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    <title><![CDATA[elDiario.es - Sudán]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/sudan/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Sudán]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Testimonio de una médica en Sudán: “Si morimos, moriremos con dignidad”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/testimonio-medica-sudan-si-morimos-moriremos-dignidad_129_13152570.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/46518f44-2082-421c-870f-c8caf059f2a7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Testimonio de una médica en Sudán: “Si morimos, moriremos con dignidad”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sara Hassan, médica y asesora del coordinador de MSF en Jartum, Sudán, cuenta su experiencia tras el estallido de la guerra hace tres años, que ha provocado una de las mayores crisis humanitarias del mundo</p><p class="subtitle">Tres años de guerra en Sudán, un abismo humanitario sin fin a la vista: “Vivíamos en túneles, sin comida ni agua”
</p></div><p class="article-text">
        Soy m&eacute;dica, pero en Sud&aacute;n, durante los &uacute;ltimos tres a&ntilde;os, eso ha significado mucho m&aacute;s que la medicina. Ha significado responder a llamadas de auxilio sabiendo que no puedes llegar hasta la persona que est&aacute; al otro lado. Adentrarse en el peligro, no porque no tengas miedo, sino porque un paciente te est&aacute; esperando. Llevar recuerdos que no se desvanecen, por mucho que intentes seguir adelante.
    </p><p class="article-text">
        Lo que comparto aqu&iacute; proviene de los primeros d&iacute;as de la guerra en Jartum, cuando todo se desmoron&oacute; de golpe, mientras las Fuerzas de Apoyo R&aacute;pido (FAR) avanzaban en la ciudad, calle por calle. Ah&iacute; es donde comienza mi experiencia.
    </p><h2 class="article-text">El d&iacute;a en que los tel&eacute;fonos no dejaron de sonar</h2><p class="article-text">
        El 15 de abril de 2023 fui a trabajar como de costumbre. A las 9 de la ma&ntilde;ana, todo hab&iacute;a cambiado.
    </p><p class="article-text">
        Estaba de pie junto a una ventana en la base central de ambulancias de Bahari, en el norte de Jartum, cuando vi a gente corriendo. Luego lleg&oacute; el ruido: explosiones, intensos disparos. Un edificio justo enfrente fue bombardeado y, en cuesti&oacute;n de minutos, los vecinos llevaban a los heridos en brazos, gritando pidiendo ayuda.
    </p><p class="article-text">
        Dentro, los tel&eacute;fonos empezaron a sonar. Y no paraban. &ldquo;Por favor, vengan&rdquo;. &ldquo;Est&aacute; sangrando&rdquo;. &ldquo;Se est&aacute; muriendo&rdquo;. Lo intentamos. Pero no pudimos mover ni una sola ambulancia.
    </p><p class="article-text">
        Las calles ya se hab&iacute;an vuelto demasiado peligrosas. Con los enfrentamientos estallando de forma impredecible, cualquier movimiento significaba arriesgar nuestras vidas.
    </p><p class="article-text">
        Horas m&aacute;s tarde, algunas de esas mismas voces volvieron a llamar. &ldquo;No veng&aacute;is&rdquo;, dijeron. &ldquo;Ha muerto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hay algo dentro de ti que se rompe en ese momento. Porque eres m&eacute;dico. Y, de repente, no puedes llegar a las personas que m&aacute;s te necesitan.
    </p><h2 class="article-text">Tres d&iacute;as atrapada... y la decisi&oacute;n de volver</h2><p class="article-text">
        Yo era la &uacute;nica mujer de guardia.
    </p><p class="article-text">
        Hab&iacute;a o&iacute;do historias de Darfur &mdash;zonas de Sud&aacute;n bajo el control de la milicia FAR&mdash; sobre violencia sexual y lo que ocurre cuando los grupos armados toman el control. Pero ahora, mientras los combatientes de las FAR avanzaban por Jartum, esos temores ya no eran algo lejano. 
    </p><p class="article-text">
        Estuvimos atrapados dentro de la base de ambulancias durante tres d&iacute;as, escuchando, esperando, sin saber qu&eacute; vendr&iacute;a despu&eacute;s. Despu&eacute;s de evacuar, pas&eacute; una semana en Omdurman, una ciudad al otro lado del puente de Jartum.
    </p><p class="article-text">
        Era festivo. Hab&iacute;a un alto el fuego temporal. Por un breve momento, la gente intent&oacute; aferrarse a algo parecido a una vida normal. Pero incluso entonces, sab&iacute;amos que no durar&iacute;a. Nos mantuvimos en contacto, llam&aacute;ndonos unos a otros, volviendo una y otra vez a la misma pregunta:
    </p><p class="article-text">
        Si los hospitales est&aacute;n cerrados y las ambulancias no pueden moverse, &iquest;qu&eacute; pasar&aacute; con la pr&oacute;xima persona que resulte herida? Ya no hab&iacute;a ning&uacute;n sistema. As&iacute; que tomamos una decisi&oacute;n. Volver&iacute;amos.
    </p><h2 class="article-text">Construir algo de la nada</h2><p class="article-text">
        Cuando le cont&eacute; a mi familia mi decisi&oacute;n, se asustaron. Mi t&iacute;o intent&oacute; detenerme. Le dije: &ldquo;Es mi deber&rdquo;. No por valent&iacute;a. Sino por mi responsabilidad m&eacute;dica.
    </p><p class="article-text">
        Ten&iacute;amos un objetivo: junto con un peque&ntilde;o grupo de colegas, reabrir&iacute;amos el Hospital Universitario Bashair, al sur de Jartum. Reunir&iacute;amos al personal m&eacute;dico que a&uacute;n se encontraba cerca &mdash;gente que conoc&iacute;a los barrios y pod&iacute;a desplazarse con mayor seguridad&mdash; y reanudar&iacute;amos los servicios, aunque fuera de forma limitada.
    </p><p class="article-text">
        Empezamos casi sin nada. Unos pocos m&eacute;dicos. Unos pocos cirujanos. Enfermeras. Voluntarios. Abr&iacute;amos de 8 de la ma&ntilde;ana a 4 de la tarde. Despu&eacute;s, las puertas se cerraban por falta de recursos. Era el &uacute;nico hospital en funcionamiento de la zona.
    </p><p class="article-text">
        Nos centramos en los traumatismos: heridas de bala, lesiones por explosiones. V&iacute;ctimas de la guerra. El hospital ya no era solo un lugar de trabajo. Era un salvavidas. 
    </p><h2 class="article-text">Vivir con miedo</h2><p class="article-text">
        Al principio, me alojaba en una casa cercana. Pero las noches eran insoportables. Cada ruido me parec&iacute;a un peligro. Cada silencio, una espera.
    </p><p class="article-text">
        Regresaba a casa tarde &mdash;a veces cerca de la medianoche&mdash; y a menudo me paraban en los puestos de control. Preguntas. Sospechas. Imprevisibilidad. Al cabo de un tiempo, ya no me sent&iacute;a segura fuera.
    </p><p class="article-text">
        Algunos soldados empezaron a acercarse a m&iacute;, trataban de hablarme, incluso me propon&iacute;an matrimonio. Me negu&eacute;. Les dije que era una mujer casada, una madre. Pero negarme no garantizaba mi seguridad. As&iacute; que me mud&eacute; al hospital. Incluso all&iacute;, hombres armados iban y ven&iacute;an: fumaban en los pasillos, se mov&iacute;an por espacios que deber&iacute;an haber estado protegidos, sin ning&uacute;n respeto por la inviolabilidad del centro m&eacute;dico.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;ramos un equipo peque&ntilde;o, trabajando bajo presi&oacute;n, tomando cada hora decisiones que pod&iacute;an significar la vida o la muerte.
    </p><p class="article-text">
        Nos dec&iacute;amos algo sencillo: si morimos, moriremos con dignidad. No fue valent&iacute;a. Fue aceptaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Cuando ya no est&aacute;bamos solos</h2><p class="article-text">
        Durante semanas, mantuvimos todo a flote con casi nada: improvisando, estirando los suministros, tomando decisiones imposibles. Entonces, M&eacute;dicos Sin Fronteras (MSF) lleg&oacute; para apoyar al hospital. Poco a poco, algo empez&oacute; a cambiar.
    </p><p class="article-text">
        Se notaba en el hospital. Los suministros se hicieron m&aacute;s fiables. La atenci&oacute;n se organiz&oacute; mejor y empezamos a recibir apoyo. Con MSF all&iacute;, era como si alguien se hubiera acercado a nuestro lado y nos hubiera dicho: seguid adelante, estamos aqu&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Los riesgos no desaparecieron. La guerra no se detuvo. Pero ya no est&aacute;bamos completamente solos, y eso cambi&oacute; lo que era posible.
    </p><h2 class="article-text">Los momentos que nunca te abandonan</h2><p class="article-text">
        Una madre lleg&oacute; una noche despu&eacute;s de que soldados de las FAR entraran en su casa. Acusaron a la familia de apoyar al Gobierno sudan&eacute;s. Lo saquearon todo. Mataron a su marido. Le dispararon a ella. La llevamos a quir&oacute;fano, mientras su hijo &mdash;de no m&aacute;s de nueve a&ntilde;os&mdash; se quedaba cerca, llorando. &ldquo;Un d&iacute;a los matar&eacute;&rdquo;, dijo el cr&iacute;o. En ese mismo momento, los soldados de las FAR estaban dentro del hospital. Recuerdo haber pensado: si lo oyen, tambi&eacute;n lo matar&aacute;n a &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Otro d&iacute;a, lleg&oacute; una superviviente de violencia sexual. Me sent&eacute; con ella. La escuch&eacute;. Y luego llor&eacute; con ella. Incluso ahora, sigo viendo su rostro.
    </p><p class="article-text">
        Y entonces, en medio de este caos, ocurri&oacute; algo sorprendentemente positivo. Lleg&oacute; una mujer embarazada que estaba de parto. No ten&iacute;amos servicios de maternidad. No est&aacute;bamos preparados. Dio a luz en el quir&oacute;fano de urgencias. En medio de la guerra, naci&oacute; un ni&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        Por un momento, todo se suaviz&oacute;. Sonre&iacute;mos. Recordamos c&oacute;mo se siente la vida.
    </p><h2 class="article-text">Por qu&eacute; nos quedamos</h2><p class="article-text">
        Aquellos primeros d&iacute;as en Jartum fueron una cuesti&oacute;n de supervivencia. No solo para los pacientes, sino tambi&eacute;n para nosotros. Ten&iacute;amos miedo. Est&aacute;bamos agotados. Dud&aacute;bamos de nosotros mismos. Pero nos quedamos.
    </p><p class="article-text">
        Porque los pacientes segu&iacute;an llegando. Porque, aunque no pudi&eacute;ramos salvar a todos, al menos pod&iacute;amos salvar a alguien. Porque a veces, en medio de todo, la vida siempre encuentra una manera.
    </p><p class="article-text">
        Soy m&eacute;dico. Y en aquellos primeros d&iacute;as de guerra en Jartum, eso significaba quedarme, incluso cuando la ciudad, y parte de m&iacute;, se desmoronaban.
    </p><p class="article-text">
        <em>Sara Hassan, m&eacute;dica y asesora del coordinador de MSF en Jartum, Sud&aacute;n.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sara Hassan]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/testimonio-medica-sudan-si-morimos-moriremos-dignidad_129_13152570.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Apr 2026 19:34:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Sudán,Medicina,Médicos,Medicamentos,Guerras]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tres años de guerra en Sudán, un abismo humanitario sin fin a la vista: "Vivíamos en túneles, sin comida ni agua"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/tres-anos-guerra-sudan-abismo-humanitario-vista-viviamos-tuneles-comida-agua_1_13143799.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/47d95d57-a63a-4526-af06-68b10e7933ce_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140816.jpg" width="4032" height="2268" alt="Tres años de guerra en Sudán, un abismo humanitario sin fin a la vista: &quot;Vivíamos en túneles, sin comida ni agua&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo que comenzó como una lucha de poder entre dos cúpulas militares y señores de la guerra se ha transformado en un conflicto regional que incluye a aliados extranjeros y que ha provocado una de las más graves situaciones de emergencia en el mundo</p><p class="subtitle">La última trinchera contra el colapso total en la guerra que nadie mira </p></div><p class="article-text">
        El ruido de los combates alcanz&oacute; el coraz&oacute;n del poder en Sud&aacute;n en la madrugada del 15 de abril de 2023. El palacio presidencial, as&iacute; como los aeropuertos de Jartum y Merowe, se convirtieron en los primeros escenarios de los enfrentamientos entre las Fuerzas Armadas de Sud&aacute;n (FAS) y las Fuerzas de Apoyo R&aacute;pido (FAR). Lo que comenz&oacute; como una lucha de poder entre dos c&uacute;pulas militares y se&ntilde;ores de la guerra &mdash;Mohamed Hamdam Dagalo, l&iacute;der de las FAR, y Abdelfattah al Burhan, l&iacute;der de facto y jefe del ej&eacute;rcito de Sud&aacute;n&mdash; se ha transformado, tres a&ntilde;os despu&eacute;s, en una de las mayores crisis humanitarias, con reiteradas vulneraciones de los derechos humanos, y en un conflicto regional que incluye a aliados extranjeros. 
    </p><p class="article-text">
        Mariam ten&iacute;a 18 a&ntilde;os cuando fue violada por un grupo de hombres armados mientras iba a buscar agua en El Fasher, en Darfur del Norte. No lo cont&oacute; en casa. Unas semanas despu&eacute;s, durante la huida de la ciudad, su familia descubri&oacute; que estaba embarazada. &ldquo;Ten&iacute;a miedo, por eso no lo cont&eacute;&rdquo;, explic&oacute; m&aacute;s tarde a Plan International, una organizaci&oacute;n no gubernamental que defiende los derechos de la infancia y la igualdad de las ni&ntilde;as en Sud&aacute;n y en m&aacute;s de 80 pa&iacute;ses en el mundo. 
    </p><p class="article-text">
        La historia de Mariam se repite en un pa&iacute;s donde, tres a&ntilde;os despu&eacute;s del inicio de la guerra, m&aacute;s de nueve millones de personas han sido desplazadas dentro de Sud&aacute;n y m&aacute;s de 30 millones dependen de ayuda humanitaria. Hay regiones en una situaci&oacute;n m&aacute;s cr&iacute;tica como es el caso de Darfur y Kordof&aacute;n, con <a href="https://reliefweb.int/report/sudan/sudan-key-message-update-risk-famine-ipc-phase-5-persists-south-kordofan-and-north-darfur-march-september-2026#:~:text=FEWS%20NET%20estimates%20that%20up,large%20concentrations%20of%20displaced%20populations." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elevados niveles de emergencia alimentaria y riesgo de hambruna</a> tras el colapso de los mercados y el bloqueo de las rutas comerciales. 
    </p><h2 class="article-text">Del golpe fallido a &ldquo;archipi&eacute;lago de guerras&rdquo;</h2><p class="article-text">
        &ldquo;El conflicto empez&oacute; como un golpe palaciego fallido y se ha convertido en un archipi&eacute;lago de guerras civiles interconectadas&rdquo;, explica a elDiario.es el analista geopol&iacute;tico y director del Centre for Global Peace and Development en Sud&aacute;n, Elhadi Abdalla Mohamed. 
    </p><p class="article-text">
        Dicha evoluci&oacute;n es vital para entender el conflicto en Sud&aacute;n hoy. No hay un &uacute;nico frente ni actor, sino m&uacute;ltiples guerras superpuestas en Jartum, Darfur, Kordof&aacute;n o el Nilo Azul, donde operan las fuerzas paramilitares, el ej&eacute;rcito sudan&eacute;s, las milicias locales y las redes armadas relacionadas con econom&iacute;as il&iacute;citas. Aun as&iacute;, y como se&ntilde;ala Abdalla Mohamed, lo l&oacute;gica original no ha desaparecido. &ldquo;El conflicto en Sud&aacute;n sigue siendo una lucha contra el control del aparato coercitivo del Estado y de las rentas asociadas a &eacute;l&rdquo;, explica. 
    </p><p class="article-text">
        En estos tres a&ntilde;os tambi&eacute;n han cambiado las formas de combatir. El conflicto ha pasado de combates urbanos ca&oacute;ticos a campa&ntilde;as m&aacute;s prolongadas, territoriales y tecnol&oacute;gicamente m&aacute;s complejas. &ldquo;Ahora vemos una guerra de desgaste, con uso extensivo de drones, asedios prolongados y ataques sistem&aacute;ticos contra infraestructuras y corredores de suministro&rdquo;, explica el analista. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El conflicto en Sudán sigue siendo una lucha contra el control del aparato coercitivo del Estado y de las rentas asociadas a él</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Elhadi Abdalla Mohamed</span>
                                        <span>—</span> Director del Centre for Global Peace and Development en Sudán
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El asedio de El Fasher ilustr&oacute; este cambio. Desde abril de 2023 hasta octubre de 2025, cientos de miles de personas quedaron atrapadas en la ciudad sin acceso a alimentos ni agua. &ldquo;Nuestra vida suced&iacute;a en los t&uacute;neles, sin comida y sin agua&rdquo;, recuerda an&oacute;nimamente una trabajadora humanitaria. &ldquo;Cuando se agotaron los recursos, la mayor&iacute;a de la gente se vio obligada a comer el cuero de los animales muertos para sobrevivir&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><p class="article-text">
        Abdalla Mohamed advierte que &ldquo;la econom&iacute;a de guerra ya no es un efecto secundario, sino parte del motor del conflicto&rdquo;. El control de recursos como el oro, las rutas comerciales o las zonas agr&iacute;colas permiten financiar a los actores armados, mientras el saqueo, la extorsi&oacute;n y el control de carreteras se integran en la vida cotidiana. 
    </p><h2 class="article-text">Un conflicto que se alimenta desde el exterior</h2><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el <a href="https://oec.world/en/profile/bilateral-product/crude-petroleum/reporter/sdn" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Observatorio de Complejidad Econ&oacute;mica</a>, una plataforma de an&aacute;lisis visual de datos, Sud&aacute;n est&aacute; entre los 50 pa&iacute;ses m&aacute;s importantes en la exportaci&oacute;n mundial de petr&oacute;leo, que es a su vez el cuarto producto m&aacute;s exportado del pa&iacute;s. Pero el petr&oacute;leo no es todo. Sud&aacute;n alberga en su suelo hierro, cobre, zinc, tungsteno, goma ar&aacute;biga y oro (<a href="https://www.defensa.gob.es/documents/2073105/2264897/El+conflicto+armado+en+Sud%C3%A1n+ante+una+nueva+guerra+civil+reedici%C3%B3n.pdf/e79e458f-7cf2-9fff-ab9c-1de656cb155d?t=1732024493342" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">es el tercer extractor de oro m&aacute;s importante del continente africano)</a>, entre otros, y siendo este &uacute;ltimo la moneda de cambio con sus socios extranjeros. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No estamos ante dos bloques enfrentados, sino ante redes de patrocinio superpuestas&rdquo;, se&ntilde;ala Abdalla Mohamed. En ese entramado, y con el oro por bandera, Emiratos &Aacute;rabes Unidos ha sido acusado de apoyar a las fuerzas paramilitares a trav&eacute;s de canales vinculados al comercio del oro y redes transfronterizas, al mismo tiempo que Egipto respalda al Ej&eacute;rcito sudan&eacute;s por cuestiones de seguridad y control del r&iacute;o Nilo. Otros pa&iacute;ses del Golfo, Turqu&iacute;a o potencias occidentales tambi&eacute;n mantienen intereses propios en Sud&aacute;n. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando se agotaron los recursos, la mayoría de la gente se vio obligada a comer el cuero de los animales muertos para sobrevivir</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Una trabajadora humanitaria</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el director del Centre for Global Peace and Development en Sud&aacute;n, esta injerencia extranjera y apoyos cruzados prolonga el conflicto: &ldquo;Los actores sudaneses no son pasivos, explotan estas rivalidades para sostener la guerra&rdquo;. Al mismo tiempo, la ausencia de coordinaci&oacute;n internacional ha limitado los intentos de mediaci&oacute;n. &ldquo;Ha habido demasiados procesos paralelos y sin consecuencias reales cuando se violaban los acuerdos&rdquo;, se&ntilde;ala el analista, en referencia a iniciativas como las negociaciones de Yeda, en Arabia Saud&iacute;. 
    </p><h2 class="article-text">Colapso humanitario</h2><p class="article-text">
        El impacto humanitario del conflicto en Sud&aacute;n es masivo. M&aacute;s de 30 millones de personas necesitan asistencia y el pa&iacute;s africano vive la mayor crisis de desplazamiento y hambre de todo el mundo. 
    </p><p class="article-text">
        El desplazamiento interno supera ya los nueve millones de personas, especialmente concentrados estos movimientos en zonas como Darfur, Kordof&aacute;n y el estado de Jartum que, a su vez, han sido los principales epicentros del combate. Las rutas de huida siguen patrones similares desde &aacute;reas urbanas como Jartum o El Fasher hacia zonas rurales aparentemente m&aacute;s seguras o hacia localidades como Tawila, en Darfur del Norte. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Un denso humo negro que se eleva desde un incendio en una zona residencial cerca del aeropuerto de El Fasher, en Sudán."
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            <span class="title">
                Un denso humo negro que se eleva desde un incendio en una zona residencial cerca del aeropuerto de El Fasher, en Sudán.                            </span>
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        El desplazamiento no se limita al interior del pa&iacute;s. Seg&uacute;n datos de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), m&aacute;s de 3 millones y medio de sudaneses han cruzado las fronteras de su pa&iacute;s en los &uacute;ltimos tres a&ntilde;os. Egipto es el principal pa&iacute;s de acogida, con 1,5 millones de refugiados, aunque s&oacute;lo alrededor de la mitad est&aacute;n registrados como tales. Le sigue Chad, con m&aacute;s de 900.000 refugiados, procedentes sobre todo de la regi&oacute;n sudanesa de Darfur. A Sud&aacute;n del Sur han vuelto m&aacute;s de 800.000 ciudadanos de este pa&iacute;s que hab&iacute;an hu&iacute;do anteriormente a Sud&aacute;n, adem&aacute;s de casi medio mill&oacute;n de refugiados sudaneses.
    </p><p class="article-text">
        Los centros hospitalarios y educativos est&aacute;n pr&aacute;cticamente inoperativos en gran parte del pa&iacute;s. Los centros de salud carecen de personal, medicamentos y capacidad operativa, incluidos servicios b&aacute;sicos de atenci&oacute;n a v&iacute;ctimas de violencia. Seg&uacute;n datos aportados por Plan International, solo un 3,3% de adolescentes tiene acceso a anticonceptivos y una proporci&oacute;n similar dispone de productos de higiene menstrual. La educaci&oacute;n tambi&eacute;n ha sufrido un batacazo. En las zonas m&aacute;s afectadas, el 75% de los adolescentes est&aacute;n fuera del sistema educativo. 
    </p><h2 class="article-text">Violencia sexual: una pr&aacute;ctica extendida</h2><p class="article-text">
        La violencia sexual en el conflicto de Sud&aacute;n aparece en todos los informes de organizaciones no gubernamentales y centros de an&aacute;lisis e investigaci&oacute;n. En las zonas analizadas en Darfur, Plan International apunta que las adolescentes identifican el abuso psicol&oacute;gico, el matrimonio infantil, la explotaci&oacute;n sexual, el acoso y la violaci&oacute;n como las formas m&aacute;s comunes de violencia de g&eacute;nero, siendo las dos primeras las m&aacute;s extendidas, con un 18% y un 16%, respectivamente. 
    </p><p class="article-text">
        Las cifras reflejan, adem&aacute;s, un entorno en el que la violencia es estructural y salpica la vida cotidiana. Algunos testimonios relatan que actividades b&aacute;sicas como recoger agua o le&ntilde;a se consideran de alto riesgo por la presencia de grupos armados. Por otro lado, la trabajadora humanitaria an&oacute;nima describe violaciones masivas durante los desplazamientos, incluidas menores que quedaron embarazadas sin atenci&oacute;n m&eacute;dica. 
    </p><p class="article-text">
        Abdalla Mohamed subraya, por su parte, que este tipo de pr&aacute;cticas no pueden entenderse como episodios aislados, sino como parte de una din&aacute;mica m&aacute;s amplia de violencia contra civiles que incluye asesinatos, hambre inducida y ataque sistem&aacute;ticos contra la poblaci&oacute;n civil.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Soraya Aybar Laafou]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/tres-anos-guerra-sudan-abismo-humanitario-vista-viviamos-tuneles-comida-agua_1_13143799.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Apr 2026 10:13:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tres años de guerra en Sudán, un abismo humanitario sin fin a la vista: "Vivíamos en túneles, sin comida ni agua"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sudán,Crisis humanitaria,Guerras,Crisis de refugiados]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ayuda humanitaria se enfrenta a una crisis de fondos: “¿Quién alzaría la voz si no estuviéramos?”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/ayuda-humanitaria-enfrenta-crisis-fondos-alzaria-voz-si-no-estuvieramos_1_13064834.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/330fa181-1e9c-4d37-8ba0-aa80a30f285c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La ayuda humanitaria se enfrenta a una crisis de fondos: “¿Quién alzaría la voz si no estuviéramos?”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La VII edición de los Premios Desalambre abrió un espacio a la reflexión sobre el futuro de la cooperación humanitaria  </p><p class="subtitle">El periodismo y el activismo se unen en los Premios Desalambre frente a las crisis globales: “No nos olviden”
</p></div><p class="article-text">
        Los <a href="https://www.eldiario.es/premios-desalambre/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">VII Premios Desalambre</a> se convirtieron en un espacio de debate y reflexi&oacute;n bajo la pregunta &lsquo;&iquest;Qu&eacute; pasar&iacute;a si no estuvi&eacute;ramos? La crisis de la ayuda humanitaria global&rsquo;, que analiz&oacute; la situaci&oacute;n de las organizaciones de ayuda humanitaria en un momento, el actual, con necesidades crecientes por conflictos y crisis y cada vez menos ayuda oficial a este tipo de proyectos.
    </p><p class="article-text">
        Bajo la moderaci&oacute;n de Gabriela S&aacute;nchez, la mesa reuni&oacute; a Virginia Saiz, directora general de Plan International en Espa&ntilde;a; Isla Ramos, directora general de Save The Children en Espa&ntilde;a; y Mar&iacute;a del Mar L&iacute;ndez, directora general de Aldeas Infantiles SOS, quienes coincidieron en que la pregunta sobre la ausencia de las ONG no es solo hipot&eacute;tica en un mundo &ldquo;cada vez menos solidario y m&aacute;s b&eacute;lico&rdquo;, en palabra de Saiz. 
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            </figure><p class="article-text">
        La conversaci&oacute;n arranc&oacute; con una crudeza necesaria para un panorama desolador: la ca&iacute;da de la ayuda oficial al desarrollo entre un 9 y un 17% en 2025 y el desmantelamiento de grandes sistemas de donaci&oacute;n como USAID (<em>United States Agency for International Development</em>, por sus siglas en ingl&eacute;s) en un movimiento que, seg&uacute;n los datos aportados, podr&iacute;a provocar que &ldquo;14 millones de personas puedan morir de aqu&iacute; al 2030&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Uno de los puntos m&aacute;s cr&iacute;ticos del debate fue la denuncia de las llamadas &ldquo;crisis olvidadas&rdquo;, con el foco puesto en el conflicto de Sud&aacute;n. Isla Ramos describi&oacute; una realidad de &ldquo;crisis sobre crisis&rdquo; en la que el colapso del Estado y la inseguridad extrema impiden que la informaci&oacute;n llegue a los medios. Tambi&eacute;n comparti&oacute; el desolador mensaje que le transmite su equipo sobre el terreno: &ldquo;Las personas en Sud&aacute;n nos dicen que nos hemos olvidado de ellos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pese a este silencio medi&aacute;tico, las organizaciones reivindicaron su papel de primera respuesta en contextos donde nadie m&aacute;s llega. Virginia Saiz record&oacute; que, ante la emergencia sudanesa, su organizaci&oacute;n fue la primera en responder, logrando entregar &ldquo;<em>kits </em>de alimentos a 12.000 familias&rdquo;. Esta labor de terreno, seg&uacute;n la experta, es lo que permite que las comunidades mantengan un hilo de esperanza cuando las estructuras estatales desaparecen.  
    </p><p class="article-text">
        Saiz incidi&oacute; en que el trabajo de las organizaciones es mucho m&aacute;s complejo que la imagen simplista y paternalista que se suele tener del &ldquo;blanco del norte que llega a dar comida a los ni&ntilde;os pobres&rdquo;. Defendi&oacute; un modelo basado en soluciones locales y en la incidencia pol&iacute;tica, subrayando que llevan a cabo &ldquo;un enfoque de soluciones&rdquo;, como lograr leyes contra el matrimonio infantil o pol&iacute;ticas de desarrollo en pa&iacute;ses como Rep&uacute;blica Dominicana o Uganda.  
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Isla Ramos lanz&oacute; una serie de preguntas punzantes, en la l&iacute;nea del propio t&iacute;tulo vertebrador del debate, para subrayar la relevancia del sector en el terreno: &ldquo;Si no existieran las ONG, &iquest;qui&eacute;n ser&iacute;a el primero en llegar y el &uacute;ltimo en marcharse?&rdquo;. Ramos hizo hincapi&eacute; en el papel de estas organizaciones como conectoras de las comunidades con las instituciones internacionales y como altavoces de denuncia, cuestionando directamente: &ldquo;&iquest;Qui&eacute;n alzar&iacute;a la voz? &iquest;Qui&eacute;n dar&iacute;a voz a todas esas personas?&rdquo;.  
    </p><h2 class="article-text"><strong>Reinvenci&oacute;n del modelo de ayuda</strong></h2><p class="article-text">
        El debate tambi&eacute;n abord&oacute; la necesidad de una autocr&iacute;tica profunda sobre el modelo de ayuda. Virginia Saiz fue tajante al se&ntilde;alar que la crisis financiera actual es &ldquo;el golpe que el sector necesitaba para reinventarnos&rdquo; y para alejarse definitivamente de la mirada colonial. Seg&uacute;n Saiz, es imperativo reconocer que &ldquo;el sur de hoy no es el sur de hace 30 o 40 a&ntilde;os&rdquo; y que el papel de las ONG del norte debe ser el de trabajar como iguales, apreciando las capacidades y la sociedad civil ya existente en cada pa&iacute;s. En este mismo aspecto quiso incidir Mar del Mar Linde, que resalt&oacute; la importancia de ayudar &ldquo;a desarrollar capacidades para buscar soluciones&rdquo; en los propios pa&iacute;ses. 
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                Instantes de la mesa &#039;¿Qué pasaría si no estuviéramos? La crisis de la ayuda humanitaria global&#039; de los VII Premios Desalambre                            </span>
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        Linde traslad&oacute; tambi&eacute;n la reflexi&oacute;n al &aacute;mbito de la protecci&oacute;n de la infancia, tanto en contextos de guerra como en la realidad cotidiana de Espa&ntilde;a. Record&oacute; que en 2024 se registraron 55.010 ni&ntilde;os y ni&ntilde;as en el sistema de protecci&oacute;n espa&ntilde;ol y enfatiz&oacute; que &ldquo;detr&aacute;s de este n&uacute;mero hay 55.010 situaciones y vidas vulnerables&rdquo;. Para Linde, la labor de las organizaciones es vital para garantizar un &ldquo;entorno protector y seguro&rdquo;, factores determinantes para que estos menores tengan oportunidades de futuro y no caigan en la exclusi&oacute;n social.  
    </p><p class="article-text">
        La mesa concluy&oacute; con un sentimiento de urgencia a dar respuesta a las crecientes necesidades y una reivindicaci&oacute;n del papel de las ONG no solo como gestoras, sino como observadoras y denunciantes. La pregunta inicial se respondi&oacute; con una advertencia sobre la invisibilidad: sin estas organizaciones, miles de ni&ntilde;os y comunidades perder&iacute;an su red de apoyo y su capacidad de ser escuchados. Como recalc&oacute; Gabriela S&aacute;nchez al final del encuentro, la prevenci&oacute;n y el apoyo sostenido son lo &uacute;nico capaz de cambiar trayectorias de vida que, de otro modo, estar&iacute;an condenadas al olvido. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/ayuda-humanitaria-enfrenta-crisis-fondos-alzaria-voz-si-no-estuvieramos_1_13064834.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Mar 2026 10:35:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La ayuda humanitaria se enfrenta a una crisis de fondos: “¿Quién alzaría la voz si no estuviéramos?”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[ONGs,Premios,Guerras,Sudán,Save The Children]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La última trinchera contra el colapso total en la guerra que nadie mira]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/ultima-trinchera-colapso-total-guerra-nadie-mira_1_13019592.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/964c29a1-4add-4d82-a9a4-e07090529d39_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La última trinchera contra el colapso total en la guerra que nadie mira"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los casi tres años de guerra entre el Ejército y el grupo paramilitar RSF en Sudán han provocado el colapso de gran parte de los servicios básicos y han desembocado en la mayor crisis humanitaria del mundo</p><p class="subtitle">La misión de la ONU en Sudán halla “indicios de genocidio” en la toma de la ciudad de Al Fasher por los paramilitares
</p></div><p class="article-text">
        Ali ten&iacute;a 13 a&ntilde;os cuando le explot&oacute; un proyectil cerca mientras jugaba al f&uacute;tbol. Perdi&oacute; una pierna. Su hermano Nour, de nueve, termin&oacute; con una lesi&oacute;n medular que le provoc&oacute; paraplejia. Su madre emprendi&oacute; un camino desesperado por varias ciudades en Sud&aacute;n en busca de atenci&oacute;n m&eacute;dica en un pa&iacute;s donde la guerra ha vaciado hospitales y carreteras. En ese trayecto, la ayuda humanitaria fue lo &uacute;nico que encontr&oacute; en forma de red: apoyo para el transporte, material escolar y art&iacute;culos de manutenci&oacute;n b&aacute;sica. Lo suficiente para que sus dos hijos volvieran a la escuela.
    </p><p class="article-text">
        Historias y testimonios similares se repiten en Sud&aacute;n desde hace m&aacute;s de 29 meses de conflicto abierto, con un impacto devastador sobre los menores. Pero fuera del pa&iacute;s, Sud&aacute;n se desliza por los m&aacute;rgenes, aparece y desaparece en medios de comunicaci&oacute;n eclipsado por otras guerras y urgencias. Mientras, dentro, se acumulan las se&ntilde;ales de una cat&aacute;strofe sostenida con una violencia generalizada, desplazamientos masivos, brotes de c&oacute;lera y hambruna confirmada en zonas de Darfur el Norte y Kordof&aacute;n del Sur.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La guerra civil en Sud&aacute;n, que <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/sudan-ano-guerra-desastre-humanitario-lejos-paz_1_11297345.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estall&oacute; en abril de 2023</a> entre las Fuerzas Armadas Sudanesas (SAF) y las Fuerzas de Apoyo R&aacute;pido (RSF) sigue agrav&aacute;ndose y transformando el pa&iacute;s en una cat&aacute;strofe humanitaria. <a href="https://www.eldiario.es/internacional/guerra-atrocidades-olvidada-pasando-sudan-ultima-ofensiva-rebelde-importante_1_12730881.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">A finales de octubre de 2025, las paramilitares RSF capturaron Al Fasher,</a> &uacute;ltima capital estatal bajo control gubernamental en Darfur del Norte, marcando un punto de inflexi&oacute;n pol&iacute;tico y militar al expulsar al ej&eacute;rcito en vastas zonas del pa&iacute;s y fragmentar a&uacute;n m&aacute;s el control territorial.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La ca&iacute;da de Al Fasher y las ofensivas en otras regiones han estado acompa&ntilde;adas por atrocidades generalizadas, incluidas masacres de civiles y violencia sexual. Una misi&oacute;n independiente de la ONU ha alertado de que las acciones de las RSF en este enclave muestran <a href="https://www.eldiario.es/internacional/mision-onu-sudan-halla-indicios-genocidio-toma-ciudad-fasher-paramilitares_1_13006692.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;indicios de genocidio&rdquo;</a> contra comunidades no &aacute;rabes, con asesinatos masivos y violencia sistem&aacute;tica que pueden reflejar intenci&oacute;n genocida por parte de la milicia.&nbsp; 
    </p><h2 class="article-text">La mayor crisis humanitaria del planeta</h2><p class="article-text">
        &ldquo;La mayor crisis humanitaria del planeta&rdquo; suena a frase hecha hasta que se escucha a quien trabaja all&iacute;. &ldquo;No es una afirmaci&oacute;n ret&oacute;rica&rdquo;, dice Francesco Lanino, subdirector de Programas y Operaciones de Save the Children en Sud&aacute;n durante una conversaci&oacute;n con elDiario.es. &ldquo;Es una descripci&oacute;n basada en la realidad sobre el terreno. Es una combinaci&oacute;n devastadora de guerra activa, desplazamientos masivos y colapso casi total de servicios b&aacute;sicos&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lanino pone un ejemplo que da cuenta del riesgo: &ldquo;Alrededor de 375.000 personas est&aacute;n en hambre extrema al borde de la hambruna en Darfur&rdquo;. Describe asentamientos improvisados, ni&ntilde;os desnutridos y familias que dependen completamente de la ayuda humanitaria. &ldquo;Esta crisis no se est&aacute; estabilizando. Est&aacute; empeorando&rdquo;, insiste el subdirector desde Sud&aacute;n.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Muchas familias nos dicen que sienten que el mundo se ha olvidado de ellas. Ese sentimiento tiene consecuencias reales. Menos presión diplomática, menos recursos y menos protección para la protección civil</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Francesco Lanino</span>
                                        <span>—</span> Subdirector de Programas y Operaciones de Save the Children en Sudán
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Seg&uacute;n datos proporcionados por Save the Children, m&aacute;s de 15 millones de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as necesitan ayuda urgente, casi seis millones han sido desarraigados de sus hogares y m&aacute;s de 10 millones est&aacute;n expuestos a violencia en primera l&iacute;nea. A ello se suma que hasta el 70% de los hospitales en zonas de conflicto han cerrado y 13 millones de menores siguen sin poder acudir a las aulas. M&aacute;s de 3.000 centros educativos se utilizan como refugios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/ilustradoras-africanas-denuncian-masacre-melilla-novela-grafica-muerte-trato-simples-danos-colaterales_1_12383896.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Shiroug, nacida y criada en Sud&aacute;n, es doctora, pero en sus ratos libres se dedica a su verdadera pasi&oacute;n: la ilustraci&oacute;n.</a> Actualmente vive en el estado de Al Jazirah, un lugar, cuenta, &ldquo;relativamente seguro por el momento&rdquo;. Cuando empez&oacute; la guerra, tuvo que dejar su casa en Jartum y desde entonces ha tenido que desplazarse, al menos, un par de veces. En el barrio en el que creci&oacute; &ldquo;ya no hay seguridad, est&aacute; casi abandonado y no hay electricidad&rdquo;, dice a este medio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A la pregunta de c&oacute;mo se vive el d&iacute;a a d&iacute;a, Shiroug responde con una emoci&oacute;n sostenida. &ldquo;En Sud&aacute;n domina la preocupaci&oacute;n, el futuro es desconocido y la poca estabilidad que queda en los estados m&aacute;s seguros es temporal&rdquo;, apunta la joven. Habla tambi&eacute;n del cansancio de la juventud: &ldquo;En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, incluso antes de la guerra, los j&oacute;venes han pasado por muchas cosas sin poder procesar realmente lo que est&aacute; sucediendo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El silencio como multiplicador del da&ntilde;o</h2><p class="article-text">
        Shiroug expresa su frustraci&oacute;n por la escasa atenci&oacute;n que suscita la guerra a nivel medi&aacute;tico. &ldquo;Al principio hab&iacute;a poca cobertura y, cuando lleg&oacute;, ya era tarde. El genocidio de Al Geneina ocurri&oacute; tres semanas despu&eacute;s del inicio de la guerra y apenas se cubri&oacute; en medios de comunicaci&oacute;n internacionales&rdquo;, explica. &ldquo;Al Fasher solo ocup&oacute; titulares tras el asedio de la ciudad, y despu&eacute;s, otra vez, silencio&rdquo;, a&ntilde;ade Shiroug.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Sud&aacute;n no es tanto un conflicto olvidado, sino m&aacute;s bien un conflicto ignorado. Me sorprende que con la magnitud de las atrocidades y la crisis humanitarias en Sud&aacute;n no se hable ni la mitad de lo suficiente&rdquo;, dice a elDiario.es Mohamed Amro, presidente de Casa de Sud&aacute;n, organizaci&oacute;n radicada en Madrid. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En Sudán domina la preocupación, el futuro es desconocido y la poca estabilidad que queda en los estados más seguros es temporal</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Shiroug</span>
                                        <span>—</span> Doctora sudanesa
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, Amro apunta a una idea que atraviesa las conversaciones con la di&aacute;spora sudanesa. &ldquo;Por relevancia o magnitud, la crisis humanitaria de Sud&aacute;n deber&iacute;a estar en todos los medios cada d&iacute;a, pero no lo est&aacute;&rdquo;. Lamino coincide con este diagn&oacute;stico y aporta algunos motivos: &ldquo;Primero, la complejidad del conflicto con m&uacute;ltiples actores armados, frentes cambiantes y acceso muy limitado para periodistas y observadores internacionales y, segundo, que vivimos en un momento de acumulaci&oacute;n de crisis globales que compiten por atenci&oacute;n y financiaci&oacute;n&rdquo;. Pero advierte: &ldquo;El sufrimiento no desaparece porque no est&eacute; en los titulares, simplemente se vuelve m&aacute;s silencioso y peligroso&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ese silencio, seg&uacute;n Lanino, tambi&eacute;n tiene consecuencias medibles: &ldquo;Muchas familias nos dicen que sienten que el mundo se ha olvidado de ellas. Ese sentimiento tiene consecuencias reales. Menos presi&oacute;n diplom&aacute;tica, menos recursos y menos protecci&oacute;n para la protecci&oacute;n civil&rdquo;, insiste el representante de Save the Children.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Darfur y la violencia dirigida</h2><p class="article-text">
        En algunas regiones del pa&iacute;s, especialmente Darfur, se habla abiertamente de limpieza &eacute;tnica y genocidio. Lanino explica que, como organizaci&oacute;n humanitaria, no les corresponde hacer &ldquo;calificaciones legales&rdquo; y que debe determinarlo una investigaci&oacute;n independiente.&nbsp;Pero s&iacute; pueden describir patrones: testimonios consistentes de ataques contra civiles, violencia dirigida a comunidades concretas, destrucci&oacute;n de viviendas y desplazamientos forzados. &ldquo;Cuando ves que la gente huye no solo de combates, sino porque siente que est&aacute; siendo perseguida por su identidad, es una se&ntilde;al extremadamente preocupante&rdquo;, dice.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Un denso humo negro que se eleva desde un incendio en una zona residencial cerca del aeropuerto de El Fasher, en Sudán."
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                Un denso humo negro que se eleva desde un incendio en una zona residencial cerca del aeropuerto de El Fasher, en Sudán.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Amro denuncia un giro m&aacute;s &eacute;tnico del conflicto y de din&aacute;micas que les recuerdan a ciclos previos de violencia en Darfur como la violencia &eacute;tnica contra grupos de la regi&oacute;n, como los fur o los masalit.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entre la cautela jur&iacute;dica y la denuncia pol&iacute;tica hay un punto en com&uacute;n: la urgencia de proteger a los civiles, garantizar el acceso humanitario y sostener mecanismos independientes de investigaci&oacute;n y rendici&oacute;n de cuentas. 
    </p><h2 class="article-text">Una de las &ldquo;pocas estructuras operativas que resisten&rdquo;</h2><p class="article-text">
        En muchas zonas de Sud&aacute;n, especialmente en &aacute;reas afectadas por desplazamientos masivos, &ldquo;las organizaciones humanitarias como Save the Children se han convertido en una de las pocas estructuras operativas que quedan cuando las instituciones p&uacute;blicas colapsan o dejan de funcionar&rdquo;, apunta Lanino. No se trata solamente de repartir ayuda, sino tambi&eacute;n de sostener &ldquo;sistemas m&iacute;nimos&rdquo; donde ya no existen.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n informaci&oacute;n proporcionada por Save the Children, la organizaci&oacute;n trabaja en 13 de los 18 estados de Sud&aacute;n, con 15 oficinas y m&aacute;s de 450 empleados en colaboraci&oacute;n con 31 organizaciones aliadas, tanto nacionales, como internacionales o instituciones gubernamentales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La acci&oacute;n de la organizaci&oacute;n abarca salud, nutrici&oacute;n, agua y saneamiento, protecci&oacute;n infantil, seguridad alimentaria y educaci&oacute;n, adem&aacute;s de respuestas de emergencia como refugios y art&iacute;culos no alimentarios. Aun as&iacute;, la propia entidad subraya el l&iacute;mite de su alcance. &ldquo;No podemos sustituir a un Estado ni garantizar seguridad. Podemos salvar vidas y reducir riesgos, pero la protecci&oacute;n real requiere que cesen los ataques contra civiles, que se respete el derecho internacional humanitario y que haya voluntad pol&iacute;tica para estabilizar el pa&iacute;s&rdquo;, cuenta Lanino.&nbsp;&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Unos niños en una calle de la ciudad sudanesa de Omdurman, en la que se puede apreciar la destrucción del conflicto, en agosto de 2024).                            </span>
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        &iquest;Qu&eacute; pasar&iacute;a si las ONG se retiraran de Sud&aacute;n? &ldquo;Las consecuencias ser&iacute;an inmediatas y muy graves&rdquo;, sentencia Save the Children. En muchas zonas de Sud&aacute;n, la ayuda, dice, &ldquo;es la principal y a veces la &uacute;nica fuente&rdquo; de alimentos, agua potable, atenci&oacute;n sanitaria b&aacute;sica y protecci&oacute;n infantil. &ldquo;Muchas de las familias que he conocido dependen completamente de esa asistencia para sobrevivir. No existe un sistema p&uacute;blico capaz de sustituirla. Sin apoyo, las familias se ver&iacute;an obligadas a reducir a&uacute;n m&aacute;s las comidas, asumir riesgos extremos o recurrir a estrategias negativas como el trabajo infantil&rdquo;, a&ntilde;ade. Por eso, concluye Lanino, no ser&iacute;a solo una &ldquo;reducci&oacute;n de servicios&rdquo;, sino &ldquo;un golpe directo&rdquo; a la supervivencia y a la protecci&oacute;n de millones de ni&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Save the Children, al igual que otras ONG internacionales, trabaja con los miles de voluntarios que integran las Salas de Respuesta a Emergencias (ERR), redes ciudadanas que, entre otras cosas, gestionan comedores comunitarios y hospitales y ayudan a evacuar a civiles heridos. &ldquo;Nuestro objetivo es brindar&nbsp;ayuda mutua&nbsp;basada en&nbsp;la econom&iacute;a solidaria&rdquo;, explican las ERR. La red se extiende por los 18 estados del pa&iacute;s, donde coordinan unidades para entregar ayuda esencial all&iacute; donde la infraestructura tradicional no llega, convirti&eacute;ndose en un salvavidas para la poblaci&oacute;n.  
    </p><h2 class="article-text">Obst&aacute;culos, falta de respuesta y urgencia</h2><p class="article-text">
        Sostener la &uacute;ltima l&iacute;nea humanitaria implica operar entre combates activos, cambios en el control territorial del pa&iacute;s, bloqueos administrativos y log&iacute;sticos, carreteras inseguras y permisos que se retrasan. A ello se suma, y como advierten desde Save the Children, una &ldquo;falta de financiaci&oacute;n sin precedentes&rdquo; y una &ldquo;falta cr&iacute;tica de acceso humanitario&rdquo;. Lanino, quien considera que la respuesta internacional &ldquo;no est&aacute; a la altura&rdquo;, insiste en que &ldquo;las necesidades est&aacute;n creciendo r&aacute;pidamente, pero los recursos no aumentan al mismo ritmo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mohamed Amro defiende la importancia de la informaci&oacute;n y la normalizaci&oacute;n de conversaciones sobre Sud&aacute;n en el debate p&uacute;blico y pol&iacute;tico. &ldquo;Hay que hacer presi&oacute;n desde los medios a los dirigentes pol&iacute;ticos para que gobiernos como el de Espa&ntilde;a act&uacute;en&rdquo;, apunta. La joven Shiroug, desde dentro del pa&iacute;s, reclama campa&ntilde;as que expongan complicidades externas, recaudaci&oacute;n para apoyar a supervivientes y sistemas de salud y presi&oacute;n, incluso boicots, contra actores entre los que se&ntilde;ala a Emiratos &Aacute;rabes Unidos, que&nbsp;ha sido acusados en repetidas ocasiones de sostener&nbsp;a las fuerzas paramilitares RSF.
    </p><p class="article-text">
        Lanino fija un horizonte concreto: en los pr&oacute;ximos seis meses debe garantizarse un acceso humanitario &ldquo;seguro, sostenido y predecible&rdquo;, medidas reales de protecci&oacute;n de civiles e infraestructuras esenciales y financiaci&oacute;n suficiente. De lo contrario, advierte, la crisis seguir&aacute; profundiz&aacute;ndose y marcar&aacute; a toda una generaci&oacute;n. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Soraya Aybar Laafou]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/ultima-trinchera-colapso-total-guerra-nadie-mira_1_13019592.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 01 Mar 2026 21:23:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La última trinchera contra el colapso total en la guerra que nadie mira]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sudán,Crisis humanitaria,Save The Children]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La misión de la ONU en Sudán halla "indicios de genocidio" en la toma de la ciudad de Al Fasher por los paramilitares]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/mision-onu-sudan-halla-indicios-genocidio-toma-ciudad-fasher-paramilitares_1_13006692.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1c95b860-07fb-44c5-982a-c34836e2058c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La misión de la ONU en Sudán halla &quot;indicios de genocidio&quot; en la toma de la ciudad de Al Fasher por los paramilitares"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Además de documentar crímenes de guerra y de lesa humanidad, la Misión Internacional Independiente de Investigación  encontró evidencias de al menos tres actos susceptibles de constituir genocidio por parte de las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR), en conflicto con el Ejército sudanés desde abril de 2023
</p><p class="subtitle">Una guerra de atrocidades (y olvidada): qué está pasando en Sudán y por qué la última ofensiva rebelde es importante
</p></div><p class="article-text">
        La<a href="https://www.eldiario.es/internacional/guerra-atrocidades-olvidada-pasando-sudan-ultima-ofensiva-rebelde-importante_1_12730881.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> campa&ntilde;a coordinada de destrucci&oacute;n de las comunidades</a> no &aacute;rabes dentro y alrededor de la ciudad de Al Fasher, en la regi&oacute;n sudanesa de Darfur, llevada a cabo por las rebeldes Fuerzas de Apoyo R&aacute;pido (FAR), presenta &ldquo;signos que apuntan hacia un genocidio&rdquo;, concluy&oacute; este jueves un <a href="https://www.ohchr.org/en/documents/thematic-reports/ahrc6177-sudan-hallmarks-genocide-el-fasher-report-independent" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">informe</a> de la misi&oacute;n independiente de la ONU en el pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de documentar cr&iacute;menes de guerra y de lesa humanidad, la Misi&oacute;n Internacional Independiente de Investigaci&oacute;n en Sud&aacute;n, creada por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, encontr&oacute; evidencias de al menos tres actos susceptibles de constituir genocidio por parte del grupo paramilitar, en conflicto con el Ej&eacute;rcito sudan&eacute;s desde abril de 2023.
    </p><p class="article-text">
        Entre esos actos figurar&iacute;an el asesinato de un grupo &eacute;tnico protegido o la imposici&oacute;n de condiciones de vida calculadas para provocar la destrucci&oacute;n f&iacute;sica del grupo, al completo o parcialmente, todos ellos &ldquo;elementos clave&rdquo; del crimen de genocidio bajo el derecho internacional.
    </p><p class="article-text">
        En su informe, la misi&oacute;n encontr&oacute; un &ldquo;patr&oacute;n sistem&aacute;tico&rdquo; de asesinatos &eacute;tnicos, violencia sexual, destrucci&oacute;n y declaraciones p&uacute;blicas que llamaban a eliminar a las comunidades no &aacute;rabes, especialmente los zaghawa y los fur.
    </p><p class="article-text">
        Testimonios de supervivientes entrevistados para la elaboraci&oacute;n del informe indicaron que los efectivos de las FAR afirmaban estar decididos a matar a cualquier zaghawa que encontrasen o eliminar &ldquo;cualquier cosa negra&rdquo; de Darfur.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La escala, la coordinaci&oacute;n y el apoyo p&uacute;blico de la operaci&oacute;n por parte de altos cargos de las FAR demuestra que los cr&iacute;menes cometidos en Al Fasher no fueron excesos de la guerra arbitrarios&rdquo;, subray&oacute; el presidente de la misi&oacute;n, Mohamad Chande Othman, al presentarse el informe.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Terror absoluto&rdquo;</h2><p class="article-text">
        El asedio de 18 meses de Al Fasher, &uacute;ltimo basti&oacute;n del Ej&eacute;rcito sudan&eacute;s en Darfur que cay&oacute; en manos paramilitares a finales de octubre, buscaba sistem&aacute;ticamente la destrucci&oacute;n de la poblaci&oacute;n, dej&aacute;ndola &ldquo;indefensa&rdquo; ante la violencia extrema que prosigui&oacute;, concluy&oacute; el informe de la misi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Miles de personas, especialmente zaghawa, fueron asesinadas, violadas o resultaron desaparecidas durante tres d&iacute;as de &ldquo;terror absoluto&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de las violaciones grupales y otros tipos de violencia sexual, las FAR atacaron selectivamente a mujeres y ni&ntilde;as zaghawa y fur, mientras que las mujeres percibidas como &aacute;rabes &ldquo;a menudo se salvaban&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La misi&oacute;n lament&oacute; por otro lado que este posible genocidio se cometiera despu&eacute;s de que organismos de derechos humanos advirtieran sobre el peligro que corr&iacute;an los civiles de El Fasher tras a&ntilde;o y medio de asedio, lo que demuestra la ineficacia de la prevenci&oacute;n y que no se tomaron medidas efectivas para disuadir a las FAR.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/mision-onu-sudan-halla-indicios-genocidio-toma-ciudad-fasher-paramilitares_1_13006692.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Feb 2026 10:12:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La misión de la ONU en Sudán halla "indicios de genocidio" en la toma de la ciudad de Al Fasher por los paramilitares]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sudán,Genocidio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dopando al caballo después de apostar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/dopando-caballo-despues-apostar_129_12816815.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3149e17e-2b2b-4996-a439-7d569219ed16_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dopando al caballo después de apostar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sobre el mapa hay unos puntos en los que, si se cliquea, aparece un pop-up con una pregunta. Por ejemplo, sobre el territorio español hay, en este momento, un solo punto con una sola pregunta: ¿Seguirá siendo Pedro Sánchez presidente de España de 2027? La apuesta tiene un precio de tres centavos</p></div><p class="article-text">
        Hace ya desde que los mercados dieron el primer giro decisivo hacia la abstracci&oacute;n, desde que dejaron de limitarse a comprar y vender bienes tangibles y comenzaron a negociar, especular y conjeturar -tres verbos cuya divisa oficial es el d&oacute;lar- con el propio futuro. No con lo que exist&iacute;a, sino con lo que podr&iacute;a llegar a existir. O dejar de existir. Los cultivos y el clima fueron las primeras variables que la econom&iacute;a aprendi&oacute; a transformar en cifras. Luego iban apareciendo sucesiva y espaciadamente el petr&oacute;leo, la energ&iacute;a, los bienes industriales o la deuda soberana. Con el tiempo aparecieron productos m&aacute;s sofisticados, dise&ntilde;ados para capturar cualquier fluctuaci&oacute;n del mundo: desde las expectativas sobre una empresa hasta la simple posibilidad de que algo ocurriera antes o despu&eacute;s de una fecha concreta. Si algo puede suceder, se puede apostar sobre ello. Y si no sucede, en realidad, tambi&eacute;n. Ese proceso fue estirando un mismo hilo: la tentaci&oacute;n de convertir la incertidumbre en un objeto comerciable.
    </p><p class="article-text">
        A esa tentaci&oacute;n de comerciar con la incertidumbre se le ha ido sumando otra que viene de la propia l&oacute;gica de nuestras sociedades: la ilusi&oacute;n de que todo puede medirse, anticiparse o reducirse a una probabilidad manejable. Pienso en esto con la p&aacute;gina de <a href="https://www.pizzint.watch/polyglobe" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pentagon Pizza Index</a> delante y la sensaci&oacute;n de que la extinci&oacute;n nunca ha sido un destino opcional para los seres humanos. Polyglobe, como la llamaremos a partir de ahora, es un mercado de predicciones geopol&iacute;ticas propiedad del sitio web Polymarket. El mundo de los eufemismos es apasionante. Antes de ahondar en explicaciones m&aacute;s complejas: es una casa de apuestas. Consiste en un mapa, un globo terr&aacute;queo a lo Google Earth, con una interfaz que lo hace parecer una herramienta de inteligencia como las que usan en las pel&iacute;culas. Sobre el mapa hay unos puntos en los que si se cliquea, aparece un <em>pop-up </em>con una pregunta. Por ejemplo, sobre el territorio espa&ntilde;ol hay, en este momento, un solo punto con una sola pregunta: &iquest;Seguir&aacute; siendo Pedro S&aacute;nchez presidente de Espa&ntilde;a de 2027? La apuesta tiene un precio de tres centavos.
    </p><p class="article-text">
        En el frente del Donb&aacute;s, las preguntas son escalofriantemente precisas: &ldquo;&iquest;Tomar&aacute; Rusia el territorio en Kucheriv antes de nochevieja?&rdquo;. Lo que empez&oacute; con los futuros agr&iacute;colas en Chicago en el siglo XIX ha terminado colocando precio a si S&aacute;nchez seguir&aacute; en la Moncloa o si Rusia tomar&aacute; un pueblo ucraniano cuyo nombre casi nadie sab&iacute;a pronunciar hace tres a&ntilde;os. En 2025, este &ldquo;hilo&rdquo; se ha estirado hasta el punto de que el volumen combinado de apuestas en plataformas como Polymarket y Kalshi supera los 42.400 millones de d&oacute;lares solo en el &uacute;ltimo a&ntilde;o, con un enfoque creciente en eventos geopol&iacute;ticos como la probabilidad de un alto el fuego en Ucrania (71% seg&uacute;n Polymarket a inicios de 2025) o la salida de Netanyahu del poder en Israel (27%).
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que poner cifras al porvenir es anestesiar el miedo al futuro. La l&oacute;gica es que si puedo simular el ma&ntilde;ana en una gr&aacute;fica, el ma&ntilde;ana asusta menos. Adem&aacute;s de que este sistema de apuestas geopol&iacute;ticas es peligroso porque alguien con mucho dinero podr&iacute;a apostar por un bando en una de estas guerras satelitales que se dan en el coraz&oacute;n de &Aacute;frica, por ejemplo, el genocidio de Sud&aacute;n, y decidir apoyar al bando por el que se ha apostado. Puede parecer una tonter&iacute;a, pero un mill&oacute;n de d&oacute;lares de inversi&oacute;n en drones para un conflicto de este tipo puede sacudir la geopol&iacute;tica del continente durante a&ntilde;os.&nbsp;Pero, m&aacute;s all&aacute; de las apuestas, lo que deja tras de s&iacute; cada punto en el mapa es una preocupaci&oacute;n, una ansiedad individual que el colectivo consigue validar a trav&eacute;s de la especulaci&oacute;n econ&oacute;mica. Vivimos instalados en una ignorancia consistente en el exceso de informaci&oacute;n. &iquest;D&oacute;nde carajo est&aacute; Kucheriv y por qu&eacute; de pronto tengo en mente una cuenta atr&aacute;s hasta el 31 de diciembre? Vivimos en un desorden cognitivo permanente en el que lo importante se ve solapado por lo instant&aacute;neo y lo visible desborda lo verificable. Nadie apenas puede permitirse el lujo de entender lo que pasa y en esa intemperie mental, estas herramientas como Polyglobe ofrecen una pr&oacute;tesis para aliviar el v&eacute;rtigo de reconocer que no sabemos qu&eacute; va a pasar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cada punto del mapa de Polyglobe es un<em> cliffhanger</em>; cada fluctuaci&oacute;n, un hilo argumental, un <em>plot twist</em>; cada fecha l&iacute;mite, un recurso dram&aacute;tico para reordenar el caos. Y lo aceptamos sin torcer el gesto porque la ficci&oacute;n, al contrario que la pol&iacute;tica, siempre ofrece una continuidad: todo conduce a algo, todo tiene consecuencias, todo se explica al final. El mundo, en cambio, no. Lo que me inquieta es la pregunta impl&iacute;cita que plantea: &iquest;qui&eacute;n tiene derecho a anticipar el futuro pol&iacute;tico de un pa&iacute;s? Durante a&ntilde;os esa tarea perteneci&oacute; -con todos sus defectos- a instituciones, analistas, diplom&aacute;ticos, organismos internacionales. Ahora, en cambio, basta con que alguien compre una posici&oacute;n para que su intuici&oacute;n aparezca incrustada en la geograf&iacute;a global. Ahora hay muchas m&aacute;s razones que antes para que el inter&eacute;s particular siga alimentando, d&iacute;a s&iacute; y d&iacute;a tambi&eacute;n, a la bestia de la muerte. El capitalismo nunca necesit&oacute; sentarse en el Consejo de Seguridad de la ONU porque le ha bastado con desplazar la &eacute;tica con la misma naturalidad con la que, en cualquier hip&oacute;dromo del mundo, se acaba dopando al caballo despu&eacute;s de apostar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aldo Conway]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/dopando-caballo-despues-apostar_129_12816815.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 03 Dec 2025 20:33:04 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Arqueólogos descubren un enterramiento singular de Kerma en una zona poco explorada de Sudán]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/arqueologos-descubren-enterramiento-singular-kerma-zona-explorada-sudan-pm_1_12812940.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/38f88919-3693-47f7-9e34-c76e27093d71_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Arqueólogos descubren un enterramiento singular de Kerma en una zona poco explorada de Sudán"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El sitio BP937, donde se encontró la tumba, ocupa un lugar relevante para reconstruir rutas de movilidad, contactos culturales y márgenes políticos del reino nubio en el segundo milenio antes de nuestra era</p><p class="subtitle">Arqueólogos localizan en Australia un depósito único de 60 herramientas líticas del Holoceno tardío</p></div><p class="article-text">
        <strong>Arque&oacute;logos</strong> que trabajan en el remoto desierto de Bayuda, en <a href="https://www.eldiario.es/temas/sudan/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sud&aacute;n</a>, <strong>han descubierto una tumba excepcional perteneciente al antiguo reino de Kerma</strong>, uno de los estados m&aacute;s tempranos del valle del Nilo. El enterramiento, <strong>fechado entre 1775 y 1609 a.C.</strong>, corresponde a un hombre adulto depositado en una fosa circular junto a un conjunto de objetos poco comunes. Su hallazgo, <a href="https://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/0067270X.2025.2586362" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicado</a> en, <em>Azania: Archaeological Research in Africa,</em> en un punto aislado del paisaje confirma que esta regi&oacute;n, apenas estudiada hasta fechas recientes, conserva un registro arqueol&oacute;gico de gran inter&eacute;s para entender pr&aacute;cticas funerarias mal documentadas hasta ahora. 
    </p><h2 class="article-text">Un territorio casi desconocido</h2><p class="article-text">
        El desierto de Bayuda se extiende en un arco de 140.000 kil&oacute;metros cuadrados entre dos grandes curvas del Nilo, una zona &aacute;rida que pas&oacute; desapercibida para la <a href="https://www.eldiario.es/temas/arqueologia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">arqueolog&iacute;a</a> durante d&eacute;cadas. Desde 2017, un proyecto espec&iacute;fico busca clarificar la presencia de Kerma en este sector norte, tradicionalmente considerado marginal.<strong> El sitio BP937</strong>, donde se encontr&oacute; la tumba, <strong>ocupa un lugar relevante</strong> para reconstruir rutas de <a href="https://www.eldiario.es/temas/movilidad/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">movilidad</a>, contactos culturales y m&aacute;rgenes pol&iacute;ticos del reino nubio en el segundo milenio antes de nuestra era.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El individuo enterrado era un hombre de entre 30 y 40 a&ntilde;os, de unos 164 cent&iacute;metros de estatura</strong> y con un esqueleto inusualmente bien conservado. Presentaba signos de inflamaci&oacute;n &oacute;sea, lesiones degenerativas y alteraciones compatibles con actividad f&iacute;sica intensa, d&eacute;ficits nutricionales o enfermedades cr&oacute;nicas. Aunque no es posible determinar su estatus, la disposici&oacute;n del cuerpo y la presencia de ajuares indican un <strong>rito funerario planificado</strong> y no un entierro improvisado,<strong> algo relevante en un espacio tan aislado.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Desierto de Bayuda                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Objetos singulares en un contexto ritual</h2><p class="article-text">
        El difunto estaba acompa&ntilde;ado por dos piezas cer&aacute;micas y un collar compuesto por 82 cuentas de fayenza azulada. Una de las vasijas, un cuenco invertido, es coherente con el repertorio conocido de Kerma y de culturas contempor&aacute;neas como A-Group y C-Group. Ese gesto, interpretado como un s&iacute;mbolo de transici&oacute;n, &ldquo;vaciar la vida&rdquo; para permitir el paso del difunto al &aacute;mbito de los ancestros, es frecuente en tumbas de la regi&oacute;n, lo que confirma que el ritual sigui&oacute; pautas reconocibles.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La segunda vasija</strong> introduce, sin embargo, un <strong>elemento excepciona</strong>l. Se trata de una jarra decorada con una franja negra, sin paralelos conocidos, que conten&iacute;a restos quemados de madera, huesos fragmentados, coprolitos e insectos adheridos al material carbonizado. Seg&uacute;n los investigadores, el uso del fuego en contextos funerarios de Kerma es extremadamente raro, lo que convierte este hallazgo en una <strong>pieza clave para explorar rituales poco documentados</strong>, posiblemente vinculados a banquetes mortuorios o ceremonias simb&oacute;licas espec&iacute;ficas de esta comunidad.
    </p><p class="article-text">
        Las cuentas de fayenza aparecieron alrededor del cuello del individuo, lo que sugiere su uso como <strong>collar o amuleto</strong>. Este tipo de adornos, t&iacute;picos de la Cuarta Catarata y presentes en Kerma y C-Group, evidencia <strong>redes de intercambio </strong>que conectaban distintos territorios del valle del Nilo. Su presencia en una tumba situada en el interior del desierto refuerza la idea de que incluso los enclaves perif&eacute;ricos estaban integrados en circuitos culturales y econ&oacute;micos m&aacute;s amplios de lo que se cre&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text">Fragmentos dispersos en la zona</h2><p class="article-text">
        La excavaci&oacute;n tambi&eacute;n revel&oacute; <strong>fragmentos cer&aacute;micos dispersos tanto en la superficie como en el relleno de la fosa</strong>. Algunos pueden haber formado parte de un ritual de rotura vinculado al funeral, tradici&oacute;n registrada en el Kerma temprano, donde las vasijas se quebraban como gesto simb&oacute;lico. No obstante, los investigadores contemplan la posibilidad de que algunas piezas se rompieran como consecuencia de un saqueo posterior. Ambas interpretaciones permiten situar la tumba dentro de pr&aacute;cticas culturales complejas y con variabilidad interna.
    </p><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis de los restos carbonizados contenidos en la jarra permiti&oacute; identificar especies como acacias y ziziphus,<strong> plantas resistentes a la sequ&iacute;a</strong> pero indicativas de un entorno con mayor humedad que el actual. La presencia de semillas de gram&iacute;neas e insectos asociados a vegetaci&oacute;n amarant&aacute;cea refuerza esta hip&oacute;tesis. Estos datos aportan una <strong>imagen in&eacute;dita del paisaje del Bayuda hace casi 3.600 a&ntilde;os</strong>, un entorno m&aacute;s verde y favorable que el desierto extremo que domina la zona hoy.
    </p><p class="article-text">
        Aunque la guerra civil en Sud&aacute;n ha interrumpido temporalmente el trabajo de campo, el material recuperado permitir&aacute; avanzar en an&aacute;lisis especializados en los pr&oacute;ximos meses. <strong>La tumba de BP937 constituye un hallazgo excepcional:</strong> se conserva en gran medida intacta, revela un ritual que apenas tiene paralelos y ampl&iacute;a los l&iacute;mites conocidos del reino de Kerma hacia zonas consideradas secundarias. Su estudio confirma que el desierto de Bayuda, lejos de ser un vac&iacute;o arqueol&oacute;gico, guarda claves esenciales para comprender la diversidad cultural de Nubia en la Antig&uuml;edad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/arqueologos-descubren-enterramiento-singular-kerma-zona-explorada-sudan-pm_1_12812940.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 Dec 2025 09:26:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Arqueología,Yacimientos arqueológicos,Sudán]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["La guerra es un negocio": los mercenarios colombianos que entrenan a niños soldados de Sudán]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/guerra-negocio-mercenarios-colombianos-entrenan-ninos-soldados-sudan_1_12740971.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a54b0bbd-507e-416e-a477-2b8a42470899_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;La guerra es un negocio&quot;: los mercenarios colombianos que entrenan a niños soldados de Sudán"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un soldado mercenario relata los lucrativos contratos, el asedio de la ciudad sudanesa de El Fasher y el entrenamiento de niños para "ir a morir"</p><p class="subtitle">Claves - Una guerra de atrocidades (y olvidada): qué está pasando en Sudán y por qué la última ofensiva rebelde es importante
</p></div><p class="article-text">
        Al principio, a los mercenarios colombianos curtidos por d&eacute;cadas de guerra en la selva, el conflicto de Sud&aacute;n les parec&iacute;a lento. &ldquo;En Sud&aacute;n duermen por las noches, ni siquiera dejan a alguien en seguridad porque todo el mundo se va a la cama&rdquo;, dice Carlos, uno de los cientos de colombianos contratados <a href="https://www.eldiario.es/internacional/guerra-atrocidades-olvidada-pasando-sudan-ultima-ofensiva-rebelde-importante_1_12730881.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">para luchar en el pa&iacute;s africano.</a> &ldquo;Los colombianos somos diferentes, estamos acostumbrados a otro tipo de guerra&rdquo;.  
    </p><p class="article-text">
        Cuando &eacute;l y sus compa&ntilde;eros colombianos llegaron al frente, siguieron adelante en la oscuridad adentr&aacute;ndose cada vez m&aacute;s en territorio enemigo. &ldquo;Y entonces empezaron a producirse muchos m&aacute;s combates y muchas m&aacute;s muertes&rdquo;, dice. 
    </p><p class="article-text">
        Carlos lleg&oacute; a Sud&aacute;n a principios de 2025, <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/anos-guerra-sudan-desembocan-peor-crisis-desplazamiento-hambre-mundo_1_12220065.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">casi dos a&ntilde;os despu&eacute;s</a> de que comenzara la brutal guerra civil entre el Ej&eacute;rcito y el grupo paramilitar Fuerzas de Apoyo R&aacute;pido (RSF).
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n representantes de la ONU, el conflicto ha sumido a Sud&aacute;n en una de las peores pesadillas humanitarias de la historia reciente: 150.000 asesinados, seg&uacute;n algunas fuentes; mujeres y ni&ntilde;as violadas y secuestradas y casi 13 millones de sudaneses obligados a huir de sus hogares en la mayor crisis de desplazamiento forzado del mundo. El pasado jueves, las RSF anunciaron su &ldquo;conformidad&rdquo; con una tregua humanitaria en Sud&aacute;n propuesta por EEUU, Egipto, Arabia Saud&iacute; y Emiratos &Aacute;rabes Unidos. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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<div id="g-mapa_sudan-Un-pais-dividido31102025-box" class="ai2html">

	<!-- Artboard: D -->
	<div id="g-mapa_sudan-Un-pais-dividido31102025-D" class="g-artboard" style="width:640px; height:718.186568424895px;" data-aspect-ratio="0.891" data-min-width="640">
<div style=""></div>
		<img id="g-mapa_sudan-Un-pais-dividido31102025-D-img" class="g-mapa_sudan-Un-pais-dividido31102025-D-img g-aiImg" alt="" src="https://static.eldiario.es/clip/2b8d3a3f-f55c-48df-a76e-e6c3d2976132_source-aspect-ratio_default_0.jpg"/>
		<div id="g-ai0-1" class="g-Capa_6 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:6.405%;margin-top:-13px;left:0.1563%;width:172px;">
			<p class="g-pstyle0">Sudán, un país dividido</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-2" class="g-Capa_3 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:15.3999%;margin-top:-7.6px;left:33.6213%;width:64px;">
			<p class="g-pstyle1">EGIPTO</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-3" class="g-Capa_3 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:34.2042%;margin-top:-8.6px;left:36.5987%;margin-left:-33px;width:66px;">
			<p class="g-pstyle2">Río Nilo</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-4" class="g-Capa_3 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:38.0402%;margin-top:-9.2px;left:16.0036%;width:65px;">
			<p class="g-pstyle3">Darfur</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-5" class="g-Capa_3 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:39.2098%;margin-top:-7.6px;left:3.4239%;width:54px;">
			<p class="g-pstyle1">CHAD</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-6" class="g-Capa_3 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:46.7288%;margin-top:-7.6px;left:79.6388%;margin-left:-35px;width:70px;">
			<p class="g-pstyle4">ERITREA</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-7" class="g-Capa_6 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:47.787%;margin-top:-9.2px;left:54.8499%;width:66px;">
			<p class="g-pstyle3">Jartum</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-8" class="g-Capa_6 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:53.635%;margin-top:-9.2px;left:14.9442%;width:77px;">
			<p class="g-pstyle5">El Fasher</p>
		</div>
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			<p class="g-pstyle4">ETIOPÍA</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-10" class="g-Capa_3 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:79.96%;margin-top:-15.3px;left:40.1626%;margin-left:-35px;width:70px;">
			<p class="g-pstyle4">SUDÁN</p>
			<p class="g-pstyle4">DEL SUR</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-11" class="g-Capa_6 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:87.6731%;margin-top:-8.7px;left:11.5123%;width:156px;">
			<p class="g-pstyle6">Ejército / Grupos aliados</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-12" class="g-Capa_6 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:87.6722%;margin-top:-8.6px;left:45.1037%;width:137px;">
			<p class="g-pstyle6">RSF / Grupos aliados</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-13" class="g-Capa_6 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:87.6722%;margin-top:-8.6px;left:72.9608%;width:138px;">
			<p class="g-pstyle6">Otros grupos aliados</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-14" class="g-Capa_6 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:95.3886%;margin-top:-14.1px;left:0.3125%;width:574px;">
			<p class="g-pstyle7">GRÁFICO: IGNACIO SÁNCHEZ. FUENTE: CRITICAL THREATS PROJECTS AT THE AMERICAN ENTERPRISE INSTITUTE</p>
		</div>
	</div>

	<!-- Artboard: M -->
	<div id="g-mapa_sudan-Un-pais-dividido31102025-M" class="g-artboard" style="max-width: 360px;max-height: 607px" data-aspect-ratio="0.593" data-min-width="0" data-max-width="639">
<div style="padding: 0 0 168.698% 0;"></div>
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			<p class="g-pstyle0">Sudán, un país dividido</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-2" class="g-Capa_3 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:20.6813%;margin-top:-7.6px;left:38.6556%;width:64px;">
			<p class="g-pstyle1">EGIPTO</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-3" class="g-Capa_3 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:36.1593%;margin-top:-7.6px;left:41.3745%;margin-left:-31px;width:62px;">
			<p class="g-pstyle2">Río Nilo</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-4" class="g-Capa_3 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:38.9667%;margin-top:-8.6px;left:17.7276%;width:62px;">
			<p class="g-pstyle3">Darfur</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-5" class="g-Capa_3 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:39.9465%;margin-top:-7.6px;left:1.8324%;width:54px;">
			<p class="g-pstyle1">CHAD</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-6" class="g-Capa_6 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:47.0351%;margin-top:-8.6px;left:65.6429%;width:63px;">
			<p class="g-pstyle3">Jartum</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-7" class="g-Capa_3 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:47.6855%;margin-top:-7.6px;left:93.0957%;margin-left:-35px;width:70px;">
			<p class="g-pstyle4">ERITREA</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-8" class="g-Capa_6 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:51.6455%;margin-top:-8.6px;left:14.7694%;width:73px;">
			<p class="g-pstyle5">El Fasher</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-9" class="g-Capa_3 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:64.5568%;margin-top:-8.1px;left:86.722%;margin-left:-33.5px;width:67px;">
			<p class="g-pstyle4">ETIOPÍA</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-10" class="g-Capa_3 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:71.6701%;margin-top:-15.3px;left:43.8704%;margin-left:-35px;width:70px;">
			<p class="g-pstyle4">SUDÁN</p>
			<p class="g-pstyle4">DEL SUR</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-11" class="g-Capa_6 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:82.2393%;margin-top:-16.4px;left:7.1262%;width:105px;">
			<p class="g-pstyle6">Ejército /</p>
			<p class="g-pstyle6">Grupos aliados</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-12" class="g-Capa_6 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:82.2393%;margin-top:-16.4px;left:41.1361%;width:105px;">
			<p class="g-pstyle6">RSF / </p>
			<p class="g-pstyle6">Grupos aliados</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-13" class="g-Capa_6 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:82.2393%;margin-top:-16.4px;left:77.7059%;width:99px;">
			<p class="g-pstyle6">Otros grupos </p>
			<p class="g-pstyle6">aliados</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-14" class="g-Capa_6 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:93.3423%;margin-top:-18.9px;left:0%;width:345px;">
			<p class="g-pstyle7">GRÁFICO: IGNACIO SÁNCHEZ. FUENTE: CRITICAL THREATS PROJECTS AT </p>
			<p class="g-pstyle7">THE AMERICAN ENTERPRISE INSTITUTE</p>
		</div>
	</div>

</div>

<!-- End ai2html - 2025-10-31 11:03 -->
    </figure><p class="article-text">
        El Fasher, capital de Darfur del Norte, ha ca&iacute;do en manos de las RSF tras 18 meses&nbsp;de asedio. Cientos de miles de personas han estado atrapadas en esta ciudad devastada donde no ha entrado ning&uacute;n tipo de ayuda durante m&aacute;s de un a&ntilde;o y medio, y los ni&ntilde;os se han visto obligados a comer langostas y pienso para animales. El Fasher es el lugar al que fueron enviados los colombianos que luchan para las RSF. &ldquo;La guerra es un negocio&rdquo;, dice Carlos.
    </p><p class="article-text">
        La participaci&oacute;n de los mercenarios sali&oacute; a la luz en 2024, cuando el medio bogotano <a href="https://www.lasillavacia.com/silla-nacional/me-quiero-devolver-hay-mas-de-300-exmilitares-colombianos-en-la-guerra-de-sudan/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">La Silla Vac&iacute;a</a> public&oacute; una investigaci&oacute;n sobre la contrataci&oacute;n de m&aacute;s de 300 exsoldados colombianos en Sud&aacute;n, provocando una in&eacute;dita disculpa por parte del Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia.
    </p><p class="article-text">
        El trabajo de los colombianos no termina en el campo de batalla. Los combatientes admiten haber <a href="https://www.lasillavacia.com/silla-nacional/mercenarios-colombianos-entrenan-a-ninos-soldado-en-sudan/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">entrenado a ni&ntilde;os soldados de Sud&aacute;n</a> y hay fotos de ellos operando en Zamzam, el mayor campo de desplazados forzosos de Sud&aacute;n. En abril, las RSF arrasaron Zamzam en una de las peores masacres de esta guerra, seg&uacute;n la ONU. Mataron a entre 300 y 1.500 personas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hemos sido testigos de un doble crimen con nuestros propios ojos: el desplazamiento forzado de nuestro pueblo a manos de las RSF y ahora la ocupaci&oacute;n del campo por mercenarios extranjeros&rdquo;, dijo Mohamed Khamis Douda, portavoz del campo de refugiados de Zamzam (en Darfur), al peri&oacute;dico <em>The Sudan Tribune.</em>
    </p><h2 class="article-text">El papel de Emiratos &Aacute;rabes Unidos</h2><p class="article-text">
        Todas las miradas est&aacute;n puestas en Emiratos &Aacute;rabes Unidos. Desde hace tiempo, el pa&iacute;s ha sido acusado de armar y respaldar a las Fuerzas de Apoyo R&aacute;pido, y de contratar a los mercenarios usando empresas privadas de seguridad. Emiratos ha negado sistem&aacute;ticamente las acusaciones. 
    </p><p class="article-text">
        Algunos colombianos que filtraron informaci&oacute;n dicen haber sido enga&ntilde;ados y que les dijeron que su misi&oacute;n era proteger instalaciones petroleras en Emiratos. Carlos s&iacute; sab&iacute;a que iba a la guerra, pero no sab&iacute;a d&oacute;nde. Lo &uacute;nico que le hab&iacute;an dicho es que era en &Aacute;frica. Su viaje comenz&oacute; con ex&aacute;menes m&eacute;dicos en Bogot&aacute;, donde firm&oacute; un contrato de 2.600 d&oacute;lares al mes. Seg&uacute;n &eacute;l, despu&eacute;s lo llevaron en avi&oacute;n a Etiop&iacute;a pasando por Europa. Luego, a una base militar emirat&iacute; en Bosaso (Somalia) y luego a Nyala, la ciudad de Sud&aacute;n que se ha hecho conocida por ser un centro de mercenarios colombianos.
    </p><h2 class="article-text">Entrenando a ni&ntilde;os</h2><p class="article-text">
        Carlos, que pide permanecer en el anonimato para hablar con libertad, reconoci&oacute; que su primera misi&oacute;n fue entrenar a reclutas sudaneses, la mayor&iacute;a de los cuales eran ni&ntilde;os. &ldquo;Los campamentos ten&iacute;an miles de reclutas, algunos adultos, pero sobre todo ni&ntilde;os, much&iacute;simos ni&ntilde;os&rdquo;, dice. &ldquo;Son ni&ntilde;os que nunca han empu&ntilde;ado un arma; les ense&ntilde;amos a manejar rifles de asalto, ametralladoras y lanzagranadas; despu&eacute;s, eran enviados al frente; los entren&aacute;bamos para ir a morir&rdquo;, a&ntilde;ade. Describe el entrenamiento de los ni&ntilde;os como &ldquo;horrible y una locura&rdquo;. &ldquo;Por desgracia, as&iacute; es la guerra&rdquo;, agrega.
    </p><p class="article-text">
        La unidad de Carlos termin&oacute; siendo destinada a la sitiada ciudad de El Fasher, el campo de batalla m&aacute;s duro del pa&iacute;s. Los combatientes de las Fuerzas de Apoyo R&aacute;pido levantaron un muro de 32 kil&oacute;metros en torno al per&iacute;metro la ciudad, ejecutando a los que intentan escapar de all&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Carlos muestra a La Silla Vac&iacute;a y <em>The Guardian</em> fotos y v&iacute;deos de los mercenarios colombianos en Sud&aacute;n, algunos de ellos facilitados por sus compa&ntilde;eros. En una de las fotograf&iacute;as es posible ver a los reclutas tumbados en el suelo boca abajo, algunos con rifles en las manos. Dos adolescentes posan para la c&aacute;mara haciendo el signo de la victoria con los dedos.
    </p><p class="article-text">
        En un v&iacute;deo un hombre dispara su ametralladora a trav&eacute;s de un agujero en la pared de un apartamento en ruinas. En otro, compartido por otro mercenario colombiano, un hombre carga y dispara un mortero en las afueras de El Fasher.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        En una tercera grabaci&oacute;n, unos mercenarios con marcado acento colombiano hablan en medio de un intenso tiroteo sobre un compa&ntilde;ero que parece haber sido herido. &ldquo;No s&eacute; si est&aacute; muerto, porque no pudimos verlo&rdquo;, dice uno en espa&ntilde;ol. &ldquo;&iquest;Qui&eacute;n viene a ayudar a sacarlo?&rdquo;. El mercenario se&ntilde;ala a un grupo de combatientes sudaneses agolpados cerca de &eacute;l. &ldquo;Vosotros, vosotros, vosotros, pueden ayudarnos aqu&iacute;, darle apoyo a estos hombres; vamos a hacer una retirada en silencio para sacar a este tipo&rdquo;, se le escucha decir antes de una imagen del grupo llev&aacute;ndose a un hombre herido frente a casas llenas de agujeros de bala.
    </p><h2 class="article-text">De Colombia a otros pa&iacute;ses</h2><p class="article-text">
        Se cree que Colombia <a href="https://www.eldiario.es/internacional/bogota-puerto-principe-opaco-mercado-mercenarios-colombianos_1_8159872.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">es uno de los mayores exportadores de mercenarios del mundo</a>. El conflicto civil que ha vivido el pa&iacute;s durante d&eacute;cadas gener&oacute; un excedente de combatientes con experiencia, muchos de ellos entrenados por el Ej&eacute;rcito estadounidense.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Colombia tiene m&aacute;s de medio siglo de historia de conflicto activo. No es solo que sus soldados hayan recibido un entrenamiento muy bueno, sino que han estado en el campo de batalla en situaciones muy complicadas y est&aacute;n preparados para el combate&rdquo;, dice Elizabeth Dickinson, analista superior para Colombia en el centro de estudios International Crisis Group.
    </p><p class="article-text">
        El uso de mercenarios colombianos se intensific&oacute; en torno a la d&eacute;cada de 2010, dice el experto en mercenarios Sean McFate, cuando los excombatientes del pa&iacute;s centroamericano eran contratados para proteger la infraestructura petrolera de Emiratos. Sus funciones fueron cambiando durante la guerra de Yemen. &ldquo;Emiratos &Aacute;rabes Unidos envi&oacute; a muchos mercenarios colombianos a matar hut&iacute;es [rebeldes], y lo lograron&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, los mercenarios colombianos han aparecido una y otra vez en las noticias. En julio de 2021, dentro del equipo que asesin&oacute; al entonces presidente de Hait&iacute;, Jovenel Mo&iuml;se, hab&iacute;a 18 pistoleros colombianos. En Irak y en Afganist&aacute;n han luchado exmilitares colombianos. Ahora tambi&eacute;n en Ucrania: el ministro de Relaciones Exteriores de Colombia comunic&oacute; en noviembre de 2024 que unos 500 compatriotas hab&iacute;an viajado all&iacute; para luchar contra las fuerzas rusas.
    </p><p class="article-text">
        Carlos era uno de ellos. Tras dos a&ntilde;os en las tropas ucranianas, se fue. &ldquo;Ucrania se estaba complicando, hab&iacute;a m&aacute;s bajas, m&aacute;s avances del enemigo; as&iacute; que me fui y acept&eacute; este trabajo de mercenario en &Aacute;frica&rdquo;, dice. &ldquo;No sab&iacute;a absolutamente nada sobre el trabajo, solo que era en &Aacute;frica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para los pa&iacute;ses que los contratan, los mercenarios tienen la ventaja de que es posible negar la vinculaci&oacute;n con ellos cuando se trata de eludir el derecho internacional o de violar sistem&aacute;ticamente los derechos humanos. &ldquo;Cuando los capturan o los matan, son repudiados&rdquo;, asegura McFate.
    </p><p class="article-text">
        El presidente de Colombia, Gustavo Petro, se ha comprometido a terminar con la contrataci&oacute;n de mercenarios colombianos, algo que considera &ldquo;un comercio de hombres convertidos en mercanc&iacute;as para matar&rdquo;. Pero la desaparici&oacute;n de esta pr&aacute;ctica no parece f&aacute;cil, teniendo en cuenta las dificultades que los excombatientes colombianos suelen tener para reintegrarse en la sociedad de su pa&iacute;s y el incentivo econ&oacute;mico que se les ofrece.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Un soldado junto a un helicóptero en Colombia.                            </span>
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        Seg&uacute;n Dickinson y McFate, el problema tambi&eacute;n radica en el sistema militar colombiano. La mayor&iacute;a de los soldados profesionales se ven obligados a jubilarse alrededor de los 40 a&ntilde;os, con pensiones insuficientes y pocas opciones de reciclaje profesional. &ldquo;Si entras a los 18 a&ntilde;os y trabajas durante 20 a&ntilde;os, ni siquiera tienes 40 cuando te jubilas, te quedan 15 o 20 a&ntilde;os de servicio activo&rdquo;, explica Dickinson. &ldquo;La estructura de apoyo para los militares retirados colombianos es deficiente, especialmente si se compara con la oferta que estas otras organizaciones ponen sobre la mesa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero Dickinson tambi&eacute;n advierte que &ldquo;las empresas de defensa privadas&rdquo; ya no se limitan a los soldados retirados de Colombia. &ldquo;Cada vez m&aacute;s est&aacute;n reclutando a personas en servicio activo de lugares donde los soldados lo pasan muy mal, en condiciones dif&iacute;ciles&rdquo;, dice. &ldquo;Env&iacute;an folletos por WhatsApp ofreciendo miles de d&oacute;lares por mes&rdquo;. En su opini&oacute;n, se trata de &ldquo;una p&eacute;rdida enorme&rdquo; para el Ej&eacute;rcito. &ldquo;El Gobierno colombiano los entrena con un nivel muy alto y luego la industria de defensa privada se los quita&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Carlos es uno de los que abandonaron las fuerzas armadas de Colombia tras un servicio de poco m&aacute;s de cinco a&ntilde;os. Tambi&eacute;n se ha ido de Sud&aacute;n, alegando problemas con el pago. Junto a &eacute;l renunciaron 30 compatriotas, &ldquo;pero al mismo tiempo llegaban vuelos con otros 30&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En el mundo, los mercenarios hab&iacute;an desaparecido casi por completo del campo de batalla durante la mayor parte del siglo XX. Pero el negocio est&aacute; resurgiendo r&aacute;pidamente, seg&uacute;n McFate. &ldquo;Es la profesi&oacute;n m&aacute;s antigua del mundo, estamos volviendo a algo medieval, donde los superricos pueden convertirse en superpotencias&rdquo;, dice. La visi&oacute;n de Carlos sobre su trabajo es igual de pesimista. &ldquo;No es un trabajo honesto, no es un trabajo legal, lo haces por dinero&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>Este art&iacute;culo fue escrito en colaboraci&oacute;n con&nbsp;</em><a href="https://www.lasillavacia.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La Silla Vac&iacute;a.</em></a>
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Francisco de Z&aacute;rate. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Harriet Barber / Santiago Rodríguez Álvarez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/guerra-negocio-mercenarios-colombianos-entrenan-ninos-soldados-sudan_1_12740971.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Nov 2025 20:56:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["La guerra es un negocio": los mercenarios colombianos que entrenan a niños soldados de Sudán]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una guerra de atrocidades (y olvidada): qué está pasando en Sudán y por qué la última ofensiva rebelde es importante]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/guerra-atrocidades-olvidada-pasando-sudan-ultima-ofensiva-rebelde-importante_1_12730881.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1c95b860-07fb-44c5-982a-c34836e2058c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una guerra de atrocidades (y olvidada): qué está pasando en Sudán y por qué la última ofensiva rebelde es importante"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La caída de la ciudad de El Fasher en manos de las fuerzas paramilitares RSF marca un punto de inflexión militar y humanitario entre temores de una repetición de las atrocidades cometidas en Darfur hace dos décadas</p><p class="subtitle">La ONU denuncia el asesinato de 460 pacientes y acompañantes en un hospital de Sudán tras una ofensiva rebelde
</p></div><p class="article-text">
        El Fasher, capital de Darfur del Norte, en Sud&aacute;n, se ha convertido en el epicentro de una de las crisis humanitarias m&aacute;s graves del mundo, seg&uacute;n Naciones Unidas y organizaciones especializadas que operan en el pa&iacute;s. Tras 18 meses de asedio que mantuvo a decenas de miles de civiles atrapados, la ciudad ha ca&iacute;do en manos de las Fuerzas de Apoyo R&aacute;pido (tambi&eacute;n conocidas como RSF, por sus siglas en ingl&eacute;s), la milicia formada a partir de antiguos <em>janjawid, </em>implicada en las masacres de Darfur en 2003.<em>&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la Oficina de Derechos Humanos de la ONU (OHCHR), <a href="https://www.ohchr.org/es/press-releases/2024/12/sudan-alarming-el-fasher-siege-hostilities-must-end-un-report" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">al menos 782 civiles han muerto y m&aacute;s de 1.100 han resultado heridos desde mayo de 2024</a> en la ofensiva sobre El Fasher. Unicef calcula que alrededor <a href="https://www.unicef.org/press-releases/after-500-days-under-siege-children-sudans-al-fasher-face-starvation-mass" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de 260.000 personas permanecen atrapadas dentro de la ciudad, entre ellas m&aacute;s de 130.000 ni&ntilde;os</a>, sin acceso regular a alimentos, atenci&oacute;n m&eacute;dica o agua potable. Otros 600.000 civiles han huido hacia el suroeste, principalmente a Tawila, donde los campos de desplazados est&aacute;n saturados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El conflicto entre las RSF y el Ej&eacute;rcito sudan&eacute;s (SAF), que empez&oacute; en abril de 2023, ha obligado a desplazarse a la fuerza a casi 12 millones de personas y m&aacute;s de cuatro millones se han marchado a pa&iacute;ses vecinos, seg&uacute;n Acnur, en lo que se considera <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/anos-guerra-sudan-desembocan-peor-crisis-desplazamiento-hambre-mundo_1_12220065.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la mayor crisis de desplazamiento del mundo</a>. Las estimaciones del n&uacute;mero de muertos var&iacute;an considerablemente, pero las v&iacute;ctimas se cuentan por miles.
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		<div id="g-ai0-1" class="g-Capa_6 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:6.405%;margin-top:-13px;left:0.1563%;width:172px;">
			<p class="g-pstyle0">Sudán, un país dividido</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-2" class="g-Capa_3 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:15.3999%;margin-top:-7.6px;left:33.6213%;width:64px;">
			<p class="g-pstyle1">EGIPTO</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-3" class="g-Capa_3 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:34.2042%;margin-top:-8.6px;left:36.5987%;margin-left:-33px;width:66px;">
			<p class="g-pstyle2">Río Nilo</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-4" class="g-Capa_3 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:38.0402%;margin-top:-9.2px;left:16.0036%;width:65px;">
			<p class="g-pstyle3">Darfur</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-5" class="g-Capa_3 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:39.2098%;margin-top:-7.6px;left:3.4239%;width:54px;">
			<p class="g-pstyle1">CHAD</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-6" class="g-Capa_3 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:46.7288%;margin-top:-7.6px;left:79.6388%;margin-left:-35px;width:70px;">
			<p class="g-pstyle4">ERITREA</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-7" class="g-Capa_6 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:47.787%;margin-top:-9.2px;left:54.8499%;width:66px;">
			<p class="g-pstyle3">Jartum</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-8" class="g-Capa_6 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:53.635%;margin-top:-9.2px;left:14.9442%;width:77px;">
			<p class="g-pstyle5">El Fasher</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-9" class="g-Capa_3 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:69.6284%;margin-top:-8.1px;left:77.5822%;margin-left:-33.5px;width:67px;">
			<p class="g-pstyle4">ETIOPÍA</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-10" class="g-Capa_3 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:79.96%;margin-top:-15.3px;left:40.1626%;margin-left:-35px;width:70px;">
			<p class="g-pstyle4">SUDÁN</p>
			<p class="g-pstyle4">DEL SUR</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-11" class="g-Capa_6 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:87.6731%;margin-top:-8.7px;left:11.5123%;width:156px;">
			<p class="g-pstyle6">Ejército / Grupos aliados</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-12" class="g-Capa_6 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:87.6722%;margin-top:-8.6px;left:45.1037%;width:137px;">
			<p class="g-pstyle6">RSF / Grupos aliados</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-13" class="g-Capa_6 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:87.6722%;margin-top:-8.6px;left:72.9608%;width:138px;">
			<p class="g-pstyle6">Otros grupos aliados</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-14" class="g-Capa_6 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:95.3886%;margin-top:-14.1px;left:0.3125%;width:574px;">
			<p class="g-pstyle7">GRÁFICO: IGNACIO SÁNCHEZ. FUENTE: CRITICAL THREATS PROJECTS AT THE AMERICAN ENTERPRISE INSTITUTE</p>
		</div>
	</div>

	<!-- Artboard: M -->
	<div id="g-mapa_sudan-Un-pais-dividido31102025-M" class="g-artboard" style="max-width: 360px;max-height: 607px" data-aspect-ratio="0.593" data-min-width="0" data-max-width="639">
<div style="padding: 0 0 168.698% 0;"></div>
		<img id="g-mapa_sudan-Un-pais-dividido31102025-M-img" class="g-mapa_sudan-Un-pais-dividido31102025-M-img g-aiImg" alt="" src="https://static.eldiario.es/clip/b37c27d7-9ec3-4fb9-8590-b92d4d0c2ed4_source-aspect-ratio_default_0.jpg"/>
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			<p class="g-pstyle0">Sudán, un país dividido</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-2" class="g-Capa_3 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:20.6813%;margin-top:-7.6px;left:38.6556%;width:64px;">
			<p class="g-pstyle1">EGIPTO</p>
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		<div id="g-ai1-3" class="g-Capa_3 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:36.1593%;margin-top:-7.6px;left:41.3745%;margin-left:-31px;width:62px;">
			<p class="g-pstyle2">Río Nilo</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-4" class="g-Capa_3 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:38.9667%;margin-top:-8.6px;left:17.7276%;width:62px;">
			<p class="g-pstyle3">Darfur</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-5" class="g-Capa_3 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:39.9465%;margin-top:-7.6px;left:1.8324%;width:54px;">
			<p class="g-pstyle1">CHAD</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-6" class="g-Capa_6 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:47.0351%;margin-top:-8.6px;left:65.6429%;width:63px;">
			<p class="g-pstyle3">Jartum</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-7" class="g-Capa_3 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:47.6855%;margin-top:-7.6px;left:93.0957%;margin-left:-35px;width:70px;">
			<p class="g-pstyle4">ERITREA</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-8" class="g-Capa_6 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:51.6455%;margin-top:-8.6px;left:14.7694%;width:73px;">
			<p class="g-pstyle5">El Fasher</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-9" class="g-Capa_3 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:64.5568%;margin-top:-8.1px;left:86.722%;margin-left:-33.5px;width:67px;">
			<p class="g-pstyle4">ETIOPÍA</p>
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		<div id="g-ai1-10" class="g-Capa_3 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:71.6701%;margin-top:-15.3px;left:43.8704%;margin-left:-35px;width:70px;">
			<p class="g-pstyle4">SUDÁN</p>
			<p class="g-pstyle4">DEL SUR</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-11" class="g-Capa_6 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:82.2393%;margin-top:-16.4px;left:7.1262%;width:105px;">
			<p class="g-pstyle6">Ejército /</p>
			<p class="g-pstyle6">Grupos aliados</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-12" class="g-Capa_6 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:82.2393%;margin-top:-16.4px;left:41.1361%;width:105px;">
			<p class="g-pstyle6">RSF / </p>
			<p class="g-pstyle6">Grupos aliados</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-13" class="g-Capa_6 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:82.2393%;margin-top:-16.4px;left:77.7059%;width:99px;">
			<p class="g-pstyle6">Otros grupos </p>
			<p class="g-pstyle6">aliados</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-14" class="g-Capa_6 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:93.3423%;margin-top:-18.9px;left:0%;width:345px;">
			<p class="g-pstyle7">GRÁFICO: IGNACIO SÁNCHEZ. FUENTE: CRITICAL THREATS PROJECTS AT </p>
			<p class="g-pstyle7">THE AMERICAN ENTERPRISE INSTITUTE</p>
		</div>
	</div>

</div>

<!-- End ai2html - 2025-10-31 11:03 -->
    </figure><p class="article-text">
        La ca&iacute;da de El Fasher marca un punto de inflexi&oacute;n militar y humanitario y revive los temores de una repetici&oacute;n de las atrocidades cometidas en Darfur hace dos d&eacute;cadas.&nbsp;Se calcula que el Ej&eacute;rcito ha sido expulsado de aproximadamente un tercio del territorio sudan&eacute;s, una situaci&oacute;n que muchos creen que acerca la posibilidad de que el pa&iacute;s se enfrente a una partici&oacute;n. 
    </p><h2 class="article-text">Una guerra de atrocidades</h2><p class="article-text">
        Los civiles sudaneses est&aacute;n pagando el precio m&aacute;s alto de la guerra que ha devastado el pa&iacute;s. Uno de los <a href="https://www.eldiario.es/internacional/onu-denuncia-asesinato-460-pacientes-acompanantes-hospital-sudan-ofensiva-rebelde_1_12725606.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">episodios m&aacute;s graves se ha producido recientemente en el Hospital Materno</a> Saud&iacute; de El Fasher, donde, <a href="https://x.com/DrTedros/status/1983529376130965998" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS)</a>, al menos 460 pacientes y acompa&ntilde;antes fueron asesinados en un solo ataque perpetrado por las RSF. 
    </p><p class="article-text">
        Ante el Consejo de Seguridad, el coordinador humanitario de Naciones Unidas, Tom Fletcher ha apuntado que El Fasher &ldquo;ha descendido a un infierno a&uacute;n m&aacute;s oscuro&rdquo;. &ldquo;Mujeres y ni&ntilde;as est&aacute;n siendo violadas, la gente [es] mutilada y asesinada con total impunidad. No podemos o&iacute;r los gritos, pero mientras hablamos, el horror contin&uacute;a&rdquo;, ha dicho.&nbsp;Adem&aacute;s, Fletcher ha advertido de que 16 meses despu&eacute;s de la <a href="https://docs.un.org/es/S/RES/2736(2024)" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">resoluci&oacute;n</a> que exig&iacute;a que las RSF suspendiera el asedio a la ciudad y que las hostilidades se detuvieran inmediatamente, las violaciones al derecho internacional humanitario se han intensificado. &ldquo;El mundo ha fallado a toda una generaci&oacute;n&rdquo;, ha afirmado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos ha informado de que ha recibido &ldquo;m&uacute;ltiples informes alarmantes&rdquo; de que las RSF est&aacute;n cometiendo atrocidades, incluidas ejecuciones sumarias, despu&eacute;s de tomar el control de grandes partes de El Fasher y de la ciudad de Bara, en el estado de Kordof&aacute;n del Norte, en los &uacute;ltimos d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el Laboratorio de Investigaci&oacute;n Humanitaria de la Universidad de Yale, el nivel de violencia en El Fasher <a href="https://www.theguardian.com/world/2025/oct/28/mass-killings-reported-el-fasher-sudan-paramilitary-group-rapid-support-forces" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">es comparable al de las primeras 24 horas del genocidio de Ruand</a>a. En un <a href="https://files-profile.medicine.yale.edu/documents/876b4afc-e1da-495b-ac32-b5098699a371" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">informe</a>, el laboratorio indica que esta zona parece estar inmersa &ldquo;en un proceso sistem&aacute;tico e intencionado de limpieza &eacute;tnica de las comunidades ind&iacute;genas no &aacute;rabes fur, zaghawa y berti mediante desplazamientos forzados y ejecuciones sumarias&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Unos niños en una calle de la ciudad sudanesa de Umdurman."
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            <span class="title">
                Unos niños en una calle de la ciudad sudanesa de Umdurman.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        A lo largo de la guerra se han documentado numerosas violaciones de derechos humanos y cr&iacute;menes de guerra contra civiles.&nbsp;El &oacute;rgano de Naciones Unidas que investiga las violaciones en Sud&aacute;n, la Misi&oacute;n Internacional Independiente de Investigaci&oacute;n (FFM), public&oacute; recientemente un informe en el que recopila los abusos perpetrados por todas las partes en el conflicto. 
    </p><p class="article-text">
        El <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">documento </a>se titula<em> Una guerra de atrocidades </em>y concluye que tanto el Ej&eacute;rcito sudan&eacute;s como las RSF han dirigido ataques a gran escala contra la poblaci&oacute;n civil e infraestructuras vitales, incluidos centros m&eacute;dicos, lo que constituye una grave violaci&oacute;n del derecho internacional. Seg&uacute;n denunciaban, los civiles est&aacute;n siendo blanco de ambos bandos por su afiliaci&oacute;n real o percibida con el bando contrario, y las ejecuciones, la tortura y las violaciones se han convertido en un horror cotidiano.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Amnist&iacute;a Internacional, las fuerzas armadas sudanesas, las paramilitares RSF y sus aliados han cometido cr&iacute;menes entre los que figuran violencia sexual contra mujeres y ni&ntilde;as, torturar y matar de hambre a civiles y bombardeos mercados, campamentos de desplazados y hospitales.
    </p><h2 class="article-text">Emergencia humanitaria&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Desde la ciudad de El Geneina y en conversaci&oacute;n con elDiario.es, la coordinadora de emergencias de MSF Espa&ntilde;a en Darfur, Myriam Laraoussi, describe un panorama cercano al colapso total. &ldquo;En las &uacute;ltimas noches han llegado casi 1.000 personas en varios camiones tras un viaje muy peligroso. La mayor&iacute;a llega d&eacute;bil, con heridas o desnutridas. En un solo d&iacute;a, atendimos a m&aacute;s de 400 pacientes. Todos los ni&ntilde;os menores de cinco a&ntilde;os sufr&iacute;an malnutrici&oacute;n aguda&rdquo;, explica.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La gente está siendo mutilada y asesinada con total impunidad. No podemos oír los gritos, pero mientras hablamos, el horror continúa</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Tom Fletcher</span>
                                        <span>—</span> Coordinador humanitario de Naciones Unidas
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En Tawila, a unos 60 kil&oacute;metros de El Fasher, m&aacute;s de 800.000 personas desplazadas sobreviven en condiciones extremadamente precarias, mientras que el hospital opera con suministros m&eacute;dicos limitados y cortes de electricidad continuos. Los quir&oacute;fanos funcionan con generadores y linternas, y el personal sanitario duerme por turnos en el suelo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde la misma localidad, la pediatra de MSF, Giulia Chiopris confirma que la ca&iacute;da de El Fasher ha multiplicado el n&uacute;mero de heridos y desplazados. &ldquo;Despu&eacute;s de la ca&iacute;da de El Fasher, como esper&aacute;bamos, estamos viendo una enorme cantidad de civiles heridos. Por eso MSF construy&oacute; un puesto de salud en la entrada de Tawila, donde hacemos triaje a cada paciente y derivamos los casos m&aacute;s cr&iacute;ticos&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los testimonios de los desplazados, a&ntilde;ade Chiopris, describen torturas, disparos en las rutas de huida y viajes nocturnos para evitar los combates, as&iacute; como de personas forzadas a comer restos de animales para sobrevivir, lo que provoca graves problemas gastrointestinales, especialmente en ni&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El discurso de Tom Fletcher ante el Consejo de Seguridad de la ONU confirma lo que los trabajadores humanitarios repiten desde hace meses: Sud&aacute;n vive una crisis humanitaria de dimensiones excepcionales. M&aacute;s de 24 millones de personas &ndash;casi el 40% de la poblaci&oacute;n&ndash; no tienen suficiente comida, y tres de cada cuatro hogares encabezados por mujeres sufren inseguridad alimentaria.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Un conflicto olvidado</h2><p class="article-text">
        Mientras la guerra se prolonga, la sociedad civil sudanesa vive entre la angustia, la impotencia y el silencio internacional. 
    </p><p class="article-text">
        Mohamed Amro, presidente de Casa de Sud&aacute;n, una organizaci&oacute;n radicada en Madrid, denuncia en una entrevista con este medio la indiferencia del mundo ante lo que consideran una campa&ntilde;a de exterminio en Darfur y en otras regiones. &ldquo;Vivimos con tristeza y miedo. No sabemos cu&aacute;ntas personas han muerto, ni qui&eacute;n sigue vivo. Nadie habla de la crisis de Sud&aacute;n, parece que pueden matarnos a todos y nadie va a decir nada&rdquo;, afirma el joven.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Después de la caída de El Fasher, como esperábamos, estamos viendo una enorme cantidad de civiles heridos
</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Giulia Chiopris</span>
                                        <span>—</span> Pediatra de Médicos Sin Fronteras
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los testimonios que llegan desde Sud&aacute;n muestran un pa&iacute;s traumatizado por las masacres en El Geneina, Wad al-Noura y ahora El Fasher, donde las RSF han repetido los mismos patrones de violencia que asolaron Darfur hace 20 a&ntilde;os. &ldquo;Todos los sudaneses sabemos que las RSF son una fuerza genocida&rdquo;, explica Mohamed. &ldquo;Por eso m&aacute;s de cuatro millones de civiles se han unido al Ej&eacute;rcito sudan&eacute;s durante los &uacute;ltimos dos a&ntilde;os, para defenderse. Lo que est&aacute;n haciendo en El Fasher no sorprende a nadie, pero nos llena de rabia&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que est&aacute; ocurriendo en El Fasher recuerda los horrores que sufri&oacute; Darfur hace 20 a&ntilde;os. Pero, de alguna manera, hoy estamos viendo una reacci&oacute;n global muy diferente: una de resignaci&oacute;n. Por lo tanto, esta es tambi&eacute;n una crisis de apat&iacute;a&rdquo;, ha criticado el jefe humanitario de la ONU. 
    </p><h2 class="article-text">Las sombras exteriores</h2><p class="article-text">
        La guerra de Sud&aacute;n no se sostiene solo por las armas que se disparan dentro del pa&iacute;s, sino tambi&eacute;n por las que llegan desde el exterior. Una <a href="https://www.theguardian.com/global-development/2025/oct/28/uk-military-equipment-rapid-support-forces-rsf-militia-accused-genocide-found-sudan-united-nations" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n de</a><a href="https://www.theguardian.com/global-development/2025/oct/28/uk-military-equipment-rapid-support-forces-rsf-militia-accused-genocide-found-sudan-united-nations" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em> The Guardian</em></a> ha revelado que equipos militares de fabricaci&oacute;n brit&aacute;nica &ndash;visores, drones y componentes de artiller&iacute;a&ndash; fueron hallados en manos de las RSF.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El hallazgo, incluido en un informe de expertos de Naciones Unidas, detalla c&oacute;mo ese material lleg&oacute; a Sud&aacute;n a trav&eacute;s de intermediarios en Emiratos &Aacute;rabes Unidos (EAU). Por su parte, el medio<em> </em><a href="https://www.middleeasteye.net/news/sudans-rsf-storms-el-fasher-after-uae-shuts-down-talks-city" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Middle East Eye</em></a><em> </em>tambi&eacute;n document&oacute; vuelos procedentes de aeropuertos emirat&iacute;es que transportaron armamento y suministros log&iacute;sticos a las RSF, incluso despu&eacute;s de que Abu Dabi anunciara el cierre de las negociaciones de paz. Sin embargo, el papel de EAU en el conflicto sudan&eacute;s va mucho m&aacute;s all&aacute; del apoyo militar puntual.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Emiratos ha pasado de ser un socio comercial a un actor geoestrat&eacute;gico clave en &Aacute;frica, combinando inversiones, diplomacia y presencia militar indirecta. EUA es hoy el cuarto pa&iacute;s en inversi&oacute;n directa en el continente, solo por detr&aacute;s de China, Estados Unidos y Francia. El pa&iacute;s controla o gestiona una veintena de puertos en diez pa&iacute;ses africanos a trav&eacute;s de dos empresas estatales &ndash;DP World y AD Ports Group&ndash;, y ha firmado seis nuevos acuerdos de concesi&oacute;n portuaria en los &uacute;ltimos cuatro a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Están usando la sangre de los sudaneses para financiar sus negocios. Y el mundo calla</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Mohamed Amro</span>
                                        <span>—</span> Presidente de Casa de Sudán
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El proyecto emirat&iacute; en &Aacute;frica comenz&oacute; en el puerto de Berbera en Somalilandia y con el tiempo expandi&oacute; su presencia hacia Sud&aacute;n, Mal&iacute;, Uganda, Tanzania y Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica del Congo, pero Sud&aacute;n ocupa un lugar central en su estrategia africana. El pa&iacute;s es uno de los principales exportadores de oro hacia Dub&aacute;i y buena parte de ese comercio &ndash;seg&uacute;n informes de <a href="https://www.chathamhouse.org/sites/default/files/2025-03/2025-03-25-gold-and-the-war-in-sudan-soliman-and-baldo.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Chatham House</a> y <a href="https://globalwitness.org/en/campaigns/conflict-resources/exposing-rsfs-secret-financial-network/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Global Witness</a>&ndash; financia indirectamente a las RSF, que controlan minas en Darfur, Kordof&aacute;n y el Nilo Azul.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La empresa al-Gunade, propiedad de familiares del l&iacute;der de ls RSF, Mohamed Hamdan Dagalo (popularmente conocido como Hemedti), es uno de los principales socios comerciales de compa&ntilde;&iacute;as emirat&iacute;es, entre ellas Kaloti Jewellery Group, con sede en Dub&aacute;i, y otras firmas de compraventa de metales preciosas en el Golfo.&nbsp;Adem&aacute;s, Emiratos firm&oacute; en 2022 un acuerdo de 6.000 millones de d&oacute;lares con el Gobierno sudan&eacute;s para la construcci&oacute;n del puerto Abu Amama, en el mar Rojo, a trav&eacute;s del grupo estatal AD Ports. El proyecto qued&oacute; suspendido en 2024 tras el estallido de la guerra y las acusaciones desde el Gobierno sudan&eacute;s hacia EAU sobre su apoyo a las RSF. 
    </p><p class="article-text">
        El portavoz de Casa de Sud&aacute;n tambi&eacute;n apunta a la implicaci&oacute;n de actores extranjeros, especialmente Emiratos, en el sostenimiento de la guerra: &ldquo;Han enviado mercenarios colombianos y et&iacute;opes, con pasaportes y banderas de Emiratos. Llegan a trav&eacute;s de empresas de seguridad emirat&iacute;es que operan en Libia&rdquo;, cuenta.&nbsp;Su organizaci&oacute;n denuncia que este apoyo se traduce en un saqueo directo del oro del pa&iacute;s, controlado por las RSF y exportado a Dub&aacute;i: &ldquo;Est&aacute;n usando la sangre de los sudaneses para financiar sus negocios. Y el mundo calla&rdquo;, advierte. &ldquo;La comunidad internacional tiene la obligaci&oacute;n de declarar a las RSF como una organizaci&oacute;n terrorista, sancionar a quienes las arman y juzgar a los responsables del genocidio&rdquo;, concluye. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Soraya Aybar Laafou]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/guerra-atrocidades-olvidada-pasando-sudan-ultima-ofensiva-rebelde-importante_1_12730881.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 31 Oct 2025 21:01:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una guerra de atrocidades (y olvidada): qué está pasando en Sudán y por qué la última ofensiva rebelde es importante]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sudán,Crisis humanitaria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ONU denuncia el asesinato de 460 pacientes y acompañantes en un hospital de Sudán tras una ofensiva rebelde]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/onu-denuncia-asesinato-460-pacientes-acompanantes-hospital-sudan-ofensiva-rebelde_1_12725606.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3149e17e-2b2b-4996-a439-7d569219ed16_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La ONU denuncia el asesinato de 460 pacientes y acompañantes en un hospital de Sudán tras una ofensiva rebelde"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En los dos años y medio de conflicto entre Ejército y las FAR, la OMS ha verificado al menos 185 ataques contra la red sanitaria sudanesa, con 1.204 muertos y 416 heridos, incluyendo pacientes y trabajadores sanitarios</p></div><p class="article-text">
        M&aacute;s de 460 pacientes y acompa&ntilde;antes fueron asesinados el fin de semana pasado en un ataque al Hospital Materno Saud&iacute; de Al Fasher, al norte de Darfur (Sud&aacute;n) en territorio tomado por el grupo paramilitar Fuerzas de Apoyo R&aacute;pido (FAR), seg&uacute;n ha denunciado este mi&eacute;rcoles la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS).
    </p><p class="article-text">
        El director general de la agencia sanitaria de la ONU, Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha se&ntilde;alado en su cuenta oficial en X que la organizaci&oacute;n est&aacute; &ldquo;horrorizada y profundamente conmocionada&rdquo; por estas muertes, que se producen despu&eacute;s de que se denunciaran en el lugar otros ataques y detenciones de trabajadores sanitarios.
    </p><p class="article-text">
        En los dos a&ntilde;os y medio de conflicto entre Ej&eacute;rcito y las FAR, la OMS ha verificado al menos 185 ataques contra la red sanitaria sudanesa, con 1.204 muertos y 416 heridos, incluyendo pacientes y trabajadores sanitarios. Estos ataques &ldquo;deben detenerse de forma inmediata e incondicional, y todos los pacientes, trabajadores de la salud e instalaciones sanitarias deben ser protegidos por el derecho internacional humanitario&rdquo;, ha subrayado Tedros en X.
    </p><p class="article-text">
        Ya el lunes, un d&iacute;a despu&eacute;s de que las FAR anunciaran la toma de Al Fasher tras a&ntilde;o y medio de asedio, Naciones Unidas denunci&oacute; que las fuerzas paramilitares estaban perpetrando ejecuciones sumarias de civiles que intentaban huir de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        La Oficina de la ONU para los Derechos Humanos se&ntilde;al&oacute; que muchas de esas ejecuciones podr&iacute;an tener motivaci&oacute;n &eacute;tnica.
    </p><p class="article-text">
        Los intensos bombardeos a la ciudad del 22 al 26 de octubre, que concluyeron con la rendici&oacute;n de la sexta divisi&oacute;n de infanter&iacute;a del ej&eacute;rcito sudan&eacute;s, tambi&eacute;n causaron la muerte de numerosos civiles, entre ellos trabajadores humanitarios voluntarios, seg&uacute;n Naciones Unidas. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/onu-denuncia-asesinato-460-pacientes-acompanantes-hospital-sudan-ofensiva-rebelde_1_12725606.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Oct 2025 16:30:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La ONU denuncia el asesinato de 460 pacientes y acompañantes en un hospital de Sudán tras una ofensiva rebelde]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sudán]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El genocidio por el que no salimos a la calle]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/genocidio-no-salimos-calle_129_12669748.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/27147ac8-4390-4a04-a4bf-7088b5bd190d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El genocidio por el que no salimos a la calle"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es un día de cierta esperanza en Oriente Próximo y la presión internacional, en especial -pero no solo- la de Estados Unidos, merece ser reconocida. Entretanto, la paz y la justicia siguen estando muy lejos en demasiados rincones del mundo por los que apenas hay movilización entre la impotencia y el desinterés</p><p class="subtitle">Dos años de guerra en Sudán desembocan en la peor crisis de desplazamiento y hambre del mundo</p></div><p class="article-text">
        Hace casi 600 d&iacute;as que<a href="https://www.theguardian.com/global-development/2025/sep/24/siege-sudan-city-el-fasher-rsf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> 260.000 personas sufren el sitio </a>de su ciudad por una fuerza paramilitar en el pa&iacute;s que vive <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/anos-guerra-sudan-desembocan-peor-crisis-desplazamiento-hambre-mundo_1_12220065.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la peor hambruna </a>del mundo. En su ciudad, mueren de hambre o bajo las bombas. <a href="https://www.nytimes.com/2025/09/15/world/africa/sudan-starving-children.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Si intentan huir</a>, se exponen a violaciones y asesinatos. M&aacute;s de 150.000 personas han muerto en los &uacute;ltimos dos a&ntilde;os, y ni siquiera la ONU puede dar una estimaci&oacute;n exacta de cu&aacute;nto es ese &ldquo;m&aacute;s&rdquo;. El antiguo enviado de EEUU para la zona cree que los muertos se acercan a<a href="https://www.nytimes.com/2025/08/30/opinion/sudan-genocide-famine.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> 400.000</a>. Hay m&aacute;s de <a href="https://reliefweb.int/report/sudan/sudan-situation-map-weekly-regional-update-18-aug-2025" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">12 millones de desplazados</a>.
    </p><p class="article-text">
        El sitio sucede en El Fasher, la capital de Darfur del Norte, en Sud&aacute;n, donde el conflicto volvi&oacute; a estallar en abril de 2023 y varios pa&iacute;ses y organismos internacionales consideran que se est&aacute; cometiendo un genocidio. <a href="https://news.un.org/en/story/2025/04/1162066" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Corte Internacional de Justicia de la ONU</a> abri&oacute; en abril un proceso contra Emiratos &Aacute;rabes por &ldquo;complicidad con el genocidio&rdquo; entre acusaciones de que ese r&eacute;gimen est&aacute; apoyando a la fuerza paramilitar responsable de asesinatos en masa, pero dictamin&oacute; que no pod&iacute;a seguir con el caso porque Emiratos no ha reconocido un art&iacute;culo clave de la<a href="https://www.bbc.co.uk/news/articles/cze176ryw54o" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Convenci&oacute;n contra el Genocidio</a>. Emiratos niega las acusaciones, basadas tambi&eacute;n en<a href="https://news.sky.com/story/uae-is-main-backer-behind-rsf-militia-in-sudan-intelligence-officer-claims-in-secret-interview-13437966" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> investigaciones period&iacute;sticas</a> e <a href="https://www.theguardian.com/global-development/2025/apr/14/leaked-un-experts-report-raises-fresh-concerns-over-uaes-role-in-sudan-war" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informes</a> de Naciones Unidas.
    </p><p class="article-text">
        No vemos ni en Espa&ntilde;a ni en otros vecinos europeos manifestaciones masivas contra el genocidio en Sud&aacute;n. Tampoco presi&oacute;n en los parlamentos o en los escenarios para pedirle cuentas a Emiratos &Aacute;rabes, con quien el Gobierno espa&ntilde;ol sigue haciendo negocios. Este mismo junio, <a href="https://www.lamoncloa.gob.es/serviciosdeprensa/notasprensa/economia-comercio-empresa/paginas/2025/030625-cuerpo-comision-espana-emiratos-arabes.aspx" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el ministro de Econom&iacute;a viaj&oacute; a Emiratos</a> para &ldquo;reforzar las relaciones bilaterales&rdquo; y promocionar las inversiones espa&ntilde;olas. <a href="https://policy.trade.ec.europa.eu/eu-trade-relationships-country-and-region/countries-and-regions/gulf-region/eu-united-arab-emirates-agreement_en" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En julio</a>, la UE lanz&oacute; sus negociaciones con Emiratos para un acuerdo comercial.
    </p><p class="article-text">
        Estados Unidos est&aacute; entre los que definen lo que pasa en Sud&aacute;n como un genocidio -lo hizo la Administraci&oacute;n Biden y la Administraci&oacute;n Trump ha seguido llam&aacute;ndolo as&iacute;-, pero apenas ha prestado atenci&oacute;n a este conflicto que no suele salir en las portadas de los peri&oacute;dicos ni provoca marchas, boicots y campa&ntilde;as de activistas famosos. La cancelaci&oacute;n de la ayuda humanitaria internacional de Estados Unidos ha recrudecido la emergencia. Los gobiernos de la regi&oacute;n miran hacia otro lado, o todav&iacute;a peor. La esperanza llega de organizaciones como la <a href="https://www.reuters.com/world/africa/sudanese-network-volunteer-aid-groups-wins-norwegian-human-rights-award-2025-09-17/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">red sudanesa de voluntarios</a> locales <a href="https://www.theguardian.com/global-development/2024/dec/31/neighbourhoods-sudan-gaps-foreign-aid-community-kitchen-emergency-response-rooms" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Emergency Response Rooms</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El fracaso es global. Los pa&iacute;ses &aacute;rabes y africanos han hecho m&aacute;s para agravar el sufrimiento en Sud&aacute;n que para aliviarlo&rdquo;, <a href="https://www.nytimes.com/2025/08/30/opinion/sudan-genocide-famine.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">escribe Nicholas Kristof, el periodista </a>del <em>New York Times</em> cronista de los horrores en todo el mundo, tambi&eacute;n en Darfur. &ldquo;En 2005, la ONU declar&oacute; una &lsquo;responsabilidad de proteger&rsquo; a civiles que sufren atrocidades, pero esa ret&oacute;rica grandilocuente parece m&aacute;s un sustituto de la acci&oacute;n que un est&iacute;mulo para ella&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El de Sud&aacute;n es un conflicto enquistado de dif&iacute;cil arreglo, pero la experiencia de hace dos d&eacute;cadas muestra que, en particular, cuando Estados Unidos se empe&ntilde;a puede haber un camino -entre otras cosas porque sigue siendo la potencia con la capacidad para presionar a los pa&iacute;ses en la regi&oacute;n que no tienen los gobiernos europeos.
    </p><p class="article-text">
        Aunque con limitaciones y de manera precaria, su intervenci&oacute;n en Darfur hizo que volviera la paz y que la justicia internacional avanzara en procesos contra los criminales de guerra, incluido el expresidente <a href="https://www.icc-cpi.int/darfur/albashir" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Omar al-Bashir,</a> que se cree que est&aacute; ahora en una c&aacute;rcel en el norte del pa&iacute;s. Esta semana el primer l&iacute;der militar <a href="https://www.bbc.co.uk/news/articles/cly1egd5d0vo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fue condenado en La Haya</a> por cr&iacute;menes de guerra en Darfur en 2003 y 2004.
    </p><p class="article-text">
        El argumento del &ldquo;doble rasero&rdquo;, que la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica promocion&oacute; con &eacute;xito durante la Guerra Fr&iacute;a, es uno de los m&aacute;s perezosos e inconsistentes que se pueda encontrar. No ser&eacute; yo qui&eacute;n lo repita. Es hasta absurdo decir que hay s&oacute;lo dos raseros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La preocupaci&oacute;n de las opiniones p&uacute;blicas va a menudo relacionada con la cercan&iacute;a, el consumo de informaci&oacute;n y la conexi&oacute;n humana. La de los pol&iacute;ticos, por los intereses que se juega su pa&iacute;s y por c&oacute;mo les favorece o perjudica la presi&oacute;n p&uacute;blica del momento. La supuesta preocupaci&oacute;n por el sufrimiento humano en general se concreta inevitablemente m&aacute;s por el de algunos, refleja a menudo sesgos hist&oacute;ricos y oculta intereses partidistas que poco tienen que ver con las personas y los lugares afectados.
    </p><p class="article-text">
        El rasero universal de proteger a los civiles, detener masacres y hambrunas y juzgar a los criminales de guerra deber&iacute;a corresponder a organismos internacionales como Naciones Unidas, que, sin embargo, lleva a&ntilde;os fracasando en su misi&oacute;n m&aacute;s importante. Se le puede echar la culpa a los pa&iacute;ses que bloquean el Consejo de Seguridad, especialmente a Estados Unidos, Rusia y China, pero los problemas son mucho m&aacute;s profundos.
    </p><p class="article-text">
        En este mundo desequilibrado, la llave la sigue teniendo a menudo Estados Unidos, una fuerza cada vez m&aacute;s imprevisible e inestable. La alternativa tampoco resulta halag&uuml;e&ntilde;a, vistos los pa&iacute;ses en ascenso, autoritarios, brutales hasta con su poblaci&oacute;n, como India y China.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es un d&iacute;a de cierta esperanza en Oriente Pr&oacute;ximo y la presi&oacute;n internacional, en especial -pero no s&oacute;lo- la de Estados Unidos, merece ser reconocida. Entretanto, la paz y la justicia siguen estando muy lejos en demasiados rincones del mundo por los que apenas hay movilizaci&oacute;n entre la impotencia y el desinter&eacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Ramírez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/genocidio-no-salimos-calle_129_12669748.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Oct 2025 20:38:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El genocidio por el que no salimos a la calle]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sudán,Crímenes de guerra,Genocidio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un deslizamiento de tierra en Sudán arrasa una aldea y deja al menos 1.000 muertos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/deslizamiento-tierra-sudan-arrasa-aldea-deja-1-000-muertos_1_12571211.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2bfb8098-eb89-493b-81f7-7917c754c076_16-9-discover-aspect-ratio_default_1124927.jpg" width="863" height="485" alt="Un deslizamiento de tierra en Sudán arrasa una aldea y deja al menos 1.000 muertos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Movimiento Ejército de Liberación de Sudán, que controla la zona, pide ayuda a la ONU para recuperar los cuerpos de las víctimas</p><p class="subtitle">Dos años de guerra en Sudán desembocan en la peor crisis de desplazamiento y hambre del mundo </p></div><p class="article-text">
        Un deslizamiento de tierra provocado por fuertes lluvias sepult&oacute; el pasado domingo la aldea de Tarsin, en el oeste de Sud&aacute;n, provocando la muerte de unas 1.000 personas y dejando un solo superviviente, seg&uacute;n inform&oacute; este martes el Movimiento Ej&eacute;rcito de Liberaci&oacute;n de Sud&aacute;n en un comunicado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Seguimos con profunda tristeza y preocupaci&oacute;n los tr&aacute;gicos sucesos que afectaron a los residentes de la aldea de Tarsin, a causa de los masivos y devastadores deslizamientos de tierra que azotaron la aldea, ubicada en medio de Jebel Marra, en el distrito de Amo&rdquo;, indic&oacute; en el texto el grupo, liderado por Abdelwahid Mohamed Nour.
    </p><p class="article-text">
        Unas 1.000 personas entre las cuales se cuentan &ldquo;hombres, mujeres y ni&ntilde;os&rdquo;, murieron y solo una logr&oacute; sobrevivir, seg&uacute;n las primeras informaciones la totalidad de los aldeanos.
    </p><p class="article-text">
        El Movimiento Ej&eacute;rcito de Liberaci&oacute;n de Sud&aacute;n resalt&oacute; que la aldea de Tarsin qued&oacute; &ldquo;completamente arrasada&rdquo;, por lo que hizo un llamamiento a las Naciones Unidas para brindar apoyo en la recuperaci&oacute;n de cuerpos y el movimiento de escombros.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/anos-guerra-sudan-desembocan-peor-crisis-desplazamiento-hambre-mundo_1_12220065.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sud&aacute;n est&aacute; inmersa en una guerra</a> entre el ej&eacute;rcito sudan&eacute;s y las Fuerzas de Apoyo R&aacute;pido (FAR) en el estado de Darfur del Norte, lo que ha obligado al desplazamiento forzado de personas que buscan refugio en las monta&ntilde;as de Marra. 
    </p><p class="article-text">
        El Movimiento Ej&eacute;rcito de Liberaci&oacute;n es un grupo rebelde de Darfur que controla precisamente esa zona monta&ntilde;osa de Jebel Marra y que se ha mantenido neutral en los choques entre las FAR y el Ej&eacute;rcito. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/deslizamiento-tierra-sudan-arrasa-aldea-deja-1-000-muertos_1_12571211.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 Sep 2025 06:24:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un deslizamiento de tierra en Sudán arrasa una aldea y deja al menos 1.000 muertos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sudán,Desastres naturales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Genocidio silencioso]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/genocidio-silencioso_132_12540724.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3e6f7159-72d6-4de9-b623-af9d82fb8a97_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Genocidio silencioso"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Puede ser la normalización de la muerte y el dolor de las personas africanas por lo que nadie está prestando atención a estos focos igualmente graves, o puede que sea simplemente la antinegritud</p><p class="subtitle">Opinión - Abortar la familia correcta
</p></div><p class="article-text">
        T&uacute; y yo sabemos que est&aacute; ocurriendo televisado en Palestina. Sabemos que es el Estado colono de <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/israel-mantiene-contactos-sudan-sur-expulsar-pais-africano-palestinos-gaza_1_12531747.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Israel</a> quien lo est&aacute; perpetrando y que parece que el mundo cada vez es m&aacute;s consciente de ello, aunque nuestros estados democr&aacute;ticos de Occidente lamenten la situaci&oacute;n y nos digan que debe parar, mientras siguen manteniendo la compraventa de armas.
    </p><p class="article-text">
        En torno a lo que est&aacute; sucediendo mientras escribo esto, hay quienes niegan un genocidio, no s&oacute;lo por parte de quienes consideran que la potencia colona sionista (con una mayor capacidad armament&iacute;stica) tenga derecho a defenderse de a quienes ocupan y mantienen en un estado de apartheid, sino que se ha asimilado que genocidio es tan s&oacute;lo lo que ocurri&oacute; a la poblaci&oacute;n jud&iacute;a bajo el r&eacute;gimen nazi, obviando que hubo otros grupos perseguidos sistem&aacute;ticamente tambi&eacute;n, como el pueblo gitano, por ejemplo.
    </p><p class="article-text">
        La Convenci&oacute;n para la Prevenci&oacute;n y la Sanci&oacute;n del Delito de Genocidio en su art&iacute;culo II define: &ldquo;Cualquiera de los actos mencionados a continuaci&oacute;n, perpetrados con la intenci&oacute;n de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, &eacute;tnico, racial o religioso, como tal: matanza de miembros del grupo; lesi&oacute;n grave a la integridad f&iacute;sica o mental de los miembros del grupo; sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucci&oacute;n f&iacute;sica, total o parcial; medidas destinadas a impedir los nacimientos en el seno del grupo; y traslado por fuerza de ni&ntilde;os del grupo a otro grupo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Partiendo de la base de que no se especifica que tenga que ser s&iacute; o s&iacute; contra la poblaci&oacute;n jud&iacute;a &ndash;lo cual genera controversia para algunas personas al hablar en estos t&eacute;rminos sobre lo que lleva desarroll&aacute;ndose durante a&ntilde;os contra la poblaci&oacute;n palestina&ndash; no es el &uacute;nico lugar donde est&aacute; ocurriendo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Un genocidio no ocurre en una zona geográfica y/o hacia un grupo de personas exclusivamente, ahora mismo está ocurriendo en varias partes del mundo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Puede que la tradici&oacute;n de solidaridad con Palestina la convierta en la &uacute;nica causa o realidad similar, obviando casi deliberadamente lo que ocurre en otras partes del mundo que responden a las mismas causas, pero que no sean tan importantes para ellas porque suceden en suelo africano, y s&iacute;, estoy hablando del genocidio en <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/anos-guerra-sudan-desembocan-peor-crisis-desplazamiento-hambre-mundo_1_12220065.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sud&aacute;n</a> y <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/centenares-mujeres-violadas-quemadas-combates-republica-democratica-congo_1_12027740.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica del Congo</a>.
    </p><p class="article-text">
        Lo resumo un poco. Por parte de Sud&aacute;n, hablamos de dos a&ntilde;os de violencia extrema contra la poblaci&oacute;n, de conflicto continuado, de bloqueo de acceso y de suministros, <a href="https://elpais.com/planeta-futuro/2024-08-26/los-paramilitares-de-sudan-siembran-el-terror-con-la-violencia-sexual-contra-las-mujeres.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">violencia sexual</a> sistem&aacute;tica que lleva a muchas mujeres a suicidarse, desplazamientos forzados y asesinatos en masas. Y por la parte de la Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica del Congo, es tanta la violencia que no s&eacute; ni por d&oacute;nde empezar, pero hablamos de un genocidio que lleva a&ntilde;os perpetr&aacute;ndose para la extracci&oacute;n de materias primas donde la violencia sexual como arma a mujeres y ni&ntilde;as es el pan de cada d&iacute;a, junto a desplazamientos, esclavitud y masacres. 
    </p><p class="article-text">
        Voy a ser totalmente cruda: t&uacute; y yo estamos participando en el genocidio del Congo. Da igual si est&aacute;s en el m&oacute;vil, el ordenador o desde donde <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/pesadilla-vida-digital-esconde-congo-vez-enchufas-movil-participas-violencia-atroz_128_10862295.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">est&eacute;s leyendo este art&iacute;culo</a>, ese dispositivo est&aacute; hecho con la sangre del pueblo congole&ntilde;o. Es algo de lo que es casi m&aacute;s dif&iacute;cil de escapar porque no comprar en Carrefour (un gran inversor en territorios palestinos ocupados) es una decisi&oacute;n relativamente f&aacute;cil; sin embargo, apenas nos podemos escapar del mundo tecnol&oacute;gico, aunque <a href="https://es.euronews.com/my-europe/2024/12/18/la-republica-democratica-del-congo-presenta-una-denuncia-contra-apple-por-los-minerales-co?utm_source=chatgpt.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Apple</a> parece tener un papel m&aacute;s destacado.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La sociedad moderna necesita a las personas negras como figuras no-humanas para definir su entramado civilizatorio</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; entonces no se habla de estas cuestiones? Es algo que nos ronda por la cabeza a muchas personas africanas. Puede que no estemos haciendo suficiente ruido, pueden ser los intereses de <a href="https://www.bbc.com/news/articles/c3w1nzpg5dgo?utm_source=chatgpt.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Emiratos &Aacute;rabes</a> o <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ruanda-actua-impunidad-israel-nadie-dice_129_12009360.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ruanda</a> y otras potencias, o puede ser simplemente que demos igual.
    </p><p class="article-text">
        Puede ser la normalizaci&oacute;n de la muerte y el dolor de las personas africanas por lo que nadie est&aacute; prestando atenci&oacute;n a estos focos igualmente graves, o puede que sea simplemente la antinegritud. Seg&uacute;n el afropesimismo, la sociedad moderna necesita a las personas negras como figuras no-humanas para definir su entramado civilizatorio. Es decir, la negritud es una condici&oacute;n permanente de &ldquo;muerte social&rdquo;, incluso tras la supuesta emancipaci&oacute;n, reducidas a mera carne.
    </p><p class="article-text">
        Un genocidio no ocurre en una zona geogr&aacute;fica y/o hacia un grupo de personas exclusivamente, ahora mismo est&aacute; ocurriendo en varias partes del mundo, y estas personas que son deshumanizadas requieren tambi&eacute;n de atenci&oacute;n, si no seguiremos contribuyendo a estos, ya que estamos jerarquizando el dolor, como si hubiera un dolor injusto y otro merecido, quien merece apoyo y quien silencio, porque no son meramente un conflicto &eacute;tnico.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Iliassou Olalla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/genocidio-silencioso_132_12540724.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 18 Aug 2025 20:15:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Genocidio silencioso]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Palestina,Conflicto Palestina-Israel,Congo,Sudán,Genocidio,Judíos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El país que tiene más pirámides del mundo (y no es Egipto)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/pais-piramides-mundo-no-egipto-pm_1_12514720.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c0637259-db8b-47a9-b48a-7971a97b2be4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El país que tiene más pirámides del mundo (y no es Egipto)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El sitio más célebre de todos es Meroe, reconocido por la UNESCO como Patrimonio Mundial de la Humanidad en 2011</p><p class="subtitle">Así interpretaban los antiguos griegos y romanos los grandes desastres: advertencias del Olimpo</p></div><p class="article-text">
        Cuando se piensa en <strong>pir&aacute;mides, </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/egipto/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Egipto</strong></a><strong> suele ser el primer, y a menudo el &uacute;nico, pa&iacute;s que viene a la mente</strong>. Las monumentales construcciones de <strong>Giza, con la Gran Pir&aacute;mide de Keops a la cabeza</strong>, son una de las postales m&aacute;s reconocibles del mundo antiguo. Sin embargo, <strong>el r&eacute;cord mundial en n&uacute;mero de pir&aacute;mides</strong> no lo ostenta Egipto, sino su vecino del sur: <a href="https://www.eldiario.es/temas/sudan/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sud&aacute;n</a>, un pa&iacute;s que alberga <strong>m&aacute;s de</strong> <strong>200 pir&aacute;mides</strong> distribuidas en el <strong>desierto de Nubia</strong>, muchas de las cuales siguen siendo grandes desconocidas para el p&uacute;blico general.
    </p><h2 class="article-text">Construidas por la civilizaci&oacute;n del Reino de Kush</h2><p class="article-text">
        Las pir&aacute;mides sudanesas fueron <strong>construidas por la civilizaci&oacute;n del Reino de Kush</strong>, que floreci&oacute; <strong>entre los siglos VIII a.C. y IV d.C</strong>. en la regi&oacute;n conocida como Nubia, <strong>a orillas del Nilo.</strong> A lo largo de siglos, los kushitas erigieron necr&oacute;polis enteras para sus reyes, reinas y miembros de la &eacute;lite. Los principales <a href="https://www.eldiario.es/temas/yacimientos-arqueologicos/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">yacimientos arqueol&oacute;gicos</a> se concentran en tres lugares: <strong>El-Kurru</strong>, <strong>Nuri</strong> y, sobre todo, <strong>Meroe</strong>, la antigua capital real, donde se alzan decenas de pir&aacute;mides perfectamente alineadas que emergen del paisaje arenoso como siluetas geom&eacute;tricas.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1951708577162465690?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><h2 class="article-text">As&iacute; son las pir&aacute;mides sudanesas</h2><p class="article-text">
        A diferencia de sus colosales hom&oacute;logas egipcias, las pir&aacute;mides sudanesas son <strong>m&aacute;s peque&ntilde;as y estrechas</strong>, con una inclinaci&oacute;n mucho m&aacute;s pronunciada. Suelen medir entre <strong>6 y 30 metros de altura</strong>, con bases que <strong>no superan los 8 metros de lado</strong>. Su perfil estilizado y su car&aacute;cter repetitivo les da una est&eacute;tica muy diferente, pero no menos imponente. La mayor&iacute;a est&aacute;n construidas con bloques de piedra arenisca y coronadas por una peque&ntilde;a capilla funeraria en su base, donde se realizaban rituales y ofrendas.
    </p><p class="article-text">
        Muchas de estas pir&aacute;mides contienen <strong>c&aacute;maras funerarias subterr&aacute;neas</strong>, excavadas directamente en la roca y decoradas con relieves e inscripciones que <strong>mezclan elementos del arte egipcio con motivos locales</strong>. A menudo aparecen representaciones de dioses como Am&oacute;n o Isis, pero tambi&eacute;n de <strong>Apedemak, una deidad con cabeza de le&oacute;n propia de la tradici&oacute;n kushita</strong>. Esta fusi&oacute;n simb&oacute;lica refleja la compleja identidad cultural de Nubia, influida por Egipto pero claramente diferenciada.
    </p><h2 class="article-text">Meroe, patrimonio de la UNESCO</h2><p class="article-text">
        El sitio m&aacute;s c&eacute;lebre de todos es <strong>Meroe, reconocido por la UNESCO como Patrimonio Mundial de la Humanidad en 2011</strong>. All&iacute; se conservan m&aacute;s de <strong>40 pir&aacute;mides en una sola necr&oacute;polis</strong>, muchas en buen estado de conservaci&oacute;n. Las dunas del desierto las han mantenido parcialmente ocultas durante siglos, pero desde principios del siglo XIX comenzaron a atraer la atenci&oacute;n de arque&oacute;logos, exploradores y, tristemente, tambi&eacute;n saqueadores. <strong>Giuseppe Ferlini</strong>, un aventurero italiano, destruy&oacute; varias de ellas en busca de tesoros. 
    </p><p class="article-text">
        Sud&aacute;n cuenta actualmente con <strong>m&aacute;s de 220 pir&aacute;mides identificadas</strong>, frente a las aproximadamente <strong>120</strong> catalogadas en Egipto. Aunque las cifras pueden variar con nuevos descubrimientos o revisiones, el dato es contundente: <strong>Sud&aacute;n tiene casi el doble de pir&aacute;mides</strong> que el pa&iacute;s que, parad&oacute;jicamente, ha simbolizado la idea misma de pir&aacute;mide durante milenios. El hecho de que muchas de estas construcciones sudanesas hayan pasado desapercibidas se debe, en parte, a su aislamiento geogr&aacute;fico y al menor desarrollo tur&iacute;stico de la regi&oacute;n.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1358659482776133634?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><h2 class="article-text">Gobernaron Egipto</h2><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de su valor arquitect&oacute;nico, las pir&aacute;mides de Sud&aacute;n ofrecen una perspectiva &uacute;nica sobre una civilizaci&oacute;n africana que rivaliz&oacute; con Egipto en poder e influencia. El Reino de Kush fue en varias ocasiones una potencia regional y, durante un breve periodo, incluso <strong>gobern&oacute; Egipto como la dinast&iacute;a XXV</strong>, tambi&eacute;n conocida como la de los faraones negros. Adem&aacute;s,  los kushitas no solo adoptaron elementos religiosos y art&iacute;sticos del Egipto fara&oacute;nico, sino que tambi&eacute;n los reinterpretaron y desarrollaron su propio estilo. Esta fusi&oacute;n cultural queda plasmada en sus templos, tumbas y esculturas, que muestran un sincretismo distintivo; y es por eso que su legado arquitect&oacute;nico, aunque menos conocido, resulta clave para comprender la historia del valle del Nilo y la interacci&oacute;n entre las culturas africanas del noreste del continente.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, a pesar de los desaf&iacute;os pol&iacute;ticos y de infraestructuras que afronta el pa&iacute;s, <strong>Sud&aacute;n emerge como un destino fascinante para la arqueolog&iacute;a</strong> y la historia antigua. Y mientras Egipto sigue acaparando la atenci&oacute;n internacional, el desierto nubio guarda celosamente el mayor conjunto de pir&aacute;mides del planeta, testigos silenciosos de un pasado esplendoroso que espera ser redescubierto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/pais-piramides-mundo-no-egipto-pm_1_12514720.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 05 Aug 2025 08:10:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El país que tiene más pirámides del mundo (y no es Egipto)]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Arqueología,Yacimientos arqueológicos,UNESCO,Patrimonio de la Humanidad,África,Sudán,Egipto]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sudán y Congo: las guerras que no ves]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/carnecruda/programas/sudan-congo-guerras-no-ves_132_12295245.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7f35091c-959d-4e81-895d-36daed57bd83_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sudán y Congo: las guerras que no ves"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Monográfico de información internacional con Revista 5W </p></div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        Esc&uacute;chalo en <a href="https://go.ivoox.com/rf/146710461" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">iVoox</a>, YouTube o tu app de podcast favorita
    </p><p class="article-text">
        Vuelve<strong> Revista 5W</strong> a Carne Cruda en un programa en el que miramos a esas guerras en &Aacute;frica que siguen sangrando y las que no miramos: nos vamos a Sud&aacute;n y al Congo&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se han cumplido dos a&ntilde;os de la guerra civil de Sud&aacute;n. Dos a&ntilde;os del inicio de uno de los conflictos m&aacute;s olvidados y la mayor crisis de desplazamiento forzado del mundo, y recientemente el enviado especial de Estados Unidos en Sud&aacute;n, Tom Perriello, cifraba en m&aacute;s de 150.000 las personas fallecidas. El n&uacute;mero de refugiados se acerca a 13 millones, la mitad del pa&iacute;s. La mitad de la poblaci&oacute;n del pa&iacute;s, m&aacute;s de 24 millones, no tiene suficiente comida ni agua. M&aacute;s de 30 millones de personas necesitan ayuda humanitaria &#8213;cinco millones m&aacute;s que hace un a&ntilde;o&#8213; pero el dinero no llega. Hablamos de la situaci&oacute;n actual en el terreno con <strong>Esperanza Santos, </strong>coordinadora de emergencia de M&eacute;dicos Sin Fronteras, que acaba de volver de <strong>Sud&aacute;n</strong> y de <strong>Sud&aacute;n del Sur</strong>; y con&nbsp; la periodista<strong> &Egrave;lia Borr&agrave;s</strong>, que ha estado en el pa&iacute;s cubriendo la crisis humanitaria y hoy nos habla desde Burkina Faso; y con la periodista <strong>Patricia Sim&oacute;n </strong>que ha cubierto el conflicto en el&nbsp; terreno.
    </p><p class="article-text">
        Puedes ver este programa completo en v&iacute;deo aqu&iacute;: 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        Y volvemos a mirar al Congo, para contar la guerra en la que lleva inmersa este pa&iacute;s desde los a&ntilde;os noventa y su relaci&oacute;n con la inmensa reserva de minerales. En estos &uacute;ltimos meses, cerca de 9.000 personas han muerto y m&aacute;s de un mill&oacute;n han tenido que abandonar sus hogares. Los combates se han intensificado en los &uacute;ltimos meses y la crisis humanitaria se acentua. Lo contamos con el periodista<strong> Xavier Aldekoa</strong>, cofundador de la Revista 5W, especialista en &Aacute;frica, que lleva a&ntilde;os viajando al pa&iacute;s y cubriendo el conflicto.
    </p><p class="article-text">
        Nos despedimos con una parada en India, para entender c&oacute;mo ha estallado la violencia en esta regi&oacute;n y deconstruir algunas ideas preconcebidas de los actores implicados con <strong>Agus Morales</strong>, director de la revista 5W.
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            <a href="http://www.carnecruda.es/hazte_productor/" target="_blank"><img style="display: block; margin-left: auto; margin-right: auto;" src="https://static.eldiario.es/clip/dac7f9be-2a2c-4bc2-9e00-5447a9915301_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="Produce Carne Cruda" width="100%" /></a>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/carnecruda/programas/sudan-congo-guerras-no-ves_132_12295245.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 13 May 2025 13:06:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sudán y Congo: las guerras que no ves]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sudán,Congo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Llevar el timón o morir asesinado": por qué refugiados de guerra sudaneses llenan las cárceles de Grecia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/llevar-timon-morir-asesinado-refugiados-guerra-sudaneses-llenan-carceles-grecia_1_12260243.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3cced028-a8d9-4461-a436-905a8ae74c61_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Migrantes rescatados por Turquía en Balikesir, en abril de 2021. EFE/EPA/ERDEM"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los fiscales griegos están usando una estricta legislación para encarcelar a migrantes sin ninguna relación con las redes libias de contrabando de personas</p><p class="subtitle">Dos años de guerra en Sudán desembocan en la peor crisis de desplazamiento y hambre del mundo</p></div><p class="article-text">
        Samuel estudiaba Derecho cuando tuvo que huir de Geneina, su ciudad natal, poco despu&eacute;s de que la saquearan en una de las peores masacres de la brutal <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/anos-guerra-sudan-desembocan-peor-crisis-desplazamiento-hambre-mundo_1_12220065.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">guerra civil de Sud&aacute;n</a>, donde decenas de miles de personas han muerto y m&aacute;s de 13 millones han sido desplazadas. Tras llegar a Libia por tierra, Samuel (19) pas&oacute; dos d&iacute;as de junio en una traves&iacute;a por el Mediterr&aacute;neo antes de que un carguero los rescatara y fueran escoltados hasta Creta por los guardacostas griegos.
    </p><p class="article-text">
        Ahora Samuel vive prisionero junto a otros 50 sudaneses en la c&aacute;rcel juvenil de Avlona, 45 kil&oacute;metros al norte de Atenas. Seg&uacute;n abogados y activistas, son en su mayor parte refugiados de guerra que han sido detenidos y acusados de tr&aacute;fico de migrantes tras llegar a la isla griega de Creta y solicitar asilo en Europa.
    </p><p class="article-text">
        Otros pasajeros de la embarcaci&oacute;n identificaron a Samuel como el patr&oacute;n, lo que significa una violaci&oacute;n de varias leyes griegas, entre ellas la de ayudar al <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/si-extendieras-mano-ayudar-alguien-ahoga-habrias-cometido-crimen-acusan_128_8496297.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">traslado de migrantes sin papeles</a>. Si es declarado culpable, la pena podr&iacute;a ser de hasta 15 a&ntilde;os de c&aacute;rcel.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;l dice que no es un traficante, sino un refugiado que viajaba a Europa en busca de seguridad. Por el viaje pag&oacute; a los traficantes libios 12.000 dinares [unos 1.925 euros]. Seg&uacute;n &eacute;l, una tarifa reducida a condici&oacute;n de que <a href="http://eldiario.es/canariasahora/migraciones/ninos-cayucos-acaban-prision-decian-patron_1_10751646.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">llevara el tim&oacute;n</a> aunque no supiera hacerlo y tampoco supiera nadar. &ldquo;Era llevar el tim&oacute;n o morir asesinado&rdquo;, dijo a los fiscales griegos durante su testimonio.
    </p><p class="article-text">
        Cientos de personas han sido detenidas en virtud de la dura ley griega contra el contrabando de personas que entr&oacute; en vigor en 2014 y estipula penas de hasta 25 a&ntilde;os de c&aacute;rcel. Los traficantes de migrantes representan en este momento el segundo grupo m&aacute;s numeroso en las c&aacute;rceles griegas, por detr&aacute;s de los delitos relacionados con las drogas.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n activistas y abogados, los que llevan el tim&oacute;n suelen ser los migrantes m&aacute;s vulnerables, hombres que aceptan hacerlo a cambio de una reducci&oacute;n en el precio de su pasaje o el de sus familiares. Argumentan que criminalizar a refugiados y solicitantes no sirve para desarticular las redes de contrabando, porque los verdaderos contrabandistas casi nunca van a bordo.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Es in&uacute;til&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Spyros Pantazis, el abogado penalista que lleva el caso de Samuel, &ldquo;la dur&iacute;sima ley contra el contrabando [de personas] es el arma de siempre del gobierno para minimizar la inmigraci&oacute;n ilegal&rdquo;. &ldquo;Lo cierto es que es completamente in&uacute;til, solo sirve para llenar las c&aacute;rceles griegas de personas sin antecedentes ni relaci&oacute;n con delitos penales&rdquo;, dijo.
    </p><p class="article-text">
        Pantazis, que vive en Atenas, describi&oacute; a Samuel como una persona &ldquo;valiente en busca de un futuro mejor&rdquo;. Seg&uacute;n &eacute;l, el caso de la fiscal&iacute;a griega solo se basa en las declaraciones de testigos tomadas por los guardacostas griegos, sin im&aacute;genes, evidencias digitales o pruebas de lucro por parte de Samuel. Ning&uacute;n testigo tendr&aacute; que comparecer ante el tribunal, a&ntilde;adi&oacute;, lo que priva a Samuel del derecho a hacer frente a sus acusadores.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mi familia qued&oacute; destrozada, tengo madre y padre y soy el mayor de seis hermanos&rdquo;, declar&oacute; Samuel ante la fiscal&iacute;a en junio de 2024. &ldquo;Unos amigos me dijeron que estaban en campos de refugiados, pero hace m&aacute;s de un a&ntilde;o que no hablo con ellos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos tiempos Creta se ha convertido en el principal punto de entrada para los inmigrantes en Grecia. Desde enero de 2025, m&aacute;s de una cuarta parte de todas las llegadas han sido por la isla, superando a anteriores puntos de acceso como Lesbos y como Samos. Seg&uacute;n las autoridades griegas, en lo que va de a&ntilde;o m&aacute;s de 2.500 personas procedentes de &Aacute;frica han llegado a Creta.
    </p><p class="article-text">
        Los sudaneses representan el cuarto grupo m&aacute;s numeroso de solicitantes de asilo en Grecia, llegando a superar el n&uacute;mero de sirios y palestinos, que sol&iacute;an ser m&aacute;s comunes. De acuerdo con las cifras del ACNUR, las llegadas a Creta durante 2024 multiplicaron por m&aacute;s de seis a las de 2023.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Gabriella S&aacute;nchez, investigadora en la Universidad de Georgetown (EEUU), criminalizar a los refugiados de la guerra civil de Sud&aacute;n va contra el protocolo de la ONU sobre tr&aacute;fico il&iacute;cito de migrantes, donde se &ldquo;establece claramente que no se puede procesar a un migrante o a una migrante por facilitar su propio tr&aacute;fico&rdquo;. &ldquo;La pr&aacute;ctica en los pa&iacute;ses de la UE de procesar a j&oacute;venes migrantes como traficantes va en contra de los principios del protocolo&rdquo;, dijo.
    </p><p class="article-text">
        Justin Angui, de 19 a&ntilde;os, es otro refugiado de guerra que huy&oacute; de Sud&aacute;n en 2023. En marzo fue hallado culpable de contrabando, pero est&aacute; recurriendo su condena. Dijo que antes de huir de Sud&aacute;n vio c&oacute;mo mataban a su padre. &ldquo;Mi madre me dijo que me fuera a cualquier precio, as&iacute; que hui a Libia, trabaj&eacute; en un supermercado para ahorrar, y luego utilic&eacute; esos ingresos, junto con la peque&ntilde;a cantidad que me hab&iacute;a dado mi madre, para pagar a un contrabandista y hacer el viaje hasta aqu&iacute;&rdquo;, relat&oacute; en su testimonio ante el tribunal.
    </p><p class="article-text">
        Ahora anhela hablar con su madre y sus dos hermanas peque&ntilde;as. &ldquo;No he tenido contacto con ellas desde que me encarcelaron hace seis meses, he perdido la esperanza, todo es oscuro en este momento&rdquo;, dijo.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Julia Winkler, polit&oacute;loga y coautora de un informe de 2023 sobre la criminalizaci&oacute;n de los migrantes en Grecia, &ldquo;lo que est&aacute; ocurriendo en Creta es un ejemplo brutal de la manera en que la llamada 'guerra contra el contrabando' de Europa est&aacute; criminalizando, en los hechos, el propio acto de migrar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Consultado por el peri&oacute;dico The Guardian, el Ministerio griego de Inmigraci&oacute;n y Asilo rechaz&oacute; hacer comentarios.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Katy Fallon / Giorgos Christides]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/llevar-timon-morir-asesinado-refugiados-guerra-sudaneses-llenan-carceles-grecia_1_12260243.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 01 May 2025 19:11:09 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dos años de guerra en Sudán desembocan en la peor crisis de desplazamiento y hambre del mundo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/anos-guerra-sudan-desembocan-peor-crisis-desplazamiento-hambre-mundo_1_12220065.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1f806b87-d8d5-42b4-a766-ad325601f45d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dos años de guerra en Sudán desembocan en la peor crisis de desplazamiento y hambre del mundo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La mitad de la población sudanesa (unos 26 millones) no tiene suficiente alimento. Casi 13 millones de personas han abandonado sus hogares desde 2023 y se han desplazado dentro de Sudán o han cruzado las fronteras de los vecinos en busca de seguridad</p><p class="subtitle">De la caída del dictador a la violencia: la lucha por el poder interrumpe de nuevo la transición democrática en Sudán</p></div><p class="article-text">
        Dos a&ntilde;os despu&eacute;s del estallido del conflicto entre el Ej&eacute;rcito regular sudan&eacute;s y el grupo paramilitar Fuerzas de Apoyo R&aacute;pido (FAR), el pa&iacute;s africano est&aacute; sumido en una de las peores crisis humanitarias del planeta. <a href="https://news.un.org/en/story/2025/02/1160161" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">La crisis de desplazamiento es, seg&uacute;n Naciones Unidas, la m&aacute;s grave del mundo</a>: m&aacute;s de 8,5 millones de personas han huido de sus hogares y cerca de 4 millones se han refugiado en los vecinos Egipto, Sud&aacute;n del Sur, Chad o la Rep&uacute;blica Centroafricana, pa&iacute;ses que sufren las repercusiones de la violencia en Sud&aacute;n, no solo por el flujo de refugiados, sino por c&oacute;mo ha afectado a los equilibrios geopol&iacute;ticos regionales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las agencias de Naciones Unidas y las organizaciones humanitarias denuncian las dificultades para llegar a los civiles necesitados, tanto dentro de Sud&aacute;n como en los pa&iacute;ses fronterizos, y la falta de financiaci&oacute;n internacional, sobre todo a ra&iacute;z de la retirada de las ayudas por parte de la Administraci&oacute;n de Donald Trump. La Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) lamenta el grave impacto que tendr&aacute;n &ldquo;los recientes recortes globales en la financiaci&oacute;n humanitaria&rdquo; en los desplazados dentro y fuera de Sud&aacute;n, donde alrededor de 30,4 millones de personas &ndash;m&aacute;s de dos tercios de la poblaci&oacute;n&ndash; requieren alg&uacute;n tipo de asistencia debido al colapso econ&oacute;mico que ha provocado la guerra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La falta de paz, de ayuda humanitaria suficiente y de oportunidades en los pa&iacute;ses de asilo est&aacute; empujando a m&aacute;s personas a buscar seguridad m&aacute;s all&aacute; de las fronteras de Sud&aacute;n&rdquo;, se&ntilde;ala ACNUR. Seg&uacute;n datos de la agencia, en los primeros dos meses de 2025, las llegadas de sudaneses a Europa aumentaron en un 38%, aunque los n&uacute;meros siguen siendo reducidos.
    </p><h2 class="article-text">Dos a&ntilde;os de &ldquo;violencia extrema&rdquo;</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Han sido dos a&ntilde;os de violencia extrema contra la poblaci&oacute;n, de conflicto continuado, de bloqueo de acceso y de suministros&rdquo;, explica a elDiario.es la coordinadora de emergencias de M&eacute;dicos Sin Fronteras en Sud&aacute;n, Esperanza Santos. &ldquo;La situaci&oacute;n no hace sino deteriorarse porque el conflicto contin&uacute;a y la ayuda humanitaria no es suficiente, los servicios sanitarios est&aacute;n colapsados y estamos viendo cada vez m&aacute;s epidemias, como el sarampi&oacute;n o el c&oacute;lera&rdquo;, agrega.
    </p><p class="article-text">
        Santos destaca, entre otras cosas, el aumento de los niveles de desnutrici&oacute;n. En la actualidad, 26 millones de sudaneses &ndash;la mitad de la poblaci&oacute;n&ndash; se enfrentan a niveles agudos de inseguridad alimentaria, despu&eacute;s de que en 2024 se declarara por primera vez en siete a&ntilde;os la hambruna en varias regiones de Sud&aacute;n. Seg&uacute;n M&eacute;dicos Sin Fronteras (MSF), en ning&uacute;n otro lugar del mundo la gente pasa hambre a esta escala y la situaci&oacute;n empeorar&aacute; con el comienzo de la temporada de lluvias, a partir del mes de mayo. &ldquo;El siguiente pico de desnutrici&oacute;n, que se espera en la estaci&oacute;n de lluvias, ser&aacute; todav&iacute;a peor que el anterior, porque a la poblaci&oacute;n no le ha dado tiempo a recuperarse&rdquo;, alerta la coordinadora de emergencias. Los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as, y las mujeres embarazadas y lactantes son las que m&aacute;s sufren la desnutrici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n Intermon Oxfam advierte de que &ldquo;la pr&oacute;xima temporada de lluvias, combinada con los recortes de ayuda por parte de EEUU y otros donantes importantes, amenaza con obstaculizar a&uacute;n m&aacute;s los esfuerzos humanitarios, poniendo en riesgo a millones de personas&rdquo;. Uno de cada dos sudaneses ya padece hambre y casi ocho millones m&aacute;s corren riesgo de inanici&oacute;n, agrega la ONG en un comunicado.
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                    alt="Una mujer sudanesa con sus hijas en el centro médico apoyado por MSF en Tawila (norte de Darfur) en noviembre de 2024."
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                Una mujer sudanesa con sus hijas en el centro médico apoyado por MSF en Tawila (norte de Darfur) en noviembre de 2024.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El pasado fin de semana <a href="https://www.theguardian.com/world/2025/apr/13/sudans-rsf-kills-civilians-in-attacks-on-darfur-refugee-camps" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">se registraron ataques contra los campos de desplazados de Zamzam y Abu Shouk</a> (que albergan a m&aacute;s de 700.000 personas), y la ciudad de Al Fasher, en la regi&oacute;n de Darfur, atribuidos por la ONU a &ldquo;fuerzas afiliadas&rdquo; a las FAR. Cientos de personas murieron o resultaron heridas en varios d&iacute;as de ofensiva y miles han tenido que huir de nuevo en busca de seguridad. Seg&uacute;n el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), 16 ni&ntilde;os han sido asesinados en Al Fasher, otros seis ni&ntilde;os en el campo de Zamzam y un ni&ntilde;o m&aacute;s en Abu Shouk. Adem&aacute;s, <a href="https://x.com/ReliefIntl/status/1911075404934164868" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">nueve trabajadores humanitarios de Relief International han perdido la vida</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es un ejemplo de la brutalidad de la guerra, de lo que viene pasando desde hace dos a&ntilde;os&rdquo;, dice la coordinadora de emergencias de MSF, que ha atendido a algunos de los heridos y de los 10.000 desplazados que han llegado a Tawila (a unos 60 kil&oacute;metros de Zamzam) entre el s&aacute;bado y el domingo pasados. Seg&uacute;n la organizaci&oacute;n, esas personas llegaron en estado de deshidrataci&oacute;n y agotamiento, solo con la ropa que llevaban encima, sin nada que comer o beber, y est&aacute;n durmiendo al raso.
    </p><h2 class="article-text">Inseguridad y trabas para entregar ayuda humanitaria </h2><p class="article-text">
        Desde MSF y otras muchas organizaciones que operan en Sud&aacute;n, denuncian las dificultades para llegar a la poblaci&oacute;n civil y la obstrucci&oacute;n de la ayuda y de la labor de los trabajadores humanitarios por las dos partes en conflicto. &ldquo;Hay muchos factores que afectan al acceso, como la inseguridad y las barreras f&iacute;sicas y geogr&aacute;ficas, pero tambi&eacute;n impedimentos burocr&aacute;ticos que ponen los dos bandos&rdquo;, explica Santos, quien relata que hay localidades que est&aacute;n &ldquo;completamente sitiadas&rdquo; por una de las partes y a ellas no llega la ayuda humanitaria ni cualquier otro tipo de suministro. Asimismo, la infraestructura y servicios b&aacute;sicos han sido blanco de ataque de forma reiterada, lo cual deja a la poblaci&oacute;n civil sin agua o electricidad, o ambas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pedimos a las dos partes del conflicto que dejen de atacar a los civiles y las infraestructuras civiles, y que faciliten el acceso a la ayuda y los servicios b&aacute;sicos&rdquo;, dice a este peri&oacute;dico la representante de MSF.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de no poder entregar ayuda humanitaria, las organizaciones internacionales tampoco pueden prestar la asistencia y los cuidados que la poblaci&oacute;n civil necesita. La ONG Acci&oacute;n contra el Hambre calcula que m&aacute;s de 12 millones de mujeres y ni&ntilde;as sudanesas necesitan apoyo contra la violencia sexual y de g&eacute;nero, que se ha disparado durante el conflicto armado, mientras la guerra limita el acceso a la atenci&oacute;n m&eacute;dica y psicosocial necesaria para las mujeres y ni&ntilde;as afectadas. &ldquo;Debido a este contexto de inseguridad, muchas mujeres deciden dejar sus hogares en busca de un futuro m&aacute;s seguro&nbsp;y, por ello, representan m&aacute;s del 50% de las personas refugiadas de Sud&aacute;n en 2024&rdquo;, dice en un comunicado Acci&oacute;n contra el Hambre.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        MSF se&ntilde;ala que las mujeres embarazadas se ven especialmente afectadas por la falta de acceso a la atenci&oacute;n sanitaria y eso tiene profundas repercusiones en su salud y en la de sus beb&eacute;s. Seg&uacute;n la organizaci&oacute;n &ndash;que presta apoyo a 22 hospitales y 42 centros de salud y cl&iacute;nicas m&oacute;viles en Sud&aacute;n&ndash;,&nbsp;muchas embarazadas llegan desnutridas al hospital, lo que a menudo provoca partos prematuros y desnutrici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los ataques del pasado fin de semana en Darfur son una muestra de que el conflicto sigue muy activo despu&eacute;s de dos a&ntilde;os, con varios frentes abiertos en todo el pa&iacute;s, y sin ninguna v&iacute;a pol&iacute;tica ni diplom&aacute;tica abierta para buscar una soluci&oacute;n negociada. Adem&aacute;s, algunos actores regionales han sido acusados de fomentar la violencia con el env&iacute;o de armamento, por ejemplo, Emiratos &Aacute;rabes Unidos, que apoya a las FAR.
    </p><h2 class="article-text">Abusos &ldquo;generalizados&rdquo; contra los civiles </h2><p class="article-text">
        &ldquo;En los pasados dos a&ntilde;os, las partes beligerantes de Sud&aacute;n han sometido a la poblaci&oacute;n a horribles abusos y sufrimiento, y han bloqueado la ayuda, hundiendo al pa&iacute;s en los peores desastres humanitarios del mundo&rdquo;, denuncia en un comunicado el investigador de Sud&aacute;n para Human Rights Watch, Mohamed Osman.
    </p><p class="article-text">
        A finales del pasado mes de marzo, las tropas regulares lideradas por el general Abdelfattah Al Burhan, recuperaron el control de la capital sudanesa, Jartum, y el cese de los enfrentamientos con las FAR ha posibilitado la vuelta de muchos residentes y la entrega de ayuda humanitaria en la ciudad, seg&uacute;n varias agencias de Naciones Unidas. &ldquo;Miles de personas han comenzado a regresar a Jartum y a otros centros urbanos como Umdurm&aacute;n, Wad Madani y al estado de Al Yazira, pero estas cifras son m&iacute;nimas en comparaci&oacute;n con los millones de personas que a&uacute;n permanecen desplazadas&rdquo;, se&ntilde;ala ACNUR. Adem&aacute;s, los que regresan se encuentran con la infraestructura de la ciudad devastada y sin los servicios esenciales.
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            <span class="title">
                Refugiados sudaneses en Egipto emprenden el viaje de regreso a su país después de la toma de Jartum por el Ejército regular.                            </span>
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        &ldquo;Hemos vuelto a Jartum y la hemos encontrado en ruinas&rdquo;, relat&oacute; una mujer de 51 a&ntilde;os, residente de la vecina localidad de Bahri, a Human Rights Watch (HRW). &ldquo;En nuestro barrio, todos han perdido un familiar o un vecino por los combates. Algunos de nuestros vecinos llevan desaparecidos meses. Hemos descubierto que la gente ha usado un parque infantil cercano para enterrar a los muertos porque no pudieron hacerlo adecuadamente en el cementerio&rdquo;, dijo la mujer.
    </p><p class="article-text">
        El alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, <a href="https://www.ohchr.org/en/press-releases/2025/04/sudan-un-human-rights-chief-appalled-widespread-extrajudicial-killings" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Volker T&uuml;rk, denunci&oacute; a principios de abril ejecuciones sumarias de civiles</a> que tuvieron lugar en Jartum en los d&iacute;as que siguieron a la toma de la capital por parte del Ej&eacute;rcito sudan&eacute;s, por &ldquo;aparentes sospechas de que estaban colaborando con las FAR&rdquo;. Seg&uacute;n el alto comisionado, las informaciones apuntan a que las ejecuciones fueron llevadas a cabo por miembros de las Fuerzas Armadas y de seguridad sudanesas, y milicias y combatientes que han luchado en el bando gubernamental.
    </p><p class="article-text">
        HRW afirma que tanto los militares sudaneses como los miembros de las FAR &ldquo;han cometido abusos generalizados, incluidos asesinatos extrajudiciales, violencia sexual y saqueos desenfrenados, y han destruido la infraestructura civil desde que el conflicto estall&oacute; el 15 de abril de 2023&rdquo;. La organizaci&oacute;n defensora de los derechos humanos recuerda que los civiles siguen sufriendo esas atrocidades en varias zonas de Sud&aacute;n donde las hostilidades contin&uacute;an, como Darfur. En la regi&oacute;n de Al Yazira, las tropas del Ej&eacute;rcito y milicianos afines a ellas atacaron a los habitantes de la capital y de zonas aleda&ntilde;as durante la ofensiva para recuperar el control de la ciudad, entre diciembre de 2023 y febrero de 2025. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La impunidad por los cr&iacute;menes en Sud&aacute;n fortalece a las fuerzas que cometen abusos&rdquo;, lamenta HRW, que hace un llamamiento a que los l&iacute;deres mundiales &ndash;reunidos este martes 15 de abril en Londres en una conferencia sobre Sud&aacute;n&ndash; a apoyar la rendici&oacute;n de cuentas en el pa&iacute;s &aacute;rabe y la protecci&oacute;n de los civiles, adem&aacute;s de tomar medidas para que las partes en conflicto dejen de cometer abusos y permitan la llegada de ayuda humanitaria a todos los rincones del pa&iacute;s sin restricciones.
    </p><p class="article-text">
        Los participantes de la denominada 'Conferencia de Londres sobre Sud&aacute;n', organizada por Reino Unido, la Uni&oacute;n Africana (UA), la Uni&oacute;n Europea (UE), Francia y Alemania, han coincidido en la &ldquo;urgencia de realizar esfuerzos decisivos&rdquo; para resolver el conflicto y aliviar el sufrimiento de la poblaci&oacute;n. En un comunicado, han destacado que la prioridad debe ser alcanzar un alto el fuego inmediato y permanente, as&iacute; como una &ldquo;soluci&oacute;n pac&iacute;fica&rdquo; al conflicto, y han rechazado cualquier partici&oacute;n de Sud&aacute;n o anuncios de &ldquo;gobiernos paralelos&rdquo; que pongan en riesgo sus soberan&iacute;a e integridad territorial.
    </p><p class="article-text">
        En el marco de la conferencia, el Gobierno brit&aacute;nico ha ofrecido un paquete de ayuda humanitaria de 120 millones de libras (casi 140 millones de euros); mientras que la Comisi&oacute;n Europea (CE) y algunos Estados miembros de la UE han anunciado otros 522 millones de euros para aliviar la crisis humanitaria.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francesca Cicardi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/anos-guerra-sudan-desembocan-peor-crisis-desplazamiento-hambre-mundo_1_12220065.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 14 Apr 2025 20:18:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Dos años de guerra en Sudán desembocan en la peor crisis de desplazamiento y hambre del mundo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sudán,Conflictos armados,Crisis humanitaria,Refugiados]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Paula Gil, presidenta de Médicos Sin Fronteras España: "La ayuda humanitaria en Gaza es una ilusión"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/paula-gil-presidenta-medicos-fronteras-espana-ayuda-humanitaria-gaza-ilusion_128_11877964.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9c9aeb72-8758-4cfa-ba9d-554161f173e5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Paula Gil, presidenta de Médicos Sin Fronteras España: &quot;La ayuda humanitaria en Gaza es una ilusión&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La dirigente de la sección española de la organización se desplaza a un conflicto donde "se han cruzado absolutamente todas las líneas rojas en cuanto a falta de respeto del derecho internacional humanitario"</p><p class="subtitle">Amnistía Internacional concluye que Israel comete un genocidio en Gaza y pide a los gobiernos del mundo que actúen ya
</p></div><p class="article-text">
        Imag&iacute;nense sobrevivir, ahora que llega el invierno, entre pl&aacute;sticos o debajo de unas lonas al lado del mar, con humedades, barro y fr&iacute;o, sin acceso a agua potable, sin hospitales, y teniendo que desplazarse cada cierto tiempo por bombardeos. Paula Gil Leyva (Barcelona, 1970), presidenta de<a href="https://www.msf.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> M&eacute;dicos Sin Fronteras Espa&ntilde;a</a> desde octubre de 2021, se encuentra estos d&iacute;as en la Franja de Gaza dentro de los equipos de la organizaci&oacute;n que tratan de atender las consecuencias del asedio y de los ataques israel&iacute;es.
    </p><p class="article-text">
        Especializada en g&eacute;nero, diversidad e inclusi&oacute;n, Gil conoce MSF desde muchos &aacute;ngulos distintos: enfermer&iacute;a, coordinaci&oacute;n de equipos, recursos humanos, operaciones, incidentes cr&iacute;ticos, formaci&oacute;n y el trabajo con otras secciones. Los &uacute;ltimos a&ntilde;os los ha dedicado a la prevenci&oacute;n y a la gesti&oacute;n de casos de abusos como responsable de comportamiento y &eacute;tica de MSF Espa&ntilde;a. Antes de marchar a Palestina, atiende en Sevilla a <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es Andaluc&iacute;a</a> para hablar de la terrible situaci&oacute;n en Gaza, de la crisis en Sud&aacute;n y del aumento de la violencia sexual sobre las mujeres en zonas de conflicto armado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tengo entendido que se desplaza en breve a Gaza. &iquest;Qu&eacute; teme encontrarse?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo que me voy a encontrar me lo han descrito todos los compa&ntilde;eros y las compa&ntilde;eras que van saliendo de Gaza. Nosotros tenemos all&iacute; equipos que hacen rotaciones cada seis semanas por el alto nivel de exposici&oacute;n a riesgo de seguridad que sufren, porque no pueden estar m&aacute;s tiempo. Y ellos lo que me describen es horroroso. Hay un nivel de destrucci&oacute;n que no ha visto gente que ha trabajado en otros conflictos armados, que han estado trabajando en zonas de cat&aacute;strofe natural. El nivel de destrucci&oacute;n de infraestructuras que hay en Gaza a d&iacute;a de hoy es algo escalofriante. No queda en pie pr&aacute;cticamente nada. Hay un reducto en la que llaman zona humanitaria, en la parte central de Gaza, que a&uacute;n se mantiene. El resto es todo escombros. Absolutamente todo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Incluidas, l&oacute;gicamente, las infraestructuras sanitarias. &iquest;C&oacute;mo se sobrevive all&iacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n datos de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud, hab&iacute;a 36 hospitales y estructuras de salud en Gaza, de los cuales 32 se han visto afectadas total o parcialmente por bombardeos o ataques, y 19 ya no funcionan, entre ellos el Hospital Al-Shifa, un centro de 700 camas con un nivel de resoluci&oacute;n m&eacute;dica muy alto y que est&aacute; completamente arrasado. Esa es la realidad. 
    </p><p class="article-text">
        Por una parte, hay un nivel de destrucci&oacute;n masiva no solo de estructuras sanitarias sino l&oacute;gicamente tambi&eacute;n las casas de la gente, las universidades, las escuelas... Todo es puro escombro y eso es una de las cosas m&aacute;s escalofriantes que puedes llegar a ver.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Nosotros podemos funcionar porque los compañeros y las compañeras miden con lupa el uso de materiales y medicamentos, porque nunca sabemos si vamos a tener suficiente</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Y, por otra parte, eso tiene una consecuencia directa en la vida de la gente, en las condiciones de vida en las que se encuentra la poblaci&oacute;n gazat&iacute; en estos momentos, ya que est&aacute;n viviendo en un espacio extremadamente reducido, en unas condiciones de hacinamiento incre&iacute;bles, viviendo bajo lonas. Eso en el mejor de los casos, porque hay quien vive en pl&aacute;sticos, de cualquier manera, y tampoco est&aacute;n entrando los materiales para poder garantizar un abrigo para esas personas. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hay miles de desplazados y continuos movimientos de poblaci&oacute;n. &iquest;C&oacute;mo y d&oacute;nde se les suministra la ayuda m&eacute;dica y humanitaria?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los ataques en el norte de Gaza est&aacute;n provocando que siga habiendo muchos movimientos.&nbsp;La gente est&aacute; tratando de buscar lugares seguros que no existen dentro de Gaza y hay muchos que se han tenido que desplazar ocho o nueve veces. Tenemos personal local nuestro de M&eacute;dicos Sin Fronteras que se ha tenido que desplazar hasta diez veces desde que empez&oacute; todo esto en octubre del a&ntilde;o pasado. 
    </p><p class="article-text">
        Aparte de eso, hay unos problemas enormes para llevar suministros a Gaza porque todo pasa un filtro extremadamente cruel y los camiones entran a cuentagotas. La ayuda humanitaria es una ilusi&oacute;n en Gaza. Nosotros tenemos que hacer malabares con los medicamentos que tenemos, seg&uacute;n me cuentan los equipos, porque no sabemos cu&aacute;ndo nos va a llegar m&aacute;s material o m&aacute;s medicamentos. Hasta hace dos d&iacute;as hab&iacute;a rotura de stock de paracetamol, de ibuprofeno, de amoxicilina, de cosas fundamentales. Ese es el panorama general.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo desarrolla entonces su trabajo la organizaci&oacute;n que dirige?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nosotros estamos trabajando en varios hospitales, entre ellos en el Hospital Nasser, que es uno de los pocos hospitales que funcionan, aunque con much&iacute;simas dificultades. Tenemos tambi&eacute;n hospitales de campa&ntilde;a en la llamada zona humanitaria y tenemos presencia en diferentes locales que hemos adaptado como centros de salud. Igualmente trabajamos haciendo distribuci&oacute;n de agua, que es un grave problema, y tambi&eacute;n, particularmente M&eacute;dicos Sin Fronteras Espa&ntilde;a, en pediatr&iacute;a y en maternidad.
    </p><p class="article-text">
        En ese sentido tenemos la &uacute;nica neonatolog&iacute;a que funciona en la Franja de Gaza y que est&aacute; recibiendo nuestro apoyo. El mes pasado atendimos 800 partos y hay apoyo tambi&eacute;n en actividades quir&uacute;rgicas y en consultas externas. Tambi&eacute;n tenemos la &uacute;nica pediatr&iacute;a que funciona en condiciones, con un aumento progresivo del n&uacute;mero de casos de ni&ntilde;os con infecciones respiratorias, precisamente porque llega el invierno y porque en las condiciones en las que viven es una de las enfermedades m&aacute;s predominantes que existen ahora. Trabajamos tambi&eacute;n en el apoyo en salud mental, que es muy importante. Y todo eso, haciendo malabares. Nosotros podemos funcionar porque los compa&ntilde;eros y las compa&ntilde;eras miden con lupa el uso de materiales y medicamentos, porque nunca sabemos si vamos a tener suficiente.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ya no hay esperanza para la gente de Gaza porque ya no existen plazas, escuelas, lugares de reunión, espacios en los que estar juntos. Todo eso se ha destruido totalmente y con pocas visas de que eso se vaya a poder reconstruir en el futuro</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Eso les ha pasado en otros conflictos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nosotros siempre funcionamos en cualquier proyecto en los que trabajamos con stocks de reserva para dos o tres meses. Pero aqu&iacute; esto no funciona as&iacute;. Aqu&iacute; depende mucho del humor que tengan en ese momento en el control de fronteras para el suministro. Los dos hospitales de campa&ntilde;a no est&aacute;n funcionando a plena capacidad porque los materiales los tenemos en la frontera y no los podemos entrar.
    </p><p class="article-text">
        Es un lugar donde las infraestructuras sanitarias pr&aacute;cticamente ya no existen, las necesidades m&eacute;dicas siguen estando all&iacute;, con 10.000 personas esperando a ser evacuadas de Gaza porque las situaciones de salud que sufren no pueden ser resueltas. Hablamos de ni&ntilde;os con c&aacute;ncer, porque el &uacute;nico hospital oncol&oacute;gico pedi&aacute;trico ya no funciona. Estamos hablando de gente que tuvo que ser amputada por los bombardeos y que tienen complicaciones que requerir&iacute;an una segunda intervenci&oacute;n. Hablamos de personas con enfermedades cr&oacute;nicas, que nos preocupan much&iacute;simo, con diabetes, con hipertensi&oacute;n, y que est&aacute;n sin tratamiento.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; otros problemas se est&aacute;n encontrando all&iacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo que es peor, si cabe, es que no solo se est&aacute; destruyendo infraestructura y se est&aacute; bloqueando la ayuda sino que tambi&eacute;n hay un problema de falta de comida. Tenemos un servicio de atenci&oacute;n a malnutridos. Muchas mujeres embarazadas y lactantes est&aacute;n ya con problemas de malnutrici&oacute;n, con lo cual los beb&eacute;s tienen el mismo problema. Y esto lo que est&aacute; creando tambi&eacute;n es mucha tensi&oacute;n dentro de la franja entre la propia gente porque est&aacute;n en una situaci&oacute;n desesperada. Ha habido situaciones que han llevado a saqueos, a avalanchas de gente para conseguir alimentos, combustible o agua. Y es un problema que est&aacute; creciendo cada vez m&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Hay una frase que tengo la obligaci&oacute;n de decir, porque as&iacute; me lo han pedido nuestros compa&ntilde;eros y compa&ntilde;eras nacionales: se ha destruido todo el tejido social de Gaza. Ya no hay esperanza para la gente de Gaza porque ya no existen plazas, escuelas, lugares de reuni&oacute;n, espacios en los que estar juntos. Todo eso se ha destruido totalmente y con pocas visas de que eso se vaya a poder reconstruir en el futuro.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo se aborda la cuesti&oacute;n de la salud mental, que citaba antes, en un conflicto tan duro y con ese tejido social roto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Estamos hablando de una situaci&oacute;n que no solo ha sucedido ahora en este &uacute;ltimo a&ntilde;o y medio sino que lleva ya muchos a&ntilde;os. Nosotros, antes del 7 de octubre, ya est&aacute;bamos trabajando en Gaza precisamente con proyectos de salud mental. Tambi&eacute;n trabajamos en Cisjordania, en Hebr&oacute;n, particularmente, donde tenemos un componente muy importante de salud mental. Es muy dif&iacute;cil, particularmente cuando est&aacute;s trabajando con una poblaci&oacute;n que est&aacute; continuamente expuesta a eventos traum&aacute;ticos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Llevamos muchos meses pidiendo que haya un alto el fuego. Esto se tiene que resolver ya. Tiene que entrar ayuda humanitaria urgentemente. Esta situación no puede continuar porque estamos abocando a esa población a una agonía que es inhumana. Se han cruzado absolutamente todas las líneas rojas en cuanto a falta de respeto del derecho internacional humanitario</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        No existe el estr&eacute;s postraum&aacute;tico en Gaza. Eso es lo que nos dicen nuestros equipos. No da tiempo.Es un trauma continuo que lleva a situaciones tan dolorosas como ni&ntilde;os que quieren morir, que lo manifiestan as&iacute;, que no quieren vivir, que no tienen familia, que tienen miedo y no pueden dormir. Eso tiene unas consecuencias terror&iacute;ficas para el futuro de esta poblaci&oacute;n en el corto, en el medio y en el largo plazo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; le dir&iacute;a si tuviera delante a las personas que pudieran terminar con esa terrible situaci&oacute;n para el pueblo palestino?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo hemos dicho por activa y por pasiva. Llevamos muchos meses pidiendo que haya un alto el fuego. Esto se tiene que resolver ya. Tiene que entrar ayuda humanitaria urgentemente. Esta situaci&oacute;n no puede continuar porque estamos abocando a esa poblaci&oacute;n a una agon&iacute;a que es inhumana. Se han cruzado absolutamente todas las l&iacute;neas rojas en cuanto a falta de respeto del derecho internacional humanitario.<strong> </strong>Hasta los estados ocupantes de un territorio tienen obligaciones para con la poblaci&oacute;n que ocupan y que controlan o que pretenden controlar. Y todas esas obligaciones no se est&aacute;n cumpliendo, una tras otra, constantemente. Esto ya no va de que somos de un bando o de otro, o de que hay un inter&eacute;s pol&iacute;tico sobre un territorio. Esto va de humanidad. Hay una desproporcionalidad tal, hay un uso de la fuerza desmedido, hay una deshumanizaci&oacute;n de la poblaci&oacute;n de Gaza en la que se asume que todo el mundo forma parte de Hamas, cuando no es as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Hay poblaci&oacute;n civil y hay combatientes, y la poblaci&oacute;n civil tiene en esta guerra y en todas las guerras tiene que ser protegida. No puedes bombardear zonas que est&aacute;n superpobladas. No puedes asumir que cada vez que hagas una acci&oacute;n va a haber p&eacute;rdidas civiles sin ning&uacute;n problema. Eso no puede ser. Eso es una locura. Y esto est&aacute; sucediendo con la complicidad de estados que est&aacute;n dando armas de manera continua, que son incapaces de aplicar las mismas medidas que se aplican, por ejemplo, a Rusia en estos momentos. Los bloqueos que se hacen cuando hay un Estado que est&aacute; cometiendo violaciones del derecho internacional humanitario parece ser que no se aplican para Israel. Hay un doble rasero cuando se trata de medir la crueldad que se aplica en la guerra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>El Gobierno de Espa&ntilde;a en este punto, &iquest;qu&eacute; papel est&aacute; jugando en Gaza?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno de Espa&ntilde;a hizo su posicionamiento en un momento determinado a favor del Estado palestino y pidi&oacute; el alto el fuego. No somos un actor, dir&iacute;a como pa&iacute;s, lo suficientemente influyente como para poder parar esto. Pero, definitivamente, la Uni&oacute;n Europea no est&aacute; jugando su papel. Estados Unidos ya sabemos el papel que est&aacute; jugando de permisividad y con amenazas a la vuelta de la esquina cuando haya un cambio tambi&eacute;n de gobierno. La situaci&oacute;n de la poblaci&oacute;n palestina parece no importar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Conf&iacute;a en que cuando esos cambios se cierren, tanto en el &aacute;mbito de la Uni&oacute;n Europea como de Estados Unidos, conlleven alg&uacute;n tipo de novedad en relaci&oacute;n con el conflicto?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        No me gustar&iacute;a especular mucho en t&eacute;rminos de geopol&iacute;tica porque no es nuestro rol. Pero nosotros lo que s&iacute; que sabemos es que si no hay un cambio ya, si esto no para ya, tendr&iacute;an que abrir un acceso humanitario y poder hacer llegar a esa poblaci&oacute;n la cantidad de recursos necesarios para garantizar que puedan sobrevivir. Cada d&iacute;a se van a sumar v&iacute;ctimas. Si hacemos un an&aacute;lisis de todas las v&iacute;ctimas que ha habido a lo largo de este a&ntilde;o, tenemos 250 muertos diarios en Gaza. Y las consecuencias que a medio y a largo plazo tiene eso para la poblaci&oacute;n y la falta de un futuro. Ese es el mayor problema, que no hay un futuro. &iquest;Cu&aacute;l es el futuro de todo esto? &iquest;Qu&eacute; va a pasar despu&eacute;s?&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Sudán es la mayor crisis humanitaria que existe ahora mismo en el planeta y yo diría que es la crisis que menos aparece en los medios de comunicación, de la que menos se habla. Hay otras pero, desde luego, teniendo en cuenta la magnitud de esta crisis, no tiene el espacio que debería tener. Lo que le suceda a la población sudanesa no le importa prácticamente a nadie</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Cambiemos un poco el visor y nos situamos en otro lugar del mapa del mundo, en este caso Sud&aacute;n, un pa&iacute;s del que no se habla tanto, pero donde tambi&eacute;n ustedes est&aacute;n haciendo mucho trabajo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sud&aacute;n es la mayor crisis humanitaria que existe ahora mismo en el planeta y yo dir&iacute;a que es la crisis que menos aparece en los medios de comunicaci&oacute;n, de la que menos se habla. Hay otras pero, desde luego, teniendo en cuenta la magnitud de esta crisis, no tiene el espacio que deber&iacute;a tener. Lo que le suceda a la poblaci&oacute;n sudanesa no le importa pr&aacute;cticamente a nadie. Es un conflicto que se ha cobrado ya la vida de m&aacute;s de 100.000 personas. No sabemos exactamente la cantidad. Lo que s&iacute; que sabemos es que hay cerca de 11 millones de personas que se han tenido que desplazar, ya sea internamente o fuera de sus fronteras, para poder salvar la vida.
    </p><p class="article-text">
        Recientemente, hubo bombardeos por parte de las fuerzas de apoyo r&aacute;pido al campo de refugiados de Zamzam, que alberga 450.000 personas civiles. Y hay un bloqueo constante por parte de ambas partes que est&aacute;n en conflicto, dos generales cada uno luchando por el poder y bloqueando el acceso de ayuda humanitaria. Para nosotros y para otras muy pocas organizaciones que est&aacute;n trabajando en las zonas de conflicto es extremadamente dif&iacute;cil poder llevar esa ayuda.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n nutricional se ha visto cada vez m&aacute;s deteriorada. Es un pa&iacute;s en el que la mayor parte de la poblaci&oacute;n vive gracias a los cultivos y ahora mismo no se puede cultivar por la situaci&oacute;n de guerra y de desplazamientos, con lo cual los &iacute;ndices de malnutrici&oacute;n son enormes. La situaci&oacute;n de las mujeres en particular es extremadamente preocupante. Hay unos &iacute;ndices de violencia sexual horribles. Particularmente lo hemos visto mucho en los campos de refugiados que hay en Chad, donde tenemos unos servicios de salud sexual y reproductiva en marcha, y donde hemos detectado much&iacute;simas mujeres que estaban embarazadas y que daban a luz nueve meses despu&eacute;s de la huida de la zona de Darfur, por ejemplo. El nivel de crueldad que se aplica, particularmente a las mujeres, es devastador.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Han detectado un aumento de la violencia sexual hacia las mujeres en esa zona de conflicto y en otras?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En las zonas de conflicto donde estamos trabajando, tanto en Sud&aacute;n como en Rep&uacute;blica Centroafricana, como en Congo, o en otros contextos, tenemos proyectos que lo que intentan es captar a las mujeres que han sido v&iacute;ctimas de violencia sexual. En lugares por ejemplo como el Congo, en estos &uacute;ltimos meses en Kivu, al este del pa&iacute;s, donde el conflicto se ha recrudecido y hay una gran poblaci&oacute;n desplazada de nuevo, estamos viendo un aumento de la violencia sexual exponencial como arma de guerra pero tambi&eacute;n en periodos de entreguerras.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La solidaridad de la gente de a pie compensa mucho la falta de sensibilidad de aquellos que deberían también cumplir sus compromisos y facilitar la financiación de las organizaciones que están haciendo una labor impecable en muchos lugares. No es nuestro caso, porque nosotros trabajamos con esa independencia, pero sí que es verdad que hay muchas organizaciones que hacen un trabajo muy importante en muchos lugares y que tienen muchos problemas de financiación</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La violencia sexual es algo que est&aacute; muy arraigado en muchos lugares, y sobre todo cuando hay situaciones de extrema vulnerabilidad, como es el caso de las mujeres desplazadas que se encuentran solas y que tienen que ir a buscar le&ntilde;a al bosque, que tienen que desplazarse, donde est&aacute;n desprotegidas. Nosotros tenemos muchos proyectos que lo que intentan es captar a esas mujeres, porque muchas no se sienten seguras como para poder acercarse a los servicios de salud y explicar lo que les ha sucedido por el tab&uacute;, por el miedo a que no haya confidencialidad y los perpetradores vayan a buscarlas, por las amenazas que han recibido, etc. El 17% de esos casos que hemos detectado son menores de edad en Congo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Eso tiene consecuencias a todos los niveles, tambi&eacute;n para la salud mental, porque est&aacute;n las heridas f&iacute;sicas, pero tambi&eacute;n est&aacute;n las heridas que no se ven. Es la integraci&oacute;n de estas mujeres en las comunidades, el rechazo de las comunidades cuando saben que una mujer ha sido violada, el rechazo de sus familias, etc. Hacemos un trabajo muy importante con trabajadoras comunitarias que lo que intentan es adentrarse en las comunidades, en los campos de desplazados, para hacer una b&uacute;squeda activa de casos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Me va a permitir una pregunta 'andaluza' aprovechando que est&aacute; usted por aqu&iacute;. Las ONGD de Andaluc&iacute;a viene reclamando un mayor apoyo financiero para sus acciones de cooperaci&oacute;n tanto en el propio territorio como en otros lugares del mundo. &iquest;Deben los gobiernos apoyar m&aacute;s este tipo de acciones o aquella reivindicaci&oacute;n hist&oacute;rica del 0,7% queda ya muy lejana?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una de las cosas que por suerte nos salva a M&eacute;dicos sin Fronteras de toda esa incerteza es que la mayor parte de nuestros fondos, en Espa&ntilde;a el 99%, son donaciones privadas de gente. Esa solidaridad de la gente de a pie compensa mucho esa falta de sensibilidad de aquellos que deber&iacute;an tambi&eacute;n cumplir sus compromisos y facilitar la financiaci&oacute;n de las organizaciones que est&aacute;n haciendo una labor impecable en muchos lugares. No es nuestro caso, porque nosotros trabajamos con esa independencia, pero s&iacute; que es verdad que hay muchas organizaciones que hacen un trabajo muy importante en muchos lugares y que tienen muchos problemas de financiaci&oacute;n. De hecho, hay un vac&iacute;o de fondos ahora mismo a nivel global para la acci&oacute;n humanitaria que ronda el 46%. O sea, hay menos de la mitad de los fondos que se necesitan para responder a las necesidades humanitarias que hay en el mundo a d&iacute;a de hoy. Son m&aacute;s de 360 millones de personas en el mundo que necesitan de la ayuda humanitaria para vivir, para comer, para beber. Est&aacute;n viviendo en la indigencia, para que nos entendamos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La sociedad civil espa&ntilde;ola es muy solidaria. De hecho, cada vez que ha habido una crisis importante se ha demostrado r&aacute;pidamente, tanto cuando ha sucedido internamente como cuando surge externamente. Y menos mal que la gente de la calle se moviliza, se asocia con organizaciones, hace su esfuerzo y se indigna lo suficiente como para ponerse manos a la obra. Porque los gobiernos, aquellos que realmente tienen la capacidad de cambiar las cosas, los que pueden influir de verdad en parar esas situaciones completamente inhumanas que estamos hablando, no est&aacute;n haciendo su trabajo.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Ramajo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/paula-gil-presidenta-medicos-fronteras-espana-ayuda-humanitaria-gaza-ilusion_128_11877964.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Dec 2024 19:41:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Paula Gil, presidenta de Médicos Sin Fronteras España: "La ayuda humanitaria en Gaza es una ilusión"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Médicos Sin Fronteras,Franja de Gaza,Gaza,Sudán,Crisis humanitaria,Cooperación internacional,ONGs,Sevilla]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Amnistía Internacional recogerá cartas y firmas por los derechos humanos en Ciudad Real, Valdepeñas y Toledo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/amnistia-internacional-recogera-cartas-firmas-derechos-humanos-ciudad-real-valdepenas-toledo_1_11888259.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/65d9d30a-7856-4e34-87ba-9ad70ed19286_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Amnistía Internacional recogerá cartas y firmas por los derechos humanos en Ciudad Real, Valdepeñas y Toledo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La organización humanitaria inicia en todo el país una campaña que en Castilla-La Mancha arranca en Albacete con una mesa informativa, este martes, a las 19 horas coincidiendo con el Día de los Derechos Humanos</p><p class="subtitle">Amnistía Internacional pide que se regule el alquiler en las zonas tensionadas de Castilla-La Mancha
</p></div><p class="article-text">
        Amnist&iacute;a Internacional lanza este 10 de diciembre, fecha en la que se celebra el D&iacute;a de los Derechos Humanos, su campa&ntilde;a mundial anual de env&iacute;o de cartas y recogida de firmas &ldquo;para luchar contra la injusticia y apoyar a personas cuyos derechos humanos se ven amenazados en un momento en que el orden mundial pende de un hilo&rdquo;, asegura la organizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, Amnist&iacute;a Internacional realizar&aacute; actos de protesta y eventos reivindicativos en m&aacute;s de 30 ciudades, como Barcelona, Huesca, Vigo o Valencia, entre otras. Tambi&eacute;n en Castilla-La Mancha est&aacute;n previstos distintos actos desde hoy. 
    </p><p class="article-text">
        El primero de los actos est&aacute; previsto este martes en Albacete, con una charla informativa a las 19 horas en la sede de la Biblioteca municipal en colaboraci&oacute;n con miembros de la Universidad de Castilla-La Mancha. 
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s, ya el s&aacute;bado 14 de diciembre se celebrar&aacute;n actos en Valdepe&ntilde;as (Ciudad Real). Entre las 12 y las 14 horas se recoger&aacute;n firmas en el mercadillo organizado en colaboraci&oacute;n con el grupo de consumo agroecol&oacute;gico 'La Alegr&iacute;a de la Huerta Manchega', en el paseo de la Estaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Con el mismo horario se recoger&aacute;n firmas en Toledo, en un lugar todav&iacute;a sin concretar. Y en Ciudad Real habr&aacute; recogida de firmas y mesa informativa, tambi&eacute;n en un lugar por concretar. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mientras prosiguen sin control las guerras en Oriente Medio, Ucrania y Sud&aacute;n, contin&uacute;an los discursos de odio contra minor&iacute;as y personas migrantes, se reprimen de forma brutal la libertad de expresi&oacute;n y el derecho a la protesta, y se implantan pol&iacute;ticas antiabortistas, activistas de todo el mundo se juegan la vida para denunciar la opresi&oacute;n y la injusticia&rdquo;, denuncia Amnist&iacute;a Internacional que recuerda que muchas de estas personas &ldquo;son amenazadas, encarceladas e incluso asesinadas. Quienes protagonizan este a&ntilde;o la campa&ntilde;a por los Derechos Humanos que han sufrido violaciones de derechos humanos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Recuerdan que a trav&eacute;s del env&iacute;o de cartas, la recogida de firmas y la difusi&oacute;n de las realidades que en ellas se reflejan, &ldquo;puedes apoyar a activistas cuyas vidas est&aacute;n en peligro y exigir a los gobiernos que dejen de reprimir derechos y libertades. Puedes exigir justicia y pedir responsabilidades a los gobiernos&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioclm.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/amnistia-internacional-recogera-cartas-firmas-derechos-humanos-ciudad-real-valdepenas-toledo_1_11888259.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Dec 2024 08:53:16 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/65d9d30a-7856-4e34-87ba-9ad70ed19286_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1208635" type="image/jpeg"/>
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      <media:title><![CDATA[Amnistía Internacional recogerá cartas y firmas por los derechos humanos en Ciudad Real, Valdepeñas y Toledo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/65d9d30a-7856-4e34-87ba-9ad70ed19286_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Amnistía Internacional,Derechos Humanos,Albacete,Toledo,Valdepeñas,Ciudad Real,Siria,Oriente Medio,Sudán,Ucrania]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una zona de Darfur sufre la primera hambruna declarada en siete años en el mundo, según el índice empleado por la ONU]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/zona-darfur-sufre-primera-hambruna-declarada-siete-anos-mundo-indice-empleado-onu_1_11567340.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1e5783a0-83fd-4cd3-b34b-d1562b358afe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una zona de Darfur sufre la primera hambruna declarada en siete años en el mundo, según el índice empleado por la ONU"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Clasificación Integrada de las Fases de la Seguridad Alimentaria, utilizada para medir los niveles de hambre a nivel global, ha establecido que en el campamento de desplazados de Zamzam, en Darfur del Norte, más de 400.000 personas padecen hambruna </p><p class="subtitle">Sudán, un año de guerra: un desastre humanitario lejos de la paz</p></div><p class="article-text">
        Zamzam es uno de los mayores campos de desplazados de Sud&aacute;n: situado a unos 12 kil&oacute;metros al sur de El Fasher, capital del estado de Darfur del Norte, cuenta con una poblaci&oacute;n de casi medio mill&oacute;n de personas. Tras <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/sudan-ano-guerra-desastre-humanitario-lejos-paz_1_11297345.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s de 15 meses de guerra</a> y la dificultad para la distribuci&oacute;n de ayuda humanitaria, los niveles de inseguridad alimentaria han alcanzado la hambruna en ese campamento, seg&uacute;n <a href="https://www.ipcinfo.org/fileadmin/user_upload/ipcinfo/docs/IPC_Famine_Review_Committee_Report_Sudan_July2024.pdf" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">el &uacute;ltimo informe del Comit&eacute; de Revisi&oacute;n de la Hambruna</a> (FRC, por sus siglas en ingl&eacute;s).
    </p><p class="article-text">
        El comit&eacute; forma parte de la Clasificaci&oacute;n Integrada de las Fases de la Seguridad Alimentaria, una herramienta en la que participan agencias de la ONU y que, desde que se empez&oacute; a aplicar hace 20 a&ntilde;os, s&oacute;lo ha identificado tres hambrunas en todo el mundo: en Somalia (2011), en Sud&aacute;n del Sur (2017) y en Sud&aacute;n ahora. Esta es la primera vez que el organismo declara la hambruna en m&aacute;s de siete a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        La agencia de la ONU para la infancia (UNICEF) ha alertado de esta grave situaci&oacute;n. &ldquo;La determinaci&oacute;n de hambruna significa que las personas, incluidos los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as, ya han empezado a morir de hambre y de otras afecciones relacionadas, como la desnutrici&oacute;n y las infecciones&rdquo;, ha explicado UNICEF. Esta agencia y el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de Naciones Unidas han advertido del riesgo cada vez mayor que corre la poblaci&oacute;n de Sud&aacute;n, especialmente los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as, si no se presta ayuda urgente a las comunidades atrapadas en zonas de conflicto, como Darfur. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n esas dos organizaciones, se calcula que 730.000 ni&ntilde;os y ni&ntilde;as sufrir&aacute;n desnutrici&oacute;n aguda grave este a&ntilde;o, la forma de desnutrici&oacute;n que m&aacute;s vidas pone en peligro. Adem&aacute;s, han alertado de que &ndash;a diferencia de la crisis de Darfur hace veinte a&ntilde;os&ndash; el hambre por el actual conflicto se extiende en otras zonas especialmente golpeadas por la violencia, como Jartum, la capital del pa&iacute;s, y el estado de Jazirah, anteriormente el granero de Sud&aacute;n. &ldquo;La declaraci&oacute;n de hambruna confirma los temores de la comunidad humanitaria y sigue a un an&aacute;lisis de junio que mostraba un dram&aacute;tico declive en la seguridad alimentaria y nutricional; con 755.000 personas enfrent&aacute;ndose a condiciones catastr&oacute;ficas&rdquo;, han lamentado en un comunicado conjunto.
    </p><p class="article-text">
        UNICEF ha informado de que el mes pasado pudo entregar en El Fasher suficientes alimentos terap&eacute;uticos listos para el consumo para tratar a unos 4.000 ni&ntilde;os y ni&ntilde;as con desnutrici&oacute;n aguda grave, incluida una asignaci&oacute;n para el campamento de Zamzam, pero &ldquo;la continua falta de acceso seguro y sostenido significa que las necesidades siguen siendo enormes y que la capacidad para seguir entregando suministros humanitarios es impredecible&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Necesitamos urgentemente una ampliaci&oacute;n masiva del acceso humanitario para poder detener la hambruna que se ha apoderado del norte de Darfur y evitar que se extienda por todo Sud&aacute;n&rdquo;, ha solicitado Cindy McCain, directora ejecutiva del PMA, en ese comunicado. &ldquo;Las partes beligerantes deben levantar todas las restricciones y abrir nuevas rutas de suministro a trav&eacute;s de las fronteras, y a trav&eacute;s de las l&iacute;neas de conflicto, para poder llegar a las comunidades aisladas con los alimentos y otra ayuda humanitaria que necesitan desesperadamente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, la ONG Save the Children tambi&eacute;n ha alertado del aumento sin precedentes de &ldquo;desnutrici&oacute;n aguda severa&rdquo; en Sud&aacute;n. Seg&uacute;n la organizaci&oacute;n, tres de cada cuatro ni&ntilde;os sudaneses (16,4 millones de menores) se enfrentan a niveles de hambre catalogados como de crisis, emergencia o cat&aacute;strofe; una cifra que se duplica en comparaci&oacute;n con el pasado mes de diciembre, cuando eran 8,3 millones. Una de las consecuencias de la desnutrici&oacute;n aguda severa es la desactivaci&oacute;n del sistema inmunol&oacute;gico de los ni&ntilde;os, lo cual produce otras afecciones que, de otro modo no supondr&iacute;an una amenaza a la vida &ndash;como por ejemplo la diarrea&ndash;. Sin embargo, sin un sistema inmunol&oacute;gico sano, pueden ser potencialmente letales, ha se&ntilde;alado <a href="https://www.savethechildren.net/news/sudan-crisis-severe-acute-malnutrition-skyrocketing-save-children-clinics-country-now-worst" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Save the Children en un comunicado.</a>.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Violencia sexual y matrimonios forzados</strong></h2><p class="article-text">
        La guerra en Sud&aacute;n ha dejado entre 30.000 y 150.000 muertos, seg&uacute;n diferentes estimaciones, y ha obligado a m&aacute;s de diez millones de personas a abandonar sus hogares, siendo la peor crisis de desplazamiento del mundo. Seg&uacute;n Save The Children, tambi&eacute;n es el escenario de la peor crisis de desplazamiento infantil, ya que 6,7 millones de ni&ntilde;os se han visto obligados a abandonar sus hogares.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el informe &ldquo;<a href="https://www.hrw.org/news/2024/07/28/sudan-widespread-sexual-violence-capital" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Khartoum is Not Safe for Women&rdquo;: Sexual Violence against Women and Girls in Sudan's Capital</a>&ldquo; (Jartum no es segura para las mujeres&rdquo;: Violencia sexual contra mujeres y ni&ntilde;as en la capital de Sud&aacute;n), los menores de edad tambi&eacute;n est&aacute;n siendo v&iacute;ctimas de la violencia sexual generalizada perpetrada por las Fuerzas de Apoyo R&aacute;pido (RSF), una milicia paramilitar sudanesa establecida en 2013 para combatir a los rebeldes en la regi&oacute;n de Darfur, al oeste de Sud&aacute;n. El informe publicado por Human Rights Watch tambi&eacute;n denuncia el matrimonio forzado e infantil durante el conflicto en Jartum y sus ciudades hermanas &ldquo;en condiciones que podr&iacute;an equivaler a esclavitud sexual&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n destaca las devastadoras consecuencias para la salud f&iacute;sica mental de las sobrevivientes y el impacto destructivo de los ataques de las partes en conflicto a la atenci&oacute;n m&eacute;dica. Adem&aacute;s, denuncian el bloqueo deliberado de la ayuda humanitaria por parte de las Fuerzas Armadas Sudanesas (SAF), como es el suministro m&eacute;dico y el acceso de los trabajadores humanitarios en las zonas controladas por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Sud&aacute;n en Jartum desde al menos octubre de 2023.
    </p><p class="article-text">
        Human Rights Watch recuerda que esta obstrucci&oacute;n &ldquo;deliberada o de la ayuda humanitaria tambi&eacute;n viola la Ley humanitaria internacional&rdquo; y que &ldquo;los saqueos, as&iacute; como los ataques dirigidos contra civiles, incluidos los trabajadores de la salud y los equipos de respuesta inmediata, constituyen cr&iacute;menes de guerra&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maria d'Oultremont]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/zona-darfur-sufre-primera-hambruna-declarada-siete-anos-mundo-indice-empleado-onu_1_11567340.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 02 Aug 2024 14:25:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una zona de Darfur sufre la primera hambruna declarada en siete años en el mundo, según el índice empleado por la ONU]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sudán,Hambruna,Crímenes contra la humanidad]]></media:keywords>
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