<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Prehistoria]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/prehistoria/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Prehistoria]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/tag/1007826/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[El yacimiento talayótico que esconde una gran casa andalusí en Menorca: "Encontramos una maravilla"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/yacimiento-talayotico-esconde-gran-casa-andalusi-menorca-encontramos-maravilla_1_13397144.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9fa5a8f4-b12d-4ecb-80d5-604a0526cc15_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El yacimiento talayótico que esconde una gran casa andalusí en Menorca: &quot;Encontramos una maravilla&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un equipo de investigadores, liderado por la doctora Amalia Pérez-Juez, ha hallado una alquería datada durante la ocupación medieval islámica de la isla, una etapa que "sigue siendo la gran olvidada"</p><p class="subtitle">La UNESCO declara un nuevo Patrimonio de la Humanidad: así son los talayots, el 'tesoro prehistórico' de Menorca</p></div><p class="article-text">
        La &uacute;ltima campa&ntilde;a arqueol&oacute;gica que se desarrolla en el yacimiento megal&iacute;tico de Torre d'en Galm&eacute;s, en el municipio menorqu&iacute;n de Alaior, ha dado un salto trascendental este mes de julio tras el hallazgo de los restos de una gran casa andalus&iacute; datada entre los siglos XII y XIII &ndash;durante la ocupaci&oacute;n medieval isl&aacute;mica de la isla&ndash;. La investigaci&oacute;n corre a cargo de Amalia P&eacute;rez-Juez, doctora en Prehistoria y Arqueolog&iacute;a por la Universidad Aut&oacute;noma de Madrid y directora de la Boston University Study Abroad Programs, conjuntamente con Alexander J. Smith, antrop&oacute;logo estadounidense y profesor de la Universidad Estatal de Nueva York - Brockport. Ambos acad&eacute;micos forman parte del proyecto Menorca Archeological Map (MAP) que articula esfuerzos de las mencionadas casas de altos estudios estadounidenses con el Consell Insular de Menorca y la agencia Menorca Talay&oacute;tica. 
    </p><p class="article-text">
        Durante seis semanas los investigadores han estado presentes en Menorca para participar de las excavaciones junto a un equipo interdisciplinar que, seg&uacute;n aseguran, continuar&aacute;n durante el a&ntilde;o pr&oacute;ximo. P&eacute;rez-Juez ha resaltado la importancia del descubrimiento por su &ldquo;excepcional estado de conservaci&oacute;n&rdquo;, as&iacute; como por la variedad de &ldquo;objetos de uso dom&eacute;stico&rdquo; encontrados en el interior de la construcci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n ha explicado la arque&oacute;loga a elDiario.es, el yacimiento se trata de una &ldquo;gran alquer&iacute;a&rdquo; organizada en torno a un patio central perfectamente conservado. &ldquo;Durante las excavaciones hemos podido constatar que se trata de una ocupaci&oacute;n rural que, adem&aacute;s, conserva restos de una ocupaci&oacute;n anterior. Es decir, es un yacimiento dentro de otro. Para aproximarnos a la fecha de construcci&oacute;n de la alquer&iacute;a hemos hecho todo tipo de dataciones con una multiplicidad de t&eacute;cnicas como radiocarbono, estudios de bot&aacute;nica y micromorfolog&iacute;a de suelos, entre otras&rdquo;, ha explicado en di&aacute;logo con este diario.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Durante las excavaciones hemos podido constatar que se trata de una ocupación rural que, además, conserva restos de una ocupación anterior. Es decir, es un yacimiento dentro de otro. Para aproximarnos a la fecha de construcción de la alquería hemos hecho todo tipo de dataciones con una multiplicidad de técnicas como radiocarbono, estudios de botánica y micromorfología de suelos, entre otras</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Amalia Pérez-Juez</span>
                                        <span>—</span> Arqueóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Como comenta la directora de la excavaci&oacute;n, una de las principales conclusiones que se desprenden de este hallazgo es que la alquer&iacute;a estuvo ocupada en distintos momentos durante la dominaci&oacute;n musulmana de Menorca, un per&iacute;odo que se prolong&oacute; durante m&aacute;s de cuatro siglos. &ldquo;La prueba de carbono 14 nos ha permitido datar las vigas y las cubiertas de las casas &mdash;construidas con madera y teja&mdash; entre los siglos XII y XIII, aproximadamente. Adem&aacute;s, hemos encontrado cer&aacute;mica caracter&iacute;stica del per&iacute;odo almohade, lo que ratifica esta dataci&oacute;n&rdquo;, ha a&ntilde;adido la investigadora. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4aa9791b-f576-488b-bd48-936dd91fd7d3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4aa9791b-f576-488b-bd48-936dd91fd7d3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4aa9791b-f576-488b-bd48-936dd91fd7d3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4aa9791b-f576-488b-bd48-936dd91fd7d3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4aa9791b-f576-488b-bd48-936dd91fd7d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4aa9791b-f576-488b-bd48-936dd91fd7d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4aa9791b-f576-488b-bd48-936dd91fd7d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El equipo de investigadores y voluntarios de la excavación de Torre d&#039;en Galmés ha estado durante seis semanas en Menorca coordinando esfuerzos para documentar la alquería."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El equipo de investigadores y voluntarios de la excavación de Torre d&#039;en Galmés ha estado durante seis semanas en Menorca coordinando esfuerzos para documentar la alquería.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;A las tejas tambi&eacute;n les hemos aplicado t&eacute;cnicas de dataci&oacute;n por termoluminiscencia, que han arrojado fechas incluso anteriores. Por ello, consideramos muy probable que ya existieran asentamientos en Torre d&rsquo;en Galm&eacute;s en torno al a&ntilde;o mil. Lo que ocurre es que, en arqueolog&iacute;a, los hallazgos suelen corresponder a las &uacute;ltimas fases de ocupaci&oacute;n&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La prueba de carbono 14 nos ha permitido datar las vigas y las cubiertas de las casas —construidas con madera y teja— entre los siglos XII y XIII, aproximadamente. Además, hemos encontrado cerámica característica del período almohade</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Amalia Pérez-Juez</span>
                                        <span>—</span> Arqueóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        P&eacute;rez-Juez tambi&eacute;n ha destacado otros descubrimientos relevantes en el yacimiento: &ldquo;Hemos encontrado una hebilla de cintur&oacute;n con las barras de la Corona de Arag&oacute;n y un amuleto de plomo con una inscripci&oacute;n en &aacute;rabe, ambos en la misma vivienda, lo que nos indica que se trata de objetos correspondientes al momento de la conquista cristiana de Menorca, en 1287&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/683a8742-cdc6-4597-b86e-f49edbc0af35_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/683a8742-cdc6-4597-b86e-f49edbc0af35_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/683a8742-cdc6-4597-b86e-f49edbc0af35_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/683a8742-cdc6-4597-b86e-f49edbc0af35_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/683a8742-cdc6-4597-b86e-f49edbc0af35_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/683a8742-cdc6-4597-b86e-f49edbc0af35_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/683a8742-cdc6-4597-b86e-f49edbc0af35_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El poblado está ubicado en el municipio de Alaior."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El poblado está ubicado en el municipio de Alaior.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>La Menorca musulmana sigue oculta</strong></h2><p class="article-text">
        El hallazgo de Torre d'en Galm&eacute;s ha sacado a la luz nuevamente una parte del riqu&iacute;simo patrimonio arqueol&oacute;gico de Menorca. Se trata de un descubrimiento que evidencia las posibilidades que se abren para conocer c&oacute;mo era la vida de la isla durante el per&iacute;odo andalus&iacute;. As&iacute; lo ha reconocido P&eacute;rez Juez y ha subrayado la importancia de abordar con mayor &eacute;nfasis las investigaciones sobre esta etapa hist&oacute;rica. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este hallazgo es clave porque el per&iacute;odo andalus&iacute; en Menorca est&aacute; totalmente abandonado y olvidado. Existe una <em>damnatio memoria</em> impresionante. La narrativa oficial muchas veces pasa de la construcci&oacute;n de las bas&iacute;licas paleocristianas a la conquista de Alfonso III, obviando toda la etapa medieval musulmana que fue clave para la isla y que dur&oacute; m&aacute;s de cuatro siglos&rdquo;, explica.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Este hallazgo es clave porque el período andalusí en Menorca está totalmente abandonado y olvidado. Existe una damnatio memoria impresionante. La narrativa oficial muchas veces pasa de la construcción de las basílicas paleocristianas a la conquista de Alfonso III, obviando toda la etapa medieval musulmana que fue clave para la isla y que duró más de cuatro siglos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Amalia Pérez-Juez</span>
                                        <span>—</span> Arqueóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La arque&oacute;loga sostiene que &ldquo;Menorca destac&oacute; much&iacute;simo en este per&iacute;odo, al punto de tener una corte propia que promovi&oacute; iniciativas fundamentales para la isla como, por ejemplo, el cultivo e irrigaci&oacute;n de los barrancos, una t&eacute;cnica que permiti&oacute; la producci&oacute;n de berenjenas, algo tan importante como nodal en la cocina menorquina, adem&aacute;s de otros productos como el algod&oacute;n o el caf&eacute;, que fueron introducidos en la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica y se comerciaron por el Mediterr&aacute;neo gracias a los musulmanes de Al-&Aacute;ndalus&rdquo;, concluye. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c492c6fd-41a1-49da-bc0d-47958ac53424_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c492c6fd-41a1-49da-bc0d-47958ac53424_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c492c6fd-41a1-49da-bc0d-47958ac53424_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c492c6fd-41a1-49da-bc0d-47958ac53424_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c492c6fd-41a1-49da-bc0d-47958ac53424_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c492c6fd-41a1-49da-bc0d-47958ac53424_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c492c6fd-41a1-49da-bc0d-47958ac53424_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La arqueóloga Amalia Pérez-Juez dirige a los investigadores que desarrollan una variedad de técnicas para la datación y catálogo de los restos"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La arqueóloga Amalia Pérez-Juez dirige a los investigadores que desarrollan una variedad de técnicas para la datación y catálogo de los restos                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        P&eacute;rez-Juez, quien se desempe&ntilde;a como investigadora desde hace m&aacute;s de veinte a&ntilde;os, especializada en yacimientos que van desde la Edad del Hierro hasta el siglo XX, se&ntilde;ala que la conquista de las entonces conocidas como las &ldquo;islas orientales de al-&Aacute;ndalus&rdquo;, en torno al a&ntilde;o 900, marc&oacute; el inicio de un per&iacute;odo de profunda transformaci&oacute;n para Menorca bajo el control del Emirato de C&oacute;rdoba. A partir de ese momento, comenta, la isla experiment&oacute; una importante revitalizaci&oacute;n econ&oacute;mica y social, con la reactivaci&oacute;n de la agricultura y el comercio y la fundaci&oacute;n de <em>Madina Manurqa</em>, la actual Ciutadella. &ldquo;Era una ciudad boyante, llena de mezquitas, con el gran palacio del Rais y las <em>makbaras</em> que se han ido encontrando en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Tambi&eacute;n se construye el castillo de Santa &Agrave;gueda, que es una maravilla arquitect&oacute;nica&rdquo;, destaca.
    </p><p class="article-text">
        Ese crecimiento urbano, afirma, tuvo un reflejo directo en el medio rural con la proliferaci&oacute;n de asentamientos agr&iacute;colas conocidos como alquer&iacute;as. La descubierta en Torre d'en Galm&eacute;s constituye, a su juicio, un ejemplo excepcional que permite un estudio amplio de la vida de la &eacute;poca. En la cocina, relata, el equipo encontr&oacute; el espacio pr&aacute;cticamente intacto: &ldquo;El <em>tabak</em> &mdash;el cuenco donde se coc&iacute;a el pan&mdash;, todo tipo de menaje y utensilios de cocina y servicio, desde jarras, platos, vasos y jarrones hasta tinajas y hornillos, tal cual estaba hace siglos&rdquo;. En el sal&oacute;n-dormitorio aparecieron un pavimento de cal y paredes encaladas sobre las que a&uacute;n se conservaban restos de pintura roja. &ldquo;Una maravilla de casa&rdquo;, resume.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Encontramos una maravilla de casa. El tabak —el cuenco donde se cocía el pan—, todo tipo de menaje y utensilios de cocina y servicio, desde jarras, platos, vasos y jarrones hasta tinajas y hornillos, tal cual estaba hace siglos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Amalia Pérez-Juez</span>
                                        <span>—</span> Arqueóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La investigadora subraya, adem&aacute;s, que la vivienda se levant&oacute; reutilizando piedras procedentes del antiguo asentamiento talay&oacute;tico, aunque siguiendo una concepci&oacute;n arquitect&oacute;nica completamente distinta. &ldquo;La casa estaba construida con piedras reaprovechadas del yacimiento arqueol&oacute;gico talay&oacute;tico, pero organizada y construida seg&uacute;n sus propios patrones y necesidades&rdquo;, explica. A diferencia de las construcciones prehist&oacute;ricas, los habitantes musulmanes prescindieron de las estructuras circulares y optaron por espacios m&aacute;s compartimentados, levantados con piedras de menor tama&ntilde;o, paredes encaladas y cubiertas de teja.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d9982de-6b64-4060-8eff-0eb027363418_16-9-aspect-ratio_50p_1147882.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d9982de-6b64-4060-8eff-0eb027363418_16-9-aspect-ratio_50p_1147882.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d9982de-6b64-4060-8eff-0eb027363418_16-9-aspect-ratio_75p_1147882.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d9982de-6b64-4060-8eff-0eb027363418_16-9-aspect-ratio_75p_1147882.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d9982de-6b64-4060-8eff-0eb027363418_16-9-aspect-ratio_default_1147882.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d9982de-6b64-4060-8eff-0eb027363418_16-9-aspect-ratio_default_1147882.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0d9982de-6b64-4060-8eff-0eb027363418_16-9-aspect-ratio_default_1147882.jpg"
                    alt="Las tareas de excavación continuarán durante el año que viene bajo la coordinación del programa Menorca Archeological Map."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Las tareas de excavación continuarán durante el año que viene bajo la coordinación del programa Menorca Archeological Map.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>El castillo de Santa &Aacute;gueda</strong></h2><p class="article-text">
        A&uacute;n con el gran impacto que supone el hallazgo de Torre d&rsquo;en Galm&eacute;s para el campo arqueol&oacute;gico, otras iniciativas locales buscan profundizar el conocimiento cient&iacute;fico sobre el per&iacute;odo andalus&iacute;. Carlos Salort, arque&oacute;logo e historiador menorqu&iacute;n, es el encargado de las excavaciones que buscan poner en valor el castillo de Santa &Aacute;gueda, &uacute;ltimo basti&oacute;n almohade de Menorca, hoy en ruinas. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El foco en la Menorca isl&aacute;mica existe, aunque a veces no sea tan visible. Desde principios de siglo han aparecido por toda la isla diferentes <em>makbaras</em>, cementerios y otras construcciones de poblaci&oacute;n andalus&iacute; e incluso dos de las publicaciones acad&eacute;micas m&aacute;s importantes sobre este per&iacute;odo se produjeron durante el siglo XX. En todo caso, creo que el hallazgo de Torre d&rsquo;en Galm&eacute;s es muy interesante porque habla de la continuidad de habitaje en los mal llamados asentamientos talay&oacute;ticos, que no eran asentamientos, sino construcciones diacr&oacute;nicas, es decir, que estuvieron habitados con continuidad en el tiempo&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El foco en la Menorca islámica existe, aunque a veces no sea tan visible. Desde principios de siglo han aparecido por toda la isla diferentes makbaras, cementerios y otras construcciones de población andalusí e incluso dos de las publicaciones académicas más importantes sobre este período se produjeron durante el siglo XX</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Carlos Salort</span>
                                        <span>—</span> Arqueólogo e historiador
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Creo que Torre d&rsquo;en Galm&eacute;s y Santa &Aacute;gueda son dos piezas complementarias &ndash;junto con otros hallazgos&ndash; porque, por un lado, tenemos un gran recinto defensivo, de car&aacute;cter militar y c&iacute;vico como es el castillo y, del otro, un domicilio completo. Hay excavaciones en ambos lados, que nos permiten entrelazar y catalogar, seriar, sistematizar toda esa materialidad&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, Salort tambi&eacute;n destaca el extraordinario valor del conjunto de materiales recuperados. Se&ntilde;ala que el repertorio cer&aacute;mico de los siglos XII y XIII permitir&aacute; establecer comparaciones con otros enclaves medievales de la isla y pone el acento en algunas piezas singulares halladas durante la excavaci&oacute;n. &ldquo;Los juguetes o el contenedor para amasar pan son hallazgos s&uacute;per interesantes. Ojal&aacute; pudi&eacute;ramos encontrar elementos similares en Santa &Agrave;gueda&rdquo;, afirma. A su juicio, disponer de varios yacimientos contempor&aacute;neos estudiados de forma coordinada resulta esencial para comprender mejor la realidad material de la Menorca isl&aacute;mica: &ldquo;Tener diferentes frentes espaciales para abordar el mismo periodo, y que exista di&aacute;logo y colaboraci&oacute;n entre investigadores, permite dimensionar mucho mejor ese pasado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del inter&eacute;s arqueol&oacute;gico, Salort cree que estos descubrimientos tambi&eacute;n obligan a revisar la manera en que los menorquines interpretan su propia historia. Recuerda que la sociedad actual es heredera de la conquista de 1287 y que, durante siglos, el relato hist&oacute;rico se construy&oacute; desde la perspectiva de los vencedores, relegando el pasado andalus&iacute; a un papel secundario o incluso antag&oacute;nico. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e81c1cea-97c2-4c76-b4f1-6940b69ee872_16-9-aspect-ratio_50p_1147883.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e81c1cea-97c2-4c76-b4f1-6940b69ee872_16-9-aspect-ratio_50p_1147883.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e81c1cea-97c2-4c76-b4f1-6940b69ee872_16-9-aspect-ratio_75p_1147883.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e81c1cea-97c2-4c76-b4f1-6940b69ee872_16-9-aspect-ratio_75p_1147883.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e81c1cea-97c2-4c76-b4f1-6940b69ee872_16-9-aspect-ratio_default_1147883.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e81c1cea-97c2-4c76-b4f1-6940b69ee872_16-9-aspect-ratio_default_1147883.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e81c1cea-97c2-4c76-b4f1-6940b69ee872_16-9-aspect-ratio_default_1147883.jpg"
                    alt="El castillo de Santa Águeda fue el ultimo bastión de la dominación musulmana en la isla y se prevé que sea restaurado y abierto al público"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El castillo de Santa Águeda fue el ultimo bastión de la dominación musulmana en la isla y se prevé que sea restaurado y abierto al público                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Sin embargo, explica que la historiograf&iacute;a de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas ha comenzado a incorporar otras miradas. &ldquo;Hemos empezado a hablar del otro, a hacer historia desde otros lugares&rdquo;, comenta, un cambio que permite reconocer que <em>Medina Manurqa </em>y la sociedad musulmana tambi&eacute;n forman parte de la historia de Menorca y contribuyen a comprender mejor la identidad de la isla.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, el arque&oacute;logo advierte de que esta revisi&oacute;n no debe desembocar en una idealizaci&oacute;n del per&iacute;odo andalus&iacute;. Del mismo modo que, a su juicio, la historiograf&iacute;a menorquina tendi&oacute; durante a&ntilde;os a mitificar la etapa brit&aacute;nica, considera que tampoco conviene caer en una visi&oacute;n rom&aacute;ntica de la Menorca musulmana. &ldquo;Todo tiene sus m&aacute;s y sus menos&rdquo;, resume.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, Salort defiende que este patrimonio reciba una atenci&oacute;n institucional equiparable a la dedicada a la Menorca Talay&oacute;tica. Considera que las investigaciones sobre Santa &Agrave;gueda, Torre d'en Galm&eacute;s y otros yacimientos medievales, as&iacute; como los restos andalus&iacute;es localizados bajo los n&uacute;cleos urbanos, merecen un mayor esfuerzo de financiaci&oacute;n y conservaci&oacute;n. &ldquo;Todo esto merece todo y m&aacute;s; merece un trato como los dem&aacute;s&rdquo;, concluye.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Posible apertura al p&uacute;blico</strong></h2><p class="article-text">
        Los yacimientos de las diferentes etapas de Menorca siguen susurrando las historias del pasado a todos aquellos que quieran entender c&oacute;mo vivieron las muchas civilizaciones que pasaron por la isla durante siglos. De cara al futuro, el equipo de Amalia P&eacute;rez-Juez conf&iacute;a en que el yacimiento de Torre d&rsquo;en Galm&eacute;s pueda abrirse al p&uacute;blico una vez concluya la pr&oacute;xima campa&ntilde;a de excavaci&oacute;n, aunque insiste en que todav&iacute;a queda mucho trabajo por hacer. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Queremos que se visite, nos interesa que la gente pueda acercarse a conocer c&oacute;mo viv&iacute;an los habitantes de Menorca de ese per&iacute;odo&rdquo;, afirma. A su juicio, el recorrido permitir&iacute;a comprender de forma excepcional la evoluci&oacute;n hist&oacute;rica de la isla en un mismo espacio: &ldquo;Creo que ser&iacute;a una visita hermosa poder pasar por los per&iacute;odos m&aacute;s importantes de la isla en un mismo lugar, comenzando por los talayots, luego la taula y acabar por la alquer&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La arque&oacute;loga considera, adem&aacute;s, que el hallazgo merece un importante esfuerzo de conservaci&oacute;n y puesta en valor. Recuerda que este tipo de yacimientos suelen afrontarse mediante dos opciones: restaurarlos o volver a cubrirlos para garantizar su preservaci&oacute;n. En este caso, se inclina claramente por la primera: &ldquo;Creo que hay que restaurarlo. Estamos ante una oportunidad incre&iacute;ble de poner en valor la Menorca musulmana y, aunque ser&iacute;a un esfuerzo tit&aacute;nico, creo que vale la pena&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Santiago Torrado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/yacimiento-talayotico-esconde-gran-casa-andalusi-menorca-encontramos-maravilla_1_13397144.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Jul 2026 20:24:44 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/9fa5a8f4-b12d-4ecb-80d5-604a0526cc15_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="186214" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/9fa5a8f4-b12d-4ecb-80d5-604a0526cc15_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="186214" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El yacimiento talayótico que esconde una gran casa andalusí en Menorca: "Encontramos una maravilla"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/9fa5a8f4-b12d-4ecb-80d5-604a0526cc15_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Menorca,Prehistoria,Arqueología,Musulmanes,Patrimonio de la Humanidad,Patrimonio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Descubren un túmulo funerario calcolítico de hace 4.500 años en Atapuerca con restos de varios niños]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/descubren-tumulo-funerario-calcolitico-4-500-anos-atapuerca-restos-ninos-pm_1_13381125.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/93ce21f5-7b0d-40fa-933d-846f1bf0afb1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Descubren un túmulo funerario calcolítico de hace 4.500 años en Atapuerca con restos de varios niños"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Podría ayudar a explicar el origen de la necrópolis infantil descubierta en la cercana Galería del Sílex</p><p class="subtitle">Un grupo de arqueólogos descubre en Atapuerca la primera necrópolis infantil europea de la Edad del Cobre
</p></div><p class="article-text">
        El equipo de investigaci&oacute;n de Atapuerca ha localizado en el <strong>yacimiento de Portal&oacute;n de Cueva Mayor</strong> (Burgos) un <strong>t&uacute;mulo funerario de hace aproximadamente 4.500 a&ntilde;os</strong>, correspondiente al Calcol&iacute;tico o Edad del Cobre. El hallazgo abre una nueva l&iacute;nea de investigaci&oacute;n sobre las pr&aacute;cticas funerarias de las comunidades prehist&oacute;ricas que habitaron la sierra y podr&iacute;a ayudar a explicar el origen de la <a href="https://www.eldiario.es/castilla-y-leon/cultura/grupo-arqueologos-descubre-atapuerca-primera-necropolis-infantil-europea-edad-cobre_1_13279279.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">necr&oacute;polis infantil descubierta en la cercana Galer&iacute;a del S&iacute;lex</a>.
    </p><p class="article-text">
        Las excavaciones han permitido recuperar restos de varios ni&ntilde;os enterrados en este monumento funerario. Seg&uacute;n ha explicado uno de los codirectores de Atapuerca, Jos&eacute; Miguel Carretero, los hallazgos encajan con una hip&oacute;tesis que el equipo lleva a&ntilde;os estudiando: que <strong>algunos de los individuos enterrados inicialmente en el t&uacute;mulo fueron trasladados posteriormente a la Galer&iacute;a del S&iacute;lex</strong>. &ldquo;Uno de los ni&ntilde;os estaba completo, pero hab&iacute;a tambi&eacute;n restos alterados de varios m&aacute;s y eso nos hace mantener la hip&oacute;tesis de que en alg&uacute;n momento hubo un traslado parcial de esos restos&rdquo;, ha se&ntilde;alado.
    </p><h2 class="article-text">Podr&iacute;a estar relacionada con la necr&oacute;polis infantil de la Galer&iacute;a del S&iacute;lex</h2><p class="article-text">
        Para comprobar si ambos conjuntos funerarios est&aacute;n relacionados, ya se han puesto en marcha nuevos an&aacute;lisis gen&eacute;ticos. Los estudios se est&aacute;n desarrollando en el Centro Nacional de Investigaci&oacute;n sobre la Evoluci&oacute;n Humana (CENIEH) y en la Universidad de Burgos, donde especialistas en paleogen&eacute;tica <strong>tratar&aacute;n de establecer si existe una relaci&oacute;n biol&oacute;gica entre los individuos hallados en las dos cavidades</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Carretero ha recordado que estos an&aacute;lisis ya ofrecieron anteriormente informaci&oacute;n relevante sobre uno de los individuos de la Galer&iacute;a del S&iacute;lex. &ldquo;Est&aacute;n en marcha con el equipo de paleogenetistas de la Universidad de Burgos, que ya analiz&oacute; uno de los individuos, lo que nos permiti&oacute; desvelar que ten&iacute;a intolerancia a la lactosa, pero queremos tener m&aacute;s datos del resto para intentar tener una visi&oacute;n m&aacute;s general&rdquo;, ha explicado.
    </p><p class="article-text">
        Los trabajos arqueol&oacute;gicos en Portal&oacute;n se desarrollan actualmente sobre <strong>una superficie cercana a los 60 metros cuadrados</strong>, aunque esta no es la &uacute;nica intervenci&oacute;n que se est&aacute; llevando a cabo durante la presente campa&ntilde;a. Paralelamente, el equipo ha <strong>retomado las excavaciones en la Sima de los Huesos</strong>, uno de los yacimientos paleoantropol&oacute;gicos m&aacute;s importantes del mundo, tras la finalizaci&oacute;n de diversas obras destinadas a mejorar las condiciones de seguridad y ventilaci&oacute;n de la cavidad.
    </p><h2 class="article-text">Regresan las excavaciones a la Sima de los Huesos</h2><p class="article-text">
        La intervenci&oacute;n en la Sima de los Huesos se centra inicialmente en <strong>un &aacute;rea inferior a tres metros cuadrados</strong>, aunque las expectativas son elevadas. Los investigadores esperan <strong>encontrar nuevos restos de osos y tambi&eacute;n f&oacute;siles humanos de hace m&aacute;s de 400.000 a&ntilde;os</strong>, pertenecientes a las poblaciones preneandertales que ocuparon la sierra durante el Pleistoceno medio.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6b8565ef-9bbd-4a81-909d-9b4b9323422f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6b8565ef-9bbd-4a81-909d-9b4b9323422f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6b8565ef-9bbd-4a81-909d-9b4b9323422f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6b8565ef-9bbd-4a81-909d-9b4b9323422f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6b8565ef-9bbd-4a81-909d-9b4b9323422f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6b8565ef-9bbd-4a81-909d-9b4b9323422f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6b8565ef-9bbd-4a81-909d-9b4b9323422f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La Sima de los Huesos volverá a estar operativa tras las obras realizadas"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La Sima de los Huesos volverá a estar operativa tras las obras realizadas                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Carretero se ha mostrado optimista respecto a los resultados de esta nueva fase de excavaciones. &ldquo;En un primer momento, lo que m&aacute;s encontraremos ser&aacute;n osos, aunque tambi&eacute;n podr&iacute;amos encontrar alg&uacute;n resto de humanos, aunque nuestra hip&oacute;tesis es que la mayor parte estar&aacute;n por debajo de la capa de osos&rdquo;, ha indicado.
    </p><p class="article-text">
        La Sima de los Huesos ha sido y es un enclave muy fructuoso para el estudio de la evoluci&oacute;n humana. Hasta el momento <strong>se han recuperado all&iacute; m&aacute;s de 7.000 f&oacute;siles humanos</strong> correspondientes, al menos, a 29 individuos de distintas edades y de ambos sexos. Se trata de la mayor concentraci&oacute;n de restos humanos del Pleistoceno medio conocida en el mundo y uno de los pilares cient&iacute;ficos que han convertido a Atapuerca en un referente internacional para la investigaci&oacute;n sobre los primeros habitantes de Europa. Mientras contin&uacute;an las excavaciones y los an&aacute;lisis de ADN, el descubrimiento del nuevo t&uacute;mulo funerario promete aportar <strong>nuevas claves sobre los rituales funerarios</strong> y la <strong>organizaci&oacute;n social de las comunidades</strong> que habitaron la sierra burgalesa hace m&aacute;s de cuatro milenios.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Àlex Gonzàlez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/descubren-tumulo-funerario-calcolitico-4-500-anos-atapuerca-restos-ninos-pm_1_13381125.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Jul 2026 06:00:32 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/93ce21f5-7b0d-40fa-933d-846f1bf0afb1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="199185" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/93ce21f5-7b0d-40fa-933d-846f1bf0afb1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="199185" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Descubren un túmulo funerario calcolítico de hace 4.500 años en Atapuerca con restos de varios niños]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/93ce21f5-7b0d-40fa-933d-846f1bf0afb1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Atapuerca,Prehistoria,Yacimientos arqueológicos,Arqueología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Lobos en una isla remota hace miles de años? El descubrimiento que redefine la relación entre humanos y estos animales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/lobos-isla-remota-miles-anos-descubrimiento-redefine-relacion-humanos-animales-pm_1_13378830.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ca84083f-cbb8-4202-92c9-c53f0992a068_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Lobos en una isla remota hace miles de años? El descubrimiento que redefine la relación entre humanos y estos animales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los ejemplares localizados fueron trasladados hasta allí, alimentados y posiblemente cuidados, lo que revela una relación intencional, estrecha y continua</p><p class="subtitle">Este ratón no tiene problemas con las alturas: se ha adaptado y es capaz de sobrevivir por encima de los 6.000 metros
</p></div><p class="article-text">
        Stora Karls&ouml; es una peque&ntilde;a isla sueca, con una superficie de poco m&aacute;s de 2,5 kil&oacute;metros cuadrados y ba&ntilde;ada por aguas del <a href="https://www.eldiario.es/spin/cientificos-aceleran-exploracion-civilizaciones-sumergidas-mar-norte-parques-eolicos-borren-rastro-pm_1_12580588.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mar B&aacute;ltico</a>. Es conocida por su rica variedad de aves, por sus impresionantes acantilados de <a href="https://www.eldiario.es/spin/pesa-1-200-toneladas-considerada-rocas-grandes-mundo-haya-sido-arrastrada-mar-pm_1_13093165.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">piedra caliza</a> y por numerosas cuevas de la Edad de Piedra. Precisamente en una de esas guaridas se ha hecho un descubrimiento que va camino de cambiar la forma en que los cient&iacute;ficos conciben la <strong>relaci&oacute;n entre los humanos antiguos y los lobos</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Investigadores del Instituto Francis Crick, la Universidad de Estocolmo, la Universidad de Aberdeen y la Universidad de East Anglia han identificado <strong>restos de lobos </strong>con una antig&uuml;edad aproximada de <strong>entre 3000 y 5000 a&ntilde;os</strong>, que probablemente fueron transportados por los humanos. 
    </p><p class="article-text">
        Estos animales tuvieron que ser<strong> transportados hasta ah&iacute;</strong>, porque la isla est&aacute; aislada y carece de mam&iacute;feros terrestres aut&oacute;ctonos. Pero sus hallazgos no terminan ah&iacute;. De acuerdo con su <a href="https://www.pnas.org/doi/10.1073/pnas.2421759122" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a>, publicado en <em>Proceedings of the National Academy of Sciences, </em>estos lobos fueron alimentados, posiblemente cuidados e incluso podr&iacute;an haber sido controlados o criados selectivamente.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, sus hallazgos sugieren que las comunidades prehist&oacute;ricas podr&iacute;an haber gestionado o mantenido lobos de maneras que rara vez se hab&iacute;an considerado hasta ahora por la ciencia. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Convivir con los humanos</strong></h2><p class="article-text">
        Seg&uacute;n detalla la Universidad de Estocolmo en un comunicado, el equipo trabaj&oacute; en la cueva de Stora F&ouml;rvar, un <strong>yacimiento arqueol&oacute;gico en Stora Karls&ouml;</strong> que fue muy frecuentado por cazadores de focas y pescadores durante el Neol&iacute;tico y la Edad del Bronce. Estos periodos abarcan partes de la Edad de Piedra y los inicios de la metalurgia, miles de a&ntilde;os antes de la civilizaci&oacute;n moderna.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute;, los cient&iacute;ficos examinaron los restos de dos c&aacute;nidos, un grupo donde se incluyen lobos, perros, zorros y animales emparentados. Sin embargo, las pruebas gen&eacute;ticas confirmaron que ambos espec&iacute;menes eran lobos y no perros. <strong>Tampoco se encontraron evidencias de ascendencia canina</strong>. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d7bc50f2-618c-4fe1-8d35-9956b4bb3de9_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d7bc50f2-618c-4fe1-8d35-9956b4bb3de9_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d7bc50f2-618c-4fe1-8d35-9956b4bb3de9_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d7bc50f2-618c-4fe1-8d35-9956b4bb3de9_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d7bc50f2-618c-4fe1-8d35-9956b4bb3de9_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d7bc50f2-618c-4fe1-8d35-9956b4bb3de9_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d7bc50f2-618c-4fe1-8d35-9956b4bb3de9_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Detalle de uno de los huesos del brazo de uno de los lobos incluidos en el estudio"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Detalle de uno de los huesos del brazo de uno de los lobos incluidos en el estudio                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>A pesar de ser gen&eacute;ticamente lobos</strong>, estos animales presentaron varias caracter&iacute;sticas que suelen asociarse con la convivencia cercana a los humanos. A ra&iacute;z de un an&aacute;lisis de is&oacute;topos, se observ&oacute; que estos hab&iacute;an consumido grandes cantidades de prote&iacute;na marina, incluyendo focas y pescado. Esto coincid&iacute;a con la dieta de los habitantes de la isla. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, un ejemplar presentaba una diversidad gen&eacute;tica inusualmente baja, lo que se observa a menudo en grupos aislados o en animales que han sido criados selectivamente. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No solo ten&iacute;an una ascendencia indistinguible de la de otros lobos euroasi&aacute;ticos, sino que parec&iacute;an <strong>convivir con los humanos</strong>, alimentarse de su comida y en un lugar al que solo podr&iacute;an haber llegado en barco. Esto nos ofrece una perspectiva compleja de la relaci&oacute;n entre humanos y lobos en el pasado&rdquo;, apunta uno de los autores, Linus Girdland-Flink, de la Universidad de Aberdeen.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una relaci&oacute;n estrecha</strong></h2><p class="article-text">
        Los investigadores no pudieron determinar si los animales eran domesticados, mantenidos en cautiverio o manejados de alguna otra manera. Sin embargo, su presencia en una isla habitada por personas s&iacute; sugiere fuertemente <strong>una relaci&oacute;n intencional y continua</strong> entre humanos y lobos. En cualquier caso, sostienen, los hallazgos ponen en entredicho las ideas tradicionales sobre c&oacute;mo interactuaban los humanos y los lobos en la prehistoria. Una cuesti&oacute;n que est&aacute; lejos de resolverse y sobre la que a&uacute;n queda mucho por conocer, defienden. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Sáez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/lobos-isla-remota-miles-anos-descubrimiento-redefine-relacion-humanos-animales-pm_1_13378830.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Jul 2026 10:25:50 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ca84083f-cbb8-4202-92c9-c53f0992a068_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="132067" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ca84083f-cbb8-4202-92c9-c53f0992a068_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="132067" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿Lobos en una isla remota hace miles de años? El descubrimiento que redefine la relación entre humanos y estos animales]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ca84083f-cbb8-4202-92c9-c53f0992a068_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Lobos,Animales,Prehistoria,Investigación científica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hallan el maxilar de un oso extinguido hace 900.000 años en la Cueva Negra de Murcia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/hallan-maxilar-oso-extinguido-900-000-anos-cueva-negra-murcia-pm_1_13370410.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/54bdb24c-b333-4eda-bbbe-fedb1597d402_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147143.jpg" width="1169" height="658" alt="Hallan el maxilar de un oso extinguido hace 900.000 años en la Cueva Negra de Murcia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este oso formó parte de la fauna que habitó el sureste de la península ibérica durante el Pleistoceno Inferior</p><p class="subtitle">Dos lobos de 5.000 años hallados en una isla sueca plantean una hipótesis inesperada sobre su origen
</p></div><p class="article-text">
        La nueva campa&ntilde;a de excavaciones en la <strong>Cueva Negra del Estrecho del R&iacute;o Qu&iacute;par</strong>, en Caravaca de la Cruz (Murcia), ha comenzado con un hallazgo de gran inter&eacute;s. En los primeros d&iacute;as de trabajo, los investigadores han localizado un <strong>hueso maxilar perteneciente a una especie de oso extinguida</strong> que form&oacute; parte de la <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/grandes-mamiferos-pleistoceno-cruciales-preservar-diversidad-plantas_1_8308625.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fauna que habit&oacute; el sureste de la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica</a> <strong>durante el Pleistoceno Inferior</strong>, hace entre <strong>900.000 y 800.000 a&ntilde;os</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El descubrimiento se ha producido en <strong>uno de los yacimientos paleol&iacute;ticos m&aacute;s relevantes de Europa </strong>para el estudio de los primeros pobladores del continente. La campa&ntilde;a supone adem&aacute;s el regreso de las excavaciones tras dos a&ntilde;os de interrupci&oacute;n y re&uacute;ne a un equipo de doce investigadores que trabajar&aacute; durante las pr&oacute;ximas semanas en la cueva.
    </p><h2 class="article-text">Un yacimiento clave para entender los primeros pobladores de la pen&iacute;nsula </h2><p class="article-text">
        La campa&ntilde;a est&aacute; dirigida por el profesor em&eacute;rito de la Universidad de Murcia <strong>Michael-John Walker</strong>, el arque&oacute;logo <strong>Mariano Vicente L&oacute;pez Mart&iacute;nez</strong> y la investigadora <strong>Mar&iacute;a Haber Uriarte</strong>. El principal objetivo es <strong>ampliar la excavaci&oacute;n de las &aacute;reas m&aacute;s profundas de la cueva</strong>, donde se concentran abundantes restos de grandes mam&iacute;feros extinguidos que pueden aportar nueva informaci&oacute;n sobre los <strong>ecosistemas que existieron en esa zona de la pen&iacute;nsula hace casi un mill&oacute;n de a&ntilde;os</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El hallazgo del maxilar confirma el enorme potencial paleontol&oacute;gico del yacimiento, pero no es el &uacute;nico foco de atenci&oacute;n de la campa&ntilde;a. Los investigadores tienen previsto estudiar los niveles arqueol&oacute;gicos donde anteriormente se localizaron <strong>evidencias del uso controlado del fuego</strong> <strong>por grupos humanos</strong>, uno de los aspectos que ha otorgado relevancia internacional a la Cueva Negra. Ademas, tambi&eacute;n documentar&aacute;n la <strong>tecnolog&iacute;a empleada por aquellos hom&iacute;nidos en la fabricaci&oacute;n de herramientas de piedra</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9b918bd9-fc36-4464-bfbb-362feb616206_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9b918bd9-fc36-4464-bfbb-362feb616206_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9b918bd9-fc36-4464-bfbb-362feb616206_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9b918bd9-fc36-4464-bfbb-362feb616206_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9b918bd9-fc36-4464-bfbb-362feb616206_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9b918bd9-fc36-4464-bfbb-362feb616206_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9b918bd9-fc36-4464-bfbb-362feb616206_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Se han retomado los trabajos en la Cueva Negra del Estrecho del Río Quípar"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Se han retomado los trabajos en la Cueva Negra del Estrecho del Río Quípar                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Las excavaciones en este enclave comenzaron a principios de la d&eacute;cada de 1990 y, desde entonces se han recuperado grandes registros de fauna y de actividad humana. Gracias a los trabajos desarrollados durante m&aacute;s de tres d&eacute;cadas, la Cueva Negra se ha consolidado como uno de los principales referentes europeos para estudiar la evoluci&oacute;n de los primeros habitantes del continente y las condiciones ambientales en las que vivieron.
    </p><h2 class="article-text">Otros descubrimientos importantes en este yacimiento</h2><p class="article-text">
        Entre los descubrimientos m&aacute;s importantes realizados en este yacimiento figuran algunas de las <strong>evidencias m&aacute;s antiguas del uso controlado del fuego fuera de &Aacute;frica</strong>, clave para comprender la evoluci&oacute;n tecnol&oacute;gica y social de los primeros grupos humanos. Adem&aacute;s, el enclave ha proporcionado una de las <strong>hachas de mano m&aacute;s antiguas documentadas en Europa</strong>, lo que ha contribuido a situar a la Cueva Negra entre los lugares imprescindibles para el estudio del Paleol&iacute;tico Inferior.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, la <strong>aparici&oacute;n del maxilar de un oso extinguido</strong> a&ntilde;ade una nueva pieza al rompecabezas de la fauna que habit&oacute; la regi&oacute;n durante el Pleistoceno. El estudio de este f&oacute;sil permitir&aacute; <strong>conocer mejor qu&eacute; especies conviv&iacute;an con aquellos primeros grupos humanos</strong> y c&oacute;mo eran los ecosistemas que ocupaban, dominados por grandes mam&iacute;feros hoy desaparecidos. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Àlex Gonzàlez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/hallan-maxilar-oso-extinguido-900-000-anos-cueva-negra-murcia-pm_1_13370410.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Jul 2026 05:00:18 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/54bdb24c-b333-4eda-bbbe-fedb1597d402_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147143.jpg" length="149058" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/54bdb24c-b333-4eda-bbbe-fedb1597d402_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147143.jpg" type="image/jpeg" fileSize="149058" width="1169" height="658"/>
      <media:title><![CDATA[Hallan el maxilar de un oso extinguido hace 900.000 años en la Cueva Negra de Murcia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/54bdb24c-b333-4eda-bbbe-fedb1597d402_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147143.jpg" width="1169" height="658"/>
      <media:keywords><![CDATA[Osos,Murcia,Prehistoria,Arqueología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un arma letal para cazar mamuts podría no pertenecer a la cultura Clovis y plantea que podrían haber sido carroñeros: "No tenemos ni idea de qué diantres utilizaban"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/arma-letal-cazar-mamuts-no-pertenecer-cultura-clovis-reabre-viejo-debate-arqueologico-no-idea-diantres-utilizaban-pm_1_13370374.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0a243461-bbb1-4d84-af64-043460735f5e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un arma letal para cazar mamuts podría no pertenecer a la cultura Clovis y plantea que podrían haber sido carroñeros: &quot;No tenemos ni idea de qué diantres utilizaban&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Corta distancia - El trabajo defendió que distintas poblaciones pudieron desarrollar soluciones parecidas en momentos diferentes tras afrontar problemas semejantes durante la caza</p><p class="subtitle">Un fósil mal etiquetado pasó más de 50 años en un cajón y resultó ser un tigre dientes de sable desconocido</p></div><p class="article-text">
        Acercarse demasiado reduc&iacute;a el tiempo de reacci&oacute;n y obligaba a buscar un golpe capaz de atravesar piel, grasa y m&uacute;sculo antes de la embestida. Para<strong> derribar a un mamut</strong>, los cazadores deb&iacute;an atacar desde varios &aacute;ngulos, aprovechar el terreno y dirigir las armas hacia zonas que limitaran su movilidad. 
    </p><p class="article-text">
        El tama&ntilde;o del animal hac&iacute;a poco &uacute;til una acometida aislada, porque una<strong> herida superficial pod&iacute;a enfurecerlo y dejar al grupo expuesto</strong>. La opci&oacute;n m&aacute;s eficaz pasaba por cansarlo, cortarle la retirada y repetir ataques hasta que perdiera fuerza.
    </p><h2 class="article-text">Un estudio puso en duda la caza de grandes probosc&iacute;deos</h2><p class="article-text">
        Ese modelo de caza ha condicionado durante d&eacute;cadas la imagen de los <strong>Clovis</strong>, la primera cultura bien documentada que se extendi&oacute; por Norteam&eacute;rica hace unos 13.000 a&ntilde;os. Un estudio publicado en<em><strong> Journal of Archaeological Science: Reports</strong></em> revis&oacute; los 15 yacimientos donde aparecieron puntas Clovis junto a restos de mamuts, mastodontes o gonfoterios. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Metin Eren</strong>, investigador de la Universidad Estatal de Kent, y sus colegas concluyeron que ninguno permite descartar que aquellos grupos<strong> aprovecharan animales ya muertos</strong>. Los arque&oacute;logos hab&iacute;an tratado durante a&ntilde;os esa asociaci&oacute;n como prueba de caza, aunque las mismas marcas pod&iacute;an proceder del <strong>despiece de un cad&aacute;ve</strong>r encontrado en el terreno.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f6c06bea-e9ea-40d3-bed0-e5e624e9092d_source-aspect-ratio_50p_1147190.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f6c06bea-e9ea-40d3-bed0-e5e624e9092d_source-aspect-ratio_50p_1147190.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f6c06bea-e9ea-40d3-bed0-e5e624e9092d_source-aspect-ratio_75p_1147190.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f6c06bea-e9ea-40d3-bed0-e5e624e9092d_source-aspect-ratio_75p_1147190.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f6c06bea-e9ea-40d3-bed0-e5e624e9092d_source-aspect-ratio_default_1147190.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f6c06bea-e9ea-40d3-bed0-e5e624e9092d_source-aspect-ratio_default_1147190.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f6c06bea-e9ea-40d3-bed0-e5e624e9092d_source-aspect-ratio_default_1147190.jpg"
                    alt="Los investigadores analizaron varios yacimientos con restos de grandes herbívoros y concluyeron que las evidencias también podían encajar con el aprovechamiento"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Los investigadores analizaron varios yacimientos con restos de grandes herbívoros y concluyeron que las evidencias también podían encajar con el aprovechamiento                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La dificultad nace de que <strong>procesos distintos dejan rastros casi iguales</strong>. Una punta rota, cortes en los huesos o un cad&aacute;ver procesado pod&iacute;an proceder de una muerte causada por cazadores, pero tambi&eacute;n del aprovechamiento posterior de carne, piel, huesos y tendones. 
    </p><p class="article-text">
        Las fracturas de las puntas pod&iacute;an producirse durante el despiece, y el desgaste microsc&oacute;pico atribuido al uso como arma tambi&eacute;n aparec&iacute;a al golpear el suelo o trabajar sobre una piel cubierta de barro. 
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, <strong>ninguna punta Clovis se ha encontrado incrustada en el hueso </strong>de un probosc&iacute;deo norteamericano, mientras que varios yacimientos de Eurasia s&iacute; conservan puntas alojadas en restos de mamut.
    </p><h2 class="article-text">El an&aacute;lisis del ni&ntilde;o de Anzick recibi&oacute; otra interpretaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        La revisi&oacute;n tambi&eacute;n cuestion&oacute; una lectura publicada en 2024 sobre el <strong>ni&ntilde;o de Anzick</strong>, un beb&eacute; de &eacute;poca Clovis hallado en Montana. El an&aacute;lisis isot&oacute;pico situ&oacute; la dieta de su madre en la parte m&aacute;s alta de la cadena alimentaria y la compar&oacute; con la de un <strong>felino hipercarn&iacute;voro extinguido</strong>, una conclusi&oacute;n que apuntaba a un consumo enorme de carne de mamut. 
    </p><p class="article-text">
        Eren y sus coautores consideraron que esa<strong> cantidad de prote&iacute;na resultaba dif&iacute;cil de tolerar </strong>para un ser humano y propusieron otra explicaci&oacute;n. Las l<strong>arvas recogidas en cad&aacute;veres en descomposici&oacute;n</strong> tienen valores de nitr&oacute;geno muy altos y pod&iacute;an elevar la se&ntilde;al isot&oacute;pica sin exigir una dieta basada casi por completo en carne.
    </p><h2 class="article-text">Los Clovis pudieron usar armas distintas al propulsor</h2><p class="article-text">
        Otra investigaci&oacute;n alter&oacute; adem&aacute;s la imagen del arma que habr&iacute;an usado. Durante a&ntilde;os se dio por hecho que los Clovis <strong>lanzaban dardos con propulso</strong>r, un bast&oacute;n con gancho que aumentaba la velocidad y el alcance. 
    </p><p class="article-text">
        Un trabajo publicado en <em><strong>Proceedings of the National Academy of Sciences</strong></em> calcul&oacute; mediante modelos estad&iacute;sticos que el propulsor apareci&oacute; en Norteam&eacute;rica hace unos 9.996 a&ntilde;os, unos 4.000 a&ntilde;os despu&eacute;s de la desaparici&oacute;n de los Clovis. Los diez ejemplares m&aacute;s antiguos conservados en Am&eacute;rica tienen entre 9.300 y 6.100 a&ntilde;os, y <strong>ning&uacute;n propulsor apareci&oacute; en un yacimiento Clovis</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a71b3d85-9a26-41c7-a93c-bdeb5d167c75_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a71b3d85-9a26-41c7-a93c-bdeb5d167c75_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a71b3d85-9a26-41c7-a93c-bdeb5d167c75_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a71b3d85-9a26-41c7-a93c-bdeb5d167c75_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a71b3d85-9a26-41c7-a93c-bdeb5d167c75_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a71b3d85-9a26-41c7-a93c-bdeb5d167c75_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a71b3d85-9a26-41c7-a93c-bdeb5d167c75_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Las pruebas revisadas cambiaron la visión sobre la caza Clovis"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Las pruebas revisadas cambiaron la visión sobre la caza Clovis                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La ausencia de ese dispositivo obliga a considerar<strong> armas que exig&iacute;an acercarse mucho m&aacute;s</strong>, como las jabalinas o las lanzas de empuje. Ambas pod&iacute;an transmitir m&aacute;s energ&iacute;a al cuerpo del animal que un dardo lanzado con propulsor, aunque <strong>aumentaban el peligro para los cazadores</strong>. Eren describi&oacute; en declaraciones a<em> IFLScience </em>cu&aacute;nto se desconoce sobre aquel equipo: &ldquo;<strong>La cuesti&oacute;n es que no tenemos ni idea de qu&eacute; diantres estaban usando</strong>&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El estudio tambi&eacute;n defendi&oacute; que el propulsor pudo inventarse de manera independiente en Am&eacute;rica, despu&eacute;s de haber surgido antes en Eurasia, porque grupos separados hallaron soluciones parecidas ante problemas semejantes.
    </p><h2 class="article-text">Los expertos mantuvieron abierto el debate sobre los Clovis</h2><p class="article-text">
        El debate recibi&oacute; otra aportaci&oacute;n con un trabajo publicado en <em><strong>Science Advances</strong></em>. El equipo examin&oacute; 50 yacimientos de Am&eacute;rica y calcul&oacute; que los <strong>herb&iacute;voros de m&aacute;s de 1.000 kilos aportaban entre el 83% y el 88% de la biomasa comestible disponible </strong>para grupos de Beringia oriental, Clovis y poblaciones vinculadas a las puntas Cola de Pez. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ben Potter</strong>, investigador de la Universidad de Alaska Fairbanks, defendi&oacute; que esa especializaci&oacute;n pod&iacute;a facilitar el avance por territorios desconocidos, ya que seguir y despiezar grandes animales requer&iacute;a <strong>conocimientos transportables </strong>de una regi&oacute;n a otra.
    </p><p class="article-text">
        Eren situ&oacute; el l&iacute;mite de las pruebas en una afirmaci&oacute;n que afecta a toda la discusi&oacute;n sobre la extinci&oacute;n: &ldquo;Los investigadores<strong> no pueden distinguir ahora ambos comportamientos mediante la arqueolog&iacute;a</strong> y, por tanto, no pueden calcular con fiabilidad cu&aacute;ntos yacimientos Clovis corresponden a caza y cu&aacute;ntos a carro&ntilde;eo&rdquo;. <strong>David Meltzer</strong>, investigador de la Universidad Metodista del Sur, a&ntilde;adi&oacute; que resultar&iacute;a raro que los Clovis fueran la<strong> &uacute;nica poblaci&oacute;n humana conocida que renunciara a aprovechar cad&aacute;veres</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        El equipo acept&oacute; que pudieron cazar mamuts, aunque rechaz&oacute; que los restos actuales permitan medir cu&aacute;ntas veces los mataron o atribuirles por esa v&iacute;a la desaparici&oacute;n de los grandes probosc&iacute;deos. Potter calific&oacute; la revisi&oacute;n como<strong> especulativa y contraria a un conjunto amplio de datos</strong>, mientras que Eren acus&oacute; al otro equipo de seleccionar informaci&oacute;n y presentar de forma sesgada trabajos anteriores. 
    </p><p class="article-text">
        Los grandes herb&iacute;voros pudieron aportar buena parte de la comida y facilitar la expansi&oacute;n humana, pero los yacimientos conocidos todav&iacute;a<strong> no permiten saber cu&aacute;ntos animales murieron por una lanza y cu&aacute;ntos ya estaban muertos </strong>cuando los Clovis llegaron hasta ellos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/arma-letal-cazar-mamuts-no-pertenecer-cultura-clovis-reabre-viejo-debate-arqueologico-no-idea-diantres-utilizaban-pm_1_13370374.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Jul 2026 12:17:43 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0a243461-bbb1-4d84-af64-043460735f5e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1088189" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0a243461-bbb1-4d84-af64-043460735f5e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1088189" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Un arma letal para cazar mamuts podría no pertenecer a la cultura Clovis y plantea que podrían haber sido carroñeros: "No tenemos ni idea de qué diantres utilizaban"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0a243461-bbb1-4d84-af64-043460735f5e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Prehistoria,Historia,Investigación,Armas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Universidad de Cantabria desmonta el mito de que los neandertales solo vivían en paisajes helados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/universidad-cantabria-desmonta-mito-neandertales-vivian-paisajes-helados-pm_1_13353221.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/aff7d170-cb9b-4721-88cf-1533381d2631_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1153y438.jpg" width="1200" height="675" alt="La Universidad de Cantabria desmonta el mito de que los neandertales solo vivían en paisajes helados"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El estudio se basa en el análisis del yacimiento de Axlor, en Dima (Bizkaia), ocupado por neandertales hace entre 100.000 y 50.000 años.</p><p class="subtitle">Los neandertales dejaron unas misteriosas marcas con los dedos en esta cueva hace 57.000 años
</p></div><p class="article-text">
        Los neandertales han sido representados tradicionalmente como habitantes de paisajes fr&iacute;os y esteparios, adaptados a soportar las duras condiciones de las glaciaciones. Sin embargo, una nueva investigaci&oacute;n liderada por la <strong>Universidad de Cantabria (UC)</strong> pone en duda esta teoria y aporta nuevas evidencias de que <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/primos-no-lejanos-dicen-neandertales-propia-humanidad_1_10546457.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estas poblaciones tambi&eacute;n fueron capaces de prosperar en ecosistemas boscosos, monta&ntilde;osos y templados</a>. El estudio, publicado en la revista cient&iacute;fica <em><strong>Quaternary Science Reviews</strong></em>, se basa en el an&aacute;lisis del <strong>yacimiento de Axlor</strong>, en Dima (Bizkaia), <strong>ocupado por neandertales hace entre</strong> <strong>100.000 y 50.000 a&ntilde;os</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n <strong>ha analizado un total de 33 muestras de sedimento</strong> recogidas desde 2019 en este enclave arqueol&oacute;gico, lo que ha permitido <strong>identificar cerca de</strong> <strong>9.000 microrestos vegetales</strong>. Gracias a este registro, los cient&iacute;ficos han podido reconstruir con gran detalle el paisaje que rodeaba a los grupos neandertales y elaborar una de las secuencias paleoambientales m&aacute;s completas del suroeste de Europa para ese periodo.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-ImtjMGKl1JE-7394', 'youtube', 'ImtjMGKl1JE', document.getElementById('yt-ImtjMGKl1JE-7394'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-ImtjMGKl1JE-7394 src="https://www.youtube.com/embed/ImtjMGKl1JE?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><h2 class="article-text">Un bosque que convirti&oacute; la zona en un refugio ecol&oacute;gico</h2><p class="article-text">
        Los resultados muestran que el entorno de Axlor estaba dominado por un <strong>bosque templado atl&aacute;ntico</strong>, cuya densidad variaba en funci&oacute;n de los cambios clim&aacute;ticos. Incluso durante las fases m&aacute;s fr&iacute;as y secas, <strong>la cubierta forestal nunca desapareci&oacute; completamente</strong>. Robles, avellanos, abedules o tilos siguieron formando parte del paisaje, lo que convirti&oacute; la zona en un aut&eacute;ntico <strong>refugio ecol&oacute;gico durante miles de a&ntilde;os</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Para <strong>Tal&iacute;a Lazuen</strong>, investigadora del Grupo PALEO de la Universidad de Cantabria y codirectora de las excavaciones de Axlor, estos datos obligan a revisar algunas ideas que se daban por hecho sobre los neandertales. &ldquo;<strong>Los resultados demuestran que fueron capaces de habitar ecosistemas boscosos, monta&ntilde;osos y m&aacute;s templados, con una gran disponibilidad de recursos</strong>&rdquo;, explica. Seg&uacute;n la investigadora, el estudio cuestiona los modelos tradicionales que limitaban la presencia de estas poblaciones a ambientes fr&iacute;os y abiertos.
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores tambi&eacute;n destacan del estudio que la <strong>presencia constante de humedad ambiental y de cursos de agua</strong> contribuy&oacute; a mantener <strong>un entorno especialmente rico en recursos vegetales y animales</strong>. Estas condiciones facilitaron una ocupaci&oacute;n humana prolongada y permitieron que los grupos neandertales explotaran intensivamente los recursos disponibles sin necesidad de desplazarse constantemente en busca de alimento.
    </p><h2 class="article-text">Axlor, un referente para comprender el Paleol&iacute;tico Medio</h2><p class="article-text">
        El trabajo tambi&eacute;n ha servido para destacar la gran importancia cient&iacute;fica del <strong>yacimiento de Axlor</strong>. Su estado de conservaci&oacute;n y la calidad del registro paleoambiental convierten este enclave vizca&iacute;no en uno de los <strong>lugares de referencia para estudiar la relaci&oacute;n entre el clima, el paisaje y las sociedades humanas</strong> durante el Paleol&iacute;tico Medio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sebasti&aacute;n P&eacute;rez-D&iacute;az</strong>, profesor del Departamento de Geograf&iacute;a, Urbanismo y Ordenaci&oacute;n del Territorio de la Universidad de Cantabria, destaca el valor excepcional del registro obtenido. &ldquo;<strong>Existen pocos registros palinol&oacute;gicos con esta longitud, calidad y densidad en contextos arqueol&oacute;gicos</strong>&rdquo;, explica. La informaci&oacute;n recuperada permite reconstruir con una precisi&oacute;n poco habitual la evoluci&oacute;n de la vegetaci&oacute;n y del entorno durante decenas de miles de a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de describir c&oacute;mo era el paisaje del norte peninsular en aquella &eacute;poca, la investigaci&oacute;n refuerza una idea cada vez m&aacute;s respaldada por la arqueolog&iacute;a: <strong>los neandertales fueron una especie mucho m&aacute;s vers&aacute;til y adaptable de lo que durante d&eacute;cadas se crey&oacute;</strong>. Lejos de limitarse a sobrevivir en entornos glaciares, supieron aprovechar bosques templados ricos en recursos y adaptarse a escenarios cambiantes, una capacidad que ayuda a comprender mejor su estancia durante cientos de miles de a&ntilde;os en Europa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Àlex Gonzàlez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/universidad-cantabria-desmonta-mito-neandertales-vivian-paisajes-helados-pm_1_13353221.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Jul 2026 06:00:29 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/aff7d170-cb9b-4721-88cf-1533381d2631_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1153y438.jpg" length="230617" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/aff7d170-cb9b-4721-88cf-1533381d2631_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1153y438.jpg" type="image/jpeg" fileSize="230617" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La Universidad de Cantabria desmonta el mito de que los neandertales solo vivían en paisajes helados]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/aff7d170-cb9b-4721-88cf-1533381d2631_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1153y438.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Universidad de Cantabria,Neandertales,Prehistoria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Demandasaurus, el dinosaurio 'de Burgos' que ayuda a reconstruir las migraciones prehistóricas entre continentes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/demandasaurus-dinosaurio-burgos-ayuda-reconstruir-migraciones-prehistoricas-continentes-pm_1_13345313.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4bf78651-e7e2-42a1-8d99-e306d9f4e6af_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Demandasaurus, el dinosaurio &#039;de Burgos&#039; que ayuda a reconstruir las migraciones prehistóricas entre continentes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle"></p><p class="subtitle">Un nuevo estudio sugiere que los dinosaurios no estaban en declive justo antes del asteroide que acabó con ellos
</p></div><p class="article-text">
        Un <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/viajarahora/destino_espana/espana-jurasica-mejores-lugares-pais-ver-dinosaurios_1_10834204.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dinosaurio descubierto en la provincia de Burgos</a> vuelve a situarse en el centro de la investigaci&oacute;n paleontol&oacute;gica internacional. <strong>Tres nuevos estudios</strong> publicados en la <strong>revista&nbsp;</strong><em><strong>Ciencias de la Tierra</strong></em>&nbsp;han reforzado el papel de&nbsp;<em><strong>Demandasaurus darwini</strong></em>&nbsp;como una pieza clave para comprender <strong>c&oacute;mo se desplazaban los grandes dinosaurios herb&iacute;voros entre Europa y &Aacute;frica</strong> durante la <strong>primera mitad del Cret&aacute;cico</strong>. Los trabajos, presentados inicialmente en el Congreso Internacional Pala-Dino celebrado en San Mill&aacute;n de la Cogolla en 2025, consolidan la relevancia de esta especie descubierta en la Sierra de la Demanda.
    </p><h2 class="article-text">Tres estudios para tender puentes entre Europa y &Aacute;frica</h2><p class="article-text">
        Las investigaciones han profundizado en distintos aspectos de la fauna que <strong>habit&oacute; la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica hace unos 125 millones</strong> <strong>de a&ntilde;os</strong>. Uno de los estudios revisa los <strong>escasos restos conocidos de rebaquis&aacute;uridos</strong>, que es el grupo de saur&oacute;podos al que pertenece&nbsp;<em>Demandasaurus</em>, en Europa, Asia y Norteam&eacute;rica. Otro <strong>analiza dos v&eacute;rtebras dorsales in&eacute;ditas</strong> del ejemplar burgal&eacute;s, cuyas caracter&iacute;sticas anat&oacute;micas muestran similitudes con f&oacute;siles hallados en &Aacute;frica, reforzando la hip&oacute;tesis de que existieron conexiones entre ambos continentes.
    </p><p class="article-text">
        El tercer trabajo ampl&iacute;a a&uacute;n m&aacute;s el inter&eacute;s paleontol&oacute;gico de la comarca al <strong>estudiar un gran maxilar de un dinosaurio iguanodontio herb&iacute;voro</strong> descubierto cerca de Villanueva de Carazo. Sus rasgos anat&oacute;micos difieren de los conocidos hasta ahora y apuntan a una mayor diversidad de estos dinosaurios en la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica de la que se pensaba hasta la fecha.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d7622ef-8273-4918-8793-f9eaa827426c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d7622ef-8273-4918-8793-f9eaa827426c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d7622ef-8273-4918-8793-f9eaa827426c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d7622ef-8273-4918-8793-f9eaa827426c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d7622ef-8273-4918-8793-f9eaa827426c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d7622ef-8273-4918-8793-f9eaa827426c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8d7622ef-8273-4918-8793-f9eaa827426c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Investigadores trabajando con los restos de dinosaurios en la Sierra de la Demanda, en Burgos"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Investigadores trabajando con los restos de dinosaurios en la Sierra de la Demanda, en Burgos                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Un proyecto para los pr&oacute;ximos cinco a&ntilde;os</h2><p class="article-text">
        Paralelamente, el <strong>Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes</strong>, tambi&eacute;n en Burgos, ha puesto en marcha un <strong>nuevo proyecto de investigaci&oacute;n</strong> centrado en el&nbsp;<em><strong>Demandasaurus</strong></em>, que <strong>durar&aacute; al menos cinco a&ntilde;os</strong> y que cuenta con el respaldo de la Junta de Castilla y Le&oacute;n y la Diputaci&oacute;n de Burgos. El objetivo es <strong>recrear una imagen mucho m&aacute;s completa del dinosaurio</strong> con tecnolog&iacute;as que hasta hace pocos a&ntilde;os eran impensables.
    </p><p class="article-text">
        En la primera fase se <strong>usar&aacute;n tomograf&iacute;as para conocer detalles internos de los f&oacute;siles</strong>, como el n&uacute;mero de dientes o el ritmo con el que eran reemplazados, adem&aacute;s de realizar an&aacute;lisis filogen&eacute;ticos y reconstrucciones digitales en tres dimensiones. Despu&eacute;s, los especialistas trabajar&aacute;n en la <strong>restauraci&oacute;n de huesos</strong> han permanecido protegidos muchos a&ntilde;os en bloques de roca y poliuretano, con la esperanza de obtener nueva informaci&oacute;n sobre la anatom&iacute;a del animal.
    </p><p class="article-text">
        Cabe destacar que el <em>Demandasaurus darwini</em>&nbsp;fue <strong>descubierto en el yacimiento Tenadas de los Vallejos II</strong>, cerca de Ahedo de la Sierra, por el Colectivo Arqueol&oacute;gico y Paleontol&oacute;gico de Salas. Desde entonces se ha convertido en una referencia para estudiar la evoluci&oacute;n de los saur&oacute;podos y los posibles intercambios de fauna entre Europa y &Aacute;frica durante el Cret&aacute;cico Inferior, una etapa en la que los continentes presentaban una configuraci&oacute;n muy distinta a la actual.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Àlex Gonzàlez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/demandasaurus-dinosaurio-burgos-ayuda-reconstruir-migraciones-prehistoricas-continentes-pm_1_13345313.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Jul 2026 05:00:16 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4bf78651-e7e2-42a1-8d99-e306d9f4e6af_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="181519" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4bf78651-e7e2-42a1-8d99-e306d9f4e6af_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="181519" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Demandasaurus, el dinosaurio 'de Burgos' que ayuda a reconstruir las migraciones prehistóricas entre continentes]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4bf78651-e7e2-42a1-8d99-e306d9f4e6af_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Dinosaurios,Burgos,Prehistoria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Descubren que las paredes de las cuevas actúan como archivos biológicos de la Prehistoria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/sociedad/descubren-paredes-cuevas-actuan-archivos-biologicos-prehistoria_1_13330501.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4042c605-58c7-4fff-ab53-245d9fb93562_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Descubren que las paredes de las cuevas actúan como archivos biológicos de la Prehistoria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una investigación internacional identifica restos biológicos de al menos 2.000 años en cuevas de España y Portugal sin necesidad de recurrir a restos óseos, lo que abre una nueva vía para la arqueología</p><p class="subtitle">Un “golpe de suerte” permite descubrir nuevas pinturas rupestres en Alburquerque
</p></div><p class="article-text">
        Un proyecto cient&iacute;fico coordinado desde C&aacute;ceres ha identificado ADN humano con una antig&uuml;edad m&iacute;nima de 2.000 a&ntilde;os en paredes de cuevas de Espa&ntilde;a y Portugal, un hallazgo que abre una nueva v&iacute;a para el estudio de la Prehistoria.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n, liderada por el jefe de secci&oacute;n de Arqueolog&iacute;a de la Direcci&oacute;n General de Patrimonio Cultural de la Junta de Extremadura, Hip&oacute;lito Collado, y desarrollada junto a equipos de Espa&ntilde;a, Portugal, Reino Unido, Alemania y China, demuestra que las superficies rupestres pueden conservar restos gen&eacute;ticos humanos durante miles de a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        El trabajo -publicado en la revista Nature Communications- forma parte del proyecto FIRST ART, que tuvo su origen en las investigaciones sobre arte rupestre en la cueva de Maltravieso (C&aacute;ceres), donde se identificaron las representaciones pintadas m&aacute;s antiguas de Europa.
    </p><p class="article-text">
        Con la experiencia acumulada este proyecto se ampli&oacute; hacia otros &aacute;mbitos territoriales con el objetivo datar las manifestaciones art&iacute;sticas m&aacute;s antiguas de la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica y caracterizar su composici&oacute;n qu&iacute;mica. As&iacute;, en colaboraci&oacute;n con investigadores del Max Planck Institute for Evolutionary Anthropology de Alemania, el equipo ampli&oacute; sus investigaciones para incluir el an&aacute;lisis de ADN.
    </p><p class="article-text">
        En el estudio se explora la posibilidad de recuperar ADN antiguo directamente del arte rupestre, m&aacute;s all&aacute; de las fuentes tradicionalmente utilizadas, como huesos, sedimentos o, m&aacute;s recientemente, herramientas &oacute;seas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a2b690a5-1d0b-4fa5-bc2e-94760c98d76b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a2b690a5-1d0b-4fa5-bc2e-94760c98d76b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a2b690a5-1d0b-4fa5-bc2e-94760c98d76b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a2b690a5-1d0b-4fa5-bc2e-94760c98d76b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a2b690a5-1d0b-4fa5-bc2e-94760c98d76b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a2b690a5-1d0b-4fa5-bc2e-94760c98d76b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a2b690a5-1d0b-4fa5-bc2e-94760c98d76b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Descubren que las paredes de las cuevas actúan como &quot;archivos biológicos&quot; de la Prehistoria"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Descubren que las paredes de las cuevas actúan como &quot;archivos biológicos&quot; de la Prehistoria                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Paneles de 11 cuevas</strong></h2><p class="article-text">
        De esta manera, la investigaci&oacute;n se centr&oacute; en 24 paneles de arte rupestre pertenecientes a 11 cuevas diferentes, incluyendo trazos simples, manos en negativo y pigmentos desprendidos de algunas figuras de la cueva de Altamira (Cantabria). Utilizando t&eacute;cnicas de &uacute;ltima generaci&oacute;n para la extracci&oacute;n y secuenciaci&oacute;n de ADN, el equipo analiz&oacute; fragmentos de pared con y sin pigmento, sedimentos, huesos y una herramienta prehist&oacute;rica de aerografiado utilizada para aplicar pintura.
    </p><p class="article-text">
        Aunque los investigadores detectaron ADN humano antiguo en una costra calc&iacute;tica pigmentada de la Cueva de Escoural, en Portugal, lo sorprendente y novedoso fue el hallazgo de ADN humano antiguo tambi&eacute;n en varias zonas sin pigmento de las paredes de Escoural y de la Cueva del Covar&oacute;n (Asturias), que inicialmente hab&iacute;an sido muestreadas como controles negativos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Aunque no podemos relacionar directamente los rastros de ADN humano antiguo encontrados con la creaci&oacute;n del arte rupestre, esta es la primera evidencia de preservaci&oacute;n de ADN humano en paredes de cuevas durante miles de a&ntilde;os&rdquo;, ha se&ntilde;alado Alba Bossoms Mesa, primera autora del estudio en el Instituto Max Planck de Antropolog&iacute;a Evolutiva.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Hip&oacute;lito Collado, el hallazgo no trata &uacute;nicamente del arte rupestre, sino &ldquo;de comprender c&oacute;mo utilizaron las cuevas las poblaciones humanas y d&oacute;nde dejaron sus huellas&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Archivos biol&oacute;gicos</strong></h2><p class="article-text">
        El ADN humano antiguo recuperado tiene una antig&uuml;edad m&iacute;nima de dos mil a&ntilde;os lo que demuestra que estas superficies pueden conservar rastros biol&oacute;gicos durante largos periodos de tiempo, por lo que este hallazgo abre una nueva frontera en la arqueogen&eacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        En concreto, los restos biol&oacute;gicos de tres de las muestras procede de mujeres, mientras que una muestra corresponde a un individuo masculino y otra no pudo determinarse.
    </p><p class="article-text">
        El equipo cient&iacute;fico considera que las paredes de las cuevas pueden convertirse en aut&eacute;nticos &ldquo;archivos biol&oacute;gicos&rdquo; de la actividad humana antigua, lo que permitir&aacute; en el futuro ampliar el an&aacute;lisis a otros yacimientos y estilos art&iacute;sticos con t&eacute;cnicas m&iacute;nimamente invasivas.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioex]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/sociedad/descubren-paredes-cuevas-actuan-archivos-biologicos-prehistoria_1_13330501.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 Jun 2026 16:07:17 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4042c605-58c7-4fff-ab53-245d9fb93562_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="372977" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4042c605-58c7-4fff-ab53-245d9fb93562_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="372977" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Descubren que las paredes de las cuevas actúan como archivos biológicos de la Prehistoria]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4042c605-58c7-4fff-ab53-245d9fb93562_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Investigación científica,Prehistoria,Cuevas,Ciencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La campaña de excavaciones de Atapuerca busca explicar el canibalismo del 'Homo antecessor']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-y-leon/sociedad/campana-excavaciones-atapuerca-busca-explicar-canibalismo-homo-antecessor_1_13327015.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e6dae15f-c437-4294-ab24-f11aaf89724e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La campaña de excavaciones de Atapuerca busca explicar el canibalismo del &#039;Homo antecessor&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La cordirectora del Proyecto Atapuerca confía en encontrar nuevos restos de 'Homo antecessor' y obtener "muchísima más información" cuando abran los 40 metros cuadrados del nivel  TD6.1 de Gran Dolina</p><p class="subtitle">Un grupo de arqueólogos descubre en Atapuerca la primera necrópolis infantil europea de la Edad del Cobre
</p></div><p class="article-text">
        La nueva campa&ntilde;a de excavaciones en los yacimientos de la <a href="https://www.eldiario.es/castilla-y-leon/cultura/grupo-arqueologos-descubre-atapuerca-primera-necropolis-infantil-europea-edad-cobre_1_13279279.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sierra de Atapuerca</a> (Burgos) entrar&aacute; de lleno en el nivel TD6.2 de Gran Dolina, el famoso Estrato Aurora donde se recuperaron 180 f&oacute;siles humanos de un nueva especie, <em>Homo antecessor</em>, en lo que los investigadores auguran como una &ldquo;fiesta&rdquo; con nuevos hallazgos que den respuesta, por ejemplo, a por qu&eacute; esos restos ten&iacute;an signos de canibalismo.
    </p><p class="article-text">
        La codirectora del Proyecto Atapuerca, y coordinadora del yacimiento de Gran Dolina, Marina Mosquera, ha explicado en rueda de prensa que este a&ntilde;o &ldquo;s&iacute; que s&iacute;&rdquo; llegan al TD6.2, que llevan anunciando un par de campa&ntilde;as, despu&eacute;s de haber despejado por completo el TD6.1, cubierto de coprolitos -heces- de hiena que han servido de capa protectora.
    </p><p class="article-text">
        Mosquera conf&iacute;a en encontrar nuevos restos de <em>Homo antecessor </em>y ha insistido en que este a&ntilde;o &ldquo;ser&aacute; una fiesta&rdquo; porque, despu&eacute;s de dos fases de excavaciones, cuando abran los 40 metros cuadrados de TD6.2 van a obtener &ldquo;much&iacute;sima m&aacute;s informaci&oacute;n&rdquo;, que arrojar&aacute; luz sobre los hallazgos de antecessor.
    </p><p class="article-text">
        Ha recordado que entre los a&ntilde;os 1994-1997 y 2003-2011 se recuperaron esos 180 <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/fosiles-770-000-anos-hallados-marruecos-ancestros-cercanos-humanos-modernos_1_12891517.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">f&oacute;siles humanos</a> canibalizados; han estudiado el medio ambiente y tienen claro que en el momento al que corresponden no se registr&oacute; ninguna hambruna, pero tienen otras muchas hip&oacute;tesis que explicar&iacute;an el canibalismo.
    </p><p class="article-text">
        El objetivo de esta campa&ntilde;a de excavaciones es hallar nuevos restos, en lo que es el campamento m&aacute;s antiguo de Europa con 850.000 a&ntilde;os, que permitan aclarar por qu&eacute; en Gran Dolina se concentraron un m&iacute;nimo de 11 personas, ni&ntilde;os y adolescentes, que fueron &ldquo;comidas&rdquo;, y avanzar en el conocimiento sobre los asentamientos en Europa occidental.
    </p><h2 class="article-text">En busca de m&aacute;s f&oacute;siles de Pink </h2><p class="article-text">
        La campa&ntilde;a de excavaciones, que hace la n&uacute;mero 46, arranc&oacute; el domingo 21 de junio y concluir&aacute; el 24 de julio. En ella participan unos 300 investigadores, divididos en dos grupos: el primero trabaja ahora en los yacimientos Sima del Elefante, Penal, Cueva Fantasma o Cueva del Mirador; y el segundo lo har&aacute; a partir del 2 de julio en Cueva Mayor y en Gran Dolina.
    </p><p class="article-text">
        Marina Mosquera ha explicado que tambi&eacute;n tienen expectativas para la Sima del Elefante, donde apareci&oacute; el famoso Pink, el fragmento humano de 1,3 millones de a&ntilde;os que se investiga como una especie af&iacute;n a <em>Homo erectus</em> y ser&iacute;a el rosto del humano m&aacute;s antiguo de Europa occidental.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Solo en Atapuerca podemos tener la base para contrastar qu&eacute; ocurre en el resto del mundo, en Eurasia&rdquo;, ha insistido la investigadora, por eso interesa mucho lo que se pueda encontrar en el nivel TE7 de Sima del Elefante.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/88785969-e8f6-4ae4-a5af-b31ef5a034fd_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/88785969-e8f6-4ae4-a5af-b31ef5a034fd_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/88785969-e8f6-4ae4-a5af-b31ef5a034fd_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/88785969-e8f6-4ae4-a5af-b31ef5a034fd_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/88785969-e8f6-4ae4-a5af-b31ef5a034fd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/88785969-e8f6-4ae4-a5af-b31ef5a034fd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/88785969-e8f6-4ae4-a5af-b31ef5a034fd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El vicepresidente de la Fundación Atapuerca, Juan Luis Arsuaga interviene tras visitar los yacimientos de la Sierra de Atapuerca (Burgos)."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El vicepresidente de la Fundación Atapuerca, Juan Luis Arsuaga interviene tras visitar los yacimientos de la Sierra de Atapuerca (Burgos).                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, continuar&aacute; la investigaci&oacute;n en la Sima de los Huesos, que acumula m&aacute;s de 7.000 f&oacute;siles de 29 individuos con una antig&uuml;edad de 430.000 a&ntilde;os, y que es un yacimiento complejo, ha explicado Ignacio Mart&iacute;nez, dado que los f&oacute;siles no se encuentran distribuidos de manera regular, lo que requiere de mucho cuidado en la excavaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n en el conjunto de Cueva Mayor se trabajar&aacute; en Galer&iacute;a de las Estatuas Interior y Exterior y Portal&oacute;n; y en la Trinchera del Ferrocarril, adem&aacute;s de Gran Dolina y Sima de los Huesos, se avanzar&aacute; en Penal, que corresponder&iacute;a a los niveles TD5 y TD6 de Gran Dolina, y su estudio ayudar&aacute; a comprender mejor este otro yacimiento.
    </p><p class="article-text">
        Cueva Fantasma, que es un yacimiento con potencial arqueol&oacute;gico en el que encontraron un fragmento de cr&aacute;neo y evidencias de ocupaci&oacute;n neandertal, completar&aacute; las excavaciones de esta campa&ntilde;a, sin olvidar otros yacimientos como Galer&iacute;a o Cueva del Mirador, en un complejo arqueol&oacute;gico y paleontol&oacute;gico &uacute;nico en el mundo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-y-leon/sociedad/campana-excavaciones-atapuerca-busca-explicar-canibalismo-homo-antecessor_1_13327015.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 23 Jun 2026 14:29:47 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e6dae15f-c437-4294-ab24-f11aaf89724e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1796297" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e6dae15f-c437-4294-ab24-f11aaf89724e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1796297" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La campaña de excavaciones de Atapuerca busca explicar el canibalismo del 'Homo antecessor']]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e6dae15f-c437-4294-ab24-f11aaf89724e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Atapuerca,Yacimientos arqueológicos,Prehistoria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un 'prototipo' anterior a Stonehenge pone contra las cuerdas la historia tradicional del monumento más famoso de Reino Unido]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/prototipo-anterior-stonehenge-pone-cuerdas-historia-tradicional-monumento-famoso-reino-unido-pm_1_13326750.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c5380e43-7c38-49f5-b71f-2a346ce9db48_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un &#039;prototipo&#039; anterior a Stonehenge pone contra las cuerdas la historia tradicional del monumento más famoso de Reino Unido"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Celebración solar - La escasa conservación no impidió valorar aquella disposición como un precedente remoto de desarrollos posteriores que alcanzaron dimensiones mucho mayores</p></div><p class="article-text">
        Unas fosas excavadas cerca de <strong>Stonehenge</strong> han abierto una nueva pista sobre el origen de uno de los monumentos m&aacute;s estudiados de Europa. El hallazgo ha situado a los arque&oacute;logos ante una <strong>estructura levantada unos 500 a&ntilde;os antes que el famoso c&iacute;rculo de piedras </strong>y ha reforzado la idea de que la observaci&oacute;n del Sol ya ocupaba un lugar principal en esa zona del sur de Inglaterra. El enclave se encuentra en Bulford, a unos cinco kil&oacute;metros del monumento megal&iacute;tico.
    </p><h2 class="article-text">Ambos enclaves compartieron celebraciones ligadas a los solsticios</h2><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n apunta a que ambos lugares estuvieron vinculados por tradiciones compartidas relacionadas con los <strong>solsticios</strong>. Esa posibilidad ha ganado fuerza tras a&ntilde;os de an&aacute;lisis realizados por <em><strong>Wessex Archaeology</strong></em>, que present&oacute; los resultados coincidiendo con las fechas en las que Stonehenge vuelve a atraer a miles de visitantes para contemplar el amanecer del verano.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Matt Leivers</strong>, director de investigaci&oacute;n de <em>Wessex Archaeology</em>, considera que la cercan&iacute;a geogr&aacute;fica y cronol&oacute;gica acerca a las comunidades que ocuparon ambos espacios. Seg&uacute;n explic&oacute;, resulta &ldquo;inconcebible, dada la coincidencia de fechas, que las personas que estuvieron en Bulford y en Stonehenge durante su primera fase no se conocieran&rdquo;. Esa valoraci&oacute;n parte de una cronolog&iacute;a que sit&uacute;a las dos construcciones dentro de una<strong> misma etapa cultural</strong>, aunque una de ellas sea anterior.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c73d300c-8f8e-4bb7-bd52-0359a36948af_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c73d300c-8f8e-4bb7-bd52-0359a36948af_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c73d300c-8f8e-4bb7-bd52-0359a36948af_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c73d300c-8f8e-4bb7-bd52-0359a36948af_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c73d300c-8f8e-4bb7-bd52-0359a36948af_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c73d300c-8f8e-4bb7-bd52-0359a36948af_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c73d300c-8f8e-4bb7-bd52-0359a36948af_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La arqueología reconstruyó una historia con pocos vestigios"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La arqueología reconstruyó una historia con pocos vestigios                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La excavaci&oacute;n estuvo dirigida por el arque&oacute;logo <strong>Phil Harding</strong>, una figura muy conocida en el Reino Unido por su participaci&oacute;n en el programa televisivo<em> Time Team</em>. Los trabajos se desarrollaron entre 2015 y 2017, despu&eacute;s de que el terreno quedara libre para la construcci&oacute;n de viviendas militares. Sin embargo, la <strong>publicaci&oacute;n de las conclusiones se retras&oacute; </strong>porque los especialistas necesitaban revisar cada indicio antes de determinar la funci&oacute;n del lugar y comprobar si la orientaci&oacute;n respond&iacute;a realmente a un patr&oacute;n astron&oacute;mico.
    </p><h2 class="article-text">Una prueba sencilla orient&oacute; el estudio hacia el cielo</h2><p class="article-text">
        Cuando examin&oacute; las cavidades, Harding detect&oacute; una disposici&oacute;n que le llam&oacute; la atenci&oacute;n y decidi&oacute; comprobarla de una forma muy sencilla. El arque&oacute;logo relat&oacute; que &ldquo;tom&eacute; mi l&aacute;piz y mi regla, las un&iacute; y me di cuenta de que apuntaban en la direcci&oacute;n general del amanecer en el solsticio de verano&rdquo;. A partir de esa observaci&oacute;n inicial, los <strong>estudios posteriores reforzaron la hip&oacute;tesis </strong>de que los postes marcaban fen&oacute;menos solares asociados al verano y al invierno.
    </p><p class="article-text">
        Las fosas tambi&eacute;n aportaron informaci&oacute;n sobre las actividades desarrolladas all&iacute;. En su interior aparecieron <strong>fragmentos de cer&aacute;mica, restos &oacute;seos de animales y carb&oacute;n vegetal</strong>, elementos que sugieren encuentros colectivos celebrados en periodos breves. Los investigadores creen que aquellas reuniones ten&iacute;an un <strong>componente religioso ligado al culto solar</strong>. Adem&aacute;s, una de las cavidades conten&iacute;a un cuchillo con forma poco habitual que pudo depositarse como ofrenda relacionada con el astro.
    </p><p class="article-text">
        Del conjunto apenas quedan las <strong>dos fosas </strong>donde habr&iacute;an estado colocados los postes de madera, separados por unos 120 metros. Pese a la escasez de restos conservados, los especialistas consideran que esa estructura representa una<strong> versi&oacute;n temprana del sistema que m&aacute;s tarde alcanz&oacute; una expresi&oacute;n monumental en Stonehenge</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Harding destac&oacute; la importancia del hallazgo al afirmar que &ldquo;nuestro conocimiento sobre esta antigua proeza astron&oacute;mica se basaba en Stonehenge y otros monumentos de una &eacute;poca similar, pero lo que hemos descubierto en Bulford es 500 a&ntilde;os anterior a las famosas piedras que tan bien conocemos&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Stonehenge mantiene abiertas varias interpretaciones sobre su funci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Stonehenge sigue siendo uno de los <strong>grandes enigmas de la prehistoria brit&aacute;nica</strong>. Situado a unos 130 kil&oacute;metros al oeste de Londres, forma parte del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco desde 1986. <em>English Heritage </em>recoge interpretaciones muy diversas sobre su funci&oacute;n, entre ellas la posibilidad de que actuara como<strong> centro ceremonial o como espacio vinculado a la observaci&oacute;n celeste</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Cada 21 de junio, el monumento vuelve a llenarse de personas que observan la salida del Sol, una costumbre que, seg&uacute;n Harding, ya ten&iacute;a precedentes en aquella colina de Bulford hace unos 5.000 a&ntilde;os.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/prototipo-anterior-stonehenge-pone-cuerdas-historia-tradicional-monumento-famoso-reino-unido-pm_1_13326750.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 23 Jun 2026 13:09:27 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c5380e43-7c38-49f5-b71f-2a346ce9db48_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="133245" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c5380e43-7c38-49f5-b71f-2a346ce9db48_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="133245" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Un 'prototipo' anterior a Stonehenge pone contra las cuerdas la historia tradicional del monumento más famoso de Reino Unido]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c5380e43-7c38-49f5-b71f-2a346ce9db48_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Investigación,Reino Unido,Prehistoria,Monumentos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El consumo de larvas separó a neandertales y humanos europeos, una diferencia que cambia la lectura de su alimentación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/consumo-larvas-separo-neandertales-humanos-europeos-diferencia-cambia-lectura-alimentacion-pm_1_13285126.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a87018bd-18de-4ff3-afcf-a8837b6706ff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El consumo de larvas separó a neandertales y humanos europeos, una diferencia que cambia la lectura de su alimentación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Alimentación proteíca - La revisión de más de un millar de genomas antiguos mostró diferencias tempranas que continuaron presentes tras numerosos movimientos humanos posteriores</p><p class="subtitle">Ocho de los diez escenarios simulados por una científica española no garantizan la supervivencia humana
</p></div><p class="article-text">
        Las bayas duras pod&iacute;an decidir una jornada cuando el fr&iacute;o reduc&iacute;a las opciones. Ese tipo de limitaciones era habitual en gran parte de la <strong>prehistoria</strong>, cuando la alimentaci&oacute;n depend&iacute;a de lo que ofrec&iacute;a el entorno inmediato y de la capacidad para encontrarlo o capturarlo. 
    </p><p class="article-text">
        La variedad disponible estaba muy lejos de la actual y cambiaba con las estaciones, los desplazamientos y las condiciones clim&aacute;ticas. La dieta cotidiana pod&iacute;a incluir carne de caza, peces, frutos, semillas, ra&iacute;ces o plantas silvestres, aunque cada territorio impon&iacute;a sus propias restricciones. La consecuencia era una<strong> alimentaci&oacute;n mucho m&aacute;s ligada a la disponibilidad </strong>que a la elecci&oacute;n personal.
    </p><h2 class="article-text">Un an&aacute;lisis dental descart&oacute; un consumo frecuente de insectos</h2><p class="article-text">
        Un estudio publicado en <em><strong>Science Advances</strong></em> aporta una pista adicional sobre lo que apenas form&oacute; parte de esa dieta. Tras analizar ADN conservado en placa dental antigua, los investigadores concluyeron que los<strong> habitantes prehist&oacute;ricos de Europa consum&iacute;an insectos de manera muy ocasional </strong>y que muchas de esas ingestas pudieron producirse por accidente.
    </p><p class="article-text">
        La comparaci&oacute;n con otros grupos humanos reforz&oacute; esa idea. Los <strong>neandertales mostraban cantidades mucho mayores</strong> de ADN de insectos en sus dientes, en niveles parecidos a los observados en <strong>chimpanc&eacute;s</strong> que recurren a estos animales para complementar su alimentaci&oacute;n. Entre los restos detectados destacaba<strong>n moscas y mosquitos.</strong> El investigador <strong>Manuel Pi&ntilde;ero </strong>relacion&oacute; esos resultados con la posible ingesti&oacute;n de carne en descomposici&oacute;n que conten&iacute;a larvas o huevos de insectos.
    </p><p class="article-text">
        Los autores trabajaron con una muestra formada por 745 humanos anat&oacute;micamente modernos, 18 neandertales y 96 grandes simios. La placa dental endurecida conserva rastros microsc&oacute;picos de alimentos y otros elementos presentes en el entorno, lo que permite r<strong>econstruir h&aacute;bitos alimentarios </strong>de &eacute;pocas muy antiguas. Incluso teniendo en cuenta posibles contaminaciones ambientales, los restos de insectos hallados en los humanos europeos resultaron m&iacute;nimos.
    </p><h2 class="article-text">Las zonas c&aacute;lidas favorecieron un mayor aprovechamiento alimentario</h2><p class="article-text">
        La geograf&iacute;a apareci&oacute; como otro elemento decisivo. En las regiones tropicales, donde los insectos son abundantes durante gran parte del a&ntilde;o, su<strong> aprovechamiento alimentario resulta mucho m&aacute;s rentable</strong>. En cambio, las latitudes septentrionales presentan una disponibilidad m&aacute;s irregular y estacional.<strong> </strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pablo Librado </strong>explic&oacute; que &ldquo;la escasa presencia de insectos en la dieta de los euroasi&aacute;ticos del norte sugiere que la ausencia de entomofagia no se debe &uacute;nicamente a factores culturales recientes, sino tambi&eacute;n a una larga historia ecol&oacute;gica y evolutiva&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ese patr&oacute;n se remonta al menos a 9.000 a&ntilde;os atr&aacute;s. El an&aacute;lisis de 1.663 genomas antiguos mostr&oacute; que ciertas diferencias relacionadas con la digesti&oacute;n de insectos ya exist&iacute;an al inicio de la agricultura y continuaron presentes pese a migraciones y transformaciones culturales posteriores.
    </p><p class="article-text">
        La explicaci&oacute;n tambi&eacute;n aparece en los genes. Los investigadores estudiaron<strong> variantes asociadas a CHIA y CTBS</strong>, dos genes vinculados a la producci&oacute;n de enzimas que ayudan a descomponer la <strong>quitina</strong>, el componente principal de los exoesqueletos de los insectos. Las poblaciones pr&oacute;ximas a los tr&oacute;picos conservaban con m&aacute;s frecuencia variantes asociadas a una digesti&oacute;n eficaz, mientras que en Europa eran menos comunes.
    </p><h2 class="article-text">La b&uacute;squeda de prote&iacute;nas dio actualidad al hallazgo</h2><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n adquiere relevancia en un contexto marcado por la<strong> b&uacute;squeda de nuevas fuentes de prote&iacute;na</strong>. Los insectos forman parte de la alimentaci&oacute;n habitual de cientos de millones de personas en pa&iacute;ses de todo el mundo, aunque en Espa&ntilde;a no parece que vaya a arraigar, y distintas organizaciones los consideran una <strong>alternativa sostenible </strong>para una poblaci&oacute;n mundial cada vez m&aacute;s numerosa.
    </p><p class="article-text">
        Los autores aclaran que estas diferencias hist&oacute;ricas no impiden consumir insectos en la actualidad. Sin embargo, parte de la poblaci&oacute;n podr&iacute;a <strong>digerir peor</strong> determinados componentes presentes en ellos. Por ese motivo, t&eacute;cnicas que eliminan parte de la quitina podr&iacute;an facilitar su aceptaci&oacute;n en regiones donde estos animales apenas tuvieron presencia en la dieta durante miles de a&ntilde;os.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/consumo-larvas-separo-neandertales-humanos-europeos-diferencia-cambia-lectura-alimentacion-pm_1_13285126.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 08 Jun 2026 15:00:39 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a87018bd-18de-4ff3-afcf-a8837b6706ff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="110892" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a87018bd-18de-4ff3-afcf-a8837b6706ff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="110892" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El consumo de larvas separó a neandertales y humanos europeos, una diferencia que cambia la lectura de su alimentación]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a87018bd-18de-4ff3-afcf-a8837b6706ff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Investigación,Prehistoria,Alimentación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un grupo de arqueólogos descubre en Atapuerca la primera necrópolis infantil europea de la Edad del Cobre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-y-leon/cultura/grupo-arqueologos-descubre-atapuerca-primera-necropolis-infantil-europea-edad-cobre_1_13279279.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6866e8e6-9c82-4a45-94b2-5b49f32099c1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un grupo de arqueólogos descubre en Atapuerca la primera necrópolis infantil europea de la Edad del Cobre"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este descubrimiento confirma el tratamiento especial que daban en el Calcolítico a los indivudos infantiles</p><p class="subtitle">Viajes - Guía para visitar Atapuerca: un viaje imprescindible para conocer la evolución humana</p></div><p class="article-text">
        Un grupo de arque&oacute;logos descubren en <a href="https://www.eldiario.es/viajes/guia-visitar-atapuerca-viaje-imprescindible-conocer-evolucion-humana_1_12214556.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Atapuerca</a> la primera necr&oacute;polis infantil del Calcol&iacute;tico en Europa, seg&uacute;n ha informado la Fundaci&oacute;n Atapuerca. Se han identificado restos de once peque&ntilde;os de menos de 6 a&ntilde;os, tres ni&ntilde;os de 7 a 9 a&ntilde;os y de dos adultos en la Galer&iacute;a del S&iacute;lex, fechados entre 5 000 y 4 500 a&ntilde;os, lo que prueba que en la Edad del Cobre se dio &ldquo;un tratamiento especial&rdquo; en los asentamientos de Atapuerca. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este descubrimiento puede considerarse una aut&eacute;ntica necr&oacute;polis infantil calcol&iacute;tica, la &uacute;nica conocida hasta este momento. Apoya la idea de que conced&iacute;an&nbsp;un tratamiento especial a sus indivudos infantiles, mostrando el cari&ntilde;o y la importancia que daban a sus ni&ntilde;os peque&ntilde;os&rdquo;, ha explicado el director de Atapuerca y director de la C&aacute;tedra de Otoac&uacute;stica Evolutiva y Paleoantropolog&iacute;a de HM Hospitales y la Universidad de Alcal&aacute;, Ignacio Mart&iacute;nez Mendiz&aacute;bal.
    </p><p class="article-text">
        En la Galer&iacute;a del S&iacute;lex, de 500 metros, que qued&oacute; sellada por un desprendimiento a finales de la Edad del Bronce, lo que permiti&oacute; que quedara intacta hasta su descubrimiento. La galer&iacute;a fue localizada en 1972 por el grupo de espeleolog&iacute;a Edelweiss, y conserva huesos humanos, restos de fauna y cientos de fragmentos de cer&aacute;mica. Adem&aacute;s, en sus paredes hay m&aacute;s de 50 paneles de pinturas y grabados rupestres de hace alrededor de 4 000 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Hasta ahora, se ten&iacute;a la hip&oacute;tesis de que los restos de los menores de seis a&ntilde;os ten&iacute;an un tratamiento funerario diferente al de los mayores, puesto que apenas se han recuperado restos infantiles de esa &eacute;poca en la Pen&iacute;nsula Ib&eacute;rica. Esto hab&iacute;a llevado a deducir que los restos de los m&aacute;s peque&ntilde;os eran depositados en lugares diferentes, pero no hab&iacute;a pruebas que apoyasen esta idea.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DZNIm3Xt5br/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        La sierra de Atapuerca es mundialmente conocida por la riqueza de sus yacimientos pleistocenos. Es el &uacute;nico lugar del continente en el que se han encontrado f&oacute;siles de todas las especies humanas que habitaron Europa, desde sus primeros pobladores, hace alrededor de 1,4 millones de a&ntilde;os, incluidos los Neandertales, de hace unos cien mil a&ntilde;os. Adem&aacute;s, la sierra de Atapuerca tambi&eacute;n guarda en su interior un importante conjunto de yacimientos holocenos, que abarcan desde la llegada de los primeros ganaderos y agricultores neol&iacute;ticos, hace algo m&aacute;s de 7500 a&ntilde;os, hasta finales de la Edad del Bronce, hace unos 3500 a&ntilde;os.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alba Camazón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-y-leon/cultura/grupo-arqueologos-descubre-atapuerca-primera-necropolis-infantil-europea-edad-cobre_1_13279279.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Jun 2026 14:19:22 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/6866e8e6-9c82-4a45-94b2-5b49f32099c1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2667585" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/6866e8e6-9c82-4a45-94b2-5b49f32099c1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2667585" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Un grupo de arqueólogos descubre en Atapuerca la primera necrópolis infantil europea de la Edad del Cobre]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/6866e8e6-9c82-4a45-94b2-5b49f32099c1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Yacimientos arqueológicos,Prehistoria,Atapuerca]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una investigación halla fósiles de aves que evidencian el pasado húmedo del hoy semidesértico Geoparque de Granada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/granada/investigacion-halla-fosiles-aves-evidencian-pasado-humedo-hoy-semidesertico-geoparque-granada_1_13230309.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e017c9d1-3b1d-4141-9ed6-5f05907cba44_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una investigación halla fósiles de aves que evidencian el pasado húmedo del hoy semidesértico Geoparque de Granada"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo que ahora es una de las zonas más áridas del sur de la península, hace millones de años era un vergel que daba vida a una diversidad de fauna de la que vamos conociendo más gracias a los trabajos paleontológicos que se realizan sobre el terreno</p><p class="subtitle">El hallazgo de una talla de sílex de 1,2 millones de años refuerza el peso de Orce en el pasado de Europa occidental</p></div><p class="article-text">
        Hubo un tiempo en el que el actual Geoparque de Granada no era un territorio de c&aacute;rcavas secas, ramblas erosionadas y <a href="https://www.eldiario.es/viajes/son-badlands-mejores-lugares-verlos-mirador-mundo-pequeno-pueblo-pm_1_12891789.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">badlands imposibles</a>. Lugares que parecen estar muy lejos, pero que se encuentran en plena geograf&iacute;a andaluza. Donde hoy el paisaje parece casi lunar, hace un mill&oacute;n y medio de a&ntilde;os exist&iacute;a un enorme humedal habitado por hipop&oacute;tamos gigantes, grandes depredadores, hienas, grullas y patos adaptados a aguas salobres. Un vergel prehist&oacute;rico en mitad de lo que hoy es uno de los paisajes m&aacute;s &aacute;ridos de Andaluc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Una investigaci&oacute;n liderada por paleont&oacute;logos de la Universidad de M&aacute;laga ha conseguido ahora reconstruir parte de aquel ecosistema desaparecido gracias al hallazgo y estudio de unos f&oacute;siles extraordinariamente raros: restos de aves hallados en el yacimiento de Venta Micena, en el Geoparque de Granada. El estudio, publicado en la revista cient&iacute;fica <a href="https://sjp.pensoft.net/article/182523/element/4/487//" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Swiss Journal of Palaeontology</a>, ha identificado f&oacute;siles de tres especies diferentes &mdash;un tarro blanco, una grulla gigante y un cuervo&mdash; que ayudan a entender c&oacute;mo era la cuenca de Baza durante el Pleistoceno inferior y c&oacute;mo el actual paisaje semides&eacute;rtico fue, durante cientos de miles de a&ntilde;os, un gigantesco sistema lacustre.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hoy el paisaje es muy semides&eacute;rtico. Pero sabemos que eso no ocurr&iacute;a&rdquo;, explica a elDiario.es Andaluc&iacute;a Paul Palmqvist, catedr&aacute;tico de Paleontolog&iacute;a de la Universidad de M&aacute;laga y uno de los l&iacute;deres de la investigaci&oacute;n. &ldquo;Hemos calculado un lago de unos 1.100 kil&oacute;metros cuadrados&rdquo;. La relevancia del hallazgo no reside &uacute;nicamente en las especies encontradas, sino en algo mucho m&aacute;s dif&iacute;cil: haber encontrado f&oacute;siles de aves.
    </p><p class="article-text">
        Sobre los m&aacute;s de 25.000 f&oacute;siles recuperados en Venta Micena tras d&eacute;cadas de excavaciones, s&oacute;lo 18 pertenec&iacute;an a aves. Y apenas siete conservaban suficiente integridad anat&oacute;mica como para poder ser identificados. &ldquo;Los huesos de las aves est&aacute;n huecos. Si no, no podr&iacute;an volar&rdquo;, explica Palmqvist. A diferencia de los mam&iacute;feros, sus restos son mucho m&aacute;s fr&aacute;giles, peque&ntilde;os y ligeros, lo que hace enormemente improbable que sobrevivan durante millones de a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el contexto tampoco ayudaba. Venta Micena, que tambi&eacute;n alberga restos humanos que evidencian que hubo asentamientos en la zona, fue un lugar en el que habitaban hienas gigantes capaces de fracturar incluso huesos de grandes elefantes para acceder a la m&eacute;dula. Que algunos restos de aves hayan llegado hasta hoy es, en la pr&aacute;ctica, una anomal&iacute;a paleontol&oacute;gica. &ldquo;Sobre m&aacute;s de 25.000 f&oacute;siles, s&oacute;lo hemos detectado 18 de aves&rdquo;, insiste el investigador.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4a68ac48-85a8-43bb-ba30-3f3761da2e5a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4a68ac48-85a8-43bb-ba30-3f3761da2e5a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4a68ac48-85a8-43bb-ba30-3f3761da2e5a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4a68ac48-85a8-43bb-ba30-3f3761da2e5a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4a68ac48-85a8-43bb-ba30-3f3761da2e5a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4a68ac48-85a8-43bb-ba30-3f3761da2e5a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4a68ac48-85a8-43bb-ba30-3f3761da2e5a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Huesos de las aves halladas en Venta Micena"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Huesos de las aves halladas en Venta Micena                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Un lago gigantesco donde hoy hay desierto</h2><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n refuerza una idea que la geolog&iacute;a llevaba tiempo poniendo encima de la mesa: el actual Geoparque de Granada es el resultado de una transformaci&oacute;n clim&aacute;tica y tect&oacute;nica gigantesca. Durante buena parte del Plioceno y del Pleistoceno existi&oacute; en la cuenca de Guadix&mdash;Baza un gran lago interior alimentado por un sistema fluvial que recog&iacute;a agua desde Sierra Nevada y por manantiales hidrotermales. Aquel humedal lleg&oacute; a ocupar m&aacute;s de mil kil&oacute;metros cuadrados.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hoy en Orce llueven unos 300 mil&iacute;metros anuales. Hemos calculado que entonces pod&iacute;a llover aproximadamente el triple&rdquo;, se&ntilde;ala Palmqvist. Aquellas precipitaciones, unidas a una configuraci&oacute;n geol&oacute;gica distinta, permit&iacute;an mantener una enorme masa de agua permanente donde prosperaba una fauna que hoy resultar&iacute;a impensable en el norte de la provincia de Granada. Hipop&oacute;tamos m&aacute;s grandes que los actuales, f&eacute;lidos de dientes de sable, grandes hienas carro&ntilde;eras y <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/granada/hallazgo-talla-silex-1-2-millones-anos-refuerza-peso-orce-pasado-europa-occidental_1_12464509.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los primeros grupos humanos de Europa occidental</a> convivieron en aquel paisaje h&uacute;medo que acab&oacute; desapareciendo tras el drenaje natural de la cuenca hacia el Guadalquivir. Ese vaciado del lago inici&oacute; una erosi&oacute;n acelerada que termin&oacute; formando las c&aacute;rcavas y badlands que hoy caracterizan al Geoparque. &ldquo;La erosi&oacute;n es precisamente la que nos permite acceder hoy a los f&oacute;siles&rdquo;, cuenta Paul Palmqvist.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, de las tres especies halladas, quiz&aacute; la m&aacute;s reveladora sea el tarro blanco, un ave acu&aacute;tica muy asociada actualmente a marismas, estuarios y zonas de aguas salobres &mdash;aguas saladas, pero en menor cantidad que las del mar abierto, lo que hace que sean &oacute;ptimas para el consumo de algunos animales&mdash;. &ldquo;Hemos tenido suerte de encontrar el pato m&aacute;s informativo posible&rdquo;, afirma Palmqvist porque la presencia de esta especie demuestra que alrededor del gran lago exist&iacute;an &aacute;reas de poca profundidad sometidas a una intensa evaporaci&oacute;n, donde aumentaba la concentraci&oacute;n de sal y proliferaban peque&ntilde;os caracoles de los que se alimentaban estas aves.
    </p><p class="article-text">
        La grulla encontrada, de mayor tama&ntilde;o que las actuales, confirma tambi&eacute;n la existencia de humedales permanentes. Y adem&aacute;s aporta otro dato relevante: probablemente aquellas aves no eran migratorias. Mientras hoy las grullas y la mayor&iacute;a de tarros blancos s&oacute;lo pasan el invierno en la pen&iacute;nsula Ib&eacute;rica, los f&oacute;siles hallados en Venta Micena sugieren que hace 1,5 millones de a&ntilde;os resid&iacute;an all&iacute; durante todo el a&ntilde;o y se reproduc&iacute;an en la zona: &ldquo;Aquello tuvo que estar plagado de aves&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n tambi&eacute;n ha permitido reconstruir algo menos visible: las relaciones ecol&oacute;gicas entre los carro&ntilde;eros del ecosistema. El cuervo identificado en Venta Micena pertenece al registro m&aacute;s antiguo conocido de esta especie en la pen&iacute;nsula. Pero su inter&eacute;s va m&aacute;s all&aacute; de la cronolog&iacute;a. Los investigadores han asumido que los cuervos hallados formaban parte de la cadena alimenticia de todos los animales que se alimentaban de carne en ese momento, pero que ten&iacute;an un papel mucho m&aacute;s relevante que el que se ha cre&iacute;do hist&oacute;ricamente.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los cuervos ten&iacute;an que estar plagando los refugios de hienas tratando de meterle mano a la comida&rdquo;, explica Palmqvist. Seg&uacute;n afirma, hay estudios actuales realizados en Norteam&eacute;rica que muestran c&oacute;mo los cuervos son capaces de robar grandes cantidades de carne a los lobos, alterando incluso el comportamiento de las manadas. Algo que sugiere que en el Geoparque de Granada ya pasaba hace millones de a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">Una peque&ntilde;a laguna como &uacute;ltimo vestigio</h2><p class="article-text">
        El estudio conecta adem&aacute;s aquel pasado remoto con uno de los humedales actuales m&aacute;s desconocidos del norte de Granada: El Ba&iacute;co, entre Baza y Benamaurel. Hoy apenas ocupa una peque&ntilde;a superficie y s&oacute;lo recupera plenamente agua en los a&ntilde;os lluviosos &mdash;como este 2026&mdash;, despu&eacute;s de d&eacute;cadas de drenajes y transformaciones agr&iacute;colas. Sin embargo, sigue acogiendo decenas de especies de aves. Para los investigadores, este enclave funciona como una especie de se&ntilde;uelo de aquel gigantesco humedal prehist&oacute;rico.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si hoy un espacio tan peque&ntilde;o puede albergar m&aacute;s de 50 especies de aves, imag&iacute;nate lo que debi&oacute; existir en un lago de m&aacute;s de 1.000 kil&oacute;metros cuadrados&rdquo;, plantea el paleont&oacute;logo. &ldquo;Tenemos algo parecido al Gran Ca&ntilde;&oacute;n y no somos conscientes&rdquo;. Palmqvist cree que investigaciones como esta ayudan tambi&eacute;n a entender el valor patrimonial y cient&iacute;fico del Geoparque de Granada, un territorio que considera todav&iacute;a infravalorado pese a su relevancia internacional.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tenemos algo parecido al Gran Ca&ntilde;&oacute;n del Colorado y muchas veces <a href="https://www.eldiario.es/viajes/desierto-granada-esconde-paisajes-geologicos-sorprendentes-espana_1_12720766.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no somos conscientes</a>&rdquo;, lamenta. No en vano, el investigador defiende que la paleontolog&iacute;a, la geolog&iacute;a y la arqueolog&iacute;a pueden convertirse en motores econ&oacute;micos para una comarca marcada por la despoblaci&oacute;n y la fragilidad econ&oacute;mica. &ldquo;La ciencia hist&oacute;rica puede ser un elemento dinamizador de la econom&iacute;a rural&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Porque, en el fondo, los diminutos huesos de aves hallados en Venta Micena no s&oacute;lo hablan de animales extinguidos. Tambi&eacute;n cuentan la historia de un territorio radicalmente distinto al actual. Uno donde el agua dominaba el paisaje que hoy el tiempo y la erosi&oacute;n han convertido en desierto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Álvaro López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/granada/investigacion-halla-fosiles-aves-evidencian-pasado-humedo-hoy-semidesertico-geoparque-granada_1_13230309.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 Jun 2026 04:01:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e017c9d1-3b1d-4141-9ed6-5f05907cba44_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1394920" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e017c9d1-3b1d-4141-9ed6-5f05907cba44_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1394920" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Una investigación halla fósiles de aves que evidencian el pasado húmedo del hoy semidesértico Geoparque de Granada]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e017c9d1-3b1d-4141-9ed6-5f05907cba44_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Paleoantropología,Prehistoria,Fauna,Investigadores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El valle de sal más antiguo del mundo está en España y lleva miles de años funcionando]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/factoria-sal-antigua-mundo-rincon-espana-lleva-miles-anos-funcionando-pm_1_13234298.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fb8a1752-6750-4365-aff1-a3b7f4eb7b28_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El valle de sal más antiguo del mundo está en España y lleva miles de años funcionando"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Álava conserva un paisaje construido durante milenios alrededor del llamado “oro blanco”</p><p class="subtitle">Semana Mundial de la Sal: los lagos de sal hermanos más impresionantes del Magreb</p></div><p class="article-text">
        Hoy la sal parece un producto cotidiano, barato y pr&aacute;cticamente invisible dentro de cualquier cocina. Sin embargo, durante siglos<strong> la sal fue uno de los bienes m&aacute;s codiciados del planeta</strong>. Serv&iacute;a para conservar alimentos cuando todav&iacute;a no exist&iacute;a la refrigeraci&oacute;n industrial y resultaba indispensable tanto para la alimentaci&oacute;n humana y animal como para numerosos procesos productivos. Por eso, alrededor de la sal crecieron guerras, fortunas, ciudades enteras y enormes redes comerciales.
    </p><p class="article-text">
        En <strong>pleno Pa&iacute;s Vasco </strong>existe uno de los mayores testimonios hist&oacute;ricos de esa <strong>relaci&oacute;n entre el ser humano y la sal</strong>. El&nbsp;<strong>Valle Salado de A&ntilde;ana</strong>, situado a unos 30 kil&oacute;metros de <strong>Vitoria-Gasteiz</strong>, conserva una explotaci&oacute;n salinera que lleva activa miles de a&ntilde;os y que est&aacute; considerada una de las m&aacute;s antiguas del planeta.
    </p><h2 class="article-text">Un paisaje construido alrededor de la sal durante milenios</h2><p class="article-text">
        La <strong>historia del Valle Salado </strong>comenz&oacute; hace aproximadamente 7.500 a&ntilde;os, cuando las comunidades prehist&oacute;ricas empezaron a aprovechar los manantiales naturales de agua salada de la zona.
    </p><p class="article-text">
        Tal y como menciona <a href="https://www.vallesalado.com/valle-salado/historia/imperio-romano/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su fundaci&oacute;n</a>, &ldquo;las investigaciones, todav&iacute;a en curso, nos est&aacute;n informando que los inicios de la producci&oacute;n de sal en el Valle Salado de A&ntilde;ana se remontan a hace unos 7.500 a&ntilde;os. Durante la Prehistoria, <strong>las salinas ten&iacute;an un aspecto muy diferente </strong>al que podemos ver en la actualidad. Esto se debe a que el sistema productivo era distinto. No basado en la exposici&oacute;n de la salmuera que surge de los manantiales a los agentes atmosf&eacute;ricos (sol y viento) sino en la evaporaci&oacute;n forzada mediante la combusti&oacute;n de materiales &iacute;gneos&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">La llegada de Roma cambi&oacute; completamente el sistema</h2><p class="article-text">
        El gran cambio lleg&oacute;, seg&uacute;n la propia narraci&oacute;n de la web, alrededor del siglo I antes de Cristo, cuando esta parte del norte peninsular qued&oacute; integrada dentro del&nbsp;<strong>Imperio Romano</strong>. Con el aumento de la <strong>demanda de sal</strong>, el Valle Salado modific&oacute; completamente su sistema de producci&oacute;n y pas&oacute; de la evaporaci&oacute;n forzada a la evaporaci&oacute;n natural, mucho m&aacute;s eficiente a gran escala
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8919a728-2725-4878-b030-778c530eb655_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8919a728-2725-4878-b030-778c530eb655_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8919a728-2725-4878-b030-778c530eb655_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8919a728-2725-4878-b030-778c530eb655_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8919a728-2725-4878-b030-778c530eb655_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8919a728-2725-4878-b030-778c530eb655_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8919a728-2725-4878-b030-778c530eb655_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Salinas de Añana"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Salinas de Añana                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Las <strong>excavaciones arqueol&oacute;gicas </strong>han confirmado adem&aacute;s la aparici&oacute;n de las primeras eras salineras construidas con arcilla apisonada y bordes elevados para impermeabilizar las superficies donde se recog&iacute;a la sal. El paisaje actual del Valle Salado sigue mostrando la huella de todos esos siglos de trabajo humano. El conjunto est&aacute; formado por miles de plataformas, terrazas, pozos, canales y almacenes que crean una arquitectura muy particular levantada con piedra, madera y arcilla.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, el sistema incluye m&aacute;s de cuatro kil&oacute;metros de canalizaciones de madera que transportan el agua salada desde los manantiales hasta las distintas <strong>terrazas escalonadas</strong>. La singularidad del enclave reside precisamente en c&oacute;mo generaciones de salineros fueron adaptando las estructuras a lo largo del tiempo sin perder nunca su funci&oacute;n original.
    </p><h2 class="article-text">Una arquitectura levantada por los propios salineros</h2><p class="article-text">
        A diferencia de otros <strong>grandes conjuntos hist&oacute;ricos </strong>construidos por arquitectos o especialistas, gran parte de las estructuras del Valle Salado fueron levantadas por los propios trabajadores de las salinas utilizando &uacute;nicamente materiales del entorno.
    </p><p class="article-text">
        El resultado es un <strong>paisaje extremadamente fr&aacute;gil</strong>, sometido durante siglos a continuas tareas de mantenimiento y reparaci&oacute;n. Algunas terrazas llegan incluso a superar los ocho metros de altura.
    </p><p class="article-text">
        El <strong>Valle Salado de A&ntilde;ana</strong> no solo explica la <strong>historia de la sal en Espa&ntilde;a</strong>. Tambi&eacute;n permite entender c&oacute;mo una materia prima aparentemente simple lleg&oacute; a moldear econom&iacute;as, tecnolog&iacute;as y formas de vida durante miles de a&ntilde;os.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adrián Roque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/factoria-sal-antigua-mundo-rincon-espana-lleva-miles-anos-funcionando-pm_1_13234298.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 May 2026 07:00:23 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/fb8a1752-6750-4365-aff1-a3b7f4eb7b28_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1998562" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/fb8a1752-6750-4365-aff1-a3b7f4eb7b28_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1998562" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El valle de sal más antiguo del mundo está en España y lleva miles de años funcionando]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/fb8a1752-6750-4365-aff1-a3b7f4eb7b28_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Vitoria-Gasteiz,País Vasco,Historia,Prehistoria,Viajes,Turismo,Álava]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un estudio arroja luz a por qué dinosaurios como el ‘Tyrannosaurus rex’ tenían brazos diminutos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/dinosaurios-carnivoros-tyrannosaurus-rex-tenian-brazos-diminutos-pm_1_13235253.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9d0d36e8-6ea7-4bcc-84ff-73a3ec6e7be3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un estudio arroja luz a por qué dinosaurios como el ‘Tyrannosaurus rex’ tenían brazos diminutos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El tamaño probablemente se debió al desarrollo de cabezas fuertes y poderosas, según un estudio</p><p class="subtitle">Colón no murió del todo: la disputa por sus restos sigue 520 años después
</p></div><p class="article-text">
        El <em><strong>Tyrannosaurus rex</strong></em> se ha convertido en un inesperado icono cinematogr&aacute;fico, protagonista de decenas de pel&iacute;culas, con una presencia destacada en la saga <a href="https://www.eldiario.es/spin/exactamente-potencia-mordida-tenian-tyrannosaurus-rex-potente-sale-jurassic-world-pm_1_12458422.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Jurassic Park</em></a>. La imagen que se proyectaba del animal era casi terror&iacute;fica: con un enorme tama&ntilde;o, con una boca capaz de engullir a todo lo que se le pusiera por delante y con un sonido que espantaba. Tambi&eacute;n se le ha presentado de forma m&aacute;s amable en <a href="https://www.eldiario.es/spin/toy-story-30-anos-pionero-animacion-ordenador-abrir-debate-tecnologia-ninos-pm_1_12766168.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Toy Story</em></a><em> </em>o <em>En busca del valle encantado</em>.
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, si los espectadores hacen memoria, recordar&aacute;n que al <em>Tyrannosaurus rex </em>siempre se le ha representado con un gran tama&ntilde;o, con una temible boca y con unos <strong>brazos muy cortos</strong>, que casi pasaban desapercibidos para el gran p&uacute;blico.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0a32911b-f037-4b49-af31-6f2b5585a5cc_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0a32911b-f037-4b49-af31-6f2b5585a5cc_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0a32911b-f037-4b49-af31-6f2b5585a5cc_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0a32911b-f037-4b49-af31-6f2b5585a5cc_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0a32911b-f037-4b49-af31-6f2b5585a5cc_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0a32911b-f037-4b49-af31-6f2b5585a5cc_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0a32911b-f037-4b49-af31-6f2b5585a5cc_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Réplica del cráneo de un Tyrannosaurus Rex en el Museo de los Niños de Indianápolis"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Réplica del cráneo de un Tyrannosaurus Rex en el Museo de los Niños de Indianápolis                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Esa diferencia de tama&ntilde;o ten&iacute;a un motivo</strong>, de acuerdo con los resultados de una nueva <a href="https://royalsocietypublishing.org/rspb/article/293/2071/20260528/481779/Drivers-and-mechanisms-of-convergent-forelimb" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n</a> liderada por investigadores del University College London (UCL) y la Universidad de Cambridge y publicada en la revista<em> Proceedings of the Royal Society B: Biological Sciences</em>.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo con este estudio, la evoluci&oacute;n de brazos diminutos en varios grupos de dinosaurios carn&iacute;voros, entre los que se incluye el <em>Tyrannosaurus rex,</em> probablemente se debi&oacute; al desarrollo de cabezas fuertes y poderosas. Ese<strong> cambio adaptativo</strong> habr&iacute;a respondido a la necesidad de atacar a presas de mayor tama&ntilde;o, a los que pod&iacute;an dominar con m&aacute;s autoridad utilizando esa parte del cuerpo. Y no los brazos.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Cabeza m&aacute;s fuerte y brazos m&aacute;s cortos</h2><p class="article-text">
        El estudio analiz&oacute; datos de 82 especies de ter&oacute;podos. Todos ellos b&iacute;pedos (<a href="https://www.eldiario.es/spin/t-rex-no-pisaba-plano-corria-dedos-forma-moverse-disparaba-capacidad-alcanzar-grandes-velocidades-pm_1_13041771.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con dos patas para desplazarse</a>) y principalmente carn&iacute;voros. Los investigadores desarrollaron una nueva forma de <strong>cuantificar la robustez del cr&aacute;neo</strong>, basada en factores como la firmeza de las conexiones entre los huesos de la cabeza, las dimensiones del cr&aacute;neo (una forma m&aacute;s compacta es m&aacute;s fuerte que una alargada) y la fuerza de la mordida.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, descubrieron que el <strong>acortamiento de las extremidades anteriores </strong>se produjo en cinco grupos, incluidos los tiranos&aacute;uridos, la familia a la que pertenec&iacute;a el <em>Tyrannosaurus rex</em>. Tambi&eacute;n el <em>Carnotaurus</em> ten&iacute;a brazos rid&iacute;culamente peque&ntilde;os, incluso m&aacute;s peque&ntilde;os que el primero.
    </p><p class="article-text">
        Pero, <strong>&iquest;por qu&eacute; esa diferencia de tama&ntilde;os?</strong> El equipo plantea que los brazos m&aacute;s peque&ntilde;os estaban estrechamente relacionados con el desarrollo de cr&aacute;neos y mand&iacute;bulas grandes y fuertes, m&aacute;s que con un mayor tama&ntilde;o corporal general.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dd12bf88-5889-4961-9507-02c571590727_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dd12bf88-5889-4961-9507-02c571590727_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dd12bf88-5889-4961-9507-02c571590727_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dd12bf88-5889-4961-9507-02c571590727_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dd12bf88-5889-4961-9507-02c571590727_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dd12bf88-5889-4961-9507-02c571590727_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/dd12bf88-5889-4961-9507-02c571590727_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Ejemplar holotipo de Tyrannosaurus rex en el Museo Carnegie de Historia Natural, Pittsburgh"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Ejemplar holotipo de Tyrannosaurus rex en el Museo Carnegie de Historia Natural, Pittsburgh                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Buscamos comprender <strong>qu&eacute; impuls&oacute; este cambio </strong>y encontramos una fuerte relaci&oacute;n entre los brazos cortos y las cabezas grandes y robustas. La cabeza reemplaz&oacute; a los brazos como m&eacute;todo de ataque. Es un caso de &lsquo;&uacute;salo o pi&eacute;rdelo&rsquo;: los brazos dejan de ser &uacute;tiles y se reducen de tama&ntilde;o con el tiempo&rdquo;, explica el autor principal y estudiante de doctorado en Ciencias de la Tierra de la UCL, Charlie Roger Scherer.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, los investigadores sugieren que el aumento del <strong>tama&ntilde;o de las presas</strong>, en forma de gigantescos saur&oacute;podos (herb&iacute;voros de cuello y cola largos) y otros grandes herb&iacute;voros, pudo haber provocado un cambio hacia la caza con mand&iacute;bulas y cabeza en lugar de garras.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, los autores del estudio recuerdan que su trabajo<strong> identifica correlaciones </strong>y no puede establecer una relaci&oacute;n de causa y efecto. &ldquo;Es muy probable que los cr&aacute;neos robustos precedieran a las extremidades anteriores m&aacute;s cortas. No tendr&iacute;a sentido evolutivo que ocurriera al rev&eacute;s, que estos depredadores renunciaran a su mecanismo de ataque sin tener una alternativa&rdquo;, terminan.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Sáez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/dinosaurios-carnivoros-tyrannosaurus-rex-tenian-brazos-diminutos-pm_1_13235253.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 20 May 2026 09:32:40 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/9d0d36e8-6ea7-4bcc-84ff-73a3ec6e7be3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="134931" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/9d0d36e8-6ea7-4bcc-84ff-73a3ec6e7be3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="134931" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Un estudio arroja luz a por qué dinosaurios como el ‘Tyrannosaurus rex’ tenían brazos diminutos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/9d0d36e8-6ea7-4bcc-84ff-73a3ec6e7be3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Dinosaurios,Prehistoria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vivir entre terremotos hace 30.000 años: así sobrevivían los humanos en el Paleolítico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/vivir-terremotos-30-000-anos-sobrevivian-humanos-paleolitico-pm_1_13233018.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3f0f570c-41b0-4fd2-b36d-e5c2dd98953b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vivir entre terremotos hace 30.000 años: así sobrevivían los humanos en el Paleolítico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las sociedades de la época, reaccionaban ante los cambios del entorno y modificaban su movilidad, alimentación y relaciones sociales para reducir riesgos y garantizar su supervivencia</p><p class="subtitle">La obsesión por el color llevó a los humanos del Paleolítico a recorrer África en busca de jaspe y calcedonia para tener armas bonitas</p></div><p class="article-text">
        Mucho antes de que existieran las ciudades o las carreteras, <strong>los seres humanos ya conviv&iacute;an</strong> con uno de los fen&oacute;menos naturales m&aacute;s imprevisibles y destructivos del planeta:<strong> los terremotos</strong>. Un estudio internacional, con participaci&oacute;n de la <strong>Universitat Aut&ograve;noma de Barcelona y del IPHES-CERCA</strong>,&nbsp;ha revelado que grupos de <strong>cazadores-recolectores del Paleol&iacute;tico superior</strong> desarrollaron estrategias complejas para sobrevivir en zonas s&iacute;smicamente activas <strong>hace entre 30.000 y 24.000 a&ntilde;os. </strong>
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n, publicada en la revista&nbsp;<a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s12520-025-02400-6" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Archaeological and Anthropological Sciences</a>, se centra en el <strong>yacimiento de Vale Boi</strong>, <strong>situado en el sur de Portugal</strong>, una regi&oacute;n tect&oacute;nicamente activa de la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica. All&iacute;, los cient&iacute;ficos han encontrado algunas de las primeras evidencias conocidas de adaptaci&oacute;n humana frente a riesgos geol&oacute;gicos en sociedades prehist&oacute;ricas.
    </p><p class="article-text">
        Para reconstruir c&oacute;mo afectaban los terremotos a estas comunidades, el equipo de investigadores ha <strong>combiando datos arqueol&oacute;gicos, geol&oacute;gicos y cronol&oacute;gicos</strong> con tecnolog&iacute;as avanzadas como la tomograf&iacute;a de resistividad el&eacute;ctrica. Gracias a ello, han identificado fallas y desprendimientos de rocas provocados por <strong>terremotos de m&aacute;s de 5,7 grados de magnitud</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Estos terremotos <strong>alteraban de forma constante el paisaje y afectaban directamente las zonas ocupadas por los grupos humanos</strong>. Sin embargo, a diferencia de otros asentamientos prehist&oacute;ricos abandonados tras grandes cat&aacute;strofes, las comunidades de Vale Boi continuaron regresando y adapt&aacute;ndose al territorio. Los investigadores han observado que, tras algunos episodios s&iacute;smicos, <strong>los grupos reduc&iacute;an el tiempo de ocupaci&oacute;n del lugar</strong> o reorganizaban los espacios<strong> habitados</strong> para minimizar el riesgo de derrumbes. En otros momentos, abandonaban temporalmente el asentamiento antes de regresar cuando las condiciones eran m&aacute;s seguras.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/af4e594f-4484-4e27-b1b3-95708de759b5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/af4e594f-4484-4e27-b1b3-95708de759b5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/af4e594f-4484-4e27-b1b3-95708de759b5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/af4e594f-4484-4e27-b1b3-95708de759b5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/af4e594f-4484-4e27-b1b3-95708de759b5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/af4e594f-4484-4e27-b1b3-95708de759b5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/af4e594f-4484-4e27-b1b3-95708de759b5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Investigadores llevando a cabo labores arquelógicas en el yacimiento de Vale Boi"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Investigadores llevando a cabo labores arquelógicas en el yacimiento de Vale Boi                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Cambios en la alimentaci&oacute;n, movilidad y relaciones sociales</h2><p class="article-text">
        El estudio tambi&eacute;n ha detectado <strong>cambios importantes en la dieta </strong>durante los per&iacute;odos de mayor inestabilidad geol&oacute;gica. Las comunidades comenzaron a explotar con m&aacute;s intensidad los recursos marinos y costeros, una estrategia que probablemente les permit&iacute;a diversificar sus fuentes de alimento y depender menos de la caza terrestre. Adem&aacute;s, <strong>los episodios s&iacute;smicos coincidieron con un per&iacute;odo clim&aacute;tico especialmente duro</strong> conocido como evento <strong>Heinrich 2</strong>, caracterizado por un enfriamiento extremo en buena parte de Europa. Esa combinaci&oacute;n de terremotos y crisis clim&aacute;tica oblig&oacute; a los grupos humanos a reforzar sus mecanismos de supervivencia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En estos contextos de crisis ambiental y geol&oacute;gica, los grupos humanos reforzaron sus redes sociales y las relaciones con comunidades m&aacute;s lejanas&rdquo;, explica Javier S&aacute;nchez Mart&iacute;nez, investigador del IPHES-CERCA y coautor del estudio. &ldquo;Compartir informaci&oacute;n, contactos y recursos debi&oacute; actuar como un mecanismo de amortiguaci&oacute;n frente a situaciones de incertidumbre y riesgo&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Los resultados muestran que estas sociedades paleol&iacute;ticas ten&iacute;an una capacidad de adaptaci&oacute;n mucho m&aacute;s sofisticada de lo que se pensaba hasta ahora, ya que reaccionaban ante los cambios del entorno y <strong>modificaban su movilidad, alimentaci&oacute;n y relaciones sociales</strong> para reducir riesgos y garantizar su supervivencia.
    </p><p class="article-text">
        El trabajo tambi&eacute;n cambia la visi&oacute;n tradicional sobre las comunidades de cazadores-recolectores, consideradas grupos simples y totalmente dependientes del entorno. En realidad, seg&uacute;n los investigadores, ya <strong>eran capaces de desarrollar estrategias complejas</strong> frente a amenazas naturales mucho antes de la aparici&oacute;n de las primeras sociedades agr&iacute;colas o urbanas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Àlex Gonzàlez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/vivir-terremotos-30-000-anos-sobrevivian-humanos-paleolitico-pm_1_13233018.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 20 May 2026 09:30:38 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3f0f570c-41b0-4fd2-b36d-e5c2dd98953b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="186815" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3f0f570c-41b0-4fd2-b36d-e5c2dd98953b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="186815" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Vivir entre terremotos hace 30.000 años: así sobrevivían los humanos en el Paleolítico]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3f0f570c-41b0-4fd2-b36d-e5c2dd98953b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Prehistoria,Terremotos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ruta de Cáceres que desciende por un desfiladero por un territorio geológico protegido y condecorado como Sendero Azul]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/ruta-caceres-desciende-desfiladero-territorio-geologico-protegido-condecorado-sendero-azul_1_13230073.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/43e61cee-2072-4342-a7f7-b0b89eaa98f8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La ruta de Cáceres que desciende por un desfiladero por un territorio geológico protegido y condecorado como Sendero Azul"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Naturaleza, historia humana e historia de la tierra: esta ruta de fácil acceso funciona como un museo al aire libre en el corazón de Extremadura</p><p class="subtitle">La ruta en la que puedes ver robles, alisos, castaños, cerezos, nogales y hasta cinco cascadas</p></div><p class="article-text">
        En el coraz&oacute;n de Extremadura, el agua del r&iacute;o Ruecas marca el paso. Bajo la sombra de un bosque fresco, en el Geoparque Villuercas-Ibores-Jara, surge un trazado distinguido como Sendero Azul: una grieta tect&oacute;nica esculpida durante milenios por el afluente que la atraviesa. Esta ruta mezcla ecosistemas mediterr&aacute;neos y pozas cristalinas, y custodia entre sus paredes de cuarcita f&oacute;siles de mares prehist&oacute;ricos y pinturas rupestres.
    </p><p class="article-text">
        Este trayecto est&aacute; ubicado en el municipio de Ca&ntilde;amero, en plena profundidad del Geoparque. Es un camino lineal destacado por su baja dificultad: un itinerario ideal para familias o senderistas que buscan un paseo sin grandes exigencias f&iacute;sicas o t&eacute;cnicas. La sombra del acantilado y la frescura de sus bosques refugian a sus caminantes de los calores del sur de Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        El recorrido se extiende aproximadamente tres kil&oacute;metros entre ida y vuelta, aunque el tramo condecorado con el galard&oacute;n ambiental se concentra en unos 700 metros de enorme valor geol&oacute;gico y cultural. El punto de inicio de la ruta se encuentra sobre la carretera EX-102, junto a los paneles informativos donde tambi&eacute;n arranca la Ruta de Isabel la Cat&oacute;lica.
    </p><p class="article-text">
        Los visitantes cuentan con diversas opciones para disfrutar de una pausa refrescante en entornos acu&aacute;ticos naturales. Una parada clave de la ruta es el charco de la Nutria, una piscina natural con barandillas y mesas, ideal para disfrutar de un ba&ntilde;o seguro.
    </p><p class="article-text">
        El itinerario no dura m&aacute;s de una hora y discurre junto al cauce del r&iacute;o Ruecas, encajonado entre los imponentes riscos de Los Castillejos y La L&oacute;riga. El visitante pasar&aacute; por sitios como el antiguo Molino de Valbellido, antes de culminar en el espectacular entorno bajo la presa del Cancho del Fresno.
    </p><p class="article-text">
        Esta ruta cuenta con el distintivo de Sendero Azul desde 2025. Este reconocimiento premia rutas o itinerarios interpretativos vinculados a espacios acu&aacute;ticos &mdash;costas, r&iacute;os, lagunas, humedales o puertos. Lo otorga la Asociaci&oacute;n de Educaci&oacute;n Ambiental y del Consumidor (ADEAC), la misma organizaci&oacute;n que coordina las banderas azules de playas y puertos.
    </p><h2 class="article-text">F&oacute;siles y arte rupestre entre las rocas</h2><p class="article-text">
        El desfiladero, nacido de una falla tect&oacute;nica y tallado por millones de a&ntilde;os de paso incansable del agua, abre las rocas como si de un libro se tratase. Y dentro de ese libro, las paredes de cuarcita cuentan parte de la historia de C&aacute;ceres. En su verticalidad abrupta, estos muros exhiben cruzianas y skolithos: huellas f&oacute;siles de organismos marinos que habitaron este lugar cuando el territorio que ahora se llama Extremadura era el fondo de un oc&eacute;ano en el Paleozoico. Incluso se pueden contemplar delicadas ondulaciones en la roca, que no son otra cosa que el oleaje de aquel mar prehist&oacute;rico fosilizado en la piedra.
    </p><p class="article-text">
        Pero este museo de historia al aire libre no solo cuenta el pasado marino de este enclave; tambi&eacute;n guarda patrimonio correspondiente a las primeras manifestaciones art&iacute;sticas de la humanidad. El camino se convierte en un santuario de la prehistoria al alcanzar la Cueva Chiquita &mdash;o de &Aacute;lvarez&mdash;, la Cueva de Rosa y el Abrigo de los Vencejos.
    </p><p class="article-text">
        En estas cavidades, hombres del Calcol&iacute;tico &mdash;hace unos 5.000 a&ntilde;os&mdash; dejaron su marca. El visitante puede observar pinturas rupestres en intensos tonos rojizos y negros. Son figuras de hombres y animales, signos astrales y trazos geom&eacute;tricos. En este sentido, el recorrido no solo resulta interesante para los amantes de la naturaleza, sino tambi&eacute;n para los aficionados a la historia del mundo.
    </p><p class="article-text">
        Para quienes quieran profundizar en la historia del patrimonio, existen dos centros interpretativos: uno en Ca&ntilde;amero, con paneles informativos, maquetas, muestras de minerales, f&oacute;siles y proyecciones audiovisuales; y otro junto a la presa del Cancho del Fresno, dedicado a la biodiversidad &mdash;ZEPA Sierra de Villuercas y valle del Guadarranque&mdash;, con una perspectiva m&aacute;s natural y ecol&oacute;gica.
    </p><h2 class="article-text">El Geoparque Villuercas-Ibores-Jara</h2><p class="article-text">
        El escenario que abraza este recorrido no es un paisaje cualquiera: el Geoparque Villuercas-Ibores-Jara es un refugio de naturaleza que se extiende por 2.544 kil&oacute;metros cuadrados de valles profundos y sierras paralelas erosionadas a lo largo de m&aacute;s de 500 millones de a&ntilde;os. Esta riqueza geol&oacute;gica es la que le ha valido el prestigioso t&iacute;tulo de Geoparque Mundial de la UNESCO.
    </p><p class="article-text">
        Este espacio natural cuenta con m&aacute;s de 50 geositios se&ntilde;alizados de gran inter&eacute;s tur&iacute;stico, cient&iacute;fico y educativo, entre los que destacan el Risco de La Villuerca, la Cueva del Casta&ntilde;ar de Ibor, el Estrecho de la Pe&ntilde;a Amarilla y, por supuesto, la Garganta del R&iacute;o Ruecas.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de su geolog&iacute;a, este territorio cautiva al viajero por su autenticidad y su comuni&oacute;n con la vida rural. Explorar el Geoparque permite combinar las rutas con la visita al Real Monasterio de Guadalupe, Patrimonio de la Humanidad, y degustar joyas gastron&oacute;micas con Denominaci&oacute;n de Origen como el queso Ibores, la miel Villuercas-Ibores o los vinos de Ca&ntilde;amero.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emiliano Castillo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/ruta-caceres-desciende-desfiladero-territorio-geologico-protegido-condecorado-sendero-azul_1_13230073.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 18 May 2026 13:41:51 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/43e61cee-2072-4342-a7f7-b0b89eaa98f8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="412860" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/43e61cee-2072-4342-a7f7-b0b89eaa98f8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="412860" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La ruta de Cáceres que desciende por un desfiladero por un territorio geológico protegido y condecorado como Sendero Azul]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/43e61cee-2072-4342-a7f7-b0b89eaa98f8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Senderismo,Rutas,Viajes,Prehistoria,Arte rupestre,Extremadura,Naturaleza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Un dentista neandertal? El orificio en una muela sugiere el primer ‘tratamiento dental’ hace 60.000 años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/dentista-neandertal-orificio-muela-sugiere-primer-tratamiento-dental-60-000-anos_1_13219042.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/831c01d7-79e3-4901-ac0f-85f535d9199d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Un dentista neandertal? El orificio en una muela sugiere el primer ‘tratamiento dental’ hace 60.000 años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El análisis de un diente hallado en una cueva en el sur de Siberia muestra que los neandertales podrían haber tenido los conocimientos necesarios para identificar una infección por caries y la destreza para perforar la muela con una herramienta punzante para eliminar el dolor</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Un análisis revela que la hibridación humana se produjo sobre todo entre varones neandertales y mujeres sapiens</p></div><p class="article-text">
        Hurgarse entre los dientes para aliviar molestias o retirar restos de comida es, posiblemente, el h&aacute;bito m&aacute;s antiguo de la humanidad. Hay pruebas de esta pr&aacute;ctica en todas las especies humanas, que se remontan a hace dos millones de a&ntilde;os en &Aacute;frica. Ahora, un equipo de investigadoras rusas aseguran haber encontrado algo a&uacute;n m&aacute;s sorprendente: la primera prueba de un tratamiento dental para eliminar el dolor. Y sucedi&oacute; hace 60.000 a&ntilde;os en un grupo de <a href="https://www.eldiario.es/temas/neandertales/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">neandertales</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En un trabajo publicado este mi&eacute;rcoles en la <a href="https://plos.io/429tPn" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revista PLoS One</a>, Alisa Zubova y su equipo han analizado un molar &uacute;nico procedente de la cueva de Chagyrskaya, en Rusia, con una antig&uuml;edad aproximada de 59.000 a&ntilde;os. El diente presenta un orificio profundo en el centro que se extiende hasta la cavidad pulpar que les llev&oacute; a pensar en una posible intervenci&oacute;n con una de las herramientas con punta de piedra halladas en la cueva de Chagyrskaya. &ldquo;Unos ara&ntilde;azos claramente visibles suger&iacute;an que la concavidad no era el resultado de un da&ntilde;o natural, sino de acciones intencionadas&rdquo;, asegura Zubova.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las investigadoras realizaron a continuaci&oacute;n una serie de experimentos con tres dientes humanos modernos para demostrar que se puede crear un orificio de la misma forma y con el mismo patr&oacute;n de surcos microsc&oacute;picos. &ldquo;La comparaci&oacute;n de las huellas microsc&oacute;picas del esp&eacute;cimen neandertal original con las obtenidas experimentalmente revel&oacute; una clara coincidencia&rdquo;, asegura Lydia Zotkina, coautora del estudio. &ldquo;Los hallazgos demuestran que perforar una lesi&oacute;n cariosa con una herramienta de piedra afilada y delgada es totalmente eficaz, permitiendo la r&aacute;pida eliminaci&oacute;n del tejido dental da&ntilde;ado&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Dolor para eliminar la infecci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Estos resultados llevan a Zubova y su equipo a concluir que el orificio en este molar da&ntilde;ado es la prueba de que los neandertales ten&iacute;an los conocimientos necesarios para identificar una infecci&oacute;n dental y la destreza motora para perforar la zona da&ntilde;ada. Este procedimiento habr&iacute;a sido doloroso, pero tambi&eacute;n habr&iacute;a aliviado el dolor de una infecci&oacute;n dental al eliminar la parte da&ntilde;ada del diente. &ldquo;Esta es, que sepamos, la evidencia m&aacute;s antigua de un tratamiento invasivo de caries en la evoluci&oacute;n humana&rdquo;, asegura Zotkina. Es la primera vez que se demuestra tal comportamiento fuera del&nbsp;<em>Homo sapiens</em> y el ejemplo m&aacute;s antiguo de este tipo de comportamiento.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Esta es, que sepamos, la evidencia más antigua de un tratamiento invasivo de caries en la evolución humana</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Lydia Zotkina</span>
                                        <span>—</span> Coautora del estudio
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para las autoras, este hallazgo tambi&eacute;n representa un punto de inflexi&oacute;n en nuestra comprensi&oacute;n de la mente neandertal. &ldquo;Tratar un diente con caries no es solo alimentar o proteger a alguien&rdquo;, explica Ksenia Kolobova, tambi&eacute;n coautora. &ldquo;Requiere diagnosticar la fuente del dolor, seleccionar una herramienta adecuada, realizar una acci&oacute;n invasiva dolorosa y persistir a pesar del malestar del paciente&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A su juicio, este comportamiento demuestra un asombroso salto cognitivo m&aacute;s all&aacute; del instinto: la capacidad de entender la relaci&oacute;n de causa y efecto (&ldquo;si elimino el tejido cariado, el dolor puede detenerse&rdquo;). Adem&aacute;s, realizar una intervenci&oacute;n tan delicada en el angosto espacio de la boca requiri&oacute; de una motricidad fina excepcional e, hipot&eacute;ticamente, de un estrecho v&iacute;nculo social, ya que creen que es muy probable que el &ldquo;paciente&rdquo; necesitara a un familiar o ayudante para que le mantuviera la cabeza quieta mientras operaba con la punta de piedra. &nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Dudas sobre las conclusiones</h2><p class="article-text">
        <a href="https://www.mncn.csic.es/es/quienes_somos/estalrrich-albo-almudena" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Almudena Estalrrich</a>, investigadora del Museo Nacional del Ciencias Naturales (MNCN-CSIC) que ha documentado <a href="https://www.mncn.csic.es/es/Comunicaci%C3%B3n/el-uso-de-la-boca-como-una-tercera-mano-pudo-causar-la-ultima-caries-descubierta-en-un" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un caso e caries neandertal</a> en la cueva de El Sidr&oacute;n (Asturias), se muestra esc&eacute;ptica con el m&eacute;todo usado para validar el resultado.&nbsp;&ldquo;Ellos han probado con dientes sueltos y es muy f&aacute;cil taladrar, claro, pero cuando tienes el moflete es m&aacute;s dif&iacute;cil llegar, y m&aacute;s en una muela poco accesible como esta&rdquo;, explica a <a href="http://elDiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>. &ldquo;Adem&aacute;s, solo hay tres o cuatro marcas, no es producto de una acci&oacute;n continua sino ocasional. Y no se puede asegurar porque es un &uacute;nico caso que hay. No puedes hacer la norma de un solo caso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.cenieh.es/sobre-el-cenieh/personal/martin-frances-martin-de-la-fuente-laura" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Laura Mart&iacute;n-Franc&eacute;s</a>, investigadora del CENIEH, cree que el estudio tiene m&eacute;ritos claros porque intenta demostrar una intervenci&oacute;n dental intencional en neandertales, lo que potencialmente retrasar&iacute;a en m&aacute;s de 35.000 a&ntilde;os la evidencia m&aacute;s antigua conocida de este tipo de pr&aacute;cticas. &ldquo;El hecho de que la supuesta intervenci&oacute;n hubiera sido realizada por neandertales hace que el caso resulte especialmente atractivo, dadas las persistentes preconcepciones hist&oacute;ricas que han rodeado a este grupo humano&rdquo;, se&ntilde;ala. Sin embargo, y aunque no pone en duda la presencia de una caries severa, tambi&eacute;n se muestra prudente respecto a la interpretaci&oacute;n de las autoras.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Aunque la evidencia directa siga siendo discutible, hay pocas dudas de que los neandertales sufrían enfermedades dentales y desarrollaron respuestas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Laura Martín-Francés</span>
                                        <span>—</span> Investigadora del CENIEH
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Las supuestas marcas de perforaci&oacute;n se localizan principalmente en las paredes externas y m&aacute;rgenes de la lesi&oacute;n, m&aacute;s que en un punto concreto de penetraci&oacute;n hacia la cavidad pulpar&rdquo;, se&ntilde;ala. &ldquo;Esto abre la posibilidad de que las modificaciones observadas reflejen manipulaci&oacute;n, limpieza o exploraci&oacute;n de una cavidad ya abierta, en lugar de una perforaci&oacute;n intencional dirigida espec&iacute;ficamente a alcanzar la pulpa&rdquo;. Por eso considera que las evidencias no son completamente concluyentes y deber&iacute;an seguir consider&aacute;ndose otras explicaciones.
    </p><h2 class="article-text">Comportamiento sofisticado</h2><p class="article-text">
        Mart&iacute;n-Franc&eacute;s recuerda que las evidencias sobre la sofisticaci&oacute;n conductual de los neandertales son ya abundantes desde hace a&ntilde;os y sabemos que padecieron diversas patolog&iacute;as dentales, aunque el registro de caries es muy escaso. &ldquo;Tambi&eacute;n existen indicios del posible uso medicinal de plantas para reducir el dolor o la inflamaci&oacute;n&rdquo;, subraya. &ldquo;Por tanto, aunque la evidencia directa de una pr&aacute;ctica invasiva intencional siga siendo discutible, hay pocas dudas de que los neandertales sufr&iacute;an enfermedades dentales y desarrollaron respuestas conductuales para manejar el dolor y las molestias asociadas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde un punto de vista cient&iacute;fico, la especialista cree que descubrimientos como este son importantes no solo porque ampl&iacute;an nuestro conocimiento sobre el modo de vida de los neandertales, sino tambi&eacute;n porque contribuyen a debates m&aacute;s amplios sobre su cognici&oacute;n y comportamiento. &ldquo;Independientemente de que este caso concreto termine demostrando o no una intervenci&oacute;n dental invasiva intencional, el trabajo constituye una contribuci&oacute;n importante a las discusiones sobre la complejidad conductual de nuestros parientes evolutivos m&aacute;s cercanos&rdquo;. &ldquo;Todo apunta a que el comportamiento de los neandertales es m&aacute;s complejo de lo que pens&aacute;bamos, que eran conscientes y ten&iacute;an la mente suficiente para adaptar recursos que ve&iacute;an para su propio beneficio&rdquo;, coincide Almudena Estalrrich. &ldquo;Lo bueno de este art&iacute;culo es que nos abre el horizonte&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/dentista-neandertal-orificio-muela-sugiere-primer-tratamiento-dental-60-000-anos_1_13219042.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 14 May 2026 06:56:30 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/831c01d7-79e3-4901-ac0f-85f535d9199d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1114175" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/831c01d7-79e3-4901-ac0f-85f535d9199d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1114175" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿Un dentista neandertal? El orificio en una muela sugiere el primer ‘tratamiento dental’ hace 60.000 años]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/831c01d7-79e3-4901-ac0f-85f535d9199d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Evolución humana,Salud,dentista,Caries,Prehistoria,Paleoantropología,Neandertales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un estudio de la Universidad de Huelva descubre sistemas metalúrgicos avanzados hace más de 5.000 años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/estudio-universidad-huelva-descubre-sistemas-metalurgicos-avanzados-5-000-anos-pm_1_13214587.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/54714cd2-50c4-4705-a674-1a25da019fe8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un estudio de la Universidad de Huelva descubre sistemas metalúrgicos avanzados hace más de 5.000 años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El trabajo se centra en el III milenio antes de nuestra era y analiza de manera detallada cómo se fabricaban herramientas metálicas en las primeras sociedades complejas del sur de la península ibérica</p><p class="subtitle">Un hallazgo en Motya, frente a Sicilia, revela cómo los fenicios usaban perfumes en el Mediterráneo hace 2.600 años</p></div><p class="article-text">
        Un estudio liderado por investigadores de la&nbsp;<strong>Universidad de Huelva</strong>&nbsp;ha descubierto que las sociedades del sur peninsular ya ten&iacute;an <strong>sistemas metal&uacute;rgicos complejos hace m&aacute;s de 5.000 a&ntilde;os</strong>, mucho antes de la llegada de <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/malaga/cerro-villar-gran-yacimiento-fenicio-malaga-despierta-interes-estados-unidos-alemania_1_10538105.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueblos colonizadores como los fenicios</a>. El trabajo ha sido publicado en&nbsp;<em><strong>Journal of Archaeological Science</strong></em>, una de las revistas cient&iacute;ficas m&aacute;s prestigiosas del &aacute;mbito arqueol&oacute;gico y est&aacute; firmada por el profesor <strong>Mois&eacute;s Rodr&iacute;guez Bayona</strong>, del &Aacute;rea de Prehistoria de la universidad onubense, junto al catedr&aacute;tico <strong>Francisco Nocete</strong>, fallecido recientemente tras m&aacute;s de tres d&eacute;cadas de trayectoria acad&eacute;mica. 
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/DYK4Ph7uv_d/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><h2 class="article-text">Sitemas de producci&oacute;n altamente desarrollados</h2><p class="article-text">
        El trabajo se centra en el <strong>III milenio a.n.e (antes de nuestra era) </strong>y analiza de manera detallada c&oacute;mo se fabricaban herramientas met&aacute;licas en las primeras sociedades complejas del sur de la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica. Los investigadores han estudiado <strong>procesos como la fundici&oacute;n, la forja o el recocido</strong>, t&eacute;cnicas que permit&iacute;an elaborar cuchillos, hachas o punzones mediante tratamientos t&eacute;rmicos y mec&aacute;nicos mucho m&aacute;s sofisticados de lo que se pensaba hasta ahora.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los hallazgos m&aacute;s importantes del estudio es que cuestionan claramente la idea cl&aacute;sica de una metalurgia rudimentaria y poco especializada. Durante d&eacute;cadas, muchos modelos arqueol&oacute;gicos defend&iacute;an que las comunidades prehist&oacute;ricas depend&iacute;an de conocimientos llegados desde el Mediterr&aacute;neo oriental y que su tecnolog&iacute;a era simple. Pero con este estudio se demuestra que exist&iacute;an <strong>sistemas de producci&oacute;n altamente desarrollados</strong> m&aacute;s de mil a&ntilde;os antes de la llegada fenicia.
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores identificaron adem&aacute;s infraestructuras especializadas como<strong> hornos, crisoles o toberas</strong>, as&iacute; como una clara organizaci&oacute;n del espacio de trabajo. Todo ello apunta a una producci&oacute;n mucho m&aacute;s estructurada y avanzada, con un notable dominio t&eacute;cnico por parte de estas comunidades prehist&oacute;ricas.
    </p><p class="article-text">
        El estudio se apoya en el corpus anal&iacute;tico m&aacute;s amplio elaborado hasta ahora para este periodo en la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica. Incluye evidencias procedentes de <strong>yacimientos de Huelva, Sevilla, el sur de Portugal y el Alto Guadalquivir</strong>. Entre todos ellos destaca el enclave de&nbsp;<strong>Cabezo Jur&eacute;</strong>, donde se han documentado algunas de las evidencias m&aacute;s antiguas de producci&oacute;n metal&uacute;rgica de la regi&oacute;n, datadas alrededor del a&ntilde;o 3100 a.n.e.
    </p><h2 class="article-text">Una nueva visi&oacute;n sobre las sociedades prehist&oacute;ricas</h2><p class="article-text">
        Otra de las observaciones importantes del trabajo es la <strong>identificaci&oacute;n de &ldquo;ciclos de trabajo&rdquo; complejos</strong>. Tras el estudio realizado, los investigadores creen que la <strong>producci&oacute;n met&aacute;lica implicaba diferentes fases coordinadas y repetidas</strong>, lo que ayuda a explicar el elevado nivel de control t&eacute;cnico y la posible estandarizaci&oacute;n de muchas herramientas.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el estudio plantea que no exist&iacute;a un &uacute;nico modelo de producci&oacute;n. Seg&uacute;n los autores, hab&iacute;a sistemas dom&eacute;sticos a peque&ntilde;a escala y sistemas intensivos y especializados, algo que deja claro que la organizaci&oacute;n social era mucho m&aacute;s compleja de lo que se pensaba hasta ahora. 
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de la tecnolog&iacute;a, el hallazgo cambia la imagen que se ten&iacute;a de estas sociedades. No eran grupos dependientes y poco desarrollados, sino que eran comunidades capaces de innovar, organizar procesos especializados y desarrollar conocimientos t&eacute;cnicos avanzados.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Àlex Gonzàlez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/estudio-universidad-huelva-descubre-sistemas-metalurgicos-avanzados-5-000-anos-pm_1_13214587.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 12 May 2026 13:03:55 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/54714cd2-50c4-4705-a674-1a25da019fe8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="505004" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/54714cd2-50c4-4705-a674-1a25da019fe8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="505004" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Un estudio de la Universidad de Huelva descubre sistemas metalúrgicos avanzados hace más de 5.000 años]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/54714cd2-50c4-4705-a674-1a25da019fe8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Universidad de Huelva,Prehistoria,Investigación científica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Científicos españoles confirman que la fascinación de los chimpancés por los cristales viene desde hace millones de años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/cientificos-espanoles-confirman-fascinacion-chimpances-cristales-viene-millones-anos-pm_1_13175514.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d6efad99-d3bb-4df2-b9f0-cea1e2c3ca63_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Científicos españoles confirman que la fascinación de los chimpancés por los cristales viene desde hace millones de años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los investigadores creen que propiedades como la transparencia o las formas geométricas pudieron despertar la curiosidad de los primeros homínidos</p><p class="subtitle">Los chimpancés y bonobos reconocen a sus amigos después de décadas sin verlos
</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; los seres humanos se sienten atra&iacute;dos por los cristales? Esta curiosa pregunta ha sido el origen de un nuevo estudio liderado por cient&iacute;ficos espa&ntilde;oles, que sugiere que esa fascinaci&oacute;n podr&iacute;a tener ra&iacute;ces mucho m&aacute;s profundas de lo que se pensaba. Especialmente despu&eacute;s de que en distintos yacimientos arqueol&oacute;gicos se encontraran <strong>cristales recolectados por hom&iacute;nidos hace cientos de miles de a&ntilde;os</strong>, sin una utilidad aparente. La investigaci&oacute;n ha sido dirigida por Juan Manuel Garc&iacute;a-Ruiz, profesor Ikerbasque en el&nbsp;Donostia International Physics Center&nbsp;(DIPC), y se ha publicado en la revista&nbsp;<a href="https://www.frontiersin.org/journals/psychology/articles/10.3389/fpsyg.2026.1633599/full" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Frontiers in Psychology</em></a>. 
    </p><p class="article-text">
        Ante la imposibilidad de estudiar directamente el comportamiento de los hom&iacute;nidos prehist&oacute;ricos, el equipo decidi&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/estudio-demuestra-chimpances-razonar-revisar-creencias-recibir-nueva-informacion_1_12727999.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">analizar la reacci&oacute;n de chimpanc&eacute;s</a>, nuestros parientes vivos m&aacute;s cercanos desde el punto de vista gen&eacute;tico. Los experimentos se realizaron con chimpanc&eacute;s rescatados del tr&aacute;fico ilegal y acogidos por la&nbsp;Fundaci&oacute;n Chimpat&iacute;a&nbsp;en el Centro de Rescate de Primates Rainfer, en Madrid. All&iacute; viven animales acostumbrados al contacto humano y a interactuar con objetos que no forman parte de su entorno natural. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Demostramos que los chimpanc&eacute;s endoculturados no s&oacute;lo se sienten atra&iacute;dos por los cristales sino que tambi&eacute;n tienen la capacidad de distinguirlos claramente de otras piedras con caracter&iacute;sticas similares&rdquo;, explica Garc&iacute;a-Ruiz, autor principal del estudio. Seg&uacute;n el investigador, &ldquo;fue una grata sorpresa descubrir lo fuerte y aparentemente natural que era la atracci&oacute;n de los chimpanc&eacute;s por los cristales,&nbsp;lo que sugiere que la sensibilidad hacia este tipo de objetos puede tener profundas ra&iacute;ces evolutivas&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Se hicieron varios experimentos durante el estudio</h2><p class="article-text">
        Para comprobarlo, los cient&iacute;ficos dise&ntilde;aron varios experimentos. En el primero colocaron un gran cristal, al que denominaron &ldquo;el <strong>monolito</strong>&rdquo;, junto a una roca com&uacute;n de tama&ntilde;o parecido. Aunque al principio ambos objetos llamaron la atenci&oacute;n de los animales, pronto se inclinaron por el cristal. <strong>Los chimpanc&eacute;s lo arrancaron de la plataforma donde estaba colocado</strong> y comenzaron a inspeccionarlo, gir&aacute;ndolo y observ&aacute;ndolo desde distintos &aacute;ngulos.
    </p><p class="article-text">
        Uno de ellos, Yvan, se lo llev&oacute; incluso a los dormitorios para examinarlo con m&aacute;s calma. Cuando los cuidadores intentaron recuperarlo, los animales se resistieron a devolverlo y solo aceptaron intercambiarlo por algunos de sus alimentos favoritos, como pl&aacute;tanos y yogur. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/2029123490129883382?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        En un segundo experimento, los investigadores <strong>mezclaron peque&ntilde;os cristales de cuarzo y calcita con una veintena de guijarros redondeados</strong>. Los chimpanc&eacute;s fueron capaces de identificar y escoger los cristales en cuesti&oacute;n de segundos. &ldquo;Los primeros resultados fueron muy informativos e interesantes, sobre todo en el momento en que Yvan escogi&oacute; un cristal de cuarzo entre los guijarros para observar detenidamente su transparencia&rdquo;, se&ntilde;ala Garc&iacute;a-Ruiz.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s, el equipo a&ntilde;adi&oacute; cristales con distintas propiedades (cuarzo, calcita y pirita) pero con una caracter&iacute;stica com&uacute;n: su <strong>forma poli&eacute;drica</strong>. Los chimpanc&eacute;s siguieron siendo capaces de separarlos del resto de piedras. En uno de los casos, la chimpanc&eacute; Sandy lleg&oacute; a clasificar las piezas en dos grupos: por un lado los guijarros redondeados y por otro los cristales con superficies planas.
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores creen que propiedades como la transparencia o las formas geom&eacute;tricas pudieron despertar la curiosidad de los primeros hom&iacute;nidos. En la naturaleza predominan las formas curvas de &aacute;rboles, monta&ntilde;as, nubes o r&iacute;os, mientras que <strong>los cristales presentan superficies planas y &aacute;ngulos definidos</strong>, algo mucho menos habitual en el entorno natural.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/DVdZrI_Ccwy/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        El estudio abre una nueva v&iacute;a para explicar la fascinaci&oacute;n que siente el ser humano por los cristales y contribuye a la comprensi&oacute;n de las ra&iacute;ces evolutivas. <strong>Su rareza, su atractivo &oacute;ptico y su singularidad geom&eacute;trica</strong> podr&iacute;an haberles conferido un significado especial, funcionando como &ldquo;representaciones f&iacute;sicas de ideas que trascienden el mundo inmediato y tangible&rdquo; que ellos no consegu&iacute;an comprender. &ldquo;Ahora sabemos que los cristales han estado en nuestras mentes durante al menos seis millones de a&ntilde;os&rdquo;, concluye Garc&iacute;a-Ruiz.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Àlex Gonzàlez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/cientificos-espanoles-confirman-fascinacion-chimpances-cristales-viene-millones-anos-pm_1_13175514.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Apr 2026 11:27:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d6efad99-d3bb-4df2-b9f0-cea1e2c3ca63_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="88530" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d6efad99-d3bb-4df2-b9f0-cea1e2c3ca63_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="88530" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Científicos españoles confirman que la fascinación de los chimpancés por los cristales viene desde hace millones de años]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d6efad99-d3bb-4df2-b9f0-cea1e2c3ca63_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Primates,Animales,Prehistoria]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
