encontrar&aacute;n con actores que interpretar&aacute;n distintos personajes y con pruebas que medir&aacute;n su valent&iacute;a y habilidades. Los j&oacute;venes tendr&aacute;n que moverse por diferentes puntos de la ciudad para superar en equipo diferentes pruebas.
    </p><p class="article-text">
        La actividad est&aacute; gestionada por Tar&iacute;n Eventos y es necesaria la inscripci&oacute;n previa online. Si las plazas est&aacute;n completas las personas interesadas puedes apuntarte en la lista de espera enviando un email con sus datos personales, edad y m&oacute;vil de contacto a juventud@santander.es.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Europa Press]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/noche-joven-cierra-edicion-verano-semana-batalla-rap-noche-terror_1_12577446.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 Sep 2025 09:40:35 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/718e40b1-1cde-41fa-a8ec-eabb3337f7a7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="156162" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/718e40b1-1cde-41fa-a8ec-eabb3337f7a7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="156162" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA['La Noche es Joven' cierra su edición de verano este fin de semana con batalla de rap y noche de terror]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/718e40b1-1cde-41fa-a8ec-eabb3337f7a7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Terror,Rap,Jóvenes]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
