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    <title><![CDATA[elDiario.es - Segunda Guerra Mundial]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/segunda-guerra-mundial/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Segunda Guerra Mundial]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Siempre nos quedarán los símbolos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/quedaran-simbolos_132_13599171.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8054b7ae-bf5b-48f9-85c8-17b0e138203d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1128680.jpg" width="6192" height="3483" alt="Siempre nos quedarán los símbolos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Bastó que una sola persona se rebelase en público para que la apatía colectiva ante un problema que afecta a tanta gente se transformara en un grito permanente de indignación social y de movilización de masas"</p></div><p class="article-text">
        En su novela 'Un puente sobre el Drina', Ivo Andric nos dice: &ldquo;El pueblo s&oacute;lo recuerda y cuenta aquello que puede comprender y transformar en leyenda&rdquo;. &ldquo;Lo dem&aacute;s &mdash;a&ntilde;ade&mdash; discurre junto a &eacute;l sin dejar huellas profundas, en la indiferencia muda de los fen&oacute;menos naturales y an&oacute;nimos, sin tocar su imaginaci&oacute;n y sin grabarse en la memoria&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo que Andric escrib&iacute;a el pasado siglo en los a&ntilde;os de la II Guerra Mundial no ha perdido su vigencia. El papel del s&iacute;mbolo en la conciencia de los pueblos a&uacute;n tiene capacidad de resistir y plantar cara con eficacia a los sistemas de dominaci&oacute;n absoluta del ser humano ideados por el capitalismo sin entra&ntilde;as de nuestros d&iacute;as. Lo ocurrido con Maricarmen Abascal ha sido una buena prueba de todo ello.
    </p><p class="article-text">
        Llev&aacute;bamos tiempo hablando de la crisis de la vivienda; de sus precios estratosf&eacute;ricos y en continua expansi&oacute;n;&nbsp;de la imposibilidad de los j&oacute;venes de acceder a una casa; de los desahucios rutinarios de inquilinos por la codicia de caseros que rescinden contratos de alquiler para embarcarse en negocios m&aacute;s lucrativos (preferentemente los tur&iacute;sticos); de la prepotencia escandalosa de esos fondos de inversi&oacute;n (&ldquo;fondos buitre&rdquo;), que compran bloques enteros de viviendas para especular con ellas de manera desvergonzada; de c&oacute;mo, en consecuencia, se echa a la calle a personas muy vulnerables por razones de edad y, paralelamente, se cierra el paso a la emancipaci&oacute;n de los j&oacute;venes, que no pueden formar un hogar&hellip; Conoc&iacute;amos los datos, las estad&iacute;sticas, las informaciones cada vez m&aacute;s alarmantes, pero las o&iacute;amos como quien oye llover. Las hab&iacute;amos asumido resignadamente, como esos &ldquo;fen&oacute;menos naturales y an&oacute;nimos&rdquo; que, al decir de Andric, carecen de la capacidad de &ldquo;grabarse en la memoria&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Bast&oacute; que una sola persona se rebelase en p&uacute;blico para que la apat&iacute;a colectiva ante un problema que afecta a tanta gente se transformara en un grito permanente de indignaci&oacute;n social y de movilizaci&oacute;n de masas; algo que desembocar&aacute; en una huelga general convocada por UGT y CCOO, a instancias del Sindicato de Inquilinas. Recordemos la secuencia de im&aacute;genes: una mujer de 87 a&ntilde;os, con una salud ya muy precaria, todav&iacute;a en su domicilio, insiste: &ldquo;Yo no pienso salir de mi casa&rdquo;; tras un asalto brutal de la polic&iacute;a, esta mujer es desalojada y conducida en camilla al Hospital Gregorio Mara&ntilde;&oacute;n y, con lo que a&uacute;n le queda de voz, clama ante los j&oacute;venes que la apoyan en la calle: &ldquo;Defended vuestras casas&rdquo;. Y, en los d&iacute;as que le quedan para su fallecimiento, volver&aacute; a insistir&nbsp;desde lo que ser&aacute; su lecho de muerte: &ldquo;Seguid luchando&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Resulta dif&iacute;cil no conmoverse ante el valor, la firmeza, e incluso la belleza, de quien se atreve a desafiar a los poderes dominantes, con su propia verdad y con su propio cuerpo; y, por eso mismo, se convierte en un s&iacute;mbolo de rebeld&iacute;a que contagia al conjunto del pa&iacute;s, poniendo patas arriba el discurrir cansino de la pol&iacute;tica espa&ntilde;ola. Porque es evidente que cuando el s&iacute;mbolo entra en escena se hace muy dif&iacute;cil, por no decir imposible, combatirlo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Resulta difícil no conmoverse ante el valor, la firmeza, e incluso la belleza, de quien se atreve a desafiar a los poderes dominantes, con su propia verdad y con su propio cuerpo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por eso precisamente, Maricarmen resulta m&aacute;s molesta&nbsp;muerta que&nbsp;viva para las clases dominantes. Parece que el hecho mismo de morir, y el eco social de esta muerte, se han llegado considerar un desacato intolerable a los poderes econ&oacute;micos establecidos. Algo que ha incomodado especialmente a sus guardianes ideol&oacute;gicos, el complejo ultraderechista que conforman el PP y Vox; hasta el punto de negarle el minuto de silencio en instituciones que dominan y de echar las mayores porquer&iacute;as posibles sobre su memoria.
    </p><p class="article-text">
        La reacci&oacute;n espa&ntilde;ola est&aacute; especialmente empe&ntilde;ada en apartar la mirada p&uacute;blica de esta mujer y que pase al olvido, como si su rebeld&iacute;a y su muerte no tuvieran relaci&oacute;n alguno con los problemas del presente; que no son los de de las falsas prioridades nacionales que la ultraderecha mancomunada se inventa como gui&oacute;n para ganar las elecciones y acceder al poder pol&iacute;tico. Cuando Feij&oacute;o pide a la izquierda que no haga de Maricarmen un &ldquo;icono electoral&rdquo; est&aacute; reconociendo impl&iacute;citamente que ese gui&oacute;n ultraespa&ntilde;ol tiene ya muy poca sustancia. Porque lo que&nbsp;va a estar en debate en el proceso electoral no es si peligra la unidad y seguridad de Espa&ntilde;a, sino los problemas que afectan a la Espa&ntilde;a real y a los espa&ntilde;oles de a pie: los del futuro de la vivienda, los de la educaci&oacute;n y sanidad p&uacute;blicas, los de las ayudas a las personas dependientes, los de unos servicios p&uacute;blicos deteriorados en las autonom&iacute;as donde la derecha gobierna &hellip;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, se hablar&aacute; sobre el futuro en este pa&iacute;s del Estado de bienestar, que la ultraderecha se quiere cargar, en beneficio del mundo de los negocios. De hecho, se ha empezado a cuestionar, y mucho, el futuro de las Pensiones, puesto en duda por quienes (Figaredo, Ester Mu&ntilde;oz&hellip;) tratan de&nbsp;privatizarlas y recortarlas.
    </p><p class="article-text">
        No hay que olvidar por &uacute;ltimo &mdash;y eso tambi&eacute;n est&aacute; en el debate electoral&mdash; que hay algo que fundamenta nuestro bienestar: y es el mantenimiento de las libertades frente a quienes pretenden erosionarlas con lenguajes y pr&aacute;cticas neofascistas cada vez m&aacute;s evidentes. &Eacute;stas, pues, son las verdaderas prioridades de la sociedad espa&ntilde;ola, que nada tienen que ver con himnos caducados y banderas que se esgrimen para agredir, yendo a la &ldquo;caza del moro&rdquo; o del &ldquo;rojo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y&nbsp;que se hable sin tapujos de lo que de verdad importa a la mayor&iacute;a social -vivir mejor y con m&aacute;s libertad- ha sido el legado de un acto de rebeld&iacute;a que ha conmovido a todo un pa&iacute;s y, al transformarse en leyenda, ha trastocado por entero la vida pol&iacute;tica espa&ntilde;ola. Cuando la poes&iacute;a entra en escena, ocurren estas cosas. Siempre es saludable que, de vez en cuando, surjan voces que pongan en su sitio&nbsp;la racionalidad tecnol&oacute;gica, que se ha convertido ya en la teolog&iacute;a del ultracapitalismo de nuestros d&iacute;as. Esa tecnolog&iacute;a que nos avasalla a diario, oblig&aacute;ndonos a aceptar en silencio que todo lo que nos ocurre es inevitable. Una mujer de 87 a&ntilde;os nos ha dicho alto y claro que eso no es verdad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Arteta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/quedaran-simbolos_132_13599171.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 21 Oct 2026 19:45:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Siempre nos quedarán los símbolos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Segunda Guerra Mundial,Maricarmen,Desahucios,CCOO - Comisiones Obreras,UGT - Unión General de Trabajadores,Sindicato de Inquilinas,Alberto Núñez Feijóo,Ester Muñoz]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Me acuerdo', la obra de Georges Perec que demuestra que 480 recuerdos bien elegidos valen más que una montaña de memorias virtuales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/acuerdo-obra-georges-perec-demuestra-480-recuerdos-elegidos-valen-montana-memorias-virtuales_1_13591336.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/472b1632-e78f-496d-a9a5-10155799c3fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_1153464.jpg" width="1024" height="576" alt="&#039;Me acuerdo&#039;, la obra de Georges Perec que demuestra que 480 recuerdos bien elegidos valen más que una montaña de memorias virtuales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La editorial Impedimenta recupera el icónico libro del escritor francés en una nueva edición y traducción a cargo de Eduardo Berti</p><p class="subtitle">Sally Rooney retira sus novelas de las librerías de Reino Unido por la persecución a su apoyo a Palestine Action
</p></div><p class="article-text">
        Hay pocos escritores, y creadores en general, que merezcan tanto el adjetivo &ldquo;original&rdquo; como &eacute;l: <a href="https://www.eldiario.es/ultima-llamada/bombillas-iniciativas-legislativas-populares-vivienda_132_3541367.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Georges Perec</a> (Par&iacute;s, 1936-Ivry-sur-Seine, 1982), autor de novelas, ensayos, teatro, poemas, guiones y art&iacute;culos, adem&aacute;s de miembro del grupo de experimentaci&oacute;n literaria <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/traduce-novela-intraducible-precisa-inclinacion-aventura-leerla-pasas-grande_1_12532049.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Oulipo</a>. Fue un literato todoterreno, &uacute;nico y prol&iacute;fico. Se le suele denominar un autor &ldquo;de culto&rdquo;, pero lo cierto es que su obra se ha le&iacute;do en amplitud y hasta ha creado escuela. Al menos, con algunos de sus t&iacute;tulos. Entre ellos, <em>Lugares</em>, por el que su traductor Pablo Mart&iacute;n S&aacute;nchez acaba de ser galardonado con el Premio Nacional a la Mejor Traducci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Dentro de la f&eacute;rtil trayectoria de Perec, el a&ntilde;o 1978 supuso un hito al ver la luz dos de sus libros m&aacute;s emblem&aacute;ticos: por un lado, la monumental <em>La vida instrucciones de uso</em> (Premio M&eacute;dicis), considerada por muchos su obra maestra, una indagaci&oacute;n en la memoria con una estructura organizada en torno a un edificio parisino y las historias de sus inquilinos a lo largo de m&aacute;s de un siglo; por el otro, la breve <em>Me acuerdo</em>, un texto de apariencia simple que muchos han imitado, aunque no siempre con la misma gracia.
    </p><p class="article-text">
        Ese <em>Me acuerdo</em> ha vuelto este a&ntilde;o a las librer&iacute;as de la mano de Impedimenta, con una nueva edici&oacute;n y traducci&oacute;n de Eduardo Berti, autor de la casa y 'oulipiano' como Perec. Su contenido es de sobra conocido: una enumeraci&oacute;n de recuerdos, de lo m&aacute;s trivial a lo profundo, expuestos en frases sencillas y sin voluntad de conformar un relato con ellos. Recuerda a personas, noticias, modas, lugares, obras, medios de transporte y an&eacute;cdotas variopintas. Todo parte de lo &iacute;ntimo, de las vivencias de su infancia y juventud, pero, como sin querer, conforma la radiograf&iacute;a de una generaci&oacute;n, de un mundo perdido.
    </p><p class="article-text">
        El texto tiene m&aacute;s elaboraci&oacute;n detr&aacute;s de lo que su presentaci&oacute;n puede dar a entender: el autor le dedic&oacute; varios a&ntilde;os, durante los que trabajaba como bibliotecario y, por lo tanto, ten&iacute;a acceso a documentos que fueron su particular magdalena de Proust y despertaron esa sucesi&oacute;n de recuerdos. Los fue apuntando al tiempo que avanzaba en su ya citada obra magna, que por aquel entonces le ocupaba la mayor parte del tiempo.
    </p><h2 class="article-text">La memoria y c&oacute;mo fijamos (o no) los recuerdos</h2><p class="article-text">
        Le&iacute;da hoy, <em>Me acuerdo</em> aporta algo m&aacute;s que el conocimiento de una &eacute;poca y un lugar determinados, o que el descubrimiento de un m&eacute;todo narrativo singular. En general, provoca una reflexi&oacute;n en torno a la memoria y el modo en el que fijamos (o no) los recuerdos, en un momento en el que todo parece almacenarse (que no es sin&oacute;nimo de <em>recordar</em>) en una nube. La nube es el espacio de Internet donde se guardan archivos y datos, pero tambi&eacute;n ese agregado de part&iacute;culas que impide ver con claridad, que nos &ldquo;emborrona&rdquo; la vista; y ahora no nos faltan est&iacute;mulos que act&uacute;an como niebla t&oacute;xica.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/71b85a8e-cec6-4434-bd79-add285a9a3fb_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Sin embargo, no basta con comparar el presente hiperconectado del siglo XXI con la sociedad anal&oacute;gica en la que vivi&oacute; Perec para entender las claves de su proyecto. De entrada, hay que tener en cuenta que toda su obra, desde sus comienzos, est&aacute; marcada por la memoria de la <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/libro-silencio-muerte-rescata-historia-aprendiz-empresario-nazi-hernani_1_13542869.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Segunda Guerra Mundial</a>: sus padres, polacos jud&iacute;os emigrados a Francia en los a&ntilde;os veinte, murieron durante la contienda. Perec creci&oacute; con sus t&iacute;os, y no olvid&oacute;, aunque tampoco se dej&oacute; llevar por la desesperanza.
    </p><p class="article-text">
        Ya se ha dicho: en sus recuerdos cabe lo grave, pero tambi&eacute;n lo ligero, lo anecd&oacute;tico. Porque la vida es as&iacute;, en la vida hay de todo. Lo recopilado, adem&aacute;s, ha pasado por un filtro: frente a la acumulaci&oacute;n a la que se tiende hoy, Perec selecciona 480 recuerdos, que pueden parecer muchos al ver la cifra, pero, comparados con el <em>scroll</em> infinito y la cadena de enlaces de la red, constituyen una cantidad cerrada e incluso manejable.
    </p><p class="article-text">
        El eclecticismo de su selecci&oacute;n funciona como un juego: el prop&oacute;sito no es narrar una autobiograf&iacute;a a la antigua usanza, centr&aacute;ndose en los hechos relevantes, sino plantear algo distinto, una travesura con cierto fondo (no en vano algunos elementos son eso mismo, juegos: &ldquo;444, Me acuerdo del yoy&oacute;&rdquo;). El tipo de detalles que a menudo se pasa por alto en las memorias tradicionales, por tacharse de trivial o superfluo. No obstante, estas curiosidades desencadenan a su vez el reconocimiento de los lectores, c&oacute;mplices del autor en su aventura por los meandros del pasado.
    </p><p class="article-text">
        Un pasado que se reconstruye sin nostalgia, porque, como analiza Eduardo Berti en el pr&oacute;logo, &ldquo;lo que Perec propone con <em>Me acuerdo</em> es arrancarnos del intimismo narcisista y del goce aut&aacute;rquico. <em>Me acuerdo</em> no dice que &lsquo;antes era mejor&rsquo;, dice que antes era antes, y la lista restablece el orden en el desorden&rdquo;. A Perec, como a los de su generaci&oacute;n, no se le hubiera ocurrido idealizar el pasado, por mucho que fuera el universo de su ni&ntilde;ez. Y, tambi&eacute;n como los de su generaci&oacute;n, estaba curtido en el compromiso con la memoria hist&oacute;rica, con las v&iacute;ctimas; es decir, con el otro, con los derrotados de la guerra, con los expulsados de la sociedad, con los seres marginales como &eacute;l mismo fue alguna vez.
    </p><h2 class="article-text">El precio de tenerlo todo al alcance</h2><p class="article-text">
        &iquest;Y qu&eacute; nos dice todo esto hoy? Tenemos tan al alcance la herramienta de &ldquo;guardar&rdquo; que almacenamos fotograf&iacute;as, art&iacute;culos, canciones y notas varias por doquier. La lista &mdash;o <em>las</em> listas&mdash; de tareas, compras, deseos, prop&oacute;sitos se vuelven interminables. No es culpa del individuo: el ritmo de productividad del tardocapitalismo, tanto en bienes materiales como en contenidos digitales, hace imposible su asimilaci&oacute;n. La experiencia se vuelve superficial, fragmentada y dispersa; saltamos de una p&aacute;gina a otra, leemos los titulares, escuchamos un audio acelerado, a&ntilde;adimos libros por leer, opinamos sin saber.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/b6ca816a-8f70-4762-b9df-87418009b3db_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Esa sensaci&oacute;n de tenerlo todo al alcance se vuelve en nuestra contra; en la pr&aacute;ctica, es tan apabullante que obnubila, paraliza. No, no nos convertiremos en el superh&eacute;roe que es capaz de abarcarlo todo, en el artista que crea la obra <em>total</em>. En esa renuncia, leer <em>Me acuerdo</em> puede ser una v&aacute;lvula de esperanza. Porque recuerda el poder de lo acotado: mejor apuntar 480 (o diez, o mil) que mirar de reojo el infinito de la nube. Tambi&eacute;n recuerda el atractivo de la heterogeneidad: no todo tiene que ser lo m&aacute;s elevado; no todos los libros tienen que ser <em>La vida instrucciones de uso</em>.
    </p><p class="article-text">
        Y, claro, es asimismo una invitaci&oacute;n a la risa, a tomarse menos en serio a uno mismo; listar recuerdos no tiene por qu&eacute; ser un ejercicio de nostalgia funesta, esa nostalgia que hoy trata de despertar fantasmas peligrosos. Tampoco es un mero diario personal, una mirada al ombligo: los nombres, las pel&iacute;culas y todo lo dem&aacute;s que se recopila se eleva a conciencia de la vivencia particular para enfatizar los v&iacute;nculos que nos unen, que dan sost&eacute;n a cada sociedad, cada cultura, cada &eacute;poca.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, cuando cada vez hay m&aacute;s gente que recupera costumbres anal&oacute;gicas, como escribir cartas, llevar un diario personal o utilizar un tel&eacute;fono sin conexi&oacute;n a Internet, este libro de Perec puede tomarse como inspiraci&oacute;n: no fue su obra cumbre, pero ha permanecido, ha inspirado, sigue siendo simp&aacute;tica. Y todo comenz&oacute; como unas frases que el autor iba apuntando en ratos sueltos. Hay algo claro: mejor tomar notas &mdash;escuchar <em>una</em> canci&oacute;n, ver <em>una</em> pel&iacute;cula, leer <em>un</em> libro, responder <em>un</em> correo&mdash; y asumir las limitaciones humanas que dejar el abismo para un ma&ntilde;ana en el que no, no seremos mejores. En cambio, en ese ma&ntilde;ana agradeceremos haber dejado algo hecho, fijado en algo m&aacute;s s&oacute;lido que una nube; aunque solo sean unas frases escritas de nuestro pu&ntilde;o y letra, en un cuaderno.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Ros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/acuerdo-obra-georges-perec-demuestra-480-recuerdos-elegidos-valen-montana-memorias-virtuales_1_13591336.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 18 Oct 2026 19:47:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Escritores,Segunda Guerra Mundial]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El libro 'El silencio de tu muerte' rescata la historia del aprendiz de un empresario nazi en Hernani]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/libro-silencio-muerte-rescata-historia-aprendiz-empresario-nazi-hernani_1_13542869.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0703af24-2e16-41b5-923f-f37dbe61d1f7_16-9-discover-aspect-ratio_default_1152156.jpg" width="4096" height="2304" alt="El libro &#039;El silencio de tu muerte&#039; rescata la historia del aprendiz de un empresario nazi en Hernani"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El testimonio de Felipe González Arana, de 95 años, y la investigación de su nieto reconstruyen la presencia de empresarios alemanes vinculados al Tercer Reich en la Euskadi de posguerra, una historia que también se cruza con los orígenes de ETA </p><p class="subtitle">José Vicente Rezola Arratibel, el comisario de guerra que luchó en el frente y creó una radio antifranquista en el exilio</p></div><p class="article-text">
        Felipe Gonz&aacute;lez Arana ten&iacute;a apenas 14 a&ntilde;os cuando cruz&oacute; por primera vez la puerta de Talleres Hernani. Corr&iacute;a el a&ntilde;o 1944 y la Segunda Guerra Mundial se acercaba a su desenlace. Mientras el Tercer Reich comenzaba a desmoronarse en Europa, en la localidad guipuzcoana un adolescente que hab&iacute;a sobrevivido a la Guerra Civil y al exilio encontraba trabajo como aprendiz de tornero fresador en una empresa fundada por un alem&aacute;n llamado Erich Schr&ouml;der. Ocho d&eacute;cadas despu&eacute;s, a sus 95 a&ntilde;os, Felipe conserva recuerdos que permiten reconstruir uno de los cap&iacute;tulos menos conocidos de la posguerra vasca: la presencia de empresarios alemanes vinculados al nazismo en Euskadi y las huellas que dejaron en la sociedad de la &eacute;poca.
    </p><p class="article-text">
        La historia ha sido recuperada por su nieto, periodista y escritor, Josu Gonz&aacute;lez, en el libro <em>El silencio de tu muerte</em>. A partir de los recuerdos familiares, la ficci&oacute;n se adentra en un terreno donde se cruzan la memoria de contienda espa&ntilde;ola, la llegada de ciudadanos alemanes a la Espa&ntilde;a franquista, las redes econ&oacute;micas que sobrevivieron a la derrota nazi y algunos de los silencios que todav&iacute;a persisten en la historia reciente de Euskadi. El relato de Felipe no es el de un dirigente pol&iacute;tico ni el de un militar. Es el de un trabajador que observ&oacute; desde dentro una realidad que durante d&eacute;cadas apenas fue objeto de atenci&oacute;n p&uacute;blica.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Fue un niño refugiado durante la Guerra Civil, un adolescente que encontró trabajo en una empresa dirigida por un alemán vinculado al nazismo y un hombre que observó cómo Euskadi atravesaba algunas de las transformaciones más profundas de su historia contemporánea</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Un regreso a una Hernani devastada</h2><p class="article-text">
        Su infancia qued&oacute; marcada por la Guerra Civil. Entre 1936 y 1939 permaneci&oacute; refugiado en Francia junto a su familia mientras el conflicto arrasaba buena parte del territorio vasco. Cuando regres&oacute; a Hernani, la imagen que encontr&oacute; era la de una localidad golpeada por la guerra. Su propia vivienda hab&iacute;a quedado destruida y la necesidad econ&oacute;mica condicionaba el d&iacute;a a d&iacute;a de muchas familias. Como tantos otros vecinos, los Gonz&aacute;lez Arana tuvieron que empezar pr&aacute;cticamente de nuevo en un contexto de escasez y reconstrucci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Con el paso de los a&ntilde;os comenzaron a instalarse en la zona varios empresarios alemanes relacionados con la industria metal&uacute;rgica. En un entorno donde el empleo era escaso, aquellas empresas se convirtieron r&aacute;pidamente en una oportunidad para muchos j&oacute;venes. Conseguir un puesto de trabajo significaba estabilidad econ&oacute;mica en una &eacute;poca en la que sobrevivir segu&iacute;a siendo la principal preocupaci&oacute;n de numerosas familias. &ldquo;Y claro&rdquo;, explica Josu Gonz&aacute;lez, &ldquo;claro, todos quieren trabajar ah&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Fue en ese contexto cuando Felipe entr&oacute; como aprendiz en Talleres Hernani. Durante cuatro a&ntilde;os aprendi&oacute; el oficio de tornero fresador en una f&aacute;brica dedicada principalmente a la producci&oacute;n de bisagras, herrajes y otros componentes met&aacute;licos destinados tanto al mercado espa&ntilde;ol como al extranjero. Como ocurr&iacute;a con muchos trabajadores de la &eacute;poca, desconoc&iacute;a cu&aacute;l era el destino final de buena parte de las piezas que fabricaban.
    </p><h2 class="article-text">El empresario alem&aacute;n</h2><p class="article-text">
        El fundador de la empresa era Erich Schr&ouml;der, una figura que todav&iacute;a hoy despierta interrogantes. Felipe lo conoci&oacute; siendo apenas un adolescente y su recuerdo est&aacute; marcado por la cercan&iacute;a personal que desarroll&oacute; con &eacute;l. Lejos de percibirlo como un jerarca nazi o como un personaje vinculado a los grandes acontecimientos de la &eacute;poca, lo ve&iacute;a como el hombre que ofrec&iacute;a empleo a decenas de familias en un momento de enormes dificultades econ&oacute;micas. &ldquo;Erich fue muy amable conmigo; se port&oacute; muy bien y al saber que yo hab&iacute;a perdido a mi padre y durante la Guerra Civil me cuid&oacute;&rdquo;, cuenta Felipe.
    </p><p class="article-text">
        La relaci&oacute;n entre ambos fue estrecha. El vasco frecuentaba Villa Annelise, la residencia familiar de Schr&ouml;der en Hernani, bautizada con el nombre de una de sus hijas. All&iacute; comparti&oacute; momentos con la familia del empresario y conoci&oacute; a quien siempre recuerda como &ldquo;el patr&oacute;n&rdquo;. El v&iacute;nculo fue tan cercano que Schr&ouml;der lleg&oacute; a asistir a su boda y, seg&uacute;n relata Felipe, incluso le ofreci&oacute; una vivienda para &eacute;l y su esposa cuando m&aacute;s lo necesitaban.
    </p><p class="article-text">
        La imagen que conserva de aquel hombre est&aacute; llena de matices. Por un lado, recuerda a alguien que se preocup&oacute; por &eacute;l y por otros trabajadores. Por otro, describe a una persona de car&aacute;cter duro, exigente y profundamente autoritaria, fruto de la ideolog&iacute;a que inspiraba su vida. La disciplina dentro de la f&aacute;brica era una norma innegociable y quienes no cumpl&iacute;an con las expectativas pod&iacute;an ser despedidos o relegados a los trabajos m&aacute;s duros.
    </p><h2 class="article-text">Los documentos que apuntan al nazismo</h2><p class="article-text">
        La visi&oacute;n personal de Felipe contrasta con la documentaci&oacute;n hist&oacute;rica existente sobre Schr&ouml;der. Diversos informes elaborados por los servicios de inteligencia aliados tras la Segunda Guerra Mundial situaron al empresario alem&aacute;n dentro de la &oacute;rbita principal del nazismo. Uno de ellos, un informe Safehaven fechado el 29 de diciembre de 1945 y elaborado a partir de investigaciones brit&aacute;nicas y estadounidenses, se&ntilde;alaba que Talleres de Hernani S.A. pod&iacute;a constituir una estructura destinada a ocultar la propiedad de bienes alemanes en Espa&ntilde;a una vez consumada la derrota del Tercer Reich.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n ese mismo documento, Erich Schr&ouml;der ocupaba una posici&oacute;n relevante dentro de la organizaci&oacute;n nazi en su regi&oacute;n de origen. Las investigaciones tambi&eacute;n apuntaban a su hermano Paul &mdash;o Pablo&mdash; Schr&ouml;der, descrito como un &ldquo;nazi activo&rdquo;, y se&ntilde;alaban que ambos estaban siendo objeto de seguimiento en el marco de las medidas impulsadas por los aliados para localizar y bloquear activos relacionados con el r&eacute;gimen de Hitler.
    </p><p class="article-text">
        La Espa&ntilde;a franquista se convirti&oacute; durante aquellos a&ntilde;os en un refugio para numerosos ciudadanos alemanes vinculados de una u otra forma al nazismo. La afinidad ideol&oacute;gica entre ambos reg&iacute;menes, unida a las relaciones econ&oacute;micas y pol&iacute;ticas existentes desde la Guerra Civil, facilit&oacute; que algunos de ellos encontraran en territorio espa&ntilde;ol un lugar donde establecerse y desarrollar actividades empresariales e incluso utilizar el territorio nacional como trampol&iacute;n para buscar refugio y radicar en Sudam&eacute;rica. La cercan&iacute;a de Gipuzkoa con la frontera francesa a&ntilde;adi&oacute; adem&aacute;s un valor estrat&eacute;gico a la zona durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os de la guerra y la inmediata posguerra. En apenas seis semanas, entre mayo y junio de 1940, la Alemania nazi conquist&oacute; Francia mediante una r&aacute;pida ofensiva militar.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Estamos perdiendo la guerra&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Felipe conserva recuerdos que reflejan el clima que se viv&iacute;a entre algunos de aquellos alemanes instalados en Euskadi mientras el Tercer Reich se derrumbaba. Con el avance aliado y la evidencia de una derrota cada vez m&aacute;s cercana, las conversaciones sobre la guerra se hicieron frecuentes. El joven trabajador escuchaba aquellos comentarios sin llegar a comprender entonces toda su trascendencia hist&oacute;rica. &ldquo;Vaya, estamos perdiendo la guerra&hellip;&rdquo;, le dec&iacute;a en ocasiones Schr&ouml;der. Hoy, m&aacute;s de ochenta a&ntilde;os despu&eacute;s, Felipe resume aquella situaci&oacute;n con una frase tan sencilla como contundente: &ldquo;Perdieron y agacharon las orejas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Durante la entrevista con elDiario.es, el nonagenario tambi&eacute;n recuerda una reflexi&oacute;n sobre la crudeza de los conflictos armados. A su juicio, las guerras terminan desdibujando las fronteras morales entre los bandos y empujan a las personas a actuar &uacute;nicamente para sobrevivir. Como ejemplo menciona que, en los frentes m&aacute;s extremos de la Segunda Guerra Mundial, algunos soldados alemanes llegaban incluso a robar combustible a sus propios compa&ntilde;eros para evitar morir congelados en condiciones extremas. S&aacute;lvese quien pueda.
    </p><h2 class="article-text">Los visitantes de Villa Annelise</h2><p class="article-text">
        Entre los recuerdos m&aacute;s llamativos de Felipe figura el d&iacute;a en que Schr&ouml;der le pidi&oacute; que acudiera a la estaci&oacute;n de tren de Hernani para recoger a un ciudadano alem&aacute;n reci&eacute;n llegado. El joven acept&oacute; sin hacer preguntas y traslad&oacute; al visitante y sus maletas hasta Villa Annelise. Nunca supo exactamente qui&eacute;n era aquel hombre, aunque conserva la impresi&oacute;n de que ocupaba una posici&oacute;n importante. Felipe recuerda que era alguien &ldquo;con estudios&rdquo; y con cierta relevancia dentro de aquel c&iacute;rculo de relaciones que orbitaba alrededor de la residencia del empresario alem&aacute;n. La escena forma parte de una memoria fragmentaria que, observada desde el presente, permite intuir la existencia de contactos y movimientos que siguen siendo objeto de investigaci&oacute;n hist&oacute;rica. Como ocurri&oacute; en otros puntos de Espa&ntilde;a, el Pa&iacute;s Vasco fue tambi&eacute;n escenario de la presencia de ciudadanos alemanes que buscaban reorganizar sus vidas tras el colapso del r&eacute;gimen nazi.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Una pistola entre Hitler y ETA</h2><p class="article-text">
        Uno de los hallazgos m&aacute;s llamativos de la investigaci&oacute;n de Josu Gonz&aacute;lez establece un inesperado puente entre la historia de los empresarios alemanes asentados en Euskadi tras la Segunda Guerra Mundial y otro de los episodios m&aacute;s traum&aacute;ticos de la historia vasca. Mientras figuras como Erich Schr&ouml;der encontraban refugio y oportunidades de negocio en Gipuzkoa, la industria vasca manten&iacute;a desde a&ntilde;os atr&aacute;s v&iacute;nculos comerciales con Alemania. Entre esas empresas figuraba Unceta y C&iacute;a., fabricante de las pistolas Astra en Gernika, que durante la contienda suministr&oacute; miles de armas al r&eacute;gimen nazi. D&eacute;cadas despu&eacute;s, una de aquellas pistolas emprendi&oacute; el camino inverso. El arma utilizada por Francisco Javier 'Txabi' Etxebarrieta en el asesinato del guardia civil Jos&eacute; Antonio Pardines en junio de 1968 &mdash;considerado <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/cronologia-eta-asesinato-pardines-disolucion_1_8409078.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el primer asesinato de ETA</a>&mdash; hab&iacute;a formado parte de las partidas adquiridas previamente por la Alemania de Hitler. El recorrido de aquella Astra, fabricada en Euskadi, enviada al Tercer Reich y devuelta a&ntilde;os despu&eacute;s al Pa&iacute;s Vasco, conecta de forma simb&oacute;lica dos de las grandes violencias que marcaron el siglo XX europeo: el fascismo y el terrorismo.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Los silencios que permanecen</h2><p class="article-text">
        Para Josu Gonz&aacute;lez, la investigaci&oacute;n no responde &uacute;nicamente a una inquietud hist&oacute;rica. Tambi&eacute;n nace de una experiencia familiar atravesada por la violencia de ETA. Uno de sus t&iacute;os, funcionario de prisiones en Martutene, se vio obligado a abandonar su entorno habitual debido a las amenazas recibidas. La propia c&aacute;rcel fue escenario de algunos de los episodios m&aacute;s duros de aquellos a&ntilde;os. &ldquo;En Euskadi hay muchas cosas que no se han hablado&rdquo;, cuenta Josu. La frase resume buena parte del esp&iacute;ritu de 'El silencio de tu muerte'. El libro busca rescatar historias que quedaron enterradas bajo d&eacute;cadas de silencio, miedo o simple desinter&eacute;s. Historias que ayudan a comprender c&oacute;mo los grandes acontecimientos del siglo XX dejaron huellas profundas en la vida cotidiana de miles de personas.
    </p><p class="article-text">
        Con todo, a sus 95 a&ntilde;os, Felipe Gonz&aacute;lez Arana sigue siendo uno de los pocos testigos vivos capaces de contar aquella realidad desde la experiencia directa. Fue un ni&ntilde;o refugiado durante la Guerra Civil, un adolescente que encontr&oacute; trabajo en una empresa dirigida por un alem&aacute;n vinculado al nazismo y un hombre que observ&oacute; c&oacute;mo Euskadi atravesaba algunas de las transformaciones m&aacute;s profundas de su historia contempor&aacute;nea. Su memoria no ofrece respuestas sencillas ni juicios absolutos. Precisamente por eso resulta tan valiosa. Porque recuerda que la historia rara vez se divide entre buenos y malos, y que detr&aacute;s de los grandes acontecimientos siempre hay vidas corrientes marcadas por contradicciones, p&eacute;rdidas y silencios.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[A. Lliteras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/libro-silencio-muerte-rescata-historia-aprendiz-empresario-nazi-hernani_1_13542869.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 30 Sep 2026 19:46:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El libro 'El silencio de tu muerte' rescata la historia del aprendiz de un empresario nazi en Hernani]]></media:title>
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    </item>
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      <title><![CDATA[La historia de Pedro Arrupe, el jesuita vasco que salvó decenas de vidas en Hiroshima tras la bomba atómica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/historia-pedro-arrupe-jesuita-vasco-salvo-decenas-vidas-hiroshima-bomba-atomica_1_13531276.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b09b3fa3-42d7-47b0-b3b9-7dd72e04ee58_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x987y293.jpg" width="1200" height="675" alt="La historia de Pedro Arrupe, el jesuita vasco que salvó decenas de vidas en Hiroshima tras la bomba atómica"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En el Zinemaldia se ha estrenado 'Yo viví la bomba atómica', una película consagrada a recuperar las vivencias del religioso en Japón tras una de las mayores masacres de la historia de la humanidad</p><p class="subtitle">'Las ciegas hormigas' de Pinilla da el salto a la gran pantalla en el Zinemaldia con Itziar Ituño y Urko Olazabal</p></div><p class="article-text">
        El jesuita Pedro Arrupe (Bilbao, 1907-Roma, 1991) estaba destinado en Hiroshima, en Jap&oacute;n, el 6 de agosto de 1945 cuando el 'Enola Gay' estadounidense arroj&oacute; la primera bomba at&oacute;mica de la historia de la humanidad, que mat&oacute; en el acto a unas 70.000 personas, casi el equivalente a la poblaci&oacute;n total de una ciudad como Getxo. Arrupe no s&oacute;lo fue testigo del &ldquo;lago de fuego&rdquo; que dej&oacute; la detonaci&oacute;n sino que, aprovechando sus conocimientos m&eacute;dicos, se puso manos a la obra y salv&oacute; la vida a decenas de personas en el noviciado de Nagatsuka, emplazado en una loma a unos seis kil&oacute;metros del &ldquo;hipocentro&rdquo; de la bomba y reconvertido en sanatorio. Tambi&eacute;n tuvo que quemar decenas de cad&aacute;veres, monta&ntilde;as de ellos, para evitar la propagaci&oacute;n de infecciones.
    </p><p class="article-text">
        Es una historia poco conocida en la tierra natal de quien, a&ntilde;os despu&eacute;s, fuera m&aacute;ximo responsable o &ldquo;prep&oacute;sito general&rdquo; de la Compa&ntilde;&iacute;a de Jes&uacute;s, una influyente rama de la Iglesia cat&oacute;lica. Ahora ha sido rescatada en una pel&iacute;cula que se ha estrenado este mi&eacute;rcoles en el Zinemaldia de Donostia. <em>Yo viv&iacute; la bomba at&oacute;mica</em>, de la directora Maite Ib&aacute;&ntilde;ez, es un documental de 90 minutos principalmente en castellano, pero con testimonios igualmente en japon&eacute;s o en euskera. Fue rodado en buena medida en Jap&oacute;n en el verano de 2025, coincidiendo con el octog&eacute;simo aniversario de la bomba at&oacute;mica. Algunos de los que participan, ya centenarios, son espa&ntilde;oles que siguen en el pa&iacute;s y fueron colaboradores de Arrupe. Incluye fragmentos de reconstrucci&oacute;n de la cat&aacute;strofe realizados con inteligencia artificial &mdash;as&iacute; aparece indicado en pantalla&mdash; si no existen im&aacute;genes antiguas reales de archivo.
    </p><p class="article-text">
        Cuenta Ib&aacute;&ntilde;ez que un compa&ntilde;ero de trabajo se propuso hacer el camino ignaciano, una alternativa al de Santiago para seguir los pasos de San Ignacio de Loyola. Y, &ldquo;para amenizar el trayecto&rdquo;, se compr&oacute; una biograf&iacute;a de Arrupe. All&iacute; conoci&oacute; su estancia en Jap&oacute;n y su papel tras la masacre de Hiroshima. &ldquo;Y, como se iba a celebrar el ochenta aniversario, ten&iacute;amos el contexto de oportunidad&rdquo;, expone la directora sobre c&oacute;mo surgi&oacute; la idea. Antes de dedicarse al mundo audiovisual, donde ha hecho otros trabajos sobre v&iacute;ctimas y derechos humanos, Ib&aacute;&ntilde;ez era historiadora y arque&oacute;loga.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Era la &uacute;ltima oportunidad. Ochenta a&ntilde;os despu&eacute;s es gente ya muy mayor. Si tienen conciencia de algo, de noventa no bajan&rdquo;, razona. Y as&iacute; empezaron a buscar testimonios entre supervivientes de Hiroshima. El japon&eacute;s tiene una palabra para definirlos, &#34987;&#29190;&#32773; o 'hibakusha'. Igualmente, se interesaron por posibles colaboradores de la misi&oacute;n de evangelizaci&oacute;n de Arrupe en aquellas tierras lejanas.
    </p><p class="article-text">
        Y se toparon con la nonagenaria Fumiko Kato, una ni&ntilde;a en 1945 que fue al noviciado desesperada a por algo de comida y que acab&oacute; qued&aacute;ndose a ayudar a atender a los heridos como buenamente pudo. Despu&eacute;s, termin&oacute; bautizada por el propio sacerdote y profesando la fe cat&oacute;lica. Y dieron tambi&eacute;n con Luis Cangas y Alberto &Aacute;lvarez, religiosos nacidos en 1925 y 1923, respectivamente. Llegaron a Jap&oacute;n de adolescentes y siguen completando all&iacute; su vida. Ambos mantienen una mente muy l&uacute;cida. Y un descendiente de 'hibakusha' tambi&eacute;n conserva un carro que se us&oacute; en el noviciado en aquellos momentos.
    </p><p class="article-text">
        El documental tiene como 'protagonista' a la profesora de la Universidad de Deusto Leyre Arrieta. Doctora en historia contempor&aacute;nea, bromea que trabaja desde hace a&ntilde;os en el campus de Donostia en un edificio llamado Arrupe y que, desde luego, no conoc&iacute;a en profundidad su figura antes de embarcarse en este proyecto. Al menos no conoc&iacute;a la parte relacionada con la II Guerra Mundial. Vali&eacute;ndose como gu&iacute;a del libro <em>Yo viv&iacute; la bomba at&oacute;mica</em> del propio Arrupe, la historia muestra c&oacute;mo Arrieta viaja de Deusto a Jap&oacute;n para seguir sus pasos y ella es quien va entrevistando a los supervivientes, muchos de ellos en sus casas. Hay im&aacute;genes rodadas tambi&eacute;n en el propio noviciado.
    </p><p class="article-text">
        Ib&aacute;&ntilde;ez guarda con cari&ntilde;o el recuerdo &ldquo;incre&iacute;ble&rdquo; de la estancia en Jap&oacute;n, aunque fueron &ldquo;quince d&iacute;as con temperaturas de 40 grados&rdquo; y &ldquo;un rodaje muy duro&rdquo;. Menciona que muchas entrevistas se han quedado fuera del metraje. Cita como frase que se le ha quedado grabada la de Kato, que les asegur&oacute; que no quer&iacute;a morir porque quedaba mucha gente a la que no le hab&iacute;a podido contar a&uacute;n el horror de Hiroshima. Para muchos es el sentido &uacute;ltimo de sus vidas: que no caiga en el olvido. Adem&aacute;s, a las 72 horas, Estados Unidos repiti&oacute; masacre en Nagasaki.
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    </figure><p class="article-text">
        Mas, &iquest;qu&eacute; hac&iacute;a un sacerdote vasco en Jap&oacute;n en aquellos a&ntilde;os? En la &eacute;poca, Jap&oacute;n formaba parte del eje nazi-fascista capitaneado por Adolf Hitler en Alemania y Benito Mussolini en Italia. Por eso, los intercambios de todo tipo entre esos pa&iacute;ses eran corrientes. Y Espa&ntilde;a formaba parte del club. Para los jesuitas, adem&aacute;s, seguir los pasos evangelizadores de San Francisco Javier en Jap&oacute;n era una misi&oacute;n muy atractiva. Ahora mismo, solamente el 0,3% se declaran seguidores de esa religi&oacute;n en un pa&iacute;s de m&aacute;s de 120 millones de habitantes.
    </p><p class="article-text">
        No hay indicios de que Arrupe fuera, ni mucho menos, sospechoso de colaboracionista del r&eacute;gimen totalitario japon&eacute;s. Es m&aacute;s, al d&iacute;a siguiente del ataque de Pearl Harbor, en el que las fuerzas japonesas atacaron una base naval estadounidense en Haw&aacute;i con m&aacute;s de 2.000 v&iacute;ctimas mortales directas, el religioso fue arrestado. Era diciembre de 1941. La Polic&iacute;a del r&eacute;gimen llevaba tiempo haciendo informes sobre sus actividades y, al encontrarle cartas en variados idiomas (castellano, italiano, lat&iacute;n, alem&aacute;n o ingl&eacute;s, entre otros), lo encerraron durante unas semanas acusado de espionaje. Pas&oacute; la Navidad bajo siete llaves, como &eacute;l cont&oacute; en sus memorias. Lo interrogaron creyendo que pod&iacute;a ser un informador. Antes de Jap&oacute;n, estuvo en Estados Unidos. Finalmente, fue puesto en libertad sin cargos.
    </p><p class="article-text">
        Esto sucedi&oacute; en Yamaguchi, que tiene un templo cat&oacute;lico consagrado a San Francisco Javier. Es una ciudad hermanada con Pamplona, donde hay un parque con ese nombre. En 1942, Arrupe fue trasladado al noviciado de Nagatsuka, en el cual ten&iacute;a la labor principal de formar nuevas vocaciones. Es all&iacute; donde se le par&oacute; el reloj a las 8.15 horas del 6 de agosto de 1945.
    </p><p class="article-text">
        En el libro, se recoge as&iacute; el momento: &ldquo;Sobre la colina de Nagatsuka, clavado en el suelo y mudo de espanto, Pedro Arrupe contemplaba aquel inexplicable apocalipsis. [...] S&iacute;, hab&iacute;an o&iacute;do hablar de armas secretas, sobre todo antes de la derrota alemana, pero siempre se comentaba que no pasaban de ser mera propaganda. Ahora estaba all&iacute;, ante el espect&aacute;culo de la destrucci&oacute;n m&aacute;s feroz del hombre por el hombre. '&iexcl;Hay que ir a la ciudad! &iexcl;Hay que hacer algo!'&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Y, s&iacute;, hizo algo. En el documental se cuenta que, en su juventud, estudi&oacute; Medicina en Madrid con Severo Ochoa antes de abrazar la fe. El profesor de ambos fue Juan Negr&iacute;n, el &uacute;ltimo presidente del Gobierno republicano antes de la conquista total por parte de los golpistas franquistas en 1939. &Eacute;ste es un dato biogr&aacute;fico trascendental para entender su actuaci&oacute;n en 1945, donde tuvo que improvisar t&eacute;cnicas y cuidados desde sus conocimientos. 
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                Pedro Arrupe                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El 6 de agosto de 1945, despu&eacute;s de la explosi&oacute;n, Arrupe y sus colaboradores esperaron un par de horas en la colina, observando la destrucci&oacute;n, para adentrarse despu&eacute;s en la ciudad e intentar auxiliar a quien lo requiriese en la medida de lo posible. Se describe a personas buscando beber agua de un r&iacute;o lleno de cad&aacute;veres, a los que ten&iacute;an que apartar. Y monta&ntilde;as y monta&ntilde;as de cuerpos. En el mejor de los casos, lo que pasaban eran &ldquo;momias ambulantes&rdquo; vagando por las calles. Los edificios estaban en llamas o directamente desaparecidos.
    </p><p class="article-text">
        El noviciado, aunque con algunos da&ntilde;os, se mantuvo en pie y se convirti&oacute; en un hospital improvisado, con la mesa de la cocina como quir&oacute;fano de campa&ntilde;a. Se hizo acopio de medicinas y v&iacute;veres y se estima que unas 150 o 200 personas pudieron salvar la vida en los d&iacute;as siguientes a la deflagraci&oacute;n. Murieron muchas, s&iacute;, pero algunos pudieron vivir para contarlo. &ldquo;Quer&iacute;amos mostrar todo eso tal y como &eacute;l lo vio&rdquo;, explica la directora. Asume que hay im&aacute;genes &ldquo;duras&rdquo;. Incluso que las recreaciones con inteligencia artificial son bastante expl&iacute;citas. &ldquo;Pero esto no se puede tapar. Hay que mostrarlo con toda la crudeza&rdquo;, argumenta. Las entrevistas en c&aacute;mara, eso s&iacute;, no incluyen preguntas sobre qu&eacute; piensan los japoneses de Estados Unidos. &ldquo;Es mejor. Nos sorprender&iacute;an las respuestas&rdquo;, deja en el aire Ib&aacute;&ntilde;ez.
    </p><p class="article-text">
        El estreno de esta cinta ha tenido lugar este mi&eacute;rcoles en Donostia, en los Cines Pr&iacute;ncipe. Habr&aacute; otros dos pases de aqu&iacute; al final del certamen, en los Trueba y Antiguo Berri. Es una pel&iacute;cula incardinada en la secci&oacute;n Zinemira, la consagrada al cine vasco. La pel&iacute;cula, que tiene detr&aacute;s a la productora New Servicing Media Euskadi, se proyectar&aacute; igualmente en el Zinebi de Bilbao y se estrenar&aacute; en cines al menos en Vitoria, Bilbao, Donostia, Pamplona, Madrid y Barcelona, aunque el sue&ntilde;o de sus creadores es que pueda verse tambi&eacute;n en Tokio y en la propia Hiroshima.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Iker Rioja Andueza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/historia-pedro-arrupe-jesuita-vasco-salvo-decenas-vidas-hiroshima-bomba-atomica_1_13531276.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 23 Sep 2026 19:46:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La historia de Pedro Arrupe, el jesuita vasco que salvó decenas de vidas en Hiroshima tras la bomba atómica]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Festival de Cine de San Sebastián,Donostia,Gipuzkoa,Universidad de Deusto,Japón,Segunda Guerra Mundial,Hiroshima,Estados Unidos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Juan Antonio Olazabal Gómez, el interventor de Hacienda que trabajó para el espionaje estadounidense]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/gobierno-de-euzkadi-90-anos/juan-antonio-olazabal-gomez-interventor-hacienda-trabajo-espionaje-estadounidense_132_13433457.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3c610f90-712b-4870-922a-f8fcab130689_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x419y225.jpg" width="1200" height="675" alt="Juan Antonio Olazabal Gómez, el interventor de Hacienda que trabajó para el espionaje estadounidense"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Del PNV y gran aficionado al boxeo, acabó exiliado en Venezuela, donde probó suerte con gran cantidad de negocios</p><p class="subtitle">Puedes leer en este enlace todos los perfiles del especial '90 años del Gobierno de Euzkadi (1936-2026)'</p></div><p class="article-text">
        Juan Antonio Olazabal G&oacute;mez (1904-1963) fue interventor general del Departamento de Hacienda del Gobierno de Euzkadi. Nacido en Bilbao, poco se sabe de sus primeros a&ntilde;os, aunque habr&iacute;a empezado a trabajar en el Banco de Vizcaya, quiz&aacute; de botones, siendo joven. Pr&aacute;cticamente dos d&eacute;cadas despu&eacute;s, en 1937 y ya en plena Guerra Civil, constaba como integrante del consejo de administraci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Cuenta el libro que el Departamento de Hacienda del <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/gobierno-de-euzkadi-90-anos/eliodoro-torre-larrinaga-consejero-hacienda-pnv-padre-efimera-peseta-vasca_132_13415941.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">consejero Eliodoro de la Torre</a> estaba incrementando el control sobre los bancos. 'Juanito', como se le conoc&iacute;a, fue nombrado interventor general del departamento, con funciones como &ldquo;inspeccionar y coordinar los servicios administrativos de los dem&aacute;s departamentos en relaci&oacute;n con el de Hacienda&rdquo;, cercior&aacute;ndose de que se reduc&iacute;an las duplicidades y se ahorraban gastos.
    </p><p class="article-text">
        Present&oacute; su dimisi&oacute;n en mayo de ese mismo a&ntilde;o alegando que hab&iacute;a de incorporarse a filas, pero al parecer no fue aceptada. Si bien gran parte de los integrantes de Hacienda huyeron ante el avance de los sublevados, &eacute;l se qued&oacute; en la capital vizca&iacute;na y form&oacute; parte de una delegaci&oacute;n general del departamento creada entonces mismo.
    </p><p class="article-text">
        En alg&uacute;n momento, escap&oacute; a Francia, donde se encontraba una vez concluida la contienda. Perge&ntilde;&oacute; planes para evacuar a centenares de personas a Venezuela, pa&iacute;s al que &eacute;l mismo arrib&oacute; en agosto, con la encomienda de ejercer de delegado provisional tanto del Gobierno de Euzkadi como del PNV.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por mandato del EBB del PNV [la Ejecutiva del partido] encabezaba la comisi&oacute;n de control de la emigraci&oacute;n vasca en aquel pa&iacute;s&rdquo;, se&ntilde;ala el libro sobre sus atribuciones en Caracas. Estaba encargado, adem&aacute;s, de vigilar las inversiones del Ejecutivo vasco en aquel pa&iacute;s y fue tambi&eacute;n corresponsal del peri&oacute;dico 'Euzko Deya'. Mientras las autoridades franquistas lo sancionaban con una docena de a&ntilde;os de destierro y la p&eacute;rdida de todos sus bienes, &eacute;l sigui&oacute; impulsando negocios en Venezuela.
    </p><p class="article-text">
        Estallada la Segunda Guerra Mundial, particip&oacute; del Servicio Vasco de Informaci&oacute;n y de los acuerdos para brindar datos al espionaje estadounidense. &ldquo;Se introdujeron en repetidas ocasiones en la Embajada espa&ntilde;ola en Caracas, en cuya caja fuerte localizaban documentaci&oacute;n de utilidad, la fotografiaban y la remit&iacute;an a los norteamericanos&rdquo;, apunta la obra. 
    </p><p class="article-text">
        Con dificultades para dedicarse a la propaganda pol&iacute;tica en Venezuela, estuvo m&aacute;s centrado en los negocios (con variopintas intentonas: papel, cemento, seguros...) y las inversiones. Boxeador y &aacute;rbitro, fue uno de los fundadores de la federaci&oacute;n de ese deporte en Bizkaia. Muri&oacute; en Caracas, sin haber regresado nunca a casa, en 1963, a los 59 a&ntilde;os.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es Euzkadi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/gobierno-de-euzkadi-90-anos/juan-antonio-olazabal-gomez-interventor-hacienda-trabajo-espionaje-estadounidense_132_13433457.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 22 Sep 2026 19:46:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Juan Antonio Olazabal Gómez, el interventor de Hacienda que trabajó para el espionaje estadounidense]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Guerra Civil Española,Segunda Guerra Mundial,Venezuela,Caracas,PNV]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un codi QR i quatre paràgrafs per a explicar qui és el genocida nazi soterrat a Carcaixent]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/val/codi-qr-i-quatre-paragrafs-per-explicar-qui-genocida-nazi-soterrat-carcaixent_1_13505967.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b6944085-612c-4f32-a104-805160a23790_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un codi QR i quatre paràgrafs per a explicar qui és el genocida nazi soterrat a Carcaixent"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La tomba de Vjekoslav Luburić, general responsable del camp de presoners de Jasenovac durant la Segona Guerra Mundial, compta amb escassa informació sobre el seguidor del dictador Ante Pavelić, sobrenomenat “Maks el carnisser”</p><p class="subtitle">El genocida nazi que el franquisme va amagar a Carcaixent amb una identitat falsa va desfilar en les festes de Moros i Cristians i les Falles</p></div><p class="article-text">
        La tomba de Vjekoslav Luburi&#263; &eacute;s la primera que un pot veure en entrar al cementeri de Carcaixent. Sobre aquesta, en el moment d&rsquo;escriure aquestes l&iacute;nies, hi ha quatre ciris d&rsquo;origen alemany, un d&rsquo;aquests amb la inscripci&oacute; <em>&ldquo;du lebst in unseren herzen</em> (sempre en els nostres cors)&rdquo;. A la l&agrave;pida, escrit en serbocroat, es llig: &ldquo;Ac&iacute; descansa en pau Vjekoslav Luburi&#263;, general de les Forces Armades de Cro&agrave;cia. 6 - III - 1913 Ljubu&scaron;ki. 20 - IV - 1969 Carcaixent&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El pante&oacute; podria ser un m&eacute;s del cementeri, si no fora per un detall. Al seu costat, hi ha dos pals amb sengles codis QR, dos fulls discrets que acompanyen la sepultura. Si alg&uacute; s&rsquo;interessa per veure qu&egrave; hi ha, el codi porta a un arxiu de l&rsquo;Ajuntament de Carcaixent que, en nom&eacute;s quatre par&agrave;grafs, resumeix la hist&ograve;ria d&rsquo;un dels genocides amagats pel franquisme a Espanya.
    </p><p class="article-text">
        Luburi&#263; va ser el responsable del camp de presoners de Jasenovac durant la Segona Guerra Mundial, on van ser assassinades centenars de milers de persones entre serbis, jueus, gitanos i croats dissidents. El general pertanyia als &ldquo;&uacute;staixes&rdquo; &mdash;&ldquo;rebels&rdquo; en serbocroat&mdash;, seguidors del dictador Ante Paveli&#263; que van governar Cro&agrave;cia i B&ograve;snia i Hercegovina des de l&rsquo;abril de 1941 fins al maig de 1945 sota la protecci&oacute; de Hitler i Mussolini, fins que les tropes de Tito i l&rsquo;Ex&egrave;rcit Roig els van desallotjar del poder. Com Paveli&#263;, que reposa en un cementeri de Madrid, Luburi&#263; va ser acollit pel r&egrave;gim franquista.
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                    alt="Velas al mausoleu que homenatja Luburic, que va adoptar el nom de Vicent Pérez García a Carcaixent."
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            <span class="title">
                Velas al mausoleu que homenatja Luburic, que va adoptar el nom de Vicent Pérez García a Carcaixent.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        En la documentaci&oacute;, la hist&ograve;ria de &ldquo;Maks el carnisser&rdquo; es resumeix escaridament. S&rsquo;hi indica la seua data i lloc de naixement &mdash;que consten a la l&agrave;pida&mdash;, la data de la seua mort i que va ser responsable del camp de presoners, com tamb&eacute; l&rsquo;acollida a Espanya per part del r&egrave;gim. Poc m&eacute;s per a donar per complides les obligacions de l&rsquo;Estat espanyol en mat&egrave;ria de mem&ograve;ria democr&agrave;tica.
    </p><p class="article-text">
        El croat va ser conegut a la Ribera Alta com &ldquo;<em>don Vicent</em>&rdquo; o &ldquo;<em>el polaco</em>&rdquo;. Va arribar amb un nom fals &mdash;Vicent P&eacute;rez Garc&iacute;a&mdash; despr&eacute;s de la guerra i va viure quasi vint anys al bressol de la taronja valenciana, on va muntar una impremta, fins que va ser assassinat presumptament per un agent de la Iugosl&agrave;via de Tito, Ilija Stani&#263;. Va tindre quatre fills que van anar a l&rsquo;escola municipal i, com qualsevol ve&iacute;, va fer uns quants amics. El periodista valenci&agrave; Francesc Bayarri va aconseguir localitzar Stani&#263; el 2003 a Sarajevo, quan el crim ja havia prescrit, en una trobada que reflecteix en el seu llibre<em> Cita a Sarajevo </em>(Austrohongaresa de Vapors, Premi dels Escriptors Valencians 2007 i amb una edici&oacute; ampliada el 2019).
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            <span class="title">
                El text informatiu al qual remeten els QR al costat de la tomba de Luburić                            </span>
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        La tomba de Luburi&#263; &eacute;s des de fa d&egrave;cades un lloc de peregrinaci&oacute; per a neonazis. La Llei de mem&ograve;ria democr&agrave;tica la va incloure en el seu cat&agrave;leg de vestigis i va obligar a retirar l&rsquo;escut i altres honors que figuraven a la sepultura, a m&eacute;s d&rsquo;instal&middot;lar panells informatius. El Govern va ordenar a l&rsquo;abril, en l&rsquo;aniversari de l&rsquo;assassinat, que es retirara l&rsquo;escut del r&egrave;gim &uacute;staixa i s&rsquo;hi afegira informaci&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Durant el Govern del Bot&agrave;nic, la Conselleria va tractar d&rsquo;exhumar les restes; fins i tot es va plantejar contactar amb l&rsquo;ambaixada de Cro&agrave;cia perqu&egrave; se&rsquo;n fera c&agrave;rrec. L&rsquo;Ajuntament de Carcaixent ha tractat de desmantellar el mausoleu en diverses ocasions i de contactar amb la fam&iacute;lia &mdash;t&eacute; un fill que viu a N&agrave;quera&mdash; per si volgueren traslladar-lo a un lloc familiar, sense &egrave;xit. Segons l&rsquo;exalcalde, Luburi&#263; va tindre una vida discreta com a &ldquo;<em>don Vicent</em>&rdquo; al poble. La llei valenciana de mem&ograve;ria democr&agrave;tica, vigent en aquell moment, no preveia una exhumaci&oacute; for&ccedil;osa per al seu cas concret &mdash;ni havia participat en la Guerra Civil ni en les repres&agrave;lies posteriors&mdash;, per la qual cosa, sense autoritzaci&oacute; familiar, no es poden moure les restes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/val/codi-qr-i-quatre-paragrafs-per-explicar-qui-genocida-nazi-soterrat-carcaixent_1_13505967.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 13 Sep 2026 21:09:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un codi QR i quatre paràgrafs per a explicar qui és el genocida nazi soterrat a Carcaixent]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica,Ley de Memoria Histórica,Genocidio,Segunda Guerra Mundial,Comunidad Valenciana]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un código QR y cuatro párrafos para explicar quién es el genocida nazi enterrado en Carcaixent]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/memoria-democratica/codigo-qr-cuatro-parrafos-explicar-genocida-nazi-enterrado-carcaixent_1_13503191.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b6944085-612c-4f32-a104-805160a23790_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un código QR y cuatro párrafos para explicar quién es el genocida nazi enterrado en Carcaixent"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La tumba de Vjekoslav Luburić, general responsable del campo de prisioneros de Jasenovac durante la Segunda Guerra Mundial, cuenta con escasa información sobre el seguidor del dictador Ante Pavelic, apodado como 'Maks el carnicero'</p><p class="subtitle">El genocida nazi que escondió el franquismo en Carcaixent con identidad falsa desfiló en las fiestas de Moros y Cristianos y las Fallas</p></div><p class="article-text">
        La tumba de <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/sociedad/genocida-nazi-escondio-franquismo-carcaixent-identidad-falsa-desfilo-fiestas-moros-cristianos-fallas_1_13502600.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Vjekoslav Luburi&#263;</a> es la primera que uno puede ver al entrar en el cementerio de Carcaixent. Sobre ella, en el momento de escribir estas l&iacute;neas, se encuentran cuatro velas de origen alem&aacute;n, una de ellas con la inscripci&oacute;n &ldquo;du lebst in unseren herzen (siempre en nuestros corazones)&rdquo;. En la l&aacute;pida, escrito en serbocroata, se lee: &ldquo;Aqu&iacute; descansa en paz Vjekoslav Luburi&#263;, general de las Fuerzas Armadas de Croacia. 6 - III - 1913 Ljubu&scaron;ki.  20 - IV - 1969 Carcagente&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El pante&oacute;n podr&iacute;a ser uno m&aacute;s del cementerio, salvo por un detalle. Junto a &eacute;l, hay dos postes con sendos c&oacute;digos QR, dos folios discretos que acompa&ntilde;an a la sepultura. Si uno se interesa por ver qu&eacute; hay en ellos, el c&oacute;digo lleva a un archivo del Ayuntamiento de Carcaixent, que en apenas cuatro p&aacute;rrafos resume la historia de uno de los genocidas escondidos por el Franquismo en Espa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        Luburi&#263; fue el responsable del campo de prisioneros de Jasenovac durante la Segunda Guerra Mundial, donde fueron asesinados cientos de miles de personas entre serbios, jud&iacute;os, gitanos y croatas disidentes. El general pertenec&iacute;a a los &ldquo;ustashas&rdquo; &mdash;&ldquo;rebeldes&rdquo; en serbocroata&mdash;, seguidores del dictador Ante Pavelic que gobernaron Croacia y Bosnia Herzegovina desde abril de 1941 a mayo de 1945 bajo la protecci&oacute;n de Hitler y Mussolini, hasta que los desalojaron del poder las tropas de Tito y el Ej&eacute;rcito Rojo. Como Pavelic, quien yace en un cementerio de Madrid, Luburi&#263; fue acogido por el r&eacute;gimen franquista.
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                Velas en el mausoleo que homenajea a Luburic, que adoptó el nombre de Vicent Pérez García en Carcaixent.                            </span>
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        En la documentaci&oacute;n la historia de 'Maks el carnicero' se resume escuetamente. Se indica su fecha y lugar de nacimiento &mdash;que constan en la l&aacute;pida&mdash;, su fecha de muerte y que fue responsable del campo de prisioneros, as&iacute; como la acogida en Espa&ntilde;a por el r&eacute;gimen. Poco m&aacute;s para dar por cumplidas las obligaciones del Estado espa&ntilde;ol en materia de memoria democr&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        El croata fue conocido en la Ribera Alta como 'don Vicent' o 'el polaco'. Lleg&oacute; con nombre falso (Vicent P&eacute;rez Garc&iacute;a) tras la guerra y vivi&oacute; casi veinte a&ntilde;os en la cuna de la naranja valenciana, donde mont&oacute; una imprenta, hasta que fue asesinado presuntamente por un agente de la Yugoslavia de Tito, Ilija Stanic. Tuvo cuatro hijos que fueron a la escuela municipal, y, como cualquier vecino, hizo unos cuantos amigos. El periodista valenciano Francesc Bayarri logr&oacute; localizar a Stanic en 2003 en Sarajevo, cuando el crimen hab&iacute;a prescrito, en un encuentro que refleja en su libro Cita a Sarajevo (Austronharesa de Vapors, Premi dels Escriptors Valencians 2007 y con una edici&oacute;n ampliada en 2019).
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            <span class="title">
                El texto informativo al que remiten los QR junto a la tumba de Luburić                            </span>
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        La tumba de Luburi&#263; es desde hace d&eacute;cadas un lugar de peregrinaci&oacute;n para neonazis. La ley de Memoria Democr&aacute;tica la incluy&oacute; en su cat&aacute;logo de vestigios y oblig&oacute; a que se retirara el escudo y otros honores que figuraban en la sepultura, adem&aacute;s de a instalar paneles informativos. El Gobierno orden&oacute; en abril, en el aniversario del asesinato, que se retirara el escudo del r&eacute;gimen Usta&scaron;a&nbsp;y se a&ntilde;adiera informaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Durante el Gobierno del Pacto del Bot&aacute;nico, la conselleria trat&oacute; de exhumar los restos, incluso se baraj&oacute; contactar con la embajada de Croacia para que se hicieran cargo. El Ayuntamiento de Carcaixent ha tratado de desmantelar el mausoleo en varias ocasiones y contactar con la familia -tiene un hijo que vive en N&agrave;quera- por si quisieran trasladarlo a un lugar familiar, sin &eacute;xito. Seg&uacute;n el exalcalde, Luburic tuvo una vida discreta como 'don Vicent' en el pueblo. La ley valenciana de Memoria Democr&aacute;tica, vigente en aquel momento, no contemplaba una exhumaci&oacute;n forzosa para su caso concreto &mdash;ni hab&iacute;a participado en la Guerra Civil ni en las represalias posteriores&mdash; por lo que, sin autorizaci&oacute;n familiar, no se pueden mover los restos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/memoria-democratica/codigo-qr-cuatro-parrafos-explicar-genocida-nazi-enterrado-carcaixent_1_13503191.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 13 Sep 2026 19:20:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un código QR y cuatro párrafos para explicar quién es el genocida nazi enterrado en Carcaixent]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica,Ley de Memoria Histórica,Genocidio,Segunda Guerra Mundial,Comunidad Valenciana]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La última persona en ser condenada por brujería fue hace menos de un siglo y en plena Segunda Guerra Mundial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/ultima-persona-condenada-brujeria-plena-segunda-guerra-mundial-helen-duncan-pm_1_13475534.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e2ae4f34-55ab-477c-9e7e-67c910920da7_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150127.jpg" width="500" height="281" alt="La última persona en ser condenada por brujería fue hace menos de un siglo y en plena Segunda Guerra Mundial"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se estaba llevando a cabo la planificación del Desembarco de Normandía, que se quería que siguiera siendo secreto, y fue por eso por lo que la detuvieron en enero de 1944</p><p class="subtitle">Fue una planta que valía más que el oro para romanos, griegos y egipcios, pero “murió de éxito” y se extinguió en tan solo un siglo</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La</span><a href="https://www.eldiario.es/viajes/pequeno-pueblo-andaluz-conocido-vivir-hechizo-brujas-pm_1_12647913.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"> Caza de Brujas</span></a><span class="highlight" style="--color:white;">, la persecuci&oacute;n violenta de miles de personas que fueron acusadas de pactar con el diablo, es un hecho que relacionamos con la </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Edad Media,</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> aunque fue un hecho m&aacute;s reciente, ocurrido principalmente entre los siglos XV y XVIII, ocupando 300 a&ntilde;os en los que miles de personas fueron condenadas y se considera que hasta 60.000 fueron ejecutadas en </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Europa</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> y </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Am&eacute;rica</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> por esta raz&oacute;n.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Aunque lo veamos lejano en el tiempo, la &uacute;ltima persona condenada por brujer&iacute;a en Occidente se produjo en pleno contexto de la</span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong> Segunda Guerra Mundial</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, apenas en el siglo XX. Fue una m&eacute;dium escocesa, de nombre </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Helen Duncan</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, de la que se tem&iacute;a que revelara secretos de guerra, y cuya condena tuvo la oposici&oacute;n del entonces primer ministro del Reino Unido, </span><a href="https://www.eldiario.es/spin/churchill-cita-muerte-veces-destino-le-dio-segunda-oportunidad-pm_1_12115060.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">Winston Churchill.</span></a>
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:white;">Qui&eacute;n fue Helen Duncan, la &uacute;ltima persona condenada por brujer&iacute;a</span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Helen Duncan naci&oacute; en 1897 en </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Callander</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, en el norte de </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Escocia</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, en el seno de una familia de origen humilde. De hecho, desde muy joven comenz&oacute; a trabajar y pronto tambi&eacute;n se cas&oacute; y tuvo seis hijos. Debido a su familia numerosa, pronto la econom&iacute;a familiar se vio mermada y se vio obligada a buscar un extra a su trabajo principal en una f&aacute;brica de productos de limpieza. Fue entonces cuando decidi&oacute; dedicarse a ser m&eacute;dium. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Este hecho no sorprendi&oacute;, porque desde peque&ntilde;a hab&iacute;a tenido inter&eacute;s por lo paranormal, habiendo demostrado antes que ten&iacute;a dotes adivinatorios. As&iacute;, su marido la apoy&oacute; en su dedicaci&oacute;n a ser m&eacute;dium a tiempo parcial, aunque pronto pas&oacute; de un simple pasatiempo a ser el principal sustento de la familia.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">De hecho, </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Helen Duncan </strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">era ya en la d&eacute;cada de 1930 una de las m&eacute;diums m&aacute;s populares del Reino Unido, en parte por sus llamativas actuaciones, en las que entraba en trance para comunicarse con el m&aacute;s all&aacute;, y su boca y su nariz expulsaban una extra&ntilde;a sustancia que llamaban ectoplasma, una masa viscosa, que, seg&uacute;n el ocultismo, era la materia que conectaba a los seres vivos con los fantasmas.</span>
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:white;">Un contexto del auge del ocultismo y la causa de su condena</span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El per&iacute;odo convulso que viv&iacute;a Europa en la primera mitad del siglo XX propici&oacute; que artes como el ocultismo tuvieran un fuerte auge, aunque al mismo tiempo hab&iacute;a cient&iacute;ficos intentando desmontar esta pr&aacute;ctica. Una de ellas tuvo como a Helen Duncan como protagonista, la del psiquiatra </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Harry Price</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, que asisti&oacute; a una de las sesiones de la escocesa y de la que se conservan fotograf&iacute;as. Este lleg&oacute; a la conclusi&oacute;n de que el &lsquo;ectoplasma&rsquo; era en realidad un preparado con clara de huevo.</span>
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1189941344946524160?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Aqu&iacute; comenzaron los problemas para </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Helen Duncan</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, al ser condenada por estafa por un tribunal de Edimburgo en 1933. Sin embargo, la m&eacute;dium todav&iacute;a gozaba de popularidad y lleg&oacute; a noviembre de 1941 con muchos clientes en plena costa del sur del pa&iacute;s, en la localidad de Portsmouth, a donde se hab&iacute;a trasladado tras mejorar su situaci&oacute;n econ&oacute;mica.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Fue entonces cuando recibi&oacute; a una clienta, una madre que quer&iacute;a saber el futuro de su hijo, que estaba alistado en la armada brit&aacute;nica en plena Segunda Guerra Mundial. Duncan le asegur&oacute; que el joven estaba fallecido, tras haberse puesto en contacto con &eacute;l, abatido por los alemanes en el acorazado </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>HMS Barham</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">. La m&eacute;dium estaba en lo cierto, este hecho sucedi&oacute; el 25 de noviembre de ese a&ntilde;o en las costas de Malta, aunque no fue informado por la </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Royal Navy</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, que prefiri&oacute; no hacerlo hasta dos meses despu&eacute;s por motivos de propaganda. Esto la meti&oacute; en problemas, pues los servicios de inteligencia vieron en ella a una esp&iacute;a, aunque la opci&oacute;n m&aacute;s probable es que conociera la informaci&oacute;n por medio de un cliente militar. Se estaba llevando a cabo la planificaci&oacute;n del </span><a href="https://www.eldiario.es/spin/arena-playas-dia-d-guarda-restos-batalla-revela-guerra-sigue-enterrada-decadas-despues_1_13333818.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">Desembarco de Normand&iacute;a</span></a><span class="highlight" style="--color:white;">, que se quer&iacute;a que siguiera siendo secreto, y fue por eso por lo que la detuvieron en enero de 1944 en medio de una de sus sesiones tras ser vigilada durante meses.</span>
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:white;">Winston Churchill se opuso a su condena</span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Helen Duncan fue entonces condenada por brujer&iacute;a por la ley de 1735, que todav&iacute;a segu&iacute;a vigente, lo que tuvo un fuerte impacto p&uacute;blico, que era lo que se buscaba. Sin embargo, muchos no estuvieron de acuerdo, y uno de ellos fue el primer ministro brit&aacute;nico </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Winston Churchill</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, quien fue as&iacute; de cr&iacute;tico: &ldquo;Env&iacute;eme un informe sobre las razones por las que la ley de Brujer&iacute;a de 1735 ha sido utilizada en un tribunal de justicia moderno. Cu&aacute;l fue el costo de este juicio para el Estado, teniendo en cuenta que los testigos fueron tra&iacute;dos desde Portsmouth y se les ha mantenido aqu&iacute;, en este Londres abarrotado, durante una quincena, y el juez ha estado ocup&aacute;ndose de toda esta tonter&iacute;a obsoleta, en detrimento de otros trabajos necesarios en los tribunales&rdquo;, asegur&oacute; en una carta al entonces ministro del interior.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Cumpli&oacute; nueve meses de c&aacute;rcel, pero el caso tuvo tanto impacto que en 1951 fue abolida la</span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong> ley de Brujer&iacute;a</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, que llevaba m&aacute;s de dos siglos vigente, y a su vez se sustituy&oacute; por la de la M&eacute;dium Fraudulentos. Duncan hab&iacute;a prometido dejar la profesi&oacute;n despu&eacute;s de haber salido de prisi&oacute;n, pero no lo cumpli&oacute; y fue detenida de nuevo en 1956, falleciendo poco tiempo despu&eacute;s. La m&eacute;dium pas&oacute; a la historia como la &uacute;ltima condenada por brujer&iacute;a, un hecho que, aunque ha recibido fuerte oposici&oacute;n y todav&iacute;a la tiene, la mujer no ha sido revocada de esa condena.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Blez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/ultima-persona-condenada-brujeria-plena-segunda-guerra-mundial-helen-duncan-pm_1_13475534.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 27 Aug 2026 17:30:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La última persona en ser condenada por brujería fue hace menos de un siglo y en plena Segunda Guerra Mundial]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Historia,Segunda Guerra Mundial,Brujas,Reino Unido]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Janet Sobel, el "ama de casa" que inventó la técnica expresionista atribuida a Pollock un año antes que él]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/janet-sobel-ama-casa-invento-tecnica-expresionista-atribuida-pollock-ano_1_13465214.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/46e120ff-81ed-40c3-8fc2-2ad04b0f4d11_16-9-discover-aspect-ratio_default_1149796.jpg" width="1847" height="1039" alt="Janet Sobel, el &quot;ama de casa&quot; que inventó la técnica expresionista atribuida a Pollock un año antes que él"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La historia del arte tardó ochenta años en reconocer el uso pionero del 'dripping' a esta artista nacida en Ucrania y emigrada a EEUU, que comenzó a pintar a los 45, tras la muerte de su marido
</p><p class="subtitle">El hilo y la aguja: las peligrosas herramientas subversivas que atentaron contra el sistema
</p></div><p class="article-text">
        Hay pioneros que no cuadran en los relatos oficiales. Si alguien preguntara qui&eacute;n invent&oacute; la t&eacute;cnica del <em>dripping</em>, que hizo tan famoso el movimiento del expresionismo abstracto, lo m&aacute;s probable es que el primer nombre en venirnos a la cabeza fuera el de Jackson Pollock. Pero en alg&uacute;n momento de 1945, en la Art of This Century Gallery de Peggy Guggenheim, el propio Pollock se detuvo ante unos lienzos con peque&ntilde;as caras esquem&aacute;ticas perdidas entre finas l&iacute;neas negras que parec&iacute;an haberse vertido directamente sobre el lienzo y qued&oacute; cautivado. A&ntilde;os m&aacute;s tarde, el cr&iacute;tico Clement Greenberg admitir&iacute;a por escrito que &eacute;l y Pollock hab&iacute;an admirado esas revolucionarias pinturas &ldquo;furtivamente&rdquo;. De la autora apenas escribi&oacute; una l&iacute;nea, se&ntilde;alando que era &ldquo;una ama de casa que viv&iacute;a en Brooklyn&rdquo;. Janet Sobel (1893 - 1968), que as&iacute; se llamaba esa ama de casa, fue la primera persona en pintar con la t&eacute;cnica que un a&ntilde;o despu&eacute;s har&iacute;a famoso a Pollock.
    </p><p class="article-text">
        Sobel fue una pintora tard&iacute;a. Nacida Jennie Olechovsky cerca de la ciudad de <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Dnipr&oacute;, en el sur de Ucrania, sus primeros a&ntilde;os de vida no fueron especialmente f&aacute;ciles. Sobel perdi&oacute; a su padre, que fue asesinado en uno de los pogromos que las fuerzas zaristas instigaban contra los jud&iacute;os de la zona. </span>
    </p><p class="article-text">
        Tras este suceso huyo junto a sus hermanos y su madre hacia Estados Unidos en 1908. M&aacute;s tarde, su hijo Sol Sobel contar&iacute;a en una entrevista c&oacute;mo su madre narraba episodios escalofriantes de las persecuciones antisemitas, en las que sol&iacute;a esconderse en la parte superior de la gran estufa de la familia cuando &ldquo;gente mala&rdquo; entraba en su casa. Algunos de esos recuerdos tan terror&iacute;ficos quedaron plasmados en su pintura, como en el lienzo <em>Invasion Day</em> (1944), en la que podemos apreciar dos elementos fundamentales de su pintura: la fusi&oacute;n de los rostros con l&iacute;neas irregulares que recuerdan al mundo vegetal.
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                Janet Sobel, &#039;Invasion Day&#039; (1944)                            </span>
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        Imbuida en el esp&iacute;ritu revolucionario ruso, Sobel estaba en contacto con las ideas revolucionarias de la juventud socialista. Con apenas 16 a&ntilde;os se cas&oacute; con Max Sobel, otro inmigrante ucraniano, que hab&iacute;a sido minero en su tierra. En los primeros a&ntilde;os de matrimonio Janet Sobel se encargaba de los ni&ntilde;os, mientras que su marido intentaba progresar en varios negocios. La &eacute;poca de la Gran Depresi&oacute;n golpe&oacute; a la familia de lleno y tuvieron que sacar a sus hijos de la escuela para que pudieran contribuir a la econom&iacute;a familiar. Los Sobel viv&iacute;an en Coney Island, donde ganaban un extra cocinando knischs de patata que sus hijos vend&iacute;an en la playa.
    </p><h2 class="article-text">Los inicios de la experimentaci&oacute;n abstracta</h2><p class="article-text">
        Para 1941, el negocio de bisuter&iacute;a de Max Sobel consigui&oacute; despegar, logrando que la familia pudiera vivir m&aacute;s holgadamente. Janet hab&iacute;a comenzado a practicar con materiales art&iacute;sticos alrededor de 1939, cuando ya contaba con 45 a&ntilde;os. Aunque no fue hasta la muerte de su marido que la artista comenz&oacute; a pintar, inspirada sobre todo por su trabajo en bisuter&iacute;a con el esmalte y en el apoyo de su hijo Sol, que hab&iacute;a heredado de ella el talento art&iacute;stico. Fue &eacute;l quien le consigui&oacute; pinceles y pintura para que siguiera explorando su arte y quien se encarg&oacute; de acercar su obra a artistas como Max Ernst o el marchante Sidney Janis.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Janet Sobel, &#039;Disappointment&#039; (c. 1943)                            </span>
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        Ambos atendieron la llamada. Ernst cen&oacute; con la familia y, m&aacute;s adelante, present&oacute; a Sobel a Peggy Guggenheim. Janis, por su parte, fue el primero en exhibir su trabajo, incluy&eacute;ndola en la exposici&oacute;n <em>American Primitive Painting of Four Centuries </em>de 1943, y tambi&eacute;n la acerc&oacute; al curador y artista Fernando Puma. Fruto de ese contacto, Sobel logr&oacute; en 1944 su primera exposici&oacute;n en solitario, en la neoyorkina Puma Gallery, del 24 de abril al 14 de mayo, con lienzos de una belleza folcl&oacute;rica como <em>Dissapointment </em>(1943), pintados con una delicadeza que desment&iacute;a la etiqueta de &ldquo;primitiva&rdquo; que tan condescendientemente le hab&iacute;an colgado.
    </p><h2 class="article-text">Pintura a la americana: la creaci&oacute;n de un mito </h2><p class="article-text">
        Como en el caso de otra gran pionera de la abstracci&oacute;n, como fue la sueca <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/hilma-af-klint-artista-creo-arte-abstracto-murio-mostrarlo-llega-guggenheim-siglos-despues_1_11744832.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hilma Af Klint</a>, Sobel tampoco encajaba en el relato oficial que estaba a punto de escribirse sobre el movimiento art&iacute;stico del que formaba parte.
    </p><p class="article-text">
        No fue casualidad que el pope y cr&iacute;tico fundacional del expresionismo abstracto, Clement Greenberg, estuviera interesado en Pollock por aquel entonces. Terminada la Segunda Guerra Mundial, con la escena art&iacute;stica europea diezmada por dos guerras y varias dictaduras, Greenberg defend&iacute;a en su ensayo de 1955 <em>American-Type Painting</em> un arte genuinamente estadounidense, capaz de heredar el testigo de las vanguardias del viejo continente.
    </p><p class="article-text">
        Contaba adem&aacute;s con un aliado inesperado: el MoMA y el propio Estado norteamericano, interesados por igual en fomentar esa &ldquo;pintura a la americana&rdquo; que se conocer&iacute;a como Escuela de Nueva York. Necesitaban una figura que encarnara ese relato y Pollock encajaba a la perfecci&oacute;n. Encarnaba todo lo que Greenberg quer&iacute;a destacar: era joven, ambicioso y, sobre todo, era un hombre, en un momento en que la cr&iacute;tica constru&iacute;a el expresionismo abstracto en clave expl&iacute;citamente masculina, levantada precisamente sobre la distancia con la otredad que representaban las mujeres o las personas <em>queer.</em>
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La crítica y la agenda cultural de la Guerra Fría fabricaron deliberadamente el aura viril del expresionismo abstracto, dejando fuera de foco a artistas como la propia mujer de Pollock, Lee Krasner, o pioneras como Helen Frankenthaler</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Algunas investigaciones acad&eacute;micas recientes han documentado c&oacute;mo ese lenguaje cr&iacute;tico, sumado a la agenda cultural de la Guerra Fr&iacute;a, fabric&oacute; deliberadamente el aura viril del movimiento, dejando fuera de foco a las artistas que lo poblaban, como la propia mujer de Pollock, Lee Krasner, u otras pioneras como Helen Frankenthaler, y en el que no cab&iacute;a ni mucho menos un ama de casa jud&iacute;a que ya hab&iacute;a sido abuela y no ten&iacute;a educaci&oacute;n art&iacute;stica formal.
    </p><p class="article-text">
        Aquel mismo movimiento cultural, como <a href="https://www.eldiario.es/rastreador/cia-arte_132_5584813.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">destap&oacute; la historiadora Frances Stonor Saunders</a> en <em>The Independent </em>en 1995 y desarroll&oacute; despu&eacute;s en su libro <em>La CIA y la guerra fr&iacute;a cultural</em>, cont&oacute; con la financiaci&oacute;n encubierta de la agencia de inteligencia estadounidense durante m&aacute;s de dos d&eacute;cadas, que lleg&oacute; a promocionar el expresionismo abstracto por todo el mundo como s&iacute;mbolo de la libertad creativa frente al control estatal del arte en la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica. Un antiguo agente de la agencia, Donald Jameson, llegar&iacute;a a admitir a&ntilde;os despu&eacute;s que, en cierto modo, fueron ellos mismos quienes &ldquo;inventaron&rdquo; el expresionismo abstracto.
    </p><h2 class="article-text">El taller de una ama de casa</h2><p class="article-text">
        En una foto tomada para una entrevista, Sobel aparece tumbada boca abajo, pincel en mano, pintando un lienzo extendido en el suelo de su apartamento de Brighton Beach, rodeada de algunas de sus propias obras, en una escena profundamente dom&eacute;stica. Es una imagen que, como explica la historiadora Sandra Zalman, contrasta radicalmente con las fotograf&iacute;as que Hans Namuth tom&oacute; de Pollock, donde este aparece convertido en un icono.
    </p><p class="article-text">
        Porque as&iacute; pintaba Sobel, sin caballete, tumbada sobre el lienzo, con esmalte de secado r&aacute;pido, el mismo material con el que su familia trabajaba la bisuter&iacute;a, mezclado a veces con arena. Vert&iacute;a la pintura, inclinaba el soporte para que el l&iacute;quido se desplazara por s&iacute; solo, y lleg&oacute; a usar hasta una pipeta o el tubo de su propia aspiradora para soplar y arrastrar el color por la superficie. El resultado son composiciones sin jerarqu&iacute;a ni punto focal que cubren el lienzo de esquina a esquina, lo que hoy se conoce como 'pintura all-over', y basta con mirar sus cuadros para entender por qu&eacute; Pollock y Greenberg no pudieron apartar la vista.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &#039;Milky Way&#039; de Janet Sobel (1945)                            </span>
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        <em>Milky Way</em> (1945), hoy en el MoMA, es una superficie vidriada en rosa, amarillo, azul y violeta que recuerda al nacimiento de una galaxia, hecha de fin&iacute;simas l&iacute;neas y salpicaduras superpuestas sin rastro de figuraci&oacute;n alguna. Pintaba r&aacute;pido y con unos colores vibrantes que recuerdan <a href="https://www.eldiario.es/cultura/putin-saltar-aires-museo-obra-mayor-pintora-ucraniana_1_8793494.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">al arte folcl&oacute;rico ucraniano</a>, algo que los cr&iacute;ticos de la &eacute;poca apreciaban y que les hac&iacute;a vincularla con los surrealistas, aunque ella nunca se sinti&oacute; parte de ning&uacute;n movimiento. Cuando le preguntaron por su inter&eacute;s en el mundo del arte, reconoci&oacute; que jam&aacute;s hab&iacute;a tenido tiempo para ir a museos. &ldquo;Pero siempre leo libros... y me encanta la m&uacute;sica... No creo que pudiera pintar un cuadro sin escuchar m&uacute;sica. Todos los humanos deben tener algo as&iacute;, que los caliente por dentro&rdquo;, explic&oacute; Sobel.
    </p><p class="article-text">
        Su pintura remite a menudo a las experiencias de su ni&ntilde;ez y conecta los episodios traum&aacute;ticos de los pogromos con la convulsa realidad mundial de la d&eacute;cada de 1940, un eco que resuena en lienzos que se titulan <em>Hiroshima </em>(1948) o <em>Hitler&rsquo;s Hell.</em> Con una obra a medio camino entre la forma na&iacute;f de otros pintores autodidactas y la sofisticaci&oacute;n de las l&iacute;neas org&aacute;nicas, quiz&aacute; el valor m&aacute;s importante de su arte sea la demostraci&oacute;n de libertad y fuerza de una pintura que tiene como &uacute;nico objetivo el de jugar, experimentar con el arte y con la expresi&oacute;n de una misma.
    </p><h2 class="article-text">Una fama tan r&aacute;pida como su desaparici&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Peggy Guggenheim fue su valedora m&aacute;s firme, y lleg&oacute; a describirla en privado como &ldquo;la mejor pintora, con diferencia, de todo el pa&iacute;s&rdquo;, una confianza que se tradujo en que la incluyera en su galer&iacute;a. Antes y despu&eacute;s de ella, los cr&iacute;ticos colmaron de alabanzas a Sobel, un reconocimiento que se esfumar&iacute;a con la misma rapidez con la que hab&iacute;a llegado. En 1947, en pleno apogeo de su carrera como artista, Sobel se mud&oacute; a Nueva Jersey y con ella tambi&eacute;n desapareci&oacute; su obra del circuito art&iacute;stico neoyorquino.
    </p><p class="article-text">
        Tuvieron que pasar m&aacute;s de veinte a&ntilde;os para que alguien del <em>establishment </em>volviera a llamar a su puerta. En 1968, cuando apenas le quedaban unos meses de vida, Sobel recibi&oacute; en su casa al curador del MoMA William Rubin, interesado en su obra precisamente por haber sido una de las influencias de Pollock. Fue entonces cuando el museo adquiri&oacute; <em>Milky Way</em> para su colecci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, a la historiograf&iacute;a del arte le ha seguido costando encontrar sitio para Sobel, una mujer que trabaj&oacute; siempre al margen de las instituciones, sin formaci&oacute;n acad&eacute;mica y a la que hubo que esperar hasta 2021 para que <em>The New York Times</em> le dedicara un obituario. Solo tard&oacute; ochenta a&ntilde;os en llegar a los libros de historia del arte.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tania López García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/janet-sobel-ama-casa-invento-tecnica-expresionista-atribuida-pollock-ano_1_13465214.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 25 Aug 2026 19:53:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Janet Sobel, el "ama de casa" que inventó la técnica expresionista atribuida a Pollock un año antes que él]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Historia,Ucrania,Segunda Guerra Mundial,Artistas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un grupo catalán de ‘pole dance’, descalificado de un torneo internacional por un número crítico con el nazismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/grupo-catalan-pole-dance-descalificado-torneo-internacional-numero-critico-nazismo_1_13382857.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2e79fd2e-9f62-440d-a2ff-f721afb9048c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147528.jpg" width="1210" height="681" alt="Un grupo catalán de ‘pole dance’, descalificado de un torneo internacional por un número crítico con el nazismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La actuación, cuyo leit motiv era el auge del fascismo, mostraba saludos romanos y esvásticas, cosa que fue considerada “perturbadora” e “inapropiada” por parte del jurado</p><p class="subtitle">Subirse a la barra con 50 años: “El 'pole dance' hasta hace poco era un tabú para las mujeres”
</p></div><p class="article-text">
        La imagen que suele venir a la cabeza a la mayor&iacute;a de gente cuando se habla de<em> pole dance</em> es la de una mujer, en ropa interior brillante, bailando al rededor de una barra de metal en un club de striptease<em> </em>de mala muerte. Como el personaje interpretado por <a href="https://www.eldiario.es/vertele/series/euphoria-pone-bailar-rosalia-trailer-termporada-3-fecha-estreno-hbo-max_7_12908228.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rosal&iacute;a en la tercera temporada de </a><a href="https://www.eldiario.es/vertele/series/euphoria-pone-bailar-rosalia-trailer-termporada-3-fecha-estreno-hbo-max_7_12908228.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Euphoria</em></a>. Pero hace a&ntilde;os que el <em>pole dance</em> dej&oacute; de ser patrimonio exclusivo del mundo de la noche y se ha convertido en un deporte que cuenta con sus propias academias, muestras y competiciones. 
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a acoge uno de esos cert&aacute;menes. Se trata de uno de los m&aacute;s prestigiosos a nivel internacional, el Pole Spain, en el que se han descubierto estrellas que han llegado, incluso, a incorporarse al Cirque du Soleil. Este a&ntilde;o la sorpresa vino de la mano de un grupo catal&aacute;n, pero no tanto por su ejecuci&oacute;n de la coreograf&iacute;a, sino por la decisi&oacute;n del jurado de descalificarlas debido a la tem&aacute;tica escogida para su n&uacute;mero.
    </p><p class="article-text">
        El conjunto dise&ntilde;&oacute; una coreograf&iacute;a cr&iacute;tica con el Holocausto y el auge del fascismo durante la segunda Guerra Mundial. Las artistas -que representaban a los pueblos exterminados por el Tercer Reich- realizaban sus piruetas y acrobacias frente a proyecciones de esv&aacute;sticas y militares realizando el saludo romano. En un momento, llegan a ser ellas mismas las que forman una cruz gamada con sus cuerpos, obligadas por soldados nazis, como una met&aacute;fora de que el r&eacute;gimen de Hitler se erigi&oacute; gracias al trabajo obligado de los pueblos perseguidos.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=xapgviq" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        Pero el jurado no lo vio as&iacute; y tom&oacute; una decisi&oacute;n inaudita en la historia de este campeonato: descalificarlas por haber mostrado &ldquo;un contenido inapropiado&rdquo;. La organizaci&oacute;n de Pole Spain <a href="https://www.instagram.com/p/DYe-QlXjHQR/?img_index=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">public&oacute; un comunicado</a> justificando una decisi&oacute;n que indign&oacute; tanto a las afectadas como a otros participantes. Pese a que no ven un problema en que las actuaciones aborden momentos complejos y dif&iacute;ciles de la historia, a&ntilde;aden que &ldquo;el uso de un gran s&iacute;mbolo nazi como elemento principal en el escenario, junto a la realizaci&oacute;n de saludos nazis durante la actuaci&oacute;n, se consider&oacute; inapropiado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La organizaci&oacute;n opt&oacute; por separar la cr&iacute;tica hist&oacute;rica de la pieza sentenciando que, &ldquo;independientemente de la intenci&oacute;n art&iacute;stica, este tipo de im&aacute;genes pueden resultar profundamente ofensivas y perturbadoras para muchas personas&rdquo;. Adem&aacute;s, a&ntilde;adieron que cre&iacute;an que la imagen iba m&aacute;s all&aacute; de lo necesario para transmitir la idea o narrativa.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DYe-QlXjHQR/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n sorprendi&oacute; y enfad&oacute; a las afectadas, que fueron a pedir explicaciones al jurado. Jordana de Haro, core&oacute;grafa del n&uacute;mero retirado y responsable de la academia InGravity Studio, lamenta que la organizaci&oacute;n le afeara que su n&uacute;mero hab&iacute;a sido pol&iacute;ticamente incorrecto. &ldquo;Yo les respond&iacute; que el arte no estaba para ser pol&iacute;ticamente correcto&rdquo;, explica. Preguntados por este medio, desde Pole Spain ha declinado hacer declaraciones y se han remitido al comunicado publicado.
    </p><p class="article-text">
        De Haro lleva varios a&ntilde;os coreografiando para competiciones y asegura que la normativa no contempla nada relacionado con cuestiones pol&iacute;ticas. De hecho, la &uacute;nica limitaci&oacute;n impuesta es en cuanto a vestimenta, contenido sexual y erotismo.
    </p><p class="article-text">
        La entrenadora defiende que el Holocausto es parte de la historia de la humanidad y desmiente la premisa principal del jurado, asegurando que ha sido felicitada por descendientes de supervivientes de la segunda Guerra Mundial que se enteraron de lo sucedido. &ldquo;Una chica polaca cuyos familiares hab&iacute;an sido v&iacute;ctimas del holocausto me escribi&oacute; para decirme que cre&iacute;a que era una pieza muy necesaria&rdquo;, ejemplifica de Haro. &ldquo;Y una persona de Ucrania me dio las gracias por mostrar los horrores de la guerra&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Imagen de la actuación de las bailarinas de InGravity Studio que fue descalificada"
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            <span class="title">
                Imagen de la actuación de las bailarinas de InGravity Studio que fue descalificada                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>La falta de unas &ldquo;normativas claras&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        David Lacagnina, presidente de Pole Sports &amp; Arts World Federation (POSA), la &uacute;nica federaci&oacute;n internacional de esta disciplina art&iacute;stico-deportiva, mostr&oacute; su descontento con la decisi&oacute;n de descalificar el n&uacute;mero. &ldquo;Fue una decisi&oacute;n inapropiada y pas&oacute; por una falta de normativas claras&rdquo;, tal como expuso en el podcast <em>Pole Obssession.</em>
    </p><p class="article-text">
        Al ser un deporte que est&aacute; creciendo a una gran velocidad, muchas competiciones que ya se han ganado un prestigio, como es el caso del Pole Spain, todav&iacute;a se disputan fuera del abrazo de la federaci&oacute;n. Esto provoca que tengan normas m&aacute;s laxas a la hora de valorar la puntuaci&oacute;n, pero tambi&eacute;n causan m&aacute;s &ldquo;inseguridad&rdquo; a los artistas ante ciertas decisiones. Aunque &ldquo;no es algo que suele pasar&rdquo;, asegura Lacagnina.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de lo excepcional de la decisi&oacute;n, la descalificaci&oacute;n ha llegado a o&iacute;dos de diversas asociaciones por la defensa de expresi&oacute;n como la plataforma de defensa de artistas No Callarem. &ldquo;Vivimos en un mundo de <em>ofendiditos</em>&rdquo;, asegura Fernando Paniagua. &ldquo;Aprovechamos las ofensas individuales para crear un sistema de censura y autocensura en el que parece que no se puede decir nada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde esta entidad coinciden en lo absurdo de descalificar una actuaci&oacute;n que hable de la segunda Guerra Mundial, pero recuerdan que el PP y Vox llegaron a <a href="https://www.eldiario.es/cultura/ano-pais-no-quedo-callado-espectro-censura_1_10790443.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">censurar cl&aacute;sicos del teatro como </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/ano-pais-no-quedo-callado-espectro-censura_1_10790443.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La villana de Getafe</em></a>, de Lope de Vega, por &ldquo;perversi&oacute;n&rdquo; y &ldquo;insinuaciones sexuales&rdquo;. Tambi&eacute;n <a href="https://www.eldiario.es/cultura/franquismo-censuro-orlando-virginia-woolf-80-anos-pp-vox_1_10359356.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cancelaron una representaci&oacute;n de </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/franquismo-censuro-orlando-virginia-woolf-80-anos-pp-vox_1_10359356.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Orlando</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/franquismo-censuro-orlando-virginia-woolf-80-anos-pp-vox_1_10359356.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">, de Virgina Woolf</a> por tratar la homosexualidad y la transexualidad.
    </p><p class="article-text">
        Paniagua lamenta que se est&eacute;n usando &ldquo;herramientas pol&iacute;ticas para reprimir y para censurar. Y lo m&aacute;s terror&iacute;fico de todo es que la autocensura funciona, lamenta el activista, que alienta a artistas y deportistas a no dejar de lado la pol&iacute;tica en sus actuaciones.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mariona Jerez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/grupo-catalan-pole-dance-descalificado-torneo-internacional-numero-critico-nazismo_1_13382857.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 20 Aug 2026 19:21:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un grupo catalán de ‘pole dance’, descalificado de un torneo internacional por un número crítico con el nazismo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Censura,Deportes,Danza,Segunda Guerra Mundial,Nazis]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Amador Méndez o el maquis en el Alto Tajo, (casi) el último reducto de la guerrilla antifranquista en España]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/guadalajara/amador-mendez-maquis-alto-tajo-ultimo-reducto-guerrilla-antifranquista-espana_1_13452271.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4f8a3720-13bd-46ba-84ce-a28af217fa64_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x340y120.jpg" width="1200" height="675" alt="Amador Méndez o el maquis en el Alto Tajo, (casi) el último reducto de la guerrilla antifranquista en España"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El historiador Benito Díaz repasa los datos de este fenómeno en esta zona de la provincia de Guadalajara.  “Es una parte más de la historia de España que es preciso recuperar, con sus luces y con sus sombras. Hubo de todo en este fenómeno, pero se tiene que conocer”, reivindica</p><p class="subtitle">Guerrilleros y maquis en la Sierra de Alcaraz y Campo de Montiel: la historia de la 5º Agrupación
</p></div><p class="article-text">
        Al finalizar la guerra civil espa&ntilde;ola, decenas de soldados republicanos se refugiaron en los montes y en las zonas monta&ntilde;osas para huir de la represi&oacute;n franquista. El maquis ejerci&oacute; como una especie de resistencia al nuevo r&eacute;gimen dictatorial que comenz&oacute; a instaurarse a partir de 1939 en Espa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        La guerrilla antifranquista es un fen&oacute;meno relativamente conocido en Castilla-La Mancha, pero no tanto en la provincia de Guadalajara. La comarca del Alto Tajo concentr&oacute; la presencia de estos grupos bajo el paraguas de la Agrupaci&oacute;n Guerrillera de Levante y Arag&oacute;n (AGLA), la mejor organizada de todas, que se mantuvo en activo en las sierras de Cuenca y Guadalajara hasta 1952, cuando fue disuelta por el l&iacute;der del Partido Comunista (PCE), Santiago Carrillo.
    </p><p class="article-text">
        Entre 1939 y 1952, el hoy parque natural y la zona monta&ntilde;osa del Alto Tajo, entre Guadalajara, Cuenca y Teruel, sirvieron de refugio y escenario operativo para los maquis o guerrilla antifranquista. Aprovecharon la orograf&iacute;a escarpada de hoces, barrancos y bosques para la resistencia armada, el enlace y la supervivencia clandestina. 
    </p><p class="article-text">
        El historiador e investigador Benito D&iacute;az D&iacute;az es uno de los estudiosos de este movimiento guerrillero, tan desconocido como complejo. Con varios libros publicados sobre este fen&oacute;meno en la comunidad aut&oacute;noma, que abarcan tambi&eacute;n su actividad en zonas como &Aacute;vila o Extremadura, acaba de pasar por el municipio de Pe&ntilde;al&eacute;n, en Guadalajara, para hablar sobre la presencia del maquis en el Alto Tajo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Charla en Peñalén (Guadalajara) sobre el maquis en el Alto Tajo entre 1939 y 1952                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Si hay algo que caracteriz&oacute; al movimiento en esta parte de Castilla-La Mancha fue lo &ldquo;tard&iacute;o&rdquo; de su irrupci&oacute;n. Tambi&eacute;n su escasa presencia, &ldquo;impulsada por guerrilleros procedentes de Cuenca&rdquo;, seg&uacute;n relata.
    </p><p class="article-text">
        Al hablar del maquis en Guadalajara, el historiador subraya el papel del PCE. &ldquo;Ten&iacute;a inter&eacute;s en que cuajase en Guadalajara por su cercan&iacute;a con Madrid. Se quer&iacute;a dar la sensaci&oacute;n de que la capital estaba rodeada de un fuerte cintur&oacute;n guerrillero&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Al acabar la guerra civil, el movimiento se hab&iacute;a mantenido de forma irregular pero sostenida. La batalla de Stalingrado, entre 1942 y 1943, en plena II Guerra Mundial marc&oacute; un punto de inflexi&oacute;n. &ldquo;Qued&oacute; claro que los aliados le iban a ganar la batalla a los nazis&rdquo;, comenta el historiador. 
    </p><p class="article-text">
        Los ecos de aquello insuflaron cierta dosis de optimismo entre quienes en Espa&ntilde;a, y fuera de ella, pensaron que se pod&iacute;a plantar cara al r&eacute;gimen fascista de Franco. &ldquo;Era l&oacute;gico pensar que los aliados iban a intervenir en Espa&ntilde;a y a ayudar&rdquo;, dice Benito D&iacute;az, pero eso no ocurri&oacute;. A la postre, rememora, &ldquo;Franco fue avalado por Churchill y por Estados Unidos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La guerrilla antifranquista comenzar&iacute;a entonces a languidecer. Salvo en Guadalajara y en Cuenca. Parad&oacute;jicamente all&iacute; fue a partir de 1947 cuando cobr&oacute; su mayor vitalidad. &ldquo;Sus acciones fueron muy tard&iacute;as. Cuando ya en otros sitios como en los Montes de Toledo, la guerrilla hab&iacute;a estado muy estructurada desde 1944, en Guadalajara no hab&iacute;a cuajado ni en 1946&rdquo;. Eso, reconoce el historiador, era un enorme h&aacute;ndicap para derrocar a un sistema dictatorial ya consolidado. 
    </p><p class="article-text">
        El Alto Tajo fue uno de los &uacute;ltimos reductos del maquis tras la guerra civil, pero seg&uacute;n investigador &ldquo;se mantuvo de manera artificial&rdquo; entre 1948 y 1952. Apenas quedaba resistencia. &ldquo;No ten&iacute;a ya el mismo sentido que en 1944, tras la batalla de Stalingrado&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El primer grupo de guerrilleros que intent&oacute; establecerse en Guadalajara hab&iacute;a entrado por los Pirineos dirigido por Pedro Galiano, un guardia civil natural del pueblo de Ocentejo. &ldquo;Era necesario conocer el territorio y tener enlaces&rdquo;. Muchos de los huidos tras la guerra civil se hab&iacute;an quedado en la frontera francesa a la espera de acontecimientos, en plena II Guerra Mundial. &ldquo;Hab&iacute;an ayudado a liberar el sureste de Francia de colaboracionistas del fascismo y de nazis&rdquo;.  
    </p><p class="article-text">
        Este primer grupo que entr&oacute; en Espa&ntilde;a en el verano de 1945 estaba formado por seis hombres dirigidos por Galiano. &ldquo;Llegaron a Barcelona y al bajar hacia Guadalajara, para intentar crear el embri&oacute;n de un grupo, fueron disueltos por la Guardia Civil&rdquo;.  
    </p><h2 class="article-text">Amador M&eacute;ndez, 'Pepito de Guadalajara' o 'el Pena'</h2><p class="article-text">
        La guerrilla antifranquista fue eminentemente rural. En Guadalajara &ldquo;hubo muy pocos&rdquo; guerrilleros, dice el investigador, y la historia de algunos tuvo m&aacute;s que ver con &ldquo;la supervivencia&rdquo; que con la resistencia o la lucha contra el r&eacute;gimen.
    </p><p class="article-text">
        Entre los nombres m&aacute;s conocidos est&aacute; el del Carlos Blanco Manso, &lsquo;Pepito de Guadalajara&rsquo;. Era de Cendejas de la Torre y s&iacute; fue guerrillero durante un tiempo. Despu&eacute;s se march&oacute; a Barcelona &ldquo;tras desertar para salvar la vida&rdquo;, cuenta el historiador. &ldquo;Conseguir&iacute;a atravesar la frontera francesa, pero &eacute;l, como otros, no eran bien recibidos por el PCE tras haber abandonado&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Si hablamos de Castilla-La Mancha, en 1947 apenas quedaba nadie del movimiento. &ldquo;Una vez que termina la guerra mundial, al no haber intervenci&oacute;n de los aliados en Espa&ntilde;a, la guerrilla ten&iacute;a los d&iacute;as contados. Eran pocos, no ten&iacute;an armas y la moral se debilitaba con el paso del tiempo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, ese a&ntilde;o en Guadalajara la guerrilla organizada tuvo cierta presencia. El protagonista de aquello fue Amador M&eacute;ndez de la Cruz. Natural del pueblo de Armallones era un campesino que hab&iacute;a terminado en un campo de trabajos forzados para construir el actual embalse de P&aacute;lmaces de Jadraque. &ldquo;Se escap&oacute; de all&iacute; en el verano de 1944. Su mujer se hab&iacute;a presentado en <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/desmemoriados/esclavizacion-prisioneros-franquismo-batallones-trabajadores_132_1339574.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el batall&oacute;n de trabajos forzados</a> y le cont&oacute; que el alcalde falangista de su pueblo la hab&iacute;a violado reiteradamente, dej&aacute;ndola embarazada&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Amador M&eacute;ndez huy&oacute; del campo de trabajo, pero seg&uacute;n el historiador, &ldquo;lo hizo sin m&aacute;s pretensi&oacute;n que la de vengarse del alcalde&rdquo;. Dos a&ntilde;os despu&eacute;s surgi&oacute; la ocasi&oacute;n, pero no lo hizo. &ldquo;Permaneci&oacute; en el monte sin actividad pol&iacute;tica, solo por pura supervivencia&rdquo;. No fue hasta 1947 cuando se incorpor&oacute; a la guerrilla organizada procedente de Cuenca. &ldquo;Tuvo como enlace a Constantino Herr&aacute;iz Rey 'El Pena', natural de El Recuenco&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Aquello no dur&oacute; mucho. En la segunda mitad del a&ntilde;o 1947 M&eacute;ndez abandon&oacute; y un a&ntilde;o despu&eacute;s se march&oacute; a Barcelona, donde permanecer&iacute;a hasta su detenci&oacute;n en 1955. &ldquo;El detonante de su huida fue la enorme represi&oacute;n en Armallones  y en Ocentejo en 1948 donde se asesin&oacute; a seis personas, uno de ellos el cu&ntilde;ado del propio Amador, a palos. Fueron torturados. Hubo 36 detenidos en total en esa zona&rdquo;, relata Benito D&iacute;az. 
    </p><p class="article-text">
        'El Pena' tambi&eacute;n muri&oacute; el 16 de octubre de 1948 a manos de la Guardia Civil durante un asalto a su campamento en el Cerro de la Cabeza, en el t&eacute;rmino municipal de Villarejo de la Pe&ntilde;uela, Cuenca. Junto a &eacute;l fallecieron otros tres compa&ntilde;eros de la guerrilla, seg&uacute;n los datos de la Asociaci&oacute;n conquense La Gavilla Verde. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Una vez que termina la guerra mundial, al no haber intervención de los aliados en España, la guerrilla tenía los días contados. Eran pocos, no tenían armas y la moral se debilitaba con el paso del tiempo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En aquella &eacute;poca hac&iacute;a ya tres a&ntilde;os que hab&iacute;a terminado la Segunda Guerra Mundial. Espa&ntilde;a viv&iacute;a bajo una dictadura franquista. Aquel 'reducto' de resistencia desapareci&oacute; en el tri&aacute;ngulo entre Cuenca, Guadalajara y Teruel. &ldquo;Quedaron vendidos porque no se daban las condiciones y tampoco hab&iacute;a un apoyo masivo a la guerrilla porque hab&iacute;a mucho miedo. No ten&iacute;an armas, a pesar de que en Guadalajara y en Cuenca se estuviese entonces en el m&aacute;ximo apogeo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La hija de Amador M&eacute;ndez, Petra, tiene hoy 96 a&ntilde;os. Acudi&oacute; a la charla del historiador en Pe&ntilde;al&eacute;n hace unos d&iacute;as, junto a otros familiares. &ldquo;All&iacute; cont&oacute; que la familia fue muy represaliada, les hicieron la vida imposible, conden&aacute;ndoles a un sufrimiento moral y econ&oacute;mico. Eso ocurri&oacute; en toda aquella zona&rdquo;, comenta el investigador.  
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                    alt="Petra Méndez, de 96 años, hija de Amador Méndez, un guerrillero antifranquista del maquis, natural de Armallones, en el Alto Tajo"
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                Petra Méndez, de 96 años, hija de Amador Méndez, un guerrillero antifranquista del maquis, natural de Armallones, en el Alto Tajo                            </span>
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        &ldquo;Creo que en muchos casos la guerrilla era pura supervivencia, no buscaban seguir luchando contra el franquismo. Otros escaparon de Espa&ntilde;a, pero no era f&aacute;cil&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Benito D&iacute;az destaca que el movimiento surgido en el Alto Tajo no busc&oacute; derramamiento de sangre. &ldquo;Entre sus acciones destacaron asaltos a feriantes, sabotajes, hubo alg&uacute;n secuestro&hellip; pero la guerrilla no asesin&oacute; a nadie en Guadalajara&rdquo;. Sin embargo, s&iacute; que hubo una excepci&oacute;n. Ocurri&oacute; en el puente del Martinete sobre el r&iacute;o Tajo, que hace de l&iacute;mite fronterizo entre las provincias de Cuenca y Guadalajara.
    </p><p class="article-text">
        Pedro Merch&aacute;n, alias 'El paisano' lideraba un grupo de guerrilleros conquenses que el 17 de septiembre de 1948 cort&oacute; el paso de este puente, registrando y reteniendo a los transe&uacute;ntes y arrieros que cruzaban por la zona. Terminaron asesinando a dos integrantes de la llamada Fiscal&iacute;a de Tasas, &ldquo;muy denostada en las zonas rurales por su actividad recaudatoria y represora&rdquo; y a dos guardias civiles. 
    </p><p class="article-text">
        La agrupaci&oacute;n guerrillera de Levante y de Arag&oacute;n y de Cuenca (AGLA) a la que pertenec&iacute;an permaneci&oacute; operativa hasta 1952. &ldquo;Es posible que quedaran grupos aislados porque era muy dif&iacute;cil escapar de Espa&ntilde;a, pero en esa fecha la guerrilla antifranquista estaba ya disuelta&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Varios guerrilleros se escondieron aprovechando la compleja orografía del que hoy es parque natural del Alto Tajo. Algunos fueron asesinados en el Hundido de Armallones, uno de los parajes más espectaculares de la zona"
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            <span class="title">
                Varios guerrilleros se escondieron aprovechando la compleja orografía del que hoy es parque natural del Alto Tajo. Algunos fueron asesinados en el Hundido de Armallones, uno de los parajes más espectaculares de la zona                            </span>
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        Documentar lo ocurrido no es sencillo. Benito D&iacute;az lleva haci&eacute;ndolo desde 1993. &ldquo;Ha sido muy duro entrevistar a los familiares, que lloraban durante las conversaciones&hellip; Pero si no llego a hacerlo, hoy nadie podr&iacute;a haber escrito su historia&rdquo;. Las fuentes orales han ido desapareciendo y reconoce que, aunque hay fuentes documentales de distinta &iacute;ndole, &ldquo;est&aacute;n tergiversadas de parte&rdquo;. Adem&aacute;s, lamenta, faltan permisos para poder acceder a ciertas fuentes documentales oficiales y &ldquo;profundizar&rdquo; en la cuesti&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Cree que la guerrilla antifranquista &ldquo;es<strong> </strong>una parte m&aacute;s de la historia de Espa&ntilde;a que es preciso recuperar, con sus luces y con sus sombras. Hubo de todo en este fen&oacute;meno, pero se tiene que conocer&rdquo;, afirma. 
    </p><p class="article-text">
        Ya prepara un libro con otros dos autores, a la espera de editorial, sobre la guerrilla antifranquista en Madrid y provincia. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen Bachiller]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/guadalajara/amador-mendez-maquis-alto-tajo-ultimo-reducto-guerrilla-antifranquista-espana_1_13452271.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 18 Aug 2026 17:41:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Amador Méndez o el maquis en el Alto Tajo, (casi) el último reducto de la guerrilla antifranquista en España]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Guerrilla,Franquismo,Segunda Guerra Mundial,Guerra Civil Española,Alto Tajo,Historia de España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Treinta años de ‘Las cenizas de Ángela’, las memorias de una infancia en la miseria que conmovieron al mundo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/treinta-anos-cenizas-angela-memorias-infancia-miseria-conmovieron-mundo_1_13437747.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6fa55994-8010-4b25-a2a5-0901789f76f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_1149029.jpg" width="1495" height="841" alt="Treinta años de ‘Las cenizas de Ángela’, las memorias de una infancia en la miseria que conmovieron al mundo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El emblemático libro de Frank McCourt sobre su niñez en la Irlanda de la Gran Depresión y la Segunda Guerra Mundial se lee hoy como un ejemplo de resiliencia</p><p class="subtitle">Caroline O'Donoghue, escritora: “Las irlandesas nos sentimos empoderadas desde la legalización del aborto en 2018”
</p></div><p class="article-text">
        Corr&iacute;a el a&ntilde;o 1996 cuando un profesor jubilado llamado <a href="https://www.eldiario.es/la-rioja/muere-frank-mccourt-autor-de-las-cenizas-de-angela_1_11033658.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Frank McCourt</a> (1930-2009) se situ&oacute; entre los escritores m&aacute;s vendidos con su primer libro, <em>Las cenizas de &Aacute;ngela</em>, unas memorias noveladas de su infancia en la Irlanda suburbial de los a&ntilde;os treinta y cuarenta. Nacido en Nueva York, era el hijo mayor de un matrimonio de inmigrantes irlandeses que regres&oacute; pronto a su pa&iacute;s de origen. La familia se instal&oacute; en la ciudad de Limerick, donde el autor creci&oacute; junto a sus hermanos. El padre, alcoh&oacute;lico, ten&iacute;a serios problemas para conservar un empleo, por lo que la madre, &Aacute;ngela, se erige en la figura nuclear que los sostiene. El prop&oacute;sito de novelar su ni&ntilde;ez nace, de hecho, como un homenaje a ella.
    </p><p class="article-text">
        Si nos limit&aacute;ramos a comentar el contenido de estas memorias, no pasar&iacute;an de ser una de una infancia en la miseria, pero por desgracia bastante com&uacute;n en la &eacute;poca, que sirve de radiograf&iacute;a social de los colectivos m&aacute;s desfavorecidos: un padre malgastador y con adicci&oacute;n a la bebida, incapaz de ocuparse de su familia, pero al que su hijo escucha con embeleso cuando le cuenta historias legendarias; la madre que se sacrifica por los hijos, que llega hasta a pedir limosna para darles de comer, abnegada, trabajadora y familiar, tal como se espera de las mujeres en la sociedad irlandesa; una larga sucesi&oacute;n de hijos, con la imposibilidad de mantenerlos y el trauma de la elevada mortalidad infantil.
    </p><p class="article-text">
        En esas condiciones de pobreza extrema, que implican mucho m&aacute;s que no poder llevar un trozo de pan a la mesa &ndash;enfermedades, suciedad, desarraigo, dependencia (tanto las redes familiares, clave en una sociedad cat&oacute;lica, como las instituciones de caridad o las de tipo gubernamental), abandono escolar temprano, trabajos precarios y peligrosos&ndash;, el narrador comienza a alimentar un prop&oacute;sito: el sue&ntilde;o americano, emigrar a los Estados Unidos, donde por aquel entonces todav&iacute;a se confiaba en hacer fortuna. Mientras crece, logra sacar fuerza de la desdicha pensando en el futuro, en la posibilidad de algo mejor.
    </p><p class="article-text">
        En apariencia, <em>Las cenizas de &Aacute;ngela</em> puede parecer un libro de memorias m&aacute;s, como ha habido y hay tantos. Sin embargo, adem&aacute;s de convertirse en un &eacute;xito de ventas, recibi&oacute; el Premio Pulitzer de Memorias y el National Book Critics Circle Award, se adapt&oacute; al cine en el filme hom&oacute;nimo de 1999, dirigida por Alan Parker, y ha sido la elecci&oacute;n de muchos clubes de lectura alrededor del mundo. &iquest;Qu&eacute; tiene de particular, qu&eacute; lo hace, no solo sobresalir, sino conectar con la sensibilidad de tantos y tan diferentes lectores, por qu&eacute; provoca tantas lecturas, y tantas ganas de compartir impresiones?
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/364081e5-3bca-4125-8ad7-28ea5ebfd7f1_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        La respuesta est&aacute;, como siempre, en la forma de contar: la voz en primera persona de un Frank McCourt que recuerda aquellos a&ntilde;os con la viveza del muchacho que fue, un ni&ntilde;o que, con ese don que tienen de asombrarse, de observar la maravilla hasta en la realidad m&aacute;s cruel, se hizo un fort&iacute;n a trav&eacute;s de la imaginaci&oacute;n. Su percepci&oacute;n de los personajes, como ese padre para &eacute;l encantador, es muy diferente de la que tiene un adulto; es en esa mirada infantil que sus recuerdos se convierten en algo m&aacute;s que una cr&oacute;nica as&eacute;ptica.
    </p><p class="article-text">
        Y el humor: cu&aacute;n importante es el sentido del humor en <em>Las cenizas de &Aacute;ngela</em>. En lugar de lamentarse por su infortunio, relata sus peripecias con la naturalidad del chiquillo que no ha conocido otra existencia y, por lo tanto, se ha acostumbrado a vivir en un estado al que nadie tendr&iacute;a que acostumbrarse. Porque Frank no es un ni&ntilde;o llor&oacute;n ni pasivo; al contrario, pronto aprovecha su intelecto despierto para aportar dinero con sus trabajillos. Sus vivencias tienen algo de picaresca, tambi&eacute;n, como un Lazarillo contempor&aacute;neo en la Irlanda depauperada por las crisis econ&oacute;micas, reprimida por la moral del catolicismo y con tensiones latentes por la todav&iacute;a reciente divisi&oacute;n, que suscita recelos hacia la gente del norte, como el padre de Frank.
    </p><p class="article-text">
        A prop&oacute;sito de Irlanda, esta es una de las obras en las que se evocan con mayor eficacia las costumbres de las clases bajas, con una gran viveza para reproducir las expresiones coloquiales y el argot de los maleantes, as&iacute; como la cultura popular y las creencias m&aacute;s arraigadas, con particular hincapi&eacute; en la m&uacute;sica, las canciones que se dejan o&iacute;r por los <em>pubs</em> y que los hombres borrachos entonan al volver a casa. Son esas peque&ntilde;as cosas que, lejos de resultar triviales, conforman la verdadera &ldquo;textura&rdquo; de la vida y del relato. El autor brilla gracias a una recreaci&oacute;n que traslada al lector a los <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/viajarahora/destino_europa/que-ver-en-limerick-mapa-ruta-de-frank-mccourt_1_12806856.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">callejones grises de Limerick</a> y deja escenas memorables grabadas para siempre.
    </p><p class="article-text">
        Al final, el protagonista hizo realidad su sue&ntilde;o de hacer las Am&eacute;ricas, aunque esa parte no la narra hasta la continuaci&oacute;n, <em>Lo es</em> (1999), que tuvo mucho menos recorrido, quiz&aacute; porque, al centrarse en las experiencias de juventud, se pierde el encanto de la voz de un ni&ntilde;o. Despu&eacute;s de muchos esfuerzos, el joven Frank pudo embarcarse rumbo a Estados Unidos, donde tampoco lo tuvo f&aacute;cil &ndash;la etiqueta de &ldquo;superviviente&rdquo; no le queda grande en absoluto&ndash;, aunque, con el tiempo, consigui&oacute; dedicarse a la ense&ntilde;anza, una profesi&oacute;n que parec&iacute;a impensable para ese ni&ntilde;o sucio y hambriento de los suburbios irlandeses. <em>El profesor</em> (2005), con sus recuerdos de m&aacute;s de treinta a&ntilde;os de carrera, culmina la trilog&iacute;a. En Espa&ntilde;a, las tres han sido publicadas por Maeva (trad. Alejandro Pareja Rodr&iacute;guez).
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            </figure><p class="article-text">
        Esta historia de superaci&oacute;n del ni&ntilde;o criado en la indigencia que logra abrirse camino y estudiar en la universidad gracias a su tes&oacute;n y su amor por los libros &ndash;asegura ser un gran lector para que le den la oportunidad de acceder a los estudios&ndash; resulta, sin duda, inspiradora; pero no ha estado exenta de pol&eacute;mica: tras su &eacute;xito, se le acus&oacute; de haber exagerado algunas vivencias, algo que &eacute;l neg&oacute;. Por otro lado, una parte de la sociedad irlandesa expres&oacute; su malestar por lo que consideraron una falta de pudor al compartir unas circunstancias familiares tan &iacute;ntimas &ndash;la eterna &ldquo;verg&uuml;enza&rdquo; del pobre, que calla y sufre en silencio&ndash;, adem&aacute;s de por mostrar al mundo una imagen del pa&iacute;s nada halag&uuml;e&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Sea como sea, de lo que no cabe duda es de la destreza de Frank McCourt para hacer de sus memorias un material literario rebosante de vida, con un esp&iacute;ritu similar al de otras novelas emblem&aacute;tica sobre infancias en la penuria, como <em>Un &aacute;rbol crece en Brooklyn</em> (1943), de Betty Smith, o <em>El castillo de cristal</em> (2005), de Jeanette Walls. Le&iacute;da ahora, <em>Las cenizas de &Aacute;ngela</em> no solo se distingue por su historia de resiliencia y superaci&oacute;n, sino, y ante todo, por una actitud, ante la vida y ante el hecho narrativo. No elegimos qu&eacute; tipo de existencia nos espera al nacer, pero s&iacute; podemos escoger con qu&eacute; &aacute;nimo la encaramos, y, al cabo del tiempo, desde qu&eacute; prisma decidimos recordarla. Y es que, como escribi&oacute; Gabriel Garc&iacute;a M&aacute;rquez en sus memorias, &ldquo;La vida no es la que uno vivi&oacute;, sino la que uno recuerda, y c&oacute;mo la recuerda para contarla&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Ros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/treinta-anos-cenizas-angela-memorias-infancia-miseria-conmovieron-mundo_1_13437747.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 10 Aug 2026 19:25:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Treinta años de ‘Las cenizas de Ángela’, las memorias de una infancia en la miseria que conmovieron al mundo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Irlanda,Segunda Guerra Mundial,Literatura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Por qué siguen apareciendo barcos nazis en ríos tantos años después?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/siguen-apareciendo-barcos-nazis-rios-anos-despues-pm_1_13430984.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/308cfed2-5de0-4df9-91dd-5478d94c80df_16-9-discover-aspect-ratio_default_1121078.jpg" width="500" height="281" alt="¿Por qué siguen apareciendo barcos nazis en ríos tantos años después?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Historia de Europa - El agua cubre y descubre esas naves según cambia el nivel del Danubio, por lo que los barcos nunca regresan desde un lugar perdido</p></div><p class="article-text">
        Las<strong> rutas de abastecimiento quedaron cada vez m&aacute;s expuestas </strong>mientras el avance enemigo reduc&iacute;a el combustible y volv&iacute;a inviables muchas posiciones alejadas. La <strong>retirada nazi </strong>avanz&oacute; as&iacute; bajo una presi&oacute;n militar creciente, con unidades obligadas a abandonar territorio, destruir recursos y buscar salidas antes de quedar cercadas. 
    </p><p class="article-text">
        El retroceso se produjo porque <strong>Alemania perd&iacute;a capacidad para defender frentes extensos y conservar todo su material</strong>, de modo que cada desplazamiento exig&iacute;a decidir qu&eacute; pod&iacute;a evacuarse y qu&eacute; deb&iacute;a quedar inutilizado.
    </p><h2 class="article-text">Las variaciones del r&iacute;o ocultan y descubren los mismos cascos</h2><p class="article-text">
        Ese mecanismo de retirada explica los <strong>restos que vuelven a salir cerca de Prahovo</strong>, en Serbia, cuando baja el Danubio. A finales de julio y comienzos de agosto de 2026, el descenso del caudal dej&oacute; otra vez al descubierto<strong> barcos de la flota alemana</strong> hundidos por sus tripulaciones en 1944. La revista <em>Fokus</em> inform&oacute; primero de esta nueva aparici&oacute;n, ligada a un periodo prolongado de altas temperaturas y a niveles fluviales especialmente bajos.
    </p><p class="article-text">
        Los cascos<strong> llevan d&eacute;cadas en el lecho y el r&iacute;o alterna su cobertura </strong>seg&uacute;n cambia el caudal, por lo que nunca desaparecieron del lugar. Las bajadas pronunciadas del agua retiran parte del sedimento y dejan expuestas estructuras que permanec&iacute;an tapadas durante a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        Otros <strong>veranos de fuertes olas de calor ya produjeron el mismo resultado</strong>, como ocurri&oacute; en agosto de 2022, cuando varios restos volvieron a sobresalir cerca de Prahovo. El fen&oacute;meno se repite porque las naves quedaron repartidas en una zona donde las variaciones del Danubio pueden cubrirlas durante meses y descubrirlas despu&eacute;s.
    </p><h2 class="article-text">Los equipos especializados afrontan una recuperaci&oacute;n muy compleja</h2><p class="article-text">
        La permanencia de esas embarcaciones tambi&eacute;n tiene un <strong>coste econ&oacute;mico</strong> porque estrechan el canal navegable y ralentizan el transporte de mercanc&iacute;as. El Banco Europeo de Inversiones calcul&oacute; que <strong>Serbia perd&iacute;a alrededor de cinco millones de euros al a&ntilde;o </strong>por los retrasos causados en este tramo. 
    </p><p class="article-text">
        En julio de 2024, la entidad concedi&oacute; una ayuda de 16 millones de euros para mejorar la navegaci&oacute;n interior serbia y favorecer el traslado de mercanc&iacute;as por v&iacute;a fluvial. La actuaci&oacute;n forma parte de un plan para los Balcanes Occidentales dotado con 30.000 millones de euros.
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                De vez en cuando van apareciendo barcos nazis en algunos ríos europeos                            </span>
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        Las tareas de retirada requieren buzos, bombas capaces de extraer arena y limo, cables y equipos preparados para trabajar alrededor de munici&oacute;n antigua.<strong> Aleksandar Banjac</strong>, entonces viceministro serbio de Construcci&oacute;n, Transporte e Infraestructuras, indic&oacute; que algunos barcos ten&iacute;an un<strong> tama&ntilde;o que imped&iacute;a sacarlos</strong> mediante ese procedimiento. 
    </p><p class="article-text">
        En esos casos, los restos se dejaron en el fondo y se<strong> enterraron a mayor profundidad </strong>para que dejaran libre el paso de las embarcaciones actuales. Sacarlos exige retirar primero el material acumulado durante d&eacute;cadas y valorar el estado de cada casco.
    </p><h2 class="article-text">El hundimiento buscaba frenar el avance del Ej&eacute;rcito Rojo</h2><p class="article-text">
        Las tripulaciones alemanas hundieron los barcos po<strong>r tres razones militares</strong> ligadas al derrumbe del frente oriental. La primera era <strong>impedir que el Ej&eacute;rcito Rojo sacara provecho </strong>de buques, barcazas, remolcadores, transbordadores o cargueros todav&iacute;a &uacute;tiles. La segunda consist&iacute;a en<strong> cerrar la v&iacute;a navegable </strong>con los propios cascos. La tercera buscab<strong>a retrasar el avance sovi&eacute;tico r&iacute;o arriba </strong>mientras las fuerzas alemanas trataban de retirarse por tierra y por agua. Al carecer de una salida para toda la flota, destruirla permit&iacute;a negar recursos al enemigo y alterar su desplazamiento por el r&iacute;o.
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                    alt="Las tropas nazis perdían capacidad para conservar posiciones alejadas y optaron por inutilizar recursos"
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                Las tropas nazis perdían capacidad para conservar posiciones alejadas y optaron por inutilizar recursos                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El proyecto respaldado por la Uni&oacute;n Europea dentro del <em>Western Balkans Investment Framework </em>se propuso<strong> extraer 21 de los restos que m&aacute;s entorpec&iacute;an la navegaci&oacute;n</strong>. Algunos ya fueron recuperados en 2024 con cuerdas y despu&eacute;s limpiados de barro, mientras el calendario difundido por el Banco Europeo de Inversiones situaba el <strong>final de los trabajos en 2028</strong>. Antes de comenzar las operaciones, se calculaba que<strong> cerca de 200 embarcaciones segu&iacute;an repartidas </strong>por el fondo del Danubio.
    </p><p class="article-text">
        El peligro militar contin&uacute;a dentro de parte de esos cascos porque <strong>varias naves pudieron conservar munici&oacute;n y explosivos a bordo</strong>. Esa carga eleva el riesgo de detonaci&oacute;n durante la recuperaci&oacute;n y obliga a revisar cada estructura antes de moverla. 
    </p><p class="article-text">
        De esta manera, la barrera improvisada durante la retirada de 1944 todav&iacute;a condiciona la navegaci&oacute;n, aunque algunos restos hayan sido extra&iacute;dos y otros permanezcan enterrados bajo el r&iacute;o hasta que vuelva a bajar el agua.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/siguen-apareciendo-barcos-nazis-rios-anos-despues-pm_1_13430984.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Aug 2026 10:00:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Por qué siguen apareciendo barcos nazis en ríos tantos años después?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Segunda Guerra Mundial,Alemania,Nazismo,barcos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Qué pasa después de la guerra: la novela de la que renegó uno de los grandes de la ciencia ficción]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/pasa-despues-guerra-novela-renego-grandes-ciencia-ficcion_1_13411131.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4304c4f1-bb7a-4d8a-9d9a-aa529c48484b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x582y252.jpg" width="1200" height="675" alt="Qué pasa después de la guerra: la novela de la que renegó uno de los grandes de la ciencia ficción"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Stanislaw Lem cerró con 'El regreso' su tríptico sobre la Segunda Guerra Mundial 'Tiempo no perdido', que publica Impedimenta</p><p class="subtitle">Una prestigiosa traductora de Homero ataca 'La Odisea' de Nolan: “Me avergonzaría haber escrito algo de eso”</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Lo pasado, pasado; ahora es cuando empieza el trabajo duro&rdquo;, afirma un personaje de <em>El regreso</em> (1950), la &uacute;ltima parte de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/stanislaw-lem-recordado-ciencia-ficcion-retrato-horror-invasion-polonia_1_11805170.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tiempo no perdido</em></a>, la trilog&iacute;a sobre la Segunda Guerra Mundial del escritor polaco Stanislaw Lem (Le&oacute;polis, 1921 - Cracovia, 2006), que Impedimenta, principal valedora de la obra del autor en Espa&ntilde;a, acaba de publicar con traducci&oacute;n de Abel Murcia y Katarzyna Moloniewicz. Se cierra as&iacute; el tr&iacute;ptico que supuso la entrada en el panorama literario de una de las grandes voces de la literatura del siglo XX; un ciclo que, pese a no inscribirse en el g&eacute;nero de la ciencia ficci&oacute;n que m&aacute;s adelante lo consagrar&iacute;a, sobre todo a ra&iacute;z de la publicaci&oacute;n de <em>Solaris</em> (1961), se caracteriza ya por una mirada cr&iacute;tica a la realidad que suscita numerosas reflexiones.
    </p><p class="article-text">
        Si en el primer volumen, <em>El hospital de la transfiguraci&oacute;n</em> (1948) conocimos al joven Stefan Trzyniecki, un m&eacute;dico reci&eacute;n graduado que comenz&oacute; a trabajar en un hospital psiqui&aacute;trico en pleno inicio de la invasi&oacute;n de Polonia por parte del ej&eacute;rcito nazi, y en <em>Entre los muertos</em> (1949) lo reencontramos en un campo de concentraci&oacute;n al que fue a parar tras ser tomado por jud&iacute;o, en el tercer libro, con la guerra ya concluida, el chico, que ya no es tan chico, vive su particular retorno a una Cracovia donde las heridas del pasado se resisten a cicatrizar. All&iacute;, retoma su trabajo como m&eacute;dico, esta vez como un obstetra tenaz, y vuelve a tener noticias de algunos personajes de su pasado.
    </p><p class="article-text">
        Esta trilog&iacute;a es importante por la radiograf&iacute;a que hace de la Segunda Guerra Mundial y sus consecuencias m&aacute;s inmediatas en el pa&iacute;s donde todo comenz&oacute;, y por hacerlo desde la inmediatez de un narrador que ha conocido esta realidad en primera persona y se ha puesto a contarla antes de que el paso del tiempo aten&uacute;e sus impresiones m&aacute;s v&iacute;vidas. Tiene, adem&aacute;s, un trasfondo autobiogr&aacute;fico en la figura del protagonista: al igual que Stefan Trzyniecki, Stanislaw Lem tambi&eacute;n se matricul&oacute; en Medicina, aunque no lleg&oacute; a concluir sus estudios; y, aunque en su caso logr&oacute; evitar la deportaci&oacute;n con una identidad falsa, algunos de sus familiares s&iacute; sufrieron la crudeza de los campos de exterminio. El autor se implic&oacute; en la resistencia, que tambi&eacute;n retrata en la trilog&iacute;a, y logr&oacute; escapar del gueto de su ciudad. Ya en 1946, fue &ldquo;repatriado&rdquo; a Cracovia.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/a4cd7083-287d-4152-a515-75c016414cde_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Podr&iacute;a parecer que la pesadilla termin&oacute;, pero no fue as&iacute;, ni para el propio Lem &ndash;que en aquel regreso forzado abandon&oacute; la carrera por discrepancias ideol&oacute;gicas con el r&eacute;gimen sovi&eacute;tico&ndash;, ni para el protagonista de la novela. A los recuerdos de lo vivido en el centro psiqui&aacute;trico y en el campo de concentraci&oacute;n, se suma la reaparici&oacute;n de alguien que, con la informaci&oacute;n que posee sobre el pasado, pone a Stefan Trzyniecki en un aprieto. No se puede dejar atr&aacute;s una experiencia tan devastadora, como tampoco se puede librar de esa sensaci&oacute;n, tan com&uacute;n en los supervivientes, de &ldquo;culpa&rdquo; por haberse salvado. Ese m&eacute;dico tan seguro que reencontramos atendiendo a una parturienta &ndash;es significativo que, tras la guerra, se especialice en la rama de la medicina que da m&aacute;s luz, en cierto modo, aunque tambi&eacute;n se muestre su lado amargo&ndash; sigue guardando dentro de s&iacute; una llaga incurable.
    </p><p class="article-text">
        Como las novelas precedentes, <em>El regreso</em> tiene una naturaleza coral, y retoma a alg&uacute;n personaje del pasado e introduce otros nuevos. Esos reencuentros, lejos de celebrar la nueva vida o suponer un consuelo, sirven para propiciar una suerte de ajuste de cuentas: son un recordatorio de lo que cada uno de ellos fue durante el conflicto, lo que cada uno hizo o dej&oacute; de hacer; y no hace falta ser un criminal para que esa confrontaci&oacute;n duela. Puede que los bombardeos cesaran, que la ciudad ya no est&eacute; ocupada, que los campos de concentraci&oacute;n se clausuraran; ahora bien, nada puede borrar el trauma, nada puede restaurar la persona que hubieran sido de no haber descendido a ese infierno.
    </p><p class="article-text">
        El retorno queda claro enseguida, es imposible; porque ni el hombre que regresa es el mismo que se fue, ni la ciudad ni el pa&iacute;s son los de anta&ntilde;o. Se ha impuesto, adem&aacute;s, un nuevo r&eacute;gimen pol&iacute;tico: los personajes afrontan la tensi&oacute;n entre su antigua fidelidad a la resistencia y la adaptaci&oacute;n a este gobierno, con un particular juego de lealtades que pone de relieve que las tretas y abusos del poder no terminaron en 1945. Frente al Partido, un ciudadano corriente como querr&iacute;a ser Stefan Trzyniecki deviene sospechoso; todos son sospechosos, es decir materia de investigaci&oacute;n, de detenci&oacute;n, por lo que hicieron en los a&ntilde;os de la contienda. La guerra no termina; vive instalada en sus vidas, en su sangre.
    </p><p class="article-text">
        Lo que s&iacute; se acaba, y de forma brillante, es esta trilog&iacute;a, una parte de la bibliograf&iacute;a de Stanislaw Lem que, aunque no sea tan conocida como su ciencia ficci&oacute;n &ndash;en particular, <em>Solaris</em> (1961)&ndash;, constituye una pieza clave para entender su trayectoria y c&oacute;mo se gest&oacute; ese germen cr&iacute;tico con el sistema que desarroll&oacute; a lo largo de su carrera. El propio autor reneg&oacute; en su d&iacute;a de este tr&iacute;ptico, por considerarlo demasiado pegado a la realidad, hasta el punto de impedir que se reimprimieran. Sin duda, se sinti&oacute; m&aacute;s c&oacute;modo al disfrazar sus preocupaciones de un marco imaginario, es decir, simb&oacute;lico; pero, desde luego, era tambi&eacute;n h&aacute;bil en el relato realista, casi testimonial. Y, ahora que ya puede leerse entera, cabe aplaudirlo no solo como un maestro de la ciencia ficci&oacute;n, sino como el art&iacute;fice de una de las aproximaciones m&aacute;s incisivas en la Segunda Guerra Mundial y la posguerra.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Ros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/pasa-despues-guerra-novela-renego-grandes-ciencia-ficcion_1_13411131.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Jul 2026 20:25:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Qué pasa después de la guerra: la novela de la que renegó uno de los grandes de la ciencia ficción]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Segunda Guerra Mundial,Polonia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una ruta turística levanta ampollas en la memoria de Gibraltar y Algeciras: "Están blanqueando la historia del fascismo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/cadiz/ruta-turistica-levanta-ampollas-memoria-gibraltar-algeciras-blanqueando-historia-fascismo_1_13340612.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e852c7ec-eaac-461d-9892-18a5d3a69e96_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una ruta turística levanta ampollas en la memoria de Gibraltar y Algeciras: &quot;Están blanqueando la historia del fascismo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un itinerario sobre los comandos italianos en la Segunda Guerra Mundial despierta críticas entre el movimiento memorialista y en el PSOE mientras que la empresa promotora defiende su rigor divulgativo</p><p class="subtitle">Wayne Jamison, escritor: “Hitler reconoció que su gran equivocación fue no ordenar la invasión de Gibraltar”
</p></div><p class="article-text">
        El Campo de Gibraltar se ha convertido en el escenario de una nueva controversia en torno a c&oacute;mo se interpreta y se convierte en producto tur&iacute;stico su pasado m&aacute;s sensible. La reciente puesta en marcha de <a href="https://www.youtube.com/watch?v=5b3IC8wOwZc" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">'La ruta de los italianos'</a>, un itinerario hist&oacute;rico impulsado por la empresa <a href="https://www.guiatour.es/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">GuiaTour</a>, ha abierto un choque de lecturas sobre el papel de la memoria democr&aacute;tica, el rigor hist&oacute;rico y los l&iacute;mites del turismo cultural.
    </p><p class="article-text">
        La propuesta plantea un recorrido por distintos enclaves de la Bah&iacute;a de Algeciras y su entorno vinculados a las operaciones clandestinas de la D&eacute;cima Flottiglia MAS, una unidad de buceadores de combate de la Marina italiana durante la Segunda Guerra Mundial, asociada al r&eacute;gimen fascista de Benito Mussolini.
    </p><p class="article-text">
        El itinerario se articula alrededor de varios puntos clave. En el Puerto de Algeciras, seg&uacute;n la documentaci&oacute;n del proyecto, se encontraba uno de los principales centros de operaciones encubiertas, con el buque mercante <em>Olterra</em> como base secreta desde la que part&iacute;an los torpedos tripulados conocidos como <em>maiales</em>. En La L&iacute;nea de la Concepci&oacute;n y distintos puntos de la bah&iacute;a se situaban &aacute;reas de apoyo log&iacute;stico y vigilancia utilizadas por la red de espionaje que facilitaba estas incursiones. Y en Gibraltar, objetivo estrat&eacute;gico de las operaciones y <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/cadiz/gibraltar-verja-dia-frontera-convirtio-calle_129_13382982.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lugar de actualidad por la ca&iacute;da de la Verja</a>, se conservan vestigios de la presencia militar aliada durante la guerra, entre ellos los conocidos t&uacute;neles excavados en el Pe&ntilde;&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La ruta se apoya en trabajos de divulgaci&oacute;n como <em>Tras las huellas de los italianos. Gu&iacute;a del Campo de Gibraltar</em>, del investigador Alfonso Escuadra, adem&aacute;s de referencias literarias como la novela <em>El italiano</em>, de Arturo P&eacute;rez-Reverte, que ha contribuido a popularizar estos episodios hist&oacute;ricos entre el gran p&uacute;blico.
    </p><h2 class="article-text">La empresa defiende una lectura &ldquo;hist&oacute;rica, no ideol&oacute;gica&rdquo;</h2><p class="article-text">
        El responsable de Gu&iacute;atour, Jos&eacute; Luis Ben&iacute;tez, rechaza que la ruta pueda interpretarse como una exaltaci&oacute;n del fascismo o una banalizaci&oacute;n del contexto hist&oacute;rico.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No estamos banalizando nada, sino haciendo una ruta por los lugares donde ocurrieron hechos hist&oacute;ricos&rdquo;, sostiene. El empresario insiste en que el objetivo es puramente divulgativo: &ldquo;Simplemente estamos explicando lo que ocurri&oacute; en estos sitios en una &eacute;poca determinada&rdquo;.
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                    alt="Una captura del vídeo que Guiatour promociona para anunciar la ruta."
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            <span class="title">
                Una captura del vídeo que Guiatour promociona para anunciar la ruta.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Ben&iacute;tez defiende que se trata de una lectura hist&oacute;rica sin carga pol&iacute;tica: &ldquo;No es que estemos haciendo fascismo ni nada parecido&rdquo;, afirma, y a&ntilde;ade que el proyecto se limita a poner en valor episodios poco conocidos de la comarca.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n cuestiona las cr&iacute;ticas por el enfoque del itinerario: &ldquo;Es como decir que por visitar ruinas romanas se est&aacute; haciendo apolog&iacute;a de las conquistas&rdquo;, se&ntilde;ala, defendiendo que la ruta se basa en documentaci&oacute;n hist&oacute;rica y en investigaciones previas.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;No podemos permitir que se idealicen ese tipo de unidades militares&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Frente a esta visi&oacute;n, el movimiento memorialista ha expresado su rechazo al enfoque del proyecto y ha advertido del riesgo de trivializar episodios vinculados a reg&iacute;menes totalitarios.
    </p><p class="article-text">
        Luis Garc&iacute;a, presidente de la asociaci&oacute;n Tierra y Olvido, y delegado en C&aacute;diz de la Federaci&oacute;n Andaluza de Memoria Democr&aacute;ticca (FAMD), es especialmente cr&iacute;tico con la iniciativa y rechaza que pueda presentarse como un simple producto tur&iacute;stico desvinculado del contexto pol&iacute;tico de la &eacute;poca. &ldquo;Est&aacute;n blanqueando la historia porque esto fue bajo el mandato de Mussolini, Hitler y Franco&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Garc&iacute;a insiste en que el problema no es la existencia de la ruta, sino la forma en la que se narra: &ldquo;La historia es para aprender, no para hacer caja despojando a los hechos de su gravedad &eacute;tica y pol&iacute;tica&rdquo;, sostiene.
    </p><p class="article-text">
        En su opini&oacute;n, el proyecto corre el riesgo de transformar un episodio ligado al fascismo europeo en una experiencia tur&iacute;stica descontextualizada: &ldquo;No estamos hablando de una historia neutra ni de aventuras, sino de una unidad militar de un r&eacute;gimen fascista que operaba en suelo espa&ntilde;ol gracias al amparo de otra dictadura&rdquo;, recalca.
    </p><p class="article-text">
        El dirigente socialista va m&aacute;s all&aacute; y cuestiona el enfoque general del relato hist&oacute;rico que plantea la ruta: &ldquo;La historia debe estudiarse con rigor cient&iacute;fico, pero no puede convertirse en un reclamo tur&iacute;stico que despoje a los hechos de su gravedad&rdquo;, insiste.
    </p><p class="article-text">
        Garc&iacute;a advierte adem&aacute;s de la necesidad de vigilar el tipo de p&uacute;blico al que se dirige la iniciativa, especialmente si incluye a j&oacute;venes o centros educativos. &ldquo;Lo que no podemos permitir es que se idealicen este tipo de unidades militares ni que se conviertan en un reclamo atractivo sin el contexto adecuado&rdquo;, subraya.
    </p><h2 class="article-text">Un debate sobre c&oacute;mo narrar el pasado reciente</h2><p class="article-text">
        El PSOE de Algeciras anuncia que seguir&aacute; de cerca el desarrollo del proyecto y reclama que cualquier actividad de este tipo se ajuste estrictamente a la Ley de Memoria Democr&aacute;tica (Ley 20/2022).
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, la formaci&oacute;n insiste en que el Campo de Gibraltar posee un patrimonio hist&oacute;rico relevante que puede y debe ser difundido, pero siempre desde una perspectiva cr&iacute;tica que evite la romantizaci&oacute;n de los reg&iacute;menes totalitarios.
    </p><p class="article-text">
        La propuesta de GuiaTour se enmarca en el crecimiento del llamado turismo hist&oacute;rico o &ldquo;turismo oscuro&rdquo;, que recorre escenarios vinculados a guerras, dictaduras o conflictos del siglo XX.
    </p><p class="article-text">
        Mientras la empresa defiende el rigor documental y el inter&eacute;s divulgativo del proyecto, el PSOE insiste en que el relato debe contextualizarse pol&iacute;ticamente para evitar interpretaciones que, a su juicio, puedan suavizar la naturaleza del fascismo europeo.
    </p><p class="article-text">
        El resultado es un nuevo foco de debate en una comarca marcada hist&oacute;ricamente por su papel estrat&eacute;gico en la Segunda Guerra Mundial y que ahora vuelve a situar su pasado en el centro de la discusi&oacute;n p&uacute;blica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco J. Jiménez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/cadiz/ruta-turistica-levanta-ampollas-memoria-gibraltar-algeciras-blanqueando-historia-fascismo_1_13340612.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Jul 2026 19:44:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una ruta turística levanta ampollas en la memoria de Gibraltar y Algeciras: "Están blanqueando la historia del fascismo"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Segunda Guerra Mundial,Gibraltar,Estrecho de Gibraltar,Campo de Gibraltar,Turismo,Memoria Histórica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La arena de las playas del Día D guarda restos de la batalla y revela que la guerra sigue enterrada décadas después]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/arena-playas-dia-d-guarda-restos-batalla-revela-guerra-sigue-enterrada-decadas-despues_1_13333818.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d140c806-2272-48e6-999a-037ddf744eeb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La arena de las playas del Día D guarda restos de la batalla y revela que la guerra sigue enterrada décadas después"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Muestra olvidada - Las pruebas reunidas mostraron que el escenario guardó materiales ligados a la batalla durante décadas, aunque la acción del mar fue reduciendo poco a poco su presencia</p></div><p class="article-text">
        El agua golpe&oacute; las botas mientras una l&iacute;nea de soldados avanz&oacute; con dificultad sobre la arena bajo el ruido constante del fuego enemigo. El oleaje empujaba contra sus piernas de modo que cada paso exig&iacute;a m&aacute;s esfuerzo mientras otros hombres ca&iacute;an a su alrededor y obligaban a los que segu&iacute;an a desviarse sin detenerse. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando las compuertas se abrieron del todo, los soldados saltaron hacia adelante con las armas en alto porque quedarse atr&aacute;s significaba quedar expuesto sin defensa. Algunos se agacharon instintivamente mientras las r&aacute;fagas levantaban arena a su lado, y ese gesto arrastr&oacute; a otros a buscar refugio en el mismo punto. 
    </p><p class="article-text">
        El avance se fragment&oacute; en peque&ntilde;os grupos que intentaban ganar metros aunque cada movimiento abr&iacute;a un nuevo riesgo. La<strong> playa de Omaha</strong> se convirti&oacute; en un espacio de decisiones inmediatas en el que cada gesto empujaba al siguiente hasta que la l&iacute;nea dej&oacute; de ser l&iacute;nea y se transform&oacute; en una lucha dispersa por seguir en pie.
    </p><h2 class="article-text">Un estudio descubri&oacute; restos met&aacute;licos ocultos en el arenal</h2><p class="article-text">
        D&eacute;cadas despu&eacute;s de aquel desembarco, un an&aacute;lisis geol&oacute;gico revel&oacute; que la playa de Omaha a&uacute;n conserva rastros f&iacute;sicos de aquel episodio tan importante de la<strong> Segunda Guerra Mundial</strong>. Seg&uacute;n la Universidad de Texas en Austin, una muestra de arena estudiada en laboratorio mostr&oacute; que una parte de sus granos no eran naturales, ya que proced&iacute;an de<strong> materiales met&aacute;licos generados durante el combate</strong>. Ese hallazgo introdujo una forma distinta de observar el lugar, donde la memoria no depende solo de monumentos o archivos, sino de part&iacute;culas invisibles integradas en el terreno.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Un estudio descubrió restos del combate en la arena                            </span>
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        El dato m&aacute;s llamativo surgi&oacute; al medir la presencia de esos restos dentro del conjunto. El estudio determin&oacute; que c<strong>erca del 4% de la arena analizada conten&iacute;a fragmentos met&aacute;licos</strong>, una proporci&oacute;n relevante si se tiene en cuenta que las playas cambian de forma constante por efecto de las corrientes. 
    </p><p class="article-text">
        Esa cifra no define toda la extensi&oacute;n del arenal, ya que puede variar seg&uacute;n el punto de recogida y el momento, pero indica que los <strong>vestigios del combate siguen presentes</strong> en una cantidad medible pese al paso del tiempo.
    </p><h2 class="article-text">El microscopio permiti&oacute; identificar restos del desembarco</h2><p class="article-text">
        El origen de la muestra se remonta a un viaje que no ten&iacute;a ese objetivo. <strong>Earle McBride</strong>, profesor de Geolog&iacute;a en la Universidad de Texas en Austin, y <strong>Dane Picard,</strong> ge&oacute;logo de la Universidad de Utah, recogieron arena durante una visita a Normand&iacute;a en 1988 mientras realizaban trabajo de campo. La recogida no formaba parte de un proyecto espec&iacute;fico sobre el desembarco, y la muestra permaneci&oacute; <strong>almacenada durante a&ntilde;os </strong>hasta que decidieron analizarla con m&aacute;s detalle.
    </p><p class="article-text">
        Cuando el material se examin&oacute; bajo el microscopio, aparecieron elementos que no encajaban con lo esperado. Entre los granos habituales de cuarzo y otros sedimentos surgieron<strong> part&iacute;culas oscuras</strong> con formas irregulares que no respond&iacute;an al desgaste t&iacute;pico de los minerales. Algunas alcanzaban apenas un mil&iacute;metro, mientras otras quedaban por debajo de 0,06 mil&iacute;metros, lo que explica que nadie se diera cuenta durante tanto tiempo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La corrosión reducirá esos vestigios hasta casi desaparecer                            </span>
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        McBride y Picard concluyeron que esos fragmentos eran<strong> restos de metralla </strong>generados durante el desembarco, tal como explicaron en su trabajo publicado en <em><strong>The Sedimentary Record</strong></em>. La Universidad de Texas en Austin detall&oacute; que junto a esos restos aparecieron peque&ntilde;as cuentas de hierro y vidrio formadas por el calor de las explosiones, un proceso en el que el<strong> material se funde y solidifica en el aire o sobre la arena</strong> tras el impacto.
    </p><p class="article-text">
        La permanencia de esos fragmentos durante d&eacute;cadas sorprendi&oacute; incluso a los investigadores. McBride explic&oacute; que era l&oacute;gico que la metralla quedara depositada en la playa tras la batalla, pero resultaba m&aacute;s llamativo que siguiera all&iacute; tanto tiempo despu&eacute;s. El <strong>movimiento continuo del mar no ha eliminado por completo esos restos</strong>, aunque s&iacute; ha modificado su tama&ntilde;o y su forma a trav&eacute;s de la erosi&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">La erosi&oacute;n ir&aacute; borrando esas part&iacute;culas con el paso del tiempo</h2><p class="article-text">
        Ese proceso de desgaste marca tambi&eacute;n su futuro. El an&aacute;lisis detect&oacute; la presencia de <strong>&oacute;xido</strong> en muchas part&iacute;culas, lo que indica que el material se degrada de manera progresiva. La acci&oacute;n de las olas elimina capas superficiales y deja expuesto hierro m&aacute;s reactivo, que vuelve a oxidarse y se desprende con el tiempo. Esa din&aacute;mica r<strong>educe poco a poco el tama&ntilde;o de los fragmentos</strong> hasta que se vuelven casi imperceptibles.
    </p><p class="article-text">
        Las estimaciones realizadas en 2011 apuntaban a un horizonte limitado para esa huella de la guerra. McBride calcul&oacute; que en <strong>torno a un siglo bastar&iacute;a para que esa proporci&oacute;n del 4% quedara reducida a niveles residuales,</strong> arrastrada por tormentas o dispersada por el propio movimiento del litoral. Lo que permanece en la arena no es permanente, pero durante d&eacute;cadas ha conservado una parte tangible de lo ocurrido en esa playa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/arena-playas-dia-d-guarda-restos-batalla-revela-guerra-sigue-enterrada-decadas-despues_1_13333818.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 25 Jun 2026 16:33:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La arena de las playas del Día D guarda restos de la batalla y revela que la guerra sigue enterrada décadas después]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Investigación,Segunda Guerra Mundial]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hürtgen fue una carnicería: meses de lucha y decenas de miles de bajas para un resultado desolador en la Segunda Guerra Mundial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/hurtgen-carniceria-meses-lucha-decenas-miles-bajas-resultado-desolador-segunda-guerra-mundial-pm_1_13328181.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ddbb3442-b3e3-4ca5-b2af-869fc4b49846_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hürtgen fue una carnicería: meses de lucha y decenas de miles de bajas para un resultado desolador en la Segunda Guerra Mundial"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Episodio histórico - Las unidades procedentes de Francia y Bélgica alcanzaron las defensas del Reich mientras buscaban controlar unas infraestructuras hidráulicas cuya manipulación podía retrasar nuevas operaciones</p><p class="subtitle">Roma no solo conquistó con ejércitos: los broches imperiales también apuntalaron su poder
</p></div><p class="article-text">
        Los caminos m&aacute;s codiciados en una guerra suelen ser aquellos que permiten llegar antes a un objetivo dif&iacute;cil, y un<strong> bosque espeso</strong> puede convertirse en una ventaja para quienes desean impedir ese avance. Un terreno cubierto por abetos, atravesado por pendientes inc&oacute;modas y con pocos accesos favorece la ocultaci&oacute;n, limita los movimientos y <strong>obliga a cualquier atacante a avanzar con lentitud</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Para un ej&eacute;rcito defensor, un espacio as&iacute; ofrece tiempo, protecci&oacute;n y capacidad para desgastar al enemigo. Ese valor militar explica que <strong>ciertos paisajes terminen convertidos en piezas decisivas </strong>cuando una ofensiva intenta abrirse paso hacia una posici&oacute;n estrat&eacute;gica. 
    </p><h2 class="article-text">Las fuerzas estadounidenses llegaron a la frontera alemana</h2><p class="article-text">
        La<strong> batalla del bosque de H&uuml;rtgen </strong>surgi&oacute; precisamente de ese choque entre la necesidad aliada de avanzar y la decisi&oacute;n alemana de impedirlo. Tras la ruptura del frente de Normand&iacute;a y la liberaci&oacute;n de amplias zonas de Francia y B&eacute;lgica, las fuerzas estadounidenses alcanzaron las defensas fronterizas alemanas en septiembre de 1944. El objetivo inmediato inclu&iacute;a las <strong>presas del r&iacute;o Roer,</strong> cuya destrucci&oacute;n o apertura pod&iacute;a inundar amplias &aacute;reas y retrasar cualquier penetraci&oacute;n hacia Alemania.
    </p><p class="article-text">
        El escenario favorec&iacute;a claramente a los defensores. H&uuml;rtgen era una gran masa forestal situada entre Aquisgr&aacute;n y el r&iacute;o Roer, con barrancos profundos, crestas elevadas y una red muy limitada de carreteras. El oto&ntilde;o y el invierno a&ntilde;adieron lluvia, barro y niebla.
    </p><p class="article-text">
        La <strong>superioridad a&eacute;rea aliada </strong>perdi&oacute; gran parte de su utilidad porque localizar posiciones enemigas entre los &aacute;rboles resultaba extremadamente dif&iacute;cil. Los alemanes reforzaron a&uacute;n m&aacute;s esa ventaja mediante <strong>campos de minas, alambradas, trampas explosivas, fortines improvisados y numerosos b&uacute;nkeres de hormig&oacute;n </strong>vinculados a la L&iacute;nea Sigfrido.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Los objetivos estratégicos justificaron meses de combate                            </span>
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        Los primeros combates comenzaron en septiembre de 1944 y pronto demostraron que el <strong>terreno pod&iacute;a ser tan peligroso como el enemigo</strong>. La 9.&ordf; Divisi&oacute;n de Infanter&iacute;a estadounidense intent&oacute; abrir corredores hacia el interior del bosque, pero el avance se med&iacute;a en centenares de metros. Las unidades alemanas, aunque reducidas en efectivos<strong>, conoc&iacute;an bien la zona y aprovecharon cada elevaci&oacute;n, cada cortafuegos y cada sendero </strong>para frenar a los atacantes. El coste humano aument&oacute; r&aacute;pidamente mientras los objetivos segu&iacute;an lejos de alcanzarse. 
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n se agrav&oacute; con la<strong> entrada de la 28.&ordf; Divisi&oacute;n de Infanter&iacute;a</strong> en noviembre. Su misi&oacute;n inclu&iacute;a la captura de Schmidt, una posici&oacute;n considerada esencial para continuar la ofensiva. Las dificultades log&iacute;sticas fueron enormes. Los suministros deb&iacute;an circular por rutas estrechas y vulnerables, mientras las evacuaciones de heridos se convert&iacute;an en una tarea lenta y arriesgada. Los <strong>contraataques alemanes</strong>, apoyados por carros de combate y fuego de artiller&iacute;a, recuperaron parte del terreno perdido y provocaron graves p&eacute;rdidas entre las fuerzas estadounidenses.
    </p><h2 class="article-text">G&uuml;nter St&uuml;ttgen acord&oacute; una pausa para atender heridos</h2><p class="article-text">
        En medio de aquellos enfrentamientos apareci&oacute; un episodio singular. Entre el 7 y el 12 de noviembre, el m&eacute;dico militar alem&aacute;n<strong> G&uuml;nter St&uuml;ttgen negoci&oacute; una tregua no oficial </strong>cerca del puente de Kall para atender a miles de heridos de ambos bandos. Aquel acuerdo temporal permiti&oacute; <strong>salvar numerosas vidas </strong>en una batalla que, por lo general, estuvo marcada por la dureza extrema de las condiciones de combate.
    </p><p class="article-text">
        La lucha continu&oacute; durante la llamada <strong>Operaci&oacute;n Queen</strong>. La 4.&ordf; Divisi&oacute;n de Infanter&iacute;a y otras formaciones estadounidenses recibieron la misi&oacute;n de despejar sectores adicionales del bosque y avanzar hacia el r&iacute;o Roer. Sin embargo, los<strong> problemas persistieron.</strong> 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La defensa alemana aprovechó cada ventaja disponible"
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                La defensa alemana aprovechó cada ventaja disponible                            </span>
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        Los tanques apenas pod&iacute;an moverse entre los &aacute;rboles, las comunicaciones sufr&iacute;an interrupciones frecuentes y los defensores alemanes segu&iacute;an utilizando el terreno con eficacia. La captura de localidades como H&uuml;rtgen o de posiciones elevadas exigi&oacute; <strong>semanas de combate y una sucesi&oacute;n constante de ataques y contraataques</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Todo ese esfuerzo estaba relacionado con una preocupaci&oacute;n estrat&eacute;gica m&aacute;s amplia. Los mandos estadounidenses tem&iacute;an que las<strong> presas del Roer permitieran a Alemania inundar zonas enteras y bloquear el avance hacia el Rin</strong>. Por esa raz&oacute;n, atravesar el bosque parec&iacute;a el camino m&aacute;s corto hacia esos objetivos. 
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, el alto mando alem&aacute;n consideraba la regi&oacute;n una pieza fundamental para proteger el acceso a las presas y para preparar operaciones posteriores. Esa importancia explica la intensidad con la que defendi&oacute; el &aacute;rea durante meses.
    </p><h2 class="article-text">La ofensiva de las Ardenas desplaz&oacute; la atenci&oacute;n del bosque</h2><p class="article-text">
        La campa&ntilde;a cambi&oacute; de forma brusca el 16 de diciembre de 1944. Ese d&iacute;a comenz&oacute; la<strong> ofensiva alemana de las Ardenas</strong>, conocida tambi&eacute;n como batalla de las Ardenas o batalla del Bulge. La atenci&oacute;n de ambos ej&eacute;rcitos se desplaz&oacute; hacia ese nuevo frente, y los combates en H&uuml;rtgen quedaron relegados. 
    </p><p class="article-text">
        Los alemanes mantuvieron sus posiciones hasta que la <strong>gran ofensiva fracas&oacute; </strong>a comienzos de 1945. Solo en febrero las fuerzas estadounidenses reanudaron el avance definitivo, capturaron la presa del Roer el d&iacute;a 10 y terminaron de despejar el bosque una semana despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El balance final fue devastador. Diversas estimaciones sit&uacute;an las <strong>bajas estadounidenses en torno a 33.000 hombres</strong>, aunque algunas elevan la cifra hasta 55.000 al incluir p&eacute;rdidas fuera del combate directo. Las fuerzas alemanas sufrieron alrededor de 28.000 bajas. El conjunto de la campa&ntilde;a de la L&iacute;nea Sigfrido provoc&oacute; cifras todav&iacute;a mayores. 
    </p><p class="article-text">
        La dureza del enfrentamiento llev&oacute; a muchos historiadores a considerarlo uno de los<strong> episodios m&aacute;s costosos del frente occidental</strong>. Charles B. MacDonald, historiador del Ej&eacute;rcito estadounidense y veterano de la campa&ntilde;a, lleg&oacute; a describirlo como &ldquo;una batalla mal concebida y b&aacute;sicamente in&uacute;til que deber&iacute;a haberse evitado&rdquo;. Su valoraci&oacute;n resume una cuesti&oacute;n que sigue abierta d&eacute;cadas despu&eacute;s: cu&aacute;nto se gan&oacute; realmente en un bosque que consumi&oacute; meses de lucha y decenas de miles de vidas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/hurtgen-carniceria-meses-lucha-decenas-miles-bajas-resultado-desolador-segunda-guerra-mundial-pm_1_13328181.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 Jun 2026 09:10:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Hürtgen fue una carnicería: meses de lucha y decenas de miles de bajas para un resultado desolador en la Segunda Guerra Mundial]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Historia,Nazis,Segunda Guerra Mundial]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El 41% de los expertos ve posible una Tercera Guerra Mundial antes de 2036 y Taiwán aparece como foco principal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/41-expertos-ve-posible-tercera-guerra-mundial-2036-taiwan-aparece-foco-principal-pm_1_13318266.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4caeba08-731a-4b83-a422-969d942924bf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El 41% de los expertos ve posible una Tercera Guerra Mundial antes de 2036 y Taiwán aparece como foco principal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mundo tensionado - Muchos especialistas creen que Pekín intentará tomar la isla por la fuerza y sitúan esa disputa como el origen más probable de un enfrentamiento mayor</p></div><p class="article-text">
        Las trincheras empiezan mucho antes de que los ej&eacute;rcitos entren en combate, cuando la desconfianza convierte cada gesto ajeno en amenaza. Las<strong> grandes guerras mundiales</strong> se forman cuando varias potencias acumulan miedo, ambici&oacute;n, alianzas r&iacute;gidas y disputas que nadie logra enfriar a tiempo. Una crisis local puede crecer porque cada actor teme perder territorio, prestigio, recursos o seguridad si cede primero. Esa escalada importa porque transforma decisiones pol&iacute;ticas en cadenas de reacci&oacute;n, acerca a pa&iacute;ses que ya estaban enfrentados y deja a las sociedades atrapadas en una l&oacute;gica de preparaci&oacute;n permanente. En la vida diaria se nota en fronteras m&aacute;s vigiladas, discursos m&aacute;s duros, econom&iacute;as orientadas a la defensa y alianzas que pasan de proteger a empujar hacia una confrontaci&oacute;n mayor.
    </p><h2 class="article-text">La encuesta dibuja un 2036 con peores perspectivas</h2><p class="article-text">
        La encuesta <em><strong>Global Foresight 2036</strong></em>, publicada por el Atlantic Council a partir del trabajo de su <em>Scowcroft Center for Strategy and Security</em>, dibuja un mundo a diez a&ntilde;os con <strong>m&aacute;s tensi&oacute;n que confianza.</strong> El sondeo, realizado en noviembre y diciembre de 2025 entre 447 personas de 72 pa&iacute;ses, recoge la <strong>opini&oacute;n de geoestrategas y especialistas</strong> en prospectiva sobre econom&iacute;a, seguridad, tecnolog&iacute;a, clima e instituciones internacionales. 
    </p><p class="article-text">
        El dato que atraviesa la consulta es el &aacute;nimo pesimista, ya que<strong> el 63% cree que el mundo estar&aacute; peor en 2036 y solo el 37% espera una mejora</strong>. La propia publicaci&oacute;n del Atlantic Council sit&uacute;a esa lectura dentro de una lista de escenarios que incluye una China m&aacute;s fuerte econ&oacute;micamente, una guerra congelada en Ucrania, una crisis abierta por Taiw&aacute;n, m&aacute;s pa&iacute;ses con armas nucleares y una inteligencia artificial capaz de igualar o superar capacidades humanas.
    </p><h2 class="article-text">El d&oacute;lar seguir&aacute; al frente pero perder&aacute; terreno</h2><p class="article-text">
        La<strong> lectura econ&oacute;mica </strong>introduce una advertencia distinta, porque el <strong>d&oacute;lar</strong> seguir&iacute;a como moneda de referencia en 2036, aunque perder&iacute;a terreno frente a otros activos. Cerca del 80% de los encuestados espera avances de divisas, materias primas o criptomonedas frente a la moneda estadounidense. El activo m&aacute;s citado es la criptomoneda, con un 34%, por delante del renminbi chino, que aparece con un 21%, del oro, con un 11%, del euro, con un 8%, y del yen, con un 5%. El <em>Atlantic Council GeoEconomics Cente</em>r aparece en este punto como el &aacute;rea que sigue de forma continuada la posici&oacute;n internacional del d&oacute;lar. 
    </p><p class="article-text">
        La encuesta tambi&eacute;n detecta una lectura distinta desde el Sur Global, donde el 76% ve a <strong>China como primera potencia econ&oacute;mica en 2036</strong>, frente al 54% del resto de participantes, y donde el 48% prev&eacute; una guerra global multifrente, por encima del 40% registrado fuera de ese grupo.
    </p><p class="article-text">
        La arquitectura de seguridad occidental tambi&eacute;n aparece sometida a presi&oacute;n. En el caso de la OTAN, el 44% cree que <strong>la Alianza ya no existir&aacute; en su forma actual en 2036</strong>, aunque las opiniones se dividen sobre si ganar&aacute; o perder&aacute; influencia. El papel de Estados Unidos resulta decisivo en esa percepci&oacute;n, ya que el 39% no imagina a Washington con el mando que ha tenido desde la fundaci&oacute;n de la Alianza. Entre esos encuestados, el 65% prev&eacute; que una coalici&oacute;n de Estados asuma el liderazgo si Estados Unidos da un paso atr&aacute;s, mientras Alemania, Polonia, Francia y Reino Unido aparecen como posibles referentes. 
    </p><p class="article-text">
        Ese repliegue tambi&eacute;n se relaciona con la proliferaci&oacute;n nuclear en Europa, porque parte de los participantes cree que Turqu&iacute;a, Alemania o Polonia podr&iacute;an adquirir armas nucleares si se debilitara el paraguas estadounidense.
    </p><h2 class="article-text">Ucrania quedar&aacute; estancada mientras Mosc&uacute; perder&aacute; influencia</h2><p class="article-text">
        Rusia aparece como una potencia con menor capacidad de influencia, pero no por ello menos peligrosa. El 52% de los encuestados cree que la<strong> guerra de Ucrania acabar&aacute; convertida en un conflicto congelado</strong>, una proporci&oacute;n superior al 43% del a&ntilde;o anterior. Al mismo tiempo, solo el 34% prev&eacute; un desenlace favorable para Mosc&uacute;, frente al 47% de la encuesta previa. 
    </p><p class="article-text">
        La debilidad rusa se aprecia en las m&eacute;tricas de poder, ya que apenas recibe apoyos como actor l&iacute;der en poder cultural o militar y pr&aacute;cticamente desaparece en otras &aacute;reas. Ese deterioro convive con el riesgo nuclear, porque entre quienes prev&eacute;n uso de armas nucleares en la pr&oacute;xima d&eacute;cada, el 60% apunta a Rusia como posible actor.
    </p><h2 class="article-text">La inteligencia artificial alcanzar&aacute; nuevas capacidades</h2><p class="article-text">
        La <strong>inteligencia artificial </strong>a&ntilde;ade otra capa de tensi&oacute;n a ese panorama. El 58% de los encuestados cree que en 2036 el mundo habr&aacute; alcanzado la <strong>inteligencia artificial genera</strong>l, definida en la encuesta como un sistema capaz de igualar o superar las capacidades cognitivas humanas en cualquier tarea. Aun as&iacute;, el 56% espera que su efecto sobre los asuntos globales sea positivo, mientras el 32% prev&eacute; un efecto negativo. 
    </p><p class="article-text">
        La inquietud crece en el terreno econ&oacute;mico, porque el 14% ya identifica la <strong>p&eacute;rdida de empleos y la disrupci&oacute;n tecnol&oacute;gica como la mayor amenaza para la prosperidad mundial</strong>, m&aacute;s del doble que el a&ntilde;o anterior. El Atlantic Council advierte de ese cambio de tono al comparar las expectativas actuales con la evoluci&oacute;n de las redes sociales: &ldquo;Estos resultados sugieren que los expertos encuestados son, en general, m&aacute;s optimistas sobre el efecto futuro de la tecnolog&iacute;a que, por ejemplo, el p&uacute;blico general en Estados Unidos&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">M&aacute;s pa&iacute;ses obtendr&aacute;n armamento at&oacute;mico</h2><p class="article-text">
        La <strong>proliferaci&oacute;n nuclear </strong>aparece casi como una certeza para los consultados. El 85% cree que nuevos pa&iacute;ses o territorios obtendr&aacute;n armas nucleares en la pr&oacute;xima d&eacute;cada, con <strong>Ir&aacute;n</strong> como candidato m&aacute;s citado, se&ntilde;alado por el 66% de quienes prev&eacute;n esa expansi&oacute;n. Arabia Saud&iacute; aparece despu&eacute;s, con un 53%, seguida por Corea del Sur, Jap&oacute;n, Taiw&aacute;n y varios miembros de OTAN sin armas nucleares. 
    </p><p class="article-text">
        La exespecialista en pol&iacute;tica de armas nucleares <strong>Amy F. Woolf</strong> relaciona esa percepci&oacute;n con el deterioro del entorno de seguridad en Asia y con las dudas sobre la<strong> protecci&oacute;n estadounidense</strong>: &ldquo;Estas cifras probablemente reflejan la preocupaci&oacute;n persistente por un entorno de amenazas que incluye las ambiciones regionales de China y los crecientes arsenales nucleares de China y Corea del Norte&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Woolf tambi&eacute;n vincula ese debate con Europa: &ldquo;Tambi&eacute;n pueden reflejar preocupaciones sobre la fiabilidad de la disuasi&oacute;n nuclear ampliada de Estados Unidos y la credibilidad del compromiso estadounidense de defender a sus aliados&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Las instituciones perder&aacute;n relevancia mientras crecer&aacute;n los riesgos clim&aacute;ticos</h2><p class="article-text">
        El clima y las instituciones internacionales completan ese deterioro general. El <strong>cambio clim&aacute;tico </strong>ya no aparece como la principal amenaza percibida para la prosperidad, puesto que lo cita el 17%, frente al 30% que menciona una guerra entre grandes potencias. Aun as&iacute;, m&aacute;s del 80% espera un<strong> mundo m&aacute;s caliente</strong>, con al menos un a&ntilde;o por encima de los dos grados respecto a niveles preindustriales, y el 64% prev&eacute; una guerra vinculada al acceso al agua dulce. 
    </p><p class="article-text">
        La p&eacute;rdida de confianza institucional tambi&eacute;n tiene relevancia. El 71% cree que la ONU ser&aacute; menos influyente, el 58% prev&eacute; lo mismo para el Consejo de Seguridad y el 65% anticipa una ca&iacute;da de la Organizaci&oacute;n Mundial del Comercio. En paralelo, el 44% piensa que la recesi&oacute;n democr&aacute;tica actual derivar&aacute; en una depresi&oacute;n democr&aacute;tica.
    </p><h2 class="article-text">Taiw&aacute;n concentrar&aacute; el mayor riesgo de guerra mundial</h2><p class="article-text">
        El <strong>punto m&aacute;s delicado llega con China, Estados Unidos y Taiw&aacute;n</strong>, porque la encuesta sit&uacute;a ah&iacute; el principal riesgo de una gran guerra. Solo el 7% cree que Estados Unidos ser&aacute; la potencia dominante en 2036, mientras el 58% espera que China sea la primera econom&iacute;a del mundo y el 70% cree que Pek&iacute;n intentar&aacute; tomar Taiw&aacute;n por la fuerza durante la pr&oacute;xima d&eacute;cada. 
    </p><p class="article-text">
        La preocupaci&oacute;n sube respecto a los sondeos anteriores y tambi&eacute;n gana intensidad, ya que el 21% est&aacute; muy de acuerdo con esa posibilidad. Entre quienes prev&eacute;n otra guerra mundial, el<strong> 43% coloca el origen probable en Taiw&aacute;n o en los mares de China Oriental y Meridional</strong>, por delante de Europa del Este y Oriente Medio. La advertencia final no depende de una sola chispa, sino de la acumulaci&oacute;n de rivalidades, alianzas tensas, armas m&aacute;s extendidas y gobiernos con menos margen para frenar la escalada.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/41-expertos-ve-posible-tercera-guerra-mundial-2036-taiwan-aparece-foco-principal-pm_1_13318266.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Jun 2026 14:03:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El 41% de los expertos ve posible una Tercera Guerra Mundial antes de 2036 y Taiwán aparece como foco principal]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Primera Guerra Mundial,Segunda Guerra Mundial,Historia,Investigación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Descubren un buque japonés perdido, conocido como "barco del infierno", 80 años después de su hundimiento]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/descubren-buque-japones-perdido-conocido-barco-infierno-80-anos-despues-hundimiento-pm_1_13297096.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a7d838a5-ecb2-4e86-96bd-cc3049ab274d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Descubren un buque japonés perdido, conocido como &quot;barco del infierno&quot;, 80 años después de su hundimiento"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se cree que más de 1.000 prisioneros de guerra murieron cuando el buque se hundió en septiembre de 1944</p><p class="subtitle">Un grupo de alumnos encuentra una antigua villa romana en el sótano de una escuela secundaria en Roma</p></div><p class="article-text">
        El explorador Josh Gates y un grupo de investigadores de la Fundaci&oacute;n Hellships Memorial ha encontrado los restos del <strong>H&#333;fuku Maru, un barco japon&eacute;s la Segunda Guerra Mundial </strong>conocido por transportar a <a href="https://www.eldiario.es/spin/guerra-crimea-dejo-soldados-muertos-condiciones-espantosas-trato-prisioneros-enemigos-cuenta-historia-pm_1_13087851.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">prisioneros de guerra aliados</a>. Lo que queda del buque fue encontrado a m&aacute;s de 50 metros de profundidad frente a la provincia de Zambales, en la isla de Luz&oacute;n, Filipinas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se cree que m&aacute;s de <strong>1.000 prisioneros de guerra del bando de los aliados murieron </strong>cuando este barco japon&eacute;s se hundi&oacute; el 21 de septiembre de 1944. Aquel d&iacute;a, m&aacute;s de 100 aviones estadounidenses atacaron al buque de guerra, que acab&oacute; en las profundidades del mar. Alrededor de 240 prisioneros lograron nadar hasta la costa y salvarse de las consecuencias del ataque.&nbsp;&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Qu&eacute; fueron los &ldquo;barcos del infierno&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Durante la II Guerra Mundial, los prisioneros de guerra aliados se refer&iacute;an a estos barcos del ej&eacute;rcito japon&eacute;s como &ldquo;barcos del infierno&rdquo;<strong> </strong>debido a las <strong>brutales e inhumanas condiciones que sufr&iacute;an a bordo</strong>. Hacinamiento, escasez de agua y alimentos, falta de atenci&oacute;n m&eacute;dica, violencia&hellip; Todo ello qued&oacute; registrado en estos buques.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Jap&oacute;n imperial adapt&oacute; m&aacute;s de 130 buques de carga y transatl&aacute;nticos para transportar prisioneros entre distintos campos de trabajos forzados ubicados en el sur de Asia. Una de las particularidades de estos barcos es que sol&iacute;an estar <strong>ocultos entre el resto de convoyes militares japoneses</strong>, lo que llevaba a las fuerzas aliadas a atacarlos sin&nbsp;saber que hab&iacute;a prisioneros a bordo.&nbsp;
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/2065053863200084270?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Se estima que, durante los a&ntilde;os que dur&oacute; el conflicto armado, <strong>125.000 prisioneros aliados viajaron en estos barcos</strong> y unos 20.000 murieron a bordo. El H&#333;fuku Maru fue uno de estos &ldquo;barcos del infierno&rdquo;, y en sus bodegas viajaban principalmente prisioneros brit&aacute;nicos y holandeses. Tras el hundimiento, la historia del buque qued&oacute; en el olvido. Hasta ahora.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El descubrimiento de los restos</strong></h2><p class="article-text">
        M&aacute;s de 80 a&ntilde;os despu&eacute;s, la Fundaci&oacute;n Hellships Memorial encontr&oacute; una serie de <strong>documentos que hab&iacute;an permanecido ocultos en los archivos militares</strong>. &ldquo;Nos quedamos absolutamente at&oacute;nitos al descubrir que las fuentes japonesas ten&iacute;an informaci&oacute;n sobre d&oacute;nde fue atacado el convoy y qu&eacute; barcos fueron alcanzados. Era una prueba irrefutable&rdquo;, explic&oacute; Randy Anderson, miembro de la fundaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tras viajar hasta las profundidades, llegaron a la conclusi&oacute;n que el barco que hab&iacute;an encontrado era el H&#333;fuku Maru. <strong>El tama&ntilde;o, la posici&oacute;n de los m&aacute;stiles, las bodegas&hellip;</strong> Todo se compar&oacute; con los planos originales, que coincidieron a la perfecci&oacute;n. El pecio tambi&eacute;n se encuentra partido en dos, lo que coincide con las descripciones que estadounidenses y japoneses hicieron tras el ataque del 21 de septiembre de 1944.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Cuesta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/descubren-buque-japones-perdido-conocido-barco-infierno-80-anos-despues-hundimiento-pm_1_13297096.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Jun 2026 09:00:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Descubren un buque japonés perdido, conocido como "barco del infierno", 80 años después de su hundimiento]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Segunda Guerra Mundial]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una cantera cerca de Bolemin destapa restos de 14 soldados alemanes y añade un nuevo capítulo a la Segunda Guerra Mundial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/cantera-cerca-bolemin-destapa-restos-14-soldados-alemanes-anade-nuevo-capitulo-segunda-guerra-mundial-pm_1_13275812.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d420c845-f43a-486c-a4e7-1dec411a84c7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una cantera cerca de Bolemin destapa restos de 14 soldados alemanes y añade un nuevo capítulo a la Segunda Guerra Mundial"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los responsables públicos impulsaron tareas arqueológicas en la zona con el objetivo de determinar cuántas personas habían sido inhumadas y qué ocurrió allí</p><p class="subtitle">Arqueólogos encuentran bajo Notre Dame un yacimiento que recorre 1.700 años de historia parisina
</p></div><p class="article-text">
        La destrucci&oacute;n masiva dej&oacute; tantos rastros que muchos episodios de la <strong>Segunda Guerra Mundial</strong> quedaron documentados con gran detalle. Entre los m&aacute;s conocidos figura la batalla de Stalingrado, donde la ofensiva alemana choc&oacute; con una resistencia sovi&eacute;tica que transform&oacute; el rumbo del conflicto. Aquel enfrentamiento concentr&oacute; meses de combates, hambre y desgaste humano en una lucha por el control de una ciudad estrat&eacute;gica. Su desarrollo mostr&oacute; hasta qu&eacute; punto una guerra pod&iacute;a consumir recursos y vidas a una escala enorme. La<strong> derrota alemana en Stalingrado</strong> abri&oacute; una etapa de retroceso militar que tendr&iacute;a consecuencias en todo el frente oriental, aunque el conflicto todav&iacute;a guarda historias y enterramientos que permanecieron ocultos durante d&eacute;cadas.
    </p><h2 class="article-text">Unos trabajos extractivos sacaron a la luz un enterramiento</h2><p class="article-text">
        Una de esas huellas ha aparecido cerca de la localidad de Boleminna <strong>fosa com&uacute;n desconocida con los restos de 14 soldados alemanes </strong>ha salido a la luz cerca de la localidad de Bolemin, en el oeste de Polonia. El hallazgo se produjo durante trabajos de movimiento de tierras en una cantera de Efekt-Silikaty y dio pie a una investigaci&oacute;n oficial para <strong>determinar qui&eacute;nes eran los fallecidos </strong>y en qu&eacute; circunstancias fueron enterrados.
    </p><p class="article-text">
        La actuaci&oacute;n comenz&oacute; despu&eacute;s de que el trabajador<strong> Pawe&#322; Gontarczyk</strong> detectara huesos y calzado militar muy cerca de la superficie mientras manejaba una cargadora. Tras comunicar el descubrimiento a las autoridades, la Fiscal&iacute;a de Distrito de Gorz&oacute;w Wielkopolski orden&oacute; una<strong> investigaci&oacute;n arqueol&oacute;gica y la exhumaci&oacute;n </strong>del lugar para comprobar el alcance del hallazgo.
    </p><p class="article-text">
        Las excavaciones posteriores confirmaron que se trataba de una tumba poco profunda vinculada a la Segunda Guerra Mundial. Los especialistas indicaron que ese enterramiento<strong> no figuraba en los archivos conocidos</strong>, una circunstancia que convierte el lugar en una incorporaci&oacute;n relevante para el conocimiento hist&oacute;rico de la zona.
    </p><h2 class="article-text">Varias piezas ofrecieron pistas sobre las v&iacute;ctimas localizadas</h2><p class="article-text">
        Entre los objetos recuperados aparecieron varias piezas relacionadas con los soldados enterrados. Una <strong>chapa militar de identificaci&oacute;n</strong> podr&iacute;a permitir conocer la identidad de al menos una de las v&iacute;ctimas. Los investigadores tambi&eacute;n localizaron un objeto con el nombre <em><strong>Dechriste</strong></em>, un detalle que podr&iacute;a resultar &uacute;til en futuras comprobaciones.
    </p><p class="article-text">
        La cronolog&iacute;a m&aacute;s probable sit&uacute;a el enterramiento en los &uacute;ltimos meses de la guerra. Durante el avance sovi&eacute;tico hacia Alemania, amplias zonas del oeste de la actual Polonia vivieron movimientos militares intensos y combates que dejaron<strong> enterramientos improvisados o nunca registrados de forma oficial</strong>. Ese contexto ayuda a explicar por qu&eacute; algunos restos contin&uacute;an apareciendo d&eacute;cadas despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores tambi&eacute;n relacionan el hallazgo con las transformaciones sufridas por el paisaje local. A&ntilde;os de extracci&oacute;n de materias primas para la producci&oacute;n de silicatos modificaron terrenos que anteriormente eran praderas o espacios abiertos. Esa actividad puede sacar a la luz vestigios ocultos durante d&eacute;cadas, aunque tambi&eacute;n puede da&ntilde;arlos si no se detectan a tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Los restos humanos y los artefactos recuperados siguen ahora bajo examen especializado. El equipo encargado de los trabajos agradeci&oacute; la colaboraci&oacute;n de la fiscal Ilona Szyszkowska-Dominiak y de la empresa Efekt-Silikaty, adem&aacute;s de destacar la actuaci&oacute;n de Gontarczyk por avisar de inmediato a las autoridades. Gracias a esa comunicaci&oacute;n fue posible <strong>preservar el lugar y continuar una investigaci&oacute;n que todav&iacute;a busca poner nombre</strong> a los soldados enterrados.
    </p><p class="article-text">
        La exhumaci&oacute;n permiti&oacute; establecer con certeza que la fosa conten&iacute;a los restos de 14 soldados alemanes. Esa cifra constituye el dato principal de un descubrimiento que a&ntilde;ade una<strong> nueva pieza a la historia de los combates librados en la regi&oacute;n</strong> durante el final de la Segunda Guerra Mundial.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/cantera-cerca-bolemin-destapa-restos-14-soldados-alemanes-anade-nuevo-capitulo-segunda-guerra-mundial-pm_1_13275812.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 Jun 2026 14:18:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Segunda Guerra Mundial,Arqueología,Memoria Histórica,Nazis]]></media:keywords>
    </item>
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