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    <title><![CDATA[elDiario.es - Posverdad]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/posverdad/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Posverdad]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Márian Martínez-Bascuñán: "La posverdad no busca que nos creamos las mentiras constantes sino que nos empuja a no creer en nada”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/marian-martinez-bascunan-posverdad-no-busca-creamos-mentiras-constantes-empuja-no-creer_1_12837209.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/931be161-fb04-4d33-aed0-cd07cc1b91d0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Márian Martínez-Bascuñán: &quot;La posverdad no busca que nos creamos las mentiras constantes sino que nos empuja a no creer en nada”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La politóloga y escritora desgrana en La Vorágine algunas de las claves para entender -y resistir- la sociedad de la posverdad y los nuevos regímenes autoritarios</p><p class="subtitle">Entrevista - Tomás Mantecón, historiador: “Las opiniones infundadas usurpan el lugar del conocimiento convirtiéndose en falsedades que debilitan la sociedad”</p></div><p class="article-text">
        El fin del mundo com&uacute;n no deber&iacute;a ser raz&oacute;n para renunciar al mundo com&uacute;n. O as&iacute; lo plantea M&aacute;riam Mart&iacute;nez-Bascu&ntilde;&aacute;n. Con tranquilidad, sin estridencias, tomando notas sueltas en una peque&ntilde;a libreta, escuchando, disintiendo, abriendo ventanas para ayudarnos a comprender como, casi sin darnos cuenta, el r&eacute;gimen sobre verdad ha mutado en estos &uacute;ltimos a&ntilde;os casi sin que nos demos cuenta. Pero ese devenir, no deber&iacute;a cancelar el porvenir. No, al menos, si retomamos con valent&iacute;a el papel de la ciudadan&iacute;a y recuperamos el espacio com&uacute;n de la realidad para poder disentir sobre ella y volver a hacer pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La posverdad es perder la confianza, no tener elementos para emitir juicios informados, no compartir ni tan siquiera los hechos sobre los que emitimos opiniones. Este tiempo de la posverdad no busca que nos creamos las mentiras constantes sino que nos empuja a no creer en nada&rdquo;. Aunque Mart&iacute;nez-Bascu&ntilde;&aacute;n ya trat&oacute; de hurgar en nuestro tiempo en <em>Populismos</em>, el libro escrito a cuatro manos con Fernando Vallesp&iacute;n, dice que t&eacute;rminos como ese &mdash;populismo&mdash; ya no parecen decirnos nada. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Desde 2017 he tratado de entender esta amenaza m&aacute;s estructural que es la posverdad&rdquo;. Y para ello se ha abrazado al legado rebelde, inspirador, contradictorio y honesto de Hannah Arendt, a la que esta especialista en teor&iacute;a pol&iacute;tica y pensamiento feminista ha puesto a dialogar con la actualidad en 385 p&aacute;ginas que reh&uacute;yen del academicismo e interpelan a una ciudadan&iacute;a a la que le toca &ldquo;quitarse la camiseta de sus adhesiones, salir de la trinchera, escuchar a los otros, y defender los espacios donde el di&aacute;logo es posible&rdquo;. Tal y como escribe en <em>El fin del mundo com&uacute;n</em>, la autora nos anima a &ldquo;confiar en la potencia pol&iacute;tica de lo plural&rdquo; y a alejarnos de &ldquo;esta especie de nihilismo&rdquo; al que nos empuja el r&eacute;gimen que niega la realidad. 
    </p><p class="article-text">
        Es tarde de mi&eacute;rcoles y la calle Cisneros de Santander parece un refugio lum&iacute;nico. Aunque est&aacute; en el centro de la ciudad no es parte de la estridente Navidad que agota las retinas a unas pocas calles. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras en esa realidad giran las atracciones infantiles, cruje el hielo artificial destinado a rememorar festividades de latitudes mucho m&aacute;s septentrionales, y estrellas fabricadas con bombillas led apagan el cielo, en la librer&iacute;a La Vor&aacute;gine, como en una constataci&oacute;n de lo posible, se re&uacute;nen casi 60 personas a escuchar a quien fuera directora de Opini&oacute;n del diario <em>El Pa&iacute;s</em> que devela a pie de tierra t&eacute;rminos como &ldquo;imparcialidad hom&eacute;rica&rdquo;, &ldquo;autoritarismo competitivo&rdquo;, o marca las distancias que hay entre la &ldquo;verdad racional&rdquo; y la &ldquo;verdad factual&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Y el contraste entre realidades que parecen paralelas apunta a que, como defiende en <em>El fin del mundo com&uacute;n</em>, quiz&aacute; nos estemos quedando &ldquo;sin un terreno com&uacute;n sobre el que discutir o actuar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y ese es el fin de la democracia, tal y como cre&iacute;amos entenderla. &ldquo;Sobre una misma realidad, hay diferentes perspectivas. De esta mesa que est&aacute; delante, cada una y cada uno, depende de donde estemos situados, vemos una parte y es el di&aacute;logo entre todas lo que construye el espacio com&uacute;n sobre el que podemos discutir&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La pluralidad de miradas es la base, defiende, de la pol&iacute;tica democr&aacute;tica. &ldquo;Sin pluralidad, no hay mundo com&uacute;n. Y sin mundo com&uacute;n no hay democracia. Solo muros de opini&oacute;n, mon&oacute;logos sin eco&rdquo;, escribe quien ahora est&aacute; hablando en el espacio com&uacute;n de La Vor&aacute;gine.
    </p><p class="article-text">
        Durante hora y media, M&aacute;riam Mart&iacute;nez Bascu&ntilde;&aacute;n explica los peligros de este tiempo e, ineludiblemente, salpica su discurso de ejemplos que provienen de Trump, o, mejor expresado, del trumpismo. &ldquo;Estados Unidos ya es una autocracia&rdquo;, explica la polit&oacute;loga, que abunda en la idea de un &ldquo;autoritarismo competitivo&rdquo; que mantiene las formas de la democracia &mdash;elecciones, debates, etc&eacute;tera&mdash; pero que se apoya en los tecnomagnates, que construye un relato fant&aacute;stico basado en &ldquo;hechos alternativos&rdquo; que niegan lo factual, y que alienta el miedo como manduca que desalienta cualquier intento de disenso. 
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; por eso, en <em>El fin del mundo com&uacute;n</em> se habla de valent&iacute;a. No del coraje del estilo &ldquo;aparentemente franco y directo&rdquo; de los nuevos aut&oacute;cratas que ejercen esa jerarqu&iacute;a de g&eacute;nero tan relacionada con una masculinidad dispuesta al &ldquo;riesgo y al sacrificio&rdquo; por defender una verdad de dudosa comprobaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La autora defiende la valent&iacute;a que tuvo Hannah Arendt cuando escribi&oacute; <em>Eichmann en Jerusal&eacute;n</em> y se enfrent&oacute; a su mundo por compartir su verdad sobre el juicio-show contra el nazi Adolf Eichmann en Israel den 1961; una valent&iacute;a que &ldquo;cuida al mundo&rdquo; porque lo construye en el di&aacute;logo plural. Cuando renunciamos a esa valent&iacute;a de pensar cr&iacute;ticamente, de discernir, de escuchar, cuando disculpamos las mentiras porque nos tranquilizan o nos sacan del desasosiego, de la soledad, entonces estamos dejando el espacio libre para los aut&oacute;cratas, para un r&eacute;gimen en que nada es lo que es, sino lo que el poder nos cuenta.
    </p><p class="article-text">
        A Mart&iacute;nez-Bascu&ntilde;&aacute;n le interesa la valent&iacute;a de Arendt tambi&eacute;n para enfrentarse al poder de aquellos que creen poder determinar qu&eacute; es verdad, rescata su defensa de S&oacute;crates frente a Plat&oacute;n, y prende las alarmas ante los intentos de alejar la verdad de la ciudadan&iacute;a para alojarla en los despachos de los pol&iacute;ticos profesionales o de los expertos.
    </p><p class="article-text">
        Al terminar la conversaci&oacute;n con los lectores, una de las asistentes le pregunta a Mart&iacute;nez-Bascu&ntilde;&aacute;n si se ha dado cuenta de que la mayor&iacute;a de los asistentes eran hombres. &ldquo;Es extra&ntilde;o, porque casi siempre, en La Vor&aacute;gine, la mayor&iacute;a del p&uacute;blico son mujeres&rdquo;. No hay una respuesta clara, pero la autora constata la rareza. Ha venido a hablar una mujer feminista, que se basa en el pensamiento de una mujer disidente &mdash;como Arendt&mdash; y que denuncia la jerarqu&iacute;a de g&eacute;nero que casi siempre da por hecho que la palabra de los hombres tiene m&aacute;s valor que la de las mujeres. Imposible indagar el origen del extra&ntilde;amiento.
    </p><p class="article-text">
        Lo que s&iacute; es factual es que alguna de las intervenciones que interpelan a la autora confirman las hip&oacute;tesis del libro. Un hombre que levanta la mano un nanosegundo antes de que se abra el turno de palabra habla. &ldquo;Entiendo todo lo que dice y los peligros que tiene alguien como Trump, del que no dudo que es un nazi, pero gracias a &eacute;l ahora s&eacute; mucho m&aacute;s de c&oacute;mo funcionan las cosas de verdad porque habla sin pelos en la lengua desde el despacho Oval&hellip; ahora s&eacute; por qu&eacute; [Volod&iacute;mir] Zelenski no ha querido convocar elecciones en Ucrania, por ejemplo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La autora es educada e intenta tirar de la iron&iacute;a que tantos problemas le supuso a Arendt. &ldquo;Quiz&aacute; no las ha convocado porque anda ocupado con una guerra&rdquo;. El interlocutor se remueve en la silla y pareciera que no le gusta lo que escucha porque no confirma su opini&oacute;n. El libro que se presenta detalla lo que ocurre cuando se erosiona la voluntad de veracidad a cambio de la adhesi&oacute;n sin fisuras al relato de los l&iacute;deres o a la confirmaci&oacute;n de los prejuicios: &ldquo;Opinar deja de ser una forma de estar en el mundo y se convierte en un simple gesto de afirmaci&oacute;n narcisista: opino, luego existo. Ya no opinamos para pensar juntos, sino para reafirmarnos frente a los dem&aacute;s, como si cada palabra dicha fuera una pieza m&aacute;s de nuestro autorretrato digital&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Imposible resumir lo que requiere de esfuerzo. Imposible condensar ese problema pol&iacute;tico inmenso que supone la relaci&oacute;n entre verdad y democracia. El libro de M&aacute;riam Mart&iacute;nez-Bascu&ntilde;&aacute;n es un diagn&oacute;stico contundente, pero tambi&eacute;n, defiende su autora, es una &ldquo;caja de herramientas&rdquo; para aquellas y aquellos &ldquo;que no quieren dejar de ser sensibles a la contradicci&oacute;n o a la duda porque pretenden pensar por s&iacute; mismos, tener memoria, percibir la realidad cotidiana que nos rodea (&hellip;), ser libres&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paco Gómez Nadal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/marian-martinez-bascunan-posverdad-no-busca-creamos-mentiras-constantes-empuja-no-creer_1_12837209.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Dec 2025 20:30:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Márian Martínez-Bascuñán: "La posverdad no busca que nos creamos las mentiras constantes sino que nos empuja a no creer en nada”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Posverdad,Política,Cultura,Filosofía,Hannah Arendt]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La revolución educativa que necesitamos contra la manipulación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/revolucion-educativa-necesitamos-manipulacion_132_12687847.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/19b8c1e4-112d-445a-b7ef-5b84ecad0c56_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La revolución educativa que necesitamos contra la manipulación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Del rebaño acrítico al espíritu libre: por una pedagogía que enseñe a pensar en la era de la posverdad</p></div><p class="article-text">
        Vivimos en la era de la saturaci&oacute;n informativa y el vac&iacute;o de sentido. Noticias que se desmienten, algoritmos que nos encierran en burbujas, discursos pol&iacute;ticos que parecen competir no por la veracidad, sino por la audacia del relato. Frente a este panorama, una pregunta crucial nos hacemos: &iquest;est&aacute;n preparando nuestras escuelas e institutos, tambi&eacute;n aqu&iacute;, en Castilla-La Mancha, a ciudadanos capaces de navegar este laberinto, o son, por el contrario, &iquest;meras cadenas de montaje de futuros consumidores de esl&oacute;ganes?
    </p><p class="article-text">
        La respuesta, me temo, se inclina peligrosamente hacia lo segundo. Nuestro sistema educativo, con sus programas sobrecargados de datos inertes, su evaluaci&oacute;n basada en la repetici&oacute;n y su miedo patol&oacute;gico al conflicto en el aula, aunque fuera este &ldquo;dial&eacute;ctico&rdquo;, se asemeja m&aacute;s a una f&aacute;brica de lo que el fil&oacute;sofo Friedrich Nietzsche llamar&iacute;a la &laquo;moral de reba&ntilde;o&raquo; que a un taller de esp&iacute;ritus libres. Urge, por tanto, una revoluci&oacute;n educativa que tenga como faro una idea radical: la de la&nbsp;<em>transvaloraci&oacute;n</em>, de poner patas arriba los valores establecidos para examinar su genealog&iacute;a, sus intenciones ocultas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. El profeta de la manipulaci&oacute;n moderna</strong>
    </p><p class="article-text">
        Antes de que los t&eacute;rminos &ldquo;posverdad&rdquo; o &ldquo;hechos alternativos&rdquo; colonizaran nuestro vocabulario, Nietzsche ya hab&iacute;a desenmascarado el mecanismo. Su m&eacute;todo&nbsp;<em>geneal&oacute;gico</em>&nbsp;no consiste en aceptar lo que un valor &ndash;como &ldquo;verdad&rdquo;, &ldquo;bondad&rdquo; o &ldquo;utilidad&rdquo;&ndash; dice ser, sino en rastrear de d&oacute;nde viene, qu&eacute; fuerzas impulsaron su nacimiento y a qui&eacute;n sirve realmente.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;No es esto, precisamente, lo que debemos ense&ntilde;ar a nuestros j&oacute;venes? No basta con decir &ldquo;las -fake news- (noticias falsas) son malas&rdquo;. Hay que dotarles de las herramientas para hacer la genealog&iacute;a de una noticia: &iquest;Qui&eacute;n la emite? &iquest;Qu&eacute; inter&eacute;s econ&oacute;mico o pol&iacute;tico puede haber detr&aacute;s? &iquest;Qu&eacute; emociones busca movilizar (miedo, indignaci&oacute;n, tribalismo)? Un alumno en un instituto de Toledo o Cuenca que aplica este m&eacute;todo al analizar un titular sensacionalista o un mensaje viral en WhatsApp est&aacute; haciendo filosof&iacute;a nietzscheana en estado puro. Est&aacute; practicando el&nbsp;<em>perspectivismo</em>: comprendiendo que no existe el &ldquo;ojo inocente&rdquo;, que toda visi&oacute;n es desde un punto de vista, y que la objetividad se construye confrontando cr&iacute;ticamente esas m&uacute;ltiples perspectivas, no neg&aacute;ndolas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. La Educaci&oacute;n como campo de batalla: la cr&iacute;tica al sistema actual</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nuestras aulas, con frecuencia, son el reino de lo que Nietzsche denunciar&iacute;a como &ldquo;esp&iacute;ritus gregarios&rdquo;. Se premia la respuesta correcta, la que est&aacute; en el libro de texto, se castiga la desviaci&oacute;n, la pregunta inc&oacute;moda que desbarata el ritmo de la programaci&oacute;n. Se eval&uacute;a la capacidad de almacenamiento, no la de combusti&oacute;n cr&iacute;tica. Esto genera una docilidad intelectual, una aceptaci&oacute;n acr&iacute;tica de los valores sociales existentes &ndash;el consumismo, la meritocracia, la titulitis, como coartada de la desigualdad, el nacionalismo simplificador&ndash; que son el caldo de cultivo perfecto para la manipulaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pongamos un ejemplo. Imaginemos un debate en un aula de Ciudad Real sobre la Espa&ntilde;a Vaciada. El enfoque tradicional podr&iacute;a limitarse a describir datos demogr&aacute;ficos y pol&iacute;ticas de cohesi&oacute;n. El enfoque cr&iacute;tico, impulsar&iacute;a a los alumnos a cuestionar: &iquest;Qu&eacute; valores han priorizado nuestro modelo de desarrollo para que migrar a Madrid o Barcelona se vea como &ldquo;&eacute;xito&rdquo; y quedarse como &ldquo;fracaso&rdquo;? &iquest;Qui&eacute;n gana y qui&eacute;n pierde con este relato? &iquest;Es la despoblaci&oacute;n un destino inevitable o la consecuencia de una jerarqu&iacute;a de valores que debemos revisar? As&iacute;, la educaci&oacute;n deja de ser una reproducci&oacute;n del sistema para convertirse en un campo de batalla donde se disputa el sentido mismo de nuestra realidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. Aprender a aprender, aprender a ser: hacia una pedagog&iacute;a de la autonom&iacute;a</strong>
    </p><p class="article-text">
        La figura del&nbsp;<em>Superhombre</em>&nbsp;(<em>&Uuml;bermensch</em>) de Nietzsche no es, como malinterpretan algunos, un individuo con superpoderes, sino aquel que ha superado las moralidades impuestas para crear sus propios valores. Es la met&aacute;fora perfecta de la autonom&iacute;a intelectual. En un contexto educativo, el &ldquo;superhombre&rdquo; ser&iacute;a el alumno que no necesita que le digan qu&eacute; pensar, que ha aprendido a aprender y a cuestionar los marcos mismos del aprendizaje.
    </p><p class="article-text">
        Esto conecta directamente con pedagog&iacute;as contempor&aacute;neas como el aprendizaje por proyectos o el pensamiento de dise&ntilde;o. No se trata de a&ntilde;adir una asignatura de &ldquo;Pensamiento Cr&iacute;tico&rdquo;, sino de impregnar todas las materias con este esp&iacute;ritu. En una clase de Literatura en Guadalajara, no basta con memorizar la Generaci&oacute;n del 27; hay que preguntarse por qu&eacute; unos autores entran en el canon y otros no, qu&eacute; voces se silenciaron (especialmente las femeninas) y c&oacute;mo ese canon refleja y construye una idea de Espa&ntilde;a. En Ciencias Sociales, en Albacete, hay que analizar no solo la historia de la PAC, sino los intereses econ&oacute;micos y los modelos de agricultura que promueve. Se trata de cambiar el foco del &ldquo;qu&eacute;&rdquo; se piensa al &ldquo;c&oacute;mo&rdquo; y &ldquo;por qu&eacute;&rdquo; se piensa as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. Urgencia democr&aacute;tica: la Educaci&oacute;n Cr&iacute;tica como Ant&iacute;doto C&iacute;vico</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esto no es un ejercicio de elitismo intelectual. Es una urgencia democr&aacute;tica. Una sociedad de individuos-d&oacute;ciles, consumidores pasivos de informaci&oacute;n, es una sociedad enferma, f&aacute;cilmente manipulable por los demagogos de turno y los algoritmos de las plataformas digitales. La salud de nuestra democracia, tambi&eacute;n en Castilla-La Mancha, se mide por la capacidad de sus ciudadanos para discernir, argumentar y resistirse a la simplificaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Frente a la polarizaci&oacute;n que convierte al otro en enemigo, el perspectivismo nos ense&ntilde;a a entender su posici&oacute;n, incluso si no la compartimos. Frente a la posverdad, la genealog&iacute;a nos arma con el escepticismo necesario. Una poblaci&oacute;n educada en estos valores es el mejor cortafuegos contra los incendios de la manipulaci&oacute;n. Es la diferencia entre un electorado que vota por consignas y una ciudadan&iacute;a que delibera sobre proyectos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>5. La revoluci&oacute;n pendiente: un Llamamiento a la Acci&oacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        La revoluci&oacute;n que necesitamos no pasa necesariamente por una nueva ley educativa &ndash;esa es la vieja obsesi&oacute;n del poder por el medio&ndash;, sino por una transformaci&oacute;n desde dentro. Pasa por formar a docentes que sean facilitadores del cuestionamiento, no transmisores unidireccionales de certezas. Pasa por darles la libertad y los recursos para convertir sus aulas en laboratorios de pensamiento. Pasa por valent&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Es la revoluci&oacute;n de aprender de Nietzsche, el gran inconformista, en las aulas. No para que los alumnos memoricen sus aforismos, sino para que absorban su esp&iacute;ritu intempestivo, su voluntad de no conformarse, de crear su propio camino. En un mundo que nos empuja constantemente a ser lo que los dem&aacute;s esperan, la educaci&oacute;n debe ser el espacio donde aprendamos, por fin, a ser lo que somos. Y en ese aprendizaje, forjar las herramientas para transformar la sociedad en algo m&aacute;s libre, m&aacute;s justo y, sobre todo, m&aacute;s consciente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julio César Cisneros de Brito]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/revolucion-educativa-necesitamos-manipulacion_132_12687847.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Oct 2025 07:17:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Educación,Sociología,Posverdad,Castilla-La Mancha]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El periodista Pepe Reig que reivindica la 'Ley ELA' en un mundo desinformado: "Solo lo público salva al pueblo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/periodista-pepe-reig-reivindica-ley-ela-mundo-desinformado-publico-salva-pueblo_1_12608961.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d1d1511e-337d-4bfa-8af1-905cba651cba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El periodista Pepe Reig que reivindica la &#039;Ley ELA&#039; en un mundo desinformado: &quot;Solo lo público salva al pueblo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Para Reig, escribir su último libro, ha sido un "proceso desesperadamente lento" debido a que padece Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA) y ya no puede teclear. En su título, 'En manos de la desinformación: posverdad, posperiodismo, posdemocracia', analiza cómo influyen en la sociedad las teorías conspirativas y el papel de los periodistas en la búsqueda de la verdad, en un mundo en el que las redes sociales tienen cada vez más influencia</p><p class="subtitle">¿Entendemos la desinformación?</p></div><p class="article-text">
        Buscar la verdad ha sido siempre una m&aacute;xima para el periodista e historiador Pepe Reig. Se doctor&oacute; en Historia por la Universitat d'Alacant, y ha sido profesor de la Facultad de Comunicaci&oacute;n del Campus de Cuenca, correspondiente a la Universidad de Castilla-La Mancha. A trav&eacute;s de sus asignaturas, Documentaci&oacute;n informativa y Periodismo especializado, ha tratado de inculcar en los estudiantes su pasi&oacute;n por la verificaci&oacute;n: &ldquo;Si la informaci&oacute;n no est&aacute; al servicio de la verdad, tal y como ocurre ahora con las <em>fake news</em>, la claridad de la conversaci&oacute;n p&uacute;blica disminuye peligrosamente&rdquo;, destaca Reig.
    </p><p class="article-text">
        Ahora ha publicado un nuevo libro -dado que ya es autor de m&aacute;s de 15 t&iacute;tulos-, 'En manos de la desinformaci&oacute;n', donde analiza c&oacute;mo influyen en la sociedad las teor&iacute;as conspirativas y el papel &ldquo;esencial&rdquo; de los periodistas en la b&uacute;squeda de la verdad. Pepe Reig apunta, en la entrevista que ha mantenido con <strong>elDiario.es Castilla-La Mancha</strong>, que &eacute;l siempre ha trabajado en el campo del periodismo &ldquo;bajo el punto de vista de la documentaci&oacute;n, es decir, de la facticidad de la informaci&oacute;n&rdquo;. Siempre se ha preocupado por la exactitud y el rigor de la verdad que contiene el mensaje period&iacute;stico, por eso considera que en la actualidad el periodismo &ldquo;no se est&aacute; ejerciendo correctamente&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Le preguntamos c&oacute;mo observa que el periodismo ha cambiado a lo largo de su trayectoria y se muestra tajante: &ldquo;Las pr&aacute;cticas period&iacute;sticas han empeorado, sobre todo desde la d&eacute;cada de los 2000, ya que con el auge de las redes sociales estas se muestran como claras competidoras desleales de la comunicaci&oacute;n cl&aacute;sica para los medios tradicionales&rdquo;. Para Reig, las redes sociales no ofrecen las mismas garant&iacute;as de rigor profesional en el tratamiento de la informaci&oacute;n. &ldquo;Las redes sociales est&aacute;n abiertas a la improvisaci&oacute;n, puesto que son accesibles a cualquiera, a nadie se le pide que muestre un rigor profesional para comunicar&rdquo;. Un hecho que puede relacionarse directamente con los numerosos influencers que ejercen papeles comunicativos en redes sociales y que no siempre ofrecen una informaci&oacute;n contrastada, utilizan estos canales para monetizar su contenido.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las conspiranoias son un nuevo tipo de relato que viene a llenar el hueco dejado por los grandes relatos de emancipación de la humanidad como por ejemplo el cristianismo, el socialismo o el liberalismo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La proliferaci&oacute;n de recursos tecnol&oacute;gicos como las redes sociales &ldquo;ha llenado el espacio comunicativo de mentiras, atractivas y emocionales, que compiten ventajosamente con los mensajes certeros de los medios de comunicaci&oacute;n&rdquo;. Para el acad&eacute;mico, esto se percibe &ldquo;muy bien en el debate p&uacute;blico, que se ha vuelto extremadamente tenso, poco proclive al razonamiento sereno y sensato&rdquo;. Casos como el de Torre Pacheco, donde <a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/carcel-vito-quiles_129_12478662.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">'pseudoperiodistas' incendiaban las redes sociales</a> para causar un efecto reaccionario.
    </p><p class="article-text">
        Dialogamos con Pepe sobre el hecho de que las personas con menos recursos econ&oacute;micos suelen estar peor informadas, a lo que &eacute;l tambi&eacute;n apunta que &ldquo;en nuestras democracias se ten&iacute;a la promesa de que se pod&iacute;a vivir en libertad, porque aseguraba un futuro menos desigual, pero desde los tiempos del neoliberalismo en mandatos como Reagan o Thatcher en el panorama internacional, sumado a la globalizaci&oacute;n salvaje, esto se ha invertido. Ahora las democracias no garantizan la igualdad&rdquo;. Para Reig, existen sectores de la poblaci&oacute;n que son &ldquo;materia f&aacute;cil&rdquo; para la desinformaci&oacute;n y que se adhieran a teor&iacute;as conspirativas. Teor&iacute;as absurdas como la de que <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/pajaros-no-existen-cia-oculta-antipajarismo-aterriza-madrid-parodia-conspiranoicos_1_12307687.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los p&aacute;jaros no existen y que son robots controlados</a> para vigilar a la poblaci&oacute;n, pero que cala en algunos sectores de la sociedad.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Las teor&iacute;as m&aacute;s peligrosas son aquellas que cuentan una historia falsa&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Las conspiranoias &ldquo;son un nuevo tipo de relato que viene a llenar el hueco dejado por los grandes relatos de emancipaci&oacute;n de la humanidad como por ejemplo el cristianismo, el socialismo o el liberalismo&rdquo;. Reig asegura que estos relatos, desde la d&eacute;cada de 1990, han ido siendo desmentidos. 
    </p><p class="article-text">
        Una teor&iacute;a que, seg&uacute;n Reig, hemos podido observar durante los d&iacute;as posteriores a la DANA que perjudic&oacute; a multitud de localidades en Valencia y otras regiones del pa&iacute;s en octubre de 2024, es la perpetrada por la extrema derecha que la propia ciudadan&iacute;a era la que en ausencia de reacci&oacute;n pol&iacute;tica la que se encargaba de ayudar a los afectados por las inundaciones. &ldquo;Ante la reacci&oacute;n solidaria de la <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/sociedad/ayuda-contraproducente-cierran-accesos-voluntarios-colapso-vias-valencia_1_11784055.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">juventud que cruzaba los puentes para ir a ayudar a los pueblos afectados</a>, la extrema derecha lanzaba la consigna equivocada de que solo el pueblo salva al pueblo. Eso es una mentira. Solo lo p&uacute;blico salva al pueblo&rdquo;. El historiador se&ntilde;ala que estos &ldquo;relatos individualistas extremos vienen a socavar los valores sobre los que se asienta una vida democr&aacute;tica y solidaria para establecer un sistema autoritario, como ocurre en Estados Unidos con Donald Trump, donde ya incluso se saca el ej&eacute;rcito a las calles para detener protestas&rdquo;.
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                    alt="Portada de &#039;En mano de la desinformación&#039; de Pepe Reig Cruañes"
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                Portada de &#039;En mano de la desinformación&#039; de Pepe Reig Cruañes                            </span>
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        Para combatir las teor&iacute;as conspirativas y la desinformaci&oacute;n, Reig considera que &ldquo;la ciudadan&iacute;a tiene su cuota de responsabilidad. Si no conseguimos que se activen, se despierten y entiendan que esto es una problem&aacute;tica, nos van a arrebatar las instituciones y derechos de la democracia sin que nos demos cuenta&rdquo;. No obstante, se&ntilde;ala que los periodistas son tambi&eacute;n un papel clave: &ldquo;Tienen que entender que el papel del periodismo es darle a la gente los elementos cognitivos, la informaci&oacute;n que necesitan sobre lo que pasa. Para que los ciudadanos puedan intervenir en lo que les pasa. Para que haya ciudadan&iacute;a debe haber periodismo libre&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El historiador y periodista considera que el periodismo actual &ldquo;ha fallado&rdquo;, debido a la &ldquo;competici&oacute;n feroz de las redes, donde los medios han bajado la guardia y han abandonado su rigor y compromiso con la verdad&rdquo;, de ejercer su papel como cuarto poder. 
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, expresa que el periodismo &ldquo;debe reinventarse para volver a ser m&aacute;s atractivo y m&aacute;s necesario&rdquo;, pero tambi&eacute;n &ldquo;entramos en un debate por la responsabilidad&rdquo;. &ldquo;Hoy en d&iacute;a las redes sociales no tienen responsabilidad ninguna, ellas dicen que no son responsables de lo que los usuarios transmiten en su plataforma. Pero no debe ser as&iacute;. Las redes son responsables de lo que publican y deben enfrentarse a la justicia si es que comenten delitos. Eso es clave para el futuro&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Lidiar con la ELA para trabajar</h2><p class="article-text">
        Pepe Reig fue diagnosticado con <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/toledo/antonio-izquierdo-paciente-ela-hay-atender-mayorias-favor-no-olviden-minorias_1_12358887.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Esclerosis Lateral Amiotr&oacute;fica (ELA)</a> en el a&ntilde;o 2021. Sin embargo, eso no le ha impedido continuar con su trabajo, aunque con ciertas limitaciones. En la actualidad, Pepe puede comunicarse oralmente, aunque durante la entrevista que no ha llevado m&aacute;s de veinte minutos, Reig nos se&ntilde;ala que poco a poco se le est&aacute; &ldquo;acabando la capacidad de hablar&rdquo; as&iacute; que debemos ir finalizando. &ldquo;El libro ya estaba en mi cabeza. Fui trabajando poco a poco, sin embargo, mis manos ya no pueden teclear, as&iacute; que he trabajado con un rat&oacute;n que me permite seleccionar las teclas en un teclado virtual. Ha sido un proceso desesperadamente lento, pero he podido completarlo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque lleva cuatro a&ntilde;os con esta enfermedad degenerativa y asegura que est&aacute; &ldquo;al borde de la inmovilidad&rdquo; -en la actualidad se desplaza con ayuda de una silla de ruedas-, quiere hacer una reivindicaci&oacute;n sobre la Ley ELA, que se aprob&oacute; el a&ntilde;o pasado, pero todav&iacute;a est&aacute; pendiente de implementarse. &ldquo;Me da la impresi&oacute;n de que las comunidades gobernadas por la derecha no est&aacute;n poniendo de su parte, no est&aacute;n poniendo el dinero necesario para acelerar la implementaci&oacute;n de esta ley y encima critican al Gobierno central que es el &uacute;nico que est&aacute; poniendo pasta&rdquo;, asevera. 
    </p><p class="article-text">
        El historiador no comprende por qu&eacute; &ldquo;formalmente todo el mundo apoya a los que tenemos ELA, pero en la pr&aacute;ctica los gobiernos de la derecha siguen con su guerra contra el Gobierno de Espa&ntilde;a, que es el &uacute;nico que quiere ampliar lo p&uacute;blico. Volvemos a lo mismo de antes, solo lo p&uacute;blico salva al pueblo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Presentaciones del libro</h2><p class="article-text">
        El pasado 15 de septiembre Pepe Reig pudo presentar su libro en la Facultad de Comunicaci&oacute;n de la UCLM en la que trabaj&oacute; desde sus inicios en el a&ntilde;o 2011. &ldquo;Fue estupendo, fue delicioso. Me reencontr&eacute; con viejos compa&ntilde;eros y compa&ntilde;eras y con amigos entra&ntilde;ables. Estuvo el rector, que desarroll&oacute; un discurso muy personal y muy encantador&rdquo;, explica orgulloso. Tambi&eacute;n le acompa&ntilde;aron la decana de la facultad, Bel&eacute;n Galletero, y el profesor &Aacute;ngel Luis L&oacute;pez Villaverde, ambos compa&ntilde;eros de docencia durante su d&eacute;cada como profesor en esta instituci&oacute;n. &ldquo;Bel&eacute;n Galletero hizo un discurso perfecto desde el punto de vista period&iacute;stico. Y mi amigo &Aacute;ngel Luis, por siempre su sentido del humor ayud&oacute; a hacer la jornada llevadera. Yo acab&eacute; agotado, pero feliz&rdquo;, expresa Reig.
    </p><p class="article-text">
        El historiador y periodista nos comenta que presentar&aacute; su t&iacute;tulo a finales de octubre en la Librer&iacute;a Pynchon de Alicante, pero que de momento no tiene &ldquo;m&aacute;s compromisos&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rodrigo Abad]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/periodista-pepe-reig-reivindica-ley-ela-mundo-desinformado-publico-salva-pueblo_1_12608961.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Sep 2025 20:19:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El periodista Pepe Reig que reivindica la 'Ley ELA' en un mundo desinformado: "Solo lo público salva al pueblo"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Periodismo,Teorías de la conspiración,ELA,Docentes,Universidad de Castilla-La Mancha,DANA,Extrema derecha,Posverdad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Entendemos la desinformación?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/entendemos-desinformacion_129_12499505.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3b0604de-36c3-4685-947e-ee6368b31c03_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Entendemos la desinformación?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aunque la verdad no esté de moda, sigue siendo clave responder a la pregunta: ¿cuánta verdad soportan las dictaduras y cuánta mentira las democracias? Esa era la cuestión de fondo. Esa es la pregunta que hay que tener en mente cuando observamos lo que pasa con la posverdad, el posperiodismo y la posdemocracia</p></div><p class="article-text">
        Los avisos sobre el peligro de la proliferaci&oacute;n de mentiras en el espacio p&uacute;blico se han hecho omnipresentes. Las alarmas sobre el riesgo de normalizar la posverdad est&aacute;n por todas partes. La amenaza de la ola ultraderechista asoma a las primeras p&aacute;ginas de los diarios. Todo estaba a la vista.
    </p><p class="article-text">
        Lo que quiz&aacute; no era tan visible, lo que ven&iacute;amos necesitando era que se trazara la l&iacute;nea de puntos que conecta esos peligros: la indiferencia hacia la verdad, el pseudo periodismo de las <em>fake news</em> y el ataque del populismo autoritario contra la democracia.
    </p><p class="article-text">
        Necesit&aacute;bamos analizar esos tres universos en su interacci&oacute;n, para entender que la amenaza es sist&eacute;mica y nos incumbe a todos. Sin una ciudadan&iacute;a avisada y despierta no tenemos salvaci&oacute;n. Aunque la verdad no est&eacute; de moda, sigue siendo clave responder a la pregunta: &iquest;cu&aacute;nta verdad soportan las dictaduras y cu&aacute;nta mentira las democracias? Esa era la cuesti&oacute;n de fondo. Esa es la pregunta que hay que tener en mente cuando observamos lo que pasa con la posverdad, el posperiodismo y la posdemocracia.
    </p><h2 class="article-text">Posverdad</h2><p class="article-text">
        Acabo de leer en <em>El Salto</em>, un digital intachablemente de izquierda, una largu&iacute;sima entrevista con una joven promesa de la filosof&iacute;a posmoderna, Laura Llevadot. Ella se proclama &ldquo;postfundacional&rdquo;, porque cuestiona tanto los presupuestos de la modernidad como los propios fundamentos de la filosof&iacute;a. Empezando en la &ldquo;deconstrucci&oacute;n&rdquo; de <strong>Jacques Derrida</strong> y a&ntilde;adiendo suficiente anarquismo, el resultado es una filosof&iacute;a &ldquo;antinormativa&rdquo;. Prometo leerla con atenci&oacute;n, pero ya me parece muy ilustrativa del tono actual de la filosof&iacute;a, tras m&aacute;s de medio siglo de &eacute;nfasis en lo ling&uuml;&iacute;stico. El gran descubrimiento parece ser la huida de toda <em>normatividad</em>. As&iacute; que la consigna es mantenerse lejos de <strong>Kant</strong> y, sobre todo, de <strong>Habermas</strong>. Esta joven fil&oacute;sofa dice que eso de explorar las fronteras del &ldquo;ser y el deber ser&rdquo; no es m&aacute;s que un residuo autoritario del pasado. &iexcl;Huyamos, pues, de lo normativo!
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, d&eacute;jenme que pregunte desde la ignorancia filos&oacute;fica: &iquest;c&oacute;mo hacemos para dise&ntilde;ar un escenario social acorde con la <strong>condici&oacute;n humana</strong>? o, m&aacute;s modestamente, &iquest;c&oacute;mo organizamos una <strong>conversaci&oacute;n p&uacute;blica</strong> que sostenga el funcionamiento de nuestra democracia, sin tener ni idea de cu&aacute;les ser&iacute;an las condiciones ideales del di&aacute;logo? &iquest;C&oacute;mo podr&iacute;amos mejorar la existencia, sin el acuerdo m&iacute;nimo sobre qu&eacute; es &ldquo;la vida buena&rdquo;, ese elevado ideal de la sabidur&iacute;a cl&aacute;sica?
    </p><p class="article-text">
        Tengo la sospecha -pero &iquest;qui&eacute;n soy yo para sospechar? - de que esto de la <strong>antinormatividad</strong> es una adaptaci&oacute;n filos&oacute;fica al mundo sin reglas en que nos ha metido la globalizaci&oacute;n. En lugar de definir c&oacute;mo deber&iacute;an ser las cosas, que la gente componga identidades y filosof&iacute;as &ldquo;a la carta&rdquo;. Eliges los ingredientes del muestrario y el <em>rider</em> te lo acaba llevando a casa. Es la clase de libertad que el neoliberalismo vende para no hablar de igualdad.
    </p><h2 class="article-text">Posperiodismo</h2><p class="article-text">
        Las opiniones se van a volver turbulentas en cuanto se empiece a hablar de las iniciativas legales para controlar las f&aacute;bricas de bulos y los seudo medios que las alimentan. Vamos a ver enseguida c&oacute;mo las derechas, todas las derechas, se aprestan a defender la <strong>libertad de mentir</strong> en el espacio p&uacute;blico. No podemos equivocarnos en esto: no se trata de restringir ninguna libertad, sino de asegurar la responsabilidad, es decir, quien habla en el espacio p&uacute;blico lo hace bajo su identidad y &eacute;sta debe quedar registrada en alguna parte. Las grandes plataformas de redes sociales (Meta, X o Tik Tok) tendr&aacute;n que responsabilizarse alguna vez de los contenidos que transmiten, &iquest;o no? Una cosa es comunicar y otra informar. Lo primero est&aacute; protegido por la libertad de expresi&oacute;n, mientras no incite al odio o la violencia. Lo segundo est&aacute; regulado por el derecho a la informaci&oacute;n. Y conviene no olvidar que las mentiras no son informaci&oacute;n. Si no desarrollamos narrativas poderosas, capaces de competir con los relatos conspiranoicos sin renunciar a la facticidad, el periodismo habr&aacute; perdido su funci&oacute;n hist&oacute;rica. En tiempos de &ldquo;malismo&rdquo;, el cinismo se vuelve reaccionario y es preciso volver a la &eacute;pica. En esas nuevas narrativas hay que asignar un papel lucido a la gente corriente, en la defensa de la vida, en el rescate de la democracia.
    </p><h2 class="article-text">Posdemocracia</h2><p class="article-text">
        Hace 103 a&ntilde;os de la Marcha sobre Roma y todos tenemos cierta sensaci&oacute;n de &ldquo;d&eacute;j&agrave; vu&rdquo;. Algo como &ldquo;&iquest;esto no lo hemos visto antes?&rdquo;. Hace 100 a&ntilde;os era el fascismo en Italia, Alemania, Hungr&iacute;a, Espa&ntilde;a, etc. Ahora es el populismo de Trump, Milei, Orb&aacute;n o Putin. Ya s&eacute; que no es igual, pero no me negar&aacute;n que rima.
    </p><p class="article-text">
        Quien quiera ver el cat&aacute;logo de contrarreformas que conducen a la posdemocracia, c&oacute;mo se desmonta el entramado de instituciones y derechos que hab&iacute;amos trabajosamente construido, no tiene m&aacute;s que observar la secuencia de <strong>&oacute;rdenes ejecutivas</strong> del nuevo inquilino de la Casa Blanca.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Sus medidas contra la inmigraci&oacute;n no pretenden tanto reducir el contingente de inmigrantes, como generalizar el miedo, un modo efectivo de desalentar la cr&iacute;tica ciudadana.</li>
                                    <li>Las amenazas a jueces y funcionarios celosos de su deber frente a la arbitrariedad, juega tambi&eacute;n en la misma direcci&oacute;n.</li>
                                    <li>La persecuci&oacute;n al pluralismo period&iacute;stico y la venganza presupuestaria y policial contra las universidades cr&iacute;ticas, abundan en ese designio.</li>
                                    <li>La reducci&oacute;n salvaje de las partidas destinadas a inclusi&oacute;n social y ayuda al desarrollo, se acompa&ntilde;an de un discurso descalificador, para deslegitimar toda resistencia.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Pasaron los tiempos de aquel asesor de Clinton que gritaba &ldquo;&iexcl;es la econom&iacute;a, est&uacute;pido!&rdquo;. Ya no es la econom&iacute;a lo que mueve el voto. &ldquo;&iexcl;Es el miedo, est&uacute;pido!&rdquo;. Por todas partes el prop&oacute;sito parece siempre arrebatar a la ciudadan&iacute;a la seguridad sobre su entramado de derechos c&iacute;vicos. Que dejen de so&ntilde;ar con que los tienen y sepan que dependen de la voluntad del poder.
    </p><p class="article-text">
        Si esto no es la tiran&iacute;a de siempre, que venga dios y lo vea.
    </p><p class="article-text">
        Pepe Reig reflexiona sobre estas y otras ideas en su libro <em>En manos de la desinformaci&oacute;n. Posverdad, posperiodismo y posdemocracia </em>(Catarata, 2025).
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pepe Reig]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/entendemos-desinformacion_129_12499505.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 29 Jul 2025 21:23:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Entendemos la desinformación?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Posverdad,Fake News,Bulos,Donald Trump,Javier Milei,Viktor Orbán,Vladímir Putin,Filosofía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Jesús Cintora presenta en Toledo su nuevo libro 'El precio de la verdad': política, medios y bulos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/politica/jesus-cintora-presenta-toledo-nuevo-libro-precio-politica-medios-bulos_1_11401933.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b89e5347-9b17-4885-a961-9150d3a92010_16-9-discover-aspect-ratio_default_1095964.jpg" width="5557" height="3126" alt="Jesús Cintora presenta en Toledo su nuevo libro &#039;El precio de la verdad&#039;: política, medios y bulos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Será el martes, día 4 de junio, a las 19.00 horas en la Biblioteca de Castilla-La Mancha, acompañado de Alicia Avilés Pozo, periodista de elDiarioclm.es</p><p class="subtitle">Hemeroteca - “Son los poderes económicos que no se presentan a las elecciones los que acumulan cada vez más desigualdad”</p></div><p class="article-text">
        El periodista Jes&uacute;s Cintora abordar&aacute; el problema de los bulos y la posverdad en un coloquio en Toledo, donde presentar&aacute; su nuevo libro 'El precio de la verdad'. Ser&aacute; el martes, d&iacute;a 4 de junio, a las 19.00 horas, en la Biblioteca de Castilla-La Mancha, ubicada en el Alc&aacute;zar de la ciudad. La entrada es libre hasta completar aforo.
    </p><p class="article-text">
        Cintora propone en su libro un di&aacute;logo sobre la situaci&oacute;n y el futuro del periodismo, de los medios de comunicaci&oacute;n y de las redes sociales. Por ello, dialogar con la ciudadan&iacute;a es tambi&eacute;n la propuesta de su visita a Toledo. El autor abrir&aacute; el coloquio a preguntas del p&uacute;blico<span class="highlight" style="--color:white;">.</span> 
    </p><p class="article-text">
        El libro aborda la encrucijada de los medios, su relaci&oacute;n con la ciudadan&iacute;a, las amenazas y oportunidades de las redes sociales, la importancia de la cultura y el pensamiento cr&iacute;tico y las relaciones entre pol&iacute;tica y medios. Introducir&aacute; y moderar&aacute; el acto Alicia Avil&eacute;s Pozo, periodista de elDiario.es de Castilla-La Mancha. 
    </p><p class="article-text">
        'El precio de la verdad' (Ediciones B-Penguin Random House) sali&oacute; a la venta el pasado 11 de abril y es el quinto en la trayectoria del periodista de &Aacute;greda (Soria). 
    </p><p class="article-text">
        Jes&uacute;s Cintora acumula m&aacute;s de 25 a&ntilde;os de experiencia presentando programas en el gremio, tanto en la televisi&oacute;n como en la radio. Es uno de los referentes del periodismo pol&iacute;tico y social en Espa&ntilde;a. Ha presentado espacios como <em>Las cosas claras</em>, en TVE; <em>Las ma&ntilde;anas de Cuatro</em>, en Mediaset; <em>Carretera y manta</em>, en La Sexta; as&iacute; como diversos programas en la Cadena SER, donde trabaj&oacute; con I&ntilde;aki Gabilondo. Antes, ha publicado libros como 'No quieren que lo sepas', 'La Conjura' o 'Conspiraciones'.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioclm.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/politica/jesus-cintora-presenta-toledo-nuevo-libro-precio-politica-medios-bulos_1_11401933.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 May 2024 10:46:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Jesús Cintora presenta en Toledo su nuevo libro 'El precio de la verdad': política, medios y bulos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Periodismo,Medios de comunicación,Periodistas,Posverdad,Bulos,Política,Fake News,Toledo,Jesús Cintora]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[José Antonio Pérez Tapias: "La IA difumina la diferencia entre verdad y mentira, abriendo la vía a dinámicas totalitarias"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/jose-antonio-perez-tapias-ia-difumina-diferencia-mentira-abriendo-via-dinamicas-totalitarias_128_10655731.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/55960864-245e-4a5b-b0b3-fbd2e2e1f7ee_16-9-discover-aspect-ratio_default_1084004.jpg" width="3816" height="2146" alt="José Antonio Pérez Tapias: &quot;La IA difumina la diferencia entre verdad y mentira, abriendo la vía a dinámicas totalitarias&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El catedrático de Filosofía y exdiputado del PSOE alerta sobre los peligros de la inteligencia artificial en el mundo de la posverdad</p><p class="subtitle">Elon Musk: “En el futuro no hará falta ningún trabajo, la IA podrá hacerlo todo”
</p></div><p class="article-text">
        En un contexto en el que la posverdad se ha instalado en la vida pol&iacute;tica para contaminar la convivencia social, la inteligencia artificial sit&uacute;a a la sociedad ante un nuevo escenario en el que cada vez ser&aacute; m&aacute;s dif&iacute;cil distinguir la verdad de la mentira. Un panorama que para el catedr&aacute;tico de Filosof&iacute;a y exdiputado del PSOE Jos&eacute; Antonio P&eacute;rez Tapias &ldquo;abre la v&iacute;a para din&aacute;micas totalitarias&rdquo;. Por ello defiende que es necesario &ldquo;un compromiso por la verdad&rdquo; y dotar a la ciudadan&iacute;a de criterio para, &ldquo;sin tecnofobia no caer en las redes del tecnocratismo de nueva escala&rdquo;. Tapias atiende a elDiario.es horas antes de ofrecer <a href="https://www.youtube.com/watch?v=R8qIWG8UJbg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una conferencia en Pamplona</a> sobre la importancia de la verdad en los tiempos de la posverdad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;No es la posverdad la mentira de toda la vida?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Algo tiene que ver, pero tiene nuevos elementos que se le a&ntilde;aden. Es una mentira fabricada y difundida a gran escala con el inter&eacute;s de que se rentabilice pol&iacute;ticamente. Mentiras en el mundo pol&iacute;tico ha habido toda la vida, pero en este caso lo que tiene como factor novedoso son los recursos tecnol&oacute;gicos que existen para la fabricaci&oacute;n y difusi&oacute;n de esa mentira buscando movilizar emociones para generar esa adhesi&oacute;n. En contextos de pol&iacute;ticas con un sesgo muy populista donde la movilizaci&oacute;n de emociones para la adhesi&oacute;n a partidos funciona notablemente, la din&aacute;mica de la posverdad da un especial rendimiento. Pero, adem&aacute;s, no solo se miente, sino que se pretende generar una verdad alternativa respecto a los hechos. Todos esos son los elementos son los que diferencia la mentira tradicional de la posverdad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los populismos supieron ver en las redes sociales su principal aliado para difundir noticias falsas y que sus discursos calaran mejor en la sociedad. Lo vimos con Trump, Bolsonaro o Vox aqu&iacute; en Espa&ntilde;a. &iquest;Se est&aacute;n aprovechando ya de la IA?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Todav&iacute;a no est&aacute; tan presente, pero como todas las tecnolog&iacute;as va a presentar ventajas, pero tambi&eacute;n riesgos y amenazas, y puede que se vaya introduciendo tambi&eacute;n en lo que a la postre son nuevas t&eacute;cnicas de manipulaci&oacute;n pol&iacute;tica. &iquest;Qu&eacute; es lo grave? Que como ya dec&iacute;a la fil&oacute;sofa Hannah Arendt hace a&ntilde;os en alguno de sus textos, incluido tambi&eacute;n en &lsquo;Los or&iacute;genes del totalitarismo&rsquo;, todo esto contribuye a difuminar la diferencia entre realidad y ficci&oacute;n, entre verdad y mentira, y ello supone dejar la v&iacute;a abierta para din&aacute;micas totalitarias, procesos en los que la democracia sale perdiendo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Es ese el mayor riesgo que tiene la IA?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. Todas las tecnolog&iacute;as nacen en un principio desde una posici&oacute;n que muchas veces se quiere considerar neutra, y no es tan neutra. Las tecnolog&iacute;as nacen puestas en bandeja para quien tiene la posibilidad de financiarlas y controlarlas. Hay que sujetar esa din&aacute;mica y llevarla al servicio de la sociedad en su conjunto. En este caso no va a ser f&aacute;cil porque es un instrumento muy potente, es una especie de energ&iacute;a nuclear en el &aacute;mbito cognitivo de las tecnolog&iacute;as del conocimiento. Es un instrumento muy ambivalente que habr&aacute; que ver c&oacute;mo funciona. La cuesti&oacute;n es c&oacute;mo evitar que toda esta din&aacute;mica de la posverdad se deslice a unos extremos a&uacute;n m&aacute;s perjudiciales en esa confusi&oacute;n entre realidad y ficci&oacute;n, entre verdad y mentira. Porque puede darse que, si hemos hablado de posverdad porque se relativiza el valor verdad, ahora nos podemos ver con que se ve puesta en cuesti&oacute;n la veracidad misma, es decir, el compromiso de verdad que necesita una democracia y una sociedad. No podemos vivir sobre la mentira organizada masivamente, la convivencia ser&iacute;a inviable. 
    </p><p class="article-text">
        Tampoco podemos vivir sobre relatos, construcciones, manejos de datos sin una contrastaci&oacute;n suficiente, sin elementos que nos permitan controlar eso y encauzarlo en las mejores direcciones. Desde los &aacute;mbitos que trabajan la inteligencia artificial ya se plantean soluciones de este tipo, de b&uacute;squeda de soluciones respecto al control, la validaci&oacute;n y a posibles l&iacute;mites. Lo parad&oacute;jico es que desde los centros empresariales y de ingenier&iacute;a que han dise&ntilde;ado todo esto se ven a veces asustados o preocupados por lo que puedan desencadenar, pero al final est&aacute; en sus manos el ofrecer una tecnolog&iacute;a que no sea da&ntilde;ina para nuestras democracias.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Los estados deben regular de alguna forma la IA para evitar esos escenarios da&ntilde;inos para la democracia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. Hay que entrar en alguna regulaci&oacute;n jur&iacute;dica, pero de nuevo entra el problema de que de una manera o de otra puede incidir en la libertad de expresi&oacute;n, algo que tampoco se ha terminado de resolver del todo respecto a las redes sociales. Hemos visto muchas veces que cuando esa regulaci&oacute;n se ha acometido desde las propias empresas comporta un exceso que supone una censura. Hay que hilar muy fino porque la inteligencia artificial puede entrar en otros campos, como por ejemplo el m&eacute;dico, que inciden en la vida cotidiana que afecta a la ciudadan&iacute;a. Es necesaria una regulaci&oacute;n, pero exige una colaboraci&oacute;n entre el &aacute;mbito jur&iacute;dico y el tecnol&oacute;gico. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No podemos vivir sobre la mentira organizada masivamente, la convivencia sería inviable</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Existe una confianza excesiva en la inteligencia artificial?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No hay que perder de vista el hecho de que la inteligencia artificial es una creaci&oacute;n humana, no es una figura cuasi divina que se sobreponga a los humanos. Corremos el riesgo de perder de vista ese origen y padecer una nueva especie de alienaci&oacute;n tecnocr&aacute;tica cuasi religiosa que convierte a la inteligencia artificial en una amenaza o en un factor de dominio tecnocr&aacute;tico. Eso es lo que hay que evitar. No hay que tomar posiciones fide&iacute;stas, cr&eacute;dulas o de confianza excesiva en la inteligencia artificial. Sin tecnofobia, pero tampoco hay que caer en una tecnofilia ingenuamente confiada. Hay que mantener una actitud cr&iacute;tica ante la inteligencia artificial.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n debemos estar preocupados en c&oacute;mo quedan nuestros m&aacute;rgenes de libertad de expresi&oacute;n, de ejercicio de libertades y de autonom&iacute;a personal y pol&iacute;tica, por lo que se refiere a nuestras comunidades pol&iacute;ticas en general, nuestra sociedad, nuestros estados. Hay que entrar en un debate que va a ser arduo y muy acelerado seguramente porque esta tecnolog&iacute;a la tenemos ya aqu&iacute; con unos avances que a veces son de d&iacute;a a d&iacute;a y que est&aacute;n al alcance de cualquiera.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;La soluci&oacute;n a este uso perverso que se le puede dar a la IA est&aacute; de nuevo en la educaci&oacute;n, en generar una sociedad con esp&iacute;ritu cr&iacute;tico que sepa discernir entre lo que es verdad y lo que es mentira?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Eso ha ocurrido siempre, pero claro, a medida que las tecnolog&iacute;as son m&aacute;s sofisticadas, nos exigen una nueva ilustraci&oacute;n, una nueva capacitaci&oacute;n que adem&aacute;s no puede ser solo tecnol&oacute;gica. Y en la tecnol&oacute;gica hay que distinguir la tecnolog&iacute;a del mundo de la ingenier&iacute;a y de los profesionales de la inform&aacute;tica y la telem&aacute;tica y la necesaria formaci&oacute;n que podemos tener los usuarios para con nuestras capacidades, manejarnos con soltura y sin riesgos de diferentes tipo con estas nuevas tecnolog&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Adem&aacute;s de fil&oacute;sofo, hace a&ntilde;os fue diputado del PSOE, partido del que se dio de baja, entre otras cuestiones por no compartir la posici&oacute;n de la direcci&oacute;n de S&aacute;nchez en el conflicto catal&aacute;n. &iquest;Qu&eacute; le parece que ahora defienda una ley de amnist&iacute;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El PSOE ha decidido entrar en este camino para resolver la investidura pero tambi&eacute;n, como ha dicho Pedro S&aacute;nchez, para seguir con una etapa de reforzar los cauces de convivencia en Catalu&ntilde;a y, por consiguiente, en el resto de Espa&ntilde;a. M&aacute;s all&aacute; del debate jur&iacute;dico que ha habido sobre si la amnist&iacute;a cabe en la Constituci&oacute;n, que yo creo que s&iacute;, el problema es pol&iacute;tico. Es decir, qu&eacute; discurso, sobre qu&eacute; razones se apoya esa amnist&iacute;a y en el marco de qu&eacute; acuerdos se lleva a cabo. 
    </p><p class="article-text">
        Pero m&aacute;s all&aacute; de la amnist&iacute;a, en el panorama pol&iacute;tico que por ah&iacute; se abre, lo que hay que resolver es qu&eacute; hacer con la reconfiguraci&oacute;n territorial del Estado. El estado auton&oacute;mico sufre un cierto agotamiento y necesita una reforma en profundidad en nuestra Constituci&oacute;n. &iquest;En qu&eacute; direcci&oacute;n? Es ah&iacute; donde hay que trabajar para que cuando se dialogue sobre estos temas, por ejemplo el PSOE tenga una propuesta que pueda poner sobre la mesa. Si no, estamos ante un punto de partida que parece que es inamovible y una propuesta maximalista que se presenta como inalcanzable. Esa es la situaci&oacute;n de bloqueo en la que se est&aacute; y est&aacute; m&aacute;s all&aacute; de la amnist&iacute;a. La amnist&iacute;a no prejuzga necesariamente hacia d&oacute;nde se va, pero hay que clarificar hacia d&oacute;nde queremos ir.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y estando la sociedad tan polarizada sobre este tema, &iquest;ve viable que en un corto plazo se pueda dar ese debate en Espa&ntilde;a sobre el modelo territorial?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sin duda, ahora mismo el clima no es muy favorable en ese sentido. La amnist&iacute;a por definici&oacute;n supone comenzar una nueva etapa, por lo que lo ideal ser&iacute;a que fuera un acuerdo m&aacute;s transversal porque, si en la nueva etapa se apacigua una parte pero se tensiona la otra, lo que compones por un sitio se te descompone por otro. Habr&iacute;a que buscar c&oacute;mo limar estas asperezas tan duras y buscar un cauce de entendimiento y hablar sobre estas cuestiones. Ser&iacute;a interesante y positivo buscar un foro donde, antes de avanzar de manera ya m&aacute;s concreta en el &aacute;mbito pol&iacute;tico sobre esto, se pueda debatir de forma m&aacute;s sosegada. Hablar de federalismo plurinacional es reconocer la entidad nacional que se encuentra en algunas comunidades aut&oacute;nomas del Estado espa&ntilde;ol, pero tambi&eacute;n supone una indudable voluntad de pacto para construir federaci&oacute;n. Algunos pensamos que el futuro del Estado espa&ntilde;ol tiene que pasar por ah&iacute;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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      <dc:creator><![CDATA[Rodrigo Saiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/jose-antonio-perez-tapias-ia-difumina-diferencia-mentira-abriendo-via-dinamicas-totalitarias_128_10655731.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Nov 2023 20:46:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[José Antonio Pérez Tapias: "La IA difumina la diferencia entre verdad y mentira, abriendo la vía a dinámicas totalitarias"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inteligencia artificial,Filosofía,PSOE,Navarra,Posverdad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Fake news', posverdad y otros retos de la comunicación, a debate en el Círculo de Bellas Artes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/fake-news-posverdad-retos-comunicacion-debate-circulo-bellas-artes_1_8769807.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8952d93e-21d8-4564-81fe-932833983b8c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Fake news&#039;, posverdad y otros retos de la comunicación, a debate en el Círculo de Bellas Artes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La jornada, que se celebra este jueves 24 de febrero, se enmarca dentro del programa 'Foros I+D+C. Encuentros de innovación en Artes y Humanidades', que intentará debatir sobre estas nuevas prácticas periodísticas.</p><p class="subtitle">Los fotógrafos se unen para reclamar un Centro Nacional de la Imagen</p></div><p class="article-text">
        El periodismo es m&aacute;s importante que nunca, pero parad&oacute;jicamente nunca se hab&iacute;a encontrado en una situaci&oacute;n tan complicada y vulnerable. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/guerra-jean-paul-sartre-actual_1_1724095.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cualquier tuit, cualquier mensaje, se da por v&aacute;lido</a> y puede convertirse en viral. Da igual que no sea cierto, ya ha contaminado a millones de personas que se lo han reenviado por sus m&oacute;viles <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/critica-dilema-redes-sociales-documental-netflix_1_6238348.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">o difundido un bulo desde redes sociales. </a>Un contexto en el que es fundamental conocer los retos y riesgos a los que se enfrenta la comunicaci&oacute;n en la actualidad. Saber discernir entre un bulo y una noticia trabajada, contrastada y que intenta servir para poner luz en aquellos sitios donde el poder no quiere mirar.
    </p><p class="article-text">
        Sobre estos conceptos y problem&aacute;ticas girar&aacute;n las <a href="https://www.circulobellasartes.com/foro-retos-comunicacion/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">jornadas que el C&iacute;rculo de Bellas Artes celebrar&aacute; este jueves 24 de febrero</a> y que intentar&aacute; debatir sobre estas nuevas pr&aacute;cticas period&iacute;sticas, pero tambi&eacute;n sobre sus efectos en la sociedad. Una jornada que se incluye dentro del programa <em>Foros I+D+C. Encuentros de innovaci&oacute;n en Artes y Humanidades</em>, organizados por el C&iacute;rculo de Bellas Artes y seis universidades madrile&ntilde;as (Aut&oacute;noma, Complutense, Carlos III, Rey Juan Carlos, UNED y la Universidad de Alcal&aacute;), la Fundaci&oacute;n Banco Sabadell y la Comunidad de Madrid, con la colaboraci&oacute;n de las Embajadas de Alemania, Francia, Italia, Portugal y Suiza.
    </p><p class="article-text">
        Una jornada que tiene clara la urgencia del an&aacute;lisis profundo sobre las <em>fake news</em> o t&eacute;rminos como posverdad y sobre c&oacute;mo se nos presenta la informaci&oacute;n en la actualidad.&nbsp;&iquest;Qu&eacute; intereses hay detr&aacute;s?, &iquest;c&oacute;mo afecta el consumo de fake news?, &iquest;qu&eacute; responsabilidad tenemos como consumidores de informaci&oacute;n? Son algunas de las preguntas que intentar&aacute;n responder en este encuentro que tambi&eacute;n debatir&aacute; sobre la privacidad en la era digital. Lo har&aacute;n, en una de las charlas, la investigadora y profesora de filosof&iacute;a de la Universidad de Oxford, Carissa V&eacute;lez y el fil&oacute;sofo Diego Garrocha.
    </p><p class="article-text">
        Por la tarde tendr&aacute;n lugar las mesas de&nbsp;debate<strong>&nbsp;</strong>sobre&nbsp;<em>fake news</em>&nbsp;y posverdad, en la que ser&aacute;n los propios medios de comunicaci&oacute;n quienes cuenten su experiencia en primera persona. La directora de contenidos de la Cadena SER, Montserrat Dom&iacute;nguez, ser&aacute; una de las profesionales que debatir&aacute; sobre <em>Los medios de comunicaci&oacute;n en la era de la posverdad</em> en una mesa moderada por Sonia Mulero (directora de la Fundaci&oacute;n Banco Sabadell) y Valerio Rocco (director del CBA). Otro de los riesgos de la comunicaci&oacute;n, los bulos, se afrontar&aacute;n en la charla <em>Fake news y posverdad en el periodismo cultural, </em>en la que estar&aacute; presente el periodista y cineasta David Trueba o Marta Reyero, entre otros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El foro contar&aacute; tambi&eacute;n, en su sesi&oacute;n matutina, con una jornada de presentaci&oacute;n de proyectos por parte de las universidades y fundaciones implicadas. Algunos de esos trabajos reflexionan acerca de las culturas documentales (como el falso documental) en tiempos de incertidumbre sobre la credibilidad; la racionalidad y el contraconocimiento o la libertad de expresi&oacute;n en el discurso p&uacute;blico contempor&aacute;neo. Adem&aacute;s, se dar&aacute;n a conocer proyectos como ESCAPE FAKE (programa formativo y de innovaci&oacute;n social sobre verificaci&oacute;n digital), ERUM (destinado a luchar contra la desinformaci&oacute;n y las noticias falsas) o RESPONTRUST (que ofrece las claves para contrarrestar la desinformaci&oacute;n, la infodemia y la conspiranoia durante la pandemia).
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioes Cultura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/fake-news-posverdad-retos-comunicacion-debate-circulo-bellas-artes_1_8769807.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 22 Feb 2022 15:04:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Fake news', posverdad y otros retos de la comunicación, a debate en el Círculo de Bellas Artes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Bellas Artes,Periodismo,Fake News,Posverdad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un político con principios]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/politico-principios_129_8218385.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/afa7213c-15fe-4b40-9f27-ce3cdb948e98_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un político con principios"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El transfuguismo es uno de los grandes problemas de la política, el salto de la oca que permite pasar de un partido a otro con esa parsimonia que cuenta Marx (Groucho): ''Estos son mis principios, pero si no le gustan tengo otros''</p></div><p class="article-text">
        Antonio Gallego Burgos es el portavoz de Vox en el Parlament de Catalunya. Eso, hoy. Hace unos a&ntilde;os militaba en Converg&egrave;ncia i Uni&oacute;,&nbsp;y se present&oacute; a elecciones con aquel grupo pol&iacute;tico, posteriormente pas&oacute; a formar parte del Partido Popular, con el que tambi&eacute;n se present&oacute; a elecciones, y actualmente, como queda dicho, es militante de Vox, diputado auton&oacute;mico en Catalunya y su portavoz en el legislativo auton&oacute;mico catal&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Tiene, como vemos, amplia experiencia pol&iacute;tica, al menos experiencia en saltar de partido en partido. Lo de su pertenencia a Vox es muy reciente, de este mismo a&ntilde;o. Fue fichado por el partido de Abascal para presentarse a las elecciones auton&oacute;micas catalanas del pasado mes de febrero, aquellas que dieron la victoria al ex ministro de Sanidad, Salvador Illa, y la presidencia de la Generalitat&nbsp;a Pere Aragon&egrave;s.
    </p><p class="article-text">
        Gallego Burgos parece querer triunfar en la pol&iacute;tica y para ello le viene bien cualquier partido, siempre que le sit&uacute;e en ventaja. Este es uno de los grandes problemas de la pol&iacute;tica, el transfuguismo, el salto de la oca que permite pasar de un partido a otro con esa parsimonia que cuenta Marx (Groucho): ''Estos son mis principios, pero si no le gustan tengo otros''.
    </p><p class="article-text">
        Otro gran problema de la pol&iacute;tica actual es la mentira. Esa que puso de moda a un nivel casi inalcanzable, gracias a su enorme trascendencia en Twitter, Donald Trump. La mentira triunfa y, peor a&uacute;n, las medias verdades, esa frases enga&ntilde;osas, esos engendros tuiteros que, a veces, son m&aacute;s da&ntilde;inos que una mentira a secas. Ya dec&iacute;a Machado: ''Se miente m&aacute;s de la cuenta por falta de fantas&iacute;a: tambi&eacute;n la verdad se inventa. &iquest;Dijiste media verdad? Dir&aacute;n que mientes dos veces si dices la otra mitad''.
    </p><p class="article-text">
        Viene todo esto a cuento de la pol&eacute;mica creada por Antonio Gallego Burgos, ex Converg&egrave;ncia i Uni&oacute;, ex Partido Popular y, por ahora, dirigente de Vox, a cuenta del idioma que utiliza un ni&ntilde;o de cinco a&ntilde;os llamado Julen. Hace unos d&iacute;as, Gallego Burgos public&oacute; un tweet con esta informaci&oacute;n: ''Mis hijos ya tienen su grupito de amigos en el camping. Se ha incorporado uno nuevo: Julen, un chaval&iacute;n de Guip&uacute;zcoa, incapaz de jugar con los dem&aacute;s al no hablar ni una palabra de espa&ntilde;ol. Ni una. Es muy triste que el separatismo t&oacute;xico empobrezca as&iacute; a tantos Julen''.
    </p><p class="article-text">
        Y sigui&oacute;, d&aacute;ndole al tweet: ''Os lo vuelvo a repetir: Julen, de 5 a&ntilde;os, residente en Guip&uacute;zcoa, no sabe ni una palabra de espa&ntilde;ol.&nbsp;Ni una. Ni oye el espa&ntilde;ol en casa, ni en el colegio''.
    </p><p class="article-text">
        Obviando el hecho de que Gallego Burgos se haya enterado de que el ''chaval&iacute;n'' se llama Julen, que reside en Gipuzkoa, que no ''oye el espa&ntilde;ol en casa, ni en el colegio'', todo ello por se&ntilde;as, o por lenguaje de sordos, o por alg&uacute;n sistema que el propio Gallego Burgos sabr&aacute;, queda la duda de si el portavoz de Vox nos estar&aacute; hablando de verdad de Julen, o tambi&eacute;n se ha inventado el nombre, adem&aacute;s de los aderezos de su noticia tuitera.
    </p><p class="article-text">
        Porque si de verdad est&aacute; hablando de Julen, un ni&ntilde;o de cinco a&ntilde;os, que trata de jugar con los hijos de Gallego Burgos, y no puede porque ''no habla espa&ntilde;ol'' en el camping en el que disfruta de sus vacaciones la familia del portavoz, el diputado puede estar infringiendo la LOPD con un infante de&nbsp;cinco a&ntilde;os, cosa grave para cualquiera, pero m&aacute;s para todo un portavoz de Vox en el parlamento catal&aacute;n. No creo que haya muchos Julen de cinco a&ntilde;os, de Gipuzkoa, que no saben ''ni una palabra de espa&ntilde;ol'' en el famoso camping.
    </p><p class="article-text">
        Dicho esto, conviene hacerle llegar al mencionado portavoz de Vox la realidad de una lengua, el euskera, que es la que habla el et&eacute;reo Julen. Es dif&iacute;cil de aceptar que Julen no hable ''ni una palabra de espa&ntilde;ol'' y que ''ni oye el espa&ntilde;ol''. 
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;d&oacute;nde vive Julen? En un caser&iacute;o de Zegama, perdido en el monte, escondido de la civilizaci&oacute;n. Incluso en Zegama, Gipuzkoa profunda que dir&iacute;an algunos, todos los chavales hablan castellano. Lo aprenden en la escuela. Es decir, son biling&uuml;es, lo que al pol&iacute;tico Gallego Burgos le parecer&aacute; muy bien porque el biling&uuml;ismo es enriquecedor. Tambi&eacute;n lo hablaba, euskera digo, Juan Teller&iacute;a Arrizabalaga,&nbsp;nacido tambi&eacute;n en Zegama, que fue quien compuso la m&uacute;sica del Cara al Sol, que Gallego Burgos conocer&aacute;, con seguridad.
    </p><p class="article-text">
        Pero si Julen vive en Ir&uacute;n, la cosa se complica. Es la poblaci&oacute;n mayor de Gipuzkoa, despu&eacute;s de la capital, y all&iacute; el porcentaje de vasco hablantes se reduce. Un estudio de Siadeco de 2017 nos informaba de que el uso habitual del euskera en Ir&uacute;n era del 7% y es que, seg&uacute;n la Unesco, el euskera est&aacute; en situaci&oacute;n vulnerable, mientras que el castellano no tiene problemas de futuro gracias a sus casi 600 millones de hablantes
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que Gallego Burgos no tiene por qu&eacute; preocuparse, Julen, si no lo hace ya, pronto hablar&aacute; el castellano. Dado que el se&ntilde;or diputado se ha enterado de tantas cosas suyas a pesar de no poder entenderse en una lengua com&uacute;n, cuando Julen domine la lengua de Cervantes, Gallego Burgos podr&aacute; enviarle su propaganda electoral con sus actuales ''principios'', suponiendo que en este salto de la oca que va protagonizando con los a&ntilde;os, no aparezca con ''otros principios'' en un nuevo partido.
    </p><p class="article-text">
        En el pr&oacute;ximo futuro, cuando Julen hable con los hijos de Gallego Burgos en rom&aacute;n paladino, y el portavoz se acerque con aire inquisidor al grupo de chavales, Julen podr&aacute; decirle al susodicho aquello de que el euskera ya era lengua ib&eacute;rica antes de que el castellano naciera y, en consecuencia, Gallego Burgos quiz&aacute; pueda aprender a respetar la diferencia que enriquece, y a dudar de la uniformidad hitleriana que parece propugnar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mikel Urretabizkaia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/politico-principios_129_8218385.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Aug 2021 20:18:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un político con principios]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vox,Posverdad,Lenguaje,Cataluña]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nuestra mente juega en contra para enfrentarse a los 'deepfakes']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/mente-juega-enfrentarse-deepfakes_129_1479631.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0c1fdd03-ab33-4492-adfb-55f1313e01fc_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="La película &#039;1984&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ver un vídeo dramático de una persona haciendo algo horrible deja un "poso" en ti y será un recuerdo mucho más vívido que un frío y neutral análisis forense sobre la autenticidad del vídeo</p><p class="subtitle">O aprendemos a detectar y combatir estos vídeos con rapidez y capacidad de difusión, o corremos el riesgo de hundirnos en una época de posverdad mundial sin precedentes</p></div><p class="article-text">
        A finales de 2017, el usuario Deepfakes public&oacute; en la red social Reddit los resultados de un programa de inteligencia artificial que reemplazaba, de forma realista, los rostros de unas personas por otras. No era la primera vez que se hac&iacute;a. Anteriormente, pel&iacute;culas como <em>Rogue One: una historia de Star Wars</em> ya hab&iacute;an usado t&eacute;cnicas similares para mostrar la cara de una joven Carrie Fisher en otra actriz que interpretaba a la princesa Leia.
    </p><p class="article-text">
        La diferencia es que Deepfakes desarroll&oacute; y emple&oacute; un software para <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/inteligencia-artificial-famosas-preocupante-parece_0_717778503.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">implantar las caras de actrices famosas como Gal Gadot y Daisy Ridley sobre actrices de pornograf&iacute;a</a>, creando v&iacute;deos sexuales en los que, aparentemente, estas celebridades participaban. Su ocurrencia populariz&oacute; unas herramientas accesibles para pr&aacute;cticamente cualquiera con una conexi&oacute;n a Internet, m&iacute;nimos conocimientos inform&aacute;ticos y un ordenador sin grandes prestaciones. Manipular un v&iacute;deo para suplantar personas nunca hab&iacute;a sido tan f&aacute;cil, ni tan realista. <a href="https://www.youtube.com/watch?v=cQ54GDm1eL0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El popular v&iacute;deo del falso Barack Obama</a> ya nos mostraba en 2018 lo que eran capaces de hacer programas basados en inteligencia artificial, entrenados para sustituir caras:
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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</script>

<iframe id=yt-cQ54GDm1eL0-7779 src="https://www.youtube.com/embed/cQ54GDm1eL0?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        En menos de dos a&ntilde;os, esta tecnolog&iacute;a ha mejorado considerablemente, aumentando su realismo. Expertos en el campo creen que es cuesti&oacute;n de menos de un a&ntilde;o que <a href="https://archive.is/YK48s" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la inteligencia artificial basada en algoritmos de aprendizaje consiga crear v&iacute;deos cre&iacute;bles</a>, que no levanten sospechas sobre su falso contenido entre la mayor&iacute;a de las personas. As&iacute;, la incertidumbre sobre la veracidad de un v&iacute;deo se multiplica y la frontera entre lo que es real y lo que no se difumina a extremos nunca antes vistos. Hemos podido comprobar este hecho con el reciente <a href="https://www.eldiario.es/rastreador/nuevo-ejemplo-tecnica-Tom-Cruise_6_930966913.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">v&iacute;deo de Seth Rogen que se transforma en Tom Cruise</a>.
    </p><p class="article-text">
        Ante este fen&oacute;meno, las empresas tecnol&oacute;gicas est&aacute;n realizando inversiones millonarias para desarrollar herramientas que ayuden a detectar v&iacute;deos falsos. Ya hay programas que registran si el pesta&ntilde;eo es an&oacute;malo o si el pulso sangu&iacute;neo de los vasos sangu&iacute;neos de las mejillas y el cuello coinciden para reconocer la falsificaci&oacute;n. Sin embargo, esto es una carrera armament&iacute;stica, y las inteligencias artificiales mejoran a la hora de falsificar v&iacute;deos tanto como las herramientas dise&ntilde;adas para detectarlos.
    </p><p class="article-text">
        Hasta ahora, esta tecnolog&iacute;a para el reemplazo de caras se hab&iacute;a centrado en el entretenimiento, en las bromas... Pero las compa&ntilde;&iacute;as tecnol&oacute;gicas y diversas instituciones intuyen que es cuesti&oacute;n de tiempo que se use con fines mucho m&aacute;s peligrosos: difundir declaraciones falsas para manipular a la poblaci&oacute;n, atacar a enemigos, influir en las elecciones... De hecho, <a href="https://edition.cnn.com/2019/01/28/tech/deepfake-lawmakers/index.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los legisladores de Estados Unidos est&aacute;n preocupados de que puedan usarse v&iacute;deos 'deepfake' para influir en las elecciones de 2020</a>. No es un miedo infundado. En una sociedad donde las redes sociales difunden con poco esp&iacute;ritu cr&iacute;tico 'fake news', los 'fake' v&iacute;deos pueden ser un arma poderosa. Como en la novela de <em>1984</em> de George Orwell, se puede fabricar las noticias, crear registros de sucesos que nunca han ocurrido con fines perversos. Es el comienzo de una &eacute;poca en la que es posible hacer que cualquier persona diga lo que nosotros queramos.
    </p><p class="article-text">
        Desafortunadamente, nuestra mente juega en contra a la hora de enfrentarse a los v&iacute;deos 'deepfake' debido a ciertas caracter&iacute;sticas de nuestra psique:
    </p><p class="article-text">
        Nuestra tendencia a fijarnos y seleccionar la informaci&oacute;n que respalda nuestras propias creencias o ideas preconcebidas, rechazando las contrarias, protegi&eacute;ndonos de la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Disonancia_cognitiva" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">disonancia cognitiva</a>. De esta forma, es m&aacute;s probable que creamos o difundamos los v&iacute;deos manipulados que respaldan nuestra forma de ver el mundo. Tambi&eacute;n es m&aacute;s dif&iacute;cil que lleguemos a enterarnos de que ese v&iacute;deo es falso, ya que las rectificaciones casi nunca tienen la viralidad y la capacidad de difusi&oacute;n de los bulos originales.
    </p><p class="article-text">
        Como consecuencia de lo anterior, tendemos a crear nuestras propias &ldquo;burbujas&rdquo; de afinidad en Internet y las redes sociales. Es decir, solemos rodearnos de fuentes y personas que son afines a nuestras ideas e ideolog&iacute;as e ignoramos o nos apartamos de aquellas alejadas de nuestra forma de pensar. Los v&iacute;deos 'deepfake' tienen un gran potencial para diseminarse en burbujas afines porque retroalimentan o justifican las ideas o prejuicios de un grupo. Al mismo tiempo, si estas burbujas son lo bastante &ldquo;impermeables&rdquo;, las cr&iacute;ticas o revelaciones de que dichos v&iacute;deos son falsos y que ocurran en otros espacios pueden ser incapaces de penetrar en estas burbujas para combatir los v&iacute;deos.
    </p><p class="article-text">
        Aunque seamos conscientes de que cualquier v&iacute;deo puede ser potencialmente falso, siendo inicialmente incr&eacute;dulos o cautos, esto no evita el efecto da&ntilde;ino de los v&iacute;deos falsos sobre nosotros. No se trata solo de que podamos creer que v&iacute;deos falsos sean reales, sino que tambi&eacute;n de que podemos creer que ciertos v&iacute;deos reales sean falsos. En esas circunstancias, la veracidad que le atribuimos a un v&iacute;deo depende mucho m&aacute;s de nuestros propios sesgos.
    </p><p class="article-text">
        Como explica <a href="https://theness.com/neurologicablog/index.php/the-challenge-of-deepfakes/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el neurocient&iacute;fico Steven Novella</a>, se puede manipular a la gente dejando recuerdos inconscientes en su memoria sobre una persona: &ldquo;Digamos, por ejemplo, que ves un v&iacute;deo de una persona famosa cometiendo un crimen horrible o diciendo algo horrible. Incluso si sabes que esos v&iacute;deos son falsos, o escuchas la afirmaci&oacute;n de que ese v&iacute;deo es falso, las im&aacute;genes podr&iacute;an tener todav&iacute;a un efecto emocional&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, somos mucho mejores recordando aquellos hechos que hemos visto u o&iacute;do que recordando d&oacute;nde, cu&aacute;ndo, qui&eacute;n o c&oacute;mo nos ha transmitido esa informaci&oacute;n o, incluso, si esos hechos eran verdaderos o no. Como explica Novella, ver un v&iacute;deo dram&aacute;tico de una persona haciendo algo horrible deja un &ldquo;poso&rdquo; en ti y ser&aacute; un recuerdo mucho m&aacute;s v&iacute;vido que un fr&iacute;o y neutral an&aacute;lisis forense sobre la autenticidad del v&iacute;deo. De esta forma, podemos recordar hechos falsos a trav&eacute;s de 'deepfakes', sin que con el tiempo recordemos c&oacute;mo nos enteramos de ese hecho o si era cierto o no.
    </p><p class="article-text">
        En una &eacute;poca en la que las 'fake news' se difunden con rapidez por Internet y redes sociales, los v&iacute;deos falsos con una capacidad mucho mayor para provocar sentimientos y respuestas pueden empeorar a&uacute;n m&aacute;s la situaci&oacute;n de desinformaci&oacute;n actual. O aprendemos a detectar y combatir estos v&iacute;deos con rapidez y capacidad de difusi&oacute;n, o corremos el riesgo de hundirnos en una &eacute;poca de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Posverdad" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">posverdad</a> mundial sin precedentes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Samper]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/mente-juega-enfrentarse-deepfakes_129_1479631.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 18 Aug 2019 20:25:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nuestra mente juega en contra para enfrentarse a los 'deepfakes']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fake News,Posverdad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En la era de la posverdad, ¿se puede hablar de posficción?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/tecnologia/posverdad-puede-hablar-posficcion_1_1636200.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9447fe12-b0bf-4b5c-b660-190daeb406c0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En la era de la posverdad, ¿se puede hablar de posficción?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los proyectos para detectar las noticias falsas y la desinformación son cada vez más numerosos</p><p class="subtitle">Existe un grupo de creadores y de artistas que generan obras de ficción para Internet y cuya intención no es manipular sino jugar</p><p class="subtitle">Ante una realidad cada vez más absurda, ¿la ficción resulta más verosímil?</p></div><p class="article-text">
        Hace unas semanas <strong>Pablo Casado</strong> visitaba la Catedral de Oviedo y <a href="https://twitter.com/pablocasado_/status/1102990243299512320" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicaba un tuit </a>en el que ensalzaba la Reconquista para hacer una analog&iacute;a con la actualidad y dejar claro que van a recuperar Espa&ntilde;a para &ldquo;un gobierno sensato que defienda la unidad nacional&rdquo; entre otras cosas. La cuenta oficial de Vox contestaba en tono jocoso con un tuit en el que dejaban claro a Casado que &ldquo;no da el perfil para apuntarse a la vanguardia de la reconquista&rdquo;. Acompa&ntilde;ado de una foto donde pod&iacute;a verse a Abascal con un casco asociado a la Castilla del siglo XVI.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1103337441723904000?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Al margen de que <a href="https://twitter.com/search?q=abascal%20morri%C3%B3n%20XV&amp;src=typd" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">algunos tuiteros se encargaron de se&ntilde;alar el error</a> de presumir de un objeto asociado a la reconquista que en realidad se us&oacute; un siglo m&aacute;s tarde, como sucede con casi cualquier contenido asociado a pol&iacute;ticos conocidos la imagen comenz&oacute; a circular libremente y a generar sus propios memes. Sin embargo, muchos dieron por sentado que la imagen era falsa. &iquest;Abascal de perfil en un balc&oacute;n acompa&ntilde;ado de un casco que tiene m&aacute;s de 500 a&ntilde;os? Tiene que ser Photoshop.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1103559398805381122?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1104052048025317377?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1105046124912672768?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; implica esto? &iquest;La realidad resulta tan bizarra que la ficci&oacute;n es m&aacute;s confortable? &iquest;O es que vivimos tan rodeados de <em>photoshops</em>, manipulaciones y material que se considera 'falso' que la realidad comienza a resultar inveros&iacute;mil? &ldquo;En un mundo realmente invertido, lo verdadero es un momento de lo falso&rdquo; dec&iacute;a <strong>Guy Debord</strong> reflexionando sobre la sociedad del espect&aacute;culo. En un mundo donde el estado de excepci&oacute;n es la norma, lo cotidiano es excepcional. En definitiva, lo que est&aacute; en juego es la noci&oacute;n misma de lo que es real y lo que no.
    </p><p class="article-text">
        El ecosistema medi&aacute;tico est&aacute; saturado y no parece que la se&ntilde;al vaya a reducirse, sino todo lo contrario: tenemos noticias falsas, desinformaci&oacute;n, bulos, montajes, memes... Hay medios de comunicaci&oacute;n, partidos pol&iacute;ticos, periodistas, tuiteros generando o reenviando contenido. Las instituciones p&uacute;blicas y empresas intentando ubicarse. La Comisi&oacute;n Europea <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/desinformacion-Grupo-expertos-Comision-Europea_0_749275859.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">alertando sobre la desinformaci&oacute;n con datos alarmantes</a> y pidiendo dejar de usar el t&eacute;rmino <em>fake news</em>. <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/Facebook-convierte-Maldita-Newtral-Espana_0_877012391.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Facebook contratando a Maldito Bulo y Newtral</a> porque &ldquo;una vez que una historia es calificada como falsa, somos capaces de reducir su distribuci&oacute;n en un 80%&rdquo;. Pero, &iquest;qu&eacute; pasa con los contenidos que no pretenden pasar por verdaderos sino que son abiertamente falsos y buscan insertarse en este ecosistema?
    </p><p class="article-text">
        Este fin de semana el escritor <strong>Manuel Bartual </strong>ha impartido un taller en <a href="http://kosmopolis.cccb.org/es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Kosmopolis</a>, un festival de nuevas tendencias literarias del Centro de Cultura Contempor&aacute;nea de Barcelona. Tambi&eacute;n una charla titulada: &ldquo;<a href="http://kosmopolis.cccb.org/es/edicions/k19/pot-la-postficcio-salvar-nos-de-la-postveritat/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&iquest;Puede la posficci&oacute;n salvarnos de la posverdad?</a>&rdquo;. En un texto que presentaba un poco los mimbres de la charla y el taller, Bartual <a href="http://lab.cccb.org/es/la-posficcion-y-como-hemos-llegado-a-ella/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">propon&iacute;a el t&eacute;rmino posficci&oacute;n</a> y lo explicaba de la siguiente manera:
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="inset pullquote-sk2">Frente al debate que suele suscitar la publicación de los relatos de posficción más populares, en los que hay quien se plantea cuál debería ser el límite ético de este tipo de historias presentadas como ciertas, conviene echar la vista atrás para recordar que «lo que necesitamos es educación, no prohibiciones». Lo decía una oyente de la retransmisión original de <em>La guerra de los mundos</em> en una carta enviada a la Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos en 1938, convencida de que «esta retransmisión demostrará ser beneficiosa y que, al menos durante un tiempo, hará que las personas sean un poco más cuidadosas con la fuente y la naturaleza de su información». Así fue.<br/><br/></blockquote>
    </figure><p class="article-text">
        Desde el principio del <a href="https://www.eldiario.es/rastreador/Bartual-Modesto-Garcia-Twitter-Echaremos_6_807779229.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">famoso hilo que Bartual produjo con Modesto Garc&iacute;a</a>, hubo muchas personas siguiendo el hilo que se dieron cuenta de que era ficci&oacute;n. A partir de ah&iacute; hubo dos posturas: 1. Quienes quer&iacute;an desenmascarar los mecanismos de <em>la mentira. </em>2. Quienes aceptaron el pacto de la ficci&oacute;n y decidieron jugar. Este segundo grupo es numeroso y se suele agrupar en torno a contenidos digitales de s&aacute;tira pol&iacute;tica. Ocurri&oacute; por ejemplo con este montaje de <strong>Dolors Boatella</strong>.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/958678360066011136?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        La conocida creativa, guionista y humorista planteaba de forma brillante y con una simple manipulaci&oacute;n la siguiente diatriba: si la justicia no ha sido capaz de probar que el nombre &ldquo;M. Rajoy&rdquo; en los <em>papeles de B&aacute;rcenas</em> correspond&iacute;a a Mariano Rajoy, &iquest;por qu&eacute; habr&iacute;a de resultar inveros&iacute;mil que este firmara a c&aacute;mara como M. Rajoy? Lo primero es tan absurdo que lo segundo no lo resulta tanto. Y adem&aacute;s es gracioso. La propia <a href="https://twitter.com/DolorsBoatella/status/959006942592229376?ref_src=twsrc%5Etfw%7Ctwcamp%5Etweetembed%7Ctwterm%5E959006942592229376&amp;ref_url=https%3A%2F%2Fwww.eldiario.es%2Frastreador%2FFirmo-Rajoy-Desayunos-TVE_6_736036403.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Boatella ironizaba</a> diciendo: &ldquo;Es la primera vez que firmo un meme y que todo el mundo piensa que es real&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/962339712810864640?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Nadie se alert&oacute; al ver este tuit el a&ntilde;o pasado que anunciaba la participaci&oacute;n de <strong>Sergio Ramos</strong> en la segunda guerra carlista. Es un chiste. Pero tambi&eacute;n forma parte de un contexto donde la s&aacute;tira en contextos digitales se ha instalado como forma de di&aacute;logo. Nunca en otro lugar hubo que avisar que se hablaba en serio (cuando alguien avisa de que va a hacer un #TuitSerio) porque 'todo es de co&ntilde;a'.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; pues, mientras apoyamos y luchamos contra la desinformaci&oacute;n y en lo que el curr&iacute;culum educativo incluye como eje central de la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Educaci%C3%B3n_medi%C3%A1tica" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">educaci&oacute;n medi&aacute;tica</a>, quiz&aacute;s ser&iacute;a bueno asumir que la generaci&oacute;n de 'lo falso' (ya se llame desinformaci&oacute;n, ficci&oacute;n o posficci&oacute;n) requiere de unas destrezas que, alimentadas con esp&iacute;ritu cr&iacute;tico y acompa&ntilde;adas de ciertos valores sociales, pueden generar un ecosistema medi&aacute;tico y digital m&aacute;s sano y m&aacute;s divertido.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Felipe G. Gil]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/tecnologia/posverdad-puede-hablar-posficcion_1_1636200.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 24 Mar 2019 19:36:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[En la era de la posverdad, ¿se puede hablar de posficción?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Posverdad,Noticias falsas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Nunca ha habido tantas posibilidades para publicar noticias que no son noticias"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/javier-mayoral-periodismo-posverdad_128_2167728.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b603afb1-f57a-4fce-a208-f3aa20f35911_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Nunca ha habido tantas posibilidades para publicar noticias que no son noticias&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El periodista y profesor universitario Javier Mayoral analiza la situación y la salud del periodismo en su nuevo libro:</p><p class="subtitle">Periodismo herido busca cicatriz</p><p class="subtitle">Asegura que el fenómeno de las llamadas "fake news" ha existido siempre, pero "la novedad es que ahora hay más cauces que nunca"</p><p class="subtitle">"El periodismo no solo no ha muerto, sino que está manteniendo un pulso con diferentes poderes para contar aquello que es necesario contar"</p></div><p class="article-text">
        En medio del hurac&aacute;n de la inmediatez, de las noticias de &uacute;ltima hora y de las redes sociales, en sus clases de periodismo Javier Mayoral (Badajoz, 1970) lee a Francisco Umbral. Se detiene, delante de sus alumnos, para ponerle voz a las cr&oacute;nicas parlamentarias de Julio Camba; a la Guerra Civil, vista por Chaves Nogales; y a las cr&oacute;nicas pol&iacute;ticas y sociales de Emilia Pardo Baz&aacute;n. &ldquo;Hablamos del nuevo periodismo americano, pero el nuevo periodismo americano es un viejo periodismo europeo y un viejo periodismo espa&ntilde;ol; un periodismo con una tradici&oacute;n muy rica que se podr&iacute;a aprovechar mucho m&aacute;s&rdquo;, cuenta a eldiario.es desde su despacho la facultad de Ciencias de la Informaci&oacute;n de la Complutense.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La escritura es un elemento especialmente importante para leer el mundo, para entenderlo. Si sabes escribir y sabes leer, vas a interpretar mucho mejor los s&iacute;ntomas de la realidad. Por eso, ese aprendizaje literario es muy importante&rdquo;, remarca el profesor que, antes de dedicarse por completo a la ense&ntilde;anza, pas&oacute; m&aacute;s veinte a&ntilde;os en la redacci&oacute;n de Telemadrid. De todo lo que aprendi&oacute; como periodista y de su experiencia como profesor nace <em>Periodismo herido busca cicatriz</em> (Plaza &amp; Vald&eacute;s), un libro en el que analiza las cicatrices que han dejado en el periodismo sus sucesivas crisis: la econ&oacute;mica, la digital, la de credibilidad y la de identidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; decide escribir sobre la herida del periodismo y no sobre sus crisis?</strong>
    </p><p class="article-text">
        He pensado en la herida porque es lo que dejan las crisis en nuestro propio cuerpo y en nuestra propia piel. Adem&aacute;s, la crisis remite a una situaci&oacute;n en la que parece que los responsables de lo que sucede est&aacute;n fuera, que los culpables son los otros, y creo que debemos mirarnos a nosotros mismos. Debemos mirar, alej&aacute;ndonos de la autocomplacencia, y preguntarnos qu&eacute; hemos hecho mal los periodistas y qu&eacute; responsabilidad tenemos en lo que ha ocurrido con el periodismo y qu&eacute; podemos hacer para superarlo. La idea de herida que busca su propia cicatriz era muy buena para esto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Le falta autocr&iacute;tica al periodismo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. El periodismo est&aacute; muy acostumbrado a criticar, pero tiene la piel muy fina, muy sensible y tiende a mirar hacia afuera y no hacia adentro. Hoy en d&iacute;a estamos sometidos al escrutinio de los lectores, de las audiencias, de los ciudadanos. La autocr&iacute;tica y ese escrutinio son muy sanos para el periodismo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Escribe que los periodistas hemos perdido parte de nuestra identidad.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ese es uno de los grandes problemas del periodismo. La falta de credibilidad surge porque no sabemos lo que queremos ser, por culpa de esa falta de identidad; no sabemos qu&eacute; le queremos ofrecer a la sociedad, a los ciudadanos o al mundo que nos rodea. Debemos preguntarnos qu&eacute; quiere ofrecer el periodismo. La crisis de identidad tiene mucho que ver con esa dificultad para explicarle a la sociedad por qu&eacute; es &uacute;til el periodismo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; hemos perdido esa identidad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Porque el periodismo no ha sabido venderse. En este momento, no sabemos hacer buen marketing de nosotros mismos porque todav&iacute;a no sabemos lo que queremos ser. En las campa&ntilde;as publicitarias de las cadenas de televisi&oacute;n o de radio estamos diciendo que vamos a contar c&oacute;mo es el mundo, pero, en realidad, estamos intentando entretener. Estamos intentando buscar que las audiencias pasen por nuestras p&aacute;ginas web o por nuestras cadenas. Estamos intentando entretener a la ciudadan&iacute;a para que se mantenga en nuestros &iacute;ndices de audiencia. Estamos intentando, en definitiva, convertir a los ciudadanos en audiencias.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>Inmersos en esas crisis de identidad y en la b&uacute;squeda de audiencias se abre un nuevo frente: las &ldquo;noticias falsas&rdquo; y la posverdad.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En realidad, lo de informaci&oacute;n falsa es una contradicci&oacute;n de t&eacute;rminos. No puede haber informaci&oacute;n falsa. En todo caso, podemos hablar de informaci&oacute;n err&oacute;nea, pero si es falsa y est&aacute; basada en mentiras es que no es noticia, son mentiras. Este fen&oacute;meno ha existido siempre, pero la novedad es que ahora hay m&aacute;s cauces que nunca para difundir esa informaci&oacute;n averiada. Nunca ha habido tantas posibilidades para publicar noticias que no son noticias y darles una apariencia de verosimilitud. A pesar de ello, creo que, en lugar de ser un problema, es una gran oportunidad para el periodismo, para que los periodistas y los medios de comunicaci&oacute;n reivindiquen su papel como garantes de la informaci&oacute;n veraz.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; parece que no hemos sabido reivindicarlo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No hemos sabido hacerlo porque tenemos esa crisis de identidad y, adem&aacute;s, estamos intentando sobrevivir atrayendo y entreteniendo a la audiencias. Si fu&eacute;ramos conscientes del momento en el que vivimos, estar&iacute;a muy claro que el papel del periodismo es garantizar la veracidad. De hecho, ese es el pacto inaugural del periodismo: veracidad a cambio de credibilidad. Yo te cuento la verdad y t&uacute; te crees lo que te cuento. La crisis de credibilidad tiene que ver con la p&eacute;rdida de veracidad en los relatos period&iacute;sticos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo salimos de este c&iacute;rculo vicioso? &iquest;C&oacute;mo se revierte esta situaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El periodismo est&aacute; necesitado de una regeneraci&oacute;n. Tenemos que volver a firmar el pacto que hicimos con los ciudadanos y habr&iacute;a que reconocer que lo hemos hecho mal. El periodismo tiene muchas dificultades para reconocer que se ha equivocado. Curiosamente, los que lo han reconocido han sido los medios m&aacute;s peque&ntilde;os, pero en los grandes medios de comunicaci&oacute;n he echado de menos ese reconocimiento de que las cosas no se han hecho bien. Adem&aacute;s, habr&iacute;a que reinventar el pacto con los ciudadanos y volver a comprometernos a hacer un relato cre&iacute;ble. Si no somos cre&iacute;bles, no servimos de nada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los medios p&uacute;blicos tambi&eacute;n se han visto afectados por esta crisis de credibilidad, &iquest;qu&eacute; ha pasado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que no han sido verdaderamente medios p&uacute;blicos, sino que se han convertido en medios gubernamentales y, por eso, no han sido cre&iacute;bles. Si realmente hubieran sido medios p&uacute;blicos, tambi&eacute;n habr&iacute;a sido una buena oportunidad para los medios privados al tener un referente que les habr&iacute;a obligado a elevar el nivel y a hacer menos periodismo basura. Los medios p&uacute;blicos son esenciales. Son esenciales porque garantizan una funci&oacute;n fundamental que es el derecho a la informaci&oacute;n en medios que tienen una gran capacidad de calar en grandes sectores de la sociedad. Merece la pena invertir el dinero de todos en medios que sean garantes del derecho a la informaci&oacute;n y que tengan una l&iacute;nea editorial basada en la pluralidad y la garant&iacute;a de veracidad; no tendr&iacute;a que haber l&iacute;neas ideol&oacute;gicas en los medios p&uacute;blicos. Desgraciadamente, lo que hemos visto es que existen esas l&iacute;neas ideol&oacute;gicas, que coinciden milim&eacute;tricamente con el partido que est&aacute; en el gobierno.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Falla el modelo de los medios p&uacute;blicos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. Falla, sobre todo, porque no hay garant&iacute;as de que sean realmente independientes o de que las decisiones que se toman sean realmente period&iacute;sticas. Habr&iacute;a que blindarlos para que no se produjesen injerencias del gobierno de turno. Tienen que tener una autonom&iacute;a blindada. El nombramiento en cadena &ndash;el gobierno nombra al director general del ente p&uacute;blico, que nombra al director de informativos, que nombra al subdirector de informativos&ndash; garantiza la dependencia del poder. Hay que cambiar ese sistema para blindar el funcionamiento de los medios p&uacute;blicos y que ocurra todo lo contrario: que no haya posibilidad de injerencia gubernamental.
    </p><p class="article-text">
        Para conseguirlo, tenemos que buscar elementos de defensa colectiva. La defensa individual genera h&eacute;roes, pero no soluciones; hay que buscar herramientas colectivas. Me parece muy sensato y muy &uacute;til que existan herramientas como los Consejos de Informativos. Sin ellos, las televisiones p&uacute;blicas ser&iacute;an infinitamente peor de lo que son. 
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        <strong>Uno de los asuntos sobre los que insiste en el libro es la inmediatez, &iquest;en qu&eacute; nos ha afectado esta b&uacute;squeda constante de las noticias de &uacute;ltima hora?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La novedad es un elemento esencial del periodismo. El problema no es tanto la novedad como la obsesi&oacute;n por la novedad: si estamos obsesionados con lo ultim&iacute;simo, podemos hacer un discurso que distorsione la realidad. Esa obsesi&oacute;n puede llegar a cambiar la forma de trabajar del periodista: si est&aacute;s tan pendiente del relato inmediato, no puedes hacer un relato m&aacute;s profundo de los hechos. Durante un tiempo a los medios les ha pasado esto: han perdido la capacidad de hacer un relato m&aacute;s esponjoso y m&aacute;s profundo porque est&aacute;n muy pendientes de la espuma, de la superficie, de la primera piel. Eso hace que el periodismo sea menos &uacute;til y m&aacute;s dependiente del poder, y habr&iacute;a que preguntarse qui&eacute;n domina ese relato de la superficie. Solo cuando hay profundidad, solo cuando hay investigaci&oacute;n, solo cuando hay tiempo para hablar con m&aacute;s fuentes y contrastar la informaci&oacute;n, los medios de comunicaci&oacute;n pueden acabar denunciando y desvelando algo que alguien est&aacute; intentando ocultar. El relato sobre la superficie es un relato inducido: alguien quiere que contemos algo y que lo contemos as&iacute;. No nos podemos quedar en eso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;No se ha convertido, en cierto modo, el periodismo de investigaci&oacute;n en una especie en extinci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, pero porque investigar vale caro y quiz&aacute;s no haya muchos ciudadanos dispuestos a pagar el precio que realmente tiene esa informaci&oacute;n. Hay que hacer un esfuerzo enorme, casi noticia a noticia, para explicar a los ciudadanos por qu&eacute; es necesario hacer un esfuerzo econ&oacute;mico y por qu&eacute; el verdadero periodismo es caro. Requiere mucha inversi&oacute;n y requiere mucho tiempo conseguir contar algo que alguien est&aacute; intentando tapar. Por otra parte, todo periodismo deber&iacute;a tener un componente de investigaci&oacute;n. Deber&iacute;amos plantearnos qu&eacute; es el periodismo cuando no tiene ese componente. Si no existe la investigaci&oacute;n, si nos remitimos a la nota de prensa y no hacemos nada m&aacute;s, es cuando deber&iacute;amos plantearnos para qu&eacute; sirve el periodismo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; futuro le espera al periodismo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es muy elocuente la charla que mantengo con I&ntilde;aki Gabilondo y que sirve como pr&oacute;logo del libro. Hay un edificio que se est&aacute; viniendo abajo y hay otro que no vemos todav&iacute;a. Nos fijamos, porque es muy llamativo, en el edificio que hemos perdido; el viejo periodismo se ha derrumbado y las grandes empresas period&iacute;sticas est&aacute;n en crisis, pero hay otro periodismo que est&aacute; creciendo. Cuando la gente dice que el periodismo ha muerto, se equivoca. El periodismo no solo no ha muerto, sino que est&aacute; manteniendo un pulso con diferentes poderes para contar aquello que es necesario contar. Pueden cambiar las formas de contar, el procedimiento de trabajo, las condiciones laborales de los periodistas, pero el periodismo sigue siendo muy necesario.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Matías de Diego]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/javier-mayoral-periodismo-posverdad_128_2167728.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 21 May 2018 18:37:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Nunca ha habido tantas posibilidades para publicar noticias que no son noticias"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Periodismo,Noticias falsas,Fake News,Posverdad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La posverdad de antaño y la mentira de hogaño]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/posverdad-antano-mentira-hogano_132_2800883.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e5f254ba-8eff-44ed-b847-6b700a275f47_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La posverdad de antaño y la mentira de hogaño"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"No veo mucha diferencia entre estas posverdades oficiales de ahora y las mentiras oficiales de otros tiempos"</p></div><p class="article-text">
        Todos mienten: los de antes y los de ahora, los de un lado y los del otro, mienten los jueces y mienten los penados. La verdad ya solo es la virtud de los santos o la man&iacute;a de los locos, aunque tambi&eacute;n el cometido de la ciencia y el vapuleado oficio de los periodistas. En cuanto a la Historia, sin memoria hist&oacute;rica no es posible la verdad hist&oacute;rica. El poder prefiere el olvido, empezar de cero. El poder que se repite prefiere una Historia que se repite, y para eso no hay mejor m&eacute;todo que el vaciado de la memoria.
    </p><p class="article-text">
        Nos mentimos incluso a nosotros mismos, y por eso Unamuno dijo, casi con orgullo, &ldquo;no soy objetivo sino subjetivo, porque no soy un objeto sino un sujeto&rdquo;. Pero esta mentira subjetiva es una mentira inocente, un error de nuestra percepci&oacute;n. Otra cosa es la mentira deliberada, planificada, instrumental y consciente, en la que el poder siempre sobresale. No lo olvidemos. En la c&uacute;spide del Estado tenemos tantos se&ntilde;ores X como mentiras criminales, y cada una de esas X no resueltas es el principio de una ecuaci&oacute;n que degenera ad infinitum describiendo una curva as&iacute;ntota.
    </p><p class="article-text">
        La verdad que codifica es el&aacute;stica, y con ella la mentira se estira en el eje del tiempo. Esa gr&aacute;fica es la huella f&oacute;sil de dos universos que nunca convergen. Nunca sabremos si aquellos alemanes a los que se llevaba a ver in situ el infierno&nbsp;de los campos de concentraci&oacute;n cuando estos fueron liberados, se daban con la posverdad de bruces o la cosa ocurr&iacute;a de otro modo. Nunca sabremos tampoco si Primo Levi, que sobrevivi&oacute; a aquel infierno, se suicid&oacute; porque los que no lo vivieron ni sufrieron (f&aacute;ciles impugnadores de la memoria) quer&iacute;an negarlo, levantando sobre el olvido una nueva posverdad.
    </p><p class="article-text">
        En una entrevista a Primo Levi durante una visita a Auschwitz en 1982 le preguntaban sobre la posibilidad de que hechos semejantes pudieran repetirse en nuestro tiempo:
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;La idea no ha muerto? </strong>
    </p><p class="article-text">
        R: Ciertamente no ha muerto la idea, porque nada muere definitivamente. Todo reaparece bajo nuevas formas, pero nada muere por completo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Pero las formas si cambian?</strong>
    </p><p class="article-text">
        R: Las formas cambian, s&iacute;; las formas son importantes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;No le parece que los otros, los hombres, hoy en d&iacute;a quieren olvidar Auschwitz cuanto antes? </strong>
    </p><p class="article-text">
        R: Hay indicios que permiten pensar que quieren olvidar o algo peor: negar. Es muy significativo: quien niega Auschwitz es precisamente quien estar&iacute;a dispuesto a volver a hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        Ahora como antes, con viejas o nuevas formas, la mayor fuente de posverdad, el mayor nido de mentiras es el poder. No ser&eacute; el primero ni el &uacute;nico al que le intrigue esta dudosa moda de poner nombres nuevos a las cosas viejas. &iquest;A qu&eacute; obedece? Vemos proliferar como hongos en la humedad liquida de estos tiempos esos &ldquo;neos&rdquo; y &ldquo;post&rdquo; que intentan convencernos que cabalgamos en la cresta de la ola, y desde all&iacute; arriba dominamos el horizonte y perfilamos el paisaje; que todo lo que dejamos atr&aacute;s es sin duda peor que lo que nos aguarda; y que de hecho nuestra perspectiva es espl&eacute;ndida.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Pero es cierto? &iquest;Es progreso todo lo que crece, engorda, o avanza? Tambi&eacute;n el colesterol crece y avanza en las arterias, y eso no es progreso, como no lo es sin duda el cambio clim&aacute;tico que avanza y &ldquo;progresa&rdquo;. Quiz&aacute;s el origen de esa confusi&oacute;n sobre el &ldquo;progreso&rdquo; comience con la siguiente pregunta: &iquest;Es realmente nuevo todo lo que se dice &ldquo;neo&rdquo; o solo una forma de enmascarar con la m&aacute;scara de lo nuevo el retorno de lo viejo, incluso en su peor versi&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; por ejemplo el &ldquo;neoliberalismo&rdquo; &iquest;ser&aacute; algo m&aacute;s que el retorno al liberalismo viejo y arcaico de los tiempos oscuros, el liberalismo aquel para el que la democracia era demasiada regulaci&oacute;n? O este nuev&iacute;simo orden global de amos y esclavos, de fanatismos econ&oacute;micos y religiosos, de modelos &uacute;nicos e ideas excluyentes, de nuevas cruzadas contra el infiel y el antisistema, casi un nuevo (neo) feudalismo&nbsp;&iquest;ser&aacute; m&aacute;s nuevo porque ya no hay castillos y el orden econ&oacute;mico que une a siervos y amos no tiene fronteras, y presume de inevitable?.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;La posmodernidad es acaso m&aacute;s moderna que los tiempos modernos, o una forma de volver a una vieja barbarie, fortalecida y adornada ahora de aparato tecnol&oacute;gico? La posverdad de hoga&ntilde;o &iquest;ser&aacute; m&aacute;s falsa y mentirosa que la mentira de anta&ntilde;o? Y sobre todo &iquest;estar&aacute; donde nos dicen? Cuando el gobierno (despu&eacute;s de martillear discos duros y nuestra mente con su catequesis diaria) o el poder econ&oacute;mico y sus medios invasivos de masas y mentes, intentan salvarnos de la posverdad &iquest;Ser&aacute; esto algo m&aacute;s que una broma pesada?.
    </p><p class="article-text">
        'The Post, los archivos del Pent&aacute;gono', de Steven Spielberg, pel&iacute;cula de ahora mismo, que trata entre otras cosas de las amistades peligrosas entre el poder y el periodismo &iquest;nos advierte y pone en alerta sobre la mentira de entonces o sobre la posverdad de hoy y pasado ma&ntilde;ana? &iquest;Hay alguna diferencia de orden moral entre destruir discos duros comprometedores y los micr&oacute;fonos ocultos del Watergate? &iquest;Entre silenciar las mentiras de aquel poder y proteger las mentiras de este? Quiz&aacute;s la &uacute;nica diferencia est&eacute; en la sociedad, capaz o incapaz de sacar las conclusiones l&oacute;gicas y tambi&eacute;n &eacute;ticas de estos hechos. Y los periodistas son parte de esa sociedad, o m&aacute;s cercanos y comprometidos con el poder, o m&aacute;s libres y comprometidos con la verdad.
    </p><p class="article-text">
        No veo mucha diferencia entre estas posverdades oficiales de ahora y las mentiras oficiales de otros tiempos. El poder siempre miente a aquellos de los que quiere abusar, porque sin esa mentira, h&aacute;bilmente o torpemente administrada, el abuso ser&iacute;a imposible. Que a&uacute;n hoy, con tantos cauces de informaci&oacute;n abiertos, esa mentira y ese abuso sea posible o incluso f&aacute;cil, solo demuestra nuestra torpeza o nuestra pereza. De ah&iacute; el m&iacute;nimo esfuerzo que emplean los que hoy nos mienten, tan groseramente que lo hacen a martillazos. No dan para m&aacute;s y al parecer nosotros tampoco.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lorenzo Sentenac]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/posverdad-antano-mentira-hogano_132_2800883.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 Feb 2018 11:37:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La posverdad de antaño y la mentira de hogaño]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Posverdad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cazadores de bulos: los ingenieros que tratan de ganar la guerra a las 'fake news']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/hojaderouter/inteligencia_artificial/cazadores-bulos-ingenieros-tratan-guerra_1_2977071.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/75503b3f-e947-4928-97d1-c4e453bb20a9_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Las &#039;fake news&#039; han demostrado su influencia en procesos electorales y en política internacional"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Más allá de los humanos que rastrean en la Red la existencia de bulos y noticias falsas, ya hay equipos que trabajan en el desarrollo de 'bots' y algoritmos capaces de leerse esa inmensidad que es internet para confirmar las noticias más dudosas y advertir a los lectores cuáles de ellas pertenecen a esa polémica categoría de las 'fake news' que, por desgracia, está proliferando en los últimos tiempos.</p></div><p class="article-text">
        Hace escasas horas, representantes del estado norteamericano de Iowa han reconocido como entes libres e independientes a Tabarnia y el Cant&oacute;n de Cartagena. Mientras tanto, y como respuesta, miembros del Gobierno filipino han asegurado estar deseosos de volver a la configuraci&oacute;n mundial de la segunda mitad del siglo XVI para formar parte de una Espa&ntilde;a en la que no se volver&aacute; a poner el sol. Publicar ambas noticias poco antes de que acabe el a&ntilde;o <strong>no es una inocentada atrasada</strong>: supone dar p&aacute;bulo a dos noticias falsas reci&eacute;n cocinadas (y bastante absurdas).
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n <a href="https://www.gartner.com/smarterwithgartner/gartner-top-strategic-predictions-for-2018-and-beyond/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un reciente informe de la consultora Gartner</a>, en 2022 la mayor&iacute;a de habitantes de las principales econom&iacute;as del mundo <strong>consumir&aacute;n m&aacute;s noticias falsas que reales</strong>. Y no es lo peor que vaticinan desde la firma: dos a&ntilde;os antes, el volumen de bulos, realidades maquilladas y falsedades ser&aacute; tal que sobrepasar&aacute; la capacidad de la inteligencia artificial para detectarlos.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, distintas iniciativas mantienen la esperanza viva. Una aldea de irreductibles desarrolladores resiste, con sus respectivos trabajos, los envites de las &lsquo;fake news&rsquo;. Al fin y al cabo, si <a href="https://www.technologyreview.com/s/608561/first-evidence-that-social-bots-play-a-major-role-in-spreading-fake-news/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la ciencia ya ha demostrado</a> que los &lsquo;bots&rsquo; que pululan por las redes sociales juegan un papel clave en la difusi&oacute;n de noticias falsas, por qu&eacute; no <strong>combatir sus efectos con m&aacute;s inteligencia artificial</strong>. O, al menos, intentarlo.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, mientras <strong>gigantes como Facebook se ven desbordados</strong> por el auge de las &lsquo;fake news&rsquo; en sus plataformas y <a href="http://www.bbc.com/news/technology-41900877" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fracasan una y otra vez en su lucha contra ellas</a>, otras iniciativas han ense&ntilde;ado a sus algoritmos a leerse internet (casi literalmente) para discernir qu&eacute; es real y qu&eacute; no. En base a la propia informaci&oacute;n que hay en la Red, claro.
    </p><p class="article-text">
        Es el caso de <a href="http://adverifai.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>AdVerif.ai</strong></a>, un &lsquo;software&rsquo; creado originalmente para detectar a partir del procesamiento del lenguaje natural patrones en los correos no deseados para evitar infecciones de &lsquo;malware&rsquo; y &lsquo;spam&rsquo; y que ahora tiene una segunda vida gracias a las noticias falsas: desde el pasado mes de noviembre, esta inteligencia artificial est&aacute; disponible para que plataformas de contenido <strong>eval&uacute;en la veracidad de las noticias</strong> que difunden.
    </p><p class="article-text">
        Para empezar, AdVerif.ai escanea la noticia en cuesti&oacute;n en busca de se&ntilde;ales que indiquen que algo no va bien. Encabezados que no se corresponden con algunas partes del texto o demasiadas may&uacute;sculas en el titular son algunos de los indicios que busca el algoritmo. Una vez analizado el contenido, tambi&eacute;n <strong>verifica la noticia a partir de una base de datos que contiene miles y miles de publicaciones</strong> tanto rigurosas como falsas en busca de posibles coincidencias. Finalmente, los usuarios de este algoritmo reciben un informe con una puntuaci&oacute;n: se trata de la probabilidad de que esa noticia en cuesti&oacute;n sea o no de un bulo.
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        Un sistema similar est&aacute; siendo desarrollado, al mismo tiempo, por <a href="https://www.sciencedaily.com/releases/2017/03/170327143654.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">alumnos de la Universidad de West Virginia</a>: la inteligencia artificial analiza el texto para posteriormente darle una puntuaci&oacute;n que no representa otra cosa que la probabilidad de que una noticia determinada sea falsa.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de los &lsquo;bots&rsquo; en redes sociales, las empresas de ciberseguridad aseguran que hay <strong>ciertas semejanzas entre los m&eacute;todos para difundir noticias falsas y los empleados para distribuir &lsquo;malware&rsquo;</strong>. As&iacute;, la detecci&oacute;n de &lsquo;fake news&rsquo; a golpe de inteligencia artificial no es cosa solo de &lsquo;startups&rsquo; o proyectos universitarios. Sin ir m&aacute;s lejos, <a href="https://www.talosintelligence.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Talos Intelligence</a>, la divisi&oacute;n de ciberseguridad de Cisco, ha ganado recientemente<a href="http://www.fakenewschallenge.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The Fake News Challenge</a>, la primera competici&oacute;n creada con el objetivo de desarrollar herramientas con las que detectar bulos y noticias falsas.
    </p><p class="article-text">
        Para alzarse con la victoria, los de Cisco combinaron <a href="http://blog.talosintelligence.com/2017/06/talos-fake-news-challenge.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dos sistemas de inteligencia artificial</a> distintos basados en el &lsquo;deep learning&rsquo; para analizar a fondo el que por ahora parece ser el tal&oacute;n de Aquiles de las &lsquo;fake news&rsquo;: esa <strong>falta de concordancia que a veces se da entre el titular y el cuerpo de la noticia</strong>. En base a la relaci&oacute;n que haya entre esas dos partes fundamentales del contenido, as&iacute; ser&aacute; la probabilidad de que sea o no cierto y riguroso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El comienzo de una guerra</strong>
    </p><p class="article-text">
        No obstante, este parece ser solo el comienzo de una larga contienda en la que los responsables de la difusi&oacute;n de los bulos y aquellos que intentan darles caza <strong>jugar&aacute;n al gato y al rat&oacute;n</strong> a trav&eacute;s de sus respectivas inteligencias artificiales. Si el problema actual est&aacute; en la falta de solidez en la relaci&oacute;n del titular con el texto, las pr&oacute;ximas &lsquo;fake news&rsquo; nacer&aacute;n sin esta tara y <strong>ser&aacute;n necesarios nuevos algoritmos</strong> para detectar noticias falsas.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, ya hay quienes tratan de anticiparse a esta jugada para desarrollar herramientas con las que <strong>advertir a los lectores y, al mismo tiempo, darles alternativas</strong>. &ldquo;Las redes sociales generan burbujas&rdquo;, <a href="http://abcnews.go.com/Technology/wireStory/college-students-plug-combat-fake-news-51987967" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recuerda el doctorando de Psicolog&iacute;a de la Universidad de Yale Michael Lopez-Brau</a>. Junto a otro compa&ntilde;ero de la facultad de Psicolog&iacute;a y dos estudiantes de inform&aacute;tica especializados en &lsquo;machine learning&rsquo;, Lopez-Brau desarroll&oacute; una herramienta con la que el equipo gan&oacute; el reto de la Poynter Fellowship in Journalism durante una &lsquo;hackathon&rsquo;.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de <strong>una extensi&oacute;n para Google Chrome</strong> dise&ntilde;ada para advertir a los internautas cuando acceden a una web que suele difundir bulos, as&iacute; como cuando tengan en pantalla una noticia compartida en redes sociales que sea falsa. Hasta ah&iacute;, algo similar a lo que hace la extensi&oacute;n creada por <a href="https://maldita.es/descarga-la-extension-de-maldito-bulo-para-google-chrome/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los espa&ntilde;oles responsables de Maldito Bulo</a> o el <a href="http://www.lemonde.fr/verification/source/rfi/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">D&eacute;codex </a>lanzado este mismo a&ntilde;o por el franc&eacute;s Le Monde. Sin embargo, el equipo de universitarios se propuso ir m&aacute;s all&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las redes sociales hacen que sea extremadamente f&aacute;cil para la gente seguir a personas con intereses similares, por lo que a menudo no existe una oportunidad real de enfrentarse a un punto de vista opuesto&rdquo;, explica Lopez-Brau. As&iacute;, la herramienta creada por su equipo, llamada <a href="https://chrome.google.com/webstore/search/Open%20Mind?hl=fr" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>OpenMind</strong></a>, analiza las noticias en busca de sus principales protagonistas con la intenci&oacute;n de <strong>determinar cu&aacute;l es la inclinaci&oacute;n pol&iacute;tica del texto</strong>. Todo, para sugerirle al lector otras visiones de ese mismo tema: noticias con puntos de vista alternativos con las que los internautas puedan abandonar su c&iacute;rculo de confort ideol&oacute;gico.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, <a href="https://www.theverge.com/2017/12/21/16804912/facebook-disputed-flags-misinformation-newsfeed-fake-news" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hace escasos d&iacute;as Facebook anunci&oacute; </a>que va a hacer un uso similar de la inteligencia artificial para ofrecer a sus usuarios <strong>&ldquo;Art&iacute;culos relacionados&rdquo;</strong>. Si bien el objetivo de los de Zuckerberg no pasa por dar puntos de vista opuestos en lo ideol&oacute;gico, s&iacute; que pretenden dar <strong>algo de contexto para cada historia compartida</strong> con la intenci&oacute;n de que sean los mismos usuarios los que vean, a trav&eacute;s de distintos enlaces, si una noticia es falsa o no.
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        En cualquier caso, la inteligencia artificial cuenta con una gran ventaja respecto a los humanos voluntarios que se han lanzado a la b&uacute;suqeda de bulos y &lsquo;fake news&rsquo;: tiene una <strong>capacidad enormemente superior a la nuestra</strong> a la hora de leer sus fuentes, que no son otras que las miles de millones de webs presentes en internet.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, otras propuestas pasan simplemente por hacer que los &lsquo;bots&rsquo; al servicio de los cazadores de bulos buceen por internet antes de verificar o echar por tierra una noticia. Desde la compa&ntilde;&iacute;a de seguridad <a href="https://www.datavisor.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">DataVisor </a>explican que ya trabajan en un algoritmo que ser&iacute;a capaz de  leer una noticia para, a continuaci&oacute;n, <strong>buscar si otras webs de confianza est&aacute;n haci&eacute;ndose eco de los mismos hechos</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;'The New York Times' es probablemente una fuente m&aacute;s respetable que una p&aacute;gina web desconocida y mal dise&ntilde;ada&rdquo;, afirmaba una de sus responsables, Catherine Lu, <a href="http://www.foxnews.com/tech/2017/02/21/how-ai-fights-war-against-fake-news.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en una entrevista</a>. &ldquo;La inteligencia artificial puede ser <strong>entrenada para predecir la reputaci&oacute;n de un sitio web</strong>, teniendo en cuenta caracter&iacute;sticas como su puntuaci&oacute;n en el 'ranking' Alexa o el nombre del dominio&rdquo;, explicaba.
    </p><p class="article-text">
        Algo similar persigue <a href="https://devpost.com/software/fib" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>FiB</strong></a>, otra extensi&oacute;n para Google Chrome nacida de una 'hackathon' de la Universidad de Princeton. Esta inteligencia artificial no hace otra cosa que acompa&ntilde;ar al usuario de Facebook en su tradicional paseo por el 'feed' advirti&eacute;ndole, por medio de un icono, de la veracidad o la falsedad del contenido que hay ante sus ojos. Todo, <strong>a trav&eacute;s del reconocimiento de im&aacute;genes, la b&uacute;squeda de palabras clave y el an&aacute;lisis de la web de origen</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Ir&oacute;nicamente, en todos estos casos, cuantas m&aacute;s &lsquo;fake news&rsquo; se generan, m&aacute;s aprende la inteligencia artificial a detectarlas. Y s&iacute;, es probable que los responsables de las noticias falsas descubran la forma de esquivar los algoritmos actualmente en desarrollo, pero un nuevo sistema para darle caza seguir&aacute; tras sus pasos. Al fin y al cabo, este solo es el comienzo de una <strong>guerra entre inteligencias artificiales</strong> en el que el bot&iacute;n no es otro que la credulidad de los lectores y su valios&iacute;simo tiempo de atenci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        ---------------------------------------
    </p><p class="article-text">
        Las im&aacute;genes de este art&iacute;culo son propiedad, por orden de aparici&oacute;n, de <a href="http://maxpixel.freegreatpicture.com/Media-Politics-Fake-News-Press-Disinformation-2355686" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Max Pixel</a>, <a href="https://www.flickr.com/photos/pasa/31914664354" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Paul Sableman</a> y <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Fake_news#/media/File:The_fin_de_si%C3%A8cle_newspaper_proprietor_(cropped).jpg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Wikimedia Commons</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Álvaro Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/hojaderouter/inteligencia_artificial/cazadores-bulos-ingenieros-tratan-guerra_1_2977071.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 Dec 2017 14:35:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cazadores de bulos: los ingenieros que tratan de ganar la guerra a las 'fake news']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fake News,Bulos,Inteligencia artificial,Tecnología,Posverdad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nadie hablará de nosotras cuando nos eliminen del diccionario]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/nadie-hablara-eliminen-diccionario_129_2982985.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/109825f4-5377-4a02-bbb2-da87eec3dc3e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nadie hablará de nosotras cuando nos eliminen del diccionario"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Toda la atención la han absorbido las nuevas palabras incorporadas al diccionario y nadie parece haber reparado en la lista de palabras suprimidas</p></div><p class="article-text">
        -&iexcl;Aqu&iacute;, aqu&iacute;!
    </p><p class="article-text">
        -&iexcl;Una foto m&aacute;s, por favor!
    </p><p class="article-text">
        Hordas de fans y periodistas se agolpan a las puertas de entrada de la RAE. Llevan horas esperando para contemplar de cerca a <a href="http://blog.dirae.es/entradas/nuevas-edicion-23-1/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las nuevas palabras que se incorporan al diccionario acad&eacute;mico</a>. Las nuevas celebridades l&eacute;xicas posan para los fot&oacute;grafos, responden a las entrevistas y se dejan mimar por el p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        Un tumulto s&uacute;bito anuncia la llegada de una de las cabezas de cartel.&nbsp;<a href="http://dle.rae.es/?id=TqmF7kI" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&lsquo;Postureo&rsquo;</a> hace su entrada en la alfombra roja entre r&aacute;fagas de flashes y gritos ahogados de fans. Fue una de las revelaciones de 2014 cuando, siendo apenas una reci&eacute;n llegada, estuvo <a href="http://www.fundeu.es/noticia/postureo-selfi-y-abdicar-candidatas-a-palabra-del-ano-de-la-fundeu-bbva/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a punto de ser elegida palabra del a&ntilde;o</a>. Las voces que le auguraban una carrera ef&iacute;mera parecen haber errado en sus predicciones: la entrada en el diccionario de &lsquo;postureo&rsquo; confirma su consagraci&oacute;n en el panorama l&eacute;xico. &lsquo;Postureo&rsquo; posa con desparpajo y atiende a los periodistas como si llevase haci&eacute;ndolo toda la vida.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, eclipsada por la entrada triunfal de &lsquo;postureo&rsquo;,&nbsp;<a href="http://dle.rae.es/?id=6EX04Vo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&lsquo;buenismo&rsquo;</a> responde t&iacute;midamente a las entrevistas:
    </p><p class="article-text">
        -&iquest;Qu&eacute; hay de cierto en los rumores sobre que <a href="http://www.eldiario.es/zonacritica/buenismo-RAE_6_721337883.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la definici&oacute;n que le ha asignado la RAE es tendenciosa e ideol&oacute;gicamente cuestionable</a>?
    </p><p class="article-text">
        -Bueno, no s&eacute;&hellip; Es una primera aproximaci&oacute;n&hellip;. &nbsp;- &lsquo;buenismo&rsquo; titubea. No le gustan las c&aacute;maras - Quiz&aacute; podamos encontrar m&aacute;s adelante otras definiciones m&aacute;s adecuadas con esfuerzo y talante&hellip; &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://dle.rae.es/?id=XlApmpe" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&lsquo;Sexo d&eacute;bil&rsquo;</a>&nbsp;presume de su&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/zonacritica/Dejad-pedirle-RAE-elimine-palabras_6_646445379.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">largamente reclamada</a> marca lexicogr&aacute;fica (&lsquo;Usada con intenci&oacute;n despectiva o discriminatoria&rsquo;) mientras unos metros m&aacute;s all&aacute;, <a href="http://dle.rae.es/?id=MAvKVOu" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&lsquo;islamofobia&rsquo;</a>,<a href="http://dle.rae.es/?id=GX58T29" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> &lsquo;especismo&rsquo;</a> y&nbsp;<a href="http://dle.rae.es/?id=3FfFecJ" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&lsquo;aporafobia&rsquo;</a> se han enzarzado en un debate sobre privilegios y hablan con preocupaci&oacute;n de la desigualdad creciente que se extiende por Europa.
    </p><p class="article-text">
        -Y &lsquo;br&eacute;xit', &iquest;d&oacute;nde est&aacute;? - pregunta por lo bajo un corresponsal extranjero.
    </p><p class="article-text">
        -Se supone que es un nombre propio, tienen prohibido el ingreso - responde otro.
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://dle.rae.es/?id=Z7mZk4e" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&lsquo;T&aacute;per&rsquo;</a>, que ha o&iacute;do de pasada la conversaci&oacute;n, pone cara de p&oacute;ker mientras intenta actuar con naturalidad. Teme que si descubren su pasado como nombre de marca comercial la despojen de sus privilegios y no la dejen entrar. Pero ya nadie repara en la modesta &lsquo;t&aacute;per&rsquo;, acaba de llegar&nbsp;<a href="http://dle.rae.es/?id=TqpLe0m" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&lsquo;posverdad&rsquo;</a> y los periodistas no tienen ojos para nadie m&aacute;s. El resto de palabras la miran con desconfianza: es una novata sin apenas experiencia y se rumorea que ha construido su carrera l&eacute;xica a golpe de enchufes y padrinos. Nadie tiene muy claro qu&eacute; hace all&iacute;. La locuci&oacute;n&nbsp;<a href="http://dle.rae.es/?id=S27V74a" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&lsquo;una pasada&rsquo;</a> no disimula su enfado:
    </p><p class="article-text">
        -&iexcl;Llevo haciendo m&eacute;ritos desde los noventa y esta reci&eacute;n llegada ha conseguido en un a&ntilde;o lo que a las dem&aacute;s nos cuesta una vida de trabajo!
    </p><p class="article-text">
        Lejos de los focos y de la atenci&oacute;n medi&aacute;tica, un grupo de palabras observa desde la distancia el remolino de fot&oacute;grafos y luces. Son las grandes perdedoras de la jornada, las palabras que, contra todo pron&oacute;stico, se han quedado fuera y no entrar&aacute;n a formar parte (por ahora) del diccionario acad&eacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        -Quiz&aacute; el a&ntilde;o que viene... - suspira <a href="http://www.fundeu.es/recomendacion/bizarro-significa-raro-extravagante-valiente/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&lsquo;bizarro&rsquo;</a>.
    </p><p class="article-text">
        -Mucha fe tienes t&uacute;, me parece a m&iacute;. - a &lsquo;pifostio&rsquo; el optimismo de sus compa&ntilde;eras le parece pura ingenuidad. Se ha pasado d&eacute;cadas esperando su momento de gloria, que siempre <a href="https://twitter.com/RAEinforma/status/943078244206727168" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">parec&iacute;a inminente pero nunca acababa de concretarse</a>. La antigua joven promesa lexicogr&aacute;fica es hoy una veterana que languidece a&ntilde;osa y desencantada. Este tampoco ser&aacute; su a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        -&iexcl;La &uacute;nica academia que ilumina es la que arde! - proclama <a href="http://www.eldiario.es/cultura/palabra-heteropatriarcado-queda-diccionario-RAE_0_720578474.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&lsquo;heteropatriarcado&rsquo;</a>, pu&ntilde;o en alto.
    </p><p class="article-text">
        -Podr&iacute;a ser peor. - &lsquo;sindi&oacute;s&rsquo; se&ntilde;ala un punto indefinido a la espalda del edificio de la RAE - &nbsp;Mirad a las pobres compa&ntilde;eras que han eliminado del diccionario.
    </p><p class="article-text">
        Un reguero de palabras cabizbajas abandona el edificio por la puerta trasera. Toda la atenci&oacute;n la han absorbido las nuevas incorporaciones y nadie parece haber reparado en la <a href="http://blog.dirae.es/entradas/nuevas-edicion-23-1/#palabras-que-han-retirado-en-la-231" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lista de palabras suprimidas</a>. Nadie las mira, <a href="http://web.frl.es/ntllet/SrvltGUILoginNtlletPub" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nadie les agradece sus a&ntilde;os de noble y leal servicio</a>, no hay focos ni entrevistas para ellas. &lsquo;Alijarar&rsquo; (&ldquo;repartir las tierras incultas para su cultivo&rdquo;), &lsquo;lazrador&rsquo; (&ldquo;hombre que padece y sufre trabajos y miserias&rdquo;), &lsquo;uracho&rsquo; (&ldquo;uretra&rdquo;), &lsquo;hetr&iacute;a&rsquo; (&ldquo;enredo, mezcla, confusi&oacute;n&rdquo;). Palabras que nos hablan de otros tiempos hacen mutis por el diccionario sin hacer ruido ni aspavientos, envueltas en un silencio f&uacute;nebre.
    </p><p class="article-text">
        -&iquest;A d&oacute;nde se las llevan?
    </p><p class="article-text">
        -Nadie lo sabe. Quiz&aacute; alg&uacute;n d&iacute;a les den cobijo en el <a href="http://web.frl.es/DH/org/login/Inicio.view;jsessionid=A907C595AA67D01D0E7981657E72F11B" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">diccionario hist&oacute;rico</a>...
    </p><p class="article-text">
        Una de las condenadas al destierro se ha quedado absorta mirando el revuelo de focos y luces provenientes de la entrada principal del edificio. Hace un gesto como si fuera a decir algo, pero en el &uacute;ltimo momento agacha la cabeza y vuelve apesadumbrada con sus compa&ntilde;eras.
    </p><p class="article-text">
        - No hay derecho. - musita &lsquo;pifostio&rsquo; - No hay derecho.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Álvarez Mellado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/nadie-hablara-eliminen-diccionario_129_2982985.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 25 Dec 2017 18:40:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Posverdad,RAE - Real Academia Española]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Fake news, la nueva propaganda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/carnecruda/programas/fake-news-nueva-propaganda_132_3009505.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/36c3ad57-6d5e-4dfa-8965-354887a14e19_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Putin Robokop: la trepidante aventura de un bot que no existe en un mundo lleno de peligros"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un año de posverdad: analizamos el fenómeno de la intoxicación mediática con Maldito Bulo, la PDLI y Miquel Pellicer</p></div><p class="article-text">
        <span id="audio_22599223"></span>
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    </figure><p class="article-text">
        Desde que la palabra posverdad irrumpi&oacute; en el panorama hace un a&ntilde;o, desde Trump hasta Catalu&ntilde;a, desde la prohibici&oacute;n del kebab hasta atentados ficticios, no ha habido campa&ntilde;a pol&iacute;tica en la que las noticias falsas y los temidos bots no se hayan colado. &iquest;Qui&eacute;n crea los bulos? &iquest;C&oacute;mo se difunden? &iquest;Con qu&eacute; objetivo? &iquest;Cu&aacute;les son las consecuencias?
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Analizamos este fen&oacute;meno de intoxicaci&oacute;n medi&aacute;tica con los creadores de <strong>Maldito Bulo</strong>, <strong>Yolanda Quintana</strong> de la PDLI, <strong>Miquel Pellicer</strong> autor de <em><strong>La comunicaci&oacute;n en la era Trump</strong></em> y nuestro corresponsal en Washington DC, <strong>Carlos P&eacute;rez</strong> que estrena secci&oacute;n <strong>&ldquo;Desde la capital del Imperio</strong>&rdquo;.
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        <strong>Recuerda que este programa es solo posible gracias a ti. Dif&uacute;ndelo y, si puedes, hazte Productor o Productora de #CarneCruda.</strong>
    </p><p class="article-text">
        .
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/carnecruda/programas/fake-news-nueva-propaganda_132_3009505.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 11 Dec 2017 11:01:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Fake news, la nueva propaganda]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fake News,Hemeroteca,Posverdad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Y a pesar de todo, nos queda la palabra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/solow-en-el-parnaso/pesar-queda-palabra_132_3057138.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a6d372c5-7e00-4cfc-bed6-17cf90f36f85_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Trump reitera su promesa de &quot;destruir&quot; a la Mara Salvatrucha"></p><p class="article-text">
        V&iacute;deo. Esta es la palabra clave en el mundo de internet. Contenidos y mucho video. Y contenidos escritos, cortos y constantes. Con enlaces a p&aacute;ginas reconocidas que busquen la reciprocidad para un mayor empuje en el algoritmo del buscador. Y palabras clave. Muchas palabras clave. Las palabras mueven la econom&iacute;a digital pero parece que no exactamente las que tienen significado y significante sino m&aacute;s bien las palabras con valor monetario de cambio en la subasta Google. Dinero por posici&oacute;n. Plata o SEO. V&iacute;deos que lleven el sello de la viralidad o, en su defecto, im&aacute;genes que respondan al nombre de meme cuando no al empuje del memo.
    </p><p class="article-text">
        Video <a href="https://www.youtube.com/watch?v=W8r-tXRLazs" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Killed the radio Star</a>. Gran tema, prof&eacute;ticas palabras del grupo The Buggles all&aacute; por el 79 del pasado siglo XX. Y ten&iacute;an la raz&oacute;n. El v&iacute;deo, la imagen, ha matado a la estrella de la radio. A la palabra en vivo. Hay un desplazamiento a borbotones del verbo al v&iacute;deo; a la imagen. A la forma m&aacute;s all&aacute; del fondo. Sin embargo, a pesar de este tsunami comunicativo, las palabras realmente claves, las que no tributan en el universo buscadores, aquellas que se declaman en directo o pre-grabadas (pero m&aacute;s all&aacute; de la escritura vana y el postureo), esas, siguen siendo el motor base de la comunicaci&oacute;n y el empuje de los conceptos actuales imperantes en internet. Escasas, parcas en formas muchas veces, dependientes del algoritmo y el hackeo que las divulgue, pero con su carga fresca y lista para todo.
    </p><p class="article-text">
        A pesar del sometimiento de la palabra al mercadeo de internet, el discurso, la oratoria, viven un momento de excelencia con muy pocos practicantes y muchos escuchantes. Pocos, pero con una gran carga para socavar en segundos conciencias, opiniones y predisposici&oacute;n de compra y voto.
    </p><p class="article-text">
        Para cambiar pol&iacute;tica y econom&iacute;a. Todo en un terreno basto, inabarcable, casi infinito en cuanto a la proliferaci&oacute;n, en eso llamado redes sociales.
    </p><p class="article-text">
        El discurso bien articulado (aunque mayoritariamente falso y corto en sofisticaciones) define posiciones clave en la comunicaci&oacute;n como lo es el concepto Post verdad.  Lo que en castellano de toda la vida se ha conocido como &ldquo;paparruchas&rdquo; hoy es el mantra de la comunicaci&oacute;n y el discurso digital.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute;? Dif&iacute;cil de exponer con suficiente profundidad como para resultar acad&eacute;micamente aceptable, pero desde la &oacute;ptica de la opini&oacute;n, definir como Post verdad el bulo confiere un marco de referencia al discurso. UN nuevo significado. Un espacio para la met&aacute;fora enga&ntilde;osa que por repetici&oacute;n y espectacularidad accede al universo de lo cre&iacute;ble y discursivamente aceptable.
    </p><p class="article-text">
        Porque, en el fondo, los discursos son palabras. Todas ellas llenas de cargas inconscientes que explotan en el centro de las consciencias.
    </p><p class="article-text">
        Las palabras, declamadas en su justa medida dentro de un discurso estructurado con las met&aacute;foras pertinentes y en los foros adecuados, decantan las opiniones y las actitudes hacia las ideas con las que mejor uno se identifica, aunque perjudiquen m&aacute;s que beneficien. Y eso lo supieron muy bien los grupos conservadores y ultraconservadores en su apoyo a Trump y aquellos que han promovido los mismos ideales en Europa a trav&eacute;s de los grupos m&aacute;s ultra.
    </p><p class="article-text">
        La crisis econ&oacute;mica y la de valores han establecido los cimientos. Pero los edificios se han construido a base de los ladrillos en forma de discurso f&aacute;cil basado en algo sencillo: los marcos de referencia de las palabras. Lo que definen y redefinen. Un poder en el que los grupos conservadores americanos y europeos han invertido. En grupos de opini&oacute;n que ayuden a comunicar mejor y m&aacute;s f&aacute;cilmente sus ideas, que desbanquen las ideas de la sociedad del bienestar e impulsen la semilla neoliberalista. Atrayendo a las primeras hasta las posiciones de los segundos. Y, al mismo tiempo, logrando desarticular los razonamientos contrarios. En este caso, los sectores moderados o m&aacute;s progresistas de la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Multitud de discursos que han estructurado una oratoria s&oacute;lida, cre&iacute;ble y potente. Una oratoria capaz de dibujar y asentar un discurso casi monol&iacute;tico y que facilita la manipulaci&oacute;n del voto, la decisi&oacute;n de compra o cualquier otra elecci&oacute;n que el individuo tome a solas ante promesas que no siempre quieren decir lo que dicen porque son Post verdad.
    </p><p class="article-text">
        Todo esto no es nuevo. <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/George_Lakoff" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">George Lakoff</a>, reconocido ling&uuml;ista norteamericano, profesor de Ciencia Cognitiva y Ling&uuml;&iacute;stica de la Universidad de Berkeley lo dej&oacute; claro en su libro <a href="https://www.casadellibro.com/libro-no-pienses-en-un-elefante-lenguaje-y-debate-politico/9788474918137/1135068" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;No pienses en un elefante&rdquo; (2004)</a>. La oratoria parece estar de baja hoy en d&iacute;a. Pero es una sensaci&oacute;n ilusoria.
    </p><p class="article-text">
        En ciertos sectores es una herramienta de amplia eficacia y eficiencia. Quiz&aacute;s, esta situaci&oacute;n deber&iacute;a hacernos plantear, desde un punto de vista del progresismo, la necesidad de contrarrestar discurso con discurso. Oratoria con oratoria. Y establecer la tradici&oacute;n occidental de esta disciplina como parte del propio sistema de educaci&oacute;n de los pa&iacute;ses.
    </p><p class="article-text">
        Solo enfrentando ideas y palabras en un choque dial&eacute;ctico (idealista, casi hegeliano) apoyado en la difusi&oacute;n masiva de las redes sociales y los espacios de internet como foros o blogs, podr&aacute; construirse un discurso modulado fruto de la reflexi&oacute;n. Un discurso m&aacute;s estable y capaz de restablecer no solo las variables ideol&oacute;gicas sino tambi&eacute;n las econ&oacute;micas.
    </p><p class="article-text">
        La expansi&oacute;n del concepto Post verdad se basa en el control del discurso y de la oratoria por parte de unas elites. Su reequilibrio pasa por una verdadera puesta en valor de esta disciplina dentro del marco de la importancia que adquieren los medios online en cuanto a expresi&oacute;n y comunicaci&oacute;n. Herramientas ineludibles y motores de transformaci&oacute;n social y econ&oacute;mica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduard Farrán Teixidó]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/solow-en-el-parnaso/pesar-queda-palabra_132_3057138.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Nov 2017 21:42:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Y a pesar de todo, nos queda la palabra]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Posverdad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La guerra de los bots]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/guerra-bots_129_3060368.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5d2b9003-61c3-4567-ba4e-0309e4a36d8a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Existe una guerra de la propaganda y la posverdad para intentar dinamitar las democracias occidentales, pero es una ofensiva que no es sólo exterior</p></div><p class="article-text">
        El Gobierno y sus colaterales han abrazado la causa de los temibles bots rusos y venezolanos empe&ntilde;ados en emporcar las redes para hacer un servicio a los nacionalistas catalanes. Es una noticia que como poco me escama. No dan datos. Acuden a la UE a denunciar la injerencia de redes de intoxicaci&oacute;n rusas en el asunto catal&aacute;n, pero no son capaces de acotar los momentos, los mensajes y, sobre todo, su influencia real en la creaci&oacute;n de opini&oacute;n p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Es una noticia que, insisto, me escama.
    </p><p class="article-text">
        Uno rasca y lee y gana. Encuentras informaciones de otros pa&iacute;ses que confirma que medios de capital ruso como RT o Sputnik han introducido mensajes sobre la cuesti&oacute;n catalana que incluso han llegado a hablar de una conspiraci&oacute;n de Bruselas para apoyar los independentismos y ganar as&iacute; m&aacute;s poder para el centro neur&aacute;lgico de Europa. Ese y otros discursos parecidos para m&iacute; descabellados. No recuerdo haber visto que tales ideas hayan entrado de forma firme en el debate p&uacute;blico espa&ntilde;ol. Conozco y s&eacute; que credibilidad hay que darles a los medios financiados por seg&uacute;n qui&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los tuits de Assange me parecieron una solemne imbecilidad desde el primer momento y hasta creo que contest&eacute; a alguno al principio signific&aacute;ndoselo. Esa fue mi actitud.&nbsp; Veo ahora que los medios de comunicaci&oacute;n pr&oacute;ximos al Gobierno y los que nadan en la &oacute;rbita de Soraya se han lanzado a las aguas del ej&eacute;rcito de trolls rusos y venezolanos y que algunos hasta avanzan hacia la ciberguerra que se librar&aacute; en las redes en el siglo que habitamos. Por contra, veo que los medios m&aacute;s alternativos o alejados de las tesis progubernamentales mantienen una prudente distancia respecto a esta cuesti&oacute;n. Los medios internacionales la mencionan citando la denuncia que Espa&ntilde;a ha realizado ante la UE y, por tanto, refiri&eacute;ndose a este hecho y no a la realidad de los ataques o su magnitud.
    </p><p class="article-text">
        Este tema me escama.
    </p><p class="article-text">
        No digo que sea falso, sino que me escama.
    </p><p class="article-text">
        Me escama su falta de plasmaci&oacute;n concreta en datos analizables. Me escama la insistencia en unir los frentes Rusia y Venezuela, como parte del imaginario del horror pol&iacute;tico de la derecha, al concepto independentista catal&aacute;n para conseguir una imagen viral y rechazable. En resumen, que manejo la cuesti&oacute;n con prevenci&oacute;n y perspectiva.
    </p><p class="article-text">
        Ese es precisamente el quid de la cuesti&oacute;n. Yo no niego que exista un riesgo cierto de la intervenci&oacute;n de estados extranjeros mediante estos sistemas para intentar desestabilizar o polarizar la opini&oacute;n p&uacute;blica de las democracias occidentales. Cualquier an&aacute;lisis geoestrat&eacute;gico serio reflexiona sobre los apoyos que, desde la &oacute;rbita de Rusia, por ejemplo, se est&aacute;n realizando para apoyar cualquier movimiento que pueda desestabilizar desde dentro a la Uni&oacute;n Europea o Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        Eso se une, desde luego, a preocupantes apuntalamientos a movimientos de ultraderecha xen&oacute;foba europea que incluyen la difusi&oacute;n de noticias falsas sobre actos violentos o amenazas procedentes de refugiados, &aacute;rabes o, en general, inmigrantes y personas de otras etnias. Tambi&eacute;n es cierto que la cuesti&oacute;n catalana se puede haber considerado una especie de laboratorio para esta y otras cuestiones por parte de aquellos que buscan la desestabilizaci&oacute;n democr&aacute;tica (lo expliqu&eacute; en &ldquo;Insurrecci&oacute;n&rdquo;). Lo que no queda tan claro hasta el momento es qu&eacute; papel real ha jugado y, desde luego, no es algo que explique un problema real y preexistente, cocido en el caldo pol&iacute;tico de la inacci&oacute;n del Partido Popular, y la acci&oacute;n persistente de las fuerzas independentistas catalanas.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco son falsas las posibilidades de injerencia inform&aacute;tica en los sistemas de recuento electoral de los pa&iacute;ses democr&aacute;ticos mediante hackeos u otros. No en vano Holanda decidi&oacute; contar a mano los votos de las &uacute;ltimas elecciones para evitarlo. Es decir, que existen amenazas reales al respecto pero que la aparici&oacute;n estelar de los bots rusos en el argumentario patrio me sigue resultando un poco escamante.
    </p><p class="article-text">
        Y a eso quer&iacute;a llegar. Ante esas guerras de ej&eacute;rcitos de trolls inform&aacute;ticos y de bots replicantes en nuestras redes sociales sobre las que nos alertan, existen mecanismos de defensa m&aacute;s valiosos que cualquier bater&iacute;a de analistas. Esas defensas f&eacute;rreas, esas ciudadelas blindadas a la posverdad, se llaman ciudadanos con esp&iacute;ritu cr&iacute;tico, capaces de saber hallar entre todo el aluvi&oacute;n de datos a aquellas fuentes relevantes y solventes en las que descargar parte de su responsabilidad para cegar el paso a las intoxicaciones.
    </p><p class="article-text">
        Para pelear contra esas agresiones antidemocr&aacute;ticas de los bots de mensajes replicantes, no hay mejor ej&eacute;rcito que el constituido por ciudadanos formados y un periodismo fuerte e independiente. Todas las medidas para reforzar y pertrechar a las democracias occidentales contra esta nueva forma de ataque deber&iacute;an incidir en derivar recursos para que la educaci&oacute;n produjera individuos capaces de discernir, imbuidos de un escepticismo razonable y entrenados en el contraste de medios de comunicaci&oacute;n de diverso cu&ntilde;o y l&iacute;nea editorial. &iquest;C&oacute;mo se resist&iacute;a una sociedad a la censura? Del mismo modo se deben defender las naciones democr&aacute;ticas de la desinformaci&oacute;n por saturaci&oacute;n de mensajes falsos o directamente ajenos a la realidad.
    </p><p class="article-text">
        No parece tan complicado. Fomentar un espacio de opini&oacute;n p&uacute;blica saludable y plural en lugar de la permanencia de bandos acr&iacute;ticos dispuestos a asumir cualquier cosa que reafirme su personal enconamiento en defender a unos u otros. La pregunta es si esto interesa realmente a los gobernantes de ning&uacute;n pa&iacute;s y m&aacute;s concretamente del nuestro. No parece tan claro. Recuerden que en P&uacute;nica se acusa al Partido Popular de Esperanza Aguirre de pagar con nuestro dinero a intoxicadores profesionales para desprestigiar a los ciudadanos que protestaban por los recortes en Educaci&oacute;n a trav&eacute;s de la Marea Verde.
    </p><p class="article-text">
        En esa trama hemos visto como los populares usaban fondos p&uacute;blicos para cargar contra sus enemigos, tambi&eacute;n lo hicieron contra &Aacute;ngel Gabilondo, para reforzar la imagen de los propios o para borrar sus m&aacute;culas en Internet dejadas por una gesti&oacute;n real pero desagradable para ellos. As&iacute; que erradicar la conciencia cr&iacute;tica, difamar al contrario y limpiar los errores propios mediante redes de bots y especialistas no es algo que haya desagradado al partido en el gobierno, sobre todo cuando la fiesta la pag&aacute;bamos los ciudadanos.
    </p><p class="article-text">
        Existe una guerra de la propaganda y la posverdad para intentar dinamitar las democracias occidentales, pero es una ofensiva que no es s&oacute;lo exterior. Hace mucho que la sobre exposici&oacute;n del ciudadano medio a un bombardeo de mensajes de procedencias diversas, y muchas veces dudosas, lo ha dejado inerme ante la manipulaci&oacute;n y, adem&aacute;s, le ha proporcionado la falsa idea de que se encuentra m&aacute;s informado que nunca y dispone de los mejores resortes para formar una opini&oacute;n que siempre estima libre.
    </p><p class="article-text">
        Pero ser libre nunca sale gratis ni es c&oacute;modo ni sucede sin esfuerzo. As&iacute; que no olvidemos que tragar como ocas cebadas todo lo que nos ofrecen como noticia no es sino entregarles objetivos en esta ciberguerra que todos anuncian. Cada uno de nosotros tiene que ser consciente de que es preciso consumir todo lo que bombardea nuestro cerebro a diario con criterio y, en los tiempos presentes, con una barrera de duda razonable. Si el esfuerzo para detectar los alimentos intelectuales contaminados les resulta complejo, ser&aacute; el momento de elegir a aquellos filtros profesionales, los periodistas y los medios, en los que prefieran confiar parte de su criterio. Esa elecci&oacute;n debe ser tambi&eacute;n muy cuidadosa porque bajo ese ep&iacute;grafe funcionan tambi&eacute;n bots emboscados.
    </p><p class="article-text">
        Y si quieren un consejo, ante la duda, mu&eacute;strense escamados. Es un buen chaleco antibalas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elisa Beni]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/guerra-bots_129_3060368.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Nov 2017 19:44:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La guerra de los bots]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Periodismo,Rusia,Espionaje,PP - Partido Popular,Posverdad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Repaso urgente de vuelta a la información]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/repaso-urgente-vuelta-informacion_132_3191332.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a344ef61-bb80-46c9-8dba-42dfa7bd83c1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Repaso urgente de vuelta a la información"></p><p class="article-text">
        Empieza septiembre y siempre siento como si hici&eacute;semos borr&oacute;n y cuenta nueva solo en algunas cosas, mientras en otras seguimos anclados en los mismos t&oacute;picos y desprop&oacute;sitos. No puede ser que siempre ocurra lo mismo. Tras cada atentado, huelga, manifestaci&oacute;n o asesinato machista&hellip; Disfrazada de lo que ahora se llama posverdad, o de manipulaci&oacute;n informativa directa y burda, nos colocan cebos por si caemos, desbordados por el automatismo de consumo de noticias.
    </p><p class="article-text">
        La informaci&oacute;n es un derecho. La desinformaci&oacute;n, un ataque. Si hay medios, periodistas y tertulianos que nos intentan manipular, debemos ser capaces de identificar que nos mienten y evitar caer en su trampa. &iquest;Recuerdan cuando &iacute;bamos de vuelta al cole y repasamos conceptos del curso anterior, con aquel cuaderno Rubio, por ejemplo? Parece que, ante cada nuevo curso informativo, vamos a tener que repasar conceptos que ya deber&iacute;amos tener m&aacute;s que consolidados, sin opci&oacute;n a manipulaci&oacute;n. Basta citar cuatro ejemplos de este verano:
    </p><p class="article-text">
        <strong>Atentado.</strong> Lo hemos vuelto a ver en el atentado de Barcelona, mezclar conceptos de forma intencionada para crear odio. Tertulianos que hablan de islamista o musulm&aacute;n como si fueran lo mismo. &Aacute;rabe es la persona que habla esa lengua materna. Por lo tanto, puede haber &aacute;rabes musulmanes, cristianos o incluso no creyentes. &nbsp;Musulm&aacute;n es quien profesa el islam, y no es ser radical. De la misma manera que no lo eres por ser cat&oacute;lico o ateo. El islamista buscan imponer sociedades gobernadas por la Sharia. Pero no todos optan por la violencia. Es decir, un islamista no es igual a ser terrorista, porque hay islamistas que realizan sus peticiones solo por v&iacute;a pol&iacute;tica y sin violencia. &nbsp;Cuando ya se ejerce la violencia podemos hablar de yihadistas, que son los que realizan la yihad. Por lo tanto, cuando nos referimos a quienes atentan, podemos decir mejor yihadistas o simples terroristas. Pero si obvias todo esto y aplaudes al discurso islam&oacute;fobo, debes saber que t&uacute; s&iacute; est&aacute;s apoyando a los terroristas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Turismofobia.</strong> Representa un enfrentamiento y odio hacia el turista que no es existe. Lo que existe es una turistificaci&oacute;n, porque lo que se se&ntilde;ala es la presi&oacute;n que se ejerce sobre determinados barrios y vecinos, que se ven expulsados de sus hogares por una nueva burbuja sin control. Lo que denuncian estos colectivos no es un odio al turista, porque todos lo somos, sino poner freno a una industria descontrolada que termina por cambiar las condiciones de vida de los barrios afectados, crea problemas de vivienda, de medio ambiente, y de acceso a servicios b&aacute;sicos. La industria del turismo no es solo riqueza, tambi&eacute;n precariedad laboral, y gastos econ&oacute;micos y sociales que se mantienen en silencio. Y el turismo no puede ser un chantaje para que solo se enriquezcan unos pocos, a costa de perjudicar a otros.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Neonazis.</strong> Parece que hay una alergia a decirlo. Un titular que diga &ldquo;varios heridos por un atropello en los choques entre grupos radicales en Virginia&rdquo; (deja al mismo nivel a racistas y antirracistas), o no mencionar que el autor del atropello en Charlottesville era un nazi, es dejar sin capacidad de juicio a las personas a las que se informa. El apoyo a Le Pen o a Trump solo es el resultado de una pol&iacute;tica neoliberal que, en el af&aacute;n de su negocio, fomenta el odio al otro convirti&eacute;ndolo en amenaza, alentando un discurso emocional. En cambio, a quienes frenan ese discurso, se les dice radicales o violentos. Entre fascismo o antifascismo no hay t&eacute;rmino medio. O se est&aacute; a favor de la diversidad y de las minor&iacute;as o, si dudas, te posicionas en el fascismo. No hay debate aqu&iacute; porque sus principios no son respetables, por mucho que tambi&eacute;n vayan a misa de domingo. Y si vives en la miseria no es culpa de un refugiado o inmigrante, sino de las pol&iacute;ticas neoliberales aplicadas por aquellos partidos que incluso t&uacute; has podido votar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Feminismo.</strong> &ldquo;Ni machismo ni feminismo, igualdad&rdquo;. Esta frase, repetida por doquier, corta la respiraci&oacute;n. Feminismo significa igualdad, porque vivimos en un sistema patriarcal y, como tal, es desigual. Entonces, como hombres y mujeres no partimos de la misma posici&oacute;n, se reclama esa igualdad. Y dado que el feminismo es un movimiento inclusivo, tambi&eacute;n permite que el hombre se libere de prejuicios y estereotipos. Tambi&eacute;n es desigual que aceptes el discurso de que un maltratador es v&iacute;ctima y culpes a la maltratada. Y lo mismo con un agresor sexual, y una violada. Y aqu&iacute; no siempre vale excusarse en las leyes, porque son leyes patriarcales y representan un poder. Por lo tanto, si estamos en contra de la violencia de g&eacute;nero, que asesina a mujeres por su condici&oacute;n, no valen excusas sino b&uacute;squeda de justicia cuando no la hay.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Huelga.</strong> Otro de los conceptos que se ensucian y se manipulan, representando la huelga como un acto no solo a evitar, sino que no debiera estar permitido porque altera el orden y vida del resto. Quienes incitan al odio y se&ntilde;alan a aquellos que hacen huelga olvidan que es un derecho recogido en el art&iacute;culo 28.2 de la Constituci&oacute;n. Adem&aacute;s de un derecho es un ejercicio de solidaridad de clase. Hoy por ti, ma&ntilde;ana por m&iacute;. La inmensa mayor&iacute;a somos trabajadores, y nadie est&aacute; a salvo de perder sus condiciones. El &eacute;xito de las patronales ha sido instalar el discurso de inmovilizaci&oacute;n social, la presentaci&oacute;n de una falacia de flexibilidad laboral que solo ha tra&iacute;do precariedad y la insistencia de convencernos de que tenemos muchos privilegios, cuando la desigualdad solo ha crecido. Por lo tanto, no debe caer todo el peso de cr&iacute;ticas sobre aquellos profesionales que reaccionen ante las &nbsp;amenazas de sus condiciones de vida y conquistas sociales, dejando sin cuestionar el papel del empresario o patronal de turno.
    </p><p class="article-text">
        Esto son solo cuatro ejemplos. No podemos seguir inform&aacute;ndonos si no identificamos la manipulaci&oacute;n y la posverdad. Porque te hacen creer que sabes y, en verdad, no sabes. Porque instalada la confusi&oacute;n, &eacute;sta crece por el miedo a conocer una realidad que creemos lejos, pero que tenemos encima y&hellip; solo vemos cuando explota en nuestra cara.
    </p><p class="article-text">
        Si hay medios que mienten y confunden nos toca estar en alerta. Hay discursos que no debemos dejar que avancen, porque hablamos de alentar delitos de odio. &iquest;Por qu&eacute; se produce esto? Porque hay en juego privilegios y poder, dinero y negocio. Y cuando se trata de eso, las palabras son armas. Y la informaci&oacute;n, el campo de batalla.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana I. Bernal Triviño]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/repaso-urgente-vuelta-informacion_132_3191332.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 13 Sep 2017 18:44:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Repaso urgente de vuelta a la información]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Turismofobia,Huelgas,Feminismo,Neonazis,Posverdad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Discursos paralelos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/discursos-paralelos_132_3198920.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/237603bf-fd63-4744-a724-4b6736cefe3e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Incertidumbre. | Paula Arranz"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Quemamos las ideas antes de afianzarlas, la prisa no nos deja reflexionar, Internet le está haciendo al pensamiento lo mismo que las centrales nucleares al medio ambiente.</p></div><p class="article-text">
        Quedo para cenar con un viejo revolucionario cargado de an&eacute;cdotas y entre otras me cuenta su panfletada m&aacute;s gloriosa. Sucedi&oacute; un d&iacute;a en que sus colegas de partido lo dejaron solo con una mochila llena de octavillas que hab&iacute;a que aventar con urgencia. El m&eacute;todo cl&aacute;sico consist&iacute;a en arrojarlas al aire en diferentes lugares de la ciudad, cuantos m&aacute;s mejor. Lo normal era coger un autob&uacute;s de l&iacute;nea, bajarse en una plaza p&uacute;blica, esperar la llegada de otro autob&uacute;s que fuera en la direcci&oacute;n contraria y cuando llegaba, justo antes de subirse, lanzar los panfletos y desaparecer de escena. No hab&iacute;a m&oacute;viles, pero cualquier pasajero o el mismo conductor pod&iacute;an avisar por se&ntilde;as a la polic&iacute;a si se cruzaban con ellos, luego era necesario bajar en la siguiente parada, desplazarse a pie hasta otra ruta y vuelta a empezar. Funcionaba bien si lo hac&iacute;a un grupo numeroso de militantes, en un espacio de breve de tiempo, pero un hombre solo se arriesgaba demasiado y probablemente ser&iacute;a detenido y encarcelado. Era un tema serio.
    </p><p class="article-text">
        Con la ayuda de un miembro del partido que trabajaba en la estaci&oacute;n central de los autobuses, el hombre se col&oacute; de madrugada en las cocheras y coloc&oacute; sobre el techo de toda la flota peque&ntilde;os paquetes de octavillas previamente humedecidas. A la ma&ntilde;ana siguiente, seg&uacute;n circulaban los autobuses, los panfletos de se iban secando al viento y en cosa de horas toda la ciudad estaba sembrada de consignas revolucionarias. &ldquo;Casi cinco mil octavillas&rdquo;, me dice con orgullo, &ldquo;cuando cinco mil era un n&uacute;mero importante&rdquo;. Inevitablemente, hablamos del poder de la informaci&oacute;n, de la capacidad de difusi&oacute;n actual de las ideas gracias a Internet. Supongo que le alegra su existencia pero me dice, con el cinismo propio de Oscar Wilde: &ldquo;Cuando los dioses quieren castigarnos, atienden nuestras plegarias.&rdquo; Y a&ntilde;ade que nunca se hab&iacute;a inventado nada tan contra-revolucionario como Internet.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n su teor&iacute;a, Internet se parece a una asamblea general multitudinaria que, precisamente por su tama&ntilde;o, resulta ineficaz. Demasiada gente hablando a la vez y cada cual empe&ntilde;ado en defender solo su punto de vista. No hay verdadero di&aacute;logo por culpa de la inmediatez de respuesta. Hasta el discurso mejor elaborado y certero se ve expuesto a la demolici&oacute;n por parte de un conjunto excesivo de personas que lo utilizan como disculpa para elaborar un discurso paralelo, el suyo, de manera que el mensaje original queda anulado en cuesti&oacute;n de minutos:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;No te has fijado que cuanto m&aacute;s impecable es un an&aacute;lisis pol&iacute;tico de la situaci&oacute;n actual, aumenta exponencialmente el n&uacute;mero de ataques hasta lograr que se dude de su bondad o su validez? Si aciertas de pleno, el primer comentario ser&aacute;: &lsquo;T&uacute; no sabes lo que es el fascismo&rsquo;, o bien: &lsquo;No he pasado del primer p&aacute;rrafo porque aburres a las ovejas.&rsquo;&nbsp; Eso sin mencionar los insultos y los ataques personales. Y como se te ocurra opinar, sobre todo si es a favor, del feminismo, de la homosexualidad o de Catalu&ntilde;a, sin ser mujer, o gay o catal&aacute;n, te caer&aacute; encima una horda de gente con lupa, escrutando, falseando, si es preciso mintiendo; y si has dicho Espa&ntilde;a eres espa&ntilde;olista por no decir &lsquo;estado invasor espa&ntilde;ol&rsquo;, si has dicho LGTB ser&aacute;s un &lsquo;Cishetero&rsquo; por no decir LGTBIQ, que no te enteras, o te tachar&aacute;n de machista porque crees que hay que racionalizar la &lsquo;discriminaci&oacute;n positiva&rsquo;. En el fondo da igual lo que digas, solo importa que seas atacable. Si lo eres te demuelen, si no, te ignoran. Tu valor depende de la posibilidad de crear a tu costa discursos paralelos. Y lo hace la gente a la que apoyas, los de tu bando, con m&aacute;s fiereza que si fueras del bando contrario, joder.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        El viejo revolucionario se cabrea y entonces hablamos de censura, de autocensura, de posverdad, de la ley mordaza, de lo sospechoso que le parece que se haya permitido la expansi&oacute;n descontrolada de Internet, de la destrucci&oacute;n de una herramienta global de informaci&oacute;n que pod&iacute;a haber sido positiva por la inexistencia de un c&oacute;digo deontol&oacute;gico b&aacute;sico, de que importe m&aacute;s ense&ntilde;ar un teta que vender un tanque, del hecho irrefutable de que Internet nos est&eacute; convirtiendo en m&aacute;s machistas, m&aacute;s fascistas, m&aacute;s xen&oacute;fobos, m&aacute;s incultos y menos educados. &ldquo;No sabemos lo que somos, ni qu&eacute; significa ser, pero s&iacute; que somos en el tiempo, ya lo dec&iacute;a Heidegger, as&iacute; que ha sido tan simple como poner en nuestras manos un acelerador del tiempo para acabar con nosotros. Quemamos las ideas antes de afianzarlas. La prisa no nos deja reflexionar. Le estamos haciendo al pensamiento lo mismo que las centrales nucleares al medio ambiente.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Es lo que pasa con los viejos revolucionarios, que tienen perspectiva. Les han tumbado tantas veces sus ideas, sus iniciativas, que hablar con ellos deja un cierto regusto amargo. Por eso me comenta que est&aacute; pensando en descontaminarse, abandonar las redes sociales en las que es tan activo, cerrar su blog y no volver a hablar de nada en absoluto. &ldquo;No lo hagas, o la asociaci&oacute;n metaf&iacute;sica espa&ntilde;ola te echar&aacute; la bronca por mezclar nada y absoluto en una misma frase.&rdquo; Re&iacute;mos por no llorar y para que se anime le paso el m&oacute;vil con <a href="http://www.eldiario.es/theguardian/esperanza-internet-alimentado-extrema-derecha_0_682082061.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un art&iacute;culo</a> de Jamie Bartlett&nbsp; donde habla del auge de la extrema derecha en Internet. Lo lee con calma y luego asiente y ense&ntilde;a las garras. Es un gato callejero, aunque parezca agotado jam&aacute;s se rinde.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Taboada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/discursos-paralelos_132_3198920.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 11 Sep 2017 05:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Discursos paralelos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Francisco Taboada,Internet,Censura,Posverdad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Que has salido en los papeles...]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/periodicos-papeles-informacion-crisis-lectores-publicidad-postverdad_132_3218917.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7fdf29c0-e827-435a-83e0-f9df3b8f279b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Principales portadas del periódicos nacionales "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La fuerte influencia que tiene la prensa en la agenda política les hace proclive a presiones y dependencias. De ello son conscientes algunos medios de comunicación escritos que usan esa influencia como tabla de supervivencia. Venden más influencia que periódicos.</p></div><p class="article-text">
        Anta&ntilde;o, salir en los papeles, en los peri&oacute;dicos, era una evidencia de notoriedad social. Durante a&ntilde;os, la lectura diaria de peri&oacute;dicos ha formado parte de nuestros h&aacute;bitos sociales m&aacute;s cotidianos. Esos papeles, una vez le&iacute;dos, eran reciclados para envolver. El bocadillo envuelto en papel de peri&oacute;dico lleg&oacute; a ser un cl&aacute;sico. De tal forma, que en &nbsp;la actualidad, &nbsp;podemos comprar papel parafinado impreso a modo de &nbsp;peri&oacute;dico especialmente creado para envolver s&aacute;ndwiches y bocadillos. Todo un s&iacute;mbolo de c&oacute;mo el papel del peri&oacute;dico ha pasado de cl&aacute;sico a vintage.
    </p><p class="article-text">
        Los diarios de papel aceleran, d&iacute;a a d&iacute;a, su ca&iacute;da libre; y no es porque hayamos dejado de comer bocadillos. La crisis de este formato de informaci&oacute;n es profunda. S&oacute;lo falta saber cu&aacute;nto tiempo aguantar&aacute;n las rotativas y por qu&eacute; aguantan tanto sabiendo que el negocio en s&iacute; mismo no es viable. Muy da&ntilde;ado en lectores, se mantiene gracias a la publicidad, muchas veces institucional o de grandes corporaciones.
    </p><p class="article-text">
        El principal efecto del internet de las cosas, desde una dimensi&oacute;n econ&oacute;mica, es que ha posibilitado la desintermediaci&oacute;n y con ello el comercio tradicional de todo tipo se ve muy da&ntilde;ado. En el caso de la informaci&oacute;n, Internet posibilita que las personas nos podamos suministrar de informaci&oacute;n y de noticias de forma directa; en muchas ocasiones desde las mismas fuentes de la noticia. Pero esta facilidad en el acceso informativo no quita la necesidad de intermediarios que nos den su criterio; su &oacute;ptica contrastada, profesional y de calidad. Es algo similar a lo que ocurre en otros &aacute;mbitos. Podemos recurrir a Internet para conocer nuestros derechos como consumidor o como trabajador pero acudimos a abogados y abogadas para que nos den su criterio fundado. As&iacute;, la provisi&oacute;n de noticias se puede adquirir directamente pero el contraste, interpretaci&oacute;n y trascendencia de las mismas precisa de profesionales.
    </p><p class="article-text">
        La prensa escrita diaria tiene sus d&iacute;as contados pero no as&iacute; el periodismo que es socialmente &uacute;til y necesario. De ah&iacute;, que su formato digital tenga futuro. Una vez que encuentre el modelo de negocio que le reporte rentabilidad. De hecho, eldiario.es muestra solvencia en su proyecto empresarial. Cierto que la prensa digital es otra cosa; no es prensa escrita pero es periodismo. En esta ocasi&oacute;n, el medio no es tan importante como el mensaje.
    </p><p class="article-text">
        La alternativa a la prensa no puede ser la barbarie de la Post-verdad y de lo Post-factual que muchas veces nos proporcionan las redes sociales. Imaginemos c&oacute;mo hubiese sido el relato sobre los atentados de Catalu&ntilde;a si no hubiese habido peri&oacute;dicos y profesionales que trabajaran los hechos.
    </p><p class="article-text">
        Existe un importante desprestigio de los intermediarios de la informaci&oacute;n. La fuerte influencia que tiene la prensa en la agenda pol&iacute;tica les hace proclive a presiones y dependencias. De ello son conscientes algunos medios de comunicaci&oacute;n escritos que usan esa influencia como tabla de supervivencia. Venden m&aacute;s influencia que peri&oacute;dicos.
    </p><p class="article-text">
        Por todo ello, si el periodismo quiere tener hueco en una sociedad civilizada debe ser de calidad e independiente. Debe acreditar un rol social que le convierta en necesario para la influencia intelectual, para la innovaci&oacute;n social, para el inter&eacute;s p&uacute;blico. No dir&eacute; que la vocaci&oacute;n a futuro de los periodistas sea la de convertirse en los nuevos fil&oacute;sofos de la sociedad una vez que &eacute;stos tambi&eacute;n han muerto. Pero al menos necesitamos de personas y estructuras que, con criterio y profesionalidad, nos cuenten y reflexionen lo que ocurre en un mundo cada d&iacute;a m&aacute;s complejo. La nueva sociedad sigue necesitando ser contada y analizada.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Félix Taberna]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/periodicos-papeles-informacion-crisis-lectores-publicidad-postverdad_132_3218917.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 27 Aug 2017 23:04:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Que has salido en los papeles...]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crisis,Publicidad,Posverdad,Periódico]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
