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    <title><![CDATA[elDiario.es - Premio Planeta]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/premio-planeta/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Premio Planeta]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Ángela Banzas presenta en Toledo el libro con el que quedó finalista del Premio Planeta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/toledo/angela-banzas-presenta-toledo-libro-quedo-finalista-premio-planeta_1_13031812.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a5083c74-3ca5-42ef-91bf-4358e497028e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1129705.jpg" width="4647" height="2614" alt="Ángela Banzas presenta en Toledo el libro con el que quedó finalista del Premio Planeta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La escritora gallega hablará de 'Cuando el viento hable' en la Biblioteca de Castilla-La Mancha acompañada por la escritora toledana Macarena Alonso</p><p class="subtitle">ENTREVISTA - Ángela Banzas, finalista del Premio Planeta 2025: “No estamos en la posguerra, pero hay mucho aislamiento”
</p></div><p class="article-text">
        &Aacute;ngela Banzas, finalista del Premio Planeta, va a presentar este martes, 3 de marzo, su libro 'Cuando el viento hable' con el que gan&oacute; el certamen en la Biblioteca de Castilla-La Mancha de Toledo. Estar&aacute; acompa&ntilde;ada por la escritora toledana Macarena Alonso.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n informa la biblioteca, Banzas (Santiago de Compostela, 1982) es una de las voces m&aacute;s destacadas del suspense literario actual en Espa&ntilde;a. Licenciada en Ciencias Pol&iacute;ticas por la Universidad de Santiago, compagin&oacute; su carrera en consultor&iacute;a con su pasi&oacute;n por la escritura hasta su exitoso debut en 2021 con 'El silencio de las olas'.
    </p><p class="article-text">
        Su obra se caracteriza por una prosa evocadora que entrelaza misterios familiares, secretos del pasado y la brumosa atm&oacute;sfera de su Galicia natal.
    </p><p class="article-text">
        Tras publicar t&iacute;tulos como 'La conjura de la niebla' (2022) y 'El aliento de las llamas' (2024), alcanz&oacute; su mayor reconocimiento al ser finalista del Premio Planeta 2025 con su quinta novela 'Cuando el viento hable'.
    </p><p class="article-text">
        En esta &uacute;ltima obra, Banzas explora la memoria y la posguerra espa&ntilde;ola a trav&eacute;s de una mirada cargada de simbolismo y sensibilidad. Su trayectoria refleja una evoluci&oacute;n constante, consolid&aacute;ndola como una autora clave en la narrativa contempor&aacute;nea que fusiona la intriga con el an&aacute;lisis emocional profundo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Culturas de Castilla-La Mancha]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/toledo/angela-banzas-presenta-toledo-libro-quedo-finalista-premio-planeta_1_13031812.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 02 Mar 2026 08:26:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ángela Banzas presenta en Toledo el libro con el que quedó finalista del Premio Planeta]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Escritores,Libros,Bibliotecas públicas,Premio Planeta]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Aena iguala al Planeta y convoca un premio de narrativa dotado con un millón de euros]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/aena-iguala-planeta-convoca-premio-narrativa-dotado-millon-euros_1_13022885.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a56b5808-43be-47e4-a7d8-f6900315824f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Aena iguala al Planeta y convoca un premio de narrativa dotado con un millón de euros"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El galardón reconocerá obras de narrativa escritas en lengua española o en lenguas cooficiales. El ganador de esta primera edición se anunciará en una gala que se celebrará en Barcelona el próximo 8 de abril</p><p class="subtitle">Juan del Val gana el premio Planeta por 'Vera, una historia de amor'</p></div><p class="article-text">
        El gestor aeroportuario Aena ha anunciado este jueves la convocatoria de un nuevo premio literario en espa&ntilde;ol que estar&aacute; dotado con un mill&oacute;n de euros y cuatro finalistas de 30.000 euros. El nuevo premio Aena de Narrativa Hispanoamericana iguala as&iacute; al <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/juan-val-gana-premio-planeta-vera-historia-amor_1_12683254.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Premio Planeta</a>, el m&aacute;s cuantioso hasta ahora, que hasta ahora era el galard&oacute;n literario mejor dotado en Espa&ntilde;a y que galardona con un mill&oacute;n de euros al ganador y<span class="highlight" style="--color:rgba(0, 0, 0, 0);">&nbsp;200.000 euros al finalista</span>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, ahora tras el Planeta y este nuevo premio de Aena, le seguir&aacute;n de lejos el Premio Alfaguara, con 175.000 d&oacute;lares o el Fernando Lara, con 120.000, la misma cantidad que el Cervantes, que concede el ministerio de Cultura y es el m&aacute;s prestigioso de las letras hispanas. 
    </p><p class="article-text">
        El premio se ha anunciado en un acto celebrado en las Escuelas P&iacute;as de Madrid, al que han acudido la escritora Rosa Montero, que presidir&aacute; el jurado y el presidente de Aena, Maurici Lucena. El ganador de esta primera edici&oacute;n se anunciar&aacute; en una gala que se celebrar&aacute; en Barcelona el pr&oacute;ximo 8 de abril. Los cinco finalistas se dar&aacute;n a conocer el martes 17 de marzo.
    </p><p class="article-text">
        El premio reconocer&aacute; obras originales de narrativa escritas en lengua espa&ntilde;ola o lenguas cooficiales de Espa&ntilde;a traducidas al castellano y publicadas en 2025 y aspira a tener un reconocimiento similar al Goncourt en Francia o el Booker del Reino Unido, seg&uacute;n Lucena. &ldquo;Tenemos la voluntad de abarcar ambos lados del Atl&aacute;ntico, queremos que el premio no se quede en Espa&ntilde;a y que irradie a las Am&eacute;ricas&rdquo;, ha subrayado el presidente de Aena. 
    </p><p class="article-text">
        La principal diferencia con el Planeta es que se otorgar&aacute; a obras ya publicadas. Un equipo compuesto por profesionales del periodismo cultural y literario de Espa&ntilde;a e Hispanoam&eacute;rica propondr&aacute; entre todas las obras de narrativa escritas en espa&ntilde;ol y lenguas cooficiales y publicadas en 2025 una primera lista de cinco finalistas y esa selecci&oacute;n se comunicar&aacute; al jurado. Al mismo tiempo, Lucena ha insistido en que no se trata de &ldquo;desmerecer ni criticar&rdquo; ning&uacute;n otro premio.
    </p><p class="article-text">
        En el jurado, junto a Montero, estar&aacute;n los escritores Pilar Ad&oacute;n, Luis Alberto de Cuenca, Jorge Fern&aacute;ndez D&iacute;az, Jos&eacute; Carlos Llop, Elmer Mendoza, Leila Guerriero. Como entidades colaboradoras participan en el premio la Fundaci&oacute;n Gabo y la C&aacute;tedra Vargas Llosa. &ldquo;No existe ning&uacute;n inter&eacute;s editorial que pueda interferir en la imparcialidad del premio&rdquo;, ha subrayado Lucena.
    </p><p class="article-text">
        El presupuesto total superar&aacute; los 2,5 millones de euros. Seg&uacute;n Lucena, se destinar&aacute;n 1,4 millones de euros a la adquisici&oacute;n de ejemplares por parte del gestor aeropuertario, m&aacute;s de 5.000 para distribuir a trav&eacute;s de los ayuntamientos donde el gestor aeroportuario est&aacute; presente y donarlos a espacios educativos, culturales y trabajadores de Aena. 
    </p><p class="article-text">
        Lucena ha asegurado que para Aena, empresa semip&uacute;blica dependiente del ministerio de Transportes, es un proyecto &ldquo;muy ilusionante&rdquo; y que encaja con su voluntad de cubrir un objetivo de &ldquo;sostenibilidad social&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a por qu&eacute; la literatura, ha dicho que a pesar de que el &aacute;mbito hispanohablante supera los 630 millones de personas, &ldquo;no existe un premio literario de la fuerza, la potencia, el alcance y la fama de por ejemplo el Goncourt en Francia, el Booker en Reino Unido o los National Book Awards en Estados Unidos&rdquo;. &ldquo;Para que la sociedad sea libre en esp&iacute;ritu cr&iacute;tico, diversa y edificada en valores democr&aacute;ticos debemos fomentar la lectura y enriquecer el patrimonio literario, respaldando el talento creativo&rdquo;, ha declarado.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, ha recordado que el Informe Pisa 2022 lanzaba una &ldquo;advertencia&rdquo; para Espa&ntilde;a, debido al descenso del rendimiento de la lectura en estudiantes de quince a&ntilde;os y el aumento de la brecha entre los alumnos &ldquo;qu&eacute; mas tiran y menos tiran&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/aena-iguala-planeta-convoca-premio-narrativa-dotado-millon-euros_1_13022885.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Feb 2026 12:29:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Rosa Montero,Aena,Literatura,Premio Planeta]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ángela Banzas, finalista del Premio Planeta 2025: "No estamos en la posguerra, pero hay mucho aislamiento"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/angela-banzas-finalista-premio-planeta-2025-no-posguerra-hay-aislamiento_1_12740914.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a5083c74-3ca5-42ef-91bf-4358e497028e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1129705.jpg" width="4647" height="2614" alt="Ángela Banzas, finalista del Premio Planeta 2025: &quot;No estamos en la posguerra, pero hay mucho aislamiento&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La escritora gallega ha sido galardonada por su novela, que aborda la memoria colectiva y el poder de la imaginación: "Para los niños que crecen bajo cielos de bombas, el campo de batalla es desproporcionado"
</p><p class="subtitle">Entrevista - Juan del Val, Premio Planeta 2025: “Yo no adoctrino, no me interesa, y mucho menos en las novelas”
</p></div><p class="article-text">
        Santiago de Compostela, 1959. Una mujer visita un cementerio y se sorprende al encontrarse con su propia tumba, &iquest;qu&eacute; cuerpo yace bajo tierra que no es el suyo? Esta es la espeluznante realidad con la que se topa Sof&iacute;a en el inicio de <em>Cuando el viento hable</em>, la novela de &Aacute;ngela Banzas que ha quedado <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/ana-maria-matute-juan-val-viaje-premio-planeta-prestigio-negocio_129_12689006.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">finalista del Premio Planeta 2025</a>, por detr&aacute;s de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/juan-del-val-premio-planeta-2025-no-adoctrino-no-interesa-novelas_1_12740645.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Juan del Val</a>. El libro contin&uacute;a con un viaje en el tiempo a su infancia, marcada por las ausencias y una enfermedad que la mantendr&aacute; postrada en el hospital durante meses, y que le servir&aacute; de puerta para empezar a formular aquellas preguntas que nunca supo que deb&iacute;a &ndash;y pod&iacute;a&ndash; hacer a sus abuelos. 
    </p><p class="article-text">
        La autora gallega dedica su volumen a &ldquo;esa generaci&oacute;n que nos dio una oportunidad&rdquo;, protagonistas de la historia que ha ambientado en la posguerra espa&ntilde;ola. Banzas, que es licenciada en Ciencias Pol&iacute;ticas y de la Administraci&oacute;n, adem&aacute;s de tener un MBA por la Escuela Europea de Madrid, decidi&oacute; dedicarse a escribir libros de suspense como <em>El silencio de las olas</em> (2021) y <em>La sombra de la rosa</em> (2023).
    </p><p class="article-text">
        <strong>En su novela hay enfermedad, muerte, abuso de poder, pero tambi&eacute;n luz, &iquest;hace falta en los tiempos en los que vivimos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Completamente. Necesitamos esperanza. Cuando conceb&iacute; esta historia, lo que estaba en el alma era la esperanza. Necesitamos esa luz, porque es verdad que no estamos en la posguerra en la que est&aacute; ambientada la novela, pero hay mucho aislamiento. Habitamos ese largo invierno, ese duro invierno, entre personas que estamos muy necesitadas de encontrarnos, de acariciarnos, no solamente la piel, mucho m&aacute;s all&aacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Esta es una novela que aborda la memoria colectiva. Pasa de 'Noche de difuntos' hasta 'El ma&ntilde;ana volver&aacute; a llover' [t&iacute;tulos de dos de las partes en las que est&aacute; dividido el libro], porque la lluvia es esa promesa que limpia el camino, que arrastra la sangre. En este caso es tambi&eacute;n un alegato pacifista. Parece que la historia es estar siempre en ese p&eacute;ndulo entre la oscuridad y la luz, nos ha pasado siempre, incluso en la pandemia. &iquest;Cu&aacute;nto tiempo nos dura el aprendizaje? 
    </p><p class="article-text">
        Por eso quer&iacute;a hablar de la esperanza, primero porque la entiendes en clave individual, desde la perspectiva de quien enferma. &iquest;Cu&aacute;ndo valoras realmente la vida? Cuando se pone en peligro, sientes que se puede ir, que el ma&ntilde;ana est&aacute; sujeto a algo que se te escapa. Y luego a nivel colectivo, verlo en clave hist&oacute;rica de la posguerra, que es nuestra memoria, es nuestro legado, &iquest;qu&eacute; queremos hacer con &eacute;l? Dentro de la historia, el padre de Sof&iacute;a, que es un bibliotecario, convierte las espeluznantes noticias de los peri&oacute;dicos, arrancando sus p&aacute;ginas, en aviones de papel. Una forma que ilustra muy bien esa idea de esperanza, de que podemos transformar lo que tenemos, lo que tuvimos, en algo bonito. Y eso le pasa a Sof&iacute;a en su vida, que aunque sea muy oscura, al final hay luz; y nos pasa a nivel colectivo, con esa posguerra.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/47210e43-a2ec-480d-96f2-583a616831b0_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; eligi&oacute; la posguerra como contexto para esta historia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Quer&iacute;a hablar de esa etapa, no solamente por lo que supone el contexto a nivel pol&iacute;tico, sino por todo lo que lleva aparejado. En este caso, la grisura, el silencio, y contraponerlo a esa necesidad de vida que ten&iacute;an, y a la que esa generaci&oacute;n entera tuvo que renunciar. Siempre digo que crecieron en silencio, entre sombras, entre ausentes, sin entender muchas cosas, sin poder siquiera preguntarlas diciendo &ldquo;no salgas&rdquo; y &ldquo;no hables&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Y en cambio, trabajaron muy duramente un legado que no fuese generar odio, sino justamente lo contrario: &ldquo;Tienes una oportunidad preciosa. Nosotros desgraciadamente no la hemos tenido, hemos trabajado mucho, para que t&uacute; puedas tenerla, puedas tener voz y vivir la vida de otra forma&rdquo;. Me la llev&eacute; a esa &eacute;poca para que se viese m&aacute;s claro el aprendizaje. Con la distancia ya todos conocemos la posguerra, lo que implic&oacute;, y permite entender el mensaje.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En sus notas revela que tuvo una experiencia en el hospital, ingresada durante meses cuando era peque&ntilde;a, y que ah&iacute; descubri&oacute; que los ni&ntilde;os tambi&eacute;n pod&iacute;an morir. Si pensamos en el contexto actual, estamos viendo a ni&ntilde;os morir en el genocidio en Gaza. Comentaba que es algo tremendamente cruel pero, &iquest;hasta qu&eacute; punto puede que lo hayamos normalizado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me provoca much&iacute;simo dolor ver a los ni&ntilde;os que sufren, tanto los que lo hacen dentro del hospital, como los que viven bajo esos cielos de bombas, que son siempre desproporcionados campos de batalla. Les afecta, se les cercenan las vidas y las oportunidades. Por eso hay una necesidad de esperanza. En las notas tambi&eacute;n digo que ojal&aacute; volvi&eacute;semos a tener todos siete a&ntilde;os, porque al final todo se resume en odio y ver al diferente.
    </p><p class="article-text">
        Lo bueno que tiene el hospital, que es algo que todos hemos vivido desde la cama o el sill&oacute;n de al lado, es que es algo que nos acerca. Cuando necesitas invocar a la esperanza necesitas acercar y no poner el foco encima de la diferencia, porque eso solamente nos separa, y derivamos en esa rueda que parece no acabar nunca, ese p&eacute;ndulo de oscuridad y luz.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Me provoca muchísimo dolor ver a los niños que sufren, tanto los que lo hacen dentro del hospital, como los que viven bajo esos cielos de bombas, que son siempre desproporcionados campos de batalla</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ángela Banzas</span>
                                        <span>—</span> Escritora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>El libro refleja el importante papel que desempe&ntilde;a la literatura desde la infancia, &iquest;hasta qu&eacute; punto nos cambia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El poder de los libros, las historias, la imaginaci&oacute;n... La imaginaci&oacute;n es una f&aacute;brica de felicidad, y eso nos lo dan los libros. En el caso de Sof&iacute;a, se lo transmite su padre y era algo bonito de imaginar a esa ni&ntilde;a que siente tanto miedo, y c&oacute;mo los libros son los que reamente le dan m&aacute;s calor y pone en funcionamiento esa maravillosa maquinaria; y c&oacute;mo lo utiliza ella para entreg&aacute;rselo, en esa oda a la amistad, a Julia, la ni&ntilde;a a la que conoce en el hospital y se convierte en su &uacute;nica amiga. Ella, al mismo tiempo, lo que le devuelve, es la mirada optimista de quien ve el sol detr&aacute;s de las nubes, de enfrentar el dolor. Hacen esa peque&ntilde;a transacci&oacute;n que reporta a ambas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Ha sido complicado ponerse en la piel de una ni&ntilde;a de nueve a&ntilde;os que ejerce de narradora de parte de la novela?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Soy madre y, durante la gala, le mand&eacute; un mensaje a mis hijos como maestros de vida. Me preguntaban que por qu&eacute; les llamaba as&iacute;. Porque cuando vamos creciendo, vamos perdiendo el color en la mirada, se nos va opacando con todo lo que vamos descubriendo, esa oscuridad, esas sombras en el otro, esas desconfianzas, todo aquello que nos va separando. 
    </p><p class="article-text">
        Eso no lo tienen los ni&ntilde;os, se acercan unos a otros y dicen &ldquo;&iquest;quieres jugar?&rdquo;, juegan y ya est&aacute;. Y luego, cuando tienen conflictos, lo resuelven. Yo cuando estoy con mis hijos me devuelven el color a la mirada. Para escribir necesito observar y escuchar, estar siempre viendo al otro. Pero claro, si le quieres dar una voz a un ni&ntilde;o, tanto el o&iacute;do como el ojo lo tienes que poner en los ni&ntilde;os. Ha sido muy enriquecedor.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura García Higueras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/angela-banzas-finalista-premio-planeta-2025-no-posguerra-hay-aislamiento_1_12740914.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 04 Nov 2025 20:50:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ángela Banzas, finalista del Premio Planeta 2025: "No estamos en la posguerra, pero hay mucho aislamiento"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Novela,Premio Planeta,Editorial Planeta,Memoria Histórica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Juan del Val, Premio Planeta 2025: "Yo no adoctrino, no me interesa, y mucho menos en las novelas"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/juan-del-val-premio-planeta-2025-no-adoctrino-no-interesa-novelas_1_12740645.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8b426ba8-00cc-4af7-b32b-39c22543c396_16-9-discover-aspect-ratio_default_1129681.jpg" width="4752" height="2673" alt="Juan del Val, ganador del Premio Planeta 2025"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El ganador del galardón dotado en un millón de euros por su novela 'Vera, una historia de amor', asegura que las críticas le dan "completamente igual": "El enemigo del feminismo es el machismo, no el hombre"</p><p class="subtitle">Entrevista - Michael Barenboim, violinista: “El genocidio es un intento de borrar el pasado, el presente y el futuro de los palestinos”</p></div><p class="article-text">
        Entre &ldquo;previsibles&rdquo; y que le dan &ldquo;completamente igual&rdquo;. As&iacute; se ha tomado <a href="https://www.eldiario.es/cultura/juan-val-ganar-premio-planeta-escribe-gente-no-supuesta-elite-intelectual_1_12690054.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Juan del Val</a> las <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/ana-maria-matute-juan-val-viaje-premio-planeta-prestigio-negocio_129_12689006.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cr&iacute;ticas</a> de quienes han menospreciado el m&eacute;rito de haber ganado el Premio Planeta por el hecho de trabajar en <a href="https://www.eldiario.es/vertele/noticias/atresmedia-ingresa-696-5-millones-gana-63-5-nueve-meses-2025_1_12710127.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Atresmedia</a>, que pertenece al mismo grupo que la editorial. El escritor y tertuliano de <a href="https://www.eldiario.es/vertele/noticias/hormiguero-entrevistara-juan-val-invitado-frenar-arranque-gh-20-telecinco-antena-3_1_12731494.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El Hormiguero</em></a> se hizo con el galard&oacute;n, dotado de un mill&oacute;n de euros, por su novela <em>Vera, una historia de amor</em>, en la que cuenta la historia de una mujer de 45 que, tras divorciarse, inicia un camino de redescubrimiento de s&iacute; misma. El autor indica que le interesan &ldquo;mucho m&aacute;s&rdquo; los personajes femeninos, y que por eso los ha elegido, salvo en su libro autobiogr&aacute;fico, como protagonistas. 
    </p><p class="article-text">
        Del Val asegura que no entiende a quienes tienen &ldquo;problemas&rdquo; para reconocerse como feministas, aunque critica que &ldquo;el enemigo del feminismo es el machismo, no el hombre&rdquo;; y que son &ldquo;algunas tendencias pol&iacute;ticas&rdquo; las que han cometido esta equivocaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; quiso reivindicar en su discurso que la literatura tiene que ser algo popular?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo no dije que la literatura tenga que ser popular. Hay novelas buenas y novelas malas, lo que yo reivindicaba es que me parece milagroso que el Premio Planeta, se d&eacute; a quien se d&eacute;, cuando se d&eacute;, al d&iacute;a siguiente sea la noticia con la que abren todos los peri&oacute;dicos de tirada nacional. Que la noticia sea un libro me parece precioso y lo quer&iacute;a poner en valor. La otra cosa que dec&iacute;a es que despreciar la literatura comercial por el hecho de ser comercial, me parece una barbaridad y un desconocimiento profund&iacute;simo de la historia de la literatura. 
    </p><p class="article-text">
        La literatura comercial la hay buena y mala. Hay novelas comerciales que son muy malas, y novelas comerciales que son muy buenas. Y hay novelas que no ve nadie y no lee nadie, que son muy buenas; y que son muy malas tambi&eacute;n, quiz&aacute;s la inmensa mayor&iacute;a. Esta es la diferencia que quise hacer, yo no estoy diciendo que la literatura comercial sea muy buena y sea la mejor, en absoluto, pero que no tiene que ser mala por el hecho de ser comercial. Esto fue lo que dije en mi discurso, luego ya cada uno decidi&oacute; decir que &ldquo;entonces, &iquest;la gente humilde no puede leer buena literatura?&rdquo;. Las gilipolleces que he escuchado son algo alucinante.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Despreciar la literatura comercial por el hecho de ser comercial es una barbaridad y un desconocimiento profundísimo de la historia de la literatura</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Juan del Val</span>
                                        <span>—</span> Ganador del Premio Planeta
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Teniendo en cuenta su exposici&oacute;n al trabajar en televisi&oacute;n, estar&aacute; acostumbrado a que cada uno entienda lo que diga de una manera.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es porque interesa colocarte en un lugar, que a m&iacute; en absoluto me corresponde, pero a mucha gente le parece confortable ponerme en &eacute;l. Pero tambi&eacute;n te digo una cosa, a m&iacute; es que me da igual. Completamente igual.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; es lo que le da igual?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Donde me quieran colocar. Incluso las cr&iacute;ticas. Yo las cr&iacute;ticas las acepto, por supuesto, porque yo le puedo parecer un tipo maravilloso a un mont&oacute;n de gente, y un idiota a otra. Todo eso me parece fenomenal, que para eso salgo en la tele, y eso lo acepto sin ning&uacute;n tipo de problema. S&iacute; me molesta bastante cuando se dicen cosas que yo no he dicho, para utilizarlas y seguirme colocando en el mismo lugar; o cuando los medios se hacen eco solamente de algunas cosas que digo, y no de otras. Todo eso evidentemente est&aacute; dirigido, pero tambi&eacute;n te digo que lo analizo, lo miro con perspectiva y lo relativizo como hago con todo en mi vida.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/c4f7cd85-0fd3-4c69-bd2e-875c8bdddf76_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo ha llevado los comentarios que han podido desmerecer su premio por trabajar en Atresmedia, perteneciente al Grupo Planeta?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Previsibles. Son tan previsibles&hellip; <em>(r&iacute;e)</em>. El Premio Planeta es un premio que se da a una novela, y se ha estado criticando durante veinte d&iacute;as una novela que nadie ha le&iacute;do. A partir de ese momento, &iquest;qui&eacute;n lo ha criticado? Lo previsible. Gente para tener <em>likes</em>, para que se les haga 'casito', alguien que est&aacute; completamente fuera, pero por meterse con alguien le dan seis o siete titulares. Pero creo que todo eso es ficci&oacute;n, en la calle no es as&iacute;. No va de eso. 
    </p><p class="article-text">
        Creo que los medios de comunicaci&oacute;n deber&iacute;an hacer una reflexi&oacute;n de lo enormemente alejados que est&aacute;n de la calle. Luego saldr&aacute; la novela, y a partir de ah&iacute;, le gustar&aacute; a unos y a otros no, como en todas las novelas de la historia de la literatura. No hay ninguna novela en la historia de la literatura que le haya gustado a todo el mundo. Ni ning&uacute;n autor tampoco. Entonces, como no existe, a partir de ah&iacute;, forma parte del juego. El Premio Planeta no es un premio a una trayectoria literaria, ni a un autor, es el premio a una novela que la gente no ha le&iacute;do.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los medios deberían reflexionar sobre lo alejados que están de la calle</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Juan del Val</span>
                                        <span>—</span> Ganador del Premio Planeta 2025
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>La historia de la novela tiene un componente social, hay un personaje que habla desde el inicio de por trabajar en una inmobiliaria tiene que disimular su acento de Vallecas. Usted no estudi&oacute; en la universidad, trabaj&oacute; c&oacute;mo alba&ntilde;il. En el libro parece que hay cierto sentimiento de verg&uuml;enza o incluso culpa, &iquest;es algo que usted ha sentido?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En absoluto, yo jam&aacute;s he tenido ni verg&uuml;enza ni culpa. Evidentemente, el entorno y la biograf&iacute;a, te marcan a ti, a m&iacute; y a todo el mundo. Eres el sitio donde naces, tu entorno, aparte de lo que lleves contigo, tu gen&eacute;tica. Pero no, yo jam&aacute;s me he avergonzado, nunca, del sitio donde he estado. En absoluto, todo lo contrario. Todas mis novelas son contempor&aacute;neas, hablo de la sociedad en la que estamos, evidentemente hay diferencias de clase y sociales, que yo ni siquiera juzgo. 
    </p><p class="article-text">
        Como autor nunca juzgo a nadie, ni siquiera a los personajes, eso forma parte de la funci&oacute;n del lector, al que respeto mucho, respeto su inteligencia. Expongo que hay muchas diferencias de clase, que hoy en d&iacute;a las oportunidades de un chaval de un barrio humilde de Madrid no son las mismas que las que tiene alguien de un barrio m&aacute;s privilegiado. Esto es as&iacute;, pero ni siquiera lo juzgo. Lo expongo en beneficio de un relato y, a partir de ah&iacute;, el lector hace con eso lo que quiere, pero yo no adoctrino, no me interesa, y mucho menos en las novelas. Para nada, ni siquiera lo juzgo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Juan del Val, ganador del Premio Planeta por &#039;Vera, una historia de amor&#039;                            </span>
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        <strong>Su protagonista es una mujer que, tras separarse, podr&iacute;amos decir que se descubre a s&iacute; misma, pero tiene que luchar contra muchos prejuicios, &iquest;sigue habiendo demasiados? Habla incluso de aprender a tocarse &ldquo;sin culpa&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, evolucionamos menos de lo que deber&iacute;amos. En todas mis novelas las protagonistas son femeninas, salvo en <em>Parece mentira</em>, que era autobiogr&aacute;fica. Me interesan mucho m&aacute;s. Me siento muy c&oacute;modo ah&iacute;. Creo que falta mucho camino. Evidentemente, hemos mejorado mucho de lo que es mi generaci&oacute;n, yo soy del 70, en cuanto a la libertad de la mujer, el feminismo. Hemos evolucionado una barbaridad porque las cosas antes no eran as&iacute;, pero queda much&iacute;simo camino por andar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Usted es alguien que no ha tenido problema en decir que es feminista.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es que no entiendo c&oacute;mo se puede tener un problema para decir &ldquo;yo soy feminista&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hay gente que por desgracia s&iacute; que lo tiene.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo no. Otra cosa es hablar de determinados aspectos que tienen que ver con la pol&iacute;tica en el feminismo, que es eso es otra cosa. Pero desde luego, ser feminista me parece que es casi una obligaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;A qu&eacute; se refiere con la pol&iacute;tica?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ha habido alguna tendencia pol&iacute;tica en la que el feminismo se ha equivocado de enemigo, y eso, al final, ha perjudicado a una causa que probablemente sea la m&aacute;s importante del siglo XX y, por lo que habl&aacute;bamos de que nos queda mucho camino por andar, del siglo XXI. El enemigo del feminismo es el machismo, no es el hombre. Ha habido un malentendido que ha generado bastantes problemas desde la pol&iacute;tica, porque yo creo que la calle casi siempre va por otro lado, que no tiene nada que ver.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El enemigo del feminismo es el machismo, no el hombre</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Juan del Val</span>
                                        <span>—</span> Premio Planeta 2025
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; va a hacer con el mill&oacute;n de euros?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Gast&aacute;rmelo. Ten la completa certeza de que me lo voy a gastar. &iquest;En qu&eacute;? Ya veremos a ver. De momento, la mitad es para Hacienda. Todav&iacute;a no me lo han ingresado, pero cuando me llegue, te digo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura García Higueras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/juan-del-val-premio-planeta-2025-no-adoctrino-no-interesa-novelas_1_12740645.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 04 Nov 2025 15:28:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Juan del Val, Premio Planeta 2025: "Yo no adoctrino, no me interesa, y mucho menos en las novelas"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Novela,Premio Planeta,Editorial Planeta,Televisión,Escritores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dame pan y llámame tonto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/dame-pan-llamame-tonto_129_12696471.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0d36ee47-5252-42da-93ef-36fcd13da213_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dame pan y llámame tonto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo grave aquí es la idea que trasluce de que lo mismo son, tanto monta, monta tanto, la vocación popular y la vocación comercial. Cada vez que Juan del Val dice que su literatura es popular, se refiere a popular en un sentido cuantitativo, puramente numérico: busca más ventas</p></div><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s ofensivo de toda la discusi&oacute;n que ha venido despu&eacute;s de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/juan-val-gana-premio-planeta-vera-historia-amor_1_12683254.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la concesi&oacute;n del Premio Planeta a Juan del Val</a> no ha tenido mucho que ver con la decisi&oacute;n en s&iacute; de d&aacute;rselo a del Val: quien no se imaginara algo as&iacute; o a quien le haya sorprendido en exceso no conoce demasiado bien la trayectoria del premio en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. O no tan &uacute;ltimos. En 1985, Miguel Delibes le escribi&oacute; una carta a Francisco Umbral, cuando Umbral qued&oacute; finalista &mdash;no ganador&mdash; del Premio Planeta. Le dijo: &ldquo;Te dejaron a la puerta. Millonario, pero menos. En definitiva, al margen del acierto o desacierto del jurado, es un reconocimiento m&aacute;s de tu talento y por ello te felicito de coraz&oacute;n&rdquo;. L&eacute;ase entre l&iacute;neas: ya en el siglo pasado el reconocimiento aut&eacute;ntico al talento de un escritor, consideraba Delibes, era en realidad no ganar <em>ese</em> premio al que se presentaba.
    </p><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s ofensivo, reitero, ha sido una justificaci&oacute;n que ha venido despu&eacute;s, del propio Juan del Val: &ldquo;se escribe para la gente, no para una supuesta &eacute;lite intelectual. Comercial y calidad son las bases de este premio. Considerarlo cosas distintas es faltarle a la gente&rdquo;. &ldquo;La literatura comercial no tiene por qu&eacute; ser menor, pues hay a veces novelas que se venden mucho y son muy buenas y otras que se venden muy poco y son muy malas&rdquo;. &ldquo;Es una falta de respeto considerar que calidad y comercial son conceptos opuestos. El Quijote es una novela de entretenimiento y muy comercial. La literatura tiene que tener esa vocaci&oacute;n popular&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Comparar el mercado literario en 2025 con el mercado literario del siglo XVII, adem&aacute;s de parecerme bastante imaginativo, acaba resultando una comparaci&oacute;n algo grosera. Pero lo grave aqu&iacute; es la idea que trasluce de que lo mismo son, tanto monta, monta tanto, la <em>vocaci&oacute;n popular </em>y la <em>vocaci&oacute;n comercial. </em>Cada vez que Juan del Val dice que su literatura es <em>popular</em>, se refiere a popular en un sentido cuantitativo, puramente num&eacute;rico: busca m&aacute;s ventas. La etimolog&iacute;a de <em>popular </em>no tiene nada que ver en su origen con lo <em>comercial</em>: es del lat&iacute;n <em>popularis, </em>relativo al pueblo, que le gusta al pueblo. Igualar al pueblo con lo comercial es considerar a toda persona solamente en tanto que consumidor: o sea, la conclusi&oacute;n definitiva del homo economicus neoliberal.
    </p><p class="article-text">
        Es un tema que me enciende y enfada por dos cosas. La primera de ellas es que, antes de todo lo dem&aacute;s que he hecho, antes del an&aacute;lisis pol&iacute;tico y de la pol&iacute;tica en s&iacute; misma, lo que m&aacute;s me ha gustado en esta vida es la literatura, lo que me he considerado siempre ha sido lectora, luego escritora si acaso por accidente; la literatura me importa y me importa mucho. La segunda: me ofende que se hable de literatura <em>cultureta </em>o experimental como una especie de producto esnob, generado solamente por unas &eacute;lites intelectuales o unos burgueses que contemplan el sexo de los &aacute;ngeles, se recrean en el Parnaso del arte por el arte o se masturban los unos a los otros.
    </p><p class="article-text">
        La literatura <em>de calidad</em>, no necesariamente los <em>superventas </em>considerados como <em>populares</em>, ha constituido un pilar important&iacute;simo en la vida de muchos de quienes venimos de la clase trabajadora. Claro que acced&iacute; a ella a trav&eacute;s de las lecturas del instituto o que la literatura juvenil que tomaba de la biblioteca municipal fue un puente para llegar hasta all&iacute;, pero la identificaci&oacute;n posterior con la historia individual de cada uno, con formas de narrar, con temas universales, tuvo mucho m&aacute;s que ver con esa &ldquo;literatura&rdquo; que ser&iacute;a desde&ntilde;ada como <em>elitista</em> por los grandes valedores de lo comercial-popular.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay quien leer&iacute;a <em>Crematorio </em>de Chirbes y s&oacute;lo ser&iacute;a capaz de se&ntilde;alar sus bloques de texto cuando, en realidad, la historia de la creaci&oacute;n literaria m&aacute;s <em>elevada </em>ha tendido a ser siempre la historia del desclasamiento de sus autores. El razonamiento es de Javier Moreno: &ldquo;el escritor de extracci&oacute;n social baja se desclasa a trav&eacute;s de su escritura. De hecho, utiliza la escritura para distanciarse de sus padres, de su familia, del habla de sus paisanos. Aspira a escribir en una lengua libre de interferencias, distinta a la lengua materna, contaminada por la ausencia de forma y error. Pero, sin saberlo, el escritor arrastra ese error consigo. Ese error amenaza cada p&aacute;gina, cada l&iacute;nea, cada verso que escribe. Ese error le delata, lo expone al dedo acusador de la norma. El escritor de extracci&oacute;n social baja ha intentado imitar el habla elevada de la alta cultura y sin embargo prorrumpe en un gallo que parece condenarlo a la eterna adolescencia del idioma. Los bordes de la lengua asoman al menor descuido, regres&aacute;ndolo a su condici&oacute;n de pobre Cenicienta. Sin embargo, el escritor se aferra a su error y persiste en &eacute;l. Acompa&ntilde;a las risas con la suya propia. Algunos empiezan a saludar sus desv&iacute;os. Tienen gracia, dicen unos. Son originales, dicen otros. Hay, incluso, quien los imita. Un d&iacute;a, de manera inesperada, sus yerros se convierten en la norma&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es una cosa que deja por escrito Ben Marcus &mdash;en un texto excelentemente traducido, como todo lo que traduce, por Rub&eacute;n Mart&iacute;n Gir&aacute;ldez&mdash;: &laquo;los verdaderos elitistas del mundo literario son aquellos a quienes irrita la ambici&oacute;n literaria de cualquier tipo, los que han deformado el mism&iacute;simo significado de la palabra &ldquo;ambici&oacute;n&rdquo; de tal manera que ahora se percibe como un acto de desd&eacute;n, una hostilidad hacia el pobre lector com&uacute;n, al que jam&aacute;s deber&iacute;amos pedirle nada que pueda llevarlo a tensar un m&uacute;sculo. Los elitistas son aquellos que se ponen furiosos cuando insin&uacute;as que un libro con pocas ventas tal vez merece de verdad un premio&raquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para los verdaderos elitistas, como la miel no est&aacute; hecha para la boca del asno, la clase obrera no puede entender los devaneos de la literatura experimental, y por ello hay que satisfacerla con novelitas comerciales, vergonzosas escenas de sexo, tosquedades varias. La ambici&oacute;n es pedante y capciosa: lo que los escritores tendr&iacute;an que hacer, seg&uacute;n los verdaderos elitistas, es entregarse, rendirse a la evidencia, escribir novelas como si fueran guiones televisivos, claudicar ante el entretenimiento y entretener mejor que ense&ntilde;ar. La mejor consideraci&oacute;n ante los lectores es respetar su &mdash;vuestra, nuestra&mdash; inteligencia, cosa que, al establecer esas fronteras tan absolutistas, al querer reivindicarse <em>tanto </em>desde lo comercial-popular, hay quien no hace o evita. La clase obrera merece un mundo cultural que la respete; respetarla es no tratarla como gilipollas, lo primero, y no medirla al peso, seg&uacute;n cu&aacute;nto compre, lo segundo. Lo contrario est&aacute; recogido en el refranero espa&ntilde;ol: dame pan y ll&aacute;mame tonto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elizabeth Duval]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/dame-pan-llamame-tonto_129_12696471.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Oct 2025 19:56:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Dame pan y llámame tonto]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Premio Planeta,Literatura,Editorial Planeta]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué las mentiras salen rentables en política]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/politica-para-supervivientes/mentiras-salen-rentables-politica_132_12695151.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/acecc296-faf7-4560-bce7-b373546a1c31_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué las mentiras salen rentables en política"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">'Política para supervivientes' es una carta semanal de Iñigo Sáenz de Ugarte exclusiva para socios y socias de elDiario.es con historias sobre política nacional. Si tú también lo quieres leer y recibir cada domingo en tu buzón, hazte socio, hazte socia de elDiario.es</p></div><p class="article-text">
        En una conversaci&oacute;n reciente 'off the record' con varios periodistas, un dirigente del Partido Popular iz&oacute; la bandera blanca. A veces ocurre cuando se te han acabado las respuestas preparadas. Le preguntaban por <a href="https://www.eldiario.es/politica/video-miguel-angel-rodriguez-confeso-bulo-supremo-no-informacion-pelo-blanco_1_12674833.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el v&iacute;deo con la declaraci&oacute;n judicial</a> de Miguel &Aacute;ngel Rodr&iacute;guez en la instrucci&oacute;n del caso del fiscal general. Ah&iacute; qued&oacute; patente que el jefe de gabinete de Isabel D&iacute;az Ayuso hab&iacute;a mentido cuando intent&oacute; extender entre los medios la idea de que &ldquo;&oacute;rdenes de arriba&rdquo; hab&iacute;an impedido que el fiscal llegara a un acuerdo con el abogado de Alberto Gonz&aacute;lez Amador con el que cerrar r&aacute;pidamente el caso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Agobiado por la situaci&oacute;n, al dirigente no se le ocurri&oacute; otra cosa que decir que <a href="https://www.eldiario.es/politica/pp-mantiene-defensa-miguel-angel-rodriguez-confesar-bulo-pareja-ayuso_1_12680341.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;mentir no es delito&rdquo;.</a> Son esos momentos en que algunos periodistas se miran y ponen cara de 'vale, la ha cagado'. Sin re&iacute;rse para que no cante demasiado.
    </p><p class="article-text">
        Dejemos de lado en este momento que mentir es delito si lo haces al declarar como testigo ante un juez. En realidad, lo que desvelaban las palabras de Rodr&iacute;guez era la operaci&oacute;n pol&iacute;tica del Gobierno de Madrid para exonerar al novio de Ayuso y fundamentar lo que ser&iacute;a el mensaje central de la presidenta de Madrid, que denunci&oacute; una conspiraci&oacute;n de &ldquo;los poderes del Estado&rdquo; contra ella y su pareja. Una operaci&oacute;n pagada con fondos p&uacute;blicos, porque el sueldo de Rodr&iacute;guez no sale precisamente de la Cruz Roja. Y todo basado en una mentira, cuya mec&aacute;nica consist&iacute;a en filtrar un correo electr&oacute;nico dejando fuera los otros emails que contaban la verdadera historia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Mienten los pol&iacute;ticos con frecuencia? &iquest;Son incapaces de reconocer los hechos m&aacute;s b&aacute;sicos si eso perjudica sus intereses? Ah&iacute; es donde no conviene exagerar porque acabas cayendo en que todos los pol&iacute;ticos son iguales y no es as&iacute;. Hasta en la maldad hay grados. Lo que s&iacute; es cierto es que la mentira y su hermano bastardo, la manipulaci&oacute;n y tortura de los hechos para que digan lo que te conviene, es una herramienta m&aacute;s de la pol&iacute;tica. Una a la que se recurre cuando vienen mal dadas. En p&uacute;blico, se abomina de ella. Ya se sabe, los mentirosos siempre son los otros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si hay un refr&aacute;n que es m&aacute;s falso que un duro de madera es aquel que dice que se pilla antes a un mentiroso que a un cojo. Al menos, en pol&iacute;tica. La opini&oacute;n p&uacute;blica, o una parte de ella, cae con frecuencia en el enga&ntilde;o, en especial cuando le dicen con una falsedad lo que quiere o&iacute;r. Por eso, la mentira puede llegar a ser muy rentable. Lo es aunque solo sea para generar ruido y garantizar titulares favorables en algunos medios. Crea confusi&oacute;n hasta el punto de que muchos no tendr&aacute;n claro qu&eacute; es lo que ha pasado. Cuando todos son culpables de una cat&aacute;strofe o error, al final nadie es realmente culpable o todos lo son por igual.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el &uacute;ltimo a&ntilde;o, nadie ha representado esa tendencia con m&aacute;s claridad que Carlos Maz&oacute;n. No pod&iacute;a justificar su escandalosa pasividad en el d&iacute;a de la dana, por lo que puso en marcha el ventilador. Acus&oacute; a la AEMET de no haber acertado en el pron&oacute;stico del tiempo a pesar de que otras instituciones tomaron medidas de emergencia por la alerta m&aacute;xima emitida a primera hora de la ma&ntilde;ana por esa agencia. S&oacute;lo hab&iacute;a que poner la televisi&oacute;n. Tambi&eacute;n reproch&oacute; a la Confederaci&oacute;n Hidrogr&aacute;fica del J&uacute;car no haber avisado sobre la situaci&oacute;n del barranco del Poyo, y eso que la Generalitat ya contaba con informaci&oacute;n sobre esa zona como para estar advertida.
    </p><p class="article-text">
        Como cre&iacute;a que no pod&iacute;a forzar su dimisi&oacute;n, la direcci&oacute;n nacional del PP apost&oacute; por esa l&iacute;nea y lleg&oacute; a forzar una comparecencia parlamentaria de la entonces vicepresidenta Teresa Ribera. Todos eran culpables, menos Maz&oacute;n, el pol&iacute;tico <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/jueza-dana-reitera-generalitat-debia-vigilar-rambla-poyo-simple-aplicacion-ley_1_12689864.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que ten&iacute;a todas las competencias,</a> como no deja de recordar la jueza que investiga el caso.
    </p><p class="article-text">
        Esa estrategia no ha servido para salvar la reputaci&oacute;n de Maz&oacute;n, pero el PP piensa que le ha sido &uacute;til para ganar tiempo confiando en que sus votantes lo olviden cuando est&eacute;n cerca las elecciones auton&oacute;micas. Eso parece cerca de ser imposible, pero no tanto si mientes y consigues que los votantes del PP crean que cualquier cosa que haya hecho Pedro S&aacute;nchez es peor que lo que no hizo Maz&oacute;n para salvar las vidas de los valencianos.
    </p><p class="article-text">
        Hablando de Valencia, esta semana hemos sabido que <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/politica/desvelan-llamadas-mazon-dana-hora-contactar-nadie-cecopi-alcalde_1_12685686.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la &uacute;nica llamada</a> que hizo Maz&oacute;n a Feij&oacute;o fue <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/mazon-no-hablo-feijoo-dia-dana-21-27-horas-habia-consumado-catastrofe_1_12684767.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a las 21.27 de ese 29 de octubre.</a> Unos d&iacute;as despu&eacute;s, el l&iacute;der del PP dijo que Maz&oacute;n le hab&iacute;a informado &ldquo;en tiempo real&rdquo;. Todo se lo estaba inventando, claro, aunque hay algo revelador en esto. Para el presidente valenciano, hacer esa llamada catorce horas despu&eacute;s de que la AEMET lanzara la alarma era lo normal, porque &eacute;l nunca le hab&iacute;a dado la mayor importancia hasta que fue demasiado tarde. Feij&oacute;o pretend&iacute;a echar un cable a un compa&ntilde;ero en apuros y a posteriori y sin querer solo ha conseguido hundirle a&uacute;n m&aacute;s.
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                Feijóo habla con los periodistas en un pasillo del Congreso el 15 de octubre.                            </span>
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        Cuando empec&eacute; a hacer cr&oacute;nica parlamentaria en el Congreso en 2018, una de las cosas que me llam&oacute; la atenci&oacute;n es que todos los diputados se acusaban mutuamente de mentir. No en los momentos m&aacute;s tensos de un debate, sino de forma continua y casi cotidiana. Era lo normal y casi lo que se esperaba en la mayor&iacute;a de las intervenciones.
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;os atr&aacute;s cubr&iacute; unos cuantos debates de la C&aacute;mara de los Comunes en Reino Unido. Si a alguien se le ocurr&iacute;a decir que un contrincante hab&iacute;a mentido, el presidente de la C&aacute;mara interven&iacute;a de inmediato para reproch&aacute;rselo y le recordaba que ese comportamiento no era aceptable. Desde luego, el ingl&eacute;s tiene tantos subterfugios como el espa&ntilde;ol a la hora de llamar mentiroso a alguien sin utilizar esa palabra, pero al menos deb&iacute;a haber l&iacute;mites&nbsp;en el terreno de las formas.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.congreso.es/webpublica/ficherosportal/reglam_congreso.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El art&iacute;culo 103 del reglamento</a> del Congreso establece que los diputados pueden ser llamados al orden &ldquo;cuando profirieren palabras o vertieren conceptos ofensivos al decoro de la C&aacute;mara y de sus miembros, de las Instituciones del Estado o de cualquiera otra persona o entidad&rdquo;. Y casi todos los grupos parlamentarios creen que eso es compatible con llamar mentiroso a un rival o decir que un Gobierno o un partido es una organizaci&oacute;n criminal.&nbsp;Utilizan la clase de lenguaje que en un bar terminar&iacute;a provocando una pelea.
    </p><p class="article-text">
        Escuchamos con frecuencia a los pol&iacute;ticos decir que es necesario respetar su labor y la instituci&oacute;n a la que representan, pero la pregunta es obvia: &iquest;c&oacute;mo puede respetarles la gente si se acusan de estar mintiendo todo el rato o si no se respetan entre ellos?
    </p><h2 class="article-text">El show de Planeta</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Juan del Val, tertuliano y escritor en sus ratos libres.                            </span>
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        La verdad es que el Premio Planeta ya no despierta la expectaci&oacute;n que suscitaba a&ntilde;os atr&aacute;s <a href="https://www.premioplaneta.es/historia/ganadores.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(aqu&iacute; los ganadores desde 1952).</a> Por entonces, algunos de los mejores nombres de la literatura espa&ntilde;ola aceptaban participar en un juego que les resultaba muy rentable. En los &uacute;ltimos tiempos, los responsables no se complican la vida y eligen a un personaje televisivo o a una autora que haya demostrado contar con una cantera de lectores. Pero el sistema no ha cambiado. No hay tal competici&oacute;n, el jurado es parte del espect&aacute;culo y la editorial elige con cuidado al autor o autora del que depender&aacute; una elecci&oacute;n de muchos ceros, tanto por el dinero del premio como por la venta de ejemplares.
    </p><p class="article-text">
        Visto as&iacute;, tiene hasta sentido. Por encima de todo, es <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/ana-maria-matute-juan-val-viaje-premio-planeta-prestigio-negocio_129_12689006.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una apuesta comercial tan grande</a> que el marketing no puede empezar de cero. Mucho menos en un pa&iacute;s en el que no se lee tanto como dicen las encuestas. Lo cuenta Enrique Murillo <a href="https://tramaeditorial.es/producto/personaje-secundario/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en el libro &lsquo;Personaje secundario&rsquo;</a> que mencion&eacute; la semana pasada. Escribe con conocimiento de causa. Intervino en la primera convocatoria del Premio Herralde (a &eacute;l se debe el premio a &Aacute;lvaro Pombo) y, muchos a&ntilde;os despu&eacute;s, se ocup&oacute; de intentar convencer a escritores de gran prestigio para que aceptaran ser premiados con el Planeta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el libro, Murillo cuenta que le encargaron que se ocupara del Premio Planeta. No leyendo los centenares de originales presentados, claro, sino buscando directamente al elegido, siempre que tuviera una novela entre las manos. Almudena Grandes, Rosa Montero y Arturo P&eacute;rez-Reverte se negaron amablemente a participar. Sin esc&aacute;ndalos. Ya sab&iacute;an c&oacute;mo funcionaba el show.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay todo tipo de historias con los premiados. Juan Mars&eacute; protagoniz&oacute; una divertida pol&eacute;mica cuando vio que el jurado no pintaba nada. S&oacute;lo dur&oacute; un a&ntilde;o. Recibi&oacute; antes el Premio Planeta por la que muchos consideran su peor novela (&lsquo;La muchacha de las bragas de oro&rsquo;). Tambi&eacute;n lo tuvo Manuel V&aacute;zquez Montalb&aacute;n por la que creo que fue la mejor novela de la serie de Carvalho, &lsquo;Los mares del sur&rsquo;. Con Camilo Jos&eacute; Cela y Mario Vargas Llosa, la editorial pensaba que eran los premios perfectos. Resulta que en esa &eacute;poca vendieron mucho menos de lo esperado y lo habitual, &ldquo;ambos por debajo de los cien mil ejemplares, lo cual demuestra que el premio Planeta no est&aacute; pensado para ser le&iacute;do, sino para ser regalado a las abuelitas&rdquo;, dice Murillo <a href="https://www.zendalibros.com/enrique-murillo-hay-que-hacer-algo-con-los-falsos-autonomos-del-sector-del-libro/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en una entrevista.</a>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es por estas cosas por las que el libro de Murillo no se encuentra en muchas librer&iacute;as. Si te interesa c&oacute;mo funciona la industria editorial espa&ntilde;ola, tambi&eacute;n con su lado oscuro en forma de explotaci&oacute;n de la precariedad en beneficio propio, b&uacute;scalo en una librer&iacute;a peque&ntilde;a que no reciba &oacute;rdenes de editoriales. Salen tambi&eacute;n muchos escritores de los que se elogia su brillantez, no pensemos que todo lo que cuenta es malo.
    </p><p class="article-text">
        Entre las editoriales del extranjero, toda la expectaci&oacute;n a cuenta del premio Planeta les causaba estupor. &iquest;C&oacute;mo es posible que los medios de comunicaci&oacute;n den credibilidad al premio m&aacute;s all&aacute; de su impacto comercial?, dec&iacute;an a Murillo. Buena pregunta. &ldquo;Una vez, un periodista pregunt&oacute; a Jos&eacute; Manuel Lara Hern&aacute;ndez si &eacute;l interven&iacute;a en la elecci&oacute;n del ganador &ndash;cuenta el editor&ndash;, y &eacute;l respondi&oacute;: &lsquo;&iquest;Qui&eacute;n pone el dinero? Pues, &iquest;qui&eacute;n cree usted que elige al ganador?&rsquo;. Y con el resto de premios pasa lo mismo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; que sea tan pat&eacute;tico que el &uacute;ltimo ganador &ndash;Juan del Val, tertuliano de El Hormiguero&ndash; crea que puede defender la limpieza del concurso sin hacer el rid&iacute;culo. &ldquo;Hasta el 4 de noviembre no lo puede leer nadie que no sea del jurado&rdquo;, ha dicho sobre su libro. Es tan falso que da la risa. Tambi&eacute;n dice que argumentar que le han dado el premio por trabajar en una cadena de Atresmedia es de tal &ldquo;pobreza intelectual&rdquo; que no merece la pena discutirlo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La justicia po&eacute;tica ha venido por su cuenta a responderle cuando algunas personas han sacado en redes sociales fragmentos de sus anteriores novelas (bola extra: <a href="https://x.com/photochopeando/status/1978936804091822440" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esta gamberrada digital</a> hecha con IA). Uno de ellos dedicado a <a href="https://x.com/MNievesAbarcaC/status/1978810289664545077" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una escena de sexo</a> ha provocado las mayores carcajadas. El concepto de &ldquo;tetas muertas&rdquo; le va a acompa&ntilde;ar toda la vida. Quiz&aacute; termine siendo su gran aportaci&oacute;n a la literatura universal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay gente que se ha cabreado con que le den el premio, lo que es tomarse las cosas a la tremenda. Planeta puede dar el premio a quien quiera. Si se equivoca, lo pagar&aacute; con creces en la cuenta de resultados. Y no se puede ir por la vida pensando que la gente deber&iacute;a leer m&aacute;s a James Joyce. Al final, la gente lee lo que le apetece y en funci&oacute;n de sus necesidades y sus inquietudes.&nbsp;Es cierto que igual la mayor&iacute;a aspira a algo mejor que eso de las &ldquo;tetas muertas&rdquo;, eso tambi&eacute;n te lo digo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Iñigo Sáenz de Ugarte]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/politica-para-supervivientes/mentiras-salen-rentables-politica_132_12695151.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Oct 2025 06:51:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué las mentiras salen rentables en política]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[PP - Partido Popular,PSOE,Desinformacion,Carlos Mazón,Premio Planeta]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De Ana María Matute a Juan del Val: el viaje del Premio Planeta del prestigio al negocio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/ana-maria-matute-juan-val-viaje-premio-planeta-prestigio-negocio_129_12689006.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0d36ee47-5252-42da-93ef-36fcd13da213_16-9-discover-aspect-ratio_default_1128105.jpg" width="5909" height="3324" alt="De Ana María Matute a Juan del Val: el viaje del Premio Planeta del prestigio al negocio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Del Val se une a la lista de rostros televisivos galardonados que demuestran que ser mediático ayuda a ganar premios pero, sobre todo, a vender libros</p><p class="subtitle">Juan del Val, tras su polémico premio Planeta: “Se escribe para la gente, no para una supuesta élite intelectual”
</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/ana-maria-matute-gran-escritora-refugio-mallorca-mal-marido-silenciar-voz_1_12610971.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ana Mar&iacute;a Matute</a> gan&oacute; el Premio Nacional de Literatura, el Premio Nacional de las Letras Espa&ntilde;olas y el Cervantes. Jorge Sempr&uacute;n la Medalla de Oro al M&eacute;rito de las Bellas Artes. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/si-quieres-descubrir-juan-marse-no-fies-peliculas-hicieron-libros_1_6115640.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Juan Mars&eacute;</a>, el Premio Nacional de Narrativa y el Cervantes. Tambi&eacute;n fueron reconocidos con el Cervantes <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/paginas-libros-guardan-sonido-escuchara-mortal-rosa-francisco-umbral-50-aniversario_1_12363206.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Francisco Umbral</a>, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/alvaro-pombo-ganar-nobel-literatura-espanol-cervantes-pringado-genial_1_11815726.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&Aacute;lvaro Pombo</a> y <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/cela-casona-tudanca-culturacantabria-tudanca_1_11825436.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Camilo Jos&eacute; Cela</a>, que tambi&eacute;n recibi&oacute; el Nobel de Literatura, igual que <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/mario-vargas-llosa-genio-literario_1_12221342.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mario Vargas Llosa</a>. Estos autores tienen en com&uacute;n con Terenci Moix, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/juan-jose-millas-lectura-estupefaciente_1_10039055.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Juan Jos&eacute; Mill&aacute;s</a> y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/antonio-gala-olvido-no-existe_1_9719935.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Antonio Gala</a> haber sido reconocidos con el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/juan-val-gana-premio-planeta-vera-historia-amor_1_12683254.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Premio Planeta</a>. Un imponente palmar&eacute;s repleto de figuras con amplio renombre y prestigio por su actividad estrictamente literaria.
    </p><p class="article-text">
        El perfil de los novelistas laureados vivi&oacute; en 2007 un particular 'giro', no necesariamente porque las obras homenajeadas fueran mejores o peores, sino por iniciar una tendencia a que la lista se haya ido engrosando no solo con personalidades del mundo de las letras, sino por rostros cada vez m&aacute;s populares, y <a href="https://www.eldiario.es/spin/juan-val-sonsoles-onega-televisivos-triunfaron-premio-planeta-certamenes-pm_1_12688139.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">televisivos</a>. No indispensablemente Nobeles ni Cervantes. 
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/vertele/noticias/boris-izaguirre-senala-jordi-gonzalez-lazos-de-sangre-polemica-rtve_1_12232800.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Boris Izaguirre</a> fue seleccionado como finalista por <em>Villa Diamante</em>, entonces su octava novela, a las que despu&eacute;s han seguido otras cuatro. Las puertas del Planeta se abrieron al mundo del cine, con <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/diecisiete-calida-movie-jovenes-incomprendidos_128_1331437.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Daniel S&aacute;nchez Ar&eacute;valo</a> (director de <em>Azul oscuro casi negro, Primos, Gordos y Diecisiete</em>), haci&eacute;ndose con la medalla de plata en 2015 por su primera novela para adultos, <em>La isla de Alice</em> &ndash;en 1993 hab&iacute;a escrito dos libros de narrativa juvenil&ndash;. 
    </p><p class="article-text">
        La periodista Mara Torres repiti&oacute; puesto cinco a&ntilde;os despu&eacute;s con <em>La vida imaginaria</em> y algo m&aacute;s tarde llegaron al codiciado podio &ndash;el primer premio est&aacute; dotado de un mill&oacute;n de euros y el segundo con 200.000 euros&ndash; rostros que constituyen primeras filas televisivas como Sandra Barneda y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/sonsoles-onega-premio-planeta-desprestigio-han-querido-barnizar-injustificado_1_10665001.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sonsoles &Oacute;nega</a>. Pese a que entre medias han sido reconocidos otros nombres como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/javier-cercas-escribir-libro-papa-francisco-he-vuelto-ateo-anticlerical-cat_128_12181437.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Javier Cercas</a>, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/manuel-vilas-si-dan-premio-literario-85-anos-ponen-contentos-son-nietos-heredan_1_11692932.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Manuel Vilas</a> o Juan Jos&eacute; Mill&aacute;s, el premiado en la &uacute;ltima edici&oacute;n, Juan del Val, colaborador habitual de programas de Atresmedia como <em>El Hormiguero, El desaf&iacute;o</em> y <em>La Roca</em>; parece confirmar que la presencia en programas &ndash;especialmente del grupo de medios de Planeta&ndash; suma galones a la hora de tener m&aacute;s opciones para hacerse con el galard&oacute;n. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La periodista, presentadora y escritora Sonsoles Ónega ha ganado con &#039;Las hijas de la criada&#039; el LXXII Premio Planeta de Novela 2023"
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                La periodista, presentadora y escritora Sonsoles Ónega ha ganado con &#039;Las hijas de la criada&#039; el LXXII Premio Planeta de Novela 2023                            </span>
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        Con todo lo que ello implica, ya que el fin &uacute;ltimo de estos premios es disparar el n&uacute;mero de ventas de los t&iacute;tulos; y cada vez m&aacute;s el n&uacute;mero de seguidores en redes y ser una estrella en los plat&oacute;s parece ser m&aacute;s rentable que la calidad de los textos firmados por desconocidos. Como si el sector editorial estuviera cada vez m&aacute;s rendido al espect&aacute;culo y alejado de las &eacute;pocas en las que primaban componentes m&aacute;s all&aacute; de lo dictado por el prime time. 
    </p><p class="article-text">
        El Premio Planeta siempre llev&oacute; en sus genes generar repercusi&oacute;n y convertirse en una cita anual a tener en cuenta para elegir con qu&eacute; volumen ampliar la librer&iacute;a &ndash;o acertar con los regalos de navidad&ndash;. Y, como tal, su palmar&eacute;s refleja que con los a&ntilde;os se ha ido convirtiendo en m&aacute;s valioso &ndash;y potencialmente rentable&ndash; cosechar <em>likes</em> y saber bailar con las hormigas.
    </p><h2 class="article-text">El esc&aacute;ndalo como elemento infalible</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Hace tiempo que Planeta ya no busca una gran novela, sino una cara conocida&rdquo;, valora Blanca Rosa Roca, fundadora de la editorial Roca, &ldquo;en los &uacute;ltimos tiempos muchos son periodistas, gente que sale en la tele, o que tienen mucho seguimiento en redes&rdquo;. La editora tiene claro que &ldquo;los libros se vender&aacute;n porque los autores son famosos, pero no s&eacute; si su calidad se valora tanto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para Pepe Verdes, director del recomendador de libros <a href="https://librotea.eldiario.es/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Librotea</a>, la elecci&oacute;n tiene que ver con el esc&aacute;ndalo. &ldquo;A este pa&iacute;s le encanta escandalizarse&rdquo;, comenta para explicar el &ldquo;sustrato&rdquo; en el que un premio para Juan del Val haya sido puesto en duda. Ya ocurri&oacute; con Sonsoles &Oacute;nega, cuyo premio concedido a <em>Las hijas de la criada</em> en 2023 fue criticado por la conexi&oacute;n entre Antena 3 (cadena por la que hab&iacute;a fichado el a&ntilde;o anterior) y la editorial, ambas pertenecientes al mismo grupo. &ldquo;El desprestigio con el que han querido barnizar el premio est&aacute; injustificado. Me cuesta mucho tener que justificar los a&ntilde;os que llevo escribiendo y present&aacute;ndome a premios sin ganar&rdquo;, argument&oacute; la periodista ante <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/sonsoles-onega-premio-planeta-desprestigio-han-querido-barnizar-injustificado_1_10665001.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a> semanas despu&eacute;s de conocerse el fallo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se escribe para la gente, no para una supuesta &eacute;lite intelectual&rdquo;, afirm&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/cultura/juan-val-ganar-premio-planeta-escribe-gente-no-supuesta-elite-intelectual_1_12690054.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Juan del Val</a> en su discurso este mi&eacute;rcoles, donde consider&oacute; igualmente que &ldquo;comercial y calidad no son necesariamente opuestos&rdquo;. Para Pepe Verdes, los tent&aacute;culos del alboroto han operado desde que estos galardones se crearan en los cincuenta. &ldquo;Aunque por razones distintas, el Planeta de Juan del Val es tan escandaloso como lo fue el de Vargas Llosa&rdquo;,  y en cualquier caso suponen un empuj&oacute;n &ndash;y ahorro&ndash; para los departamentos de publicidad: &ldquo;Cada vez que hay un esc&aacute;ndalo, las editoriales se frotan las manos porque ya tienen la campa&ntilde;a de marketing hecha&rdquo;. Blanca Rosa Roca opina en la misma l&iacute;nea: &ldquo;Al publicar a alguien conocido ya est&aacute; el marketing medio terminado&rdquo;. En los Premios Planeta y en el sector en general.
    </p><h2 class="article-text">En busca de la rentabilidad</h2><p class="article-text">
        Pepe Verdes plantea que centrar las dudas y comentarios negativos en los ganadores no es necesariamente justo: &ldquo;Es muy f&aacute;cil criticar a Planeta por poner a autores muy medi&aacute;ticos y que saben que van a vender mucho, pero detr&aacute;s de ellos est&aacute;n tambi&eacute;n sellos como Tusquets o Seix Barral, que est&aacute;n en las ant&iacute;podas de los premios, y que a su vez se mantienen porque hay Premios Planeta&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El director de Librotea considera b&aacute;sico tener en cuenta esta realidad si queremos entender por qu&eacute; se producen fen&oacute;menos como Juan del Val o en su momento Sandra Barneda. Tambi&eacute;n reconoce que m&aacute;s all&aacute; de los nombres, le preocupan las &ldquo;megaestructuras que ha creado la industria editorial espa&ntilde;ola, con dos grandes grupos (Planeta y Penguin) que tienen una cuota de mercado de m&aacute;s de 60%. Eso es un problema, y el elemento que lleva a que los grupos tengan estos premios para mantener sus honorarios y rentabilidad&rdquo;.
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                Mario Vargas Llosa, tras recibir el Premio Planeta en 1993                            </span>
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        Otro de los motivos por los que los Premios Planeta son un reflejo de la evoluci&oacute;n dentro del sector editorial es el aumento de manuscritos que se presentan. En 2019 fueron 582, previamente hab&iacute;an oscilado entre los 400 y 600 participantes. En 2020 subi&oacute; hasta 846, en 2023 a 1.129 y en 2025 han sido 1.320 los aspirantes. Para Daniel Benchimol, director de la agencia Proyecto451, y que ha colaborado con compa&ntilde;&iacute;as como Planeta, Penguin Random House, Anagrama y Fundaci&oacute;n Leer, este crecimiento exponencial &ldquo;va en la l&iacute;nea con el aumento de los t&iacute;tulos publicados y el crecimiento de la autopublicaci&oacute;n (y la escritura en general)&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pepe Verdes recuerda que los propios Vargas Llosa y Cela &ndash;como s&iacute; hizo Miguel Delibes&ndash;, que eran &ldquo;los bestselleres de la &eacute;poca&rdquo;, fueron criticados por aceptar el Planeta, a la vez que plantea que una novela como la de Sonsoles &Oacute;nega, que vendi&oacute; 500.000 ejemplares y estrenar&aacute; a finales de noviembre su adaptaci&oacute;n en forma de <a href="https://www.eldiario.es/vertele/videos/trailers-y-avances/atresmedia-pone-fecha-estreno-lanza-trailer-hijas-criada-serie-firma-sonsoles-onega_8_12644095.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">serie en Antena 3</a>, demuestran que &ldquo;es lo que la gente quiere leer&rdquo;. &ldquo;No es la literatura que defiendo, pero no me siento cualificado para decirle a la gente lo que tiene que leer&rdquo;, asegura al tiempo que reivindica que &ldquo;leer es bueno, genera lectores, que despu&eacute;s podr&aacute;n explorar otros g&eacute;neros&rdquo;. E insiste: &ldquo;Cuando intentas mantener una industria a base de la venta de libros, se hace a base de Premios Planeta o libros de autoayuda. As&iacute; es como se mantiene una industria gruesa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Todav&iacute;a es pronto para valorar la calidad literaria de <em>Vera, una historia de amor</em>, la galardonada novela de Juan del Val, ya que todav&iacute;a tiene que pasar por imprenta antes de su llegada a las librer&iacute;as el pr&oacute;ximo 5 de noviembre, al igual que la de la finalista &Aacute;ngela Banzas, <em>Cuando el viento hable</em>. Hasta entonces, el esc&aacute;ndalo &ndash;y el marketing&ndash; est&aacute; asegurado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura García Higueras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/ana-maria-matute-juan-val-viaje-premio-planeta-prestigio-negocio_129_12689006.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Oct 2025 21:45:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De Ana María Matute a Juan del Val: el viaje del Premio Planeta del prestigio al negocio]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Novela,Escritores,Editoriales,Premio Planeta]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Juan del Val, tras su polémico premio Planeta: "Se escribe para la gente, no para una supuesta élite intelectual”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/juan-val-ganar-premio-planeta-escribe-gente-no-supuesta-elite-intelectual_1_12690054.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fc588a3a-b3b2-4c4e-9341-112dbf01ada7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Juan del Val, tras su polémico premio Planeta: &quot;Se escribe para la gente, no para una supuesta élite intelectual”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El polémico tertuliano considera que, en literatura, "comercial y calidad no son necesariamente opuestos"</p><p class="subtitle">Juan del Val gana el premio Planeta por 'Vera, una historia de amor'</p></div><p class="article-text">
         El pol&eacute;mico tertuliano Juan del Val, ganador del 74&ordm; Premio Planeta con la novela 'Vera, una historia de amor', considera que, en literatura, &ldquo;comercial y calidad no son necesariamente opuestos&rdquo;. Adem&aacute;s, defiende que &ldquo;se escribe para la gente, no para una supuesta &eacute;lite intelectual&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque sus novelas anteriores tuvieron &ldquo;una aceptaci&oacute;n importante de ventas&rdquo;, para Juan del Val &ldquo;ganar el Planeta excede a todo, es una oportunidad para que la gente conozca m&aacute;s mi forma de escribir, mis novelas y es un aut&eacute;ntico privilegio&rdquo;, como cuenta en una entrevista con la agencia EFE. Considera Del Val que &ldquo;la literatura comercial no tiene por qu&eacute; ser menor, pues hay a veces novelas que se venden mucho y son muy buenas y otras que se venden muy poco y son muy malas&rdquo;. Piensa que &ldquo;es una falta de respeto a la gente considerar que calidad y comercial son conceptos opuestos. El Quijote es una novela de entretenimiento y muy comercial&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al margen de que puede haber literatura que puede no ser para todos los p&uacute;blicos, a su juicio, &ldquo;la literatura tiene que tener esa vocaci&oacute;n popular&rdquo;. La protagonista de la obra, Vera, est&aacute; inspirada en much&iacute;simos personajes reales, asegura. 
    </p><p class="article-text">
        La protagonista de la novela, que se publicar&aacute; el pr&oacute;ximo 5 de noviembre, al igual que la finalista, est&aacute; protagonizada por una mujer de mediana edad perteneciente a la alta sociedad sevillana, que rompe con su matrimonio vac&iacute;o con el marqu&eacute;s de Villa&eacute;cija, e inicia una apasionada relaci&oacute;n con Antonio, m&aacute;s joven que ella y de origen humilde, en un proceso de liberaci&oacute;n personal que culmina con el descubrimiento de la verdadera cara de su exmarido. &ldquo;Es una mujer que emprende un camino hacia la libertad y aprende a ser libre cuando pierde el miedo a equivocarse y creo que eso tiene que ver con la libertad&rdquo;, apunta el autor.
    </p><p class="article-text">
        Eso s&iacute;, prefiere que no se encasillen sus obras en un g&eacute;nero concreto, porque &ldquo;aunque en este caso hay un asesinato, las tramas son siempre una excusa para contar personajes&rdquo;. &ldquo;En mis novelas en general nunca hay pr&iacute;ncipes azules, nunca un hombre salva a una mujer de nada, sino quiz&aacute; todo lo contrario&rdquo;, defiende. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n tuvo palabras de agradecimiento tras la entrega del premio, del que dijo que &ldquo;es una cosa tan fant&aacute;stica que parece que solo le pueda pasar a los dem&aacute;s, y mi vida es un poco as&iacute;, una sucesi&oacute;n de cosas buenas que no esperaba&rdquo;. &ldquo;Vera, una historia de amor, es la historia de una mujer que emprende un camino hacia la libertad y aprende a equivocarse, algo que nos sucede a todos cuando emprendemos el camino a la libertad&rdquo;, explic&oacute;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se escribe para la gente, no para una supuesta &eacute;lite intelectual&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute; el mi&eacute;rcoles, agradeciendo a la editorial Planeta que &ldquo;haga de este premio una fiesta para la gente normal&rdquo;. Tambi&eacute;n agreg&oacute; que &ldquo;los pol&iacute;ticos tambi&eacute;n viven de la gente&rdquo;. &ldquo;La literatura debe ser algo popular&rdquo;,reivindic&oacute; finalmente para despu&eacute;s justificar que sus novelas est&eacute;n llenas de escenas de sexo &ldquo;porque es mi modo de explicar los estados por los que pasan mis personajes&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agencias, elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/juan-val-ganar-premio-planeta-escribe-gente-no-supuesta-elite-intelectual_1_12690054.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Oct 2025 15:30:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Juan del Val, tras su polémico premio Planeta: "Se escribe para la gente, no para una supuesta élite intelectual”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/fc588a3a-b3b2-4c4e-9341-112dbf01ada7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Premio Planeta,Literatura,Novela,Escritores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De Juan del Val a Sonsoles Ónega: los televisivos que triunfaron en el Premio Planeta y otros certámenes literarios]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/juan-val-sonsoles-onega-televisivos-triunfaron-premio-planeta-certamenes-pm_1_12688139.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4de39cba-d510-4182-96bc-9aae3b3466cc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De Juan del Val a Sonsoles Ónega: los televisivos que triunfaron en el Premio Planeta y otros certámenes literarios"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle"> El comunicador, la última cara conocida en ganar el concurso, ha sido reconocido por 'Vera, una historia de amor'</p><p class="subtitle">De Ana María Matute a Juan del Val: el viaje del Premio Planeta del prestigio al negocio
</p></div><p class="article-text">
        De los plat&oacute;s de <strong>televisi&oacute;n</strong> a ganadores de <strong>cert&aacute;menes literarios</strong>. Es la conexi&oacute;n, cada vez m&aacute;s habitual, que se observa en concursos como el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/juan-val-gana-premio-planeta-vera-historia-amor_1_12683254.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Premio Planeta</a>, que este a&ntilde;o ha reca&iacute;do en el novelista y comunicador <a href="https://www.eldiario.es/vertele/temas/juan-del-val/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Juan del Val</a> por <em>Vera, una historia de amor</em>, una novela protagonizada por una mujer de la alta sociedad que rompe con su marido y mantiene una relaci&oacute;n con un hombre mucho m&aacute;s joven que ella.
    </p><p class="article-text">
        El ganador del Planeta, que ha recibido el galard&oacute;n de manos de la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, <a href="https://www.eldiario.es/temas/yolanda-diaz/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Yolanda D&iacute;az</a>, se hab&iacute;a presentado bajo el seud&oacute;nimo de Elvira Torres y hab&iacute;a ocultado el t&iacute;tulo de su novela bajo el ficticio <em>No es tan f&aacute;cil morir de amor</em>, seg&uacute;n el jurado, &ldquo;una novela contempor&aacute;nea, con una abierta cr&iacute;tica social y alg&uacute;n toque de thriller en el contexto de Sevilla&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/1978593315076321349?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Del Val suma as&iacute; un <strong>tercer premio a su carrera literaria</strong>, porque en 2019 gan&oacute; el premio Primavera con su novela <em>Candela</em>, donde explica la historia de una mujer de mediana edad que regenta un bar de barrio con su abuela y su madre. Tambi&eacute;n gan&oacute; el premio a la mejor novela concedido por Hoy Magazine por <em>Delpara&iacute;so</em>, una historia sobre los secretos de una urbanizaci&oacute;n de lujo.
    </p><p class="article-text">
        La organizaci&oacute;n vuelve as&iacute; a la senda de <strong>premiar a rostros conocidos</strong>, como ocurri&oacute; en 2023 cuando la periodista y escritora madrile&ntilde;a Sonsoles &Oacute;nega gan&oacute; con la novela hist&oacute;rica <em>Las hijas de la criada</em>, la historia de una familia gallega de empresarios a lo largo de los tres primeros tercios del siglo XX.
    </p><p class="article-text">
        La lista de rostros conocidos que han conquistado o acariciado el Premio Planeta es extensa. <strong>Sandra Barneda</strong>, presentadora en Mediaset, fue finalista en 2020 con la novela <em>Un oc&eacute;ano para llegar a ti</em>. Otro finalista de este galard&oacute;n muy vinculado a la televisi&oacute;n fue el polifac&eacute;tico <strong>Boris Izaguirre</strong>. Se qued&oacute; segundo en 2007 con la obra <em>Villa Diamante</em>.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Del Val, habitual en televisi&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        Del Val no es un desconocido para el gran p&uacute;blico, sino todo lo contrario. En la actualidad, interviene como guionista y tertuliano en el programa de televisi&oacute;n <em>El Hormiguero </em>de Antena 3, cadena de televisi&oacute;n que pertenece al <strong>mismo grupo de comunicaci&oacute;n que entrega el Premio Planeta</strong>. La misma situaci&oacute;n se dio con &Oacute;nega, que recibi&oacute; el premio poco despu&eacute;s de fichar para presentar un programa en Antena 3.&nbsp;
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/1971323302002995615?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El madrile&ntilde;o tambi&eacute;n <strong>colabora en el programa </strong><em><strong>La Roca</strong></em><strong> </strong>de La Sexta, presentado por su mujer Nuria Roca, con la quien ha compartido otros proyectos como <em>Lo mejor que te puede pasar</em>, que se emiti&oacute; en Melod&iacute;a FM durante cuatro a&ntilde;os. Tambi&eacute;n ejerce de jurado del programa<em> El desaf&iacute;o</em> de Antena 3. Adem&aacute;s, Del Val ha trabajado como columnista, guionista, director, productor, presentador y colaborador de radio y televisi&oacute;n en medios como RNE, TVE, Canal 9 y Telecinco.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El comunicador, la &uacute;ltima cara conocida en ganar el Premio Planeta, tambi&eacute;n es <strong>conocido por sus cr&iacute;ticas al Gobierno de Pedro S&aacute;nchez</strong>. &ldquo;He votado a la izquierda toda mi vida, pero antes de votar a Pedro S&aacute;nchez, me corto la mano. No tiene ideolog&iacute;a ni principios, reconozco a los cuentistas&rdquo;, asegur&oacute; en una entrevista al diario <em>El Mundo</em>, en el que tambi&eacute;n carg&oacute; contra las feministas de Podemos por hacerle un &ldquo;flaco favor&rdquo; a su causa.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Sáez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/juan-val-sonsoles-onega-televisivos-triunfaron-premio-planeta-certamenes-pm_1_12688139.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Oct 2025 08:51:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De Juan del Val a Sonsoles Ónega: los televisivos que triunfaron en el Premio Planeta y otros certámenes literarios]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Premio Planeta,El Hormiguero]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Juan del Val gana el premio Planeta por 'Vera, una historia de amor']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/juan-val-gana-premio-planeta-vera-historia-amor_1_12683254.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/577a83da-bff9-46a0-b26b-281e99b67f94_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1480y799.jpg" width="1200" height="675" alt="Juan del Val gana el premio Planeta por &#039;Vera, una historia de amor&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El escritor y tertuliano se ha llevado el galardón dotado con un millón de euros. La finalista ha sido Ángela Banzas  por la novela  'Cuando el viento hable'</p><p class="subtitle">La Oreja de Van Gogh anuncia el regreso de Amaia Montero y la salida de Pablo Benegas</p></div><p class="article-text">
        El escritor&nbsp;Juan del Val&nbsp;ha ganado el Premio Planeta 2025, dotado con un mill&oacute;n de euros, por la novela&nbsp;<em>Vera, una historia de amor.</em>&nbsp;El autor&nbsp;fue galardonado con el Premio Primavera de Novela 2019 con su novela <em>Candela</em>, donde explica la historia de una mujer de mediana edad que regenta un bar de barrio con su abuela y su madre. Se trata de un autor que publica con Planeta, por lo que su presencia en la gala ha sido habitual en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        El responsable de otros t&iacute;tulos &ndash;todos ellos en Planeta&ndash; como&nbsp;<em>Bocabesada</em> y<em>&nbsp;Delpara&iacute;so</em> o <em>Lo inevitable del amor</em>, escrito a dos manos junto a su esposa, la presentadora televisiva Nuria Roca, sucede a la periodista <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/paloma-sanchez-garnica-ganadora-premio-planeta-mujeres-generacion-revolucionamos-jovenes-puedan-son_1_11798076.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Paloma S&aacute;nchez-Garnica</a>, homenajeada&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/paloma-sanchez-garnica-gana-premio-planeta-2024-victoria_1_11735401.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el a&ntilde;o pasado</a> con el reconocimiento de mayor dotaci&oacute;n econ&oacute;mica (por encima hasta del&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/laszlo-krasznahorkai-gana-premio-nobel-literatura-2025_1_12669502.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nobel de Literatura</a>). A su vez &Aacute;ngela Banzas ha quedado finalista del premio Planeta 2025 por la novela  'Cuando el viento hable' y recibir&aacute; 200.000 euros. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este premio es una cosa tan fant&aacute;stica que parece que solo le pueda pasar a los dem&aacute;s, y mi vida es un poco as&iacute;, una sucesi&oacute;n de cosas buenas que no esperaba&rdquo;, ha dicho del Val. &ldquo;<em>Vera, una historia de amor</em>, es la historia de una mujer que emprende un camino hacia la libertad y aprende a equivocarse, algo que nos sucede a todos cuando emprendemos el camino a la libertad&rdquo;, ha explicado sobre la novela. 
    </p><p class="article-text">
        Ha desvelado posteriormente que la base es &ldquo;una historia de amor entre la mujer de un marqu&eacute;s sevillano y un chico de barrio&rdquo;. &ldquo;Soy amante de lo f&aacute;cil pero enemigo de lo simple&rdquo;, ha apuntado a continuaci&oacute;n tras las preguntas de la presidenta del jurado Carmen Posadas, para enfatizar la complejidad de los personajes tras una trama aparentemente sencilla.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se escribe para la gente, no para una supuesta &eacute;lite intelectual&rdquo;, ha a&ntilde;adido tras agradecer a la editorial Planeta que &ldquo;haga de este premio una fiesta para la gente normal&rdquo;. Tambi&eacute;n ha agregado que &ldquo;los pol&iacute;ticos tambi&eacute;n viven de la gente&rdquo;. &ldquo;La literatura debe ser algo popular&rdquo;, ha reivindicado finalmente para despu&eacute;s justificar que sus novelas est&eacute;n llenas de escenas de sexo &ldquo;porque es mi modo de explicar los estados por los que pasan mis personajes&rdquo;. Para terminar, ha dedicado el premio a su esposa Nuria Roca.
    </p><p class="article-text">
        Juan &Aacute;ngel del Val P&eacute;rez naci&oacute; en Madrid en 1970 y si bien ha colaborado como columnista, guionista, director, productor, presentador y tertuliano de radio y televisi&oacute;n, tambi&eacute;n ha desarrollado una carrera paralela como escritor. Adem&aacute;s, ha trabajado en medios como&nbsp;<span class="highlight" style="--color:transparent;">Radio Nacional de Espa&ntilde;a</span>,&nbsp;<span class="highlight" style="--color:transparent;">Televisi&oacute;n Espa&ntilde;ola</span>,&nbsp;<span class="highlight" style="--color:transparent;">Canal 9</span>,&nbsp;<span class="highlight" style="--color:transparent;">Antena 3</span>&nbsp;y&nbsp;<span class="highlight" style="--color:transparent;">Telecinco</span>, y copresent&oacute;&nbsp;<em>Lo mejor que te puede pasar</em>&nbsp;junto a <span class="highlight" style="--color:transparent;">Nuria Roca</span>&nbsp;en&nbsp;<span class="highlight" style="--color:transparent;">Melod&iacute;a FM</span>&nbsp;durante cuatro a&ntilde;os. Actualmente es coguionista del programa televisivo de  Antena 3 <em>El hormiguero</em> y tertuliano en <em>La Roca</em>, el programa que presenta y dirige su mujer en La Sexta.
    </p><h2 class="article-text">'Cuando el viento hable', novela finalista</h2><p class="article-text">
        La finalista con <em>Cuando el viento hable</em> es la escritora gallega &Aacute;ngela Banzas, natural de Santiago de Compostela. Es licenciada en Ciencias Pol&iacute;ticas y de la Administraci&oacute;n por la Universidad de Santiago. Si bien su trayectoria profesional ha estado siempre ligada a la consultor&iacute;a de Administraci&oacute;n P&uacute;blica, ha desarrollado paralelamente una fecunda carrera literaria. 
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Cuando el viento hable</em> se trata de mi historia m&aacute;s especial, una novela muy &iacute;ntima que parte de un recuerdo de infancia&rdquo;, ha dicho la finalista tras conocer el veredicto. &ldquo;Cuando yo era peque&ntilde;a hab&iacute;a una ni&ntilde;a en el hospital que se llamaba &Aacute;ngeles, sobre ella pesaba un diagn&oacute;stico fatal e iba a morir, y yo, que ya estaba herida por las letras, busqu&eacute; en la biblioteca del hospital relatos que leerle a &Aacute;ngeles&rdquo;, ha a&ntilde;adido. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la autora ha matizado que la trama de la novela sucede en 1939 y la ni&ntilde;a no es ella sino una ni&ntilde;a llamada Sof&iacute;a, que tambi&eacute;n es ingresada en un hospital y desde all&iacute; puede observar la realidad sin las diferencias que estaban tan marcadas en aquellos d&iacute;as en su Galicia natal. Por su parte Luz Gab&aacute;s, en representaci&oacute;n del jurado, ha dicho que &ldquo;es una novela con intriga y con una descripci&oacute;n del paisaje fabulosa&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Su primera novela, <em>El silencio de las olas</em> (Suma, 2021), obtuvo un gran &eacute;xito de p&uacute;blico y ventas, <em>La conjura de la niebla</em> fue su segunda novela y en 2023 publica <em>La sombra de la rosa</em>. En sus novelas se distingue por combinar el suspense con la descripci&oacute;n de los paisajes de su Galicia natal.
    </p><h2 class="article-text">1.320 ficciones presentadas a concurso</h2><p class="article-text">
        La septuag&eacute;sima cuarta edici&oacute;n del premio Planeta ha batido el r&eacute;cord de manuscritos enviados al contar con 1.320 novelas presentadas. &ldquo;Ha sido un a&ntilde;o de celebraci&oacute;n, se ha demostrado que estamos muy comprometidos con el proyecto, coment&oacute; ayer el presidente del Grupo Planeta&nbsp;Jos&eacute; Creuheras durante la presentaci&oacute;n del galard&oacute;n, que se instaur&oacute; a los dos a&ntilde;os de la fundaci&oacute;n de la empresa. &rdquo;En los momentos dif&iacute;ciles que estamos viviendo, nosotros intentamos que el mundo sea mejor tanto en libros, en educaci&oacute;n o en medios de comunicaci&oacute;n&ldquo;, a&ntilde;adi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Pero m&aacute;s all&aacute; del gran n&uacute;mero de candidatos, lo que se ha apreciado este a&ntilde;o es un fuerte cambio de tendencia donde la novela tradicional pierde fuelle y lo ganan nuevas narrativas vinculadas a las redes sociales, en especial Tik Tok y Book Tok. El jurado destac&oacute; la irrupci&oacute;n de la novela fant&aacute;stica y de los romances enmarcados en distop&iacute;as sociales o escenarios de ciencia ficci&oacute;n, la llamada <em>romansy</em>. &ldquo;Necesitamos evasi&oacute;n de la realidad y la vamos a encontrar en la fantas&iacute;a y en el romance&rdquo;, dijo la escritora&nbsp;<a href="https://elpais.com/cultura/2022-10-15/luz-gabas-autora-de-palmeras-en-la-nieve-gana-el-premio-planeta.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Luz Gab&aacute;s</a>, miembro del jurado y encargada de presentar y resumir los diez finalistas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El director de la Divisio&#769;n Editorial de Planeta, Jes&uacute;s Badenes, especific&oacute; por su parte que la industria del libro ha crecido un 4% en el primer trimestre de 2025 y que los motores de crecimiento son ficci&oacute;n y juvenil. &ldquo;La poblaci&oacute;n lectora de 14 a 29 a&ntilde;os ha pasado de ser la m&aacute;s rezagada en tiempos anteriores a la pandemia a alcanzar el 75% y cuando vamos a la cifra femenina esa cifra es del 84%&rdquo;.&nbsp;El motivo de este empuje, seg&uacute;n Badenes, est&aacute; en la prescripci&oacute;n de TikTok y las redes sociales. El jurado del premio lo integran este a&ntilde;o Jos&eacute; Manuel Blecua, Juan Eslava Gal&aacute;n, Luz Gab&aacute;s, Pere Gimferrer, Eva Giner, Carmen Posadas y Bel&eacute;n L&oacute;pez.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jordi Sabaté]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/juan-val-gana-premio-planeta-vera-historia-amor_1_12683254.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Oct 2025 21:31:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Juan del Val gana el premio Planeta por 'Vera, una historia de amor']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Premios,Literatura,Premios literarios,Novela,Editorial Planeta,Premio Planeta]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sesenta años del primer premio Planeta que ganó un albaceteño con una novela cargada de crítica social]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/sesenta-anos-premio-planeta-gano-albaceteno-novela-cargada-critica-social_1_12681508.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4d2053dc-67ba-47ca-a816-06e75d85659a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sesenta años del primer premio Planeta que ganó un albaceteño con una novela cargada de crítica social"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">'Equipaje de amor para la tierra' es una obra compacta con gran simbolismo que aborda temas como la migración, las necesidades económicas, la pobreza, el papel de la mujer y madre dentro de la familia</p><p class="subtitle">El poeta y apicultor Goyo Silvestre aboga por que la poesía vuelva a las calles: “Siempre ha estado ligada a la política”
</p></div><p class="article-text">
        Este mes de octubre se cumplen 60 a&ntilde;os de la concesi&oacute;n del premio Planeta al primer albacete&ntilde;o que lo gan&oacute;. Su nombre, Rodrigo Rubio. Su obra, a caballo entre el realismo social de posguerra y el cuento, aunque abord&oacute; art&iacute;culos, cr&oacute;nicas, guiones y columnas de opini&oacute;n con igual &iacute;mpetu.
    </p><p class="article-text">
        Se cumplen sesenta a&ntilde;os desde que un joven autodidacta nacido en Montalvos se alzase con uno de los premios m&aacute;s importantes de la literatura espa&ntilde;ola con su tercera novela: <em>Equipaje de amor para la tierra</em>. Una obra que es realismo social de posguerra y que sostiene una visi&oacute;n cr&iacute;tica de la realidad incorporando temas como la pobreza, la migraci&oacute;n o el papel de la mujer en la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        El mayor estudioso de la obra de Rodrigo Rubio, y tambi&eacute;n vecino de Albacete, es Manuel Cifo, catedr&aacute;tico de Lengua y Literatura, profesor en la Universidad de Murcia que desarroll&oacute; su tesis sobre este autor. Y fue el propio Rodrigo Rubio quien anot&oacute; autobiogr&aacute;ficamente sus estudios, lo que llev&oacute; a saber que, aunque en su momento Rubio dijo que se inspir&oacute; en una noticia de la prensa para escribir <em>Equipaje de amor para la tierra</em>, en realidad pensaba en la vida de un &iacute;ntimo amigo suyo, lo que la convierte &ldquo;en un hecho ver&iacute;dico al que &eacute;l a&ntilde;ade fantas&iacute;a, personajes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una apuesta de la editorial de Planeta por la obra <em>Equipaje de amor para la tierra</em> que consagr&oacute; la carrera profesional de Rubio. Hoy, a pesar del reconocimiento acad&eacute;mico del que goza su obra, solo es profeta sobre las p&aacute;ginas que ha dejado escritas. Y son numerosos los esfuerzos por recuperar su figura.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Rodrigo Rubio es uno de los escritores más injustamente olvidados de aquella promoción que Josefina Aldecoa llamó &#039;de los niños de la guerra&#039;, también conocida como &#039;generación del medio siglo&#039;</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Santos Sanz Villanueva</span>
                                        <span>—</span> Catedrático de Literatura Española en la UCM
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Otro de los grandes conocedores de la obra de Rodrigo Rubio es Juan Bravo Castillo, catedr&aacute;tico de Filolog&iacute;a francesa y Literatura comparada, quien pudo conocerle personalmente. &ldquo;La historia de la literatura es cruel&rdquo;, afirma Bravo Castillo. Algo que no le parece &ldquo;nada extra&ntilde;o&rdquo;, pues, a&ntilde;ade, &ldquo;como constat&oacute; el profesor Sanz Villanueva, pese a sus reconocimientos iniciales, cayera en el pozo del olvido. Injustamente, sin duda&rdquo;. Bravo cita a Santos Sanz Villanueva, una de las referencias en an&aacute;lisis literario contempor&aacute;neo.
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                    alt="En los dos primeros años de publicación de la obra  &#039;Equipaje de amor para la tierra&#039; de Rodrigo Rubio, se reeditó hasta en nueve ocasiones"
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                En los dos primeros años de publicación de la obra  &#039;Equipaje de amor para la tierra&#039; de Rodrigo Rubio, se reeditó hasta en nueve ocasiones                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Santos Sanz Villanueva, tambi&eacute;n catedr&aacute;tico en Literatura espa&ntilde;ola en la Universidad Complutense, afirma que &ldquo;Rodrigo Rubio es uno de los escritores m&aacute;s injustamente olvidados de aquella promoci&oacute;n que Josefina Aldecoa llam&oacute; de los <em>ni&ntilde;os de la guerra</em>, tambi&eacute;n conocida como generaci&oacute;n del medio siglo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Una vida para escribirla</h2><p class="article-text">
        Rodrigo Rubio fue vecino de Montalvos aunque a lo largo de su vida vivi&oacute; en distintos puntos de Espa&ntilde;a como Valencia o Madrid. Jam&aacute;s dej&oacute; de estar vinculado a Albacete, y jam&aacute;s dej&oacute; de escribir por y para Albacete. El peso de la realidad se impone en su obra destacando el papel que juegan el entorno rural, las tradiciones o incluso las ferias y fiestas populares. Algo que tiene que ver con su identidad propia, ya que era hijo de labradores, y dej&oacute; de estudiar a los 13 a&ntilde;os para dedicarse al trabajo familiar.
    </p><p class="article-text">
        Pincelar su obra sin su vida no es posible porque se nutren la una de la otra. Su especial sensibilidad hacia las personas con discapacidad proven&iacute;a en gran medida del hecho de haber experimentado serias dificultades en su vida aumentadas, con el paso de los a&ntilde;os, por una vacuna contra el tifus en mal estado.
    </p><p class="article-text">
        Su mosaico simb&oacute;lico y su planteamiento &eacute;tico y moral se complementan con una moral cristiana, pero con cr&iacute;tica a los vac&iacute;os y ausencias de Dios, al que llamaba en su &uacute;ltima obra, <em>El se&ntilde;or del l&aacute;tigo</em>. Lo ratifica Sanz Villanueva, que destaca que el autor de Montalvos &ldquo;pon&iacute;a el esp&iacute;ritu de concordia y una mirada bondadosa y positiva por encima de una ideolog&iacute;a materialista. De ah&iacute; el tono entra&ntilde;able y emocional que caracteriza sus narraciones.
    </p><p class="article-text">
        Su obra, comenta Juan Bravo Castillo, &ldquo;forma parte, pese a su autodidactismo, de la corriente realista de sesgo moralizante, que pinta con gruesos trazos el drama de la posguerra&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y a&ntilde;ade Manuel Cifo: &ldquo;En su obra aparece el tema de la migraci&oacute;n, la represalia, la guerra civil, el estraperlo, temas muy interesantes&hellip;&rdquo;, comenta el acad&eacute;mico. Y lo hace utilizando la t&eacute;cnica del mon&oacute;logo interior, ya que gracias a este recurso narrativo, una cr&iacute;tica social puede ser vista tambi&eacute;n como un desahogo, un pensamiento, o una reflexi&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Forma parte, pese a su autodidactismo, de la corriente realista de sesgo moralizante, que pinta con gruesos trazos el drama de la posguerra</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Juan Bravo Castillo</span>
                                        <span>—</span> Catedrático de Filología francesa y Literatura comparada
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Su obra, como su vida, estuvo marcada por cambios, sujeta a las novedades de una Espa&ntilde;a que cambiaba demasiado r&aacute;pido y un mercado editorial que se abr&iacute;a al mundo. &ldquo;Hay que reconocer que, desde 1959, la revoluci&oacute;n del&nbsp;<em>nouveau roman</em>, cambia la narrativa espa&ntilde;ola, en cuanto a su t&eacute;cnica; de ah&iacute; el giro que implica&nbsp;<em>Tiempo de silencio,&nbsp;</em>de Luis Mart&iacute;n-Santos&rdquo;, explica Bravo Castillo, quien afirma que este giro se agudizar&iacute;a a&uacute;n m&aacute;s con el realismo norteamericano de Hemingway, y el realismo m&aacute;gico de Garc&iacute;a M&aacute;rquez.
    </p><p class="article-text">
        Una visi&oacute;n que comparte Manuel Cifo, quien explica que la edici&oacute;n ampliada de su tesis, editada por el Instituto de Estudios Albacetenses &ldquo;se llama precisamente <em>De Montalvos a Monsalve: Realidad y ficci&oacute;n en la literatura de Rodrigo Rubio</em>, porque traza las etapas de su obra una de realismo social y otro momento en el que empieza a hacer una literatura m&aacute;s al estilo de realismo m&aacute;gico y ficci&oacute;n y finalmente una vuelta al realismo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Recuerda adem&aacute;s este estudioso que &ldquo;Rodrigo, tras conseguir cierto reconocimiento como autor de realismo, intent&oacute; trabajar y ser recordado por sus cuentos, a &eacute;l era lo que m&aacute;s le gustaba&rdquo;, para esa realidad alternativa que nunca dej&oacute; de desvincular de su universo rural con personajes caracter&iacute;sticos e histri&oacute;nicos como la T&iacute;a Potita, muertos que se aparecen o brujas.&nbsp;Y por supuesto, con la idea de Monsalve como derivaci&oacute;n de un escenario ficcionado que hace clara referencia a su Montalvos real.
    </p><p class="article-text">
        Bravo Castillo recuerda: &ldquo;Le conoc&iacute;, en efecto. La impresi&oacute;n era la de un hombre triste por sus dolencias f&iacute;sicas, y, como tantos coet&aacute;neos suyos, tambi&eacute;n por su escasa formaci&oacute;n acad&eacute;mica, que le ten&iacute;a acomplejado frente a los Cela y los Benet&rdquo;. Algo que Cifo lamenta y explica con una an&eacute;cdota: &ldquo;Mucha gente pensaba que Rodrigo Rubio hab&iacute;a copiado la t&eacute;cnica del mon&oacute;logo interior de Miguel Delibes, de <em>Cinco horas con Mario</em>, pero no es as&iacute;, porque la novela de Rodrigo se escribe entre 1964 y 1965 y aquella otra se public&oacute; en 1967&rdquo;. Adem&aacute;s, Delibes ten&iacute;a mucha amistad con Rodrigo Rubio &ldquo;y le elogiaba mucho sus cuentos, porque Rodrigo Rubio quer&iacute;a ser conocido como escritor de cuentos, ten&iacute;a mucha amistad entre ellos&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Mucha gente pensaba que Rodrigo Rubio había copiado la técnica del monólogo interior de Miguel Delibes, de &#039;Cinco horas con Mario&#039;, pero no es así, porque la novela de Rodrigo se escribe entre 1964 y 1965 y aquella otra se publicó en 1967</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Manuel Cifo</span>
                                        <span>—</span> Catedrático de Lengua y Literatura
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;En mi opini&oacute;n &mdash;comenta Bravo Castillo&mdash; deber&iacute;a haber intentado realizar una novela r&iacute;o, que trazara la historia de una generaci&oacute;n&rdquo;.&nbsp;Porque ten&iacute;a material y universo simb&oacute;lico propio. &ldquo;El humo, la ceniza, la niebla son s&iacute;mbolos que hacen alusi&oacute;n a la confusi&oacute;n, algo que ya aparece en su primera novela, <em>Un mundo a cuestas</em>&rdquo;, argumenta Manuel Cifo. Actualmente prepara una reedici&oacute;n de esta novela en la que un vecino de Montalvos camina a La Gineta y en la que ya aparece este universo simb&oacute;lico. Quiz&aacute; acrecentado no solo por el humo de los trenes, sino por los bancos de niebla aumentados por la humedad del J&uacute;car muy caracter&iacute;sticos de la intersecci&oacute;n entre las comarcas de la Mancha y la Manchuela.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Su obsesi&oacute;n por el compromiso social acab&oacute; d&aacute;ndole la puntilla&rdquo;, lamenta Bravo Castillo.&nbsp;A &eacute;l, como dec&iacute;a Gide (Andr&eacute; Gid&eacute;, Nobel de Literatura en 1947), se le podr&iacute;a haber aplicado el viejo dicho de que <em>con buenas intenciones no se puede hacer buena literatura</em>. Pero aun caminando por la ficci&oacute;n, Rubio no pod&iacute;a alejarse de lo que &eacute;l era, como persona y como autor, analiza Sanz Villanueva: &ldquo;Conjug&oacute; en sus historias dolientes y fraternales un punto de denuncia y un hondo sentimiento humanitario. Podr&iacute;a decirse que fue un socialista cristiano&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Su vinculaci&oacute;n con Albacete se mantuvo a lo largo de su vida, tanto como lo hizo respecto de los temas que le interesaban. Lo demuestra el hecho de que hasta una semana antes de que falleciese, el peri&oacute;dico local <em>Cr&oacute;nica de Albacete </em>public&oacute; su &uacute;ltimo art&iacute;culo. Y en el hueco que dej&oacute; su comuna la segunda semana de abril de 2007 aparec&iacute;a su necrol&oacute;gica.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Deber&iacute;a ser objeto de una nueva revisi&oacute;n cr&iacute;tica por la UCLM&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Juan Bravo Castillo defiende la necesidad de que, &ldquo;como m&iacute;nimo hacerle justicia, como se la hace el profesor Santos Sanz Villanueva, no menos que el profesor Manuel Cifo, que es el gran conocedor de su obra&rdquo;.&nbsp;El propio Sanz Villanueva reconoce: &ldquo;Me temo que tambi&eacute;n sea de los m&aacute;s dif&iacute;cilmente rescatables por la peculiaridad de su obra narrativa dentro de su &eacute;poca&rdquo;, para concluir Manuel Cifo ratificando que &ldquo;es dif&iacute;cil de explicar que Rubio est&eacute; en el olvido, a pesar de los muchos esfuerzos que se est&aacute;n haciendo por visibilizar su obra&rdquo;.
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                    alt="Rodrigo Rubio fotografiado por Manuel Cifo. Una de las imágenes más reconocibles del autor albaceteño"
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            <span class="title">
                Rodrigo Rubio fotografiado por Manuel Cifo. Una de las imágenes más reconocibles del autor albaceteño                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Es Bravo Castillo quien apuesta porque sea la universidad de referencia donde &eacute;l naci&oacute; la instituci&oacute;n que deber&iacute;a implicarse en la recuperaci&oacute;n de su memoria y su legado: &ldquo;En ese aspecto, deber&iacute;a ser objeto de una nueva revisi&oacute;n cr&iacute;tica por parte de la Universidad de Castilla-La Mancha&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;M&aacute;s olvidado todav&iacute;a que su narrativa -lamenta Sanz Villanueva- est&aacute; su amplio trabajo como articulista. De tem&aacute;tica bastante variada, con frecuencia se ocupaba de asuntos de inter&eacute;s social&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es precisamente Manuel Cifo quien apunta que conocer la obra de Rodrigo Rubio es algo muy f&aacute;cil ya que su mujer, Rosa Rom&aacute;, tambi&eacute;n escritora y ensayista, y sus hijos &ldquo;dejaron gran parte de la biblioteca de Rodrigo Rubio, as&iacute; como textos manuscritos y obras a disposici&oacute;n del Instituto de Estudios Albacetenses, para que fuera accesible a todas las personas que quieran estudiar su legado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Poco tiene que ver con su literatura, pero s&iacute; con su observadora mirada de narrador y es tambi&eacute;n a Rodrigo Rubio a quien debemos tambi&eacute;n el que quiz&aacute; sea el primer ensayo sobre la despoblaci&oacute;n en Castilla-La Mancha: <em>La deshumanizaci&oacute;n del campo</em>, fechado en 1966.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Pedro Castillo Alfaro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/sesenta-anos-premio-planeta-gano-albaceteno-novela-cargada-critica-social_1_12681508.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Oct 2025 17:59:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sesenta años del primer premio Planeta que ganó un albaceteño con una novela cargada de crítica social]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Escritores,Literatura,Posguerra,Premio Planeta,Universidad de Castilla-La Mancha]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Beatriz Serrano, finalista del Premio Planeta: "No me gusta el que dice ‘soy políticamente incorrecto’ y luego es un conservador"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/beatriz-serrano-finalista-premio-planeta-no-gusta-dice-politicamente-incorrecto-luego-conservador_128_11798062.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/787d1bc4-743c-4efe-bc25-e53f2134599c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Beatriz Serrano, finalista del Premio Planeta: &quot;No me gusta el que dice ‘soy políticamente incorrecto’ y luego es un conservador&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La periodista presenta ‘Fuego en la garganta’, su segunda novela, una historia sobre el miedo y el hartazgo femenino</p><p class="subtitle">Paloma Sánchez-Garnica, ganadora del Premio Planeta: “Las mujeres de mi generación revolucionamos todo para que las jóvenes puedan ser como son”
</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Beatriz Serrano (Madrid, 1989) odia trabajar. O, por lo menos, lo odian sus personajes femeninos. La rutina, estar atadas a los mismos gestos una y otra y otra vez. Ver c&oacute;mo los dem&aacute;s disfrutan de una vida gris e insulsa mientras ellas, descre&iacute;das y c&iacute;nicas, se entregan a los brazos de los orfidales, una. A los antidepresivos, otra. A la b&uacute;squeda de emociones fuertes, una tercera. Todo para escapar de la tarea repetitiva, del tedio, del vac&iacute;o. Una idea constante en la obra de esta escritora (casi) novel que en 2023 debutaba con </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>El descontento</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> (Temas de hoy), </span><a href="https://www.eldiario.es/era/el-descontento-generacional-trabajo_128_10844835.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;">una novela mordaz sobre una treinta&ntilde;era</span></a><span class="highlight" style="--color:transparent;"> que, ante todo, aborrec&iacute;a el mundo laboral y que fue aplaudida por p&uacute;blico y cr&iacute;tica.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Un a&ntilde;o despu&eacute;s, Beatriz Serrano publica </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Fuego en la garganta,</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> otra historia sobre el miedo y el hartazgo femenino desde un punto de vista generacional en la que ahonda en el abandono, la b&uacute;squeda de una identidad y el descubrimiento del internet adolescente en una Espa&ntilde;a que se asoma al siglo XXI. Todo ello aderezado con grandes dosis de sarcasmo e iron&iacute;a.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Serrano recibe a </span><span class="highlight" style="--color:transparent;">elDiario.es</span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> en la suite presidencial del hotel InterContinental, en el madrile&ntilde;o barrio de Chamber&iacute;. Lleva la melena rubia cortada a ras de mand&iacute;bula y el maquillaje impoluto de quien se ha pasado la ma&ntilde;ana de estreno en el </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>photocall </em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">que precede a la salida al mercado de un libro apoyado por uno de los gigantes editoriales de nuestra era: el grupo Planeta. </span>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/5ee35f34-18b5-4812-ab04-8a8d1b1f2ca1_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>En su primera novela exudaba rabia contra el mundo laboral. En esta segunda, dirige esa rabia, esa frustraci&oacute;n, contra el orden establecido. Contras las cosas como tienen que ser.</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Creo que tengo especial predilecci&oacute;n por la figura del</span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em> outsider, </em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">del que se rebela contra el mundo. Aquel que no sigue el orden ni el camino establecido. Es algo que puede darse en much&iacute;simas &aacute;reas de la vida. </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>El descontento,</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> por ejemplo, estaba muy centrado en el mundo laboral y creo que representaba la realidad de los milenials porque, al final, es mi generaci&oacute;n y hemos sufrido ese desencanto de haber sido denominados como la generaci&oacute;n m&aacute;s preparada y luego vivir en la precariedad absoluta. Que si el casero te sube el alquiler cada 15 minutos, que si no llegamos a fin de mes, etc.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">En esta otra novela, sin embargo, quer&iacute;a escribir sobre las crisis que tiene cada generaci&oacute;n. No solo la m&iacute;a. Un ama de casa, por ejemplo, en apariencia normal, tambi&eacute;n puede rebelarse de alguna forma contra el mundo. No encajar en lo que se espera de ella, tener otros deseos. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">No me gusta el conformismo, no me gusta el borreguismo, no me gusta la gente que dice &ldquo;soy pol&iacute;ticamente incorrecto&rdquo; y luego lo que eres es un conservador de tres pares de cojones. Lo verdaderamente pol&iacute;ticamente incorrecto es atreverte a no re&iacute;r la gracia al jefe o lanzarte a dejar esa vida que te han vendido de felicidad conyugal y que no te satisface.</span>
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Un ama de casa en apariencia normal también puede rebelarse de alguna forma contra el mundo. No encajar en lo que se espera de ella, tener otros deseos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>Uno de los temas sobre los que pivota la novela es la soledad de la maternidad.</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Me llama la atenci&oacute;n que ahora se est&aacute; hablando de temas como la depresi&oacute;n postparto y la idea de la figura de </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>malamadre</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">. As&iacute;, como suena, todo junto. Ahora se est&aacute;n reivindicando otros tipos de maternidad, pero creo que si hay algo sobre lo que la sociedad se permite tener una opini&oacute;n, eso es el cuerpo de las mujeres. Sobre todo si de ese cuerpo de mujer sale otro m&aacute;s chiquitito. Parece que todo el mundo puede tener una idea sobre c&oacute;mo llevarlo. Y, en este caso, lo que me gustaba era que la madre de Blanca era esa mujer sin nombre que puede ser todas las madres al mismo tiempo. Alguien que tiene una identidad borrada y quiere recuperar su yo. Ella no quiere ser la madre de Blanca, no quiere ser la mujer de Jorge, quiere tener una identidad propia pero la vida le va ocurriendo.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Ella no quer&iacute;a tener hijos, pero tiene. No quer&iacute;a casarse y comprar una casa, pero se casa y compra la casa. Una cosa le lleva a la otra y era algo que me interesaba mucho explorar. Esa idea que tenemos de elecci&oacute;n desde el feminismo, ese &ldquo;yo tomo las riendas de mi vida&rdquo;, pero no. Hay muchas veces en las que, en realidad, no hemos elegido en absoluto las vidas que llevamos. Quer&iacute;a zambullirme en el mito de la elecci&oacute;n feminista y ver c&oacute;mo te vas condicionando por los elementos que te rodean.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>De las madres se va a las hijas. La novela tambi&eacute;n transita lo que podr&iacute;a denominarse como </strong></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em><strong>hijidad.</strong></em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong> Blanca, la protagonista, hereda ese fuego en la garganta de su madre. Que no es otra cosa que una ansiedad que quema.</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Para m&iacute;, es transitar el tema de la herencia en el sentido de si es posible escapar de nuestra propia herencia y, sobre todo, de lo que nos dicen que es nuestra herencia. Aquello de es que esta viene de una familia de locas, es que estas son un poco raras, es que estas son una conejas. Pero, por otro lado, tambi&eacute;n quer&iacute;a plantear que Blanca tenga una maldici&oacute;n, un poder. Algo que sus amiguitas de internet ven como un milagro y que ella, finalmente, empieza a ver como algo positivo y comienza el cambio. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">En un principio, yo me planteaba el tema de la herencia en el sentido de si es posible que una persona inadaptada que est&aacute; profundamente triste y se siente sola puede criar un hijo y que este no sea un monstruo. Ese es el juego de la novela.</span>
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo verdaderamente políticamente incorrecto es atreverte a no reír la gracia al jefe o lanzarte a dejar esa vida que te han vendido de felicidad conyugal y que no te satisface</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>Una novela llena de silencios. Como los que guarda el padre, por ejemplo, incapaz de comunicarse con su hija. Alguien que sufre, pero que es incapaz de entenderse con el otro.</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">El libro comienza en los a&ntilde;os 90 y &eacute;l es un se&ntilde;or de los 80. Entonces, en aquella &eacute;poca la mayor&iacute;a de los padres eran &ldquo;padres ausentes&rdquo;. Todav&iacute;a hab&iacute;a muchas mujeres amas de casa o que, cuando ten&iacute;an hijos, dejaban de trabajar temporalmente y luego se reincorporaban al mercado laboral. Estaba muy normalizado que fueran las madres quienes cargaran con los hijos y los padres no supieran c&oacute;mo estar presentes. En ese contexto, el padre de Blanca hace algo muy bonito y que le honra, aunque no sea suficiente. &Eacute;l cuida desde la distancia. Cuando la madre de Blanca se marcha, sus hermanas y su propia madre le ense&ntilde;an a cocinar para que pueda darle a la ni&ntilde;a algo m&aacute;s que macarrones con tomate. &Eacute;l la apunta a nataci&oacute;n para que crezca con una espalda fuerte y la lleva a teatro para que aprenda a expresarse. Est&aacute; muy preocupado por cubrir sus necesidades b&aacute;sicas, pero no entiende que lo que la ni&ntilde;a necesita es una conversaci&oacute;n, que le pregunte qu&eacute; tal est&aacute;. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">&Eacute;l no es un monstruo, igual que tampoco lo es la madre. Son personas que tratan de lidiar como pueden con las circunstancias que les han tocado.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>Hablando de lidiar con las circunstancias. Tanto en su primera novela como en esta segunda juega con el tema de la salud mental. En </strong></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em><strong>El desencanto </strong></em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>Marisa se droga para soportar el trabajo. En </strong></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em><strong>Fuego en la garganta </strong></em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>la madre de Blanca es devorada por la depresi&oacute;n porque no aguanta su vida. Ambas se perciben como personas afilad&iacute;simas, pero sufren como las que m&aacute;s. La cuesti&oacute;n es, &iquest;hay ah&iacute; un exceso de lucidez o es un problema mental?</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Esa es la gran pregunta. Desde mi punto de vista son personas excesivamente l&uacute;cidas. Es un tema al que le doy muchas vueltas sin negar que existan las enfermedades mentales, claro. Pero no me parece normal que la mitad de la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola est&eacute; medicada. &iquest;Estamos todos locos? &iquest;De verdad todos tenemos ansiedad, depresi&oacute;n, problemas horribles? &iquest;O es que tenemos unos alquileres alt&iacute;simos y unos jefes cabrones que nos escriben a las doce de la noche? </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">La cuesti&oacute;n, en mi opini&oacute;n, es si la ansiedad nos viene de fuera o no. A lo mejor no es que todos estemos tarados sino que vivimos en una sociedad que nos empuja a meternos una pastilla debajo de la lengua. El gran problema del capitalismo.</span>
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No me parece normal que la mitad de la población española esté medicada. ¿Estamos todos locos? ¿De verdad todos tenemos ansiedad, depresión, problemas horribles? ¿O es que tenemos unos alquileres altísimos y unos jefes cabrones que nos escriben a las doce de la noche? </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>Y una manera de canalizar la ansiedad es creer que puedes obrar milagros. O eso es lo que piensa Blanca que decide creer que ella provoca las cosas que ocurren a su alrededor como si fuera una diosa. De d&oacute;nde le viene ese inter&eacute;s, retratado con mucha mala leche, por el tema milagroso.</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Me he criado en un pa&iacute;s cat&oacute;lico y eso permea. Quer&iacute;a meter la idea de las capacidades milagrosas desde un punto de vista milenial, con humor. Si tienes un don tienes que ense&ntilde;arlo en YouTube o TikTok, no te lo puedes quedar para ti. Esto lo pens&eacute; visitando F&aacute;tima y viendo c&oacute;mo todo el relato religioso y milagroso se hab&iacute;a convertido en un negocio muy lucrativo. Est&aacute; todo lleno de mecheros y llaveros que llevan estampada la cara de la virgen. Quise jugar con ese tipo de fen&oacute;menos.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>Hablemos de los primeros ni&ntilde;os de internet. Aquel nuevo lugar donde los raritos del colegio encuentran a sus iguales, una comunidad con la que compartir sus intereses y obsesiones mientras en su vida f&iacute;sica los dejan de lado.</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Internet, de repente, se convirti&oacute; en una v&iacute;a de escape del mundo en el que viv&iacute;amos entonces. Yo quer&iacute;a retratar esos primeros a&ntilde;os de Internet que, pese a que hab&iacute;a ciertos peligros, se convirti&oacute; en una tabla de salvaci&oacute;n para muchas personas porque pod&iacute;an encontrar esas comunidades esas personas. Y, tambi&eacute;n, me interesaba mostrar esa evoluci&oacute;n de la red que, a la vez que Blanca va perdiendo la inocencia, se va tornando m&aacute;s oscura.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;"><em><strong>Fuego en la garganta</strong></em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong> transita la infelicidad y la frustraci&oacute;n sin perder la perspectiva de clase. Algo que queda bien palpable cuando la ni&ntilde;a bien del instituto invita a Blanca a su hogar grande y perfecto como obra de caridad.</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Para m&iacute; el tema de clase es muy importante. Adem&aacute;s, quer&iacute;a mostrar esa idea falsa de clase media. &iquest;Cu&aacute;nto tiempo tardas en volver a casa de tus padres si te quedas sin curro? &iquest;Escuchas a tu vecino tirar de la cadena? &iquest;Guardas las sartenes en el horno? Ya sabes, todas esas cuestiones que, dichas medio en broma, te muestran donde est&aacute;s plantada.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Creo que en la adolescencia es cuando todos nos damos cuenta de que hay clases en nuestra sociedad, de que hay gente que est&aacute; mejor y peor que t&uacute;. Tambi&eacute;n es ah&iacute; cuando se fragua la experiencia femenina, empiezas a entender en qu&eacute; parte del mundo te ha tocado vivir. Un mundo en el que te tienes que sentar con las piernitas muy juntas para que un se&ntilde;or en el autob&uacute;s no se quede intentando mirarte el co&ntilde;o. </span>
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Para mí el tema de clase es muy importante. Además, quería mostrar esa idea falsa de clase media. ¿Cuánto tiempo tardas en volver a casa de tus padres si te quedas sin curro?¿Escuchas a tu vecino tirar de la cadena? ¿Guardas las sartenes en el horno?</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>Metidas ya de lleno en la clase social, &iquest;qu&eacute; ha supuesto para usted quedar como finalista del Premio Planeta 2024 y hacerse con 200.000 euros?</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">No he terminado de aterrizarlo, pero soy consciente de que me ha cambiado la vida. El periodismo y la literatura son profesiones superprecarias, muy romantizadas, donde adem&aacute;s parece que la vocaci&oacute;n te paga el sueldo. Y no es as&iacute;. Las pasamos muy putas. Yo me pon&iacute;a la alarma a las 4:30 de la ma&ntilde;ana para poder escribir y despu&eacute;s iniciar mi jornada laboral. As&iacute; he escrito estos dos libros.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Este premio me ha permitido coger una excedencia y poder empezar a escribir cuando ya es de d&iacute;a. Adem&aacute;s, querr&iacute;a reivindicar que este tipo de premios literarios que tienen compensaci&oacute;n econ&oacute;mica deber&iacute;an mirar a generaciones m&aacute;s j&oacute;venes, no a autores que ya tienen una posici&oacute;n. Que se valoren las nuevas voces literarias y se premie a la gente joven porque es un cambio de vida brutal.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>El dinero hoy es la habitaci&oacute;n propia de Virginia Woolf.</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Sin duda.</span>
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En la foto de los coches amontonados que se ha viralizado en redes sale mi casa. Todos los que tenemos lazos con Valencia y vivimos fuera lo estamos viviendo con una enorme impotencia, rabia e indignación</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>Y, para terminar, Valencia. Usted se crio all&iacute; y buena parte de la novela transcurre en Valencia, &iquest;c&oacute;mo est&aacute; viviendo la tragedia?</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Es horrible. No puse en qu&eacute; sitio se ambientaba el libro porque tengo la necesidad narrativa de que Blanca pueda ir caminando al centro de la ciudad, pero en mi cabeza era el parque donde me crie yo de peque&ntilde;a. El parque Alcosa, en Alfafar. Luego nos mudamos a otra zona, pero me parec&iacute;a po&eacute;tico. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Hoy, llevo varios d&iacute;as sin apenas dormir. En la foto de los coches amontonados que se ha viralizado en redes sale mi casa. Todos los que tenemos lazos con Valencia y vivimos fuera lo estamos viviendo con una enorme impotencia. Con rabia, con indignaci&oacute;n. Sobre todo por la gesti&oacute;n p&eacute;sima que se est&aacute; haciendo de la tragedia. Empezando por ese mensaje a las 20:20 de la noche.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Clara Nuño]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/beatriz-serrano-finalista-premio-planeta-no-gusta-dice-politicamente-incorrecto-luego-conservador_128_11798062.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 06 Nov 2024 21:44:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Beatriz Serrano, finalista del Premio Planeta: "No me gusta el que dice ‘soy políticamente incorrecto’ y luego es un conservador"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Premio Planeta,Editorial Planeta,Premios literarios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Paloma Sánchez-Garnica, ganadora del Premio Planeta: "Las mujeres de mi generación revolucionamos todo para que las jóvenes puedan ser como son"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/paloma-sanchez-garnica-ganadora-premio-planeta-mujeres-generacion-revolucionamos-jovenes-puedan-son_1_11798076.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0b6b084c-f415-4385-90d8-b60d2f18d991_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Paloma Sánchez-Garnica, ganadora del Premio Planeta: &quot;Las mujeres de mi generación revolucionamos todo para que las jóvenes puedan ser como son&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La escritora ha publicado la novela ganadora, 'Victoria', sobre Berlín en la Segunda Guerra Mundial</p><p class="subtitle">Beatriz Serrano, finalista del Premio Planeta: “No me gusta el que dice ‘soy políticamente incorrecto’ y luego es un conservador”</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Paloma S&aacute;nchez-Garnica (Madrid, 1962) adora escribir. Siempre le ha gustado mucho y cuenta que le ha costado ganarse a sus lectores. Que ella ha ido de a poquitos, tenaz, construyendo su universo narrativo. S&aacute;nchez-Garnica comenz&oacute; su carrera pero la pasi&oacute;n por la historia y la literatura hizo que lo apostara todo al libro. Le sali&oacute; bien. Sobre todo cuando </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>La Sonata del silencio</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> (2014) fue adaptada en una serie de televisi&oacute;n. Hoy es una autora </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>best-seller</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> en territorio nacional con un estilo definido y reconocido en obras de poso hist&oacute;rico en las que aborda los temas del exilio, el amor y la supervivencia. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">La madrile&ntilde;a recibe a </span>elDiario.es<span class="highlight" style="--color:transparent;"> en la suite presidencial del hotel InterContinental, en el coraz&oacute;n de la capital y durante la promoci&oacute;n de </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Victoria,</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> novela con la que ha ganado el Premio Planeta este a&ntilde;o. Va de blanco y negro, el pelo oscuro suelto a la altura de la clav&iacute;cula. Se&ntilde;ala, mientras alcanza un vaso de agua, que esta es la misma habitaci&oacute;n en la que se aloj&oacute; el expresidente de los Estados Unidos, Joe Biden, en su &uacute;ltima visita a Espa&ntilde;a. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>Viendo su trayectoria literaria, est&aacute; claro que se mantiene fiel a su propio universo narrativo, Berl&iacute;n y su contexto hist&oacute;rico tras la Segunda Guerra Mundial vuelven a ser el tel&oacute;n de fondo. &iquest;Qu&eacute; es lo que le fascina de este universo?</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Berl&iacute;n tiene una novela en cada rinc&oacute;n. sobre todo en el siglo XX desde la Primera Guerra Mundial hasta la ca&iacute;da del muro. Creo que es una ciudad que se construye y se destruye, es ocupada, derruida&hellip; Tiene cientos de vivencias dignas de novela. Y, adem&aacute;s, me fascina mucho el hecho de que en el per&iacute;odo que yo quer&iacute;a abarcar se convirti&oacute; en la ciudad m&aacute;s peligrosa del mundo. La m&aacute;s conflictiva con m&aacute;s esp&iacute;as por metro cuadrado donde los dos poderes hegem&oacute;nicos, la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica y Estados Unidos, compet&iacute;an por la dominaci&oacute;n de ese nuevo mundo que comenzaba a despertar. </span>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/222b654f-6f45-494c-b74f-2add8f839212_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>Las novelas de amor, duelo y venganzas en la Segunda Guerra Mundial son un cl&aacute;sico, &iquest;alguna vez ha tenido miedo de que se agote la veda? &iquest;De que ya no interesen?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Escribo de las cosas que me fascinan, nunca pienso en si van a llegar o no al p&uacute;blico. Si no me gusta se me cae, no puedo seguir. En esta novela lo que yo quer&iacute;a era entender ese mundo, ver lo que ocurr&iacute;a en el estado de Alabama con las leyes de Jane Crow que estaban en plena vigencia, etc. 
    </p><p class="article-text">
        Yo estaba muy concienciada con el horror del nazismo. No solo con el Holocausto sino con sus consecuencias: la violaci&oacute;n de los derechos fundamentales, de los derechos humanos. Resulta que al otro lado del Atl&aacute;ntico, en un pa&iacute;s democr&aacute;tico que se erig&iacute;a como la cuna de la libertad, hab&iacute;a leyes que atentaban directamente con los derechos civiles de parte de la poblaci&oacute;n por el hecho de ser negros o de pensar de diferente forma, como era el caso del <em>macartismo</em>. Y, a partir de esos contextos, hilo las historias donde el amor siempre est&aacute; porque junto a la ingratitud y la injusticia forma parte de nuestra sociedad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La suya es una historia de perdedores, &iquest;son m&aacute;s interesantes aquellos que no ganan?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Siempre cito el comienzo de Ana Karenina, aquello de que todas las familias felices se parecen las unas a las otras, pero que las infelices lo son cada una a su manera. Pues eso es lo que a m&iacute; me pasa con las historias, igual que os pasa a los periodistas. Se escriben m&aacute;s historias tristes que alegres y a m&iacute; me gusta indagar en los sentimientos humanos y ver c&oacute;mo los personajes afrontan los dilemas que se les presentan. Esa lucha entre la justicia y la venganza que todos transitamos alguna vez. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">¿Qué estamos dispuestos a hacer por los seres a los que amamos incluso cuando la ingratitud o la traición puede llegar a destruirlo todo?, esa es la pregunta con la que vertebro la relación entre las hermanas en la novela</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Hablando de dilemas, usted dibuja una relaci&oacute;n tumultuosa entre dos hermanas. Dos mujeres que, casi, se odian y levantan un muro entre ambas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, en la relaci&oacute;n entre Victoria, la protagonista, y su hermana Rebecca trato de esbozar lo que ocurre con esos secretos que se van enquistando y, con el tiempo, lo destrozan todo. &iquest;Qu&eacute; estamos dispuestos a hacer por los seres a los que amamos incluso cuando la ingratitud o la traici&oacute;n puede llegar a destruirlo todo?, esa es la pregunta con la que vertebro la relaci&oacute;n entre las hermanas. Navegar las contradicciones no resueltas que albergamos cuando nos metemos en un c&iacute;rculo vicioso, los malentendidos que no se terminan de cerrar, etc.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En la novela, Victoria, el personaje principal, descubre que Estados Unidos no es la tierra de libertad que tanto ansiaba. En un d&iacute;a como hoy, con la victoria de Trump, es casi obligatorio preguntarle por su visi&oacute;n del pa&iacute;s americano.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Estados Unidos tiene una complejidad casi inabarcable. Su diversidad de etnias se nos escapa desde nuestra perspectiva europea. Tenemos muchos prejuicios, para bien y para mal, fabricados por Hollywood. Nos creemos que Estados Unidos es la poblaci&oacute;n de Nueva York o Washington, pero hay mucha gente rural, aislada, hastiada, como se refleja, por ejemplo, en la pel&iacute;cula <em>Los puentes de Madison.</em>
    </p><p class="article-text">
        Yo creo que lo que ha pasado para que gane Trump es que el Partido Dem&oacute;crata no ha sabido satisfacer o atender a la poblaci&oacute;n. Habr&aacute; que esperar y ver qu&eacute; ha hecho mal. Parece que ha volcado todos los esfuerzos a favor de unas minor&iacute;as a costa de la clase media blanca, anglosajona y protestante. Y esto tiene consecuencias en el voto reaccionario. Veremos qu&eacute; ocurre a largo plazo aunque esta sea una mala noticia para Europa. Pero en esto consiste la grandeza de la democracia, da la oportunidad para cambiar las cosas. Aunque no sea siempre para bien. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Yo creo que lo que ha pasado para que gane Trump es que el Partido Demócrata no ha sabido satisfacer o atender a la población. Habrá que esperar y ver qué ha hecho mal</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>En la parte de la trama ambientada en Estados Unidos narra un episodio en el que 400 varones negros son tratados como cobayas humanas para ver el efecto de la s&iacute;filis en sus cuerpos&hellip; Hablemos de ese episodio.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, 400 hombres negros pobres fueron v&iacute;ctimas de un experimento muy cruel que tard&oacute; a&ntilde;os en ser resta&ntilde;ado. Ellos estaban enfermos y no se les inform&oacute; de que ten&iacute;an s&iacute;filis, se les dijo que ten&iacute;an otra enfermedad a la que llamaban mala sangre. Y, sin su consentimiento, observaron c&oacute;mo avanzaba la enfermedad en sus cuerpos. Una enfermedad terrible, cruel y devastadora. 
    </p><p class="article-text">
        Cabe destacar que en los segundos juicios de N&uacute;remberg se estableci&oacute; un c&oacute;digo, el c&oacute;digo de N&uacute;remberg, donde se exig&iacute;a por primera vez que en cualquier ensayo cl&iacute;nico con un paciente se le tiene que dar todas las garant&iacute;as al paciente. Aqu&iacute; no se aplic&oacute; y ese experimento se mantuvo hasta 1969. &iexcl;Y eso que algunos funcionarios quisieron denunciarlo!, pero no se les hizo caso hasta que alguien lo filtr&oacute; a un peri&oacute;dico local y acab&oacute; figurando en la primera p&aacute;gina del New York Times. Entonces se abri&oacute; una comisi&oacute;n de investigaci&oacute;n y en 1974 se detuvo a los culpables, pero no fue hasta 1992, en el mandato de Bill Clinton, cuando se pidi&oacute; perd&oacute;n a los supervivientes. 
    </p><p class="article-text">
        Esta historia terrible es la que m&aacute;s me marc&oacute; durante las investigaciones para la novela.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En 2021 viví la historia de los Carmen Mola y, ahora, con esta novela, me animé de nuevo. Vamos a intentarlo, me dije. Hay que disfrutar de la vida y arriesgarse. Y aquí estoy, a mis 62 años y echo la vista atrás a lo largo de mi vida y agradezco todo lo que estoy viviendo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Cambiando de tercio. Esta es la segunda vez que se aproxima al premio Planeta. En 2021, fue finalista con </strong><em><strong>&Uacute;ltimos d&iacute;as en Berl&iacute;n, </strong></em><strong>&iquest;C&oacute;mo se siente volver a acercarse al galard&oacute;n, esta vez en primer puesto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para m&iacute; es como llegar a una meta despu&eacute;s de un largo camino de m&aacute;s de cuatro d&eacute;cadas en las que, durante las dos &uacute;ltimas, solo me he dedicado a escribir. 
    </p><p class="article-text">
        En 2021 viv&iacute; <a href="https://www.eldiario.es/cultura/planeta-premio-carmen-mola_1_8401276.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la historia de los Carmen Mola </a>y, ahora, con esta novela, me anim&eacute; de nuevo. Vamos a intentarlo, me dije. Hay que disfrutar de la vida y arriesgarse. Y aqu&iacute; estoy, a mis 62 a&ntilde;os y echo la vista atr&aacute;s a lo largo de mi vida y agradezco todo lo que estoy viviendo. Leyendo el libro de mi compa&ntilde;era, [<a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/beatriz-serrano-finalista-premio-planeta-no-gusta-dice-politicamente-incorrecto-luego-conservador_128_11798062.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la finalista Beatriz Serrano</a>], me veo en el personaje de la madre y pienso en mi generaci&oacute;n y en todas esas mujeres que revolucionamos todo para que las j&oacute;venes puedan ser como son. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; piensa hacer con el mill&oacute;n de euros del premio?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo primero pagar los impuestos que van a ir para todas estas vidas destruidas en lo material en Valencia. Y, despu&eacute;s, vivir haciendo lo que m&aacute;s me gusta, disfrutar de mi marido jubilado y escribir.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Clara Nuño]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/paloma-sanchez-garnica-ganadora-premio-planeta-mujeres-generacion-revolucionamos-jovenes-puedan-son_1_11798076.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 06 Nov 2024 21:44:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Paloma Sánchez-Garnica, ganadora del Premio Planeta: "Las mujeres de mi generación revolucionamos todo para que las jóvenes puedan ser como son"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Premio Planeta,Editorial Planeta,Premios literarios,Segunda Guerra Mundial,Berlín]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Autobuses]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/opinion/autobuses_132_11744075.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e6ba13c2-fc5d-4568-b082-f7dd6849916d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Autobuses"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una especie de reto de Gran Hermano en el que ni tu nombre, ni tu cargo o dinero (ni siquiera habiendo ganado el premio Planeta) podían hacer nada por ti en esa situación</p><p class="subtitle">Paloma Sánchez-Garnica gana el Premio Planeta 2024 por 'Victoria'

</p></div><p class="article-text">
        Recuerdo aquella &eacute;poca en la que mi tarjeta de Tussam era mi bien m&aacute;s preciado, a&ntilde;os en los que conoc&iacute;a de memoria el recorrido de cada l&iacute;nea o los trasbordos necesarios a realizar para llegar a un cine, un bar, la casa de una amiga o al Blanco. Tambi&eacute;n los pasajeros con los que siempre coincid&iacute;as a ciertas horas y aquellos con los que hac&iacute;as por coincidir al salir de las clases en Reina Mercedes. Salas naranjas de estudio, de siestas vespertinas, estabilizadores de resaca o confesionarios improvisados. Pero despu&eacute;s lleg&oacute; el carn&eacute; de conducir, el 106, la periferia, la oficina en el pol&iacute;gono y la hija, que redujeron el tiempo para la espera o la capacidad de incertidumbre. Han pasado muchos a&ntilde;os sin subirme asiduamente. Sin embargo, de un tiempo a esta parte he vuelto a ellos, o m&aacute;s bien ellos han vuelto a m&iacute;; como el pasado martes, cuando un gran autob&uacute;s me recogi&oacute; para ir a la ceremonia del premio Planeta.
    </p><p class="article-text">
        Era mi primer a&ntilde;o. Era una ceremonia especial porque se cumpl&iacute;a el 75 aniversario del premio. Presid&iacute;an la gala los Reyes y, por tanto, las medidas se seguridad se extremaban y el alcohol de bienvenida se diezmaba. Como siempre, llegu&eacute; con el tiempo justo para peinarme y cambiarme el ch&aacute;ndal por algo m&aacute;s apropiado. Viajaba sola y no sab&iacute;a muy bien a qui&eacute;n me encontrar&iacute;a, por eso cuando baj&eacute; al hall del hotel me sorprendi&oacute; encontrar tantas caras conocidas. Ten&iacute;a una sensaci&oacute;n extra&ntilde;a de familiaridad con todos los all&iacute; presentes, aunque tard&eacute; un rato y un par de &ldquo;hola&rdquo; con sonrisa confiada en darme cuenta de que no era correspondida. Y es que a ese hombre al que saludaba era Mat&iacute;as Prats.
    </p><p class="article-text">
        Ya ubicada, distingu&iacute; varias tribus urbanas: los periodistas de prensa, los presentadores famosos, las escritoras que venden mucho y los dem&aacute;s, autodenominados escritores &ldquo;de verdad&rdquo;. Pero llegaron los autobuses, una especie de jinetes del pueblo y de la democracia, c&aacute;psulas a las que para subir hab&iacute;a que hacer cola. Ah&iacute; est&aacute;bamos todos, pacientes, esperando nuestro momento, detr&aacute;s de Nieves Herrero y delante de Pedro J. Ram&iacute;rez, rob&aacute;ndole el asiento a Boris Izaguirre. En un avi&oacute;n puedes elegir clase <em>business</em>, preferente en un tren, pero ah&iacute; est&aacute;n nuestros amigos los autobuses, record&aacute;ndonos que somos poco m&aacute;s que una masa a desplazar.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Una vez en el hotel comenzó la fiesta de celebración, donde las copas se intercambiaban por unas tarjetas que nos habían dado previamente. Una especie de cartillas de racionamiento para evitar a las criaturas más temidas de cualquier evento, es decir, escritores borrachos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Fue una ceremonia bonita, elegante, con tartas de adorno rellenas de poliesp&aacute;n y muchas velas. Despu&eacute;s volvimos al hotel y yo consegu&iacute; un buen asiento en el primer autob&uacute;s. Me habr&iacute;a encantado que tambi&eacute;n los Reyes compartieran el trayecto de vuelta con nosotros, con Don Felipe contando las an&eacute;cdotas de su mesa e imitando a Salvador Illa con acento catal&aacute;n. O a Do&ntilde;a Letizia aprovechando el trayecto para quitarse los tacones.
    </p><p class="article-text">
        Una vez en el hotel comenz&oacute; la fiesta de celebraci&oacute;n, donde las copas se intercambiaban por unas tarjetas que nos hab&iacute;an dado previamente. Una especie de cartillas de racionamiento para evitar a las criaturas m&aacute;s temidas de cualquier evento, es decir, escritores borrachos. De nuevo, ah&iacute; est&aacute;bamos todos: pol&iacute;ticos, estrellas de la televisi&oacute;n, altas ejecutivas o escritoras serias haciendo trueques, buscando al suministrador de tarjetas, todos hermanados en la misma misi&oacute;n. Una especie de reto de Gran Hermano en el que ni tu nombre, ni tu cargo o dinero (ni siquiera habiendo ganado el premio Planeta) pod&iacute;an hacer nada por ti en esa situaci&oacute;n. Ni siquiera algo tan sencillo como conseguir una copa m&aacute;s o como asegurarte un buen asiento en el bus. Y es que no todo el mundo tuvo una tarjeta de Tussam.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Silvia Hidalgo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/opinion/autobuses_132_11744075.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Oct 2024 10:40:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Autobuses]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Premio Planeta,Autobuses]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Paloma Sánchez-Garnica gana el Premio Planeta 2024 por 'Victoria']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/paloma-sanchez-garnica-gana-premio-planeta-2024-victoria_1_11735401.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9b69ce7a-c903-4bf3-a776-d3ed755ce483_16-9-discover-aspect-ratio_default_1103942.jpg" width="784" height="441" alt="Paloma Sánchez-Garnica gana el Premio Planeta 2024 por &#039;Victoria&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La escritora se ha llevado el galardón dotado con un millón de euros por una novela que "muestra la importancia del derecho a la información veraz y contrastada". La finalista ha sido Beatriz Serrano, la autora de 'El descontento', por 'Fuego en la garganta'</p><p class="subtitle">Entrevista - Manuel Vilas: “Si te dan un premio literario a los 85 años, los que se ponen contentos son los nietos que heredan”
</p><p class="subtitle">Cuatro libros para conocer a Paloma Sánchez-Garnica, ganadora del Premio Planeta</p></div><p class="article-text">
        La escritora <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/cultura/escritoras-literatura-importancia-evidencia-quedarnos_128_1581106.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Paloma S&aacute;nchez-Garnica</a> ha ganado el Premio Planeta 2024, dotado con un mill&oacute;n de euros, por la novela <em>Victoria.</em> La autora fue finalista del galard&oacute;n con <em>&Uacute;ltimos d&iacute;as en Berl&iacute;n</em> <a href="https://www.eldiario.es/cultura/entrevista-carmen-mola-planeta-paloma-garnica_1_8458480.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en 2021,</a> edici&oacute;n en la que venci&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/blog/micromachismos/radio-nacional-pide-disculpas-entrevistar-tres-hombres-conmemorar-dia-escritoras_132_11733714.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Carmen Mola</a> por <a href="https://www.eldiario.es/cultura/carmen-mola-fenomeno-sangriento-no-penalizo-gran-secreto_1_9612042.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La bestia</em></a>. La responsable de otros t&iacute;tulos como <em>El gran Arcano</em> (2006) y<em> La sospecha</em> de Sof&iacute;a (2019) sucede a la periodista <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/sonsoles-onega-premio-planeta-desprestigio-han-querido-barnizar-injustificado_1_10665001.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sonsoles &Oacute;nega</a>, homenajeada <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/periodista-sonsoles-onega-gana-premio-planeta-novela-hijas-criada_1_10599912.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el a&ntilde;o pasado</a> con el reconocimiento de mayor dotaci&oacute;n econ&oacute;mica (por encima hasta del <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/han-kang-gana-premio-nobel-literatura-2024_1_11721609.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nobel de Literatura</a>). La finalista de 2024 ha sido Beatriz Serrano, que recibir&aacute; 200.00 euros, por <em>Fuego en la garganta</em>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Soy el claro ejemplo de que persistir merece la pena&rdquo;, ha declarado S&aacute;nchez-Garnica al recibir el premio. La escritora present&oacute; el manuscrito con el t&iacute;tulo<em> Buenas noches y buena suerte</em>, haciendo alusi&oacute;n a la conocida frase con la que el norteamericano Edward R. Murrow acababa sus retransmisiones de radio y televisi&oacute;n. &ldquo;No es una novela de periodistas, pero s&iacute; muestra la importancia del periodismo como depositario de uno de los derechos fundamentales de una sociedad civilizada: el derecho a la informaci&oacute;n veraz y contrastada&rdquo;, ha reivindicado la autora.
    </p><p class="article-text">
        La ganadora ha explicado que mientras se documentaba para su anterior obra,<em> &Uacute;ltimos d&iacute;as en Berl&iacute;n</em>, descubri&oacute; que &ldquo;la semilla del odio no solo se encontraba en la Alemania nazi y el coraz&oacute;n de Europa, tambi&eacute;n exist&iacute;an graves grietas en lo que se consideraba la cuna de la libertad y de los derechos: el profundo sur de los Estados Unidos con sus leyes de segregaci&oacute;n racial o Nueva York y el macartismo; esa caza de brujas  que desat&oacute; una delirante persecuci&oacute;n anticomunista que caus&oacute; el sufrimiento a cientos de miles de inocentes&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">&#039;Victoria&#039; es una novela que muestra la importancia del periodismo como depositario de uno de los derechos fundamentales de una sociedad civilizada: el derecho a la información veraz y contrastada</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Paloma Sánchez-Garnica</span>
                                        <span>—</span> Ganadora Premio Planeta 2024
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de estas referencias, que ha calificado como el &ldquo;trasfondo&rdquo; de <em>Victoria</em>, la escritora ha a&ntilde;adido que, ante todo, &ldquo;es una historia del poderoso efecto que provocan los v&iacute;nculos amorosos&rdquo;. &ldquo;Ese sentimiento que nos dignifica como seres humanos&rdquo;, ha defendido, &ldquo;que siempre y en cualquier circunstancia encuentra un resquicio para surgir, crecer y mantenerse vivo. En definitiva, trata de los sentimientos universales del ser humano&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        S&aacute;nchez-Garnica (Madrid, 1962) es licenciada en Derecho y Geograf&iacute;a e Historia. Lleg&oacute; a trabajar como abogada, pero opt&oacute; por dedicarse a la literatura. La mayor&iacute;a de sus novelas las ha publicado en la editorial Planeta. Tras t&iacute;tulos como <em>La brisa de Oriente</em> (2009) y <em>Las tres heridas</em> (2012), la consagraci&oacute;n le lleg&oacute; con <em>La sonata del silencio</em> (2014). 
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            <span class="title">
                Paloma Sánchez-Garnica y Beatriz Serrano, ganadora y finalista del Premio Planeta 2024                            </span>
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        El volumen contaba la historia de una comunidad de vecinos espa&ntilde;ola durante los a&ntilde;os 40, en la que la posguerra afectaba a las familias de forma muy diferente. Fue adaptado a la peque&ntilde;a pantalla <a href="https://www.eldiario.es/vertele/videos/actualidad/silencio-contras-brillar-fran-perea_1_7527006.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de la mano de TVE</a>, con Marta Etura, Eduardo Noriega y Daniel Grao como protagonistas. Posteriormente public&oacute; <em>Mi recuerdo es m&aacute;s fuerte que tu olvido</em>, con el que gan&oacute; el <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/paloma-sanchez-garnica-premio-fernando-lara_1_4004826.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Premio de Novela Fernando Lara 2016</a> y <em>&Uacute;ltimos d&iacute;as en Berl&iacute;n</em> (2021).
    </p><h2 class="article-text">'Fuego en la garganta', una historia sobre &ldquo;sobrevivir&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Fueron las palabras del escritor <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/dia-ajuste-chuck-palahniuk-complicado-legado-club-lucha_1_7271548.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Chuck Palahniuk</a> las que sembraron la semilla para que Beatriz Serrano iniciara su novela <em>Fuego en la garganta: </em>&ldquo;Por si no os hab&eacute;is dado cuenta, todos mis libros tratan de una persona solitaria que trata de conectar con los dem&aacute;s&rdquo;. La finalista del Premio Planeta ha afirmado al recoger su galard&oacute;n que esta es &ldquo;la frase que mejor resume&rdquo; su libro.
    </p><p class="article-text">
        La periodista ha avanzado que el ejemplar se sit&uacute;a en &ldquo;la d&eacute;cada de los 90&rdquo;, en un barrio popular de Valencia parecido al en que ella creci&oacute;. &ldquo;Cuenta la historia de una ni&ntilde;a, Blanca, a quien su padre le anuncia una ma&ntilde;ana de febrero que su madre se ha ido de vacaciones. Lo cierto es que les ha abandonado y no va a regresar. Gracias, o m&aacute;s bien por culpa de esto, descubre que tiene la capacidad de obrar milagros. Aunque el primero sea matar a una ni&ntilde;a de la escuela que se re&iacute;a de su situaci&oacute;n familiar&rdquo;, ha revelado la autora.
    </p><p class="article-text">
        Lo siguiente ser&aacute; asistir a la adolescencia de este personaje, que pasar&aacute; de ser &ldquo;una ni&ntilde;a perfecta por el miedo al abandono&rdquo; a una joven &ldquo;un tanto conflictiva&rdquo;. Por el camino se volver&aacute; &ldquo;g&oacute;tica&rdquo; y se &ldquo;obsesionar&aacute; con cr&iacute;menes como los de Charles Manson&rdquo;. &ldquo;Entra en Internet para intentar encontrarse a s&iacute; misma y ah&iacute; se encuentra el grupo de amigas que se convertir&aacute; en su familia escogida&rdquo;, ha a&ntilde;adido. &ldquo;Como todos, Blanca es una chica solitaria que trata de conectar con los dem&aacute;s. Que es lo que intentamos todos, tratar de sobrevivir&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Beatriz Serrano, finalista del Premio Planeta 2024                            </span>
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        Beatriz Serrano (1989) estudi&oacute; periodismo en la Universidad Complutense de Madrid y ha desarrollado su carrera en el &aacute;mbito digital, especializ&aacute;ndose en nuevas narrativas. Tras escribir en medios como Vanity Fair y Vogue, actualmente trabaja en El Pa&iacute;s y codirige <em>Ars&eacute;nico Caviar</em> junto a Guillermo Alonso, Premio Ondas ex aequo a Mejor p&oacute;dcast conversacional. 
    </p><p class="article-text">
        En su debut en la novela, <em>El descontento</em>, donde cont&oacute; la historia de Marisa, una treinta&ntilde;era anestesiada mediante orfidales y v&iacute;deos de YouTube para soportar la rutina y pesares de su d&iacute;a a d&iacute;a en una agencia de publicidad. &ldquo;Siempre hab&iacute;amos visto el trabajo como algo aspiracional y que de hecho nos motivaba. Algo de lo que, en cierta medida, nos sent&iacute;amos orgullosos aunque nos pagaran una mierda&rdquo;, afirm&oacute; en <a href="https://www.eldiario.es/era/el-descontento-generacional-trabajo_128_10844835.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una entrevista</a> con este peri&oacute;dico, a prop&oacute;sito del lanzamiento del ejemplar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura García Higueras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/paloma-sanchez-garnica-gana-premio-planeta-2024-victoria_1_11735401.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 15 Oct 2024 21:17:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Paloma Sánchez-Garnica gana el Premio Planeta 2024 por 'Victoria']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Literatura,Premios,Premio Planeta,Editorial Planeta,Novela]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Concha Alós, la escritora que puso voz al deseo femenino en los años represores del franquismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/concha-alos-escritora-puso-voz-deseo-femenino-anos-represores-franquismo_1_11731174.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f7928c04-019d-4a6b-af3a-c1b9bb4efae9_16-9-discover-aspect-ratio_default_1103818.jpg" width="2217" height="1247" alt="Concha Alós, la escritora que puso voz al deseo femenino en los años represores del franquismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Seix Barral recupera la novela ganadora del premio Planeta en 1964 ‘Las hogueras’, de la autora valenciana que compartió generación con Carmen Martín Gaite y Ana María Matute</p><p class="subtitle">La Oreja de Van Gogh vuelve a quedarse sin vocalista: Leire y la banda separan sus caminos
</p></div><p class="article-text">
        Cuando el <a href="https://www.eldiario.es/temas/premio-planeta/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Premio Planeta</a> &ndash;cuyo ganador n&uacute;mero 73 se conocer&aacute; este martes&ndash; a&uacute;n era algo m&aacute;s que una eficiente campa&ntilde;a de <em>marketing</em>, el nombre de una mujer se repiti&oacute; dos veces en su palmar&eacute;s: Concha Al&oacute;s (Valencia, 1922 - Barcelona, 2011), que lo gan&oacute; en 1962 con <em>Los enanos</em> &ndash;veredicto anulado porque lo hab&iacute;a presentado a otro premio&ndash;, y, ahora s&iacute; a todos los efectos, en 1964 con <em>Las hogueras</em>. Despu&eacute;s de que la editorial La Navaja Suiza recuperara en los &uacute;ltimos a&ntilde;os <em>Los enanos </em>(1962), <em>El caballo rojo</em> (1966) y <em>Rey de gatos</em> (1972), Seix Barral rescata la que presenta como su mejor novela, una historia que pone sobre la mesa asuntos como el deseo femenino, la independencia de las mujeres o la incomunicaci&oacute;n en el matrimonio.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La memoria es una forma de reconocimiento; la desmemoria, de desconocimiento&rdquo;, dice Llucia Ramis en el pr&oacute;logo. Concha Al&oacute;s muri&oacute; de alzh&eacute;imer, olvidada por el mundo editorial, como tantos de su generaci&oacute;n; la reconstrucci&oacute;n democr&aacute;tica ten&iacute;a prisa por desvincularse del pasado y asentar nuevos valores, tambi&eacute;n literarios. Su obra, no obstante, revela una voz rotunda e insumisa, de lirismo sutil y mirada descarnada. La autora, de familia obrera y republicana, en 1959 dej&oacute; a su marido, el periodista af&iacute;n al r&eacute;gimen Eliseo Feij&oacute;o, con quien viv&iacute;a en Mallorca, para marcharse a Barcelona con un joven Baltasar Porcel. Esos avatares se reconocen en <em>Las hogueras</em>, repartidos entre sus personajes.
    </p><p class="article-text">
        En la Mallorca de los a&ntilde;os sesenta, dos mujeres en apariencia muy distintas llevan como una silenciosa agon&iacute;a su creciente frustraci&oacute;n: Asunci&oacute;n, una sencilla maestra, soltera y cultivada, que imparte clases a los inmigrantes analfabetos que han llegado del resto del pa&iacute;s en busca de oportunidades; y Sibila, exmodelo que goz&oacute; de la buena vida de Par&iacute;s y se cas&oacute; con Archibald, un empresario rico pero con el que, en el fondo, no tiene nada en com&uacute;n. En sentidos opuestos en apariencia, que en el fondo surgen de la misma presi&oacute;n social, ambas lidian con la relaci&oacute;n con el cuerpo y con las relaciones con los hombres, en el marco de una sociedad que reprime sus anhelos.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/023444c0-cf2d-4e9c-b808-8a7f37b63992_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Asunci&oacute;n, en principio, puede parecer el tipo de mujer pionera e independiente que hoy se admirar&iacute;a: no solo se atreve a vivir sola, sin doblegarse ante la autoridad masculina, sino que dedica su existencia a la educaci&oacute;n de los m&aacute;s necesitados mientras ocupa su tiempo libre en leer. Sin embargo, en la pr&aacute;ctica, la precariedad (de todos los tipos) no se puede romantizar: Asunci&oacute;n anida una profunda desdicha, el trabajo le proporciona un sueldo magro, contiene sus apetitos y, en general, se siente como &ldquo;una gran madre. Una clueca inmensa&rdquo; que &ldquo;cuidaba de todos y pintaba con mercromina todas las heridas&rdquo;, aunque a esta &ldquo;madre&rdquo; nadie la recibe con un abrazo en casa.
    </p><p class="article-text">
        Sibila ha disfrutado de todo lo que se le priva a Asunci&oacute;n: el c&iacute;rculo bohemio, el juego de la seducci&oacute;n, la seguridad material. Pero en ocasiones se vive &ldquo;en un presidio lleno de almohadones&rdquo;: el amor por su marido hace tiempo que se marchit&oacute;, si es que existi&oacute; alguna vez; carece de alicientes con los que ocupar el d&iacute;a a d&iacute;a y su esposo, gran lector, la percibe como una &ldquo;infeliz muchacha sin cultura ni curiosidad [&hellip;] con una tremenda confusi&oacute;n dentro de su ser, perdida y sin ninguna intenci&oacute;n de encontrar un camino&rdquo;. Hay un abismo entre &ldquo;aquella muchacha delgada, aventurera y medrosa que conoci&oacute; en Par&iacute;s&rdquo; y la mujer narcisista y aletargada en la que se ha convertido.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Cuerpo, belleza, sexualidad</strong></h2><p class="article-text">
        Tanto Asunci&oacute;n como Sibila tienen una fuerte conciencia del cuerpo, el paso del tiempo y la noci&oacute;n de belleza. La exmodelo es ahora &ldquo;una mujer glotona [&hellip;] un poco gorda&rdquo;. La maestra se refugia en su interior, porque &ldquo;fuera de s&iacute; misma todo cojea y falla&rdquo;, pero en su cuarto se mira al espejo resignada. Se compara con las abejas, esos insectos &ldquo;asexuados que tienen como &uacute;nica misi&oacute;n el trabajo. Proporcionar alimento al resto [&hellip;] Asunci&oacute;n ven&iacute;a a ser eso: una abeja obrera. Para otras el frufr&uacute; de las sedas, las camas rellenas de plumas y los besos, aquello que llamaban placer&rdquo;. Siempre ser&iacute;a &ldquo;el gato al que se capa para que engorde y no huya y la mujer que se queda sentada en los bailes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una sufre por el matrimonio en crisis, la otra por un ascetismo no tan voluntario (&ldquo;Toda su vida [&hellip;] Asunci&oacute;n hab&iacute;a buscado desesperadamente alguien a quien amar&rdquo;). El af&aacute;n de agradar a la mirada masculina converge con su propio deseo sexual, aunque mientras que una lo reprime, la otra se deja llevar; y esas elecciones determinan su camino. Hay dos escenas paralelas que ilustran su malestar a trav&eacute;s del camis&oacute;n: el de Asunci&oacute;n, &ldquo;de franela abrochado hasta el cuello&rdquo;, dado que &ldquo;se puede permitir el lujo de no pasar fr&iacute;o. Nadie la ve&rdquo;; Sibila lo lleva corto, se quita la bata &ldquo;y se ovill&oacute; al lado de &eacute;l como una gata&rdquo;, pero Archibald ya no la mira como &ldquo;algo precioso reci&eacute;n hallado&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Concha Alós dando unas declaraciones a la radio tras darse a conocer que había ganado el Premio Planeta en 1964                            </span>
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        La castidad no elegida, la falta de correspondencia afectiva, condicionan su identidad, sacan su lado m&aacute;s oscuro y vergonzante, por cuanto se halla invisible (reprimido) en la sociedad. &ldquo;Es mejor ser azotada, vendida en un burdel&rdquo;, se desespera la exmodelo ante el rechazo. &ldquo;Ya que forzosamente ha de pasarse sin hombre, le gustar&iacute;a m&aacute;s ser viuda. [&hellip;] el t&eacute;rmino tiene una dignidad que no tiene el otro&rdquo;, se lamenta la &ldquo;solterona&rdquo; (sic). Con todo, Asunci&oacute;n &ldquo;prefiere estar soltera a permanecer atada a un hombre, a medida que pasan los a&ntilde;os cada vez &rdquo;le resultar&iacute;a m&aacute;s dif&iacute;cil si tuviera que escoger un compa&ntilde;ero para toda la vida&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        El malestar se extiende a la vida en general: Sibila carece de inquietudes y apenas hojea una revista; Asunci&oacute;n lee libros, pero, aunque un amigo le aplauda el haber logrado &ldquo;ser independiente. Tener conciencia de que eres un ser libre. Sentirte necesaria&rdquo;, para ella no son m&aacute;s que &ldquo;las palabras que nos vamos repitiendo los desgraciados para no caer en la desesperaci&oacute;n. Los t&oacute;picos que nos ense&ntilde;an para que no nos rebelemos&rdquo;. Convertirse en una mujer &ldquo;discutidora&rdquo; solo la ha conducido a &ldquo;hacerme mala. Una resentida con la peor de las amarguras: la de la inferioridad social, la de la inferioridad f&iacute;sica&rdquo;. El tedio de ambas se camufla en la privacidad del hogar, salvo que osen rebelarse y salir de ah&iacute;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Sue&ntilde;os rotos, caminos equivocados</strong></h2><p class="article-text">
        Ellas no son las &uacute;nicas insatisfechas. La autora, aun concediendo el protagonismo a las mujeres, no descuida a los personajes masculinos. Archibald, el marido de Sibila, dista mucho de encajar en la imagen del triunfador pagado de s&iacute; mismo: como un Montaigne de segunda, necesita saciar su enorme curiosidad intelectual, se hace una vida interior m&aacute;s rica que su fortuna, que lo distancia de su despreocupada y ap&aacute;tica esposa. Daniel, &ldquo;el Monegro&rdquo;, es uno de los inmigrantes de la escuela, &ldquo;hombres barbudos, sin afeitar, sentados en unos bancos de ni&ntilde;o, hechos para los ni&ntilde;os&rdquo;, que, eternos &ldquo;forasteros&rdquo;, han llegado para pican piedra o labrar el campo.
    </p><p class="article-text">
        Ambos, a su manera, conectar&aacute;n a las dos mujeres, que no se conocen. Su relaci&oacute;n con el estudio, con el cultivo de s&iacute;, podr&iacute;a decirse, tiene mucho que ver: uno, porque quiere que su esposa se instruya; el otro, porque, aunque las clases se pongan a su disposici&oacute;n, las aborrece. Hay un tercer hombre, Pablo, amigo de Asunci&oacute;n, con el que se cartea; una amistad m&aacute;s intelectual que apasionada que genera muchas dudas a los dos. El amor, la posibilidad de una vida en com&uacute;n y el fracaso sentimental se extienden a todos, mujeres y hombres, ni ellas v&iacute;ctimas absolutas, ni ellos opresores sin ambages, cada uno con sus costras, los viejos conflictos atemporales.
    </p><p class="article-text">
        Y todos est&aacute;n muy solos. Quiz&aacute;, m&aacute;s que las relaciones y la forja de identidad femenina, la soledad sea el gran tema de la novela, las distintas formas de soledad. Sobrevuela una sensaci&oacute;n, para todos, de estar en el lugar equivocado &ndash;esa isla que es un personaje m&aacute;s, con sus vientos y sus corrientes, con una vegetaci&oacute;n que por momentos se vuelve hostil, una atm&oacute;sfera g&oacute;tica&ndash;, con la compa&ntilde;&iacute;a (o la ausencia) equivocada. Individuos a los que los sue&ntilde;os les &ldquo;vienen grandes como el jersey comprado en una tienda de rebajas llena de apreturas&rdquo;, aunque, quiz&aacute;, &ldquo;lo que ocurre es que en verdad no deseamos aquello a lo que venimos llamando nuestra meta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cuando lleg&oacute; a la escuela, Asunci&oacute;n comenz&oacute; a cultivar unos geranios. Los regaba con el mismo &iacute;mpetu con el que se entrega a la docencia, convencida de lo que la educaci&oacute;n puede hacer por el ser humano. Los inicios tienen eso, ilusi&oacute;n, como la de Sibila y Archibald en Par&iacute;s; o la del Monegro al dejar atr&aacute;s la meseta. Prop&oacute;sitos, sue&ntilde;os, que en esa sociedad gris del franquismo se marchitan como las flores. El tiempo es inclemente con los humanos y con las plantas. El fuego tambi&eacute;n; solo que, en ocasiones, no hace falta esperar que una hoguera arrase con todo, pues apenas queda nada que destruir ya.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Ros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/concha-alos-escritora-puso-voz-deseo-femenino-anos-represores-franquismo_1_11731174.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 14 Oct 2024 20:29:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Concha Alós, la escritora que puso voz al deseo femenino en los años represores del franquismo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Franquismo,Deseo,mujeres,Premio Planeta]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sonsoles Ónega y la serie 'Las abogadas' abren la XVI edición del Festival CiBRA]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/sonsoles-onega-serie-abogadas-abren-xvi-edicion-festival-cibra_1_11730329.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4cb3bb18-d2b0-4baf-805b-31b770b9009b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sonsoles Ónega y la serie &#039;Las abogadas&#039; abren la XVI edición del Festival CiBRA"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las Jornadas de Cine y Educación se llevarán a cabo del 25 al 26 de octubre e incluirán la película ‘El 47’</p><p class="subtitle">Homenaje a la mítica película 'Cortocircuito' en el cartel de la nueva edición del Festival CiBRA</p></div><p class="article-text">
        La periodista y escritora Sonsoles &Oacute;nega, junto a su novela, premio Planeta 2023, &lsquo;Las hijas de la criada&rsquo;; y parte del equipo de la serie de ficci&oacute;n de RTVE basada en hechos reales, &lsquo;Las abogadas&rsquo;, dentro de las Jornadas de Cine y Educaci&oacute;n, abren la <span class="highlight" style="--color:white;">decimosexta edici&oacute;n del </span>Festival del Cine y la Palabra, CiBRA, que un a&ntilde;o m&aacute;s contin&uacute;a un a&ntilde;o m&aacute;s con su apuesta por la alfabetizaci&oacute;n audiovisual en las aulas as&iacute; como por acercar la mejor literatura.
    </p><p class="article-text">
        La presentadora madrile&ntilde;a ser&aacute; la primera vez que presente el premio Planeta en Castilla-La Mancha y lo har&aacute; el s&aacute;bado 25 de octubre a las 12.00 horas en el Pabell&oacute;n Polivalente del Hospital Nacional de Parapl&eacute;jicos de Toledo. &Oacute;nega se alz&oacute; con la &uacute;ltima edici&oacute;n con el galard&oacute;n con su novela hist&oacute;rica que relata la historia de una familia gallega de empresarios a lo largo de los tres primeros tercios del siglo XX. En ese marco, las mujeres de la familia, luchadoras y emprendedoras, construyen un imperio conservero en su tierra natal, aunque, un terrible secreto marcar&aacute; sus vidas para siempre.
    </p><p class="article-text">
        La escritora, adem&aacute;s est&aacute; de enhorabuena, puesto que este verano, Atresmedia, en colaboraci&oacute;n con Buend&iacute;a Estudios anunci&oacute; que ya se estaba trabajando en la adaptaci&oacute;n televisiva de su novela, por lo que dentro de un par de a&ntilde;os se podr&aacute; ver en la peque&ntilde;a pantalla.
    </p><h2 class="article-text">Jornadas de Cine y Educaci&oacute;n: 25 y 26 de octubre</h2><p class="article-text">
        Por otro lado, la und&eacute;cima edici&oacute;n de las Jornadas de Cine y Educaci&oacute;n, una cita muy aplaudida dentro del festival, dirigida a todo el profesorado de Castilla-La Mancha para poner en valor el audiovisual en las aulas, contar&aacute; con una mesa redonda llamada: &ldquo;El poder transformador de la ficci&oacute;n de RTVE en la educaci&oacute;n&rdquo; en la que se tocar&aacute; la serie, que actualmente se encuentra en emisi&oacute;n, &lsquo;Las abogadas&rsquo;, con parte de su elenco y equipo t&eacute;cnico. 
    </p><p class="article-text">
        Las actrices Paula Usero y Almudena Pascual, que en la ficci&oacute;n dan vida a Lola Gonz&aacute;lez y Paca Sauquillo, dos de las abogadas que, junto a Manuela Carmena y Cristina Almeida fueron cuatro abogadas laboralistas de un despacho de Atocha en 1977 que abrieron camino en una &eacute;poca donde las mujeres lo ten&iacute;an muy complicado, estar&aacute;n presentes en dichas jornadas junto a la directora de la serie Juana Mac&iacute;as, la guionista Marta S&aacute;nchez-Guill&eacute;n y los productores Nieves Fern&aacute;ndez y Guillem Vidal-Folch.
    </p><p class="article-text">
        Bajo el t&iacute;tulo&nbsp;&ldquo;Ense&ntilde;ando con im&aacute;genes. De Verano Azul a la Inteligencia Artificial&rdquo;, estas acciones formativas desarrollar&aacute;n los d&iacute;as 25 y 26 de octubre en el Castillo de San Servando de Toledo y en las salas MK2 Cinesur Luz del Tajo.
    </p><p class="article-text">
        El objetivo de dichas actividades es motivar al profesorado de la regi&oacute;n manchega, sea cual sea su &aacute;rea y nivel de ense&ntilde;anza, a trabajar con el s&eacute;ptimo arte e ir m&aacute;s all&aacute; creando sus propios proyectos audiovisuales. Para ello, se les dota de la formaci&oacute;n espec&iacute;fica, as&iacute; como de las herramientas que les permita aceptar el reto de lograr que el alumnado tenga un mayor conocimiento en esta materia.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de estas mesas redondas, se proyectar&aacute;n trabajos destinados a la sensibilizaci&oacute;n y a la concienciaci&oacute;n sobre las tem&aacute;ticas abordadas como es el caso este a&ntilde;o de la cinta &lsquo;El 47&rsquo; de Marcel Barrena, que contar&aacute; tambi&eacute;n con un coloquio posterior con el equipo art&iacute;stico y t&eacute;cnico del filme. Asimismo, habr&aacute; espacio para talleres pr&aacute;cticos de los que los participantes podr&aacute;n obtener ideas y herramientas para su labor docente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Culturas de Castilla-La Mancha]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/sonsoles-onega-serie-abogadas-abren-xvi-edicion-festival-cibra_1_11730329.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 14 Oct 2024 09:25:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sonsoles Ónega y la serie 'Las abogadas' abren la XVI edición del Festival CiBRA]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Festival Cibra,Toledo,Cultura,Cine,Televisión,Series,Libros,Premio Planeta]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Rosa Regàs, la mujer cúprica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/politica/rosa-regas-mujer-cuprica_129_11592161.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e351b277-10ac-4e1d-b0c8-2ed85353a5bf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Rosa Regàs, la mujer cúprica"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con ella no sólo se va la penúltima representante de aquel divertido movimiento antifranquista barcelonés llamado 'gauche divine' y una notable autora sino una mujer fuerte, incansable luchadora por las casusas más nobles, más pobres, más perdidas</p><p class="subtitle">El anterior Memorando - El asesinato de Federico García Lorca en los dos ABC de la Guerra Civil
</p></div><p class="article-text">
        La muerte es la gran paradoja de la vida, que la necesita para seguir viviendo. Hay p&eacute;rdidas de las que cuestan elaborar el duelo m&aacute;s que otras; p&eacute;rdidas que funden irreversiblemente un foco del telar de tu teatrillo y deja un vac&iacute;o irrellenable por su brillantez: el pasado 17 de julio <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/adios-rosa-regas-escritora-ejemplo-coraje-civico-e-independencia-intelectual_1_11532695.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">falleci&oacute; Rosa Reg&agrave;s</a> en su mas&iacute;a de Llofriu, Girona.
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima vez que habl&eacute; con ella me llam&oacute; tras leer en El Pa&iacute;s la necrol&oacute;gica que escrib&iacute; de mi amigo Jos&eacute; Gonz&aacute;lez Cano, el gran entrevistador de Gaceta Ilustrada, con quien hab&iacute;amos compartido almuerzos en El Rinc&oacute;n Murciano de la calle madrile&ntilde;a de Alc&aacute;ntara (&ldquo;<a href="https://elpais.com/diario/2007/05/19/agenda/1179525607_850215.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jos&eacute; Gonz&aacute;lez Cano, una escuela de periodismo</a>&rdquo;, 19 de mayo de 2007): &ldquo;Me ha emocionado. Prom&eacute;teme que me escribir&aacute;s un bello recuerdo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo intentar&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        En 1981, al final de una calle empinada del barrio de Gr&agrave;cia &ndash;una de las tantas Barcelonas entra&ntilde;ables&ndash;, vi que una alt&iacute;sima jacarand&aacute; florecida azuleaba no s&oacute;lo el cielo azul sino el asfalto gris. Ven&iacute;a de cubrir la corresponsal&iacute;a en los EEUU de El Peri&oacute;dico de Catalunya e Intervi&uacute;, primero en Washington, donde la floraci&oacute;n de sus 6.000 cerezos (el doble de los 3.000 que el alcalde de Tokio le regal&oacute; a la ciudad en 1912) le da un toque mediterr&aacute;neo al Distrito de Columbia, y luego en Nueva York, donde no hay m&aacute;s flores que las cortadas que, eso s&iacute;, venden en todas las esquinas de Manhattan. De modo que el manto azul de la jacarand&aacute; de Gr&agrave;cia fue para un mediterr&aacute;neo lo que debe de ser para un cristiano ver descender de los cielos &ndash;aunque lo que hac&iacute;a el &aacute;rbol era ascender&ndash; los h&aacute;bitos celestes de la virgen de Lourdes (o, no s&eacute;, la de F&aacute;tima): mi casa.
    </p><p class="article-text">
        Llegu&eacute; a Barcelona &ndash;para hacerme cargo de la jefatura de redacci&oacute;n del semanario de Ediciones Zeta&ndash;, recomendado por Eduardo Chamorro, con quien hab&iacute;a mantenido durante mi exilio profesional la vieja amistad de la redacci&oacute;n de Cambio 16, donde me hab&iacute;a introducido en el selecto y dips&oacute;mano c&iacute;rculo literario madrile&ntilde;o de los Juan Benet, el gran Juan Garc&iacute;a Hortelano, Antonio Mart&iacute;nez Sarri&oacute;n, &Aacute;ngel Gonz&aacute;lez, Javier Mar&iacute;as &ndash;todos descansan en paz&ndash;. 
    </p><p class="article-text">
        Me dijo Eduardo: &ldquo;Ve a ver a Rosa de mi parte para que te ayude a buscar piso y ll&eacute;vale el libro de relatos que has escrito en Estados Unidos&rdquo;. Eduardo era amigo &iacute;ntimo de Benet y, por tanto, de la que hab&iacute;a sido su pareja, Rosa Reg&agrave;s (adem&aacute;s de autor de su editorial, La Gaya Ciencia, donde le hab&iacute;a publicado sus <em>Relatos de la Fundaci&oacute;n</em>). Me cit&oacute; en su casa familiar &ndash;un piso en la calle Muntaner que recuerdo grande, vivo y lleno de libros, cuadros y fotograf&iacute;as, muchas fotograf&iacute;as, de ella, de sus cinco hijos, de sus amigos&ndash;. Era una tarde ya calurosa de junio y creo que primero tomamos t&eacute; y luego whisky, pero es posible que prescindi&eacute;ramos del t&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        En su af&aacute;n por ayudarme a establecerme en Barcelona me ofreci&oacute; algunas f&oacute;rmulas <em>hippies</em> que, educadamente, rechac&eacute;, como rechac&eacute; creer a quienes me dec&iacute;an que no alquilara un piso con calefacci&oacute;n, que, adem&aacute;s de ser m&aacute;s caros, en Barcelona no hac&iacute;a falta: como si uno no viniera de Murcia y no tuviera la humedad invernal de las ciudades mediterr&aacute;neas metida en los huesos infantiles.
    </p><p class="article-text">
        Eso s&iacute;, lo que quise aprender de Catalunya tuve que aprenderlo por mi cuenta: el territorio de Rosa era, siempre, el mundo entero. Aunque por su inter&eacute;s por la gente, sobre todo por la que quer&iacute;a, me hizo conocer otros de los que s&oacute;lo sab&iacute;a por las ya lejanas lecturas y experiencias universitarias, calles y paisajes &ndash;L&rsquo;Empord&aacute;, para siempre en el coraz&oacute;n de mi retina&ndash;, comidas &ndash;la <em>botifarra dol&ccedil;a</em> ampurdanesa&ndash;, espect&aacute;culos y manifestaciones culturales &ndash;los ensayos y estreno de <em>Ub&uacute; president</em>, la &aacute;cida cr&iacute;tica al pujolismo de Albert Boadella y Els Joglars&ndash;.
    </p><p class="article-text">
        Con ella, conoc&iacute; &ndash;adem&aacute;s de a sus hermanos, el emprendedor Oriol, fundador de la discoteca Bocaccio, y la encantadora y tambi&eacute;n emprendedora Georgina&ndash; y tuve provechosas o intrascendentes charlas con Manolo V&aacute;zquez Montalb&aacute;n, Jaime Gil de Biedma, Jos&eacute; Agust&iacute;n Goytisolo, el arquitecto Oriol Bohigas, los dise&ntilde;adores Ricard Giralt-Miracle y Enric Satu&eacute; &ndash;autores de la preciosa maqueta y del precioso p&oacute;ster, respectivamente, de mi libro de cuentos&ndash;, Raimon, el editor Jorge Herralde, Montserrat Roig, la ilustradora Nuria Pompeia, el transformista argentino &Aacute;ngel Pavlovsky... Toda una &eacute;poca de la nueva cultura espa&ntilde;ola. 
    </p><p class="article-text">
        E incluso alg&uacute;n desencuentro. &ldquo;Madrid es feo pero con &aacute;ngel&rdquo;, dec&iacute;a Federico Carlos Sainz de Robles en <em>Madrid: autobiograf&iacute;a</em> (1957), y es verdad. Sin ser una ciudad espectacular, es preciosa. Sus atractivos son infinitos, o casi, pero lo mejor es su car&aacute;cter: como todos &eacute;ramos,&nbsp;somos, forasteros, en Madrid no hay forasteros. Ese es, quiz&aacute;, su mayor encanto. 
    </p><p class="article-text">
        El a&ntilde;o y medio en que viv&iacute; en la verdaderamente bella Barcelona hice amistades que, al contrario de la mayor&iacute;a que hice en otras ciudades, perduran a trav&eacute;s de los a&ntilde;os. Me sent&iacute; muy bien acogido y disfrut&eacute; mucho. Pero en esos meses tuve que decir, por preguntarme, de d&oacute;nde era m&aacute;s que en el resto de mi vida hasta entonces y despu&eacute;s de entonces, aunque s&oacute;lo uno contradijo la exquisita educaci&oacute;n que me llam&oacute; la atenci&oacute;n de los <em>barcelonins</em>: el arquitecto Ricardo Bofill, se supon&iacute;a que de la <em>gauche divine</em> &ndash;&ldquo;un movimiento espont&aacute;neo que la iron&iacute;a de sus propios participantes bautiz&oacute; con el nombre de <em>gauche divine</em>, precisamente porque esa trasgresi&oacute;n que se hab&iacute;a convertido en ineludible modo de comportamiento llevaba consigo un af&aacute;n de gozar de la vida que hasta entonces les hab&iacute;a sido negado, y que tantos moralistas a&uacute;n hoy tratan de desprestigiar y de vilipendiar, tal vez porque, como dijo Terenci Moix, nunca fueron invitados a la fiesta&rdquo;, dice Rosa en la nota biogr&aacute;fica de <a href="http://rosaregas.net/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su p&aacute;gina web</a>&ndash;. 
    </p><p class="article-text">
        Una noche, en Bocaccio, claro, hizo gala de su mala educaci&oacute;n y le pregunt&oacute; a Rosa: &ldquo;&iquest;De d&oacute;nde has sacado a este <em>xarnego</em>?&rdquo; &ndash;en catal&aacute;n: creer&iacute;a que el catal&aacute;n es euskera&ndash;. Siendo mis or&iacute;genes paternos de la Catalunya Nord, de los condados franco-catalanes, adem&aacute;s de otros t&iacute;tulos que no ven&iacute;an a cuento, pude poner firmes al &uacute;nico maleducado con el que me top&eacute; en los 18 meses que viv&iacute; en Barcelona. Rosa se lo reproch&oacute; con esa &ldquo;mi irritabilidad, tan intensa&rdquo;, dice ella, y tan cortante, digo yo, que a veces empleaba contra &ldquo;los vanidosos, los fatuos, los dogm&aacute;ticos&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La mujer c&uacute;prica</strong></h2><p class="article-text">
        Le&iacute; en una novela que hay dos clases de pelirrojas: las de cabello color zanahoria, que en general suelen ser pecosas, mullidas y acogedoras, es decir, familiares, y las de cabello c&uacute;prico que, en general, suelen ser las que plantean inc&oacute;gnitas, aventuras y relaciones personales densas y significativas. La pelirroja es un arquetipo f&iacute;sico preferido por las literaturas populares, aunque al final las prefieren rubias para que el protagonista sea feliz y coma perdiz, elecci&oacute;n viciada, seguramente, por el temor a confundirse con el tono del cabello &ndash;&iquest;ser&aacute; una rosa, ser&aacute; un clavel, naranja o cobre?&ndash;, de modo que el 'chico' pueda equivocarse y creyendo elegir a la 'esposa y madre a la vez', al final se l&iacute;e con 'el amor prohibido',<em> </em>un torbellino &ndash;terremoto, tornado, turbulencias&ndash; que le impida disfrutar pasivamente de las rentas de su heroicidad.
    </p><p class="article-text">
        Rosa &ndash;&iquest;hace falta decirlo?&ndash; era pelirroja c&uacute;prica.
    </p><p class="article-text">
        Recordemos unas notas de su biograf&iacute;a: en 1964 entr&oacute; a trabajar con Carlos Barral en la editorial Seix y Barral y en 1970 fund&oacute; su m&iacute;tica editorial, La Gaya Ciencia. En los 80, harta del lado m&aacute;s oscuro del lado oscuro de la industria literaria, es decir, la rutina empresarial, crecidos sus cinco hijos y resueltas las ataduras personales, entr&oacute; como traductora de las agencias ginebrinas de la ONU. All&iacute; escribi&oacute;, por encargo, un libro sobre la ciudad, <em>Ginebra</em> (Destino, 1987), que fue el rayo que le record&oacute; la tarea pendiente desde que era estudiante universitaria de Filosof&iacute;a: escribir. 
    </p><p class="article-text">
        Su primera novela, <em>Memoria de Almator</em> (1991) fue tambi&eacute;n el primer acto de tres d&eacute;cadas que Rosa dedic&oacute; a escribir &ndash;entre otros, <em>Azul</em>, premio Nadal de 1994; el deslumbrante libro de viajes <em>Viaje a la luz del Cham</em>; la tierna memoria familiar <em>Sangre de mi sangre</em>; <em>Luna lunera</em>, anuncio, o ensayo, de obra maestra<span class="highlight" style="--color:white;"> </span>(Premio Ciutat de Barcelona, 1999) y el premio Planeta 2001, <em>La canci&oacute;n de Dorotea</em>, una de las novelas contempor&aacute;neas mejor construidas (de las que conozco, claro)&ndash;.
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n, a animar la vida cultural con conferencias por toda Espa&ntilde;a y por el extranjero, dando cursos, protagonizando debates medi&aacute;ticos y acad&eacute;micos, escribiendo art&iacute;culos y conferencias, ayudando a que salgan a la luz escritores desde los jurados de concursos literarios, dirigiendo el Ateneo Americano de la Casa de Am&eacute;rica, asesorando editoriales, participando en la m&aacute;s honrada vida pol&iacute;tica del pa&iacute;s. Y, m&aacute;s tarde, cuando fue figura p&uacute;blica, decepcionada por la timidez rupturista del PSOE, tuvo una notable actividad pol&iacute;tica defensora de las causas m&aacute;s nobles, m&aacute;s pobres y m&aacute;s perdidas: &ldquo;Pertenezco a la reserva de quienes s&oacute;lo izar&iacute;an banderas si estuvieran prohibidas, y sin embargo tengo la l&aacute;grima f&aacute;cil y cualquier gesta intrascendente, cualquier est&uacute;pida heroicidad me hace llorar (...) El mundo me desconcierta porque no s&eacute; qu&eacute; puedo hacer por paliar tanta doblez y tanto dolor y porque cada vez queda menos espacio para la libertad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Si buscas en la biograf&iacute;a de su <a href="http://rosaregas.net/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">p&aacute;gina web oficial</a> la menci&oacute;n de&nbsp;&lsquo;Biblioteca Nacional de Espa&ntilde;a&rsquo;, s&oacute;lo encuentras dos art&iacute;culos, uno para protestar por &ldquo;el cierre de dos salas de la Biblioteca Nacional: la de bibliograf&iacute;a y la de biblioteconom&iacute;a&rdquo; (&ldquo;<a href="http://rosaregas.net/biblioteca-nacional/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Biblioteca Nacional</a>&rdquo;, 12 de noviembre de 2016) y una alusi&oacute;n a su &ldquo;su etapa como directora de la Biblioteca Nacional&rdquo; en la recensi&oacute;n a su participaci&oacute;n en el Verano Cultural en Conil (<a href="http://rosaregas.net/verano-cultural-conil/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">5 de septiembre de 2016</a>). Porque, en efecto, aunque lo borrara de su biograf&iacute;a como acto de protesta, Rosa fue directora de la Biblioteca Nacional de Espa&ntilde;a de mayo de 2003 a agosto de 2007, nombrada por Carmen Calvo, ministra de Cultura del primer gobierno del socialista Jos&eacute; Luis Rodr&iacute;guez Zapatero. 
    </p><p class="article-text">
        Su brillante gesti&oacute;n &ndash;la creaci&oacute;n de la Biblioteca Digital Hisp&aacute;nica, del Museo de la Biblioteca Nacional, de una sala multimedia con acceso a los fondos digitales, impuls&oacute; las actividades y actos culturales, reform&oacute; la estructura de gesti&oacute;n, que se tradujo en la duplicaci&oacute;n del n&uacute;mero de visitantes y el crecimiento del n&uacute;mero de carnets en un 300%&ndash;, se vio oscurecida por las campa&ntilde;as derechistas al querer cambiar la estatua del reaccionario Marcelino Men&eacute;ndez y Pelayo del vest&iacute;bulo de la Biblioteca Nacional por la de don Antonio Machado, lo que yo le aplaud&iacute;, y por el robo de unos valiosos mapas de unos incunables. Al mes de ser nombrado sustituto de la se&ntilde;ora Calvo en la cartera de Cultura, el periodista C&eacute;sar Antonio Molina la acus&oacute; de &ldquo;no hacer nada&rdquo; tras el esc&aacute;ndalo de los mapas y Rosa, en vista de la &ldquo;falta de confianza&rdquo;, present&oacute; su dimisi&oacute;n irrevocable.
    </p><p class="article-text">
        Si buscas en la biograf&iacute;a de su p&aacute;gina web oficial la menci&oacute;n de &lsquo;C&eacute;sar Antonio Molina&rsquo;, la p&aacute;gina te responde: &ldquo;Resultados de la b&uacute;squeda de: C&eacute;sar Antonio Molina: No hay resultados. Lo sentimos, no hay entradas que coincidan con tus criterios de b&uacute;squeda&rdquo;. Aquel fugaz ministro de Cultura, 'socialista' hoy reconvertido en articulista de la extrema derecha &ndash;uno de los propagadores de los bulos contra Bego&ntilde;a G&oacute;mez, a la que <a href="https://theobjective.com/elsubjetivo/opinion/2024-07-05/corrupcion-para-todos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">compara sin empacho</a> con las mujeres de los dictadores Franco y Ceaucescu&ndash;, no existe en la vida de Rosa Reg&agrave;s. No lo merece.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Mi primera editora de ficci&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        No comenz&oacute;, pues, a escribir hasta finales de los 80, aunque esa frase hay que entenderla como que no comenz&oacute; a hacerlo para el siglo, pues escribir, ya escrib&iacute;a mucho desde antes. De una de sus cartas &ndash;largas, escritas a mano, con pluma estilogr&aacute;fica, densas y dibujadas con una bella letra&ndash; escog&iacute; un p&aacute;rrafo precioso para encomendar el frontispicio de mi libro. Pues aunque dec&iacute;a no saber qu&eacute; era buena ni mala literatura, pero s&iacute; la que le gustaba como editora, me anunciaba que me publicar&iacute;a en su m&iacute;tica editorial, La Gaya Ciencia, mi primer libro de literatura, <em>Cuentos del amor a la lumbre</em> (1981), por &ldquo;ser distinto&rdquo; y del que acept&oacute; no s&oacute;lo mis ilustraciones sino tambi&eacute;n los numerosos gui&ntilde;os y <em>private jokes</em> de los que, principiante, abusaba en &eacute;l. 
    </p><p class="article-text">
        Dec&iacute;a, leo hoy, una peque&ntilde;a eternidad despu&eacute;s: &ldquo;Se ha dicho muchas veces que s&oacute;lo hay dos o tres historias, dos o tres argumentos, que se multiplican y var&iacute;an seg&uacute;n la forma de contarlos. Solamente si el narrador es capaz de unir su propia voz a la del lector, la historia deja de ser una simple an&eacute;cdota o una mera informaci&oacute;n y se convierte en una historia com&uacute;n y, precisamente por ello, distinta para cualquiera que la lea, porque cada lector le a&ntilde;adir&aacute; la memoria de su propio acontecer. De ah&iacute;, la gaya ciencia de aqu&eacute;l que lleva los mismos personajes de siempre por tierras y caminos que no son los de la memoria oficial sino los de la intemporal y oscura, y donde las bifurcaciones de nuestra propia memoria y de nuestra fantas&iacute;a se unen a las del narrador, en un c&uacute;mulo de nostalgias del presente, de geograf&iacute;as no aprendidas, de protagonistas bic&eacute;falos y de azares s&oacute;lo racionales en la misma fuente donde se bebi&oacute; la historia. Tal es el caso de estos cuentos, plagados de m&uacute;sicas ancestrales y de fantas&iacute;as desconcertantes, como las de las historias que todos sabemos, que nos han tenido que contar al amor de la lumbre y por amor a ella&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero si se retras&oacute; su carrera literaria fue tanto por esa generosidad con los escritores &ndash;fueran consagrados (Juan Benet, Jos&eacute; &Aacute;ngel Valente...), recuperados (Juan Iturralde, Mar&iacute;a Zambrano...), en formaci&oacute;n (Manuel V&aacute;zquez Montalb&aacute;n, Javier Mar&iacute;as, Eduardo Chamorro, Antonio Mart&iacute;nez Sarri&oacute;n...), descubiertos (&Aacute;lvaro Pombo...) o los que acog&iacute;a, como el modesto 'arribafirmante'&ndash; como por su constante labor de agitaci&oacute;n cultural &ndash;una tersa revista de pensamiento, <em>Cuadernos de la Gaya Ciencia</em>, y otra de Arquitectura, <em>Arquitecturas bis</em>, m&aacute;s Baus&aacute;n, una editorial infantil y juvenil&ndash; y de agitaci&oacute;n pol&iacute;tica: sus tres famosas Bibliotecas de Divulgaci&oacute;n &ndash;Pol&iacute;tica, de Salud y Sociedad y Econ&oacute;mica&ndash;, que fueron un hito editorial en el postfranquismo inmediato. La carrera de Rosa ha sido tan brillante en el lado 'oscuro' de la industria, el del editor, como en el 'iluminado' por la atenci&oacute;n p&uacute;blica, el de la autor&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La luna, la literatura, la vida, todo lo importante tiene dos caras. Tambi&eacute;n las hab&iacute;a en Rosa: la primera, la vital, era producto de su pasi&oacute;n por la vida, por la abstracci&oacute;n de la vida, pero, sobre todo, por lo concreto y por otras consideraciones sutiles. Y la literaria era el resultado de su pasi&oacute;n intelectual, que viene a ser, o mejor, que hab&iacute;a de ser fruto de la pasi&oacute;n por la concreci&oacute;n de la vida: el mundo, la sociedad, las ideas y la gente con las que le tocaba vivir. 
    </p><p class="article-text">
        Pero en ella no hab&iacute;a una cara oscura y otra brillante, de modo que cuando irrumpi&oacute; en la literatura lo hizo a su estilo: con la sinceridad y determinaci&oacute;n de, por ejemplo, los ciclones. Y aunque algunos amigos comunes pensaban que si una d&eacute;cima parte del tiempo y esfuerzo que hab&iacute;a dedicado a esa animaci&oacute;n cultural la hubiera a&ntilde;adido a la que dedicaba a su arte, aquel ensayo de obra maestra ya ser&iacute;a una realidad, aunque otros amigos pensaban que la obra maestra de Rosa era, precisamente, el <em>melting pot</em> de sus actividades. Un ejemplo: en su mas&iacute;a de Llofriu albergaba a dos burros castellanos &ndash;uno de ellos, bautizado <em>Brandon B.</em> por sus nietos, once, le prest&oacute; el nombre para que lo utilizara como seud&oacute;nimo obligatorio para el Planeta&ndash;. &iquest;Qu&eacute; necesidad ten&iacute;a de a&ntilde;adir dos semovientes &ndash;que as&iacute; llamaban a los dulces asnos en el arma de Caballer&iacute;a donde serv&iacute;&ndash; a su bagaje? Ya est&aacute; explicado: vivir.
    </p><p class="article-text">
        Hicimos algunas cosas juntos: le ilustr&eacute; algunos libros de literatura infantil y juvenil para su editorial Baus&aacute;n. Le present&eacute; en Madrid su magn&iacute;fico libro sobre Siria, <em>Viaje a la luz del Cham</em> (1995) &ndash;&ldquo;en su viaje a Siria, Rosa se va encontrando con los colores, las plantas, las comidas, con las culturas que hacen del Mediterr&aacute;neo un vecindario cosmopolita. Cuando llega a Tartus, al levante mediterr&aacute;neo, el horizonte es el mismo que tantas veces vio desde Llofriu, en Gerona, y de otros lugares del poniente; describe a la gente que vive en pueblos y ciudades de calles estrechas, en casas con las ventanas abiertas, que toma el sol en bancos de paseos de palmeras y que come pan con aceite y sal, cordero con alioli o pescado de roca cocido con patatas, cebollas, ajo y especias, y ve que es la misma gente de su tierra: el Mediterr&aacute;neo es un inmenso hogar para quienes tienen la fortuna de nacer a sus orillas&rdquo;&ndash;. Escribimos <em>S&iacute;ndrome de Down: Una Vida por Delante</em> (2004), un op&uacute;sculo para la exposici&oacute;n fotogr&aacute;fica del malogrado Roberto Villagraz para la Federaci&oacute;n Espa&ntilde;ola del S&iacute;ndrome de Down y dialogamos, ella con sus art&iacute;culos en prensa y yo coment&aacute;ndolos, en <em>El valor de la protesta. El compromiso con la vida</em> (2004).	&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una fuerza de la naturaleza</strong></h2><p class="article-text">
        Como he viajado a menudo con Rosa, quiero decir &ndash;viajero inm&oacute;vil&ndash;, en los relatos orales de sus viajes, s&eacute; que era una buena viajera: intelectual, culta, aventurera, curiosa y con ese aire brit&aacute;nico que es tan est&eacute;ticamente &uacute;til para viajar &ndash;y que le copiaba con &eacute;xito Vanessa Redgrave&ndash;. Su truco confesado era el de la ni&ntilde;a bien educada, que nunca dice que no, de manera que al viaje planeado superpon&iacute;a el viaje inesperado y el viaje descubierto y convert&iacute;a la actividad viajera en actitud creativa, en literatura.
    </p><p class="article-text">
        Hablamos de la vida: a ver, &iquest;qu&eacute; me dec&iacute;a en la primavera de 2002?: &ldquo;Estar&eacute; este fin de semana en casa porque tengo mucho trabajo que quiero dejar listo antes de irme de bolos &ndash;Cuba, Suecia, Par&iacute;s, Am&eacute;rica Latina, China...&ndash;, sin contar con el d&iacute;a del libro en Barna, los dos fines de semana de la Feria del Libro de Madrid y los desplazamientos peninsulares &ndash;Trujillo, Pamplona, Oviedo, Cuenca...&ndash;. Mi vida carece de sentido pero no me cansa a&uacute;n. Me cansa m&aacute;s pensar en estos pr&oacute;ximos meses de lo que me cansar&eacute; viajando y hablando. Espero. Bueno, pues como te dec&iacute;a, estar&eacute; en casa, as&iacute; que si quieres me llamas y tomamos una cerveza el s&aacute;bado o el domingo a &uacute;ltima hora. En tus manos&rdquo;. &iquest;Estamos?
    </p><p class="article-text">
        Y en la primera quincena primaveral del insensato febrero de 2004: &iquest;extra&ntilde;a que en una semana presentara en Barcelona<em> Milenio</em>, la &uacute;ltima novela de Manuel V&aacute;zquez Montalb&aacute;n, en Madrid, el manifiesto de la Plataforma de Intervenci&oacute;n Democr&aacute;tica y leyera, tambi&eacute;n en Madrid, el manifiesto tras la manifestaci&oacute;n del aniversario de las primeras manifestaciones multitudinarias contra la entrada de una Espa&ntilde;a arrastrada por un gobernante acomplejado en una guerra tan vergonzosa como la de Irak, sin contar con la finalizaci&oacute;n de su libro <em>Diario de una abuela de verano</em>, el comienzo de la revisi&oacute;n y mejora de &eacute;ste, escribiera sus art&iacute;culos e interviniera en la tertulia semanal de <em>La Ventana</em> (Gemma Nierga, Cadena Ser) y atendiera sus compromisos period&iacute;sticos y literarios, familiares, personales, de ocio y culturales?
    </p><p class="article-text">
        Yo le sol&iacute;a decir: la mera descripci&oacute;n de tu vitalismo cotidiano es tarea agotadora para las 'personas humanas'...
    </p><p class="article-text">
        En la vida, Rosa beb&iacute;a whisky directamente de la petaca de viaje.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio Fontes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/politica/rosa-regas-mujer-cuprica_129_11592161.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 17 Aug 2024 19:58:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Rosa Regàs, la mujer cúprica]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Barcelona,Escritores,Premio Nadal,Premio Planeta,BNE - Biblioteca Nacional de España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Muere la escritora Rosa Regàs a los 90 años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/muere-escritora-rosa-regas-90-anos_1_11531763.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/deec4fd0-5e01-4a63-b227-50a938a54ede_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Muere la escritora Rosa Regàs a los 90 años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ganadora de premios como el Nadal o el Planeta, la autora barcelonesa destacó además como editora, traductora e intelectual en una larga trayectoria antes de retirarse en la masía familiar de la Costa Brava</p><p class="subtitle">Entrevista a Regàs en 2019 - "Los independentistas deberían hacerle un monumento a Rajoy"
</p></div><p class="article-text">
        La escritora Rosa Reg&agrave;s, destacada intelectual y ganadora de m&uacute;ltiples premios literarios, ha fallecido este martes a la edad de 90 a&ntilde;os. Desde su casa de Llofriu, en la Costa Brava, Reg&agrave;s acababa de publicar este a&ntilde;o el libro <em>Un legado</em>, una conversaci&oacute;n con la periodista L&iacute;dia Penelo en la que repasaba una vida entregada a la cultura que hoy ha llegado a su fin.
    </p><p class="article-text">
        Nacida en Barcelona en 1933, Reg&agrave;s formaba parte de una familia de pedigr&iacute; cultural, con padre dramaturgo, Xavier Reg&agrave;s, y tres hermanos, Xavier, Georgina y Oriol, que con ella integraron la Gauche Divine barcelonesa de los a&ntilde;os 70. Traductora, editora, trabaj&oacute; en Seix Barral en la d&eacute;cada de los 60 y lleg&oacute; a dirigir la Biblioteca Nacional de Espa&ntilde;a, entre 2003 y 2007.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su actividad como escritora, la que le dio un perfil m&aacute;s p&uacute;blico, y a la que entr&oacute; superados ya los 50 a&ntilde;os de edad, le valieron premios como el Nadal, por la novela <em>Azul</em> (1994), o el Planeta, por <em>La canci&oacute;n de Dorotea </em>(2001). Reg&agrave;s cuenta adem&aacute;s con la Orden de la Legi&oacute;n de Honor de la Rep&uacute;blica francesa (grado de <em>chevalier</em>) y la Creu de Sant Jordi de la Generalitat de Catalunya.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hasta antes de la pandemia, Reg&agrave;s mantuvo su actividad impartiendo conferencias por medio mundo. Pero recientemente se hab&iacute;a distanciado de la vida p&uacute;blica y se encontraba retirada en la mas&iacute;a de Llofriu, donde lleg&oacute; a ser vecina de Josep Pla. Desde all&iacute; convers&oacute; con Penelo para publicar <em>Un legado. La aventura de la vida </em>(editorial Navona), donde relataba desde su exilio de ni&ntilde;a a Francia por la Guerra Civil hasta sus peleas con los editores Jorge Herralde y Esther Tusquets, pasando por la creaci&oacute;n de la editorial La Gaya Ciencia en los 70 (que reclut&oacute; a un joven Javier Mar&iacute;as, a &Aacute;lvaro Pombo, F&eacute;lix de Az&uacute;a o Juan Benet), y a las tensiones con el exministro C&eacute;sar Antonio Molina cuando estaba al frente de la Biblioteca Nacional.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Rosa Regàs, entre los escritores Javier Marías y Juan José Millás, en la presentación de uno de sus libros en 1995                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Entre su paso por el sector editorial y la etapa de escritora, Reg&agrave;s trabaj&oacute; de traductora para la ONU. Lo hizo desde ciudades como Nueva York, Washington, Nairobi o Ginebra. Despu&eacute;s se instal&oacute; en Madrid y dirigi&oacute; el Ateneo de la Casa Am&eacute;rica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El debut literario de Reg&agrave;s fue <em>Ginebra</em>, en 1987, un ensayo sobre la ciudad Suiza, y continu&oacute; con<em> Memoria de Almator</em>, su primera novela, a la que seguir&iacute;an m&aacute;s de una veintena de obras, entre novela, ensayo, recopilatorios de cuentos y memorias. Adem&aacute;s del Planeta y el Nadal, gan&oacute; tambi&eacute;n el Premio Ciudad de Barcelona de Narrativa por <em>Luna lunera</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su mayor notoriedad p&uacute;blica le lleg&oacute; cuando public&oacute; su libro de memorias <em>Diario de una abuela de verano. El paso del tiempo</em>, en 2004, que recog&iacute;a su experiencia vivida en su mas&iacute;a ampurdanesa en convivencia durante las vacaciones escolares con sus nietos. El texto fue llevado a la peque&ntilde;a pantalla por TVE en la serie 'Abuela de verano', en la que Rosa Mar&iacute;a Sard&agrave; intepretaba a Reg&agrave;s.
    </p><p class="article-text">
        Rosa Reg&agrave;s, <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/politica/rosa-regaslos-independentistas-monumento-rajoy_1_1596360.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que se describ&iacute;a a si misma como mujer de izquierdas</a>, nunca ocult&oacute; sus convicciones pol&iacute;ticas, que mantuvieron como intelectual af&iacute;n al PSC hasta la crisis econ&oacute;mica, que la distanci&oacute; de los socialistas. En 2011 lleg&oacute; a concurrir a las elecciones municipales en Barcelona como flamante fichaje del socialista Jordi Hereu, pero tras la victoria de Xavier Trias renunci&oacute; al acta. 
    </p><p class="article-text">
        Muy cr&iacute;tica con el nacionalismo catal&aacute;n, tampoco esto se lo call&oacute; nunca. Firm&oacute; manifiestos como los del Foro de Babel (contra las primeras pol&iacute;ticas ling&uuml;&iacute;sticas de la Generalitat) o en contra del independentismo, y sigui&oacute; mencion&aacute;ndolo incluso en una visita reciente de periodistas a su casa de Llofriu, en ocasi&oacute;n de la presentaci&oacute;n del libro. &ldquo;Todos los pueblos nacionalistas se valora muy poco a la gente que vale. Josep Pla muri&oacute; sin ninguna medalla, ni nada de nada, y a Enric Satu&eacute; tampoco se le valora lo suficiente&rdquo;, afirm&oacute; sobre el escritor ampurdan&eacute;s y el dise&ntilde;ador barcelon&eacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tras conocerse su muerte, el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, ha destacado su legado vital y literario como &ldquo;ejemplo de iron&iacute;a, audacia intelectual y compromiso con la sociedad&rdquo;, adem&aacute;s de haber sido &ldquo;una voz libre de tantas mujeres en tiempo de silencio&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es Catalunya]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/muere-escritora-rosa-regas-90-anos_1_11531763.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Jul 2024 19:18:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Muere la escritora Rosa Regàs a los 90 años]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Cultura,Premio Nadal,Premio Planeta,PSC - Partido de los Socialistas de Cataluña]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La escritora Espido Freire y la soledad deseada: "La Navidad hace que una elección vital parezca una desgracia"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/referentes-en-femenino/escritora-espido-freire-soledad-deseada-navidad-eleccion-vital-parezca-desgracia_1_10787959.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c2581170-d2f6-4401-b50c-ee1bbcc5b082_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La escritora Espido Freire y la soledad deseada: &quot;La Navidad hace que una elección vital parezca una desgracia&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"No sé lo que es el síndrome de la impostora. Trabajo demasiado como para que nadie, y menos yo, me considere una impostora", reconoce la escritora, ganadora del Premio Planeta a los 25 años </p><p class="subtitle">Más entrevistas - Majida Maayouf, de salir de Marruecos para cumplir su sueño de ser atleta a lograr el récord español en una maratón
</p></div><p class="article-text">
        Espido Freire (Bilbao, 1974) public&oacute; su primera a los 23 y a los 25 ya hab&iacute;a ganado un Premio Planeta. Aquella adolescente que so&ntilde;aba con escribir, pero que no ten&iacute;a contactos ni conoc&iacute;a el mundo editorial, logr&oacute; hacerse un hueco en el mundo de la literatura y, desde entonces, su pluma no ha parado de escribir. &ldquo;Escribo, estudio, propongo, realizo gesti&oacute;n cultural, invento nuevos conceptos, he montado de cero dos masters de creaci&oacute;n literaria, colaboro en radio y prensa, he recibido premios, el &uacute;ltimo la semana pasada&rdquo;, asegura cuando se le pregunta por el famoso 's&iacute;ndrome de la impostora', algo que, seg&uacute;n confirma, &ldquo;no sabe lo que es&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Freire ha presentado en el evento 'Vive las letras' en Labastida (&Aacute;lava) su &uacute;ltimo libro, &lsquo;La historia de las mujeres en 100 objetos&rsquo;, que va desde el pintalabios de Barbie hasta la vacuna de la viruela. &ldquo;En realidad, son muchos m&aacute;s, es un recorrido parcial, pero representativo, desde el Paleol&iacute;tico hasta nuestros d&iacute;as, con un contexto diferente en cada cap&iacute;tulo, con la b&uacute;squeda de su origen y el intento de comprender qu&eacute; mujeres necesitaron, usaron o sufrieron esos objetos&rdquo;, explica a este peri&oacute;dico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;ndo supo que quer&iacute;a dedicarse a la literatura?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Como le ocurre a muchos escritores, esa idea comenz&oacute; a tomar forma en la adolescencia, en torno a los 16 a&ntilde;os. Hab&iacute;a mucho de pensamiento m&aacute;gico en ello, no ten&iacute;a contactos, ni conoc&iacute;a el mundo editorial, ni sab&iacute;a tan siquiera c&oacute;mo acercarme a &eacute;l, pero escrib&iacute;a y le&iacute;a con mucha dedicaci&oacute;n y disciplina, y estaba convencida de que antes o despu&eacute;s me dar&iacute;an una oportunidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo recuerda sus inicios?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Publiqu&eacute; mi primera novela con 23 a&ntilde;os, y en ese proceso fueron claves un profesor, &Aacute;ngel Garc&iacute;a Galiano, y mi primera agente, &Aacute;ngeles Mart&iacute;n. Ellos me dieron &aacute;nimos y me abrieron el camino para que &ldquo;Irlanda&rdquo; fuera primero le&iacute;da y despu&eacute;s publicada en 1998.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Con solo 25 a&ntilde;os gan&oacute; el Premio Planeta con su novela &lsquo;Melocotones helados&rsquo;. &iquest;Qu&eacute; supuso para usted?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Supon&iacute;a, a esa edad, una visibilidad y un empuj&oacute;n important&iacute;simo. Una cierta estabilidad econ&oacute;mica, y, sobre todo, la seguridad y la confianza para proponer otro tipo de libros, como un ensayo, un libro de poemas u otro infantil, que fue lo que publiqu&eacute; a continuaci&oacute;n. A diferencia de c&oacute;mo lo ve&iacute;an desde fuera muchos observadores, para mi supon&iacute;a una oportunidad que no pod&iacute;a desaprovechar. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Fue complicado seguir escribiendo una vez ganado uno de los reconocimientos m&aacute;s importantes de la literatura en castellano?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No, varios de los libros posteriores estaban ya o escritos o esbozados. La juventud tiene&nbsp;tambi&eacute;n un punto de inconsciencia, y yo nunca he sido apocada ni t&iacute;mida: al contrario, era el momento de lanzarme, de viajar, de tomar control de mi obra y mi trabajo. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Siente el s&iacute;ndrome de la impostora alguien que, como usted, ha escrito decenas de libros y ensayos? &iquest;Qu&eacute; hace para acallar esa voz?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No, no s&eacute; lo que es el s&iacute;ndrome de la impostora. Escribo, estudio, propongo, realizo gesti&oacute;n cultural, invento nuevos conceptos, he montado de cero dos masters de creaci&oacute;n literaria, colaboro en radio y prensa, he recibido premios, el &uacute;ltimo la semana pasada&hellip; Trabajo demasiado como para que nadie, y menos yo, me considere una impostora. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La Inteligencia Artificial amenaza no solo a los escritores, sino todo proceso creativo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l dir&iacute;a que es la mayor dificultad a la que se enfrenta un escritor?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El equilibrio entre el ego y la autoestima. Es un oficio peligroso para quienes no tengan cerca buenos consejeros, y muy vol&aacute;til. Hace falta tanta cabeza como sensibilidad para no perderse. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;La Inteligencia Artificial es un aliado poderoso para vagos, un consuelo para mediocres y una promesa ofrecida, una vez m&aacute;s, a quienes desean firmar un libro a cualquier coste&rdquo;. Es una frase de uno de sus &uacute;ltimos art&iacute;culos. &iquest;Tanta amenaza supone para los escritores?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;S&iacute;. A continuaci&oacute;n yo dec&iacute;a &ldquo;&iquest;Qui&eacute;n no es a veces un vago, un mediocre o alguien que anhela logros r&aacute;pidos?&rdquo;. La Inteligencia Artificial amenaza no solo a los escritores, sino todo proceso creativo: y se impondr&aacute; porque resulta barato, r&aacute;pido, y porque incluso quienes lo rechazamos nos veremos tentados a usarla. Llegan tiempos muy complicados, y un reajuste brutal en campos que a&uacute;n ni sospechamos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Es muy activa en redes sociales con miles de seguidores en Instagram. En muchas ocasiones las redes sociales pueden ser &uacute;tiles para los escritores, sobre todo para acercarse a un p&uacute;blico m&aacute;s juvenil. &iquest;No puede pasar lo mismo con la Inteligencia Artificial?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las redes acercan a determinado p&uacute;blico, aunque mi objetivo no era precisamente el juvenil, pero no devuelve un retorno en ventas de libros. Curiosear en lo que hace o dice un escritor es gratis: quien se acerque a las redes sin generosidad, sin la intenci&oacute;n de generar un contenido y de crear en ellas una comunidad diferente a la de los lectores corre el riesgo de decepcionarse enormemente. Y no, la IA funciona de manera completamente diferente: no es una red social, es una sustituci&oacute;n de un proceso creativo.
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            <span class="title">
                Fotografía de la escritora Espido Freire                            </span>
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        <strong>En otra de sus &uacute;ltimas columnas habla sobre la Navidad y c&oacute;mo puede hacer que las personas se sientan m&aacute;s solas y pobres. &iquest;C&oacute;mo se puede conseguir evitar algo as&iacute; en la sociedad del consumismo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No se puede evitar: sentirse m&aacute;s o menos solo es una responsabilidad individual, implica un trabajo en relaciones humanas, en sociabilidad o en la creaci&oacute;n de un entorno durante todo el a&ntilde;o, incluso durante a&ntilde;os anteriores. Y tiene mucho que ver con el car&aacute;cter e incluso con la suerte. Lo que ocurre es que la Navidad, con la exaltaci&oacute;n de determinadas pr&aacute;cticas, hace que algo que es normal, y que incluso tiene que ver con una elecci&oacute;n vital, parezca una desgracia. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Muchos cuentos tradicionales dibujan a esas personas solitarias en Navidad como el &lsquo;Grinch&rsquo;, alguien malhumorado que odia a todo y a todos. En su columna sostiene que &ldquo;esas personas est&aacute;n entre nosotros, porque, en el fondo, son nosotros&rdquo;. &iquest;Todos llevamos un &lsquo;Grinch&rsquo; dentro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Uno de nuestros pasatiempos predilectos es criticar, quejarnos y compararnos. Se suele decir que el gran defecto espa&ntilde;ol es la envidia&hellip; de manera que s&iacute;, somos un poco Grinch: y la Navidad, con su enorme dosis de hipocres&iacute;a social, con el contacto con una familia que, en muchos casos, dista mucho de ser ideal, la carrera consumista en comida, bebida y regalos, ofrece cada vez menos espacios para escapar y vivirla desde una perspectiva religiosa, espiritual, privada o diferente.&nbsp;A&uacute;n as&iacute;, mucha gente mantiene una buena relaci&oacute;n con ella, se esmera en hacerla inolvidable, mima a los suyos, intenta crear preciosos recuerdos para los ni&ntilde;os e incluso tiene tiempo para la solidaridad. Es posible que nuestro Grinch se redima, sin duda. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La igualdad no pasa, paradójicamente, por anular la diferencia, sino por comprenderla y atenderla</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>La semana pasada present&oacute; en Labastida, en el encuentro literario &lsquo;Vive las letras&rsquo; su &uacute;ltimo libro, &lsquo;La historia de las mujeres en 100 objetos&rsquo;, que va desde el pintalabios de Barbie hasta la vacuna de la viruela. La vida de las mujeres a lo largo de la historia no ha sido justa, a pesar de ello, muchas de ellas han logrado grandes haza&ntilde;as en sus campos profesionales. &iquest;Qu&eacute; ha supuesto para usted poder plasmarlo en un libro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Abord&eacute; este trabajo con mucho optimismo y con la creencia de que me llevar&iacute;a menos tiempo y menos esfuerzo del que ha conllevado. &iexcl;100 objetos! En realidad, son muchos m&aacute;s, es un recorrido parcial, pero representativo, desde el Paleol&iacute;tico hasta nuestros d&iacute;as, con un contexto diferente en cada cap&iacute;tulo, con la b&uacute;squeda de su origen y el intento de comprender qu&eacute; mujeres necesitaron, usaron o sufrieron esos objetos. El resultado ha sido muy satisfactorio, y el libro es todo un logro, pero ha sido agotador.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Quedan a&uacute;n pasos por recorrer para conseguir una igualdad real y que no haya objetos de hombres y objetos de mujeres?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Habr&aacute; siempre objetos espec&iacute;ficamente de mujeres: nuestros cuerpos, ciclos, necesidades (por no hablar de los h&aacute;bitos y de las costumbres, de todo lo cultural y aprendido) son diferentes y necesitan una atenci&oacute;n distinta. Es m&aacute;s, aspiro a que en algunos aspectos, como el m&eacute;dico, esa diferencia nos lleve a una atenci&oacute;n mejor, a diagn&oacute;sticos, medicamentos y tratamientos espec&iacute;ficos para mujeres, y no, como hasta ahora, basados en estudios que emplean hombres. La igualdad no pasa, parad&oacute;jicamente, por anular la diferencia, sino por comprenderla y atenderla.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maialen Ferreira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/referentes-en-femenino/escritora-espido-freire-soledad-deseada-navidad-eleccion-vital-parezca-desgracia_1_10787959.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 22 Dec 2023 20:45:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La escritora Espido Freire y la soledad deseada: "La Navidad hace que una elección vital parezca una desgracia"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Bizkaia,Gipuzkoa,Álava,Literatura,Premio Planeta,Cultura]]></media:keywords>
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