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    <title><![CDATA[elDiario.es - Sudán]]></title>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Descubren cientos de monumentos funerarios de hace más de 5.000 años en el desierto del este de Sudán]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/descubren-cientos-monumentos-funerarios-5-000-anos-desierto-sudan-pm_1_13216713.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0184253f-371c-40a4-95f7-8490e85c3114_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Descubren cientos de monumentos funerarios de hace más de 5.000 años en el desierto del este de Sudán"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un estudio identifica 280 estructuras de piedra levantadas por comunidades pastoriles entre el Nilo y el mar Rojo y revela la existencia de una tradición cultural propia fuera del valle nilótico</p><p class="subtitle">Descubren que los mayas trasladaban perros vivos a cientos de kilómetros hace más de 1.500 años
</p></div><p class="article-text">
        Un extenso estudio <a href="https://www.eldiario.es/temas/arqueologia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">arqueol&oacute;gico</a> ha identificado por primera vez una <strong>tradici&oacute;n funeraria monumental com&uacute;n en el desierto de Atbai</strong>, la vasta regi&oacute;n situada entre el Nilo y el mar Rojo, en el noreste de <a href="https://www.eldiario.es/temas/africa/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&Aacute;frica</a>. La investigaci&oacute;n concluye que estas estructuras circulares de piedra, utilizadas como enterramientos colectivos de comunidades pastoriles, <strong>se extendieron desde el sur de </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/egipto/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Egipto</strong></a><strong> hasta las actuales fronteras de Eritrea</strong> principalmente entre finales del quinto y el tercer milenio antes de Cristo. Los autores sostienen que estos monumentos constituyen la evidencia m&aacute;s clara hasta ahora de la <strong>existencia de una cultura pastoril propia</strong> en esta zona del este de Nubia.
    </p><p class="article-text">
        El trabajo, <a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s10437-026-09654-y" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicado</a> en <em>African Archaeological Review</em>, analiza los llamados &ldquo;Atbai Enclosure Burials&rdquo; (AEB), grandes recintos funerarios delimitados por muros de piedra circulares u ovalados que conten&iacute;an enterramientos humanos y animales en su interior. Aunque algunos ejemplos ya eran conocidos desde hace d&eacute;cadas, el estudio ha conseguido <strong>documentar por primera vez la existencia de una tradici&oacute;n compartida a escala regional</strong> gracias a campa&ntilde;as de teledetecci&oacute;n y an&aacute;lisis por sat&eacute;lite desarrolladas dentro del proyecto Atbai Survey Project.
    </p><h2 class="article-text">Una red de enterramientos repartida por el desierto</h2><p class="article-text">
        Los investigadores localizaron un total de 280 estructuras funerarias repartidas por todo el desierto de Atbai, 260 de ellas descubiertas mediante im&aacute;genes satelitales. Muchas aparecen agrupadas cerca de antiguos cursos de agua, pozos o zonas favorables para el pastoreo, especialmente en la regi&oacute;n de Wadi Gabgaba, donde se concentra cerca del 40% de todos los monumentos identificados. Seg&uacute;n el estudio, la ubicaci&oacute;n de estos enterramientos demuestra que las comunidades que los construyeron <strong>depend&iacute;an estrechamente de los recursos h&iacute;dricos y del pastoreo de ganado</strong> en un entorno cada vez m&aacute;s &aacute;rido.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n sit&uacute;a el desarrollo de esta tradici&oacute;n funeraria en pleno proceso de transformaci&oacute;n clim&aacute;tica del <a href="https://www.eldiario.es/temas/sahara/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">S&aacute;hara</a> oriental tras el final del llamado Per&iacute;odo H&uacute;medo Africano. Durante milenios, amplias zonas hoy des&eacute;rticas mantuvieron lluvias monz&oacute;nicas y condiciones favorables para la vida humana y animal, pero el progresivo desplazamiento hacia el sur de las lluvias tropicales acab&oacute; alterando profundamente el paisaje. Los autores consideran que estas comunidades pastoriles<strong> tuvieron que adaptarse de forma constante a unas condiciones ambientales cada vez m&aacute;s secas y dif&iacute;ciles</strong>.
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                    alt="a. AEBs en Bir Asele © James Harrell. b. Mapa/plano del sitio de Bir Asele, según Murray, 1926. c. Senderos pastorales alrededor de Bir Asele © Google Earth, dibujado por Marie Bourgeois."
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                a. AEBs en Bir Asele © James Harrell. b. Mapa/plano del sitio de Bir Asele, según Murray, 1926. c. Senderos pastorales alrededor de Bir Asele © Google Earth, dibujado por Marie Bourgeois.                            </span>
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        Los enterramientos excavados hasta ahora muestran adem&aacute;s una estrecha relaci&oacute;n simb&oacute;lica entre humanos y ganado. En algunos complejos funerarios aparecieron vacas, ovejas y cabras enterradas junto a personas, una pr&aacute;ctica que los investigadores relacionan con <strong>comportamientos culturales centrados en el ganado, ampliamente documentados en sociedades pastoriles del S&aacute;hara y Nubia</strong>. El estudio recuerda que la presencia de bovinos en contextos funerarios ya era conocida en otros lugares del noreste africano desde el sexto milenio antes de Cristo, pero sostiene que el caso de Atbai representa una de las expresiones monumentales m&aacute;s complejas de esa tradici&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Monumentos levantados en condiciones extremas</h2><p class="article-text">
        Uno de los ejemplos m&aacute;s importantes analizados es el complejo funerario de Wadi Khashab, al este de Kom Ombo, en Egipto. All&iacute; se excav&oacute; una <strong>estructura circular de unos 18 metros de di&aacute;metro que conten&iacute;a m&aacute;s de 25 enterramientos humanos y animales</strong>. El centro del recinto estaba ocupado por una tumba principal rodeada de sepulturas de ganado y peque&ntilde;os rumiantes. Las dataciones por radiocarbono sit&uacute;an el uso inicial del monumento entre finales del quinto y el cuarto milenio antes de Cristo, aunque siglos despu&eacute;s volvi&oacute; a reutilizarse por otras poblaciones.
    </p><p class="article-text">
        El estudio tambi&eacute;n subraya la enorme inversi&oacute;n de trabajo que implicaba levantar este tipo de monumentos en un entorno des&eacute;rtico. Algunos recintos alcanzan hasta 82 metros de di&aacute;metro y <strong>requer&iacute;an mover grandes cantidades de piedra</strong>. Los investigadores calculan que la construcci&oacute;n de uno de los complejos analizados habr&iacute;a supuesto m&aacute;s de 160 jornadas completas de trabajo para una sola persona. Para los autores, este esfuerzo colectivo revela que estos lugares no funcionaban &uacute;nicamente como cementerios, sino tambi&eacute;n como espacios ceremoniales y de cohesi&oacute;n social para comunidades n&oacute;madas dedicadas al pastoreo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="a Sistema de cuadrícula del Proyecto de Investigación de Atbai, que muestra las cuadrículas exploradas en naranja © MapTiler y OpenStreetMap, con incidencias de AEB marcadas ( b ). c Diagramas de desplazamiento de anillos que revelan la agrupación de enterramientos en recintos a lo largo de Atbai y su concentración en la región central del Alto Wadi Gabgaba ( d ). Producido en QGIS, © MapTiler Planet © Colaboradores de OpenStreetMap, © Google Earth"
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                a Sistema de cuadrícula del Proyecto de Investigación de Atbai, que muestra las cuadrículas exploradas en naranja © MapTiler y OpenStreetMap, con incidencias de AEB marcadas ( b ). c Diagramas de desplazamiento de anillos que revelan la agrupación de enterramientos en recintos a lo largo de Atbai y su concentración en la región central del Alto Wadi Gabgaba ( d ). Producido en QGIS, © MapTiler Planet © Colaboradores de OpenStreetMap, © Google Earth                            </span>
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        La distribuci&oacute;n geogr&aacute;fica de estas estructuras tambi&eacute;n ha permitido a los arque&oacute;logos replantear el papel hist&oacute;rico del desierto de Atbai dentro de las antiguas conexiones entre Egipto y Nubia. Aunque el valle del Nilo ha concentrado tradicionalmente la mayor parte de las investigaciones arqueol&oacute;gicas, el nuevo trabajo sostiene que estas poblaciones pastoriles desarrollaron din&aacute;micas culturales propias, relativamente independientes de los grandes centros urbanos nil&oacute;ticos. Los autores creen incluso que esta tradici&oacute;n funeraria podr&iacute;a representar el <strong>antecedente remoto de los medjay, los grupos n&oacute;madas del desierto oriental conocidos en las fuentes fara&oacute;nicas del tercer milenio antes de Cristo</strong>.
    </p><h2 class="article-text">Un patrimonio amenazado por la miner&iacute;a y el saqueo</h2><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de reconstruir parte de la historia humana de esta regi&oacute;n poco estudiada, la investigaci&oacute;n alerta sobre el deterioro acelerado de muchos de estos yacimientos. La miner&iacute;a moderna del oro, <strong>el saqueo arqueol&oacute;gico y la erosi&oacute;n natural est&aacute;n da&ntilde;ando numerosas estructuras,</strong> especialmente en &aacute;reas como Wadi Gabgaba. Precisamente por ello, los investigadores destacan la importancia de las t&eacute;cnicas de teledetecci&oacute;n y cartograf&iacute;a satelital para documentar un patrimonio extremadamente vulnerable y dif&iacute;cil de estudiar sobre el terreno debido a la inestabilidad pol&iacute;tica y las enormes dimensiones del desierto sudan&eacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/descubren-cientos-monumentos-funerarios-5-000-anos-desierto-sudan-pm_1_13216713.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 13 May 2026 06:38:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Descubren cientos de monumentos funerarios de hace más de 5.000 años en el desierto del este de Sudán]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Arqueología,Egipto,Sudán,Sáhara,Yacimientos arqueológicos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué ocurre en Bir Tawil? Mineros, tribus y autoproclamados reyes pelean por un suelo sin ley]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/ocurre-bir-tawil-mineros-tribus-autoproclamados-reyes-pelean-suelo-ley-pm_1_13198323.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f3a95188-3718-41a7-910a-d4c36ed65660_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Qué ocurre en Bir Tawil? Mineros, tribus y autoproclamados reyes pelean por un suelo sin ley"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Líneas incompatibles - El territorio permanece lejos del Nilo y del mar, con calor extremo, lluvias casi nulas y muy pocas opciones para vivir allí</p></div><p class="article-text">
        Los<strong> mapas coloniales</strong> se dibujaban con reglas sobre papel, pero esas l&iacute;neas acababan decidiendo qu&eacute; tierra merec&iacute;a ser deseada y cu&aacute;l quedaba relegada a un segundo plano. Durante ese periodo, las <strong>potencias europeas trazaron fronteras </strong>pensando en recursos, rutas y control pol&iacute;tico, y ese impulso por ampliar territorio marc&oacute; la pol&iacute;tica internacional durante d&eacute;cadas. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, ese mismo proceso dej&oacute; <strong>zonas mal definidas o contradictorias</strong> que, con el paso del tiempo, perdieron cualquier atractivo estrat&eacute;gico. Hoy existen lugares que, lejos de provocar disputas, generan el efecto contrario porque <strong>nadie quiere asumirlos</strong>, ya que carecen de agua, infraestructuras o valor econ&oacute;mico claro.
    </p><p class="article-text">
        El contraste es evidente: territorios que antes habr&iacute;an sido objeto de conflicto ahora se evitan, y ese cambio obliga a mirar con detalle <strong>por qu&eacute; algunas tierras han pasado de ser deseadas a convertirse en una carga</strong> que ning&uacute;n Estado quiere integrar.
    </p><h2 class="article-text">Egipto y Sud&aacute;n evitan reclamar Bir Tawil</h2><p class="article-text">
        Un territorio des&eacute;rtico situado entre Egipto y Sud&aacute;n sigue sin due&ntilde;o reconocido porque aceptar su control perjudica una disputa mayor sobre otra zona m&aacute;s valiosa. <strong>Bir Tawil </strong>ocupa unos 2.060 kil&oacute;metros cuadrados y se ha convertido en un caso &uacute;nico donde <strong>ning&uacute;n pa&iacute;s presenta una reclamaci&oacute;n oficial</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        La raz&oacute;n no est&aacute; en su tama&ntilde;o ni en su ubicaci&oacute;n, sino en c&oacute;mo se definieron las fronteras a finales del siglo XIX y principios del XX. Ese vac&iacute;o legal mantiene la zona fuera de cualquier administraci&oacute;n estatal y permite que <strong>funcione al margen de normas nacionales</strong>, lo que abre la puerta a usos informales y actividades dif&iacute;ciles de controlar.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Los Ababda y los Bishari cruzan Bir Tawil                            </span>
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        El origen de esa situaci&oacute;n est&aacute; en dos l&iacute;neas fronterizas incompatibles. En 1899, la administraci&oacute;n brit&aacute;nica fij&oacute; la frontera entre Egipto y Sud&aacute;n siguiendo el paralelo 22, una l&iacute;nea recta que dejaba Bir Tawil bajo control sudan&eacute;s y el Tri&aacute;ngulo de Hala&rsquo;ib bajo control egipcio. 
    </p><p class="article-text">
        Tres a&ntilde;os despu&eacute;s, en 1902, los brit&aacute;nicos ajustaron esa divisi&oacute;n para adaptarla a los movimientos de las tribus n&oacute;madas, y ese cambio invirti&oacute; la asignaci&oacute;n de los territorios. Egipto se apoya en la l&iacute;nea de 1899, mientras Sud&aacute;n utiliza la de 1902, y <strong>ambos pa&iacute;ses reclaman Hala&rsquo;ib</strong>, que tiene costa en el mar Rojo y mayor valor estrat&eacute;gico. Esa incompatibilidad crea una consecuencia evidente, ya que <strong>aceptar Bir Tawil como propio implicar&iacute;a renunciar al otro territorio,</strong> y por eso ninguno de los dos Estados lo reclama.
    </p><h2 class="article-text">Bir Tawil carece de agua y econom&iacute;a estable</h2><p class="article-text">
        Las condiciones f&iacute;sicas del lugar explican tambi&eacute;n la falta de inter&eacute;s. Bir Tawil se encuentra <strong>lejos del Nilo y del mar</strong>, y su terreno se presenta como una extensi&oacute;n de arena y roca con muy pocos puntos elevados. Las temperaturas superan los 40 grados durante buena parte del a&ntilde;o y alcanzan unos 45 en verano, mientras la lluvia apenas aparece. 
    </p><p class="article-text">
        De forma paralela, no hay agua superficial permanente y los cauces secos solo se activan en tormentas puntuales. Esa combinaci&oacute;n<strong> limita cualquier asentamiento estable y obliga a depender de pozos aislados</strong>, lo que dificulta la creaci&oacute;n de infraestructuras b&aacute;sicas o actividad econ&oacute;mica regular.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El posible reconocimiento sudanés del control egipcio sobre Hala’ib abriría otra salida legal                            </span>
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        A pesar de esas condiciones, el territorio no est&aacute; completamente vac&iacute;o. Grupos n&oacute;madas como los <strong>Ababda</strong> y los <strong>Bishari</strong> cruzan la zona desde hace generaciones con ganado y camellos, utilizando rutas que exist&iacute;an antes de la definici&oacute;n de las fronteras modernas. Estos grupos<strong> conocen puntos de agua y zonas de pasto</strong>, y su presencia mantiene una ocupaci&oacute;n irregular que no se refleja en censos oficiales. 
    </p><p class="article-text">
        Junto a ellos han aparecido<strong> campamentos de miner&iacute;a artesanal</strong>, impulsados por la detecci&oacute;n de oro en el subsuelo. Esa actividad se realiza con m&eacute;todos simples que utilizan mercurio para separar el metal, un proceso barato pero con consecuencias ambientales graves porque libera sustancias t&oacute;xicas en el entorno.
    </p><h2 class="article-text">Este lugar atrae grupos armados </h2><p class="article-text">
        La ausencia de control estatal tambi&eacute;n ha atra&iacute;do otras din&aacute;micas. Algunos informes se&ntilde;alan que la zona se ha usado para <strong>tr&aacute;fico de drogas </strong>mediante caravanas de camellos y que grupos armados han operado all&iacute; para evitar la jurisdicci&oacute;n de Egipto o Sud&aacute;n. Esa falta de regulaci&oacute;n convierte el territorio en un <strong>espacio dif&iacute;cil de supervisar</strong>, donde coinciden mineros, comerciantes y actores ligados a conflictos regionales.
    </p><p class="article-text">
        El car&aacute;cter singular de Bir Tawil ha generado adem&aacute;s<strong> intentos simb&oacute;licos de apropiaci&oacute;n</strong>. En 2014, Jeremiah Heaton, un ciudadano estadounidense, viaj&oacute; hasta la zona y declar&oacute; la creaci&oacute;n de un supuesto reino para <strong>convertir a su hija en princesa.</strong> 
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            <span class="title">
                Jeremiah Heaton proclamó un reino en Bir Tawil                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Tres a&ntilde;os despu&eacute;s, el empresario indio Suyash Dixit anunci&oacute; el <em><strong>Kingdom of Dixit</strong></em> tras una visita breve, y un DJ ruso, Dmitry Zhikharev, lanz&oacute; otra proclamaci&oacute;n inspirada en literatura fant&aacute;stica. Ninguno de estos proyectos recibi&oacute; reconocimiento oficial y se quedaron en iniciativas medi&aacute;ticas, aunque reflejan el atractivo de un territorio sin soberan&iacute;a clara.
    </p><h2 class="article-text">Sud&aacute;n podr&iacute;a asumir Bir Tawil si cambia Hala&rsquo;ib</h2><p class="article-text">
        El futuro de Bir Tawil depende de la disputa m&aacute;s amplia sobre el Tri&aacute;ngulo de Hala&rsquo;ib. En noviembre de 2025, el <strong>Consejo Soberano de Sud&aacute;n habr&iacute;a dado pasos para aceptar ese territorio como egipcio</strong>, lo que cambiar&iacute;a la situaci&oacute;n jur&iacute;dica y permitir&iacute;a a Sud&aacute;n asumir Bir Tawil sin contradicciones. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la guerra civil en Sud&aacute;n complica cualquier aplicaci&oacute;n pr&aacute;ctica de ese cambio, ya que controlar la zona exige capacidad estatal que ahora mismo no est&aacute; garantizada. Mientras tanto, el territorio sigue en ese punto extra&ntilde;o donde el mapa marca un espacio habitable, pero ning&uacute;n pa&iacute;s da el paso de hacerlo suyo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/ocurre-bir-tawil-mineros-tribus-autoproclamados-reyes-pelean-suelo-ley-pm_1_13198323.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 May 2026 10:23:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Qué ocurre en Bir Tawil? Mineros, tribus y autoproclamados reyes pelean por un suelo sin ley]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Historia,Egipto,Sudán]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Jodie Ginsberg, jefa del Comité para la Protección de los Periodistas: “Este es el momento más peligroso para ser periodista”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/jodie-ginsberg-jefa-comite-proteccion-periodistas-momento-peligroso-periodista_128_13166637.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9edd9c7f-a369-4df8-a5e4-ae79eea152b5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x645y1124.jpg" width="1200" height="675" alt="Jodie Ginsberg, jefa del Comité para la Protección de los Periodistas: “Este es el momento más peligroso para ser periodista”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La directora ejecutiva de la red internacional alerta sobre los peligros incluso en supuestas democracias en paz mientras se multiplican los conflictos bélicos. 2025 ha sido el año con más periodistas muertos, la mayoría en Gaza</p><p class="subtitle">Carlos Dada, director de 'El Faro': “Lo que hace a Bukele diferente es su capacidad para convertir mentiras en un relato viral”</p></div><p class="article-text">
        Cuando Jodie Ginsberg, directora ejecutiva del <a href="https://cpj.org/about/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Comit&eacute; para la Protecci&oacute;n de los Periodistas</a>, trata con colegas sobre los riesgos de los reporteros por el mundo, las conversaciones suelen ser sobre cascos y chalecos antibalas de la talla adecuada, ventanas reforzadas en las redacciones para resistir a ladrillos, piedras y balas; abogados que se atrevan a desafiar las amenazas y terapias psicol&oacute;gicas para exiliados o supervivientes de un ataque. Ginsberg no habla estos d&iacute;as s&oacute;lo de Gaza, Ucrania o L&iacute;bano. Tambi&eacute;n de Estados Unidos, Hong Kong, Turqu&iacute;a, Brasil o Guatemala.
    </p><p class="article-text">
        Las amenazas f&iacute;sicas y virtuales se multiplican tambi&eacute;n en los pa&iacute;ses donde no hay un conflicto b&eacute;lico, incluso en las supuestas democracias, mientras las guerras se expanden, y los retos aumentan para ONG como el CPJ (por sus siglas en ingl&eacute;s), independiente (no acepta fondos de ning&uacute;n gobierno) y con sede en Nueva York, que documenta abusos contra la prensa por todo el mundo desde 1981. Entre los pocos motivos de celebraci&oacute;n este 3 de mayo, D&iacute;a Mundial de la Libertad de Prensa, la directora del CPJ se&ntilde;ala la resistencia y la labor de periodistas y medios independientes en Hungr&iacute;a en 16 a&ntilde;os del Gobierno autoritario de Viktor Orb&aacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta es nuestra conversaci&oacute;n, editada por extensi&oacute;n y claridad, hace unos d&iacute;as durante el festival de periodismo de Perugia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;El caso de Hungr&iacute;a podr&iacute;a ofrecer lecciones en materia de libertad de prensa y el impacto a largo plazo del trabajo de los periodistas pese a las restricciones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hungr&iacute;a puede darnos esperanza. Es llamativo que en Hungr&iacute;a, a pesar de la concentraci&oacute;n de los medios y de la persecuci&oacute;n a los periodistas, los periodistas independientes siguieron &mdash;o intentaron seguir&mdash; con su trabajo. Y eso nos muestra, junto con el hecho de que la gente segu&iacute;a interesada en recibir y acceder a esa informaci&oacute;n, que incluso cuando hay un Gobierno que intenta controlar el relato, es fundamental seguir financiando y apoyando, en la medida de lo posible, a esos periodistas independientes, incluso cuando el Ejecutivo utiliza todo tipo de mecanismos para silenciarlos. Y s&iacute; creo que el flujo continuo de informaci&oacute;n veraz &mdash;informaci&oacute;n que expone la corrupci&oacute;n del Gobierno, los intentos de silenciar a los medios y de reprimir a la sociedad civil&mdash; jug&oacute; un papel al dejar en evidencia al Gobierno de Orb&aacute;n y, en &uacute;ltima instancia, contribuir a <a href="https://www.eldiario.es/internacional/cierran-urnas-hungria-participacion-masiva-reinado-orban-primera-vez-peligro_1_13136418.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su ca&iacute;da</a>.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hungría muestra que cuando un Gobierno intenta controlar el relato es fundamental apoyar a los periodistas independientes... El flujo continuo de información veraz jugó un papel en la caída de Orbán</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>La mayor&iacute;a de la actividad del CPJ viene de zonas donde no hay un conflicto b&eacute;lico y donde hay cada vez m&aacute;s riesgos para los periodistas. &iquest;Cu&aacute;l es la principal amenaza ahora y c&oacute;mo ha cambiado en esta d&eacute;cada?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Al inicio de la d&eacute;cada, ya est&aacute;bamos viendo una tendencia de aumento de ataques contra periodistas en zonas sin conflicto, o al menos donde no hab&iacute;a un conflicto formal. Evidentemente, en los &uacute;ltimos dos a&ntilde;os y medio eso ha cambiado de forma radical debido a Gaza. Ahora, este es el momento m&aacute;s peligroso del mundo para ser periodista: tenemos el <a href="https://cpj.org/data/killed/all/?status=Killed&amp;type%5B%5D=Journalist&amp;type%5B%5D=Media%20Worker&amp;motiveConfirmed%5B%5D=Confirmed&amp;motiveUnconfirmed%5B%5D=Unconfirmed&amp;start_year=2025&amp;end_year=2025&amp;group_by=year" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mayor n&uacute;mero de periodistas </a>asesinados en la historia del CPJ, principalmente por la guerra en Gaza y los ataques de Israel contra periodistas, y tambi&eacute;n porque estamos viendo un aumento de conflictos en todo el mundo. Vivimos un periodo muy inestable, con m&aacute;s conflictos globales que en ning&uacute;n momento desde la Segunda Guerra Mundial. Por supuesto, eso implica m&aacute;s periodistas muertos en contextos de guerra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, sigue habiendo una tendencia en la que vemos a periodistas acosados, amenazados legalmente, amenazados f&iacute;sicamente y encarcelados en cada vez m&aacute;s lugares, incluidas supuestas democracias.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La directora del CPJ, Jodie Ginsberg, durante el festival de periodismo de Perugia, Italia, este abril.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Est&aacute;n los ejemplos de Guatemala, con <a href="https://elpais.com/america/2026-02-18/jose-ruben-zamora-he-estado-fundamentalmente-secuestrado.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la persecuci&oacute;n de Jos&eacute; Rub&eacute;n Zamora</a>, o de Hong Kong, que operaba bajo un sistema que supuestamente proteg&iacute;a la libertad de prensa y expresi&oacute;n y donde hemos visto la persecuci&oacute;n de medios como Apple Daily y de personas como <a href="https://www.france24.com/es/programas/en-contexto/20260209-veinte-a%C3%B1os-de-c%C3%A1rcel-para-jimmy-lai-golpe-definitivo-a-la-libertad-de-expresi%C3%B3n-en-hong-kong" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jimmy Lai.</a> Y eso ocurre cada vez m&aacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo vemos tambi&eacute;n en el discurso de l&iacute;deres como Donald Trump, que llama a los periodistas &ldquo;enemigos del pueblo&rdquo;, o de Rodrigo Duterte en Filipinas, que los llam&oacute; &ldquo;prostitutas de la prensa&rdquo;. Eso tiene un efecto en c&oacute;mo el p&uacute;blico percibe a los periodistas y en su seguridad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que, por un lado, seguimos viendo periodistas asesinados en conflictos, especialmente en Gaza, y al mismo tiempo vemos cada vez m&aacute;s ataques verbales, acoso online, amenazas legales y encarcelamientos. Eso hace que los periodistas sean m&aacute;s vulnerables que nunca.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Su trabajo se ha vuelto m&aacute;s dif&iacute;cil por la falta de implicaci&oacute;n de Estados Unidos? En algunas regiones del mundo, ejerc&iacute;a presi&oacute;n en favor de la libertad de prensa.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Se ha vuelto m&aacute;s complicado. Adem&aacute;s, como muchas ONG, hemos tenido que pensar c&oacute;mo la Administraci&oacute;n actual podr&iacute;a actuar contra organizaciones sin &aacute;nimo de lucro. Al inicio de la Administraci&oacute;n Trump hab&iacute;a mucho temor de que se intentara atacar a ciertas ONG que trabajaban en &aacute;mbitos considerados inaceptables. Y, como sabemos c&oacute;mo funcionan los reg&iacute;menes autoritarios, conocemos el patr&oacute;n: empieza con campa&ntilde;as de desprestigio contra periodistas y medios, luego ataques online, despu&eacute;s acoso legal. As&iacute; que las organizaciones como la nuestra tienen que prepararse para todo eso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero el trabajo sigue siendo el mismo: tenemos que denunciar las violaciones de la libertad de prensa tanto en Estados Unidos como en cualquier otro lugar. No nos contenemos. No dejamos de hablar, aunque somos muy conscientes de que puede haber consecuencias.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;En qu&eacute; medida ha notado diferencia entre los a&ntilde;os de Biden, cuando usted lleg&oacute; al CPJ, y los de Trump?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hemos visto muchas m&aacute;s acciones legales, por ejemplo, por parte de la Administraci&oacute;n. Uno de los grandes cambios es el n&uacute;mero de demandas del propio presidente contra medios de comunicaci&oacute;n o <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/trump-veta-entrada-periodistas-associated-press-despacho-oval-no-llamar-golfo-america-golfo-mexico_1_12047388.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la exclusi&oacute;n de Associated Press </a>del grupo de prensa de la Casa Blanca. Han crecido las amenazas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la inestabilidad dentro de Estados Unidos tambi&eacute;n genera riesgos para los periodistas. Por ejemplo, durante protestas contra pol&iacute;ticas migratorias en Minnesota, vimos periodistas gaseados, tirados al suelo, detenidos&hellip; a un ritmo distinto al de antes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por primera vez, lanzamos un fondo de respuesta r&aacute;pida en Estados Unidos para ayudar directamente a periodistas que necesiten apoyo en materia de seguridad. Tambi&eacute;n emitimos nuestro primer aviso de viaje para Estados Unidos, porque hab&iacute;a temor de que periodistas fueran retenidos en frontera o se les negara la entrada por su trabajo. Y en algunos casos eso ha ocurrido. Es algo nuevo: nunca hab&iacute;amos visto ese nivel de inseguridad dentro del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo equilibran estas amenazas nuevas en Estados Unidos con las habituales en otras regiones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Somos muy conscientes de que no podemos centrarnos solo en Estados Unidos. Intentamos analizar todos los pa&iacute;ses por igual: evaluamos necesidades, documentamos amenazas y tratamos de cubrir vac&iacute;os donde nadie m&aacute;s act&uacute;a. En Estados Unidos, ya hay muchas organizaciones trabajando, as&iacute; que no necesitamos duplicar esfuerzos. Es un equilibrio constante. Pero incluso as&iacute;, la demanda es mayor que nunca: hay casi el doble de periodistas encarcelados que hace diez a&ntilde;os, cifras r&eacute;cord de periodistas asesinados, m&aacute;s necesidad de apoyo psicol&oacute;gico y en el exilio. No es solo cuesti&oacute;n de equilibrio: tenemos que crecer para responder a esa demanda.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Por primera vez, lanzamos un fondo de respuesta rápida en Estados Unidos para ayudar directamente a periodistas que necesiten apoyo en materia de seguridad. También emitimos nuestro primer aviso de viaje para Estados Unidos, porque había temor de que periodistas fueran retenidos en frontera o se les negara la entrada por su trabajo. Es algo nuevo: nunca habíamos visto ese nivel de inseguridad dentro del país</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;les son las regiones a las que se les hace menos caso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sud&aacute;n est&aacute; poco cubierto, sin duda. Hemos dado ayuda a los periodistas que hemos podido, sobre todo a los que han podido salir.&nbsp;Es un ejemplo claro de atrocidades que no reciben la atenci&oacute;n internacional que s&iacute; vemos en otros lugares.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sobre sus denuncias de los ataques a la prensa en Gaza, &iquest;han conseguido tratar con el Gobierno israel&iacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No lo hemos conseguido. Llevamos a&ntilde;os pidiendo responsabilidades por la muerte de periodistas, no solo desde el 7 de octubre, sino desde antes, y no ha habido avances reales por parte de Israel. Seguimos intent&aacute;ndolo, centrados en documentar lo ocurrido y presentar pruebas. En los &uacute;ltimos meses, tambi&eacute;n hemos investigado cuestiones como<a href="https://cpj.org/special-reports/we-returned-from-hell-palestinian-journalists-recount-torture-in-israeli-prisons/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> la tortura de periodistas en prisi&oacute;n</a> y seguiremos impulsando ese trabajo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y el veto que impide a los periodistas entrar en Gaza?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, presionamos de forma constante, mediante campa&ntilde;as p&uacute;blicas y apoyo a iniciativas legales. Pero no ha habido avances. Y es importante decir que la falta de acceso de medios internacionales a Gaza no tiene precedentes recientes.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">La falta de acceso de medios internacionales a Gaza no tiene precedentes recientes</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>En cuanto a conseguir m&aacute;s apoyo del p&uacute;blico, &iquest;qu&eacute; formas de recuperar la confianza le parecen m&aacute;s efectivas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me entusiasma el crecimiento de los medios comunitarios locales. La gente conf&iacute;a m&aacute;s en quien conoce. Muchas personas se sienten desconectadas de los medios nacionales e internacionales. Los medios locales tienen un v&iacute;nculo m&aacute;s cercano con sus comunidades. Apoyarlos puede ayudar a reconstruir la confianza en el periodismo, porque la gente necesita informaci&oacute;n para vivir de forma segura y libre. Reforzar ese v&iacute;nculo local puede ser clave.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero incluso cubrir un pleno municipal puede ser peligroso ahora&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cubrir reuniones de consejos educativos &mdash;si piensas en Estados Unidos, donde hay <a href="https://www.eldiario.es/cultura/bibliotecarias-arriesgan-vida-ofensiva-censora-eeuu_1_12632874.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tantas pol&eacute;micas sobre libros prohibidos</a>&mdash; puede ser complicado. Y s&eacute; de periodistas que han recibido amenazas graves simplemente por hacer una cr&iacute;tica negativa del &aacute;lbum de m&uacute;sica de alguien o de su actuaci&oacute;n en una obra de teatro.
    </p><p class="article-text">
        Todo eso forma parte de un problema m&aacute;s amplio relacionado con c&oacute;mo nos comportamos en las redes sociales. Pero tambi&eacute;n es cierto que la gente necesita informaci&oacute;n y le gusta estar informada; quiere saber qu&eacute; est&aacute; ocurriendo en sus comunidades locales. Una manera de ayudar a mantener a las personas m&aacute;s seguras y menos polarizadas es precisamente esa: que la gente entienda que compartimos espacios y que vivimos experiencias similares.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Los medios locales tienen un vínculo más cercano con sus comunidades. Apoyarlos puede ayudar a reconstruir la confianza en el periodismo, porque la gente necesita información para vivir de forma segura y libre. Reforzar ese vínculo local puede ser clave</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Han notado un aumento de las amenazas con el uso de la inteligencia artificial?</strong>
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n no vemos un impacto directo en la seguridad de periodistas, pero es inevitable que ocurra, especialmente con los <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/deepfakes-bienvenidos-mundo-puede-falso_1_2737181.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>deepfakes </em></a>y la manipulaci&oacute;n de contenido visual.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; le da esperanza?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Que siempre necesitaremos informaci&oacute;n y hechos compartidos para convivir. Cambiar&aacute; la forma de transmitirlos, pero la necesidad seguir&aacute; ah&iacute;. Y, aunque ahora parece un momento oscuro, estamos aprendiendo a responder a nuevas formas de censura.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Alg&uacute;n ejemplo concreto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El a&ntilde;o pasado, premiamos a la <a href="https://cpj.org/awards/sonia-dahmani-tunisia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">periodista tunecina Sonia Dahmani</a>, que estaba encarcelada ese d&iacute;a y no pudo asistir. Una semana despu&eacute;s fue liberada. Aunque sigue afrontando dificultades, demuestra que es posible lograr justicia y libertad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Ramírez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/jodie-ginsberg-jefa-comite-proteccion-periodistas-momento-peligroso-periodista_128_13166637.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 May 2026 19:53:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Jodie Ginsberg, jefa del Comité para la Protección de los Periodistas: “Este es el momento más peligroso para ser periodista”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Periodismo,Libertad de prensa,Libertad de expresión,Estados Unidos,Gaza,Sudán,Guatemala,Hong Kong]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un estudio revela cómo el Nilo moldeó el desarrollo de la antigua Nubia durante miles de años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/estudio-revela-nilo-moldeo-desarrollo-antigua-nubia-durante-miles-anos-pm_1_13184273.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1ece09f9-0b78-4515-9b9a-dffa5d5cd65f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un estudio revela cómo el Nilo moldeó el desarrollo de la antigua Nubia durante miles de años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La investigación reconstruye los cambios del río en los últimos 12.500 años y su relación con los asentamientos humanos en Jebel Barkal</p><p class="subtitle">Descubren 42 páginas ocultas durante siglos en uno de los manuscritos más importantes del Nuevo Testamento
</p></div><p class="article-text">
        Un estudio reciente <a href="https://www.pnas.org/doi/10.1073/pnas.2529986123" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicado</a> en <em>Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS)</em> aporta nuevas claves para entender c&oacute;mo <strong>la evoluci&oacute;n del r&iacute;o Nilo durante el Holoceno condicion&oacute;</strong> de forma directa tanto el paisaje f&iacute;sico como el <strong>desarrollo cultural de la antigua Nubia,</strong> en una relaci&oacute;n estrecha entre cambios ambientales y asentamientos humanos que hasta ahora contaba con un conocimiento limitado a escala local.
    </p><h2 class="article-text">El eje del trabajo</h2><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n se centra en el &aacute;rea de Jebel Barkal, <strong>en el actual </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/sudan/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Sud&aacute;n</strong></a><strong>, donde se ubic&oacute; Napata</strong>, uno de los principales centros urbanos del antiguo reino de Kush. Este enclave, activo durante m&aacute;s de un milenio entre aproximadamente 1070 a.C. y 350 d.C., destaca tanto por su relevancia pol&iacute;tica como por su valor simb&oacute;lico y religioso, con templos, palacios y pir&aacute;mides que hoy forman parte del patrimonio mundial.
    </p><p class="article-text">
        Para reconstruir la evoluci&oacute;n del entorno, los investigadores <strong>analizaron 26 n&uacute;cleos de sedimentos extra&iacute;dos en dos transectos paralelos que atraviesan el valle del Nilo</strong> y el &aacute;rea del asentamiento. Estos datos se combinaron con dataciones por luminiscencia estimulada &oacute;pticamente, radiocarbono y an&aacute;lisis tipol&oacute;gicos de cer&aacute;mica, lo que permiti&oacute; establecer una secuencia detallada de los cambios geomorfol&oacute;gicos ocurridos en los &uacute;ltimos 12.500 a&ntilde;os.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Descripción general del área de Jebel Barkal en Sudán. ( A ) Mapa geomorfológico simplificado del valle del Nilo que bordea Jebel Barkal (antigua Napata)."
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                Descripción general del área de Jebel Barkal en Sudán. ( A ) Mapa geomorfológico simplificado del valle del Nilo que bordea Jebel Barkal (antigua Napata).                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Qu&eacute; indican los an&aacute;lisis</h2><p class="article-text">
        Los resultados muestran que, durante el Holoceno temprano y medio, el Nilo excav&oacute; profundamente su valle, <strong>generando un sistema de terrazas fluviales</strong> asociado a fases de incisi&oacute;n y din&aacute;mica activa del cauce. Esta fase erosiva estuvo seguida por un proceso de acumulaci&oacute;n de sedimentos a gran escala a partir de hace unos 4.000 a&ntilde;os, cuando el r&iacute;o comenz&oacute; a rellenar el valle y a desarrollar una llanura de inundaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Este cambio responde a transformaciones hidroclim&aacute;ticas m&aacute;s amplias,<strong> vinculadas al paso del llamado &ldquo;S&aacute;hara verde&rdquo; a las condiciones &aacute;ridas actuales</strong>. Durante las fases m&aacute;s h&uacute;medas, el aumento del caudal y la capacidad erosiva del Nilo favorecieron la excavaci&oacute;n del valle, mientras que la posterior aridificaci&oacute;n se asocia a una reducci&oacute;n del caudal y a un mayor aporte de sedimentos finos, impulsando la acumulaci&oacute;n y estabilizaci&oacute;n del paisaje fluvial.
    </p><p class="article-text">
        En el caso concreto de Jebel Barkal, el estudio identifica una <strong>particular estabilidad del cauce durante el Holoceno tard&iacute;o</strong>, atribuida a la estrechez del valle y a la proximidad de la cuarta catarata del Nilo. Esta configuraci&oacute;n limit&oacute; la movilidad lateral del r&iacute;o y favoreci&oacute; la deposici&oacute;n de sedimentos, contribuyendo al desarrollo de una llanura f&eacute;rtil que se mantuvo estable durante largos periodos.
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            <span class="title">
                Arquitectura sedimentaria del valle del Nilo en Jebel Barkal.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">La importancia del hallazgo</h2><p class="article-text">
        Estas condiciones ambientales resultaron determinantes para el desarrollo de Napata. La formaci&oacute;n de suelos f&eacute;rtiles y la disponibilidad de agua en un contexto de creciente aridez facilitaron el asentamiento humano, mientras que <strong>la topograf&iacute;a permiti&oacute; establecer n&uacute;cleos habitados en zonas elevadas</strong>, pr&oacute;ximas al r&iacute;o, lo que favorec&iacute;a el acceso a recursos y a rutas de intercambio.
    </p><p class="article-text">
        El estudio tambi&eacute;n muestra que la relaci&oacute;n entre el entorno y la sociedad no estuvo determinada exclusivamente por los factores ambientales. Aunque <strong>los cambios </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/clima/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>clim&aacute;ticos</strong></a><strong> condicionaron las posibilidades de asentamiento</strong>, las comunidades desarrollaron estrategias adaptativas, como la selecci&oacute;n de emplazamientos o el aprovechamiento de los abanicos aluviales formados por afluentes estacionales, que contribuyeron a configurar el paisaje cultural de la regi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A largo plazo, sin embargo, la progresiva aridificaci&oacute;n y la reducci&oacute;n del caudal del Nilo pudieron influir en transformaciones pol&iacute;ticas y territoriales, como el desplazamiento del centro de poder kushita desde Napata hacia Meroe en torno al 300 a.C. Este cambio refleja la <strong>dependencia de estas sociedades respecto a las condiciones ambientales</strong>, pero tambi&eacute;n su capacidad para adaptarse a nuevas realidades ecol&oacute;gicas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/estudio-revela-nilo-moldeo-desarrollo-antigua-nubia-durante-miles-anos-pm_1_13184273.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Apr 2026 06:11:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un estudio revela cómo el Nilo moldeó el desarrollo de la antigua Nubia durante miles de años]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Historia,Arqueología,Sudán]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ni Egipto, ni Arabia: este es el país donde hay más pirámides (y casi nadie lo sabe)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/egipto-arabia-pais-hay-piramides-nadie-pm_1_13154060.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b18c4c8c-1676-47b8-8208-3733d3d85d82_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ni Egipto, ni Arabia: este es el país donde hay más pirámides (y casi nadie lo sabe)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A pesar de su relevancia, estas pirámides han vivido durante siglos en un segundo plano, alejadas de los grandes circuitos turísticos</p><p class="subtitle">Esta es la pirámide más grande del mundo -que no la más alta- y no está en Egipto</p></div><p class="article-text">
        Cuando pensamos en pir&aacute;mides, la mente viaja casi autom&aacute;ticamente a&nbsp;Egipto, a las arenas de Giza y a esas construcciones colosales que han definido la imagen del mundo antiguo. Sin embargo, la realidad es bastante m&aacute;s sorprendente y desmonta ese imaginario colectivo: el pa&iacute;s con m&aacute;s pir&aacute;mides del planeta no es Egipto, sino&nbsp;Sud&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, aunque suene contraintuitivo, es en territorio sudan&eacute;s donde se concentra la mayor cantidad de estas estructuras milenarias, muchas de ellas pr&aacute;cticamente desconocidas para el gran p&uacute;blico. Y no hablamos de unas pocas, sino de m&aacute;s de 200 pir&aacute;mides repartidas por el desierto, levantadas por una civilizaci&oacute;n que durante siglos rivaliz&oacute; con los propios egipcios.
    </p><h2 class="article-text">Las pir&aacute;mides de un reino olvidado</h2><p class="article-text">
        Para entender este fen&oacute;meno hay que mirar hacia el antiguo reino de Kush, una potencia africana que floreci&oacute; a orillas del Nilo y que tuvo su epicentro en ciudades como&nbsp;Meroe. Fue all&iacute; donde, entre aproximadamente el 2.500 a.C. y los primeros siglos de nuestra era, se levantaron decenas de pir&aacute;mides como tumbas para reyes, reinas y altos dignatarios.
    </p><p class="article-text">
        Estos monumentos, aunque menos conocidos, no son en absoluto anecd&oacute;ticos. De hecho, forman uno de los conjuntos arqueol&oacute;gicos m&aacute;s importantes del continente africano. Se distribuyen principalmente en tres grandes yacimientos:&nbsp;El Kurru,&nbsp;Jebel Barkal&nbsp;y la ya mencionada Meroe, todos ellos vinculados a la evoluci&oacute;n pol&iacute;tica y cultural de Nubia.
    </p><h2 class="article-text">M&aacute;s peque&ntilde;as, pero no menos importantes</h2><p class="article-text">
        A diferencia de las grandes pir&aacute;mides egipcias, las sudanesas tienen un tama&ntilde;o m&aacute;s reducido y una inclinaci&oacute;n mucho m&aacute;s pronunciada, lo que les da un aspecto m&aacute;s estilizado. Est&aacute;n construidas principalmente con arenisca y granito, y en su interior albergan c&aacute;maras funerarias decoradas con relieves, inscripciones y escenas que narran la vida de sus gobernantes.
    </p><p class="article-text">
        El hecho de que sean m&aacute;s peque&ntilde;as ha jugado, parad&oacute;jicamente, en su contra a nivel medi&aacute;tico. No compiten en escala con las de Giza, pero s&iacute; en valor hist&oacute;rico y simb&oacute;lico, ya que reflejan una tradici&oacute;n funeraria propia que, aunque influida por Egipto, desarroll&oacute; caracter&iacute;sticas &uacute;nicas dentro del mundo nubio. 
    </p><h2 class="article-text">Entre el olvido y la amenaza del desierto</h2><p class="article-text">
        A pesar de su relevancia, estas pir&aacute;mides han vivido durante siglos en un segundo plano, alejadas de los grandes circuitos tur&iacute;sticos y del foco medi&aacute;tico internacional. Y no solo eso: su estado de conservaci&oacute;n se ha visto amenazado tanto por la acci&oacute;n humana como por el entorno natural.
    </p><p class="article-text">
        En el siglo XIX, exploradores como&nbsp;Giuseppe Ferlini&nbsp;llegaron a dinamitar varias de estas estructuras en busca de tesoros, destruyendo partes fundamentales de su arquitectura. A ello se suma un problema mucho m&aacute;s silencioso, pero constante: el avance del desierto.
    </p><p class="article-text">
        Las tormentas de arena, cada vez m&aacute;s frecuentes e intensas, erosionan las superficies, cubren parcialmente las estructuras y amenazan con sepultar lentamente estos vestigios del pasado. Es un fen&oacute;meno que ya se documentaba en la antig&uuml;edad, pero que hoy se ha intensificado debido a la desertificaci&oacute;n y al cambio clim&aacute;tico.
    </p><h2 class="article-text">Un patrimonio que lucha por sobrevivir</h2><p class="article-text">
        En la actualidad, iniciativas como la&nbsp;Gran Muralla Verde&nbsp;intentan frenar el avance del S&aacute;hara mediante la reforestaci&oacute;n a gran escala en el Sahel. Aunque su objetivo principal es medioambiental, este tipo de proyectos puede tener un impacto indirecto en la conservaci&oacute;n de estos enclaves hist&oacute;ricos, reduciendo la movilidad de la arena y protegiendo el terreno.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, la situaci&oacute;n sigue siendo delicada. Muchas de estas pir&aacute;mides contin&uacute;an expuestas, alejadas de los grandes recursos de conservaci&oacute;n que s&iacute; reciben otros monumentos m&aacute;s medi&aacute;ticos.
    </p><h2 class="article-text">El gran desconocido de la historia antigua</h2><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7561026271350754583"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        La existencia de m&aacute;s pir&aacute;mides en Sud&aacute;n que en Egipto no es solo una curiosidad geogr&aacute;fica, sino tambi&eacute;n una llamada de atenci&oacute;n sobre c&oacute;mo construimos nuestra visi&oacute;n del pasado. Hay civilizaciones enteras que han quedado fuera del relato dominante, pese a haber dejado huellas tan impresionantes como estas.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; por eso, hablar de las pir&aacute;mides de Sud&aacute;n es tambi&eacute;n hablar de una historia que todav&iacute;a est&aacute; por redescubrirse. Una historia escrita en piedra, en mitad del desierto, que durante siglos ha permanecido en silencio mientras el mundo miraba hacia otro lado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adrián Roque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/egipto-arabia-pais-hay-piramides-nadie-pm_1_13154060.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Apr 2026 06:30:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Sudán,Egipto]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Testimonio de una médica en Sudán: “Si morimos, moriremos con dignidad”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/testimonio-medica-sudan-si-morimos-moriremos-dignidad_129_13152570.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/196a4e0a-e627-4f8e-925f-d1ae860c1510_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Testimonio de una médica en Sudán: “Si morimos, moriremos con dignidad”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La médica y asesora del coordinador de Médicos Sin Fronteras en la capital sudanesa cuenta su experiencia tras el estallido de la guerra hace tres años, que ha provocado una de las mayores crisis humanitarias del mundo</p><p class="subtitle">Tres años de guerra en Sudán, un abismo humanitario sin fin a la vista: “Vivíamos en túneles, sin comida ni agua”
</p></div><p class="article-text">
        Soy m&eacute;dica, pero en Sud&aacute;n, durante los &uacute;ltimos tres a&ntilde;os, eso ha significado mucho m&aacute;s que la medicina. Ha significado responder a llamadas de auxilio sabiendo que no puedes llegar hasta la persona que est&aacute; al otro lado. Adentrarse en el peligro, no porque no tengas miedo, sino porque un paciente te est&aacute; esperando. Llevar recuerdos que no se desvanecen, por mucho que intentes seguir adelante.
    </p><p class="article-text">
        Lo que comparto aqu&iacute; proviene de los primeros d&iacute;as de la guerra en Jartum, cuando todo se desmoron&oacute; de golpe, mientras las Fuerzas de Apoyo R&aacute;pido (FAR) avanzaban en la ciudad, calle por calle. Ah&iacute; es donde comienza mi experiencia.
    </p><h2 class="article-text">El d&iacute;a en que los tel&eacute;fonos no dejaron de sonar</h2><p class="article-text">
        El 15 de abril de 2023 fui a trabajar como de costumbre. A las 9 de la ma&ntilde;ana, todo hab&iacute;a cambiado.
    </p><p class="article-text">
        Estaba de pie junto a una ventana en la base central de ambulancias de Bahari, en el norte de Jartum, cuando vi a gente corriendo. Luego lleg&oacute; el ruido: explosiones, intensos disparos. Un edificio justo enfrente fue bombardeado y, en cuesti&oacute;n de minutos, los vecinos llevaban a los heridos en brazos, gritando pidiendo ayuda.
    </p><p class="article-text">
        Dentro, los tel&eacute;fonos empezaron a sonar. Y no paraban. &ldquo;Por favor, vengan&rdquo;. &ldquo;Est&aacute; sangrando&rdquo;. &ldquo;Se est&aacute; muriendo&rdquo;. Lo intentamos. Pero no pudimos mover ni una sola ambulancia.
    </p><p class="article-text">
        Las calles ya se hab&iacute;an vuelto demasiado peligrosas. Con los enfrentamientos estallando de forma impredecible, cualquier movimiento significaba arriesgar nuestras vidas.
    </p><p class="article-text">
        Horas m&aacute;s tarde, algunas de esas mismas voces volvieron a llamar. &ldquo;No veng&aacute;is&rdquo;, dijeron. &ldquo;Ha muerto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hay algo dentro de ti que se rompe en ese momento. Porque eres m&eacute;dico. Y, de repente, no puedes llegar a las personas que m&aacute;s te necesitan.
    </p><h2 class="article-text">Tres d&iacute;as atrapada... y la decisi&oacute;n de volver</h2><p class="article-text">
        Yo era la &uacute;nica mujer de guardia.
    </p><p class="article-text">
        Hab&iacute;a o&iacute;do historias de Darfur &mdash;zonas de Sud&aacute;n bajo el control de la milicia FAR&mdash; sobre violencia sexual y lo que ocurre cuando los grupos armados toman el control. Pero ahora, mientras los combatientes de las FAR avanzaban por Jartum, esos temores ya no eran algo lejano. 
    </p><p class="article-text">
        Estuvimos atrapados dentro de la base de ambulancias durante tres d&iacute;as, escuchando, esperando, sin saber qu&eacute; vendr&iacute;a despu&eacute;s. Despu&eacute;s de evacuar, pas&eacute; una semana en Omdurman, una ciudad al otro lado del puente de Jartum.
    </p><p class="article-text">
        Era festivo. Hab&iacute;a un alto el fuego temporal. Por un breve momento, la gente intent&oacute; aferrarse a algo parecido a una vida normal. Pero incluso entonces, sab&iacute;amos que no durar&iacute;a. Nos mantuvimos en contacto, llam&aacute;ndonos unos a otros, volviendo una y otra vez a la misma pregunta:
    </p><p class="article-text">
        Si los hospitales est&aacute;n cerrados y las ambulancias no pueden moverse, &iquest;qu&eacute; pasar&aacute; con la pr&oacute;xima persona que resulte herida? Ya no hab&iacute;a ning&uacute;n sistema. As&iacute; que tomamos una decisi&oacute;n. Volver&iacute;amos.
    </p><h2 class="article-text">Construir algo de la nada</h2><p class="article-text">
        Cuando le cont&eacute; a mi familia mi decisi&oacute;n, se asustaron. Mi t&iacute;o intent&oacute; detenerme. Le dije: &ldquo;Es mi deber&rdquo;. No por valent&iacute;a. Sino por mi responsabilidad m&eacute;dica.
    </p><p class="article-text">
        Ten&iacute;amos un objetivo: junto con un peque&ntilde;o grupo de colegas, reabrir&iacute;amos el Hospital Universitario Bashair, al sur de Jartum. Reunir&iacute;amos al personal m&eacute;dico que a&uacute;n se encontraba cerca &mdash;gente que conoc&iacute;a los barrios y pod&iacute;a desplazarse con mayor seguridad&mdash; y reanudar&iacute;amos los servicios, aunque fuera de forma limitada.
    </p><p class="article-text">
        Empezamos casi sin nada. Unos pocos m&eacute;dicos. Unos pocos cirujanos. Enfermeras. Voluntarios. Abr&iacute;amos de 8 de la ma&ntilde;ana a 4 de la tarde. Despu&eacute;s, las puertas se cerraban por falta de recursos. Era el &uacute;nico hospital en funcionamiento de la zona.
    </p><p class="article-text">
        Nos centramos en los traumatismos: heridas de bala, lesiones por explosiones. V&iacute;ctimas de la guerra. El hospital ya no era solo un lugar de trabajo. Era un salvavidas. 
    </p><h2 class="article-text">Vivir con miedo</h2><p class="article-text">
        Al principio, me alojaba en una casa cercana. Pero las noches eran insoportables. Cada ruido me parec&iacute;a un peligro. Cada silencio, una espera.
    </p><p class="article-text">
        Regresaba a casa tarde &mdash;a veces cerca de la medianoche&mdash; y a menudo me paraban en los puestos de control. Preguntas. Sospechas. Imprevisibilidad. Al cabo de un tiempo, ya no me sent&iacute;a segura fuera.
    </p><p class="article-text">
        Algunos soldados empezaron a acercarse a m&iacute;, trataban de hablarme, incluso me propon&iacute;an matrimonio. Me negu&eacute;. Les dije que era una mujer casada, una madre. Pero negarme no garantizaba mi seguridad. As&iacute; que me mud&eacute; al hospital. Incluso all&iacute;, hombres armados iban y ven&iacute;an: fumaban en los pasillos, se mov&iacute;an por espacios que deber&iacute;an haber estado protegidos, sin ning&uacute;n respeto por la inviolabilidad del centro m&eacute;dico.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;ramos un equipo peque&ntilde;o, trabajando bajo presi&oacute;n, tomando cada hora decisiones que pod&iacute;an significar la vida o la muerte.
    </p><p class="article-text">
        Nos dec&iacute;amos algo sencillo: si morimos, moriremos con dignidad. No fue valent&iacute;a. Fue aceptaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Cuando ya no est&aacute;bamos solos</h2><p class="article-text">
        Durante semanas, mantuvimos todo a flote con casi nada: improvisando, estirando los suministros, tomando decisiones imposibles. Entonces, M&eacute;dicos Sin Fronteras (MSF) lleg&oacute; para apoyar al hospital. Poco a poco, algo empez&oacute; a cambiar.
    </p><p class="article-text">
        Se notaba en el hospital. Los suministros se hicieron m&aacute;s fiables. La atenci&oacute;n se organiz&oacute; mejor y empezamos a recibir apoyo. Con MSF all&iacute;, era como si alguien se hubiera acercado a nuestro lado y nos hubiera dicho: seguid adelante, estamos aqu&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Los riesgos no desaparecieron. La guerra no se detuvo. Pero ya no est&aacute;bamos completamente solos, y eso cambi&oacute; lo que era posible.
    </p><h2 class="article-text">Los momentos que nunca te abandonan</h2><p class="article-text">
        Una madre lleg&oacute; una noche despu&eacute;s de que soldados de las FAR entraran en su casa. Acusaron a la familia de apoyar al Gobierno sudan&eacute;s. Lo saquearon todo. Mataron a su marido. Le dispararon a ella. La llevamos a quir&oacute;fano, mientras su hijo &mdash;de no m&aacute;s de nueve a&ntilde;os&mdash; se quedaba cerca, llorando. &ldquo;Un d&iacute;a los matar&eacute;&rdquo;, dijo el cr&iacute;o. En ese mismo momento, los soldados de las FAR estaban dentro del hospital. Recuerdo haber pensado: si lo oyen, tambi&eacute;n lo matar&aacute;n a &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Otro d&iacute;a, lleg&oacute; una superviviente de violencia sexual. Me sent&eacute; con ella. La escuch&eacute;. Y luego llor&eacute; con ella. Incluso ahora, sigo viendo su rostro.
    </p><p class="article-text">
        Y entonces, en medio de este caos, ocurri&oacute; algo sorprendentemente positivo. Lleg&oacute; una mujer embarazada que estaba de parto. No ten&iacute;amos servicios de maternidad. No est&aacute;bamos preparados. Dio a luz en el quir&oacute;fano de urgencias. En medio de la guerra, naci&oacute; un ni&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        Por un momento, todo se suaviz&oacute;. Sonre&iacute;mos. Recordamos c&oacute;mo se siente la vida.
    </p><h2 class="article-text">Por qu&eacute; nos quedamos</h2><p class="article-text">
        Aquellos primeros d&iacute;as en Jartum fueron una cuesti&oacute;n de supervivencia. No solo para los pacientes, sino tambi&eacute;n para nosotros. Ten&iacute;amos miedo. Est&aacute;bamos agotados. Dud&aacute;bamos de nosotros mismos. Pero nos quedamos.
    </p><p class="article-text">
        Porque los pacientes segu&iacute;an llegando. Porque, aunque no pudi&eacute;ramos salvar a todos, al menos pod&iacute;amos salvar a alguien. Porque a veces, en medio de todo, la vida siempre encuentra una manera.
    </p><p class="article-text">
        Soy m&eacute;dico. Y en aquellos primeros d&iacute;as de guerra en Jartum, eso significaba quedarme, incluso cuando la ciudad, y parte de m&iacute;, se desmorona.
    </p><p class="article-text">
        <em>La autora es m&eacute;dica y asesora del coordinador de MSF en Jartum, Sud&aacute;n.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/testimonio-medica-sudan-si-morimos-moriremos-dignidad_129_13152570.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Apr 2026 19:34:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Testimonio de una médica en Sudán: “Si morimos, moriremos con dignidad”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sudán,Medicina,Médicos,Medicamentos,Guerras]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tres años de guerra en Sudán, un abismo humanitario sin fin a la vista: "Vivíamos en túneles, sin comida ni agua"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/tres-anos-guerra-sudan-abismo-humanitario-vista-viviamos-tuneles-comida-agua_1_13143799.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/47d95d57-a63a-4526-af06-68b10e7933ce_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140816.jpg" width="4032" height="2268" alt="Tres años de guerra en Sudán, un abismo humanitario sin fin a la vista: &quot;Vivíamos en túneles, sin comida ni agua&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo que comenzó como una lucha de poder entre dos cúpulas militares y señores de la guerra se ha transformado en un conflicto regional que incluye a aliados extranjeros y que ha provocado una de las más graves situaciones de emergencia en el mundo</p><p class="subtitle">La última trinchera contra el colapso total en la guerra que nadie mira </p></div><p class="article-text">
        El ruido de los combates alcanz&oacute; el coraz&oacute;n del poder en Sud&aacute;n en la madrugada del 15 de abril de 2023. El palacio presidencial, as&iacute; como los aeropuertos de Jartum y Merowe, se convirtieron en los primeros escenarios de los enfrentamientos entre las Fuerzas Armadas de Sud&aacute;n (FAS) y las Fuerzas de Apoyo R&aacute;pido (FAR). Lo que comenz&oacute; como una lucha de poder entre dos c&uacute;pulas militares y se&ntilde;ores de la guerra &mdash;Mohamed Hamdam Dagalo, l&iacute;der de las FAR, y Abdelfattah al Burhan, l&iacute;der de facto y jefe del ej&eacute;rcito de Sud&aacute;n&mdash; se ha transformado, tres a&ntilde;os despu&eacute;s, en una de las mayores crisis humanitarias, con reiteradas vulneraciones de los derechos humanos, y en un conflicto regional que incluye a aliados extranjeros. 
    </p><p class="article-text">
        Mariam ten&iacute;a 18 a&ntilde;os cuando fue violada por un grupo de hombres armados mientras iba a buscar agua en El Fasher, en Darfur del Norte. No lo cont&oacute; en casa. Unas semanas despu&eacute;s, durante la huida de la ciudad, su familia descubri&oacute; que estaba embarazada. &ldquo;Ten&iacute;a miedo, por eso no lo cont&eacute;&rdquo;, explic&oacute; m&aacute;s tarde a Plan International, una organizaci&oacute;n no gubernamental que defiende los derechos de la infancia y la igualdad de las ni&ntilde;as en Sud&aacute;n y en m&aacute;s de 80 pa&iacute;ses en el mundo. 
    </p><p class="article-text">
        La historia de Mariam se repite en un pa&iacute;s donde, tres a&ntilde;os despu&eacute;s del inicio de la guerra, m&aacute;s de nueve millones de personas han sido desplazadas dentro de Sud&aacute;n y m&aacute;s de 30 millones dependen de ayuda humanitaria. Hay regiones en una situaci&oacute;n m&aacute;s cr&iacute;tica como es el caso de Darfur y Kordof&aacute;n, con <a href="https://reliefweb.int/report/sudan/sudan-key-message-update-risk-famine-ipc-phase-5-persists-south-kordofan-and-north-darfur-march-september-2026#:~:text=FEWS%20NET%20estimates%20that%20up,large%20concentrations%20of%20displaced%20populations." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elevados niveles de emergencia alimentaria y riesgo de hambruna</a> tras el colapso de los mercados y el bloqueo de las rutas comerciales. 
    </p><h2 class="article-text">Del golpe fallido a &ldquo;archipi&eacute;lago de guerras&rdquo;</h2><p class="article-text">
        &ldquo;El conflicto empez&oacute; como un golpe palaciego fallido y se ha convertido en un archipi&eacute;lago de guerras civiles interconectadas&rdquo;, explica a elDiario.es el analista geopol&iacute;tico y director del Centre for Global Peace and Development en Sud&aacute;n, Elhadi Abdalla Mohamed. 
    </p><p class="article-text">
        Dicha evoluci&oacute;n es vital para entender el conflicto en Sud&aacute;n hoy. No hay un &uacute;nico frente ni actor, sino m&uacute;ltiples guerras superpuestas en Jartum, Darfur, Kordof&aacute;n o el Nilo Azul, donde operan las fuerzas paramilitares, el ej&eacute;rcito sudan&eacute;s, las milicias locales y las redes armadas relacionadas con econom&iacute;as il&iacute;citas. Aun as&iacute;, y como se&ntilde;ala Abdalla Mohamed, lo l&oacute;gica original no ha desaparecido. &ldquo;El conflicto en Sud&aacute;n sigue siendo una lucha contra el control del aparato coercitivo del Estado y de las rentas asociadas a &eacute;l&rdquo;, explica. 
    </p><p class="article-text">
        En estos tres a&ntilde;os tambi&eacute;n han cambiado las formas de combatir. El conflicto ha pasado de combates urbanos ca&oacute;ticos a campa&ntilde;as m&aacute;s prolongadas, territoriales y tecnol&oacute;gicamente m&aacute;s complejas. &ldquo;Ahora vemos una guerra de desgaste, con uso extensivo de drones, asedios prolongados y ataques sistem&aacute;ticos contra infraestructuras y corredores de suministro&rdquo;, explica el analista. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El conflicto en Sudán sigue siendo una lucha contra el control del aparato coercitivo del Estado y de las rentas asociadas a él</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Elhadi Abdalla Mohamed</span>
                                        <span>—</span> Director del Centre for Global Peace and Development en Sudán
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El asedio de El Fasher ilustr&oacute; este cambio. Desde abril de 2023 hasta octubre de 2025, cientos de miles de personas quedaron atrapadas en la ciudad sin acceso a alimentos ni agua. &ldquo;Nuestra vida suced&iacute;a en los t&uacute;neles, sin comida y sin agua&rdquo;, recuerda an&oacute;nimamente una trabajadora humanitaria. &ldquo;Cuando se agotaron los recursos, la mayor&iacute;a de la gente se vio obligada a comer el cuero de los animales muertos para sobrevivir&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><p class="article-text">
        Abdalla Mohamed advierte que &ldquo;la econom&iacute;a de guerra ya no es un efecto secundario, sino parte del motor del conflicto&rdquo;. El control de recursos como el oro, las rutas comerciales o las zonas agr&iacute;colas permiten financiar a los actores armados, mientras el saqueo, la extorsi&oacute;n y el control de carreteras se integran en la vida cotidiana. 
    </p><h2 class="article-text">Un conflicto que se alimenta desde el exterior</h2><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el <a href="https://oec.world/en/profile/bilateral-product/crude-petroleum/reporter/sdn" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Observatorio de Complejidad Econ&oacute;mica</a>, una plataforma de an&aacute;lisis visual de datos, Sud&aacute;n est&aacute; entre los 50 pa&iacute;ses m&aacute;s importantes en la exportaci&oacute;n mundial de petr&oacute;leo, que es a su vez el cuarto producto m&aacute;s exportado del pa&iacute;s. Pero el petr&oacute;leo no es todo. Sud&aacute;n alberga en su suelo hierro, cobre, zinc, tungsteno, goma ar&aacute;biga y oro (<a href="https://www.defensa.gob.es/documents/2073105/2264897/El+conflicto+armado+en+Sud%C3%A1n+ante+una+nueva+guerra+civil+reedici%C3%B3n.pdf/e79e458f-7cf2-9fff-ab9c-1de656cb155d?t=1732024493342" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">es el tercer extractor de oro m&aacute;s importante del continente africano)</a>, entre otros, y siendo este &uacute;ltimo la moneda de cambio con sus socios extranjeros. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No estamos ante dos bloques enfrentados, sino ante redes de patrocinio superpuestas&rdquo;, se&ntilde;ala Abdalla Mohamed. En ese entramado, y con el oro por bandera, Emiratos &Aacute;rabes Unidos ha sido acusado de apoyar a las fuerzas paramilitares a trav&eacute;s de canales vinculados al comercio del oro y redes transfronterizas, al mismo tiempo que Egipto respalda al Ej&eacute;rcito sudan&eacute;s por cuestiones de seguridad y control del r&iacute;o Nilo. Otros pa&iacute;ses del Golfo, Turqu&iacute;a o potencias occidentales tambi&eacute;n mantienen intereses propios en Sud&aacute;n. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando se agotaron los recursos, la mayoría de la gente se vio obligada a comer el cuero de los animales muertos para sobrevivir</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Una trabajadora humanitaria</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el director del Centre for Global Peace and Development en Sud&aacute;n, esta injerencia extranjera y apoyos cruzados prolonga el conflicto: &ldquo;Los actores sudaneses no son pasivos, explotan estas rivalidades para sostener la guerra&rdquo;. Al mismo tiempo, la ausencia de coordinaci&oacute;n internacional ha limitado los intentos de mediaci&oacute;n. &ldquo;Ha habido demasiados procesos paralelos y sin consecuencias reales cuando se violaban los acuerdos&rdquo;, se&ntilde;ala el analista, en referencia a iniciativas como las negociaciones de Yeda, en Arabia Saud&iacute;. 
    </p><h2 class="article-text">Colapso humanitario</h2><p class="article-text">
        El impacto humanitario del conflicto en Sud&aacute;n es masivo. M&aacute;s de 30 millones de personas necesitan asistencia y el pa&iacute;s africano vive la mayor crisis de desplazamiento y hambre de todo el mundo. 
    </p><p class="article-text">
        El desplazamiento interno supera ya los nueve millones de personas, especialmente concentrados estos movimientos en zonas como Darfur, Kordof&aacute;n y el estado de Jartum que, a su vez, han sido los principales epicentros del combate. Las rutas de huida siguen patrones similares desde &aacute;reas urbanas como Jartum o El Fasher hacia zonas rurales aparentemente m&aacute;s seguras o hacia localidades como Tawila, en Darfur del Norte. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Un denso humo negro que se eleva desde un incendio en una zona residencial cerca del aeropuerto de El Fasher, en Sudán."
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            <span class="title">
                Un denso humo negro que se eleva desde un incendio en una zona residencial cerca del aeropuerto de El Fasher, en Sudán.                            </span>
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        El desplazamiento no se limita al interior del pa&iacute;s. Seg&uacute;n datos de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), m&aacute;s de 3 millones y medio de sudaneses han cruzado las fronteras de su pa&iacute;s en los &uacute;ltimos tres a&ntilde;os. Egipto es el principal pa&iacute;s de acogida, con 1,5 millones de refugiados, aunque s&oacute;lo alrededor de la mitad est&aacute;n registrados como tales. Le sigue Chad, con m&aacute;s de 900.000 refugiados, procedentes sobre todo de la regi&oacute;n sudanesa de Darfur. A Sud&aacute;n del Sur han vuelto m&aacute;s de 800.000 ciudadanos de este pa&iacute;s que hab&iacute;an hu&iacute;do anteriormente a Sud&aacute;n, adem&aacute;s de casi medio mill&oacute;n de refugiados sudaneses.
    </p><p class="article-text">
        Los centros hospitalarios y educativos est&aacute;n pr&aacute;cticamente inoperativos en gran parte del pa&iacute;s. Los centros de salud carecen de personal, medicamentos y capacidad operativa, incluidos servicios b&aacute;sicos de atenci&oacute;n a v&iacute;ctimas de violencia. Seg&uacute;n datos aportados por Plan International, solo un 3,3% de adolescentes tiene acceso a anticonceptivos y una proporci&oacute;n similar dispone de productos de higiene menstrual. La educaci&oacute;n tambi&eacute;n ha sufrido un batacazo. En las zonas m&aacute;s afectadas, el 75% de los adolescentes est&aacute;n fuera del sistema educativo. 
    </p><h2 class="article-text">Violencia sexual: una pr&aacute;ctica extendida</h2><p class="article-text">
        La violencia sexual en el conflicto de Sud&aacute;n aparece en todos los informes de organizaciones no gubernamentales y centros de an&aacute;lisis e investigaci&oacute;n. En las zonas analizadas en Darfur, Plan International apunta que las adolescentes identifican el abuso psicol&oacute;gico, el matrimonio infantil, la explotaci&oacute;n sexual, el acoso y la violaci&oacute;n como las formas m&aacute;s comunes de violencia de g&eacute;nero, siendo las dos primeras las m&aacute;s extendidas, con un 18% y un 16%, respectivamente. 
    </p><p class="article-text">
        Las cifras reflejan, adem&aacute;s, un entorno en el que la violencia es estructural y salpica la vida cotidiana. Algunos testimonios relatan que actividades b&aacute;sicas como recoger agua o le&ntilde;a se consideran de alto riesgo por la presencia de grupos armados. Por otro lado, la trabajadora humanitaria an&oacute;nima describe violaciones masivas durante los desplazamientos, incluidas menores que quedaron embarazadas sin atenci&oacute;n m&eacute;dica. 
    </p><p class="article-text">
        Abdalla Mohamed subraya, por su parte, que este tipo de pr&aacute;cticas no pueden entenderse como episodios aislados, sino como parte de una din&aacute;mica m&aacute;s amplia de violencia contra civiles que incluye asesinatos, hambre inducida y ataque sistem&aacute;ticos contra la poblaci&oacute;n civil.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Soraya Aybar Laafou]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/tres-anos-guerra-sudan-abismo-humanitario-vista-viviamos-tuneles-comida-agua_1_13143799.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Apr 2026 10:13:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tres años de guerra en Sudán, un abismo humanitario sin fin a la vista: "Vivíamos en túneles, sin comida ni agua"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sudán,Crisis humanitaria,Guerras,Crisis de refugiados]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ayuda humanitaria se enfrenta a una crisis de fondos: “¿Quién alzaría la voz si no estuviéramos?”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/ayuda-humanitaria-enfrenta-crisis-fondos-alzaria-voz-si-no-estuvieramos_1_13064834.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/330fa181-1e9c-4d37-8ba0-aa80a30f285c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La ayuda humanitaria se enfrenta a una crisis de fondos: “¿Quién alzaría la voz si no estuviéramos?”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La VII edición de los Premios Desalambre abrió un espacio a la reflexión sobre el futuro de la cooperación humanitaria  </p><p class="subtitle">El periodismo y el activismo se unen en los Premios Desalambre frente a las crisis globales: “No nos olviden”
</p></div><p class="article-text">
        Los <a href="https://www.eldiario.es/premios-desalambre/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">VII Premios Desalambre</a> se convirtieron en un espacio de debate y reflexi&oacute;n bajo la pregunta &lsquo;&iquest;Qu&eacute; pasar&iacute;a si no estuvi&eacute;ramos? La crisis de la ayuda humanitaria global&rsquo;, que analiz&oacute; la situaci&oacute;n de las organizaciones de ayuda humanitaria en un momento, el actual, con necesidades crecientes por conflictos y crisis y cada vez menos ayuda oficial a este tipo de proyectos.
    </p><p class="article-text">
        Bajo la moderaci&oacute;n de Gabriela S&aacute;nchez, la mesa reuni&oacute; a Virginia Saiz, directora general de Plan International en Espa&ntilde;a; Isla Ramos, directora general de Save The Children en Espa&ntilde;a; y Mar&iacute;a del Mar L&iacute;ndez, directora general de Aldeas Infantiles SOS, quienes coincidieron en que la pregunta sobre la ausencia de las ONG no es solo hipot&eacute;tica en un mundo &ldquo;cada vez menos solidario y m&aacute;s b&eacute;lico&rdquo;, en palabra de Saiz. 
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        La conversaci&oacute;n arranc&oacute; con una crudeza necesaria para un panorama desolador: la ca&iacute;da de la ayuda oficial al desarrollo entre un 9 y un 17% en 2025 y el desmantelamiento de grandes sistemas de donaci&oacute;n como USAID (<em>United States Agency for International Development</em>, por sus siglas en ingl&eacute;s) en un movimiento que, seg&uacute;n los datos aportados, podr&iacute;a provocar que &ldquo;14 millones de personas puedan morir de aqu&iacute; al 2030&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Uno de los puntos m&aacute;s cr&iacute;ticos del debate fue la denuncia de las llamadas &ldquo;crisis olvidadas&rdquo;, con el foco puesto en el conflicto de Sud&aacute;n. Isla Ramos describi&oacute; una realidad de &ldquo;crisis sobre crisis&rdquo; en la que el colapso del Estado y la inseguridad extrema impiden que la informaci&oacute;n llegue a los medios. Tambi&eacute;n comparti&oacute; el desolador mensaje que le transmite su equipo sobre el terreno: &ldquo;Las personas en Sud&aacute;n nos dicen que nos hemos olvidado de ellos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pese a este silencio medi&aacute;tico, las organizaciones reivindicaron su papel de primera respuesta en contextos donde nadie m&aacute;s llega. Virginia Saiz record&oacute; que, ante la emergencia sudanesa, su organizaci&oacute;n fue la primera en responder, logrando entregar &ldquo;<em>kits </em>de alimentos a 12.000 familias&rdquo;. Esta labor de terreno, seg&uacute;n la experta, es lo que permite que las comunidades mantengan un hilo de esperanza cuando las estructuras estatales desaparecen.  
    </p><p class="article-text">
        Saiz incidi&oacute; en que el trabajo de las organizaciones es mucho m&aacute;s complejo que la imagen simplista y paternalista que se suele tener del &ldquo;blanco del norte que llega a dar comida a los ni&ntilde;os pobres&rdquo;. Defendi&oacute; un modelo basado en soluciones locales y en la incidencia pol&iacute;tica, subrayando que llevan a cabo &ldquo;un enfoque de soluciones&rdquo;, como lograr leyes contra el matrimonio infantil o pol&iacute;ticas de desarrollo en pa&iacute;ses como Rep&uacute;blica Dominicana o Uganda.  
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Isla Ramos lanz&oacute; una serie de preguntas punzantes, en la l&iacute;nea del propio t&iacute;tulo vertebrador del debate, para subrayar la relevancia del sector en el terreno: &ldquo;Si no existieran las ONG, &iquest;qui&eacute;n ser&iacute;a el primero en llegar y el &uacute;ltimo en marcharse?&rdquo;. Ramos hizo hincapi&eacute; en el papel de estas organizaciones como conectoras de las comunidades con las instituciones internacionales y como altavoces de denuncia, cuestionando directamente: &ldquo;&iquest;Qui&eacute;n alzar&iacute;a la voz? &iquest;Qui&eacute;n dar&iacute;a voz a todas esas personas?&rdquo;.  
    </p><h2 class="article-text"><strong>Reinvenci&oacute;n del modelo de ayuda</strong></h2><p class="article-text">
        El debate tambi&eacute;n abord&oacute; la necesidad de una autocr&iacute;tica profunda sobre el modelo de ayuda. Virginia Saiz fue tajante al se&ntilde;alar que la crisis financiera actual es &ldquo;el golpe que el sector necesitaba para reinventarnos&rdquo; y para alejarse definitivamente de la mirada colonial. Seg&uacute;n Saiz, es imperativo reconocer que &ldquo;el sur de hoy no es el sur de hace 30 o 40 a&ntilde;os&rdquo; y que el papel de las ONG del norte debe ser el de trabajar como iguales, apreciando las capacidades y la sociedad civil ya existente en cada pa&iacute;s. En este mismo aspecto quiso incidir Mar del Mar Linde, que resalt&oacute; la importancia de ayudar &ldquo;a desarrollar capacidades para buscar soluciones&rdquo; en los propios pa&iacute;ses. 
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                Instantes de la mesa &#039;¿Qué pasaría si no estuviéramos? La crisis de la ayuda humanitaria global&#039; de los VII Premios Desalambre                            </span>
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        Linde traslad&oacute; tambi&eacute;n la reflexi&oacute;n al &aacute;mbito de la protecci&oacute;n de la infancia, tanto en contextos de guerra como en la realidad cotidiana de Espa&ntilde;a. Record&oacute; que en 2024 se registraron 55.010 ni&ntilde;os y ni&ntilde;as en el sistema de protecci&oacute;n espa&ntilde;ol y enfatiz&oacute; que &ldquo;detr&aacute;s de este n&uacute;mero hay 55.010 situaciones y vidas vulnerables&rdquo;. Para Linde, la labor de las organizaciones es vital para garantizar un &ldquo;entorno protector y seguro&rdquo;, factores determinantes para que estos menores tengan oportunidades de futuro y no caigan en la exclusi&oacute;n social.  
    </p><p class="article-text">
        La mesa concluy&oacute; con un sentimiento de urgencia a dar respuesta a las crecientes necesidades y una reivindicaci&oacute;n del papel de las ONG no solo como gestoras, sino como observadoras y denunciantes. La pregunta inicial se respondi&oacute; con una advertencia sobre la invisibilidad: sin estas organizaciones, miles de ni&ntilde;os y comunidades perder&iacute;an su red de apoyo y su capacidad de ser escuchados. Como recalc&oacute; Gabriela S&aacute;nchez al final del encuentro, la prevenci&oacute;n y el apoyo sostenido son lo &uacute;nico capaz de cambiar trayectorias de vida que, de otro modo, estar&iacute;an condenadas al olvido. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/ayuda-humanitaria-enfrenta-crisis-fondos-alzaria-voz-si-no-estuvieramos_1_13064834.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Mar 2026 10:35:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[ONGs,Premios,Guerras,Sudán,Save The Children]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La última trinchera contra el colapso total en la guerra que nadie mira]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/ultima-trinchera-colapso-total-guerra-nadie-mira_1_13019592.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/964c29a1-4add-4d82-a9a4-e07090529d39_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La última trinchera contra el colapso total en la guerra que nadie mira"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los casi tres años de guerra entre el Ejército y el grupo paramilitar RSF en Sudán han provocado el colapso de gran parte de los servicios básicos y han desembocado en la mayor crisis humanitaria del mundo</p><p class="subtitle">La misión de la ONU en Sudán halla “indicios de genocidio” en la toma de la ciudad de Al Fasher por los paramilitares
</p></div><p class="article-text">
        Ali ten&iacute;a 13 a&ntilde;os cuando le explot&oacute; un proyectil cerca mientras jugaba al f&uacute;tbol. Perdi&oacute; una pierna. Su hermano Nour, de nueve, termin&oacute; con una lesi&oacute;n medular que le provoc&oacute; paraplejia. Su madre emprendi&oacute; un camino desesperado por varias ciudades en Sud&aacute;n en busca de atenci&oacute;n m&eacute;dica en un pa&iacute;s donde la guerra ha vaciado hospitales y carreteras. En ese trayecto, la ayuda humanitaria fue lo &uacute;nico que encontr&oacute; en forma de red: apoyo para el transporte, material escolar y art&iacute;culos de manutenci&oacute;n b&aacute;sica. Lo suficiente para que sus dos hijos volvieran a la escuela.
    </p><p class="article-text">
        Historias y testimonios similares se repiten en Sud&aacute;n desde hace m&aacute;s de 29 meses de conflicto abierto, con un impacto devastador sobre los menores. Pero fuera del pa&iacute;s, Sud&aacute;n se desliza por los m&aacute;rgenes, aparece y desaparece en medios de comunicaci&oacute;n eclipsado por otras guerras y urgencias. Mientras, dentro, se acumulan las se&ntilde;ales de una cat&aacute;strofe sostenida con una violencia generalizada, desplazamientos masivos, brotes de c&oacute;lera y hambruna confirmada en zonas de Darfur el Norte y Kordof&aacute;n del Sur.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La guerra civil en Sud&aacute;n, que <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/sudan-ano-guerra-desastre-humanitario-lejos-paz_1_11297345.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estall&oacute; en abril de 2023</a> entre las Fuerzas Armadas Sudanesas (SAF) y las Fuerzas de Apoyo R&aacute;pido (RSF) sigue agrav&aacute;ndose y transformando el pa&iacute;s en una cat&aacute;strofe humanitaria. <a href="https://www.eldiario.es/internacional/guerra-atrocidades-olvidada-pasando-sudan-ultima-ofensiva-rebelde-importante_1_12730881.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">A finales de octubre de 2025, las paramilitares RSF capturaron Al Fasher,</a> &uacute;ltima capital estatal bajo control gubernamental en Darfur del Norte, marcando un punto de inflexi&oacute;n pol&iacute;tico y militar al expulsar al ej&eacute;rcito en vastas zonas del pa&iacute;s y fragmentar a&uacute;n m&aacute;s el control territorial.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La ca&iacute;da de Al Fasher y las ofensivas en otras regiones han estado acompa&ntilde;adas por atrocidades generalizadas, incluidas masacres de civiles y violencia sexual. Una misi&oacute;n independiente de la ONU ha alertado de que las acciones de las RSF en este enclave muestran <a href="https://www.eldiario.es/internacional/mision-onu-sudan-halla-indicios-genocidio-toma-ciudad-fasher-paramilitares_1_13006692.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;indicios de genocidio&rdquo;</a> contra comunidades no &aacute;rabes, con asesinatos masivos y violencia sistem&aacute;tica que pueden reflejar intenci&oacute;n genocida por parte de la milicia.&nbsp; 
    </p><h2 class="article-text">La mayor crisis humanitaria del planeta</h2><p class="article-text">
        &ldquo;La mayor crisis humanitaria del planeta&rdquo; suena a frase hecha hasta que se escucha a quien trabaja all&iacute;. &ldquo;No es una afirmaci&oacute;n ret&oacute;rica&rdquo;, dice Francesco Lanino, subdirector de Programas y Operaciones de Save the Children en Sud&aacute;n durante una conversaci&oacute;n con elDiario.es. &ldquo;Es una descripci&oacute;n basada en la realidad sobre el terreno. Es una combinaci&oacute;n devastadora de guerra activa, desplazamientos masivos y colapso casi total de servicios b&aacute;sicos&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lanino pone un ejemplo que da cuenta del riesgo: &ldquo;Alrededor de 375.000 personas est&aacute;n en hambre extrema al borde de la hambruna en Darfur&rdquo;. Describe asentamientos improvisados, ni&ntilde;os desnutridos y familias que dependen completamente de la ayuda humanitaria. &ldquo;Esta crisis no se est&aacute; estabilizando. Est&aacute; empeorando&rdquo;, insiste el subdirector desde Sud&aacute;n.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Muchas familias nos dicen que sienten que el mundo se ha olvidado de ellas. Ese sentimiento tiene consecuencias reales. Menos presión diplomática, menos recursos y menos protección para la protección civil</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Francesco Lanino</span>
                                        <span>—</span> Subdirector de Programas y Operaciones de Save the Children en Sudán
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Seg&uacute;n datos proporcionados por Save the Children, m&aacute;s de 15 millones de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as necesitan ayuda urgente, casi seis millones han sido desarraigados de sus hogares y m&aacute;s de 10 millones est&aacute;n expuestos a violencia en primera l&iacute;nea. A ello se suma que hasta el 70% de los hospitales en zonas de conflicto han cerrado y 13 millones de menores siguen sin poder acudir a las aulas. M&aacute;s de 3.000 centros educativos se utilizan como refugios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/ilustradoras-africanas-denuncian-masacre-melilla-novela-grafica-muerte-trato-simples-danos-colaterales_1_12383896.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Shiroug, nacida y criada en Sud&aacute;n, es doctora, pero en sus ratos libres se dedica a su verdadera pasi&oacute;n: la ilustraci&oacute;n.</a> Actualmente vive en el estado de Al Jazirah, un lugar, cuenta, &ldquo;relativamente seguro por el momento&rdquo;. Cuando empez&oacute; la guerra, tuvo que dejar su casa en Jartum y desde entonces ha tenido que desplazarse, al menos, un par de veces. En el barrio en el que creci&oacute; &ldquo;ya no hay seguridad, est&aacute; casi abandonado y no hay electricidad&rdquo;, dice a este medio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A la pregunta de c&oacute;mo se vive el d&iacute;a a d&iacute;a, Shiroug responde con una emoci&oacute;n sostenida. &ldquo;En Sud&aacute;n domina la preocupaci&oacute;n, el futuro es desconocido y la poca estabilidad que queda en los estados m&aacute;s seguros es temporal&rdquo;, apunta la joven. Habla tambi&eacute;n del cansancio de la juventud: &ldquo;En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, incluso antes de la guerra, los j&oacute;venes han pasado por muchas cosas sin poder procesar realmente lo que est&aacute; sucediendo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El silencio como multiplicador del da&ntilde;o</h2><p class="article-text">
        Shiroug expresa su frustraci&oacute;n por la escasa atenci&oacute;n que suscita la guerra a nivel medi&aacute;tico. &ldquo;Al principio hab&iacute;a poca cobertura y, cuando lleg&oacute;, ya era tarde. El genocidio de Al Geneina ocurri&oacute; tres semanas despu&eacute;s del inicio de la guerra y apenas se cubri&oacute; en medios de comunicaci&oacute;n internacionales&rdquo;, explica. &ldquo;Al Fasher solo ocup&oacute; titulares tras el asedio de la ciudad, y despu&eacute;s, otra vez, silencio&rdquo;, a&ntilde;ade Shiroug.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Sud&aacute;n no es tanto un conflicto olvidado, sino m&aacute;s bien un conflicto ignorado. Me sorprende que con la magnitud de las atrocidades y la crisis humanitarias en Sud&aacute;n no se hable ni la mitad de lo suficiente&rdquo;, dice a elDiario.es Mohamed Amro, presidente de Casa de Sud&aacute;n, organizaci&oacute;n radicada en Madrid. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En Sudán domina la preocupación, el futuro es desconocido y la poca estabilidad que queda en los estados más seguros es temporal</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Shiroug</span>
                                        <span>—</span> Doctora sudanesa
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, Amro apunta a una idea que atraviesa las conversaciones con la di&aacute;spora sudanesa. &ldquo;Por relevancia o magnitud, la crisis humanitaria de Sud&aacute;n deber&iacute;a estar en todos los medios cada d&iacute;a, pero no lo est&aacute;&rdquo;. Lamino coincide con este diagn&oacute;stico y aporta algunos motivos: &ldquo;Primero, la complejidad del conflicto con m&uacute;ltiples actores armados, frentes cambiantes y acceso muy limitado para periodistas y observadores internacionales y, segundo, que vivimos en un momento de acumulaci&oacute;n de crisis globales que compiten por atenci&oacute;n y financiaci&oacute;n&rdquo;. Pero advierte: &ldquo;El sufrimiento no desaparece porque no est&eacute; en los titulares, simplemente se vuelve m&aacute;s silencioso y peligroso&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ese silencio, seg&uacute;n Lanino, tambi&eacute;n tiene consecuencias medibles: &ldquo;Muchas familias nos dicen que sienten que el mundo se ha olvidado de ellas. Ese sentimiento tiene consecuencias reales. Menos presi&oacute;n diplom&aacute;tica, menos recursos y menos protecci&oacute;n para la protecci&oacute;n civil&rdquo;, insiste el representante de Save the Children.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Darfur y la violencia dirigida</h2><p class="article-text">
        En algunas regiones del pa&iacute;s, especialmente Darfur, se habla abiertamente de limpieza &eacute;tnica y genocidio. Lanino explica que, como organizaci&oacute;n humanitaria, no les corresponde hacer &ldquo;calificaciones legales&rdquo; y que debe determinarlo una investigaci&oacute;n independiente.&nbsp;Pero s&iacute; pueden describir patrones: testimonios consistentes de ataques contra civiles, violencia dirigida a comunidades concretas, destrucci&oacute;n de viviendas y desplazamientos forzados. &ldquo;Cuando ves que la gente huye no solo de combates, sino porque siente que est&aacute; siendo perseguida por su identidad, es una se&ntilde;al extremadamente preocupante&rdquo;, dice.&nbsp;
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                    alt="Un denso humo negro que se eleva desde un incendio en una zona residencial cerca del aeropuerto de El Fasher, en Sudán."
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            <span class="title">
                Un denso humo negro que se eleva desde un incendio en una zona residencial cerca del aeropuerto de El Fasher, en Sudán.                            </span>
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        Amro denuncia un giro m&aacute;s &eacute;tnico del conflicto y de din&aacute;micas que les recuerdan a ciclos previos de violencia en Darfur como la violencia &eacute;tnica contra grupos de la regi&oacute;n, como los fur o los masalit.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entre la cautela jur&iacute;dica y la denuncia pol&iacute;tica hay un punto en com&uacute;n: la urgencia de proteger a los civiles, garantizar el acceso humanitario y sostener mecanismos independientes de investigaci&oacute;n y rendici&oacute;n de cuentas. 
    </p><h2 class="article-text">Una de las &ldquo;pocas estructuras operativas que resisten&rdquo;</h2><p class="article-text">
        En muchas zonas de Sud&aacute;n, especialmente en &aacute;reas afectadas por desplazamientos masivos, &ldquo;las organizaciones humanitarias como Save the Children se han convertido en una de las pocas estructuras operativas que quedan cuando las instituciones p&uacute;blicas colapsan o dejan de funcionar&rdquo;, apunta Lanino. No se trata solamente de repartir ayuda, sino tambi&eacute;n de sostener &ldquo;sistemas m&iacute;nimos&rdquo; donde ya no existen.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n informaci&oacute;n proporcionada por Save the Children, la organizaci&oacute;n trabaja en 13 de los 18 estados de Sud&aacute;n, con 15 oficinas y m&aacute;s de 450 empleados en colaboraci&oacute;n con 31 organizaciones aliadas, tanto nacionales, como internacionales o instituciones gubernamentales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La acci&oacute;n de la organizaci&oacute;n abarca salud, nutrici&oacute;n, agua y saneamiento, protecci&oacute;n infantil, seguridad alimentaria y educaci&oacute;n, adem&aacute;s de respuestas de emergencia como refugios y art&iacute;culos no alimentarios. Aun as&iacute;, la propia entidad subraya el l&iacute;mite de su alcance. &ldquo;No podemos sustituir a un Estado ni garantizar seguridad. Podemos salvar vidas y reducir riesgos, pero la protecci&oacute;n real requiere que cesen los ataques contra civiles, que se respete el derecho internacional humanitario y que haya voluntad pol&iacute;tica para estabilizar el pa&iacute;s&rdquo;, cuenta Lanino.&nbsp;&nbsp;
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                Unos niños en una calle de la ciudad sudanesa de Omdurman, en la que se puede apreciar la destrucción del conflicto, en agosto de 2024).                            </span>
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        &iquest;Qu&eacute; pasar&iacute;a si las ONG se retiraran de Sud&aacute;n? &ldquo;Las consecuencias ser&iacute;an inmediatas y muy graves&rdquo;, sentencia Save the Children. En muchas zonas de Sud&aacute;n, la ayuda, dice, &ldquo;es la principal y a veces la &uacute;nica fuente&rdquo; de alimentos, agua potable, atenci&oacute;n sanitaria b&aacute;sica y protecci&oacute;n infantil. &ldquo;Muchas de las familias que he conocido dependen completamente de esa asistencia para sobrevivir. No existe un sistema p&uacute;blico capaz de sustituirla. Sin apoyo, las familias se ver&iacute;an obligadas a reducir a&uacute;n m&aacute;s las comidas, asumir riesgos extremos o recurrir a estrategias negativas como el trabajo infantil&rdquo;, a&ntilde;ade. Por eso, concluye Lanino, no ser&iacute;a solo una &ldquo;reducci&oacute;n de servicios&rdquo;, sino &ldquo;un golpe directo&rdquo; a la supervivencia y a la protecci&oacute;n de millones de ni&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Save the Children, al igual que otras ONG internacionales, trabaja con los miles de voluntarios que integran las Salas de Respuesta a Emergencias (ERR), redes ciudadanas que, entre otras cosas, gestionan comedores comunitarios y hospitales y ayudan a evacuar a civiles heridos. &ldquo;Nuestro objetivo es brindar&nbsp;ayuda mutua&nbsp;basada en&nbsp;la econom&iacute;a solidaria&rdquo;, explican las ERR. La red se extiende por los 18 estados del pa&iacute;s, donde coordinan unidades para entregar ayuda esencial all&iacute; donde la infraestructura tradicional no llega, convirti&eacute;ndose en un salvavidas para la poblaci&oacute;n.  
    </p><h2 class="article-text">Obst&aacute;culos, falta de respuesta y urgencia</h2><p class="article-text">
        Sostener la &uacute;ltima l&iacute;nea humanitaria implica operar entre combates activos, cambios en el control territorial del pa&iacute;s, bloqueos administrativos y log&iacute;sticos, carreteras inseguras y permisos que se retrasan. A ello se suma, y como advierten desde Save the Children, una &ldquo;falta de financiaci&oacute;n sin precedentes&rdquo; y una &ldquo;falta cr&iacute;tica de acceso humanitario&rdquo;. Lanino, quien considera que la respuesta internacional &ldquo;no est&aacute; a la altura&rdquo;, insiste en que &ldquo;las necesidades est&aacute;n creciendo r&aacute;pidamente, pero los recursos no aumentan al mismo ritmo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mohamed Amro defiende la importancia de la informaci&oacute;n y la normalizaci&oacute;n de conversaciones sobre Sud&aacute;n en el debate p&uacute;blico y pol&iacute;tico. &ldquo;Hay que hacer presi&oacute;n desde los medios a los dirigentes pol&iacute;ticos para que gobiernos como el de Espa&ntilde;a act&uacute;en&rdquo;, apunta. La joven Shiroug, desde dentro del pa&iacute;s, reclama campa&ntilde;as que expongan complicidades externas, recaudaci&oacute;n para apoyar a supervivientes y sistemas de salud y presi&oacute;n, incluso boicots, contra actores entre los que se&ntilde;ala a Emiratos &Aacute;rabes Unidos, que&nbsp;ha sido acusados en repetidas ocasiones de sostener&nbsp;a las fuerzas paramilitares RSF.
    </p><p class="article-text">
        Lanino fija un horizonte concreto: en los pr&oacute;ximos seis meses debe garantizarse un acceso humanitario &ldquo;seguro, sostenido y predecible&rdquo;, medidas reales de protecci&oacute;n de civiles e infraestructuras esenciales y financiaci&oacute;n suficiente. De lo contrario, advierte, la crisis seguir&aacute; profundiz&aacute;ndose y marcar&aacute; a toda una generaci&oacute;n. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Soraya Aybar Laafou]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/ultima-trinchera-colapso-total-guerra-nadie-mira_1_13019592.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 01 Mar 2026 21:23:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La última trinchera contra el colapso total en la guerra que nadie mira]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sudán,Crisis humanitaria,Save The Children]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La misión de la ONU en Sudán halla "indicios de genocidio" en la toma de la ciudad de Al Fasher por los paramilitares]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/mision-onu-sudan-halla-indicios-genocidio-toma-ciudad-fasher-paramilitares_1_13006692.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1c95b860-07fb-44c5-982a-c34836e2058c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La misión de la ONU en Sudán halla &quot;indicios de genocidio&quot; en la toma de la ciudad de Al Fasher por los paramilitares"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Además de documentar crímenes de guerra y de lesa humanidad, la Misión Internacional Independiente de Investigación  encontró evidencias de al menos tres actos susceptibles de constituir genocidio por parte de las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR), en conflicto con el Ejército sudanés desde abril de 2023
</p><p class="subtitle">Una guerra de atrocidades (y olvidada): qué está pasando en Sudán y por qué la última ofensiva rebelde es importante
</p></div><p class="article-text">
        La<a href="https://www.eldiario.es/internacional/guerra-atrocidades-olvidada-pasando-sudan-ultima-ofensiva-rebelde-importante_1_12730881.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> campa&ntilde;a coordinada de destrucci&oacute;n de las comunidades</a> no &aacute;rabes dentro y alrededor de la ciudad de Al Fasher, en la regi&oacute;n sudanesa de Darfur, llevada a cabo por las rebeldes Fuerzas de Apoyo R&aacute;pido (FAR), presenta &ldquo;signos que apuntan hacia un genocidio&rdquo;, concluy&oacute; este jueves un <a href="https://www.ohchr.org/en/documents/thematic-reports/ahrc6177-sudan-hallmarks-genocide-el-fasher-report-independent" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">informe</a> de la misi&oacute;n independiente de la ONU en el pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de documentar cr&iacute;menes de guerra y de lesa humanidad, la Misi&oacute;n Internacional Independiente de Investigaci&oacute;n en Sud&aacute;n, creada por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, encontr&oacute; evidencias de al menos tres actos susceptibles de constituir genocidio por parte del grupo paramilitar, en conflicto con el Ej&eacute;rcito sudan&eacute;s desde abril de 2023.
    </p><p class="article-text">
        Entre esos actos figurar&iacute;an el asesinato de un grupo &eacute;tnico protegido o la imposici&oacute;n de condiciones de vida calculadas para provocar la destrucci&oacute;n f&iacute;sica del grupo, al completo o parcialmente, todos ellos &ldquo;elementos clave&rdquo; del crimen de genocidio bajo el derecho internacional.
    </p><p class="article-text">
        En su informe, la misi&oacute;n encontr&oacute; un &ldquo;patr&oacute;n sistem&aacute;tico&rdquo; de asesinatos &eacute;tnicos, violencia sexual, destrucci&oacute;n y declaraciones p&uacute;blicas que llamaban a eliminar a las comunidades no &aacute;rabes, especialmente los zaghawa y los fur.
    </p><p class="article-text">
        Testimonios de supervivientes entrevistados para la elaboraci&oacute;n del informe indicaron que los efectivos de las FAR afirmaban estar decididos a matar a cualquier zaghawa que encontrasen o eliminar &ldquo;cualquier cosa negra&rdquo; de Darfur.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La escala, la coordinaci&oacute;n y el apoyo p&uacute;blico de la operaci&oacute;n por parte de altos cargos de las FAR demuestra que los cr&iacute;menes cometidos en Al Fasher no fueron excesos de la guerra arbitrarios&rdquo;, subray&oacute; el presidente de la misi&oacute;n, Mohamad Chande Othman, al presentarse el informe.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Terror absoluto&rdquo;</h2><p class="article-text">
        El asedio de 18 meses de Al Fasher, &uacute;ltimo basti&oacute;n del Ej&eacute;rcito sudan&eacute;s en Darfur que cay&oacute; en manos paramilitares a finales de octubre, buscaba sistem&aacute;ticamente la destrucci&oacute;n de la poblaci&oacute;n, dej&aacute;ndola &ldquo;indefensa&rdquo; ante la violencia extrema que prosigui&oacute;, concluy&oacute; el informe de la misi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Miles de personas, especialmente zaghawa, fueron asesinadas, violadas o resultaron desaparecidas durante tres d&iacute;as de &ldquo;terror absoluto&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de las violaciones grupales y otros tipos de violencia sexual, las FAR atacaron selectivamente a mujeres y ni&ntilde;as zaghawa y fur, mientras que las mujeres percibidas como &aacute;rabes &ldquo;a menudo se salvaban&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La misi&oacute;n lament&oacute; por otro lado que este posible genocidio se cometiera despu&eacute;s de que organismos de derechos humanos advirtieran sobre el peligro que corr&iacute;an los civiles de El Fasher tras a&ntilde;o y medio de asedio, lo que demuestra la ineficacia de la prevenci&oacute;n y que no se tomaron medidas efectivas para disuadir a las FAR.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/mision-onu-sudan-halla-indicios-genocidio-toma-ciudad-fasher-paramilitares_1_13006692.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Feb 2026 10:12:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La misión de la ONU en Sudán halla "indicios de genocidio" en la toma de la ciudad de Al Fasher por los paramilitares]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sudán,Genocidio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dopando al caballo después de apostar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/dopando-caballo-despues-apostar_129_12816815.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3149e17e-2b2b-4996-a439-7d569219ed16_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dopando al caballo después de apostar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sobre el mapa hay unos puntos en los que, si se cliquea, aparece un pop-up con una pregunta. Por ejemplo, sobre el territorio español hay, en este momento, un solo punto con una sola pregunta: ¿Seguirá siendo Pedro Sánchez presidente de España de 2027? La apuesta tiene un precio de tres centavos</p></div><p class="article-text">
        Hace ya desde que los mercados dieron el primer giro decisivo hacia la abstracci&oacute;n, desde que dejaron de limitarse a comprar y vender bienes tangibles y comenzaron a negociar, especular y conjeturar -tres verbos cuya divisa oficial es el d&oacute;lar- con el propio futuro. No con lo que exist&iacute;a, sino con lo que podr&iacute;a llegar a existir. O dejar de existir. Los cultivos y el clima fueron las primeras variables que la econom&iacute;a aprendi&oacute; a transformar en cifras. Luego iban apareciendo sucesiva y espaciadamente el petr&oacute;leo, la energ&iacute;a, los bienes industriales o la deuda soberana. Con el tiempo aparecieron productos m&aacute;s sofisticados, dise&ntilde;ados para capturar cualquier fluctuaci&oacute;n del mundo: desde las expectativas sobre una empresa hasta la simple posibilidad de que algo ocurriera antes o despu&eacute;s de una fecha concreta. Si algo puede suceder, se puede apostar sobre ello. Y si no sucede, en realidad, tambi&eacute;n. Ese proceso fue estirando un mismo hilo: la tentaci&oacute;n de convertir la incertidumbre en un objeto comerciable.
    </p><p class="article-text">
        A esa tentaci&oacute;n de comerciar con la incertidumbre se le ha ido sumando otra que viene de la propia l&oacute;gica de nuestras sociedades: la ilusi&oacute;n de que todo puede medirse, anticiparse o reducirse a una probabilidad manejable. Pienso en esto con la p&aacute;gina de <a href="https://www.pizzint.watch/polyglobe" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pentagon Pizza Index</a> delante y la sensaci&oacute;n de que la extinci&oacute;n nunca ha sido un destino opcional para los seres humanos. Polyglobe, como la llamaremos a partir de ahora, es un mercado de predicciones geopol&iacute;ticas propiedad del sitio web Polymarket. El mundo de los eufemismos es apasionante. Antes de ahondar en explicaciones m&aacute;s complejas: es una casa de apuestas. Consiste en un mapa, un globo terr&aacute;queo a lo Google Earth, con una interfaz que lo hace parecer una herramienta de inteligencia como las que usan en las pel&iacute;culas. Sobre el mapa hay unos puntos en los que si se cliquea, aparece un <em>pop-up </em>con una pregunta. Por ejemplo, sobre el territorio espa&ntilde;ol hay, en este momento, un solo punto con una sola pregunta: &iquest;Seguir&aacute; siendo Pedro S&aacute;nchez presidente de Espa&ntilde;a de 2027? La apuesta tiene un precio de tres centavos.
    </p><p class="article-text">
        En el frente del Donb&aacute;s, las preguntas son escalofriantemente precisas: &ldquo;&iquest;Tomar&aacute; Rusia el territorio en Kucheriv antes de nochevieja?&rdquo;. Lo que empez&oacute; con los futuros agr&iacute;colas en Chicago en el siglo XIX ha terminado colocando precio a si S&aacute;nchez seguir&aacute; en la Moncloa o si Rusia tomar&aacute; un pueblo ucraniano cuyo nombre casi nadie sab&iacute;a pronunciar hace tres a&ntilde;os. En 2025, este &ldquo;hilo&rdquo; se ha estirado hasta el punto de que el volumen combinado de apuestas en plataformas como Polymarket y Kalshi supera los 42.400 millones de d&oacute;lares solo en el &uacute;ltimo a&ntilde;o, con un enfoque creciente en eventos geopol&iacute;ticos como la probabilidad de un alto el fuego en Ucrania (71% seg&uacute;n Polymarket a inicios de 2025) o la salida de Netanyahu del poder en Israel (27%).
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que poner cifras al porvenir es anestesiar el miedo al futuro. La l&oacute;gica es que si puedo simular el ma&ntilde;ana en una gr&aacute;fica, el ma&ntilde;ana asusta menos. Adem&aacute;s de que este sistema de apuestas geopol&iacute;ticas es peligroso porque alguien con mucho dinero podr&iacute;a apostar por un bando en una de estas guerras satelitales que se dan en el coraz&oacute;n de &Aacute;frica, por ejemplo, el genocidio de Sud&aacute;n, y decidir apoyar al bando por el que se ha apostado. Puede parecer una tonter&iacute;a, pero un mill&oacute;n de d&oacute;lares de inversi&oacute;n en drones para un conflicto de este tipo puede sacudir la geopol&iacute;tica del continente durante a&ntilde;os.&nbsp;Pero, m&aacute;s all&aacute; de las apuestas, lo que deja tras de s&iacute; cada punto en el mapa es una preocupaci&oacute;n, una ansiedad individual que el colectivo consigue validar a trav&eacute;s de la especulaci&oacute;n econ&oacute;mica. Vivimos instalados en una ignorancia consistente en el exceso de informaci&oacute;n. &iquest;D&oacute;nde carajo est&aacute; Kucheriv y por qu&eacute; de pronto tengo en mente una cuenta atr&aacute;s hasta el 31 de diciembre? Vivimos en un desorden cognitivo permanente en el que lo importante se ve solapado por lo instant&aacute;neo y lo visible desborda lo verificable. Nadie apenas puede permitirse el lujo de entender lo que pasa y en esa intemperie mental, estas herramientas como Polyglobe ofrecen una pr&oacute;tesis para aliviar el v&eacute;rtigo de reconocer que no sabemos qu&eacute; va a pasar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cada punto del mapa de Polyglobe es un<em> cliffhanger</em>; cada fluctuaci&oacute;n, un hilo argumental, un <em>plot twist</em>; cada fecha l&iacute;mite, un recurso dram&aacute;tico para reordenar el caos. Y lo aceptamos sin torcer el gesto porque la ficci&oacute;n, al contrario que la pol&iacute;tica, siempre ofrece una continuidad: todo conduce a algo, todo tiene consecuencias, todo se explica al final. El mundo, en cambio, no. Lo que me inquieta es la pregunta impl&iacute;cita que plantea: &iquest;qui&eacute;n tiene derecho a anticipar el futuro pol&iacute;tico de un pa&iacute;s? Durante a&ntilde;os esa tarea perteneci&oacute; -con todos sus defectos- a instituciones, analistas, diplom&aacute;ticos, organismos internacionales. Ahora, en cambio, basta con que alguien compre una posici&oacute;n para que su intuici&oacute;n aparezca incrustada en la geograf&iacute;a global. Ahora hay muchas m&aacute;s razones que antes para que el inter&eacute;s particular siga alimentando, d&iacute;a s&iacute; y d&iacute;a tambi&eacute;n, a la bestia de la muerte. El capitalismo nunca necesit&oacute; sentarse en el Consejo de Seguridad de la ONU porque le ha bastado con desplazar la &eacute;tica con la misma naturalidad con la que, en cualquier hip&oacute;dromo del mundo, se acaba dopando al caballo despu&eacute;s de apostar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aldo Conway]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/dopando-caballo-despues-apostar_129_12816815.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 03 Dec 2025 20:33:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Apuestas,España,Sudán]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Arqueólogos descubren un enterramiento singular de Kerma en una zona poco explorada de Sudán]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/arqueologos-descubren-enterramiento-singular-kerma-zona-explorada-sudan-pm_1_12812940.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/38f88919-3693-47f7-9e34-c76e27093d71_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Arqueólogos descubren un enterramiento singular de Kerma en una zona poco explorada de Sudán"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El sitio BP937, donde se encontró la tumba, ocupa un lugar relevante para reconstruir rutas de movilidad, contactos culturales y márgenes políticos del reino nubio en el segundo milenio antes de nuestra era</p><p class="subtitle">Arqueólogos localizan en Australia un depósito único de 60 herramientas líticas del Holoceno tardío</p></div><p class="article-text">
        <strong>Arque&oacute;logos</strong> que trabajan en el remoto desierto de Bayuda, en <a href="https://www.eldiario.es/temas/sudan/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sud&aacute;n</a>, <strong>han descubierto una tumba excepcional perteneciente al antiguo reino de Kerma</strong>, uno de los estados m&aacute;s tempranos del valle del Nilo. El enterramiento, <strong>fechado entre 1775 y 1609 a.C.</strong>, corresponde a un hombre adulto depositado en una fosa circular junto a un conjunto de objetos poco comunes. Su hallazgo, <a href="https://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/0067270X.2025.2586362" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicado</a> en, <em>Azania: Archaeological Research in Africa,</em> en un punto aislado del paisaje confirma que esta regi&oacute;n, apenas estudiada hasta fechas recientes, conserva un registro arqueol&oacute;gico de gran inter&eacute;s para entender pr&aacute;cticas funerarias mal documentadas hasta ahora. 
    </p><h2 class="article-text">Un territorio casi desconocido</h2><p class="article-text">
        El desierto de Bayuda se extiende en un arco de 140.000 kil&oacute;metros cuadrados entre dos grandes curvas del Nilo, una zona &aacute;rida que pas&oacute; desapercibida para la <a href="https://www.eldiario.es/temas/arqueologia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">arqueolog&iacute;a</a> durante d&eacute;cadas. Desde 2017, un proyecto espec&iacute;fico busca clarificar la presencia de Kerma en este sector norte, tradicionalmente considerado marginal.<strong> El sitio BP937</strong>, donde se encontr&oacute; la tumba, <strong>ocupa un lugar relevante</strong> para reconstruir rutas de <a href="https://www.eldiario.es/temas/movilidad/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">movilidad</a>, contactos culturales y m&aacute;rgenes pol&iacute;ticos del reino nubio en el segundo milenio antes de nuestra era.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El individuo enterrado era un hombre de entre 30 y 40 a&ntilde;os, de unos 164 cent&iacute;metros de estatura</strong> y con un esqueleto inusualmente bien conservado. Presentaba signos de inflamaci&oacute;n &oacute;sea, lesiones degenerativas y alteraciones compatibles con actividad f&iacute;sica intensa, d&eacute;ficits nutricionales o enfermedades cr&oacute;nicas. Aunque no es posible determinar su estatus, la disposici&oacute;n del cuerpo y la presencia de ajuares indican un <strong>rito funerario planificado</strong> y no un entierro improvisado,<strong> algo relevante en un espacio tan aislado.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Desierto de Bayuda                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Objetos singulares en un contexto ritual</h2><p class="article-text">
        El difunto estaba acompa&ntilde;ado por dos piezas cer&aacute;micas y un collar compuesto por 82 cuentas de fayenza azulada. Una de las vasijas, un cuenco invertido, es coherente con el repertorio conocido de Kerma y de culturas contempor&aacute;neas como A-Group y C-Group. Ese gesto, interpretado como un s&iacute;mbolo de transici&oacute;n, &ldquo;vaciar la vida&rdquo; para permitir el paso del difunto al &aacute;mbito de los ancestros, es frecuente en tumbas de la regi&oacute;n, lo que confirma que el ritual sigui&oacute; pautas reconocibles.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La segunda vasija</strong> introduce, sin embargo, un <strong>elemento excepciona</strong>l. Se trata de una jarra decorada con una franja negra, sin paralelos conocidos, que conten&iacute;a restos quemados de madera, huesos fragmentados, coprolitos e insectos adheridos al material carbonizado. Seg&uacute;n los investigadores, el uso del fuego en contextos funerarios de Kerma es extremadamente raro, lo que convierte este hallazgo en una <strong>pieza clave para explorar rituales poco documentados</strong>, posiblemente vinculados a banquetes mortuorios o ceremonias simb&oacute;licas espec&iacute;ficas de esta comunidad.
    </p><p class="article-text">
        Las cuentas de fayenza aparecieron alrededor del cuello del individuo, lo que sugiere su uso como <strong>collar o amuleto</strong>. Este tipo de adornos, t&iacute;picos de la Cuarta Catarata y presentes en Kerma y C-Group, evidencia <strong>redes de intercambio </strong>que conectaban distintos territorios del valle del Nilo. Su presencia en una tumba situada en el interior del desierto refuerza la idea de que incluso los enclaves perif&eacute;ricos estaban integrados en circuitos culturales y econ&oacute;micos m&aacute;s amplios de lo que se cre&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text">Fragmentos dispersos en la zona</h2><p class="article-text">
        La excavaci&oacute;n tambi&eacute;n revel&oacute; <strong>fragmentos cer&aacute;micos dispersos tanto en la superficie como en el relleno de la fosa</strong>. Algunos pueden haber formado parte de un ritual de rotura vinculado al funeral, tradici&oacute;n registrada en el Kerma temprano, donde las vasijas se quebraban como gesto simb&oacute;lico. No obstante, los investigadores contemplan la posibilidad de que algunas piezas se rompieran como consecuencia de un saqueo posterior. Ambas interpretaciones permiten situar la tumba dentro de pr&aacute;cticas culturales complejas y con variabilidad interna.
    </p><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis de los restos carbonizados contenidos en la jarra permiti&oacute; identificar especies como acacias y ziziphus,<strong> plantas resistentes a la sequ&iacute;a</strong> pero indicativas de un entorno con mayor humedad que el actual. La presencia de semillas de gram&iacute;neas e insectos asociados a vegetaci&oacute;n amarant&aacute;cea refuerza esta hip&oacute;tesis. Estos datos aportan una <strong>imagen in&eacute;dita del paisaje del Bayuda hace casi 3.600 a&ntilde;os</strong>, un entorno m&aacute;s verde y favorable que el desierto extremo que domina la zona hoy.
    </p><p class="article-text">
        Aunque la guerra civil en Sud&aacute;n ha interrumpido temporalmente el trabajo de campo, el material recuperado permitir&aacute; avanzar en an&aacute;lisis especializados en los pr&oacute;ximos meses. <strong>La tumba de BP937 constituye un hallazgo excepcional:</strong> se conserva en gran medida intacta, revela un ritual que apenas tiene paralelos y ampl&iacute;a los l&iacute;mites conocidos del reino de Kerma hacia zonas consideradas secundarias. Su estudio confirma que el desierto de Bayuda, lejos de ser un vac&iacute;o arqueol&oacute;gico, guarda claves esenciales para comprender la diversidad cultural de Nubia en la Antig&uuml;edad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/arqueologos-descubren-enterramiento-singular-kerma-zona-explorada-sudan-pm_1_12812940.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 Dec 2025 09:26:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Arqueología,Yacimientos arqueológicos,Sudán]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["La guerra es un negocio": los mercenarios colombianos que entrenan a niños soldados de Sudán]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/guerra-negocio-mercenarios-colombianos-entrenan-ninos-soldados-sudan_1_12740971.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a54b0bbd-507e-416e-a477-2b8a42470899_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;La guerra es un negocio&quot;: los mercenarios colombianos que entrenan a niños soldados de Sudán"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un soldado mercenario relata los lucrativos contratos, el asedio de la ciudad sudanesa de El Fasher y el entrenamiento de niños para "ir a morir"</p><p class="subtitle">Claves - Una guerra de atrocidades (y olvidada): qué está pasando en Sudán y por qué la última ofensiva rebelde es importante
</p></div><p class="article-text">
        Al principio, a los mercenarios colombianos curtidos por d&eacute;cadas de guerra en la selva, el conflicto de Sud&aacute;n les parec&iacute;a lento. &ldquo;En Sud&aacute;n duermen por las noches, ni siquiera dejan a alguien en seguridad porque todo el mundo se va a la cama&rdquo;, dice Carlos, uno de los cientos de colombianos contratados <a href="https://www.eldiario.es/internacional/guerra-atrocidades-olvidada-pasando-sudan-ultima-ofensiva-rebelde-importante_1_12730881.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">para luchar en el pa&iacute;s africano.</a> &ldquo;Los colombianos somos diferentes, estamos acostumbrados a otro tipo de guerra&rdquo;.  
    </p><p class="article-text">
        Cuando &eacute;l y sus compa&ntilde;eros colombianos llegaron al frente, siguieron adelante en la oscuridad adentr&aacute;ndose cada vez m&aacute;s en territorio enemigo. &ldquo;Y entonces empezaron a producirse muchos m&aacute;s combates y muchas m&aacute;s muertes&rdquo;, dice. 
    </p><p class="article-text">
        Carlos lleg&oacute; a Sud&aacute;n a principios de 2025, <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/anos-guerra-sudan-desembocan-peor-crisis-desplazamiento-hambre-mundo_1_12220065.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">casi dos a&ntilde;os despu&eacute;s</a> de que comenzara la brutal guerra civil entre el Ej&eacute;rcito y el grupo paramilitar Fuerzas de Apoyo R&aacute;pido (RSF).
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n representantes de la ONU, el conflicto ha sumido a Sud&aacute;n en una de las peores pesadillas humanitarias de la historia reciente: 150.000 asesinados, seg&uacute;n algunas fuentes; mujeres y ni&ntilde;as violadas y secuestradas y casi 13 millones de sudaneses obligados a huir de sus hogares en la mayor crisis de desplazamiento forzado del mundo. El pasado jueves, las RSF anunciaron su &ldquo;conformidad&rdquo; con una tregua humanitaria en Sud&aacute;n propuesta por EEUU, Egipto, Arabia Saud&iacute; y Emiratos &Aacute;rabes Unidos. 
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		<div id="g-ai0-1" class="g-Capa_6 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:6.405%;margin-top:-13px;left:0.1563%;width:172px;">
			<p class="g-pstyle0">Sudán, un país dividido</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-2" class="g-Capa_3 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:15.3999%;margin-top:-7.6px;left:33.6213%;width:64px;">
			<p class="g-pstyle1">EGIPTO</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-3" class="g-Capa_3 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:34.2042%;margin-top:-8.6px;left:36.5987%;margin-left:-33px;width:66px;">
			<p class="g-pstyle2">Río Nilo</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-4" class="g-Capa_3 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:38.0402%;margin-top:-9.2px;left:16.0036%;width:65px;">
			<p class="g-pstyle3">Darfur</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-5" class="g-Capa_3 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:39.2098%;margin-top:-7.6px;left:3.4239%;width:54px;">
			<p class="g-pstyle1">CHAD</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-6" class="g-Capa_3 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:46.7288%;margin-top:-7.6px;left:79.6388%;margin-left:-35px;width:70px;">
			<p class="g-pstyle4">ERITREA</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-7" class="g-Capa_6 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:47.787%;margin-top:-9.2px;left:54.8499%;width:66px;">
			<p class="g-pstyle3">Jartum</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-8" class="g-Capa_6 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:53.635%;margin-top:-9.2px;left:14.9442%;width:77px;">
			<p class="g-pstyle5">El Fasher</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-9" class="g-Capa_3 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:69.6284%;margin-top:-8.1px;left:77.5822%;margin-left:-33.5px;width:67px;">
			<p class="g-pstyle4">ETIOPÍA</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-10" class="g-Capa_3 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:79.96%;margin-top:-15.3px;left:40.1626%;margin-left:-35px;width:70px;">
			<p class="g-pstyle4">SUDÁN</p>
			<p class="g-pstyle4">DEL SUR</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-11" class="g-Capa_6 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:87.6731%;margin-top:-8.7px;left:11.5123%;width:156px;">
			<p class="g-pstyle6">Ejército / Grupos aliados</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-12" class="g-Capa_6 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:87.6722%;margin-top:-8.6px;left:45.1037%;width:137px;">
			<p class="g-pstyle6">RSF / Grupos aliados</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-13" class="g-Capa_6 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:87.6722%;margin-top:-8.6px;left:72.9608%;width:138px;">
			<p class="g-pstyle6">Otros grupos aliados</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-14" class="g-Capa_6 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:95.3886%;margin-top:-14.1px;left:0.3125%;width:574px;">
			<p class="g-pstyle7">GRÁFICO: IGNACIO SÁNCHEZ. FUENTE: CRITICAL THREATS PROJECTS AT THE AMERICAN ENTERPRISE INSTITUTE</p>
		</div>
	</div>

	<!-- Artboard: M -->
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			<p class="g-pstyle0">Sudán, un país dividido</p>
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			<p class="g-pstyle1">EGIPTO</p>
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			<p class="g-pstyle2">Río Nilo</p>
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			<p class="g-pstyle3">Darfur</p>
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			<p class="g-pstyle1">CHAD</p>
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			<p class="g-pstyle3">Jartum</p>
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			<p class="g-pstyle4">ERITREA</p>
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			<p class="g-pstyle5">El Fasher</p>
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			<p class="g-pstyle4">SUDÁN</p>
			<p class="g-pstyle4">DEL SUR</p>
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		<div id="g-ai1-11" class="g-Capa_6 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:82.2393%;margin-top:-16.4px;left:7.1262%;width:105px;">
			<p class="g-pstyle6">Ejército /</p>
			<p class="g-pstyle6">Grupos aliados</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-12" class="g-Capa_6 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:82.2393%;margin-top:-16.4px;left:41.1361%;width:105px;">
			<p class="g-pstyle6">RSF / </p>
			<p class="g-pstyle6">Grupos aliados</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-13" class="g-Capa_6 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:82.2393%;margin-top:-16.4px;left:77.7059%;width:99px;">
			<p class="g-pstyle6">Otros grupos </p>
			<p class="g-pstyle6">aliados</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-14" class="g-Capa_6 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:93.3423%;margin-top:-18.9px;left:0%;width:345px;">
			<p class="g-pstyle7">GRÁFICO: IGNACIO SÁNCHEZ. FUENTE: CRITICAL THREATS PROJECTS AT </p>
			<p class="g-pstyle7">THE AMERICAN ENTERPRISE INSTITUTE</p>
		</div>
	</div>

</div>

<!-- End ai2html - 2025-10-31 11:03 -->
    </figure><p class="article-text">
        El Fasher, capital de Darfur del Norte, ha ca&iacute;do en manos de las RSF tras 18 meses&nbsp;de asedio. Cientos de miles de personas han estado atrapadas en esta ciudad devastada donde no ha entrado ning&uacute;n tipo de ayuda durante m&aacute;s de un a&ntilde;o y medio, y los ni&ntilde;os se han visto obligados a comer langostas y pienso para animales. El Fasher es el lugar al que fueron enviados los colombianos que luchan para las RSF. &ldquo;La guerra es un negocio&rdquo;, dice Carlos.
    </p><p class="article-text">
        La participaci&oacute;n de los mercenarios sali&oacute; a la luz en 2024, cuando el medio bogotano <a href="https://www.lasillavacia.com/silla-nacional/me-quiero-devolver-hay-mas-de-300-exmilitares-colombianos-en-la-guerra-de-sudan/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">La Silla Vac&iacute;a</a> public&oacute; una investigaci&oacute;n sobre la contrataci&oacute;n de m&aacute;s de 300 exsoldados colombianos en Sud&aacute;n, provocando una in&eacute;dita disculpa por parte del Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia.
    </p><p class="article-text">
        El trabajo de los colombianos no termina en el campo de batalla. Los combatientes admiten haber <a href="https://www.lasillavacia.com/silla-nacional/mercenarios-colombianos-entrenan-a-ninos-soldado-en-sudan/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">entrenado a ni&ntilde;os soldados de Sud&aacute;n</a> y hay fotos de ellos operando en Zamzam, el mayor campo de desplazados forzosos de Sud&aacute;n. En abril, las RSF arrasaron Zamzam en una de las peores masacres de esta guerra, seg&uacute;n la ONU. Mataron a entre 300 y 1.500 personas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hemos sido testigos de un doble crimen con nuestros propios ojos: el desplazamiento forzado de nuestro pueblo a manos de las RSF y ahora la ocupaci&oacute;n del campo por mercenarios extranjeros&rdquo;, dijo Mohamed Khamis Douda, portavoz del campo de refugiados de Zamzam (en Darfur), al peri&oacute;dico <em>The Sudan Tribune.</em>
    </p><h2 class="article-text">El papel de Emiratos &Aacute;rabes Unidos</h2><p class="article-text">
        Todas las miradas est&aacute;n puestas en Emiratos &Aacute;rabes Unidos. Desde hace tiempo, el pa&iacute;s ha sido acusado de armar y respaldar a las Fuerzas de Apoyo R&aacute;pido, y de contratar a los mercenarios usando empresas privadas de seguridad. Emiratos ha negado sistem&aacute;ticamente las acusaciones. 
    </p><p class="article-text">
        Algunos colombianos que filtraron informaci&oacute;n dicen haber sido enga&ntilde;ados y que les dijeron que su misi&oacute;n era proteger instalaciones petroleras en Emiratos. Carlos s&iacute; sab&iacute;a que iba a la guerra, pero no sab&iacute;a d&oacute;nde. Lo &uacute;nico que le hab&iacute;an dicho es que era en &Aacute;frica. Su viaje comenz&oacute; con ex&aacute;menes m&eacute;dicos en Bogot&aacute;, donde firm&oacute; un contrato de 2.600 d&oacute;lares al mes. Seg&uacute;n &eacute;l, despu&eacute;s lo llevaron en avi&oacute;n a Etiop&iacute;a pasando por Europa. Luego, a una base militar emirat&iacute; en Bosaso (Somalia) y luego a Nyala, la ciudad de Sud&aacute;n que se ha hecho conocida por ser un centro de mercenarios colombianos.
    </p><h2 class="article-text">Entrenando a ni&ntilde;os</h2><p class="article-text">
        Carlos, que pide permanecer en el anonimato para hablar con libertad, reconoci&oacute; que su primera misi&oacute;n fue entrenar a reclutas sudaneses, la mayor&iacute;a de los cuales eran ni&ntilde;os. &ldquo;Los campamentos ten&iacute;an miles de reclutas, algunos adultos, pero sobre todo ni&ntilde;os, much&iacute;simos ni&ntilde;os&rdquo;, dice. &ldquo;Son ni&ntilde;os que nunca han empu&ntilde;ado un arma; les ense&ntilde;amos a manejar rifles de asalto, ametralladoras y lanzagranadas; despu&eacute;s, eran enviados al frente; los entren&aacute;bamos para ir a morir&rdquo;, a&ntilde;ade. Describe el entrenamiento de los ni&ntilde;os como &ldquo;horrible y una locura&rdquo;. &ldquo;Por desgracia, as&iacute; es la guerra&rdquo;, agrega.
    </p><p class="article-text">
        La unidad de Carlos termin&oacute; siendo destinada a la sitiada ciudad de El Fasher, el campo de batalla m&aacute;s duro del pa&iacute;s. Los combatientes de las Fuerzas de Apoyo R&aacute;pido levantaron un muro de 32 kil&oacute;metros en torno al per&iacute;metro la ciudad, ejecutando a los que intentan escapar de all&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Carlos muestra a La Silla Vac&iacute;a y <em>The Guardian</em> fotos y v&iacute;deos de los mercenarios colombianos en Sud&aacute;n, algunos de ellos facilitados por sus compa&ntilde;eros. En una de las fotograf&iacute;as es posible ver a los reclutas tumbados en el suelo boca abajo, algunos con rifles en las manos. Dos adolescentes posan para la c&aacute;mara haciendo el signo de la victoria con los dedos.
    </p><p class="article-text">
        En un v&iacute;deo un hombre dispara su ametralladora a trav&eacute;s de un agujero en la pared de un apartamento en ruinas. En otro, compartido por otro mercenario colombiano, un hombre carga y dispara un mortero en las afueras de El Fasher.
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            </figure><p class="article-text">
        En una tercera grabaci&oacute;n, unos mercenarios con marcado acento colombiano hablan en medio de un intenso tiroteo sobre un compa&ntilde;ero que parece haber sido herido. &ldquo;No s&eacute; si est&aacute; muerto, porque no pudimos verlo&rdquo;, dice uno en espa&ntilde;ol. &ldquo;&iquest;Qui&eacute;n viene a ayudar a sacarlo?&rdquo;. El mercenario se&ntilde;ala a un grupo de combatientes sudaneses agolpados cerca de &eacute;l. &ldquo;Vosotros, vosotros, vosotros, pueden ayudarnos aqu&iacute;, darle apoyo a estos hombres; vamos a hacer una retirada en silencio para sacar a este tipo&rdquo;, se le escucha decir antes de una imagen del grupo llev&aacute;ndose a un hombre herido frente a casas llenas de agujeros de bala.
    </p><h2 class="article-text">De Colombia a otros pa&iacute;ses</h2><p class="article-text">
        Se cree que Colombia <a href="https://www.eldiario.es/internacional/bogota-puerto-principe-opaco-mercado-mercenarios-colombianos_1_8159872.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">es uno de los mayores exportadores de mercenarios del mundo</a>. El conflicto civil que ha vivido el pa&iacute;s durante d&eacute;cadas gener&oacute; un excedente de combatientes con experiencia, muchos de ellos entrenados por el Ej&eacute;rcito estadounidense.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Colombia tiene m&aacute;s de medio siglo de historia de conflicto activo. No es solo que sus soldados hayan recibido un entrenamiento muy bueno, sino que han estado en el campo de batalla en situaciones muy complicadas y est&aacute;n preparados para el combate&rdquo;, dice Elizabeth Dickinson, analista superior para Colombia en el centro de estudios International Crisis Group.
    </p><p class="article-text">
        El uso de mercenarios colombianos se intensific&oacute; en torno a la d&eacute;cada de 2010, dice el experto en mercenarios Sean McFate, cuando los excombatientes del pa&iacute;s centroamericano eran contratados para proteger la infraestructura petrolera de Emiratos. Sus funciones fueron cambiando durante la guerra de Yemen. &ldquo;Emiratos &Aacute;rabes Unidos envi&oacute; a muchos mercenarios colombianos a matar hut&iacute;es [rebeldes], y lo lograron&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, los mercenarios colombianos han aparecido una y otra vez en las noticias. En julio de 2021, dentro del equipo que asesin&oacute; al entonces presidente de Hait&iacute;, Jovenel Mo&iuml;se, hab&iacute;a 18 pistoleros colombianos. En Irak y en Afganist&aacute;n han luchado exmilitares colombianos. Ahora tambi&eacute;n en Ucrania: el ministro de Relaciones Exteriores de Colombia comunic&oacute; en noviembre de 2024 que unos 500 compatriotas hab&iacute;an viajado all&iacute; para luchar contra las fuerzas rusas.
    </p><p class="article-text">
        Carlos era uno de ellos. Tras dos a&ntilde;os en las tropas ucranianas, se fue. &ldquo;Ucrania se estaba complicando, hab&iacute;a m&aacute;s bajas, m&aacute;s avances del enemigo; as&iacute; que me fui y acept&eacute; este trabajo de mercenario en &Aacute;frica&rdquo;, dice. &ldquo;No sab&iacute;a absolutamente nada sobre el trabajo, solo que era en &Aacute;frica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para los pa&iacute;ses que los contratan, los mercenarios tienen la ventaja de que es posible negar la vinculaci&oacute;n con ellos cuando se trata de eludir el derecho internacional o de violar sistem&aacute;ticamente los derechos humanos. &ldquo;Cuando los capturan o los matan, son repudiados&rdquo;, asegura McFate.
    </p><p class="article-text">
        El presidente de Colombia, Gustavo Petro, se ha comprometido a terminar con la contrataci&oacute;n de mercenarios colombianos, algo que considera &ldquo;un comercio de hombres convertidos en mercanc&iacute;as para matar&rdquo;. Pero la desaparici&oacute;n de esta pr&aacute;ctica no parece f&aacute;cil, teniendo en cuenta las dificultades que los excombatientes colombianos suelen tener para reintegrarse en la sociedad de su pa&iacute;s y el incentivo econ&oacute;mico que se les ofrece.
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                Un soldado junto a un helicóptero en Colombia.                            </span>
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        Seg&uacute;n Dickinson y McFate, el problema tambi&eacute;n radica en el sistema militar colombiano. La mayor&iacute;a de los soldados profesionales se ven obligados a jubilarse alrededor de los 40 a&ntilde;os, con pensiones insuficientes y pocas opciones de reciclaje profesional. &ldquo;Si entras a los 18 a&ntilde;os y trabajas durante 20 a&ntilde;os, ni siquiera tienes 40 cuando te jubilas, te quedan 15 o 20 a&ntilde;os de servicio activo&rdquo;, explica Dickinson. &ldquo;La estructura de apoyo para los militares retirados colombianos es deficiente, especialmente si se compara con la oferta que estas otras organizaciones ponen sobre la mesa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero Dickinson tambi&eacute;n advierte que &ldquo;las empresas de defensa privadas&rdquo; ya no se limitan a los soldados retirados de Colombia. &ldquo;Cada vez m&aacute;s est&aacute;n reclutando a personas en servicio activo de lugares donde los soldados lo pasan muy mal, en condiciones dif&iacute;ciles&rdquo;, dice. &ldquo;Env&iacute;an folletos por WhatsApp ofreciendo miles de d&oacute;lares por mes&rdquo;. En su opini&oacute;n, se trata de &ldquo;una p&eacute;rdida enorme&rdquo; para el Ej&eacute;rcito. &ldquo;El Gobierno colombiano los entrena con un nivel muy alto y luego la industria de defensa privada se los quita&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Carlos es uno de los que abandonaron las fuerzas armadas de Colombia tras un servicio de poco m&aacute;s de cinco a&ntilde;os. Tambi&eacute;n se ha ido de Sud&aacute;n, alegando problemas con el pago. Junto a &eacute;l renunciaron 30 compatriotas, &ldquo;pero al mismo tiempo llegaban vuelos con otros 30&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En el mundo, los mercenarios hab&iacute;an desaparecido casi por completo del campo de batalla durante la mayor parte del siglo XX. Pero el negocio est&aacute; resurgiendo r&aacute;pidamente, seg&uacute;n McFate. &ldquo;Es la profesi&oacute;n m&aacute;s antigua del mundo, estamos volviendo a algo medieval, donde los superricos pueden convertirse en superpotencias&rdquo;, dice. La visi&oacute;n de Carlos sobre su trabajo es igual de pesimista. &ldquo;No es un trabajo honesto, no es un trabajo legal, lo haces por dinero&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>Este art&iacute;culo fue escrito en colaboraci&oacute;n con&nbsp;</em><a href="https://www.lasillavacia.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La Silla Vac&iacute;a.</em></a>
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Francisco de Z&aacute;rate. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Harriet Barber / Santiago Rodríguez Álvarez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/guerra-negocio-mercenarios-colombianos-entrenan-ninos-soldados-sudan_1_12740971.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Nov 2025 20:56:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["La guerra es un negocio": los mercenarios colombianos que entrenan a niños soldados de Sudán]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sudán,Colombia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una guerra de atrocidades (y olvidada): qué está pasando en Sudán y por qué la última ofensiva rebelde es importante]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/guerra-atrocidades-olvidada-pasando-sudan-ultima-ofensiva-rebelde-importante_1_12730881.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1c95b860-07fb-44c5-982a-c34836e2058c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una guerra de atrocidades (y olvidada): qué está pasando en Sudán y por qué la última ofensiva rebelde es importante"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La caída de la ciudad de El Fasher en manos de las fuerzas paramilitares RSF marca un punto de inflexión militar y humanitario entre temores de una repetición de las atrocidades cometidas en Darfur hace dos décadas</p><p class="subtitle">La ONU denuncia el asesinato de 460 pacientes y acompañantes en un hospital de Sudán tras una ofensiva rebelde
</p></div><p class="article-text">
        El Fasher, capital de Darfur del Norte, en Sud&aacute;n, se ha convertido en el epicentro de una de las crisis humanitarias m&aacute;s graves del mundo, seg&uacute;n Naciones Unidas y organizaciones especializadas que operan en el pa&iacute;s. Tras 18 meses de asedio que mantuvo a decenas de miles de civiles atrapados, la ciudad ha ca&iacute;do en manos de las Fuerzas de Apoyo R&aacute;pido (tambi&eacute;n conocidas como RSF, por sus siglas en ingl&eacute;s), la milicia formada a partir de antiguos <em>janjawid, </em>implicada en las masacres de Darfur en 2003.<em>&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la Oficina de Derechos Humanos de la ONU (OHCHR), <a href="https://www.ohchr.org/es/press-releases/2024/12/sudan-alarming-el-fasher-siege-hostilities-must-end-un-report" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">al menos 782 civiles han muerto y m&aacute;s de 1.100 han resultado heridos desde mayo de 2024</a> en la ofensiva sobre El Fasher. Unicef calcula que alrededor <a href="https://www.unicef.org/press-releases/after-500-days-under-siege-children-sudans-al-fasher-face-starvation-mass" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de 260.000 personas permanecen atrapadas dentro de la ciudad, entre ellas m&aacute;s de 130.000 ni&ntilde;os</a>, sin acceso regular a alimentos, atenci&oacute;n m&eacute;dica o agua potable. Otros 600.000 civiles han huido hacia el suroeste, principalmente a Tawila, donde los campos de desplazados est&aacute;n saturados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El conflicto entre las RSF y el Ej&eacute;rcito sudan&eacute;s (SAF), que empez&oacute; en abril de 2023, ha obligado a desplazarse a la fuerza a casi 12 millones de personas y m&aacute;s de cuatro millones se han marchado a pa&iacute;ses vecinos, seg&uacute;n Acnur, en lo que se considera <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/anos-guerra-sudan-desembocan-peor-crisis-desplazamiento-hambre-mundo_1_12220065.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la mayor crisis de desplazamiento del mundo</a>. Las estimaciones del n&uacute;mero de muertos var&iacute;an considerablemente, pero las v&iacute;ctimas se cuentan por miles.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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<div style=""></div>
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		<div id="g-ai0-1" class="g-Capa_6 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:6.405%;margin-top:-13px;left:0.1563%;width:172px;">
			<p class="g-pstyle0">Sudán, un país dividido</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-2" class="g-Capa_3 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:15.3999%;margin-top:-7.6px;left:33.6213%;width:64px;">
			<p class="g-pstyle1">EGIPTO</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-3" class="g-Capa_3 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:34.2042%;margin-top:-8.6px;left:36.5987%;margin-left:-33px;width:66px;">
			<p class="g-pstyle2">Río Nilo</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-4" class="g-Capa_3 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:38.0402%;margin-top:-9.2px;left:16.0036%;width:65px;">
			<p class="g-pstyle3">Darfur</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-5" class="g-Capa_3 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:39.2098%;margin-top:-7.6px;left:3.4239%;width:54px;">
			<p class="g-pstyle1">CHAD</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-6" class="g-Capa_3 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:46.7288%;margin-top:-7.6px;left:79.6388%;margin-left:-35px;width:70px;">
			<p class="g-pstyle4">ERITREA</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-7" class="g-Capa_6 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:47.787%;margin-top:-9.2px;left:54.8499%;width:66px;">
			<p class="g-pstyle3">Jartum</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-8" class="g-Capa_6 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:53.635%;margin-top:-9.2px;left:14.9442%;width:77px;">
			<p class="g-pstyle5">El Fasher</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-9" class="g-Capa_3 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:69.6284%;margin-top:-8.1px;left:77.5822%;margin-left:-33.5px;width:67px;">
			<p class="g-pstyle4">ETIOPÍA</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-10" class="g-Capa_3 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:79.96%;margin-top:-15.3px;left:40.1626%;margin-left:-35px;width:70px;">
			<p class="g-pstyle4">SUDÁN</p>
			<p class="g-pstyle4">DEL SUR</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-11" class="g-Capa_6 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:87.6731%;margin-top:-8.7px;left:11.5123%;width:156px;">
			<p class="g-pstyle6">Ejército / Grupos aliados</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-12" class="g-Capa_6 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:87.6722%;margin-top:-8.6px;left:45.1037%;width:137px;">
			<p class="g-pstyle6">RSF / Grupos aliados</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-13" class="g-Capa_6 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:87.6722%;margin-top:-8.6px;left:72.9608%;width:138px;">
			<p class="g-pstyle6">Otros grupos aliados</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-14" class="g-Capa_6 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:95.3886%;margin-top:-14.1px;left:0.3125%;width:574px;">
			<p class="g-pstyle7">GRÁFICO: IGNACIO SÁNCHEZ. FUENTE: CRITICAL THREATS PROJECTS AT THE AMERICAN ENTERPRISE INSTITUTE</p>
		</div>
	</div>

	<!-- Artboard: M -->
	<div id="g-mapa_sudan-Un-pais-dividido31102025-M" class="g-artboard" style="max-width: 360px;max-height: 607px" data-aspect-ratio="0.593" data-min-width="0" data-max-width="639">
<div style="padding: 0 0 168.698% 0;"></div>
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		<div id="g-ai1-1" class="g-cosas_comunes g-aiAbs g-aiPointText" style="top:8.8751%;margin-top:-11.9px;left:0.0003%;width:157px;">
			<p class="g-pstyle0">Sudán, un país dividido</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-2" class="g-Capa_3 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:20.6813%;margin-top:-7.6px;left:38.6556%;width:64px;">
			<p class="g-pstyle1">EGIPTO</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-3" class="g-Capa_3 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:36.1593%;margin-top:-7.6px;left:41.3745%;margin-left:-31px;width:62px;">
			<p class="g-pstyle2">Río Nilo</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-4" class="g-Capa_3 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:38.9667%;margin-top:-8.6px;left:17.7276%;width:62px;">
			<p class="g-pstyle3">Darfur</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-5" class="g-Capa_3 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:39.9465%;margin-top:-7.6px;left:1.8324%;width:54px;">
			<p class="g-pstyle1">CHAD</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-6" class="g-Capa_6 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:47.0351%;margin-top:-8.6px;left:65.6429%;width:63px;">
			<p class="g-pstyle3">Jartum</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-7" class="g-Capa_3 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:47.6855%;margin-top:-7.6px;left:93.0957%;margin-left:-35px;width:70px;">
			<p class="g-pstyle4">ERITREA</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-8" class="g-Capa_6 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:51.6455%;margin-top:-8.6px;left:14.7694%;width:73px;">
			<p class="g-pstyle5">El Fasher</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-9" class="g-Capa_3 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:64.5568%;margin-top:-8.1px;left:86.722%;margin-left:-33.5px;width:67px;">
			<p class="g-pstyle4">ETIOPÍA</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-10" class="g-Capa_3 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:71.6701%;margin-top:-15.3px;left:43.8704%;margin-left:-35px;width:70px;">
			<p class="g-pstyle4">SUDÁN</p>
			<p class="g-pstyle4">DEL SUR</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-11" class="g-Capa_6 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:82.2393%;margin-top:-16.4px;left:7.1262%;width:105px;">
			<p class="g-pstyle6">Ejército /</p>
			<p class="g-pstyle6">Grupos aliados</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-12" class="g-Capa_6 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:82.2393%;margin-top:-16.4px;left:41.1361%;width:105px;">
			<p class="g-pstyle6">RSF / </p>
			<p class="g-pstyle6">Grupos aliados</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-13" class="g-Capa_6 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:82.2393%;margin-top:-16.4px;left:77.7059%;width:99px;">
			<p class="g-pstyle6">Otros grupos </p>
			<p class="g-pstyle6">aliados</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-14" class="g-Capa_6 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:93.3423%;margin-top:-18.9px;left:0%;width:345px;">
			<p class="g-pstyle7">GRÁFICO: IGNACIO SÁNCHEZ. FUENTE: CRITICAL THREATS PROJECTS AT </p>
			<p class="g-pstyle7">THE AMERICAN ENTERPRISE INSTITUTE</p>
		</div>
	</div>

</div>

<!-- End ai2html - 2025-10-31 11:03 -->
    </figure><p class="article-text">
        La ca&iacute;da de El Fasher marca un punto de inflexi&oacute;n militar y humanitario y revive los temores de una repetici&oacute;n de las atrocidades cometidas en Darfur hace dos d&eacute;cadas.&nbsp;Se calcula que el Ej&eacute;rcito ha sido expulsado de aproximadamente un tercio del territorio sudan&eacute;s, una situaci&oacute;n que muchos creen que acerca la posibilidad de que el pa&iacute;s se enfrente a una partici&oacute;n. 
    </p><h2 class="article-text">Una guerra de atrocidades</h2><p class="article-text">
        Los civiles sudaneses est&aacute;n pagando el precio m&aacute;s alto de la guerra que ha devastado el pa&iacute;s. Uno de los <a href="https://www.eldiario.es/internacional/onu-denuncia-asesinato-460-pacientes-acompanantes-hospital-sudan-ofensiva-rebelde_1_12725606.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">episodios m&aacute;s graves se ha producido recientemente en el Hospital Materno</a> Saud&iacute; de El Fasher, donde, <a href="https://x.com/DrTedros/status/1983529376130965998" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS)</a>, al menos 460 pacientes y acompa&ntilde;antes fueron asesinados en un solo ataque perpetrado por las RSF. 
    </p><p class="article-text">
        Ante el Consejo de Seguridad, el coordinador humanitario de Naciones Unidas, Tom Fletcher ha apuntado que El Fasher &ldquo;ha descendido a un infierno a&uacute;n m&aacute;s oscuro&rdquo;. &ldquo;Mujeres y ni&ntilde;as est&aacute;n siendo violadas, la gente [es] mutilada y asesinada con total impunidad. No podemos o&iacute;r los gritos, pero mientras hablamos, el horror contin&uacute;a&rdquo;, ha dicho.&nbsp;Adem&aacute;s, Fletcher ha advertido de que 16 meses despu&eacute;s de la <a href="https://docs.un.org/es/S/RES/2736(2024)" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">resoluci&oacute;n</a> que exig&iacute;a que las RSF suspendiera el asedio a la ciudad y que las hostilidades se detuvieran inmediatamente, las violaciones al derecho internacional humanitario se han intensificado. &ldquo;El mundo ha fallado a toda una generaci&oacute;n&rdquo;, ha afirmado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos ha informado de que ha recibido &ldquo;m&uacute;ltiples informes alarmantes&rdquo; de que las RSF est&aacute;n cometiendo atrocidades, incluidas ejecuciones sumarias, despu&eacute;s de tomar el control de grandes partes de El Fasher y de la ciudad de Bara, en el estado de Kordof&aacute;n del Norte, en los &uacute;ltimos d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el Laboratorio de Investigaci&oacute;n Humanitaria de la Universidad de Yale, el nivel de violencia en El Fasher <a href="https://www.theguardian.com/world/2025/oct/28/mass-killings-reported-el-fasher-sudan-paramilitary-group-rapid-support-forces" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">es comparable al de las primeras 24 horas del genocidio de Ruand</a>a. En un <a href="https://files-profile.medicine.yale.edu/documents/876b4afc-e1da-495b-ac32-b5098699a371" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">informe</a>, el laboratorio indica que esta zona parece estar inmersa &ldquo;en un proceso sistem&aacute;tico e intencionado de limpieza &eacute;tnica de las comunidades ind&iacute;genas no &aacute;rabes fur, zaghawa y berti mediante desplazamientos forzados y ejecuciones sumarias&rdquo;.
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            <span class="title">
                Unos niños en una calle de la ciudad sudanesa de Umdurman.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        A lo largo de la guerra se han documentado numerosas violaciones de derechos humanos y cr&iacute;menes de guerra contra civiles.&nbsp;El &oacute;rgano de Naciones Unidas que investiga las violaciones en Sud&aacute;n, la Misi&oacute;n Internacional Independiente de Investigaci&oacute;n (FFM), public&oacute; recientemente un informe en el que recopila los abusos perpetrados por todas las partes en el conflicto. 
    </p><p class="article-text">
        El <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">documento </a>se titula<em> Una guerra de atrocidades </em>y concluye que tanto el Ej&eacute;rcito sudan&eacute;s como las RSF han dirigido ataques a gran escala contra la poblaci&oacute;n civil e infraestructuras vitales, incluidos centros m&eacute;dicos, lo que constituye una grave violaci&oacute;n del derecho internacional. Seg&uacute;n denunciaban, los civiles est&aacute;n siendo blanco de ambos bandos por su afiliaci&oacute;n real o percibida con el bando contrario, y las ejecuciones, la tortura y las violaciones se han convertido en un horror cotidiano.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Amnist&iacute;a Internacional, las fuerzas armadas sudanesas, las paramilitares RSF y sus aliados han cometido cr&iacute;menes entre los que figuran violencia sexual contra mujeres y ni&ntilde;as, torturar y matar de hambre a civiles y bombardeos mercados, campamentos de desplazados y hospitales.
    </p><h2 class="article-text">Emergencia humanitaria&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Desde la ciudad de El Geneina y en conversaci&oacute;n con elDiario.es, la coordinadora de emergencias de MSF Espa&ntilde;a en Darfur, Myriam Laraoussi, describe un panorama cercano al colapso total. &ldquo;En las &uacute;ltimas noches han llegado casi 1.000 personas en varios camiones tras un viaje muy peligroso. La mayor&iacute;a llega d&eacute;bil, con heridas o desnutridas. En un solo d&iacute;a, atendimos a m&aacute;s de 400 pacientes. Todos los ni&ntilde;os menores de cinco a&ntilde;os sufr&iacute;an malnutrici&oacute;n aguda&rdquo;, explica.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La gente está siendo mutilada y asesinada con total impunidad. No podemos oír los gritos, pero mientras hablamos, el horror continúa</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Tom Fletcher</span>
                                        <span>—</span> Coordinador humanitario de Naciones Unidas
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En Tawila, a unos 60 kil&oacute;metros de El Fasher, m&aacute;s de 800.000 personas desplazadas sobreviven en condiciones extremadamente precarias, mientras que el hospital opera con suministros m&eacute;dicos limitados y cortes de electricidad continuos. Los quir&oacute;fanos funcionan con generadores y linternas, y el personal sanitario duerme por turnos en el suelo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde la misma localidad, la pediatra de MSF, Giulia Chiopris confirma que la ca&iacute;da de El Fasher ha multiplicado el n&uacute;mero de heridos y desplazados. &ldquo;Despu&eacute;s de la ca&iacute;da de El Fasher, como esper&aacute;bamos, estamos viendo una enorme cantidad de civiles heridos. Por eso MSF construy&oacute; un puesto de salud en la entrada de Tawila, donde hacemos triaje a cada paciente y derivamos los casos m&aacute;s cr&iacute;ticos&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los testimonios de los desplazados, a&ntilde;ade Chiopris, describen torturas, disparos en las rutas de huida y viajes nocturnos para evitar los combates, as&iacute; como de personas forzadas a comer restos de animales para sobrevivir, lo que provoca graves problemas gastrointestinales, especialmente en ni&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El discurso de Tom Fletcher ante el Consejo de Seguridad de la ONU confirma lo que los trabajadores humanitarios repiten desde hace meses: Sud&aacute;n vive una crisis humanitaria de dimensiones excepcionales. M&aacute;s de 24 millones de personas &ndash;casi el 40% de la poblaci&oacute;n&ndash; no tienen suficiente comida, y tres de cada cuatro hogares encabezados por mujeres sufren inseguridad alimentaria.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Un conflicto olvidado</h2><p class="article-text">
        Mientras la guerra se prolonga, la sociedad civil sudanesa vive entre la angustia, la impotencia y el silencio internacional. 
    </p><p class="article-text">
        Mohamed Amro, presidente de Casa de Sud&aacute;n, una organizaci&oacute;n radicada en Madrid, denuncia en una entrevista con este medio la indiferencia del mundo ante lo que consideran una campa&ntilde;a de exterminio en Darfur y en otras regiones. &ldquo;Vivimos con tristeza y miedo. No sabemos cu&aacute;ntas personas han muerto, ni qui&eacute;n sigue vivo. Nadie habla de la crisis de Sud&aacute;n, parece que pueden matarnos a todos y nadie va a decir nada&rdquo;, afirma el joven.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Después de la caída de El Fasher, como esperábamos, estamos viendo una enorme cantidad de civiles heridos
</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Giulia Chiopris</span>
                                        <span>—</span> Pediatra de Médicos Sin Fronteras
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los testimonios que llegan desde Sud&aacute;n muestran un pa&iacute;s traumatizado por las masacres en El Geneina, Wad al-Noura y ahora El Fasher, donde las RSF han repetido los mismos patrones de violencia que asolaron Darfur hace 20 a&ntilde;os. &ldquo;Todos los sudaneses sabemos que las RSF son una fuerza genocida&rdquo;, explica Mohamed. &ldquo;Por eso m&aacute;s de cuatro millones de civiles se han unido al Ej&eacute;rcito sudan&eacute;s durante los &uacute;ltimos dos a&ntilde;os, para defenderse. Lo que est&aacute;n haciendo en El Fasher no sorprende a nadie, pero nos llena de rabia&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que est&aacute; ocurriendo en El Fasher recuerda los horrores que sufri&oacute; Darfur hace 20 a&ntilde;os. Pero, de alguna manera, hoy estamos viendo una reacci&oacute;n global muy diferente: una de resignaci&oacute;n. Por lo tanto, esta es tambi&eacute;n una crisis de apat&iacute;a&rdquo;, ha criticado el jefe humanitario de la ONU. 
    </p><h2 class="article-text">Las sombras exteriores</h2><p class="article-text">
        La guerra de Sud&aacute;n no se sostiene solo por las armas que se disparan dentro del pa&iacute;s, sino tambi&eacute;n por las que llegan desde el exterior. Una <a href="https://www.theguardian.com/global-development/2025/oct/28/uk-military-equipment-rapid-support-forces-rsf-militia-accused-genocide-found-sudan-united-nations" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n de</a><a href="https://www.theguardian.com/global-development/2025/oct/28/uk-military-equipment-rapid-support-forces-rsf-militia-accused-genocide-found-sudan-united-nations" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em> The Guardian</em></a> ha revelado que equipos militares de fabricaci&oacute;n brit&aacute;nica &ndash;visores, drones y componentes de artiller&iacute;a&ndash; fueron hallados en manos de las RSF.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El hallazgo, incluido en un informe de expertos de Naciones Unidas, detalla c&oacute;mo ese material lleg&oacute; a Sud&aacute;n a trav&eacute;s de intermediarios en Emiratos &Aacute;rabes Unidos (EAU). Por su parte, el medio<em> </em><a href="https://www.middleeasteye.net/news/sudans-rsf-storms-el-fasher-after-uae-shuts-down-talks-city" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Middle East Eye</em></a><em> </em>tambi&eacute;n document&oacute; vuelos procedentes de aeropuertos emirat&iacute;es que transportaron armamento y suministros log&iacute;sticos a las RSF, incluso despu&eacute;s de que Abu Dabi anunciara el cierre de las negociaciones de paz. Sin embargo, el papel de EAU en el conflicto sudan&eacute;s va mucho m&aacute;s all&aacute; del apoyo militar puntual.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Emiratos ha pasado de ser un socio comercial a un actor geoestrat&eacute;gico clave en &Aacute;frica, combinando inversiones, diplomacia y presencia militar indirecta. EUA es hoy el cuarto pa&iacute;s en inversi&oacute;n directa en el continente, solo por detr&aacute;s de China, Estados Unidos y Francia. El pa&iacute;s controla o gestiona una veintena de puertos en diez pa&iacute;ses africanos a trav&eacute;s de dos empresas estatales &ndash;DP World y AD Ports Group&ndash;, y ha firmado seis nuevos acuerdos de concesi&oacute;n portuaria en los &uacute;ltimos cuatro a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Están usando la sangre de los sudaneses para financiar sus negocios. Y el mundo calla</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Mohamed Amro</span>
                                        <span>—</span> Presidente de Casa de Sudán
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El proyecto emirat&iacute; en &Aacute;frica comenz&oacute; en el puerto de Berbera en Somalilandia y con el tiempo expandi&oacute; su presencia hacia Sud&aacute;n, Mal&iacute;, Uganda, Tanzania y Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica del Congo, pero Sud&aacute;n ocupa un lugar central en su estrategia africana. El pa&iacute;s es uno de los principales exportadores de oro hacia Dub&aacute;i y buena parte de ese comercio &ndash;seg&uacute;n informes de <a href="https://www.chathamhouse.org/sites/default/files/2025-03/2025-03-25-gold-and-the-war-in-sudan-soliman-and-baldo.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Chatham House</a> y <a href="https://globalwitness.org/en/campaigns/conflict-resources/exposing-rsfs-secret-financial-network/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Global Witness</a>&ndash; financia indirectamente a las RSF, que controlan minas en Darfur, Kordof&aacute;n y el Nilo Azul.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La empresa al-Gunade, propiedad de familiares del l&iacute;der de ls RSF, Mohamed Hamdan Dagalo (popularmente conocido como Hemedti), es uno de los principales socios comerciales de compa&ntilde;&iacute;as emirat&iacute;es, entre ellas Kaloti Jewellery Group, con sede en Dub&aacute;i, y otras firmas de compraventa de metales preciosas en el Golfo.&nbsp;Adem&aacute;s, Emiratos firm&oacute; en 2022 un acuerdo de 6.000 millones de d&oacute;lares con el Gobierno sudan&eacute;s para la construcci&oacute;n del puerto Abu Amama, en el mar Rojo, a trav&eacute;s del grupo estatal AD Ports. El proyecto qued&oacute; suspendido en 2024 tras el estallido de la guerra y las acusaciones desde el Gobierno sudan&eacute;s hacia EAU sobre su apoyo a las RSF. 
    </p><p class="article-text">
        El portavoz de Casa de Sud&aacute;n tambi&eacute;n apunta a la implicaci&oacute;n de actores extranjeros, especialmente Emiratos, en el sostenimiento de la guerra: &ldquo;Han enviado mercenarios colombianos y et&iacute;opes, con pasaportes y banderas de Emiratos. Llegan a trav&eacute;s de empresas de seguridad emirat&iacute;es que operan en Libia&rdquo;, cuenta.&nbsp;Su organizaci&oacute;n denuncia que este apoyo se traduce en un saqueo directo del oro del pa&iacute;s, controlado por las RSF y exportado a Dub&aacute;i: &ldquo;Est&aacute;n usando la sangre de los sudaneses para financiar sus negocios. Y el mundo calla&rdquo;, advierte. &ldquo;La comunidad internacional tiene la obligaci&oacute;n de declarar a las RSF como una organizaci&oacute;n terrorista, sancionar a quienes las arman y juzgar a los responsables del genocidio&rdquo;, concluye. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Soraya Aybar Laafou]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/guerra-atrocidades-olvidada-pasando-sudan-ultima-ofensiva-rebelde-importante_1_12730881.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 31 Oct 2025 21:01:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una guerra de atrocidades (y olvidada): qué está pasando en Sudán y por qué la última ofensiva rebelde es importante]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sudán,Crisis humanitaria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ONU denuncia el asesinato de 460 pacientes y acompañantes en un hospital de Sudán tras una ofensiva rebelde]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/onu-denuncia-asesinato-460-pacientes-acompanantes-hospital-sudan-ofensiva-rebelde_1_12725606.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3149e17e-2b2b-4996-a439-7d569219ed16_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La ONU denuncia el asesinato de 460 pacientes y acompañantes en un hospital de Sudán tras una ofensiva rebelde"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En los dos años y medio de conflicto entre Ejército y las FAR, la OMS ha verificado al menos 185 ataques contra la red sanitaria sudanesa, con 1.204 muertos y 416 heridos, incluyendo pacientes y trabajadores sanitarios</p></div><p class="article-text">
        M&aacute;s de 460 pacientes y acompa&ntilde;antes fueron asesinados el fin de semana pasado en un ataque al Hospital Materno Saud&iacute; de Al Fasher, al norte de Darfur (Sud&aacute;n) en territorio tomado por el grupo paramilitar Fuerzas de Apoyo R&aacute;pido (FAR), seg&uacute;n ha denunciado este mi&eacute;rcoles la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS).
    </p><p class="article-text">
        El director general de la agencia sanitaria de la ONU, Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha se&ntilde;alado en su cuenta oficial en X que la organizaci&oacute;n est&aacute; &ldquo;horrorizada y profundamente conmocionada&rdquo; por estas muertes, que se producen despu&eacute;s de que se denunciaran en el lugar otros ataques y detenciones de trabajadores sanitarios.
    </p><p class="article-text">
        En los dos a&ntilde;os y medio de conflicto entre Ej&eacute;rcito y las FAR, la OMS ha verificado al menos 185 ataques contra la red sanitaria sudanesa, con 1.204 muertos y 416 heridos, incluyendo pacientes y trabajadores sanitarios. Estos ataques &ldquo;deben detenerse de forma inmediata e incondicional, y todos los pacientes, trabajadores de la salud e instalaciones sanitarias deben ser protegidos por el derecho internacional humanitario&rdquo;, ha subrayado Tedros en X.
    </p><p class="article-text">
        Ya el lunes, un d&iacute;a despu&eacute;s de que las FAR anunciaran la toma de Al Fasher tras a&ntilde;o y medio de asedio, Naciones Unidas denunci&oacute; que las fuerzas paramilitares estaban perpetrando ejecuciones sumarias de civiles que intentaban huir de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        La Oficina de la ONU para los Derechos Humanos se&ntilde;al&oacute; que muchas de esas ejecuciones podr&iacute;an tener motivaci&oacute;n &eacute;tnica.
    </p><p class="article-text">
        Los intensos bombardeos a la ciudad del 22 al 26 de octubre, que concluyeron con la rendici&oacute;n de la sexta divisi&oacute;n de infanter&iacute;a del ej&eacute;rcito sudan&eacute;s, tambi&eacute;n causaron la muerte de numerosos civiles, entre ellos trabajadores humanitarios voluntarios, seg&uacute;n Naciones Unidas. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/onu-denuncia-asesinato-460-pacientes-acompanantes-hospital-sudan-ofensiva-rebelde_1_12725606.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Oct 2025 16:30:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La ONU denuncia el asesinato de 460 pacientes y acompañantes en un hospital de Sudán tras una ofensiva rebelde]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sudán]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El genocidio por el que no salimos a la calle]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/genocidio-no-salimos-calle_129_12669748.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/27147ac8-4390-4a04-a4bf-7088b5bd190d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El genocidio por el que no salimos a la calle"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es un día de cierta esperanza en Oriente Próximo y la presión internacional, en especial -pero no solo- la de Estados Unidos, merece ser reconocida. Entretanto, la paz y la justicia siguen estando muy lejos en demasiados rincones del mundo por los que apenas hay movilización entre la impotencia y el desinterés</p><p class="subtitle">Dos años de guerra en Sudán desembocan en la peor crisis de desplazamiento y hambre del mundo</p></div><p class="article-text">
        Hace casi 600 d&iacute;as que<a href="https://www.theguardian.com/global-development/2025/sep/24/siege-sudan-city-el-fasher-rsf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> 260.000 personas sufren el sitio </a>de su ciudad por una fuerza paramilitar en el pa&iacute;s que vive <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/anos-guerra-sudan-desembocan-peor-crisis-desplazamiento-hambre-mundo_1_12220065.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la peor hambruna </a>del mundo. En su ciudad, mueren de hambre o bajo las bombas. <a href="https://www.nytimes.com/2025/09/15/world/africa/sudan-starving-children.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Si intentan huir</a>, se exponen a violaciones y asesinatos. M&aacute;s de 150.000 personas han muerto en los &uacute;ltimos dos a&ntilde;os, y ni siquiera la ONU puede dar una estimaci&oacute;n exacta de cu&aacute;nto es ese &ldquo;m&aacute;s&rdquo;. El antiguo enviado de EEUU para la zona cree que los muertos se acercan a<a href="https://www.nytimes.com/2025/08/30/opinion/sudan-genocide-famine.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> 400.000</a>. Hay m&aacute;s de <a href="https://reliefweb.int/report/sudan/sudan-situation-map-weekly-regional-update-18-aug-2025" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">12 millones de desplazados</a>.
    </p><p class="article-text">
        El sitio sucede en El Fasher, la capital de Darfur del Norte, en Sud&aacute;n, donde el conflicto volvi&oacute; a estallar en abril de 2023 y varios pa&iacute;ses y organismos internacionales consideran que se est&aacute; cometiendo un genocidio. <a href="https://news.un.org/en/story/2025/04/1162066" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Corte Internacional de Justicia de la ONU</a> abri&oacute; en abril un proceso contra Emiratos &Aacute;rabes por &ldquo;complicidad con el genocidio&rdquo; entre acusaciones de que ese r&eacute;gimen est&aacute; apoyando a la fuerza paramilitar responsable de asesinatos en masa, pero dictamin&oacute; que no pod&iacute;a seguir con el caso porque Emiratos no ha reconocido un art&iacute;culo clave de la<a href="https://www.bbc.co.uk/news/articles/cze176ryw54o" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Convenci&oacute;n contra el Genocidio</a>. Emiratos niega las acusaciones, basadas tambi&eacute;n en<a href="https://news.sky.com/story/uae-is-main-backer-behind-rsf-militia-in-sudan-intelligence-officer-claims-in-secret-interview-13437966" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> investigaciones period&iacute;sticas</a> e <a href="https://www.theguardian.com/global-development/2025/apr/14/leaked-un-experts-report-raises-fresh-concerns-over-uaes-role-in-sudan-war" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informes</a> de Naciones Unidas.
    </p><p class="article-text">
        No vemos ni en Espa&ntilde;a ni en otros vecinos europeos manifestaciones masivas contra el genocidio en Sud&aacute;n. Tampoco presi&oacute;n en los parlamentos o en los escenarios para pedirle cuentas a Emiratos &Aacute;rabes, con quien el Gobierno espa&ntilde;ol sigue haciendo negocios. Este mismo junio, <a href="https://www.lamoncloa.gob.es/serviciosdeprensa/notasprensa/economia-comercio-empresa/paginas/2025/030625-cuerpo-comision-espana-emiratos-arabes.aspx" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el ministro de Econom&iacute;a viaj&oacute; a Emiratos</a> para &ldquo;reforzar las relaciones bilaterales&rdquo; y promocionar las inversiones espa&ntilde;olas. <a href="https://policy.trade.ec.europa.eu/eu-trade-relationships-country-and-region/countries-and-regions/gulf-region/eu-united-arab-emirates-agreement_en" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En julio</a>, la UE lanz&oacute; sus negociaciones con Emiratos para un acuerdo comercial.
    </p><p class="article-text">
        Estados Unidos est&aacute; entre los que definen lo que pasa en Sud&aacute;n como un genocidio -lo hizo la Administraci&oacute;n Biden y la Administraci&oacute;n Trump ha seguido llam&aacute;ndolo as&iacute;-, pero apenas ha prestado atenci&oacute;n a este conflicto que no suele salir en las portadas de los peri&oacute;dicos ni provoca marchas, boicots y campa&ntilde;as de activistas famosos. La cancelaci&oacute;n de la ayuda humanitaria internacional de Estados Unidos ha recrudecido la emergencia. Los gobiernos de la regi&oacute;n miran hacia otro lado, o todav&iacute;a peor. La esperanza llega de organizaciones como la <a href="https://www.reuters.com/world/africa/sudanese-network-volunteer-aid-groups-wins-norwegian-human-rights-award-2025-09-17/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">red sudanesa de voluntarios</a> locales <a href="https://www.theguardian.com/global-development/2024/dec/31/neighbourhoods-sudan-gaps-foreign-aid-community-kitchen-emergency-response-rooms" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Emergency Response Rooms</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El fracaso es global. Los pa&iacute;ses &aacute;rabes y africanos han hecho m&aacute;s para agravar el sufrimiento en Sud&aacute;n que para aliviarlo&rdquo;, <a href="https://www.nytimes.com/2025/08/30/opinion/sudan-genocide-famine.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">escribe Nicholas Kristof, el periodista </a>del <em>New York Times</em> cronista de los horrores en todo el mundo, tambi&eacute;n en Darfur. &ldquo;En 2005, la ONU declar&oacute; una &lsquo;responsabilidad de proteger&rsquo; a civiles que sufren atrocidades, pero esa ret&oacute;rica grandilocuente parece m&aacute;s un sustituto de la acci&oacute;n que un est&iacute;mulo para ella&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El de Sud&aacute;n es un conflicto enquistado de dif&iacute;cil arreglo, pero la experiencia de hace dos d&eacute;cadas muestra que, en particular, cuando Estados Unidos se empe&ntilde;a puede haber un camino -entre otras cosas porque sigue siendo la potencia con la capacidad para presionar a los pa&iacute;ses en la regi&oacute;n que no tienen los gobiernos europeos.
    </p><p class="article-text">
        Aunque con limitaciones y de manera precaria, su intervenci&oacute;n en Darfur hizo que volviera la paz y que la justicia internacional avanzara en procesos contra los criminales de guerra, incluido el expresidente <a href="https://www.icc-cpi.int/darfur/albashir" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Omar al-Bashir,</a> que se cree que est&aacute; ahora en una c&aacute;rcel en el norte del pa&iacute;s. Esta semana el primer l&iacute;der militar <a href="https://www.bbc.co.uk/news/articles/cly1egd5d0vo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fue condenado en La Haya</a> por cr&iacute;menes de guerra en Darfur en 2003 y 2004.
    </p><p class="article-text">
        El argumento del &ldquo;doble rasero&rdquo;, que la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica promocion&oacute; con &eacute;xito durante la Guerra Fr&iacute;a, es uno de los m&aacute;s perezosos e inconsistentes que se pueda encontrar. No ser&eacute; yo qui&eacute;n lo repita. Es hasta absurdo decir que hay s&oacute;lo dos raseros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La preocupaci&oacute;n de las opiniones p&uacute;blicas va a menudo relacionada con la cercan&iacute;a, el consumo de informaci&oacute;n y la conexi&oacute;n humana. La de los pol&iacute;ticos, por los intereses que se juega su pa&iacute;s y por c&oacute;mo les favorece o perjudica la presi&oacute;n p&uacute;blica del momento. La supuesta preocupaci&oacute;n por el sufrimiento humano en general se concreta inevitablemente m&aacute;s por el de algunos, refleja a menudo sesgos hist&oacute;ricos y oculta intereses partidistas que poco tienen que ver con las personas y los lugares afectados.
    </p><p class="article-text">
        El rasero universal de proteger a los civiles, detener masacres y hambrunas y juzgar a los criminales de guerra deber&iacute;a corresponder a organismos internacionales como Naciones Unidas, que, sin embargo, lleva a&ntilde;os fracasando en su misi&oacute;n m&aacute;s importante. Se le puede echar la culpa a los pa&iacute;ses que bloquean el Consejo de Seguridad, especialmente a Estados Unidos, Rusia y China, pero los problemas son mucho m&aacute;s profundos.
    </p><p class="article-text">
        En este mundo desequilibrado, la llave la sigue teniendo a menudo Estados Unidos, una fuerza cada vez m&aacute;s imprevisible e inestable. La alternativa tampoco resulta halag&uuml;e&ntilde;a, vistos los pa&iacute;ses en ascenso, autoritarios, brutales hasta con su poblaci&oacute;n, como India y China.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es un d&iacute;a de cierta esperanza en Oriente Pr&oacute;ximo y la presi&oacute;n internacional, en especial -pero no s&oacute;lo- la de Estados Unidos, merece ser reconocida. Entretanto, la paz y la justicia siguen estando muy lejos en demasiados rincones del mundo por los que apenas hay movilizaci&oacute;n entre la impotencia y el desinter&eacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Ramírez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/genocidio-no-salimos-calle_129_12669748.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Oct 2025 20:38:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El genocidio por el que no salimos a la calle]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sudán,Crímenes de guerra,Genocidio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un deslizamiento de tierra en Sudán arrasa una aldea y deja al menos 1.000 muertos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/deslizamiento-tierra-sudan-arrasa-aldea-deja-1-000-muertos_1_12571211.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2bfb8098-eb89-493b-81f7-7917c754c076_16-9-discover-aspect-ratio_default_1124927.jpg" width="863" height="485" alt="Un deslizamiento de tierra en Sudán arrasa una aldea y deja al menos 1.000 muertos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Movimiento Ejército de Liberación de Sudán, que controla la zona, pide ayuda a la ONU para recuperar los cuerpos de las víctimas</p><p class="subtitle">Dos años de guerra en Sudán desembocan en la peor crisis de desplazamiento y hambre del mundo </p></div><p class="article-text">
        Un deslizamiento de tierra provocado por fuertes lluvias sepult&oacute; el pasado domingo la aldea de Tarsin, en el oeste de Sud&aacute;n, provocando la muerte de unas 1.000 personas y dejando un solo superviviente, seg&uacute;n inform&oacute; este martes el Movimiento Ej&eacute;rcito de Liberaci&oacute;n de Sud&aacute;n en un comunicado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Seguimos con profunda tristeza y preocupaci&oacute;n los tr&aacute;gicos sucesos que afectaron a los residentes de la aldea de Tarsin, a causa de los masivos y devastadores deslizamientos de tierra que azotaron la aldea, ubicada en medio de Jebel Marra, en el distrito de Amo&rdquo;, indic&oacute; en el texto el grupo, liderado por Abdelwahid Mohamed Nour.
    </p><p class="article-text">
        Unas 1.000 personas entre las cuales se cuentan &ldquo;hombres, mujeres y ni&ntilde;os&rdquo;, murieron y solo una logr&oacute; sobrevivir, seg&uacute;n las primeras informaciones la totalidad de los aldeanos.
    </p><p class="article-text">
        El Movimiento Ej&eacute;rcito de Liberaci&oacute;n de Sud&aacute;n resalt&oacute; que la aldea de Tarsin qued&oacute; &ldquo;completamente arrasada&rdquo;, por lo que hizo un llamamiento a las Naciones Unidas para brindar apoyo en la recuperaci&oacute;n de cuerpos y el movimiento de escombros.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/anos-guerra-sudan-desembocan-peor-crisis-desplazamiento-hambre-mundo_1_12220065.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sud&aacute;n est&aacute; inmersa en una guerra</a> entre el ej&eacute;rcito sudan&eacute;s y las Fuerzas de Apoyo R&aacute;pido (FAR) en el estado de Darfur del Norte, lo que ha obligado al desplazamiento forzado de personas que buscan refugio en las monta&ntilde;as de Marra. 
    </p><p class="article-text">
        El Movimiento Ej&eacute;rcito de Liberaci&oacute;n es un grupo rebelde de Darfur que controla precisamente esa zona monta&ntilde;osa de Jebel Marra y que se ha mantenido neutral en los choques entre las FAR y el Ej&eacute;rcito. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/deslizamiento-tierra-sudan-arrasa-aldea-deja-1-000-muertos_1_12571211.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 Sep 2025 06:24:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un deslizamiento de tierra en Sudán arrasa una aldea y deja al menos 1.000 muertos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sudán,Desastres naturales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Genocidio silencioso]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/genocidio-silencioso_132_12540724.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3e6f7159-72d6-4de9-b623-af9d82fb8a97_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Genocidio silencioso"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Puede ser la normalización de la muerte y el dolor de las personas africanas por lo que nadie está prestando atención a estos focos igualmente graves, o puede que sea simplemente la antinegritud</p><p class="subtitle">Opinión - Abortar la familia correcta
</p></div><p class="article-text">
        T&uacute; y yo sabemos que est&aacute; ocurriendo televisado en Palestina. Sabemos que es el Estado colono de <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/israel-mantiene-contactos-sudan-sur-expulsar-pais-africano-palestinos-gaza_1_12531747.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Israel</a> quien lo est&aacute; perpetrando y que parece que el mundo cada vez es m&aacute;s consciente de ello, aunque nuestros estados democr&aacute;ticos de Occidente lamenten la situaci&oacute;n y nos digan que debe parar, mientras siguen manteniendo la compraventa de armas.
    </p><p class="article-text">
        En torno a lo que est&aacute; sucediendo mientras escribo esto, hay quienes niegan un genocidio, no s&oacute;lo por parte de quienes consideran que la potencia colona sionista (con una mayor capacidad armament&iacute;stica) tenga derecho a defenderse de a quienes ocupan y mantienen en un estado de apartheid, sino que se ha asimilado que genocidio es tan s&oacute;lo lo que ocurri&oacute; a la poblaci&oacute;n jud&iacute;a bajo el r&eacute;gimen nazi, obviando que hubo otros grupos perseguidos sistem&aacute;ticamente tambi&eacute;n, como el pueblo gitano, por ejemplo.
    </p><p class="article-text">
        La Convenci&oacute;n para la Prevenci&oacute;n y la Sanci&oacute;n del Delito de Genocidio en su art&iacute;culo II define: &ldquo;Cualquiera de los actos mencionados a continuaci&oacute;n, perpetrados con la intenci&oacute;n de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, &eacute;tnico, racial o religioso, como tal: matanza de miembros del grupo; lesi&oacute;n grave a la integridad f&iacute;sica o mental de los miembros del grupo; sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucci&oacute;n f&iacute;sica, total o parcial; medidas destinadas a impedir los nacimientos en el seno del grupo; y traslado por fuerza de ni&ntilde;os del grupo a otro grupo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Partiendo de la base de que no se especifica que tenga que ser s&iacute; o s&iacute; contra la poblaci&oacute;n jud&iacute;a &ndash;lo cual genera controversia para algunas personas al hablar en estos t&eacute;rminos sobre lo que lleva desarroll&aacute;ndose durante a&ntilde;os contra la poblaci&oacute;n palestina&ndash; no es el &uacute;nico lugar donde est&aacute; ocurriendo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Un genocidio no ocurre en una zona geográfica y/o hacia un grupo de personas exclusivamente, ahora mismo está ocurriendo en varias partes del mundo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Puede que la tradici&oacute;n de solidaridad con Palestina la convierta en la &uacute;nica causa o realidad similar, obviando casi deliberadamente lo que ocurre en otras partes del mundo que responden a las mismas causas, pero que no sean tan importantes para ellas porque suceden en suelo africano, y s&iacute;, estoy hablando del genocidio en <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/anos-guerra-sudan-desembocan-peor-crisis-desplazamiento-hambre-mundo_1_12220065.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sud&aacute;n</a> y <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/centenares-mujeres-violadas-quemadas-combates-republica-democratica-congo_1_12027740.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica del Congo</a>.
    </p><p class="article-text">
        Lo resumo un poco. Por parte de Sud&aacute;n, hablamos de dos a&ntilde;os de violencia extrema contra la poblaci&oacute;n, de conflicto continuado, de bloqueo de acceso y de suministros, <a href="https://elpais.com/planeta-futuro/2024-08-26/los-paramilitares-de-sudan-siembran-el-terror-con-la-violencia-sexual-contra-las-mujeres.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">violencia sexual</a> sistem&aacute;tica que lleva a muchas mujeres a suicidarse, desplazamientos forzados y asesinatos en masas. Y por la parte de la Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica del Congo, es tanta la violencia que no s&eacute; ni por d&oacute;nde empezar, pero hablamos de un genocidio que lleva a&ntilde;os perpetr&aacute;ndose para la extracci&oacute;n de materias primas donde la violencia sexual como arma a mujeres y ni&ntilde;as es el pan de cada d&iacute;a, junto a desplazamientos, esclavitud y masacres. 
    </p><p class="article-text">
        Voy a ser totalmente cruda: t&uacute; y yo estamos participando en el genocidio del Congo. Da igual si est&aacute;s en el m&oacute;vil, el ordenador o desde donde <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/pesadilla-vida-digital-esconde-congo-vez-enchufas-movil-participas-violencia-atroz_128_10862295.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">est&eacute;s leyendo este art&iacute;culo</a>, ese dispositivo est&aacute; hecho con la sangre del pueblo congole&ntilde;o. Es algo de lo que es casi m&aacute;s dif&iacute;cil de escapar porque no comprar en Carrefour (un gran inversor en territorios palestinos ocupados) es una decisi&oacute;n relativamente f&aacute;cil; sin embargo, apenas nos podemos escapar del mundo tecnol&oacute;gico, aunque <a href="https://es.euronews.com/my-europe/2024/12/18/la-republica-democratica-del-congo-presenta-una-denuncia-contra-apple-por-los-minerales-co?utm_source=chatgpt.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Apple</a> parece tener un papel m&aacute;s destacado.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La sociedad moderna necesita a las personas negras como figuras no-humanas para definir su entramado civilizatorio</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; entonces no se habla de estas cuestiones? Es algo que nos ronda por la cabeza a muchas personas africanas. Puede que no estemos haciendo suficiente ruido, pueden ser los intereses de <a href="https://www.bbc.com/news/articles/c3w1nzpg5dgo?utm_source=chatgpt.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Emiratos &Aacute;rabes</a> o <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ruanda-actua-impunidad-israel-nadie-dice_129_12009360.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ruanda</a> y otras potencias, o puede ser simplemente que demos igual.
    </p><p class="article-text">
        Puede ser la normalizaci&oacute;n de la muerte y el dolor de las personas africanas por lo que nadie est&aacute; prestando atenci&oacute;n a estos focos igualmente graves, o puede que sea simplemente la antinegritud. Seg&uacute;n el afropesimismo, la sociedad moderna necesita a las personas negras como figuras no-humanas para definir su entramado civilizatorio. Es decir, la negritud es una condici&oacute;n permanente de &ldquo;muerte social&rdquo;, incluso tras la supuesta emancipaci&oacute;n, reducidas a mera carne.
    </p><p class="article-text">
        Un genocidio no ocurre en una zona geogr&aacute;fica y/o hacia un grupo de personas exclusivamente, ahora mismo est&aacute; ocurriendo en varias partes del mundo, y estas personas que son deshumanizadas requieren tambi&eacute;n de atenci&oacute;n, si no seguiremos contribuyendo a estos, ya que estamos jerarquizando el dolor, como si hubiera un dolor injusto y otro merecido, quien merece apoyo y quien silencio, porque no son meramente un conflicto &eacute;tnico.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Iliassou Olalla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/genocidio-silencioso_132_12540724.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 18 Aug 2025 20:15:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Genocidio silencioso]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Palestina,Conflicto Palestina-Israel,Congo,Sudán,Genocidio,Judíos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El país que tiene más pirámides del mundo (y no es Egipto)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/pais-piramides-mundo-no-egipto-pm_1_12514720.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c0637259-db8b-47a9-b48a-7971a97b2be4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El país que tiene más pirámides del mundo (y no es Egipto)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El sitio más célebre de todos es Meroe, reconocido por la UNESCO como Patrimonio Mundial de la Humanidad en 2011</p><p class="subtitle">Así interpretaban los antiguos griegos y romanos los grandes desastres: advertencias del Olimpo</p></div><p class="article-text">
        Cuando se piensa en <strong>pir&aacute;mides, </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/egipto/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Egipto</strong></a><strong> suele ser el primer, y a menudo el &uacute;nico, pa&iacute;s que viene a la mente</strong>. Las monumentales construcciones de <strong>Giza, con la Gran Pir&aacute;mide de Keops a la cabeza</strong>, son una de las postales m&aacute;s reconocibles del mundo antiguo. Sin embargo, <strong>el r&eacute;cord mundial en n&uacute;mero de pir&aacute;mides</strong> no lo ostenta Egipto, sino su vecino del sur: <a href="https://www.eldiario.es/temas/sudan/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sud&aacute;n</a>, un pa&iacute;s que alberga <strong>m&aacute;s de</strong> <strong>200 pir&aacute;mides</strong> distribuidas en el <strong>desierto de Nubia</strong>, muchas de las cuales siguen siendo grandes desconocidas para el p&uacute;blico general.
    </p><h2 class="article-text">Construidas por la civilizaci&oacute;n del Reino de Kush</h2><p class="article-text">
        Las pir&aacute;mides sudanesas fueron <strong>construidas por la civilizaci&oacute;n del Reino de Kush</strong>, que floreci&oacute; <strong>entre los siglos VIII a.C. y IV d.C</strong>. en la regi&oacute;n conocida como Nubia, <strong>a orillas del Nilo.</strong> A lo largo de siglos, los kushitas erigieron necr&oacute;polis enteras para sus reyes, reinas y miembros de la &eacute;lite. Los principales <a href="https://www.eldiario.es/temas/yacimientos-arqueologicos/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">yacimientos arqueol&oacute;gicos</a> se concentran en tres lugares: <strong>El-Kurru</strong>, <strong>Nuri</strong> y, sobre todo, <strong>Meroe</strong>, la antigua capital real, donde se alzan decenas de pir&aacute;mides perfectamente alineadas que emergen del paisaje arenoso como siluetas geom&eacute;tricas.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1951708577162465690?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><h2 class="article-text">As&iacute; son las pir&aacute;mides sudanesas</h2><p class="article-text">
        A diferencia de sus colosales hom&oacute;logas egipcias, las pir&aacute;mides sudanesas son <strong>m&aacute;s peque&ntilde;as y estrechas</strong>, con una inclinaci&oacute;n mucho m&aacute;s pronunciada. Suelen medir entre <strong>6 y 30 metros de altura</strong>, con bases que <strong>no superan los 8 metros de lado</strong>. Su perfil estilizado y su car&aacute;cter repetitivo les da una est&eacute;tica muy diferente, pero no menos imponente. La mayor&iacute;a est&aacute;n construidas con bloques de piedra arenisca y coronadas por una peque&ntilde;a capilla funeraria en su base, donde se realizaban rituales y ofrendas.
    </p><p class="article-text">
        Muchas de estas pir&aacute;mides contienen <strong>c&aacute;maras funerarias subterr&aacute;neas</strong>, excavadas directamente en la roca y decoradas con relieves e inscripciones que <strong>mezclan elementos del arte egipcio con motivos locales</strong>. A menudo aparecen representaciones de dioses como Am&oacute;n o Isis, pero tambi&eacute;n de <strong>Apedemak, una deidad con cabeza de le&oacute;n propia de la tradici&oacute;n kushita</strong>. Esta fusi&oacute;n simb&oacute;lica refleja la compleja identidad cultural de Nubia, influida por Egipto pero claramente diferenciada.
    </p><h2 class="article-text">Meroe, patrimonio de la UNESCO</h2><p class="article-text">
        El sitio m&aacute;s c&eacute;lebre de todos es <strong>Meroe, reconocido por la UNESCO como Patrimonio Mundial de la Humanidad en 2011</strong>. All&iacute; se conservan m&aacute;s de <strong>40 pir&aacute;mides en una sola necr&oacute;polis</strong>, muchas en buen estado de conservaci&oacute;n. Las dunas del desierto las han mantenido parcialmente ocultas durante siglos, pero desde principios del siglo XIX comenzaron a atraer la atenci&oacute;n de arque&oacute;logos, exploradores y, tristemente, tambi&eacute;n saqueadores. <strong>Giuseppe Ferlini</strong>, un aventurero italiano, destruy&oacute; varias de ellas en busca de tesoros. 
    </p><p class="article-text">
        Sud&aacute;n cuenta actualmente con <strong>m&aacute;s de 220 pir&aacute;mides identificadas</strong>, frente a las aproximadamente <strong>120</strong> catalogadas en Egipto. Aunque las cifras pueden variar con nuevos descubrimientos o revisiones, el dato es contundente: <strong>Sud&aacute;n tiene casi el doble de pir&aacute;mides</strong> que el pa&iacute;s que, parad&oacute;jicamente, ha simbolizado la idea misma de pir&aacute;mide durante milenios. El hecho de que muchas de estas construcciones sudanesas hayan pasado desapercibidas se debe, en parte, a su aislamiento geogr&aacute;fico y al menor desarrollo tur&iacute;stico de la regi&oacute;n.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1358659482776133634?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><h2 class="article-text">Gobernaron Egipto</h2><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de su valor arquitect&oacute;nico, las pir&aacute;mides de Sud&aacute;n ofrecen una perspectiva &uacute;nica sobre una civilizaci&oacute;n africana que rivaliz&oacute; con Egipto en poder e influencia. El Reino de Kush fue en varias ocasiones una potencia regional y, durante un breve periodo, incluso <strong>gobern&oacute; Egipto como la dinast&iacute;a XXV</strong>, tambi&eacute;n conocida como la de los faraones negros. Adem&aacute;s,  los kushitas no solo adoptaron elementos religiosos y art&iacute;sticos del Egipto fara&oacute;nico, sino que tambi&eacute;n los reinterpretaron y desarrollaron su propio estilo. Esta fusi&oacute;n cultural queda plasmada en sus templos, tumbas y esculturas, que muestran un sincretismo distintivo; y es por eso que su legado arquitect&oacute;nico, aunque menos conocido, resulta clave para comprender la historia del valle del Nilo y la interacci&oacute;n entre las culturas africanas del noreste del continente.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, a pesar de los desaf&iacute;os pol&iacute;ticos y de infraestructuras que afronta el pa&iacute;s, <strong>Sud&aacute;n emerge como un destino fascinante para la arqueolog&iacute;a</strong> y la historia antigua. Y mientras Egipto sigue acaparando la atenci&oacute;n internacional, el desierto nubio guarda celosamente el mayor conjunto de pir&aacute;mides del planeta, testigos silenciosos de un pasado esplendoroso que espera ser redescubierto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/pais-piramides-mundo-no-egipto-pm_1_12514720.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 05 Aug 2025 08:10:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Arqueología,Yacimientos arqueológicos,UNESCO,Patrimonio de la Humanidad,África,Sudán,Egipto]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sudán y Congo: las guerras que no ves]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/carnecruda/programas/sudan-congo-guerras-no-ves_132_12295245.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7f35091c-959d-4e81-895d-36daed57bd83_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sudán y Congo: las guerras que no ves"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Monográfico de información internacional con Revista 5W </p></div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        Esc&uacute;chalo en <a href="https://go.ivoox.com/rf/146710461" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">iVoox</a>, YouTube o tu app de podcast favorita
    </p><p class="article-text">
        Vuelve<strong> Revista 5W</strong> a Carne Cruda en un programa en el que miramos a esas guerras en &Aacute;frica que siguen sangrando y las que no miramos: nos vamos a Sud&aacute;n y al Congo&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se han cumplido dos a&ntilde;os de la guerra civil de Sud&aacute;n. Dos a&ntilde;os del inicio de uno de los conflictos m&aacute;s olvidados y la mayor crisis de desplazamiento forzado del mundo, y recientemente el enviado especial de Estados Unidos en Sud&aacute;n, Tom Perriello, cifraba en m&aacute;s de 150.000 las personas fallecidas. El n&uacute;mero de refugiados se acerca a 13 millones, la mitad del pa&iacute;s. La mitad de la poblaci&oacute;n del pa&iacute;s, m&aacute;s de 24 millones, no tiene suficiente comida ni agua. M&aacute;s de 30 millones de personas necesitan ayuda humanitaria &#8213;cinco millones m&aacute;s que hace un a&ntilde;o&#8213; pero el dinero no llega. Hablamos de la situaci&oacute;n actual en el terreno con <strong>Esperanza Santos, </strong>coordinadora de emergencia de M&eacute;dicos Sin Fronteras, que acaba de volver de <strong>Sud&aacute;n</strong> y de <strong>Sud&aacute;n del Sur</strong>; y con&nbsp; la periodista<strong> &Egrave;lia Borr&agrave;s</strong>, que ha estado en el pa&iacute;s cubriendo la crisis humanitaria y hoy nos habla desde Burkina Faso; y con la periodista <strong>Patricia Sim&oacute;n </strong>que ha cubierto el conflicto en el&nbsp; terreno.
    </p><p class="article-text">
        Puedes ver este programa completo en v&iacute;deo aqu&iacute;: 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Y volvemos a mirar al Congo, para contar la guerra en la que lleva inmersa este pa&iacute;s desde los a&ntilde;os noventa y su relaci&oacute;n con la inmensa reserva de minerales. En estos &uacute;ltimos meses, cerca de 9.000 personas han muerto y m&aacute;s de un mill&oacute;n han tenido que abandonar sus hogares. Los combates se han intensificado en los &uacute;ltimos meses y la crisis humanitaria se acentua. Lo contamos con el periodista<strong> Xavier Aldekoa</strong>, cofundador de la Revista 5W, especialista en &Aacute;frica, que lleva a&ntilde;os viajando al pa&iacute;s y cubriendo el conflicto.
    </p><p class="article-text">
        Nos despedimos con una parada en India, para entender c&oacute;mo ha estallado la violencia en esta regi&oacute;n y deconstruir algunas ideas preconcebidas de los actores implicados con <strong>Agus Morales</strong>, director de la revista 5W.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <a href="http://www.carnecruda.es/hazte_productor/" target="_blank"><img style="display: block; margin-left: auto; margin-right: auto;" src="https://static.eldiario.es/clip/dac7f9be-2a2c-4bc2-9e00-5447a9915301_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="Produce Carne Cruda" width="100%" /></a>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/carnecruda/programas/sudan-congo-guerras-no-ves_132_12295245.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 13 May 2025 13:06:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sudán y Congo: las guerras que no ves]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sudán,Congo]]></media:keywords>
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