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    <title><![CDATA[elDiario.es - Bienestar emocional]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/bienestar-emocional/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Bienestar emocional]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Por qué saber cómo se llama el gato de un desconocido en Instagram está arruinando tu salud mental]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/llama-gato-desconocido-instagram-arruinando-salud-mental_1_13381839.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3ff31e9a-67ca-4e60-8039-b39e0def5ac2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x690y202.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué saber cómo se llama el gato de un desconocido en Instagram está arruinando tu salud mental"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El fenómeno de las relaciones parasociales y la saturación de datos cotidianos sobre la vida de gente apenas conocida en redes obliga a los usuarios a replantearse el volumen de personas a las que siguen</p><p class="subtitle">'Friend bombing': la trampa de las nuevas amistades que pasan bruscamente de la intimidad e idealización al silencio</p></div><p class="article-text">
        David tiene 38 a&ntilde;os, vive en Barcelona y confiesa que, a veces, se descubre a s&iacute; mismo sintiendo una desconcertante familiaridad hacia personas que apenas conoce en la vida real. A algunos no los ha visto nunca, pero sabe c&oacute;mo se llaman sus hijos o conoce al dedillo las rutinas de sus mascotas. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pueden ser amigos de amigos, pero lo s&eacute; todo sobre ellos&rdquo;, explica de entrada. &ldquo;Son informaciones tan aleatorias que a veces me pregunto por qu&eacute; demonios s&eacute; a d&oacute;nde se va a ir de vacaciones esa persona, cuando ni siquiera deber&iacute;a saber que existe&rdquo;. Su experiencia no es un caso aislado, sino un s&iacute;ntoma de un uso de las redes sociales que las (y nos) est&aacute; haciendo colapsar.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Pero, &iquest;usted qui&eacute;n es?&rdquo;</h2><p class="article-text">
        El ecosistema de plataformas como Instagram ha transformado radicalmente nuestro horizonte relacional. Lo que comenz&oacute; como una herramienta para mantenerse en contacto con nuestro c&iacute;rculo cercano de familiares y amigos se ha convertido en un escaparate saturado de perfiles que la sociolog&iacute;a empieza a definir bajo nuevos conceptos. 
    </p><p class="article-text">
        David estima que entre el 60 y el 70% de las cuentas que aparecen en su pantalla pertenecen a personas que &ldquo;pasaban por ah&iacute;&rdquo;, perfiles que no entran en la categor&iacute;a de amigos, familiares o conocidos. Tambi&eacute;n es cierto que, personalmente, no siente que le afecte much&iacute;simo debido a que su uso de Instagram consiste en &ldquo;ponerme ah&iacute; a chafardear y ya est&aacute;&rdquo;, comenta, reconociendo tambi&eacute;n que de vez en cuando prefiere &ldquo;silenciar a la gente si veo que me sale demasiado&rdquo;. Pero esta acumulaci&oacute;n de impactos visuales genera un ruido constante en el d&iacute;a a d&iacute;a que acaba haciendo mella. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A veces me pregunto por qué demonios sé a dónde se va a ir de vacaciones esa persona, cuando ni siquiera debería saber que existe</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">David</span>
                                        <span>—</span> 38 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Irene, de Madrid, 35 a&ntilde;os, comparte una perspectiva todav&iacute;a peor, ya que calcula que apenas un 10% o un 20% de sus seguidos son personas con las que realmente hace vida. &ldquo;El resto se compone de marcas, creadores de contenido y ese tipo de gente que pasaba por ah&iacute;&rdquo;, reflexiona con cierta resignaci&oacute;n. &ldquo;Bastante triste en realidad&rdquo;, reflexiona.
    </p><h2 class="article-text">El hombre (o la mujer) que sab&iacute;a demasiado</h2><p class="article-text">
        &ldquo;S&eacute; que el hijo de una persona con la que no hablo nunca est&aacute; a punto de cumplir los dos a&ntilde;os, y que otra se cas&oacute; en Ibiza y va todos los a&ntilde;os all&iacute; a celebrar su aniversario&rdquo;, relata Irene para ilustrar el volumen de datos irrelevantes que almacena su memoria. 
    </p><p class="article-text">
        En su caso, la exposici&oacute;n continua a las trayectorias vitales ajenas, que en muchos casos muestran vidas id&iacute;licas sin necesidad de ser perfiles profesionales, genera un impacto directo en su percepci&oacute;n de la propia existencia. &ldquo;Aparte de los temas relacionados con la dismorfia, sigo a muchas personas que tienen una vida alucinante y pienso: &lsquo;y yo aqu&iacute; encerrada en la misma oficina todos los d&iacute;as&rsquo;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este fen&oacute;meno adquiere tintes m&aacute;s complejos cuando los datos compartidos entran en terrenos de extrema gravedad o intimidad. La propia Irene recuerda haberse enterado de los problemas de salud de una chica que conoci&oacute; de manera casual en una fiesta y con la que habl&oacute; cinco minutos: &ldquo;Me enter&eacute; despu&eacute;s por su Instagram de que ten&iacute;a c&aacute;ncer y de una serie de historias muy complejas. Me sent&iacute; muy rara&rdquo;, confiesa.
    </p><p class="article-text">
        En otros casos, la interacci&oacute;n nace y muere en aplicaciones de citas: &ldquo;Hay personas a las que conoc&iacute; por Tinder, con las que intercambi&eacute; el perfil de Instagram y a las que nunca he visto en persona, pero hoy s&eacute; que se han comprado una casa o que van a tener un hijo&rdquo;, cuenta Irene. Esta sobreinformaci&oacute;n activa de manera inevitable preguntas sobre el propio progreso vital y la velocidad a la que avanza el tiempo. &ldquo;Te hace pensar si est&aacute;s haciendo las cosas que te&oacute;ricamente, por edad, te toca hacer&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La falsa familiaridad y el espejo deformado</h2><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis profesional de estos comportamientos revela consecuencias psicol&oacute;gicas profundas. <a href="https://www.instagram.com/marc.masip/?hl=es" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Marc Masip,</a> psic&oacute;logo, experto en adicci&oacute;n a las nuevas tecnolog&iacute;as y director del Instituto de Psicolog&iacute;a <a href="https://www.programadesconecta.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Desconect@,</a> se&ntilde;ala que seguir a una cantidad ingente de personas a las que no se conoce en el plano real da lugar a una falsa familiaridad. &ldquo;Nuestro cerebro registra datos &iacute;ntimos como d&oacute;nde vive, d&oacute;nde come, con qui&eacute;n sale, qu&eacute; hace o qu&eacute; le duele a esa persona&rdquo;, advierte el terapeuta &ldquo;y, como consecuencia, empiezas a tratarla como si formara parte de tu propio entorno social cuando esto no es as&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Otro punto problem&aacute;tico es c&oacute;mo altera la construcci&oacute;n de la identidad, especialmente en los adolescentes&rdquo;, advierte el terapeuta. &ldquo;Provoca que uno edifique su personalidad imitando fragmentos de otros, ya sea la ropa, los valores, la est&eacute;tica o el estilo de vida. Se pasa de una fase de inspiraci&oacute;n al deseo directo de ser o actuar exactamente como la otra persona&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> Hay personas a las que conocí por Tinder, con las que intercambié el perfil de Instagram y a las que nunca he visto en persona, pero hoy sé que se han comprado una casa o que van a tener un hijo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Irene</span>
                                        <span>—</span> 35 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esto, seg&uacute;n Masip, genera un aumento de la comparaci&oacute;n constante, lo cual es muy peligroso en pacientes con trastornos de la conducta alimentaria y afecta directamente a la autoestima, a la seguridad corporal y a las expectativas sociales, econ&oacute;micas o de &eacute;xito, alterando la sensaci&oacute;n de val&iacute;a sobre lo que uno es.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Existe adem&aacute;s una dependencia emocional importante que, aunque no responda a una relaci&oacute;n real, puede llegar en casos extremos a hacer que tu estado de &aacute;nimo var&iacute;e seg&uacute;n lo que ves en la pantalla, como si se tratara de un amigo o un familiar&rdquo;, contin&uacute;a Masip. &ldquo;Evidentemente, esto te lleva a tener menos vida real; est&aacute;s m&aacute;s conectado a esa ficci&oacute;n y menos a ti mismo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por &uacute;ltimo, estas din&aacute;micas debilitan tambi&eacute;n el criterio propio. Nos falta preguntarnos qui&eacute;nes somos nosotros mismos en lugar de limitarnos a pensar como el referente de turno debido a una falsa idolatrizaci&oacute;n&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        El verdadero problema radica en que nuestro cerebro procesa a estos perfiles como parte de nuestra propia vida, generando una intimidad sin relaci&oacute;n que a menudo deriva en una profunda sensaci&oacute;n de soledad. &ldquo;Yo realmente pienso que tengo una vida social plena cuando, en realidad, estoy solo mirando una pantalla&rdquo;, recalca Masip.
    </p><h2 class="article-text">El l&iacute;mite del cuidado relacional</h2><p class="article-text">
        Desde una perspectiva sociol&oacute;gica, la doctora Liliana Arroyo Moliner, directora de la <a href="https://www.esade.edu/faculty-research/en/institute-social-innovation/research/soredi" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">C&aacute;tedra de Innovaci&oacute;n Digital Socialmente Responsable</a> de Esade, analiza c&oacute;mo el modelo actual distorsiona las teor&iacute;as cl&aacute;sicas de la comunicaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        En los a&ntilde;os sesenta, Mark Granovetter teoriz&oacute; sobre los v&iacute;nculos d&eacute;biles como puentes oportunos hacia nuevas informaciones y mundos sociales. Sin embargo, la arquitectura actual de plataformas como Instagram dista mucho de ese concepto, pues una proporci&oacute;n muy alta del contenido est&aacute; condicionada por la publicidad y la retroalimentaci&oacute;n de las propias inseguridades del usuario. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ya no consumimos vidas plenas de desconocidos, sino que consumimos una puesta en escena de nuestras propias carencias y anhelos truncados, devuelta en formato anuncio o <em>influencer</em>&rdquo;, argumenta Arroyo. &ldquo;Es una vuelta de tuerca perversa: el sistema no nos conecta con la diversidad del mundo, nos devuelve una versi&oacute;n comercializada de nuestras propias inseguridades. Y cuando, de vez en cuando, aparece una cara medio desconocida, lo que se activa no es un v&iacute;nculo d&eacute;bil sano, sino una relaci&oacute;n parasocial: nos vinculamos emocionalmente con la ilusi&oacute;n que ese perfil (o esa marca detr&aacute;s) nos est&aacute; vendiendo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Arroyo recurre a una imagen anal&oacute;gica para explicar la saturaci&oacute;n: en una comida en casa con diez personas es posible mirar a los ojos a cada invitado, recordar su situaci&oacute;n personal y ofrecer un cuidado de calidad. En una reuni&oacute;n de cien comensales, la gesti&oacute;n se vuelve puramente log&iacute;stica. 
    </p><p class="article-text">
        El antrop&oacute;logo Robin Dunbar ya demostr&oacute; que la capacidad humana para mantener relaciones con compromiso mutuo es finita, dado que el cuidado relacional consume tiempo, memoria y energ&iacute;a emocional. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                &quot;Es muy positivo limitar el número de vidas ajenas que consumimos para pasar de mirar existencias ajenas a vivir la tuya propia&quot;, dice el psicólogo Marc Masip.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Al multiplicar exponencialmente el n&uacute;mero de perfiles que seguimos, se reduce la atenci&oacute;n que podemos brindar a los v&iacute;nculos que componen la red de apoyo real. &ldquo;Cada minuto de atenci&oacute;n dispersa en quien no conocemos es un minuto que no dedicamos a sostener, con la profundidad que requiere, el v&iacute;nculo con quien s&iacute; forma parte de nuestro c&iacute;rculo real de apoyo&rdquo;, sentencia la soci&oacute;loga.
    </p><h2 class="article-text">Silenciar perfiles como medida de higiene mental</h2><p class="article-text">
        Frente a este panorama, las herramientas de gesti&oacute;n individualizadas como la secci&oacute;n de mejores amigos, las cuentas secundarias o la opci&oacute;n de silenciar se presentan a menudo como los &uacute;nicos recursos al alcance del usuario. Para la doctora Arroyo, estas funciones constituyen parches que act&uacute;an sobre el s&iacute;ntoma y traspasan la responsabilidad del dise&ntilde;o extractivo de las plataformas al propio consumidor. &ldquo;La soluci&oacute;n que se ofrece siempre es individual cuando el problema es sist&eacute;mico, ya que la arquitectura entera est&aacute; pensada para que no quieras ni puedas dejar de consumir&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, los usuarios recurren a estas peque&ntilde;as estrategias de resistencia para lidiar con el compromiso social. David explica que, ante el temor de que otras personas noten que ha dejado de seguirlas, opta por silenciar sus historias. &ldquo;Ellos ven que yo sigo sigui&eacute;ndoles, pero yo no s&eacute; nada de ellos porque sus historias no me salen&rdquo;, describe sobre su m&eacute;todo de filtrado. 
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Marc Masip avala estas pr&aacute;cticas dentro de lo que denomina una dieta digital. &ldquo;Silenciar no es quedar mal, es higiene cerebral o mental&rdquo;, sostiene el experto, quien adem&aacute;s propone hacerse siempre una pregunta clara antes de mantener un perfil en el <em>feed</em>: &ldquo;&iquest;Esta persona me aporta, me inspira o me desgasta?<strong> </strong>Es muy positivo limitar el n&uacute;mero de vidas ajenas que consumimos para pasar de mirar existencias ajenas a vivir la tuya propia&rdquo;, concluye. &ldquo;Otra opci&oacute;n es no tener redes sociales&rdquo;, una opci&oacute;n que, por desgracia, resulta inaceptable para la mayor&iacute;a. Al menos por el momento.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ya no consumimos vidas plenas de desconocidos, sino que consumimos una puesta en escena de nuestras propias carencias y anhelos truncados, devuelta en formato anuncio o &#039;influencer&#039;</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Liliana Arroyo</span>
                                        <span>—</span> socióloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Hacia una nueva soberan&iacute;a de la atenci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Lo que suele ocurrir cuando nos encontramos en la vida real con una de estas personas a la que seguimos en redes pone de manifiesto la quiebra del sistema. Tanto David como Irene admiten sus dificultades. &ldquo;Me cuesta much&iacute;simo desvirtualizar a la gente, hay muchos que me saludan y tengo que decirles que no s&eacute; qui&eacute;nes son. El problema es que los tengo ocultos&rdquo;, admite David. &ldquo;Adem&aacute;s, en Instagram muchas personas no cuelgan fotos de ellas mismas, por lo que no sabes ni qu&eacute; cara tienen&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Irene a&ntilde;ade el riesgo de desvelar accidentalmente un exceso de informaci&oacute;n en contextos reales: &ldquo;Me ha pasado encontrarme con gente con la que no tengo tanta relaci&oacute;n, haberme tomado dos cervezas y decirles detalles de un viaje o de su vida que solo s&eacute; por sus publicaciones, quedando como una aut&eacute;ntica acosadora loca&rdquo;, comenta entre risas.
    </p><p class="article-text">
        La tendencia, sin embargo, parece que comienza a revertirse lentamente, como si nos estuvi&eacute;ramos dirigiendo hacia un modelo de contenci&oacute;n. Compartir menos y bajar el n&uacute;mero de seguidos empieza a interpretarse entre ciertos sectores saturados como una pr&aacute;ctica de autocuidado y una v&iacute;a para recuperar la gesti&oacute;n de la atenci&oacute;n. &ldquo;Reducir dr&aacute;sticamente a qui&eacute;n seguimos no es desconectar del mundo, es recuperar la capacidad de decidir a qui&eacute;n le damos nuestra atenci&oacute;n, que es el recurso m&aacute;s escaso y valioso que tenemos&rdquo;, afirma la doctora Arroyo. 
    </p><p class="article-text">
        Esta nueva noci&oacute;n de privacidad va m&aacute;s all&aacute; del derecho a no ser visto, consolid&aacute;ndose como la necesidad de protegerse de un exceso de informaci&oacute;n sobre las vidas ajenas y sobre todo lo dem&aacute;s que amenaza con borrarnos del mapa a nosotros mismos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juanjo Villalba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/llama-gato-desconocido-instagram-arruinando-salud-mental_1_13381839.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Jul 2026 19:29:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué saber cómo se llama el gato de un desconocido en Instagram está arruinando tu salud mental]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Redes sociales,Redes,Internet,Relaciones,Psicología,Bienestar emocional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Por qué el calor nos pone de tan mal humor?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/calor-pone-mal-humor_1_13376861.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c121f644-93b1-47ae-95e6-dd576409f6df_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Por qué el calor nos pone de tan mal humor?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No todo el mundo percibe el calor de la misma manera, y los estudios demuestran que la agresividad, la violencia y la ira al volante aumentan en los días más calurosos</p><p class="subtitle">¿Necesitas electrolitos? ¿El té refresca? ¿Es seguro beber cerveza? Cómo hidratarse durante una ola de calor</p></div><p class="article-text">
        Hace poco, mi marido y yo nos embarcamos en lo que deber&iacute;a haber sido un agradable plan primaveral: una visita al mercado de agricultores local. Pero una ola de calor pasajera hizo que fuera un d&iacute;a inusualmente caluroso. Me tropec&eacute; con &eacute;l en la acera y me respondi&oacute; bruscamente, as&iacute; que yo le respond&iacute; bruscamente a &eacute;l por haberme respondido bruscamente. Pasamos el resto del paseo sudando y en un silencio sepulcral. Cuando ya casi est&aacute;bamos en casa, me dijo, con aire abatido: &ldquo;&iexcl;Lo siento! Es que hace mucho calor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Nuestro mal humor no era simplemente una debilidad de car&aacute;cter. &ldquo;El calor no solo afecta al cuerpo&rdquo;, afirma la Dra. Susan Albers, psic&oacute;loga cl&iacute;nica de la Cl&iacute;nica Cleveland. &ldquo;Tambi&eacute;n afecta al estado de &aacute;nimo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los estudios han demostrado que, en los d&iacute;as m&aacute;s calurosos, los &iacute;ndices de agresividad tienden a aumentar, al igual que los incidentes de ira al volante, la violencia e incluso las visitas a urgencias por problemas de salud mental, afirma Albers.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; el calor excesivo nos pone de tan mal humor y c&oacute;mo podemos gestionarlo mejor? Se lo hemos preguntado a varios expertos.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;C&oacute;mo afectan las altas temperaturas al cuerpo?</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Las altas temperaturas tienen efectos en cadena en el cuerpo&rdquo;, afirma el Dr. Craig Sawchuk, psic&oacute;logo de la Cl&iacute;nica Mayo de Rochester.
    </p><p class="article-text">
        Cuando hace calor, el cuerpo se pone a trabajar a toda m&aacute;quina para regular la temperatura corporal central y mantenerla dentro de un rango seguro &mdash;por lo general, <a href="https://medlineplus.gov/ency/article/001982.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entre</a> (36&#8239;&deg;C y 37&deg;C)&mdash;.
    </p><p class="article-text">
        Una de las primeras cosas que ocurre es que el sistema vascular (los vasos que transportan la sangre y el l&iacute;quido linf&aacute;tico, como las venas y las arterias) se dilata para permitir que fluya m&aacute;s sangre y m&aacute;s r&aacute;pidamente por todo el cuerpo, explica Sawchuk. Esto hace que llegue m&aacute;s sangre a la <a href="https://www.blood.co.uk/news-and-campaigns/the-donor/latest-stories/functions-of-blood-regulation/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">superficie</a> de la piel, lo que reduce el aislamiento y permite que el calor del interior del cuerpo se disipe. (Cuando hace fr&iacute;o, ocurre lo contrario: el sistema vascular se contrae y la sangre se aleja de la superficie de la piel, lo que retiene una mayor parte del calor interno).
    </p><p class="article-text">
        El coraz&oacute;n debe bombear m&aacute;s sangre para enfriar el cuerpo, lo que provoca un aumento de la frecuencia card&iacute;aca.
    </p><p class="article-text">
        La dilataci&oacute;n de los vasos sangu&iacute;neos tambi&eacute;n desencadena la respuesta sudor&iacute;para. Y aunque el sudor puede ayudar a refrescarse, Sawchuk advierte de que la sudoraci&oacute;n excesiva puede hacer que seas vulnerable a la deshidrataci&oacute;n, lo que puede provocar calambres musculares, dolores de cabeza, fatiga, dificultad para concentrarse y cambios emocionales.
    </p><p class="article-text">
        Pero no todo el mundo percibe el calor de la misma manera, se&ntilde;ala Albers. Tampoco existe un consenso universal sobre lo que significa &ldquo;calor&rdquo;. En general, afirma, cuando las temperaturas superan los 30 grados es cuando el calor supone un estr&eacute;s adicional para el cuerpo.
    </p><p class="article-text">
        Algunas personas son mucho m&aacute;s sensibles debido a la forma en que su cuerpo regula la temperatura, o a c&oacute;mo y d&oacute;nde se criaron. Por el contrario, quienes han crecido en climas c&aacute;lidos suelen estar mejor aclimatados y tienen una mayor tolerancia al calor.
    </p><p class="article-text">
        A las personas mayores y a los ni&ntilde;os peque&ntilde;os les cuesta m&aacute;s regular su temperatura corporal, afirma Albers. Adem&aacute;s, algunos medicamentos, como los antidepresivos, los estimulantes, los antihistam&iacute;nicos y los medicamentos para la tensi&oacute;n arterial, pueden dificultar que el cuerpo se refresque por s&iacute; mismo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las personas con enfermedades cr&oacute;nicas, las mujeres embarazadas y cualquiera que trabaje o haga ejercicio al aire libre tambi&eacute;n corren un mayor riesgo&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Algunos rasgos de personalidad, como el neuroticismo, tambi&eacute;n parecen aumentar la probabilidad de que se produzcan reacciones emocionales m&aacute;s negativas ante las altas temperaturas, seg&uacute;n la Dra. Kim Meidenbauer, profesora adjunta de psicolog&iacute;a en la Universidad Estatal de Washington.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Por qu&eacute; las altas temperaturas nos ponen de mal humor (a algunos)?</h2><p class="article-text">
        &ldquo;La incomodidad es sin duda una parte importante&rdquo;, afirma Meidenbauer. Es dif&iacute;cil estar de buen humor cuando te sientes como una bola caliente y h&uacute;meda. Esta incomodidad es intr&iacute;nsecamente desagradable, pero tambi&eacute;n puede afectar a nuestras respuestas ante los est&iacute;mulos, ya que la reacci&oacute;n del cuerpo ante el calor &mdash;aumento de la frecuencia card&iacute;aca, sudoraci&oacute;n y dificultad para respirar&mdash; puede parecerse a la angustia emocional.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo: si notas que tu frecuencia card&iacute;aca aumenta y alguien dice algo molesto, podr&iacute;as interpretar ese aumento como un signo de irritaci&oacute;n o enfado, en lugar de como la forma en que tu cuerpo est&aacute; haciendo frente al calor inc&oacute;modo. &ldquo;Si tu cuerpo no estuviera esforz&aacute;ndose tanto y tu frecuencia card&iacute;aca fuera m&aacute;s baja en esa misma situaci&oacute;n, quiz&aacute; te limitar&iacute;as a poner los ojos en blanco y a restarle importancia pensando que alguien est&aacute; siendo grosero, y no tendr&iacute;as esa misma sensaci&oacute;n de irritabilidad&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        El calor tambi&eacute;n puede provocar un <a href="https://www.eldiario.es/era/calor-ganas-siesta-dormirla-dinamite-sueno-nocturno_1_13363482.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">peor descanso nocturno</a>, lo que puede mermar a&uacute;n m&aacute;s nuestra capacidad para tolerar el estr&eacute;s y la irritaci&oacute;n, afirma Sawchuk.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;C&oacute;mo podemos gestionar mejor las altas temperaturas?</h2><p class="article-text">
        &ldquo;La clave est&aacute; en ser proactivos y estar atentos&rdquo;, afirma Meidenbauer. Hay que ser consciente de c&oacute;mo se reacciona ante el calor y estar al tanto de las condiciones meteorol&oacute;gicas.
    </p><p class="article-text">
        Otros consejos son:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Evita las horas de m&aacute;s calor del d&iacute;a. Suelen ser entre las 10:00 y las 18:00 horas, por lo que los expertos recomiendan programar las actividades al aire libre fuera de ese horario. Sawchuk sugiere levantarse m&aacute;s temprano y hacer los recados por la ma&ntilde;ana, cuando hace menos calor.</li>
                                    <li>Reajusta tu sistema nervioso. &ldquo;El exceso de calor puede hacer que tu cerebro se sienta sobreestimulado&rdquo;, explica Albers. As&iacute; que, si notas que te pones ansioso o irritable con el calor, intenta entrar en un lugar con <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/temperatura-debemos-poner-aire-acondicionado-refresque-consuma_1_12535337.html" data-mrf-recirculation="links-noticia">aire acondicionado</a>, sentarte en una habitaci&oacute;n a oscuras durante unos minutos o echarte agua fr&iacute;a en la cara. Si no tienes aire acondicionado en casa, ella sugiere acudir a espacios p&uacute;blicos como centros comerciales, bibliotecas, cines o centros comunitarios de refrigeraci&oacute;n.</li>
                                    <li>Lleva contigo un <em>kit</em> para combatir el calor. Ya sea en tu bolso o en el coche, Albers recomienda tener a mano algunos art&iacute;culos esenciales para controlar el calor, como una botella de agua reutilizable, un ventilador port&aacute;til, una toalla refrescante, protector solar y sobres de electrolitos.</li>
                                    <li>Presta atenci&oacute;n a las personas que te rodean. Si est&aacute;s con ni&ntilde;os peque&ntilde;os, personas mayores u otras personas que no regulan tan bien la temperatura corporal, vigila c&oacute;mo se encuentran. Si observas s&iacute;ntomas como mareos, dolor de cabeza, irritabilidad o confusi&oacute;n, ll&eacute;valos a un lugar fresco lo antes posible. Albers tambi&eacute;n recomienda estar pendiente de los vecinos, los familiares mayores y los amigos que viven solos durante las olas de calor. &ldquo;Una llamada r&aacute;pida o una visita pueden marcar una gran diferencia&rdquo;, afirma.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, recuerda que hay un l&iacute;mite a lo que puedes hacer.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los fen&oacute;menos meteorol&oacute;gicos son lo que son, y puede haber momentos en los que tengamos poco o ning&uacute;n control sobre ellos&rdquo;, dice Sawchuk. &ldquo;La falta de control puede afectar a nuestro estado emocional&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Madeleine Aggeler]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/calor-pone-mal-humor_1_13376861.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Jul 2026 19:19:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Por qué el calor nos pone de tan mal humor?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,Ola de calor,verano,Bienestar emocional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué los maricas necesitamos amigos maricas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/maricas-necesitamos-amigos-maricas_129_13349083.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/56f5da4f-eede-41e6-a4e7-378a6c1a44a8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1146573.jpg" width="1430" height="805" alt="Por qué los maricas necesitamos amigos maricas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La homofobia y las normas de género nos dificultan tejer amistades estrechas entre nosotros, pero cuando lo logramos mejora nuestra salud y nuestro bienestar</p><p class="subtitle">Orgullo mariliendre: por qué es tan potente la amistad entre chicas y maricas</p></div><p class="article-text">
        Cuando empec&eacute; a salir del armario en mi adolescencia, las primeras personas con las que me abr&iacute; a manifestar qui&eacute;n soy se llamaban M&iacute;riam y &Aacute;ngela. Las primeras amistades que hice al llegar a la universidad, Virginia y Sandra. &iquest;La primera persona con la que cog&iacute; confianza en el trabajo que tuve durante m&aacute;s de ocho a&ntilde;os? Cristina. Si todos estos nombres son femeninos, no es casualidad.
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de mi vida, he tenido mucha m&aacute;s facilidad para hacer amigas que para hacer amigos. No me pasa solo a m&iacute;: dir&iacute;a que es un patr&oacute;n bastante habitual entre los maricas. &iquest;Por qu&eacute; ocurre? Cuando se lo pregunto a Carlos Soto, experto en psicolog&iacute;a afirmativa LGTBIQ+, hace lo que hacen a menudo los psic&oacute;logos: llevarnos a nuestra infancia. &ldquo;Imag&iacute;nate a tu ni&ntilde;o del colegio o del instituto. Los primeros insultos que recibimos, el primer insulto de &lsquo;maric&oacute;n&rsquo;, no suelen venir de las ni&ntilde;as. Suelen venir de los chicos heterosexuales&rdquo;, analiza. &ldquo;Tiene todo el sentido del mundo que nos sintamos m&aacute;s c&oacute;modos con las chicas, que es donde nos terminamos refugiando porque suelen aceptarnos mejor desde que somos peque&ntilde;itos&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que desde la infancia nos rodeamos de chicas para protegernos del rechazo y de la violencia. Y cuando nos hacemos mayores, supongo, a&uacute;n tenemos interiorizado que ellas en general van a ser un espacio seguro, mientras que a ellos los podemos percibir como una amenaza.
    </p><p class="article-text">
        Reconozco que a m&iacute; me ha costado un poco aprender a relacionarme con hombres heterosexuales, y no s&eacute; hasta qu&eacute; punto lo he conseguido. A menudo, cuando conoc&iacute;a a uno, inconscientemente part&iacute;a de cierto miedo a que fuera hom&oacute;fobo y me pon&iacute;a a la defensiva hasta que me demostrase que no lo era. Lo que yo llamo presunci&oacute;n de homofobia. E incluso ahora, cuando los conozco m&aacute;s y rebajo esas barreras al constatar que no hay ese rechazo, no me resulta f&aacute;cil desarrollar amistades profundas. Quiz&aacute; no termino de sentir que los hombres heteros y yo hablemos el mismo idioma.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tiene todo el sentido del mundo que nos sintamos más cómodos con las chicas, que es donde nos terminamos refugiando porque suelen aceptarnos mejor desde que somos pequeñitos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Carlos Soto</span>
                                        <span>—</span> psicólogo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &iquest;Y con los que no son heteros? Hasta pasados los treinta, tampoco tuve apenas amigos maricas. Hay quienes s&iacute;, desde muy j&oacute;venes, forman grupos con otros chicos del colectivo con los que comparten sus vidas y salen por sitios de ambiente, pero no fue mi caso. Pregunto a Gabriele, uno de los amigos que s&iacute; tengo ahora, y me responde que le ha pasado lo mismo: siempre se ha relacionado m&aacute;s con mujeres. Me cuenta que en el pueblo peque&ntilde;o del norte de Italia en el que se cri&oacute; &ldquo;no hab&iacute;a otros maricas, que se supiera&rdquo;. Despu&eacute;s, en la universidad, s&iacute; conoci&oacute; a otras personas LGTBIQ+, pero con ninguna de ellas desarroll&oacute; una amistad estrecha. En torno a los 25 a&ntilde;os, se acerc&oacute; a un grupo de gente del colectivo, pero no termin&oacute; de encajar con ellos: &ldquo;Solo se juntaban para salir de fiesta. No eran mi rollo, no me aportaban mucho, as&iacute; que me alej&eacute; un poco. Nunca les consider&eacute; de verdad como amigos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por la consulta de Carlos Soto pasan a menudo chicos maricas que no tienen amigos como ellos. El psic&oacute;logo lo relaciona con los prejuicios que existen sobre el colectivo, que a veces calan en nosotros mismos: &ldquo;Desde peque&ntilde;o no tienes referentes, no conoces a muchos chicos gays. Entonces vas desarrollando las creencias falsas y negativas que te mete la sociedad, como que son todos unos guarros, que solo buscan sexo, que no pueden formar familias&hellip;&rdquo;. Nos podemos acabar creyendo parte de esa imagen estereotipada que la homofobia genera sobre nuestro propio colectivo. Y eso nos aleja de &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n ocurre a veces que, aunque hagamos amigos maricas con los que salir y hacer planes, nos cuesta desarrollar con ellos v&iacute;nculos m&aacute;s profundos. Pese a que no seamos heteros, los problemas que implica la masculinidad nos atraviesan. Hemos crecido en un contexto social en el que, mientras a las mujeres se les exige que sean emp&aacute;ticas y cuiden a los dem&aacute;s, a los hombres se nos dice que nos mostremos fuertes o que no lloremos. Se nos educa m&aacute;s en la agresividad que en el cari&ntilde;o. Y aunque al aceptar nuestra orientaci&oacute;n sexual y construir nuestra identidad podemos romper poco a poco con buena parte de las normas de g&eacute;nero que nos han impuesto, seguramente hay cosas que est&aacute;n grabadas en lo m&aacute;s profundo de nuestra mente y a&uacute;n nos queda trabajo para deconstruirlas. Quiz&aacute; ese es uno de los motivos por los que nos resulta m&aacute;s dif&iacute;cil construir amistades estrechas entre nosotros: se nos ha preparado para ser menos cuidadores.
    </p><p class="article-text">
        Mi sensaci&oacute;n es que a las mujeres lesbianas no les ocurre tanto esto. Tienen otros problemas: la lesbofobia combina machismo y homofobia en un c&oacute;ctel explosivo que no suma estas discriminaciones, sino que las multiplica. Pero creo que, al menos, haber recibido una educaci&oacute;n que les empuja m&aacute;s hacia los cuidados y hacia la inteligencia emocional les puede ayudar a desarrollar redes de sororidad m&aacute;s fuertes.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tras una crisis de los 30 bastante significativa, empecé a quedar mucho con un amigo de una amiga. Comenzamos a ir juntos a shows drags, a compartir viajes… pero también a escucharnos, a apoyarnos, a acompañarnos en los bajones</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Otro obst&aacute;culo para establecer v&iacute;nculos profundos es la propia homofobia, que a veces nos lleva a construirnos un caparaz&oacute;n que luego nos cuesta romper. Carlos Soto me explica que, al sentirnos diferentes a los dem&aacute;s y sufrir rechazo o incluso acoso, tendemos a desarrollar &ldquo;una baja autoestima y un miedo muy intenso a mostrarnos vulnerables&rdquo;. &ldquo;Y claro, &iquest;c&oacute;mo voy a generar una intimidad si me da miedo mostrarme vulnerable? La base de la intimidad es la vulnerabilidad. Si he aprendido desde peque&ntilde;o que al mostrarme vulnerable y ser quien soy me agreden, me pongo una capa de protecci&oacute;n para evitar todo eso&rdquo;, analiza.
    </p><p class="article-text">
        Esa barrera que nos hemos construido dificulta que, cuando ya somos adultos, desarrollemos v&iacute;nculos sanos: &ldquo;No soy capaz de mostrarme como soy y empiezo a hacer un mont&oacute;n de estrategias para que no me dejen, para mostrarme superseguro... Entonces no se termina de generar esa intimidad real y las relaciones son m&aacute;s superficiales&rdquo;, valora el psic&oacute;logo. Imagino que esto s&iacute; nos puede ocurrir a toda la comunidad LGTBIQ+ y no solo a los maricas.
    </p><p class="article-text">
        Eso no quiere decir que estemos condenados a no tener amigos cercanos. &ldquo;Que arrastremos esas heridas desde la infancia no significa que no se pueda trabajar ni que esto sea para toda la vida&rdquo;, defiende el especialista. Pone en valor que &ldquo;dentro del colectivo hay mucha resiliencia y mucha introspecci&oacute;n&rdquo;. Y destaca que &ldquo;haber vivido todo lo que hemos vivido nos lleva a no ir por la vida sin cuestionarnos las cosas&rdquo; y a &ldquo;una introspecci&oacute;n a la que a lo mejor alguien heterosexual a quien le han dado todo en la vida no llega&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En mi caso, mi falta de amigos maricas ha cambiado en los &uacute;ltimos dos a&ntilde;os. Tras una crisis de los 30 bastante significativa, empec&eacute; a quedar mucho con un amigo de una amiga. Comenzamos a ir juntos a <em>shows</em> drags, a compartir viajes&hellip; pero tambi&eacute;n a escucharnos, a apoyarnos, a acompa&ntilde;arnos en los bajones. Ahora es una de las personas m&aacute;s importantes para m&iacute;. Tambi&eacute;n en esa &eacute;poca decid&iacute; apuntarme a una escuela de bachata y salsa sin roles de g&eacute;nero, orientada a la comunidad LGTBIQ+. Unos meses despu&eacute;s, ya hab&iacute;a hecho ah&iacute; un grupo de amigos maricas que compartimos el disfrute de bailar y que, a la vez, nos cuidamos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay muchas cosas de mi vida que, al compartirlas con otras personas, no las pueden entender de verdad porque no las viven. Si las comparto con mis amigas chicas, me van a dar apoyo, pero no conocen las dinámicas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Gabriele</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para Gabriele, que es parte de ese grupo, tambi&eacute;n es la primera vez que desarrolla amistades estrechas con otros chicos gays, y es algo que necesitaba: &ldquo;En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, empec&eacute; a pensar que hay muchas cosas de mi vida que, al compartirlas con otras personas, no las pueden entender de verdad porque no las viven. Si las comparto con mis amigas chicas, me van a dar apoyo, pero no conocen las din&aacute;micas&rdquo;, me explica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y me recuerda un momento que vivimos hace poco algunos de esos amigos, en un largo viaje en coche en el que volv&iacute;amos de pasar un fin de semana bailando juntos en un festival de bachata y salsa. Ah&iacute; tuvimos una conversaci&oacute;n profunda sobre problemas que vivimos espec&iacute;ficamente los maricas. A todos nos reconfort&oacute; poder hablar de eso con gente a la que le pasan cosas parecidas. Gabriele lo agradece as&iacute;: &ldquo;Al encontrar a gente como vosotros me di cuenta de que es posible tener amistades verdaderas y compartir aficiones que no sean t&oacute;xicas con gente del colectivo. Es algo nuevo que descubr&iacute; y que no s&eacute; si ve&iacute;a posible, pero no lo daba por hecho o lo ve&iacute;a como algo dif&iacute;cil&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Que estas amistades son importantes no solo lo pensamos Gabriele y yo: tambi&eacute;n lo dice la ciencia.<strong> </strong>&ldquo;En la psicolog&iacute;a, tener amigos del colectivo se define como un factor protector: algo que es beneficioso para nuestra salud, como hacer deporte o comer saludable&rdquo;, me explica Carlos Soto. Se&ntilde;ala que &ldquo;hay <a href="https://digitalcommons.usu.edu/cgi/viewcontent.cgi?article=3288&amp;context=psych_facpub" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios</a> que demuestran que favorece nuestra salud de muchas formas&rdquo;. Una de ellas es que &ldquo;reducimos la homofobia interiorizada&rdquo;, ya que conocer de cerca la realidad de otras personas ayuda a desmontar los prejuicios que nos crearon sobre las personas LGTBIQ+. Otra es que esas amistades contribuyen a proteger nuestra salud sexual: &ldquo;Cuantos m&aacute;s amigos del colectivo, m&aacute;s acceso a informaci&oacute;n sexual&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En la psicología, tener amigos del colectivo se define como un factor protector: algo que es beneficioso para nuestra salud, como hacer deporte o comer saludable</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Carlos Soto</span>
                                        <span>—</span> psicólogo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El psic&oacute;logo tambi&eacute;n destaca que esas otras personas &ldquo;han vivido lo mismo que t&uacute;&rdquo;, en referencia a procesos como la salida del armario, el miedo a contarle a tu familia qui&eacute;n eres o a perder amistades, el rechazo o el <em>bullying.</em> Apunta que compartir esas vivencias &ldquo;genera una sensaci&oacute;n de validaci&oacute;n muy potente que no te puede generar alguien que no pertenece al colectivo y no lo ha vivido&rdquo;. Y a&ntilde;ade m&aacute;s beneficios psicol&oacute;gicos de tener amigos del colectivo: la existencia de referentes diversos que te abren la mente a imaginar diferentes maneras de vivir, que es &ldquo;importante para la autoestima&rdquo;; el sentimiento de pertenencia a una comunidad, algo que &ldquo;todos los seres humanos necesitamos&rdquo;; y la sensaci&oacute;n de &ldquo;poder ser t&uacute; mismo y expresarte como quieras sin ser juzgado ni seguir arrastrando esa fachada desde la adolescencia, lo cual se traduce en un mejor autoconcepto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Yo no conoc&iacute;a esos estudios cient&iacute;ficos, pero s&iacute; he descubierto con mi propia experiencia que la llegada de estos amigos maricas a mi vida la ha mejorado sin duda. No sustituyen a mis amigas mujeres, <a href="https://www.eldiario.es/era/orgullo-mariliendre-potente-amistad-chicas-maricas_129_12440045.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esas mariliendres</a> a las que intento cuidar tanto como me cuidan a m&iacute; y que siguen siendo una parte esencial de mi c&iacute;rculo. M&aacute;s bien las complementan. Me permiten compartir risas, dramas y vivencias con quienes son como yo, hacen lo que yo y les pasa lo que a m&iacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jaime Sevilla Lorenzo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/maricas-necesitamos-amigos-maricas_129_13349083.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Jul 2026 20:02:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué los maricas necesitamos amigos maricas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Orgullo LGTBI,LGTBI,Amistad,Relaciones,Bienestar emocional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Podemos cambiar la percepción que tenemos de nosotros mismos": cómo desarrollar la confianza propia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/cambiar-percepcion-desarrollar-confianza-propia_1_13311641.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ec69b2fa-1b2a-4cb6-87b1-f967993cd3b3_16-9-discover-aspect-ratio_default_1146345.jpg" width="1660" height="934" alt="&quot;Podemos cambiar la percepción que tenemos de nosotros mismos&quot;: cómo desarrollar la confianza propia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La falta de confianza en nosotros mismos nos puede impedir probar cosas nuevas o perseguir lo que queremos, pero nunca es demasiado tarde para cambiarlo</p><p class="subtitle">'Friend bombing': la trampa de las nuevas amistades que pasan bruscamente de la intimidad e idealización al silencio</p></div><p class="article-text">
        Cuando estaba en el instituto, mi padre me dijo que el 80% de c&oacute;mo te ven los dem&aacute;s depende de c&oacute;mo te ves a ti mismo. En aquel momento, me lo tom&eacute; como una noticia terrible: estaba en plena pubertad, me odiaba y todav&iacute;a intentaba averiguar c&oacute;mo peinarme.
    </p><p class="article-text">
        Aunque mi padre se invent&oacute; esa cifra, con el paso de los a&ntilde;os he descubierto que ten&iacute;a algo de raz&oacute;n: proyectar confianza a veces puede ser la clave del &eacute;xito, tanto profesional como personal. Pero, &iquest;c&oacute;mo se cultiva la confianza en la pr&aacute;ctica? &iquest;Y si nuestra comprensi&oacute;n de la confianza est&aacute; distorsionada?
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Solemos pensar en la confianza como algo que creemos que vamos a alcanzar&rdquo;, dice Claire Fountain, terapeuta y escritora. A menudo nos decimos a nosotros mismos que nos sentiremos seguros una vez que logremos una meta o tengamos <a href="https://www.eldiario.es/era/estaras-irreconocible-julio-llega-verano-redes-vuelven-convertir-cuerpo-problema_1_13325452.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cierta apariencia</a>, explica, pero la verdadera confianza no depende de factores externos, sino que es &ldquo;una sensaci&oacute;n de poder confiar en uno mismo&rdquo;, concluye Fountain.
    </p><p class="article-text">
        Si tienes problemas de confianza en ti mismo, no est&aacute;s solo. Recuerda que no tiene por qu&eacute; ser as&iacute; para siempre. &ldquo;Podemos cambiar la percepci&oacute;n que tenemos de nosotros mismos&rdquo;, afirma Fountain.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; es la confianza en uno mismo</h2><p class="article-text">
        Aunque a menudo se utilizan indistintamente ambos t&eacute;rminos, la confianza no es lo mismo que la autoestima.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La autoestima es una evaluaci&oacute;n de nuestro propio valor&rdquo;, afirma la Dra. Kristin Neff, profesora adjunta de psicolog&iacute;a educativa en la Universidad de Texas en Austin. Se trata as&iacute; de la valoraci&oacute;n que uno hace de s&iacute; mismo como buena o mala persona.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, la confianza es la creencia de que uno puede lograr sus objetivos y alcanzarlos. Es lo que en literatura psicol&oacute;gica suele denominarse &ldquo;autoeficacia&rdquo;, afirma Neff.
    </p><p class="article-text">
        En resumen,<strong> </strong>la autoestima es nuestra creencia sobre qui&eacute;nes somos, y la confianza es nuestra creencia sobre lo que podemos hacer.
    </p><p class="article-text">
        Fountain describe la confianza como una sensaci&oacute;n de estabilidad. Incluso si las cosas se tuercen, explica, &ldquo;podemos sentir: &lsquo;ok, estoy bien&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La autoestima es nuestra creencia sobre quiénes somos, y la confianza es nuestra creencia sobre lo que podemos hacer</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Por qu&eacute; es importante la confianza en uno mismo</h2><p class="article-text">
        La confianza es fundamental para el bienestar general, afirma la Dra. Mia Smith-Bynum, profesora y directora del departamento de ciencias de la familia de la Universidad de Maryland (EEUU). Nos ayuda a creer en que podemos cuidarnos, gestionar asuntos personales y construir relaciones sociales, explica, &ldquo;son las cosas que nos permiten saber qui&eacute;nes somos como personas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por el contrario, la falta de confianza puede impedirnos probar cosas nuevas o perseguir nuestros sue&ntilde;os, as&iacute; como limitar la plenitud con la que vivimos nuestras vidas. Por ejemplo, &ldquo;quiz&aacute;s no pruebes cosas que te interesan, quiz&aacute;s no asistas a un evento social que te importaba porque no quer&iacute;as que te vieran, o quiz&aacute;s no tengas las conversaciones que necesitas tener&rdquo;, afirma Fountain.
    </p><p class="article-text">
        La confianza tambi&eacute;n puede ser valiosa para quienes nos rodean. Fountain a&ntilde;ade que, con mucha frecuencia, la confianza se confunde con arrogancia y ego, pero esto suele ser una forma de compensar la falta de autoeficacia. Una confianza s&oacute;lida y real puede ayudar a que los dem&aacute;s se sientan c&oacute;modos a nuestro alrededor.
    </p><p class="article-text">
        Fountain afirma que &ldquo;gran parte de la confianza se basa en la autoaceptaci&oacute;n&rdquo;, es decir, en aceptar tambi&eacute;n nuestras imperfecciones. &ldquo;Cuando te aceptas a ti mismo, es mucho m&aacute;s f&aacute;cil que los dem&aacute;s se sientan capaces de aceptarse y ser ellos mismos&rdquo;, a&ntilde;ade Fountain.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;C&oacute;mo se desarrolla la confianza en uno mismo?</h2><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Primero, identifica las razones por las que podr&iacute;as no sentirte seguro de ti mismo</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Los expertos se&ntilde;alan que existen industrias enteras construidas para socavar la confianza de las personas y luego tratar de venderles productos para sentirse mejor.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La confianza se vende a menudo como una soluci&oacute;n para todo tipo de problemas: si te quieres a ti mismo, todo ir&aacute; mejor&rdquo;, afirma Fountain. Pero este enfoque individualista ignora las injusticias sociales y estructurales que sufren muchas personas, especialmente las de comunidades marginadas, explica.
    </p><p class="article-text">
        Smith-Bynum comenta que una forma de recordar esto es leyendo biograf&iacute;as. &ldquo;Hay historias incre&iacute;bles de resiliencia, tanto de personajes famosos como de gente com&uacute;n&rdquo;, dice. &ldquo;Estas historias ayudan a recordar que los momentos de duda, las crisis de confianza que experimentamos, son bastante normales&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La falta de confianza puede impedirnos probar cosas nuevas o perseguir nuestros sueños, así como limitar la plenitud con la que vivimos nuestras vidas</p>
          </div>

  </blockquote><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Encuentra una comunidad</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Frente a lo que dice la creencia popular, la confianza no es una tarea individual. &ldquo;Hay que encontrar espacios que te reconozcan y te recuerden tu humanidad y celebren tu singularidad&rdquo;, afirma Smith-Bynum. &ldquo;Gran parte de la creatividad surge de la comunidad&rdquo;.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Cuestiona tus propias creencias que te hacen dudar de ti mismo</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        &ldquo;Los pensamientos negativos sobre nosotros mismos pueden volverse muy fuertes y eclipsar los momentos en que nos sentimos bien&rdquo;, afirma Fountain.
    </p><p class="article-text">
        La profesora destaca una herramienta terap&eacute;utica centrada en nuestros recursos y que consiste en identificar las propias fortalezas, as&iacute; como los hechos que contradicen esas ideas que mantenemos y que son m&aacute;s cr&iacute;ticas con nosotros mismos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Puede que creas que no eres lo suficientemente bueno, pero si recientemente lograste un ascenso, llevas 15 a&ntilde;os en el mismo trabajo o tienes una familia y un hogar estables, esa creencia no es cierta&rdquo;, explica.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Practica la autocompasi&oacute;n</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        La autocompasi&oacute;n consiste en ser un buen amigo o amiga que te apoya, explica Neff. Adem&aacute;s, est&aacute; m&aacute;s estrechamente relacionada con la autoeficacia que la autoestima. &ldquo;Si tienes la autoestima alta, puedes sentirte seguro o segura, pero &iquest;qu&eacute; pasa si fracasas?&rdquo;, pregunta.
    </p><p class="article-text">
        Para practicar la autocompasi&oacute;n, Neff sugiere hablarte a ti mismo como lo har&iacute;as con un amigo. Cuando te enfrentes a una situaci&oacute;n o tarea dif&iacute;cil, preg&uacute;ntate qu&eacute; necesitas y c&oacute;mo puedes apoyarte. Y si tropiezas o fracasas, no te castigues.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si fracasas, no pasa nada, todo el mundo fracasa&rdquo;, dice Neff. La verdadera confianza, explica, no est&aacute; vinculada con el resultado de una situaci&oacute;n, sino a la voluntad de levantarse y volver a intentarlo. &ldquo;Eso es lo que predice nuestra perseverancia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Neff tambi&eacute;n comenta que diversos estudios<strong> </strong>han demostrado que poner las manos sobre el cuerpo puede calmar el sistema nervioso y ayudar al cuerpo a sentirse seguro. &ldquo;Simplemente poner la mano sobre el coraz&oacute;n puede ser un verdadero est&iacute;mulo para la confianza&rdquo;, afirma.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Haz las cosas que te dan miedo, pero paso a paso</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        &ldquo;La confianza es muy pr&aacute;ctica&rdquo;, dice Fountain, que sugiere establecer peque&ntilde;as metas que te ayuden a sentir m&aacute;s seguridad ante aquello que te asusta. Quiz&aacute;s sientas inseguridad al hablar con gente nueva; en ese caso, podr&iacute;as proponerte preguntarle a tu barista c&oacute;mo le va el d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las experiencias realmente ayudan a volver a configurar nuestro cerebro para decir: &lsquo;Ah, puedo hacerlo&rdquo;, afirma Fountain.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Cultiva la resiliencia</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s no logres todas tus metas, pero recuerda que no pasa nada.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La confianza verdadera y sana surge de superar la adversidad&rdquo;, dice Smith-Bynum. Crecemos con cada ocasi&oacute;n en que somos capaces de luchar, reflexionar y encontrar una manera de seguir adelante.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Madeleine Aggeler]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/cambiar-percepcion-desarrollar-confianza-propia_1_13311641.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 29 Jun 2026 19:47:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Podemos cambiar la percepción que tenemos de nosotros mismos": cómo desarrollar la confianza propia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud mental,Psicología,Relaciones,Bienestar emocional,The Guardian]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El hábito de tres minutos de un psicólogo para empezar el día sin estrés: “Querer evitar el miedo genera más miedo”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/habito-tres-minutos-psicologo-empezar-dia-estres-evitar-miedo-genera-miedo-xp_1_13331479.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/47319fd6-20c7-4c07-a9d8-dbab9f0c0cc8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El hábito de tres minutos de un psicólogo para empezar el día sin estrés: “Querer evitar el miedo genera más miedo”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El psicólogo Enrique Matarín explica cómo dedicar un tiempo breve a las preocupaciones todas las mañanas ayuda a la gestión emocional
</p><p class="subtitle">Una neuróloga repasa los límites de los tratamientos para el insomnio: “Las benzodiacepinas no dan un sueño natural”</p></div><p class="article-text">
        En un mundo dominado por la tiran&iacute;a del pensamiento positivo desde primera hora de la ma&ntilde;ana, &mdash;hay quien promete que hacer <em>burpees</em> en ayunas puede cambiar tu vida e incluso la taza en la que bebes el caf&eacute; te alecciona sobre que &ldquo;si puedes so&ntilde;arlo, puedes hacerlo&rdquo;&mdash;, el secreto para un d&iacute;a con menos estr&eacute;s podr&iacute;a ser justo hacer lo contrario.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Puede parecer curioso o sorprendente, pero me encuentro con que las personas intentamos levantarnos pensando en superpositivo y alejando cualquier principio de malestar que nos pueda parecer. Yo lo recomiendo al rev&eacute;s: una manera de que la jornada sea mejor es dedicar tres minutos a todo lo que me inquieta, me preocupa, pensamientos, emociones, situaciones, personas... todo&rdquo;, explica <a href="https://www.enriquematarin.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Enrique Matar&iacute;n</a><a href="https://www.enriquematarin.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">,</a> psic&oacute;logo especializado en <em>coaching</em> emocional.
    </p><p class="article-text">
        Lejos de forzar la sonrisa y alejar cualquier cosa que nos pueda producir malestar, la propuesta de Matar&iacute;n es programar una alarma y dedicar exactamente tres minutos, &ldquo;ni uno m&aacute;s&rdquo;, subraya, a procesar y enfrentar todo lo que m&aacute;s tememos. &ldquo;Cuando se hayan terminados estos tres minutos, tengo que ponerme a funcionar con el d&iacute;a que me espera por delante&rdquo;, precisa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El fundamento de este h&aacute;bito reside en el control y la gesti&oacute;n emocional. &ldquo;Querer evitar el miedo genera m&aacute;s miedo&rdquo;, aclara el psic&oacute;logo, que defiende que ignorar las preocupaciones solo sirve para que estas nos invadan de forma recurrente a lo largo de las horas. Sin embargo, al dedicar ese tiempo breve a lo que nos inquieta &mdash;ya sea trabajo, conflictos personales, miedos, problemas econ&oacute;micos...&mdash; estar&iacute;amos cambiando el papel de v&iacute;ctima por el de gestor de esos problemas.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Elegir y decidir cu&aacute;ndo procesar lo negativo</h2><p class="article-text">
        &ldquo;En vez de evitar lo malo, yo controlo, elijo y decido cu&aacute;ndo procesarlo&rdquo;, afirma el psic&oacute;logo, que cree que de esta manera tambi&eacute;n &ldquo;se quita presi&oacute;n al resto del d&iacute;a porque todo eso ya est&aacute; m&iacute;nimamente procesado&rdquo;. &ldquo;Dar este espacio es muy importante para ser atrevido, ser valiente; miro a la cara a todo eso, lo controlo durante tres minutos para dejar de evitarlo y despu&eacute;s me pongo a funcionar&rdquo;, resume el experto.
    </p><p class="article-text">
        Dependiendo de cada persona, Matar&iacute;n detalla que el ejercicio puede funcionar mejor por escrito o con notas de voz, aunque tambi&eacute;n se puede llevar a cabo simplemente de pensamiento. &ldquo;Cuando hay alguien que toma nota, luego se puede analizar un registro de siete d&iacute;as, por ejemplo, y sirve para darse cuenta de que cosas que a lo mejor pensabas que eran importantes no lo son tanto, o cosas que pasaban desapercibidas requieren una atenci&oacute;n, y as&iacute; el ejercicio va mucho m&aacute;s all&aacute; de de tener un buen d&iacute;a&rdquo;, se&ntilde;ala.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tras esos tres minutos &ldquo;de sombras&rdquo;, el psic&oacute;logo tambi&eacute;n recomienda realizar un peque&ntilde;o ejercicio de agradecimiento o evocar alg&uacute;n pensamiento que nos genere una emoci&oacute;n positiva para cerrar ese espacio. &ldquo;Otra forma de potenciar el bienestar es a trav&eacute;s de los sentidos perceptivos: ver algo bonito, escuchar un sonido agradable o notar algo placentero como la brisa&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si aun as&iacute; las preocupaciones nos asaltan durante el d&iacute;a o surgen nuevas, el especialista recomienda recordar que ya tuvieron su propio espacio y ma&ntilde;ana volver&aacute;n a tenerlo, &ldquo;nos quitamos esa carga sin tener que estar evit&aacute;ndola&rdquo;, comenta. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Y, evidentemente, otro consejo muy interesante es que, para levantarte bien, tienes que irte a dormir bien, que a veces se nos olvida&rdquo;, destaca Matar&iacute;n, que insiste en que este ritual es estrictamente matutino y nunca debe realizarse antes de dormir, ya que &ldquo;el descanso requiere un estado mental muy diferente&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/habito-tres-minutos-psicologo-empezar-dia-estres-evitar-miedo-genera-miedo-xp_1_13331479.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 25 Jun 2026 08:02:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El hábito de tres minutos de un psicólogo para empezar el día sin estrés: “Querer evitar el miedo genera más miedo”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/47319fd6-20c7-4c07-a9d8-dbab9f0c0cc8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Psicología,Salud,Salud mental,Inteligencia emocional,Bienestar emocional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Aliviar el estrés, procesar emociones o generar empatía: una doctora explica todos los beneficios de llorar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/aliviar-estres-procesar-emociones-generar-empatia-doctora-explica-beneficios-llorar-xp_1_13326498.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4baf1837-d83d-4fcc-a79e-dcfba09fa155_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Llorar es bueno o malo para la salud?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La sabiduría popular siempre sostuvo que llorar alivia la tristeza y el malestar, y los estudios científicos recientes corroboran esa intuición</p><p class="subtitle">Cómo gestionar la ansiedad ante los exámenes, según un psicólogo: “Dificulta recuperar la información aprendida”</p></div><p class="article-text">
        Hay pocas respuestas fisiol&oacute;gicas tan humanas como el llanto. Nuestra sociedad manda mensajes contradictorios, con sesgo de g&eacute;nero incluido: del &ldquo;llorar es bueno, d&eacute;jalo salir&rdquo; a &ldquo;los ni&ntilde;os no lloran&rdquo;. Pero desde el punto de vista biol&oacute;gico, las l&aacute;grimas emocionales son un fen&oacute;meno peculiar, sin un equivalente claro en el resto del reino animal, y con una funci&oacute;n que la ciencia ha tardado en tomarse en serio y que a&uacute;n no se comprende del todo. 
    </p><p class="article-text">
        Los mam&iacute;feros, incluidos los humanos, producen l&aacute;grimas basales, para lubricar el ojo, y l&aacute;grimas reflejas ante irritantes qu&iacute;micos o f&iacute;sicos. Las l&aacute;grimas emocionales, en cambio, <a href="https://www.biorxiv.org/content/10.1101/2022.03.08.483433.full.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">parecen ser exclusivas de los seres humanos</a> y tener relaci&oacute;n con el neurotransmisor oxitocina. No hay evidencia documentada de llanto emocional en otros animales, lo que plantea la pregunta de para qu&eacute; sirve exactamente que lloremos. 
    </p><p class="article-text">
        La hip&oacute;tesis m&aacute;s aceptada es que las l&aacute;grimas emocionales evolucionaron como se&ntilde;al social visible de vulnerabilidad o malestar, capaz de desactivar la agresividad del receptor y generar empat&iacute;a y conducta prosocial &mdash;es decir, ganas de ayudar&mdash;, en los otros miembros del grupo humano. A diferencia de las vocalizaciones (gritos, gemidos), las l&aacute;grimas son dif&iacute;ciles de falsificar voluntariamente, aunque la expresi&oacute;n facial que las acompa&ntilde;a s&iacute; puede fingirse. Esto las convierte en una se&ntilde;al muy fiable para los dem&aacute;s. Seg&uacute;n los <a href="https://research.tilburguniversity.edu/en/publications/the-social-impact-of-emotional-tears/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios de la universidad de Tilburg</a>, observar a alguien llorar aumenta la compasi&oacute;n y la voluntad de ayudar en el espectador.
    </p><h2 class="article-text">No todas las l&aacute;grimas son iguales</h2><p class="article-text">
        De manera asombrosa, las l&aacute;grimas emocionales tienen una composici&oacute;n qu&iacute;mica diferente a las l&aacute;grimas basales. Los estudios han detectado en ellas <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/19568753/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">concentraciones elevadas de prolactina</a>, manganeso, potasio y serotonina, comparadas con las l&aacute;grimas de lubricaci&oacute;n. Esa composici&oacute;n sugiere que las l&aacute;grimas tienen su funci&oacute;n en el mecanismo de regulaci&oacute;n emocional.
    </p><p class="article-text">
        A nivel hormonal, el llanto activa y luego regula varias cascadas hormonales. La prolactina, cuyo umbral de secreci&oacute;n es significativamente m&aacute;s alto en hombres que en mujeres (lo que explica en parte las diferencias de g&eacute;nero en la frecuencia del llanto), favorece la expresi&oacute;n emocional. El cortisol, que se eleva en situaciones de estr&eacute;s intenso, puede <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39371400/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">descender tras un episodio de llanto</a>. Las <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC6201288/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">endorfinas y la oxitocina</a>, liberadas durante y despu&eacute;s del llanto, producen los efectos de alivio y bienestar que muchas personas reconocen tras llorar.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Llorar tiene que ver con el descenso de la excitaci&oacute;n (<em>arousal</em> en ingl&eacute;s), la activaci&oacute;n simp&aacute;tica noradren&eacute;rgica&rdquo;, explica la doctora Marina D&iacute;az Mars&aacute;, presidenta de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Psiquiatr&iacute;a y Salud Mental. &ldquo;En una situaci&oacute;n de amenaza o huida, el sistema simp&aacute;tico est&aacute; muy activo y no es el momento de dar rienda suelta a las emociones. Cuando baja la activaci&oacute;n noradren&eacute;rgica, te puedes permitir ponerte en contacto con las emociones negativas y liberarlas&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><p class="article-text">
        El llanto es, en este sentido, una se&ntilde;al de que el sistema nervioso aut&oacute;nomo ha cambiado de modo: del simp&aacute;tico (alerta, acci&oacute;n) al parasimp&aacute;tico (reposo, recuperaci&oacute;n, procesamiento). Los <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC4035568/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios fisiol&oacute;gicos han confirmado</a> la activaci&oacute;n del sistema nervioso parasimp&aacute;tico tras el llanto, asociada a la recuperaci&oacute;n y relajaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Cuando llorar es necesario y positivo</h2><p class="article-text">
        Desde la psiquiatr&iacute;a, el llanto se considera una se&ntilde;al de capacidad de proceso emocional. &ldquo;Llorar es buen&iacute;simo, libera&rdquo;, afirma D&iacute;az Mars&aacute;. &ldquo;Por ejemplo, en pacientes con trastornos de conducta alimentaria siempre les decimos que para curar hay que llorar, porque a veces te tienes que enfrentar a cosas dolorosas y cambiar conductas no siempre es f&aacute;cil. Es como una rehabilitaci&oacute;n: si uno se rompe una pierna, la rehabilitaci&oacute;n duele. Enfrentarse a conflictos personales, a situaciones traum&aacute;ticas, a cambiar patrones disfuncionales tambi&eacute;n duele, y llorar es parte de ese proceso&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        En el extremo opuesto, la incapacidad de llorar puede ser una se&ntilde;al de bloqueo emocional que requiere atenci&oacute;n terap&eacute;utica. &ldquo;Hay pacientes con una imposibilidad de contactar con sus emociones, y el tratamiento va precisamente de poder romper ese bloqueo emocional. Abordar desde un lugar seguro los aspectos emocionales complejos es reparador, y sirve para salir de las disfunciones que mantienen las conductas patol&oacute;gicas&rdquo;, explica la doctora D&iacute;az Mars&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        No todo llanto produce alivio, sin embargo, y la investigaci&oacute;n corrobora que el efecto del llanto depende del contexto. Si se llora en un ambiente social seguro y de apoyo, el efecto regulador es mayor. Si se llora sin consuelo, en soledad o en una situaci&oacute;n de hostilidad, el efecto puede ser neutro o incluso negativo. La forma de distinguirlo es cuando <a href="https://www.researchgate.net/publication/396769150_The_Science_and_Soul_of_Tears_How_Crying_Is_Self-Care" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el llanto no trae alivio</a>, lo que indica que no est&aacute; funcionando el proceso de regulaci&oacute;n emocional.
    </p><h2 class="article-text">Las consecuencias de reprimir el llanto </h2><p class="article-text">
        La supresi&oacute;n habitual del llanto, lo que la literatura llama afrontamiento represivo, puede pasar factura. Los <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/19859847/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios muestran</a> que reprimir emociones negativas de forma cr&oacute;nica debilita el sistema inmune y aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares, hipertensi&oacute;n y trastornos mentales como la ansiedad y la depresi&oacute;n. Sin embargo, tambi&eacute;n puede tener un efecto protector, ya que estas personas que ejercen tanto control sobre s&iacute; mismas son m&aacute;s eficaces a la hora de cuidar su salud.
    </p><p class="article-text">
        El llanto frecuente no siempre es mejor. &ldquo;Hay personas m&aacute;s h&aacute;biles emocionalmente que lloran con mucha frecuencia&rdquo;, distingue D&iacute;az Mars&aacute;. &ldquo;Ah&iacute;, en el contexto de la regulaci&oacute;n emocional, puede ser &uacute;til mentalizar las situaciones que ocurren y aprender a relativizar algunas cosas&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque queden mecanismos por descubrir, el llanto es una herramienta de regulaci&oacute;n del sistema nervioso que produce alivio real y medible. Como todo, en su justa medida.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/aliviar-estres-procesar-emociones-generar-empatia-doctora-explica-beneficios-llorar-xp_1_13326498.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 23 Jun 2026 14:57:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Aliviar el estrés, procesar emociones o generar empatía: una doctora explica todos los beneficios de llorar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Bienestar emocional,Psicología,Salud,Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Qué hacer cuando un niño no quiere besos ni abrazos: “Educar en el consentimiento empieza en la infancia”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/nino-no-quiere-besos-abrazos-educar-consentimiento-empieza-infancia_1_13285338.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f60eb8a1-f1ed-4f83-b343-c9b7f9b32070_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Qué hacer cuando un niño no quiere besos ni abrazos: “Educar en el consentimiento empieza en la infancia”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Algunos niños rechazan determinados gestos de afecto incluso dentro del entorno familiar. Detrás de estas conductas puede haber incomodidad sensorial, necesidad de marcar límites o situaciones de malestar que todavía no saben expresar con palabras</p><p class="subtitle">Abuelos que ponen límites al cuidado de los nietos: “Con ellos disfruto mucho, pero no quiero volver a tener el día marcado por horarios”</p></div><p class="article-text">
        Un beso que se esquiva, un abrazo que se evita o un ni&ntilde;o que gira la cara ante una muestra de afecto pueden generar dudas en muchas familias. Aunque estos gestos suelen interpretarse como una falta de educaci&oacute;n o de cari&ntilde;o, las razones pueden ser muy distintas y conviene mirar m&aacute;s all&aacute; del comportamiento en s&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Aitana tiene cuatro a&ntilde;os y evita los besos de algunas personas de su entorno. Cuando alguien intenta acercarse demasiado r&aacute;pido, se esconde detr&aacute;s de su madre o se aparta sin decir nada. &ldquo;Hab&iacute;a familiares que pensaban que era distante&rdquo;, cuenta Ana, su madre. &ldquo;Pero luego en casa ella busca much&iacute;simo contacto con nosotros&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        No todos los ni&ntilde;os que rechazan un beso o un abrazo lo hacen por el mismo motivo. En algunos casos puede existir una resistencia relacionada con ciertas muestras de afecto; en otros, una necesidad de espacio o una forma de decidir el grado de cercan&iacute;a con los dem&aacute;s. Para entender qu&eacute; hay detr&aacute;s de estas conductas conviene fijarse en el contexto en el que surgen y en c&oacute;mo se relaciona el menor en otras situaciones cotidianas.
    </p><p class="article-text">
        Un <a href="https://scholars.org/contribution/developing-appropriate-effective-bodily" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo</a> publicado en 2022 sobre autonom&iacute;a corporal infantil recoge c&oacute;mo distintos especialistas y familias defienden la importancia de que los menores puedan decidir sobre algunos gestos de proximidad y aprender a comunicar aquello que les resulta c&oacute;modo y lo que no. Entre las estrategias descritas figuran ense&ntilde;ar frases sencillas para expresar malestar o respetar ciertas negativas sin convertirlas autom&aacute;ticamente en un conflicto.
    </p><p class="article-text">
        En la misma l&iacute;nea, una <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11606759/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n</a> publicada en 2023 por la investigadora Priscilla Alderson sostiene que los ni&ntilde;os pueden expresar opiniones y preferencias sobre cuestiones que afectan a su propio cuerpo desde edades tempranas. Su trabajo subraya la importancia de escuchar esas aportaciones y de reconocer la integridad corporal de los menores como una parte relevante de su bienestar y desarrollo.
    </p><h2 class="article-text">Mirar m&aacute;s all&aacute; del gesto</h2><p class="article-text">
        Un mismo comportamiento puede tener significados distintos seg&uacute;n las circunstancias en las que se produce. Lo que para algunos menores puede responder a una necesidad de mantener cierta distancia o regular la cercan&iacute;a con los dem&aacute;s, en otros casos puede estar relacionado con la forma en que perciben determinadas situaciones de contacto f&iacute;sico.
    </p><p class="article-text">
        La psiquiatra infantojuvenil y divulgadora Mar&iacute;a Velasco, autora del libro <em>Criar con salud mental:</em> <em>Lo que tus hijos necesitan y solo t&uacute; les puedes dar </em>(Ediciones Paid&oacute;s, 2023)<em>, </em>explica que una de las primeras cuestiones importantes es observar si ese rechazo al acercamiento f&iacute;sico est&aacute; presente en la manera habitual de vincularse del ni&ntilde;o o si, por el contrario, aparece de modo repentino. En este &uacute;ltimo caso, indica que habr&iacute;a que valorar si &ldquo;al menor le ha sucedido algo traum&aacute;tico y no se encuentra bien&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La psiquiatra María Velasco explica que es importante observar si ese rechazo al acercamiento físico está presente en la manera habitual de vincularse del niño o si aparece de modo repentino</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Cuando esta forma de reaccionar lleva tiempo presente, la especialista recomienda fijarse en otros aspectos de la interacci&oacute;n. Propone observar c&oacute;mo se relaciona el menor, qu&eacute; tipo de <a href="https://www.eldiario.es/era/psicologo-explica-traiciona-lenguaje-corporal-conciencia-propia-conducta-no-verbal-xp_1_13236582.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lenguaje no verbal</a> utiliza, c&oacute;mo se vincula con otras personas, si mantiene contacto visual o en qu&eacute; situaciones se produce ese rechazo. Asimismo, considera importante analizar de qui&eacute;n rechaza el abrazo y qu&eacute; tipo de contacto evita.
    </p><p class="article-text">
        Velasco recuerda adem&aacute;s que en el caso de ni&ntilde;os con trastorno del espectro autista, cuyo procesamiento sensorial puede diferir, &ldquo;necesitan amor y cari&ntilde;o y necesitan que encontremos la v&iacute;a para comunic&aacute;rselo&rdquo;. La especialista confirma que conviene tener en cuenta la cultura y el entorno familiar en el que vive el ni&ntilde;o. No todas las familias expresan el cari&ntilde;o de la misma manera y, en algunos hogares, las muestras f&iacute;sicas de afecto tienen un papel menos relevante que en otros.
    </p><p class="article-text">
        La psiquiatra defiende que la actitud debe pasar por respetar al menor y ofrecerle cari&ntilde;o de maneras que no le resulten inc&oacute;modas. Por &uacute;ltimo, recomienda valorar si existen otras dificultades que convenga explorar con m&aacute;s profundidad para descartar experiencias traum&aacute;ticas o posibles dificultades en la interacci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, Pablo empez&oacute; a preocuparse cuando su hijo de seis a&ntilde;os comenz&oacute; a ponerse r&iacute;gido cada vez que algunos familiares intentaban abrazarlo. &ldquo;Al principio pens&aacute;bamos que era una etapa o que estaba m&aacute;s t&iacute;mido&rdquo;, afirma. &ldquo;Pero lleg&oacute; un momento en el que era evidente que no se sent&iacute;a c&oacute;modo y aun as&iacute; hab&iacute;a adultos que segu&iacute;an insistiendo&rdquo;, dice.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No todas las familias expresan el cariño de la misma manera y, en algunos hogares, las muestras físicas de afecto tienen un papel menos relevante que en otros</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Con el tiempo, empez&oacute; a fijarse en otros detalles: cu&aacute;ndo ocurr&iacute;a, con qui&eacute;n reaccionaba as&iacute; y qu&eacute; situaciones parec&iacute;an afectarle m&aacute;s. Algunos familiares dejaron de insistir y comenzaron a preguntarle c&oacute;mo prefer&iacute;a saludar. Seg&uacute;n apunta su padre, esa presi&oacute;n disminuy&oacute; y las interacciones empezaron a resultar m&aacute;s f&aacute;ciles para todos.
    </p><h2 class="article-text">Respetar el l&iacute;mite sin convertirlo en un conflicto</h2><p class="article-text">
        En algunos hogares, el problema no aparece tanto por el rechazo inicial del ni&ntilde;o como por la reacci&oacute;n que provoca en quienes lo rodean. Hay familiares que se sienten heridos, interpretan esa distancia como algo personal o insisten para evitar que el gesto parezca desagradable delante de otros.
    </p><p class="article-text">
        A menudo, la atenci&oacute;n se centra en conseguir que el menor d&eacute; el beso o el abrazo esperado, en lugar de preguntarse c&oacute;mo se siente o qu&eacute; necesita en ese momento. La respuesta de los adultos ante esa negativa tambi&eacute;n puede influir en c&oacute;mo evoluciona la situaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Para la psic&oacute;loga sanitaria y experta en bienestar psicol&oacute;gico Elena Dapra, asesora de la secci&oacute;n cl&iacute;nica del Colegio Oficial de la Psicolog&iacute;a de Madrid, muchas de estas situaciones empiezan a entenderse cuando los adultos asumen que el cuerpo de un ni&ntilde;o tambi&eacute;n le pertenece y que aprender a respetar sus l&iacute;mites forma parte de una educaci&oacute;n emocional saludable.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Frases como &#039;no pasa nada, puedes saludar de otra manera&#039; resultan más útiles que reproches como &#039;me vas a poner triste&#039;, explica la psicóloga Elena Dapra</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Dapra considera que no querer dar un beso o un abrazo no deber&iacute;a interpretarse autom&aacute;ticamente como rechazo, mala educaci&oacute;n o falta de cari&ntilde;o. En muchos casos, subraya, el menor simplemente est&aacute; expresando c&oacute;mo se siente en ese momento.
    </p><p class="article-text">
        Ante estas situaciones, recomienda validar la emoci&oacute;n sin ridiculizarla ni exigir cercan&iacute;a f&iacute;sica. Tambi&eacute;n aconseja evitar comentarios que puedan hacer sentir al menor culpable por no reaccionar como esperan los adultos. Frases como &ldquo;no pasa nada, puedes saludar de otra manera&rdquo; resultan m&aacute;s &uacute;tiles que reproches como &ldquo;me vas a poner triste&rdquo;, explica. A su juicio, obligar a los menores a mostrar afecto puede transmitirles el mensaje de que deben acceder f&iacute;sicamente para no decepcionar a los dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga recuerda adem&aacute;s que &ldquo;educar en el consentimiento tambi&eacute;n empieza en la infancia&rdquo;. Cuando un ni&ntilde;o siente que sus preferencias son escuchadas y respetadas, a&ntilde;ade, suele desarrollar una relaci&oacute;n m&aacute;s sana tanto con su propio cuerpo como con los v&iacute;nculos afectivos.
    </p><p class="article-text">
        No todos los ni&ntilde;os expresan el cari&ntilde;o de la misma manera ni se sienten c&oacute;modos con las mismas formas de proximidad. Escuchar aquello que expresan y respetar c&oacute;mo desean relacionarse tambi&eacute;n contribuye a construir relaciones basadas en el respeto y la confianza.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana M. Longo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/nino-no-quiere-besos-abrazos-educar-consentimiento-empieza-infancia_1_13285338.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 08 Jun 2026 19:58:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Qué hacer cuando un niño no quiere besos ni abrazos: “Educar en el consentimiento empieza en la infancia”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crianza,Niños,Relaciones,Psicología,Bienestar emocional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“Parece que si no estamos siempre a tope, nos pasa algo malo”: así viven las personas introvertidas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/parece-si-no-tope-pasa-malo-viven-personas-introvertidas_1_13243281.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2d529442-416a-496c-90bb-ee0b694dbe4f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“Parece que si no estamos siempre a tope, nos pasa algo malo”: así viven las personas introvertidas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Confundir timidez con introversión es un error muy frecuente en la sociedad que los expertos achacan a que la palabra que se usa como antítesis es extrovertido: “El tímido tiene miedo o es inseguro y el introvertido no es ni una cosa ni la otra"</p><p class="subtitle">Amigas que vivan cerca: cómo nos cambia la vida compartir lo cotidiano</p></div><p class="article-text">
        El ritmo de vida de Manuel es todo lo calmado que la sociedad le permite. Le gusta pasar tiempo en su casa a solas, detesta las aglomeraciones que se pueden dar en bares o macrofestivales y prefiere relacionarse con dos o tres personas a la vez como m&aacute;ximo. Adem&aacute;s, si socializa durante un tiempo prolongado, luego necesita volver a su soledad para recuperarse. &ldquo;Es como si mi cabeza no diese m&aacute;s de s&iacute;&rdquo;, dice a elDiario.es. Estas caracter&iacute;sticas le definen como introvertido, algo que identific&oacute; cuando ya estaba en la universidad. De ni&ntilde;o o adolescente ya notaba que era menos sociable que el resto, pero el adjetivo que le adjudicaban era &ldquo;rarito&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cuando era ni&ntilde;o, Jes&uacute;s prefer&iacute;a jugar en grupos reducidos o solo con sus mejores amigos aunque realmente lo que prefer&iacute;a era que le dejasen &ldquo;leer tranquilo&rdquo;. &ldquo;Con los a&ntilde;os me di cuenta de que en realidad era bastante sociable, con facilidad para hacer amigos, conocer gente y moverme en grupos grandes. No sufro cuando tengo que socializar&rdquo;, comenta. Pero hay una parte de esa introversi&oacute;n que permanece: no le importa estar solo y ya ha perdido ese FOMO propio de la adolescencia que le forzaba a salir de casa y relacionarse de forma expansiva para no sentirse marginado. 
    </p><p class="article-text">
        Lo que les ocurre a Manuel y a Jes&uacute;s es un rasgo de personalidad, no es ning&uacute;n trastorno. Solo lo ser&iacute;a si les impidiese llevar una existencia funcional, que no es el caso. Sylvie P&eacute;rez, profesora colaboradora de los Estudios de Psicolog&iacute;a y Ciencias de la Educaci&oacute;n en la Universidad Oberta de Catalunya (UOC), desarrolla que &ldquo;la persona introvertida, como rasgo de personalidad, es feliz, est&aacute; tranquila y se siente equilibrada con bajos niveles de estimulaci&oacute;n o interacci&oacute;n social&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Roberto se identifica como un individuo introvertido porque prefiere estar m&aacute;s tiempo en soledad que acompa&ntilde;ado, lo que no significa que no le guste juntarse con otros. Un d&iacute;a su pareja le defini&oacute; como t&iacute;mido, pero &eacute;l no considera que lo sea. De hecho, cree que ella es m&aacute;s t&iacute;mida que &eacute;l aunque sea m&aacute;s sociable. &ldquo;Yo hago amigos muy f&aacute;cilmente solo que no me gusta estar constantemente rodeado&rdquo;, afirma. Lo mismo le ocurre a Maru: &ldquo;Soy bastante sociable, trabajo con muchas personas, tengo muchos amigos y quienes me conocen seguramente dir&iacute;an que soy simp&aacute;tica. Pero la verdad es que cuando interact&uacute;o mucho o durante demasiado tiempo, necesito quedarme a solas&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La persona introvertida, como rasgo de personalidad, es feliz, está tranquila y se siente equilibrada con bajos niveles de estimulación o interacción social</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Sylvie Pérez</span>
                                        <span>—</span> profesora de Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación en UOC
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Confundir timidez con introversi&oacute;n es un error muy frecuente en la sociedad. Sylvie P&eacute;rez lo achaca a que la palabra que se usa como ant&iacute;tesis de t&iacute;mido es extrovertido, al igual que para introvertido. &ldquo;T&uacute; puedes ser introvertido y no ser t&iacute;mido. El t&iacute;mido tiene miedo o es inseguro y el introvertido no es ni una cosa ni la otra&rdquo;, explica. Por supuesto, alguien puede ser las dos cosas como le ocurre a Jes&uacute;s, aunque con el tiempo ha conseguido atenuar la incomodidad que le pueden suponer ciertas situaciones. &ldquo;He aprendido a comportarme sin timidez, a hablar en p&uacute;blico y a dirigirme a desconocidos. S&iacute; conservo algunos ramalazos de timidez: me pongo rojo con facilidad cuando hablan de m&iacute;, hay conversaciones que aplazo innecesariamente y situaciones que se me hacen bola&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga general sanitaria y forense especializada en el &aacute;mbito de la pr&aacute;ctica cl&iacute;nica&nbsp;Laia Sabat&eacute;, coincide con su colega en que se tiende a pensar que timidez, introversi&oacute;n e incluso verg&uuml;enza son lo mismo. &ldquo;Se pueden dar las tres cosas a la vez y normalmente solemos confundir una con otra. Para m&iacute; lo importante no es tanto ponerle nombre a estos tres factores sino que cuando nos sintamos inseguros o inc&oacute;modos, podamos revisar qu&eacute; es lo que nos est&aacute; haciendo sentir as&iacute; y qu&eacute; necesitamos. Sin la necesidad de etiquetarnos en exceso&rdquo;, diserta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, destaca que &ldquo;depende de la historia de vida de cada uno, de lo que haya vivido y de c&oacute;mo se haya aprendido o no a regular emocionalmente&rdquo;. Por ejemplo, Jes&uacute;s explica que &eacute;l ha tenido suerte en su entorno personal y laboral. &ldquo;Creo que lo pasar&iacute;a mal si trabajara en contextos m&aacute;s agresivos o competitivos, o que me impidieran &lsquo;retraerme&rsquo; de vez en cuando&rdquo;, apunta y recuerda que una amiga le cont&oacute; una experiencia traum&aacute;tica relacionada con este tema. Ella trabajaba en una consultora que organiz&oacute; una barbacoa para fomentar el<em> </em><a href="https://www.eldiario.es/era/offboarding-team-building-lenguaje-laboral-pervertido-eufemismos_1_10736202.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>team building</em></a> y lo pas&oacute; fatal por tener que participar en dicho evento. Al d&iacute;a siguiente, su jefa le recrimin&oacute; que &ldquo;no se hubiera puesto un bikini, que hubiera bebido poco y que no hubiera &lsquo;bajado la guardia&rsquo;. Le dijo que ese car&aacute;cter reservado indicaba que no se sent&iacute;a plenamente c&oacute;moda en su trabajo y con su equipo&rdquo;, cuenta Jes&uacute;s y manifiesta que &eacute;l no habr&iacute;a durado en ese entorno &ldquo;ni cinco minutos&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando interactúo mucho o durante demasiado tiempo, necesito quedarme a solas</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">La gente s&iacute; cambia (aunque sea un poco)</h2><p class="article-text">
        Manuel s&iacute; ha notado que desde que trabaja en casa su tendencia a la introversi&oacute;n se ha agudizado. Durante su &eacute;poca de estudiante y despu&eacute;s en los diversos trabajos &lsquo;de oficina&rsquo; que desempe&ntilde;&oacute; tuvo que hablar con otros cada d&iacute;a: &ldquo;He trabajado muchos a&ntilde;os de teleoperador, por ejemplo, que supone estar ocho horas diarias hablando con desconocidos&rdquo;. Pero el teletrabajo le ha librado de esa obligaci&oacute;n: &ldquo;La cosa ha ido a m&aacute;s y ahora me da pereza (o incluso agobio) cosas que antes s&iacute; hac&iacute;a sin problemas, como ir al Rastro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para Roberto, los a&ntilde;os influyen en este rasgo de personalidad en concreto: &ldquo;Con la edad tambi&eacute;n creo que seleccionas m&aacute;s d&oacute;nde, con qui&eacute;n y para qu&eacute; socializas&rdquo;. Una opini&oacute;n que Elena comparte, aunque con matices: &ldquo;Si me hubieses preguntado hace 20 a&ntilde;os que me considero introvertida o extrovertida, te hubiese dicho que totalmente extrovertida. Pero era otra &eacute;poca, no est&aacute;bamos todo el rato conectados, no ten&iacute;amos esa sensaci&oacute;n de tener que estar disponibles siempre que causa que mucha gente ya no pueda m&aacute;s&rdquo;. Ella considera que est&aacute; en ese colectivo que, depende del d&iacute;a, necesita permanecer a solas sin que eso signifique necesariamente que se considere introvertida.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a la edad, Sylvie P&eacute;rez apunta que &ldquo;las dimensiones de la personalidad se van construyendo a medida que nos vamos haciendo mayores. Normalmente, un joven que no tiene del todo madurado el sistema frontal del cerebro, que tiene muchas experiencias todav&iacute;a por vivir, tiende a ser m&aacute;s extrovertido o a tener menos conciencia de peligro, a ser m&aacute;s impulsivo&rdquo;. De esta manera, &ldquo;la mayor&iacute;a de la gente de mediana edad ha aprendido un poco a ser m&aacute;s prudente, ya le han pasado cosas. Aunque siempre tendemos m&aacute;s a un lado o a otro&rdquo;, arguye.
    </p><p class="article-text">
        Sabat&eacute; coincide con Elena en que el ritmo fren&eacute;tico de la cotidianidad que ha impuesto el turbocapitalismo puede influir en los rasgos de la personalidad. &ldquo;Vivimos un momento muy estimulante: redes, inmediatez, autoexigencia, presi&oacute;n social&hellip; todo esto nos hace ir a un ritmo muy r&aacute;pido y a veces tenemos demasiados est&iacute;mulos cerca. Para quienes tienen esta tendencia a la introversi&oacute;n, supone a veces un esfuerzo doble poder regularse, ya que la sociedad nos lleva a mostrarnos demasiado hacia fuera&rdquo;. Esta interacci&oacute;n constante y no siempre deseada, tambi&eacute;n puede reducir el tiempo disponible para estar a solas, aunque la especialista remarca que: &ldquo;Depende del momento vital, el contexto y de cada cual&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En general, a las y los entrevistados tener una personalidad introvertida no les ha tra&iacute;do problemas (o no demasiados) ni en su &aacute;mbito personal ni en el laboral. De hecho, Maru considera que el tiempo que pasa a solas &ldquo;son los momentos de m&aacute;s creatividad, profundidad y calma en general, en los que proceso todo lo que voy viviendo&rdquo;. Manuel tampoco ha sentido que ser como es le haya perjudicado en ninguno de los dos aspectos, aunque s&iacute; cree que se puede haber perdido experiencias que podr&iacute;a haber disfrutado. &ldquo;Quedarse en casa est&aacute; muy bien, pero otras cosas quiz&aacute; tambi&eacute;n. No se puede tener todo. Quiz&aacute; si pudiese conseguir que todo el mundo se quedase en casa cuando yo quiero hacer algo fuera de ella, pero no creo que est&eacute;n por la labor&rdquo;, ironiza.
    </p><p class="article-text">
        Para Sylvie P&eacute;rez, en la sociedad hay cierta desconfianza ante la introversi&oacute;n en comparaci&oacute;n con la extroversi&oacute;n. Sobre todo por la confusi&oacute;n entre el primer t&eacute;rmino y la timidez. &ldquo;Normalmente la introversi&oacute;n va asociada a ser inseguro, reservado, selectivo. Y se puede pensar que alguien as&iacute; tendr&aacute; algo que esconder o le cuesta demasiado socializar. Mientras que identificamos la extroversi&oacute;n, la capacidad de hablar con los dem&aacute;s, con sentirse seguro&rdquo;, desgrana y discurre que &ldquo;interpretamos el silencio como problema, simplificamos mucho&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Vivimos un momento muy estimulante (...) Para quienes tienen tendencia a la introversión, supone a veces un esfuerzo doble poder regularse; la sociedad nos lleva a mostrarnos demasiado hacia fuera</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Laia Sabaté</span>
                                        <span>—</span> psicóloga general sanitaria y forense
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La opini&oacute;n de Sabat&eacute; va en la misma l&iacute;nea ya que piensa que la gente con este rasgo de personalidad puede sentirse m&aacute;s cansada: &ldquo;Parece que si no mantenemos siempre una energ&iacute;a social a tope, con ganas de recibir muchos est&iacute;mulos a la vez, nos pasa algo malo&rdquo;. Sin embargo, P&eacute;rez ha detectado un cambio: &ldquo;Hay bastantes personas que se van situando un poco en ir despacio, en procesar las cosas. Ponen sus cuentas en las redes sociales como privadas o se apuntan a los movimientos como el <em>slow food&rdquo;.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        Para Manuel, ser introvertido es m&aacute;s dif&iacute;cil que ser extrovertido &ldquo;pero es mucho m&aacute;s f&aacute;cil ahora que hace diez o veinte a&ntilde;os&rdquo;. &ldquo;Ahora todo el mundo ha aprendido a base de memes en internet que existe gente a la que no le gusta estar en grupos grandes, hacer planes multitudinarios y entienden que estar en casa solo no es tan raro&rdquo;, concreta. Jes&uacute;s cree que &ldquo;los modelos de conducta son mayoritariamente extrovertidos. Se valora la espontaneidad, el impulso, el expresarse sin cortapisas o sin pensarlo dos veces. Pero eso no es una novedad, siempre ha sido as&iacute;&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Coincide con Manuel en que la tecnolog&iacute;a ha sido una ayuda porque &ldquo;hay formas de comunicaci&oacute;n menos invasivas <a href="https://www.eldiario.es/era/llamar-superinvasivo-generacion-zeta-telefono-mensajes_1_10452431.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(escribir un mensaje en vez de llamar)</a> y desde la pandemia existen reductos de soledad socialmente aceptados. Incluso las redes permiten visibilizar otra forma de relacionarse y ya no imponen una &uacute;nica manera de socializar&rdquo;. &ldquo;Creo que hoy ser introvertido est&aacute; m&aacute;s aceptado que hace a&ntilde;os, cuando el &uacute;nico modelo aspiracional era ser el rey del gallinero&rdquo;, concluye.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/parece-si-no-tope-pasa-malo-viven-personas-introvertidas_1_13243281.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 24 May 2026 19:52:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“Parece que si no estamos siempre a tope, nos pasa algo malo”: así viven las personas introvertidas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Psicología,Bienestar emocional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Amigas que vivan cerca: cómo nos cambia la vida compartir lo cotidiano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/amigas-vivan-cerca-cambia-vida-compartir-cotidiano_1_13233481.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/78f0a25f-e0a3-417e-bcf1-4bd6fd71bc47_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Amigas que vivan cerca: cómo nos cambia la vida compartir lo cotidiano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El encarecimiento de la vivienda en las grandes ciudades hace que muchas personas se alejen de sus redes afectivas. En este contexto, gestos sencillos como quedar para un café, una caña o una llamada cobran una importancia especial
</p><p class="subtitle">La cultura de quedar para ponerse al día con amigos: por qué ya no compartimos la vida, nos la resumimos</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Siento a mis amigos lejos geogr&aacute;ficamente, no emocionalmente&rdquo;. Irene, una joven de 27 a&ntilde;os natural de Valladolid, lleva cinco a&ntilde;os viviendo en Madrid. Ha pasado de vivir &ldquo;en un radio de diez minutos andando&rdquo; de sus amigas &mdash;quedar para pasear, tomar algo o hacer recados casi sin organizaci&oacute;n&mdash; a necesitar trayectos de casi una hora de metro: &ldquo;Al final, que ver a tu amiga suponga 50 minutos de metro y tres transbordos dificulta mucho poder quedar con la frecuencia que te gustar&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es el caso contrario a Jorge, un joven de 26 a&ntilde;os que, tras haberse criado en la capital, se ha mudado a un pueblo de cinco mil habitantes en &Aacute;vila. Acostumbrado a que &ldquo;todos los planes requer&iacute;an de calendario&rdquo; y planificaci&oacute;n, ahora ve a su nuevo grupo de amigos con much&iacute;sima m&aacute;s facilidad. &ldquo;Voy a un restaurante con mi familia y siempre conozco a alguien de los que est&aacute; cenando, voy al supermercado y me encuentro a un amigo haciendo la compra, voy a la panader&iacute;a y me atiende un amigo&hellip; (...) Est&aacute;s haciendo tu vida del d&iacute;a a d&iacute;a y de repente te da una alegr&iacute;a de encontrarte a alguien conocido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tener a nuestros amigos cerca no siempre depende &uacute;nicamente del cari&ntilde;o o de las ganas de vernos. En ciudades cada vez m&aacute;s caras, extensas y aceleradas, la proximidad se convierte tambi&eacute;n en una cuesti&oacute;n log&iacute;stica. &iquest;C&oacute;mo de importante es incluir las amistades en la vida cotidiana? &iquest;C&oacute;mo influye la distancia en nuestro bienestar y en la manera en que nos relacionamos?
    </p><h2 class="article-text">Cuando la amistad deja de ser cotidiana</h2><p class="article-text">
        Selene lleva viviendo en Madrid desde 2017. Lleg&oacute; desde un peque&ntilde;o municipio de Mallorca y durante sus a&ntilde;os universitarios en Getafe disfrut&oacute; especialmente de hacer vida cotidiana con sus compa&ntilde;eros de carrera. Sin embargo, al terminar los estudios, la dificultad para acceder al alquiler dispers&oacute; al grupo y con ello desapareci&oacute; parte de esa cercan&iacute;a diaria. &ldquo;Ahora todo requiere sacar el calendario&rdquo;, lamenta, &ldquo;se pierde la improvisaci&oacute;n, pero en lo que m&aacute;s se nota es en que cuando quedamos finalmente no nos basta el tiempo. Nos hemos expulsado del d&iacute;a a d&iacute;a y nos hemos resignado a <a href="https://www.eldiario.es/era/cultura-quedar-ponerse-dia-amigos-no-compartimos-vida-resumimos_1_12791667.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">quedar y contarnos las novedades</a>&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las grandes ciudades como Madrid muchas veces son testigo de personas &ldquo;muy conectadas digitalmente, pero con redes afectivas fragmentadas y vidas sociales mucho m&aacute;s dif&iacute;ciles de sostener en lo cotidiano&rdquo;. As&iacute; explica Gabriela Hidalgo Caldas, psic&oacute;loga y <em>coach,</em> c&oacute;mo<strong> </strong>&ldquo;muchas veces no perdemos v&iacute;nculos, perdemos cotidianeidad&rdquo;, las relaciones dejan de estar integradas en la vida diaria y pasan a ser algo casi excepcional. Lo que para Irene en Valladolid &ldquo;se solucionaba con un paseo y un caf&eacute;&rdquo;, &ldquo;ahora requiere de una llamada con mis padres o mis amigas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De esta manera, a pesar de que las grandes ciudades ofrecen muchas oportunidades sociales, tambi&eacute;n conllevan m&aacute;s dispersi&oacute;n y m&aacute;s dificultad para sostener encuentros frecuentes. Es habitual que amistades que viven a 40 minutos de distancia terminen vi&eacute;ndose muy poco porque, como expone la tambi&eacute;n psic&oacute;loga Rebeca Carrasco Garc&iacute;a, especializada en trauma, ansiedad y depresi&oacute;n, &ldquo;la vida cotidiana ya est&aacute; bastante saturada&rdquo;. Se pone en riesgo una parte muy importante en las relaciones de amistad: la espontaneidad.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Que ver a tu amiga suponga 50 minutos de metro y tres transbordos dificulta mucho poder quedar con la frecuencia que te gustaría</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Irene</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Improvisar para tomarse un caf&eacute;, verse un rato despu&eacute;s del trabajo o acompa&ntilde;arse en peque&ntilde;os momentos cotidianos pueden parecer cosas peque&ntilde;as, pero pueden ser esas interacciones las que nos ayuden a sostener la sensaci&oacute;n de apoyo, pertenencia y conexi&oacute;n. &ldquo;La proximidad f&iacute;sica aporta algo muy concreto que cuesta sustituir: la integraci&oacute;n del v&iacute;nculo en la vida cotidiana&rdquo;. Para Hidalgo Caldas &ldquo;no es solo hablar o mantenerse en contacto&rdquo;, sino compartir cierta sensaci&oacute;n de disponibilidad mutua. En las grandes ciudades existen &ldquo;relaciones significativas, pero muy poca sensaci&oacute;n de sost&eacute;n cercano en su vida diaria&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los grandes n&uacute;cleos urbanos generan una contradicci&oacute;n: es habitual sentirse desconectado incluso estando <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/rodeado-gente-suficiente-no-sentirnos-solos-no-xp_1_12938670.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">rodeado de gente</a>. Y es que muchas veces estas interacciones no se producen por una falta de cari&ntilde;o, sino por cansancio, horarios, desplazamientos o log&iacute;stica. Como recuerda Julia Vidal, psic&oacute;loga sanitaria y directora de <a href="https://www.areahumana.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&Aacute;rea Humana Psicolog&iacute;a</a>, toda esta planificaci&oacute;n &ldquo;genera <a href="https://www.eldiario.es/era/alexander-harton-psicologo-carga-mental-no-cosas-pensar-constantemente-hay-xp_1_13198723.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">carga mental</a> y m&aacute;s necesidad de tiempo que las relaciones de proximidad no tienen&rdquo;. Vidal considera clave sentir disponibilidad por parte de nuestros v&iacute;nculos (incluso aunque no quedemos), ya que &ldquo;incrementa el bienestar general&rdquo; y &ldquo;reduce el estr&eacute;s&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">La amistad, &ldquo;un factor de protecci&oacute;n para la salud mental&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Las relaciones de amistad no solo cumplen una funci&oacute;n social o afectiva, sino que tienen un impacto directo en nuestro bienestar emocional. Nazaret Iglesias Garc&iacute;a, psic&oacute;loga y directora de <a href="https://www.psicologiadana.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Dana Centro de Psicolog&iacute;a</a>, se&ntilde;ala que existe evidencia de que<strong> </strong>&ldquo;el apoyo social percibido se relaciona con menor estr&eacute;s, ansiedad y sintomatolog&iacute;a depresiva, y act&uacute;a como un factor protector para la salud mental&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El apoyo social percibido se relaciona con menor estrés, ansiedad y sintomatología depresiva, y actúa como un factor protector para la salud mental</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Nazaret Iglesias García</span>
                                        <span>—</span> psicóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Trini y Ana son hermanas, pero, seg&uacute;n dicen: &ldquo;Obviamente tambi&eacute;n somos amigas&rdquo;. Aunque llevaban d&eacute;cadas viviendo en la misma ciudad, desde hace poco residen en el mismo municipio, separadas por apenas unas cuantas calles. Desde entonces, aseguran que su relaci&oacute;n se ha vuelto mucho m&aacute;s cercana. &ldquo;Ana lo es todo para m&iacute;, creo que sin ella no podr&iacute;a llevar la vida que llevo. Nos vemos a menudo, desayunamos, tomamos algo, nos encontramos&hellip;&rdquo;, cuenta Trini. La mudanza de Trini lleg&oacute; despu&eacute;s de una etapa complicada y de algunos problemas de salud. A ra&iacute;z de ello, ambas han podido comprobar hasta qu&eacute; punto tener cerca a personas importantes puede influir en el bienestar diario. Aunque intu&iacute;an que vivir cerca las unir&iacute;a m&aacute;s, Trini reconoce que no esperaba el impacto que tendr&iacute;a en su d&iacute;a a d&iacute;a: &ldquo;No conoc&iacute;a esta maravillosa vida que me estaba esperando (...) Sabemos que nos tenemos ah&iacute;, y que vi&eacute;ndonos y tomando un caf&eacute; nos sentiremos mejor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La &ldquo;sensaci&oacute;n de sost&eacute;n emocional cotidiano&rdquo; es clave para Esther Boada, psic&oacute;loga sanitaria y directora de <a href="https://www.instagram.com/centre_sukha/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Centre Sukha Cornella y Molins</a>, porque, &ldquo;cuando una persona percibe que no tiene a nadie cerca a quien recurrir f&aacute;cilmente, el sistema nervioso tiende a mantenerse m&aacute;s alerta, aparece m&aacute;s sensaci&oacute;n de carga mental, hipervigilancia y necesidad de &lsquo;poder con todo&rdquo;. Adem&aacute;s, pueden aparecer din&aacute;micas de &ldquo;autosuficiencia obligada&rdquo;: la sensaci&oacute;n de tener que afrontar todo sola porque pedir ayuda requiere demasiada coordinaci&oacute;n, tiempo y esfuerzo.
    </p><p class="article-text">
        Irene tiene claro que, tanto en Valladolid como en Madrid, compartir tiempo con sus amistades influye directamente en c&oacute;mo se siente. La joven, que reconoce no mantener &ldquo;un contacto muy fluido a trav&eacute;s de redes o WhatsApp&rdquo;, asegura que cuando ve a sus amigas en persona &ldquo;es mucho m&aacute;s probable que surjan conversaciones de desahogo mutuo&rdquo; que le ayudan a &ldquo;estar mucho mejor an&iacute;micamente&rdquo;. &ldquo;Esto para m&iacute; es calidad de vida&rdquo;, dice.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Acompañarse en pequeños momentos cotidianos puede parecer algo pequeño, pero pueden ser esas interacciones las que nos ayuden a sostener la sensación de apoyo, pertenencia y conexión."
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                Acompañarse en pequeños momentos cotidianos puede parecer algo pequeño, pero pueden ser esas interacciones las que nos ayuden a sostener la sensación de apoyo, pertenencia y conexión.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Y es precisamente en momentos en los que esa convivencia se vuelve m&aacute;s regular &mdash;durante las vacaciones, el verano o los d&iacute;as en el pueblo&mdash; cuando sus efectos sobre el bienestar emocional se hacen m&aacute;s evidentes. Para Irene M., su d&iacute;a a d&iacute;a cambia cuando en verano pasa de una gran ciudad como Sevilla a su pueblo manchego: &ldquo;Cuando voy al pueblo es a desconectar, a pas&aacute;rmelo bien y a disfrutar. Son momentos muy concretos en los que se hace mucha vida en comunidad, en casa de amigos, en bares rodeada de gente&hellip; No hay esa rutina ni ritmos fren&eacute;ticos que hay en una ciudad, por eso [las amistades] parece que se desarrollan mucho m&aacute;s f&aacute;cil&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando pasamos a entornos m&aacute;s reducidos y podemos disfrutar de una mayor cotidianidad con nuestras amistades, se hace tambi&eacute;n m&aacute;s visible hasta qu&eacute; punto <a href="https://www.eldiario.es/era/ahora-planes-incluyen-gastar-dinero-hemos-cambiado-quedadas-sencillas-experiencias_1_12758388.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el consumo condiciona la forma en que nos relacionamos</a> en las grandes ciudades. Al pasar de la capital a un pueblo de cinco mil habitantes, Jorge ha comprobado que este elemento no atraviesa de igual manera las relaciones de amistad en ambos contextos. &ldquo;En Madrid salir o quedar siempre va ligado a consumir. Aqu&iacute;, aunque tambi&eacute;n puedes quedar a tomar algo, s&iacute; que es m&aacute;s com&uacute;n quedar para simplemente estar en la plaza. Con mis amigos de aqu&iacute; puedo quedar por la tarde, ir a cenar a casa, y despu&eacute;s volver a salir (...) Est&aacute;s menos obligado a gastar dinero, si quieres lo haces, pero no hace falta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo mismo vive Irene M. en sus vacaciones: &ldquo;Puedo quedar para estar con mis amigas para no hacer nada, simplemente contarnos nuestras vidas y reflexionar. No quedamos para hacer algo concreto como s&iacute; ocurre en la ciudad, sino simplemente para estar juntas&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Buscar proximidad en la distancia</h2><p class="article-text">
        En la etapa adulta, no siempre es posible dedicar a las amistades el mismo tiempo que en la infancia o la adolescencia. El ritmo diario hace que, en muchas ocasiones, un paseo improvisado se cambie por una llamada o un mensaje para preguntar qu&eacute; tal va el d&iacute;a, la semana o incluso el mes.
    </p><p class="article-text">
        Las expertas como Eva Barrio, psic&oacute;loga con perspectiva de g&eacute;nero y directora de <a href="https://narapsicologia.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nara psicolog&iacute;a</a>, se&ntilde;alan la proximidad como un elemento fortalecedor de los v&iacute;nculos emocionales &mdash;el &ldquo;efecto de mera exposici&oacute;n&rdquo; demuestra c&oacute;mo la frecuencia de contacto f&iacute;sico aumenta la familiaridad y el afecto&mdash;.<strong> </strong>Sin embargo, esto no implica que las relaciones a distancia no puedan ser profundas y significativas. De hecho, Barrio est&aacute; segura de que cuando no tenemos esta proximidad, &ldquo;la buscamos&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El problema de la vivienda expulsa a las personas de sus barrios o del lugar en el que se establecieron en un primer momento debido al precio de los alquileres y desajusta el círculo social</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Selene</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En este contexto, Selene tiene mucho que agradecer a la tecnolog&iacute;a: &ldquo;Si algo bueno tiene es que permite enviar un mensaje, escribir, llamar e incluso ver la cara y las reacciones cuando hay alguna novedad importante que hay que contar, aunque sea en videollamada. Por supuesto, lo mejor y lo ideal es tener a las amigas cerca, pero al final hay muchas maneras de sentirlas as&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Iglesias Garc&iacute;a recuerda que las relaciones a distancia con nuestras amigas no son menos valiosas, ya que &ldquo;nos pueden sostener mucho emocionalmente&rdquo;, sobre todo &ldquo;si hay confianza, continuidad y comunicaci&oacute;n de calidad&rdquo;. &ldquo;Esa disponibilidad no necesariamente tiene que ser f&iacute;sica, es esencial sentir esta disponibilidad emocional que se refuerza con la cercan&iacute;a f&iacute;sica que se puede generar tambi&eacute;n a trav&eacute;s de la tecnolog&iacute;a&rdquo;, a&ntilde;ade la psic&oacute;loga Vidal. De ah&iacute; que en la vida adulta sostener una red de apoyo no dependa solo de la cercan&iacute;a o la tecnolog&iacute;a, sino tambi&eacute;n de la intenci&oacute;n con la que se cuidan esos v&iacute;nculos.
    </p><p class="article-text">
        Irene M. afirma con contundencia que &ldquo;las <a href="https://www.eldiario.es/era/duelo-ruptura-amistad_1_10651861.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">relaciones de amistad</a> hay que trabajarlas&rdquo;, al igual que cualquier otro tipo de relaci&oacute;n y &ldquo;no solo las de pareja, que son a las que m&aacute;s estamos acostumbrados a prestar atenci&oacute;n&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El problema de la vivienda atraviesa la amistad</h2><p class="article-text">
        Muchas veces la lejan&iacute;a con nuestros c&iacute;rculos de amistades no viene marcada por un cambio de trabajo o de ciudad, sino por un factor m&aacute;s estructural: la dificultad de acceso a la vivienda. El encarecimiento del alquiler y la compra en las grandes ciudades, que obliga a desplazarse en busca de opciones m&aacute;s asequibles cada vez m&aacute;s alejadas de los centros,&nbsp;ha terminado por distanciar a muchas amistades. Selene ha vivido esta realidad en primera persona: &ldquo;En general, no tengo cerca a mi gente, y precisamente este es uno de los problemas que veo en el modelo de ciudad que plantea Madrid o las grandes ciudades. El problema de la vivienda expulsa a las personas de sus barrios o del lugar en el que se establecieron en un primer momento debido al precio de los alquileres y desajusta el c&iacute;rculo social&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n se&ntilde;ala la psic&oacute;loga Hidalgo Caldas, para muchas personas acceder a una vivienda solo es posible &ldquo;a costa de alejarse de sus redes afectivas, de sus rutinas sociales y de los espacios donde transcurr&iacute;a su vida cotidiana&rdquo;. Esto tiene consecuencias &ldquo;econ&oacute;micas y log&iacute;sticas, pero tambi&eacute;n relacionales y psicol&oacute;gicas&rdquo;, como el aumento del aislamiento social, el estr&eacute;s sostenido o la sensaci&oacute;n de desconexi&oacute;n y desarraigo.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tan importantes son los amigos íntimos, las amistades más ‘superficiales’, las personas cotidianas como el compañero con quien te tomas un café. Estas microinteracciones aportan a nuestra ‘nutrición social’, contribuyen a sentirte acompañada, en sociedad</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Julia Vidal</span>
                                        <span>—</span> psicóloga sanitaria
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Cuidar los v&iacute;nculos tambi&eacute;n es autocuidado</h2><p class="article-text">
        Las psic&oacute;logas inciden en el factor de protecci&oacute;n que constituyen las amistades, y en la importancia de cultivarlas de forma consciente <a href="https://www.eldiario.es/era/como-hacer-amigos-nuevos_1_10829978.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la vida adulta</a>. En las grandes ciudades se vuelve especialmente importante construir un espacio o red que nos permita tener esa sensaci&oacute;n de pertenencia. &ldquo;Tan importantes son los amigos &iacute;ntimos, las amistades m&aacute;s &lsquo;superficiales&rsquo;, las personas cotidianas como el compa&ntilde;ero con quien te tomas un caf&eacute; o estas microinteracciones, todas aportan a nuestra &lsquo;nutrici&oacute;n social&rsquo;, ya que son un espacio de expresi&oacute;n y contribuyen a sentirte acompa&ntilde;ada, a sentirte en sociedad&rdquo;, se&ntilde;ala Vidal.
    </p><p class="article-text">
        La clave, seg&uacute;n Iglesias Garc&iacute;a, &ldquo;es no idealizar ni demonizar la distancia&rdquo;. Podemos tener v&iacute;nculos muy profundos con personas que viven lejos, pero tambi&eacute;n necesitamos presencia cercana, vida compartida y peque&ntilde;as interacciones cotidianas. Y concluye: &ldquo;El bienestar emocional no depende solo de tener &lsquo;gente importante&rsquo; en abstracto, sino de sentir que hay personas disponibles, accesibles y presentes en nuestra vida real (...) En un contexto social donde cada vez hay m&aacute;s movilidad, teletrabajo, individualizaci&oacute;n y dispersi&oacute;n urbana, construir red cercana no deber&iacute;a verse como algo secundario&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Anabel Cuevas Vega]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/amigas-vivan-cerca-cambia-vida-compartir-cotidiano_1_13233481.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 19 May 2026 21:05:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Amigas que vivan cerca: cómo nos cambia la vida compartir lo cotidiano]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,Amistad,Vivienda,Bienestar emocional,Salud mental,Psicología,Salud psicológica,Bienestar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un neurocientífico lo confirma, una ducha de agua fría mejora el ánimo: “Es como darle a reiniciar al cuerpo”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/neurocientifico-explica-ducha-agua-fria-mejora-animo-darle-reiniciar-cuerpo-xp_1_13201753.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0f21da8c-f122-471b-868d-40e471dd957c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un neurocientífico lo confirma, una ducha de agua fría mejora el ánimo: “Es como darle a reiniciar al cuerpo”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un estudio confirma que cinco minutos bajo el agua fría reducen el malestar emocional y activan un cóctel de dopamina y endorfinas que mejora la concentración durante horas</p><p class="subtitle">La neuróloga Celia García comparte las claves para tener un sueño reparador: “Hay que pasar por todas las fases” </p></div><p class="article-text">
        No va a hacerte rico ni convertirte en un &ldquo;hombre de alto valor&rdquo;, como promueven ciertos <a href="https://www.eldiario.es/era/pavel-durov-telegram-hombres-de-alto-valor_1_11619601.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pseudogur&uacute;s ultraliberales,</a> pero s&iacute;, la ciencia confirma que ducharse en agua a baja temperatura tiene un efecto inmediato en el estado de &aacute;nimo. <a href="https://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1002/lim2.70048" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Un estudio reciente</a><a href="https://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1002/lim2.70048" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">,</a> publicado en Lifestyle Medicine, desvela c&oacute;mo este estr&eacute;s agudo modula nuestros neurotransmisores, apaga el ruido mental y entrena nuestra resiliencia.
    </p><p class="article-text">
        La publicaci&oacute;n concluye, tras analizar los cambios de &aacute;nimo de 140 participantes despu&eacute;s del shock t&eacute;rmico, que hay una reducci&oacute;n significativa de la fatiga, el enfado y la confusi&oacute;n, mientras que su vigor y autoestima aumentan. Un dato importante en un contexto global sanitario con cada vez m&aacute;s presencia de casos de ansiedad y depresi&oacute;n, que necesita peque&ntilde;os aliados en el estilo de vida cotidiano.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que es interesante de esto es que, en vez de haber un pico de placer instant&aacute;neo, este aumento de dopamina es progresivo y eleva el nivel basal, durando alrededor de tres horas&rdquo;, afirma V&iacute;ctor Cepero, neurocient&iacute;fico y CEO de <a href="https://brainmapp.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">BrainMapp</a> en declaraciones a este diario. &ldquo;Esto se relaciona con mayor motivaci&oacute;n, sensaci&oacute;n de bienestar basal y mejor humor&rdquo;, explica, ya que la exposici&oacute;n al agua fr&iacute;a puede multiplicar por 2 o por 2,5 los niveles de dopamina.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Un c&oacute;ctel neuroqu&iacute;mico de dopamina y endorfinas</h2><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, Cepero apunta que el fr&iacute;o act&uacute;a como un interruptor para la noradrenalina, que puede llegar a multiplicarse por cinco: &ldquo;Este neurotransmisor activa el sistema de alerta del cerebro, mejorando la atenci&oacute;n, el foco y reduciendo s&iacute;ntomas depresivos&rdquo;. Uno de esos s&iacute;ntomas es la <a href="https://www.eldiario.es/era/pensamiento-rumiante-psicologa-genera-agotamiento-mayor-intensidad-emociones-negativas-xp_1_13151105.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">rumiaci&oacute;n mental</a>, ese bucle de pensamientos negativos que nos atrapa y que la ducha fr&iacute;a tiene la capacidad de silenciar. &ldquo;A nivel neurocient&iacute;fico, esto se explica por la desactivaci&oacute;n de la red neuronal por defecto (DMN, por sus siglas en ingl&eacute;s), asociada al discurso interno autorreferencial&rdquo;, aclara el experto.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando te expones al fr&iacute;o, cambia la actividad de ciertas partes del cerebro, se reduce la red por defecto y se activa la corteza prefrontal, la &iacute;nsula y las redes de saliencia y control ejecutivo. B&aacute;sicamente, en vez de prestar atenci&oacute;n a este discurso interno, prestas atenci&oacute;n a las sensaciones. Te ayuda a estar pendiente de la respiraci&oacute;n y de lo que le est&aacute; pasando a tu cuerpo; en t&eacute;rminos de yoga, ser&iacute;a estar en el presente&rdquo;, detalla Cepero.
    </p><p class="article-text">
        Hay un ingrediente m&aacute;s en este c&oacute;ctel neuroqu&iacute;mico: las endorfinas. Aunque el estudio las menciona brevemente como marcador de estr&eacute;s, el experto profundiza en su importancia. &ldquo;Despu&eacute;s del choque de fr&iacute;o, se generan endorfinas, un poco como efecto rebote, que son opioides end&oacute;genos que generan sensaciones de bienestar, son mol&eacute;culas dentro del cuerpo que act&uacute;an de forma similar a los f&aacute;rmacos analg&eacute;sicos para mitigar el estr&eacute;s del est&iacute;mulo&rdquo;, comenta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta liberaci&oacute;n es una respuesta directa al estr&eacute;s inicial, que funciona como una recompensa biol&oacute;gica. &ldquo;Al final este cambio de sistema simp&aacute;tico a sistema parasimp&aacute;tico es como darle a reiniciar al cuerpo. Si est&aacute;s en una situaci&oacute;n de ofuscaci&oacute;n, estas muy disperso, o tienes un d&iacute;a fatal y no sabes c&oacute;mo salir de este estado de &aacute;nimo, este cambio te pone en un estado de alerta que te permite estar concentrado&rdquo;, incide el neurocient&iacute;fico, que lo recomienda especialmente a quienes est&eacute;n estudiando o tengan trabajos muy demandantes a nivel emocional.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del beneficio inmediato, las duchas fr&iacute;as de manera regular funcionan como un entrenamiento para la adversidad, seg&uacute;n el neurocient&iacute;fico, ya que al exponernos a un estr&eacute;s agudo controlado, ense&ntilde;amos a nuestro sistema nervioso a recuperar la calma m&aacute;s r&aacute;pido. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La primera reacci&oacute;n de tu cuerpo al entrar en una ducha fr&iacute;a es querer salir de ah&iacute;, pero cuando te obligas a permanecer y controlas la reacci&oacute;n del cuerpo, haces que la corteza prefrontal inhiba las reacciones emocionales que te provoca el fr&iacute;o. Esto te otorga m&aacute;s autocontrol sobre las emociones frente a la adversidad y reduce la ansiedad basal&rdquo;, destaca Cepero, que denomina este tipo de resiliencia como &ldquo;control <em>top-down</em> o control cortical&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Un estr&eacute;s controlado</h2><p class="article-text">
        A pesar de los beneficios enumerados, el fr&iacute;o no es para todo el mundo. El estudio advierte de que el impacto inicial provoca un aumento brusco de la frecuencia card&iacute;aca y un cambio hacia el dominio del sistema nervioso simp&aacute;tico, por lo que el neurocient&iacute;fico no lo recomienda en caso de &ldquo;hipertensi&oacute;n no controlada, cardiopat&iacute;as, arritmias, antecedentes de infarto o ictus,&nbsp;trastornos de ansiedad o ataques de p&aacute;nico, muy bajo peso corporal, embarazo, sensibilidad vascular importante o dolor inducido por fr&iacute;o&rdquo;. &ldquo;Tambi&eacute;n hay que tener especial cuidado en ni&ntilde;os, ya que su sistema termorregulador es menos eficiente&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para quienes no est&eacute; contraindicado y decidan probarlo, el experto se&ntilde;ala que la clave es la progresi&oacute;n y la consistencia por encima de la intensidad. &ldquo;Vale m&aacute;s la pena hacer treinta segundos cada d&iacute;a, que estar un d&iacute;a cinco minutos&rdquo;, aconseja Cepero, que recomienda iniciarse con unos segundos de agua fr&iacute;a, que d&iacute;a a d&iacute;a se vayan alargando, al terminar la ducha habitual. &ldquo;En realidad, no es un ejercicio de cuanto m&aacute;s mejor, estar media hora con agua fr&iacute;a no va a provocar mayor efecto. De hecho, es probable que lo que te acabe provocando sea una reacci&oacute;n inversa porque sometes el cuerpo a mucho estr&eacute;s y el estr&eacute;s en exceso tiene efectos negativos. Un estr&eacute;s controlado y peque&ntilde;o, como ser&iacute;a una ducha fr&iacute;a de tres a cinco minutos, es ideal&rdquo;, defiende.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La regla de oro es no exponerse m&aacute;s tiempo del que puedas estar sin perder el control respiratorio&rdquo;, asegura el experto, que tambi&eacute;n alerta del riesgo de convertir la pr&aacute;ctica en extrema o compulsiva. &ldquo;Es decir, si empiezas a hiperventilar porque te est&aacute;s muriendo de fr&iacute;o es que est&aacute;s exponiendo a tu cuerpo demasiado estr&eacute;s, no eres capaz de controlarlo y ya deber&iacute;as salir&rdquo;, explica. Adem&aacute;s, el estudio establece que &ldquo;una inmersi&oacute;n de cinco minutos es tan efectiva para reducir el malestar emocional como una de veinte&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/neurocientifico-explica-ducha-agua-fria-mejora-animo-darle-reiniciar-cuerpo-xp_1_13201753.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 07 May 2026 08:04:34 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0f21da8c-f122-471b-868d-40e471dd957c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="22986610" type="image/jpeg"/>
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      <media:title><![CDATA[Un neurocientífico lo confirma, una ducha de agua fría mejora el ánimo: “Es como darle a reiniciar al cuerpo”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0f21da8c-f122-471b-868d-40e471dd957c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Salud,Estrés,Bienestar emocional,Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[🎙 PODCAST | Los sonidos del gran apagón [R]]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/al-dia/podcast-sonidos-gran-apagon-r_132_13185356.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5cbe7e60-6803-4201-872c-15393a00f617_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="🎙 PODCAST | Los sonidos del gran apagón y nuestra vulnerabilidad, un año después [R]"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Recuperamos dos episodios en torno al gran apagón que vivimos hace un año y que, pasado el tiempo, siguen vigentes porque nos ayudan a recordar lo que vivimos aquel día y lo que generó en nosotros y en muchas otras personas </p><p class="subtitle">🎙 PODCAST | Cuando el apagón alumbró nuestra vulnerabilidad</p></div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://omny.fm/shows/un-tema-al-dia/los-sonidos-del-gran-apag-n-r/embed?media=audio&size=wide&style=cover" allow="autoplay; clipboard-write; fullscreen" allowfullscreen width="100%" height="180" frameborder="0" title="Los sonidos del gran apagón [R]"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        Esta semana se ha cumplido un a&ntilde;o del gran apag&oacute;n que dej&oacute; a Espa&ntilde;a y a Portugal sin luz, sin conexi&oacute;n a Internet y provoc&oacute; una alteraci&oacute;n total de la normalidad en la vida de los ciudadanos de toda la Pen&iacute;nsula Ib&eacute;rica. Nosotros queremos recordarlo juntando los dos episodios que preparamos en su momento, tanto el que hicimos ese mismo d&iacute;a como otro, con m&aacute;s calma y reflexi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el<strong> </strong><a href="https://www.eldiario.es/blog/al-dia/podcast-sonidos-gran-apagon_132_12254878.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>primero</strong></a>, el equipo de Un tema Al d&iacute;a, junto a la redacci&oacute;n de elDiario.es, se lanz&oacute; a la calle para buscar los sonidos de un apag&oacute;n que ya forma parte de la historia de nuestro pa&iacute;s.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el <a href="https://www.eldiario.es/blog/al-dia/podcast-apagon-alumbro-vulnerabilidad_132_12261690.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>segundo</strong></a>, nos paramos a pensar qu&eacute; nos pas&oacute;&hellip; Y hablamos con compa&ntilde;eros de elDiario.es y con otras personas sobre nuestra vulnerabilidad. Conocimos muchas historias, ninguna grave, ninguna acab&oacute; mal, pero que cuentan muchas emociones. Son Bego&ntilde;a, Sergio, Andrea, Mar&iacute;a y Margarita.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        <strong>Env&iacute;anos una nota de voz por Whatsapp</strong> cont&aacute;ndonos <strong>alguna historia que conozcas</strong> o <strong>alg&uacute;n sonido</strong> que tengas cerca y que te llame la atenci&oacute;n. Lo importante es que sea algo que tenga que ver contigo. <strong>Gu&aacute;rdanos en la agenda como &ldquo;Un tema Al d&iacute;a</strong>&rdquo;. El n&uacute;mero es el <strong>699 518 743</strong>
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        <em>Un tema Al d&iacute;a</em> es el podcast diario de actualidad de elDiario.es que, en episodios de unos 15 minutos, explica cada d&iacute;a un asunto de actualidad. Est&aacute; presentado y dirigido por Juanlu S&aacute;nchez, subdirector de elDiario.es.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/eldiario-recoge-ondas-tema-dia-podcast-revelacion-viva-periodismo-sonoro_1_10172525.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Premio Ondas al podcast Revelaci&oacute;n</a>, <em>Un tema Al d&iacute;a </em>es el daily l&iacute;der en Spotify, Apple Podcast, iVoox, Amazon Music o Podimo, seg&uacute;n los datos p&uacute;blicos de las plataformas, donde acumula m&aacute;s de 190.000 suscriptores. Ha sido reconocido como &ldquo;podcast revelaci&oacute;n&rdquo; por Amazon y recomendado como &ldquo;imprescindible&rdquo; por Apple.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo escuchar 'Un tema Al d&iacute;a'?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &#9654; Si eres socio/a, puedes escuchar los nuevos cap&iacute;tulos del podcast cada noche en elDiario.es con unas horas de antelaci&oacute;n respecto al resto de lectores. Recibir&aacute;s el enlace en tu correo electr&oacute;nico en el bolet&iacute;n del Adelanto de noticias.
    </p><p class="article-text">
        &#9654; Si no eres socio/a, el episodio est&aacute; disponible&nbsp;<strong>a primera hora de la ma&ntilde;ana en cualquier aplicaci&oacute;n</strong>&nbsp;que uses habitualmente.&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://open.spotify.com/show/54Vnd9qwrTaINwzCkTTIWO?si=dwfgtj3_QNC8ZyKejFcSjQ&amp;dl_branch=1&amp;nd=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Spotify</a></li>
                                    <li><a href="https://podcasts.apple.com/us/podcast/un-tema-al-d%C3%ADa/id1586302997" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Apple Podcast</a></li>
                                    <li><a href="https://www.ivoox.com/podcast-un-tema-al-dia_sq_f11360990_1.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Ivoox</a></li>
                                    <li><a href="https://podimo.com/es/aldia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Podimo </a></li>
                                    <li><a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=7b609ffcf1&amp;e=37e93612d2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Amazon Music</a></li>
                                    <li><a href="https://www.omnycontent.com/d/playlist/554539c9-b3b2-431a-9f3a-ada4006d04a0/fdb7ac24-1c3a-4a0d-b03b-ada400b2e7a1/161b26db-5f85-42a9-abc8-ada6008a528b/podcast.rss" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Feed RSS</a></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        &#9654; Acu&eacute;rdate de suscribirte al podcast 'Un tema al d&iacute;a' en tu app para que te lleguen autom&aacute;ticamente los nuevos cap&iacute;tulos. Es gratis.
    </p><p class="article-text">
        &#9654; Tendr&aacute;s disponibles tambi&eacute;n todas las entregas de 'Un tema Al d&iacute;a' en&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/aldia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es/aldia</a>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://omny.fm/shows/un-tema-al-dia/playlists/podcast/embed?style=cover" allow="autoplay; clipboard-write" width="100%" height="500" frameborder="0" title="Un tema Al Día"></iframe>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Luis Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/al-dia/podcast-sonidos-gran-apagon-r_132_13185356.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 01 May 2026 06:30:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[🎙 PODCAST | Los sonidos del gran apagón [R]]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Apagón,cortes de luz,Electricidad,Bienestar emocional,Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un instituto de Alovera, entre los mejores del mundo por su modelo de bienestar emocional]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/guadalajara/instituto-alovera-mejores-mundo-modelo-bienestar-emocional_1_13186850.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3f46bb78-8d77-4852-8e5d-93f39f36f25d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un instituto de Alovera, entre los mejores del mundo por su modelo de bienestar emocional"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se trata del IES Carmen de Burgos Seguí, que ha sido seleccionado en la categoría Salud y Bienestar en los Global Schools Prize 2026</p><p class="subtitle">Uno de cada tres docentes en Castilla-La Mancha es interino y solo el 12% cobra el verano</p></div><p class="article-text">
        El&nbsp;IES&nbsp;Carmen de Burgos Segu&iacute;, centro p&uacute;blico de Educaci&oacute;n Secundaria ubicado en Alovera (Guadalajara), ha sido seleccionado entre los mejores centros educativos del mundo en la categor&iacute;a&nbsp;Salud y Bienestar en los Global Schools Prize 2026, premios internacionales impulsados por la Varkey Foundation.
    </p><p class="article-text">
        Tras la publicaci&oacute;n oficial de los centros finalistas, el instituto alcarre&ntilde;o se sit&uacute;a entre los 5 mejores centros del mundo en su categor&iacute;a, siendo adem&aacute;s el &uacute;nico centro espa&ntilde;ol seleccionado en ella, compitiendo con centros de pa&iacute;ses como But&aacute;n, Camboya, Uganda y Sud&aacute;frica.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n informa el propio centro en un comunicado, este reconocimiento internacional, alcanzado entre miles de candidaturas a nivel global, ha reconocido &ldquo;su modelo educativo centrado en el bienestar emocional del alumnado, la inclusi&oacute;n, la igualdad y la convivencia positiva como base del aprendizaje&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto del&nbsp;IES&nbsp;Carmen de Burgos Segu&iacute; se fundamenta en la idea clave de que &ldquo;sin bienestar emocional no hay aprendizaje real&rdquo;, una filosof&iacute;a que se traduce en una organizaci&oacute;n del centro donde el acompa&ntilde;amiento, la prevenci&oacute;n y la atenci&oacute;n a las necesidades emocionales forman parte de la vida diaria.
    </p><h2 class="article-text">Programas de educaci&oacute;n emocional</h2><p class="article-text">
        Entre las iniciativas desarrolladas destacan programas de educaci&oacute;n emocional, alumnado ayudante, espacios de regulaci&oacute;n emocional, proyectos de participaci&oacute;n y acciones comunitarias que refuerzan el v&iacute;nculo entre el centro, las familias y el entorno.
    </p><p class="article-text">
        La organizaci&oacute;n de los Global Schools Prize ha realizado el anuncio oficial del Top 50 a trav&eacute;s de sus canales internacionales, y durante la primera semana de mayo se dar&aacute;n a conocer los centros seleccionados en el Top 10 por categor&iacute;as, que acceder&aacute;n a la fase final del premio.
    </p><p class="article-text">
        Desde el centro se ha querido poner en valor el trabajo colectivo de toda la comunidad educativa, destacando que este reconocimiento es fruto del compromiso diario del profesorado, el alumnado y las familias.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este logro supone un importante impulso para seguir avanzando en un modelo educativo que sit&uacute;a a la persona en el centro, consolidando al&nbsp;IES&nbsp;Carmen de Burgos Segu&iacute; como un referente en bienestar educativo a nivel internacional&rdquo;, finaliza el comunicado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioclm.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/guadalajara/instituto-alovera-mejores-mundo-modelo-bienestar-emocional_1_13186850.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Apr 2026 16:15:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un instituto de Alovera, entre los mejores del mundo por su modelo de bienestar emocional]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Educación,Institutos,Premios,Bienestar emocional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una nutricionista explica la relación entre el hambre y el mal humor: "Los azúcares rápidos empeoran los altibajos"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/ponemos-mal-humor-hambre-nutricionista-aumentan-hormonas-estres-xp_1_13157188.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d83ec3ef-0efe-41dd-85bd-b6e7d31af6c8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una nutricionista explica la relación entre el hambre y el mal humor: &quot;Los azúcares rápidos empeoran los altibajos&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La comida y el estado de ánimo se influyen de forma mutua: entender cómo interactúan nos ayuda a tomar buenas decisiones alimentarias y evitar comer de forma impulsiva</p><p class="subtitle">Leticia Marín, dietista-nutricionista, sobre los picos de glucosa: “El problema es que sean muy frecuentes o muy elevados” </p></div><p class="article-text">
        El hambre no solo se hace notar en el est&oacute;mago. Tambi&eacute;n provoca cambios en los circuitos emocionales del cerebro. Incluso la persona m&aacute;s afable, razonable y comprensiva puede cambiar por completo cuando tiene hambre, su paciencia se esfuma, la tolerancia flaquea y cualquier inconveniente se convierte en una afrenta personal. 
    </p><p class="article-text">
        Es un hecho que el hambre nos enfada. Y existen varias razones inevitables que lo explican. &iquest;Por qu&eacute; tiene el poder de alterar nuestro estado de &aacute;nimo de esta manera? Esta reacci&oacute;n cuando tenemos el est&oacute;mago vac&iacute;o no es solo mal genio, sino una reacci&oacute;n biol&oacute;gica que tiene su origen en el cerebro y el torrente sangu&iacute;neo.
    </p><h2 class="article-text">La relaci&oacute;n entre el hambre y el mal humor</h2><p class="article-text">
        Para comprender un poco mejor todo esto, debemos analizar el contexto espec&iacute;fico en el que se encuentran nuestro cuerpo y cerebro. Este &uacute;ltimo depende casi exclusivamente de la glucosa como fuente de energ&iacute;a. Es la &ldquo;gasolina&rdquo; que necesita para funcionar bien. Cuando pasamos mucho tiempo sin comer, nuestros niveles de glucosa bajan y el cerebro se resiente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La principal causa del mal humor es la bajada de glucosa en sangre, que hace que el cerebro funcione peor en &aacute;reas relacionadas con el autocontrol y la regulaci&oacute;n emocional, lo que facilita la irritabilidad y el mal humor&rdquo;, explica Sandra G&oacute;mez Gonz&aacute;lez, dietista-nutricionista y directora de <a href="https://saboreatusalud.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Saborea tu Salud</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando disminuyen los niveles de glucosa en sangre, el cerebro activa se&ntilde;ales que estimulan a distintos &oacute;rganos a producir y liberar hormonas responsables de elevar los niveles de az&uacute;car en sangre. Las funciones cognitivas esenciales, como la regulaci&oacute;n emocional, la toma de decisiones y el autocontrol, comienzan a fallar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n lo demuestra, como este estudio publicado en <a href="https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0269629" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Plos One</em></a>, seg&uacute;n el cual, y tras pedir a los participantes que informaran sobre su hambre y estado de &aacute;nimo cinco veces al d&iacute;a, esos reportaron mayor enojo, irritabilidad y menor placer cuando ten&iacute;an hambre. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay un componente psicol&oacute;gico y hormonal: aumentan las hormonas del estr&eacute;s como el cortisol y la adrenalina y, adem&aacute;s, fluyen factores como el contexto &mdash;estr&eacute;s, cansancio&mdash;, o la personalidad&rdquo;, afirma G&oacute;mez. Este aumento hormonal puede intensificar la tensi&oacute;n emocional, provocando irritabilidad, impaciencia y una leve agresividad.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de esta causa fisiol&oacute;gica, la experta anuncia otro factor que puede influir: &ldquo;la relaci&oacute;n que hayamos establecido entre la comida y las emociones, de ah&iacute; que sea importante no comer ni porque estemos cansados ni por aburrimiento o porque algo nos haya salido mal, sino intentar separar el hecho de comer, de las emociones, y para ello es clave comer solo cuando tenemos hambre real y nos d&eacute; igual un alimento que otro&rdquo;, puntualiza G&oacute;mez.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; tipo de alimentos nos &lsquo;enojan&rsquo; m&aacute;s? &iquest;Y los que menos?</h2><p class="article-text">
        Nuestra alimentaci&oacute;n tiene una conexi&oacute;n directa con la qu&iacute;mica cerebral y las emociones. Los alimentos que consumimos nos pueden ayudar a mantenernos concentrados y l&uacute;cidos, pero tambi&eacute;n pueden hacer que nuestro estado de &aacute;nimo se descontrole, llev&aacute;ndonos a m&aacute;s irritabilidad. Si tuvi&eacute;ramos que hablar de los que m&aacute;s influyen en nuestro humor tendr&iacute;amos que nombrar &ldquo;los alimentos ultraprocesados y ricos en az&uacute;cares, que provocan subidas r&aacute;pidas de glucosa, seguidas de ca&iacute;das bruscas, que lo que hacen es intensificar la sensaci&oacute;n de hambre y, por tanto, el mal humor&rdquo;, reconoce G&oacute;mez.
    </p><p class="article-text">
        El az&uacute;car, a pesar de que da a nuestro cerebro una dosis r&aacute;pida de dopamina, es ef&iacute;mero, y el nivel en sangre sube y baja igual de r&aacute;pido, y con &eacute;l nuestro estado de &aacute;nimo: irritabilidad o mal humor son efectos secundarios comunes de este baj&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el otro lado de la balanza, es decir, los alimentos que nos ayudan a prevenir este mal humor, tenemos los alimentos ricos en &ldquo;fibra, prote&iacute;nas y grasas saludables, que nos ayudan a mantener los niveles de energ&iacute;a m&aacute;s estables y reducir esos cambios bruscos de estado de &aacute;nimo&rdquo;, afirma G&oacute;mez.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Dos claves para acabar con la relaci&oacute;n entre hambre y mal humor</h2><p class="article-text">
        Nuestras elecciones alimentarias, por tanto, son tan importantes para nuestro cerebro como para nuestro cuerpo. Porque, adem&aacute;s, cuando &ldquo;nos rodeamos de conductas m&aacute;s saludables hace que no sea tan f&aacute;cil que elijamos otros alimentos m&aacute;s insanos: estar envueltos de un entorno saludable nos permite mantenernos rodeados de estos buenos h&aacute;bitos con los que nos encontramos a gusto, y que se mantengan en el tiempo&rdquo;, reconoce G&oacute;mez.
    </p><p class="article-text">
        Para la especialista, hay algunas estrategias m&aacute;s para evitar el mal humor y gestionarlo mejor cuando tenemos hambre. La primera que enumera, adem&aacute;s de elegir los alimentos saciantes &mdash;prote&iacute;nas, fibra y grasas saludables, que liberan energ&iacute;a de forma gradual&mdash; es mantener unos horarios regulares de comida, que nos permitir&aacute;n evitar bajadas extremas de glucosa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otra estrategia fundamental para G&oacute;mez es &ldquo;no depender de az&uacute;cares r&aacute;pidos ya que empeoran los altibajos&rdquo;. Adem&aacute;s de dormir bien y gestionar el estr&eacute;s, &ldquo;ya que amplifican el mal humor, y reconocer la se&ntilde;al de hambre porque identificar que el mal humor puede ser hambre ayuda a reaccionar mejor&rdquo;, matiza G&oacute;mez. &iquest;Tendr&iacute;amos que comer m&aacute;s a menudo para que no nos pase? &ldquo;No necesariamente; lo que s&iacute; puede ayudar es comer mejor y de forma m&aacute;s estable&rdquo;, concluye la nutricionista.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/ponemos-mal-humor-hambre-nutricionista-aumentan-hormonas-estres-xp_1_13157188.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Apr 2026 14:34:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una nutricionista explica la relación entre el hambre y el mal humor: "Los azúcares rápidos empeoran los altibajos"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Nutrición,Salud,Alimentación,Bienestar emocional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los coordinadores de bienestar o cómo ejercer un puesto clave en la escuela para el que no estás formado y no hay recursos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/coordinadores-bienestar-ejercer-puesto-clave-escuela-no-formado-no-hay-recursos_1_13004138.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/14a5a88d-939f-4ae3-95c4-87973721a682_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los coordinadores de bienestar o cómo ejercer un puesto clave en la escuela para el que no estás formado y no hay recursos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ante la falta de recursos y apoyo institucional, organizaciones del tercer sector y centros educativos están tejiendo redes comunitarias para sostener la figura del coordinador de bienestar y dar respuesta a situaciones de acoso y vulnerabilidad del alumnado</p><p class="subtitle">Los problemas de salud mental se ceban con el profesorado: “He tenido que ir a juicio con el padre de un alumno”</p></div><p class="article-text">
        A Juan, profesor de Geograf&iacute;a e Historia en un instituto de secundaria de La Calzada, en Gij&oacute;n, le vino a buscar un d&iacute;a una alumna. Le explic&oacute; que no se encontraba bien y que se hab&iacute;a hecho cortes. &ldquo;Me lo comunic&oacute; en el momento&rdquo;, cuenta el docente. Esa conversaci&oacute;n no fue casualidad, sino fruto de un v&iacute;nculo previo.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de profesor de Geograf&iacute;a e Historia, Juan tambi&eacute;n es desde 2021 el coordinador de bienestar del centro, un cargo que asumi&oacute; cuando su implementaci&oacute;n pas&oacute; a ser obligatoria por ley. Lo hizo por &ldquo;lealtad&rdquo; a la entonces directora y porque &ldquo;ya ten&iacute;a buen trato con el alumnado&rdquo;, explica en una videollamada con este medio. &ldquo;Si no hay v&iacute;nculo, la figura del coordinador no funciona. Y sin v&iacute;nculo, el alumno no te va a decir nada. Al alumno no le tienes que preguntar. El alumno te lo tiene que contar&rdquo;, se&ntilde;ala. Como hizo esa alumna.
    </p><p class="article-text">
        Ese mismo a&ntilde;o, la <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/ley-violencia-infancia-nueva-claves_1_7824606.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ley Org&aacute;nica de protecci&oacute;n integral a la infancia y la adolescencia frente a la violencia (LOPIVI)</a> oblig&oacute; a todos los centros educativos a contar con la figura del Coordinador de Bienestar. Se trata de un puesto que recae en docentes del propio centro y que, a excepci&oacute;n de algunas comunidades &mdash;Catalu&ntilde;a, Galicia y Canarias&mdash;, no cuenta con ning&uacute;n tipo de retribuci&oacute;n o compensaci&oacute;n econ&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el &uacute;ltimo informe <a href="https://www.educo.org/actualidad/publicaciones" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>M&aacute;s all&aacute; del papel: Progresos y retos en la implantaci&oacute;n de la coordinaci&oacute;n de bienestar y protecci&oacute;n en centros educativos, </em></a><a href="https://www.educo.org/actualidad/publicaciones" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicado la semana pasada por la ONG Educo</a>, la implantaci&oacute;n de la figura del Coordinador/a de Bienestar presenta grandes desigualdades territoriales en su regulaci&oacute;n y aplicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los principales problemas es la falta de tiempo asignado para ejercer la funci&oacute;n: en muchas comunidades la dedicaci&oacute;n depende del criterio del centro y en varias no se establece ning&uacute;n m&iacute;nimo. Solo algunas autonom&iacute;as &mdash;Canarias, Cantabria y Extremadura&mdash; fijan horas concretas en funci&oacute;n del tama&ntilde;o del centro, mientras que otras han ampliado recientemente la dedicaci&oacute;n, como Asturias y Galicia. A d&iacute;a de hoy, Castilla y Le&oacute;n es la &uacute;nica comunidad aut&oacute;noma que no ha emitido ninguna normativa espec&iacute;fica sobre esta figura.
    </p><p class="article-text">
        Juan (nombre cambiado) le dedica actualmente unas tres horas semanales, dos m&aacute;s que cuando empez&oacute;. Aun as&iacute;, lo considera &ldquo;inabarcable: ni en una, ni en tres ni en 25&rdquo;. Entre sus funciones est&aacute; promover un entorno seguro y saludable, prevenir y detectar situaciones de riesgo, escuchar y acompa&ntilde;ar al alumnado, coordinar actuaciones, activar los protocolos correspondientes y colaborar con otros profesionales, adem&aacute;s de impulsar acciones de sensibilizaci&oacute;n y cuidado emocional, siempre garantizando la confidencialidad y el respeto.
    </p><p class="article-text">
        Ver&oacute;nica es jefa de estudios y coordinadora de bienestar de una escuela p&uacute;blica de educaci&oacute;n primaria en Madrid. Cuando se oblig&oacute; por ley a que existiera esta figura, ella ya era la jefa de estudios. &ldquo;Me lo asign&eacute; para <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/96-docentes-centros-publicos-agotado-sepultado-burocracia_1_12899962.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">quitarle burocracia a los compa&ntilde;eros, no ten&iacute;a sentido sobrecargarlos</a> si, al final cuando hay un problema la jefa de estudios est&aacute; siempre&rdquo;, explica. &ldquo;Pero no tengo ninguna retribuci&oacute;n ni liberaci&oacute;n horaria&rdquo;. Si bien considera que esta figura es importante, se&ntilde;ala que quiz&aacute;s es m&aacute;s relevante que todo el claustro vaya a la una y que hubiera m&aacute;s tiempo para dedicar al trabajo de la coordinaci&oacute;n de bienestar.
    </p><p class="article-text">
        A todas las funciones del coordinador de bienestar se les suma la falta de un perfil profesional homog&eacute;neo, con requisitos poco definidos en muchos territorios, lo que genera desigualdad en la preparaci&oacute;n y experiencia de quienes asumen el cargo. Adem&aacute;s, aunque la formaci&oacute;n es un criterio que la mayor&iacute;a de normativas de las comunidades han intentado implementar, no es suficiente.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tenemos tanta burocracia que no podemos llegar a todo. Al final, lo haces porque te quedas en casa por la noche haciendo papeleo. Desde mi punto de vista, si todo ese tiempo se destinara a dar charlas al alumnado, preparar materiales para mejorar la convivencia o a la formaci&oacute;n del profesorado, el impacto ser&iacute;a mucho mayor. Pero incluso la formaci&oacute;n es complicada: muchas veces se ofrece fuera del horario lectivo y, si tienes hijos, organizarte resulta pr&aacute;cticamente imposible&rdquo;, puntualiza Ver&oacute;nica.
    </p><h2 class="article-text">Aumenta el acoso escolar</h2><p class="article-text">
        A inicios del curso escolar, un informe elaborado por la Fundaci&oacute;n ANAR y Mutua Madrile&ntilde;a advert&iacute;a del aumento del acoso escolar, impulsado en gran medida por el ciberbullying y el uso de la inteligencia artificial como nueva herramienta de agresi&oacute;n. &ldquo;La tecnolog&iacute;a empapa todas las formas de violencia a las que est&aacute;n sujetos los menores&rdquo;, explica Diana D&iacute;az, directora de las L&iacute;neas de Ayuda de la Fundaci&oacute;n ANAR.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el informe, <a href="https://www.google.com/search?q=ANAR+y+mutua+madrile%C3%B1a+informe&amp;rlz=1C5CHFA_enES1025ES1025&amp;oq=ANAR+y+mutua+madrile%C3%B1a+informe&amp;gs_lcrp=EgZjaHJvbWUyBggAEEUYOTIGCAEQRRg80gEINjc5OGowajSoAgCwAgA&amp;sourceid=chrome&amp;ie=UTF-8" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la inteligencia artificial est&aacute; presente en el 14,2% de los casos</a> de <a href="https://www.eldiario.es/temas/ciberacoso/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ciberacoso</a>, principalmente a trav&eacute;s de la creaci&oacute;n de v&iacute;deos falsos, la manipulaci&oacute;n de im&aacute;genes o la suplantaci&oacute;n de identidad. &ldquo;Todo esto genera nuevas formas de violencia, al tiempo que la violencia f&iacute;sica entre escolares tambi&eacute;n crece&rdquo;, se&ntilde;ala D&iacute;az, quien insiste en que &ldquo;la tecnolog&iacute;a se ha vuelto completamente transversal en todas las problem&aacute;ticas que atendemos&rdquo;. Seg&uacute;n el mismo informe, en el 56,4% de los casos que gestiona la fundaci&oacute;n, la tecnolog&iacute;a est&aacute; implicada de forma directa, ya sea como origen del problema o como el escenario en el que se produce.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;[El tema de las redes sociales] es un problema muy gordo&rdquo;, coincide Juan. &ldquo;El 80% de las situaciones que tenemos nosotros de situaciones de acoso, muchas veces vienen mediatizadas, empezadas, acabadas o en desarrollo mediante las redes sociales&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Hace dos semanas, el presidente del Gobierno, <a href="https://www.eldiario.es/politica/sanchez-anuncia-paquete-combatir-desinformacion-redes-sociales-ceo-enfrentaran-responsabilidad-penal-si-no-retiran-contenidos-ilegales_1_12958046.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pedro S&aacute;nchez, anunci&oacute; que iba a prohibir el acceso de los menores de 16 a&ntilde;os a las redes sociales</a>. Si bien esta medida ha generado un debate sobre la protecci&oacute;n de la infancia en la que algunos sectores se han posicionado en contra, esta preocupaci&oacute;n no es nueva en el &aacute;mbito educativo. Desde que el Consejo Escolar del Estado acordara en 2024 prohibir el uso de dispositivos m&oacute;viles en toda la etapa obligatoria (a excepci&oacute;n de los usos educativos que pueda plantear el profesorado en Secundaria), pr&aacute;cticamente todas las comunidades aut&oacute;nomas han aprobado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os normativas que regulan el uso del tel&eacute;fono m&oacute;vil en las aulas. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Creo que [la medida de S&aacute;nchez] llega tarde porque hoy d&iacute;a un chaval de 13, 14 o 15 a&ntilde;os tiene controlado todo el tema de las redes sociales. Adem&aacute;s, muchos se ocultan en el anonimato y esto facilita el acoso&rdquo;, sostiene Juan.
    </p><p class="article-text">
        Los sindicatos docentes llevan tiempo se&ntilde;alando que muchos casos de acoso escolar se originan fuera del centro educativo, especialmente en redes sociales y plataformas digitales, lo que limita la capacidad de intervenci&oacute;n de los institutos. Juan y Ver&oacute;nica coinciden en que el origen, en muchos casos, est&aacute; fuera del aula, pero discrepa en que eso deba traducirse en inacci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si el acoso lo ejercen alumnos de nuestro centro contra otros alumnos del centro, intervenimos, aunque haya ocurrido a las cinco, a las seis o a las siete de la tarde&rdquo;, explica. A su juicio, la clave est&aacute; en que esas conductas tienen un impacto directo en la vida escolar.
    </p><p class="article-text">
        Juan asegura que su instituto ha sancionado comportamientos producidos fuera del horario lectivo cuando los comentarios o mensajes ten&iacute;an como destinatarios a alumnos del centro. &ldquo;Muchas familias al principio no lo entienden, pero nuestra obligaci&oacute;n es proteger al alumnado y garantizar un entorno seguro. El alumno tiene que venir al instituto sabiendo que va a estar seguro aqu&iacute;, pero tambi&eacute;n con la tranquilidad de que vamos a actuar si algo ocurre fuera&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde su perspectiva, el bienestar del alumnado no puede limitarse al espacio f&iacute;sico del centro. &ldquo;Una persona que recibe comentarios ofensivos por WhatsApp o por redes sociales se siente acosada igual. Ah&iacute; se est&aacute; vulnerando un derecho fundamental: el derecho a un entorno seguro&rdquo;, sostiene.
    </p><p class="article-text">
        Juan reconoce que no siempre es f&aacute;cil que toda la comunidad educativa comparta esta visi&oacute;n. &ldquo;Es complicado, hay familias que al principio son reticentes, sobre todo cuando sus hijos son quienes acosan. Pero tambi&eacute;n hay que educar a los padres&rdquo;, afirma.
    </p><h2 class="article-text">M&aacute;s recursos profesionales </h2><p class="article-text">
        Ante situaciones como las vividas por Juan cuando el alumno le cont&oacute; que se hab&iacute;a autolesionado &ndash;que muchas veces los coordinadores de bienestar y docentes se llevan a casa&ndash;, el profesor explica que es fundamental que las administraciones p&uacute;blicas aporten m&aacute;s recursos para hacerles frente: &ldquo;Los casos de situaciones de acoso han avanzado, pero estos son s&oacute;lo las primeras se&ntilde;ales. Tambi&eacute;n hemos percibido un aumento de lesiones autol&iacute;ticas, ideaciones suicidas o situaciones que dejan al alumnado en vulnerabilidad total. Pero todo ello son situaciones que requieren ayuda de un profesional&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo no soy psic&oacute;logo, y creo que los psic&oacute;logos deber&iacute;an estar m&aacute;s presentes en el &aacute;mbito educativo. No estar&iacute;a mal que de las administraciones intentaran buscar esa psicolog&iacute;a con profesionales. La figura del coordinador de Bienestar no puede y no debe sustituir nunca jam&aacute;s a una situaci&oacute;n profesional de psic&oacute;logo. Es imposible&rdquo;, argumenta sin antes olvidar que &ldquo;los propios coordinadores de bienestar necesitan un apoyo psicol&oacute;gico y <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/ccoo-alerta-aumento-problemas-salud-mental-docentes-pide-formacion-prevencion_1_11350194.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">muchos profesores necesitan un apoyo psicol&oacute;gico</a>. Ning&uacute;n docente tiene un apoyo psicol&oacute;gico de nada y ninguna administraci&oacute;n, salvo la privada l&oacute;gicamente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mar de Niebla es una entidad social con una larga trayectoria de intervenci&oacute;n comunitaria y educativa en el distrito de La Calzada, en Gij&oacute;n. Tras la entrada en vigor de la LOPIVI y la designaci&oacute;n de los coordinadores de bienestar en los centros educativos asturianos, la organizaci&oacute;n impuls&oacute; la creaci&oacute;n de una red comunitaria de coordinadores de bienestar en los centros p&uacute;blicos del distrito.
    </p><p class="article-text">
        El objetivo era generar un espacio de apoyo mutuo y coordinaci&oacute;n ante la falta de recursos y la complejidad creciente de las situaciones que afrontan estas figuras. La red agrupa a profesionales de centros con realidades muy diversas &mdash;escuelas de Educaci&oacute;n Infantil, colegios de Infantil y Primaria, centros solo de Primaria y tres institutos de Secundaria&mdash;. Juan es uno de los coordinadores que forman parte de esta iniciativa. &ldquo;Gracias a la asociaci&oacute;n Mar de Niebla vamos poco a poco sacando la cabeza. Al principio hubo mucha incertidumbre, sobre todo desde la administraci&oacute;n, que no sab&iacute;a muy bien c&oacute;mo vertebrar esta figura&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para Juan, este trabajo en red no sustituye a los recursos que deber&iacute;an garantizar las administraciones, pero s&iacute; act&uacute;a como un colch&oacute;n imprescindible ante una realidad cada vez m&aacute;s compleja.
    </p><p class="article-text">
        Este tipo de iniciativas comunitarias, subrayan desde Mar de Niebla, se est&aacute;n dando por suerte en otros barrios y territorios de distintas comunidades aut&oacute;nomas. La coordinaci&oacute;n entre organizaciones y administraciones, se&ntilde;alan, resulta clave para sostener figuras como la del coordinador de bienestar. &ldquo;El objetivo final es que, como en este distrito, se promueva una infancia y una adolescencia feliz&rdquo;, concretan desde la organizaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maria d'Oultremont]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/coordinadores-bienestar-ejercer-puesto-clave-escuela-no-formado-no-hay-recursos_1_13004138.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Feb 2026 20:55:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los coordinadores de bienestar o cómo ejercer un puesto clave en la escuela para el que no estás formado y no hay recursos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Educación,Acoso,Bienestar emocional,Estudiantes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Alertan de un "deterioro progresivo" de la salud emocional de los profesionales sanitarios: más de 100 pidieron apoyo en 2025]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/alertan-deterioro-progresivo-salud-emocional-profesionales-sanitarios-100-pidieron-apoyo-2025_1_12969205.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/66ee35ac-a3cf-4179-99a6-7ca8bd0bf959_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Alertan de un &quot;deterioro progresivo&quot; de la salud emocional de los profesionales sanitarios: más de 100 pidieron apoyo en 2025"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es el balance del programa de asistencia de apoyo emocional al personal sanitario y sociosanitario. Los profesionales que quieran solicitarlo deben ponerse en contacto con sus colegios profesionales </p><p class="subtitle">Denuncian a la normalización de las agresiones en el ámbito sanitario tras el ataque en las Urgencias de Logroño
</p></div><p class="article-text">
        La consejera de Salud y Pol&iacute;ticas Sociales del Gobierno de La Rioja, Mar&iacute;a Mart&iacute;n, ha comparecido este viernes junto con el subdirector general de Salud Mental y Emocional, Carlos Piserra, y las presidentas de los colegios oficiales de M&eacute;dicos, Inmaculada Mart&iacute;nez; Psicolog&iacute;a, Pilar Calvo; y Enfermer&iacute;a, Alicia Ib&aacute;&ntilde;ez, para hacer un balance del programa de asistencia de apoyo emocional al personal sanitario y sociosanitario, incluido en la Estrategia de Salud Mental de La Rioja.
    </p><p class="article-text">
        La titular de Salud ha destacado que &ldquo;desde 2024 La Rioja impulsa este programa pionero que cuida a quienes cuidan&rdquo;. Un programa que ha dicho est&aacute; consolidado y se ha convertido &ldquo;en una herramienta eficaz, valorada y necesaria para los profesionales sanitarios y sociosanitarios&rdquo;. Mart&iacute;n ha subrayado que este recurso, &ldquo;naci&oacute; para dar respuesta real y confidencial a las necesidades emocionales derivadas del ejercicio profesional en el &aacute;mbito sanitario y sociosanitario, y los resultados de 2025, en los que se han atendido a m&aacute;s de un centenar de profesionales, avalan claramente su continuidad en el presente a&ntilde;o&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En 2026 se mantendr&aacute;n las aportaciones actuales. Estas incluyen financiaci&oacute;n para el Colegio de Psic&oacute;logos (50.000 euros), el Colegio de Enfermer&iacute;a (25.000 euros) y el Colegio Oficial de M&eacute;dicos de La Rioja (19.843,33 euros), por un importe total de 94.843,33 euros.
    </p><p class="article-text">
        Cada uno de los colegios seguir&aacute; desarrollando su propio modelo de atenci&oacute;n, pero con unas caracter&iacute;sticas comunes. Se continuar&aacute;n programando talleres o cursos de regulaci&oacute;n emocional y afrontamiento de los procesos vitales estresantes cuyos objetivos son: mejorar la comprensi&oacute;n de las emociones; potenciar la adquisici&oacute;n de competencias para la regulaci&oacute;n emocional; aprender estrategias de desactivaci&oacute;n fisiol&oacute;gica; desarrollar t&eacute;cnicas cognitivas adaptativas; y aprender a resolver los conflictos. Estos talleres se completar&aacute;n con un Programa de Psicoterapia Individualizada, para prestar atenci&oacute;n psicol&oacute;gica a trastornos de ansiedad, depresi&oacute;n, burnout y trastorno por estr&eacute;s postraum&aacute;tico surgidos en el medio laboral.
    </p><p class="article-text">
        Para acceder a estos recursos, el personal sanitario y sociosanitario debe ponerse en contacto con su colegio profesional. En cada uno de ellos habr&aacute; una persona coordinadora del Programa de Atenci&oacute;n Psicol&oacute;gica. La asistencia ser&aacute; gratuita y confidencial; respet&aacute;ndose y garantiz&aacute;ndose en todo momento la privacidad y la protecci&oacute;n de datos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La alta valoraci&oacute;n de los participantes demuestra que invertir en prevenci&oacute;n y promoci&oacute;n de la salud mental tiene un impacto directo en el bienestar de nuestros profesionales. Los resultados nos reafirman en la tarea de consolidar este programa como un pilar estable de la Estrategia de Salud Mental de La Rioja&rdquo;, ha se&ntilde;alado la consejera.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Satisfacci&oacute;n de los colegios profesionales </strong></h2><p class="article-text">
        La presidenta del Colegio Oficial de M&eacute;dicos de La Rioja, Inmaculada Mart&iacute;nez, ha afirmado que &ldquo;este convenio es un programa pionero en Espa&ntilde;a y sit&uacute;a a La Rioja a la vanguardia en el cuidado de la salud emocional de los m&eacute;dicos&rdquo;, destacando que es una iniciativa que no existe en otras comunidades y que responde a &ldquo;una necesidad urgente en una profesi&oacute;n sometida a una presi&oacute;n cada vez mayor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La presidenta ha valorado  los datos del programa, en el que &ldquo;se han interesado 56 m&eacute;dicos, de los cuales 44 ya han participado activamente&rdquo;. En concreto, ha se&ntilde;alado que &ldquo;21 m&eacute;dicos optaron por talleres grupales, 27 por terapia individual y 8 por ambos servicios&rdquo;, adem&aacute;s de &ldquo;tres talleres realizados con 18 sesiones y 38 horas de formaci&oacute;n&rdquo;. En el &aacute;mbito asistencial, ha destacado &ldquo;28 sesiones iniciales y 192 sesiones de seguimiento de atenci&oacute;n psicol&oacute;gica individual&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mart&iacute;nez ha afirmado que est&aacute;n observando un &ldquo;un deterioro progresivo de la salud emocional de nuestros profesionales por causas multifactoriales, pero fundamentalmente por las condiciones en las que estamos trabajando&rdquo;, y ha a&ntilde;adido que &ldquo;el sistema somete a los m&eacute;dicos a una presi&oacute;n continuada, con sobrecarga, escaso reconocimiento y, en muchos casos, una p&eacute;rdida de cohesi&oacute;n dentro de los equipos&rdquo;. Seg&uacute;n ha explicado, el valor del programa radica en su doble enfoque: &ldquo;por un lado, un plano preventivo, dotando a los m&eacute;dicos de herramientas para gestionar emociones en una profesi&oacute;n de m&aacute;xima responsabilidad; y por otro, un plano asistencial, ofreciendo atenci&oacute;n psicoterap&eacute;utica individual cuando el malestar ya se ha convertido en un problema cl&iacute;nico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La presidenta ha recordado que &ldquo;los m&eacute;dicos vivimos en una sensaci&oacute;n constante de urgencia, toma de decisiones cr&iacute;ticas y comunicaci&oacute;n de situaciones muy dif&iacute;ciles, lo que exige una enorme autoexigencia emocional&rdquo;, y ha insistido en que &ldquo;somos humanos y tambi&eacute;n necesitamos apoyo psicol&oacute;gico para no quebrarnos&rdquo;. Mart&iacute;nez ha agradecido especialmente la colaboraci&oacute;n del Colegio de Psic&oacute;logos, se&ntilde;alando que &ldquo;su implicaci&oacute;n est&aacute; siendo clave y estamos profundamente agradecidos&rdquo;, y ha remarcado que &ldquo;el balance del programa demuestra claramente que debe tener continuidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, la presidenta del Colegio Oficial de Psicolog&iacute;a de La Rioja, Pilar Calvo, ha puesto en valor la atenci&oacute;n psicol&oacute;gica especializada y preventiva ofrecida a trav&eacute;s del programa &ldquo;una iniciativa pionera&rdquo;, ha subrayado. Seg&uacute;n los datos aportados, durante el &uacute;ltimo periodo se ha atendido a 85 profesionales sanitarios y sociosanitarios mediante intervenciones individuales y grupales. De ellos, 53 profesionales han recibido atenci&oacute;n psicol&oacute;gica individualizada, desarroll&aacute;ndose un total de 472 sesiones.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n ha destacado, el programa ha permitido ofrecer &ldquo;un espacio seguro y confidencial donde poder expresarse y trabajar herramientas emocionales que les ayuden a continuar con su labor asistencial, fundamental para toda la sociedad&rdquo;. En ese sentido, las principales demandas atendidas han estado relacionadas con trastornos de ansiedad (46,86%), estr&eacute;s laboral (25%), depresi&oacute;n (16,07%), entre otros problemas emocionales. La evoluci&oacute;n de las personas que han completado el tratamiento ha sido positiva, destacando mejoras en el estado de &aacute;nimo, reducci&oacute;n de la sintomatolog&iacute;a ansiosa, mayor percepci&oacute;n de autoeficacia y, en algunos casos, la reincorporaci&oacute;n al puesto de trabajo tras periodos de baja laboral. El nivel de satisfacci&oacute;n con la atenci&oacute;n recibida ha alcanzado una puntuaci&oacute;n media de 9 sobre 10, y la mejora del estado psicol&oacute;gico y el aprendizaje de estrategias de afrontamiento han sido valorados con 8,5 puntos.
    </p><p class="article-text">
        En el &aacute;mbito grupal, se han desarrollado talleres de regulaci&oacute;n emocional y afrontamiento del estr&eacute;s, basados en metodolog&iacute;as participativas y orientados a dotar de herramientas pr&aacute;cticas para el manejo emocional en entornos laborales altamente exigentes, con una valoraci&oacute;n muy positiva por parte de las personas participantes.
    </p><p class="article-text">
        Desde el Colegio de Psicolog&iacute;a han destacado que los datos del programa &ldquo;reflejan claramente la necesidad de este servicio&rdquo;, especialmente el elevado n&uacute;mero de sesiones de seguimiento, lo que demuestra que &ldquo;cuando el profesional da el paso de pedir ayuda, encuentra un apoyo &uacute;til y reconfortante para su d&iacute;a a d&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En la misma l&iacute;nea, la presidenta del Colegio Oficial de Enfermer&iacute;a de La Rioja, Alicia Ib&aacute;&ntilde;ez, ha destacado la consolidaci&oacute;n de su programa &lsquo;Cuid&aacute;ndo-Nos&rsquo;, un dispositivo de asistencia integral dirigido a enfermeras y enfermeros con problemas de salud mental vinculados al ejercicio profesional.
    </p><p class="article-text">
        Durante 2025, un total de 20 profesionales de enfermer&iacute;a (19 mujeres y 1 hombre) recibieron atenci&oacute;n psicol&oacute;gica individualizada. En la mayor&iacute;a de los casos, las demandas estuvieron relacionadas con ansiedad laboral, derivada de cambios de puesto de trabajo, turnicidad, sobrecarga asistencial, dificultades de conciliaci&oacute;n familiar o conflictos con superiores jer&aacute;rquicos. Este programa cuenta con una enfermera especialista en Salud Mental como coordinadora de casos, que realiza la primera valoraci&oacute;n y, en funci&oacute;n de las necesidades detectadas, deriva a las personas usuarias al gabinete psicol&oacute;gico de referencia.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s del abordaje terap&eacute;utico, &lsquo;Cuid&aacute;ndo-Nos&rsquo; incorpora una importante vertiente preventiva. En este sentido, a lo largo de 2025 se desarrollaron 10 cursos, talleres y jornadas de autocuidado, en los que han participado 360 colegiados y colegiadas, tanto en modalidad presencial como online. Como novedad, se pusieron en marcha jornadas de autocuidado y bienestar emocional en el medio natural, celebradas en las localidades de Leza de r&iacute;o Leza y Viguera en la que participaron 80 profesionales, que tuvieron una excelente acogida y que tendr&aacute;n continuidad en 2026. Estas actividades est&aacute;n orientadas a la exploraci&oacute;n emocional, la desconexi&oacute;n laboral y el fortalecimiento del apoyo entre compa&ntilde;eras, con el acompa&ntilde;amiento de profesionales de la psicolog&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Alicia Ib&aacute;&ntilde;ez ha subrayado que &ldquo;en este tiempo se ha demostrado que ante la presi&oacute;n asistencial este convenio es una iniciativa muy puesto que repercute positivamente tanto en las enfermeras como en la sociedad&rdquo;, y ha animado a las profesionales a normalizar la petici&oacute;n de ayuda y utilizar estos recursos, que forman parte del compromiso del Colegio con el bienestar de quienes cuidan a la poblaci&oacute;n. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rioja2]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/alertan-deterioro-progresivo-salud-emocional-profesionales-sanitarios-100-pidieron-apoyo-2025_1_12969205.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Feb 2026 15:09:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Alertan de un "deterioro progresivo" de la salud emocional de los profesionales sanitarios: más de 100 pidieron apoyo en 2025]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud pública,Bienestar emocional,La Rioja,Colegios Profesionales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La psicóloga Alicia León explica cómo entender el miedo: "Es un signo de que nuestro organismo funciona como debe"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/psicologa-como-entender-miedo-signo-organismo-funciona-xp_1_12905864.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a9d6b212-0637-4630-9348-e03e495d607c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La psicóloga Alicia León explica cómo entender el miedo: &quot;Es un signo de que nuestro organismo funciona como debe&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El miedo es una emoción que puede estar provocada por una enorme variedad de situaciones que difieren de una persona a otra, pero que podemos aprender a identificar y gestionar</p><p class="subtitle">Los trucos que no fallan a la psicóloga Elena Daprá para cumplir sus objetivos cada año: “Si no tiene fecha, no existe”</p></div><p class="article-text">
        Es desagradable y luchamos para evitarlo. Sin embargo, el miedo es un componente importante de la existencia humana. Todos hemos experimentado miedo en alg&uacute;n momento de nuestra vida. Por tanto, es normal sentir miedo e, igual que otras emociones universales como la ira o la tristeza, tiene una funci&oacute;n. Y no es una se&ntilde;al de debilidad ni de cobard&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Esta emoci&oacute;n nos advierte de que debemos ser cautelosos en situaciones peligrosas o indica cu&aacute;ndo hemos llegado a nuestros l&iacute;mites y necesitamos pedir ayuda. M&aacute;s que evitarlo o deshacernos de &eacute;l, la clave est&aacute; en permitirnos sentirlos en determinadas situaciones y en saber gestionarlo.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; es el miedo? &iquest;Es normal sentir miedo?</h2><p class="article-text">
        &ldquo;El miedo es una emoci&oacute;n biol&oacute;gica, innata y universal que, como cualquier otra, necesita ser acogida, escuchada y sentir que tiene espacio, aunque resulte desagradable&rdquo;, explica Alicia Le&oacute;n Camino, psic&oacute;loga en <a href="https://alceapsicologia.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alcea Psicolog&iacute;a</a>. Y, aunque a menudo nos referimos a ella como algo 'malo', lo cierto es que en t&eacute;rminos psicol&oacute;gicos no hay &ldquo;emociones &lsquo;buenas&rsquo; o malas&rsquo;, sino emociones agradables y desagradables. El miedo forma parte de ese grupo de emociones que quiz&aacute;s no disfrutamos, pero que cumple una funci&oacute;n esencial&rdquo;, matiza Le&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Una particularidad del miedo es que, si bien es una emoci&oacute;n universal, puede estar provocada por una enorme variedad de situaciones que difieren de una persona a otra. Es decir, no todo el mundo le teme a lo mismo. Una persona puede sentirse ansiosa por estar a solas en la oscuridad; otra tiene miedo de hablar en p&uacute;blico; algunas pueden tener miedo a las alturas. Sin embargo, para otras esto puede que no les preocupe en absoluto.
    </p><p class="article-text">
        Sea cual sea el motivo que est&eacute; detr&aacute;s de esta emoci&oacute;n, es clave saber que sentir miedo es una experiencia humana normal, todos tenemos algo que nos provoca que se nos acelere el coraz&oacute;n o hace que nos suden las manos. Como explica Le&oacute;n, &ldquo;esta emoci&oacute;n nos impulsa a la acci&oacute;n y nos avisa cuando percibimos una amenaza, es una se&ntilde;al del sistema nervioso para ayudarnos a reaccionar de forma r&aacute;pida ante el entorno&rdquo;. Por tanto, y como concluye la especialista, &ldquo;es absolutamente normal sentir miedo; es m&aacute;s, sentir miedo es un signo de que nuestro organismo est&aacute; funcionado como debe&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Cu&aacute;ndo el miedo se convierte en un problema</h2><p class="article-text">
        Si no tuvi&eacute;ramos miedo a suspender un examen, no nos sentar&iacute;amos a estudiar. O si no tuvi&eacute;ramos miedo a que nos atropellara un coche, no mirar&iacute;amos a ambos lados antes de cruzar la calle. Es saludable tener miedo. Pero tambi&eacute;n puede convertirse en un problema cuando es excesivo. Entonces se convierte en una contrariedad e interfiere en nuestra vida normal. Como explica Le&oacute;n, &ldquo;el miedo se convierte en un problema cuando ese sistema de alarma tan &uacute;til se encuentra alterado o sobreactivado&rdquo;.  
    </p><p class="article-text">
        Y esto ocurre sobre todo cuando &ldquo;por aprendizaje, a ra&iacute;z de experiencias pasadas, nuestro sistema nervioso empieza a generalizar la respuesta de miedo y la alarma interna permanece encendida m&aacute;s tiempo del que nos ayuda y se vuelve dif&iacute;cil distinguir entre lo que es peligroso y lo que no lo es&rdquo;, advierte Le&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Entonces, &iquest;qu&eacute; podemos hacer para lidiar con el miedo? &iquest;Es mejor evitarlo para no tener que enfrentarnos a &eacute;l? Nada m&aacute;s lejos de la realidad: enfrentarnos al miedo es la &uacute;nica manera de superarlo, ya que evitar las preocupaciones no nos ayuda a avanzar. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; lo reconoce Le&oacute;n, seg&uacute;n la cual &ldquo;cuando intentamos evitar el miedo, sentirlo o taparlo, tambi&eacute;n empeora: la evitaci&oacute;n es el gran enemigo de la regulaci&oacute;n emocional&rdquo;. Por tanto, si no escuchamos el miedo, &ldquo;suele regresar con m&aacute;s fuerza y empieza a expresarse a trav&eacute;s de s&iacute;ntomas f&iacute;sicos, emocionales o conductuales, hasta interferir en nuestro d&iacute;a a d&iacute;a&rdquo;, advierte Le&oacute;n. 
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo aprender a convivir con el miedo</h2><p class="article-text">
        El miedo suele perder parte de su poder cuando lo identificamos y cuando aprendemos sobre &eacute;l. No podemos superar un miedo que permanece oculto, debemos afrontarlo y tomar consciencia de ello. Para Le&oacute;n, la clave para lidiar con el miedo &ldquo;no est&aacute; en eliminarlo, sino en aprender a relacionarnos con &eacute;l de una forma m&aacute;s amable y consciente&rdquo;. &iquest;C&oacute;mo lo conseguimos? Le&oacute;n nos da una serie de estrategias:
    </p><p class="article-text">
        <strong>Escuchar el miedo con curiosidad, no con juicio:</strong>
    </p><p class="article-text">
        Preguntarnos por qu&eacute; ha aparecido, qu&eacute; es lo que lo ha activado y si se trata de una amenaza real o si, por el contrario, es una &lsquo;falsa alarma&rsquo;. Debemos analizar por qu&eacute; tenemos miedo y qu&eacute; necesitamos para no tenerlo. Podemos dividirlo en peque&ntilde;os pasos que se ajusten a nuestro nivel de comodidad con el cambio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Prestar atenci&oacute;n a nuestra reacci&oacute;n corporal y emocional para poder regularla mejor:</strong>
    </p><p class="article-text">
        No huir de lo que nos asusta, sino acercarnos poco a poco desde la seguridad. Lo peor que podemos hacer es ignorarlo. Si nos parece demasiado, simplemente reflexionamos sin exigir cambios y ya les dedicaremos tiempo m&aacute;s adelante.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Nombrarlo y darle espacio, en lugar de empujarlo hacia abajo y negarlo: </strong>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;ndo deber&iacute;amos pedir ayuda? Para Le&oacute;n, ser&iacute;a necesario pedir ayuda cuando &ldquo;el miedo empieza a limitar actividades o decisiones importantes; interfiere en las relaciones, en el trabajo o en el bienestar; aparece de forma persistente o sin causa aparente; o sentimos que no podemos regularlo solos sin evitaci&oacute;n o sufrimiento&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Debemos tener presente que &ldquo;buscar acompa&ntilde;amiento psicol&oacute;gico no es signo de debilidad, sino una forma inteligente y muy valiente de entrenar nuevas maneras de relacionarnos con nuestro sistema emocional y con nosotros mismos&rdquo;, concluye Le&oacute;n. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/psicologa-como-entender-miedo-signo-organismo-funciona-xp_1_12905864.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 21 Jan 2026 09:08:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La psicóloga Alicia León explica cómo entender el miedo: "Es un signo de que nuestro organismo funciona como debe"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Psicología,Bienestar emocional,Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Puntos de escucha y otras medidas para cuidar la salud mental de los estudiantes universitarios]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/de-ciencia/puntos-escucha-medidas-cuidar-salud-mental-estudiantes-universitarios_132_12858828.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e8df1ea1-dbb4-4b3a-a39c-91a87fa0e76c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Puntos de escucha y otras medidas para cuidar la salud mental de los estudiantes universitarios"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Universidad de Alcalá ha designado a una responsable de coordinar iniciativas para promocionar el bienestar emocional de su alumnado. Al frente de esta labor está Inmaculada Rodríguez, con quien hablamos para saber qué medidas están llevando a cabo</p><p class="subtitle">Nuevas ayudas para entidades que atienden a personas con trastorno mental grave y adicciones</p></div><p class="article-text">
        La salud mental de los y las estudiantes universitarios se ha convertido en un tema de &ldquo;creciente preocupaci&oacute;n&rdquo;. As&iacute; lo afirmaba <a href="https://www.ciencia.gob.es/Noticias/2023/julio/El-Gobierno-publico-resultados-estudio-la-salud-mental-en-el-estudiantado-de-las-universidades-espa-olas.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un informe</a> del Ministerio de Universidad publicado hace dos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Las cifras son las siguientes: uno de cada dos estudiantes de esta etapa educativa tiene problemas de ansiedad, uno de cada dos tiene problemas de depresi&oacute;n y uno de cada cinco presenta ideaci&oacute;n suicida.
    </p><p class="article-text">
        Ante la contundencia de los datos y la preocupaci&oacute;n surgida en el entorno universitario a ra&iacute;z de ellos, los centros espa&ntilde;oles se est&aacute;n adaptando para ofrecer herramientas que cuiden y promocionen la salud mental de sus estudiantes.
    </p><p class="article-text">
        Un ejemplo de ello es la Universidad de Alcal&aacute; (UAH), que lleva varios a&ntilde;os dise&ntilde;ando y ejecutando diferentes iniciativas en esa direcci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La encargada de coordinarlas es Inmaculada Rodr&iacute;guez. Ella es profesora de Enfermer&iacute;a, funci&oacute;n que compagina con el cargo de directora de la Promoci&oacute;n de la Salud Mental y el Cuidado Emocional. &iquest;El objetivo? &ldquo;Poder cuidar mejor la salud mental de los estudiantes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ya desde hace tiempo tenemos un gabinete de orientaci&oacute;n psicopedag&oacute;gico, y tambi&eacute;n existen otras unidades, otros servicios, como puede ser la unidad de atenci&oacute;n a la diversidad. Mi misi&oacute;n es coordinar las distintas actividades que se llevan a cabo desde el gabinete de atenci&oacute;n psicopedag&oacute;gico, en colaboraci&oacute;n con las facultades y otras unidades/servicios de la universidad y darles una mayor visibilidad para poder llegar a m&aacute;s estudiantes y que sepan que existe este recurso&rdquo;, explica.
    </p><h2 class="article-text">Escucha activa y de acompa&ntilde;amiento</h2><p class="article-text">
        Una de las iniciativas m&aacute;s recientes que ha puesto en marcha la universidad son los puntos de escucha. Lo conforman un grupo de profesores de los distintos grados, de las distintas facultades y escuelas de la Universidad de Alcal&aacute; &ldquo;que est&aacute;n especialmente sensibilizados con todo lo que tiene que ver con el cuidado de la salud mental&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Rodr&iacute;guez explica que a dichos profesores se les ha formado para que &ldquo;puedan estar m&aacute;s capacitados para poder detectar se&ntilde;ales de alerta, dificultades que puedan observar en los estudiantes y tambi&eacute;n habilidades de escucha activa, de acompa&ntilde;amiento con el objetivo de poder ayudar a los estudiantes de una manera m&aacute;s cercana&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los puntos de escucha sirven acompañar, escuchar y poder derivar a los servicios especializados que tenemos dentro de la universidad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Y es que, como los docentes son quienes est&aacute;n m&aacute;s presentes en el d&iacute;a a d&iacute;a de los alumnos, &ldquo;podemos detectar m&aacute;s f&aacute;cilmente determinadas dificultades y determinados problemas&rdquo;. &ldquo;Tambi&eacute;n estamos valorando la posibilidad de que puedan incorporarse a estos puntos personal de administraci&oacute;n y servicios, ya que son personas muy cercanas tambi&eacute;n en el trato cotidiano con los estudiantes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los puntos de escucha sirven, por tanto, para &ldquo;acompa&ntilde;ar, escuchar y poder derivar a los servicios especializados que tenemos dentro de la universidad para poder atender a los estudiantes seg&uacute;n las necesidades que tengan&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        En estos puntos, los alumnos y alumnas pueden hablar sobre todo lo que tenga que ver en su desempe&ntilde;o acad&eacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; es lo que trasladan? &ldquo;Sobre todo son problemas relacionados con la gesti&oacute;n del tiempo y la organizaci&oacute;n del estudio; incluso tambi&eacute;n dificultades con algunas asignaturas que no saben muy bien c&oacute;mo sacar adelante&rdquo;, explica Rodr&iacute;guez. &ldquo;Tambi&eacute;n se detectan dificultades relacionadas con el trabajo en equipo, donde en ocasiones surgen conflictos interpersonales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de los malestares generados por la rutina acad&eacute;mica, en los puntos de escucha y en el gabinete psicopedag&oacute;gico tambi&eacute;n han detectado situaciones m&aacute;s dif&iacute;ciles: &ldquo;Tenemos estudiantes con problemas de salud mental o con situaciones complejas dentro de las din&aacute;micas familiares, de amistades, relaciones de pareja, etc. Son personas vulnerables y, precisamente, a estas personas es a las que hay que hacer un seguimiento m&aacute;s cercano y acompa&ntilde;arlas lo mejor posible para ayudarles a superar sus objetivos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Como directora de la Promoci&oacute;n de la Salud Mental y el Cuidado Emocional, Rodr&iacute;guez tambi&eacute;n participa y organiza en la universidad charlas y conferencias sobre la materia. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ha habido mesas redondas en las que hemos participado relacionadas con cuestiones que tienen que ver con el cuidado de la salud mental en relaci&oacute;n con enfermedades cr&oacute;nicas como la obesidad, el consumo de drogas, la prevenci&oacute;n del suicidio, etc.&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Y luego tambi&eacute;n talleres de diferentes tipos, dirigidos a los estudiantes, desde gesti&oacute;n del tiempo, c&oacute;mo hablar en p&uacute;blico, c&oacute;mo gestionar la ansiedad ante los ex&aacute;menes, t&eacute;cnicas de aprendizaje...&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Prevenci&oacute;n del suicidio</h2><p class="article-text">
        Este mes de diciembre, por ejemplo, han desarrollado un ciclo de tres d&iacute;as sobre la prevenci&oacute;n del suicidio, para el que la UAH ha contado con el testimonio de varios profesionales de la salud mental, asociaciones y personas que han vivido el suicidio de cerca, como sobrevivientes y supervivientes.
    </p><p class="article-text">
        Y es que en la universidad ya han detectado casos de ideaci&oacute;n suicida, raz&oacute;n por la cual ya est&aacute;n desarrollando un protocolo de prevenci&oacute;n de esta conducta.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los profesores de los institutos nos referían que tenían dificultades para detectar y manejar problemas de salud mental entre sus estudiantes, los cuales observaban cada vez con mayor frecuencia</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, Rodr&iacute;guez cuenta que algunos departamentos de la universidad tambi&eacute;n trabajan en proyectos de promoci&oacute;n de la salud en general y de la salud mental en particular. Algunos de estos proyectos han implicado la realizaci&oacute;n de intervenciones en salud mental positiva con estudiantes de educaci&oacute;n secundaria. &ldquo;Los profesores de los institutos nos refer&iacute;an que ten&iacute;an dificultades para detectar y manejar problemas de salud mental entre sus estudiantes, los cuales observaban cada vez con mayor frecuencia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Terminamos la entrevista con una &uacute;ltima pregunta: &iquest;Qu&eacute; le recomienda ella a una persona que est&aacute; pasando por una situaci&oacute;n de malestar emocional? &iquest;Y a su entorno?
    </p><p class="article-text">
        Su respuesta es muy concreta: hablar. &ldquo;Si al final lo omitimos y nos lo guardamos, puede que en nuestro entorno no sean conscientes de lo que nos ocurre. Y para el entorno de esa persona tambi&eacute;n es muy importante practicar la escucha activa y ofrecer acompa&ntilde;amiento, de modo que quien atraviesa ese problema o dificultad sienta que no est&aacute; sola. Y, en caso de no saber muy bien c&oacute;mo intervenir, se puede contactar o pedir ayuda a aquellas personas o recursos que pensemos que s&iacute; sabr&iacute;an hacia d&oacute;nde orientar esa situaci&oacute;n&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Muñoz de la Torre Granados]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/de-ciencia/puntos-escucha-medidas-cuidar-salud-mental-estudiantes-universitarios_132_12858828.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 Dec 2025 19:32:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Puntos de escucha y otras medidas para cuidar la salud mental de los estudiantes universitarios]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Universidad,Universidad de Alcalá,Salud mental,Bienestar emocional,Suicidio,Estudiantes,Jóvenes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ser amable tiene recompensa, según la psicóloga Silvia Sanz: "La amabilidad auténtica nace de la fortaleza emocional"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/amable-recompensa-psicologa-silvia-sanz-amabilidad-autentica-nace-fortaleza-emocional-xp_1_12852849.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/364c2c86-dad5-4d69-a7bf-bc57617cc40c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ser amable tiene recompensa, según la psicóloga Silvia Sanz: &quot;La amabilidad auténtica nace de la fortaleza emocional&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La especialista explica que la amabilidad actúa como un regulador emocional natural y puede ayudar a mejorar cómo nos sentimos y cómo interpretamos el mundo que nos rodea</p><p class="subtitle">Qué es la resiliencia, según la psicóloga Clara Cañas: “Ser resiliente no significa no sufrir, sino adaptarse y seguir adelante”</p></div><p class="article-text">
        Sentimos la importancia de la tenacidad, de trabajar duro y de tener &eacute;xito. En un mundo de prisas, de individualismos y de carreras por llegar m&aacute;s lejos, es f&aacute;cil que pasemos por alto algo tan sencillo y a la vez tan complejo como el poder silencioso de la amabilidad. Una cualidad que, adem&aacute;s de enriquecer nuestras interacciones, puede tener un impacto positivo en nuestro bienestar. Si hacemos un poco de repaso de lo que dice la ciencia sobre este aspecto, veremos c&oacute;mo cultivar la amabilidad puede mejorar no solo nuestras relaciones, sino tambi&eacute;n nuestro bienestar general.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; significa (y qu&eacute; no) ser amable</h2><p class="article-text">
        La amabilidad no es material, no implica un intercambio f&iacute;sico de ning&uacute;n bien u objeto. Los actos de bondad son acciones benevolentes dirigidas, de forma intencionada, a otra persona, que est&aacute;n motivadas por el deseo de ayudar sin que ello suponga obtener una recompensa o evitar un castigo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El diccionario lo define como &ldquo;dicho de la persona que trata a los dem&aacute;s de manera agradable y con ganas de complacer&rdquo;. Por tanto, nos pueden venir a la cabeza acciones tan simples como hacer un regalo inesperado a un amigo, invitar a alguien a tomar un caf&eacute;, reservar un rato del trabajo para apoyar a un compa&ntilde;ero que no pasa un buen momento o hacerle la receta preferida a alguien por el simple hecho de complacerle.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No es necesario un gran gesto, ya que cada acto de amabilidad es importante. Basta con actos simples, espont&aacute;neos o premeditados, para que influyan tanto a quien los hace como a quien los recibe.
    </p><p class="article-text">
        Y, aunque a menudo solemos confundirlo con debilidad, nada m&aacute;s lejos de la realidad. Como nos explica <a href="http://www.silviasanzpsicologa.com" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Silvia Sanz Garc&iacute;a</a>, psic&oacute;loga, &ldquo;son conceptos casi opuestos: la amabilidad aut&eacute;ntica no nace de la sumisi&oacute;n, sino de la fortaleza emocional. Ser amable implica elegir c&oacute;mo responder, no reaccionar impulsivamente desde el miedo y esto requiere m&aacute;s autocontrol y m&aacute;s seguridad interna que levantar la voz o ponerse a la defensiva&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En cambio, la debilidad &ldquo;aparece cuando uno act&uacute;a por temor a las consecuencias, cuando cede para evitar conflicto o para agradar. La amabilidad nace de un &lsquo;puedo elegir ser cuidadoso&rsquo;, mientras que la debilidad lo hace de un &lsquo;no me atrevo a poner l&iacute;mites&rdquo;, explica Sanz. &ldquo;Por eso decimos que la amabilidad es un acto de poder, no de fragilidad, es la capacidad de mantener el respeto y la claridad incluso en contextos donde ser&iacute;a m&aacute;s f&aacute;cil ser agresivo o distanciarse. Es un tipo de firmeza tranquila&rdquo;, afirma la especialista.
    </p><p class="article-text">
        El problema est&aacute; cuando la amabilidad no nace de la libertad o del deseo de cuidar el v&iacute;nculo y, por tanto, de c&oacute;mo elegimos relacionarnos, sino cuando se convierte en un &ldquo;mecanismo para evitar conflictos, para no desagradar o para mantener la aprobaci&oacute;n ajena. Entonces deja de ser un gesto altruista y empieza a ser una renuncia&rdquo;, afirma Sanz.
    </p><h2 class="article-text">Beneficios de la amabilidad</h2><p class="article-text">
        Cada vez m&aacute;s reconocida por su impacto en el bienestar general, la amabilidad ha emergido como una herramienta poderosa avalada por la ciencia y la investigaci&oacute;n. Los estudios revelan las m&uacute;ltiples maneras en las que practicar la amabilidad puede aligerar problemas como la ansiedad, a la vez que ayuda a fomentar una perspectiva m&aacute;s positiva de la vida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se ha demostrado que la amabilidad aumenta la empat&iacute;a y la compasi&oacute;n y mejora el estado de &aacute;nimo. Tambi&eacute;n puede disminuir la presi&oacute;n arterial y el cortisol, una hormona del estr&eacute;s. &iquest;Qu&eacute; pasa que hace que todo esto suceda? Como explica la especialista, varios estudios muestran que &ldquo;los actos amables activan circuitos cerebrales asociados al bienestar, liberando oxitocina, dopamina y endorfinas, lo que reduce el estr&eacute;s y aumenta la calma. Adem&aacute;s, contribuyen a reforzar la autoestima: sentir que impactamos positivamente en otros nos recuerda nuestro propio valor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hay varias razones por la que los actos de bondad son buenos, tanto para el que los da como para el que los recibe. Diversas investigaciones que han examinado los beneficios para la salud emocional han descubierto que ser amables puede ayudar a reducir los s&iacute;ntomas de depresi&oacute;n y ansiedad. Como esta publicada en <a href="https://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/17439760.2022.2154695" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Journal of Positive Psychology</em></a>, seg&uacute;n la cual los actos de bondad pueden ayudar a reducir los s&iacute;ntomas de depresi&oacute;n y ansiedad.
    </p><p class="article-text">
        Otra caracter&iacute;stica particular de la amabilidad, apoyada tambi&eacute;n por la <a href="https://www.scientificamerican.com/article/kindness-can-have-unexpectedly-positive-consequences/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n</a>, es que adem&aacute;s puede ser generar un efecto contagio, es decir, las personas que reciben actos de bondad son m&aacute;s propensas a ser m&aacute;s generosas ellas mismas. &ldquo;Un gesto tan simple como una sonrisa o una palabra considerada suele provocar respuestas igual de amables en los dem&aacute;s, creando entornos m&aacute;s c&aacute;lidos y cooperativos. Y cuando nuestras relaciones son m&aacute;s seguras y menos tensas, tambi&eacute;n lo es nuestra salud mental&rdquo;, afirma Sanz. Por tanto, podr&iacute;amos decir que la bondad tiene un efecto domin&oacute;: cuando mostramos bondad a los otros es m&aacute;s probable que la transmitan, creando una reacci&oacute;n en cadena.
    </p><p class="article-text">
        Para Sanz, &ldquo;ser amable, ofrecer ayuda o interesarse genuinamente por los dem&aacute;s genera una forma de satisfacci&oacute;n personal que tiene un impacto directo en el bienestar emocional&rdquo;. Y, si bien muchas de las recompensas de la amabilidad &ldquo;no son visibles a simple vista, s&iacute; se sienten: cuando enviamos a nuestra mente mensajes como &lsquo;soy una buena persona&rsquo;, &lsquo;puedo confiar&rsquo;&hellip; esta narrativa fortalece la autopercepci&oacute;n y alimenta una visi&oacute;n m&aacute;s optimista del mundo y de uno mismo&rdquo;, afirma Sanz.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n indica la psic&oacute;loga, cuando la amabilidad nace de la elecci&oacute;n y no de la elecci&oacute;n de agradar, &ldquo;act&uacute;a como un regulador emocional natural, mejora c&oacute;mo nos sentimos, c&oacute;mo nos vemos y c&oacute;mo interpretamos el mundo que nos rodea. Es un peque&ntilde;o acto con un impacto sorprendentemente grande&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Podemos trabajar para ser m&aacute;s amables?</h2><p class="article-text">
        La amabilidad, como cualquier otra habilidad, se puede desarrollar. Para Sanz, no se trata solo de &ldquo;un rasgo del car&aacute;cter, sino de una habilidad que se entrena y que se vuelve m&aacute;s natural con la pr&aacute;ctica consciente&rdquo;. &iquest;C&oacute;mo podemos convertir el ser amable en un h&aacute;bito?&nbsp;Convertirnos en personas m&aacute;s amables no es tan dif&iacute;cil como podr&iacute;amos pensar. Podemos mostrar empat&iacute;a en nuestras interacciones cotidianas con los otros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Una forma sencilla de empezar es realizar un peque&ntilde;o experimento, algo similar a la idea de &lsquo;cadena de favores&rsquo;. As&iacute;, durante un d&iacute;a, podemos incorporar gestos amables de forma deliberada: sonre&iacute;r a las personas de nuestro entorno, decir en voz alta algo positivo que veamos en otros o prestar ayuda cuando notemos que alguien lo necesita, como facilitar el carro del supermercado a quien&nbsp;no lo encuentra&rdquo;, sugiere Sanz.
    </p><p class="article-text">
        Es importante que lo que digamos y lo que demos est&eacute; en consonancia con los recursos que tenemos disponibles. As&iacute;, acciones como las descritas, &ldquo;aunque parezcan m&iacute;nimas, tienen un efecto doble: mejoran el clima emocional a nuestro alrededor y, sobre todo, nos hacen sentir mejor. Entrenar la amabilidad es entrenar una forma de estar en el mundo. Y basta un d&iacute;a de prueba para notar la diferencia&rdquo;, concluye Sanz.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/amable-recompensa-psicologa-silvia-sanz-amabilidad-autentica-nace-fortaleza-emocional-xp_1_12852849.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 Dec 2025 09:23:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ser amable tiene recompensa, según la psicóloga Silvia Sanz: "La amabilidad auténtica nace de la fortaleza emocional"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,Psicología,Bienestar emocional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La psicóloga Nazaret Iglesias, sobre el poder de la música: "Una melodía puede funcionar como un disparador de memoria"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/psicologa-nazaret-iglesias-musica-melodia-funcionar-disparador-memoria-xp_1_12851966.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b0af724f-a598-487d-9924-24a6b9089644_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Por qué deberíamos escuchar más música?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los resultados de algunos estudios han demostrado que la música favorece nuestra salud mental y emocional, y que tiene un lenguaje universal que afecta a nuestro cerebro</p><p class="subtitle">Cómo luchar contra las 'agujetas visuales', según un oftalmólogo: “El uso de pantallas produce muchas alteraciones”</p></div><p class="article-text">
        La m&uacute;sica ocupa un lugar especial en nuestras vidas y, adem&aacute;s, tiene el poder y la capacidad de transmitirnos alegr&iacute;a, de motivarnos y de ayudarnos a relajarnos. Tambi&eacute;n de transportarnos en el tiempo, de calmar nuestras estresadas mentes o de mejorar nuestro estado de &aacute;nimo. Incluso hay personas que tienen una canci&oacute;n para cada emoci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Muchos de nosotros habremos puesto nuestra canci&oacute;n preferida y nos hemos sentido mejor inmediatamente, o hemos escuchado una canci&oacute;n que nos hace bailar, relajarnos e, incluso, llorar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; la m&uacute;sica nos atrapa tanto? &iquest;Por qu&eacute; nos deja una impresi&oacute;n con tanta emoci&oacute;n? &iquest;C&oacute;mo escogemos qu&eacute; escuchar? &iquest;Por qu&eacute; ciertas melod&iacute;as nos hacen sentir de una manera especial? Nazaret Iglesias Garc&iacute;a, psic&oacute;loga y directora de <a href="https://www.psicologiadana.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Dana Centro de Psicolog&iacute;a</a>, nos ayuda a comprender los efectos que tienen la m&uacute;sica en nuestro bienestar.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; dice la ciencia sobre el poder de la m&uacute;sica</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Escuchar m&uacute;sica se asocia a un mejor estado de &aacute;nimo, mayor sensaci&oacute;n de bienestar y reducci&oacute;n del estr&eacute;s percibido&rdquo;, afirma Iglesias. Sin embargo, como ella misma reconoce, &ldquo;no es m&aacute;gico ni funciona igual para todo el mundo, ya que influye mucho la preferencia personal, el momento, el contexto y el objetivo con el que la usamos&rdquo;, advierte Iglesias.
    </p><p class="article-text">
        S&iacute; reconoce, con todo, que &ldquo;hay revisiones y estudios que muestran efectos beneficiosos, tanto en variables subjetivas, como el bienestar emocional percibido, como en algunas medidas fisiol&oacute;gicas a la respuesta de estr&eacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los resultados de algunos estudios han demostrado que la m&uacute;sica favorece nuestra salud mental y emocional, que la m&uacute;sica tiene un lenguaje universal que afecta a nuestro cerebro. Como este publicado en <a href="https://www.nature.com/articles/nn.2726" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nature Neuroscience</a>, que revela que escuchar m&uacute;sica puede provocar la liberaci&oacute;n de dopamina en una v&iacute;a anat&oacute;mica distinta de la que se asocia con el placer m&aacute;ximo en s&iacute;. En concreto, activa los centros de recompensa del cerebro de la misma manera que lo har&iacute;a recibir un elogio o comer nuestra comida preferida.
    </p><p class="article-text">
        Lo avala tambi&eacute;n este <a href="https://www.aarp.org/content/dam/aarp/health/brain_health/2020/06/gcbh-music-report-english.doi.10.26419-2Fpia.00103.001.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe</a>, que concluye que la m&uacute;sica tiene un poder significativo para mejorar la salud cerebral y el bienestar de personas de distintas edades y diferentes niveles de salud.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Incluso hay investigaciones en psicolog&iacute;a musical que hablan del tempo y el ritmo, dos componentes de producci&oacute;n claves que pueden afectar en la respuesta emocional de una persona en la m&uacute;sica. El tempo hace referencia a la velocidad a la que se reproduce la m&uacute;sica, mientras que el ritmo se refiere a los patrones repetidos de sonido en la m&uacute;sica. Este <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC4971092/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> ha demostrado que el tempo puede provocar distintos estados de &aacute;nimo y emociones. Normalmente, los tempos m&aacute;s r&aacute;pidos tienen m&aacute;s probabilidad de evocar sentimientos de energ&iacute;a y optimismo, mientras que la m&uacute;sica de tempo m&aacute;s lento puede causar sensaciones de calma.
    </p><p class="article-text">
        Ya hemos visto que, cuando una canci&oacute;n cambia nuestro equilibrio emocional, en realidad lo tenemos que agradecer a nuestro cerebro. Como hemos visto con los estudios, los neurocient&iacute;ficos han descubierto que la m&uacute;sica puede desencadenar la liberaci&oacute;n de varias sustancias qu&iacute;micas en el cerebro, que se pueden <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC58814/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">asociar a una serie de emociones</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una de estas principales sustancias qu&iacute;micas que la m&uacute;sica podr&iacute;a activar en el cerebro humano es la <a href="https://www.pnas.org/doi/10.1073/pnas.1811878116" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dopamina</a>, conocida como la sustancia qu&iacute;mica de la recompensa. Pese a las preferencias personales de cada uno, la m&uacute;sica en general tiene un efecto <a href="https://onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1111/ejn.12173" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sincronizado en el cerebro</a>.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">La conexi&oacute;n entre m&uacute;sica y emociones</h2><p class="article-text">
        Como reconoce Iglesias, &ldquo;la m&uacute;sica es un est&iacute;mulo emocional muy potente: puede activar sistemas cerebrales vinculados a recompensa, motivaci&oacute;n y memoria, y a la vez modular respuestas corporales como el ritmo card&iacute;aco, la respiraci&oacute;n y la tensi&oacute;n muscular&rdquo;. Para la experta, la m&uacute;sica se puede considerar, desde el punto de vista de la psicolog&iacute;a, como &ldquo;una herramienta de regulaci&oacute;n emocional, ya que puede ayudarnos a ajustar el nivel de activaci&oacute;n y el estado de &aacute;nimo y tambi&eacute;n a acompa&ntilde;ar lo que sentimos, facilitando que identifiquemos, expresemos y organicemos nuestras emociones&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y, si todo esto lo explicamos en t&eacute;rminos de aprendizaje, podemos decir que &ldquo;hay canciones condicionadas para cada persona, asociadas a experiencias concretas. Una melod&iacute;a puede funcionar como un disparador de memoria autobiogr&aacute;fica que te lleva de vuelta a un verano, una etapa vital, una ruptura, un logro o te conecta con una persona espec&iacute;fica&rdquo;, afirma Iglesias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No hablamos solo de nostalgia, sino que el cerebro ha vinculado esa canci&oacute;n con emociones y contextos y, al volver a escucharla, se reactiva parte de esa red emocional y de recuerdos&rdquo;, matiza Iglesias.
    </p><p class="article-text">
        En una <a href="https://journals.sagepub.com/doi/full/10.1177/2059204320948315" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n</a> sobre la importancia de la m&uacute;sica en nuestras vidas y sobre c&oacute;mo influye en nuestras preferencias, los expertos determinaron que los circuitos cerebrales que conectan la m&uacute;sica, los recuerdos y las emociones tambi&eacute;n est&aacute;n conectados a nuestras respuestas de placer.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Impacto de la m&uacute;sica en nuestro bienestar</h2><p class="article-text">
        A la pregunta de si realmente podemos hablar de beneficios concretos de la m&uacute;sica, Iglesias admite que &ldquo;s&iacute;, pero siempre entendidos como apoyo y no como sustituto de tratamiento cuando hay un problema cl&iacute;nico&rdquo;. Hablar&iacute;amos, tal y como detalla la especialista, de beneficios como los siguientes:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Regulaci&oacute;n del estr&eacute;s y de la activaci&oacute;n: &ldquo;Para algunas personas la m&uacute;sica facilita reducir la activaci&oacute;n o subir la energ&iacute;a si hay apat&iacute;a y esto puede notarse en el estr&eacute;s percibido y, en algunos casos, en marcadores fisiol&oacute;gicos relacionado con el estr&eacute;s&rdquo;, admite Iglesias.</li>
                                    <li>Mejora el estado de &aacute;nimo: para la experta, la m&uacute;sica puede &ldquo;aumentar emociones positivas, esperanza o motivaci&oacute;n, sobre todo cuando hay conexi&oacute;n personal con lo que se escucha&rdquo;.</li>
                                    <li>Manejo de rumiaci&oacute;n y foco atencional: esto significa que la m&uacute;sica &ldquo;puede actuar como &lsquo;ancla&rsquo; para salir del bucle mental, por ejemplo, en momentos de nervios o sobrecarga, ayudando a redirigir la atenci&oacute;n a algo sensorial o estructurado&rdquo;, afirma Iglesias.&nbsp;</li>
                                    <li>Conexi&oacute;n y v&iacute;nculo: otro de los beneficios de &ldquo;compartir m&uacute;sica en pareja, en familia o con amigos puede aumentar la sensaci&oacute;n de pertenencia&rdquo;.</li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/psicologa-nazaret-iglesias-musica-melodia-funcionar-disparador-memoria-xp_1_12851966.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Dec 2025 10:30:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La psicóloga Nazaret Iglesias, sobre el poder de la música: "Una melodía puede funcionar como un disparador de memoria"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,Música,Psicología,Bienestar emocional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las claves para controlar el enfado, según la psicóloga Amparo Calandín: “Puede estar relacionado con experiencias pasadas no resueltas"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/claves-controlar-enfado-psicologa-amparo-calandin-relacionado-experiencias-pasadas-no-resueltas-xp_1_12817023.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/829fc2da-8dd3-4e03-817c-8b709fc380f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Enfado: claves para controlar el enojo cuando nos invade"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La experta recomienda aprender a canalizar esta emoción, en vez de evitarla, porque el enfado en sí no es el inconveniente, sino una mala gestión</p><p class="subtitle">Perder el tiempo para ganar salud mental, según una psicóloga: “Nos falta conexión con lo que verdaderamente necesitamos” </p></div><p class="article-text">
        El coraz&oacute;n se acelera, los m&uacute;sculos se tensan y la cara nos hierve. O, lo que es lo mismo, estamos enfadados. Quiz&aacute;s porque alguien se ha colado en el supermercado, o porque un compa&ntilde;ero de trabajo nos ha pasado una tarea ingrata o incluso despu&eacute;s de que alguien a quien amamos nos haya traicionado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todos nos hemos enfadado m&aacute;s de una y de dos veces. Es un sentimiento natural y, como cualquier emoci&oacute;n, transmite un mensaje, nos dice que una situaci&oacute;n es molesta, injusta o amenazante. Enfadarse es una habilidad de resistencia y una respuesta natural e instintiva para atacar cuando nos sentimos amenazados.
    </p><p class="article-text">
        El enfado es una de las emociones humanas m&aacute;s b&aacute;sicas, es poderosa, b&aacute;sica y necesaria para nuestra supervivencia. Para <a href="https://www.amparocalandinpsicologos.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Amparo Caland&iacute;n</a>, psic&oacute;loga, &ldquo;nos avisa de que algo no va bien, que se ha cruzado un l&iacute;mite o que nuestras necesidades no est&aacute;n siendo respetadas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Una combinaci&oacute;n de factores f&iacute;sicos, mentales y sociales interact&uacute;an para hacernos sentir de una manera determinada. Cada persona lo vive a su manera, ya que los sentimientos est&aacute;n influenciados por nuestra composici&oacute;n emocional, en c&oacute;mo vemos el mundo, lo que pasa a nuestro alrededor y nuestras circunstancias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para Caland&iacute;n, m&aacute;s que evitar el enfado, de lo que se trata es de &ldquo;aprender a escucharlo y canalizarlo de una forma saludable. El problema no es sentir enfado, sino c&oacute;mo lo gestionamos&rdquo;. Porque el enfado en s&iacute; no es el inconveniente, sino una mala gesti&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Por qu&eacute; nos enfadamos</h2><p class="article-text">
        Todas las emociones tienen un prop&oacute;sito. Nos proporcionan el impulso que necesitamos para evitar aquellas cosas de la vida que nos podr&iacute;an poner en riesgo y para recorrer los elementos que nos podr&iacute;an ayudar a prosperar. Las situaciones que desencadenan el enfado pueden ser muchas y variadas. Como explica Caland&iacute;n, detr&aacute;s del enfado muchas veces &ldquo;hay otras emociones que cuesta m&aacute;s reconocer o expresar, como la tristeza, la frustraci&oacute;n, la inseguridad o el miedo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para Caland&iacute;n, &ldquo;el enfado a menudo act&uacute;a como una especie de &lsquo;escudo&rsquo; emocional, aunque tambi&eacute;n puede estar relacionado con experiencias pasadas no resueltas, creencias r&iacute;gidas o expectativas poco realistas&rdquo;, afirma Caland&iacute;n. De ah&iacute; que resulte clave &ldquo;identificar qu&eacute; nos est&aacute; queriendo decir el enfado, m&aacute;s all&aacute; del impulso inicial&rdquo;, afirma la psic&oacute;loga.
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s del enfado puede haber muchas veces &ldquo;interpretaciones r&iacute;gidas, expectativas no cumplidas o de asumir intenciones en el otro que quiz&aacute;s no existen&rdquo;, explica la psic&oacute;loga.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo gestionar el enfado</h2><p class="article-text">
        Cuando se reconoce, se escucha y se expresa de forma saludable, el enfado puede jugar un papel importante para mantenernos seguros y puede ayudarnos a motivarnos hacia un cambio positivo. Y esto desmontar&iacute;a la frase que dice que &ldquo;si uno no quiere, no se enfada&rdquo;. Para Caland&iacute;n, &ldquo;esta frase puede ser muy injusta y simplificadora porque no elegimos enfadarnos, como tampoco elegimos sentir tristeza o miedo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esto no significa que no tengamos un papel protagonista&nbsp;y activo en c&oacute;mo gestionamos lo que sentimos, aclara la experta. Es importante, para no enfadarnos tanto, &ldquo;tomar conciencia de que no siempre podemos controlar lo que los dem&aacute;s hacen, pero s&iacute; podemos decidir c&oacute;mo interpretamos esas situaciones y qu&eacute; valor les damos&rdquo;, explica Caland&iacute;n.
    </p><p class="article-text">
        No siempre podemos controlar la situaci&oacute;n en la que nos encontramos o c&oacute;mo nos hacen sentir, pero s&iacute; podemos aprender a controlar c&oacute;mo expresamos nuestra ira. Una vez salimos del modo de respuesta de lucha y huida, podemos entender nuestro enfado y tomar medidas para trabajar las causas. Esto nos ayuda tambi&eacute;n a resolver los problemas que nos provocan el enfado al principio.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&ldquo;Si aprendemos a cuestionar los pensamientos que nos llevan al enfado, a flexibilizar nuestras creencias y a comunicarnos de forma m&aacute;s asertiva, podemos reducir significativamente la intensidad y la frecuencia del enfado&rdquo;, explica Caland&iacute;n, que matiza adem&aacute;s que no se trata tanto de evitar la emoci&oacute;n, &ldquo;sino de aprender a gestionarla desde un lugar m&aacute;s consciente y saludable&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Cu&aacute;ndo debemos pedir ayuda</h2><p class="article-text">
        Ya hemos visto que en su forma m&aacute;s saludable, el enfado puede tener una funci&oacute;n protectora, ya que indica amenazas o injusticias percibidas. A veces, enfadarnos nos puede motivar a crear un cambio positivo. Sin embargo, si no se controla puede convertirse en algo que perjudique las relaciones, que interrumpa el rendimiento y reduzca el bienestar emocional. A pesar de ser com&uacute;n, esta emoci&oacute;n requiere una regulaci&oacute;n intencionada.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;ndo debemos pedir ayuda? &ldquo;Cuando sentimos que el enfado nos desborda, que reaccionamos de forma desproporcionada o que afecta a nuestras relaciones, nuestra salud o nuestra vida diaria, es importante buscar ayuda&rdquo;, explica Caland&iacute;n. Pero debemos prestar atenci&oacute;n tambi&eacute;n a otras se&ntilde;ales que nos deben llevar a pedir ayuda, como &ldquo;sentirnos culpables o confusos despu&eacute;s de enfadarnos, o cuando lo evitamos tanto que nos tragamos todo y eso nos hace da&ntilde;o&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para la experta, trabajar para crear herramientas para nuestro crecimiento personal y emocional &ldquo;es lo mejor para tener una fuerte salud mental, lo que nos ayudar&aacute; a entender de d&oacute;nde viene ese enfado, qu&eacute; funci&oacute;n tiene en nuestra vida y c&oacute;mo podemos expresarlo de forma m&aacute;s sana y constructiva&rdquo;, concluye la psic&oacute;loga.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 10 Dec 2025 09:03:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las claves para controlar el enfado, según la psicóloga Amparo Calandín: “Puede estar relacionado con experiencias pasadas no resueltas"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,Psicología,Salud mental,Bienestar emocional,Inteligencia emocional]]></media:keywords>
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