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    <title><![CDATA[elDiario.es - Hogar]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiario.es - Hogar]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Reutilizar macetas: una buena idea que no debes ejecutar de cualquier manera]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/reutilizar-macetas-buena-idea-no-debes-ejecutar-manera_1_13593385.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c56659cb-5aef-4299-9697-9ca5bca08230_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1408y390.jpg" width="1200" height="675" alt="Reutilizar macetas: una buena idea que no debes ejecutar de cualquier manera"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Diego Olivares, ingeniero agrícola y experto en jardinería, nos da las claves para que este gesto no acabe perjudicando a nuestras plantas</p><p class="subtitle">Trasplantar en casa: cómo cambiar de maceta tus plantas sin perderlas en el intento</p></div><p class="article-text">
        Seguro que en alg&uacute;n rinc&oacute;n de casa tienes unas cuantas macetas vac&iacute;as de esas que vienen con las plantas cuando las compramos en el vivero. Tambi&eacute;n otras de barro que llevan a&ntilde;os dando vueltas por la terraza y puede que alguna m&aacute;s bonita que guardamos porque nos da pena tirarla. Las vamos acumulando con la idea de volver a utilizarlas alg&uacute;n d&iacute;a y, cuando llega el momento de trasplantar o colocar una planta nueva, echamos mano de ellas.
    </p><p class="article-text">
        Y hacemos bien. No hay ninguna necesidad de comprar una maceta nueva cada vez que <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/salon-vergel-consejos-basicos-empezar-llenar-casa-plantas_1_13557088.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">incorporamos una planta a casa</a>. Reutilizar las que ya tenemos es una pr&aacute;ctica econ&oacute;mica, sostenible y perfectamente v&aacute;lida en jardiner&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, hay algunos detalles que conviene conocer antes de volver a llenarlas de sustrato. Porque una maceta puede parecer limpia y, sin embargo, conservar restos de su anterior inquilina que no nos interesa trasladar a la siguiente.
    </p><h2 class="article-text">Por qu&eacute; merece la pena reutilizar las macetas</h2><p class="article-text">
        Cada a&ntilde;o se utilizan enormes cantidades de macetas de pl&aacute;stico para producir y comercializar plantas. Son recipientes pr&aacute;cticos, ligeros y resistentes, pero muchos terminan convirti&eacute;ndose en residuos despu&eacute;s de un &uacute;nico uso. Y es una pena, porque la mayor&iacute;a pueden seguir utiliz&aacute;ndose durante bastante tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Las macetas de vivero, por ejemplo, son especialmente &uacute;tiles para hacer esquejes, preparar semilleros o cultivar plantas peque&ntilde;as. No es mala idea, ya que lo normal es trasplantarla cuando crezca un poco a otra maceta mejor (y m&aacute;s grande). Tambi&eacute;n es normal mantener nuestras plantas de interior dentro de ellas y colocarlas en un cubremacetas decorativo. De hecho, esto &uacute;ltimo es algo muy recomendable, ya que no hace falta trasplantar una planta reci&eacute;n comprada solo porque venga en una maceta de pl&aacute;stico poco atractiva. Si tiene espacio suficiente para sus ra&iacute;ces, el sustrato est&aacute; en buenas condiciones y el drenaje funciona correctamente, puede seguir creciendo en ella sin problema.
    </p><p class="article-text">
        Basta con colocarla dentro de un recipiente decorativo y acordarnos de retirar el agua acumulada despu&eacute;s del riego.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las macetas de vivero, por ejemplo, son especialmente útiles para hacer esquejes, preparar semilleros o cultivar plantas pequeñas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Adem&aacute;s del ahorro econ&oacute;mico, reutilizar supone aprovechar mejor los recursos y reducir residuos. Y en jardiner&iacute;a, muchas peque&ntilde;as decisiones como esta pueden ayudarnos a ser m&aacute;s sostenibles sin complicarnos demasiado la vida.
    </p><h2 class="article-text">Lo que puede quedarse dentro de una maceta</h2><p class="article-text">
        Pero hay una cuesti&oacute;n que solemos pasar por alto cuando recuperamos una maceta antigua: &iquest;qu&eacute; ocurri&oacute; con la planta que hab&iacute;a antes? No es lo mismo reutilizar el recipiente de una planta que hemos cambiado a otro m&aacute;s grande que el de otra que muri&oacute; despu&eacute;s de semanas con las ra&iacute;ces en mal estado.
    </p><p class="article-text">
        Cuando vaciamos una maceta pueden quedar part&iacute;culas de sustrato, restos de ra&iacute;ces y otros materiales adheridos a sus paredes. Y, en determinadas circunstancias, tambi&eacute;n nos podemos encontrar sorpresas no deseadas.
    </p><p class="article-text">
        Algunos hongos pat&oacute;genos que afectan a las ra&iacute;ces, como <em>Pythium</em> o <em>Phytophthora, </em>pueden sobrevivir en restos de sustrato contaminado y convertirse en un problema para la siguiente planta. Esto no significa que tengamos que desconfiar de todas las macetas usadas. Simplemente, conviene saber de d&oacute;nde vienen y prestar m&aacute;s atenci&oacute;n cuando la planta anterior sufri&oacute; alg&uacute;n problema sanitario.
    </p><p class="article-text">
        Y un matiz importante: no todas las plantas que mueren lo hacen por culpa de una enfermedad. A veces las ra&iacute;ces se deterioran porque hemos regado demasiado, porque el sustrato reten&iacute;a mucha agua o porque las condiciones de cultivo no eran las adecuadas. Por eso, antes de dar por hecho que una maceta est&aacute; contaminada, lo interesante es intentar entender qu&eacute; ocurri&oacute; con la planta anterior.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Cuando vaciamos una maceta pueden quedar partículas de sustrato, restos de raíces y otros materiales adheridos a sus paredes."
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                Cuando vaciamos una maceta pueden quedar partículas de sustrato, restos de raíces y otros materiales adheridos a sus paredes.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Esas manchas blancas que aparecen en las macetas</h2><p class="article-text">
        Otro detalle bastante habitual, especialmente en las macetas de barro, son esas manchas o costras blanquecinas que aparecen con el tiempo.
    </p><p class="article-text">
        En muchos casos son dep&oacute;sitos minerales procedentes del agua de riego. Cuando el agua se evapora, parte de los minerales disueltos quedan sobre la superficie (cal). Esto es especialmente frecuente en zonas con aguas duras, como buena parte del Mediterr&aacute;neo. 
    </p><p class="article-text">
        Como caso extremo pero que tambi&eacute;n puede ocurrir, son acumulaciones de sales procedentes de los fertilizantes.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Son peligrosas? No necesariamente. Muchas de esas manchas son principalmente una cuesti&oacute;n est&eacute;tica, sobre todo cuando se trata de dep&oacute;sitos de carbonato c&aacute;lcico. Otra cosa es que el sustrato acumule demasiadas sales solubles, porque entonces s&iacute; podemos tener problemas con las ra&iacute;ces y la absorci&oacute;n de agua. 
    </p><p class="article-text">
        Por eso, si recuperamos una maceta antigua, merece la pena retirar los dep&oacute;sitos y comprobar su estado antes de volver a utilizarla.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Macetas de barro o de pl&aacute;stico?</h2><p class="article-text">
        Ambas pueden reutilizarse perfectamente, aunque cada material tiene sus particularidades.
    </p><p class="article-text">
        Las macetas de pl&aacute;stico suelen ser las m&aacute;s f&aacute;ciles de limpiar. Basta con retirar los restos de sustrato y lavar bien el recipiente, prestando atenci&oacute;n a los bordes y agujeros de drenaje. Eso s&iacute;, con los a&ntilde;os y la exposici&oacute;n al sol algunos pl&aacute;sticos se vuelven quebradizos. Si empiezan a romperse, quiz&aacute; haya llegado el momento de sustituirlos.
    </p><p class="article-text">
        Las de barro, al ser porosas, permiten que parte de la humedad se evapore a trav&eacute;s de sus paredes, algo interesante para determinadas plantas. Pero esa misma porosidad favorece la acumulaci&oacute;n de dep&oacute;sitos minerales y dificulta algo m&aacute;s su limpieza.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, las macetas de cer&aacute;mica esmaltada suelen limpiarse f&aacute;cilmente, aunque debemos revisar que no tengan grietas y comprobar si cuentan con agujeros de drenaje. 
    </p><p class="article-text">
        Porque una maceta sin agujeros no es necesariamente in&uacute;til, pero es mucho m&aacute;s recomendable utilizarla como cubremacetas que plantar directamente en ella.
    </p><h2 class="article-text">Antes de reutilizar, una buena limpieza</h2><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; hacemos con esas macetas que llevamos meses guardando? Pues algo bastante sencillo: limpiarlas bien.
    </p><p class="article-text">
        Lo primero es vaciar completamente el recipiente y retirar cualquier resto de ra&iacute;ces o sustrato. Despu&eacute;s, con un cepillo, agua y un poco de jab&oacute;n lavavajillas, podemos limpiar las paredes, los bordes y los agujeros de drenaje. En la mayor&iacute;a de las situaciones dom&eacute;sticas, cuando la planta anterior estaba sana, una limpieza cuidadosa suele ser suficiente.
    </p><p class="article-text">
        Si sospechamos que hubo alguna enfermedad, conviene desinfectar el recipiente con un producto adecuado, respetando las indicaciones de uso y el tiempo de contacto que establezca el fabricante.
    </p><p class="article-text">
        Y si la maceta est&aacute; deteriorada y adem&aacute;s procede de una planta que sufri&oacute; una enfermedad importante, tampoco hace falta empe&ntilde;arse en salvarla. A veces es preferible sustituirla y evitar riesgos innecesarios.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las macetas de plástico suelen ser las más fáciles de limpiar. Basta con retirar los restos de sustrato y lavar bien el recipiente, prestando atención a los bordes y agujeros de drenaje</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">&iquest;Podemos reutilizar tambi&eacute;n el sustrato?</h2><p class="article-text">
        Una cosa es recuperar la maceta y otra muy distinta aprovechar la tierra que conten&iacute;a. Un sustrato que lleva mucho tiempo en uso puede haberse compactado, acumular sales o presentar problemas sanitarios. Por tanto, no siempre ser&aacute; adecuado para una nueva plantaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Si estaba en buenas condiciones y la planta anterior no ten&iacute;a enfermedades, podemos valorar su aprovechamiento, mezcl&aacute;ndolo con otros materiales seg&uacute;n el uso que vayamos a darle. Pero si el sustrato estaba constantemente encharcado, desprend&iacute;a mal olor o proced&iacute;a de una planta con una enfermedad radicular, es preferible no reutilizarlo directamente.
    </p><p class="article-text">
        Y cuidado con pensar que basta con dejarlo unos d&iacute;as al sol para eliminar cualquier problema. La exposici&oacute;n solar por s&iacute; sola no garantiza una desinfecci&oacute;n eficaz.
    </p><p class="article-text">
        Reutilizar macetas es una pr&aacute;ctica que merece la pena fomentar. Nos permite ahorrar, reducir residuos y aprovechar materiales que todav&iacute;a pueden cumplir perfectamente su funci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco necesitamos convertir cada trasplante en una operaci&oacute;n complicada. En la mayor&iacute;a de los casos, basta con revisar el estado del recipiente, limpiarlo bien y asegurarnos de que es adecuado para la planta que vamos a colocar. Al final, se trata de aplicar un poco de sentido com&uacute;n. No todo lo viejo hay que tirarlo, ni todo lo que guardamos merece seguir utiliz&aacute;ndose eternamente.
    </p><p class="article-text">
        Y quiz&aacute; la pr&oacute;xima vez que abras ese armario lleno de macetas vac&iacute;as, antes de escoger la primera que encuentres, te acuerdes de echarle un vistazo y darle una buena limpieza. No cuesta demasiado y puede ahorrarte m&aacute;s de un disgusto con tus plantas.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Olivares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/reutilizar-macetas-buena-idea-no-debes-ejecutar-manera_1_13593385.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 17 Oct 2026 20:11:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Plantas,Jardinería,Hogar,Reciclaje]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El truco del 60-30-10 que usan los decoradores para dar armonía al salón y a otros espacios de nuestras casas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/truco-60-30-10-decoradores-dar-armonia-salon-espacios-casas_1_13584054.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/efbf1fee-c934-45e4-a745-197b5fd0baa2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1135y514.jpg" width="1200" height="675" alt="El truco del 60-30-10 que usan los decoradores para dar armonía al salón y a otros espacios de nuestras casas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un color dominante, otro secundario y un toque de acento: la fórmula favorita de los interioristas para crear un balance estético</p><p class="subtitle">Cómo hacer el 'cambio de armario' de otoño para tus plantas: reubicación, riego y puesta a punto</p></div><p class="article-text">
        Pintar una pared, cambiar los cojines o estrenar <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cuidar-alfombras-tres-metodos-limpieza-tres-tipos-manchas_1_12749329.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">alfombra</a> puede parecer sencillo, hasta que lo haces y el resultado no se parece en nada a lo que uno imaginaba. Los decoradores tienen una f&oacute;rmula para evitarlo. 
    </p><p class="article-text">
        Es como cuando entras en un sal&oacute;n y ves que todos los colores y texturas encajan. Y es que rara vez es cuesti&oacute;n de suerte, ya que, detr&aacute;s de esos espacios, hay una norma sencilla que los decoradores repiten casi como un mantra: la regla del 60-30-10.
    </p><h2 class="article-text">Tres colores, tres proporciones</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Combinación de colores 60-30-10.                            </span>
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        La regla propone elegir tres colores: uno principal en el 60 % del espacio, uno secundario en el 30 % y uno de contraste en el 10 % restante.
    </p><p class="article-text">
        El 60 % suele aplicarse a paredes, grandes superficies, suelos o los <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/habitar-incertidumbre-nueva-coleccion-muebles-portatiles-ikea-dice-crisis-vivienda_129_13421219.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">muebles</a> m&aacute;s voluminosos, casi siempre en neutros como blanco, beige, gris o arena. El 30 % aporta contraste y se reparte en cortinas, alfombras, sillones o muebles auxiliares. Y el 10 % da personalidad con cojines, cuadros, jarrones o mantas en tonos m&aacute;s intensos.
    </p><p class="article-text">
        La l&oacute;gica de esta regla proporciona un equilibrio visual. Una sala monocrom&aacute;tica resulta aburrida, al igual que repartir a partes iguales tres colores cansa la vista. 
    </p><h2 class="article-text">Un ejemplo de combinaci&oacute;n</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Ejemplo de combinación de colores                            </span>
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        Un ejemplo de combinaci&oacute;n podr&iacute;a ser: paredes en beige arena (60 %), sof&aacute; y cortinas en verde salvia (30 %) y cojines, jarr&oacute;n y un cuadro en terracota (10 %). Con tres tonos bien elegidos, la estancia gana orden y limpieza visual.
    </p><p class="article-text">
        Los profesionales admiten que no hay que tomarlo al pie de la letra. Como todas las reglas de dise&ntilde;o, no exige medir con regla y comp&aacute;s: basta con que un color mande, otro lo acompa&ntilde;e y un tercero anime. Se puede adaptar al tama&ntilde;o de la estancia, al estilo decorativo y a la luz natural disponible.
    </p><h2 class="article-text">Y, &iquest;qu&eacute; dice la ciencia?</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Estudio de las distintas tonalidades de los colores                            </span>
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        Ning&uacute;n organismo oficial ha convertido el 60-30-10 en norma, y no existe ning&uacute;n estudio que haya validado esos porcentajes exactos. 
    </p><p class="article-text">
        Eso s&iacute;, expertos en color como <a href="https://ntust.academia.edu/LichenOu" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Li-chen Ou</a> han estudiado c&oacute;mo percibimos las combinaciones, y sus conclusiones van en la misma l&iacute;nea. Un experimento con 420 combinaciones de tres colores y quince observadores concluy&oacute; que la superficie que ocupa cada color influye en la armon&iacute;a del conjunto, pero tampoco hay una proporci&oacute;n m&aacute;gica. Adem&aacute;s, una investigaci&oacute;n de <a href="https://www.lunduniversity.lu.se/publication/3f41de87-4095-45d1-a0eb-ecac6e14cbe2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lund University</a> realizada con varios pa&iacute;ses apunta a que un buen dise&ntilde;o del color puede contribuir a tener un buen estado de &aacute;nimo.
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;amos decir que la proporci&oacute;n importa, pero el resultado depende tambi&eacute;n de los tonos elegidos, de <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/casas-parecen-consultas-dentista-luz-suficiente_1_13019020.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la luz</a> y, sobre todo, de los gustos personales de cada uno.
    </p><h2 class="article-text">Decoraci&oacute;n para todo el hogar</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Texturas aleatorias para decoración del hogar                            </span>
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        Este truco sirve para toda la vivienda, por ejemplo:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Para el dormitorio: el dominante suele ser el de paredes y muebles, el secundario aparece en cortinas, alfombra y ropa de cama, y el acento pone el toque final.</li>
                                    <li>Para la <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/interiorista-sistema-almacenaje-cocinas-pequenas-esencial-llevar-armarios-techo-xp_1_13507307.html" data-mrf-recirculation="links-noticia">cocina</a>: Paredes en el 60 %, armarios en el 30 % y peque&ntilde;os electrodom&eacute;sticos o textiles en el 10 %.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Esta regla tambi&eacute;n vale para combinar texturas, por ejemplo: una madera como base, un textil como secundario y un metal como detalle.
    </p><p class="article-text">
        Existen casos en los que se ha optado por poner a prueba este <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/claves-interiorista-elegir-colores-hora-pintar-casa-fundamental-personalidad-habitan-xp_1_13125070.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estilo de decoraci&oacute;n</a> con una ligera modificaci&oacute;n, el 60-30-5-5, as&iacute; combinamos dos detalles de color o, incluso, un 5 % de color y un 5 % de textura.
    </p><p class="article-text">
        Antes de coger la brocha, te dejamos una gu&iacute;a expr&eacute;s para evitar los tropiezos m&aacute;s habituales con esta regla:
    </p><p class="article-text">
        1. Pasarse con el acento: este es el error m&aacute;s habitual, y es que, si el 10 % se convierte en un 30 %, deja de ser un gui&ntilde;o y pasa a ser el protagonista.
    </p><p class="article-text">
        2. Olvidar lo que ya hay: el suelo, el techo y los muebles heredados tambi&eacute;n cuentan. Mejor partir de ellos, por ejemplo, restaur&aacute;ndolos, que luchar contra ellos.
    </p><p class="article-text">
        3. Ignorar la luz: un mismo color cambia seg&uacute;n la orientaci&oacute;n de la ventana y las bombillas. Antes de pintar toda la pared, prueba una muestra y m&iacute;rala a distintas horas del d&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text">Empieza a decorar </h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Salón con estética rústica                            </span>
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        Para poner a prueba esta regla no hace falta reformar, simplemente mira la sala que pretendes decorar y preg&uacute;ntate qu&eacute; tres colores ves m&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Cabe la posibilidad de que no te decidas entre varios, por lo que este es un buen truco para comenzar: unifica la base, deja un color para los textiles grandes y reserva los tonos m&aacute;s llamativos para los complementos. 
    </p><p class="article-text">
        El 60-30-10 no garantiza una casa de revista, pero da un punto de partida claro a quien no sabe por d&oacute;nde empezar. En definitiva, esta no es una ley ni una f&oacute;rmula infalible, pero s&iacute; un estilo de decoraci&oacute;n muy pr&aacute;ctico para quien se enfrenta a una estancia en blanco o a un sal&oacute;n que no acaba de convencer. 
    </p><p class="article-text">
        Su mayor virtud es la sencillez: tres colores, tres proporciones y una jerarqu&iacute;a clara que evita tanto el aburrimiento de lo mon&oacute;tono como el ruido de lo recargado. Despu&eacute;s, cada hogar pone lo suyo, ya sea la luz que entra por la <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/seis-formas-practicas-elegantes-ganar-privacidad-balcon_1_13429580.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ventana</a>, los muebles heredados, el gusto personal o ese coj&iacute;n que uno no est&aacute; dispuesto a cambiar. 
    </p><p class="article-text">
        Y ah&iacute; est&aacute; la gracia: la regla ordena, pero no impone. Conviene probar, mirar con calma, cambiar un detalle y volver a mirar. Porque, al final, una casa armoniosa no es la que sigue al pie de la letra el manual de un decorador, sino la que, al cruzar la puerta, hace que uno se sienta exactamente donde quiere estar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Llanes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/truco-60-30-10-decoradores-dar-armonia-salon-espacios-casas_1_13584054.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 14 Oct 2026 14:01:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El truco del 60-30-10 que usan los decoradores para dar armonía al salón y a otros espacios de nuestras casas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Decoración,Interiorismo,Hogar,Arquitectura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las cinco señales de alarma de tu caldera de gas que anuncian una avería más cara y peligrosa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/cinco-senales-alarma-caldera-gas-anuncian-averia-cara-peligrosa_1_13563534.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/de48f03e-8eee-4ea8-9b9b-d71d41134cac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las cinco señales de alarma de tu caldera de gas que anuncian una avería más cara y peligrosa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aunque la caldera de gas debe revisarse periódicamente, conviene estar atentos a las señales de que algo puede ir mal, antes de que se convierta en una avería más grave</p><p class="subtitle">Los pasos imprescindibles para comprobar si está lista la caldera para la temporada de calefacción</p></div><p class="article-text">
        Para millones de hogares espa&ntilde;oles, la caldera de gas es la principal fuente de agua caliente y calefacci&oacute;n. Seg&uacute;n los <a href="https://www.fegeca.com/viewpdf?sec=Mercado&amp;cod=27&amp;fol=dbpublicaciones&amp;fil=informe-del-sector-de-la-calefaccion-2025.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&uacute;ltimos datos sectoriales</a>, en 2025 se vendieron 293.000 calderas murales en Espa&ntilde;a, un 6,16% m&aacute;s que el a&ntilde;o anterior, mientras que el parque de equipos tradicionales supera ya los 7,6 millones de viviendas.
    </p><p class="article-text">
        El <a href="https://www.miteco.gob.es/es/energia/eficiencia/rite.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Reglamento de Instalaciones T&eacute;rmicas en los Edificios</a> (RITE) exige revisar la caldera cada dos a&ntilde;os en la mayor&iacute;a de comunidades aut&oacute;nomas, y la inspecci&oacute;n de toda la instalaci&oacute;n de gas cada cinco a&ntilde;os. Estas revisiones peri&oacute;dicas no solo para garantizar el rendimiento, sino, sobre todo, para prevenir fugas, intoxicaciones por mon&oacute;xido de carbono y, aunque el riesgo es peque&ntilde;o, explosiones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las calderas actuales son muy seguras, pero pueden estropearse. La mayor&iacute;a de las aver&iacute;as graves no aparecen de repente, sino que avisan con se&ntilde;ales que, si se pasan por alto, pueden terminar en una reparaci&oacute;n costosa o, peor a&uacute;n, en un riesgo para la seguridad. Estos son los s&iacute;ntomas m&aacute;s preocupantes:
    </p><h2 class="article-text">Ruidos extra&ntilde;os, golpes, silbidos o vibraciones</h2><p class="article-text">
        Si la caldera empieza a hacer ruidos extra&ntilde;os, como golpes secos, silbidos o un zumbido continuo, no es una molestia, sino una voz de alarma. Estos ruidos suelen deberse a la acumulaci&oacute;n de aire o cal en el circuito hidr&aacute;ulico, a un fallo en la bomba de circulaci&oacute;n o a un problema en el intercambiador de calor, las placas o tubos que calientan el agua. En los sistemas con radiadores de calefacci&oacute;n, cuando hay aire atrapado en las tuber&iacute;as pueden o&iacute;rse gorgoteos. Ignorar estos ruidos puede provocar sobrecalentamiento y, a medio plazo, una aver&iacute;a del intercambiador, una pieza que puede superar los 1.000 euros.
    </p><p class="article-text">
        En la mayor&iacute;a de los casos basta con purgar los radiadores y el circuito de la caldera. Con la caldera apagada, se coloca un recipiente bajo la v&aacute;lvula de purga de cada radiador, se abre lentamente hasta que salga agua sin aire, y se vuelve a cerrar. Despu&eacute;s, hay que comprobar que la presi&oacute;n del man&oacute;metro de la caldera est&eacute; entre 1 y 1,5 bares. Si el ruido persiste, el problema puede estar en la bomba o en el intercambiador, y es necesario llamar a un t&eacute;cnico.
    </p><h2 class="article-text">Olor a gas</h2><p class="article-text">
        Ante cualquier olor a gas en la vivienda hay que reaccionar inmediatamente, no es una aver&iacute;a que pueda esperar. Una fuga de gas puede provocar una intoxicaci&oacute;n por mon&oacute;xido de carbono o una explosi&oacute;n. Al gas natural dom&eacute;stico se le a&ntilde;ade un olor caracter&iacute;stico para que sea m&aacute;s detectable, pero, aun as&iacute;, una fuga puede pasar desapercibida durante d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Ante el menor indicio de olor a gas, hay que cerrar la llave general, abrir puertas y ventanas, no accionar ning&uacute;n interruptor ni encender llamas, y salir de la vivienda para llamar desde fuera al servicio de urgencias de la distribuidora. La reparaci&oacute;n de una fuga de gas no es una tarea de bricolaje, y la tiene que llevar a cabo un t&eacute;cnico especializado.
    </p><h2 class="article-text">El agua no se calienta o la temperatura fluct&uacute;a</h2><p class="article-text">
        Cuando el agua caliente tarda m&aacute;s de lo normal en salir, sale fr&iacute;a de forma intermitente o la calefacci&oacute;n no alcanza la temperatura deseada, el problema suele estar en el intercambiador de calor o en la sonda de temperatura. La acumulaci&oacute;n de cal y residuos en el intercambiador obstruye el flujo de agua y reduce la transferencia de calor, lo que obliga a la caldera a trabajar m&aacute;s y consumir m&aacute;s gas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si el agua sale fr&iacute;a, pero la calefacci&oacute;n funciona, el fallo suele estar en la v&aacute;lvula mezcladora o en el sensor de agua caliente. Si no funciona ni el agua caliente ni la calefacci&oacute;n, la causa puede ser una presi&oacute;n insuficiente o aire en el circuito de calefacci&oacute;n. Antes de llamar al t&eacute;cnico, conviene comprobar el man&oacute;metro del circuito y, si est&aacute; bajo, rellenar la instalaci&oacute;n hasta alcanzar 1-1,5 bares.
    </p><h2 class="article-text">La presi&oacute;n del circuito baja sola</h2><p class="article-text">
        El man&oacute;metro mide la presi&oacute;n del circuito de la caldera, y deber&iacute;amos mirarlo m&aacute;s a menudo. Si la aguja cae por debajo de 0,8 bares, incluso despu&eacute;s de haber rellenado el circuito, quiere decir que hay una fuga en alg&uacute;n punto de la instalaci&oacute;n, o el vaso de expansi&oacute;n ha perdido su capacidad de compensar las variaciones de presi&oacute;n. Esto hace que los radiadores no calienten bien, falte agua caliente y la caldera est&eacute; encendida constantemente.
    </p><p class="article-text">
        La causa m&aacute;s habitual es una fuga en las juntas, en las v&aacute;lvulas o en los propios radiadores, a veces tan peque&ntilde;a que no se ve a simple vista. Pero tambi&eacute;n puede ser que la membrana del vaso de expansi&oacute;n de la caldera est&eacute; rota, o que la v&aacute;lvula de seguridad est&eacute; descargando agua de forma continua. La soluci&oacute;n no es rellenar la caldera para que suba el man&oacute;metro, sino llamar al t&eacute;cnico.
    </p><h2 class="article-text">Llamas amarillas en lugar de azules</h2><p class="article-text">
        Si la caldera funciona bien, la llama de gas es azul y corta. Esto indica que la combusti&oacute;n tiene suficiente ox&iacute;geno, produce m&aacute;s calor y es m&aacute;s eficiente. Cuando se vuelve amarilla, naranja o alargada, la combusti&oacute;n no se est&aacute; produciendo correctamente. Puede ser por una mezcla inadecuada de gas y aire, que el quemador est&eacute; sucio o que los conductos de ventilaci&oacute;n est&aacute;n obstruidos. Esta es la se&ntilde;al potencialmente m&aacute;s peligrosa, porque una combusti&oacute;n incompleta produce mon&oacute;xido de carbono, un gas incoloro e inodoro, y muy t&oacute;xico. Este es un problema para el que hay que llamar a un t&eacute;cnico que limpie el quemador, ajuste la relaci&oacute;n aire-gas y verifique la ventilaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Mejor prevenir que reparar</h2><p class="article-text">
        En cada uno de estos casos, la diferencia entre una reparaci&oacute;n sencilla y una aver&iacute;a de cientos o miles de euros, o a&uacute;n peor, entre la seguridad y el riesgo, est&aacute; en una llamada a un t&eacute;cnico. La revisi&oacute;n anual nos da tranquilidad, pero nunca est&aacute; de m&aacute;s vigilar estas se&ntilde;ales de alarma que pueden aparecer cualquier d&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Frías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/cinco-senales-alarma-caldera-gas-anuncian-averia-cara-peligrosa_1_13563534.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 13 Oct 2026 20:57:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las cinco señales de alarma de tu caldera de gas que anuncian una avería más cara y peligrosa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Calefacción,Hogar,Seguridad,Ahorro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las zonas de los radiadores que acumulan más suciedad y cómo limpiarlas antes de encender la calefacción]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/zonas-radiadores-acumulan-suciedad-limpiarlas-encender-calefaccion_1_13581614.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f14e7193-2413-4ebb-933e-f8ea0389f4ab_16-9-discover-aspect-ratio_default_1153196.jpg" width="5532" height="3112" alt="Las zonas de los radiadores que acumulan más suciedad y cómo limpiarlas antes de encender la calefacción"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El polvo puede quedar oculto entre paneles, rejillas y huecos traseros durante meses, por lo que conviene retirarlo a fondo antes de la temporada de frío</p><p class="subtitle">Los pasos imprescindibles para comprobar si está lista la caldera para la temporada de calefacción</p></div><p class="article-text">
        Con la llegada del oto&ntilde;o, muchos hogares empiezan a preparar la calefacci&oacute;n para los meses de fr&iacute;o. Despu&eacute;s de permanecer apagados durante buena parte del a&ntilde;o, los radiadores necesitan una <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/pasos-imprescindibles-comprobar-si-lista-caldera-temporada-calefaccion_1_13553308.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">puesta a punto antes de volver a funcionar</a>. Adem&aacute;s de comprobar que calientan correctamente, conviene dedicar unos minutos a limpiarlos, ya que durante ese tiempo pueden acumular polvo y pelusas en zonas poco visibles.
    </p><p class="article-text">
        A simple vista, un radiador puede parecer limpio, sobre todo si la superficie exterior se repasa durante las tareas habituales de casa. Sin embargo, buena parte de los restos termina en ranuras interiores, huecos entre paneles o en el espacio que queda junto a la pared. La propia forma del aparato, con numerosos relieves y aberturas, hace que algunas partes queden fuera de una limpieza r&aacute;pida.
    </p><p class="article-text">
        Cuando la calefacci&oacute;n vuelve a ponerse en marcha, el movimiento del aire caliente puede levantar esas part&iacute;culas y repartirlas por la habitaci&oacute;n. Adem&aacute;s, si los conductos por los que circula el aire est&aacute;n muy sucios, la transmisi&oacute;n del calor puede verse dificultada. Por eso, una limpieza m&aacute;s completa antes del primer encendido ayuda a dejar despejadas las zonas que intervienen en el funcionamiento del radiador. No hacen falta productos especiales, pero s&iacute; prestar atenci&oacute;n a los puntos que normalmente pasan desapercibidos.
    </p><h2 class="article-text">Las zonas de los radiadores que m&aacute;s suciedad acumulan</h2><p class="article-text">
        Uno de los puntos que m&aacute;s conviene revisar es el interior, especialmente entre las l&aacute;minas y las aletas met&aacute;licas. Estas piezas ayudan a transmitir el calor al aire de la habitaci&oacute;n, pero los peque&ntilde;os huecos que quedan entre ellas favorecen que el polvo se quede atrapado. En los modelos de doble panel, el espacio central puede resultar especialmente dif&iacute;cil de alcanzar porque queda oculto entre ambas superficies.
    </p><p class="article-text">
        La rejilla superior es otro lugar habitual de acumulaci&oacute;n. Sus aberturas permiten que circule el aire, pero tambi&eacute;n dejan pasar pelusas hacia el interior. Algunos radiadores incorporan rejillas que pueden retirarse para acceder mejor, mientras que en otros el sistema de sujeci&oacute;n hace m&aacute;s complicado llegar a determinadas partes. Cuando sea posible desmontarla con facilidad, limpiarla por separado permite retirar mejor los restos que quedan justo debajo. En los dem&aacute;s casos, un cepillo largo o un accesorio estrecho puede resultar m&aacute;s &uacute;til que una bayeta.
    </p><p class="article-text">
        La parte trasera tambi&eacute;n merece atenci&oacute;n, sobre todo cuando el aparato est&aacute; instalado muy cerca de la pared. El poco espacio disponible dificulta introducir la mano o utilizar una aspiradora convencional, por lo que el polvo puede permanecer all&iacute; durante meses. A esto se suman la zona inferior, los laterales, las v&aacute;lvulas y las conexiones, donde tambi&eacute;n pueden quedar peque&ntilde;os restos. En algunos casos, las corrientes de aire caliente pueden dejar incluso marcas gris&aacute;ceas en la pared, una se&ntilde;al de que el polvo se ha ido desplazando con el uso de la calefacci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo limpiar los radiadores antes de encender la calefacci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Antes de empezar, la calefacci&oacute;n debe estar apagada y el radiador completamente fr&iacute;o para evitar quemaduras. Tambi&eacute;n puede colocarse una toalla vieja o un pa&ntilde;o debajo para recoger lo que vaya cayendo. El primer paso consiste en pasar una aspiradora con una boquilla estrecha o un accesorio de cepillo suave por las aberturas superiores y los huecos accesibles. Para llegar m&aacute;s al fondo pueden utilizarse cepillos largos para radiadores o plumeros flexibles, introduci&eacute;ndolos con cuidado para no da&ntilde;ar las aletas met&aacute;licas.
    </p><p class="article-text">
        Otra posibilidad es recurrir a un secador de pelo con aire fr&iacute;o y una intensidad alta. Al dirigirlo hacia el espacio entre el radiador y la pared, parte del polvo suelto puede desplazarse hacia abajo. La toalla colocada previamente ayudar&aacute; a recogerlo, aunque despu&eacute;s conviene aspirar tambi&eacute;n el suelo. Este m&eacute;todo resulta &uacute;til en lugares donde no cabe la boquilla de la aspiradora y puede combinarse con un cepillo alargado para desprender los restos que sigan pegados.
    </p><p class="article-text">
        Una vez limpio el interior, el exterior puede repasarse con una bayeta suave ligeramente humedecida con agua templada y jab&oacute;n neutro. El pa&ntilde;o debe estar bien escurrido para evitar que el agua llegue a juntas o conexiones. Despu&eacute;s hay que retirar cualquier resto de jab&oacute;n y secar bien la superficie. No es recomendable utilizar estropajos abrasivos ni productos agresivos, ya que pueden da&ntilde;ar la pintura protectora. Tampoco conviene echar agua directamente por las rendijas, porque puede quedar retenida en puntos dif&iacute;ciles de secar.
    </p><p class="article-text">
        Si se trata de un radiador el&eacute;ctrico, debe permanecer desenchufado durante todo el proceso y hay que evitar que entre humedad por las aberturas de ventilaci&oacute;n. En los sistemas de agua, si al volver a encender la calefacci&oacute;n aparecen ruidos de burbujeo o la parte superior sigue fr&iacute;a, puede ser necesario purgarlo siguiendo las instrucciones del sistema. Durante los meses de uso, una limpieza superficial peri&oacute;dica ayudar&aacute; a retirar el polvo nuevo antes de que vuelva a acumularse en el interior y har&aacute; m&aacute;s sencilla la siguiente limpieza a fondo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/zonas-radiadores-acumulan-suciedad-limpiarlas-encender-calefaccion_1_13581614.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 13 Oct 2026 12:17:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las zonas de los radiadores que acumulan más suciedad y cómo limpiarlas antes de encender la calefacción]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Calefacción,Limpieza,Hogar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Desde su ubicación al mantenimiento: consejos de seguridad para utilizar alargadores eléctricos en casa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/ubicacion-mantenimiento-consejos-seguridad-utilizar-alargadores-electricos-casa_1_13581265.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c9583cb9-20b0-4a87-b84f-52b15b3adf93_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Desde su ubicación al mantenimiento: consejos de seguridad para utilizar alargadores eléctricos en casa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Respetar la carga máxima y evitar conexiones encadenadas ayuda a reducir sobrecalentamientos, cortocircuitos y otros problemas derivados de un uso inadecuado</p><p class="subtitle">Cuatro trucos para mantener limpio el desagüe del fregadero y los lavabos en casa</p></div><p class="article-text">
        Los alargadores el&eacute;ctricos permiten conectar aparatos cuando el enchufe m&aacute;s cercano queda lejos o cuando una habitaci&oacute;n dispone de pocas tomas de corriente. Son habituales junto a escritorios, televisores y otros espacios de la vivienda donde coinciden varios dispositivos. Algunos tienen una &uacute;nica salida, mientras que las regletas permiten conectar varios equipos desde un mismo punto. En cualquiera de los dos casos, la seguridad depende de respetar la carga admitida y las condiciones de uso indicadas por el fabricante.
    </p><p class="article-text">
        Aunque su funcionamiento es sencillo, un mal uso puede provocar problemas. Superar la carga admitida, exponerlos al agua o seguir usando un cable deteriorado puede favorecer el sobrecalentamiento y los cortocircuitos. A estos&nbsp;peligros&nbsp;se suman otros m&aacute;s cotidianos, como las ca&iacute;das provocadas por dejar el cable atravesando una zona de paso.
    </p><p class="article-text">
        Antes de conectar&nbsp;uno de estos accesorios,&nbsp;es recomendable&nbsp;tener en cuenta qu&eacute; equipos se van a&nbsp;utilizar, d&oacute;nde estar&aacute;n colocados y durante cu&aacute;nto tiempo permanecer&aacute;n enchufados. Tambi&eacute;n&nbsp;merece la pena revisar las clavijas, las tomas y el aislamiento, sobre todo si el alargador lleva a&ntilde;os en casa o se mueve con frecuencia&nbsp;de una habitaci&oacute;n a otra. Estas comprobaciones ayudan a detectar problemas antes de que aparezcan se&ntilde;ales m&aacute;s evidentes de deterioro.
    </p><h2 class="article-text">Comprobar la potencia m&aacute;xima para evitar sobrecargas</h2><p class="article-text">
        Cada alargador admite una carga m&aacute;xima que debe aparecer en las indicaciones del fabricante. Cuando dispone de varias tomas, ese l&iacute;mite corresponde al conjunto de los aparatos conectados y no a cada enchufe por separado. Que todav&iacute;a queden huecos libres en una regleta no significa, por tanto, que puedan a&ntilde;adirse m&aacute;s equipos sin tener en cuenta su consumo.
    </p><p class="article-text">
        Superar esa capacidad puede hacer que los componentes alcancen temperaturas demasiado altas, se deterioren e incluso lleguen a provocar un incendio. Para&nbsp;evitarlo, es preferible conectar&nbsp;solo&nbsp;los dispositivos que se necesiten y&nbsp;controlar&nbsp;la potencia total&nbsp;que soporta el conjunto.
    </p><p class="article-text">
        Hay que prestar especial atenci&oacute;n a determinados electrodom&eacute;sticos que consumen mucha energ&iacute;a, sobre todo aquellos que generan calor.&nbsp;Su tama&ntilde;o no indica necesariamente cu&aacute;nto demandan.&nbsp;Cuando se trata de&nbsp;aparatos&nbsp;con un consumo elevado, suele ser m&aacute;s adecuado conectarlos directamente a una toma de pared.
    </p><h2 class="article-text">No encadenar regletas ni prolongadores</h2><p class="article-text">
        Conectar una regleta a otra puede parecer una forma r&aacute;pida de conseguir m&aacute;s enchufes, pero no aumenta la capacidad el&eacute;ctrica de la toma original. Todos los aparatos contin&uacute;an&nbsp;aliment&aacute;ndose&nbsp;desde el mismo punto y la carga termina concentr&aacute;ndose en una cadena de accesorios. Esto&nbsp;puede favorecer el&nbsp;sobrecalentamiento aunque aparentemente todo siga funcionando con normalidad.
    </p><p class="article-text">
        La misma precauci&oacute;n se aplica al unir varios prolongadores para llegar hasta un punto m&aacute;s alejado. Adem&aacute;s de a&ntilde;adir conexiones intermedias, esta pr&aacute;ctica puede hacer m&aacute;s dif&iacute;cil controlar&nbsp;cu&aacute;nto est&aacute; soportando realmente cada parte del conjunto.
    </p><p class="article-text">
        Si en una zona de la vivienda hace falta alimentar numerosos aparatos de forma habitual, encadenar adaptadores no&nbsp;soluciona la falta de enchufes. En esos casos puede&nbsp;ser m&aacute;s pr&aacute;ctico&nbsp;reorganizar los equipos o&nbsp;valorar&nbsp;la instalaci&oacute;n de nuevas tomas de corriente con ayuda de un profesional cualificado.
    </p><h2 class="article-text">Elegir una ubicaci&oacute;n que no dificulte el paso</h2><p class="article-text">
        La posici&oacute;n del cable tambi&eacute;n influye en la seguridad. Es mejor mantenerlo alejado de puertas, pasillos y otras zonas por las que se camina con frecuencia, ya que alguien podr&iacute;a tropezar o tirar&nbsp;de &eacute;l accidentalmente. Esta precauci&oacute;n es especialmente importante&nbsp;en viviendas con ni&ntilde;os o personas mayores.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco deber&iacute;a quedar&nbsp;tenso, atrapado debajo de muebles o sometido continuamente a presi&oacute;n. Cubrirlo con alfombras u otros objetos&nbsp;no es recomendable, porque puede dificultar la salida del calor y hacer m&aacute;s complicado detectar&nbsp;a simple vista cualquier deterioro.
    </p><p class="article-text">
        En los alargadores enrollables, el cable debe desplegarse por completo antes de&nbsp;usarlo&nbsp;cuando as&iacute; lo indique el fabricante.&nbsp;Mantenerlo&nbsp;recogido mientras soporta una carga elevada puede favorecer la acumulaci&oacute;n de temperatura.
    </p><h2 class="article-text">Mantener las conexiones alejadas de la humedad</h2><p class="article-text">
        No todos los alargadores est&aacute;n preparados para utilizarse en exteriores. Un modelo pensado para interiores nunca deber&iacute;a colocarse en jardines, terrazas u otros lugares donde pueda entrar en contacto con agua, salvo que sus caracter&iacute;sticas indiquen expresamente que puede emplearse en esas condiciones.
    </p><p class="article-text">
        La humedad puede afectar a los componentes el&eacute;ctricos y aumentar&nbsp;la posibilidad de que se produzca un&nbsp;cortocircuito. Antes de usar uno fuera de casa, es importante revisar para qu&eacute; tipo de entorno est&aacute; dise&ntilde;ado y si&nbsp;dispone de la protecci&oacute;n adecuada.
    </p><p class="article-text">
        Dentro de la vivienda hay que mantener la misma precauci&oacute;n en lugares donde puedan producirse salpicaduras. Las clavijas y conexiones deben permanecer secas y no deben manipularse con las manos mojadas. Adem&aacute;s, el cable&nbsp;tiene que llegar hasta el aparato sin quedar excesivamente tenso ni forzar la clavija.
    </p><h2 class="article-text">Revisar el estado y cuidar su conservaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        El uso frecuente, los movimientos y los tirones pueden ir deteriorando un alargador. Por eso, antes de conectarlo merece la pena revisar el aislamiento, las clavijas y las tomas para&nbsp;detectar&nbsp;zonas peladas, piezas sueltas, deformaciones o&nbsp;marcas de quemaduras.
    </p><p class="article-text">
        Si aparece alguno de estos desperfectos, lo m&aacute;s seguro es dejar de&nbsp;usarlo&nbsp;y sustituirlo. Cubrir un cable da&ntilde;ado con cinta o recurrir a reparaciones improvisadas no garantiza que vuelva a&nbsp;quedar en buenas condiciones.
    </p><p class="article-text">
        Cuando no se&nbsp;necesite, es recomendable guardarlo en un lugar seco y protegido de temperaturas extremas. Tambi&eacute;n ayuda evitar dobleces muy marcados y no desenchufarlo tirando del cable, sino sujetando la clavija. Son&nbsp;cuidados sencillos que permiten alargar su vida &uacute;til y, sobre todo, detectar a tiempo cu&aacute;ndo ha dejado de ser seguro para seguir utiliz&aacute;ndolo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/ubicacion-mantenimiento-consejos-seguridad-utilizar-alargadores-electricos-casa_1_13581265.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 13 Oct 2026 10:56:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Desde su ubicación al mantenimiento: consejos de seguridad para utilizar alargadores eléctricos en casa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Seguridad,Electricidad,Hogar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El método de ‘La Ordenatriz’ para mantener la ropa organizada y ahorrar espacio tras el cambio de armario]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/metodo-ordenatriz-mantener-ropa-organizada-ahorrar-espacio-cambio-armario-xp_1_13580857.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fae56ac9-adca-4cb6-8440-2ca9860464fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El método de ‘La Ordenatriz’ para mantener la ropa organizada y ahorrar espacio tras el cambio de armario"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La divulgadora Begoña López comparte sus claves para convertir este ritual otoñal en una oportunidad para optimizar el guardarropa
</p><p class="subtitle">Un interiorista, sobre el mejor sistema de almacenaje: “En cocinas pequeñas es esencial llevar los armarios hasta el techo”</p></div><p class="article-text">
        Con el cambio de estaci&oacute;n llega cada a&ntilde;o uno de los rituales m&aacute;s temidos y postergados de la casa: el cambio de armario. Lo que para muchos supone enfrentarse a la realidad desbordante de los montones de ropa, puede convertirse en la oportunidad ideal para recuperar el orden y, por qu&eacute; no, espacio en el dormitorio.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo ideal ser&iacute;a tener todo a la vista: que pueda ver todas las camisas a la vez, todas las camisetas a la vez...&rdquo;, valora la divulgadora y experta en orden Bego&ntilde;a P&eacute;rez, conocida en redes sociales como &lsquo;La Ordenatriz&rsquo;, que aboga por la visibilidad a la hora de llevar a cabo una reorganizaci&oacute;n. En su libro <em>Contigo en cada cambio</em> (Editorial Planeta, 2026) plantea abordar el cambio de armario como un ejercicio de bienestar.
    </p><p class="article-text">
        Como el espacio es limitado y no se pueden colgar todas las prendas, lo m&aacute;s l&oacute;gico es doblar las cosas que no se arrugan. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; es lo que mejor aguanta las dobleces? Las camisetas de algod&oacute;n y los vaqueros. Los vaqueros los puedes doblar, los puedes retorcer&hellip; que aguantan fenomenal cualquier doblado&rdquo;, explica P&eacute;rez, que recomienda el doblado vertical en estos casos, es decir, plegar las prendas repetidamente de modo que se aguanten de pie, puedan guardarse de forma vertical y as&iacute; ahorrar espacio y evitar que se desordene al buscar.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Bolsas de vac&iacute;o</h2><p class="article-text">
        Para reducir el volumen de edredones, mantas o prendas de invierno, la divulgadora considera este recurso&nbsp;&ldquo;imprescindible&rdquo; tambi&eacute;n para que esa ropa no se estropee mientras no se usa. &ldquo;No valen para todo: al sacar el aire de la bolsa, la ropa puede quedar muy arrugada&rdquo;, advierte, y no recomienda utilizarlas, por ejemplo con abrigos de piel o polipiel.
    </p><h2 class="article-text">Etiquetas y marcadores</h2><p class="article-text">
        Se guarde en bolsas o en cajas, cada paquete debe estar identificado y etiquetado con rotulador permanente para ir sobre seguro y evitar revolverlo todo cuando se busque algo, defiende la experta.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Una prenda por percha</h2><p class="article-text">
        En l&iacute;nea con sus recomendaciones de visibilidad de las prendas, La Ordenatriz aconseja no ir acumulando ropa sobre una misma percha, &ldquo;porque no vas a saber qu&eacute; hay en ella&rdquo;. &ldquo;Te recomiendo que las utilices de alg&uacute;n material que no resbale, como el terciopelo, y que las coloques con el gancho hacia dentro&rdquo;, apunta, para facilitar el uso.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Por peso y color</h2><p class="article-text">
        Precisamente para seguir la misma l&oacute;gica del uso y la est&eacute;tica, P&eacute;rez prefiere agrupar por tipos y ordenar por peso y color. Las prendas m&aacute;s pesadas y oscuras a la izquierda y las m&aacute;s ligeras y claras a la derecha, &ldquo;y que est&eacute;n camisas con camisas, camisetas con camisetas, pantalones con pantalones y faldas con faldas, que parece muy obvio, pero luego de repente est&aacute; el cintur&oacute;n o la corbata en la percha con un traje, en vez de bien puesta&rdquo;, destaca.
    </p><h2 class="article-text">Sostener el orden</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Un h&aacute;bito que nos ayuda a mantener el armario ordenado claramente es que todo lo que sale hay que dejarlo en el mismo lugar. Es decir, nada de la silla al lado de la cama, porque ah&iacute; van pasando los meses, y tampoco la t&iacute;pica camisa que dejo fuera porque a lo mejor me la he puesto pero no me la he puesto. Todo lo que sale vuelve a su mismo lugar&rdquo;, indica la experta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Otro h&aacute;bito que suele mantener el orden fenomenal es tener preparada la ropa el d&iacute;a anterior, porque te hace ver claramente lo que te vas a poner al d&iacute;a siguiente y lo que has usado, y las prendas que no hay que lavar todos los d&iacute;as, un chaleco por ejemplo, puede volver a su sitio con tranquilidad&rdquo;, concluye La Ordenatriz, que cree que no hay sistema de organizaci&oacute;n que perdure sin peque&ntilde;as rutinas sencillas.
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            <div data-tf-live="01KXJQY241N57RNW0SRW1GQ7HK"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>

    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/metodo-ordenatriz-mantener-ropa-organizada-ahorrar-espacio-cambio-armario-xp_1_13580857.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 13 Oct 2026 08:46:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El método de ‘La Ordenatriz’ para mantener la ropa organizada y ahorrar espacio tras el cambio de armario]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Hogar,Limpieza,Otoño]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El juicio a las parejas que llevan años juntas y quieren vivir separadas: "La gente piensa que no es una relación de verdad"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/juicio-parejas-llevan-anos-juntas-quieren-vivir-separadas-gente-piensa-no-relacion_1_13519991.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dfffb2cf-cb3e-4592-a2ad-a504ea0a8875_16-9-discover-aspect-ratio_default_1152345.jpg" width="1920" height="1080" alt="El juicio a las parejas que llevan años juntas y quieren vivir separadas: &quot;La gente piensa que no es una relación de verdad&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada vez más personas mantienen relaciones sexoafectivas sin convivencia, un fenómeno que tiene nombre ('living apart together', LAT por sus siglas en inglés) y que aún desafía el férreo estándar social que asocia la estabilidad y el compromiso a dar este paso que se presupone como "lógico"</p><p class="subtitle">Moncloa imagina la España de 2050: más diversidad, casas más pequeñas y la “familia elegida” gana peso
</p></div><p class="article-text">
        Keka Puchades y Chema Ricart se conocen al dedillo los horarios de los trenes de alta velocidad que hacen el trayecto Madrid-Barcelona. Son pareja desde hace m&aacute;s de 12 a&ntilde;os, pero siguen viviendo cada uno en una ciudad. Se casaron hace dos a&ntilde;os y, aunque muchas personas pensaron que s&iacute;, que ahora ya s&iacute; iban a empezar a convivir, contin&uacute;an manteniendo su modelo. &ldquo;No es que no podamos vivir juntos, es que la relaci&oacute;n funciona muy bien as&iacute; y no tenemos ninguna necesidad de cambiar&rdquo;, explica Keka, de 52 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Aunque no es lo mayoritario, no son pocas las <a href="https://www.eldiario.es/era/relaciones/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">parejas que llevan tiempo juntas</a> y residen en casas separadas. Y no porque haya algo que les obligue a hacerlo, sino porque as&iacute; lo han elegido expresamente. Es un fen&oacute;meno que lleva tiempo estudi&aacute;ndose y tiene hasta nombre: son las llamadas relaciones LAT, <em>living apart together </em>por sus siglas en ingl&eacute;s, que significa &ldquo;juntos pero separados&rdquo;. Una elecci&oacute;n que todav&iacute;a desaf&iacute;a el est&aacute;ndar social de lo que se supone que es ser una pareja y que asocia la estabilidad afectiva a la convivencia. El C&oacute;digo Civil la establece <a href="https://www.eldiario.es/un-tema-al-dia/podcast-codigo-antiguo-bodas-modernas_132_11990326.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como una &ldquo;obligaci&oacute;n&rdquo;</a> del matrimonio.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para nosotros nuestra relaci&oacute;n es as&iacute;, es plena y completa sin necesidad de convivir y eso hace que ninguno de los dos tenga que renunciar a su entorno para estar con el otro&rdquo;, apunta Keka, que conoci&oacute; a Chema, seis a&ntilde;os mayor que ella, cuando ten&iacute;a dos hijos peque&ntilde;os de una pareja anterior. Ya entonces ella viv&iacute;a en la capital, &eacute;l en Barcelona y cada uno ten&iacute;a &ldquo;su vida montada&rdquo;, su familia y sus amistades en una ciudad diferente. &ldquo;Al principio nos ve&iacute;amos en Zaragoza, fue pasando el tiempo y la realidad es que funcionaba muy bien, cuando nos ve&iacute;amos est&aacute;bamos s&uacute;per a gusto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para verse, suelen alternar estancias largas con visitas m&aacute;s cortas. &ldquo;Cuando viene &eacute;l se queda dos, tres semanas o un mes y luego igual pasan tres y voy yo cuatro d&iacute;as&rdquo;, dice Keka. Han llegado a convivir durante algunos meses, pero eso no les hace cambiar de opci&oacute;n, incluso ahora que sus hijos son mayores y Chema puede teletrabajar desde cualquier lugar. &ldquo;Nuestro compromiso es a largo plazo, pero nuestra relaci&oacute;n respeta mucho la vida que el otro ten&iacute;a ya formada&rdquo;, cuenta la mujer, para la que, el hecho de haberlo hecho ya previamente con otras relaciones, influye: &ldquo;No ten&iacute;amos la necesidad de marcar ning&uacute;n 'check' en la pareja. Todo eso, cuando ya lo has hecho, es diferente&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Los estudios que abordan el fen&oacute;meno revelan un &ldquo;aumento notable&rdquo; de estas relaciones en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas debido a cambios sociales como el divorcio o la &ldquo;diversificaci&oacute;n&rdquo; de los tipos de relaci&oacute;n, <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38852488/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">seg&uacute;n el estudio</a> <em>Vivir separados pero juntos en la Espa&ntilde;a contempor&aacute;nea</em>, publicado en 2024 en la revista Advances in Life Course Research. Es de hecho, uno de los pron&oacute;sticos que la Oficina Nacional de Prospectiva Estrat&eacute;gica de Moncloa <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/moncloa-imagina-espana-2050-diversidad-casas-pequenas-familias-4-2-1_1_13538815.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">acaba de hacer para 2050</a>: habr&aacute; menos convivencia &ldquo;sin renunciar al compromiso&rdquo;, una tendencia que ya se da. El porcentaje de mujeres que viv&iacute;an con sus parejas en 1980 ha pasado del 90% al 60 o 70% seg&uacute;n la edad.
    </p><p class="article-text">
        Xavier Roig&eacute;, experto en transformaciones familiares y catedr&aacute;tico de Antropolog&iacute;a de la Universidad de Barcelona, explica que, por regla general, existen &ldquo;diferentes perfiles&rdquo; de parejas LAT y distintos motivos para serlo. &ldquo;Hay personas que eligen el modelo para proteger su independencia y sus espacios o evitar el desgaste cotidiano. Es algo que suelen hacer con m&aacute;s frecuencia personas divorciadas, viudas o solteras de cierta edad. Tambi&eacute;n hay parejas que no es que no quieran convivir, sino que hay circunstancias que les fuerzan, por ejemplo vivir en ciudades diferentes o no poder emanciparse debido a la precariedad laboral o la falta de acceso a la vivienda&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el estudio, las personas de entre 20 y 24 a&ntilde;os esgrimen considerarse &ldquo;demasiado joven&rdquo; como motivo principal para vivir separadas de sus parejas, mientras que las <a href="https://www.eldiario.es/economia/retos-mercado-laboral-paro-jovenes-larga-duracion-bajos-salarios-tiempo-parcial-indeseado_1_12968026.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">preocupaciones financieras y laborales</a> pasan a ser el motivo predominante de quienes tienen entre 25 y 34 a&ntilde;os. Es decir, si pudieran emanciparse, tomar&iacute;an la decisi&oacute;n de convivir. Por encima de esa franja de edad, cobran especial relevancia otros motivos como el deseo de mantener la independencia o el hecho de tener hijos de relaciones anteriores. 
    </p><h2 class="article-text">Una &ldquo;relaci&oacute;n-relaci&oacute;n&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Si la <a href="https://www.eldiario.es/economia/letra-pequena-medidas-decreto-vivienda-compensaciones-desahucio-alquiler-temporal-prorrogas_1_13548932.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">crisis de la vivienda</a> y las condiciones econ&oacute;micas atraviesan las decisiones de quienes no pueden vivir juntos o incluso de las parejas que no pueden separarse por este motivo, tambi&eacute;n &mdash;pero en el sentido inverso&mdash; juegan en algunos casos un papel en el caso de las parejas LAT. Y es que varias de las personas consultadas para este reportaje coinciden en apuntar a la &ldquo;suerte&rdquo; o al &ldquo;privilegio&rdquo; de poder vivir solas. De hecho, la &uacute;nica vez que recientemente Keka y Chema se han replanteado la decisi&oacute;n fue en marzo de 2025, cuando ante una posible subida de su alquiler por la renovaci&oacute;n del contrato, pensaba que <a href="https://www.eldiario.es/datos/son-tres-millones-personas-viven-ahogadas-alquiler-espana_1_13544684.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no podr&iacute;a pagarlo &eacute;l solo.</a>
    </p><p class="article-text">
        El &ldquo;privilegio de poder permitirme una vivienda&rdquo; es algo que nombra Jara, que tras vivir con dos parejas diferentes, a los 38 decidi&oacute; que no lo har&iacute;a en el futuro. &ldquo;Uno de los aprendizajes que saqu&eacute; es quer&iacute;a conservar mi independencia, tener mi parcela de vida y luego una vida en com&uacute;n&rdquo;, afirma esta madrile&ntilde;a de 47 a&ntilde;os que prefiere usar un nombre ficticio. Desde 2022<strong> </strong>tiene una relaci&oacute;n estable con Rodrigo sin convivencia y, aunque reconoce que su entorno m&aacute;s cercano es de mente &ldquo;abierta&rdquo; y no lo juzga, cuando sale de su &ldquo;burbuja&rdquo;, el cuestionamiento y la presi&oacute;n est&aacute;n ah&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que suele pensar la gente es que la relaci&oacute;n no es lo suficientemente estable o no est&aacute; bien construida. Cuando dices que no vives con tu pareja porque no quieres, la cara de sospecha es habitual. Y, en mi experiencia, en una relaci&oacute;n heterosexual, se da por hecho que es &eacute;l el que no est&aacute; comprometido contigo y nosotras estuvi&eacute;ramos esperando todo el rato dar esos pasos&rdquo;, cuenta Jara, que recuerda c&oacute;mo, hace poco tiempo, alguien con quien comentaba algo sobre su pareja le dijo: &ldquo;A ver, es que como la tuya no es una relaci&oacute;n-relaci&oacute;n...&rdquo;. Menciona tambi&eacute;n c&oacute;mo la familia de su novio lo ve extra&ntilde;o: &ldquo;Para su padre creo que soy una persona con la que a veces sale a cenar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los comentarios o miradas que cuestionan su elecci&oacute;n tambi&eacute;n son percibidas por Keka. &ldquo;La pregunta de cu&aacute;ndo nos vamos a ir a vivir juntos siempre ha sido recurrente y, al responder, la gente suele decir 'bueno, s&iacute;, ya ver&eacute;is como m&aacute;s adelante ocurre'. Es como si no llegaran a cre&eacute;rselo. Cuando nos casamos, volvimos a la casilla de salida y la gente nos dec&iacute;a: 'ahhh, ahora s&iacute;'. Ves muchas caras de asombro, sigue siendo algo que no se comprende&rdquo;, cuenta.
    </p><h2 class="article-text">Mantener la red en el barrio</h2><p class="article-text">
        Jara ten&iacute;a claro que no vivir&iacute;a con su pareja antes de conocer a Rodrigo, pero adem&aacute;s &eacute;l tiene tres hijos de su exmujer, por lo que es un motivo m&aacute;s de peso. Como tiene custodia compartida, la semana que &eacute;l no est&aacute; con ellos, se ven y duermen juntos todos los d&iacute;as. Tener ni&ntilde;os o ni&ntilde;as es un factor que influye, pero no en todos los casos: Pedro y Sof&iacute;a tienen 36 y 38 a&ntilde;os respectivamente y llevan cinco juntos, pero viven separados. En alguna ocasi&oacute;n se han planteado cambiar de modelo, pero siempre han decidido que no por &ldquo;diferentes factores&rdquo; y, sobre todo, porque ambos residen en barrios diferentes de Madrid en los que han construido su red y su vida, a las que ninguno quiere renunciar. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En realidad estamos bien as&iacute; y no vemos en la convivencia una mejora en la relaci&oacute;n, que ya de por s&iacute; es buena. Esto nos permite mantener una cotidianidad con nuestro entorno y a la vez compartir espacios&rdquo;, sostiene Sof&iacute;a, que remarca lo habitual que es el &ldquo;tener que justificarnos y dar explicaciones&rdquo; cuando cuentan que no conviven. &ldquo;En el &aacute;mbito familiar a veces nos sentimos obligades a hacer cosas como ir a una reuni&oacute;n, por ejemplo, porque parece que tenemos que demostrar que nos queremos&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><p class="article-text">
        Un desaf&iacute;o en varios &aacute;mbitos a lo socialmente establecido es la vida de &Oacute;scar, que lleva seis a&ntilde;os con su novio Ricardo <a href="https://www.eldiario.es/era/relacion-abierta-no-monogama-con-hijos-familia_1_11337812.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en una relaci&oacute;n no mon&oacute;gama</a>. Los motivos para no convivir con &eacute;l son dos, dice: por un lado, la &ldquo;profunda suerte&rdquo; de llevar pagando el mismo alquiler en Madrid durante los &uacute;ltimos 14 a&ntilde;os. Y por otro, el hecho de que Ricardo vive con dos parejas m&aacute;s, con las que lleva 20 y ocho a&ntilde;os respectivamente. &ldquo;No es algo que nos hayamos replanteado, pero tengo claro que si podemos seguir as&iacute; es por el precio que pago de alquiler&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        En su caso, la extra&ntilde;eza ajena tiene mucho que ver con su tipo de relaci&oacute;n, aunque el hecho de que su entorno sea af&iacute;n minimiza mucho el cuestionamiento. En ocasiones, s&iacute; siente &mdash;&ldquo;no es nada expl&iacute;cito&rdquo;, dice&mdash; que &ldquo;hay cierta duda, como si esto no fuera en serio y estuvi&eacute;ramos pasando el rato&rdquo;, menciona. 
    </p><p class="article-text">
        A pesar de la presi&oacute;n y del mandato que asume que el paso &ldquo;l&oacute;gico&rdquo; en una relaci&oacute;n que llega a un determinado punto es el de la convivencia, cada vez son m&aacute;s quienes se plantean que existen otras opciones. Y que, para ellos, son una ventaja: &ldquo;Despu&eacute;s de 12 a&ntilde;os juntos nos seguimos echando de menos, hay muchos conflictos de la convivencia y del d&iacute;a a d&iacute;a que no vivimos, as&iacute; que es muy f&aacute;cil no estar enfadado. El tiempo que pasamos juntos es s&uacute;per preciado y lo aprovechamos al m&aacute;ximo. La gente puede pensar que no es una relaci&oacute;n de verdad. Bueno, pues a m&iacute; me vale una relaci&oacute;n de mentira&rdquo;, ironiza entre risas Keka. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Borraz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/juicio-parejas-llevan-anos-juntas-quieren-vivir-separadas-gente-piensa-no-relacion_1_13519991.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 12 Oct 2026 20:35:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El juicio a las parejas que llevan años juntas y quieren vivir separadas: "La gente piensa que no es una relación de verdad"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,Hogar,Vivienda]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["La gente ya no se pasa de forma espontánea": por qué se está perdiendo la costumbre de invitar a amigos a casa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/gente-no-pasa-forma-espontanea-perdiendo-costumbre-invitar-amigos-casa_1_13575957.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/336ff780-de91-4b92-b12b-8a6c006b69f0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x640y157.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;La gente ya no se pasa de forma espontánea&quot;: por qué se está perdiendo la costumbre de invitar a amigos a casa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Antes era bastante habitual pasarse por casa de los vecinos a tomar un café o invitar a los amigos a cenar. Pero ya no tanto. ¿Qué hay detrás de este cambio? ¿Y hasta qué punto es perjudicial?</p><p class="subtitle">¿Cómo repartimos la cuenta? Cuando la desigualdad económica entre amigos te arruina el mes y la amistad</p></div><p class="article-text">
        Antes era bastante habitual pasarse por casa de los vecinos a tomar un caf&eacute; o invitar a los amigos a cenar. Pero ya no es as&iacute;. &iquest;Qu&eacute; hay detr&aacute;s de este cambio? &iquest;Y hasta qu&eacute; punto es perjudicial?
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me<strong> </strong>encantaba recibir invitados en casa hace a&ntilde;os, antes de tener hijos, cuando mi casa no estaba llena de juguetes y ten&iacute;a mucho tiempo para planificarlo todo y hacer la compra&rdquo;, dice Rehanna, de 41 a&ntilde;os, de Birmingham. Ahora, si quiere ponerse al d&iacute;a con sus amigos, prefiere salir. &ldquo;No puedo recibir invitados y cocinar al mismo tiempo, as&iacute; que, si tengo gente en casa, suelo poner un picoteo fr&iacute;o que he preparado con antelaci&oacute;n. Hay tantos restaurantes realmente buenos donde vivo que prefiero salir y probar algo nuevo antes que preparar uno de mis platos cl&aacute;sicos en casa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Personalmente, nunca dir&iacute;a que no a un picoteo fr&iacute;o, pero la historia de Rehanna no es nada inusual. En Estados Unidos, el n&uacute;mero de personas que reciben habitualmente a amigos o familiares descendi&oacute; del 42 % en 1975 al 12 % en 2026 &mdash;<a href="https://www.derekthompson.org/p/the-death-of-the-american-host?utm_source=post-email-title&amp;publication_id=2880588&amp;post_id=217589543&amp;utm_campaign=email-post-title&amp;isFreemail=true&amp;r=7h875&amp;triedRedirect=true&amp;utm_medium=email" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una ca&iacute;da del 70 % en los &uacute;ltimos 50 a&ntilde;os</a>&mdash;. En el Reino Unido, las cifras no son mucho mejores: el a&ntilde;o pasado, una encuesta realizada a 2.000 adultos revel&oacute; que m&aacute;s de <a href="https://www.mirror.co.uk/lifestyle/four-10-brits-admit-avoid-35828851" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuatro de cada diez</a> brit&aacute;nicos evitan recibir invitados en casa debido a la limpieza que ello conlleva.
    </p><p class="article-text">
        Y aunque la chef Nigella Lawson ha vuelto a las pantallas de televisi&oacute;n para demostrar su destreza culinaria en <em>The Great British Bake Off,</em> no hace mucho que la autoproclamada &ldquo;diosa del hogar&rdquo; revel&oacute; que incluso ella hab&iacute;a <a href="https://www.thetimes.com/life-style/food-drink/article/nigella-lawson-why-i-dont-do-dinner-parties-now-58t2rmk20" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;perdido la costumbre&rdquo; de organizar cenas formales</a>. [Respecto a Espa&ntilde;a, una peque&ntilde;a muestra sobre 1.000 personas recogida por AEG este mismo a&ntilde;o en once pa&iacute;ses europeos, indica que estamos en la media en cuanto a la <a href="https://www.electroluxgroup.com/en/news/segun-aeg-los-espanoles-somos-los-europeos-que-mas-nos-estresamos-al-cocinar-como-anfitriones-51/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">frecuencia al recibir invitados</a> (el 54% lo hace una vez al mes, indican), pero, sin embargo, somos los m&aacute;s exigentes al respecto: el 51% dice sentirse estresado al cocinar para otros].
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; nos hemos vuelto tan reacios a invitar a otras personas a nuestras casas? &iquest;Y qu&eacute; perdemos al limitarnos a vernos en &ldquo;terceros espacios&rdquo; comunes?
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando eres el anfitri&oacute;n, a menudo te sientes como si fueras un mero espectador de la velada de tus amigos&rdquo;, afirma Simon, de 37 a&ntilde;os, de Glasgow. En el pasado, se ha dado cuenta de que, como anfitri&oacute;n, dedic&oacute; tanto tiempo a asegurarse de que sus invitados estuvieran bien atendidos que le resultaba dif&iacute;cil conectar con ellos m&aacute;s all&aacute; de un nivel superficial.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando eres el anfitrión, a menudo te sientes como si fueras un mero espectador de la velada de tus amigos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;No est&aacute;s plenamente presente porque o bien intentas anticiparte a sus pr&oacute;ximas necesidades o ni siquiera est&aacute;s en la misma habitaci&oacute;n: vas y vienes de la nevera y simplemente no puedes profundizar en la conversaci&oacute;n. Puede dar la sensaci&oacute;n de que todos los dem&aacute;s tienen m&aacute;s v&iacute;nculo en ese momento, porque el anfitri&oacute;n est&aacute; un poquito al margen&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No siempre nos hemos sentido as&iacute; a la hora de recibir visitas. De hecho, el antrop&oacute;logo <a href="https://www.magd.ox.ac.uk/people/professor-robin-dunbar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Robin Dunbar</a>, m&aacute;s conocido por el <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Dunbar%27s_number" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;n&uacute;mero de Dunbar&rdquo; </a>&mdash;una teor&iacute;a que sugiere que los seres humanos solo pueden mantener realmente unas 150 relaciones sociales estables a la vez&mdash;, cree que, si pudi&eacute;ramos elegir, seguir&iacute;amos prefiriendo recibir visitas en casa, pero las circunstancias a menudo se confabulan en contra de ello. &ldquo;Una de las razones es que nuestras redes sociales pueden haberse dispersado a medida que las ciudades se han hecho m&aacute;s grandes&rdquo;, afirma. &ldquo;Si vivimos en pueblos y ciudades m&aacute;s peque&ntilde;os, es f&aacute;cil reunirnos para quedadas informales. Existe lo que se conoce como la regla de los 30 minutos: si alguien vive a m&aacute;s de 30 minutos de distancia, pr&aacute;cticamente dejamos de verlo con regularidad. El tiempo y el esfuerzo necesarios se vuelven excesivos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es una idea con la que coincide Kamalyn Kaur, psicoterapeuta y miembro de la Asociaci&oacute;n Brit&aacute;nica de Asesoramiento y Psicoterapia. &ldquo;Soy de los a&ntilde;os 80 y, cuando era m&aacute;s joven, la gente sol&iacute;a pasarse por casa de mis padres, aunque solo fuera media hora, para tomar un t&eacute;&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Cuando lleg&oacute; a los veinte y pocos a&ntilde;os, se dio cuenta de que los invitados hab&iacute;an empezado a llamar por tel&eacute;fono con antelaci&oacute;n, y las visitas a casa se convirtieron m&aacute;s bien en un evento concertado de antemano, &ldquo;lo cual est&aacute; bien porque se respeta el tiempo, la energ&iacute;a y el espacio de los dem&aacute;s, pero el inconveniente es que la gente ya no se pasa por casa de forma espont&aacute;nea; todo tiene que requerir <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/ansiedad-hiperplanificacion-ocio-convirtio-pesadilla-colas-entradas-anticipadas_1_10225327.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mucha planificaci&oacute;n</a>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Incluso para quienes han disfrutado de la diversi&oacute;n de una velada exitosa, puede resultar m&aacute;s intimidante que inspirador. &ldquo;Mi madre, de la generaci&oacute;n del <em>baby boom,</em> era una anfitriona incre&iacute;ble y siempre organizaba fiestas espectaculares y muy elaboradas&rdquo;, cuenta Caz (nombre ficticio), que pas&oacute; su infancia al margen de esas reuniones, asom&aacute;ndose por la puerta. &ldquo;Estar a la altura de eso me parece imposible. Adem&aacute;s, aunque ella dec&iacute;a que disfrutaba mucho siendo anfitriona, siempre estaba muy estresada antes de las fiestas y nos gritaba a todos constantemente, y yo no quiero hacer eso&rdquo;.
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            <span class="title">
                &quot;Mi madre, de la generación del baby boom, era una anfitriona increíble y siempre organizaba fiestas espectaculares (...) Aunque ella decía que disfrutaba mucho siendo anfitriona, siempre estaba muy estresada antes de las fiestas&quot;.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n est&aacute; el gasto: aunque la mayor&iacute;a de nosotros solemos gastar mucho menos en una comida casera que en un restaurante, la cosa cambia cuando hay que dar de comer a un grupo numeroso. En 2023, <a href="https://retailtimes.co.uk/eating-out-offers-diners-better-value-than-hosting-at-home-thefork-study-shows/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Retail Times inform&oacute;</a>, bas&aacute;ndose en datos de la web de reservas de restaurantes The Fork, de que preparar una cena de tres platos en casa para un grupo de seis personas sol&iacute;a costarle al anfitri&oacute;n m&aacute;s de 96 euros, en comparaci&oacute;n con el coste medio por persona en un restaurante, que era de poco m&aacute;s de 35 euros.
    </p><p class="article-text">
        En mayo de este a&ntilde;o, The Spectator afirm&oacute; que las cenas entre amigos tambi&eacute;n estaban desapareciendo &ldquo;a causa de la maldici&oacute;n moderna de las 'restricciones alimentarias'&rdquo;; tanto las <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10708184/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">intolerancias alimentarias</a> como las restricciones voluntarias parecen haber aumentado en los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os, por lo que cocinar para otros puede parecer, sin duda, un reto mayor.
    </p><p class="article-text">
        Las expectativas suelen ser m&aacute;s altas cuando se recibe a invitados, no solo en lo que respecta a la comida, sino tambi&eacute;n al ambiente del hogar. Me atrever&iacute;a a decir que el auge de la <a href="https://www.theguardian.com/lifeandstyle/2025/dec/02/the-art-of-tablescaping-jess-cartner-morley" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">decoraci&oacute;n de mesas</a> tiene mucho que ver en ello, y un r&aacute;pido vistazo a los Reels de Instagram revela muchos otros &ldquo;requisitos&rdquo; para que la velada sea un &eacute;xito: c&oacute;cteles con elaboradas decoraciones, velas c&oacute;nicas de moda, men&uacute;s escritos a mano, una mesa de comedor enorme. Mientras que antes los anfitriones quiz&aacute; se limitaban a pasar un pa&ntilde;o r&aacute;pido por las superficies y a vaciar las papeleras, ahora hay consejos para crear la lista de reproducci&oacute;n perfecta y normas para dise&ntilde;ar un &ldquo;tema&rdquo; est&eacute;ticamente agradable.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7583742530689191181"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Recibir invitados ha empezado a parecer un trabajo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Therese Lum</span>
                                        <span>—</span> chef
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Creo que hay mucha presi&oacute;n sobre la gente para que tenga hogares 'presentables'&rdquo;, afirma Kaur. &ldquo;En las redes sociales, ves a todo el mundo con esas casas incre&iacute;bles, al estilo de mansiones. Eso crea expectativas poco realistas sobre c&oacute;mo deber&iacute;a ser un hogar. La gente puede empezar a preocuparse porque su casa no cumpla con ese est&aacute;ndar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Caz tiene dos hijos menores de 10 a&ntilde;os y dice que, por eso, su casa es siempre &ldquo;una aut&eacute;ntica pesadilla&rdquo;. Por supuesto, a sus amigos no les importa en realidad el desorden. &ldquo;Lo s&eacute; en lo m&aacute;s profundo de mi coraz&oacute;n&rdquo;, admite, &ldquo;pero eso no impide que me sienta avergonzada cada vez que viene alguien a casa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La chef afincada en S&iacute;dney Therese Lum tambi&eacute;n cita los programas de cocina de la tele como una de las razones por las que muchos pueden sentir que una cena debe ser una producci&oacute;n de cinco platos perfectamente organizada. &ldquo;Si a eso le sumamos los pisos peque&ntilde;os, las semanas ajetreadas y el coste de dar de comer a un grupo numeroso, salir a comer fuera empieza a parecer m&aacute;s f&aacute;cil&rdquo;, afirma. &ldquo;Recibir invitados ha empezado a parecer un trabajo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Derek Thompson, que analiz&oacute; los datos estadounidenses para <a href="https://www.theatlantic.com/ideas/2026/10/americans-socialization-dinner-decline-hosting/688846/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The Atlantic</a>, plantea la idea de que los estilos de crianza m&aacute;s intensivos podr&iacute;an ser en parte responsables del descenso de las cenas en casa. &ldquo;Los estadounidenses sol&iacute;an tener muchos hijos a los que cuidaban de forma m&aacute;s espor&aacute;dica&rdquo;, sugiere. &ldquo;Ahora tienen menos hijos, a los que dedican cada minuto de su vida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Dunbar est&aacute; de acuerdo en l&iacute;neas generales: &ldquo;Hasta la d&eacute;cada de 1960, cosas como los deberes del colegio eran limitados, y los ni&ntilde;os se las apa&ntilde;aban m&aacute;s o menos solos: jugaban juntos en la calle y solo aparec&iacute;an cuando necesitaban comer. Ahora, los ni&ntilde;os est&aacute;n pegados a ti hasta que se van a la universidad&rdquo;. Adem&aacute;s, se&ntilde;ala que ahora hay un &ldquo;flujo interminable&rdquo; de clubes y actividades extraescolares en las que se anima a los ni&ntilde;os a participar, lo que significa que &ldquo;las familias tienen que estar disponibles para hacer muchos traslados&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es m&aacute;s, desde la pandemia y el auge del teletrabajo, mucha gente ha empezado a percibir su espacio vital de otra manera. Socializar en casa puede parecer m&aacute;s bien como organizar una cena en la oficina. Como dice Kaur: &ldquo;Quieres un cambio, si no, no parece un descanso. Es m&aacute;s dif&iacute;cil desconectar mentalmente&rdquo;. Pero incluso antes de la COVID, la proliferaci&oacute;n de todo lo relacionado con el <a href="https://www.eldiario.es/spin/descubre-hygge-daneses-han-conseguido-felices-mundo-pm_1_12150277.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>hygge</em></a> &mdash;el concepto dan&eacute;s centrado en la comodidad&mdash; anim&oacute; a gran parte del mundo occidental a considerar el hogar como un lugar al que retirarse y relajarse, en lugar de invitar a otros a entrar. &ldquo;Tu hogar es tu lugar acogedor, por lo que socializar all&iacute; puede parecer una intromisi&oacute;n en tu espacio privado&rdquo;, afirma Kaur.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Desde la pandemia y el auge del teletrabajo, mucha gente ha empezado a percibir su espacio vital de otra manera. Socializar en casa puede parecer más bien como organizar una cena en la oficina</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Thompson tambi&eacute;n aborda la idea de que ahora &ldquo;es demasiado divertido estar solo en casa&rdquo;. Mientras que antes quiz&aacute; invit&aacute;bamos a amigos a casa para combatir el aburrimiento &mdash;y nos enfrent&aacute;bamos a la presi&oacute;n social de asistir a esos eventos, aunque no nos importaran mucho los anfitriones&mdash;, hoy estamos &ldquo;envueltos en fortalezas de entretenimiento personalizadas&rdquo;. Sin embargo, esto no significa que ya no nos beneficiemos de las relaciones sociales: la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud informa de que <a href="https://www.who.int/teams/social-determinants-of-health/demographic-change-and-healthy-ageing/social-isolation-and-loneliness" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el aislamiento y la soledad est&aacute;n ahora muy extendidos</a>, lo que a su vez puede tener un impacto significativo en la salud f&iacute;sica y mental, aunque no estemos &ldquo;aburridos&rdquo; como tal.
    </p><p class="article-text">
        En el extremo opuesto del espectro, est&aacute; el problema de, por decirlo sin rodeos, los invitados que se quedan m&aacute;s tiempo del debido. &ldquo;A mi mujer y a m&iacute; nos gusta recibir invitados en circunstancias muy controladas&rdquo;, dice Simon. &ldquo;Solemos invitar a gente a tomar unas copas antes de salir a cenar porque as&iacute; se establece una hora de finalizaci&oacute;n. Recibir invitados en casa puede significar perder el control sobre cu&aacute;ndo termina la noche: si alguien quiere quedarse all&iacute; bebiendo whisky hasta las tres de la madrugada, te sientes un poco obligado a acompa&ntilde;arles&rdquo;. Est&aacute; claro que hay una raz&oacute;n por la que la frase &ldquo;Por favor, marchaos antes de las 21:00&rdquo; se ha convertido en una especie de <a href="https://www.google.com/search?sca_esv=5defce9e8cee4e33&amp;sxsrf=APpeQntcOwFnIJH2l8HabFr00InXH557kw:1791212201424&amp;q=please+leave+by+9&amp;source=lnms&amp;fbs=ABfTbFXXq5_lq1-qc-RNbCT-iVCvZUY4OllCx8eHi2DBbGa2PoUPiBop7GRck9_ggqJeBKll0uNH5-o_DmiqZYfdMFHSMQ7m9lGiXMmoLpyBCvs0fha8MLwauUu8kFshyTso0QBo6MY16pqU4X1dTMTrNg9ApjhzIQeQBlgg6wvH3FcHuQIBlKneyhHb6sxS5ocPBAFfn_cSJbP7xHZe8X-kF1YhjEA2TluvUe36mxBQ4kuJe4Zr-Eg&amp;sa=X&amp;ved=2ahUKEwi6su63kaOXAxXGV0EAHfYsHeoQ0pQJegQIDhAB&amp;biw=2271&amp;bih=1186&amp;dpr=1" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">motivo recurrente</a> en los accesorios de decoraci&oacute;n de interiores en los &uacute;ltimos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Kaur reconoce que, como anfitriona, puede resultar dif&iacute;cil hacer otra cosa que no sea esperar a que la velada llegue a su fin de forma natural. &ldquo;Me encanta irme a la cama a las ocho y media, pero para mis amigos puede que sea justo cuando empiezan a animarse&rdquo;, afirma. &ldquo;Puede resultar realmente agobiante tener gente en tu espacio y no poder pedirles que se vayan&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Deber&iacute;amos simplemente aceptar que ahora es mucho m&aacute;s f&aacute;cil, menos estresante y, a veces, m&aacute;s barato salir?
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay una cierta vulnerabilidad en dejar que alguien te vea en tu propia casa, y al no recibir a nadie en casa revelamos menos de nosotros mismos a los dem&aacute;s, lo que a su vez puede afectar a la profundidad de nuestra amistad&rdquo;, advierte Kaur. Sin duda, hay algo m&aacute;s &iacute;ntimo en ponerse al d&iacute;a con un amigo en su sof&aacute;: un atisbo de lo que ocurre entre bastidores en su vida que te costar&iacute;a mucho obtener en un espacio m&aacute;s neutral.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Como es una de las cosas más generosas que se pueden hacer, crea un tipo de conexión que es difícil de conseguir en cualquier otro sitio</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Kaur recibe a gente en casa con frecuencia, pero dice que eso se debe en gran parte a que conoce a sus amigos m&aacute;s cercanos desde hace m&aacute;s de 20 a&ntilde;os. &ldquo;Todos hemos crecido juntos; nos hemos visto en lo mejor y en lo peor&rdquo;, afirma. &ldquo;He estado en casa de una amiga con el suelo cubierto de cien piezas de Lego porque sus hijos hab&iacute;an estado jugando con ellas. Y mi amiga me dice: &rdquo;S&iacute;, pues tendr&aacute;s que pasar por ah&iacute;&ldquo;&rdquo;. Sin embargo, reconoce que, para algunas personas, recibir invitados &mdash;ya sea una velada bien planificada o una reuni&oacute;n espont&aacute;nea&mdash; puede seguir siendo una fuente de ansiedad. &ldquo;Siempre animar&iacute;a a la gente a hacer lo que mejor se adapte a sus propios niveles de energ&iacute;a y a su salud mental&rdquo;, afirma. &ldquo;De lo contrario, resulta contraproducente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lum, por su parte, cree que el esfuerzo que supone recibir invitados es precisamente lo que hace que merezca tanto la pena. &ldquo;Como es una de las cosas m&aacute;s generosas que se pueden hacer, crea un tipo de conexi&oacute;n que es dif&iacute;cil de conseguir en cualquier otro sitio&rdquo;, afirma. &ldquo;En mi familia, la comida siempre fue nuestra forma de demostrar amor, y compartir la mesa sigue significando eso para m&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n conviene tener en cuenta que salir, sobre todo a cenar o a tomar algo, suele implicar seguir las normas del local. &ldquo;En casa nadie te apremia para que te levantes de la mesa, y la conversaci&oacute;n fluye a su aire&rdquo;, dice Lum. &ldquo;Mis mejores veladas casi siempre han tenido lugar alrededor de la mesa de la cocina de alguien. Los invitados no recuerdan si las servilletas hac&iacute;an juego; recuerdan sentirse bien atendidos&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Leah Harper]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/gente-no-pasa-forma-espontanea-perdiendo-costumbre-invitar-amigos-casa_1_13575957.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 09 Oct 2026 20:40:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["La gente ya no se pasa de forma espontánea": por qué se está perdiendo la costumbre de invitar a amigos a casa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,Hogar,Ocio,Tendencias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Agua oxigenada o percarbonato de sodio? Cuál es la diferencia y qué podemos limpiar con cada una]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/agua-oxigenada-percarbonato-sodio-diferencia-limpiar_1_13556637.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8a58d13d-e5c5-410e-9a31-71b29a4e89cd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Agua oxigenada o percarbonato de sodio? Cuál es la diferencia y qué podemos limpiar con cada una"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aunque ambos están relacionados con el peróxido de hidrógeno, su formato y forma de uso hacen que no resulten intercambiables en las tareas domésticas</p><p class="subtitle">¿Trapo, mopa o microfibra? Qué material debes usar según la superficie que quieras limpiar</p></div><p class="article-text">
        En muchas casas se acumulan productos pensados para quitar manchas, reforzar la colada o limpiar distintas superficies, y no siempre resulta f&aacute;cil saber qu&eacute; diferencia a unos de otros. El agua oxigenada y el percarbonato de sodio est&aacute;n relacionados desde el punto de vista qu&iacute;mico y pueden coincidir en algunos usos, pero no funcionan igual ni deben utilizarse de la misma manera. La diferencia est&aacute; principalmente en su composici&oacute;n, en el formato en el que se venden y en c&oacute;mo act&uacute;an cuando entran en contacto con el agua o con determinados materiales.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, no conviene utilizarlos como si fueran intercambiables. El agua oxigenada se comercializa ya preparada en formato l&iacute;quido y puede emplearse de forma puntual sobre algunas manchas o superficies compatibles. El percarbonato, en cambio, suele venderse como un polvo blanco que necesita disolverse en agua para empezar a actuar. En ambos casos, antes de utilizarlos conviene revisar las indicaciones del producto y las instrucciones de cuidado de la prenda o superficie en la que lo vamos a usar.
    </p><h2 class="article-text">Agua oxigenada y percarbonato de sodio: cu&aacute;l es la diferencia</h2><p class="article-text">
        El agua oxigenada es una soluci&oacute;n de per&oacute;xido de hidr&oacute;geno en agua. Como ya se comercializa en formato l&iacute;quido, puede aplicarse sobre determinadas manchas sin necesidad de preparar previamente una mezcla, siempre que la concentraci&oacute;n del producto y el material permitan ese uso. Esto facilita tratar una zona concreta de una prenda sin tener que aplicarlo sobre toda la pieza.
    </p><p class="article-text">
        El percarbonato de sodio funciona de otra forma. Es un compuesto s&oacute;lido que normalmente se vende en polvo o granulado blanco y que necesita entrar en contacto con el agua para activarse. Al disolverse, libera per&oacute;xido de hidr&oacute;geno y carbonato de sodio, una combinaci&oacute;n que ayuda a eliminar determinadas manchas y a reforzar la acci&oacute;n del lavado. Por este motivo, aparece con frecuencia en detergentes, productos para reforzar el lavado y blanqueadores basados en ox&iacute;geno activo.
    </p><p class="article-text">
        La diferencia de formato tambi&eacute;n influye en la manera de utilizarlos. El agua oxigenada permite trabajar directamente sobre una zona peque&ntilde;a y controlar d&oacute;nde se aplica, mientras que el percarbonato suele incorporarse a lavados o preparaciones en las que primero debe disolverse. Esta diferencia pr&aacute;ctica ayuda a decidir cu&aacute;l encaja mejor en cada caso. No se trata de elegir cu&aacute;l de los dos limpia m&aacute;s, sino de utilizar el que resulte adecuado para el tipo de suciedad, el material y la forma de aplicaci&oacute;n prevista, respetando siempre la cantidad indicada por el fabricante.
    </p><p class="article-text">
        Esto no significa que el percarbonato sustituya al detergente. Su funci&oacute;n es diferente y suele utilizarse como complemento del lavado. Adem&aacute;s, no resulta adecuado para cualquier tejido, ya que puede afectar a determinados colores, acabados o fibras. Antes de utilizarlo, especialmente sobre prendas de color o materiales delicados, conviene comprobar que admiten este tipo de tratamiento.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; se puede limpiar con agua oxigenada</h2><p class="article-text">
        Uno de los usos m&aacute;s habituales del agua oxigenada en la limpieza dom&eacute;stica es el tratamiento de manchas concretas. Al presentarse ya diluida, permite aplicar una peque&ntilde;a cantidad sobre una zona determinada, siempre que tanto el producto como el material sean adecuados para ello.
    </p><p class="article-text">
        En la ropa puede utilizarse sobre algunas manchas cuando las instrucciones de cuidado permitan el uso de blanqueadores con ox&iacute;geno. En prendas de color conviene probar antes una peque&ntilde;a cantidad en una parte poco visible, ya que algunos tintes pueden verse afectados. Tambi&eacute;n es importante respetar la concentraci&oacute;n indicada y no asumir que utilizar una cantidad mayor vaya a ofrecer necesariamente mejores resultados.
    </p><p class="article-text">
        El per&oacute;xido de hidr&oacute;geno tambi&eacute;n est&aacute; presente en algunos productos destinados a limpiar superficies duras. En estos casos, lo adecuado es utilizarlo &uacute;nicamente sobre los materiales indicados por el fabricante. No todas las superficies reaccionan igual, especialmente cuando se trata de metales, revestimientos o acabados delicados. Si existe suciedad visible, adem&aacute;s, conviene retirarla antes de aplicar el limpiador.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; se puede limpiar con percarbonato de sodio</h2><p class="article-text">
        El uso m&aacute;s habitual del percarbonato de sodio est&aacute; relacionado con la colada. Puede utilizarse como complemento del detergente para ayudar a tratar determinadas manchas y reforzar el lavado de prendas compatibles. Tambi&eacute;n se emplea como blanqueador con ox&iacute;geno, especialmente en tejidos claros que admiten este tipo de producto.
    </p><p class="article-text">
        Puede utilizarse igualmente con algunas prendas de color, aunque no debe darse por hecho que resulte adecuado para todas. La resistencia del tinte, el tipo de fibra y las instrucciones de lavado pueden determinar si el tejido soporta este tratamiento sin sufrir cambios. Por eso, antes de incorporarlo a la colada conviene comprobar las recomendaciones de cuidado de cada prenda.
    </p><p class="article-text">
        Fuera de la ropa, el percarbonato tambi&eacute;n puede formar parte de productos destinados a limpiar algunos textiles y superficies lavables del hogar. Eso no significa que pueda aplicarse directamente sobre cualquier material. La cantidad utilizada, la forma de preparaci&oacute;n, el tiempo de contacto y las indicaciones del fabricante determinan c&oacute;mo debe emplearse y en qu&eacute; materiales puede utilizarse sin causar da&ntilde;os.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/agua-oxigenada-percarbonato-sodio-diferencia-limpiar_1_13556637.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 06 Oct 2026 08:13:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Agua oxigenada o percarbonato de sodio? Cuál es la diferencia y qué podemos limpiar con cada una]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Limpieza,Hogar,Higiene]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los pasos imprescindibles para comprobar si está lista la caldera para la temporada de calefacción]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/pasos-imprescindibles-comprobar-si-lista-caldera-temporada-calefaccion_1_13553308.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/784a9b62-e682-4e6b-a19a-47e97121421d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los pasos imprescindibles para comprobar si está lista la caldera para la temporada de calefacción"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una puesta en marcha con antelación permite detectar pequeños fallos y comprobar que el sistema responde con normalidad antes de que lleguen los días más fríos</p><p class="subtitle">Cinco ideas para organizar y aprovechar todo el espacio de almacenamiento debajo del fregadero en la cocina</p></div><p class="article-text">
        El cambio de estaci&oacute;n supone tambi&eacute;n volver a utilizar la calefacci&oacute;n en muchos hogares despu&eacute;s de varios meses apagada. Con las primeras bajadas de temperatura, el sistema empieza a recuperar protagonismo, pero antes de necesitarlo a diario conviene asegurarse de que est&aacute; preparado. Hacer una puesta en marcha con algo de margen permite detectar cualquier incidencia antes de que llegue un d&iacute;a en el que resulte realmente necesario calentar la vivienda.
    </p><p class="article-text">
        El primer encendido despu&eacute;s del verano no consiste &uacute;nicamente en subir el termostato. Dedicar unos minutos a observar c&oacute;mo responde la instalaci&oacute;n ayuda a saber si todo funciona con normalidad sin desmontar piezas ni tocar el interior de la caldera. Se trata simplemente de prestar atenci&oacute;n al comportamiento general del equipo y corregir, si hace falta, alg&uacute;n ajuste que haya quedado configurado para los meses de calor.
    </p><p class="article-text">
        Una vez iniciada la temporada tampoco es necesario recurrir a temperaturas demasiado altas. Adaptar la calefacci&oacute;n a las necesidades de cada momento ayuda a evitar un consumo mayor del necesario y permite utilizar el sistema de una forma m&aacute;s regular. Antes de llegar a ese punto, hay varios aspectos b&aacute;sicos que merece la pena tener en cuenta durante los primeros d&iacute;as de uso.
    </p><h2 class="article-text">Revisar la presi&oacute;n antes de encender el sistema</h2><p class="article-text">
        El man&oacute;metro es uno de los primeros elementos que conviene mirar despu&eacute;s de varios meses sin utilizar la calefacci&oacute;n. Cada modelo tiene sus propias indicaciones y siempre debe consultarse el manual correspondiente, aunque en muchas calderas dom&eacute;sticas la presi&oacute;n en fr&iacute;o suele encontrarse aproximadamente entre 1 y 1,5 bar.
    </p><p class="article-text">
        Si la lectura est&aacute; por debajo de 1 bar, el aparato puede tener dificultades para arrancar o llegar a bloquearse. En algunos casos habr&aacute; que recuperar la presi&oacute;n del circuito, pero si vuelve a descender poco despu&eacute;s, podr&iacute;a haber una p&eacute;rdida de agua u otra incidencia que necesite atenci&oacute;n. Tampoco conviene ignorar valores demasiado altos, sobre todo si aumentan mucho cuando la caldera est&aacute; funcionando o superan habitualmente el margen indicado para ese modelo. Si la cifra es correcta, puede continuarse con la puesta en marcha.
    </p><h2 class="article-text">Comprobar el modo de funcionamiento y el termostato</h2><p class="article-text">
        Durante los meses de calor, muchas calderas mixtas permanecen configuradas &uacute;nicamente para producir agua caliente sanitaria. Por eso, si los radiadores no reaccionan al primer intento, lo primero es confirmar que el aparato est&eacute; preparado tambi&eacute;n para la calefacci&oacute;n. Seg&uacute;n el modelo, esta opci&oacute;n puede aparecer como modo invierno, modo calefacci&oacute;n o identificarse mediante alg&uacute;n s&iacute;mbolo.
    </p><p class="article-text">
        El termostato tambi&eacute;n puede explicar que el sistema no se active aunque no exista ninguna aver&iacute;a. Debe estar encendido, tener bater&iacute;a suficiente si funciona con pilas y contar con una programaci&oacute;n que encaje con los horarios actuales. Para que solicite calor, la temperatura seleccionada tiene que ser superior a la que hay en la habitaci&oacute;n. Si la estancia est&aacute; a 21 grados y el dispositivo marca 19, por ejemplo, la calefacci&oacute;n podr&iacute;a no ponerse en marcha.
    </p><h2 class="article-text">Observar c&oacute;mo responden los radiadores</h2><p class="article-text">
        Una vez encendido el circuito, conviene dejarlo funcionar durante un tiempo y fijarse en c&oacute;mo responde cada radiador. Si alguno permanece completamente fr&iacute;o, solo se calienta por determinadas zonas o se escuchan burbujeos, puede haber aire acumulado en su interior. Tambi&eacute;n es importante asegurarse de que no aparezcan goteos alrededor de las llaves o de los purgadores.
    </p><p class="article-text">
        Si es necesario purgar alguno de ellos, debe seguirse el procedimiento correspondiente a esa instalaci&oacute;n. Al terminar, merece la pena volver a mirar el man&oacute;metro, ya que la presi&oacute;n puede bajar durante el proceso. Cuando un radiador sigue sin calentarse despu&eacute;s de estas comprobaciones, el origen puede estar en otro punto del sistema y requerir la intervenci&oacute;n de un profesional.
    </p><h2 class="article-text">Hacer una prueba antes de que llegue el fr&iacute;o</h2><p class="article-text">
        No hace falta esperar a una jornada especialmente fr&iacute;a para poner la calefacci&oacute;n en funcionamiento por primera vez. Encenderla con antelaci&oacute;n permite darle tiempo suficiente para trabajar y comprobar si el calor llega de forma normal a las distintas estancias, sin depender de una necesidad inmediata.
    </p><p class="article-text">
        Durante esa prueba tambi&eacute;n conviene prestar atenci&oacute;n al comportamiento de la caldera. La aparici&oacute;n de c&oacute;digos de error, cambios bruscos en la presi&oacute;n, fugas de agua o ruidos distintos de los habituales pueden indicar que algo no est&aacute; funcionando como deber&iacute;a. Si el equipo mantiene un funcionamiento estable durante ese primer uso, podr&aacute; empezar a utilizarse con normalidad cuando bajen las temperaturas.
    </p><h2 class="article-text">Las se&ntilde;ales que requieren una revisi&oacute;n profesional</h2><p class="article-text">
        Hay problemas que no deber&iacute;an intentar resolverse mediante encendidos repetidos o manipulaciones por cuenta propia. Una presi&oacute;n que vuelve a caer despu&eacute;s de rellenar el circuito, bloqueos frecuentes, errores que reaparecen o una caldera que se enciende y se apaga continuamente son algunas se&ntilde;ales que justifican solicitar ayuda profesional.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n conviene pedir asistencia si siguen apareciendo radiadores fr&iacute;os, se detectan fugas de agua, se escuchan golpes o sonidos poco habituales o se percibe olor a gas. Ante cualquier indicio relacionado con la seguridad, no deben desmontarse ni tocarse los componentes internos del aparato. La puesta en marcha sirve para detectar si algo no responde como deber&iacute;a, pero cualquier aver&iacute;a necesita una revisi&oacute;n adecuada antes de volver a utilizar la calefacci&oacute;n con normalidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/pasos-imprescindibles-comprobar-si-lista-caldera-temporada-calefaccion_1_13553308.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 05 Oct 2026 08:32:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Calefacción,Hogar,Temperaturas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tu salón como un vergel: consejos básicos para empezar a llenar tu casa de plantas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/salon-vergel-consejos-basicos-empezar-llenar-casa-plantas_1_13557088.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7a562dba-6924-415a-8427-513831c0d266_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1407y385.jpg" width="1200" height="675" alt="Tu salón como un vergel: consejos básicos para empezar a llenar tu casa de plantas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Diego Olivares, ingeniero agrícola y experto en jardinería, nos da las claves para adentrarnos en el mundo de las plantas con garantías</p><p class="subtitle">Cómo hacer el 'cambio de armario' de otoño para tus plantas: reubicación, riego y puesta a punto</p></div><p class="article-text">
        Cuidar plantas parece haberse vuelto bastante m&aacute;s complicado de lo que era. Entre redes sociales, v&iacute;deos y consejos sobre c&oacute;mo mezclar los sustratos perfectos, fertilizantes caseros o iluminaci&oacute;n ideal, es f&aacute;cil acabar en una especie de par&aacute;lisis por an&aacute;lisis y no saber ni por d&oacute;nde empezar.
    </p><p class="article-text">
        Y ahora que termina el verano, volvemos a pasar m&aacute;s tiempo en casa y apetece hacer peque&ntilde;os cambios, quiz&aacute; sea precisamente un buen momento para hacerlos, pero sin complicarse demasiado. Porque una de las mejores formas de aprender a cuidar plantas sigue siendo tenerlas, observarlas y, s&iacute;, equivocarse alguna vez. 
    </p><h2 class="article-text">El primer consejo: no ser demasiado original</h2><p class="article-text">
        No se trata solo de <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/mejor-hora-regar-plantas-verano-trucos-hacerlo-si-no-casa_1_12533029.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">regar cuando toca</a> o elegir la <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/elegir-macetero-perfecto-planta-evitar-error-mata-lentamente_1_13206430.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mejor maceta</a>. Todo eso suma puntos, pero hay algo que puede evitarnos problemas de verdad desde el principio: elegir las especies adecuadas.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco hace falta pasarse de original, ni elegir plantas demasiado raras para formar un rinc&oacute;n verde chulo. De hecho, muchas de las plantas que llevamos d&eacute;cadas viendo en casas y, en realidad, en casi todas partes, son una de las mejores formas de empezar a entender qu&eacute; necesitan las plantas.
    </p><p class="article-text">
        Porque s&iacute;, cada especie tiene sus particularidades, pero al final todas forman parte de un grupo enorme que comparte unas cuantas reglas b&aacute;sicas: necesitan luz, agua y ra&iacute;ces que no se pudran por no disponer de ox&iacute;geno suficiente, y responden a los cambios de temperatura, humedad o disponibilidad de nutrientes. Aprender a interpretar estas necesidades con una planta resistente nos servir&aacute; despu&eacute;s cuando queramos dar el salto a otras algo m&aacute;s exigentes.
    </p><p class="article-text">
        El poto <em>(Epipremnum aureum)</em> posiblemente sea uno de los mejores ejemplos. Es <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/poto-como-cuidar_1_11635292.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">resistente</a>, crece bastante r&aacute;pido cuando tiene buena luz y podemos utilizarlo como planta colgante. Adem&aacute;s, es una planta bastante expresiva: observando sus hojas y el sustrato resulta relativamente sencillo empezar a entender cu&aacute;ndo necesita agua.
    </p><p class="article-text">
        La zamioculca <em>(Zamioculcas zamiifolia)</em> es otra magn&iacute;fica candidata si buscamos algo todav&iacute;a m&aacute;s tranquilo. Tiene un crecimiento pausado, una apariencia ordenada y limpia gracias a sus brillantes hojas y almacena reservas de agua en sus estructuras subterr&aacute;neas, por lo que soporta bastante bien que nos olvidemos del riego durante un tiempo. Con ella suele ser m&aacute;s peligroso pasarse que quedarse corto. 
    </p><p class="article-text">
        Algo parecido ocurre con la sansevieria <em>(Dracaena trifasciata)</em>. Sus hojas verticales ocupan poco espacio, tolera ambientes secos y puede aguantar periodos largos entre riegos. Una buena opci&oacute;n para quienes reconocen abiertamente que acordarse de las plantas no est&aacute; entre sus principales virtudes.
    </p><p class="article-text">
        Otra opci&oacute;n sencilla es una dr&aacute;cena como, por ejemplo, <em>Dracaena fragrans</em> &lsquo;compacta&rsquo;. Crece despacio, mantiene un porte vertical bastante ordenado y no exige demasiado espacio, algo que agradeceremos con el paso de los a&ntilde;os. Es una alternativa interesante a plantas como la <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/monstera-como-cuidarla_1_10814836.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">monstera</a>, que puede parecer muy manejable cuando la compramos peque&ntilde;a, pero, como buena trepadora, terminar&aacute; pidiendo bastante m&aacute;s sitio y alg&uacute;n tipo de soporte para desarrollarse correctamente.
    </p><p class="article-text">
        Ser poco original, cuando empiezas con plantas, puede ser una excelente estrategia para romper mano.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Una planta situada en un lugar luminoso tendrá generalmente más actividad, crecerá más y consumirá más agua que esa misma planta situada en una zona bastante oscura."
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                Una planta situada en un lugar luminoso tendrá generalmente más actividad, crecerá más y consumirá más agua que esa misma planta situada en una zona bastante oscura.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">D&oacute;nde va a vivir</h2><p class="article-text">
        Aqu&iacute; probablemente est&eacute; la decisi&oacute;n m&aacute;s importante de todas. Solemos comprar una planta porque nos gusta y, una vez llegamos a casa, empezamos a buscarle sitio. Lo l&oacute;gico ser&iacute;a hacerlo justo al rev&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Miremos primero nuestra casa. &iquest;Tenemos una estancia muy luminosa o la planta estar&aacute; cerca de una ventana? O por contra, &iquest;queremos colocarla en un rinc&oacute;n bastante alejado de cualquier entrada de luz?
    </p><p class="article-text">
        Porque una de las frases que m&aacute;s confusi&oacute;n genera con las plantas de interior es aquello de &ldquo;tolera poca luz&rdquo;. Las plantas que hemos comentado pueden soportar condiciones de iluminaci&oacute;n relativamente bajas, pero eso no significa que puedan vivir bien en la oscuridad. Todas necesitan luz para realizar la fotos&iacute;ntesis y la diferencia est&aacute; en cu&aacute;nta necesitan y en c&oacute;mo son capaces de adaptarse a disponer de menos. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la cantidad de luz condiciona directamente muchas otras cosas. Una planta situada en un lugar luminoso tendr&aacute; generalmente m&aacute;s actividad, crecer&aacute; m&aacute;s y consumir&aacute; m&aacute;s agua que esa misma planta situada en una zona bastante oscura.
    </p><p class="article-text">
        Y esto es importante porque explica muchos problemas que atribuimos al riego cuando, en realidad, empiezan mucho antes. Si colocamos una planta en un rinc&oacute;n con muy poca luz y continuamos reg&aacute;ndola alegremente cada semana, probablemente el sustrato permanezca h&uacute;medo durante demasiado tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco hace falta moverla cada tres d&iacute;as buscando la ubicaci&oacute;n perfecta. Una vez elegido un lugar adecuado, conviene darle tiempo y observar c&oacute;mo responde. 
    </p><p class="article-text">
        Elegida la planta y encontrada una buena ubicaci&oacute;n, queda probablemente el punto donde m&aacute;s errores cometemos: el riego.
    </p><p class="article-text">
        Lo primero ser&iacute;a olvidarnos de la famosa regla de &ldquo;una vez por semana&rdquo;. Las plantas no entienden de domingos. La frecuencia con la que necesitan agua depende de la especie, pero tambi&eacute;n de la cantidad de luz que reciben, la temperatura, el tama&ntilde;o de la planta, el volumen de sustrato o la &eacute;poca del a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Y precisamente ahora, con la llegada del oto&ntilde;o, esto cobra especial importancia. Las temperaturas empiezan a bajar, tenemos menos horas de luz y muchas plantas reducen su actividad. Como consecuencia, tambi&eacute;n suelen consumir menos agua y el sustrato tarda m&aacute;s en secarse. La soluci&oacute;n es mucho m&aacute;s sencilla que buscar una frecuencia perfecta: comprobar antes de regar. Podemos tocar los primeros cent&iacute;metros del sustrato, observar su aspecto o acostumbrarnos a levantar ligeramente la maceta y notar su peso. Poco a poco aprendemos a interpretar cu&aacute;ndo necesita realmente agua cada planta.
    </p><p class="article-text">
        Y cuando reguemos, hag&aacute;moslo como toca: es preferible humedecer suficientemente el sustrato y permitir que el agua sobrante salga por los agujeros de drenaje que ir a&ntilde;adiendo peque&ntilde;os chorritos continuamente.
    </p><p class="article-text">
        El otro gran impulso que conviene controlar es el del trasplante. Compramos una planta y parece que lo primero que tenemos que hacer al llegar a casa es cambiarla de maceta, ponerle nuestro sustrato favorito y, ya que estamos, darle bastante m&aacute;s espacio para que &ldquo;crezca mejor&rdquo;. La cosa no funciona as&iacute; necesariamente.
    </p><p class="article-text">
        Si la planta est&aacute; sana, el sustrato est&aacute; en buenas condiciones y las ra&iacute;ces todav&iacute;a disponen de espacio, no hay ninguna obligaci&oacute;n de trasplantarla. Puede quedarse perfectamente en la maceta de cultivo en la que ha llegado durante mucho tiempo.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Pero hasta cu&aacute;ndo? Sin entrar en detalles, hay un par de situaciones en las que s&iacute; deber&iacute;amos hacerlo: ra&iacute;ces muy congestionadas haciendo que incluso escapen por los agujeros de drenaje o un sustrato malo y compactado con problemas de drenaje que no dejan crecer bien a las ra&iacute;ces (y a la planta). Y cuando lo hagamos, normalmente bastar&aacute; con aumentar el tama&ntilde;o a la maceta inmediatamente superior (o la siguiente). Poner una planta peque&ntilde;a en una maceta enorme no hace que crezca m&aacute;s r&aacute;pido y s&iacute; puede hacer que una gran cantidad de sustrato permanezca h&uacute;medo durante demasiado tiempo.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que si este oto&ntilde;o quieres empezar a llenar un poco m&aacute;s tu casa de verde, no necesitas conocer todos los tipos de sustrato ni empezar con una colecci&oacute;n de plantas dif&iacute;ciles, sino tener claras ciertas cosas que te dar&aacute;n experiencia para poder subir de nivel.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Olivares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/salon-vergel-consejos-basicos-empezar-llenar-casa-plantas_1_13557088.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 02 Oct 2026 20:38:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tu salón como un vergel: consejos básicos para empezar a llenar tu casa de plantas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Plantas,Plantas de interior,Hogar,Decoración]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El método casero y seguro para mantener las cañerías limpias y libres de malos olores]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/metodo-casero-seguro-mantener-canerias-limpias-libres-malos-olores_1_13545787.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/98101c68-8c90-4796-ac90-3724ef686380_16-9-discover-aspect-ratio_default_1152250.jpg" width="6000" height="3375" alt="El método casero y seguro para mantener las cañerías limpias y libres de malos olores"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La combinación de sal, vinagre blanco y agua caliente puede ayudar a retirar restos ligeros y mejorar el drenaje cuando todavía no existe un atasco importante</p><p class="subtitle">Ni vinagre ni lejía: cómo limpiar los suelos de terrazo para conservar todo su color</p></div><p class="article-text">
        Las tuber&iacute;as de una vivienda acumulan con el uso diario distintos restos que, con el tiempo, pueden dificultar el paso del agua. En la cocina, la grasa, el jab&oacute;n y peque&ntilde;as part&iacute;culas de comida pueden quedarse cerca del desag&uuml;e, mientras que en el ba&ntilde;o son habituales los cabellos y otros residuos que llegan hasta los conductos al utilizar el lavabo o la ducha.
    </p><p class="article-text">
        Que aparezcan malos olores o que el agua tarde algo m&aacute;s de lo normal en desaparecer no significa necesariamente que exista un atasco importante. A veces, el problema se debe a peque&ntilde;as acumulaciones situadas cerca de la entrada que todav&iacute;a pueden retirarse antes de que terminen formando una obstrucci&oacute;n mayor. Mantener esta parte despejada ayuda adem&aacute;s a reducir la cantidad de suciedad que sigue avanzando hacia el interior.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de retirar de forma peri&oacute;dica los restos, existen algunos m&eacute;todos caseros que pueden utilizarse para una limpieza ocasional. Uno de ellos combina dos productos habituales en muchos hogares: sal y vinagre blanco. Se emplean en cantidades moderadas y el proceso termina con agua caliente, que ayuda a arrastrar parte de lo que haya podido desprenderse.
    </p><p class="article-text">
        Este sistema est&aacute; pensado principalmente para el mantenimiento de los desag&uuml;es y para peque&ntilde;os problemas relacionados con restos de jab&oacute;n o grasa. Tambi&eacute;n puede servir cuando empiezan a aparecer olores procedentes de las tuber&iacute;as. Su alcance, sin embargo, es limitado y no debe entenderse como una soluci&oacute;n v&aacute;lida para cualquier tipo de atasco. 
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo utilizar sal y vinagre para limpiar los desag&uuml;es</h2><p class="article-text">
        Antes de empezar conviene dejar libre la entrada de la tuber&iacute;a. Si hay agua acumulada, es mejor retirar toda la que sea posible y eliminar tambi&eacute;n los restos que puedan verse desde fuera, como cabellos o part&iacute;culas de comida. As&iacute; se evita empujar esa suciedad hacia dentro y se facilita que la mezcla llegue directamente al desag&uuml;e.
    </p><p class="article-text">
        El procedimiento comienza vertiendo aproximadamente media taza de sal. Puede utilizarse tanto fina como gruesa. A continuaci&oacute;n se a&ntilde;ade una taza de vinagre blanco y se deja actuar la combinaci&oacute;n entre 15 y 30 minutos, sin abrir el grifo durante ese tiempo. Una vez transcurrido ese intervalo, hay que dejar correr agua bastante caliente durante uno o dos minutos. Este &uacute;ltimo paso ayuda a arrastrar los restos que hayan quedado sueltos y completa la limpieza. No hace falta utilizar grandes cantidades de producto, sino dejar que la mezcla act&uacute;e antes de echar el agua.
    </p><p class="article-text">
        La combinaci&oacute;n puede ayudar a mover peque&ntilde;as part&iacute;culas y restos acumulados cerca de la boca del desag&uuml;e. El vinagre puede contribuir a reducir parte de la suciedad relacionada con algunos olores, mientras que la sal ayuda a desprender restos superficiales de jab&oacute;n, grasa y otros residuos adheridos.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, este m&eacute;todo resulta m&aacute;s &uacute;til cuando el agua todav&iacute;a circula y el problema se limita a una ligera lentitud o a la aparici&oacute;n de malos olores. Si estas molestias se repiten sin llegar a producirse un bloqueo, la limpieza puede hacerse aproximadamente una vez por semana como tarea de mantenimiento.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n tiene la ventaja de utilizar productos que suelen encontrarse f&aacute;cilmente en casa, por lo que permite hacer una limpieza puntual sin recurrir directamente a un desatascador qu&iacute;mico. Eso no significa que ambos sistemas tengan la misma funci&oacute;n ni que la mezcla pueda sustituir otros m&eacute;todos cuando el problema es m&aacute;s serio.
    </p><p class="article-text">
        El agua caliente, la sal y el vinagre pueden ayudar a ablandar parte de la grasa y retirar suciedad ligera, pero no deshacen un objeto que haya quedado atrapado dentro de la tuber&iacute;a. Tampoco eliminan necesariamente un tap&oacute;n compacto de cabellos ni solucionan una obstrucci&oacute;n situada en una zona m&aacute;s profunda.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo evitar que vuelvan a acumularse residuos</h2><p class="article-text">
        El estado de las tuber&iacute;as depende tambi&eacute;n de lo que llega hasta ellas cada d&iacute;a. Reducir la cantidad de residuos que entra ayuda a evitar que vuelvan a acumularse poco despu&eacute;s de haber realizado una limpieza y puede retrasar la aparici&oacute;n de problemas con el drenaje.
    </p><p class="article-text">
        En el fregadero conviene impedir que los restos de alimentos y los aceites terminen en el desag&uuml;e. Colocar rejillas o filtros permite retener buena parte de las part&iacute;culas s&oacute;lidas antes de que lleguen a la tuber&iacute;a. Este mismo sistema puede utilizarse en duchas y lavabos para recoger cabellos y otros restos antes de que contin&uacute;en hacia el interior. Tambi&eacute;n hay que prestar atenci&oacute;n a lo que se arroja al inodoro. Una cantidad excesiva de papel higi&eacute;nico puede dificultar el paso del agua, mientras que las toallitas h&uacute;medas, los pa&ntilde;ales y los productos sanitarios no deben eliminarse a trav&eacute;s del v&aacute;ter.
    </p><p class="article-text">
        Junto con estas medidas, conviene retirar con frecuencia la suciedad que queda a la vista alrededor de rejillas y desag&uuml;es. Dejar que se acumule o empujarla hacia dentro aumenta la cantidad de material que acaba circulando por las tuber&iacute;as y facilita que termine reteni&eacute;ndose en alg&uacute;n punto.
    </p><p class="article-text">
        El uso de vinagre exige adem&aacute;s una precauci&oacute;n importante. Nunca debe mezclarse con lej&iacute;a, amoniaco ni desatascadores comerciales. Combinar distintos productos de limpieza puede provocar reacciones peligrosas, por lo que antes de aplicar este m&eacute;todo hay que asegurarse de que no quedan restos de otras sustancias.
    </p><p class="article-text">
        La sal y el vinagre pueden servir, por tanto, para tareas preventivas y peque&ntilde;os problemas relacionados con suciedad superficial y malos olores. Si existe un atasco profundo, un objeto atrapado o un tap&oacute;n compacto, seguir a&ntilde;adiendo la mezcla no eliminar&aacute; la causa. En esos casos ser&aacute; necesario localizar el atasco y recurrir a otro procedimiento para retirarlo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/metodo-casero-seguro-mantener-canerias-limpias-libres-malos-olores_1_13545787.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 02 Oct 2026 09:39:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El método casero y seguro para mantener las cañerías limpias y libres de malos olores]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Limpieza,Hogar,Cocina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuatro hábitos para mantener libres de residuos las juntas de los azulejos en cocinas y baños]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/cuatro-habitos-mantener-libres-residuos-juntas-azulejos-cocinas-banos_1_13552961.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/36ac26be-204a-488d-ab45-7fc20802a08c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuatro hábitos para mantener libres de residuos las juntas de los azulejos en cocinas y baños"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con el tiempo, las líneas pasan del blanco o gris original a tonos amarillentos, negruzcos o rosados que ya no salen con una pasada de bayeta</p><p class="subtitle">Cinco ideas para organizar y aprovechar todo el espacio de almacenamiento debajo del fregadero en la cocina</p></div><p class="article-text">
        Las juntas son la parte m&aacute;s vulnerable de un revestimiento cer&aacute;mico porque, mientras la superficie esmaltada del azulejo apenas absorbe l&iacute;quidos, la lechada de cemento con la que se rellenan la mayor&iacute;a de ellas est&aacute; llena de peque&ntilde;os poros. Por ellos penetran el agua jabonosa de la ducha y las salpicaduras de aceite de la cocina, mientras la cal del agua dura se acumula sobre la junta, y en ese entorno h&uacute;medo encuentran el moho y las bacterias un lugar donde crecer. 
    </p><p class="article-text">
        Con el tiempo, las l&iacute;neas pasan del blanco o gris original a tonos amarillentos, negruzcos o rosados que ya no salen con una pasada de bayeta. 
    </p><p class="article-text">
        Existen lechadas de resina epoxi, pr&aacute;cticamente impermeables y mucho m&aacute;s resistentes a las manchas y a los productos qu&iacute;micos, pero son m&aacute;s caras y su aplicaci&oacute;n es m&aacute;s compleja porque fraguan con rapidez y sus restos cuestan de retirar del azulejo, de modo que su uso en viviendas es menos habitual que el de las cementosas. Para quien convive con juntas de cemento, la clave est&aacute; en impedir que la suciedad se asiente, y eso se consigue con h&aacute;bitos constantes m&aacute;s que con limpiezas de choque.
    </p><h2 class="article-text">Ventilar y secar despu&eacute;s de cada ducha y cada guiso </h2><p class="article-text">
        El moho necesita humedad sostenida para prosperar, y ba&ntilde;os y cocinas son las estancias de la casa donde m&aacute;s vapor se genera, por lo que reducir el tiempo que paredes y juntas permanecen mojadas es la forma m&aacute;s eficaz de evitar que aparezca. 
    </p><p class="article-text">
        Traducido a la rutina diaria, eso significa encender el extractor o abrir la ventana durante la ducha y mantenerlos as&iacute; unos minutos despu&eacute;s, y usar la campana mientras se cocina, ya que hervir, fre&iacute;r o fregar tambi&eacute;n eleva la humedad del ambiente. 
    </p><p class="article-text">
        Esto vale para las campanas con salida al exterior porque las de recirculaci&oacute;n, muy comunes en pisos, filtran grasa y olores, pero devuelven el vapor a la cocina, de modo que con ellas conviene abrir tambi&eacute;n la ventana. Pasar una rasqueta de goma o una toalla de microfibra por las paredes de la ducha retira el agua antes de que la junta la absorba y reduce los restos de jab&oacute;n y de cal que quedan cuando las gotas se evaporan.
    </p><h2 class="article-text">Limpiar poco y a menudo, con productos suaves</h2><p class="article-text">
        La suciedad reciente sale con agua tibia y un detergente neutro, mientras que la incrustada obliga a frotar m&aacute;s y a usar productos agresivos que desgastan la junta. Por eso funciona mejor una pasada semanal con un cepillo de nailon o un cepillo de dientes viejo que una limpieza a fondo de vez en cuando, y conviene evitar los estropajos met&aacute;licos que rayan la lechada. 
    </p><p class="article-text">
        Para la grasa de la cocina basta con lavavajillas y agua caliente y para las manchas m&aacute;s resistentes, con una pasta de bicarbonato y agua que se deja unos minutos y se frota con el cepillo. 
    </p><p class="article-text">
        Contra el moho, el agua oxigenada es menos agresiva que la lej&iacute;a, aunque en juntas de color conviene probarla antes porque puede aclararlas. Despu&eacute;s, siempre hay que aclarar y secar, ya que los restos de producto atraen nueva suciedad. 
    </p><h2 class="article-text">No mezclar productos ni abusar del vinagre y la lej&iacute;a </h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Colocando los azulejos en una pared                            </span>
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        Aunque el vinagre se ha popularizado como limpiador casero, no conviene usarlo a menudo en las juntas porque la lechada de cemento es alcalina y los &aacute;cidos, del vinagre al salfum&aacute;n o de los productos antical, disuelven poco a poco sus componentes y la vuelven m&aacute;s porosa. Para quitar la cal de mamparas y azulejos pueden usarse de forma puntual, aclarando enseguida. 
    </p><p class="article-text">
        La lej&iacute;a puede decolorar las juntas de color y, sobre todo, es peligrosa si se mezcla con otros productos, ya que con amoniaco desprende cloraminas y con &aacute;cidos como el vinagre o el salfum&aacute;n libera cloro y otros gases irritantes que en un ba&ntilde;o peque&ntilde;o pueden ser graves. 
    </p><p class="article-text">
        Tampoco deben combinarse el agua oxigenada y el vinagre, puesto que juntos forman un compuesto corrosivo. Lo seguro es usar un solo producto cada vez, aclarar antes de cambiar de uno a otro y ventilar mientras se limpia. 
    </p><h2 class="article-text">Sellar las juntas y revisarlas de vez en cuando </h2><p class="article-text">
        Los selladores de juntas, que se venden en droguer&iacute;as y tiendas de bricolaje, penetran el poro de la lechada y hacen que el agua y la suciedad se queden en la superficie, de modo que se limpian con m&aacute;s facilidad. Se aplican sobre la junta limpia y seca, o ya curada si es nueva, y se renuevan con la frecuencia que indique el fabricante; las juntas epoxi no los necesitan. 
    </p><p class="article-text">
        Para saber cu&aacute;ndo toca repetir el sellado basta con echar unas gotas de agua sobre la junta, ya que si se oscurece y la absorbe, la protecci&oacute;n se ha perdido. Esa revisi&oacute;n sirve tambi&eacute;n para detectar grietas por donde el agua puede filtrarse tras el azulejo. En las esquinas de la ducha o el fregadero, donde suele haber silicona en lugar de lechada, el moho penetra en el material y no sale con la limpieza, as&iacute; que la soluci&oacute;n es cambiar el cord&oacute;n. 
    </p><h2 class="article-text">Cuando ya no basta con limpiar </h2><p class="article-text">
        Si la lechada est&aacute; agrietada, se deshace al frotarla o mantiene manchas que no salen con nada, el problema ya es de desgaste y la soluci&oacute;n pasa por retirar la junta vieja y rellenarla de nuevo, en casa o con un profesional, momento en el que puede valorarse una lechada epoxi para las zonas m&aacute;s expuestas. 
    </p><p class="article-text">
        Y si el moho reaparece tras ventilar y limpiar, conviene revisar si hay una filtraci&oacute;n o humedad en el muro porque ninguna limpieza resuelve una fuga. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Segura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/cuatro-habitos-mantener-libres-residuos-juntas-azulejos-cocinas-banos_1_13552961.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 01 Oct 2026 11:44:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuatro hábitos para mantener libres de residuos las juntas de los azulejos en cocinas y baños]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Higiene,Limpieza,Hogar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ciencia del arenero gatuno: cómo debe ser y cómo mantenerlo limpio, según los expertos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/ciencia-arenero-gatuno-debe-mantenerlo-limpio-expertos_1_13549496.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3970e4e3-42fd-44ba-b967-c7d92e6a0193_16-9-discover-aspect-ratio_default_1152358.jpg" width="960" height="540" alt="La ciencia del arenero gatuno: cómo debe ser y cómo mantenerlo limpio, según los expertos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La frecuencia con la que debes limpiar el arenero y otros tres consejos para que tu gato esté siempre a gusto</p><p class="subtitle">Una etóloga, sobre cómo el diseño de nuestras casas afecta a perros y gatos: “Un entorno inadecuado puede llegar a considerarse una forma de maltrato”</p></div><p class="article-text">
        A lo largo de la historia, la gente ha venerado a los gatos. Los antiguos egipcios adoraban a deidades felinas. En la mitolog&iacute;a n&oacute;rdica, la diosa vikinga Freya se desplazaba en un trineo tirado por dos gatos. Y mi padre suele llevar a su gata a dar paseos por la ciudad en una peque&ntilde;a mochila con ventana transparente para que pueda ver los lugares de inter&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Como sabe cualquiera que haya convivido con un gato, somos nosotros quienes les servimos a ellos y no al rev&eacute;s. Esto incluye la poco agradable tarea de mantener limpio su arenero.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los expertos, a menudo hay margen de mejora. &ldquo;El error m&aacute;s com&uacute;n que comete la gente con respecto al arenero de su gato es crear una configuraci&oacute;n que se adapte a ellos en lugar de al gato&rdquo;, afirma Samantha Bell, experta en gatos y estratega de contenidos de la organizaci&oacute;n sin &aacute;nimo de lucro Best Friends Animal Society. &ldquo;Pero somos nosotros quienes traemos a los gatos a nuestros hogares, as&iacute; que debemos hacer todo lo posible para garantizar que est&eacute;n lo m&aacute;s c&oacute;modos posible, y la bandeja de arena es una parte fundamental de esa comodidad&rdquo;. A continuaci&oacute;n, lo que necesitas saber para garantizar la satisfacci&oacute;n de tu querido felino a la hora de hacer sus necesidades.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Cu&aacute;ntos areneros hay que tener?</h2><p class="article-text">
        En TikTok vi a alguien que dec&iacute;a que los due&ntilde;os de gatos deber&iacute;an tener un arenero en cada habitaci&oacute;n. Me imagin&eacute; mi peque&ntilde;o piso abarrotado de bandejas y me desesper&eacute;. &ldquo;&iquest;Es eso lo que quieres?&rdquo;, le pregunt&eacute; desesperadamente a mi gata, que no habla ingl&eacute;s y no me respeta lo suficiente como para responderme, aunque lo hiciera.
    </p><p class="article-text">
        Afortunadamente, como ocurre con gran parte del contenido de TikTok, era falso. Pero tener m&aacute;s de una caja de arena suele ser una buena idea, sobre todo si tienes varios gatos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se recomienda que haya un arenero por cada gato de la casa, m&aacute;s uno extra&rdquo;, afirma la Dra. Lori Bierbrier, directora m&eacute;dica s&eacute;nior de medicina comunitaria de la costa este de la Sociedad Americana para la Prevenci&oacute;n de la Crueldad hacia los Animales (ASPCA). Por ejemplo, si tienes dos gatos, tres es el n&uacute;mero ideal. Si vives en una casa de varias plantas, &ldquo;deber&iacute;a haber una bandeja de arena en cada planta&rdquo;, a&ntilde;ade; as&iacute; se garantiza que los gatos no tengan que desplazarse demasiado cuando les surja la necesidad.
    </p><p class="article-text">
        Los gatos pueden compartir arenero, afirma la Dra. Marci Koski, consultora certificada en comportamiento y adiestramiento felino y propietaria de Feline Behavior Solutions. &ldquo;Puede ser una buena forma de que se conozcan entre ellos&rdquo;, afirma. Pero a algunos gatos no les gusta compartir, &ldquo;especialmente si hay una relaci&oacute;n conflictiva entre ellos&rdquo;, se&ntilde;ala Koski. &ldquo;Otra raz&oacute;n para tener m&aacute;s areneros que gatos&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Cu&aacute;l es la configuraci&oacute;n ideal del arenero?</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Hay bastantes elementos que influyen a la hora de crear una buena configuraci&oacute;n de la bandeja sanitaria para un gato, pero no tiene por qu&eacute; ser complicado ni dif&iacute;cil&rdquo;, afirma Koski.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Aseg&uacute;rate de que la bandeja sea lo suficientemente grande:</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        &ldquo;La mayor&iacute;a de las bandejas que se encuentran en las tiendas de mascotas son demasiado peque&ntilde;as&rdquo;, afirma Bell. Seg&uacute;n los expertos, un arenero deber&iacute;a tener una longitud de 1,5 veces la del gato, midiendo desde la nariz hasta la base de la cola. &ldquo;Eso deber&iacute;a darles espacio suficiente para excavar, enterrar y darse la vuelta sin tocar las paredes&rdquo;, explica Koski.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Utiliza un arenero abierto: </li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Aunque los humanos quiz&aacute;s preferimos los areneros cerrados que ocultan los desechos, la mayor&iacute;a de los gatos prefieren las bandejas abiertas &ldquo;porque eso les proporciona un campo de visi&oacute;n m&aacute;s amplio y les ayuda a sentirse seguros&rdquo;, explica Koski. &ldquo;Adem&aacute;s, as&iacute; no se acumulan los olores desagradables en un solo lugar&rdquo;. La entrada tambi&eacute;n debe ser &ldquo;lo suficientemente baja como para que puedan entrar con facilidad&rdquo;, a&ntilde;ade Bell.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Elige la ubicaci&oacute;n adecuada:</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        &ldquo;Los gatos prefieren que sus areneros est&eacute;n en un lugar tranquilo, pero no 'acorralado'&rdquo;, afirma Bierbrier. Esto significa que quieren poder ver a otras personas y animales que se acerquen, y disponer de varias v&iacute;as de escape por si quieren abandonar sus bandejas r&aacute;pidamente. Mant&eacute;n las bandejas alejadas de &ldquo;lugares concurridos, ruidosos o intimidantes&rdquo;, como junto a la lavadora y la secadora, o en zonas con mucho tr&aacute;nsito de personas, dice Bierbrier. Adem&aacute;s, mant&eacute;n la bandeja alejada de la comida y el agua del gato, sugiere Bell, explicando que los gatos son extremadamente limpios y no quieren que su comida est&eacute; demasiado cerca de su aseo.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Utiliza la arena adecuada:</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Los antepasados de nuestros gatos dom&eacute;sticos eran gatos salvajes del desierto, dice Bell, y algunos de esos instintos perduran. &ldquo;As&iacute; que, cuando pienses en qu&eacute; tipo de arena utilizar, piensa en lo m&aacute;s parecido a la arena&rdquo;, dice. La mayor&iacute;a de los gatos prefieren arena aglomerante sin perfume, con una textura de media a fina, afirma Bierbrier. En cuanto a la cantidad que hay que usar, Bell dice que la profundidad de la arena debe ser &ldquo;suficiente para poder cubrir sus excrementos c&oacute;modamente&rdquo;, normalmente entre 5-7 cent&iacute;metros.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Con qu&eacute; frecuencia hay que limpiarlo?</h2><p class="article-text">
        Los expertos coinciden en que la arena debe limpiarse al menos una vez al d&iacute;a, y quiz&aacute; m&aacute;s, dependiendo de la frecuencia con la que se utilice la bandeja (si la usan varios gatos, por ejemplo) o de si tu gato es especialmente exigente.
    </p><p class="article-text">
        La arena tambi&eacute;n debe sustituirse por completo de vez en cuando. Seg&uacute;n el tipo de arena que utilices, explica Koski, esto podr&iacute;a ser cada dos o tres d&iacute;as en el caso de algunas arenas de pino o de papel, o una vez al mes en el caso de las arenas aglomerantes de arcilla.
    </p><p class="article-text">
        La propia bandeja sanitaria tambi&eacute;n deber&iacute;a sustituirse cada a&ntilde;o o cada dos a&ntilde;os, afirma Bell, &ldquo;especialmente si ves ara&ntilde;azos en ella&rdquo;, ya que estos ara&ntilde;azos pueden albergar bacterias y olores. 
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Cu&aacute;les son los indicios de que un gato no est&aacute; contento con su arenero?</h2><p class="article-text">
        Bierbrier se&ntilde;ala que entre los indicios de que la bandeja sanitaria del gato no se limpia correctamente se incluyen:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Malos olores procedentes de la caja.</li>
                                    <li>El gato muestra comportamientos extra&ntilde;os cerca de la caja, como maullar o llorar en exceso.</li>
                                    <li>El gato se posa en los bordes de la caja &ldquo;para evitar tocar la arena sucia con las patas&rdquo;.</li>
                                    <li>El gato entra y sale de la caja a toda prisa, y apenas excava.</li>
                                    <li>El gato ara&ntilde;a las zonas alrededor de la caja, como las paredes o el suelo, en lugar de excavar en la arena.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Una de las se&ntilde;ales de alarma m&aacute;s importantes es que el gato empiece a evitar por completo la bandeja sanitaria. Esto puede ser un indicio de mala higiene de la arena, pero tambi&eacute;n podr&iacute;a indicar algo m&aacute;s grave.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay muchas razones por las que un gato puede hacer sus necesidades fuera del arenero, y ninguna de ellas se debe a que sea malo, rencoroso, celoso o simplemente 'est&eacute; haciendo el tonto'&rdquo;, afirma Ball. Cuando un gato hace sus necesidades fuera de la caja, es porque est&aacute; intentando comunicar que algo va mal. &ldquo;No quieren hacerlo&rdquo;, explica. &ldquo;Son animales limpios&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Si tu gato tiene accidentes fuera de la caja de arena, no lo castigues, aconseja Ball. En su lugar, pide cita con el veterinario lo antes posible. Al propio gato de Ball se le escap&oacute; la orina una noche. Al d&iacute;a siguiente, lo llev&oacute; al veterinario y descubri&oacute; que ten&iacute;a diabetes, lo que le hace beber m&aacute;s agua. &ldquo;Como es un gato mayor, es posible que no pudiera controlarlo mientras dorm&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No limpiar bien la caja de arena tambi&eacute;n puede provocar problemas de salud al gato, afirma Koski. &ldquo;Los gatos pueden contraer infecciones del tracto urinario por culpa de cajas de arena sucias, y estas pueden ser tremendamente dolorosas&rdquo;, afirma.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Madeleine Aggeler]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/ciencia-arenero-gatuno-debe-mantenerlo-limpio-expertos_1_13549496.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 30 Sep 2026 20:21:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La ciencia del arenero gatuno: cómo debe ser y cómo mantenerlo limpio, según los expertos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Gatos,Animales,Limpieza,Bienestar animal,Hogar,The Guardian]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cinco ideas para organizar y aprovechar todo el espacio de almacenamiento debajo del fregadero en la cocina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/cinco-ideas-organizar-aprovechar-espacio-almacenamiento-debajo-fregadero-cocina_1_13549401.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0c3664e4-6f87-4e33-8eb9-9102602871b3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cinco ideas para organizar y aprovechar todo el espacio de almacenamiento debajo del fregadero en la cocina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si tu cocina tiene un mueble convencional, con las tuberías partiendo el interior, no tires la toalla: hay formas de aprovechar el hueco con accesorios y distintas soluciones de almacenaje que te ayudarán a mantener el caos a raya</p><p class="subtitle">Cómo limpiar y desinfectar el lavavajillas de forma eficaz para mantenerlo libre de olores
</p></div><p class="article-text">
        Vivir con una mejor organizaci&oacute;n en <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/ordena-define-desecha-siete-consejos-faciles-economicos-organizar-casa-expertos_1_13042385.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">casa</a> no siempre es sin&oacute;nimo de tener m&aacute;s metros cuadrados. Muchas veces es cuesti&oacute;n de estudiar c&oacute;mo utilizamos lo que ya tenemos y no descartar ning&uacute;n hueco por peque&ntilde;o (e inc&oacute;modo) que pueda parecernos a priori. Con un poco de ingenio, siempre queda alg&uacute;n rinc&oacute;n que puede dar mucho de s&iacute;. De entre todas las estancias de la casa, la cocina suele ser una de las que m&aacute;s orden necesitan. Tener cada cosa en su lugar, y lo que m&aacute;s usamos siempre a mano, puede ayudarnos mucho a simplificar las tareas cotidianas cuando el tiempo es oro. 
    </p><p class="article-text">
        Cada cocina es un mundo. Podemos encontrarlas con enormes columnas de almacenamiento, con o sin <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/ideas-sencillas-renovar-despensa-crear-espacio-organizado-practico_1_11822687.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">despensa</a> independiente, con cajones, armarios o incluso estantes que permiten verlo todo de un simple vistazo. Las posibilidades de distribuci&oacute;n son casi infinitas y depender&aacute;n de los metros de que se dispone y de las necesidades de cada hogar. Sin embargo, el espacio menos agradecido en todas ellas suele ser el que queda debajo del fregadero. Pero cuando los espacios de almacenamiento escasean, se hace imprescindible recurrir a este <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/mejores-trucos-organizar-armarios_1_10272873.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">armario</a>, que suele ser el lugar estrella para guardar los productos de limpieza. 
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                    alt="Muchas cocinas modernas ya contemplan en su diseño cómo aprovechar con cajones adaptados este espacio"
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                Muchas cocinas modernas ya contemplan en su diseño cómo aprovechar con cajones adaptados este espacio                            </span>
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        En las cocinas modernas, cada vez son m&aacute;s los dise&ntilde;os que aportan desde el principio soluciones para salvar las dificultades de este espacio, adaptando los cajones para dejar libre la zona del sif&oacute;n y las tuber&iacute;as; haciendo mucho m&aacute;s f&aacute;cil mantener todo el contenido bien ordenado y con un mejor acceso. Sin embargo, si tu cocina tiene un mueble m&aacute;s convencional, con las tuber&iacute;as partiendo el interior, no tires la toalla: hay formas de aprovechar ese hueco con accesorios y distintas soluciones de almacenaje que te ayudar&aacute;n a mantener el caos a raya. 
    </p><p class="article-text">
        En esta misi&oacute;n es primordial estudiar bien el espacio que tenemos y darle a cada elemento su lugar. Lo primero ser&aacute; proteger la parte inferior del mueble, que es una de las zonas de la cocina m&aacute;s expuestas a derrames de agua y <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cinco-pasos-sencillos-quitar-olor-humedad-trapos-cocina-recuperar-absorcion_1_13397062.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">humedad</a>, pensar c&oacute;mo aprovechar las puertas y qu&eacute; cajones o estantes podemos adaptar para transformar este hueco de la cocina. 
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, hay que tener en cuenta que aunque este <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/regla-90-90-ordenar-limpieza-armario-casa_1_11759745.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">armario</a> suela ser un comod&iacute;n, no podemos almacenar en su interior cualquier cosa y tenemos que tener ciertas precauciones. Sobre todo, evita guardar en su interior aquello que pueda deteriorarse con la humedad o productos que tengas que usar constantemente y resulte muy inc&oacute;modo acceder a ellos de forma habitual. Si vas a guardar distintas cosas, agr&uacute;palas por categor&iacute;as para mantener un orden.
    </p><h2 class="article-text">Aprovechar las puertas para almacenar lo m&aacute;s peque&ntilde;o</h2><p class="article-text">
        Muchas veces las puertas quedan totalmente desaprovechadas. No pensamos en ellas como un espacio m&aacute;s de almacenaje, cuando pueden ser unas grandes aliadas para guardar peque&ntilde;os objetos poco pesados y tenerlos perfectamente ordenados. Las puertas del mueble del fregadero pueden ser un lugar ideal para dejar las esponjas, cepillos de limpieza, guantes, <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/utilizar-colores-bayetas-microfibra-organizar-limpieza-casa_1_13296903.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bayetas</a> o bolsas de basura, que se pueden <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/como-ordenar-rincon-casa_1_10207242.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">organizar</a> con ganchos o peque&ntilde;as cestas con ventosas o soportes.
    </p><p class="article-text">
        De esta forma, conseguimos ganar espacio en la base del armario dejando, adem&aacute;s, las cosas que m&aacute;s utilizamos a mano, nada m&aacute;s abrir el mueble. Tendr&aacute;s, eso s&iacute;, que medir muy bien el espacio que tienes para que estas soluciones no dificulten el cierre del armario. 
    </p><h2 class="article-text">Generar una segunda altura </h2><p class="article-text">
        El <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/organizar-armario-vuelta-vacaciones-tres-trucos-combatir-desorden_1_11609027.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">armario</a> del fregadero suele el lugar que se utiliza en casi todas las casas para guardar todos los productos de limpieza. Si tienes dificultad para encontrarle hueco a todo, no dudes en utilizar una estructura con doble altura y no aprovechar solo su superficie. Mide bien el hueco que tienes y busca un estante doble que te pueda encajar. En la parte inferior puedes guardar sin problema las botellas de productos y envases m&aacute;s altos, y dejar la parte superior para objetos m&aacute;s peque&ntilde;os como estropajos, <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/trucos-mantener-trapos-bayetas-cocina-limpios-malos-olores_1_11788947.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pa&ntilde;os</a> y recambios. Busca una estructura que no interfiera con la tuber&iacute;a y que sea c&oacute;moda para sacar los productos que est&eacute;n almacenados m&aacute;s al fondo.
    </p><h2 class="article-text">Utilizar muebles auxiliares extra&iacute;bles</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Los muebles y cajones extraíbles se han consolidado como unas de las mejores opciones de almacenamiento en la cocina                            </span>
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        Otro de los problemas de este armario es la dificultad para acceder a su interior, sobre todo a la parte m&aacute;s profunda. Por eso, es aconsejable guardar en el fondo aquellos productos que menos utilicemos. Otra opci&oacute;n es buscar en el mercado alguna soluci&oacute;n deslizante, alguna bandeja extra&iacute;ble o <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/mejores-organizadores-cambio-armario_1_8979851.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&oacute;dulos</a> con ruedas. De esta forma, ser&aacute; mucho m&aacute;s sencillo encontrar lo que necesitemos sin necesidad de agacharnos y tener que estar buscando entre todos los productos. 
    </p><h2 class="article-text">Adaptar el almacenamiento a las tuber&iacute;as</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Puede que las cajas convencionales no sean tus mejores aliadas para organizar el espacio de debajo del fregadero                            </span>
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        Antes de ponerte a buscar soluciones de almacenaje o lanzarte a comprar cajas convencionales, estudia bien el hueco que tienes. Mide su anchura, su altura y su profundidad y anota muy bien d&oacute;nde caen las tuber&iacute;as. A partir de ah&iacute;, tendr&aacute;s que amoldar los <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/interiorista-sistema-almacenaje-cocinas-pequenas-esencial-llevar-armarios-techo-xp_1_13507307.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">accesorios</a> a la forma del interior de tu armario, optando probablemente por m&oacute;dulos estrechos y bandejas que tengan distintos tama&ntilde;os, dejando lo m&aacute;s libre posible el hueco central. Los envases m&aacute;s grandes y altos tendr&aacute;s que organizarlos en la parte m&aacute;s alejada de la tuber&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text">Proteger la base</h2><p class="article-text">
        Otra cuesti&oacute;n que no podemos olvidar es proteger bien la base del mueble auxiliar del fregadero, ya que es la zona que est&aacute; m&aacute;s expuesta a fugas de agua, salpicaduras y <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cuatro-trucos-mantener-limpios-malos-olores-trapos-cocina_1_12709886.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">humedad</a> de toda la <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/trucos-organizar-cocina-pequena_1_10273034.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cocina</a>. Si puedes, hazte con una bandeja que sea aislante y extra&iacute;ble, que cubra toda la superficie. Adem&aacute;s de servir de protector, te facilitar&aacute; mucho la limpieza de esa zona. Busca alg&uacute;n material resistente al agua. De forma peri&oacute;dica, tendr&aacute;s que retirarla para poder revisar el estado del mueble y limpiar la suciedad acumulada. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Segura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/cinco-ideas-organizar-aprovechar-espacio-almacenamiento-debajo-fregadero-cocina_1_13549401.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 30 Sep 2026 11:36:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cinco ideas para organizar y aprovechar todo el espacio de almacenamiento debajo del fregadero en la cocina]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Limpieza,Cocina,Hogar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo limpiar y desinfectar el lavavajillas de forma eficaz para mantenerlo libre de olores]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/limpiar-desinfectar-lavavajillas-forma-eficaz-mantenerlo-libre-olores_1_13538954.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4d17988e-fb98-40ea-8c07-e60070cbfd7c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1219y41.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo limpiar y desinfectar el lavavajillas de forma eficaz para mantenerlo libre de olores"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Damos por hecho que un aparato que trabaja con agua caliente y detergente se limpia solo, pero no es así</p><p class="subtitle">Cómo limpiar una esterilla de yoga y mantenerla cómo nueva según su material</p></div><p class="article-text">
        Pocas cosas desconciertan tanto como abrir el lavavajillas al terminar el programa y notar un olor a humedad o a comida pasada. Damos por hecho que un aparato que trabaja con agua caliente y detergente se limpia solo, pero no es as&iacute;. Cada lavado arrastra grasa, restos org&aacute;nicos y cal que se van acumulando en los rincones menos visibles. Con el tiempo, esa suciedad se descompone y el olor acaba impregnando tambi&eacute;n vasos y platos.
    </p><p class="article-text">
        La explicaci&oacute;n est&aacute; en las condiciones del interior. Un lavavajillas es un espacio h&uacute;medo y c&aacute;lido, con abundante materia org&aacute;nica en forma de restos de comida, justo lo que necesitan los microorganismos para prosperar. A eso se suma c&oacute;mo lo usamos. El programa Eco, el m&aacute;s habitual por su ahorro de luz y agua, lava a unos 50 &deg;C, mientras que los programas normales rondan los 60 &deg;C y los intensivos pueden llegar a 70 u 80 &deg;C, seg&uacute;n el modelo. Si el aparato casi nunca alcanza temperaturas altas, la grasa y los restos no terminan de disolverse y se van acumulando en filtros y conductos. Entre lavado y lavado, las gomas y los pliegues de la puerta siguen h&uacute;medos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los puntos que m&aacute;s atenci&oacute;n requieren son el filtro, la junta de goma de la puerta, los brazos aspersores y el cajet&iacute;n del detergente. Revisarlos con regularidad resuelve la mayor&iacute;a de los problemas de olor y mejora el lavado. Si el color persiste despu&eacute;s de una limpieza a fondo, conviene revisar el desag&uuml;e o consultar con un t&eacute;cnico.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">El filtro, por donde empezar</h2><p class="article-text">
        Si hay que empezar por alg&uacute;n sitio, es por el filtro, situado en el fondo de la cubeta. Se compone de dos piezas: un cestillo de pl&aacute;stico que retiene los restos m&aacute;s grandes y, a su alrededor, una placa met&aacute;lica perforada. Su funci&oacute;n es cribar los residuos que arrastra el agua sucia para que no lleguen a la bomba de desag&uuml;e; si se obstruye, puede provocar ruidos extra&ntilde;os y olor a restos de comida.
    </p><p class="article-text">
        Lo mejor es vaciar el cestillo cada vez que tenga restos, cepillar el filtro grande al menos una vez al mes y limpiar las aspas un par de veces al a&ntilde;o. Si el lavavajillas se usa con frecuencia, es recomendable sacar el filtro una vez por semana.
    </p><p class="article-text">
        El procedimiento es sencillo. Se retira la bandeja inferior y, en la mayor&iacute;a de los modelos, se gira el cestillo en sentido contrario a las agujas del reloj para extraerlo junto con la placa. Se vac&iacute;an los restos, se enjuaga el cestillo y se frota la placa con un cepillo, agua y unas gotas de jab&oacute;n. Si est&aacute; muy sucio, puede dejarse a remojo media hora en agua caliente. Conviene evitar los estropajos met&aacute;licos, que pueden da&ntilde;ar la malla y no forzar las piezas. Al volver a montarlo, se gira en el sentido de las agujas del reloj hasta que quede bloqueado.
    </p><p class="article-text">
        Un filtro sucio no solo huele, tambi&eacute;n lava peor. Por los restos de grasa, comida y las impurezas del agua, un lavavajillas sin limpieza peri&oacute;dica puede empezar a oler mal o a dejar restos de suciedad en la vajilla.
    </p><h2 class="article-text">Juntas, brazos y cajetines: los rincones olvidados</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Platos, vasos y cubertería limpia en el lavavajillas                            </span>
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        La junta de goma de la puerta es otro punto que conviene vigilar, ya que en ella pueden acumularse restos de comida e incluso moho, y recomienda limpiarla con un pa&ntilde;o h&uacute;medo y recurrir a un cepillo peque&ntilde;o en los pliegues de dif&iacute;cil acceso. Un viejo cepillo de dientes cumple perfectamente esa funci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Lo mismo vale para el borde inferior de la puerta. En la uni&oacute;n entre la puerta y la cuba se acumulan restos que pueden causar malos olores, favorecer la aparici&oacute;n de moho y, en algunos casos, impedir que la puerta cierre bien.
    </p><p class="article-text">
        Los brazos aspersores, encargados de repartir el agua durante el lavado, tienen peque&ntilde;os orificios que la cal y los restos pueden taponar. Se desmonta con facilidad y basta pasar un palillo por cada agujero y enjuagarlos. Tampoco hay que olvidar las bandejas. Es recomendable sacarlas para comprobar que no quedan restos pegados, porque podr&iacute;an volver a depositarse sobre la vajilla durante el lavado. El cajet&iacute;n del detergente y el dep&oacute;sito del abrillantador tambi&eacute;n agradecen un enjuague con agua caliente de vez en cuando para que no se obstruyan.
    </p><h2 class="article-text">La limpieza a fondo: calor y un buen producto</h2><p class="article-text">
        Una vez limpias las piezas, llega el ciclo de desinfecci&oacute;n. La recomendaci&oacute;n m&aacute;s extendida es un programa en vac&iacute;o a la m&aacute;xima temperatura que permita el aparato. Se aconseja realizar esta limpieza profunda cada tres meses, con un ciclo caliente y vinagre o un producto espec&iacute;fico para eliminar los dep&oacute;sitos de cal y grasa. Los productos comerciales para limpiar los lavavajillas est&aacute;n formulados precisamente para esto y suelen ser la opci&oacute;n m&aacute;s segura para el aparato.
    </p><p class="article-text">
        El vinagre es uno de los recursos caseros m&aacute;s extendidos. Se coloca un recipiente con una taza en la bandeja superior y se lanza un programa caliente con el aparato vac&iacute;o. Ayuda a desprender la cal, pero es un &aacute;cido que puede da&ntilde;ar algunas piezas, as&iacute; que no conviene abusar de &eacute;l y vale la pena consultar el manual. Una advertencia fundamental es que nunca debe mezclarse vinagre con lej&iacute;a ni con productos que contengan cloro porque la combinaci&oacute;n libera gases t&oacute;xicos. Por eso, el ciclo debe hacerse sin detergente, ya que algunos contienen blanqueantes clorados.
    </p><p class="article-text">
        El exterior requiere menos atenci&oacute;n, pero tambi&eacute;n tiene sus normas. En los modelos de acero inoxidable, es mejor no pulverizar el limpiador directamente sobre el frontal porque la humedad puede da&ntilde;ar los controles electr&oacute;nicos, sino aplicarlo sobre un pa&ntilde;o. Y hay que evitar las toallitas con lej&iacute;a o cloro, los productos agresivos y los estropajos abrasivos, tanto en la puerta como en la cuba.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Segura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/limpiar-desinfectar-lavavajillas-forma-eficaz-mantenerlo-libre-olores_1_13538954.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 30 Sep 2026 08:03:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo limpiar y desinfectar el lavavajillas de forma eficaz para mantenerlo libre de olores]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Limpieza,Higiene,Hogar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El sencillo truco para quitar las manchas de las almohadas y dejarlas como nuevas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tres-trucos-quitar-manchas-almohadas-dejarlas-nuevas_1_13534716.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7c419113-be7c-48af-accc-1e89c35a173d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El sencillo truco para quitar las manchas de las almohadas y dejarlas como nuevas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con los meses, la grasa y los componentes del sudor se oxidan y se fijan en la fibra, y así aparece ese tono amarillento que un lavado convencional no siempre logra quitar</p><p class="subtitle">Negras, rojas o amarillas: qué significan los colores de las bandejas de carne, pescado o pollo </p></div><p class="article-text">
        Pasamos con ella alrededor de un tercio de nuestra vida y, sin embargo, es probablemente el objeto de la casa al que menos prestamos atenci&oacute;n. Cambiamos las s&aacute;banas, lavamos las fundas y damos por hecho que la almohada est&aacute; limpia. Hasta el d&iacute;a en que, al quitar la funda, aparece esa mancha amarillenta con forma m&aacute;s o menos de cabeza que nadie ha visto crecer con el paso del tiempo. 
    </p><p class="article-text">
        La explicaci&oacute;n es menos misteriosa de lo que parece. Noche tras noche, la almohada recibe el sudor, grasa de la piel, restos de cremas y saliva. Ninguna funda es una barrera total, ya que tanto la tela como la almohada son porosas, y esos residuos acaban llegando al relleno. Acostarse con el pelo mojado a&ntilde;ade humedad extra. Con los meses, la grasa y los componentes del sudor se oxidan y se fijan en la fibra, y as&iacute; aparece ese tono amarillento que un lavado convencional no siempre logra quitar. 
    </p><p class="article-text">
        Los &aacute;caros del polvo se alimentan de las escamas de piel que perdemos al dormir y prosperan en ambientes h&uacute;medos, as&iacute; que la almohada les ofrece casa y comida. Lavarla con regularidad reduce su presencia y la de sus al&eacute;rgenos, algo especialmente importante para quienes padecen alergia o asma. Antes de ponerse manos a la obra, conviene leer la etiqueta, donde se encuentra la informaci&oacute;n clave sobre si la almohada admite lavadora, a qu&eacute; temperatura y c&oacute;mo debe secarse. 
    </p><h2 class="article-text">Pasta de bicarbonato y agua oxigenada, para manchas localizadas</h2><p class="article-text">
        En uno de los remedios m&aacute;s recomendados por quienes se dedican a la limpieza y tiene la ventaja de que casi todo el mundo tiene ambos productos en casa. Adem&aacute;s, permite atacar la mancha sin recurrir a productos agresivos como la lej&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        El procedimiento es sencillo. Se mezclan ambos a partes iguales hasta formar una pasta, se cubre por completo la zona amarillenta y se deja actuar unos 15 minutos, sin necesidad de frotar. Conviene preparar la mezcla justo antes de usarla y no guardar lo que sobre en un recipiente cerrado porque sigue liberando ox&iacute;geno. Pasado este tiempo, se retira bien el producto con una bayeta h&uacute;meda para que no queden restos de bicarbonato, que pueden dejar cercos blanquecinos. Si el material lo permite, despu&eacute;s se lava la almohada a m&aacute;quina; si no, basta con dejarla secar al aire por completo antes de volver a usarla. Unos guantes no sobran.
    </p><p class="article-text">
        El bicarbonato act&uacute;a como abrasivo suave y absorbente, y adem&aacute;s es ligeramente alcalino, lo que ayuda a deshacer la grasa. El agua oxigenada, que en farmacias se vende al 3%, es la que blanquea, ya que oxida los compuestos responsables del tono amarillo. Las dos se potencian entre s&iacute; porque el agua oxigenada act&uacute;a mejor en un medio alcalino como el que crea el bicarbonato. Como puede aclarar los tintes, conviene probarla antes en una zona poco visible si la tela o el relleno son de color. 
    </p><p class="article-text">
        Para manchas recientes o leves puede bastar menos. Una pasta de bicarbonato y agua, dejada actuar entre veinte y treinta minutos antes de pasar a la lavadora, puede ser suficiente. Si la mancha se resiste, se puede repetir la operaci&oacute;n o pasar la mezcla con agua oxigenada. 
    </p><h2 class="article-text">Remojo con percarbonato s&oacute;dico, para almohadas muy amarillas</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Almohadas                            </span>
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        Cuando la mancha lleva a&ntilde;os asentada o cubre casi toda la superficie, el tratamiento localizado se queda corto. Aqu&iacute; entra en juego el percarbonato s&oacute;dico. Forma parte de muchos detergentes desde hace d&eacute;cadas, pero en los &uacute;ltimos a&ntilde;os se ha popularizado como producto independiente y como alternativa a la lej&iacute;a. Se vende en droguer&iacute;as y supermercados, a menudo bajo la etiqueta de ox&iacute;geno activo. 
    </p><p class="article-text">
        Su funcionamiento es sencillo. Al disolverse en agua libera per&oacute;xido de hidr&oacute;geno, es decir, agua oxigenada, junto con carbonato s&oacute;dico. El primero oxida y blanquea las manchas org&aacute;nicas, como las de sudor, saliva o restos de cosm&eacute;ticos, y el segundo ayuda a deshacer la grasa. Resulta especialmente &uacute;til con fundas y almohadas blancas muy amarillentas, o con manchas que se resisten a un lavado normal. 
    </p><p class="article-text">
        Antes de empezar, una precauci&oacute;n clave: este m&eacute;todo es para almohadas de fibra o microfibra que admiten lavado con agua. No conviene usarlo con almohadas de plumas o plum&oacute;n porque el percarbonato puede da&ntilde;ar las fibras de origen animal, igual que ocurre con la lana o la seda. Tampoco sirve para las viscoel&aacute;sticas o de l&aacute;tex, que no deben sumergirse. 
    </p><p class="article-text">
        Se llena una ba&ntilde;era o un barre&ntilde;o grande con agua caliente, idealmente entre 40 y 60 grados si la etiqueta de la almohada lo permite. Se a&ntilde;ade el percarbonato siguiendo las dosis del envase, que suele indicarse por litros de agua, y se remueve hasta que se disuelva. Despu&eacute;s se sumerge la almohada y se deja actuar varias horas. En el caso de manchas muy marcadas, un remojo de cuatro a seis horas puede ser &uacute;til. La temperatura importa, ya que el percarbonato act&uacute;a, sobre todo, en agua caliente; en la fr&iacute;a, pierde buena parte de su efecto. Es recomendable usar guantes porque irrita la piel y los ojos. 
    </p><p class="article-text">
        Hay quien a&ntilde;ade un paso previo para las almohadas m&aacute;s castigadas: un primer remojo en agua caliente con detergente para retirar la grasa, y despu&eacute;s vaciar, volver&aacute; a llenar y aplicar el percarbonato. Es un proceso largo, pero no requiere frotar, y permite tratar varias almohadas a la vez. En cualquier caso, al terminar hay que aclarar bien y asegurarse de que la almohada se seca por completo, tambi&eacute;n por dentro, porque una almohada que conserva humedad es terreno abonado para el moho. 
    </p><h2 class="article-text">Un lavado a fondo, adaptado al tipo de relleno</h2><p class="article-text">
        Los dos trucos anteriores pierden buena parte de su sentido si despu&eacute;s la almohada no se lava bien. Aqu&iacute; el material lo cambia todo. 
    </p><p class="article-text">
        Las de fibra hueca y microfibra son las m&aacute;s agradecidas. Si la etiqueta lo permite, pueden ir a la lavadora con agua caliente. La temperatura importa, ya que a 60 grados el lavado elimina los &aacute;caros, mientras que con 40 solo arrastra una parte de ellos y de sus al&eacute;rgenos. El calor tiene la ventaja de que disuelve la grasa corporal acumulada, que con agua fr&iacute;a sale con dificultad. Conviene a&ntilde;adir un aclarado extra para que no queden restos de detergentes en el relleno. 
    </p><p class="article-text">
        Las de plumas tambi&eacute;n admiten lavadora, pero con m&aacute;s cuidado: programa delicado, agua templada, detergente neutro y sin suavizante, que puede apelmazar el relleno. El momento delicado es el secado. Al aire tardan mucho y pueden quedar h&uacute;medas por dentro, as&iacute; que lo ideal es la secadora a baja temperatura. Si no se tiene, hay que sacudirlas y darles la vuelta con frecuencia hasta que est&eacute;n completamente secas. 
    </p><p class="article-text">
        El truco de las pelotas de tenis no es un mito, aunque donde de verdad funciona es en la secadora, ya que al golpear la almohada, deshacen los grumos y le devuelven el volumen. Basta con un par, limpias, o con bolas de secado espec&iacute;ficas. En la lavadora, lavar las almohadas de dos en dos ayuda a mantener el tambor equilibrado. Un centrifugado suave es recomendable porque acelera el secado; lo que no hay que hacer es escurrirlas ni retorcerlas a mano porque se deforman. Sea cual sea el m&eacute;todo, deben secarse por completo.
    </p><p class="article-text">
        Las viscoel&aacute;sticas y las de l&aacute;tex requieren un m&eacute;todo distinto. No deben sumergirse ni mojarse en exceso porque el material tarda mucho en secar y podr&iacute;a deteriorarse. En su lugar, se recomienda limpiar la superficie con un pa&ntilde;o h&uacute;medo y unas gotas de jab&oacute;n neutro, frotando con suavidad. Despu&eacute;s hay que dejarlas ventilar bien, a la sombra y lejos de fuentes de calor porque el sol y las altas temperaturas degradan estos materiales. Tampoco deben ir a la secadora. Eso s&iacute;, muchas llevan una funda exterior con cremallera que puede quitarse y lavarse a m&aacute;quina. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Segura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tres-trucos-quitar-manchas-almohadas-dejarlas-nuevas_1_13534716.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 24 Sep 2026 12:12:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Limpieza,Hogar,Higiene]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Rápidas, fáciles y que no duelen en el bolsillo: tres recetas para ahorrar en la próxima compra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/rapidas-faciles-no-duelen-bolsillo-tres-recetas-ahorrar-proxima-compra_1_13525340.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3d0a2a86-162d-4a34-98c2-aab376df3d19_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Rápidas, fáciles y que no duelen en el bolsillo: tres recetas para ahorrar en la próxima compra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con algo de planificación y algunos recursos, podemos preparar platos ricos, sencillos y económicos sin tener que echar mano de comida preparada o de bajo coste</p><p class="subtitle">De la ensaladera al puchero: cinco guisos de legumbres para volver a los platos de cuchara este otoño</p></div><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, el precio de los alimentos se ha incrementado notablemente y el gesto de llenar la cesta con los productos habituales se ha convertido en un desembolso considerablemente mayor que hace solo un lustro. Seg&uacute;n el Instituto Nacional de Estad&iacute;stica (INE), los <a href="https://www.ine.es/varipc/verVariaciones.do" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">precios</a> del grupo de alimentos y bebidas no alcoh&oacute;licas han acumulado una subida cercana al 40% entre 2020 y comienzos de 2026.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, que la cesta de la compra se haya encarecido no tiene por qu&eacute; ser sin&oacute;nimo de que cocinar en casa tenga que convertirse en un lujo. Con algo de planificaci&oacute;n y algunos recursos, podemos preparar platos ricos, sencillos y econ&oacute;micos sin tener que echar mano de comida preparada o de bajo coste. 
    </p><p class="article-text">
        En esta tarea tener a mano conservas de <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/evitar-lentejas-garbanzos-legumbres-gases_1_12043652.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">legumbres</a>, verduras o pescado puede ser de gran ayuda; adem&aacute;s de saber identificar los productos de temporada y aprovechar que suelen ofrecer una buena relaci&oacute;n calidad precio. Otra gran aliada es la cocina de aprovechamiento, que saca el m&aacute;ximo partido a esos ingredientes o restos que de otra forma terminar&iacute;an en la basura. 
    </p><h2 class="article-text">Trucos para ahorrar en la compra</h2><p class="article-text">
        Con estas ideas en mente, proponemos un men&uacute; completo compuesto por tres recetas r&aacute;pidas, f&aacute;ciles y econ&oacute;micas: <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/saludables-son-hummus-guacamole-snacks-vegetales-supermercado_1_12348498.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hummus</a> de remolacha como entrante, poke de pollo como plato principal y naranja con chocolate negro y hierbabuena de postre. Tres opciones saludables y sencillas para demostrar que <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/compra-sana-metodo-6-1_1_12839167.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">comer bien</a> y variado no tiene por qu&eacute; estar re&ntilde;ido con cuidar el bolsillo. 
    </p><p class="article-text">
        A la hora de <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/ahorrar-al-hacer-la-compra_1_10918971.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ahorrar</a> en la cesta de la compra, algunos peque&ntilde;os cambios en la planificaci&oacute;n pueden ayudarnos mucho y marcar la diferencia. Anota algunos de estos consejos: 
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/metodo-compra-inversa-apuntar-cosa-adquieres-ayuda-ahorrar_1_12415686.html" data-mrf-recirculation="links-noticia">Planifica</a> tu men&uacute; semanal antes de salir a comprar. Es el primer paso para ahorrar en la cesta de la compra. Sentarte y pensar qu&eacute; recetas vas a preparar a lo largo de la semana. Organizar la lista de la compra en funci&oacute;n de esos platos nos evitar&aacute; caer en compras compulsivas. </li>
                                    <li>Revisa bien tu despensa y el frigor&iacute;fico. Una vez tengas la planificaci&oacute;n, y antes de ir al mercado o supermercado, revisa bien qu&eacute; tienes en tu despensa y nevera, incluido el congelador, as&iacute; <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/ahorra-compra-son-productos-estropean-desperdician-frecuencia_1_11320200.html" data-mrf-recirculation="links-noticia">aprovechar&aacute;s</a> primero lo que ya tienes ahorrando en la compra y consumiendo productos que pueden tener una fecha de caducidad m&aacute;s pr&oacute;xima. </li>
                                    <li>Aprovecha los productos de temporada. Comer de temporada siempre es una buena elecci&oacute;n. Hazte con un <a href="https://estilosdevidasaludable.sanidad.gob.es/alimentacionSaludable/queSabemos/informacionAlimentos/grupos/pdf/Descargable_VERDURAS.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">calendario</a> de frutas y verduras de temporada y prioriza esas piezas, adem&aacute;s de ser m&aacute;s econ&oacute;micas, son de proximidad y est&aacute;n en su momento de consumo &oacute;ptimo. Lo mismo puedes hacer en el puesto de la pescader&iacute;a, pregunta por los <a href="https://www.mapa.gob.es/dam/mapa/contenido/alimentacion/temas/estrategia-desperdicios/nueva-web-2022/5.-sensibilizacion/5.4-infografias/documentos-infografias/10calendario_pescado_completo.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">pescados</a> de temporada.</li>
                                    <li>Compara los precios seg&uacute;n las cantidades. Si no vas muy apurado a la hora de hacer la compra, dedica tiempo a consultar el precio por unidad para comparar lo que cuesta un mismo producto seg&uacute;n marcas o formatos. </li>
                                    <li>No descartes las sobras. La cocina de aprovechamiento es una de nuestras grandes aliadas en la cocina a la hora de ahorrar y no desperdiciar alimentos. Unas verduras del d&iacute;a anterior nos pueden servir para el relleno de una tortilla, una crema o de ingredientes de un arroz. </li>
                                    <li>S&eacute; responsable con lo que compras. F&iacute;jate bien en las cantidades que vas a necesitar seg&uacute;n las personas que se vayan a sentar en la mesa. Comprar de m&aacute;s siempre ser&aacute; m&aacute;s caro y adem&aacute;s, si no <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/almacenar-restos-comida-nevera_1_11415499.html" data-mrf-recirculation="links-noticia">conservamos</a> bien lo que hayamos comprado puede terminar desperdici&aacute;ndose. </li>
                            </ul>
            </div><h2 class="article-text">Entrante: hummus de remolacha con crudit&eacute;s</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Hummus de remolacha                            </span>
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        Vamos con el primer plato de nuestro men&uacute; para ahorrar: un exquisito <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/lentejas-hummus-receta-evitar-gases_1_12098202.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hummus</a> de remolacha con crudit&eacute;s. Una versi&oacute;n colorida y sabrosa del tradicional pat&eacute; de garbanzos de Oriente Medio. Ligera pero nutritiva, es una receta ideal para empezar un men&uacute;. Se prepara, adem&aacute;s, en unos cinco minutos. Estos son los ingredientes calculados para dos comensales:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>200 g de garbanzos cocidos</li>
                                    <li>250 g de remolacha cocida y pelada</li>
                                    <li>Un diente de ajo</li>
                                    <li>Una cucharada de yogur natural</li>
                                    <li>Una cucharada de <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/preparar-receta-tahini-casero-tres-platos-disfrutar-semillas-sesamo-verano_1_13292944.html" data-mrf-recirculation="links-noticia">tahini</a></li>
                                    <li>40 ml de aceite de oliva virgen extra</li>
                                    <li>10 ml de zumo de lim&oacute;n</li>
                                    <li>Una cucharadita de comino</li>
                                    <li>Una cucharadita de <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/pimenton-paprika-propiedades-especias-saborearlas-cocina_1_13431236.html" data-mrf-recirculation="links-noticia">piment&oacute;n</a></li>
                                    <li>Unas tiras de <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/truco-definitivo-pimientos-rojos-asados-horno-conservar-delicioso-sabor_1_12987755.html" data-mrf-recirculation="links-noticia">pimiento rojo</a> y de apio</li>
                                    <li>Sal al gusto</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Lo primero que haremos ser&aacute; trocear la <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/comer/oro-morado-alimentos-antioxidantes-colageno_1_11699314.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">remolacha</a> ya cocida y triturarla junto con los garbanzos, enjuagados y escurridos. A&ntilde;adimos y batimos tambi&eacute;n el <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/griego-skyr-desnatado-tipo-yogur-mejor_1_12674920.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">yogur</a>, el tahini, el ajo, el aceite de oliva, el comino, una pizca de sal y el zumo de lim&oacute;n. Si queda espeso, podemos a&ntilde;adir un par de cucharadas de agua y volvemos a batir hasta conseguir una textura cremosa. 
    </p><p class="article-text">
        El tahini, una pasta elaborada con semillas de <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/beneficios-nutricionales-semillas-sesamo-introducirlas-comidas-aprovecharlos_1_11934820.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">s&eacute;samo</a>, es un ingrediente que dura bastante tiempo en la despensa, por lo que puede resultar pr&aacute;ctico tener un bote a mano para preparar hummus u otras recetas, aunque tambi&eacute;n se puede hacer en casa triturando semillas de s&eacute;samo tostadas hasta obtener una pasta.
    </p><p class="article-text">
        Una vez tengamos el hummus listo, lo servimos en un bol, espolvoreamos por encima el <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/salsa-brava-pulpo-gallega-tres-recetas-nutritivas-saludables-brillan-gracias-pimenton_1_13517256.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">piment&oacute;n</a> y acompa&ntilde;amos con bastones de pimiento rojo y apio.
    </p><h2 class="article-text">Plato principal: poke de pollo</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Esta receta es muy sencilla y rápida                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Este <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/guia-paso-paso-poke-casa-si-cocinas_1_12416469.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">poke</a> combina arroz integral, con pollo, verduras y fruta. Lo puedes tener preparado en poco tiempo y puedes aprovechar los ingredientes frescos que tengas en casa y montar un plato sin mucha complicaci&oacute;n. Anota los ingredientes para dos personas:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>125 g de arroz integral precocinado </li>
                                    <li>300 g de pechuga de pollo</li>
                                    <li>150 g de melocot&oacute;n</li>
                                    <li>100 g de mel&oacute;n</li>
                                    <li>80 g de can&oacute;nigos</li>
                                    <li>100 g de tomate cherry</li>
                                    <li>100 g de pepino</li>
                                    <li>Un pu&ntilde;ado de anacardos</li>
                                    <li>Aceite de oliva virgen extra, zumo de lim&oacute;n y sal al gusto</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Vamos a cortar la pechuga de <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/claves-pollo-asado-mejore-relleno-quede-jugoso_1_13150531.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pollo</a> en dados y los salteamos en una sart&eacute;n con un chorrito de aceite de oliva y una pizca de sal. Mientras, pelamos y cortamos en trozos el <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/sorprendente-receta-melocotones-rellenos-rica-facil_1_12390472.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">melocot&oacute;n</a>, el tomate, el pepino y el <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/ensalada-melon-plancha-receta-inesperada-sorprendera-original-sabor_1_12561510.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mel&oacute;n</a>.
    </p><p class="article-text">
        Para ahorrar tiempo en esta receta puedes usar <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/arroz-integral-arroz-blanco-saludable-caso_1_10903707.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">arroz integral</a> precocinado o tenerlo preparado con antelaci&oacute;n siguiendo las indicaciones del fabricante. Con el arroz en su punto, lo repartimos en un par de boles, junto con los can&oacute;nigos, el pollo, el <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tomate-protagonista-cinco-recetas-no-tipicas-puedes-usandolo-refrescarte-paladar_1_12542919.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tomate</a>, el pepino, el melocot&oacute;n, el mel&oacute;n y los anacardos. Por &uacute;ltimo, ali&ntilde;amos con aceite de oliva y zumo de lim&oacute;n. 
    </p><h2 class="article-text">Postre: naranja con chocolate negro y hierbabuena</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La combinación de la naranja con el chocolate casa a la perfección"
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            <span class="title">
                La combinación de la naranja con el chocolate casa a la perfección                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Para este <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/mousse-chocolate-huevo-toque-naranja-perfecta-celebraciones-pascua_1_13113858.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">postre</a>, muy b&aacute;sico pero atractivo, solo necesitamos tres ingredientes. La <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/pastelitos-naranja-chocolate-receta-queden-tiernos-sabor-intenso_1_12985981.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">combinaci&oacute;n</a> de la naranja con el chocolate casa a la perfecci&oacute;n. Para este postre, que adem&aacute;s es muy r&aacute;pido de preparar, necesitar&aacute;s (calculando dos raciones):
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Un par de naranjas</li>
                                    <li>100 g de chocolate negro (85-90 % de cacao)</li>
                                    <li>Unas hojas de hierbabuena o menta</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Pelamos las <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/naranja-cinco-recetas-sabrosas-refrescantes-postre_1_13181633.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">naranjas</a> eliminando bien la parte blanca para que no amargue, separamos los gajos y los secamos bien con papel de cocina. Fundimos el <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/beatriz-calvo-dietista-nutricionista-consumo-chocolate-cacao-longevidad-xp_1_13216081.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">chocolate</a> en el microondas siguiendo las indicaciones del fabricante y procurando que no se queme. Ahora, sumergimos cada gajo hasta la mitad en el chocolate l&iacute;quido y los vamos depositando sobre un plato. Los dejamos enfriar hasta que se solidifique y los servimos con unas hojas de <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/ingrediente-puedes-anadir-gazpachos-darle-toque-diferente-refrescante_1_12438013.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hierbabuena</a>. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Segura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/rapidas-faciles-no-duelen-bolsillo-tres-recetas-ahorrar-proxima-compra_1_13525340.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 23 Sep 2026 10:29:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Rápidas, fáciles y que no duelen en el bolsillo: tres recetas para ahorrar en la próxima compra]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Comida,Compras,Economía doméstica,Ahorro,Hogar,Recetas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Limpiar sin estar en casa: así es la nueva generación de robots aspiradores]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/edcreativo/limpiar-casa-nueva-generacion-robots-aspiradores_1_13520601.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/63fecd29-24e8-4268-9874-3ef59344e853_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Limpiar sin estar en casa: así es la nueva generación de robots aspiradores"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El nuevo modelo de Roborock combina 25.000 Pa de succión con sistemas para evitar enredos, limpiar los bordes y cuidar las alfombras, mientras su base automatiza buena parte del mantenimiento
</p></div><p class="article-text">
        Hace tiempo que los robots aspiradores dejaron de ser una excentricidad para convertirse en habituales (incluso imprescindibles) en nuestros hogares. Pero las caracter&iacute;sticas de estos dispositivos han cambiado mucho: ya no se trata &uacute;nicamente de conseguir que recorran las habitaciones mientras hacemos otras cosas. Ahora&nbsp;asumen cada vez m&aacute;s partes del proceso de limpieza, desde detectar qu&eacute; hay en el suelo hasta decidir c&oacute;mo actuar en cada superficie y ocuparse del mantenimiento.
    </p><p class="article-text">
        El nuevo <a href="https://www.amazon.es/dp/B0GZZTG9VS?maas=maas_adg_3778CE6CCDB4344012339A01190650EC_afap_abs&amp;ref_=aa_maas&amp;tag=maas&amp;th=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Roborock Qrevo 2 Pro</a> parte precisamente de esa premisa. Est&aacute; dise&ntilde;ado para hogares en los que conviven suelos duros, alfombras, pelo de mascotas y el desorden cotidiano, y re&uacute;ne en un mismo equipo sistemas de aspiraci&oacute;n, fregado, navegaci&oacute;n y mantenimiento automatizado. El objetivo es reducir tanto la intervenci&oacute;n durante la limpieza como las tareas que normalmente hay que realizar despu&eacute;s.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Potencia para todo</strong></h2><p class="article-text">
        Una de las cifras m&aacute;s llamativas del Qrevo 2 Pro son sus 25.000 Pa de potencia de succi&oacute;n <em>HyperForce</em>, que el fabricante presenta como la capacidad necesaria para recoger desde polvo y migas hasta suciedad incrustada en suelos duros y alfombras. Pero en una casa con mascotas hay otro problema menos visible: qu&eacute; ocurre con todo el pelo que acaba alrededor de los cepillos.
    </p><p class="article-text">
        Para abordarlo, el robot incorpora un doble sistema antienredos <em>Zero-Tangle</em>. El cepillo principal <em>DuoDivide </em>utiliza brazos curvos en espiral para conducir la suciedad y el pelo hacia la entrada de succi&oacute;n, mientras sus dos elementos giran a una velocidad un 10 % diferente para ayudar a extraer el pelo acumulado en la zona central. El cepillo lateral tambi&eacute;n est&aacute; dise&ntilde;ado para conducir el pelo hacia sus extremos, gracias a una forma asim&eacute;trica en arco, un deflector de goma y unas cerdas m&aacute;s largas.&nbsp;Las cifras que ha presentado&nbsp;Roborock son llamativas: en los ensayos, el fabricante obtuvo un 0 % de enredos y un 100 % de eliminaci&oacute;n del pelo utilizando cantidades y longitudes de pelo determinadas.
    </p><p class="article-text">
        La atenci&oacute;n a las zonas dif&iacute;ciles de alcanzar contin&uacute;a en los bordes. El nuevo cepillo lateral reversible cambia el sentido de giro al aproximarse a una esquina para barrer con sus cerdas m&aacute;s largas y vuelve a cambiarlo cuando se aleja. Seg&uacute;n las pruebas internas del fabricante, este dise&ntilde;o permite hasta un 30 % m&aacute;s de cobertura de las esquinas frente a un cepillo lateral est&aacute;ndar.
    </p><p class="article-text">
        En el fregado, el Qrevo 2 Pro utiliza dos mopas giratorias y un sistema <em>FlexiArm </em>que extiende una de ellas hacia los bordes. La mopa puede llegar hasta 1,85 mil&iacute;metros de distancia de la zona de borde, mientras que los m&oacute;dulos de fregado pueden elevarse hasta 15 mil&iacute;metros y alcanzar una velocidad m&aacute;xima de giro de 200 rpm cuando se selecciona el flujo de agua m&aacute;ximo en el modo personalizado.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una base multifuncional&nbsp;</strong></h2><p class="article-text">
        El otro gran cambio est&aacute; en lo que ocurre cuando termina la limpieza. La base multifuncional del <a href="https://www.pccomponentes.com/robot-aspirador-roborock-qrevo-2-prox-con-autovaciado-25-000-pa-navegacion-lidar-compatible-mascotas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Qrevo 2 Pro</a> no se limita a recargar el robot: tambi&eacute;n automatiza buena parte del mantenimiento que normalmente queda en manos del usuario. Puede vaciar el dep&oacute;sito de polvo, lavar las mopas, secarlas con aire caliente y rellenar autom&aacute;ticamente el tanque de agua.
    </p><p class="article-text">
        El sistema de lavado utiliza agua a una temperatura de hasta 75 &ordm;C y cuenta con un modo de remojo de unos cuatro minutos para tratar suciedad persistente, como barro seco o residuos pegajosos. Despu&eacute;s, las mopas se secan mediante aire caliente a 45 &ordm;C, con un nivel de ruido de hasta 45 dB en las condiciones de prueba indicadas por el fabricante. La bandeja de limpieza, adem&aacute;s, es desmontable y de una sola pieza para facilitar su enjuague.
    </p><p class="article-text">
        El autovaciado permite almacenar polvo durante hasta 65 d&iacute;as sin vaciado manual, seg&uacute;n las pruebas internas de Roborock, mientras que la bolsa alcanz&oacute; una tasa de eliminaci&oacute;n de bacterias del 99,99 % en una certificaci&oacute;n citada por el fabricante frente a E. coli, Staphylococcus aureus y Candida albicans. Como ocurre con el resto de cifras de mantenimiento, el tiempo real depender&aacute; del uso y de las condiciones de cada vivienda.
    </p><p class="article-text">
        Las alfombras reciben adem&aacute;s un tratamiento espec&iacute;fico. El sistema puede desacoplar autom&aacute;ticamente la mopa antes de limpiarlas y volver a colocarla despu&eacute;s, evitando que una superficie h&uacute;meda pase por encima del tejido. Esta funci&oacute;n debe activarse manualmente en la aplicaci&oacute;n. Tambi&eacute;n dispone de un modo de refuerzo para alfombras y de una opci&oacute;n de limpieza profunda con un segundo recorrido entrecruzado, pensados para aumentar la recogida de suciedad en estas superficies.
    </p><p class="article-text">
        Todo este funcionamiento se apoya en <em>Reactive Tech</em>, un sistema de evitaci&oacute;n de obst&aacute;culos mediante luz estructurada que permite al robot identificar objetos y esquivarlos incluso en habitaciones con elementos desparramados por el suelo.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El robot que aprende</strong></h2><p class="article-text">
        La automatizaci&oacute;n no termina en la navegaci&oacute;n. El Qrevo 2 Pro incorpora <em>RockMind </em>y<em> SmartPlan 3.0</em>, un sistema que permite adaptar la estrategia de limpieza a los distintos tipos de habitaciones. La idea es que no todos los espacios necesiten exactamente la misma combinaci&oacute;n de potencia, agua y frecuencia de lavado de las mopas.
    </p><p class="article-text">
        Desde la aplicaci&oacute;n se pueden ajustar individualmente la potencia de succi&oacute;n y el flujo de agua, programar rutinas, limpiar zonas concretas u omitir otras temporalmente. Tambi&eacute;n es posible se&ntilde;alar &aacute;reas que necesitan una atenci&oacute;n especial y establecer zonas restringidas. SmartPlan 3.0 puede modificar autom&aacute;ticamente la estrategia seg&uacute;n el espacio y reducir la potencia para disminuir el ruido durante los periodos configurados con el modo No molestar.
    </p><p class="article-text">
        El Qrevo 2 Pro tambi&eacute;n se integra en sistemas de hogar conectado mediante <em>Matter </em>y es compatible con Alexa, Siri y Google Home. Algunas funciones, como el nuevo fregado de zonas objetivo, est&aacute;n previstas para incorporarse mediante una futura actualizaci&oacute;n de software. El resultado es un dispositivo que intenta pasar de ejecutar &oacute;rdenes concretas a automatizar una rutina de limpieza completa, desde la recogida de la suciedad hasta el mantenimiento posterior.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gonzalo Garzón, elDiario Brands]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/edcreativo/limpiar-casa-nueva-generacion-robots-aspiradores_1_13520601.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 21 Sep 2026 04:01:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Limpiar sin estar en casa: así es la nueva generación de robots aspiradores]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Hogar,Tecnología,Limpieza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Jóvenes que han conseguido algo casi imposible para su generación: comprarse una casa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/vivienda/jovenes-han-conseguido-imposible-generacion-comprarse-casa_1_13510640.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d6f8add0-df89-4eea-bcb8-e7c6ca79548b_16-9-discover-aspect-ratio_default_1151641.jpg" width="1199" height="675" alt="Jóvenes que han conseguido algo casi imposible para su generación: comprarse una casa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con un mercado de la vivienda que cada vez hace más difícil acceder incluso a un alquiler, para muchas personas, especialmente jóvenes, el escenario de ser propietarios de una casa se antoja utópico. Sin embargo, algunos lo consiguen. Hemos hablado con cinco de ellos para saber cómo lo han logrado</p><p class="subtitle">La ley de vivienda y suelo de Page pasa su primer filtro entre reproches del PP y Vox sobre su “urgencia” tras 12 años
</p></div><p class="article-text">
        Comprarse una vivienda en Espa&ntilde;a se ha convertido en un objetivo cada vez m&aacute;s dif&iacute;cil de alcanzar, y entre los j&oacute;venes esa problem&aacute;tica se agudiza especialmente. Seg&uacute;n datos del Banco de Espa&ntilde;a, en 2002 dos de cada tres personas menores de 35 a&ntilde;os eran propietarias de su vivienda; dos d&eacute;cadas despu&eacute;s, en 2024, esa proporci&oacute;n se hab&iacute;a hundido hasta el 36%, pr&aacute;cticamente la mitad. 
    </p><p class="article-text">
        Son datos nacionales, ya que Castilla-La Mancha no cuenta con estad&iacute;sticas propias de propiedad juvenil desagregadas. El indicador m&aacute;s cercano disponible para la regi&oacute;n es la tasa de emancipaci&oacute;n: solo 1 de cada 9 j&oacute;venes de Castilla-La Mancha vive fuera del hogar familiar, seg&uacute;n <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/futuro-eclipsado-juventud-castilla-mancha-empleo-sueldos-no-dan-vivienda_1_13442424.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el informe Futuro eclipsado, presentado este verano por CCOO CLM</a>. La cifra es inferior a la media nacional, que el Consejo de la Juventud de Espa&ntilde;a sit&uacute;a entre el 14,5% y el 15,2% seg&uacute;n el semestre.
    </p><p class="article-text">
        A esa dificultad para emanciparse contribuye en buena medida el precio de la vivienda: ninguna de las cinco provincias de Castilla-La Mancha, ni sus capitales, ha recuperado todav&iacute;a el precio m&aacute;ximo que alcanz&oacute; durante la burbuja inmobiliaria (2007-2010), pero todas est&aacute;n subiendo con fuerza en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n <a href="https://www.idealista.com/sala-de-prensa/informes-precio-vivienda/venta/castilla-la-mancha/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">datos de Idealista</a>, el precio medio por metro cuadrado m&aacute;s alto de las capitales de provincia castellanomanchegas est&aacute; en Guadalajara (2.144 &euro;/m2), seguida de Toledo (2.078 &euro;/m2) y Albacete (1.898 &euro;/m2). En cuarta posici&oacute;n queda Ciudad Real (1.733&euro;/m2), capital en la que, no obstante, ha sido donde m&aacute;s ha subido el precio del metro cuadrado de un a&ntilde;o para otro: un alza del 21,8%. Por su parte, en la ciudad de Cuenca es donde se encuentran tanto el metro cuadrado m&aacute;s barato (1.648 euros) como el incremento m&aacute;s reducido (del 2,4%).
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, a pesar de todo lo indicado anteriormente, hay j&oacute;venes que s&iacute;, que lo consiguen. Hemos hablado con cuatro treinta&ntilde;eros de Castilla-La Mancha que, contra la tendencia general, s&iacute; han conseguido comprarse su primera vivienda. Nos cuentan c&oacute;mo han logrado acceder a un bien cada vez m&aacute;s dif&iacute;cil y cu&aacute;l es su visi&oacute;n del mercado inmobiliario despu&eacute;s de su experiencia.
    </p><h2 class="article-text">En casa de sus padres para ahorrar</h2><p class="article-text">
        Cristina fue la primera de nuestras protagonistas en tener las llaves de su vivienda en la mano. Tambi&eacute;n la m&aacute;s joven (ahora tiene 29 a&ntilde;os). Fue el a&ntilde;o pasado cuando ella y su pareja (24) se hipotecaron por un piso de segunda mano en la localidad toledana de Mora, el municipio donde ambos llevan residiendo toda su vida.
    </p><p class="article-text">
        Esta responsable de prevenci&oacute;n de riesgos laborales empez&oacute; a trabajar hace 5 a&ntilde;os mientras que su pareja es transportista actualmente y tiene empleo desde los 16. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Cristina vive junto a su pareja en Mora (Toledo)                            </span>
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        Nunca hab&iacute;an vivido juntos hasta que se compraron su casa. &ldquo;El hecho de vivir con mis padres me ha permitido ahorrar. Si no, es imposible ir haciendo ese colchoncito&rdquo;, cuenta, y eso a pesar de que no tuvieron que aportar la entrada para acceder a la hipoteca, ya que se beneficiaron del aval ICO del Gobierno de Espa&ntilde;a que permite que el pr&eacute;stamo concedido por la entidad bancaria sea del 100%. Cuenta que, para conseguir ese aval, se tuvo que poner &ldquo;muy pesada y muy insistente&rdquo;, porque las entidades bancarias la pon&iacute;an trabas para acceder a esta ayuda p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Una vez superado el escollo de la entrada, la pareja pudo destinar el dinero ahorrado al pago otros gastos, como los impuestos y una reforma.
    </p><p class="article-text">
        Aparte del aval del ICO, Cristina y su pareja se beneficiaron de la deducci&oacute;n para j&oacute;venes en el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP), que actualmente el Gobierno de Castilla-La Mancha ha fijado en un 3% para menores de 36 a&ntilde;os.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Entre que te incorporas tarde al mercado laboral, que los salarios no son acordes a los costes de la vida y que no hay vivienda —y la poca que hay, carísima—, es muy difícil afrontar la compra</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para Cristina, la principal dificultad para que un joven acceda a una vivienda es la desinformaci&oacute;n: &ldquo;Hay muchas ayudas, pero no las conocemos, o tienes que estar pele&aacute;ndote con todo el mundo para que te las apliquen&rdquo;. A eso se suma el precio de la vivienda, &ldquo;imposible de asumir&rdquo;: &ldquo;En nuestro caso s&iacute; es cierto que llev&aacute;bamos tiempo trabajando, ten&iacute;amos un colchoncito que nos daba mayor seguridad, pero hoy en d&iacute;a, entre que te incorporas tarde al mercado laboral, que los salarios no son acordes a los costes de la vida y que no hay vivienda &mdash;y la poca que hay, car&iacute;sima&mdash;, es muy dif&iacute;cil afrontar la compra&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cristina concluye hablando de la &ldquo;suerte&rdquo; que ha tenido por poder comprarse una casa el a&ntilde;o pasado, porque &ldquo;de un a&ntilde;o a otro, la cosa ha cambiado a mal much&iacute;simo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La dificultad de conseguir una hipoteca</h2><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n en un pueblo de Toledo, pero en esta ocasi&oacute;n m&aacute;s cercano a la ciudad, se han comprado Elena (31 a&ntilde;os, Project Manager en una agencia de comunicaci&oacute;n) y &Aacute;lvaro (31 a&ntilde;os, enfermero).
    </p><p class="article-text">
        Ellos firmaron el a&ntilde;o pasado la compra de un chalet pareado en Burguillos. Es de obra nueva porque no quer&iacute;an meterse en reformas, y esperan que se lo entreguen el a&ntilde;o que viene. 
    </p><p class="article-text">
        Como adem&aacute;s tienen perro, la opci&oacute;n de tener patio se convirti&oacute; en una necesidad, por lo que tuvieron que irse a la periferia de Toledo para encontrar algo con esas caracter&iacute;sticas que fuera m&aacute;s asequible.
    </p><p class="article-text">
        Comenzaron su proceso de compra hace tres a&ntilde;os. &ldquo;Estuvimos mirando pisos y promociones nuevas como la nuestra. Pero no ten&iacute;amos todav&iacute;a los ahorros suficientes. Adem&aacute;s, nos daba un poco de p&aacute;nico lanzarnos a comprar una casa. Entonces lo paramos como un a&ntilde;o y pico, y luego ya nos pusimos otra vez a buscar en serio. Y como ya hab&iacute;amos estado mirando previamente qu&eacute; cosas quer&iacute;amos y qu&eacute; cosas no, fuimos directamente a una constructora con la que ya hab&iacute;amos contactado con ellos hace tres a&ntilde;os&rdquo;, explica Elena.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La casa de Elena y Álvaro, en construcción                            </span>
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        Consideran que su situaci&oacute;n previa a la hora de afrontar la compra de una vivienda &ldquo;era bastante buena&rdquo;, ya que Elena trabaja desde los 19 a&ntilde;os en trabajos espor&aacute;dicos y desde los 25 de forma estable. Por su parte, &Aacute;lvaro, seg&uacute;n acab&oacute; la carrera, ya ten&iacute;a trabajo &ldquo;en cualquier lado&rdquo;, e incluso doblando en varios servicios.
    </p><p class="article-text">
        Vivieron durante cinco a&ntilde;os de alquiler, pero, en el momento en el que firmaron la compra de su casa, se mudaron a la vivienda que un familiar ten&iacute;a vac&iacute;a para poder seguir ahorrando. &ldquo;Al ser obra nueva, cuando nos la entreguen tenemos que hacer la cocina, poner todos los muebles, arreglar la zona exterior&hellip;&rdquo;, se&ntilde;ala Elena.
    </p><p class="article-text">
        Tras un proceso de compra largo, pero no especialmente complicado, s&iacute; se&ntilde;alan como &ldquo;m&aacute;s tediosa&rdquo; la fase de acudir a los bancos para pedir la hipoteca. &ldquo;Ten&iacute;amos la sensaci&oacute;n de que intentaban estafarnos o, al menos, que no se implicaban para ofrecernos un inter&eacute;s lo m&aacute;s bajo posible&rdquo;, recuerda ella. No fue hasta que un amigo les puso en contacto con la directora de una sucursal que s&iacute; que estuvo &ldquo;muy pendiente de nosotros, explic&aacute;ndonos las cosas y estudiando las mejores opciones&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El proceso lo estoy viviendo con ilusión, pero también me está pareciendo muy tedioso, con mucho papeleo, mucha burocracia, muchos plazos que se acaban alargando y mucha desconfianza, porque no sabes si realmente te están ofreciendo la mejor opción o si, por el contrario, te están intentando estafar</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;El proceso lo estoy viviendo con ilusi&oacute;n, pero tambi&eacute;n me est&aacute; pareciendo muy tedioso, con mucho papeleo, mucha burocracia, muchos plazos que se acaban alargando y mucha desconfianza, porque no sabes si realmente te est&aacute;n ofreciendo la mejor opci&oacute;n o si, por el contrario, te est&aacute;n intentando estafar&rdquo;, resume Elena.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Creo que hoy en d&iacute;a es muy dif&iacute;cil comprarse una casa siendo joven. En nuestro caso somos dos personas con trabajos estables, pero si eres una sola persona, o tienes ayuda de tus padres o, sinceramente, me parece casi imposible. Adem&aacute;s, el proceso me parece muy excluyente, ya que hoy en d&iacute;a es muy complicado encontrar un trabajo bien remunerado que te permita ahorrar lo suficiente como para dar la entrada de una vivienda. Y, cuando por fin consigues reunir ese dinero, los precios est&aacute;n marcados por el poder adquisitivo de personas de mayor edad, que llevan m&aacute;s de 20 a&ntilde;os trabajando y que pueden permitirse comprar viviendas a precios m&aacute;s elevados o incluso adquirirlas como inversi&oacute;n. Al final, todo esto deja a muchos j&oacute;venes sin oportunidades reales de acceder a su primera vivienda&rdquo;, reflexiona Elena.
    </p><h2 class="article-text">De Toledo a Madrid</h2><p class="article-text">
        A pesar de ser toledana, tanto Irene (30 a&ntilde;os) como su pareja, Germ&aacute;n (31), trabajan en Madrid, por lo que cuando hace medio a&ntilde;o iniciaron el proceso de b&uacute;squeda de una vivienda en propiedad, ambos ten&iacute;an claro que quer&iacute;an residir en dicha ciudad, a pesar de los precios.
    </p><p class="article-text">
        Ella es bi&oacute;loga y trabaja como profesora en un instituto de Madrid, con plaza en propiedad, mientras que &eacute;l es ingeniero y se dedica a la log&iacute;stica aeroportuaria. Como vivienda han optado por un piso de segunda mano en el barrio de Usera, en el sur de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En nuestro caso la obra nueva nunca la planteamos como opci&oacute;n, porque lo que estaba en construcci&oacute;n en Madrid en la zona en la que nosotros quer&iacute;amos comprar estaban totalmente fuera de nuestro presupuesto: 600.000, 700.000, 800.000 euros&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n ten&iacute;an claro que ten&iacute;a que ser un piso exterior, con ascensor y no demasiado peque&ntilde;o, por lo que, por presupuesto, tuvieron que renunciar a &ldquo;su ideal&rdquo; de que estuviera ubicado dentro de la M30 y as&iacute; llegaron hasta Usera, en un proceso de compra que dur&oacute; dos meses desde que tomaron la decisi&oacute;n hasta que firmaron las escrituras.
    </p><p class="article-text">
        Del proceso de compra, Irene destaca que, con los vendedores &ldquo;todo fue muy buen&rdquo;. No obstante, critica la comisi&oacute;n que les cobr&oacute; la inmobiliaria, de un 4%. &ldquo;Una burrada&rdquo;, critica.
    </p><p class="article-text">
        Con los bancos reconoce que al principio las condiciones que les ofrec&iacute;an eran &ldquo;muy malas&rdquo;, con intereses cercanos al 3%. No obstante, a base de pedir ofertas en otros bancos y, sobre todo, el hecho de que ella es funcionaria, mejoraron las condiciones.  &ldquo;Nos dejaron bastante claro que era porque yo era funcionaria. A pesar de ser una pareja con ingresos medio-altos, lo que fue muy determinante era que yo ten&iacute;a una plaza como funcionaria&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Irene y Germán, tras recibir en la notaría las llaves de su casa                            </span>
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        Gracias a ser funcionaria, el banco les ofreci&oacute; acceder a la hipoteca aportando una entrada del 10%, por debajo del est&aacute;ndar, que suele ser el 20%. A pesar de ello, el 10% de un piso en el barrio de Usera es una cantidad bastante elevada incluso a pesar de contar con una situaci&oacute;n econ&oacute;mica por encima de la media. Por eso, esta  pareja ha estado dos a&ntilde;os viviendo en una casa familiar, ahorr&aacute;ndose durante ese tiempo un alquiler que s&iacute; hab&iacute;an tenido que afrontar los a&ntilde;os anteriores para vivir juntos. Aun as&iacute;, para reunir ese 10% de dinero necesario para la entrada, ambos fueron ayudados econ&oacute;micamente por sus respectivos padres.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para m&iacute; el proceso no ha sido tan traum&aacute;tico como s&iacute; nos comentan algunos de nuestros amigos. Nosotros ten&iacute;amos claro qu&eacute; quer&iacute;amos, qu&eacute; no, y cu&aacute;l era el m&aacute;ximo que nos pod&iacute;amos permitir&rdquo;, resume Irene. Ella aconseja ser &ldquo;muy realista&rdquo; durante todo el proceso de b&uacute;squeda y a que, una vez que se encuentra algo que &ldquo;realmente encaje&rdquo;, no se deje ir.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Qu&eacute; cambiar&iacute;a, bajo mi experiencia, para hacer m&aacute;s f&aacute;cil el proceso de comprarse una casa? Creo que ahora mismo es muy raro que alguien se pueda comprar una vivienda solo, lo veo muy complicado, al menos dentro de la Comunidad de Madrid. Y en pareja, sin ayudas econ&oacute;micas, no conozco ning&uacute;n caso. En mi c&iacute;rculo, de los que se han hipotecado en Madrid, ninguno lo ha hecho sin ayuda de sus padres. Y estamos hablando de gente con estudios superiores, perfiles cualificados, lo que generalmente dir&iacute;amos que es un buen trabajo y una buena posici&oacute;n econ&oacute;mica. Y no tienen acceso sin ayuda&rdquo;, denuncia Irene.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Con el mercado de la vivienda actual, ya no de compra, sino de alquiler, es complicado reunir esa entrada, porque la capacidad de ahorro, que es la antesala de la compra de una vivienda, está muy mermada</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Con el mercado de la vivienda actual, ya no de compra, sino de alquiler, es complicado reunir esa entrada, porque la capacidad de ahorro, que es la antesala de la compra de una vivienda, est&aacute; muy mermada&rdquo;, concluye.
    </p><h2 class="article-text">Compra en solitario</h2><p class="article-text">
        Si bien hasta ahora todas las j&oacute;venes propietarias que han aparecido en este reportaje han afrontado la compra en pareja, tambi&eacute;n los hay que acceden a su casa de forma individual. Gonzalo es ejemplo de ello.
    </p><p class="article-text">
        Este profesor toledano de 31 a&ntilde;os (actualmente funcionario, pero a&uacute;n era interino en el momento de la compra) adquiri&oacute; un adosado de obra nueva (todav&iacute;a en construcci&oacute;n) en Arg&eacute;s, una localidad ubicada a unos kil&oacute;metros al sur de Toledo. Su caso es similar al de Elena: a pesar de residir toda su vida en la capital castellanomanchega, ten&iacute;a claro que quer&iacute;a una casa de obra nueva y, debido a los precios, eso era imposible de conseguir en la ciudad.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Llevaba un año compartiendo piso con un amigo. Y en ese momento me di cuenta de que no podía tener ahorros que me permitieran, en un plazo de tiempo corto o medio, poder meterme en una hipoteca. De manera que volví a casa de mis padres para poder ahorrar</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando tom&eacute; la decisi&oacute;n de comprarme una casa, llevaba un a&ntilde;o compartiendo piso con un amigo. Y en ese momento me di cuenta de que no pod&iacute;a tener ahorros que me permitieran, en un plazo de tiempo corto o medio, poder meterme en una hipoteca. De manera que volv&iacute; a casa de mis padres para poder ahorrar. Y en cuesti&oacute;n de un a&ntilde;o me pude meter ya a la hipoteca, a pagar una entrada&rdquo;.
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            <span class="title">
                Gonzalo ha afrontado la compra de su casa en solitario                            </span>
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        Por tanto, &eacute;l asegura que lo que me ha permitido acceder a una vivienda, poder poner la entrada, &ldquo;ha sido volver a casa de mis padres&rdquo;, los cuales tambi&eacute;n cuenta que le han ayudado econ&oacute;micamente con un aporte para la entrada.
    </p><p class="article-text">
        Gonzalo reconoce que gracias a no tener pareja, pudo dejar el alquiler en el que estaba para volver a casa de sus padres y ahorrar para la entrada. &ldquo;Pero otras personas que s&iacute; que viven en pareja y quieren vivir juntos en un piso, tienen complicado poder ahorrar para hacer un colch&oacute;n de cara a meterse en una entrada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Del proceso de compra, destaca que, a pesar de lo complicado que resulta acceder hoy en d&iacute;a a una vivienda, &eacute;l se qued&oacute; sin la primera opci&oacute;n que hab&iacute;a mirado por pensarlo durante una semana. Un proceso que considera que es &ldquo;excluyente&rdquo;, y no solo para j&oacute;venes.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cada vez gente de mayor edad, incluso 40 a&ntilde;os, contin&uacute;an viviendo en casa de sus padres porque no tienen la posibilidad de ahorrar lo suficiente. Al final los sueldos son m&aacute;s bajos, la vida m&aacute;s cara, y a no ser que est&eacute;s en casa de tus padres sin pagar muchas de las cosas de los gastos diarios, es imposible tirar un colch&oacute;n para meterte en una entrada. La pescadilla que se muerde a la cola, &iquest;no?&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Muñoz de la Torre Granados]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/vivienda/jovenes-han-conseguido-imposible-generacion-comprarse-casa_1_13510640.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 20 Sep 2026 18:00:13 +0000]]></pubDate>
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