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    <title><![CDATA[elDiario.es - Rafael Chirbes]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiario.es - Rafael Chirbes]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Paula Bonet pinta el año que diluvió en València: "Con Chirbes entablas una relación incluso física con tus muertos"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/paula-bonet-pinta-ano-diluvio-valencia-chirbes-entablas-relacion-fisica-muertos_1_12327027.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4e28cd42-71c4-4249-b727-24372a8a3b6a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Paula Bonet pinta el año que diluvió en València: &quot;Con Chirbes entablas una relación incluso física con tus muertos&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La ilustradora presenta 'El año que nevó en Valencia' (Anagrama, 2025) en visitas a un minúsculo museo en el que habitó antes de huir de la ciudad a la que retorna de la mano del escritor que le cambió la vida</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Rafael Chirbes, los diarios del novelista que “no podía ser escritor sin Marx” </p></div><p class="article-text">
        &ldquo;A m&iacute; me parec&iacute;a que aquella guerra de la que hablaban a&uacute;n no hab&iacute;a concluido del todo&rdquo;. El escritor <a href="https://www.eldiario.es/temas/rafael-chirbes/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rafael Chirbes</a> (Tavernes de la Valldigna, 1949 - Beniarbeig, 2015) narr&oacute; con la mirada del ni&ntilde;o hu&eacute;rfano de familia de vencidos el invierno dist&oacute;pico, nevado y n&oacute;rdico en una Val&egrave;ncia resacosa de la posguerra, con &ldquo;aquellas misteriosas edificaciones sobre cuyas cegadas puertas aparec&iacute;a escrita la palabra REFUGIO&rdquo;. Casi como un <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/hector-german-oesterheld-desafiante-creador-eternauta-asesinado-dictadura-videla_1_12282493.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eternauta</a> mediterr&aacute;neo. El relato, una de las m&aacute;s bellas obras de Chirbes, se sit&uacute;a poco antes de la <em>riu&agrave;</em> que arras&oacute; en 1957 la ciudad, enmudecida en pleno franquismo y en la que <a href="https://elpais.com/espana/2024-11-08/cuando-ni-las-piedras-hablan.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">solo las piedras pod&iacute;an hablar</a>: &ldquo;Era tanto como si se hundiera Valencia, o como si se borrase del mapa: bueno, unos meses m&aacute;s tarde estuvo a punto de desaparecer del mapa la ciudad, por culpa de una inundaci&oacute;n&rdquo;. Despu&eacute;s de la riada, t&eacute;cnicamente DANA, que ha dejado 228 fallecidos y una atm&oacute;sfera terrible de degradaci&oacute;n, tristeza y miseria moral como no se viv&iacute;a desde la dictadura, la pintora y escritora Paula Bonet (Vila-real, 1980) ha publicado <a href="https://www.anagrama-ed.es/libro/intervenciones/el-ano-que-nevo-en-valencia/9788433929556/IN_1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El a&ntilde;o que nev&oacute; en Valencia</em></a>, una obra ilustrada que recupera el brev&iacute;simo relato de Rafael Chirbes y que inaugura la nueva colecci&oacute;n de Intervenciones de la editorial Anagrama. &ldquo;Con Chirbes consigues entablar una relaci&oacute;n incluso f&iacute;sica con tus muertos, con las personas amadas que ya no est&aacute;n&rdquo;, dice la pintora, un soleado d&iacute;a de finales de mayo, en el piso del barrio de Russafa que habit&oacute; hace tiempo y que sirve de min&uacute;sculo museo privado y, al mismo tiempo, abierto al p&uacute;blico para las visitas &mdash;&iacute;ntimas, con peque&ntilde;os destacamentos de admiradores del trabajo de ambos autores&mdash; durante una entrevista con elDiario.es en la que asoma constantemente el entusiasmo por la dur&iacute;sima mirada y la prosa del fallecido narrador. Y tambi&eacute;n, en cierta manera, la a&ntilde;oranza por un escritor que le cambi&oacute; la vida: &ldquo;Leyendo a Rafael Chirbes lo que me sucedi&oacute; fue que entend&iacute; qui&eacute;n era yo&rdquo;.&nbsp;El di&aacute;logo transcurre bajo la atenta mirada del retrato de la bisabuela de la artista, que bien podr&iacute;a ser un personaje de Chirbes (y que, de hecho, lo es). &ldquo;He querido&nbsp;amontonar, tambi&eacute;n, en un piso que podr&iacute;a ser perfectamente el escenario del relato, a todos mis muertos&rdquo;, explica Bonet.  
    </p><p class="article-text">
        La pintora se top&oacute; con la obra de Chirbes en una afortunada casualidad, enfrascada en su proyecto de <a href="https://www.anagrama-ed.es/libro/narrativas-hispanicas/la-anguila/9788433999214/NH_669" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La anguila</em></a> (Anagrama, 2021), en un &ldquo;momento complicado en el que ve&iacute;a que me pod&iacute;a engullir&rdquo;, seg&uacute;n relata. &ldquo;Aunque fuera una tarde&rdquo;, recuerda, &ldquo;decid&iacute; alejarme de m&iacute; leyendo. Busqu&eacute; un libro peque&ntilde;ito, una cosa que no me ocupara demasiado tiempo, me di cuenta de que si cog&iacute;a cualquier libro de mi librer&iacute;a no me iba a alejar de m&iacute;, entonces sal&iacute; a la calle, fui a una librer&iacute;a y busqu&eacute; algo alejado&rdquo;. Ah&iacute; estaba la primera edici&oacute;n de <em>El a&ntilde;o que nev&oacute; en Valencia</em>, segundo t&iacute;tulo de la colecci&oacute;n Nuevos Cuadernos Anagrama. 
    </p><p class="article-text">
        El relato de Rafael Chirbes (con su evocaci&oacute;n de cuando el t&iacute;o Antonio se lo llevaba de pesca en el pueblo y de aquella &ldquo;cesta de anguilas&rdquo; en la que &ldquo;met&iacute;a la mano y tocaba aquellos cuerpos fr&iacute;os y resbaladizos&rdquo; que, a pesar de que le daban &ldquo;miedo&rdquo; y &ldquo;asco&rdquo;, no &ldquo;pod&iacute;a&rdquo; evitar &ldquo;tocarlos&rdquo;) supuso el descubrimiento de un autor al que, inexplicablemente, a&uacute;n no hab&iacute;a llegado: &ldquo;Un hombre mucho mayor que yo, valenciano como yo, con un conflicto con su tierra como yo; me doy cuenta de que hay veces que, para cambiar tu vida, necesitas saber qui&eacute;n eres&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <em>El a&ntilde;o que nev&oacute; en Valencia</em>, como la novela <a href="https://www.anagrama-ed.es/libro/narrativas-hispanicas/la-buena-letra/9788433947154/NH_329" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La buena letra</em></a>, &ldquo;contiene todo Chirbes&rdquo;, sostiene Paula Bonet: &ldquo;Est&aacute; la posguerra, est&aacute;n las relaciones familiares, est&aacute; la homosexualidad, est&aacute; el paisaje y la carne, est&aacute;n los sangu&iacute;neos, est&aacute; lo que se pudre, est&aacute;n las injusticias, est&aacute; la especulaci&oacute;n inmobiliaria. Tuve que volver a leerlo para empezar a ver todas esas capas&rdquo;. De hecho, lo reley&oacute; un n&uacute;mero disparatado de veces (&ldquo;No puedes leer a Chirbes una sola vez&rdquo;, advierte su ilustradora).
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            <span class="title">
                La pintora y escritora Paula Bonet.                            </span>
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        El proceso para elaborar las pinturas del libro en una nueva edici&oacute;n, de tapa dura y gran formato, fue m&aacute;s complejo de lo que pod&iacute;a parecer a simple vista y se alarg&oacute; varios a&ntilde;os. &ldquo;A m&iacute;&rdquo;, recuerda Bonet, &ldquo;me suced&iacute;a cuando empec&eacute; a pintar, que me pon&iacute;a los pasodobles que se escuchan en la fiesta de cumplea&ntilde;os del t&iacute;o Pablo, que es la que se celebra en este libro, y yo volv&iacute;a a ser una ni&ntilde;a y volv&iacute;a a estar con mi abuelo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Los cuadros de Paula Bonet, al igual que la reciente <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/celia-rico-adapta-chirbes-contar-mujeres-posguerra-cuya-labor-coser-guisar-callar_1_12260633.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">adaptaci&oacute;n a la gran pantalla de </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/celia-rico-adapta-chirbes-contar-mujeres-posguerra-cuya-labor-coser-guisar-callar_1_12260633.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La buena letra, </em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/celia-rico-adapta-chirbes-contar-mujeres-posguerra-cuya-labor-coser-guisar-callar_1_12260633.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">protagonizada por Loreto Maule&oacute;n</a>, permiten poner cara a los personajes de Rafael Chirbes (tambi&eacute;n la serie basada en la novela <em>Crematorio</em>, con Pepe Sancho en un papel de despiadado constructor que le ven&iacute;a que ni pintado). 
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Hay una cosa muy hermosa que est&aacute; en <em>La buena letra,</em> que habla de la compasi&oacute;n y de los que no tienen y dan m&aacute;s que los que tienen. Habla de la compasi&oacute;n desde un sitio muy bestia, es como si &eacute;l consiguiera desplegarse, alejarse de quien es, de cu&aacute;les son sus or&iacute;genes, de qui&eacute;n es su familia, y los pudiera ver desde fuera. Y no recuerdo la frase exacta pero dice algo as&iacute; como: de los que se ten&iacute;a que sentir compasi&oacute;n era de ellos. Ellos sintiendo compasi&oacute;n de otros que todav&iacute;a ten&iacute;an menos, pero es que no ten&iacute;an nada. En la pel&iacute;cula, Celia Rico lo resuelve muy bien con las naranjas, c&oacute;mo cocinaban con pieles de naranja, c&oacute;mo hac&iacute;an tortilla sin huevo. Y tambi&eacute;n la luz y la sombra, no hay tonos medios. 
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                    alt="La edición ilustrada de &#039;El año que nevó en Valencia&#039; inaugura la colección Intervenciones de Anagrama."
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            <span class="title">
                La edición ilustrada de &#039;El año que nevó en Valencia&#039; inaugura la colección Intervenciones de Anagrama.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        En la singular exposici&oacute;n de Russafa, est&aacute;n &ldquo;estos antepasados que nos miran desde las paredes&rdquo;, reflexiona Paula Bonet. &ldquo;Los personajes que en el momento de la fiesta estaban vivos est&aacute;n pintados sobre un tipo de tela y con una intenci&oacute;n y los que est&aacute;n ya muertos, est&aacute;n pintados sobre una tela m&aacute;s gruesa y con otra intenci&oacute;n, acerc&aacute;ndome m&aacute;s a ese recuerdo fotogr&aacute;fico y no tanto a todas las capas que intento construir en el resto de personajes&rdquo;, explica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Colgados en las paredes del ef&iacute;mero museo, los antepasados observan a los visitantes: &ldquo;Est&aacute; pasando algo muy bello que no esperaba, sinceramente, sobre todo con las visitas que estoy haciendo, que es que la gente se queda conmocionada. Y me doy cuenta de que venimos todos de un sitio muy parecido. Esta herida, que <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/el-diari-de-la-cultura/languida-escribira-mierda-profundizas-decir_132_2467280.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el poeta Mart&iacute; Sales</a> me dec&iacute;a espero que no sea la tuya, es la de muchos y la de muchas y tenemos que ser capaces de poder (para abrazar nuestros or&iacute;genes y para abrazarnos y para poder vivir con dignidad) ser capaces de alejarnos, como hace Chirbes, para poder narrarnos&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La artista se&ntilde;ala una de las obras:
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/9a295891-b94c-4ec7-9f10-f2e193df7fe9_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        &mdash;Ah&iacute; hay capas y capas, los lunares de la camisa est&aacute;n pintados no s&eacute; cuantas veces, primero con pincel, luego con estos gomets de ni&ntilde;os, luego la veladura reventada con el sansodor que construy&oacute; aquella textura que acaba pareciendo una mantilla. Ha sido muy bello tambi&eacute;n, mientras pintaba, entender que no pod&iacute;a usar todo esto que me daba el blanco de zinc con el sansodor, que se me craquelaba de manera que era como escarcha. Que no quedara como algo anecd&oacute;tico, sino que se integrara y tuviera sentido. Y no abusar tampoco de ning&uacute;n tipo de efecto. Yo eso es lo que veo en la obra de Chirbes cuando habl&aacute;bamos de los paralelismos. Yo jugaba mucho con esas lenguas, una vez que estaba pintada la pieza y que estaba seca, pon&iacute;a la veladura y le echaba el disolvente, jugaba a ir inclin&aacute;ndolo para que la lengua de pintura, m&aacute;s diluida con el disolvente o con el aceite, lamiera a los personajes como el agua de la playa nevada de la Malva-rosa. Todo el rato he ido buscando tambi&eacute;n el ritmo del relato. Tiene mucho ritmo y entras y sales y te tira y para; y ese final y ese principio tambi&eacute;n. Mientras pintaba buscaba eso. Luego el formato: yo pienso que <em>El a&ntilde;o que nev&oacute; en Valencia</em>, igual que <em>La buena letra</em>, es un libro b&aacute;sicamente sobre el hambre, sobre la necesidad, sobre el no tener. 
    </p><p class="article-text">
        En la obra de Chirbes emerge, irremediablemente, la memoria de un pa&iacute;s y de varias generaciones destrozadas por el trauma de una posguerra que el autor define a la perfecci&oacute;n, en una entrada del 12 de agosto de 2004 del <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/rafael-chirbes-diarios-novelista-no-podia-escritor-marx_1_8548581.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">primer tomo de sus </a><a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/rafael-chirbes-diarios-novelista-no-podia-escritor-marx_1_8548581.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Diarios</em></a><em>,</em> con la figura &mdash;central&mdash; de su progenitora: &ldquo;En las fotos de fines de los a&ntilde;os veinte, mi madre aparece vestida como cualquiera de las muchachas de las clases modestas neoyorquinas que protagonizan las pel&iacute;culas de aquellos a&ntilde;os, el pelo a lo <em>gar&ccedil;on</em>, escote cuadrado, tac&oacute;n ancho, falda charlest&oacute;n... Apenas un decenio despu&eacute;s, en las fotos de la posguerra, aparece una vieja enlutada y triste, se dir&iacute;a que han transcurrido cuarenta a&ntilde;os entre una y otra fotograf&iacute;a, y que lo han hecho de forma inversa; que el tiempo ha corrido velozmente al rev&eacute;s, y la mujer de la foto de posguerra es la abuela de la jovencita vestida con aquella falda de talle bajo que pusieron de moda las muchachas que bailaban charlest&oacute;n&rdquo;.  
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute; emerge, plantado en la exposici&oacute;n, otro de los cuadros de Paula Bonet: &ldquo;Esta se&ntilde;ora&nbsp;es mi bisabuela, que est&aacute; all&iacute; pintada al lado del beb&eacute;. Ella es la madre, pero lo sostiene otra se&ntilde;ora.&nbsp;Mi bisabuela se qued&oacute; viuda con dos beb&eacute;s y acab&oacute; sobreviviendo a base de vender leche, que aguaba evidentemente, y de cultivar. Yo la escuchaba de peque&ntilde;a c&oacute;mo ten&iacute;a que seguir trabajando, porque si no no iba a llegar. Y se pon&iacute;a unos higos en la bolsa y c&oacute;mo la echaba adelante y, cuando llegaba al higo, se lo com&iacute;a y segu&iacute;a trabajando. Cuando ten&iacute;a la regla, llevaba un pa&ntilde;uelito y se iba limpiando y no dejaba de trabajar. Yo eso lo escuch&eacute; de mi bisabuela.&nbsp;Y no desde la queja, ella lo contaba como cualquier otra an&eacute;cdota&rdquo;. &nbsp; 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Paula Bonet: &quot;Me doy cuenta de que venimos todos de un sitio muy parecido&quot;                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Los paisajes del Rafael de la infancia y del Chirbes adulto, <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/profecia-rafael-chirbes-crematorio-mafia-corrupcion-costa-valenciana_1_6621395.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esa destrozada textura de la Marina Alta devorada por la especulaci&oacute;n inmobiliaria de una irrreparable fase tard&iacute;a del capitalismo</a>, tambi&eacute;n se asoman en las reflexiones de Paula Bonet, cuando recuerda sus a&ntilde;os de estudio en Val&egrave;ncia, en un ambiente intelectual a la inversa, trufado de maestros que eran exactamente lo contrario al escritor; una banda complacida que, en plena hegemon&iacute;a de la derecha, o bien miraba para otro lado o, directamente, se prestaban alegremente a la nueva causa de los gobernantes clept&oacute;cratas (o cosas a&uacute;n peores).
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Yo ten&iacute;a 17 a&ntilde;os cuando llegu&eacute; aqu&iacute; y me entregu&eacute;, tambi&eacute;n lo pongo en el ep&iacute;logo, a la vida y al mundo y, adem&aacute;s, en la Facultad de Bellas Artes, con una sed y con unas ganas y con una confianza en el mundo que me destroz&oacute;. Y estoy segura de que, en parte, fue porque llegu&eacute; al mal sitio. Yo me rodeaba de una serie de intelectuales que pensaba que eran de izquierdas y abiertos y modernos. Y eran todo lo contrario.&nbsp;El otro d&iacute;a, hablando con Alfons Cervera, le dec&iacute;a: &iquest;d&oacute;nde estabais? Claro, para m&iacute; es muy curioso (y&nbsp;es ingenuo que me parezca curioso) que yo no tuviera acceso a la obra de Chirbes cuando llegu&eacute; con toda esa sed a Val&egrave;ncia y cuando, adem&aacute;s, el amor que siento por mi tierra y por mi lengua es evidente.
    </p><p class="article-text">
        Aquella &eacute;poca de acumulaci&oacute;n originaria de capital, que dir&iacute;a Chirbes, tambi&eacute;n enlaza con el presente. Del actual 'molt honorable' heredero de aquel ciclo zaplanista y de su papel en la DANA del pasado 29 de octubre, el d&iacute;a que diluvi&oacute; en Val&egrave;ncia, la artista lamenta: &ldquo;Es que es muy bestia, lo que sucedi&oacute; es muy grave, c&oacute;mo se gestion&oacute; en aquel momento fue grav&iacute;simo, pero c&oacute;mo sigue la gesti&oacute;n ya es...&nbsp;Es que no hay una palabra para definirlo&rdquo;.  
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Hay mucha belleza en ese pantano&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Rafael Chirbes falleci&oacute; de un c&aacute;ncer de pulm&oacute;n el verano de 2015, dejando hu&eacute;rfanos a sus m&aacute;s vehementes lectores, que lo hab&iacute;an le&iacute;do con sed y con una suerte de disciplinado af&aacute;n bolchevique. Fue algo as&iacute; como aquello de Leonard Cohen que <a href="https://www.youtube.com/watch?v=NEoLWSLl_sk" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cantaba Morente</a>: Oye, esta no es manera de decir adi&oacute;s. Los <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/rafael-chirbes-diarios-novelista-no-podia-escritor-marx_1_8548581.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tres voluminosos tomos de sus </a><a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/rafael-chirbes-diarios-novelista-no-podia-escritor-marx_1_8548581.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Diarios</em></a> vinieron a suplir dicha orfandad, destripando p&oacute;stumamente a un mis&aacute;ntropo a su manera, un hombre tierno y mortalmente fumador, un f&eacute;rreo marxista, un cult&iacute;simo cin&eacute;filo e impenitente lector y un excepcional prosista (a la altura de sus m&aacute;s admirados referentes literarios: Gald&oacute;s, Valle Incl&aacute;n, Max Aub, Juan Eduardo Z&uacute;&ntilde;iga o Carmen Mart&iacute;n Gaite... la lista es larga). 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La pintora y escritora Paula Bonet, autora de &#039;La anguila&#039;."
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            <span class="title">
                La pintora y escritora Paula Bonet, autora de &#039;La anguila&#039;.                            </span>
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        Qui&eacute;n le iba a decir que, por fin, una artista como Paula Bonet acabar&iacute;a, una d&eacute;cada despu&eacute;s de su muerte, ilustrando <em>El a&ntilde;o que nev&oacute; en Valencia</em>, una obra que el autor siempre quiso ver pintada. Bonet, por su parte, sigue leyendo otras afinidades electivas y la extensa bibliograf&iacute;a de Rafael Chirbes, tras haberse empapado de sus ensayos literarios y sus cr&oacute;nicas de viajes, haber saboreado <a href="https://www.anagrama-ed.es/libro/narrativas-hispanicas/mimoun/9788433971807/NH_72" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Mimoun</em></a> y <a href="https://www.anagrama-ed.es/libro/narrativas-hispanicas/paris-austerlitz/9788433998026/NH_555" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Par&iacute;s-Austerlitz</em></a> y haber sobrevivido a la pantanosa miseria moral que narra en <a href="https://www.anagrama-ed.es/libro/narrativas-hispanicas/crematorio/9788433971562/NH_418" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Crematorio</em></a><em> </em>y<em> </em><a href="https://www.anagrama-ed.es/libro/narrativas-hispanicas/en-la-orilla/9788433997593/NH_512" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>En la orilla</em></a><em>.</em> &ldquo;Es muy bello todo lo que estoy recibiendo de esta pulsi&oacute;n&rdquo;, dice la pintora. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando se tir&oacute; de cabeza al mundo literario de Chirbes, pens&oacute;: &ldquo;Reconozco esta voz, me est&aacute; nombrando, quiero entrar en esta herida&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Antes de despedirse en el piso de Russafa, dice: &ldquo;Vuelvo a la pintura, que eso ha sido otro de los grandes regalos y vuelvo a mi ciudad, de la que me fui huyendo. Y vuelvo, adem&aacute;s, con algo bello, por m&aacute;s doloroso que sea, porque yo creo que esto est&aacute; en la obra de Chribes, esto que dec&iacute;a que no era ni psic&oacute;logo ni cura y que no ten&iacute;a por qu&eacute; edulcorar la realidad. Pero tambi&eacute;n hay mucha belleza en ese pantano&rdquo;.
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                El escritor Rafael Chirbes contempla el paisaje de la comarca de la Marina Alta poco antes de su fallecimiento.                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Lucas Marco]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 24 May 2025 20:59:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Paula Bonet pinta el año que diluvió en València: "Con Chirbes entablas una relación incluso física con tus muertos"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Comunitat Valenciana,País Valenciano,Literatura,Paula Bonet,Rafael Chirbes,DANA,Valencia,Cultura,Ilustración]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Asomarse a la amplitud del Mediterráneo con las fotografías inéditas de Rafael Chirbes: “Era mucho más que un escritor”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/cultura/asomarse-amplitud-mediterraneo-fotografias-ineditas-rafael-chirbes-escritor_1_11558028.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6768eb07-c729-4769-9d12-c6be05dae1db_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Asomarse a la amplitud del Mediterráneo con las fotografías inéditas de Rafael Chirbes: “Era mucho más que un escritor”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una exposición en la sala Domus del Pórtico de Cartagena recoge las instantáneas que el literato valenciano hizo durante sus viajes por el Mediterráneo, en los que entre otras cosas abordó, desde una perspectiva crítica, la incipiente presión urbanística y el turismo de masas</p><p class="subtitle">Una década fotografiando el patrimonio español antes de convertirse en el mayor saqueador del país</p></div><p class="article-text">
        No hay verano en Cartagena en que el Mediterr&aacute;neo no tenga un protagonismo abrumador en casi cualquier esquina. Lo que no es tan usual, como ocurre este a&ntilde;o, es que uno tenga la oportunidad de encontrarse con ese mismo mar que circunda la ciudad no en la explanada de su puerto o en lo alto de sus colinas, sino a trav&eacute;s de una hilera de fotograf&iacute;as tomadas por el fallecido escritor valenciano Rafael Chirbes (1949-2015), que fue autor, entre otras muchas obras, de&nbsp;<em>Mediterr&aacute;neos</em>, una recopilaci&oacute;n de art&iacute;culos de sus viajes por la costa europea y africana escritos durante los a&ntilde;os noventa para la revista <em>Sobremesa</em>.
    </p><p class="article-text">
        Chirbes escribi&oacute; cientos de p&aacute;ginas sobre sus m&uacute;ltiples destinos. Plasm&oacute; en ellas una percepci&oacute;n cr&iacute;tica del mundo y del levante espa&ntilde;ol. A cualquier parte que viajaba, el cuaderno y la pluma con la que tomaba r&aacute;pidas anotaciones eran una compa&ntilde;&iacute;a tan invariable como la de su c&aacute;mara de fotos. M&aacute;s de treinta a&ntilde;os despu&eacute;s de comenzar a disparar con ella, las instant&aacute;neas del valenciano son ahora un descubrimiento profundo del im&aacute;n que durante siglos ha atra&iacute;do a tant&iacute;simas civilizaciones.
    </p><p class="article-text">
        Quien se aproxime estos d&iacute;as a la sala Domus del P&oacute;rtico de Cartagena, quien se interne en la exposici&oacute;n de Chirbes organizada por el festival La Mar de M&uacute;sicas, que este mes de julio ha concluido su 29&ordf; edici&oacute;n, se asomar&aacute;, como si se apoyara en una fila de ventanas colocadas a lo largo de la cubierta de un buque, a la amplitud luminosa del Mediterr&aacute;neo entero, a su azul obsesivo, al aroma a agua salada y al sonido a veces musical de la marea o de los m&aacute;stiles de los veleros.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>De una lectura, una ventana al mundo</strong></h2><p class="article-text">
        Los negativos de Rafael Chirbes expuestos en Cartagena no se hab&iacute;an conocido hasta el momento. La exposici&oacute;n que los rescata est&aacute; hecha para lectores ac&eacute;rrimos del valenciano, pero tambi&eacute;n para quienes tienen la oportunidad de conocerlo por vez primera. No muchas veces se hab&iacute;a dado la oportunidad al p&uacute;blico cartagenero de aproximarse a la literatura a trav&eacute;s de la fotograf&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La idea surgi&oacute; de la lectura de un p&aacute;rrafo concreto de&nbsp;<em>Mediterr&aacute;neos</em>. En &eacute;l, Chirbes, que vuelve de uno de sus viajes, comienza a tratarse a s&iacute; mismo como fot&oacute;grafo. Tras leer eso sentimos que su personalidad de fot&oacute;grafo era algo que ten&iacute;amos que descubrir&rdquo;, cuenta a elDiario.es Nacho Ruiz, uno de los coordinadores de La Mar de M&uacute;sicas y comisario de la exposici&oacute;n.
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                Una de las fotografías del Mediterráneo de Rafael Chirbes expuestas en la sala Domus del Pórtico de Cartagena                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de quedar embriagados por ese punto concreto de&nbsp;<em>Mediterr&aacute;neos&nbsp;</em>que seguramente pasaran por alto en otras lecturas, Ruiz y el resto del equipo del festival y del Ayuntamiento de la ciudad portuaria se pusieron en contacto con la Fundaci&oacute;n Rafael Chirbes de Valencia. Desde la Fundaci&oacute;n les facilitaron un total de 600 fotograf&iacute;as, entre negativos, fragmentos de papel y documentos digitalizados.
    </p><p class="article-text">
        Entonces comenz&oacute; un trabajo de limpieza de las im&aacute;genes, de preparaci&oacute;n y restauraci&oacute;n del papel, de los colores, de la nitidez de cada escena. Seleccionaron un total de 46 para exponerlas en la presente edici&oacute;n del festival. Todas permanecer&aacute;n en el Domus hasta el 1 de septiembre. &ldquo;Conforme &iacute;bamos viendo las fotos, encontramos un componente est&eacute;tico que nos hablaba de un fot&oacute;grafo con criterio. Quer&iacute;amos resaltar a Chirbes como un artista que es mucho m&aacute;s que un escritor&rdquo;, explica el comisario.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Indagar el mar&nbsp;&nbsp;</strong></h2><p class="article-text">
        En algunas de las instant&aacute;neas del escritor valenciano todo parece suceder un poco al azar, sin premeditaci&oacute;n, con el desahogo de la vida diaria. Se trata de una contraposici&oacute;n perfecta a la actualidad que vivimos y que &eacute;l no lleg&oacute; a conocer demasiado. Las c&aacute;maras digitales y las de los tel&eacute;fonos m&oacute;viles han multiplicado nuestra exposici&oacute;n a un caudal de fotograf&iacute;as en su mayor parte irrelevantes. Rafael Chirbes y sus viajes por el Mediterr&aacute;neo pertenecen a un tiempo, de repente muy lejano, en el que el disparo de la c&aacute;mara era algo definitivo, como si &eacute;l mismo hubiese escrito una frase en su cuaderno y ya no fuese posible borrarla.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Chirbes va documentando en sus viajes el paisaje que est&aacute; viendo con im&aacute;genes que son muy complementarias a los textos. Las reflexiones que escribe corren paralelas a las fotograf&iacute;as que saca. Son como fragmentos, como flashes&rdquo;, explica Nacho Ruiz, que mira las fotograf&iacute;as de la exposici&oacute;n con un regocijo &iacute;ntimo. Aunque las conozca de memoria siempre se posa un tiempo prolongado delante de cada una.
    </p><p class="article-text">
        En las escenas se aprecian, sobre todo, estampas azuladas. El cielo y el mar a menudo tienen la misma tonalidad y se funden con armon&iacute;a crom&aacute;tica. En las fotos se intuye el sol, el calor, el gusto de la brisa marina. Apenas aparecen personas. Las pocas que s&iacute; lo hacen, cuenta Ruiz, le serv&iacute;an a Chirbes para ofrecer &ldquo;una medida&rdquo; de la altura de las construcciones o de las rocas de los acantilados.&nbsp;
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                Fotografía tomada por Rafael Chirbes en uno de sus viajes en Malta                            </span>
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        No hay foto, eso s&iacute;, en la que aparezca el escritor. Dicha circunstancia denota un rasgo de humildad, pero tambi&eacute;n una intenci&oacute;n recriminatoria. &ldquo;No es el turista que va y se saca fotos a s&iacute; mismo junto a monumentos o paisajes&rdquo;, dice el comisario de la exposici&oacute;n. Es m&aacute;s bien, en contraposici&oacute;n, una clase de turista que busca la austeridad comparativa. &ldquo;Trata de mostrar la esencia &uacute;nica de cada lugar, esa belleza que tambi&eacute;n est&aacute; en su literatura todo el tiempo. Pero, a su vez, busca la atm&oacute;sfera com&uacute;n del Mediterr&aacute;neo, de lo que significa este mar para todas las poblaciones que viven de &eacute;l&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        Las fotos expuestas en el Domus del P&oacute;rtico invitan a cada persona a hallar dentro de s&iacute; misma su propio Mediterr&aacute;neo. Cuando uno las visualiza lentamente, todos los recuerdos que posee del mar en su vida se agolpan y se superponen. No importan tanto los lugares desde los que fueron tomadas. La fotograf&iacute;a, para el escritor de Valencia, era una especie de obra de arte complementaria a su pluma que ya exist&iacute;a antes del momento mismo de la escritura. Era un indicio de clarividencia. Rafael Chirbes miraba y se&ntilde;alaba algo, en silencio. Un encuadre de un paisaje ba&ntilde;ado por el mar que ya era memorable antes de que apretara el disparador. Despu&eacute;s, cuando obten&iacute;a un n&uacute;mero suficiente de im&aacute;genes, cuenta Ruiz, Chirbes las revelaba, y su realidad f&iacute;sica y tangible se convert&iacute;a entonces en una fuente de inspiraci&oacute;n para comenzar a escribir.
    </p><p class="article-text">
        Explica el comisario de la exposici&oacute;n que hay un cambio notable en la fotograf&iacute;a de Chirbes a medida que avanza en sus viajes: primero, durante sus primeros art&iacute;culos, el valenciano utiliz&oacute; una c&aacute;mara compacta. &ldquo;En este tiempo es un fot&oacute;grafo compulsivo. Apenas piensa. No le importa la calidad de imagen. El disparo es inmediato. Captura la realidad que ve para nosotros, los lectores&rdquo;, cuenta Ruiz.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En las instant&aacute;neas tomadas con la compacta se aprecia una b&uacute;squeda de correspondencias visuales entre las formas de la naturaleza y las creaciones humanas. Unos pocos turistas que caminan por una ladera majestuosa de roca. Un arco gigantesco de piedra que se alza sobre la misma superficie del mar. Un puerto industrial que erige sus gr&uacute;as y sus contenedores entre una neblina de contaminaci&oacute;n. Un edificio moderno, de &aacute;ngulos rectos y paneles de metal heridos al sol.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s adelante, en sus &uacute;ltimos escritos, a finales de los noventa, el valenciano se hace con una c&aacute;mara r&eacute;flex. Las fotos ganan en calidad. Las toma con una evidente intenci&oacute;n art&iacute;stica. Los encuadres pasan a ser t&eacute;cnicamente m&aacute;s precisos, y muestra m&aacute;s respeto por las reglas de armon&iacute;a visual. &ldquo;No fue un gran fot&oacute;grafo art&iacute;sticamente hablando, pero en la fotograf&iacute;a de Chirbes encontramos la narraci&oacute;n de todos los sitios en los que estuvo. Hallamos esa luz com&uacute;n del Mediterr&aacute;neo, pero tambi&eacute;n esa cr&iacute;tica que era inherente a &eacute;l&rdquo;, esboza Ruiz.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La revelaci&oacute;n de la realidad, por desgarradora que pudiera resultar, era lo m&aacute;s caracter&iacute;stico de la escritura Chirbes. La reprobaci&oacute;n sobria y sin adornos rezuma en&nbsp;<em>Mediterr&aacute;neos</em>. El valenciano tambi&eacute;n apelaba a ella con su c&aacute;mara.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Se enfrenta a todos los mediterr&aacute;neos&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;Chirbes es ese gran cr&iacute;tico que no siempre ha tenido la cultura espa&ntilde;ola. Escruta todo de una manera m&aacute;s honesta que los dem&aacute;s. Su trabajo literario, en esencia, radica en eso&rdquo;, explica al respecto Nacho Ruiz. Y lo hace resaltando una fotograf&iacute;a en concreto. El escritor se encuentra en Almer&iacute;a, en uno de sus primeros viajes. Todav&iacute;a lleva consigo la c&aacute;mara compacta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su destino es el Mediterr&aacute;neo andaluz, pero prefiere separarse por un momento de la costa y centrar su objetivo en un mar de pl&aacute;stico que se pierde en oleadas blancas hacia el interior. En ella aparecen tres hombres de espaldas, con mangas largas, con gorras y sombreros que les cubren las cabezas del sol. Son los trabajadores de los campos de cultivo de la provincia. &ldquo;Chirbes siempre tuvo una conciencia social tan fuerte que las personas, las pocas que aparec&iacute;an en sus fotos, sol&iacute;an ser trabajadores&rdquo;, anota el comisario de la exposici&oacute;n.
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                Fotografía de Rafael Chirbes en los campos de cultivo de la provincia de Almería                            </span>
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        La pulsi&oacute;n y la necesidad de cr&iacute;tica de Chirbes surgen durante la exposici&oacute;n como trazos tenues de un dibujo mucho m&aacute;s grande. Lo principal es el Mediterr&aacute;neo, la descripci&oacute;n, el viaje, el placer. Pero la cr&iacute;tica subyace en cada destino. &ldquo;Creta, Alejandr&iacute;a, Estambul, Alicante, Valencia, Mallorca&rdquo;, enumera Nacho Ruiz. &ldquo;Chirbes se enfrenta a todos esos lugares desde un punto de vista totalmente cr&iacute;tico. No pod&iacute;a no hacerlo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El coordinador de La Mar de M&uacute;sicas entra en detalles. Hay dos cuestiones que especialmente preocupaban al literato valenciano. &ldquo;Una, el desastre urban&iacute;stico de la costa&rdquo;, subraya. &ldquo;La otra, el advenimiento del turismo de masas&rdquo;. &ldquo;Chirbes sit&uacute;a el foco sobre ese tipo de turismo que vive de espaldas a la realidad de los lugares. De alguna manera casi lo desprecia, porque &eacute;l s&iacute; contaba esa verdad en sus art&iacute;culos, ya fuera esta pol&iacute;tica, social o econ&oacute;mica. O bien los esc&aacute;ndalos de corrupci&oacute;n del levante, como ocurre en su novela&nbsp;<em>Crematorio</em>&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Hoy Mediterr&aacute;neos ser&iacute;a un libro muy triste&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Rafael Chirbes se anticip&oacute; a la actualidad. D&eacute;cadas m&aacute;s tarde de sus textos para <em>Sobremesa</em>, la presi&oacute;n inmobiliaria de la costa mediterr&aacute;nea y el turismo descontrolado han acabado por generar un problema que no parece tener soluci&oacute;n a corto plazo. &ldquo;Si Chirbes escribiese hoy Mediterr&aacute;neos ser&iacute;a un libro muy triste&rdquo;, conjetura Nacho Ruiz.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Habr&iacute;a visto la evoluci&oacute;n de las ciudades, de los centros hist&oacute;ricos que se reconstruyen pensando en esa ola de dinero que viene con el turismo masivo y no en la esencia y la singularidad que los distingue del resto de lugares del mundo&rdquo;, prosigue. &ldquo;En aquella &eacute;poca, en los noventa, Chirbes todav&iacute;a buscaba la verdad de los sitios, a pesar de ese modelo desastroso que ya estaba surgiendo. Pero ahora, para &eacute;l, todo habr&iacute;a perdido esa verdad. Todo ser&iacute;a parte de una industria destructiva&rdquo;, explica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pese a la dicotom&iacute;a entre la belleza y la cr&iacute;tica que siempre estuvo presente en el caudal de palabras del valenciano, sus instant&aacute;neas son todav&iacute;a como un manantial de paz o como un vestigio de lo que un d&iacute;a s&iacute; fue el Mediterr&aacute;neo, y de lo que en cierto sentido a&uacute;n puede seguir siendo: Chirbes retrat&oacute; como pocos su paz, su color, su silencio de olas resonando contra acantilados o contra cordilleras perdidas o contra las tapias encaladas de algunas casas. &ldquo;Queremos que cada espectador haga su propia lectura. Que cada uno reconozca los sitios en los que ha estado, o que los imagine literariamente. Queremos, como pretend&iacute;a Chirbes, recoger la esencia del Mediterr&aacute;neo, del disfrutar de cada viaje&rdquo;, concluye Nacho Ruiz.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Álvaro García Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/cultura/asomarse-amplitud-mediterraneo-fotografias-ineditas-rafael-chirbes-escritor_1_11558028.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 31 Jul 2024 20:45:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Asomarse a la amplitud del Mediterráneo con las fotografías inéditas de Rafael Chirbes: “Era mucho más que un escritor”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Región de Murcia,Cartagena,Rafael Chirbes,Fotografía,Mediterráneo,Turismo,Crítica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Rafael Chirbes y la libertad del que debe lo justo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/rafael-chirbes-libertad-debe-justo_1_10113725.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6a667fc7-12f6-4996-a3c4-330001cc5c0b_16-9-discover-aspect-ratio_default_1070745.jpg" width="729" height="410" alt="Rafael Chirbes y la libertad del que debe lo justo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las críticas literarias escritas por el autor valenciano entre 1975 y 1980 son un diario implacable de la Transición a la vez que un manifiesto sobre su estilo como futuro novelista</p><p class="subtitle">La intimidad de Rafael Chirbes desenmascara al mundo editorial </p></div><p class="article-text">
        Antes del Rafael Chirbes novelista, estuvo el articulista de opini&oacute;n y cr&iacute;tico literario. A recuperar las piezas que en esos formatos public&oacute; en revistas como Ozono, Saida, Rese&ntilde;a o La Calle entre los a&ntilde;os 1975 y 1980 se dedica <em>Asentir o desestabilizar. Cr&oacute;nica cultural de la Transici&oacute;n</em>, <a href="https://altamarea.es/producto/asentir-o-desestabilizar/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">volumen que edita Altamarea</a>. Encontramos aqu&iacute; lo que podr&iacute;amos denominar un primer Chirbes, donde el adjetivo hace referencia solo a aquel temprano tiempo en que el autor valenciano, de entre 26 y 31 a&ntilde;os en la &eacute;poca, demostraba ya que no le temblaba el pulso para escribir en libertad de figuras como Camilo Jos&eacute; Cela, Francisco Umbral o Mario Vargas Llosa.
    </p><p class="article-text">
        Es esa libertad, en cierta manera, la del que no le debe nada a nadie. La de aquel que &mdash;nadie es una isla&mdash; tiene las deudas que tenemos todos con quien nos alimenta, nos viste, nos sosiega y calienta el coraz&oacute;n y nos aguanta sin intercambio econ&oacute;mico de por medio, familia y amigos. No las peque&ntilde;as inversiones personales que con demasiada frecuencia pueden construir carrera profesional.
    </p><p class="article-text">
        Chirbes no ten&iacute;a vocaci&oacute;n de cantaor de se&ntilde;oritos. El valenciano, que ya resumi&oacute; la dignidad del hombre como la capacidad de frenar durante un instante el mal a la puerta de la casa propia, escribe aqu&iacute; que apenas existe el &ldquo;terreno de nadie&rdquo;: &ldquo;Don dinero une, siempre, en el terreno de ellos; es decir, derrota&rdquo;. Publica esa frase a cuento del premio Planeta otorgado en 1977 a la <em>Autobiograf&iacute;a de Federico S&aacute;nchez</em>, de Jorge Sempr&uacute;n. El episodio, cuatro millones de pesetas de la &eacute;poca que viajan de la cuenta de la empresa editorial &mdash;son jugosos los pasajes que a su due&ntilde;o le destina nuestro autor&mdash; a la del comunista exiliado, posteriormente ministro de Felipe Gonz&aacute;lez, sirve a Chirbes para ilustrar su tesis de que la Transici&oacute;n, el periodo en el que se publicaron los art&iacute;culos de <em>Asentir o desestabilizar</em>, fue b&aacute;sicamente un pacto tan simple como de dif&iacute;cil marcha atr&aacute;s: olvidarlo todo a cambio de dinero. De nuevo, la deuda.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/9559032c-a984-45c0-82a7-6d453577630b_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        El historiador estadounidense Howard Zinn acu&ntilde;&oacute; sobre el mundo moderno la idea de que no podemos ser neutrales en un tren en marcha. Chirbes, d&eacute;cadas antes, parece decirnos que imaginemos entonces qu&eacute; significa mirar hacia otro lado en ese vag&oacute;n oxidado de hambre y autoestima, detenido en plena estaci&oacute;n enemiga durante cuatro d&eacute;cadas, que era la Espa&ntilde;a en la que el autor se destap&oacute; como un francotirador con m&aacute;s cosas que decir, y m&aacute;s estilo, que una simple necesidad de foguearse. Chirbes nos descubre hoy, desde alg&uacute;n lugar, mirando su fresco pintado a tiempo real, lleno de pistas si no de evidencias forenses del desenga&ntilde;o. La predicci&oacute;n de c&oacute;mo cuando volvi&oacute; de vivir unos a&ntilde;os en Marruecos, asqueado por una &ldquo;feroz escalada en los puestos administrativos que poco ten&iacute;a que ver con la voluntad pol&iacute;tica de transformaci&oacute;n&rdquo;, los amigos que hab&iacute;a dejado cantando <em>L&rsquo;estaca</em> se pasaron a &ldquo;lo de mi chica en el hipermercado y el hombre lobo en Par&iacute;s&rdquo;, como dir&aacute; en una entrevista tiempo m&aacute;s tarde. Chirbes publica por entregas la autopsia de una esperanza.
    </p><p class="article-text">
        Los art&iacute;culos contenidos en <em>Asentir o desestabilizar</em> son un buen diario de a&ntilde;os decisivos donde camisas azules y banderas rojas se desti&ntilde;eron hasta el viol&aacute;ceo morat&oacute;n en comisar&iacute;as y la pana marr&oacute;n en los desayunos oficiales. A&ntilde;os de plomo, en la calle, donde un peri&oacute;dico bien enrollado &mdash;el conocido como &ldquo;ladrillo de Millwall&rdquo; por su origen en la afici&oacute;n de ese equipo de f&uacute;tbol brit&aacute;nico&mdash; pod&iacute;a ser arma o escudo. Un tiempo en el que el productor El&iacute;as Querejeta retiraba del festival de San Sebasti&aacute;n <em>El desencanto</em>, jaleada por Chirbes, en protesta contra la represi&oacute;n a las huelgas en Guip&uacute;zcoa. Momentos de ataques a librer&iacute;as, algo de lo que da testimonio el escritor, cuyo trabajo anterior a estos art&iacute;culos fue el de librero en Marcial Pons, La Tar&aacute;ntula o la Universidad Aut&oacute;noma. Es en ese momento, nos recuerda en la introducci&oacute;n de este volumen el investigador &Aacute;lvaro D&iacute;az Ventas, cuando el futuro novelista pudo tener acceso en el &ldquo;cuartito&rdquo; de atr&aacute;s del local a libros prohibidos como los tr&oacute;picos de Henry Miller, <em>El laberinto m&aacute;gico</em> de Max Aub o <em>Si te dicen que ca&iacute;</em> de Juan Mars&eacute;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los artículos contenidos en &#039;Asentir o desestabilizar&#039; son un buen diario de años decisivos donde camisas azules y banderas rojas se destiñeron hasta el violáceo moratón en comisarías y la pana marrón en los desayunos oficiales</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La memoria republicana, o la asistencia a su voladura, est&aacute; tambi&eacute;n presente en estas columnas. Cobran de pasada &ldquo;numerosos historiadores ingleses, que ven en los fen&oacute;menos espa&ntilde;oles demasiado exotismo, particularismo y pintoresquismo, olvidando c&oacute;mo por debajo funciona con implacable crueldad el principio general de la lucha de clases&rdquo;. A trav&eacute;s del comentario de obras como la mencionada de Aub, Chirbes explicita que hubo &ldquo;un bando, el de los buenos, el de la raz&oacute;n hist&oacute;rica, que la hubo&rdquo; y otro, el de una &ldquo;sinraz&oacute;n hist&oacute;rica y &eacute;tica, que la sigue habiendo&rdquo;, donde el tiempo verbal presente no puede ser m&aacute;s intencionado. El Chirbes articulista llama &ldquo;desestabilizador&rdquo; de su tiempo a Aub. Un piropo. El t&iacute;tulo de esta recopilaci&oacute;n est&aacute; tomado de un pasaje-manifiesto en el que el valenciano, antes de cumplir la treintena, teclea con deseo que la palabra que no es moderada, serena o imparcial desestabiliza. Chirbes advirti&oacute; de la palabra transformada en oro, defendi&oacute; que con buena letra se disfrazan las mentiras y huy&oacute; de la romantizaci&oacute;n de la cultura como fin en s&iacute; misma. Aqu&iacute; emociona cuando saca la cara por el realismo, de P&eacute;rez Gald&oacute;s a &Aacute;ngel Gonz&aacute;lez pasando por Arturo Barea, que la cr&iacute;tica burguesa de su &eacute;poca despreciaba como literatura &ldquo;garbancera&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adivinar qu&eacute; art&iacute;culos escribir&iacute;a Chirbes hoy es un ejercicio de ficci&oacute;n muy poco <em>chirbesiano</em>. Demasiado goloso, tambi&eacute;n. Algunos de sus principios regidores y, especialmente, de sus preocupaciones, siguen de actualidad. La prisa productivista y el escaparate del creador, que aqu&iacute; trata en una magn&iacute;fica charla con Luis Goytisolo. Las tantas peque&ntilde;as urgencias que alumbran un gran, perenne, inmanejable agobio. La concordancia entre palabras y actos. La letra convertida en militancia por la verdad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio Pato Lorente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/rafael-chirbes-libertad-debe-justo_1_10113725.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 12 Apr 2023 20:46:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Rafael Chirbes y la libertad del que debe lo justo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Rafael Chirbes,Literatura,Ensayos,Periodismo,Escritores,Libertad,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La intimidad de Rafael Chirbes desenmascara al mundo editorial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/intimidad-rafael-chirbes-desenmascara-mundo-editorial_1_8417465.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/35dfc3a2-4190-4ad4-bf0f-f7997b8f88e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La intimidad de Rafael Chirbes desenmascara al mundo editorial"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La publicación de los extraordinarios 'Diarios' ha provocado tanto ruido como silencio guardó su autor sobre su intimidad y la escena literaria por la que prefirió transitar de puntillas</p><p class="subtitle">Chirbes sobre Pérez-Reverte: "Está convencido de que puede hacer lo que le salga de los cojones"</p></div><p class="article-text">
        La &uacute;ltima entrada de los diarios de Rafael Chirbes est&aacute; fechada en junio de 2015. &Eacute;l muri&oacute; el 15 de agosto de ese a&ntilde;o. Apenas tuvo tiempo para afinar, una vez m&aacute;s, sus diarios, un <em>striptease</em> p&oacute;stumo que estuvo elaborando durante cuatro d&eacute;cadas, en los que apenas se priva de nada. Chirbes mantuvo una correspondencia consigo mismo hasta convertirse en su mejor testigo y no fue hasta despu&eacute;s de muerto cuando liber&oacute; todos esos cabos sueltos que guardaba en sus archivos. Anagrama acaba de publicar las dos primeras partes (de 1984 a 2005) de un total de seis, que ir&aacute;n apareciendo en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os posiblemente en un total de tres vol&uacute;menes. El primero de ellos ya ha hecho sangrar a alguno y desvelar las escenas m&aacute;s t&oacute;rridas y tiernas de las salidas nocturnas del autor de <em>La buena letra</em> (1992) o <em>Crematorio</em> (2017). Es posible, comentan desde Anagrama a este peri&oacute;dico, que a Chirbes le diera tiempo a retirar algunas partes con las que no se sent&iacute;a seguro, pero el autorretrato que ha escrito es de una belleza tan violenta como deslumbrante. Si Chirbes expurg&oacute; en aquellas semanas no lo hizo para construir un reflejo idealizado que habr&iacute;a dejado fuera de estas p&aacute;ginas al alcohol, el <em>popper</em> y la coca. 
    </p><p class="article-text">
        Sus herederos y albaceas no han aclarado si la decisi&oacute;n de Rafael Chirbes (1949-2015) fue exhibir sus secretos cuando ya no estuviera entre nosotros o simplemente fue aplazando su publicaci&oacute;n. El ruido no le interesaba, eso lo sabe cualquiera que haya compartido con &eacute;l unos minutos. La escritora Marta Sanz toma partido en esta duda y advierte en el excelente pr&oacute;logo que ha escrito para el texto que estas anotaciones &iacute;ntimas son una &ldquo;voladura controlada&rdquo;. Seg&uacute;n la autora de <em>La lecci&oacute;n de anatom&iacute;a</em> el autor ten&iacute;a muy claro que solo podr&iacute;an darse a conocer despu&eacute;s de muerto. Quiz&aacute; para descubrir que el mejor retratista de la Espa&ntilde;a de la corrupci&oacute;n tambi&eacute;n era humano. Lo que s&iacute; ha quedado aclarado por todas las partes es que no hay en estas p&aacute;ginas nada que Chirbes quisiera ocultar. Fue un ejercicio consciente de destape, no una traici&oacute;n a sus secretos.
    </p><p class="article-text">
        Marta es bien clara en su lectura al explicar que no hay rastro de azar y de espontaneidad en estos escritos: &ldquo;Pese a su condici&oacute;n de documento autobiogr&aacute;fico, forman parte de la m&aacute;scara que Rafael Chirbes urdi&oacute; para s&iacute; mismo. Son un acto de generosidad preconcebida. O de voladura programada&rdquo;. Esta percepci&oacute;n ha molestado much&iacute;simo a Juan Manuel Ruiz, al que en las &uacute;ltimas voluntades Chirbes dej&oacute; el cometido del cuidado de la publicaci&oacute;n de estos diarios con la misi&oacute;n de que no enturbiaran su obra en vida. Como si eso fuera posible. El albacea literario de Chirbes aprovech&oacute; la presentaci&oacute;n a la prensa del libro para despacharse contra el pr&oacute;logo de Marta Sanz del que calific&oacute; la idea de &ldquo;voladura controlada&rdquo; como &ldquo;una soberana estupidez&rdquo; y &ldquo;una maldad&rdquo;. Asegur&oacute; que &ldquo;Rafael no sab&iacute;a que fueran a publicarse estos diarios&rdquo;. Sin embargo, el autor lo dej&oacute; todo firmado y le se&ntilde;al&oacute; a &eacute;l como responsable del viaje p&oacute;stumo. 
    </p><h3 class="article-text">El amigo ofendido</h3><p class="article-text">
        Juan Manuel Ruiz, amigo de Chirbes y uno de sus lectores habituales, cree que Sanz ha dibujado a un personaje &ldquo;maquiav&eacute;lico&rdquo;. Lo dijo ante los medios pero tambi&eacute;n junto a la editora Silvia Ses&eacute;, Elena Cabezal&iacute; (del patronato de la Fundaci&oacute;n Rafael Chirbes) y el fundador de Anagrama, Jorge Herralde. La agenda de Marta Sanz le impidi&oacute; estar en Barcelona y no pudo defenderse ante estas acusaciones. Ruiz explot&oacute; contra la escritora por reconstruir a un Chirbes que no reconoce: &ldquo;Dibuja un ser muy extra&ntilde;o, casi un monstruo, que desde luego las personas que conocimos a Rafael Chirbes no identificamos en ning&uacute;n momento&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute; Ruiz. En su opini&oacute;n el pr&oacute;logo es una reacci&oacute;n a un comentario que Chirbes hace, en el &uacute;ltimo de los diarios, sobre el exceso de adjetivaci&oacute;n del estilo de Sanz. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cualquiera que conozca a Marta Sanz sabe que esto no es as&iacute;. Es un pr&oacute;logo muy bueno, inteligente, respetuoso y honesto. No estamos de acuerdo con estas apreciaciones y quiz&aacute; sean fruto de una lectura demasiado sentimental del pr&oacute;logo&rdquo;, dice a elDiario.es la editora Silvia Ses&eacute;. Fue Manolo, el sobrino de Rafael, quien le dijo que a su t&iacute;o le habr&iacute;a gustado que ella firmara el pr&oacute;logo. De hecho, si algo queda claro en las casi 40 p&aacute;ginas del escrito de la autora de <em>peque&ntilde;as mujeres rojas </em>(Anagrama) es que Chirbes fue un escritor inteligente que luch&oacute; por cuidar cada publicaci&oacute;n, que se med&iacute;a entre la decepci&oacute;n y la satisfacci&oacute;n ante su trabajo, y que era muy consciente de los caminos literarios por los que no quer&iacute;a conducir su obra. Es decir, un autor ubicado como pocos. Considerar como &ldquo;maquiav&eacute;lico&rdquo; estas virtudes que reconoce Sanz es caricaturizar los t&eacute;rminos en los que est&aacute; escrito este pr&oacute;logo. 
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                El escritor Rafael Chirbes, retratado en su estudio de Beniarbeig.                            </span>
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        El calent&oacute;n del albacea literario no enturbia la revisi&oacute;n de Sanz desde un punto de vista &ldquo;psicoanalista&rdquo;. Como g&eacute;nero, la anotaci&oacute;n &iacute;ntima &ldquo;se presta a que nos pongamos la bata frente al escritor tendido en el div&aacute;n&rdquo;. Y all&iacute; descubre a un Chirbes que se cuenta con una biograf&iacute;a &ldquo;triste, sedienta y f&uacute;nebre&rdquo;. Lo describe como un &ldquo;malcontento y rebelde&rdquo;, incapaz de creer poder ser feliz. &ldquo;El escritor emite desde el bando de los vencidos y las vencidas&rdquo;, apunta. Por eso cree que Chirbes no podr&iacute;a haber soportado la fagocitaci&oacute;n del mercado, &ldquo;ser aceptado por lo inaceptable&rdquo;. Pero cuando le lleg&oacute; el reconocimiento tambi&eacute;n lo hizo la muerte. 
    </p><h3 class="article-text">El plan 'post mortem'</h3><p class="article-text">
        Sanz duda tambi&eacute;n de que sean un ejercicio &iacute;ntimo y privado porque &eacute;l mismo reconoce que los pasa a limpio &ldquo;por en&eacute;sima vez&rdquo;. Estos cuadernos los escrib&iacute;a a mano y luego los pasaba al ordenador. &ldquo;No son para nadie&rdquo;, escribe el autor. &ldquo;Pura autobiograf&iacute;a letraherida de un escritor que reserva la descarnadura del yo para estos textos, mientras en la novela, a trav&eacute;s de la multiplicaci&oacute;n de perspectivas y voces, palpa el latido de sociedad y paisaje&rdquo;, sostiene la escritora. 
    </p><p class="article-text">
        La idea de la programaci&oacute;n <em>post mortem</em> de estos sentimientos, opiniones y creencias cuadra con su esencia pol&eacute;mica por la verdad que arroja: compara a Arturo P&eacute;rez-Reverte con Jos&eacute; Mar&iacute;a Pem&aacute;n y con el <em>Torrente</em> de Santiago Segura. &ldquo;Es fruto de un <em>tardif</em> del franquismo&rdquo;, dice Chirbes del autor de <em>Cabo Trafalgar</em>. Es m&aacute;s, dice que <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/eldiario-de-la-cultura/opinaba-rafael-chirbes-arturo-perez-reverte-convencido-le-salga-cojones_132_8396875.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lo que m&aacute;s le escandaliza de las maneras del acad&eacute;mico</a> es que homenajea &ldquo;el huevo de la serpiente del fascismo que venga&rdquo;. Y sostiene que &ldquo;despu&eacute;s de Franco, ya no es posible un Arniches&rdquo;. Tambi&eacute;n hay palos para el editor Constantino B&eacute;rtolo, el cr&iacute;tico Ignacio Echevarr&iacute;a y el escritor Roberto Bola&ntilde;o, entre otros.
    </p><p class="article-text">
        Chirbes no oculta sus aprensiones, su miedo al sida, su p&eacute;rdida de o&iacute;do, su alcoholismo que va a m&aacute;s, sus enfermedades y la literatura, con la que no supera el caos anterior sino que multiplica su inquietud. Sus reflexiones sobre el sexo y el deseo son una versi&oacute;n que ha emergido en su literatura p&oacute;stuma: primero con la novela <span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Par&iacute;s-Austerlitz </em></span>(Anagrama, 2016), que tuvo guardada en el caj&oacute;n durante casi 20 a&ntilde;os hasta que la dio por terminada, tres meses antes de su fallecimiento. 
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                El escritor Rafael Chirbes contempla el paisaje de la comarca de la Marina Alta.                            </span>
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        Ahora, con <em>Diarios</em>: &ldquo;Si lo acosas, el sexo huye. &Eacute;l lo necesitaba compulsivamente porque era la prueba de que pod&iacute;a seguir teni&eacute;ndome y esa compulsi&oacute;n me produc&iacute;a rechazo. Tampoco soportaba que lo buscase fuera de m&iacute;. Celos, complejos de algo. Podr&iacute;a hablar de los m&iacute;os. De mis celos. Adem&aacute;s, en esas relaciones con alguien fuera de la pareja &uacute;ltimamente aparece siempre el fantasma del sida. Yo soy extremadamente cuidadoso. A &eacute;l eso del sida parece darle igual. No tiene ninguna sensaci&oacute;n de peligro, viviendo precisamente en Par&iacute;s, hoy la capital europea de la enfermedad&rdquo;, escribi&oacute; Chirbes el 31 de agosto de 1986, con 37 a&ntilde;os. Un a&ntilde;o antes apunt&oacute; sobre el sexo: &ldquo;Parad&oacute;jicamente, en el sexo no da el que da, sino el que se abre para recibir. Las apariencias enga&ntilde;an y, como dir&iacute;a una feminista, el falo coloniza. Ser&iacute;a absurdo hablar de la generosidad de un colonizador. El primer d&iacute;a que lo penetr&eacute;, gimi&oacute; de dolor&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Escribir o morir</h3><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se desvela el momento en que Carmen Mart&iacute;n Gaite le llama a las ocho y media de la ma&ntilde;ana, en noviembre de 1986, para decirle que Herralde ha le&iacute;do su novela, <em>Mimoun,</em> y que est&aacute; &ldquo;entusiasmado con ella&rdquo;. Chirbes, incapaz de disfrutar el contrato que puso en marcha su vida como novelista: &ldquo;La alegr&iacute;a se resuelve en ganas de llorar. Me doy pena&rdquo;. De Mart&iacute;n Gaite le llama la atenci&oacute;n &ldquo;su permanente posici&oacute;n lateral con respecto a los grupos de presi&oacute;n literarios&rdquo;, algo que adoptar&aacute; tambi&eacute;n &eacute;l mismo. De Mart&iacute;n Gaite aprendi&oacute; la disciplina por la escritura y el motivo para seguir escribiendo: &ldquo;Contar bien es alcanzar una misteriosa forma de verdad, es fijar el tiempo, es darle sentido a tu propio instante&rdquo;, apunt&oacute; Chirbes.
    </p><p class="article-text">
        En septiembre de 1991 Chirbes apunta que le ha llamado Herralde para decirle que acaba de leerse la nueva novela que le ha mandado, la monumental <em>La buena letra</em>. Sin embargo al escritor no le convence la respuesta de su editor. &ldquo;Dice que le gusta, pero me da la impresi&oacute;n de que no demasiado. Me quedo rumiando&rdquo;. Cree que Herralde no la ley&oacute; bien, que le debi&oacute; de parecer una novela anticuada. &ldquo;Es la primera vez que me parece que me falla como lector. Le he dicho que, si no se la cree de verdad, es mejor que no la publique. Me ha dicho: Ya la quiero. Y espero quererla m&aacute;s. Pero yo no acabo de detectar ese amor&rdquo;, dice. 
    </p><p class="article-text">
        Chirbes nunca estuvo satisfecho ni con la satisfacci&oacute;n. Siempre en tensi&oacute;n con su escritura y sus capacidades, adorando su trabajo y aborreci&eacute;ndolo. &iquest;Qu&eacute; es escribir? &ldquo;Es la indagaci&oacute;n para nombrar lo que no puede nombrarse, un intento, un acercamiento hacia lo que a&uacute;n no ha sido dicho&rdquo;. Tambi&eacute;n: &ldquo;Uno acaba de escribir un libro y, al leerlo, es cuando descubre cu&aacute;l era el asunto que quer&iacute;a contar. La idea y el estilo van surgiendo al mismo tiempo, son parte de la misma b&uacute;squeda, van de la mano&rdquo;. Nos quedamos con esta idea: &ldquo;Todo arte es releer el arte&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Peio H. Riaño]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/intimidad-rafael-chirbes-desenmascara-mundo-editorial_1_8417465.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 21 Oct 2021 20:03:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La intimidad de Rafael Chirbes desenmascara al mundo editorial]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La profecía de Rafael Chirbes en 'Crematorio': mafia y corrupción en la costa valenciana]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/profecia-rafael-chirbes-crematorio-mafia-corrupcion-costa-valenciana_1_6621395.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2537feb1-39c9-47f8-85e1-b8b2cdc5dfb5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La profecía de Rafael Chirbes en &#039;Crematorio&#039;: mafia y corrupción en la costa valenciana"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La trama de la descarnada novela del fallecido escritor valenciano evoca la operación policial contra la mafia rusa en Benidorm y Altea y aporta varias claves para entender la economía de la costa</p><p class="subtitle">La mafia rusa invierte su botín en la economía turística de Benidorm y Altea con una red clientelar de cargos del PP, policías y promotores</p></div><p class="article-text">
        La <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/cupula-mafia-rusa-invierte-botin-economia-turistica-benidorm-altea-mano-red-clientelar-cargos-pp-policias-promotores_1_6522204.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Operaci&oacute;n Testudo</em></a><a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/cupula-mafia-rusa-invierte-botin-economia-turistica-benidorm-altea-mano-red-clientelar-cargos-pp-policias-promotores_1_6522204.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> contra una supuesta red de blanqueo de capitales de la mafia del Este</a> en Benidorm y Altea ha tenido ecos en la ficci&oacute;n literaria con una referencia ineludible: el fallecido escritor valenciano Rafael Chirbes (Tavernes de la Valldigna, 1949 - Beniarbeig, 2015), autor de <em>Crematorio</em>, novela adaptada en una exitosa serie de televisi&oacute;n. &ldquo;La realidad supera la ficci&oacute;n. La particular versi&oacute;n de <em>Crematorio</em> del Partido Popular&rdquo;, <a href="https://twitter.com/JMLladro/status/1339853904117452800" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tuite&oacute;</a> el diputado auton&oacute;mico y secretario de organizaci&oacute;n del PSPV-PSOE, Jos&eacute; Mu&ntilde;oz, cuando <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/policia-pincha-llamadas-red-mafiosa-rusa-cargos-partido-popular-hay-trampita_1_6514710.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este diario desvel&oacute;</a> que la Polic&iacute;a hab&iacute;a pinchado conversaciones telef&oacute;nicas de la red con cargos municipales del PP. 
    </p><p class="article-text">
        Los supuestos hampones asentados en la costa alicantina, con sus <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/mafia-rusa-compro-policias-guardias-civiles-labores-ilegales-seguridad-cobro-deudas_1_6518577.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">polic&iacute;as presuntamente untados</a> y <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/mafioso-ruso-detenido-alicante-afiliado-pp-busco-enchufe-renovar-dni-candidato-alcaldia-altea_1_6515831.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">contactos turbios en la pol&iacute;tica municipal</a> controlada por el PP zaplanista, tienen muchas reminiscencias con la obra del escritor (tambi&eacute;n en la novela <em>En la orilla, </em>que narra la pantanosa miseria moral del turbocapitalismo en los paisajes de la costa valenciana). &ldquo;Chirbes radiograf&iacute;a en la ficci&oacute;n la zona cero del zaplanismo pol&iacute;tico en la comarca de la Marina Baixa&rdquo;, dice por tel&eacute;fono Jos&eacute; Mu&ntilde;oz. &ldquo;Lees <em>Crematorio</em> y vuelve a ser otra vez lo que ha pasado ahora&rdquo;, agrega el diputado socialista.&nbsp;     
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No me sorprende en absoluto lo de la mafia rusa&rdquo;, dice el polit&oacute;logo Francesc Miralles, vecino de X&agrave;bia &mdash;una idea muy repetida en la zona estos &uacute;ltimos d&iacute;as&mdash;. &ldquo;Si te abstraes de la legalidad y la &eacute;tica, tiene todo el sentido del mundo: el PP zaplanista o no zaplanista se dedica a mediar los negocios con las relaciones institucionales&rdquo;, afirma Miralles, quien escribi&oacute; una <a href="http://www.lapaginadefinitiva.com/2015/10/20/rafael-chirbes-contra-loblit/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">amplia rese&ntilde;a</a> sobre Chirbes tras su fallecimiento. 
    </p><p class="article-text">
        A la exdiputada auton&oacute;mica Esther L&oacute;pez Barcel&oacute;, nacida y criada en Alicante, tampoco le ha sorprendido la operaci&oacute;n policial contra el blanqueo de la mafia rusa. &ldquo;Para quienes hemos nacido y vivido en el sur y hemos conocido esas relaciones entre el <em>boom</em> inmobiliario y determinados altos cargos del PP, relaciones completamente end&eacute;micas, nos parece una cr&oacute;nica continuamente anunciada que esperemos que en este caso conlleve alg&uacute;n tipo de condena&rdquo;, dice la historiadora y, al igual que todas las fuentes citadas en este reportaje, entusiasta lectora de la obra de Rafael Chirbes, del que destaca la &ldquo;mirada feminista y de clase&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El escritor Rafael Chirbes, retratado en su estudio de Beniarbeig.                            </span>
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        Chirbes, seg&uacute;n el polit&oacute;logo Francesc Miralles, &ldquo;capta muy bien que la construcci&oacute;n en la costa va de acumulaci&oacute;n originaria en una sociedad que ya es capitalista&rdquo;. El escritor valenciano, marxista y con una prosa que indiscutiblemente se sit&uacute;a entre lo mejor de la literatura contempor&aacute;nea en espa&ntilde;ol, simboliz&oacute; la ci&eacute;naga podrida en el personaje del constructor Rub&eacute;n Bertomeu, interpretado por el actor Jos&eacute; Sancho en la serie, y en sus turbias relaciones con Traian, el mafioso ruso que opera en Missent, una ficticia localidad en la que se reconoce perfectamente el paisaje que rodeaba a Chirbes en los &uacute;ltimos a&ntilde;os de su vida en Beniarbeig, un municipio de la Marina Alta. 
    </p><p class="article-text">
        En <em>Crematorio</em> &mdash;<a href="https://www.anagrama-ed.es/autor/chirbes-rafael-237" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">editada, al igual que toda su obra, en Anagrama</a>&mdash; aparecen demoledores pasajes que describen mejor los bajos fondos que mueven la econom&iacute;a del turismo que el m&aacute;s sesudo de los informes oficiales. &ldquo;En realidad, la econom&iacute;a, que tan visible nos parece, tan escandalosa, es s&oacute;lo el decorado, el tel&oacute;n de boca que tapa el escenario por el que se mueve un animal sigiloso, invisible, tan inaprensible que ni siquiera tiene nombre, porque no es poder, aunque participe de &eacute;l; no es el dinero, aunque se nutra de &eacute;l; ni es el prestigio, aunque tenga su incorporeidad. Es el eje en torno al cual gira la gran rueda&rdquo;, escribe Chirbes hacia el final de la novela. L&oacute;pez Barcel&oacute; argumenta que la trama literaria que cre&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/eldiario-de-la-cultura/chirbes-vuelve-misent_132_2136154.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Chirbes</a> desde la ficci&oacute;n &ldquo;est&aacute; completamente enraizada en nuestra sociedad&rdquo;. &ldquo;Hay una corrupci&oacute;n sistem&aacute;tica, los tent&aacute;culos llegan a todos los &aacute;mbitos institucionales y de la vida y es complicado que eso se rompa&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los que han construido chal&eacute;s aqu&iacute; siempre han vivido de uno de fuera que tra&iacute;a la pasta en l&iacute;quido, era el que abonaba los materiales de construcci&oacute;n que se pod&iacute;an pagar en negro&rdquo;, recuerda Miralles, gran conocedor de la zona. Chirbes hace hablar al empresario de la ficci&oacute;n en estos t&eacute;rminos: &ldquo;Hicimos lo que tocaba hacer, a eso los cl&aacute;sicos de la econom&iacute;a lo llamaban la acumulaci&oacute;n primitiva del capital, este pa&iacute;s necesitaba formar una clase, y no ten&iacute;a con qu&eacute;; ahora la clase cierra las fronteras, est&aacute; el cupo cubierto, toca procurar que no haya toda esa movilidad social, ese meneo, esa permeabilidad entre clases&rdquo;.&nbsp;  
    </p><p class="article-text">
        La presunta red de blanqueo de la mafia rusa, tras la cual aparecen <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/cupula-mafia-rusa-invierte-botin-economia-turistica-benidorm-altea-mano-red-clientelar-cargos-pp-policias-promotores_1_6522204.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">personajes del m&aacute;s alto nivel del crimen organizado del Este</a>, manten&iacute;a a base de regalos y sobres una red clientelar de polic&iacute;as y funcionarios de la Diputaci&oacute;n de Alicante que inclu&iacute;a tambi&eacute;n a cargos municipales como el edil de Seguridad del Ayuntamiento de Benidorm, que <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/policia-pincha-llamadas-red-mafiosa-rusa-cargos-partido-popular-hay-trampita_1_6514710.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aparece en llamadas telef&oacute;nicas intervenidas por la Polic&iacute;a fardando de contactos</a>. &ldquo;Claro&rdquo;, apunta el diputado Jos&eacute; Mu&ntilde;oz, &ldquo;es una cosa que yo creo que tenemos aunque sea latente, intuimos que eso ocurre&rdquo;. &ldquo;Estamos viendo eso que se intuye, cada diez a&ntilde;os hay una operaci&oacute;n policial que lo muestra como patente y lo preocupante es que est&eacute; tan incardinado en las propias instituciones  y en las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado&rdquo;, apostilla Mu&ntilde;oz.  
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                El escritor Rafael Chirbes contempla el paisaje de la comarca de la Marina Alta.                            </span>
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        El periodista Ferran Belda ha apuntado en su <a href="https://www.lasprovincias.es/comunitat/opinion/bien-segun-mazon-20201224235722-ntvo.html#vca=fixed-btn&amp;vso=rrss&amp;vmc=wh&amp;vli=Opini%C3%B3n" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">columna en el diario </a><a href="https://www.lasprovincias.es/comunitat/opinion/bien-segun-mazon-20201224235722-ntvo.html#vca=fixed-btn&amp;vso=rrss&amp;vmc=wh&amp;vli=Opini%C3%B3n" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Las Provincias</em></a> una de las claves de la lectura de la novela estos d&iacute;as: &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/legado-rafael-chirbes-ano-despues_1_4680718.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rafael Chirbes</a> aporta involuntariamente en <em>Crematorio</em> un dato acerca de c&oacute;mo ha evolucionado&rdquo; la penetraci&oacute;n del crimen organizado en la costa, escribe el veterano periodista. &ldquo;A lo m&aacute;s que se atreve el mafioso eslavo que aparece en su celebrada novela de 2007&rdquo;, contin&uacute;a Belda, &ldquo;es a asociarse con un especulador local para invertir sus manchadas ganancias en la construcci&oacute;n de viviendas en la Costa Blanca. Trece a&ntilde;os despu&eacute;s es un ruso criado en Alicante el que est&aacute; tan integrado en la sociedad que <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/mafioso-ruso-detenido-alicante-afiliado-pp-busco-enchufe-renovar-dni-candidato-alcaldia-altea_1_6515831.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">milita en un partido (el PP)</a>, pertenece a diversas entidades sociales y deportivas y se trajina a cuantos vecinos precisa &mdash;funcionarios, pol&iacute;ticos, etc.&mdash; para que no pongan impedimentos presuntamente a las actividades de sus oscuros clientes&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La operaci&oacute;n policial no s&oacute;lo ha confirmado que el crimen organizado invierte su bot&iacute;n en la costa valenciana. Tambi&eacute;n ha recordado a Rafael Chirbes como un autor inmenso. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucas Marco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/profecia-rafael-chirbes-crematorio-mafia-corrupcion-costa-valenciana_1_6621395.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 25 Dec 2020 20:54:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La profecía de Rafael Chirbes en 'Crematorio': mafia y corrupción en la costa valenciana]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Corrupción,Comunitat Valenciana,Rafael Chirbes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Chirbes torna a Misent]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/eldiario-de-la-cultura/chirbes-torna-misent_132_2136139.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/848ba62d-78c1-465d-932c-d0ad16a25c8a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="El escritor valenciano Rafael Chirbes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A dos anys i mig de la seua mort celebren a València i Dénia</p><p class="subtitle">Univers Chirbes</p><p class="subtitle">, el primer congrés internacional sobre l’obra d’un dels millors escriptors espanyols contemporanis.</p></div><p class="article-text">
        Rafael Chirbes torna a Misent aquesta setmana. Passejar&agrave; per aquelles platges enlletgides pel formig&oacute;, pel terreny trepitjat per l&rsquo;especulaci&oacute; d&rsquo;uns quants i l&rsquo;ambici&oacute; de molts. All&iacute;, a la ciutat en altre temps florent, i que va passar per una trituradora que ell va descriure millor que ning&uacute;; estudiosos dels seus textos, lectors i fins i tot el seu editor, Jorge Herralde (Anagrama), reivindicaren la seua obra i el seu llegat.
    </p><p class="article-text">
        Entre el dimecres 9 de maig i el dissabte 12 se celebra a Val&egrave;ncia i D&eacute;nia &ndash;la seua Misent&ndash; el <a href="https://rafaelchirbes.es/congreso-2018/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Congr&eacute;s Internacional L&rsquo;Univers de Rafael Chirbes</a>, el primer simposi dedicat a l&rsquo;obra, possiblement, del millor autor en llengua castellana dels &uacute;ltims 30 anys i que va ser reconegut nom&eacute;s al final de la vida, interrompuda per un c&agrave;ncer fulminant el 2015.   
    </p><p class="article-text">
        El seu escenari narratiu &eacute;s ara l&rsquo;espai del congr&eacute;s. En aquest port convertit en un elefant blanc de la bambolla i en el mateix ajuntament des d&rsquo;on van eixir plans urban&iacute;stics devoradors que beneficiaven uns pocs; esmicolaran la seua obra i posaran en valor la caiguda de m&agrave;scares que han estat els seus llibres: morda&ccedil;os i pessimistes retrats hist&ograve;rics que despullen la societat espanyola de l&rsquo;&uacute;ltim mig segle.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Vam organitzar el Congr&eacute;s des de la contradicci&oacute; de saber que Rafa defugia aquests saraus oficials i cient&iacute;fics&rdquo;, reconeix el seu nebot Manolo Mic&oacute;, director de la Fundaci&oacute; Rafael Chirbes, que preserva el seu llegat.
    </p><p class="article-text">
        L&rsquo;autor d&rsquo;<em>En la orilla</em> o <em>La buena letra</em>, va viure apartat dels reflectors i les tert&uacute;lies liter&agrave;ries. Vivia  amb els seus dos gossos en una casa entre la muntanya i la costa, i els seus contertulians eren els obrers i els llauradors del bar d&rsquo;un poble menut. I &eacute;s que, com ell va deixar escrit, la literatura no l&rsquo;importava gens ni mica, el que volia era explicar la realitat, necessitava un motiu per a escriure. En va tenir molts: assenyalar les despulles de la Guerra i rescatar la mem&ograve;ria de la postguerra, denunciar la doble moral, la impostura, la correcci&oacute;, l&rsquo;ambici&oacute; o el ressentiment.
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                </figure><p class="article-text">
        Des dels 90 era reconegut internacionalment, per&ograve; el gran p&uacute;blic el va descobrir amb <em>Crematorio</em>, Premi Nacional de la Cr&iacute;tica 2007, que es va adaptar en una s&egrave;rie televisiva perqu&egrave; va fer la millor radiografia del &ldquo;miracle espanyol&rdquo;, abans que esclatara la crisi.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Chirbes va ser un autor clarivident que va veure el que nosaltres no vam veure fins que ens va caure damunt la crisi, per aix&ograve; no va tenir l&rsquo;&egrave;xit que hauria d&rsquo;haver tingut en aquells anys. El consider&agrave;vem un desbaratafestes i, desgraciadament, resulta que el desbaratafestes tenia ra&oacute;&rdquo;, assenyalava la fil&ograve;loga Agustina P&eacute;rez en la Fira del Llibre de Val&egrave;ncia aquests dies. Una fira que encara no li d&oacute;na el reconeixement que es mereix. Nom&eacute;s va haver-hi una presentaci&oacute; sobre ell, i els seus llibres no estaven en la primera l&iacute;nia de les llibreries.
    </p><p class="article-text">
        Chirbes, el millor escriptor valenci&agrave; contemporani, hereu de Max Aub &ndash;sobre el qual va escriure molt, com recull el seu assaig <em>El novel</em><em>ista </em><em>perplejo </em>(2002)<em>&ndash; </em>va patir tamb&eacute; un cert exili p&uacute;blic. &ldquo;El m&oacute;n literari  &eacute;s molt ef&iacute;mer. Triomfen les obres menys molestes per al poder, que s&oacute;n les que s&rsquo;emporten els reflectors i els lectors, tenim una societat civil molt desmobilitzada que no vol c&agrave;rrega ideol&ograve;gica i emocional, just el que oferia Chirbes en els seus llibres&rdquo;, explica Mic&oacute;. Per aix&ograve;, ara des de la Fundaci&oacute; fan esfor&ccedil;os per a continuar difonent-lo. &ldquo;A pesar de la contradicci&oacute; de saber que el congr&eacute;s no seria del grat de Rafa, &eacute;s l&rsquo;&uacute;nica manera de generar pensament, articles i reflexi&oacute; sobre la seua obra&rdquo;, afig Mic&oacute;.
    </p><h3 class="article-text">Par&iacute;s-Austerlitz, novel&middot;la p&ograve;stuma</h3><p class="article-text">
        <em>Par&iacute;s-Austerlitz</em>La Fundaci&oacute; tamb&eacute; gestiona els drets, per exemple, la seua novel&middot;la p&ograve;stuma, que va lliurar a pocs dies de morir, <em>Par</em><em>&iacute;</em><em>s-Austerlitz (2016)</em>, en qu&egrave; torna a les obsessions m&eacute;s personals &ndash;l&rsquo;amor, la soledat, l&rsquo;a&iuml;llament, el sexe i la fam&iacute;lia&ndash; que ja apareixen en la seua primera novel&middot;la <em>Mimoun</em>, de la qual ara es compleixen 30 anys. <em>Mimoun </em>est&agrave; escrita al Marroc, on va viure dos anys com a professor d&rsquo;espanyol. Chirbes va viure abans a Par&iacute;s, on va escapar de la repressi&oacute; franquista i es va a&iuml;llar deu anys en un poble de pocs habitants a Extremadura. Des d&rsquo;all&iacute; va viatjar per tot el m&oacute;n com a periodista d&rsquo;una revista de viatges i gastronomia, <em>Sobremesa</em>, els articles de la qual mostren el Chirbes gurmet i <em>b</em><em>on </em><em>vivant</em> que coneix b&eacute; el m&oacute;n que despr&eacute;s critica en <em>Crematorio </em>(2007).
    </p><p class="article-text">
        Per a acostar-se m&eacute;s humanament al personatge, cal veure l&rsquo;espectacle <em>#TerritorioChirbes, Ese hombre tiene</em><em> un mundo en la cabeza</em>, en qu&egrave; el dramaturg Toni Tordera fa una reinterpretaci&oacute; d&rsquo;un autor que el &ldquo;va impressionar molt, em va fascinar&rdquo; ja en llegir <em>Mimoun. </em>Amb l&rsquo;obra pl&agrave;stica de Carmen Calvo com a suport en l&rsquo;escenari, Tordera s&rsquo;acosta a la vida interior d&rsquo;un personatge els tres primers llibres del qual estan escrits en primera persona. El dramaturg es fica en el cap i els fantasmes d&rsquo;aqueix fill de ferroviaris que va ser internat en un col&middot;legi a &Agrave;vila quan va faltar son pare als 8 anys. Ho fa a partir d&rsquo;un reinterpretaci&oacute; de textos de Chirbes guionitzada pel tamb&eacute; escriptor Alfons Cervera.
    </p><p class="article-text">
        M&rsquo;interessava molt&iacute;ssim Chirbes, no sols per ser un escriptor enorme, sin&oacute; aqueixa faceta d&rsquo;home viatger que despr&eacute;s s&rsquo;a&iuml;llava del m&oacute;n per preocupar-se per la seua vida i la seua literatura&ldquo;, explica Tordera i assegura que per a ficar-nos dins del seu cap ha recorregut als fantasmes familiars de l&rsquo;escriptor, que ell mateix va abordar en <em>Mimoun i Par&iacute;s-Austerlitz</em>. L&rsquo;obra es pot veure el dimarts 8 de maig en el Centre del Carme de Val&egrave;ncia i el dissabte a D&eacute;nia en el marc del congr&eacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Majo Siscar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/eldiario-de-la-cultura/chirbes-torna-misent_132_2136139.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 May 2018 21:00:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Chirbes torna a Misent]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Rafael Chirbes,Dénia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Chirbes vuelve a Misent]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/eldiario-de-la-cultura/chirbes-vuelve-misent_132_2136154.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/848ba62d-78c1-465d-932c-d0ad16a25c8a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="El escritor valenciano Rafael Chirbes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Dos años y medio después de su muerte se celebra en Valencia y Dénia</p><p class="subtitle">Universo Chirbes</p><p class="subtitle">, el primer Congreso Internacional sobre la obra de uno de los mejores escritores españoles contemporáneos.</p></div><p class="article-text">
        Rafael Chirbes vuelve a Misent esta semana. Pasear&aacute; por aquellas playas afeadas por el hormig&oacute;n, por el terreno pisoteado por la especulaci&oacute;n de unos cu&aacute;ntos y la ambici&oacute;n de muchos. All&iacute;, en la otrora floreciente ciudad, y que pas&oacute; por una trituradora que &eacute;l describi&oacute; mejor que nadie; estudiosos de sus textos, lectores y hasta su editor, Jorge Herralde (Anagrama), reivindicaran su obra y su legado.
    </p><p class="article-text">
        Entre el mi&eacute;rcoles 9 de mayo y el s&aacute;bado 12 se celebra en Valencia y D&eacute;nia &ndash;su Misent&ndash; el <a href="https://rafaelchirbes.es/congreso-2018/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Congreso Internacional El Universo de Rafael Chirbes</a>, el I simposio dedicado a la obra de, posiblemente, el mejor autor en lengua castellana de los &uacute;ltimos 30 a&ntilde;os y que fue reconocido solo al final de su vida, interrumpida por un c&aacute;ncer fulminante en 2015.&nbsp; &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su escenario narrativo es ahora el espacio del Congreso. En ese puerto convertido en un elefante blanco de la burbuja y en el mismo ayuntamiento desde donde salieron planes urban&iacute;sticos devoradores que beneficiaban a unos pocos; desmenuzar&aacute;n su obra y pondr&aacute;n en valor la ca&iacute;da de m&aacute;scaras que han sido sus libros: mordaces y pesimistas retratos hist&oacute;ricos que desnudan la sociedad espa&ntilde;ola del &uacute;ltimo medio siglo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Organizamos el Congreso desde la contradicci&oacute;n de saber que Rafa rehu&iacute;a estos saraos oficiales y cient&iacute;ficos&rdquo;, reconoce su sobrino Manolo Mic&oacute;, director de la Fundaci&oacute;n Rafael Chirbes, que preserva su legado.
    </p><p class="article-text">
        El autor de <em>En la Orilla</em> o <em>La buena Letra</em>, vivi&oacute; apartado de los reflectores y las tertulias literarias. Viv&iacute;a&nbsp; con sus dos perros en una casa entre la monta&ntilde;a y la costa, y sus contertulios eran los alba&ntilde;iles y agricultores del bar de un pueblo peque&ntilde;o. Y es que como &eacute;l dej&oacute; escrito, la literatura le importaba &ldquo;un comino&rdquo;, lo que quer&iacute;a era explicar la realidad, necesitaba un motivo para escribir. Tuvo muchos: se&ntilde;alar los despojos de la Guerra y rescatar la memoria de la posguerra, denunciar la doble moral, la impostura, la correcci&oacute;n, la ambici&oacute;n o el resentimiento.
    </p><p class="article-text">
        Desde los 90 era reconocido internacionalmente, pero el gran p&uacute;blico lo descubri&oacute; con <em>Crematorio</em>, Premio Nacional de la Cr&iacute;tica&nbsp;2007, que se adapt&oacute; en una serie televisiva porque hizo la mejor radiograf&iacute;a del &ldquo;milagro espa&ntilde;ol&rdquo;, antes de que estallara la crisis.
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        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Chirbes fue un autor clarividente que vio lo que nosotros no vimos hasta que nos cay&oacute; encima la crisis, por eso no tuvo el &eacute;xito que debi&oacute; haber tenido en aquellos a&ntilde;os. Lo consider&aacute;bamos un aguafiestas y, desgraciadamente, resulta que el aguafiestas ten&iacute;a raz&oacute;n&rdquo;, se&ntilde;alaba la fil&oacute;loga Agustina P&eacute;rez en la Feria del Libro de Valencia estos d&iacute;as. Una feria que todav&iacute;a no le da el reconocimiento que se merece. Solo hubo una presentaci&oacute;n sobre &eacute;l, y sus libros no estaban en la primera l&iacute;nea de las librer&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Chirbes, el mejor escritor valenciano contempor&aacute;neo, heredero de Max Aub &shy;&ndash;sobre el que escribi&oacute; mucho, como recoge su ensayo <em>El novelista perpejo </em>(2002)<em>&ndash;</em> sufri&oacute; tambi&eacute;n cierto exilio p&uacute;blico. &ldquo;El mundo literario es muy ef&iacute;mero. Triunfan las obras menos molestas para el poder, que son las que se llevan los reflectores y los lectores, tenemos una sociedad civil muy desmovilizada que no quiere carga ideol&oacute;gica y emocional, justo lo que ofrec&iacute;a Chirbes en sus libros&rdquo;, explica Mic&oacute;. Por eso, ahora desde la Fundaci&oacute;n hacen esfuerzos para seguir difundi&eacute;ndole. &ldquo;Pese a la contradicci&oacute;n de saber que el Congreso no ser&iacute;a del agrado de Rafa, es la &uacute;nica manera de generar pensamiento, art&iacute;culos y reflexi&oacute;n sobre su obra&rdquo;, a&ntilde;ade Mic&oacute;.
    </p><h3 class="article-text">Par&iacute;s-Austerlitz, su novela p&oacute;stuma</h3><p class="article-text">
        <em>Par&iacute;s-Austerlitz</em>La fundaci&oacute;n tambi&eacute;n gestiona los derechos, por ejemplo su novela p&oacute;stuma, que entreg&oacute; a pocos d&iacute;as de morir, <em>Paris-Austerlitz (2016)</em>, y donde vuelve a las obsesiones m&aacute;s personales &ndash;el amor, la soledad, el aislamiento, el sexo y la familia&ndash; que ya aparecen en su primera novela <em>Mimoun</em>, de la que ahora se cumplen 30 a&ntilde;os. <em>Mimoun </em>est&aacute; escrita en Marruecos donde vivi&oacute; dos a&ntilde;os como profesor de espa&ntilde;ol. Chirbes vivi&oacute; antes en Paris, donde escap&oacute; de la represi&oacute;n franquista y se aisl&oacute; diez a&ntilde;os en un pueblo de pocos habitantes en Extremadura. Desde all&iacute; viaj&oacute; por todo el mundo como periodista de una revista de viajes y gastronom&iacute;a, <em>Sobremesa</em>, cuyos art&iacute;culos muestran el Chirbes gourmet y <em>bon vivant</em> que conoce bien el mundo que luego critica en <em>Crematorio </em>(2007).
    </p><p class="article-text">
        Para acercarse m&aacute;s humanamente al personaje, hay que ver el espect&aacute;culo <em>#TerritorioChirbes, Ese hombre tiene un mundo en la cabeza</em>, donde el dramaturgo Toni Tordera hace una reinterpretaci&oacute;n de un autor que le &ldquo;impresion&oacute; mucho, me fascin&oacute;&rdquo; ya al leer <em>Mimoun. </em>Con la obra pl&aacute;stica de Carmen Calvo como apoyo en el escenario Tordera se acerca a la vida interior de un personaje cuyos tres primeros libros est&aacute;n escritos en primera persona. El dramaturgo se mete en la cabeza y los fantasmas de ese hijo de ferroviarios que fue internado en un colegio en &Aacute;vila al morir su padre a los 8 a&ntilde;os. Lo hace a partir de una reinterpretaci&oacute;n de textos de Chirbes guionizada por el tambi&eacute;n escritor Alfons Cervera.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me interesaba much&iacute;simo Chirbes, no solo por ser un escritor enorme, sino esa faceta de hombre viajero que luego se aislaba del mundo para preocuparse por su vida y su literatura&rdquo;, explica Tordera y asegura que para meternos en su cabeza ha recurrido a los fantasmas familiares del escritor, que &eacute;l mismo abord&oacute; en <em>Mimoun y Paris-Austerlitz</em>. La obra se puede ver el martes 8 de mayo en el Centro del Carme de Valencia y el s&aacute;bado en D&eacute;nia en el marco del Congreso.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Majo Siscar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/eldiario-de-la-cultura/chirbes-vuelve-misent_132_2136154.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 May 2018 20:03:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Chirbes vuelve a Misent]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Rafael Chirbes,Congreso de los Diputados]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Este país apesta a franquismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/pais-apesta-franquismo_129_3087023.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6456c4fe-2dc4-435a-ba1d-9ad78401e1a1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Este país apesta a franquismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Audiencia Nacional de estas últimas semanas no ha sido la Audiencia Nacional de la democracia, sino el Tribunal de Orden Público del régimen de Franco</p></div><p class="article-text">
        Las palabras que dan t&iacute;tulo a este art&iacute;culo no son m&iacute;as. Son de Rafael Chirbes. Las tomo de El Peri&oacute;dico, en la edici&oacute;n de Arag&oacute;n del 4 de mayo de 2015, en el que se public&oacute; la que acabar&iacute;a siendo<a href="http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/escenarios/rafael-chirbes-este-pais-apesta-franquismo-todos-lados_1022981.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> la &uacute;ltima entrevista de Rafael Chirbes,</a> que morir&iacute;a tres meses m&aacute;s tarde. Sus palabras &iacute;ntegras fueron las siguientes: &ldquo;Este pa&iacute;s apesta a franquismo por todos lados&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Quienes conozcan la obra de Rafael Chirbes convendr&aacute;n conmigo en que en este terreno sab&iacute;a de qu&eacute; hablaba. Posiblemente no ha habido nadie que haya levantado acta de las huellas del franquismo en la sociedad espa&ntilde;ola de estos &uacute;ltimos cuarenta a&ntilde;os como lo ha hecho &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Si esto es lo que pensaba en 2015, &iquest;qu&eacute; no pensar&iacute;a en este 2017? &iquest;Qu&eacute; no pensar&iacute;a viendo que el Gobierno de Espa&ntilde;a suspende la autonom&iacute;a de Catalu&ntilde;a y destituye al Govern, con lo que sus miembros dejan de estar aforados, circunstancia que aprovecha inmediatamente la Fiscal&iacute;a para querellarse contra el expresidente y todos los exconsejeros ante la Audiencia Nacional, una de cuyas juezas de instrucci&oacute;n ha dictado un auto ordenando el ingreso en prisi&oacute;n de todos ellos?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Puede haber algo m&aacute;s franquista que el uso que se ha hecho de la Audiencia Nacional en esta operaci&oacute;n? La Audiencia Nacional de estas &uacute;ltimas semanas no ha sido la Audiencia Nacional de la democracia, sino el Tribunal de Orden P&uacute;blico del r&eacute;gimen de Franco. La Audiencia Nacional ha dejado de ser el &ldquo;juez ordinario predeterminado por la ley&rdquo; para convertirse en un &ldquo;juez especial&rdquo;, como era el TOP, que es algo radicalmente incompatible con todo Estado de derecho digno de tal nombre.
    </p><p class="article-text">
        Las dudas sobre el encaje de la Audiencia Nacional en la Constituci&oacute;n y en el Convenio Europeo de Derechos Humanos acompa&ntilde;aron a este &oacute;rgano desde su nacimiento. En un Estado democr&aacute;ticamente constituido solamente debe haber un &oacute;rgano judicial, cuya jurisdicci&oacute;n se extienda a todo el territorio del Estado, que es el Tribunal Supremo. No deber&iacute;a haber ning&uacute;n otro. Por esta raz&oacute;n la Audiencia Nacional es una anomal&iacute;a democr&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Tal anomal&iacute;a tuvo que ser justificada por la Comisi&oacute;n Europea en 1986 y por el Tribunal Constitucional en 1987. Ambos la justificaron de la misma manera, la Audiencia Nacional no es &ldquo;juez natural&rdquo;, pero si puede ser considerado &ldquo;juez ordinario predeterminado por la ley&rdquo;, que es lo que exige el art&iacute;culo 24 CE. Aunque es cu&ntilde;a de otra madera, se puede salvar su presencia en la planta judicial del Estado espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        Es el &uacute;nico &oacute;rgano judicial cuya adecuaci&oacute;n a la Constituci&oacute;n y al Convenio Europeo ha tenido que ser justificada. No ha ocurrido con ning&uacute;n otro.
    </p><p class="article-text">
        Esta circunstancia es relevante para interpretar en cada caso concreto la condici&oacute;n de &ldquo;juez ordinario predeterminado por la Ley&rdquo; de la Audiencia Nacional. Si hay alguna duda, la Audiencia Nacional no puede tener la competencia. La competencia de la Audiencia Nacional para entender de un asunto tiene que ser siempre expresa e inequ&iacute;voca. Justamente porque su propia existencia es una anomal&iacute;a democr&aacute;tica. Nunca puede ser portadora de una competencia &ldquo;impl&iacute;cita&rdquo;. Tiene las que tiene y punto. No cabe interpretaci&oacute;n expansiva de las mismas. Todo lo contrario. &Uacute;nicamente con esta interpretaci&oacute;n la Audiencia puede ser &ldquo;juez ordinario predeterminado por la ley&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        De no ser as&iacute;, la Audiencia Nacional deja de ser &ldquo;juez ordinario&rdquo;, para convertirse en &ldquo;juez especial&rdquo;, deja de ser la Audiencia Nacional de la Democracia para convertirse en el Tribunal de Orden P&uacute;blico del R&eacute;gimen de Franco.
    </p><p class="article-text">
        Exactamente esto es lo que ha ocurrido en estas &uacute;ltimas semanas. Dejando de lado si las conductas de los presidentes de la Asamblea Nacional de Catalunya y de &Ograve;mnium o la del expresident y dem&aacute;s exconsejeros del Govern eran constitutivas o no del delito de rebeli&oacute;n, que ya es mucho dejar, de lo que no cabe duda es de que la Audiencia Nacional no es competente para instruir y juzgar el delito de rebeli&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        No es que el delito de rebeli&oacute;n no figure expresamente entre los delitos cuyo conocimiento est&aacute; atribuido a la Audiencia Nacional, sino que no hay siquiera proximidad entre alguno cuyo conocimiento s&iacute; tiene atribuido con el delito de rebeli&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        En ning&uacute;n caso puede ser competente la Audiencia Nacional para instruir y juzgar unas conductas como presuntamente constitutivas del delito de rebeli&oacute;n. As&iacute; lo reconoci&oacute;, adem&aacute;s, tajantemente el Pleno de los Magistrados de la Audiencia Nacional (<a href="http://www.eldiario.es/politica/Auto-Audiencia-Nacional-competente-investigar_0_698530274.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Auto 34/2008, de 2 de diciembre</a>): &ldquo;el delito de rebeli&oacute;n nunca ha sido competencia de esta Audiencia Nacional&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Todo esto ha sido desconocido por el fiscal general del Estado al residenciar las querellas en la Audiencia Nacional y por la jueza Lamela al admitirla a tr&aacute;mite, iniciar la instrucci&oacute;n y dictar los autos de medidas cautelares contra los Presidentes de ANC y &Ograve;mnium y contra los exconsejeros del Govern. La Audiencia Nacional en estos casos ha dejado de ser &ldquo;juez ordinario predeterminado por la ley&rdquo; y se ha convertido en un &ldquo;juez especial&rdquo;, en lo que era el TOP bajo el r&eacute;gimen de Franco. 
    </p><p class="article-text">
        La querella del fiscal general del Estado y los autos de la jueza de Instrucci&oacute;n de la Audiencia Nacional apestan a franquismo. No son actos de administraci&oacute;n de justicia de un Estado democr&aacute;tico, sino de persecuci&oacute;n pol&iacute;tica en los que nunca deben participar ni fiscales ni jueces. 
    </p><p class="article-text">
        La Audiencia Constitucional no est&aacute; en contradicci&oacute;n con el art&iacute;culo 24 CE y con el art&iacute;culo 6 del Convenio Europeo, pero la actuaci&oacute;n de la Audiencia Nacional en estos asuntos s&iacute; lo est&aacute;. En el caso de que los autos de la jueza Lamela no sean corregidos por la Sala que entienda de los recursos contra los mismos, los querellados podr&iacute;an acudir tanto al Tribunal Constitucional como al Tribunal Europeo de Derechos Humanos.
    </p><p class="article-text">
        Si los autos no son anulados, el abogado belga del se&ntilde;or Puigdemont va a disponer de un argumento muy fuerte para oponerse a la aplicaci&oacute;n de la eurorden que firme la jueza Lamela, a fin de que las autoridades judiciales belgas pongan al se&ntilde;or Puigdemont y los cuatro exconsejeros que est&aacute;n en Bruselas a disposici&oacute;n de la justicia espa&ntilde;ola. 
    </p><p class="article-text">
        Las querellas del fiscal general y los autos de la jueza de instrucci&oacute;n de la Audiencia Nacional no son atentados contra la Constituci&oacute;n Espa&ntilde;ola exclusivamente sino contra el Estado de derecho en general. Jur&iacute;dicamente son una salvajada. Y as&iacute; lo van a entender los tribunales belgas. La Sala de la Audiencia Nacional no deber&iacute;a perderlo de vista.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Pérez Royo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/pais-apesta-franquismo_129_3087023.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Nov 2017 20:22:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Este país apesta a franquismo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[España,Franquismo,Cataluña,Rafael Chirbes,Constitución]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dénia y València acogerán en 2018 el primer congreso dedicado a Rafael Chirbes, 'la voz de la verdad']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/cultura/denia-valencia-acogeran-rafael-chirbes_1_3176765.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dacfa838-211a-44e1-942a-69a5ceee7227_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="El escritor valenciano Rafael Chirbes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El encuentro evocará en mayo los treinta años de la publicación de Mimoun, la novela con la que el autor desaparecido hace dos años logró visibilidad en el panorama literario nacional, así como todo el universo "de un sabueso inevitable a la caza de la verdad, duela lo que duela"</p></div><p class="article-text">
        Dos de las ciudades con m&aacute;s peso en el mapa vital y literario de Rafael Chirbes (1949-2015), D&eacute;nia y Val&egrave;ncia, acoger&aacute;n <a href="https://rafaelchirbes.es/congreso-2018/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entre el 9 y el 12 de mayo</a> del pr&oacute;ximo a&ntilde;o el primer congreso internacional sobre el universo de este autor clave para entender los entresijos, puntualmente luminosos y la mayor parte de las veces oscuros, de la historia espa&ntilde;ola desde la Guerra Civil hasta el actual siglo XXI.
    </p><p class="article-text">
        El c&oacute;nclave, organizado por la Fundaci&oacute;n Rafael Chirbes y dirigido por Javier Lluch-Prats, de la Universitat de Val&egrave;ncia, evocar&aacute; los treinta a&ntilde;os de la publicaci&oacute;n de <em>Mimoun</em>.  Aquella novela, con la que el escritor fue finalista en el VI Premio Herralde de Novela en noviembre de 1988 &ndash;el galard&oacute;n fue para Vicente Molina Foix por <em>La quimera sovi&eacute;tica&ndash;, </em>le concedi&oacute; a Chirbes visibilidad en el campo literario espa&ntilde;ol, a pesar de que su contacto  con el periodismo y el mundo del libro ven&iacute;an de lejos.
    </p><p class="article-text">
        Con ese <em>Retorno a Mimoun, treinta a&ntilde;os despu&eacute;s</em>, el congreso pretende poner la atenci&oacute;n en las consecuencias de la publicaci&oacute;n de aquella novela desde 1988, &ldquo;abordar el taller literario de su autor y hacerlo en su territorio, donde nos dej&oacute; hace dos a&ntilde;os&rdquo;, seg&uacute;n un texto difundido por la organizaci&oacute;n. Por ello, la primera circular de este congreso &ldquo;se env&iacute;a al filo del oto&ntilde;o desde la casa de Chirbes en Berniarbeig, hoy sede de su fundaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La iniciativa se aproximar&aacute; adem&aacute;s al universo global de Chirbes, como un narrador trascendental para la literatura espa&ntilde;ola contempor&aacute;nea convertido ya en un cl&aacute;sico. No en balde, su editor, Jorge Herralde, lo describi&oacute; como &ldquo;la voz de la verdad&rdquo;, y agreg&oacute;:
    </p><p class="article-text">
        <em>Una voz que pregunta y se interroga, que celebra y se indigna, que gusta de ir (o tiene que ir) a ra&iacute;z de las cosas, duela lo que duela, sabueso inevitable a la caza de la verdad.</em>
    </p><p class="article-text">
        En el caso m&aacute;s concreto de D&eacute;nia y de la Marina Alta, el novelista reflej&oacute; como ninguna otra voz contempor&aacute;nea el inmenso dolor no s&oacute;lo territorial sino tambi&eacute;n vital de los agresivos a&ntilde;os de oro del urbanismo.
    </p><h3 class="article-text">De la Transici&oacute;n a la memoria</h3><p class="article-text">
        La organizaci&oacute;n del congreso se halla todav&iacute;a en su fase inici&aacute;tica y el plazo de presentaci&oacute;n de comunicaciones no finaliza hasta el pr&oacute;ximo 15 de diciembre. Las tem&aacute;ticas espec&iacute;ficas girar&aacute;n en torno a los aspectos biogr&aacute;ficos del <em>territorio Chirbes</em>; su obra narrativa y ensay&iacute;stica; el periodo hist&oacute;rico de la Transici&oacute;n en su trayectoria; el uso p&uacute;blico del pasado y la memoria; la responsabilidad social del escritor contempor&aacute;neo; el rol de Chirbes en la nueva narrativa espa&ntilde;ola; o su literatura de viajes o de &aacute;mbito gastron&oacute;mico entre otros aspectos.
    </p><p class="article-text">
        Y es que cuestiones como la responsabilidad social son capitales en la obra de Chirbes, quien precisamente defini&oacute; la novela &ldquo;como un sism&oacute;grafo de su tiempo y de la sensibilidad de una &eacute;poca&rdquo;. Fue novelista y ensayista, periodista y viajero, &ldquo;atento observador del devenir hist&oacute;rico y, bajo el signo del realismo, un firme defensor y generador de una literatura responsable y activa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta primera circular del congreso a&ntilde;ade que &ldquo;de la memoria hizo un territorio en constante indagaci&oacute;n; de ah&iacute; que sus novelas exploren nuestro pasado reciente y el actual, mas tambi&eacute;n al ser humano ante la traici&oacute;n, la vida, la moral o la muerte, siempre con anhelo de saber y conocer&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y todo ello, a modo de macrohistorias, &ldquo;configura un universo en el que predominan ambientes familiares y espacios dom&eacute;sticos as&iacute; como relaciones sociales e intergeneracionales que nos llevan desde la Guerra Civil hasta la Espa&ntilde;a del Siglo XXI&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiariocv]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/cultura/denia-valencia-acogeran-rafael-chirbes_1_3176765.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 20 Sep 2017 21:25:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Dénia y València acogerán en 2018 el primer congreso dedicado a Rafael Chirbes, 'la voz de la verdad']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Rafael Chirbes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La adaptación teatral de 'En la orilla' de Rafael Chirbes llega a Valencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/cultura/adaptacion-teatral-rafael-chirbes-valencia_1_3629751.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f5adf4f8-8db6-4112-a50f-956a85245c72_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Imagen de una actuación en el Teatre Principal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La obra, coproducida por la Diputación de Valencia junto a La Pavana, K Producciones y el Centro Dramático Nacional, se representará los días 26, 27 y 28 de mayo y 1, 2, 3 y 4 de junio en el teatro Principal</p></div><p class="article-text">
        La adaptaci&oacute;n teatral de la novela &ldquo;En la orilla&rdquo;, del <a href="https://www.google.es/webhp?sourceid=chrome-instant&amp;ion=1&amp;espv=2&amp;ie=UTF-8#q=rafael+Chirbes+eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reconocido escritor Rafael Chirbes</a>, coproducida por la Diputaci&oacute;n de Valencia junto a La Pavana, K Producciones y el Centro Dram&aacute;tico Nacional, se representar&aacute; en el escenario del Teatro Principal de la capital valenciana durante dos semanas entre mayo y junio.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; lo ha anunciado la diputada delegada de Teatros, Rosa P&eacute;rez Garijo, quien ha cerrado este mi&eacute;rcoles con la distribuidora del espect&aacute;culo un calendario de exhibiciones en Valencia que comienza el 26 de mayo con el estreno de la obra y contin&uacute;a los d&iacute;as 27 y 28 de ese mismo mes y durante el 1, 2, 3 y 4 de junio.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de un total de siete funciones que acercar&aacute;n durante dos semanas esta obra, publicada tras la popular &ldquo;Crematorio&rdquo;, al p&uacute;blico del &lsquo;cap i casal&rsquo; desde el enclave emblem&aacute;tico del Teatro Principal.
    </p><p class="article-text">
        La Diputaci&oacute;n es coproductora de la adaptaci&oacute;n teatral con una participaci&oacute;n del 20% sobre su presupuesto, es decir, 30.000 euros, en un ejercicio de promoci&oacute;n del sector teatral valenciano y la calidad en las artes esc&eacute;nicas.
    </p><h3 class="article-text">Una novela aclamada</h3><p class="article-text">
        Publicada en 2014, &ldquo;En la orilla&rdquo; fue ganadora de numerosos premios, como el Nacional de Narrativa, los de la Cr&iacute;tica y la Cr&iacute;tica Valenciana, el Francisco Umbral y el ICON al Pensamiento, adem&aacute;s de ser seleccionada como mejor novela del a&ntilde;o por los suplementos culturales de El Mundo, El Pa&iacute;s y ABC.
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.eldiario.es/cv/cultura/universo-Chirbes-recogido-anuario_0_588291306.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rafael Chirbes</a> (Tavernes de la Valldigna, 1949 &ndash; 2015) radiografi&oacute; las consecuencias del modelo econ&oacute;mico desarrollado sobre la especulaci&oacute;n y la burbuja inmobiliaria que ha caracterizado al pa&iacute;s en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Seg&uacute;n el propio escritor, mientras en &ldquo;Crematorio&rdquo; (2007) hab&iacute;a modernidad, agitaci&oacute;n, riqueza, ladrillo y costa, en &ldquo;En la orilla&rdquo; (2014) aparece el mundo abandonado detr&aacute;s de todo aquello, el patio de atr&aacute;s donde todo se pudre. &ldquo;Crematorio&rsquo; es esplendor y &lsquo;En la orilla&rsquo; es la ca&iacute;da&rdquo;, afirm&oacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiariocv]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/cultura/adaptacion-teatral-rafael-chirbes-valencia_1_3629751.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Jan 2017 18:46:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La adaptación teatral de 'En la orilla' de Rafael Chirbes llega a Valencia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Rafael Chirbes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una cita anual amb l’“univers Chirbes”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/val/cultura/cita-anual-amb-lunivers-chirbes_1_3697667.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Dissabte es presenta a Tavernes de la Valldigna el número 0 d’un anuari que pretén mantenir viva la memòria de l’escriptor valencià</p><p class="subtitle">Aquest primer exemplar recull la relació del novel·lista amb el territori en què va viure i amb la gent amb què va compartir la vida</p></div><p class="article-text">
        Aquest dissabte es presenta a la localitat valenciana de Tavernes de la Valldigna el n&uacute;mero zero de l&rsquo;anuari <em>Universo Chirbes</em>, una obra publicada per la fundaci&oacute; que porta el nom de l&rsquo;autor en col&middot;laboraci&oacute; amb Lletra Impresa Edicions que pret&eacute;n mantenir viva la mem&ograve;ria de l&rsquo;escriptor de <em>Crematorio</em>. L&rsquo;acte coincideix amb la inauguraci&oacute; d&rsquo;una pla&ccedil;a que aquesta localitat dedica a qui &eacute;s el seu &lsquo;fill predilecte&rsquo; i amb la firma d&rsquo;un conveni entre els ajuntaments de Tavernes, Beniarbeig, D&eacute;nia i Valverde de Burguillos (Extremadura), localitats totes vinculades a Rafael Chirbes.
    </p><p class="article-text">
        L&rsquo;anuari, dedicat a la figura de Chirbes &ndash;nascut el 1949 i mort el 15 d&rsquo;agost de 2015 a Beniarbeig&ndash;, inclou les paraules pronunciades pel novel&middot;lista quan va ser nomenat &lsquo;fill predilecte&rsquo; de Tavernes de la Valldigna, una desena d&rsquo;articles seus, incloses fotos que va fer amb motiu dels seus viatges, i els seus articles gastron&ograve;mics; una entrevista que li va fer Josep Bertomeu Moll per a la revista <em>L&rsquo;Espill;</em> un poema de Manuel V&aacute;zquez Montalb&aacute;n; aix&iacute; com tamb&eacute; escrits de Javier Lluch-Prats (&ldquo;Voz que pregunta y se interroga, que celebra y se indigna&rdquo;), Mario Garc&iacute;a Montalb&aacute;n (&ldquo;Est&aacute; llorando tu pluma&rdquo;), Pep Romany (&ldquo;La buena mesa&rdquo;), Alfons Cervera (&ldquo;Un olor a exhumaci&oacute;n fuera de plazo&rdquo;) i Jorge Herralde (&ldquo;Rafael Chirbes: la voz de la verdad&rdquo;).
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Jos&eacute; Mic&oacute;, presidenta de la Fundaci&oacute;, defineix <em>Universo Chirbes</em> com &ldquo;una publicaci&oacute; que intentar&agrave; recopilar tots els treballs i actes que es duguen a terme en relaci&oacute; a l&rsquo;obra de Chirbes&rdquo;. Explica Manolo Mic&oacute; des de la Fundaci&oacute; que l&rsquo;objectiu &eacute;s editar cada any un anuari en qu&egrave; poder arreplegar tot all&ograve; que s&rsquo;ha publicat sobre l&rsquo;escriptor valenci&agrave;, a m&eacute;s d&rsquo;algun escrit in&egrave;dit de Chirbes. Per a fer-ho, igual que en aquesta ocasi&oacute; s&rsquo;ha triat com a eix narratiu la seua vinculaci&oacute; al territori, s&rsquo;emmarcar&agrave; en cada ocasi&oacute; l&rsquo;anuari amb una tem&agrave;tica determinada.
    </p><h3 class="article-text">La fundaci&oacute;</h3><p class="article-text">
        La Fundaci&oacute; Rafael Chirbes es presentava en societat el mes d&rsquo;agost passat, coincidint amb el primer aniversari de la defunci&oacute; de l&rsquo;autor d&rsquo;<em>En la orilla, Crematorio </em>o<em> Par&iacute;s-Austerlitz</em>, la seua &uacute;ltima novel&middot;la publicada. Amb la seu en sa casa de Beniarbeig, l&rsquo;entitat que presideix la seua neboda continua treballant en la recopilaci&oacute; de textos in&egrave;dits del novel&middot;lista per a tractar de publicar-los.
    </p><p class="article-text">
        Aix&iacute; mateix, La Pavana t&eacute; previst portar als escenaris <em>En la orilla</em>, l&rsquo;obra que va servir a Chirbes per a aconseguir el Premi Nacional de Narrativa el 2014. Aquesta novel&middot;la, un retrat de l&rsquo;Espanya en crisi, tamb&eacute; ser&agrave; portada al cine.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Giménez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/val/cultura/cita-anual-amb-lunivers-chirbes_1_3697667.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 Dec 2016 11:34:02 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Una cita anual amb l’“univers Chirbes”]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Rafael Chirbes,Universo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una cita anual con el "universo Chirbes"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/cultura/universo-chirbes-recogido-anuario_1_3698595.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5aba7cdc-75c8-4d88-825e-77699133d55e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="El escritor valenciano Rafael Chirbes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El sábado se presenta en Tavernes de la Valldigna el número 0 de un anuario que pretende mantener viva la memoria del escritor valenciano</p><p class="subtitle">Este primer ejemplar recoge la relación del novelista con el territorio en el que vivió y con la gente con la que compartió su vida</p></div><p class="article-text">
        Este s&aacute;bado se presenta en la localidad valenciana de Tavernes de la Valldigna el n&uacute;mero cero del anuario 'Universo Chirbes', una obra publicada por la fundaci&oacute;n que lleva el nombre del autor en colaboraci&oacute;n con Lletra Impresa Edicions que pretende mantener viva la memoria del escritor de <em>Crematorio</em>. El acto coincide con la inauguraci&oacute;n de una plaza que esta localidad dedica al que es su 'hijo predilecto' y con la firma de un convenio entre los ayuntamientos de Tavernes, Beniarbeig, D&eacute;nia y Valverde de Burguillos (Extremadura), localidades todas vinculadas a Rafael Chirbes.
    </p><p class="article-text">
        El anuario, dedicado a la figura de Chirbes -nacido en 1949 y <a href="http://www.eldiario.es/cv/sociedad/Rafael-Chirbes-Nacional-Critica-Narrativa_0_420308241.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fallecido el 15 de agosto de 2015 en Beniarbeig</a>-, incluye las palabras pronunciadas por el novelista cuando fue nombrado 'hijo predilecto' de Tavernes de la Valldigna, una decena de art&iacute;culos suyos, incluidas fotos que hizo con motivo de sus viajes, y sus art&iacute;culos gastron&oacute;micos; una entrevista que le hizo Josep Bertomeu Moll para la revista 'L'Espill'; un poema de Manuel V&aacute;zquez Montalb&aacute;n; as&iacute; como escritos de Javier Lluch-Prats ('Voz que pregunta y se interroga, que celebra y se indigna'), Mario Garc&iacute;a Montalb&aacute;n ('Est&aacute; llorando tu pluma'), Pep Romany ('La buena mesa'), Alfons Cervera ('Un olor a exhumaci&oacute;n fuera de plazo') y Jorge Herralde ('Rafael Chirbes: la voz de la verdad').
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Jos&eacute; Mic&oacute;, presidenta de la Fundaci&oacute;n, define 'Universo Chirbes' como &ldquo;una publicaci&oacute;n que intentar&aacute; recopilar todos los trabajos y actos que se realicen en relaci&oacute;n a la obra de Chirbes&rdquo;. Explica Manolo Mic&oacute; desde la Fundaci&oacute;n que el objetivo es editar cada a&ntilde;o un anuario en el que poder recoger todo lo publicado sobre el escritor valenciano, adem&aacute;s de alg&uacute;n escrito in&eacute;dito de Chirbes. Para ello, igual que en esta ocasi&oacute;n se ha elegido como eje narrativo su vinculaci&oacute;n al territorio, se enmarcar&aacute; en cada ocasi&oacute;n el anuario con una tem&aacute;tica determinada.
    </p><h3 class="article-text">La fundaci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        La Fundaci&oacute;n Rafael Chirbes se presentaba en sociedad el pasado mes de agosto, coincidiendo con el <a href="http://www.eldiario.es/cv/legado-Rafael-Chirbes-ano-despues_0_547345836.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">primer aniversario</a> del fallecimiento del autor de 'En la orilla', 'Crematorio' o 'Par&iacute;s-Austerlitz', su &uacute;ltima novela publicada. Con sede en su casa de Beniarbeig, la entidad que preside su sobrina contin&uacute;a trabajando en la recopilaci&oacute;n de textos in&eacute;ditos del novelista para tratar de publicarlos.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, La Pavana tiene previsto llevar a los escenarios 'En la orilla', la obra que le sirvi&oacute; a Chirbes para lograr el <a href="http://www.eldiario.es/cultura/Rafael-Chirbes-Nacional-Narrativa-orilla_0_311119378.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Premio Nacional de Narrativa en 2014</a>. Esta novela, un retrato de la Espa&ntilde;a en crisis, tambi&eacute;n ser&aacute; llevada al cine.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Giménez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/cultura/universo-chirbes-recogido-anuario_1_3698595.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 Dec 2016 10:59:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una cita anual con el "universo Chirbes"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Rafael Chirbes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El llegat de Rafael Chirbes, un any després de la seua mort]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/val/llegat-rafael-chirbes-despres-seua_1_4672740.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/565b9dc3-a150-473a-a385-5b09213b1dbc_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="La biblioteca de la casa de Beniarbeig, sede de la Fundación Rafael Chirbes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La fundació que porta el nom de l’escriptor valencià va arrancar a caminar fa a penes unes quantes setmanes i té la seu a sa casa de Beniarbeig</p><p class="subtitle">En els pròxims mesos es publicarà un conte, ‘El año que nevó en Valencia’, i s’estrenarà el muntatge teatral de ‘En la orilla’, així com la seua adaptació al cine</p></div><p class="article-text">
        El 15 d&rsquo;agost de 2015, just fa ara un any, moria a Beniarbeig l&rsquo;escriptor valenci&agrave; Rafael Chirbes a 66 anys d&rsquo;edat, v&iacute;ctima d&rsquo;un c&agrave;ncer de pulm&oacute;. L&rsquo;autor d&rsquo;<em>En la orilla,</em> un retrat de l&rsquo;Espanya en crisi que li va servir per a aconseguir el Premi Nacional de Narrativa el 2014, la televisiva <em>Crematorio</em> o <em>Par&iacute;s-Austerlitz,</em> una novel&middot;la publicada despr&eacute;s d&rsquo;haver mort, per&ograve; que no es pot considerar p&ograve;stuma, ja que la va lliurar tancada en vida, encara t&eacute; material editorial in&egrave;dit.
    </p><p class="article-text">
        Tota aquesta documentaci&oacute; est&agrave; immersa en un llarg proc&eacute;s de selecci&oacute;, seguint escrupolosament les directrius del mateix novel&middot;lista. Aix&iacute;, Manolo Mic&oacute;, nebot de Chirbes, anuncia que d&rsquo;ac&iacute; a uns mesos es publicar&agrave; un <em>Cuento,</em> titulat aix&iacute; &ldquo;nom&eacute;s per la seua brevetat&rdquo; i <em>El a&ntilde;o que nev&oacute; en Valencia</em>, aix&iacute; com tamb&eacute; es produir&agrave; l&rsquo;estrena teatral d&rsquo;<em>En la orilla</em> per la companyia La Pavana i la seua adaptaci&oacute; al cine.
    </p><h3 class="article-text">Arranca a caminar la fundaci&oacute;</h3><p class="article-text">
        Rafael Chirbes va deixar un &uacute;ltim desig abans de morir: la posada en marxa d&rsquo;una fundaci&oacute; que protegira els seus fons bibliogr&agrave;fics. Aix&iacute;, l&rsquo;entitat naix de la voluntat del mateix autor, &ldquo;que ja feia temps que remugava aquesta possibilitat&rdquo;, com reconeix Mic&oacute;. &ldquo;Nosaltres intentem seguir aqueixa voluntat&rdquo;, explica el nebot de Chirbes. El proc&eacute;s de constituci&oacute; de la fundaci&oacute; va acabar fa a penes unes setmanes, despr&eacute;s de &ldquo;lluitar contra la burocr&agrave;cia&rdquo;, encara que els responsables del projecte no han parat de treballar un instant en aquests &uacute;ltims mesos perqu&egrave; arrancara a caminar com m&eacute;s prompte millor.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Des de la fundaci&oacute; es recopilen els estudis, les tesis i els articles elaborats sobre Rafael Chirbes arreu del m&oacute;n, uns treballs que seran digitalitzats perqu&egrave; estiguen a la disposici&oacute; dels interessats: &ldquo;En s&oacute;n centenars els que han aparegut en diversos pa&iuml;sos, per la qual cosa no ser&agrave; una faena d&rsquo;uns dies&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Altres accions en qu&egrave; ha participat la instituci&oacute; s&oacute;n: la creaci&oacute; de grups de lectura a la casa de Beniarbeig, amb l&rsquo;Ajuntament de la qual es treballa a hores d&rsquo;ara en la signatura d&rsquo;un conveni o la creaci&oacute; d&rsquo;una beca; l&rsquo;homenatge, amb carrer dedicat incl&ograve;s, a Valverde del Burguillo, el poble extremeny en qu&egrave; va residir durant uns anys el novel&middot;lista valenci&agrave;; les jornades liter&agrave;ries que tindran lloc el setembre a Tavernes, localitat valenciana que tamb&eacute; ha decidit donar el nom de Rafael Chirbes a una pla&ccedil;a; col&middot;laboracions amb la fundaci&oacute; Max Aub&hellip;
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                </figure><h3 class="article-text">En el record</h3><p class="article-text">
        Encara que Rafael Chirbes romandr&agrave; en el record, els que el van estimar i el van admirar sempre trobaran a faltar &ldquo;tot el que falta per contar-nos en la seua obra&rdquo;, explica el seu nebot, que apunta que continua &ldquo;esperant aqueixa telefonada o conversa que durant hores analitzava l&rsquo;actualitat, contava not&iacute;cies, discutia de pol&iacute;tica o t&rsquo;examinava sobre el text que uns dies abans t&rsquo;havia enviat i que sempre deia que no servia de res&rdquo;. &ldquo;Sense entendre res de literatura, a mi em semblava esglaiador&rdquo;, confessa Manolo Mic&oacute;. &ldquo;Trobe a faltar aqueixa faceta de gran conversador, aqueixes an&agrave;lisis de situacions, aqueix poder escoltar les seues exposicions sobre qualsevol tema&hellip;&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">La casa de Beniarbeig</h3><p class="article-text">
        La Fundaci&oacute; Rafael Chirbes es presenta en societat amb una setmana de portes obertes &ndash;que t&eacute; lloc entre el 14 i el 20 d&rsquo;agost&ndash; a la casa que l&rsquo;escriptor tenia a la localitat de Beniarbeig, seu de l&rsquo;entitat. Aquest lloc va ser per a l&rsquo;autor &ldquo;el refugi en qu&egrave; a&iuml;llar-se i llegir, estudiar i escriure, un lloc pr&ograve;xim als escenaris de la seua infantesa, com Tavernes o D&eacute;nia, i de la ciutat que tant estimava, Val&egrave;ncia&rdquo;, reconeix Mic&oacute;.
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        La casa s&rsquo;ha reformada i adaptat per a acollir aquesta instituci&oacute;, de manera que ha quedat una sala biblioteca i zona de treball a la primera planta i un estudi amb biblioteca, dormitori i cuina a la planta baixa a disposici&oacute; dels investigadors que ho necessiten al seu moment. La biblioteca personal de l&rsquo;autor valenci&agrave; est&agrave; composta per milers d&rsquo;exemplars que han comen&ccedil;at a catalogar-se.
    </p><p class="article-text">
        A m&eacute;s, en una vitrina hi ha exposades les edicions de les obres de Rafael Chirbes en castell&agrave; i traduccions per a pa&iuml;sos com Fran&ccedil;a, Alemanya, Su&egrave;cia, Portugal, Gr&egrave;cia, els Estats Units i fins i tot una curiosa edici&oacute; en xin&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El patronat de la Fundaci&oacute; Rafael Chirbes est&agrave; format pels dos nebots de Chirbes, Mar&iacute;a Jos&eacute; Mic&oacute; com a presidenta i Manolo Mic&oacute; com a director, i Juan Manuel Ruiz com a vicepresident i marmessor cultural. No obstant aix&ograve;, el patronat s&rsquo;ampliar&agrave; amb amics de l&rsquo;autor, segons la seua pr&ograve;pia voluntat. Tamb&eacute; est&agrave; pendent la constituci&oacute; d&rsquo;un consell assessor en temes culturals.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Giménez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/val/llegat-rafael-chirbes-despres-seua_1_4672740.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Aug 2016 22:15:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El llegat de Rafael Chirbes, un any després de la seua mort]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Rafael Chirbes,Comunitat Valenciana]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un año sin Rafael Chirbes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/ano-rafael-chirbes_132_4681930.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Siempre cantamos lo que se pierde. Lo dijo el poeta y eso se ve en lo que vivimos cada d&iacute;a. O en lo que nunca conseguiremos vivir. Escrib&iacute;a Rafael Chirbes desde hace muchos a&ntilde;os. Muchos libros. Ensayos. Cr&oacute;nicas period&iacute;sticas. Novelas. Diarios. Escrib&iacute;a siempre. La mesa siempre llena de papeles. De libros sueltos sin orden ni concierto. A su aire. Como viv&iacute;a &eacute;l mismo fuera donde fuera. En su &uacute;ltimo tiempo, cuando decidi&oacute; volver a su tierra valenciana y buscar una casa cerca de su familia. En el monte. El estrecho camino hasta la casa de Beniarbeig. Los ladridos de bienvenida de los perros. Todos contentos. La casa desde cuyos ventanales abiertos al valle se ve&iacute;a a&uacute;n que la especulaci&oacute;n urban&iacute;stica no ha llegado a todas partes. En sus novelas hablaba de esa especulaci&oacute;n. Sobre todo en Crematorio y En la orilla, que son las que le aportaron un &eacute;xito importante. Con ellas, respectivamente, obtendr&iacute;a el Premio Nacional de la Cr&iacute;tica y el Nacional de Narrativa.
    </p><p class="article-text">
        El &eacute;xito para Chirbes era la escritura. Poder pasarse el d&iacute;a leyendo. Cocinando para los amigos o llevarlos a alg&uacute;n sitio donde se pudiera fiar de la comida. Los tiempos de la revista Sobremesa. Los a&ntilde;os extreme&ntilde;os en Valverde de Burguillos. Las primeras novelas a la vez que los viajes por medio mundo para contarnos cosas de la buena vida gastron&oacute;mica. Tambi&eacute;n sab&iacute;a mucho de eso. Mucho. Cuando qued&aacute;bamos a comer, era &eacute;l quien pon&iacute;a los restaurantes. Para Chirbes el &eacute;xito era tener libertad para seguir haciendo lo que siempre hab&iacute;a hecho: ir a su bola, ser leal a sus convicciones, defender una dignidad de lo humano que la mierda de la pol&iacute;tica rastrera estaba y sigue arruinando a velocidad supers&oacute;nica. El miedo que da -al menos a m&iacute; me lo da- es que el triunfo conseguido de manera fulminante -a pesar de su larga trayectoria- lleve a un olvido igual de fulminante.
    </p><p class="article-text">
        He dicho que llevaba escribiendo novelas muchos a&ntilde;os, desde finales de los ochenta del pasado siglo. Lo le&iacute;a bastante gente. M&aacute;s en Alemania. All&iacute; era el m&aacute;s conocido entre los escritores espa&ntilde;oles. Aqu&iacute; se le le&iacute;a. Pero no era un bestseller. Casi nadie es un bestseller en nuestra literatura. Me da miedo que quienes lo descubrieron con Crematorio y En la orilla no vuelvan atr&aacute;s y devoren sus libros anteriores. Ojal&aacute;, tambi&eacute;n, sigan incorpor&aacute;ndose nuevas lecturas de sus obras por gente que no lo conoc&iacute;a. En esos libros primeros ya est&aacute; todo lo que finalmente estuvo en esas dos novelas. Cuando oigo o leo que Rafael Chirbes es el novelista de la crisis (pensando s&oacute;lo en sus dos novelas m&aacute;s conocidas) me entran ganas de sacar las pistolas. Esa crisis ya est&aacute; en Mimoun, su primera y una de las m&aacute;s imprescindibles novelas entre las suyas. Y en La buena letra y Los disparos del cazador: las novelas suyas que prefiero, con su ensayo El novelista perplejo. La crisis de lo humano. La ruptura moral con unos valores que son machacados impunemente por un poder corrupto hasta las cachas que s&oacute;lo habla de econom&iacute;a y de finanzas.
    </p><p class="article-text">
        Hablaba antes de la lealtad. Era su nave punta. Siempre anduvo mano a mano con Jorge Herralde y Anagrama. Siempre fue leal a sus pocos amigos. No le gustaba el colegueo que demasiadas veces se da en el mundillo literario. Le incomodaban las componendas que surgen y provocan los encuentros literarios organizados por los organismos del poder. Si digo que se mataba por la lealtad, tambi&eacute;n digo que despreciaba profundamente las traiciones. Sus novelas hablan de esas traiciones. Todas. Entre ellas, la que &eacute;l consideraba seguramente la mayor: la Transici&oacute;n. Lo dijo claramente: esos a&ntilde;os y los que vinieron luego nos cambiaron la ideolog&iacute;a y la memoria por dinero. Lo suyo fue siempre -en la literatura y en la vida- la intemperie. El &uacute;nico refugio -siempre lleno de agujeros- es la propia escritura, el alambre oscilante del funambulista, la seguridad de que lo que acabas de escribir no le va a interesar a nadie y a lo mejor ni a ti mismo.
    </p><p class="article-text">
        El 15 de agosto de hace un a&ntilde;o se muri&oacute; Rafael Chirbes. No me gustan los aniversarios. Si acaso, s&oacute;lo para recordar que la memoria es lo mejor que nos dejan algunos escritores. Y la mejor memoria son sus libros. &ldquo;No s&oacute;lo se muere muriendo&rdquo;, escrib&iacute;a Max Aub en Hablo como hombre. Amaba sobre todos los dem&aacute;s a Max Aub y Gald&oacute;s. El olvido es otra manera de morir. Una segunda y definitiva manera de morir. El autor de Los viejos amigos no cre&iacute;a en el &eacute;xito. Pero s&iacute; que cre&iacute;a en la posibilidad de que los libros -los suyos y muchos otros- perduraran en nuestra memoria. O sea: en nuestras lecturas. En nuestro d&iacute;a a d&iacute;a de humanidad curiosa. En esa manera de vivir que surge de las p&aacute;ginas de un libro, ocupa su espacio en nuestra propia vida y -como dec&iacute;a Eliot- regresa al libro de donde parti&oacute; ese inicio de vida o algo que se le pareciera. Leer a Chirbes. Antes. Ahora. Siempre. De eso hablo. De eso.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfons Cervera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/ano-rafael-chirbes_132_4681930.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Aug 2016 17:20:19 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Un año sin Rafael Chirbes]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Rafael Chirbes,Alfons Cervera]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Chirbes y Hitchcock en la Valencia más negra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/chirbes-hitchcock-valencia-negra_1_4015811.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/04b0be9b-6daa-44c6-848e-2787c469518a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="El festival Valencia Negra irrumpe en la Sala Russafa este fin de semana "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Sala Russafa acoge varias actividades del festival 'Valencia Negra', que del 6 al 15 de mayo reivindicará el género literario</p></div><p class="article-text">
        Valencia se ti&ntilde;e de negro. La celebraci&oacute;n del festival 'Valencia negra' desde este viernes al pr&oacute;ximo 15 de mayo ha conquistado hasta veinte escenarios de la ciudad. Las Naves, el FNAC, el Caf&eacute; Rialto o la Sala Russafa ser&aacute;n varios de los lugares donde las historias plagadas de cr&iacute;menes, tramas s&oacute;rdidas y el misterio se entrecruzar&aacute;n para despertar la intriga m&aacute;s profunda del espectador. Relatos de ficci&oacute;n que se asemejan demasiado a la realidad acontecida en los tiempos de la fiesta del ladrillo. 
    </p><p class="article-text">
        La Sala Russafa acoger&aacute; otro homenaje a un maestro recientemente desaparecido. Los periodistas Mikel Labastida y Xavier Aliaga destripar&aacute;n este viernes la obra y el legado del escritor Rafael Chirbes, considerado como uno de los mayores cronistas de esos tiempos donde los sobornos y los maletines se consideraban como algo normal. Aunque varios cr&iacute;ticos siempre le han querido quitar esta etiqueta y calificarlo como <a href="http://www.eldiario.es/cv/Chirbes-escritor-crisis-humanas_0_480153032.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el escritor de las &ldquo;crisis humanas&rdquo;</a>. El acto concluir&aacute; con la entrega a t&iacute;tulo p&oacute;stumo al novelista de Tavernes de Valldigna del Premio Francisco Gonz&aacute;lez Ledesma. Se trata de un galard&oacute;n creado por Valencia Negra para reconocer la trayectoria de destacados escritores. 
    </p><p class="article-text">
        Antes del particular tributo que quiere rendir el festival al escritor valenciano, el teatro acoger&aacute; un encuentro con el escritor Antonio Manzini. Su misi&oacute;n ser&aacute; dar las claves del personaje estrella de sus libros Rocco Schiavone, un polic&iacute;a que se ha criado en un barrio popular de Roma, donde ha aprendido las reglas de la calle. 
    </p><p class="article-text">
        Chirbes, sin embargo, no ser&aacute; la &uacute;nica estrella del festival. La Sala Russafa ofrecer&aacute; una funci&oacute;n de cl&aacute;sico g&eacute;nero negro como es 'La Soga'. Una obra que Alfred Hitchcock llev&oacute; a la gran pantalla con James Stewart de actor protagonista. La representaci&oacute;n, que se podr&aacute; disfrutar entre los per&iacute;odos del 6 al 8 y del 13 al 15 de mayo, est&aacute; adaptada por Iria M&aacute;rquez.
    </p><p class="article-text">
        La funci&oacute;n recrea una morbosa cena alrededor de un arc&oacute;n que esconde un cad&aacute;ver. El encuentro, aparentemente inocente, se convierte sin saberlo en una reuni&oacute;n donde se juntan los familiares y amigos del asesinado y los propios verdugos. La obra, que naci&oacute; de la mano de Patrick Hamilton, fue popularizada por Hitchcock.
    </p><p class="article-text">
        Dario Torrent, Jaime Vicedo, Vicent Pastor, Raquel Ortells, Rosa L&oacute;pez y Juan Carlos Gar&eacute;s son los encargados de dar vida a un montaje m&aacute;s bien sobrio. Ambientado en 1950, y con juegos de sombras para dar m&aacute;s emoci&oacute;n e intensidad a este thriller que reflexiona sobre la superioridad moral de unas personas y sobre la impunidad de los cr&iacute;menes. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Moisés Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/chirbes-hitchcock-valencia-negra_1_4015811.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 May 2016 12:39:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Chirbes y Hitchcock en la Valencia más negra]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Rafael Chirbes,Valencia,Sala Russafa,Las Naves]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Chirbes, o el escritor de las crisis humanas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/chirbes-escritor-crisis-humanas_1_4204477.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/845d4260-bbb9-4f9e-8efa-aec7a1b99cb9_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="La sala llena en la presentación de la novela póstuma del escritor valenciano Rafael Chirbes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El escritor Alfons Cervera, el editor Jorge Herralde y el filólogo Javier Lluch presentan la novela póstuma de Rafael Chirbes 'Paris, Austerlitz'</p></div><p class="article-text">
        El juego de comisiones ilegales, 'pelotazos' urban&iacute;sticos y concursos ama&ntilde;ados que ha vuelto al foco informativo con la 'operaci&oacute;n Taula', fue lo que bien retrat&oacute; Rafael Chirbes en su novela 'Crematorio'. Fue el cronista de ese ambiente siciliano que se respiraba en la costa y en gran parte de la Espa&ntilde;a de vino y rosas. Que tuviera su residencia en el peque&ntilde;o pueblo de Beniarbeig (Marina Alta) result&oacute; clave para retratar la decadencia moral de unos tiempos no tan lejanos. 
    </p><p class="article-text">
        Fruto de la gran acogida de esos libros, se le etiquet&oacute; como &ldquo;el novelista de la crisis&rdquo;. Una etiqueta de la que quiso huir siempre. &ldquo;Calificar a Chirbes como el novelista de la crisis es casi un insulto&rdquo;, ha apuntado el escritor Alfons Cervera. &ldquo;Se le tiene que deferir como el escritor de las crisis humanas&rdquo;, ha puntualizado Cervera que junto al fil&oacute;sofo Javier Lluch y al editor de la editorial Anagrama, Jorge Herralde, han presentado este martes en el FNAC de Valencia la novela p&oacute;stuma del autor, 'Paris, Austerlitz'.  
    </p><p class="article-text">
        Con una sala llena a rebosar -y que tanto contrasta con presentaciones de sus libros que estuvieron a nada de suspenderse- Lluch ha razonado la afirmaci&oacute;n de Cervera. &ldquo;Como ha dicho Alfons, se trata del escritor de la crisis humanas. Sus libros alrededor del padecimiento de enfermedades como el c&aacute;ncer o el alzheimer son una muestra de ello&rdquo;, ha agregado. De hecho, su &uacute;ltimo libro 'Paris, Austerlitz' refleja el drama del sida. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es una obra cargada de sentimiento, pero expresado con gran crudeza. Se disecciona el amor con todas sus contradicciones&rdquo;, ha indicado Lluch, para agregar: &ldquo;Adem&aacute;s, es un amor homosexual entre un pintor espa&ntilde;ol y un obrero franc&eacute;s&rdquo;. Un destello que muestra uno de los ingredientes fundamentales de sus novelas: la defensa de los sin voz. &ldquo;Aunque Chirbes estaba enamorado de Paris, retrata esa ciudad paralela llena de bolsas de marginaci&oacute;n y pobreza&rdquo;, ha sentenciado. A lo que Herralde ha concluido: &ldquo;Es un libro para desquitarse de su estigma y mostrar el Chirbes m&aacute;s puro&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Moisés Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/chirbes-escritor-crisis-humanas_1_4204477.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 Feb 2016 20:02:57 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['La buena letra' de Chirbes, ¿al cine?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/culturamakma/buena-letra-chirbes-cine_132_2424016.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/25f3b1c9-14ed-4064-b1c6-34c5c366339f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Rafael Chirbes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El productor castellonense Fernando Bovaira avanza que comprará muy posiblemente los derechos de la novela</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Me estoy planteando comprar los derechos de La buena letra&rdquo;. Lo dijo como que no quiere la cosa, en medio de la conversaci&oacute;n que el propio Fernando Bovaira manten&iacute;a con la novelista Carmen Amoraga y los periodistas Maria Josep Poquet y Carlos Aimeur en torno a Crematorio, la obra de Rafael Chirbes que el mismo Bovaira produjo para la televisi&oacute;n y que protagoniz&oacute; Pepe Sancho. Lo dijo en el encuentro que serv&iacute;a de pistoletazo de salida a Mostra Viva del Mediterrani, que hasta el 18 de octubre celebra su tercera edici&oacute;n. Y lo dijo como advirtiendo de la necesidad de la literatura, de la buena literatura, como sustento de un cine que ha perdido calor&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Porque Fernando Bovaira, productor de la mayor&iacute;a de las pel&iacute;culas de Alejandro Amen&aacute;bar, a quien ya apadrin&oacute; en su &oacute;pera prima Tesis, piensa que el cine actual carece de chicha. &ldquo;Es un cine mim&eacute;tico al que le falta sustancia; antes los cineastas ven&iacute;an con un bagaje m&aacute;s literario, m&aacute;s denso&rdquo;. Densidad y sustancia que tiene precisamente la obra de Rafael Chirbes, cuya figura literaria fue desgranada por los expertos en su obra reunidos en el Aula Magna de La Nau de la Universitat de Val&egrave;ncia.
    </p><p class="article-text">
        La buena letra, que la mayor&iacute;a de los reunidos coincidi&oacute; en calificar como la mejor novela para adentrarse en el universo de Chirbes, guarda en com&uacute;n con Crematorio esa manera que ten&iacute;a el escritor valenciano de meter el bistur&iacute; a la realidad cotidiana para mostrar sus tripas. No ha sido finalista o premiada como lo han sido Mimoun (su primera novela), La larga marcha, En la orilla o la propia Crematorio, pero La buena letraposee todos los ingredientes del Chirbes que concibe la literatura como un ajuste de cuentas con la vida; con la mala vida.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estaba harto de que le dijeran que Crematorio era una novela sobre el boom inmobiliario&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; Bovaira. Cabreo dif&iacute;cil de rebajar en unos tiempos tan dados a despejar toda duda y toda reflexi&oacute;n a base de conceptos lapidarios envueltos en grosera ideolog&iacute;a. Tiempos, como anunci&oacute; Poquet con palabras del propio Rafael Chirbes, en que &ldquo;los viejos dioses han muerto y los nuevos no han llegado&rdquo;. Tiempos en los que la literatura &ldquo;ya no es lo mismo desde que apareci&oacute; el cine&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute; Poquet, de nuevo con palabras del escritor fallecido hace ahora dos meses en Beniarbeig.
    </p><p class="article-text">
        Y esa literatura, no la suya, ha cambiado con el cine porque las 20 p&aacute;ginas que se necesitan por ejemplo para describir San Petersburgo, &ldquo;con la televisi&oacute;n y el cine se hace innecesario&rdquo;. A&uacute;n as&iacute;, o precisamente por eso, Rafael Chirbes no dej&oacute; de llenar p&aacute;ginas clamando contra ese cielo que parec&iacute;a desplomarse, ya sea por la avaricia de unos cuantos, las traiciones de muchos o el silencio c&oacute;mplice de una amplia mayor&iacute;a. Como se&ntilde;al&oacute; Amoraga, Chirbes &ldquo;pon&iacute;a el espejo sobre lo que no le gustaba del mundo para devolvernos su reflejo&rdquo;. La actriz Pilar Almeria cerr&oacute; el encuentro poni&eacute;ndole voz po&eacute;tica a uno de esos reflejos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Salva Torres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/culturamakma/buena-letra-chirbes-cine_132_2424016.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 20 Oct 2015 06:01:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['La buena letra' de Chirbes, ¿al cine?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lecturas con aire acondicionado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/culturamakma/lecturas-aire-acondicionado_132_2489163.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/275138a8-4dac-42f6-b721-ec502ed8dd15_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lecturas con aire acondicionado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">‘La chica del tren’ arrolla a ‘Grey’ y tira de las ventas de verano</p></div><p class="article-text">
        Tres damas de distintas generaciones y latitudes, en lo m&aacute;s alto del podio, comparten la gloria de ser las autoras m&aacute;s vendidas a lo largo de este largo y t&oacute;rrido verano. Si las chicas son las que m&aacute;s leen ficci&oacute;n es justo que sean ellas quienes arrasen. Dos muy nuestras y tan conocidas como Mar&iacute;a Due&ntilde;as e Isabel Allende, y una brit&aacute;nica, Paula Hawkins que irrumpe con fuerza y viaja en el primer vag&oacute;n con La chica del tren, best-seller indiscutible de la temporada. Sus derechos de publicaci&oacute;n se han vendido a 30 pa&iacute;ses, estuvo 18 semanas en el n&uacute;mero uno en la lista de The New York Times y Amazon, y ya se prepara una pel&iacute;cula. 
    </p><p class="article-text">
        Rachel, una obsesiva y observadora treinta&ntilde;era en paro y crisis personal, se acaba de mudar a las afueras de Londres con una amiga y coge el tren de las 8.04 horas todas las ma&ntilde;anas para simular que todav&iacute;a trabaja, una situaci&oacute;n que recuerda la pel&iacute;cula espa&ntilde;ola La vida de nadie inspirada en un hecho real. En una de las paradas, observa la casa de su ex, Tom, que acaba de tener un hijo y a una pareja que vive cerca de la estaci&oacute;n, un toque a lo Hitchcock de la La ventana indiscreta. Comienza a fantasear con ellos y a indagar compulsivamente en su intimidad. Un d&iacute;a, la mujer desaparece y Rachel inicia por su cuenta y riesgo la investigaci&oacute;n. Una lectura adictiva, ejemplo perfecto de lo que los anglosajones llaman un libro pageturner, es decir, pasap&aacute;ginas.
    </p><p class="article-text">
        En El amante japon&eacute;s Isabel Allende sit&uacute;a en la ciudad de San Francisco la historia de una dama adinerada que abandona su mansi&oacute;n y se refugia en una residencia de ancianos que alberga unos clientes bastante peculiares. Mantiene las distancias con los dem&aacute;s excepto con Irina Bazili, una joven moldava a la que convierte en su colaboradora, y que descubre unas cartas en sobres amarillos que contienen misteriosas historias. 
    </p><p class="article-text">
        Por su parte Mar&iacute;a Due&ntilde;as da de nuevo en la diana con La Templanza su tercer t&iacute;tulo ambientado en escenarios de la joven rep&uacute;blica mexicana, la Habana y Jerez durante la segunda mitad del XIX, cuando el comercio de sus vinos con Inglaterra convirti&oacute; la ciudad andaluza en un enclave cosmopolita. Historias bien contadas con un punto de intriga detectivesca, como el caso de La chica del tren, o con un despliegue de dramas humanos en lugares lejanos en el tiempo o en el espacio. Es lo que lectores m&aacute;s piden en todas las estaciones del a&ntilde;o, especialmente en un t&oacute;rrido verano como &eacute;ste, en el que no conviene calentarse la cabeza, sino optar por lecturas que lleven incorporado un buen sistema de aire acondicionado.
    </p><p class="article-text">
        A cierta distancia E.L. James exprime el jugo a un fulano llamado Christian en Grey, que en esta cuarta entrega cuenta en primera persona sus trucos de seductor. Aunque la cr&iacute;tica la ha puesto de vuelta y media, se vende bien en competencia con otros muchos t&iacute;tulos en esa l&iacute;nea, erotismo pseudo-duro para amas de casa.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        En cuanto a los autores de la tierra, la castellonense Rosario Raro con Volver a Canfranc y el valenciano Joaqu&iacute;n Camps y su primera novela, La &uacute;ltima confidencia del escritor Hugo Mendoza, encabezan el r&aacute;nking de los m&aacute;s vendidos.  
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n esto pasar&aacute;, un relato &iacute;ntimo en el que Milena Busquets evoca la relaci&oacute;n con su madre, la famosa editora Esther Tusquets; La casa de las miniaturas, una intriga rom&aacute;ntica  de Jessie Burton o el pol&eacute;mico libro de Michel Houellebecq, Sumisi&oacute;n son algunos otros t&iacute;tulos que se mantienen en posici&oacute;n destacada. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Historias de ayer</strong>
    </p><p class="article-text">
        La Segunda Guerra Mundial sigue dando juego, como demuestra La luz que no puedes ver, de Anthony Doerr, Premio Pulitzer de este a&ntilde;o, una emotiva historia de amor entre una francesa invidente y un alem&aacute;n obsesionado por los aparatos de radio. Con Volver a Canfranc, la castellonense Rosario Raro viaja tambi&eacute;n al pasado para relatar las vicisitudes de un grupo de h&eacute;roes que ayudan a los jud&iacute;os a huir del desastre a trav&eacute;s de la estaci&oacute;n pirenaica. Un aduanero bret&oacute;n,  una camarera de Zaragoza, un m&uacute;sico o un contrabandista son algunos de los personajes imaginarios que conviven con otros hist&oacute;ricos como Josephine Baker y su marido Jean Lion.  &ldquo;Adem&aacute;s de poner en escena la persecuci&oacute;n de la libertad y c&oacute;mo la esperanza puede conducir nuestras vidas, me interesaba subrayar el ensalzamiento de las buenas obras, eso tan po&eacute;tico llamado justicia divina&rdquo;, se&ntilde;ala Raro. 
    </p><p class="article-text">
        La m&aacute;gica ciudad de Estambul a principios del siglo XVI es el tel&oacute;n de fondo del &uacute;ltimo libro de Elif Shafak, El arquitecto del universo. El protagonista es Jahan, un muchacho que llega desde la India acompa&ntilde;ado de Xota, su elefante blanco que causa gran sensaci&oacute;n en la corte y encandila a la hija del sult&aacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Hombres buenos de Arturo P&eacute;rez-Reverte,  Flor de piel de Javier Moro o La ley de los justos de Chufo Llorens son otras novelas hist&oacute;ricas que han gozado de la estima del p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cosecha &lsquo;negra&rsquo;</strong>
    </p><p class="article-text">
        La literatura de intriga polic&iacute;aca o detectivesca y los thrillers son sin duda el g&eacute;nero m&aacute;s en boga con ejemplos tan sonados como la trilog&iacute;a de Batz&aacute;n de Dolores Redondo o el brillante  deb&uacute; del valenciano Joaqu&iacute;n Camps, una s&oacute;lida apuesta de Planeta por su primera novela, La &uacute;ltima confidencia del escritor Hugo Mendoza.
    </p><p class="article-text">
        En este apartado se puede citar, entre otros muchos t&iacute;tulos y autores, a Pierre Lamaitre con Ir&eacute;ne, Alex y Vestido de novia, Mikel Santiago  (El mal camino) y una de esp&iacute;as, Soy Pilgrim, de Terry Halles. 
    </p><p class="article-text">
        Como se pudo comprobar en el Festival Valencia Negra, numerosos autores valencianos se adentran por los vericuetos de la criminalidad en todas sus variadas formas. Santiago &Aacute;lvarez con La ciudad de la memoria, Jordi Llobregat con El secreto de Vesalio, Carlos Aimeur con Destroy. El coraz&oacute;n del hombre es un abismo, Bel Carrasco con Abrir en caso de muerte, y un largo etc&eacute;tera. &iquest;Se trata de una moda pasajera m&aacute;s o menos ef&iacute;mera o de un edificio de s&oacute;lidos cimientos? El tiempo y los lectores tienen la &uacute;ltima palabra.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Inmortales</strong>
    </p><p class="article-text">
        Don Quijote en la versi&oacute;n actualizada de Andr&eacute;s Trapiello ha mantenido el pulso contra las t&iacute;picas lecturas banales del verano, as&iacute; como autores consagrados por premios importantes o por su fallecimiento. Es el caso del valenciano Rafael Chirbes, cuyas magn&iacute;ficas obras sobre la crisis, Crep&uacute;sculo y En la orilla,  no son precisamente la t&iacute;pica lectura playera.
    </p><p class="article-text">
        Leonardo Padura, el cubano ganador del Premio Princesa de Asturias y Eduardo Galeano, tambi&eacute;n fallecido este a&ntilde;o, destacan en la secci&oacute;n de los grandes maestros llamados a ser inmortales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ensayo</strong>
    </p><p class="article-text">
        La actualidad inmediata interesa. As&iacute; lo demuestra el &eacute;xito indiscutible de dos obras de tipo period&iacute;stico: Final de la Partida, de Ana Romero sobre el declive de Don Juan Carlos, y Ma&ntilde;ana ser&aacute; tarde, un an&aacute;lisis profundo de la realidad pol&iacute;tica y social espa&ntilde;ola de Jos&eacute; Antonio Zarzalejos. Tambi&eacute;n un cl&aacute;sico de autoayuda, Las gafas de la felicidad, de Rafael Santandre&uacute; y Templarios, nazis y objetos sagrados, de Fern&aacute;ndez Bueno. Una nota humor&iacute;stica la pone Laura Norton con el elocuente t&iacute;tulo, No culpes al karma de lo que te pasa por gilipollas.
    </p><p class="article-text">
        Librer&iacute;as consultadas: El Corte Ingl&eacute;s, Par&iacute;s-Valencia y Soriano.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Bel Carrasco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/culturamakma/lecturas-aire-acondicionado_132_2489163.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 11 Sep 2015 22:11:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lecturas con aire acondicionado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Rafael Chirbes,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A los lectores]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cartaconrespuesta/lectores_132_2522073.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Y tú, ¿para qué lees?</p></div><p class="article-text">
        Por desgracia, nunca fui amigo de Rafael Chirbes, aunque coincid&iacute; con &eacute;l en un viaje a M&eacute;xico y me deslumbr&oacute;. Perdimos una conexi&oacute;n y tuvimos que hacer noche en un hotel del aeropuerto. A la ma&ntilde;ana siguiente, me despert&oacute; para decirme que en su habitaci&oacute;n hab&iacute;a una mancha de sangre. Mont&oacute; una novela perfecta con aquella gota que no s&eacute; si ser&iacute;a de sangre o de esmalte de u&ntilde;as. Al ir a desayunar, me dijo que fu&eacute;ramos a la sala VIP. Le dije que yo ten&iacute;a billete de turista y, de inmediato, me invit&oacute; a tomar en una cafeter&iacute;a unos huevos rancheros con tequila. Era un hombre generoso con su tiempo, con su prestigio, con su inteligencia. Conmigo perdi&oacute; horas tomando tequila, cont&aacute;ndome cosas, ense&ntilde;&aacute;ndome, d&aacute;ndome consejos y hablando de todo, casi siempre en la compa&ntilde;&iacute;a, inmejorable, de Valerie Miles.
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo bien una noche en Xalapa en la que Rafael, con entusiasmo, nos dec&iacute;a que la novela era el campo de batalla por el imaginario colectivo. &iquest;A qui&eacute;n le vamos a dejar que construya nuestra idea de la posguerra? &iquest;A Cela, el que se ofrec&iacute;a como delator a Franco? &iquest;Qui&eacute;n va a decirnos a todos c&oacute;mo fue la Transici&oacute;n? &iquest;Hollywood? &iquest;Javier Mar&iacute;as? Ah&iacute; comprend&iacute; qu&eacute; es lo que hacemos los novelistas, me sent&iacute; casi un soldado al que, por casualidad, le hubiera tocado compartir unas horas en una cantina con un general de Estado Mayor. Como novelista, ya s&eacute; que no llevo el maillot amarillo, sino que voy en el pelot&oacute;n con los gregarios, pero esa noche Rafa Chirbes me hizo sentir parte de algo importante, decisivo: la lucha por el imaginario colectivo, ah&iacute; queda eso. Me ve&iacute;a a m&iacute; mismo como un soldado raso arengado por Nelson o por Rojo, como si estuviera a punto de entrar en combate en Trafalgar o en el Ebro, y no me importara perder, sino s&oacute;lo cumplir con mi deber.
    </p><p class="article-text">
        La primera novela que le&iacute; de Rafael Chirbes fue '<strong>La buena letra'</strong>, que me deslumbr&oacute;. En mi recuerdo es una novela que trata de la historia y la memoria, o m&aacute;s bien: la falta (intencionada, dolosa, culpable) de memoria. O en otras palabras: de c&oacute;mo nos traicionamos a nosotros mismos al negar nuestros or&iacute;genes, al olvidarlos, al desfigurarlos. Es lo contrario de las novelas que hoy en d&iacute;a triunfan, porque hacen que el lector se sienta bien, orgulloso, reconciliado consigo mismo. Al terminar la lectura, uno siente verg&uuml;enza. Al cerrar el libro, uno se siente pillado en falta, en contra de s&iacute; mismo.
    </p><p class="article-text">
        Para m&iacute;, la lecci&oacute;n de Chirbes, a trav&eacute;s de sus novelas, en las pocas veces que charlamos, ha sido muy importante. Que no nos lo cuenten: nosotros tenemos que inventar nuestros propios mitos.
    </p><p class="article-text">
        Incluso en contra de nosotros mismos. Mi pregunta es a los lectores, alzando mi copa por la memoria de Rafael Chirbes: y t&uacute;, &iquest;para qu&eacute; lees? &iquest;Para que te den la raz&oacute;n o para que te la quiten?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rafael Reig]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cartaconrespuesta/lectores_132_2522073.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 17 Aug 2015 18:21:58 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[A los lectores]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Rafael Chirbes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Muere el escritor valenciano Rafael Chirbes, premio Nacional de la Crítica y de Narrativa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/sociedad/rafael-chirbes-nacional-critica-narrativa_1_2523939.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/591f09b1-cf4b-44c1-89a4-a2eeeeafe382_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Muere el escritor valenciano Rafael Chirbes, premio Nacional de la Crítica y de Narrativa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El autor, premio Nacional de la Crítica y de Narrativa, ha fallecido a consecuencia de la grave enfermedad que padecía desde hace unos meses</p></div><p class="article-text">
        <span id="edi-body"></span>El escritor Rafael Chirbes ha fallecido este s&aacute;bado, a los 66 a&ntilde;os. El autor de la premiada novela 'En la orilla', que le hizo <a href="http://www.eldiario.es/cultura/Rafael-Chirbes-Nacional-Narrativa-orilla_0_311119378.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> ganador del Premio Nacional de Narrativa 2014</a>, ha fallecido debido a un c&aacute;ncer de pulm&oacute;n que le fue recientemente diagnosticado.
    </p><p class="article-text">
        La literatura espa&ntilde;ola contempor&aacute;nea pierde a uno de los escritores que mejor ha retratado la crisis econ&oacute;mica y los males y desverg&uuml;enzas que afectan a la sociedad espa&ntilde;ola. '<a href="http://www.eldiario.es/Kafka/novela-quedo-despues_0_112689033.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> En la orilla' es el retrato de una Espa&ntilde;a en crisis</a>, en opini&oacute;n del jurado del Premio Nacional, &ldquo;de extraordinaria construcci&oacute;n literaria, que tratando de la realidad actual, no se limita al realismo, mostrando una riqueza formal y recursos po&eacute;ticos que lo trascienden&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La novela tambi&eacute;n obtuvo el premio &ldquo;Francisco Umbral&rdquo; por su excelencia literaria y el Nacional de la Cr&iacute;tica. La historia de varios personajes en el pantano de Olba, una localidad cercana a la costa, permite retratar la podredumbre que ha habido detr&aacute;s del desaforado de enriquecimiento inmobiliario, detr&aacute;s de la especulaci&oacute;n, que ha terminado por desfigurar el paisaje y la vida en &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        El escritor, nacido en Tavernes e Valldigna, Valencia, 1949, estudi&oacute; Historia Moderna y Contempor&aacute;nea en Madrid. Antes de convertirse en escritor, redact&oacute; cr&iacute;ticas literarias y vivi&oacute; en varios ciudades como Par&iacute;s, Barcelona o La Coru&ntilde;a. Adem&aacute;s, ejerci&oacute; de profesor de espa&ntilde;ol en Marruecos. 
    </p><p class="article-text">
        Con 'La larga marcha' (1996) empez&oacute; una trilog&iacute;a sobre la sociedad espa&ntilde;ola que llega hasta la Transici&oacute;n y sigui&oacute; en 2007 hablando sobre la Espa&ntilde;a de la crisis y la burbuja inmobiliaria. 'Crematorio', la siguiente obra, tambi&eacute;n le report&oacute; el Premio Nacional de la Cr&iacute;tica y fue adaptada en televisi&oacute;n y protagonizada por el actor Pepe Sancho.
    </p><p class="article-text">
        El reconocimiento de la cr&iacute;tica lleg&oacute; desde su primera novela, 'Mimoun', con la que fue finalista del Premio Herralde en 1988. Le seguir&iacute;a 'En la lucha final' en 1991. Tambi&eacute;n fue galardonado en Alemania con el premio SWR-Bestenliste por la novela 'La larga marcha' en 1996.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lejos de &ldquo;la mara&ntilde;a&rdquo;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo hago la literatura de lo que veo, intento contar las cosas como yo las veo, y ese me parece que es el trabajo que hago y el que me gustar&iacute;a hacer&rdquo;, <a href="http://www.eldiario.es/cultura/Rafael-Chirbes-sostiene-ciudadano-desaparece_0_405260163.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> afirm&oacute; a principios del mes de julio a la agencia EFE</a>. El escritor apunt&oacute; entonces que &ldquo;no quer&iacute;a formar parte de esa mara&ntilde;a&rdquo;, de los abusos y la falta de principios que retrataba en sus p&aacute;ginas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando no se quiso contar la Guerra Civil y se ocultaba en los a&ntilde;os ochenta (...) yo me dedicaba a intentar recuperar la memoria de esos a&ntilde;os: 'La buena letra', 'Los dictados del cazador', 'La larga marcha'... Y cuando intentaron contarnos que el mejor de los mundos posibles era el de esta costa llena de apartamentos, escrib&iacute; 'Crematorio'&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioes Cultura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/sociedad/rafael-chirbes-nacional-critica-narrativa_1_2523939.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 15 Aug 2015 18:15:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Muere el escritor valenciano Rafael Chirbes, premio Nacional de la Crítica y de Narrativa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Rafael Chirbes]]></media:keywords>
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