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    <title><![CDATA[elDiario.es - Misoginia]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/misoginia/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Misoginia]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[No ducharse para “maximizar feromonas” y ligar más: ¿reto viral pasajero o peligro misógino entre los jóvenes?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/no-ducharse-maximizar-feromonas-ligar-reto-viral-pasajero-peligro-misogino-jovenes_1_13563603.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e739af09-bf3d-487e-894a-57b4ecf230ef_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x515y328.jpg" width="1200" height="675" alt="No ducharse para “maximizar feromonas” y ligar más: ¿reto viral pasajero o peligro misógino entre los jóvenes?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En TikTok proliferan los vídeos protagonizados por chavales que aseguran que el 'pheromone maxxing' solo les ha traído éxitos entre las chicas, un fenómeno que se enmarca dentro de otras tendencias en redes que captan atención hablando de "maximizar" testosterona bajo una idea de la masculinidad que algunas voces expertas señalan como "reduccionistas" y "conectadas con el mundo incel"</p><p class="subtitle">“Una lloradita y a seguir”: el meme que ha normalizado colapsar en el trabajo</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Dej&eacute; de lavarme el pelo por completo y ahora, sin iron&iacute;a, recibo m&aacute;s cumplidos sobre c&oacute;mo huele y c&oacute;mo se ve. La maximizaci&oacute;n de las feromonas es la clave&rdquo;. Niko, el autor de <a href="http://tiktok.com/@nikodemkosowski/video/7581085899895721238?referer_url=www.usatoday.com%2F&amp;refer=embed&amp;embed_source=121374463%2C121468991%2C121439635%2C121749182%2C121433650%2C121404359%2C121497414%2C122349556%2C122221973%2C122122240%2C121351166%2C121811500%2C121960941%2C122122244%2C122122243%2C122122242%2C121487028%2C122258714%2C121331973%2C120811592%2C120810756%2C121885509%3Bnull%3Bembed_comment_button&amp;referer_video_id=7581085899895721238" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este v&iacute;deo viral de TikTok</a>, dedica su cuenta al culto al cuerpo: concretamente el suyo. Dado que la red social china no dispone, de momento, de tarjeta rascable de fragancias microencapsuladas como <a href="https://www.youtube.com/watch?v=2B2HE-e8wYY" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Odorama que John Waters ide&oacute;</a> para el estreno de <em>Polyester</em> en 1981, tiene m&aacute;s de 20.000 seguidores. Su contenido est&aacute; volcado a la tendencia del <em>T-maxxing</em> (o <em>testosterone-maxxing),</em> un fen&oacute;meno que invita a moldear el cuerpo y a poner en pr&aacute;ctica rutinas variopintas para &ldquo;maximizar la testosterona&rdquo; y elevar la autoestima masculina. Algunas pueden ser ciertamente saludables, como hacer mucho deporte; otras est&aacute;n a medio camino entre la astracanada y la magufer&iacute;a, como comer cebolla cruda.
    </p><p class="article-text">
        Una de las nuevas directrices de esta pendiente viral es dejar de ducharse para &ldquo;atraer m&aacute;s mujeres&rdquo;, selv&aacute;tica metonimia de &ldquo;ligar&rdquo; que el atavismo digital ha vuelto a poner en circulaci&oacute;n. Niko no est&aacute; solo en el ejercicio del <em>pheromone maxxing</em>, como se ha bautizado el fen&oacute;meno. &ldquo;Desde que empec&eacute; con esto, dej&eacute; de usar colonia. Y he estado recibiendo cada vez m&aacute;s cumplidos que nunca gracias a mi repugnante olor a cebolla. Todos haremos <em>pheromone maxxing</em> en 2026&rdquo;, asegura <a href="https://vm.tiktok.com/ZN8rsxHJ4/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Raphael</a>, un joven estadounidense.&nbsp;
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7581085899895721238"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Aunque da un poco de verg&uuml;enza preguntarse en serio por las condiciones afrodis&iacute;acas de la falta de higiene, siempre conviene consultar a los expertos. El deseo humano no es nunca un puzle de preguntas f&aacute;ciles. La sex&oacute;loga viguesa Emma Placer organiz&oacute; en el a&ntilde;o 2015 una &ldquo;fiesta de las feromonas&rdquo; como colof&oacute;n para unos talleres que impart&iacute;a, en un intento por experimentar hasta qu&eacute; punto el &oacute;rgano vomeronasal, estructura quimiosensorial que en algunos animales, particularmente los roedores, sirve para detectar feromonas, pod&iacute;a funcionar tambi&eacute;n en los seres humanos como m&eacute;todo en busca de una persona compatible.
    </p><p class="article-text">
        Once a&ntilde;os despu&eacute;s, digerida ya la literatura cient&iacute;fica que se ha ido produciendo desde entonces, admite recordar aquella experiencia con un punto de retraimiento. &ldquo;Con el tiempo, hasta me parece una cosa bastante rancia. No hay una respuesta cient&iacute;fica y no hay evidencia sobre esto. No hay <a href="https://theconversation.com/feromonas-humanas-de-verdad-existen-223876" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nada determinante</a> que diga que las feromonas humanas sexuales existen. El deseo es una cuesti&oacute;n psicol&oacute;gica m&aacute;s que qu&iacute;mica&rdquo;, nos dice hoy la sex&oacute;loga. Por tanto, descarta cualquier base cient&iacute;fica para el <em>pheromone maxxing</em>. &ldquo;El ser humano tiene filias y gustos sexuales que, a veces, son extremos. Y por qu&eacute; no: puede haber alguna mujer o alg&uacute;n hombre a quienes esa falta de higiene masculina, el olor a gimnasio, le ponga. Pero como hay muchos hombres a los que les pone el olor de la menstruaci&oacute;n. Son filias, gustos personales que est&aacute;n ah&iacute; pese a que se salgan de la norma&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No hay una respuesta científica y no hay evidencia sobre esto. No hay nada determinante que diga que las feromonas humanas sexuales existen. El deseo es una cuestión psicológica más que química</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Emma Placer</span>
                                        <span>—</span> sexóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Emma Placer s&iacute; alerta sobre los posibles v&iacute;nculos entre la filosof&iacute;a <em>maxxing</em> y las nuevas manifestaciones de misoginia<em> online</em> que llevan a&ntilde;os propag&aacute;ndose entre los m&aacute;s j&oacute;venes. &ldquo;Es un concepto muy reduccionista de la atracci&oacute;n. Al final, lo que te dicen es que si consigues determinados rasgos f&iacute;sicos, una mand&iacute;bula perfecta o un cierto nivel hormonal, pasar&aacute;s a ser m&aacute;s atractivo para las mujeres. Y eso encaja con un sistema heteropatriarcal conectado con el mundo <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/misoginia-podria-tener-culpable-capitalismo_129_2119526.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>incel</em></a><em>.</em> Intentan convertir algo tan variado y complejo como el deseo en una f&oacute;rmula&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga Vanessa Rodr&iacute;guez Pousada, presidenta de Sogasex (Sociedade Galega de Sexolog&iacute;a), es experta en la pr&aacute;ctica cl&iacute;nica con j&oacute;venes y ha desempe&ntilde;ado buena parte de su actividad acad&eacute;mica y divulgativa en el estudio del cuerpo adolescente como espejo de nuestro tiempo. En su opini&oacute;n, el<em> pheromone maxxing</em> se conecta con el movimiento<em> incel</em> en que &ldquo;cree que el aspecto determina el &eacute;xito a la hora de ligar&rdquo; y &ldquo;el entendimiento de la sexualidad humana desde un posicionamiento binarista, hombre-mujer, y heterosexual, de hombres para ligar con mujeres&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ese pensamiento biologicista y binarista responde a una idea de la sexualidad m&aacute;s animal que humana, pero Pousada, pese a estas coincidencias, nos anima a no adscribir necesariamente el <em>pheromone maxxin</em>g solo al territorio de la manosfera. &ldquo;Se puede seguir esta tendencia sin que la persona que lo haga tenga nada que ver con el movimiento <em>incel</em> o sea machista. Es una tendencia que se ha hecho viral en TikTok, y desde ah&iacute; las personas adolescentes pueden engancharse a ella no tanto como un posicionamiento ideol&oacute;gico, sino por curiosidad, por hacer la broma, por presi&oacute;n de grupo o, incluso, por provocaci&oacute;n. La rebeld&iacute;a, la curiosidad, el querer probar cosas nuevas, son caracter&iacute;sticas propias de la adolescencia&rdquo;.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7660267667864997133"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        La experta no cree que debamos llevarnos las manos a la cabeza si vemos a un adolescente de nuestro entorno seguir esta tendencia. &ldquo;Los adultos nos alarmamos con mucha facilidad ante las modas adolescentes porque no las entendemos&rdquo;, dice, y pone como ejemplo la <a href="https://www.eldiario.es/era/espejismo-therian-distraccion-viral-trasfondo-politico_1_13013967.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fiebre</a><a href="https://www.eldiario.es/era/espejismo-therian-distraccion-viral-trasfondo-politico_1_13013967.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em> therian</em></a> o las batallas para <a href="https://www.eldiario.es/era/farmear-aura-consiste-tendencia-viral-partes_1_13463278.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">farmear aura</a>. &ldquo;Aunque este caso tenga que ver con un tema de higiene, lo que hay que hacer no es alarmarse, sino fomentar el di&aacute;logo con los adolescentes, preguntarles por qu&eacute; lo hacen, qu&eacute; creen que van a conseguir con eso, si les est&aacute;n dando resultados&hellip; Hay que conversar con ellos antes que rega&ntilde;arles, porque eso puede ser incluso motivador: saltarse la norma es estimulante a esas edades&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Vanessa Rodr&iacute;guez Pousada denuncia que &ldquo;los fundamentos biologicistas siempre se han usado en la ciencia y los marcos de pensamiento para explicar determinadas conductas&rdquo; y llama a salir de ese c&iacute;rculo vicioso. Del mismo modo que tambi&eacute;n hay feminismos de marcado eje biologicista, resulta natural que la reacci&oacute;n neomachista apunte en esta direcci&oacute;n. &ldquo;Es importante abordar al ser humano desde un entendimiento biopsicosocial e incluso tecnol&oacute;gico, porque las tecnolog&iacute;as que van apareciendo van modificando nuestro cuerpo, nuestro pensamiento y nuestras conductas. Evidentemente, la biolog&iacute;a influye, pero no se ampara en un marco binarista&rdquo;, defiende Pousada.
    </p><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga cree que no hay una &uacute;nica causa que pueda explicar el efecto atrayente que el v&oacute;rtex de la manosfera ejerce sobre los m&aacute;s j&oacute;venes, si bien &ldquo;hay rasgos de las adolescencias actuales que no hab&iacute;a en otras &eacute;pocas&rdquo;. Pousada cita como uno de los m&aacute;s rese&ntilde;ables la soledad. &ldquo;Los adolescentes son el grupo de edad <a href="https://www.soledades.es/estudios/estudio-sobre-juventud-y-soledad-no-deseada-en-espana" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con mayor sentimiento de soledad no deseada</a>, por encima de las personas de mayor edad, lo cual llama la atenci&oacute;n. Este tipo de<a href="https://www.eldiario.es/un-tema-al-dia/podcast-manosfera-colmenas-machismo-internet_132_9731643.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> grupos [manosf&eacute;ricos]</a> quiz&aacute;s les ofrecen formar algo de comunidad; sentir que forman parte de algo. A veces vemos perfiles de j&oacute;venes excluidos de otros grupos que encuentran ah&iacute; un lugar. Eso puede ser muy atrayente: somos seres sociales&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Se puede seguir esta tendencia sin que la persona que lo haga tenga nada que ver con el movimiento incel o sea machista. Es una tendencia que se ha hecho viral en TikTok, y desde ahí las personas adolescentes pueden engancharse a ella no tanto como un posicionamiento ideológico sino por curiosidad, por hacer la broma, por presión de grupo o, incluso, por provocación</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Vanessa Rodríguez Pousada</span>
                                        <span>—</span> presidenta de la Sociedade Galega de Sexología
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">&iquest;An&eacute;cdota o categor&iacute;a?</h2><p class="article-text">
        Aunque las voces expertas tratan de mitigar la alarma ante el <em>pheromone maxxing</em> y evidencian el efecto perverso que el se&ntilde;alamiento y la exclusi&oacute;n pueden obrar sobre los esponjosos cerebros del florecimiento pubescente, no cuesta entender por qu&eacute; el pheromone<em> maxxing</em> ha causado furor medi&aacute;tico. Salvo en aquellos entornos miserables donde el acceso al agua corriente es un lujo, la gente que no se ba&ntilde;a hace (s&iacute;) gracia. El hecho de que la gran mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n elija ba&ntilde;arse, consciente de las virtudes higi&eacute;nicas y cosm&eacute;ticas de la abluci&oacute;n, y sobre todo consciente del efecto social contraindicado del hedor, emborracha de soberbia a todo aquel que se encuentre con un disidente y le empuja a alzar un &iacute;ndice burl&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, detr&aacute;s de esta bufonada puede haber movimientos profundos en el mundo de la masculinidad. &iquest;Qu&eacute; ha pasado entre los creadores de contenido <em>bro</em> para que se est&eacute;n viralizando conductas grotescas como no lavarse para ligar? &ldquo;Con total sinceridad digo que la estupidez y el narcisismo masculino han existido siempre&rdquo;, explica el soci&oacute;logo especializado en teor&iacute;a cr&iacute;tica feminista y masculinidades Olmo Morales. &ldquo;Es verdad que hoy en d&iacute;a se reproducen como el micelio si se crean las condiciones necesarias y, desgraciadamente, las hay. El viraje biologicista que estamos observando y que torpemente intenta justificar la desigualdad entre hombres y mujeres est&aacute; siendo impulsado por estudios neurocient&iacute;ficos cuestionables en su dise&ntilde;o, pero que de la mano de las noticias falsas caminan con cada vez menos pudor entre las cabezas pseudopensantes que los reproducen en la barra del bar o en v&iacute;deos que se viralizan&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; nos adentramos en el verdadero pantano de esta problem&aacute;tica. Porque s&iacute;, todos tenemos claro que un adolescente que deja de ba&ntilde;arse guiado por los consejos <em>tiktokeros</em> de un <a href="https://www.eldiario.es/era/gurus-seduccion-coaching_1_11650360.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gur&uacute; de la seducci&oacute;n</a> es un fen&oacute;meno f&aacute;cilmente empaquetable dentro del caj&oacute;n de &ldquo;Lo Machista&rdquo;, pero &iquest;hasta qu&eacute; punto se trata de una an&eacute;cdota que, amplificada por el jij&iacute;-jaj&aacute;, opaca la categor&iacute;a de otras opresiones m&aacute;s severas? El hombre que renuncia al ba&ntilde;o para autoafirmarse es una figura grotesca, casi monstruosa, de la que podr&iacute;a re&iacute;rse una ampl&iacute;sima mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n. Con todo, cuesta imaginar, de verdad, al columnista m&aacute;s mis&oacute;gino de la derecha preconizando las bondades de la falta de higiene, lo que nos lleva a cuestionar hasta qu&eacute; punto es perverso poner el foco en estos fen&oacute;menos virales extremos. &iquest;Corremos el riesgo de favorecer que se sigan perpetuando vicios patriarcales complejos y dif&iacute;ciles de tratar mientras nos re&iacute;mos de las gansadas de TikTok que, en el fondo, no son hegem&oacute;nicas?
    </p><p class="article-text">
        Olmo Morales cree que s&iacute;: &ldquo;Mientras el feminismo se&ntilde;ala la inequidad estructural que sufren las mujeres y la explotaci&oacute;n cotidiana que hacemos los hombres de ellas, la sociedad sigue mirando el dedo en vez de la luna y se queda con estas tontadas rid&iacute;culas&rdquo;, apunta el soci&oacute;logo. &ldquo;Que haya personajes masculinos teniendo este tipo de pr&aacute;cticas individuales, adem&aacute;s de inocuo para las mujeres es totalmente residual. M&aacute;s que inocuo, constituye en s&iacute; mismo un aviso a navegantes de &lsquo;por ah&iacute; no es&rsquo;. El problema es que desviar el foco hacia estos casos nos supone al resto de hombres que estamos a las ant&iacute;podas de ello un salvaguardo. Los hombres comunes, los del machismo sutil y no por ello menos efectivo sino en todo caso m&aacute;s efectivo, y los machistas violentos que no caen en estos retos ni tendencias, estamos encantados con que se dediquen p&aacute;ginas a estos seres grotescos&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El problema es que desviar el foco hacia estos casos nos supone al resto de hombres que estamos a las antípodas de ello un salvaguardo (...)  Se genera esa figura del monstruo que nos sirve para desidentificarnos con el machismo y que lejos de promover que los hombres nos cuestionemos nos lleva a acomodarnos porque ‘yo no soy como ese&#039;</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Olmo Morales</span>
                                        <span>—</span> sociólogo especializado en teoría crítica feminista y masculinidades
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por m&aacute;s que el <em>pheromone maxxing</em> sea caricaturesco y minoritario, es un <em>trend</em> que tiene como foco a los m&aacute;s j&oacute;venes. &iquest;No es acaso posible refutar o contextualizar algo as&iacute; sin hacerle el caldo gordo a la maquinaria mis&oacute;gina que pone en marcha estos retos? &iquest;O supone siempre una p&eacute;rdida de tiempo y energ&iacute;a que encima ayuda a dar relevancia a una an&eacute;cdota y a que muchos hombres se sientan reafirmados en su <em>aliadismo</em> porque, vaya, a ellos nunca se les ocurrir&iacute;a dejar de ba&ntilde;arse (mientras siguen perpetuando otras conductas cuestionables m&aacute;s complejas)?
    </p><p class="article-text">
        Olmo Morales insiste en que &ldquo;a los hombres nos conviene que se viralicen este tipo contenidos porque se&ntilde;ala tendencias absurdas que responden a un modelo de masculinidad esperp&eacute;ntico&rdquo;. Especializado en los peligros del discurso beat&iacute;fico sobre la nueva masculinidad, el acad&eacute;mico teme que esta insistencia en la caricatura del hombre cavernario &ndash;y apestoso&ndash; ayude a sostener el mantra de que el motor de la inequidad que los hombres reproducen es la ausencia de contacto con la propia vulnerabilidad o la falta de autoconocimiento a nivel emocional. &ldquo;Estos dos temas, cuando se juntan, son tremendamente peligrosos para las mujeres y tremendamente beneficiosos para nosotros. Por un lado, se genera esa figura del monstruo que nos sirve para desidentificarnos con el machismo y que lejos de promover que los hombres nos cuestionemos nos lleva a acomodarnos porque &lsquo;yo no soy como ese&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El origen del t&eacute;rmino</h2><p class="article-text">
        Las advertencias de Morales, ciertamente severas, enlazan con la siempre golosa pol&eacute;mica de la risa c&oacute;mplice: ese re&iacute;r que antes de satirizar, legitima. En los &uacute;ltimos meses, las piezas period&iacute;sticas no han dejado de sucederse sobre el <em>pheromone maxxing</em>, siempre con un deje de guasa. Cuando la moda de no lavarse el pelo para ligar fue tratada en Antena 3 Noticias, la cadena lo anunci&oacute; con uno de esos chascarrillos tan vinculados al carisma de su presentador m&aacute;s hist&oacute;rico: <a href="https://www.antena3.com/noticias/salud/ciencia-desmonta-nueva-ocurrencia-viral-lavarse-pelo-potenciar-atractivo-mas-instintivo_202609136aa6949b7486a40f2c9c4ed2.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;A Mat&iacute;as Prats no le mola un pelo esta nueva tendencia&rdquo;</a>. Este mismo reportaje que encara ahora su recta final no es inocente tampoco. De igual modo, la industria de la creaci&oacute;n de contenido se est&aacute; aprovechando del valor al alza del <em>pheromone maxxing</em> en la econom&iacute;a de la atenci&oacute;n para &ldquo;desmontar&rdquo; sus preceptos, desde <a href="https://www.instagram.com/reels/DdhKdhAg7qh/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">farmac&eacute;uticos</a> a <a href="https://www.instagram.com/reels/Dd1RdqqIRtn/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">enfermeros</a>. &iquest;Hundimos nuestras narices aqu&iacute; por responsabilidad informativa o por oportunismo? No ser&aacute; la primera vez en la historia de la comunicaci&oacute;n que la respuesta tome un poco de ambas, pero para entender la pertinencia de abordar c&oacute;mo un fen&oacute;meno puede escalar del disparate a la autoayuda, conviene ir a la ra&iacute;z de todo.
    </p><p class="article-text">
        Las primeras se&ntilde;ales que Internet emite sobre el <em>pheromone maxxing</em> nos llevan hasta la cuenta de TikTok de <a href="https://vm.tiktok.com/ZN8rsupam/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un usuario llamado FluffDumpster</a>. En 2024, public&oacute; un v&iacute;deo que puede entenderse como el manifiesto fundacional de esta tendencia. &ldquo;No apesto, estoy maximizando mis feromonas. Los chicos de clase no lo entienden, as&iacute; que no me sorprende que vosotros, los de TikTok, tampoco lo hag&aacute;is&rdquo;. El f&iacute;sico de Isaac &ndash;nombre real del joven detr&aacute;s de esta cuenta&ndash; no est&aacute;, a diferencia de los de otros profetas ferom&oacute;nicos como los que abr&iacute;an este reportaje, tallado en el gimnasio: es un joven desali&ntilde;ado.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7352962089637465387"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Sus v&iacute;deos, muchos de ellos grabados en sorprendente colaboraci&oacute;n con su madre, abordan la odisea del <em>pheromone maxxing</em> con un &aacute;ngulo m&aacute;s o menos humor&iacute;stico: la madre ri&ntilde;endo al hijo por no lavarse, etc&eacute;tera. Hay v&iacute;deos en los que afirma haber pasado per&iacute;odos semanas sin ducharse y otros en los que presume de hacer experimentos con heces y orina para maximizar su qu&iacute;mica masculina. No est&aacute; claro cu&aacute;nto hay de creencia genuina y cu&aacute;nto de s&aacute;tira o<em> rage bait </em>en la l&iacute;nea editorial de Isaac; tampoco si el <a href="https://vm.tiktok.com/ZN8rnVrMM/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pie afectado por una enfermedad</a> similar a la escarlatina que muestra en una de sus publicaciones es real u obra de un sofisticado maquillaje.
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima publicaci&oacute;n de la cuenta en la que sale Isaac es de febrero de 2025. En diciembre, su madre public&oacute; un <a href="https://vm.tiktok.com/ZN8rWy2yb/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">v&iacute;deo disfrazada</a> de <a href="https://www.eldiario.es/internacional/charlie-kirk-joven-activista-comentarista-referente-maga-asesinado-tenia-hilo-directo-trump_1_12593944.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Charlie Kirk</a> y, ante la insistencia de sus seguidores, impacientes por ver de nuevo a su hijo en acci&oacute;n, escribi&oacute;: &ldquo;Informo con gran pesar de que Isaac falleci&oacute; hace siete meses. Pens&eacute; que esto [la publicaci&oacute;n del disfraz] es algo que &eacute;l hubiera querido&rdquo;.&nbsp;En la p&aacute;gina de Reddit de Fluffdumpster, un usuario <a href="https://www.reddit.com/r/fluffdumpster/comments/1u2dm0w/is_fluffdumpster_still_alive/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ahondaba en la cuesti&oacute;n</a> hace solo cuatro meses: &ldquo;Lamento tener que decir esto, pero Isaac falleci&oacute; a finales del a&ntilde;o pasado debido a una infecci&oacute;n contra la que hab&iacute;a estado luchando durante alg&uacute;n tiempo. Todos han guardado bastante silencio, tratando simplemente de seguir adelante&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, es posible que el propio Isaac est&eacute; detr&aacute;s de esta <em>performance; </em>que, agotada la v&iacute;a de provocar mediante el asco, haya optado por fingir su muerte. De hecho, la falta de informaci&oacute;n real y verificable en la prensa estadounidense sobre el asunto hacen que esta sea la opci&oacute;n m&aacute;s veros&iacute;mil, porque cualquier otra alternativa resultar&iacute;a incalificable. &iquest;Qui&eacute;n en su sano juicio honrar&iacute;a la muerte de su hijo disfraz&aacute;ndose del cad&aacute;ver baleado de Charlie Kirk? Ahora bien, incluso asumiendo que el origen del <em>pheromone maxxing</em> es una <em>trolleada</em> de un joven de la Am&eacute;rica profunda y su madre sedientos de atenci&oacute;n, es necesario entender c&oacute;mo su pantomima puede deturparse a golpe de<em> reel</em> hasta conseguir que chulos de gimnasio pongan en pr&aacute;ctica sus m&eacute;todos, ellos s&iacute;, completamente en serio.
    </p><p class="article-text">
        Puede que dentro de unos meses nadie se acuerde del <em>pheromone maxxing</em>. Probablemente, tampoco importe demasiado cu&aacute;ntos j&oacute;venes decidieron pasar unas semanas sin ducharse siguiendo los consejos de un desconocido de TikTok. Lo que s&iacute; merece atenci&oacute;n es la facilidad con la que una ocurrencia as&iacute; encuentra audiencia, se desprende de la iron&iacute;a marginal con la que naci&oacute; y termina convertida en una explicaci&oacute;n aparentemente seria sobre el deseo y la masculinidad. El olor, en este caso, no viene solo del cuerpo: tambi&eacute;n emana de las ci&eacute;nagas del algoritmo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Anxo F. Couceiro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/no-ducharse-maximizar-feromonas-ligar-reto-viral-pasajero-peligro-misogino-jovenes_1_13563603.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 05 Oct 2026 21:10:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No ducharse para “maximizar feromonas” y ligar más: ¿reto viral pasajero o peligro misógino entre los jóvenes?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Redes sociales,TikTok,Tendencias,Adolescentes,Jóvenes,Misoginia,Internet]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Alerta flequillo": el corte de pelo que ha pasado de insulto machista a reivindicación feminista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/alerta-flequillo-corte-pelo-pasado-insulto-machista-reivindicacion-feminista_129_13547388.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b7db3565-fabc-488d-8f33-ba16ff017259_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x798y344.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Alerta flequillo&quot;: el corte de pelo que ha pasado de insulto machista a reivindicación feminista"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Popularizado primero en las redes sociales argentinas, el “alerta flequillo” ha llegado también a la manosfera española convirtiendo los flequillos cortos en seña de identidad para atacar a mujeres que intervienen en el debate público</p><p class="subtitle">De las gradas antifas a los 'looks' de influencers: qué ha pasado con las Adidas Samba</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Alerta flequillo&rdquo;, &ldquo;tu flequillo te delata&rdquo;. Estos son algunos de los comentarios que Virginia Mendoza, dise&ntilde;adora, ilustradora y un tercio del&nbsp;podcast feminista <a href="https://www.instagram.com/radiobajeras_/?hl=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Radiobajeras</em></a> estaba acostumbrada a recibir al publicar v&iacute;deos en su perfil. Este verano, al sumarse a un <em>trend</em> de redes que consist&iacute;a en grabarse cort&aacute;ndose el flequillo precisamente como burla a esos insultos, recibi&oacute; acoso <em>online</em> durante semanas. &ldquo;Se unieron los<em> </em><a href="https://www.eldiario.es/catalunya/acoso-incel-experta-videojuegos-vez-tirarte-tejos-tiraba-bocadillo_1_13063550.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>incel,</em></a> los mis&oacute;ginos y los fascistas y, de repente, mi post era ForoCoches&rdquo;, cuenta.
    </p><p class="article-text">
        Lo que le ocurri&oacute; a Mendoza no es una experiencia aislada. &ldquo;La primera vez que vi un v&iacute;deo sobre la 'alerta flequillo', no lo pod&iacute;a creer&rdquo; explica Inma T., peluquera y creadora del fanzine punk <em>Murcia Tropikal</em>. &ldquo;Me di por aludida y sent&iacute; que a m&iacute;, y a muchas mujeres, se nos se&ntilde;alaba y ridiculizaba de una manera que nunca hab&iacute;a vivido. Y, sobre todo, con un apoyo en red desorbitado&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/DbqcDqANV0-/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/reel/DbqcDqANV0-/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82
C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; border-bottom: 2px solid transparent; transform: translateX(16px) translateY(-4px) rotate(30deg)"></div></div><div style="margin-left: auto;"> <div style=" width: 0px; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-right: 8px solid transparent; transform: translateY(16px);"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; flex-grow: 0; height: 12px; width: 16px; transform: translateY(-4px);"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-left: 8px solid transparent; transform: translateY(-4px) translateX(8px);"></div></div></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center; margin-bottom: 24px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 224px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 144px;"></div></div></a><p style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; line-height:17px; margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/reel/DbqcDqANV0-/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida por 𝑽𝒊𝒓𝒈𝒊𝒏𝒊𝒂 𝑴𝒆𝒏𝒅𝒐𝒛𝒂 (@virginiamendoza.ds)</a></p></div></blockquote>
<script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        La &ldquo;alerta&rdquo; apunta a los flequillos m&aacute;s cortos que dejan las cejas a la vista y desaf&iacute;an la feminidad normativa. El pelo, como la <a href="https://journals.sagepub.com/doi/10.1177/13505084251383289?utm_source=chatgpt.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n feminista</a> especializada ha estudiado, funciona como una se&ntilde;al de g&eacute;nero sometida a vigilancia que persigue un canon de docilidad y deseabilidad para la mirada masculina. La burla y el se&ntilde;alamiento a los flequillos que rompen con ese canon es, por tanto, una forma de disciplinarlos. Como explica la peluquera Inma T., esto se produce en un contexto de desaparici&oacute;n de este tipo de flequillos a favor de la proliferaci&oacute;n de las est&eacute;ticas de las <a href="https://www.eldiario.es/era/clean-girls-estetica-portuguesa-obsesion-categorizarse-constantemente_1_12388524.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>clean girls</em></a> (chicas limpias, de aspecto depurado) o las<em> </em><a href="https://www.eldiario.es/era/manosfera-tradwifes-contenido-ultraconservador-convertido-negocio_1_11563998.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>tradwives</em></a><em> </em>que popularizan las redes. El fascismo est&eacute;tico convive as&iacute; con la aparici&oacute;n del fen&oacute;meno &ldquo;alerta flequillo&rdquo;, retroaliment&aacute;ndose.
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;qu&eacute; m&aacute;s ha pasado para que un corte de pelo transforme un espacio digital como el Instagram personal de una mujer en un foro de la <a href="https://www.eldiario.es/un-tema-al-dia/podcast-manosfera-colmenas-machismo-internet_132_9731643.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">manosfera</a>?
    </p><h2 class="article-text">De Argentina a Espa&ntilde;a: viaje por la manosfera internacional</h2><p class="article-text">
        En sus visitas recientes a Argentina, especialmente tras la llegada de Milei al poder, activistas e investigadoras espa&ntilde;olas como Alicia Vald&eacute;s y Anita Fuentes, ve&iacute;an con sorpresa c&oacute;mo&nbsp;sus flequillos eran&nbsp;motivo de conversaci&oacute;n. Sus compa&ntilde;eras les preguntaban si recib&iacute;an ataques por su corte de pelo bajo el llamado &ldquo;alerta flequillo&rdquo;. Esta expresi&oacute;n se hab&iacute;a extendido en redes para se&ntilde;alar y ridiculizar a mujeres identificadas como feministas.
    </p><p class="article-text">
        En el contexto espa&ntilde;ol, lo m&aacute;s parecido era la asociaci&oacute;n de los flequillos cortos &ldquo;borrokas&rdquo;, sin embargo, estos c&oacute;digos no hab&iacute;an alcanzado tanta capacidad de penetraci&oacute;n y, sobre todo, no se hab&iacute;an convertido en un c&oacute;digo espec&iacute;ficamente dirigido contra las feministas.
    </p><p class="article-text">
        La periodista argentina <a href="https://www.instagram.com/cel_murillo/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Celeste Murillo</a> explica que busc&oacute; con entusiasmo esa relaci&oacute;n directa entre feminismo y flequillo que anunciaba la manosfera. Lo que descubri&oacute; es que el origen de esta asociaci&oacute;n se encuentra en los ataques que desde hace m&aacute;s de diez a&ntilde;os reciben las participantes de las movilizaciones de <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/multitud-volvio-calles-basta-de-matarnos_1_13273624.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Ni Una Menos</a> contra la violencia machista y de la <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/feminismos-eleccion-libertad-derechos-riesgo_1_10551087.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Marea Verde</a> por la legalizaci&oacute;n del aborto. No encontr&oacute; que ese peinado fuera mayoritario entre ellas, lo que descubri&oacute; es que se les hab&iacute;a atribuido una asociaci&oacute;n con los flequillos cortos desde posiciones antifeministas para caricaturizarlas mediante c&oacute;digos est&eacute;ticos de desobediencia de g&eacute;nero.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En los últimos años, de repente, de manera impuesta y de manera externa, se me ha dicho que llevar el flequillo de determinada manera indicaba o implicaba una serie de aspectos de mi personalidad o de mi posicionamiento político</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Alicia Valdés</span>
                                        <span>—</span> politóloga e investigadora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo llega al contexto espa&ntilde;ol? &ldquo;Tiene que ver con el modelo de negocio de las redes&rdquo;, responde <a href="https://www.instagram.com/anitafuentex/?hl=es" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Anita Fuentes</a>, investigadora de la Universidad Complutense especializada en misoginia <em>online</em>, feminismo y capitalismo digital. &ldquo;Al compartir idioma con los pa&iacute;ses latinoamericanos, los algoritmos de plataformas como TikTok o Instagram tratan el espacio hispanohablante como un &uacute;nico mercado de atenci&oacute;n y acaban recomendando aqu&iacute; contenidos que han tenido &eacute;xito en pa&iacute;ses como Argentina&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La extrema derecha de ambos lados del Atl&aacute;ntico est&aacute; estrechamente conectada y, a su vez, Argentina se ha convertido en un centro de producci&oacute;n intelectual del movimiento ultraconservador&rdquo;, a&ntilde;ade Fuentes. De este modo, el &ldquo;alerta flequillo&rdquo; recala en nuestras pantallas como parte de una red internacional de ideolog&iacute;a reaccionaria, cargada del imaginario argentino del actual gobierno que se articula en t&eacute;rminos de una batalla cultural donde las feministas y &ldquo;zurdas&rdquo; son uno de los principales objetivos a batir de forma que el marcado de las primeras fue r&aacute;pidamente extensible a cualquier mujer de izquierdas.
    </p><p class="article-text">
        En nuestro contexto se encontr&oacute; con un terreno abonado: c&oacute;digos propios que ya asociaban determinados flequillos con posiciones pol&iacute;ticas y una misoginia <em>online</em> que ya ven&iacute;a castigando la <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/auge-violencias-machistas-online-ataques-feministas-intensifican-respuestas_1_13081557.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">participaci&oacute;n de las mujeres</a> en la esfera p&uacute;blica digital.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7571480189461450002"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><h2 class="article-text">C&oacute;mo se construye un c&oacute;digo antifeminista</h2><p class="article-text">
        La asociaci&oacute;n no necesita ser cierta para funcionar: necesita repetirse hasta que determinados flequillos puedan ser le&iacute;dos como feministas o de izquierdas sin necesidad de explicar la relaci&oacute;n. &ldquo;Es en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, cuando de repente, de manera impuesta y de manera externa, se me ha dicho que llevar el flequillo de determinada manera indicaba o implicaba una serie de aspectos de mi personalidad o de mi posicionamiento pol&iacute;tico&rdquo;, comenta a este medio Alicia Vald&eacute;s, investigadora, directora de la escuela de pensamiento <a href="https://aliciavaldes.info/lagrima" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La&middot;grima</a> y autora del reciente ensayo <a href="https://www.eldiario.es/era/alicia-valdes-ultraderecha-canalizando-malestar-hombres-jovenes-discursos-antifeministas_1_13261190.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Auge. G&eacute;nero, juventud y extrema derecha</em></a><em> </em>(Debate).
    </p><p class="article-text">
        Elisa Garc&iacute;a-Mingo y Silvia D&iacute;az Fern&aacute;ndez introducen en su <a href="https://www.centroreinasofia.org/publicacion/jovenes-en-la-manosfera/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n</a> <em>J&oacute;venes en la Manosfera. Influencia de la misoginia digital en la percepci&oacute;n que tienen los hombres j&oacute;venes de la violencia sexual</em> el concepto de &ldquo;polinizaci&oacute;n&rdquo; para explicar esta capacidad de los discursos antifeministas de extender sus marcos y c&oacute;digos. A trav&eacute;s de la circulaci&oacute;n y del uso repetido en espacios digitales, estos c&oacute;digos pueden llegar a ser reconocibles sin necesidad de explicar su origen o significado en profundidad.
    </p><p class="article-text">
        El &ldquo;alerta flequillo&rdquo; encontr&oacute; en las comunidades antifeministas digitales un espacio especialmente propicio: aportaba un nuevo c&oacute;digo de se&ntilde;alamiento mis&oacute;gino con un funcionamiento extremadamente simple, la conversi&oacute;n de un rasgo est&eacute;tico en un marcador pol&iacute;tico e identitario, que permit&iacute;a tanto atacar a las feministas como aplicar un disciplinamiento a todas aquellas mujeres que participaban del espacio p&uacute;blico y/o ten&iacute;an una est&eacute;tica subversiva.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Gracias a ese código compartido, quienes encuentran la contraseña —porque la buscan o porque aparece en su pantalla— pueden identificar un objetivo sin necesidad de contexto y sumarse al acoso sin necesidad de coordinación previa</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Cada vez que Celeste Murillo postea o cuelga un v&iacute;deo considera que hay alt&iacute;simas probabilidades de que un var&oacute;n le comente &ldquo;alerta flequillo&rdquo; como una forma de oponerse a su opini&oacute;n. &ldquo;Creo que el contexto de un ecosistema digital antifeminista le otorga una l&oacute;gica interna al insulto 'alerta flequillo', todos entienden de qu&eacute; est&aacute;n hablando porque en sus foros circulan argumentos, ideas e im&aacute;genes que alimentan sus discursos en las redes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para los espacios digitales de la manosfera el &ldquo;alerta flequillo&rdquo; encajaba perfectamente en su repertorio de actuaci&oacute;n. Lionel Delgado Ontivero y Alejandro S&aacute;nchez-Sicilia en la <a href="https://revistaprismasocial.es/ps/article/view/4958" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n</a> <em>Subversi&oacute;n antifeminista: an&aacute;lisis audiovisual de la Manosfera en redes sociales</em> los describen como espacios digitales con capacidad para transformar debates pol&iacute;ticos complejos en contenidos sencillos, reconocibles y f&aacute;cilmente reproducibles en redes sociales. Ese mecanismo que facilita la difusi&oacute;n y asimilaci&oacute;n&nbsp;convive con&nbsp;el se&ntilde;alamiento, la demonizaci&oacute;n y la ridiculizaci&oacute;n del feminismo y de las feministas a trav&eacute;s del humor ofensivo, los memes, la descontextualizaci&oacute;n o la cultura del &ldquo;zasca&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A ello se suma la propia arquitectura de unas plataformas donde <a href="https://www.eldiario.es/era/confrontar-internet-big-tech-monetizadores-negocio-odio_128_11826308.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuanto m&aacute;s sencillo y virulento es el mensaje m&aacute;s premiado</a> y difundido resulta porque genera m&aacute;s interacci&oacute;n y, por tanto, m&aacute;s ingresos.&nbsp;Esta posibilidad de monetizaci&oacute;n es la que hace tan lucrativo el acoso a mujeres y lleva a afirmar a Anita Fuentes que &ldquo;la misoginia <em>online</em> est&aacute; en el ADN del modelo de negocio de las plataformas de Silicon Valley&rdquo;. As&iacute;, el fen&oacute;meno &ldquo;alerta flequillo&rdquo; no solo encontr&oacute; las puertas digitales abiertas: le hab&iacute;an puesto una alfombra roja.
    </p><h2 class="article-text">Una contrase&ntilde;a para la manosfera</h2><p class="article-text">
        La potencialidad del c&oacute;digo &ldquo;alerta flequillo&rdquo; reside tanto en su capacidad de difusi&oacute;n y de polinizaci&oacute;n, como en su capacidad para condensar diferentes formas de se&ntilde;alamiento y castigo en solo dos palabras.
    </p><p class="article-text">
        Por un lado, atacar a las mujeres de izquierdas mediante insultos que se reducen a la dimensi&oacute;n est&eacute;tica no es &uacute;nicamente un disciplinamiento de c&oacute;digos de g&eacute;nero, tiene adem&aacute;s &ldquo;la finalidad de infravalorar o quitarle peso y valor a nuestra capacidad cognitiva en t&eacute;rminos pol&iacute;ticos&rdquo;, se&ntilde;ala Alicia Vald&eacute;s.
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            </figure><p class="article-text">
        Pero adem&aacute;s su facilidad de activaci&oacute;n y su referencia al repertorio m&aacute;s cl&aacute;sico de la manosfera: las burlas sobre el aspecto de las mujeres y su&nbsp;hostigamiento buscando silenciarlas y expulsarlas lo han convertido en una herramienta muy &uacute;til para movilizar el acoso mis&oacute;gino m&aacute;s all&aacute; de las feministas y las mujeres de izquierdas. Celeste Murillo ha documentado casos en Argentina en los que tambi&eacute;n se ha dirigido contra mujeres de derechas porque, afirma, &ldquo;ante todo, funciona para invalidar la voz de las mujeres&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, al reducir movimientos sociales o corrientes pol&iacute;ticas a determinados elementos est&eacute;ticos, posibilita&nbsp;tanto su simplificaci&oacute;n y ridiculizaci&oacute;n como facilita su identificaci&oacute;n. De esta forma se reducen los esfuerzos necesarios para perseguir determinados posicionamientos, marcos y expresiones: el conocimiento feminista y la agenda de izquierdas en particular, y la participaci&oacute;n de las mujeres en general.
    </p><p class="article-text">
        Pero la estrategia no acaba aqu&iacute;. Como identifican tanto Alicia Vald&eacute;s como Anita Fuentes, el &ldquo;alerta flequillo&rdquo; opera como una estrategia de marcaje de objetivos, una contrase&ntilde;a&nbsp;de la manosfera que llama al ataque. Gracias a ese c&oacute;digo compartido, quienes encuentran la contrase&ntilde;a &mdash;porque la buscan o porque aparece en su pantalla&mdash; pueden identificar un objetivo sin necesidad de contexto y sumarse al acoso sin necesidad de coordinaci&oacute;n previa, sabi&eacute;ndose adem&aacute;s participantes de un ataque compartido.
    </p><h2 class="article-text">Militancia capilar</h2><p class="article-text">
        La viralidad y la virulencia de estos ataques refuerzan el sentido de pertenencia a un grupo de quienes comparten la&nbsp;contrase&ntilde;a. Pero el c&oacute;digo tambi&eacute;n opera en sentido contrario. Al marcar a las feministas por un rasgo est&eacute;tico, la manosfera ha contribuido a convertirlo en un s&iacute;mbolo reconocible. Llevar un flequillo corto puede ser ahora, para algunas feministas, una elecci&oacute;n subversiva y una forma consciente de identificarse con el movimiento.
    </p><p class="article-text">
        Para Celeste Murillo, esta reapropiaci&oacute;n ya se encuentra asentada en Argentina, donde las feministas han establecido una relaci&oacute;n identitaria con el flequillo. Un ejemplo es <a href="https://www.instagram.com/reel/DZK442TOH8q/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la performance</a> de Lala Brillos en la &uacute;ltima marcha de <em>Ni Una Menos</em>, donde como una suerte de ritual de iniciaci&oacute;n en los feminismos, iba cortando con una m&aacute;quina de afeitar el flequillo de las asistentes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a parece que se est&aacute; recorriendo un camino similar. Las c&oacute;micas y creadoras de contenido la Prados, Adela por Dios y Lu Antimorbo han nombrado a su nueva secci&oacute;n en Carne Cruda sobre feminismo, clase y humor precisamente <a href="https://www.eldiario.es/carnecruda/programas/alerta-flequillos-adela-dios-prados-lu-antimorbo-carne-cruda_132_13483301.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Alerta flequillos&rdquo;</a>, en el v&iacute;deo mencionado al principio de este art&iacute;culo Virginia Mendoza viraliz&oacute; la expresi&oacute;n: &ldquo;El flequillo es trinchera&rdquo;, mientras que la creadora de contenido <a href="https://www.youtube.com/shorts/loJYahY1PZA" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Estupenda M&aacute;rquez</a> hab&iacute;a hecho lo propio un a&ntilde;o antes con &ldquo;militancia capilar&rdquo;. De tanto repetir que el flequillo nos delataba, puede que hayan terminado por conseguirlo. Solo que no exactamente como esperaban.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marina López Baena]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/alerta-flequillo-corte-pelo-pasado-insulto-machista-reivindicacion-feminista_129_13547388.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 29 Sep 2026 20:31:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Alerta flequillo": el corte de pelo que ha pasado de insulto machista a reivindicación feminista]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Redes sociales,Internet,Misoginia,Feminismo,Cabello]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Indignación en Francia por los comentarios racistas, homófobos y misóginos de un jefe de policía afín a Le Pen]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/indignacion-francia-comentarios-racistas-homofobos-misoginos-policia-afin-le-pen_1_13498795.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e54f0e78-f226-4020-abe8-31f5a1318dce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1087y277.jpg" width="1200" height="675" alt="Indignación en Francia por los comentarios racistas, homófobos y misóginos de un jefe de policía afín a Le Pen"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La cámara corporal del jefe de la patrulla captó cómo él y sus agentes utilizaban términos como "moritos" o "maricones" y difundían el bulo de que Brigitte Macron es trans</p><p class="subtitle">Miles de personas se manifiestan en Francia frente al racismo tras los ataques contra el alcalde de Saint-Denis
</p></div><p class="article-text">
        Un v&iacute;deo grabado accidentalmente en el que se oye a un polic&iacute;a municipal de Carcasona (sur de Francia), afiliado del partido de Marine Le Pen, la Agrupaci&oacute;n Nacional (RN), y a sus compa&ntilde;eros haciendo duros comentarios racistas, hom&oacute;fobos y sexistas caus&oacute; este mi&eacute;rcoles una fuerte indignaci&oacute;n en Francia.
    </p><p class="article-text">
        El v&iacute;deo, desvelado por el diario Midi Libre y ampliamente divulgado por otros medios y en las redes sociales este mi&eacute;rcoles, es un extracto de unos 5 minutos que proceden de una grabaci&oacute;n involuntaria de unas 6 horas tomada por la c&aacute;mara corporal de patrulla del propio agente en noviembre de 2025.
    </p><p class="article-text">
        Las im&aacute;genes captan la actuaci&oacute;n de un equipo de cuatro agentes y, de ellos, el jefe de la patrulla es el autor de la mayor parte de los comentarios de odio, aunque algunos de sus colegas tambi&eacute;n profieren opiniones parecidas, sobre todo racistas.
    </p><p class="article-text">
        La c&aacute;mara registr&oacute;, entre muchos otros ejemplos similares, c&oacute;mo utilizaban habitualmente t&eacute;rminos despectivos como &ldquo;moritos&rdquo;, c&oacute;mo se equiparaba a migrantes con animales o c&oacute;mo hablaban de &ldquo;poner en la picota a Macron y a todos los maricones&rdquo;, en referencia al presidente franc&eacute;s, Emmanuel Macron.
    </p><p class="article-text">
        A las mujeres se refieren en las conversaciones con t&eacute;rminos despectivos como &ldquo;cabronas&rdquo; y se defienden tambi&eacute;n teor&iacute;as conspiranoicas como que la primera dama, Brigitte Macron, es en realidad una persona trans.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo a Midi Libre, las im&aacute;genes circulaban en el seno de la comisar&iacute;a de Carcasona desde finales de 2025 y eso hab&iacute;a hecho que el jefe de patrulla interpusiera una denuncia por violaci&oacute;n de su privacidad.
    </p><h2 class="article-text">La Fiscal&iacute;a ordena suspender a los polic&iacute;as</h2><p class="article-text">
        La Fiscal&iacute;a de Carcasona ha ordenado suspender al grupo de polic&iacute;as tras abrir una investigaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En un comunicado, el Ministerio P&uacute;blico se&ntilde;al&oacute; que el v&iacute;deo pone de manifiesto hechos &ldquo;susceptibles de ser tipificados como difamaci&oacute;n contra (...) un grupo de personas por raz&oacute;n de su origen&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La Fiscal&iacute;a orden&oacute; activar &ldquo;las disposiciones de los art&iacute;culos (...) que permiten suspender y posteriormente retirar la habilitaci&oacute;n de los polic&iacute;as municipales implicados que no respeten las condiciones de honorabilidad vinculadas a sus funciones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, el ministro del Interior de Francia, Laurent Nu&ntilde;ez, anunci&oacute; que ha pedido a la inspecci&oacute;n general de la administraci&oacute;n que efect&uacute;e un control a la polic&iacute;a municipal de Carcasona.
    </p><p class="article-text">
        Este mi&eacute;rcoles, la difusi&oacute;n p&uacute;blica de las im&aacute;genes motiv&oacute; reacciones pol&iacute;ticas muy numerosas, incluido desde el partido de Le Pen (favorita en las encuestas para las elecciones presidenciales de 2027), que conden&oacute; los incidentes y anunci&oacute; la exclusi&oacute;n del jefe de patrulla del partido, as&iacute; como su expulsi&oacute;n como integrante voluntario de su servicio de seguridad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La Agrupaci&oacute;n Nacional condena con la mayor firmeza estas declaraciones, penalmente punibles, que van en contra de los valores que defiende nuestro movimiento&rdquo;, asegur&oacute; el bloque en un comunicado.
    </p><p class="article-text">
        Tras la difusi&oacute;n de ese mensaje, el alcalde de la localidad, Christophe Barth&egrave;s (de la AN), compareci&oacute; tambi&eacute;n ante la prensa para asegurar que se tomar&aacute;n &ldquo;sanciones a la altura de la gravedad de los hechos&rdquo;, que todos los implicados han sido suspendidos y que los comentarios son &ldquo;para vomitar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El primer edil apunt&oacute; a la responsabilidad del anterior equipo municipal de UDF (centro-derecha), ya que aunque el principal implicado del v&iacute;deo policial fuera afiliado de su partido, el bloque no gobern&oacute; en Carcasona hasta la victoria en las municipales del pasado marzo.
    </p><p class="article-text">
        Anteriormente, en un comunicado emitido por la ma&ntilde;ana, el Ayuntamiento hab&iacute;a aducido tambi&eacute;n que las grabaciones proced&iacute;an de una c&aacute;mara sustra&iacute;da y que eso sembraba dudas sobre su recuperaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        De &ldquo;absolutamente inaceptables&rdquo; tach&oacute; los comentarios la ministra delegada de Igualdad, Aurore Berg&eacute;, quien en declaraciones a la radio RMC este mi&eacute;rcoles sostuvo que constituyen un delito.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, Carole Delga, la presidenta socialista de la regi&oacute;n de Occitania, donde se encuentra Carcasona, manifest&oacute; sentir &ldquo;verg&uuml;enza&rdquo; y pidi&oacute; que se adopten sanciones porque llevar uniforme es &ldquo;servir a la Rep&uacute;blica, no ensuciarla&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;As&iacute; ser&iacute;a una Francia gobernada por el RN. Odio desinhibido y fomentado, incluso all&iacute; donde se espera justicia y seguridad&rdquo;, critic&oacute; por su parte el ex primer ministro Gabriel Attal, uno de los candidatos centristas a suceder a Macron en el El&iacute;seo en 2027.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/indignacion-francia-comentarios-racistas-homofobos-misoginos-policia-afin-le-pen_1_13498795.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 09 Sep 2026 18:02:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Indignación en Francia por los comentarios racistas, homófobos y misóginos de un jefe de policía afín a Le Pen]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Francia,Homofobia,Racismo,Marine Le Pen,Misoginia,Policía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sophie Lewis, escritora: "Ser feminista y misógina no es un oxímoron"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/sophie-lewis-escritora-feminista-misogina-no-oximoron_128_13472835.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e592d387-d13f-4690-968c-e0d758d79cc1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x942y387.jpg" width="1200" height="675" alt="Sophie Lewis, escritora: &quot;Ser feminista y misógina no es un oxímoron&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La pensadora crítica publica 'Feminismos enemigos', un libro que analiza las trazas racistas y filofascistas que ciertos movimientos esconden tras la aparente defensa los derechos de las mujeres</p><p class="subtitle">La vida de Noa: ser gitana, trans y sobrevivir en los márgenes de Barcelona
</p></div><p class="article-text">
        Una feminista puede ser tambi&eacute;n una enemiga. Esta es la tesis que defiende la escritora y pensadora cr&iacute;tica Sophie Lewis. Nacida en Viena en 1988, ahora radica en Filadelfia, lo que le da una mirada amplia del movimiento feminista desde Europa hasta Estados Unidos y le permite trazar una l&iacute;nea de sus evoluciones hist&oacute;ricas. Y es ah&iacute; donde pone el hilo conductor de <a href="https://www.bellaterra.coop/es/libros/feminismos-enemigos" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Feminismos enemigos</em></a><em> </em>(Bellaterra, 2026), un libro pol&eacute;mico en el que analiza c&oacute;mo algunos movimientos que defienden los derechos de las mujeres pueden ser un caldo de cultivo para ideas fascistas. 
    </p><p class="article-text">
        Lewis parte de las colonialistas brit&aacute;nicas y navega hacia el Ku Klux Klan hasta llegar a las tesis transexcluyentes, pasando tambi&eacute;n por las <em>tradwives </em>y la capitalizaci&oacute;n por parte del sistema liberal de la emancipaci&oacute;n de la mujer a trav&eacute;s de la figura de las <em>girl boss. </em>Apunta que hay feminismos que se basan en tesis racistas, excluyentes o directamente mis&oacute;ginas y sostiene que no todo lo que lleve la bandera violeta tiene que ser &ldquo;inherentemente bueno&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una de las primeras cosas que quiere dejar claro a sus lectores es que &ldquo;algunas tesis feministas pueden acabar llev&aacute;ndonos hacia el fascismo&rdquo;. &iquest;C&oacute;mo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo que digo es que algunos feminismos, aunque partan de la buena fe, pueden acabar siendo parte de la visi&oacute;n global del fascismo. Eso es importante porque no hablo necesariamente de tesis que sean intr&iacute;nsecamente fascistas, sino de algunas posturas que pretenden, bienintencionadamente, emancipar a las mujeres, pero acaban teniendo una definici&oacute;n de lo que significa ser mujer que s&iacute; constituye un problema.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;En qu&eacute; sentido?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La definici&oacute;n de qui&eacute;n es mujer y qui&eacute;n no, dependiendo de d&oacute;nde pongas la frontera, puede ser fascista, racista, supremacista o burguesa. C&oacute;mo concibes el cuerpo, el car&aacute;cter y la situaci&oacute;n sexual es muy importante y demuestra que, aunque mucha gente crea lo contrario, el feminismo no es el &uacute;ltimo baluarte contra el fascismo. De hecho, hist&oacute;ricamente algunos feminismos han sido parte del fascismo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dedica los primeros cap&iacute;tulos a hablar de c&oacute;mo el colonialismo europeo se sirvi&oacute; del deseo de emancipaci&oacute;n de las mujeres para sus prop&oacute;sitos. &iquest;Se refiere a eso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo. Ambos movimientos se apoyaron mutuamente para construir postulados heroicos en pro del supremacismo racial, dando mucho protagonismo a mujeres que acabaron salvando proyectos coloniales en decadencia y estableciendo las bases de postulados fascistas.
    </p><p class="article-text">
        Ese fue el caso de los primeros movimientos feministas <em>mainstream</em> de Inglaterra, que animaron a las j&oacute;venes de clase media a ser independientes y a emanciparse, y&eacute;ndose a las colonias a experimentar y vivir aventuras. Pero en realidad lo que se buscaba era higienizar la colonia, educarla y evitar que los trabajadores ingleses formaran familias con mujeres ind&iacute;genas. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero esa relaci&oacute;n entre el feminismo emancipador y las pol&iacute;ticas racistas no tienen que ver con la definici&oacute;n de mujer que hicieran los colonos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Depende. Yo entiendo el concepto de cisidad [<em>cisness</em> en ingl&eacute;s, t&eacute;rmino que hace referencia a la condici&oacute;n cis -sentirse identificado con el g&eacute;nero asignado al nacer-, como la &uacute;nica opci&oacute;n natural y aceptable] como algo muy importante para entender la historia feminista. No quiero ponerme muy t&eacute;cnica para explicar la relaci&oacute;n entre la cisidad y el colonialismo, pero creo que lo que es muy f&aacute;cil de entender es que todo el mundo, hasta cierto punto, ha sido vulnerado por la cisidad. 
    </p><p class="article-text">
        Eso no quiere decir que todos seamos trans, sino que todos nos hemos visto afectados por lo que la sociedad cree y entiende que tenemos que ser. Lo que podemos hacer y lo que se nos permite, ya sea en base a nuestro g&eacute;nero, raza, origen o religi&oacute;n. Y se nos pone en categor&iacute;as estancas que no van a cambiar jam&aacute;s. Ah&iacute; viene cuando la cisidad colonial daba derechos s&oacute;lo a las mujeres que ellos consideraban que deb&iacute;an tenerlos, que no son otras que las mujeres j&oacute;venes, de clase media, burguesas y, por supuesto, blancas. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si una alta ejecutiva que lleva un traje de corte masculino, se le permite. Pero una de clase baja que lleva camisetas anchas y gorra se convierte en una enemiga</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Relata que las feministas colonialistas estaban en contra de abolir la esclavitud porque tem&iacute;an que los hombres negros, en tanto que hombres, tuvieran m&aacute;s derechos que ellas. Tem&iacute;an perder sus escasos privilegios sociales. En ese caso, s&iacute; veo la relaci&oacute;n con los postulados transexcluyentes actuales. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Es exactamente eso a lo que me refer&iacute;a. Y por eso los primeros movimientos TERF [Feministas Transexcluyentes Radicales, por sus siglas en ingl&eacute;s] surgieron en el Reino Unido. Tanto el colonialismo como el patriarcado se asegura de dar a ciertas mujeres, casi siempre blancas y burguesas, cierto poder. Mientras trabajen para el imperio o para el sistema, podr&aacute;n gozar de una flexibilidad que a otras mujeres no se les permite.
    </p><p class="article-text">
        Mira a una mujer que viste ropa masculina. Si es una alta ejecutiva que lleva un traje, se le permite. Pero una mujer de clase baja que lleva camisetas anchas y gorra se convierte en una enemiga. Esa es la paradoja de la cisidad: si aceptas reforzar la cisexualidad, la binaridad, la domesticidad, el feminismo patriarcal y colonial, el sistema te premiar&aacute; pudi&eacute;ndote saltar alguna de estas normas.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, a las j&oacute;venes colonas les permit&iacute;an adoptar conductas aventureras (siempre reservadas para los hombres) y salir de sus hogares, cosa que iba en contra de lo que ellas mismas postulaban. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hacia d&oacute;nde ha evolucionado esta instrumentalizaci&oacute;n del feminismo por parte del sistema?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, es un cl&aacute;sico lanzar a ciertas feministas contra algunos enemigos del sistema, como el islam. De esa manera, justifican pol&iacute;ticas racistas, antiinmigraci&oacute;n e islam&oacute;fobas asegurando que es por el bien de la libertad de las mujeres. Pero hay un giro nuevo en la historia; ahora en el Reino Unido ha surgido otro tipo de feminismo que se autodenomina &lsquo;reaccionario&rsquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; diferencia hay entre las radicales y las reaccionarias?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Dejar atr&aacute;s el calificativo &lsquo;radical&rsquo; no es balad&iacute;. Est&aacute;n en contra, por ejemplo, del divorcio y del aborto. Creen que la revoluci&oacute;n sexual fue un ataque hacia las mujeres perpetrado por mujeres y que lo m&aacute;s feminista del mundo es proteger la idea de la familia nuclear. Si se denominan feministas es porque mantienen ciertos postulados sobre la importancia de los cuidados y la interdependencia. Y eso es algo que me asusta much&iacute;simo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay feminismos que critican la figura de la girl boss, no porque sea un invento capitalista, sino porque creen que las mujeres jamás deberían de haber salido de casa</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>De todo lo que me ha dicho, &iquest;lo que le asusta m&aacute;s es que reivindiquen la importancia de los cuidados?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, porque deber&iacute;a ser la izquierda la que tuviera el monopolio de la reivindicaci&oacute;n de los cuidados y la importancia de no comerciar con ellos. Pero cada vez hay m&aacute;s voces de derecha que destacan los fallos del sistema liberal y neoliberal. Y eso podr&iacute;a estar bien; el problema es la alternativa que proponen.
    </p><p class="article-text">
        Critican la figura de la <em>girl boss </em>[mujer independiente y exitosa en su trabajo], pero no porque sea un invento capitalista, sino porque creen que las mujeres jam&aacute;s deber&iacute;an de haber salido de casa. Y, por supuesto, a la lista de sus enemigos tambi&eacute;n se suman las trabajadoras sexuales, las personas trans y las mujeres migradas, en lugar de verlas como colectivos vulnerables a los que ayudar. &iquest;Sabes por qu&eacute;?
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Sophie Lewis, escritora feminista, durante la entrevista con elDiario.es en Barcelona                            </span>
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        <strong>&iquest;Por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Puede parecer raro este p&oacute;quer de enemigos tan ecl&eacute;ctico, pero si lo piensas tiene sentido. Todo gira en torno a la fertilidad y la demograf&iacute;a. No creo que estos odios vengan necesariamente motivados ideas supremacistas, pero s&iacute; creo que tienen miedo de la substituci&oacute;n, igual que pas&oacute; con las feministas de las colonias.
    </p><p class="article-text">
        El feminismo alej&oacute; a las mujeres de sus hogares y las convirti&oacute; en seres independientes, que adoran sus carreras profesionales y que no tienen hijos. Todo eso nos deja en manos de &iquest;qui&eacute;n? Pues de las familias migradas, que tienen m&aacute;s descendencia. Y luego est&aacute;n las personas trans que, aunque no suelen tener hijos, tambi&eacute;n tienen un papel en la invasi&oacute;n, ech&aacute;ndonos de nuestros lavabos y ocupando nuestras cuotas. [R&iacute;e].
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;A eso se limita el rechazo a las personas trans?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto que no, pero s&iacute; tiene que ver con la demograf&iacute;a. Recuerdo el libro de Abigail Shrier, periodista del Wall Street Journal, <em>Da&ntilde;o irreversible</em>, en el que hablaba de &ldquo;la locura transg&eacute;nero que seduce a nuestras ni&ntilde;as&rdquo;. Pues la portada era, precisamente, una ni&ntilde;a con un agujero en medio de su vientre. Era una manera de decir que hay preciosos &uacute;teros nacionales que est&aacute;n siendo eliminados. Es por eso que est&aacute;n obsesionadas con los tratamientos hormonales para ni&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Para ellas, la invasi&oacute;n de otras culturas y la falta de fecundidad de las personas trans son dos caras de la misma moneda. Y eso tiene un efecto curioso: las mujeres pasan de ser las oprimidas a ser las opresoras. Eso es algo que pasa desde las colonias y es una inversi&oacute;n de roles muy t&iacute;pica del fascismo. Si te fijas, los proyectos extremos emergentes suelen empezar reclamando el estatus de v&iacute;ctimas frente un enemigo imaginario al que acaban asesinando, contra el que perpetran un genocidio o poni&eacute;ndolo en c&aacute;maras de gas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, el feminismo se ha convertido en un posicionamiento de m&iacute;nimos. &iquest;C&oacute;mo ha afectado eso en la manera en que las derechas se han apropiado de &eacute;l?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Como ejemplo, recordemos a las feministas radicales que apoyan a Trump&hellip; Pero en general, es verdad que en los sistemas liberales hay una especie de feminismo <em>mainstream</em> que podr&iacute;a ser el que representa Hillary Clinton. Uno de los motivos por los que perdi&oacute; contra Trump fue porque su campa&ntilde;a se bas&oacute;, casi &uacute;nicamente, en decir que era su turno porque era mujer. Nadie se emociona por la equidad...
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Nos cuesta mucho más criticar a las mujeres poderosas que a aquellas que están realmente oprimidas. Miramos hacia abajo para encontrar culpables en lugar de a las mujeres que tienen el poder y que toman decisiones en base a sesgos de clase</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Hay una frase, que se suele repetir de forma ir&oacute;nica y que se atribuye a la escritora Giovanna Giordano, que dice que, si las mujeres gobern&aacute;ramos, no habr&iacute;a guerras. &iquest;Qu&eacute; le parece esta m&aacute;xima?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es una tonter&iacute;a. &iquest;Por qu&eacute; deber&iacute;a ser intr&iacute;nsecamente mejor ser gobernados por una mujer? Sufrir una opresi&oacute;n no nos hace autom&aacute;ticamente mejores personas. Piensa en los abusadores; cuando nos dicen que ellos mismos fueron abusados de peque&ntilde;os, eso no les exculpa, &iquest;verdad?
    </p><p class="article-text">
        Pero, aun as&iacute;, nos cuesta mucho m&aacute;s criticar a las mujeres poderosas que a aquellas que est&aacute;n realmente oprimidas. Miramos hacia abajo para encontrar culpables, a las prostitutas, a las personas trans o a las migradas, en lugar de mirar hacia arriba, hacia aquellas mujeres que tienen el poder pol&iacute;tico o social y que toman decisiones en base a sesgos de clase.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; culpamos al oprimido?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por la fobia a la feminidad. Esta postura forma parte de uno de esos feminismos enemigos que, en realidad, es mis&oacute;gino. Se trata de vindicar los derechos de las mujeres, pero asumiendo que, para triunfar, debes tener comportamientos masculinos. Que solo aquellas que renuncian a su feminidad salen adelante. En lugar de analizar qu&eacute; nos ha hecho el sistema, se basa culpan a quienes que les gustan las pelis rom&aacute;nticas, las que visten de rosa o aquellas a las que se considera unas guarras. Por eso, ser feminista y mis&oacute;gina no es un ox&iacute;moron.
    </p><p class="article-text">
        La feminidad es muy compleja y oponerse a ella es darle demasiado cr&eacute;dito al opresor. Las mujeres han tenido mucho que ver en las estructuras de poder. No hay nada m&aacute;s mis&oacute;gino que pensar que la feminidad, cualquier cosa que nos relacione con ser mujer, nos aleja de la emancipaci&oacute;n. Por eso, las trabajadoras sexuales y las trans siempre han estado al frente de la resistencia, entendiendo que hay un horizonte de liberaci&oacute;n en la reivindicaci&oacute;n de la feminidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y, ahora, la feminidad est&aacute; capitalizada por las derechas y su exaltaci&oacute;n de la figura de la </strong><em><strong>tradwife</strong></em><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Y monopolizan el discurso de los cuidados. Por eso se quedan en casa y abandonan el mundo laboral. Podr&iacute;a ser una idea revolucionaria, pero viniendo de ellas, como dec&iacute;a antes, es terror&iacute;fico.
    </p><p class="article-text">
        A nadie le gusta trabajar y es lo m&aacute;s natural del mundo no querer hacerlo. Pero, ojo: ellas s&iacute; que est&aacute;n trabajando. Y no me refiero al hecho de que los cuidados sean un trabajo, aunque no remunerado. Eso por supuesto. Me refiero a que est&aacute;n monetizando su vida a trav&eacute;s de las redes sociales. A no ser que tu marido gane una cantidad ingente de dinero, ser <em>tradwife </em>hoy es una fantas&iacute;a econ&oacute;micamente imposible. Es un enga&ntilde;o que s&oacute;lo beneficia al sistema y a las derechas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero en un momento en que la falta de mano de obra es acuciante, &iquest;en qu&eacute; beneficia al sistema el tener a buena parte de la poblaci&oacute;n en casa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Al sistema no le interesa que dejes de trabajar para convertirte en una <em>tradwife</em>, sino que desees hacerlo. Al sistema de clases le resulta muy beneficioso orquestar el deseo para disciplinar a la gente. Puede que sea una imagen asociada a no trabajar, pero para obtenerla debes trabajar. Y mucho, porque, parad&oacute;jicamente, es muy cara de mantener. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Su lista de &ldquo;feminismos enemigos&rdquo; es larga. Tanto, que llega a afirmar que no existe tal cosa como &ldquo;el bando de las mujeres&rdquo;. &iquest;Qu&eacute; deber&iacute;a unirnos, pues?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Quiero aclarar que, para nada, quiero dejar caer la bandera del feminismo. Simplemente, creo que la categor&iacute;a &ldquo;mujer&rdquo; no es algo a lo que nos tengamos que agarrar tanto. Nuestro bando tiene que ser aquel que se cuestione esta categor&iacute;a y que no necesite tenerla clara ni delimitada para actuar. Cuando las derechas nos afean que, ni siquiera, sabemos definir qu&eacute; es una mujer, yo les contesto: &iquest;Y qu&eacute;?.
    </p><p class="article-text">
        El mundo cambia constantemente y necesitamos un feminismo que cambie con &eacute;l, que no sea estanco, que no vea traiciones constantemente. No quiero que sea serio ni radical, que no contemple el placer como una cuesti&oacute;n pol&iacute;tica ni que est&eacute; obsesionado con las definiciones. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sandra Vicente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/sophie-lewis-escritora-feminista-misogina-no-oximoron_128_13472835.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 08 Sep 2026 19:59:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sophie Lewis, escritora: "Ser feminista y misógina no es un oxímoron"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Feminismo,Transfobia,Transgénero,Libros,Machismo,Misoginia,Transexualidad,Personas trans]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La justicia de Rumanía acusa a Andrew Tate de tráfico de menores y blanqueo de dinero]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/justicia-rumania-acusa-andrew-tate-trafico-menores-blanqueo-dinero_1_13487212.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d9fe2a98-d29d-492d-abfd-05e0a5d07542_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1278y430.jpg" width="1200" height="675" alt="La justicia de Rumanía acusa a Andrew Tate de tráfico de menores y blanqueo de dinero"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">También acusa a su hermano Tristan de complicidad. Ambos se encuentran detenidos en EEUU desde finales de julio después de que Reino Unido solicitara su extradición por casi sesenta cargos relacionados con violación, trata de personas, explotación sexual y delitos vinculados con pornografía</p><p class="subtitle">La verdad sobre Andrew Tate: “Más que una mansión de Hollywood, su casa parece una nave industrial destartalada”
</p></div><p class="article-text">
        La Fiscal&iacute;a de Rumania ha acusado al pol&eacute;mico creador de contenido en Internet Andrew Tate de tr&aacute;fico de menores, abusar sexualmente de una menor, blanqueo de capitales y manipulaci&oacute;n de testigos. Tambi&eacute;n ha acusado a su hermano Tristan de complicidad. Ambos, que se dedican a expandir mensajes mis&oacute;ginos a sus millones de seguidores, rechazan todas las acusaciones en su contra. Los dos se encuentran en estos momentos detenidos en EEUU. 
    </p><p class="article-text">
        La justicia rumana ha concluido tras una investigaci&oacute;n de m&aacute;s de cuatro a&ntilde;os que los hermanos Tate, que tienen doble nacionalidad estadounidense y brit&aacute;nica, reclutaban a sus v&iacute;ctimas seduci&eacute;ndolas y fingiendo querer una relaci&oacute;n o matrimonio, antes de obligarlas a producir contenido pornogr&aacute;fico para un negocio de c&aacute;maras web. En 2022, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/detenido-rumania-influencer-andrew-tate-trafico-personas-violacion_1_9832973.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fueron detenidos en Rumania</a> acusados de participar en planes para atraer mujeres con fines de explotaci&oacute;n sexual. 
    </p><p class="article-text">
        En 2025, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/andrew-tate-sale-rumania-rumbo-eeuu-jet-privado_1_12088505.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se les permiti&oacute; salir de Rumania y volaron a Florida en un jet privado</a>. Desde <a href="https://www.eldiario.es/internacional/andrew-tate-hermano-tristan-detenidos-miami-reino-unido-pide-extradicion-cargos-violacion_1_13391041.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">finales de julio</a> de este a&ntilde;o, se encuentran detenidos en Miami despu&eacute;s de que Reino Unido solicitara su extradici&oacute;n por casi sesenta cargos relacionados con violaci&oacute;n, trata de personas, explotaci&oacute;n sexual y delitos vinculados con pornograf&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la Direcci&oacute;n de investigaci&oacute;n del crimen organizado y terrorismo (DIICOT) de Ruman&iacute;a, Andrew Tate presuntamente reclut&oacute; en 2012 a una menor de 15 a&ntilde;os, que explot&oacute; sexualmente durante nueve a&ntilde;os en el Reino Unido y en Ruman&iacute;a, donde los dos hermanos se instalaron en 2017. 
    </p><p class="article-text">
        La Fiscal&iacute;a rumana alega que el influencer, de 39 a&ntilde;os, enga&ntilde;&oacute; a la joven sobre su intenci&oacute;n de entablar una relaci&oacute;n sentimental, tras lo cual la presion&oacute; mediante amenazas, chantaje emocional, control y vigilancia, adem&aacute;s de agresiones f&iacute;sicas. La v&iacute;ctima fue presuntamente obligada a producir material pornogr&aacute;fico y a aparecer en videollamadas. Tristan Tate, de 38 a&ntilde;os, habr&iacute;a apoyado a su hermano, supervisando la actividad de la chica y encarg&aacute;ndose de recaudar y administrar el dinero procedente de esas videollamadas.
    </p><p class="article-text">
        En el mismo caso, la DIICOT alega que los hermanos Tate intentaron influir sobre las declaraciones de algunas v&iacute;ctimas y testigos, ofreci&eacute;ndoles dinero, tel&eacute;fonos y la promesa de asistencia legal. La Fiscal&iacute;a solicit&oacute; la confiscaci&oacute;n de cuatro autom&oacute;viles de lujo, con un valor total estimado de 825.000 euros, y de unos 1,25 millones de d&oacute;lares en met&aacute;lico que, seg&uacute;n &eacute;sta, proceden de la explotaci&oacute;n de la menor de edad. 
    </p><p class="article-text">
        El env&iacute;o de la acusaci&oacute;n a los tribunales rumanos marca la conclusi&oacute;n de la investigaci&oacute;n penal. Los cargos ser&aacute;n analizados por los jueces, si bien los dos hermanos se encuentran en una c&aacute;rcel de Miami. Un portavoz de la agencia de Ruman&iacute;a especializada en investigar el crimen organizado y el terrorismo ha reconocido a <a href="https://www.reuters.com/world/romanian-prosecutors-indict-andrew-tate-trafficking-minors-money-laundering-2026-09-04/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Reuters</a> que no est&aacute; claro si se solicitar&aacute; su extradici&oacute;n desde EEUU, donde se encuentran detenidos.
    </p><p class="article-text">
        A finales de agosto, la audiencia en Florida sobre extradici&oacute;n no resolvi&oacute; su petici&oacute;n de libertad bajo fianza mientras avanza el proceso solicitado por el Reino Unido y concluy&oacute; sin que la jueza Lauren Louis anunciara un fallo sobre la libertad de los dos influencers, que est&aacute;n recluidos en un centro de detenci&oacute;n federal de Miami desde el pasado 18 de julio. Por el momento, no hay una fecha fijada para una nueva audiencia sobre la extradici&oacute;n. Reino Unido tiene hasta el 16 de septiembre para remitir a la corte de Florida la documentaci&oacute;n que sustenta su solicitud.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n recoge Reuters, los Tate pueden ser juzgados en ausencia en Rumania, pero el juicio no comenzar&aacute; de inmediato. Seg&uacute;n la ley rumana, la acusaci&oacute;n se env&iacute;a a una sala de instrucci&oacute;n, donde un juez inspeccionar&aacute; los expedientes para garantizar su legalidad. Si bien la ley establece que el juez de la sala de instrucci&oacute;n tiene 60 d&iacute;as para finalizar el informe, las acusaciones suelen tardar mucho m&aacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/justicia-rumania-acusa-andrew-tate-trafico-menores-blanqueo-dinero_1_13487212.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Sep 2026 10:39:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La justicia de Rumanía acusa a Andrew Tate de tráfico de menores y blanqueo de dinero]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Rumania,Reino Unido,Estados Unidos,Misoginia,Violaciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Eso es sexismo": el Unión Berlín sale en defensa de Marie-Louise Eta, primera entrenadora de las cinco grandes ligas de fútbol masculino]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/micromachismos/sexismo-union-berlin-sale-defensa-marie-louise-eta-primera-entrenadora-cinco-grandes-ligas-futbol-masculino_132_13136997.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/615e95e7-45bf-4920-8b77-761041f0c91b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x574y474.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Eso es sexismo&quot;: el Unión Berlín sale en defensa de Marie-Louise Eta, primera entrenadora de las cinco grandes ligas de fútbol masculino"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Tiene claro que está aquí por sus méritos, no por su género", defienden desde el club alemán, que ha respondido a las críticas sexistas que ha enfrentado tras el anuncio</p><p class="subtitle">Quién es Marie-Louise Eta, la nueva entrenadora interina del Unión Berlín masculino
</p></div><p class="article-text">
        Marie-Louise Eta ha vuelto a hacer historia. Por primera vez, una mujer entrenar&aacute; a un equipo masculino de las cinco grandes ligas de f&uacute;tbol en Europa. Ya se convirti&oacute; en la primera segunda entrenadora, pero ahora da un paso al frente en el Uni&oacute;n Berl&iacute;n de Alemania de forma interina, con el reto de asegurar la permanencia en la primera divisi&oacute;n en los cinco partidos restantes.
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n del club alem&aacute;n llega tras la destituci&oacute;n del hasta entonces entrenador, Steffen Baumgart, tras poco m&aacute;s de un a&ntilde;o en el cargo y una racha de solo dos victorias en los &uacute;ltimos 14 partidos. Eta, de 34 a&ntilde;os, hab&iacute;a sido la asistente del primer equipo en temporadas previas, y viene de dirigir en las categor&iacute;as juveniles del club. Desde este s&aacute;bado es la entrenadora interina del Uni&oacute;n Berl&iacute;n, decimoprimer clasificado (de un total de 18 equipos) de la m&aacute;xima liga del f&uacute;tbol alem&aacute;n, la Bundesliga.
    </p><p class="article-text">
        El comunicado, que no lleg&oacute; hasta medianoche, ha tenido gran expetaci&oacute;n en redes sociales. En las primeras 16 horas, la publicaci&oacute;n acumula m&aacute;s de 1,5 millones de visualizaciones en X, y opiniones enfrentadas: una gran mayor&iacute;a que celebra el hito hist&oacute;rico de una mujer entrenando a un equipo masculino de alto nivel en las cinco grandes ligas (entendidas estas como la espa&ntilde;ola, brit&aacute;nica, italiana, alemana y francesa) y aquellos que han respondido con cr&iacute;ticas machistas. El Uni&oacute;n Berl&iacute;n se ha ocupado de plantar cara a estas &uacute;ltimas.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2043086791411142897?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        &ldquo;Con todo el cari&ntilde;o, pero qu&eacute; hombre, por no hablar de futbolista, toma en serio a una mujer cuando ella quiere contarte algo de t&aacute;ctica o de f&uacute;tbol&rdquo;, comentaba un usuario de la red social X. &ldquo;Con todo el cari&ntilde;o, pero eso es sexismo&rdquo;, respond&iacute;a el club alem&aacute;n en su cuenta oficial.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2043117894142201958?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Al hilo, otro perfil expresaba su &ldquo;pena&rdquo; por las &ldquo;todas las mujeres de la vida&rdquo; del usuario en cuesti&oacute;n. &ldquo;Seguro que no tendr&aacute; demasiadas mujeres en su vida &#128517;&rdquo;, replicaba, de nuevo, el equipo.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2043254828927758871?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Ante otros comentarios sexistas, como uno en el que se afirmaba que &ldquo;preferir&iacute;a perder 10-0 ante el Heidenheim [el colista de Bundesliga, que gan&oacute; el s&aacute;bado al Uni&oacute;n Berl&iacute;n por 3-1, lo que precipit&oacute; la destituci&oacute;n del entrenador] antes que contra una mujer&rdquo;. El individuo, que cuenta con un perfil an&oacute;nimo y una foto de un futbolista, dec&iacute;a ser &ldquo;orgulloso feminista&rdquo; y negaba las cr&iacute;ticas por misoginia. El Uni&oacute;n Berl&iacute;n se encarg&oacute; de explicarle: &ldquo;Pero eso es exactamente lo que eres, un sexista&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2043245561231360482?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Junto a estas respuestas, el club no ha pasado por alto los comentarios positivos, a los que ha respondido con gifs y agradecimientos, en lo que supone romper una brecha de g&eacute;nero que llevaba vigente desde los comienzos del f&uacute;tbol hace m&aacute;s de un siglo.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2043121585482051784?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2043122371297485211?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2043254240726904879?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Entre los apoyos p&uacute;blicos que ha recibido est&aacute; el de Pau Gasol, que ha deseado &ldquo;lo mejor&rdquo; a la nueva entrenadora.
    </p><h2 class="article-text"><span id="quien-es"></span>Del Sub-19 a la Bundesliga: qui&eacute;n es Marie-Louise Eta</h2><p class="article-text">
        Marie-Louise Eta, que ser&aacute; tambi&eacute;n futura entrenadora de la divisi&oacute;n femenina del Uni&oacute;n Berl&iacute;n, viene de dirigir al equipo juvenil Sub-19. Nacida en 1991, cuenta con varios t&iacute;tulos en su palmar&eacute;s como futbolista, antes de ser entrenadora. Tres ligas alemanas y un Mundial Sub-20 con Alemania, entre ellos. Su retiro prematuro por lesiones, a los 27 a&ntilde;os, le llev&oacute; del c&eacute;sped a los banquillos. Primero como ojeadora del Werder Bremen, luego como entrenadora del 'femenino'.
    </p><p class="article-text">
        Fue en noviembre de 2023 cuando pas&oacute; a ser segunda entrenadora del f&uacute;tbol masculino. Esta vez, en el Uni&oacute;n Berl&iacute;n. Tambi&eacute;n ha sdo asistente del cuerpo t&eacute;cnico de la secci&oacute;n femenina del club, donde ha logrado un ascenso a la primera divisi&oacute;n, y ha dirigido a la Sub-19 masculina.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2043272223973118000?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Su siguiente paso ser&aacute; ser entrenadora del primer equipo femenino, como destacan desde la entidad. Pero, antes, tendr&aacute; una tarea vital para el Uni&oacute;n Berl&iacute;n: confirmar la permanencia en los cinco partidos que restan de temporada. &ldquo;Rompe as&iacute; un techo de cristal al que ella no le da importancia. Tiene claro que est&aacute; aqu&iacute; por sus m&eacute;ritos, no por su g&eacute;nero&rdquo;, escribe la cuenta en castellano.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Micromachismos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/micromachismos/sexismo-union-berlin-sale-defensa-marie-louise-eta-primera-entrenadora-cinco-grandes-ligas-futbol-masculino_132_13136997.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Apr 2026 15:07:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Eso es sexismo": el Unión Berlín sale en defensa de Marie-Louise Eta, primera entrenadora de las cinco grandes ligas de fútbol masculino]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fútbol,Futbolistas,Deportes,Deporte,Sexismo,Misoginia,Machismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los gurús de la manosfera y su falsa receta para que niños y chavales se conviertan en ‘hombres de verdad’]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/gurus-manosfera-falsa-receta-ninos-chavales-conviertan-hombres_1_13115686.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f81c9a96-994d-47fb-b822-518f57926624_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los gurús de la manosfera y su falsa receta para que niños y chavales se conviertan en ‘hombres de verdad’"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El documental 'Dentro de la manosfera', estrenado recientemente en Netflix, constata que la mayoría de los seguidores de estos influencers son menores de edad y jóvenes: "'Si eres duro, independiente y controlas tus emociones, obtendrás estatus, poder y respeto'. Esa es la promesa"</p><p class="subtitle">Pável Dúrov y los “hombres de alto valor”: la nueva idea de éxito pasa por el culto al cuerpo y el ultraliberalismo</p></div><p class="article-text">
        Mientras Harrison Sullivan (@HSTikkyTokky) camina por las calles de Marbella, montones de ni&ntilde;os se le acercan para saludarlo y hacerse una foto con &eacute;l. Pero Sullivan (Reino Unido, 2001) no es un deportista, ni tampoco es actor: es un <em>influencer&hellip; </em>de la <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/manosfera-comunidad-online-hombres-feminismo_1_9670894.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">manosfera</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La escena, que aparece en el documental <em>Dentro de la manosfera</em> recientemente estrenado por Netflix y dirigido por Louis Theroux, se repite en otros pa&iacute;ses, con otros <em>influencers </em>del estilo: la mayor parte de sus seguidores &ndash;y ellos lo saben&ndash; son menores de edad y j&oacute;venes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se ha escrito mucho sobre por qu&eacute; ni&ntilde;os y adolescentes se sienten atra&iacute;dos por esta ideolog&iacute;a que exacerba los rasgos tradicionalmente asociados con la masculinidad, a&ntilde;adiendo a ese mix una notable dosis de misoginia. Pero quiz&aacute; sea hora de poner no el foco en el s&iacute;ntoma, sino en su origen m&aacute;s primitivo: &iquest;ser&aacute; que lo que les ofrece la manosfera no es realmente un discurso novedoso, sino uno que resuena en ellos porque no contradice los valores que han mamado desde la cuna? &iquest;Ser&aacute; que lo que dicen Andrew Tate y sus ac&oacute;litos es el siguiente escal&oacute;n de una infancia en la que todav&iacute;a perviven el &lsquo;no llores&rsquo;, el &lsquo;s&eacute; un hombre&rsquo;?
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;El &lsquo;maric&oacute;n&rsquo; sigue funcionando como mecanismo de control&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Que ni&ntilde;os y ni&ntilde;as son tratados de manera diferente desde la gestaci&oacute;n es un hecho sabido, como prueban estudios recientes como este llevado a cabo <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10102084/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en Alemania en 2023</a> con futuros padres. &ldquo;Se prepara el dormitorio y la ropa con una decoraci&oacute;n y unos colores determinados seg&uacute;n vayan a ser ni&ntilde;os o ni&ntilde;as; se hace la fiesta de <em>baby shower,</em> d&aacute;ndole importancia al <a href="https://www.eldiario.es/nidos/nina-nino-fiestas-revelar-sexo-bebe-reproducir-patriarcado-tartas-regalos_1_10642007.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sexo que vaya a traer el beb&eacute;</a>; reciben juguetes distintos desde peque&ntilde;os&hellip; y tambi&eacute;n mensajes diferentes: &lsquo;Eres un machote&rsquo;; &lsquo;los ni&ntilde;os fuertes no lloran&rsquo;; &lsquo;tienes que ser valiente&rsquo;; &lsquo;si te pegan, te defiendes&rsquo;&hellip;&rdquo;, cuenta Micaela Guzm&aacute;n Bernal, profesora de primaria en activo con m&aacute;s de 30 a&ntilde;os de experiencia en las aulas.
    </p><p class="article-text">
        Judy Y. Chu, investigadora y educadora especializada en el desarrollo psicosocial de los ni&ntilde;os y la construcci&oacute;n de la masculinidad, lo comprob&oacute; de manera emp&iacute;rica en 1999, durante la elaboraci&oacute;n de su tesis doctoral para Harvard. La autora, supervisada por la reconocida psic&oacute;loga, fil&oacute;sofa y feminista Carol Gilligan, pas&oacute; varios cursos observando al mismo grupo escolar, empezando cuando los peque&ntilde;os ten&iacute;an cuatro a&ntilde;os y acabando cuando ya hab&iacute;an cumplido siete.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante ese tiempo, Chu descubri&oacute; c&oacute;mo la capacidad temprana de los chicos para ser emocionalmente perceptivos, elocuentes y receptivos en sus relaciones fue mermando conforme fueron creciendo y entendiendo que esas eran cualidades &ldquo;femeninas&rdquo;, y, por tanto, menos deseables y m&aacute;s inadecuadas para poder encajar entre sus pares. &ldquo;Se volvieron menos visibles a medida que los ni&ntilde;os aprend&iacute;an que demostrar que son chicos implica, ante todo, demostrar que no son chicas&rdquo;, se lee en la sinopsis del libro que a&uacute;na esta investigaci&oacute;n, <em>When Boys Become Boys: Development, Relationships, and Masculinity</em> (NYU Press, 2014) [<em>Cuando los ni&ntilde;os se convierten en chicos: desarrollo, relaciones y masculinidad</em>].&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si te sales de lo que se considera aceptable, te arriesgas a la vergüenza o a la exclusión. Así que muchos niños y hombres sienten que tienen que demostrar constantemente que cumplen ciertos estándares. Ese proceso no ha cambiado demasiado</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Judy Y. Chu</span>
                                        <span>—</span> investigadora (NYU)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pero ha pasado mucho tiempo desde 1999, &iquest;no? &ldquo;Las cosas deben haber cambiado&rdquo;, le digo a Chu durante una videollamada, y nombro como ejemplo algunos de los &uacute;ltimos personajes de Disney alejados del estereotipo masculino tradicional, como Miguel, de <em>Coco</em>, Elio, de la pel&iacute;cula de mismo nombre, o Searcher, de <em>Mundo extra&ntilde;o</em>. Pero, aunque considera que parte de la cultura est&aacute; evolucionando, a nivel personal &ndash;en las casas, en los patios de recreo&ndash; cree que los peque&ntilde;os no se enfrentan a una diferencia demasiado grande con respecto a hace 27 a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&ldquo;Creo que los fundamentos siguen ah&iacute;, la idea de que hay una sola forma correcta de ser un hombre &lsquo;de verdad'. Parte de esto tiene que ver con algo que lleva observ&aacute;ndose mucho tiempo: Margaret Mead, la antrop&oacute;loga, se&ntilde;al&oacute; que la masculinidad a menudo necesita demostrarse. No es autom&aacute;tica. Est&aacute; asociada al estatus y al privilegio, as&iacute; que las personas sienten que tienen que probarla para acceder a esas ventajas y sentirse valiosas. Hoy en d&iacute;a, incluso las chicas que quieren tener &eacute;xito sienten a menudo que deben probarse en t&eacute;rminos masculinos&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tambi&eacute;n hay fuertes presiones sociales: jerarqu&iacute;as, competencia y lo que podr&iacute;amos llamar &lsquo;vigilancia de g&eacute;nero'. Si te sales de lo que se considera aceptable, te arriesgas a la verg&uuml;enza o a la exclusi&oacute;n. As&iacute; que muchos ni&ntilde;os y hombres sienten que tienen que demostrar constantemente que cumplen ciertos est&aacute;ndares. Ese proceso no ha cambiado demasiado. &lsquo;Si eres duro, independiente y controlas tus emociones, obtendr&aacute;s estatus, poder y respeto&rsquo;. Esa es la promesa&rdquo;, resume Chu, que sigue trabajando con ni&ntilde;os y adolescentes. Como escribe Nuria Alabao en<em> &Iacute;nceles, gymbros, criptobros y otras especies antifeministas </em>(CTXT, 2025):<strong> </strong>&ldquo;El &lsquo;maric&oacute;n&rsquo; sigue funcionando como mecanismo de control que patrulla las fronteras del g&eacute;nero masculino y castiga a quienes se desv&iacute;an de la norma&rdquo;.
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                &quot;El ‘maricón’ sigue funcionando como mecanismo de control que patrulla las fronteras del género masculino y castiga a quienes se desvían de la norma&quot;.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Ser &lsquo;m&aacute;s hombre&rsquo;, la receta perfecta para solucionarlo todo</h2><p class="article-text">
        El problema, claro, es que por su mera condici&oacute;n de seres humanos, resulta muy complicado para ni&ntilde;os y hombres ser duros e independientes todo el tiempo. &ldquo;Eso genera inseguridad y ansiedad. La masculinidad se convierte en algo fr&aacute;gil: puede ponerse en cuesti&oacute;n en cualquier momento&rdquo;, asegura Chu.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, lo que ofrecen los gur&uacute;s de la manosfera es una especie de receta para &lsquo;ser aut&eacute;nticamente hombres todo el rato&rsquo;. Es decir, en el fondo, para ser queridos y apreciados, para estar protegidos por el grupo. Para tener un lugar, para pertenecer. Aunque sea de una manera muy perversa, quienes se sienten atra&iacute;dos por las promesas de la manosfera buscan lo mismo que el resto de las personas de este planeta: conexi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sucede, sin embargo, que es muy dif&iacute;cil conectar con los dem&aacute;s cuando uno no es capaz de mostrarse vulnerable. Que la sociedad mutile a los ni&ntilde;os su capacidad de expresarse emocionalmente conlleva, pues, un vac&iacute;o que solo pueden traducir en rabia (pr&aacute;cticamente, la &uacute;nica emoci&oacute;n que se le permite a la masculinidad tradicional). Esa sensaci&oacute;n de inadecuaci&oacute;n se exacerba cuando crecen y se dan cuenta de que la sociedad espera de ellos que sean emocionalmente competentes, cuando es una habilidad que apenas han podido desarrollar durante la ni&ntilde;ez. El entorno se antoja entonces perfecto para un depredador de la manosfera, que les ofrece una salida que &lsquo;les suena&rsquo;; una estrategia de supervivencia que ya conocen, alentada durante a&ntilde;os en c&iacute;rculos familiares, de amigos y productos culturales: ser &lsquo;m&aacute;s hombres&rsquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="&quot;Los tíos estamos destinados a sufrir, no a ser felices. Aprendemos más de nuestros fracasos. No creemos en la depresión, no nos lo tragamos&quot;, dice uno de los acólitos de Justin Waller en el documental."
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            <span class="title">
                &quot;Los tíos estamos destinados a sufrir, no a ser felices. Aprendemos más de nuestros fracasos. No creemos en la depresión, no nos lo tragamos&quot;, dice uno de los acólitos de Justin Waller en el documental.                            </span>
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        &ldquo;Para las ni&ntilde;as, acercarse a rasgos tradicionalmente masculinos se ve como ascender. Para los ni&ntilde;os, expresar rasgos tradicionalmente femeninos se considera a menudo descender, y eso se desincentiva. Como resultado, los ni&ntilde;os siguen restringidos. Y estamos viendo las consecuencias: m&aacute;s malestar, m&aacute;s desconexi&oacute;n, m&aacute;s infelicidad&rdquo;, relata Chu. Seg&uacute;n numerosos <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC8518785/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios</a>, ese malestar derivado de la restricci&oacute;n emocional se traduce en la adolescencia y la adultez con problemas de salud mental.
    </p><p class="article-text">
        Esta tormenta perfecta se aprecia en una escena del documental en la que Theroux charla con un ac&oacute;lito del <em>influencer</em> Justin Waller: &ldquo;Los t&iacute;os estamos destinados a sufrir, no a ser felices. Aprendemos m&aacute;s de nuestros fracasos. No creemos en la depresi&oacute;n, no nos lo tragamos. Mi hermano muri&oacute;. Lo pas&eacute; muy mal, pero trat&eacute; de convertirlo en algo positivo&rdquo;. &ldquo;&iquest;C&oacute;mo muri&oacute;?&rdquo;, pregunta Theroux. &ldquo;Se suicid&oacute;&rdquo;, responde el joven, sin darse cuenta, quiz&aacute;s, de que esa respuesta invalida todo lo que ha dicho anteriormente.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estos contenidos están diseñados para captar la atención, optimizados para los algoritmos, y circulan en un ecosistema donde ciertos marcos reaccionarios ya forman parte del sentido común</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Nuria Alabao</span>
                                        <span>—</span> antropóloga y autora de &#039;Ínceles, gymbros, criptobros y otras especies antifeministas&#039; 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por supuesto, para que un joven empiece a interesarse por la manosfera no basta con haber recibido una fuerte socializaci&oacute;n de g&eacute;nero en la infancia; solo apuntamos aqu&iacute; a que es una condici&oacute;n necesaria para que perciban esa soluci&oacute;n como &lsquo;familiar&rsquo;, como una manera de comportarse que promete prestigio y protecci&oacute;n desde la cuna. &ldquo;Son mensajes interiorizados desde peque&ntilde;os. Se aprovechan tambi&eacute;n de que a una edad determinada, los menores pueden estar un poco perdidos y con referentes inestables&rdquo;, apunta Guzm&aacute;n Bernal.
    </p><p class="article-text">
        Alabao, por su parte, explica: &ldquo;Estos contenidos [los emitidos por la manosfera] est&aacute;n dise&ntilde;ados para captar la atenci&oacute;n, optimizados para los algoritmos, y circulan en un ecosistema donde ciertos marcos reaccionarios ya forman parte del sentido com&uacute;n. No hace falta una convicci&oacute;n previa fuerte; basta con curiosidad o con cierto malestar difuso para que esos discursos empiecen a estructurar c&oacute;mo interpretas tu propia experiencia&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Masculinidades m&aacute;s diversas, pero una presi&oacute;n persistente</h2><p class="article-text">
        La sensaci&oacute;n general que ofrecen los personajes masculinos &lsquo;evolucionados&rsquo; a los que alud&iacute;a frente a Chu, los libros infantiles con mensajes en esa misma l&iacute;nea o los programas educativos centrados en la igualdad son esencialmente positivos, pero, seg&uacute;n nota Guzm&aacute;n Bernal, pueden llevarnos a observar a la infancia actual con un sesgo. &ldquo;En las familias a&uacute;n hay una gran cantidad de mensajes expl&iacute;citos y no expl&iacute;citos. Por ejemplo, la forma en la que se reparten las tareas de casa, los juegos y juguetes que tiene cada uno, el tipo de ropa, las actividades extraescolares a las que se apuntan&hellip; Y, sobre todo, hay una gran cantidad de mensajes de socializaci&oacute;n de g&eacute;nero en medios de comunicaci&oacute;n, en los programas y series que ven y en las redes sociales, con <a href="https://www.eldiario.es/era/pavel-durov-telegram-hombres-de-alto-valor_1_11619601.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estereotipos del cuerpo que deben tener, de c&oacute;mo deben hablar y comportarse</a>&hellip;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La maestra reconoce, no obstante, que percibe que han cambiado cosas desde que empez&oacute; a trabajar hace tres d&eacute;cadas: ahora hay m&aacute;s interacciones entre ni&ntilde;os y ni&ntilde;as, y algunos ni&ntilde;os son capaces de expresar sus sentimientos sin reservas. Eso s&iacute;, se trata, seg&uacute;n sus observaciones, de los que menos se adscriben al estereotipo masculino: &ldquo;Curiosamente, son aquellos a los que les gusta menos jugar al f&uacute;tbol o a juegos agresivos. Son excepciones, pero son capaces de llorar en clase por diversos motivos y muestran mayor empat&iacute;a&rdquo;, explica. Esta observaci&oacute;n tiene correlaci&oacute;n con <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0191886925004210" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaciones</a> que demuestran que, a mayor conformidad a las normas de g&eacute;nero tradicionalmente masculinas, menos expresi&oacute;n afectiva revelan los sujetos.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Que los seres humanos nacemos con la potencialidad de manifestar nuestra dimensi&oacute;n emocional, sea cual sea nuestro sexo, es algo ampliamente estudiado. Pero igual que se sabe eso, tambi&eacute;n se conoce que ya entre los cuatro y los seis a&ntilde;os, los ni&ntilde;os empiezan a <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC4469291" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mostrar diferencias en este &aacute;mbito</a>, reprimiendo sentimientos de tristeza o ansiedad y expresando m&aacute;s enfado, por ejemplo.
    </p><p class="article-text">
        Los padres y madres de los alumnos que observ&oacute; Chu ya notaron ese cambio. Y, aunque les entristec&iacute;a que sus peque&ntilde;os perdieran esa parte m&aacute;s tierna y espont&aacute;nea, de alguna manera, entend&iacute;an que deb&iacute;a ser as&iacute;: por una parte, supon&iacute;an que &lsquo;los ni&ntilde;os son ni&ntilde;os&rsquo; (lo que les extra&ntilde;aba a algunos, de hecho, es que fueran capaces de dicha ternura y espontaneidad siendo varones). Por otra, consideraban que la expresi&oacute;n de actitudes t&iacute;picamente masculinas era necesaria para integrarse con &eacute;xito en la sociedad. Chu relata, por ejemplo, c&oacute;mo le compr&oacute; a su hijo el vestido que quer&iacute;a&hellip; pero acab&oacute; neg&aacute;ndole la posibilidad de salir de la casa con &eacute;l por miedo a las consecuencias que eso podr&iacute;a acarrear.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La representaci&oacute;n est&aacute; mejorando: estamos viendo un abanico m&aacute;s amplio de masculinidades, m&aacute;s expresi&oacute;n emocional, m&aacute;s vulnerabilidad. Eso es muy positivo. Pero incluso con m&aacute;s opciones, la presi&oacute;n por demostrar la masculinidad sigue ah&iacute;. Ahora hay m&aacute;s categor&iacute;as aceptables, lo cual es bueno, pero sigue habiendo l&iacute;mites. Y eso hace que la gente siga actuando para los dem&aacute;s, intentando encajar y ser aceptada. La clave est&aacute; en si creamos entornos en los que distintas formas de ser est&eacute;n realmente respaldadas. Eso puede ayudar a que los ni&ntilde;os se sientan m&aacute;s sanos y m&aacute;s seguros&rdquo;, cuenta la investigadora.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La clave es que entiendan que el feminismo también lucha contra lo que les oprime a ellos —los mandatos de masculinidad, la exigencia de ser siempre fuertes, la soledad emocional— y que sus frustraciones legítimas tienen causas estructurales</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Nuria Alabao</span>
                                        <span>—</span> antropóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Yo nunca recomendar&iacute;a poner a un ni&ntilde;o en una situaci&oacute;n de peligro. Nuestro trabajo es protegerlos, pero tambi&eacute;n prepararlos para el mundo. Podemos apoyar sus decisiones y, al mismo tiempo, ayudarlos a navegar la realidad. No todo el mundo va a ser comprensivo, y los ni&ntilde;os necesitan entender eso. Aunque tambi&eacute;n necesitan saber que tienen un lugar seguro en el que son aceptados. Tener aunque sea una sola relaci&oacute;n de apoyo es enormemente protector para el bienestar de un ni&ntilde;o&rdquo;, cuenta Chu.
    </p><p class="article-text">
        Los padres pueden ejercer esa relaci&oacute;n de apoyo. Pero lo cierto es que toda la sociedad tiene que caminar de la mano para que los discursos asociados al g&eacute;nero, y todo lo que conllevan, no calen en los m&aacute;s peque&ntilde;os. Para esto, seg&uacute;n Alabao, har&iacute;a falta potenciar la educaci&oacute;n sexual y afectiva. &ldquo;Sigue siendo muy deficiente. Los chavales reciben antes la influencia de la manosfera que una conversaci&oacute;n seria sobre deseo, consentimiento o relaciones&rdquo;, cuenta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y contin&uacute;a: &ldquo;Pero no se trata de imponer un catecismo feminista ni de dar charlas sobre igualdad que los chicos perciban como sermones morales. Probablemente, lo que funcione mejor es crear espacios donde puedan expresar dudas y equivocarse. Generar espacios donde pensar con ellos de verdad, porque el feminismo tampoco tiene todas las soluciones y a veces sus dudas son muy leg&iacute;timas. La educaci&oacute;n feminista tiene que ense&ntilde;ar a pensar de forma aut&oacute;noma, a discriminar argumentos, en vez de exigir adhesi&oacute;n a un dogma. Y sobre todo, debe incluirles como parte de nuestro proyecto: si solo reciben el mensaje de que ellos son el problema o son parte del problema, dif&iacute;cilmente van a sentirse interpelados por la soluci&oacute;n.<strong> </strong>La clave es que entiendan que el feminismo tambi&eacute;n lucha contra lo que les oprime a ellos &mdash;los mandatos de masculinidad, la exigencia de ser siempre fuertes, la soledad emocional&mdash; y que sus frustraciones leg&iacute;timas tienen causas estructurales que no se resuelven culpando a las mujeres ni votando a la extrema derecha&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Sader]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/gurus-manosfera-falsa-receta-ninos-chavales-conviertan-hombres_1_13115686.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Apr 2026 20:05:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los gurús de la manosfera y su falsa receta para que niños y chavales se conviertan en ‘hombres de verdad’]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Influencers,Internet,Netflix,Machismo,Misoginia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Odio en redes sociales: "Hay una estrategia de utilizar descalificaciones hacia mujeres para desvirtuar su rol en la sociedad"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/odio-redes-sociales-hay-estrategia-utilizar-descalificaciones-mujeres-desvirtuar-rol-sociedad_1_13064050.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/371e28ef-2c11-46e1-904f-46f76c478c57_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x500y341.jpg" width="1200" height="675" alt="Odio en redes sociales: &quot;Hay una estrategia de utilizar descalificaciones hacia mujeres para desvirtuar su rol en la sociedad&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Monitor de Odio de UNIR ha analizado 45.000 mensajes en redes sociales y ha determinado que le 40% incluyen mensajes de odio, con un ascenso de un 2% en solo un año
</p><p class="subtitle">Enviaba mensajes homófobos a dos jóvenes a través de instagram: Fiscalía pide dos años de cárcel
</p></div><p class="article-text">
        Los mensajes de odio en redes sociales han aumentado. Aunque basta con echarles un vistazo, ya hay investigaciones que lo corroboran y analizan. La problem&aacute;tica preocupa y el Gobierno ha anunciado esta misma semana una herramienta que tratar&aacute; de ponerle coto y acabar con la impunidad en redes sociales. Uno de los focos de los discursos de odio son las mujeres y, de hecho, el Monitor de Odio del grupo de investigaci&oacute;n de UNIR Hatemedia, ya estudia el odio mis&oacute;gino como una de las cinco categor&iacute;as en las que clasifica los mensajes de odio en redes sociales. 
    </p><p class="article-text">
        Esta investigaci&oacute;n ha analizado, como explica El&iacute;as Said Hung, investigador principal del grupo Hatemedia, tanto los contenidos informativos de siete medios de comunicaci&oacute;n y sus usuarios en la red social X como los comentarios alrededor de esos contenidos informativos compartidos por parte de terceros usuarios. 45.000 mensajes analizados que, seg&uacute;n la comparativa de los per&iacute;odos junio-diciembre de 2024 y junio-diciembre de 2025 confirman el aumento de los discursos de odio: &ldquo;En solo un a&ntilde;o han pasado del 38 al 40% de los mensajes analizados&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Este grupo de investigaci&oacute;n, que viene trabajando en esta cuesti&oacute;n desde 2020, ha desarrollado antes una librer&iacute;a de expresiones de odio. &ldquo;Hay m&aacute;s de 7.000 lemas o palabras, simples y compuestas, en donde hemos asociado esas palabras a determinados tipos de odio&rdquo;, explica El&iacute;as Said Hung. Despu&eacute;s, han desarrollado tres algoritmos para facilitar la clasificaci&oacute;n: odio, no odio, tipo de odio, intensidad de odio. Entre los tipos de odio, identifican un odio general, el mayoritario, &ldquo;es el odio en el que no es claramente predominante sobre un determinado tipo de odio previo&rdquo;, explica el investigador, y otros cinco tipos odio pol&iacute;tico, mis&oacute;gino, sexual, religioso y xen&oacute;fobo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Se normaliza un contexto dirigido a menoscabar la capacidad de competencia y generar estereotipos hacia las mujeres</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Elías Said Hung</span>
                                        <span>—</span> Investigador de UNIR
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El Monitor de Odio clasifica seg&uacute;n el odio prevalente en cada mensaje, aunque, como advierte su investigador principal, &ldquo;hay interseccionalidad entre odios&rdquo;. Los algoritmos identifican el tipo m&aacute;s predominante, pero la revisi&oacute;n manual de los investigadores detecta la interseccionalidad. &ldquo;No hay un odio puro&rdquo;. Y lo explica con un ejemplo: &ldquo;Yo puedo apelar a Ione Belarra con un odio mis&oacute;gino y no deja de ser pol&iacute;tico tambi&eacute;n&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Por eso, que el odio mis&oacute;gino represente un 9% de los mensajes de odio analizados representa, seg&uacute;n advierte el investigador de UNIR, &ldquo;un proceso de normalizaci&oacute;n, pues hay un promedio regular de ese tipo de odio&rdquo;. &ldquo;Se normaliza un contexto que va dirigido a menoscabar la capacidad de competencia y generar estereotipos hacia las mujeres&rdquo;, explica Said Hung. &ldquo;Hay mensajes que hemos identificado que van hacia la ministra de Trabajo y le llaman tontas u otros t&eacute;rminos. &iquest;Por qu&eacute; es un odio mis&oacute;gino? &iquest;Es por la misoginia o por lo que representa ella como figura de poder&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Este odio no busca solo da&ntilde;ar a la figura p&uacute;blica que lo recibe. Seg&uacute;n Said Hung, existe una instrumentalizaci&oacute;n: se utiliza a mujeres en posiciones de poder como un puente para alcanzar al conjunto de las mujeres. &ldquo;Hay una relaci&oacute;n dentro del contexto del odio, a trav&eacute;s de menoscabar las capacidades como persona, en este caso de mujeres se intenta desvirtuar el rol pol&iacute;tico que ellas est&aacute;n teniendo o que pueden tener. Existe una estrategia que busca utilizar descalificaciones hacia mujeres para desvirtuar su rol en la sociedad&rdquo;, detalla.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El odio &ldquo;invisible&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        El aumento de la agresividad hacia las mujeres se ve favorecido por lo que Said Hung define como &ldquo;odio de baja intensidad&rdquo;. Se trata de mensajes que buscan la &ldquo;prevalencia de estereotipos y prejuicios&rdquo; mediante un lenguaje que esquiva los controles: &ldquo;Los sistemas de moderaci&oacute;n autom&aacute;ticos no los detectan porque no utilizan t&eacute;rminos soeces, sino un discurso muy cuidado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta impunidad coincide con un retroceso en la seguridad digital. El investigador advierte que, desde 2023, las plataformas han venido &ldquo;descuartizando y desinstalando todos los programas de moderaci&oacute;n&rdquo;, ampar&aacute;ndose en una libertad de expresi&oacute;n que ha servido para &ldquo;desmontar los mecanismos que permit&iacute;an un entorno seguro&rdquo;, dejando ahora todo el peso de la regulaci&oacute;n en el propio usuario. Para el experto, este fen&oacute;meno responde a una &ldquo;guerra cognitiva&rdquo;, una estrategia que busca el &ldquo;condicionamiento de la opini&oacute;n p&uacute;blica a favor de narrativas que legitiman una determinada acci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El riesgo es, sobre todo, generacional, ya que el &ldquo;70% de los j&oacute;venes se informan a trav&eacute;s de las redes sociales&rdquo;. En un entorno condicionado y con usuarios que buscan contenidos afines, donde los algoritmos premian el sesgo, Said Hung alerta de que nos enfrentamos a una sociedad donde &ldquo;las plataformas condicionan nuestra opini&oacute;n p&uacute;blica&rdquo;. En este escenario y con estos datos, la misoginia y los discursos de odio amenazan con consolidarse como marco de pensamiento, especialmente para los m&aacute;s j&oacute;venes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ester Fernández García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/odio-redes-sociales-hay-estrategia-utilizar-descalificaciones-mujeres-desvirtuar-rol-sociedad_1_13064050.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 15 Mar 2026 19:19:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Odio en redes sociales: "Hay una estrategia de utilizar descalificaciones hacia mujeres para desvirtuar su rol en la sociedad"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Delitos de odio,Redes sociales,Misoginia,Mujer]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nuevos documentos revelan cómo Jeffrey Epstein se rodeó de destacados científicos para apoyar sus ideas racistas y misóginas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/nuevos-documentos-revelan-jeffrey-epstein-rodeo-destacados-cientificos-apoyar-ideas-racistas-misoginas_1_12979267.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/387a08dd-21f8-497a-9263-84318e1cdcd8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nuevos documentos revelan cómo Jeffrey Epstein se rodeó de destacados científicos para apoyar sus ideas racistas y misóginas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los archivos muestran un ecosistema que pone a los investigadores célebres al servicio de las élites económicas y en el que el racismo y la misoginia están a la orden del día</p><p class="subtitle">Hemeroteca - La mujer de Chomsky, sobre su relación con Epstein: “Fue un grave error, y pido disculpas por ello en nombre de los dos”</p></div><p class="article-text">
        Entre los m&aacute;s de tres millones de archivos vinculados a <a href="https://www.eldiario.es/temas/jeffrey-epstein/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jeffrey Epstein</a> revelados a finales de enero por el Departamento de Justicia de EEUU hay una <a href="https://www.justice.gov/epstein/files/DataSet%2011/EFTA02411848.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lista de casi 30 cient&iacute;ficos de alto nivel</a>, entre los que aparecen nuevas figuras de renombre. Ninguno de ellos particip&oacute; en las actividades ilegales de este financiero estadounidense condenado por delitos sexuales contra menores, pero formaron parte de un c&iacute;rculo de celebridades cient&iacute;ficas a las que Epstein agasaj&oacute; y patrocin&oacute; para lavar su imagen y dar cobertura <a href="https://futurism.com/health-medicine/epstein-improve-human-dna" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a sus ideas racistas o mis&oacute;ginas</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de mencionar a figuras destacadas como <a href="https://www.eldiario.es/internacional/mujer-chomsky-relacion-epstein-grave-error-pido-disculpas-nombre_1_12973822.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Noam Chomsky</a> o Bill Gates, esta nueva remesa de documentos contiene correos de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Lisa_Randall" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lisa Randall</a>, f&iacute;sica te&oacute;rica de la Universidad de Harvard en Cambridge, quien <a href="https://www.justice.gov/epstein/files/DataSet%2011/EFTA02408862.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">brome&oacute; con Epstein</a>&nbsp;sobre su arresto domiciliario despu&eacute;s de su encarcelamiento en 2008 por solicitar sexo con una menor. Seg&uacute;n la revista <a href="https://www.nature.com/articles/d41586-026-00388-0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nature</a>, estos nuevos documentos &mdash;en los que tambi&eacute;n aparecen <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Stephen_Kosslyn" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Stephen Kosslyn</a>, neurocient&iacute;fico vinculado a Stanford y Harvard, y <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Corina_Tarnita" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Corina Tarnita</a>, profesora en Princeton&mdash;, revelan que los v&iacute;nculos de Epstein con la comunidad cient&iacute;fica eran m&aacute;s profundos de lo que se sab&iacute;a hasta ahora.
    </p><p class="article-text">
        Tras su condena por delitos sexuales en 2008, el empresario pederasta mantuvo contactos con cient&iacute;ficos prominentes, algunos de los cuales continuaron asoci&aacute;ndose con &eacute;l y recibiendo financiaci&oacute;n de sus fondos. Epstein invirti&oacute; millones de d&oacute;lares en proyectos de f&iacute;sica te&oacute;rica, biolog&iacute;a evolutiva y gen&eacute;tica de&nbsp;instituciones como Harvard, MIT y Arizona State University, lo que provoc&oacute; algunas renuncias y suspensiones. Tambi&eacute;n financi&oacute; investigaciones y organiz&oacute; costosas conferencias y fiestas de investigaci&oacute;n a las que asistieron personalidades como los f&iacute;sicos <a href="https://www.eldiario.es/temas/stephen-hawking/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Stephen Hawking</a> y <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Kip_Thorne" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Kip Thorne</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los nuevos documentos publicados muestran que Jeffrey Epstein busc&oacute; el apoyo de un c&iacute;rculo a&uacute;n m&aacute;s amplio de cient&iacute;ficos para validar ideas y proyectos controvertidos relacionados con raza, cognici&oacute;n y g&eacute;nero, en los que trascend&iacute;an preceptos supremacistas, como la posibilidad de mejorar el genoma humano y transmitir ciertos rasgos para crear humanos <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/regreso-eugenesia-empresa-ofrece-seleccionar-embriones-inteligencia_1_11754293.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">superiores</a>. &nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Un &ldquo;club de chicos&rdquo;</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Epstein era b&aacute;sicamente una fuente de ingresos para los cient&iacute;ficos&rdquo;, asegura <a href="https://www.scientificamerican.com/author/dan-vergano/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Dan Vergano</a>, editor senior de la revista Scientific American en un <a href="https://www.theguardian.com/science/audio/2026/feb/10/jeffrey-epstein-and-the-scientists-podcast" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">podcast de The Guardian</a> sobre el tema. A trav&eacute;s de agentes literarios como John Brockman, y las conexiones de su pareja y compinche <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Ghislaine_Maxwell" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ghislaine Maxwell</a> con el mundo editorial, crearon &ldquo;un club de chicos de reuniones cient&iacute;ficas, donde Epstein era el anfitri&oacute;n y el financiador&rdquo;, relata Vergano.
    </p><p class="article-text">
        En este &ldquo;club de chicos&rdquo;, el intercambio en privado de ideas racistas y sexistas era frecuente. Uno de los casos m&aacute;s llamativos que se han conocido ahora es <a href="https://www.epstein.media/files/house_oversight_025949/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una serie de correos</a> electr&oacute;nicos de 2016 entre Epstein y el cient&iacute;fico cognitivo alem&aacute;n <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Joscha_Bach" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Joscha Bach</a>, por entonces profesor del MIT, en el que dec&iacute;an cosas como que &ldquo;los ni&ntilde;os negros en EEUU podr&iacute;an tener un desarrollo cognitivo m&aacute;s lento&rdquo; y hablan de cambios gen&eacute;ticos para &ldquo;hacer m&aacute;s inteligentes a los negros&rdquo;. En el mismo intercambio se habla de la falta de habilidad de las mujeres en &ldquo;&aacute;mbitos altamente abstractos&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la &uacute;ltima remesa de documentos aparece tambi&eacute;n un intercambio de mensajes en 2016 con el m&eacute;dico <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Peter_Attia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Peter&#8239;Attia</a> en el que bromean sobre una mujer adulta <a href="https://www.epstein.media/files/house_oversight_032317/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a la que se refieren como &ldquo;mercanc&iacute;a</a>&rdquo;. Tambi&eacute;n hay un correo de <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/David_Gelernter" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">David Gelernter</a>, profesor de ciencias de la computaci&oacute;n en Yale, en el que presenta a una exalumna como la candidata ideal para un rol de editora en un proyecto a la que describe como &ldquo;<a href="https://www.justice.gov/epstein/files/DataSet%2010/EFTA01732837.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">muy peque&ntilde;a y guapa rubia</a>&rdquo;. Y a&ntilde;ade: &ldquo;No s&eacute; qu&eacute; preferir&iacute;as t&uacute; f&iacute;sicamente, pero ella es lo que yo preferir&iacute;a&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los archivos de Epstein ofrecen una visión de la verdadera misoginia que existe en la cultura científica, mayoritariamente masculina</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Dan Vergano</span>
                                        <span>—</span> Editor senior de Scientific American
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Anteriormente, Epstein hab&iacute;a discutido con el exprofesor de biolog&iacute;a humana de Stanford, <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Nathan_Wolfe" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nathan Wolfe</a>, sobre la posibilidad de desarrollar una &ldquo;<a href="https://www.justice.gov/epstein/files/DataSet%209/EFTA00961409.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">viagra femenina</a>&rdquo; a partir de un virus que excitara a las mujeres y se propon&iacute;a hacer un estudio en tiempo real con estudiantes universitarias. Epstein tambi&eacute;n quer&iacute;a invertir en investigaci&oacute;n para <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/cathy-tie-biotecnologa-diez-anos-editar-embriones-humanos-sera-normal-fecundacion-in-vitro_128_12935367.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">modificar gen&eacute;ticamente embriones</a> y manifest&oacute; su voluntad de tener muchos hijos (seg&uacute;n <a href="https://www.nytimes.com/2019/07/31/business/jeffrey-epstein-eugenics.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The New York Times</a>, hab&iacute;a planeado &ldquo;sembrar&rdquo; su ADN <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/carreras-espermatozoides-ultimo-episodio-obsesion-machosfera-semen_1_12324115.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">embarazando a 20 mujeres a la vez</a> y discuti&oacute; la idea con varios cient&iacute;ficos de alto nivel).
    </p><p class="article-text">
        De una forma u otra, todos los cient&iacute;ficos que aparecen relacionados con Epstein en estos archivos han asegurado a distintos medios que desconoc&iacute;an sus actividades delictivas y se han arrepentido de haber mantenido alg&uacute;n tipo de v&iacute;nculo con &eacute;l o de haber recibido financiaci&oacute;n de sus fondos.
    </p><h2 class="article-text">Misoginia en la cultura cient&iacute;fica</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Los archivos de Epstein ofrecen una visi&oacute;n de la verdadera misoginia que existe en la cultura cient&iacute;fica, mayoritariamente masculina&rdquo;, asegura Dan Vergano. &ldquo;Y estos ejemplos reflejan&nbsp;la forma en que habla esta gente cuando est&aacute; sin m&aacute;scara&rdquo;. En su opini&oacute;n, Epstein us&oacute; a los cient&iacute;ficos como escudo, para proteger su reputaci&oacute;n y aparecer como un fil&aacute;ntropo en vez de como un delincuente. &ldquo;Creo que era una forma de hacerse m&aacute;s atractivo para el p&uacute;blico de lo que, a simple vista, les habr&iacute;a revelado su verdadera identidad. Pero parece claro que, tras su condena de 2008, los cient&iacute;ficos deber&iacute;an haberle prestado atenci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de quienes aparecen en la lista de 30 cient&iacute;ficos de la nueva remesa, los archivos de Epstein incluyen otros nombres destacados en el grupo de influencia que quiso construir su alrededor y que en ocasiones parec&iacute;a una red de apoyo mutuo. Es el caso de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Lawrence_M._Krauss" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lawrence Krauss</a>, f&iacute;sico te&oacute;rico entonces en la Universidad Estatal de Arizona, que recibi&oacute; apoyo econ&oacute;mico de Epstein y hasta le pidi&oacute; consejo sobre c&oacute;mo defenderse de las acusaciones de acoso sexual por las que finalmente fue expulsado de la universidad.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El caso Epstein socava la integridad de la investigación cuando las personas pueden elegir líneas de investigación que les atraen simplemente porque pueden pagarlas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Naomi Oreskes</span>
                                        <span>—</span> Historiadora de la ciencia
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La periodista cient&iacute;fica brit&aacute;nica <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Angela_Saini" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Angela Saini</a>, autora de dos libros sobre el sexismo y el supremacismo en ciencia, lleva a&ntilde;os argumentando que son las redes de individuos las que han mantenido vivos el sexismo y el racismo en el &aacute;mbito acad&eacute;mico. &ldquo;Los archivos de Epstein ofrecen pruebas concretas de c&oacute;mo operan estas redes&rdquo;, asegura a elDiario.es. &ldquo;No es casualidad que el bi&oacute;logo <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Robert_Trivers" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Robert Trivers</a>, quien en una ocasi&oacute;n le dijo a la gran primat&oacute;loga <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Sarah_Blaffer_Hrdy" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sarah Blaffer Hrdy</a> que deber&iacute;a centrarse en su rol como madre en casa, solicitara financiaci&oacute;n a Epstein. El desprecio por la capacidad intelectual femenina iba de la mano de la denigraci&oacute;n de las j&oacute;venes de las que Epstein abus&oacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://amit-es.org/cientificas/teresa-samper-gras/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Teresa Samper</a>, soci&oacute;loga de la ciencia de&nbsp;la Universitat de Val&egrave;ncia, cree que Epstein no necesit&oacute; promover una ciencia abiertamente mis&oacute;gina. &ldquo;Actu&oacute; como amplificador de corrientes cient&iacute;ficas ya existentes, como las representadas por <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Steven_Pinker" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Steven Pinker</a>, que tienden a biologizar las desigualdades al separar la relaci&oacute;n entre cerebro y sexo de los contextos sociomateriales en los que se producen&rdquo;, se&ntilde;ala. &ldquo;A Epstein le bast&oacute; con rodearse de investigadores con enorme autoridad cultural &mdash;cient&iacute;ficos estrella como el propio Pinker o <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Lawrence_Summers" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lawrence Summers</a>, antiguo presidente de la Universidad de Harvard, campus que Epstein visitaba con frecuencia&mdash; para dotar de respetabilidad a ese marco de ideas&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Un problema de integridad</h2><p class="article-text">
        Algunos especialistas, como la historiadora de la ciencia <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Naomi_Oreskes" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Naomi Oreskes</a>, ya hab&iacute;an se&ntilde;alado otro gran problema: la manera en que <a href="https://www.scientificamerican.com/article/jeffrey-epsteins-harvard-connections-show-how-money-can-distort-research/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las grandes fortunas pueden distorsionar la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica</a>, condicionando la discusi&oacute;n p&uacute;blica y financiando las investigaciones que van en la direcci&oacute;n que les interesa. &ldquo;No se trata solo de que una persona horrible haya podido comprarse un halo de respetabilidad&rdquo;, escribi&oacute;. &ldquo;El caso Epstein saca a la luz un problema mucho mayor: socava la integridad de la investigaci&oacute;n cuando las personas pueden elegir l&iacute;neas de investigaci&oacute;n que les atraen simplemente porque pueden pagarlas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es inaudito que alguien que proporciona financiaci&oacute;n est&eacute; involucrado con la investigaci&oacute;n a ese nivel&rdquo;, asegura <a href="https://people.ucsc.edu/~jelkass/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jesse Kass</a>, matem&aacute;tico de la Universidad de California en Santa Cruz, en Nature. &ldquo;Deber&iacute;a haber una discusi&oacute;n seria [en c&iacute;rculos acad&eacute;micos] sobre qu&eacute; sali&oacute; mal y c&oacute;mo evitar que eso vuelva a ocurrir en asociaciones con financiadores privados&rdquo;. &ldquo;La pregunta es qu&eacute; quer&iacute;a Epstein cuando organizaba fiestas con multimillonarios donde los cient&iacute;ficos estaban en el men&uacute;, como si fueran una especie de adornos del evento&rdquo;, concluye Dan Vergano. &ldquo;Y esto plantea la cuesti&oacute;n de hasta d&oacute;nde est&aacute;n dispuestos a llegar los acad&eacute;micos para obtener financiaci&oacute;n&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/nuevos-documentos-revelan-jeffrey-epstein-rodeo-destacados-cientificos-apoyar-ideas-racistas-misoginas_1_12979267.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Feb 2026 20:27:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nuevos documentos revelan cómo Jeffrey Epstein se rodeó de destacados científicos para apoyar sus ideas racistas y misóginas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Jeffrey Epstein,Pedofilia,Machismo,Misoginia,Racismo,Genética,Investigación científica,Biotecnología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Del polvo como trofeo a la censura erótica, por qué el sexo es la asignatura pendiente del videojuego]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/videojuegos/polvo-trofeo-censura-erotica-sexo-asignatura-pendiente-videojuego_1_12616295.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/79302d42-d3e9-49c6-9834-1f7388e624e2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Del polvo como trofeo a la censura erótica, por qué el sexo es la asignatura pendiente del videojuego"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El borrado de propuestas para adultos en Steam o Itch.io evidencia la complicada relación de la industria con la sexualidad, y también supone un peligroso precedente</p><p class="subtitle">Las presiones de Mastercard y Visa logran eliminar cientos de juegos de Steam y la industria se revuelve: “Exijamos el fin de esta censura”</p></div><p class="article-text">
        Hace 20 a&ntilde;os,<em> Grand Theft Auto: San Andreas</em> tuvo una de sus mayores pol&eacute;micas por accidente. El t&iacute;tulo casi permite al protagonista, tras una cita con una de sus novias, mantener relaciones sexuales expl&iacute;citas despu&eacute;s de que ella le invitara a tomar caf&eacute;. Cuando el programador Patrick Wildenborg descubri&oacute; el c&oacute;digo del minijuego todav&iacute;a oculto y lo hizo p&uacute;blico mediante el <em>mod &mdash;</em>modificaci&oacute;n del <em>software</em> para alterar el contenido original&mdash; Hot Coffee, caus&oacute; una gran controversia. Se presentaron varias demandas colectivas y se subi&oacute; la clasificaci&oacute;n a mayores de 18 a&ntilde;os en EEUU, lo que impidi&oacute; su venta en grandes cadenas comerciales.
    </p><p class="article-text">
        Pese a las <a href="https://www.eldiario.es/cultura/videojuegos/gta-vi-superar-pasado-misogino-ladrona-latina-romance-bonnie-clyde_1_10745920.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cr&iacute;ticas que</a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/videojuegos/gta-vi-superar-pasado-misogino-ladrona-latina-romance-bonnie-clyde_1_10745920.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em> San Andreas</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/videojuegos/gta-vi-superar-pasado-misogino-ladrona-latina-romance-bonnie-clyde_1_10745920.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> hab&iacute;a recibido por misoginia</a> y racismo, no se tomaron medidas por esos motivos. As&iacute;, lo que puede parecer un suceso aislado muestra que la sexualidad causa m&aacute;s conflicto. &ldquo;Tenemos normalizado que la gente explote o sea desmembrada, en este medio y en cualquiera, pero cuando se incluye contenido sobre sexualidad siempre asusta&rdquo;, expone N&uacute;ria Bra&ntilde;a, educadora social y sex&oacute;loga. Ella considera que cuesta mostrarlo con naturalidad por ser &ldquo;un tema relegado a la intimidad&rdquo;, pero que la sexualidad en el medio &ldquo;puede usarse de maneras infinitas y muy positivas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para le desarrolladore <em>indie </em>Kastel, los videojuegos son &ldquo;una fant&aacute;stica v&iacute;a para explorarla porque te ponen en el punto de vista del personaje&rdquo;, lo que &ldquo;nos lleva a preguntarnos por qu&eacute; encontramos una escena de buen o mal gusto y qu&eacute; dice eso sobre nuestros deseos&rdquo;. Pero estas posibilidades se han limitado habitualmente a escenas de <em>edredoning</em>, a secuencias torpes o a satisfacer fantas&iacute;as machistas, donde el sexo es una recompensa. Al mismo tiempo, la existencia de <em>mods</em> que desvisten a los protagonistas de conocidos t&iacute;tulos o que permiten copular en pantalla indican el inter&eacute;s de las audiencias.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Imagen del videojuego GTA San Andreas                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Fernando Porta, coordinador editorial de<em> Loop</em>, cree que &ldquo;el sexo en videojuegos siempre ha tenido problemas para representarse de forma cr&iacute;tica&rdquo;. Cuenta que el n&uacute;mero inicial del monogr&aacute;fico de <em>Loop </em>se dedic&oacute; precisamente al sexo como &ldquo;carta de presentaci&oacute;n diferente&rdquo;. &ldquo;La recepci&oacute;n del p&uacute;blico fue tremendamente positiva&rdquo;, demostrando que la tem&aacute;tica importa. Pero advierte que &ldquo;todav&iacute;a queda un largo camino, m&aacute;s cuando la ola anti-<em>woke</em> limita las posibilidades de mostrar otras perspectivas en t&iacute;tulos con alcance comercial&rdquo;. Lo demuestran las presiones que MasterCard y Visa han recibido del colectivo conservador australiano Collective Shout, que han llevado a la censura de obras con contenido sexual.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Sexo primigenio o misoginia pixelada</strong></h2><p class="article-text">
        La conexi&oacute;n del sexo con los videojuegos est&aacute; estrechamente ligada a <a href="https://www.eldiario.es/sevilla/personajes-femeninos-complejos-escasean-industria-videojuegos_1_12049958.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su historial machista</a>. Los cuerpos femeninos, fueran de los propios personajes o de modelos, se usaban como reclamo publicitario y como trofeo en las narrativas, porque se ve&iacute;a al var&oacute;n cisheterosexual como <em>target </em>&uacute;nico. Cuando en 1981 se estren&oacute; la aventura conversacional <em>Softporn Adventure</em>, pionera del videojuego er&oacute;tico, la trama consist&iacute;a en conquistar a tres chicas. 
    </p><p class="article-text">
        En unos meses tuvo que retirarse del mercado debido a las cr&iacute;ticas, algunas de personas escandalizadas por el contenido o por la portada &mdash;en la que aparec&iacute;an tres mujeres desnudas en un jacuzzi&mdash;, otras molestas por el sexismo. Como consigui&oacute; buenas ventas, seis a&ntilde;os despu&eacute;s lleg&oacute; el <em>remake </em>con gr&aacute;ficos <em>Leisure Suit Larry in the Land of the Lounge Lizards</em>, que tuvo varias secuelas. En esa misma &eacute;poca la empresa norteamericana Mystique sac&oacute; varios t&iacute;tulos para adultos, como el infame <em>Custer&rsquo;s Revenge</em>, en el que el general George Armstrong Custer intenta violar a una mujer ind&iacute;gena atada a un cactus.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La misoginia era innegable entonces, pero lo que podr&iacute;a achacarse a la &eacute;poca sigue sucediendo. La plataforma Steam est&aacute; plagada de t&iacute;tulos pornogr&aacute;ficos, muchos de los cuales incluyen sexo no consentido. En 2019 hubo <a href="https://www.eldiario.es/cultura/videojuegos/polemica-rape-videojuego-mete-violador_1_1662874.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pol&eacute;mica con </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/videojuegos/polemica-rape-videojuego-mete-violador_1_1662874.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Rape Day</em></a>, cuya premisa consiste en ejercer violencia contra las mujeres durante un apocalipsis zombi. Este a&ntilde;o ha sucedido algo parecido con <em>No Mercy</em>, una novela visual &ldquo;de dominaci&oacute;n masculina&rdquo; en cuya promoci&oacute;n se inclu&iacute;an frases como &ldquo;nunca aceptes un no por respuesta&rdquo;. Las cr&iacute;ticas llegaron hasta el Parlamento brit&aacute;nico, y la propia compa&ntilde;&iacute;a Zerat Games lo retir&oacute;, despu&eacute;s de que Collective Shout recogiera m&aacute;s de 70.000 firmas en su contra.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="En 2018 la franquicia de Larry regresó con &#039;Leisure Suit Larry: Wet Dreams Don’t Dry&#039;"
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                En 2018 la franquicia de Larry regresó con &#039;Leisure Suit Larry: Wet Dreams Don’t Dry&#039;                            </span>
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        Para la divulgadora Annie Whitacre, que reivindica en su canal de YouTube 'Sex Positive Gaming' los videojuegos para adultos, <em>No Mercy</em> &ldquo;es una novela visual mal escrita&rdquo;, y entiende que &ldquo;algunas personas consideren el contenido objetable&rdquo;, pero considera que esa era parte &ldquo;de la intenci&oacute;n del creador&rdquo;. Adem&aacute;s, sostiene que existen libros de Anne Rice y Stephen King &ldquo;con tem&aacute;ticas y matices sexuales similares&rdquo;. N&uacute;ria Bra&ntilde;a s&iacute; opina que <em>No Mercy</em> ten&iacute;a la intenci&oacute;n de ser &ldquo;un simulador de violaci&oacute;n a mujeres&rdquo; que podr&iacute;a definirse como &ldquo;peligroso&rdquo;, pero se&ntilde;ala que Steam acoge al mismo tiempo &ldquo;videojuegos racistas o colonizadores&rdquo;, y que <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/wattpad-relaciones-toxicas-espectro-mario-casas-sigue-voz-frente-romance-juvenil-espanol_129_12593448.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">plataformas de lectura y escritura abiertas a menores como Wattpad</a>, est&aacute;n &ldquo;plagadas de historias en las que hay sexo no consentido o incesto&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>El polvo como recompensa</strong></h2><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del videojuego pornogr&aacute;fico, la sexualidad ocupa un hueco muy delimitado en el <em>mainstream</em>. Para el desarrollador Robert Yang, &ldquo;la mayor&iacute;a de obras comerciales de gran presupuesto ofrecen representaciones superficiales del sexo, pues si dedicaran realmente tiempo o reflexi&oacute;n a la sexualidad, correr&iacute;an el riesgo de ser clasificadas como Adults Only [solo para adultos]&rdquo;, lo cual limitar&iacute;a mucho su venta en EEUU. Dado que es complejo convertir el sexo en mec&aacute;nicas, suele aparecer como cinem&aacute;tica. A veces se ha convertido en interacci&oacute;n, como en la saga <em>God of War</em>, donde varios de sus t&iacute;tulos incorporan un minijuego, parecido al pol&eacute;mico de <em>San Andreas</em>, en el que el protagonista Kratos pod&iacute;a mantener relaciones con diferentes mujeres. Pero el acto solo se intu&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En el videojuego triple A, la mayor&iacute;a de las veces las narrativas responden a una fantas&iacute;a poco elaborada y heterob&aacute;sica&rdquo;, destaca la sex&oacute;loga N&uacute;ria Bra&ntilde;a. Esto ocurre incluso en videojuegos de rol, el g&eacute;nero popular con m&aacute;s escenas de sexo en la actualidad. Son las franquicias de la empresa BioWare las que han convertido el romance en un elemento muy atractivo de sus universos, pero las escenas &iacute;ntimas no dejan de ser recompensas por haber aumentado el v&iacute;nculo sentimental con otros personajes. En la saga espacial <em>Mass Effect</em>, estas secuencias remiten mucho a las de Hollywood, ya que apenas se ven cuerpos desnudos, aunque en <em>Dragon Age </em>hay m&aacute;s elementos de humor e incluso un punto <em>camp</em>.&nbsp;
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                Karlach, uno de los personajes con los que puedes tener un romance y algo más en Baldurs Gate III                            </span>
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        En esa misma l&iacute;nea se mueve <em>Baldur&rsquo;s Gate III, </em>que se convirti&oacute; en <a href="https://www.eldiario.es/cultura/videojuegos/20-videojuegos-2023-triunfar-navidad-reyes_1_10790766.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el gran videojuego de 2023</a> pese a ser definido de &ldquo;muy cachondo&rdquo;. Esta versi&oacute;n de <em>Dragones y Mazmorras</em> permite mantener relaciones sexuales con un variado elenco de personajes. El guionista Adam Smith asegur&oacute; durante un panel en el evento PAX West 2024 que &ldquo;la sexualidad no deber&iacute;a ser controvertida&rdquo;. &ldquo;Est&aacute; bien que las cosas sean sexis&rdquo;, afirmaba al explicar que quer&iacute;an crear personajes &ldquo;aut&eacute;nticos&rdquo;. El cuidado puesto a la hora de incorporar la sexualidad se demuestra tambi&eacute;n en el hecho de que usaran <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/no-pedir-actores-guia-propone-pautas-rodar-escenas-sexuales_1_11531059.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">coordinadores de intimidad</a> en el rodaje, algo que todav&iacute;a no es habitual en el medio. &ldquo;Su &eacute;xito va a permitir que se aborde la sexualidad de forma m&aacute;s diversa en las grandes superproducciones&rdquo;, cabila Fernando Porta, &ldquo;pero al ser un tema que siempre ha estado &lsquo;censurado&rsquo;, todav&iacute;a queda por ver si hay t&iacute;tulos que apuesten de manera m&aacute;s tangible por nuevas formas de entender la sexualidad&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Tomar el control de la narrativa er&oacute;tica</strong></h2><p class="article-text">
        En 1982, el videojuego japon&eacute;s <em>Night Life </em>se aproxim&oacute; a lo er&oacute;tico desde otra perspectiva, pues ofrec&iacute;a un cat&aacute;logo de posiciones para que parejas hetero reci&eacute;n casadas mejoraran su vida sexual. Por esa misma &eacute;poca eran populares espacios de rol en l&iacute;nea textuales de &iacute;ndole er&oacute;tica, los denominados MUDsex. Posteriormente, se han producido encuentros &iacute;ntimos dentro de mundos virtuales como <em>Second Life</em> o<em> </em><a href="https://www.eldiario.es/cultura/videojuegos/nuevos-videojuegos-microsoft-quedan-voces-espanol-debido-clausula-ia_1_12035217.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>World of Warcraft</em></a>, popular multijugador donde que el acto no estuviese integrado en su universo no imped&iacute;a a la comunidad buscar alternativas que simulasen el fornicio. Todas estas opciones han permitido examinar en compa&ntilde;&iacute;a la sexualidad como un juego.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los videojuegos son una herramienta incre&iacute;ble para explorar el sexo de una manera segura y saludable&rdquo;, refuerza Annie Whitacre. La divulgadora afirma, adem&aacute;s, que el videojuego er&oacute;tico &ldquo;representa uno de los segmentos de m&aacute;s r&aacute;pido crecimiento de la industria&rdquo;. El a&ntilde;o pasado se publicaron en Steam m&aacute;s de 2000 videojuegos para adultos, que tambi&eacute;n cuentan con plataformas espec&iacute;ficas como F95Zone o Nutaku, perteneciente al conglomerado canadiense Aylo, due&ntilde;o de Pornhub. 
    </p><p class="article-text">
        Muchas propuestas alojadas en dichos portales adoptan una mirada masculina, aunque Whitacre se opone a conceptos como el <em>male gaze</em>, pues piensa que hablar en estos t&eacute;rminos &ldquo;implica que a los hombres les tiene que gustar ciertas cosas y a las mujeres no&rdquo;. Reconoce que &ldquo;las mujeres tienen actualmente m&aacute;s v&iacute;as de expresi&oacute;n sexual aceptables a trav&eacute;s de novelas visuales rom&aacute;nticas, mientras que la mayor&iacute;a de los juegos para adultos fuera de este g&eacute;nero tienden a dirigirse a gustos que se consideran m&aacute;s com&uacute;nmente masculinos&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                En Hurt Me Plenty, Robert Yang explora el consentimiento en el BDSM                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        En <em>Consensual Torture Simulator, </em>Merritt Kopas se enfrenta al consentimiento en un simulador textual de una relaci&oacute;n BDSM, en el que qui&eacute;n juega adopta el rol dominante. Anna Anthropy describe su <em>Sex Cops of Ticle City</em> como una &ldquo;fantas&iacute;a sobre ser secuestrada por atractivas lesbianas polic&iacute;as&rdquo;, inspirada en el cine de los 70 y 80. Y Nina Freeman en<em> How Do You Do It</em> observa el sexo a trav&eacute;s de la mirada infantil de una ni&ntilde;a que usa unos mu&ntilde;ecos para entender c&oacute;mo funciona. Estas y otras muchas obras demuestran que existe otra manera de abordar la sexualidad en el <em>indie</em>, donde tiene cabida una mirada queer.
    </p><h2 class="article-text"><strong>C&oacute;mo la censura amenaza lo queer</strong></h2><p class="article-text">
        Robert Yang es uno de los m&aacute;ximos exponentes del videojuego queer sexual. Indaga en las din&aacute;micas de poder en entornos gay, con obras inc&oacute;modas que ponen de manifiesto las normas sociales para cuestionarlas a trav&eacute;s de conceptos como la intimidad o la sumisi&oacute;n. De ese modo, en <em>The Tearoom</em>, el protagonista acude a un ba&ntilde;o p&uacute;blico a entablar contacto visual con otros hombres para ver si logra lamer sus pistolas, ya que el autor cre&iacute;a que las armas son &ldquo;lo &uacute;nico que la industria nunca censurar&aacute;&rdquo;. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La realidad es que sus creaciones han sido baneadas de plataformas como Twitch, y en una entrevista para elDiario.es remarca que &ldquo;la censura contra la sexualidad lleva a&ntilde;os presente en los videojuegos&rdquo;. &ldquo;Para comprender el peligro que entra&ntilde;an estas prohibiciones, basta con sustituir &lsquo;videojuego&rsquo; por &lsquo;libro&rsquo;. &iquest;Deber&iacute;an prohibirse todos los <em>libros</em> con contenido controvertido? &iquest;Deber&iacute;a prohibirse a los artistas crear<em> </em>libros<em> </em>sobre sus experiencias con la violencia sexual? &iquest;Deber&iacute;an los bancos y las tarjetas de cr&eacute;dito decidir qu&eacute;<em> </em>libros se pueden comprar? Si la respuesta a cualquiera de estas preguntas es &lsquo;no&rsquo;, tambi&eacute;n deber&iacute;as estar en contra de esta prohibici&oacute;n de los videojuegos, ya que tambi&eacute;n son una forma art&iacute;stica de expresi&oacute;n pol&iacute;tica&rdquo;, concluye.
    </p><p class="article-text">
        Kastel desarrolla videojuegos<em> yuri</em> &mdash;cuyo eje central son las relaciones rom&aacute;nticas o sexuales entre mujeres&mdash;, lo que le otorga libertad para &ldquo;explorar c&oacute;mo nuestros deseos son complejos&rdquo;, algo que &ldquo;no tiene cabida en los medios tradicionales&rdquo;. Su obra <em>Uranium Gays</em>, en la que las protagonistas si se acuestan emiten una radiaci&oacute;n nuclear letal, pretend&iacute;a ser un &ldquo;pasatiempo divertido&rdquo;, pero se ha convertido en una v&iacute;ctima de la desindexaci&oacute;n en itch.io. Asegura que se ha planteado &ldquo;optar por la soluci&oacute;n sencilla y hacer juegos que no sean para adultos&rdquo;, pero &ldquo;eso significar&iacute;a que su espacio se volver&iacute;a m&aacute;s precario&rdquo;. Fernando Porta se&ntilde;ala la censura impulsada en ciertos mercados como el chino, que ha afectado a &ldquo;contenido multimedia que represente relaciones homosexuales, lo que se define como <em>danmei </em>o <em>boys love (BL)</em>, un g&eacute;nero de gran popularidad en tierras asi&aacute;ticas&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>El miedo al sexo hace peligrar la democracia</strong></h2><p class="article-text">
        En 2021, la periodista Ana Valens asegur&oacute; que las presiones de la ultraderecha y los procesadores de pago podr&iacute;an afectar a portales supuestamente seguros para las obras adultas o queer. Ahora, la &uacute;ltima maniobra impulsada por la asociaci&oacute;n australiana Collective Shout &mdash;en cuyas filas se encuentra el lobby religioso de extrema derecha Exodus Cry y que tiene como presidenta a Melinda Tankard Reist, contraria al aborto y abiertamente tr&aacute;nsfoba&mdash; parece la punta de lanza de una campa&ntilde;a m&aacute;s amplia contra el contenido sexual en Internet. Estas regulaciones han tenido lugar en otras plataformas como Tumblr, Patreon o PayPal, y responden a las demandas de Proyecto 2025, las propuestas conservadoras que sigue el gobierno de Trump y que buscan, entre otras cosas, responsabilizar a las compa&ntilde;&iacute;as de la creaci&oacute;n de &ldquo;contenido ofensivo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Que los videojuegos sean una de las cabezas m&aacute;s visibles tiene que ver con que existen productos que generan gran controversia y a los que resulta complicado defender, como <em>No Mercy</em>, pero seguramente tambi&eacute;n a c&oacute;mo el relegar el sexo a los m&aacute;rgenes o la an&eacute;cdota facilita su eliminaci&oacute;n total del medio. El conocido director Yoko Taro (<em>NieR: Automata</em>) advert&iacute;a en X que el hecho de que los &ldquo;procesadores de pagos, que est&aacute;n involucrados en toda la infraestructura de la distribuci&oacute;n de contenido&rdquo; tengan ese poder &ldquo;pone en peligro la democracia en s&iacute; misma&rdquo;. Y para Annie Whitacre, &ldquo;las empresas privadas como Visa y Mastercard han intervenido para asumir una posici&oacute;n reguladora en el vac&iacute;o creado por la inacci&oacute;n y la incompetencia del gobierno&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Crear juegos fetichistas es progresista porque los fetiches son dif&iacute;ciles de entender para mucha gente y, si eres capaz de comunicar su atractivo de forma coherente, estar&aacute;s ampliando la visi&oacute;n del mundo de alguien sobre la sexualidad&rdquo;, defiende Kastel. Robert Yang, por su parte, resalta que estas medidas &ldquo;se dirigen principalmente a los creadores de videojuegos m&aacute;s peque&ntilde;os y a los artistas LGBTIQA+, que cuentan con menos recursos, pero asumen m&aacute;s riesgos creativos&rdquo;. &ldquo;Los conservadores antipornograf&iacute;a argumentan que nuestras identidades son intr&iacute;nsecamente pornogr&aacute;ficas y, por lo tanto, creen que debemos ser prohibidos. No se detendr&aacute;n hasta que puedan borrar a todas las personas LGBTIQA+ de Internet y de la vida p&uacute;blica&rdquo;, advierte, antes de asegurar que &ldquo;debemos organizarnos contra estas prohibiciones&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Crimental]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/videojuegos/polvo-trofeo-censura-erotica-sexo-asignatura-pendiente-videojuego_1_12616295.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Oct 2025 20:44:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Del polvo como trofeo a la censura erótica, por qué el sexo es la asignatura pendiente del videojuego]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Videojuegos,Sexo,Sexualidad,Machismo,Misoginia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Bróders’, el proyecto contra la radicalización de los jóvenes, pide ir más allá: “Necesitamos una estrategia estatal”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/broders-proyecto-radicalizacion-jovenes-pide-necesitamos-estrategia-estatal_1_12642421.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/89f46adf-fcc4-456c-bcb9-ad039a77ac45_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Bróders’, el proyecto contra la radicalización de los jóvenes, pide ir más allá: “Necesitamos una estrategia estatal”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los responsables de esta iniciativa, que busca escuchar las inquietudes de los hombres jóvenes y paliar la influencia de la 'manosfera', piden una "agenda pública integral a largo plazo" y piden ayuda con la financiación</p><p class="subtitle">Bróders, la plataforma que busca mitigar el auge de la 'manosfera': “Los jóvenes se sienten solos y desconcertados”</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;El foro ha tenido un gran &eacute;xito y las dudas o inquietudes que tienen los chavales nos han sorprendido&rdquo;: Siete meses despu&eacute;s de su puesta en marcha, los creadores del <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/broders-plataforma-busca-mitigar-auge-manosfera-jovenes-sienten-solos-desconcertados_1_12103422.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">proyecto Br&oacute;ders</a> revelan &mdash;mediante una reuni&oacute;n online abierta&mdash; algunas de las primeras conclusiones que est&aacute;n sacando en base a lo observado en su <a href="https://www.broders.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">plataforma de escucha y acompa&ntilde;amiento</a> a varones j&oacute;venes.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estoy muy gordo&rdquo;; &ldquo;&iquest;no est&aacute;is hartos de que os juzguen por pensar diferente?&rdquo;; &ldquo;Nunca he estado con una chica. Soy virgen y no puedo parar de pensarlo. Parece que le doy asco a las mujeres&rdquo;; &ldquo;Cuando me enfado me pongo a gritar mucho y no puedo evitar dar golpes o tirar cosas. No entiendo por qu&eacute;&rdquo;; &ldquo;No s&eacute; si declararme a la chica que me gusta&rdquo;. Es el tipo de consultas que los chicos adolescentes est&aacute;n realizando en el foro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El 30% de las intervenciones realizadas hasta el momento tienen que ver con las relaciones interpersonales (especialmente con las chicas), el 20% con dudas respecto a la sexualidad, en torno a un 14% est&aacute;n relacionadas con la salud mental, un 13% con la pol&iacute;tica y 1 de cada 10 con el cuerpo, seg&uacute;n los coordinadores del proyecto &mdash;impulsado por la Fundaci&oacute;n Iniciativa Social y la organizaci&oacute;n Laintersecci&oacute;n&mdash;.
    </p><h2 class="article-text">Presi&oacute;n est&eacute;tica, pornograf&iacute;a, amistades</h2><p class="article-text">
        Entre las cosas que no se ve&iacute;an venir est&aacute; lo preocupados que se encuentran los &lsquo;chavales&rsquo; con su cuerpo. &ldquo;No es solo que no estemos reduciendo las presiones est&eacute;ticas sobre las mujeres, sino que se est&aacute;n extendiendo a los hombres j&oacute;venes&rdquo;. Lo atribuyen al &ldquo;contexto neoliberal contempor&aacute;neo&rdquo; y a los mensajes difundidos por redes de algunos <em>influencers </em>populares.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Echar un vistazo al foro puede dar una perspectiva más heterogénea sobre cómo piensan los chicos, cuales son sus intereses</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Jesús Moreno, psicólogo y uno de los coordinadores</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n han observado dudas relacionadas con la pornograf&iacute;a, las adicciones, el sentimiento de soledad, las dificultades para forjar amistades o para pedir ayuda a sus padres, o los sentimientos depresivos, entre otras cuestiones. &ldquo;Echar un vistazo al foro puede dar una perspectiva m&aacute;s heterog&eacute;nea sobre c&oacute;mo piensan los chicos, cu&aacute;les son sus intereses&rdquo;, expresaba Jes&uacute;s Moreno, psic&oacute;logo y uno de los coordinadores.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del foro com&uacute;n, existen chats individualizados con voluntarios. &ldquo;Creo un mont&oacute;n en el potencial de este espacio. Se nota que el simple hecho de tener a una persona que les est&aacute; escuchando, validando sus emociones, es terap&eacute;utico para ellos. Hay veces que se nota que ya tienen la respuesta a su propia duda, pero lo que necesitan es que una persona les confronte, les valide, o les escuche&rdquo;, aseguraba en la reuni&oacute;n una de las personas voluntarias implicadas.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Infrafinanciaci&oacute;n y ausencia de agenda p&uacute;blica</h2><p class="article-text">
        El principal reto ahora, explicaban a <a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>, es el de trascender el &aacute;mbito digital: intentar llegar a ellos mediante espacios f&iacute;sicos como institutos, centros deportivos, centros culturales, o campamentos de verano. Ya est&aacute;n concretando charlas y talleres puntuales en centros educativos. No obstante, apuntan, tienen m&aacute;s &ldquo;ideas que posibilidades&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La sociedad está intentando apagar fuegos de manera inmediata con estrategias a corto plazo que, como mucho, tienen la trayectoria de un curso escolar</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Lionel Delgado, filósofo, Doctor en Sociología, y coordinador</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        No quieren ser el &uacute;nico muro de contenci&oacute;n a este problema: &ldquo;Falta una agenda p&uacute;blica integral a largo plazo. La sociedad est&aacute; intentando apagar fuegos de manera inmediata con estrategias a corto plazo que, como mucho, tienen la trayectoria de un curso escolar&rdquo;, criticaba Lionel Delgado, fil&oacute;sofo, Doctor en Sociolog&iacute;a, y otro de los coordinadores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Necesitamos que haya a nivel estatal una estrategia amplia y a largo plazo con el tema de la juventud y de las masculinidades, y que Br&oacute;ders sea un actor m&aacute;s. No se puede esperar que seamos solo nosotros los que resolvamos esto solos. No es realista&rdquo;, denuncian.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y advierten de que las financiaciones puntuales tampoco son suficientes. Necesitan de algo m&aacute;s estable que les permita planificar y dar continuidad real a su trabajo con j&oacute;venes, y recuerdan que diferentes entidades pueden apoyar el proyecto desde las donaciones o con f&oacute;rmulas como el patrocinio.
    </p><p class="article-text">
        Han anunciado, adem&aacute;s, que de cara a los pr&oacute;ximos meses sacar&aacute;n unos cursos de formaci&oacute;n &mdash;orientada a profesionales que trabajan con juventud&mdash; en los que se abordar&aacute;n las nuevas metodolog&iacute;as que est&aacute;n desarrollando para acercarse y comprender a &ldquo;los chavales&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ariadna Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/broders-proyecto-radicalizacion-jovenes-pide-necesitamos-estrategia-estatal_1_12642421.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 29 Sep 2025 16:36:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Bróders’, el proyecto contra la radicalización de los jóvenes, pide ir más allá: “Necesitamos una estrategia estatal”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Machismo,Feminismo,Misoginia,Salud mental,Jóvenes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Misoginia en el metaverso: el sueño de Zuckerberg es una zona peligrosa para las mujeres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/tecnologia/misoginia-metaverso-sueno-zuckerberg-zona-peligrosa-mujeres_1_12382263.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0b689c58-415b-483e-9e46-60f8102ee8e0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Misoginia en el metaverso: el sueño de Zuckerberg es una zona peligrosa para las mujeres"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En el metaverso abundan el acoso, el abuso y las amenazas de violencia contra niñas y mujeres. ¿Es demasiado tarde para cambiar de rumbo?</p><p class="subtitle">Zuckerberg paga 14.300 millones para entrar en una empresa de IA y fichar a su jefe de 28 años
</p></div><p class="article-text">
        Todo el mundo sabe que las j&oacute;venes no est&aacute;n a salvo. No est&aacute;n a salvo en la calle, donde un 86% de las que tienen entre 18 y 24 a&ntilde;os ha sufrido acoso sexual. No est&aacute;n a salvo en el colegio, donde un 79% de chicas y chicos dijeron a la agencia del gobierno brit&aacute;nico Ofsted (encargada de velar por la calidad en la educaci&oacute;n) que las agresiones sexuales eran habituales en sus grupos de amigos, con casi un tercio de las chicas de entre 16 y 18 a&ntilde;os habiendo sufrido &ldquo;tocamientos sexuales no deseados&rdquo;. Tampoco est&aacute;n a salvo en las piscinas, los parques o las playas. Ni siquiera est&aacute;n a salvo en las redes sociales, donde &ldquo;en ning&uacute;n momento se protege a las ni&ntilde;as de ning&uacute;n peligro&rdquo;, seg&uacute;n la ONG por los derechos de la infancia NSPCC.
    </p><p class="article-text">
        Esto no es una sorpresa para ninguna mujer que haya usado alguna vez las redes sociales. Pero es especialmente relevante ahora que Meta est&aacute; construyendo un mundo completamente nuevo. El operador de algunas de las mayores plataformas sociales de Internet ha invertido miles de millones de d&oacute;lares en el mundo virtual del metaverso con la esperanza de transformarlo en el futuro y no solo de las redes sociales. Tambi&eacute;n en el futuro de las compras, de las actuaciones en directo, de la educaci&oacute;n y de las empresas. La pregunta es sencilla: si hasta ahora Meta ha cosechado un fracaso estrepitoso en lo que se refiere a proteger a mujeres y ni&ntilde;as en sus plataformas, &iquest;por qu&eacute; deber&iacute;amos confiar en que a partir de ahora lo va a hacer mejor?
    </p><p class="article-text">
        Mark Zuckerberg ha hecho una promesa grandilocuente: &ldquo;En el metaverso podr&aacute;s hacer casi cualquier cosa que imagines&rdquo;. El tipo de promesa que puede sonar muy atractiva para algunos hombres y aterradora para la mayor&iacute;a de las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        El nivel de acoso y agresi&oacute;n que tantas de nosotras sufrimos a diario en forma de textos por las redes sociales se volver&aacute; 100 veces m&aacute;s real debido a la naturaleza profundamente inmersiva del metaverso, donde moderar esos contenidos tambi&eacute;n ser&aacute; 100 veces m&aacute;s complicado. El resultado es una tormenta perfecta, y lo digo desde la experiencia. Durante la investigaci&oacute;n para mi libro 'La nueva era del machismo' pas&eacute; d&iacute;as metida en el metaverso.
    </p><p class="article-text">
        No existe una definici&oacute;n &uacute;nica del metaverso, pero la mayor&iacute;a de la gente usa el t&eacute;rmino para referirse a un mundo compartido donde las tecnolog&iacute;as virtuales y de realidad aumentada permiten a los usuarios interactuar mediante sus avatares con otras personas, objetos y entornos. La mayor parte del mundo virtual de Meta solo es accesible para las personas que hayan comprado los auriculares Quest de la empresa, pero hay un n&uacute;mero limitado de espacios en el metaverso que ser&aacute; accesible para cualquier persona con una conexi&oacute;n a Internet.
    </p><p class="article-text">
        Estos mundos virtuales parecer&aacute;n mucho m&aacute;s reales gracias al uso de tecnolog&iacute;as avanzadas como el audio posicional 3D, el seguimiento de las manos, y la retroalimentaci&oacute;n h&aacute;ptica (cuando los mandos vibran en coincidencia con una serie de acciones). Tu avatar se mueve, habla y gesticula cuando t&uacute; lo haces, lo que permite a los usuarios una interacci&oacute;n verbal y tambi&eacute;n f&iacute;sica.
    </p><p class="article-text">
        No llevaba ni dos horas en mi primera incursi&oacute;n por el metaverso cuando presenci&eacute; una agresi&oacute;n sexual contra el avatar de una mujer. Me acerqu&eacute; a preguntarle y me lo confirm&oacute;. &ldquo;Se me acerc&oacute; y me agarr&oacute; el culo&rdquo;, dijo.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&iquest;Suele suceder? &mdash;le pregunt&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Todo el tiempo &mdash;respondi&oacute; cansada.
    </p><p class="article-text">
        Us&eacute; mi controlador h&aacute;ptico para &ldquo;coger&rdquo; un rotulador amarillo brillante y escribir en una pizarra gigante. &ldquo;&iquest;HAS SIDO AGREDIDA SEXUALMENTE EN EL METAVERSO?&rdquo;. La respuesta fue casi instant&aacute;nea. &ldquo;S&iacute;, muchas veces&rdquo;, grit&oacute; alguien. &ldquo;Creo que todo el mundo ha sido agredido en el maldito metaverso&rdquo;, respondi&oacute; autom&aacute;ticamente una mujer con acento estadounidense. &ldquo;Por desgracia, pasa demasiado&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute; una brit&aacute;nica asintiendo. Las dos me confirmaron que hab&iacute;an sido agredidas en varias ocasiones.
    </p><p class="article-text">
        El acoso y los comentarios sexuales no deseados fueron una constante durante mi incursi&oacute;n por el metaverso. &ldquo;Voy a arrastrar mis pelotas por toda la cara de tu madre&rdquo;, escuch&eacute; a un jugador gritarle a otro. Vi a jugadores masculinos hablando de &ldquo;hacerse una paja&rdquo; y haciendo comentarios sobre &ldquo;violaciones colectivas&rdquo;. Se repet&iacute;an los comentarios sobre mis pechos virtuales. No vi que nadie reaccionara por eso. Ning&uacute;n moderador. Ning&uacute;n otro jugador.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n un incriminador informe que la p&aacute;gina TechCrunch public&oacute; en 2022, el &uacute;nico lugar del metaverso de Meta que en ese momento ten&iacute;a moderadores humanos era la plaza principal de Horizon Worlds. Aparentemente, estaban m&aacute;s concentrados en informar sobre el procedimiento para hacerse selfies que en moderar el comportamiento de los usuarios.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s preocupante a&uacute;n fue mi visita a mundos del metaverso donde hombres adultos se dirig&iacute;an a ni&ntilde;as aparentemente peque&ntilde;as que no los conoc&iacute;an. En un karaoke virtual, los avatares de las cantantes sobre el escenario ten&iacute;an cuerpos de j&oacute;venes de 20 a&ntilde;os, pero a juzgar por sus voces, muchas de las ni&ntilde;as que los manipulaban tendr&iacute;an nueve o diez a&ntilde;os. Mientras que las voces de los hombres del p&uacute;blico haciendo comentarios, grit&aacute;ndoles y sigui&eacute;ndolas fuera del escenario eran indudablemente de adultos.
    </p><p class="article-text">
        Meta tiene una responsabilidad especial en la resoluci&oacute;n de este problema. Es verdad que hay otras empresas creando plataformas de juegos de realidad virtual y espacios de trabajo virtuales, como Roblox o como Microsoft, pero entre 2017 y 2023 hasta un 47% de los casos de pederastia por Internet ocurri&oacute; con productos de Meta, seg&uacute;n la investigaci&oacute;n de NSPCC. De acuerdo con el informe de la ONG, estos delitos se hicieron a trav&eacute;s de al menos 150 aplicaciones, juegos y sitios web.
    </p><p class="article-text">
        No estamos hablando de incidentes aislados ni de historias de terror elegidas al azar. De acuerdo con una investigaci&oacute;n de la organizaci&oacute;n no gubernamental CCDH (especializada en combatir la desinformaci&oacute;n y la divulgaci&oacute;n de discursos de odio por Internet) la frecuencia promedio en la que un usuario es agredido en el metaverso es cada 7 minutos. La investigaci&oacute;n detect&oacute; 100 posibles violaciones en las pol&iacute;ticas de Meta registrando el comportamiento de sus usuarios durante solo 11,5 horas. Entre esas violaciones hab&iacute;a contenidos sexuales expl&iacute;citos, acosos, abusos, pederastia y amenazas de violencia.
    </p><p class="article-text">
        En otro informe, la CCDH detect&oacute; repetidos casos de acoso y de abuso sexual expl&iacute;cito a menores. Como el de un adulto que le pregunt&oacute; a un joven usuario &lsquo;&iquest;tienes una polla en la boca?&rsquo;. O el de otro adulto que grit&oacute; &lsquo;no quiero correrme sobre vosotras&rsquo; a un grupo de ni&ntilde;as que le hab&iacute;an dicho claramente que eran menores de edad.
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                    alt="Una niña utilizando unas gafas de realidad virtual."
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                Una niña utilizando unas gafas de realidad virtual.                            </span>
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        El mundo virtual de Meta se llen&oacute; de denuncias de abusos desde su creaci&oacute;n. Las usuarias denuncian haber sido manoseadas, agredidas y violadas virtualmente. Tambi&eacute;n han descrito acoso de otros jugadores que las siguen de manera insistente, se niegan a dejarlas solas y hasta las siguen a otras salas y otros mundos. El peri&oacute;dico solicit&oacute; comentarios a Meta por este art&iacute;culo, pero la empresa no envi&oacute; ninguna respuesta.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Anoche no solo me manosearon, sino que otras personas all&iacute; presentes apoyaron ese comportamiento&rdquo;, escribi&oacute; en el grupo oficial de Facebook para la plataforma Horizon una usuaria que probaba la versi&oacute;n <em>beta </em>del metaverso en diciembre de 2021. La respuesta de Meta fue incluso m&aacute;s reveladora que la propia agresi&oacute;n virtual. Vivek Sharma, entonces vicepresidente de Horizon en Meta, dijo a la revista The Verge que hab&iacute;a sido un incidente &ldquo;absolutamente desafortunado&rdquo;. Tras revisar lo ocurrido, la empresa concluy&oacute; que la usuaria que estaba probando la versi&oacute;n <em>beta</em> no hab&iacute;a usado las funciones de seguridad integradas en Horizon Worlds, entre las que figuraba la posibilidad de bloquear a otro usuario para evitar toda interacci&oacute;n con &eacute;l. &ldquo;Aun as&iacute;, es un buen comentario porque quiero que [la funci&oacute;n de bloqueo] sea muy f&aacute;cil de localizar y de usar&rdquo;, dijo Sharma.
    </p><p class="article-text">
        Su respuesta es reveladora. En primer lugar, el eufemismo &ldquo;desafortunado&rdquo; para describir lo ocurrido, como si fuera equivalente a una mala calidad de sonido. En segundo lugar, el traslado inmediato de culpa y responsabilidad a la v&iacute;ctima del abuso (&ldquo;deber&iacute;a haber utilizado ciertas herramientas para evitarlo&rdquo;), en vez de reconocer que lo primero es evitar que algo as&iacute; ocurriera. Por &uacute;ltimo, lo m&aacute;s importante, minimizar a una mujer maltratada en Internet a un &ldquo;buen comentario&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Gran parte del discurso que ha seguido se ha centrado en determinar si las agresiones sexuales o violaciones ocurridas en la realidad virtual deben o no considerarse como tales, si eso puede afectar a las v&iacute;ctimas que han sufrido este tipo de agresiones en la vida real. Pero esto no viene al caso. Lo primero es entender el angustioso y profundo impacto que la experiencia de acoso, agresi&oacute;n sexual, o violaci&oacute;n en el metaverso ha tenido sobre muchas v&iacute;ctimas. &ldquo;Esta ni&ntilde;a ha experimentado un trauma psicol&oacute;gico similar al de alguien que ha sido violada f&iacute;sicamente&rdquo;, dijo en 2024 un alto cargo involucrado en la investigaci&oacute;n de la polic&iacute;a brit&aacute;nica por una violaci&oacute;n virtual en grupo a una menor de 16 a&ntilde;os en el metaverso.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, la tecnolog&iacute;a que hace que el metaverso parezca el mundo real est&aacute; avanzando a marchas forzadas. Ya se pueden comprar trajes de cuerpo entero que prometen &ldquo;mejorar tu experiencia de realidad virtual con elaboradas sensaciones h&aacute;pticas&rdquo;. Tienen mangas, guantes y chalecos con docenas de puntos de retroalimentaci&oacute;n. La ropa con tecnolog&iacute;a h&aacute;ptica acercar&aacute; la agresi&oacute;n virtual mucho m&aacute;s a las sensaciones f&iacute;sicas de la vida real. Raz&oacute;n de m&aacute;s para abordarlo en este momento, antes de que las cosas empeoren, independientemente de lo &ldquo;realista&rdquo; o no que sea.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de lo parecida o diferente que sea esta nueva forma de abuso en comparaci&oacute;n con los da&ntilde;os f&iacute;sicos en el mundo real, lo que verdaderamente importa es que estamos ante formas abusivas, angustiosas, intimidatorias, degradantes y ofensivas, con efectos negativos sobre las v&iacute;ctimas. Con las redes sociales ya hemos visto de qu&eacute; manera la proliferaci&oacute;n de este tipo de conductas impide a las mujeres y a las ni&ntilde;as usar plenamente las nuevas tecnolog&iacute;as y beneficiarse de ellas.
    </p><p class="article-text">
        Si se hace realidad la visi&oacute;n de Zuckerberg, las salas de juntas, las aulas, los quir&oacute;fanos, las salas de conferencias y los espacios de reuni&oacute;n del futuro pasar&aacute;n al mundo virtual. Ser&aacute; devastador que esta permisividad con prejuicios y abusos en el metaverso cierre estos espacios a mujeres, ni&ntilde;as y otros grupos marginados. Si lo permitimos ahora, con el metaverso en su etapa de infancia, estaremos introduciendo la desigualdad en los cimientos de este nuevo mundo.
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                El avatar de Mark Zuckerberg en el metaverso, en la última presentación de la compañía.                            </span>
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        &ldquo;El tipo de comportamiento descrito no tiene cabida en nuestra plataforma, por eso para todos los usuarios tenemos una protecci&oacute;n autom&aacute;tica llamada l&iacute;mite personal, que mantiene a la gente que no conoces a metros de ti&rdquo;, escribieron en un comunicado los responsables de comunicaci&oacute;n de Meta tras la violaci&oacute;n virtual a una menor de edad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Queremos que todos los que utilicen nuestros servicios tengan una buena experiencia y encuentren f&aacute;cilmente las herramientas que pueden ayudar a evitar situaciones como estas y as&iacute; poder investigar y tomar medidas&rdquo;, escribieron a prop&oacute;sito de otro incidente en el que una investigadora sufri&oacute; una agresi&oacute;n virtual.
    </p><p class="article-text">
        Meta parece centrarse siempre en los usuarios, que sean ellos los que encuentren y activen herramientas para evitar el acoso o denunciar los abusos cuando se producen. Pero no habla de evitar los abusos ni de tomar medidas serias contra los agresores.
    </p><p class="article-text">
        En la investigaci&oacute;n del CCDH que identific&oacute; 100 posibles violaciones a las pol&iacute;ticas de realidad virtual de Meta, solo 51 de esos casos pudieron ser denunciados ante Meta usando el formulario creado por la plataforma para ello. La plataforma se niega a evaluar violaciones de sus pol&iacute;ticas si no puede relacionarlas con una categor&iacute;a o con un nombre de usuario predefinido en su base de datos.
    </p><p class="article-text">
        Peor a&uacute;n, Meta no acus&oacute; recibo tras ninguna de esas 51 denuncias de infracci&oacute;n de sus pol&iacute;ticas (incluidos el acoso sexual y la pederastia), por lo que no se tom&oacute; ninguna medida. No sirve de mucho decir que tu sistema de denuncias es la soluci&oacute;n a los abusos si no respondes a las denuncias.
    </p><p class="article-text">
        No cabe duda de que las caracter&iacute;sticas de seguridad de Meta seguir&aacute;n evolucionando y adapt&aacute;ndose. Pero ya hemos visto en las redes sociales que las mujeres y las ni&ntilde;as son como el canario en la mina de carb&oacute;n. Para las empresas, el abuso contra ellas y su sufrimiento se transformar&aacute; en datos para ajustar sus productos y aumentar sus beneficios. El trauma de las adolescentes es solo m&aacute;s material para seguir adelante.
    </p><p class="article-text">
        Hay algo incre&iacute;blemente deprimente en todo esto. &iquest;Por qu&eacute; no ir un poco m&aacute;s all&aacute; si de verdad queremos reinventar el mundo? &iquest;No podr&iacute;amos so&ntilde;ar con un mundo virtual donde las personas que tan a menudo sufren abusos est&eacute;n seguras por sistema, con la prevenci&oacute;n y la erradicaci&oacute;n de los abusos garantizada, donde no tengan que asumir la responsabilidad de protegerse a s&iacute; mismas cuando esos abusos aparecen inevitablemente?
    </p><p class="article-text">
        Nada de esto es lloriquear o pedir demasiado. No nos enga&ntilde;emos pensando que todos tenemos la suerte de usar las herramientas de Meta a cambio de nada. Estamos pagando con el rastreo y recolecci&oacute;n de nuestros datos, nuestros contenidos, nuestras fotograf&iacute;as, nuestras ideas y, a medida que se desarrolla el metaverso, los movimientos de nuestras manos y hasta de nuestros ojos. Todo ello se puede usar para adiestrar herramientas de inteligencia artificial de una potencia enorme, algoritmos de predicci&oacute;n del comportamiento que se venden a precios desorbitados para ayudar a las empresas a predecir nuestro comportamiento como consumidores.
    </p><p class="article-text">
        No es ninguna exageraci&oacute;n decir que ya estamos pagando un precio muy elevado por usar las plataformas de Meta. No habr&aacute; una manera f&aacute;cil de salirse del metaverso si se generaliza y se vuelve omnipresente en el funcionamiento fundamental de nuestra vida cotidiana, como espera Zuckerberg. No podemos dejar escapar a las tecnol&oacute;gicas con el argumento de que el problema es demasiado grande o dif&iacute;cil de abordar. Si fueran empresas de alimentos, o con locales en la calle, no lo aceptar&iacute;amos como excusa para eludir la regulaci&oacute;n. El gobierno debe estar dispuesto a actuar con las tecnol&oacute;gicas, con una normativa que exija reglas de seguridad desde la fase de dise&ntilde;o, antes de poner los productos a disposici&oacute;n del p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Espera, solo estoy construyendo el futuro aqu&iacute;&rdquo;, me dice Horizon Worlds mientras espero para acceder al metaverso. Mientras en el mundo real luchamos por erradicar el acoso y el abuso end&eacute;micos contra mujeres y ni&ntilde;as, el metaverso representa el riesgo de un retroceso. Estamos caminando con los ojos cerrados hacia un espacio virtual donde el derecho de los hombres sobre el cuerpo de las mujeres vuelve a generalizarse y a normalizarse casi con total impunidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Bates]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/tecnologia/misoginia-metaverso-sueno-zuckerberg-zona-peligrosa-mujeres_1_12382263.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Jun 2025 20:25:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Misoginia en el metaverso: el sueño de Zuckerberg es una zona peligrosa para las mujeres]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Mark Zuckerberg,Meta,Misoginia,Abusos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ana Guerra y el embarazo como forma de legitimar la vigilancia constante hacia las mujeres y su cuerpo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/micromachismos/ana-guerra-embarazo-forma-legitimar-vigilancia-constante-mujeres-cuerpo_132_12344887.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/47f4b8e6-fedb-4a3d-a741-7decee5acd3e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ana Guerra y el embarazo como forma de legitimar la vigilancia constante hacia las mujeres y su cuerpo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La cantante, en el centro de mira por los rumores sobre su posible embarazo, evidencia el control y el estigma que sufren las mujeres al relacionar sus cuerpos con funciones reproductivas y afectivas
</p><p class="subtitle">No estoy embarazada, estoy engordando </p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Te casas y parece que tu labor es dejar tu carrera, tener hijos y dedicarte a la casa. &iquest;De verdad somos as&iacute;?&rdquo;, declaraba ante los medios la artista Ana Guerra hace unos d&iacute;as. La cantante, que ha estado en el punto de mira por los rumores sobre un posible embarazo, mostraba su enfado ante los micr&oacute;fonos de Europa Press.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Guerra no ha dudado en criticar duramente estas especulaciones tach&aacute;ndolas de pr&aacute;cticas &ldquo;retr&oacute;gradas&rdquo;, pero asociar el cuerpo de una mujer con el embarazo ante cualquier cambio f&iacute;sico o est&eacute;tico es una pr&aacute;ctica habitual. Como ella, son muchos los casos en los que la mujer se pone en el foco de mira, se vigila y se observa de cerca. Jennifer Aniston, Emilia Mernes o Mar&iacute;a Pombo no son m&aacute;s que ejemplos dentro de un ecosistema constante de vigilancia hacia la mujer y su cuerpo. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; lo denuncia y reivindica Sandra Gonfaus, activista y comunicadora especializada en g&eacute;nero. &ldquo;Cuando una mujer cambia su cuerpo, especialmente si gana peso o se sale de lo considerado 'normativo', el imaginario colectivo necesita justificarlo. El embarazo se convierte entonces en una explicaci&oacute;n socialmente aceptable para que ese cuerpo pueda seguir siendo 'leg&iacute;timo'&rdquo;, explica.&nbsp;El caso de la cantante &ldquo;no es anecd&oacute;tico, sino estructural&rdquo;, incide la activista.
    </p><p class="article-text">
        Las transformaciones del f&iacute;sico de una mujer son, por tanto, objeto de cr&iacute;tica y observaci&oacute;n ante lo que se considera que debe encajar en la normalidad. &ldquo;No se trata solo de opinar sobre el cuerpo, sino de marcar los l&iacute;mites de lo que se considera aceptable, deseable y visible&rdquo;, espeta la comunicadora.&nbsp;Desde la Asociaci&oacute;n de Matronas de Madrid, Cristina Gonz&aacute;lez incide en que este tipo de comentarios se hacen sin saber la historia que hay detr&aacute;s de cada mujer. &ldquo;A lo mejor esa persona que estamos juzgando, a la que le decimos que se le va a pasar el arroz, est&aacute; viviendo una historia de infertilidad, ha tenido varias perdidas gestacionales o est&aacute; luchando en un tratamiento de reproducci&oacute;n asistida y no est&aacute; consiguiendo ese hijo que tanto anhela&rdquo;, alerta. 
    </p><p class="article-text">
        Otro punto importante para Gonfaus es la manera en la que se expresan este tipo de juicios desde &ldquo;una aparente preocupaci&oacute;n&rdquo;. &ldquo;Lo que hay detr&aacute;s es un control est&eacute;tico y moral. En mi experiencia, he visto c&oacute;mo esta vigilancia se intensifica en cuerpos gordos, racializados, trans... No se trata solo de opinar sobre el cuerpo, sino de marcar los l&iacute;mites de lo que se considera aceptable, deseable y visible&rdquo;, sentencia.&nbsp;Gonz&aacute;lez coincide con que este tipo de observaciones dejan v&iacute;a libre para opinar sobre las mujeres. &ldquo;Parece que es algo gratuito juzgar el cuerpo de las mujeres durante toda nuestra vida&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Ellos, fuera del punto de mira</strong></h2><p class="article-text">
        La propia Ana Guerra mostraba su enfado con que la pregunta sobre un posible embarazo no se la hicieran a su marido, V&iacute;ctor El&iacute;as. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; os digo? Que ya salieron los rumores cuando me cas&eacute; y ahora no s&eacute; por qu&eacute; se ha vuelto a despertar. La verdad, porque estoy estupenda&rdquo;, llegaba a justificarse Guerra se&ntilde;alando su cuerpo. &ldquo;No s&eacute;, me da pena seguir viviendo en una poblaci&oacute;n tan retr&oacute;grada que una vez m&aacute;s, seg&uacute;n me caso, tienen que decir que estoy embarazada porque eso es lo que me corresponde hacer ahora mismo en mi vida, &iquest;no? Porque funcionamos as&iacute;, con este m&eacute;todo&rdquo;, ha asegurado la int&eacute;rprete.
    </p><p class="article-text">
        Guerra cuestiona que los comentarios se centren en una posible maternidad cuando se encuentra en un momentos profesional muy activo, con el reciente lanzamiento de su single <em>La llama</em>. Y que solo se le cuestione a ella. &ldquo;A V&iacute;ctor no le hacen esta pregunta. Me la hacen a m&iacute;. Entonces es porque soy yo la que si tengo beb&eacute;s tengo que quedarme en casa, parar mi carrera y dedicarme a mi casa y a mis hijos, &iquest;no?&rdquo;, expresaba. Sandra Gonfaus coincide en que esta l&oacute;gica no se aplica a los hombres, a quienes &ldquo;rara vez se les pregunta por su cuerpo, su paternidad o sus cambios f&iacute;sicos&rdquo;. Para la activista, este hecho evidencia una desigualdad de trato profundamente arraigada, donde &ldquo;el cuerpo de las mujeres sigue siendo un espacio p&uacute;blico, escrutable, opinable&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paula Mas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/micromachismos/ana-guerra-embarazo-forma-legitimar-vigilancia-constante-mujeres-cuerpo_132_12344887.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 31 May 2025 20:25:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ana Guerra y el embarazo como forma de legitimar la vigilancia constante hacia las mujeres y su cuerpo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Micromachismos,Música,Feminismo,Maternidad,Embarazo,Misoginia,Discriminación de género,Televisión,Mujer,Alimentación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Palabras con historia: misoginia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/palabras-historia-misoginia_1_12286270.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f1fe42b8-87b7-49d5-bfb7-f75d50bc3f92_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Palabras con historia: misoginia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La aversión a las mujeres se hunde en la noche de los tiempos, no así la palabra que la designa
</p><p class="subtitle">Archiletras | Todo es lengua - Han Kang: la inmensidad de una mujer discreta</p></div><p class="article-text">
        Hay arque&oacute;logos y antrop&oacute;logos que sostienen que las culturas prehist&oacute;ricas europeas m&aacute;s antiguas eran matriarcales y que en alg&uacute;n momento en torno al neol&iacute;tico fueron reemplazadas por tribus de pastores n&oacute;madas que introdujeron una organizaci&oacute;n social de tipo patriarcal. Ser&iacute;a entonces cuando las diosas supremas fueron sustituidas en los panteones religiosos y mitol&oacute;gicos por dioses masculinos. Quiz&aacute; ah&iacute; habr&iacute;a que situar el origen del comportamiento mis&oacute;gino, de rechazo o aversi&oacute;n por las mujeres, o la consideraci&oacute;n de que las mujeres son inferiores a los hombres intelectual y moralmente, prejuicio fuertemente arraigado en las sociedades a lo largo de los siglos. 
    </p><p class="article-text">
        Las palabras que designan esa actitud en las lenguas modernas europeas son muy posteriores. Todas ellas provienen del griego helen&iacute;stico <em>misogyn&iacute;a </em>&mu;&iota;&sigma;&omicron;&gamma;&upsilon;&nu;&#943;&alpha; (de <em>miso</em>- &mu;&#299;&sigma;&omicron;- &lsquo;odio&rsquo; + <em>gyn&eacute; </em>&gamma;&upsilon;&nu;&#942; &lsquo;mujer&rsquo; + -ia). El t&eacute;rmino se traducir&aacute; al lat&iacute;n en el Renacimiento. El italiano <em>misoginia </em>se documenta desde finales del siglo XVI (en 1598). El <em>Oxford English Dictionary</em> data <em>misogyny </em>en 1656 y el <em>Nouveau Petit Robert</em> <em>misogynie </em>en 1812. En alem&aacute;n se registra al menos desde 1789.
    </p><p class="article-text">
        En espa&ntilde;ol el primer documento que da cuenta de esta voz es el <em>Diccionario nacional o gran diccionario cl&aacute;sico de la lengua espa&ntilde;ola</em> de R. J. Dom&iacute;nguez, publicado en 1846, que la define como &ldquo;Aversi&oacute;n a las mujeres&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La Academia no incorporar&aacute; el art&iacute;culo <em>misoginia </em>a su diccionario hasta la edici&oacute;n de 1936 (&ldquo;Aversi&oacute;n u odio a las mujeres&rdquo;), casi un siglo despu&eacute;s que Dom&iacute;nguez. 
    </p><p class="article-text">
        Los adjetivos respectivos suelen adelantar la dataci&oacute;n (adem&aacute;s, los textos que documentan su uso son m&aacute;s numerosos que los del sustantivo abstracto, como ya ocurr&iacute;a en griego antiguo). Por ejemplo, el franc&eacute;s <em>misogyne </em>se documenta en 1559 (aunque es infrecuente antes de 1757) y el ingl&eacute;s <em>misogynist</em>, en 1620. Sin embargo, el espa&ntilde;ol <em>mis&oacute;gino </em>es muy posterior al equivalente en esas lenguas e incluso a <em>misoginia </em>en espa&ntilde;ol, pues se fecha en 1882&#8209;83, en <em>La cuesti&oacute;n palpitante</em>, de Emilia Pardo Baz&aacute;n: 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Como los antiguos atletas, Zola hace profesi&oacute;n de limpieza y honestidad de costumbres, y se jacta de preferir, como Flaubert, la amistad al amor, declar&aacute;ndose un tanto mis&oacute;gino o aborrecedor del bello sexo, y desde&ntilde;ando a Sainte-Beuve por apegado a las faldas en demas&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Dom&iacute;nguez no incluir&aacute; el adjetivo <em>mis&oacute;gino </em>en su diccionario (recordemos, 1846), pero s&iacute; lo har&aacute; Zerolo en el suyo, en 1895, aunque exclusivamente en la forma masculina, al igual que otros diccionarios del siglo XIX. La Academia proceder&aacute; de ese mismo modo hasta la edici&oacute;n de 1984, en la que incorporar&aacute; la forma femenina del adjetivo, y se&ntilde;alar&aacute; el uso preferente del sustantivo masculino frente al adjetivo. Esta observaci&oacute;n gramatical pretende reflejar la realidad social de que el odio hacia las mujeres es esencialmente cosa de varones.
    </p><p class="article-text">
        Fuera de la lexicograf&iacute;a, la palabra misoginia comienza a aparecer en la prensa en espa&ntilde;ol a finales del siglo XIX, como se puede leer en <em>La publicidad</em> (1883), en el <em>Nuevo teatro cr&iacute;tico</em> (1892), la revista cultural de car&aacute;cter mensual que redactaba &iacute;ntegramente la condesa de Pardo Baz&aacute;n, y en otras revistas. Y lo mismo ocurre con el adjetivo <em>mis&oacute;gino</em>, cuyo primer testimonio ya hemos visto que se encuentra en <em>La cuesti&oacute;n palpitante</em> (1882&#8209;83) de la misma autora. 
    </p><p class="article-text">
        En griego antiguo los &eacute;timos tanto de <em>misoginia </em>como de <em>mis&oacute;gino </em>tuvieron en origen una intenci&oacute;n c&oacute;mica (los emple&oacute; Arist&oacute;fanes para ridiculizar a Eur&iacute;pides); adem&aacute;s ten&iacute;an una connotaci&oacute;n sexual (se refer&iacute;an a los hombres que rechazaban los placeres sexuales convencionales, es decir, que no quer&iacute;an mantener relaciones con mujeres porque prefer&iacute;an mantenerlas con j&oacute;venes de su mismo sexo). Estos valores se han perdido, pues actualmente lo mismo <em>misoginia </em>que <em>mis&oacute;gino </em>aparecen en contextos b&aacute;sicamente sociol&oacute;gicos o en textos de contenido social, si bien hasta hace algunos a&ntilde;os era posible encontrar alg&uacute;n ejemplo ocasional en el que quedaban rastros de aquella connotaci&oacute;n sexual:
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&ldquo;La curiosidad por la mujer verdadera hizo que la generaci&oacute;n anterior a la nuestra, que no ten&iacute;a m&aacute;s que el t&oacute;pico literario sobre la mujer, creyera que la gente de nuestro tiempo era en gran parte mis&oacute;gina; pero no de una misoginia intelectual, sino pr&aacute;ctica, pr&oacute;xima al homosexualismo&rdquo; (1944-49 P&iacute;o Baroja, <em>Desde la &uacute;ltima vuelta del camino. Memorias</em>).
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Cianca y Emilio Gavilanes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/palabras-historia-misoginia_1_12286270.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 09 May 2025 20:10:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Palabras con historia: misoginia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Misoginia,Machismo,Diccionario,Lingüística,Lenguaje]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Yoko Ono, una revolucionaria del arte perseguida por la misoginia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/yoko-ono-revolucionaria-arte-perseguida-misoginia_1_12245988.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5093d9f4-9aa1-4d08-b8ba-a5f95fc33d0a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Yoko Ono, una revolucionaria del arte perseguida por la misoginia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El escritor y periodista David Sheff presenta un libro en el que cuenta la historia de la artista japonesa, conocida por el gran público al convertirse en pareja de John Lennon, pero que ha desarrollado una extensa obra de vanguardia</p><p class="subtitle">Amos Gitai: “Ante la brutalidad del conflicto palestino-israelí, el arte debe hablar cuando el cañón dispara”</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Bruja&rdquo; y &ldquo;zorra&rdquo; han sido dos adjetivos que han acompa&ntilde;ado a Yoko Ono a lo largo de su vida. Ella ha sabido re&iacute;rse de ambos, pero lo cierto es que su vida y su carrera han estado marcadas por el rechazo. Un libro escrito por el periodista David Sheff, el primero que cuenta con la total implicaci&oacute;n de la artista, cuenta su historia desde el punto de vista de la protagonista. 
    </p><p class="article-text">
        Hasta ahora, la versi&oacute;n de Yoko Ono acerca de su propia historia estaba desperdigada en entrevistas. De construir su relato se han encargado distintas firmas, casi siempre uni&eacute;ndolo al de John Lennon y explotando el sensacionalismo. Hoy en d&iacute;a, Ono sigue siendo vista como la mujer que rompi&oacute; los Beatles, la arp&iacute;a que embruj&oacute; a Lennon para convertirlo en un pelele, la insufrible que canta vociferando y crea obras de arte que muchos consideran tomaduras de pelo, por no hablar de la codiciosa negocianta que administra el legado art&iacute;stico de su marido y, por lo tanto, de una parte del de los Beatles. 
    </p><p class="article-text">
        Como dice la escritora Kate Milet en el libro de David Sheff sobre Ono, &ldquo;por ser abiertamente feminista, nunca encaj&oacute; con el estereotipo de esposa asi&aacute;tica sumisa y obediente ni con el de geisha seductora. Yoko se plantaba delante de la gente y berreaba. A la sociedad no le gustaba ver a una japonesa vociferando; o, mejor dicho, a la sociedad no le gustaba ninguna mujer que vociferase. La combinaci&oacute;n de ambas, es decir, una mujer japonesa vociferando, les hac&iacute;a entrar en c&oacute;lera&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/a91c68c6-d8ea-4655-99b0-3346d006ba1e_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        El gran problema con Yoko Ono es que hay que invertir tanta energ&iacute;a para limpiar la mierda que durante d&eacute;cadas se le ha estado lanzando, que sus m&eacute;ritos art&iacute;sticos, que no son pocos, acaban siendo una reivindicaci&oacute;n secundaria. Hace muchas d&eacute;cadas que su estilo vocal, gutural, visceral, primitivo, est&aacute; presente en mujeres como Siouxsie, Nina Hagen o Bj&ouml;rk. Quiz&aacute; las que m&aacute;s evidenciaron esa influencia fueron Kate Pierson y Cindy Wilson, vocalistas de B-52's. Cuando en 1980 John Lennon escuch&oacute; <em>Rock Lobster</em> durante una estancia en Bahamas con su hijo Sean, se dio cuenta de que su mujer hab&iacute;a dejado de ser una incomprendida y la anim&oacute; a que ambos volvieran al estudio de grabaci&oacute;n. Evidentemente, pec&oacute; de excesivo optimismo. 
    </p><p class="article-text">
        A d&iacute;a de hoy, y a pesar de que Kim Gordon, Peaches, Boy George, John Zorn, Anohni o Death Cab For Cutie&nbsp;reivindican su importancia musical, el poder de su obra sigue enterrado por una tonelada de prejuicios. Y, sin embargo, una canci&oacute;n como <em>Why?</em>, grabada en 1970 junto a John Coltrane, adelant&oacute; unos cuantos a&ntilde;os la propuesta musical de James Chance &amp; The Contortions, por citar un caso evidente. Cab&iacute;a esperar pues que <em>Yoko. Unas memorias escritas por David Sheff</em> contribuyera a presentar con &eacute;xito una historia marcada por el rechazo, el conflicto y el dolor. Que fuese un texto que analizara un canon musical que va m&aacute;s all&aacute; de lo meramente experimental, ya que Ono es autora de estupendas canciones en los m&aacute;s diversos registros: el pop en <em>Sisters, O Sisters</em>, la balada en <em>Toyboat</em>, la m&uacute;sica de baile con <em>Walking On Thin Ice</em>, o el rock en <em>Woman Power</em>. 
    </p><p class="article-text">
        Ni todo son alaridos ni los alaridos, a estas alturas de la historia de la cultura pop, deber&iacute;an ser un problema para respetarla. Lo que s&iacute; es un problema es el resultado final que arroja el texto de Sheff. El periodista conoci&oacute; a Ono en diciembre de 1980, cuando realiz&oacute; la que ser&iacute;a la &uacute;ltima entrevista de Lennon, hecha tan solo unas horas antes de que lo asesinaran. Sheff no oculta que desde entonces ha mantenido una estrecha relaci&oacute;n con el sujeto de su relato. Eso le concede una posici&oacute;n privilegiada a la hora de acceder a la informaci&oacute;n. Pero tambi&eacute;n es un notable lastre a la hora de explicar qui&eacute;n es ella. Hay sobreabundancia de datos superfluos &ndash;la vida cotidiana&nbsp;cuando se recuperaba del asesinato de Lennon&ndash; y, a veces, el ansia por certificar que el mundo ya est&aacute; capacitado para aceptar su val&iacute;a como artista, le lleva a confeccionar &iacute;ndices de logros, de loas que apenas van m&aacute;s all&aacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Sheff intenta ser imparcial pero no puede. Hay tanto que rebatir acerca de ella que parece imposible no terminar arrastrado por esa corriente. Adem&aacute;s, no hay que olvidar lo que dice el subt&iacute;tulo del libro. Esto no es una biograf&iacute;a, son unas memorias escritas por una tercera persona. As&iacute; y todo, el libro aporta datos fundamentales para conocer mejor a Yoko Ono. Por ejemplo, las heridas emocionales que arrastra desde la infancia. Sus padres, pertenecientes a una acaudalada familia japonesa, le negaron el afecto. El padre banquero fue un pianista frustrado que tambi&eacute;n quiso para su hija una vida convencional. Como consecuencia, ella terminar&iacute;a rompiendo con la m&uacute;sica tradicional y abrazando la experimentaci&oacute;n. 
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            <span class="title">
                Una asistente, durante la presentación de &#039;Yoko Ono: Music of the Mind&#039;                            </span>
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        El pacifismo de Ono proviene del hecho de haber sido testigo de los bombardeos que asolaron Tokio, de escuchar en la radio los espeluznantes mensajes que los pilotos kamikazes dejaba a sus familiares antes del sacrificio. Para guarecerse de la realidad construy&oacute; un mundo imaginario donde el cielo es una esperanza y el idealismo una meta. A veces lo expres&oacute; creando textos como manuales para realizar actos sencillos, y de ah&iacute; surgir&iacute;an la letra y el concepto de <em>Imagine</em>, cuya autor&iacute;a tambi&eacute;n le pertenece a pesar de que inicialmente su nombre no apareciera en los cr&eacute;ditos. 
    </p><p class="article-text">
        El escarnio p&uacute;blico la persigui&oacute; desde el primer momento, porque con su arte se atrevi&oacute; a cuestionar lo incuestionable. La <em>Pieza Corte</em>, por ejemplo, escenificada en 1964, en la que ella aparec&iacute;a en el escenario y dejaba que miembros del p&uacute;blico se acercaran con tijeras para ir cort&aacute;ndole la ropa. Su turbulento matrimonio con Tony Cox propiciar&iacute;a una mala relaci&oacute;n con Kyoko, la hija de ambos, aunque en el libro tambi&eacute;n queda claro que Ono no supo estar cerca de ella en su infancia. Lo peor llega cuando conoce a Lennon y, tres a&ntilde;os despu&eacute;s, se rompen los Beatles. Comienza una lucha conjunta por ejercer el derecho a ser quienes quieren ser, y no quienes el p&uacute;blico quiere que sean. Se convierten en activistas pol&iacute;ticos, Yoko imbuye a su marido con ideas feministas &ndash;ah&iacute; est&aacute; <em>Woman Is The Nigger Of The World</em>&ndash; y lo &uacute;nico que consiguen es animadversi&oacute;n. Hoy es f&aacute;cil ver que viv&iacute;an inmersos en una constante tensi&oacute;n social, art&iacute;stica, personal. 
    </p><p class="article-text">
        A consecuencia de esto, Yoko termina echando a John de casa. Cuando se reconcilian, tienen a Sean y parecen haber encontrado, al fin, la paz. Ella se ocupa de los negocios, &eacute;l ejerce de padre y de amo de casa. Entonces un demente lo asesina en la puerta de su casa. Yoko Ono no solamente conoce muy bien el dolor, tambi&eacute;n ha tenido que aprender a mitigarlo en una atm&oacute;sfera de odio y violencia. Nadie puede aspirar a tener un alma pura despu&eacute;s de haber superado tantos traumas. La periodista Betty Rollins, que fue compa&ntilde;era suya en la universidad Sarah Lawrence afirma en el libro que &ldquo;Yoko tambi&eacute;n era ambiciosa. No dudaba en pasar por encima de quien consideraba que se antepon&iacute;a a su visi&oacute;n art&iacute;stica. Si no le interesabas, no exist&iacute;as&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Yoko es tambi&eacute;n la amante que, cuando considera que su relaci&oacute;n con Sam Havadtoy ha tocado fondo, cambia las cerraduras de su casa aprovechando un viaje de &eacute;l. Es la que, cuando le preguntan si alg&uacute;n d&iacute;a perdonar&aacute; al asesino de su marido como hizo el papa Juan Pablo II con aquel que intent&oacute; asesinarle, contesta: &ldquo;Yo no soy el Papa&rdquo;. Tenemos la costumbre de exigirle a los artistas que sean las personas que nosotros tampoco podemos ser. Les exigimos que ostenten una &eacute;tica que nosotros, seres an&oacute;nimos, no siempre alcanzamos. Lo dijo S&eacute;neca, la fama es horrible porque depende del juicio de muchos. Entre esa multitud est&aacute;n los que creen que Ono secuestr&oacute; a uno de los m&aacute;s grandes &iacute;dolos mundiales de la historia. Sheff recuerda que en aquella entrevista que le concedi&oacute; en 1980, Lennon afirm&oacute;: &ldquo;Ella es la maestra, y yo el alumno&rdquo;. &iquest;Qu&eacute; puede haber m&aacute;s subversivo que eso? 
    </p><p class="article-text">
        Sheff tambi&eacute;n apunta muy atinadamente cuando se habla del final de los Beatles, y aludiendo a los problemas que ya amenazaban a la unidad del cuarteto: &ldquo;Quiz&aacute;s en lugar de ser atacada por ser la culpable del final de los Beatles, Yoko deber&iacute;a ser aplaudida con contribuir a mantener los Beatles juntos durante esa &uacute;ltima etapa tan f&eacute;rtil&rdquo;. Y una vez m&aacute;s, se vuelve a intentar probar su inocencia en ese interminable juicio, en detrimento del an&aacute;lisis su obra. Una obra que contribuy&oacute; a definir el arte conceptual, que posee mucho m&aacute;s humor del que parece, y que ha dejado un legado musical que deber&iacute;a ser recordado y reivindicado. El libro de Sheff documenta muy bien esa bruma de dolor y violencia que ha marcado a Yoko Ono. Reflejar con mayor profundidad c&oacute;mo ella ha logrado transformar todo eso en un legado creativo &uacute;nico hubiese dado de s&iacute; un libro m&aacute;s interesante.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rafa Cervera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/yoko-ono-revolucionaria-arte-perseguida-misoginia_1_12245988.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 24 Apr 2025 20:36:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Yoko Ono, una revolucionaria del arte perseguida por la misoginia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Arte,Cultura,Artistas,Japonés,Misoginia,The Beatles]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuatro mujeres demandan al influencer Andrew Tate por delitos sexuales en un juicio civil en Reino Unido]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cuatro-mujeres-demandan-influencer-andrew-tate-delitos-sexuales-juicio-civil-reino-unido_1_12224659.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/168b8414-0c6b-41d8-b401-1f09dfd40a34_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuatro mujeres demandan al influencer Andrew Tate por delitos sexuales en un juicio civil en Reino Unido"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las mujeres acusan a Tate de delitos de violación, control coercitivo y agresión sexual entre 2013 y 2015. Él y su hermano Tristan están además bajo investigación en Rumanía por violación, trata de personas y crimen organizado</p><p class="subtitle">Andrew Tate sale de Rumanía rumbo a EEUU en un jet privado tras levantarse la prohibición de viajar</p></div><p class="article-text">
        Cuatro mujeres plantearon este martes ante el Tribunal Superior de Londres una demanda civil por da&ntilde;os y perjuicios contra el influencer Andrew Tate, al que acusan de delitos de violaci&oacute;n, control coercitivo y agresi&oacute;n sexual entre 2013 y 2015.
    </p><p class="article-text">
        El tribunal escuch&oacute; la exposici&oacute;n de las partes en la primera de varias audiencias preliminares, que se espera que culminen en un juicio a principios de 2027.
    </p><p class="article-text">
        Las demandantes impulsaron su proceso civil despu&eacute;s de que la Fiscal&iacute;a brit&aacute;nica descartara en 2019 presentar cargos penales y piden una indemnizaci&oacute;n econ&oacute;mica por los delitos, que Tate niega.
    </p><p class="article-text">
        El caso se refiere a incidentes que, seg&uacute;n ellas, ocurrieron en las localidades inglesas de Luton y Hitchin.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo con la denuncia, dos de las demandantes trabajaron para el negocio de c&aacute;maras web de contenido sexual de Tate en 2015, mientras que las otras dos mantuvieron una relaci&oacute;n con &eacute;l entre 2013 y 2014.
    </p><p class="article-text">
        Tras la vista judicial, su abogado, Matthew Jury, del bufete McCue Jury &amp; Partners, dijo que la fecha del juicio &ldquo;no es tan pronto&rdquo; como les gustar&iacute;a, pero celebr&oacute; que salga adelante.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En este momento, estos son los &uacute;nicos procedimientos en curso en los que Andrew Tate rendir&aacute; cuentas ante la justicia. La fiscal&iacute;a rumana parece haberse desmoronado y el Gobierno del Reino Unido no est&aacute; haciendo nada para solicitar su extradici&oacute;n desde el extranjero&rdquo;, declar&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Andrew Tate, famoso por sus intervenciones mis&oacute;ginas y machistas en las redes sociales, y su hermano Tristan viajaron el 1 de abril a Dub&aacute;i, despu&eacute;s de cumplir con los requisitos de control judicial en Ruman&iacute;a, donde son investigados por violaci&oacute;n, trata de personas y crimen organizado.
    </p><p class="article-text">
        Ambos hermanos regresaron a Bucarest desde Estados Unidos a finales de marzo para presentarse ante las autoridades, que ahora les permiten firmar la supervisi&oacute;n cada dos meses.
    </p><p class="article-text">
        Se supone que ambos deben ser extraditados al Reino Unido una vez concluya el proceso rumano, despu&eacute;s de que la Polic&iacute;a del condado ingl&eacute;s de Bedfordshire emitiera una orden internacional de arresto por las denuncias de violaci&oacute;n y tr&aacute;fico de personas entre 2012 y 2015 presentadas por varias mujeres en un caso separado del tramitado hoy ante el Tribunal Superior.
    </p><p class="article-text">
        En paralelo, Andrew Tate afronta una denuncia en Los &Aacute;ngeles (EE.UU.) de su exnovia Brianna Stern, que lo acusa de agresi&oacute;n sexual, maltrato y violencia de g&eacute;nero.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cuatro-mujeres-demandan-influencer-andrew-tate-delitos-sexuales-juicio-civil-reino-unido_1_12224659.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 15 Apr 2025 17:07:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuatro mujeres demandan al influencer Andrew Tate por delitos sexuales en un juicio civil en Reino Unido]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Misoginia,Machismo,Influencers,Violencia sexual,Violencia machista]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El antifeminismo se impone en X: más de la mitad de los mensajes sobre igualdad son para atacarla]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/antifeminismo-impone-x-mitad-mensajes-igualdad-son-atacarla_1_12102997.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c5a09f47-8a72-4a40-b722-a3572ead44b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_1112813.jpg" width="1277" height="718" alt="El antifeminismo se impone en X: más de la mitad de los mensajes sobre igualdad son para atacarla"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tras analizar 8,5 millones de mensajes publicados en 2024, una investigación de la consultora LLYC señala que la conversación en la red social se ha vuelto "un campo de batalla" en el que los mensajes que caricaturizan al feminismo y alimentan una narrativa de rechazo se están imponiendo</p><p class="subtitle">Chimamanda Ngozi Adichie: “Los hombres necesitan leer más sobre las vidas de las mujeres”</p></div><p class="article-text">
        El 55,5% del discurso relativo a la igualdad de g&eacute;nero en <em>X</em> es ya antifeminista. Esto es as&iacute;, al menos, en una muestra de 12 pa&iacute;ses (Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Espa&ntilde;a, Estados Unidos, M&eacute;xico, Panam&aacute;, Per&uacute;, Portugal y Rep&uacute;blica Dominicana), seg&uacute;n la investigaci&oacute;n que ha llevado a cabo LLYC, consultora especializada en comunicaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Es una de las principales conclusiones del informe que ha hecho p&uacute;blico este martes, en el que se han analizado 8,5 millones de mensajes difundidos en la red social durante 2024 en diferentes pa&iacute;ses: a pesar de que al ampliar los resultados los pa&iacute;ses reportan diferencias entre s&iacute;, de media, m&aacute;s de la mitad del discurso en X (antes Twitter)<em> </em>es ya contrario al feminismo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La conversaci&oacute;n sobre igualdad ha sido secuestrada. Lo que podr&iacute;a ser un di&aacute;logo abierto y constructivo se ha convertido en un campo de batalla&rdquo;, interpreta <a href="https://llyc.global/igualdad-sin-filtro/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">el informe</a> publicado por la consultora, que hace hincapi&eacute; en que &ldquo;m&aacute;s all&aacute; del diagn&oacute;stico, este estudio es tambi&eacute;n una llamada a la acci&oacute;n&rdquo;. Nos enfrentamos, aseguran, a un nuevo paradigma, impulsado por una brecha alimentada por <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/twitter-reconoce-algoritmos-amplifican-politicos-medios-derechas-espana_1_8420512.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">algoritmos que amplifican los discursos m&aacute;s radicales</a>. Los mensajes que caricaturizan el feminismo y alimentan una narrativa de rechazo se est&aacute;n imponiendo, apunta el estudio.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El estudio confirma que en los países donde el feminismo tiene mayor presencia en la agenda pública, la conversación es más diversa y moderada. En cambio, en los territorios con menos discusión sobre igualdad, el discurso contrafeminista se vuelve más agresivo y dominante</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Donde m&aacute;s peso tiene el antifeminismo es en la Rep&uacute;blica Dominicana: acapara el 82% del discurso y es m&aacute;s del doble que el feminista. En este pa&iacute;s, as&iacute; como en Ecuador o M&eacute;xico, la narrativa reaccionaria se ha incrementado un 30% en los &uacute;ltimos tres a&ntilde;os. Espa&ntilde;a resulta ser en el que menos ocurre, pero con datos igualmente altos: el 45% de los mensajes publicados son contrarios al feminismo, a pesar de que en nuestro pa&iacute;s, as&iacute; como en Panam&aacute; y Brasil, la conversaci&oacute;n antifeminista ha decrecido en el &uacute;ltimo trienio, con un descenso del 31% de media.
    </p><h2 class="article-text">Cuanto menos se habla de feminismo, m&aacute;s se impone la contraparte</h2><p class="article-text">
        Desde LLYC tambi&eacute;n se preguntaron si hablar menos sobre feminismo en X favorece un decrecimiento de este tipo de discurso reaccionario, que busca deslegitimar la lucha por la igualdad. Seg&uacute;n los datos obtenidos, la respuesta es que no. &ldquo;En aquellos pa&iacute;ses donde el discurso feminista ha perdido relevancia, las voces antifeministas han ocupado ese vac&iacute;o imponiendo narrativas que distorsionan la realidad&rdquo;, alertan en el informe.
    </p><p class="article-text">
        El estudio confirma que en los pa&iacute;ses donde el feminismo tiene mayor presencia en la agenda p&uacute;blica, la conversaci&oacute;n es m&aacute;s diversa y moderada. En cambio, en los territorios con menos discusi&oacute;n sobre igualdad, el discurso contrafeminista se vuelve m&aacute;s agresivo y dominante. En los pa&iacute;ses donde el volumen de conversaci&oacute;n feminista ha aumentado en los &uacute;ltimos tres a&ntilde;os, como Panam&aacute;, Brasil y Espa&ntilde;a, la polarizaci&oacute;n ha disminuido un 15%. En cambio, en los territorios donde la conversaci&oacute;n feminista ha bajado, como Ecuador, M&eacute;xico y Rep&uacute;blica Dominicana, el discurso de odio ha crecido hasta en un 30%.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Discriminaci&oacute;n inversa&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Pero, &iquest;qu&eacute; es lo que realmente se dice en cada uno de estos grupos? Los mensajes contrafeministas tienen una fuerte carga pol&iacute;tica y cuatro de cada cinco est&aacute;n &ldquo;politizados&rdquo;, como los define el informe para referirse a que est&aacute;n relacionados con comunidades de usuarios lideradas directamente por pol&iacute;ticos que enarbolan un <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/mayor-oreja-ultras-europeos-lobbies-pro-trump-nombres-detras-cumbre-antiaborto-senado_1_11871734.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">discurso anti derechos</a> como Donald Trump o Javier Milei.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Otro de los resultados es que aquellos perfiles de redes sociales que abrazan el feminismo tienden a argumentar sus motivos de una manera más elaborada: un 10% más que las comunidades contrafeministas.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Otra de las conclusiones es que aquellos perfiles de redes sociales que abrazan el feminismo tienden a argumentar sus motivos de una manera m&aacute;s elaborada: un 10% m&aacute;s que las comunidades contrafeministas, que generalmente presentan respuestas m&aacute;s directas y menos argumentadas.&nbsp;&ldquo;Mientras el feminismo se fundamenta en datos verificables y an&aacute;lisis rigurosos, los sectores contrafeministas promueven la idea de una supuesta 'discriminaci&oacute;n inversa' que victimiza a los hombres, obviando las desigualdades estructurales existentes&rdquo;, destacan desde la consultora.
    </p><p class="article-text">
        Tal como apunta Jordi Bonet-Mart&iacute; en el estudio, doctor en Psicolog&iacute;a Social por la Universidad Aut&oacute;noma de Barcelona, las comunidades contrafeministas recurren a la &ldquo;manipulaci&oacute;n de estad&iacute;sticas para sostener su discurso, presentando cifras descontextualizadas&rdquo;.&nbsp; 
    </p><h2 class="article-text">El discurso feminista, m&aacute;s moderado</h2><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de variado, los mensajes feministas son &ldquo;m&aacute;s moderados&rdquo; que el contrafeminista, analiza el estudio. En Espa&ntilde;a, por ejemplo, los moderados pro-igualdad abarcan siete veces m&aacute;s volumen de mensajes que los contrafeministas moderados y esc&eacute;pticos. &ldquo;En el 60% de los pa&iacute;ses el an&aacute;lisis refleja comunidades feministas diversas, lo que favorece una mayor variedad de opiniones y contribuye a una menor crispaci&oacute;n&rdquo;, destacan.
    </p><p class="article-text">
        En la contraparte domina la radicalidad. De hecho, aquellos perfiles que, en primera instancia, se presentan como &ldquo;esc&eacute;pticos&rdquo; ante el feminismo, tienden a radicalizarse m&aacute;s tarde. &ldquo;Dentro de lo que denominamos comunidad contrafeminista en la conversaci&oacute;n en las redes sociales, vemos que el 98% de los perfiles tiene opiniones 'radicalizadas' y solo un 2% podr&iacute;a recuperar el inter&eacute;s por la igualdad&rdquo;, apuntan. Ese &uacute;ltimo 2% de esc&eacute;pticos, adem&aacute;s, tiene 1,6 veces m&aacute;s probabilidad de polarizarse hacia el bando antifeminista y de radicalizar su discurso que de inclinarse hacia posiciones m&aacute;s moderadas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Dentro de lo que denominamos comunidad contrafeminista en la conversación en las redes sociales, vemos que el 98% de los perfiles tiene opiniones &#039;radicalizadas&#039; y solo un 2% podría recuperar el interés por la igualdad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Desde LLYC explican que este riesgo es mayor en los pa&iacute;ses donde las comunidades contrafeministas est&aacute;n m&aacute;s concentradas, como Espa&ntilde;a, Chile, Colombia, Estados Unidos y Argentina.&nbsp;A diferencia del feminismo, la comunidad contrafeminista se caracteriza por su homogeneidad y rigidez ideol&oacute;gica. 
    </p><p class="article-text">
        Los datos del estudio revelan que en Chile, Espa&ntilde;a y Estados Unidos, m&aacute;s del 75% de los discursos antifeministas provienen de comunidades altamente concentradas, donde apenas hay diferencias internas. &ldquo;Esto significa que, mientras el feminismo fomenta el debate interno, el contrafeminismo es un bloque monol&iacute;tico, con una narrativa &uacute;nica basada en la negaci&oacute;n de la desigualdad y la deslegitimaci&oacute;n del feminismo&rdquo;, explica LLYC en su an&aacute;lisis.
    </p><h2 class="article-text">Feminismo como amenaza</h2><p class="article-text">
        Sin embargo, el 33% de los mensajes que provienen de la comunidad anti-igualdad cree que el feminismo es radical. Por otro lado, el 17% apelan a que el movimiento feminista amenaza pilares tradicionales como la familia, la natalidad, el matrimonio o las relaciones interpersonales. Y otro 15% sostiene que el feminismo distorsiona la &ldquo;naturaleza femenina&rdquo;, al promover una identidad que, seg&uacute;n ellos, desmantela la jerarqu&iacute;a de valores que deber&iacute;a regir la vida de las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, un 8% de los mensajes emitidos por quienes rechazan el feminismo lo asocian con ventajas en el &aacute;mbito laboral y legal, como las cuotas de igualdad, y las perciben como un trato preferente en lugar de una herramienta para corregir desigualdades estructurales.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Otros ejemplos claros son la err&oacute;nea percepci&oacute;n de un aventajamiento en el sistema judicial hacia las mujeres y el estigma de las denuncias falsas. Concretamente, estos copan el 18% de los mensajes antifeministas en Espa&ntilde;a, dos veces m&aacute;s que el promedio. A pesar de que, seg&uacute;n recoge la Memoria de la Fiscal&iacute;a General del Estado de 2023, solo hubo dos sentencias condenatorias por denuncia falsa en Espa&ntilde;a de un total de 199.282 causas de violencia de g&eacute;nero, lo que supone 0,001% de las mismas&rdquo;, se&ntilde;alan. Por &uacute;ltimo, destaca la creencia de que la igualdad ya se ha alcanzado y que las demandas actuales son falsas, irreales o incluso exageradas e interesadas, algo que reproducen el 5% de los mensajes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ariadna Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/antifeminismo-impone-x-mitad-mensajes-igualdad-son-atacarla_1_12102997.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 04 Mar 2025 17:40:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El antifeminismo se impone en X: más de la mitad de los mensajes sobre igualdad son para atacarla]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Feminismo,Machismo,Misoginia,Igualdad,Polarización]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mardones, el gato en la cortina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/mardones-gato-cortina_132_12078254.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/113df142-6f64-4398-974e-6cbc8c42eb3a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mardones, el gato en la cortina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Una Administración que no cumple las normas, por razones inconfesadas, y un desaconsejable personaje que alardea de que 'la ley no es para mí'"</p></div><p class="article-text">
        Si en el &aacute;mbito pol&iacute;tico asistimos a episodios de agarre al poder que rozan lo pat&eacute;tico, el mundo federativo deportivo rebasa cualquier l&iacute;mite. Si no fuera suficiente el espect&aacute;culo ofrecido desde la Real Federaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de F&uacute;tbol, donde parece necesario estar condenado, imputado o bajo sospecha para alcanzar y mantenerse en el sill&oacute;n, lo de la Federaci&oacute;n Vizca&iacute;na de F&uacute;tbol clama al cielo en relaci&oacute;n a un personaje que no puede suscitar m&aacute;s rechazo, por m&aacute;s que los clubes del territorio le renueven su apoyo de forma tan autom&aacute;tica como interesada, mirando hacia otro lado sobre las circunstancias turbias del sempiterno presidente. 
    </p><p class="article-text">
        Se trata de Jos&eacute; Ignacio G&oacute;mez Mardones, que acaba de anunciar que se vuelve a presentar al sill&oacute;n de la FVF con una simple respuesta a pregunta de un periodista sobre si aspira (&iexcl;atenci&oacute;n!) a un sexto mandato de cuatro a&ntilde;os: &ldquo;s&iacute;, claro que sigo&rdquo;. Pong&aacute;monos en situaci&oacute;n sobre su trayectoria, la p&uacute;blica y la no tan conocida.
    </p><p class="article-text">
        Mardones (que se hace llamar &ldquo;I&ntilde;aki&rdquo; desde que se afili&oacute; por conveniencia al PNV, sin que se le conozca ning&uacute;n fervor patrio, m&aacute;s bien lo contrario), con 76 a&ntilde;os, lleva m&aacute;s de dos d&eacute;cadas al frente de la Vizca&iacute;na, desde 2004, despu&eacute;s de 12 a&ntilde;os como directivo y otra d&eacute;cada m&aacute;s como vicepresidente. Es decir, lleva en la Federaci&oacute;n Vizca&iacute;na la friolera de 43 a&ntilde;os, desde 1982, vamos desde el a&ntilde;o de Naranjito. 
    </p><p class="article-text">
        Luis Rubiales, cuando lleg&oacute; a la RFEF, y a cambio de su apoyo fiel, nombr&oacute; a Mardones directivo en Madrid, a su vera, con unos emolumentos de 90.000 del ala, con funciones que nadie conoce, para luego acceder a la presidencia de la Mutualidad de Futbolistas Espa&ntilde;oles, con otro jugoso sueldazo. Obviamente, para recibir esas obscenas asignaciones con &iacute;nfima dedicaci&oacute;n, Mardones ha necesitado seguir de virrey en Bizkaia, y ahora lo hace para mantener otros descarados excesos personales. Veamos.
    </p><p class="article-text">
        El &iacute;nclito Mardones nombr&oacute; a su hermano Enrique presidente del Comit&eacute; de disciplina vizca&iacute;no, adem&aacute;s de a sus hijos en diferentes cometidos en la Federaci&oacute;n, con toda la impunidad, incumpliendo flagrantemente la Ley del Deporte, que proh&iacute;be tales nombramientos con parentesco directo, y cualquier c&oacute;digo &eacute;tico. Los clubes federados, ni m&uacute; (&iquest;ser&aacute; que las sanciones disciplinarias son en Bizkaia las m&aacute;s leves del panorama futbol&iacute;stico estatal y se retiran generosamente a cambio de apoyos?, &iquest;ser&aacute; que algunos directivos colocan tambi&eacute;n a familiares en el chiringuito federativo?) y, lo que es m&aacute;s grave, con la benevolencia de las Administraciones competentes, donde en la Diputaci&oacute;n Foral de Bizkaia, el director Carlos Sergio, bien relacionado con Mardones, y las sucesivas diputadas del ramo no saben, no contestan, y le ofrecen callada cobertura por aquello de que &ldquo;es afiliado al partido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero es que Mardones ha estado cobrando las asignaciones de la RFEF (al menos los citados 90.000 euros) sin la necesaria y preceptiva formal aprobaci&oacute;n de la asamblea de la FVF, pues provienen de fondos destinados a la profesionalizaci&oacute;n de directivos, cuyo destino concreto ha de aprobarlo la Federaci&oacute;n, que es la beneficiaria de la subvenci&oacute;n. &iquest;No lo sab&iacute;an sus compa&ntilde;eros de directiva?, &iquest;no lo saben los clubes? Todos callan, aunque en privado reconocen el abuso, que puede acarrear consecuencias judiciales, incluso penales, por supuesto con la posible devoluci&oacute;n de las cantidades. La Administraci&oacute;n Foral deportiva calla y, ojo, es por ello tambi&eacute;n responsable.
    </p><p class="article-text">
        Mardones, desde la directiva de la RFEF, agradece a Madrid su nombramiento y sus groseros sueldos y lo ha hecho boicoteando una y otra vez la oficialidad de la selecci&oacute;n vasca y los intereses generales del f&uacute;tbol vasco, cuando est&aacute; obligado personalmente por los acuerdos de la Federaci&oacute;n Vasca, de la que es miembro nato, y a la que ha airado subrepticiamente (hay pruebas de ello). El sistema electoral ha hecho que, hasta ahora, Mardones ponga y quite presidentes de la Vasca, para cargar contra ellos cuando quieren simplemente ejercer sus cargos. G&oacute;mez Mardones es un enemigo indisimulado de la oficialidad, algo que a los dirigentes (dicen que nacionalistas) deportivos vascos que le dan cobertura se la trae al pairo.
    </p><p class="article-text">
        La desverg&uuml;enza del personaje se puso de manifiesto cuando al cuestionarse a Rubiales por su comportamiento deleznable, afirm&oacute; que &ldquo;su mandato ha sido impecable&rdquo;. Eso consta declarado por Mardones en los medios, antes de que pesaran sobre el motrile&ntilde;o tambi&eacute;n cargos por corrupci&oacute;n, todav&iacute;a sub iudice, de los que nada parec&iacute;a conocer su fiel escudero Mardones, que, eso s&iacute;, se separ&oacute; discretamente de &eacute;l cuando la cosa se ha agravado.
    </p><p class="article-text">
        No es todo. Cuentan testigos presenciales que en el centenario del Comit&eacute; de Arbitros, en la cena de celebraci&oacute;n, afirm&oacute; que si por &eacute;l fuera no habr&iacute;a mujeres &aacute;rbitro, que &ldquo;no valen para ello&rdquo;, invit&aacute;ndolas a beber s&oacute;lo refrescos que &ldquo;si no se les sube a la cabeza&rdquo;. Un mis&oacute;gino de manual, lo que corrobor&oacute; con su asqueroso apoyo al jefe Rubiales, condenado hoy por agresi&oacute;n sexual. Nada le ha costado, parece, al corcho Mardones.
    </p><p class="article-text">
        Hay que se&ntilde;alar que el Athletic tendr&iacute;a y tiene un papel preponderante en su no continuaci&oacute;n, con el sistema electoral actual y con su indudable peso y ascendiente p&uacute;blico, y puede hacer mucho por una necesaria renovaci&oacute;n en la FVF, que ya urge por una m&iacute;nima higiene democr&aacute;tica y &eacute;tica. El club rojiblanco sabe de la animadversi&oacute;n que despierta entre sus compromisarios, lo que ha provocado que no acuda a las &uacute;ltimas asambleas por &ldquo;indisposici&oacute;n&rdquo;, su habitual excusa para rehuir citas molestas y reuniones directivas en las que no quiere dar la cara.
    </p><p class="article-text">
        Con todo, el culpable de que este personaje pueda perpetuarse lucr&aacute;ndose y perpetrando fechor&iacute;as es el Departamento de Cultura y Deportes del Gobierno Vasco, que hoy encabeza la vicelehendakari Ibone Bengoetxea, mal asesorada por el Director de Deportes Gorka Iturriaga, alias &ldquo;el sonrisas&rdquo;. Y ello porque es el propio GV el que est&aacute; incumpliendo la Ley del Deporte, que en su art&iacute;culo 43.6 le obliga a establecer un concreto l&iacute;mite de mandatos, que afectar&iacute;a de pleno al protegido Mardones, exactamente cuando se van a cumplir dos a&ntilde;os desde su aprobaci&oacute;n y todav&iacute;a no se ha cumplimentado esa n&iacute;tida obligaci&oacute;n que le incumbe al Ejecutivo, habiendo &eacute;ste dado comienzo a una convocatoria electoral cuatrienal de forma irregular, lo que podr&iacute;a ser declarado por los Tribunales. Con las responsabilidades consecuentes.
    </p><p class="article-text">
        Esta es la lamentable situaci&oacute;n. Una Administraci&oacute;n que no cumple las normas, por razones inconfesadas, y un desaconsejable personaje que alardea de que &ldquo;la ley no es para m&iacute;&rdquo;. Ya es hora de que este se&ntilde;or abandone un cargo que monopoliza durante d&eacute;cadas de enchufes y clientelismos. Esperemos que alguien ponga el cascabel a este gato que se agarra a la cortina. Sin verg&uuml;enza.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Iñigo Landa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/mardones-gato-cortina_132_12078254.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 24 Feb 2025 20:45:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mardones, el gato en la cortina]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Bizkaia,Real Federación Española de Fútbol,Fútbol,PNV,Luis Rubiales,Misoginia,Igualdad,Igualdad de género,Athletic de Bilbao,Gobierno vasco,Ibone Bengoetxea]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No estoy embarazada, estoy engordando]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/micromachismos/no-embarazada-engordando_132_11955937.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9e568e67-b45f-47bd-b3ba-c22cc74380f7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x815y815.jpg" width="1200" height="675" alt="No estoy embarazada, estoy engordando"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estoy tomando un fármaco y el motivo por el que más ganas tengo de dejar de tomarlo es bajar de peso. Esto va más de gordofobia que de misoginia. Va de preguntarnos qué vamos a hacer para que engordar deje de darnos tanto miedo y para no alimentar el sufrimiento de las personas gordas</p><p class="subtitle">“Unos churros y se te pasa”, “nadie te tocaría ni con un palo”: yo soy gorda y lo tuyo es violencia política
</p></div><h2 class="article-text">Primer acto:</h2><p class="article-text">
        Control aleatorio de seguridad en el aeropuerto. El trabajador me dice con una sonrisa: &ldquo;&iquest;Viaja usted acompa&ntilde;ada?&rdquo;. &ldquo;No&hellip;&rdquo;. &ldquo;Me refer&iacute;a a si est&aacute; encinta&rdquo;. &ldquo;No, es que he engordado&rdquo;, me disculpo con una sonrisa. Bajo la mirada y veo su tripa prominente. &ldquo;&iquest;Y usted?&rdquo;. &ldquo;&iexcl;Yo tengo trillizos!&rdquo;, contesta con una risotada.
    </p><p class="article-text">
        Llevo mallas porque ya no me cabe casi ning&uacute;n pantal&oacute;n largo. Llevo top porque he decidido que me niego a dejar de usarlos. He engordado porque estoy tomando un f&aacute;rmaco para la ansiedad, y me da mucha rabia ser consciente de que el motivo por el que m&aacute;s ganas tengo de dejar de tomarlo es bajar de peso. Sigo comiendo m&aacute;s galletas de las que deber&iacute;a porque son mi &uacute;nica adicci&oacute;n, y hago poco ejercicio porque no me da la vida y estoy cansada.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo te veo mejor, estabas demasiado delgada&rdquo;, me dice una persona querida. En el embarazo adelgac&eacute;, debido a la absurda dieta que me pusieron para controlar la diabetes gestacional. Me ve&iacute;a esbelta. En el puerperio segu&iacute;a flaca porque la lactancia me consum&iacute;a entera. Me sent&iacute;a agradecida. Me identifico con Irantzu Varela cuando comparti&oacute; la foto en la que m&aacute;s flaca estaba, de cuando m&aacute;s infeliz era, pero la delgadez nunca es un problema hasta que no reconoces que tienes un trastorno de la conducta alimentaria. Yo me miro en las fotos en las que m&aacute;s flaca estaba, y no me generan incomodidad, solo extra&ntilde;eza. Ahora, en el t&uacute;nel del avi&oacute;n, miro mi reflejo en el espejo y pienso que s&iacute;, que parece que est&eacute; embarazada.
    </p><p class="article-text">
        Que me haya pasado esto una vez en mi vida no es gordofobia. La presi&oacute;n est&eacute;tica que sufrimos todas las mujeres no tiene comparaci&oacute;n con el odio que enfrentan las personas gordas, si acaso porque, por m&aacute;s que me pese, por m&aacute;s que siga y admire a las activistas gordas, sigo odiando la idea de engordar. Gordofobia es probablemente mi valoraci&oacute;n del cuerpo de &eacute;l, el gusto de devolverle el dardo. &Eacute;l s&iacute; que est&aacute; gordo. &iquest;Qui&eacute;n ha agredido a quien?
    </p><h2 class="article-text">Segundo acto: </h2><p class="article-text">
        Anoche, de copas despu&eacute;s de una tertulia en una librer&iacute;a de Galicia, el novio de una de las feministas con las que fui de bares me pregunt&oacute; si estoy embarazada; yo con un licor de caf&eacute; en la mano y el sabor en la boca del cigarro que le hab&iacute;a pedido hac&iacute;a unos minutos. Le contest&eacute; que no, que hab&iacute;a echado tripa porque la vida&hellip; Y me propuse a m&iacute; misma cambiar de respuesta, alentada por mis colegas, que reaccionaron pirope&aacute;ndome. 
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, estoy embarazada. Estoy pre&ntilde;ada de vida. Mira qu&eacute; radiante estoy. Mira qu&eacute; tripita m&aacute;s preciosa tengo. &iquest;La quieres tocar, a ver si sientes las patadas?
    </p><p class="article-text">
         Soy una puta diosa de la fertilidad.
    </p><p class="article-text">
         Menos mal que soy (bi)bollera y no tengo semen en casa. 
    </p><h2 class="article-text">Tercer acto: </h2><p class="article-text">
        Una conocida del pueblo de dos mil habitantes en el que vivo me manda por Whatsapp el cartel de la txerriboda (comida basada en la matanza del cerdo) que organiza cada a&ntilde;o y me a&ntilde;ade un mensaje desconcertante: &ldquo;El otro d&iacute;a, cuando te vi en la plaza, no me dio tiempo a felicitarte! &iexcl;Lo celebro!&rdquo;. Fracas&eacute; en mi prop&oacute;sito de cambiar de respuesta y tir&eacute; por el ya cl&aacute;sico &ldquo;no estoy embarazada, estoy panzona&rdquo;. &ldquo;&iexcl;Ouch! Perdona si te he incomodado&rdquo;, respondi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        No, mujer. &iquest;Por qu&eacute; me iba a incomodar? 
    </p><p class="article-text">
        Intento convencerme a m&iacute; misma de que no hay nada de malo en esa confusi&oacute;n. Si los cuerpos de embarazada son bonitos, el m&iacute;o tambi&eacute;n lo es, &iquest;no? Adem&aacute;s, debo estar agradecida a mi madre y a mi abuela por esta herencia corporal: los kilos se nos concentran en el culo y en la tripa, pero con una consistencia extra&ntilde;amente firme, por el que tenemos trasero de Kardashian sin implantes ni entreno y una panza que parece de pre&ntilde;ada y no de gorda. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Pero qu&eacute; me molesta exactamente? &iquest;Que los hombres no tengan que pasar por estas interacciones cuando echan su tripita cervecera? &iquest;Que mi tripa est&eacute; creciendo por motivos menos prosaicos y celebrados que engendrar una nueva vida (los psicof&aacute;rmacos y los atracones, porque los psicof&aacute;rmacos mitigan pero no aplacan la ansiedad)? &iquest;Que eso me ha llevado a gastarme en ropa un dineral que no tengo en mi nueva vida de madre separada auton&oacute;ma y que en ese nuevo vestido largo negro que pretend&iacute;a que me estilizase luzco m&aacute;s premam&aacute; que nunca? 
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, la verdad es que me incomoda.
    </p><h2 class="article-text">Cuarto acto: </h2><p class="article-text">
        Le cuento todo esto a un padre delgado de la escuela mientras nuestras hijas corretean de la pista de patinaje a los columpios. &Eacute;l escucha educadamente mi mon&oacute;logo histri&oacute;nico. Llevo uno de los nuevos vaqueros que me he comprado, anchos, de tiro bajo y la costura retorcida, copia nost&aacute;lgica y barata de los Levi&rsquo;s de los noventa que anunciaba un spot con mu&ntilde;ecos de plastilina y la canci&oacute;n <em>Boombastic</em>. Lo combino con un top verde oliva de algod&oacute;n que permite a mi esplendorosa y tersa barriga darse un ba&ntilde;o de sol oto&ntilde;al. 
    </p><p class="article-text">
        Me est&aacute; bajando la regla, as&iacute; que me acaricio el trip&oacute;n; me divierte la idea de performar el embarazo que la sangre desmiente. Me acerco a darle la merienda a mi hija, y otro padre de clase me detiene, me agarra del brazo y me felicita (Zorionaaak!!!) con una gran sonrisa. De nuevo, me gustar&iacute;a darle las gracias y decirle que estoy muy emocionada con mi estado de buena esperanza, pero no me atrevo. Repito las explicaciones de siempre e intenta seguirme el rollo sin pillarme del todo. Mi hija tiene ganas de hacer pis, y en el ba&ntilde;o de la ludoteca me cuenta que una ni&ntilde;a del aula de cuatro a&ntilde;os tambi&eacute;n le ha preguntado si tengo un beb&eacute; dentro de la tripa. 
    </p><p class="article-text">
        De pronto, deseo tener un beb&eacute; en la tripa. 
    </p><p class="article-text">
        Me pregunto c&oacute;mo ser&aacute; que te pregunten si est&aacute;s embarazada cuando el volumen de tu tripa se debe a un aborto reciente o al en&eacute;simo tratamiento hormonal para favorecer la reproducci&oacute;n asistida. Imagino que esas mujeres llevan camisetas holgadas. 
    </p><p class="article-text">
        Mi hija tiene cinco a&ntilde;os, es panzona y le gustan los tops. Se pas&oacute; medio verano pidi&eacute;ndome que le comprase uno, y tambi&eacute;n un bikini de dos piezas: &ldquo;Ba&ntilde;ador no, que quiero que se me vea la tripa&rdquo;, me dijo toda empoderada, felizmente ajena a los comentarios recurrentes sobre su cuerpo que ya ha recibido en el patio de la escuela, en la familia, en la consulta pedi&aacute;trica y en la de una oste&oacute;pata que pregunt&oacute; si era tripita de beb&eacute;, que es una forma de decir que, si no se le adelgaza pronto, empezar&aacute; a ser un problema. 
    </p><p class="article-text">
        Me digo que voy a seguir ense&ntilde;ando la tripa por ella, por m&iacute;, por nosotras. 
    </p><p class="article-text">
        Le digo casi a diario lo bonita que es y lo mucho que me gusta su cuerpo, enterito: los mofletes, la naricita, las orejitas, las cejitas, tripontzi, culazo. Qu&eacute; cosa la gen&eacute;tica. Miro mis fotos con su edad y somos fotocopias, cara y cuerpo. Mi hija levantaba pesos cuando apenas estaba aprendiendo a caminar, era fuerte, redonda y fornida, como una peque&ntilde;a harrijasotzaile. A su otra madre le empez&oacute; a preocupar antes que a m&iacute; que empezase a recibir gordofobia desde peque&ntilde;a. Yo ten&iacute;a la tranquilidad de una proyecci&oacute;n narcisista: empezar&aacute; a estirarse y adelgazar paulatinamente, hasta alcanzar al cuerpo normativo con el que empec&eacute; primaria y que adelgac&eacute; en secundaria, cuando me jactaba de sustituir la asquerosa comida del comedor por una bolsa de Apetinas, un Lucky y un chicle de menta. 
    </p><p class="article-text">
        Crec&iacute; en la &eacute;poca de las top models y las Miss Espa&ntilde;a. La primera vez que cog&iacute; la cinta m&eacute;trica del costurero de mi madre para ver si me acercaba al 90-60-90, me llev&eacute; tremendo chasco porque con 14 era algo as&iacute; como 83-68-104. Pero entonces la talla 38 no me apretaba el chocho, y el culazo lo tapaba con la sudadera de <em>Fruits of the Loom</em> anudada. 
    </p><p class="article-text">
        Fui de las que vio el estreno de Titanic en el cine y se qued&oacute; prendada de las curvas de Kate Winslet m&aacute;s que del cuerpo escu&aacute;lido de Leonardo DiCaprio, aunque fuera su p&oacute;ster el &uacute;nico que pegu&eacute; en mi habitaci&oacute;n; en parte por ser una bisexual en el armario y en parte porque la SuperPop solo regalaba p&oacute;sters de chicos y de las Spice Girls. 27 a&ntilde;os despu&eacute;s, se hace viral el v&iacute;deo en el que una Winslet madura, bell&iacute;sima, llora recordando el acoso gord&oacute;fobo que vivi&oacute;, y me gustar&iacute;a que supiera lo que nos hizo sentir a tantas adolescentes s&aacute;ficas. 
    </p><p class="article-text">
        Pese a todo, me empe&ntilde;&eacute; en anclarme en una subjetividad delgada que chocaba con la rotundidad de mi espalda, de mi culo y de mis caderas. Ya era feminista militante cuando dej&oacute; de caberme la talla 38, y me jodi&oacute;, por m&aacute;s que llevase una d&eacute;cada coreando contra ese mandato. Nunca hice dieta, pero me pesaba temiendo acercarme a un l&iacute;mite mental autoimpuesto: 60 kilos. He sobrepasado ese l&iacute;mite este a&ntilde;o, y de pronto tambi&eacute;n el de los 70 kilos. Seg&uacute;n el euroc&eacute;ntrico &Iacute;ndice de Masa Corporal, ya es oficial: tengo sobrepeso y estoy rozando la &ldquo;pre-obesidad&rdquo;. Y no voy a hacer dieta, porque me repito que esos kilos son un s&iacute;ntoma (el menor de todos), no un problema.
    </p><p class="article-text">
        En casa hablamos mucho de que cada cuerpo es distinto y todos est&aacute;n bien. Mi hija, que es una estudiante aplicada, repite como un lorito las cantinelas de diversidad corporal que le cuento. Repasamos juntas los referentes de cuerpos de todos los tama&ntilde;os, colores y expresiones de g&eacute;nero que nos rodean y los elogiamos todos. Pero luego ponemos <em>Inside Out 2</em> y, como se&ntilde;ala Magda Pi&ntilde;eyro, los &uacute;nicos personajes gordos son Tristeza y Verg&uuml;enza. Ni Alegr&iacute;a ni Riley, que son las que le gustan. Menos mal que tambi&eacute;n le gusta Ira.
    </p><p class="article-text">
        Pero para m&iacute; el gran reto es la coherencia real, no el discurso de boquita. Quiero usar la certeza de que la devoci&oacute;n que siento por el cuerpo de mi cachorra no cabe en la faja de los can&oacute;nes gord&oacute;fobos para aplicarme el cuento, predicar con el ejemplo cuando me miro en el espejo y cuando la miro a ella. 
    </p><h2 class="article-text">Quinto acto: </h2><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Sabes lo que tengo tambi&eacute;n gordo? Tengo el papo muy gordo por el que me he pasado todas las cr&iacute;ticas estos d&iacute;as&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lalachus se convierte en nuestra &iacute;dola mientras un tropel de feministas flacas blancas (lo de blancas es importante porque son las mismas que desprecian la interseccionalidad) hacen el rid&iacute;culo con <em>reels</em> en los que equiparan la presi&oacute;n est&eacute;tica que sufrimos todas las mujeres con la gordofobia o sostienen que el odio que ha recibido en las redes tras el anuncio de que presentar&iacute;a las campanadas de Televisi&oacute;n Espa&ntilde;ola no es por ser gorda sino por ser mujer, porque Chicote y porque Ibai Llanos no lo sufrieron (seg&uacute;n ellas). 
    </p><p class="article-text">
        Y ah&iacute; est&aacute;n activistas gordas feministas como Magda Pi&ntilde;eyro, estriadafatactivism o Lorena F. Prieto haciendo pedagog&iacute;a gratis sobre el cruce entre gordo-odio y misoginia, pese al cansancio y la rabia. Escribe Prieto: &ldquo;La gordofobia, como discurso, alimenta la violencia est&eacute;tica y es lo que hace que para muchas mujeres su mayor pesadilla sea parecerse a nosotras, las gordas. Pero las consecuencias ESPEC&Iacute;FICAS de la gordofobia, como la discriminaci&oacute;n laboral, la violencia m&eacute;dica, la dificultad para encontrar ropa, el acoso o los estereotipos culturales da&ntilde;inos los sufrimos las personas gordas. Intentar invisibilizar eso es, de nuevo, gordofobia&rdquo;. Y, citando a Pi&ntilde;eyro, agrega la motivaci&oacute;n de las feministas que se empe&ntilde;an en invisibilizar la gordofobia: &ldquo;Muchas prefieren verlo desde un eje en el que ellas tambi&eacute;n puedan asumirse como v&iacute;ctimas y no tengan que pensar en c&oacute;mo contribuyen al sufrimiento de las dem&aacute;s&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Vestida, con mis piernas largas y mis brazos delgados, solo se me ven la tripota y el culazo, pero cuando me quito la ropa palpo con asombro mis novedades corporales: el pubis mullidito, las lorzas en la espalda, las costillas cubiertas por una capa de celulitis. Y sigo siendo, a efectos pol&iacute;ticos, flaca. No voy a perder oportunidades laborales por gorda, no voy a recibir insultos en redes por gorda, no voy a sentir las miradas de reprobaci&oacute;n si me como un bollo por la calle, no voy a sentir las miradas en la piscina ni en el gimnasio, no voy a saber lo que es no caber en los asientos de los aviones. La &uacute;nica experiencia com&uacute;n a las gordas que anticipo es no encontrar pantalones en la industria de la moda r&aacute;pida. 
    </p><p class="article-text">
        Acabo de cumplir 40 a&ntilde;os. Mi madre engord&oacute; m&aacute;s o menos con esta edad. En mi familia se ha celebrado que mi abuela haya adelgazado a partir de los 85 a&ntilde;os. No est&aacute; adelgazando, se est&aacute; consumiendo. En verano estuvo ingresada y le toc&oacute; compartir habitaci&oacute;n con una mujer muy gorda y poco recatada, que llevaba la bata medio abierta y hablaba en gallego con estruendo. Mi madre se refiri&oacute; a ella varias veces como &ldquo;la gorda esa&rdquo; delante de mi hija. Le dije que no lo hiciera.
    </p><p class="article-text">
        Quiero ser una buena aliada contra la gordofobia pero tengo que reconocer que, como casi toda aliada, soy un cuadro, un ser bastante parecido a esos nuevos masculinistas que tanto critico. He sido un cuadro, por ejemplo, cuando intentaba reconfortar a una amiga o una amante que me hablaba de la angustia de ir a comprar un ba&ntilde;ador nuevo. Ahora las entiendo un poco m&aacute;s y pienso que ten&iacute;a que haberme aplicado el &ldquo;callate, flaca&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Comparto muchas stories sobre lo de Lalachus en Instagram. Subrayo mentalmente una frase de @estriadafatactivism: &ldquo;Que revienten. A m&iacute; es que esto no me lo quita ning&uacute;n magufo desubicado, ni ninguna mujer normativa con miedo a admitir que prefiere ser cualquier cosa antes que gorda&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esa es la cuesti&oacute;n: qu&eacute; hacemos con el miedo a admitir que, ya seamos negacionistas de la gordofobia o aliadas del activismo gordo, nos horroriza la idea de llegar a ser gordas. 
    </p><p class="article-text">
        Llevo mal ser, por primera vez, la m&aacute;s gorda de la clase de twerk (y c&oacute;mo echo de menos a una compa., orgullosa bisexual, obrera y gorda, que ven&iacute;a el a&ntilde;o pasado), pese a que eso me convierte en el culazo que m&aacute;s se ve en las coreos que grabamos. 
    </p><p class="article-text">
        Le pregunto mucho a mi novia c&oacute;mo me ve habiendo engordado 10 kilos en los 11 meses que llevamos juntas. Me descubro una y otra vez temiendo que no me quiera gorda, porque es ese el discurso del odio que hemos mamado, que los cuerpos gordos no son dignos de ser amados ni deseados, por m&aacute;s que yo los haya amado y deseado. Pero ni su mirada es suficiente para reconciliarme con mi nuevo cuerpo, ni la m&iacute;a ha de pretender validar el de nadie.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que mejor invoco la fat serenity de la postal navide&ntilde;a que ha compartido Tatiana Romero (coordinadora del libro <em>(h)amor gordo</em>) en su Instagram. Invoco el perreo de Audry Funk. Invoco las ilustraciones de gordes queer am&aacute;ndose de @dacal_gz. Invoco el m&eacute;todo rumiante de Lucrecia Masson. Invoco a las vacas, las osas, las elefantas y las ballenas, me recuerdo que siempre me han fascinado los animales m&aacute;s orondos. Mi cuerpo necesita tanto el movimiento como la quietud, y quiero encontrar el equilibrio entre ambos sin pensar en la b&aacute;scula. Por eso, anoto en mi lista de prop&oacute;sitos de a&ntilde;o nuevo hacer escalada y pasear m&aacute;s, pero tambi&eacute;n cambiar el miedo a engordar por el agradecimiento a este cuerpo que me sostiene, este cuerpo que soy, cada d&iacute;a m&aacute;s redondo (&ldquo;como la tierra, que tantos mitos y leyendas encierra&rdquo;, que cantaban Krudas Cubensi), cada d&iacute;a m&aacute;s imponente y rotundo.
    </p><p class="article-text">
        Anoto tambi&eacute;n no olvidar cu&aacute;l es mi sitio como flaca a efectos pol&iacute;ticos: pensar en c&oacute;mo puedo dejar de contribuir al sufrimiento e incorporar a mi agenda activista las denuncias que nos acercan nuestras compas activistas gordas. Que las excluyen en las unidades de reproducci&oacute;n humana de los hospitales; que se ha concedido el Premio Princesa de Asturias a un f&aacute;rmaco para la diabetes reconvertido en remedio milagroso para adelgazar a costa de la salud (porque no nos quieren sanas, nos quieren flacas); que han adelgazado a la Virgen Roja y a su madre para convertir su historia en serie de moda que promocionan influencers flacas. Leed a las activistas y te&oacute;ricas gordas, escuchadlas, co&ntilde;o. Y ole sus papos gordos.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[June Fernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/micromachismos/no-embarazada-engordando_132_11955937.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Jan 2025 22:13:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No estoy embarazada, estoy engordando]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Machismo,Trastornos alimentarios,Alimentación,Discriminación de género,Misoginia,Feminismo,Televisión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Cara de asco", "pobre del que sea tu pareja" o cómo los ataques hacia las mujeres siempre incluyen referencias sexuales y personales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/cara-asco-pobre-sea-pareja-ataques-mujeres-incluyen-referencias-sexuales-personales_129_11703560.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/87dfeb3c-e1db-4155-84e9-8fd34046028b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x526y254.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Cara de asco&quot;, &quot;pobre del que sea tu pareja&quot; o cómo los ataques hacia las mujeres siempre incluyen referencias sexuales y personales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El día a día de una mujer con proyección pública incluye una o muchas de estas frases, siempre con el mismo repertorio de alusiones al cuerpo, la sexualidad y la vida privada; nada nuevo, pero las redes sociales y la ausencia de controles han hecho que en los últimos años se multiplique su frecuencia e impacto y la impunidad</p><p class="subtitle">Emma Vallespinós: “A las mujeres con mucha seguridad en sí mismas se las juzga fatal”
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;T&uacute; no debes tener miedo a que te violen, nadie se atrever&iacute;a por la cara de asco que tienes&rdquo;. &ldquo;No te tocar&iacute;a ni con un palo&rdquo;. &ldquo;Pobre del que se atreva a ser tu pareja&rdquo;. &ldquo;Est&aacute; donde est&aacute; porque la ha fecundado un macho alfa&rdquo;. &ldquo;Puta&rdquo;. El d&iacute;a a d&iacute;a de una mujer con cierta proyecci&oacute;n p&uacute;blica incluye una o muchas de estas frases o bien otras parecidas, pero siempre dentro del mismo repertorio, uno repleto de alusiones al cuerpo, la sexualidad y la vida privada. No es nada nuevo, aunque la repercusi&oacute;n de las redes sociales y la ausencia de controles o filtros han hecho que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os se multiplique la facilidad con la que llegan, la frecuencia, el impacto y la impunidad. 
    </p><p class="article-text">
        No obstante, uno de los ejemplos recientes con m&aacute;s repercusi&oacute;n no ha sido digital, sino anal&oacute;gico. La diputada del PP Ana Bel&eacute;n V&aacute;zquez denunci&oacute; hace unos d&iacute;as el <a href="https://www.eldiario.es/politica/diputada-pp-ana-belen-vazquez-recibe-carta-amenazante-no-debes-miedo-violen_1_11703353.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">contenido de una carta an&oacute;nima que hab&iacute;a recibido</a>. &ldquo;T&uacute; no debes tener miedo a que te violen, nadie se atrever&iacute;a por la cara de asco que tienes, la voz de perra sarnosa, por si les muerdes o les contagias alguna ETS (...) Si tienes as&iacute; la boca por tus acciones orales, c&oacute;mo tendr&aacute;s el orificio de atr&aacute;s...&rdquo;, dec&iacute;a la misiva entre otras frases en las que, por ejemplo, se le <em>acusaba</em> de ser prostituta. 
    </p><p class="article-text">
        El Congreso tambi&eacute;n ha sido el lugar en el que otras pol&iacute;ticas han recibido ataques machistas por parte, incluso, de otros partidos. Es el caso de Irene Montero, que tuvo que escuchar de manera repetida descalificaciones que hac&iacute;an referencia a su vida personal. &ldquo;El &uacute;nico m&eacute;rito que tiene usted es haber estudiado en profundidad a Pablo Iglesias&rdquo;, <a href="https://www.eldiario.es/politica/diputada-vox-irene-montero-unico-merito-haber-estudiado-profundidad-pablo-iglesias_1_9738481.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">le lleg&oacute; a espetar</a> la diputada de Vox Carla Toscano.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Vallespinós habla de tres categorías principales de insultos: los comentarios que hablan de tontas &quot;o poco inteligentes&quot;, los que apuestan por el físico, con palabras clave como feas, gordas, o asco, y el &quot;zorras o putas&quot;</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La periodista Emma Vallespin&oacute;s, autora de <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/emma-vallespinos-mujeres-seguridad-si-juzga-fatal_128_10196107.html#:~:text=Emma%20Vallespin%C3%B3s:%20%E2%80%9CA%20las%20mujeres%20con%20mucha%20seguridad" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>No lo har&eacute; bien</em></a> (editorial Arpa), cree que la carta recibida por la diputada popular contiene todos los &ldquo;elementos b&aacute;sicos&rdquo; que se usan contra las mujeres: &ldquo;Es muy gr&aacute;fico c&oacute;mo se nos insulta: el insulto siempre busca herir o humillar al otro, pero los insultos que se nos dirigen a nosotras siempre van hacia el mismo lado&rdquo;. Vallespin&oacute;s habla de tres categor&iacute;as principales: los comentarios que hablan de tontas &ldquo;o poco inteligentes&rdquo;, los que apuestan por el f&iacute;sico, con palabras clave como feas, gordas, o asco, y el &ldquo;zorras o putas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Luciana Peker, periodista argentina, est&aacute; de acuerdo: &ldquo;Los ataques a las mujeres se centran en el cuerpo y la sexualidad, en si son putas o <em>incogibles</em>. Desde hace muchos a&ntilde;os decimos que las mujeres son atacadas por ser gordas, por ser flacas, por tener mucho sexo, por tener poco sexo, por ser viejas, por si son atractivas o por si 'no te toco ni con un palo', porque es claramente donde m&aacute;s le duele a las mujeres&rdquo;. En un mundo patriarcal en el que valor de las mujeres parece residir en su sexualidad, su belleza y en tener una pareja (hombre, si puede ser) a su lado, nada se considera m&aacute;s humillante o doloroso para nosotras que aludir al sexo que tenemos o no, los novios que tenemos o no, el cuerpazo que tenemos o no, lo deseadas que resultamos para otros o no. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todas las mujeres recordamos nuestro primer 'puta', te marca, te hace sentir humillada porque adem&aacute;s suele venir a una edad muy temprana. Pero eso ya nos acompa&ntilde;a a lo largo de nuestra vida adulta&rdquo;, remarca Emma Vallespin&oacute;s. Peker subraya que, si bien los hombres reciben tambi&eacute;n odio y violencia en redes, los mensajes con que les atacan no incluyen esas connotaciones sobre su sexualidad o su cuerpo. &ldquo;Y al mismo tiempo, ni su sexualidad ni su cuerpo o sus relaciones de pareja est&aacute;n tan afectadas por sus posiciones pol&iacute;ticas como en el caso de las mujeres&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h2 class="article-text">Disciplina y malestar </h2><p class="article-text">
        Esa sexualizaci&oacute;n y la connotaci&oacute;n de g&eacute;nero que conlleva para las mujeres este tipo de ataques es algo que subrayan expertas e investigaciones. Si bien la ONU se&ntilde;ala que ni&ntilde;os y hombres tambi&eacute;n pueden sufrir este tipo de violencia, apunta a que ni&ntilde;as y mujeres tienden a recibir una violencia espec&iacute;fica marcada por el g&eacute;nero, tambi&eacute;n en los contextos digitales. Un reciente estudio del Lobby Europeo de Mujeres financiado por la Uni&oacute;n Europea agrega que esa violencia suele estar &ldquo;sexualizada&rdquo; y que su prevalencia e impacto en las mujeres est&aacute; claramente infravalorada.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo m&aacute;s importante a destacar es que tiene un car&aacute;cter disciplinante, que el resto de las mujeres sepan lo mal que se pasa, que eso es lo que les sucede a las mujeres que tienen voz propia o que ejercen cierto poder o que hacen valer su opini&oacute;n&rdquo;, asegura la directora del Instituto de las Mujeres, Cristina Hern&aacute;ndez. Esa &ldquo;cuesti&oacute;n sexual&rdquo; tan fuertemente presente en forma de chistes, met&aacute;foras, memes y comentarios, prosigue, est&aacute; tambi&eacute;n ligada a la idea de que las mujeres usan el sexo como manera de llegar a determinados lugares. &ldquo;La igualdad no solo es la paridad sino estar en igualdad de condiciones, que nos cueste lo mismo estar en pol&iacute;tica o en el espacio p&uacute;blico, y es evidente que no es as&iacute;&rdquo;, zanja.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Amnistía Internacional habla de la violencia digital, concretamente de la &quot;violencia de género facilitada por la tecnología”, que sufren periodistas, comunicadoras y políticas y que puede ocasionar daños psicológicos &quot;graves&quot; y, en casos extremos, ideaciones suicidas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El alcance de este tipo de violencia hacia las mujeres est&aacute; ya documentado, tambi&eacute;n sus consecuencias. El informe del Lobby Europeo de Mujeres habla de una &ldquo;explosi&oacute;n exponencial&rdquo; de la violencia digital contra mujeres y ni&ntilde;as en la &uacute;ltima d&eacute;cada. Esa violencia puede tomar la forma de acoso online, discursos de odio, compartir material &iacute;ntimo... y es cometida por conocidos (parejas o exparejas) pero tambi&eacute;n por individuos an&oacute;nimos, dice el informe, que destaca precisamente los ataques y discursos mis&oacute;ginos alimentados en las redes por grupos ultra y por la <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/manosfera-comunidad-online-hombres-feminismo_1_9670894.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>manosfera</em></a><em>.</em>
    </p><p class="article-text">
        Amnist&iacute;a Internacional tambi&eacute;n habla de <a href="https://www.amnesty.org/es/what-we-do/technology/online-violence/#techfacilitatedgenderbasedviolence" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">la violencia digital</a>, concretamente de la &ldquo;violencia de g&eacute;nero facilitada por la tecnolog&iacute;a&rdquo;, que sufren, sobre todo, periodistas, comunicadoras y pol&iacute;ticas. La organizaci&oacute;n se&ntilde;ala los da&ntilde;os psicol&oacute;gicos &ldquo;graves&rdquo; que puede ocasionar a las mujeres (ansiedad, depresi&oacute;n, estr&eacute;s postraum&aacute;tico y, en casos extremos, ideaciones suicidas y autolesiones), el aislamiento y el riesgo de merma de la libertad de expresi&oacute;n y de la participaci&oacute;n pol&iacute;tica.
    </p><h2 class="article-text">El silencio</h2><p class="article-text">
        Luciana Peker asegura que el riesgo no es el silenciamiento, porque el silenciamiento &ldquo;ya es una realidad&rdquo; en Am&eacute;rica Latina y tambi&eacute;n en pa&iacute;ses como Espa&ntilde;a. De hecho, la escritora cree que nuestro pa&iacute;s no est&aacute; sabiendo medir de qu&eacute; manera la alianza entre los grupos ultras y la extrema derecha de distintos lugares del mundo est&aacute; potenciado la estrategia de violentar y acosar a mujeres con voz p&uacute;blica. &ldquo;Y est&aacute; funcionando&rdquo;, subraya. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Al final esto hace que las mujeres pongan todo en una balanza y se pregunten: &iquest;merece la pena hablar, exponerse, si lo que llega es este enorme odio y asco ajeno?&rdquo;, dice Emma Vallespin&oacute;s. El tan nombrado &ldquo;s&iacute;ndrome de la impostora&rdquo; &ndash;que alimenta la dificultad de encontrar mujeres para actos p&uacute;blicos, tertulias, programas, art&iacute;culos, etc&eacute;tera&ndash; tiene como trasfondo este coste personal que pagan las mujeres y que aparece en los informes citados: falta de confianza, ansiedad, estr&eacute;s, problemas de autoestima, ataques de p&aacute;nico. &ldquo;Eso es lo que buscan, llenarnos de desconfianza y miedo, que nos lo pensemos antes de atrevernos a esa osad&iacute;a que es exponerse, dar nuestra opini&oacute;n o hablar en p&uacute;blico&rdquo;, afirma la periodista. Al final, restringir comentarios, cerrar cuentas, silenciar o, incluso, abandonar las redes, son los &uacute;nicos parches que las mujeres encuentran para tratar de frenar los ataques. Es decir, coartar nuestra libertad de expresi&oacute;n y nuestro derecho a ocupar esos espacios.
    </p><p class="article-text">
        Otro informe, en este caso uno del Centro Internacional de Periodistas hecho <a href="https://www.unesco.org/es/articles/la-unesco-publica-un-documento-de-trabajo-pionero-sobre-la-violencia-en-linea-contra-mujeres#:~:text=La%20UNESCO%20public%C3%B3%20un%20pionero%20documento%20de%20trabajo" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">para la UNESCO</a> en 2021, ya alert&oacute; del &ldquo;fuerte incremento&rdquo; de la violencia en l&iacute;nea hacia las periodistas y de c&oacute;mo, &ldquo;pol&iacute;ticos y proveedores de desinformaci&oacute;n&rdquo; convierten las redes sociales en armas contra ellas: &ldquo;Operativizan el abuso de g&eacute;nero en l&iacute;nea para enfriar los reportajes cr&iacute;ticos y socavar la confianza p&uacute;blica en el periodismo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La que escribe no recuerda su primer &ldquo;puta&rdquo;, pero cuesta olvidar algunos de los comentarios que cientos de usuarios deciden hacer sobre ti solo porque les molesta tu opini&oacute;n, o algo de lo que has dicho o escrito les parece intolerable. O por tu mera existencia, o por la posibilidad de desquitarse sabiendo que no tendr&aacute; ninguna consecuencia para ellos. &ldquo;Menuda hija de puta eres, Ana. Pobre del que se atreva a ser tu pareja&rdquo;, &ldquo;el periodismo siendo mujer de las pierna abiertas tiene que ser la hostia&rdquo; o &ldquo;deber&iacute;as follar m&aacute;s&rdquo; son algunos muy recientes. Aunque mi favorito de los &uacute;ltimos tiempos es este: &ldquo;A ti no te silba ni una tetera&rdquo;. A veces todas nos intentamos re&iacute;r, pero ni siempre apetece ni siempre se consigue.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/cara-asco-pobre-sea-pareja-ataques-mujeres-incluyen-referencias-sexuales-personales_129_11703560.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 12 Oct 2024 21:10:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Cara de asco", "pobre del que sea tu pareja" o cómo los ataques hacia las mujeres siempre incluyen referencias sexuales y personales]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Violencia de género,Machismo,Misoginia,Política,Periodistas,PP - Partido Popular,Irene Montero]]></media:keywords>
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