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    <title><![CDATA[elDiario.es - Prehistoria]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/prehistoria/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Prehistoria]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Un grupo de arqueólogos descubre en Atapuerca la primera necrópolis infantil europea de la Edad del Cobre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-y-leon/cultura/grupo-arqueologos-descubre-atapuerca-primera-necropolis-infantil-europea-edad-cobre_1_13279279.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6866e8e6-9c82-4a45-94b2-5b49f32099c1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un grupo de arqueólogos descubre en Atapuerca la primera necrópolis infantil europea de la Edad del Cobre"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este descubrimiento confirma el tratamiento especial que daban en el Calcolítico a los indivudos infantiles</p><p class="subtitle">Viajes - Guía para visitar Atapuerca: un viaje imprescindible para conocer la evolución humana</p></div><p class="article-text">
        Un grupo de arque&oacute;logos descubren en <a href="https://www.eldiario.es/viajes/guia-visitar-atapuerca-viaje-imprescindible-conocer-evolucion-humana_1_12214556.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Atapuerca</a> la primera necr&oacute;polis infantil del Calcol&iacute;tico en Europa, seg&uacute;n ha informado la Fundaci&oacute;n Atapuerca. Se han identificado restos de once peque&ntilde;os de menos de 6 a&ntilde;os, tres ni&ntilde;os de 7 a 9 a&ntilde;os y de dos adultos en la Galer&iacute;a del S&iacute;lex, fechados entre 5 000 y 4 500 a&ntilde;os, lo que prueba que en la Edad del Cobre se dio &ldquo;un tratamiento especial&rdquo; en los asentamientos de Atapuerca. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este descubrimiento puede considerarse una aut&eacute;ntica necr&oacute;polis infantil calcol&iacute;tica, la &uacute;nica conocida hasta este momento. Apoya la idea de que conced&iacute;an&nbsp;un tratamiento especial a sus indivudos infantiles, mostrando el cari&ntilde;o y la importancia que daban a sus ni&ntilde;os peque&ntilde;os&rdquo;, ha explicado el director de Atapuerca y director de la C&aacute;tedra de Otoac&uacute;stica Evolutiva y Paleoantropolog&iacute;a de HM Hospitales y la Universidad de Alcal&aacute;, Ignacio Mart&iacute;nez Mendiz&aacute;bal.
    </p><p class="article-text">
        En la Galer&iacute;a del S&iacute;lex, de 500 metros, que qued&oacute; sellada por un desprendimiento a finales de la Edad del Bronce, lo que permiti&oacute; que quedara intacta hasta su descubrimiento. La galer&iacute;a fue localizada en 1972 por el grupo de espeleolog&iacute;a Edelweiss, y conserva huesos humanos, restos de fauna y cientos de fragmentos de cer&aacute;mica. Adem&aacute;s, en sus paredes hay m&aacute;s de 50 paneles de pinturas y grabados rupestres de hace alrededor de 4 000 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Hasta ahora, se ten&iacute;a la hip&oacute;tesis de que los restos de los menores de seis a&ntilde;os ten&iacute;an un tratamiento funerario diferente al de los mayores, puesto que apenas se han recuperado restos infantiles de esa &eacute;poca en la Pen&iacute;nsula Ib&eacute;rica. Esto hab&iacute;a llevado a deducir que los restos de los m&aacute;s peque&ntilde;os eran depositados en lugares diferentes, pero no hab&iacute;a pruebas que apoyasen esta idea.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DZNIm3Xt5br/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        La sierra de Atapuerca es mundialmente conocida por la riqueza de sus yacimientos pleistocenos. Es el &uacute;nico lugar del continente en el que se han encontrado f&oacute;siles de todas las especies humanas que habitaron Europa, desde sus primeros pobladores, hace alrededor de 1,4 millones de a&ntilde;os, incluidos los Neandertales, de hace unos cien mil a&ntilde;os. Adem&aacute;s, la sierra de Atapuerca tambi&eacute;n guarda en su interior un importante conjunto de yacimientos holocenos, que abarcan desde la llegada de los primeros ganaderos y agricultores neol&iacute;ticos, hace algo m&aacute;s de 7500 a&ntilde;os, hasta finales de la Edad del Bronce, hace unos 3500 a&ntilde;os.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alba Camazón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-y-leon/cultura/grupo-arqueologos-descubre-atapuerca-primera-necropolis-infantil-europea-edad-cobre_1_13279279.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Jun 2026 14:19:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un grupo de arqueólogos descubre en Atapuerca la primera necrópolis infantil europea de la Edad del Cobre]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Yacimientos arqueológicos,Prehistoria,Atapuerca]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una investigación halla fósiles de aves que evidencian el pasado húmedo del hoy semidesértico Geoparque de Granada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/granada/investigacion-halla-fosiles-aves-evidencian-pasado-humedo-hoy-semidesertico-geoparque-granada_1_13230309.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e017c9d1-3b1d-4141-9ed6-5f05907cba44_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una investigación halla fósiles de aves que evidencian el pasado húmedo del hoy semidesértico Geoparque de Granada"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo que ahora es una de las zonas más áridas del sur de la península, hace millones de años era un vergel que daba vida a una diversidad de fauna de la que vamos conociendo más gracias a los trabajos paleontológicos que se realizan sobre el terreno</p><p class="subtitle">El hallazgo de una talla de sílex de 1,2 millones de años refuerza el peso de Orce en el pasado de Europa occidental</p></div><p class="article-text">
        Hubo un tiempo en el que el actual Geoparque de Granada no era un territorio de c&aacute;rcavas secas, ramblas erosionadas y <a href="https://www.eldiario.es/viajes/son-badlands-mejores-lugares-verlos-mirador-mundo-pequeno-pueblo-pm_1_12891789.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">badlands imposibles</a>. Lugares que parecen estar muy lejos, pero que se encuentran en plena geograf&iacute;a andaluza. Donde hoy el paisaje parece casi lunar, hace un mill&oacute;n y medio de a&ntilde;os exist&iacute;a un enorme humedal habitado por hipop&oacute;tamos gigantes, grandes depredadores, hienas, grullas y patos adaptados a aguas salobres. Un vergel prehist&oacute;rico en mitad de lo que hoy es uno de los paisajes m&aacute;s &aacute;ridos de Andaluc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Una investigaci&oacute;n liderada por paleont&oacute;logos de la Universidad de M&aacute;laga ha conseguido ahora reconstruir parte de aquel ecosistema desaparecido gracias al hallazgo y estudio de unos f&oacute;siles extraordinariamente raros: restos de aves hallados en el yacimiento de Venta Micena, en el Geoparque de Granada. El estudio, publicado en la revista cient&iacute;fica <a href="https://sjp.pensoft.net/article/182523/element/4/487//" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Swiss Journal of Palaeontology</a>, ha identificado f&oacute;siles de tres especies diferentes &mdash;un tarro blanco, una grulla gigante y un cuervo&mdash; que ayudan a entender c&oacute;mo era la cuenca de Baza durante el Pleistoceno inferior y c&oacute;mo el actual paisaje semides&eacute;rtico fue, durante cientos de miles de a&ntilde;os, un gigantesco sistema lacustre.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hoy el paisaje es muy semides&eacute;rtico. Pero sabemos que eso no ocurr&iacute;a&rdquo;, explica a elDiario.es Andaluc&iacute;a Paul Palmqvist, catedr&aacute;tico de Paleontolog&iacute;a de la Universidad de M&aacute;laga y uno de los l&iacute;deres de la investigaci&oacute;n. &ldquo;Hemos calculado un lago de unos 1.100 kil&oacute;metros cuadrados&rdquo;. La relevancia del hallazgo no reside &uacute;nicamente en las especies encontradas, sino en algo mucho m&aacute;s dif&iacute;cil: haber encontrado f&oacute;siles de aves.
    </p><p class="article-text">
        Sobre los m&aacute;s de 25.000 f&oacute;siles recuperados en Venta Micena tras d&eacute;cadas de excavaciones, s&oacute;lo 18 pertenec&iacute;an a aves. Y apenas siete conservaban suficiente integridad anat&oacute;mica como para poder ser identificados. &ldquo;Los huesos de las aves est&aacute;n huecos. Si no, no podr&iacute;an volar&rdquo;, explica Palmqvist. A diferencia de los mam&iacute;feros, sus restos son mucho m&aacute;s fr&aacute;giles, peque&ntilde;os y ligeros, lo que hace enormemente improbable que sobrevivan durante millones de a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el contexto tampoco ayudaba. Venta Micena, que tambi&eacute;n alberga restos humanos que evidencian que hubo asentamientos en la zona, fue un lugar en el que habitaban hienas gigantes capaces de fracturar incluso huesos de grandes elefantes para acceder a la m&eacute;dula. Que algunos restos de aves hayan llegado hasta hoy es, en la pr&aacute;ctica, una anomal&iacute;a paleontol&oacute;gica. &ldquo;Sobre m&aacute;s de 25.000 f&oacute;siles, s&oacute;lo hemos detectado 18 de aves&rdquo;, insiste el investigador.
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                Huesos de las aves halladas en Venta Micena                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Un lago gigantesco donde hoy hay desierto</h2><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n refuerza una idea que la geolog&iacute;a llevaba tiempo poniendo encima de la mesa: el actual Geoparque de Granada es el resultado de una transformaci&oacute;n clim&aacute;tica y tect&oacute;nica gigantesca. Durante buena parte del Plioceno y del Pleistoceno existi&oacute; en la cuenca de Guadix&mdash;Baza un gran lago interior alimentado por un sistema fluvial que recog&iacute;a agua desde Sierra Nevada y por manantiales hidrotermales. Aquel humedal lleg&oacute; a ocupar m&aacute;s de mil kil&oacute;metros cuadrados.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hoy en Orce llueven unos 300 mil&iacute;metros anuales. Hemos calculado que entonces pod&iacute;a llover aproximadamente el triple&rdquo;, se&ntilde;ala Palmqvist. Aquellas precipitaciones, unidas a una configuraci&oacute;n geol&oacute;gica distinta, permit&iacute;an mantener una enorme masa de agua permanente donde prosperaba una fauna que hoy resultar&iacute;a impensable en el norte de la provincia de Granada. Hipop&oacute;tamos m&aacute;s grandes que los actuales, f&eacute;lidos de dientes de sable, grandes hienas carro&ntilde;eras y <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/granada/hallazgo-talla-silex-1-2-millones-anos-refuerza-peso-orce-pasado-europa-occidental_1_12464509.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los primeros grupos humanos de Europa occidental</a> convivieron en aquel paisaje h&uacute;medo que acab&oacute; desapareciendo tras el drenaje natural de la cuenca hacia el Guadalquivir. Ese vaciado del lago inici&oacute; una erosi&oacute;n acelerada que termin&oacute; formando las c&aacute;rcavas y badlands que hoy caracterizan al Geoparque. &ldquo;La erosi&oacute;n es precisamente la que nos permite acceder hoy a los f&oacute;siles&rdquo;, cuenta Paul Palmqvist.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, de las tres especies halladas, quiz&aacute; la m&aacute;s reveladora sea el tarro blanco, un ave acu&aacute;tica muy asociada actualmente a marismas, estuarios y zonas de aguas salobres &mdash;aguas saladas, pero en menor cantidad que las del mar abierto, lo que hace que sean &oacute;ptimas para el consumo de algunos animales&mdash;. &ldquo;Hemos tenido suerte de encontrar el pato m&aacute;s informativo posible&rdquo;, afirma Palmqvist porque la presencia de esta especie demuestra que alrededor del gran lago exist&iacute;an &aacute;reas de poca profundidad sometidas a una intensa evaporaci&oacute;n, donde aumentaba la concentraci&oacute;n de sal y proliferaban peque&ntilde;os caracoles de los que se alimentaban estas aves.
    </p><p class="article-text">
        La grulla encontrada, de mayor tama&ntilde;o que las actuales, confirma tambi&eacute;n la existencia de humedales permanentes. Y adem&aacute;s aporta otro dato relevante: probablemente aquellas aves no eran migratorias. Mientras hoy las grullas y la mayor&iacute;a de tarros blancos s&oacute;lo pasan el invierno en la pen&iacute;nsula Ib&eacute;rica, los f&oacute;siles hallados en Venta Micena sugieren que hace 1,5 millones de a&ntilde;os resid&iacute;an all&iacute; durante todo el a&ntilde;o y se reproduc&iacute;an en la zona: &ldquo;Aquello tuvo que estar plagado de aves&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n tambi&eacute;n ha permitido reconstruir algo menos visible: las relaciones ecol&oacute;gicas entre los carro&ntilde;eros del ecosistema. El cuervo identificado en Venta Micena pertenece al registro m&aacute;s antiguo conocido de esta especie en la pen&iacute;nsula. Pero su inter&eacute;s va m&aacute;s all&aacute; de la cronolog&iacute;a. Los investigadores han asumido que los cuervos hallados formaban parte de la cadena alimenticia de todos los animales que se alimentaban de carne en ese momento, pero que ten&iacute;an un papel mucho m&aacute;s relevante que el que se ha cre&iacute;do hist&oacute;ricamente.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los cuervos ten&iacute;an que estar plagando los refugios de hienas tratando de meterle mano a la comida&rdquo;, explica Palmqvist. Seg&uacute;n afirma, hay estudios actuales realizados en Norteam&eacute;rica que muestran c&oacute;mo los cuervos son capaces de robar grandes cantidades de carne a los lobos, alterando incluso el comportamiento de las manadas. Algo que sugiere que en el Geoparque de Granada ya pasaba hace millones de a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">Una peque&ntilde;a laguna como &uacute;ltimo vestigio</h2><p class="article-text">
        El estudio conecta adem&aacute;s aquel pasado remoto con uno de los humedales actuales m&aacute;s desconocidos del norte de Granada: El Ba&iacute;co, entre Baza y Benamaurel. Hoy apenas ocupa una peque&ntilde;a superficie y s&oacute;lo recupera plenamente agua en los a&ntilde;os lluviosos &mdash;como este 2026&mdash;, despu&eacute;s de d&eacute;cadas de drenajes y transformaciones agr&iacute;colas. Sin embargo, sigue acogiendo decenas de especies de aves. Para los investigadores, este enclave funciona como una especie de se&ntilde;uelo de aquel gigantesco humedal prehist&oacute;rico.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si hoy un espacio tan peque&ntilde;o puede albergar m&aacute;s de 50 especies de aves, imag&iacute;nate lo que debi&oacute; existir en un lago de m&aacute;s de 1.000 kil&oacute;metros cuadrados&rdquo;, plantea el paleont&oacute;logo. &ldquo;Tenemos algo parecido al Gran Ca&ntilde;&oacute;n y no somos conscientes&rdquo;. Palmqvist cree que investigaciones como esta ayudan tambi&eacute;n a entender el valor patrimonial y cient&iacute;fico del Geoparque de Granada, un territorio que considera todav&iacute;a infravalorado pese a su relevancia internacional.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tenemos algo parecido al Gran Ca&ntilde;&oacute;n del Colorado y muchas veces <a href="https://www.eldiario.es/viajes/desierto-granada-esconde-paisajes-geologicos-sorprendentes-espana_1_12720766.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no somos conscientes</a>&rdquo;, lamenta. No en vano, el investigador defiende que la paleontolog&iacute;a, la geolog&iacute;a y la arqueolog&iacute;a pueden convertirse en motores econ&oacute;micos para una comarca marcada por la despoblaci&oacute;n y la fragilidad econ&oacute;mica. &ldquo;La ciencia hist&oacute;rica puede ser un elemento dinamizador de la econom&iacute;a rural&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Porque, en el fondo, los diminutos huesos de aves hallados en Venta Micena no s&oacute;lo hablan de animales extinguidos. Tambi&eacute;n cuentan la historia de un territorio radicalmente distinto al actual. Uno donde el agua dominaba el paisaje que hoy el tiempo y la erosi&oacute;n han convertido en desierto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Álvaro López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/granada/investigacion-halla-fosiles-aves-evidencian-pasado-humedo-hoy-semidesertico-geoparque-granada_1_13230309.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 Jun 2026 04:01:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una investigación halla fósiles de aves que evidencian el pasado húmedo del hoy semidesértico Geoparque de Granada]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Paleoantropología,Prehistoria,Fauna,Investigadores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El valle de sal más antiguo del mundo está en España y lleva miles de años funcionando]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/factoria-sal-antigua-mundo-rincon-espana-lleva-miles-anos-funcionando-pm_1_13234298.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fb8a1752-6750-4365-aff1-a3b7f4eb7b28_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El valle de sal más antiguo del mundo está en España y lleva miles de años funcionando"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Álava conserva un paisaje construido durante milenios alrededor del llamado “oro blanco”</p><p class="subtitle">Semana Mundial de la Sal: los lagos de sal hermanos más impresionantes del Magreb</p></div><p class="article-text">
        Hoy la sal parece un producto cotidiano, barato y pr&aacute;cticamente invisible dentro de cualquier cocina. Sin embargo, durante siglos<strong> la sal fue uno de los bienes m&aacute;s codiciados del planeta</strong>. Serv&iacute;a para conservar alimentos cuando todav&iacute;a no exist&iacute;a la refrigeraci&oacute;n industrial y resultaba indispensable tanto para la alimentaci&oacute;n humana y animal como para numerosos procesos productivos. Por eso, alrededor de la sal crecieron guerras, fortunas, ciudades enteras y enormes redes comerciales.
    </p><p class="article-text">
        En <strong>pleno Pa&iacute;s Vasco </strong>existe uno de los mayores testimonios hist&oacute;ricos de esa <strong>relaci&oacute;n entre el ser humano y la sal</strong>. El&nbsp;<strong>Valle Salado de A&ntilde;ana</strong>, situado a unos 30 kil&oacute;metros de <strong>Vitoria-Gasteiz</strong>, conserva una explotaci&oacute;n salinera que lleva activa miles de a&ntilde;os y que est&aacute; considerada una de las m&aacute;s antiguas del planeta.
    </p><h2 class="article-text">Un paisaje construido alrededor de la sal durante milenios</h2><p class="article-text">
        La <strong>historia del Valle Salado </strong>comenz&oacute; hace aproximadamente 7.500 a&ntilde;os, cuando las comunidades prehist&oacute;ricas empezaron a aprovechar los manantiales naturales de agua salada de la zona.
    </p><p class="article-text">
        Tal y como menciona <a href="https://www.vallesalado.com/valle-salado/historia/imperio-romano/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su fundaci&oacute;n</a>, &ldquo;las investigaciones, todav&iacute;a en curso, nos est&aacute;n informando que los inicios de la producci&oacute;n de sal en el Valle Salado de A&ntilde;ana se remontan a hace unos 7.500 a&ntilde;os. Durante la Prehistoria, <strong>las salinas ten&iacute;an un aspecto muy diferente </strong>al que podemos ver en la actualidad. Esto se debe a que el sistema productivo era distinto. No basado en la exposici&oacute;n de la salmuera que surge de los manantiales a los agentes atmosf&eacute;ricos (sol y viento) sino en la evaporaci&oacute;n forzada mediante la combusti&oacute;n de materiales &iacute;gneos&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">La llegada de Roma cambi&oacute; completamente el sistema</h2><p class="article-text">
        El gran cambio lleg&oacute;, seg&uacute;n la propia narraci&oacute;n de la web, alrededor del siglo I antes de Cristo, cuando esta parte del norte peninsular qued&oacute; integrada dentro del&nbsp;<strong>Imperio Romano</strong>. Con el aumento de la <strong>demanda de sal</strong>, el Valle Salado modific&oacute; completamente su sistema de producci&oacute;n y pas&oacute; de la evaporaci&oacute;n forzada a la evaporaci&oacute;n natural, mucho m&aacute;s eficiente a gran escala
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Salinas de Añana                            </span>
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        Las <strong>excavaciones arqueol&oacute;gicas </strong>han confirmado adem&aacute;s la aparici&oacute;n de las primeras eras salineras construidas con arcilla apisonada y bordes elevados para impermeabilizar las superficies donde se recog&iacute;a la sal. El paisaje actual del Valle Salado sigue mostrando la huella de todos esos siglos de trabajo humano. El conjunto est&aacute; formado por miles de plataformas, terrazas, pozos, canales y almacenes que crean una arquitectura muy particular levantada con piedra, madera y arcilla.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, el sistema incluye m&aacute;s de cuatro kil&oacute;metros de canalizaciones de madera que transportan el agua salada desde los manantiales hasta las distintas <strong>terrazas escalonadas</strong>. La singularidad del enclave reside precisamente en c&oacute;mo generaciones de salineros fueron adaptando las estructuras a lo largo del tiempo sin perder nunca su funci&oacute;n original.
    </p><h2 class="article-text">Una arquitectura levantada por los propios salineros</h2><p class="article-text">
        A diferencia de otros <strong>grandes conjuntos hist&oacute;ricos </strong>construidos por arquitectos o especialistas, gran parte de las estructuras del Valle Salado fueron levantadas por los propios trabajadores de las salinas utilizando &uacute;nicamente materiales del entorno.
    </p><p class="article-text">
        El resultado es un <strong>paisaje extremadamente fr&aacute;gil</strong>, sometido durante siglos a continuas tareas de mantenimiento y reparaci&oacute;n. Algunas terrazas llegan incluso a superar los ocho metros de altura.
    </p><p class="article-text">
        El <strong>Valle Salado de A&ntilde;ana</strong> no solo explica la <strong>historia de la sal en Espa&ntilde;a</strong>. Tambi&eacute;n permite entender c&oacute;mo una materia prima aparentemente simple lleg&oacute; a moldear econom&iacute;as, tecnolog&iacute;as y formas de vida durante miles de a&ntilde;os.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adrián Roque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/factoria-sal-antigua-mundo-rincon-espana-lleva-miles-anos-funcionando-pm_1_13234298.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 May 2026 07:00:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El valle de sal más antiguo del mundo está en España y lleva miles de años funcionando]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vitoria-Gasteiz,País Vasco,Historia,Prehistoria,Viajes,Turismo,Álava]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un estudio arroja luz a por qué dinosaurios como el ‘Tyrannosaurus rex’ tenían brazos diminutos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/dinosaurios-carnivoros-tyrannosaurus-rex-tenian-brazos-diminutos-pm_1_13235253.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9d0d36e8-6ea7-4bcc-84ff-73a3ec6e7be3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un estudio arroja luz a por qué dinosaurios como el ‘Tyrannosaurus rex’ tenían brazos diminutos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El tamaño probablemente se debió al desarrollo de cabezas fuertes y poderosas, según un estudio</p><p class="subtitle">Colón no murió del todo: la disputa por sus restos sigue 520 años después
</p></div><p class="article-text">
        El <em><strong>Tyrannosaurus rex</strong></em> se ha convertido en un inesperado icono cinematogr&aacute;fico, protagonista de decenas de pel&iacute;culas, con una presencia destacada en la saga <a href="https://www.eldiario.es/spin/exactamente-potencia-mordida-tenian-tyrannosaurus-rex-potente-sale-jurassic-world-pm_1_12458422.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Jurassic Park</em></a>. La imagen que se proyectaba del animal era casi terror&iacute;fica: con un enorme tama&ntilde;o, con una boca capaz de engullir a todo lo que se le pusiera por delante y con un sonido que espantaba. Tambi&eacute;n se le ha presentado de forma m&aacute;s amable en <a href="https://www.eldiario.es/spin/toy-story-30-anos-pionero-animacion-ordenador-abrir-debate-tecnologia-ninos-pm_1_12766168.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Toy Story</em></a><em> </em>o <em>En busca del valle encantado</em>.
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, si los espectadores hacen memoria, recordar&aacute;n que al <em>Tyrannosaurus rex </em>siempre se le ha representado con un gran tama&ntilde;o, con una temible boca y con unos <strong>brazos muy cortos</strong>, que casi pasaban desapercibidos para el gran p&uacute;blico.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Réplica del cráneo de un Tyrannosaurus Rex en el Museo de los Niños de Indianápolis                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>Esa diferencia de tama&ntilde;o ten&iacute;a un motivo</strong>, de acuerdo con los resultados de una nueva <a href="https://royalsocietypublishing.org/rspb/article/293/2071/20260528/481779/Drivers-and-mechanisms-of-convergent-forelimb" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n</a> liderada por investigadores del University College London (UCL) y la Universidad de Cambridge y publicada en la revista<em> Proceedings of the Royal Society B: Biological Sciences</em>.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo con este estudio, la evoluci&oacute;n de brazos diminutos en varios grupos de dinosaurios carn&iacute;voros, entre los que se incluye el <em>Tyrannosaurus rex,</em> probablemente se debi&oacute; al desarrollo de cabezas fuertes y poderosas. Ese<strong> cambio adaptativo</strong> habr&iacute;a respondido a la necesidad de atacar a presas de mayor tama&ntilde;o, a los que pod&iacute;an dominar con m&aacute;s autoridad utilizando esa parte del cuerpo. Y no los brazos.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Cabeza m&aacute;s fuerte y brazos m&aacute;s cortos</h2><p class="article-text">
        El estudio analiz&oacute; datos de 82 especies de ter&oacute;podos. Todos ellos b&iacute;pedos (<a href="https://www.eldiario.es/spin/t-rex-no-pisaba-plano-corria-dedos-forma-moverse-disparaba-capacidad-alcanzar-grandes-velocidades-pm_1_13041771.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con dos patas para desplazarse</a>) y principalmente carn&iacute;voros. Los investigadores desarrollaron una nueva forma de <strong>cuantificar la robustez del cr&aacute;neo</strong>, basada en factores como la firmeza de las conexiones entre los huesos de la cabeza, las dimensiones del cr&aacute;neo (una forma m&aacute;s compacta es m&aacute;s fuerte que una alargada) y la fuerza de la mordida.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, descubrieron que el <strong>acortamiento de las extremidades anteriores </strong>se produjo en cinco grupos, incluidos los tiranos&aacute;uridos, la familia a la que pertenec&iacute;a el <em>Tyrannosaurus rex</em>. Tambi&eacute;n el <em>Carnotaurus</em> ten&iacute;a brazos rid&iacute;culamente peque&ntilde;os, incluso m&aacute;s peque&ntilde;os que el primero.
    </p><p class="article-text">
        Pero, <strong>&iquest;por qu&eacute; esa diferencia de tama&ntilde;os?</strong> El equipo plantea que los brazos m&aacute;s peque&ntilde;os estaban estrechamente relacionados con el desarrollo de cr&aacute;neos y mand&iacute;bulas grandes y fuertes, m&aacute;s que con un mayor tama&ntilde;o corporal general.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Ejemplar holotipo de Tyrannosaurus rex en el Museo Carnegie de Historia Natural, Pittsburgh                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Buscamos comprender <strong>qu&eacute; impuls&oacute; este cambio </strong>y encontramos una fuerte relaci&oacute;n entre los brazos cortos y las cabezas grandes y robustas. La cabeza reemplaz&oacute; a los brazos como m&eacute;todo de ataque. Es un caso de &lsquo;&uacute;salo o pi&eacute;rdelo&rsquo;: los brazos dejan de ser &uacute;tiles y se reducen de tama&ntilde;o con el tiempo&rdquo;, explica el autor principal y estudiante de doctorado en Ciencias de la Tierra de la UCL, Charlie Roger Scherer.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, los investigadores sugieren que el aumento del <strong>tama&ntilde;o de las presas</strong>, en forma de gigantescos saur&oacute;podos (herb&iacute;voros de cuello y cola largos) y otros grandes herb&iacute;voros, pudo haber provocado un cambio hacia la caza con mand&iacute;bulas y cabeza en lugar de garras.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, los autores del estudio recuerdan que su trabajo<strong> identifica correlaciones </strong>y no puede establecer una relaci&oacute;n de causa y efecto. &ldquo;Es muy probable que los cr&aacute;neos robustos precedieran a las extremidades anteriores m&aacute;s cortas. No tendr&iacute;a sentido evolutivo que ocurriera al rev&eacute;s, que estos depredadores renunciaran a su mecanismo de ataque sin tener una alternativa&rdquo;, terminan.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Sáez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/dinosaurios-carnivoros-tyrannosaurus-rex-tenian-brazos-diminutos-pm_1_13235253.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 20 May 2026 09:32:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un estudio arroja luz a por qué dinosaurios como el ‘Tyrannosaurus rex’ tenían brazos diminutos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Dinosaurios,Prehistoria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vivir entre terremotos hace 30.000 años: así sobrevivían los humanos en el Paleolítico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/vivir-terremotos-30-000-anos-sobrevivian-humanos-paleolitico-pm_1_13233018.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3f0f570c-41b0-4fd2-b36d-e5c2dd98953b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vivir entre terremotos hace 30.000 años: así sobrevivían los humanos en el Paleolítico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las sociedades de la época, reaccionaban ante los cambios del entorno y modificaban su movilidad, alimentación y relaciones sociales para reducir riesgos y garantizar su supervivencia</p><p class="subtitle">La obsesión por el color llevó a los humanos del Paleolítico a recorrer África en busca de jaspe y calcedonia para tener armas bonitas</p></div><p class="article-text">
        Mucho antes de que existieran las ciudades o las carreteras, <strong>los seres humanos ya conviv&iacute;an</strong> con uno de los fen&oacute;menos naturales m&aacute;s imprevisibles y destructivos del planeta:<strong> los terremotos</strong>. Un estudio internacional, con participaci&oacute;n de la <strong>Universitat Aut&ograve;noma de Barcelona y del IPHES-CERCA</strong>,&nbsp;ha revelado que grupos de <strong>cazadores-recolectores del Paleol&iacute;tico superior</strong> desarrollaron estrategias complejas para sobrevivir en zonas s&iacute;smicamente activas <strong>hace entre 30.000 y 24.000 a&ntilde;os. </strong>
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n, publicada en la revista&nbsp;<a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s12520-025-02400-6" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Archaeological and Anthropological Sciences</a>, se centra en el <strong>yacimiento de Vale Boi</strong>, <strong>situado en el sur de Portugal</strong>, una regi&oacute;n tect&oacute;nicamente activa de la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica. All&iacute;, los cient&iacute;ficos han encontrado algunas de las primeras evidencias conocidas de adaptaci&oacute;n humana frente a riesgos geol&oacute;gicos en sociedades prehist&oacute;ricas.
    </p><p class="article-text">
        Para reconstruir c&oacute;mo afectaban los terremotos a estas comunidades, el equipo de investigadores ha <strong>combiando datos arqueol&oacute;gicos, geol&oacute;gicos y cronol&oacute;gicos</strong> con tecnolog&iacute;as avanzadas como la tomograf&iacute;a de resistividad el&eacute;ctrica. Gracias a ello, han identificado fallas y desprendimientos de rocas provocados por <strong>terremotos de m&aacute;s de 5,7 grados de magnitud</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Estos terremotos <strong>alteraban de forma constante el paisaje y afectaban directamente las zonas ocupadas por los grupos humanos</strong>. Sin embargo, a diferencia de otros asentamientos prehist&oacute;ricos abandonados tras grandes cat&aacute;strofes, las comunidades de Vale Boi continuaron regresando y adapt&aacute;ndose al territorio. Los investigadores han observado que, tras algunos episodios s&iacute;smicos, <strong>los grupos reduc&iacute;an el tiempo de ocupaci&oacute;n del lugar</strong> o reorganizaban los espacios<strong> habitados</strong> para minimizar el riesgo de derrumbes. En otros momentos, abandonaban temporalmente el asentamiento antes de regresar cuando las condiciones eran m&aacute;s seguras.
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            <span class="title">
                Investigadores llevando a cabo labores arquelógicas en el yacimiento de Vale Boi                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Cambios en la alimentaci&oacute;n, movilidad y relaciones sociales</h2><p class="article-text">
        El estudio tambi&eacute;n ha detectado <strong>cambios importantes en la dieta </strong>durante los per&iacute;odos de mayor inestabilidad geol&oacute;gica. Las comunidades comenzaron a explotar con m&aacute;s intensidad los recursos marinos y costeros, una estrategia que probablemente les permit&iacute;a diversificar sus fuentes de alimento y depender menos de la caza terrestre. Adem&aacute;s, <strong>los episodios s&iacute;smicos coincidieron con un per&iacute;odo clim&aacute;tico especialmente duro</strong> conocido como evento <strong>Heinrich 2</strong>, caracterizado por un enfriamiento extremo en buena parte de Europa. Esa combinaci&oacute;n de terremotos y crisis clim&aacute;tica oblig&oacute; a los grupos humanos a reforzar sus mecanismos de supervivencia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En estos contextos de crisis ambiental y geol&oacute;gica, los grupos humanos reforzaron sus redes sociales y las relaciones con comunidades m&aacute;s lejanas&rdquo;, explica Javier S&aacute;nchez Mart&iacute;nez, investigador del IPHES-CERCA y coautor del estudio. &ldquo;Compartir informaci&oacute;n, contactos y recursos debi&oacute; actuar como un mecanismo de amortiguaci&oacute;n frente a situaciones de incertidumbre y riesgo&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Los resultados muestran que estas sociedades paleol&iacute;ticas ten&iacute;an una capacidad de adaptaci&oacute;n mucho m&aacute;s sofisticada de lo que se pensaba hasta ahora, ya que reaccionaban ante los cambios del entorno y <strong>modificaban su movilidad, alimentaci&oacute;n y relaciones sociales</strong> para reducir riesgos y garantizar su supervivencia.
    </p><p class="article-text">
        El trabajo tambi&eacute;n cambia la visi&oacute;n tradicional sobre las comunidades de cazadores-recolectores, consideradas grupos simples y totalmente dependientes del entorno. En realidad, seg&uacute;n los investigadores, ya <strong>eran capaces de desarrollar estrategias complejas</strong> frente a amenazas naturales mucho antes de la aparici&oacute;n de las primeras sociedades agr&iacute;colas o urbanas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Àlex Gonzàlez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/vivir-terremotos-30-000-anos-sobrevivian-humanos-paleolitico-pm_1_13233018.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 20 May 2026 09:30:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Vivir entre terremotos hace 30.000 años: así sobrevivían los humanos en el Paleolítico]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Prehistoria,Terremotos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ruta de Cáceres que desciende por un desfiladero por un territorio geológico protegido y condecorado como Sendero Azul]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/ruta-caceres-desciende-desfiladero-territorio-geologico-protegido-condecorado-sendero-azul_1_13230073.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/43e61cee-2072-4342-a7f7-b0b89eaa98f8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La ruta de Cáceres que desciende por un desfiladero por un territorio geológico protegido y condecorado como Sendero Azul"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Naturaleza, historia humana e historia de la tierra: esta ruta de fácil acceso funciona como un museo al aire libre en el corazón de Extremadura</p><p class="subtitle">La ruta en la que puedes ver robles, alisos, castaños, cerezos, nogales y hasta cinco cascadas</p></div><p class="article-text">
        En el coraz&oacute;n de Extremadura, el agua del r&iacute;o Ruecas marca el paso. Bajo la sombra de un bosque fresco, en el Geoparque Villuercas-Ibores-Jara, surge un trazado distinguido como Sendero Azul: una grieta tect&oacute;nica esculpida durante milenios por el afluente que la atraviesa. Esta ruta mezcla ecosistemas mediterr&aacute;neos y pozas cristalinas, y custodia entre sus paredes de cuarcita f&oacute;siles de mares prehist&oacute;ricos y pinturas rupestres.
    </p><p class="article-text">
        Este trayecto est&aacute; ubicado en el municipio de Ca&ntilde;amero, en plena profundidad del Geoparque. Es un camino lineal destacado por su baja dificultad: un itinerario ideal para familias o senderistas que buscan un paseo sin grandes exigencias f&iacute;sicas o t&eacute;cnicas. La sombra del acantilado y la frescura de sus bosques refugian a sus caminantes de los calores del sur de Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        El recorrido se extiende aproximadamente tres kil&oacute;metros entre ida y vuelta, aunque el tramo condecorado con el galard&oacute;n ambiental se concentra en unos 700 metros de enorme valor geol&oacute;gico y cultural. El punto de inicio de la ruta se encuentra sobre la carretera EX-102, junto a los paneles informativos donde tambi&eacute;n arranca la Ruta de Isabel la Cat&oacute;lica.
    </p><p class="article-text">
        Los visitantes cuentan con diversas opciones para disfrutar de una pausa refrescante en entornos acu&aacute;ticos naturales. Una parada clave de la ruta es el charco de la Nutria, una piscina natural con barandillas y mesas, ideal para disfrutar de un ba&ntilde;o seguro.
    </p><p class="article-text">
        El itinerario no dura m&aacute;s de una hora y discurre junto al cauce del r&iacute;o Ruecas, encajonado entre los imponentes riscos de Los Castillejos y La L&oacute;riga. El visitante pasar&aacute; por sitios como el antiguo Molino de Valbellido, antes de culminar en el espectacular entorno bajo la presa del Cancho del Fresno.
    </p><p class="article-text">
        Esta ruta cuenta con el distintivo de Sendero Azul desde 2025. Este reconocimiento premia rutas o itinerarios interpretativos vinculados a espacios acu&aacute;ticos &mdash;costas, r&iacute;os, lagunas, humedales o puertos. Lo otorga la Asociaci&oacute;n de Educaci&oacute;n Ambiental y del Consumidor (ADEAC), la misma organizaci&oacute;n que coordina las banderas azules de playas y puertos.
    </p><h2 class="article-text">F&oacute;siles y arte rupestre entre las rocas</h2><p class="article-text">
        El desfiladero, nacido de una falla tect&oacute;nica y tallado por millones de a&ntilde;os de paso incansable del agua, abre las rocas como si de un libro se tratase. Y dentro de ese libro, las paredes de cuarcita cuentan parte de la historia de C&aacute;ceres. En su verticalidad abrupta, estos muros exhiben cruzianas y skolithos: huellas f&oacute;siles de organismos marinos que habitaron este lugar cuando el territorio que ahora se llama Extremadura era el fondo de un oc&eacute;ano en el Paleozoico. Incluso se pueden contemplar delicadas ondulaciones en la roca, que no son otra cosa que el oleaje de aquel mar prehist&oacute;rico fosilizado en la piedra.
    </p><p class="article-text">
        Pero este museo de historia al aire libre no solo cuenta el pasado marino de este enclave; tambi&eacute;n guarda patrimonio correspondiente a las primeras manifestaciones art&iacute;sticas de la humanidad. El camino se convierte en un santuario de la prehistoria al alcanzar la Cueva Chiquita &mdash;o de &Aacute;lvarez&mdash;, la Cueva de Rosa y el Abrigo de los Vencejos.
    </p><p class="article-text">
        En estas cavidades, hombres del Calcol&iacute;tico &mdash;hace unos 5.000 a&ntilde;os&mdash; dejaron su marca. El visitante puede observar pinturas rupestres en intensos tonos rojizos y negros. Son figuras de hombres y animales, signos astrales y trazos geom&eacute;tricos. En este sentido, el recorrido no solo resulta interesante para los amantes de la naturaleza, sino tambi&eacute;n para los aficionados a la historia del mundo.
    </p><p class="article-text">
        Para quienes quieran profundizar en la historia del patrimonio, existen dos centros interpretativos: uno en Ca&ntilde;amero, con paneles informativos, maquetas, muestras de minerales, f&oacute;siles y proyecciones audiovisuales; y otro junto a la presa del Cancho del Fresno, dedicado a la biodiversidad &mdash;ZEPA Sierra de Villuercas y valle del Guadarranque&mdash;, con una perspectiva m&aacute;s natural y ecol&oacute;gica.
    </p><h2 class="article-text">El Geoparque Villuercas-Ibores-Jara</h2><p class="article-text">
        El escenario que abraza este recorrido no es un paisaje cualquiera: el Geoparque Villuercas-Ibores-Jara es un refugio de naturaleza que se extiende por 2.544 kil&oacute;metros cuadrados de valles profundos y sierras paralelas erosionadas a lo largo de m&aacute;s de 500 millones de a&ntilde;os. Esta riqueza geol&oacute;gica es la que le ha valido el prestigioso t&iacute;tulo de Geoparque Mundial de la UNESCO.
    </p><p class="article-text">
        Este espacio natural cuenta con m&aacute;s de 50 geositios se&ntilde;alizados de gran inter&eacute;s tur&iacute;stico, cient&iacute;fico y educativo, entre los que destacan el Risco de La Villuerca, la Cueva del Casta&ntilde;ar de Ibor, el Estrecho de la Pe&ntilde;a Amarilla y, por supuesto, la Garganta del R&iacute;o Ruecas.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de su geolog&iacute;a, este territorio cautiva al viajero por su autenticidad y su comuni&oacute;n con la vida rural. Explorar el Geoparque permite combinar las rutas con la visita al Real Monasterio de Guadalupe, Patrimonio de la Humanidad, y degustar joyas gastron&oacute;micas con Denominaci&oacute;n de Origen como el queso Ibores, la miel Villuercas-Ibores o los vinos de Ca&ntilde;amero.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emiliano Castillo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/ruta-caceres-desciende-desfiladero-territorio-geologico-protegido-condecorado-sendero-azul_1_13230073.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 18 May 2026 13:41:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La ruta de Cáceres que desciende por un desfiladero por un territorio geológico protegido y condecorado como Sendero Azul]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Senderismo,Rutas,Viajes,Prehistoria,Arte rupestre,Extremadura,Naturaleza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Un dentista neandertal? El orificio en una muela sugiere el primer ‘tratamiento dental’ hace 60.000 años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/dentista-neandertal-orificio-muela-sugiere-primer-tratamiento-dental-60-000-anos_1_13219042.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/831c01d7-79e3-4901-ac0f-85f535d9199d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Un dentista neandertal? El orificio en una muela sugiere el primer ‘tratamiento dental’ hace 60.000 años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El análisis de un diente hallado en una cueva en el sur de Siberia muestra que los neandertales podrían haber tenido los conocimientos necesarios para identificar una infección por caries y la destreza para perforar la muela con una herramienta punzante para eliminar el dolor</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Un análisis revela que la hibridación humana se produjo sobre todo entre varones neandertales y mujeres sapiens</p></div><p class="article-text">
        Hurgarse entre los dientes para aliviar molestias o retirar restos de comida es, posiblemente, el h&aacute;bito m&aacute;s antiguo de la humanidad. Hay pruebas de esta pr&aacute;ctica en todas las especies humanas, que se remontan a hace dos millones de a&ntilde;os en &Aacute;frica. Ahora, un equipo de investigadoras rusas aseguran haber encontrado algo a&uacute;n m&aacute;s sorprendente: la primera prueba de un tratamiento dental para eliminar el dolor. Y sucedi&oacute; hace 60.000 a&ntilde;os en un grupo de <a href="https://www.eldiario.es/temas/neandertales/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">neandertales</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En un trabajo publicado este mi&eacute;rcoles en la <a href="https://plos.io/429tPn" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revista PLoS One</a>, Alisa Zubova y su equipo han analizado un molar &uacute;nico procedente de la cueva de Chagyrskaya, en Rusia, con una antig&uuml;edad aproximada de 59.000 a&ntilde;os. El diente presenta un orificio profundo en el centro que se extiende hasta la cavidad pulpar que les llev&oacute; a pensar en una posible intervenci&oacute;n con una de las herramientas con punta de piedra halladas en la cueva de Chagyrskaya. &ldquo;Unos ara&ntilde;azos claramente visibles suger&iacute;an que la concavidad no era el resultado de un da&ntilde;o natural, sino de acciones intencionadas&rdquo;, asegura Zubova.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las investigadoras realizaron a continuaci&oacute;n una serie de experimentos con tres dientes humanos modernos para demostrar que se puede crear un orificio de la misma forma y con el mismo patr&oacute;n de surcos microsc&oacute;picos. &ldquo;La comparaci&oacute;n de las huellas microsc&oacute;picas del esp&eacute;cimen neandertal original con las obtenidas experimentalmente revel&oacute; una clara coincidencia&rdquo;, asegura Lydia Zotkina, coautora del estudio. &ldquo;Los hallazgos demuestran que perforar una lesi&oacute;n cariosa con una herramienta de piedra afilada y delgada es totalmente eficaz, permitiendo la r&aacute;pida eliminaci&oacute;n del tejido dental da&ntilde;ado&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Dolor para eliminar la infecci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Estos resultados llevan a Zubova y su equipo a concluir que el orificio en este molar da&ntilde;ado es la prueba de que los neandertales ten&iacute;an los conocimientos necesarios para identificar una infecci&oacute;n dental y la destreza motora para perforar la zona da&ntilde;ada. Este procedimiento habr&iacute;a sido doloroso, pero tambi&eacute;n habr&iacute;a aliviado el dolor de una infecci&oacute;n dental al eliminar la parte da&ntilde;ada del diente. &ldquo;Esta es, que sepamos, la evidencia m&aacute;s antigua de un tratamiento invasivo de caries en la evoluci&oacute;n humana&rdquo;, asegura Zotkina. Es la primera vez que se demuestra tal comportamiento fuera del&nbsp;<em>Homo sapiens</em> y el ejemplo m&aacute;s antiguo de este tipo de comportamiento.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Esta es, que sepamos, la evidencia más antigua de un tratamiento invasivo de caries en la evolución humana</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Lydia Zotkina</span>
                                        <span>—</span> Coautora del estudio
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para las autoras, este hallazgo tambi&eacute;n representa un punto de inflexi&oacute;n en nuestra comprensi&oacute;n de la mente neandertal. &ldquo;Tratar un diente con caries no es solo alimentar o proteger a alguien&rdquo;, explica Ksenia Kolobova, tambi&eacute;n coautora. &ldquo;Requiere diagnosticar la fuente del dolor, seleccionar una herramienta adecuada, realizar una acci&oacute;n invasiva dolorosa y persistir a pesar del malestar del paciente&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A su juicio, este comportamiento demuestra un asombroso salto cognitivo m&aacute;s all&aacute; del instinto: la capacidad de entender la relaci&oacute;n de causa y efecto (&ldquo;si elimino el tejido cariado, el dolor puede detenerse&rdquo;). Adem&aacute;s, realizar una intervenci&oacute;n tan delicada en el angosto espacio de la boca requiri&oacute; de una motricidad fina excepcional e, hipot&eacute;ticamente, de un estrecho v&iacute;nculo social, ya que creen que es muy probable que el &ldquo;paciente&rdquo; necesitara a un familiar o ayudante para que le mantuviera la cabeza quieta mientras operaba con la punta de piedra. &nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Dudas sobre las conclusiones</h2><p class="article-text">
        <a href="https://www.mncn.csic.es/es/quienes_somos/estalrrich-albo-almudena" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Almudena Estalrrich</a>, investigadora del Museo Nacional del Ciencias Naturales (MNCN-CSIC) que ha documentado <a href="https://www.mncn.csic.es/es/Comunicaci%C3%B3n/el-uso-de-la-boca-como-una-tercera-mano-pudo-causar-la-ultima-caries-descubierta-en-un" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un caso e caries neandertal</a> en la cueva de El Sidr&oacute;n (Asturias), se muestra esc&eacute;ptica con el m&eacute;todo usado para validar el resultado.&nbsp;&ldquo;Ellos han probado con dientes sueltos y es muy f&aacute;cil taladrar, claro, pero cuando tienes el moflete es m&aacute;s dif&iacute;cil llegar, y m&aacute;s en una muela poco accesible como esta&rdquo;, explica a <a href="http://elDiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>. &ldquo;Adem&aacute;s, solo hay tres o cuatro marcas, no es producto de una acci&oacute;n continua sino ocasional. Y no se puede asegurar porque es un &uacute;nico caso que hay. No puedes hacer la norma de un solo caso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.cenieh.es/sobre-el-cenieh/personal/martin-frances-martin-de-la-fuente-laura" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Laura Mart&iacute;n-Franc&eacute;s</a>, investigadora del CENIEH, cree que el estudio tiene m&eacute;ritos claros porque intenta demostrar una intervenci&oacute;n dental intencional en neandertales, lo que potencialmente retrasar&iacute;a en m&aacute;s de 35.000 a&ntilde;os la evidencia m&aacute;s antigua conocida de este tipo de pr&aacute;cticas. &ldquo;El hecho de que la supuesta intervenci&oacute;n hubiera sido realizada por neandertales hace que el caso resulte especialmente atractivo, dadas las persistentes preconcepciones hist&oacute;ricas que han rodeado a este grupo humano&rdquo;, se&ntilde;ala. Sin embargo, y aunque no pone en duda la presencia de una caries severa, tambi&eacute;n se muestra prudente respecto a la interpretaci&oacute;n de las autoras.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Aunque la evidencia directa siga siendo discutible, hay pocas dudas de que los neandertales sufrían enfermedades dentales y desarrollaron respuestas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Laura Martín-Francés</span>
                                        <span>—</span> Investigadora del CENIEH
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Las supuestas marcas de perforaci&oacute;n se localizan principalmente en las paredes externas y m&aacute;rgenes de la lesi&oacute;n, m&aacute;s que en un punto concreto de penetraci&oacute;n hacia la cavidad pulpar&rdquo;, se&ntilde;ala. &ldquo;Esto abre la posibilidad de que las modificaciones observadas reflejen manipulaci&oacute;n, limpieza o exploraci&oacute;n de una cavidad ya abierta, en lugar de una perforaci&oacute;n intencional dirigida espec&iacute;ficamente a alcanzar la pulpa&rdquo;. Por eso considera que las evidencias no son completamente concluyentes y deber&iacute;an seguir consider&aacute;ndose otras explicaciones.
    </p><h2 class="article-text">Comportamiento sofisticado</h2><p class="article-text">
        Mart&iacute;n-Franc&eacute;s recuerda que las evidencias sobre la sofisticaci&oacute;n conductual de los neandertales son ya abundantes desde hace a&ntilde;os y sabemos que padecieron diversas patolog&iacute;as dentales, aunque el registro de caries es muy escaso. &ldquo;Tambi&eacute;n existen indicios del posible uso medicinal de plantas para reducir el dolor o la inflamaci&oacute;n&rdquo;, subraya. &ldquo;Por tanto, aunque la evidencia directa de una pr&aacute;ctica invasiva intencional siga siendo discutible, hay pocas dudas de que los neandertales sufr&iacute;an enfermedades dentales y desarrollaron respuestas conductuales para manejar el dolor y las molestias asociadas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde un punto de vista cient&iacute;fico, la especialista cree que descubrimientos como este son importantes no solo porque ampl&iacute;an nuestro conocimiento sobre el modo de vida de los neandertales, sino tambi&eacute;n porque contribuyen a debates m&aacute;s amplios sobre su cognici&oacute;n y comportamiento. &ldquo;Independientemente de que este caso concreto termine demostrando o no una intervenci&oacute;n dental invasiva intencional, el trabajo constituye una contribuci&oacute;n importante a las discusiones sobre la complejidad conductual de nuestros parientes evolutivos m&aacute;s cercanos&rdquo;. &ldquo;Todo apunta a que el comportamiento de los neandertales es m&aacute;s complejo de lo que pens&aacute;bamos, que eran conscientes y ten&iacute;an la mente suficiente para adaptar recursos que ve&iacute;an para su propio beneficio&rdquo;, coincide Almudena Estalrrich. &ldquo;Lo bueno de este art&iacute;culo es que nos abre el horizonte&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/dentista-neandertal-orificio-muela-sugiere-primer-tratamiento-dental-60-000-anos_1_13219042.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 14 May 2026 06:56:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Un dentista neandertal? El orificio en una muela sugiere el primer ‘tratamiento dental’ hace 60.000 años]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Evolución humana,Salud,dentista,Caries,Prehistoria,Paleoantropología,Neandertales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un estudio de la Universidad de Huelva descubre sistemas metalúrgicos avanzados hace más de 5.000 años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/estudio-universidad-huelva-descubre-sistemas-metalurgicos-avanzados-5-000-anos-pm_1_13214587.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/54714cd2-50c4-4705-a674-1a25da019fe8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un estudio de la Universidad de Huelva descubre sistemas metalúrgicos avanzados hace más de 5.000 años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El trabajo se centra en el III milenio antes de nuestra era y analiza de manera detallada cómo se fabricaban herramientas metálicas en las primeras sociedades complejas del sur de la península ibérica</p><p class="subtitle">Un hallazgo en Motya, frente a Sicilia, revela cómo los fenicios usaban perfumes en el Mediterráneo hace 2.600 años</p></div><p class="article-text">
        Un estudio liderado por investigadores de la&nbsp;<strong>Universidad de Huelva</strong>&nbsp;ha descubierto que las sociedades del sur peninsular ya ten&iacute;an <strong>sistemas metal&uacute;rgicos complejos hace m&aacute;s de 5.000 a&ntilde;os</strong>, mucho antes de la llegada de <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/malaga/cerro-villar-gran-yacimiento-fenicio-malaga-despierta-interes-estados-unidos-alemania_1_10538105.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueblos colonizadores como los fenicios</a>. El trabajo ha sido publicado en&nbsp;<em><strong>Journal of Archaeological Science</strong></em>, una de las revistas cient&iacute;ficas m&aacute;s prestigiosas del &aacute;mbito arqueol&oacute;gico y est&aacute; firmada por el profesor <strong>Mois&eacute;s Rodr&iacute;guez Bayona</strong>, del &Aacute;rea de Prehistoria de la universidad onubense, junto al catedr&aacute;tico <strong>Francisco Nocete</strong>, fallecido recientemente tras m&aacute;s de tres d&eacute;cadas de trayectoria acad&eacute;mica. 
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/DYK4Ph7uv_d/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><h2 class="article-text">Sitemas de producci&oacute;n altamente desarrollados</h2><p class="article-text">
        El trabajo se centra en el <strong>III milenio a.n.e (antes de nuestra era) </strong>y analiza de manera detallada c&oacute;mo se fabricaban herramientas met&aacute;licas en las primeras sociedades complejas del sur de la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica. Los investigadores han estudiado <strong>procesos como la fundici&oacute;n, la forja o el recocido</strong>, t&eacute;cnicas que permit&iacute;an elaborar cuchillos, hachas o punzones mediante tratamientos t&eacute;rmicos y mec&aacute;nicos mucho m&aacute;s sofisticados de lo que se pensaba hasta ahora.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los hallazgos m&aacute;s importantes del estudio es que cuestionan claramente la idea cl&aacute;sica de una metalurgia rudimentaria y poco especializada. Durante d&eacute;cadas, muchos modelos arqueol&oacute;gicos defend&iacute;an que las comunidades prehist&oacute;ricas depend&iacute;an de conocimientos llegados desde el Mediterr&aacute;neo oriental y que su tecnolog&iacute;a era simple. Pero con este estudio se demuestra que exist&iacute;an <strong>sistemas de producci&oacute;n altamente desarrollados</strong> m&aacute;s de mil a&ntilde;os antes de la llegada fenicia.
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores identificaron adem&aacute;s infraestructuras especializadas como<strong> hornos, crisoles o toberas</strong>, as&iacute; como una clara organizaci&oacute;n del espacio de trabajo. Todo ello apunta a una producci&oacute;n mucho m&aacute;s estructurada y avanzada, con un notable dominio t&eacute;cnico por parte de estas comunidades prehist&oacute;ricas.
    </p><p class="article-text">
        El estudio se apoya en el corpus anal&iacute;tico m&aacute;s amplio elaborado hasta ahora para este periodo en la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica. Incluye evidencias procedentes de <strong>yacimientos de Huelva, Sevilla, el sur de Portugal y el Alto Guadalquivir</strong>. Entre todos ellos destaca el enclave de&nbsp;<strong>Cabezo Jur&eacute;</strong>, donde se han documentado algunas de las evidencias m&aacute;s antiguas de producci&oacute;n metal&uacute;rgica de la regi&oacute;n, datadas alrededor del a&ntilde;o 3100 a.n.e.
    </p><h2 class="article-text">Una nueva visi&oacute;n sobre las sociedades prehist&oacute;ricas</h2><p class="article-text">
        Otra de las observaciones importantes del trabajo es la <strong>identificaci&oacute;n de &ldquo;ciclos de trabajo&rdquo; complejos</strong>. Tras el estudio realizado, los investigadores creen que la <strong>producci&oacute;n met&aacute;lica implicaba diferentes fases coordinadas y repetidas</strong>, lo que ayuda a explicar el elevado nivel de control t&eacute;cnico y la posible estandarizaci&oacute;n de muchas herramientas.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el estudio plantea que no exist&iacute;a un &uacute;nico modelo de producci&oacute;n. Seg&uacute;n los autores, hab&iacute;a sistemas dom&eacute;sticos a peque&ntilde;a escala y sistemas intensivos y especializados, algo que deja claro que la organizaci&oacute;n social era mucho m&aacute;s compleja de lo que se pensaba hasta ahora. 
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de la tecnolog&iacute;a, el hallazgo cambia la imagen que se ten&iacute;a de estas sociedades. No eran grupos dependientes y poco desarrollados, sino que eran comunidades capaces de innovar, organizar procesos especializados y desarrollar conocimientos t&eacute;cnicos avanzados.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Àlex Gonzàlez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/estudio-universidad-huelva-descubre-sistemas-metalurgicos-avanzados-5-000-anos-pm_1_13214587.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 12 May 2026 13:03:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un estudio de la Universidad de Huelva descubre sistemas metalúrgicos avanzados hace más de 5.000 años]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Universidad de Huelva,Prehistoria,Investigación científica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Científicos españoles confirman que la fascinación de los chimpancés por los cristales viene desde hace millones de años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/cientificos-espanoles-confirman-fascinacion-chimpances-cristales-viene-millones-anos-pm_1_13175514.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d6efad99-d3bb-4df2-b9f0-cea1e2c3ca63_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Científicos españoles confirman que la fascinación de los chimpancés por los cristales viene desde hace millones de años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los investigadores creen que propiedades como la transparencia o las formas geométricas pudieron despertar la curiosidad de los primeros homínidos</p><p class="subtitle">Los chimpancés y bonobos reconocen a sus amigos después de décadas sin verlos
</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; los seres humanos se sienten atra&iacute;dos por los cristales? Esta curiosa pregunta ha sido el origen de un nuevo estudio liderado por cient&iacute;ficos espa&ntilde;oles, que sugiere que esa fascinaci&oacute;n podr&iacute;a tener ra&iacute;ces mucho m&aacute;s profundas de lo que se pensaba. Especialmente despu&eacute;s de que en distintos yacimientos arqueol&oacute;gicos se encontraran <strong>cristales recolectados por hom&iacute;nidos hace cientos de miles de a&ntilde;os</strong>, sin una utilidad aparente. La investigaci&oacute;n ha sido dirigida por Juan Manuel Garc&iacute;a-Ruiz, profesor Ikerbasque en el&nbsp;Donostia International Physics Center&nbsp;(DIPC), y se ha publicado en la revista&nbsp;<a href="https://www.frontiersin.org/journals/psychology/articles/10.3389/fpsyg.2026.1633599/full" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Frontiers in Psychology</em></a>. 
    </p><p class="article-text">
        Ante la imposibilidad de estudiar directamente el comportamiento de los hom&iacute;nidos prehist&oacute;ricos, el equipo decidi&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/estudio-demuestra-chimpances-razonar-revisar-creencias-recibir-nueva-informacion_1_12727999.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">analizar la reacci&oacute;n de chimpanc&eacute;s</a>, nuestros parientes vivos m&aacute;s cercanos desde el punto de vista gen&eacute;tico. Los experimentos se realizaron con chimpanc&eacute;s rescatados del tr&aacute;fico ilegal y acogidos por la&nbsp;Fundaci&oacute;n Chimpat&iacute;a&nbsp;en el Centro de Rescate de Primates Rainfer, en Madrid. All&iacute; viven animales acostumbrados al contacto humano y a interactuar con objetos que no forman parte de su entorno natural. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Demostramos que los chimpanc&eacute;s endoculturados no s&oacute;lo se sienten atra&iacute;dos por los cristales sino que tambi&eacute;n tienen la capacidad de distinguirlos claramente de otras piedras con caracter&iacute;sticas similares&rdquo;, explica Garc&iacute;a-Ruiz, autor principal del estudio. Seg&uacute;n el investigador, &ldquo;fue una grata sorpresa descubrir lo fuerte y aparentemente natural que era la atracci&oacute;n de los chimpanc&eacute;s por los cristales,&nbsp;lo que sugiere que la sensibilidad hacia este tipo de objetos puede tener profundas ra&iacute;ces evolutivas&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Se hicieron varios experimentos durante el estudio</h2><p class="article-text">
        Para comprobarlo, los cient&iacute;ficos dise&ntilde;aron varios experimentos. En el primero colocaron un gran cristal, al que denominaron &ldquo;el <strong>monolito</strong>&rdquo;, junto a una roca com&uacute;n de tama&ntilde;o parecido. Aunque al principio ambos objetos llamaron la atenci&oacute;n de los animales, pronto se inclinaron por el cristal. <strong>Los chimpanc&eacute;s lo arrancaron de la plataforma donde estaba colocado</strong> y comenzaron a inspeccionarlo, gir&aacute;ndolo y observ&aacute;ndolo desde distintos &aacute;ngulos.
    </p><p class="article-text">
        Uno de ellos, Yvan, se lo llev&oacute; incluso a los dormitorios para examinarlo con m&aacute;s calma. Cuando los cuidadores intentaron recuperarlo, los animales se resistieron a devolverlo y solo aceptaron intercambiarlo por algunos de sus alimentos favoritos, como pl&aacute;tanos y yogur. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/2029123490129883382?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        En un segundo experimento, los investigadores <strong>mezclaron peque&ntilde;os cristales de cuarzo y calcita con una veintena de guijarros redondeados</strong>. Los chimpanc&eacute;s fueron capaces de identificar y escoger los cristales en cuesti&oacute;n de segundos. &ldquo;Los primeros resultados fueron muy informativos e interesantes, sobre todo en el momento en que Yvan escogi&oacute; un cristal de cuarzo entre los guijarros para observar detenidamente su transparencia&rdquo;, se&ntilde;ala Garc&iacute;a-Ruiz.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s, el equipo a&ntilde;adi&oacute; cristales con distintas propiedades (cuarzo, calcita y pirita) pero con una caracter&iacute;stica com&uacute;n: su <strong>forma poli&eacute;drica</strong>. Los chimpanc&eacute;s siguieron siendo capaces de separarlos del resto de piedras. En uno de los casos, la chimpanc&eacute; Sandy lleg&oacute; a clasificar las piezas en dos grupos: por un lado los guijarros redondeados y por otro los cristales con superficies planas.
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores creen que propiedades como la transparencia o las formas geom&eacute;tricas pudieron despertar la curiosidad de los primeros hom&iacute;nidos. En la naturaleza predominan las formas curvas de &aacute;rboles, monta&ntilde;as, nubes o r&iacute;os, mientras que <strong>los cristales presentan superficies planas y &aacute;ngulos definidos</strong>, algo mucho menos habitual en el entorno natural.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/DVdZrI_Ccwy/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        El estudio abre una nueva v&iacute;a para explicar la fascinaci&oacute;n que siente el ser humano por los cristales y contribuye a la comprensi&oacute;n de las ra&iacute;ces evolutivas. <strong>Su rareza, su atractivo &oacute;ptico y su singularidad geom&eacute;trica</strong> podr&iacute;an haberles conferido un significado especial, funcionando como &ldquo;representaciones f&iacute;sicas de ideas que trascienden el mundo inmediato y tangible&rdquo; que ellos no consegu&iacute;an comprender. &ldquo;Ahora sabemos que los cristales han estado en nuestras mentes durante al menos seis millones de a&ntilde;os&rdquo;, concluye Garc&iacute;a-Ruiz.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Àlex Gonzàlez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/cientificos-espanoles-confirman-fascinacion-chimpances-cristales-viene-millones-anos-pm_1_13175514.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Apr 2026 11:27:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Primates,Animales,Prehistoria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una investigación de la Universidad de Granada revela que la producción textil fue un oficio femenino durante miles de años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/investigacion-universidad-granada-revela-produccion-textil-oficio-femenino-durante-miles-anos-pm_1_13175238.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/be77935f-7ffc-44db-a715-e1ed790cae02_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una investigación de la Universidad de Granada revela que la producción textil fue un oficio femenino durante miles de años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se han examinado más de 1.400 dientes enterrados en dos importantes necrópolis megalíticas: Panoría, en Granada, y Los Milanes, en Almería</p><p class="subtitle">En la prehistoria ya había instrumentos: una exposición del Museo Arqueológico explora el origen de la musicalidad humana
</p></div><p class="article-text">
        Un equipo de la&nbsp;<strong>Universidad de Granada</strong>&nbsp;ha logrado reconstruir una parte clave de la vida cotidiana en la Prehistoria a partir de un elemento tan inesperado como son los dientes. Su investigaci&oacute;n evidencia que <strong>la producci&oacute;n textil en el sureste de la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica fue una actividad desempe&ntilde;ada exclusivamente por mujeres</strong> durante miles de a&ntilde;os, un hallazgo que aporta nuevas claves sobre la <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/roles-genero-divulgacion-prehistoria_1_1321779.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">organizaci&oacute;n social de las comunidades de ese periodo hist&oacute;rico</a>.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n, publicada en la revista&nbsp;<a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0305440326000853" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Journal of Archaeological Science</a>, se basa en el an&aacute;lisis del desgaste dental de individuos enterrados en dos importantes necr&oacute;polis megal&iacute;ticas: <strong>Panor&iacute;a, en Granada, y Los Milanes, en Almer&iacute;a</strong>. En total, los cient&iacute;ficos examinaron <strong>m&aacute;s de 1.400 dientes</strong>, buscando se&ntilde;ales que no estuvieran relacionadas con el uso alimentario habitual.
    </p><h2 class="article-text">Los dientes como herramienta de trabajo</h2><p class="article-text">
        Lo que encontraron fue un patr&oacute;n claro. Muchos dientes presentaban <strong>surcos profundos, esmalte pulido y microestriaciones</strong>, especialmente en los incisivos y caninos del maxilar. Estas marcas no se correspond&iacute;an con la masticaci&oacute;n, sino con el <strong>uso repetitivo de los dientes como herramienta</strong>, en lo que los investigadores describen como una especie de &ldquo;tercera mano&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Este uso estaba relacionado con la <strong>manipulaci&oacute;n de fibras vegetales como el lino, el esparto o el c&aacute;&ntilde;amo</strong>. Al sujetar o tensar estos materiales con la boca, los dientes quedaban marcados de forma caracter&iacute;stica, dejando una huella f&iacute;sica que ha perdurado durante miles de a&ntilde;os. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Marcas en los dientes encontrados en Granada y Almería"
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            <span class="title">
                Marcas en los dientes encontrados en Granada y Almería                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Para completar el an&aacute;lisis, el equipo utiliz&oacute; t&eacute;cnicas biomoleculares avanzadas que <strong>permiten identificar el sexo cromos&oacute;mico a partir del esmalte dental</strong>. Gracias a la prote&iacute;na amelogenina, presente en los dientes y diferenciable entre hombres y mujeres, los investigadores pudieron determinar con precisi&oacute;n a qui&eacute;n pertenec&iacute;an los restos analizados.
    </p><p class="article-text">
        El resultado fue muy concluyente ya que todas estas marcas asociadas a la actividad textil correspond&iacute;an a mujeres. Esta coincidencia est&aacute; claramente relacionada con una <strong>divisi&oacute;n del trabajo</strong>, pero tambi&eacute;n con una actividad repetida y socialmente reconocida dentro de estas comunidades.
    </p><h2 class="article-text">Identidad, trabajo y g&eacute;nero en la Prehistoria</h2><p class="article-text">
        El estudio tambi&eacute;n da una lectura m&aacute;s amplia sobre c&oacute;mo se constru&iacute;an las identidades de g&eacute;nero en la Prehistoria. Las actividades cotidianas, como la producci&oacute;n textil, no solo ten&iacute;an una funci&oacute;n pr&aacute;ctica, sino que <strong>contribu&iacute;an a definir el papel de cada individuo dentro del grupo</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La persistencia de estas marcas a lo largo del tiempo es especialmente significativa. A pesar de los cambios culturales que experimentaron estas sociedades durante milenios, <strong>la asociaci&oacute;n entre mujeres y trabajo textil se mantuvo pr&aacute;cticamente inalterada</strong>. Esto sugiere una continuidad profunda en la organizaci&oacute;n social y en la transmisi&oacute;n de roles entre las generaciones de los distintos grupos sociales y culturales del sureste peninsular.
    </p><p class="article-text">
        Este tipo de investigaciones ayudan a <strong>comprender mejor la vida en la Prehistoria</strong> porque no se centran &uacute;nicamente en grandes acontecimientos, sino que ponen el foco en las pr&aacute;cticas cotidianas que, con el paso del tiempo, han terminado definiendo la forma en que las sociedades se organizaban y viv&iacute;an.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Àlex Gonzàlez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/investigacion-universidad-granada-revela-produccion-textil-oficio-femenino-durante-miles-anos-pm_1_13175238.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Apr 2026 11:00:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una investigación de la Universidad de Granada revela que la producción textil fue un oficio femenino durante miles de años]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Prehistoria,Universidad de Granada,Andalucía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un fósil 'olvidado' revela una nueva especie de cocodrilo de hace 200 millones de años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/fosil-olvidado-revela-nueva-especie-cocodrilo-200-millones-anos-pm_1_13150943.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e29ee38e-6f60-4b52-839b-079088c15843_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un fósil &#039;olvidado&#039; revela una nueva especie de cocodrilo de hace 200 millones de años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El 'Eosphorosuchus lacrimosa' vivió hace aproximadamente 200 millones de años</p><p class="subtitle">¿Podían los cocodrilos de hace 55 millones de años trepar árboles para lanzarse sobre sus presas? El hallazgo de unos huevos fosilizados en Queensland ofrece la primera prueba de que sí
</p></div><p class="article-text">
        Un f&oacute;sil que llevaba m&aacute;s de siete d&eacute;cadas almacenado en un museo ha resultado ser mucho m&aacute;s importante de lo que se pensaba. Un estudio publicado en <a href="https://royalsocietypublishing.org/rspb/article/293/2069/20260130/481353/A-short-snouted-sphenosuchian-with-unusual-feeding" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The Royal Socierty</a> ha identificado una especie desconocida de reptil prehist&oacute;rico,&nbsp;<em><strong>Eosphorosuchus lacrimosa</strong></em>, un antiguo pariente de los cocodrilos modernos que <strong>vivi&oacute; hace aproximadamente 200 millones de a&ntilde;os</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los restos fueron descubiertos en 1948</strong> <strong>en Ghost Ranch</strong>, en el estado de Nuevo M&eacute;xico, una zona conocida por su riqueza paleontol&oacute;gica. Durante d&eacute;cadas, el f&oacute;sil <strong>fue clasificado como&nbsp;</strong><em><strong>Hesperosuchus agilis</strong></em>, un peque&ntilde;o reptil emparentado con los primeros cocodrilos. Sin embargo, <strong>nunca se estudi&oacute; en profundidad</strong>, lo que permiti&oacute; que pasara desapercibido durante generaciones.
    </p><h2 class="article-text">Tecnolog&iacute;a para mirar dentro de la roca</h2><p class="article-text">
        La clave para solucionar el misterio sobre este f&oacute;sil 'olvidado' ha sido el uso de tecnolog&iacute;a avanzada. El f&oacute;sil estaba <strong>parcialmente incrustado en roca</strong>, lo que dificultaba su an&aacute;lisis sin da&ntilde;arlo. Para evitarlo, los investigadores recurrieron a <strong>esc&aacute;neres microCT</strong>, una t&eacute;cnica que permite obtener miles de im&aacute;genes de rayos X y reconstruir digitalmente el interior del f&oacute;sil.
    </p><p class="article-text">
        Gracias a este proceso, los cient&iacute;ficos han creado un modelo tridimensional del cr&aacute;neo separando virtualmente los huesos, pudiendo observar asi detalles que hab&iacute;an permanecido ocultos durante d&eacute;cadas y que han resultado esenciales para identificar la nueva especie.
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            <span class="title">
                Fósil del &#039;Eosphorosuchus lacrimosa&#039; que llevaba más de 7 décadas almacenado                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Un depredador con una mordida poderosa</h2><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis tambi&eacute;n ha revelado caracter&iacute;sticas &uacute;nicas que diferencian a&nbsp;<em>Eosphorosuchus lacrimosa</em>&nbsp;de otros reptiles de su grupo. A diferencia de muchos de sus parientes, que ten&iacute;an hocicos largos y estrechos, este animal <strong>ten&iacute;a un hocico corto y reforzado</strong>, una estructura poco habitual entre los primeros crocodylomorfos.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, <strong>su mand&iacute;bula mostraba una cresta prominente</strong> y <strong>el cr&aacute;neo una estructura robusta</strong>, lo que sugiere que pose&iacute;a m&uacute;sculos mandibulares especialmente desarrollados. Seg&uacute;n los investigadores, estas caracter&iacute;sticas indican <strong>una mordida m&aacute;s potente que la de otros reptiles similares</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Los modelos digitales confirmaron esta hip&oacute;tesis al demostrar que <strong>el hocico era capaz de resistir fuerzas mayores sin deformarse</strong>. Esto deja entrever que el animal era especialista en capturar presas diferentes o, al menos, m&aacute;s resistentes que las de otros depredadores de su &eacute;poca.
    </p><p class="article-text">
        Otro rasgo distintivo es <strong>una abertura en el cr&aacute;neo</strong>, situada delante de los ojos, que en este caso es m&aacute;s peque&ntilde;a y estrecha de lo habitual. Este detalle anat&oacute;mico refuerza la idea de que se trata de una especie con <strong>caracter&iacute;sticas &uacute;nicas dentro de su grupo de r&eacute;ptiles</strong>.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de la identificaci&oacute;n de una nueva especie, el estudio tiene implicaciones m&aacute;s amplias. Los investigadores destacan que este hallazgo demuestra que los primeros antepasados de los cocodrilos eran m&aacute;s diversos de lo que se cre&iacute;a porque m&aacute;s all&aacute; de compartir una &uacute;nica forma de caza, ya estaban desarrollando distintas estrategias adaptativas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Àlex Gonzàlez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/fosil-olvidado-revela-nueva-especie-cocodrilo-200-millones-anos-pm_1_13150943.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Apr 2026 08:00:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un fósil 'olvidado' revela una nueva especie de cocodrilo de hace 200 millones de años]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Animales,Prehistoria,Fósiles]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El arte rupestre y la astronomía se dan la mano en el Parque Nacional de Monfragüe]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/turismo/arte-rupestre-astronomia-dan-mano-parque-nacional-monfrague_1_13138486.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/53e341de-2f61-4afc-9705-945c8f870aca_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El arte rupestre y la astronomía se dan la mano en el Parque Nacional de Monfragüe"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La actividad 'Del Sol a la Piedra', una propuesta que combina astronomía y arte rupestre con motivo del Día Internacional de los Monumentos y Sitios, se celebrará el sábado</p></div><p class="article-text">
        El Parque Nacional de Monfrag&uuml;e, en la provincia de C&aacute;ceres, acoger&aacute; el pr&oacute;ximo s&aacute;bado, 18 de abril, la actividad 'Del Sol a la Piedra', una propuesta que combina astronom&iacute;a y arte rupestre con motivo del D&iacute;a Internacional de los Monumentos y Sitios.
    </p><p class="article-text">
        La iniciativa, que se desarrollar&aacute; en el Abrigo del Castillo de Monfrag&uuml;e, busca acercar al p&uacute;blico la relaci&oacute;n entre las primeras comunidades humanas y los astros a trav&eacute;s de un recorrido divulgativo en un entorno de alto valor natural y patrimonial, seg&uacute;n ha informado el Ayuntamiento de Torrej&oacute;n el Rubio.
    </p><p class="article-text">
        El programa incluye una visita guiada al enclave rupestre, una exhibici&oacute;n de &iacute;dolos y &uacute;tiles prehist&oacute;ricos y una observaci&oacute;n solar mediante telescopio, en una experiencia que une ciencia, historia y naturaleza.
    </p><p class="article-text">
        Esta actividad se enmarca en la campa&ntilde;a 'Patrimonio Vivo y respuesta de emergencia', promovida por el Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (ICOMOS), orientada a poner en valor el patrimonio cultural desde una perspectiva participativa.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, la propuesta cobra especial relevancia en un contexto de creciente inter&eacute;s por la astronom&iacute;a, ante la proximidad de fen&oacute;menos como el pr&oacute;ximo gran eclipse solar visible en la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        La actividad, de car&aacute;cter gratuito, comenzar&aacute; a las 11:00 horas y requiere inscripci&oacute;n previa hasta completar aforo a trav&eacute;s de la Oficina de Turismo de Torrej&oacute;n el Rubio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioex]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/turismo/arte-rupestre-astronomia-dan-mano-parque-nacional-monfrague_1_13138486.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Apr 2026 11:12:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Extremadura,Turismo,Prehistoria,Astronomía,Parques nacionales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un descubrimiento en Tanzania revela un dato clave en la evolución: nuestros antepasados comían elefantes mucho antes de los que se pensaba]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/descubrimiento-tanzania-revela-dato-clave-evolucion-antepasados-comian-elefantes-pensaba-pm_1_13126795.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/852ee06b-a635-4294-83d7-988c6a5b1a32_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140297.jpg" width="880" height="495" alt="Un descubrimiento en Tanzania revela un dato clave en la evolución: nuestros antepasados comían elefantes mucho antes de los que se pensaba"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El aumento del tamaño cerebral se dio gracias a la dieta con mayor contenido en proteínas y grasas que ofrecía la megafauna</p><p class="subtitle">¿Qué ocurrió en el Evento de Extinción del Cuaternario para que el planeta perdiera a la mayoría de sus grandes mamíferos?
</p></div><p class="article-text">
        Un equipo de arque&oacute;logos ha identificado en Tanzania una de las evidencias m&aacute;s antiguas de descuartizamiento de elefantes por parte de antepasados humanos. El hallazgo, realizado en la garganta de Olduvai, revela que los homininos <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/grandes-mamiferos-pleistoceno-cruciales-preservar-diversidad-plantas_1_8308625.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">consum&iacute;an megafauna hace aproximadamente 1,8 millones de a&ntilde;os</a>, adelantando en cientos de miles de a&ntilde;os la idea que se ten&iacute;a anteriormente. Adem&aacute;s, <a href="https://elifesciences.org/articles/108298" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la investigaci&oacute;n que se ha llevado a cabo</a> aporta nuevas pistas sobre la <strong>evoluci&oacute;n del cerebro humano y la organizaci&oacute;n social de los primeros grupos</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Los restos corresponden a un ejemplar de <strong>Elephas recki</strong>, una especie de elefante prehist&oacute;rico que pod&iacute;a duplicar el tama&ntilde;o de los elefantes africanos actuales. Los huesos fueron hallados junto a <strong>herramientas de piedra de tecnolog&iacute;a Oldowan</strong>, lo que llev&oacute; a los investigadores a estudiar si los humanos hab&iacute;an intervenido en el procesamiento del animal. El yacimiento, conocido como EAK, contiene algunos de los restos m&aacute;s antiguos asociados a la evoluci&oacute;n humana.
    </p><h2 class="article-text">La forma de descuartizar al animal es humana</h2><p class="article-text">
        Tradicionalmente, los arque&oacute;logos han buscado marcas de corte en los huesos como prueba directa de descuartizamiento. Sin embargo, en animales tan grandes esas se&ntilde;ales son dif&iacute;ciles de detectar. Los investigadores explican que el signo m&aacute;s claro de descuartizamiento suele ser la marca de corte en el hueso, pero cuando se trata de elefantes la gruesa piel y la enorme masa muscular hacen que las herramientas que hab&iacute;an en esa &eacute;poca no siempre alcanzaran el hueso.
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                Huesos de Elephas Recki con marcas de descuartizamiento                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Ante esta dificultad, el equipo recurri&oacute; a la <strong>tafonom&iacute;a espacial</strong>, una t&eacute;cnica que analiza la distribuci&oacute;n de huesos y herramientas en el terreno, ya que cada persona o animal deja una huella distinta. Seg&uacute;n el estudio, depredadores como leones o hienas dispersan los restos de forma caracter&iacute;stica, mientras que una intervenci&oacute;n humana genera un patr&oacute;n diferente, con concentraci&oacute;n de herramientas y procesamiento intensivo.
    </p><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis mostr&oacute; que la disposici&oacute;n de <strong>los restos en Olduvai correspond&iacute;a a un procesamiento humano</strong>. Los cient&iacute;ficos identificaron huesos largos fracturados en fresco, conocidos como &ldquo;green breaks&rdquo;, que indican que fueron rotos cuando a&uacute;n conservaban tejidos. Este tipo de fracturas suele asociarse a la <strong>extracci&oacute;n de m&eacute;dula</strong>, una fuente rica en grasas y calor&iacute;as.
    </p><h2 class="article-text">Comer megafauna favorec&iacute;a el crecimiento del cerebro humano</h2><p class="article-text">
        Los investigadores destacan que este tipo de comportamiento tiene implicaciones importantes para entender la evoluci&oacute;n humana. El consumo de animales grandes habr&iacute;a <strong>proporcionado un aporte energ&eacute;tico significativo</strong>. La denominada &ldquo;hip&oacute;tesis del tejido costoso&rdquo; sostiene que el aumento del tama&ntilde;o cerebral requiri&oacute; una dieta con mayor contenido en prote&iacute;nas y grasas, algo que grandes mam&iacute;feros como los elefantes pod&iacute;an ofrecer.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, procesar un elefante implicaba cooperaci&oacute;n social. Descuartizar un animal de esas dimensiones requiere <strong>herramientas, coordinaci&oacute;n y la defensa del cad&aacute;ver frente a otros depredadores</strong>. Esto sugiere que los homininos, probablemente Homo erectus, ya viv&iacute;an en grupos m&aacute;s grandes y organizados de lo que se pensaba para esa &eacute;poca.
    </p><p class="article-text">
        El estudio tambi&eacute;n aporta informaci&oacute;n sobre el entorno. Los an&aacute;lisis del sedimento indican que la zona estaba pasando de un paisaje boscoso a una sabana m&aacute;s abierta. Los investigadores consideran que los primeros humanos se adaptaron a estos cambios ambientales ampliando su dieta y desarrollando nuevas estrategias de subsistencia.
    </p><p class="article-text">
        El hallazgo se suma a otras evidencias de procesamiento de grandes animales, como por ejemplo hipop&oacute;tamos. La repetici&oacute;n de estos comportamientos indica que <strong>los homininos no solo consum&iacute;an megafauna de manera ocasional</strong>, sino que la incorporaron de forma sistem&aacute;tica a su dieta, y esta estrategia tuvo un papel clave en la evoluci&oacute;n social y cognitiva de nuestros antepasados.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Àlex Gonzàlez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/descubrimiento-tanzania-revela-dato-clave-evolucion-antepasados-comian-elefantes-pensaba-pm_1_13126795.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Apr 2026 09:00:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un descubrimiento en Tanzania revela un dato clave en la evolución: nuestros antepasados comían elefantes mucho antes de los que se pensaba]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Prehistoria,Elefantes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Así es como los calamares y sepias sobrevivieron a la gran extinción hace 100 millones de años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/calamares-sepias-sobrevivieron-gran-extincion-100-millones-anos_1_13115149.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a8f98e40-d0d1-4bb5-9bf5-abd984659c89_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Así es como los calamares y sepias sobrevivieron a la gran extinción hace 100 millones de años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ese evento catastrófico acabó con aproximadamente tres cuartas partes de las especies del planeta y transformó radicalmente los ecosistemas marinos</p><p class="subtitle">Los 5 animales que pudiste ver en España hace años pero que ya han desaparecido
</p></div><p class="article-text">
        Los calamares y las sepias, dos de los cefal&oacute;podos m&aacute;s fascinantes del oc&eacute;ano, esconden una historia evolutiva marcada por la supervivencia y la adaptaci&oacute;n extrema. Un nuevo estudio publicado en la revista&nbsp;<a href="https://www.nature.com/articles/s41559-026-03009-1" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Nature Ecology &amp; Evolution</em></a><em> </em>ha conseguido reconstruir c&oacute;mo estos animales <strong>lograron superar una de las mayores crisis biol&oacute;gicas de la Tierra</strong> y diversificarse hasta convertirse en el grupo que conocemos hoy.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n sit&uacute;a <strong>el origen de estos animales hace unos 100 millones de a&ntilde;os</strong>, en pleno <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/restos-oseos-posible-dinosaurio-cretacico-llegan-museo-paleontologico-castilla-mancha_1_9228024.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cret&aacute;cico</a>. Lejos de surgir en aguas superficiales, los datos apuntan a que los primeros calamares y sepias evolucionaron en las profundidades marinas, un entorno clave para su supervivencia posterior.
    </p><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas, los cient&iacute;ficos han tenido dificultades para reconstruir la evoluci&oacute;n de estos cefal&oacute;podos debido a un registro f&oacute;sil muy limitado y a la falta de informaci&oacute;n gen&eacute;tica completa. &ldquo;Los calamares y las sepias son criaturas extraordinarias, pero su evoluci&oacute;n ha sido notoriamente dif&iacute;cil de estudiar&rdquo;, explica Gustavo S&aacute;nchez, uno de los principales autores del estudio.
    </p><p class="article-text">
        Para resolver esto, el equipo combin&oacute; datos gen&oacute;micos recientes con bases de datos previas y nuevos f&oacute;siles, <strong>logrando construir el &aacute;rbol evolutivo m&aacute;s completo hasta la fecha de los decapodiformes</strong>, el grupo que incluye a estos animales de diez extremidades.
    </p><h2 class="article-text">El oc&eacute;ano, el mayor ant&iacute;doto para el ambiente hostil</h2><p class="article-text">
        Uno de los hallazgos m&aacute;s relevantes es el patr&oacute;n evolutivo que siguieron, descrito como una &ldquo;mecha larga&rdquo;. Seg&uacute;n este modelo, tras su aparici&oacute;n hubo un largo periodo con pocos cambios evolutivos, seguido de una r&aacute;pida explosi&oacute;n de diversidad. Este fen&oacute;meno se produjo especialmente despu&eacute;s de la gran extinci&oacute;n del Cret&aacute;cico-Pale&oacute;geno, hace 66 millones de a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Ese evento catastr&oacute;fico, que <strong>acab&oacute; con aproximadamente tres cuartas partes de las especies del planeta</strong>, transform&oacute; radicalmente los ecosistemas marinos. Sin embargo, los antepasados de <strong>los calamares y sepias encontraron refugio en las profundidades oce&aacute;nicas</strong>, donde las condiciones eran m&aacute;s estables y ricas en ox&iacute;geno. &ldquo;Nuestro an&aacute;lisis demuestra que estos animales se originaron en las profundidades del oc&eacute;ano&rdquo;, se&ntilde;ala S&aacute;nchez.
    </p><p class="article-text">
        En contraste, <strong>las aguas superficiales se convirtieron en un entorno hostil tras la extinci&oacute;n</strong>, con cambios dr&aacute;sticos en la qu&iacute;mica del oc&eacute;ano y una fuerte acidificaci&oacute;n que pudo afectar a las conchas de estos animales. Este contexto explica por qu&eacute; las especies que sobrevivieron fueron aquellas adaptadas a vivir en aguas profundas.
    </p><h2 class="article-text">Expansi&oacute;n por todo el mundo</h2><p class="article-text">
        Con el paso del tiempo, y tras la recuperaci&oacute;n de los ecosistemas marinos, especialmente los arrecifes de coral, muchos de estos linajes comenzaron a expandirse hacia aguas m&aacute;s superficiales. Este proceso dio lugar a una <strong>r&aacute;pida diversificaci&oacute;n, adapt&aacute;ndose a nuevos h&aacute;bitats y desarrollando caracter&iacute;sticas &uacute;nicas</strong> como la propulsi&oacute;n a chorro o la capacidad de cambiar de color.
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                Ejemplar de Spirula spirula, o como se le conoce comúnmente: calamar cuerno de carnero                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El estudio tambi&eacute;n ha permitido corregir algunas ideas previas sobre la evoluci&oacute;n de ciertas especies. Un ejemplo es el <strong>calamar cuerno de carnero</strong> (<em>Spirula spirula</em>), cuya peculiar concha hab&iacute;a llevado a interpretaciones err&oacute;neas sobre su parentesco con otros cefal&oacute;podos. Durante mucho tiempo, su concha interna en espiral hizo que se le asociara err&oacute;neamente con los&nbsp;<strong>nautilos</strong>&nbsp;(que tienen concha externa) o con los extintos&nbsp;<strong>amonites</strong>. Sin embargo, los an&aacute;lisis lo sit&uacute;an dentro de los&nbsp;<strong>decapodiformes</strong>, lo que significa que est&aacute; m&aacute;s emparentado con las sepias y los calamares comunes que con los antiguos linajes de concha externa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a, <strong>los calamares y las sepias habitan una gran variedad de ecosistemas</strong>, desde las profundidades abisales hasta las aguas costeras. Su &eacute;xito evolutivo, seg&uacute;n los investigadores, se debe en gran parte a esa capacidad inicial de refugiarse en entornos extremos y adaptarse a cambios globales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Àlex Gonzàlez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/calamares-sepias-sobrevivieron-gran-extincion-100-millones-anos_1_13115149.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Apr 2026 10:05:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Así es como los calamares y sepias sobrevivieron a la gran extinción hace 100 millones de años]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Animales,Historia,Prehistoria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Descubren en Egipto un nuevo simio fósil que cambia la visión sobre el origen de los simios modernos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/descubren-egipto-nuevo-simio-fosil-cambia-vision-origen-simios-modernos-pm_1_13102648.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ebcf7ca8-f8c6-4c33-bd37-a3f8da1a78ed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Descubren en Egipto un nuevo simio fósil que cambia la visión sobre el origen de los simios modernos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El 'Masripithecus moghraensis' vivió hace entre 17 y 18 millones de años, durante el Mioceno temprano</p><p class="subtitle">Un misterioso ancestro humano coexistió con Lucy y caminaba erguido con ‘pies de gorila’
</p></div><p class="article-text">
        Un equipo internacional de investigadores <strong>ha descubierto en Egipto</strong> una nueva especie de simio f&oacute;sil, bautizada como&nbsp;<em><strong>Masripithecus moghraensis</strong></em>, que vivi&oacute; hace <a href="https://www.eldiario.es/spin/fosiles-australopithecus-muestran-seleccion-natural-favorecio-machos-grandes-agresivos-pm_1_12526522.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entre 17 y 18 millones de a&ntilde;os</a>, durante el Mioceno temprano. El hallazgo, publicado en la revista&nbsp;<a href="https://www.science.org/doi/10.1126/science.adz4102" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Science</a>, supone un avance significativo en el estudio de la evoluci&oacute;n de los primates y podr&iacute;a cambiar las teor&iacute;as sobre el origen de los simios modernos.
    </p><p class="article-text">
        Los restos han sido descubiertos en el yacimiento de Wadi Moghra, en el norte de Egipto, una zona donde hasta ahora no se hab&iacute;an encontrado evidencias claras de simios de este periodo. Por eso, este f&oacute;sil <strong>es el primer registro confirmado de un simio en el norte de &Aacute;frica</strong> <strong>durante el Mioceno temprano</strong>, ampliando as&iacute; el mapa geogr&aacute;fico de estos animales en la prehistoria.
    </p><h2 class="article-text">El norte de &Aacute;frica y Oriente Medio a escena</h2><p class="article-text">
        Hasta ahora, los cient&iacute;ficos consideraban que los primeros simios se originaron principalmente en &Aacute;frica oriental. Sin embargo, este descubrimiento sugiere que <strong>el norte de &Aacute;frica y el Oriente Medio pudieron desempe&ntilde;ar un papel mucho m&aacute;s relevante en su evoluci&oacute;n</strong>. &ldquo;Pasamos cinco a&ntilde;os buscando este tipo de f&oacute;sil porque, cuando analizamos el &aacute;rbol evolutivo de los simios, queda claro que falta una pieza, y el norte de &Aacute;frica guarda esa pieza que falta&rdquo;, explica Hesham Sallam, paleont&oacute;logo de la Universidad de Mansoura y autor principal del estudio.
    </p><p class="article-text">
        El f&oacute;sil encontrado consiste en una mand&iacute;bula inferior que, pese a su car&aacute;cter fragmentario, presenta caracter&iacute;sticas &uacute;nicas que no se hab&iacute;an observado en otros simios de la misma &eacute;poca. Entre ellas destacan <strong>unos caninos y premolares de gran tama&ntilde;o</strong>, <strong>molares con superficies de masticaci&oacute;n redondeadas</strong> y una <strong>mand&iacute;bula especialmente robusta</strong>, lo que ha llevado a los investigadores identificar una nueva especie.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Fragmentos hallados en Egipto del Masripithecus moghraensis                            </span>
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        El an&aacute;lisis de la dentici&oacute;n tambi&eacute;n ha aportado informaci&oacute;n sobre la dieta del animal. Seg&uacute;n los investigadores,&nbsp;<em>Masripithecus</em>&nbsp;estaba adaptado a una <strong>alimentaci&oacute;n flexible, basada principalmente en frutas</strong>, pero con capacidad para consumir alimentos m&aacute;s duros como semillas o frutos secos. Esta versatilidad habr&iacute;a sido clave para sobrevivir en un entorno marcado por cambios clim&aacute;ticos.
    </p><h2 class="article-text">Un descubrimiento de gran importancia</h2><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de sus caracter&iacute;sticas f&iacute;sicas, el nuevo f&oacute;sil ocupa una posici&oacute;n clave en el &aacute;rbol evolutivo de los hominoideos, el grupo que incluye a todos los simios actuales &mdash;como orangutanes, gorilas y chimpanc&eacute;s&mdash; y tambi&eacute;n a los humanos. Los an&aacute;lisis realizados indican que&nbsp;<em>Masripithecus</em>&nbsp;<strong>est&aacute; m&aacute;s estrechamente relacionado con los simios modernos</strong> que otros f&oacute;siles conocidos del mismo periodo en &Aacute;frica oriental.
    </p><p class="article-text">
        El contexto geol&oacute;gico tambi&eacute;n resulta fundamental para entender la importancia del descubrimiento. Durante el Mioceno temprano, el norte de &Aacute;frica y la pen&iacute;nsula ar&aacute;biga actuaban como un corredor natural entre &Aacute;frica y Eurasia debido a cambios en el nivel del mar y el movimiento de las placas tect&oacute;nicas. Esta conexi&oacute;n habr&iacute;a facilitado la dispersi&oacute;n de especies hacia Europa y Asia, lo que encaja con la hip&oacute;tesis planteada por el estudio.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Durante toda mi carrera consider&eacute; probable que el ancestro com&uacute;n de todos los simios viviera en &Aacute;frica oriental. Pero este descubrimiento, junto con nuestros nuevos an&aacute;lisis, desaf&iacute;a fuertemente esa idea&rdquo;, se&ntilde;ala Erik Seiffert, paleont&oacute;logo de la Universidad del Sur de California y coautor del trabajo. 
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores conf&iacute;an en que <strong>futuras excavaciones en esta regi&oacute;n permitan descubrir nuevos f&oacute;siles</strong> que ayuden a completar este cap&iacute;tulo de la historia evolutiva. Como demuestra&nbsp;<em>Masripithecus moghraensis</em>, a&uacute;n quedan piezas clave por descubrir que podr&iacute;an seguir transformando lo que se sabe sobre los or&iacute;genes de los simios modernos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Àlex Gonzàlez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/descubren-egipto-nuevo-simio-fosil-cambia-vision-origen-simios-modernos-pm_1_13102648.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Mar 2026 12:00:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Descubren en Egipto un nuevo simio fósil que cambia la visión sobre el origen de los simios modernos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Prehistoria,Neandertales,Arqueología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Descubiertos en León nuevos fósiles de arácnidos del Carbonífero superior]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/descubiertos-leon-nuevos-fosiles-aracnidos-carbonifero-superior-pm_1_13097355.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/694ad1db-c71c-45e3-b9b1-655a76fc7eb2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Descubiertos en León nuevos fósiles de arácnidos del Carbonífero superior"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estos precursores de las actuales arañas existieron en el noroeste de la península ibérica hace unos 300 millones de años</p><p class="subtitle">Un fósil hallado en China muestra que algunos dinosaurios tenían espinas huecas en la piel hace 125 millones de años y obliga a replantear su evolución
</p></div><p class="article-text">
        El hallazgo de <strong>dos nuevos f&oacute;siles de trigonot&aacute;rbidos</strong> (un&nbsp;orden extinto de ar&aacute;cnidos) en la provincia de Le&oacute;n ha permitido avanzar en el conocimiento de los ecosistemas que existieron en el noroeste de la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica hace unos 300 millones de a&ntilde;os. Estos antiguos ar&aacute;cnidos, ya extinguidos, <strong>vivieron durante el Carbon&iacute;fero superior</strong> y son considerados <strong>precursores de las actuales ara&ntilde;as</strong>, aunque presentaban importantes diferencias anat&oacute;micas.
    </p><p class="article-text">
        Los f&oacute;siles han sido localizados en dos zonas distintas: <strong>la comarca de El Bierzo y el valle del r&iacute;o Valderrueda</strong>, en la cuenca de Sabero. El estudio, publicado en la revista cient&iacute;fica&nbsp;<em>PalZ</em>, supone un hito relevante, ya que duplica el n&uacute;mero de registros conocidos de este grupo en la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica, donde hasta ahora solo se hab&iacute;an documentado dos ejemplares.
    </p><h2 class="article-text">Ejemplares poco documentados en Espa&ntilde;a</h2><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los investigadores, este incremento en el registro f&oacute;sil sugiere que los trigonot&aacute;rbidos no eran tan raros como se pensaba, sino que su escasa presencia en estudios anteriores podr&iacute;a deberse a la falta de una b&uacute;squeda espec&iacute;fica de este tipo de organismos. Este nuevo trabajo permite as&iacute; reconsiderar su <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/viajarahora/destino_espana/espana-jurasica-mejores-lugares-pais-ver-dinosaurios_1_10834204.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">abundancia en los ecosistemas del pasado</a>.
    </p><p class="article-text">
        Los dos ejemplares <strong>pertenecen al g&eacute;nero extinto&nbsp;</strong><em><strong>Aphantomartus</strong></em>, relativamente <strong>com&uacute;n en otras zonas de Europa</strong> como el Reino Unido o Europa central, pero poco documentado en la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica. Uno de los f&oacute;siles, hallado en Santa Marina de Torre (El Bierzo), conserva parte de la cara ventral del animal, incluyendo restos de patas, pedipalpos y abdomen, aunque no ha sido posible identificar la especie con precisi&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Antigua mina a cielo abierto Boisán en Santa Marina de Torre                            </span>
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        El segundo f&oacute;sil, procedente de la cuenca de Valderrueda, presenta un mejor estado de conservaci&oacute;n y ha podido ser asignado a la <strong>especie&nbsp;</strong><em><strong>Aphantomartus areolatus</strong></em>, descrita por primera vez en 1911 y ya documentada anteriormente en la provincia de Le&oacute;n durante la d&eacute;cada de 1980.
    </p><p class="article-text">
        Los trigonot&aacute;rbidos se asemejaban superficialmente a las ara&ntilde;as, pero carec&iacute;an de gl&aacute;ndulas productoras de seda y presentaban un abdomen segmentado cubierto por placas. Se extinguieron durante el P&eacute;rmico, lo que los convierte en un grupo clave para entender la evoluci&oacute;n temprana de los ar&aacute;cnidos.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los aspectos m&aacute;s destacados del hallazgo es la presencia de <strong>una espina en la base de una de las patas posteriores</strong> de uno de los ejemplares, una estructura que no hab&iacute;a sido descrita previamente en este grupo. Los investigadores consideran que podr&iacute;a haber tenido una funci&oacute;n relacionada con la captura de presas o con el comportamiento reproductivo.
    </p><h2 class="article-text">Tambi&eacute;n se encontraron plantas f&oacute;siles</h2><p class="article-text">
        Los f&oacute;siles de estos ar&aacute;cnidos aparecieron asociados a restos de plantas f&oacute;siles excepcionalmente bien conservadas, lo que ha permitido reconstruir con detalle el entorno en el que viv&iacute;an estos animales. Se trataba de bosques tropicales h&uacute;medos, dominados por helechos, pteridospermas y grandes lic&oacute;psidas, en un paisaje caracterizado por pantanos, lagunas y llanuras de inundaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Entre las especies vegetales identificadas se encuentran&nbsp;<em><strong>Neuropteris ovata</strong></em><strong>,&nbsp;</strong><em><strong>Nemejcopteris eminaeformis</strong></em><strong>,&nbsp;</strong><em><strong>Polymorphopteris polymorpha</strong></em><strong>&nbsp;o&nbsp;</strong><em><strong>Cyperites bicarinatus</strong></em>, todas ellas propias de ambientes h&uacute;medos y c&aacute;lidos. La presencia de estos restos permite confirmar que el h&aacute;bitat de estos ar&aacute;cnidos era muy diferente al actual en la regi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la coexistencia con una fauna diversa de insectos, como protolib&eacute;lulas, cucarachas primitivas y ort&oacute;pteros ancestrales, sugiere que&nbsp;<em>Aphantomartus</em>&nbsp;<strong>desempe&ntilde;aba un papel como peque&ntilde;o depredador dentro de un ecosistema complejo y din&aacute;mico</strong>, influido por cambios clim&aacute;ticos y tect&oacute;nicos al final de la era Paleozoica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Àlex Gonzàlez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/descubiertos-leon-nuevos-fosiles-aracnidos-carbonifero-superior-pm_1_13097355.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Mar 2026 09:30:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Descubiertos en León nuevos fósiles de arácnidos del Carbonífero superior]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Insectos,Prehistoria,Fósiles]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Así es Doolysaurus, el nuevo dinosaurio descubierto en Corea del Sur]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/doolysaurus-nuevo-dinosaurio-descubierto-corea-sur-pm_1_13095820.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b3173d32-f028-4e1e-ac19-dfab3a7e18df_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Así es Doolysaurus, el nuevo dinosaurio descubierto en Corea del Sur"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se trata de la primera nueva especie descrita en el país asiático en los últimos 15 años</p><p class="subtitle">El Sáhara esconde un dinosaurio cazador de 13 metros con cresta de medio metro en forma de cimitarra que refuta la teoría acuática
</p></div><p class="article-text">
        Un equipo internacional de investigadores ha identificado <a href="https://www.eldiario.es/spin/nuevo-dinosaurio-aparece-burgos-apenas-30-centimetros-altura-craneo-tamano-nuez-pm_1_12960397.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una nueva especie de dinosaurio</a> en Corea del Sur, bautizada como&nbsp;<em>Doolysaurus huhmini</em>. El hallazgo, realizado en la isla de Aphae, supone un avance significativo para la paleontolog&iacute;a del pa&iacute;s, ya que se trata de la primera nueva especie descrita en los &uacute;ltimos 15 a&ntilde;os y uno de los f&oacute;siles m&aacute;s completos encontrados hasta la fecha en la regi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El f&oacute;sil fue <strong>descubierto en 2023</strong> y corresponde a un ejemplar juvenil, de aproximadamente dos a&ntilde;os de edad. Seg&uacute;n los cient&iacute;ficos, el animal ten&iacute;a <strong>un tama&ntilde;o similar al de un pavo</strong>, aunque en su etapa adulta podr&iacute;a haber alcanzado dimensiones hasta el doble. Este detalle ha sido clave para entender mejor el desarrollo de este tipo de dinosaurios en sus primeras fases de crecimiento.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://doi.org/10.3897/fr.29.178152" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Uno de los aspectos m&aacute;s destacados del descubrimiento</a> es la conservaci&oacute;n parcial del cr&aacute;neo, algo extremadamente raro en Corea del Sur, donde la mayor&iacute;a de los hallazgos se limitan a huellas, huevos o nidos. Gracias a este f&oacute;sil, los investigadores han podido analizar con mayor precisi&oacute;n la anatom&iacute;a del animal y situarlo dentro de su grupo evolutivo.
    </p><p class="article-text">
        Para estudiar el ejemplar sin da&ntilde;arlo, el equipo utiliz&oacute; <strong>tecnolog&iacute;a de escaneo micro-CT de alta resoluci&oacute;n</strong>. Esta t&eacute;cnica permiti&oacute; observar el interior de la roca que envolv&iacute;a los restos y descubrir huesos que no eran visibles a simple vista, evitando un proceso manual que hubiera podido llevar a&ntilde;os para extraerlos. &ldquo;Cuando encontramos el esp&eacute;cimen por primera vez, vimos algunos huesos de las patas y v&eacute;rtebras&rdquo;, explic&oacute; Jongyun Jung, uno de los investigadores. &ldquo;No esper&aacute;bamos partes del cr&aacute;neo ni tantos huesos. Hubo bastante emoci&oacute;n cuando vimos lo que estaba oculto en el bloque&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis posterior confirm&oacute; que&nbsp;<em>Doolysaurus huhmini</em>&nbsp;<strong>vivi&oacute; durante el Cret&aacute;cico medio</strong>, <strong>hace entre 113 y 94 millones de a&ntilde;os</strong>. Los investigadores lo clasificaron dentro de los thescelos&aacute;uridos, un grupo de dinosaurios b&iacute;pedos que habitaban en Asia y Norteam&eacute;rica y que, seg&uacute;n algunas hip&oacute;tesis, podr&iacute;an haber tenido una cubierta de filamentos similar a plumas.
    </p><p class="article-text">
        El estudio tambi&eacute;n ha permitido conocer aspectos de su dieta. En el interior del f&oacute;sil se encontraron numerosos gastrolitos, peque&ntilde;as piedras que el animal inger&iacute;a para facilitar la digesti&oacute;n. Este rasgo sugiere que el dinosaurio <strong>ten&iacute;a una dieta omn&iacute;vora</strong>, que inclu&iacute;a plantas, insectos y posiblemente peque&ntilde;os animales.
    </p><h2 class="article-text">Un nombre de dibujos animados</h2><p class="article-text">
        El nombre del dinosaurio no es casual. &ldquo;Dooly es uno de los personajes de dinosaurio m&aacute;s famosos e ic&oacute;nicos en Corea. Cada generaci&oacute;n en Corea conoce este personaje&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; Jung. &ldquo;Y nuestro esp&eacute;cimen tambi&eacute;n es juvenil, un &lsquo;beb&eacute;&rsquo;, as&iacute; que es perfecto para el nombre de nuestra especie&rdquo;. El t&eacute;rmino &ldquo;huhmini&rdquo;, por su parte, <strong>rinde homenaje al paleont&oacute;logo Min Huh</strong>, figura clave en el estudio de los dinosaurios coreanos.
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                Dooly, el pequeño dinosaurio, es un dibujo animado muy popular en Corea del Sur                            </span>
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        <strong>Corea del Sur es conocida por su abundancia de f&oacute;siles indirectos</strong>, como huellas y nidos, pero la escasez de restos &oacute;seos completos ha dificultado la reconstrucci&oacute;n de su fauna prehist&oacute;rica. Ahora, con este hallazgo se va llenado ese vac&iacute;o y se abre la puerta a nuevas investigaciones en la zona.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, los cient&iacute;ficos conf&iacute;an en que la aplicaci&oacute;n de tecnolog&iacute;as como la tomograf&iacute;a computarizada permita descubrir m&aacute;s f&oacute;siles ocultos en la roca. &ldquo;Esperamos que surjan nuevos dinosaurios u otros f&oacute;siles en Aphae y otras peque&ntilde;as islas&rdquo;, afirm&oacute; Jung, de cara a futuras expediciones en la regi&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Àlex Gonzàlez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/doolysaurus-nuevo-dinosaurio-descubierto-corea-sur-pm_1_13095820.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Mar 2026 11:00:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Dinosaurios,Prehistoria,Corea del Sur]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un hallazgo en Alicante revela cómo se tejían telas hace 3.500 años en la Edad de Bronce]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/hallazgo-alicante-revela-tejian-telas-3-500-anos-edad-bronce-pm_1_13077023.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c47fb548-df20-4842-b989-b0fc31d31be8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un hallazgo en Alicante revela cómo se tejían telas hace 3.500 años en la Edad de Bronce"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este hallazgo se enmarca en un proceso más amplio conocido como la “revolución textil” de la Edad del Bronce europea</p><p class="subtitle">La inesperada conexión de figuras de la Edad del Bronce de Cerdeña con la península ibérica
</p></div><p class="article-text">
        Un equipo de investigadores ha logrado reconstruir parcialmente <strong>un telar prehist&oacute;rico de hace unos 3.500 a&ntilde;os</strong> hallado en el yacimiento de <strong>Cabezo Redondo</strong>, en Alicante. Este descubrimiento, correspondiente al segundo milenio antes de Cristo, ofrece una oportunidad excepcional para comprender c&oacute;mo se produc&iacute;an textiles durante la Edad del Bronce en la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        El estudio, <a href="https://www.cambridge.org/core/journals/antiquity/article/evidence-of-a-warpweighted-loom-in-the-bronze-age-settlement-of-cabezo-redondo-southeast-spain/D92BF7852BD04416A7943AA87FB87AD6" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">publicado en la revista&nbsp;Antiquity</a>, ha sido llevado a cabo por un equipo formado por <strong>investigadores de la Universidad de Alicante, de la Universidad de Granada, y de la Universitat de Val&egrave;ncia</strong>, y su trabajo permite entender mejor una actividad fundamental en las sociedades prehist&oacute;ricas.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DWGW09mjdGC/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><h2 class="article-text">Un descubrimiento poco habitual</h2><p class="article-text">
        El hallazgo destaca por la conservaci&oacute;n de elementos poco habituales en arqueolog&iacute;a. Junto a las tradicionales pesas de arcilla, los cient&iacute;ficos han identificado <strong>restos carbonizados de madera y cuerdas vegetales</strong>, lo que ha permitido reconstruir parcialmente la estructura del telar. Estos materiales suelen degradarse con el paso del tiempo, por lo que rara vez se conservan.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n fuentes de la Universidad de Alicante, esta conservaci&oacute;n excepcional fue posible gracias a un incendio ocurrido en el asentamiento hace unos 3.500 a&ntilde;os. Aunque el fuego destruy&oacute; viviendas y talleres, gener&oacute; un contexto que favoreci&oacute; la preservaci&oacute;n de los restos. &ldquo;El colapso del techo fue crucial&rdquo; al crear &ldquo;un contexto sellado en el que el &aacute;rea fue destruida de forma repentina y qued&oacute; inmediatamente enterrada, lo que permiti&oacute; su conservaci&oacute;n&rdquo;, explica el catedr&aacute;tico Gabriel Garc&iacute;a Ati&eacute;nzar.
    </p><p class="article-text">
        Bajo los restos de la cubierta derrumbada quedaron atrapados los elementos del telar, incluidos <strong>maderos carbonizados, pesas de barro y cuerdas de esparto</strong>. Este conjunto ha permitido a los investigadores identificar con claridad la estructura del telar. &ldquo;Aunque el telar apareci&oacute; en un contexto colapsado y faltaban algunas piezas, el conjunto compacto de <strong>44 pesas cil&iacute;ndricas con perforaci&oacute;n central</strong>, la mayor&iacute;a de unos 200 gramos, es caracter&iacute;stico de un telar vertical de pesas&rdquo;, se&ntilde;ala Ricardo Basso Rial, otro de los investigadores.
    </p><p class="article-text">
        Junto a estas pesas se hallaron varias vigas de madera de pino dispuestas en paralelo. Algunas, m&aacute;s gruesas y de secci&oacute;n rectangular, correspond&iacute;an a los postes verticales del bastidor, mientras que otras m&aacute;s estrechas, de secci&oacute;n circular, se interpretan como barras horizontales del sistema. Adem&aacute;s, los investigadores identificaron <strong>fibras trenzadas de esparto y restos de cordones en las perforaciones de algunas pesas</strong>, que probablemente serv&iacute;an para fijar los hilos de la urdimbre.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Pesas cilíndricas con restos de esparto carbonizado                            </span>
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        Los telares con pesas eran una herramienta ampliamente utilizada en la prehistoria europea y mediterr&aacute;nea. Su funcionamiento consist&iacute;a en disponer los hilos de forma vertical, tensados mediante pesas en la parte inferior. Sin embargo, hasta ahora los arque&oacute;logos solo contaban con estos pesos para estudiar su uso. &ldquo;Los componentes de madera de los telares rara vez se conservan, lo que ha limitado nuestra capacidad para reconstruir en detalle su morfolog&iacute;a, organizaci&oacute;n espacial y pr&aacute;cticas de tejido&rdquo;, explica Basso Rial.
    </p><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis de los restos ha revelado que la madera utilizada pertenec&iacute;a al pino carrasco, una especie local seleccionada cuidadosamente. La observaci&oacute;n de los anillos de crecimiento sugiere que las vigas proced&iacute;an de &aacute;rboles longevos, lo que indica una elecci&oacute;n deliberada de materiales resistentes para la construcci&oacute;n del telar.
    </p><h2 class="article-text">La &ldquo;revoluci&oacute;n textil&rdquo; de la Edad de Bronce</h2><p class="article-text">
        Los investigadores consideran que <strong>este telar no solo serv&iacute;a para fabricar tejidos simples</strong>, conocidos como tafet&aacute;n, sino tambi&eacute;n textiles m&aacute;s complejos. &ldquo;Las caracter&iacute;sticas de las pesas del telar sugieren que este dispositivo era capaz no solo de producir tejidos simples, sino tambi&eacute;n textiles m&aacute;s densos y t&eacute;cnicamente complejos, probablemente incluyendo las primeras formas de sarga&rdquo;, afirma Basso Rial.
    </p><p class="article-text">
        Este hallazgo se enmarca en un proceso m&aacute;s amplio conocido como <strong>la &ldquo;revoluci&oacute;n textil&rdquo; de la Edad del Bronce europea</strong>, caracterizada por innovaciones t&eacute;cnicas y cambios econ&oacute;micos. Seg&uacute;n los investigadores, este fen&oacute;meno fue resultado de la combinaci&oacute;n de factores como el desarrollo de la ganader&iacute;a orientada a la lana, la mejora de herramientas y la intensificaci&oacute;n de la producci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, las evidencias bioantropol&oacute;gicas apuntan a un <strong>papel central de las mujeres en estas actividades</strong>. En varias sepulturas del asentamiento se han identificado mujeres con un desgaste dental caracter&iacute;stico asociado al trabajo de hilado, posiblemente por sujetar fibras o cortar hilos con los dientes.
    </p><p class="article-text">
        El yacimiento de Cabezo Redondo se confirma as&iacute; como <strong>un yacimiento clave para comprender la organizaci&oacute;n social y econ&oacute;mica</strong> de la Edad del Bronce en Espa&ntilde;a. Su tama&ntilde;o y la importancia de algunas estructuras indican que fue un importante centro pol&iacute;tico y econ&oacute;mico durante el segundo milenio antes de Cristo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Àlex Gonzàlez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/hallazgo-alicante-revela-tejian-telas-3-500-anos-edad-bronce-pm_1_13077023.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Mar 2026 12:00:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un hallazgo en Alicante revela cómo se tejían telas hace 3.500 años en la Edad de Bronce]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Prehistoria,Alicante]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Descubren un nuevo grupo de esponjas marinas en España que podría reescribir el origen de los animales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/descubren-nuevo-grupo-esponjas-marinas-espana-reescribir-origen-animales-pm_1_13073913.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/887118f1-2b4f-4894-a821-5b5de5596a6b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Descubren un nuevo grupo de esponjas marinas en España que podría reescribir el origen de los animales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En los últimos cinco años solo se han descrito doce nuevos órdenes de animales en todo el mundo
</p><p class="subtitle">Delfines que usan esponjas como sombrero para conquistar o de escudo para cazar: los curiosos comportamientos que intrigan a los científicos
</p></div><p class="article-text">
        Un equipo internacional de investigadores ha identificado un nuevo grupo de esponjas marinas que podr&iacute;a cambiar lo que sabemos sobre el origen de los animales en la Tierra. El hallazgo, publicado en el&nbsp;<a href="https://www.researchgate.net/publication/397833205_Vilesida_a_new_order_of_demosponges_revealed_by_molecular_phylogeny_and_abundant_24-isopropylcholesterols_24-ipc_sterols" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Zoological Journal of the Linnean Society</a>, sugiere que <a href="https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/peces-gusanos-haber-sido-primeros-animales-tierra-estudio-pm_1_12644147.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los primeros animales podr&iacute;an haber aparecido mucho antes</a> de lo que se cre&iacute;a hasta ahora.
    </p><p class="article-text">
        El descubrimiento ha sido liderado por <strong>cient&iacute;ficos de la Universidad de Uppsala (Suecia)</strong>, que <strong>han descrito este nuevo grupo bajo el nombre de&nbsp;</strong><em><strong>Vilesida</strong></em>. Se trata de un orden completamente nuevo dentro del reino animal, algo extremadamente raro: en los &uacute;ltimos cinco a&ntilde;os solo se han descrito doce nuevos &oacute;rdenes en todo el mundo.
    </p><h2 class="article-text">Las esponjas traen de cabeza a los cient&iacute;ficos</h2><p class="article-text">
        Las esponjas son uno de los grupos m&aacute;s dif&iacute;ciles de clasificar dentro del &aacute;rbol de la vida. A diferencia de otros animales, muchas especies a&uacute;n no tienen nombre cient&iacute;fico formal. Por ello, aunque el descubrimiento de nuevas especies marinas es relativamente frecuente, <strong>identificar un grupo tan amplio como un nuevo orden es un acontecimiento excepcional</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El nuevo grupo incluye adem&aacute;s una familia (<em>Vilesidae</em>), un g&eacute;nero (<em>Murus</em>) y dos especies reci&eacute;n identificadas en el Atl&aacute;ntico noreste. Adem&aacute;s, una parte clave del hallazgo procede de <strong>muestras recogidas frente a las costas de Espa&ntilde;a</strong>, tanto en el oc&eacute;ano Atl&aacute;ntico como en el mar Mediterr&aacute;neo. Los cient&iacute;ficos obtuvieron estos ejemplares mediante redes de arrastre, dragas y veh&iacute;culos submarinos operados a distancia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Zonas de España donde se encontraron esponjas                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Seg&uacute;n explica Julio D&iacute;az, autor principal del estudio, &ldquo;el descubrimiento de este nuevo orden de esponjas representa un avance significativo en nuestra comprensi&oacute;n de la clasificaci&oacute;n, evoluci&oacute;n y biodiversidad marina, as&iacute; como de la historia temprana de la vida en la Tierra&rdquo;. Aunque externamente estas esponjas son casi indistinguibles de otras, <strong>los an&aacute;lisis gen&eacute;ticos revelan que se separaron de otros grupos hace m&aacute;s de 150 millones de a&ntilde;os</strong>, en la era Mesozoica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las especies del orden&nbsp;</strong><em><strong>Vilesida</strong></em><strong>&nbsp;no solo se encuentran en aguas espa&ntilde;olas</strong>, sino que est&aacute;n distribuidas por distintas regiones del planeta, como el Caribe, el oc&eacute;ano Pac&iacute;fico o el Atl&aacute;ntico. Adem&aacute;s, habitan en entornos muy diversos, desde arrecifes tropicales poco profundos hasta zonas abisales del oc&eacute;ano.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los aspectos m&aacute;s sorprendentes del descubrimiento est&aacute; en su qu&iacute;mica. <strong>Estas esponjas producen un tipo inusual de esteroles</strong> (24-isopropilcolesterol), que son componentes clave de las membranas celulares, en vez de utilizar colesterol como hacen los humanos y muchos otros animales.
    </p><p class="article-text">
        Este detalle es clave para entender la importancia del descubrimiento. Seg&uacute;n explica Paco C&aacute;rdenas, otro de los autores del estudio, &ldquo;este descubrimiento es particularmente importante porque estos esteroles &uacute;nicos coinciden exactamente con los esteroides fosilizados considerados como los biomarcadores animales m&aacute;s antiguos, encontrados en rocas del Ediac&aacute;rico de m&aacute;s de 600 millones de a&ntilde;os&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Vida animal en la Tierra desde mucho antes</h2><p class="article-text">
        Este descubrimiento refuerza la llamada &ldquo;<strong>hip&oacute;tesis del biomarcador de esponjas</strong>&rdquo;, que plantea que estos organismos, y por tanto los animales, surgieron unos 100 millones de a&ntilde;os antes de lo que se pensaba. Es decir, el origen del reino animal podr&iacute;a remontarse a&uacute;n m&aacute;s atr&aacute;s en la historia del planeta Tierra.
    </p><p class="article-text">
        Pero no solo tiene implicaciones evolutivas. <strong>Los esteroles producidos por estas esponjas tambi&eacute;n podr&iacute;an tener aplicaciones m&eacute;dicas</strong>. &ldquo;Estudios previos muestran que los esteroles son de gran inter&eacute;s como base para el desarrollo de nuevos f&aacute;rmacos antimicrobianos, anticancer&iacute;genos y antivirales&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; C&aacute;rdenas.
    </p><p class="article-text">
        Ahora que los cient&iacute;ficos han identificado y clasificado este nuevo grupo, ser&aacute; m&aacute;s f&aacute;cil localizar estas esponjas y estudiar sus compuestos en detalle. Un descubrimiento que no solo ayuda a entender mejor el origen de la vida animal, sino que tambi&eacute;n podr&iacute;a abrir nuevas v&iacute;as en la investigaci&oacute;n biom&eacute;dica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Àlex Gonzàlez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/descubren-nuevo-grupo-esponjas-marinas-espana-reescribir-origen-animales-pm_1_13073913.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Mar 2026 10:30:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Descubren un nuevo grupo de esponjas marinas en España que podría reescribir el origen de los animales]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Animales,Investigación científica,Prehistoria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Descubren una nueva especie de cocodrilo prehistórico y su nombre se debe a uno de nuestros antepasados más famosos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/descubren-nueva-especie-cocodrilo-prehistorico-nombre-debe-antepasados-famosos-pm_1_13065535.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/86930023-1175-4a61-b3c4-6cf154b296d6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Descubren una nueva especie de cocodrilo prehistórico y su nombre se debe a uno de nuestros antepasados más famosos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Crocodylus lucivenator vivió en el continente africano hace más de tres millones de años</p><p class="subtitle">Arizona revela un pariente del cocodrilo del tamaño de un gato que de joven caminaba a cuatro patas y luego pasó a dos
</p></div><p class="article-text">
        Un equipo de investigadores ha identificado una nueva especie de cocodrilo prehist&oacute;rico que vivi&oacute; en &Aacute;frica hace m&aacute;s de tres millones de a&ntilde;os y que coincidi&oacute; en el tiempo y el espacio con algunos de los primeros antepasados humanos. El animal ha sido bautizado como&nbsp;<em>Crocodylus lucivenator</em>, un nombre que significa &ldquo;<strong>cazador de Lucy</strong>&rdquo;, en referencia al famoso f&oacute;sil de&nbsp;<em>Australopithecus afarensis</em>&nbsp;descubierto en 1974.
    </p><p class="article-text">
        El estudio, publicado el 12 de marzo en la revista&nbsp;<a href="https://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/14772019.2026.2614954" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Journal of Systematic Palaeontology</a>, describe a este gran depredador que <strong>habit&oacute; la regi&oacute;n de Hadar, en Etiop&iacute;a,</strong> <strong>entre hace 3,4 y 3 millones de a&ntilde;os</strong>. Este periodo coincide con el momento en el que vivi&oacute; Lucy, uno de los f&oacute;siles m&aacute;s completos y conocidos de un antepasado humano temprano. <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/misterioso-ancestro-humano-coexistio-lucy-caminaba-erguido-pies-gorila_1_12797094.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El hallazgo de Lucy fue clave para comprender la evoluci&oacute;n humana</a>, ya que aport&oacute; evidencias de que la capacidad de caminar sobre dos piernas apareci&oacute; antes que el aumento del tama&ntilde;o del cerebro.
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                Reconstrucción del cráneo de Lucy                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Uno de los mayores depredadores de esa &eacute;poca</h2><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los investigadores, este cocodrilo era uno de los mayores depredadores del ecosistema en el que viv&iacute;an los hom&iacute;nidos. Pod&iacute;a medir entre unos 3,6 y 4,5 metros y los adultos pesaban entre 250 y 600 kilos. Habitaba en un paisaje formado por matorrales y humedales atravesados por r&iacute;os y lagos, donde acechaba a sus presas.
    </p><p class="article-text">
        Los cient&iacute;ficos creen que se trataba de un depredador de emboscada que permanec&iacute;a sumergido en el agua, esperando a que los animales se acercaran a beber para atacar. &ldquo;Era el mayor depredador de ese ecosistema, m&aacute;s que los leones y las hienas, y la mayor amenaza para nuestros antepasados que viv&iacute;an all&iacute; en esa &eacute;poca&rdquo;, explica Christopher Brochu, profesor del Departamento de Ciencias de la Tierra y Ambientales de la Universidad de Iowa y autor principal del estudio.
    </p><p class="article-text">
        El investigador considera muy probable que este cocodrilo cazara hom&iacute;nidos como los de la especie de Lucy. &ldquo;Es casi seguro que este cocodrilo habr&iacute;a cazado a la especie de Lucy. No sabemos si alguno intent&oacute; atrapar a Lucy en concreto, pero habr&iacute;a visto a individuos de su especie y habr&iacute;a pensado: &lsquo;Cena&rsquo;&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><p class="article-text">
        El equipo analiz&oacute; 121 restos f&oacute;siles, principalmente cr&aacute;neos, dientes y fragmentos de mand&iacute;bulas, que representan a decenas de individuos. Los f&oacute;siles proceden del yacimiento de Hadar, en la regi&oacute;n et&iacute;ope de Afar, una zona que ha proporcionado durante d&eacute;cadas hallazgos fundamentales para reconstruir el pasado evolutivo humano y que fue declarada Patrimonio Mundial de la UNESCO en 1980.
    </p><h2 class="article-text">Una fisonom&iacute;a muy particular</h2><p class="article-text">
        El cocodrilo presentaba algunas caracter&iacute;sticas f&iacute;sicas poco habituales. Una de las m&aacute;s llamativas era un bulto prominente en el centro del hocico, un rasgo que aparece en algunos cocodrilos actuales pero no en el cocodrilo del Nilo africano. Los investigadores creen que esta protuberancia podr&iacute;a haber sido utilizada por los machos durante el cortejo para atraer a las hembras.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el animal ten&iacute;a un hocico m&aacute;s alargado desde las fosas nasales que otros cocodrilos de su &eacute;poca, un rasgo que se asemeja m&aacute;s al de los cocodrilos actuales. Este conjunto de caracter&iacute;sticas llam&oacute; la atenci&oacute;n de los cient&iacute;ficos cuando examinaron los f&oacute;siles en el Museo de Addis Abeba, en Etiop&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Algunos restos tambi&eacute;n ofrecen pistas sobre su comportamiento. Uno de los f&oacute;siles presenta varias heridas parcialmente curadas en la mand&iacute;bula, lo que sugiere que el animal hab&iacute;a participado en una pelea con otro cocodrilo. Este tipo de mordeduras en la cara tambi&eacute;n se observa en especies actuales de la familia de los cocodrilos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Recreación del Crocodylus lucivenator, una especie prehistórica extinta                            </span>
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        Aunque en otras zonas cercanas del Valle del Rift oriental exist&iacute;an al menos tres especies diferentes de cocodrilos durante ese periodo, los investigadores creen que&nbsp;<em>Crocodylus lucivenator</em>&nbsp;dominaba en solitario las aguas de Hadar. La regi&oacute;n estaba formada por distintos h&aacute;bitats, desde bosques abiertos y cerrados hasta praderas h&uacute;medas, matorrales y bosques de ribera junto a r&iacute;os y lagos.
    </p><p class="article-text">
        Los cient&iacute;ficos destacan que esta especie fue una de las pocas capaces de mantenerse en el ecosistema de Hadar durante largos periodos de tiempo, lo que refuerza la idea de que desempe&ntilde;&oacute; un papel clave como depredador en el entorno donde tambi&eacute;n evolucionaban algunos de los primeros miembros de nuestra propia familia evolutiva.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Àlex Gonzàlez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/descubren-nueva-especie-cocodrilo-prehistorico-nombre-debe-antepasados-famosos-pm_1_13065535.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Mar 2026 14:00:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Descubren una nueva especie de cocodrilo prehistórico y su nombre se debe a uno de nuestros antepasados más famosos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Animales,Fauna,Prehistoria]]></media:keywords>
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