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    <title><![CDATA[elDiario.es - FARC - Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/farc/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - FARC - Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Toneladas de explosivos detonadas en la selva: dentro del desarme de un grupo disidente de las FARC en Colombia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/toneladas-explosivos-detonadas-selva-desarme-grupo-disidente-farc-colombia_1_12709141.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a888eeaa-917d-4978-aaf3-b8935f5234b5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Toneladas de explosivos detonadas en la selva: dentro del desarme de un grupo disidente de las FARC en Colombia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En la Amazonía colombiana, la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano entregó 14 toneladas de material bélico al Gobierno, el avance más tangible hasta ahora del intento de Gustavo Petro por poner fin a seis décadas de guerra</p><p class="subtitle">El sueño de la ‘paz total’ de Petro se encamina al precipicio en Colombia
</p></div><p class="article-text">
        En alg&uacute;n lugar secreto de la selva del Putumayo, en la Amazon&iacute;a colombiana, el Ej&eacute;rcito hizo volar por los aires cuatro toneladas de explosivos, granadas, morteros y balas. Hasta hace pocos d&iacute;as, ese arsenal estaba en manos de la Coordinadora Nacional Ej&eacute;rcito Bolivariano (CNEB), un grupo armado surgido de la extinta guerrilla de las <a href="https://www.eldiario.es/temas/farc/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">FARC</a>.
    </p><p class="article-text">
        No se trataba de una exitosa operaci&oacute;n militar: fue la misma guerrilla la que entreg&oacute; 14 toneladas de sus armas como un gesto de paz en la negociaci&oacute;n <a href="https://www.eldiario.es/internacional/petro-mira-espejo-lula-pulso-trump_129_12701104.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con el Gobierno presidido por Gustavo Petro.</a> Es el avance m&aacute;s tangible que ha dado hasta ahora <a href="https://www.eldiario.es/internacional/sueno-paz-total-petro-encamina-precipicio-colombia_1_11929695.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la denominada 'paz total'</a>, una de las pol&iacute;ticas bandera del presidente colombiano, cuya idea es negociar la paz con diferentes grupos y bandas armadas al mismo tiempo y que de momento ha dado escasos resultados.
    </p><p class="article-text">
        Las autoridades lo celebraron por todo lo alto. El 15 de octubre, ministros, altos cargos y el mismo Petro viajaron hasta un instituto en el municipio de Puerto As&iacute;s &mdash;no muy lejos de donde ocurri&oacute; la explosi&oacute;n&mdash; para presentar el hito en una pantalla gigante.
    </p><p class="article-text">
        Cientos de personas acudieron euf&oacute;ricas: se trata de la primera muestra concreta de paz en su territorio desde la firma del acuerdo con las FARC en 2016. Significa tambi&eacute;n una posible tregua en la violencia cotidiana: con los explosivos destruidos podr&iacute;an haberse fabricado hasta 27.500 minas antipersona, seg&uacute;n datos oficiales.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Vamos a avanzar a pesar de la adversidad. Hoy no solamente destruimos explosivos, sino que sembramos paz, esperanza y sue&ntilde;os&rdquo;, declar&oacute; el ministro de Defensa, Pedro S&aacute;nchez.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El comandante de la CNEB, Walter Mendoza (i); el presidente colombiano Gustavo Petro (c); y el jefe del equipo negociador del Gobierno, Armando Novoa (d).                            </span>
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        En un pa&iacute;s donde los procesos de paz suelen naufragar entre la desconfianza y las balas, la destrucci&oacute;n de este arsenal de guerra es hasta ahora el avance m&aacute;s visible del Gobierno de Petro en su promesa de poner fin a un conflicto que, a nivel nacional, ha dejado m&aacute;s de 450.000 muertos en seis d&eacute;cadas. 
    </p><p class="article-text">
        Si bien la CNEB no est&aacute; entre las guerrillas m&aacute;s poderosas del pa&iacute;s, cuenta con unos 2.500 combatientes y controla extensas zonas en la frontera con Ecuador. All&iacute;, la CNEB aprovecha la ausencia del Estado para controlar la miner&iacute;a ilegal de oro y colt&aacute;n, ejercer el control sobre la poblaci&oacute;n y extorsionar a empresarios. Sus dominios abarcan tambi&eacute;n las jugosas rentas del narcotr&aacute;fico: Putumayo y Nari&ntilde;o son los departamentos con mayor superficie de hoja de coca de Colombia, sumando entre ambos alrededor de 115.000 hect&aacute;reas, un &aacute;rea similar a la ciudad de C&oacute;rdoba.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La gente desea que el proceso de paz siga adelante. Nosotras, como mujeres y lideresas, no podemos seguir pariendo hijos para la guerra</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Sandra Lagos</span>
                                        <span>—</span> Presidenta de la organización Asojuntas Puerto Asís
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Casi la mitad de los habitantes de Putumayo han sido v&iacute;ctimas del conflicto; y muchos de sus habitantes deben convivir con la crudeza del reclutamiento forzado y el asesinato de l&iacute;deres sociales. Por eso, para los putumayenses, el gesto de la CNEB permite so&ntilde;ar con una paz que los ha evadido durante d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ya los ataques contra los civiles han bajado desde que la CNEB y el Gobierno est&aacute;n en di&aacute;logo. La gente desea que el proceso de paz siga adelante. Nosotras, como mujeres y lideresas, no podemos seguir pariendo hijos para la guerra&rdquo;, dice Sandra Lagos, presidenta de Asojuntas Puerto As&iacute;s, una organizaci&oacute;n que re&uacute;ne a las asociaciones vecinales del municipio. &ldquo;Pero necesitamos que inviten a la mesa a las comunidades, porque nuestro problema es tambi&eacute;n la corrupci&oacute;n y la falta de inversi&oacute;n social&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Los aplausos se detienen cuando el comandante de la CNEB, Walter Mendoza, sube al estrado a dar su discurso en el sofocante calor del polideportivo. Todav&iacute;a quedan dudas: no se sabe cu&aacute;ntas armas conserva la guerrilla, ni si parte del arsenal entregado era simplemente material obsoleto.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A medida que se vaya avanzando, veremos las posibilidades de entregar m&aacute;s material de guerra&rdquo;, explica Mendoza a elDiario.es. &ldquo;Pero el problema no son las armas: es que el Estado nunca ha solucionado los problemas del pueblo colombiano. No ha cesado la represi&oacute;n; nunca ha hecho la reforma agraria integral; nunca ha construido las carreteras necesarias. Estos son territorios muy abandonados por el Estado&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">A la paz se le acaba el tiempo</h2><p class="article-text">
        El &eacute;xito en Putumayo y Nari&ntilde;o contrasta con el deterioro de la seguridad en el resto del pa&iacute;s. A su llegada al poder en 2022, Petro <a href="https://www.eldiario.es/internacional/camino-paz-total-colombia-siete-anos-despues_1_10769591.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">prometi&oacute; acabar con la guerra negociando simult&aacute;neamente</a> con todos los grupos armados. Pero a menos de un a&ntilde;o de terminar su mandato, este es apenas el segundo proceso de desarme que se concreta, despu&eacute;s del realizado con el Frente Comuneros del Sur, un grupo con poco m&aacute;s de 200 integrantes.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Muchos grupos no tienen incentivos reales para negociar. Buscan mantener el control territorial frente a sus rivales</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Gerson Arias</span>
                                        <span>—</span> Investigador de la Fundación Ideas para la Paz
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los dem&aacute;s di&aacute;logos avanzan con lentitud o est&aacute;n suspendidos. La violencia del ELN, el Clan del Golfo y otras disidencias de las FARC han repuntado en diferentes zonas del pa&iacute;s. A principios de a&ntilde;o, el Gobierno mir&oacute; con impotencia mientras una cruenta guerra estallaba entre dos grupos armados en la frontera con Venezuela. El resultado fue una crisis humanitaria sin precedentes: casi 65.000 personas tuvieron que huir de sus hogares en apenas tres meses.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El Gobierno ha restringido el uso de la fuerza para no dinamitar las diez mesas de di&aacute;logo que tiene abiertas&rdquo;, explica a elDiario.es Gerson Arias, investigador de la Fundaci&oacute;n Ideas para la Paz. &ldquo;Pero muchos grupos no tienen incentivos reales para negociar. Buscan mantener el control territorial frente a sus rivales. Los di&aacute;logos les han servido para fortalecerse y ganar reconocimiento pol&iacute;tico&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Destrucción de material de guerra de la guerrilla CNEB."
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            <span class="title">
                Destrucción de material de guerra de la guerrilla CNEB.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Arias sintetiza as&iacute; una paradoja que resume el momento actual: los di&aacute;logos que deber&iacute;an debilitar la guerra parecen, en algunos casos, darle ox&iacute;geno. Seg&uacute;n cifras oficiales, el n&uacute;mero total de combatientes ilegales ha crecido un 45% desde el 2022.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno, no obstante, insiste en que el proceso con la CNEB demuestra que la 'paz total' s&iacute; puede funcionar.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estos avances se miran con cierto desd&eacute;n, pero estamos construyendo la ruta hacia la paz&rdquo;, sostiene Armando Novoa, jefe del equipo negociador del Gobierno. &ldquo;En nuestro caso, el CNEB no se ha fortalecido por culpa del di&aacute;logo. Poco a poco las comunidades han logrado recuperar parte de su tranquilidad&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Una persona durante el anuncio de destrucción de material de guerra en Puerto Asís.                            </span>
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        Aun as&iacute;, el reloj pol&iacute;tico juega en contra. A Petro le queda menos de un a&ntilde;o de mandato y necesita mostrar resultados visibles, dice &Oacute;scar Chal&aacute;, investigador de la Fundaci&oacute;n Pares. &ldquo;El proceso en Putumayo es un avance significativo, pero oculta las graves carencias que tiene la 'paz total'. Negociar exitosamente con 20 grupos armados al mismo tiempo es imposible para el Estado. Lo que queda son los procesos de paz locales, con grupos fragmentados&rdquo;, indica.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, el recrudecimiento de la violencia est&aacute; siendo aprovechado por candidatos de derecha que, nombrando como referente al presidente salvadore&ntilde;o Nayib Bukele, prometen la victoria de la mano dura en las elecciones de 2026. &ldquo;Viene un discurso de seguridad m&aacute;s radical. Si el progresismo no gana, la mayor&iacute;a de estos procesos de paz se cancelar&iacute;an. De las primeras acciones de un gobierno de derecha ser&iacute;a levantar todas estas mesas y lanzar una avanzada militar&rdquo;, vaticina Chal&aacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Echeverri López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/toneladas-explosivos-detonadas-selva-desarme-grupo-disidente-farc-colombia_1_12709141.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Oct 2025 20:18:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Toneladas de explosivos detonadas en la selva: dentro del desarme de un grupo disidente de las FARC en Colombia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Colombia,FARC - Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia,Gustavo Petro,Guerrilla,Amazonas,Latinoamérica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Uribe y los paramilitares: la cruenta sombra que sobrevuela la condena y el currículo del expresidente de Colombia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/uribe-paramilitares-cruenta-sombra-sobrevuela-condena-curriculo-expresidente-colombia_1_12530644.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c9f377a4-2830-4f19-8ed8-c1edbaabb4a0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Uribe y los paramilitares: la cruenta sombra que sobrevuela la condena y el currículo del expresidente de Colombia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Detrás de la condena al político conservador discurre la violenta historia de las autodefensas que libraron una guerra sucia contra las guerrillas y los partidos de izquierdas en Colombia
</p><p class="subtitle">El expresidente colombiano Álvaro Uribe, condenado a 12 años de prisión domiciliaria por soborno de testigos
</p></div><p class="article-text">
        &Aacute;lvaro Uribe V&eacute;lez fue hasta principios de este milenio un pol&iacute;tico bastante desconocido en Colombia. Era, en resumen, el hijo de un adinerado hacendado antioque&ntilde;o con una trayectoria de algo m&aacute;s de dos d&eacute;cadas en la vida p&uacute;blica de su departamento natal. No hace falta subrayar su influencia en el &aacute;mbito local ni que ya era un personaje dif&iacute;cil de leer. Pero, detr&aacute;s de su apariencia de acad&eacute;mico discreto, hay una cruenta sombra que ha sobrevolado su curr&iacute;culo desde que lleg&oacute; a dirigir con tan solo 28 a&ntilde;os el cap&iacute;tulo regional de la Aeron&aacute;utica, la autoridad encargada de la regulaci&oacute;n de la aviaci&oacute;n civil en el pa&iacute;s sudamericano.
    </p><p class="article-text">
        Hay quien recrimina, tras su reciente <a href="https://www.eldiario.es/internacional/expresidente-colombiano-alvaro-uribe-condenado-12-anos-prision-domiciliaria_1_12509961.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">condena a 12 a&ntilde;os de prisi&oacute;n domiciliaria</a>, que la intoxicaci&oacute;n de titulares, a favor o en contra, ha omitido un asunto de fondo: su inquietante cercan&iacute;a con la historia del paramilitarismo &iquest;Se trata de una vieja paranoia de la izquierda o el proceso penal que afronta en segunda instancia por soborno de testigos reforzar&aacute; la conexi&oacute;n con ese universo sanguinario?
    </p><p class="article-text">
        Para entender al que fue presidente de Colombia entre 2002 y 2010, el jesuita e historiador Fern&aacute;n Gonz&aacute;lez propone un marco amplio como punto de partida: &ldquo;Es importante comprender que en la formaci&oacute;n del Estado en Colombia ha habido una tendencia hist&oacute;rica a privatizar el uso de la violencia&rdquo;, se&ntilde;ala a elDiario.es. &ldquo;Eso es clave porque, en paralelo a la construcci&oacute;n de unas instituciones, m&aacute;s o menos modernas, a la celebraci&oacute;n cumplida de elecciones, se consolida un esquema de poder regional muy proclive a la soluci&oacute;n armada de diversos conflictos&rdquo;.
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                    alt="El expresidente colombiano Álvaro Uribe (2002 - 2010). EFE/ Luis Eduardo Noriega Arboleda"
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            <span class="title">
                El expresidente colombiano Álvaro Uribe (2002 - 2010). EFE/ Luis Eduardo Noriega Arboleda                            </span>
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        El mundo de Uribe comienza all&iacute;. Su padre, Alberto, muri&oacute; en 1983 en la conocida Hacienda Guacharacas, durante un tiroteo para repeler el intento de secuestro de un escuadr&oacute;n de la guerrilla marxista de las FARC. Era un ambiente rural muy hostil donde la mano negra de la insurgencia asolaba, cada vez con m&aacute;s fuerza, a aquellas &eacute;lites terratenientes.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco podr&iacute;a entenderse la emergencia de este fen&oacute;meno sin profundizar en el papel del Ej&eacute;rcito en la consolidaci&oacute;n de esta larga guerra sucia: &ldquo;El paramilitarismo surge a finales de los 70, principios de los 80, como un brazo paralelo del Estado colombiano. Desde entonces, peque&ntilde;os grupos de oficiales y suboficiales en torno a zonas del Magdalena Medio y Segovia (Antioquia) [en el centro del pa&iacute;s] comenzaron a cumplir acciones encubiertas contra civiles y grupos de izquierda&rdquo;, explica a elDiario.es el reportero y estudioso del conflicto colombiano &Oacute;scar Parra.
    </p><h2 class="article-text">Un pol&iacute;tico fuerte de Medell&iacute;n </h2><p class="article-text">
        &Aacute;lvaro Uribe V&eacute;lez era un veintea&ntilde;ero cuando asumi&oacute; la direcci&oacute;n de la Aerocivil en 1980. Diversas investigaciones period&iacute;sticas y pesquisas de &oacute;rganos como la Procuradur&iacute;a, han revelado que durante su mandato, el regulador concedi&oacute; alrededor de 150 permisos de operaci&oacute;n para aeronaves peque&ntilde;as tramitadas, al parecer, por testaferros de narcotraficantes como Pablo Escobar, Carlos Lehder o Fabio Ochoa. Entre los registros, adem&aacute;s, destacan varios de ellos a nombre de Martha Upegui de Uribe, conocida como la &ldquo;reina de la coca&iacute;na&rdquo;. Lo resume el polit&oacute;logo Eduardo Andr&eacute;s Celis: &ldquo;Ella no tuvo la exposici&oacute;n de otros matones, pero en su &eacute;poca fue m&aacute;s temida que todos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s adelante fue, de forma transitoria, alcalde de Medell&iacute;n (1982), la segunda ciudad del pa&iacute;s por tama&ntilde;o. Luego asumi&oacute; como concejal (1984-1986) siendo militante del Partido Liberal. Y a pesar de ser una figura discreta a nivel nacional, ya aparec&iacute;a en los archivos de Defense Intelligence Agency (DIA) del Ej&eacute;rcito estadounidense. Hoy se sabe que fue incluido en 1991 en un <a href="https://nsarchive2.gwu.edu/NSAEBB/NSAEBB131/index.htm" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">listado de la agencia con un centenar de nombres vinculados directa o indirectamente a los c&aacute;rteles del narcotr&aacute;fico</a>.
    </p><p class="article-text">
        No cabe duda de que eran tiempos recios. Con una atm&oacute;sfera pol&iacute;tica col&eacute;rica y te&ntilde;ida de sangre: &ldquo;Hab&iacute;a un ambiente de zozobra en las fuerzas militares colombianas y los poderes regionales porque el presidente conservador Belisario Betancourt (1982-1986) puso sobre la mesa un proceso de paz con las guerrillas para darle salida negociada al conflicto armado interno&rdquo;, relata Fern&aacute;n Gonz&aacute;lez.
    </p><p class="article-text">
        A cambio del cese el fuego, la guerrilla marxista de las FARC pact&oacute; con el Ejecutivo de Betancourt ciertas condiciones para un eventual tr&aacute;nsito a la legalidad pol&iacute;tica. De esta forma naci&oacute;, en 1985, la extinta formaci&oacute;n de izquierdas Uni&oacute;n Patri&oacute;tica (UP), una suerte de brazo civil de la insurgencia que ara&ntilde;&oacute; algunos &eacute;xitos electorales a nivel regional y departamental.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La Defense Intelligence Agency (DIA) del Ejército estadounidense incluyó a Uribe en 1991 en un listado con un centenar de nombres vinculados directa o indirectamente a los cárteles del narcotráfico</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Este es otro punto de inflexi&oacute;n en la construcci&oacute;n de Uribe, una de las figuras clave en la Colombia del &uacute;ltimo cuarto de siglo: &ldquo;Ah&iacute; viene el desastre. Algunos pol&iacute;ticos locales de la UP sirvieron de puente electoral a las FARC. Pero la guerrilla, al mismo tiempo, sigui&oacute; avanzando con su estrategia de todas las formas de lucha. Ampli&oacute; su poder militar. Extorsionaba. Asesinaba. Como resultado, nace una reacci&oacute;n feroz de los poderes regionales contra la izquierda y la soluci&oacute;n pol&iacute;tica negociada&rdquo;, cuenta Gonz&aacute;lez.
    </p><p class="article-text">
        Aquellos grupos de poder regionales atestiguaron con p&aacute;nico c&oacute;mo la guerrilla avanzaba en las urnas y, en paralelo, se fortalec&iacute;a para la guerra. Bajo esas condiciones, los sectores m&aacute;s tradicionales desecharon por completo la posibilidad de di&aacute;logo. Y as&iacute; lleg&oacute; la respuesta paramilitar, en connivencia con aparatos estatales como el desaparecido Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) y toda una amalgama de latifundistas, ganaderos, bananeros y l&iacute;deres pol&iacute;ticos locales vinculados a los partidos tradicionales Liberal y Conservador. Todos unidos por un enemigo com&uacute;n. &iquest;El resultado? M&aacute;s de 3.000 miembros de la UP fueron asesinados en las d&eacute;cadas siguientes.
    </p><p class="article-text">
        All&iacute; se halla el germen de la reacci&oacute;n oficial: el terror se combati&oacute; con m&aacute;s terror. La carrera de Uribe V&eacute;lez, por su parte, segu&iacute;a su curso. Fue elegido gobernador del departamento de Antioquia, cuya capital es Medell&iacute;n, entre 1995 y 1997, un per&iacute;odo en el que las masacres y las ejecuciones extrajudiciales de guerrilleros, civiles o sindicalistas se exacerbaron.
    </p><h2 class="article-text">La seguridad por bandera</h2><p class="article-text">
        A todo ello se suma un decreto expedido por el presidente liberal C&eacute;sar Gaviria en 1994. La norma dio carta blanca para reglamentar grupos privados de vigilancia armada en el campo. Una figura nebulosa, agolpada bajo el acr&oacute;nimo de CONVIVIR: Asociaciones Comunitarias de Vigilancia Rural.
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, Uribe V&eacute;lez declar&oacute; de manera abierta su complacencia con dicho mecanismo de seguridad que permit&iacute;a el porte de armas y el uso de equipos de comunicaci&oacute;n militar en ciertos casos. Todo ello con el fin de resguardar aquellas zonas donde el Estado colombiano ten&iacute;a dificultades para garantizar el orden p&uacute;blico. Sin embargo, la hemorragia de violencia no tard&oacute; en quedar descarnadamente al desnudo y el mismo Uribe revoc&oacute; la licencia de operaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La estela de sangre caliente y devastaci&oacute;n en el campo ya era muy profunda. Una sentencia del Tribunal de Justicia Transicional de Bogot&aacute; lo ratific&oacute; en 2013. El fallo, vinculado a un l&iacute;der paramilitar apodado HH, estableci&oacute; que las CONVIVIR, que llegaron a sumar 20.000 miembros repartidos en 700 agrupaciones, fueron un elemento fundamental en este cap&iacute;tulo de la guerra. Sirvieron como fachada legal para la alianza macabra entre los batallones de antiinsurgencia del Ej&eacute;rcito y campesinos convertidos en sicarios.
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                Dos guerrilleros mueren en reinicio de bombardeos contra las FARC en Colombia                            </span>
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        La ley de Gaviria fue la cloaca que los escuadrones utilizaron como escudo para perpetrar masacres en Antioquia, como la de los municipios de El Aro (1997) y La Granja (1996). Por estas dos acciones terroristas, declaradas delitos de lesa humanidad, la Fiscal&iacute;a y la Corte Suprema de Justicia abrieron investigaciones en 2015 contra Uribe V&eacute;lez por presunta complicidad u omisi&oacute;n para impedir la sangr&iacute;a cuando oficiaba como Gobernador. El expresidente ha dicho que se trata de una &ldquo;infamia&rdquo; y de &ldquo;maniobras pol&iacute;ticas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;All&iacute; surgen m&aacute;s preguntas complejas&rdquo;, asegura &Oacute;scar Parra, &ldquo;relacionadas con la formaci&oacute;n y financiaci&oacute;n del Bloque Metro de los paramilitares en la Hacienda Guacharacas de su familia&rdquo;. La misma donde el patriarca de los Uribe fue asesinado en el 83. Paramilitares desmovilizados han declarado ante el Tribunal de Justicia transicional que esas tierras sirvieron como centro fundacional, en 1996, de uno de los numerosos bloques criminales que florecieron en varias zonas del pa&iacute;s. El expresidente Uribe tambi&eacute;n ha refutado esa tesis con el argumento de que su clan ganadero fue desterrado del sector, y que desde principios de los 80 nunca ha visitado aquellos predios.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pero por alguna raz&oacute;n, las investigaciones no avanzan. Es muy complejo: hay muchos indicios, testimonios y nadie se anima a ir a fondo. Las declaraciones de los paramilitares coinciden: el per&iacute;odo de fortalecimiento de sus ej&eacute;rcitos en regiones del entorno antioque&ntilde;o se da en paralelo a su paso por la Gobernaci&oacute;n de Antioquia. En ese entonces no ten&iacute;a el fuero presidencial que lo cubri&oacute; despu&eacute;s. Pero en Colombia no ha habido ni siquiera una reflexi&oacute;n profunda sobre su responsabilidad pol&iacute;tica por todo esto&rdquo;, a&ntilde;ade Parra.
    </p><p class="article-text">
        Llegados a este punto conviene dejar claridad: Uribe no fue quien ide&oacute; esa mara&ntilde;a de ej&eacute;rcitos de extrema derecha, muchos de ellos enzarzados en guerras cruzadas y con discursos pol&iacute;ticos muy descafeinados. No obstante, su andadura pol&iacute;tica discurre y confluye de cerca con numerosos acontecimientos relacionados. Y su figura llegar&iacute;a a acumular tal acervo de poder que Fern&aacute;n Gonz&aacute;lez opina que es quiz&aacute; el s&iacute;mbolo m&aacute;s visible de esa simbiosis entre pol&iacute;tica y privatizaci&oacute;n de la violencia: &ldquo;Es un fen&oacute;meno que concentra muchos de los rasgos de una visi&oacute;n de Estado que lo antecede varias d&eacute;cadas pero que del cual, quiz&aacute;, &eacute;l es la figura m&aacute;s visible&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su irrupci&oacute;n lleg&oacute; en las presidenciales de 2002. Ya se hab&iacute;a separado del partido Liberal y se present&oacute; como candidato independiente del movimiento Primero Colombia, con el cual consigui&oacute; la victoria con el 54% de los votos. Tambi&eacute;n funcion&oacute; como pegamento ideol&oacute;gico de los bloques &lsquo;paras&rsquo; en su cruzada contra las izquierdas y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que por aquellos d&iacute;as alcanzaron otro punto de quiebre en la guerra contra el Estado.
    </p><p class="article-text">
        A los descarnados ataques contra civiles, se sum&oacute; el avance insurgente hacia el extrarradio de las grandes ciudades. De las lejanas junglas y monta&ntilde;as de la Colombia m&aacute;s marginada, las FARC pasaron a la ofensiva. Como consecuencia, la opini&oacute;n p&uacute;blica se endureci&oacute; contra las guerrillas. El pa&iacute;s repudi&oacute; sin matices la ola de terror y exigi&oacute; la recuperaci&oacute;n militar del territorio.
    </p><h2 class="article-text">El ocaso y la condena</h2><p class="article-text">
        Uribe despeg&oacute; rodeado de ese ambiente. Bajo el eslogan de &ldquo;mano firme, coraz&oacute;n grande&rdquo;, alcanz&oacute; la atenci&oacute;n nacional. Media Colombia qued&oacute; prendada con aquel abogado de manejo fluido de la jerga empresarial. Cat&oacute;lico y defensor del liberalismo cl&aacute;sico. Pero tambi&eacute;n un chal&aacute;n de poncho y aire sereno que ondeaba su discurso contra la corrupci&oacute;n. &ldquo;Al principio de su Gobierno propuso un intercambio entre &lsquo;menos libertades&rsquo; y &lsquo;m&aacute;s seguridad&rsquo;, intercambio que se expresar&iacute;a legislativamente en el llamado &lsquo;estatuto antiterrorista&rsquo;&rdquo;, escribe el polit&oacute;logo Francisco Guti&eacute;rrez San&iacute;n en un art&iacute;culo publicado en la revista <em>Nueva Sociedad</em>.
    </p><p class="article-text">
        Contaba con el apoyo, adem&aacute;s, de Estados Unidos. Era un respaldo sellado hace m&aacute;s de medio siglo, desde que la superpotencia pavimentara el suelo estrat&eacute;gico para desalojar las ideas de izquierda en Colombia y el resto del continente. &ldquo;Los americanos implantaron su doctrina del enemigo interno en la regi&oacute;n. El control, en principio, fue pol&iacute;tico y se reg&iacute;a bajo las directrices de seguridad nacional de Washington. Esa asociaci&oacute;n est&aacute; muy bien documentada en los archivos desclasificados del Departamento de Estado a partir de los 80. Luego en los 90 financiaron con m&aacute;s fuerza la guerra antiguerrilla y la pol&iacute;tica de Seguridad Democr&aacute;tica de Uribe&rdquo;, apunta Celis.
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            <span class="title">
                Personas participan en una manifestación en apoyo al expresidente Álvaro Uribe frente al Congreso en Bogotá tras su condena.                            </span>
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        Con la ingente ayuda militar y el visto bueno de la Casa Blanca, solo faltaba activar la avanzada sin cuartel contra el grupo guerrillero que hab&iacute;a asesinado a su padre y habr&iacute;a llegado a copar, seg&uacute;n algunas estimaciones, hasta el 40% del mapa. En ocho a&ntilde;os de Gobierno adelant&oacute; parte de su objetivo. Llev&oacute; la presencia del Estado, a trav&eacute;s del Ej&eacute;rcito, a zonas olvidadas durante d&eacute;cadas. Las FARC retrocedieron. Perdieron a sus cabecillas hist&oacute;ricos y se vieron abocados a firmar la paz con el Estado en la siguiente Administraci&oacute;n. La de Juan Manuel Santos, su exministro de Defensa y delf&iacute;n, con quien hoy mantiene una rivalidad cerril por cuenta de aquellos di&aacute;logos entre el Estado y la guerrilla celebrados en La Habana que el viejo halc&oacute;n de Medell&iacute;n encaj&oacute; como una traici&oacute;n personal.
    </p><p class="article-text">
        De cualquier forma, los tres grandes nudos que marcaron el mandato uribista en materia del manejo del conflicto armado con las autodefensas fueron: el proceso de paz con los paramilitares; los asesinatos extrajudiciales de civiles, reportados por el Ej&eacute;rcito como bajas en combate; y el esc&aacute;ndalo conocido como la parapol&iacute;tica. Al menos 61 congresistas pertenecientes a su bancada fueron condenados por v&iacute;nculos con los &lsquo;paras&rsquo;.
    </p><p class="article-text">
        El bloque pol&iacute;tico que respald&oacute; su propuesta &mdash;incluyendo al Partido de la U, Colombia Democr&aacute;tica y Convergencia Ciudadana&mdash; acumul&oacute; varias investigaciones por aquellos nexos macabros. &ldquo;Era una locura porque met&iacute;an a un congresista a la c&aacute;rcel y asum&iacute;a el siguiente. Y de forma autom&aacute;tica la Corte quedaba habilitada para investigar al que segu&iacute;a&rdquo;, recuerda &Oacute;scar Parra.
    </p><p class="article-text">
        El tambi&eacute;n acad&eacute;mico de la Universidad del Rosario de Bogot&aacute; apunta que la penetraci&oacute;n de la parapol&iacute;tica ha sido, quiz&aacute;, la amenaza m&aacute;s grave al sistema democr&aacute;tico: &ldquo;El 35% del Congreso termin&oacute; en la c&aacute;rcel. Uribe no ha asumido ninguna responsabilidad pol&iacute;tica 15 a&ntilde;os despu&eacute;s. Ni por las violaciones a los derechos humanos que ocurrieron en su Gobierno, ni tampoco por todos esos partidos que le profesaban un respaldo irrestricto y terminaron sentenciados por sus alianzas criminales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Uribe encarn&oacute; un cambio de percepci&oacute;n de la realidad en Colombia. El programa ideol&oacute;gico que plante&oacute; convenci&oacute; al bloque mayoritario del sistema pol&iacute;tico y a la opini&oacute;n p&uacute;blica que la lucha armada era primordial para alcanzar la paz. No importaba a cambio de qu&eacute;&rdquo;, a&ntilde;ade el investigador. La peor desembocadura de aquella partitura guerrerista fueron los asesinatos extrajudiciales.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/internacional/exmilitar-colombiano-involucrado-positivos-ejercito_128_1193420.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los mal llamados &ldquo;falsos positivos</a>&rdquo;. Colombia a&uacute;n desconoce cu&aacute;ntos militares estuvieron envueltos en aquellas matanzas. S&iacute; se sabe, en cambio, que fueron 6.404 las v&iacute;ctimas civiles. &ldquo;Todo esto se encuadra dentro de una pol&iacute;tica militar tomada de los Estados Unidos que se llama el &lsquo;conteo de cuerpos&rsquo;. Y es una forma de remunerar a los ej&eacute;rcitos por cada enemigo abatido&rdquo;, detalla Celis. Uribe, en declaraciones que luego debi&oacute; rectificar p&uacute;blicamente, asegur&oacute; en tono ir&oacute;nico que si algunos de aquellos j&oacute;venes asesinados resultaron involucrados, no habr&iacute;a sido &ldquo;porque estaban recogiendo caf&eacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con el discurso estadounidense de guerra contra el terror de fondo, el Ministerio de Defensa adopt&oacute; dicho sistema de incentivos a trav&eacute;s de ascensos y recompensas en las brigadas militares e increment&oacute;, de forma exponencial, los resultados operativos: &ldquo;Tanto en n&uacute;mero de combates como de heridos y bajas. Gener&oacute; una competencia interna entre las unidades m&oacute;viles para entregar m&aacute;s cad&aacute;veres&rdquo;, a&ntilde;ade Celis.
    </p><p class="article-text">
        Durante esos a&ntilde;os se produjo el mayor pico de desapariciones forzosas en la historia colombiana con 24.000 casos documentados. Este contexto es clave para recordar que su Gobierno tambi&eacute;n impuls&oacute; en 2005, en tiempo r&eacute;cord, un proceso de paz &lsquo;sui generis&rsquo; con los mismos bloques de autodefensas cuyos l&iacute;deres, como Salvatore Mancuso, hoy vinculan al expresidente Uribe a su causa. Por primera vez en la historia de Colombia un ej&eacute;rcito dejaba primero las armas para luego negociar. Pero el remolino militar de las FARC ya estaba bastante contenido y era el momento preciso para buscar una tregua a la guerra sucia, argumenta Fern&aacute;n Gonz&aacute;lez.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El 35% del Congreso terminó en la cárcel. Uribe no ha asumido ninguna responsabilidad política 15 años después. Ni por las violaciones a los derechos humanos que ocurrieron en su Gobierno, ni tampoco por todos esos partidos que le profesaban un respaldo irrestricto y terminaron sentenciados por sus alianzas criminales</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Óscar Parra</span>
                                        <span>—</span> Académico
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Bajo unas condiciones favorables para los criminales arrepentidos, a los cuales se les dio un estatus pol&iacute;tico muy borroso, el pa&iacute;s comenz&oacute; a conocer testimonios escabrosos. De aquel proceso, rubricado en el municipio norte&ntilde;o de Santa Fe de Ralito, empezaron a salir historias de barbarie como los hornos crematorios donde se quemaron los cad&aacute;veres de colombianos asesinados. La opini&oacute;n p&uacute;blica qued&oacute; helada. Por todo ello, la figura de Uribe tambi&eacute;n empez&oacute; a acusar cierto desgaste tras dejar el poder.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, regres&oacute; a la arena en 2014 como senador. Una misi&oacute;n que abandon&oacute; en 2018, cuando esta historia dio una vuelta de tuerca insospechada. Una denuncia penal impulsada por el mismo Uribe contra el parlamentario de izquierdas Iv&aacute;n Cepeda, hijo de un pol&iacute;tico de la ya mencionada UP asesinado en 1994, se volvi&oacute; en su contra.
    </p><p class="article-text">
        El tribunal a cargo del proceso cerr&oacute; la denuncia inicial y abri&oacute; una nueva por hallazgos que involucraron al entonces senador con la posible manipulaci&oacute;n de testigos. Fue un largo calvario judicial que inici&oacute; hace una d&eacute;cada y hoy, tras pasar por todos los circuitos y tribunales del sistema judicial, lo tiene bajo arresto domiciliario en una de sus fincas a las afueras de Medell&iacute;n. Su <em>pool</em> de abogados ya ha anunciado que apelar&aacute; la decisi&oacute;n y el pa&iacute;s espera el desenlace de una segunda instancia.
    </p><p class="article-text">
        Pero el veterano guerrero de 73 a&ntilde;os ya no proyecta esa figura mineral de principios de milenio. Se ve cansado por momentos. Ya no mueve los hilos del poder con la misma nitidez. Y los fantasmas de la finca Guacharacas lo siguen acechando. Fue el hijo de un viejo mayordomo de la hacienda familiar, hoy preso por secuestro extorsivo, quien lo delat&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Su nombre es Juan Guillermo Monsalve. &Eacute;l expuso ante la justicia que Uribe envi&oacute; a un apoderado a visitarlo a la c&aacute;rcel La Picota de Bogot&aacute; con el fin de torcer su testimonio y desligarlo de una de las pesquisas que Cepeda adelantaba para esclarecer, una vez m&aacute;s, los v&iacute;nculos de &Aacute;lvaro Uribe V&eacute;lez con el fen&oacute;meno paramilitar. &ldquo;Es un poco parad&oacute;jico que termine condenado por un delito de soborno despu&eacute;s de tantos se&ntilde;alamientos graves, de su papel en la &eacute;poca de las CONVIVIR o de la carga enorme de la parapol&iacute;tica&rdquo;, concluye Fern&aacute;n Gonz&aacute;lez.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Camilo Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/uribe-paramilitares-cruenta-sombra-sobrevuela-condena-curriculo-expresidente-colombia_1_12530644.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 15 Aug 2025 20:17:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Uribe y los paramilitares: la cruenta sombra que sobrevuela la condena y el currículo del expresidente de Colombia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Colombia,FARC - Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia,Álvaro Uribe]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El sueño de la ‘paz total’ de Petro se encamina al precipicio en Colombia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/sueno-paz-total-petro-encamina-precipicio-colombia_1_11929695.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/96ecbc86-b4ca-4c1f-b7a1-7a54b48d9ecb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El sueño de la ‘paz total’ de Petro se encamina al precipicio en Colombia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las negociaciones con los grupos armados se estancan a un año y medio del fin del mandato del Gobierno de izquierda en el país latinoamericano</p><p class="subtitle">El largo camino hacia la “paz total” en Colombia, siete años después
</p></div><p class="article-text">
        Tras la <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/paz-historico-colombia-leccion-siria_1_3853193.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">firma del acuerdo de paz</a> entre el Gobierno y las extintas <a href="https://www.eldiario.es/internacional/excombatientes-farc-rehicieron-vidas-acuerdo-paz-colombia_1_7887710.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC)</a>, en 2016, hubo quienes creyeron en la posibilidad de que el pa&iacute;s latinoamericano dejara atr&aacute;s de una vez la abultada historia de violencia. No en vano, se trataba del grupo insurgente m&aacute;s fuerte y con mayor capacidad de infligir dolor.
    </p><p class="article-text">
        Pero nada m&aacute;s emprender el proceso de disoluci&oacute;n guerrillera, se dio una desbandada de grupos disidentes e inconformes con lo pactado que brotaron bajo nombres como Segunda Marquetalia o el Estado Mayor Central, entre otros. Faltaba, adem&aacute;s, desarticular al Ej&eacute;rcito de Liberaci&oacute;n Nacional (ELN), de ra&iacute;z castrista y segundo por tama&ntilde;o y antig&uuml;edad. En este punto lleg&oacute; al poder, a mediados de 2022, el primer presidente de izquierdas en la historia del pa&iacute;s: <a href="https://www.eldiario.es/internacional/gustavo-petro-cambiamos-extinguimos_1_10170920.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gustavo Petro</a>. Y con &eacute;l, un ambicioso plan de di&aacute;logos que buscaba englobar bajo el mismo esquema a todas las bandas alzadas en armas.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Su nombre? La 'paz total'. La idea es romper con la tradici&oacute;n de negociaciones grupo por grupo. Pero a menos de un a&ntilde;o y medio de fin de mandato, los resultados han sido modestos. Este diciembre se lleg&oacute; a un acuerdo de tregua de 180 d&iacute;as al suroeste del pa&iacute;s con una organizaci&oacute;n llamada frente Comuneros del Sur (disidencia del ELN). Y en Medell&iacute;n, la segunda ciudad m&aacute;s grande del pa&iacute;s, se logr&oacute; una hoja de ruta de cinco puntos con las 12 principales bandas de crimen organizado de la ciudad.
    </p><h2 class="article-text">Enjambre de grupos armados</h2><p class="article-text">
        El historiador Gonzalo S&aacute;nchez, doctor por la Escuela de Estudios Superiores en Ciencias Sociales de Par&iacute;s, lo cataloga como un proceso &ldquo;ca&oacute;tico&rdquo; y desordenado&ldquo;. Quiz&aacute;s como la guerra misma. &rdquo;Entramos en un punto con varios obst&aacute;culos para avanzar. El funcionamiento con un actor [armado], anula la posibilidad de negociaci&oacute;n con otro&ldquo;, dice.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La periodista Juanita V&eacute;lez lleva a&ntilde;os tras la pista del enjambre de nuevos grupos armados y ha publicado un libro sobre el tema titulado <a href="https://www.penguinlibros.com/us/tematicas/325766-ebook-una-guerra-despues-9786287539303?srsltid=AfmBOooM5SdhZAs3UVQ2CKT0Uuq8tpzDI2UzaKl26ng69DU1Jhabb5dD" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Una guerra despu&eacute;s</em></a>. Cuenta que en este momento hay nueve mesas de negociaci&oacute;n activas. &ldquo;A la 'paz total' le falt&oacute; m&eacute;todo desde el principio. Una ruta clara en la intenci&oacute;n de negociar con todos al mismo tiempo y los desaf&iacute;os que iba a generar esa simultaneidad. Los negociadores del Gobierno, adem&aacute;s, han tenido distintos momentos con apuestas distintas que han implicado que muchos de estos grupos se han fragmentado a nivel local&rdquo;, asegura la tambi&eacute;n autora del p&oacute;dcast <em>Disidencias por Dentro</em>.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El entonces presidente colombiano, Juan Manuel Santos, y el líder de la guerrilla de las FARC, Rodrigo Londoño, durante la firma del acuerdo de paz en 2016.                            </span>
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        Algunas cr&iacute;ticas provienen de los antiguos negociadores del Gobierno del expresidente <a href="https://www.eldiario.es/internacional/farc-gobierno-colombiano-acuerdo-paz_1_2470786.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Juan Manuel Santos con las FARC</a>; como el fil&oacute;sofo Sergio Jaramillo, que en diversas entrevistas ha expresado sus reparos. Recuerda que se trata de un instrumento de di&aacute;logo que a&uacute;n no contempla soluciones jur&iacute;dicas para avanzar con algunas bandas que carecen de estatus pol&iacute;tico. A su juicio, la disparidad en discursos desprovistos de cartas marcadas aboca estos procesos al fracaso. No es posible, a&ntilde;ade, lograr una desmovilizaci&oacute;n ordenada cuando se pacta con estructuras cuyo mando sobre sus hombres suele ser d&eacute;bil. Juanita V&eacute;lez completa el retrato: &ldquo;Estamos hablando de grupos que est&aacute;n muy degradados. Es muy dif&iacute;cil encontrarles un norte pol&iacute;tico&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/internacional/roberto-vidal-juez-acuerdo-paz-colombia-no-castigo-reparacion-dano_1_10083722.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Se trata de delincuentes envueltos en negocios de miner&iacute;a ilegal y narcotr&aacute;fico</a>. Los expertos se abstienen a&uacute;n de hablar de ej&eacute;rcitos. &ldquo;Todos los grupos necesitan finanzas il&iacute;citas para abastecerse. Pero en estos casos, uno no ve que tengan ning&uacute;n incentivo de dejar las armas a corto plazo&rdquo;, precisa V&eacute;lez. Su poder se revela en la capacidad de coerci&oacute;n sobre poblaciones rurales vulnerables. Y si bien es cierto que los homicidios han bajado, las cifras de extorsiones y amenazas van en ascenso. &ldquo;Esto viene de atr&aacute;s&rdquo;, detalla Gonzalo S&aacute;nchez, &ldquo;pero la guerra se ha sofisticado y produce un mercado mayor del crimen internacional&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Otros nudos </h2><p class="article-text">
        Un gran nudo a&ntilde;adido. No hay, argumenta el experto, estrategia de negociaci&oacute;n posible que no recoja los inconvenientes de un proceso de globalizaci&oacute;n potenciado por las redes. &ldquo;Las riendas de las discusiones est&aacute;n cada vez m&aacute;s por fuera de los gobiernos, o las fuerzas pol&iacute;ticas nacionales. Esto hace mucho m&aacute;s dif&iacute;cil prever c&oacute;mo se puede encontrar una salida a nuestra guerra&rdquo;. Afirma que cada vez es m&aacute;s complicado hallar incentivos para que grupos ilegales en extremos ricos se desmovilicen. &ldquo;Su nicho criminal es tan prometedor, en t&eacute;rminos econ&oacute;micos, que ya no hay nada que los pueda arrastrar hacia la salida de la guerra&rdquo;, dice.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otro escollo pasa por las limitaciones u omisiones del Estado colombiano a la hora de cumplir los puntos del proceso de paz de La Habana. Desde 2016 han sido asesinados 400 guerrilleros de las FARC. El desarrollo de los planes en los territorios afectados por la guerra es desigual. Y el Instituto Kroc de la Universidad de Notre Dame ha calculado un retraso del 50% en la implementaci&oacute;n. Con estos antecedentes, los combatientes del ELN, un ej&eacute;rcito irregular que ha llegado a tener hasta 6.000 hombres en armas, han navegado por una fase de di&aacute;logos llena de tropiezos con ataques contra el ej&eacute;rcito y la poblaci&oacute;n civil. En Colombia, pocos dudan de que la b&uacute;squeda de la paz es una misi&oacute;n no solo loable sino adem&aacute;s ineludible. Pero el descr&eacute;dito del Ejecutivo ha derivado en un cat&aacute;logo de cr&iacute;ticas desde diversos sectores.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ha habido mucha discusi&oacute;n sobre si la estrategia del Gobierno era fragmentar a los grupos desde un principio&rdquo;, se&ntilde;ala V&eacute;lez. Un plan para atomizar a&uacute;n m&aacute;s el reguero de bandas existentes y pacificar sus zonas de predominio; una tesis que V&eacute;lez no descarta. Sin embargo, otros analistas del conflicto, como Sergio Jaramillo, aseguran que en realidad se ha facilitado su empoderamiento y control territorial. Por eso, opina Jaramillo, el proceso de negociaci&oacute;n colectiva corre el riesgo de dejar fuera de su centro de gravedad a las comunidades v&iacute;ctimas de toda esta violencia.
    </p><p class="article-text">
        Hay un punto sobre el que otros analistas han abundado. La tradici&oacute;n en mesas de di&aacute;logo pasadas mezcl&oacute; cierto realismo pol&iacute;tico sin descuidar el tablero militar. Durante la Administraci&oacute;n Santos se repet&iacute;a como un mantra la tesis de que &ldquo;nada se ha acordado hasta que todo est&eacute; acordado&rdquo;. A medida que aquellas conversaciones avanzaban, y seg&uacute;n las circunstancias, se pod&iacute;a llegar a un alto el fuego. Con la 'paz total' hay un alto grado de consenso en quitar la presi&oacute;n militar a grupos cuyo objetivo es consolidar su dominio. &ldquo;Este no es un fracaso del Gobierno&rdquo;, advierte S&aacute;nchez, &ldquo;sino un fracaso del pa&iacute;s mismo porque ya hemos intentado varios modelos de negociaci&oacute;n y nadie ha dado con la varita m&aacute;gica para resolver el conflicto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La prolongada guerra interna de m&aacute;s de seis d&eacute;cadas ha dejado por el camino unas 450.000 v&iacute;ctimas. La esperanza de resolver los diversos fen&oacute;menos de violencia se mantiene viva. Y V&eacute;lez trata de extraer alguna luz a 18 meses de las pr&oacute;ximas presidenciales del pa&iacute;s: &ldquo;Me parece positivo que se alcancen puntos de acuerdo concretos en algunas de las mesas que se est&aacute;n desarrollando. Si esas propuestas son fuertes, y funcionan como un eje de no retorno para que el gobierno entrante no las desmonte, me parecer&iacute;a muy importante para que el esfuerzo no se pierda. Yo auguro que se puede pacificar algunas zonas. Pero, sin duda, no ser&aacute; la paz total que prometi&oacute; Petro&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Camilo Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/sueno-paz-total-petro-encamina-precipicio-colombia_1_11929695.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 29 Dec 2024 20:13:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El sueño de la ‘paz total’ de Petro se encamina al precipicio en Colombia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[FARC - Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia,Colombia,Gustavo Petro,Paz]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El largo camino hacia la "paz total" en Colombia, siete años después]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/camino-paz-total-colombia-siete-anos-despues_1_10769591.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/141882ce-5725-40af-bc76-87636d327d64_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El largo camino hacia la &quot;paz total&quot; en Colombia, siete años después"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Gobierno negocia con todos los grupos armados al mismo tiempo y los expertos cuestionan la eficacia de esta estrategia</p><p class="subtitle">Entrevista - Pablo Beltrán, jefe negociador del ELN: “Es un engaño decir que si se desarma la guerrilla se acaba la violencia en Colombia”
</p></div><p class="article-text">
        Hace siete a&ntilde;os, el apret&oacute;n de manos entre el entonces presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, y el comandante de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Rodrigo Londo&ntilde;o &lsquo;Timochenko&rsquo;, marcaba el final de m&aacute;s de 50 a&ntilde;os de guerra con la guerrilla m&aacute;s antigua de Am&eacute;rica Latina.
    </p><p class="article-text">
        Fuera de Colombia muchos lo interpretaron como el final del conflicto armado, pero solo era el principio del fin. En 2022, Gustavo Petro fue elegido presidente con el objetivo de lograr la &ldquo;paz total&rdquo;: conseguir que abandonen la violencia los numerosos grupos armados ilegales que siguen activos y acabar con el conflicto que desangra Colombia desde mediados del siglo XX. A&ntilde;o y medio despu&eacute;s de la elecci&oacute;n de Petro, &iquest;cu&aacute;nto ha avanzado Colombia en ese camino a la paz?&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Voluntad pol&iacute;tica</h3><p class="article-text">
        El acuerdo de 2016 no implicaba solo el desarme de las FARC, sino tambi&eacute;n crear una estructura de justicia transicional, de b&uacute;squeda de personas desaparecidas y reparaci&oacute;n de v&iacute;ctimas, as&iacute; como medidas sociales como la siempre aplazada reforma agraria o ayudas para que los exguerrilleros inicien proyectos productivos. 
    </p><p class="article-text">
        La derecha liderada por el expresidente &Aacute;lvaro Uribe consigui&oacute; una estrecha victoria del &ldquo;no&rdquo; en el plebiscito celebrado para validar el acuerdo, lo que oblig&oacute; a renegociar algunos elementos. El siguiente escollo fue la llegada en 2018 a la presidencia del uribista Iv&aacute;n Duque, que &ldquo;no tuvo la voluntad de hacer una implementaci&oacute;n efectiva del acuerdo&rdquo;, explica Fernando Danza, coordinador de Paz Territorial de la Fundaci&oacute;n Paz y Reconciliaci&oacute;n (PARES). 
    </p><p class="article-text">
        Uno de los aspectos que Duque no aplic&oacute; correctamente, seg&uacute;n Danza, fue el de las &ldquo;garant&iacute;as de seguridad para excombatientes&rdquo;. M&aacute;s de 300 exguerrilleros han sido asesinados desde la firma del acuerdo. El gobierno izquierdista de Petro s&iacute; tiene la &ldquo;voluntad&rdquo; de implementar el acuerdo, seg&uacute;n dice el polit&oacute;logo de la Universidad Nacional Alejandro Mantilla, pero existen &ldquo;problemas de coordinaci&oacute;n y limitaci&oacute;n presupuestaria&rdquo;. El goteo de asesinatos a manos de disidentes de las FARC u otros grupos armados contin&uacute;a.
    </p><h3 class="article-text">Una mara&ntilde;a de grupos armados</h3><p class="article-text">
        El acuerdo negociado en La Habana consigui&oacute; la desmovilizaci&oacute;n del grueso de las FARC, pero entonces se crearon dos grupos disidentes, autodenominados Estado Mayor Central y Segunda Marquetalia. Tambi&eacute;n sigue alzado en armas el Ej&eacute;rcito de Liberaci&oacute;n Nacional (ELN), la principal guerrilla del pa&iacute;s despu&eacute;s de la extinci&oacute;n de las FARC. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, grupos de paramilitares &ndash;bandas promovidas por el Estado para combatir las guerrillas, responsables de numerosos cr&iacute;menes de guerra&ndash; se han unido a narcotraficantes para formar organizaciones como el llamado Clan del Golfo, que ahora es el cartel m&aacute;s poderoso del pa&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Para completar el panorama, ciudades como Buenaventura o regiones como Antioquia sufren la violencia de bandas criminales urbanas, con las que el Gobierno tambi&eacute;n quiere negociar. &ldquo;Hemos visto un crecimiento de grupos armados organizados desde 2016&rdquo;, se&ntilde;ala Danza, &ldquo;las FARC dejaron espacios que no ocup&oacute; de forma efectiva el Estado y los ocuparon otros grupos&rdquo; que se financian con el narcotr&aacute;fico, la extorsi&oacute;n y otros negocios il&iacute;citos como la miner&iacute;a ilegal, el tr&aacute;fico y la explotaci&oacute;n sexual de personas. 
    </p><p class="article-text">
        En el caso del Clan del Golfo, por ejemplo, controla la mort&iacute;fera ruta migratoria del Dari&eacute;n, la selva que separa Colombia de Panam&aacute;. La falta de implementaci&oacute;n del acuerdo con las FARC durante el Gobierno de Duque permiti&oacute; la expansi&oacute;n y el reforzamiento de otros actores armados.
    </p><h3 class="article-text">Negociaciones a siete bandas</h3><p class="article-text">
        Colombia ha vivido numerosos procesos de paz entre el Estado y los grupos armados &ndash;algunos exitosos, como el que llev&oacute; en 1990 a la disoluci&oacute;n de la guerrilla M-19, a la que perteneci&oacute; Gustavo Petro&ndash;. Sin embargo, ning&uacute;n gobierno hab&iacute;a intentado antes negociar con todos los grupos ilegales simult&aacute;neamente, como pretende el presidente.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Buscar siete procesos a la vez es muy dif&iacute;cil&rdquo;, se&ntilde;ala Alejandro Mantilla. &ldquo;Creo que hay optimismo y poco conocimiento [por parte del Gobierno] de las capacidades reales del Estado colombiano&rdquo;. Una complejidad extra de la &ldquo;paz total&rdquo; es que &ldquo;no se hacen las mismas concesiones a los distintos grupos&rdquo;, se&ntilde;ala Sandra Borda, polit&oacute;loga de la Universidad de Los Andes. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Al ELN [se le ofrece] un arreglo similar al de las FARC, a los grupos criminales se les pide sometimiento a la justicia con reducci&oacute;n de penas&rdquo;, dice Borda. &ldquo;La idea [de negociar simult&aacute;neamente con todos] es muy loable, pero la ejecuci&oacute;n tiene muchos retos&rdquo;. Entre otros, los enfrentamientos entre los diversos grupos, que dibujan realidades diferentes en cada territorio, como reflejan los mapas.
    </p><h3 class="article-text">T&iacute;midos avances hacia la paz</h3><p class="article-text">
        &ldquo;La negociaci&oacute;n con el ELN va por buen camino&rdquo;, destaca Danza, &ldquo;vamos por el quinto ciclo [de conversaciones], est&aacute;n cumpliendo&rdquo;, pero se ven amenazadas por &ldquo;la naturaleza federada del ELN&rdquo;, menos jer&aacute;rquico que las FARC. En octubre el proceso estuvo cerca de descarrilar por el secuestro durante 12 d&iacute;as del padre del futbolista Luis D&iacute;az. 
    </p><p class="article-text">
        Con el Estado Mayor Central, la principal disidencia de las FARC, se logr&oacute; un alto el fuego hasta mediados de enero. Sin embargo, las negociaciones con los grupos criminales y las bandas urbanas est&aacute;n paralizadas. 
    </p><p class="article-text">
        Se han creado mesas de negociaci&oacute;n, pero son &ldquo;est&eacute;riles&rdquo;, en palabras de Danza, porque el Congreso &ndash;donde la izquierda del Pacto Hist&oacute;rico no tiene mayor&iacute;a&ndash; todav&iacute;a no ha aprobado la ley de sometimiento que autorizar&iacute;a al Gobierno a ofrecer rebajas de penas a los grupos que se desarmen e incluso &ldquo;que se puedan quedar con el 10% de sus bienes&rdquo;, como explica Danza.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de las cr&iacute;ticas, la &ldquo;paz total&rdquo; ha recibido el aval de la Jurisdicci&oacute;n Especial de Paz (JEP), creada por el Acuerdo de 2016. Un reciente informe se&ntilde;ala que durante 2023 se han reducido las muertes de civiles y militares, el desplazamiento forzado y los asesinatos de l&iacute;deres sociales. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, explica Danza, el Gobierno ha abandonado pr&aacute;cticas militares como &ldquo;los bombardeos, contrarios al Derecho Internacional Humanitario&rdquo;. &ldquo;La l&oacute;gica ahora es darle a la econom&iacute;a de los grupos armados, m&aacute;s que a sus hombres&rdquo;. La muerte de civiles en bombardeos fue uno de los numerosos esc&aacute;ndalos durante el Gobierno de Duque.
    </p><h3 class="article-text">Un camino de m&aacute;s de cuatro a&ntilde;os</h3><p class="article-text">
        &ldquo;El Gobierno est&aacute; llamado a revisar su estrategia de negociaci&oacute;n porque se le puede acabar el tiempo para llegar a alg&uacute;n tipo de acuerdo&rdquo;, afirma Mantilla, &ldquo;llegar a agosto de 2026 sin ning&uacute;n acuerdo ser&iacute;a catastr&oacute;fico para el Gobierno y para la sociedad&rdquo;. &ldquo;Menos es m&aacute;s&rdquo;, coincide Danza, &ldquo;hacer tantos procesos en simult&aacute;neo no funciona&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Todos los expertos consultados coinciden en que la paz no se lograr&aacute; en cuatro a&ntilde;os y cuestionan la estrategia de negociaci&oacute;n a m&uacute;ltiples bandas. Tanto Mantilla como Danza consideran que un acuerdo con el ELN, alzado en armas desde 1964, ya ser&iacute;a un &eacute;xito para el primer Gobierno de izquierdas de la historia de Colombia.
    </p><p class="article-text">
        El futuro de la &ldquo;paz total&rdquo; depender&aacute; mucho de la orientaci&oacute;n del pr&oacute;ximo Gobierno. Aunque representantes de la derecha se han incorporado a los equipos negociadores del ejecutivo, un giro conservador en las pr&oacute;ximas elecciones podr&iacute;a devolver al primer plano la estrategia militar, que durante el mandato de Duque solo consigui&oacute; incrementar la insoportable cifra de v&iacute;ctimas del conflicto, que se cuentan por centenares de miles de fallecidos y millones de personas desplazadas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Castaño Tierno]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/camino-paz-total-colombia-siete-anos-despues_1_10769591.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 15 Dec 2023 21:05:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El largo camino hacia la "paz total" en Colombia, siete años después]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Colombia,FARC - Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia,Gustavo Petro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pablo Beltrán, jefe negociador del ELN: "Es un engaño decir que si se desarma la guerrilla se acaba la violencia en Colombia"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/pablo-beltran-jefe-negociador-eln-engano-decir-si-desarma-guerrilla-acaba-violencia-colombia_1_10463429.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/91105c7f-2016-471e-adc2-81d0c61c9a3d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pablo Beltrán, jefe negociador del ELN: &quot;Es un engaño decir que si se desarma la guerrilla se acaba la violencia en Colombia&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Beltrán, sobrenombre de Israel Ramírez Pineda, ha sido el jefe de la delegación de la guerrilla en las negociaciones con gobiernos de Colombia desde hace más de dos décadas, y cree que el diálogo iniciado con el de Gustavo Petro es "diferente"</p><p class="subtitle">Colombia documenta siete décadas de violencia de las FARC y el ejército: “Sin verdad, la reconciliación no es posible”</p></div><p class="article-text">
        El Ej&eacute;rcito de Liberaci&oacute;n Nacional (ELN) es la &uacute;ltima guerrilla activa en Colombia y una de las &uacute;ltimas de Am&eacute;rica Latina. Se calcula que tiene algo m&aacute;s de 5.000 miembros y en 2024 cumplir&aacute; 60 a&ntilde;os de lucha pol&iacute;tica y armada. 
    </p><p class="article-text">
        Desde octubre del a&ntilde;o pasado ha vuelto a sentarse a una mesa de negociaci&oacute;n con el Gobierno de Colombia y dice que este proceso abierto con el Ejecutivo de Gustavo Petro es el que arroja m&aacute;s esperanzas en medio de las dificultades. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta vez es diferente porque contamos con un interlocutor que quiere que haya transformaciones para la paz. Los anteriores no quer&iacute;an&rdquo;, explica el comandante Pablo Beltr&aacute;n, el sobrenombre con el que es m&aacute;s conocido Israel Ram&iacute;rez Pineda (San Gil, Colombia, 1953), miembro del &ldquo;comando central&rdquo; del ELN y jefe negociador de esta guerrilla con los diferentes gobiernos desde hace m&aacute;s de dos d&eacute;cadas. Su vida ha transcurrido desde hace algo m&aacute;s de 50 a&ntilde;os en la guerra de Colombia y, a unos meses de cumplir los 70 a&ntilde;os, asegura que ha sido una vida que &ldquo;ha merecido la pena&rdquo;. &ldquo;Si el r&eacute;gimen que enfrentamos en Colombia es de persecuci&oacute;n y exterminio, a usted no le queda m&aacute;s que clandestinidad, resistencia&hellip; rebeli&oacute;n&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        En este hombre, menudo y extremadamente educado, el tiempo transcurre por generaciones &mdash;&ldquo;Uno lo que hace es desatar procesos, iniciarlos, pero no tiene claro hasta d&oacute;nde va a llegar&rdquo;&mdash; y eso suele desesperar a los representantes de los gobiernos, urgidos por firmar acuerdos en los que se pongan plazos para el desarme y la desmovilizaci&oacute;n de los armados. 
    </p><p class="article-text">
        De hecho, para algunos sectores de la sociedad colombiana y de la comunidad internacional, la paz siempre ha consistido en desarmar a las diferentes guerrillas que han desafiado al Estado. Y han sido muchas. Despu&eacute;s de sendos &ldquo;procesos de paz&rdquo;, se desmovilizaron, por ejemplo, el M19 (1990), EPL (1991), el Movimiento Armado Quint&iacute;n Lame (1991), y en 2016 se firm&oacute; el acuerdo con la guerrilla m&aacute;s numerosa, las FARC. Ese acuerdo estaba titulado como &ldquo;Acuerdo Final para la Terminaci&oacute;n del Conflicto y la Construcci&oacute;n de una Paz Estable y Duradera&rdquo; y le supuso un premio<a href="https://www.eldiario.es/internacional/juan-manuel-santos-nobel-paz_1_3801748.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Nobel de Paz al presidente que firm&oacute; ese acuerdo, Juan Manuel Santos</a>. 
    </p><p class="article-text">
        La violencia, sin embargo, contin&uacute;a: <a href="https://www.hchr.org.co/historias_destacadas/analisis-de-la-situacion-de-derechos-humanos-en-colombia-del-1-de-enero-al-30-de-junio-de-2023/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n el &uacute;ltimo informe de la ONU</a>, en los primeros seis meses del a&ntilde;o ha registrado 52 masacres y el asesinato de 46 l&iacute;deres sociales, aunque se ha reducido el n&uacute;mero de homicidios respecto al semestre anterior. 
    </p><p class="article-text">
        Beltr&aacute;n recibe a elDiario.es en Caracas, Venezuela, donde se celebra el IV Ciclo de Di&aacute;logos de Paz con una heterog&eacute;nea delegaci&oacute;n del Gobierno en la que junto a militares o polic&iacute;as se sienta el senador Iv&aacute;n Cepeda, el ex miembro del M19 Otty Pati&ntilde;o, personas pertenecientes a movimientos ind&iacute;genas o afrocolombianos, un ecologista o una defensora de derechos humanos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Es muy dif&iacute;cil entender desde fuera que despu&eacute;s de tantos procesos de paz persista un conflicto tan violento en Colombia. &iquest;Por qu&eacute; el pa&iacute;s no encuentra soluci&oacute;n a sus problemas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo creo que Colombia y lo que pasa en Colombia tiene que ver con varios factores. Uno, que desde que hubo la ruptura con Espa&ntilde;a, desde que somos Rep&uacute;blica, el poder ha estado en manos de una &eacute;lite muy excluyente, muy violenta. Por eso es hist&oacute;ricamente distinto lo que est&aacute; pasando ahora, con un presidente que viene de sectores no elitistas y propone un programa de reformas. Eso es hist&oacute;rico. 
    </p><p class="article-text">
        El segundo factor: Colombia tiene casi el 60% de los <a href="https://www.ecologiaverde.com/bosques-de-niebla-que-son-y-caracteristicas-1859.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bosques de niebla</a> del mundo, eso quiere decir que tenemos la f&aacute;brica de agua. Pero, adem&aacute;s, Colombia es cinco pa&iacute;ses: un pa&iacute;s Caribe, un pa&iacute;s Pac&iacute;fico, un pa&iacute;s andino, un pa&iacute;s amaz&oacute;nico y un pa&iacute;s de las grandes llanuras del Orinoco, que compartimos con Venezuela. Lo que eso implica en t&eacute;rminos de biodiversidad y riquezas es muy grande. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la posici&oacute;n geogr&aacute;fica de Colombia le da un valor geopol&iacute;tico muy grande y Estados Unidos ha estado muy amarrado a esa situaci&oacute;n desde una fat&iacute;dica guerra que tuvimos a principios del siglo XX. Desde esa &eacute;poca, la presencia de EEUU es hegem&oacute;nica y se aprovecha de estas ventajas. En el caso nuestro como izquierda, no es que seamos anti-estadounidenses, somos antimperialistas y anticolonialistas. 
    </p><p class="article-text">
        Cualquier cosa que haya que hacer en Colombia para que haya cambios tiene dos grandes adversarios: una &eacute;lite muy excluyente, muy violenta, que no es amiga de ceder privilegios, y un imperialismo desde el norte que lleva un siglo largo encima de nosotros. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; ha fallado en el enfoque de los procesos de paz y por qu&eacute; se suceden? </strong>
    </p><p class="article-text">
        En estos d&iacute;as ve&iacute;a un an&aacute;lisis sobre Ucrania en el que un militar experto en estos temas dec&iacute;a que cuando usted lee mal un conflicto, la soluci&oacute;n es desacertada. Entonces, en Colombia ha ocurrido eso. Las lecturas del conflicto, la narrativa del conflicto que tienen las &eacute;lites no son exactas o si las tienen correctas, no las aplican, no las tienen en cuenta a la hora de buscar las soluciones. Esta discusi&oacute;n la hemos planteado en la mesa de di&aacute;logos: hay unas causas que generan en alzamiento armado y la rebeli&oacute;n de la gente. Si vamos sobre ese origen, pues arreglemos las causas. Pero creo que lo hemos dicho muy claro: no cuenten con el ELN para arreglar consecuencias. 
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                Pablo Beltrán, alias de Israel Ramírez.                            </span>
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        <strong>&iquest;Para el ELN, la lucha armada es una consecuencia y no la causa de la violencia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Claro. Por ejemplo, en el a&ntilde;o 2021, se produjo <a href="https://www.eldiario.es/internacional/protestas-colombia-estallan-decadas-racismo-soterrado_1_7995336.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un &ldquo;estallido social&rdquo; muy fuerte en Colombia</a>. A esa protesta social se le dio un trato de guerra, con decenas de muchachos a los que le sacaron los ojos, con muertos, con asesinados, con desaparecidos&hellip; &iquest;Y qu&eacute; es lo que ped&iacute;a la gente? Cambios.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, yo les dec&iacute;a en la mesa de di&aacute;logos: si siguen haciendo ese trato de guerra a la protesta, miles de esos muchachos van a tocar las puertas de la guerrilla para ingresar. Pero si ustedes reciben los pliegos de peticiones, buscan una salida concertada, buscan un di&aacute;logo, una soluci&oacute;n pol&iacute;tica a ese conflicto, pues, no estar&aacute;n empujando a la gente a la rebeli&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Usted ha participado en negociaciones fallidas desde hace casi 30 a&ntilde;os &iquest;Por qu&eacute; deber&iacute;amos pensar que esta vez es diferente? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Es diferente porque contamos con un interlocutor que quiere que haya transformaciones para la paz. Los anteriores no quer&iacute;an. Entonces es un pulso entre el que quiere y el que no quiere. Esta vez tenemos un interlocutor que quiere que haya transformaciones para la paz, que tiene un programa de paz que cubre al ELN, pero tambi&eacute;n a otros grupos, sobre todo grupos que no tienen un perfil pol&iacute;tico. O sea, tambi&eacute;n est&aacute; intentando procesos de sometimiento a la justicia, sobre todo de ciertas mafias. El esfuerzo del ELN est&aacute; inscrito en ese esfuerzo m&aacute;s total del Gobierno. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y este interlocutor, tambi&eacute;n quieren que ustedes dejen las armas... </strong>
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y cu&aacute;ndo van a dejar las armas&hellip;? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando nosotros discutimos esto decimos: 'Aqu&iacute; hay un grave problema de armamentismo, &iquest;c&oacute;mo lo resolvemos?'. Y a&ntilde;adimos: 'Qu&iacute;tense de la cabeza que resolviendo los 5.000 fusiles del ELN se resuelve el problema del armamentismo en Colombia'. Hay que resolver el problema de fondo, porque si no se convierte como en una especie de enga&ntilde;o que se diga que si se desarma el ELN, se acaba el armamentismo y la violencia en el pa&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Si ustedes entregan las armas seguir&iacute;a la violencia? </strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, claro, sigue la violencia. Por eso la agenda de Di&aacute;logos de Paz que firmamos dice: vamos a sacar la violencia de la pol&iacute;tica. Quiere decir que los que est&aacute;n en el poder, la &eacute;lite que tiene el poder, va a dejar de defender y obstaculizar los cambios con las armas. Eso es lo primero. Y lo segundo es que los que queremos cambios no nos veamos obligados a buscarlos con las armas. Eso es sacar la violencia de la pol&iacute;tica y en eso es que estamos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero eso puede llevar mucho tiempo... </strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues el ELN va a cumplir 60 a&ntilde;os. El conflicto se aceler&oacute; despu&eacute;s del asesinato del candidato presidencial Jorge Eli&eacute;cer Gait&aacute;n en 1948. O sea, que este conflicto interno pasa de los 70 a&ntilde;os. As&iacute; que a esto hay que dedicarle tiempo y determinaci&oacute;n para que salga adelante. Esto son obras de varias generaciones y cada uno tiene que ser consciente del tiempo hist&oacute;rico que le toc&oacute; y actuar acorde a &eacute;l, pero saber que uno lo que hace es desatar procesos, iniciarlos, pero no tiene claro hasta d&oacute;nde va a llegar. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hay muchas voces en Colombia que consideran que su lucha est&aacute; desfasada, que la insurgencia ya no tiene sentido en este tiempo hist&oacute;rico. &iquest;Qu&eacute; les dir&iacute;a usted a esas personas? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, la humanidad tiene un reto. Siempre habr&aacute; conflictos. &iquest;Para qu&eacute; se cre&oacute; la ONU? Para que los conflictos discurrieran de una manera diplom&aacute;tica, a trav&eacute;s de soluciones pol&iacute;ticas. &iquest;C&oacute;mo est&aacute; la ONU hoy? En una crisis tremenda porque no le hacen caso, no cuenta. Entonces, hay una crisis de las soluciones pol&iacute;ticas en el mundo. 
    </p><p class="article-text">
        Un famoso escritor colombiano, William Ospina, dijo que lo que ha habido en Colombia es una pacificaci&oacute;n que consiste en tres cosas: acabar con la guerrilla, echarle la culpa de todo, y, finalmente, que nada cambie. Entonces, eso es lo que ha habido desde que mataron a Gait&aacute;n: oleadas de pacificaci&oacute;n, pero no ha habido un proceso de paz que vaya a las ra&iacute;ces del conflicto y un compromiso nacional para resolverlos. 
    </p><p class="article-text">
        Esto no es solamente una obra de un gobierno o de una guerrilla, esto tiene que ser un prop&oacute;sito nacional, porque son objetivos muy nobles, pero muy grandes, que rebasan las fuerzas y los tiempos de un gobierno o de una guerrilla.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; sentido tiene su lucha armada en este momento?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues yo le dir&iacute;a que cuando uno pelea con un enemigo muy grande y le dice &ldquo;yo no lo acepto&rdquo;, y se coloca en rebeld&iacute;a, le est&aacute; dando un mensaje: cambiemos esto o, si no, va a seguir habiendo la rebeld&iacute;a, que es lo que nosotros decimos en la mesa de di&aacute;logos. 
    </p><p class="article-text">
        Hicimos una agenda que se llama <a href="https://www.eldiario.es/internacional/petro-garcia-presidiran-cierre-tercer-ciclo-dialogos-paz_1_10282376.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">acuerdos de M&eacute;xico</a> para que haya transformaciones de fondo para la paz y desde ah&iacute; crear unas nuevas condiciones en el pa&iacute;s. Entre otras cosas debemos atacar un armamentismo que es muy grave. Nosotros tenemos 5.000 fusiles, las Fuerzas Armadas del Estado tienen medio mill&oacute;n. Lo que tienen los civiles, la mayor&iacute;a de la derecha y la ultraderecha, son cuatro millones de armas [<a href="https://www.dw.com/es/alcald%C3%ADas-de-colombia-ofrecen-dinero-por-entrega-de-armas-de-fuego/a-64634615" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n una estimaci&oacute;n de 2017</a>]. 
    </p><p class="article-text">
        Entonces, si usted dice que hay que resolver el problema del conflicto, tiene que ver ese armamentismo que viene acumulado. No tenemos un problema tan grave como el de EEUU, pero en Colombia hay esa cantidad de armas, la mayor&iacute;a sin ning&uacute;n tipo de amparo legal. Somos un pa&iacute;s donde se trafica coca&iacute;na hacia afuera y para dentro vienen armas. Entonces ese es un problema inmenso. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;nto pesa el narcotr&aacute;fico en la violencia, la pol&iacute;tica y el poder? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Mucho. <a href="https://www.nixonfoundation.org/2016/06/26404/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En 1971</a>, al presidente Nixon se le ocurri&oacute; decretar una guerra contra las drogas (&hellip;) y se la impuso a Colombia. En los a&ntilde;os de los grandes c&aacute;rteles en Colombia, el de Medell&iacute;n, el de Cali, que son los m&aacute;s renombrados, brigadas del Ej&eacute;rcito enteras estaban alquiladas a los carteles. Entonces yo le hago la g&eacute;nesis de c&oacute;mo es la desgracia y del fracaso de la guerra contra las drogas. La guerra contra las drogas es un fracaso porque s&oacute;lo usa la fuerza policial. Considera que el adicto es un enfermo, no alguien que tiene que atenderse desde la salud p&uacute;blica. 
    </p><p class="article-text">
        Y entonces, son 50 a&ntilde;os largos en que est&aacute; demostrado el fracaso y hay iniciativas mundiales para buscarle una soluci&oacute;n alternativa que no se base en la represi&oacute;n. Colombia en este momento est&aacute; comprometida con otros pa&iacute;ses para impulsar esa soluci&oacute;n porque el actual enfoque no sirve. 
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, si el Gobierno de Petro logra someter a la Justicia al c&aacute;rtel m&aacute;s grande en este momento que exporta coca&iacute;na desde Colombia, el clan del Golfo, al a&ntilde;o siguiente habr&aacute; otro cartel m&aacute;s grande. Entonces son soluciones incompletas. Esa es la desgracia de Colombia. Pero el problema no es solo que se degraden las fuerzas armadas o los partidos. 
    </p><p class="article-text">
        Hay una degradaci&oacute;n en general en toda la sociedad y lo m&aacute;s grave es el desdibujamiento de la juventud como fuerza en la que est&aacute; empe&ntilde;ado el futuro de un pa&iacute;s. Es una desgracia y en eso son procesos muy parecidos los M&eacute;xico y Colombia, y ahora est&aacute;n viviendo su viacrucis Ecuador, porque Ecuador hace parte de toda esa l&iacute;nea costera del Pac&iacute;fico, que es por donde se exporta el 80% de la coca&iacute;na que llega a EEUU.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Usted cuestiona los acuerdos de paz anteriores. &iquest;Rescata algo del acuerdo alcanzado por las FARC en 2016? </strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, por supuesto. Ellos marcaron una etapa, dieron unos pasos importantes para ir buscando la verdad, ayudaron a construir un sistema de justicia transicional que da unas ventajas&hellip; Pero, claro, ellos [las FARC] cumplen y la contraparte [el Estado] no cumple. Entonces, eso pues no es lo mejor. Pero lo m&aacute;s grave es que ellos de buena fe dijeron: 'Listo, nos disponemos a dejar de ser una guerrilla', pero el r&eacute;gimen no ha respondido de la misma manera. 
    </p><p class="article-text">
        Entonces ya hay centenares de excombatientes asesinados y &iquest;a qui&eacute;n asesinan? Al que fue guerrillero de las FARC que llega a su comunidad y se convierte en l&iacute;der social. Los matan porque siguen luchando pol&iacute;tica y socialmente sin armas para que Colombia cambie, no los matan por haber sido guerrilleros no m&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Sacan alg&uacute;n aprendizaje de ese proceso? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo principal que nosotros insistimos es que estos procesos de paz s&oacute;lo pueden ser exitosos si, y s&oacute;lo si, la sociedad los hace suyos. Quiere decir que la participaci&oacute;n de la sociedad es determinante. 
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, ahora en Bogot&aacute; hemos instalado un comit&eacute; nacional de la participaci&oacute;n. Son cerca de 100 personas que representan a muchos sectores y regiones de Colombia, y el trabajo de ellas es dise&ntilde;ar c&oacute;mo va a ser la participaci&oacute;n y despu&eacute;s vendr&aacute; la participaci&oacute;n en s&iacute;. De ah&iacute; se espera que salga una agenda de transformaciones para la paz, pero tambi&eacute;n una alianza social, pol&iacute;tica y econ&oacute;mica que permita un gran acuerdo nacional, porque lo que tenemos son prop&oacute;sitos muy grandes. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Para el ELN, Estados Unidos es uno de los factores a tener en cuenta: &iquest;Qu&eacute; esperan de Washington?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues esperamos que Estados Unidos no se le oponga al programa de cambios democr&aacute;ticos y reformas que tiene el Gobierno de Petro. Lo que han hecho es derrocar, dar golpes de Estado y habr&aacute; que ver hasta d&oacute;nde ellos, con el poder que tienen, dejan que avancen decisiones como la del pueblo colombiano de lograr la paz. Cualquier salida tambi&eacute;n pasa, en todo caso, porque Am&eacute;rica Latina tenga una integraci&oacute;n muy fuerte, tenga una sola voz y, con esa sola voz, interact&uacute;e con todas las potencias del mundo en una relaci&oacute;n de igualdad, no de subordinaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Este proceso depende mucho de que este Gobierno siga adelante. &iquest;Si el Gobierno cae, caer&iacute;a tambi&eacute;n el proceso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ese es el peor escenario. Pero es posible, claro. &iquest;Por qu&eacute;? Porque, por ejemplo, el 29 de octubre hay elecciones provinciales y locales. Ese es un examen. Si la oposici&oacute;n de derechas tiene m&aacute;s fuerza le va a hacer la vida imposible al Gobierno. Si las fuerzas del Gobierno y sus aliados salen fortalecidas, pues quiere decir que los programas que impulse, entre ellos lo de paz, van a tener mejor suerte. Entre ellos, esta mesa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Personalmente, &iquest;nunca ha dudado del recurso a la violencia? &iquest;Nunca ha tenido momentos en los que ha pensado que hay otros caminos? </strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, por supuesto, pero, si el r&eacute;gimen que enfrentamos en Colombia es de persecuci&oacute;n y exterminio, a usted no le queda m&aacute;s vida que la clandestinidad, la resistencia y rebelarse a eso. Porque lo otra opci&oacute;n que queda es la ley de la mafia. Otro gran periodista que ya muri&oacute;, Antonio Caballero, dec&iacute;a que en Colombia manda la &ldquo;ley met&aacute;lica: plata o plomo&rdquo;. Como ese r&eacute;gimen mafioso se entroniz&oacute; tanto en Colombia, todo lo maneja con las dos herramientas. A usted o lo compran o lo matan. 
    </p><p class="article-text">
        La vida de un revolucionario consiste en ni dejarse comprar ni dejarse matar, y persistir en que este pueblo vale la pena, que este pa&iacute;s vale la pena&hellip; y que hay que cambiarlo. 
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>&ndash;&ndash;&ndash;&ndash;&ndash;&ndash;&ndash;&ndash;&ndash;&ndash;&ndash;&ndash;&ndash;&ndash;&ndash;&ndash;&ndash;&ndash;&ndash;</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>C&oacute;mo frenar las mentiras</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        En la campa&ntilde;a del 23J ha quedado clara la tremenda importancia que tiene la prensa libre, que depende de sus lectores y no le debe nada a nadie m&aacute;s. La inmensa mayor&iacute;a de los grandes medios son propiedad de bancos, de fondos y grandes grupos de comunicaci&oacute;n. La gran mayor&iacute;a de ellos han blanqueado a los ultras y est&aacute;n bajo el control de la agenda que marca la derecha.
    </p><p class="article-text">
        Por eso te pedimos tu apoyo. Necesitamos crecer. Contratar a m&aacute;s periodistas. Reforzar nuestras ediciones locales frente a las mentiras de los gobiernos locales y auton&oacute;micos de la extrema derecha. Fichar a m&aacute;s reporteros de investigaci&oacute;n. Nos hace falta llegar a m&aacute;s gente, construir un peri&oacute;dico m&aacute;s grande, capaz de contrarrestar la brutal ola de propaganda conservadora a la que nos vamos a enfrentar. Y que dejar&aacute; peque&ntilde;a la que hemos vivido en esta sucia campa&ntilde;a electoral.
    </p><p class="article-text">
        Si te preocupa el futuro de este pa&iacute;s, ap&oacute;yanos. Hoy te necesitamos m&aacute;s que nunca porque nuestra labor es m&aacute;s necesaria que nunca.&nbsp;<a href="https://usuarios.eldiario.es/hazte_socio/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#f8e71c;"><strong>Hazte socio, hazte socia, de elDiario.es</strong></span></a><span class="highlight" style="--color:#f8e71c;"><strong>.</strong></span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paco Gómez Nadal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/pablo-beltran-jefe-negociador-eln-engano-decir-si-desarma-guerrilla-acaba-violencia-colombia_1_10463429.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 27 Aug 2023 19:22:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pablo Beltrán, jefe negociador del ELN: "Es un engaño decir que si se desarma la guerrilla se acaba la violencia en Colombia"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Colombia,FARC - Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia,Gustavo Petro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Qué tiene que ver la reducción de la deforestación en Colombia con el plan de paz de Petro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/deforestacion-reduce-colombia-petro-centra-plan-paz-selva-amazonica_1_10376300.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/64815f8e-e82c-4f00-a1cc-83be1a210348_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1050y583.jpg" width="1200" height="675" alt="Qué tiene que ver la reducción de la deforestación en Colombia con el plan de paz de Petro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La deforestación cayó un 26% en la Amazonía colombiana el año pasado y un 29% en todo el país, según las cifras oficiales</p><p class="subtitle">Gustavo Petro: “O cambiamos o nos extinguimos”
</p></div><p class="article-text">
        Mientras el peque&ntilde;o avi&oacute;n se balancea, sufre sacudidas y, de vez en cuando, cae al vac&iacute;o por las turbulencias a baja altitud, Rodrigo Botero muestra las cicatrices de los esfuerzos fallidos de Colombia <a href="https://www.eldiario.es/internacional/paz-hombres-deforestacion-colombia-guerrilla_1_1471017.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">para detener el aumento de la deforestaci&oacute;n en la selva amaz&oacute;nica en los &uacute;ltimos seis a&ntilde;os</a>. El ecologista levanta la voz a trav&eacute;s del auricular de su radio y se&ntilde;ala por la ventanilla los pastos uniformes y bien definidos que se han desbrozado para la ganader&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        El humo gris se eleva hacia el cielo desde las parcelas donde el acaparamiento de tierras est&aacute; quemando la maleza, una imagen com&uacute;n despu&eacute;s de que<a href="https://www.eldiario.es/internacional/congreso-colombia-acuerdo-firmado-farc_1_3708622.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> el acuerdo de paz de 2016</a> desencadenara una batalla campal en los bosques de Colombia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hace un a&ntilde;o, las columnas de humo eran tan grandes que ni siquiera pod&iacute;amos respirar en la cabina&rdquo;, recuerda Botero, que lidera un estudio a&eacute;reo de la selva amaz&oacute;nica colombiana y dirige<a href="https://fcds.org.co/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> la Fundaci&oacute;n para la Conservaci&oacute;n y el Desarrollo Sostenible (FCDS).</a>
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, lo cierto es que para Botero es m&aacute;s dif&iacute;cil mostrar ejemplos de deforestaci&oacute;n reciente. El veterano conservacionista tiene buenas noticias para una delegaci&oacute;n de miembros del Gobierno noruego durante su visita a la zona: Colombia podr&iacute;a por fin estar cambiando el rumbo de la deforestaci&oacute;n en la Amazon&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es realmente espectacular&rdquo;, dice entusiasmado. &ldquo;Es la mayor disminuci&oacute;n de la deforestaci&oacute;n y los incendios forestales en dos d&eacute;cadas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las cifras del Gobierno muestran que la deforestaci&oacute;n se est&aacute; desacelerando, con una ca&iacute;da del 26% en la Amazon&iacute;a colombiana el a&ntilde;o pasado y del 29% en todo el pa&iacute;s. Las autoridades afirman que las 50.000 hect&aacute;reas de bosque salvadas en 2022 son un primer resultado del que probablemente sea el primer proceso de paz de la historia que pone el medio ambiente en el centro.
    </p><h3 class="article-text">Las consecuencias del acuerdo de paz</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Esto no ha hecho m&aacute;s que empezar&rdquo;, dice a <em>The Guardian</em> la ministra colombiana de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Susana Muhamad, durante una visita al estado sure&ntilde;o de Guaviare. &ldquo;Creo que Colombia puede [superar] la deforestaci&oacute;n en el Amazonas y revertir la situaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cuando el Gobierno colombiano firm&oacute; el acuerdo de paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) en 2016, puso fin formalmente a seis d&eacute;cadas de conflicto interno en el que murieron 450.000 personas.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, cuando 7.000 guerrilleros de las Farc depusieron las armas, tambi&eacute;n se cre&oacute; una nueva e inesperada v&iacute;ctima: los bosques del pa&iacute;s. Otros grupos armados &ndash;incluidas facciones rebeldes disidentes que rechazaron el acuerdo&ndash; aprovecharon la ausencia de las Farc para arrasar cientos de hect&aacute;reas a la vez en vastos acaparamientos de tierras. 
    </p><p class="article-text">
        Los sucesivos gobiernos han tenido dificultades para reducir la deforestaci&oacute;n, sobre todo en la Amazon&iacute;a, a pesar de las extensas operaciones militares y la presi&oacute;n internacional.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La consecuencia del proceso de paz ha sido un gran desastre medioambiental&rdquo;, dice Muhamad, que fue activista ecologista.
    </p><p class="article-text">
        El error, dicen los negociadores que participaron en el acuerdo de paz de 2016, fue percibir el medio ambiente como un posible beneficiario del acuerdo de paz, y no como un elemento clave del propio acuerdo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En retrospectiva, probablemente deber&iacute;amos haber hecho m&aacute;s hincapi&eacute; en este aspecto en las primeras negociaciones&rdquo;, dice a <em>The Guardian</em> Espen Barth Eide, ministro de Medio Ambiente de Noruega, durante un viaje a la frontera selv&aacute;tica de Colombia.
    </p><h3 class="article-text">La &ldquo;paz total&rdquo; de Petro</h3><p class="article-text">
        Liderado por el primer presidente de izquierdas de su historia, Gustavo Petro, el Gobierno colombiano est&aacute; probando un planteamiento nuevo.
    </p><p class="article-text">
        Petro se ha comprometido a llevar la &ldquo;paz total&rdquo; al pa&iacute;s a trav&eacute;s del di&aacute;logo con los numerosos grupos armados que han surgido o se han reagrupado desde la disoluci&oacute;n de las Farc.
    </p><p class="article-text">
        Como parte de esas conversaciones, tambi&eacute;n quiere proteger el medio ambiente. &ldquo;A diferencia del proceso de paz anterior, el medio ambiente estar&aacute; en el centro de estos acuerdos de paz&rdquo;, dice Muhamad.
    </p><p class="article-text">
        El estado de Guaviare es el centro de una de las principales negociaciones de paz del Gobierno y un campo de batalla clave en los esfuerzos por salvar la Amazon&iacute;a. La regi&oacute;n constituye el final de las &aacute;ridas llanuras colombianas &ndash;colonizadas casi en su totalidad por vastos ranchos ganaderos&ndash; y el comienzo de la selva amaz&oacute;nica, en gran parte virgen, que alberga miles de especies animales y varias tribus no contactadas.
    </p><p class="article-text">
        Su densa selva sali&oacute; en los medios de comunicaci&oacute;n de todo el mundo hace poco, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/rescatan-vida-cuatro-ninos-llevaban-40-dias-perdidos-selva-colombiana_1_10283653.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuando cuatro ni&ntilde;os sobrevivieron 40 d&iacute;as solos despu&eacute;s de que su avi&oacute;n se estrellara en la selva.</a>
    </p><p class="article-text">
        Los expertos en medio ambiente afirman que la deforestaci&oacute;n se ha frenado dr&aacute;sticamente por orden de una facci&oacute;n rebelde disidente &ndash;y autoridad de facto de la regi&oacute;n&ndash; conocida como el Estado Mayor Central, o Comando Central (EMC). El grupo, compuesto por excombatientes de las Farc, ha ordenado a los agricultores locales que dejen de talar &aacute;rboles como &ldquo;gesto de paz&rdquo;, con la esperanza de alcanzar un acuerdo de paz con el Gobierno de Petro.
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            <span class="title">
                El presidente de Colombia, Gustavo Petro, en el &quot;IV Foro Colombia- Unión Europea: Inversiones europeas digitales, verdes y justas para un crecimiento sostenible e inclusivo de la Paz Total&quot;, en Bogotá, en marzo.                             </span>
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        A&uacute;n queda mucho camino por recorrer, pero la moratoria de la tala ha llenado de ilusi&oacute;n a defensores del medio ambiente como Botero. &ldquo;No tiene precedentes&rdquo;, dice. &ldquo;Nunca hab&iacute;amos vivido una situaci&oacute;n as&iacute; como primer paso en las negociaciones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El 8 de julio, el alto comisionado para la paz de Colombia anunci&oacute; que las conversaciones informales estaban avanzando y que el Gobierno iniciar&aacute; pronto negociaciones formales de paz con los rebeldes.
    </p><p class="article-text">
        Llegar a un acuerdo con el EMC podr&iacute;a reducir r&aacute;pidamente la deforestaci&oacute;n de la Amazon&iacute;a, ya que tiene el poder sobre vastas extensiones de selva en los estados de Guaviare, Caquet&aacute; y Putumayo, e incluso al otro lado de la frontera, en Venezuela.
    </p><p class="article-text">
        Las autoridades gubernamentales ya est&aacute;n estudiando planes m&aacute;s ambiciosos para la recuperaci&oacute;n de la selva, que incluyen pagos mensuales a los agricultores que no talen &aacute;rboles y formaci&oacute;n en la recolecci&oacute;n de frutos amaz&oacute;nicos.
    </p><p class="article-text">
        Para intentar afianzar los logros medioambientales, Muhamad est&aacute; visitando regiones remotas como el Guaviare, ignoradas en gran medida por los anteriores gobiernos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Disc&uacute;lpenos por nuestro entusiasmo y hablar tanto, pero nunca hab&iacute;amos tenido una oportunidad como esta&rdquo;, dice un l&iacute;der comunitario tres horas despu&eacute;s de una reuni&oacute;n p&uacute;blica a la que asisten Muhamad y el Alto Comisionado para la Paz, Danilo Rueda. &ldquo;Normalmente vienen, se hacen unas cuantas fotos y se van&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los participantes en las negociaciones afirman que entre los campesinos sentados en sillas de pl&aacute;stico bajo un calor pegajoso hay informantes del EMC.
    </p><p class="article-text">
        Barth afirma que es motivo de optimismo que la prohibici&oacute;n de la deforestaci&oacute;n no haya sido impuesta a los grupos armados por el Gobierno. M&aacute;s bien, la idea surgi&oacute; de ellos, se&ntilde;al de que las facciones enfrentadas, al igual que las comunidades locales, comprenden cada vez mejor la necesidad de proteger la biodiversidad local.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que estoy oyendo, viendo y sintiendo en estas reuniones es que hay una mayor conciencia de que no se puede construir una nueva Colombia sobre la base de un mayor deterioro de la naturaleza, por lo que hay que encontrar un proceso econ&oacute;mico, social, pol&iacute;tico e inclusivo que sea m&aacute;s respetuoso con la naturaleza que antes&rdquo;, dice Barth.
    </p><p class="article-text">
        Pero el EMC no es el &uacute;nico actor que lucha por el campo colombiano. Entre ellos hay cinco grupos armados y 20 bandas que cuentan con unos 15.000 combatientes, seg&uacute;n el Gobierno.
    </p><h3 class="article-text">Un plan dif&iacute;cil</h3><p class="article-text">
        Los analistas se muestran esc&eacute;pticos ante la posibilidad de que todos los grupos est&eacute;n realmente interesados en abandonar sus actividades delictivas en favor de la paz.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es como una partida de ajedrez que se juega en varios tableros a la vez, cada uno con su propia complejidad&rdquo;, dice Diego Alejandro Restrepo, del <em>think tank</em> para la construcci&oacute;n de la paz Pares, con sede en Bogot&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        En mayo, el Gobierno suspendi&oacute; el alto el fuego con el Clan del Golfo porque, seg&uacute;n Petro, el mayor cartel del narcotr&aacute;fico colombiano segu&iacute;a &ldquo;sembrando zozobra y terror&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A medida que el avi&oacute;n se adentra en el Amazonas, se hace evidente la dificultad del plan de &ldquo;paz total&rdquo; de Colombia.
    </p><p class="article-text">
        A unos 10 kil&oacute;metros del l&iacute;mite del parque nacional de Chiribiquete, un inmaculado paisaje monta&ntilde;oso parecido a los mundos imaginarios de <em>Avatar</em>, aparecen de repente claros de cientos de hect&aacute;reas.
    </p><p class="article-text">
        Aunque el EMC ha ordenado p&uacute;blicamente a los campesinos que dejen de talar &aacute;rboles, parece que ha seguido recibiendo discretamente dinero de los grupos mafiosos para acaparar tierras y criar ganado. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tenemos que vigilar esto de cerca&rdquo;, dice Botero. &ldquo;No puede ser que los campesinos no quemen, ni desbrocen, ni nada de nada, mientras estos grandes latifundios siguen creciendo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Emma Reverter. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luke Taylor]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/deforestacion-reduce-colombia-petro-centra-plan-paz-selva-amazonica_1_10376300.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 13 Jul 2023 21:17:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Qué tiene que ver la reducción de la deforestación en Colombia con el plan de paz de Petro]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Colombia,Amazonas,FARC - Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia,Gustavo Petro,Deforestación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Gobierno colombiano suspende el alto al fuego con una escisión de las FARC tras el asesinato de cuatro menores indígenas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/gobierno-colombiano-suspende-cese-fuego-disidencia-farc-asesinato-menores_1_10226681.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2a37d09a-f3fa-49dd-b0cb-b6a08ad2b748_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Gobierno colombiano suspende el alto al fuego con una escisión de las FARC tras el asesinato de cuatro menores indígenas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los adolescentes de entre 14 y 16 años habían escapado de un intento de reclutamiento el pasado 17 de mayo y fueron ultimados el mismo día a la vista de los pobladores de la localidad de El Estrecho, departamento de Putumayo, donde habían buscado refugio. </p></div><p class="article-text">
        El Gobierno colombiano suspendi&oacute; de manera parcial el alto el fuego bilateral con el Estado Mayor Central (EMC), una escisi&oacute;n de las FARC, luego del asesinato el 17 de mayo de cuatro ind&iacute;genas menores de edad que intentaron escapar, tras ser reclutados a la fuerza por el Frente Carolina Ram&iacute;rez, una rama del grupo, seg&uacute;n ha informado el Ejecutivo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se informa que el cese bilateral que hab&iacute;a actualmente con este grupo armado en los departamentos del Meta, Caquet&aacute;, Guaviare y Putumayo se suspende y se reactivan todas las operaciones ofensivas&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; el Gobierno de Gustavo Petro en un comunicado difundido el lunes.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El asesinato de cuatro menores ind&iacute;genas en Putumayo es un crimen atroz, una bofetada a la paz que violenta las bases del Derecho Internacional Humanitario&rdquo;, hab&iacute;a manifestado Petro el pasado s&aacute;bado, cuando la Organizaci&oacute;n Nacional de los Pueblos Ind&iacute;genas de la Amazon&iacute;a Colombiana (Opiac) hizo p&uacute;blica la denuncia.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno subray&oacute; que el asesinato de los cuatro menores de entre 14 y 16 a&ntilde;os se suma a otros hechos que causan &ldquo;incertidumbre y zozobra en la poblaci&oacute;n&rdquo;, lo que llev&oacute; a tomar la decisi&oacute;n de &ldquo;suspender parcialmente&rdquo; el decreto del cese el fuego, medida que se implementar&aacute; en las pr&oacute;ximas 72 horas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los cuatro j&oacute;venes que hab&iacute;an intentado escapar de la situaci&oacute;n de reclutamiento&rdquo;, fueron asesinados &ldquo;con arma de fuego&rdquo; en la localidad de El Estrecho, Putumayo, departamento lim&iacute;trofe con Ecuador, indic&oacute; la Opiac.
    </p><p class="article-text">
        Los adolescentes escaparon del cautiverio el 17 de mayo y arribaron por la tarde a El Estrecho con las armas provistas por la organizaci&oacute;n guerrillera. Cuando la comunidad estaba tratando de juntar fondos para trasladarlos a una zona m&aacute;s segura, miembros del Frente Carolina Ram&iacute;rez llegaron y los ultimaron con disparos a la vista de los pobladores, seg&uacute;n la denuncia. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">&quot;Con la declaratoria de (suspensión del) cese al fuego bilateral, será evidente el aumento desproporcionado de hechos victimizantes en contra de las comunidades indígenas&quot;, advirtió la Opiac en un comunicado.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Carlos Garay, secretario de la Comisi&oacute;n de Derechos Humanos Ind&iacute;genas, revel&oacute; que los adolescentes, nada m&aacute;s llegar a El Estrecho, entregaron las armas porque no quer&iacute;an portarlas. Los menores eran integrantes del pueblo Murui. Uno de ellos, de 14 a&ntilde;os e identificado, &ldquo;fue enterrado en el cabildo de Guaquir&aacute; en Putumayo&rdquo;, cont&oacute; Garay. 
    </p><p class="article-text">
        La suspensi&oacute;n del alto el fuego fue, no obstante, cuestionada por la Opiac. &ldquo;Con la declaratoria de (suspensi&oacute;n del) cese al fuego bilateral, ser&aacute; evidente el aumento desproporcionado de hechos victimizantes en contra de las comunidades ind&iacute;genas al estar en contacto directo con este tipo de confrontaciones armadas&rdquo;, dijo la organizaci&oacute;n en un comunicado.
    </p><p class="article-text">
        La advertencia de la organizaci&oacute;n de pueblos ind&iacute;genas del Amazonas sintoniz&oacute; con la reacci&oacute;n del EMC, al mando de N&eacute;stor Gregorio Vera Fern&aacute;ndez, alias &ldquo;Iv&aacute;n Mordisco&rdquo;, que respondi&oacute; que &ldquo;el rompimiento unilateral desatar&aacute; la guerra y se multiplicar&aacute;n los muertos, heridos y prisioneros, contrario a una pol&iacute;tica de paz total&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Plan de paz en el aire</h3><p class="article-text">
        El cese el fuego fue anunciado por Petro poco antes de la medianoche del 31 de diciembre de 2022 y abarca a cinco grupos armados con los que busca llegar a un acuerdo de paz. Ellos son la guerrilla del Ej&eacute;rcito de Liberaci&oacute;n Nacional (ELN); el Estado Mayor Central y la Segunda Marquetalia, ambas disidencias de las FARC; las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC) y los Paramilitares de Sierra Nevada.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el comunicado del Gobierno, los delegados del EMC en el mecanismo de monitoreo del cese al fuego fueron citados para informarles de la suspensi&oacute;n, pero &eacute;stos &ldquo;se excusaron de asistir&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si el cese el fuego no es efectivo en determinados territorios para proteger la vida y la integridad de toda la poblaci&oacute;n, no tiene sentido persistir en ello&rdquo;, agreg&oacute; la informaci&oacute;n oficial.
    </p><p class="article-text">
        Pese a la suspensi&oacute;n parcial del cese el fuego bilateral, el Gobierno dijo que pr&oacute;ximamente divulgar&aacute; los nombres de sus delegados para una negociaci&oacute;n de paz con el EMC, &ldquo;para iniciar de manera perentoria la fase de di&aacute;logos&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1660098955605155841?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        &ldquo;Ya lo hab&iacute;amos advertido, la paciencia se iba a agotar. La suspensi&oacute;n del cese al fuego con las disidencias no es s&oacute;lo por el vil asesinato de cuatro ni&ntilde;os, tambi&eacute;n por los secuestros, extorsiones y dem&aacute;s acciones delincuenciales que nunca cesaron&rdquo;, sostuvo el gobernador de Meta, Juan Guillermo Zuluaga, seg&uacute;n consign&oacute; <em>El Espectador</em>.
    </p><p class="article-text">
        La frustrada negociaci&oacute;n con el EMC no es el &uacute;nico inconveniente que afronta Petro en su plan de paz con organizaciones violentas. 
    </p><p class="article-text">
        El ELN desconoci&oacute; p&uacute;blicamente en enero el cese al fuego bilateral pese a que desde noviembre pasado negocia la paz con el Gobierno en Venezuela, M&eacute;xico y Cuba, un proceso en el que ya han saltado las alarmas de crisis en al menos dos ocasiones.
    </p><p class="article-text">
        El pasado 20 de marzo, el propio Petro suspendi&oacute; el alto el fuego con las Autodefensas Gaitanistas de Colombia, como se denomina la banda criminal del Clan del Golfo, por instigar a la violencia en una huelga de mineros en el noroeste del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        De esta forma, el alto el fuego, vigente inicialmente hasta el 30 de junio, s&oacute;lo sigue en pie con la Segunda Marquetalia, la otra gran disidencia de las FARC y con los Paramilitares de Sierra Nevada, que operan en el norte del pa&iacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE, elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/gobierno-colombiano-suspende-cese-fuego-disidencia-farc-asesinato-menores_1_10226681.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 May 2023 13:01:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Gobierno colombiano suspende el alto al fuego con una escisión de las FARC tras el asesinato de cuatro menores indígenas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Colombia,FARC - Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia,Guerrilla,Acuerdos de paz,Gustavo Petro,Infancia,Indígenas,Pueblos indígenas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Roberto Vidal, el juez del acuerdo de paz en Colombia: “No es tanto el castigo, sino la reparación del daño”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/roberto-vidal-juez-acuerdo-paz-colombia-no-castigo-reparacion-dano_1_10083722.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/499b5608-26bd-4ab3-b438-a09e49b86ec4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Roberto Vidal, el juez del acuerdo de paz en Colombia: “No es tanto el castigo, sino la reparación del daño”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Jurisdicción Especial para la Paz juzgará a unos 13.000 guerrilleros de las FARC y 4.000 miembros de la Fuerza Pública involucrados en el conflicto que no irán a prisión, sino que harán “proyectos para reparar a las víctimas”</p><p class="subtitle">Los excombatientes de las FARC que rehicieron sus vidas tras el Acuerdo de Paz en Colombia</p></div><p class="article-text">
        52 a&ntilde;os de conflicto armado en Colombia entre guerrillas y paramilitares trufado con narcotr&aacute;fico que se llev&oacute; la vida de 220.000 personas, la mayor&iacute;a de ellas civiles, acabaron en un acuerdo de paz. Fue posible porque todas las partes cedieron durante las negociaciones que se desarrollaron en Cuba durante m&aacute;s de cuatro a&ntilde;os. En 2016, las <a href="https://www.eldiario.es/internacional/exjefe-farc-valora-disposicion-gobierno-atender-excombatientes_1_10058304.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">FARC </a>y el Gobierno colombiano rubricaban un pacto que, m&aacute;s all&aacute; del fin de la violencia y la consiguiente entrega de las armas, pivotaba en torno al concepto de &ldquo;verdad, justicia y reparaci&oacute;n&rdquo; para las v&iacute;ctimas. Eso implicaba a los guerrilleros de las FARC, pero tambi&eacute;n a los responsables de la Fuerza P&uacute;blica involucrados en el conflicto. Se cre&oacute; una comisi&oacute;n de la verdad y se ide&oacute; un sistema de &ldquo;justicia transicional&rdquo; para la rendici&oacute;n de cuentas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El modelo persigue m&aacute;s la restauraci&oacute;n de las v&iacute;ctimas que el castigo penal. Recientemente, por ejemplo, un exmilitar que reconoci&oacute; ante la JEP su responsabilidad en al menos 53 asesinatos, entreg&oacute; en un acto simb&oacute;lico a una organizaci&oacute;n una medalla con la que hab&iacute;a sido condecorado. El objetivo era pedir perd&oacute;n y &ldquo;dignificar&rdquo; a las v&iacute;ctimas de &ldquo;falsos positivos&rdquo; &ndash;j&oacute;venes sin recursos que eran reclutados bajo promesas laborales y que eran asesinados por los militares que los presentaban como guerrilleros para mejorar su situaci&oacute;n dentro del ej&eacute;rcito&ndash;. En paralelo a este proceso, el Gobierno de Gustavo Petro se ha embarcado en un proceso denominado la &ldquo;paz total&rdquo; y, entre otras cosas, pretende alcanzar un acuerdo con el Ej&eacute;rcito de Liberaci&oacute;n Nacional, a pesar de la f&eacute;rrea oposici&oacute;n del sector m&aacute;s conservador a todo el proceso.
    </p><p class="article-text">
        Roberto Carlos Vidal (Bogot&aacute;, 1969) es, desde el pasado mes de noviembre, el presidente de la Jurisdicci&oacute;n Especial para la Paz (JEP), el tribunal que se cre&oacute; en 2017 fruto del acuerdo de paz para juzgar a los m&aacute;ximos responsables de las FARC y del Estado colombiano. A pesar de las trabas durante la etapa de Iv&aacute;n Duque al frente del pa&iacute;s, por el tribunal han pasado ya 16.000 acusados &ndash;la gran mayor&iacute;a miembros de las FARC, pero unos 4.000 formaban parte de la Fuerza P&uacute;blica&ndash; y las primeras sentencias se conocer&aacute;n pronto, aunque en ning&uacute;n caso conllevar&aacute;n penas de c&aacute;rcel.&nbsp;Vidal ha estado en Bruselas para dar a conocer las investigaciones de la JEP y en La Haya, donde solicit&oacute; que la Corte Penal Internacional abra una oficina en Colombia para dar apoyo t&eacute;cnico a las autoridades jur&iacute;dicas de ese pa&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; es la justicia restaurativa o transicional?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La justicia restaurativa se basa en un planteamiento &eacute;tico important&iacute;simo. No se trata solamente de que el Estado castigue a quienes han violado el derecho, sino que se trata de un proceso que busca transformar lo que llev&oacute; a esos cr&iacute;menes. Para esa transformaci&oacute;n se hacen tres cosas. 
    </p><p class="article-text">
        La primera es reconocer a las v&iacute;ctimas que frecuentemente est&aacute;n negadas, desconocidas o culpabilizadas. Segundo, reconocer el da&ntilde;o que sufrieron y que en el proceso criminal aparezcan todas las consecuencias del crimen. De eso frecuentemente no se habla nunca. Se habla de la culpabilidad del acusado, pero no del da&ntilde;o de la v&iacute;ctima. Y, tercero, que la consecuencia de esto no sea tanto el castigo, sino que se haga reparaci&oacute;n de ese da&ntilde;o y que los comparecientes se puedan vincular a la reparaci&oacute;n del da&ntilde;o, lo cual implica una necesaria comunicaci&oacute;n entre v&iacute;ctimas y los otros comparecientes, o v&iacute;ctimas y perpetradores, buscando resolver y cambiar la situaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&nbsp;&iquest;No hay sanciones en este proceso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute; hay sanciones, claro que las hay. Lo que pasa es que no se trata de sanciones de c&aacute;rcel sino que, en el caso en que reconozcan su responsabilidad y aporten verdad, estas personas est&aacute;n vigiladas y est&aacute;n haciendo proyectos para reparar a las v&iacute;ctimas entre 5 a 8 a&ntilde;os.&nbsp;
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            <span class="title">
                El coronel Jaime Humberto Pinzón Amézquita del Ejército colombiano entrega una medalla con la que le condecoraron a José Alexander Castro, miembro del colectivo Tejiendo Memorias.                            </span>
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        <strong>&iquest;Cu&aacute;ntos comparecientes han pasado por el tribunal y cu&aacute;ntos hay previstos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tenemos 13.000 de las antiguas FARC y como 4.000 de la Fuerza P&uacute;blica. Y en el caso de las v&iacute;ctimas, tenemos 7.000 v&iacute;ctimas individuales acreditadas y alrededor de 300.000 a trav&eacute;s de participaci&oacute;n colectiva. Nuestro tribunal se caracteriza por manejar grandes n&uacute;meros de v&iacute;ctimas y comparecientes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&nbsp;&iquest;A todos se les va a escuchar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, y adem&aacute;s, a la inmensa mayor&iacute;a de ellos nosotros les ofrecemos defensa judicial, sus abogados, tanto los comparecientes como las v&iacute;ctimas, y acompa&ntilde;amiento. En el caso de los comparecientes, hablamos de 16.000 personas que han pasado por la JEP y los primeros fallos son para los primeros 300. Van a ser las primeras decisiones que est&aacute;n saliendo luego de cinco a&ntilde;os de investigaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Ya ha habido resoluciones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tenemos lo que se llama resoluciones, que es el fin de la investigaci&oacute;n. Y este a&ntilde;o salen las primeras sentencias que ya les atribuyen la sanci&oacute;n y terminan el proceso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Es voluntario someterse a este tipo de proceso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nosotros tenemos unos comparecientes que son voluntarios y otros que son obligatorios. Los miembros de las antiguas FARC y los miembros de la Fuerza P&uacute;blica est&aacute;n obligados a comparecer a la JEP, mientras que terceros funcionarios del Estado, que no eran de la Fuerza P&uacute;blica y miembros de grupos paramilitares, tienen comparecencia voluntaria.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo se han elegido? &iquest;Cu&aacute;l ha sido el trabajo para llegar a seleccionar a esas 16.000 personas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esas 16.000 son las que est&aacute;n obligadas a comparecer a la JEP. Eran todos los miembros de la guerrilla que se sometieron al acuerdo y eran los miembros de la Fuerza P&uacute;blica que hab&iacute;an sido investigados por conductas criminales. Entonces ah&iacute; no hay ninguna decisi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero dentro de esas 16.000 s&iacute; hay una decisi&oacute;n muy grave y muy central del Tribunal, que es que nosotros no juzgamos a todo el mundo, sino que solo juzgamos a los m&aacute;ximos responsables, que es a lo que obliga el derecho internacional. Entonces, dentro de esos nos toca escoger los grupos de m&aacute;ximos responsables. En el primer caso que hemos investigado, de un horizonte bastante grande, que son como 3.000 comparecientes, se han escogido alrededor de 100 m&aacute;ximos responsables, comenzando por los siete miembros del &uacute;ltimo secretariado de las FARC. Es decir, la c&uacute;pula directiva de la antigua guerrilla. Y en el caso de militares hemos hecho selecci&oacute;n de algo as&iacute; como 25 coroneles y un general de la Rep&uacute;blica. Esa selecci&oacute;n es de las personas de las m&aacute;s altas responsabilidades en los delitos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ha denunciado a la Fiscal&iacute;a por ocultar informaci&oacute;n sobre un exguerrillero de las FARC y expulsaron del proceso a un excomandante por no aportar verdad sobre las desapariciones de la toma del Palacio de Justicia. &iquest;Hay m&aacute;s casos? &iquest;Esto es habitual?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No, &iquest;sabe qu&eacute;? Al contrario. Y eso es uno de los motivos de satisfacci&oacute;n m&aacute;s grandes del tribunal. Nosotros no sab&iacute;amos qu&eacute; iba a pasar, porque en el tribunal todas las personas que vienen tienen una obligaci&oacute;n de aportar verdad exhaustiva y detallada de su participaci&oacute;n en el conflicto. Pero tienen el derecho a reconocer o no su responsabilidad porque tienen presunci&oacute;n de inocencia. Ellos pueden escoger no reconocerlo. 
    </p><p class="article-text">
        Lo que ha pasado es que m&aacute;s del 90% de nuestros comparecientes han reconocido su responsabilidad y, por supuesto, han hecho aportes sustanciales de verdad. Eso ha permitido que nuestras primeras decisiones, que tienen que ver con el cierre de investigaciones, muestran cosas que no se conoc&iacute;an porque no se hab&iacute;an investigado o incluso porque no se hab&iacute;an denunciado nunca y que fueron contribuciones a la verdad de los comparecientes. Eso es muy importante.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Imagen de archivo de un mural en Cali (Colombia).                            </span>
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        <strong>&nbsp;&iquest;Y justicia ordinaria est&aacute; habiendo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tenemos un trato muy estrecho con la justicia ordinaria porque hemos heredado sus investigaciones. Ellos son una de nuestras principales fuentes de informaci&oacute;n. Ellos mantienen la competencia. Entonces hay cosas que ellos siguen investigando y tenemos una comunicaci&oacute;n permanente, pero en la ley nuestro tribunal prevalece. O sea, cuando nosotros tomamos una causa, la justicia ordinaria no la tiene que enviar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Se ha encontrado con trabas o presiones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, como las tiene todo tribunal, no solo el tribunal transicional. La presi&oacute;n m&aacute;s grande viene de la sociedad colombiana. Primero, fue ganarnos la confianza, porque esto se cre&oacute; en un clima de mucho escepticismo, no solo frente al tribunal, sino al acuerdo de paz. Y yo creo que uno de los grandes logros en cinco a&ntilde;os es ganarnos la confianza de la sociedad. Las &uacute;ltimas encuestas de opini&oacute;n general del pa&iacute;s muestran que somos la segunda instituci&oacute;n con m&aacute;s reconocimiento en Colombia. Por encima nuestro est&aacute; solo la Corte Constitucional. 
    </p><p class="article-text">
        Ese reconocimiento nos lo hemos ganado, pero tambi&eacute;n hay mucha presi&oacute;n ahora que nos ganamos eso de las expectativas que tienen las v&iacute;ctimas sobre lo que la JEP va a ofrecer en el futuro y esas yo creo que las principales presiones que tenemos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Irene Castro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/roberto-vidal-juez-acuerdo-paz-colombia-no-castigo-reparacion-dano_1_10083722.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 31 Mar 2023 20:02:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Roberto Vidal, el juez del acuerdo de paz en Colombia: “No es tanto el castigo, sino la reparación del daño”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Colombia,FARC - Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia,Paz,Conflictos armados]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Álvaro Uribe dice que "Venezuela puede ser efectiva para que el ELN cese las acciones criminales" pero advierte del riesgo de "sumisión"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/politica/avaro-uribe-venezuela-efectiva-eln-cese-acciones-criminales-advierte-riesgo-sumision_1_9851976.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4725bf3f-aaa8-463b-9401-e8f58c8d0ab8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Álvaro Uribe dice que &quot;Venezuela puede ser efectiva para que el ELN cese las acciones criminales&quot; pero advierte del riesgo de &quot;sumisión&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El expresidente de Colombia considera que "la paz política" del gobierno de Petro "no existiría si el acuerdo con las FARC hubiera seguido"</p></div><p class="article-text">
        El expresidente de Colombia &Aacute;lvaro Uribe considera que el Gobierno venezolano puede ser un aliado en las negociaciones con la guerrilla el Ej&eacute;rcito de Liberaci&oacute;n Nacional, aunque advierte del riesgo de &ldquo;sumisi&oacute;n&rdquo; ante un acuerdo influenciado. El dirigente ha considerado que el papel de Venezuela, con cuyo l&iacute;der se reuni&oacute; su hom&oacute;logo colombiano este fin de semana, &ldquo;puede ser efectivo para  que el ELN acepte cesar acciones criminales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El exmandatario ha ofrecido este lunes una conferencia en Val&egrave;ncia, en el marco de las jornadas Iberoam&eacute;rica en la Mediaci&oacute;n y Resoluci&oacute;n de Conflictos Internacionales, donde ha hecho un an&aacute;lisis del proceso de paz en Colombia. Uribe, que no se ha referido en concreto al encuentro entre Gustavo Petro y Nicol&aacute;s Maduro, s&iacute; ha advertido de que el gobierno del pa&iacute;s vecino puede ser &ldquo;un peligro para un acuerdo final que termine en sumisi&oacute;n&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El que fuera presidente del Gobierno de Colombia hasta 2010 ha afirmado que &ldquo;las mediaciones internacionales ideol&oacute;gicas no facilitan acuerdos, sino sumisiones&rdquo; y considera que Cuba y Venezuela fueron agentes desestabilizadores en ese sentido durante las negociaciones con las FARC. &ldquo;Colombia pas&oacute; las l&iacute;neas rojas&rdquo; por la influencia de ambos pa&iacute;ses, ha insistido, apuntando entre esas l&iacute;neas a &ldquo;una impunidad total&rdquo; y a &ldquo;terroristas&rdquo; que fueron cargos electos sin cumplir penas. 
    </p><p class="article-text">
        Pese a ello, el exdirigente conservador, conocido por su pol&iacute;tica contra la guerrilla, pone en valor la pol&iacute;tica de negociaci&oacute;n del gobierno de Petro, que &ldquo;parece decirlo todo&rdquo; en lo referente a los acuerdos y a la mediaci&oacute;n, lo que &ldquo;facilita el debate democr&aacute;tico y la oposici&oacute;n&rdquo;. No obstante, el exgobernante ha recalcado que esta pol&iacute;tica &ldquo;no existir&iacute;a&rdquo; si &ldquo;el acuerdo con las FARC hubiera seguido&rdquo;. &ldquo;Las soluciones sociales no necesitan sumisi&oacute;n frente al terrorismo, esas sumisiones debilitan la econom&iacute;a privada&rdquo;, que para Uribe es garante de paz.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;El resultado de las elecciones en Brasil fue claro&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Tras su conferencia, preguntado por el asalto a las instituciones en Brasil por seguidores del expresidente Bolsonaro, el mandatario colombiano ha instado a la oposici&oacute;n a acatar el resultado electoral. &ldquo;El resultado de las elecciones en Brasil fue estrecho pero claro. Para defender la democracia hay que acatarla&rdquo;, ha se&ntilde;alado, recordando que el presidente Lula gan&oacute; por dos millones de votos a su oponente. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/politica/avaro-uribe-venezuela-efectiva-eln-cese-acciones-criminales-advierte-riesgo-sumision_1_9851976.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 09 Jan 2023 13:34:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Álvaro Uribe dice que "Venezuela puede ser efectiva para que el ELN cese las acciones criminales" pero advierte del riesgo de "sumisión"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Colombia,FARC - Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia,Venezuela,Gustavo Petro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Colombia documenta siete décadas de violencia de las FARC y el ejército: "Sin verdad, la reconciliación no es posible"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/colombia-documenta-siete-decadas-violencia-farc-ejercito-reconciliacion-no-posible_1_9127717.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f4d9d77f-1110-4b2b-a4a5-b2acee37be9b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Colombia documenta siete décadas de violencia de las FARC y el ejército: &quot;Sin verdad, la reconciliación no es posible&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Según el informe final de la Comisión de la Verdad entregado al presidente electo, Gustavo Petro, el 80% de las 450.000 víctimas asesinadas entre 1985 y 2018 fueron civiles no combatientes</p><p class="subtitle">ENTREVISTA - Alejandro Valencia, integrante de la Comisión de la Verdad de Colombia: ''El horror de la guerra es mucho mayor de lo que sabemos''</p></div><p class="article-text">
        Varios gestos cargados de simbolog&iacute;a afloraron este martes en el centro de Bogot&aacute;, donde se present&oacute; el informe final encargado en 2017 a la institucional Comisi&oacute;n de la Verdad para tratar de esclarecer las ra&iacute;ces de m&aacute;s de seis d&eacute;cadas de violencia en Colombia. El lugar escogido para el evento fue el teatro Jorge Eliecer Gait&aacute;n, bautizado con el nombre de un caudillo liberal asesinado a mediados del siglo pasado. As&iacute; mismo, la ausencia del actual presidente, Iv&aacute;n Duque, que estaba de viaje en Lisboa, contrast&oacute; de forma notoria con la presencia del <a href="https://www.eldiario.es/internacional/izquierdista-gustavo-petro-gana-elecciones-presidenciales-colombia_1_9099056.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mandatario electo, Gustavo Petro</a>, quien recibi&oacute; el documento y a su vez lanz&oacute; la promesa de no convertir su contenido en &ldquo;un espacio de venganza&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La ausencia de uno, y la ovaci&oacute;n de un teatro abarrotado a la entrada del otro, reflejan la brecha que se vive hoy en Colombia. De hecho, ning&uacute;n representante del actual Gobierno acudi&oacute; a un acto presidido por el sacerdote jesuita Francisco de Roux, cabeza y gu&iacute;a del informe encargado a 13 comisionados tras el acuerdo de paz firmado en La Habana (Cuba) entre la desaparecida guerrilla de las FARC y el Gobierno de Juan Manuel Santos en septiembre de 2016.
    </p><p class="article-text">
        El informe final, dividido en diez cap&iacute;tulos, se basa en 27.500 relatos de v&iacute;ctimas y actores de la guerra. Pueblos ind&iacute;genas, negros, campesinos, intelectuales, pero tambi&eacute;n miembros del ej&eacute;rcito, los expresidentes y pol&iacute;ticos y empresarios que aportaron sus historias y memorias de una violencia que, a pesar de continuar viva, se ha reducido a escalas mucho menores. &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; dejamos pasar este despedazamiento de nosotros mismos?&rdquo;, pregunt&oacute; el jesuita de 78 a&ntilde;os, una suerte de autoridad espiritual en Colombia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; el pa&iacute;s no se detuvo para exigir a las guerrillas y al Estado parar la guerra pol&iacute;tica desde temprano y negociar una paz integral?&rdquo;, continu&oacute; el religioso, que lleva d&eacute;cadas luchando por la reconciliaci&oacute;n del pa&iacute;s. Sin entrar en detalles, repas&oacute; las atrocidades de paramilitares, soldados del ej&eacute;rcito, guerrilleros y narcotraficantes. Tragedias que se ensa&ntilde;aron y dejaron las peores cicatrices en los actores m&aacute;s d&eacute;biles de la poblaci&oacute;n. Seg&uacute;n la investigaci&oacute;n, que no tiene ninguna validez judicial, el 80% de las 450.000 v&iacute;ctimas asesinadas entre 1985 y 2018 fueron civiles no combatientes (la cifra podr&iacute;a ascender a 800.000, si se tienen en cuenta estimaciones basadas en los subregistros).
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Reconocer el dolor&rdquo;</h3><p class="article-text">
        M&aacute;s que una sola verdad, la Comisi&oacute;n lega a la sociedad un friso con cientos de miles de experiencias individuales. Historias de una sociedad que estuvo casi rota por la violencia que arreci&oacute; entre 1996 y 2008, los a&ntilde;os m&aacute;s duros de la escalada guerrillera, de las masacres paramilitares y del narcotr&aacute;fico. Tiempos en los que la justicia penal militar trat&oacute; de encubrir violaciones a los derechos humanos &ldquo;como un mecanismo de impunidad durante d&eacute;cadas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Incluso hubo miembros de la Fiscal&iacute;a y del Cuerpo T&eacute;cnico de Investigaci&oacute;n (CTI) que, seg&uacute;n el trabajo de la comisi&oacute;n, colaboraron con pruebas judiciales falsas y a&ntilde;adieron otras fraudulentas para ayudar a la &ldquo;legalizaci&oacute;n de cad&aacute;veres&rdquo; en connivencia con escuadrones paramilitares. Si a eso le sumamos que el informe reconoce la forma como el narcotr&aacute;fico perme&oacute; a buena parte de las instituciones y la econom&iacute;a, la conclusi&oacute;n, como asegur&oacute; una defensora de derechos humanos a la entrada del evento, no pod&iacute;a ser otra que &ldquo;de dolor, de reconocernos en el dolor&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        El m&eacute;dico Sa&uacute;l Franco, de 77 a&ntilde;os, fue uno de los comisionados encargados de desgranar durante los &uacute;ltimos tres a&ntilde;os y siete meses esta tragedia de m&aacute;s de medio siglo. En un foro de Twitter, asegur&oacute; que &ldquo;la gran novedad es la reconstrucci&oacute;n de la historia del conflicto a trav&eacute;s de tantas voces con el &uacute;nico objetivo de entender por qu&eacute; pas&oacute; lo que pas&oacute;&rdquo;. &ldquo;Si somos capaces de desprendernos de nuestros prejuicios y de asimilar los resultados, puede haber un nuevo amanecer en Colombia. Con equidad y con paz&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute;.
    </p><h3 class="article-text">Oposici&oacute;n al informe</h3><p class="article-text">
        Con el pasar de las horas, sin embargo, la cruda realidad de una sociedad fragmentada volvi&oacute; a irrumpir en las declaraciones de miembros de la derecha radical que desde los tiempos de la administraci&oacute;n Santos se han opuesto al proceso de La Habana. &ldquo;El informe de la Comisi&oacute;n de la Verdad es una deshonra a la Fuerza P&uacute;blica&rdquo;, dijo en la cadena radial RCN la congresista radical del Centro Democr&aacute;tico Mar&iacute;a Fernanda Cabal.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica hac&iacute;a referencia a las revelaciones en torno a los asesinatos de j&oacute;venes pobres por parte del ej&eacute;rcito que luego eran presentados como bajas guerrilleras para obtener permisos y condecoraciones. Estos cr&iacute;menes, mal etiquetados &ldquo;falsos positivos&rdquo;, se ejecutaron en los a&ntilde;os del Gobierno del expresidente &Aacute;lvaro Uribe (2002-2010).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No hab&iacute;a un ordenamiento escrito, pero el sentir (de los militares) era estar haciendo lo que la instituci&oacute;n quer&iacute;a&rdquo;, dijo de Roux este martes en el teatro Jorge Eliecer Gait&aacute;n. Y prosigui&oacute;: &ldquo;Se trataba de un comportamiento corporativo persistente. Funcionarios del Estado violaron la ley y presentaron como victoria lo que era perverso&rdquo;. M&aacute;s de un militar ha confesado ante el tribunal de Justicia Especial para la Paz (JEP), otro organismo transicional fruto de los acuerdos, que la fiebre por mostrar resultados militares los llev&oacute; a cometer estos cr&iacute;menes de guerra.
    </p><p class="article-text">
        El pol&iacute;tico conservador Enrique G&oacute;mez Hurtado reflej&oacute; en declaraciones para la revista <em>Semana</em> el enfado que siente hoy una parte del pa&iacute;s con el informe de 900 p&aacute;ginas: &ldquo;Es la fase final del esquema democr&aacute;tico que con tanto ah&iacute;nco (&hellip;) la fuerza p&uacute;blica defendi&oacute; del embate comunista&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El líder de las FARC Manuel Marulanda Vélez en una imagen de archivo de marzo de 2001."
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                El líder de las FARC Manuel Marulanda Vélez en una imagen de archivo de marzo de 2001.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el informe final, entre 1978 y 2016 se contabilizaron 6.402 v&iacute;ctimas de ejecuciones extrajudiciales. El 78% de esos registros sucedieron entre 2002 y 2008, los a&ntilde;os de Uribe y su ministro de Defensa Juan Manuel Santos, premiado m&aacute;s tarde con el Nobel de Paz. El partido Centro Democr&aacute;tico de Uribe reaccion&oacute; a las conclusiones del estudio con un comunicado donde se lee que no estiman &ldquo;apropiado que se establezcan verdades definitivas o dogm&aacute;ticas sobre el conflicto y sus actores&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un sector importante de la poblaci&oacute;n colombiana descree de casi todas los logros que se han conseguido tras la desmovilizaci&oacute;n de la guerrilla m&aacute;s grande y poderosa que ha habido en Colombia, las FARC. La fiera oposici&oacute;n qued&oacute; en evidencia en un plebiscito que el presidente Santos impuls&oacute; para refrendar los acuerdos de paz en octubre de 2016. <a href="https://www.eldiario.es/internacional/colombia-rechaza-referendum-acuerdo-farc_1_3808182.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El &ldquo;no&rdquo; gan&oacute; entonces con el 50,2% de los votos</a>, frente al 49,7% del &ldquo;s&iacute;&rdquo;, obligando a Santos a modificar el texto y aprobar el tratado por otros canales legales.
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, el Gobierno de Iv&aacute;n Duque, y la bancada 'uribista' en el Congreso, se han dedicado a aplazar o arrinconar el desarrollo de los puntos pactados con las extintas FARC. Han alegado siempre que se trata de acuerdos que llevan a la impunidad y que resultan da&ntilde;inos para la democracia y la moral de las fuerzas armadas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tampoco han funcionado los intentos por hallar equilibrio entre las dos visiones de la realidad y romper la desconfianza. El oficial retirado Carlos Guillermo Ospina, &uacute;nico representante de los militares dentro de la Comisi&oacute;n de la Verdad, por ejemplo, renunci&oacute; a su cargo hace un par de meses por considerar que el trabajo de la entidad se empleaba de forma rete&ntilde;ida en centrar la responsabilidad sobre el Estado.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Hoja de ruta</h3><p class="article-text">
        En este contexto la figura de Francisco de Roux ha servido para un ejercicio de reconciliaci&oacute;n apoyado por las Naciones Unidas y la Uni&oacute;n Europea. De hecho, durante la ceremonia de este martes intervino Michelle Bachelet, alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, quien dej&oacute; un mensaje transmitido desde Ginebra: &ldquo;Sin verdad, la reconciliaci&oacute;n no es posible. Sin reconciliaci&oacute;n, el riesgo de repetici&oacute;n sigue siendo real. Mi oficina analizar&aacute; con mucho inter&eacute;s el contenido detallado del informe presentado hoy&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Entretanto, el presidente electo Gustavo Petro, que ha prometido dar un espaldarazo al proceso de paz, dijo que &ldquo;la aproximaci&oacute;n a la verdad&nbsp;no puede ser considerada como un espacio de venganza, una extensi&oacute;n de las mismas armas vueltas palabras, vueltas relatos, narraciones de tantas personas que construyeron este informe. Tiene que ser mirado como el aporte de una de las instituciones de la paz,&nbsp;como la posibilidad de una reconciliaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La Comisi&oacute;n de la Verdad acaba su misi&oacute;n en agosto. La hoja de ruta se&ntilde;ala que nacer&aacute; otra entidad que tendr&aacute; como misi&oacute;n verificar, durante siete a&ntilde;os, la puesta en pr&aacute;ctica de las recomendaciones. El primer paso, seg&uacute;n el documento, ser&aacute; reconocer a las v&iacute;ctimas del conflicto armado &ldquo;en su dolor, dignidad y resistencia&rdquo;. As&iacute; mismo sugiere retomar el di&aacute;logo con la a&uacute;n activa guerrilla castrista del ELN.
    </p><p class="article-text">
        Desde las butacas del auditorio en el centro de Bogot&aacute; se escuchaban arengas de defensores sociales y l&iacute;deres pol&iacute;ticos de izquierda que reivindicaban episodios de violencia pasados o ataques contra el medio ambiente. Petro, en un tono sosegado y conciliador, record&oacute; sobre el final algunas l&iacute;neas del discurso La Soledad de Am&eacute;rica Latina, pronunciado por Gabriel Garc&iacute;a M&aacute;rquez en su aceptaci&oacute;n del premio Nobel de Literatura en 1982.
    </p><p class="article-text">
        Una calculada intervenci&oacute;n pol&iacute;tica y literaria con la que buscaba dejar claro que en su presidencia el compromiso estar&aacute; volcado con las v&iacute;ctimas de la barbarie: &ldquo;Una nueva y arrasadora utop&iacute;a de la vida, donde nadie pueda decidir por otros hasta la forma de morir, donde de veras sea cierto el amor y sea posible la felicidad, y donde las estirpes condenadas a cien a&ntilde;os de soledad tengan por fin y para siempre una segunda oportunidad sobre la tierra<em>&rdquo;.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Camilo Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/colombia-documenta-siete-decadas-violencia-farc-ejercito-reconciliacion-no-posible_1_9127717.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Jun 2022 08:39:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Colombia documenta siete décadas de violencia de las FARC y el ejército: "Sin verdad, la reconciliación no es posible"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Colombia,FARC - Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia,Gustavo Petro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Javi López: "El cambio en Colombia es histórico y la región entra en una ola progresista clara"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/javi-lopez-cambio-colombia-historico-region-entra-ola-progresista-clara_1_9110774.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6247244e-7aaf-4e58-8760-090101173acc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Javi López: &quot;El cambio en Colombia es histórico y la región entra en una ola progresista clara&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"La victoria de la izquierda ensancha el sistema político colombiano porque llega al poder una parte del país que nunca había accedido al poder", afirma el eurodiputado socialista</p></div><p class="article-text">
        Javi L&oacute;pez (Madrid, 1985) es eurodiputado desde 2014, miembro de la direcci&oacute;n del PSC y copresidente de la Asamblea Parlamentaria Euro-Latinoamericana. En estos &uacute;ltimos meses ha viajado peri&oacute;dicamente a Colombia como presidente de la Misi&oacute;n de Observaci&oacute;n Electoral de la UE, y ha seguido de cerca un proceso pol&iacute;tico que ha culminado este pasado domingo con la elecci&oacute;n del primer presidente de izquierdas en Colombia, Gustavo Petro. Desde Colombia, L&oacute;pez atiende a elDiario.es: &ldquo;El cambio en Colombia es de car&aacute;cter hist&oacute;rico, se ha producido una alternancia hist&oacute;rica despu&eacute;s de 200 a&ntilde;os de independencia, con trascendencia para el pa&iacute;s y para la regi&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El eurodiputado socialista explica que ha tenido que viajar &ldquo;cuatro veces durante este a&ntilde;o&rdquo; para realizar una &ldquo;observaci&oacute;n met&oacute;dica&rdquo; con una misi&oacute;n que cuenta con &ldquo;50 personas trabajando en Colombia durante seis meses&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ha sido una una misi&oacute;n larga, pero muy interesante y con repercusi&oacute;n&rdquo;, explica L&oacute;pez: &ldquo;Adem&aacute;s, exist&iacute;an much&iacute;simas dudas alrededor del proceso electoral y hemos sido realmente &uacute;tiles en el proceso.<strong> </strong>Ha sido limpio, s&iacute;. Nosotros hemos estado muy encima de todo, de la autoridad electoral, del recuento de resultados...&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, el presidente de la Misi&oacute;n de Observaci&oacute;n Electoral de la UE defiende que lo ocurrido el domingo pasado &ldquo;es ejemplar para la democracia colombiana&rdquo;. &iquest;Por qu&eacute;? &ldquo;Porque todos los actores involucrados en un cambio trascendental, hist&oacute;rico, de alternancia del pa&iacute;s, est&aacute;n a la altura del momento hist&oacute;rico. La autoridad electoral ha celebrado unas elecciones bien organizadas, ordenadas en t&eacute;rminos generales, pac&iacute;ficas y en las que se da el resultado de forma clara y r&aacute;pida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero no s&oacute;lo es la organizaci&oacute;n, L&oacute;pez destaca tambi&eacute;n el papel de los actores pol&iacute;ticos: &ldquo;El candidato que pierde, concede r&aacute;pidamente la victoria. El que gana, y es verdad que es un resultado n&iacute;tido de victoria despu&eacute;s de elecciones con elevada incertidumbre sobre el final, env&iacute;a mensajes de conciliaci&oacute;n, de unidad y di&aacute;logo. Y el Gobierno saliente de Duque reconoce la victoria del ganador y se abre a la voluntad de tener una transici&oacute;n de poder ordenada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y todo esto en un pa&iacute;s que ha vivido una guerra.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Claro, es un pa&iacute;s atravesado por un conflicto armado de una guerra, con d&eacute;cadas y d&eacute;cadas de violencia pol&iacute;tica. Tiene una enorme trascendencia. Y es muy interesante porque, de alguna forma, la victoria de la izquierda ensancha el sistema pol&iacute;tico colombiano, porque llega al poder una parte del pa&iacute;s que nunca hab&iacute;a accedido al poder.
    </p><p class="article-text">
        Eso es bueno para el sistema pol&iacute;tico, porque como mejora el per&iacute;metro del sistema, es m&aacute;s grande y m&aacute;s inclusivo y, al mismo tiempo, esa parte del pa&iacute;s va a tener que enfrentarse a las dificultades, a los l&iacute;mites y a las contradicciones de poder.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una victoria que llega despu&eacute;s del cambio en Chile, tambi&eacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Evidentemente, todo esto, aparte de la lectura colombiana, est&aacute; incrustado en una ola, como al principio del siglo, especialmente despu&eacute;s de Chile y a pocos meses de las elecciones en Brasil, donde Lula podr&iacute;a ganar. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l ha sido el papel de las FARC, ahora convertidas en el partido Comunes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El acuerdo de paz ha destapado dos cosas. Una, que siempre que se han presentado a las elecciones, el resultado de los Comunes ha sido pr&aacute;cticamente nada, pero, al mismo tiempo, la desaparici&oacute;n de las FARC y el acuerdo de paz es lo que ha permitido una nueva conversaci&oacute;n en el pa&iacute;s, y emerger discusiones del &aacute;mbito socio-econ&oacute;mico y salir de la seguridad como el &uacute;nico elemento central en la discusi&oacute;n pol&iacute;tica. 
    </p><p class="article-text">
        El acuerdo de paz tiene muy poco impacto electoral en las FARC, pero tiene mucho impacto pol&iacute;tico. Parecer&iacute;a dif&iacute;cil este escenario que hemos vivido sin el acuerdo de paz. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y a partir de ahora?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay que estar muy pendiente del gabinete. Petro es un candidato que se presenta por tercera vez y lo hace con un proceso de acumulaci&oacute;n de fuerzas durante la &uacute;ltima d&eacute;cada, un proceso de agregaci&oacute;n en el que no solo est&aacute; la izquierda, sino que hay sectores del pa&iacute;s de centro y centroizquierda que han volcado sus esfuerzos en la candidatura; figuras relevantes del centro, vinculadas al programa de Santos o Alejandro Gaviria.
    </p><p class="article-text">
        Es sintom&aacute;tico que no sea solo el n&uacute;cleo de la izquierda colombiana y, honestamente, sin el acuerdo de paz, no habr&iacute;a sido tan natural que una parte del centro se volcara a favor de Petro. 
    </p><p class="article-text">
        Hemos o&iacute;do hablar de un pa&iacute;s con dudas sobre el proceso electoral, sobre las candidaturas, con enorme preocupaci&oacute;n por una campa&ntilde;a polarizada... Y al final ha sido un resultado ejemplar por parte de todos los actores involucrados, los dos candidatos, el Gobierno y la autoridad electoral.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo se prev&eacute; el gabinete?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay especulaciones, pero su coalici&oacute;n electoral ya ha ido m&aacute;s all&aacute; de la izquierda del pa&iacute;s, incluyendo al centroizquierda. Son equilibrios que ya vimos en el gabinete de Boric. La coalici&oacute;n electoral de Petro y la de gobierno incluye al centroizquierda del pa&iacute;s, como ha pasado con Boric con su conformaci&oacute;n de Gobierno. Ha estado la izquierda y el centroizquierda en las mayor&iacute;as presidenciales de Boric y en la mayor&iacute;a presidencial de Petro. 
    </p><p class="article-text">
        Se han dado las circunstancias hist&oacute;ricas para que el PS de Chile saliera de la Concertaci&oacute;n y que aqu&iacute; se articulara con un candidato de izquierdas para una mayor&iacute;a. La regi&oacute;n est&aacute; ante una nueva ola de izquierdas, y creo que tambi&eacute;n va a aprender de los errores de la &uacute;ltima. Con una potencial victoria presidencial de Lula, junto con Boric y Petro creo que se dibuja una izquierda en el gobierno con voluntad de redistribuci&oacute;n y de responder a las demandas de justicia social, pero al mismo tiempo anclada en instituciones y en los derechos humanos y la democracia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En un pa&iacute;s en el que se ha vivido mucha violencia &uacute;ltimamente contra activistas de derechos humanos y miembros de la oposici&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El problema es la implementaci&oacute;n incompleta del proceso de paz, y en lugares donde se esperaba que llegara el Estado con el acuerdo de paz, pues no ha llegado todav&iacute;a.<strong> </strong>Esto lo dice la Uni&oacute;n Europea y Naciones Unidas: hay datos durante los &uacute;ltimos tres a&ntilde;os que evidencian un problema grave de asesinatos de ex guerrilleros, de defensores de derechos humanos y defensores del medioambiente. Es un problema. Es violencia planificada en algunas partes del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Se consolidar&aacute; el movimiento pol&iacute;tico de Petro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ellos ten&iacute;an la lista m&aacute;s votada por el Senado, pero al mismo tiempo van a tener que llegar a acuerdos con el centroizquierda, con el Partido Verde, con la izquierda y el Partido Liberal. Va a tener que llegar a acuerdos en t&eacute;rminos de gobernabilidad con varios actores de las c&aacute;maras, y eso no tiene porque ser negativo tampoco. 
    </p><p class="article-text">
        Realmente la regi&oacute;n entra en un panorama de ola progresista clara, reconciliando al pa&iacute;s consigo mismo, porque la historia de Colombia est&aacute; plagada de magnicidios de candidatos de izquierdas, de l&iacute;deres sociales y l&iacute;deres de izquierdas. Y hay que reconocer tambi&eacute;n el papel del Gobierno. El comportamiento ha sido ejemplar. 
    </p><p class="article-text">
        Luego es interesante el tema de Rodolfo Hern&aacute;ndez, porque a la segunda vuelta no pas&oacute; el candidato de la derecha tradicional. Yo creo que es sintom&aacute;tico de una cierta descomposici&oacute;n de la derecha tradicional, que va a tener que reconstruirse. Pero que pasa en todo el continente y tambi&eacute;n en Europa.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1538655875413458944?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El eurodiputado socialista volver&aacute; en septiembre a Colombia, una vez que ya haya tomado posesi&oacute;n el nuevo Gabinete de Petro para la presentaci&oacute;n final del informe de la misi&oacute;n de observaci&oacute;n electoral. All&iacute; se reunir&aacute; con el presidente, el canciller y los presidentes de las bancadas para explicarles las recomendaciones para el C&oacute;digo Electoral: &ldquo;Es importante ahora que la Uni&oacute;n Europea se implique. Colombia siempre ha sido un aliado estrat&eacute;gico, tenemos mucha presencia en el pa&iacute;s, hemos trabajado siempre de la mano de los gobiernos del pa&iacute;s. Pero es cierto que la agenda de la administraci&oacute;n de Petro, con el cambio clim&aacute;tico, la pol&iacute;tica social, el crecimiento inclusivo, son ejes de trabajo en el &aacute;mbito internacional de Europa, y por eso hay que aprovecharlo. Hay un reclamo de un modelo social m&aacute;s equilibrado, que es el modelo que representa Europa, y es uno de los ejes que siempre ha mostrado en la campa&ntilde;a y en su agenda.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Gil]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/javi-lopez-cambio-colombia-historico-region-entra-ola-progresista-clara_1_9110774.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Jun 2022 20:09:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Javi López: "El cambio en Colombia es histórico y la región entra en una ola progresista clara"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Colombia,Gustavo Petro,FARC - Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia,UE - Unión Europea,Parlamento Europeo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Marina Gallego: "La mejor política contra la migración es el desarrollo de los países empobrecidos"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/marina-gallego-mejor-politica-migracion-desarrollo-paises-empobrecidos_128_9010523.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1c2add65-dc17-4456-bbf5-7ac80ad46289_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Marina Gallego: &quot;La mejor política contra la migración es el desarrollo de los países empobrecidos&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"La izquierda en Colombia tiene que patear el tablero estas elecciones para que la oligarquía vaya cediendo. Sería una lección que la derecha no olvidaría", asegura la abogada</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Aura Vázquez: “Las mujeres migradas sostenemos el sistema de cuidados en situaciones violentas y precarias”</p></div><p class="article-text">
        A menos de una semana de la primera vuelta de las Elecciones Presidenciales de Colombia, la coordinadora nacional de la organizaci&oacute;n Ruta Pac&iacute;fica de Mujeres, abogada y experta en Derechos Humanos, Marina Gallego, lo tiene claro: la izquierda, y <a href="https://www.eldiario.es/internacional/gustavo-petro-favorito-presidenciales-colombia_1_8876612.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su l&iacute;der Gustavo Pietro</a>, &ldquo;tiene que patear el tablero para que la oligarqu&iacute;a vaya cediendo&rdquo;. Seg&uacute;n Gallego, un cambio de Gobierno supondr&iacute;a para el pa&iacute;s mejoras en derechos humanos, de las mujeres, de los colectivos LGTBI, as&iacute; como una apuesta firme por la cultura, la educaci&oacute;n y el medio ambiente.
    </p><p class="article-text">
        Durante su visita a Euskadi, ha protagonizado una conferencia bajo el t&iacute;tulo 'Perspectivas feministas sobre la guerra y paz' junto a las periodista Ane Irazabal y Olga Rodr&iacute;guez. En ella, ha tratado el tema de la participaci&oacute;n de las mujeres en las negociaciones del acuerdo de paz en Colombia, as&iacute; como de las similitudes que hay entre las violencias que sufren las mujeres en conflictos armados de todo el mundo.  &ldquo;En cualquier conflicto las mujeres son principalmente las que huyen a las fronteras pidiendo asilo. Desplazarse siendo mujer y estando sola genera riesgos m&aacute;s all&aacute; de tener que dejar a la familia, como los riesgos de explotaci&oacute;n sexual o violencia sexual&rdquo;, explica a este peri&oacute;dico en una entrevista en Bilbao, en la sede de la ONG Mugarik Gabe, organizadora del evento en el que Gallego participa. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo es la perspectiva de g&eacute;nero en las guerras y conflictos armados?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, en Colombia, las mujeres tambi&eacute;n participamos en el acuerdo de paz entre el Gobierno y las FARC. Especialmente tuvimos incidencia en el Gobierno, porque no ten&iacute;amos acceso en aquel momento a las FARC. Seis o siete meses antes del acuerdo, sali&oacute; una foto de las negociaciones previas en la que aparec&iacute;an 20 hombres y ninguna mujer. Se lo dijimos al Gobierno, porque no nos parec&iacute;a bien que una foto as&iacute; se distribuyera por todos los medios de comunicaci&oacute;n. Adem&aacute;s, en aquel momento de las negociaciones llevaban ya tres puntos del acuerdo en los que no hab&iacute;an tenido en cuenta a las mujeres. Al escuchar nuestras quejas, nos dijeron que las mujeres del pa&iacute;s nos uni&eacute;ramos e hici&eacute;ramos un evento grande para que las FARC tambi&eacute;n nos conocieran. Y as&iacute; fue. Hicimos un evento grande en torno al acuerdo de paz en el que participaron casi 600 mujeres y tuvieron en cuenta las conclusiones a las que llegamos. A partir de ah&iacute;, el Gobierno incluy&oacute; a dos negociadoras y las FARC tambi&eacute;n se puso las pilas. Mostramos nuestras conclusiones en una reuni&oacute;n con el Gobierno y las FARC e hicimos aportes a los puntos que llevaban. No abrimos m&aacute;s la agenda que ten&iacute;an, pero nos aseguramos de que todos los puntos tuvieran perspectiva de g&eacute;nero. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cada vez se escucha m&aacute;s a las mujeres en los &aacute;mbitos de negociaci&oacute;n en Colombia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, aunque hay un rezago del 10% en el cumplimiento de los puntos que propusimos las mujeres en el acuerdo de paz. El acuerdo general tiene un 33% de medidas cumplidas, mientras que nuestras medidas propuestas cuentan con un 23% de cumplimiento. Sin embargo, creo que el haber participado en la negociaci&oacute;n nos ha facultado para incidir en que se cumpla el acuerdo y que las mujeres sean protagonistas. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l es la funci&oacute;n de la Ruta Pac&iacute;fica de las Mujeres de la que es coordinadora nacional?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La Ruta es una organizaci&oacute;n que naci&oacute; hace 25 a&ntilde;os con el objetivo de lograr una salida negociada del conflicto armado en Colombia. El conflicto dur&oacute; m&aacute;s de 50 a&ntilde;os, afect&oacute; a varias generaciones y sab&iacute;amos que salir de esa guerrilla era muy dif&iacute;cil, por eso confi&aacute;bamos en que cuanto antes se negociase, ser&iacute;a mejor. El pa&iacute;s tard&oacute; 50 a&ntilde;os en negociar y lograr una salida exitosa. A d&iacute;a de hoy, a&uacute;n quedan guerrillas en distintos territorios del pa&iacute;s y tambi&eacute;n colaboramos para ofrecer salidas para lograr la paz. Siempre hemos trabajado en torno a eso, somos 300 organizaciones de 142 municipios. En 2010 creamos una Comisi&oacute;n de la Verdad con 1.000 mujeres que fue muy importante para poder llegar a la mesa negociadora del acuerdo de paz. As&iacute; fue como logramos ser agentes, no fue cosa de un d&iacute;a para otro. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Durante su participaci&oacute;n en la conferencia </strong>'<strong>Perspectivas feministas sobre la guerra y paz' habl&oacute; de la perspectiva de g&eacute;nero en las guerras. &iquest;Qu&eacute; diferencia nota en el papel de las mujeres en los conflictos armados en Colombia y el que juegan las mujeres actualmente en la guerra de Ucrania?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No s&eacute; c&oacute;mo de organizadas estar&aacute;n las mujeres en Ucrania, ni si les ha dado tiempo a organizarse en una situaci&oacute;n como esta, pero lo que s&iacute; se, es que es algo com&uacute;n. En cualquier conflicto son las mujeres principalmente las que huyen a las fronteras pidiendo asilo. Desplazarse siendo mujer y estando sola genera riesgos m&aacute;s all&aacute; de tener que dejar a la familia, como los riesgos de explotaci&oacute;n sexual o violencia sexual. Nos han dicho que hay proxenetas cerca de las fronteras y los campamentos ofreci&eacute;ndoles a las chicas ese tipo de actividades. Todo eso es parecido a lo que ocurre en Latinoam&eacute;rica, en circunstancias distintas, porque finalmente en Ucrania los pa&iacute;ses de acogida son europeos y tienen mejores condiciones que las personas que se desplazan desde all&aacute;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La mejor inversión que pueden hacer los países del norte es fortalecer el desarrollo de las naciones empobrecidas, para que no haya necesidad de migrar</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>De hecho, </strong><a href="https://www.eldiario.es/euskadi/mayoria-migrantes-euskadi-son-mujeres-jovenes-america-latina_1_8541005.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>la mayor&iacute;a de personas migrantes que llegan a Euskadi</strong></a><strong> son mujeres, de Am&eacute;rica Latina y j&oacute;venes. &iquest;A qu&eacute; cree que se debe?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que ocurre porque las mujeres buscan salidas para proteger a su familia y esos pa&iacute;ses les brindan seguridad. Habr&iacute;a menos migraci&oacute;n si nuestros pa&iacute;ses tuvieran mejores condiciones. La mejor pol&iacute;tica contra la migraci&oacute;n es el desarrollo de los pa&iacute;ses empobrecidos. La mejor inversi&oacute;n que pueden hacer los pa&iacute;ses del norte es fortalecer el desarrollo de esas naciones para que no haya necesidad de migrar. Si la gente tiene cierta seguridad, m&aacute;s empleo y posibilidad de vivir en sus territorios, nadie tendr&aacute; la necesidad de migrar. Habr&aacute; migraci&oacute;n, pero no una necesidad impulsada por la situaci&oacute;n del pa&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;A qu&eacute; se enfrentan las mujeres en Colombia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay un porcentaje muy alto de violencia contra las mujeres. Se reportan cerca de 800.000 casos de violencia de distintos tipos contra ellas y hay 700 mujeres asesinadas al a&ntilde;o. Los reportes de casos de violencia sexual son cerca de 21.000 al a&ntilde;o y la mayor&iacute;a de denuncias son de menores de 0 a 13 a&ntilde;os, es decir, ni&ntilde;as que sufren abusos en sus casas. Hay una violencia estructural contra las mujeres que no cesa y que, adem&aacute;s, se oculta por la din&aacute;mica de una situaci&oacute;n de inseguridad general del pa&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; supuso para las mujeres la </strong><a href="https://www.eldiario.es/internacional/colombia-despenaliza-aborto-24-semanas_1_8768805.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>despenalizaci&oacute;n del aborto</strong></a><strong> hasta la semana 24?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ciertamente no nos lo esper&aacute;bamos. Desde 2006 el aborto solo estaba contemplado en tres causales: cuando est&aacute; en riesgo la salud o la vida de la madre, cuando es fruto de violaci&oacute;n o incesto, o si hay malformaci&oacute;n del feto. Si no se cumpl&iacute;an ninguna de las tres, el aborto estaba penado con cuatro a&ntilde;os y medio de c&aacute;rcel. Nos parec&iacute;a una vulneraci&oacute;n de los derechos de las mujeres y afectaba sobre todo a las mujeres pobres. Eso fue lo que hizo votar a favor de la despenalizaci&oacute;n a las Cortes, el hecho de que las m&aacute;s afectadas eran las mujeres muy j&oacute;venes o ni&ntilde;as campesinas. La penalizaci&oacute;n penalizaba a las que menos ten&iacute;an, porque las que ten&iacute;an dinero, pagaban para abortar sin que nadie se enterara de ello. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La penalización del aborto penalizaba a las que menos tenían, porque las que tenían dinero, pagaban para abortar y nadie se enteraba de ello</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo perjudicar&iacute;a a pa&iacute;ses como Colombia </strong><a href="https://www.eldiario.es/internacional/aborto-eeuu-sentencia-1973-revertir-supremo_1_8977973.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>el hecho de que se vuelva a penalizar el aborto en EEUU</strong></a><strong>?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ser&iacute;a algo muy grave porque ser&iacute;a un claro ejemplo de c&oacute;mo hay personas luchando para que las mujeres perdamos derechos adquiridos y no podamos abortar libremente. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>El pr&oacute;ximo domingo, 29 de mayo, se celebrar&aacute; la primera vuelta de las Elecciones Presidenciales en Colombia. &iquest;C&oacute;mo lo est&aacute;n viviendo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las encuestas est&aacute;n dando por ganador al pacto progresista que une a la izquierda con otros sectores liberales y que lidera Gustavo Petro. Por el momento, las encuestas dicen que cuenta con un 43% de los votos, le saca como 15 puntos a la derecha. Lo m&aacute;s probable es que en esta primera vuelta, al haber siete candidatos, no gane [la f&oacute;rmula ganadora deber&aacute; obtener la mitad m&aacute;s uno del total de votos v&aacute;lidos] por lo que pasar&aacute; junto al segundo favorito a una segunda vuelta, el pr&oacute;ximo 19 de junio. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; supondr&iacute;a para Colombia que ganase la derecha cristiana de John Milton Rodr&iacute;guez o la coalici&oacute;n de derechas de Federico Guti&eacute;rrez?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Otra vez lo mismo, ya estamos acostumbrados. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y la izquierda de Gustavo Petro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo creo que ah&iacute; habr&iacute;a un movimiento en t&eacute;rminos de lucha contra la desigualdad, a favor de los derechos de las mujeres -no creo que todo, pero s&iacute; bastante- y tambi&eacute;n una apuesta por los derechos LGTBI. Todas las agendas liberales se tendr&iacute;an en cuenta y, por supuesto, el acuerdo de paz se cumplir&iacute;a m&aacute;s ampliamente. Petro tiene compromisos a favor del medio ambiente y muchas ideas que no s&eacute; c&oacute;mo cumplir&aacute; porque habla de reducir el consumo del petr&oacute;leo y del carb&oacute;n, pero los necesita, entonces, esos son los puntos que pueden llegar a ser algo demag&oacute;gicos, porque va a tener que seguir usando esos recursos, pero s&iacute; que tendr&iacute;a una mirada a favor del medio ambiente que otros no tienen. Tambi&eacute;n har&iacute;a una apuesta fuerte por la cultura, muchos artistas colombianos lo apoyan por eso, y por la educaci&oacute;n. Tiene que patear el tablero para que la oligarqu&iacute;a vaya cediendo. Ser&iacute;a una lecci&oacute;n que la derecha no olvidar&iacute;a. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maialen Ferreira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/marina-gallego-mejor-politica-migracion-desarrollo-paises-empobrecidos_128_9010523.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 22 May 2022 19:45:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Marina Gallego: "La mejor política contra la migración es el desarrollo de los países empobrecidos"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Bizkaia,Bilbao,Colombia,FARC - Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia,Guerrilla,Guerras,Conflictos armados,Sociedad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Güérima, exguerrillero de las FARC: "Más que un proceso de paz parece que firmamos una sentencia de muerte"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/guerima-exguerrillero-farc-proceso-paz-parece-firmamos-sentencia-muerte_128_8799950.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d8a6b38e-21fa-42a2-a187-5e987b11645d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Güérima, exguerrillero de las FARC: &quot;Más que un proceso de paz parece que firmamos una sentencia de muerte&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Güérima es uno de los miles de combatientes que dejaron las armas en Colombia tras la firma de los acuerdos de paz de 2016. El exguerrillero protagoniza un documental donde relata su relación con dos secuestrados en la selva</p><p class="subtitle">Íngrid Betancourt, secuestrada durante seis años por las FARC, volverá a luchar por la presidencia de Colombia</p></div><p class="article-text">
        Mientras un nuevo conflicto armado ha estallado en pleno coraz&oacute;n de Europa tras la invasi&oacute;n rusa en Ucrania, otro en Am&eacute;rica Latina trata de cerrarse de forma definitiva. Porque aunque el Gobierno colombiano y la <a href="https://www.eldiario.es/internacional/alrededor-veintena-muertos-choques-recientes-eln-farc-colombia_1_8628633.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">guerrilla de las FARC</a> firmaron en 2016 un hist&oacute;rico acuerdo de paz que acab&oacute; con 52 a&ntilde;os de conflicto, la violencia persiste en el pa&iacute;s. Ni los ataques contra civiles ni los asesinatos de l&iacute;deres sociales han cesado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No parece que firmamos un proceso de paz, sino una sentencia de muerte&rdquo;, dice G&uuml;&eacute;rima, uno de los 13.000 combatientes de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) que dejaron las armas y se reincorporaron a la vida civil.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Antes uno pod&iacute;a morirse en combate porque &eacute;ramos dos fuerzas militares en un escenario, pero ahora tenemos un acuerdo de paz que hicimos contando la verdad al pa&iacute;s porque, si queremos la paz verdadera, tenemos que sentarnos a dar la cara, tenemos esa responsabilidad&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        El acuerdo de paz puso fin al conflicto, permiti&oacute; que miles de exguerrilleros dejaran las armas y participaran en la democracia, pero su implementaci&oacute;n, durante el gobierno conservador de Iv&aacute;n Duque, abiertamente contrario al pacto, ha sido incompleta. Las mejoras en zonas rurales, la restituci&oacute;n de tierras y la reparaci&oacute;n a las v&iacute;ctimas siguen siendo una asignatura pendiente, como recoge la <a href="https://colombia.unmissions.org/sites/default/files/n2125246.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ONU en su &uacute;ltimo informe</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Pese a las dificultades, G&uuml;&eacute;rima sigue creyendo en el proceso de paz. En esa complicada reincorporaci&oacute;n a la vida civil, recuerda lo extra&ntilde;o que fue instalarse en una casa &ldquo;llena de comodidades&rdquo;, ir a una cafeter&iacute;a o contar las esquinas en la ciudad para no perderse. Despu&eacute;s decidi&oacute; terminar sus estudios de bachillerato y ahora ha logrado poner en marcha una finca agroecol&oacute;gica junto a su pareja, con quien ha tenido una hija.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En di&aacute;logo con elDiario.es cuenta que su inter&eacute;s por la guerrilla comenz&oacute; en la adolescencia. Ya a los 14 a&ntilde;os era miliciano, es decir, un miembro no armado de las FARC. Cuando cumpli&oacute; los 16 se adentr&oacute; en la selva colombiana empu&ntilde;ando un arma. La zona rural en la que viv&iacute;a de peque&ntilde;o no ofrec&iacute;a muchas oportunidades y formar parte de las filas del grupo armado &ldquo;significaba hacer algo por tu pa&iacute;s&rdquo;. Con el tiempo G&uuml;&eacute;rima se convirti&oacute; en jefe guerrillero.
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;os m&aacute;s tarde, en abril de 2004, un comando de las FARC secuestr&oacute; a Beatriz Echeverry y a su primo Julio Arango al confundir a la mujer con una millonaria. Los llevaron hasta la selva, donde estuvieron cautivos durante 603 d&iacute;as y G&uuml;&eacute;rima fue el encargado de custodiarles durante todo ese tiempo.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">El paso al documental</h3><p class="article-text">
        Durante el tiempo de secuestro, Beatriz fue escribiendo diarios durante su cautiverio. En ellos plasm&oacute; con detalle la rutina del d&iacute;a a d&iacute;a, el miedo de estar lejos de su familia, la incertidumbre y las duras condiciones de la selva. Pero tambi&eacute;n dej&oacute; constancia de momentos agradables, de c&oacute;mo ense&ntilde;&oacute; a leer a dos menores guerrilleros, y sobre todo, de la amistad que entabl&oacute; con G&uuml;&eacute;rima con quien termin&oacute; manteniendo una relaci&oacute;n materno-filial.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando Beatriz fue liberada, le permitieron llevarse los diarios a casa. Fue en esos cuadernos donde el hijo de Beatriz, el cineasta colombiano Iv&aacute;n Guarnizo, pudo entender mejor c&oacute;mo hab&iacute;a sido ese cautiverio en la selva.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Güérima con el director del documental, Iván Guarnizo, y su hermano Papeto                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Beatriz falleci&oacute; en 2012, antes de que el acuerdo de paz, aunque ella asegur&oacute; que ya hab&iacute;a perdonado todo y siempre guard&oacute; un buen recuerdo de su captor. A&ntilde;os m&aacute;s tarde, Iv&aacute;n se propuso buscar a G&uuml;&eacute;rima y grabar el proceso en un documental y, aunque no fue f&aacute;cil, consigui&oacute; dar con el exguerrillero.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El resultado de ese viaje se transform&oacute; en la pel&iacute;cula <em>Del otro lado</em>, producida por Salon Indien Films, Gusano Films y RTVCPlay, y que se proyectar&aacute; este 14 y 15 de marzo en Barcelona y el jueves 17 en la Casa de Am&eacute;rica en Madrid, sesiones que contar&aacute;n con la presencia de los protagonistas.
    </p><p class="article-text">
        La intenci&oacute;n del film ha sido &ldquo;mostrar ese otro lado, el que siempre se ha retratado como el de los delincuentes, matones e incluso demonios. Ese lado que ha luchado contra el Estado y que mientras tanto ha atacado, matado y secuestrado civiles. Quer&iacute;amos conocer a las personas que estuvieron detr&aacute;s de nuestro dolor e intentar entender el suyo&rdquo;, dice Guarnizo.
    </p><p class="article-text">
        El cineasta dice tener claro el objetivo de la pel&iacute;cula: &ldquo;Era entender a mi madre y se cumpli&oacute; con creces&rdquo;. Asegura tambi&eacute;n que se reconcili&oacute; con G&uuml;&eacute;rima.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">La relaci&oacute;n con los secuestrados</h3><p class="article-text">
        A lo largo de los 23 a&ntilde;os que G&uuml;&eacute;rima pas&oacute; como guerrillero en la selva, tan solo tuvo que custodiar una vez a dos personas secuestradas. Fueron 20 meses los que pas&oacute; con Beatriz y Julio sin que sus familias conocieran su paradero, sin que supieran si estaban vivos o muertos. Ellos tuvieron la suerte de volver, pero otras muchas v&iacute;ctimas nunca regresaron.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Entiendo que para las familias fue dur&iacute;simo, yo les he pedido perd&oacute;n, y no solo a ellos, sino al pa&iacute;s, porque el secuestro por parte de la guerrilla fue un error&rdquo;, dice. Durante esos 20 meses de secuestro, y a pesar de las circunstancias, relata, &ldquo;se cre&oacute; una amistad con do&ntilde;a Beatriz y don Julio que fue creciendo d&iacute;a a d&iacute;a&rdquo;, un caso que no fue &uacute;nico dentro del conflicto pero tampoco habitual.
    </p><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a la vida de G&uuml;&eacute;rima ha cambiado por completo. De hecho ahora es &eacute;l quien vive amenazado tras el acuerdo de paz y asegura que muchos excombatientes se enfrentan a un &ldquo;escenario de miedo, temor e incertidumbre&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Sab&iacute;amos que apostarle a la paz era un camino dif&iacute;cil, pero no imposible y ah&iacute; estamos&rdquo;, indica porque a pesar de la inseguridad y de que la paz a&uacute;n no ha llegado a Colombia, &ldquo;levantarse por las ma&ntilde;anas con una familia al lado desarma a cualquiera y le da a uno motivos para seguir luchando&rdquo; en el lado de la vida civil.
    </p><p class="article-text">
        Colombia tiene por delante este a&ntilde;o dos citas electorales. Este domingo 13 de marzo el pa&iacute;s ha celebrado elecciones legislativas para elegir a los representantes del nuevo Congreso, mientras que los comicios presidenciales tendr&aacute;n lugar el pr&oacute;ximo 29 de mayo. Est&aacute; por ver si el nuevo Gobierno ser&aacute; capaz finalmente de consolidar la paz en el pa&iacute;s.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María García Arenales]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/guerima-exguerrillero-farc-proceso-paz-parece-firmamos-sentencia-muerte_128_8799950.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 13 Mar 2022 20:50:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Güérima, exguerrillero de las FARC: "Más que un proceso de paz parece que firmamos una sentencia de muerte"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Colombia,Latinoamérica,FARC - Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Íngrid Betancourt, secuestrada durante seis años por las FARC, volverá a luchar por la presidencia de Colombia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/ingrid-betancourt-secuestrada-durante-seis-anos-farc-volvera-luchar-presidencia-colombia_1_8667110.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/467da243-d37d-4175-a9c6-715450d2d6ff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x3106y1330.jpg" width="1200" height="675" alt="Íngrid Betancourt, secuestrada durante seis años por las FARC, volverá a luchar por la presidencia de Colombia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La política colombiana participará el próximo mes de marzo en las primarias de la Coalición Centro Esperanza</p><p class="subtitle">Alrededor de una veintena de muertos en los choques recientes entre el ELN y las FARC en Colombia</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/internacional/guerra-posterga-futuro-juventud-dice-ingrid-betancourt-antiguas-farc_1_8069606.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La pol&iacute;tica colombiana &Iacute;ngrid Betancourt</a>, que estuvo durante m&aacute;s de seis a&ntilde;os secuestrada por las <a href="https://www.eldiario.es/temas/farc/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">FARC</a>, ha anunciado este martes que participar&aacute; el pr&oacute;ximo mes de marzo en la consulta de la Coalici&oacute;n Centro Esperanza para ser candidata presidencial por segunda vez. Betancourt, de 60 a&ntilde;os, ha dicho en una rueda de prensa en Bogot&aacute; que quiere ser presidenta para &ldquo;romper las cadenas&rdquo; que durante d&eacute;cadas han mantenido a <a href="https://www.eldiario.es/temas/colombia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Colombia</a> en la corrupci&oacute;n y la violencia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Quiero ser la presidenta de los colombianos para asegurarme de que la riqueza del pa&iacute;s ir&aacute; a los ni&ntilde;os y a los j&oacute;venes a los que la guerra les quit&oacute; lo que pod&iacute;an ser&rdquo;, ha dicho. Despu&eacute;s de meses de especulaci&oacute;n sobre su futuro pol&iacute;tico, Betancourt ha dicho al anunciar su precandidatura que durante d&eacute;cadas Colombia &ldquo;solo ha tenido malas opciones: extrema derecha o extrema izquierda&rdquo;. Sin embargo, &ldquo;ahora ha llegado el momento de tener una opci&oacute;n de centro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estoy aqu&iacute; para terminar lo que empec&eacute;, con la convicci&oacute;n de que Colombia est&aacute; lista para cambiar de rumbo, para cumplir su cita con la historia&rdquo;, ha a&ntilde;adido.
    </p><h3 class="article-text">Regreso a la pol&iacute;tica</h3><p class="article-text">
        El 23 de febrero de 2002, Betancourt, entonces candidata presidencial por el partido Verde Ox&iacute;geno, fue secuestrada por la guerrilla de las FARC cuando visitaba la antigua zona de distensi&oacute;n establecida para los di&aacute;logos de paz en San Vicente del Cagu&aacute;n, en el departamento del Caquet&aacute; (sur). Su secuestro dur&oacute; seis a&ntilde;os, hasta que fue rescatada junto con otros 14 cautivos por las Fuerzas Armadas en la &ldquo;Operaci&oacute;n Jaque&rdquo;, el 2 de julio de 2008, tras lo cual Betancourt se alej&oacute; de la pol&iacute;tica y se estableci&oacute; en Europa.
    </p><p class="article-text">
        En la declaraci&oacute;n de este martes, ha hecho referencia a una agenda &ldquo;apremiante&rdquo; que incluye &ldquo;acabar con el hambre y transformar el mundo, un mundo con visi&oacute;n de mujer&rdquo;. Tambi&eacute;n ha reclamado &ldquo;los derechos de los 51 millones de colombianos que no encuentran justicia&rdquo;, porque viven en un sistema organizado &ldquo;para garantizar la impunidad&rdquo;.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Una lucha por todos los colombianos&rdquo;</h3><p class="article-text">
        La motivaci&oacute;n que la ha llevado a lanzarse de nuevo a la carrera presidencial, ha dicho, ha sido el dilema entre &ldquo;seguir mirando las cosas desde la barrera o arremangarse la camisa y ponerse donde se pueda ayudar&rdquo;, adem&aacute;s de que la Coalici&oacute;n Centro Esperanza &ldquo;necesitaba la presencia de una mujer&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Betancourt se ha defendido de las acusaciones de &ldquo;buscar beneficios pol&iacute;ticos&rdquo;, y ha dicho que vuelve para &ldquo;reclamar una democracia real&rdquo; y para &ldquo;luchar&rdquo; por su &ldquo;familia extendida, que son todos los colombianos&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mi historia es la historia de todos los colombianos, porque mientras nosotros est&aacute;bamos encadenados, las familias de Colombia tambi&eacute;n estaban encadenadas por la violencia, la inseguridad, la corrupci&oacute;n&rdquo;, ha lamentado. El anuncio de Betancourt se produce despu&eacute;s de que el Consejo Nacional Electoral (CNE) restituyera a finales del a&ntilde;o pasado la personalidas jur&iacute;dica al partido Verde Ox&iacute;geno, que hab&iacute;a quedado en el limbo tras su secuestro.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Qui&eacute;nes ser&aacute;n sus rivales?</h3><p class="article-text">
        En la consulta para escoger al candidato presidencial de la Coalici&oacute;n Centro Esperanza, que se celebrar&aacute; el 13 de marzo junto con las elecciones legislativas, Betancourt se enfrentar&aacute; a otros pol&iacute;ticos de peso. Entre ellos est&aacute;n el tambi&eacute;n excandidato presidencial Sergio Fajardo, el exministro Juan Fernando Cristo &ndash;quienes la han acompa&ntilde;ado este martos en su anuncio&ndash;, el tambi&eacute;n exministro Alejandro Gaviria, el senador Jorge Robledo, y el exsenador Juan Manuel Gal&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Betancourt se convierte adem&aacute;s en la segunda precandidata a la presidencia en esta campa&ntilde;a, despu&eacute;s de la l&iacute;der social Francia M&aacute;rquez, que concurre por el Pacto Hist&oacute;rico, de izquierdas.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/internacional/colombia-brasil-elecciones-clave-izquierda-america-latina_1_8636532.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Colombia celebrar&aacute; la primera vuelta de las elecciones presidenciales el 29 de mayo</a> y las encuestas dan como favorito al senador <a href="https://www.eldiario.es/internacional/colombia-gobernado-izquierda-cambiar-gustavo-petro_1_8557948.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gustavo Petro, precandidato del Pacto Hist&oacute;rico</a>, que fue derrotado en la segunda vuelta de 2018 por el hoy presidente Iv&aacute;n Duque.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/ingrid-betancourt-secuestrada-durante-seis-anos-farc-volvera-luchar-presidencia-colombia_1_8667110.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 18 Jan 2022 18:50:13 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Alrededor de una veintena de muertos en los choques recientes entre el ELN y las FARC en Colombia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/alrededor-veintena-muertos-choques-recientes-eln-farc-colombia_1_8628633.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1f97d4ab-0132-487c-9f88-f8575ccf5c86_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Alrededor de una veintena de muertos en los choques recientes entre el ELN y las FARC en Colombia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La cifra de muertos no está confirmada; el gobernador de la región en la que han ocurrido los incidentes de este fin de semana habla de 22 fallecidos y un funcionaro que trabaja sobre derechos humanos ha señalado que son 24</p><p class="subtitle">Biden sacará a las FARC de la lista de grupos terroristas</p></div><p class="article-text">
        Alrededor de una veintena de personas han muerto en las disputas violentas entre disidencias de las <a href="https://www.eldiario.es/internacional/excombatientes-farc-rehicieron-vidas-acuerdo-paz-colombia_1_7887710.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">FARC</a> (Las&nbsp;Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia)<strong> </strong>y guerrilleros del Ej&eacute;rcito de Liberaci&oacute;n Nacional (ELN) en tres municipios del departamento colombiano de Arauca. La ola de violencia ha tenido lugar este fin de semana en las localidades de Tame, Fortul, Saravena y Arauquita, fronterizo con Venezuela, seg&uacute;n ha informado este lunes La Defensor&iacute;a del Pueblo.
    </p><p class="article-text">
        Aunque la cifra de muertos no est&aacute; confirmada, el gobernador de Arauca, Alejandro Navas Ramos, <a href="https://www.bluradio.com/nacion/parece-que-se-rompio-un-pacto-entre-disidentes-y-eln-ya-van-22-asesinatos-gobernador-e-de-arauca" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">habla de 22 fallecidos</a>. &ldquo;Al parecer se rompi&oacute; un pacto que ten&iacute;an entre ellos de no agresi&oacute;n entre s&iacute;, pero del otro lado de la frontera, todo indica que el ELN atac&oacute; a un campamento de las Farc y ah&iacute; hubo muertos; algunos cuerpos los pasaron a este lado de la frontera&rdquo;, ha se&ntilde;alado. El gobernador indica que el motivo de la disputa es el &ldquo;control de las econom&iacute;as il&iacute;citas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Juan Carlos Villate, personero &ndash;funcionario p&uacute;blico que trata temas sobre derechos humanos en las comunidades&ndash; de Tame, ha dicho a la <a href="https://www.wradio.com.co/2022/01/03/hay-24-asesinados-en-los-primeros-dias-del-ano-mas-de-3000-desplazados-personero-de-tame-arauca/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">emisora local W Radio</a> que las muertes ocurrieron en los dos primeros d&iacute;as del a&ntilde;o, que hay 24 asesinados y que &ldquo;seguramente la cifra podr&iacute;a subir a 50 durante este lunes&rdquo;. &ldquo;Tenemos 24 muertos, algunos son conocidos como mandos medios de las Farc, del ELN, otros son simpatizantes, milicianos o poblaci&oacute;n civil que ha sido se&ntilde;alada de ser militante o l&iacute;der pol&iacute;tico de alguna organizaci&oacute;n que fueron declarados como objetivo militar&rdquo;, asever&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        El alcalde de Arauquita, Etelivar Torres, inform&oacute; el domingo de que en una comunicaci&oacute;n que tuvo con el gobernador de Arauca se hablaba de &ldquo;17 personas asesinadas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Villate ha dicho que la situaci&oacute;n obedece a un conflicto entre el ELN y el frente d&eacute;cimo de las disidencias de las FARC, &ldquo;quienes se han declarado la guerra abiertamente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todo empieza por operativos del ELN en los centros poblados reteniendo personas, algunas asesin&aacute;ndolas y los cuerpos han ido apareciendo poco a poco&rdquo;, ha dicho el personero.
    </p><p class="article-text">
        Sobre la situaci&oacute;n en Arauca, <a href="https://www.defensoria.gov.co/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Defensor&iacute;a del Pueblo ha dicho</a> que, seg&uacute;n informaci&oacute;n recopilada por su oficina regional, en las &ldquo;&uacute;ltimas horas se han presentado homicidios, amenazas, retenciones ilegales, desplazamientos masivos y riesgo de desplazamiento forzado en municipios de frontera, espec&iacute;ficamente en Tame, Fortul, Saravena y Arauquita&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La Oficina en Colombia del Alto Comisionado de las <a href="https://www.eldiario.es/temas/onu/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Naciones Unidas</a> para los Derechos Humanos ha instado a trav&eacute;s de Twitter a respetar el Derecho Internacional Humanitario y a proteger a la poblaci&oacute;n civil y activar los planes de contingencia.
    </p><p class="article-text">
        La oficina de la ONU tambi&eacute;n ha pedido cumplir con las recomendaciones de la Defensor&iacute;a del Pueblo en las que advert&iacute;a del riesgo inminente que corr&iacute;an m&aacute;s de 69.000 personas de la sociedad civil, entre las que se incluyen poblaciones de especial protecci&oacute;n como los <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/indigenas-exigen-ajuste-cuentas-historia-colonial-america_1_8185976.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ind&iacute;genas</a>, por la reciente escalada de violencia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE/elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/alrededor-veintena-muertos-choques-recientes-eln-farc-colombia_1_8628633.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 03 Jan 2022 17:01:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Alrededor de una veintena de muertos en los choques recientes entre el ELN y las FARC en Colombia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Colombia,Venezuela,FARC - Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Biden sacará a las FARC de la lista de grupos terroristas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/ee-uu-revisa-politica-farc-quinto-aniversario-paz_1_8518912.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9e9f1d5a-b755-4aaa-8fcc-270db47ec266_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Biden sacará a las FARC de la lista de grupos terroristas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Ejecutivo estadounidense ha comunicado esta decisión un día antes del quinto aniversario de la firma del acuerdo de paz entre la extinta guerrilla colombiana y el Gobierno de Colombia</p><p class="subtitle">Los excombatientes de las FARC que rehicieron sus vidas tras el Acuerdo de Paz en Colombia</p></div><p class="article-text">
        El Gobierno del presidente estadounidense, Joe Biden, ha decidido sacar a la extinta guerrilla colombiana de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) de su lista negra de organizaciones terroristas y ha notificado al Congreso de su intenci&oacute;n, seg&uacute;n ha confirmado este martes a EFE una fuente legislativa.
    </p><p class="article-text">
        Esa fuente del Congreso ha explicado que la notificaci&oacute;n fue recibida el martes, un d&iacute;a antes del quinto aniversario de la firma del <a href="https://www.eldiario.es/internacional/congreso-colombia-acuerdo-firmado-farc_1_3708622.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">acuerdo de paz entre el extinto grupo guerrillero y el Gobierno de Juan Manuel Santos</a> (2010-2018). El grupo es ahora un <a href="https://www.eldiario.es/internacional/timochenko-candidato-presidencial-farc-elecciones_1_3090023.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">partido pol&iacute;tico que cuenta con representaci&oacute;n</a> en el Senado y la C&aacute;mara de Representantes.
    </p><p class="article-text">
        La notificaci&oacute;n al Legislativo estadounidense es el paso previo para la retirada de las FARC de la lista de grupos terroristas del Departamento de Estado. No existe un plazo fijo para que la decisi&oacute;n entre en vigor, detalla en su web el departamento de Estado, que explica que el secretario Antony Blinken es el m&aacute;ximo responsable de esa resoluci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Blinken podr&iacute;a haber tomado la decisi&oacute;n de manera discrecional o justificarla por dos circunstancias: que las razones que motivaron la designaci&oacute;n terrorista ya no est&aacute;n vigentes o que sacar a ese grupo de la lista negra obedece a los intereses nacionales estadounidenses.
    </p><p class="article-text">
        El portavoz del Departamento de Estado, Ned Price, ha rechazado confirmar en una rueda de prensa este martes si Biden ya ha llegado a una decisi&oacute;n final para retirar a las FARC de la lista y se ha limitado a decir que se estaba revisando la pol&iacute;tica hacia el antiguo grupo guerrillero. &ldquo;El Departamento de Estado ha dado al Congreso notificaciones sobre las pr&oacute;ximas acciones en relaci&oacute;n con las FARC&rdquo;, ha dicho Price, quien ha rechazado dar detalles sobre el contenido.
    </p><p class="article-text">
        Fuentes con conocimiento del proceso hab&iacute;an adelantado a <em>The Wall Street Journal</em> que el Gobierno de Biden iba a retirar a las FARC de su lista negra y que el anuncio oficial pod&iacute;a llegar tan pronto como este mismo martes.
    </p><p class="article-text">
        Las FARC fueron incluidas en esa lista estadounidense de organizaciones terroristas en 1997. Como resultado, sus integrantes tuvieron prohibida la entrada a Estados Unidos y vieron restringido su acceso al sistema financiero internacional, basado en el d&oacute;lar, entre otras acciones punitivas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/ee-uu-revisa-politica-farc-quinto-aniversario-paz_1_8518912.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 23 Nov 2021 20:44:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Biden sacará a las FARC de la lista de grupos terroristas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[FARC - Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia,Joe Biden,Terrorismo,Colombia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los excombatientes de las FARC que rehicieron sus vidas tras el Acuerdo de Paz en Colombia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/excombatientes-farc-rehicieron-vidas-acuerdo-paz-colombia_1_7887710.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/86bc3d60-b02f-44cb-911f-71ab77e78007_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los excombatientes de las FARC que rehicieron sus vidas tras el Acuerdo de Paz en Colombia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las personas que alguna vez lucharon en las filas de la guerrilla empezaron una nueva parte de su historia en un país donde la violencia no para. Así han cambiado sus vidas las negociaciones entre las FARC y el Gobierno colombiano.</p><p class="subtitle">Los libreros responden a la visita de Iván Duque: "Le han puesto una alfombra roja de sangre"</p></div><p class="article-text">
        En el momento en que los representantes del Gobierno de Colombia firmaron el <a href="https://www.eldiario.es/internacional/batalla-ninos-soldado-colombia_1_7906510.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Acuerdo de Paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia</a> (FARC-EP), a finales de 2016, Enith Moreno sali&oacute; a la luz. Hab&iacute;a estado un tercio de su vida en la clandestinidad.&nbsp;&ldquo;En aquel momento el movimiento guerrillero estaba en auge, todo el mundo quer&iacute;a ser guerrillero, era la oportunidad de cambiar las cosas&rdquo;, cuenta a elDiario.es desde su casa de Medell&iacute;n.  
    </p><p class="article-text">
        Enith es una de los muchos de los combatientes que se alistaron siendo adolescentes mientras otros tantos <a href="https://www.jep.gov.co/Sala-de-Prensa/Paginas/La-JEP-establece-que-al-menos-18.667-ni%C3%B1os-y-ni%C3%B1as-fueron-reclutados-por-las-Farc-EP.aspx" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fueron reclutados por la guerrilla</a>. 
    </p><p class="article-text">
        En ese momento, la familia de origen campesino de Enith viv&iacute;a en la regi&oacute;n antioque&ntilde;a de Urab&aacute;, una de las zonas m&aacute;s golpeadas por el conflicto armado. Junto a ella, dos de sus hermanos participaron en la organizaci&oacute;n guerrillera. Seg&uacute;n cuenta Enith, con cinco a&ntilde;os ya observaba c&oacute;mo su padre llevaba comida a los combatientes de las FARC en el monte y presenciaba reuniones en casa a altas horas de la noche. Pero no fue hasta 1984 cuando dio el paso y entr&oacute; a formar parte de la organizaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por m&aacute;s de 15 a&ntilde;os, Enith vivi&oacute; &ldquo;internada en el monte&rdquo;, aliment&aacute;ndose a base de cuchuco, una sopa de ma&iacute;z molido y una colada de harina de trigo con sal. La rutina diaria de una combatiente como ella se basaba en &ldquo;hacer guardia de d&iacute;a y de noche&rdquo;, control del territorio y del campamento, aportar le&ntilde;a y &ldquo;estudiar&rdquo; el reglamento de la organizaci&oacute;n y las noticias del d&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el a&ntilde;o 2000, abandon&oacute; las FARC por problemas de salud. A partir de ah&iacute; ella, sus dos hijos y su pareja &ldquo;se inventaron la vida&rdquo; trabajando de lo que pod&iacute;an, sobre todo labores del campo. &ldquo;Fue una etapa muy dif&iacute;cil. No ten&iacute;amos ni ropa, ni casa, ni dinero&rdquo;, cuenta.
    </p><p class="article-text">
        Se desplazaron por el territorio colombiano escondi&eacute;ndose del paramilitarismo y huyendo de la violencia. &ldquo;Tampoco pod&iacute;amos volver al lugar donde nacimos, porque all&iacute; todos sab&iacute;an el camino que hab&iacute;amos cogido y eso supon&iacute;a una sentencia de muerte. As&iacute; que fuimos movi&eacute;ndonos por Colombia. Nos manten&iacute;amos silenciosos, trabajando en el campo con algunas familias que nos acog&iacute;an y nos daban trabajo, intentando pasar desapercibidos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Aun con todas las precauciones no evit&oacute; que se cumpliera el peor de sus temores, &ldquo;un d&iacute;a, en una de las fincas, los paramilitares mataron al padre de mis hijos&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        Las conversaciones entre las FARC y el Gobierno significaron un cambio dr&aacute;stico para ella y otros compa&ntilde;eros que viv&iacute;an en la clandestinidad o que a&uacute;n segu&iacute;an en la organizaci&oacute;n guerrillera. Entre ellos est&aacute;n quienes siguen extra&ntilde;ando aspectos de la vida antigua y otros, como Enith, que a veces se preguntan si fue una buena decisi&oacute;n entregar &ldquo;sus mejores a&ntilde;os de vida&rdquo; a la causa. &ldquo;Las decisiones que se toman cuando una es tan joven a veces no son las mejores&rdquo;, reflexiona.
    </p><h3 class="article-text">La paz y el camino de la reincorporaci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Uno de los grandes temas que se discutieron en La Habana, donde tuvieron lugar las negociaciones entre las FARC y el gobierno de Juan Manuel Santos (2010-2018), fue c&oacute;mo garantizar que los excombatientes pudieran sostenerse econ&oacute;micamente. Este era uno de los puntos fundamentales para que los desmovilizados se mantuvieran en la legalidad.
    </p><p class="article-text">
        Para ello, el Acuerdo dispuso una renta b&aacute;sica por dos a&ntilde;os, un pago &uacute;nico de dos millones de pesos y la puesta en marcha del componente educativo, salud, vinculaci&oacute;n social e institucional y proyectos productivos colectivos e individuales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una vez firmado el acuerdo, parte de las FARC acudi&oacute; a las &ldquo;Zonas Veredales&rdquo;, unos espacios de transici&oacute;n donde se inici&oacute; el proceso de abandono de las armas. Despu&eacute;s, el primer paso, fue la acreditaci&oacute;n de pertenencia por parte de la organizaci&oacute;n. Con una lista de unos 13.997 excombatientes comenz&oacute; el camino de la reincorporaci&oacute;n de los exguerrilleros y se inici&oacute; el proceso hacia la legalidad.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la organizaci&oacute;n no acredit&oacute; la identidad de algunos exguerrilleros debido a conflictos internos. Son personas que, al no estar acreditados, ni recibir el aval por parte de las FARC, no tienen acceso a ayudas por parte del Estado.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Andr&eacute;s Steppar, director de la Agencia para la Reincorporaci&oacute;n y la Normalizaci&oacute;n (ARN), el 91% de los excombatientes, unas 13.200 personas, est&aacute;n en proceso de reincorporaci&oacute;n. El resto se encuentra en paradero desconocido. De esa poblaci&oacute;n, la mayor&iacute;a recibe una asignaci&oacute;n mensual que supone el 90% del salario m&iacute;nimo vigente, unos 195 euros.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">De las armas a los proyectos productivos</h3><p class="article-text">
        Mar&iacute;a P&aacute;ez alias Maricela, de 36 a&ntilde;os, vive en el Espacio Territorial Antonio Nari&ntilde;o, a 134 kil&oacute;metros de Bogot&aacute;, junto con otras 200 personas entre excombatientes, amigos y familiares. Es uno de los 24 espacios donde viven alrededor de 2.500 exguerrilleros se encuentran asentados en las zonas donde antes operaba la organizaci&oacute;n. Actualmente, en estos lugares se produce caf&eacute;, cerveza artesanal, pescados, carnes, verduras y frutas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ella pertenece a la cooperativa Tejiendo Paz donde v&iacute;ctimas y excombatientes confeccionan ropa.&nbsp;Hace poco lanzaron su propia marca: Avanza. &ldquo;Cuando llegu&eacute; aqu&iacute; no sab&iacute;a coser. Nos dieron formaci&oacute;n y nos donaron una Singer [nombre de la marca de una maquina de coser], as&iacute; es como empezamos a hacer las primeras prendas&rdquo;, dice Maricela que al igual que Enith se uni&oacute; a las FARC con 14 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Cuando se firm&oacute; el Acuerdo, Maricela segu&iacute;a en las FARC. De un d&iacute;a para otro su vida cambi&oacute;. Si bien aclara que ahora est&aacute; centrada en su hijo Julien y en sacar adelante el proyecto de ropa, a veces echa de menos &ldquo;el sentido de uni&oacute;n y colectividad que hab&iacute;a en la organizaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La participaci&oacute;n pol&iacute;tica y la promoci&oacute;n de la vida comunitaria fueron algunos de los objetivos de la guerrilla en La Habana. En el marco del Acuerdo fue creada la red de Econom&iacute;as Sociales del Com&uacute;n (Ecom&uacute;n), con el objetivo es construir econom&iacute;as solidarias en Colombia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hasta mediados de a&ntilde;o, la agencia para la reincorporaci&oacute;n hab&iacute;a aprobado m&aacute;s de 3.000 proyectos productivos que benefician a la mitad de los excombatientes. Pero, seg&uacute;n la informaci&oacute;n obtenida, muchos a&uacute;n no son sostenibles y no cubren las necesidades vitales de los excombatientes. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos encontramos con muchas trabas burocr&aacute;ticas para que se pudiera aprobar nuestro proyecto, adem&aacute;s, el Estado a&uacute;n no ha desembolsado la parte que le corresponde. Tenemos contratos cortos, la producci&oacute;n a&uacute;n es muy limitada&rdquo;, cuenta Maricela.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este es uno de los puntos que la Fundaci&oacute;n Ideas para la Paz se&ntilde;al&oacute; como preocupante. &ldquo;La disonancia entre los tiempos del Acuerdo y los tiempos de la realidad&rdquo;. La falta de definici&oacute;n presupuestaria, la dilataci&oacute;n de los procesos o la falta de seguridad de los excombatientes son aspectos que muestran una gesti&oacute;n deficitaria.
    </p><p class="article-text">
        Para varios de ellos, vivir en un antiguo espacios de reincorporaci&oacute;n es m&aacute;s seguro que hacerlo en resguardos ind&iacute;genas, comunidades afrodescendientes o zonas rurales donde habitan cientos de excombatientes. &Eacute;stas son &aacute;reas, a&uacute;n hoy, marcadas por la presencia de grupos armados, redes de narcotr&aacute;fico y una fuerte militarizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Desde la firma del Acuerdo hasta la fecha, 285 excombatientes han sido asesinados, en un contexto de aumento de la violencia que tuvo como resultado 1.229 l&iacute;deres sociales y defensores de derechos humanos asesinados, seg&uacute;n Indepaz. 
    </p><p class="article-text">
        Para el senador Iv&aacute;n Cepeda, experto en&nbsp;negociaciones de paz y en derechos de las v&iacute;ctimas, la gesti&oacute;n de Duque est&aacute; m&aacute;s pr&oacute;xima a soterrar el Acuerdo que a su cumplimiento. &ldquo;Lo que hay es una ret&oacute;rica de preocupaci&oacute;n pero no acciones concretas que apunten a una implementaci&oacute;n de forma integral y satisfactoria&rdquo;, sostiene en di&aacute;logo con elDiario.es
    </p><h3 class="article-text">La segunda vida de Enith</h3><p class="article-text">
        Enith tuvo que esperar 16 a&ntilde;os hasta la firma del Acuerdo para empezar de nuevo. En el 2017 se mud&oacute; a Medell&iacute;n para iniciar el proceso de reincorporaci&oacute;n. Al principio lo vivi&oacute; con alegr&iacute;a, &ldquo;muchos de los que hab&iacute;amos estado en la zozobra de una guerra que parec&iacute;a no tener fin, empezamos a encontrarnos&rdquo;, cuenta.
    </p><p class="article-text">
        Fund&oacute; el Mercado de Mujeres Construyendo Paz donde venden, gracias al apoyo de la ONU, productos como caf&eacute;, cerveza y otros alimentos que producen otros exguerrilleros. Sobrevive con la asignaci&oacute;n mensual para excombatientes, que apenas le alcanza para vivir. &ldquo;Si ese mes pago los servicios y el alquiler, la canasta se me queda muy ajustada&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        Su sue&ntilde;o es poder ser trabajadora comunitaria y aportar cada d&iacute;a a la sociedad colombiana. De momento, est&aacute; sacando un emprendimiento con otras mujeres ex integrantes: Mujeres Origen.
    </p><p class="article-text">
        La historia de Enith, como la de muchos, est&aacute; marcada por la guerra. Enith es parte y v&iacute;ctima del conflicto armado que mat&oacute; a la mitad de su familia. Pero tambi&eacute;n, es una historia de resiliencia y de entrega.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En una finquita en Urab&aacute; donde nacimos 11 hermanos a la antigua, surgi&oacute; esta mujer, con una historia llena de encrucijadas dolorosas, alegr&iacute;as y aprendizajes, que acompa&ntilde;aron estos largos 50 a&ntilde;os. A pesar de las dificultades y los asesinatos de nuestros compa&ntilde;eros, seguimos apost&aacute;ndole a la paz y a la reconciliaci&oacute;n en Colombia&rdquo;, sintetiza.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea A. Gálvez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/excombatientes-farc-rehicieron-vidas-acuerdo-paz-colombia_1_7887710.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Sep 2021 19:48:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los excombatientes de las FARC que rehicieron sus vidas tras el Acuerdo de Paz en Colombia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[FARC - Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia,Colombia,Guerrilla]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Alejandro Valencia, integrante de la Comisión de la Verdad de Colombia: ''El horror de la guerra es mucho mayor de lo que sabemos'']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/alejandro-valencia-integrante-comision-colombia-horror-guerra-mayor_1_8078446.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cab249d0-2c8b-43a0-9fce-e6e25d57b171_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Alejandro Valencia, integrante de la Comisión de la Verdad de Colombia: &#039;&#039;El horror de la guerra es mucho mayor de lo que sabemos&#039;&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Del 21 al 26 de junio se ha celebrado en Madrid una jornada presencial de escucha a víctimas y sobrevivientes colombianos en el exilio en el marco del caso No. 006, denominado "Victimización de miembros de la Unión Patriótica (UP) por parte de agentes del Estado"</p></div><p class="article-text">
        Esclarecer lo ocurrido en un conflicto armado siempre es una tarea monumental para una Comisi&oacute;n de la Verdad, independientemente del lugar donde se analicen las atrocidades cometidas. Pero en el caso de Colombia los retos son a&uacute;n mayores, porque aunque la guerra entre el Gobierno y la guerrilla de las FARC-EP termin&oacute; en 2016 con la firma de un hist&oacute;rico Acuerdo de Paz, a d&iacute;a de hoy contin&uacute;an las dificultades para implementarlo y la violencia sigue expandi&eacute;ndose por todo el pa&iacute;s. En estos cinco &uacute;ltimos a&ntilde;os de paz, los asesinatos de l&iacute;deres sociales, defensores del territorio y excombatientes de la antigua guerrilla se han producido casi a diario.
    </p><p class="article-text">
        A esto se suma el estallido social que comenz&oacute; el pasado 28 de abril y que termin&oacute; provocando las protestas m&aacute;s intensas de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas en el pa&iacute;s, que dejaron <a href="http://www.indepaz.org.co/victimas-de-violencia-homicida-en-el-marco-del-paro-nacional/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s de 70 fallecidos</a>. Si bien el detonante fue la pol&eacute;mica reforma fiscal que el Gobierno de Iv&aacute;n Duque pretend&iacute;a aplicar, despu&eacute;s se produjo una indignaci&oacute;n generalizada debido a problemas como la pobreza, la falta de oportunidades y la desigualdad.&nbsp;En esas protestas la poblaci&oacute;n tambi&eacute;n reclamaba que el Gobierno cumpliera &iacute;ntegramente con el Acuerdo de Paz y que cesaran los asesinatos de l&iacute;deres sociales y exguerrilleros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como la verdad de lo ocurrido durante m&aacute;s de medio siglo de conflicto armado entre el Gobierno colombiano y las FARC-EP tambi&eacute;n se encuentra fuera de Colombia, la Comisi&oacute;n para el Esclarecimiento de la Verdad -instituci&oacute;n creada en el marco del Acuerdo de Paz- ha iniciado un trabajo para escuchar los testimonios de v&iacute;ctimas y sobrevivientes en el exilio y esta semana ha hecho una parada en Madrid. Esta vez, adem&aacute;s, lo ha hecho en compa&ntilde;&iacute;a de la Jurisdicci&oacute;n Especial Para La Paz (JEP), el tribunal que juzga a los actores del conflicto armado, ya sean militares o exguerrilleros, a cambio de que estos cuenten la verdad de lo ocurrido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El objetivo es dignificar esos relatos e integrarlos en el informe final que esta comisi&oacute;n debe presentar el pr&oacute;ximo mes de noviembre para esclarecer lo ocurrido durante la guerra.&nbsp;El conflicto armado en Colombia dej&oacute; ocho millones de v&iacute;ctimas entre muertos, desaparecidos y desplazados. Las fuerzas militares fueron las principales responsables de las ejecuciones extrajudiciales y desapariciones forzadas.
    </p><p class="article-text">
        El abogado y defensor de derechos humanos Alejandro Valencia, uno de los integrantes de la Comisi&oacute;n para el Esclarecimiento de la Verdad, ha dialogado con elDiario.es sobre esa jornada presencial de escucha a v&iacute;ctimas y sobrevivientes en el exilio en el marco del caso&nbsp; denominado &ldquo;Victimizaci&oacute;n de miembros de la Uni&oacute;n Patri&oacute;tica (UP) por parte de agentes del Estado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo ha sido este encuentro en Madrid con exiliados colombianos del conflicto armado? &iquest;Cu&aacute;l era el objetivo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El objetivo era reunirse con un grupo de exiliados de todas partes del mundo que pertenecieron a la Uni&oacute;n Patri&oacute;tica, el movimiento pol&iacute;tico que fue creado por un acuerdo de paz en la d&eacute;cada de los a&ntilde;os 80 (bajo el Gobierno de Belisario Betancurt) y que pr&aacute;cticamente fue exterminado. La idea era tomar testimonios en profundidad de algunos de estos l&iacute;deres que la comisi&oacute;n todav&iacute;a no hab&iacute;a podido escuchar y poder discutir algunos aspectos como cu&aacute;les pod&iacute;an ser las medidas de justicia restaurativa para estas personas. Sus casos est&aacute;n pr&aacute;cticamente en la impunidad, hay gente que lleva 20, 30 y 40 a&ntilde;os fuera de Colombia.
    </p><p class="article-text">
        Ha sido un encuentro emocionante porque hab&iacute;a gente que no se ve&iacute;a desde hace muchos a&ntilde;os. Han llegado desde Uruguay, Canad&aacute;, Costa Rica, Suecia, Noruega, B&eacute;lgica, Espa&ntilde;a&hellip; y humanamente ha sido muy reconfortante para ellos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; diferencia a la Comisi&oacute;n de la Verdad de Colombia de otras latinoamericanas que tambi&eacute;n han analizado las atrocidades cometidas durante conflictos armados o dictaduras?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La de Colombia ha tenido el reto de analizar un conflicto armado muy largo, que ha durado m&aacute;s de 50 a&ntilde;os, y con la paradoja de que esta comisi&oacute;n no result&oacute; en una comisi&oacute;n de cierre de un conflicto armado. Desafortunadamente, la situaci&oacute;n de violencia persiste en Colombia y por eso las condiciones de trabajo no han sido las m&aacute;s ideales frente a otras comisiones. En el Cono Sur las dictaduras militares cayeron, o en pa&iacute;ses centroamericanos como Guatemala y El Salvador el conflicto armado termin&oacute; de manera definitiva.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; son muchas, adem&aacute;s, las problem&aacute;ticas a tener en cuenta: el paramilitarismo, el despojo de tierras, las desapariciones forzadas o el narcotr&aacute;fico, entre otras.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el reciente estallido social de Colombia los manifestantes precisamente reclamaban al gobierno de Iv&aacute;n Duque una implementaci&oacute;n real del Acuerdo de Paz&nbsp;y el fin de la violencia&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Muchas de las motivaciones de la actual movilizaci&oacute;n social que hay en Colombia obedecen a factores de persistencia propios del conflicto armado. Hemos identificado mucho todo lo que tiene que ver con la estigmatizaci&oacute;n, la persecuci&oacute;n, la criminalizaci&oacute;n del diferente, como militantes de partidos de oposici&oacute;n o quienes pertenecen a movimientos sociales, y eso lo estamos viendo tambi&eacute;n ahora. Esos factores de persistencia son el caldo de cultivo de parte de esta movilizaci&oacute;n y, aunque no tengamos una competencia tan directa en esta problem&aacute;tica, la estamos analizando e incluso nos ha tocado intervenir a solicitud de los movimientos sociales.
    </p><p class="article-text">
        La comisi&oacute;n tiene que formular recomendaciones y sobre todo en clave de garant&iacute;a de no repetici&oacute;n. Nos estamos dando cuenta de que el conflicto armado se repite y muchas causas estructurales tambi&eacute;n. No es una coyuntura que en t&eacute;rminos pol&iacute;ticos se vaya a resolver de buenas a primeras, ya incluso se ha dicho que va a haber una gran movilizaci&oacute;n en Colombia en el mes de julio. Lo que nosotros se&ntilde;alamos es una implementaci&oacute;n m&aacute;s integral del Acuerdo de Paz y esto va a continuar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Existe riesgo de que se rompa el Acuerdo de Paz?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El acuerdo se ha implementado de forma muy desigual. En algunos aspectos se ha avanzado m&aacute;s que en otros, como por ejemplo en cuanto a v&iacute;ctimas con la puesta en marcha del Sistema Integral&nbsp;de&nbsp;Verdad,&nbsp;Justicia,&nbsp;Reparaci&oacute;n y No Repetici&oacute;n, que viene funcionando desde hace unos a&ntilde;os, al igual que la JEP, la unidad de b&uacute;squeda de personas dadas por desaparecidas y la Comisi&oacute;n de la Verdad. Sin embargo deja mucho que desear todo lo relacionado con la verificaci&oacute;n de la desmovilizaci&oacute;n de las FARC-EP: la protecci&oacute;n ha sido muy deficiente pues casi 200 excombatientes han sido asesinados.
    </p><p class="article-text">
        No sentimos un real compromiso por parte de algunas entidades gubernamentales con respecto a una implementaci&oacute;n del acuerdo mucho m&aacute;s global. Gracias a la comunidad internacional se le ha dado un poco m&aacute;s de atenci&oacute;n, pero nosotros, tambi&eacute;n como instituci&oacute;n propia del acuerdo, creemos que si se desarrollan mucho m&aacute;s algunos aspectos que a&uacute;n est&aacute;n a medio camino ser&iacute;a una manera de encontrar soluciones m&aacute;s reales a las problem&aacute;ticas actuales del pa&iacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sab&iacute;amos que el acuerdo de paz entre el Gobierno y las FARC-EP no iba a ser la soluci&oacute;n absoluta, pero aspir&aacute;bamos a que se diera una implementaci&oacute;n m&aacute;s a fondo, m&aacute;s real y efectiva de los puntos alcanzados en La Habana.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; es lo m&aacute;s les ha impactado en este tiempo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hemos podido profundizar en muchas de las problem&aacute;ticas y violaciones de derechos humanos, de los signos de violencia que ocurrieron durante el conflicto armado. Uno se da cuenta de que los hechos fueron m&aacute;s graves, con mayor impacto, y eso impresiona. La gente, por otro lado, tiene capacidad para seguir adelante y a pesar de tanto dolor no falta el optimismo, y eso realmente nos impresiona. Se trata de personas que lo han pasado muy mal, pero tienen entusiasmo de seguir hacia delante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hace unos meses la JEP elev&oacute; a m&aacute;s de 6.400 la cifra de v&iacute;ctimas de los conocidos como 'falsos positivos', las ejecuciones extrajudiciales de civiles perpetradas por el Ej&eacute;rcito para presentarlos como guerrilleros muertos en combate, cuando instituciones como la Fiscal&iacute;a sostienen que hab&iacute;a 2.248 v&iacute;ctimas.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tanto en la gravedad como en lo cualitativo las violaciones aumentan. En el caso de la Uni&oacute;n Patri&oacute;tica estamos consolidando de manera conjunta algunas cifras con la JEP y, efectivamente, esas cifras van a ser un poco m&aacute;s altas que las conocidas p&uacute;blicamente. Eso es tambi&eacute;n impresionante, la gravedad de los hechos, de las violaciones&hellip; Si uno piensa en episodios de d&eacute;cadas pasadas no hay la suficiente documentaci&oacute;n, ah&iacute; se encuentra que el horror de la guerra es mucho mayor de lo que sabemos.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Lograr&aacute; finalmente Colombia la paz?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Desafortunadamente uno ve que la situaci&oacute;n es dif&iacute;cil, pero la esperanza es lo &uacute;ltimo que se pierde. Hay un sector importante de la sociedad civil colombiana, y tambi&eacute;n de la clase pol&iacute;tica, que pensamos sacar adelante estas problem&aacute;ticas, aunque no es f&aacute;cil por esos factores de persistencia muy fuertes. Se necesita la debida atenci&oacute;n y una respuesta m&aacute;s continuada.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María García Arenales]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/alejandro-valencia-integrante-comision-colombia-horror-guerra-mayor_1_8078446.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 26 Jun 2021 19:52:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Alejandro Valencia, integrante de la Comisión de la Verdad de Colombia: ''El horror de la guerra es mucho mayor de lo que sabemos'']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Guerrilla,Colombia,FARC - Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia,Derechos Humanos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La batalla sin fin de los niños soldado en Colombia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/batalla-ninos-soldado-colombia_1_7906510.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cbf74645-ec3d-49fa-a63b-db7caee125be_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La batalla sin fin de los niños soldado en Colombia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La muerte de una chica de 15 años tras un bombardeo del ejército sobre un campamento guerrillero reabre las heridas de una realidad histórica: el reclutamiento ilícito de menores. Estas son algunas de las historias del millón de adolescentes víctimas del conflicto</p><p class="subtitle">Las protestas en Colombia también estallan contra décadas de racismo soterrado</p></div><p class="article-text">
        A los 15 a&ntilde;os Yeimy Sof&iacute;a Vargas ya forma parte del registro de ni&ntilde;os y adolescentes v&iacute;ctimas del conflicto armado colombiano. La menor muri&oacute; en marzo tras un bombardeo de la Fuerza A&eacute;rea <a href="https://www.eldiario.es/politica/confirman-muerte-menor-bombardeo-militar-disidencias-farc_1_7311348.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sobre un campamento de disidentes de las antiguas FARC</a> en Guaviare, una zona de tradici&oacute;n insurgente al sur del pa&iacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tras los hechos, el Ministro de Defensa, Diego Molano, quiso proyectar una imagen de autosuficiencia y seguridad. Adem&aacute;s, hizo responsables a las disidencias guerrilleras, quienes, a su juicio, convert&iacute;an a los menores en &ldquo;m&aacute;quinas de guerra&rdquo;. Analistas del conflicto armado como Andr&eacute;s Aponte se&ntilde;alan que el Gobierno conservador de Iv&aacute;n Duque busc&oacute; con aquellas declaraciones evadirse de su obligaci&oacute;n constitucional de proteger a una de las poblaciones m&aacute;s vulnerables del conflicto, y de paso, cargarles con el peso de una &ldquo;gran estigmatizaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La noticia revivi&oacute;, adem&aacute;s, el recuerdo devastador de los ocho menores de edad que fallecieron en 2019, tras otra descarga de plomo a&eacute;reo sobre la misma facci&oacute;n guerrillera. El hecho trat&oacute; de ser ocultado por la cartera de Defensa y le cost&oacute; el puesto al entonces ministro Guillermo Botero.
    </p><h3 class="article-text">Una de las poblaciones m&aacute;s golpeadas por la violencia en Colombia</h3><p class="article-text">
        El <a href="https://elpais.com/internacional/2020-06-10/el-reclutamiento-de-menores-en-medio-de-la-pandemia-enciende-las-alarmas-en-colombia.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reclutamiento il&iacute;cito de menores de 18 a&ntilde;os</a> en la guerra colombiana es una antigua realidad. A pesar de la opacidad de las cifras, sabemos que 6976 ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes han sido acogidos entre 1999 y 2021 por el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), entidad estatal que atiende a los j&oacute;venes que se desvinculan, o son rescatados, de cualquier grupo armado ilegal.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, la Unidad de V&iacute;ctimas del conflicto ha registrado desde 1985 unos 16.045 homicidios de personas de entre 12 y 17 a&ntilde;os. Y otras cifras apuntan que, del total de m&aacute;s de nueve millones v&iacute;ctimas del conflicto registradas en la misma entidad, algo m&aacute;s de un mill&oacute;n son adolescentes. 
    </p><p class="article-text">
        El polit&oacute;logo Carlos Ot&aacute;lora es enf&aacute;tico en se&ntilde;alar que si a la violencia en Colombia &ldquo;se le pusiera una edad, la ni&ntilde;ez y la adolescencia ser&iacute;an, sin duda, una de las poblaciones m&aacute;s golpeadas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; mismo lamenta que los medios locales se hayan limitado a replicar la faceta m&aacute;s llamativa de una problem&aacute;tica profunda y compleja. Andr&eacute;s Aponte a&ntilde;ade, en el mismo sentido, que el lenguaje noticioso ha distorsionado la realidad: &ldquo;La prensa en Colombia repite como muletilla que se trata de &lsquo;reclutamiento forzoso&rsquo; de menores. Un estudio detallado muestra que eso es impreciso y que en nuestro pa&iacute;s el grueso de los casos de incorporaci&oacute;n a los grupos ilegales es voluntaria&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De la misma manera, a&ntilde;ade que el tratamiento correcto ser&iacute;a el de &ldquo;reclutamiento il&iacute;cito&rdquo;. Y remata asegurando que, all&iacute;, &ldquo;prefieren las condenas moralistas y se forman ideas err&oacute;neas. En el caso colombiano no sucede lo que en <a href="https://www.eldiario.es/temas/nigeria/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nigeria</a>, donde Boko Haram rapta a los ni&ntilde;os y les corta violentamente toda capacidad de elecci&oacute;n&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Un niño celebra el acuerdo de paz en Bogotá en una concentración en junio de 2016                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>Cruce de caminos</strong></h3><p class="article-text">
        A los 13 a&ntilde;os, Pedro Pablo Ibat&aacute; ya era un muchacho con nociones pol&iacute;ticas y relatos de guerra en la cabeza. A esa edad tom&oacute; la decisi&oacute;n de alistarse en la guerrilla marxista de las FARC y seguir los pasos de su padre, que form&oacute; parte de las primeras cuadrillas insurgentes a principios de los a&ntilde;os 60. Del universo rural que dejaba atr&aacute;s, solo a&ntilde;oraba a su familia, ya que la mayor&iacute;a de chicos en la zona apostaron tambi&eacute;n, en un punto u otro, por la lucha armada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Vistahermosa, la poblaci&oacute;n del centro del pa&iacute;s donde Ibat&aacute; fue criado, a finales de los 80 quedaban ya pocos conocidos. Muchos acabaron en las tropas antag&oacute;nicas de la extrema derecha paramilitar, que, por entonces, se empleaba a fondo en eliminar del mapa a los miembros de la Uni&oacute;n Patri&oacute;tica, una formaci&oacute;n pol&iacute;tica legal de ra&iacute;z guerrillera.
    </p><p class="article-text">
        Ibat&aacute; recibi&oacute; el nombre de Guillermo como alias de guerra y pas&oacute; casi 30 a&ntilde;os en la clandestinidad, donde lleg&oacute; a ser uno de los mayores expertos en explosivos con varios delitos en la capital. Hoy, tras los <a href="https://www.eldiario.es/internacional/colombia-rechaza-referendum-acuerdo-farc_1_3808182.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">acuerdos de paz de 2016</a> en La Habana con el Gobierno, es uno de los 19.000 desmovilizados de las antiguas FARC. Cuenta que a sus 47 a&ntilde;os ya es abuelo y tiene canas. A pasar de ser un hombre precavido, muestra entusiasmo cuando habla de su nueva misi&oacute;n al frente de una de las dependencias del programa de reinserci&oacute;n a la vida civil para j&oacute;venes combatientes.
    </p><p class="article-text">
        Las desaparecidas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia fueron, hist&oacute;ricamente, los mayores reclutadores de j&oacute;venes, con un 56%, seg&uacute;n las cifras de menores acogidos por el ICBF, la mayor&iacute;a de ellos ten&iacute;a entre 14 y 17 a&ntilde;os. A las FARC las siguen el a&uacute;n activo Ej&eacute;rcito de Liberaci&oacute;n Nacional, con un 19% del total de menores reclutados y las desmovilizadas Autodefensas Unidas de Colombia, con el 15%.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Casi todas las fuentes coinciden en que, a pesar de que es innegable que ha habido reclutamiento forzoso, se trata de un fen&oacute;meno residual a lo largo de medio siglo de conflicto interno. Hay documentaci&oacute;n, por ejemplo, que demuestra que en la d&eacute;cada de los 90 las FARC ejercieron un sistema de cuotas. En determinadas regiones se llevaban para la selva, bajo extorsi&oacute;n, a un menor por cada familia. En 2012 se descubri&oacute; el esc&aacute;ndalo de unos escuadrones, <a href="https://www.elpais.com.co/judicial/las-maquinas-para-matar-de-las-farc-ahora-se-llaman-pisa-suaves.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bautizados los &ldquo;pisa suave&rdquo;</a>, de ni&ntilde;os especializados en operaciones especiales que llegaron a degollar a miembros de la fuerza p&uacute;blica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero el polit&oacute;logo y ex guerrillero del ELN, &Aacute;lvaro Villarraga, matiza que en el esquema cl&aacute;sico de las guerrillas campesinas predomin&oacute; un sistema de convencimiento pol&iacute;tico y factores de tipo hereditario. Los documentos de inteligencia militar clasificaban como familias &ldquo;farianas&rdquo; o &ldquo;elenas&rdquo; a los clanes de milicianos que se suced&iacute;an por las estructuras a trav&eacute;s de generaciones.
    </p><p class="article-text">
        El caso de los paramilitares es distinto. Su modelo consist&iacute;a en atraer delincuentes j&oacute;venes m&aacute;s avazados, muchas veces ex guerrilleros o ex militares, a los que se les ofrec&iacute;a un sueldo o la promesa de todo tipo de bienes. A diferencia de las guerrillas, su centros de preparaci&oacute;n se situaban a las afueras m&aacute;s pobres de ciudades medias, y no en el campo.
    </p><p class="article-text">
        Andr&eacute;s Aponte, de la Fundaci&oacute;n Ideas para la Paz, se refiere a una &ldquo;mercenarizaci&oacute;n&rdquo; de la guerra. &ldquo;A partir de los 80 se abre una ventana de ascenso social distinto para j&oacute;venes humildes. En la guerrilla no hab&iacute;a pago, pero en el caso de los paras s&iacute;, y la remuneraci&oacute;n depend&iacute;a de la destreza de cada guerrero.&rdquo;, se&ntilde;ala el investigador.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Generaciones rotas</strong></h3><p class="article-text">
        A los 14 a&ntilde;os, Jos&eacute; S&aacute;nchez ingres&oacute; a la guerrilla de las FARC para evitar la c&aacute;rcel. Su padrastro hab&iacute;a violado a una de sus hermanas y como venganza decidi&oacute; &ldquo;zamparle un tiro para que aprendiera a respetar&rdquo;. Por eso huy&oacute;. All&iacute; recibi&oacute; el alias de &ldquo;El tuerto&rdquo;. No reniega de su pasado, pero confiesa que, en las m&aacute;s de tres d&eacute;cadas en la monta&ntilde;a, lo &uacute;nico con lo que nunca congeni&oacute; con su organizaci&oacute;n fue en la fe religiosa. &ldquo;Los lineamientos marxistas-leninistas imponen el ate&iacute;smo. Con eso nunca pude. Siempre cre&iacute; en la existencia de Dios y antes de cada misi&oacute;n me echaba la bendici&oacute;n sin falta&rdquo;, asegur&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        S&aacute;nchez tuvo en sus manos la misi&oacute;n de reclutar nuevos integrantes para &ldquo;la causa&rdquo;. Asegura sin titubear que nunca minti&oacute; ni tampoco oblig&oacute; a nadie a seguirlo. Hoy, desmovilizado y con 57 a&ntilde;os, trabaja como conductor de maquinaria pesada y no reniega de su pasado.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;No hab&iacute;a m&aacute;s nada&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Camila, en cambio, se muestra reacia a hablar de su vida en la guerrilla. Adem&aacute;s de haber perdido una pierna al pisar una mina antipersona, ha tenido problemas de salud y su &uacute;nica preocupaci&oacute;n en la vida es velar por el futuro de su hijo de seis a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n entr&oacute; a las FARC con 14 a&ntilde;os porque en su municipio &ldquo;no hab&iacute;a m&aacute;s nada&rdquo;. Ni escuela, ni ej&eacute;rcito, ni nada. All&iacute; aprendi&oacute; a leer, cumpli&oacute; funciones como enfermera y odont&oacute;loga. Su voz es seca y dura. Su vida no ha sido muy distinta. Tras preguntar una y otra vez cu&aacute;l es la finalidad de la entrevista, pide una &uacute;nica condici&oacute;n: que no se mencione su nombre. No quiere que su hijo lea en el futuro sobre un pasado que quisiera enterrar.
    </p><p class="article-text">
        Las motivaciones para escoger el camino de las armas han variado muy poco en el &uacute;ltimo medio siglo. La violencia ha amainado, pero de ninguna forma ha desaparecido. De hecho, el cierre de escuelas debido a la crisis sanitaria ha espoleado nuevos casos de reclutamiento documentados por Organizaciones como la Coalici&oacute;n contra la vinculaci&oacute;n de ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y j&oacute;venes al conflicto armado colombiano (Coalico).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El v&iacute;nculo entre ni&ntilde;os y maestros se ha visto interrumpida. Y el repliegue por el confinamiento ha ahondado a&uacute;n m&aacute;s el vac&iacute;o institucional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos tiempos, nuevos grupos ilegales, as&iacute; como bandas m&aacute;s peque&ntilde;as apoyadas en el sempiterno y lucrativo narcotr&aacute;fico, han sumado herramientas digitales para enganchar a chicos en los suburbios urbanos (en la ruralidad la cobertura de internet no supera en promedio el 9,6%). Se trata de muchachos mucho menos ideologizados, m&aacute;s interesados en subsistir. Muchas veces, migrantes venezolanos vulnerables.
    </p><p class="article-text">
        Jos&eacute; lo resume claro: &ldquo;Desde hace rato el Estado se lo pone muy f&aacute;cil a los grupos armados&rdquo;. Basta repasar las declaraciones de los excombatientes para constatar que hay patrones que se repiten: precariedad, ausencia estatal, venganza o violencia. Pero tambi&eacute;n peque&ntilde;as dosis de esperanza de que en un futuro no muy  lejano las pr&oacute;ximas generaciones no tendr&aacute;n que crecer bajo el silbido de las balas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Camilo Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/batalla-ninos-soldado-colombia_1_7906510.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 19 Jun 2021 20:13:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La batalla sin fin de los niños soldado en Colombia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Colombia,FARC - Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia,Niños]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Ejército colombiano mató a 6.402 civiles entre 2002 y 2008 para inflar las estadísticas, según un tribunal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/ejercito-colombiano-mato-6-402-civiles-inflar-cifras-guerra-narco-2002-2008-tribunal_1_7235825.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1bf41b3f-fb43-4745-a10a-c2407246cdbb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Ejército colombiano mató a 6.402 civiles entre 2002 y 2008 para inflar las estadísticas, según un tribunal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Jurisdicción Especial para la Paz ha elevado a 6.402 las víctimas de "falsos positivos", como se conocen en Colombia a los asesinatos de civiles a manos de militares que los presentaban como guerrilleros muertos</p></div><p class="article-text">
        La Jurisdicci&oacute;n Especial para la Paz (JEP) ha elevado a 6.402 las v&iacute;ctimas de &ldquo;falsos positivos&rdquo;, como se conocen en Colombia a los asesinatos de civiles a manos de militares que los presentaban como guerrilleros muertos en combate&nbsp;entre 2002 y 2008.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La JEP establece que por lo menos 6.402 personas fueron muertas ileg&iacute;timamente para ser presentadas como bajas en combate en todo el territorio nacional entre 2002 y 2008&rdquo;, estableci&oacute; este jueves la Sala de Reconocimiento de Verdad y Responsabilidad del tribunal.
    </p><p class="article-text">
        Los &ldquo;falsos positivos&rdquo;, el Caso 3 de la JEP y uno de los cap&iacute;tulos m&aacute;s oscuros del conflicto armado colombiano, involucran a unos 1.500 militares que enga&ntilde;aban a los civiles para asesinarlos y presentar mejores resultados a sus superiores y de esta forma obtener permisos, premios y otros beneficios.
    </p><p class="article-text">
        La Fiscal&iacute;a ha investigado cerca de 5.000 casos de &ldquo;falsos positivos&rdquo; que fueron cometidos entre 1988 y 2014 y por los que han sido condenados s&oacute;lo algunos soldados o suboficiales.
    </p><p class="article-text">
        La JEP reconoce que la cifra anunciada hoy difiere de los datos de instituciones como la Fiscal&iacute;a y se&ntilde;al&oacute; que &ldquo;las distintas fuentes oficiales y no gubernamentales identificaron el periodo de 2002 a 2008 como el de mayor n&uacute;mero de v&iacute;ctimas&rdquo;, periodo que coincide con la presidencia de &Aacute;lvaro Uribe. 
    </p><p class="article-text">
        La JEP encontr&oacute; que s&oacute;lo entre esos a&ntilde;os se registr&oacute; el 78% del total de la victimizaci&oacute;n hist&oacute;rica, cr&iacute;menes que se redujeron &ldquo;dr&aacute;sticamente en el 2009, al pasar de 792 v&iacute;ctimas en 2008 a 122 casos reportados en 2009&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Regiones priorizadas</h3><p class="article-text">
        La JEP anunci&oacute; adem&aacute;s que prioriz&oacute; seis zonas del pa&iacute;s en las que se cometieron la mayor cantidad de estos cr&iacute;menes. En Antioquia (noroeste) ocurri&oacute; el 25% de los casos y en esa zona la IV Brigada del Ej&eacute;rcito Nacional podr&iacute;a ser la responsable del 73% de las muertes.
    </p><p class="article-text">
        En la regi&oacute;n del Caribe la JEP identific&oacute; el 7,3% de los casos y tendr&aacute; prioridad la investigaci&oacute;n de los hechos ocurridos entre enero de 2002 y julio de 2005 en el norte del departamento del Cesar y el sur de La Guajira &ldquo;que correspondieron a muertes ileg&iacute;timamente presentadas como bajas en combate por miembros del Batall&oacute;n de Artiller&iacute;a No. 2 'La Popa'&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En el departamento de Norte de Santander, fronterizo con Venezuela, la mayor cantidad de v&iacute;ctimas se dio en la regi&oacute;n del Catatumbo y la Segunda Divisi&oacute;n se encuentra dentro de las cuatro del Ej&eacute;rcito Nacional responsables de cerca del 60% de los casos.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la JEP, en el Huila (sur), &ldquo;la Quinta Divisi&oacute;n del Ej&eacute;rcito, que tiene jurisdicci&oacute;n sobre los departamentos de Boyac&aacute;, Cundinamarca, Tolima y Huila, se caracteriz&oacute; por un incremento sustancial de casos de muertes ileg&iacute;timamente presentadas como bajas en combate entre 2005 y 2008, en comparaci&oacute;n con el n&uacute;mero de casos que se registran antes y despu&eacute;s de ese lapso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los casos de Casanare (este), donde la Cuarta Divisi&oacute;n ocup&oacute; el segundo puesto en resultados operacionales de todo el pa&iacute;s y en 2007 alcanz&oacute; el primer puesto, la JEP determin&oacute; que entre 2002 y 2008 la tasa de v&iacute;ctimas fue la m&aacute;s alta en toda Colombia, con casi 12 por 100.000 habitantes.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, en el departamento de Meta (centro) el Batall&oacute;n de Infanter&iacute;a no. 21 &ldquo;Batalla Pantano de Vargas&rdquo; present&oacute; el incremento m&aacute;s significativo en la cantidad de muertes ileg&iacute;timamente presentadas como bajas en combate entre 2002 y 2005.
    </p><h3 class="article-text">Fen&oacute;meno macabro</h3><p class="article-text">
        La JEP abri&oacute; el Caso 3 despu&eacute;s de recibir numerosos informes de fuentes como la Fiscal&iacute;a General que hab&iacute;a determinado que este macabro fen&oacute;meno aument&oacute; de manera sustancial a partir del a&ntilde;o 2002, tuvo su etapa m&aacute;s cr&iacute;tica entre 2006 y 2008 e involucr&oacute;, presuntamente, a integrantes de las Fuerzas Armadas con posiciones de mando y altos rangos que pudieron haber tenido un rol determinante en los hechos.
    </p><p class="article-text">
        Las v&iacute;ctimas de &ldquo;falsos positivos&rdquo; fueron inicialmente habitantes de zonas rurales de 29 de los 32 departamentos del pa&iacute;s, aunque posteriormente el fen&oacute;meno se repiti&oacute; en zonas urbanas, en personas en situaci&oacute;n de vulnerabilidad socioecon&oacute;mica, trabajadores irregulares, personas sin hogar e incluso con diversidad funcional.
    </p><p class="article-text">
        Entre las m&aacute;s de 220 diligencias de la JEP en este caso, han testificado el general retirado Mario Montoya Uribe, excomandante del Ej&eacute;rcito; el general retirado Paulino Coronado, excomandante de la Brigada 30; as&iacute; como 51 soldados; 38 suboficiales; 32 oficiales subalternos (subtenientes, tenientes y capitanes); 10 oficiales con rango de Mayor, y siete con rango de coronel. 
    </p><p class="article-text">
        Gracias a estas diligencias, la JEP ha podido recuperar los cuerpos de 71 personas que presuntamente habr&iacute;an sido presentados de manera ileg&iacute;tima como bajas en combate por parte de agentes del Estado en el departamento de Antioquia. 
    </p><p class="article-text">
        El 17 de febrero de 2020 la Jurisdicci&oacute;n&nbsp;entreg&oacute; a sus familiares el cuerpo de Edison Lezcano Hurtado, un joven de 23 a&ntilde;os, el primero en ser identificado de los restos exhumados en el cementerio Las Mercedes de Dabeiba (Antioquia). Lezcano Hurtado, a quien sus familiares buscaron durante 18 a&ntilde;os, era un agricultor y padre de tres hijos cuando fue asesinado por miembros del Ej&eacute;rcito.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el pasado 10 de noviembre los restos de otras cuatro v&iacute;ctimas del conflicto armado, entre ellos dos menores de edad, fueron entregados por la JEP&nbsp;a sus familiares en una ceremonia solemne.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/ejercito-colombiano-mato-6-402-civiles-inflar-cifras-guerra-narco-2002-2008-tribunal_1_7235825.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Feb 2021 16:46:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Ejército colombiano mató a 6.402 civiles entre 2002 y 2008 para inflar las estadísticas, según un tribunal]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Colombia,FARC - Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia,Falsos positivos]]></media:keywords>
    </item>
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