<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Arquitectos]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/arquitectos/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Arquitectos]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/tag/1009086/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Los Barbany, cuatro generaciones de canteros esculpiendo la Sagrada Família: “Es el puzle más grande del mundo”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/barbany-cuatro-generaciones-canteros-esculpiendo-sagrada-familia-puzle-grande-mundo_1_13242847.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/875dfdec-ed70-4ef7-b7f0-ecdace74e18c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los Barbany, cuatro generaciones de canteros esculpiendo la Sagrada Família: “Es el puzle más grande del mundo”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este taller de artesanos ha elaborado piezas estructurales, como columnas o las míticas escaleras de caracol, además de esculturas y tallas que han sido diseñadas y detalladas por artistas locales</p><p class="subtitle">VÍDEO - Una visita guiada a la Sagrada Família de la mano de uno de sus arquitectos: “Todavía quedan incógnitas por resolver”
</p></div><p class="article-text">
        Hay una familia en Llinars del Vall&egrave;s (Barcelona) que, cuando mira a la Sagrada Familia, puede reconocer la huella de su estirpe. Son los Barbany, un linaje de picapedreros que llevan m&aacute;s de 130 a&ntilde;os dedicados al oficio y que, durante cuatro generaciones, han suministrado su artesan&iacute;a al templo de Gaud&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Todo empez&oacute; a finales del siglo XIX con Joan, el primer Barbany que se dedicar&iacute;a a la piedra. Se form&oacute; en Marsella y, una vez de vuelta a Catalunya, en seguida se hizo un nombre. A pesar de ser nuevo en el oficio, hay iconos de Barcelona que llevan la marca de su cincel. Aunque &eacute;l no esculpi&oacute; para la bas&iacute;lica, s&iacute; suministr&oacute; material de su cantera durante los primeros a&ntilde;os de su construcci&oacute;n.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=k4DZeZFSC40TAkG9bIW" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        Las primeras piezas talladas &iacute;ntegramente para la Sagrada Familia en este taller familiar datan de los a&ntilde;os 90 del siglo pasado, de la mano de los hijos de Joan: Peret y Pitu. Desde entonces, se han elaborado, entre otros centenares de piezas, las columnas de los portales de la Gl&ograve;ria y de la Pasi&oacute;n, las esculturas de los cuatro Evangelistas, la <a href="https://www.eldiario.es/spin/alemania-barcelona-viaje-cruz-torre-jesus-sagrada-familia-pm_1_13015389.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reci&eacute;n instalada cruz de Jes&uacute;s</a> (que ha convertido a la Sagrada Familia en el <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/sagrada-familia-coloca-ultima-pieza-torre-alta-encara-recta-final-construccion_1_13005492.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">templo m&aacute;s alto del mundo</a>) o las c&eacute;lebres escaleras de caracol del interior.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, quien est&aacute; al cargo de la empresa es Jordi, el nieto del fundador, y quien ya est&aacute; preparando el relevo para que su hijo, Arnau, se quede al <a href="https://www.granitsbarbany.com/es/historia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">frente de Granits Barbany.</a> Con &eacute;l, de 32 a&ntilde;os, se ha alcanzado la cuarta generaci&oacute;n de canteros de esta familia. &ldquo;Si estoy aqu&iacute; es porque mi bisabuelo, mi abuelo, mi t&iacute;o abuelo y mi padre estuvieron antes. Pero tambi&eacute;n es porque me gusta el trabajo&rdquo;, dice el joven.
    </p><p class="article-text">
        Reconoce que es un oficio duro, cansado y &ldquo;sucio&rdquo;, pero que vale la pena: &ldquo;Cuando ves una escultura tuya colocada en la Sagrada Familia, satisface un mont&oacute;n&rdquo;, cuenta. Para &eacute;l, que su familia sea parte del templo, es motivo de orgullo. &ldquo;Es continuar el legado de mucha gente. Y estamos aqu&iacute; para acabarlo&rdquo;, cuenta Arnau.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;l y su padre ser&aacute;n los &uacute;ltimos Barbany que trabajar&aacute;n para el templo de Gaud&iacute;, que tiene previsto <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/ultima-hora-coronavirus-mundo-espana_6_1108630_1052448.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">acabar definitivamente sus obras en la pr&oacute;xima d&eacute;cada</a>. El fin de la construcci&oacute;n da un poco de v&eacute;rtigo a esta familia de artesanos, que no niega que la bas&iacute;lica es un gran cliente para este negocio en que la artesan&iacute;a resiste como puede ante las grandes empresas.
    </p><p class="article-text">
        Pero su fama les precede y se pueden anotar el tanto de diversas esculturas y monumentos de Barcelona y Catalunya. Suelen trabajar con artistas como Jaume Plensa y han decorado lugares tan emblem&aacute;ticos como el Passeig de Gr&agrave;cia. Tambi&eacute;n trabajan para particulares que quieren &ldquo;caprichos&rdquo; en sus casas, cuenta Arnau, que presume de una escultura que hicieron de un Mandalorian a tama&ntilde;o real, con un Baby Yoda en brazos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/55a52bc1-a840-4f12-9091-f751e445212e_source-aspect-ratio_50p_1143614.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/55a52bc1-a840-4f12-9091-f751e445212e_source-aspect-ratio_50p_1143614.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/55a52bc1-a840-4f12-9091-f751e445212e_source-aspect-ratio_75p_1143614.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/55a52bc1-a840-4f12-9091-f751e445212e_source-aspect-ratio_75p_1143614.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/55a52bc1-a840-4f12-9091-f751e445212e_source-aspect-ratio_default_1143614.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/55a52bc1-a840-4f12-9091-f751e445212e_source-aspect-ratio_default_1143614.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/55a52bc1-a840-4f12-9091-f751e445212e_source-aspect-ratio_default_1143614.jpg"
                    alt="Joan, Peret y Pitu, los Barbany que han precedido a Jordi y Arnau al frente del taller"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Joan, Peret y Pitu, los Barbany que han precedido a Jordi y Arnau al frente del taller                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Del cincel a los robots</strong></h2><p class="article-text">
        A pesar de que trabajan con grandes moles de piedra que, cuando llegan al taller son poco m&aacute;s que una gran roca sin forma para un ojo profano, los Barbany pueden convertirlos tanto en finas esculturas llenas de detalles como en piezas robustas y esenciales para la estructura. &ldquo;La Sagrada Familia es el mayor puzle del mundo&rdquo;, cuenta Jordi, se&ntilde;alando lo que ser&aacute; la peana de una columna.
    </p><p class="article-text">
        La pieza est&aacute; siendo perfilada por Canut, uno de los robots antropom&oacute;rficos de seis ejes que se encargan de tallar la roca. Se trata del segundo paso del proceso: primero se hacen diversos cortes rectos para acercarse lo m&aacute;s posible a la forma final. Luego, estas m&aacute;quinas se dedican a pulir detalles, a dar formas curvas y a generar relieves.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Antes, era un trabajo que mi padre y mi abuelo hac&iacute;an a mano. Al tener m&aacute;quinas que hacen esta tarea m&aacute;s rudimentaria, nos podemos dedicar al dise&ntilde;o, a la escultura y a las obras de arte&rdquo;, explica Jordi. Las m&aacute;quinas han alcanzado un nivel de precisi&oacute;n alt&iacute;simo en los &uacute;ltimos a&ntilde;os y, mediante diversas t&eacute;cnicas de erosi&oacute;n, consiguen adelantar mucho el trabajo m&aacute;s pesado. Pero los Barbany son artesanos y saben perfectamente que la mano y la sensibilidad humana no se pueden substituir.
    </p><p class="article-text">
        Una vez Canut acaba con una pieza, llega el turno de los artistas y escultores. Ellos son los que realmente dan vida a la piedra. Ahora, en el taller trabajan dos mujeres que est&aacute;n ultimando los &uacute;ltimos detalles de sendas piezas que se colocar&aacute;n pr&oacute;ximamente. Son Teresa y Merc&egrave; Riba, dos escultoras que, a pesar de que comparten apellido no son familia; solo comparten el hecho de formar parte de los miles de manos que han esculpido para el templo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bfdd0332-c689-4c93-9f85-4037548083c6_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bfdd0332-c689-4c93-9f85-4037548083c6_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bfdd0332-c689-4c93-9f85-4037548083c6_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bfdd0332-c689-4c93-9f85-4037548083c6_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bfdd0332-c689-4c93-9f85-4037548083c6_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bfdd0332-c689-4c93-9f85-4037548083c6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/bfdd0332-c689-4c93-9f85-4037548083c6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Mercè Riba, junto a su talla de Sant Josep Oriol"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Mercè Riba, junto a su talla de Sant Josep Oriol                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Merc&egrave; es la autora de una estatua de Sant Josep Oriol, una figura que se caracteriz&oacute; por su voto de pobreza y por ayudar a los m&aacute;s desfavorecidos. Por eso, el santo aparece flaco, con ropajes ra&iacute;dos y ofreciendo un trozo de pan y un botijo con agua. Esos detalles son cosecha de la artista, que reconoce que ha tenido mucha libertad para crear.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Gaud&iacute; dej&oacute; muy pocas indicaciones, pero yo sab&iacute;a que era un gran amante de la naturaleza y un gran conocedor de la historia de la religi&oacute;n, as&iacute; que quise hacerlo todo muy bien&rdquo;, cuenta Merc&egrave;, que se puso en contacto con la di&oacute;cesis para consultar si las ropas, los rasgos y la pose del santo eran correctas. &ldquo;Es muy importante jugar con las met&aacute;foras&rdquo;, sostiene. Por eso, ha colocado un p&aacute;jaro en su hombro. Pero no es un ave cualquiera; es un Oriol [Orop&eacute;ndola, en castellano]. &ldquo;Es un juego de palabras que no entender&aacute; todo el mundo. Pero a quien lo haga, le saldr&aacute; una sonrisa&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        Ella ha tallado a mano la textura de las ropas y ha acabado de perfilar los rasgos con diversas herramientas. Igual que hace Teresa con los cuatro &aacute;ngeles que le han sido encargados y que forman parte de la asunci&oacute;n de la Virgen. Como su compa&ntilde;era, ten&iacute;a pocas indicaciones: s&oacute;lo que los &aacute;ngeles no ten&iacute;an que tener alas y que sus bustos deb&iacute;an fundirse con la estructura de la capilla.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cc250c79-0644-45ed-8a55-bc45522aa299_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cc250c79-0644-45ed-8a55-bc45522aa299_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cc250c79-0644-45ed-8a55-bc45522aa299_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cc250c79-0644-45ed-8a55-bc45522aa299_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cc250c79-0644-45ed-8a55-bc45522aa299_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cc250c79-0644-45ed-8a55-bc45522aa299_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/cc250c79-0644-45ed-8a55-bc45522aa299_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Teresa Riba repasa con sus manos el trabajo en uno de sus ángeles"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Teresa Riba repasa con sus manos el trabajo en uno de sus ángeles                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Al principio no sabes c&oacute;mo hacerlo, pero la piedra te habla. Es un di&aacute;logo constante y te dice qu&eacute; necesita&rdquo;, dice Teresa, que acaricia el rostro y el cuerpo de sus &aacute;ngeles a medida que va trabajando. Sus manos, casi m&aacute;s que sus ojos, son las que le dicen si va por buen camino.
    </p><p class="article-text">
        En un mundo donde la automatizaci&oacute;n est&aacute; cada vez m&aacute;s al d&iacute;a, ellas trabajan de pie, bajo el sol y llen&aacute;ndose de polvo. &ldquo;No se puede hacer de otra manera; el arte es esto&rdquo;, dicen. Ambas empezaron este proceso en 2023, cuando se presentaron a un concurso para esculpir sendas im&aacute;genes. Ahora, tres a&ntilde;os despu&eacute;s, est&aacute;n ultimando sus obras.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ha sido un gran honor. Trabajar para la Sagrada Familia es algo muy grande, pero he intentado no pensar en la magnitud del encargo, porque si no, algo tan importante se te puede comer&rdquo;, confiesa Teresa. Para Merc&egrave; tambi&eacute;n es un orgullo poner parte de su tiempo y su arte en la bas&iacute;lica. Sobre todo porque un bisabuelo suyo, tambi&eacute;n artista, ya esculpi&oacute; una escultura para el templo. &ldquo;Es continuar un legado iniciado por artistas catalanes de hace a&ntilde;os, es formar parte de la historia y, adem&aacute;s, seguir una estela familiar&rdquo;, dice, orgullosa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sandra Vicente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/barbany-cuatro-generaciones-canteros-esculpiendo-sagrada-familia-puzle-grande-mundo_1_13242847.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 25 May 2026 21:17:13 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/875dfdec-ed70-4ef7-b7f0-ecdace74e18c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="153633" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/875dfdec-ed70-4ef7-b7f0-ecdace74e18c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="153633" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Los Barbany, cuatro generaciones de canteros esculpiendo la Sagrada Família: “Es el puzle más grande del mundo”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/875dfdec-ed70-4ef7-b7f0-ecdace74e18c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Sagrada Familia,Arquitectos,Arquitectura,Iglesia,Artesanía,Esculturas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El debate de la pasarela de miles de mutualistas a la Seguridad Social se atrasa al 26 de mayo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/debate-pasarela-miles-mutualistas-seguridad-social-atrasa-26-mayo_1_13236952.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0f724f2c-1dc7-47a8-b101-a192e42fe84e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El debate de la pasarela de miles de mutualistas a la Seguridad Social se atrasa al 26 de mayo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Comisión de Trabajo del Congreso ha pospuesto la sesión a la semana que viene a la espera de "informes económicos del Gobierno", ha afirmado su presidenta, la diputada Aina Vidal
</p><p class="subtitle"> Las jubilaciones “indignas” de los abogados mutualistas ponen al descubierto los riesgos de las pensiones privadas </p></div><p class="article-text">
        El debate parlamentario para crear una pasarela que permita el traspaso de <a href="https://www.eldiario.es/politica/jubilaciones-indignas-abogados-mutualistas-ponen-descubierto-riesgos-pensiones-privadas_1_10587847.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">miles de mutualistas de profesiones como abogados</a>, procuradores y arquitectos a la Seguridad Social se atrasa una semana. La Comisi&oacute;n de Trabajo del Congreso iba a abordar este mi&eacute;rcoles, 20 de mayo, el pen&uacute;ltimo examen de la proposici&oacute;n de ley presentada por el PSOE, antes de ir a Pleno, pero la sesi&oacute;n se ha suspendido y aplazado al pr&oacute;ximo 26 de mayo, ha comunicado la presidenta de la Comisi&oacute;n, la diputada de Sumar Aina Vidal. 
    </p><p class="article-text">
        Tras varias horas de retraso, en las que los diputados se han reunido en peque&ntilde;os &ndash;y grandes&ndash; corrillos a debatir fuera de micro, la presidenta de la Comisi&oacute;n ha comunicado oficialmente el retraso de la sesi&oacute;n para el pr&oacute;ximo martes, a las 12 de la ma&ntilde;ana, &ldquo;a la espera de los informes econ&oacute;micos del Gobierno&rdquo;. &ldquo;Las enmiendas son las que son, no se presentan m&aacute;s enmiendas&rdquo;, ha clarificado Vidal. 
    </p><p class="article-text">
        Fuentes de Sumar indican que se pretend&iacute;a atrasar a&uacute;n m&aacute;s el debate, dos semanas, pero que en su grupo han urgido a que el debate se aborde la semana que viene. &ldquo;Vamos a seguir trabajando para mejorarlo lo m&aacute;ximo posible&rdquo;, dicen estas fuentes. 
    </p><h2 class="article-text">Una pasarela para acceder al sistema p&uacute;blico de pensiones</h2><p class="article-text">
        La proposici&oacute;n de ley en cuesti&oacute;n tiene por principal objetivo que miles de trabajadores que han estado adscritos a mutualidades profesionales alternativas, en lugar cotizar en la Seguridad Social, puedan hacer un traspaso de sus derechos generados desde estas entidades privadas al r&eacute;gimen de aut&oacute;nomos de la Seguridad Social (denominado como RETA) para poder acceder en un futuro a las pensiones p&uacute;blicas del sistema y no a las que les est&aacute;n ofreciendo en estas mutualidades, de muy escasa cuant&iacute;a en muchos casos, incluso por debajo de las pensiones no contributivas. 
    </p><p class="article-text">
        La ley es el resultado de a&ntilde;os de movilizaciones de varios colectivos de afectados por estas bajas pensiones, como Movimiento J2 (por jodidos), la Asociaci&oacute;n Nacional de Mutualistas Arquitectos (ANMARQ), la Asociaci&oacute;n Nacional de Afectados por Mutualidad de la Abogac&iacute;a (ANAMA) y la Asociaci&oacute;n Riojana de Mutualistas Sustitutivos (AMCO), entre otros. 
    </p><p class="article-text">
        El debate ha sido y es &ldquo;muy complejo&rdquo;, apuntan fuentes del di&aacute;logo social, porque surge de una situaci&oacute;n casi de rescate de estos profesionales, que percibir&aacute;n pensiones muy escasas de estas entidades privadas, pero a las que en muchos casos han cotizado cantidades inferiores a las que marcaba la Seguridad Social. 
    </p><p class="article-text">
        Hasta 1995 era obligatorio pertenecer a estas mutualidades, pero despu&eacute;s se abri&oacute; la posibilidad de pasar al RETA y hay profesionales que lo hicieron, pero otros decidieron quedarse en estas entidades privadas, ligadas a los colegios profesionales, en los que muchos de ellos depositaban su confianza. 
    </p><p class="article-text">
        Muchos a&ntilde;os despu&eacute;s, con la previsi&oacute;n ahora de unas pensiones insuficientes &ndash;que las entidades privadas dicen que eran conocidas, en lo que difieren los afectados&ndash;, los trabajadores reclaman un v&iacute;a para pasar sus cotizaciones generadas a la Seguridad Social y acceder a las pensiones p&uacute;blicas ante lo que consideran una &ldquo;nefasta&rdquo; gesti&oacute;n de las mutualidades. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque el Ministerio de la Seguridad Social defendi&oacute; en un primer momento que este debate deb&iacute;a abordarse en el marco del Pacto de Toledo, finalmente <a href="https://elpais.com/economia/2024-03-07/la-seguridad-social-permitira-a-los-mutualistas-inscritos-antes-de-1996-pasar-sus-cotizaciones-al-regimen-de-autonomos.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">la ministra Elma Saiz se abri&oacute; en marzo de 2024 a aprobar una pasarela para estos mutualistas</a>, cuyos t&eacute;rminos se han estado debatiendo durante estos dos a&ntilde;os y ahora enfrentan su recta final. 
    </p><h2 class="article-text">El texto a&uacute;n est&aacute; por cerrar </h2><p class="article-text">
        El grupo socialista present&oacute; una proposici&oacute;n de ley el a&ntilde;o pasado, que este mi&eacute;rcoles afrontaba la ratificaci&oacute;n del dictamen de la ponencia, aun con la posibilidad de concretar algunos cambios en el articulado, pero que finalmente se abordar&aacute; el pr&oacute;ximo martes. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, la semana que viene se pretende cerrar el texto de la proposici&oacute;n de ley sobre la pasarela (si no es rechazada por los grupos parlamentarios), para que vaya a Pleno y sea votada por los partidos pol&iacute;ticos. Fuentes del di&aacute;logo social indican que hay cierto consenso pol&iacute;tico en intentar dar una soluci&oacute;n a estos profesionales, pero aun as&iacute; no est&aacute;n garantizados los apoyos al actual texto legal, que no contenta del todo a las plataformas de afectados. 
    </p><p class="article-text">
        La complejidad surge a la hora de definir los t&eacute;rminos del periodo cotizado en estas mutualidades privadas y los que ser&aacute;n reconocidos como tal en la Seguridad Social, as&iacute; como los derechos generados de pensi&oacute;n futura en el sistema p&uacute;blico. Tambi&eacute;n en qu&eacute; hacer con estas mutualidades a futuro.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el actual texto deja fuera de la pasarela a los pensionistas, los profesionales que ya se han jubilado, algo que rechazan de plano los colectivos de afectados. &ldquo;Muchos perciben 300&ndash;400 euros mensuales de pensi&oacute;n, sin revalorizaci&oacute;n alguna, sin pagas extra y sin posibilidad de complementos a m&iacute;nimos&rdquo;, recog&iacute;a un comunicado de varias entidades la semana pasada. Este punto, sin embargo, parece que no tiene opciones de ser modificado, seg&uacute;n fuentes conocedoras de la negociaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n quedan excluidos de la pasarela quienes han cotizado 15 a&ntilde;os en la Seguridad Social, en el RETA o R&eacute;gimen General (periodo que da acceso a las pensiones contributivas), lo que los afectados denuncian que les niega &ldquo;el reconocimiento de los a&ntilde;os realmente cotizados y trabajados en la mutualidad&rdquo;. &ldquo;Esto supone una p&eacute;rdida de derechos y una futura pensi&oacute;n muy inferior a la que corresponder&iacute;a por el total de a&ntilde;os de la carrera real&rdquo;, criticaron varios colectivos en un comunicado. 
    </p><p class="article-text">
        Un afectado denuncia a elDiario.es adem&aacute;s que la fiscalidad cada vez financia m&aacute;s parte de las pensiones p&uacute;blicas, &ldquo;es decir, que desde hace muchos a&ntilde;os nuestros impuestos contribuyen a pagar las pensiones de todos los dem&aacute;s espa&ntilde;oles, mientras se nos niega el acceso a este nuestro derecho constitucional&rdquo; (de pensiones adecuadas y peri&oacute;dicamente actualizadas). 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Olías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/debate-pasarela-miles-mutualistas-seguridad-social-atrasa-26-mayo_1_13236952.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 20 May 2026 16:13:13 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0f724f2c-1dc7-47a8-b101-a192e42fe84e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="3921553" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0f724f2c-1dc7-47a8-b101-a192e42fe84e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3921553" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El debate de la pasarela de miles de mutualistas a la Seguridad Social se atrasa al 26 de mayo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0f724f2c-1dc7-47a8-b101-a192e42fe84e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Mutuas,Abogados,Arquitectos,Seguridad Social,Pensiones,Jubilación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Toledo acogerá el 19 de mayo una jornada para reflexionar sobre cómo habitar y transformar las ciudades]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/vivienda/toledo-acogera-19-mayo-jornada-reflexionar-habitar-transformar-ciudades_1_13223913.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/273dbca3-cf91-4b82-b675-1ac8cdebdc82_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Toledo acogerá el 19 de mayo una jornada para reflexionar sobre cómo habitar y transformar las ciudades"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La iniciativa, impulsada por el Colegio Oficial de Arquitectos de Castilla-La Mancha junto al Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, dará a conocer las oportunidades de participación en EUROPAN 19, uno de los concursos europeos de arquitectura y urbanismo más prestigiosos e impulsará la búsqueda de nuevos emplazamientos en Castilla-La Mancha</p><p class="subtitle">Arquitectura para respirar - Fisac, el ejercicio de precisión de la memoria</p></div><p class="article-text">
        El Colegio Oficial de Arquitectos de Castilla-La Mancha (COACM) celebrar&aacute; el pr&oacute;ximo 19 de mayo, en su sede de Toledo, una jornada informativa dedicada a EUROPAN 19, la nueva edici&oacute;n del concurso europeo de arquitectura, urbanismo y paisaje dirigido a j&oacute;venes profesionales menores de 40 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        La iniciativa, organizada en colaboraci&oacute;n con el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana (MIVAU), servir&aacute; para presentar en Castilla-La Mancha la pr&oacute;xima convocatoria de EUROPAN Espa&ntilde;a y acercar tanto a administraciones p&uacute;blicas como a arquitectos, urbanistas y paisajistas las posibilidades que ofrece este programa europeo, &ldquo;considerado uno de los cert&aacute;menes internacionales de mayor prestigio e influencia en el &aacute;mbito de la arquitectura contempor&aacute;nea&rdquo;, seg&uacute;n se&ntilde;alan desde el COACM.
    </p><h2 class="article-text">Un encuentro para reflexionar sobre c&oacute;mo habitar y transformar las ciudades</h2><p class="article-text">
        La jornada tendr&aacute; lugar el pr&oacute;ximo martes 19 de mayo a las 19:00 horas en el Sal&oacute;n de Actos del COACM, en Toledo, y contar&aacute; con la participaci&oacute;n de representantes institucionales, t&eacute;cnicos vinculados a EUROPAN y profesionales que compartir&aacute;n experiencias desarrolladas en anteriores convocatorias. Intervendr&aacute;n la decana del COACM, Elena Guijarro P&eacute;rez; la consejera t&eacute;cnica del MIVAU Carmen Moreno Balboa; la directora general de Planificaci&oacute;n Territorial y Urbanismo de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, Silvia L&oacute;pez Mart&iacute;n; representantes municipales y miembros de equipos premiados en anteriores ediciones del concurso.
    </p><p class="article-text">
        El encuentro permitir&aacute; profundizar en el contenido de EUROPAN 19, que se desarrollar&aacute; bajo el lema &ldquo;Resourcing 2 / La ciudad renacida 2 / Vivir juntos&rdquo;, una propuesta que plantea reflexionar sobre nuevas formas de habitar y transformar las ciudades desde criterios de sostenibilidad, convivencia ecol&oacute;gica, reutilizaci&oacute;n de recursos y adaptaci&oacute;n a los retos clim&aacute;ticos y sociales contempor&aacute;neos.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de presentar el funcionamiento y calendario de la convocatoria, la jornada pondr&aacute; el foco en la b&uacute;squeda de nuevos emplazamientos urbanos en Castilla-La Mancha susceptibles de incorporarse al concurso europeo, promoviendo la participaci&oacute;n de ayuntamientos y administraciones interesadas en desarrollar soluciones innovadoras para &aacute;mbitos urbanos complejos o estrat&eacute;gicos.
    </p><p class="article-text">
        Al finalizar la jornada se ofrecer&aacute; un vino espa&ntilde;ol a los asistentes. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/db09432e-0bac-4be7-be5a-534cbb36ecfe_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/db09432e-0bac-4be7-be5a-534cbb36ecfe_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/db09432e-0bac-4be7-be5a-534cbb36ecfe_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/db09432e-0bac-4be7-be5a-534cbb36ecfe_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/db09432e-0bac-4be7-be5a-534cbb36ecfe_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/db09432e-0bac-4be7-be5a-534cbb36ecfe_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/db09432e-0bac-4be7-be5a-534cbb36ecfe_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cartel anunciador de Europan 19 que se celebrará en Toledo"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cartel anunciador de Europan 19 que se celebrará en Toledo                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        EUROPAN constituye desde hace casi cuatro d&eacute;cadas una plataforma europea de reflexi&oacute;n e innovaci&oacute;n urbana que conecta a administraciones p&uacute;blicas y j&oacute;venes equipos de arquitectura de distintos pa&iacute;ses europeos para generar propuestas capaces de afrontar los desaf&iacute;os de las ciudades contempor&aacute;neas. Desde su creaci&oacute;n, en 1988, el programa ha movilizado miles de propuestas arquitect&oacute;nicas y urban&iacute;sticas en toda Europa.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, el Comit&eacute; Nacional de EUROPAN est&aacute; presidido por el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana y cuenta con la participaci&oacute;n de administraciones p&uacute;blicas y entidades vinculadas al desarrollo urbano y territorial.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioclm.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/vivienda/toledo-acogera-19-mayo-jornada-reflexionar-habitar-transformar-ciudades_1_13223913.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 15 May 2026 10:42:24 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/273dbca3-cf91-4b82-b675-1ac8cdebdc82_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="284003" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/273dbca3-cf91-4b82-b675-1ac8cdebdc82_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="284003" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Toledo acogerá el 19 de mayo una jornada para reflexionar sobre cómo habitar y transformar las ciudades]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/273dbca3-cf91-4b82-b675-1ac8cdebdc82_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Arquitectos,Arquitectura,Ciudades,Vivienda,Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana,Colegios Profesionales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Gaudí y el trencadís: cómo elevar los escombros a categoría de obra de arte]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/gaudi-trencadis-elevar-escombros-categoria-obra-arte_1_13218640.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7f759f39-5978-40d5-b107-4686b7dd48be_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Gaudí y el trencadís: cómo elevar los escombros a categoría de obra de arte"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una exposición en el Museo Casa Botines de León revela cómo el maestro modernista se basó en el reciclaje para crear un lenguaje universal, inmortalizado en la decoración de espacios como el Parque Güell o edificios como la Casa Batlló</p><p class="subtitle">Brujas inventa BRUSK: cómo hacer hueco a un museo moderno en un casco histórico patrimonio de la humanidad</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Si dij&eacute;ramos diez arquitectos importantes en la historia, uno de ellos ser&iacute;a Gaud&iacute;&rdquo;. Mireia Freixa no duda sobre la categor&iacute;a del maestro modernista, de cuya muerte se conmemora el centenario este 2026. La historiadora elude, no obstante, la palabra &ldquo;genio&rdquo;, que reserva para artistas como Miguel &Aacute;ngel o Picasso. Prefiere hablar de &ldquo;ingenio&rdquo;. &ldquo;Antoni Gaud&iacute; es un creador que, sobre todo, reflexiona: tiene ese punto de descubrir alternativas que otras personas han pasado por alto; es capaz de construir lo que otros arquitectos solo se atrev&iacute;an a dibujar&rdquo;, define.
    </p><p class="article-text">
        Uno de esos hallazgos es el trencad&iacute;s o c&oacute;mo el arquitecto catal&aacute;n utiliz&oacute; fragmentos de materiales diversos para llenar de color edificios tan reconocibles como el Palacio G&uuml;ell o la Casa Batll&oacute; de Barcelona. Tras una profunda tarea de investigaci&oacute;n, Mireia Freixa y su colega Marta Salin&eacute; exploran el origen y la evoluci&oacute;n de una t&eacute;cnica decorativa convertida en lenguaje universal, a trav&eacute;s de <a href="https://www.casabotines.es/exposicion/gaudi-y-el-trencadis/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la exposici&oacute;n que acoge el Museo Casa Botines</a> &mdash;edificio obra de Gaud&iacute;&mdash; hasta el pr&oacute;ximo 13 de septiembre. 
    </p><p class="article-text">
        Uno de los principales enigmas era conocer el origen, la primera vez que Gaud&iacute; se enfrent&oacute; a una de estas composiciones. A finales del siglo XIX, cuando aborda las obras del Palacio G&uuml;ell, la palabra trencad&iacute;s no se conoc&iacute;a. Ni siquiera tiene traducci&oacute;n en castellano. &ldquo;Es ejemplo de algo quebradizo&rdquo;, explica la doctora en Historia del arte Marta Salin&eacute;. Se empez&oacute; a usar m&aacute;s tarde para referirse a la elaboraci&oacute;n de mosaicos &mdash;composiciones hechas pieza a pieza&mdash; cuando los fragmentos que se utilizan tienen formas irregulares. &ldquo;Es probable que la t&eacute;cnica ya se conociera en el mundo rural&rdquo;, reflexiona Mireia Freixa, a quien se le ocurre un ejemplo pr&aacute;ctico: &ldquo;Cuando se recubre un pozo, como tiene forma c&oacute;ncava, lo m&aacute;s f&aacute;cil es aprovechar desechos y revestirlo un poco de cualquier manera&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3ae7ace1-a39e-4f4c-8955-167664f45a50_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3ae7ace1-a39e-4f4c-8955-167664f45a50_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3ae7ace1-a39e-4f4c-8955-167664f45a50_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3ae7ace1-a39e-4f4c-8955-167664f45a50_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3ae7ace1-a39e-4f4c-8955-167664f45a50_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3ae7ace1-a39e-4f4c-8955-167664f45a50_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3ae7ace1-a39e-4f4c-8955-167664f45a50_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Una de las vitrinas de la exposición, dedicada a la decoración del Parque Güell"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una de las vitrinas de la exposición, dedicada a la decoración del Parque Güell                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Pero antes que la t&eacute;cnica, apareci&oacute; el material. Gaud&iacute; se dej&oacute; impresionar por un elemento tan colorista como frecuente en todo el Mediterr&aacute;neo, desde Valencia hasta el norte de &Aacute;frica: la cer&aacute;mica. El maestro de la Sagrada Familia conoc&iacute;a los alicatados de La Alhambra. &ldquo;Las l&aacute;minas ya se reproduc&iacute;an en color&rdquo;, puntualiza Freixa. Y mucho m&aacute;s cerca de su casa, en Tarragona, ten&iacute;a los pavimentos del monasterio medieval de Poblet. Justo al lado, en Arag&oacute;n, las expertas identificaron una segunda influencia, tambi&eacute;n muy evidente. El arte mud&eacute;jar. &ldquo;Los mud&eacute;jares, que eran los &aacute;rabes que trabajaban en territorio cristiano, introduc&iacute;an piezas cer&aacute;micas en el ladrillo&rdquo;, describe Freixa. Como en la Torre de El Salvador, en pleno centro hist&oacute;rico de Teruel. Esa pista fue definitiva. &ldquo;Gaud&iacute; emplea la t&eacute;cnica mud&eacute;jar en la finca de la familia G&uuml;ell en Barcelona&rdquo;, informa la historiadora del arte. &ldquo;En la cubierta, coloca piezas regulares, pero en otros espacios las corta de manera irregular: es la primera vez que utiliza el trencad&iacute;s&rdquo;, revela. El creador modernista proyectaba una t&eacute;cnica de supuesto origen rural en una arquitectura culta.
    </p><h2 class="article-text">Escombros y reciclaje</h2><p class="article-text">
        Dar una segunda vida a los residuos es uno de los pilares de los proyectos que actualmente se impulsan en la Uni&oacute;n Europea. Forman parte de las llamadas redes NEB (Nueva Bauhaus Europea). Este criterio de econom&iacute;a circular tan en boga (reutilizar y reciclar) lo ten&iacute;a completamente asumido Gaud&iacute; hace m&aacute;s de un siglo. Hay un episodio en el proyecto del Palacio G&uuml;ell que ilustra especialmente esta idea. Cuentan las comisarias de <em>Gaud&iacute; y el trencad&iacute;s </em>que Eusebi G&uuml;ell alquil&oacute; y reform&oacute; una vivienda en la Rambla para vivir mientras Gaud&iacute; terminaba las obras de su palacio. El empresario catal&aacute;n quer&iacute;a comprar aquella propiedad, pero no se la vendieron. &ldquo;Se enfad&oacute; tanto que arranc&oacute; los azulejos que hab&iacute;a puesto en el ba&ntilde;o&rdquo;, relata Mireia Freixa, quien recupera el dicho (&ldquo;era taca&ntilde;o como buen catal&aacute;n&rdquo;, cita) para introducir lo que ocurri&oacute; a continuaci&oacute;n. Las piezas que se encontraban en buen estado las coloc&oacute; en los ba&ntilde;os del nuevo palacio. Gaud&iacute; emple&oacute; el resto &mdash;las que estaban rotas&mdash; en decorar la cubierta. &ldquo;Tambi&eacute;n recubri&oacute; la c&uacute;pula del palacio, el gran pincho que hay encima, con las escorias de unos hornos que el propietario ten&iacute;a en la zona de El Garraf&rdquo;, a&ntilde;ade Freixa. 
    </p><p class="article-text">
        Esa sensibilidad por los escombros tambi&eacute;n est&aacute; presente en la muestra del Museo Casa Botines a trav&eacute;s de varias piezas. &ldquo;A la World Monuments Fund, la entidad que patrocina la exposici&oacute;n, le encant&oacute; la idea de arquitectura del reciclaje&rdquo;, explican las comisarias. Esta segunda vida para los desechos, que puede parecer excepcional, es bastante habitual. Las historiadoras ponen como ejemplo el museo Victoria &amp; Albert de Londres, donde se exponen fragmentos de cer&aacute;mica &aacute;rabe que se han recompuesto. &ldquo;Los japoneses, cuando se rompe una taza, la restauran y la pieza resultante tambi&eacute;n es una obra de arte&rdquo;, apunta Freixa. Lo que hace el arquitecto catal&aacute;n con restos cer&aacute;micos aparentemente inservibles no es crear una obra de arte en s&iacute; misma (aunque algunas de sus composiciones puedan parecerlo), sino integrarlos sus edificios. &ldquo;En Gaud&iacute; estaba muy presente la idea de que la arquitectura ten&iacute;a que ser una s&iacute;ntesis de todas las artes&rdquo;, exponen las expertas. El criterio conecta con un debate que se desat&oacute; en pleno siglo XIX. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fe7ef48c-0b93-4bdd-9f81-16700c074f29_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fe7ef48c-0b93-4bdd-9f81-16700c074f29_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fe7ef48c-0b93-4bdd-9f81-16700c074f29_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fe7ef48c-0b93-4bdd-9f81-16700c074f29_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fe7ef48c-0b93-4bdd-9f81-16700c074f29_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fe7ef48c-0b93-4bdd-9f81-16700c074f29_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/fe7ef48c-0b93-4bdd-9f81-16700c074f29_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="ala del Museo Casa Botines de León donde se celebra la muestra &#039;Gaudí y el trencadís&#039;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                ala del Museo Casa Botines de León donde se celebra la muestra &#039;Gaudí y el trencadís&#039;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &iquest;Hab&iacute;a alg&uacute;n tipo de simbolismo en el trencad&iacute;s? La historiadora Mireia Freixa cree que la t&eacute;cnica ten&iacute;a &ldquo;sobre todo, un sentido &uacute;til&rdquo;. A Gaud&iacute; &ldquo;le iba perfecta, porque implicaba color&rdquo;, aclara. Claro que, dentro de la ola modernista, hubo tambi&eacute;n otros colegas que utilizaron materiales fragmentados en sus dise&ntilde;os. El m&aacute;s reconocible quiz&aacute; sea Llu&iacute;s Dom&egrave;nech i Montaner, que llen&oacute; de color, por ejemplo, el Palacio de la M&uacute;sica Catalana a partir de la cer&aacute;mica. Y ah&iacute; radica la diferencia: mientras otros arquitectos se ce&ntilde;&iacute;an al uso de restos cer&aacute;micos, Gaud&iacute; experiment&oacute; con diversas t&eacute;cnicas basadas en &ldquo;cristal, m&aacute;rmol, piedra o escorias de hornos de cal&rdquo;, enumera la profesora Marta Salin&eacute;. Como en la Casa Batll&oacute;, cuya excepcional fachada est&aacute; compuesta con vidrios de colores.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Sus propios paletas&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Otro de los aspectos menos conocidos del idilio del maestro de la Sagrada Familia con el trencad&iacute;s es su ejecuci&oacute;n. &iquest;C&oacute;mo plasmaba el arquitecto sus dise&ntilde;os en los bancos ondulados del Parque G&uuml;ell o en la citada Casa Batll&oacute;? Junto a su estrecho colaborador Josep Mar&iacute;a Jujol, responsable de las decoraciones del Parque G&uuml;ell, Gaud&iacute; &ldquo;formaba a sus propios trabajadores, a sus paletas, para que ellos pudieran aplicar el trencad&iacute;s&rdquo;, revela Mireia Freixa. A los alba&ntilde;iles, por tanto, corresponde buena parte del m&eacute;rito de los acabados. Ese aprendizaje convirti&oacute; la Barcelona de la &eacute;poca en un centro de formaci&oacute;n de la t&eacute;cnica, que luego se expandi&oacute; a otros lugares perif&eacute;ricos, como Valencia. Porque el hallazgo sobrevivi&oacute; a Gaud&iacute;. Hoy la t&eacute;cnica sigue viva, se utiliza en nuevos proyectos y, seg&uacute;n las expertas, ha servido de inspiraci&oacute;n a otros dise&ntilde;os, como el Palau de les Arts (tambi&eacute;n en Valencia) de Santiago Calatrava. O como la Cara de Barcelona, la escultura de estilo pop que Roy Lichtenstein realiz&oacute; junto al puerto de Barcelona, con motivo de los Juegos Ol&iacute;mpicos de 1992. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c0b1058b-17e2-4b51-8815-ff2c34c96017_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c0b1058b-17e2-4b51-8815-ff2c34c96017_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c0b1058b-17e2-4b51-8815-ff2c34c96017_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c0b1058b-17e2-4b51-8815-ff2c34c96017_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c0b1058b-17e2-4b51-8815-ff2c34c96017_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c0b1058b-17e2-4b51-8815-ff2c34c96017_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c0b1058b-17e2-4b51-8815-ff2c34c96017_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Mostrador en el que se habla de la relación de la Casa Milà (La Pedrera) con las técnicas decorativas de Gaudí"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Mostrador en el que se habla de la relación de la Casa Milà (La Pedrera) con las técnicas decorativas de Gaudí                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Un siglo despu&eacute;s de su muerte, la peculiar f&oacute;rmula para generar el color de los edificios est&aacute; presente en su obra m&aacute;s emblem&aacute;tica, a&uacute;n inacabada: la Sagrada Familia. Quien haya escalado las torres visitables, habr&aacute; percibido de cerca los vivos fragmentos cer&aacute;micos en remates y elementos decorativos de la bas&iacute;lica. El maestro modernista no lleg&oacute; a utilizar esta ornamentaci&oacute;n en la ciudad de Le&oacute;n, pero algunos elementos originales de sus obras se encuentran estos meses en la exposici&oacute;n del Museo Casa Botines. En concreto, cinco fragmentos originales de los bancos del Parque G&uuml;ell, junto a otras piezas adquiridas por el propio museo y una treintena de r&eacute;plicas de mosaicos. Los testimonios est&aacute;n acompa&ntilde;ados de todo el conocimiento adquirido por las expertas Mireia Freixa y Marta Salin&eacute;, dentro del grupo de investigaci&oacute;n Gragmon, de la Universidad de Barcelona. Un saber todav&iacute;a incompleto, porque el trencad&iacute;s tiene hoy vida m&aacute;s all&aacute; de Gaud&iacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Sadia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/gaudi-trencadis-elevar-escombros-categoria-obra-arte_1_13218640.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 13 May 2026 19:53:40 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7f759f39-5978-40d5-b107-4686b7dd48be_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2762133" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7f759f39-5978-40d5-b107-4686b7dd48be_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2762133" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Gaudí y el trencadís: cómo elevar los escombros a categoría de obra de arte]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7f759f39-5978-40d5-b107-4686b7dd48be_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Arquitectos,Arquitectura,Cerámica,León,Museos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Fisac, el ejercicio de precisión de la memoria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/arquitectura-para-respirar/fisac-ejercicio-precision-memoria_132_13213746.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c4e8ed78-4292-4364-9067-4c11cdeef2da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Fisac, el ejercicio de precisión de la memoria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"La historia española del siglo XX está llena de trayectorias intelectuales y profesionales que atravesaron el régimen sin por ello identificarse con el régimen franquista, del mismo modo que la cercanía funcional al poder no implica necesariamente su aceptación moral. Conviene recordarlo ahora, justo cuando se cumplen veinte años de la muerte del arquitecto"</p></div><p class="article-text">
        La memoria humana, cuando se ejerce de manera colectiva y se prolonga durante los a&ntilde;os hasta sedimentarse en una vaga certeza compartida, posee una extra&ntilde;a inclinaci&oacute;n hacia la simplificaci&oacute;n, como si le resultara insoportable la complejidad de las personas reales y necesitara reducirlas a una imagen fija, reconocible y c&oacute;moda, aunque para ello deba sacrificar cuanto en ellas hubo de contradictorio, matizado o sencillamente verdadero. 
    </p><p class="article-text">
        Acaso porque recordar exige un esfuerzo de precisi&oacute;n que no siempre estamos dispuestos a asumir, solemos preferir el contorno r&aacute;pido del prejuicio a la fatigosa tarea de la comprobaci&oacute;n; y as&iacute;, una vez que cierta atribuci&oacute;n se adhiere a una figura p&uacute;blica, por tenue o infundada que haya sido en su origen, termina convirti&eacute;ndose, con la fuerza opaca de la repetici&oacute;n, en una verdad aceptada que casi nadie se detiene a discutir, incluso cuando la realidad, obstinada y a menudo documental, se empe&ntilde;a en desmentirla.
    </p><p class="article-text">
        S&oacute;lo de ese modo se explica que durante d&eacute;cadas -y todav&iacute;a hoy, con una frivolidad que asombra por su persistencia- se haya repetido acerca de Miguel Fisac que fue un arquitecto afecto a la dictadura, cuando no beneficiario directo de ella, y que incluso se haya insinuado, con esa sospecha retrospectiva tan propia de quienes juzgan el pasado con la impunidad de saberse a salvo de sus riesgos, que su indudable &eacute;xito profesional obedeci&oacute; menos a su talento excepcional que a sus supuestas connivencias pol&iacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        Es cierto, desde luego, que Fisac, como cualquier personalidad de relieve cuya actividad depend&iacute;a de encargos p&uacute;blicos o de grandes estructuras empresariales, mantuvo contacto frecuente con los m&aacute;s altos niveles administrativos del Estado y con las principales compa&ntilde;&iacute;as del pa&iacute;s. No podr&iacute;a haber sido de otro modo. Quien proyecta laboratorios nacionales, centros de investigaci&oacute;n, grandes sedes corporativas o edificios institucionales no trabaja en un vac&iacute;o social, sino en relaci&oacute;n inevitable con las estructuras de poder de su tiempo. Pero de esa evidencia, tan obvia como inevitable, no cabe deducir de manera autom&aacute;tica adhesi&oacute;n ideol&oacute;gica, y menos a&uacute;n complicidad doctrinal. La historia espa&ntilde;ola del siglo XX est&aacute; llena de trayectorias intelectuales y profesionales que atravesaron el r&eacute;gimen sin por ello identificarse con &eacute;l, del mismo modo que la cercan&iacute;a funcional al poder no implica necesariamente su aceptaci&oacute;n moral.
    </p><p class="article-text">
        Conviene recordarlo ahora, justo cuando se cumplen veinte a&ntilde;os de la muerte del arquitecto, y hacerlo adem&aacute;s con pruebas, porque pocas cosas resultan tan saludables frente a la falacia memor&iacute;stica como la terquedad de los documentos.
    </p><p class="article-text">
        Con motivo del vig&eacute;simo quinto aniversario del final de la Guerra Civil, el diario ABC invit&oacute; en 1964 a diversas personalidades destacadas de la vida p&uacute;blica espa&ntilde;ola a reflexionar sobre aquella efem&eacute;ride. Entre ellas figur&oacute; Miguel Fisac, y el 02 de abril de ese a&ntilde;o public&oacute; un texto cuya lectura, hoy, resulta tan esclarecedora como sorprendente por su valent&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Escrib&iacute;a all&iacute;:
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Estos veinticinco a&ntilde;os de construcci&oacute;n y reconstrucci&oacute;n nacional han sido extraordinariamente fecundos, pero yo no les llamar&iacute;a, propiamente, de paz.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Para m&iacute;, la paz de Espa&ntilde;a no puede ser s&oacute;lo que no luchemos los espa&ntilde;oles unos contra otros; ha de ser algo m&aacute;s profundo y que implique, en primer lugar, una grata igualdad, no de derechos o de situaci&oacute;n p&uacute;blica, que en realidad existe, sino m&aacute;s bien de respeto, o mejor, de consideraci&oacute;n para todas las posiciones que tengan un contenido de digno y libre comercio de ideas.</em>
    </p><p class="article-text">
        Hablando con claridad: que no quede ni rastro de vencedores ni vencidos, sin que esto quiera decir que olvidemos nuestra guerra, pero s&iacute; que la recordemos &uacute;nicamente por lo que ella tiene de advertencia y de ense&ntilde;anza.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, que una concentraci&oacute;n de poder, que fue una necesidad al final de la contienda, vaya dejando paso a una genuina institucionalidad, en la que todos los espa&ntilde;oles est&eacute;n aut&eacute;nticamente representados.
    </p><p class="article-text">
        Estas son las premisas previas e indispensables que creo que son necesarias para que Espa&ntilde;a &mdash;cara al futuro&mdash; marche por el camino de la paz que deseamos todos los espa&ntilde;oles.&ldquo;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/585c6058-e9e9-441b-b13d-091d3e5ba633_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/585c6058-e9e9-441b-b13d-091d3e5ba633_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/585c6058-e9e9-441b-b13d-091d3e5ba633_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/585c6058-e9e9-441b-b13d-091d3e5ba633_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/585c6058-e9e9-441b-b13d-091d3e5ba633_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/585c6058-e9e9-441b-b13d-091d3e5ba633_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/585c6058-e9e9-441b-b13d-091d3e5ba633_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Artículo de Miguel Fisac en el diario ABC en 1964"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Artículo de Miguel Fisac en el diario ABC en 1964                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        No parece necesario subrayar demasiado lo evidente. En estas l&iacute;neas Fisac no s&oacute;lo reclama la reconciliaci&oacute;n civil, exigiendo que desaparezca todo vestigio de vencedores y vencidos, sino que va m&aacute;s all&aacute; y formula, con una claridad extraordinaria para la Espa&ntilde;a de 1964, una inequ&iacute;voca defensa de un r&eacute;gimen genuinamente representativo; esto es, de una institucionalidad democr&aacute;tica que sustituyera la concentraci&oacute;n personal del poder.
    </p><p class="article-text">
        Conviene reparar en la fecha. No se trata de una declaraci&oacute;n retrospectiva pronunciada cuando el franquismo agonizaba o cuando disentir resultaba ya un gesto inocuo. Se trata de palabras escritas y publicadas cuando el r&eacute;gimen se encontraba a&uacute;n en plena vigencia, s&oacute;lidamente asentado y lejos de cualquier horizonte inmediato de desaparici&oacute;n. Expresarse as&iacute; entonces requer&iacute;a no s&oacute;lo independencia intelectual, sino una forma serena de coraje moral. 
    </p><p class="article-text">
        Fisac sab&iacute;a perfectamente -como lo sab&iacute;a cualquier espa&ntilde;ol adulto de su tiempo- cu&aacute;les pod&iacute;an ser las consecuencias de una opini&oacute;n p&uacute;blicamente disonante. Y aun as&iacute; escribi&oacute; lo que consideraba justo y razonable. Quiz&aacute; por eso resulta tan revelador volver hoy sobre ese texto. Porque obliga a corregir una imagen que la memoria colectiva ha preferido conservar sin demasiadas comprobaciones, acaso inducida por una apariencia f&iacute;sica que no ayudaba precisamente a la simpat&iacute;a inmediata: aquel hombre menudo, de bigote severo, gesto adusto y mirada m&aacute;s bien hosca, parec&iacute;a responder exteriormente al clich&eacute; visual que tantos quisieron atribuirle tambi&eacute;n en lo ideol&oacute;gico. Y as&iacute;, de una asociaci&oacute;n puramente superficial, acaso casi fisiogn&oacute;mica, hemos terminado deduciendo durante
    </p><p class="article-text">
         demasiado tiempo unas convicciones pol&iacute;ticas que la documentaci&oacute;n desmiente, para desde ellas condicionar incluso nuestra lectura de su arquitectura. Ahora que se cumplen veinte a&ntilde;os de su muerte ha llegado el momento de resituar a Miguel Fisac no s&oacute;lo como uno de los grandes creadores de la modernidad espa&ntilde;ola, sino tambi&eacute;n como un hombre cuyo compromiso con la concordia, la genuina representaci&oacute;n democr&aacute;tica y la superaci&oacute;n moral de la l&oacute;gica de la victoria lo situ&oacute;, con notable anticipaci&oacute;n y valent&iacute;a, por encima de muchas de las ideas imperantes en la Espa&ntilde;a de su tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Porque tambi&eacute;n la memoria, como la arquitectura, exige de vez en cuando una reconstrucci&oacute;n rigurosa. Y acaso la justicia hacia Fisac empiece precisamente por ah&iacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[David García-Manzanares Vázquez de Ágredos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/arquitectura-para-respirar/fisac-ejercicio-precision-memoria_132_13213746.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 12 May 2026 05:59:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c4e8ed78-4292-4364-9067-4c11cdeef2da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="211940" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c4e8ed78-4292-4364-9067-4c11cdeef2da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="211940" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Fisac, el ejercicio de precisión de la memoria]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c4e8ed78-4292-4364-9067-4c11cdeef2da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Arquitectos,Democracia,Arquitectura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una financiación específica en el Plan Estatal de Vivienda, posible solución al cierre de las oficinas de rehabilitación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/vivienda/financiacion-especifica-plan-estatal-vivienda-posible-solucion-cierre-oficinas-rehabilitacion_1_13206210.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/df21173d-3b40-467a-b668-921e17dceda4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una financiación específica en el Plan Estatal de Vivienda, posible solución al cierre de las oficinas de rehabilitación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Colegio de Arquitectos de Castilla-La Mancha ya ha solicitado al Gobierno de España que habilite un fondo adicional dentro su plan estatal después de que haya finalizado el plazo de los fondos europeos con los que se pagaban estas oficinas de atención y asesoramiento sobre ayudas públicas para reformas de edificios y viviendas</p><p class="subtitle">Cierran las oficinas de rehabilitación de vivienda que promueven el modelo “llave en mano” de Castilla-La Mancha</p></div><p class="article-text">
        Las Oficinas de Rehabilitaci&oacute;n de Vivienda de Castilla-La Mancha <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/vivienda/cierran-oficinas-rehabilitacion-vivienda-promueven-modelo-llave-mano-castilla-mancha_1_13201809.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">echar&aacute;n el cierre el pr&oacute;ximo 31 de mayo</a>. Y con ellas, las de toda Espa&ntilde;a, all&iacute; donde est&aacute;n habilitadas. No les queda otra. El motivo es que en junio caducan, tras cinco a&ntilde;os, los fondos europeos Next Generation con los que estaban financiadas. En concreto, son los vinculados a la l&iacute;nea 2 del Real Decreto de 2021 por el que se regulan los programas de ayuda en materia de rehabilitaci&oacute;n residencial y vivienda social del Plan de Recuperaci&oacute;n, Transformaci&oacute;n y Resiliencia.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;El cierre ser&aacute; permanente? No si el Gobierno de Espa&ntilde;a consigue una financiaci&oacute;n adicional, <a href="https://www.eldiario.es/economia/claves-plan-estatal-vivienda-aprobado-martes-pretende-blindar-nueva-vpo_1_13157885.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dentro del reciente Plan Estatal de Vivienda</a>, que sufrague su reapertura o si los gobiernos regionales habilitan igualmente una partida para ello cuando aprueben los decretos de desarrollo, en cada autonom&iacute;a, del mencionado plan. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; lo detalla la decana del Colegio de Arquitectos de Castilla-La Mancha, Elena Guijarro. Este &oacute;rgano profesional ha sido el encargado de habilitar y mantener en funcionamiento estas oficinas en la regi&oacute;n, encargadas de facilitar, impulsar y promover las ayudas p&uacute;blicas encaminadas a las reformas de viviendas y edificios, una de las subvenciones sobre vivienda en las que m&aacute;s ha incidido el Gobierno castellanomanchego debido al envejecido parque residencial de la regi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El asesoramiento se dirige a toda la ciudadan&iacute;a, en concreto a las comunidades de propietarios y a los particulares interesados en rehabilitar energ&eacute;ticamente sus viviendas, pero tambi&eacute;n se aporta informaci&oacute;n a los agentes de la rehabilitaci&oacute;n y a cualquier profesional del sector.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ya sab&iacute;amos que esos fondos terminaban a los cinco a&ntilde;os y preve&iacute;amos su cierre&rdquo;, afirma la decana, pero explica que ahora, con el nuevo Plan Estatal de Vivienda, es posible que se prorroguen algunas de las ayudas vinculadas a fondos europeos, entre ellas las que manten&iacute;an vivas estas oficinas. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> Las oficinas han funcionado muy bien y han ayudado mucho. Aunque ya no haya esos fondos, a través del Plan Estatal se puede habilitar una partida para seguir gestionándolas. Y lo están estudiando</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Es el motivo por el que tanto el Colegio de Arquitectos de Castilla-La Mancha, como el Consejo Superior de estos colegios profesionales en toda Espa&ntilde;a y varias consejer&iacute;as de Fomento de las comunidades aut&oacute;nomas han pedido que se habilite una nueva l&iacute;nea de financiaci&oacute;n. &ldquo;Las oficinas han funcionado muy bien y han ayudado mucho. Aunque ya no haya esos fondos, a trav&eacute;s del Plan Estatal se puede habilitar una partida para seguir gestion&aacute;ndolas. Y lo est&aacute;n estudiando&rdquo;, indica.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, actualmente, el Consejo Superior de Colegios de Arquitectos mantiene abierta <a href="https://www.cscae.com/index.php/profesional/red-oar" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la denominada Red OAR</a> con fondos propios, que es la que coordina todas las oficinas de rehabilitaci&oacute;n en Espa&ntilde;a. &ldquo;Queremos que eso siga funcionando&rdquo;, ha destacado. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el Colegio de Arquitectos de Castilla-La Mancha mantiene un apartado de informaci&oacute;n en su web, <a href="https://rehabilitacion.coacm.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">denominado &lsquo;Rehabilita&rsquo;</a>, en el que agrupa toda la informaci&oacute;n sobre estas ayudas, y desde la cual tiene intenci&oacute;n de &ldquo;seguir ayudando y colaborando&rdquo;, en este caso tambi&eacute;n con fondos propios. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pero en el momento en que se habilite alguna partida adicional que nos pueda financiar, volveremos a abrir las oficinas. Quiz&aacute;s no las siete que hay (una en cada provincia, y otras dos en Puertollano y Talavera de la Reina), pero s&iacute; alguna de ellas como la de Toledo, para hacer una asistencia presencial hasta donde podamos&rdquo;, se&ntilde;ala Elena Guijarro.
    </p><h2 class="article-text">Una labor &ldquo;esencial&rdquo; durante cinco a&ntilde;os</h2><p class="article-text">
        Ahora todo queda a expensas de los fondos que se puedan habilitar. Los colegios de arquitectos dejan &ldquo;la puerta abierta&rdquo; para &ldquo;cualquier financiaci&oacute;n que se pueda conseguir&rdquo;. &ldquo;Aunque no sigamos con la misma estructura y financiamiento de las oficinas como hasta ahora, pod&iacute;amos seguir ayudando en una labor que durante cinco a&ntilde;os ha sido esencial&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El objetivo, por tanto, de los colegios profesionales es mantener con fondos propios las mencionadas iniciativas al menos hasta final de a&ntilde;o. &ldquo;Y si de aqu&iacute; a final de a&ntilde;o encontramos una f&oacute;rmula que se pueda gestionar, pues lo mantendremos m&aacute;s tiempo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, incide la decana en que Castilla-La Mancha y el resto autonom&iacute;as, tienen que desarrollar, con un decreto auton&oacute;mico, el Plan Estatal de Vivienda, y prev&eacute; que hasta enero no estar&aacute; listo en esta comunidad aut&oacute;noma. Mientras, hay l&iacute;neas abiertas de ayudas para la rehabilitaci&oacute;n y, adem&aacute;s, la Consejer&iacute;a de Fomento ha anunciado tambi&eacute;n <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/vivienda/page-anuncia-viviendas-ayudas-mano-obra-prometida-ley-sigue-cajon_1_13199396.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nuevas subvenciones destinadas a la accesibilidad</a>. &ldquo;Nosotros seguiremos apoyando hasta donde podamos&rdquo;, concluye.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; dice el Plan Estatal de Vivienda?</h2><p class="article-text">
        El nuevo Plan Estatal de Vivienda,&nbsp;<a href="https://www.boe.es/boe/dias/2026/04/23/pdfs/BOE-A-2026-8872.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicado en Bolet&iacute;n Oficial del Estado (BOE) el pasado 23 de abril</a> se refiere en alguno de sus apartados, a estas oficinas. 
    </p><p class="article-text">
        Concretamente, dentro de la l&iacute;nea de financiaci&oacute;n de ayudas para el fomento de la rehabilitaci&oacute;n edificatoria, la accesibilidad y la renovaci&oacute;n urbana y rural, el Ministerio, en el apartado de las cuant&iacute;as de las ayudas, especifica que ser&aacute; subvencionable hasta el 80% del coste &ldquo;la redacci&oacute;n de proyectos y direcci&oacute;n t&eacute;cnica o facultativa de las obras, los informes t&eacute;cnicos y certificados, las tramitaciones administrativas&rdquo;. Y justo despu&eacute;s a&ntilde;ade que tambi&eacute;n se incluyen &ldquo;las actuaciones de los equipos y oficinas de planeamiento o rehabilitaci&oacute;n incluidos los agentes y gestores de la rehabilitaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y en otro apartado, el Plan Estatal tambi&eacute;n se&ntilde;ala que la sufragaci&oacute;n del coste de las actuaciones subvencionables incluidas en esta ayuda podr&aacute; incluir &ldquo;los de la oficina de rehabilitaci&oacute;n&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alicia Avilés Pozo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/vivienda/financiacion-especifica-plan-estatal-vivienda-posible-solucion-cierre-oficinas-rehabilitacion_1_13206210.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 May 2026 12:16:34 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/df21173d-3b40-467a-b668-921e17dceda4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="425603" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/df21173d-3b40-467a-b668-921e17dceda4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="425603" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Una financiación específica en el Plan Estatal de Vivienda, posible solución al cierre de las oficinas de rehabilitación]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/df21173d-3b40-467a-b668-921e17dceda4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Vivienda,Rehabilitación,Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana,Fondos europeos,Ayudas públicas,Arquitectos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Román San Emeterio, arquitecto: "La casa ha dejado de ser solo un hogar, ahora es una inversión"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/roman-san-emeterio-arquitecto-casa-dejado-hogar-ahora-inversion_1_13178645.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/408c68b2-3929-42e7-8139-ebee0234efd3_16-9-discover-aspect-ratio_default_1142229.jpg" width="3987" height="2243" alt="Román San Emeterio, arquitecto: &quot;La casa ha dejado de ser solo un hogar, ahora es una inversión&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El decano del Colegio de Arquitectos de Cantabria señala que el mercado de la vivienda está a un precio de inversión financiera internacional: "Se habla de fondos buitres y yo siempre hablo del pequeño buitre que tenemos dentro"</p><p class="subtitle">Antecedentes - Tres colegios profesionales se niegan a votar el PROT al no haber tenido tiempo para analizarlo: “no queremos ser utilizados de forma falsaria”</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Las ciudades que tenemos son siempre el resultado de la actividad humana&rdquo;, dice el arquitecto Rom&aacute;n San Emeterio Pedraja (1970). Antes los fondos buitres se quedaban con nuestras casas y ahora nosotros llevamos &ldquo;un peque&ntilde;o buitre dentro&rdquo;, explica metaf&oacute;ricamente el decano del Colegio de Arquitectos de Cantabria cuando trata de explicar por qu&eacute; la mayor&iacute;a de los c&aacute;ntabros no pueden acceder a una vivienda en un mercado que no est&aacute; a precio local sino &ldquo;a un precio de inversi&oacute;n financiera internacional&rdquo;. Acaba de regresar de Bruselas de una reuni&oacute;n del Consejo Europeo de Arquitectos que le ha abierto los ojos a una nueva tendencia. Mientras en Cantabria se construye cada vez m&aacute;s sobre suelos r&uacute;sticos -v&iacute;rgenes- en Europa hay un movimiento que apuesta por todo lo contrario: frenar la construcci&oacute;n de suelos nuevos y apostar por reutilizar superficies desnaturalizadas o abandonadas. 
    </p><p class="article-text">
        Educado entre Espa&ntilde;a, Francia y Reino Unido, Rom&aacute;n San Emeterio subraya que la vivienda ha pasado a ser una inversi&oacute;n o que la soluci&oacute;n de 'la losa' para cubrir las estaciones de tren de Santander es un acto de resignaci&oacute;n que no ilusiona a nadie. El papel de los arquitectos en el urbanismo de Cantabria qued&oacute; reducido con la llegada del Partido Popular al Gobierno. Hace unos d&iacute;as, por ejemplo, se ausentaron, junto a ge&oacute;grafos e ingenieros agr&oacute;nomos, de<a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/tres-colegios-profesionales-niegan-votar-prot-no-haber-tenido-tiempo-analizarlo-no-queremos-utilizados-forma-falsaria_1_13116130.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> la votaci&oacute;n del Plan Regional de Ordenacion del Territorio (PROT)</a> porque el consejero de Fomento,Roberto Media (PP), se neg&oacute; a darles m&aacute;s de tres d&iacute;as h&aacute;biles para estudiarlo. Pr&oacute;ximamente van a organizar unas jornadas de informaci&oacute;n p&uacute;blica sobre esta pol&eacute;mica normativa en las que tambi&eacute;n va a participar el propio Gobierno de Cantabria.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Est&aacute;n las ciudades bien dise&ntilde;adas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las ciudades tienen inercia a autodise&ntilde;arse. Aunque siempre ha habido planificaci&oacute;n -los romanos hicieron trazos de ciudades- se autodesarrollan como respuestas inmediatas a necesidades particulares que pueden ser individuales o colectivas. Cuando el urbanismo empieza a planificarse a gran escala encontramos ciudades que han pasado por etapas muy parecidas y variadas. Un ejemplo antiguo: cuando decaen las ciudades romanas se siguen usando, pero se transforman tanto que por ejemplo en Split un gran palacio se convierte en ciudad, en un teatro romano se construye un barrio y la plaza Narbona es la arena de un grand&iacute;simo hip&oacute;dromo. Es decir, que la planificaci&oacute;n existe y luego est&aacute; la espontaneidad y la necesidad. De tal manera que se destruyen, se transforman. En la &eacute;poca medieval la luz desaparece de las ciudades. Las ciudades son el resultado de muchas interacciones a lo largo del tiempo. Quien llega a la primera planificaci&oacute;n se encuentra esta mezcolanza de ciudad que es la suma de muchas ciudades resultado de la actividad humana de cada momento. Esplendores, decadencias, destrucciones y dem&aacute;s. Podemos pensar en el propio Santander. Una ciudad alrededor de la bah&iacute;a donde se hace un peque&ntilde;o puerto en la &eacute;poca romana y se va transformando. Las planificaciones han tenido que lidiar con esa preexistencia, con la resoluci&oacute;n del incendio de Santander que busca espacios llanos y olvida muchas zonas de ladera. Una ciudad que responde a los anhelos de ese momento. Las ciudades que tenemos son siempre el resultado, con altibajos, de la actividad humana.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Tienen los arquitectos el papel que merecen en el dise&ntilde;o de las ciudades?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a los arquitectos en muchas ocasiones lideramos procesos de planificaci&oacute;n urban&iacute;stica. Ya no hay un equipo que pueda ser operativo que no sea multidisciplinar. Suele haber una direcci&oacute;n que llevan los arquitectos. El urbanismo maneja ahora mismo unas variables que no se manejaban hace tres siglos. Cuando en las ciudades de Francia se planifican las avenidas y se dibujan fachadas no se est&aacute; pensado en sociedad, flujos, cantidad de poblaci&oacute;n. Los par&aacute;metros son mucho m&aacute;s primarios, como facilidad de movimiento para la gente y para la Armada o el embellecimiento de la ciudad para &eacute;xito del comercio. Tienen otros fines. Algunos de ellos latentes hoy en d&iacute;a a los que se a&ntilde;aden otros m&aacute;s porque la ciudad se ha sofisticado much&iacute;simo. Antes no ten&iacute;an ni las redes ni las necesidades que tenemos ahora. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Las ciudades van tomando presencia arquitect&oacute;nica a trav&eacute;s de los concursos p&uacute;blicos de ideas para hacer grandes proyectos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En el pasado lo privado ha fomentado siempre esos grand&iacute;simos edificios. Nuestro patrimonio hist&oacute;rico en general est&aacute; vinculado a ese anhelo privado y a esas &eacute;lites de mecenazgo en el arte y la arquitectura. Hoy en d&iacute;a esa figura est&aacute; relegada a un segundo plano, aunque en Santander sigue existiendo el Banco Santander, con los &uacute;ltimos edificios notables de la ciudad que son de iniciativa privada. Pero, en general, el patrimonio del futuro se est&aacute; generando desde lo p&uacute;blico y por eso hay un anhelo dentro de nuestro colectivo en insistir en que lo p&uacute;blico debe de ser ejemplar, porque no hay nadie m&aacute;s que lo haga. Si haces siete viviendas en un pueblecito de Cantabria tienen que ser ejemplares, hay que pensar que estamos creando el patrimonio del futuro. A lo mejor eso no lo pensaba alguien que hac&iacute;a Versalles, era gloria para su inmediatez. Pero hoy en d&iacute;a s&iacute; se tiene esa conciencia de lo que es el patrimonio y ahora mismo se tiene que generar desde lo p&uacute;blico y los concursos son la manera m&aacute;s eficiente de conseguir buenos resultados. Aunque est&aacute;n mal vistos porque parece que demoran el proceso, que encarecen, y en realidad un buen concurso ahorra y aporta mucho. A veces se tarda m&aacute;s en la administraci&oacute;n en tramitar cualquier pliego que el tiempo que se da a alguien para decidir sobre una planificaci&oacute;n de suelo o un edificio. Se da muy poco tiempo para lo m&aacute;s importante, que es pensarlo y plantearlo.  
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tambi&eacute;n influye el criterio meramente t&eacute;cnico, &iquest;habr&iacute;a que regular o poner fin a las bajas temerarias?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es un problema. Un poco menos ahora desde que se aprob&oacute; una Ley de Arquitectura en la que, entre otras cosas, la calidad es uno de los conceptos principales. Se plante&oacute; que en ninguna oferta el valor de la calidad pod&iacute;a ser menor al 51%. Es decir, el valor del precio nunca podr&iacute;a ser superior al valor de la calidad de la propuesta. Hay que estar muy pendiente de las licitaciones para ver si esto se cumple. Pero, en principio, la calidad tiene que ser m&aacute;s importante que el factor econ&oacute;mico.  
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El patrimonio del futuro se está generando desde lo público y por eso hay un anhelo dentro de nuestro colectivo en insistir en que lo público debe de ser ejemplar, porque no hay nadie más que lo haga</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Tendemos a asociar la arquitectura con los entornos urbanos y, sin embargo, usted es un gran defensor de los entornos rurales. Dice que los suelos m&aacute;s f&eacute;rtiles se convierten en casas y que en Europa se est&aacute; apostando por no urbanizar tanto. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Acabo de regresar del Consejo Europeo de Arquitectos. Hemos tenido la primera de las dos asambleas que celebramos cada a&ntilde;o en Bruselas con arquitectos urbanistas de toda Europa. Para m&iacute; es un poco nuevo, pero aparentemente en Italia hay una ley sobre la imposibilidad de consumir ciertos suelos. Antes ya ha habido iniciativas en la Uni&oacute;n Europea para buscar ese balance cero. En Francia se intent&oacute; implantar. Lo que est&aacute;n diciendo es que durante un tiempo, no tiene porque ser hasta el infinito, conviene parar, conviene ver el espacio que tenemos porque no tiene sentido consumir suelo natural teniendo suelo desnaturalizado pendiente de mejoras, desnaturalizado o en abandono, que a lo mejor no est&aacute; tan optimizado como podr&iacute;a estarlo. &iquest;Quiere decir eso que no se puedan consumir nuevos suelos? No. Se pueden consumir nuevos suelos siempre que devuelvas suelos. Es decir, que si necesito ampliar un puerto o un pol&iacute;gono necesito renaturalizar, detectar zonas en abandono y naturalizarlas realmente. Buscar un balance cero. En el Parlamento Europeo se hablaba de intentar din&aacute;micas de este tipo hacia 2050, lo veo muy pronto porque no son f&aacute;ciles de implantar. Aqu&iacute; tenemos bastantes zonas urbanizadas infrautilizadas o muy degradadas y estamos todav&iacute;a consumiendo nuevos suelos. Es algo que se me escapa al entendimiento.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En este sentido usted habla de la necesidad de una revoluci&oacute;n agraria.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En nuestro territorio no hay un anhelo de fomento de este mundo agr&iacute;cola y ganadero, de aprovechamientos de los suelos que podemos tener en Cantabria, que encima son los que est&aacute;n m&aacute;s expuestos a la urbanizaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sin embargo, en Cantabria </strong><a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/liberalizacion-suelo-rustico-promovida-pp-alimenta-negocio-viviendas-turisticas-cantabria_1_12588804.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>se ha relajado mucho la construcci&oacute;n en suelo r&uacute;stico</strong></a><strong> y se le est&aacute; dando un uso tur&iacute;stico. &iquest;Qu&eacute; valoraci&oacute;n hace sobre esta cuesti&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La administraci&oacute;n se enfrenta con mucha dificultad a la dificultad. Me explico: es mucho m&aacute;s complicado enfrentarse a un n&uacute;cleo como, por ejemplo, Reinosa, que ha tenido su pujanza y su importancia pero que ahora est&aacute; en decandencia. En la misma zona urbana cerca del Ayuntamiento hay casas que se han ca&iacute;do. Lo dificil -y, para m&iacute;, lo razonable- ser&iacute;a que si alguien tiene que hacer viviendas en Reinosa se complicara la vida. Hay que enfrentarse a lo dif&iacute;cil y lo dif&iacute;cil es ese caser&iacute;o que puede haber en Reinosa reutilizarlo como se ha hecho en otros &aacute;mbitos. Lo f&aacute;cil es construir donde no hay nada. Ese enfrentarse a la inmediatez y la fragilidad, vamos a hacer casas donde tenemos terreno y luego vendr&aacute; el problema. Ahora mismo hay muchas viviendas construidas as&iacute;. En algunas ocasiones he hablado del 'pueblo rosquilla'. Me da la impresi&oacute;n de que vamos a tener pueblos completamente en forma de rosquilla, que podr&iacute;amos derribar todo menos el ayuntamiento y ser&iacute;a como el Central Park. Estamos haciendo un abandono de lo ya construido con esos pueblecitos que est&aacute;n rodeados de casas y en el centro sigue habiendo cada vez m&aacute;s construcciones degradadas. Igual que pasa en barrios de Santander: o lo p&uacute;blico acompa&ntilde;a a los particulares para resolver las necesidades que tengan o no se va a resolver en d&eacute;cadas, o se va a resolver con un drama o demasiado tarde. Adem&aacute;s, hay que tener en cuenta que esos consumos de suelo son bastante irreversibles. Por otro lado, no puede ser norma algo que no es planificado. Est&aacute; la excepcionalidad de la ley y yo ahora mismo no veo esa excepcionalidad. Los arquitectos sabemos hacer casas en suelos que no son as&iacute;, no necesitamos ese suelo para edificar. Necesitamos un proyecto, un lugar y una ocasi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ahora se est&aacute; tramitando una Ley de Vivienda en Cantabria. La vivienda se ha convertido en el eje sustancial de las demandas ciudadanas: precios elevados de alquiler y de compra. &iquest;C&oacute;mo influyen las viviendas tur&iacute;sticas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n de Cantabria es muy parecida a la de comunidades similares. En algunos lugares este proceso puede ser -entre comillas- positivo. En zonas despobladas de repente hay una salida de un sector de ocio tur&iacute;stico para fijar poblaci&oacute;n. En otras zonas tiene otra repercusi&oacute;n. A esto se suma que hoy en d&iacute;a todo sucede a mucha velocidad y es uno de los factores que dificulta la acci&oacute;n pol&iacute;tica. La velocidad y el descontrol que una clase pol&iacute;tica gobernante puede tener sobre los acontecimientos a los que tiene que enfrentarse. A veces est&aacute; m&aacute;s siguiendo el asunto que anticip&aacute;ndose a &eacute;l. Ahora mismo la pol&iacute;tica es m&aacute;s reactiva que propositiva. Es uno de los factores negativos que detecto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; est&aacute; pasando con la vivienda a juicio de los arquitectos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Detectamos que los costes de construcci&oacute;n son muy superiores a los de hace 10, 15 o 20 a&ntilde;os. Incluso cuando uno plantea hacer vivienda p&uacute;blica el coste de partida es muy superior al que las administraciones ten&iacute;an que enfrentarse hace a&ntilde;os. Adem&aacute;s, en las ciudades de la costa norte hay ahora mismo una presi&oacute;n. Hay territorios que se convierten en atractivos porque otros dejan de serlo, como las zonas donde ahora se pasa mucho calor por el cambio clim&aacute;tico. Es un movimiento de poblaci&oacute;n. Territorios que de partida no eran demasiado caros ni para los locales. Pero cuando llega una poblaci&oacute;n for&aacute;nea -a un lugar que no est&aacute; resolviendo ni siquiera su primera vivienda- con un anhelo de segunda residencia, de ocio puntual o de negocio, eso hace que la vivienda haya pasado a ser, adem&aacute;s de tu casa, una inversi&oacute;n. Estoy convencido que mis abuelos no pensaban que su casa era una inversi&oacute;n cuando la compraron, pensaron que era su vivienda, su refugio, su lugar de vida, y hoy en d&iacute;a las personas no dejan de pensar que cada movimiento que hacen en su residencia tiene un factor de financiaci&oacute;n, porque todas nuestras mentes se han financializado con la din&aacute;mica actual. La casa ha dejado de ser solo un hogar, ahora es una inversi&oacute;n. Gran parte de la poblaci&oacute;n de Santander no puede acceder a una vivienda normal porque el mercado no est&aacute; a un precio local, est&aacute; a un precio de inversi&oacute;n financiera internacional. Aunque ya se ve una ralentizaci&oacute;n. Lo que pasa es que no bajan los precios al nivel que las personas necesitan y por eso desde lo p&uacute;blico hay que hacer algo, hay que dar soluciones. No creo que por ninguna ideolog&iacute;a pueda pasar no dar ninguna soluci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;El encarecimiento de los costes de construcci&oacute;n puede explicar que se construya tan poca vivienda p&uacute;blica?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La vivienda de protecci&oacute;n puede ser de promoci&oacute;n p&uacute;blica -a trav&eacute;s de la empresa p&uacute;blica Gesvican, por ejemplo- o privada. Otra cosa es que haya sido m&aacute;s interesante hacer otras cosas. Las viviendas p&uacute;blicas tambi&eacute;n pueden dejar beneficio, pero hay otras cosas que interesan m&aacute;s porque aportan m&aacute;s beneficio. Se habla de los fondos buitres y yo siempre hablo del peque&ntilde;o buitre que nosotros tenemos dentro. En general, es muy dif&iacute;cil hacer abstracci&oacute;n de la ola en la que vivimos. Vemos que todo est&aacute; muy dif&iacute;cil alrededor y queremos mejorar nuestras condiciones particulares de vida: yo tambi&eacute;n puedo comprar un apartamento para alquilar. Incorporas eso en tu vida como un elemento de estabilidad econ&oacute;mica y ah&iacute; t&uacute; participas como los grandes 'tenedores'... y las 'cucharitas'. Todos nos hemos puesto a participar y eso hace que sea un asunto complicado. Es dif&iacute;cil encontrar soluci&oacute;n desde la pol&iacute;tica. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tu lealtad no es decir que sí siempre. Tu lealtad es decir lo que opinas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Habl&aacute;bamos antes de los edificios de autor que dan protagonismo a las ciudades. &iquest;Qu&eacute; opina de</strong><a href="https://www.eldiario.es/cantabria/okuda-ministerio-interior-negocian-cesion-opcion-compra-palacete-protegido-santander_1_13144902.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong> la negociaci&oacute;n para ceder al artista Okuda el Palacio Cortiguera</strong></a><strong> en Santander?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Este palacete en la Cuesta de las Cadenas -se llama as&iacute; porque era una calle particular- ha tenido una historia compleja. El doctor Cortiguera, internacionalmente conocido, edifica esta fantas&iacute;a propia de las mil y una noches. Pasado el tiempo la finca se convierte en C&aacute;mara de la Propiedad y de repente acaba siendo comprada por el Estado para hacer el edificio de la Pol&iacute;cia que se edifica y queda como el resto de la parcela abandonado. Se han hecho algunos intentos. Se lleg&oacute; a un acuerdo entre el Ayuntamiento de Santander y el Estado para hacer un concurso de ideas. El Estado se hac&iacute;a cargo de la rehabilitaci&oacute;n del edificio y el Ayumtamiento se encargaba del acondicionamiento expositivo, porque se planteba hacer un centro de interpretaci&oacute;n de la ciudad y poner la sede de la Fundaci&oacute;n Santander Creativa. Ese concurso lo gana el equipo del arquitecto C&eacute;sar Portela, que es Premio Nacional de Arquitectura, pero no se lleva a cabo por desacuerdos por qui&eacute;n paga qu&eacute;. Ahora esta propuesta de Okuda ha salido muy r&aacute;pido a la luz cuando hab&iacute;a aparecido en la prensa una familia de Zamora que hab&iacute;a hecho una oferta y que nadie le ha dicho nada. En paralelo est&aacute;n sucediendo otras cosas, de las que nadie sab&iacute;a nada, como esto de Okuda. Sea lo que sea, este edificio tiene que ser recuperado, es muy valioso y ya est&aacute;n muy fragilizados algunos de sus componentes. Requiere de una inversi&oacute;n muy fuerte para mantenerlo, para recuperar la dignidad patrimonial que ha ido perdiendo. Es interesante que sea p&uacute;blico -yo lo prefiero- pero no es esencial. Lo que me parece esencial es que no se caiga.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hay otros dos edificios privados, el Centro Botin y la sede del Banco Santander, cuya construcci&oacute;n ha levantado cr&iacute;ticas. En el caso del bautizado como Faro Santander por la ocupaci&oacute;n del arco de la calle del Martillo que adem&aacute;s se ha cerrado a la circulaci&oacute;n. &iquest;C&oacute;mo percibe esta intervenci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es un tema interesante, pero controvertido. Los humanos transformamos. El patrimonio necesita transformarse para poder ser utilizado. Todo lo que vemos del pasado que nos gusta, las ha vivido. Pero tenemos una conciencia diferente. La catedral de hoy en d&iacute;a no es la que hab&iacute;a antes del incendio de Santander, ni es la que hubo anteriormente. El patrimonio se ha reutilizado siempre, pero hay que enfrentarse al criterio y a la opini&oacute;n de si esa intervenci&oacute;n respeta o aporta. En esta caso, ha habido una iniciativa privada con cesi&oacute;n p&uacute;blica. Este edificio del Banco Santander ya es un edificio transformado en s&iacute;. Antes de la obra del Museo para albergar la colecci&oacute;n de arte del Banco Santander se hab&iacute;a transformado en la mitad del siglo XX. La parte del edificio de la derecha -seg&uacute;n se mira de frente- fue un hotel importante en la ciudad en el que se instal&oacute; el banco y despu&eacute;s compr&oacute; la manzana de al lado en la que hay dos edificios, uno que hace esquina con una c&uacute;pula. Por eso la direcci&oacute;n del Banco Santander cuenta con cuatro n&uacute;meros de dos manzanas planificadas en el ensanche. Entonces es cuando se construye el arco. No es de la &eacute;poca del edificio. Ya es un edificio que ha evolucionado con la aceptaci&oacute;n de la ciudad porque el arco fue en cierto sentido una ocupaci&oacute;n de ese espacio a&eacute;reo para unir los dos edificios por parte de la entidad bancaria. Ahora se ha producido otra ocupaci&oacute;n trasl&uacute;cida. Esas transformaciones a veces son discutibles, pero estamos hablando de un edificio muy transformado. Creo que es m&aacute;s controvertida la elevaci&oacute;n del edificio.  
    </p><p class="article-text">
        <strong>Precisamente las reformas de edificios como el antiguo Banesto o el Banco de Espa&ntilde;a tambi&eacute;n han elevado su volumen para construir terrazas tur&iacute;sticas, hasta que el Centro Bot&iacute;n no construy&oacute; su mirador daba la sensaci&oacute;n de que Santander no miraba al mar desde las azoteas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Desde que yo tengo memoria las vistas al mar en Santander son importantes desde las ventanas de las casas para mirar no solo a la bah&iacute;a sino a las monta&ntilde;as. La vista al mar es evocadora, es algo inmaterial, una memoria colectiva importante. Me ha tocado trabajar recuperando terrazas cerradas en pisos, recuperar espacios abiertos en proyectos que hab&iacute;an sido cerrados. La vida y las condiciones van evolucionando. El exterior es m&aacute;s clemente de lo que era hace d&eacute;cadas. Nos pide el cuerpo estar fuera y tuvimos una pandemia que tambi&eacute;n nos empuj&oacute; a las terrazas. Cuando me han preguntado sobre la altura de las vistas de la zona de Presidencia del MUPAC, por ejemplo, a m&iacute; parece natural buscarlas. A todos los santanderinos nos gustar&iacute;a tener una casa con vistas al mar. Es natural buscar esas elevaciones. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; le parece 'la losa', la soluci&oacute;n para cubrir las estaciones de ferrocarril en Santander? &iquest;C&oacute;mo puede aportar algo a la ciudad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me parece un acto de resignaci&oacute;n, es un proyecto resignado. Y los proyectos resignados siempre salen lesionados, tienen dificultades, no son los id&oacute;neos. No tiene que ver con que lo mejor es enemigo de lo bueno, pero la resignaci&oacute;n no suele ser ni mejor ni buena. En este caso hay un Ministerio que va a pagar esto y no va a pagar otra cosa. O lo tomas o lo dejas. Habr&iacute;a que haberlo pensado m&aacute;s porque no me gusta esta din&aacute;mica de la resignaci&oacute;n ante algo tan trascendental de toda esta zona de la ciudad. Es un proyecto con muchas inc&oacute;gnitas. No he o&iacute;do a nadie hablar con ilusi&oacute;n de este proyecto. No ilusiona, se llama 'la losa'. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tres colegios profesionales se ausentaron el otro d&iacute;a del Pleno de la Comisi&oacute;n de Urbanismo para no votar el PROT porque solo les hab&iacute;an dado tres d&iacute;as para estudiarlo. &iquest;Considera que el criterio de los colegios profesionales est&aacute; siendo respetado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, pero es una situaci&oacute;n mejorable. Nosotros somos escuchados siempre que aportamos, pero esa escucha podr&iacute;a ser mejorada d&aacute;ndonos mejores capacidades para que lo que aportamos sea mejor. Algo parecido a lo que ha dicho el Consejo Econ&oacute;mico y Social. Nosotros hemos pedido siempre tiempo. Recursos no nos vendr&iacute;an mal porque son actividades que prestamos a la comunidad como Colegio con recursos del propio Colegio. Tienes que aproximarte a una comisi&oacute;n no como la persona a la que van a hacer caso s&iacute; o s&iacute;, sino como la persona que, con lealtad inobediente, vas a opinar. Cuando dices que algo te parece bien eres leal, cuando dices que te parece regular, tambi&eacute;n, y cuando dices que algo no te parece bien como experto, eres leal igualmente. Tu lealtad no es decir que s&iacute; siempre. Tu lealtad es decir lo que opinas. Nuestra responsabilidad quiz&aacute; acaba en el momento en el que damos nuestra opini&oacute;n, y en unas ocasiones es escuchada y en otras no. &iquest;El respeto? Yo lo llamar&iacute;a consideraci&oacute;n. Ser&iacute;a necesario mejorar las condiciones de trabajo de los colegios. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Al inicio de la legislatura el Gobierno del Partido Popular elimin&oacute; el peso de los colegios profesionales en la comisi&oacute;n que decide sobre el urbanismo de Cantabria. &iquest;Cree que deber&iacute;a recuperarse ese protagonismo, que deber&iacute;an tener m&aacute;s poder de decisi&oacute;n sobre esos planeamientos urban&iacute;sticos en la comunidad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tenemos buen peso y podemos hacer un buen trabajo y presentarlo. Esa es para mi la condici&oacute;n del peso. No s&eacute; si que mi voto valga uno y medio respecto del de alguien. Creo que no. Es simplemente presentar con convicci&oacute;n e ilusi&oacute;n lo que yo aporte, y ver las comisiones como lo que son: oportunidades de mejora de los documentos de partida de un Gobierno. No deja de ser un proceso de participaci&oacute;n. Muchos de estos procesos acaban en el Parlamento. Por ejemplo, el PROT tiene que pasar un tr&aacute;mite parlamentario para salir adelante. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero s&iacute; que habido un desacuerdo en la aprobaci&oacute;n inicial del PROT. Ustedes ped&iacute;an m&aacute;s tiempo, que no se les ha dado, y el consejero les ha respondido que &ldquo;fueron a la reuni&oacute;n para dar un peque&ntilde;o espect&aacute;culo m&aacute;s que a cumplir su funci&oacute;n&rdquo; y que &ldquo;se va a aprobar con o sin los colegios profesionales&rdquo;.&nbsp;&iquest;Han analizado ya ese documento?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. Lo que quer&iacute;amos era trabajar con un documento oficial porque ha habido copias y versiones que han estado circulando, pero como colegio profesonal no podemos trabajar con eso. Hab&iacute;amos intentado conseguirlo sin &eacute;xito. Lo que nos interesa es que el PROT salga en las mejores condiciones posibles para Cantabria, nos interesa un buen documento que tiene su proceso. Estamos trabajando sobre el documento aprobado inicialmente y vamos a hacer unas jornadas de informaci&oacute;n p&uacute;blica del PROT en nuestra sede colegial del Espacio Ricardo Lorenzo, en las que tambi&eacute;n va a participar el Gobierno de Cantabria. Una de las cosas que planteamos es contar con los defensores de la propuesta inicial y lo haremos en estas jornadas de reflexi&oacute;n colectiva. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Olga Agüero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/roman-san-emeterio-arquitecto-casa-dejado-hogar-ahora-inversion_1_13178645.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 03 May 2026 21:51:38 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/408c68b2-3929-42e7-8139-ebee0234efd3_16-9-discover-aspect-ratio_default_1142229.jpg" length="2913768" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/408c68b2-3929-42e7-8139-ebee0234efd3_16-9-discover-aspect-ratio_default_1142229.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2913768" width="3987" height="2243"/>
      <media:title><![CDATA[Román San Emeterio, arquitecto: "La casa ha dejado de ser solo un hogar, ahora es una inversión"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/408c68b2-3929-42e7-8139-ebee0234efd3_16-9-discover-aspect-ratio_default_1142229.jpg" width="3987" height="2243"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Colegios Profesionales,Arquitectos,Arquitectura,Urbanismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los arquitectos de Asturias denuncian la "falta de legalidad" en el concurso de ideas para la antigua fábrica de armas en Oviedo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/asturias/arquitectos-asturias-denuncian-falta-legalidad-concurso-ideas-antigua-fabrica-armas-oviedo_1_13150494.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/98c233b0-63a4-4113-af20-7a5563b98b7f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los arquitectos de Asturias denuncian la &quot;falta de legalidad&quot; en el concurso de ideas para la antigua fábrica de armas en Oviedo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El decano, Miguel Casariego, ha remitido una carta abierta al consistorio en el que anuncia que ha recurrido ante el Tribunal Administrativo Central las bases del concurso de proyectos para la ordenación urbanística de La Vega para dotarlas de la "apertura, equidad y proporcionalidad necesarias"</p><p class="subtitle">El alcalde de Oviedo cesa de forma fulminante a su asesor en Urbanismo tras una denuncia interna por irregularidades</p></div><p class="article-text">
        Un nuevo frente en materia urban&iacute;stica le ha explotado al Ayuntamiento de Oviedo en plena pol&eacute;mica tras el cese de uno de los principales hombres de confianza del alcalde, Alfredo Canteli, y hasta ahora asesor de Alcald&iacute;a, <a href="https://www.eldiario.es/asturias/alcalde-oviedo-cesa-forma-fulminante-asesor-urbanismo-denuncia-interna-irregularidades_1_13147661.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ignacio Morales</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Apenas 24 horas despu&eacute;s de que se hiciera p&uacute;blica la apertura de una investigaci&oacute;n interna para aclarar la denuncia que una vecina hizo llegar a trav&eacute;s de los canales internos por presuntas irregularidades en el &aacute;rea de Urbanismo, el <a href="https://www.coaa.es/es/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Colegio Oficial de Arquitectos de Asturias (COAA)</a> ha remitido una <a href="https://www.coaa.es/carta/portada/carta-abierta-del-coaa-al-ayuntamiento-de-oviedo_8098_2_16144_0_1_in.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">carta abierta</a> al consistorio donde anuncia que ha interpuesto un recurso especial en materia de contrataci&oacute;n ante el Tribunal Administrativo Central por el concurso de proyectos para la ordenaci&oacute;n urban&iacute;stica de la antigua f&aacute;brica de armas de La Vega, en Oviedo.
    </p><h2 class="article-text">Adecuar las bases a la legalidad</h2><p class="article-text">
        En este recurso insta a adecuar &ldquo;a la legalidad&rdquo; las bases del concurso de ideas para la ordenaci&oacute;n de la antigua f&aacute;brica de armas de La Vega y dotarlas de la &ldquo;apertura, la equidad y la proporcionalidad necesarias&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En esta carta abierta, el decano del COAA, Miguel Casariego Rozas, transmite al equipo de gobierno del Partido Popular (PP) que lidera Canteli el acuerdo adoptado por la Junta del Gobierno el pasado 13 de abril.
    </p><h2 class="article-text">Una carta abierta</h2><p class="article-text">
        En este escrito, va desgranando de forma detallada todas la irregularidades que ha detectado en este proceso. A pesar de las numerosas anomal&iacute;as que va desarrollando y que ha puesto en conocimiento del Tribunal Administrativo Central, el decano muestra su confianza en que a&uacute;n existe &ldquo;margen suficiente&rdquo; para reconducir la convocatoria.
    </p><p class="article-text">
        La Junta de Gobierno valora la importancia del desarrollo urban&iacute;stico del &aacute;mbito de La Vega y su integraci&oacute;n en la ciudad de Oviedo al considerar que constituyen &ldquo;una oportunidad &uacute;nica y una aspiraci&oacute;n compartida por todos&rdquo; pero, precisamente por ello, incide en la necesidad de llevarlo adelante &ldquo;con el m&aacute;ximo cuidado y respeto a la legalidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una legalidad a la que al parecer, seg&uacute;n el Colegio, no se ha ajustado el ayuntamiento, pese a que ya hab&iacute;a sido advertido previamente por la instituci&oacute;n colegial cuando formul&oacute; las alegaciones al <a href="https://www.eldiario.es/asturias/gobierno-asturias-aprueba-definitivamente-convenio-desarrollo-urbanistico-vega_1_11567425.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">convenio urban&iacute;stico</a>&nbsp;suscrito en septiembre de 2024 por el Ministerio de Defensa, el Principado de Asturias y el Ayuntamiento de Oviedo.
    </p><h2 class="article-text">Alegaciones rechazadas</h2><p class="article-text">
        Entre otras cuestiones, se basaba en que el convenio incorporaba una &ldquo;propuesta urban&iacute;stica anticipada&rdquo;, argumentando que cualquier determinaci&oacute;n de car&aacute;cter formal deber&iacute;a abordarse en fases posteriores del procedimiento. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el ayuntamiento hizo caso omiso y desestim&oacute; todas sus alegaciones al igual que los razonamientos expuestos en el&nbsp;recurso de reposici&oacute;n&nbsp;planteado en enero de 2025, tras la aprobaci&oacute;n definitiva del convenio. 
    </p><h2 class="article-text">Directrices prematuras</h2><p class="article-text">
        &ldquo;En ambos casos, el COAA trataba de evitar que el futuro planeamiento de esta excepcional pieza urbana quedase condicionado por unas directrices prematuras que podr&iacute;an no ser las &oacute;ptimas para el inter&eacute;s general&rdquo;, se&ntilde;ala el decano.
    </p><p class="article-text">
        El Colegio ha manifestado en diversas ocasiones que los concursos de Arquitectura y Urbanismo constituyen la f&oacute;rmula id&oacute;nea para obtener los mejores proyectos de edificios p&uacute;blicos y espacios urbanos singulares, justificando que deben plantearse con car&aacute;cter abierto, preferiblemente en dos fases sucesivas &mdash;una de &ldquo;estudios previos&rdquo; y otra de &ldquo;anteproyectos&rdquo;&mdash; y ser evaluados por un jurado compuesto por profesionales expertos cualificados e imparciales. 
    </p><h2 class="article-text">Las dudas</h2><p class="article-text">
        No ocurre as&iacute;, seg&uacute;n el decano, con las bases del concurso que el Ayuntamiento de Oviedo ha convocado para el desarrollo de La Vega y que, en opini&oacute;n de los profesionales colegiados, plantean serias dudas sobre &ldquo;la apertura, la ecuanimidad e incluso la legalidad del proceso de selecci&oacute;n de los concursantes y de sus propuestas&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Resulta abrumador el requerimiento de solvencia técnica impuesto a los participantes, a quienes se exigen distinciones, honores y méritos profesionales y académicos tan elevados que muy pocos aspirantes podrán acreditar. Sorprende también la composición del jurado, en el que cinco de sus seis miembros están directamente vinculados al Ayuntamiento</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Miguel Casariego Rozas</span>
                                        <span>—</span> Decano del Colegio Oficial de Arquitectos de Asturias
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En la carta abierta reconoce que resulta &ldquo;abrumador&rdquo; el requerimiento de solvencia t&eacute;cnica impuesto a los participantes, a quienes se exigen distinciones, honores y m&eacute;ritos profesionales y acad&eacute;micos tan elevados que, seg&uacute;n asegura, &ldquo;muy pocos aspirantes podr&aacute;n acreditar&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">La composici&oacute;n del jurado, cuestionada</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Este nivel de exigencia dejar&iacute;a fuera del concurso a una inmensa mayor&iacute;a de profesionales solventes que, careciendo de un curr&iacute;culo tan singular como el solicitado, podr&iacute;an completar posteriormente sus equipos incorporando a los especialistas precisos en el caso de que sus ideas y propuestas fuesen las mejor valoradas&rdquo;, subraya.
    </p><p class="article-text">
        Pero ese no es un &uacute;nico motivo. Hay m&aacute;s: al Colegio le sorprende tambi&eacute;n la composici&oacute;n del jurado en el que, seg&uacute;n manifiesta, &ldquo;cinco de sus seis miembros est&aacute;n directamente vinculados al Ayuntamiento&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Los condicionamientos</h2><p class="article-text">
        &ldquo;A esta falta de independencia se suma el hecho de que las propias bases reconocen que la envergadura, complejidad y singularidad de la actuaci&oacute;n exceden la capacidad ordinaria y especializada del personal t&eacute;cnico adscrito a la Administraci&oacute;n municipal&rdquo;, asegura.
    </p><p class="article-text">
        La preocupaci&oacute;n expresada por el COAA en las alegaciones formuladas en 2024 en relaci&oacute;n con los documentos gr&aacute;ficos adjuntos al Cconvenio se confirma ahora cuando en el<em>&nbsp;</em>Pliego de Prescripciones T&eacute;cnicas (3. Condicionantes particulares y generales)&nbsp;se indica subrayado y en negrita la frase: &ldquo;En todo caso se estar&aacute; en lo dispuesto en el convenio urban&iacute;stico entre el Ministerio de Defensa...&rdquo;, un requisito que, bajo su criterio, &ldquo;evidencia la intenci&oacute;n de que el desarrollo del &aacute;mbito se ajuste tanto al convenio como a sus pautas de ordenamiento, y que esta advertencia condicionar&aacute; tanto a los concursantes como a los miembros del jurado&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La valoraci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        No acaba ah&iacute; el malestar del COAA con la forma en que el Ayuntamiento de Oviedo est&aacute; llevando a cabo todo el proceso y eso se evidencia no solo en el contenido del escrito, sino tambi&eacute;n en la forma en que est&aacute; redactado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por si eso no fuese suficiente, en los&nbsp;criterios de negociaci&oacute;n del contrato&nbsp;se indica que se valorar&aacute; con 51 puntos a aquellos licitadores que se comprometan a trabajar en coordinaci&oacute;n con el servicio de Planeamiento Urban&iacute;stico del Ayuntamiento de Oviedo. Creemos que recalcar con tanto &eacute;nfasis que el 51% de la valoraci&oacute;n (proporci&oacute;n que la Ley de Contratos del Sector P&uacute;blico reserva para criterios de calidad) se supeditar&aacute; al compromiso de coordinaci&oacute;n del licitador y el personal t&eacute;cnico del Ayuntamiento, anticipa la imposici&oacute;n al equipo redactor de las directrices establecidas en el Convenio, incluida su parte gr&aacute;fica&rdquo;, observa el &oacute;rgano colegial.
    </p><h2 class="article-text">Sin esperar a los estudios arqueol&oacute;gicos</h2><p class="article-text">
        Los arquitectos asturianos califican como &ldquo;inquietante&rdquo; la decisi&oacute;n del Ayuntamiento de Oviedo de abordar el concurso en un momento en el que a&uacute;n no se dispone de los resultados de los estudios arqueol&oacute;gicos prescritos en el convenio, &ldquo;estudios que acumulan un inexplicable retraso&rdquo;, mantiene. El concurso se convoc&oacute; el pasado 29 de marzo y las ofertas pueden presentarse hasta el d&iacute;a 27 de este mes, cuando a&uacute;n no se conoce el alcance de estos estudios. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Debe tenerse en cuenta que la existencia de restos de inter&eacute;s hist&oacute;rico en el subsuelo del &aacute;mbito condicionar&iacute;a de un modo relevante el dise&ntilde;o de la intervenci&oacute;n, alterando cualquier propuesta que los concursantes hubiesen desarrollado antes de conocer el resultado de las excavaciones&rdquo;, seg&uacute;n se recoge en este escrito.
    </p><h2 class="article-text">Reconducir la convocatoria</h2><p class="article-text">
        La Junta de Gobierno del Colegio Oficial de Arquitectos de Asturias mantiene que desde una posici&oacute;n &ldquo;institucional y constructiva&rdquo; hay un margen suficiente para reconducir la convocatoria, ya que estima que &ldquo;persistir en una configuraci&oacute;n que suscita objeciones tan intensas puede trasladar al procedimiento una controversia evitable y dificultar desde su inicio la aceptaci&oacute;n p&uacute;blica y profesional del proceso emprendido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A partir de ahora, la resoluci&oacute;n queda en manos del Tribunal Administrativo Central, organismo ante el que el COAA ha interpuesto el recurso. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pilar Campo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/asturias/arquitectos-asturias-denuncian-falta-legalidad-concurso-ideas-antigua-fabrica-armas-oviedo_1_13150494.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Apr 2026 11:44:17 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/98c233b0-63a4-4113-af20-7a5563b98b7f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="269980" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/98c233b0-63a4-4113-af20-7a5563b98b7f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="269980" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Los arquitectos de Asturias denuncian la "falta de legalidad" en el concurso de ideas para la antigua fábrica de armas en Oviedo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/98c233b0-63a4-4113-af20-7a5563b98b7f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Concejos de Asturias,Oviedo,Patrimonio,Urbanismo,Ayuntamientos,Arquitectos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Colegio de Arquitectos de Madrid homenajea a un ex alto cargo de Aguirre que dimitió por un escándalo urbanístico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/colegio-arquitectos-madrid-homenajea-ex-alto-cargo-aguirre-dimitio-escandalo-urbanistico_1_13099696.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7668f73b-a904-4423-97c3-67b7e8ad5556_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Colegio de Arquitectos de Madrid homenajea a un ex alto cargo de Aguirre que dimitió por un escándalo urbanístico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Enrique Porto dio nombre a un caso que investigó tratos de favor del Gobierno autonómico en planes municipales redactados por su  empresa, por el que dejó su cargo como director general de Urbanismo, aunque la causa fue archivada. Años más tarde elaboró un polémico informe a petición de la Fundación Franco que cuestionaba la exhumación del dictador</p><p class="subtitle">El arquitecto que asegura que exhumar a Franco es un peligro para las personas fue un alto cargo de Esperanza Aguirre</p></div><p class="article-text">
        Nueva controversia en <a href="https://www.coam.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Colegio de Arquitectos de Madrid</a> (COAM), sumido desde hace meses en una enrevesada lucha interna por su control. Esta vez, sin embargo, la pol&eacute;mica se desplaza hacia un aspecto a priori mucho menos agitado: la concesi&oacute;n de colegiados de honor. Un r<span class="highlight" style="--color:rgba(0, 0, 0, 0);">econocimiento anual otorgado desde 1988 a figuras destacadas por sus m&eacute;ritos en favor de la arquitectura y la profesi&oacute;n, se dediquen o no a ella.</span>
    </p><p class="article-text">
        La Junta de Representantes del COAM, a propuesta de la Junta de Gobierno que lidera el decano Sigfrido Herr&aacute;ez, decidi&oacute; el pasado 23 de marzo nombrar colegiados de honor a cuatro personas: la arquitecta especializada en protecci&oacute;n del patrimonio Amparo Berlinches; el artista y dise&ntilde;ador con formaci&oacute;n arquitect&oacute;nica Guillermo P&eacute;rez Villalta; el responsable del departamento de comunicaci&oacute;n del servicio gr&aacute;fico y publicaciones del COAM, Pedro Ib&aacute;&ntilde;ez y, aqu&iacute; llega la opci&oacute;n m&aacute;s llamativa, Enrique Porto Rey.
    </p><p class="article-text">
        Este arquitecto es especialmente conocido por su etapa como director general de Urbanismo en la Comunidad de Madrid de 2003 a 2006, bajo la presidencia de Esperanza Aguirre. Porto dimiti&oacute; cercado por la pol&eacute;mica en torno a la aprobaci&oacute;n de proyectos urban&iacute;sticos vinculados a sus anteriores intereses empresariales privados y a sus socios. El bautizado como 'caso Porto' deriv&oacute; en su imputaci&oacute;n, aunque finalmente esta causa por corrupci&oacute;n fue archivada.
    </p><p class="article-text">
        El esc&aacute;ndalo urban&iacute;stico que provoc&oacute; su salida de la Puerta del Sol se enraizaba con su etapa previa en el Ejecutivo de Aguirre. Antes de ocupar su alto cargo, Porto se dedicaba a participar en la redacci&oacute;n de planes urban&iacute;sticos de diversos municipios. Su empresa, Plarquin, trabaj&oacute; para m&uacute;ltiples localidades como Aranjuez, San Lorenzo de El Escorial, Villanueva de la Ca&ntilde;ada o Majadahonda.
    </p><p class="article-text">
        La Fiscal&iacute;a Anticorrupci&oacute;n entendi&oacute; que, al pasar al Gobierno regional, la autoridad encargada de aprobar esos planes maniobr&oacute; en determinadas ocasiones para que salieran adelante proyectos que favorec&iacute;an a su antigua empresa o a parcelas de su propiedad y para ignorar informes t&eacute;cnicos contrarios a esas ordenaciones urban&iacute;sticas. En el caso de Villanueva de la Ca&ntilde;ada, Ecologistas en Acci&oacute;n alert&oacute; de los &ldquo;da&ntilde;os ambientales producidos en el desarrollo urban&iacute;stico del municipio por las irregularidades cometidas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su periplo judicial se alarg&oacute; hasta 2009, cuando el juez de Instrucci&oacute;n n&uacute;mero 4 de El Escorial le imput&oacute; por una prevaricaci&oacute;n urban&iacute;stica debido a una presunta maniobra para bloquear indebidamente, entre 2003 y 2008, la reconversi&oacute;n en hotel de un palacete de El Escorial llamado El Enebral, que se alza sobre suelo no urbano protegido.&nbsp;Seg&uacute;n el denunciante, la Comunidad de Madrid retras&oacute; la iniciativa con el objetivo de ampliar el &aacute;mbito f&iacute;sico de la recalificaci&oacute;n &ldquo;para favorecer a La Granjilla&rdquo;, una finca aleda&ntilde;a de la familia Aguirre, aunque esa acusaci&oacute;n no aparec&iacute;a en la denuncia. La causa tambi&eacute;n acab&oacute; archivada.
    </p><h2 class="article-text">Contrario a la exhumaci&oacute;n de Franco por un supuesto peligro para las personas</h2><p class="article-text">
        Porto volvi&oacute; a la primera l&iacute;nea medi&aacute;tica diez a&ntilde;os despu&eacute;s, cuando en 2019 emiti&oacute; un pol&eacute;mico informe de peritaje a solicitud de la Fundaci&oacute;n Francisco Franco. Un documento utilizado en decenas de recursos judiciales para frenar la <a href="https://www.eldiario.es/politica/intrahistoria-exhumacion-franco-abuelo-profanadores_1_1290452.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">exhumaci&oacute;n del dictador</a> por un supuesto peligro f&iacute;sico para las personas en el Valle de los Ca&iacute;dos (hoy de Cuelgamuros).
    </p><p class="article-text">
        Aseguraba Porto que &ldquo;la ejecuci&oacute;n de estas obras constituye una notable alteraci&oacute;n en el espacio y la perspectiva interior de la Nave y las condiciones estructurales y de seguridad del suelo del edificio&rdquo;. Por ello, argumentaba, &ldquo;afectan de manera muy importante sobre la seguridad de personas y bienes&rdquo;. Una postura en la que se reiteraba en conversaci&oacute;n posterior con elDiario.es: &ldquo;All&iacute; va a haber turistas, fieles, no es una cosa balad&iacute;&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b138ffc2-771b-4db8-b33b-ad08bb236995_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b138ffc2-771b-4db8-b33b-ad08bb236995_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b138ffc2-771b-4db8-b33b-ad08bb236995_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b138ffc2-771b-4db8-b33b-ad08bb236995_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b138ffc2-771b-4db8-b33b-ad08bb236995_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b138ffc2-771b-4db8-b33b-ad08bb236995_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b138ffc2-771b-4db8-b33b-ad08bb236995_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Maqueta del proyecto ganador, &#039;La base y la cruz&#039;, para resignificar Cuelgamuros."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Maqueta del proyecto ganador, &#039;La base y la cruz&#039;, para resignificar Cuelgamuros.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El ex alto cargo de Aguirre recalc&oacute;, adem&aacute;s de la cuesti&oacute;n de la seguridad,&nbsp;que &ldquo;el edificio est&aacute; protegido por unas normas y las obras que pretenden hacerse no est&aacute;n permitidas por ellas&rdquo;. Desde su punto de vista, &ldquo;se intenta hacer pasar por menores unas obras que son mayores y esa calificaci&oacute;n de obra mayor implica la obligaci&oacute;n de redactar un proyecto, un director de obra o un coordinador de seguridad, ya que la obra tiene sus dificultades&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El informe me lo encarg&oacute; la Fundaci&oacute;n Franco y no s&eacute; c&oacute;mo ha llegado a los dem&aacute;s recurrentes. Me contrataron por mi estudio privado, porque soy un experto en temas urban&iacute;sticos&rdquo;, explicaba Porto sobre su participaci&oacute;n en el caso. Sus conclusiones sirvieron para poner m&aacute;s trabas a la exhumaci&oacute;n del dictador: los recursos se multiplicaron y llegaron a una decena de juzgados, todos ellos con la incorporaci&oacute;n del an&aacute;lisis del ex responsable de Urbanismo en el equipo de Aguirre. El arquitecto avisaba que &ldquo;si los procedimientos llegan a fases posteriores del proceso judicial y se me requiere para confirmar el informe&rdquo;, solo acudir&iacute;a &ldquo;en el caso del recurso de mi cliente, que es la Fundaci&oacute;n Franco&rdquo;. Finalmente, la visi&oacute;n de Porto no se impuso en esta batalla judicial y la exhumaci&oacute;n se llev&oacute; a cabo.
    </p><h2 class="article-text">La oposici&oacute;n en el COAM pide homenajes independientes y a figuras externas</h2><p class="article-text">
        En una nota interna que el &aacute;rea de comunicaci&oacute;n del COAM traslada a <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Somos Madrid</a>, la organizaci&oacute;n recoge los logros profesionales que a su parecer justifican los honores a Porto: &ldquo;Profesor en la Escuela<em><strong> </strong></em>T&eacute;cnica Superior de Arquitectura de Madrid, ha publicado m&aacute;s de 20 libros y 100 art&iacute;culos sobre la aplicaci&oacute;n pr&aacute;ctica del urbanismo en Espa&ntilde;a. Ha redactado planes generales de ciudades como Palencia, Burgos, Albacete, La Coru&ntilde;a, Soria, C&aacute;ceres o Villanueva de la Ca&ntilde;ada [uno de los que desemboc&oacute; en su periplo judicial]&rdquo;. En el COAM resaltan su vez su etapa como director general de Urbanismo y Planificaci&oacute;n Regional de la Comunidad de Madrid, as&iacute; como la de presidente de la Academia Espa&ntilde;ola de Urbanistas. 
    </p><p class="article-text">
        Jes&uacute;s San Vicente, l&iacute;der de la candidatura alternativa en los &uacute;ltimos comicios a decano (NEXOCOAM) que se qued&oacute; a apenas 176 papeletas de la elecci&oacute;n despu&eacute;s de <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/direccion-colegio-arquitectos-madrid-rebela-orden-interna-anula-toma-posesion_1_12791570.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un turbulento proceso</a>, explica en conversaci&oacute;n con este peri&oacute;dico sus dudas ante el modelo actual de distinciones en la entidad. Lo hace, eso s&iacute;, sin entrar a valorar el reconocimiento a Enrique Porto: &ldquo;La figura del colegiado de honor deber&iacute;a de otorgarse a personalidades de fuera de la profesi&oacute;n y fuera de Madrid para garantizar la independencia del proceso&rdquo;. Es lo que sucede este a&ntilde;o con P&eacute;rez Villalta, propuesto por el entorno del propio San Vicente.
    </p><p class="article-text">
        Cita otros nombres que lo merecer&iacute;an por su notable contribuci&oacute;n al urbanismo o la arquitectura desde otros sectores, caso de la todav&iacute;a alcaldesa de Par&iacute;s, Anne Hidalgo, o el ingeniero de caminos Manuel Melis, una de las grandes mentes pensantes detr&aacute;s del soterramiento de la M-30. Escritores como Antonio Mu&ntilde;oz Molina, activistas vecinales como Manuela Navarro o cronistas de la Villa como el periodista Pedro Montoli&uacute; han recibido igualmente estas insignias honor&iacute;ficas.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <aside class="news-outlook">
                
    
<h2 class="outlook-header"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/" style="color:black;">Apoya el trabajo periodístico de Somos Madrid</a></h2>
  <p class="article-text">Esta información ha podido salir a la luz gracias a las personas que apoyan la edición local de Madrid en elDiario.es. Si tú también quieres y puedes hacerlo, <span style="background-color:#f8e71c;"><a href="https://usuarios.eldiario.es/hazte_socio/?utm_source=somos&utm_campaign=eell&utm_medium=all&itm_n=despiece&itm_c=edicioneslocales&_gl=1*pjgoqu*_gcl_au*MjA0MDA0MDMyOS4xNzU4MjA3MjUw*_ga*NDk1OTIwNTcxLjE2NzM1MzAxMTE.*_ga_4RZPWREGF3*czE3NjEwMzI0MTUkbzQ2OSRnMSR0MTc2MTAzMjQyMiRqNjAkbDAkaDA.">hazte socia, hazte socio</a></span> y contribuye a sostener nuestro trabajo diario y a publicar exclusivas que cambien las cosas. Si ya tienes una suscripción, puedes hacer una aportación extra a la sección local de Madrid para apoyar las informaciones de proximidad, sobre lo que importa en el día a día de los habitantes de esta ciudad: <a href="https://usuarios.eldiario.es/perfil/cuota"  target="_blank">para hacerlo, entra en el apartado de 'tu cuota' en tu perfil privado</a>. Tu ayuda al periodismo local es importante.</p>
 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
            </aside>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Hormigo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/colegio-arquitectos-madrid-homenajea-ex-alto-cargo-aguirre-dimitio-escandalo-urbanistico_1_13099696.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 29 Mar 2026 20:10:12 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7668f73b-a904-4423-97c3-67b7e8ad5556_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="123534" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7668f73b-a904-4423-97c3-67b7e8ad5556_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="123534" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El Colegio de Arquitectos de Madrid homenajea a un ex alto cargo de Aguirre que dimitió por un escándalo urbanístico]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7668f73b-a904-4423-97c3-67b7e8ad5556_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Arquitectos,Francisco Franco,Fundación Francisco Franco,Esperanza Aguirre,Valle de los Caídos,Especulación urbanística,Corrupción,Urbanismo,Arquitectura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los casos de Escalona o Almonacid de Toledo: ¿por qué se caen los castillos de Castilla-La Mancha?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/casos-escalona-almonacid-toledo-caen-castillos-castilla-mancha_1_13100393.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3027b8e6-0aac-44e5-b8b0-d1d377b6b9b8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los casos de Escalona o Almonacid de Toledo: ¿por qué se caen los castillos de Castilla-La Mancha?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las imágenes del derrumbe estas fortalezas han dado la vuelta al mundo, viralizadas por las redes sociales. Pero no son un caso único: los expertos señalan que en esta región hay muchos más ejemplos del patrimonio que languidece sin que exista una estrategia eficaz para conservarlo</p><p class="subtitle">Se derrumba parte del castillo de Escalona en Toledo, sin heridos: “Media hora después habría sido una tragedia”</p></div><p class="article-text">
        Castilla-La Mancha concentra una de las mayores densidades de castillos de Europa. Son 738 fortalezas repartidas en 919 municipios, parte de un patrimonio nacional que supera los 10.000 enclaves. Sin embargo, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, varios derrumbes parciales han vuelto a poner sobre la mesa una realidad inc&oacute;moda: muchos de estos edificios llevan d&eacute;cadas deterior&aacute;ndose sin que exista una estrategia eficaz para conservarlos.
    </p><p class="article-text">
        Recientemente <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/toledo/derrumba-parte-castillo-escalona-toledo_1_13068059.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fue noticia el derrumbe de una torre albarrana en el castillo de Escalona,</a> en Toledo. Las im&aacute;genes dieron la vuelta al mundo, ya que la ca&iacute;da de esta estructura fue presenciada y grabada por decenas de personas que se encontraban en los alrededores a punto de iniciar una visita guiada. Por fortuna no hubo que lamentar heridos. 
    </p><p class="article-text">
        Pero no es el &uacute;nico caso. Sin salir de la provincia, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os se han venido abajo partes de otras fortalezas como la de <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/derrumba-torre-albarrana-castillo-almonacid-toledo_1_12191267.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Almonacid de Toledo</a> o Montalb&aacute;n, en la poblaci&oacute;n toledana de San Mart&iacute;n de Montalb&aacute;n. Los expertos consultados se&ntilde;alan tambi&eacute;n otras que presentan un estado &ldquo;ruinoso&rdquo; en Pol&aacute;n, Los Y&eacute;benes, Hontanar&hellip; La lista prosigue y se extiende por toda la regi&oacute;n: en Zafra de Z&aacute;ncara (Cuenca), Zorita de los Canes (Guadalajara) o el Castillo de Moratalaz (Ciudad Real).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/edc462b5-2501-427e-82fd-fa85c4dfa16c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/edc462b5-2501-427e-82fd-fa85c4dfa16c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/edc462b5-2501-427e-82fd-fa85c4dfa16c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/edc462b5-2501-427e-82fd-fa85c4dfa16c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/edc462b5-2501-427e-82fd-fa85c4dfa16c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/edc462b5-2501-427e-82fd-fa85c4dfa16c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/edc462b5-2501-427e-82fd-fa85c4dfa16c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Interior del patio de armas del Castillo de Almonacid de Toledo"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Interior del patio de armas del Castillo de Almonacid de Toledo                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Solo nos acordamos de los castillos cuando se caen&rdquo;, resume Miguel &Aacute;ngel Bru, doctor en Arqueolog&iacute;a y miembro de la Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Amigos de los Castillos, entidad que estima que, de las 738 fortalezas ubicadas en territorio castellanomanchego, aproximadamente 400 podr&iacute;an necesitar una intervenci&oacute;n debido a un pobre estado de conservaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Un deterioro lento que acaba en colapso</h2><p class="article-text">
        Seg&uacute;n se&ntilde;ala el arque&oacute;logo, casi todas las fortificaciones adolecen de una falta de mantenimiento continuado a lo largo del tiempo por parte de sus propietarios, lo que sumado a los da&ntilde;os producidos durante los siglos por agentes externos -desde vecinos de la zona que durante d&eacute;cadas se llevaban distintos elementos del castillo para &lsquo;reciclarlos&rsquo; en otras construcciones hasta guerras o da&ntilde;os por inclemencias meteorol&oacute;gicas-, provocan ese mal estado de conservaci&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">“Solo nos acordamos de los castillos cuando se caen”</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Miguel Ángel Bru</span>
                                        <span>—</span> Doctor en Arqueología y miembro de la Asociación Española de Amigos de los Castillos
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Un punto de vista en el que confluyen todos los expertos consultados, como el arque&oacute;logo y divulgador Mikel Herr&aacute;n (@putomikel en redes sociales): &ldquo;No es que una estructura se caiga de repente&rdquo;, explica. &ldquo;Ha tenido distintas etapas de ocupaci&oacute;n, de reforma, de mantenimiento, de abandono&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-xoRf-ZE1LZ0-5401', 'youtube', 'xoRf-ZE1LZ0', document.getElementById('yt-xoRf-ZE1LZ0-5401'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-xoRf-ZE1LZ0-5401 src="https://www.youtube.com/embed/xoRf-ZE1LZ0?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        En otras palabras, los castillos que hoy colapsan son el resultado de siglos de transformaciones y, sobre todo, de falta de intervenci&oacute;n en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        El historiador y gestor del patrimonio cultural Daniel Pedrero lo resume sin rodeos: &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; se hunden? B&aacute;sicamente por falta de mantenimiento&rdquo;. Una ausencia que responde, en gran medida, al elevado coste de conservar estas estructuras: &ldquo;Son construcciones muy caras de mantener, cualquier m&iacute;nima obra que tengas que hacer en un edificio as&iacute; te puede suponer millones de euros&rdquo;, explica Pedrero.
    </p><h2 class="article-text">Qui&eacute;n paga la conservaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Y es que el mantenimiento de un castillo requiere inversiones constantes y cuantiosas. Muchas fortalezas se encuentran en manos privadas, particulares que pocas veces tienen la capacidad o el inter&eacute;s de acometer una intervenci&oacute;n tan costosa. &ldquo;En lo relativo a particulares, en teor&iacute;a las comunidades aut&oacute;nomas destinan parte de los presupuestos a subvencionar parte de las reparaciones. Pero no aportan el coste al completo, sino que t&uacute; tienes que pagar una parte. Y, si el propietario no tiene ese dinero, ya no puede optar a la subvenci&oacute;n porque no cumplir con los requisitos&rdquo;, a&ntilde;ade Daniel Pedrero.
    </p><p class="article-text">
        El historiador a&ntilde;ade que, cuando la propiedad pertenece a una administraci&oacute;n, la cuesti&oacute;n suele tratarse mejor, aunque no siempre. &ldquo;Siempre hay prioridades en las administraciones, y el patrimonio cultural no siempre suele ser una de ellas&rdquo;, se&ntilde;ala, incidiendo en la &ldquo;abundante cantidad&rdquo; de edificios patrimoniales de propiedad p&uacute;blica &ldquo;que se caen a trozos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pedrero tambi&eacute;n echa en falta mayor dureza a la hora de sancionar: &ldquo;La Ley de Patrimonio prev&eacute; penas de multa, pero muchas veces no se sanciona&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Castillos sin uso, castillos en riesgo</h2><p class="article-text">
        La falta de uso es otro factor determinante en materia de conservaci&oacute;n. Los castillos que permanecen activos tienen m&aacute;s posibilidades de mantenerse en pie.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todos los castillos que s&iacute; tienen un uso, tienen un mantenimiento&rdquo;, sostiene Antonio Gonz&aacute;lez Mayo, arquitecto y divulgador (@elarquitectodeinsta en redes sociales). Frente a ellos, los edificios abandonados se degradan m&aacute;s r&aacute;pido.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, el arquitecto se muestra favorable a iniciativas como <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/castillo-escalona-toledo-sera-complejo-turistico-1-000-anos-cerrado-manos-privadas_1_11746561.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la que propone el Ayuntamiento de Escalona para su fortaleza</a> para mantener estas edificaciones activas, siempre que el cambio de uso &ldquo;se haga de forma fiel y leal a la construcci&oacute;n original, no se la estruje lucrativamente y est&eacute; supervisado por la administraci&oacute;n p&uacute;blica&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La colaboración público-privada tiene que estar correctamente regulada para evitar abusos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Mikel Herrán</span>
                                        <span>—</span> Arqueólogo y divulgador
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Sin embargo, la explotaci&oacute;n econ&oacute;mica tambi&eacute;n genera debate. Mientras algunos expertos la consideran una v&iacute;a necesaria, otros advierten de sus l&iacute;mites y riesgos. &ldquo;La colaboraci&oacute;n p&uacute;blico-privada tiene que estar correctamente regulada para evitar abusos. Poner estas fortalezas en manos de empresas privadas exclusivamente tambi&eacute;n conlleva un riesgo de que no se tomen las medidas adecuadas o haga recortes en cuanto al gasto&rdquo;, advierte Mikel Herr&aacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La riqueza histórica que tenemos de castillos es tan abrumadora que, si nos centrásemos en la conservación pormenorizada de este patrimonio, no habría recursos para otras cosas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Antonio González Mayo</span>
                                        <span>—</span> Arquitecto y divulgador
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Se da la circunstancia de que los castillos, todos, cuentan con la m&aacute;xima protecci&oacute;n que existe en Espa&ntilde;a en cuesti&oacute;n de patrimonio: est&aacute;n declarados por defecto como Bienes de Inter&eacute;s Cultural. Sin embargo, los expertos consultados no ven viable la recuperaci&oacute;n e intervenci&oacute;n en todos ellos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La riqueza hist&oacute;rica que tenemos de castillos es tan abrumadora que, si nos centr&aacute;semos en la conservaci&oacute;n pormenorizada de este patrimonio, no habr&iacute;a recursos para otras cosas&rdquo;, explica Antonio Gonz&aacute;lez Mayo. &ldquo;El de los castillos realmente es un pozo sin fondo&rdquo;, valora.
    </p><p class="article-text">
        La consecuencia es realizar una selecci&oacute;n que los expertos ven inevitable. &ldquo;Se priorizan fortalezas que tienen m&aacute;s valor hist&oacute;rico o art&iacute;stico&rdquo;, a&ntilde;ade. El resto queda relegado a intervenciones m&iacute;nimas o, directamente, al abandono. Pedrero coincide en el diagn&oacute;stico: &ldquo;Est&aacute; muy bien tener tanto patrimonio, pero es que es inabarcable poder llegar a todos los sitios&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Está muy bien tener tanto patrimonio, pero es que es inabarcable poder llegar a todos los sitios</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Daniel Pedrero</span>
                                        <span>—</span> Historiador y gestor del patrimonio cultural
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por su parte, Herr&aacute;n a&ntilde;ade que &ldquo;hay muchas formas de valorar y poner en valor el patrimonio&rdquo;. &ldquo;Lo que no podemos hacer es poner un museo en cada castillo y estar manteni&eacute;ndolo. En algunos casos es evidente que ese castillo va a seguir, entre comillas, abandonado y cuando digo abandonado es que se haga una intervenci&oacute;n m&iacute;nima y se deje estar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Miguel &Aacute;ngel Bru, de la Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Amigos de los Castillos, aboga por un paso previo a esa jerarquizaci&oacute;n: trazar un mapa con todas las fortificaciones, su estado de conservaci&oacute;n y sus necesidades. &ldquo;El mapa ser&iacute;a una herramienta objetiva para que, de forma p&uacute;blica, la sociedad est&eacute; al tanto de cu&aacute;l es el estado en el que est&aacute;n los castillos y pueda reclamar su mejor conservaci&oacute;n&rdquo;. &ldquo;Y una vez que ya tengamos ese mapa, ya podremos decir, si hay dinero para llegar a todo o no&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Muñoz de la Torre Granados]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/casos-escalona-almonacid-toledo-caen-castillos-castilla-mancha_1_13100393.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 29 Mar 2026 17:45:25 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3027b8e6-0aac-44e5-b8b0-d1d377b6b9b8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="3468971" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3027b8e6-0aac-44e5-b8b0-d1d377b6b9b8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3468971" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Los casos de Escalona o Almonacid de Toledo: ¿por qué se caen los castillos de Castilla-La Mancha?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3027b8e6-0aac-44e5-b8b0-d1d377b6b9b8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Castillos,Patrimonio,Ayuntamientos,lluvia,Hispania Nostra,Arquitectos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los vecinos de Talavera de la Reina siguen sin la inspección 'prometida' por el Ayuntamiento tras las inundaciones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/toledo/vecinos-talavera-reina-siguen-inspeccion-prometida-ayuntamiento-inundaciones_1_13101348.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/62a326ff-f354-45d6-ba39-506db42a5241_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los vecinos de Talavera de la Reina siguen sin la inspección &#039;prometida&#039; por el Ayuntamiento tras las inundaciones"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Colegio de Arquitectos de Castilla-La Mancha aclara que no se han podido iniciar las visitas de inspección a la viviendas afectadas que ellos ofrecieron "voluntariamente", debido a la falta de coordinación por parte del equipo de gobierno del Ayuntamiento de Talavera de la Reina (PP-Vox). El PSOE talaverano apunta que el alcalde, José Julián Gregorio "miente" y "no tiene predisposición"</p><p class="subtitle">Tenso pleno en Talavera de la Reina por las inundaciones de febrero de 2026: “Cambian más de versión que Mazón”</p></div><p class="article-text">
        El Colegio de Arquitectos de Castilla-La Mancha, en la demarcaci&oacute;n de Toledo, asegura que no han podido llevar a cabo las visitas que ofrecieron &ldquo;voluntariamente&rdquo; para ayudar a los vecinos y vecinas de Talavera de la Reina a evaluar los riesgos estructurales tras las inundaciones de febrero a consecuencia de la inacci&oacute;n del equipo de gobierno del Ayuntamiento. 
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de un tenso y acalorado debate en el <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/politica/tenso-pleno-talavera-reina-inundaciones-febrero-2026-cambian-version-mazon_1_13071237.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pleno municipal celebrado el 16 de marzo</a>, el PSOE arremet&iacute;a contra el equipo del alcalde Jos&eacute; Juli&aacute;n Gregorio por &ldquo;falta de transparencia&rdquo; en la gesti&oacute;n de las inundaciones. El portavoz socialista se&ntilde;alaba que hasta el momento, Gregorio &ldquo;no ha dado informaci&oacute;n ni documentaci&oacute;n con informes t&eacute;cnicos, si es que realmente existen&rdquo;, haciendo hincapi&eacute; en que era necesario para que &ldquo;los vecinos se puedan defender ante los seguros&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, el equipo de gobierno de PP y Vox alegaba la situaci&oacute;n &ldquo;extraordinaria&rdquo; del episodio de lluvias, un argumento que no convenc&iacute;a a los socialistas. De su parte, Vox ped&iacute;a &ldquo;no politizar las desgracias&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Jos&eacute; Juli&aacute;n Gregorio cargaba contra la Junta de Castilla-La Mancha, se&ntilde;alando que &ldquo;est&aacute; desaparecida&rdquo; despu&eacute;s de las inundaciones. No obstante, apuntaba que dotar&iacute;a una inversi&oacute;n de 1,2 millones de euros no solo para &ldquo;evitar inundaciones&rdquo;, sino con intervenciones en el aliviadero que da al r&iacute;o Tajo, la sustituci&oacute;n &ldquo;integral&rdquo; del colector de la Calle Carretas, e incluso la idea de un acuerdo con el Colegio de Arquitectos para la inspecci&oacute;n de las viviendas de los vecinos afectados.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Las visitas no pudieron iniciarse&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Sin embargo, el Colegio de Arquitectos (COACM) expone que el d&iacute;a 5 de febrero ofrecieron su ayuda de forma &ldquo;completamente gratuita y voluntaria&rdquo;, para realizar un servicio de inspecci&oacute;n de viviendas donde podr&iacute;an evaluar los riesgos estructurales derivados de las inundaciones. Cuatro d&iacute;as m&aacute;s tarde, recalcan que los &ldquo;t&eacute;cnicos y responsables municipales acordaron trabajar conjuntamente&rdquo;, y que el 12 de febrero desde el COACM ya contaban con &ldquo;un grupo de 10 arquitectos voluntarios listos para actuar&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Aseguran que durante los d&iacute;as siguientes el COACM &ldquo;mantuvo contacto con el Ayuntamiento, Bomberos y Aqualia&rdquo;, pero que para actuar necesitaban dos elementos &ldquo;b&aacute;sicos&rdquo;: el listado de los inmuebles afectados y el contacto de los propietarios, gestiones que &ldquo;correspond&iacute;an al Ayuntamiento&rdquo;. Por otro lado, exponen que desde el Consistorio les trasladaron el 2 de marzo que organizasen &ldquo;las visitas de manera aut&oacute;noma&rdquo;. Apuntan que ellos aceptaron solicitando que cada pareja de arquitectos fuese acompa&ntilde;ado por un agente de la autoridad municipal que &ldquo;facilitara el acceso a los inmuebles y el contacto con los propietarios&rdquo;, pero que esa petici&oacute;n &ldquo;no lleg&oacute; a concretarse, por lo que las visitas nunca pudieron iniciarse&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde el COAM explican que ante la falta de las condiciones m&iacute;nimas necesarias y la falta de avances, y dado el tiempo transcurrido desde el siniestro, la comisi&oacute;n de emergencias del Colegio consider&oacute; el 18 de marzo que las circunstancias ya no hac&iacute;an viable ni oportuna la intervenci&oacute;n&ldquo;.
    </p><h2 class="article-text">El PSOE de Talavera recrimina a Gregorio que &ldquo;miente&rdquo;</h2><p class="article-text">
        El Grupo Municipal Socialista de Talavera de la Reina recrimina al equipo de gobierno del ayuntamiento (PP-Vox) de &ldquo;mentir&rdquo; con respecto a la gesti&oacute;n de las inundaciones ocurridas durante el pasado mes de febrero en la localidad toledana, ya que seg&uacute;n destacan &ldquo;no hay convenio con el Colegio de Arquitectos por la falta de predisposici&oacute;n del Gobierno local&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El concejal del Grupo Socialista, Sergio de la Llave, ha se&ntilde;alado que durante el Pleno extraordinario el propio alcalde &ldquo;afirm&oacute; que iba a firmar un convenio con el Colegio de Arquitectos para revisar el estado de las viviendas de los afectados&rdquo;; sin embargo, el Colegio, despu&eacute;s del tiempo transcurrido desde su disposici&oacute;n, apuntaba que &ldquo;las circunstancias ya no hac&iacute;an viable ni oportuna la intervenci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, los socialistas apuntan que &ldquo;el alcalde sab&iacute;a perfectamente bien que no hab&iacute;a facilitado los medios que el Colegio de Arquitectos hab&iacute;a pedido para poder realizar las inspecciones t&eacute;cnicas oportunas y, sin embargo, afirm&oacute; en Pleno que se iba a firmar un convenio con ellos, mintiendo una vez m&aacute;s a la ciudadan&iacute;a y, lo que es m&aacute;s grave, a todos los afectados que se encontraban en ese momento en el sal&oacute;n de Plenos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Desde el Grupo Socialista han querido agradecer tanto al Colegio de Arquitectos como a la Asociaci&oacute;n de Arquitectos por Talavera (AxTa) su &ldquo;predisposici&oacute;n y agilidad&rdquo; para ayudar a los vecinos y vecinas afectadas y han lamentado que &ldquo;ni la agilidad ni la predisposici&oacute;n llegase por parte de un Gobierno local que a d&iacute;a de hoy sigue sin dar explicaciones sobre las inundaciones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los socialistas han apuntado que 49 d&iacute;as despu&eacute;s de las inundaciones, el alcalde &ldquo;no solo no ha dado una sola explicaci&oacute;n ni al Grupo Socialista ni a los vecinos afectados, sino que tampoco ha puesto en marcha la Oficina de Atenci&oacute;n que fue aprobada por unanimidad en el Pleno&rdquo;. &ldquo;Una vez m&aacute;s vemos como los vecinos y vecinas de Talavera se encuentran desamparados ante el abandono del alcalde&rdquo; han lamentado.
    </p><p class="article-text">
        Este medio se ha puesto en contacto con el equipo de gobierno del Ayuntamiento de Talavera de la Reina y detallan que &ldquo;en principio no&rdquo; van a hacer declaraciones sobre este tema.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rodrigo Abad]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/toledo/vecinos-talavera-reina-siguen-inspeccion-prometida-ayuntamiento-inundaciones_1_13101348.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Mar 2026 19:29:38 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/62a326ff-f354-45d6-ba39-506db42a5241_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="4773316" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/62a326ff-f354-45d6-ba39-506db42a5241_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="4773316" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Los vecinos de Talavera de la Reina siguen sin la inspección 'prometida' por el Ayuntamiento tras las inundaciones]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/62a326ff-f354-45d6-ba39-506db42a5241_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Pleno,Pleno extraordinario,Ayuntamientos,Talavera de la Reina,Pleno municipal,Inundaciones,Arquitectos,Agua]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Se buscan arquitectos técnicos entre estudiantes de bachillerato científico técnico de La Rioja]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/buscan-arquitectos-tecnicos-estudiantes-bachillerato-cientifico-tecnico-rioja_1_13078421.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ee9d17d6-7eca-4970-80d8-34e4fba47d4a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Se buscan arquitectos técnicos entre estudiantes de bachillerato científico técnico de La Rioja"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Colegio de Aparejadores ha lanzado una campaña para fomentar esta esta profesión. El sector de la construcción necesita crear 20.000 empleos en los próximos años para responder a la demanda de viviendas existente</p><p class="subtitle">La Feria UR Orienta se celebra este sábado para acercar la oferta universitaria a los próximos estudiantes
</p></div><p class="article-text">
        El Colegio Oficial de Aparejadores, Arquitectos T&eacute;cnicos e Ingenieros de Edificaci&oacute;n de La Rioja (COAATR) ha puesto en marcha el concurso del &lsquo;Reto de Hormig&oacute;n&rsquo; entre los centros educativos riojanos que ofertan bachillerato cient&iacute;fico t&eacute;cnico (25 en la actualidad) para llamar la atenci&oacute;n del alumnado hacia la profesi&oacute;n de arquitecto t&eacute;cnico dada la manifiesta escasez de estos perfiles para responder a la creciente demanda de viviendas que existe en la actualidad.  A trav&eacute;s de esta iniciativa participativa se busca dar a conocer la profesi&oacute;n de arquitectura t&eacute;cnica que solo es capaz de cubrir una de cada cuatro ofertas que se publican. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e2d1338f-ece5-435a-a3b3-fa2d45215560_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e2d1338f-ece5-435a-a3b3-fa2d45215560_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e2d1338f-ece5-435a-a3b3-fa2d45215560_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e2d1338f-ece5-435a-a3b3-fa2d45215560_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e2d1338f-ece5-435a-a3b3-fa2d45215560_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e2d1338f-ece5-435a-a3b3-fa2d45215560_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e2d1338f-ece5-435a-a3b3-fa2d45215560_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Arquitectura técnica, de las más demandadas "
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Arquitectura técnica, de las más demandadas                             </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos diez a&ntilde;os, el n&uacute;mero de estudiantes que han cursado arquitectura t&eacute;cnica ha descendido considerablemente, a pesar de que esta profesi&oacute;n aparece en numerosos rankings estatales como una de las que mayor demanda experimentar&aacute; en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        En los pr&oacute;ximos a&ntilde;os est&aacute; prevista la construcci&oacute;n de m&aacute;s de dos millones de nuevas viviendas. Para atender a esta necesidad, se crear&aacute;n 20.000 nuevos empleos incluyendo a arquitectos t&eacute;cnicos y otros t&eacute;cnicos especializados de obra.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la falta de relevo generacional est&aacute; provocando que solo una de cada cuatro vacantes se cubra con profesionales cualificados. En La Rioja, esta realidad es a&uacute;n m&aacute;s evidente dada la ausencia de opciones para estudiar aqu&iacute; el grado.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los responsables del COAATR&nbsp;&ldquo;hay pocos grados universitarios con tanta versatilidad&rdquo;, refiri&eacute;ndose a los tipos de actividad que realizan; desde la edificaci&oacute;n, pasando por la direcci&oacute;n de proyectos, gesti&oacute;n BIM, coordinaci&oacute;n de equipos multidisciplinares, creaci&oacute;n de proyectos de rehabilitaci&oacute;n e interiorismo, la direcci&oacute;n de empresas constructoras, promotoras o inmobiliarias la sostenibilidad y eficiencia energ&eacute;tica en edificios, entre otros.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el salario medio es superior a los 40.000 euros, cuenta con &ldquo;un buen convenio sectorial&rdquo; y, por lo general, &ldquo;un horario laboral compatible con la conciliaci&oacute;n familiar&rdquo;, concluyen los responsables del Colegio de Aparejadores.
    </p><h2 class="article-text"><strong>As&iacute; ser&aacute; el concurso </strong></h2><p class="article-text">
        El reto educativo consiste en perge&ntilde;ar la f&oacute;rmula id&oacute;nea para conseguir el hormig&oacute;n m&aacute;s resistente. Los materiales que se utilizan son muy comunes: cemento, arena, grava y agua y, la mezcla, amasado y secado es un proceso t&eacute;cnico que requiere cuidar al detalle las proporciones, humedad y compactaci&oacute;n para asegurar los resultados m&aacute;s &oacute;ptimos. Los escolares deber&aacute;n lograr la f&oacute;rmula m&aacute;s acertada y, con este fin, han fabricado una muestra de hormig&oacute;n que en las pr&oacute;ximas semanas se secar&aacute; y, la semana del 20 de abril, se romper&aacute; por compresi&oacute;n en un laboratorio especializado. Ganar&aacute; la muestra m&aacute;s resistente. 
    </p><p class="article-text">
        El premio consistir&aacute; en un viaje a San Sebasti&aacute;n, para visitar Hondalea, el proyecto de la escultora Cristina Iglesias realizado en hormig&oacute;n y bronce, situado en el interior del faro de la isla. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rioja2]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/buscan-arquitectos-tecnicos-estudiantes-bachillerato-cientifico-tecnico-rioja_1_13078421.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Mar 2026 13:27:15 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ee9d17d6-7eca-4970-80d8-34e4fba47d4a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="320229" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ee9d17d6-7eca-4970-80d8-34e4fba47d4a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="320229" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Se buscan arquitectos técnicos entre estudiantes de bachillerato científico técnico de La Rioja]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ee9d17d6-7eca-4970-80d8-34e4fba47d4a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Formación,Arquitectos,La Rioja,Estudiantes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una visita guiada a la Sagrada Família de la mano de uno de sus arquitectos: "Todavía quedan incógnitas por resolver"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/visita-guiada-sagrada-familia-mano-arquitectos-todavia-quedan-incognitas-resolver_1_13056613.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/270857cb-8a04-476e-bc57-74df45479b6e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una visita guiada a la Sagrada Família de la mano de uno de sus arquitectos: &quot;Todavía quedan incógnitas por resolver&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Umberto Viotto, uno de los técnicos responsables de la recta final de la construcción del templo, acompaña a elDiario.es en un recorrido por el interior y exterior de la basílica</p><p class="subtitle">VÍDEO - La Sagrada Família coloca la última pieza de su torre más alta y encara la recta final de su construcción
</p></div><p class="article-text">
        Si hay algo que hace que el perfil de Barcelona sea reconocible es esa bas&iacute;lica que sobresale por encima de todos los edificios de la ciudad: la Sagrada Fam&iacute;lia. Esta obra del arquitecto Antoni Gaud&iacute; no s&oacute;lo es la construcci&oacute;n m&aacute;s alta de la capital catalana, sino que tambi&eacute;n <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/sagrada-familia-alcanza-158-78-metros-altura-convierte-edificio-alto-trama-urbana-barcelona_1_12457655.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">es la iglesia m&aacute;s alta del mundo</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Su punto m&aacute;s elevado se consolid&oacute; el pasado 20 de febrero, con<a href="https://www.eldiario.es/catalunya/sagrada-familia-coloca-ultima-pieza-torre-alta-encara-recta-final-construccion_1_13005492.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> la colocaci&oacute;n de la Torre de Jes&uacute;s</a>, que pone punto y final al crecimiento vertical del templo. Ahora mide 172,5 metros. M&aacute;s que cualquier otra obra del hombre en la ciudad, pero unos pocos metros menos que la monta&ntilde;a de Montju&iuml;c. Todo porque Gaud&iacute; quer&iacute;a evitar superar la obra de Dios.
    </p><p class="article-text">
        Esta es una de las decenas de curiosidades que rodean a la Sagrada Fam&iacute;lia, un templo al que, aunque haya dejado de crecer, todav&iacute;a le faltan unos 10 a&ntilde;os para estar acabado del todo. Su construcci&oacute;n sigue en marcha, pero 2026 ser&aacute; especial para el templo. Este a&ntilde;o se cumple el centenario de la muerte de Gaud&iacute; y eso ha propiciado una agenda llena de actos y ceremonias que tendr&aacute;n lugar en la que fue su creaci&oacute;n m&aacute;s ic&oacute;nica. Entre otras cosas, el A&ntilde;o Gaud&iacute; contar&aacute; con una <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/papa-leon-xiv-confirma-viaje-espana-6-12-junio-visitara-madrid-barcelona-canarias_1_13018857.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">visita del papa Le&oacute;n XIV,</a> que acudir&aacute; a Barcelona para bendecir la bas&iacute;lica.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/270857cb-8a04-476e-bc57-74df45479b6e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/270857cb-8a04-476e-bc57-74df45479b6e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/270857cb-8a04-476e-bc57-74df45479b6e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/270857cb-8a04-476e-bc57-74df45479b6e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/270857cb-8a04-476e-bc57-74df45479b6e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/270857cb-8a04-476e-bc57-74df45479b6e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/270857cb-8a04-476e-bc57-74df45479b6e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Umberto Viotto, arquitecto de la Sagrada Família, acompaña a elDiario.es en una visita guiada por el interior de la basílica"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Umberto Viotto, arquitecto de la Sagrada Família, acompaña a elDiario.es en una visita guiada por el interior de la basílica                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El templo es una de las atracciones tur&iacute;sticas m&aacute;s concurridas de la ciudad, llegando a acoger cada a&ntilde;o a casi cinco millones de personas. Pero m&aacute;s all&aacute; de admirar sus abarrotadas fachadas, la curiosa forma de las columnas y el espect&aacute;culo de colores que son sus ventanales, pocos salen de su visita conociendo esas historias menos conocidas. 
    </p><p class="article-text">
        La Sagrada Fam&iacute;lia es &ldquo;una Biblia en piedra&rdquo;, seg&uacute;n la define Umberto Viotto, arquitecto adjunto al arquitecto director de la Sagrada Fam&iacute;lia. Gaud&iacute; us&oacute; diversos elementos para explicar, a trav&eacute;s de met&aacute;foras, las Sagradas Escrituras. Como ejemplo, un detalle: en la fachada del Nacimiento, hay una imagen del coraz&oacute;n de Mar&iacute;a, que es donde se guardan las vivencias de Jes&uacute;s. Pues ese coraz&oacute;n est&aacute; rodeado de abejas, como s&iacute;mbolo de la importancia de los fieles para entender y salvaguardar la fe. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n sabemos que <a href="https://www.eldiario.es/spin/alemania-barcelona-viaje-cruz-torre-jesus-sagrada-familia-pm_1_13015389.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los brazos de la reci&eacute;n instalada Torre de Jes&uacute;s</a> son cristaleras y permitir&aacute;n a sus visitantes mirar tanto al cielo como a la tierra. Y es que el arquitecto quer&iacute;a que la vista estuviera limpia para observar arriba, donde se encuentra Dios, y abajo, donde estaban los obreros. Ambos actores indispensables sin los cuales la Sagrada Familia no existir&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Pero hay muchas m&aacute;s historias tras sus muros. &iquest;Por qu&eacute; las ventanas tienen esos tonos?, &iquest;Qu&eacute; hay en los balcones superiores y qu&eacute; gui&ntilde;os hay en su decoraci&oacute;n?, &iquest;Hasta qu&eacute; punto era importante la naturaleza para Gaud&iacute; y qu&eacute; elementos de la fauna y la flora usa para explicar la Biblia?, &iquest;D&oacute;nde est&aacute;n los reconocimientos que el arquitecto dej&oacute; por toda la bas&iacute;lica a los obreros que la hicieron posible? Estas y otras preguntas son las que responde Viotto, que acompa&ntilde;a a elDiario.es en una visita guiada por el interior y el exterior del templo. Pero advierte: &ldquo;Todav&iacute;a quedan muchas inc&oacute;gnitas por resolver&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sandra Vicente, Júlia Girós]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/visita-guiada-sagrada-familia-mano-arquitectos-todavia-quedan-incognitas-resolver_1_13056613.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 Mar 2026 21:16:24 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/270857cb-8a04-476e-bc57-74df45479b6e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2396013" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/270857cb-8a04-476e-bc57-74df45479b6e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2396013" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Una visita guiada a la Sagrada Família de la mano de uno de sus arquitectos: "Todavía quedan incógnitas por resolver"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/270857cb-8a04-476e-bc57-74df45479b6e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Sagrada Familia,Barcelona,Arquitectura,Arquitectos,Gaudí,Iglesia,Religión,Papa León XIV,Catalunya]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De seu de la Inquisició a futur 'epicentre cultural': "La Plaça Major de Palma és ara pràcticament fantasma"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/seu-inquisicio-futur-epicentre-cultural-platja-major-palma-ara-practicament-fantasma_1_13031498.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/575a98cd-4759-49b4-b797-b61270fce140_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De seu de la Inquisició a futur &#039;epicentre cultural&#039;: &quot;La Plaça Major de Palma és ara pràcticament fantasma&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una barberia freqüentada per futbolistes és l'únic comerç que resisteix a la zona subterrània del cor de la ciutat. L'arquitecte que ha guanyat el concurs municipal per transformar la zona defensa un nou projecte pensat en el ciutadà</p><p class="subtitle">El gran forat que ha tret a la llum part de l'obra més colossal de la història de Palma: les seves muralles
</p></div><p class="article-text">
        En la penombra, l'eco ha substitu&iuml;t la bull&iacute;cia que durant anys va rec&oacute;rrer les galeries subterr&agrave;nies que jeuen sota la Pla&ccedil;a Major de Palma. Caminar avui pels seus foscos passadissos &eacute;s fer-ho entre persianes met&agrave;l&middot;liques tancades amb pany i forrellat, aparadors rere els quals s'endevinen antics articles oblidats, r&egrave;tols descolorits que sobreviuen com a f&ograve;ssils d'un temps m&eacute;s pr&ograve;sper, escales mec&agrave;niques que, imm&ograve;bils, no duen enlloc i una vella cabina telef&ograve;nica en des&uacute;s, met&agrave;fora d'un subs&ograve;l que fa anys que va deixar de comunicar-se amb la ciutat. Al fons d'un dels corredors, per&ograve;, una claredat irromp en la foscor: &eacute;s una barberia, l'&uacute;ltim negoci que resisteix com un far enc&egrave;s en un territori susp&egrave;s en el temps. &ldquo;Recordo quan era jove que aix&ograve; era un brogit. Ara est&agrave; mort&rdquo;, lamenta Fran, un dels clients que acaba de sortir del local.
    </p><p class="article-text">
        La Pla&ccedil;a Major &eacute;s un palimpsest urb&agrave; on se superposen segles de mem&ograve;ria, des del seu &uacute;s original fins a la seva consolidaci&oacute; com a cor comercial i tur&iacute;stic de la capital balear. En els &uacute;ltims anys, per&ograve;, no s&oacute;n poques les veus que reclamen un canvi. Un ambici&oacute;s projecte proposa ara convertir la zona en un &ldquo;epicentre social, cultural i econ&ograve;mic&rdquo; mitjan&ccedil;ant l'obertura de les galeries subterr&agrave;nies i la implantaci&oacute; de nous nivells i accessos per a vianants. La iniciativa, per&ograve;, ha despertat interrogants sobre l'impacte que la intervenci&oacute; podria tenir en la revaloritzaci&oacute; del centre hist&ograve;ric. Quin tipus de ciutat emergir&agrave; d'aquest buit?
    </p><p class="article-text">
        Mentre el discurs oficial posa l'accent en la recuperaci&oacute; d'un espai &ldquo;deteriorat&rdquo; i en la seva reintegraci&oacute; en el teixit urb&agrave;, l'arquitecte responsable de la proposta, Antoni Barcel&oacute;, defensa que el que la iniciativa cerca &eacute;s, sobretot, retornar a la Pla&ccedil;a Major la seva condici&oacute; de lloc de trobada ciutadana, transformant la pla&ccedil;a en un espai pensat no nom&eacute;s per travessar, sin&oacute; tamb&eacute; per romandre-hi, i respectant alhora el seu passat. &ldquo;La hist&ograve;ria ha estat part fonamental del plantejament del projecte&rdquo;, remarca Barcel&oacute; en declaracions a elDiario.es. La iniciativa planteja una transformaci&oacute; profunda de l'espai p&uacute;blic i de les seves plantes inferiors amb la intenci&oacute; de refor&ccedil;ar la continu&iuml;tat del teixit urb&agrave; i convertir l'enclavament en un nou &ldquo;epicentre cultural&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ecd27c8e-e880-4671-8c5c-bf0ccf1d551a_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ecd27c8e-e880-4671-8c5c-bf0ccf1d551a_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ecd27c8e-e880-4671-8c5c-bf0ccf1d551a_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ecd27c8e-e880-4671-8c5c-bf0ccf1d551a_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ecd27c8e-e880-4671-8c5c-bf0ccf1d551a_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ecd27c8e-e880-4671-8c5c-bf0ccf1d551a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ecd27c8e-e880-4671-8c5c-bf0ccf1d551a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Transeünts a la Plaça Major de Palma"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Transeünts a la Plaça Major de Palma                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6155be55-c38e-443b-84ec-b4688d3d2d14_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6155be55-c38e-443b-84ec-b4688d3d2d14_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6155be55-c38e-443b-84ec-b4688d3d2d14_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6155be55-c38e-443b-84ec-b4688d3d2d14_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6155be55-c38e-443b-84ec-b4688d3d2d14_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6155be55-c38e-443b-84ec-b4688d3d2d14_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6155be55-c38e-443b-84ec-b4688d3d2d14_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Escales mecàniques que durant anys van transportar centenars de persones entre la superfície i el subsòl de la Plaça Major"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Escales mecàniques que durant anys van transportar centenars de persones entre la superfície i el subsòl de la Plaça Major                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La Plaça Major de Palma és un palimpsest urbà on se superposen segles de memòria, des del seu ús com a seu de la Inquisició fins a la seva consolidació com a cor comercial i turístic de la capital balear. Ara, un ambiciós projecte proposa convertir la zona en un &quot;epicentre social, cultural i econòmic&quot;</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Sota la superf&iacute;cie de la Pla&ccedil;a Major, entre els foscos passadissos del subs&ograve;l, Fran contempla el projecte amb una barreja d'escepticisme i nost&agrave;lgia. La seva mem&ograve;ria evoca botigues de discos on acudia a comprar quan era discj&ograve;quei, comer&ccedil;os de roba, petits negocis on un &ldquo;hi trobava de tot&rdquo;. En la seva opini&oacute;, l'espai podria reactivar-se si s'apost&agrave;s per un comer&ccedil; accessible pensat &ldquo;sobretot per als joves i per als qui viuen i treballen a la ciutat, no joieries o botigues de marques amb jerseis a 150 o 200 euros&rdquo;. En aquest sentit, lamenta la transformaci&oacute; de carrers comercials com Jaume III, on, com en tantes altres zones del casc hist&ograve;ric de Palma, el petit comer&ccedil; ha anat desapareixent davant les marques d'alta gamma.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La Pla&ccedil;a Major &eacute;s ara pr&agrave;cticament fantasma&rdquo;, es lamenta, fent &egrave;mfasi en el contrast que percep quan viatja per altres ciutats espanyoles, on les places majors re&iuml;xen de vida. Per a ell, la q&uuml;esti&oacute; no &eacute;s nom&eacute;s arquitect&ograve;nica, sin&oacute; pol&iacute;tica: facilitar que el centre torni a ser un lloc &ldquo;per al currante&rdquo;, no nom&eacute;s per a qui es pugui permetre gastar m&eacute;s.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/065eb46f-521e-47ef-ab40-668326b8c163_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/065eb46f-521e-47ef-ab40-668326b8c163_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/065eb46f-521e-47ef-ab40-668326b8c163_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/065eb46f-521e-47ef-ab40-668326b8c163_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/065eb46f-521e-47ef-ab40-668326b8c163_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/065eb46f-521e-47ef-ab40-668326b8c163_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/065eb46f-521e-47ef-ab40-668326b8c163_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Fran, un dels antics clients de la galeria comercial: &quot;La Plaça Major és ara pràcticament fantasma&quot;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Fran, un dels antics clients de la galeria comercial: &quot;La Plaça Major és ara pràcticament fantasma&quot;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Quan vaig venir, tothom sabia que els anaven a fer fora&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Dins la barberia, Vladi perfila amb pols ferm el tall realitzat a un dels seus clients. Aquest empresari d'origen cub&agrave; fa gaireb&eacute; nou anys que &eacute;s al capdavant de 'Barber Shop Vladi', l'&uacute;nic negoci que roman obert a les galeries subterr&agrave;nies. &ldquo;Quan jo vaig venir, tothom sabia que en qualsevol moment els anaven a fer fora&rdquo;, recorda, evocant com, quan la resta de locals van tancar definitivament el desembre de 2019, ell va decidir quedar-s'hi. Un dels moments que ret&eacute; en la seva mem&ograve;ria &eacute;s el dia en qu&egrave; la policia va acudir a clausurar els espais la concessi&oacute; dels quals havia expirat: &ldquo;Venien amb els seus cadenats. Trencaven el teu i hi posaven el seu. El que no es va treure es va quedar dins&rdquo;. Des d'aleshores, els passadissos es van buidar i el subs&ograve;l va entrar en una mena de pausa indefinida.
    </p><p class="article-text">
        Ell, per&ograve;, no dep&egrave;n del tr&agrave;nsit casual. La seva clientela arriba amb cita pr&egrave;via a trav&eacute;s de la seva p&agrave;gina web i de les xarxes socials, on ha constru&iuml;t una marca personal s&ograve;lida. &ldquo;Treballo tot sol i ho faig tot personalitzat. No &eacute;s una barberia d'arribar i tallar&rdquo;, assegura. Pels seus sillons han passat jugadors del RCD Mallorca, equips visitants i fins i tot futbolistes amb els quals viatja per tallar-los els cabells en concentracions. &ldquo;Venen cada setmana. Els veig m&eacute;s a ells que a la meva fam&iacute;lia&rdquo;, bromeja. La seva agenda completa &eacute;s la prova que el negoci funciona, fins i tot enmig d'un entorn apagat.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/eaff64c9-a826-46af-9e83-e53b675236e5_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/eaff64c9-a826-46af-9e83-e53b675236e5_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/eaff64c9-a826-46af-9e83-e53b675236e5_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/eaff64c9-a826-46af-9e83-e53b675236e5_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/eaff64c9-a826-46af-9e83-e53b675236e5_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/eaff64c9-a826-46af-9e83-e53b675236e5_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/eaff64c9-a826-46af-9e83-e53b675236e5_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Vladi, a les portes de la seva barberia, l&#039;últim negoci que resisteix en els foscos soterranis de la Plaça Major: &quot;Quan jo vaig venir, tothom sabia que en qualsevol moment els anaven a fer fora&quot;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Vladi, a les portes de la seva barberia, l&#039;últim negoci que resisteix en els foscos soterranis de la Plaça Major: &quot;Quan jo vaig venir, tothom sabia que en qualsevol moment els anaven a fer fora&quot;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/59980928-d086-456f-b060-bbf2772e6100_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/59980928-d086-456f-b060-bbf2772e6100_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/59980928-d086-456f-b060-bbf2772e6100_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/59980928-d086-456f-b060-bbf2772e6100_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/59980928-d086-456f-b060-bbf2772e6100_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/59980928-d086-456f-b060-bbf2772e6100_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/59980928-d086-456f-b060-bbf2772e6100_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Interior d&#039;un dels locals abandonats a les galeries subterrànies de la Plaça Major"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Interior d&#039;un dels locals abandonats a les galeries subterrànies de la Plaça Major                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Amb tot, la incertesa &eacute;s inevitable: Vladi est&agrave; de lloguer i sap que, quan arribi el moment, haur&agrave; de marxar. &ldquo;Al final m'haur&eacute; d'anar s&iacute; o s&iacute;&rdquo;, admet, encara que no es resigna: el seu pla, quan arribi el desallotjament definitiu, &eacute;s emportar-se amb ell el que sent veritablement seu: el nom i la marca que ha constru&iuml;t durant anys. &ldquo;Intentar&eacute; arrossegar aix&ograve;. Que sigui el nom el que cridi l'atenci&oacute;&rdquo;, confia.
    </p><h2 class="article-text"><strong>De la 'Casa Negra' a la consolidaci&oacute; comercial</strong></h2><p class="article-text">
        La Pla&ccedil;a Major ocupa un lloc central en la hist&ograve;ria de Palma. No obstant aix&ograve;, no existia com a tal durant l'&egrave;poca medieval: el teixit urb&agrave; del centre hist&ograve;ric estava format per estrets i intrincats carrers, propis de la ciutat isl&agrave;mica que la urbs va ser durant segles. En un dels seus laterals va funcionar la 'Casa Negra', seu del m&agrave;xim &ograve;rgan encarregat de vetllar pel manteniment de l'ortod&ograve;xia cat&ograve;lica entre el segle XV i principis del XIX: la Inquisici&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        En una illa on era freq&uuml;ent acudir a saludadors, sanadors, vidents o bruixots, que duien a terme sortilegis i encanteris dirigits a aconseguir l'amor desitjat, millorar la salut o trobar persones desaparegudes o mortes, la Inquisici&oacute; va obrir m&eacute;s de dues-centes causes per bruixeria, encara que rarament va aplicar la pena de mort a persones la ignor&agrave;ncia de les quals, sostenia el tribunal, era vilment manejada pel dimoni. Amb tot, a la 'Casa Negra' van acabar tancats la majoria dels acusats, sovint sense a penes garanties, a la major de les Balears. L'immoble va ser finalment derru&iuml;t el 1823. En paral&middot;lel, i fins a principis del segle XIX, el solar tamb&eacute; estava ocupat pel convent de Sant Felip Neri. El carrer de la Inquisici&oacute;, a les proximitats de la Pla&ccedil;a Major, &eacute;s l'&uacute;nic vestigi topon&iacute;mic de la instituci&oacute; que durant segles va vigilar la ciutat.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/56a96620-ce39-407e-8125-f2147a65185a_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/56a96620-ce39-407e-8125-f2147a65185a_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/56a96620-ce39-407e-8125-f2147a65185a_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/56a96620-ce39-407e-8125-f2147a65185a_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/56a96620-ce39-407e-8125-f2147a65185a_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/56a96620-ce39-407e-8125-f2147a65185a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/56a96620-ce39-407e-8125-f2147a65185a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Imatge de 1951 del lloc on s&#039;ubicava &#039;La casa negra&#039;, seu de la Inquisició a Mallorca"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Imatge de 1951 del lloc on s&#039;ubicava &#039;La casa negra&#039;, seu de la Inquisició a Mallorca                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Les desamortitzacions impulsades pels governs liberals al segle XIX i la pressi&oacute; per obrir noves centralitats urbanes van portar a la demolici&oacute; de convents i muralles, com succe&iacute; a Palma amb l&rsquo;enderrocament del convent de Sant Felip Neri i de l'antiga seu inquisitorial, fet que don&agrave; lloc, el 1838, a l'edificaci&oacute; d'una pla&ccedil;a p&uacute;blica que, seguint el model de la Pla&ccedil;a Reial de Barcelona i en un intent d'adaptar el model de la pla&ccedil;a castellana a una antiga ciutat mediterr&agrave;nia, substitu&iacute; la l&ograve;gica tancada medieval per un espai rectangular obert, definit per porxos i edificis porticats. Una voluntat de modernitzaci&oacute; que, per&ograve;, no es va aturar amb el &ldquo;fi de segle&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El 1931 va entrar en servei el ferrocarril que, a trav&eacute;s d'un extens t&uacute;nel subterrani, connectava el cor de la ciutat amb el moll a trav&eacute;s del subs&ograve;l. Durant la Guerra Civil, el conducte es va utilitzar com a refugi antiaeri, amb accessos habilitats a la Pla&ccedil;a Major. Despr&eacute;s dels seus &uacute;ltims viatges, la l&iacute;nia va deixar d'utilitzar-se el 1965.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/45e005fe-1b01-456a-ac3f-47d92cd1ef63_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/45e005fe-1b01-456a-ac3f-47d92cd1ef63_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/45e005fe-1b01-456a-ac3f-47d92cd1ef63_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/45e005fe-1b01-456a-ac3f-47d92cd1ef63_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/45e005fe-1b01-456a-ac3f-47d92cd1ef63_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/45e005fe-1b01-456a-ac3f-47d92cd1ef63_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/45e005fe-1b01-456a-ac3f-47d92cd1ef63_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El túnel del ferrocarril, al seu pas per sota la Plaça Major, desmantellat amb la construcció dels aparcaments subterranis de la zona"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El túnel del ferrocarril, al seu pas per sota la Plaça Major, desmantellat amb la construcció dels aparcaments subterranis de la zona                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Va ser el 1969 quan, en ple auge de l'autom&ograve;bil i dels nous h&agrave;bits de consum, la Pla&ccedil;a Major torn&agrave; a transformar-se. Sota l'esplanada vuitcentista es va excavar un aparcament subterrani i es van construir unes galeries comercials que responien a l'imaginari modern de l'&egrave;poca: una ciutat funcional adaptada al tr&agrave;nsit rodat i a l'oferta comercial. Aquella intervenci&oacute; va introduir una dimensi&oacute; vertical in&egrave;dita fins aleshores, connectant l'espai p&uacute;blic superior amb un subs&ograve;l dedicat al comer&ccedil; i enlla&ccedil;ant, a m&eacute;s, la part alta del casc antic amb la part baixa de la ciutat. Les obres, aix&iacute; com la construcci&oacute; d'altres aparcaments a les proximitats, van segar m&eacute;s de 80 metres del t&uacute;nel del ferrocarril, la rehabilitaci&oacute; del qual es va convertir en una reivindicaci&oacute; hist&ograve;rica que encara ressona.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5dedb8e3-40fb-4be0-8431-1b5e7e86b618_16-9-aspect-ratio_50p_1136924.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5dedb8e3-40fb-4be0-8431-1b5e7e86b618_16-9-aspect-ratio_50p_1136924.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5dedb8e3-40fb-4be0-8431-1b5e7e86b618_16-9-aspect-ratio_75p_1136924.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5dedb8e3-40fb-4be0-8431-1b5e7e86b618_16-9-aspect-ratio_75p_1136924.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5dedb8e3-40fb-4be0-8431-1b5e7e86b618_16-9-aspect-ratio_default_1136924.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5dedb8e3-40fb-4be0-8431-1b5e7e86b618_16-9-aspect-ratio_default_1136924.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5dedb8e3-40fb-4be0-8431-1b5e7e86b618_16-9-aspect-ratio_default_1136924.jpg"
                    alt="Construcció dels aparcaments i les galeries subterrànies de la Plaça Major a finals dels anys seixanta"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Construcció dels aparcaments i les galeries subterrànies de la Plaça Major a finals dels anys seixanta                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5ce06fd4-1e6c-45ce-b41a-3f515d4e061c_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5ce06fd4-1e6c-45ce-b41a-3f515d4e061c_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5ce06fd4-1e6c-45ce-b41a-3f515d4e061c_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5ce06fd4-1e6c-45ce-b41a-3f515d4e061c_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5ce06fd4-1e6c-45ce-b41a-3f515d4e061c_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5ce06fd4-1e6c-45ce-b41a-3f515d4e061c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5ce06fd4-1e6c-45ce-b41a-3f515d4e061c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La Plaça Major, quan es trobava enjardinada"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La Plaça Major, quan es trobava enjardinada                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La pla&ccedil;a deixava aix&iacute; de ser un buit urb&agrave; heretat del segle XIX per convertir-se en un node de mobilitat i activitat econ&ograve;mica en diverses capes: mentre el subs&ograve;l absorbia la mobilitat i el comer&ccedil;, sobre la superf&iacute;cie afloraven jardins, bancs i un mercat que refor&ccedil;aren la seva condici&oacute; de lloc de trobada.
    </p><p class="article-text">
        No obstant aix&ograve;, el que en el seu moment va simbolitzar el progr&eacute;s &eacute;s avui l'estrat m&eacute;s problem&agrave;tic del conjunt: un subs&ograve;l fragmentat, fosc i progressivament abandonat que encarna els l&iacute;mits d'aquell model urb&agrave;. En els &uacute;ltims anys s'han succe&iuml;t diagn&ograve;stics, estudis t&egrave;cnics i propostes de reactivaci&oacute; que han intentat retornar el sentit a aquell espai soterrat, des de plans per refor&ccedil;ar-ne l'&uacute;s cultural fins a intents de reordenaci&oacute; comercial. Entre anuncis i canvis de govern, les galeries han rom&agrave;s en un llimb.
    </p><p class="article-text">
        Ara, el projecte guanyador del concurs d'idees per a la reforma, titulat &Agrave;gora 001 i liderat per Barcel&oacute; Balanz&oacute; Arquitectes i Scob Arquitectura i Paisatge, busca revitalitzar la pla&ccedil;a &ldquo;respectant la seva identitat hist&ograve;rica&rdquo;, tal com assenyalen els autors de la proposta. D'acord amb la mem&ograve;ria del projecte, la intervenci&oacute; parteix de la idea de refor&ccedil;ar la continu&iuml;tat del teixit urb&agrave; i dotar el conjunt de nous usos que n'afavoreixin la vitalitat, entenent la pla&ccedil;a com un lloc de trobada on la ciutat reconegui la seva identitat i millori la seva relaci&oacute; amb la Rambla, els carrers adjacents i l'espai sota rasant.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DIdw8pWMR8d/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Un dels gestos centrals de la proposta &eacute;s la creaci&oacute; d'un gran atri que reinterpretaria l'antic claustre del convent de Sant Felip Neri i introduiria il&middot;luminaci&oacute; i ventilaci&oacute; natural al nivell inferior, en contrast amb la seva desconnexi&oacute; actual. La pla&ccedil;a es reorganitzar&agrave; en dos nivells connectats per una gran escala, mantenint la cota superior com un gran buit urb&agrave; flexible i activant la planta inferior com un espai cultural i comercial complementari.
    </p><p class="article-text">
        Barcel&oacute; subratlla que el projecte no s'ha d'entendre com una operaci&oacute; convencional de reactivaci&oacute; comercial, sin&oacute; com una intervenci&oacute; orientada a recuperar el car&agrave;cter c&iacute;vic de l'espai. &ldquo;La proposta se centra m&eacute;s en la part cultural i social que en la comercial&rdquo;, assenyala a aquest mitj&agrave;. L'objectiu, sost&eacute;, &eacute;s &ldquo;revitalitzar la zona com a teixit cultural i d'activitat ciutadana que ara no t&eacute;&rdquo;, transformant la pla&ccedil;a en un lloc d'estada i no &uacute;nicament de tr&agrave;nsit. En aquest sentit, la iniciativa contempla la creaci&oacute; d'un centre d'interpretaci&oacute; que expliqui la hist&ograve;ria de Palma, aix&iacute; com la programaci&oacute; d'activitats com teatre, cicles de concerts o cinema a l'aire lliure, obrint d'aquesta manera les portes &ldquo;a altres activitats socials i culturals, a m&eacute;s de les ja tradicionals&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/830d8226-2fc8-45bb-8db1-2bd06980a901_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/830d8226-2fc8-45bb-8db1-2bd06980a901_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/830d8226-2fc8-45bb-8db1-2bd06980a901_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/830d8226-2fc8-45bb-8db1-2bd06980a901_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/830d8226-2fc8-45bb-8db1-2bd06980a901_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/830d8226-2fc8-45bb-8db1-2bd06980a901_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/830d8226-2fc8-45bb-8db1-2bd06980a901_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Recreació de la futura Plaça Major"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Recreació de la futura Plaça Major                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El treball de disseny ha estat profundament marcat per l'estudi hist&ograve;ric del lloc. L'equip, assenyala, ha analitzat &ldquo;el passat i el present de la pla&ccedil;a, des dels seus or&iacute;gens fins ara&rdquo; en un proc&eacute;s que abasta gaireb&eacute; dos segles de transformacions urbanes. Barcel&oacute; recorda que el solar va estar ocupat pels claustres de la 'Casa Negra' i pel convent de Sant Felip Neri, una refer&egrave;ncia que ha servit per recuperar la idea del claustre com a element central del nou atri, ent&egrave;s com una forma de &ldquo;reescriure la hist&ograve;ria del lloc&rdquo;. Tamb&eacute; s'han tingut en compte, afegeix, fites posteriors com el Pla Alomar de 1943 &mdash;el projecte urban&iacute;stic impulsat per l'arquitecte Gabriel Alomar, que cercava modernitzar Palma mitjan&ccedil;ant l'obertura de grans avingudes i la reordenaci&oacute; del centre hist&ograve;ric per adaptar-lo a les necessitats de la ciutat contempor&agrave;nia&mdash; o la reforma de 1969, que va introduir l'aparcament i les galeries comercials. &ldquo;La hist&ograve;ria ha estat part fonamental del plantejament del projecte&rdquo;, incideix.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Cr&iacute;tiques per gentrificaci&oacute; </strong></h2><p class="article-text">
        Davant les veus que apunten al risc de gentrificaci&oacute; de la zona arran del previsible augment de la pressi&oacute; sobre els preus i els usos de l'entorn &mdash;el PSIB-PSOE va arribar a vaticinar que la pla&ccedil;a es convertir&agrave; en &ldquo;una franqu&iacute;cia per als turistes&rdquo;&mdash;, l'arquitecte defensa que el projecte respon a una necessitat urbana evident. &ldquo;Nosaltres pensem que la ciutat, amb aquesta intervenci&oacute; del tot necess&agrave;ria, guanya un espai m&eacute;s per a activitats i que es millora clarament tot l'entorn&rdquo;, assenyala. Al seu parer, la modernitzaci&oacute; dels centres hist&ograve;rics implica generar &ldquo;sinergies amb la ciutat i els seus habitants&rdquo; capaces d'albergar noves activitats sense renunciar a les seves tradicions. En aquest sentit, emmarca la reforma dins una visi&oacute; estrat&egrave;gica m&eacute;s &agrave;mplia: &ldquo;Ens sembla que &eacute;s una aposta per la Palma del futur que aspira a ser capital europea de la cultura el 2031&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Des del punt de vista constructiu i ambiental, la iniciativa aposta per una estrat&egrave;gia de sostenibilitat basada en la geot&egrave;rmia oberta, la reutilitzaci&oacute; d'aig&uuml;es pluvials, una instal&middot;laci&oacute; fotovoltaica en coberta i la il&middot;luminaci&oacute; LED regulada, a m&eacute;s de plantejar el reciclatge de les runes del mateix buidatge per fabricar elements prefabricats de fa&ccedil;ana en formig&oacute; amb mar&egrave;s reciclat, amb l'objectiu de reduir la petjada ecol&ograve;gica i refor&ccedil;ar la identitat material del conjunt. En aquest sentit, Barcel&oacute; reconeix que el projecte es troba encara en fase de desenvolupament i que solucions com la geot&egrave;rmia oberta s'estan avaluant en detall: &ldquo;Ara mateix estem en fase de redacci&oacute; del projecte i, en un projecte d'aquesta complexitat, totes les q&uuml;estions t&egrave;cniques, com no pot ser d'altra manera, estan en revisi&oacute;&rdquo;. La viabilitat definitiva d'aquestes mesures dependr&agrave;, per tant, dels estudis t&egrave;cnics que es duguin a terme durant la fase de projecte executiu, en un subs&ograve;l marcat per d&egrave;cades d'intervencions i superposicions urbanes.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0f079561-6e4e-48b1-9a78-adcc79b5f126_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0f079561-6e4e-48b1-9a78-adcc79b5f126_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0f079561-6e4e-48b1-9a78-adcc79b5f126_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0f079561-6e4e-48b1-9a78-adcc79b5f126_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0f079561-6e4e-48b1-9a78-adcc79b5f126_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0f079561-6e4e-48b1-9a78-adcc79b5f126_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0f079561-6e4e-48b1-9a78-adcc79b5f126_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Passejants a la Plaça Major"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Passejants a la Plaça Major                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Recentment, l'Ajuntament va encarregar un informe destinat a valorar en quin estat es troba la Pla&ccedil;a Major abans de procedir a la seva reforma. En aquest sentit, el batle de Palma, Jaime Mart&iacute;nez, assegura que els resultats de l'an&agrave;lisi no condicionaran la viabilitat de les actuacions projectades. &ldquo;L'estudi ja estava previst que s'havia de realitzar, i per a qualsevol tipus d'obra o de projecte es necessiten dades. Aquest &eacute;s un estudi m&eacute;s&rdquo;, va defensar el passat 10 de febrer en declaracions als mitjans. El primer edil assevera que, amb aquest projecte, el Consistori tractar&agrave; de convertir la Pla&ccedil;a Major en l'&ldquo;epicentre&rdquo; de l'activitat social, cultural i econ&ograve;mica de Palma, mitjan&ccedil;ant l'aportaci&oacute; de solucions &ldquo;efectives, de gran operativitat i funcionalitat&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Carme Vidal, presidenta de l'Associaci&oacute; de Ve&iuml;ns de la Pla&ccedil;a Major, no dubta a afirmar que el barri &ldquo;est&agrave; content&rdquo; amb la iniciativa municipal, i recorda que la zona &ldquo;fa molts d'anys que est&agrave; abandonada&rdquo;, una situaci&oacute; que qualifica de &ldquo;lamentable&rdquo; tractant-se del &ldquo;centre neur&agrave;lgic de Palma&rdquo;, sobretot tenint en compte que la ciutat aspira a projectar-se com a capital cultural. Vidal va participar en el jurat del concurs d'idees en representaci&oacute; dels ve&iuml;ns i assegura que, malgrat que hi havia propostes &ldquo;molt bones&rdquo;, hi va haver un consens &ldquo;clar&rdquo; al voltant de la iniciativa guanyadora. Un dels aspectes que m&eacute;s valora &eacute;s la resoluci&oacute; dels accessos i la connexi&oacute; entre la part alta i la part baixa de la ciutat, una reivindicaci&oacute; hist&ograve;rica del ve&iuml;nat. &ldquo;Jo crec que Palma &eacute;s l'&uacute;nica ciutat europea que t&eacute; una comunicaci&oacute; molt deficient entre la ciutat alta i la ciutat baixa&rdquo;, sost&eacute;, comparant la situaci&oacute; amb ciutats italianes o amb Lisboa, on existeixen rampes i ascensors que salven els desnivells.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3b2277a0-0ccc-4786-ab4f-13321803034e_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3b2277a0-0ccc-4786-ab4f-13321803034e_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3b2277a0-0ccc-4786-ab4f-13321803034e_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3b2277a0-0ccc-4786-ab4f-13321803034e_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3b2277a0-0ccc-4786-ab4f-13321803034e_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3b2277a0-0ccc-4786-ab4f-13321803034e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3b2277a0-0ccc-4786-ab4f-13321803034e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Carme Vidal, presidenta de l&#039;Associació de Veïns de la Plaça Major:"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Carme Vidal, presidenta de l&#039;Associació de Veïns de la Plaça Major:                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e24e925d-adc5-48d5-b2e5-08229e4084ad_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e24e925d-adc5-48d5-b2e5-08229e4084ad_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e24e925d-adc5-48d5-b2e5-08229e4084ad_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e24e925d-adc5-48d5-b2e5-08229e4084ad_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e24e925d-adc5-48d5-b2e5-08229e4084ad_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e24e925d-adc5-48d5-b2e5-08229e4084ad_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e24e925d-adc5-48d5-b2e5-08229e4084ad_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Balcons en un dels laterals a la Plaça Major, característics per les seves façanes grogues i baranes de ferro forjat"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Balcons en un dels laterals a la Plaça Major, característics per les seves façanes grogues i baranes de ferro forjat                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Vidal recorda que les escales mec&agrave;niques fa anys que no funcionen i que l'aparcament presenta barreres arquitect&ograve;niques que obliguen a pujar &ldquo;l'equivalent a dos pisos caminant&rdquo;, cosa que considera inacceptable en ple segle XXI. En aquest sentit, creu que el projecte &ldquo;resol molt b&eacute; l'ascens&rdquo; en incorporar rampes i ascensors que permetrien accedir-hi sense obstacles des de la Rambla o el Born. No obstant aix&ograve;, admet que el pla &eacute;s &ldquo;molt ambici&oacute;s, molt atrevit, innovador&rdquo; i que genera inquietuds entre alguns residents. Hi ha ve&iuml;ns que temen l'impacte estructural de la gran obertura prevista a la pla&ccedil;a, at&egrave;s que sota el paviment hi ha les bigues de l'aparcament, i d'altres que opinen que n'hi hauria prou amb &ldquo;una rentada de cara molt a fons&rdquo; en lloc d'una intervenci&oacute; d'aquesta envergadura. Carme assumeix que les obres seran llargues i molestes, per&ograve; insisteix que &ldquo;el que s'ha de mirar &eacute;s el b&eacute; de la ciutat&rdquo; i que resulta &ldquo;incre&iuml;ble&rdquo; que el deteriorament s'hagi prolongat tants d'anys.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hi ha veïns que temen l&#039;impacte estructural de la gran obertura prevista a la plaça, atès que sota el paviment hi ha les bigues de l&#039;aparcament, i altres que opinen que n&#039;hi hauria prou amb &quot;una rentada de cara molt a fons&quot; en lloc d&#039;una intervenció de tal envergadura</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Historiadora de l'art de formaci&oacute;, tamb&eacute; contextualitza la pla&ccedil;a en una tradici&oacute; urban&iacute;stica m&eacute;s &agrave;mplia. Recorda que la Pla&ccedil;a Major &eacute;s fruit de la desamortitzaci&oacute; i que, per construir-la, es va destruir part de la trama medieval, i assenyala que, amb tot just 3.000 metres quadrats, &eacute;s &ldquo;la m&eacute;s petita&rdquo; si es compara amb altres places majors espanyoles. Per a ella, el debat actual no pot deslligar-se d'aquella hist&ograve;ria: la pla&ccedil;a ha estat sempre un espai for&ccedil;at per decisions pol&iacute;tiques i urban&iacute;stiques, i ara torna a situar-se al centre d'una discussi&oacute; sobre com s'ha de relacionar Palma amb el seu passat i amb el seu futur.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/75384ebc-9049-4b0e-a389-03b90c7a72db_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/75384ebc-9049-4b0e-a389-03b90c7a72db_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/75384ebc-9049-4b0e-a389-03b90c7a72db_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/75384ebc-9049-4b0e-a389-03b90c7a72db_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/75384ebc-9049-4b0e-a389-03b90c7a72db_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/75384ebc-9049-4b0e-a389-03b90c7a72db_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/75384ebc-9049-4b0e-a389-03b90c7a72db_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Part dels soterranis de la Plaça Major, antany bullides galeries comercials"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Part dels soterranis de la Plaça Major, antany bullides galeries comercials                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>D&egrave;ficits estructurals</strong></h2><p class="article-text">
        Mentrestant, l'arquitecta Cristina Llorente, directora d'Arquitectives i membre del col&middot;lectiu Palma XXI, integrat per historiadors, ge&ograve;grafs, arquitectes i urbanistes, recorda que el 2020 el seu equip va coordinar el proc&eacute;s participatiu impulsat per l'anterior equip de govern amb l'objectiu de definir els usos futurs de les galeries i el paper de la Pla&ccedil;a Major a la ciutat. En declaracions a aquest diari, explica que aquell proc&eacute;s va recollir demandes que durant anys havien formulat associacions ve&iuml;nals i entitats socials: obrir les galeries a l'exterior, introduir usos culturals i socials, millorar la connexi&oacute; amb l'entorn i, sobretot, recuperar la Pla&ccedil;a Major com a lloc de trobada ciutadana i no &uacute;nicament com a escenari orientat al turisme. En un context d'emerg&egrave;ncia clim&agrave;tica, afegeix, una gran superf&iacute;cie dura, sense ombra ni espais d'estada, t&eacute; poc sentit com a espai de relaci&oacute; contemporani.
    </p><p class="article-text">
        Llorente subratlla que aquell treball participatiu va quedar durant anys en una fase preliminar i que desconeix fins a quin punt va ser incorporat a les bases del concurs d'idees convocat posteriorment. Tamb&eacute; insisteix que conv&eacute; ser prudent a l'hora de valorar l'avantprojecte guanyador, at&egrave;s que es tracta d'un concurs d'idees i que, segons la seva experi&egrave;ncia, entre la proposta premiada i el projecte finalment executat sol haver-hi difer&egrave;ncies substancials a causa d'ajustos normatius, t&egrave;cnics i pressupostaris.
    </p><p class="article-text">
        Amb tot, considera que, des del punt de vista urb&agrave;, l'obertura de les galeries mitjan&ccedil;ant grans buits i graderies que introdueixin llum i ventilaci&oacute; pot ser una resposta raonable a un dels principals problemes actuals: el car&agrave;cter fosc i poc amable de l'espai subterrani. No obstant aix&ograve;, adverteix que aquesta operaci&oacute; tamb&eacute; transforma la imatge tradicional de &ldquo;pla&ccedil;a major&rdquo; com a gran esplanada porticada i recorda que el model hist&ograve;ric &mdash;hereu de processos de desamortitzaci&oacute; i, en el cas de Palma, constru&iuml;t sobre l'antic convent de Sant Felip Neri i les depend&egrave;ncies de la Inquisici&oacute;&mdash; presenta avui greus d&egrave;ficits funcionals.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/faa8b5f0-da4c-4222-9119-b292195a9c96_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/faa8b5f0-da4c-4222-9119-b292195a9c96_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/faa8b5f0-da4c-4222-9119-b292195a9c96_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/faa8b5f0-da4c-4222-9119-b292195a9c96_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/faa8b5f0-da4c-4222-9119-b292195a9c96_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/faa8b5f0-da4c-4222-9119-b292195a9c96_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/faa8b5f0-da4c-4222-9119-b292195a9c96_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La vida continua a la superfície de la Plaça Major mentre el subsòl roman buit i a l&#039;espera de la seva transformació"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La vida continua a la superfície de la Plaça Major mentre el subsòl roman buit i a l&#039;espera de la seva transformació                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En relaci&oacute; amb l'impacte social, Llorente emmarca el debat en la tensi&oacute; cl&agrave;ssica entre millora urbana i gentrificaci&oacute;. Al seu parer, deixar que els espais es degradin per evitar la revaloritzaci&oacute; no &eacute;s una soluci&oacute;, per&ograve; tampoc no ho &eacute;s intervenir sense acompanyar la reforma amb pol&iacute;tiques p&uacute;bliques que esmorteixin els efectes del mercat. Assenyala que existeixen eines &mdash;com l'aplicaci&oacute; de la Llei estatal d'habitatge per limitar els preus, l'exercici del dret de tanteig i retracte o la compra p&uacute;blica de locals per destinar-los a comer&ccedil; de proximitat&mdash; que poden modular la velocitat i l'agressivitat dels processos de substituci&oacute; social.
    </p><p class="article-text">
        M&eacute;s enll&agrave; del cas concret de la Pla&ccedil;a Major, l'arquitecta q&uuml;estiona la proliferaci&oacute; de grans projectes urbans deslligats d'una estrat&egrave;gia global de ciutat. Considera que Palma arrossega problemes estructurals, especialment a l'Eixample, que no estan sent abordats, i defensa una combinaci&oacute; d'intervencions estrat&egrave;giques amb actuacions d'&ldquo;acupuntura urbana&rdquo; m&eacute;s petites i cont&iacute;nues. En aquest sentit, adverteix del risc que concursos ambiciosos es converteixin en anuncis de gran impacte medi&agrave;tic per&ograve; de dif&iacute;cil execuci&oacute; si no compten amb suport pressupostari suficient.
    </p><p class="article-text">
        Amb tot, Llorente reconeix encerts en la proposta guanyadora, especialment en la reformulaci&oacute; de la fa&ccedil;ana cap a la Rambla i en la intenci&oacute; d'introduir llum i activitat a les galeries, un potencial fins ara desaprofitat. La seva conclusi&oacute; &eacute;s matisada: la intervenci&oacute; pot corregir d&egrave;ficits evidents de l'espai actual, per&ograve; el seu abast real dependr&agrave; tant de com es materialitzi t&egrave;cnicament com de les pol&iacute;tiques urbanes i socials que l'acompanyin.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d2a9a2ac-17f1-4bf1-94dd-634ada9a9ddc_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d2a9a2ac-17f1-4bf1-94dd-634ada9a9ddc_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d2a9a2ac-17f1-4bf1-94dd-634ada9a9ddc_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d2a9a2ac-17f1-4bf1-94dd-634ada9a9ddc_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d2a9a2ac-17f1-4bf1-94dd-634ada9a9ddc_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d2a9a2ac-17f1-4bf1-94dd-634ada9a9ddc_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d2a9a2ac-17f1-4bf1-94dd-634ada9a9ddc_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Escales que donen accés des de la Rambla a la Plaça Major"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Escales que donen accés des de la Rambla a la Plaça Major                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1fd06a8e-a0c4-46e4-9d0a-40fdb94e1932_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1fd06a8e-a0c4-46e4-9d0a-40fdb94e1932_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1fd06a8e-a0c4-46e4-9d0a-40fdb94e1932_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1fd06a8e-a0c4-46e4-9d0a-40fdb94e1932_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1fd06a8e-a0c4-46e4-9d0a-40fdb94e1932_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1fd06a8e-a0c4-46e4-9d0a-40fdb94e1932_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1fd06a8e-a0c4-46e4-9d0a-40fdb94e1932_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Tapís al subterrani de la Plaça Major"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Tapís al subterrani de la Plaça Major                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Un altre dels col&middot;lectius que s'ha pronunciat sobre l'avantprojecte guanyador &eacute;s l'Associaci&oacute; d'Amics del Ferrocarril. El seu president, Miquel &Agrave;ngel Riera, expressa el seu &ldquo;suport&rdquo; a la proposta, per&ograve; considera que la reforma no pot limitar-se a la superf&iacute;cie, sin&oacute; que ha d'incorporar els vestigis hist&ograve;rics que travessen el subs&ograve;l de la pla&ccedil;a, com el t&uacute;nel del ferrocarril, testimoni de gaireb&eacute; un segle de mobilitat, guerra i successives transformacions urbanes. A dia d'avui, sost&eacute; l'entitat, aquesta infraestructura &ldquo;seria perfectament accessible i visitable&rdquo; des de la sortida del port, sota les muralles, fins als aparcaments de la Pla&ccedil;a Major, aix&iacute; com en el tram que connecta amb el Mercat de l'Olivar.
    </p><p class="article-text">
        Tamb&eacute; ARCA, la principal entitat de defensa del patrimoni a Balears, valora positivament diversos aspectes de la proposta, com la creaci&oacute; de nous espais d'estada en diferents nivells, l'entrada de llum natural a la planta subterr&agrave;nia &mdash;on s'ubicar&agrave; el centre d'interpretaci&oacute;&mdash; i la millora de l'accessibilitat per a vianants des de la Rambla. No obstant aix&ograve;, adverteix que el projecte, tal com ha estat presentat, ignora elements patrimonials existents que considera essencials. Entre aquests esmenta el t&uacute;nel ferroviari i les hist&ograve;riques casetes de la Costa des Teatre, amb m&eacute;s d'un segle d'antiguitat, la conservaci&oacute; i integraci&oacute; de les quals figuraven en les bases del concurs.
    </p><p class="article-text">
        L'entitat reclama que ambd&oacute;s elements s'incorporin &ldquo;s&iacute; o s&iacute;&rdquo; al projecte definitiu i alerta, a m&eacute;s, que la connexi&oacute; prevista amb la Rambla no hauria d'implicar la p&egrave;rdua de cap fragment d'aquest passeig hist&ograve;ric, cosa que, segons la seva interpretaci&oacute; dels pl&agrave;nols, podria produir-se. ARCA confia que l'Ajuntament atengui aquestes peticions, que considera un valor afegit per a la intervenci&oacute;, i assenyala que les paraules del batle durant la presentaci&oacute;, en les quals va garantir la conservaci&oacute; dels elements patrimonials, contribueixen a generar una certa tranquil&middot;litat.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Ballesteros, Francisco Ubilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/seu-inquisicio-futur-epicentre-cultural-platja-major-palma-ara-practicament-fantasma_1_13031498.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 02 Mar 2026 05:31:19 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/575a98cd-4759-49b4-b797-b61270fce140_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="772611" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/575a98cd-4759-49b4-b797-b61270fce140_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="772611" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[De seu de la Inquisició a futur 'epicentre cultural': "La Plaça Major de Palma és ara pràcticament fantasma"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/575a98cd-4759-49b4-b797-b61270fce140_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Reformas,Patrimonio Histórico,Historia,Inquisición,Arquitectura,Arquitectos,Urbanismo,Islas Baleares,Mallorca,Palma]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De sede de la Inquisición a futuro 'epicentro cultural': "La Plaza Mayor de Palma es ahora prácticamente fantasma"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/sede-inquisicion-futuro-epicentro-cultural-playa-mayor-palma-ahora-practicamente-fantasma_1_12993801.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/575a98cd-4759-49b4-b797-b61270fce140_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De sede de la Inquisición a futuro &#039;epicentro cultural&#039;: &quot;La Plaza Mayor de Palma es ahora prácticamente fantasma&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una barbería frecuentada por futbolistas es el único comercio que resiste en la zona subterránea del corazón de la ciudad. El arquitecto que ha ganado el concurso municipal para transformar la zona defiende un nuevo proyecto pensado en el ciudadano</p><p class="subtitle">El gran socavón que ha sacado a la luz parte de la obra más colosal de la historia de Palma: sus murallas
</p></div><p class="article-text">
        En la penumbra, el eco ha sustituido al bullicio que durante a&ntilde;os recorri&oacute; las galer&iacute;as subterr&aacute;neas que yacen bajo la Plaza Mayor de Palma. Caminar hoy por sus oscuros pasillos es hacerlo entre persianas met&aacute;licas cerradas a cal y canto, escaparates tras los cuales se adivinan antiguos art&iacute;culos olvidados, r&oacute;tulos descoloridos que sobreviven como f&oacute;siles de un tiempo m&aacute;s pr&oacute;spero, escaleras mec&aacute;nicas que, inm&oacute;viles, conducen a ninguna parte y una vieja cabina telef&oacute;nica en desuso, met&aacute;fora de un subsuelo que hace a&ntilde;os dej&oacute; de comunicarse con la ciudad. Al fondo de uno de los corredores, sin embargo, una claridad irrumpe en la oscuridad: es una barber&iacute;a, el &uacute;ltimo negocio que resiste como un faro encendido en un territorio suspendido en el tiempo. &ldquo;Recuerdo cuando era joven que esto era un bullicio. Ahora est&aacute; muerto&rdquo;, lamenta Fran, uno de los clientes que acaba de salir del local.
    </p><p class="article-text">
        La Plaza Mayor es un palimpsesto urbano donde se superponen siglos de memoria, desde su uso como <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/palizas-detenciones-burdeles-desvios-fondos-inquisicion-hundio-corrupcion-abuso_1_9683046.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sede de la Inquisici&oacute;n </a>hasta su consolidaci&oacute;n como coraz&oacute;n comercial y tur&iacute;stico de la capital balear. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, sin embargo, no son pocas las voces que reclaman un cambio. Un ambicioso proyecto propone ahora convertir la zona en un &ldquo;epicentro social, cultural y econ&oacute;mico&rdquo; mediante la apertura de las galer&iacute;as subterr&aacute;neas y la implantaci&oacute;n de nuevos niveles y accesos peatonales. La iniciativa, sin embargo, ha despertado los interrogantes sobre el impacto que la intervenci&oacute;n podr&iacute;a tener en la revalorizaci&oacute;n del centro hist&oacute;rico. &iquest;Qu&eacute; tipo de ciudad emerger&aacute; de ese vac&iacute;o? 
    </p><p class="article-text">
        Mientras el discurso oficial pone el acento en la recuperaci&oacute;n de un espacio &ldquo;deteriorado&rdquo; y en su reintegraci&oacute;n en el tejido urbano, el arquitecto responsable de la propuesta, Antoni Barcel&oacute;, defiende que lo que la iniciativa busca es, ante todo, devolver a la Plaza Mayor su condici&oacute;n de lugar de encuentro ciudadano, transformando la plaza en un lugar pensado no solo para atravesar, sino tambi&eacute;n para permanecer, y respetando a su vez su pasado. &ldquo;La historia ha sido parte fundamental del planteamiento del proyecto&rdquo;, remarca Barcel&oacute; en declaraciones a elDiario.es. La iniciativa plantea una transformaci&oacute;n profunda del espacio p&uacute;blico y de sus plantas inferiores con la intenci&oacute;n de reforzar la continuidad del tejido urbano y convertir el enclave en un nuevo &ldquo;epicentro cultural&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ecd27c8e-e880-4671-8c5c-bf0ccf1d551a_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ecd27c8e-e880-4671-8c5c-bf0ccf1d551a_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ecd27c8e-e880-4671-8c5c-bf0ccf1d551a_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ecd27c8e-e880-4671-8c5c-bf0ccf1d551a_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ecd27c8e-e880-4671-8c5c-bf0ccf1d551a_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ecd27c8e-e880-4671-8c5c-bf0ccf1d551a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ecd27c8e-e880-4671-8c5c-bf0ccf1d551a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Transeúntes en la Plaza Mayor de Palma"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Transeúntes en la Plaza Mayor de Palma                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6155be55-c38e-443b-84ec-b4688d3d2d14_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6155be55-c38e-443b-84ec-b4688d3d2d14_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6155be55-c38e-443b-84ec-b4688d3d2d14_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6155be55-c38e-443b-84ec-b4688d3d2d14_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6155be55-c38e-443b-84ec-b4688d3d2d14_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6155be55-c38e-443b-84ec-b4688d3d2d14_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6155be55-c38e-443b-84ec-b4688d3d2d14_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Escaleras mecánicas que durante años transportaron a centenares de personas entre la superficie y el subsuelo de la Plaza Mayor"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Escaleras mecánicas que durante años transportaron a centenares de personas entre la superficie y el subsuelo de la Plaza Mayor                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La Plaza Mayor de Palma es un palimpsesto urbano donde se superponen siglos de memoria, desde su uso como sede de la Inquisición hasta su consolidación como corazón comercial y turístico de la capital balear. Ahora, un ambicioso proyecto propone convertir la zona en un &quot;epicentro social, cultural y económico&quot;</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Bajo la superficie de la Plaza Mayor, entre los oscuros pasillos del subsuelo, Fran contempla el proyecto con una mezcla de escepticismo y nostalgia. Su memoria recuerda tiendas de discos a los que acud&iacute;a a comprar cuando era <em>disc jockey</em>, comercios de ropa, peque&ntilde;os negocios donde uno &ldquo;encontraba de todo&rdquo;. En su opini&oacute;n, el espacio podr&iacute;a reactivarse si se apostara por un comercio accesible pensado &ldquo;sobre todo para los j&oacute;venes y para quienes viven y trabajan en la ciudad, no joyer&iacute;as o tiendas de marcas a 150 &oacute; 200 euros el jersey&rdquo;. En este sentido, lamenta la transformaci&oacute;n de calles comerciales como Jaime III, donde, como en tantas otras zonas del casco hist&oacute;rico de Palma, el peque&ntilde;o comercio ha ido desapareciendo frente a las marcas de alta gama. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La Plaza Mayor es ahora pr&aacute;cticamente fantasma&rdquo;, se lamenta, haciendo &eacute;nfasis en el contraste que percibe cuando viaja por otras ciudades espa&ntilde;olas, donde las plazas mayores rebosan de vida. Para &eacute;l, la cuesti&oacute;n no es solo arquitect&oacute;nica, sino pol&iacute;tica: facilitar que el centro vuelva a ser un lugar &ldquo;para el currante&rdquo;, no solo para quien pueda permitirse gastar m&aacute;s.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/065eb46f-521e-47ef-ab40-668326b8c163_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/065eb46f-521e-47ef-ab40-668326b8c163_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/065eb46f-521e-47ef-ab40-668326b8c163_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/065eb46f-521e-47ef-ab40-668326b8c163_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/065eb46f-521e-47ef-ab40-668326b8c163_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/065eb46f-521e-47ef-ab40-668326b8c163_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/065eb46f-521e-47ef-ab40-668326b8c163_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Fran, uno de los antiguos clientes de la galería comercial: &quot;La Plaza Mayor es ahora prácticamente fantasma&quot;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Fran, uno de los antiguos clientes de la galería comercial: &quot;La Plaza Mayor es ahora prácticamente fantasma&quot;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Cuando vine, todo el mundo sab&iacute;a que lo iban a sacar&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Dentro de la barber&iacute;a, Vladi perfila con pulso firme el corte realizado a uno de sus clientes. Este empresario de origen cubano lleva casi nueve a&ntilde;os al frente de 'Barber Shop Vladi', el &uacute;nico negocio que permanece abierto en las galer&iacute;as subterr&aacute;neas. &ldquo;Cuando yo vine, todo el mundo sab&iacute;a que en cualquier momento los iban a sacar&rdquo;, recuerda, evocando c&oacute;mo, cuando el resto de locales cerr&oacute; definitivamente en diciembre de 2019, &eacute;l decidi&oacute; quedarse. Uno de los momentos que retiene en su memoria es el d&iacute;a en que la polic&iacute;a acudi&oacute; a clausurar los espacios cuya concesi&oacute;n hab&iacute;a expirado: &ldquo;Ven&iacute;an con sus candados. Cortaban el tuyo y pon&iacute;an el suyo. Lo que no se sac&oacute; se qued&oacute; dentro&rdquo;. Desde entonces, los pasillos se vaciaron y el subsuelo entr&oacute; en una especie de pausa indefinida.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;l, sin embargo, no depende del tr&aacute;nsito casual. Su clientela llega con cita previa a trav&eacute;s de su p&aacute;gina web y de las redes sociales, donde ha construido una marca personal s&oacute;lida. &ldquo;Trabajo solo y lo hago todo personalizado. No es una barber&iacute;a de llegar y cortar&rdquo;, asegura. Por sus sillones han pasado jugadores del RCD Mallorca, equipos visitantes e incluso futbolistas con los que viaja para cortar el pelo en concentraciones. &ldquo;Vienen cada semana. Los veo m&aacute;s a ellos que a mi familia&rdquo;, bromea. Su agenda repleta es la prueba de que el negocio funciona, incluso en medio de un entorno apagado. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/eaff64c9-a826-46af-9e83-e53b675236e5_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/eaff64c9-a826-46af-9e83-e53b675236e5_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/eaff64c9-a826-46af-9e83-e53b675236e5_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/eaff64c9-a826-46af-9e83-e53b675236e5_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/eaff64c9-a826-46af-9e83-e53b675236e5_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/eaff64c9-a826-46af-9e83-e53b675236e5_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/eaff64c9-a826-46af-9e83-e53b675236e5_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Vladi, a las puertas de su barbería, el último negocio que resiste en los oscuros subterráneos de la Plaza Mayor: &quot;Cuando yo vine, todo el mundo sabía que en cualquier momento los iban a sacar&quot;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Vladi, a las puertas de su barbería, el último negocio que resiste en los oscuros subterráneos de la Plaza Mayor: &quot;Cuando yo vine, todo el mundo sabía que en cualquier momento los iban a sacar&quot;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/59980928-d086-456f-b060-bbf2772e6100_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/59980928-d086-456f-b060-bbf2772e6100_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/59980928-d086-456f-b060-bbf2772e6100_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/59980928-d086-456f-b060-bbf2772e6100_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/59980928-d086-456f-b060-bbf2772e6100_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/59980928-d086-456f-b060-bbf2772e6100_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/59980928-d086-456f-b060-bbf2772e6100_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Interior de uno de los locales abandonados en las galerías subterráneas de la Plaza Mayor"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Interior de uno de los locales abandonados en las galerías subterráneas de la Plaza Mayor                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Con todo, la incertidumbre es inevitable: Vladi est&aacute; de alquiler y sabe que, cuando llegue el momento, tendr&aacute; que marcharse. &ldquo;Al final me tendr&eacute; que ir s&iacute; o s&iacute;&rdquo;, admite, aunque no se resigna: su plan, cuando llegue el desalojo definitivo, es llevarse consigo lo que siente verdaderamente suyo: el nombre y la marca que ha construido durante a&ntilde;os. &ldquo;Intentar&eacute; arrastrar eso. Que sea el nombre lo que llame la atenci&oacute;n&rdquo;, conf&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text"><strong>De la 'casa negra' a la consolidaci&oacute;n comercial</strong></h2><p class="article-text">
        La Plaza Mayor ocupa un lugar central en la historia de Palma. Sin embargo, no exist&iacute;a como tal durante la &eacute;poca medieval: el tejido urbano del centro hist&oacute;rico estaba formado por estrechas e intrincadas calles propias de la ciudad isl&aacute;mica que la urbe fue durante siglos. En uno de sus laterales funcion&oacute; la 'Casa Negra', sede del m&aacute;ximo &oacute;rgano encargado de velar por el mantenimiento de la ortodoxia cat&oacute;lica entre el siglo XV y principios del XIX: la Inquisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En una isla en la que era frecuente acudir a saludadores, sanadores, videntes o hechiceros, quienes llevan a cabo sortilegios y encantamientos dirigidos a conseguir el amor deseado, mejorar la salud o hallar a personas desaparecidas y fallecidas, <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/doscientos-azotes-destierro-pagaban-herejias-hechiceros-videntes-sanadores_1_11221729.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Santo Oficio persigui&oacute; con dureza las herej&iacute;as</a>, aunque raramente aplic&oacute; la pena de muerte a personas cuya ignorancia, sosten&iacute;a el tribunal, era vilmente manejada por el diablo. Con todo, en la 'Casa Negra' acabaron encerrados la mayor parte de los acusados de las m&aacute;s doscientas causas que la Inquisi&oacute;n abri&oacute; por brujer&iacute;a, y sin apenas garant&iacute;as, en la mayor de las Balears. El inmueble ser&iacute;a finalmente derribado en 1823. En paralelo, y hasta principios del siglo XIX, el solar estaba ocupado por el convento de Sant Felip Neri. La calle de la Inquisici&oacute;, en las proximidades de la Plaza Mayor, es el &uacute;nico vestigio topon&iacute;mico de la instituci&oacute;n que durante siglos vigil&oacute; la ciudad. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/56a96620-ce39-407e-8125-f2147a65185a_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/56a96620-ce39-407e-8125-f2147a65185a_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/56a96620-ce39-407e-8125-f2147a65185a_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/56a96620-ce39-407e-8125-f2147a65185a_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/56a96620-ce39-407e-8125-f2147a65185a_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/56a96620-ce39-407e-8125-f2147a65185a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/56a96620-ce39-407e-8125-f2147a65185a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Imagen de 1951 del lugar donde se ubicaba &#039;La casa negra&#039;, sede de la Inquisición en Mallorca"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Imagen de 1951 del lugar donde se ubicaba &#039;La casa negra&#039;, sede de la Inquisición en Mallorca                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Las desamortizaciones impulsadas por los gobiernos liberales en el siglo XIX y la presi&oacute;n por abrir nuevas centralidades urbanas llevaron a la demolici&oacute;n de conventos y murallas, como suceder&iacute;a en Palma con el derribo del convento de Sant Felip Neri y de la antigua sede inquisitorial, dando pie, en 1838, a la edificaci&oacute;n de una plaza p&uacute;blica que, siguiendo el modelo de la Plaza Real de Barcelona y en un intento de adaptar el modelo de la plaza castellana a una antigua ciudad mediterr&aacute;nea, sustituir&iacute;a la l&oacute;gica cerrada medieval por un espacio rectangular abierto definido por soportales y edificios porticados. Una voluntad de modernizaci&oacute;n que, sin embargo, no se detuvo con el 'fin de si&egrave;cle'. 
    </p><p class="article-text">
        En 1931 entr&oacute; en servicio el ferrocarril que, a trav&eacute;s de un extenso t&uacute;nel subterr&aacute;neo, conectaba el coraz&oacute;n de la ciudad con el muelle a trav&eacute;s del subsuelo. Durante la Guerra Civil, el conducto fue utilizado como refugio antia&eacute;reo, con accesos habilitados en la Plaza Mayor. Tras sus &uacute;ltimos viajes, la l&iacute;nea dej&oacute; de utilizarse en 1965.   
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/45e005fe-1b01-456a-ac3f-47d92cd1ef63_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/45e005fe-1b01-456a-ac3f-47d92cd1ef63_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/45e005fe-1b01-456a-ac3f-47d92cd1ef63_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/45e005fe-1b01-456a-ac3f-47d92cd1ef63_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/45e005fe-1b01-456a-ac3f-47d92cd1ef63_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/45e005fe-1b01-456a-ac3f-47d92cd1ef63_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/45e005fe-1b01-456a-ac3f-47d92cd1ef63_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El túnel del ferrocarril, a su paso por debajo de la Plaza Mayor, desmantelado con la construcción de los aparcamientos subterráneos de la zona"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El túnel del ferrocarril, a su paso por debajo de la Plaza Mayor, desmantelado con la construcción de los aparcamientos subterráneos de la zona                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Fue en 1969 cuando, en pleno auge del autom&oacute;vil y de los nuevos h&aacute;bitos de consumo, la Plaza Mayor volver&iacute;a a transformarse. Bajo la explanada decimon&oacute;nica se excav&oacute; un aparcamiento subterr&aacute;neo y se construyeron unas galer&iacute;as comerciales que respond&iacute;an al imaginario moderno de la &eacute;poca: una ciudad funcional adaptada al tr&aacute;fico rodado y a la oferta comercial. Aquella intervenci&oacute;n introdujo una dimensi&oacute;n vertical in&eacute;dita hasta entonces, conectando el espacio p&uacute;blico superior con un subsuelo dedicado al comercio, enlazando, adem&aacute;s, la parte alta del casco antiguo con la parte baja de la ciudad. Las obras, as&iacute; como la construcci&oacute;n de otros parkings en las proximidades, cercen&oacute; m&aacute;s de 80 metros del t&uacute;nel del ferrocarril, cuya rehabilitaci&oacute;n se convirti&oacute; en una reivindicaci&oacute;n hist&oacute;rica que a&uacute;n resuena.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5dedb8e3-40fb-4be0-8431-1b5e7e86b618_16-9-aspect-ratio_50p_1136924.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5dedb8e3-40fb-4be0-8431-1b5e7e86b618_16-9-aspect-ratio_50p_1136924.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5dedb8e3-40fb-4be0-8431-1b5e7e86b618_16-9-aspect-ratio_75p_1136924.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5dedb8e3-40fb-4be0-8431-1b5e7e86b618_16-9-aspect-ratio_75p_1136924.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5dedb8e3-40fb-4be0-8431-1b5e7e86b618_16-9-aspect-ratio_default_1136924.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5dedb8e3-40fb-4be0-8431-1b5e7e86b618_16-9-aspect-ratio_default_1136924.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5dedb8e3-40fb-4be0-8431-1b5e7e86b618_16-9-aspect-ratio_default_1136924.jpg"
                    alt="Construcción de los aparcamientos y las galerías subterráneas de la Plaza Mayor a finales de los años sesenta"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Construcción de los aparcamientos y las galerías subterráneas de la Plaza Mayor a finales de los años sesenta                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5ce06fd4-1e6c-45ce-b41a-3f515d4e061c_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5ce06fd4-1e6c-45ce-b41a-3f515d4e061c_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5ce06fd4-1e6c-45ce-b41a-3f515d4e061c_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5ce06fd4-1e6c-45ce-b41a-3f515d4e061c_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5ce06fd4-1e6c-45ce-b41a-3f515d4e061c_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5ce06fd4-1e6c-45ce-b41a-3f515d4e061c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5ce06fd4-1e6c-45ce-b41a-3f515d4e061c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La Plaza Mayor, cuando se encontraba ajardinada"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La Plaza Mayor, cuando se encontraba ajardinada                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La plaza dejaba as&iacute; de ser un vac&iacute;o urbano heredado del siglo XIX para convertirse en un nodo de movilidad y actividad econ&oacute;mica en varias capas: mientras el subsuelo absorb&iacute;a la movilidad y el comercio, sobre la superficie aflorar&iacute;an jardines, bancos y un mercado que reforzar&iacute;an su condici&oacute;n de lugar de encuentro. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, lo que en su momento simboliz&oacute; progreso es hoy el estrato m&aacute;s problem&aacute;tico del conjunto: un subsuelo fragmentado, oscuro y progresivamente abandonado que encarna los l&iacute;mites de aquel modelo urbano. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os se han sucedido diagn&oacute;sticos, estudios t&eacute;cnicos y propuestas de reactivaci&oacute;n que han intentado devolverle el sentido a ese espacio soterrado, desde planes para reforzar su uso cultural hasta intentos de reordenaci&oacute;n comercial. Entre anuncios y cambios de gobierno, las galer&iacute;as han permanecido en un limbo.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, el proyecto ganador del concurso de ideas para la reforma, titulado &Aacute;gora 001 y liderado por Barcel&oacute; Balanz&oacute; arquitectes y Scob Arquitectura i Paisatge, busca revitalizar la plaza &ldquo;respetando su identidad hist&oacute;rica&rdquo;, tal como se&ntilde;alan los autores de la propuesta. De acuerdo a la memoria del proyecto, la intervenci&oacute;n parte de la idea de reforzar la continuidad del tejido urbano y dotar al conjunto de nuevos usos que favorezcan su vitalidad, entendiendo la plaza como un lugar de encuentro donde la ciudad reconozca su identidad y mejore su relaci&oacute;n con la Rambla, las calles adyacentes y el espacio bajo rasante.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DIdw8pWMR8d/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Uno de los gestos centrales de la propuesta es la creaci&oacute;n de un gran atrio que reinterpretar&aacute; el antiguo claustro del antiguo convento de Sant Felip Neri e introducir&aacute; iluminaci&oacute;n y ventilaci&oacute;n natural al nivel inferior frente a su desconexi&oacute;n actual. La plaza se reorganizar&aacute; en dos niveles conectados por una gran escalera, manteniendo la cota superior como un gran vac&iacute;o urbano flexible y activando la planta inferior como un espacio cultural y comercial complementario. 
    </p><p class="article-text">
        Barcel&oacute; subraya que el proyecto no debe entenderse como una operaci&oacute;n convencional de reactivaci&oacute;n comercial, sino como una intervenci&oacute;n orientada a recuperar el car&aacute;cter c&iacute;vico del espacio. &ldquo;La propuesta se centra m&aacute;s en la parte cultural y social que en la comercial&rdquo;, se&ntilde;ala a este medio. El objetivo, sostiene, es &ldquo;revitalizar la zona como tejido cultural y de actividad ciudadana que ahora no tiene&rdquo;, transformando la plaza en un lugar de estancia y no &uacute;nicamente de tr&aacute;nsito. En ese sentido, la iniciativa contempla la creaci&oacute;n de un centro de interpretaci&oacute;n que explique la historia de Palma, as&iacute; como la programaci&oacute;n de actividades como teatro, ciclos de conciertos o cine al aire libre, abriendo de este modo las puertas &ldquo;a otras actividades sociales y culturales adem&aacute;s de las ya tradicionales&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/830d8226-2fc8-45bb-8db1-2bd06980a901_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/830d8226-2fc8-45bb-8db1-2bd06980a901_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/830d8226-2fc8-45bb-8db1-2bd06980a901_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/830d8226-2fc8-45bb-8db1-2bd06980a901_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/830d8226-2fc8-45bb-8db1-2bd06980a901_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/830d8226-2fc8-45bb-8db1-2bd06980a901_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/830d8226-2fc8-45bb-8db1-2bd06980a901_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Reacreación de la futura Plaza Mayor"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Reacreación de la futura Plaza Mayor                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El trabajo de dise&ntilde;o ha estado profundamente marcado por el estudio hist&oacute;rico del lugar. El equipo, se&ntilde;ala, ha analizado &ldquo;el pasado y el presente de la plaza, desde sus or&iacute;genes hasta ahora&rdquo; en un proceso que abarca casi dos siglos de transformaciones urbanas. Barcel&oacute; recuerda que el solar estuvo ocupado por los claustros de la Casa Negra y el convento de Sant Felip Neri, una referencia que ha servido para recuperar la idea del claustro como elemento central del nuevo atrio, entendido como una forma de &ldquo;reescribir la historia del lugar&rdquo;. Tambi&eacute;n se han tenido en cuenta, a&ntilde;ade, hitos posteriores como el Plan Alomar de 1943 -el proyecto urban&iacute;stico impulsado por el arquitecto Gabriel Alomar, quien buscaba modernizar Palma mediante la apertura de grandes avenidas y la reordenaci&oacute;n del centro hist&oacute;rico para adaptarlo a las necesidades de la ciudad contempor&aacute;nea- o la reforma de 1969 que introdujo el aparcamiento y las galer&iacute;as comerciales. &ldquo;La historia ha sido parte fundamental del planteamiento del proyecto&rdquo;, incide.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Cr&iacute;ticas por gentrificaci&oacute;n </strong></h2><p class="article-text">
        Frente a las voces que apuntan al riesgo de gentrificaci&oacute;n de la zona ante el previsible aumento de la presi&oacute;n sobre los precios y usos del entorno -el PSIB-PSOE lleg&oacute; a vaticinar que la plaza se convertir&aacute; en&nbsp;&ldquo;una franquicia para los turistas&rdquo;-, el arquitecto defiende que el proyecto responde a una necesidad urbana evidente. &ldquo;Nosotros pensamos que la ciudad, con esta intervenci&oacute;n del todo necesaria, gana un espacio m&aacute;s para actividades y se mejora claramente todo el entorno&rdquo;, se&ntilde;ala. A su juicio, la modernizaci&oacute;n de los centros hist&oacute;ricos implica generar &ldquo;sinergias con la ciudad y sus habitantes&rdquo; capaces de albergar nuevas actividades sin renunciar a sus tradiciones. En ese sentido, enmarca la reforma dentro de una visi&oacute;n estrat&eacute;gica m&aacute;s amplia: &ldquo;Nos parece que es una apuesta por la Palma del futuro que aspira a ser capital europea de la cultura en 2031&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde el punto de vista constructivo y ambiental, la iniciativa apuesta por una estrategia de sostenibilidad basada en geotermia abierta, la reutilizaci&oacute;n de aguas pluviales, una instalaci&oacute;n fotovoltaica en cubierta e iluminaci&oacute;n LED regulada, adem&aacute;s de plantear el reciclaje de escombros del propio vaciado para fabricar elementos prefabricados de fachada en hormig&oacute;n con mar&egrave;s reciclado, buscando reducir la huella ecol&oacute;gica y reforzar la identidad material del conjunto. En este sentido, Barcel&oacute; reconoce que el proyecto se encuentra todav&iacute;a en fase de desarrollo y que soluciones como la geotermia abierta est&aacute;n siendo evaluadas en detalle: &ldquo;Ahora mismo estamos en fase de redacci&oacute;n de proyecto y en un proyecto de esta complejidad todas las cuestiones t&eacute;cnicas, como no puede ser de otra manera, est&aacute;n en revisi&oacute;n&rdquo;. La viabilidad definitiva de estas medidas depender&aacute;, por tanto, de los estudios t&eacute;cnicos que se realicen durante la fase de proyecto ejecutivo, en un subsuelo marcado por d&eacute;cadas de intervenciones y superposiciones urbanas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0f079561-6e4e-48b1-9a78-adcc79b5f126_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0f079561-6e4e-48b1-9a78-adcc79b5f126_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0f079561-6e4e-48b1-9a78-adcc79b5f126_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0f079561-6e4e-48b1-9a78-adcc79b5f126_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0f079561-6e4e-48b1-9a78-adcc79b5f126_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0f079561-6e4e-48b1-9a78-adcc79b5f126_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0f079561-6e4e-48b1-9a78-adcc79b5f126_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Paseantes en la Plaza Mayor"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Paseantes en la Plaza Mayor                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Recientemente, el Ayuntamiento encarg&oacute; un informe dirigido a valorar en qu&eacute; estado se encuentra la Plaza Mayor antes de proceder a su reforma. En este sentido, el alcalde de Palma, Jaime Mart&iacute;nez, asegura que los resultados del an&aacute;lisis no condicionar&aacute;n la viabilidad de las actuaciones proyectadas. &ldquo;El estudio ya estaba previsto que deb&iacute;a realizarse, y para cualquier tipo de obra o de proyecto se necesitan datos. Este es un estudio m&aacute;s&rdquo;, defendi&oacute; el pasado 10 de febrero en declaraciones a los medios. El primer edil asevera que, con este proyecto, el Consistorio tratar&aacute; de convertir la plaza Mayor en el &ldquo;epicentro&rdquo; de la actividad social, cultural y econ&oacute;mica de Palma, mediante la aportaci&oacute;n de soluciones &ldquo;efectivas, de gran operatividad y funcionalidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Carme Vidal, presidenta de la Asociaci&oacute;n de Vecinos de la Plaza Mayor, no duda en afirmar que el barrio &ldquo;est&aacute; contento&rdquo; con la iniciativa municipal al recordar que la zona &ldquo;lleva abandonada muchos a&ntilde;os&rdquo;, una situaci&oacute;n que califica de &ldquo;lamentable&rdquo; trat&aacute;ndose del &ldquo;centro neur&aacute;lgico de Palma&rdquo;, teniendo en cuenta sobre todo que la ciudad aspira a proyectarse como capital cultural. Vidal particip&oacute; en el jurado del concurso de ideas en representaci&oacute;n de los vecinos y asegura que, pese a que hab&iacute;a propuestas &ldquo;muy buenas&rdquo;, hubo un consenso &ldquo;claro&rdquo; en torno a la iniciativa ganadora. Uno de los aspectos que m&aacute;s valora es la resoluci&oacute;n de los accesos y la conexi&oacute;n entre la parte alta y la parte baja de la ciudad, una reivindicaci&oacute;n hist&oacute;rica del vecindario. &ldquo;Yo creo que Palma es la &uacute;nica ciudad europea que tiene una muy deficiente comunicaci&oacute;n entre la ciudad alta y la ciudad baja&rdquo;, sostiene, comparando la situaci&oacute;n con ciudades italianas o con Lisboa, donde existen rampas y ascensores que salvan los desniveles.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3b2277a0-0ccc-4786-ab4f-13321803034e_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3b2277a0-0ccc-4786-ab4f-13321803034e_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3b2277a0-0ccc-4786-ab4f-13321803034e_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3b2277a0-0ccc-4786-ab4f-13321803034e_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3b2277a0-0ccc-4786-ab4f-13321803034e_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3b2277a0-0ccc-4786-ab4f-13321803034e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3b2277a0-0ccc-4786-ab4f-13321803034e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Carme Vidal, presidenta de la Asociación de Vecinos de la Plaza Mayor:"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Carme Vidal, presidenta de la Asociación de Vecinos de la Plaza Mayor:                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e24e925d-adc5-48d5-b2e5-08229e4084ad_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e24e925d-adc5-48d5-b2e5-08229e4084ad_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e24e925d-adc5-48d5-b2e5-08229e4084ad_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e24e925d-adc5-48d5-b2e5-08229e4084ad_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e24e925d-adc5-48d5-b2e5-08229e4084ad_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e24e925d-adc5-48d5-b2e5-08229e4084ad_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e24e925d-adc5-48d5-b2e5-08229e4084ad_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Balcones en uno de los laterales en la Plaza Mayor, característicos por sus fachadas amarillas y barandillas de hierro forjado"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Balcones en uno de los laterales en la Plaza Mayor, característicos por sus fachadas amarillas y barandillas de hierro forjado                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Vidal recuerda que las escaleras mec&aacute;nicas llevan a&ntilde;os sin funcionar y que el aparcamiento presenta barreras arquitect&oacute;nicas que obligan a subir &ldquo;el equivalente a dos pisos andando&rdquo;, algo que considera inaceptable en pleno siglo XXI. En ese sentido, cree que el proyecto &ldquo;resuelve muy bien el ascenso&rdquo; al incorporar rampas y ascensores que permitir&iacute;an acceder sin obst&aacute;culos desde la Rambla o es Born. No obstante, admite que el plan es &ldquo;muy ambicioso, muy atrevido, innovador&rdquo; y que genera inquietudes entre algunos residentes. Hay vecinos que temen el impacto estructural de la gran apertura prevista en la plaza, dado que bajo el pavimento se encuentran las vigas del aparcamiento, y otros que opinan que bastar&iacute;a con &ldquo;una lavada de cara muy a fondo&rdquo; en lugar de una intervenci&oacute;n de tal envergadura. Carme asume que las obras ser&aacute;n largas y molestas, pero insiste en que &ldquo;lo que se ha de mirar es el bien de la ciudad&rdquo; y que resulta &ldquo;incre&iacute;ble&rdquo; que el deterioro se haya prolongado tantos a&ntilde;os.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay vecinos que temen el impacto estructural de la gran apertura prevista en la plaza, dado que bajo el pavimento se encuentran las vigas del aparcamiento, y otros que opinan que bastaría con “una lavada de cara muy a fondo” en lugar de una intervención de tal envergadura</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Historiadora del arte de formaci&oacute;n, tambi&eacute;n contextualiza la plaza en una tradici&oacute;n urban&iacute;stica m&aacute;s amplia. Recuerda que la Plaza Mayor es fruto de la desamortizaci&oacute;n y que para construirla se destruy&oacute; la trama medieval, incluida <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/ramon-llull-vida-ciencias_1_12371307.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la calle donde naci&oacute; Ramon Llull</a>, y se&ntilde;ala que, con apenas 3.000 metros cuadrados, es &ldquo;la m&aacute;s peque&ntilde;a&rdquo; si se compara con otras plazas mayores espa&ntilde;olas. Para ella, el debate actual no puede desligarse de esa historia: la plaza ha sido siempre un espacio forzado por decisiones pol&iacute;ticas y urban&iacute;sticas y ahora vuelve a situarse en el centro de una discusi&oacute;n sobre c&oacute;mo debe relacionarse Palma con su pasado y con su futuro.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/75384ebc-9049-4b0e-a389-03b90c7a72db_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/75384ebc-9049-4b0e-a389-03b90c7a72db_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/75384ebc-9049-4b0e-a389-03b90c7a72db_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/75384ebc-9049-4b0e-a389-03b90c7a72db_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/75384ebc-9049-4b0e-a389-03b90c7a72db_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/75384ebc-9049-4b0e-a389-03b90c7a72db_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/75384ebc-9049-4b0e-a389-03b90c7a72db_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Parte de los subterráneos de la Plaza Mayor, antaño bulliciosas galerías comerciales"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Parte de los subterráneos de la Plaza Mayor, antaño bulliciosas galerías comerciales                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>D&eacute;ficits estructurales</strong></h2><p class="article-text">
        Mientras tanto, la arquitecta Cristina Llorente, directora de Arquitectives y miembro del colectivo Palma XXI, integrado por historiadores, ge&oacute;grafos, arquitectos y urbanistas, recuerda que en 2020 su equipo coordin&oacute; el proceso participativo impulsado por el anterior equipo de gobierno con el objetivo de definir los usos futuros de las galer&iacute;as y el papel de la Plaza Mayor en la ciudad. En declaraciones a este peri&oacute;dico, recuerda que aquel proceso recogi&oacute; demandas que durante a&ntilde;os hab&iacute;an efectuado asociaciones vecinales y entidades sociales: abrir las galer&iacute;as al exterior, introducir usos culturales y sociales, mejorar la conexi&oacute;n con el entorno y, sobre todo, recuperar la Plaza Mayor como lugar de encuentro ciudadano y no &uacute;nicamente como escenario orientado al turismo. En un contexto de emergencia clim&aacute;tica, a&ntilde;ade, una gran superficie dura sin sombra ni espacios de estancia tiene poco sentido como espacio de relaci&oacute;n contempor&aacute;neo.
    </p><p class="article-text">
        Llorente subraya que ese trabajo participativo qued&oacute; durante a&ntilde;os en una fase preliminar y que desconoce hasta qu&eacute; punto fue incorporado a las bases del concurso de ideas convocado posteriormente. Tambi&eacute;n insiste en que conviene ser prudente al valorar el anteproyecto ganador, dado que se trata de un concurso de ideas y, en su experiencia, entre la propuesta premiada y el proyecto finalmente ejecutado suele haber diferencias sustanciales debido a ajustes normativos, t&eacute;cnicos y presupuestarios.
    </p><p class="article-text">
        Con todo, considera que, desde el punto de vista urbano, la apertura de las galer&iacute;as mediante grandes vac&iacute;os y gradas que introduzcan luz y ventilaci&oacute;n puede ser una respuesta razonable a uno de los principales problemas actuales: el car&aacute;cter oscuro y poco amable del espacio subterr&aacute;neo. Sin embargo, advierte de que esta operaci&oacute;n tambi&eacute;n transforma la imagen tradicional de &ldquo;plaza mayor&rdquo; como gran explanada porticada y recuerda que el modelo hist&oacute;rico -heredero de procesos de desamortizaci&oacute;n y, en el caso de Palma, construido sobre el antiguo convento de Sant Felip Neri y las dependencias de la Inquisici&oacute;n- presenta hoy graves d&eacute;ficits funcionales. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/faa8b5f0-da4c-4222-9119-b292195a9c96_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/faa8b5f0-da4c-4222-9119-b292195a9c96_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/faa8b5f0-da4c-4222-9119-b292195a9c96_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/faa8b5f0-da4c-4222-9119-b292195a9c96_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/faa8b5f0-da4c-4222-9119-b292195a9c96_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/faa8b5f0-da4c-4222-9119-b292195a9c96_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/faa8b5f0-da4c-4222-9119-b292195a9c96_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La vida continúa en la superficie de la Plaza Mayor mientras el subsuelo permanece vacío y a la espera de su transformación"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La vida continúa en la superficie de la Plaza Mayor mientras el subsuelo permanece vacío y a la espera de su transformación                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En relaci&oacute;n con el impacto social, Llorente enmarca el debate en la tensi&oacute;n cl&aacute;sica entre mejora urbana y gentrificaci&oacute;n. A su juicio, dejar que los espacios se degraden para evitar la revalorizaci&oacute;n no es una soluci&oacute;n, pero tampoco lo es intervenir sin acompa&ntilde;ar la reforma con pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que amortig&uuml;en los efectos del mercado. Se&ntilde;ala que existen herramientas -como la aplicaci&oacute;n de la Ley Estatal de Vivienda para limitar precios, el ejercicio del derecho de tanteo y retracto o la compra p&uacute;blica de locales para destinarlos a comercio de proximidad- que pueden modular la velocidad y agresividad de los procesos de sustituci&oacute;n social.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del caso concreto de la Plaza Mayor, la arquitecta cuestiona la proliferaci&oacute;n de grandes proyectos urbanos desligados de una estrategia global de ciudad. Considera que Palma arrastra problemas estructurales, especialmente en el Ensanche, que no est&aacute;n siendo abordados, y defiende una combinaci&oacute;n de intervenciones estrat&eacute;gicas con actuaciones de &ldquo;acupuntura urbana&rdquo; m&aacute;s peque&ntilde;as y continuas. En ese sentido, advierte del riesgo de que concursos ambiciosos se conviertan en anuncios de gran impacto medi&aacute;tico pero dif&iacute;cil ejecuci&oacute;n si no cuentan con respaldo presupuestario suficiente.
    </p><p class="article-text">
        Con todo, Llorente reconoce aciertos en la propuesta ganadora, especialmente en la reformulaci&oacute;n de la fachada hacia la Rambla y en la intenci&oacute;n de introducir luz y actividad en las galer&iacute;as, un potencial hasta ahora desaprovechado. Su conclusi&oacute;n es matizada: la intervenci&oacute;n puede corregir d&eacute;ficits evidentes del espacio actual, pero su alcance real depender&aacute; tanto de c&oacute;mo se materialice t&eacute;cnicamente como de las pol&iacute;ticas urbanas y sociales que la acompa&ntilde;en.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d2a9a2ac-17f1-4bf1-94dd-634ada9a9ddc_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d2a9a2ac-17f1-4bf1-94dd-634ada9a9ddc_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d2a9a2ac-17f1-4bf1-94dd-634ada9a9ddc_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d2a9a2ac-17f1-4bf1-94dd-634ada9a9ddc_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d2a9a2ac-17f1-4bf1-94dd-634ada9a9ddc_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d2a9a2ac-17f1-4bf1-94dd-634ada9a9ddc_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d2a9a2ac-17f1-4bf1-94dd-634ada9a9ddc_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Escaleras que dan acceso desde la Rambla a la Plaza Mayor"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Escaleras que dan acceso desde la Rambla a la Plaza Mayor                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1fd06a8e-a0c4-46e4-9d0a-40fdb94e1932_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1fd06a8e-a0c4-46e4-9d0a-40fdb94e1932_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1fd06a8e-a0c4-46e4-9d0a-40fdb94e1932_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1fd06a8e-a0c4-46e4-9d0a-40fdb94e1932_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1fd06a8e-a0c4-46e4-9d0a-40fdb94e1932_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1fd06a8e-a0c4-46e4-9d0a-40fdb94e1932_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1fd06a8e-a0c4-46e4-9d0a-40fdb94e1932_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Tapiz en el subterráneo de la Plaza Mayor"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Tapiz en el subterráneo de la Plaza Mayor                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Otro de los colectivos que se ha pronunciado sobre el anteproyecto ganador es la Associaci&oacute; d&rsquo;Amics del Ferrocarril. Su presidente, Miquel &Agrave;ngel Riera, expresa su &ldquo;apoyo&rdquo; a la propuesta, pero considera que la reforma no puede limitarse a la superficie, sino que debe incorporar los vestigios hist&oacute;ricos que atraviesan el subsuelo de la plaza, como el t&uacute;nel del ferrocarril, testigo de casi un siglo de movilidad, guerra y sucesivas transformaciones urbanas. A d&iacute;a de hoy, sostiene la entidad, esta infraestructura &ldquo;ser&iacute;a perfectamente accesible y visitable&rdquo; desde la salida del puerto, bajo las murallas, hasta los aparcamientos de la Plaza Mayor, as&iacute; como en el tramo que conecta con el Mercat del Olivar. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n ARCA, la principal entidad de defensa del patrimonio en Baleares, valora positivamente varios aspectos de la propuesta, como la creaci&oacute;n de nuevos espacios de estancia en distintos niveles, la entrada de luz natural en la planta subterr&aacute;nea -donde se ubicar&aacute; el centro de interpretaci&oacute;n- y la mejora de la accesibilidad peatonal desde la Rambla. Sin embargo, advierte de que el proyecto, tal como ha sido presentado, ignora elementos patrimoniales existentes que considera esenciales. Entre ellos menciona el t&uacute;nel ferroviario y las hist&oacute;ricas casetas de la Costa des Teatre, con m&aacute;s de un siglo de antig&uuml;edad, cuya conservaci&oacute;n e integraci&oacute;n figuraban en las bases del concurso.
    </p><p class="article-text">
        La entidad reclama que ambos elementos se incorporen &ldquo;s&iacute; o s&iacute;&rdquo; al proyecto definitivo y alerta, adem&aacute;s, de que la conexi&oacute;n prevista con la Rambla no deber&iacute;a implicar la p&eacute;rdida de ning&uacute;n fragmento de este paseo hist&oacute;rico, algo que, seg&uacute;n su interpretaci&oacute;n de los planos, podr&iacute;a producirse. ARCA conf&iacute;a en que el Ayuntamiento atienda estas peticiones, que considera un valor a&ntilde;adido para la intervenci&oacute;n, y se&ntilde;ala que las palabras del alcalde durante la presentaci&oacute;n, en las que garantiz&oacute; la conservaci&oacute;n de los elementos patrimoniales, contribuyen a generar cierta tranquilidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Ballesteros, Francisco Ubilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/sede-inquisicion-futuro-epicentro-cultural-playa-mayor-palma-ahora-practicamente-fantasma_1_12993801.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 02 Mar 2026 05:02:19 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/575a98cd-4759-49b4-b797-b61270fce140_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="772611" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/575a98cd-4759-49b4-b797-b61270fce140_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="772611" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[De sede de la Inquisición a futuro 'epicentro cultural': "La Plaza Mayor de Palma es ahora prácticamente fantasma"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/575a98cd-4759-49b4-b797-b61270fce140_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Reformas,Patrimonio Histórico,Historia,Inquisición,Arquitectura,Arquitectos,Urbanismo,Islas Baleares,Mallorca,Palma]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La decana de los arquitectos de Castilla-La Mancha, nueva tesorera del Consejo Superior de los Arquitectos de España]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/vivienda/decana-arquitectos-castilla-mancha-nueva-tesorera-consejo-superior-arquitectos-espana_1_13012999.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/41c198fe-f124-42a2-bcc2-32d248dcaf69_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La decana de los arquitectos de Castilla-La Mancha, nueva tesorera del Consejo Superior de los Arquitectos de España"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Elena Guijarro ha tomado posesión como tesorera del CSCAE para el mandato 2026-2029</p><p class="subtitle">Castilla-La Mancha actualiza los precios máximos para la vivienda protegida en 2026</p></div><p class="article-text">
        Elena Guijarro, ha sido nombrada como nueva tesorera del Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de Espa&ntilde;a (CSCAE).
    </p><p class="article-text">
        La arquitecta guadalajare&ntilde;a, que tambi&eacute;n es decana del Colegio Oficial de Arquitectos de Castilla-La Mancha, ha tomado posesi&oacute;n de su cargo junto con el resto del nuevo equipo de Gobierno del CSCAE para el mandato 2026-2029.
    </p><p class="article-text">
        La candidatura, que se alz&oacute; con la mayor&iacute;a absoluta en las elecciones celebradas el pasado 28 de noviembre, est&aacute; formado, aparte de por Guijarro, por Marta Vall-llossera Ferran, al frente de la instituci&oacute;n, como presidenta; Laureano Matas, como vicepresidente primero; la decana del Colegio Oficial de Arquitectos de Castilla y Le&oacute;n Este, Susana Moreno, como vicepresidenta segunda; el decano del Colegio Oficial de Arquitectos de la Comunidad Valenciana, Salvador Lara, como vicepresidente tercero; la decana del Colegio Oficial de Arquitectos de Castilla-La Mancha, y, como secretaria general, Mar&iacute;a Jos&eacute; Pe&ntilde;alver. 
    </p><p class="article-text">
        Durante el acto institucional de toma de posesi&oacute;n, que ha contado con la intervenci&oacute;n de la ministra de Vivienda y Agenda Urbana, Isabel Rodr&iacute;guez, y al que han asistido decanos/as de Colegios Provinciales e importantes nombres del mundo de la Arquitectura, el equipo de Gobierno se ha comprometido a &ldquo;avanzar en la profesi&oacute;n que demanda la sociedad&rdquo;, seg&uacute;n informa el CSCAE en un comunicado.
    </p><h2 class="article-text">Prioridades del nuevo mandato</h2><p class="article-text">
        En su intervenci&oacute;n, Guijarro, vecina regional de la ministra Rodr&iacute;guez que se congratulaba de tener a una castellano-manchega en la Junta Directiva, ha expresado su &ldquo;agradecimiento a todos los que dan servicio a la sociedad y defienden la profesi&oacute;n. Con todos ellos tenemos el compromiso de seguir trabajando en equipo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tanto para responder a los &ldquo;problemas reales&rdquo; de la ciudadan&iacute;a como en la defensa de la profesi&oacute;n, puesto que est&aacute;n vinculadas, una de las prioridades del equipo de Gobierno en este nuevo mandato ser&aacute; &ldquo;la negociaci&oacute;n con las Administraciones P&uacute;blicas para lograr procesos de contrataci&oacute;n ejemplares; concursos p&uacute;blicos y privados que prioricen la calidad de la arquitectura como sin&oacute;nimo de bien com&uacute;n y unos honorarios justos que resultan esenciales para que la poblaci&oacute;n disfrute de entornos construidos de calidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Otras l&iacute;neas de actuaci&oacute;n prioritarias estar&aacute;n relacionadas con la formaci&oacute;n continua de los/as arquitectos/as, con ofrecer cursos y herramientas que permitan su especializaci&oacute;n y abran nuevas oportunidades para el ejercicio profesional y con la protecci&oacute;n de los/as colegiados/as tambi&eacute;n despu&eacute;s de la jubilaci&oacute;n, con una reforma de las mutualidades que evite situaciones discriminatorias. Para todo ello, se trabajar&aacute; con el conjunto de los Colegios y Consejos Auton&oacute;micos, mejorando la coordinaci&oacute;n y primando los acuerdos desde el reconocimiento de una diversidad territorial que enriquece la acci&oacute;n global del CSCAE.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioclm.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/vivienda/decana-arquitectos-castilla-mancha-nueva-tesorera-consejo-superior-arquitectos-espana_1_13012999.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Feb 2026 14:45:57 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/41c198fe-f124-42a2-bcc2-32d248dcaf69_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="281427" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/41c198fe-f124-42a2-bcc2-32d248dcaf69_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="281427" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La decana de los arquitectos de Castilla-La Mancha, nueva tesorera del Consejo Superior de los Arquitectos de España]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/41c198fe-f124-42a2-bcc2-32d248dcaf69_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Arquitectos,Arquitectura,Nombramientos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Bilbao acoge la primera retrospectiva en España de Denise Scott Brown, la arquitecta a la que su marido "le robó" el Premio Pritzker]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/bilbao-acoge-primera-retrospectiva-espana-denise-scott-brown-arquitecta-marido-le-robo-premio-pritzker_1_12981951.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b11d47b1-cc1d-429f-8c5c-895f6f9a0aab_16-9-discover-aspect-ratio_default_1136311.jpg" width="1706" height="960" alt="Bilbao acoge la primera retrospectiva en España de Denise Scott Brown, la arquitecta a la que su marido &quot;le robó&quot; el Premio Pritzker"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Museo Bellas Artes de Bilbao reúne por vez primera más de 120 obras originales de Denise Scott Brown, entre las que hay dibujos, fotografías, carteles y maquetas, una artista y arquitecta cuya figura ha sido relegada a la de su marido y socio Robert Venturi</p><p class="subtitle">Marisa González, artista multimedia: “Hay que equilibrar la presencia de mujeres y hombres en todos los espacios”
</p></div><p class="article-text">
        En el a&ntilde;o 1991 el jurado del Premio Pritzker, el galard&oacute;n m&aacute;s importante de la arquitectura, decidi&oacute; hacerle entrega del premio al arquitecto Robert Venturi (Filadelfia, 1925-2018), ignorando que este desarroll&oacute; y firm&oacute; sus proyectos conjuntamente durante d&eacute;cadas con la tambi&eacute;n arquitecta Denise Scott Brown (Nkana,&nbsp;Zambia, 1931) que adem&aacute;s era su mujer. A pesar de que durante el discurso en la entrega del Pritzker Venturi reconociera que el trabajo de Scott Brown supon&iacute;a el 50% de sus proyectos, no reclam&oacute; compartir el galard&oacute;n con ella. La arquitecta, a modo de protesta, se neg&oacute; a acompa&ntilde;arle a la ceremonia. No fue hasta 22 a&ntilde;os m&aacute;s tarde, en 2015 cuando un grupo de alumnos de Harvard de la arquitecta iniciaron una petici&oacute;n a trav&eacute;s de Internet para solicitar la concesi&oacute;n del Pritzker de manera retroactiva para Scott Brown. El propio Venturi y otros arquitectos firmaron dicha petici&oacute;n, considerando que el pensamiento sobre &ldquo;la importancia de lo ordinario&rdquo; que marcan los trabajos y libros premiados solamente a Venturi son inspiraci&oacute;n de la arquitecta. Sin embargo, el jurado, compuesto por arquitectos diferentes a 1991, pero pr&aacute;cticamente en su totalidad compuesto por hombres, deneg&oacute; dicha petici&oacute;n alegando que un jurado posterior no puede interferir en las decisiones tomadas por uno anterior. 
    </p><p class="article-text">
        Solo seis mujeres han sido galardonadas con el prestigioso Premio Pritzker de Arquitectura desde su creaci&oacute;n en 1979:&nbsp;Zaha Hadid&nbsp;(2004),&nbsp;Kazuyo Sejima&nbsp;(2010),&nbsp;Carme Pigem&nbsp;(2017),&nbsp;Yvonne Farrell&nbsp;y&nbsp;Shelley McNamara&nbsp;(2020), y&nbsp;Anne Lacaton&nbsp;(2021). Tras la negativa del jurado a reevaluar la decisi&oacute;n de excluir a Scott Brown del premio de 1991, la arquitecta confes&oacute; que, en su opini&oacute;n, el Pritzker &ldquo;va a ser conocido como el premio de los tristes y viejos hombres blancos&rdquo;. No se trata de la &uacute;nica vez que ocurr&iacute;a un caso similar en el Pritzker, ya que en 1986 se premi&oacute; a&nbsp;Gottfried B&ouml;hm&nbsp;y no a su socia y esposa&nbsp;Elisabeth Haggenm&uuml;ller, y en 2012 a&nbsp;Wang Shu&nbsp;y no a&nbsp;Lu Wenyu&nbsp;socia de Amateur Architecture Studio.
    </p><p class="article-text">
        Poco despu&eacute;s de aquella pol&eacute;mica, en el a&ntilde;o 2016, Venturi y, en esta ocasi&oacute;n tambi&eacute;n Scott Brown, fueron premiados con la&nbsp;Medalla de Oro del&nbsp;Instituto Americano de Arquitectos, un reconocimiento de un significativo trabajo de influencia duradera en la teor&iacute;a y en la pr&aacute;ctica de la arquitectura creado mucho antes que el Pritzker, en 1907. As&iacute;, Scott Brown se convirti&oacute; la segunda mujer en recibir el premio y la primera que ha conocido en vida reconocimiento del galard&oacute;n , ya que la primera mujer que recibi&oacute; esta medalla fue&nbsp;Julia Morgan&nbsp;en 2014 a t&iacute;tulo p&oacute;stumo. Tras ellas otras tres mujeres han sido galardonadas, Angela Brooks, que recibi&oacute; el premio conjuntamente con Lawrence Scarpa en 2022 y Carol Ross Barney, que fue galardonada en 2023 y, por &uacute;ltimo, Deborah Berke, que gan&oacute; la medalla el a&ntilde;o pasado, en 2025. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El Pritzker va a ser conocido como el premio de los tristes y viejos hombres blancos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Denise Scott Brown</span>
                                        <span>—</span> Arquitecta
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tras toda una vida de arquitectura y arte, a sus 94 a&ntilde;os, el Museo Bellas Artes de Bilbao acoge la primera gran retrospectiva de Denise Scott Brown en Espa&ntilde;a. Comisariada por los arquitectos Maria Pia Fontana y Miguel Mayorga y estructurada en tres apartados &ndash;ciudad, calle, casa&ndash;re&uacute;ne por vez primera m&aacute;s de 120 obras originales, entre los que hay dibujos, fotograf&iacute;as, carteles y maquetas, con el objetivo de poner de manifiesto la gran contribuci&oacute;n de sus proyectos a la cultura visual contempor&aacute;nea. Adem&aacute;s de sus obras, la exposici&oacute;n incluye una veintena de obras de arte y mobiliario de la colecci&oacute;n privada de la arquitecta entre las que se encuentran obras de Ed Ruscha, Roy Lichenstein o Andy Warhol. 
    </p><h2 class="article-text">La ciudad, la calle y la casa como inspiraci&oacute;n </h2><p class="article-text">
        El primer apartado de la muestra, 'Ciudad', recoge las obras y propuestas creadas por Scott Brown en el lugar en el que ella cre&oacute; un hogar: Filadelfia. Se traslad&oacute; all&iacute; en el a&ntilde;o 1958 para estudiar con Louis Kahn, tras formarse y trabajar en Londres y viajar por Europa. A pesar de que le acompa&ntilde;&oacute; su primer marido, Robert Scott Brown, este falleci&oacute; justo un a&ntilde;o m&aacute;s tarde en un accidente de coche. Ese mismo a&ntilde;o conoci&oacute; a Robert Venturi, con quien al inicio solo colabora acad&eacute;micamente, pero a&ntilde;os despu&eacute;s, en 1967, contrae matrimonio. Scott Brown decide mantener el apellido de su primer marido para as&iacute; no perder la autor&iacute;a del trabajo realizada hasta la fecha. Antes de casarse con su primer marido, su nombre era Denise Lakofski. Entre 1962 y 1964 Scott Brown y Venturi desarrollaron en la Universidad de Pensilvania dos propuestas determinantes: Venturi public&oacute;&nbsp;'Complexity and Contradiction in Architecture'&nbsp;y Denise imparti&oacute; el curso Studio FFF (Form Function Forces), que define el sistema de an&aacute;lisis para las investigaciones sobre Las Vegas y Levittown.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La relaci&oacute;n con Filadelfia se&nbsp;da en m&aacute;s de cuatrocientos&nbsp;proyectos o estudios de Scott Brown. Por su&nbsp;reinterpretaci&oacute;n del centro&nbsp;hist&oacute;rico se han seleccionado&nbsp;para la exposici&oacute;n, el complejo&nbsp;Franklin Court (1972-1976)&nbsp;y el centro de visitantes del&nbsp;Independence Mall (1996)&nbsp;por el tratamiento del campus como espacio articulado con la ciudad, el Perelman Quadrangle (2000) de la Universidad de Pensilvania y, por su an&aacute;lisis sobre la viabilidad de estos entornos urbanos singulares, los estudios Fairmount in the City (1983) y Penn&rsquo;s Landing Planning Study (2003). &ldquo;Estos proyectos y materiales seleccionados muestran una de las contribuciones capitales de Scott Brown al proyecto arquitect&oacute;nico, la asunci&oacute;n del urbanismo en el dise&ntilde;o para ordenar el espacio p&uacute;blico mediante elementos propios&rdquo;, detallan desde el Museo Bellas Artes de Bilbao.
    </p><p class="article-text">
        En el segundo apartado de la exposici&oacute;n, 'Calle', se muestra c&oacute;mo una de las grandes aportaciones de Scott Brown es su interpretaci&oacute;n de la calle -Strip (franja)- como lugar simb&oacute;lico. Ejemplo de ello son los materiales de la investigaci&oacute;n&nbsp;'Learning from Las Vegas, or Form Analysis as Design Research'&nbsp;(1968), realizada con Robert Venturi, Steven Izenour y estudiantes de la Universidad de Yale. Sus resultados se publicaron en 1972 en uno de los libros m&aacute;s revolucionarios de la historia de la arquitectura.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/60d646ed-e3a0-420e-9237-a6ee775b70d6_source-aspect-ratio_50p_1136312.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/60d646ed-e3a0-420e-9237-a6ee775b70d6_source-aspect-ratio_50p_1136312.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/60d646ed-e3a0-420e-9237-a6ee775b70d6_source-aspect-ratio_75p_1136312.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/60d646ed-e3a0-420e-9237-a6ee775b70d6_source-aspect-ratio_75p_1136312.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/60d646ed-e3a0-420e-9237-a6ee775b70d6_source-aspect-ratio_default_1136312.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/60d646ed-e3a0-420e-9237-a6ee775b70d6_source-aspect-ratio_default_1136312.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/60d646ed-e3a0-420e-9237-a6ee775b70d6_source-aspect-ratio_default_1136312.jpg"
                    alt="Denise Scott Brown y Robert Venturi en Las Vegas en una imagen de la retrospectiva que se muestra en el Museo Bellas Artes de Bilbao"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Denise Scott Brown y Robert Venturi en Las Vegas en una imagen de la retrospectiva que se muestra en el Museo Bellas Artes de Bilbao                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, la tercera parte de la retrospectiva es la 'Casa'. El dise&ntilde;o y el estudio de lo dom&eacute;stico configuran otra de las contribuciones m&aacute;s relevantes de Denise Scott Brown. En 1970 desarroll&oacute; la investigaci&oacute;n&nbsp;'Remedial Housing for Architects o Learning from Levittown'&nbsp;junto con Venturi y estudiantes de Yale. En ella analiz&oacute; los suburbios denostados por los arquitectos, con Levittown como caso espec&iacute;fico, un modelo basado en la cultura del autom&oacute;vil que ya hab&iacute;a conocido en 1958 gracias al soci&oacute;logo Herbert Gans. As&iacute;, Venturi y Scott Brown observaron las decoraciones exteriores e interiores de las casas, adem&aacute;s de las expresiones individuales que aparec&iacute;an en fachadas y jardines. Las conclusiones se mostraron en la exposici&oacute;n&nbsp;'Signs of Life: Symbols in the American City'&nbsp;(Washington, 1976).&nbsp;Sus proyectos de viviendas unifamiliares&nbsp;&ndash;'Vanna Venturi House' (Filadelfia,&nbsp;1960) y 'Trubek and Wislocki&nbsp;Houses' (Nantucket, 1970)&ndash;,&nbsp;aut&eacute;nticos manifiestos formales,&nbsp;son el resultado del estudio&nbsp;simb&oacute;lico de la casa, del contexto,&nbsp;de los elementos naturales que la rodean y de las formas de vida de sus habitantes. Seg&uacute;n narraba el propio Venturi, que falleci&oacute; en 2018, son &ldquo;casas complejas y contradictorias que anhelan el equilibrio entre lo ordinario y lo monumental, entre lo simb&oacute;lico y lo cotidiano&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La muestra finaliza con un documental grabado en el a&ntilde;o 2024 en la casa de la propia arquitecta, en la que ha vivido durante m&aacute;s de 50 a&ntilde;os junto a su marido. Se trata de una vivienda de estilo modernista que fue decorada por los arquitectos con numerosos objetos, obras de arte y mobiliario que trasladan los intereses, la historia y la memoria privada de una de las parejas m&aacute;s influyentes de la arquitectura contempor&aacute;nea. El documental, realizado por Pablo Garc&iacute;a Canga y Manuel As&iacute;n, con m&uacute;sica del pianista de jazz sudafricano Ibrahim Abdullah, interpretada y adaptada por Mikel Azpiroz, muestra la voz en off de la propia Scott Brown, que cuenta an&eacute;cdotas cotidianas y significativas de su vida. As&iacute;, la pel&iacute;cula funciona como un doble retrato de la arquitecta y de su hogar, entendido como personaje protagonista de la obra.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/398ad956-3bf7-4c95-a5f6-cb3e3fa87137_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/398ad956-3bf7-4c95-a5f6-cb3e3fa87137_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/398ad956-3bf7-4c95-a5f6-cb3e3fa87137_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/398ad956-3bf7-4c95-a5f6-cb3e3fa87137_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/398ad956-3bf7-4c95-a5f6-cb3e3fa87137_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/398ad956-3bf7-4c95-a5f6-cb3e3fa87137_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/398ad956-3bf7-4c95-a5f6-cb3e3fa87137_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Uno de los bocetos de Filadelfia realizado por Scott Brown"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Uno de los bocetos de Filadelfia realizado por Scott Brown                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Es la segunda ocasi&oacute;n en la que exponemos la obra de Denis Scott Brown en nuestro museo. Pero es la primera que un museo expone retrospectivamente su trabajo, su pensamiento y su mirada sobre la arquitectura y el urbanismo, sobre el individuo y la comunidad, detalla el conservador jefe de la muestra, Gilermo Zuaznabar, haciendo referencia a 1983 la exposici&oacute;n que acogi&oacute; la pinacoteca bilba&iacute;na en el a&ntilde;o 1983 'Correspondencias. 5 arquitectos, 5 escultores' que inclu&iacute;a la obra de Scott Brown. &rdquo;El n&uacute;cleo de la exposici&oacute;n lo ocupan los materiales provenientes del estudio &lsquo;Learning from Las Vegas&rsquo; (1972)&ldquo;, explica Zuaznabar sobre una de las obras m&aacute;s influyentes de la arquitecta y artista, un ensayo cr&iacute;tico revolucionario elaborado junto con Venturi y Steven Izenour que incorpora la cultura popular americana y el autom&oacute;vil al proyecto arquitect&oacute;nico.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta exposici&oacute;n nos hace reconocer que el dise&ntilde;o rara vez es el resultado del trabajo de una sola persona. Es un esfuerzo de equipo. Hay m&uacute;ltiples hilos que contribuyen a &eacute;l, y hay que desentra&ntilde;ar cuidadosamente cada uno de ellos para llegar a comprender realmente lo que ocurre en el proceso. Lo m&aacute;s singular que Denise ense&ntilde;&oacute; a la gente fue aprender y ense&ntilde;ar el estilo del dise&ntilde;o, que es un trabajo en equipo&rdquo;, concluye la arquitecta y asistente de Denise Scott Brown desde 2014, Shilpa Mehta, en su visita al Museo Bellas Artes de Bilbao para la inauguraci&oacute;n de la muestra, que estar&aacute; disponible hasta el 31 de mayo. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-M8EiPRdA-A8-8302', 'youtube', 'M8EiPRdA-A8', document.getElementById('yt-M8EiPRdA-A8-8302'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-M8EiPRdA-A8-8302 src="https://www.youtube.com/embed/M8EiPRdA-A8?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maialen Ferreira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/bilbao-acoge-primera-retrospectiva-espana-denise-scott-brown-arquitecta-marido-le-robo-premio-pritzker_1_12981951.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Feb 2026 20:46:27 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b11d47b1-cc1d-429f-8c5c-895f6f9a0aab_16-9-discover-aspect-ratio_default_1136311.jpg" length="231800" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b11d47b1-cc1d-429f-8c5c-895f6f9a0aab_16-9-discover-aspect-ratio_default_1136311.jpg" type="image/jpeg" fileSize="231800" width="1706" height="960"/>
      <media:title><![CDATA[Bilbao acoge la primera retrospectiva en España de Denise Scott Brown, la arquitecta a la que su marido "le robó" el Premio Pritzker]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b11d47b1-cc1d-429f-8c5c-895f6f9a0aab_16-9-discover-aspect-ratio_default_1136311.jpg" width="1706" height="960"/>
      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Bizkaia,Bilbao,Museo de Bellas Artes,Museos,Cultura,Arquitectura,Arquitectos,Desigual,Desigualdad,Desigualdad de género,Discriminación,Discriminación de género,Discriminación laboral,Machistas,Machismo,Premios,Premio Pritzker]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Gaudí, el genio que no dejó escuela: "Hemos necesitado llegar a la era de los ordenadores para mejorar sus edificios"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/gaudi-genio-no-dejo-escuela-hemos-necesitado-llegar-ordenadores-mejorar-edificios_1_12956939.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8b40a2ca-ad1e-4292-8a47-20792586deb2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Gaudí, el genio que no dejó escuela: &quot;Hemos necesitado llegar a la era de los ordenadores para mejorar sus edificios&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Dos expertos reflexionan sobre el atrevimiento estético y estructural del genial arquitecto catalán cuando se cumple un siglo de su muerte</p></div><p class="article-text">
        El pr&oacute;ximo 10 de junio har&aacute; un siglo que <a href="https://www.eldiario.es/viajes/conocer-gaudi-aniversario-muerte-etapa-naturista-gaudi-pm_1_12897043.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Antoni Gaud&iacute;</a> (Reus 1852 &ndash; Barcelona 1926) mor&iacute;a en el Hospital de la Santa Creu, despu&eacute;s de ser atropellado tres d&iacute;as antes por un tranv&iacute;a en el cruce de la Gran V&iacute;a con las calles Girona y Bail&eacute;n. Desaparec&iacute;a as&iacute; un arquitecto genial y &uacute;nico, cuyos edificios siguen maravillando a los amantes de la arquitectura no solo por su singular belleza sino tambi&eacute;n por lo innovador de las estructuras que desarroll&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Arcos catenarios, paraboloides hiperb&oacute;licos, elipsoides y otras estructuras que hasta la llegada de Gaud&iacute; se consideraban poco est&eacute;ticas, cuando no imposibles de emplear en la construcci&oacute;n de edificios, con &eacute;l adquirieron forma, volumen, relieve y, sobre todo, presencia explicita en las fincas del llamado &ldquo;modernismo catal&aacute;n&rdquo; del cambio del siglo XIX al XX. La Pedrera, la casa Batll&oacute;, la Colonia G&uuml;ell &ndash;en especial la cripta&ndash;, el <a href="https://www.eldiario.es/viajes/historia-park-guell-parque-visitado-barcelona-pm_1_12397925.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">parque G&uuml;ell</a>, la Sagrada Familia y <a href="https://www.eldiario.es/viajes/no-sagrada-familia-obras-gaudi-puedes-visitar-fuera-barcelona-pm_1_12150507.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tantos otros edificios por toda Espa&ntilde;a</a> resumen a la perfecci&oacute;n la capacidad del artista para innovar y fascinar, un atractivo que se ha mantenido sostenidamente durante el &uacute;ltimo siglo. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, las creaciones de Gaud&iacute; apenas tuvieron continuidad estil&iacute;stica en otros arquitectos salvo en muy contadas ocasiones, como es el caso de sus disc&iacute;pulos Josep Maria Jujol, C&eacute;sar Martinell y el valenciano Rafael Guastavino, que si bien no trabaj&oacute; con el maestro, si se mostr&oacute; muy influido por &eacute;l y llev&oacute; algunas de sus formas, como la &ldquo;vuelta&rdquo;, a su exitosa aventura empresarial en Estados Unidos. 
    </p><p class="article-text">
        elDiario.es ha conversado con dos destacados expertos en la figura y la obra de Gaud&iacute; sobre las razones por las que el estilo gaudiniano qued&oacute; en v&iacute;a muerta al poco de morir el arquitecto. Son Santiago Huerta, profesor em&eacute;rito de la Escuela T&eacute;cnica Superior de Arquitectura de Madrid y autor del trabajo<em> </em><a href="https://oa.upm.es/30203/1/Huerta_2013_El_calculo.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El c&aacute;lculo de estructuras en la obra de Gaud&iacute;</em></a>, y Galdric Santana, <a href="https://catedragaudi.upc.edu/ca" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">director de la C&aacute;tedra Gaud&iacute; </a>y Comisario del A&ntilde;o Gaud&iacute;. 
    </p><h2 class="article-text">El padre del dise&ntilde;o moderno de estructuras</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Realmente &eacute;l fue el padre del dise&ntilde;o moderno de estructuras, el primero que le dio a la estructura la forma que mec&aacute;nicamente le correspond&iacute;a&rdquo;, sentencia Huerta. &ldquo;Gaud&iacute; us&oacute; por primera vez la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Est%C3%A1tica_gr%C3%A1fica" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">est&aacute;tica gr&aacute;fica</a> no solamente para verificar las estructuras, que es lo que se ven&iacute;a haciendo, sino para proyectar formas nuevas arquitect&oacute;nicas como los arcos catenarios, los hiperboloides, los paraboloides hiperb&oacute;licos y otras figuras que &eacute;l incorpora de forma novedosa&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La est&aacute;tica gr&aacute;fica es un m&eacute;todo de c&aacute;lculo geom&eacute;trico para analizar fuerzas y el equilibrio en estructuras planas, como celos&iacute;as o arcos, mediante diagramas vectoriales. La innovaci&oacute;n de Gaud&iacute;, destaca Huerta, fue el empleo de maquetas polifuniculares, basadas en modelos colgantes con cadenas, cordajes y pesos para determinar la forma invertida de los llamados arcos catenarios y parab&oacute;licos. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6288974c-85ea-4543-85f8-d8d0dd174ace_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6288974c-85ea-4543-85f8-d8d0dd174ace_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6288974c-85ea-4543-85f8-d8d0dd174ace_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6288974c-85ea-4543-85f8-d8d0dd174ace_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6288974c-85ea-4543-85f8-d8d0dd174ace_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6288974c-85ea-4543-85f8-d8d0dd174ace_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6288974c-85ea-4543-85f8-d8d0dd174ace_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Maqueta funicular en la cripta de la colonia Güell."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Maqueta funicular en la cripta de la colonia Güell.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que hizo Gaud&iacute; fue transpolar las formas que determinaba la tracci&oacute;n de un determinado peso en un sistema de cadenas, o cuerdas, a la compresi&oacute;n, esto es d&aacute;ndoles la vuelta y suponiendo que la forma generada en la tracci&oacute;n era la que mejor aguantaba la compresi&oacute;n&rdquo;, desvela Huerta. Una muestra de maqueta funicular, empleada por Gaud&iacute; a escala, puede contemplarse en la Colonia G&uuml;ell, en Santa Coloma de Cervell&oacute;, cerca de Barcelona. 
    </p><p class="article-text">
        Estas figuras resultantes, muchas veces con formas inusuales hasta entonces, han sido a la postre las que han dado fama mundial a la arquitectura de Gaud&iacute;. &ldquo;Una muestra clara son los p&oacute;rticos del Parque G&uuml;ell con las columnas inclinadas, tambi&eacute;n en la Colonia G&uuml;ell se aprecian y por supuesto en la Sagrada Familia&rdquo; desvela Huerta, &ldquo;todo este universo de figuras viene del de adaptar la forma a la trayectoria de las fuerzas&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Revolucionario est&eacute;tico</h2><p class="article-text">
        Santana, no obstante, matiza que el conocimiento de las maquetas funiculares y las formas catenarias no fue una invenci&oacute;n de Gaud&iacute;: &ldquo;Era un conocimiento que ten&iacute;an todos los arquitectos y, de hecho, en el Instituto Geometr&iacute;a, cuando Gaud&iacute; era alumno, se ense&ntilde;aba la catenaria como curva adecuada para arcos de grandes cargas&rdquo;. Lo que ocurr&iacute;a, seg&uacute;n el director de la C&aacute;tedra Gaud&iacute;, es que &ldquo;por su pl&aacute;stica arquitect&oacute;nica&rdquo; eran curvas que &ldquo;no ten&iacute;an una buena acogida como obra vista&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/457a1f44-09ee-4af8-bbed-40ff48b61188_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/457a1f44-09ee-4af8-bbed-40ff48b61188_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/457a1f44-09ee-4af8-bbed-40ff48b61188_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/457a1f44-09ee-4af8-bbed-40ff48b61188_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/457a1f44-09ee-4af8-bbed-40ff48b61188_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/457a1f44-09ee-4af8-bbed-40ff48b61188_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/457a1f44-09ee-4af8-bbed-40ff48b61188_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Porche de la cripta de la iglesia de la Colonia Güell."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Porche de la cripta de la iglesia de la Colonia Güell.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Entonces lo que hace Gaud&iacute; es decir que esta pl&aacute;stica es la funcional y, por tanto, es bonita por s&iacute; sola&rdquo;, asevera Santana, lo cual supuso &ldquo;un planteamiento revolucionario y de gran atrevimiento est&eacute;tico&rdquo;. Tanto Huerta como Santana explican que previamente ya se ejecutaban estas estructuras, pero se escond&iacute;an &ldquo;porque se consideraba que ense&ntilde;ar esto era feo&rdquo;. &ldquo;Lo que hace Gaud&iacute; es optimizar la forma y reivindicarla, pero adem&aacute;s, despu&eacute;s la pasa a una dimensi&oacute;n m&aacute;s como superficie funicular tridimensional&rdquo;, apostilla Santana.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Fue un personaje con una enorme creatividad y muy innovador&rdquo;, destaca Huerta de Gaud&iacute;, &ldquo;pero no public&oacute; apenas nada de sus investigaciones, sabemos de ellas por sus obras y sus disc&iacute;pulos; adem&aacute;s, toda la informaci&oacute;n y planos que se atesoraban de la Sagrada Familia se destruyeron durante la guerra civil&rdquo;. &ldquo;Era como Brunelleschi &ndash;autor de la c&uacute;pula de Santa Mar&iacute;a de la Flor en la catedral de Florencia&ndash; que tampoco public&oacute; nada, un arquitecto que invent&oacute; la perspectiva y muchas m&aacute;quinas que luego copiaron otros, entre ellos Leonardo da Vinci&rdquo;, apunta Huerta.  
    </p><h2 class="article-text">Primero el empirismo y despu&eacute;s el c&aacute;lculo</h2><p class="article-text">
        Existe una cierta leyenda del Gaud&iacute; empirista que evitaba el c&aacute;lculo matem&aacute;tico de sus estructuras porque este resultaba muy complejo y porque adem&aacute;s no era un gran diestro en la materia. &ldquo;Hay que tener en cuenta que los materiales con los que trabajaba Gaud&iacute; eran el ladrillo y la piedra, que a diferencia del hormig&oacute;n o el acero, deben resistir la compresi&oacute;n en lugar de la torsi&oacute;n&rdquo;, se&ntilde;ala Huerta. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que hac&iacute;a Gaud&iacute; en su taller era experimentar con la forma geom&eacute;trica que se adapta exactamente, o muy aproximadamente a esta compresi&oacute;n, y tambi&eacute;n experimentaba con la fotograf&iacute;a, y luego ya lo somet&iacute;a al c&aacute;lculo &eacute;l o sus disc&iacute;pulos&rdquo;, a&ntilde;ade. Respecto a la pericia en el c&aacute;lculo, Santana apunta que Gaud&iacute; ten&iacute;a un dominio notable de las matem&aacute;ticas a pesar de que en este campo no era de los m&aacute;s destacados de su generaci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5f984867-90bf-439f-a7b0-6889b171da30_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5f984867-90bf-439f-a7b0-6889b171da30_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5f984867-90bf-439f-a7b0-6889b171da30_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5f984867-90bf-439f-a7b0-6889b171da30_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5f984867-90bf-439f-a7b0-6889b171da30_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5f984867-90bf-439f-a7b0-6889b171da30_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5f984867-90bf-439f-a7b0-6889b171da30_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Antoni Gaudí en 1878."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Antoni Gaudí en 1878.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        De hecho, el comisario del A&ntilde;o Gaud&iacute; desvela que la complejidad de los c&aacute;lculos que demandaban las nuevas estructuras desarrolladas provoc&oacute; que &ldquo;poco a poco la v&iacute;a Gaud&iacute; quedase muerta&rdquo; en favor de &middot;&ldquo;geometr&iacute;as menos complejas en cuanto al c&aacute;lculo&rdquo;, algo que favoreci&oacute; tambi&eacute;n el auge del acero y el hormig&oacute;n. &ldquo;Sin embargo, ahora que los ordenadores permiten ejecutar c&aacute;lculos complejos con mayor facilidad hay una tendencia a retomar los desarrollos de Gaud&iacute; casi un siglo despu&eacute;s, entre otras cosas porque suponen un ahorro de material y procesos mucho m&aacute;s ecol&oacute;gicos&rdquo;, subraya. &ldquo;Ha tenido que llegar la era de los ordenadores para que se pueda empezar a innovar sobre lo que concibi&oacute;&rdquo;, concluye Santana
    </p><h2 class="article-text">Gaud&iacute;, genio sin escuela</h2><p class="article-text">
        Respecto al motivo por el que Gaud&iacute; no dej&oacute; una escuela estil&iacute;stica tras de s&iacute;, Huerta, con un amplio bagaje acad&eacute;mico en la materia, opina que la llegada de nuevos materiales, para los cuales la compresi&oacute;n ya no supon&iacute;a un problema, hizo que se perdiera el inter&eacute;s por las propuestas de Gaud&iacute;. Dice que &ldquo;se ha convertido en una figura de dif&iacute;cil clasificaci&oacute;n dentro de la historia de la arquitectura&rdquo;, aunque reconoce que &ldquo;la arquitectura m&aacute;s vanguardista est&aacute; retomando muchos de sus hallazgos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La aseveracion de que las innovaciones de Gaud&iacute; dejaron de ser necesarias con la llegada de nuevos materiales, es algo muy relativo y un poco mito&rdquo;, replica Santana que, como Huerta, insiste en que &ldquo;desde hace algunos a&ntilde;os se vuelve de nuevo la mirada a sus estructuras y muchas de las que &eacute;l cre&oacute;, como es el caso del paraboloide hiperb&oacute;lico, se est&aacute;n recuperando por sus grandes ventajas en cuanto a sostenibilidad y ahorro de materiales&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/75d4497d-70a5-4c67-a6a3-0ebbeb22f944_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/75d4497d-70a5-4c67-a6a3-0ebbeb22f944_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/75d4497d-70a5-4c67-a6a3-0ebbeb22f944_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/75d4497d-70a5-4c67-a6a3-0ebbeb22f944_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/75d4497d-70a5-4c67-a6a3-0ebbeb22f944_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/75d4497d-70a5-4c67-a6a3-0ebbeb22f944_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/75d4497d-70a5-4c67-a6a3-0ebbeb22f944_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Paraboloide hiperbóico como techo del Oceanogràfic de València, una innovación en su momento de Gaudí."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Paraboloide hiperbóico como techo del Oceanogràfic de València, una innovación en su momento de Gaudí.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En opini&oacute;n del catal&aacute;n, &ldquo;lo que pas&oacute; es que sus disc&iacute;pulos no supieron seguir su senda, en el sentido de llevar sus innovaciones m&aacute;s all&aacute;&rdquo;. Cree que a lo sumo, como en el caso de Jujol y Martinell, o de Guastavino con la llamada &ldquo;vuelta catalana&rdquo;, se dedicaron a explotar los hallazgos del maestro, pero sin crear nada nuevo a partir de ellos. &ldquo;Martinell te har&aacute; a vueltas a veces cil&iacute;ndricas, b&oacute;vedas esf&eacute;ricas y planes de carga porticados con funiculares o par&aacute;bolas, depende del caso, pero Gaud&iacute; lo que hizo es llevar estas formas a las tres dimensiones y eso es lo que el resto no supo continuar&rdquo;, sentencia Santana.
    </p><h2 class="article-text">Gaud&iacute;, el g&oacute;tico y la Sagrada Familia</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Gaud&iacute; criticaba el g&oacute;tico por su uso de pilares verticales que implicaban un desequilibro de fuerzas en los laterales, que habr&iacute;a que compensar con sobreestructuras a veces complejas como son los contrafuertes, arbotantes, etc.&rdquo;, comenta Huerta. &ldquo;Dec&iacute;a del g&oacute;tico que era un estilo preindustrial y lo critica en sus conversaciones con los disc&iacute;pulos, criticaba especialmente los pin&aacute;culos, de los que dice que son como si un jorobado anduviese poniendo banderitas en los edificios&rdquo;, ilustra. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bfcefee8-5b1a-4aa6-8481-5725f706ab90_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bfcefee8-5b1a-4aa6-8481-5725f706ab90_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bfcefee8-5b1a-4aa6-8481-5725f706ab90_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bfcefee8-5b1a-4aa6-8481-5725f706ab90_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bfcefee8-5b1a-4aa6-8481-5725f706ab90_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bfcefee8-5b1a-4aa6-8481-5725f706ab90_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/bfcefee8-5b1a-4aa6-8481-5725f706ab90_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Vista de la Sagrada Familia desde una azotea de Barcelona."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Vista de la Sagrada Familia desde una azotea de Barcelona.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Huerta pone el ejemplo del bast&oacute;n para explicar c&oacute;mo conceb&iacute;a los pilares Gaud&iacute;: &ldquo;Para que un bast&oacute;n pueda sujetar el peso de un cuerpo tiene que estar inclinado&rdquo;, explica. &ldquo;As&iacute; que &eacute;l busca en la inclinaci&oacute;n del pilar la mayor resistencia a la compresi&oacute;n, hasta llegar a concebir los arcos catenarios&rdquo;, remacha. De todas formas, reflexiona que esta aversi&oacute;n al g&oacute;tico no deja de ser curiosa &ldquo;porque la Sagrada Familia tiene un aire g&oacute;tico innegable&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Santana, que coincide con Huerta en la vocaci&oacute;n g&oacute;tica de la catedral dise&ntilde;ada por Gaud&iacute;, explica que no es que el arquitecto renegara del g&oacute;tico estrictamente, pero s&iacute; pensaba que era un &ldquo;estilo superado&rdquo;, sobre todo en la construcci&oacute;n de edificios religiosos y que, por tanto, deb&iacute;a actualizarse y optimizarse. En este sentido se&ntilde;ala, refrendando las palabras de su colega madrile&ntilde;o, que &ldquo;la Sagrada Familia es el gran ejemplo de su propuesta para poner al d&iacute;a el g&oacute;tico&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jordi Sabaté]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/gaudi-genio-no-dejo-escuela-hemos-necesitado-llegar-ordenadores-mejorar-edificios_1_12956939.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 Feb 2026 21:04:07 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8b40a2ca-ad1e-4292-8a47-20792586deb2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="270859" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8b40a2ca-ad1e-4292-8a47-20792586deb2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="270859" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Gaudí, el genio que no dejó escuela: "Hemos necesitado llegar a la era de los ordenadores para mejorar sus edificios"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8b40a2ca-ad1e-4292-8a47-20792586deb2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Gaudí,Arquitectos,Arquitectura,Edificios,Barcelona]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La incertidumbre se desata en el Colegio de Arquitectos de Madrid: un órgano vuelve a anular la investidura del decano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/incertidumbre-desata-colegio-arquitectos-madrid-organo-vuelve-anular-investidura-decano_1_12980811.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ab7f7e24-82a1-45f4-8612-b084106a2eed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La incertidumbre se desata en el Colegio de Arquitectos de Madrid: un órgano vuelve a anular la investidura del decano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Comisión de Recursos del COAM emite otra resolución que invalida la toma de posesión de Sigfrido Herráez, el actual decano que revalidó en el cargo porr 176 votos de diferencia en las últimas elecciones, hace casi un año. El escrito agota la vía administrativa y da dos meses para recurrir en los juzgados</p><p class="subtitle">La dirección del Colegio de Arquitectos de Madrid se rebela contra una orden interna que anula su toma de posesión</p></div><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de casi un a&ntilde;o y con otros antecedentes que no llegaron a efectuarse, el Colegio de Arquitectos de Madrid vuelve a cuestionar su liderazgo. La Comisi&oacute;n de Recursos del COAM, un &oacute;rgano interno que resuelve apelaciones de los colegiados contra acuerdos apotados desde la direcci&oacute;n, ha emitido una nueva resoluci&oacute;n que anula la investidura de Sigfrido Herr&aacute;ez, el actual decano reelegido en las elecciones de mayo. 
    </p><p class="article-text">
        En una nota emitida este martes, la entidad confirma un acuerdo adoptado el pasado 2 de febrero que invalida la toma de posesi&oacute;n de Herr&aacute;ez despu&eacute;s de su victoria por apenas 176 votos respecto a Jes&uacute;s San Vicente, el siguiente candidatro. La resoluci&oacute;n llega despu&eacute;s de un recurso que present&oacute; en su d&iacute;a otra colegiada vinculada a la Junta de Gobierno previa a Herr&aacute;ez, Elena Sarabia. 
    </p><p class="article-text">
        La toma de posesi&oacute;n de Herr&aacute;ez ya estuvo en entredicho incluso antes de proclamarse, debido a que el decano aspiraba a su tercera legislatura &ndash;la primera no lleg&oacute; a cursarse completa ya que entraron con una moci&oacute;n de censura&ndash; y la oposici&oacute;n record&oacute; que una cl&aacute;usula de los estatutos del COAM limita a dos el tiempo m&aacute;ximo que un mismo candidato puede formar parte de una lista de gobierno. Fuentes del Colegio de Arquitectos confirman que el decano ha recibido la decisi&oacute;n y estudia su contenido, as&iacute; como la hoja de ruta a seguir pr&oacute;ximamente. La secretaria de la Junta de Gobierno, Eugenia del R&iacute;o, reitera que el dictamen de la comisi&oacute;n interna &ldquo;no es firme&rdquo; y que, mientras se dirime qu&eacute; hacer en los tribunales, el &oacute;rgano colegial seguir&aacute; funcionando con &ldquo;absoluta normalidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Todos COAM, la candidatura de Sigfrido Herr&aacute;ez que aspiraba a renovar en la Junta de Gobierno &ndash;uno de los dos &oacute;rganos internos que iban a revalidarse en las elecciones&ndash;, solicit&oacute; medidas cautelares al ser descalificada como aspirante y el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo n&uacute;mero 18 de Madrid, encargado del caso, las acept&oacute; a una semana de la cita electoral. Eso anul&oacute; provisionalmente la resoluci&oacute;n interna anunciada el 5 de mayo por la Mesa Electoral, que estim&oacute; que el decano hab&iacute;a expirado su tiempo m&aacute;ximo al frente del Colegio. 
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, se han sucedido <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/direccion-colegio-arquitectos-madrid-rebela-orden-interna-anula-toma-posesion_1_12791570.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">otras resoluciones similares</a> a esta &uacute;ltima que no llegaron a fraguarse y provocar la retirada de su liderazgo, as&iacute; como el de otros miembros de su equipo que tambi&eacute;n rebasaban el l&iacute;mite de legislaturas. En su escrito, la Comisi&oacute;n de Recursos recuerda a los interesados que, agotada la v&iacute;a administrativa, tienen dos meses para recurrir esta resoluci&oacute;n ante el juzgado por lo contencioso-administrativo. 
    </p><p class="article-text">
        De momento, y hasta que exista una resoluci&oacute;n judicial firme, la Junta de Gobierno deber&aacute; seguir en funciones. &ldquo;Es el descr&eacute;dito de un colegio de arquitectos gobernado por un decano trumpista que se salta nuestros estatutos, y la ley, seg&uacute;n le conviene&rdquo;, sentencia su oponente en los &uacute;ltimos comiciones, Jes&uacute;s San Vicente, a ra&iacute;z del &uacute;ltimo golpe de la Comisi&oacute;n de Recursos. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div class="bulletin-subscription  ">
    <img class="bulletin-img loading" src="/assets/img/newsletter.png?id=768662a9462d61c3e471" alt="" data-was-processed="true">

    <div id="mc_embed_signup">
       <form action="https://eldiario.us2.list-manage.com/subscribe/post?u=2c4b6ac5670fe75bcae71ed54&amp;id=c7d7ae5ad0" method="post" id="mc-embedded-subscribe-form" name="mc-embedded-subscribe-form" class="validate" target="_blank" novalidate>
            <div id="mc_embed_signup_scroll">
                <h2 class="title">Suscríbete al boletín de noticias de Madrid</h2>

                <div id="mce-responses" class="clear">
                    <div class="response" id="mce-error-response" style="display:none"></div>
                    <div class="response" id="mce-success-response" style="display:none"></div>
                </div>
                <!-- real people should not fill this in and expect good things - do not remove this or risk form bot signups-->
                <div style="position: absolute; left: -5000px;" aria-hidden="true"><input type="text" name="b_c69ba1ef3f044e29f01e39064_10e11ebad6" tabindex="-1" value=""></div>

                <div class="mc-field-group">
                    <input class="mail-input" type="email" value="" name="EMAIL" placeholder="Introduce aquí tu email" id="mce-EMAIL">
                </div>
                <div class="clear"><input type="submit" value="Apúntame" name="subscribe" id="mc-embedded-subscribe" class="button send-btn"></div>
            </div>
        </form>
    </div>
</div>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lourdes Barragán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/incertidumbre-desata-colegio-arquitectos-madrid-organo-vuelve-anular-investidura-decano_1_12980811.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 Feb 2026 13:31:08 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ab7f7e24-82a1-45f4-8612-b084106a2eed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="7632856" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ab7f7e24-82a1-45f4-8612-b084106a2eed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="7632856" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La incertidumbre se desata en el Colegio de Arquitectos de Madrid: un órgano vuelve a anular la investidura del decano]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ab7f7e24-82a1-45f4-8612-b084106a2eed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Colegios Profesionales,Elecciones,Arquitectos,Arquitectura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El arquitecto de Ciudad Real David García-Manzanares, nuevo presidente de la Fundación Fisac]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/ciudad_real/arquitecto-ciudad-real-david-garcia-manzanares-nuevo-presidente-fundacion-fisac_1_12961476.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/83495659-e008-4d00-a8ff-696a5c42b4ae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El arquitecto de Ciudad Real David García-Manzanares, nuevo presidente de la Fundación Fisac"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Releva en el cargo a Diego Peris, quien ha estado al frente durante la última década y cuya labor ha sido clave en la consolidación y proyección de su actividad</p><p class="subtitle">ARQUITECTURA PARA RESPIRAR - Lee los artículos de David García-Manzanares</p></div><p class="article-text">
        La Fundaci&oacute;n Fisac ha nombrado a David Garc&iacute;a- Manzanares nuevo presidente de la instituci&oacute;n, relevando en el cargo a Diego Peris, quien ha estado al frente durante la &uacute;ltima d&eacute;cada y cuya labor ha sido clave en la consolidaci&oacute;n y proyecci&oacute;n de su actividad.
    </p><p class="article-text">
          Seg&uacute;n informa la Fundaci&oacute;n, Garc&iacute;a-Manzanares es actualmente director de Urbanismo y Promoci&oacute;n Econ&oacute;mica del Ayuntamiento de Ciudad Real. Cuenta con una trayectoria estrechamente ligada al estudio de la obra de Miguel Fisac.
    </p><p class="article-text">
         Ha participado como coautor en la publicaci&oacute;n 'Miguel Fisac. Vivienda. 1943-2006' (2023), uno de los vol&uacute;menes de la colecci&oacute;n monogr&aacute;fica impulsada por la Fundaci&oacute;n y el Colegio de Arquitectos de Ciudad Real.
    </p><p class="article-text">
         Es autor tambi&eacute;n de 'Fisac. Obra completa', un volumen en el que, a trav&eacute;s de 21 relatos, ofrece una mirada personal y sensible sobre 20 obras del arquitecto manchego. Esta publicaci&oacute;n fue seleccionada para el Premio Arquitectura CSCAE 2024 y recibi&oacute; la Menci&oacute;n Especial del Premio de Arquitectura y Urbanismo de Castilla-La Mancha 2024, consolidando su reconocimiento en el &aacute;mbito editorial y arquitect&oacute;nico.
    </p><h2 class="article-text">La fundaci&oacute;n est&aacute; en el Colegio de Arquitectos de Ciudad Real</h2><p class="article-text">
        La Fundaci&oacute;n Fisac, con sede en el Colegio de Arquitectos de Ciudad Real, se cre&oacute; en 2006 a partir del material cedido por el propio Miguel Fisac y trabaja activamente en la conservaci&oacute;n, catalogaci&oacute;n y difusi&oacute;n del legado del arquitecto manchego.
    </p><p class="article-text">
         Desde su creaci&oacute;n, la Fundaci&oacute;n custodia un valioso archivo y fondos documentales, y desarrolla una intensa labor para preservar la obra de Fisac y acercarla a investigadores, estudiantes y a la ciudadan&iacute;a en general.
    </p><p class="article-text">
         Con este nombramiento, la Fundaci&oacute;n inicia una nueva etapa marcada por la continuidad y el refuerzo de sus objetivos fundacionales: seguir profundizando en la figura de Miguel Fisac, considerado uno de los nombres clave de la arquitectura espa&ntilde;ola del siglo XX, y cuya obra contin&uacute;a despertando un creciente inter&eacute;s en los &aacute;mbitos acad&eacute;mico, profesional y cultural.
    </p><p class="article-text">
         Asimismo, se pone en valor el papel de la Fundaci&oacute;n como espacio de conservaci&oacute;n documental, investigaci&oacute;n y difusi&oacute;n, as&iacute; como la apuesta del Colegio de Arquitectos de Ciudad Real por dar continuidad al proyecto editorial y divulgativo vinculado a su legado.
    </p><p class="article-text">
         Desde la Fundaci&oacute;n Fisac y el Colegio de Arquitectos de Ciudad Real se ha agradecido expresamente el trabajo desarrollado por Diego Peris durante estos a&ntilde;os al frente de la instituci&oacute;n, destacando su dedicaci&oacute;n, rigor y compromiso con la atenci&oacute;n a investigadores y estudiantes, as&iacute; como su impulso decisivo a la proyecci&oacute;n p&uacute;blica de la Fundaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioclm.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/ciudad_real/arquitecto-ciudad-real-david-garcia-manzanares-nuevo-presidente-fundacion-fisac_1_12961476.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Feb 2026 10:46:21 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/83495659-e008-4d00-a8ff-696a5c42b4ae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="183502" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/83495659-e008-4d00-a8ff-696a5c42b4ae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="183502" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El arquitecto de Ciudad Real David García-Manzanares, nuevo presidente de la Fundación Fisac]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/83495659-e008-4d00-a8ff-696a5c42b4ae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Arquitectos,Arquitectura]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
